AGLI Recortes de Prensa   Domingo 3 Abril  2016

 El día en que Rajoy se vistió de Calvino
Los problemas de contención del déficit público son estructurales. Y lo que ha pasado en los últimos años es que la política fiscal ha neutralizado la expansión monetaria.
Carlos Sánchez El Confidencial 3 Abril 2016

No es casualidad que el libro de memorias* de Ben S. Bernanke se titule ‘El valor de actuar’. Al fin y al cabo, le tocó ser presidente de la Reserva Federal en los momentos más dramáticos de la economía norteamericana desde 1929. ¡Y vaya si actuó regando de liquidez el sistema crediticio mundial!

Cuenta Bernanke en el libro su opinión personal sobre el anterior presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, de quien recuerda, acaso de forma malévola, que no era un economista de carrera. “Me pareció”, sostiene, “demasiado dispuesto a aceptar el enfoque moralista de la política macroeconómica defendida por muchos europeos del norte [léase Alemania], y demasiado desdeñoso hacia las políticas dirigidas a incrementar la demanda total en medio de un bache económico profundo”.

Bernanke reconoce que él no estaba de acuerdo con el apoyo de Trichet “a la austeridad y a las restricciones monetarias”. Y, de hecho, como se recordará, el BCE llegó a elevar dos veces en 2011 (en marzo y junio) el precio oficial del dinero, precisamente, cuando los países del sur (entre ellos dos economías de gran tamaño para Europa como España e Italia) estaban con el agua al cuello.

Ni que decir tiene que ese “enfoque moral” es el que explica que Europa haya crecido sistemáticamente menos que EEUU desde que estalló la crisis. O, incluso, que países como España todavía no hayan recuperado los niveles de PIB previos a la primera recesión pese a que se ha endeudado hasta las cejas.

Bernanke lo achaca a una contradicción flagrante que todavía hoy se observa con nitidez. Es conocido que el sucesor de Trichet, Mario Draghi, decidió cambiar la orientación de la política monetaria pese a las resistencias de Alemania (que esgrimió razones jurídicas que con el tiempo se demostraron absurdas), pero esa estrategia ha chocado contra un muro.

En palabras de Bernanke: “Todos los pasos de Mario iban en dirección correcta, pero la política fiscal creaba vientos en contra aún más poderosos que en EEUU, y las medidas monetarias fuertes (como una expansión cuantitativa completa) se enfrentaban a una firme resistencia política, con lo que la recuperación europea siguió siendo esquiva”. Es decir, la expansión monetaria (más liquidez y compra de bonos públicos) era neutralizada por una política fiscal excesivamente ortodoxa que contraía la demanda agregada.

El mito de Sísifo
No es fácil hacer un análisis tan certero del mal de Europa. Y en particular, de España, que, como en el mito de Sísifo, se ha convertido en la metáfora del esfuerzo inútil y perpetuo. Dos datos lo ponen de relieve. Después del esfuerzo que ha hecho en los últimos años la sociedad española en términos de aumento de presión fiscal y pérdida de empleo, la tasa de paro seguirá en un increíble 18,9% en 2017 (según el Banco de España), mientras que la deuda (que ya alcanzó el 100,2% en el primer trimestre de 2015) continuará creciendo de la mano del abultado déficit público. La deuda externa neta, como se sabe, nada menos que 978.000 millones de euros, continúa en niveles estratosféricos pese al racionamiento del crédito.

Es verdad, sin embargo, que España crece más que la media Europea, pero en aras del rigor hay que recordar que la mitad del avance del PIB tiene que ver con 'shocks' económicos que no volverán: desplome del petróleo, debilitamiento del euro y tipos de interés históricamente bajos.

Se suele argumentar que esas mismas condiciones se dan en otros países y crecen menos; pero se olvida que esas circunstancias benefician, sobre todo, a los países más endeudados, como España, en los que la renta disponible de las familias y de las empresas está muy determinada por los tipos de interés, al fin y al cabo la mayoría de la viviendas son en propiedad y el apalancamiento empresarial es elevadísimo. Igualmente, por razones obvias, los países más dependientes del petróleo -también como España- son los que más se benefician del hundimiento de los precios. Un barril de crudo cuesta hoy la tercera parte que en 2011, cuando Trichet, influido por Alemania, decidió subir los tipos de interés para dar un escarmiento a los países periféricos y obligarles a aplicar duras políticas de ajuste que mermaron la recaudación.

De manera intuitiva, se suele culpar del déficit público a los gobiernos manirrotos. Y en particular a las comunidades autónomas, pero más allá de lo simplista de ese análisis lo curioso es la ausencia de un debate de fondo sobre el hecho de que en casi 40 años de democracia la economía española haya tenido sólo en tres ejercicios -entre 2005 y 2007- superávit fiscal. Es decir, que el sector público pudo ingresar más de lo que gastó, y para eso fue necesaria la creación artificial de una formidable burbuja de crédito (mientras el Banco de España miraba a la luna de Valencia) que, cuando estalló, se llevó por delante más de tres millones de empleos.

Lo de echar la culpa a las comunidades autónomas, ya se sabe, es un argumento recurrente y políticamente útil y atractivo, pero alguien de Hacienda debería explicar a los españoles que el presupuesto total de todos los gobiernos regionales (año 2015) equivale a 166.102 millones de euros, y de esa cantidad, 128.657 millones se destinan a cuatro partidas completamente inelásticas, y que, por lo tanto, hay que pagar al margen de la coyuntura: sanidad, educación, protección social y deuda pública. Claro está, salvo que se quiera hacer una escabechina con quienes utilizan los servicios públicos esenciales cerrando escuelas u hospitales.

Por lo tanto, el 77,4% del gasto autonómico está prácticamente comprometido el 1 de enero de cada año, lo que quiere decir que sólo se puede actuar sobre el 22,6% restante, lo que no excluye que haya márgenes de ahorro. Majaderías como las embajadas sin embajadores, televisiones públicas que recuerdan el nodo y otros gastos superfluos en asesores o bobadas no son de recibo en un país en el que la presión fiscal recae sobre los asalariados.

La ufana vicepresidenta
Ante esta evidencia, el Gobierno en funciones ha proclamado hasta la saciedad las ventajas de hacer una política austera que pasa por haber recortado de forma drástica el déficit público. La propia vicepresidenta Sáenz de Santamaría se pavoneó este viernes por lo conseguido. El Ejecutivo de Rajoy ha rebajado a la mitad el desequilibrio fiscal (de los 101.265 millones en 2011 a los 56.608 millones de 2015), dijo ufana. Se le olvidó decir que casi la mitad de esa reducción tiene que ver con el aumento de la presión fiscal, que ha pasado del 36% del PIB en 2011 a situarse por encima del 38% en 2015. Unos 20.000 millones de euros.

La pregunta que cabe hacer, por lo tanto, es si esa estrategia ha sido la correcta en un país que ha cerrado 2015 con un 100% de deuda, un desempleo equivalente al 20,9% de la población activa y un déficit del 5,24% con ayudas financieras. O expresado en palabras de Bernanke: si ese enfoque moral inspirado por los calvinistas del norte ha dado resultados.

Hay quien niega la mayor y opina que, en realidad, no ha habido un duro ajuste del gasto, como lo demuestra el hecho de que el déficit sigue disparado. Pero se obvia que son precisamente los recortes de difícil justificación (mientras se siguen gastando miles de millones en trenes AVE a ninguna parte) y las políticas de devaluación salarial los que han hecho más difícil lograr los objetivos de déficit, toda vez que los multiplicadores fiscales (la variación del PIB relacionada con el gasto público) han sido mucho más negativos de lo que se presuponía, como reconoció en su día el propio FMI. El crecimiento medio de España ha pasado de 99 puntos en 2011 (base 100 en 2010) a 99,2 puntos en 2015, lo que no parece un gran triunfo a la vista de los resultados.

Y ello sin contar algunos problemas estructurales, comunes en las economías avanzadas, como el envejecimiento (por la caída de la población activa) o la productividad, que hasta 2008 se ocultó por la vía del crédito. Las empresas crecían porque se endeudaban, no porque fueran más rentables o competitivas.

En todo caso, problemas de fondo que, desde luego, no se han arreglado con recortes en sectores sensibles, como la educación. En concreto, en 7.000 millones de euros entre 2009 y 2014, como han puesto de manifiesto la Fundación BBVA y el IVIE. "La caída del gasto público en educación ha ocasionado “tensiones no deseables en actividades de esta naturaleza al poner en riesgo la estabilidad financiera del sistema educativo”, sostiene el estudio.

Es probable que sea una ‘boutade’ aquello que decía Larry Summers, el exsecretario del Tesoro de Clinton, quien sostenía que para que el déficit disminuyera lo más apropiado sería aumentar el gasto público. Pero la evidencia es que Bernanke tenía razón. Es un problema de orientación de la política económica en la que el Gobierno español sólo ha cumplido las órdenes de Berlín.

El calvinismo fiscal es una bendición para países con una larga tradición de equilibrio presupuestario y con instituciones respetadas por los poderes públicos, pero es una calamidad en términos de desempleo para naciones quebradas por el pinchazo de una burbuja de crédito. Y ponerse estupendos aprobando leyes que no se cumplen -como la de estabilidad presupuestaria- ante una crisis de tamaña dimensión sólo conduce a que una década después casi todo esté por hacer. Lo cual no es incompatible con realizar una política presupuestaria rigurosa. Pero que sea sensata y sin tantos prejuicios morales.

Ben S. Bernanke: El Valor de Actuar. Memoria de una crisis y sus secuelas, Editorial Península, 2016

El despertar de la sociedad civil en España (y su impacto en el Estado y el mercado)
A lo largo de los últimos cinco años, hemos ido viendo cómo la sociedad civil se ha ido despertando, desperezando y estirando. Quizás podamos hablar del 15M como origen
Elena Herrero-Beaumont El Confidencial 3 Abril 2016

Siempre se ha dicho que no teníamos sociedad civil en España. Nos lo decíamos nosotros mismos, con ese 'quejío' de bar tan característico español. Pero también nos lo decían los que venían de fuera. Victor Mallet, el corresponsal del 'Financial Times' de 2008 a 2012, se sorprendía de ver la escasa presencia e independencia de los 'think tanks', los intelectuales y los líderes de opinión en nuestro país. Y cuando lo ponía sobre la mesa con la, a su vez, característica sorna del inglés intelectual que nos mira por encima, a mí me dolía, porque era una verdad contrastada y no una verdad cualquiera. Una verdad de la que depende un tercio de nuestro verdadero desarrollo democrático.

Pero a lo largo de los últimos cinco años, hemos ido viendo cómo la sociedad civil se ha ido despertando, desperezando y estirando. Quizás podamos hablar del 15M como origen del movimiento ciudadano en España. Un movimiento que ha tenido unos años de silencio y que ha vuelto a la trinchera política en las pasadas elecciones autonómicas y municipales que vieron consagrarse en alcaldesas de Madrid y Barcelona a una jueza desligada del entorno político del momento y a una activista social. Las diferentes iniciativas ciudadanas del 15M fueron incluso pioneras en el mundo entero, inspirando otros movimientos ciudadanos en Estados Unidos como Occupy Wall Street. En esta ocasión, España lideraba al mundo anglosajón.

Pero la sociedad civil de un país va más allá de un movimiento ciudadano. En Vinces hemos identificado seis categorías de 'stakeholders' con suficiente presencia y poder como para articular las diversas demandas sociales y definir la agenda social frente a los poderes públicos y las compañías: asociaciones de intereses (empresariales, sindicales, de consumidores, etc.); ONG y fundaciones; 'think tanks'; medios de comunicación y foros; comunidades e 'influencers' digitales; y escuelas de negocio y universidades.

De estas plataformas depende, como decíamos, un tercio de nuestro desarrollo democrático. Los otros dos tercios les corresponden a las empresas, al mercado y al Estado. La forma del triángulo integrado por “Estado, empresas y mercado y sociedad Civil” determina la calidad democrática de un país. Podríamos decir que nuestro triángulo, el español, era como una pirámide invertida, donde el proceso de toma de decisiones lo lideraban en la cúspide actores públicos y algunos decisores empresariales privilegiados. Pero ese triángulo se está invirtiendo para recuperar su forma natural.

Si algo bueno nos ha traído la crisis económica es que se mira más cómo se gestiona el escaso dinero público. Los ciudadanos quieren saber si ha habido corrupción en esa gestión, y los escándalos han acelerado el descrédito ya existente de las instituciones del Estado, de las empresas y de los mercados. Unos y otros carecen de legitimidad social, entendida como la virtud de una institución de ejercer su poder disfrutando al mismo tiempo de la confianza y credibilidad de una sociedad que se ve afectada por su actividad.

El hecho de que la sociedad civil se haya erigido en actor influyente viene muy determinado por la tecnología. La tecnología ocupa un papel fundamental en este despertar. Gracias a la tecnología los ciudadanos pueden acceder a mucha más información sobre los temas que les afectan. Pueden conversar, colaborar, conectar y actuar de una manera mucho más transversal. La tecnología nos empodera, nos despierta, nos permite actuar.

El afianzamiento de la sociedad civil española está impulsando un cambio en el Estado y en las compañías. En la agenda política y regulatoria ya están temas que hasta hace dos años eran propios de la agenda social, como el movimiento que iniciaron ONG como Intermón Oxfam para combatir la evasión fiscal por medio de la transparencia. El resultado de este movimiento es la demanda estatal a las compañías de desglosar su contabilidad nacional para lograr una imposición más equitativa.

Por su parte, las compañías y el mercado, y sin perjuicio de que su objetivo fundamental y legítimo sea maximizar resultados en beneficio de los accionistas e inversores, comienzan a desarrollar un cierto liderazgo comprometido con las problemáticas sociales y medioambientales, o incluso nacen con el objetivo último de ofrecer soluciones a través de su propia actividad. En general, se están viendo obligadas a cambiar de manera radical su relación con la sociedad si quieren ser actores relacionados en un ecosistema donde emergen problemas que hasta ahora solo los Estados y los organismos internacionales se encargaban de afrontar. Las compañías ya no pueden contemplar a sus consumidores como los contemplaban en los años 80 y 90. Ahora los consumidores son ciudadanos empoderados que se identifican con unos valores. Los propios empleados de las empresas son ciudadanos empoderados. Las compañías por tanto, tienen que redimensionar su relación con la sociedad. Y esto va mucho más allá de la responsabilidad social corporativa. Estamos hablando de dimensiones como el poder, la legitimidad y la gobernanza.

Nos quieren dejar sin futuro
Juan Laborda www.vozpopuli.com 3 Abril 2016

Se ríen de nosotros. Lo vienen haciendo siempre, de manera sistemática. Inicialmente, es cierto, de manera sibilina. Pero la actual crisis sistémica ha sacado a relucir lo peor de ellos, su naturaleza psicópata. Se han comportado como sádicos e insensibles. Ya no disimulan. Pero no me refiero sólo al gobierno. Va mucho más allá.

Incluye también a unos medios de comunicación, aduladores y concentrados, que ahogan al disidente, y sólo dan voz a un pensamiento político y económico que ha fracasado, decadente. No entienden absolutamente nada de lo que está pasando. ¿Por qué falla la política monetaria? ¿Por qué repunta el déficit presupuestario? ¿Por qué no hay inversión productiva? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Cómo para pedirles previsiones a medio y largo plazo!

Abarca también a las élites económicas patrias -en su mayoría monopolios, oligopolios o monopsonios dependientes del BOE- que aún no entienden a fecha de hoy que son parte corresponsable del porvenir que van a dejar a las generaciones postreras: sombrío, nebuloso, gélido, triste. ¿Dónde están los miles de millones de euros que cada año han dejado de tributar las grandes empresas patrias? Ya saben a qué me refiero: privilegios fiscales, deducciones ineficientes, paraísos fiscales, ajustes de consolidación sin motivación económica… ¿Dónde están los proyectos de inversión en capital y desarrollo que les hicieran coparticipes del bienestar de sus conciudadanos? ¡Ah claro!, han jugado al casino: deuda, recompra de acciones, política de dividendos… ¡No hay ninguna histéresis en el factor trabajo! Lo que sí que hay, por el contrario, es una inmensa y profunda histéresis en el factor capital. ¡Basta ya!

El déficit presupuestario de 2015 y la manipulación
El último espectáculo teatral, la publicación del déficit presupuestario de las administraciones públicas. ¡Pues claro que se iba a situar por encima del 5%! Era lo normal, por mucho que Rajoy y los suyos lo negaran: el déficit fiscal es siempre la contrapartida del ahorro privado. Si el sector privado quiere ahorrar por encima de su inversión, entonces tiene que haber un déficit de las administraciones públicas y/o un superávit en cuenta corriente. Y además ese déficit fiscal es la razón principal que explica el repunte de la actividad económica. Pero las falsedades y los problemas de fondo son otros.

Lo normal es que el sector privado registre excedentes siendo generalmente la contraparte los déficits fiscales del gobierno (en algunos casos, como Alemania, el superávit comercial). Pero lo que siempre acaba muy mal son aquellos episodios puntuales en los que el sector privado ha registrado déficits significativos, generalmente asociados a una burbuja financiera y/o inmobiliaria. Cuando colapsan los balances de empresas, familias y bancos, empieza un proceso intenso de desapalancamiento del sector privado, siendo su contrapartida los crecientes déficits públicos. Si a alguien, en este contexto, se le ocurre promocionar una devaluación salarial para generar superávits comerciales, en realidad intensificará el desapalancamiento privado, agudizando la crisis. Esto sucedió de 2011 a 2014. ¿Han visto ustedes algún análisis serio sobre ello en los medios de comunicación patrios? Me temo que no. No saben, ni entienden de identidades contables, que, por cierto, siempre se cumplen.

Pero desde la segunda mitad de 2014 asistimos a un crecimiento económico auto-programado por las élites. El objetivo era evitar un resultado electoral que en su momento aún era peor para sus intereses. Para ello, se relajó, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad expansiva. Pero la razón no es que realmente se hubieran dado cuenta de la necesidad de recurrir a una expansión fiscal en recesión de balances como única herramienta efectiva. La recuperación económica era la contrapartida del incremento del déficit presupuestario por razones meramente espurias, electorales.

Reforma laboral, deuda soberana, miseria
Sin embargo, el déficit presupuestario y el endeudamiento de Rajoy esconden todavía aspectos más crueles. Por un lado, los efectos de su reforma laboral, que de manera premeditada hundió los salarios nominales y reales, generando además un empleo precario, temporal y parcial. Si ello lo aderezamos con descensos en las cotizaciones a la Seguridad Social, ya tenemos otra tormenta perfecta: un incremento sin parangón en el déficit de la Seguridad Social. Por otro lado, la brutal expansión de nuestra deuda soberana se debe en gran medida a todo ese dinero destinado a financiar a terceros, a sanear los negocios de la superclase. ¡Qué grotesca manipulación de la política fiscal como herramienta de la lucha contra la crisis!

Por eso, el problema de fondo no es el déficit presupuestario, ni siquiera el stock de deuda. El problema de fondo es para qué y por qué se ha alcanzado esas cifras. Y los procedimientos utilizados esconden un empobrecimiento generalizado de la ciudadanía -por más que un 20% de la misma no quiera verlo-, una concentración de la riqueza y de la renta cada día en menos manos, y un país sin futuro. Los jóvenes son los grandes damnificados: desempleo, salarios miserables, desesperación, marginación, exilio... Y esa es la herencia de Rajoy, de los medios de comunicación aduladores, de las élites económicas: un país sin futuro.

Y siguen en ello. Analicen el tratamiento que distintos medios están haciendo del proceso de formación de gobierno en el que estamos imbuidos. Estoy cansado de quienes hablan de responsabilidad y “políticas serias”, en contraposición a lo que ellos denominan populismos. Quienes así hablan, quieren mantener todo tal como está, con el fin de continuar aplicando de manera sistemática aquellas políticas distópicas que han favorecido de manera permanente a la clase dominante. Y cuando la ciudadanía osa participar de manera entusiasta en la vida pública, hablan de "populismo mal informado”. En realidad son ellos, los de las “políticas responsables”, los arquitectos últimos de ese castillo de naipes llamado España, a punto de desmoronarse.

Simbad y el viejo del mar
Pedro J. Ramírez El Espanol 3 Abril 2016

"Después de mi cuarto viaje me dediqué a una vida de placeres y diversiones y olvidé mis pasados sufrimientos. Pero mi alma me inducía a nuevos viajes. Compré mercaderías de fácil salida y de ganancia segura y partí hacia Basora". Así comienza el relato del quinto de los siete viajes de Simbad el Marino, narración de origen remoto incorporada en el siglo XVII a "Las mil y una noches".

No será difícil reconocer en estas palabras la atmósfera de la España del dinero fácil, el gasto desbocado y los negocios especulativos de la pasada década. Tampoco, identificar el choque con la realidad de mayo de 2010 con el momento en que unos pajarracos, tan monstruosos al menos como los mercados, arrojan piedras del tamaño de aquellas primas de riesgo estratosféricas hasta hacer zozobrar el barco de Simbad. Incluso podríamos añadir, a costa de alterar la secuencia de la película, que el rescate bancario fue la tabla de salvación a la que pudo aferrarse el náufrago hasta llegar a la isla de la calma, una vez que Eolo Draghi dispersó a las aves de presa y sustituyó los vientos adversos por otros favorables.

Pero lo que ahora nos concierne es lo que le sucedió a Simbad en la isla. "Llegué a un estanque donde iba a dar el agua de un manantial y a la orilla estaba sentado un venerable anciano cubierto con un amplio manto hecho de hojas de árbol", cuenta la bella Sherezade tomando la voz del Marino. "Al preguntarle al anciano por su estancia en ese sitio, me hizo unas señas que significaban: te pido que me cargues y atravieses el arroyo, vayamos a coger frutas en la otra orilla".

Tal y como le ocurrió al pueblo español cuando Rajoy resumió en términos equivalentes su oferta electoral de 2011, Simbad pensó que después de tantas penalidades bien podía confiar en alguien experimentado de apariencia respetable y lo cargó a sus espaldas. En eso consiste el contrato con cualquier gobierno: pagamos impuestos para sufragar su aparato administrativo y su inevitable maquinaria política, y aceptamos los sacrificios de todo trayecto incómodo, a cambio de la expectativa de llegar a esa "otra orilla" en la que nos espera la recompensa de la prosperidad.

Recordemos lo que le pasó sin embargo a Simbad con aquel viejo que tanta confianza le había inspirado. "Lo transporté a la otra orilla del arroyo hasta el lugar indicado. Cuando quise bajarlo apretó más sus muslos en torno a mi cuello. Haciendo un esfuerzo inmenso, quise zafarme pero me apretó tan fuertemente que casi me estrangula. Se me oscureció el mundo. Cuando respiré me dio dos puntapiés en el estómago. Me indicó que anduviera por debajo de los árboles y se puso a coger frutas y a comerlas".

¿No es esta también la crónica de nuestra decepción? Los españoles cumplimos la parte que nos correspondía del trato, otorgando a Rajoy un firme soporte en forma de mayoría absoluta y asumiendo las subidas de impuestos y recortes de servicios de su política de ajuste. En 2012 estuvimos al borde de la muerte por asfixia a causa de la presión fiscal a la que nos sometía quien resultó ser además un viejo borde y antipático. Para quienes le habíamos apoyado, su actitud ante la corrupción y su pasividad ante el separatismo fueron peores que patadas en la barriga.

Para colmo fuimos comprobando, consternados, que el aparato del Estado -lo que Rivera llama la "burbuja política"- no estaba a las duras pero sí a las maduras. En los años peores apenas hubo recortes en el sector público y en cuanto la situación ha dejado de ser límite, se ha reanudado el festín del gasto. En ninguno de los cuatro años de Rajoy se ha cumplido el objetivo de déficit -la desviación supera en este último el 25%- y la deuda ya está en un alarmante 100% del PIB. ¿Cómo no sentir una mezcla de estupor y vértigo al descubrir que la "otra orilla" se parece demasiado a aquella de la que veníamos?

Desde hace al menos un año los españoles estamos intentando romper el contrato de 2011 pero no encontramos la fórmula jurídica para hacerlo. Pese al rotundo castigo electoral que el PP recibe cada vez que acudimos a votar, Rajoy sigue sobre nuestros hombros, aferrado implacable a nuestro cuello, con la excusa de que nadie ha logrado formar una mayoría alternativa. La situación es tan frustrante que podemos entender bien lo que sentía Simbad: "Llegada la noche me obligó a tenderme con él para dormir sujeto. Jamás había sufrido tantas humillaciones y malos tratos. No sabía de qué valerme para deshacerme de él... Me hallaba en un deplorable estado".

La imagen de aquel terrible viejo del mar que accedía a la grupa en un momento de debilidad de su porteador y al que luego no había manera de quitarse de encima ha inspirado en distintos momentos históricos tanto a los humoristas gráficos como a los escritores políticos. Es el caso por un lado de la famosa caricatura de Lincoln en el Illustrated Newspaper cargando a su provecto e incompetente ministro de Marina Gideon Welles, apodado "Padre Neptuno"; y por el otro de las crónicas de Marx en el Daily Tribune sobre la España del bienio progresista (1854-1856), en las que utilizó el símil para referirse al entonces jefe del Gobierno: "Espartero es uno de esos hombres tradicionales que el pueblo acostumbra a cargarse a las espaldas en los momentos de crisis sociales y que, como el perverso viejo que hundía obstinadamente sus piernas en torno al cuello de Simbad el Marino, son luego muy difíciles de quitar".

Aunque el general Espartero, líder del partido progresista y héroe popular desde sus triunfos en la primera guerra carlista, ocupaba un lugar muy distinto al de Rajoy en el imaginario colectivo, el mapa político de entonces tenía sorprendentes similitudes con el de ahora. El bipartidismo vigente desde hacía más de veinte años entre moderados y progresistas había sido alterado por dos fenómenos nuevos. Por un lado, la Unión Liberal que terminaría liderando O'Donnell y que, como partido de centro, "demostró desde sus mismos orígenes una extraordinaria capacidad para restar apoyos por la derecha al progresismo y por la izquierda al moderantismo". Y por el otro, el Partido Demócrata "que hacía lo propio por la izquierda respecto al progresismo". Cualquiera diría que estas palabras fueron escritas para enfatizar el paralelismo con la irrupción de Ciudadanos y Podemos en la España actual; pero pertenecen a la biografía de Isabel II de Isabel Burdiel publicada en 2010 cuando Ciudadanos no había salido de Cataluña y Podemos ni siquiera existía.

Según explica la misma autora el gran problema de aquel momento de transición era "cómo desembarazarse de la tutela de Espartero". El ennoblecido como Duque de la Victoria era el tapón que impedía una combinación estable y así quedó reflejado en las cartas que el embajador francés Turgot mandaba a su gobierno: "El descenso de la popularidad de Espartero es evidente, incluso entre sus partidarios, a pesar de mantenerle el afecto, se habla en voz baja de su incapacidad política... La necesidad de un gobierno activo y enérgico se hace sentir cada día más vivamente".

También en el PP se dice ahora todo eso, y mucho más, entre susurros; y tampoco parece haber manera de quitarse de encima a este otro fastidioso viejo del mar que es Mariano Rajoy. El presidente en funciones sigue inmóvil subido a nuestra grupa y, lo que es peor, atenazando, bloqueando y estrangulando a quienes buscan una salida política distinta de la fatídica repetición electoral a la que hoy por hoy parecemos abocados.

Los votantes del PP deberían sentirse agraviados por la estolidez de su líder mientras los firmantes del Pacto del Abrazo resisten firmes los cantos de sirena de Pablo Iglesias. Rajoy ni siquiera ha saltado a la cancha donde se disputa el partido de baloncesto y hasta en el remedo de la carrera de cuadrigas de Ben Hur, urdido por Buenafuente, mientras Sánchez, Rivera e Iglesias se desgañitan azuzando a sus caballos, él permanece impávido en la tribuna.

Rajoy está siendo incapaz de promover iniciativa alguna para desbloquear la situación pero también se niega a "echarse a un lado", como le acaba de pedir Girauta, para buscar, ya contra reloj, una fórmula de gobierno que incluya a PP, PSOE y Ciudadanos. A efectos prácticos es como si los 123 diputados del PP se hubieran evaporado del tablero. Qué gran oportunidad perdida y qué dislate si ese absentismo termina permitiendo a Podemos formar parte del Gobierno o al menos condicionarlo, en un contexto en el que la situación económica se deteriora a ojos vistas. Sobre todo cuando lo que hoy nos dice el primer sondeo de EL ESPAÑOL -también en esto rompemos moldes al externalizar sólo el trabajo de campo- es que los únicos que mejorarían en unas nuevas elecciones serían Ciudadanos e IU, con lo que el escenario se separaría muy poco del actual.

Simbad tuvo que matar al viejo del mar para desembarazarse de él. Lo hizo embriagándolo primero con la fermentación de unas uvas en una calabaza. A Rajoy por el contrario toca sacarlo de la recurrente borrachera de egoísmo en la que vive inmerso, mediante la ducha fría de la realidad y el interés general. Si ninguno de sus allegados es capaz de hacerlo con la urgencia que la gravedad de la situación requiere, no quedará más remedio que esperar de los idus de abril el metafórico magnicidio que no nos trajeron los idus de marzo. O convertir, en último extremo, las urnas del 26-J en un nuevo plebiscito en su contra, para poder al fin escuchar esas palabras de unos pescadores que sonaron como música celestial en los oídos de Simbad: "Tu eres el primero que ha podido librarse de ese jeque sin que te estrangulara. ¡Bendito sea Alah, que te libró de él!".

La crisis de los refugiados, una pesadilla
La yijad ha venido a Europa para quedarse
Entramos en una nueva fase, dicen los expertos, en la que los yijadistas cuentan con una 'población de apoyo' que les permite llevar a cabo ataques más propios de una insurgencia que de terrorismo puntual.
Carlos Esteban  www.gaceta.es 3 Abril 2016

“Lo que quiere hacer el ISIS es básicamente convertir las ciudades europeas en zonas de guerra de guerrilla”, señala el experto americano en terrorismo y Oriente Medio Erik Stakelbek en una entrevista concedida a Breitbart News Daily. “Ese es el plan, ese es el objetivo. ISIS le está pidiendo a cada musulmán en Europa que se conviertan en 'lobos solitarios', en yijads unipersonales”.

Que Europa debe ir haciéndose a la idea de que el terrorismo islámico ha venido para quedarse y que un nuevo atentado es solo cuestión de tiempo es algo que afirman cada vez más expertos e insinúan, incluso, algunos políticos. Pero los gobiernos siguen planteando la lucha contra los terroristas con acciones localizadas contra líderes individuales, y a medida que aumenta la población musulmana y las zonas, ciudades y barrios como Moleenbek, se incrementa el riesgo de un cambio en el yijadismo europeo que no sería de grado si no de naturaleza: del atentado terrorista puntual a la guerrilla urbana.

Nuestro futuro es Israel... Pero sin la preparación y la concienciación de Israel. Israel es una democracia de corte occidental que vive desde su origen esa 'diversidad' y 'multiculturalidad' que se supone debemos celebrar pero que, en el mundo real, es una receta para el conflicto, la falta de cohesión social y la polarización. Una sociedad semimilitarizada, un muro, medidas excepcionales de seguridad... Todo esto ha permitido a Israel sobrevivir, pero no quedar indemne, como deja patente la ola de apuñalamientos que vive el país.

La clave del éxito continuado de un grupo insurgente es una población de apoyo suficientemente amplia. España tiene una triste experiencia en este sentido tras haber sufrido el grupo terrorista más exitoso y prolongado de Europa junto con el IRA norirlandés y por la misma razón: un fuerte apoyo en un sector de la población civil.

Es en lo que se está convirtiendo el terrorismo islámico a medida que crece y se consolida la población musulmana en nuestras sociedades, como sugiere David Kilcullen, veterano australiano y asesor en contrainsurgencia del general norteamericano David Petraeus durante la guerra de Iraq en una entrevista exclusiva a la agencia de noticia AFP.

“Aún es pronto, pero creo que estamos empezando a ver el nacimiento de un movimiento paramilitar clandestino bastante extendido en Europa Occidental”. Ya no se trata de operativos con misiones suicidas concretas y puntuales que envíe el llamado Califato Islámico a nuestros países. “El modo en que se llevó a cabo el ataque en París -con pisos francos, coches robados, almacenamiento de armas y tipos que vuelven con éxito a la clandestinidad tras los ataques- se parece cada vez más a la definición clásica de guerrilla urbana".

La crisis de los refugiados es para Kilcullen una pesadilla en este escenario, ya que, por una parte, permite a los yijadistas infiltrar fácilmente a sus operativos en los países de la Unión Europea y, por otra, fomenta la aparición y fortalecimiento de partidos xenófobos y una atmósfera crecientemente hostil a los recién llegados que podría llevar a disturbios civiles.

“Procesan las solicitudes de unos 20.000 solicitantes de asilo al día en Munich”, recuerda Kilkullen. “Prácticamente ninguno está siendo examinado adecuadamente. Eso crea problemas muy importantes para el futuro”.

Conmoción y olvido del lector políticamente correcto
DAVID JIMÉNEZ El Mundo 3 Abril 2016

Twitter, ese espacio de debate que alguien ha descrito como una versión moderna de las pintadas que se dejan en las puertas de los baños públicos, se ha llenado estos días de lectores enfurecidos por lo que consideran un agravio comparativo entre las coberturas de los atentados de Bruselas y Pakistán. ¿Por qué tanto espacio dedicado a los europeos y tan poco a los paquistaníes? ¿Acaso a los medios les importan más unas vidas que otras?

El redactor jefe de internacional del portal estadounidense Vox ya describió en noviembre la hipocresía de lectores que le plantearon la misma pregunta en relación a los atentados de París y Beirut. Max Fisher defendía el trabajo de la prensa y sostenía que el problema estaba en una audiencia que se indignaba por la supuesta ausencia de una información que ni buscaba ni le interesaba. La polémica había empezado cuando un tuitero logró atención mundial con un mensaje en el que, utilizando una foto de un acontecimiento que había tenido lugar en Beirut una década antes, denunciaba el supuesto silencio de los medios tras la masacre en un bastión de Hizbulá. Para Fisher «era difícil no ver la ironía» en ese tuit lleno de imprecisiones que el autor podría haber evitado si hubiera leído una información que no sólo existía, sino que había sido publicada en cientos de medios.

Lo ocurrido con Pakistán estos días también es representativo. Algunos lectores me han escrito ofendidos porque no llevamos a portada la noticia del atentado de Lahore -sí en páginas interiores-, una queja en principio legítima. Lo sorprendente es que no recibiéramos ese toque de atención durante la última década, en la que Pakistán ha sido el país del mundo más golpeado por el terrorismo junto a Irak. Una media de dos atentados diarios.

Entre 1999 y 2013 viajé a menudo por el país, informando de golpes de Estado, terremotos y brutales matanzas terroristas. El interés que despertaba lo que narraba desde allí solía ser inferior a las crónicas de fútbol de segunda división. Pero éste y otros periódicos seguimos cubriendo la zona porque creíamos que era nuestra responsabilidad. Escribí entonces y sigo manteniendo que Pakistán importa: el mayor riesgo para el mundo no está en la dictadura de Corea del Norte o los ayatolás de Irán, sino en la posibilidad de que los fundamentalistas controlen un país con armas nucleares y en una rivalidad con La India que ya ha provocado tres guerras.

Que de repente todo el mundo se acuerde de Pakistán -un rato: la atención duró horas- puede llevar a los mismos medios acusados de indiferencia a pasar la pregunta a los lectores. ¿Se debe ese súbito y pasajero interés en el país a lo mucho que importan ahora sus víctimas? ¿O fue un reflejo por lo ocurrido en Bruselas y el temor a que podamos sufrir lo que los paquistaníes llevan años padeciendo?

Por supuesto hay lectores que se preocupan sinceramente por lo que pasa en países lejanos, pero sabemos que no son mayoría porque la tecnología nos permite hoy conocer cuánta gente lee cada noticia y por cuánto tiempo. The Guardian, que también fue cuestionado por sus lectores tras su pobre cobertura del atentado de Lahore, mostraba los datos el otro día y concluía que no importaba cuántas veces cambiaran de titular o enfoque, la prioridad de sus lectores no estaba en Pakistán.

Ocurre lo mismo con otros temas que supuestamente son los que más movilizan a la opinión pública, sobre todo en las redes sociales, y que los periódicos tenemos serios problemas para que sean leídos, ya sean conflictos en África, la crisis de los refugiados o la más cercana violencia de género, que hoy vuelve a nuestras páginas con un gran reportaje de Pedro Simón sobre un maltratador «arrepentido». Si cada observador ofendido por la insuficiente cobertura de uno de estos temas se convirtiera en lector real, los periódicos tendríamos presupuesto para abrir oficinas permanentes en las capitales de todos los países a los que supuestamente hemos abandonado informativamente.

Hoy sabemos mejor que nunca lo que la gente quiere leer, al menos en Internet, y la buena noticia es que podemos desmontar el mito de que sólo atrae lo banal. La política, la salud, la educación, la cultura, el deporte o la ciencia también interesan. Lo que ocurre en tu ciudad interesa más que lo que pasa en otras. Estados Unidos más que Mali. Y Pakistán sólo cuando percibimos que lo que pasa allí nos puede afectar. Por eso vamos a seguir informando del país, tratando de hacer un mejor trabajo en explicar a nuestros lectores por qué debería importarles.

Podemos no llegó para gobernar
Javier Somalo Libertad Digital 3 Abril 2016

Dice Félix de Azúa en Tiempo que Podemos no es sino "fascismo simpático". Lejos de frivolizar sobre problema, el filósofo arremete con dureza contra el partido de Pablo Iglesias y Ada Colau, aditivo de la dictadura nacionalista por si le faltaban pulgas al perro.

Sin embargo, me quedo sólo con el sustantivo y con la denuncia que hace Azúa sobre la inepcia de estos revolucionarios de pacotilla que están empotrados en muchos ayuntamientos. Es la política de la mera ocupación, con k; no se trata de gobernar sino de estar en el poder, llenar ese espacio y contemplar con gozo el Principio de Arquímedes. Como ya no necesitan acampar o levantar barricadas, inevitablemente llegan esos ratos muertos tan propicios para la imaginación: ceniceros portátiles –otrora para pavesas judías–, nombres de calles, felicidad, servilletas, cosas bonitas, padrenuestros, títeres, censura a espuertas, purgas y cuchillos largos. Todos ellos son elementos imprescindibles para gobernar en Venezuela o en la Cuba que dice abrirse al mundo, la misma que sigue encarcelando y deteniendo a los suyos mientras el gobierno español le condona deuda… como si eso favoreciera a los cubanos. Fascismo puro, siempre barnizado, eso sí, de falsa alegría y estudiada espontaneidad.

Ninguno de ellos se veía en puestos de gestión y así se han reconocido en numerosas ocasiones. Rita Maestre, forzó hasta la dislocación mandibular su sonrisa y no dejó de posar, cuando Sandra León le preguntó si podía seguir en su puesto tras haber mentido. "Sí", contestó, y ordenó algunos papeles que tenía delante y que jamás necesitará. Trató por todos los medios de censurar la curiosidad de la periodista pero hubo contagio en la sala y se le fue de las manos el control de la epidemia. Aquel asalto a la capilla de la Universidad Complutense persigue a Rita, que en alguna ocasión ha admitido que ella no se imaginaba que llegaría hasta donde está. Pero como –inexplicablemente, hasta para ella– llegó, pues las imágenes de su agit-streap la acompañaron. Rita negó y mintió. Ante el juez se mostró más recatada: aquella juventud, el torso desnudo, no quise ofender, cierto rubor. A ver si resulta que eso lo explica todo: que se ha vuelto casta cuando antes presumía de no serlo.

También Manuela Carmena defendió a los suyos como jóvenes inexpertos que necesitan tiempo para integrarse en la política pues proceden de la militancia callejera, de su antisemitismo particular, de su coqueteo con el terrorismo, de sus antecedentes penales o de la nada más profunda que brota entre la hierba primaveral de algunos campus universitarios. De pronto se vieron bajo los focos mediáticos de la Derecha, y allí florecieron para madurar en los platós del oligopolio televisivo y llegar al poder, no al gobierno. Hay que darles tiempo, sostiene Carmena, que acumula de sobra, porque han entrado a dedo en puestos de gestión para practicar la okupación y sólo para eso. La revolución ha resultado aburrida. Ya se les ocurrirá algo para disimular que su función es sólo taponar. Pero ni siquiera son simpáticos aunque todo fascismo intente parecerlo en algún momento.

En su entrevista en Tiempo, Félix de Azúa llega a decir:
Una ciudad civilizada y europea como Barcelona tiene como alcaldesa a Colau, una cosa de risa. Una mujer que debería estar sirviendo en un puesto de pescado. No tiene ni idea de cómo se lleva una ciudad ni le importa. Lo único que le importa es cambiar los nombres de las calles.

Más allá del malestar que haya podido causar la frase del filósofo en el gremio –no porque se sientan menospreciados sino por la mera posibilidad de que pudiera ser cierto– conviene no perder de vista la reacción de la aludida, que le califica de "machista" y "clasista". Colau, la antaño afectada por hipotecas que nunca tuvo porque jamás necesitó ve lo que, en el fondo, siente. No tienen ni idea ni les importa, es la pura verdad. No están aquí para gobernar pero están llegando al poder, que es todavía peor.

Campaña podemita de amedrentamiento de la prensa
EDITORIAL Libertad Digital 3 Abril 2016

El anuncio de la presentación de una demanda contra el presidente de Libertad Digital, realizado por la dirigente podemita Carolina Bescansa, es el último hito, por el momento, en la campaña de silenciamiento de la prensa libre emprendida por la formación ultraizquierdista.

Los dirigentes de Podemos, especialmente en el Ayuntamiento de Madrid, se han distinguido en los últimos tiempos por sus ataques a nuestro medio, especialmente desde que destapamos las tropelías de la alcaldesa "del cambio" y su marido. No es casualidad que el anuncio de Bescansa se produzca justo después de que la Fiscalía haya instado al juzgado a actuar contra su esposo por un "delito contra los trabajadores" de su empresa dedicada al urbanismo.

Podemos surgió como un movimiento radical de extrema izquierda, dispuesto a aglutinar el descontento popular con la clase gobernante por la crisis económica y la corrupción. Como corresponde a su afiliación marxista, los dirigentes de este nuevo partido ya habían dejado suficientemente claro que su manera de ejercer el poder político es incompatible con la existencia de una prensa libre. En eso hacen honor a su tradición ideológica pero es que, además, sus tratos con los regímenes totalitarios de Hispanoamérica demuestran fehacientemente que, como dijo el líder supremo Pablo Iglesias, la mera existencia de medios de comunicación privados es para ellos una anormalidad política que convendría extirpar de manera definitiva.

Por eso sorprende doblemente el silencio culpable de los medios de comunicación en esta campaña contra Libertad Digital, especialmente de los mas cercanos a la formación ultraizquierdista. En esta falta de crítica a un atentado contra la libertad de expresión, el pilar fundamental de las sociedades libres, se pone de manifiesto el sectarismo de una parte de la prensa española, por todos conocida, cuyos responsables prefieren a mirar a otro lado cuando las víctimas de las tropelías contra las libertades de todos pertenecen a la competencia.

Armas nucleares y yihadismo, la peor pesadilla mundial
EDITORIAL El Mundo 3 Abril 2016

El final de la Guerra Fría permitió durante algún tiempo soñar con la idea de un mundo sin armas nucleares. Duró poco el espejismo y pronto se demostró que la caída del Telón de Acero y el deshielo entre Occidente y el Este no traerían consigo ni la paz mundial ni vacunaría a nuevas naciones emergentes contra la carrera armamentística. Aun así, hace apenas ocho años, cuando un líder todavía bisoño, Barack Obama, estaba a punto de alcanzar la Casa Blanca, enarbolaba la bandera de la desnuclearización. Al poco, se lo recompensarían con el Nobel de la Paz. Hoy ninguna de las potencias del concierto internacional se toma en serio la idea de acabar con las armas nucleares. Su obsesión es bien distinta: la de evitar por todos los medios que tecnología atómica o materiales radiactivos caigan en manos de los nuevos enemigos 'número uno' del planeta: las redes yihadistas, en especial, el Estado Islámico y Al Qaeda.

La Cumbre para la Seguridad Nuclear de Washington, con presencia de mandatarios de 50 países, ha servido para compartir información y hacer que el problema escale puestos en la agenda global. Pero poco más. Al final ha sido otra oportunidad perdida para sondear fórmulas que eviten que este material altamente mortífero pueda caer en manos de actores no estatales, mucho más difíciles de controlar que regímenes como el de Corea del Norte o el iraní, las mayores bestias negras durante décadas en este asunto.

La razón principal que abocaba a la Cumbre patrocinada por Obama al fracaso ha sido el boicot de Putin. EEUU y Rusia suman más del 90% del arsenal nuclear mundial. Y nada se puede avanzar en esta cuestión sin el consenso de ambos países. Los antiguos enemigos irreconciliables se siguen observando hoy con recelo, pero son conscientes de que en una nueva era multilateral siguen ejerciendo roles de gendarmes internacionales y necesitan colaboración mutua. Sin embargo, el Kremlin no quiere que EEUU marque las reglas y exige todo el protagonismo para el Organismo Internacional de Energía Nuclear (OIEA), dependiente de la ONU, porque éste no controla a las potencias atómicas y se limita a monitorizar a los países que no disponen de esta tecnología. Dicho de otro modo, Rusia sigue manteniendo una actitud propia de la Guerra Fría y se niega a que nadie meta las narices en sus arsenales.

Pero el ritmo vertiginoso de los acontecimientos deja al descubierto los riesgos reales a los que se enfrenta la humanidad. Hoy ha disminuido mucho la preocupación por la posibilidad de ataques nucleares interestatales, pese a que Pyongyang ya tiene capacidad para instalar bombas atómicas en miniatura en misiles, un avance que desestabiliza toda la región de Asia Pacífico. Pero se han disparado las alarmas por la amenaza del yihadismo. Inquieta que el IS, Al Qaeda o cualquiera de sus filiales se apropien de tecnología nuclear y sustancias radiactivas, que a buen seguro usarían, por ejemplo, para hacer explotar bombas sucias que sembrarían el caos tanto por su alta capacidad mortífera instantánea como por los efectos duraderos de esos ataques que dejarían zonas dañadas por agentes cancerígenos durante décadas.

Los expertos alertan que el IS tiene capacidad para fabricar 'bombas sucias'. Y la guerra en Irak y Siria, entre otras terribles consecuencias, permite a los yihadistas estar demasiado cerca de instalaciones con uranio del régimen de Asad. Tanto o más preocupante es la desestabilización de Pakistán -no lo olvidemos, uno de los ocho países que reconocen la posesión del arma nuclear- y la penetración creciente de la insurgencia talibán. Son ejemplos de que es imprescindible la actuación urgente de la comunidad internacional para evitar que material de destrucción masiva caiga en manos de los terroristas. Por lo pronto, en el mundo hay toneladas de residuos atómicos situados en instalaciones poco seguras. Muchos de los países presentes en Washington se han comprometido a remediarlo en sus respectivos territorios.

En todo caso, si algo vuelve a demostrar esta amenaza es que el yihadismo es hoy el mayor desafío mundial, que sólo puede ser enfrentado con estrategias multilaterales. Washington y Moscú están obligados a asumirlo.

Las infinitas dimensiones de la corrupción del PSOE en Andalucía
Andalucía, la “Cosa Nostra”
Luis Escribano (*) www.latribunadelpaisvasco.com 3 Abril 2016

En el presente artículo les mostraré un ejemplo más que demuestra las dimensiones infinitas del continuo espacio-tiempo de la corrupción del PSOE en Andalucía. No creo que esto les sorprenda mucho, pues el resultado siempre es el mismo: cuando se profundiza un poco en la gestión de cualquier órgano o ente de la Junta de Andalucía, aparece el típico olor a putrefacción que amarga a cualquiera su existencia.

Tras escuchar las recientes intervenciones de los exdirectivos de la fundación pública FAFFE en la Comisión de Investigación sobre las subvenciones otorgadas por la Junta de Andalucía en materia de Formación Profesional para el Empleo, se ha podido comprobar no sólo la inutilidad de dicha Comisión ante la patente obstrucción de los declarantes y del Gobierno andaluz, que no ha remitido a tiempo la documentación solicitada para efectuar las necesarias preguntas sobre la misma, sino también la perversidad de un sistema político que permite que dos diputados, ambos del Grupo parlamentario del PSOE, se dediquen a apoyar a los declarantes y defender las actuaciones de un Gobierno (poder ejecutivo) que se supone deben controlar. Sus nombres –para el olvido- son María Luisa Bustinduy Barrero, de profesión funcionaria, y Rodrigo Sánchez Haro, de profesión abogado, según consta en la web del Parlamento.

Si los miembros del Grupo parlamentario de Ciudadanos tuvieran un mínimo de vergüenza y respeto por la ciudadanía andaluza, habrían roto inmediatamente las relaciones con el PSOE, y si contaran con los apoyos necesarios de diputados del PP, Podemos e IU, tendrían que haber planteado una moción de censura contra la Presidenta de la Junta, Susana Díaz, ante el bochornoso espectáculo que se está desarrollando en el Parlamento y en el Gobierno andaluz. En política no puede aceptarse todo; mirar hacia otro lado y tragarse aberraciones tan descomunales dice mucho de esos nueve diputados, y especialmente lo digo por los que creen que el fin justifica los medios, aunque estos sean notoriamente obscenos.

A continuación mostraré acciones y omisiones de la Junta de Andalucía que demuestran la intencionalidad en debilitar, saltarse o eliminar los filtros y controles existentes para la adecuada concesión y justificación de subvenciones. En este caso, el SAE (Servicio Andaluz de Empleo) y la Consejería de Empleo son los protagonistas, junto a la Dirección General de Fondos Europeos.

La Consejería de Empleo, mediante la Orden de 26 de febrero de 2004, desarrolló los primeros programas destinados al fomento de actividades en el ámbito de los nuevos yacimientos de empleo en Andalucía. Posteriormente, la Orden de 6 de abril de 2009, suscrita por el Consejero Antonio Fernández, aprobó las bases reguladoras del programa para impulsar proyectos promovidos por las Corporaciones Locales en el marco de los Nuevos Yacimientos de Empleo (BOJA 15/04/2009).

Las ayudas establecidas en la citada Orden de 2009 se cofinanciaron con créditos del Fondo Social Europeo (Programa Operativo 2007-2013 de Andalucía), por lo que debían cumplir con el régimen jurídico establecido por el artículo 6 de la Ley 38/2003, General de Subvenciones.

Los beneficiarios de las ayudas eran Corporaciones Locales andaluzas, y debían contar con capacidad suficiente y acreditar disponer de instalaciones adecuadas para desarrollar las acciones contempladas en el programa, que iban destinados a la creación de empleo (artículo 4.1). De hecho, el colectivo destinatario final eran personas inscritas como demandantes de empleo en las oficinas del SAE.

Esta Orden de 2009, a mi juicio, incurre en varias ilegalidades graves, como veremos a continuación.

Primera irregularidad: Según su artículo 30.1, las ayudas concedidas debían publicarse en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía de conformidad con lo establecido en el artículo 18 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre. En este caso ha ocurrido lo mismo que se detectó en el caso EDU, en el presunto fraude de los fondos para formación de trabajadores en Andalucía, que fue investigado por la UDEF de la Policía: no se ha publicado en el BOJA, por ejemplo, la Resolución de 8 de septiembre de 2009, suscrita por el Consejero de Empleo en calidad de Presidente del SAE, Antonio Fernández, a propuesta de la Directora General de Autónomos, Igualdad y Fomento del Empleo del SAE, María Dolores Luna Fernández, por la que se otorgaron dichas ayudas en 2009. La citada Resolución ni siquiera ordena su publicación en BOJA, que era una obligación.

Por cierto, algunas de las ayudas concedidas mediante esta Resolución de 2009 han sido verificadas en 2012 por la Dirección General de Fondos Europeos de la Consejería de Hacienda, a través de una empresa privada contratada para ello, como comentaré al final del artículo. ¿Fue correcta la verificación? La empresa cobró más de 9 millones de euros para tareas de verificación, y estaba presidida por un conocido ex cargo público.

Segunda irregularidad: Si los beneficiarios de las ayudas eran las Corporaciones Locales (Ayuntamientos como Linares, Montoro y Sevilla recibieron dichas ayudas en la convocatoria de 2009), la Orden de 2009 debía haber previsto para su justificación lo previsto en el artículo 21 del Reglamento de Subvenciones de la Junta de Andalucía aprobado por Decreto 282/2010: “Las subvenciones a las corporaciones locales se justificarán mediante un certificado de la intervención de la entidad correspondiente, acreditativo del empleo de las cantidades a la finalidad para las que fueron concedidas”. Incumpliendo este precepto, la Orden se inventa otra forma de justificar, de manera que ya no interviene el funcionario interventor, que es quien debe certificar el documento justificativo. Una manera más de evitar el control por funcionario público.

Tercera irregularidad: la Orden, además, induce a otra ilegalidad, y muy grave desde mi punto de vista. Obliga a la corporación local que recibe la subvención de la Junta a aprobar unas bases reguladoras para conceder subvenciones -con la subvención recibida- a las personas destinatarias finales, e induce a dichas corporaciones a incurrir en inconstitucionalidad, dado que los municipios no tiene competencias normativas en materia de empleo, y no puede establecer ningún tipo de requisitos para otorgar ayudas, ni siquiera los establecidos por la Consejería de Empleo en la Orden de 2009, dado que la Comunidad andaluza tampoco tiene esa competencia, dado que la competencia para regular las ayudas en materia de empleo es estatal y con carácter de exclusiva. Esto ya lo he denunciado en varios artículos, y la última vez en este diario “Investigación de la formación para el empleo”. Esperemos que en la Comisión de Investigación del Parlamento, algún diputado pregunte sobre esta cuestión de las competencias, pues en materia de los cursos de formación para el empleo ocurre exactamente lo mismo.

Si tienen ocasión de leer el artículo 16 de la Orden de 2009, verán que las propuestas de bases reguladoras que fueran a aprobar las corporaciones locales para conceder las ayudas debían ser aceptadas expresamente por la Dirección General de Fomento e Igualdad en el Empleo. ¿Fueron aceptadas dichas bases, aún incurriendo presumiblemente en inconstitucionalidad?

Cuarta irregularidad: Es un cúmulo de despropósitos, y la pregunta obligada es… ¿nadie lo advirtió? La responsabilidad de los funcionarios –si es que lo eran, dada la inmensa cantidad de laborales que trabajaban en el SAE- que han participado en la elaboración de la Orden con sus informes (Dirección General de Fomento e Igualdad en el Empleo; Servicio de Legislación de la Secretaría General Técnica; Letrado del Gabinete Jurídico; Intervención General, etc.) es evidente, y la de las autoridades, si fueron advertidas en algún informe, también.

Quinta irregularidad: el personal que se empleara para asesoramiento al colectivo destinatario debía cumplir unos requisitos, que se establecían en la Orden de 2009.

En el artículo 5 de la citada Orden de 2009, denominado “Personal Técnico”, se establecía lo siguiente: “El personal técnico encargado de asesorar a las personas destinatarias de este programa deberá contar con una experiencia mínima de 2 años en el desarrollo de programas similares. Esta experiencia deberá ser acreditada en la forma y plazo que la resolución de concesión establezca. Además de lo anterior, el 50% del personal técnico debe estar compuesto por mujeres, y al menos una persona deberá contar con conocimientos y formación específica en materia de igualdad en el empleo.”

Si observan ustedes, sólo se exige en la Orden que la resolución establezca la forma y plazo para acreditar la experiencia mínima de 2 años en el desarrollo de programas similares, que lo podía haber regulado la misma Orden, pero nada se dice para acreditar los otros requisitos: 50% que sea mujer, y una de las personas debe contar con conocimientos y formación específica en materia de igualdad en el empleo.

En la convocatoria para el año 2009, las ayudas fueron concedidas mediante Resolución de 8 de Septiembre de 2009, del Consejero de Empleo, en calidad de Presidente del SAE (Antonio Fernández), a propuesta de la Directora General de Autónomos, Igualdad y Fomento del Empleo del SAE, María Dolores Luna Fernández. En dicha Resolución debía aparecer, según decía la Orden reguladora, la forma y plazo para acreditar la experiencia mínima de 2 años en el desarrollo de programas similares.

Efectivamente, en el apartado octavo de la resolución, se dice que en el plazo de un mes a contar desde la notificación de la resolución (que no se publicó en el BOJA), la entidad beneficiaria debe presentar en la Dirección General de Autónomos, Igualdad y Fomento del Empleo del SAE, una declaración responsable de haber observado, en el proceso de selección y contratación del personal técnico encargado de asesorar a las personas destinatarias del programa, los requisitos y condiciones previstos para los mismos ene l artículo 5 de la Orden. Cualquier funcionario que trabaja con la gestión de subvenciones sabe que una declaración responsable no acredita nada. En las corporaciones locales sólo podría certificar dicho cumplimiento los Secretarios o Secretarios-Interventores. Por tanto, queda en evidencia que la Resolución que suscribe el Consejero de Empleo como Presidente del SAE incumple lo establecido en la Orden de 2009 que aprobó dicho Consejero, y que ha podido dar pie al típico enchufismo que se practica en muchos Ayuntamientos.

Por último nos queda por denunciar la actuación de la Dirección General de Fondos Europeos (DGFE). La Orden de 23 de julio de 2008, aprobada por el entonces Consejero de Economía y Hacienda y Vicepresidente de la Junta, José Antonio Griñán, establece las normas para la gestión y coordinación de las intervenciones cofinanciadas con Fondos Europeos en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía para el período de programación 2007-2013.

Según el apartado 2 de su artículo 37, para las labores de verificación la DGFE podrá, en su caso, contar con el apoyo externo necesario. Es decir, con esta norma se posibilita la sustracción del control por funcionarios públicos de la adecuación del procedimiento de concesión de las ayudas a la normativa aplicable, una potestad administrativa que no puede estar ni siquiera en manos de personal laboral de la Administración de la Junta de Andalucía, y que Griñán permitió poner en manos de personal laboral contratado de una empresa privada. Y es que el ex Presidente Griñán tiene a sus espaldas demasiados puntos oscuros como para ir montando circos en los Tribunales de Justicia.

Y eso ha estado haciendo dicha Dirección General: más de 10 millones de euros se ha gastado en contratar empresas privadas para verificar la aplicación de dichos fondos europeos. Una de esas empresas, Red2Red Consultores, fue contratada por casi 9,5 millones de euros para verificar la utilización de los fondos europeos es (BOE 21/04/2009). La adjudicación se realizó siendo Director General de Fondos Europeos Antonio Valverde Ramos.

La citada empresa tiene como Presidente a Juan García Moreno, que ha sido Subdirector General del INEM, Director General de FORCEM y asesor en materia sociolaboral en el Gabinete de Presidencia del Gobierno, según constaba en su página web.

Este es su curriculum, obtenido en las redes sociales: Economista y funcionario de carrera, actualmente en excedencia, destaca su anterior actividad como Consultor en Localización de Inversiones Industriales y en Ordenación y Desarrollo Territorial y, posteriormente y a lo largo de diez años, como Responsable a nivel estatal de los Servicios Públicos de Empleo (Red de Oficinas del Instituto Nacional de Empleo/ INEM) y Responsable Nacional de la gestión del Plan Nacional de Formación e Inserción Profesional (Plan FIP). Desde este último puesto, ejerció de Miembro Titular por España del Comité del Fondo Social Europeo, así como de otros Comités y Grupos de Expertos a nivel internacional. Cabe reseñar, igualmente, su actividad como primer Director General del Sistema Nacional de Formación dentro de las Empresas (Fundación para la Formación Continua/FORCEM), en su fase de puesta en marcha y consolidación. Finalmente, cabe destacar de su actividad al servicio de la Función Pública su papel de Coordinador de diversos programas de cooperación internacional en América Latina y Asesor en materia sociolaboral del Gabinete del Presidente del Gobierno. Desde 1995 viene trabajando en la iniciativa privada, primero como socio fundador y Director General de Enred Consultores, y en esta última etapa, desde julio de 2000, también como Administrador Único de la empresa Red2Red Consultores, de la que es asimismo socio fundador al tiempo que Consejero Delegado de la empresa dedicada a la Consultoría en Responsabilidad Social Corporativa Responsables, S.L.

No se puede dudar que desconozca la materia de empleo. ¿Cómo es posible que esa empresa, con los millones de euros que ha costado su contratación, no haya detectado nada irregular en las ayudas concedidas con fondos europeos en la Orden de 2009 y, como denuncié en anteriores artículos, para la formación en materia de empleo? ¿Nadie le pedirá explicaciones y, en caso de confirmarse las irregularidades, exigirle una indemnización? ¿No prevé el contrato una cláusula de responsabilidad por incumplimiento en su labor de verificación? ¡¡Si ni siquiera ha sido publicada en BOJA la resolución de concesión de las ayudas!! ¿Ni este incumplimiento ha sido constatado en la verificación?

Según la información obtenida de distintas fuentes, la verificación por parte de esa empresa Red2Red de expedientes relativos a las ayudas concedidas mediante dicha Resolución de 2009 del SAE, se realizaban mediante el uso de unas “check list” elaboradas por la propia empresa, y con el visto bueno de la DGFE, de forma que no se entraba a fondo en la adecuación de los expedientes a la normativa aplicable. Para colmo, a fin de no utilizar funcionarios de carrera en las verificaciones, la DGFE utilizó personal interino –sin experiencia- que puso increíblemente a las órdenes del personal de la empresa Red2Red. Según las informaciones obtenidas, la Jefa de Servicio de Verificación y Control de la DGFE, Mª Isabel Vicente Pérez, dio instrucciones a los interinos para que se incorporaran a los equipos de trabajo de la empresa Red2Red, de manera que con ella sólo hablara un coordinador de la empresa, que a su vez coordinaba a los distintos jefes de cada equipo de verificación a los que se incorporaba cada interino. Uno de los interinos reveló como intentaban engañarle con argucias para que firmasen actas manifestando que todo estaba correcto. Y lo más grave: los interinos tenían que grabar su trabajo en una base de datos de la empresa verificadora Red2Red. El mundo al revés: quienes realmente podían emitir informes con presunción de veracidad –los interinos- estaban al servicio de laborales de una empresa privada que estaba ejerciendo potestades administrativas, y para colmo los interinos tenían que utilizar recursos privados de la empresa contratada.

Por cierto, los empleados de Red2Red Consultores participaron en varios cursos de formación (pagados con el contrato de la Junta), mientras que los interinos no tuvieron oportunidad de realizar cursos relativos a los fondos europeos, dado que según les decían, sólo iban a estar dos años trabajando para la DGFE. Juzguen ustedes mismos.

Por último, les dejo con la imagen de la carta que parece ser envió en 2012 la DGFE al Director Gerente del SAE, Pedro Eugenio Gracia Victoria (según aparece en la misma, dirigida por Patricia Eguilior Arranz, Directora General de Fondos Europeos y Planificación), anunciando la visita de los verificadores de la empresa Red2Red para analizar determinados expedientes. Entre las personas de contacto de dicha carta figuran la citada Jefa de Servicio, y personal externo a la Junta, Jorge Macua Camacho, como Coordinador de la empresa Red2Red.

Si esto ha ocurrido con algunas de las ayudas europeas que se sometían a “verificación” –en palabras de algunos interinos, las “check list” eran demasiado “lights”-, ahora se entiende que la UE haya bloqueado las ayudas del FSE a la Junta de Andalucía.

Cosas de Andalucía, la Cosa Nostra.
(*) Artículo publicado inicialmente en "El Demócrata Liberal"

Un juez demuestra que la Justicia es un cachondeo
Un magistrado de la Audiencia Provincial de Sevilla, Francisco Gutiérrez, explica en una tesis doctoral por qué el sistema judicial es tan lento e ineficiente
El Confidencial 3 Abril 2016

Es un hecho comúnmente aceptado en España que la Justicia no funciona. “La Justicia es un cachondeo”, se repite desde que lo dijo, por primera vez, el que entonces era alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, quien ahora, por cierto, está en la cárcel. Lo que ocurre es que si la Justicia en España es un cachondeo no es por las razones que esgrimía Pacheco, que sólo tenían que ver con los reveses judiciales que se llevó el alcalde jerezano cuando se empeñó en derribar un chalé que tenía Bertín Osborne en la ciudad, una de esas ‘medidas ejemplarizantes’ a las que recurren los políticos muchas veces para afirmar su autoridad o imponer una política.

La Justicia española es un cachondeo, y así lo asume todo el mundo porque no funciona correctamente, no por criterios de oportunidad política dependiendo de si las sentencias convienen o no a los intereses de un partido político. La Justicia es un cachondeo porque es lenta e ineficiente, y eso es lo que acaba de demostrar quien mejor la puede conocer por dentro, un magistrado de la Audiencia Provincial de Sevilla, Francisco Gutiérrez, en una tesis doctoral que, sin duda alguna, supone el mejor ensayo sobre el funcionamiento de la Justicia en España.

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Tanto es así que uno de los hallazgos de esta tesis doctoral es algo tan elemental como que en España no existen estadísticas fiables sobre la realidad de la Justicia, con lo que cualquier medida política, cualquier remedio que se quiera aplicar a los males de la Justicia, siempre nacerán viciados de origen. Según el magistrado sevillano, las estadísticas del Ministerio de Justicia y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no coinciden. Son más fiables las del CGPJ que las del Ministerio de Justicia, que las maquilla. Ocurrió en una ocasión, incluso, que el ‘error’ del Ministerio de Justicia fue tan grosero que incluyó en la nómina de jueces a los secretarios judiciales, con lo que en España salían 20 jueces por cada 100.000 habitantes. Dos años después, cuando el Gobierno español volvió a enviar la estadística judicial al Consejo de Europa, corrigieron el error y la proporción quedó en 10 jueces por cada 100.000 habitantes.

No debe ser ajeno a este despropósito el modelo de Estado en España y la parcelación de la Justicia, como otras ramas del gobierno, entre varias administraciones e instituciones que se reparten sus competencias. “La dirección de los medios materiales y personales están distribuidas entre el Ministerio de Justicia del Gobierno de España, el Consejo General del Poder Judicial, las Comunidades Autónomas y, de forma residual, en la Fiscalía General del Estado”. Esta dispersión puede ser fundamental para llegar a la primera conclusión sorprendente de la tesis doctoral del magistrado Francisco Gutiérrez: la Justicia no funciona mal en España porque se invierta poco; de hecho, cuando más se ha invertido, peor ha ido

“La creación entre 2004 y 2013 de las plazas de jueces y fiscales en las CC.AA no obedeció a criterios objetivos relacionados con la carga de trabajo”

Después de analizar las estadísticas sobre el funcionamiento de la Justicia en España durante diez años, tanto en inversión como en funcionamiento y desde 2003 hasta 2014, el magistrado Francisco Gutiérrez llega a esta conclusión: “No se advierte relación causa-efecto entre la inversión económica y el funcionamiento de la Administración de Justicia en España. Los años en que su funcionamiento fue más deficiente, 2008-2010, coincidió con aquellos en los que se invirtió más dinero en el sistema judicial”. Cuando se presentó un avance de la tesis del magistrado sevillano en el último Congreso del Foro Judicial Independiente, al que pertenece Francisco Gutiérrez, el presidente de esta asociación judicial, Conrado Gallardo, destacó que, con este trabajo, se demuestra que “el problema es que se ha gastado en objetivos equivocados: Se ha gastado mucho agua para apagar el fuego pero se ha apuntado la manguera donde no estaba el fuego”.

El problema, en definitiva, se llama otra vez despilfarro, que unido al reparto de competencias con criterios dispares de inversión explica la desquiciante conclusión de antes, que se haya llegado al extremo de que el mayor gasto se traducía en mayor ineficacia. Una circunstancia a tener muy en cuenta cuando de lo que se está hablando es de una inversión anual en la Administración de Justicia en toda España que en 2004 ascendió a 2.241.890.676 de euros y en el año 2013 a 3.571.556.993 de euros, un incremento nada despreciable en esa década del 59,31%. En porcentaje de PIB nacional, el presupuesto en Justicia representaba el 0,27% en 2004 y el 0,35% en 2013.

Tabla del gasto en la Administración de Justicia de la tesis de Gutiérrez López

Tabla del gasto en la Administración de Justicia de la tesis de Gutiérrez López

¿Por qué, entonces, se gasta tan mal ese dinero en la Justicia? Ya se decía antes que, a juicio de la tesis, una de las causas es la disparidad de criterios a la hora tanto de organizar la administración de Justicia como de realizar las inversiones, sobre todo cuando se compara lo que ocurre en las comunidades autónomas. En esta tesis doctoral se llega a la conclusión, incluso, de que “la creación entre 2004 y 2013 de las plazas de jueces y fiscales en las comunidades autónomas no obedeció a criterios objetivos relacionados con la carga de trabajo”. ¿A qué criterios obedeció entonces? ¿A criterios de interés político?

Lo que queda fuera de toda duda, a tenor de los datos que se incluyen, es que lo que no ha conseguido la inversión en Justicia en España es disminuir ni la litigiosidad, que es mayor que en la media europea, ni, en consecuencia, el número de asuntos que recae sobre cada uno de los que componen el sistema judicial. En el caso de los jueces, en 2004 cada juez resolvió 1.806 asuntos y 1.703 en 2013, con un pico de 1.892 en 2009. Estas cantidades de asuntos resueltos por cada juez se superan aún en algunas comunidades autónomas, como Valencia (2.266), Andalucía (2.264), Madrid (2.223) y Murcia (2.088) . El magistrado sevillano Francisco Gutiérrez López concluye con la evidencia de que “existe una intensa correlación entre la eficacia del sistema judicial y la planta judicial, que es insuficiente para afrontar la carga de trabajo que soportan los juzgados y tribunales españoles, como constata que el 76,36% de los órganos judiciales de España superan el 100% de la entrada de asuntos fijada por el Consejo General del Poder Judicial”.

“La comparación con Europa permite alcanzar conclusiones como que los países ricos gastan menos en Justicia, tienen menos jueces y menos litigios"

¿La Justicia es un cachondeo? El funcionamiento de la Justicia en España es un cachondeo porque la disparidad de criterios, la ausencia de objetivos comunes, el colapso persistente y el deterioro generalizado provoca la insatisfacción de todos, de quienes la administran desde los juzgados, de quienes la sufren como trabajadores, y de quienes la padecen como ciudadanos. Y en esta tesis del magistrado Francisco Gutiérrez, quizá el primer gran ‘libro blanco’ de la Justicia en España, se plasma esa caótica realidad, gráfico a gráfico, que abarca mucho más allá de la propia Justicia. “La comparación con Europa permite alcanzar conclusiones muy curiosas, como que los países ricos gastan menos en Justicia, tienen menos jueces y menos litigios. Eso es sociología o modelo de país: un Estado bien organizado necesita menos Justicia. En España, en sentido contrario, se usa la Justicia como remedio ante el fracaso generalizado de la administración y la sociedad. Esa sería la conclusión final”.


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La unidad de España en manos de Pedro
EDUARDO INDA okdiario 3 Abril 2016

Dicen, y creo que no andan descaminados, que Pedro Sánchez está dispuesto a todo con tal de ser el séptimo presidente de la democracia. Hay quien echando mano de ese machismo discursivo tan en boga advierte incluso de que “es capaz de vender a su madre” con tal de llegar a Moncloa. Tengo tan claro lo primero, obviamente no lo segundo, como que en solitario sería un buen presidente del Gobierno echando mano de esas fórmulas socialdemócratas trufadas de liberalismo que no nos fueron tan mal en la era felipista. Pero sin mayoría que le ampare, estando como está a 86 diputados de los 176 (ahí es nada), el secretario general del PSOE tiene más peligro que Dumbo en una cacharrería o que Gargantúa y Pantagruel mano a mano en una fábrica de pasteles. Intentar un triple salto mortal con tirabuzón es muy loable cuando tienes un suelo que te acoja al final de la pirueta. Ejecutarlo a sabiendas de que no sabes dónde vas a caer es de un desahogo supino o propio de alguien con tendencias suicidas.

Aquí todo el mundo piensa que con pactar con Podemos y meter en el saco a los dos diputados del bueno de Alberto Garzón, el demente político madrileño será presidente (lo de “demente” lo digo porque jugó en el Estudiantes que es como hacerlo en el Liverpool si eres futbolista). En fin, que es poco menos que coser y cantar. Que le das a Pablo los Audis blindados, un porrón de escoltas para fardar, los despachazos, el fisco, los tanques, las porras, las cárceles, Sitel y la caja tonta más lista que vieron los tiempos y ya está. Los que no van ni ven más allá debieron suspender matemáticas en la escuela o son unos auténticos tontos a las tres. Porque, de momento y hasta que Podemos cambie los libros de texto, la suma de Pedro, Pablo y Alberto da 161 según mi calculadora y los manuales de estudio vigentes. O 162 si cuelan a la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas. Y la de Mariano y Albert, que votarían “no” sí o sí, es 163. Con lo cual precisarían del voto afirmativo de uno de los siguientes grupos independentistas: bien el PNV (seis escaños), bien ERC (nueve actas), bien Democràcia i Llibertat (la corrupta Convergència de toda la vida con ocho), bien la agrupación de ese “hombre de paz” que tan cachondo le pone a Pablo, Arnaldo Otegi, que cuenta con dos. Eso para superar el listón de los 163 del centroderecha. Pero, además de todo eso, otra condición sine qua non sería que los demás enemigos de España se abstuvieran. De lo contrario, física y metafísicamente es imposible que “el guapo”, como maliciosamente a la par que envidiosamente le llaman sus rivales dentro del PSOE, cumpla su sueño de vivir en un Palacio.

Ni siquiera cuela, como viene defendiendo ansiosamente César Luena con la mente puesta en ser algo en la vida, eso de que el PNV es “autonomista y no independentista”. Esto es lo mismo que hace Podemos cuando asegura que no les financia Venezuela ni Irán: tomarnos por tontolabas. El partido fundado en 1895 por el tipo más racista y antiespañol de la historia, Sabino Arana, dejó bien claro en enero que quieren “una nación vasca pactada con España”. No hace ni siete días que su presidente, Andoni Ortuzar, no se anduvo por las ramas, ni con rodeos, ni desde luego con circunloquios. Fue directo al grano en su discurso en el Aberri Eguna: “Euskadi es nuestra única patria, queremos ser libres”. Conclusión: o yo estoy loco o los que nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino son unos cínicos de tomo y lomo.

El enigma es irresoluble. ¿Por qué? Tampoco hace falta disponer de un coeficiente intelectual de 170 para colegirlo: el Comité Federal socialista de enero sentenció que Pedro Sánchez no podrá ser aupado a la Presidencia del Gobierno con “el apoyo activo o pasivo de los que sólo quieren romper España”. Eso significa no sólo que está prohibido aceptar el “sí” del PNV sino también la abstención de los mismos urkullus, de las huestes de Mas, de los Junqueras boys y de los proetarras. Aquí la interpretación no es libre porque el presidente de la comunidad de vecinos de Ferraz 70 es esclavo de la determinación del máximo órgano entre congresos del Partido Socialista. Lo demás sería hacer unas trampas tan gordas, más aún que las que ha hecho esta semana para echar de la carrera a Susana, que el partido del Pablo Iglesias bueno saltaría por los aires. Sería un the end como el de las películas: con mayúsculas. O sea, un THE END en toda regla.

El Frente Popular es, por consiguiente, un imposible físico y metafísico. Reeditar un Gobierno como el de Portela Valladares en el 36 en el que había desde socialdemócratas hasta comunistas pasando por toda suerte de independentistas como ERC es una utopía. Salvo que Pedro dé un golpe de Estado interno, se líe la manta a la cabeza e intente reducir a la condición de papel mojado el diktat del Comité Federal. Posibilidad que tampoco hay que descartar visto lo visto. El punto de cinismo al que se ha llegado en la política española ha hecho que la palabra dada e incluso la legalidad sean cuestiones relativas. No descarto yo que la estrategia de Ferraz pase a la postre por aceptar el “sí” del PNV alegando que son unos moderados autonomistas y el “sí pero no” de los del 3% o ERC con la coletilla esa de “yo no les he obligado a que se abstengan”. Es decir, hacer otro trapi.

Moraleja: el concepto de España tal y como la conocemos está en manos de Pedro Sánchez. La idea de la nación más vieja de la Europa continental, 500 años de existencia nada más y nada menos, depende de lo que acontezca en las próximas semanas. Si el secretario general autoflexibiliza y transforma en naranjas o rosas las líneas rojas antiindependentistas, la destrucción de España tardará más o menos pero se consumará. Tendrá que pasar por el aro del Ministerio de la Plurinacionalidad, en el que veremos al amigo entrañable de Iglesias, Xavier Domènech, y por el del referéndum de independencia que le exigirá Convergència para seguir trincando sin fiscales anticorrupción que les den el coñazo mientras practican el tra-ca-trá. En los mentideros madrileños se jura y perjura que Pedro ha dicho ya amén a la mal llamada consulta (consulta es ir al médico, esto es un reférendum o plebiscito). No sé si es verdad pero parece que puede acabar siendo verdad.

Otro detalle que no es baladí: un referéndum en Cataluña es sencillamente ilegal porque no está dentro del perímetro que establece la Carta Magna. Y para retocar la Constitución y convertir en viable este escenario resulta imprescindible gozar del apoyo de tres quintos de ambas cámaras, una meta inalcanzable. Tampoco salen las cuentas porque PP y Ciudadanos suman 163 escaños y porque, a más a más, los de Rajoy tienen minoría de bloqueo en la Cámara Baja y mayoría absoluta en la Alta. En cualquier caso, no creo que esto sea tampoco un obstáculo si Sánchez se echa al monte. Siempre le quedará la posibilidad de hacer un Zapatero: cambiar el Estatut recogiendo a futuro el referéndum y declarando que Cataluña es una nación. No sé yo si eso le valdría a los Puigdemont, Junqueras, Domènech, a las mareas y cía pero no hay que descartarlo.

Por Podemos no va a quedar. Los de Iglesias son tan independentistas como el que más. Lo es Colau, lo es Domènech, lo son las mareas y en esa definición podríamos encajar a algunos elementos de Compromís. Cuando Pablo, Íñigo, Bescansa o cualquiera de los líderes morados abogan por el “derecho a decidir” lo que están defendiendo en el fondo es la independencia. Los que están a favor de la unidad de España jamás se plantearán un referéndum ni a la escocesa, ni a la canadiense, ni a la checa. Si estás por que España siga siendo lo que es no propones que se plantee siquiera la posibilidad de trocearla. Elemental. En el País Vasco y en mi tierra, Navarra, Podemos aboga sin rodeos por la secesión. Es más, las marcas locales se han nutrido en buena parte de gentes que antaño militaban en la izquierda proetarra. Y, por si fuera poco, los de Iglesias y Bildu compartieron papeleta al Senado el 20 de diciembre. En fin, que son casi lo mismo por no decir lo mismo.

A las estrellas, que es donde está escrito el destino, les pido que el PSOE aleje las tentaciones frentistas que tan mal recuerdo provocan en el imaginario y regrese a esa vocación mayoritaria que tantas tardes de gloria le dio, más que a ninguna otra formación en 38 años de democracia. El tótum revolútum que supondría unirse a la extrema izquierda independentista y a los secesionistas a secas acabaría con la idea de España. La carrera iniciada por Artur Mas cogería velocidad de crucero, los nacionalistas vascos se preguntarían “¿y por qué nosotros no?”, los gallegos dirían “adeus” y la izquierda valenciana se plantearía tomar las de Villadiego. Tu poltrona, querido Pedro, no vale una nación, ni siquiera un pueblecito de 100 habitantes. Si quieres ser presidente, juégatela en las próximas generales, convéncenos de que eres susceptible de nuestra confianza y si Dios te la da, que San Pedro te la bendiga. Y aquí paz y después gloria. Mientras tanto, seguiré pensando que Bismarck tenía razón cuando proclamó que “España es la nación más fuerte del mundo porque lleva siglos intentando autodestruirse y jamás lo ha conseguido”. El que no se consuela es porque no quiere.

En una concentración pROMOVIDA POR 'D’ ESPANYA I CATALANS’
Catalanes leales a España le declaran la guerra a Puigdemont
Catalanes unionistas, insumisos ante cualquier decisión que no respete la Constitución”, se movilizarán este domingo en Barcelona para reafirmar la unidad nacional, denunciar las políticas separatistas de la Cámara y el ‘Govern’, y volver a recriminar a Rajoy que "haga dejación de funciones".
Rosalina Moreno  www.gaceta.es 3 Abril 2016

Para reafirmar la unidad de España y exigir al Gobierno la derrota del separatismo, la plataforma antiindependentista D'Espanya i catalans ha convocado para este domingo, 3 de abril, una concentración en Barcelona. Réplica de dos anteriores, arrancará a las doce del mediodía en la Plaza España, en esta ocasión bajo el lema 'Nosotros no desconectamos'.

La secundarán "catalanes leales a España" que advierten de que en el caso de que no se cumplan las leyes, habrá desobediencia civil. Así lo ha señalado a GACETA.ES el presidente de este movimiento cívico, Eduardo García, que invita a secundar la movilización a quienes estén "hartos de arbitrariedades, ilegalidades y fantasías paranoicas”, y de la "vergonzosa actitud" de los separatistas en la Cámara catalana que, por ejemplo, este martes ha admitido a trámite una moción de la CUP que insta al Govern a aplicar la resolución independentista del pasado noviembre y desobedecer al Tribunal Constitucional.

También convoca al acto a todos aquellos que se declaren "insumisos" ante cualquier decisión adoptada por estos que no respete la Constitución”, y a quienes asisten con gran estupor e indignación a que “se dan las condiciones para suspender la autonomía” y piensan que Mariano Rajoy, en vez de parar el secesionismo, “lo alimenta”.

Así, la concentración será respaldada por otras plataformas unionistas, como Somatemps -Estamos a tiempo-, que se gestó con el objetivo de "redescubrir la catalanidad hispánica que rompa el discurso maniqueo del secesionismo". Eduardo García cuenta que en su caso, marchará con una pancarta "por la unidad de los pueblos hispanos", y destaca que en Cataluña hay muchos hispanos que "no se dejan engatusar, comprar o mediatizar por la Generalitat, sino que también son leales a España y quieren que siga siendo una nación unida".

"Este domingo se va a ver que somos muchos los catalanes en contra del proceso, que damos la cara en defensa de la unidad nacional de España", afirma con orgullo y dice que cada vez son más los que rompen su silencio.

Preguntado por los últimos acontecimientos en Cataluña, con la admisión a trámite de la moción de la CUP, el presidente del ‘Movimiento Cívico d’ Espanya i Catalans’ dice que la CUP "debería haber sido ilegalizado ya como partido porque es absolutamente subversivo y va a cargarse el orden constitucional de forma abierta". Destada que los anticapitalistas son los que tienen más prisa por acelerar el proceso sedicioso y lamenta el hecho de que el Parlament de Cataluña haya aceptado la moción, con el respaldo de Junts pel Sí, porque es un paso más.

El ‘Movimiento Cívico d’ Espanya i Catalans’ pide al Gobierno de Mariano Rajoy que "no ceda en diálogos, ni en acuerdos con el separatismo". Exige aplicar contra el independentismo "las medidas necesarias con firmeza y fortaleza".

"Tenemos que frenarlos y luego pasar nosotros mismos a la ofensiva, y cuando digo nosotros me refiero a todos los españoles, no solamente a los españoles de Cataluña, sino a todos", avisa Eduardo García, que vuelve a denunciar que los catalanes sufren "bajo la tiranía separatista en un desamparo completo por parte de las máximas instancias y autoridades del Estado, que han abandonado a los que nos sentimos españoles y que permiten que los separatistas tengan todos los instrumentos para seguir su camino hacia el precipiciocuya plataforma también echa en falta una “reacción firme” contra el nacionalismo del pueblo español.

Asimismo, rememora las manifestaciones multitudinarias que hubo contra el terrorismo y le "escandaliza" que no haya habido ninguna a esa escala en contra del separatismo en otras provincias de España.

"ETA forma parte del conglomerado separatista. Ya es hora de que se produzca una gran movilización en contra del separatismo porque éste no se va a frenar sólo. Hay que frenarlo primero y luego, derrotarlo", apremia el presidente de este movimiento cívico, que se gestó a través de las redes sociales en reacción a “la utilización de las reivindicaciones protagonizadas por la ciudadanía en la manifestación del 11 de septiembre de 2012, que al ser tergiversada fue capitalizada e instrumentalizada en beneficio del nacionalismo”.

La plataforma no recibe ningún tipo de ayuda y tiene problemas para pagar el equipo de sonido que utiliza en las concentraciones, pero está al pie del cañón protestando contra el desafío secesionista.

A la movilización de este domingo se suma un manifiesto de intelectuales contrarios a la independencia que también exige a Mariano Rajoy que “salvaguarde y mantenga, por todos los medios a su alcance, la unidad nacional”. Se lo instan en un documento que posteriormente ha sido colgado en Change.org, donde ha conseguido a 2 de abril más de 2.800 apoyos, y que próximamente trasladarán al presidente. Lo sucriben una treintena de personalidades de “la cultura, la universidad, las artes y las ciencias” que se han unido para alertar de que “la España de todos los españoles está trágicamente amenazada por la felonía y traición de una clase política catalana, corrupta e inmoral”.

También, la plataforma Societat Civil Catalana ha emprendido una contraofensiva diplomática mientras el president, Carles Puigdemont, y su 'ministro' de Exteriores, Raül Romeva, se lanzan a buscar aliados en el extranjero.

"Con su frenético intento de internalización del delirio secesionista se están gastando el dinero de los catalanes en algo para lo que no tienen autonomía”, ha vuelto a denunciar esta semana en GACETA.ES el diputado 'popular' Juan Milián, que acusa al Govern de malversación de recursos públicos. Precisamente, “el nacionalismo nos roba" y "basta de corrupción y de manipulación" serán otros de los eslóganes de la concentación de este domingo.


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