AGLI Recortes de Prensa   Sábado 9  Abril  2016

Interferencias políticas en la economía
Vicente Baquero  www.gaceta.es 9 Abril 2016

La situación en España en este momento es patética y desconcertante, en cuanto pone en duda la sensatez de nuestra sociedad en su conjunto racional, tenemos ante nosotros como colectivo, como pueblo viejo con experiencia, tras muchos años de historia, la posibilidad de entrar en el futuro de Europa y del mundo.

La economía sin duda no es una ciencia exacta, pero tampoco es una teoría aleatoria que depende enteramente de la voluntad humana, la política, es una “ciencia” mucho más voluntarista y aleatoria, condicionada por las ideologías en boga, ejerce una influencia decisiva en el comportamiento de la realidad económica y por extensión en el bienestar de todos los ciudadanos.

Por ello no es indiferente el grado de influencia que las opiniones e ideologías de cada momento tengan sobre la realidad económica subyacente y los efectos que en la misma provoquen, son previsibles, independientemente de que le gusten a la mayoría o no, y las consecuencias que dicha intervención tenga no son evitables a base de actos de voluntarismo o de imposición coercitiva.

Ciertas ideologías, casi todas en mayor o menor medida, pretenden manipular las reglas básicas que rigen los comportamientos económicos del ser humano, para adecuar la realidad social a una forma particular de interpretar la misma, como reflejo de una creencia, de una situación de madurez y experiencia vital o simplemente a las aspiraciones de cada persona en particular respecto al conjunto.

Estas interferencias de la política o de la ideología en general en el ámbito económico, son letales si van más allá de intentar suavizar los efectos más negativos de una realidad, que en muchas ocasiones es de una dureza extrema como consecuencia de la propia naturaleza. Las más de las veces los efectos secundarios negativos que producen ciertas medidas y normas, radicalmente impuestas, en principio se supone que tomadas con la mejor de las intenciones, son mucho peores que los males que pretenden paliar. Por no mencionar las medidas sectarias de carácter expropiatorio propuestas por determinados grupos políticos que pretenden, al menos eso dicen de palabra: “cambiar al mundo”, el viejo eslogan del “hombre nuevo” para lo cual habría que cargarse al hombre de toda la vida.

La situación en España en este momento es patética y desconcertante, en cuanto pone en duda la sensatez de nuestra sociedad en su conjunto racional, tenemos ante nosotros como colectivo, como pueblo viejo con experiencia, tras muchos años de historia, la posibilidad de entrar en el futuro de Europa y del mundo, con un pie razonable, apoyándonos en los logros conseguidos a base del trabajo, sentido común y sacrificio de muchas generaciones, o tirarlo todo por la borda, descoyuntar al país, en una serie de reinos de taifas, cada vez más pobres a expensas del capricho de cualquier decisión tomada por aquellos que nos presten el dinero para subsistir, y para mayor agravio, en cada feudo subsistiendo en una sociedad colectivizada gestionada por una serie de jerarcas a la cubana, griega o venezolana predicando las viejas doctrinas ya fracasadas hace años en Europa del Este, la antigua URSS o China comunista.

El que simplemente se plantee al electorado esta disyuntiva es incomprensible y denota o una falta de madurez de la actual clase política, o habremos de asumir la locura colectiva, por mucha crisis de la que estemos hablando. Es tal la diferencia de resultados, en un caso u otro, que no caben excusas. Un gobierno de concentración nacional en el que participen los del PP, los socialistas y ciudadanos nos daría una gran coalición que tendría amplia mayoría en la cámaras y permitiría expulsar de las instituciones a los radicales que al único lugar que pueden llevarnos es al desastre.

Si tal solución se alcanzase, costare el puesto a quien se lo costare, España recibiría tal espaldarazo por madurez política, que nos colocaría en el corazón de Europa con autoridad y prestigio, atraería inversión y aceleraría la recuperación económica, independientemente de las marejadas internacionales. Por el contrario si tuviéramos un gobierno descontrolado en manos de socialistas y radicales, es decir un “Frente Popular” de infausta memoria, retrocederíamos hasta un nivel que en este momento ni se atreven a pensar la mayoría de analistas.

Las interferencias políticas en la economía deben limitarse a un mínimo, es mucho lo que se está arriesgando, hay determinados planteamientos políticos que la experiencia nos dicta, que no deben ni considerarse, aunque eso suponga prohibir determinados partidos o ideologías, aquellas que son visceralmente contrarias a un sistema que hemos comprobado que es el que funciona, tanto económico como social. Si se traspasa ese mínimo, como sería en el caso de un gobierno de “Frente Popular”, intervencionismo a tope, sectarismo, subidas de impuestos imposibles de asumir, tendríamos garantizado el desastre y con dicho desastre estaríamos abriendo las puertas a cuestionar todo el actual sistema de alternancia política parlamentaria.

El partido socialista, e igualmente aunque en menor medida el PP, una vez más en España tienen en sus manos una decisión trascendental, esperemos que no se repitan los funestos errores del pasado. Que nadie tenga la menor duda, las dictaduras y regímenes totalitarios han surgido de encrucijadas como estas, momentos en que el pueblo se equivocó, porque es mentira eso de que el pueblo siempre acierta, ese es el peligro del sistema electoral universal. Goebbles se reía del parlamentarismo de Weimar, decía: ¡Fijaos si son idiotas que nos permiten estar aquí! Cuando nosotros gobernemos no dejaremos ni a uno…!”.

Encuentros en la tercera fase.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 9 Abril 2016

Existe una costumbre, mala de toda maldad, de querer confundir a la opinión pública tergiversando la realidad como arma de desgaste contra el enemigo político. Un ejemplo lo tenemos en la alusión a la negativa reiterada por parte de los socialistas de no ya pactar sino solo reunirse para dialogar con el PP. Y la manipulación consiste en atribuir toda la responsabilidad de esa actitud a su Presidente Pedro Sánchez. La verdad es que, con independencia de su indisimulada antipatía personal hacia Mariano Rajoy, fue el Comité Ejecutivo Federal del PSOE el que tomó la decisión plasmada en un documento de condicionado de obligado cumplimiento, que regulaba las futuras actuaciones de Pedro Sánchez para su posible investidura como Presidente del Gobierno de España.

Sin embargo, las actuaciones, más bien la falta de ellas, del PP se deben solo y exclusivamente a su líder y Presidente, Mariano Rajoy y una Ejecutiva Nacional que deja mucho que desear en cuanto a su labor de contrapeso al poder casi absoluto que ejerce el susodicho. Una forma muy personalista y completamente anti democrática que ha llegado al extremo de que Mariano Rajoy pueda decidir y haya decidido retrasar el Congreso Nacional y la naturaleza del mismo, abierto o por compromisarios, sin que exista posibilidad alguna de revocar esa decisión. Un líder que se legitima en el apoyo de sus incondicionales, de una claque de palmeros que defienden su puesto de relevancia en el Partido sin admitir tampoco sistemas abiertos de elección en sus feudos.

Y con estos mimbres ¿qué tipo de cesto podemos elaborar? Desgraciadamente nada útil. Y es que precisamente uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la sociedad española es la falta real de democracia en todos los niveles, comenzando por los partidos políticos principales PSOE y PP y los emergentes como PODEMOS que no han tardado en sacar a relucir su carácter de casta en cuanto han conseguido una cuota sensible de poder. Una Ejecutiva en la que su líder Pablo Iglesias ha dado ya sobradas muestras de su firmeza a la hora de deshacerse de cualquiera que le pudiera hacer sombra y supusiera una amenaza a su dictatorial forma de concebir “su partido”.

La política a nivel nacional se está convirtiendo en un patético remedo de la que se ha estado dando en Cataluña. Allí, como todos sabrán, se han llevado las conversaciones y pactos con un dramatismo tragicómico que ha alcanzado el esperpento absoluto. Todo parecía perdido hasta que en el último momento se lograba “in extremis” el deseado acuerdo. Eso sí con una CUP que consultó a sus bases y al final fue la Ejecutiva la que decidió ante un increíble empate a votos entre los militantes que opinaban a favor y en contra de la propuesta de pacto. Una farsa en la que se intentaba convencer de la “altura de miras” y “sentido de la responsabilidad” para con el “proceso” independentista.

Estamos a dos semanas de la fecha de no retorno para una posible investidura “in extremis”. Algo que solo será posible cuando Pedro Sánchez concluya su sinuoso camino traicionando a CIUDADANOS para justificar su verdadero objetivo de hacer el Frente Popular de izquierdas con el apoyo de PODEMOS sus mareas y comunes, IU y los independentistas. El llamado “postureo” esconde la realidad de unos pactos discretos que saldrán a la luz en la semana del 18 de este mes, tras haber dado la impresión de querer avanzar en un acercamiento al PP, cosa que debería en primer lugar ser aceptado por el Comité Federal del PSOE revocando su mandato del 28 de diciembre.

Esta falta de mandato es la que justificará a Pedro Sánchez para presentar nuevamente su candidatura y proceder a la definitiva sesión de investidura, “in extremis”, antes de que concluya el plazo para la disolución de las Cámaras y la convocatoria de nuevas elecciones generales. Como ya dije en otras ocasiones, se trata de "ahora o nunca” y desde el principio Pedro Sánchez y su equipo tuvieron claro el zigzagueo como el sistema necesario para subir y alcanzar la cumbre, evitando el ataque directo en vertical.

Desde luego esa es solo mi humilde opinión, pero creo sinceramente que nadie debe dar por “muerto” a este ambicioso sujeto que es muy consciente de que este es su momento político y personal.

¡Que pasen un buen día! Que nadie venda la piel del oso antes de cazarlo.

Campeón de la mentira
Hermann Tertsch ABC 9 Abril 2016

La mentira está instalada en la vida política española como en ningún otro país europeo, salvo en los Balcanes, Grecia incluida, o los rincones más pobres de la Italia meridional. Y solo es comparable, en su omnipresencia e impunidad, con la practicada en países árabes o en los más maleados de los estados iberoamericanos. Tengo mi particular teoría expuesta en el libro «Días de ira» de que, aunque tenga también remotos orígenes en los miedos tras la expulsión de judíos y moriscos, en la Inquisición y el franquismo, el triunfo total de la mentira en España se produce por la gran falacia del antifranquismo. Para ser parte de la nueva España se convirtió en obligación, para todos menos para la mínima oposición real habida, el falsificar los sentimientos propios o ajenos y la realidad vivida. Se aceptó al grito de «todos antifranquistas» la gran mentira de formar parte de un pueblo de resistentes antifranquistas, todos cruel y monstruosamente sojuzgados desde el 18 de julio de 1936 hasta más allá del 20 de noviembre de 1975. Para no ser tachado de fascista o franquista y no ser marginado y estigmatizado, había que descalificar a la dictadura y todo lo hecho y defendido por ella, aunque se mintiera sobre los propios afectos, la propia biografía y la propia percepción de los hechos. Así todos se acostumbraron a mentir. Y todos sabían que todos mentían. Por eso se perdona la mentira en España como en ningún país de Europa. Nadie respeta la verdad porque nadie cree que merezca la pena sacrificar nada por defenderla. De ahí la desdramatización de la mentira basada en el secreto compartido por todos de que todos mentimos para vivir más tranquilos. Es la tiranía de la mentira que hace que se persigan con saña muchas verdades con el arma arrojadiza del «facha» o «franquista» aún hoy, cumplidos 40 años del final de la dictadura.

Esta reflexión me sirve para explicar lo altísimos que están en España los listones de la mentira y de la obscenidad en pretender falsedades a las que la mayoría sistemáticamente se somete por falta de coraje para defender las verdades. Y es que la cobardía es esa otra gran protagonista en la vida de la sociedad española moderna. Que explica, con la mentira, la mayoría las desgracias que sufre hoy España. Con algo más de valor y un poco de respeto a la verdad, España no estaría hoy viendo cómo se le mueren las ramas por desidia, desamor e indolencia y cómo se pudren las raíces y destilan veneno totalitario. Los referidos listones en la osadía de la mentira en España han sido todos ya superados con gran margen por el espectáculo de la mentira olímpica que nos ofrece el líder del PSOE, Pedro Sánchez. Nadie había llevado tan lejos la mentira, nadie había sostenido con tanta procacidad una falsedad tan grave, de tan terribles consecuencias potenciales para la sociedad española como es su permanente engaño desde el 21 de diciembre pasado sobre sus intenciones de formar gobierno. Todos los demás políticos han cumplido sus lamentables papeles. Mariano Rajoy en la equivocación permanente de su ciega soberbia, Pablo Iglesias en su feroz ambición totalitaria, Albert Rivera en su equilibrismo inconsistente. Pero la historia no perdonará a Pedro Sánchez su vil y premeditada pretensión de engañar a todos los españoles con su farsa de estos meses. A sabiendas de que su única oportunidad de ser presidente con 90 escaños era y es reunir a todos los enemigos de la democracia y de España y asumir consecuencias catastróficas y probablemente irreparables para la libertad, la seguridad y el bienestar de España. Y lo peor es que sigue obstinado en ello.

Un país para no perdérselo
Carlos Herrera ABC 9 Abril 2016

No sé si el nuestro es un país para perderse, pero lo que sí parece evidente es que es un país para no perdérselo. Cada día tiene su afán, y el de hoy está en perseguir los significados de cada gesto tras la reunión de ayer; más allá de la evidencia de que el agua y el aceite son imposibles de emulsionar, la imposibilidad de cuadrar un círculo nos hace pensar que seguirá este gobierno en funciones hasta más o menos el final de verano.

Usted podrá decir que este no es el primer país en el que se repiten unas elecciones y tendrá razón, pero sí le responderé que los países de nuestro entorno, al que nos parecemos o deberíamos parecernos, solucionan este tipo de cosas de otra manera: pactan los más importantes, por muy diferentes que sean, y se ponen a trabajar. Aquí, como parece que el guerracivilismo es algo más que una secuela de los años treinta, la ojeriza un tanto sectaria de la izquierda impide cualquier acuerdo.

Es un país para no perdérselo porque pocos más ofrecen la posibilidad de contemplar en primera fila cómo unos cuantos quieren deshacerlo, desmontarlo, borrarlo tal y como lo hemos conocido. Y cómo otros se ponen de perfil e incluso se sientan con ellos para obtener su favor político asegurándoles un trato privilegiado para el momento en el que lleguen a la Arcadia Feliz. Ese golpe de Estado –de eso se trata– vive en sus carnes una suerte de «Revolución Cultural» para acelerar el acceso a la felicidad; así, diversos florilogios lingüísticos tendentes a borrar el castellano e iniciativas destinadas a prohibir el uso de lenguaje taurino, tan doloroso él para la sensibilidad independentista, viven estos días su efervescencia más notoria de la mano del poder fáctico de la región endeudada a la que nadie presta dinero. Ese Junqueras es el que reclama a Montoro que alivie el sofoco y el ahogo de una Comunidad otrora próspera que ahora sólo lo es en ámbitos privados de su sociedad civil: las cuentas públicas, en cambio, son una calamidad. Ese Junqueras es el que se sienta con Pedro Sánchez, o al revés, para reclamar su prebenda a cambio de su apoyo parlamentario en forma de abstención, esa costumbre tan catalana de la política. ¿Cómo vamos a perdernos un país en el que el supuesto líder de la asombrosa izquierda menguante, socialista por demás, busca el apoyo del mismo que, si pudiera, lo despediría a cajas destempladas de su terruño? ¿Cómo vamos a perdernos un país en el que ese mismo líder busca afanosamente el acuerdo con una formación patrocinada por iraníes y chavistas, abanderada de sujetos violentos y alumbrada por la más rancia ideología jamás sufrida por el ser humano?

Aunque el partido socialista de este país de cómic se disfrace de sólido defensor de la Constitución, todo indica que está esperando el momento más propicio para acomodar su quehacer a sus intereses y dejar de mirar por esa lente de sensatez política que son los valores constitucionales. Se cambiará lo que haya que cambiar con tal de dar la impresión de que el progreso no se nos escapa y España se adecua, por tanto, al interés de sus dinamitadores. No nos perdamos el espectáculo en el que se buscará todo tipo de justificaciones para aprobar una consulta separatista, independentista o como se quiera llamar en territorio catalán. Y después en cualquier otro que lo pida. Y será así porque este líder hará de tripas corazón, los socios lo impulsarán avanzando sobre las praderas como en una película de Cimino y los primitivos aliados estarán todavía recogiendo la mandíbula del suelo.

Así que atentos a las reuniones de estos días. Menuda emoción.

La farsa de la consulta podemita
EDITORIAL Libertad Digital 9 Abril 2016

El fracaso de las negociaciones entre PSOE, Ciudadanos y Podemos ha dado paso a una nueva fase en el proceso iniciado tras el 21 de diciembre que aboca a España a una inminente convocatoria electoral.

El líder de Podemos decidió zanjar ese conato de conversaciones a tres bandas que, por otra parte, estaba condenado al fracaso desde el principio dada la incompatibilidad de las propuestas podemitas, ejemplo de la más rancia extrema izquierda, con la idea que Ciudadanos tiene de cómo debe organizarse una sociedad más libre y más próspera.

Pero la farsa podemita no se limita a ese simulacro negociador con una fuerza política incompatible. Si el intento hubiera sido sincero, el principal responsable de su fracaso habría asumido su responsabilidad frente a la militancia. Lejos de ello, Iglesias prosigue la pantomima con el anuncio de una consulta "a las bases" que, en realidad, es una argucia para que los afiliados consagren un hecho consumado y, de paso, señalar a los que disientan de la voluntad del líder supremo podemita.

Cada vez parece más clara la estrategia real de Podemos, basada fundamentalmente en absorber IU y, con la ayuda de alianzas territoriales, superar al PSOE y convertirse en la principal oposición al partido popular. Lo paradójico es que ese es también el cálculo en virtud del cual Rajoy ha actuado todos estos meses.

En un proceso temerario, que puede llevar a España a una situación de consecuencias irreparables, el presidente del Gobierno pretende que los españoles decidan entre él y el caos podemita, apoyado en los flancos por las fuerzas proetarras y/o separatistas para sacar provecho de ese periodo de profunda inestabilidad.

La irresponsabilidad de Rajoy, un político marcado por la abrumadora pérdida de confianza de los votantes y la corrupción de su partido, culminará así una carrera suicida para intentar quedarse sólo frente a un movimiento que amenaza con destruir España.

Si le sale bien la apuesta, España seguirá en manos de un gobernante que ha demostrado sobradamente su incapacidad. Si fracasa, estaremos más cerca de convertirnos en una república bolivariana. En cualquier caso, los españoles pierden.

¿Miedo a Podemos o al Estado?
El Club de los Viernes Libertad Digital 9 Abril 2016

A la espera de la formación de un nuevo gobierno de coalición Podemos-PSOE, o de la repetición de elecciones, se respira en nuestra sociedad un miedo contenido. Miedo a que un grupo de incompetentes demagogos se hagan con el poder en España y apliquen en nuestro país políticas populistas, de cuño neocomunista, que nos lleven a ver seriamente amenazadas nuestras libertades, nuestras propiedades y nuestro bienestar. Miedo a que en España se apliquen recetas económicas y de ingeniería social que lleven al país a una situación de inseguridad, pobreza y falta de libertad nunca vistas hasta la fecha. Y es evidente, a la luz de los últimos resultados electorales, que los españoles tienen buenas razones para estar asustados.

Nunca hasta ahora se había contemplado en España la posibilidad real de que unos liberticidas vocacionales llegasen al poder. Y nunca, ante la gravedad de la amenaza que hoy planea sobre nuestras libertades, fue más urgente preguntarse: ¿cómo es posible que nos hayamos dejado arrastrar a una situación en la cual nuestro futuro, nuestras libertades, nuestras propiedades, en definitiva nuestra vida, puedan llegar a depender en tan gran medida de un resultado electoral? ¿Cómo es posible que la formación de un gobierno pueda marcar el inicio, para cada uno de nosotros, de un largo camino hacia la pobreza y la opresión? Y la respuesta, la verdadera respuesta, no puede ser otra más que: todo esto parte de haber permitido que el Estado acumule un exceso de capacidad de intervención en todos los aspectos de nuestra vida. Y es que, si permitimos que el gobierno disponga de gran influencia en nuestras vidas, nuestras vidas dependerán en gran medida del gobierno.

Bajo la supuesta defensa de un "Estado del Bienestar" hemos creado un monstruo intervencionista al que le hemos concedido, por acción u omisión, un desmesurado poder sobre todas las facetas de nuestra vida. Y un día, hoy, nos levantamos aterrados al vislumbrar la posibilidad de que dicho poder, dicho monstruo, sea capitaneado por gentes que pretenden destruir y socavar la sociedad tal y como nosotros la entendemos. Y entonces nos entra el miedo. Pero el problema lleva años con nosotros. El problema no es sólo la posibilidad de un mal gobierno, el problema es sobre todo la existencia del gran gobierno. Es de ilusos pretender que un Estado hipertrofiado e intervencionista no caerá nunca en manos de unos demagogos con hambre de poder. Pues bien, parece ser que, tras décadas de socialdemocracia, está llegando la hora. Y la solución no será la aprobación de reformas de carácter electoral que eviten que opciones políticas populistas lleguen al poder, porque algún día esas opciones podrán resultar mayoritarias, y entonces no habrá ley que pueda impedir su acceso al gobierno. La solución pasa por reducir el tamaño del Estado, reducir su capacidad de intervención en nuestras vidas, reducir su capacidad para dirigir nuestros destinos. Y, una vez lograda esa solución, ¿tendremos miedo a las decisiones y acciones de un gobierno con una limitadísima capacidad de interferencia en nuestras vidas? Una sociedad no debe temer a sus políticos, por ineptos que estos sean, mientras no les conceda instrumentos de intervención y coacción.

En realidad, el miedo a Podemos no es más que una variante del verdadero miedo. El miedo al poder que el Estado puede llegar a ejercer sobre todos y cada uno de nosotros. El miedo que sentimos ante la constatación de que el Estado puede prohibirnos, expropiarnos, robarnos, estafarnos e incluso encarcelarnos.

Así que, si finalmente Podemos accede al gobierno y se cumplen los peores augurios, recuerden que en realidad no serán ellos los que nos estarán robando nuestro futuro y nuestro bienestar. Nuestro futuro y nuestro bienestar, al dar a los políticos las riendas de un gran Estado intervencionista, hace mucho tiempo que nos los hemos estado jugando a la ruleta. Y algún día tocaba perder.

Las cesiones de Podemos
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 9 Abril 2016

Podemos se presentó a la reunión tripartita del pasado 31 de Marzo con un documento que contenía veinte propuestas con la pretensión de que sustituyera como base de trabajo al acuerdo existente entre PSOE y Ciudadanos y a su larga lista de doscientas medidas. Tanto la acción de gobierno del Partido Popular durante la legislatura pasada como el pacto entre Rivera y Sánchez se sitúan en la socialdemocracia blanda, la agenda corregida a la baja de Podemos en el socialismo duro. La diferencia entre el programa electoral de Podemos y la versión ligeramente rebajada que puso sobre la mesa de la Sala Lázaro de Dou del Congreso es que aquél era delirante y ésta simplemente disparatada. El primero nos hubiera colocado al nivel de prosperidad de Venezuela en cuatro años, la segunda se conforma con homologarnos con la pujante Grecia.

El problema de Iglesias y su equipo, concediéndoles el beneficio de la buena voluntad, es que tienen un desconocimiento asombroso del funcionamiento de la economía y de la realidad social y política de nuestro entorno geoestratégico. Son como extraterrestres que hubieran aterrizado en España salidos de su platillo volante de la Facultad de Políticas de la Complutense e ignoraran por completo los elementos más esenciales de nuestra civilización y de la historia contemporánea del mundo.

En su texto predomina la preocupación muy loable por los sectores desfavorecidos de la sociedad, pero todo lo que recomiendan para mejorar su estado sólo puede contribuir a empeorarlo. Quieren proteger a los pensionistas y si seguimos sus recetas, se quedarán sin pensión; pretenden ayudar a los parados cuando su política laboral dispararía el desempleo; apuntan a una reducción del déficit hasta situarlo en un 2.2% del PIB en 2020, aunque si se aplicasen sus veinte consejas se descontrolaría hasta los dos dígitos; mantienen el humanitario propósito de proporcionar vivienda y suministros básicos a las familias vulnerables y si hiciésemos lo que nos piden el número de personas indigentes sin hogar se multiplicaría; defienden orientaciones fiscales conducentes a aumentar la recaudación sin darse cuenta de que lo que causarían es una fuga masiva de capitales, una asfixia del ahorro y una parálisis de la inversión que dejaría secas las arcas del erario; a pesar de que confiar la mitad del sistema financiero español en las voraces manos de los políticos casi nos precipitó en el rescate, Podemos aboga por una banca pública de gran tamaño; pugnan por asistir a los dependientes y su camino hacia la quiebra de las Administraciones les abandonaría a la intemperie, y así todo. Prácticamente cada una de sus ideas es contraproducente y genera efectos contrarios a los deseados.

Por ejemplo, la igualación de la tributación de las rentas del capital con las de la renta equivale a matar cualquier posibilidad de estímulo al ahorro y por tanto a la inversión, que es el motor de la creación de empleo. O su insistencia en el predominio de los convenios sectoriales sobre los de empresa, que yugularía la incipiente recuperación de las PYMES y con ello la principal fuente de puestos de trabajo. Cargar la mano sobre el impuesto de patrimonio, donaciones y sucesiones es cortar de raíz la capacidad de la clase media de acumular algo de excedente con el que adquirir valores mobiliarios, crear negocios, dar una buena educación superior a sus hijos y consumir bienes que animen el comercio. La dación en pago sistemática de las viviendas de tenedores insolventes de hipotecas, un gravamen sobre las transacciones financieras o un tributo de solidaridad para compensar las ayudas públicas recibidas, pondría en serio riesgo a una banca todavía debilitada, que está anunciando ya el cierre de miles de oficinas y una notable reducción de plantillas.

Otro aspecto intrigante de la filosofía económica de Podemos es su alegría a la hora de exigir beneficios sociales de todo tipo sin la menor mención a la indispensable creación de la riqueza necesaria para sufragarlos. En su universo onírico, los caudales manan de un pozo milagroso e inagotable y no entienden que para que el Estado providente gaste, primero se requieren empresas, autónomos y profesionales que han de conseguir beneficios con los que satisfacer sus obligaciones con Hacienda. Orillando esta evidencia, sus famosos veinte puntos no hacen una mínima referencia a los mecanismos que favorezcan el dinamismo de la actividad privada, que es la única que posibilita el crecimiento.

Resulta curioso que los negociadores del PSOE y de Ciudadanos aguantasen más de dos horas de discusión con una gente tan provista de dogmas de fe y tan ignorantes de los temas sobre los que pontifican. Esperemos que en las próximas elecciones los votantes hayan aprendido de estos meses surrealistas y configuren un Parlamento con menos fantasías y más seriedad.

Sobre Podemos y diversas perplejidades
Amando de Miguel  www.gaceta.es 9 Abril 2016

Algunos se asombran de que los gerifaltes de Podemos se resistan a criticar la reiterada conducta violenta de uno de sus socios, condenado por tales delitos. Por poder, podemos muchas cosas, pero no pedir peras al olmo. A ver si nos enteramos de que Podemos no es un partido democrático sino un movimiento revolucionario. Para sus huestes la violencia política es parte sustancial de su ideología. Alguna vez habrá que descubrir el manto socialdemócrata con que se viste la muchachada de Podemos. Ya su misma etiqueta voluntarista nos indica que no se trata de una formación política convencional. Por eso luego hacen cosas tan raras. Lo que pasa es que, ansiosos de llegar a la cúspide del poder, se vestirán con pieles de cordero democrático.

Otro mito que conviene desvelar. Eso de “consultar con las bases” o los militantes de los partidos. No es un procedimiento democrático, tal como se hace en España. Antes bien, caracteriza a los partidos totalitarios o por lo menos autoritarios. Tales pseudoreferendos de consulta a las bases no puede ser democráticos por dos razones: (a) El censo y el procedimiento de elección no son públicos (como lo son, por ejemplo, las primarias en los Estados Unidos). Todo eso lo controla desde dentro el llamado “aparato”. (b) El resultado de tales consultas suele dar la razón al jefe.

Por mucho que los podemitas hablen de “transparencia”, lo suyo es la opacidad. Es otro rasgo de los movimientos no democráticos. El jefe hace y deshace a su antojo sin dar cuenta a nadie. Lo cual puede ser conveniente para hacer la revolución, pero no para integrarse en los usos democráticos. Así que la “democracia participativa” es otra entelequia. Supongo que la practican mucho en Corea del Norte y en Cuba.

Aviso a los del PSOE si pretenden aliarse de verdad con Podemos. Es una ley histórica. En los procesos revolucionarios los bolcheviques siempre han desplazado a los mencheviques, es decir, el ala radical al ala moderada. Claro que sería mucho pedir que los socialistas de esta camada cultivaran la Historia.

El editorialista de “Le Figaro” advierte de que nos enfrentamos a una alianza entre “Alá y Marx”
Ivan Rioufol: “El islamismo es la continuación de otros totalitarismos como fueron el comunismo y el nazismo”
www.latribunadelpaisvasco.com 9 Abril 2016

Ivan Rioufol, periodista, ensayista y editorialista del periódico francés “Le Figaro”, acaba de publicar un libro que, bajo el título de “La guerre civile qui vient” (“La Guerra Civil que viene”), está conmocionando a la sociedad francesa por la contundencia y lo poco habitual de su mensaje: “Es urgente que la República se despierte y venza su derrotismo. Estamos en medio de una guerra de civilizaciones en Siria, pero también en Francia, contra un enemigo interior desasimilado. Esto es lo que no nos dicen nuestros gobernantes”.

En una larga entrevista firmada por Patrice de Meritens y publicada en “Le Figaro Magazine”, Rioufol explica cómo al centrar la atención sobre los bombardeos en Siria, el Gobierno de François Hollande “trata de hacernos olvidar” lo que sucede en las ciudades francesas. “Una parte importante de nuestra juventud se ha descolgado de nuestro modelo de sociedad. Efectivamente, resulta muy importante erradicar al Estado Islámico de Oriente Medio, pero no menos importante es acabar con los miembros que esta organización terrorista mantiene ocultos en nuestros ‘barrios sensibles’”.

“El islam radical se hace fuerte en nuestras debilidades”, explica Ivan Rioufol y añade que este totalitarismo se nutre “de los negacionistas que dicen que las cosas no están tan mal, que afirman que el islam no es un problema y que insisten en que la laicidad no está amenazada. No es el islam lo que más me preocupa sino todos esos dirigentes de la República, tanto de derechas como de izquierdas, que desde hace cuarenta años no hacen otra cosa que excusarlo todo, relativizando los valores de la nación y perdiendo totalmente de vista todo lo que configura nuestra identidad. El islamismo totalitario es el fruto destilado por las entrañas de una República dormida por setenta años de paz y que persiste en evidenciar su flojera contra una ideología de conquista que solamente entiende el mensaje de la fuerza. El islamismo que se ha instalado en Francia a través de las maletas de la inmigración musulmana quiere ocupar el vacío creado por una República amnésica. Es preciso que los ciudadanos entiendan la urgencia que tiene Francia por despertarse”.

Ivan Rioufol detalla que se ha llegado a esta situación porque "somos incapaces" de identificar tanto a los enemigos interiores como exteriores. “La actual situación era previsible desde el momento en el que Francia se abrió sin ningún control a la entrada de una inmigración masiva que arrastraba una cultura históricamente opuesta a la nuestra y que, hoy, rehúsa integrarse. El islamismo se encuadra en un marco de continuidad con otros totalitarismos como fueron el comunismo y el nazismo. En sus ‘Memorias’, Albert Speer (arquitecto-jefe de Hitler) relata una conversación con el líder nazi en la que éste le explica cómo el nazismo puede aliarse efectivamente con una religión viril y belicosa como el islam. La analogía entre el nazismo y el islamismo es casi natural, pero me temo que hay mucho miedo para denunciar este nuevo azote. Lo que es peor, numerosos intelectuales y personalidades de la izquierda osan establecer comparaciones entre la situación de los judíos en Europa en los años treinta del pasado siglo y la situación de los musulmanes de hoy. Esta inversión de los valores al servicio de intereses exteriores tiene un nombre: colaboracionismo. El ‘islamo-progresismo’ extiende el espectro de la dominación de una religión, aliando ésta con el marxismo. Se trata, realmente, de una alianza entre Alá y Marx”.

El autor de “La guerre civile que vient” explica que la política es incapaz de enfrentarse al ascenso del nuevo totalitarismo. “No se atreven ni a nombrarlo. Prefieren hablar sobre el paro o sobre la crisis económica que, aunque son asuntos muy importantes, están lejos de ser tan esenciales como la crisis identidad que padecemos y de cuya resolución depende nuestra supervivencia”.

Preguntado sobre qué es lo se debería hacer desde un punto de vista político y social para luchar contra ese nuevo totalitarismo que representa el islamismo, Ivan Rioufol explica que es necesario “declarar una guerra legal, jurídica, moral y verbal. Hay que instar a David Cameron a que apunte a los Hermanos Musulmanes como los socios de los terroristas en el Reino Unido. Es preciso que señalemos a nuestros enemigos interiores y a sus colaboradores: los salafistas, los Hermanos Musulmanes, algunas mezquitas, determinadas escuelas coránicas, la extrema izquierda antisionista, etc. No hay que ceder ni un milímetro en lo que hace referencia a la petición islámica de disfrutar de menús específicos, de utilizar el burka, de exigir determinadas prebendas en los hospitales o en las escuelas. Nadie desea una Guerra Civil, pero ésta se hará inevitable si el totalitarismo islamista se decide a lanzar una prueba de fuerza para obtener la sumisión que busca en nuestra sociedad. El mundo ha cambiado. Es necesario que salgamos de nuestro sopor y reconocer que estamos en guerra, dentro de un modelo parecido al que se vive en Israel. Tendremos más atentados en Francia. Si cedemos ante los islamistas en determinados puntos sería un error crucial porque su proyecto político a largo plazo es la instauración del ‘Califato’, ese nuevo comunismo. Debemos caminar hacia una aplicación estricta de lo que debe ser una República fuerte y orgullosa de sus valores, frente a quienes dicen preferir la muerte a la vida. Para nosotros, que venimos de un largo de tiempo de paz, esto supone aceptar infligir violencia de respuesta e, incluso, aceptar que puede ser necesario morir”.

Ivan Rioufol explica cómo, en los países anglosajones, los tres consejos que se han dado a la población en caso de agresión terrorista son “escapar, ocultarse y combatir”. En Francia, por el contrario, este listado de recomendaciones se ha convertido en “escapar, ocultarse y alertar”. “Se ha suprimido la idea de ‘combatir’. Así se comprende que, en sus análisis sobre el futuro de Europa, la NSA norteamericana haya imaginado como un posible escenario nuestra transformación en ‘Eurostán”. Nuestro primer y mayor enemigo somos nosotros mismos”


******************* Sección "bilingüe" ***********************
El “racismo” de los nacionalistas, al descubierto gracias a “La Vanguardia”
ESdiario 9 Abril 2016

Gregorio Morán ha formado un terremoto en Cataluña por hablar sin complejos.
El periodista Gregorio Morán ha puesto el dedo en la llaga del nacionalismo hablando sin complejos de lo que él considera que es la Cataluña de hoy. Un repaso desde Pujol hasta Puigdemont.

Arde Twitter entre detractores y entusiastas del periodista y escritor asturiano, Gregorio Morán, que este sábado se ha atrevido a cuestionar una de las “vacas sagradas” del nacionalismo catalán, la imposición de la lengua, en un artículo publicado en La Vanguardia. Morán ha titulado su columna con un clarificador texto: “El neofascismo lingüístico”, pero la lengua ha sido un pretexto para posteriormente realizar un repaso sobre lo que él considera que es hoy Cataluña. Y no deja títere con cabeza, empezando por la corrupción de Jordi Pujol y terminando por Carles Puigdemont.

Critica la corrupción anterior que ha conducido a la situación actual, dice, “la cosa empieza a ponerse un poco fea. Nadie sabe quién manda. Cataluña tiene un president salido de la nada en una jugada tan extraña y chumacera que uno no sabe muy bien si se trata de un candidato de repuesto, un milagro virginal o sencillamente un pacto entre la casta más corrupta e incompetente desde los tiempos de Cambó”, escribe el columnista que antes había cuestionado a la sociedad catalana acusándola de vivir “una crisis total de objetivos, no de identidades, como asegura la facción talibán que ha crecido como los hongos, siempre que los hongos fueran plantados por dirigentes bien remunerados”.

De vuelta a la lengua, el artículo está razonado después de la irrupción en escena de los 280 académicos catalanes que critican el bilingüismo y defienden el catalán como lengua única en un controvertido manifiesto. Condición de académicos que cuestiona “ahora resulta que existen 280 académicos, de los cuales conozco a un puñado que son tan académicos como yo fontanero”. Sobre el manifiesto critica Morán dos cuestiones: “la declaración del catalán como lengua oficial única, lo que nos obligaría a más de la mitad de la población catalana a apelar a estos letrados académicos para cualquier requerimiento. En otras palabras, que les daríamos trabajo. A mí me impresionó mucho saber que la Universitat de Girona tiene más profesores de catalán que alumnos de lingüística catalana”.

Y otra segunda cuestión en la que se detiene en su columna de La Vanguardia, “es la denuncia de la emigración obrera de los años cincuenta y sesenta como instrumentos del franquismo para la colonización lingüística. Por más que se diga, como señoritos equilibrados, que fue involuntario, constituye la ofensa y la calumnia más desaforada de unos académicos paniaguados del poder ¿Hay alguno que dijera algo de la mafia pujoliana, no digamos del desfalco del Palau? O sea que la clase obrera que contribuyó de manera decisiva a la riqueza de Cataluña, explotada, mal pagada, en condiciones infrahumanas durante más de una década, resulta ahora el agente definitivo del franquismo contra Cataluña y su lengua. ¿No hay nadie que lo haya vivido y que desenmascare esta tropelía de reaccionarios?”.

Reaccionarios es un término suave porque Gregorio Morán también califica de “racistas” a entidades como Òmnium Cultural o la Assamblea Nacional Catalana. Un repaso también por la corrupción catalana que concluye con una dureza poco vista (y leída) en una Cataluña casi de pensamiento único: “¡Que gentes, presuntamente de izquierdas, lleguen a sostener que en este país flagelado por el paro, los desahucios, los recortes, las estafas, “quizá el principal problema sea la cuestión lingüística”, es que se nos han roto todos los cristales y de pura vergüenza no nos atrevemos a mirarnos a ningún espejo que nos retrate de cuerpo entero! Son ustedes, señores firmantes, unos neofascistas sin conciencia de serlo.

No es de extrañar que arda Twitter.

Una sentencia de la Audiencia Nacional y una abogada del Estado se lo hacen pasar muy mal a las víctimas del terrorismo
Felicísimo Valbuena www.lavozlibre.com 9 Abril 2016

Consultor y Periodista

OTRA ABOGADA DEL ESTADO QUE PASA A LA HISTORIA: DÑA. NOELIA AYALA MUÑOZ
No es que haya establecido un seguimiento especial sobre los abogados del Estado. No. Es que cada vez que sale a la luz pública un abogado del Estado levanta nuevas dudas: ¿Tiene sentido de este cuerpo?, ¿Por qué razón se denominan “del Estado”? ¿Es necesario este cuerpo o es mejor declararlo a extinguir y no sacar plazas a oposición?

La última noticia de la que nos hemos enterado es que Dña. Noelia Ayala Muñoz, abogada del Estado, ha fijado en 6.000 euros la cantidad que han de pagar Dña. Ana María Vidal-Abarca (ya difunta) y sus cuatro hijas - Ana María, Begoña, Inés y Paloma Velasco Vidal-Abarca- por las costas de un juicio en el que ellas han hecho valer su derecho a la verdad y a la Justicia en el caso del asesinato de su marido y padre, Jesús Velasco Zuazola, en 1980. La Audiencia Nacional ha fallado en su contra y ahí estaba Dña. Noelia y su sentido del “Estado”: dispuesta a “hacer justicia” con estas víctimas del terrorismo y poniéndoles lo que puede sonar a multa por su tenacidad y por su heroísmo.

LAS PALABRAS LEJANAS SIRVEN, EN MUCHOS CASOS, PARA OCULTAR LA REALIDAD
El célebre Rudolph Flesch, el investigador más influyente en la prosa de los periódicos norteamericanos, mostró la gran utilidad de distinguir entre palabras lejanas, intermedias y cercanas. Ponía el siguiente ejemplo: “Estábamos yendo a cien kilómetros por hora cuando de repente vi un animal que cruzaba la calzada. Casi al mismo tiempo, Pilar gritó: "¡cuidado con el perro!" y Fernando frenó. Cuando el coche se detuvo, descubrimos que no habíamos atropellado a un bonito y viejo san bernardo justamente por centímetros”.

Aplicado a este caso, aconsejo cambiar “Abogacía” y “Estado” por “abogados administrativos”; después, considerar a los 6.000 euros como palabra intermedia, y Dña. Noelia Ayala Muñoz como sujeto inmediato. ¿Qué sentido del Estado tiene esta abogada? No conocemos acción alguna de esta abogada por la que tengamos que admirarla. Sí sabemos muchas de las cosas admirables que realizó la difunta madre de las citadas cuatro hijas para organizar a las Víctimas del Terrorismo y para lograr que se hiciera la luz en el asesinato de su marido y en el de muchos más casos.

Los magistrados de la Sala Contencioso-Administrativa fallaron en contra de la madre y de sus cuatro hijas. Los contribuyentes españoles pueden agradecer mucho a esos mismos jueces y a otros de la Audiencia que juzguen con la misma severidad los hechos de sus colegas y no reducir todo a un “error judicial”. ¡Vaya con los errores judiciales! El célebre René Floriot, considerado el mejor abogado de Francia en su tiempo, escribió un libro excelente: “Los errores judiciales”. En España, y en 2015, Juanfer F. Calderín, portavoz de Covite, escribió uno de los mejores libros de periodismo de investigación de los últimos treinta años: “Agujeros del sistema. 300 casos de eta sin resolver”. ¿Cuándo va a salir de la Audiencia Nacional un juez que se atreva a escribir sobre la masa de errores judiciales de sus colegas e, incluso, de él/ella mismo/a?. Masa crítica, quiero decir, que se convierte en un auténtico salto cualitativo.

Acciones como la Dña. Noelia Ayala producen una desmoralización en los contribuyentes, tal como D. José Ortega y Gasset entendía los conceptos de “moral alta” y “moral baja”. Con el tiempo, puede pasar a la historia judicial española como la de quien puso todo el empeño en multar el heroísmo.

CÓMO FUNDAMENTA DÑA. NOELIA AYALA SU DICTAMEN. ¿NO LO HARÍA MEJOR UN BUEN PROGRAMA DE ORDENADOR?
Abramos el melón del dictamen de Dña. Noelia Ayala:
“Para fijar la cuantía de los Honorarios devengados, se ha atendido al trabajo efectivamente realizado, a la complejidad y dificultad de la cuestión debatida, a su importancia, a la cuantía del asunto, a los intereses en juego en este proceso y a las demás circunstancias concurrentes, teniendo en cuenta el contenido de los criterios del Consejo del Colegio de Abogados de la Comunidad de Madrid en la emisión de sus dictámenes sobre honorarios profesionales (aprobados por la Junta de Gobierno de 4 de julio de 2013)".

Los primeros criterios - “Para fijar la cuantía de los Honorarios devengados, se ha atendido al trabajo efectivamente realizado, a la complejidad y dificultad de la cuestión debatida, a su importancia, a la cuantía del asunto”- pueden aplicarse a muchos asuntos que distan del mundo judicial: el coste final de una cacería, la enseñanza de la caza de la perdiz con reclamo, clases de cetrería, la tasación de una finca, y un largo etcétera.

El asunto se pone interesante cuando Dña. Noelia se refiere a “los intereses en juego en este proceso y a las demás circunstancias concurrentes”. La citada abogada del Estado debería explicar a los contribuyentes, que pagan su sueldo con sus impuestos, qué intereses en juego ha habido en este proceso. Parece que no se da cuenta de la gravedad de las palabras que escribe. Y al final, aterriza en una tabla de honorarios profesionales.

La acción de Dña. Noelia plantea si realmente es necesario el cuerpo de Abogados del Estado. Porque, vamos a ver, ¿es que un ordenador con un buen programa, no puede decidir sobre si una víctima del terrorismo ha de pagar las costas de un juicio y hacerlo con mucha más precisión que la que ha conseguido Dña. Noelia? Si cree Dña. Noelia que nos va a confundir a todos los contribuyentes con sus palabras lejanas y sus topicazos está muy equivocada.

ACCIONES DE DESGASTE QUE ALGUNOS ABOGADOS CON OPOSICIÓN INFRINGEN AL ESTADO
Dña. Noelia ha sido una más entre otros/as abogados/as del Estado que, con sus acciones, están desgastando el apresto del Estado. Ya me he referido a esas acciones en mis artículos anteriores, pero vuelvo a repetir algunos nombres: Leopoldo González-Echenique y Laura de Rivera García de Leániz, Presidente y Secretaria General de RTVE, han realizado una gestión más que deficiente de nuestros impuestos y han dejado a RTVE en una situación muy lamentable. Los dos son abogados del Estado.

El pasado 11 de Enero, la abogada del Estado Dolores Ripoll, defendió, durante la primera sesión del juicio a la Infanta Cristina de Borbón, que se la aplicase la denominada "doctrina Botín" y expresó que "Hacienda somos todos" es una expresión que fue creada en su día para el ámbito publicitario y no puede ser aplicado al derecho.

Si a eso añadimos que el paralenguaje de Ripoll fue enteramente lamentable, podemos concluir que esta abogada del Estado va a ser recordada como la autora de una de las mayores mentecateces que hemos escuchado desde hace muchos, muchos años.

A raíz de la toma de posesión de Carles Puigdemont como Presidente de la Generalitat, la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, abogada del Estado, anunció que la “Abogacía del Estado iba a estudiar si la fórmula había sido legal”. Pues pasaron diez días hasta que supimos la opinión de ¿qué abogado del Estado? No lo sabemos.

Más adelante, nos enteramos de que Federico Ramos, subsecretario de la citada Soraya Saéz de Santamaría, presentó su dimisión el 21 de enero pasado. ¿Razón? Por su presunta relación con el caso Acuamed.

Y no nos olvidemos de José Morales Abad, al que ya he dedicado un extenso espacio en uno de mis artículos anteriores.

Por otra parte, el éxodo del 40% de los abogados del Estado hacia la empresa privada plantea varias cuestiones: Los abogados del Estado que permanecen en la Administración, ¿siguen por vocación, porque les gusta de verdad lo que están haciendo o porque no encuentran una empresa privada que les contrate? Y si la Administración sigue funcionando sin ese 40%, ¿qué estaban haciendo antes de tomar la nueva vía? Y si siguen convocándose oposiciones, ¿para qué, si el 60 % pueden realizar el trabajo del 100%?; ¿Por qué no convocan oposiciones en la Universidad, en la Sanidad, etc.?

Ya pueden repetir que son un cuerpo superior de la Administración y aureolearse con el ánimo que da el grupo y el “lobby”. ¿Son mejores que unos grandes investigadores, cirujanos, escritores que llegan a millones de personas contando la realidad de su tiempo o creando personajes y ambientes que abren la mente de los lectores o guionistas que ayudan a proyectar la imaginación hacia mundos ideales? ¿Son mejores que los cientos y cientos de guardias civiles y policías anónimos, y no bien pagados, muchos de los cuales dieron su vida y muchos demostraron cómo vencer al terrorismo? Que unas personas estén muy bien pagadas no equivale a que sean geniales. Sólo hay que ver cuál ha sido el comportamiento de muchos bien pagados que trabajaban en las Cajas de Ahorro, en las compañías de inversión, etc. Los contribuyentes han acabado pagando los efectos de su incompetencia y ambición.

En la Revista digital que tienen los abogados del Estado escriben que los ataques a los abogados del Estado están basados en la envidia y en el resentimiento. Al revés, ¿por qué no pensar que quienes critican deberían mirarse más al espejo moral? Desde luego, cada vez que nos enteramos de acciones de los abogados del Estado menos admirables nos parecen. De ahí que lo mejor sería: 1) cambiarles de nombre por el de “abogados administrativos” y 2) que formasen un cuerpo a extinguir.

Me consta que hay abogados del Estado vocacionales y, si me lo permiten, estoy dispuesto a escribir sobre ellos. Lo que no podemos pasar por alto es este auténtico escándalo que constituye que el 40% no estén en su sitio. Son una excepción. Y los contribuyentes no pagamos para que sigan existiendo esas excepciones. ¿Qué es eso de irse a la empresa privada y tener siempre dispuesta la red para dar el salto de vuelta con garantías?

¿Y QUÉ QUIERE DECIR DE ALGUNOS FISCALES MAGISTRADOS DE LA AUDIENCIA NACIONAL?
Ya me he referido al libro de Juanfer F. Calderín. Quedan 300 crímenes de eta sin resolver. En concreto, y centrándonos en el caso del asesinato de Jesús Velasco Zuazola, padre de las cuatro hermanas, Calderín escribe en su libro:

“Con información de las Fuerzas de Seguridad en la mano y un auto de procesamiento fechado en 1980 contra Iñaki de Rentería por el asesinato de Velasco, la Fiscalía de la Audiencia Nacional se propuso instar a Francia, donde fue detenido el etarra en el año 2000, a extraditarlo para interrogarle por el crimen. Cuando el terrorista fue arrestado, el 16 de septiembre, quedaban cerca de cuatro meses para que prescribiese el asesinato de Jesús Velasco. El 18 de diciembre de 1989 se dictó un auto de procesamiento contra él por el atentado contra el militar, por lo que la fecha de prescripción estaba fechada, por ley, 20 años después, el 18 de diciembre de 2000.

Pues bien, Fiscalía rechazó pedir la extradición en un informe fechado el 22 de septiembre de 2000. El motivo: en el auto de procesamiento contra Gracia Arregui el apellido del etarra estaba mal escrito, por lo que antes de solicitar nada a Francia había que corregir la errata. La Administración sabía que el auto de procesamiento estaba fechado el 18 de diciembre de 1980 y que la responsabilidad penal del etarra expiraría el 18 de diciembre de 2000 si una orden de extradición emitida antes de esa fecha no interrumpía el tiempo de prescripción. El Ministerio Público instó el libramiento de una comisión rogatoria a Francia para interrogar a Gracia Arregui el 23 de enero de 2001. El crimen había prescrito 35 días antes. Iñaki de Rentería fue puesto en libertad el 13 de julio de 2011”. (Págs. 134-135)

Fiscalía es una palabra lejana. Empleemos palabras cercanas: ¿Cómo se llamaba el/los o la/las fiscal/es que protagonizaron ese suceso?

Los contribuyentes nos podemos preguntar si los 6.000 euros de Dña. Noelia no van a ser interpretados como una avanzadilla para desanimar a no pocas víctimas del terrorismo. Así no “molestarán” a los señores magistrados con su deseo de aclarar los más de trescientos casos de crímenes de eta sin resolver.

La periodista de investigación Ángeles Escrivá publicó en 2012 un libro titulado “Maldito el país que necesita héroes. Cómo los demócratas acabaron con ETA”. Entre muchos y muy bien documentados asuntos, cuenta que en 1998, mientras el gobierno de Aznar sostenía conversaciones con eta, el Presidente de la Audiencia Nacional, Sebastián Auger, dejó abierta una vía, que consistía en lo siguiente:

“Decenas de etarras detenidos pasaban por la Audiencia Nacional y, en vez de ingresar en prisión provisional de manera automática, como era costumbre, salían en libertad de manera automática en espera de ser juzgados. Era una medida legal, pero encerraba el riesgo de que los presuntos terroristas huyesen y engrosasen las filas de la organización.

Los miembros del Ejecutivo sostienen que ellos no tenían “ese tipo de relación” con los jueces para imponer ese criterio y alegaron que los jueces lo hicieron por su cuenta y animados por la actitud del Presidente de la Audiencia Nacional, Clemente Auger, que tenía del problema una actitud militantemente buenista. Sea como sea, cuando eta decidió cambiar de registro apenas meses después, centenares de sus simpatizantes, que esperaban a ser juzgados, prefirieron cruzar la frontera e incorporarse a las estructuras y comandos de la organización. El número fue elevadísimo y su influencia posterior, terrible. (Escrivá, Ángeles (2012) Maldito el país que necesita héroes. Madrid, Temas de Hoy, Pág. 227).

¿Creen algunos señores fiscales y magistrados de la Audiencia Nacional, en ejercicio o jubilados, que los españoles no nos vamos a acabar enterándonos de las muchas cosas que pasaron, durante años, entre esas paredes? Por supuesto que ya sabemos muchas de las buenas. Pero ¿es que no nos vamos a enterar de las menos buenas y de ahí para abajo? Ni muchas costas de 6.000 euros podrán impedirlo. Ya nos gustaría que todos los comportamientos de los/las fiscales y magistrados/as estén a la altura del fiscal Javier Zaragoza, que ha hecho un trabajo tan excelente para sistematizar el estudio de los 300 casos no resueltos. De ahí en adelante, las prácticas de fiscales y magistrados ofrecen material para varias novelas, algunas películas y series de televisión. Y mucho más interesantes que la mayoría de las series norteamericanas sobre abogados.

'Madrid ha mirado para otro lado durante años'
Josep Bou sonroja a Rajoy: 'Ante el separatismo no se puede claudicar'
El presidente de la plataforma Empresaris de Catalunya cita a Blas de Lezo delante del presidente del Gobierno en funciones: "Una nación no se pierde porque unos la ataquen sino porque quienes la aman no la defienden".
Gaceta.es 9 Abril 2016

El presidente la plataforma "antiseparatista" Empresaris de Catalunya, Josep Bou, participó este sábado en la convención del PP en Barcelona y sacó los colores a la cúpula de la formación y fundamentalmente a su presidente, Mariano Rajoy, al denunciar que "se han cometido errores políticos que han llevado a los catalanes a una situación francamente compleja" y señalar que "ante el desafío rupturista no se puede claudicar".

Bou, referente del constitucionalismo en Cataluña, manifestó que "hay que cerrar filas para evitar que España se nos vaya entre los dedos de las manos" y censuró que "Madrid haya mirado para otro lado" durante años. En este sentido, criticó que no se prohibiera la consulta del 9 de noviembre de 2014. "Se permitió que se votara" y "fue un día histórico de pesadumbre para todos", afirmó ante un Mariano Rajoy incómodo.

Además reclamó firmeza ante la amenaza independentista. "Hay que aplicar el estado de derecho", dijo en un momento de su intervención, y pidió un nuevo sistema de financiación autonómica, pero "sin trajes a medida". Antes de que la moderadora del debate, Soraya Sáenz de Santamaría, le avisara de que su tiempo se había terminado, Bou citó a Blas de Lezo: "La nación no se pierde por los ataques de unos sino porque quienes la aman no la defienden", dijo.

Bou ya aseguró que la ruptura de España conllevaría la salida de Cataluña de la UE, la pérdida de la financiación del Banco Central Europeo, la desaparición del Fondo de Liquidez y de la libre circulación de personas y capitales, etc, y amagó con marcharse a Madrid y deslocalizar sus negocios a esa comunidad si la Agencia Tributaria de Cataluña acaba asumiendo todas las competencias en materia fiscal y tributaria.

“Soy un traidor a la patria de la CUP y JxS que desean la ruina de Cataluña y del resto de España”
www.latribunadelpaisvasco.com  9 Abril 2016

El ex presidente de Sociedad Civil Catalana (SCC), Josep Ramon Bosch, que actualmente vive inmerso en un proceso judicial por presuntas amenazas a independentistas a través de las redes sociales, reivindica irónicamente que "soy un traidor a la patria y estoy orgulloso". Bosch, en un artículo publicado en revistacatalunyacentral.com, también denuncia que "mi hija ha sido agredida" por los independentistas.

"Soy un traidor a la patria. Soy un botifler, un quintacolumnista y renegado, soy un vil fascista por defender la unidad de España y un criminal racista señalado impúdicamente desde los medios gubernamentales como culpable de lesa traición a la patria para asistir a un desconocido homenaje a Franco (según los talibanes por fotografías fantasmagóricas)", afirma.

"He sido protagonista de artículos insultantes por traidor a la patria de parte de los columnistas del régimen por un supuesto 'like' en una página web inexistente; me han acusado de escribir un libro nazi inventado entre calentor separatistas; soy señalado como colaboracionista y traidor a la patria para escribir inventadas alabanzas de franquistas y hacer vídeos fascistas ", añade.

También lamenta que "he recibido una querella por traidor a la patria acusado de escribir hipotéticos insultos a Toni Albà y amenazas desde un supuesto perfil falso, (de momento, la juez ha decidido archivar las amenazas); he sido objeto de graves calumnias por traidor a la patria y mi hija ha sido agredida por tener un padre 'fascista'".

"Como soy un traidor a la patria, mi residencia habitual ha recibido visitas de los ultras separatistas (en forma de pintura, petardos y simpáticos escritos); han hecho una sesión en el Parlamento catalán para reprobar un premio europeo recibido y fui calificado por un templado ex diputado comunista como un peligro para la democracia y traidor a la patria", recuerda.

Josep Ramon Bosch también explica que "me han hecho escarnios públicos en mi ciudad natal con concentraciones de 'demócratas' acosando mi entorno personal por ser un traidor a la patria; un supuesto periodista (que no tiene ni el bachillerato) se prodiga por el principado hablando de mi persona como un ser malvado, malo y traidor a la patria".

"He sido objeto de insultos muy graves por traidor a la patria, desde TV3 en boca de un elemento a sueldo del régimen, desde un programa que se dedica a hacer alabanzas a asesinos de Terra Lliure -este es el nivel-".

También denuncia que "he recibido decenas de correos electrónicos amenazándome por traidor a la patria, he sido objeto de llamadas anónimas vejatorias -el mi teléfono y el de mis padres ha sido publicado en muchos medios separatistas- por traidor a la patria, a mi empresa han sido cientos las llamadas y mensajes pidiendo mi despido por ir en contra de la libertad de los catalanes y por traidor a la patria".

Bosch dice que "mi familia ha recibido recomendaciones de todo tipo para que nos vayamos de Cataluña y dejamos de perjudicar al "pruces" y de traicionar la patria; en fin, todo muy pacífico, divertido, popular, democrático, espontáneo, templado y sobre todo catalanísimo y lleno de entusiasmo patrio". "Soy un traidor a la patria y estoy orgulloso", sentencia.

"Soy un traidor a la patria. En la patria del racismo lingüístico y Koiné, soy un traidor a la patria de los amigos de ETA y Terra Lliure, soy un traidor a la patria de los que excluyen por motivos ideológicos y supremacistas, son un traidor a la patria de la CUP y JxS que desean la ruina de Catalunya y de España, soy un traidor a la patria separatista que sale en TV3, soy un traidor a la patria del 'pruces' que generará frustración y odio. Lo reconozco. Soy un traidor a la patria, ¿y tú?".
 


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