AGLI Recortes de Prensa   Domingo 10 Abril  2016

RECOMENDACIÓN AUTÓNOMA
El Gobierno intentó parar sin éxito el golpe de Bruselas contra el déficit
La falta de gobierno cierra una de las dos vías para demostrar que España adopta “acciones efectivas”.
John Müller El Espanol 10 Abril 2016

El Gobierno intentó frenar sin éxito la “Recomendación Autónoma” emitida por la Comisión Europea el 9 de marzo pasado exigiéndole medidas adicionales para corregir el déficit. Las gestiones se desarrollaron al máximo nivel desde enero hasta dos días antes de la publicación de la medida. Incluso se aprovechó la cumbre de la UE con Turquía celebrada en Bruselas el 7 de marzo para intentar evitar que la Comisión Europea diera este paso.

Todas las gestiones, que se desarrollaron en tres frentes -Presidencia y los ministerios de Economía y Hacienda-, fueron infructuosas. Sin embargo, hasta el último momento, algunos de los protagonistas pensaron que la Comisión no daría el paso.

Dos factores se conjuraron en favor de que el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovski, y el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, dieran luz verde a la "Recomendación Autónoma". Uno fue el incumplimiento del objetivo de déficit que fuentes europeas calificaron de “escandaloso” por haber sido “reiteradamente anunciado” a lo largo de 2015. Dentro del Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE) en el que está incursa España desde el 27 de abril de 2009, se le había autorizado un déficit del 4,2% del PIB en 2016. El resultado final fue del 5,16%, que ha sido corregido hasta el 5% después de un ajuste contable autorizado por Eurostat, según anunció el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Parlamento. La cifra definitiva la anunciará Eurostat en mayo.

El segundo factor fue la incertidumbre política que provoca la falta de un gobierno en España. Una incertidumbre que, por lo visto, no cesará hasta septiembre si se vuelven a celebrar elecciones en junio.

Confianza parlamentaria
La "Recomendación Autónoma" de la CE establece dos instancias en las cuales el Ejecutivo español puede intentar cumplir o, al menos, explicarse. La primera es en la actualización de los Presupuestos de 2016, solicitada por Bruselas en septiembre de 2015, ya que estos fueron aprobados en julio del año pasado sin contemplar los presupuestos autonómicos. Esta actualización sólo la puede enviar un gobierno que cuente con la confianza del Parlamento, por lo tanto, de momento ese camino está cerrado.

Una segunda instancia es incluir tales explicaciones en un capítulo especial del Programa de Estabilidad que España debe remitir a Bruselas antes del 30 de abril. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha anunciado que el 19 de abril comparecerá en las Cortes para explicar dicho Plan de Estabilidad Presupuestaria.

Lo único que lograron las gestiones del Gobierno fue que el anuncio de la Comisión Europea tuviera un perfil bajo. En el vídeo de la conferencia de prensa del 9 de marzo del portavoz de la CE se aprecia como éste se remite al comunicado y a unas declaraciones del vicepresidente de la Comisión Valdis Dombrovski y del comisario Pierre Moscovici donde el asunto se trata como un trámite sin importancia política.

Tercera vez en la historia que se usa
La "Recomendación Autónoma" de la Comisión (RAC) es un tipo de medida correctiva incluida en el “Two Pack”, el paquete legislativo aprobado en marzo de 2013 para reforzar el llamado “Six Pack”, normas que en 2011 endurecieron el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Las reglas del “Two Pack” permiten a la Comisión Europea supervisar la elaboración de los presupuestos de los países de la Eurozona. Se denomina autónoma porque, a diferencia de otras acciones de la Comisión, esta no requiere una decisión adicional del Consejo Europeo como las denominadas “recomendaciones al consejo”.

Es la tercera vez en la historia que la Comisión emplea esta herramienta jurídica. Antes, en marzo de 2014, se dirigieron sendas recomendaciones a Francia y a Eslovenia. Sin embargo, si se comparan la RAC dirigida a Francia y la enviada a España, se advierte que el tono es distinto.

El nivel de reproche que se hace al gobierno español es muy superior. Por un lado se le recuerda que ya en una ocasión -en noviembre de 2013- la Comisión tuvo manga ancha con España al estimar que entonces adoptó “acciones efectivas” para reducir el déficit, pero le afea que ha carecido de celo para aplicar posteriormente sus propias normas (la Ley de Estabilidad Presupuestaria). Así, le recuerda que de los 13 planes de ajustes presentados por los gobiernos autonómicos que no cumplieron su objetivo de déficit en 2014, el Consejo de Política Fiscal y Financiera sólo aprobó uno.

La recomendación atribuye el fracaso español en 2015 al impacto presupuestario de la rebaja del IRPF efectuada por el Gobierno y al incremento del gasto que absorbió los ingresos adicionales de otros impuestos. Además, critica que el Ejecutivo fiara la reducción del déficit a la recuperación económica y a la tendencia bajista de los tipos de interés de la deuda pública.

Cuestiona el ajuste fiscal 2013-15
Bruselas prevé que el déficit en 2016 será del 3,6% del PIB, pero muestra preocupación respecto de quién controlará el gasto, “sobre todo a nivel regional”. Aprecia “un crecimiento considerable (del gasto) en la segunda mitad de 2015 y un bajo impacto presupuestario de las medidas de consolidación del lado del gasto, especialmente a nivel regional y local en 2016”.

El documento pone en cuestión no sólo la desviación de 2015, sino todo el ajuste fiscal del Gobierno de Mariano Rajoy entre los años 2013 y 2015. El cambio en el balance estructural en esos años apenas sería del 0,8% del PIB, muy por debajo del 2,7% que exigía el Consejo Europeo. De hecho, en 2015, el déficit estructural (el que no depende de un ciclo económico bueno o malo), que venía corrigiéndose en los últimos ejercicios, ha empeorado en 0,8% del PIB al pasar del 1,3% de 2014 al 2,1% en 2015 como recordó Pedro Saura, portavoz socialista en la comisión de Hacienda, en la comparecencia del ministro Montoro el jueves 7 de abril.

Factor agravante
El no cumplimiento de una RAC es considerado un factor agravante a la hora de evaluar por qué un país ha descarrilado dentro de un Procedimiento de Déficit Excesivo. Dicho incumplimiento puede acarrear una multa millonaria para el país afectado. En su momento, Francia consiguió demostrar que había adoptado “acciones efectivas” y eso le permitió evitar sanciones.

Esta es la segunda vez que España pone a prueba la nueva gobernanza económica del euro. En mayo de 2015 fue el primer estado miembro que la Comisión Europea propuso multar por la manipulación de las estadísticas de la Comunidad Valenciana en aplicación de sus nuevos poderes recogidos en el “Six Pack”.

La RAC supone un reforzamiento de la vigilancia que las instituciones europeas tienen sobre España. La próxima semana una delegación de Bruselas visitará España para entrevistarse con funcionarios de Economía y de Hacienda. También se trata de un poderoso obstáculo para los deseos de partidos como el PSOE y Ciudadanos, que pretendían utilizar la posibilidad de intercambiar un mayor déficit por reformas estructurales. La nueva Comisión que presidente Jean-Claude Juncker planteó a comienzos de 2015 la necesidad de flexibilizar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en el sentido de mostrar mayor tolerancia con los objetivos de déficit de los países que realicen reformas a fondo de sus economías.

Podemos: excusas de la vieja política
EDITORIAL El Mundo 10 Abril 2016

Pese a haber hecho de la transparencia uno de los principales mantras sobre los que galopa su acción política, Podemos parece incapaz de distanciarse de las conductas opacas que han hundido en el descrédito a lo que esta formación tacha de vieja política. Porque, dejando a un lado la retórica buenista de su discurso, cada vez se hace más evidente la incapacidad de Podemos para cumplir con sus promesas de regeneración. Detrás de la apariencia de frescura y moderación socialdemócrata que abandera el partido de Pablo Iglesias, subyace la concepción leninista tanto de su doctrina política como de una estructura orgánica diseñada a mayor gloria de su líder. Esto se ha traducido ya en la pública disensión de varias direcciones regionales y en la brecha abierta en la cúpula de Podemos después de que el propio Iglesias destituyera, manu militari, al secretario de Organización. A este comportamiento caudillista, que no hace si no perpetuar los vicios del bipartidismo al que Podemos dice combatir, se ha sumado esta semana la reacción colérica y pueril de su dirección nacional frente a las fundadas acusaciones que ponen en entredicho la financiación de la formación morada.

Porque, sólo desde una estrategia basada en el escapismo y la falta de asunción de responsabilidades, se puede entender que tanto Iglesias como Errejón refutaran con excusas peregrinas las informaciones que señalan que Hugo Chávez autorizó financiar con seis millones de euros las actividades de la Fundación CEPS -embrión intelectual de Podemos-, con el fin de de impulsar en España un cambio político afín al Gobierno bolivariano. Pese a la gravedad de esta revelación, los principales dirigentes de Podemos reaccionaron con un lenguaje y un comportamiento análogos a los que nos tienen acostumbrados sus homólogos en el PP o el PSOE. Iglesias tildó de "mentira" que su partido se haya financiado con dinero de Venezuela. Y, en tono desafiante, conminó a ir a los tribunales a "quien entienda que tiene que denunciar un delito". Otros portavoces de Podemos señalaron que las cuentas de esta formación son públicas, exactamente el mismo subterfugio que emplea el PP para tapar las acusaciones en torno al manejo de una o varias cajas B. La realidad es que la Udef, la Fiscalía y el Tribunal de Cuentas rastrean los vínculos financieros de Podemos con Irán y Venezuela. Al margen del resultado de esta investigación, existe la evidencia de que el chavismo movilizó recursos económicos para facilitar la eclosión de un partido de corte populista y de extrema izquierda en España. Frente a ello, en lugar de ofrecer las explicaciones oportunas, Iglesias ha decidido parapetarse en el victimismo de quien confunde la transparencia con una hipotética campaña de sus adversarios. Es el mismo comportamiento que exhibió cuando este periódico desveló que Juan Carlos Monedero estafó a Hacienda al no declarar un ingreso personal de 425.150 euros procedentes del régimen chavista. Una irregularidad que, tras ser negada por Monedero entre acusaciones de persecución política, le costó su salida de la dirección de Podemos.

La Fundación CEPS es un laboratorio de ideología anticapitalista del que surgió la mayoría de los fundadores de Podemos en 2014. Ejercía de consultora y percibió grandes sumas de dinero de Caracas por asesorar a la Administración chavista. El artículo 7.2 de la Ley Electoral tipifica que "los partidos no podrán aceptar ninguna forma de financiación por parte de gobiernos y organismos, entidades o empresas públicas extranjeras". En lugar de lanzar balones fueras, Pablo Iglesias debe aclarar si Podemos surgió como correa de transmisión del chavismo. Lo contrario no deja de ser una demostración de cinismo y opacidad.

Los intocables de Pablo Iglesias
EDUARDO INDA okdiario 10 Abril 2016

Respeto tantísimo a la gente que ha votado a Podemos por convicción o por desesperación como detesto a su cúpula, embustera y jeta hasta la náusea. Son una panda de mentirosos como jamás vi en los días de mi vida. No saben de nada pero mienten… de todo y por su orden. Nunca me topé con unos cínicos semejantes. Se inventan los datos de pobreza, los del rescate bancario, los del paro, los de las puertas giratorias, los del PIB (que alguno de ellos llegó a confundir con el IPC), los de los mil y un casos de corrupción que nos asuelan. La mayor parte de las veces actuaban así porque la patraña está en sus genes, las menos porque son unos indocumentados de tomo y lomo. Aún recuerdo cómo Pablo Iglesias aseguró en un debate en La Sexta Noche que el rescate a Bankia había costado “56.000 millones de euros de la Unión Europea que habrá que devolver” cuando en realidad fueron 22.000 del ala. O cómo la multimillonaria Carolina Bescansa (como cualquier otro españolito, va a todas partes acompañada de las dos personas de servicio que cuidan de su hijo mientras ella practica el postureo) me amenazaba con una querella por asegurar que el Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) era “la Filesita de Podemos”. Yo, naturalmente, temblaba. Querella que fue convenientemente aireada por las mesnadas de periodistas podemitas pero de la que nunca más se supo. “Ni siquiera te han dado la posibilidad de emplearla como papel de váter”, me apuntaban tan jocosa como escatológicamente algunos de los colaboradores del programa que conduce el gran Iñaki.

Tampoco se han borrado de mi mente los cristos que se montaban cada vez que aludía en La Sexta Noche a las informaciones que habían destapado Antonio Martín Beaumont y Alfonso Rojo al respecto. Ellos fueron los primeros en acometer el puente del Río Kwai, los pioneros en destapar la verdad. Luego desfilamos nosotros con las gaitas, que siempre es más cómodo. Era como cuando a un niño le mientas la bicha y salta a tu yugular cual tigre de bengala. Entre bastidores algunos podemitas se confesaban: “Lo que verdaderamente saca de quicio a Pablo y a Íñigo es que les hables de Venezuela”. Bastaba que me dieran esa pista para que yo me pusiera manos a la obra, al estilo del maravilloso Don erre que erre de Paco Martínez Soria. El resultado era el mismo que cuando le recordaba a Tania que ella y su padre habían contribuido con sus votos a que su hermano se llevase 1.400.000 euros públicos del Ayuntamiento en el que ambos eran concejales, Rivas Vaciamadrid. Me mataban con la mirada y se salían de madre.

¿Por qué reaccionaban así? Elemental, querido Watson. Porque era verdad. Como argumentaba el sabio, “no hay que preocuparse por lo que es mentira, sólo por lo que es verdad”. Pues eso. Las verdades molestan y las mentiras ni siquiera ofenden porque aluden a una irrealidad absoluta. No había más pruebas que las que habían aportado Martín Beaumont y Alfonso Rojo. Los 3.700.000 euros que Venezuela había dado, traca-traca, a esta suerte de fundación infestada de podemitas, entre ellos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. No había más. Hasta el diario El País por obra y gracia de nuestro Francisco Mercado dio cuenta de estas corruptelas. Podía mentir Mercado, podía hacerlo Rojo o incluso el bueno de Martín Beaumont, pero no los tres a la vez. Fue entonces cuando, como por arte de birli birloque, los cabecillas podemitas dejaron de negar la evidencia y optaron por un soniquete más falso que Judas: “Eso fue antes de la fundación de Podemos”. Y lo repetían cual papagayos Pablo, Íñigo, Monedero, Carolina, Tania, Irene, Rafa Mayoral, Echenique y el interminable etcétera de podemitas que desfilaban. Como si aquello fuera un pecadillo de juventud y como si desde 2013 estuvieran haciendo las cosas bien. Olvidaban los muy patrañeros que Podemos no es una foto fija sino una imagen en movimiento desde una década antes, que es cuando empezaron a trincar pasta a mansalva de la dictadura venezolana.

Sin los millones previos, Podemos, que es menos espontáneo que una entrega de credenciales diplomáticas, hubiera sido imposible. Física y metafísicamente. Para sufragar campañas en medios, movilizar a gente, alquilar autobuses, sufragar viajes, contratar ejércitos de trolls para dominar las redes sociales y untar a amiguetes influyentes hace falta tela. Mucha tela. Sin esa tela no hubieran pasado de ser unos okupas desokupados que se dedicaban a dar clases en ese microcosmos chavista al que nadie se atreve a meter mano que es Ciencias Políticas. Una facultad que no es precisamente Harvard, Oxford, Yale o Berkeley. No sabían hacer otra cosa… hasta que se les apareció el tío Hugo.

El informe policial sobre la financiación iraní PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) que publicó en rigurosa primicia OKDIARIO marcó un antes y un después. Ahí vimos no sólo que a Iglesias le han satisfecho al menos 2 kilazos (cerca de 9 si sumamos toda la trama) en los últimos tres años sino que, además, le costeaban hasta su móvil personal. La manguera iraní le regaba y lo que es más importante, le riega, con lo cual estaría transgrediendo la Ley de Financiación de Partidos. Antes nos habíamos enterado gracias a Enric Sopena de los 425.000 euros que Monedero se metió en el monedero por la patilla de diversas satrapías travestidas de democracia en Iberoamérica. Y también, nuevamente gracias al diario que tiene entre sus manos, hemos sabido que Ecuador le ha sacudido a Rafael Mayoral 700.000 del ala en el último año por unas asesorías antidesahucios que se antojan otro cuento chino. Ni un solo demócrata del mundo mundial les ha echado nunca una mano. Qué curioso. Sólo colaboran con ellos los que meten en la cárcel a líderes de la oposición, los que asesinan a los disidentes, los que ahorcan homosexuales y lapidan adúlteras, los que tratan a las mujeres peor que a un animal, los que cierran periódicos o televisiones críticas y los que dejan vacíos las estanterías de los supermercados.

A los pocos escépticos que aún quedaban les sacamos de dudas en la medianoche del lunes al martes cuando les desvelamos que la dictadura que mantiene en la cárcel a 77 dirigentes de la oposición les ha astillado muchísimo más de lo que nos habían contado. De momento, la historia está lejos de terminar, hablamos de 6.700.000 dólares que les entregó personalmente y con su firma Hugo Chávez Frías. Sumados al chorro iraní estamos hablando de muchísimo más dinero de los 8 millones que se atribuyen al PP en el caso Bárcenas. Dinero que, al igual que la Filesa socialista o la esa Génova 13 en B, era a cambio de nada, “por ser vos quien sois”. Los trabajos realizados no son más que meras tapaderas de corta y pega para dar apariencia de verdad y legalidad a lo que es una golfada de manual muy golfo.

Si a mí o a usted, querido lector, nos pillan con las manos en esta masa, nos ponen mirando a Alcalá Meco o a Soto del Real. Sí o sí. No nos libra ni la caridad. Primero, porque importar tanta pasta haría saltar todos los controles del Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac). Segundo, porque no podríamos justificar a cambio de qué nos han dado tantísimos bin ladens, que es como se conoce en jerga a esos billetes de 500 que existen pero nadie ha visto. Y, tercero, porque es un delito de financiación de partidos políticos, seguramente fiscal, tal vez de traición y quién sabe si de sedición… o los cuatro a la vez.

Yo sólo pido que les traten con el mismo rigor que al Partido Popular, a Convergència o al PSOE de Felipe y Alfonso. Ni más ni menos, ni menos ni más. Si aquí no hay tomate, que venga Dios y lo vea. Me temo muy mucho que el miedito que provoca Podemos, formación amparada por numerosos medios, hará que sus señorías miren hacia otro lado mientras silban en dirección a ese cielo que estos intocables quieren tomar por asalto. A otros por diez veces menos les metieron un puro que los dejaron tiesos. Véase Rita. Que, por cierto, tampoco es una santa. Su pitufeo es el de la señorita Pepis al lado de los chicos de la bula papal. De momento, ni usted ni yo, querido lector, somos iguales que ellos a la hora de dar cuentas ante la ley.

Maduro y la gangrena política española
La Voz Roberto L. Blanco Valdés. La Voz 10 Abril 2016

La densidad histórica, social, lingüística y cultural de España como país, y no solo como Estado, es tan apabullante que dentro y fuera de nuestras fronteras causa aún estupor que haya grupos y sectores sociales, significativos en algunos territorios, que desde una ceguera marcada por el fanatismo identitario, cuando no por el odio más abyecto, nieguen una realidad tan evidente.

Pero ese país de innegable existencia en cualquiera de las esferas mencionadas presenta una gangrena más que preocupante en el ámbito político como consecuencia del sectarismo de partido, que se traduce en que nadie se sienta solidario con nadie, de modo que un representante del pueblo puede ser vilipendiado en el exterior sin que sus adversarios procedan a denunciar el ataque de inmediato.

Hace un par de días, y por enésima vez, el presidente venezolano insultó gravemente a todos los españoles, ahora en la persona de quien por mandato de muchos millones de electores ha sido presidente del Gobierno entre el 2011 y el 2015 y lo es en funciones todavía. Maduro, que aprendió muy pronto la gran lección de su maestro y predecesor -que cualquier dictadorzuelo que quiera mantenerse ilimitadamente en el poder debe buscarse antes que nada un buen enemigo exterior al que hacer responsable de todos los males provocados por su irresponsabilidad e inutilidad como gobernante-, ha insultado de la peor manera imaginable a nuestro presidente del Gobierno. «Racista te dije, Rajoy; colonialista te dije, Rajoy; basura corrupta te dije, Rajoy»: así se ha despachado Maduro delante de miles de personas que jaleaban sus insultos.

Ante tan burdas ofensas hubiera sido de esperar que todos los partidos importantes del país, salvo Podemos (obligado a callar ante las baladronadas de los que han financiado generosamente en el pasado a quienes ahora lo dirigen), hubieran manifestado sin pensárselo dos veces su rechazo radical a esos insultos, su solidaridad sin fisuras con el presidente del Gobierno y su voluntad de llevar a las Cortes una iniciativa para que nuestra más alta institución democrática denuncie sin reservas los insultos de Maduro como una agresión intolerable a España entera.

Nada de eso ha ocurrido, lo que demuestra lo mucho que aún nos falta políticamente para parecernos a otras democracias (de Francia a Alemania, de Gran Bretaña a Estados Unidos), lugares todos donde la chulería insoportable de Maduro hubiera obtenido de inmediato la más dura y políticamente unitaria respuesta imaginable.

Pero aquí, para desgracia del país, nuestros políticos están todavía en otra cosa: en reírle las gracias a quien insulta a su adversario, en quitarle a esos hechos importancia o en aprovecharse de ellos para sacarle, si se puede, algún partido electoral. Es en momentos como estos en los que uno siente vergüenza de una clase política cobarde, oportunista y egoísta como pocas, y admira con envidia a la de los países donde todavía conservan el sentido de la dignidad que hace imposible mantenerse en silencio cuando un aprendiz de dictador insulta del modo más injusto a un representante democrático del pueblo y, con él, al pueblo todo.

Vistas del espectáculo nacional desde el Sur
Pedro de Tena Libertad Digital 10 Abril 2016

Ahora que llega la Feria de Sevilla y, tras ella, las demás del Sur, se ha desplegado en toda su vistosidad y relumbrón el espectáculo del régimen andaluz, un régimen que se fraguó en 1979 con la alianza del PSOE y el PCE en ayuntamientos y diputaciones y el hundimiento del centroderecha. Hacia 1982, el régimen era ya meramente socialista por la victoria abrumadora del PSOE en las primeras elecciones andaluzas tras haberse merendado a los primitivos nacionalistas de Blas Infante. Casi 35 años después, toda Andalucía, incluyendo a la oposición política, ha quedado contaminada por la tela de araña y el poder de un régimen monopartidista que maneja más de uno de cada cinco euros que circulan por Andalucía y que ha mandado sobre los demás dineros desde las cajas de ahorros y las contrataciones, subvenciones y adjudicaciones. Treinta y cinco años después, Andalucía sigue en los últimos lugares de casi todos los indicadores de bienestar, desde la salud a la educación, desde el paro a las pretensiones de sus jóvenes universitarios (tres de cada cuatro quieren ser funcionarios, algo tan grave que hasta el propio Antonio Banderas, prosocialista, lo ha subrayado como una enfermedad).

Treinta y cinco años después, seguimos asistiendo a la apoteosis del poderío de un entramado que llega desde la Justicia a la Administración pública. Fíjense, un policía de la UDEF, el jefe del grupo que ha investigado el gigantesco fraude de la formación, reconocido por los interventores de la Junta e incluso por los trabajadores de la extinta Delphi, es imputado a instancias del exconsejero Ojeda. El mismo día, la Junta, que hace un año que no daba ni un papel a la comisión de investigación, manda varias furgonetas llenas de archivadores para loor y gloria en la televisión pública controlada hasta la médula. Tras haber convertido a 35.000 contratados por entes públicos al margen de toda regla y ley en empleados públicos, ha pretendido mutarlos en funcionarios con autoridad pública. No les ha salido bien, pero esperen un poco. El caso de los ERE se va desmoronando por comportamientos inquietantes de las autoridades judiciales.

Mientras todo esto y muchas cosas más ocurren, Susana Díaz participa en el juego de tronos nacional y se presenta como salvadora de una nación y de un partido, ella, fíjense, que es conocida por su afición a las ejecuciones políticas de las que tanto sabe el PSOE andaluz y, no digamos, su PSOE de Sevilla, en cuyas salsas se ha guisado con tós sus avíos.

Tras el circo monumental de los partidos –mejor, digamos partidas políticas– de esta semana, no aparece por ninguna parte una reflexión nacional autocrítica y moderada de todos los que están haciendo pasar a los españoles una de las más vergonzosas etapas de su historia. La democracia interna les importa un pimiento a todos los alfeñiques que dirigen los partidos en España. La democracia española y sus valores, la convivencia, la nación, la prosperidad de sus generaciones, las nuevas y las mayores, la reforma necesaria de un régimen constitucional que se descompone a ojos vistas y en el que un grupo de revolucionarios profesionales es capaz en sólo dos años de reventarlo todo, una meditación de fondo sobre la confianza y la predictibilidad que hacen posible la riqueza y la estabilidad... El PP y el PSOE, los mayores responsables de esta tragedia, no están a la altura. Ni siquiera sus autoridades morales, desde González a Aznar, pasando por Solana, Mayor Oreja y otros, se han reunido sin condiciones para proponer un nuevo rumbo a este Titanic que va hacia el iceberg. Ciudadanos es un pollo sin cabeza que cacarea vetos y se sitúa en el centro de la nada (su papel en Andalucía ha sido y es lamentable) y Podemos es una banda de mercenarios pagados con dinero extranjero, faltones, insultadores, provocadores violentos e ignorantes que no creen en España ni en la democracia.

Quedan el Rey y unas nuevas elecciones, si es que la ambición inenarrable de Pedro Sánchez no nos arrastra al fin de media España a manos de la otra media. Por favor, cuanto antes, y que la reacción de la ciudadanía de bien enderece este entuerto.

La deshonestidad intelectual de Podemos
José García Domínguez Libertad Digital 10 Abril 2016

Podemos, los mismos que se dicen izquierda transformadora, ha impedido que Mariano Rajoy y todo lo que él representa sean desalojados de la Moncloa. No habrá, pues, un Gobierno alternativo al de los conservadores por una muy personal e intransferible decisión de Pablo Iglesias. Esa está llamada a ser su exclusiva responsabilidad histórica. Iglesias no ha querido, y él en su fuero interno conocerá los verdaderos motivos, que el cambio fuera posible en España. Motivos genuinos que, desde luego, nada tendrán que ver con esa coartada de última hora que aireó ante la prensa para mejor disfrazar su querencia, el documento de los veinte puntos con que acudió a la reunión con PSOE y Ciudadanos. Y es que esos veinte puntos eran cualquier cosa menos una propuesta intelectualmente honesta a fin de propiciar el acuerdo. Y como muestra, un botón. Podemos compareció con una exigencia quimérica en el capítulo, fundamental huelga decir, de las pensiones. Y tildarla de quimérica acaso sea un exceso de generosidad.

¿O cómo calificar, si no, la extravagancia disparatada de que solo uno de los puntos, exclusivamente uno, requiriese para su cumplimiento una financiación equivalente al 75% de todo lo que recauda el Estado cada año en concepto de IRPF? Eso no es serio. Ni es serio ni es cuerdo. Eso es una locura. O una muestra de supina ignorancia económica por parte de quienes hayan elaborado el documento, lo que casi resultaría aún más grave. Veamos, tras reiterar que Podemos postula retrasar a los 65 años la edad legal de jubilación, su recetario para eludir la quiebra cierta del sistema de pensiones apelaba a la sencilla fórmula de complementar con dinero de los impuestos cuanto no cubriesen las cotizaciones sociales. Así de fácil. Por lo visto, a nadie en Podemos se le ha ocurrido la idea de intentar cuantificar el efectivo que representaría eso. Igual que a nadie, por cierto, parece habérsele ocurrido tampoco consultar las proyecciones demográficas que ha realizado el Instituto Nacional de Estadística. En Podemos son felices porque ignoran que la población española en edad de trabajar se va a reducir en las próximas décadas (sí, sí, he escrito décadas) a un ritmo del 0,7% anual. Fenómeno que, por cierto, tiene una explicación tan simple como que en España no nace gente.

Al tiempo, la población en edad de jubilarse crecerá a un ritmo del 1,7% anual. Muy pocos jóvenes, y cada vez menos, van a tener que mantenernos a muchos viejos, y cada vez más. ¿Eso es viable? Sí, puede ser viable con una sola condición, a saber, que la productividad de esos pocos jóvenes creciese mucho para compensar su menor número. ¿Y eso sería factible con el modelo productivo hoy vigente en España? No. Definitivamente, no. Imposible. ¿Y por qué no pagar la diferencia con los impuestos, barrunta Iglesias? Pues porque, tan pronto como en 2030, faltará un 25% del dinero necesario para que la Seguridad Social pueda pagar todos los meses las pensiones. Y en 2035 el agujero ya ascenderá a un 33%. Y eso, respectivamente, equivale nada menos que a un 3% del PIB, en el primer caso, y a un 5% en el segundo. Y un 3% del PIB es lo mismo que decir la mitad de lo que recauda el Estado en concepto de IRPF. Y un 5% del PIB es lo mismo que decir tres cuartas partes de lo que recauda el Estado en concepto de IRPF. Y esa solo era una exigencia. Una de veinte. Rajoy, nadie lo dude, tiene un amigo.

Ahí viene La Plaga, le gusta el Poder
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  10 Abril 2016

Si no fuera tan matonesca, si no exhibiera tan obscenamente su condición violenta y liberticida, resultaría divertida la puesta en escena de la mara de Pablo Iglesias, esos borreguitos de Norit con ínfulas de manada de lobos. Y de lobas. Y si cunden los bebés de atrezzo, de los cinco lobitos. Todo el totalitarismo moderno se basa en una gigantesca escenografía, en una modernización de los grandes rituales del absolutismo. El Palacio de Verano de Pekín, con su barco de mármol, en el que Qianlong gastó el dinero de una flota de guerra, es el Monte de Piedad del padre Piquer, primera caja de ahorros, al lado de la Ciudad Prohibida, piso piloto de todos los déspotas. Cuenta Tolstoi en Guerra y paz que el lujo de la Corte de Napoleón en Dresde, antes del pasmo de la Grande Armée entre Smolensk y Moscú, competía con el del Zar Alejandro. Pero si Stalin llevó más lejos las fronteras de la URSS que Catalina o Pedro el Grande las de Rusia, lo que queda es la versión de Eisenstein como Iván el Terrible. Lo esencial en el comunismo –copiado por Mussolini y Hitler- son sólo dos cosas: el terror y la propaganda.

Lo que, de momento, impide a Pablo Iglesias ir de Leninfú-man-chú, rodeado de eunucos, adivinos y tesoreros –no diré concubinas-, es el arte povera de la propaganda comunista antes de llegar al poder, el estilo machuno del Che Guevara, el Subcomandante Marcos o Tania, la Guerrillera Heroica, porque la Sánchez-Vaciamadrid no fue la primera. Y como no puede ir a caballo como el Subfarsante Marcos por la Gran Vía, ni desfilar en jeep por la Castellana como Fidel Castro, aunque lo sueñe, el Leninín de la Complu se nos presenta como un peatón de la historia y pobretón de catálogo, un híbrido de descamisado peronista y squadrista de Mussolini, de matón antisemita de las SA y de figurante de Novecento, copiado del óleo de La Huelga. Y cuando entra en las televisiones con su mara es como el Wyoming de Caiga quien caiga o como su modelo de malotes: la banda de Reservoir Dogs.
No quiere Gobierno, quiere el Poder

Pero este empeño en teatralizarlo todo, que oscila entre el astracán y el esperpento, obedece a un propósito claro, que es la toma del Poder. La mara podemita no se tomaría la molestia de ir siempre en camisa si no fuera para algo. Y sólo un ignorante enciclopédico como Snchz pudo creer, sobre todo tras el numerito del Supervice, que era entrar en el Gobierno. Un político democrático trata de llegar al Gobierno, porque en eso consiste el Poder. Un líder, un partido, un proyecto totalitario nunca entenderán el Gobierno como un fin, que es el ejercicio y disfrute del Poder, a veces para hacer algo, sino como un medio para lograr su único fin: el Poder absoluto. Lo dice el himno de Sendero Luminoso: "Salvo el Poder todo es ilusión".

Lo que ha podido engañar al ignorante Snchz es el tacticismo que forma parte de la esencia misma del totalitarismo comunista para alcanzar el Poder. Lenin, Stalin y Mao –siguiendo a Marx y Engels en el Manifiesto Comunista de 1848, pero sobre todo a la Crítica del Programa de Gotha o las Tesis sobre Feuerbach- han adoptado, casi con delectación, la técnica de traicionar siempre y a todos los aliados para alcanzar el fin último, que es la Dictadura del Proletariado ejercida en su nombre por el partido Comunista. La famosa Tesis XI: "Hasta ahora los filósofos han explicado el mundo: se trata de transformarlo", es la proclamación de la renuncia definitiva a toda moral y coherencia discursiva que frene la conquista del Poder. Por eso es tan marxista el Lenin en el "Qué hacer" tras la derrota de 1905 como el que adopta la NEP (Nueva Política Económica) tras la hambruna provocada por la colectivización y la guerra civil desencadenada en Octubre de 1917.

Por eso es tan leninista Mao en sus libros sobre la aceptación táctica de la república burguesa de Sun-Yat-sen, la alianza con los nacionalistas de Chang-Kai-Shek contra los japoneses, la Guerra Civil Prolongada, la Larga Marcha y las depuraciones, ya en el poder, de Liu-Chao-Chi y Lin Piao, de Chu-En Lai si no se muere a tiempo y de Deng Xiaoping tras la Revolución Cultural, ruinosa masacre que superó en quebrantos al Gran Salto Adelante y demás disparates maoístas.

Pero cuando Mao publica la proclama que inició la Revolución Cultural, "Fuego sobre el Cuartel General", el que estaba al frente del Cuartel General, ¡era él! Y Stalin mandaba el Ejército Rojo a cuyos oficiales masacró. Y Fidel Castro inventó Ubre Blanca, la minivaca –o sea, cabra- que iba a garantizar leche gratis para los hijos de la revolución; y el quesoducto para vender a Francia gruyere de la Ciénaga. Sin recurrir a Corea del Norte y a Camboya, donde el genocidio es la política de natalidad, no hay atrocidad ni estupidez en que no hayan incurrido los líderes comunistas en todo el siglo –se cumple el año que viene- trascurrido desde la revolución bolchevique. Cien años y cien millones de muertos no han alterado la admiración de los podemitas por la Revolución. ¿Por qué? Porque es un proyecto de poder absoluto que permite todas las fechorías relativas. Porque es una moral que permite cualquier inmoralidad. Porque hace superiores a los que, en todos los sentidos, son inferiores, por el mero hecho de pertenecer al partido, la banda, la mara revolucionaria.
El error de los rojicomplejines

Por eso yerran los maricomplejines y rojicomplejines que piensan que al haber sido pillado Iglesias en una mentira a Snchz, sus seguidores lo abandonarán. Es justo al revés: verán que es de los suyos. No es sólo que el buen comunista desprecia a los socialtraidores o socialfascistas: es que hacerlo –y disfrutarlo- es un signo de legitimidad. Lenin repetía que "la mentira puede ser una herramienta revolucionaria" y su pacto con el Káiser para entrar en el "tren blindado" y provocar deserciones masivas en el ejército ruso era una de las cosas de las que se mostraba más orgulloso.

Pablo Iglesias cita siempre al "tren blindado" para justificar las aberraciones morales, contradicciones teóricas o delitos materiales que ha de asumir para llegar al Poder. Por ejemplo, que la teocracia iraní, la que ahorca homosexuales y lapida adúlteras, ese modelo de sociedad para la asaltacapillas Rita Maestre, pague La Tuerka, cuyas jarritas de propaganda regalaba su káiser, el multimillonario comunista Roures en Público. Las contradicciones están para asumirlas, faltaría más. Y los errejones, para dar ejemplo. ¿No dijo Lenin que "el Partido se fortalece depurándose"? Pues eso. Luego, el líder lo resucita y todavía lo obedecerá con más entusiasmo.

Cuando los veo disfrazados de adolescentes como para ir a una pelea de barrio, recuerdo la canción de Los Teen y Enrique Guzmán, que seguro que les encanta: "Ahí viene la plaga, / le gusta bailar." Pero en vez de plaga, leamos cheka o mara; y en vez de bailar, mandar. Y los venezolanos seguro que, en vez de rocanrolear, leen encarcelar y fusilar. Darían risa, si no dieran miedo. Pero, ojo: cien años y cien millones de muertos los contemplan.

Violencia e islam
Mario Noya Libertad Digital  10 Abril 2016

Violencia e islam es el título de esta conversación, un intercambio de vehemencias entre el poeta de origen sirio Adonis, frecuente candidato al Premio Nobel de Literatura, y la psicoanalista Houria Abdelouahed, profesora en la Universidad París Diderot y traductora del propio Adonis.

He aquí una crítica devastadora, una demolición del islam en todos los órdenes: el religioso, el moral, el cultural, el civilizatorio. El islam es una regresión, y ya lo fue en sus meros inicios, sentencia Adonis. Un credo extremadamente empobrecedor, cifrado en un libro sacro extremadamente violento, que no ofrece al Hombre más que sumisión a una sórdida cosmovisión inhumana. El islam "ha deformado todas las relaciones. La única relación que queda es la del amo y el esclavo", denuncia el renombrado poeta, que acusa al islam de haber "matado a la poesía". De haberla, de hecho, asesinado:

Este asesinato, de hecho, es el de la subjetividad, de lo experimentado por el individuo, de su experiencia de vida, en beneficio de la creencia común, la de la Umma, comunidad de los creyentes obedientes instruidos para que no piensen ni sientan de manera autónoma.

El islam, que no quiere renovación sino repetición, naturalmente ha segregado el Estado Islámico, incide Adonis, que ve en la organización del califa terrorista Bagdadi el final del credo autodestructivo del Profeta que pilló y conquistó y mató. El islam, efusión milenaria de sangre y violencia, no da más de sí, proclama el autor de Este es mi nombre: no tiene "ímpetu" ni "visión" para "cambiar el mundo".

Dáesh [sic] no es una nueva interpretación del islam o la construcción de una nueva cultura o de una nueva civilización. Sino más bien la cerrazón, la ignorancia, el odio al saber, a lo humano y a la libertad. Y esto es un final humillante.

Que está dejando exhaustos no sólo a los sometidos, también a este Alí Ahmad Said Esber, Adonis desde que decidió rebelarse:
Ya no me apetece hablar de la denominada historia árabe. (...) Los árabes no han logrado crear un Estado o instaurar la ciudadanía. (...) creo que el contexto en el cual el árabe ha vivido durante quince siglos ha llegado a su fin. (...) los pueblos mueren y las civilizaciones mueren también. Esta Umma ya no tiene una presencia creadora en ningún ámbito de la civilización humana. Los árabes están ausentes del mundo. Es la muerte.

Adonis, enemigo jurado de todos los monoteísmos pero especialmente de éste, cree asistir a la muerte de Alá pero no se muestra optimista. Todo lo contrario. Porque los muertos que él mismo mata gozan de una salud formidable, como a su juicio quedó de manifiesto en la Primavera Árabe, "primavera sin golondrinas" que el recurso a la religión convirtió en un "infierno" que transformó la esperanza en espanto y le llevó a volver constatar que la gran mayoría de la población árabe todavía está dominada por la ignorancia, el analfabetismo y el oscurantismo religioso.

Hay mala salida, barrunta. Por esto y porque los intelectuales árabes han "desertado".

El pensamiento mágico, la leyenda y la superstición dominan la cultura musulmana. Los musulmanes están obsesionados por leyendas que son consideradas verdades absolutas. Ningún resquicio para el pensamiento científico.

A la hora del qué hacer, Adonis apuesta por el… psicoanálisis, es decir, por abjurar de su filípica ilustrada, y por las recetas de la izquierda jipilona y anticolonialista de los años 60-70 del siglo pasado (y tanto). Hay que joderse, que diría el poeta –otro.

Sobre todo en este punto final de las reformas/alternativas/propuestas, aconsejo frecuentar a mi admirada Ayaan Hirsi Ali, que no se deja estropear por las consignas de la bochornosa izquierda estupenda y tiene muy trabajadas las ideas de libertad y las complejidades de las sociedades abiertas.

Los políticos que no amaban la educación
DAVID JIMÉNEZ El Mundo 10 Abril 2016

Uno de cada cinco alumnos andaluces repite curso cada año, sus resultados en comprensión lectora, matemáticas o ciencias están por debajo de la media española y sus conocimientos son inferiores a los de estudiantes que cursan un año menos en lugares como Castilla y León. Que ante semejante fracaso escolar la Junta tenga entre sus prioridades asegurarse de que los escolares digan "población andaluza" en lugar de "andaluces", tratando de convencernos de que la medida supone un avance en igualdad de género, prueba la urgencia de reformar un sistema educativo que ha puesto el futuro de próximas generaciones en semejantes manos.

Periodistas y periodistos podemos presuponer las mejores intenciones detrás del Plan por la Igualdad de Género en la Educación, y aún así habría sido útil que los responsables de la Junta presentaran un sólo estudio que relacione el uso del genérico del masculino con el maltrato, presente o futuro. Que antes de instruir a los estudiantes en la nadería de lo políticamente correcto, se hubiera escuchado a padres que lo que quieren es que sus hijos hablen inglés y puedan leer El Principito más allá de la dedicatoria de Antoine de Saint-Exupéry a todas "las personas mayores que antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan)". Y que, antes de hacer perder el tiempo a profesores ya desmotivados, se hubiera centrado el esfuerzo en devolverles la autoridad que han perdido en las aulas.

Sólo una clase política ignorante no vería que la única manera de transformar un país -o una comunidad autónoma, por empezar en algún sitio- es a través de la educación. Lo escribí en esta misma página el pasado agosto: las naciones que más han avanzado en las últimas décadas, desde Corea del Sur a Singapur, que en los años 60 tenían desarrollos comparables a los del África subsahariana, lo han hecho gracias a su apuesta por la educación. Una descontaminada de ideología y política. Fundada en el mérito y excelencia. Que promueva la innovación y el esfuerzo.

Pero mientras en otros lugares hace tiempo que hicieron los deberes, en España nuestros políticos llevan tres décadas tratando de ponerse de acuerdo sobre una ley educativa y esta semana volvían a pelearse sobre la séptima que tenemos desde la Transición. Todo muy conveniente, porque un país mejor educado difícilmente se dispondría a escoger en junio, en caso de que se confirmen las nuevas elecciones, a los mismos diputados que estos meses se han entregado al teatro y la pose, haciéndonos perder el tiempo a todos.

Si lo que se quiere es luchar contra la desigualdad y la discriminación, ¿qué tal empezar por ofrecer a cada alumna de Cádiz los mismas conocimientos que a un niño de Madrid? ¿A una estudiante de Jerez las mismas oportunidades de entrar en la Universidad que tiene uno de Pamplona? Pero la Junta sólo ha ofrecido a los andaluces -y andaluzas, perdón- un modelo donde el fracaso se perpetúa en las familias más humildes, como contaba Berta González de Vega en este periódico el otro día. "Las élites se forman básicamente fuera de Andalucía. Mientras que los casos de excelencia que sí se dan en nuestra comunidad proceden mayoritariamente (10 veces más posibilidades) de familias de buena posición", explicaba en el artículo Antonio Villar, catedrático en la Olavide que lleva un año en la Ocde analizando las conclusiones de los Informes Pisa.

Nada ayudaría tanto a las niñas andaluzas a defenderse de quienes en el futuro quieran discriminarlas como una educación que las haga más independientes y las prepare para competir en igualdad de condiciones, algo que difícilmente se consigue con ocurrencias del lenguaje. Porque ya me dirán de qué sirve que los alumnos escriban en la pizarra "clase política" en lugar de "políticos" -¿y en qué avanza la igualdad de la mujer?-, mientras los que tenemos sigan empecinados en la estupidez de no darle a la educación la importancia que tiene.

Europa 'jaque mate'
Pepa RomaCronica Global 10 Abril 2016

"La Unión Europea tal como la conocemos tiene los días contados. La crisis de los refugiados la hará saltar por los aires". Sentados ante una buena mesa, el politólogo francés Sami Naïr me contaba a su paso por Madrid el pesimismo con que ve el futuro y el desánimo que reina entre los intelectuales de su país. "Es algo que no se resuelve con 'buenismos', sino con política". Salíamos de un coloquio sobre inmigración en el que él había sido el principal orador y que había reunido a una buena representación de las ONG de izquierda madrileñas. SOS Racismo, que se desgañita incansablemente contra las inhumanas políticas europeas en el caso de los refugiados, recordaba que dos o tres millones de manifestantes habían clamado contra la participación de España en la guerra de Irak, mientras que hoy, lograban convocar apenas a 1.500. Naïr argumentaba que, aunque la UE aportara 6.000 millones de euros para que Turquía fuera un valladar, la presión de los refugiados no cedería, ni Europa sobreviviría al desafío.

Y es esa Europa del Tratado de Maastricht la que, según mi interlocutor, habría creado el problema. Construir un mercado único con fronteras cerradas, donde se permitirá sólo la inmigración legal para evitar la competencia en el mercado de trabajo, según Sami era un error porque "no se podía elaborar un modelo económico sin tener en cuenta el contexto geopolítico" que incluye a Europa del Este, el Magreb, Oriente Medio.

Antes de que se creara el mercado único, en cada país se regulaba la inmigración en función del trabajo disponible. Durante 40 años los inmigrantes venían y volvían a su país de origen. El culebrón diario en las fronteras habría empezado el día en que éstas se cerraron. "Para no quedarse fuera se instalaron en los países respectivos, con lo que ha crecido una inmigración que no es de trabajo si no de reagrupación familiar, así como también la ilegal controlada por las mafias. Hoy, con los refugiados de Siria vivimos el resultado extremo de esta lógica", sostiene el intelectual francés y añade que "se ha producido una derechización de los que antes se decían de izquierdas, que está fracturando Francia".

Yo misma había sido testigo semanas antes de ese dilema en un encuentro parecido con Jean Pierre Castellani, un profesor francés que colabora con la Complutense: "No se puede considerar frances a todo el que ha nacido y vive en Francia si no es capaz de abrazar nuestra cultura y valores", decía refiriéndose a los nacionales de segunda generación, justificando la polémica iniciativa, ya abandonada, del presidente Hollande que pretendía despojar de la nacionalidad a los acusados de terrorismo.

Se diría que mientras aumenta el número de los que quieren entrar en Europa, cada día son más los del 'interior' que se cuestionan la ventaja de haber cedido soberanía para crear un espacio en beneficio del mercado y detrimento de los derechos de los ciudadanos. "Europa nació como proyecto económico, no político, y se ha hecho evidente que el mercado no puede regular la sociedad. El proyecto económico siempre ha seguido al político en la historia de la humanidad, y no al revés." ¿Puede ahora Europa dar la vuelta a la situación?

Poco pueden hacer los gestos tan bien intencionados como grandilocuentes de ofrecer de forma unilateral ayuda a refugiados sirios para que vengan a instalarse en tu localidad. Es en la crisis de los refugiados donde se mide la voluntad política de Europa para existir y tener un proyecto común, y no solo policías en la frontera. Esa voluntad política que reclaman cada vez más voces se llama ir a la raíz del problema, lo que significa no sólo abrir vías legales para que puedan pedir asilo los que lo necesiten, sino proteger a millones de desplazados internos, la apertura de corredores humanitarios para las ONG y Cruz Roja y, sobre todo, como arquitrabe de toda una nueva política, subordinar los intereses económicos a los políticos; esto es prohibir y perseguir el tráfico y venta de armas que en muchos casos proceden de países europeos; revisar las relaciones con países como Arabia Saudí, que, aunque sea subrepticiamente, procuran ayuda económica al ISIS; pedir cuentas a los países vecinos del conflicto y a menudo aliados de Occidente, como Turquía y Jordania, que hacen de intermediarios en la venta del petróleo que explota el Estado Islámico y que es una de sus grandes fuentes de financiación... Y eso sólo para empezar.

El fiscal pide 8 años de cárcel para los implicados
'Recaudación estándar' de 10 euros para el ISIS en la mezquita de la M-30
El grupo radical islamista que recaudaba el dinero tenía como objetivo el adoctrinamiento y la captación de potenciales "mártires" para enviarles a luchar a las filas del Estado Islámico.
Gaceta.es 10 Abril 2016

La Brigada Al Andalus, una célula yihadista radicada en Madrid que fue desarticulada en 2014, hacía una "recaudación estándar" de díez euros entre los musulmanes que acudían a la mezquita de la M-30 para financiar sus actividades de adoctrinamiento y de envío de mujahidines a Siria e Irak.

En casa de uno de los presuntos miembros de esta célula, el marroquí Mohamed Khalouk, fueron hallados 1.460 euros escondidos "en un jarrón, que se encontraba en el mueble del salón" y que se cree procedían de las recaudaciones que obtenía en diferentes mezquitas de Madrid, fundamentalmente en la de la M-30, según consta en el escrito de acusación de la Fiscalía al que ha tenido acceso Efe.

De las conversaciones telefónicas intervenidas a Khalouk, prosigue el fiscal, se deduce que la "recaudación estándar en la mezquita de la M-30 entre los musulmanes era de 10 euros", evidencia que aparece reforzada en un cuaderno que le fue incautado también en su domicilio y en el que figuran varios nombres, entre ellos de tres de los detenidos, "poniendo al lado (M30) y la cantidad de 10".

Khalouk y los otros ocho detenidos en la "operación Gala" de la Policía Nacional -cuatro marroquíes, dos españoles, un búlgaro y un argentino- serán juzgados en junio en la Audiencia Nacional.

Para todos ellos el fiscal pide 8 años de cárcel por integración en organización terrorista, aunque para el considerado "líder carismático" de la célula, el marroquí Lahcen Ikassrien, solicita una pena más elevada (11 años y medio de prisión), al acusarle también de un delito falsificación de documento oficial.

El principal objetivo de este grupo radical islamista, que se constituyó en 2011 y que contaba con una vivienda en Santa Cruz de Pinares (Ávila) para sus reuniones, era el adoctrinamiento y la captación de potenciales "mártires", especialmente en la mezquita de la M-30, para enviarles a luchar a las filas del autoproclamado Estado Islámico.

Al menos cinco de los yihadistas captados por esta célula viajaron a Siria y hay constancia de que dos de ellos -Bilal El Helka y Abdellatif El Morabet- murieron en Alepo en 2012 en una acción terrorista de la organización Jabhat Al Nusra, facción de Al Qaeda.

Otro de ellos, Ismail Afalah, es hermano de Mohamed Afalah, huido de la casa de Leganés en la que se inmolaron terroristas del 11-M y que se cree que acabó muerto en un atentado suicida en Irak.

Ismail Afalah y otros dos yihadistas reclutados por esta célula: Hicham Chentouf (quien fue imán de la mezquita de Yunquera de Henares, en Guadalajara) y Navid Sanati, se encuentran en busca y captura junto a otros tres miembros de la red: Omar El Harchi, Mohamed El Amin AAbou y Mohamed Osman Adrabo.

El Harchi está considerado el principal líder operativo y religioso de la Brigada Al Andalus antes de su huida y se sospecha que fue el que organizó los viajes de los tres yihadistas en busca y captura y de los dos fallecidos, a los que compró los billetes de avión a Turquía.

De sus labores de captación en la mezquita de la M-30, El Harchi pasó en junio de 2013 a trasladarse a Marruecos para establecer "una nueva reestructuración del núcleo de envío de muyahidines a Siria", lo que llevó a Ikassrien a ocupar su puesto en la jerarquía de la célula.

Antes de su detención, Ikassrien era ya conocido en el ámbito judicial. En 2005, Estados Unidos le extraditó a España tras permanecer 3 años en Guantánamo para ser juzgado por integrar la célula de Al Qaeda desarticulada en España tras el 11-S y que lideraba Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah.

Sin embargo, al igual que ocurrió entonces con el conocido como talibán español (Hamed Abderrahman Ahmed, Hmido), que también fue extraditado a España desde Guantánamo y que recientemente ha sido detenido por dirigir una célula yihadista en Ceuta, finalmente resultó absuelto de integrar Al Qaeda y de combatir en sus filas en Afganistán.

Ahora y tras su detención, un diario intervenido en el domicilio de Ikassrien revela cómo fue su paso por Afganistán "con gran detalle de informaciones y comentarios sobre los sucesos de los que ha sido partícipe", indica el fiscal.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Política basada en hechos reales
ARCADI ESPADA El Mundo 10 Abril 2016

El economista José Luis Feito, al que tildarías de violento capitalista, ha escrito un buen papel sintético sobre la confluencia de los dos populismos españoles: el secesionista y el podémico. Entre sus mayores méritos está el de explicar cómo el populismo arruinaría España y cómo, en cierto modo, la ha arruinado ya: "La intensidad diferencial de la crisis en España, en comparación con la mayoría de otros países de la Ocde obedece en buena parte a que antes de la crisis y en los primeros estadios de la misma se aplicaron medidas como las propuestas por los populistas. (...) Otro tanto se puede decir de las políticas aplicadas por los populistas independentistas en Cataluña, donde de una forma u otra gobiernan desde el primer tripartito, en 2003. Ya antes de la crisis, y con más intensidad desde la crisis, Cataluña ha registrado déficits públicos y aumentos de su deuda mucho más intensos que la media del resto de CCAA". El economista alude a los mecanismos de propagación de los populismos y cita la capacidad de dramatización de algunos de sus líderes. Pero a su empeño le faltan las líneas justas para que yo intervenga. ¡Bienaventurados los artículos que dejan sitio!

Mi amigo Alfonso Galindo, al que tú calificarías de liberal capital, me invitó este jueves a hablar en Murcia sobre el estado de la verdad. Es fama que la verdad me pone, pero además se trataba de una oportunidad interesante. El público estaba dominado por profesores de instituto dedicados a la Filosofía y solo hay un gremio más escéptico ante la verdad, y su carácter uno, grande y libre, que es el de los periodistas. Durante la conversación animé a los profesores a vencerse y a proveer a los adolescentes de herramientas básicas para la búsqueda de la verdad, fueran un pensamiento estadístico fuerte o el desentrañamiento de las mil falacias del discurso. Santiago Navajas, del que subrayarías su estética fascistizante, ¡fordiana! y que, a pesar de ser filósofo y escribir (de cine) en los periódicos, practica con la verdad, asintió y dijo: "Para eso ayudaría mucho que la Lógica volviera a los programas". En efecto: como sospecha cualquiera que examine la discusión pública en España, han eliminado la Lógica. Contrariamente a lo que sucede con las opiniones, por supuesto. Las opiniones ocupan el papel que ocupaba el mito en las sociedades preilustradas. Y con idéntica eficacia. Lo único que lamenté del agradable mediodía de Murcia es no haberles puesto a los profesores esta cancioncilla Opinión de mierda que, como dice José Pardina, al que tú llamarías despiadado racionalista, es ya el himno de las redes sociales. Escucha a 'Los Punsetes', liberada, y no olvides los tercios finales: "La gente está buscando en internet tu opinión de mierda / Todo el mundo quiere conocer tu opinión de mierda / Estás en tu derecho de brindarnos una mierda de opinión".

Las tesis del economista Feito y el estado de la verdad en Murcia toman tierra en la ampliación de programa de la ficcionalización informativa. Los cercados donde hasta ahora el periodismo dejaba la ficción suelta eran el amor, el crimen y el deporte. 'Hola', 'El Caso' y 'Marca', por decirlo al modo clásico. No voy a negar las influencias lamentables sobre la psicología colectiva de estas libertades impropias que se ha tomado el periodismo. Pero esas influencias empalidecen ante el último recién llegado a la ficcionalización. La política, naturalmente. La política ha pasado a formar parte destacada de ese género letal "basado en hechos reales". Contra cualquier previsión, ha alcanzado cuotas de share impensables. El precio ha sido la verdad.

En un punto de su papel se asombra el economista Feito de la credulidad de los catalanes: "Les han convencido de que con la independencia tendrían una renta mayor de la que tienen ahora y que, por lo tanto, dispondrían de los ingresos que ahora les quitan [los españoles] más los ingresos adicionales de esa mayor renta, con lo que podrían alcanzar un gasto superior al que ahora efectúan la Generalitat y la Administración Central española en dicho territorio". A la credulidad catalana podría añadirse la de los millones de votantes del partido Podemos, cuyo adoctrinamiento en la ficción ha requerido de los medios un compromiso intenso, manifestado a veces de forma paradójica. George Lakoff, en una entrada de su blog dedicada a las razones del éxito de Donald Trump, recordaba la tesis central de su elefante: "Cuanto más se discuten las opiniones de Trump en los medios de comunicación, más se activan y más sólidamente se incrustan tanto en la mente de los conservadores incondicionales como en la de los progresistas moderados. Eso ocurre incluso cuando atacas las opiniones de Trump. El motivo es que la negación de un marco activa ese marco, como señalé en el libro ¡No pienses en un elefante! Ataques o apoyes a Trump, estás ayudando a Trump". En el caso de los populismos la dictadura del marco se apoya en el poderosísimo aliado de la ficción. Una ficción no puede refutarse. Ni tampoco nadie pide cuentas de su veracidad a una ficción. Y ni siquiera es descartable que una parte de los que apoyan al populismo sean perfecta, frívola y cínicamente conscientes de que apoyan una ficción entretenida y devastadora.

Nuestro economista manifiesta, por último, un cierto optimismo cuando cree descubrir la estrategia de los dirigentes populistas respecto de las élites españolas. Cita a un Tkachov, maestro de Lenin: "El primer paso de la revolución ha de ser eliminar las élites [la casta], tarea que se ha de encomendar a la élite [casta] revolucionaria". No es precisa semejante tarea de demolición. La élite española (y no solo la española) está 'offshore', a veces hasta literalmente en Panamá. La posibilidad de que participe en la protección de la verdad es remota: la élite 'offshore' está perfectamente 'onshare', sometida a los beneficios de la ficción en la cuota de pantalla. De ahí que, para tu escándalo de orwelliana primaria y sabiendo yo que la verdad es un bien público de lo más precioso, crea que el sistema público no debe desentenderse de su protección. Y sí, tal vez con rango ministerial.

Pero tú sigue ciega tu camino.
A.

Nosotros a lo que diga Maduro, todo un ejemplo a seguir
Jesús Cacho www.vozpopuli.com 10 Abril 2016

“Pablo acaba de convocar elecciones para el 26 de junio”. Tal era el escueto wasap que Federico Castaño cursó a la redacción de Vozpopuli en la mañana del viernes desde la sala de prensa del Congreso, donde Pablo Iglesias, arropado por la imponente coreografía del soviet de Podemos, acababa de propinar la última bofetada en el rostro de un PSOE centenario que, con cristiana resignación, viene aceptando cualquier clase de humillación por parte de quien se sabe imprescindible para hacer realidad el sueño de un tal Pedro Sánchez de llegar a La Moncloa. El último acto de esta comedia que dura ya demasiado tiempo había tenido lugar la tarde del jueves, con la reunión a tres entre PSOE, Podemos y Ciudadanos. José Manuel Villegas ese Castelar que, como buenamente puede, hace las veces de portavoz de C’s, se encargó de explicar que la quedada había terminado en fiasco: Podemos consideraba “en vía muerta” los acuerdos de Yalta suscritos entre Sánchez y Albert Rivera, y presentaba como sustitutivo un informe de 15 folios intitulado “20 propuestas para desbloquear la situación política y posibilitar un Gobierno de cambio”, advirtiendo, además, que eran lentejas.

En el universo entre surrealista e inane en que se mueve la política española actual, la nota lúdica la puso Antonio Hernando, inasequible al desaliento portavoz del PSOE y leal sanchopanza de Sánchez, asegurando en la SER a primera hora del viernes que, hombre no, la cosa está muy difícil, cierto, pero todavía hay posibilidades de acuerdo, valorando, además, que Iglesias había estado “franco y sincero”. Más lejos aún: “Dentro de unas horas nos vamos a reunir con C’s, y durante el fin de semana analizaremos el documento de Podemos para ver qué se puede hacer con él”. Hernando apenas tuvo tiempo de tomarse un café en Gran Vía antes de escuchar el exabrupto con el que Iglesias obsequiaba, una vez más, a su jefe. Tras mandar al PSOE a Parla, Pablo anunció que la última palabra estaba en manos de la militancia ("¿Quieres un Gobierno basado en el pacto Rivera-Sánchez?"), pero dejando claro que si, por un nuevo milagro de Fátima, la respuesta fuera positiva, tanto él como el soviet que le arropaba presentarían la dimisión. Una nueva clase de democracia directa impartida en horario infantil por el profesor de políticas.

Llegó entonces la reacción escocida de Sánchez y los suyos, que otra vez, y van unas cuantas, se caían del guindo o más bien del potro de tortura al que desde el 20D les somete Podemos y su dirigencia. “Ha convocado una consulta sin importarle un pimiento cuál es nuestra opinión sobre su documento", aseguraba, francamente cabreado, Hernando. “Una consulta para la ruptura”. Sánchez no aprende. Tiene tal cara de velocidad, tantas ganas de tocar Poder, que el podemita se divierte jugando con él al ratón y al gato. Como decía Pío Baroja de Alcalá Zamora, "llevado de una vanidad pueril, hubiera sido capaz de aceptar la presidencia de una sociedad de porteros o de zapateros de viejo". Al ridículo de estos meses, acaba de añadir el oprobio. El “Gobierno del cambio para echar a Rajoy”, que a eso se reduce el programa del candidato del PSOE, tendrá que esperar. Acierta, sin embargo, cuando dice que la verdadera intención de Iglesias "era buscar las elecciones desde el primer día, al igual que Mariano Rajoy”. En la misma dirección apunta también el gran Villegas: "Quedan dos semanas de tiempo útil para cambiar la situación. Si el PP y Podemos insisten en ir a elecciones, al final iremos a elecciones”.

Parece, pues, que vamos a elecciones. Al líder de Podemos se le pueden reprochar muchas cosas, pero difícilmente se le puede acusar de falta de coherencia. Él nunca ha engañado a nadie. Siempre ha mostrado a las claras sus intenciones: ir a nuevas generales para tratar de convertirse en fuerza hegemónica de la izquierda tras la previa absorción de IU. Eso, o dinamitar el PSOE desde dentro formando parte de un Gobierno cuya vicepresidencia, con el control de los órganos claves del aparato del Estado, estaría ocupada por él. Entrismo puro. Pura provocación. Como buen comunista, a Iglesias le importa un pimiento el Gobierno: lo que realmente le interesa es el asalto al poder para, desde allí, construir el tipo de sociedad igualitaria y estatista, liberticida, que pregona. En el amor al Poder coincide con Rajoy, el presidente en funciones que sigue callado cual muerto viendo pasar los días desde los jardines de la Moncloa, esperando a que su enemigo se estrelle. También Mariano, como Pablo, ha sido coherente.

El PSC, listo para sustituir a la CUP en el Govern
¿Está dicha la última palabra? En contra de lo que podría dar a entender lo ocurrido estos días, ni mucho menos. En realidad, la aparatosa rueda de prensa del viernes no pasa de ser una puesta en escena para obligar al bello Sánchez a elegir de una vez entre C’s o Podemos, la gran cuestión que planteada desde hace semanas. Y son muchos los que creen que, llegado el momento, en el último minuto, el candidato socialista terminará aliándose con el diablo para hacer realidad esa obsesión suya por dormir al menos una noche en Moncloa como presidente, de modo que toda la artillería exhibida el viernes por Coleta Morada podría ser pura puesta en escena, lanzas prestas a tornarse palmas a ultimísima hora, cuando Sánchez, desesperado, haya devuelto a Rivera el rosario de su madre dispuesto a quedarse con Pablo y todo lo demás. Una solución que podría ser avalada, además, por los partidos nacionalistas catalán y vasco, con la abstención de ERC. En esta dirección lleva tiempo trabajando ese émulo de Fred Astaire que es Miquel Iceta (“¡Ojalá hubiera más socialistas como Iceta!”, ha dicho Pablo), dispuesto a dar vidilla a un moribundo PSC entrando en el Ayuntamiento de Barcelona y en el propio Govern, en sustitución de las levantiscas CUP.

¿Consentiría una fórmula semejante el Comité Federal (CF) del PSOE, que impuso como condición para negociar con Podemos la renuncia expresa al referéndum de autodeterminación en Cataluña? ¿La aceptarían los barones, por no hablar de la vieja guardia socialista? Uno de los acontecimientos más llamativos de este tiempo de entremés ha sido la construcción de un líder donde no había más que un derribo, un tipo con buena imagen que resultó aparatosamente cogido por los resultados electorales del 20D, que tuvo la osadía de ofrecerse voluntario para formar Gobierno sin la menor garantía de éxito, y que salió escaldado de las Cortes, pero que, a pesar de las tortas, por encima de las derrotas, ha emergido como un resistente, mayormente un personaje de cuidado capaz, a caballo de su desmedida ambición, de pasarse por el arco del triunfo los mandatos de ese CF, como ha demostrado viéndose con Carles Puigdemont (el famoso “deshielo”) y encerrándose a solas en un hotel de Barcelona, a espaldas del antedicho, con ese otro prodigio de la política catalana que es Oriol Junqueras, obviamente para conocer de primera mano a cómo está el kilo de abstención en las Cortes de ERC, cara a un desesperado último intento de investidura.

Pero el chico ha ido más lejos: ha respondido a la presión de los barones y del propio CF trasladando a las bases la decisión última sobre los eventuales pactos, lo que equivale a dinamitar la autoridad del máximo órgano de gobierno entre Congresos. Hasta aquí ha llegado la carga de profundidad que los podemitas han introducido en la obra viva de un partido amenazado, como el propio PP, de liquidación por derribo. ¿Quién manda entonces en el PSOE? ¿Los más de 200 nombres que forman el CF, o la militancia consultada –menos del 40% apoyó a finales de febrero el pacto suscrito con C’s- a conveniencia del líder? La conclusión que cabe extraer de la revolución ocurrida en el socialismo hispano es que Sánchez es hoy un líder que va por libre y que desafía las resoluciones de su CF, porque ha encontrado en la consulta a las bases la artimaña para burlarlas. Pocas esperanzas cabría, pues, depositar en el citado Comité o en los barones a la hora de poner freno a una fórmula de Gobierno tan peligrosa para los intereses de la mayoría de los españoles como la citada.

Rajoy y la noria de la gran coalición
Ayer sábado, en una más de sus llamativas piruetas, El País anunciaba en portada que “Sánchez se abre a hablar con el PP tras romper con Podemos”, afirmación sin base alguna que contradice el mandato, otra vez, del CF (con el PP ni a cobrar una herencia) y el odio que Sánchez y Rajoy se profesan. Mero intento de cargar en el debe del PP la responsabilidad de las nuevas generales. Y Mariano ¿qué dice? Mariano volvió ayer, también en Barcelona, a dar vueltas a la noria de la gran coalición con el PSOE “y, si quiere, C’s, aunque sus votos no son decisivos”. Se trataría de “un gobierno estable que podría hacer reformas consensuadas”. ¿Qué clase de reformas, señor Rajoy? ¿Podría usted detallarlas o está demasiado ocupado durmiendo la siesta? Instalado en su clamoroso silencio, el gallego parece dispuesto a volver a las urnas sin honra, porque la perdió en el aluvión de corrupción que mantiene al partido sin pulso, y ahora también sin fama, sin el crédito de brillante gestor que acompañaba al PP y que ha quedado arruinado por el dato de déficit público de 2015. Cualquier cosa antes que ese mínimo gesto de grandeza que supondría irse a casa para dar una oportunidad a su partido.

Esto es lo que hay. Nunca como ahora fue tan penoso tratar de analizar la realidad y tan arriesgado pretender adivinar el futuro. En contra de quienes se apresuran a calificar de fracaso unas nuevas generales, hay que insistir en que es preferible volver a pulsar el veredicto de las urnas antes que aceptar una fórmula de Gobierno susceptible de arruinar las posibilidades de futuro del país, como probablemente ocurriría con un Gobierno Sánchez tutelado por Podemos. Como aquí se dijo el pasado 27 de marzo, nuevas elecciones para dar a los españoles la oportunidad de rectificar la decisión tomada el 20D, la posibilidad de enmendar el error –si así lo creyeran- de entonces, y proceder en consecuencia. Demasiada gente, demasiadas veces, se ha retratado en los meses de la basura que van desde el 20D. Ayer, en Barcelona y junto a Pablo Echenique, nuevo secretario de Organización, Iglesias dio nuevas pistas sobre la calidad de la tela que guarda el arca de Podemos: “Durante estos días han querido domesticarnos. Han pensado que con la lógica de la Junta de Portavoces, de las negociaciones, del yo te doy y tú me pides, nos iban a convertir en una fuerza política que contara con el beneplácito de las oligarquías. Nosotros no nos vamos a vender”. Nosotros, a lo que diga Maduro, todo un ejemplo a seguir.

La lengua, la 'llengua' y el 'cony' de Koiné
Roberto Giménez Gracia Cronica Global 10 Abril 2016

Mi circulo íntimo me ha pedido que no hable de la lengua porque es un campo minado. Sé que hay que hacer caso a las personas que te quieren, pero no les haré caso. Así que permítanme que en este artículo de política lingüística, un terreno minado por la trilita, hable como si estuviéramos en una clase de anatomía; si quieren con una gota de poesía, como decía el poeta modernista Rubén Darío: el adjetivo, cuando no da vida, mata. Intentaré usar sólo adjetivos asépticos que no sé si darán vida a mi escrito, pero espero que no maten al lector más puntilloso.

Tengo que ser claro para que no haya dobles interpretaciones porque este artículo hoy domingo lo edita Crónica Global y excepcionalmente tres diarios comarcales catalanes: Revista Digital de Catalunya Central, lo mismo del Vallès y, la tercera, del Maresme. Con lo cuál, tengo miradas con perspectivas diferentes.

Entro en el quirófano, me pongo los guantes de látex, el gorro y la mascarilla verde y cojo el bisturí para abrir en canal una zona tan sensible como es el cerebro. Y lo describiré, como aconsejaba el maestro Ortega y Gasset, con claridad porque es la cortesía, en mi caso, del articulista.

Esta clase de anatomía no es política ni interpretativa, sino científica. O, para ser más precisos, hasta donde hoy llega la ciencia en la mente: el cerebro tiene tres capas distintas, según descubrió la neurología a principios de los setenta. Una primera capa que compartimos con los reptiles, es decir con todos los bichos de este mundo, que la han bautizado como reptiliana. Es el reino del instinto primario, el animal: cuando nos entra el sueño, queremos dormir, cuando hay hambre, comer. Si estamos en celo, copular. Es la naturaleza.

Hay una segunda capa que sólo tienen los animales mamíferos, que ha sido bautizada como paleo mamífera. En esa capa están registradas las emociones. A los humanos nos hace vibrar cuando suena La Marsellesa, el Dios salve a la Reina, Els Segadors, la Marcha Real o el cante hondo de los gitanos. Es emoción inyectada en vena. Esta segunda capa está más en el subconsciente que en el inconsciente del ser humano. Las emociones de los animales son de otro tipo: como la alegría de los perros cuando llegamos a casa o la tristeza cuando nos vamos.

Hay una tercera capa, la estrictamente humana, que es la neo córtex. En donde está el amor y su reverso, que no es el odio sino el desprecio. El sentido de lo que está bien o está mal. No las emociones sino los sentimientos más racionales, También el corazón tiene una forma de amar que la razón entiende.

El mediático divulgador científico Eduard Punset explica, para no estar tan tensos, que existe un cuarto cerebro más avanzado que el neo córtex, el ordenador que fue capaz de ganar partida de ajedrez a Gary Kasparov, el campeón del mundo ruso.

Pues bien el amor a la lengua materna es un amor natural que está en la segunda capa del cerebro, la paleo mamífera, y esa querencia la tienen igual un tagalo que un birmano, un inglés que un francés y, naturalmente, un catalán que la tenga como lengua materna, o el catalán de lengua castellana, que actualmente está en 51% de castellano y un 38% el catalán; el resto, hasta llegar a cien, son otras lenguas maternas. Todas igual de respetables.

Por eso los ideólogos separatas piensan igual que el Grup Koiné pero no pueden declararlo abiertamente porque, como el objetivo de su estrategia es la independencia, la táctica empleada para superar la cota simbólica del 51%, su discurso actual es el bilingüismo como simple disfraz de astracanada, porque ya se cuidan bien de no aplicarla en la escuela. Por eso la escandalera de estos últimos días, porque los puristas del Grup Koiné les han puesto ante el espejo de su pensamiento, no el de su discurso oportunista; cuyo más insigne cinismo es cuando los de la ANC aplauden los discursos de la Diada en castellano.

Diré otra cosa más, y que considero más importante porque ni mucho menos estoy diciendo que todos los catalanes que la tengan como lengua materna son separatistas. Hay muchos separatas que su lengua nativa es la castellana, como el asturiano Pepe Álvarez o el Arcángel Rufián, pero todos, sean o no indepes, amamos nuestra lengua materna. A menos que se tenga una patología.

No es una interpretación política ni filosófica, sino estrictamente científica: está grabada en la segunda capa del cerebro, la paleo mamífera, el registro de sensaciones. Salvo quien tenga el complejo de Edipo...

Bajo el mandato de Colomines
Los nuevos funcionarios catalanes serán adoctrinados en el independentismo
  www.gaceta.es 10 Abril 2016

La escuela de función pública utiliza una charla de Mikimoto para cargar con el Estado español, que “castiga, asfixia o impugna” las acciones que lleva a cabo Cataluña.

La Escuela de Escuela de Administración Pública de Cataluña, encargada de formar a los funcionarios y altos cargos de la Generalitat y que dirige el convergente Agustí Colomines, se ha propuesto dotar a los empleados públicos de los "conocimientos y habilidades necesarios para llevar a cabo las funciones y competencias que deberemos ejercer como nuevo Estado”. Así lo publica Crónica Global e informa de que Colomines ya en su presentación como director expresó que su intención es “hacerlo desde ahora mismo”, y que el Govern lo “avala dando carta blanca a sus decisiones programáticas, profundamente ideologizadas”.

Este convergente está al frente de la escuela desde el pasado febrero y maneja un presupuesto anual de ocho millones de euros. Es profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y fue responsable de la Fundación Trias Fargas, vinculada a CDC e investigada por el expolio del Palau de la Música.

El citado diario cuenta que la escuela ha seleccionado para una charla sobre diplomacia, dirigida a directivos y altos cargos de la administración, al periodista Miquel Calçada, conocido como Mikimoto. Indica que este dedicó buena parte de la conferencia, titulada ‘Cataluña y las relaciones internacionales’, a explicar sus experiencias en el programa ‘Afers Exteriors’, de TV3, que presenta y del que es productor, y que defiende la independencia alegando que los catalanes que viven en el exterior están representados por un Estado español que “castiga, asfixia o impugna” las acciones que lleva a cabo Cataluña.

CSQP ha pedido explicaciones al Govern sobre los criterios de selección de los ponentes de estas sesiones que, según la consejera de Gobernación y máxima responsable de la función pública en Cataluña, Meritxell Borràs, determina la propia dirección de la escuela.

Explica que el comisario de los fastos del Tricentenario e integrante de la candidatura independentista de Junts pel Sí en las elecciones del 27S, cobró 420 euros, que “es el baremo de la EAPC”, y que corresponde a lecciones y conferencias ejercidas por ponentes de "reconocido prestigio”.

Borràs ha defendido la participación de Calçada en las denominadas ‘Tardes directivas’ alegando que es una persona particularmente indicada para poder dinamizar un coloquio de estas características, además de aportar una capacidad de convocatoria e interés en el tema de Cataluña y las relaciones internacionales.


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