AGLI Recortes de Prensa   Martes 12 Abril  2016

Autonomías, impuestos y otras menudencias
Juan Chicharro Republica.com 12 Abril 2016

Ya han pasado casi dos semanas desde que terminó la Semana Santa y volvemos a estar en el espectáculo diario al que nos someten nuestros políticos, día tras día, en sus tareas de intentar formar un Gobierno que le permita a cada uno lograr su propia supervivencia. Todo esto es ciertamente cansino y tedioso pero surgen, de vez en cuando, asuntos estrella como el de la economía, que despierta inquietud por razones obvias, al afectar en definitiva al bolsillo de cada uno. Y encima se acercan los meses fatídicos de abril, mayo y junio; los meses de las declaraciones de la renta, los meses en que Montoro despertará de su ya largo letargo, cual Drácula recaudador sanguinario y nos amenazará de nuevo con el miedo eterno a este nuevo “coco”, llamado ahora Agencia Tributaria, ante la que es la clase media la que tiene más que temer, como en casi todo.

Ciertamente estamos hartos de nuestros políticos con sus postureos, como se dice ahora, y sobre todo estamos hartos de las crecientes cargas impositivas a las que estamos sometidos. Apenas podemos ya ni salir a la calle, al menos en Madrid, sin que nos sableen continuamente o estemos sometidos a continuas amenazas: zona azul, zona verde… si va en coche y transportes públicos como los de esta ciudad, con precios seguramente exorbitados; circular, girar -cada plaza con su peculiaridad-, radares de semáforos (peligrosísimos), de trípodes móviles, vallas antipeatones en muchas esquinas -teniendo que cruzar al final por donde pasan los coches-, carriles bici compartidos con el tráfico, basura sin recoger por doquier, baches para el tráfico y grietas, oquedades y trampas en el suelo para los peatones… y un largo etcétera de prohibiciones, incomodidades y chapuzas de obras en curso, o lo que es peor, con las vallas pero sin nadie trabajando.

Y mientras tanto, como decía, venga impuestos y más impuestos directos e indirectos, en un continuo sangrado de la población, por un lado, y una permanente transformación paulatina de lo que debiera ser una ciudad para disfrute de las comodidades que ofrecen las grandes urbes, en un permanente estado de alerta.

No es que uno se sienta atraído por la nostalgia pero cuando ya se peinan canas y se tienen más recuerdos de los que uno quisiera tener no se puede por menos que añorar una época no tan lejana como la de 1975, sí en pleno régimen franquista, ¡no se asuste usted!, que hablo en términos de economía y seguridad nada más, cuando:

- por un lado, no conocíamos casi lo que era la declaración de la renta y la vía impositiva era bien baja, pese a lo cual la obra civil y social era inmensa (se diga lo que se diga los datos están ahí, a disposición de quien los quiera analizar con objetividad).

- y por otro, España era un país de los más seguros del mundo, donde no había mafias, ni apenas crímenes, violencia de sexo, ni chorizos por doquier y en el que el telediario era tal y no una especie de “terrordiario”.

Yo no soy economista y por tanto cuanto pueda expresar aquí seguramente podrá ser rebatido con argumentos más o menos serios pero lo cierto es que mientras que hoy la deuda pública asciende ya casi al 100% del PIB, en 1975 a la muerte de Franco, sólo representaba el 12,8% del PIB de entonces y que, pese a todo lo que se diga, el grado de convergencia real con las economías centrales europeas, es decir, el PIB per cápita de España en porcentaje del PIB medio de la Unión Europea, es hoy inferior al conseguido en 1975 por el último gobierno del general Franco. ¡Pues sí que hemos avanzado mucho! Los datos no mienten y analizándolos vemos que la convergencia máxima jamás alcanzada, la consigue el último gobierno de Franco.

Por otro lado observamos cómo en aquellos años la presión fiscal en nuestro país era ridícula, sencillamente, porque la normativa tributaria era escasa y los ingresos vía impuestos casi nulos. Y para colmo vemos hoy que en España la presión contributiva ha crecido más de un 45%, seguramente un dato que nos hace estar a la cabeza del mundo desarrollado en incremento de impuestos.

Aplicando la vieja historia de la cuenta de la vieja, hoy tan recordada a menudo, aquí lo que sucede es que gastamos mucho más de lo que ingresamos y ello por muchas razones, pero yo me pregunto: ¿no será que esto es así por habernos implicado en el desarrollo de un Estado Autonómico que nos está llevando a la ruina o al menos a ser un país mucho menos rico de lo que podríamos ser?

Se habla hoy de deuda y de déficit, se apuntan mejores sistemas fiscales (el caso es sacarle los cuartos al pobre españolito de a pie) pero rara vez oirá usted lo que significa el despilfarro económico que supone mantener un Estado como el que hemos configurado y su posible reforma. Hay quien piensa que nuestro modelo autonómico es muy ruinoso para los ciudadanos, que sufren los recortes sociales, los copagos y los aumentos de impuestos que son necesarios para reducir la asfixia financiera de las Comunidades Autónomas, que ellas mismas han provocado con sus despilfarros, sus duplicidades y su excesivo endeudamiento, por no citar otros ejemplos menos confesables. Hemos creado un Estado de las Autonomías en el que la concurrencia de administraciones superpuestas (estatal, autonómica, provincial y municipal) es causa de numerosas duplicidades y redundancias. Todo se ha multiplicado por 17: 17 parlamentos, 17 gobiernos autonómicos, 17 defensores del Pueblo, 17 tribunales de cuentas, 17 agencias de protección de datos, 17 institutos meteorológicos, 17 institutos de estadística, 17 televisiones públicas… etc.

Además existen miles de empresas públicas, agencias, sociedades estatales y entes autonómicos de lo más variopinto, algunos que rayan en el ridículo (pero no en la pobreza, pues las nóminas de quienes los integran superan bastante las de unos funcionarios de carrera de la Administración General de Estado o de las autonómicas, que podrían desarrollar esas mismas funciones, con eficacia y honradez, entre otras cosas porque los controles del gasto son más rigurosos, ¡claro, que a lo mejor es que no interesa! Igualmente existen órganos representativos para mejorar las relaciones “internacionales”: embajadas y oficinas comerciales y de turismo en el extranjero, amén de oficinas de representación en Madrid y en otras capitales españolas. Y, claro, está anejo a esto el número de políticos en ejercicio para atender todo este sinsentido, en mi opinión, evidentemente. No sé cuántos políticos hay hoy en España. Las cifras varían según las fuentes pero tomaré la menor de todas ellas: pues no menos de 200.000, récord “Guinness” en Europa. Sólo un ejemplo: Alemania con casi el doble de habitantes que España tiene poco más de 100.000.

No parece difícil deducir que el Estado de las Autonomías es un desastre, cuatro veces más caro que uno centralizado y fuente del mayor grado de despilfarro y corrupción de toda la historia de España. Ahí tenemos el asunto de los ERE en Andalucía, que supera en corrupción a todo lo demás conocido junto, pero de lo que apenas, o nada, se menciona en los medios de esa región, naturalmente. Y es evidente que sostener todo este despilfarro exige una reforma fiscal, una tras otra (o sea, más impuestos) para que el sector público español disponga de los recursos necesarios para cubrir las demandas de servicios que reclama la sociedad.

Pese a todo cabría dar por bueno este sistema político si de verdad fuera el fruto de una demanda social imperante. Debido a mis circunstancias personales son muchos los años que he vivido en Andalucía, Galicia, Canarias y Murcia. Lamento decir que la tan cacareada presión centralista de la que tanto se hablaba no ha sido más que la tapadera de políticos avispados en busca de su ranchito taifa particular, incluso en regiones como Cataluña o País Vasco. Hoy mediante el uso desorbitado de los medios y mediante la educación es posible que la percepción de la población haya cambiado –se la han cambiado- pero también es verdad que vemos pocas alusiones a que hemos creado un Estado sobredimensionado, ineficaz e insostenible y con escasas organizaciones políticas que apunten a la realidad y digan las cosas claras. Y el caso es que me temo que no lo vamos a ver por una sencilla razón: aquellos que tendrían que meterse a la tarea son precisamente los que han creado este desaguisado y no creo que sean voluntarios para hacerse el “harakiri” pues supondría el fin de su mamandurria.

La verdad es que como españolito de a pie a veces no me queda otra que, tal como dijo Umbral o Cela – no recuerdo cuál de los dos – “a la mierda con todo”, que se independice todo el mundo y a ver si así dejan de arruinarnos a base de impuestos para mayor gloria de tantos cabecillas mediocres pululando por parlamentos y gobiernos autonómicos, provinciales y municipales.
Spain is different.

Los partidos políticos como problema
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 12 Abril 2016

España tiene varias dificultades estructurales, de las que solamente voy a mencionar algunas:

El problema territorial cuya causa es un Título VIII de la Constitución Española que tiene más agujeros que un queso de Gruyère.

El del déficit fiscal y presupuestario, ocasionado por un Estado autonómico incapaz de poner en orden a sus partes y aplicar una disciplina que obligue a las autonomías a ser corresponsables con las políticas de Estado y con su estructura jerarquizada de funcionamiento. (Esto es un caos, no es un Estado autonómico. No se puede admitir que ocho autonomías se subleven contra las disposiciones del Gobierno de la Nación que adopta criterios de ajuste del gasto por los compromisos que hemos adquirido con la Unión Europea para hacer viable la deuda y cumplir con nuestras obligaciones de devolver lo que adeudamos sin aumentos a la griega de la prima de riesgo que harían imposible el sostenimiento de los servicios públicos y las pensiones. Un Estado así no es sostenible, aparte de los riesgos de descomposición y fragmentación).

La ausencia de acuerdos básicos por una izquierda y unos nacionalistas incapaces de comprender que las políticas tienen como objetivo hacer viable la gobernabilidad por encima de los intereses de clase o de parte, y superar visiones cortoplacistas o propias de tiempos ya superados. Cada vez están más difuminados los márgenes entre las políticas llamadas de izquierda y las de derecha, porque, ente otras cosas, no hay espacio para desarrollar políticas expansivas de gasto. Se necesitan acuerdos transversales que lleven a entramados jurídicos que perduren en tiempos razonables y que no sean pan de un día. Este es el caso de la necesaria Ley de Educación para que no sea cambiada cada cuatro años o menos.

Pero, sobre todo, recuperar el prestigio de la política, con valores colectivos que no deberían haberse abandonado nunca, como son la honestidad; el cumplimiento de la palabra dada; la entrega al bien común; la verdad como paradigma del comportamiento público; el cumplimiento ejemplarizante de la ley; el respeto a la organización institucional del Estado sin condicionar a jueces, policía o fiscales en el ejercicio de su función; la entrega de los representantes del pueblo a quienes les han elegido no supeditándose a los dictados de las oligarquías dominantes en los partidos que les han colocado en unas listas; la libertad de conciencia que debe ser guía de la actuación de esos representantes al margen de lo que les obliguen unas estructuras partidarias muchas veces autoritarias e inflexibles; etc.

La causa que genera esta situación de anomia que lleva al incumplimiento sistemático de la Constitución Española en su letra y espíritu es la de los partidos políticos.

Los partidos políticos son, según dice el artículo sexto de la Constitución Española, instrumentos de participación de los ciudadanos en la vida pública. A través de esa participación se configura la voluntad general y se expresa el pluralismo político. Y para ello es imprescindible que su estructura y funcionamiento sean democráticos.

¿Pero qué significa ser democráticos?
En primer lugar que haya libertad interna para ejercer los derechos constitucionales de opinión, de expresión, de elección de los órganos, de aprobación de los elementos ideológicos, estratégicos, de funcionamiento y de elección de las planchas electorales, etc. Evidentemente cuanto más abiertas sean esas elecciones internas más carácter representativo tendrán los electos, y cuanto más cerradas sean las listas, sobre todo si son bloqueadas, menos legitimidad representativa tendrán pues se reduce la capacidad de cooptación que corresponde a los ciudadanos que componen esa organización política.

En segundo lugar que tengan la posibilidad estatutaria de ejercer un control sobre la gestión y representación política de la organización a la que pertenecen.

En tercer lugar que existan garantías jurídico-estatutarias de defenderse ante las agresiones de la propia organización sobre sus derechos individuales como ciudadanos que son.

En cuarto lugar que se cumpla y se tenga como marco de referencia la ley aprobada por la mayoría de las cámaras. Sin un sentido cívico que obligue a ser respetuosos con la ley y hacer que ésta se acate, nada puede funcionar y el sistema se desmorona, que es ni más ni menos lo que está ocurriendo en la actualidad.

En mayor o menor grado ningún partido cumple, de forma impecable, estos criterios y casi siempre se establece el aserto aquel de “el que se mueva no sale en la foto”, es decir, que se ciernen represalias o exclusiones sobre quien tenga criterio propio o cuestione conculcaciones de la ética política o de las pautas normativas de funcionamiento; o, simplemente manifieste su visión particular sobre las cosas.

¿Es esto importante? Pues sí, puesto que desviaciones graves que se observan en muchos partidos en sus obligaciones de cumplir el mandato asignado por los afiliados o por los electores se corregirían mediante esa transparencia e intervención de muchos agentes políticos, sin que prime la decisión del jerarca que muchas veces no está ligada al bien general o a la ejecución de compromisos adquiridos sino a intereses mezquinos de índole particular. Si analizamos comportamientos podríamos contemplar y catalogar una serie de manifestaciones de este género que serviría de repertorio. Si hubiera democracia real, se reducirían situaciones absurdas como la que nos tiene pasmados en el momento presente. No se entiende que unos representantes que encarnan la soberanía nacional sean incapaces de adoptar compromisos conjuntos para buscar fórmulas de gobernabilidad sin abocarnos a unas segundas elecciones, o para combatir de forma eficaz y efectiva la corrupción individual o grupal.

Otra cuestión fundamental es la libertad de conciencia. Quedó de manifiesto, por ejemplo, con el tema de la regulación del aborto.

Aparte de la coherencia a la que están obligados nuestros representantes con aquellos a los que representan, hay que contemplar la libertad de conciencia individual que la Constitución ampara, al margen de obediencias orgánicas a determinados partidos políticos.

El artículo 67 de la Constitución Española impide el mandato imperativo. Sin embargo esto no se cumple con absoluta impunidad y yo diría que descaro.

El pueblo español es el titular de la soberanía nacional y de él emanan todos los poderes (art. 1.2)

Son las Cortes Generales quienes representan al pueblo español (art. 66.1)

Como consecuencia de lo anterior, la relación representativa que cada diputado o senador como miembros de las Cortes Generales, proviene de sus electores, pero en el ejercicio de su función representativa no cabe la imposición de ninguna mediación ni de carácter territorial ni de carácter partidario. De ahí la prohibición del mandato imperativo.

Sin embargo, todos sabemos que cuando alguien ha ejercido su deber representativo de acuerdo a su conciencia y al mandato de los electores, trasgrediendo la disciplina de grupo o de partido -que igual transcurre en otra dirección por razones de oportunidad política- éste ha sido sancionado, cuando no expulsado del grupo, o represaliado en sucesivas planchas electorales, con lo que este precepto se convierte en papel mojado y el representante se convierte en un mero mecanismo autómata de decisiones adoptadas al margen de él, o del programa electoral con el que se presentó.

Con lo cual, el funcionamiento real de las instituciones deviene en una suerte de desviaciones de la naturaleza originaria por su carácter de instrumento para configurar la voluntad general, y acude más a intereses de otro tipo, algunas veces inconfesables.

Esto es lo que produce la actual degeneración del sistema y su desprestigio y la degradación que todos observamos del funcionamiento de nuestras instituciones.

Cada vez que he planteado la necesidad de imitar el funcionamiento de las democracias anglosajonas a alguien se le ha demudado el color de la cara. Es como si mencionara al mismo Satanás.

NO HAY POLÍTICOS NO HAY PUEBLO AQUÍ NO HAY NADA
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 12 Abril 2016

NO HAY POLÍTICOS NO HAY PUEBLO AQUÍ NO HAY NADA

Hay un viejo dicho en la España rural que hoy se puede aplicar a todo el conjunto nacional, “o ya desnacionalizado”; es el siguiente: “Viendo la choza imagina cómo será el hortelano”. Hay otras versiones similares pero el fondo es el mismo; “la choza destartalada y los campos convertidos en eriales, muestran sin preguntar el haragán del propietario de tales terrenos”.

La choza actual y que “cubre toda España”; nos lo demuestra el estado, de una población de casi cincuenta millones de habitantes, donde “todo va manga por hombro”; cada cual tira del hilo que le conviene, ninguno piensa de verdad en el conjunto que debiera ser España (suficientemente rica como para producir un bienestar sólido a toda la población y muchos más que aquí nacieran o vinieran a trabajar) y de nuevo se va a paralizar todo, y nos meterán en nuevas elecciones, para llegar a una situación similar, debido a “la clásica terquedad del pueblo español”; y a seguir malgastando dinero (que hoy necesitamos más que nunca) en una nueva propaganda política, en la que ya nadie creemos, debido al fracaso total de todos los políticos que nos han gobernado, puesto que en estos cuarenta años últimos, se ha venido viviendo de “las rentas del período anterior”, más la brutal deuda que nos han echado encima, los que en vez de estar cobrando del Estado, debieran aparte de ser despreciados totalmente, rendir cuentas con los consiguientes daños y perjuicios a pagar.

A pesar de todas esas evidencias que las sabemos, la mayoría que ya nos aproximamos a las “ocho décadas” en que hemos vivido en esta insólita y cerril España “de siempre”; los que damos la cara y nos atrevemos a enfrentarnos a las realidades públicamente y sin otra ambición que la de poner nuestro verdadero grano de arena, somos discutidos por infinidad de pobres diablos, ignorantes que no saben ni una pizca de su propia historia, o peor aún, que son de los que de siempre y mande quién mande, se enchufan al dinero público y de él vivieron, viven y piensa vivir mientras vivan, apoyando al que sea “que les dé, de comer”… a estos hay que no rendirse a sus idioteces y decirles, lo que yo acabo de decir a unos pobres diablos en un foro y que es cuanto sigue:

“Aún con la dureza de la dictadura, entonces había hombres y mujeres, que le echaban cojones y ovarios; y se enfrentaban al régimen, algunos incluso perdiendo la vida en ello, pero hoy... ¿qué hay de rebeldía aquí? Por no haber no hay ni líderes de ningún tipo, todos buscando "el enchufe" en el dinero público para vivir o medrar mintiendo más que hablan. Lo que surgió en la Puerta del Sol, en Madrid, al final se han apoderado de él, "un grupo de demagogos" que con todos los antecedentes que traen, debieran ser despreciados y sin embargo, van sosteniéndose y ya han colocado en "la teta nacional" no solo a ellos, sino a regimientos de sus verdaderos "satélites"; si tenemos la desgracia de que lleguen a mandar, simplemente vean como están en Venezuela ("de la que han mamado") que no tienen ni papel higiénico en los estantes de sus tiendas o supermercados; y Venezuela es un país mucho más rico que España... lo que demuestra que "al españolito" no le importa su futuro, más se preocupa por saber "lo que come y caga" su figura deportiva; es claro que con un borreguismo así, no se puede aspirar a otras cosas que las que nos asolan hoy en día... piensen ustedes, antes de soltar las idioteces que suelen echar en el foro, además escondiéndose en cobardes seudónimos para que ni sepamos quienes son... "un pueblo así sólo puede cosechar desprecio y asco". (Respondiendo en un foro el 08-04-2016)

Si lees u oyes a esa, “serie de tertulianos de plantilla”, que aparentando una intelectualidad que no sienten (el intelectual o es independiente o no lo es como tal) hablan y hablan, siempre mareando la perdiz; salvo algunos aislados que decimos lo que verdaderamente sentimos; en los otros no encuentras nada de nada que merezca la pena; puesto que como “viven de esa tertulianeidad”, no pueden entrar en profundidad en los temas, puesto que les va en ello “lo que les pagan como difundidores de ese algo que en realidad no es nada y que resume el dicho de marear la perdiz”. En las televisiones aún mucho peor, puesto que controladas todas por la política y mantenidas con el dinero del contribuyente, no admiten oposición real de nada, salvo lo que se ha venido en decir “lo políticamente correcto”, que es algo así como… “come tú y no seas tonto y deja que comamos los demás y nos llevemos lo que se nos ha dado por tal servicio”.

Por todo ello, España sigue siendo como “un barco sin rumbo y con los pertrechos cada vez más escasos”; cuyos capitanes u oficiales que dicen dirigirlos, son como niños, como borrachos ya profundos o como inútiles totales, que es lo que vienen demostrando ya hace muchas décadas… y lo peor es que, “ni se sabe dónde está la costa o puerto donde de verdad debiera ir este hipotético bajel”.

El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos. Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés. POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

España en común
Manuel Molares do Val  Periodista Digital 12 Abril 2016

Un grupo de notables intelectuales se ha dirigido a los españoles para que no permitan que en beneficio de una concepción etnolingüística y nacionalista autonómica se arruine la potencia de su país, diverso y unido, que pese a las crisis goza de estabilidad y prosperidad.

En un artículo de prensa los profesores Manuel Arias Maldonado, Mikel Arteta, y otros autores de distintas CC.AA. deploran que buena parte de la izquierda española acepte ahora el lenguaje separatista.

Numerosas nuevas candidaturas que concurrieron a elecciones, dicen, optaron por incluir en su denominación la fórmula “en común”, adherida al nombre de ciudad o comunidad correspondiente: Barcelona en comú, Cádiz en común o Bilbao en común, y así, muchas más.

Una regla con una excepción: cuando plantearon una plataforma de ámbito estatal nunca estuvo en la mente de sus promotores denominarla España en común (la fórmula acabó siendo Unidad Popular en Común).

Nada sorprendente, dicen los firmantes, que olvidan recordar que el planteamiento de los “en común” es como el de los cantones del XIX que terminaron declarándose guerras.

Pero sí inciden en que el nombre de España es impronunciable para un sector de la izquierda, que prefiere expresiones como “Estado español” o “este país”.

“Un desprecio paralelo a la aversión a la bandera constitucional o al uso de la lengua española (también un símbolo de lo común) allí donde el nacionalismo periférico ha implantado su hegemonía cultural”.

Recuerdan que este maltrato a un topónimo clásico y de uso universal asombraría a cualquier progresista anterior a 1939, incluyendo a los republicanos antifascistas.

La idea de que España como realidad histórica y política no existe favorece a los nacionalismos secesionistas en su empeño por deshacer la comunidad de ciudadanos, la auténtica España en común, que se interpone en su camino.

Los 'antisistema' que amamanta el sistema
Guillermo Dupuy Libertad Digital 12 Abril 2016

Si tenemos en cuenta que CEPS fue el embrión de la formación política que lidera Pablo Iglesias, resulta claro que el régimen chavista no andaba muy desencaminado cuando consideraba que su contrato con esa fundación marxista le permitiría "estrechar lazos y compromisos con reconocidos representantes de las escuelas de pensamiento de izquierdas, fundamentalmente anticapitalistas", que en España podrían "crear consensos de fuerzas políticas y movimientos sociales, propiciando (...) cambios políticos aún más afines al gobierno bolivariano".

Ahora bien, por vergonzoso que nos resulte que gente como Iglesias, Errejón, Monedero, Bescansa o Alegre cobraran de un régimen como el que padece Venezuela, más triste nos debería resultar que hayan cobrado, sobre todo, del Estado español y que, como profesores de Sociología, Ciencias Políticas o Filosofía, se hayan dedicado a inocular en nuestros educandos sus liberticidas y empobrecedoras doctrinas económicas, políticas y sociales.

Algunos dirán que la libertad de cátedra ampara a todos los docentes, por muy peculiares o incluso deplorables que nos parezcan sus doctrinas. Pero eso es precisamente lo que habría que denunciar: cómo la enseñanza estatalizada y financiada vía impuestos desvirtúa la libertad de enseñanza y convierte la libertad de cátedra en una servidumbre para los alumnos y en un privilegio para los docentes, que no tienen que rendir ningún tipo de cuentas ante los ciudadanos que les pagan sus nóminas o ante sus representantes. Y es que defender la libertad de enseñar lo que unos quieran cuando los otros no son libres para elegir y para pagar o no esa enseñanza resulta una auténtica falacia.

En cualquier caso, estas contrataciones de los profesores podemitas, además de darnos una buena idea del bajo nivel de la enseñanza universitaria española, nos muestra hasta qué punto estos presuntos antisistema son producto, radicalizado pero lógico, de un sistema dominante que idolatra al Estado, desconfía de los acuerdos voluntarios y de la libre empresa y que, más que generar emprendedores, alumbra a funcionarios.

Ya podrán los dirigentes podemitas ir por la vida de outsiders y de luchadores antisistema, pero parece que no saben hacer nada si no es por cuenta del forzado contribuyente, ya sea este español o venezolano. Y para lograr eso hay que estar muy instalado y muy integrado en el sistema.

La caducidad de Podemos
Cristina Losada Libertad Digital 12 Abril 2016

Las propuestas programáticas de Podemos caducan con una rapidez asombrosa. Lo primero que presentaron como un programa, para las europeas de 2014, era una acumulación de deseos más asistemática que las que se hallarán en el buzón de las cartas a los Reyes Magos, y tuvo una vida breve que pasó prácticamente en el anonimato. Encargaron después un borrador de programa económico a dos profesores, Navarro y Torres, que se anunció con gran fanfarria como la política de una auténtica socialdemocracia: no la renegada y traidora de Tony Blair. Tampoco este pergeño, en buena parte una copia del programa de Izquierda Unida aliñada con la retórica de la ira, estaba destinado a perdurar, igual que no duraron los profesores como gurús del partido. Pero ni estos precedentes permitían imaginar lo que sucedió con el documento que llevaron a una reunión con el PSOE y Ciudadanos.

Los 20 puntos del partido Podemos deben de haber batido el récord Guinness de corta duración de una propuesta política. Fue visto y no visto, como en los espectáculos de ilusionismo. Desapareció en menos de veinticuatro horas. Cada hora que pasó desde el final de la reunión se fue tragando aproximadamente un punto y medio. Cuando comparecieron los dirigentes podemitas, en el modo coral que asumen para ocasiones memorables, no quedaban ni las raspas. Aunque la culpa, dijeron, no era de ellos, ¡natural!, sino del "inmovilismo" que habían detectado en sus dos interlocutores. Iglesias lo explicó en su tono dolido y suave, tono Platero, digamos, que incita a pedirle encarecidamente que vuelva a su tono agresivo.

Detalle menor, pero significativo, fue que Iglesias justificara la ruptura alegando que Ciudadanos había dicho en la reunión que no contemplaba un gobierno que incluyera a Podemos. Esta posición ya se conocía antes de que empezaran a hablar. Lo que omitió Iglesias es que Podemos exigía excluir a C’s del gobierno, veto que reafirmaba en el último punto de su documento. Pero el "inmovilista" siempre es el otro. La cuestión interesante es que, en vez de negociar sobre las propuestas, antes siquiera de que PSOE y C’s pudieran responder, Iglesias optó por la retirada y el ataque preventivos. Y esa reacción sólo puede significar una cosa: para Podemos lo importante no eran los 20 puntos. Tenían tan poca importancia que cuando los pusieron sobre la mesa ya estaban camino de la papelera.

La rapidez con la que caducan las propuestas de Podemos, como la negativa a negociar sobre ellas, son indicadores de que su objetivo no es conseguir que sus propuestas prosperen. No es un partido que se proponga influir para que se adopten las medidas políticas que lleva en su agenda. No hace política programática. Su estrategia no está al servicio de sus programas y propuestas, sino al revés: sus programas y propuestas son instrumentos al servicio de la estrategia con la que espera llegar al poder. De hecho, es posible que su retirada preventiva de la negociación con el PSOE y C’s obedeciera al temor de que los socialistas, al menos, dieran el plácet a buena parte de los 20 puntos. ¿Con qué cara hubiera salido entonces Iglesias a rechazar tal grado de aceptación? Hasta los más entregados de sus votantes se extrañarían de que rompiera después de conseguir el sí a la mayoría de sus condiciones. Cuando la política se reduce a dos opciones, o todo o nada, es posible que se logre todo, pero también se puede acabar en nada.

mapa del islam
Aumenta el número de musulmanes en España y alcanza los dos millones
En nuestro país hay 1.400 centros de culto islámico, el 6% responsable de la emisión de mensajes radicales. En los últimos cinco años, el número de musulmanes ha aumentado en 300.000.
Gaceta.es  12 Abril 2016

En los últimos cinco años, el número de musulmanes en nuestro país ha aumentado de forma considerable hasta alcanzar los dos millones de personas. En la actualidad hay 300.000 musulmanes más que en 2011 y en el último año este número ha aumentado en 29.497 personas.

Según datos proporcionados por el Estudio Demográfico de la Población Musulmana elaborado por la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y el Observatorio Andalusí, el número de musulmanes que viven actualmente en España es de 1.887.906 personas.

Ha aumentado especialmente el número de musulmanes con nacionalidad española. En 2015, crecieron un 8,4% los musulmanes españoles mientras que los musulmanes venidos de otros países se redujeron un 2,7%. Hasta un 40,5% del total de detenidos en España desde 2013 hasta noviembre de 2015 por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista nacieron en España, según datos del Real Instituto Elcano.

Las comunidades autónomas en las que cuentan con mayor presencia son Cataluña con 510.481 musulmanes, Andalucía con 300.460, Madrid con 278.976 y la Comunidad Valenciana con 200.572.

Respecto a los centros de culto, la UCIDE calcula que existen en España alrededor de mil centros, aunque fuentes de la lucha antiterrorista calculan que la cifra alcanza los 1.400. De estos centros, según informa Europa Press, el 6% son responsables de la emisión de mensajes radicales, lo que supondría un total de 80 lugares de culto.

Los centros destinados al culto islámico suponen un 21 % del total de los lugares de culto en España. 12 de estos centros son mezquitas de nueva planta, entre las que se encuentran las dos de Madrid y el resto son locales o pisos habilitados como lugar de culto.

Los mensajes radicales, advierten los expertos, suelen estar relacionados con valoraciones políticas o de conflictos internacionales. Desde la Comisión Islámica de España defienden que "se puede hablar de mensajes radicales, pero no violentos" y piden que no se confunda Islam con terrorismo ya que esta religión prohíbe de forma clara y expresa matar a otro ser humano.

A pesar de las declaraciones de la Comisión Islámica, el Gobierno español activó un plan integral de prevención de la radicalización. Los principales focos de radicalización se sitúan, según fuentes gubernamentales, en Cataluña.

Hallan lo que podría ser el germen de una arcaica arma bioterrorista islamista
www.latribunadelpaisvasco.com 12 Abril 2016

Yihadistas detenidos durante las últimas semanas en Bruselas y Marruecos transportaban rudimentarios “cócteles biológicos”

El pasado día 25 de marzo, tras los atentados islamistas en el aeropuerto de Zeventem, las Fuerzas de Seguridad neutralizaron en el barrio bruselense de Schaerbeek, donde crecieron dos de los terroristas, a un hombre que portaba una mochila y que era sospechoso de haber participado en los crímenes. El joven hizo caso omiso a las advertencias policiales, retuvo a un rehén y trató de escapar, momento en el que la policía le disparó a las piernas. Inmediatamente, un robot de los artificieros se acercó para comprobar el contenido de la mochila del sospechoso. En la bolsa no había ningún explosivo, pero los investigadores sí hallaron un paquete “repugnante” que contenía un frasco en el que se maceraba casquería de diversos animales (especialmente testículos), con excrementos y otras sustancias hasta el momento sin identificar.

El descubrimiento, que acaba de ser revelado por el periódico “La Dernière Heure” y confirmado por el fiscal que lleva el caso, ha despertado nuevamente las sospechas de que el terrorismo islamista esté buscando la forma de desarrollar un arma bioterrorista barata, efectiva y fácil de utilizar. Lo cierto es que, según los especialistas, un cóctel de estas características puede servir como de “poción” para el desarrollo controlado de bacterias que pueden causar listeria, tétanos, tifus y botulismo, entre otras enfermedades. De hecho, colocar basura orgánica en una bolsa sellada y dejarla pudrir es una técnica bien conocida para obtener bacilos como los citados.

El descubrimiento realizado en Schaerbeek refuerza las sospechas existentes en las fuerzas de seguridad, en los servicios de inteligencia y entre destacados analistas del terrorismo islamista en el sentido de que organizaciones terroristas como el autodenominado Estado Islámico como Al Qaeda estarían buscando insistentemente la utilización de armas bioterroristas.

El pasado diez de febrero, diez personas acusadas de pertenecer a una red terrorista de carácter islamista fueron detenidas en Marruecos. Varias de ellas poseían, en tres frascos de un litro cada uno, “sustancias biológicas” preparadas para ser utilizadas como arma de ataque.

El informe de pruebas del laboratorio marroquí que analizó los componentes, al que ha tenido acceso la web RTL Info de Luxemburgo, revela que las botellas contenían “tres piezas de carne, cadáveres de ratas, limones cortados en cuartos y cientos de clavos”.

Las mezclas se analizaron y se ensayaron en cobayas. Y los resultados fueron claros: "Todos los ratones murieron en un período relativamente corto de tiempo a causa de una grave distorsión de su sistema nervioso”, ha explicado Jean-Luc Gala, especialista en Medicina Molecular de la Universidad Católica de Lovaina, conocedor de los exámenes realizados.

El propio Ministerio del Interior marroquí hizo hincapié en el peligro de los productos incautados a los terroristas: "Algunas de las sustancias se clasifican por los organismos internacionales especializados en la salud dentro de la categoría de armas biológicas peligrosas por su capacidad para paralizar y destruir sistema nervioso y causa la muerte."

Según los expertos marroquíes, dada la cantidad de toxinas que se encontraban en los frascos, la intención de los terroristas era la de actuar localmente. “Por ejemplo, dispersar la mezcla en un pequeño mercado para contaminar los productos alimenticios y crear una sensación de pánico en la población”.

Documento íntegro
El contrato de Neymar: 54 millones de euros y obligación de aprender catalán
www.latribunadelpaisvasco.com 12 Abril 2016

Football Leaks ha hecho público el polémico y millonario contrato de Neymar. Por firmar con el Fútbol Club Barcelona, el brasileño recibió 8,5 millones de euros. El club catalán, además, garantizó un salario mínimo de 45,9 millones de euros durante los cinco años de contrato.

PDF. Consultar íntegramente el contrato https://drive.google.com/file/d/0B3d7AIwG-hbFNnk2cTUwWEliQUE/view?usp=sharing

Entre las cláusulas del contrato, el Barcelona exige al jugador el aprendizaje del catalán. "Máximos esfuerzos para integrarse en la sociedad catalana, respetando y asumiendo los valores culturales de la misma, comprometiéndose especialmente en el aprendizaje de la lengua catalana, vehículo fundamental para la mencionada integración. El club pondrá los medios necesarios para favorecer esta integración, formando al jugador en el conocimiento del catalán".


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La euskoindependencia
Cayetano González Libertad Digital 12 Abril 2016

El sentimiento independentista cotiza a la baja en el País Vasco. Al menos eso es lo que se desprende del último sondeo de la Universidad del País Vasco, el conocido como Euskobarómetro, hecho público el pasado viernes. Según ese estudio, los vascos que dicen tener un deseo "grande" de independencia son el 24%, frente a los 41% que confiesan que no tienen "ninguno" y un 22% que señala que su afán independentista es solamente “pequeño”.

Estos resultados, a primera vista, podrían considerarse contradictorios con lo que luego votan los ciudadanos vascos. En las últimas elecciones autonómicas, celebradas en octubre de 2012, los partidos que llevan en su ideario el objetivo de la independencia, PNV y EH-Bildu, sacaron entre los dos el 59,64% de los votos y 48 escaños, de un total de 75. Por el contrario, los partidos constitucionalistas, PP, PSE y UpyD, obtuvieron el 32,80% de los votos y 27 escaños.

De cara a las elecciones vascas que tendrán lugar dentro de muy pocos meses –tocarían el próximo otoño, pero el lehendakari Urkullu, de acuerdo con su partido, está barajando adelantarlas a junio–, ese puzle se complica todavía más con la entrada de Podemos, al que las encuestas sitúan como segunda fuerza, con una horquilla de entre 19 y 21 escaños. El partido de Pablo Iglesias ha defendido en el último Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) el derecho a decidir del pueblo vasco, aunque matizando que ellos no son partidarios de la independencia.

¿Qué es lo que puede explicar ese desfase entre los votos a los partidos independentistas y las preferencias que luego se expresan en las urnas? La respuesta es muy sencilla: el bolsillo y el pragmatismo que de vez en cuando le entra al PNV, y que suele contagiar a sus militantes y votantes. Ya lo dijo Arzalluz, allá por la década de los años 80: "Con la independencia, en Euskadi no nos da ni para plantar berzas". Luego le salió un lehendakari respondón, Juan José Ibarretxe, que intentó llevar adelante su manido plan, que fue tumbado en el Congreso de los Diputados por el PP y el PSOE. A partir de esa experiencia, el PNV reculó y se dedicó a lo que mejor sabe hacer: gestionar de forma bastante aseada las Administraciones en las que gobierna, que son prácticamente todas, y conseguir de esa forma que los ciudadanos vascos estén satisfechos con los servicios públicos que tienen.

Esto no quiere decir que el PNV haya abandonado la vía soberanista en la que le introdujo su fundador, Sabino Arana. Su actual pragmatismo no garantiza que en un futuro, si les interesa, puedan volver a ella. De momento, es verdad que tanto el lehendakari Urkullu como el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, han marcado distancias con el proceso soberanista impulsado en Cataluña por Artur Mas y ERC, subrayando que su apuesta es por una relación bilateral con el Estado, siempre de forma acordada y no planteando pulsos al mismo.

Con una banda terrorista ETA bajo mínimos desde el punto de vista operativo, aunque presente en las instituciones a través de sus diferentes marcas, el PNV ha optado en los últimos años por no enredarse en los debates identitarios y centrarse en la gestión del enorme poder que ostentan.

Habrá que ver hasta dónde llega la presión independentista que previsiblemente la denominada izquierda abertzale, con Otegi como candidato a lehendakari, le quiera meter al PNV. Pero tampoco está para muchas bromas esa izquierda abertzale, porque sabe que muchos de sus votos se han ido a Podemos, lo cual significa que no todo el electorado antisistema en el País Vasco es independentista. Como le dijo el ya mencionado Ibarretxe al exconsejero socialista del Gobierno vasco, José Ramón Recalde, cuando este yacía en la cama de un hospital de San Sebastián después de haber sufrido un atentado de ETA: "José Ramón, qué pena que en Euskadi pasen estas cosas, con lo bien que se vive aquí".

Garganté, busero, concejal y padrino de la mafia manta
Pablo Planas Libertad Digital 12 Abril 2016

El extraordinario momento político catalán alumbra personajes tan asombrosos como las monjas separatas Caram y Forcadell, el joven Charni Rufián, Alcaldada Colau, el ministro de Exteriores Romeva o el presidente de la Generalidad Cimadelmonte, al que sus jefes de partido llaman "el Mocho" por el estilo yeyé de su peinado. El último en auparse a la pared de la fama en la herriko-taberna condal es Josep Garganté, el concejal cupero de Barcelona que lleva tatuado al Che en un antebrazo y las palabras amor y odio en los nudillos, como Mike Tyson, el exboxeador que ahora se dedica a la cría de palomas tras un tormentoso pasado penitenciario.

Garganté es el Andrés Bódalo catalán, partidario de la acción directa y capaz de acojonar, si fuera preciso, hasta a la diputada de su partido Anna Gabriel. Desencantado del sindicalismo oficial, acabó en la CUP tras pasar por CCOO y la CGT, siglas últimas en las que cobró fama de valladar inexpugnable en el cara a cara entre manifestantes y antidisturbios. Un tipo duro con malas pulgas y aires de proferir aquello de estar muy loco.

En un reportaje hagiográfico de El País se le presenta como el solícito conductor de la línea de autobuses 102 de Barcelona que pese a tener acta de edil sigue a los mandos de su bus, un personaje amable que atiende a las viejecitas del trayecto y tuitea sus quejas sobre el estado de las paradas o lo mucho que tarda el autobús. Declaraba el ínclito a la reportera:

Me gusta este trabajo. Transporto gente y la escucho. Sobre todo a la gente de los barrios. Los conozco y me conocen. Y, si hace falta, les espero hasta que lleguen a la parada.

Testimonios de primera mano advierten, sin embargo, de que en la oficina electoral de Garganté no se cuela nadie, salvo coleguis, porque, por mucho que los autobuses sean de todos, el privilegio de no pagar lo administra él, el boss concejal.

Garganté, como Romeva, luce el coco rapado y desde hace unas semanas vistosa barba hipster, lo que le da un aspecto todavía más tenebroso y pendenciero, como de cortacabezas vikingo con sed de venganza. Un look de impacto.

Su última hazaña, recogida en YouTube, ha consistido en presionar a un médico para que cambiara el parte de lesiones de un mantero (colectivo protegido por Mamá Colau) y, allí donde ponía que se había torcido el pie en una caída fortuita, atribuyera el esguince a un empujón de la Guardia Urbana. "Nos podemos estar cinco minutos o cinco horas", le dice el padrino Garganté al facultativo, que resistió el embate como un coracero de la verdad y dijo que él no cambiaba el parte porque el infortunado no le habló de ninguna agresión y fue muy concreto respecto a las circunstancias del tumulto en el que se vio involucrado, que cayó, no le cayeron. Y si Garganté quería peces, que el mantero presentara una denuncia en regla y luego volvieran al hospital con el papel en la mano.

Lo que no ha sido capaz de hacer Colau, que guarda silencio desde que hace cinco días se produjeron los hechos, lo ha tenido que hacer un anónimo y desprotegido médico de urgencias con los fundamentos hipocráticos en su sitio. Lo que no se sabe es si tendrá que cambiar de oficio, de ciudad o de ambas cosas. El médico, no Garganté.
 


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