AGLI Recortes de Prensa   Jueves 14 Abril  2016

 La eterna reforma pendiente de las Administraciones Públicas
EDITORIAL El Mundo 14 Abril 2016

La Junta de Andalucía paga su sueldo a 1.800 personas que no realizan ningún trabajo ni tienen responsabilidad alguna, según ha reconocido su portavoz. Estos empleados no son funcionarios, son ex trabajadores -la mayoría de ellos contratados a dedo- que han tenido que ser readmitidos por sentencia judicial. Ahora la Junta está estudiando reasignarles funciones para que no estén mano sobre mano.

Lejos de ser un hecho aislado, este episodio sirve para poner en evidencia la rigidez y el mal funcionamiento de las Administraciones Públicas, en las que la superposición de organismos, el reglamentismo y la confusión organizativa propicia casos como éste.

La realidad es que el Gobierno de Rajoy ha sido incapaz de reducir el aparato administrativo y de reformar la función pública, que sigue operando con una mentalidad anacrónica a pesar de las grandes inversiones efectuadas en nuevas tecnologías.

Éstas no sólo no han servido para mejorar la atención a los ciudadanos sino que, por el contrario, han aumentado la burocracia y la cantidad de trámites en muchos casos. Han hecho la vida más fácil a los funcionarios, pero no a los ciudadanos que tienen que afrontar una carrera de obstáculos para algo tan sencillo como sacar un carné de familia numerosa.

La prolijidad de los trámites, los horarios inflexibles, la proliferación de Administraciones y la superposición de normas suponen una verdadera pesadilla para los ciudadanos que tienen que acudir a las ventanillas oficiales.

No es exagerado decir que la modernización de las Administraciones Públicas es la asignatura pendiente de nuestra democracia. Ningún Gobierno se ha atrevido a racionalizar el entramado que forman 17 autonomías, más de 50 diputaciones y 8.000 ayuntamientos, cada uno con su peculiar forma de atender a los ciudadanos.

Es cierto que este Ejecutivo se jacta de haber cerrado 2.000 empresas públicas, pero la mayoría de ellas eran inoperantes y muchos de sus directivos y trabajadores fueron recolocados. El único ajuste producido ha sido no cubrir las bajas de los funcionarios que se han ido jubilando, pero las cifras corroboran que la plantilla del conjunto de todas las Administraciones Públicas es hoy de unos tres millones de personas, el mismo número que en 2007. Ese dato contrasta con los 2,8 millones de puestos de trabajo perdidos en el sector privado durante la crisis, lo que demuestra la asimetría que existe entre uno y otro ámbito.

El gasto consolidado de las Administraciones Públicas en 2007 era de 494.000 millones de euros, mientras en 2015 bajó a 463.000 millones. Ese descenso no es el producto de un recorte de los gastos sino de la fuerte caída de la inversión. En realidad, los organismos públicos siguen gastando lo mismo o más que hace ocho años.

Desde el final de la Transición, el crecimiento del personal en las Administraciones Públicas ha sido impresionante. Baste resaltar que 800.000 funcionarios fueron transferidos del Estado a las autonomías, que hoy tienen una nómina de 1,5 millones de personas.

No es exagerado decir que las Administraciones Públicas se han convertido en verdaderas agencias de colocación. Coincidiendo con cada ciclo político, el número de empleados aumenta sin que ninguno de los que estaban antes pierda su condición de empleado público. Ello ha generado la marginación de funcionarios que cobran su sueldo sin trabajar, mientras sus ministerios subcontratan tareas a las empresas privadas.

Todo esto se realiza con absoluta opacidad, sin control ni rendimiento de cuentas. Y además no hay un censo fiable de las Administraciones Públicas ni una estructura organizativa racional, de suerte que hay competencias que son ejercidas a la vez hasta por tres organismos.

Todos estas carencias se podrían resumir en la idea de que España carece de un modelo de Administraciones Públicas, que han ido creciendo y solapándose sin planificación alguna. El resultado es el caos.

Nunca ha sido tan cierto como ahora que la burocracia administrativa se ha convertido en un reino de taifas. Y lo peor es que ningún partido tiene el menor interés en arreglar este problema por temor a enfadar a un colectivo que arrastra tantos millones de votos. Naturalmente hay un porcentaje considerable de funcionarios ejemplares y abnegados, pero lo que sostenemos es que sus esfuerzos son baldíos en una estructura tan viciada.

Cainismo y regeneración fallida
Luis Riestra www.vozpopuli.com  14 Abril 2016

El cierre económico de 2015, año del mejor momento del ciclo económico, nos muestra una verdad palmaria: esta Economía con esta forma de gobierno no es viable. Su destino es, como previmos, la quiebra estatal que, salvo contingencias y gracias a Draghi, podría demorarse unos diez años. Por ello hoy, con un enfoque más bien sociológico, exploraremos dos de las causas políticas de ese fracaso histórico.

El cainismo
Sin lugar a dudas, Caín es un personaje con un peso importante en nuestro inconsciente colectivo y releer su historia aún produce cierta inquietud perturbadora. De él se han escrito ríos de tinta con demasiadas elucubraciones sin base en el texto bíblico que, teniendo su interés, escapan del alcance de este blog. Lo cierto es que el tema va más allá de las conductas fratricidas que tanto abundan en nuestro país.

Como recordarán (sino, enlace al texto) Caín y Abel hacen sus ofrendas a Dios y "El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró a Caín ni su ofrenda", cosa que este último se toma bastante mal. YHWH le instruye indicándole que si obra bien será feliz y evitará los lastres del pecado. ¿Tras esa instrucción, qué hizo Caín? Pues invita a Abel al campo y le da el paseillo.

Tenemos pues a dos hermanos, los dos conocen La Verdad de un tema, que "encuentra" uno de ellos, y el otro, en vez de alegrarse, no soporta su existencia y lo mata. ¿Se imaginan que en el mundo académico, científico o empresarial se funcionara con esos criterios criminales? No es que no padezcan el cainismo, pero al ocurrir en el ámbito privado, aunque empobrece la Sociedad, es menos dañino que el de los políticos que padecemos.

Cainismo político.
En general, las cosas han mejorado algo, ya "nuestros" chicos no secuestran ni dan tiros en la nuca, sin embargo, continúan los actos deleznables, como los escraches, la manipulación del fútbol con fines políticos, comentarios del tipo QSJ, o el bulling a los hispanohablantes (castellano, el del enlace), como el institucionalizado a Doña Ana Moreno, o esos trolles en los medios, como el psicópata que dedica sus jueves a difamarme, y todos, aunque no matan, tratan de destruir la vida del prójimo cuya existencia no soportan.

Mención especial merece la incapacidad patológica de la "izquierda" para soportar al PP que, en la práctica o en la dogmática, les lleva a ser siervos del nacionalismo, esa ideología que ha causado dos guerras mundiales y rivaliza en muertos con el Comunismo, fin último de nuestros "progresistas". Con ese resabio psicológico se lanzan a echar abajo todo lo hecho por el PP, que a ver, no pueden ser tan "buenos" para haberlo hecho todo mal, algo habrán hecho bien ¿no?; como con ZP, dogmatismo y bandazos.

También hay cainismo en el PP, pero es más para adentro, no tan bruto y suele venirles de creerse que son Abel y al final, en su miopía, cercenan a sus mejores talentos, cometiendo errores graves, como su "coqueteo" con el boicot a productos catalanes y cuyo fracaso demuestra que los españoles somos mucho menos cainitas que nuestros políticos. En el juego perverso del cainismo, la "izquierda" y el nacionalismo siempre ganan, como en el bochornoso 11M o en la manipulación de la ley de memoria histórica, por citar solo dos ejemplos.

Sin duda, la "izquierda" española y el nacionalismo son mucho más hábiles y salvajes que la derecha actual. Entre sus ideólogos y primeros espadas hay verdaderas bestias pardas que, para colmo, vienen creyéndose que son Prometeo que nos trae el fuego de los dioses y en su delirio, como no soportan a los españoles, pretenden cambiarnos a fuerza de maltratos, propaganda y de sustituir la Verdad por un invento, encumbrando a liberticidas profesionales (el caso más conocido) financiados por gobiernos totalitarios. Así, en vez de buscar civilizadamente la Verdad y el orden en el caos, propician el caos para traer un orden totalitario.

Sistema electoral y regeneración fallida
¿Y quién decide cuál es la verdad política? Porque Dios no va a bajar a darnos la clase. Pues, Vox Populi, Vox Dei. No hay otra forma, los ciudadanos deben elegir representantes que diriman esa cuestión, pero eso hoy en España no ocurre, pues se nos obliga a votar listas en un sistema electoral proporcional donde hasta los caníbales obtienen escaños y subvenciones, el mismo sistema que encumbró personajes como Mussolini o Hitler y que entonces, como ahora, ya se veía que algunos eran verdaderos desequilibrados, delincuentes sin escrúpulos capaces de cualquier cosa con tal de alcanzar el Poder.

Como sabrán soy partidario de la Teoría Generacional de Howe y Strauss, entre otras cosas porque la falsé en extenso en las Eras de Hispania. Ella nos dice que estamos en ese cambio de ciclo generacional que se da cada cien años, más o menos. Basándome en ella diría que una regeneración fallida sería aquella en la que, en el cambio de ciclo, se producen pérdidas de población, de territorio, la quiebra del Estado con ruina general, el cambio de la forma de Gobierno (Dictadura, Oligarquía, Democracia) e incluso de la forma de Estado (Monarquía o República), tal como lo corrobora nuestra historia desde al menos 1714.

En la raíz de nuestro fracaso político actual están el cainismo y nuestro sistema electoral, con esta partitocracia ruinosa que no quiere que elijamos representantes y que la Sociedad Civil proponga soluciones, para así seguir con su juego cainita que va camino de producir una regeneración fallida, con todos los sufrimientos que ella implica.

No tendríamos porque terminar mal, incluso con el empeoramiento económico internacional y, aunque se debió actuar antes y se requeriría una Gran Coalición, nunca es tarde, porque más que un problema de una generación determinada, lo es de un sistema político y unos valores que se retroalimentan en su perversión, producto del espíritu cainita de una época que debemos superar civilizadamente entre todos. Hagámoslo.

Nuevas elecciones: ¿está sobrevalorada la democracia?
Andrés Herzog www.vozpopuli.com  14 Abril 2016

No me gustaría que el título alarmara a ningún lector, ni que se lanzaran las hordas de lo políticamente correcto, con su habitual hipocresía, a afearme la conducta, con esa nueva alma de censor o inquisidor que nos ha dado Internet. Tengo la teoría de que nos pasamos media vida siendo corregidos por padres, profesores, curas, mentores o jefes y parece que ahora, con la llegada de las redes sociales, ha llegado por fin nuestro momento de aleccionar y adoctrinar al prójimo, cuando no simplemente insultarle desde el anonimato o la distancia que da el mundo virtual. Eso por no hablar de la empalagante exhibición de superioridad moral de la progresía nacional, tanto de la nueva gauche divine podemita como de la tradicional progresía militante offshore.

Pero no quiero desviarme, y retomo la senda que deje hace un par de semanas cuando empecé a hablar de los falsos mitos en política, de esas cosas que, como decía, se repiten como mantras, aunque no resistan un mínimo análisis racional. Como el tan manido de que “los ciudadanos nunca se equivocan” (bobada supina), como aquello otro de que la gente está deseando participar en política o de que la verdadera democracia consiste en “preguntar a la gente”, en “el derecho a decidir” y otras cosas parecidas que en realidad lo que buscan es, más bien, manipular a las masas, dando a las decisiones políticas una pátina de legitimidad popular que blinde a los cargos públicos de cualquier atisbo de control o critica ciudadana, eludiendo responsabilizarse de sus funciones, por las cuales les pagamos (muy propio todo ello de eso que se llama populismo).

Un ejemplo que viene al pelo de lo que trato de explicar podemos encontrarlo en Italia (cuyo modelo de democracia parecemos empeñados en imitar) que este próximo domingo vota en referéndum popular la abolición de la norma que permite las prospecciones petrolíferas en la costa. No seré yo el que diga cómo y cuándo es razonable hacer este tipo de prospecciones y en qué medida pueden afectar al mix energético nacional, al medio ambiente y a la economía. ¿Pero de verdad alguien cree que lo mejor para un país es que decisiones de este tipo se sometan a referéndum y se voten en función del premio o castigo coyuntural que los ciudadanos quieran dar a políticos, gobiernos o partidos?

Pensar que este tipo de democracia es buena es otorgar a las consultas populares propiedades taumatúrgicas y atribuir a la democracia directa cualidades mágicas, de las que obviamente carece. La democracia, con todas sus imperfecciones, es sin duda el mejor sistema de gobierno inventado por el hombre, pero, como todo, tampoco conviene sacralizarlo. Y es que, como dice Bo Rothsein, eminencia mundial de la ciencia política y experto en calidad de la democracia, dicho sistema de gobierno en absoluto garantiza el bienestar social, a lo que suele añadir que lo mismo que existen democracias con un bajísimo nivel de calidad de gobierno hay dictadoras con gobiernos de alta calidad (aunque él mismo reconoce que son las pocas).

Merece por lo tanto que, entre todos, reflexionemos por qué nuestra sistema democrático sigue empeorando su calidad y que desterremos de una vez por todos los falsos mitos, como por ejemplo ese que dice que la panacea está en las “listas electorales abiertas” (cuando la realidad es que ni siquiera nos molestamos en saber a quién estamos votando…) o que la salvación vendrá de la mano de la democracia interna de los partidos políticos, esas organizaciones cerradas, culpables de todos los males que nos aquejan.

Pues bien, como de eso algo sé, aunque solo sea por mi experiencia en UPyD, aprovecho esta tribuna para afirmar públicamente que la sociedad española a día de hoy no está preparada para tener partidos políticos con una verdadera democracia interna. Por cierto, una verdadera democracia interna no es la de Podemos, disfrazada de un asamblearismo (sin control de ningún tipo), que permite a las cúpulas hacer y deshacer a su antojo, ni es tampoco la del PSOE o Ciudadanos, que es más bien una democracia “a conveniencia”, en la cual se elige a los candidatos en primarias solo cuando me interesa y, cuando no, se pone o quita a dedo a los “elegidos”.

Quizá, esa falta de democracia interna obedezca, simplemente, a que nuestro país no está preparado para tenerla, pues la misma exige cultura democrática y mucha responsabilidad. Sin embargo, la realidad es que al elegir por primarias a todos los candidatos (muchas veces sin una base electoral de afiliados suficiente) se acaba fomentando en muchas ocasiones el clientelismo, un sistema en el que no se elige al mejor candidato sino al que mejor reparte los cargos. Y provoca, además, continuas rupturas, si resulta que la facción perdedora de la votación en la elecciones de los órganos internos se dedica bien a boicotear a la ganadora o bien a abandonar el partido. La democracia, no nos olvidemos, es por definición conflictiva y difícilmente podrá funcionar la democracia interna si la opinión pública sigue penalizando como lo hace este tipo de conflictos internos.

En suma, nada que no sepamos de antemano: que la democracia, para funcionar bien, requiere educación, cultura y participación y que, en ausencia de estas cualidades, la democracia (interna o externa) no es un buen sistema para elegir a los más capaces (que es el objetivo final).

A la vuelta de la esquina parece que tendremos nuevas elecciones generales. No se ustedes, pero por mi parte, por encima de cualquier otra consideración, lo que siento es cansancio. Hastío y hartazgo por una clase política sin clase de ningún tipo, obsesionada por su propio poder y en caída libre en el pozo sin fondo de la corrupción. Así las cosas, mi impresión es que lo único que crece en nuestro país es la desafección de los ciudadanos, que no queramos participar en esta farsa, al igual que cada día disminuye la conciencia fiscal o social respecto de un sistema que sabemos de antemano que está trucado. No tengo desgraciadamente la panacea y, frente a esta situación, me aferro a pensar que, a pesar de todo, no podemos jamás olvidar que el precio de desinteresarse de la política no es otro que ser gobernados precisamente por los que solo tienen intereses personales en la misma.

Sólo un gobierno fuerte puede acabar con el separatismo
"No estamos ante una pugna de territorios, sino ante un desafío que se opone a la cultura cívica europea". J.Mª Aznar
Miguel Massanet diariosigloxxi.com  14 Abril 2016

Es evidente el nerviosismo que demuestran los partidos catalanes separatistas, a medida que se dan diluyendo en la nada sus esperanzas de que los partidos de izquierdas, especialmente aquellos que piensan que les pueden favorecer si consiguen escalar el poder, en sus ansias de establecer un estado propio independiente del Estado español, ven alejarse sus ilusiones de independencia. Cada vez que fracasa una propuesta de formar una coalición de gobierno o de apoyo a gobernar, como sería la del PSOE, Podemos y todos el resto de partidos de la izquierda y extrema izquierda; a los señores Mas, Junqueras, Homs, Puigdemont, Romeva, Munté, Rull, Rigau etc., para no alargarme en las citas, les entra un jamacuco viendo como sus esperanzas de que se forme un ejecutivo más blando, más proclive a soluciones de compromiso, más predispuesto al tema de la España federal (un eufemismo para designar una España de naciones que, evidentemente, no sería más que un paso previo a la posibilidad de que algunas de ellas, las conocidas de siempre, como Cataluña, País Vasco, Galicia y quien sabe si Canarias y Baleares, quisieran utilizar sus estructuras individualizadas para dar el siguiente paso hacia la consecución de la escisión con la que vienen soñando una parte de sus habitantes desde hace años), se iban fundiendo ante la probabilidad de que, los españoles, tengamos que acudir a las urnas una vez más.

Resulta curioso comprobar cuando los intereses partidistas o los egoísmos particulares son capaces de debilitar a aquellos que piensan que podrían conseguir más fácilmente escalar el poder si pudiesen ceder, al menos en parte, a las reclamaciones de los políticos independentistas, aunque sólo en una parte que pudiera parecer mínima y sin importancia; como sería la de permitirles a los secesionistas la famosa consulta “por el derecho a decidir”, algo que a algunos menos avispados o menos conocedores de los resortes que mueven a los independentistas, les pudiera parecer que carecía de importancia pero que, en realidad, no es más que la búsqueda de una mayoría, por pequeña que pudiera ser, para que les sirviera de apoyo a quienes quieren convertir a Cataluña en un estado soberano, para argumentar que “los catalanes quieren ser un estado independiente”. Aparte quedarían las consideraciones sobre su viabilidad, la proscripción de los países europeos, su imposibilidad de obtener financiación de la banca europea y de conseguir emitir deuda pública algo que, ahora que está garantizada por el Estado español, ya les va a resultar casi imposible conseguir, después de que las tres agencias de rating hayan decidido clasificar al bono catalán como BB-, o lo que es lo mismo como “bono basura” con tendencia negativa, con la particularidad de ser la única autonomía española que ha sido degradada a tan baja consideración.

La actual situación española, por desgracia, nos enfrenta, no sólo ante la posibilidad de un gobierno de izquierdas en el que, un desesperado Pedro Sánchez, sitúa todas las esperanzas de no ser defenestrado de su partido, el PSOE, si es que consiguiera presidirlo, eso sí, con pocas posibilidades de éxito en una Europa que no admite esta veleidades; sino que se abre un segundo frente que viene representado por el desafío, unas veces expreso (el caso catalán ) y otras veces larvado ( País Vasco y otras regiones), que nos sitúa ante la eventualidad de que, cualquier gobierno que tuviera la tentación de aflojar la presión del Estado constitucional y del mismo TC, sobre estas facciones rebeldes y fanatizadas, (minoritarias, pero perfectamente organizadas) que han aprendido a que pueden conseguir avances en sus objetivos, cuando van manteniendo la presión constante sobre los gobernantes españoles que no han querido, no han sabido o han tenido miedo de emplear la ley contra quienes tienen la evidente intención, porque así lo han declarado, de desobedecer al Estado, a sus leyes e, incluso, a las resoluciones del TC. De hecho ya vienen preparando las estructuras, en el caso catalán, que deberán en su día, sustituir a las del gobierno español cuando ellos decidan proclamar la independencia de España; ya tienen a punto las comisiones parlamentarias encargadas de confeccionar una nueva constitución catalana y, por si fuera poco, se han reafirmado en la resolución del Parlamento catalán en la que se anunciaba que no respetarían las leyes españolas ni las resoluciones de los tribunales, incluido el TC.

No es que tengamos demasiadas esperanzas respeto a los resultados de unas nuevas elecciones legislativas; sin embargo, visto lo visto, teniendo en cuenta lo que ha sucedido después de las del 20D y después de que cada formación política haya destapado lo que se esconde detrás de las buenas palabras con las que se promocionaron, para conseguir el voto de los españoles; es muy posible que, en esta ocasión, aparte de que es muy posible que la asistencia a las urnas sea mucho menor, aumentando el absentismo, los que vayan a votar lo hagan más concienciados de la importancia de su voto, advertidos de las consecuencias nefastas que, para España y los españoles, representaría un gobierno tipo Podemos, con sus tics bolivarianos y sus modos comunistas, que tan desairado resultado han tenido en las naciones del cono sur americano, a las que han querido imitar con una alianza de Podemos con un PSOE, dirigido por un señor que no ha hecho otra cosa que insultar a la derecha, mentir a sus votantes, querer acabar con las importantes reformas que el PP ha tenido que hacer, para cumplir con Europa, y conseguir los apoyos necesarios, amén de haber logrado que los inversores recuperaran la confianza en nuestro país y, para ello, no ha dudado en llegar a un acuerdo con Ciudadanos, para que luego, cuando les ha convenido, intentar traicionarlo al ofrecerse al señor Iglesias de Podemos, el estar dispuesto a aceptar casi todos los puntos que le presentó la formación comunista, aunque muchos de ellos estaban en franca discrepancia y contradicción con los que, previamente, habían acordado con el señor Rivera.

España, señores, no puede permitirse perder el tren que nos une a Europa y, lo quieran creer o no, estamos convencidos de que es muy posible que ello ocurra. Se está produciendo una campaña, como hace muchos años no se había producido, para intentar dar el vuelco a la actual democracia, instaurar un nuevo régimen que poco o nada de bueno augura respecto a sus modos democráticos, si es que queremos darnos cuenta de los tic autoritarios que ya se están produciendo en las alcaldía de Madrid y Barcelona, ocupadas por políticas de extrema izquierda, incapacitadas por su falta de experiencia y por su falta de cultura en todo lo que no sea acciones de protesta, enfrentamientos con la policía, incitando a las masas a enfrentarse con la justicia y expertos en oponerse a cualquier ley que, a su criterio ( no al mandato legislativo de la representación del pueblo, encarnado en las Cortes de la nación) les resultara incómoda o, simplemente, por el hecho de proceder de una institución pública, ya estaban “obligados” a obstaculizarla en su calidad de antisistema.

Tenemos la impresión de que, en lugar de verdaderos expertos en política, de personas preparadas y con experiencia en los temas de la administración pública y de profesionales de la economía y las relaciones internacionales, estamos a punto de caer en manos de una serie de chavales, algunos voluntariosos y otros resabiados, que pretenden convertir la política española, escrita con mayúsculas, en un juego, un intercambio de cromos, una serie de ocurrencias de consecuencias millonarias, que intentan tratar con la simpleza de la ignorancia, sin tener en cuenta las posibilidades de la nación de poder llevarlas a cabo, su coste económico, su repercusión en el resto de naciones de nuestro entorno y su imposibilidad de ser aplicadas so pena de repetir los errores de Syripas en Grecia o lo que les está sucediendo a los venezolanos, sometidos por este bocazas, embustero y desestabilizador, el del pajarito que le hablaba, este señor Maduro que no habla más que para decir sandeces, inventarse ocurrencias y mentir, una y otra vez, intentando desviar el enfado del pueblo venezolano, sin alimentos, medicinas, en plena decadencia y a punto de que, un día u otro, se vean obligados a padecer la quiebra soberana. Lo irritante es que, para este individuo, la democracia no es más que una palabra cuyo contenido desconoce. Con el Ejército, al que tiene comprado, y el TC al que tiene doblegado, le basta, como se ha demostrado con la sentencia dictada por dicho tribunal, declarando la inconstitucionalidad de la ley de Amnistía, aprobada por gran mayoría en el Parlamento de la nación. Vergonzoso.

O así es como, señores, en plena resaca electoral, una resaca que ya dura 114 días, vemos con preocupación como, todo lo que intentan hacer las izquierdas españolas, es intentar hacer desaparecer a la derecha, utilizando para ello todos los medios a su alcance, aunque consistan en engañar, mentir, descalificar, acusar o vilipendiar impunemente a todos los que no piensan como ellos, de ser los causantes de la peligrosa situación en la que se encuentra España cuando, de todos es sabido, que quienes la llevaron a las puertas del rescate, fueron los mismos que ahora pretenden dar lecciones de cómo se debe gobernar un país.

Sin rumbo y sin porvenir: así estamos en España
Antonio García Fuentes  Periodista Digital  14 Abril 2016

Rotas las difíciles conversaciones entre “los tres mosqueteros” (Psoe, Ciudadanos y Podemos) el porvenir de España es desastroso, si es que se pueden acumular más desastres que los que ya soportamos los españoles. Nuevas elecciones en ese futuro incierto, nuevos gastos, nuevos discursos “mintiendo más que hablan”; en una población más que cansada, asqueada ya que nos han hecho votar cinco veces en un año; por lo que el estancamiento seguirá tras las “nuevas urnas”; puesto que… ¿a quién votar y para qué hacerlo? El desprestigio de todos los políticos que han llegado a gobernar es tanto, que dudo que ellos mismos se hayan concienciado, que es la clase de “servidores públicos”, más deleznable de todas las que hemos de soportar y ello es terrible por cuanto, “un área de poder no puede estar huérfana y los sustitutos en casos así pueden ser peligrosos, muy peligrosos”. Recordemos como caso peor de todos, el de Adolfo Hitler que llegó “por las urnas” y lo que lió en ámbito mundial, pese a ello.

Y es así, por cuanto y digan lo que digan y lo hagan como quieran; “los pueblos no pintamos nada, no somos nada en conjunto, quién gobierne, si sabe controlar los mínimos puntos de poder necesarios para ello, pueden hacer lo que quiera y eternizarse en el poder”. Como ejemplo tenemos aún vigentes, tres de ellos a cual peor: Siria, Corea del Norte y Cuba; tres países convertidos en “prisiones nacionales”, bajo el capricho de la tiranía reinante, puesto que se convirtieron en eso mismo, en reinos hereditarios y tiranos perpetuos; pero que se sostienen por cuanto nadie puede derribarlos, por lo que sea, que en ello no entro. Hay más sistemas tiránicos, pero dejo a otros que los señalen puesto que territorios libres, sometidos a leyes justas y aparatos judiciales responsables al grado necesario para ello… “¿Cuántos hay en este perro mundo? Me sería grato que esta pregunta fuese contestada por quién pueda leerla. La libertad responsable no existe ni ha existido nunca en este planeta; sometido siempre a las ambiciones de individuos más perversos que positivos, los que con los elementos necesarios han dominado férreamente a zonas más o menos extensas, pero en beneficio propio
”.
De nuevo es D. Roberto Centeno el que arremete con la crudeza que suele hacerlo en el tema del desastre que es la España actual; y dice cosas que nadie se atreve a plantearlas, vean una muestra y les dejo la dirección para que lean el resto:

“Rajoy no puede seguir al frente del Gobierno: El jefe del Ejecutivo tiene toda la apariencia de sufrir un trastorno bipolar, algo que incapacita para ejercer cualquier tipo de responsabilidad; y no digamos la presidencia de un Gobierno. Un presidente del Gobierno que permite el incumplimiento sistemático de la ley y de la Constitución, la discriminación y la persecución de los españoles no separatistas por un puñado de sediciosos, no puede ocupar ese cargo ni un minuto más. La pasividad y la cobardía de Mariano Rajoy y del PP resultan pasmosas, tanto que han llevado a que cualquier grupo de matones racistas como la CUP, Mas y sus secuaces de Junts Pel Sí o Amaiur estén convencidos de que pueden cometer cualquier desmán porque nadie se lo va a impedir, mientras los ciudadanos honrados están indefensos. Además, Rajoy ha financiado con ríos de dinero público a los sediciosos y ha permitido la utilización de edificios y recursos públicos para la preparación de un golpe de Estado, convirtiéndose en colaborador necesario de unas autoridades imputables de un delito de sedición. Esto es algo tan elemental y tan obvio, que resulta asombroso que la totalidad de medios no estén pidiendo unánimemente la cabeza del presidente del Gobierno, que la Fiscalía o los particulares no hayan formulado ni una simple querella contra Rajoy. Esto solo ha sido posible tanto porque la Fiscalía es un órgano dependiente del Gobierno como porque aun existiendo ciudadanos valerosos y competentes que estarían dispuestos a querellarse contra el presidente del Gobierno saben que el Tribunal Supremo actual jamás admitirá una querella contra Rajoy, puesto que son criaturas del Estado de partidos. Pero antes o después, Rajoy y los responsables directos deberán ser procesados y condenados, por haber abandonado sus funciones respecto al deber de perseguir los delitos (art. 408 del Código Penal)”. http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2015-10-05/elecciones-2015-rajoy-independencia-de-cataluna-albert-rivera_1047213/

Y como al indefenso pueblo sólo le queda “la espera”, pues esperemos a ver lo que pasa y si de verdad se decantan los estadistas que necesitamos hoy… “más que el comer”.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Los papeles de Venezuela
Javier Caraballo El Confidencial  14 Abril 2016

Están los papeles de Panamá, que han convulsionado el mundo entero, y estos otros, los 'papeles de Venezuela', que se quedan para consumo interno español, que ni trascienden a otros países ni parece que aquí mismo, en España, superen el hervor de un día en los calderos en los que se cuece la actualidad. Quizá por eso, por la efervescencia con la entran y salen de los periódicos, aquí nadie ha dado las explicaciones que merece un escándalo como este. Sin embargo, la calidad de una democracia se pone a prueba en asuntos como este de los papeles de Venezuela, mucho más que en otros de los muchos debates políticos estériles que en España consumen la mayor parte del tiempo.

Ocurre que la política en España sufre un mal que lo condiciona casi todo; se trata del imperio absoluto de la ‘política declarativa’, que es como la espuma de las cosas, futilidad y nada más. La política declarativa, que hastía a la sociedad y que ha contaminado al propio periodismo, provoca que la mayor parte de los asuntos se queden en el intercambio de acusaciones, con independencia de la realidad de las cosas. Sea cual sea. Lo importante no es lo que ocurre, sino lo que se dice que ocurre. Tiene más trascendencia la valoración de un hecho que el hecho en sí mismo, aun cuando la valoración lo pervierta, por sectaria y demagógica. Pero a la política de banderías y de trincheras que se da en España, lo que le conviene es este frufrú diario de valoraciones que suplantan a los argumentos.

Los papeles de Venezuela son la última demostración de este mal de la política declarativa: no ha habido explicaciones porque, entre otras cosas, ni siquiera ha habido preguntas. Y no me refiero solo a los dirigentes de Podemos que aparecen en estos papeles, sino también a la propia Policía que los ha elaborado. Vayamos por partes. La única explicación que han ofrecido los dirigentes de Podemos a quienes les acusan de haber recibido financiación de Venezuela, fundamentalmente, y de Irán, ha sido una pregunta guasona: “¿Seremos gilipollas?”. Lo escribió en su Twitter Juan Carlos Monedero después de que El Confidencial ofreciera detalles precisos de cómo el Gobierno de Hugo Chávez decidió apoyar con hasta siete millones de euros a los dirigentes de Podemos para que desarrollaran en España un movimiento de izquierdas sensible con el socialismo bolivariano. Se publica esa información, se ofrecen detalles y la única explicación que ofrecen los dirigentes de Podemos es ese tuit guasón: “Tanto dinero y yo sigo con la misma moto, con su coche cutre y con el triciclo de siempre. ¿Seremos gilipollas?”.

Tanto dinero y yo sigo con la misma moto, @Pablo_Iglesias_ con su coche cutre y @ierrejon con el triciclo de siempre. ¿Seremos gilipollas?
— Juan Carlos Monedero (@MonederoJC) 6 de abril de 2016

Vamos a pasar por alto la llamativa vinculación subliminal que establece Monedero entre la política y el enriquecimiento personal; ¿por qué piensa que es gilipollas el que no obtiene beneficio del dinero que llega de la política? La cuestión es que, con independencia de que esa transferencia de dinero desde Venezuela sea legal o ilegal, los dirigentes de Podemos están obligados a explicar qué compromisos alcanzaron con Hugo Chávez, a qué han destinado los siete millones de euros recibidos y qué parte del modelo político venezolano quieren implantar en España. Podemos ha actuado como la peor ‘casta política’ que tanto detestaban: no solo no ofrecen explicaciones, sino que se escudan en conspiraciones contra ellos que no existen más que en la viciada estrategia de defensa de todo el que tiene algo que ocultar. ¿Seremos gilipollas?, se pregunta Monedero. De momento, lo que está claro es que contestar a los papeles de Venezuela con un tuit guasón es tomar por gilipollas a los ciudadanos y, sobre todo, a sus votantes.

La otra parte inexplicada de los papeles de Venezuela está en la propia Policía. A ver: Los pagos, por importe de siete millones de euros, a los dirigentes de Podemos se efectuaron en los años 2008, 2009 y 2012, antes, por lo tanto, de que se constituyera Podemos y antes, sobre todo, de que en 2015 se introdujera como delito en el Código Penal la financiación de gobiernos extranjeros a los partidos políticos españoles. Cuando el Centro de Estudios Políticos y Sociales, en el que trabajaban los actuales dirigentes de Podemos, recibió las ayudas de Hugo Chávez, solo se consideraba falta administrativa. Es normal, conveniente y necesario que la Policía investigue este tipo de transacciones y que, si detecta que se ha podido cometer algún delito o falta, remita el resultado de sus pesquisas a los juzgados. Pero ¿es eso lo que ha ocurrido con los papeles de Venezuela? Esa es la cuestión: que no parece que sea así. Hasta ahora, lo único que ha dicho la Fiscalía es que no tiene constancia oficial de que exista ese informe, que no se ha autentificado, y lo ha dicho cuando le han pedido que investigue qué ha ocurrido realmente. Por eso ha archivado la causa, porque nadie en la Policía le ha remitido ese informe.

Tampoco el ministro del Interior ha sabido aclararlo, y hasta el ministro de Justicia ha confesado hace unos días que tampoco él conoce el informe policial. Los dos se limitan a ofrecer valoraciones, política declarativa. De la misma forma que los dirigentes de Podemos están obligados a dar explicaciones sobre el hecho, el Ministerio del Interior está obligado a aclarar qué pasa con ese informe, qué grupo de la Policía lo ha realizado y por qué no se ha remitido ya a la Fiscalía. Ese es el funcionamiento normal en un Estado de derecho: las investigaciones de la Policía tienen que tener una motivación y un destino, que son los juzgados. Y pasemos por alto la extravagancia de designar un informe oficial con las siglas PISA, que al parecer se corresponden con ‘Pablo Iglesias Sociedad Anónima’. Porque también eso, como el tuit de Monedero, parece obra de un guasón.

Teherán 1979: El nacimiento del terrorismo islámico
Aleix Vidal-Quadras  www.gaceta.es  14 Abril 2016

Tras la caída del Muro de Berlín hubo quién anunció el fin de la Historia y el triunfo definitivo, por lo menos en el mundo de las ideas, de los principios de la democracia y la sociedad abierta. Sin embargo, una vez derrotados los totalitarismos del siglo XX, un nuevo enemigo, asimismo despiadado y letal, ha venido a sustituirlos como la principal amenaza al modo de vida y a la civilización occidental: el extremismo violento en nombre del Islam.

Para combatirlo, tanto en Siria, Irak, Libia, Nigeria o Yemen, como en las calles de Paris, Madrid, Londres, Bruselas o Nueva York, es necesario conocer y entender sus raíces ideológicas y su génesis en su formulación actual. Sin este imprescindible análisis, Europa y los Estados Unidos persistirán en sus políticas erróneas en Oriente Medio y los tremendos daños causados por esta fuerza maligna como pocas, seguirán aumentando.

La gran mayoría de los mil quinientos millones de musulmanes que hay en el planeta pertenecen a la rama sunita y sólo el 10% son chiítas. El cisma entre las dos apareció en las disputas por la sucesión de Mahoma a las que se añadieron posteriormente diferencias de orden doctrinal y teológico que fueron consolidando dos comunidades de fe distintas y en ocasiones enfrentadas. La semilla de lo que hoy llamamos fundamentalismo islámico se remonta al siglo XIII y fue una reacción a la agresión de los mongoles. El salafismo fue concebido por un clérigo sirio sunita, Ibn Taymiyyah, que llamó a los musulmanes a adherirse exclusivamente a las enseñanzas del Profeta y sus compañeros, excluyendo toda novedad surgida con posterioridad a los tres primeros siglos de existencia del Islam. Esta visión petrificada e inmovilista pervivió durante mucho tiempo, sin provocar cambios políticos o sociales significativos.

A principios del siglo XIX, tres maestros religiosos, Abdul-Wahhbab en Arabia, Wallullah Dehlawi en la India y Abdr Razzaq San´ani en Yemen, estudiaron juntos en la misma aula la obra de Ibn Taymiyyah y realizaron sus propias exégesis en sentido rigorista, propagándolas en sus respectivos países. Curiosamente, unas décadas antes, en el siglo XVIII, el chiísmo experimentó asimismo una profunda transformación en dirección contraria con la victoria de los Usulis sobre los Akhbaris, en la que una aproximación más racional e intelectual se impuso a otra de carácter rígidamente tradicionalista.

Por tanto, en la mayor parte de la población musulmana quedó instalada una concepción de su fe poco apta para una evolución modernizadora. Además, de manera creciente, el colonialismo en el norte de África, Oriente Medio y la India, indujo una progresiva utilización de la religión islámica como elemento identificador frente a las potencias europeas administradoras y la interpretación salafista, por su naturaleza cohesionadora, resultó especialmente apropiada para cumplir esta función política.

Acontecimientos de gran trascendencia sucedidos con posterioridad como la caída y desmembración del Imperio Otomano, el conflicto palestino-israelí, la independencia de Pakistán, el golpe norteamericano contra el Gobierno de Mossadeq en Irán, el fracaso del panarabismo nacionalista laico, la ocupación de Afganistán por la URSS y el colapso subsiguiente del sistema soviético, contribuyeron a sentar las bases de un islamismo militante y combativo y de la nostalgia por los tiempos gloriosos del Califato rico y todopoderoso en contraste con el atraso económico y la debilidad política de los Estados musulmanes contemporáneos. Un resentimiento y una frustración crecientes crearon el caldo de cultivo de la ola de odio y fanatismo que ahora padecemos en nuestro propio territorio.

Sin embargo, pese a todas las circunstancias descritas, ningún gobierno islámico anterior a la llegada de Jomeiny al poder en Irán en 1979, hizo una llamada a un Califato universal ni intentó derribar regímenes de países vecinos ni se constituyó en un agente desestabilizador de vocación global. Ni a Pakistán, que se declaró República Islámica, ni a Arabia Saudita, que se atribuyó orgullosamente la misión de guardiana y depositaria del Santuario supremo del Islam, se les ocurrió emprender campañas de este tipo.

La discontinuidad histórica y conceptual se produce con la proclamación de la República Islámica de Irán por el Ayatolá Jomeiny tras el exilio forzoso del Sha y la instauración de una teocracia implacable mediante una aplicación literal y brutal de la Sharia. Es Jomeiny, desviándose de la línea histórica del chiísmo, el que altera por completo el escenario y sacude a la comunidad musulmana mundial con su agresividad sin precedentes y su proyecto de hegemonía totalitaria.

La voladura de los cuarteles de los marines en Beirut, la toma de rehenes en la Embajada estadounidense en Teherán, el regreso de las lapidaciones, las ejecuciones públicas y las amputaciones, la misoginia desatada y el surgimiento de organizaciones terroristas islámicas como Hezbollah, Al Qaeda, los Taliban, Boko Haram o el ISIS, sunitas o chiítas, son hijos del pensamiento inhumano y atroz del Ayatolá Jomeiny.

Los rasgos esenciales del extremismo islámico terrorista son: a) el uso de la violencia para imponer la religión b) el establecimiento de una tiranía cruel bajo en nombre de Alá c) la conquista del mundo para someterlo a un Califato universal islámico d) el desprecio absoluto por la mujer e) la consecución de los objetivos fijados sin respeto alguno por principios humanitarios o morales y f) la excomunión y la aniquilación de los que se opongan a la ley islámica.

Este conjunto de reglas de comportamiento quedaron escritas de la mano del Ayatolá Jomeiny, que las consagró en la Constitución de su República Islámica, cuya lectura sería muy instructiva para los estrategas de las democracias occidentales.

El horror que nos acosa vio la luz en Teherán en 1979 y, más allá de episodios tácticos, sigue adelante impertérrito sin modificar su propósito final, en palabras del ex-presidente iraní Ahmadineyad, borrarnos de la faz de la tierra. Por consiguiente, cualquier ilusión de que Irán pueda ser nuestro aliado para estabilizar Oriente Medio y derrotar al ISIS es vana y, si la alimentamos, lo pagaremos muy caro.

El tabú de la república
Manuel Muela www.vozpopuli.com  14 Abril 2016

Hace 85 años se proclamó en España la República, como consecuencia del hundimiento de la monarquía Alfonsina. Su final trágico en abril de 1939 inauguró una etapa en la que republicanismo y República quedaron desaparecidos de la faz de España. Todavía hoy, cuando se comenta el asunto, se suele responder con la cursilada de lo políticamente correcto de que eso no está en la agenda política, aunque algunos, de forma vergonzante, reconozcan la racionalidad del republicanismo democrático. Y esa es la realidad, a pesar de que nuestro país se enfrenta a una crisis constitucional de envergadura, significada por la falta de alternativas de gobierno y de ordenación del decrépito entramado constitucional. No creo que hagan falta demasiadas palabras para confirmar el diagnóstico de la situación española, caracterizada por la parálisis política, el estancamiento económico y el descreimiento en el porvenir que se va adueñando de las generaciones más jóvenes de la nación. Pero la República liberal y democrática sigue siendo tabú.

La ausencia de la sociedad civil
En circunstancias como las que estamos viviendo es cuando se nota la ausencia de una sociedad civil vigorosa, ya que arrastramos déficits agudos en la educación, en la exigencia cívica y en el sentido participativo de la vida pública, valores todos que deberían conformar un proyecto democrático nacional. Y es lógico que haya sido así porque, desgraciadamente, hemos carecido de las semillas de las que había de surgir el árbol de ese orden civil superior. Las ideas del esfuerzo y de la exigencia han permanecido desterradas de la vida española, siendo sustituidas por principios acomodaticios para facilitar la supervivencia y el aprovechamiento de los impostores. Una factura costosísima que está impidiendo debatir con seriedad sobre la manera de superar, de forma pacífica y democrática, la esclerosis que domina la vida pública y partidaria.

Por eso conviene rechazar la permanencia del tabú, que suele venir acompañado con la tesis de que República y republicanismo son únicamente asunto de historiadores y estudiosos, sin nada que aportar al devenir del proceso político español. La aceptación fatalista de esas tesis, trufadas con la tragedia de la Segunda República y la apelación republicana por parte de grupos marginales de la izquierda capitaneados por IU, supone que el liberalismo y el socialismo democráticos deben mantenerse incondicionalmente en el seno de un sistema político que carece de resortes y de voluntad para superar su crisis para contribuir positivamente a la culminación de la evolución constitucional de España. Un planteamiento miope que fortalece a quienes, desde presupuestos fronterizos con el totalitarismo, irán acogotando las fórmulas templadas de la razón política y de la defensa de los valores democráticos y republicanos.

Desterrar tabúes en beneficio del cambio democrático
Como decía Shakespeare “lo pasado es prólogo” y parece que sería momento para que la sociedad española, constreñida por la ocultación y la mistificación del pasado inmediato, así como por el dolor de la memoria, sea propicia al renacimiento republicano. La magra experiencia democrática de todos estos años, la quiebra constitucional, reconocida por los propios protagonistas del régimen, y la parálisis institucional justifican la necesidad de un cambio de rumbo que permita la recuperación de instituciones de contenido genuinamente democrático y el fortalecimiento del Estado, alejando los peligros de la demagogia y de los populismos de raíz autoritaria. Para ese objetivo, lo primero y principal es desterrar los tabúes con el fin de deliberar sobre qué modelo de convivencia democrática es más apropiado para superar al actual, que llevaba en su germen los frutos que ahora, amargamente, estamos cosechando.

Al contemplar a los actores políticos del momento, resulta llamativo cómo partidos centristas, como UPyD y Ciudadanos, que surgieron para cambiar el modelo en crisis, no han incorporado a su discurso el republicanismo liberal y democrático para reforzar sus planteamientos de cambio. Con ello, arrostran el peligro cierto de ser asimilados por el modelo que pretenden cambiar o, simplemente, ser deglutidos por él, como de hecho le ha ocurrido a UPyD. Lo mismo podría aplicarse a Podemos en su ámbito de la izquierda, aunque confieso que me preocupa más la timidez doctrinal en el centro político, si finalmente se produce la polarización electoral en las próximas elecciones.

Es verdad que ésta breve reflexión puede parecer extemporánea o meramente testimonial en un ambiente presidido por el juego político de corto plazo practicado por los principales actores de la escena española, pero todo indica que nos encontramos con un juego limitado en el tiempo y lastrado por la realidad de los problemas cuya permanencia nos recuerda que hay bastante trabajo por hacer. Más pronto que tarde, España tendrá que afrontar el cambio, empresa que no será fácil porque, aparte de superar el hastío y la desconfianza de muchos españoles, habrá que desvanecer la impresión, cultivada conscientemente, de que los valores republicanos no contienen la respuesta de modernización y justicia que el país necesita. A pesar de esas limitaciones y de que sea pedir peras al olmo, la apuesta por la República, como conclusión natural, integradora y nacional de la evolución constitucional de España debe ser el objetivo, no partidario, para republicanizar los espíritus de los españoles que aspiren a lograr la plenitud democrática y el bienestar de su Patria.

Los intelectuales y la República
El Manifiesto de los republicanos
Publicado en el diario El Sol en febrero de 1931, el manifiesto era una declaración de intenciones con la que los intelectuales querían conducir el camino hacia una república liberal.
  www.gaceta.es  14 Abril 2016

“La Monarquía de Sagunto ha de ser sustituida por una República que despierte en todos los españoles, a un tiempo, dinamismo y disciplina, llamándolos a la soberana empresa de resucitar la historia de España”.

El 10 de febrero de 1931 se publicaba en el diario madrileño “El Sol” un manifiesto firmado por la Agrupación al Servicio de la República. Los promotores del empeño eran el filósofo José Ortega y Gasset, el médico Gregorio Marañón y el escritor Ramón Pérez de Ayala. Aquel texto venía a sintetizar tanto la profunda crisis moral que en ese momento vivía España como los propósitos –muy loables- de los reformadores. La experiencia práctica, por desgracia, sería mucho menos grata que la teoría del papel. Por su decisivo interés histórico, a continuación reproducimos algunos párrafos de ese manifiesto.

«Cuando la historia de un pueblo fluye dentro de su normalidad cotidiana, parece lícito que cada cual viva atento sólo a su oficio y entregado a su vocación. Pero cuando llegan tiempos de crisis profunda, en que, rota o caduca toda normalidad, van a decidirse los nuevos destinos nacionales, es obligatorio para todos salir de su profesión y ponerse sin reservas al servicio de la necesidad pública.
(…)
»El Estado español tradicional llega ahora al grado postrero de su descomposición. No procede ésta de que encontrase frente a sí la hostilidad de fuerzas poderosas, sino que sucumbe corrompido por sus propios vicios sustantivos. La Monarquía de Sagunto no ha sabido convertirse en una institución nacionalizada, es decir, en un sistema de Poder público que se supeditase a las exigencias profundas de la nación y viviese solidarizado con ellas, sino que ha sido una asociación de grupos particulares, que vivió parasitariamente sobre el organismo español, usando del Poder público para la defensa de los intereses parciales que representaba. Nunca se ha sacrificado aceptando con generosidad las necesidades vitales de nuestro pueblo, sino que, por el contrario, ha impedido siempre su marcha natural por las rutas históricas, fomentando sus defectos inveterados y desalentando toda buena inspiración. De aquí que día por día se haya ido quedando sola la Monarquía y concluyese por mostrar a la intemperie su verdadero carácter, que no es el de un Estado nacional, sino el de un Poder público convertido fraudulentamente en parcialidad y en facción.

»Nosotros creemos que ese viejo Estado tiene que ser sustituido por otro auténticamente nacional.
(…)
Un pueblo es una gigantesca empresa histórica, la cual sólo puede llevarse a cabo o sostenerse mediante la entusiasta y libre colaboración de todos los ciudadanos unidos bajo una disciplina, más de espontáneo fervor que de rigor impuesto. La tarea enorme e inaplazable de remozamiento técnico, económico, social e intelectual que España tiene ante sí no se puede acometer si no se logra que cada español dé su máximo rendimiento vital. Pero esto no es posible si no se instaura un Estado que, por la amplitud de su base jurídica y administrativa, permita a todos los ciudadanos solidarizarse con él y participar en su alta gestión. Por eso creemos que la Monarquía de Sagunto ha de ser sustituida por una República que despierte en todos los españoles, a un tiempo, dinamismo y disciplina, llamándolos a la soberana empresa de resucitar la historia de España, renovando la vida peninsular en todas sus dimensiones, atrayendo todas las capacidades, imponiendo un orden de limpia y enérgica ley, dando a la Justicia plena transparencia, exigiendo mucho a cada ciudadano, trabajo, destreza, eficacia, formalidad y la resolución de levantar nuestro país hasta la plena altitud de los tiempos.

»Pero es ilusorio imaginar que la Monarquía va a ceder galantemente el paso a un sistema de Poder público tan opuesto a sus malos usos, a sus privilegios y egoísmos. Sólo se rendirá ante una formidable presión de la opinión pública. Es, pues, urgentísimo organizar esa presión, haciendo que sobre el capricho monárquico pese con suma energía la voluntad republicana de nuestro pueblo. Esta es la labor ingente que el momento reclama. Nosotros nos ponemos a su servicio.
(…)
Importa mucho que España cuente pronto con un Estado eficazmente constituido, que sea como una buena máquina en punto, porque, bajo las inquietudes políticas de estos años, late algo todavía más hondo y decisivo: el despertar de nuestro pueblo a una existencia más enérgica, su renaciente afán de hacerse respetar e intervenir en la historia del mundo. Se oye con frecuencia, más allá de nuestras fronteras, proclamar como el nuevo hecho de grandes proporciones que apunta en el horizonte y modificará el porvenir, el germinante resurgir ibérico a ambos lados del Atlántico. Nos alienta tan magnífico agüero, pero su realización supone que las almas españolas queden liberadas de la domesticidad y el envilecimiento en que las ha mantenido la Monarquía. Incapaz de altas empresas y de construir un orden que, a la vez, impere y dignifique. La República será el símbolo de que los españoles se han resuelto por fin a tomar briosamente un sus manos propias su propio e intransferible destino.

El Sol, Madrid, 10 de febrero de 1931

Hamás y su nueva forma de envenenar a los niños
Jaled Abu Toameh Libertad Digital  14 Abril 2016

Hamás lleva años envenenando los corazones y las mentes de los niños palestinos, y ahora está ensayando una nueva técnica de lavado de cerebro: el exorcismo. Esta práctica, encaminada a expulsar los demonios que puedan haber anidado en el alma de los niños, ha horrorizado a muchos palestinos.

Este último abuso infantil cometido por Hamás quedó al descubierto en un vídeo filtrado a las redes sociales palestinas. La crueldad de esta práctica ha provocado la indignación de los palestinos.

El vídeo muestra a niños presa del histerismo acompañados por predicadores exorcistas pertenecientes al Ministerio del Waqf (fideicomiso islámico) de la Franja, controlado por Hamás. Este rito invasivo y humillante se practicó en la escuela Al Nil de la ciudad de Gaza.

Los predicadores pertenecen a un grupo llamado El Barco de la Salvación Misionera. Entran en las escuelas de Gaza y se aseguran, mediante el ritual del exorcismo, de que los niños están arrepentidos y son fieles al islam. El grupo está dirigido por la Administración General de Predicación y Guía del Ministerio del Waqf.

Conforme avanza el vídeo nos vienen a la mente películas de terror. En él se revela la naturaleza del adoctrinamiento que Hamás lleva a cabo con los escolares de Gaza. Uno de los predicadores proclama:

No hemos venido a representar una escena de teatro, sino a expulsar al demonio de los corazones y las mentes y a introducir en [vuestros] corazones la satisfacción de Alá.

En la grabación aparecen adolescentes aterrados que se arrodillan en el patio del colegio, mientras otros lloran a gritos. Al mismo tiempo, los predicadores usan micrófonos y lanzan el grito de batalla islámico: Alahu akbar! ("¡Alá es grande!").

El abuso a escolares por parte de Hamás no es ninguna novedad, y no supone sorpresa alguna para quienes llevan tiempo siguiendo al movimiento islamista en Gaza. Estos son los niños que luego son reclutados como guerreros en la yihad ("guerra santa") contra Israel y los infieles.

Desde su violento asalto al poder en la Franja de Gaza, en 2007, Hamás ha utilizado a niños como escudos humanos y como soldados en su lucha contra Israel. Menores vestidos con uniformes militares y empuñando rifles automáticos y cuchillos se han convertido en parte integral de los desfiles militares y las concentraciones de Hamás.

Las cámaras captan cómo los niños palestinos son instruidos para odiar a quienes son considerados enemigos del islam. Las nuevas generaciones de palestinos son adoctrinadas en la glorificación de los terroristas suicidas y de los yihadistas.

Hanán Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP, manifestó su repugnancia ante el vídeo, y señaló que los sermones de los predicadores estaban cargados de intimidación y terror. Esta conducta, según ella, demuestra el "carácter reaccionario" del régimen de Hamás en la Franja, que causaría un impacto negativo en el desarrollo de la sociedad palestina y en sus valores. Ashrawi también criticó la práctica del exorcismo, que consideró una flagrante violación de las convenciones que defienden los derechos del niño.

Incluso el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), un grupo terrorista marxista, se ha pronunciado en contra del vídeo. El FPLP ha expresado su indignación ante las "prácticas inhumanas" a las que son sometidos los niños, e instado a que se realice una inmediata investigación de esta forma de degradación y tortura psicológica. Asimismo, previno en contra del lavado de cerebro a los menores y de que se les adoctrine con perjuicios religiosos.

El vídeo grabado en esa escuela de Gaza pone de manifiesto cómo los líderes palestinos manipulan y maltratan a sus propios niños. También muestra cómo la sociedad palestina va camino de respaldar las tácticas y la ideología del islam radical y de grupos como el ISIS y Al Qaeda. Ahora el proceso de paz en Oriente Medio aguarda a su propio exorcismo.

© Revista El Medio - Gatestone Institute

Jaled Abu Toameh, periodista árabe-israelí.

PEDRO BAÑOS, EXPERTO EN TERRORISMO
“Si el DAESH tiene tanta importancia es porque alguien le permitió nacer y expandirse”
Expertos en terrorismo yihadista, entre ellos el exJEMAD Julio Rodríguez, han analizado la amenaza que supone el Estado Islámico y han rechazado la respuesta militar como solución contra el integrismo que ha atacado al corazón de Europa
Paula Pérez Cava Estrella Digital  14 Abril 2016

La amenaza yihadista que ha puesto en alerta a los países europeos tras los recientes atentados de Bruselas y París hunde sus raíces en causas más profundas y arraigadas. Por eso, los expertos creen que una respuesta estrictamente militar no es la solución. Así lo han explicado los cuatro intervinientes en el Desayuno Estrella sobre Islam, islamismo y yihad, el exJEMAD Julio Rodríguez; el coronel del Ejército de Tierra, Pedro Baños; el codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús Núñez, y la arabista, Luz Gómez.

Además, el problema no se puede reducir a una radicalización puramente religiosa. El Islam “se usa como excusa para captar combatientes, en muchos casos los perfectos combatientes”, ha explicado Pedro Baños, también analista geopolítico y experto en terrorismo, que considera que se trata de “un problema geopolítico” en el que se entremezclan muchos intereses.

“Si el Estado Islámico ha llegado a tener la preponderancia que tiene actualmente es porque alguien le permitió nacer y alguien le permitió expandirse –y digo permitirle es también apoyarle, financiarle y armarle- con un objetivo muy concreto: entrar en esa pugna geopolítica para deponer a Al Asad”, ha sentenciado el coronel Baños. Los intereses geopolíticos y geoestratégicos son solo una parte de un “conflicto poliédrico”, como ha calificado Baños la guerra de Siria, en la que el DAESH juega un papel fundamental.

Tampoco se puede olvidar el aspecto económico en el que están implicados los países occidentales que ahora temen por su seguridad. “Resulta obsceno que tras los atentados de París, las 10 empresas más importantes de armamento aumentaran el 6% en bolsa”, ha dicho el exJEMAD hoy vinculado a Podemos, Julio Rodríguez.

Una solución no militar
El codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús Núñez considera que “debería hacer que nos planteemos cuáles son las otras soluciones” porque “esto no va de cañones o mantequilla, sino de cañones y mantequilla, aunque, en todo caso los cañones tienen que ser el último recurso”, ha dicho, abundando en la idea que han compartido todos los expertos presentes en el foro.

“Aunque acabáramos mañana con los 30.000 milicianos del Estado Islámico, no acabaremos con el concepto de Estado Islámico. Volvería a aparecer otro grupo. El sustrato poblacional es lo que le ha permitido expandirse”, ha indicado Pedro Baños. Por eso, los expertos han propuesto una solución que englobe desde un cambio en la política exterior europea a medidas educativas y de integración en los países de origen.

Luz Gómez, profesora en la Universidad Autónoma de Madrid, considera que una de las soluciones es “deslegitimar al DAESH” con una mejora de las políticas sociales. “El origen del problema es la depauperación en los países árabes”, que se fomenta con las políticas que se aplican desde Occidente, según ha explicado esta experta.

“Seguridad psicológica”
Todos los expertos han compartido también que la percepción de la amenaza es mayor de la que realmente existe. “El terrorismo yihadista es una amenaza real, pero estamos sobredimensionando la amenaza”, ha explicado Jesús Núñez, que considera que se utiliza esta amenaza tanto para justificar las reacciones militares como para aumentar las medidas de control sobre la población. De este modo, se consigue “crear un clima permanente de terror que permite recortar libertades”, ha explicado Núñez.

Pero, a la vez, los expertos aseguran que aplican los países occidentales son decisiones que buscan transmitir “seguridad psicológica”. “Muchos países de Europa están haciendo un espectáculo penoso. Están aplicando medidas de seguridad que no son realmente necesarias, se rompe nuestro sistema y los que manejan ese terrorismo consiguen lo que quieren”, ha explicado.

Islamofobia
El ambiente creado tanto por la amenaza terrorista como por las medidas de seguridad policial y militar han hecho que se incrementen los actos de islamofobia por toda Europa. Luz Gómez ha alertado de su aparición en España. “La islamofobia existe y crece en España”, ha dicho la arabista, que ha puesto como ejemplo los ataques a la mezquita de la M30 de Madrid o pintadas contra musulmanes en Alcobendas, donde reside la comunidad de marroquíes más grande de la Comunidad de Madrid. Además, ha explicado cómo los musulmanes perciben cada vez más “este odio por llevar un pañuelo o por acudir a la mezquita un viernes”, algo que antes no ocurría.

Asimismo, ha criticado medidas institucionales como la campaña “Stopradicalismo” del Ministerio del Interior que busca que los ciudadanos denuncien posibles casos de radicalización. “Se basa en xenofobia pura y dura”, ha explicado la profesora de universidad. Tampoco la Ley de Delitos de odio recoge la islamofobia, pero sí el antisemitismo.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Empar Moliner, heroína catalana
Pablo Planas Libertad Digital  14 Abril 2016

Me cisco en el Estatut, en las obras completas de Jordi Pujol, en el manifest Koiné y en el diccionario normativo de Pompeu Fabra (Farra para los estudiantes de la logse y del eso). Pues qué mal gusto, dirán los lectores, empezar un artículo así. Depende. Así comienzan la mayoría de las manifestaciones escritas en la prensa de Cataluña, con un me cago en el idioma español escrito en español, en el Rey, Rajoy y en la madre que parió a los leones del Congreso de la Carrera de San Jerónimo. El punk está de vuelta y los imitadores de los Sex Pistols son legión. Y más en Catatonia.

El último rey del puerro frito es Empar Moliner, escritora, periodista y humorista, una mujer aleonada que ha tenido el coraje de quemar un sucedáneo de la Constitución de España en un plató de TV3. Al escándalo ha seguido una defensa cerrada de la libertad de expresión por parte de los censores, de los que tapan la boca a más de la mitad de Cataluña, de los Torquemada conversos que defienden la inmersión lingüística a capa y espada. ¿Cómo es posible criticar a Moliner por quemar una Constitución española en TV3? ¿Dónde queda la libertad de expresión? Pues en el caso de TV3 muy lejos, donde acaba Barcelona a mano derecha o Catauña a la izquierda.

Moliner, para entendernos, es una voluntaria de la División Azul, pero no como Berlanga o Luis Ciges, que fueron obligados para salvar del patíbulo a sus familiares, sino por dinero, porque mola, es chachi, te pagan las cañas moritz, la cerveza del 1714, y sales en la tele del tres por ciento, del proceso y del cachondeo polaco. Empar ha quemado una Constitución y a la que se le han venido arriba ha insistido. Colega, no es que te haya salido gratis, sino que te vas a forrar con tu último libro el próximo 23 de abril. Solázate con la solidaridad de tus compis y subordinados, goza como una perra con la rabia madrileña, frótate el pubis con una Constitucón auténtica y dátelas de freedom fighter. Pero sabes que no es así, que estás en la corriente dominante, en la ola a tomar, en el sistema catódico y en el esthablismet mediático. Lo de quemar una Consti no te sale gratis, sino que aumenta tu caché. Y lo sabes. Empar, eres una crack. Enhorabuena. Vivirás el cuento sin escribir una línea.
 


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