AGLI Recortes de Prensa   Sábado 16  Abril  2016

Personas, ideales y correción política
Vicente Baquero  www.gaceta.es  16 Abril 2016

Las verdaderas razones de discrepancias entre ellos se ocultan bajo un grueso manto de declaraciones sobre la defensa de unos principios e ideales que presumiblemente son incompatibles entre sí.

Resulta tan evidente que produce hasta vergüenza el tener que señalar la influencia decisiva que tienen en España las ambiciones personales en el actual escenario político. Tan llamativo resulta que nadie parece atreverse a apuntarlo como la razón principal de que no sea posible llegar a acuerdos y diseñar un plan de futuro para el país que garantice la estabilidad institucional y el futuro de nuestros ciudadanos.

Las verdaderas razones de discrepancias entre ellos se ocultan bajo un grueso manto de declaraciones sobre la defensa de unos principios e ideales que presumiblemente son incompatibles entre sí, y unas dramáticas manifestaciones sobre honestidad, sinceridad y vocación de servicio público. Si nos limitamos a analizar objetivamente dicha batería de alegaciones, descubriremos que el lenguaje empleado es muy similar, políticamente correcto, y que sus objetivos al menos sobre el papel, coinciden en la práctica más de lo que están dispuestos a admitir. Obviamente me estoy refiriendo a los partidos encuadrados dentro del llamado bloque constitucional, no los extremismos por supuesto.

Hoy en Europa, en el bloque occidental en general, podemos afirmar que la diferencia, y oposición en la práctica, entre la antigua derecha e izquierda clásica, de origen revolucionario, tiene menos sentido del que se le pretende atribuir, en lo que se refiere a los derechos y obligaciones de los ciudadanos, las estructuras de poder y los objetivos del gobierno a la hora de organizar la sociedad en beneficio del mayor número de ciudadanos.

Estamos hablando, si lo vemos sin pasión partidista, de cuestiones de matiz, no discrepancias insalvables, respecto a los bienes a proteger y los medios para conseguirlos, considerando las limitaciones de todo tipo que nos imponen las circunstancias nacionales e internacionales. De poco servirían programas ambiciosos si materialmente son imposibles de llevar a cabo. Defender lo contrario no deja de ser una estrategia demagógica para confundir al electorado.

Hoy puede afirmase, que entre los partidos denominados de derecha, centro derecha, como los de centro izquierda, prevalece un concepto aceptado sobre la sanidad, la educación universal, la propiedad privada, la libertad personal y de conciencia, los derechos laborales, ciertas coberturas sociales claves para mantener el orden social y un sistema impositivo. En este último capítulo es donde se manifiestan las mayores diferencias, pues obedecen a diferentes formas de concebir la creación y distribución de riqueza entre los miembros de una comunidad, con objeto de lograr el mayor bienestar posible para la mayoría. La diferencia entre la filosofía liberal y la planificación estatal, pero en ningún caso esto, hoy, debe constituir un obstáculo insalvable ya que los acuerdos son perfectamente posibles.

Por tanto este ir y venir de diálogos sordos entre los miembros de la clase política española, el jaleo organizado por los medios de comunicación, que no me cabe la menor duda es interesante desde un punto de vista informativo, resulta como mínimo grotesco y exige analizar las verdaderas causas por las que tres partidos que se declaran “demócratas y constitucionalistas” ante una amenaza seria de disrupción estructural del país, económica y territorialmente, son incapaces de llegar a un acuerdo teniendo la mayoría, más que absoluta entre los tres, en el parlamento, en el senado, en las autonomías y los municipios.

Habrá que preguntarse el porqué y a quién beneficia este desconcierto. Es evidente que a nadie más que a los extremistas y separatistas. Aquellos que ejercen la responsabilidad de sus puestos respectivos, deben dejar de hablar sobre si son “galgos o podencos” y dejarse de puritanismos, ¡todos se han financiado ilegalmente, pues el sistema lo propicia, y desde el principio de la transición se desmontaron los mecanismos de intervención y control independientes a todos los niveles, y eso lo acordaron entre todos! Los que recién se incorporan al baile político, podrán alegar que no han participado, tienen razón, porque simplemente no han tenido necesidad, pues no existían.

Si no se modifica el sistema y se establecen controles, no hay solución, los españoles no son ni más ni menos corruptos que el resto de la humanidad, no hay que rasgarse las vestiduras como plañideras ¡a ver si a estas alturas vamos a pensar que somos seres angélicos! Reconocer los fallos estructurales del sistema, ponerse de acuerdo y olvidarse de esta competencia personal, pues es escandalosa, y empezar a gobernar que es administración y gestión no solo lucha por el poder.

El gobierno de los peores, esa terrible maldición
Javier Benegas y Juan M. Blanco www.vozpopuli.com  16 Abril 2016

Sufrimos una clase política de pésima calidad, no sólo capaz de utilizar los resortes del Estado en pos del medro personal; también de proferir las mayores necedades. Pueden subirse al púlpito y prometer el paraíso en la tierra, para después, llevados por su afán de notoriedad, quedar como tarugos equivocando el título de un conocido libro de Kant. O, incluso, recomendar leer a tan ilustre filósofo y, a reglón seguido, admitir que ellos nunca lo han leído.
Los políticos como calamidad

Mauricio era un profesional cualificado y de éxito que perdió su estatus tras el cataclismo de 2008. Sin embargo, es afortunado porque, a pesar de superar los 40, ha podido retornar al mundo laboral, aunque sea contratado por una empresa en régimen de autónomo, algo bastante habitual hoy día. Ahora, debe abonar el IVA, descontarse el IRPF y gestionar directamente su cotización a la Seguridad Social. Podría realizar estos trámites por sí mismo, pero la normativa es tan confusa y retorcida que prefiere curarse en salud y pagar a un gestor profesional. De una factura nominal de 1.800 euros mensuales, le quedan netos 1.230, algo que en un país con un 21% de desempleo, donde ser mileurista no está al alcance de cualquiera, le convierte en un privilegiado.

Con todo, lo más grave es que hay muchos españoles que, siendo autónomos ficticios, asalariados o desempleados, han perdido algo más valioso que su estatus: su capacidad de maniobra, su determinación. Son presa fácil para esos políticos que pescan en la apatía, comprando votos con supuestas ayudas. Pero, por más que lo pregonen, la mejora del nivel de vida no vendrá de la subvención, los beneficios sociales o los planes de emergencia; los costes de estas regalías serán repercutidos en los ciudadanos incrementando cotizaciones, impuestos, incluso multas de tráfico y otras sanciones. Los gobernantes siempre encuentran una argucia para quitarnos 20 con la excusa de que van a darnos 10.

A pesar del abrumador consenso oficial, muchos preferirían no vivir de esa particular “caridad” de los políticos. Desearían una Administración que les facilitara sus actividades, no esta burocracia que pone innumerables zancadillas. No quieren discursos grandilocuentes, sino reformas eficaces. Desgraciadamente, los líderes políticos no hablan su lenguaje. Muy al contrario, emplean una jerigonza a ratos leguleya; a ratos, populachera; y a ratos, grandilocuente, una niebla discursiva con la que dar gato por liebre. Desde su torre de marfil, completamente alejados de las vicisitudes de Mauricio y de muchos otros como él, no mueven un dedo para allanarles el camino. Al contrario, establecen todo tipo de obstáculos y trabas administrativas a la actividad económica y a la creación de empleo para después exclamar con hipocresía: “tranquilos, nosotros rescataremos a las personas”. Ignoran que los ciudadanos se rescatarían a sí mismos... si ellos no se lo impidieran.
Los políticos y Mr. Hyde

Sufrimos una clase política de pésima calidad, no sólo capaz de utilizar los resortes del Estado en pos del medro personal; también de proferir las mayores necedades. Pueden subirse al púlpito y prometer el paraíso en la tierra, para después, llevados por su afán de notoriedad, quedar como tarugos equivocando el título de un conocido libro de Kant. O, incluso, recomendar leer a tan ilustre filósofo y, a reglón seguido, admitir que ellos nunca lo han leído… o que no lo recuerdan. No importa que afirmen que Antonio Machado nació en Soria, en vez de en Sevilla, o que no tengan ni la menor idea de nuestra historia reciente y desconozcan que no fue su partido, sino el adversario, el que legalizó el divorcio. Nuestros políticos pueden levitar sobre los escombros de la inteligencia y afirmar que “a veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión”, tal cual. La pregunta es: ¿nacieron así o, por el contrario, el poder los transformó, sacando ese Mr. Hyde que todos llevamos dentro?

Lord Acton señaló que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Seguramente tuviera razón... pero sólo en parte. Investigaciones recientes explican que el poder envilece a unas personas, pero no a otras. Concretamente, pervierte a los que carecen de ética y muestran predisposición a la depravación. Pero no a quienes poseen principios, conocimiento y espíritu crítico. Para los primeros, la política es una fuente de privilegios; para los segundos, una grave responsabilidad.

En su artículo, The destructive nature of power without status, los psicólogos norteamericanos J. Fast, N. Halevy y A. Galinsky, concluyen que el poder posee una naturaleza destructiva cuando es ejercido por sujetos sin categoría personal suficiente. A estos individuos, el cargo se les sube a la cabeza, tienden a abusar de sus inferiores, a aferrarse a una doble moral, a ser extremadamente estrictos con sus subordinados pero muy laxos con su propia conducta. Por su parte, Katherine De Celles y sus colaboradores señalan en su artículo, Does power corrupt or enable?, que el poder hace todavía más malvados, egoístas e interesados a aquellos que ya carecían de reglas morales, sentido de la justicia o generosidad. Pero puede potenciar las cualidades de los que poseen estos valores.

El problema era ya conocido en la Roma clásica, donde descubrieron que la jerarquía tiene dos componentes distintos, uno formal, la potestas y otro informal, la auctoritas. La potestas, el poder institucionalizado, es la capacidad de controlar, de asignar recompensas y castigos, de dictar normas y hacerlas cumplir. La auctoritas, por el contrario, proviene de la capacidad moral e intelectual, del carisma y el prestigio, de todas aquellas cualidades que generan respeto y admiración en los demás, un vínculo afectivo entre el individuo destacado y su comunidad. La gente obedece la potestas por temor al castigo, pero acata la auctoritas por convicción. Ésta última proporciona el verdadero liderazgo.

Si el sano ejercicio del poder requiere una equilibrada combinación de potestas y auctoritas, cabe deducir que el drama de la España actual estriba en que se han apropiado del poder sujetos que carecen de cualidades y valores y, por tanto, de auctoritas, del respeto y la admiración de la ciudadanía. Esta anomalía, junto con la ausencia de adecuados controles sobre el poder, se traduce en decisiones políticas nefastas, muy alejadas del interés general.
La selección perversa

Pero ¿por qué sólo llegan los peores a la política, esos que son corrompidos rápidamente por el poder? La clave, uno de nuestros graves problemas, se encuentra en el proceso de selección de los gobernantes. Los partidos se caracterizan por la falta de transparencia, la ausencia de democracia interna y el desprecio a las normas. Sus criterios de selección y promoción no son la excelencia, el mérito o la cualificación profesional. Mucho menos la honradez o los principios. Son, más bien, las afinidades personales, la carencia de espíritu crítico, la conducta oportunista y conspiradora, la disposición a guardar silencio ante el abuso y, sobre todo, la inclinación al peloteo. Las personas honradas, idealistas, preparadas, con altura de miras, suelen rehuir esos ambientes dominados por la corruptela, la pobreza intelectual y la indignidad.

La gestión de lo público ha atraído mayoritariamente a sujetos que no viven para la política sino de la política, individuos que tienen en los cargos públicos su mejor opción profesional, cuando no la única. Difícilmente compartirán intereses, valores y visión con los electores a los que, teóricamente, representan. Su inclinación por promover políticas absurdas o contraproducentes se debe en parte a ignorancia y desconocimiento, sí, pero sobre todo a su egoísmo, a una fuerte inclinación a adoptar cualquier medida que, por irresponsable que sea, asegure su permanencia en el poder.

Si el voto permitiera a los ciudadanos elegir a los candidatos más capaces y honrados, se compensaría en buena medida la perversa selección que realizan los partidos. Pero las listas impiden discriminar entre candidatos individuales. Es necesario, pues, reformar el sistema electoral, establecer distritos uninominales, circunscripciones pequeñas con diputado único, que obliguen a cada candidato a someterse individualmente al control de los votantes. Expuesto personalmente al escrutinio público, los actos del candidato, sus valores, su trayectoria vital, su valía personal y su competencia profesional, en una palabra, su auctoritas, serían la clave para la elección.

El drama de la España actual, también las dificultades para formar un gobierno, tiene su origen en la falta de auténtico liderazgo. Escasea la generosidad, la sabiduría, la visión elevada, la voluntad de servir, los principios, el fair play. A pesar de que unos y otros se acusen de actuar con criterios únicamente demoscópicos, lo cierto es que todos, sean veteranos o recién llegados, tienen como único objetivo acceder al sillón o mantenerlo. Los políticos españoles no lideran; se orientan, cual veleta, a favor del viento. Por eso, lejos de reformar lo que no funciona, abundan con singular contumacia en el error.

Esto es un circo
OKDIARIO   16 Abril 2016

Hablar de los políticos independentistas de Cataluña es hablar, de algún modo, del vodevil. Aquellas piezas teatrales del siglo XVIII cuyos argumentos se disparataban hasta el infinito y más allá. Las maniobras de los secesionistas son un quiero y no puedo que siempre chocan contra la única realidad vigente e inviolable que rige el día a día en España: la Constitución. Un documento que los principales partidos han de defender de manera denodada ante la deriva nacionalista que intentan imponer más allá del Ebro a golpe de disloque. El último, protagonizado, como no, por el propio presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Al tiempo que pide más dinero al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para paliar la crisis que vive la comunidad autónoma catalana y, como consecuencia, dispara su déficit, trata de montar un gabinete de Asuntos Exteriores en la sombra. Una manera de persistir en la fútil dinámica iniciada por el autodenominado conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva. Este político nacido en Madrid ha hecho del ridículo su constante al presentarse ante distintos políticos internacionales como titular de esa cartera. Si esta iniciativa no fuera por sí sola un homenaje ciclópeo al más absoluto de los absurdos, tanto DIL —antiguo CDC— como ERC luchan por el control de la misma y la consideran clave para obtener la independencia.

Un dislate de dimensiones cósmicas que hace del día a día político de Cataluña algo más cercano a un frenopático que a la lógica congruente que debería articular una gestión rigurosa y seria. Lamentablemente para los ciudadanos catalanes, no es de extrañar que las entidades financieras no quieran amparar sus demandas económicas. Las cuentas son raquíticas debido a la deficiente gestión de los sucesivos gobiernos independentistas.

No obstante, lejos de intentar reconducir la situación, entre la dirigencia del ‘procés’ no se atisba indicio alguno de cordura. Prueba de ello es el Consejo Asesor para la Transición Nacional, un organismo de asesoramiento donde habitan ínclitos como el expresidente Artur Mas —heredero político del clan delictivo de los Pujol— y la periodista Pilar Rahola. Esos son los mimbres con los que pretenden crear la ‘patria catalana’. Esta pléyade de pensadores no han pasado de concatenar ridículo tras ridículo en su intento por erigir la ‘República de Cataluña’. Una entelequia que, además, choca contra la voluntad de la Unión Europea, contraria a permitir movimientos rupturistas en su propio territorio.

Así se escribía la Historia
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 16 Abril 2016

En junio de 2009 Leire Pajín, entonces Secretaria de Organización del PSOE, transmutó en lideresa visionaria y nos anunció que se iba a producir un hecho cósmico que iba a afectar a todos los habitantes de la Tierra. “Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos presidencias progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EEUU y Zapatero presidiendo la UE”, dijo la política con la carrera más meteórica de su partido, ascendida poco después a Ministra de Sanidad y condecorada en la Navidad de 2011 con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III por el Gobierno de Rajoy. En el desayuno informativo que le valió su nombramiento como ministra, Pajín se explayó sin fronteras, asegurando que José Luis Rodríguez Zapatero era tan influyente como para poder cambiar el rumbo de la crisis global.

Memoria histriónica
Las declaraciones de Leire Pajín fueron, durante largos meses, objeto de mofa y befa por parte de la prensa española. Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos acabó confirmando en parte los augurios de la pitonisa Pajín. Efectivamente, Zapatero tuvo una poderosa influencia sobre la economía mundial. El producto interior bruto de España es, aproximadamente, un billón de euros. Un 10% de ese PIB –100.000 millones de euros– costó el rescate que precisó nuestro país, en parte por el negacionismo de Zapatero (“España está totalmente a salvo de la crisis financiera”). El temor a que una intervención frontal desencadenara la caída de Italia convirtió el rescate español en una película a cámara lenta cuya acción se ralentizó para evitar el pánico. No obstante, la prensa internacional catalogó durante aquellos años a España como el problema número uno de Europa.

El fenómeno Trump
Estados Unidos, ahora en pleno proceso electoral, es el gran inversor mundial en Europa, pese a que los empresarios estadounidenses más astutos llevan años metiendo dólares en China. Conforme se desarrolla la campaña presidencial en Estados Unidos, resulta evidente que la mera existencia de un candidato a la Casa Blanca como Donald Trump solo es posible debido al debilitamiento de la economía americana, gravemente afectada por la crisis europea, a su vez determinada por la desidia con que el entonces presidente Zapatero desdeñó la crisis española. Por tanto, como anunció Pajín, Zapatero es hoy un ente cósmico que afecta a todos los habitantes del planeta Tierra. ¿Y en qué anda ahora metido el expresidente socialista, tras haber publicado un libro sobre economía –El dilema (Planeta, 2013)– que lejos de ensayar la contrición, ensancha el autobombo? Pues bien, esta semana ha anunciado en la Universidad de Córdoba su intención de proponer a la ONU la creación de un Consejo de Religiones por la Paz, que agrupe a los monoteísmos más importantes del mundo. Convencido –como buen socialista– de que la politización es la receta mágica para solucionar todos los males de la tierra, Zapatero no parece vislumbrar hasta qué punto la religión organizada permite la manipulación de voluntades, como nos demuestra a diario el trágico devenir del fundamentalismo islámico.

La panacea de la politización
El hombre que nos explicó que “en política no hay ideas lógicas”, cree que seguir politizando la religión es la solución para el grave conflicto religioso mundial. No en vano su partido, el PSOE, siempre ha utilizado la politización como panacea. Durante los 14 años de Felipe González se creó la intocable estructura nacional, cuyos cimientos ya contenían los problemas orgánicos que arrastramos hoy. El PSOE de González nos trajo la muerte de Montesquieu, la homologación del nacionalismo, la mal llamada política antiterrorista –“Pude haber volado a toda la cúpula de ETA y no lo hice”– y los tétricos sucesos del GAL; la economía estatal, el partidismo institucionalizado y la sobredimensión pública; el cateto antiamericanismo progre; el compadreo con las dictaduras ad hoc; la cultura del fraude y la subvención; la bunkerización educativa y el marketing del folclorismo almodovariano. Es decir, nos blindó la democracia bananera Made in Spain que ha llegado al siglo XXI casi incólume. ¿Esto se sabe fuera de España? No. Porque el PSOE lleva 40 años controlando y manipulando los resortes del poder. La democracia española la han versionado durante décadas los amanuenses y curiales socialistas. Así se escribía la Historia. Hasta hoy.

180 millones de estupidez
La Verdad Ofende www.latribunadelpaisvasco.com 16 Abril 2016

El que les narro es quizás el peor y más abyecto de los casos de corrupción que se pueden dar en un sistema político y, sin embargo, ocurrirá muy pronto, pasando desapercibido por el común de los españoles, anestesiados por el hastío de ver día sí y día también continuos escándalos de robos, corruptelas, saqueos y prevaricación con los bienes públicos que la clase política toma por suyos, pero te exige que pagues tú.

Me refiero al coste de las casi ya seguras nuevas elecciones a Cortes. 180 millones es el hachazo aproximado que de nuevo los españoles veremos cómo abren las carnes de nuestros exhaustos bolsillos ya vacíos hasta de ilusiones, esquilmando sin pudor nuestros inexistentes ahorros, para volver a subirse a esa insoportable e impúdica fiesta electoral de la mentira y la demagogia paseadas desde el coche oficial, o impresas en basura electoral de pasquines y banderolas ensuciando nuestras ciudades.

De nuevo, cientos de falsas mentiras, programas irrealizables, insultos al sentido común, mítines confeccionados y llenados a base de pagar autobuses y bocatas a jubilados, frases hechas huecas, fotos vanidosas, debates vacíos, programas de televisión redundantes, anuncios infumables y eslóganes chirriantes que hartarán al más paciente.

Es una industria, quizás la más cara, insana e improductiva de toda la serie de despilfarros inacabables en que el régimen de las comunidades autónomas nos mantiene. Una industria que bebe insaciable de nuestros impuestos y del eterno y creciente déficit público, dejando esquilmada y exhausta a la nación española.

La solución es tan evidente como fácil, pero requiere de un político con bemoles, íntegro, patriota y ciudadano, vamos, un imposible. Partidos, sindicatos y federaciones empresariales pasan desde el primer minuto a ser adultos y mantenerse por ello a base de las cuotas de sus afiliados. De paso, los diputados, concejales y senadores no cobran sueldo alguno hasta no estar constituidos los gobiernos de sus instituciones, locales, autonómicas o nacionales, es decir, a día de hoy, no habrían cobrado un solo euro. Sus sueldos se equilibran con los de la empresa privada, y sus jubilaciones, dietas y prebendas a las de un ciudadano de a pie. Si te pillan corrompiendo, pierdes tu pensión, y si el roto producido es mayúsculo, habrás de perder hasta el pasaporte o la nacionalidad, ganándote el destierro.

El ahorro económico no sería lo más importante de acometerse semejante proeza. El que me interesa a mí y a todos los demás es el ahorro moral y la inyección de credibilidad que recibiría nuestra democracia, nuestro sistema político y nuestra aún joven e imperfecta democracia, el periodo de más prosperidad y paz conocido en España tras la muerte del general.

Sí, lo sé, soy un soñador, un utópico, un iluso y quijotesco espectro de un sueño de castellano viejo, que insiste en creer en nuestra rica y asaeteada nación. Seguiremos anclados entre Sancho Panzas oportunistas, lazarillos buscavidas, Godoys mantenidos, Mendizábales de turno, o guardias de corps mamporreros amortizando nuestra estupidez. De ilusión también se vive. Por eso, permítanme que alce la voz y afirme: "Que se paguen la fiesta ellos, redios!

"El principal límite de las decisiones políticas está en el uso de personas como medios (Kant) y la violación de sus derechos (Hegel)"

La deuda pública española aumenta a un ritmo de casi 10.000 millones al mes
Lorenzo Ramírez okdiario  16 Abril 2016

La deuda de las familias vuelve a niveles de hace diez años
Más de la mitad de la deuda pública está en manos extranjeras
Cada niño que nace en España debe 32.000 euros

El déficit de las cuentas públicas españolas está aumentando la deuda a un ritmo de casi 10.000 millones al mes. El pasivo oficial de las Administraciones roza ya los 1,1 billones de euros.

España camina inexorablemente hacia un nivel de deuda insostenible que acabará pasando factura a la actividad económica cuando el Banco Central Europeo (BCE) retire los estímulos y normalice su política monetaria.

Según los últimos datos del Banco de España, el elevado déficit de las cuentas públicas (las Administraciones públicas españolas gastaron el pasado año 50.000 millones de euros más de lo que ingresaron) provoca que la deuda crezca a un ritmo de casi 10.000 millones al mes y el pasivo oficial del sector público roza ya los 1,1 billones, más del 100% del PIB.

El pasivo oficial del sector público roza ya los 1,1 billones, más del 100% del PIB

En concreto, las cifras correspondientes a febrero (ultimo mes del que hay registros oficiales) revelan que la deuda pública creció en 9.732 millones de euros, lo que supone un aumento interanual del 3,4%.

Desde el inicio de la crisis, el pasivo de las Administraciones se ha triplicado, ya que los sucesivos Gobiernos no han reducido el gasto en consonancia con el desplome de ingresos, ni tampoco han puesto las medidas necesarias para que las comunidades autónomas hayan ajustado su déficit público.

Mientras el sector público ha disparado su endeudamiento, las familias y las empresas han realizado un desapalancamiento nunca visto en la historia de España. De hecho, los hogares y las compañías han reducido su deuda en 270.000 millones de euros en los últimos tres años, volviendo a los niveles de hace una década.

Según los datos del departamento del Tesoro, más de la mitad de la deuda española está en manos extranjeras, en concreto el 53,5% del total del pasivo en circulación según la normativa europea de protocolo de déficit excesivo. La deuda oficial supera el 100% del PIB, aunque la real se dispara hasta el 150%. Cada niño que nace en España debe 32.000 euros.

El islam se españoliza
Carlos PenedoEstrella Digital 16 Abril 2016

La primera nacionalidad de los 1,8 millones de musulmanes residentes en España es... la española, gran novedad, principal conclusión de este columnista a partir de los datos contenidos en el último "Estudio demográfico de la población musulmana"elaborado anualmente por la Unión de Comunidades Islámicas de España -UCIDE- explotando el padrón municipal de habitantes del INE y otras fuentes como los ministerios de Justicia, Interior y Educación.

En los últimos días han sido publicados no pocos artículos sobre el islam en España a raíz de la difusión de este informe, y prácticamente ningún medio ha titulado por ahí ni se ha resistido a mezclar o combinar el número de musulmanes con el terrorismo yihadista, operaciones policiales, detenidos y en el mejor de los casos alguna declaración de responsables religiosos desligando el Corán de la dinamita.

Poca fe por parte de periodistas y medios en la demografía. Con voz campanuda o aflautada, la fuerza del dato es incontestable, hace innecesario acudir a otras fuentes y abre la vía para declaraciones rotundas, por ejemplo que el Islam ha dejado de ser una religión extranjera en España, que la ciudadanía española mayoritaria de los musulmanes les va a ir llevando a reclamar con mayor firmeza sus derechos -ya se está viendo-, incluso su potencial interés electoral, que debería despertar el interés de los partidos políticos por las preocupaciones del colectivo.

Al finalizar el año 2015 la UCIDE contabiliza 779.080 musulmanes españoles (41% del total), con su DNI, pasaporte, derecho al voto en todo tipo de elecciones los que cumplan con la edad y los mismos deberes que el resto de sus compatriotas católicos, protestantes e incluso españoles ateos.

Los musulmanes españoles han adelantado en número en 2015 a la que ha sido históricamente primera nacionalidad del islam en España, Marruecos, con 749.274 personas (40%), que residen principalmente en Cataluña, Andalucía, Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana.

Tercera nacionalidad de los musulmanes hispanos: Pakistán, 77.478 residentes en su mayor parte en Cataluña; siguen en la clasificación argelinos, senegaleses y nigerianos.

La novedad estadística tiene una explicación, lejos de una estampida de gente hacia las mezquitas (se suele utilizar ese término para humanos que consideramos inferiores), explicación que no es otra que la progresiva adquisición de la nacionalidad de miles de inmigrantes por el hecho natural de cumplir una serie de años de residencia y trabajo en España, fenómeno que se produce con marroquíes, latinoamericanos y todos en general, el calendario pasa también para ellos; y la explicación también apunta a los niños.

El informe mencionado detalla que los 779.000 musulmanes españoles son la suma de unos 70.000 ceutíes y melillenses de esa confesión; 22.800 que denomina naturales, que son los que podríamos llamar conversos, aunque el término no es muy fiable pues parece que han abandonado a alguien; 251.500 son nacionalizados, en su mayor parte se entiende que marroquíes de origen; y 433.000 descendientes de todos los anteriores, que es el cambio revolucionario (en el sentido de histórico, no de demolición del sistema), niños y jóvenes en su mayoría hijos de inmigrantes que han nacido en España, están escolarizados -un cuarto de millón-, hablan perfectamente el español como lengua propia, además se defenderán con bastante competencia en árabe dialectal y en francés y están aprendiendo inglés al mismo ritmo acelerado que los infantes de otras confesiones.

Parte de esas nuevas generaciones ya ha empezado a trabajar, tienen la presencia yactivismo femenino del conjunto de la población española, viven la religión de forma abierta y muy diferente a sus padres.

Desde un punto de vista no religioso o partidario de una exquisita equidistancia del Estado con las confesiones religiosas, la españolización del islam en España podría tener como consecuencia que los musulmanes reclamaran presencia política, social y la asistencia religiosa en colegios, institutos, hospitales, Fuerzas Armadas, ya recogido en la legislación e incumplido, al menos al nivel de la religión católica.

Con la nocturnidad religiosa de Adolfo Suárez con el PCE, el Gobierno en funciones de Rajoy ha aprovechado la pasada Semana Santa para dar el visto bueno a contenidos y programa de la religión islámica como asignatura de la enseñanza pública, decisión que puede marcar tendencia, al menos para superar la cifra de los actuales 48 profesores de islam en centros educativos de todo el país, frente a 15.000 de catolicismo.

Siguiendo este camino hasta podríamos llegar a ver en breve a la Legión o a la Brigada Paracaidista (más exactamente, encuadradas en la División "Castillejos", las Brigadas Orgánicas Polivalentes de Infantería ligera "Rey Alfonso XIII" II de La Legión de Almería; y "Almogávares" VI de Paracaidistas de Ajalvir) participando -de forma voluntaria y sin armas- en algunas de sus principales festividades como el Ramadán o la Fiesta del Sacrifico (de un cordero), como hoy hacen con entusiasmo en la procesiones católicas desde Málaga a Finisterre.

Cabe también una evolución de los acontecimientos distinta: en vista de la dificultad creciente para que el ámbito público refleje y responda a las necesidades de las muy diversas confesiones, la pluralidad religiosa de los españoles podría remar a favor de la laicidad del Estado, desde el absoluto respeto a la confesión religiosa de cada ciudadano, libre de practicar y financiar con sus aportaciones individuales lo que considere oportuno para su equilibrio espiritual.

Arabia Saudí y la penetración del wahabismo en Bosnia
Ricardo Ruiz de la Serna Libertad Digital 16 Abril 2016

El 1 de marzo de 1992 Nikola Gardovic, serbio de Bosnia-Herzegovina, celebraba en Sarajevo la boda de su hija. La comitiva nupcial recorría el centro de la ciudad. Los relatos son contradictorios con lo que ocurrió a continuación Algunos invitados, según se dice, desplegaron banderas serbias. Otras versiones afirman que fue un tiroteo a sangre fría al paso de los coches por Bašcaršija –pronúnciese "bascharshiya"–, el antiguo bazar de la capital bosnia. El caso fue que al señor Gardovic lo mataron. Fue la chispa que incendió el polvorín de la guerra de Bosnia, cuyos antecedentes se remontan a finales de los 80.

Desde octubre de 1991 algunos musulmanes de Bosnia venían abogando por la ruptura con Yugoslavia y la proclamación de la independencia. Al frente estaba Alija Izetbegovic, que ya en 1970 había publicado su Declaración Islámica, que planteaba la implantación de la sharia en toda Bosnia-Herzegovina. A la declaración de soberanía en octubre de 1991 le siguió un referéndum entre el 29 de febrero y el 1 de marzo de 1992, el día que mataron a Gardovic. Los musulmanes de Bosnia participaron en el referéndum. Los serbios de Bosnia lo boicotearon. Los croatas de Bosnia miraban más hacia la recién proclamada independencia de Croacia (25 de junio de 1991). La guerra civil se aproximaba.

El 3 de marzo de 1992 Bosnia proclamó su independencia, aclamada por los musulmanes y los croatas. Los serbios decidieron combatir. El 3 de marzo comenzaron las primeras escaramuzas por toda Bosnia.

Sin embargo, el comienzo de la guerra fue adverso para los musulmanes y los croatas. Los serbios llevaron la iniciativa militar y proclamaron en agosto de 1992 la Republika Srpska (léase"Republica Serpska"). Sarajevo estaba bajo asedio. Izetbegovic decidió pedir auxilio al mundo islámico. Desde Pakistán hasta Argelia, muyahidines de todas partes se unieron a las filas bosnias respondiendo al llamamiento a la yihad. Pocos creyeron a los serbios cuando informaron de la presencia de yihadistas entre las filas de los musulmanes.

De todas formas, los primeros en llegar no fueron los barbudos sino los príncipes y los donantes privados. Llegaban fondos de muchos lugares; por ejemplo, de Turquía, de Irán y, por supuesto, de Arabia Saudita.

En 1993, el entonces príncipe Salman ben Abdulaziz, alcalde de Riad e hijo de Abdulaziz ben Saud, fundador de Arabia Saudí, creó el Alto Comité Saudí para el Auxilio de Bosnia y Herzegovina (SHCR, por sus siglas en inglés). La actividad del SHCR nos brinda una ocasión de estudiar cómo fue el desembarco de los wahabíes en los Balcanes. A propósito, hoy Salman ben Abdulaziz es rey de Arabia Saudita.

Los muyahidines ya habían empezado a llegar al país en 1992, utilizando identificaciones de trabajadores de organizaciones humanitarias. Una vez cruzadas las fronteras, se unían a las filas de los musulmanes bosnios. A lo largo de los años, el comité costeó ayudas económicas para familias musulmanes pobres, así como la construcción de mezquitas, centros de estudio, bibliotecas, restaurantes halal y pabellones deportivos. Los fondos recaudados ascendieron a unos 600 millones de dólares entre 1993 y 2001.

El embargo de armas a Bosnia-Herzegovina prohibía que esos fondos se empleasen para comprar armamento. Teóricamente, se trataba de dinero empleado para ayuda humanitaria durante el conflicto y en la posguerra.

Sin embargo, acontecimientos del año 2002 revelaron algunos indicios inquietantes. En febrero, tropas de mantenimiento de la paz irrumpieron en las oficinas del comité en Sarajevo en una operación registro. En los discos duros de los ordenadores, según contó el Boston Globe, se encontraron fotografías del World Trade Center antes y después de su destrucción el 11 de septiembre de 2001, así como información sobre cómo falsificar acreditaciones del Departamento de Estado de los EEUU y cómo producir pesticidas. Matthew Levitt añadió, en las páginas de la Harvard International Review, que también había fotografías de las embajadas de los Estados Unidos en Kenia y Tanzania, así como del ataque contra el USS Cole. Se trataba de algunos de los atentados más graves anteriores al 11-S. Según Foreign Policy, un desertor de Al Qaeda declaró ante abogados de víctimas de los atentados del 11 de Septiembre que el SHCR brindó un apoyo esencial a Al Qaeda en Bosnia. Sin embargo, la acción ejercida por las víctimas contra el comité fue desestimada en septiembre de 2015. Un juez federal consideró que la ONGse beneficiaba de la inmunidad del Estado saudí. Además, los defensores del SCHR alegan que se trata solo de rumores y de cuestiones circunstanciales.

Hasta el momento no ha habido ninguna condena a Arabia Saudita como Estado ni a ninguno de los miembros de la directiva del comité. Uno de los sindicatos aseguradores que operan en el Lloyd’s of London, el mayor mercado de seguros del mundo, demandó al SHCR acusándolo de patrocinar la llegada de centenares de yihadistas a la región para unirse a las filas de los musulmanes bosnios. Muchos eran saudíes. La aseguradora también acusó a la ONG de haber transportado a yihadistas en sus vehículos de forma que pudieran pasar los controles de seguridad de las fuerzas internacionales desplegadas en Bosnia. Terminada la guerra, las organizaciones de caridad, entre ellas el SHCR, dieron trabajo a miembros de Al Qaeda para que pudieran quedarse en Bosnia. La demanda era de agosto de 2011 y reclamaba 215 millones de dólares, que la aseguradora tuvo que pagar en reclamaciones. El 19 de septiembre del mismo año la demandante desistió del procedimiento, que terminó sin sentencia.

La creciente influencia wahabí en los Balcanes se explica por el apoyo que Arabia Saudita, entre otros Estados, ha venido prestando a los musulmanes de Bosnia desde 1992. La ayuda social, humanitaria y educativa se ha traducido en una creciente influencia wahabí en todos los niveles de la vida islámica en Bosnia. Según un informe del Richardson Institute, los wahabíes en Bosnia son unos 3.000 en una comunidad de 1.400.000 musulmanes. Sin embargo, han ido desplazando en influencia política al islam tradicional de Bosnia.

El ataque a la embajada de los Estados Unidos el 28 de octubre de 2011 es solo un indicador de la presencia yihadista en el territorio. Melvid Jasarevic, provisto de granadas y un arma automática, abrió fuego contra la embajada. El atacante era un antiguo residente de Gornja Maoca, un pueblo donde viven unas 50 familias wahabíes en un régimen de estricta ley islámica. Se cifran en unos 500 los yihadistas procedentes de Bosnia que se han unido al Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS) o al Frente al Nusra.

Casi 25 años después de las llegadas de los wahabíes a Bosnia, su influencia ha crecido y las pretendidas organizaciones de caridad han servido, de hecho, para alimentar las corrientes más radicales del islam en el país. El caso del Alto Comité Saudí para el Auxilio de Bosnia y Herzegovina brinda un ejemplo de ONG cuya actividad humanitaria dio alas al wahabismo en una región que no lo conocía. A veces, la caridad sirve para la agenda política de algunos Estados.

© Revista El Medio

Un caso único en la prensa española
La revista de pensamiento Razón Española camino de su número 200… ¡y sin subvenciones!
Fernando José Vaquero Oroquieta www.latribunadelpaisvasco.com 16 Abril 2016

Uno de los dogmas incuestionables, que no irrebatibles, de lo “políticamente correcto”, afirma que el ejercicio de la razón es “progresista”, ya se mire desde una perspectiva, marxista, post-marxista, radical-progresista, ultrafeminista, etc. De ello se deriva –tanto a nivel académico, como de vulgata mediática y cultural mayoritarias- la percepción generalizada de que hoy sería imposible un pensamiento “de derechas”.

Sin entrar en el debate que en diversos planos suscita la pertinencia –y sus numerosas quiebras- de esa dicotomía ya clásica de derecha/izquierda, bien puede afirmarse que buena parte de los presupuestos en que se apoya el mundo posmoderno, en sus dimensiones más humanas (progreso científico y material, solidaridad y justicia distributiva, respeto a la vida, derechos humanos, ejercicio responsable de la libertad, búsqueda del bienestar…), son incomprensibles sin el impulso, aliento e instrumentos generados por diversas escuelas y autores “de derechas”.

Por otra parte, un simple, modesto y actual hecho material que desmiente tal mito, igualmente de enorme carga simbólica, es la circunstancia de que ya se esté distribuyendo, entre suscriptores, bibliotecas, etc., el número 196, correspondiente a los meses de marzo-abril 2016, de la revista de pensamiento Razón Española.

Nacida en 1983 de la mano de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, uno de los intelectuales españoles más sólidos del siglo XX como impulsor de la doctrina razonalista en la filosofía política, se mantiene como una de las empresas intelectuales más interesantes y persistentes en el escenario del pensamiento en lengua española.

Pero, ¿qué es el razonalismo? Para el abogado radicado en Sevilla Juan Luis Ferrari, en su artículo Las revistas herederas de Acción Española (I), «el razonalismo no es un racionalismo. Mientras el racionalismo se contrapone a fideísmo y empirismo, el razonalismo rechaza el patetismo y el voluntarismo; se trata de la razón frente “a la pasión y a la arbitrariedad”. El razonalismo, a diferencia del racionalismo, arranca del hecho de la existencia de “dosis inmensas de irracionalidad en el comportamiento humano”; pero que, al mismo tiempo, ha de ser la razón la que debe “dominar a las pasiones y a la veleidad"» (II)

Este autor, en su intento de determinación de la naturaleza del proyecto intelectual de Razón Española, escribe que «Se ha pretendido situar la continuidad de Acción Española en la revista de Fernández de la Mora, pero probablemente resulta equivocada tal pretensión, además de sinceramente desmentida por el concernido. Es cierto que Fernández de la Mora quiso desarrollar un proyecto de modernización selectiva del ideario conservador. Pero Vegas, en su tiempo, sólo quiso adaptar metodológica y no doctrinalmente el pensamiento tradicional y aun tradicionalista. A diferencia de lo pretendido por los colaboradores de Verbo, que desde luego sí pueden situarse en esa continuidad, con todos los límites que se quiera, Fernández de la Mora estimaba que ya no podía defenderse in toto el antiguo proyecto de Acción Española: porque tras el Concilio Vaticano II la confesionalidad del Estado ya no era sostenible; y lo mismo ocurría con el monarquismo tradicional, porque la propia dinastía había renunciado a ese modelo político y aceptado el liberalismo constitucional. Lo que todavía resultaba actual en el legado de la revista dirigida por Maeztu era la interpretación menendezpelayana del pasado nacional y la representación corporativa». De este modo, al entender de Ferrari, «Fernández de la Mora fue el único intelectual de la derecha española capaz de reflexionar sobre los fundamentos teóricos y epistemológicos de un nuevo conservadurismo. Se sintió seducido –como antes lo estuvo y no dejó de estarlo por Ortega y Gasset– por el desarrollo teórico del neoliberalismo económico y político de Milton Friedman y Friedrich von Hayek, que se había convertido en la auténtica alternativa al socialismo y a la democracia (…)».

La editora de Razón Española es la Fundación Balmes, que estableciera años antes Federico Silva Muñoz, siendo su finalidad «contribuir -en palabras de Gonzalo Fernández de la Mora- al desarrollo de una concepción del mundo: el humanismo, que es la sustancia racional de la filosofía cristiana». Así, su objetivo no sería «pragmático, sino teórico; no es inmediato, sino mediato; no es político, sino dialéctico». La dirigió hasta su muerte, acaecida el 10 de febrero de 2002. Si aquella circunstancia presagiaba, para algunos, la pronta desaparición de la revista, la realidad ha desmentido tal evento; alcanzando con el que comentamos, su número 196; toda una proeza intelectual y material, y más en unos tiempos de desprecio del pensamiento libre y del ejercicio humano de la razón desde las factorías de lo “políticamente correcto”.

Dirigida en la actualidad por su hijo, Gonzalo Fernández de la Mora y Varela, tamaña trayectoria constituye, en tales circunstancias, un consolidado proyecto intelectual que merece su difusión y reconocimiento.

Con las mismas características materiales que la vieron nacer –una presentación digna y sobria-, el nuevo número mantiene la estructura habitual que alumbrara su primer número.

Así, la “Carta del Editor” presenta y pone en valor los contenidos del presente número.

Le siguen unos breves artículos, publicados en su día, de Gonzalo Fernández de la Mora: “Teoría de la danza”, “Otra ciencia nueva, la cibernética”, y un extraordinario “El problema de la España problemática”; todos ellos rescatados del ABC a lo largo de 1949.

El mayor volumen de su contenido lo ocupan dos “Estudios”: el elaborado por el que fuera europarlamentario europeo por UPyD Fernando Maura titulado “Maura y el nacionalismo: Cataluña” y “La naturaleza anticomunista de la guerra civil. Los demócratas liberales insurrectos de 1936”, escrito por Álvaro Rodríguez Núñez.

El apartado “Notas” recoge 9 textos del máximo interés y actualidad: “España no puede olvidar a Ugarte del Pino”, de Juan Velarde Fuertes”; “La invención del centro”, de Aquilino Duque; “Marruecos como nuevo modelo económico”, de Juan Sánchez Galera; “Unamuno: religioso y político”, de Francisco Sevilla Benito; “Las élites globales y la inmigración”, de Eduardo Arroyo; “El hueco de España”, de Manuel Antonio Orodea; “Hablan de 30.000 desaparecidos y saben que es falso”, por Ceferino Reato; “Los sucesos de Vitoria: un error, un pecado y muchas mentiras”, de Pascual Tamburri; y “En defensa de José Utrera Molina”, por Jaime Alonso.

La sintética y esclarecedora sección “Crónica”, de análisis político actual, corre a cargo de Juan Ignacio Peñalba.

Por último, la sección “Libros” recoge diversas reseñas de relevantes novedades bibliográficas, nacionales y extranjeras, también en idioma alemán, a cargo de los críticos Pascual Tamburri, Carmelo López-Arias, Pedro Fernández Barbadillo, Cristina Negro Konrad, José Luis Orella Martínez Manuel Antonio Orodea y Alfredo Crespo Alcázar.

Una revista y un número que merece un espacio privilegiado en cualquier biblioteca –pública o privada- que se precie. No en vano, otras 25.000 páginas ya publicadas, avalan esta aventura intelectual.

(I) Revista de Historia Aportes, Nº 88, 2015
(II) “Razonalismo y racionalismo”, Razón Española, nº 20, 1986, p. 258-259.

El gasto per cápita que destinan las CCAA a servicios básicos se mantiene en niveles de 2008, de modo que no ha caído durante la crisis.Ç

Libertad Digital 16 Abril 2016

Los datos demuestran que el problema del déficit en España no se debe al desplome de la recaudación fiscal, sino al mantenimiento de una estructura estatal sobredimensionada, ya que el gasto público permanece en niveles propios de burbuja.

En concreto, según Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), mientras que los ingresos autonómicos se sitúan 2,3 puntos por debajo del nivel registrado en 2003, los gastos se mantienen 10 puntos por encima, de modo que más del 80% del déficit regional registrado durante este período se debe al incremento que experimentó el gasto durante los años del irreal boom económico.

Los ingresos de las CCAA han retrocedido a niveles de 2002, previo a los peores años de la burbuja, pero el gasto, sin embargo, es muy similar al observado en 2007, justo antes de estallar la crisis, desmontando, una vez más, el mito de la austeridad pública en España.

Ahora bien, ¿cómo se traduce esto en la financiación y calidad de los servicios públicos básicos? Al margen de las pensiones, cuya gestión corresponde al Gobierno central a través de la Seguridad Social, los pilares del llamado Estado del Bienestar, como Educación o Sanidad, descansan sobre las comunidades autónomas. El análisis de sus cuentas a lo largo de los últimos años permite, pues, vislumbrar hasta qué punto son ciertas o no las afirmaciones de que España ha aplicado "recortes brutales" en servicios que muchos consideran esenciales.

Y una vez más, los datos no se corresponden con el discurso oficial. El informe de Fedea detalla la evolución del gasto autonómico por habitante en términos reales (descontando inflación y otros ajustes contables) para medir la capacidad de las CCAA en la prestación de servicios públicos.

En el siguiente gráfico se observa cómo, después de un fuerte incremento tanto de los ingresos como de los gastos reales durante la burbuja, ambas magnitudes retroceden tras el estallido de la crisis, pero de forma muy diferente: los ingresos per cápita de las autonomías regresan al punto de partida (2003), mientras que el gasto real se mantiene 12 puntos porcentuales por encima del registrado en 2003.

La inversión, no los servicios, acaparan los recortes

Lo más interesante, sin embargo, es el análisis por partidas, ya que permite identificar dónde se han aplicado recortes y dónde no. Así, mientras que la inversión pública (operaciones de capital) se ha desplomado hasta situarse en torno a la mitad del valor registrado en 2003, el gasto destinado al pago de intereses se triplica en pocos años como resultado de la rápida acumulación de deuda y de la subida de la prima de riesgo.

La partida de intereses sólo se reduce sustancialmente en 2015, pasando de 7.900 a 5.400 millones de euros, debido a la "mejora de las condiciones financieras que ofrece el Gobierno Central a las comunidades autónomas en el FLA y otros mecanismos de liquidez", aclara el estudio.

Sin embargo, la clave es que el gasto corriente per cápita (neto de intereses), donde se incluyen los gastos de personal y la prestación de bienes y servicios básicos en manos de las autonomías, registra una caída mucho más modesta a partir de 2009 para, posteriormente, empezar a repuntar en 2013. Como consecuencia, el gasto autonómico en servicios básicos se situó en 2015 en niveles propios de 2008, cuando estalla la crisis.

Evolución del gasto real por CCAA

Asimismo, el análisis por CCAA desvela que, a excepción de Andalucía, el gasto en intereses ha crecido en todas las regiones desde 2003, multiplicándose por entre 1,7 y 5,6 veces, como resultado del fuerte incremento de su deuda; por su parte, la inversión productiva se ha reducido a menos de la mitad en 7 de las 17 comunidades autónomas; pero, una vez más, el gasto corriente por habitante, donde se ubican los servicios básicos, "es superior al observado en 2003 en todas las regiones españolas, situándose en promedio un 23,1% por encima de esta referencia", destaca el informe.

"No se ha llegado a hueso"

Así pues, los servicios públicos básicos no han sufrido recortes durante la crisis, ya que se mantienen en niveles propios de burbuja y muy por encima del gasto existente en 2003, "un año en el que no parece que hubiera excesivas quejas sobre la calidad de los servicios públicos fundamentales en nuestro país", añade Fedea.

La conclusión, por tanto, es clara. No es cierto que se hayan aplicado "recortes brutales de gasto que estén poniendo en peligro el núcleo del Estado del Bienestar", tal y como se afirma habitualmente. Según el informe, "la conclusión de que hemos llegado al hueso parece bastante arriesgada. De hecho, si fuese correcta, habría que analizar por qué las administraciones regionales han sido capaces de mantener la calidad de los servicios fundamentales pese a contar, en principio, con recursos suficientes para ello".

Esperando al Unicornio
16 Abril 2016

“I walk around the streets of Coney Island . I peep through the hallways and the doorways and I think of this debt I owe.” Reed/Guthrie

Decía mi buen amigo Jim Rickards que el gran error del periodo post 2008 es que hemos pasado de crear burbujas a crear unicornios. Una burbuja, aunque sea fugazmente, es algo tangible, existe antes de pinchar. Un unicornio es algo que no existe. Y estamos rodeados de mensajes de fe en los unicornios.

El FMI y la recesión de beneficios

La ralentización global es ya evidente en lo que algunos ya llaman “recesión de beneficios”. No sólo hemos visto esta semana una revisión de las estimaciones de crecimiento global del Fondo Monetario Internacional (como comentamos en detalle aquí) sino que Capital Economics y varios analistas alertan de la sorprendente –y diplomática- expectativa de aumento del PIB chino e indio.

Los bancos chinos aumentaron el crédito en más de 189.000 millones de dólares en marzo, una cifra que duplica la de febrero. El agresivo aumento de deuda de China para generar menos crecimiento muestra que, lejos de atacar los desequilibrios, el incentivo perverso es perpetuarlos. Con un endeudamiento total que ya supera el 230% del PIB, China necesita casi cuatro veces más deuda para generar una unidad de PIB que hace ocho años, según Morgan Stanley.

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Pero ¿qué es una recesión de beneficios? Es la constante bajada de expectativas de resultados empresariales a pesar de lo que consideraríamos un “entorno benigno” -bajos tipos, alta liquidez-. En Europa, las estimaciones de beneficio por acción de las grandes empresas para el primer trimestre de 2016 han caído un 12% desde finales de enero.

Incluso si excluimos los sectores ligados a las materias primas, la bajada ha sido del 10%. Según Bloomberg, las expectativas de beneficios empresariales de los principales índices –EEUU, Europa y Japón- no solo se han reducido, sino que muestran decrecimiento en varios sectores bandera. Mientras tanto, la caída de producción industrial de Japón, -5,2%, nos muestra de nuevo que el gas de la risa monetario no imprime crecimiento.

Es importante entender una recesión de beneficios porque es aún más grave que una recesión de balances, que se soluciona desinvirtiendo y reduciendo gasto innecesario. Cuando esperamos unicornios, dos de ellos, los aumentos de ingresos fiscales y el crecimiento de los salarios reales, dependen de manera directa de esta variable. Adicionalmente, Standard & Poor´s estima que la inversión global caerá un 10% en 2015-2016.

La recuperación más pobre de la historia ha durado ya casi 70 meses y en Estados Unidos, tras el mayor estímulo monetario y fiscal desde su creación, el agujero de financiación de las pensiones públicas ya supera en tres veces al PIB de España ($3,4 billones) y el fiscal no baja de $439.000 millones a pesar de aumentar los ingresos un 8%. Se estima que dicho déficit aumentará en 2016 a 544.000 millones.

La represión financiera y el estímulo eterno no están consiguiendo más que aumentar la deuda y generar un agujero que será muy difícil de tapar si no ponemos como pilar de las economías las políticas de oferta, recuperar la renta disponible y bajar impuestos, no subvencionar al ineficiente con los impuestos del que crea valor.

Los paraísos perdidos y el gran unicornio

Y otra semana en la que salen a la luz todo tipo de noticias sobre paraísos fiscales. Recuerdo cuando la gran Lola Flores alentaba a cada español a poner una peseta para cubrir sus deudas con Hacienda. O cuando Rod Stewart hacía un “Atlantic Crossing” (cruzando el Atlántico) porque dejaba Reino Unido para vivir en EEUU (sí, por razones fiscales). De aquella época en la que se usaba a los personajes con proyección mediática como medida ejemplarizante, hemos pasado a la demonización de todo, legal o ilegal, confundiendo gestión fiscal con evasión y atacando a diestro y siniestro antes de analizar si las actividades son lícitas o no. Pues bien, esta semana hemos escuchado el gran unicornio. “Si no existieran los paraísos fiscales, no habría déficit”.

Gabriel Zucman, autor de The Hidden Wealth Of Nations, es uno de los mayores expertos en fraude y refugios fiscales. Estima que a nivel mundial –sí, mundial- se pierden aproximadamente $200.000 millones de ingresos impositivos al año, es decir, no se cubre ni el 50% de un año de déficit de EEUU, no digamos ya del déficit público global, que ha aumentado solo entre 2007 y 2014 en 25 billones (trillones americanos). Si se hubiera recaudado todo lo escondido estimado no cubriría ni un 2% del aumento de deuda pública global en el periodo.

¿Significa eso que hay que ignorarlo? No. Lo dije y lo repito. Hay que actuar con contundencia contra el fraude, pero no caer en el cuento de que debemos o podemos gastarnos hoy lo que nunca recaudaremos mañana. En España se han aumentado las bases imponibles en más de un 10% desde 2013, una buena noticia. Y, además de la recuperación, por la labor de los Inspectores. Los de verdad, que se dedican a trabajar, y no algunos que no lo son y van dando cifras de ciencia ficción de ingresos perdidos.

Hay otros datos positivos. La riqueza financiera neta de las familias españolas ya supera los 1.230.000 millones de euros en 2015, un aumento del 4,8%. La deuda de los hogares está ya a su nivel más bajo desde junio de 2006, 781.512 millones, una caída del 2,9% con respecto a 2014.

El ajuste llevado a cabo por las familias en un entorno de caída de salarios, aumento de impuestos y salida difícil de la crisis contrasta con el modestísimo ahorro de las administraciones públicas. Un ajuste ejemplar, y debería ser modelo para algunos políticos que siguen sin reconocer la importancia de la responsabilidad presupuestaria y se atreven a hablar de “repartir el aumento del déficit” y “derecho a déficit”.

Contar con el unicornio de los ingresos perdidos estimados y gastarlos antes de aflorarlos es un agravio a todos los que luchan cada día para poder pagar sus facturas.Pasarles a nuestros nietos la factura de nuestros observatorios, duplicidades y subvenciones improductivas no es un derecho, es un insulto.

Buen fin de semana

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Imposición lingüística
La Generalitat se niega a pagar las clases en español a 43 alumnos
Considera que esta medida supone un "ataque al modelo de inmersión lingüística y a las competencias propias en materia educativa"
 www.lavozlibre.com 16 Abril 2016

Barcelona.- La Consejería de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña se ha negado a pagar 6.000 euros a cada una de las 43 familias que han solicitado la escolarización en castellano, medida que decidió el Gobierno central.

La negativa a hacerse cargo del pago fue anunciada este jueves en persona por la consejera del ramo, Meritxell Ruiz, al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. Ruiz aseguró que el Govern recurrirá "todos" los expedientes abiertos respecto a estas peticiones, ya que en su opinión "no tienen ningún sentido".

Tal y como publica 'El Mundo', el Departamento de Enseñanza considera que esta medida supone un "ataque al modelo de inmersión lingüística y a las competencias propias en materia educativa", por lo que tratará de evitar que el Gobierno no le reste este dinero, tal y como establece la normativa.

Ruiz también expresó al ministro su "profundo malestar" por estos expedientes autorizando la escolarización en castellano en Cataluña, ya que considera que se cuestiona las competencias en educación de la Administración autonómica

La disposición adicional 38 de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) establece que los alumnos que tengan que estudiar en un centro privado, por no tener en su comunidad uno público o concertado donde recibir educación en castellano como lengua vehicular, serán compensados por la Administración autonómica con un importe máximo equivalente al coste de una plaza en un centro público, que es de unos 6.000 euros.

Según esta norma, el Ministerio de Educación debe ingresar el importe correspondiente a las familias por mensualidades y, cada tres meses, remitir al Ministerio de Hacienda la información, para que éste retenga el importe "de los regímenes de financiación de las comunidades autónomas".

Mediante este sistema, la factura final de la escolarización del castellano es sufragada por aquellas comunidades autónomas que no prestan el servicio. Precisamente, lo que el Govern anunció ayer que va a recurrir es la retención de esas cantidades, que se ve obligado a pagar de forma indirecta por su negativa a escolarizar en castellano por motivos políticos.

Puigdemont contrata en diez días más de 11 millones de euros en publicidad
Las agrietadas cuentas de la Generalitat no frenan el plan de propaganda, que incluye la compra de reportajes a medida
Roberto Pérez Madrid ABC 16 Abril 2016

En solo diez días, la Generalitat ha firmado contratos de publicidad institucional por valor de más de 11 millones de euros. El independentista Carles Puigdemont ha activado el multimillonario reparto de fondos públicos en política de comunicación para este año.

Los macrocontratos que acaba de adjudicar se producen pese a la delicada situación económica que atraviesan las arcas de la Generalitat –en 2015 sus cuentas sumaron un agujero de más de 5.500 millones de euros–, y al hecho de que a estas alturas del año el Gobierno catalán siga sin tener presupuesto –la Administración catalana capea el día a día con una prórroga del presupuesto del año pasado–.

Esos algo más de 11 millones de euros de gasto en publicidad que acaba de firmar la Generalitat se concentran en tres grandes contratos, adjudicados a otras tantas agencias intermediarias: Media Planning Group, Focus Media y Carat.

13 de abril: 3,99 millones de euros
Esta misma semana ha adjudicado un contrato para repartir 3.992.793 euros de aquí a fin de año en cuñas publicitarias oficiales que se emitirán en canales de radio y televisión de Cataluña –sin contar la radiotelevisión autonómica–, de ámbito «nacional, comarcal y local», según consta en el pliego de condiciones.

La gestión de esta campaña ha sido encargada, como agencia intermediaria, a la firma Focus Media.

8 de abril: 5,9 millones
Hace apenas una semana, el Gobierno de Puigdemont adjudicó otro multimillonario contrato publicitario. En este caso ha recaído en la agencia Carat, que será la encargada de repartir –bajo las directrices de la Generalitat– un total de 5.898.750 euros en menos de cinco meses, a razón de más de un millón de euros por mes. De aquí al 31 de agosto, esos casi seis millones de euros se los gastará el Gobierno de Puigdemont en periódicos catalanes, no solo mediante 990 inserciones publicitarias sino también con la contratación de amplios reportajes hechos a la medida bajo las directrices de la Generalitat; 270 en concreto, buena parte de ellos coupando varias páginas cada reportaje.

Además, este mismo contrato contempla la posibilidad de ser prorrogado desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre con otros 4,72 millones de euros de gasto añadido. De producirse, esos 11 millones ya confirmados se elevarán a prácticamente 15 millones de euros –sin contar otras nuevas campañas que puedan lanzarse en los próximos meses al margen de estos macrocontratos publicitarios ya adjudicados para este año–.

4 de abril: otros 1,15 millones
La lista suma y sigue: el pasado día 4, la Generalitat encargó a la agencia Media Planning Group que reparta otros 1.076.249 euros en otra campaña de publicidad a desarrollar de aquí al 30 de junio para animar a los catalanes a jugar en la «Loto Rapid» y la «Lotto 6/49» de la Entidad Juegos y Apuestas de la Generalitat.

En este contrato, el Gobierno de Puigdemont ya ha dicho a quién se les tiene que pagar ese dinero en forma de publicidad institucional: los canales de televisión 8TV –del Grupo Godó, editor de La Vanguardia–, BTV (Barcelona Televisión), y El Punt Avui TV; y los periódicos La Vanguardia, El Punt Avui, El Periódico de Cataluña, Ara, la edición catalana de El País, Diari de Tarragona, Diari de Girona, Segre (Lérida), 20 Minutos, Més Tarragona, Regió 7, El 9 Nou, El Mundo Deportivo y Sport.

El pasado 4 de abril, la Generalitat también adjudicó a Media Planning Group otro contrato más de gestión publicitaria. En este caso para repartir 80.820 euros en publicidad institucional con la que promocionar las actividades y exposiciones del «Palau Robert» durante nueve meses.

¿Recortes? El gasto de las CCAA en servicios públicos se mantiene en niveles de burbuja


 


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