AGLI Recortes de Prensa   Lunes 18  Abril  2016

Así se malogró el régimen del 78
'El Estado ha quedado para el desguace'
Así explicaba el catedrático Manuel Ramírez, que colaboró en la elaboración de la Constitución, cómo y por qué se vendrá abajo un régimen, el del 78, que hoy "pende de débiles alfileres".
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es  18 Abril 2016

El 17 de abril se cumplió un año y dos meses de la muerte de uno de los mayores conocedores de la Constitución de 1978. ?Manuel Ramírez Jiménez fue jurista, politólogo y catedrático de Derecho Político desde 1975. Hombre ecuánime y moderado en sus planteamientos, se atrevió con el primer análisis científico sobre el andamiaje jurídico-político de la II República aún en vida de Franco. Recibió numerosos galardones, como la gran cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio y la gran cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, y fue Presidente de la Asociación Española de Ciencia Política. Su especialidad fue la citada II República y, sobre todo, la Transición española, un periodo que vivió y del que fue partícipe en tanto colaboró directamente en la redacción de la Carta Magna. ?

En su libro ‘España al desnudo (1931-2007)’ el profesor Ramírez hace un repaso del pasado reciente de España. Un repaso doloroso, porque como dejó escrito Ortega, al que cita frecuentemente, “para un hombre nacido entre el Bidasoa y Gibraltar es España el problema primario, plenario y perentorio”.

Pero antes de llegar al 78 hace un somero repaso de las que para él han sido “las ocasiones perdidas de España”. Aborda el llamado problema de España y señala la Constitución gaditana (1812) como la esperanza que pudo ser y no fue. Fernando VII quiso hacer “como si no hubiesen pasado jamás tales actos, y se quitasen de en medio del tiempo”. A lo largo de todo el siglo XIX el objetivo de los liberales sería intentan reeditar la Pepa.

La Revolución de 1868 y la Constitución liberal de 1869 habrían constituido, a juicio del autor, el segundo gran intento. Un ciclo que alcanzaría hasta 1874 y que “parecía el triunfo definitivo” de la burguesía. El proyecto también se malogró. Por la presión de los sectores monárquicos y, sobre todo, por el cantonalismo, "ese sentirse insolidario con un todo”. Luego, con la Restauracion, vino lo que llama “el tinglado bipartidista”. “En los casi cincuenta años de vigencia de la Constitución Canovista de 1876 (…) nada hubo de ganancia”.

El 14 de abril de 1931 es “la última y más estudiada de nuestras ocasiones perdidas”. Manuel Ramírez Jiménez es muy crítico con el tratamiento que se dio al asunto religioso -“incomprensible minuciosidad"- en el texto del 31. Y apunta, respecto al abordaje del tema nacional en el articulado, lo significativo de llamar sencillamente “regiones autónomas” a las regiones, “bien lejos del actual aquelarre entre nacionalidades, regiones, naciones de naciones, Estado plurinacional y demás gaitas entre las que ahora nos movemos”.?

Y el autor se refiere, por último, también al texto del 78, en el que él mismo participó, como ocasión perdida. Y cifra el fracaso en “el problema del nacionalismo”. Y mientras el problema exista, dice, “no estará acabada la Transición”.

Los errores de la Transición
Manuel Ramírez detalla una serie de supuestos que favorecieron el consenso del 78. El primero de ellos, la certidumbre que tenía el propio Franco sobre el final del régimen por él instaurado. De igual modo señala la ausencia de “una fuerte ideología oficial estructurada”, pues en realidad el régimen era un “conglomerado de aportaciones, más o menos fidedigno, más o menos dulcificado, venidas de Falange, del nacionalcatolicismo, del viejo carlismo y sobre todo del pensamiento tradicional español cargado de nacionalismo. Con el sello militar. Pero jamás hubo fascismo ni ideología similar”. En este sentido destaca también la aparición de una nueva derecha, que fue protagonista en la Transición y que estuvo encarnada en los López Rodó, López Bravo, Fernández de la Mora o el mismo Adolfo Suárez. Estos serían los encargados de realizar el cambio, pero desde las estructuras institucionales y legales existentes. El consabido “de la ley a la ley pasando por la ley”.?

Los movimientos estudiantiles también habrían sido, a juicio del autor, estímulos que llevaron a España a la democracia, así como las movilizaciones obreras, la actitud de algunos intelectuales, los esfuerzos de la prensa crítica, la disposición de un Rey que pronto se erigió en “el motor del cambio”, la invasión del del turismo, el aumento del nivel de vida y el establecimiento de una clase media temerosa que perder lo logrado, la influencia del Concilio Vaticano II, que supuso un revulsivo para la Iglesia española y la sociedad en su conjunto y, en definitiva, el sacrificio de muchas demandas iniciales por parte de todos los actores políticos. Un esfuerzo ingente y sin embargo "malogrado" ya en el año 2008, fecha en la que se publica el libro.

(Los padres de la Constitución. Año de 1978)
El autor se siente personalmente concernido por un fracaso cuyas causas serían múltiples, pero entre las que destaca el sempiterno problema regional. Así, “la evidente crisis de un sentimiento de comunidad nacional, originada en gran parte por el tema de la ampliación o reforma de los Estatutos de Autonomía, (…) ha llegado a límites insospechados y harto peligrosos”. Y habla de un Estado cada día “más débil y más diluido”. También señala Ramírez “el terrible mal de la partitocracia”, así como el hedonismo y el consumismo, valores corrosivos para la convivencia. Y la mal llamada Ley de Memoria Histórica, “que nadie esperaba a estas alturas”.

Mas vuelve el autor sobre el que considera el principal problema para denunciar incluso la errónea política seguida con el Ejército, “sobre todo con la súbita desaparición del servicio militar (…) habiendo desaparecido los esenciales valores del patriotismo o ‘del servicio a la Patria’”. ?Para el politólogo la Constitución erró con la inclusión del término nacionalidad, “que nadie sabía lo que era y que pronto se sustituyó por algo que chocaba con los mismos principios del texto: nación”. También en la posibilidad de ceder competencias propias del Estado a algunas Comunidades, sin fecha y con muy escaso reparo (art. 150,2), algo que ha ido debilitando al Estado “escandalosamente en un trágico desguace”. Durante los últimos años, y precisamente por haber premiado lo diferencial y no lo común, “el país ha ido perdiendo sus notas esenciales” y se han ido fomentando y consolidando “una serie de nacionalismos excluyentes que hablan impunemente de nación y, en algunos casos, de apetencia de autodeterminación” (recuérdese que el libro fue publicado en 2008).? Unos nacionalismos que “por un lado pretenden concesiones especiales del Estado y, por otro, y como paradoja difícil de entender, se reclama una separación del mismo”.

Manuel Ramírez Jiménez era dolorosamente pesimista respecto del futuro de España y llegó a preguntarse, visto el “desprecio y hasta la negación de los símbolos nacionales”, si era inminente la desintegración de España. “Hay que tener mucha fe en el texto de 1978 como para no aceptar que, al menos en este punto del tema regional, su empeño ha fracasado”. ?Y concluía su libro con un puñado de palabras que si antaño parecían revestidas de pesadumbre hoy resultan proféticas: “no esperábamos (el pesimismo) en los momentos de transitar a un régimen que muy posiblemente este ahora, pocos años después, pendiente de unos débiles alfileres que pueden caerse si el viento arrecia con fuerza”.

El oscuro secreto de la incertidumbre política
Javier Benegas www.vozpopuli.com 18 Abril 2016

Nada más alejado de las preocupaciones y angustias del común que los plomizos discursos que los líderes de los diferentes partidos pronuncian casi todos los días a cuenta de sus frustradas maniobras para una investidura imposible. Ni nada más inquietante que sus propuestas de acuerdo, donde se les clarean las ideas No hay política vieja o nueva, lo que hay es cálculo demoscópico para acceder al presupuesto. En eso hace tiempo que unos y otros están coaligados, aunque no se pongan de acuerdo en el reparto.

El presupuesto es una tarta de la que todos quieren una parte. Es sencillo de entender. Los líderes de los partidos necesitan acceder al presupuesto para crear, conservar y extender sus redes clientelares; es decir, acrecentar su poder. En esto no hay excepciones. Por más que algunas formaciones resulten temibles en lo ideológico, antes dedicarán sus esfuerzos al pilla pilla presupuestario que a construir el paraíso en la tierra. Al fin y al cabo, sin soldada no hay tropa. Y sin tropa el Poder es un intangible. No seamos ingenuos, en pleno siglo XXI nadie hace la revolución por altruismo. La austeridad y el puritanismo de Robespierre pertenecen a otra época. Hoy, sentar las posaderas en el sillón y descubrir que sólo se vive una vez es todo uno, incluso para los que se creen ungidos.

Se explica así que en el Ayuntamiento de Madrid, donde los comunistas gobiernan, se haya decidido gastar hasta el último céntimo del remanente del pasado ejercicio: 560 millones de euros, 9.3176 millones de pesetas. No es sólo una cuestión ideológica, sino también la vieja estrategia política del clientelismo. De no dilapidarse, ese dinero podría traducirse en una importante rebaja de la presión fiscal que los madrileños soportan o, al menos, en un mejor servicio en cosas tan básicas como la recogida de residuos sólidos y la limpieza de las calles, por ejemplo. Pero no, es más rentable desde el punto de vista del gobernante abrir una nueva vía de gasto, como adquirir 200 autobuses ecológicos, porque el medioambiente y la salud no se negocian. La contaminación está formada por partículas en suspensión en el aire… pero también por esa niebla que es el derroche, donde se gesta la deuda que habrán de respirar los contribuyentes.

Dentro de la lógica del político, el remanente está para gastarse. Nunca para aligerar las cargas de los ciudadanos. De hecho, que haya remanente es un error impropio del profesional de la política. La regla de oro es gastar como si no hubiera mañana, que lo recaudado siempre sea insuficiente para así justificar presupuestos cada vez más disparatados y los correspondientes incrementos tributarios. Hablar de reformas fiscales como remedio para el sostenimiento del sistema es otro engaño. A un aumento de la recaudación siempre le sigue un incremento del gasto, nunca ahorro. Es una simple cuestión de incentivos.

El Poder y la permanencia en el sillón es directamente proporcional al número de estómagos agradecidos. Derramando euros en polideportivos, autobuses, parques, jardines y todo lo que se tercie es como se ganan lealtades y votos. Por el contrario, ahorrando el político se vuelve antipático y hace muchos enemigos.

En un país donde la mayoría quiere ser funcionario, el gobernante que gasta a manos llenas es un ídolo, un benefactor bendecido por los grupos de interés y, también, por el ciudadano raso, que se cree afortunado porque una parte muy menor de su propio dinero vuelve a él en forma de alguna prebenda. Desde empresarios que buscan suculentos contratos, pasando por empleados públicos que quieren consolidar derechos, hasta quienes simplemente pasan por ahí a ver si cae algo, todos ven en la prodigalidad del político, en su derroche, el mejor de los augurios. Esa cultura del gasto es lo que llaman certidumbre. Para ellos es saber que podrán seguir en su zona de confort; para el contribuyente, la certeza de que le apretaran las tuercas.

El hecho de que no haya Gobierno es en parte una bendición, al menos en lo que respecta a quien sobrevive al margen o a pesar de la política, aunque tenga sus costes. Porque lo primero que hará el próximo Gobierno, sea cual fuere, será subir los impuestos y las cotizaciones. Así lo llevan advirtiendo unos y otros de manera reiterada. En eso están todos de acuerdo, incluso antes de hacer campaña. Lo que sea necesario con tal de no meter mano a un gasto público que es el humus donde, según ellos, se origina la vida.

Meter en vereda el gasto no se ha de traducir necesariamente en una reducción del número de camas de los hospitales, en menos policías en las calles o en aulas saturadas. Ésta es la recurrente falacia del “hombre de paja”. Desconfíen de quien esgrima estos argumentos para cortar de raíz el debate. En realidad, se trata de eliminar todo aquello que no sea imprescindible, porque los recursos son finitos. Ocurre que ahí, en el vasto territorio de lo superfluo es donde están los intereses. Satisfacerlos es hacer carrera; cuestionarlos, el camino más rápido hacia la puerta de salida.

Los ayuntamientos no existen para cambiar costumbres, educar al ciudadano y reconstruir su pensamiento so pretexto de hacer de él un mejor ser humano. La misión de un gobierno municipal es que los semáforos cambien de color cuando deben, las farolas se enciendan, la basura se recoja y las personas puedan dedicarse a sus quehaceres porque las cosas funcionan. Para todo lo demás están las entidades privadas, las asociaciones y las fundaciones a las que cada cual puede sumarse libremente. Las “grandes causas” son demasiado a menudo líneas de negocio travestidas de altruismo. Los ideólogos las patentan para crear mercados cautivos, a mayor gloria de sí mismos, de los suyos y de cualquier espabilado que añada el ingrediente emocional a los más burdos negociados.

Lo mismo cabe decir de las Comunidades Autónomas y, también, del Gobierno. Quien quiera un mundo feliz a base de derrochar dinero ajeno que lo obtenga de quien voluntariamente quiera dárselo. Una cosa es servir al ciudadano y otra muy distinta vaciarle los bolsillos y, además, tratarle de idiota dando por hecho que no sabe qué le conviene. Resulta que el progreso no es derrochar sino ser cada vez más eficientes. El derroche produce la peor de las poluciones: corrupción a mansalva. Sin embargo, ésta es la incertidumbre: los 121 días que llevamos sin saber a quién hay que dirigirse para trincar del presupuesto.

“Lo que diga Rajoy”: Las confesiones de un ministro
La política española está muerta. Y son los propios partidos los que con su comportamiento excluyente impiden cambios institucionales para acabar con la corrupción
Carlos Sánchez El Confidencial 18 Abril 2016

Hace algún tiempo, un viejo sindicalista -ya fallecido- mostraba su estupor por el hecho de que la vieja Internacional Socialista hubiera sido borrada del mapa. Atrás habían quedado los tiempos heroicos en los que dirigentes como Willy Brandt, Mitterrand, Olof Palme o Bruno Kreisky marcaban el paso de la agenda internacional.

Hoy, como se sabe, la Internacional Socialista es un vulgar fantasma que vive atrapado por el pasado en su residencia crepuscular de Sunset Boulevard.

Recordaba el sindicalista, con pesar, que en una ocasión se encontraba en Alemania hablando de política con un colega. En un momento de la conversación, el español criticaba con dureza las reformas económicas emprendidas por el excanciller Schröder, la famosa Agenda 2010. “Este Schröder”, le decía, “no es capaz de ver adónde nos lleva a los socialdemócratas…"


La respuesta del alemán fue un tanto críptica: “Sí lo ve. Lo que pasa es que es alemán".
La sorpresa del sindicalista español iba en aumento y le espetó: “¡Pero tú, también, eres alemán...!".

Entonces, el germano le cogió de las solapas con delicadeza y le respondió:
- "Mira, él sabe que va camino del precipicio y que se va a matar, pero se tira. Porque es alemán…".

Alemania, es evidente, no se despeñó. Todo lo contrario. Pero es muy probable que España lo haga si el sistema político en su conjunto no es capaz de identificar la naturaleza de los problemas. El célebre: "Tenemos saber lo que nos pasa" del que hablaba Ortega hace más de un siglo.

Y lo que ha sucedido esta semana –la dimisión de Soria, la detención de Mario Conde y del alcalde de Granada o el desmantelamiento de las cúpulas de Manos Limpias y Ausbanc- no es más que el retrato incómodo de un país desnortado que además carece de Gobierno, y al que se le han vuelto a romper las costuras por el mismo sitio: por la corrupción y la mentira política. Exactamente igual que sucedió hace dos décadas.

Existe, sin embargo, una diferencia sustancial. Los cambios demográficos y sociales han sido tan intensos -sobre todo tras la crisis- que hoy la política se ve como un problema, más que como una solución por su indigencia a la hora de dar soluciones.

Si hasta antes de la recesión, la política no formaba parte de los problemas esenciales de los españoles, hoy la clase política en su conjunto es el tapón que impide el progreso del país. Probablemente, por la incapacidad del sistema de representación para identificar de forma correcta aquellos incentivos perversos que favorecen la corrupción (también la intelectual), y que tienen que ver, sobre todo, con la calidad de las instituciones. Una especie de italianización apresurada de España.

Clientelismo político
El viejo clientelismo de la política es lo que explica la ausencia de autocrítica en los partidos, lo que lleva necesariamente a un atrincheramiento ideológico que hace muy difícil la convivencia. Y que se manifiesta de forma palmaria cuando una formación cualquiera exhibe con impudicia ‘líneas rojas’, como si el voto de unos españoles fuera mejor que el de otros españoles.

Esto no sería preocupante si el ámbito de decisión de la política se limitara al hecho de estar en el Gobierno o en la oposición, pero cuando ocurre que los partidos imponen, según sus intereses, todo el entramado institucional, incluido el judicial, el resultado es nefasto. La política, en el peor sentido de la palabra, ha contaminado el buen funcionamiento de todas las instituciones del Estado.

Esa visión burocrática del poder -jerarquizado hasta el absurdo- está detrás del marasmo político. En particular en el caso del PP, capaz de suicidarse antes que alzar la voz contra la indolencia de su líder.

Unas horas antes de la dimisión de Soria, un ministro en funciones comentaba en privado la incomodidad que le suponía al PP la situación del ya exministro de Industria. Sobre todo en un periodo preelectoral como el actual. Pero lo más sorprendente era comprobar la falta de audacia de los dirigentes de su partido para hacer frente a esa situación. "Lo que diga Rajoy", sostenía con resignación, al tiempo que mostraba su desesperanza por el comportamiento de ciertos jueces justicieros que han convertido su oficio en un circo mediático sin que el Poder Judicial mueva un dedo. Sin duda, porque Moncloa es hoy un páramo de ideas.

Ese ‘lo que diga Rajoy" -santo y seña desde el Congreso de Valencia- esconde las miserias del Partido Popular. Aunque no solo del partido conservador. La ausencia de respuestas eficaces para luchar contra la corrupción es lo que genera, precisamente, más corrupción. Y cuando los partidos son incapaces de pactar para formar Gobierno buscando soluciones imaginativas, lo que se genera es un inquietante caldo de cultivo cuya cosecha emergerá de nuevo dentro de algún tiempo. Tal vez, como ahora, en un par de décadas. La corrupción no cae del cielo. Se mima desde los poderes públicos bloqueando las reformas con argumentos pueriles y con trampas de vulgar trilero. Y la mejor demostración de ello es que cuando llegan al poder con mayoría absoluta pisotean a la oposición en una actitud patrimonialista del poder.

Los partidos renuncian al pacto no porque defiendan sus legítimos intereses ideológicos, sino porque saben que un sistema político más democrático, abierto y transparente acabaría con los privilegios de sus dirigentes, convertidos en los nuevos mandarines de la cosa pública. César o nada.

Si se cambia la ley electoral, favoreciendo que sean los ciudadanos y no las direcciones de los partidos quienes elijan los cargos públicos, las direcciones de los partidos perderán sus prebendas y su capacidad de decisión, y por eso se ha preferido mantener el 'statu quo'. Si se profundiza en la separación de poderes, su capacidad de influencia se verá mermada, y por eso se esgrimen ‘líneas rojas’ que en realidad son subterfugios para que todo siga igual. Todos saben que para hacer cambios relevantes es necesario modificar la Constitución mediante amplios consensos, pero no se pacta, precisamente, para evitar que lleguen esas reformas.

El no pacto, en este sentido, es una consecuencia lógica del mediocre sistema de partidos que convierte a la política en algo excluyente y autoritario. Cuando la política es, precisamente, todo lo contrario. O, al menos, debe serlo.

La caza
Luis Herrero Libertad Digital  18 Abril 2016

Los hocicos de los lobos siguen el rastro de la sangre. El alcalde de Granada, detenido y puesto en libertad con cargos, le hace la peineta a su partido y se niega a dimitir después de acusar a la cúpula de Interior, en manos correligionarias, de ordenar su caída en desgracia. El ministro de Industria, una especie de Trotsky en versión platanera, desaparece de la foto de familia del leninismo monclovita después de arruinar su reputación en el oprobioso cadalso de la mentira. Una triste parodia del ave fénix, aquel banquero finisecular que de madrugada le susurraba por teléfono sus proezas sexuales al Rey mientras media España le ponía como ejemplo a seguir, regresa a la cárcel por blanquear chapuceramente el fruto de sus fechorías pasadas. Un ex presidente del Gobierno, acorralado por la Agencia Tributaria, y un Óscar de Hollywood, pillado infraganti en la ominosa playa de un paraíso fiscal, se suman a la procesión de gigantes y cabezudos que recorre el esperpéntico callejón del gato de la iconoclasia nacional. Y, por si fuera poco, pillan con las manos en la masa de la burda extorsión a sus propias víctimas a los dos justicieros que más presumían de conducir a los poderosos ante las fauces de la Justicia. Todo esto ha ocurrido en la última semana. Parece como si en los minutos basura de esta legislatura que se resiste a morir se hubieran liberando los últimos humores pestilentes de su encarnadura cadavérica.

¿A quién culpar? ¿Sólo a la idiosincrasia carpetovetónica del alma colectiva? No. Los hocicos de los lobos siguen el rastro de la sangre. Y basta con echarle un ojo a la prensa no domesticada para darse cuenta de que Rajoy es el objetivo de la jauría. El tono de la crítica ha subido en intensidad. Que su desaparición política es condición necesaria, aunque no suficiente, para que las cosas empiecen a cambiar ya no es sólo una demanda recurrente del argumentario político de los partidos políticos que compiten con el PP -de todos, sin excepción-, sino también del análisis de eso que se ha dado en llamar la opinión publicada. Todas las cabeceras periodísticas menos una desayunan ya carne cruda de presidente en funciones a diario. Lo único que varía es el tamaño de la ración y la guarnición del plato. De ahí a que los votantes de la derecha incorporen a su dieta el mismo menú hay todavía un trecho, es verdad, pero no tiene por qué ser necesariamente largo. Antes o después, lo publicado y lo público son climas de opinión que tienden a converger en los puntos fundamentales. Que Rajoy es algo más que una calamidad, todo un obstáculo para la regeneración del ambiente político que respiramos en esta España de humores hediondos, es sin duda uno de ellos.

La conmiseración que inspiran las minorías atribuladas, o los individuos que se enfrentan en soledad a la reprobación multitudinaria, tiende a suavizar el tono de la crítica. Pero no es eso lo que está pasando. Al revés. El castigo a Rajoy es cada vez más duro. Y no tanto por culpa de los que critican, me parece a mí, sino por la actitud de los propios criticados. No hay ni en el PP ni en su líder ni si quiera el más mínimo signo de aceptación de un sencillo mea culpa. No merece el perdón quien no pide ser perdonado. El partido gobernante sigue a lo suyo, reclamando el derecho a seguir mandando que les otorga, según ellos, el mero hecho de haber conseguido la minoría mayoritaria de los escaños del Congreso. Aún no se han percatado de que lo adjetivo nunca puede más que lo sustantivo. Que sea la mayoritaria no significa que deje de ser una minoría, es decir, una condición ilegítima para imponer sin más las condiciones del Gobierno. Ni se disculpa el PP ante los electores que decidieron retirarles la confianza el 20-D ni se examina por dentro para tratar de ofrecer una cara distinta el 26-J. Lo primero les llevaría a hacer la autocrítica que aún no han hecho, y lo segundo les exigiría pedirle a su líder que rindiera las cuentas de su fracaso.

Una cita electoral tras otra, desde las europeas hasta las generales pasando por las andaluzas, las catalanas, las municipales y las autonómicas, el PP ha ido perdiendo apoyos en las urnas a un ritmo alarmante. En dos años ha logrado dilapidar casi todo el poder territorial que tenía, y eso que lo tenía casi todo, emulando el proceso que protagonizó el PSOE de Rodríguez Zapatero en la legislatura anterior. La diferencia es que Zapatero tardó ocho años en acabar con su patrimonio político y Rajoy lo ha conseguido en la mitad de tiempo. Por lo demás, ambos líderes han sabido ingeniárselas para perpetrar sus respectivos ejercicios de auto exterminio político en medio del silencio sepulcral de los corderos -diputados, concejales, alcaldes, consejeros y presidentes autonómicos- que son conducidos al matadero. Por increíble que parezca, los supervivientes del PP se dirigen cabizbajos y mudos al Waterloo del centro-derecha. Y sí, en efecto: me temo que Rajoy se cree Napoleón. Hasta ahí llega su grado de locura.

Como nadie se cree más tonto que la mayoría, las víctimas silentes que caminan hacia el degolladero son incapaces de escuchar las voces que, desde fuera, les advierten del peligro que les aguarda al permitir que les siga acaudillando el mismo jefe de la manada que les ha llevado hasta el borde del precipicio. Y si las oyen, las desprecian. Si ellos, que son los que se juegan el pellejo, no ven a Rajoy como la causa de su infortunio, ¿por qué deberían tener razón aquellos que, sin jugarse nada en el envite, le cuelgan ese sambenito? El propio Rajoy es el primer escéptico que se niega a verse a sí mismo como la criptonita del PP. No sólo no se ve como un problema, sino que se ve como la mejor solución. Está convencido de que volverá a ser presidente del Gobierno y que, gracias a eso, los suyos seguirán deambulando por los corredores del poder. De ahí que su apuesta haya sido, desde el principio, la repetición de las elecciones. Cree que un puñado de escaños de más, entre PP y Ciudadanos, le garantiza la investidura.

"El problema -me dijo hace un par de días un distinguido interlocutor del partido de Rivera- es que Rajoy no se ha dado cuenta todavía de que nunca más volverá a ser presidente del Gobierno. Está convencido que no podremos resistir la fortísima presión que tendremos para apoyar su candidatura a poco que mejoren las condiciones aritméticas tras la repetición electoral. Pero se equivoca. Nunca le apoyaremos. A él, no. Nunca. Y a Soraya, ya lo veremos. Yo creo que tampoco. Ellos tienen la impresión de que, como somos nuevos y aún estamos tiernos en esto de la alta política, seremos incapaces de mantener nuestra negativa hasta el final porque nos doblegará el ambiente. Creen que somos débiles. Bueno, pues ya saldrán de su error".

El duelo está servido. Si Rivera aguanta el tipo, la caza de Rajoy habrá terminado. Y, para su desgracia, con éxito.

Soraya prepara su 26 de Junio
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  18 Abril 2016

En sólo una semana, el sorayato ha dado pasos decisivos para lograr su propósito: que la Vicepresidenta del Gobierno, ama de llaves del CNI, gran protectora y protegida del Duopolio televisivo y de la Cadena PRISA, llegue a la noche del domingo 26 de Junio en condiciones de encabezar la Oposición, si es candidata en las elecciones del 25, o de convertirse en jefa del grupo parlamentario del PP tras la marcha de Rajoy y su designación como gran sepulturera de la derecha política española que un día fue el PP.

En esta semana, el sorayato, a través del entusiasta Montoro, que tras meses de silencio ha sido recuperado por la Vicetoda como verdugo de sus enemigos políticos a través de la inquisición fiscal -en sus dos ramas, la ejecutiva-policial y la filtradora-alevosa-, ha mandado a la cárcel a Mario Conde, verdadero modelo de Soraya como aventurero sin ideas políticas ni principios éticos pero capaz de emplear todos los medios que no son suyos –uno los de Banesto, otra los del Estado- en su exclusivo beneficio personal y político. Ha degradado públicamente a José María Aznar, al que Conde no pudo desalojar como líder político de la Derecha en su camino al Poder.

Las cuentas pendientes del sorayato con Soria
Ha destruido también –ayudada por la torpeza del propio ministro- al miembro del Gobierno más beligerante contra ella y su imperio mediático, el titular de Industria José Manuel Soria, que se opuso públicamente y con la Ley en la mano a la salvación por absorción de La Sexta por Antena3, amén de enfrentarse a Montoro en el Caso Abengoa, por la subvención de las "energías renovables", cuyo ruinoso argumentario exhibió Montoro en el Consejo de Ministros y destruyó Soria exhibiendo el mismo informe con el sello de la empresa Abengoa que le había llegado a él días atrás.

Por si el encarcelamiento de Conde, la degradación de Aznar y la caída de Soria no habían sembrado el terror de manera suficientemente pedagógica en el llamado G-8, el medio gobierno –ahora menos- que se opone a la entronización de Soraya sobre los restos políticos de Rajoy, el sorayato perpetró una versión municipal del ratocidio con el alcalde de Granada, Torres Hurtado, con una exhibición de fuerza al estilo cubano que fue criticada por la propia Fiscal General del Estado, que además de ser humillada por el despotismo político-policial sabe que cualquier día va a acabar el Gobierno al que sirve ante el Tribunal de la Haya por vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos, con una arbitrariedad y una brutalidad tan zafias que sin duda le costarán a España –asorayada o no- la condena de los Tribunales Europeos.

De postre, los jefes de Ausbanc y Manos Limpias han sido enviados directamente a la cárcel, porque en España ya no se llama a declarar a nadie sino que se le esposa, ni se le interroga en sede judicial o policial sino que se le encarcela en sede televisiva, previa llamada a La Sexta, versión actual de las tricoteuses del Terror en la Revolución Francesa, que entrechocaban felices sus agujas mientras caían al cesto las cabezas de los guillotinados, ayer por Robespierre, hoy por esta Fouché o La Fouchette, la favorita del Presidente en Defunciones, la Diosa Sinrazón de una religión antropófaga en el PP.

Lo importante, a efectos políticos, no es que Pineda, Bernal o Conde sean culpables de infinitas ilegalidades, ni que Soria o Aznar parezcan o sean responsables de conductas legales pero moralmente reprensibles. Lo esencial es que cunda el pánico, sobre todo porque el que decapita a Soria y lo insulta en público por el despacho o negocio de su familia en Londres es el mismo que fundó Montoro y Asociados, luego Equipo Económico, en pleno Madrid, un bufete de tráfico de influencias cuyos gestores han sido el propio hermano de Montoro y su Secretario de Estado en tiempos de Aznar y cofundador del lobbyfete, el famoso Martínez Rico, que es casualmente miembro del Consejo de Administración de Abengoa, cuya subvención por el Gobierno fue el motivo del casual enfrentamiento de Montoro con Soria.

El terror es más eficaz cuanto más ciego
No hablo de la filtración por Montoro de su supuesta conversación con Aznar, monumento a la ingratitud y a la ceguera política. ¿No se verá perjudicado el PP por la degradación de la imagen de su fundador? ¿No ha cobrado Montoro los sobresueldos que en dinero negro percibe la cúpula del PP desde tiempos de Aznar a hasta la fecha? ¿De qué presume entonces el lobbyfetista? De moral, no puede, pero de terror, sí. Presume y disfruta.

La naturaleza del terror y su eficacia residen en su arbitrariedad. Si el PP estuviera combatiendo la corrupción, propia y ajena, estaría preocupado el que tuviera motivos para estarlo. Pero si delata y ataca a Aznar el mismo Montoro que ha protegido a Monedero, si suspende al granadino Torres Hurtado el mismo partido que ha readmitido a Ana Mato, si echa del Gobierno a Soria el mismo grupo que protege en el Senado a Rita Barberá, si son los funcionarios de Hacienda o los policías, en contra de la Fiscalía, los que llaman a la televisión para detener a alguien política o socialmente significativo al que sueltan pocas horas después, es evidente que lo que hay en marcha es una operación de terror fiscal y policial con objetivo político: que cualquiera del PP tenga razones para tener miedo aunque no haya hecho nada malo, ilegal o contrario a la organización a que pertenece. El terror realmente eficaz es el que no tiene justificación. Por eso seguirá.

Que El País pidiera el sábado editorialmente la retirada inmediata de Rajoy prueba que Soraya está dispuesta a jugarse el todo por el todo para llegar a ese 26 de Junio como mandamasa indiscutible de los restos del PP. Sólo hay una persona que podría impedirlo, echándola del Gobierno. Pero ese ente plasmático es el primero en saber que es tanta la corrupción de su partido que, en cualquier momento, el detenido podría ser Mariano Rajoy. Por eso creo que el Sorayato, ahora en fase de Terror y mañana de Imperio, aunque vaya a proclamarse a final de Junio, ha comenzado ya a mitad de Abril.

El líder del PSOE está decepcionado
La copia de Zapatero: voluntarista, ingenuo y sectario
Desde el equipo económico de Pedro Sánchez aseguran que anda "como un alma en pena" por Ferraz tras no poder consumar el pacto que desaloje al PP del poder.
César Jiménez  www.gaceta.es  18 Abril 2016

“Zapatero era un dolor de cabeza, una de esas personas con las que no se puede confrontar, que son las peores. Se reunía con nosotros –su equipo económico- y nos preguntaba, y nosotros le decíamos: ‘presidente, hay que hacer esto, no podemos seguir por aquí…’ y él asentía y nos daba la razón… Pero luego hacía lo contrario. Estaba obsesionado con la imagen que proyectarían sus decisiones. ‘¿Eso quedará progresista?’, preguntaba siempre a los asesores políticos. Y siempre hacía caso a los del equipo político sobre los del equipo económico”, explica a LA GACETA un miembro del equipo económico de José Luis Rodríguez Zapatero, que se vio obligado a emigrar al Fondo Monetario Internacional ante el manifiesto rechazo que el ex presidente tenía para con sus recomendaciones. “No era fácil llegar a Washington siendo un economista español, los demás te miraban con recelo y nadie tomaba en serio tus opiniones por el mero hecho de la política económica que llevaba tu Gobierno”, afirma. De vuelta a España, integrado de nuevo en el PSOE, el mismo economista asegura que “Pedro Sánchez es muy parecido a Zapatero. Todavía no tenemos constancia firme de sus planes económicos, pero su personalidad es muy, muy parecida”.

Cuentan desde todos los flancos del PSOE que Pedro Sánchez anda deprimido, decepcionado y como un alma en pena por la sede de Ferraz, porque, muy alejado de la pérfida imagen que sus rivales políticos han tratado de colocarle, él creía firmemente en un pacto de Gobierno transversal que desalojara a Mariano Rajoy de la Moncloa. “Es voluntarista y, por tanto, ingenuo”, aseguran las mismas fuentes. Incluso, desde el entorno de Susana Díaz, quien se ha visto gratamente sorprendida por Sánchez, se apunta que el secretario general del PSOE tiene una firme convicción democrática, que le ha llevado a respaldar las primarias antes de las elecciones del 26-J: “Él considera que su trayectoria en el partido ha sido prácticamente inmaculada, y es verdad que ha sobrevivido y ha puesto en valor al partido cuando todo el mundo nos daba por muertos, pero no se perdona a sí mismo que al cese fulminante de Tomás Gómez, uno de los logros de los que más presume, no le siguieran unas primarias. Él quería a Gabilondo y éste le impuso la condición de que no hubiera primarias, una manzana envenenada para su conciencia. Y aceptó, empezó a dejarse jirones en el camino”.

Por este motivo, y aun a riesgo de atentar contra sus propios intereses, Sánchez apuesta por las primarias antes de la cita electoral de junio. “Si fuera Zapatero, diría que queda bien”, apuntan desde el gabinete económico del PSOE. “Es una lástima, porque su intención es buena, pero es cierto que, como Zapatero, traen de fábrica el sectarismo contra el centro-derecha, que es necesario para la economía del país, como ahora mismo se está viendo”, añaden. “En cambio, con Podemos, que es el verdadero peligro, al menos económicamente hablando, no voy a entrar a valorar temas políticos, ha llevado la presunción de inocencia hasta el final. Él se ha creído que Podemos venía a cambiar las cosas, a ayudar al PSOE a echar al PP, y por eso no entiende que ahora Pablo Iglesias no le esté dando la mano”.

Casualmente, el mayor apoyo que Pedro Sánchez está encontrando en estos momentos es Albert Rivera. “Muchos se preguntan de dónde sale un compromiso tan grande entre Ciudadanos y nosotros. Y es que Rivera fue capaz de convencernos de que mirar por el bien del país y nada más era la mejor forma de alcanzar la presidencia y de mejorar los resultados electorales, en el caso de volver a ir a las urnas”, explica un destacado miembro del PSM. Por ello, “donde nuestros rivales ven un exceso de cortejo a Podemos, servilismo incluso, Sánchez piensa que está haciendo un servicio a España. Y lo va a seguir haciendo así, sin importarle lo que digan los medios de comunicación”. “La cuestión es que, para él, lo correcto desde un punto de vista ético es apartar al PP, que son 7 millones de votos y una parte esencial de nuestra política económica. Pero esta es la eterna batalla entre los asesores políticos y los económicos…”, concluye el asesor económico del PSOE, quien, de momento, no piensa volver a Washington.

Una crónica de Luis Escribano (*)
Presunta prevaricación en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía
Andalucía: PSOE y oposición, culpables

 Luis Escribano  www.latribunadelpaisvasco.com 18 Abril 2016

¿Ha prevaricado el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía al aprobar una norma a sabiendas de que no era posible jurídicamente? ¿Por qué no está en todas las portadas de los periódicos? El Gobierno andaluz debería dimitir inmediatamente.

No puede justificarse que una norma permita una exceptuación general para todos los Ayuntamientos en el cumplimiento de requisitos legales para recibir una ayuda pública. Sólo podría hacerlo el Consejero competente de forma individualizada, y justificándolo en cada caso particular.

Con este tipo de ayudas, la bolsa de fraude está servida, y los corruptos que viven de las ayudas públicas lo saben. La justificación de las ayudas crea un problema que la Junta de Andalucía no resuelve.

Lo peor de todo es que el PSOE conseguirá una vez más el voto cautivo para mantenerse en el poder, ante la pasividad de una oposición política que parece aplaudir la medida, una oposición tan inútil como el mismo PSOE.

La pasada semana hubo una noticia importante, cuyo trasfondo ha pasado desapercibido, y que les revelaré en este artículo. Les demostraré de qué manera tan burda, el PSOE andaluz consigue el silencio de todos los partidos políticos para aprobar normas con preceptos inconstitucionales, así como para seguir inundando de dinero público su granero de votos, tanto en zonas rurales como en el sector empresarial y otros. Y todo ello lo hace aprovechándose del desempleo existente en Andalucía, que el mismo PSOE alienta y mantiene con sus acciones y omisiones con las políticas que implementa, y que casualmente –o causalmente- acaban alimentando el circuito de la corrupción. Si no se actúa con rectitud, todo acaba torciéndose.

Desde hace años, el PSOE ha modificado su estrategia de aprobar los planes de empleo mediante Decretos del Consejo de Gobierno y Órdenes del Consejero competente. Esto creaba un problema al Gobierno: las normas reglamentarias tienen que adecuarse en todo caso a las leyes y normas de superior rango, y cualquier persona afectada (física o jurídica) podía acudir a los tribunales de justicia para anular determinados artículos contrarios al ordenamiento jurídico, lo cual no parece interesar a los Gobiernos del PSOE.

Para evitarlo, el Gobierno andaluz aprueba dichos planes mediante una norma de rango legal, el Decreto-Ley, que sólo puede utilizarse si se justifica la extraordinaria y urgente necesidad de su objeto. En una crisis económica, es obvio que no se solucionan los problemas de un año para otro, y que resulta conveniente una actuación con vista a varios años –planificación-, previendo los instrumentos necesarios: un Plan al inicio, las Leyes anuales de Presupuesto y su desarrollo cada año mediante Decretos del Consejo de Gobierno y Órdenes de las Consejerías competentes.

Si un gobierno acude al Decreto-Ley año tras año para la misma finalidad, no es posible justificar la extraordinaria y urgente necesidad año tras año, pues obviamente el problema, el objeto de la norma, se mantiene en el tiempo, como es previsible en cualquier crisis económica.

Entonces, ¿cuáles podrías ser los motivos por los que el Gobierno andaluz acude al Decreto-Ley cada año? Les expondré algunos de ellos, para que juzguen ustedes:

1) El Decreto-Ley, al tener rango legal, sólo puede ser recurrido por motivos de inconstitucionalidad. Sólo están legitimados para presentar el recurso de inconstitucionalidad el Presidente del Gobierno, el Defensor del Pueblo, cincuenta Diputados y cincuenta Senadores. Los ciudadanos ni los grupos parlamentarios del Parlamento andaluz pueden hacerlo, aunque haya artículos en el Decreto-Ley que incumplan la legalidad ordinaria y perjudique a los ciudadanos.

2) Las Leyes, Decretos y Órdenes necesitan para su aprobación seguir un procedimiento. En ese procedimiento son preceptivos numerosos informes, que en el caso del Decreto-Ley, no son necesarios, al tramitarse de forma urgente. Por ello, con la vía del Decreto-Ley se evita la posibilidad de que determinados órganos, funcionarios y entidades puedan sugerir modificaciones o incluso informar de preceptos contrarios a Derecho.

Esto lo digo por propia experiencia: desde que expuse ilegalidades en varios informes que he emitido sobre normas andaluzas, incluido Decretos-Leyes, no he vuelto a recibir ninguna petición más de informes sobre nuevas normas que ha ido aprobando el Consejo de Gobierno. Así funciona la Junta de Andalucía: si un funcionario expone en sus informes determinadas ilegalidades, no se cuenta con él en adelante siempre que sea posible, o se adoptan medidas más drásticas.

Y si habiendo denunciado en la Fiscalía Superior del TSJA y el Defensor del Pueblo ilegalidades con los mismos fundamentos, sin resultado alguno salvo el archivo de las denuncias, poca salida me queda salvo la denuncia pública. Esto constituye una de las tantas pruebas que he ido recopilando durante años sobre el ineficaz funcionamiento de las instituciones públicas, especialmente las de control. Esta ineficacia es lo mejor que puede ocurrir para que la corrupción se instituya definitiva y permanentemente en nuestro sistema político-administrativo.

3) Al tener que convalidarse el Decreto-Ley en el Parlamento de Andalucía, desde el momento en que obtenga el voto favorable de los demás grupos parlamentarios, aunque el Decreto-Ley salga “rana”, todos callarán, al haber sido “pringados” por el PSOE vía votación favorable para su convalidación en el Parlamento.

La trampa es obvia, y suelen caer en ella. Y esto no resulta difícil, dado el bajo nivel en preparación y formación de nuestros parlamentarios, así como el deber de pleitesía al jefe del partido de turno, y les guste o no a los diputados, votan siempre lo que les ordenen (si no, no vuelve a aparecer en las listas electorales ni se promociona en el partido). Suele ocurrir cuando los partidos pactan entre ellos para sus propios intereses: si tú me apoyas hoy para algo que me interesa, mañana haré lo propio con lo que a ti te interese, aunque no sea para el bien de la ciudadanía.

Si eligiéramos a nuestros diputados con un régimen electoral diferente al actual, sin las interferencias de los partidos políticos, difícilmente podrían efectuarse esos contubernios y trapicheos. Cuando tienen que votar 109 diputados en el Parlamento andaluz o 350 diputados en el Congreso, es más complejo conseguir el apoyo de los diputados, si cada uno se debe directamente a sus votantes y no al partido que elabora las listas, que llegar a un pacto entre dos o tres partidos. ¿Entienden ustedes por qué los partidos políticos se oponen a ese cambio del régimen electoral? Porque favorece a los partidos, no a los ciudadanos. De esa manera los partidos políticos consiguen su clientela social: o pasa por ellos, o no hay nada que rascar. Es sumamente perverso.

No es difícil conseguir la convalidación de los decretos-leyes en el Parlamento andaluz. El PSOE es especialista en usar el “chantaje político”. Reviste sus decretos-leyes de objetivos bienaventurados, loables, imposibles de rechazar, buscando la debilidad del contrario: ayudar a los desempleados, evitar desigualdades, apoyar a los jóvenes y mayores, usar las políticas activas de empleo como mejor inversión, mejorar el desarrollo local, dinamizar el mercado de trabajo, fortalecer una cultura empresarial, apoyar a los trabajadores autónomos, ayudas a personas en riesgo de exclusión social, etcétera.

Ante estos objetivos, y ante el miedo que tienen todos los partidos de la oposición a que el PSOE utilice demagógicamente el voto contrario a estos Decretos-Leyes por no apoyar a los necesitados, desempleados y a las víctimas de las malas políticas del resto de partidos –nunca de ellos-, casi todos acaban apoyándolo, aunque la norma incurra en inconstitucionalidad. Como me dijo cierto alto cargo del PSOE, se trata de “hacer política”, aunque para ello haya que “bordear la norma”, que es como suelen denominar a su incumplimiento.

Esto lleva ocurriendo años, y ha vuelto a ocurrir con la Ley 2/2015, de 29 de diciembre, que procede de la tramitación urgente como proyecto de Ley del Decreto-Ley 2/2015, de 3 de marzo, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo, así como con el Decreto-Ley 1/2016, que pretendía modificar la Ley 2/2015 y otros Decretos-Leyes.

La noticia a la que me refería al comienzo del artículo es la derogación aprobada por el Parlamento andaluz el pasado 6 de abril, del Decreto Ley 1/2016, de 15 de marzo, por el que se modifican la Ley 2/2015, de 29 de diciembre, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo; el Decreto-Ley 6/2014, de 29 de abril, por el que se aprueba el Programa EMPLE@JOVEN y la INICIATIVA @MPRENDE+ y el Decreto Ley 9/2014, de 15 de julio, por el que se aprueba el Programa EMPLE@30+, aprobado por el Consejo de Gobierno

Este Decreto-Ley 1/2016 tenía, entre otros objetivos aberrantes, los siguientes: exceptuar de forma general el cumplimiento de determinadas obligaciones de los beneficiarios de las subvenciones cuando se trate de Ayuntamientos, y por otro lado, atribuir a personal laboral de la antigua fundación pública FAFFE y otros laborales potestades administrativas que por Ley no pueden ejercer.

Pero lo más llamativo es que el informe jurídico sobre el expediente de aprobación del Decreto-Ley, realizado por el letrado del Gabinete Jurídico de la Junta de Andalucía, concluía que “En definitiva, en los términos expuestos, no se considera acreditada la concurrencia de una situación de extraordinaria y urgente necesidad que justifique la aprobación de este Decreto-Ley”.

Esto último es gravísimo: ¿ha prevaricado el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía por haber aprobado la norma a sabiendas de que no era posible jurídicamente? Si es así, el Gobierno debería dimitir inmediatamente. ¿Cómo es posible que los medios de comunicación silencien esta noticia? ¿Y la oposición política? ¿Qué está ocurriendo en Andalucía? ¿Cuántos grupos sociales viven de las acciones y omisiones del PSOE andaluz?

Yo no comulgo para nada con las ideas que defiende el partido político de Podemos, pero eso no es óbice para que aplauda dos de los varios motivos que expuso en su intervención el diputado del grupo parlamentario de Podemos, el Sr. Romero Sánchez, para rechazar el Decreto-Ley, en el debate que se sostuvo en el Parlamento (si tienen interés en leerlo, les dejo con el enlace: DSPA de 6 de abril de 2016).

El primer motivo, en la misma línea de lo que he expuesto, indicaba que convertir en regla general las excepciones al cumplimiento de la Ley llevan al fraude; dijo literalmente que “la dinámica de volver a crear exceptuaciones o exoneraciones de manera general, que, como la práctica ha demostrado, y hemos visto todos aquellos que estamos en la comisión de investigación, lo único que produce es una puerta abierta al fraude”, y que “tenemos que ser garantes de que, al mismo tiempo, se pague a la Seguridad Social, se pague a Hacienda, se cumpla con las deudas”. Asimismo, añadió que “esto no se soluciona con este decreto, esto se soluciona con una mejora de la financiación”.

El Sr. Sánchez Romero tiene toda la razón. Por un lado, no puede justificarse una exceptuación de forma general en el cumplimiento de requisitos legales a todos los Ayuntamientos en una materia como el empleo, porque cada caso habrá que estudiarlo. El empleo no es un servicio esencial y obligatorio que deban prestar los municipios a sus vecinos a través de los Ayuntamientos. La norma actual prevé que una vez analizado cada caso, el Consejero competente en la materia puede exceptuar de dicho cumplimiento si queda justificado en el expediente particular.

Parece más bien que el Decreto-Ley intenta evitar que cada caso se analice individualmente, por si el problema de un Ayuntamiento radica en la nefasta gestión de políticos que suelen pertenecer a los mismos partidos en su mayoría, de forma que sea el Parlamento el que salve ese escollo y no el Consejero mediante una resolución administrativa con la que podría incurrir en prevaricación (como presuntamente ha ocurrido en la formación para el empleo), y así no conste en los expedientes dichas resoluciones. Así podrán evitar los Consejeros sus posibles responsabilidades penales, con la ayuda de los diputados de los demás partidos políticos.

En materia de subvenciones, los Ayuntamientos beneficiarios están al mismo nivel que cualquier ciudadano, asociación o empresa beneficiaria en cuanto a la exigencia del cumplimiento de los requisitos, como reiteradamente ha repetido el Tribunal Supremo. No puede ser lo mismo exceptuar a un Ayuntamiento que incumple reiteradamente los pagos a la Seguridad Social o a Hacienda, aun disponiendo de fondos, que aquél que no tiene siquiera fondos por motivos ajenos al mismo. Y el Gobierno andaluz pretende meterlos a todos en el mismo saco, con la bendición de los grupos parlamentarios de la oposición.

Por otro lado, en vez de solucionar el problema de la financiación de los Ayuntamientos vía fondos incondicionados, el PSOE intenta resolver el problema que plantea subvencionarlos con fondos condicionados con la exceptuación de una obligación legal. Lo que no puede hacer el PSOE en Andalucía es congelar la PATRICA (participación en los tributos de la Comunidad Autónoma) durante cuatro años - desde el año 2013-, que son fondos incondicionados que reciben los Ayuntamientos y que pueden destinar a lo que realmente necesitan (pagar deudas, hacer obras, contratar mediante ofertas de empleo público, etc.), y en vez de eso utiliza ese dinero para fines partidistas condicionando su uso con multitud de planes vistosos que vende públicamente para su provecho particular, especialmente fines electorales.

Y para colmo sin resultados positivos para Andalucía, pues ya me dirán ustedes que riqueza crea contratar a desempleados para la “realización de proyectos de cooperación social y comunitaria” por los Ayuntamientos. De hecho, la Ley 2/2015 menciona realizar “obras y servicios”. ¿Se trata de otro “plan E”, de tener ocupada a las personas desempleadas mientras duren las obras o los servicios? ¿Esto es lo máximo que alcanza la “intelectualidad” del PSOE para crear riqueza en Andalucía? Resulta lamentable. Lo peor de todo es que seguirán consiguiendo el voto cautivo para mantenerse en el poder, ante la pasividad de una oposición política que parece aplaudir la medida, una oposición tan inútil como el mismo PSOE.

Y ojo al problema que plantea financiar contratos por los Ayuntamientos, así como por otras entidades, porque crea un problema grave en las justificaciones: la Junta no dispone de los medios necesarios para comprobar si los documentos justificativos que se presentan por dichas entidades beneficiarias (contratos, nóminas, etc.) para justificar el empleo de estas ayudas, se presentan igualmente para justificar otras ayudas públicas que otorgue el Estado y la Comunidad andaluza. Y aunque se hicieran controles posteriores por la Intervención, no sería posible detectarlo, dado que no hay conexiones entre las diferentes Consejerías, ni entre éstas y el Estado. La bolsa de fraude está servida, y los corruptos que viven de las ayudas públicas lo saben.

El día que la Comunidad deje de subvencionar tanto y a tantos, reduzca su Administración paralela y baje los impuestos, entre otras medidas, descubriremos en Andalucía lo que es crear riqueza, disminuyendo la corrupción.

Y el segundo motivo esgrimido por el diputado Sánchez Romero, que ha sido la tónica de todos los grupos parlamentarios –menos el PSOE-, es que no se puede con un Decreto-Ley solucionar el caos existente en el SAE (Servicio Andaluz de Empleo), cimentado únicamente por los gobiernos del PSOE durante años.

En un artículo próximo explicaré con detalle como el PSOE ha llevado interesadamente al caos la organización del SAE y de otros entes, y les demostraré por qué tenía tanto interés en crear urgentemente las agencias empresariales para incorporar en ellas al personal que fue contratado al margen de los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad en distintas fundaciones, consorcios, empresas públicas y sociedades mercantiles. Desde aquí advierto a la ciudadanía y a la oposición política en el Parlamento que la intención de crear una nueva agencia empresarial para introducir al personal del ente “Andalucía Emprende- Fundación Pública Andaluza” es otra argucia del PSOE en su política de crear más caos dentro de la Administración. Ya conocen el dicho popular: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

A continuación les detallaré como el Gobierno andaluz consigue, una vez más, que el árbol no deje ver el bosque en materia de empleo.

El PSOE, ante su continuo fracaso en materia de creación de riqueza y empleo, ha inventado otra estrategia para luchar contra el desempleo en Andalucía: la Agenda por el Empleo. Esta estrategia, aprobada por el Gobierno andaluz el 22 de julio de 2014, ha sido fruto del “diálogo social con los agentes económicos y sociales más representativos de Andalucía” (así le llaman al reparto de la tarta): CEA, UGT-A y CCOO-A. Una vez más, todos a participar de la comilona pagada por los demás.

El Gobierno andaluz puso en marcha distintas medidas, plasmadas en el Decreto-ley 6/2014, por el que se aprueba el Programa Emple@Joven y la Iniciativa @mprende+, en el Decreto-ley 9/2014, por el que se aprueba el Programa Emple@30+, así como en el Decreto-ley 2/2015, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo.

Todos los grupos parlamentarios han dado por válido jurídicamente estas normas, sin que ninguno haya expresado, ni en el Parlamento ni públicamente, lo que llevo denunciando en numerosos artículos, con fundamentación jurídica avalada por el Tribunal Constitucional: la Comunidad Autónoma de Andalucía no tiene competencias para regular condiciones y requisitos de los beneficiarios de posibles ayudas en materia de empleo. Es una competencia exclusiva del Estado. Si lo hace –y en las normas indicadas lo hace-, vulnera la Constitución española. Y la UE debería saberlo, a no ser que esté mirando para otra parte por motivos interesados.

No voy a extenderme más en esta materia, pues para ello pueden leer lo que escribí en el artículo “Investigación de la formación para el empleo”. Insisto: la Comunidad andaluza sí puede emplear fondos propios para fomentar el empleo, y utilizar para la gestión de esos fondos sus órganos administrativos, pero en ningún caso puede regular condiciones ni requisitos para otorgar ayudas. Para eso están las normas del Estado. Y respecto a los Ayuntamientos, más grave es el asunto, pues sólo podrían ejercer las competencias de ejecución en materia de empleo si se las delegara la Comunidad Autónoma o el Estado, y siempre que cumpliera determinados requisitos legales.

Ni el PSOE ni el PP dicen algo al respecto en Andalucía, quizá porque mientras estuvieron en el gobierno de la nación, no han recurrido dichas normas, salvo en pocos casos. Y no quieren remover el asunto, no vayan a salir salpicados en el caso de los ERE y de la formación para el empleo, como les expliqué en anteriores artículos.

Respecto a IU, como fue socia del PSOE en Andalucía en la anterior legislatura, y permitió esas aberraciones, igualmente calla y traga lo que le echen. Pero lo que no puede entenderse es que Podemos y Ciudadanos pasen por lo mismo, dado que hasta ahora no han estado en ningún gobierno, ni en el de la nación ni en el andaluz. Y en este caso, es Ciudadanos quien tiene la sartén por el mango, pues sólo su apoyo mantiene al PSOE vivo en Andalucía. Si permite al PSOE esa ilegalidad manifiesta, será cómplice una vez más.

En política no cabe sólo vivir de lo público, promocionarse en el partido de turno por si puede pillar algo mejor, pavonearse ante todos, ser el protagonista de las numerosas entrevistas realizadas por medios de comunicación en las que callan los sapos que el partido de turno les hace tragar, a fin de no resultar incómodo en el partido o agrupación que está en manos del jefe de turno. Exige responsabilidad, decir lo que verdaderamente piensa en beneficio de la ciudadanía, trabajar por el bien de todos, marginando intereses partidistas y particulares, y, por supuesto, actuar dentro de la Ley, porque si esto también falla, si el Estado de Derecho no se respeta, acabaremos viviendo en una jungla ingobernable.

Cosas de Andalucía, la Cosa Nostra.
NOTA: Artículo publicado inicialmente en “El Demócrata Liberal”

En Valencia, todo en catalán
Vicente Torres  Periodista Digital 18 Abril 2016

Aunque los elementos estos le llaman 'valenciano', con el fin de confundir al personal. La valenciana adquirió la categoría de lengua siglos antes que la catalana, e incluso tiene su Siglo de Oro.
Estarán satisfechos Pujol, Aznar y Zaplana, por este orden, de lo que ha dado de sí el invento de la nefasta Academia Valenciana de la Lengua, que tanto dinero nos cuesta a los valencianos. Hay que darle una mención especial a Camps, que la incluyó en un nuevo Estatuto que no pedía nadie. Camps es uno de esos individuos nacidos para ser genios que luego resulta que no lo son. Acaban haciendo relojes de madera que funcionan.

El nacionalismo es una virus que se contagia por vía aérea y causa grandes estropicios en los individuos afectados. Se pueden detectar individuos contagiados en todos los partidos, e incluso partidos tan ajenos al nacionalismo como es UPyD caen en la trampa de dejar el asunto de la lengua en manos de los lingüistas, lo que significa que se cede ante la presión de los catalanistas. Ya se sabe que quien no sea catalanista es insultado, se le etiqueta como ignorante, se le margina, se le condena al ostracismo. Hay profesores nacidos en la Valencia castellana que catalanizan su nombre para ser aceptados. La tribu no perdona a los disidentes.

El PP se ha dejado colonizar por el catalanismo, el PSOE lo está desde hace mucho, y eso significa que la locura avanza de modo implacable. Hay animales, porque no se les puede llamar de otra forma, que dicen que en Valencia se cometió genocidio lingüístico con el catalán.

Ahora se pretende erradicar el español por la brava, porque dicen que se impuso por la brava, lo cual es otra animalada. No les importa mentir, ni comportarse como Stalinitos. Y siempre tienen la palabra democracia en la boca.

Reconocido investigador de la historia de España
Pío Moa abandona su trabajo como historiador
  www.gaceta.es 18 Abril 2016

El historiador Pío Moa, colaborador habitual de La Gaceta, ha anunciado en la última entrada del blog que publica en este medio que va a poner fin a su trabajo como historiador. Lo hará con un libro de próxima aparición que se titulará La guerra civil y la democracia en España, donde explicará los distintos puntos de vista que dan a la democracia derecha e izquierda.

Cuando terminé mi investigación sobre cómo se originó la guerra civil en octubre del 34, me di cuenta de tres cosas. La primera, que las versiones de la guerra sostenidas comúnmente sobre la guerra civil, no solo por la izquierda, sino también por gran parte de la derecha, son falsas. No falsas en tal o cual aspecto, sino falsas de raíz. Un ejemplo: sostener, como se hace habitualmente, que la democracia la representaban una amalgama de stalinistas, marxistas revolucionarios, anarquistas, golpistas como Azaña y racistas separatistas es en sí mismo un disparate total. Y ese disparate fundamental solo puede generar distorsiones e interpretaciones absurdas. Otro ejemplo: se dice que que las izquierdas representaban el progreso y los intereses de los trabajadores y las derechas representaban los privilegios de una oligarquía oscurantista y explotadora. El hecho real es que cuando gobernó la izquierda, la miseria de la gente aumentó, junto con mil violencias y desórdenes, mientras que bajo gobiernos de derecha iba ocurriendo lo contrario. Además, todos aquellos partidos tan interesados en la prosperidad y el progreso de los trabajadores se atacaban entre sí, incluso asesinándose. De aquellos progresistas diría el propio Azaña que solo eran capaces de una “política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín sin ninguna idea alta”.

En segundo lugar me di cuenta de que las réplicas a aquellos enfoques disparatados eran muy débiles. Eran débiles porque quienes replicaban eran muchos menos y estaban peor situados en la universidad y los medios que los progres. Y eran débiles también porque, aunque señalaban muchos hechos y datos que desmentían la versión progre, no los encuadraban en una visión general de la guerra y de los intereses que se jugaban en ella. Y estaban siempre a medio camino y a la defensiva.

Además, la denigración del franquismo se ha hecho tan abusiva en estos años que casi nadie osa defender con argumentosla verdad sobre aquel régimen. Aunque se critique a la izquierda y los separatistas, parece que hay que dejar claro siempre que los otros eran peores. Pero la realidad es que si hubo un peligro de revolución totalitaria, y lo hubo, fueron los nacionales y nadie más quienes salvaron al país de ella. Y que si hubo un peligro de disgregación o balcanización de España, fueron también los nacionales quienes lo evitaron. Y hubo ese peligro, porque tanto la insurrección del 34 como el Frente Popular fueron una alianza de las izquierdas y los separatismos. Y si hubo un peligro de exterminio de la cultura cristiana, como evidentemente lo hubo, fueron los seguidores de Franco quienes lo impidieron. Así que lo que se jugaba en la guerra no era una democracia en la que ya nadie creía, sino la subsistencia de la propia España y de la cultura cristiana.

En tercer lugar me di cuenta de que estos enfoque disparatados no eran agua pasada sino que inspiraban la política actual tanto de la izquierda como de la derecha. La izquierda falseaba la historia y la derecha quería privar de su historia real a los españoles arguyendo que “había que mirar al futuro”, y por tanto a la hora de la verdad seguía al PSOE y compañía. Por poner dos casos entre muchos: la ETA ha gozado de una colaboración amplísima salvo el período de Aznar y aun entonces con fallos. ¿Por qué? Porque la ETA se había opuesto al franquismo y reune los dos aspectos del Frente Popular: es separatista y revolucionaria. Por tanto sus crímenes estaban más o menos justificados y había que darles una salida política, es decir, convertir el asesinato en una forma de hacer política. Esa colaboración de los gobiernos con la ETA ha hundido prácticamente el estado de derecho. Otro ejemplo: ¿ por qué los separatismos han sido apoyados y financiados por los gobiernos de derecha y de izquierda? Porque habían luchado contra los nacionales en la guerra civil, y por tanto eran progresistas, mientras que oponerse a ellos y defender a España resultaba “franquista” o “facha”. Y todavía seguimos en ello. Podríamos seguir con la llamada memoria histórica y tantos asuntos más. La falsificación del pasado enferma el presente, enferma la democracia.

Por consiguiente, clarificar la historia real es una necesidad y una obligación para quien sienta un mínimo compromiso con su propio país y con su propia sociedad. Porque solo esa clarificación puede dar lugar hoy a políticas sanas que alejen el peligro de repetir lo peor de nuestro pasado.

Hay un tema básico en todo esto, y es la cuestión de la democracia. Aunque la democracia es una forma de gobierno históricamente reciente, se la considera la única legítima en la actualidad. Por consiguiente, la izquierda y los separatistas han jugado esa baza, a pesar de que ellos siempre fueron los enemigos más dañinos de la democracia. Se apoyan en que el franquismo tampoco fue democrático, pero hay una gran diferencia. Franco, al llegar la república, era partidario de una democratización en orden, pero después de la experiencia republicana, él, como casi toda la derecha, concluyó que la democracia en España solo servía para abrir paso a la revolución y la disgregación del país y que los intereses de partido, sin ningún valor por encima de ellos, disgrega a la sociedad. Por ello pensó en lo que llamaban democracia orgánica. Ahora no voy a extenderme sobre esto, pero sí señalar que la palabra democracia es empleada en sentidos muy distintos por unos partidos y otros. Y que en España, la derecha nunca ha tenido y sigue sin tener un pensamiento democrático, mientras que la izquierda siempre ha tendido al totalitarismo. Estas cuestiones las trato en un libro próximo, La guerra civil y la democracia en España. Este va a ser mi último libro sobre estos asuntos.

Así que mi labor historiográfica puede describirse como un intento de clarificar el pasado reciente, desde la gran crisis moral del 98, la guerra perdida contra Usa, sin la cual no se explican los sucesos posteriores, la república y la guerra misma. He dedicado la mayor parte de mi labor a investigar todo esto y el franquismo. Al franquismo le he dedicado dos libros: Años de hierro y Los mitos del franquismo. Y he extendido la la labor a la historia general de España, que viene siendo no menos falsificada, y he publicado Nueva historia de España.

Con una breve introducción a la historia de Europa, tan desconocida en un país tan ultraeuropeísta e hispanófobo como el nuestro, espero terminar este año mi trabajo como historiador.

Giovanni Sartori: "Los musulmanes no solo no se han integrado; son los más rebeldes, los más extranjeros”
Karina Sainz Borgo www.vozpopuli.com 18 Abril 2016

Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2005), acaba de publicar 'La carrera hacia ninguna parte'. 'Diez lecciones sobre nuestra sociedad en peligro', una especie de manual de supervivencia.

Se define como liberal moderado, aunque ya sus juicios sobre el Islam de templados tienen más bien poco. Se trata del politólogo italiano Giovanni Sartori (Florencia, 1924), considerado por la crítica como uno de los máximos expertos en ciencia política. Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2005), entrega ahora a sus lectores La carrera hacia ninguna parte. Diez lecciones sobre nuestra sociedad en peligro, una especie de manual de supervivencia que se suma a su amplísima obra, en la que destacan Homo videns, La democracia en treinta lecciones y Qué es la democracia. Costará, y mucho, a los lectores, reponerse de un brote de pesimismo y desengaño en el discurso de los máximos pensadores. Como si la demolición europea se constatara en cada idea que se precipita en su pesimismo; los trozos de un edificio que se cae a pedazos.

Publicado por el sello Taurus, el nuevo libro de Sartori presenta una serie de preguntas en torno a diez temas determinantes de la actualidad: la crisis de la política, los borrosos límites entre la libertad y la dictadura, el choque cultural y de civilizaciones entre el islam y el cristianismo, la “guerra contra el terror”, el sistema electoral perfecto, la ola de inmigración y el derecho a la ciudadanía, así como la delicada cuestión de cuándo la vida biológica se convierte en verdaderamente humana. Carrera hacia ningún lugar recoge las desengañadas palabras de un pensador en quienes muchos identifican al gran sabio de la cultura política, quien señala en esta entrega el lento declive al que Europa parece abocada, justamente por no haber sabido salvaguardar los valores fundamentales de una sociedad realmente liberal-democrática. Lo dicho, un manual de reflexión pero también un libro de instrucciones que acompañe el harakiri a La Europea.

En estas páginas, Sartori decide ser el aguafiestas, y no le importa en lo más mínimo. En las palabras introductorias, asegura que este “cuadernillo” aparece “inspirado” por su “atávico espíritu de contradicción”. Algo de ello hay en su afirmación, porque intenta cumplirla cabalmente, folio a folio. Publicado en Italia en junio de 2015, a las puertas del Ferro agosto, Sartori aseguró que no le importaba fracasar en ventas si con ello podía demostrar que los libros serios no están proscritos para el verano. Que incluso con calor se puede pensar.

No queda títere con cabeza en el libro de Sartori, quien atiza por igual al fanatismo islámico como a quienes intentan frenar su avance. Entiende el mundo actual como una guerra inédita que califica como: terrorista, global, tecnológica y religiosa. Al respecto, sobre el laicismo y el enfrentamiento religioso, asegura: “Durante cerca de un milenio el cristianismo y el islam se enfrentaron y combatieron así, como dos religiones. Pero desde el siglo XVII, la res publica christiana se fue disolviendo y secularizando gradualmente, mientras que el islamismo siguió siendo una civilización teocrática”.

Pero al igual que atiza al Islam, lo hace con Europa. Asoma cuán ridículo considera el intento de algunos países europeos de construir muros para defenderse de los inmigrantes a la vez que critica la política de crecimiento de la UE, incapaz de proponer una política sobre inmigración coherente para sus propias dimensiones. Tampoco se trata de un baño con manguera, hay distinciones y matices: "La Unión Europea que hoy consta de 28 Estados está obviamente pasando por un mal momento, aunque es importante distinguir entre los países de Europa del Norte y los demás. Los primeros han sido acogedores e incluso un poco ilusos, dentro de lo posible; pero ahora están saturados y hasta decepcionados. La gran sorpresa ha sido que los musulmanes de tercera generación no solo no se han integrado, sino que son los más rebeldes, los más extranjeros".

Giovanni Sartori, nacido en Florencia (Italia), es una de las personalidades de mayor prestigio internacional en el ámbito del Derecho Constitucional y el estudio de la democracia representativa y las transformaciones en las sociedades abiertas, según FAES. Su trayectoria ha sido merecedora de distintos reconocimientos como el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, la medalla al mérito cultural y educativo del presidente de la República italiana, el Comendador de la Orden de la Cruz del Sur, que otorga el presidente de Brasil, y la Gran Cruz de la Orden de Bernardo O'Higgins, entre otros.

Iran financia al terrorismo Palestino con dinero 'descongelado" por el Acuerdo con los "5+1".
Shimshon Zamir  Periodista Digital 18 Abril 2016

El politólogo israelí Ely Karmon, investigador del Instituto Internacional para la Lucha contra el Terrorismo (TIC, por sus siglas en inglés), analizó en un artículo publicado en The Times of Israel, el apoyo del régimen iraní al terrorismo Palestino.

El autor narra que el embajador iraní en el Líbano, Mohammad Fateh Ali, prometió recientemente que Irán otorgaría USD 7.000 a las familias de los terroristas Palestinos que participaran en la actual ola de ataques individuales contra objetivos israelíes. Pero eso no es todo: el régimen también dará, a modo de indemnización, USD 30.000 a las familias de los terroristas cuya casa haya sido destruida por Israel.

Karmon recordó un discurso del Ayatollah Alí Khamenei en julio de 2014, el el cual defendió los ataques con misiles del grupo terrorista Hamas. “Hoy, el asunto principal para el mundo del islam y quizá para toda la Humanidad es Gaza. Un perro rabioso y un lobo depredador (Israel y EEUU) atacan seres humanos inocentes. La Humanidad debería reaccionar a esto como corresponde”, dijo el líder religioso en un discurso en Teherán.

Alí Khamenei dio la orden hacia el final de la operación “Protective Edge” de Israel en Gaza, cuando se dio cuenta que sería difícil rearmar ( por intermedio de la Peninsula de Sinai) a la aislada Hamas y decidió echar su suerte con los Palestinos en Cisjordania, con la esperanza de que el contrabando de cohetes no sofisticados de corto alcance pondría en peligro el interior de Israel.

“La manera obvia de Irán para proporcionar apoyo militar a los Palestinos en Cisjordania es a través de una infraestructura terrorista con base en Jordania y también con la participación de Hezbollah“, reflexiona Karmon.

Luego, el politólogo recordó una serie de atentados terroristas contra objetivos de Estados Unidos e Israel, muchos de ellos llevados a cabo con explosivos de fabricación casera. Varios de esos blancos eran soldados estadounidenses que ayudaban a Jordania a defenderse de posibles agresiones de Siria.

Sin embargo, esta alianza entre Irán, el terrorismo Palestino y Hezbollah no es nueva. “Ya entre los años 2000 y 2005, Irán y Hezbollah estaban muy involucrados en el intento de avivar las llamas de la violencia“, denunció el investigador en su artículo.

En noviembre de 2001, Jordania detuvo a tres terroristas de Hezbollah que intentaron contrabandear cohetes desde Siria a Cisjordania.

En enero de 2002, la marina israelí se apoderó de la nave Karine-A, que llevaba 50 toneladas de armas, incluyendo cohetes de corto alcance, misiles antitanque y potentes explosivos. El barco estaba cargado de armas por parte de los Iraníes y Hezbollah.

El intento de contrabando violó los acuerdos entre la Autoridad Palestina -entonces bajo el liderazgo de Yasser Arafat- e Israel; y produjo una grave crisis.

Una prueba más de la alianza terrorista contra objetivos israelíes, cuenta Karmon, está en el hecho de que cuando Israel tuvo éxito en la reducción de la ola de atentados suicidas, los miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, el ala militar de Fatah, revelaron que Hezbollah estaba ofreciendo dinero por los ataques dirigidos contra Israel en 2005.

“Se recibieron pagos de hasta USD 9.000 enviados por Hezbollah a Cisjordania para los ataques contra Israel durante los últimos cuatro años. Se sabía que el dinero procedía de la inteligencia iraní y la Guardia Revolucionaria“, detalló.

Curiosamente, durante el mismo período, el dictador Saddam Hussein ("enemigo" de Iran, pero "amigo" en lo relacionado a Israel S.Z.) también alentó los ataques suicidas contra civiles en Cisjordania. Irak había establecido un régimen de pago diferenciado en el que las familias de los involucrados en operativos suicidas recibieron una suma considerablemente mayor de USD 25.000, mientras que otras familias que han sufrido una muerte recibieron USD 10.000. Irak proporcionó estos fondos a través del Frente de Liberación Árabe.

Por último, Karmon dice que el apoyo del régimen iraní al terrorismo es algo que debe preocupar a la comunidad mundial en su conjunto, no sólo a Israel.

P.D. Hasta aqui lo "sabido": 1. Iran fomenta (por razones Iranies de "liderazgo" Musulman y no porque piensen realmente que puedan "destruir a Israel") el terrorismo contra Israel.
2. Los "5 + 1" firman un Acuerdo con Iran.
3. Segun ese Acuerdo, los "5 + 1" descongelan dinero Irani y se lo otorgan a Iran.
4. Iran tiene mas dinero para fomentar el Terrorismo contra Israel.

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Otegi: el 14-M empezó todo
El terrorista confirmó tajante que todo comenzó el 14 de marzo de 2004 con la victoria electoral de Zapatero.
Pablo Molina Libertad Digital 18 Abril 2016

Dos momentos que fijan de manera muy precisa el listón moral del programa Salvados anoche en La Sexta. Uno: Otegi dice que comenzó a entender el dolor de los familiares de las víctimas de la ETA cuando, estando en la cárcel, le dijeron que llamara a su casa porque su madre estaba muy enferma. Ahí comprendió lo que debieron sentir los familiares de las víctimas de los etarras, cuando les avisaban de que a un ser querido le habían descerrajado un tiro en la nuca o lo habían reventado con un coche bomba. Dos: Évole justifica su interés en hablar de los asesinados por la banda terrorista porque todavía quedan víctimas del franquismo enterradas en las cunetas.

Son dos momentos destacables de Salvados, pero lo cierto es que la entrevista de Évole a Otegi estuvo llena de ellos. Imposible no traer a colación la "reflexión" de Otegi (el programa fue una serie interminable de "reflexiones" del hombre de paz de ZP) cuando ETA asesinó a Miguel Ángel Blanco. El líder batasuno estaba en la playa con la familia tan ricamente porque, según explicó a Jordi, no sabía que los etarras lo iban a matar. Otegi era, pues, la única persona en España que no estaba al corriente de las intenciones de la banda terrorista. Por eso cuando el concejal de Ermua "apareció muerto" (sic), la noticia le pilló así como un poco de sopetón.

Pero lo que a Évole le interesaba anoche no era tomar partido por las víctimas, sino obtener de manera lo más aséptica posible una "reflexión personal" del entrevistado acerca de sus sentimientos. ¿Qué se siente en esos momentos? Esa fue la pregunta más repetida, como si los conflictos interiores de Otegi tuvieran alguna relevancia en la valoración de una banda terrorista que ha asesinado a casi mil compatriotas y mutilado a muchos más.

Desde esa perspectiva perfectamente equidistante, no puede extrañar que reflexiones otegianas como llamar refugiados a los asesinos huidos de la Justicia, o exigir a los españoles que pidamos también perdón a los etarras después del esfuerzo que ellos han hecho (dejar de asesinar), no susciten otra reflexión de fuste por parte del presentador.

Ahora bien, el trabajo de Évole tuvo al menos un aspecto de gran utilidad para comprender las claves políticas de la historia reciente de España. Y es que Otegi dio la razón a los que sostienen que los atentados del 11 de marzo de 2004 dieron inicio a un cambio de rumbo irreversible, en cuyo desarrollo han ido encajando los sucesivos acontecimientos políticos como las piezas de un puzle previamente diseñado. El líder nacionalista confirmó tajante que todo comenzó el 14 de marzo de 2004 con la victoria electoral de Zapatero, y que esa fue también la convicción de su interlocutor por aquellas fechas, el presidente del PSOE vasco Jesús Eguiguren. Así pues no acusen de conspiranoicos a los que sostienen que el 14-M hubo un cambio de régimen; pídanle explicaciones a Otegi, y de paso también a Évole, que dio por bueno el argumento sin rechistar.

La entrevista de Jordi Évole a Otegi, la segunda que le regala, provocará una fuerte polémica entre una parte de la audiencia, pero en un par de días se olvidará. En última instancia, un programa como el de anoche es para La Sexta tan solo un ejemplo más de su hecho diferencial. Además, la cadena está ahora en temas mucho más importantes como la responsabilidad del PP, el partido que la salvó de la ruina al autorizar la fusión con A3, en los llamados papeles de Panamá. Ese programa de Salvados también será, con toda seguridad, espectacular.

Arnaldo Otegi, el etarra que justificó el asesinato de varios periodistas, seduce a los grandes medios
La prensa española, subyugada por el totalitarismo de extrema izquierda
www.latribunadelpaisvasco.com 18 Abril 2016

En su informe anual publicado en el mes de mayo de 2010, Reporteros Sin Fronteras (RSF) acusaba a la banda terrorista ETA de actuar como un "predador" de la libertad de prensa y de convertir "en blancos" a los periodistas a través de "amenazas apenas veladas que lleva emitiendo desde su nacimiento”. En aquel texto, la organización terrorista figuraba dentro de una lista de “represores internacionales de la libertad de prensa” y RSF recordaba que ETA, además de haber asesinado a varios periodistas, mantenía amenazados a decenas de profesionales “que siguen obligados a trabajar con protección”.

En su trabajo, RSF recordaba especialmente el caso del primer periodista asesinado a manos de la banda terrorista ETA, el director de la "Hoja del Lunes" de Bilbao, José María Portell, muerto a tiros el 28 de junio de 1978 en Portugalete. Portell fue la primera víctima de la campaña etarra contra los medios de comunicación que prosiguió, entre otros muchos ataques, con el atentado fallido que perpetró el “comando Nafarroa” contra el director del "Diario de Navarra", José Javier Uranga, en 1980; el asesinato en Andoain del columnista de "El Mundo" José Luis López de Lacalle y el paquete bomba que dejó gravemente herido en manos y cara a Gorka Landaburu en mayo de 2001.

Hoy, algo más de cinco años después de aquel comunicado de Reporteros Sin Fronteras, centenares de periodistas españoles, tan ignorantes como ideológicamente sectarios, babean, tal y como puede observarse en la imagen que acompaña a este texto, ante cada palabra escupida por quien, en 2010, era una de las piezas fundamentales del dúo ETA-Batasuna: Arnaldo Otegi.

¿Cómo ha llegado la prensa española, y una gran mayoría de los periodistas españoles, a alcanzar semejante grado de fanatismo, de estulticia intelectual y de analfabetismo político?

Ciertamente, la vileza, la miseria moral, la zafiedad y la ignorancia se han apropiado de las parrillas televisivas y de las redacciones de la mayor parte de los periódicos, donde la excelencia, la independencia, la cultura, las convicciones, el respeto y todos los valores tradicionales son denigrados y ridiculizados de forma implacable y sin tregua. Y en los grandes medios, especialmente en las principales cadenas de televisión, se ha impuesto una subcultura política totalitaria e intransigente, marcadamente de extrema izquierda, que tiene sus orígenes en el pasado más sectario de José Luis Rodríguez Zapatero.

Fue el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero quien, por activa y por pasiva, alentó y comenzó a dar forma a la izquierda española del presente, especialmente en los ámbitos educativos, culturales y comunicativos. Una izquierda desinteresada de la defensa del sistema democrático, desinteresada de la salvaguarda de los valores fundamentales que conforman la esencia de la civilización occidental y que una y otra vez desprecia los principales modelos éticos sobre los que se levantan nuestras sociedades.

Y esto ha tenido una clara consecuencia en el mundo de la política y de los medios de comunicación: el desprestigio grotesco y generalizado de los valores éticos más elementales y el culto a las transgresiones más idiotas han servido para ofrecer recompensas permanentes a los peores entre los más marginales y para premiar a quienes una y otra vez destacan por su profundo desprecio y agresión a los más elementales cánones de la cultura y la civilidad.

Es por esto, por ejemplo, que para ser un destacado miembro de la élite política o mediática generada por la extrema izquierda, los proetarras y los nacionalistas, es suficiente con haber gritado “¡Gora, ETA! en alguna ocasión, con haber orinado alguna vez en la calle, con haber hecho striptease en una iglesia, con haberse emborrachado en una esquina o con haber quemado en alguna ocasión un coche policial. O con haber entrevistado en alguna ocasión a Arnaldo Otegi.

Tal y como explica Hermann Tertsch en su libro “Días de Ira”, esta situación “resulta devastadora para la democracia, especialmente en los tres centros de creación de opinión que son los medios, los colegios y la universidad. Nadie habría permitido centros de adoctrinamiento nazi o de delincuencia o terrorismo en ninguno de ellos. Afortunadamente. Pero tenemos en ellos, en permanente actividad, a esos activistas del odio que proliferan sin control y que producen ciudadanos convencidos de que la democracia representativa es un sistema irreparablemente corrupto y caduco del pasado y que ellos tienen la solución del futuro. Y lo que ofrecen es lo que las bandas extremistas luchaban por imponer en los años treinta. Que haya profesores, presentadores de televisión, periodistas y tertulianos que realizan una apología sistemática de Lenin y Stalin, criminales responsables de millones de muertes, es algo tan disparatado y monstruoso, que no puede pasar en ninguna democracia europea que se respete. Pasa en España y sabemos que pasa mucho. No hay en Europa nada semejante porque no se toleraría”.

"Lo de Otegui fue un recital de falacias del hombre de la paz"
Santiago González,  Periodista Digital 18 Abril 2016

Arnaldo Otegi ya había grabado su entrevista en Salvados cuando arrancó su manifestación en Bilbao junto a otros ex presos de la banda terrorista. Por eso producía cierta perplejidad ver esta mañana su foto junto a Zabarte Arregi, el carnicero que no se ha arrepentido de ninguno de los 17 asesinatos por los que fue condenado. "Yo no he asesinado, he ejecutado", reivindicó ante Ángeles Escrivá, un respeto, soy verdugo.

Aunque Jordi Évole no se puede librar de ese colegueo que es marca de la casa, estuvo más contenido que en la entrevista de 2009: "Arnaldo Otegi, tío, qué fuerte. Es la primera vez que saludo a un líder de la izquierda abertzale, tío", dijo entonces y aunque ahora mantuvo el tuteo, no fue tan efusivo, quizá porque ya era la segunda vez y se había roto el efecto novedad. Lo cierto es que el periodista ejerció de tal y le planteó las preguntas necesarias. Quizá no todas las repreguntas, pero lo enfrentó con los testimonios contundentes y las preguntas de las hijas de José Luis López de Lacalle y Fernando Buesa; cuándo debió dejarlo ETA le planteó esta última, que le recordó que al disolverse ETA p-m, banda en la que militaba, él se pasó a ETA militar para seguir con la lucha terrorista.

Fue un recital de falacias del hombre de la paz, que se mostró insuficiente ante su hemeroteca. Se agarró a la llamada de aviso hecha por ETA para sostener que en Hipercor no pretendía matar, obviando el hecho acreditado en sentencia de la AN de que al explosivo le habían añadido bidones de gasolina para añadir más fuego, destrucción y muerte a la explosión. Según él, la Policía y la Guardia Civil hacen lo posible para impedir el desarme de ETA. La cosa tuvo aspectos grotescos cuando Évole le recordó el secuestro por el que fue condenado. "Yo lo negué. Era un directivo de Michelin. Creo que se llamaba Luis Abaitua Gomeza", dijo. Su víctima se llamaba Luis Abaitua Palacios. Luis Ignacio Abaitua Gomeza, era un colega suyo, miembro del comando Txikia, uno de los asesinos de Carrero Blanco.
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Rivera y Puigdemont. La foto de la vergüenza
Santiago Abascal Libertad Digital 18 Abril 2016

Yo estuve allí. Fue el 23 de octubre de 2013, en el teatro Goya, en Madrid. Mi amigo Albert Rivera presentaba su Movimiento Ciudadano, lo que terminó siendo el germen de la expansión de Ciutadans fuera de Cataluña. El inicio de la conversión de Ciutadans en Ciudadanos.

Decidí aceptar la amable invitación de Albert porque siempre admiré la determinación, coraje y valentía con la que Ciutadans había plantado cara al separatismo. De hecho, antes de que el actual presidente de Ciudadanos fuese un personaje público relevante y cuando los medios del establishment sometían a Ciutadans a un bloqueo similar al que hoy someten a VOX, desde DENAES pusimos todo lo que estaba en nuestra mano para hacer llegar su mensaje fuera de Cataluña

Albert Rivera y yo, y nuestros respectivos partidos, tenemos ideas diferentes en algunas cosas esenciales. Ciudadanos es un partido que bebe de las fuentes de la socialdemocracia y del "progresismo" . VOX, en cambio, es un partido nacional que quiere acoger a conservadores, liberales, cristianodemócratas y patriotas. Pero estas diferencias ideológicas no nos impedían estar de acuerdo en lo más importante: la unidad de la nación española y la defensa del orden constitucional frente a los que quieren quebrar nuestro modelo de convivencia.

He compartido tertulia muchas veces con Rivera. Y le he escuchado decir cosas muy sensatas. "Antes que reformar la Constitución, deberíamos hacer que se cumpla la que tenemos". "No se pueden hacer reformas para contentar a los que nunca van a estar contentos". “La única forma de solucionar el problema es derrotar a los nacionalistas en las urnas”.

Por eso me he llevado una enorme decepción personal y política cuando este pasado viernes he visto en la prensa la reunión entre Rivera y el traidor mayor del reino, el presidente secesionista Carles Puigdemont. Una reunión que, según el propio Rivera, se desarrolló en un ambiente cordial, y en la que han constatado discrepancias, pero también espacios de acuerdo, en especial en lo relativo a la financiación. Y no contento con esto, Rivera ha instado a Puigdemont a sentarse a la mesa de la reforma constitucional para encontrar "puntos de encuentro".

De poco ha servido la invitación: al poco tiempo de acabar, Neus Monté, la portavoz de la Generalitat, compareció en los medios para decir que desde el catalanismo ya se han intentado propuestas de reforma de España y "ninguna de ellas ha sido tenida en cuenta ni escuchada", por lo que Puigdemont sigue en estos momentos el "mandato claro y explícito del 27S a favor de la independencia."

Está claro. Puigdemont es un golpista. Lidera un gobierno que se ha alzado en rebeldía y manifiesta públicamente que no acata la Constitución. Esto es algo muy grave. Algo que no pasa en Europa Occidental desde los años 30.

¿A qué viene sentarse con él? ¿Qué busca Albert Rivera? ¿Acaso los votos del catalanismo? ¿Acaso apoyos parlamentarios de los secesionistas para formar gobierno?

Albert Rivera está haciendo exactamente lo mismo que criticó al PP y al PSOE. Han bastado 40 escaños en unas elecciones generales para que cambie completamente el discurso de firmeza con el separatismo y adopte el apaciguamiento suicida del PP y del PSOE.

No hay que sentarse con los golpistas, ni hacerse fotos, ni dialogar con ellos. Tampoco hay que buscar puntos de encuentro, ni invitarles a sumarse a una supuesta reforma de la constitución.

La situación en Cataluña se empezará a resolver cuando vuelvan a regir el Estado de Derecho y se cumplan la Constitución y las Leyes. Y cuando los políticos comprueben en sus propias carnes que incumplir la Ley tiene consecuencias. Tenemos los instrumentos legales necesarios para ello. Sólo nos hacen falta gobernantes con patriotismo y determinación.

Y nos sobran componendas, frases grandilocuentes y marketing político. Máxime cuando lo único legalmente correcto y políticamente sensato sería suspender la autonomía de Cataluña, procesar a los golpistas y disolver los partidos facciosos autores del golpe.

El mundo de Arnaldo
Rafael Latorre El Espanol 18 Abril 2016

Una de los tareas más instructivas de mi vida como periodista fue la cobertura de la recta final de la campaña del Partido Comunista de las Tierras Vascas, mascarada de Batasuna en las elecciones autonómicas de 2005.

Para evitar la ilegalización el PCTV prescindió en sus actos de toda la parafernalia abertzale, en los mitines ni siquiera había ikurriñas y por supuesto ningún dirigente de Batasuna apoyó la campaña. El amateurismo de aquella gente del PCTV produjo escenas desternillantes. Como cuando el jefe de prensa envió al tartamudo de la lista para que fuera entrevistado por las radios. El ambiente oscilaba entre lo intimidatorio y lo cómico. Lo habitual del ecosistema abertzale.

La noche electoral cayeron las caretas y Arnaldo Otegi entró triunfal en el pabellón de La Casilla de Bilbao para celebrar los 9 escaños conseguidos. Cantó el Eusko Gudariak con el puño en alto y todos lo grabamos. En la tropa de periodistas Otegi infundía respeto, incluso algo parecido a la fascinación. Yo era muy joven, esa es mi coartada, pero otros más talluditos también le veían como una especie de genio maléfico. Le creíamos astuto, una mente compleja, con inteligencia táctica, nada que ver con aquel submundo de mallas y palestinas. Hasta que le escuchamos con algo más de atención, yo al menos, y descubrimos, al menos yo, que sólo era un botarate, primera acepción. Su discurso no está más elaborado que el de cualquier pueblerino orgulloso.

El mal tiene un glamour indiscutible. Supongo que el cine ha tenido su parte de culpa en que nos imaginemos a los psicópatas dibujando en su celda il duomo de Florencia. Aunque solo sea para romper ese hechizo, está muy bien que Jordi Évole pusiera a Arnaldo Otegi frente a las cámaras. Es un ejercicio pedagógico.

Cuánto talento han derrochado los savateres y azurmendis -el plural es puro optimismo, ni que hubiera tantos- en tratar de convencer a una parte considerable de sus vecinos de algo tan elemental como que el fin no justifica los medios. Hasta esta formulación perversa, mil veces repetida cuando hablamos de ETA, que ennoblece los fines, está condicionada por la violencia. Como si fuera deseable un futuro construido sobre los dos vigas maestras del programa batasuno: el tradicionalismo racista de Sabino Arana y el socialismo a la albanesa. Todavía hoy la violencia etarra oscurece el debate sobre los fines de la izquierda abertzale. Ya es hora de que conozcamos a Otegi.

Otegi contra Otegi
Consuelo Ordoñez El Espanol 18 Abril 2016

Arnaldo Otegi se presentó en televisión como Arnaldo Otegi. Ni más ni menos. La marea de halagos que muchos de sus acólitos esperaban tras la entrevista que el ex de Batasuna, el ex de ETA, concedió al periodista Jordi Évole no llegará. No llegará porque en democracia no hay ningún problema en que alguien, en el ejercicio de sus derechos civiles, aparezca en televisión y diga lo que quiera y lo que sienta. Ese el mayor problema al que se enfrentan hoy Otegi y toda la izquierda aberztale: el espejo. Por eso, porque Otegi habló alto y claro, no llegará el blanqueamiento de la figura de alguien capaz de irse a la playa aun a sabiendas de que Miguel Ángel Blanco ya sentía el frio hierro de la pistola que finalmente acabó con su vida.

Esa fue una de las revelaciones que Arnaldo Otegi hizo este domingo en televisión. Por lo demás, se dejó ver como lo que es: una persona carente de escrúpulos capaz de asegurar que no condena el terrorismo porque nunca lo ha hecho antes, capaz de llamar “refugiados” a miembros de ETA que huyeron de España para no pagar por brutales crímenes, capaz de decir que le dolió Hipercor porque allí murió “gente trabajadora”.

No seré yo quien le diga a Arnaldo Otegi que quien no condena el terrorismo es una bomba de relojería para la prevención de la radicalización entre las nuevas generaciones. No le diré yo a un pistolero verbal que refugiados son quienes huyen del terrorismo y quienes huyeron del terrorismo que él alentó. No le recordaré a un trilero cutre que, sólo en el País Vasco, el terrorismo asesinó a 561 civiles.

No haré nada de lo anterior porque el propio Otegi dejó al descubierto la macabra verdad que se esconde tras eslóganes manidos que intentan presentarle como un hombre de paz. Con respecto a esto, un apunte para quienes aún quieran ensalzarlo como tal: ¿es la paz la ausencia de terrorismo o la presencia de Justicia y de dignidad? Quienes escojan la última opción estarán protegiendo a las nuevas generaciones de planteamientos antidemocráticos, sectarios y adoctrinadores. Quienes se decanten por la primera opción hacen bien en ensalzar a Otegi en nombre de la paz.

*Consuelo Ordoñez es presidenta de COVITE y hermana de Gregorio Ordóñez, parlamentario vasco del Partido Popular asesinado por ETA en 1995.

El mapa del integrismo en España: Cataluña, Madrid y Murcia, las zonas más calientes
De puertas para adentro, la península Ibérica es por ahora un remanso de paz con una excepción: Cataluña. "Es ahí donde la calma reinante puede acabar en tempestad"
Á. Villarino, Á. Martínez; Datos: A. Blanco. El Confidencial 18 Abril 2016.

La comunidad musulmana española no es una de las más radicalizadas de Europa y el integrismo se concentra fundamentalmente en la costa mediterránea, sobre todo en Cataluña. A esta conclusión se llega leyendo 'La España de Alá', el último libro de Ignacio Cembrero, el periodista español que mejor conoce el norte de África.

El autor se apoya en un mapa elaborado con datos del Ministerio del Interior que permiten identificar el "riesgo de radicalización" de cada provincia española en base a un algoritmo que tiene en cuenta no solo información pública (número de inmigrantes y mezquitas, nacionalidades, edades, detenciones practicadas, datos socioeconómicos, incidentes islamófobos...), sino también otros detalles registrados por los servicios de inteligencia (valoración del sermón del imán, corrientes islámicas del lugar, informes...). "El resultado", subraya Cembrero, "guarda una cierta relación con la distribución de la población musulmana por la geografía española, pero no coincide plenamente".

Barcelona, Madrid y Murcia (por este orden) presentan un riesgo más elevado. Al otro lado de la balanza, las menos problemáticas se concentran en Castilla y León y Galicia. Sorprenden provincias como Castellón o Granada, donde apenas aparecen indicios de radicalización, a pesar de tener comunidades musulmanas importantes.

El 15,8 por ciento de los detenidos en España como sospechosos de pertenecer a algún grupo yihadista fueron mujeres de entre 15 y 29 años

Cembrero cruza decenas de datos oficiales con opiniones de expertos para completar su retrato robot del fundamentalismo en España. Recuerda que de cada cinco personas procesadas, sospechosas de pertenecer a grupos yihadistas, solo una acaba siendo condenada. Y del total, el 45% de los que se sientan en el baquillo tiene pasaporte español; y el 15,8% son mujeres de entre 15 y 29 años.

Aporta otra estadística sorprendente: el 14,5% son "conversos", procedentes casi siempre de familias españolas o latinoamericas que se convirtieron al islam en los últimos años. Cita como ejemplo el caso de Antonio Sáez, un expeluquero de Sabadell que era el presunto jefe de una célula de 11 personas.

"Además de una religión, el islam es también para algunos jóvenes conversos una ideología antiglobalización, antiimperialista, y por eso suscita vocaciones en un mundo donde las doctrinas de extrema izquierda están de capa caída", indica el libro, en cuyas páginas también se subraya que en España no existen por ahora los problemas que hay en países como Francia o Bélgica, porque la mayoría de los musulmanes son inmigrantes de primera generación, ilusionados con un proyecto de vida. Son las segundas y terceras generaciones las más proclives a dejarse seducir por el fanatismo.

Cataluña, como Bélgica
Cembrero define Cataluña como el "punto negro del yihadismo". "De puertas para adentro, la península Ibérica es por ahora un remanso de paz con una excepción: Cataluña. Es ahí donde la calma reinante puede acabar en tempestad", dice. El autor cita documentos del Departamento de Estado estadounidense y recoge opiniones de gente como el analista Fernando Reinares para llegar a la conclusión de que Cataluña es un centro clave de la actividad islamista en Europa, hasta el punto de que Washington planeó crear un centro de inteligencia especializado en su consulado en Barcelona.

Además, desde que en 2013 se iniciaron las operaciones antiterroristas para desmantelar las redes de apoyo al yihadismo, con conexiones en Siria e Irak, el 35,3% de los presuntos implicados fueron detenidos en Cataluña. Según la Europol, "Barcelona es la ciudad española que más riesgo corre de padecer un gran atentado, seguida de la provincia de Cádiz (a causa de la base hispanoestadounidense de Rota), Madrid y Valencia".

Cataluña es el lugar de Europa, junto a Bélgica, donde más activo es el salafismo, una de las corrientes más rigoristas del islam. Existen al menos medio centenar de oratorios vinculados a una corriente que no necesariamente es sinónimo de "radicalismo violento, pero sí que puede ser problemático desde el punto de vista de la integración", explica Javier Jordán, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Granada e investigador del Instituto Español de Estudios Estratégicos.

Aunque, en principio, el salafismo reformista rechaza el uso de la violencia, sí predica un islam de absoluta ruptura cultural con la Europa 'impía'. Promueve la separación total entre musulmanes y no musulmanes y la creación de una identidad religiosa transnacional, lo que implica una negativa a asimilar la cultura occidental que le rodea. Para sus seguidores, el salafismo ofrece un sistema que regula la conducta en cualquier contexto, ya sea en una calle de Riad o en una universidad española.

Citando a Reinares, Cembrero establece otro paralelismo entre Cataluña y Bélgica: son dos territorios en los que los inmigrantes se topan con identidades sociales que las diferentes corrientes nacionalistas consideran contrapuestas. A los musulmanes que echan raíces o crecen allí "no se les ofrece una identidad nacional clara. Si muchos belgas no saben lo que son [flamencos, valones, bruselenses], ¿cómo lo va a tener claro un joven extranjero?". Es probable, añade, que los musulmanes de Cataluña "padezcan el mismo problema, pero las consecuencias no son comparables", ya que, por ejemplo, "son mucho menos numerosos los que se han alistado a grupos terroristas". Un último problema que identifica Cembrero es la falta de colaboración entre los Mossos d'Esquadra y el Cuerpo Nacional de Policía (CNP).

Existen opiniones variadas al respecto. "Cataluña", comenta Jordan, "es la comunidad autónoma con más número de detenciones (ver mapa), y el porqué es la pregunta del millón. En dichas operaciones antiterroristas, hay escasa relación con los oratorios salafistas que comentaba anteriormente, por lo que esa variable no parece determinante. Podría deberse a una cuestión geográfica [buena comunicación con el resto de Europa] y a la relación de unas redes [yihadistas] con otras [es decir, operaciones policiales sobre redes que se regeneran], además de a la alta concentración de comunidades islámicas comparado con el resto de España".

Al igual que en el resto de Europa, donde el islam tradicional ha perdido la batalla contra corrientes más rigoristas en el proceso de creación de un islam europeo, el salafismo está creciendo en España. Su principal zona de influencia se sitúa en la costa de Cataluña, concretamente en las comarcas del Penedés y el Maresme, en las que el discurso de imanes salafistas ha logrado implantarse entre jóvenes desempleados -marroquíes y aquellos procedentes de países subsaharianos, principalmente- y captar la atención de inmigrantes recién llegados. Dichos imanes cuentan con un importante apoyo por parte de Arabia Saudí, que, por ejemplo, cada año concede becas a jóvenes europeos para estudiar en la Universidad Oumm al Qora, en Medina.

Los primeros pasos en España de la doctrina salafí se remontan a 1992, cuando un grupo de jeques saudíes fueron invitados a dar una serie de conferencias en Cataluña. "Los primeros oratorios de inspiración salafí se abrieron en distintas poblaciones de Tarragona. En 1998 se creó la Comunidad Islámica Pastoral de Tarragona, en El Vendrell, en la que se federaron distintos lugares de culto salafí de la región. En mayo de 2004 había unos 15 lugares de culto salafíes en Cataluña, principalmente en Tarragona. Ocho años después, su número había aumentado considerablemente, hasta situarse entre 25 y 30", escriben Frank Peter y Rafael Ortega en su libro 'Los movimientos islámicos transnacionales y la emergencia de un islam europeo'.


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