AGLI Recortes de Prensa   Domingo 24 Abril  2016

Una reivindicación loable del español de Fernando del Paso
EDITORIAL El Mundo 24 Abril 2016

La entrega del Premio Cervantes, el principal galardón de la literatura española e hispanoamericana, es desde su instauración la mejor oportunidad para reivindicar la lengua como el patrimonio más importante de nuestra identidad cultural. Pero este año, en el que se celebra el cuarto centenario de la muerte del autor del Quijote, adquiere una relevancia simbólica especial. Por eso fue emocionante ayer escuchar a Fernando del Paso en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares proclamarse «súbdito de la lengua castellana» y agradecerle a sus padres por haberle dado un idioma sin el cual es imposible comprender el desarrollo literario y de pensamiento universales.

Del Paso hizo de la defensa del español el eje de un discurso autobiográfico. «Me cuentan que no quería nacer», dijo casi al inicio del discurso, «y todavía hoy pienso a veces que no quería nacer (...) Lloré un poco y ¡oh, maravilla! lloré en castellano: y es que desde hace 81 años y 22 días, cuando lloro, lloro en castellano, cuando me río, incluso a carcajadas, me río en castellano y cuando bostezo, toso y estornudo, bostezo, toso y estornudo en castellano. Eso no es todo: también hablo, leo y escribo en castellano (...) Por cierto», aclaró ya para despedirse, «también sueño en español».

Nuestro idioma es utilizado hoy por más de 500 millones de personas en todo el mundo, es el segundo más hablado del planeta y el tercero más empleado en internet. El español es quizá la lengua que con más fuerza se está transformando dando muestras de una enorme vitalidad que le permite mantenerse en constante enriquecimiento léxico y ortográfico. Pero además, por no reducir su importancia al ámbito sociológico e intelectual, se trata también, después del inglés, del segundo idioma más empleado en los negocios. Lo que demuestra que además de un patrimonio cultural desplegado por los cinco continentes, el español supone también un importante activo económico. Es por eso incomprensible que pese a su relevancia internacional haya políticos en España que prefieran anteponer sus intereses partidistas a la defensa del idioma que vertebra nuestro país, relegando el español a condición de lengua secundaria en los planes educativos.

El último Premio Cervantes quiso también resaltar la importancia de la fructífera relación entre los escritores españoles, a los que «traigo en la sangre», enfatizó, con los escritores hispanoamericanos. Es indudable que la literatura americana escrita en español ha contribuido de forma notable al desarrollo del idioma, como demuestra la colaboración de las 21 Academias de la lengua con la Academia española y puede verse en cada nueva versión del Diccionario de la RAE, enriquecido gracias al mestizaje cultural y lingüístico.

Pero Del Paso no quiso desaprovechar la ocasión que le ofrecía un foro internacional como el Cervantes para mostrar su compromiso político. Profundo conocedor de la Historia de su país, el escritor advirtió sobre la deriva autoritaria que se está produciendo en México, hasta el punto de calificarla como «el principio de un Estado totalitario». Y explicó cómo los atracos, las extorsiones, los secuestros, las desapariciones, los abusos de poder y la impunidad están a la orden del día. Todo un ejemplo del necesario papel que juegan los escritores como referentes morales en momentos de incertidumbres como los que vivimos.

Si Cervantes levantara la cabeza
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 24 Abril 2016

Si don Miguel de Cervantes Saavedra levantara la cabeza un par de días y se volviera luego a su fresca tumba para pensar qué ha sido de su patria cuatro siglos después de que la muerte se lo llevara, seguramente llegaría a la conclusión de que la muerte, aunque ingrata y sin cura, es muy necesaria para curar de espanto, propio y ajeno; y que el descanso, siendo eterno, nos quita para siempre de muchos disgustos. En rigor, de todos.

Naturalmente, Cervantes habría estado muy contento de que, cuatro siglos después, se le recordara en todo el mundo, gloria a la que aspiró, si bien es lugar común que en España se le recuerda poco. Yo creo que eso lo dicen los que lo leen menos, porque el recuerdo de un escritor es su lectura, no su momia ni sus retratos, amablemente falsos. Y no hay mejor prueba que la mamarrachada montada en las Cortes para celebrar su memoria. Un Cervantes que nada se parece al retrato que en su obra nos da él mismo, ya que era gordito y moreno, se encaramó a la Presidencia del Parlamento y desde allí, con aspecto de salchichero cumplido de Valdepeñas, asistió a las gracias de José Mota, cómico célebre en sus papeles de rústico pero del que no se tienen noticias de orden filológico, filosófico, teológico o novelístico.

Los políticos elogian lo que no han leído
Lo que hicieron los titiriteros en la sede de la Soberanía Nacional fue la típica astracanada contra el Gobierno para pedir, mediante la preceptiva injuria al PP, que les bajen los impuestos, pese a su acreditada condición de estafadores en la venta de boletos y su sectario desprecio a la nación y a la lengua de España, de cuyas libertades se mofan y cuya tiranía promueven.

Claro que más le habría asombrado a Cervantes que ni el ministro de Cultura, ni el Presidente de las Cortes, ni los políticos de bulto, ni el autor del bululú supieran cuál es el nombre real de Don Quijote en su novela, tan importante para la comprensión del caballero y sus disparatadas aventuras que, en el maravilloso capítulo de su muerte, él mismo, como prueba de su razón y de su salvación, nos dice que ya es Alonso Quijano, El Bueno. Pues ni Quijote ni Quijano, ni Mancha, ni Beltenebros: los promotores del fasto en homenaje a Cervantes, nunca lo cataron. Y si alguno lo hizo, lo olvidó.

De esta paradoja sacaría Cervantes la conclusión que ya puso negro sobre blanco en El Retablo de las maravillas, donde unos timadores dicen que sólo los judíos, conversos o que no son cristianos viejos dejarán de ver las cosas que van a mostrarles, fenómenos que deberían mover a espanto si, en efecto, aparecieran en su mágico telón. Cuando alguno ha llegado tarde al espectáculo y dice que no ve nada de lo que allí se dice, se le grita: "¡Ex illiis est!", o sea, judío. Y la mayoría, claro, disimula. Cervantes adivinó la política-espectáculo de hoy, con el telón mágico de la televisión y el timo inquisitorial de lo políticamente correcto (ayer, el nihil obstat de herejía) que hace que todos finjan ver lo que no ven y recordar lo que nunca han leído.

¿Cómo se despolitiza al "Manco de Lepanto"?
Tres cosas más habrían molestado, sin duda, al soldado Cervantes. Una, que el Secretario de Estado de Cultura, Duguesqulin Lassalle, diga que se celebra poco su cuarto centenario "para no politizarlo". ¿Cómo se atreve el Don Julián del PP a privar de su honra al que se jugó la vida por su Patria y su Dios; que sufrió cautiverio en Argel por no querer pasarse al Islam, a trueque de convertirse en esclavo del Turco; que creó para nuestra Patria y la Libertad las palabras más hermosas escritas en lengua alguna?

Otra, que tras combatir a los muslimes en Lepanto y padecerlos en Argel, España tenga hoy dos millones de musulmanes que, en su mayor parte, no manifiestan intención alguna de convertirse o de asimilarse a nuestras costumbres, sino devolvernos a la tiranía mahometana que tras ocho siglos de Reconquista conseguimos expulsar de nuestro suelo.

Y otra, saber que en Barcelona, "archivo de cortesía", se persigue al modesto abarrotero, aguador o vinatero que pone sobre la puerta de su establecimiento su nombre en lengua española. Para esto resucitaría a Don Quijote y apalearía a los malandrines y follones enemigos de España, si bien la mayor cosecha de mojicones y, con la ayuda de Rocinante y aun del rucio de Sancho, de coces, la reservaría a los traidores que en la Corte no defienden a esos compatriotas nuestros que padecen persecución por usar de la lengua que desde Cervantes es el aire vivo y eterno de nuestra Nación.

Así que, visto lo visto, Cervantes concluiría que, aunque triste como relató "puesto ya el pie en el estribo, / con las ansias de la muerte", es la muerte remedio de todo, lo bueno y lo malo, lo noble y lo ruin, y es gran lección de Alonso Quijano El Bueno, de Urganda La Desconocida y de tantas criaturas de su magín que han sido, son y seguirán siendo solaz de españoles y extranjeros, que bueno es morir de viejo para no morir de pena.

La primavera abortada
Pedro J. Ramírez El Espanol 24 Abril 2016

Del Rey abajo ninguno de los españoles que no viva de la política puede dejar de sentir, por este orden, perplejidad, frustración e indignación ante la convocatoria de nuevas elecciones. Nos van a obligar a votar en junio a los mismos partidos, con los mismos candidatos, las mismas listas y los mismos programas que en diciembre. Y bajo las mismas reglas. Con una alta probabilidad, en teoría, de que el resultado sea muy parecido. Pero aquí hay gato encerrado.

Esta pérdida de tiempo, de dinero, de energías y oportunidades va a producirse sin que la mayoría de los partidos se hayan esforzado lo más mínimo en adaptar sus pretensiones a la realidad de la composición de la cámara a través de las cesiones y los pactos. La nueva política requería flexibilidad y generosidad y se ha topado de bruces con la intransigencia y el egoísmo de la vieja política.

No ha sido una cuestión de edades o trayectorias sino de actitudes. ¿Quién ha demostrado ser capaz de adaptar sus pretensiones e ideales al pragmatismo de un plan B? Desde luego, no el PP que se ha plantado en la exigencia de la investidura imposible de Rajoy sin tan siquiera trabajar por ella. Pero tampoco Podemos, que desde el primer día se aferró al gobierno de izquierdas apoyado por los separatistas -referéndum catalán mediante- y sólo aceptó el encuentro con PSOE y Ciudadanos para que Iglesias pudiera dinamitarlo.

No niego mérito a la participación del PSOE en ese Pacto de El Abrazo que le ha centrado tanto en materia económica como territorial, permitiéndole saldar así la deuda con la Historia contraída por su radicalismo de hace ochenta años. Pero su negativa a discutir la gran coalición con el PP indica que la investidura de Sánchez era tan condición sine qua non como la de Rajoy.

El único partido que de verdad se ha movido respecto a sus esquemas previos ha sido Ciudadanos. Su plan A tras el 20 D era quedarse en la oposición y, a lo sumo, abstenerse en la investidura de un candidato que no estuviera manchado por la corrupción. Que fueran otros los que sufrieran el desgaste. Pero primaron el sentido de Estado y la utilidad del voto. El Pacto de El Abrazo, con el primer programa de gobierno que enlazaba en España las dos orillas ideológicas desde 1854, fue su plan B. Y aun había un plan C que era la gran coalición con el PP por la que Rivera y los suyos han trabajado en solitario. E incluso un plan D, planteado in extremis, con una personalidad independiente en la Moncloa. Ciudadanos ni siquiera se negó a sentarse con Podemos para explorar su abstención.

Y todo ello sin pedir cargos o prebendas. Sin llegar a plantear la "hipótesis Borgen" en su formulación más comprensible: puesto que Rajoy no tiene apoyos y Sánchez tampoco, pactemos un gobierno de dos años presidido por Rivera que aplique reformas consensuadas. Pero el líder de Ciudadanos ha demostrado, para sorpresa de muchos, un sentido de la contención propio de la madurez política.

La gran infamia que anida tras la repetición de las elecciones es la pretensión de convertir el Pacto de El Abrazo en un bumerán contra sus firmantes, de forma que la disposición al compromiso se convierta en un reproche de brocha gorda, el PP recupere votos a costa de Ciudadanos y Podemos consiga junto a Izquierda Unida su anhelado sorpasso sobre el PSOE. No en vano Julio Anguita impulsa semana sí, semana también, en sus constantes charlas con sus pupilos Pablo Iglesias y Alberto Garzón, ese Frente Popular que haría realidad su vieja quimera.

En la Moncloa se frotan las manos con la perspectiva de una campaña basada en la polarización artificial de la sociedad española entre todo lo malo conocido que representa Rajoy y el vértigo que produciría un izquierda revolucionaria trenzada con los modales de Iglesias y el programa comunista de Garzón. La conducta espasmódica del líder de Podemos, con sus ataques a la prensa y sus brotes de megalomanía incontrolada, constituye el atizador perfecto de los tizones del resentimiento social y los rescoldos de la lucha de clases que puedan quedar entre nosotros.

Se trataría de un guión idóneo para el guiñol audiovisual del grupo controlado por Soraya, a través de Mauricio Casals, que maneja a la vez las marionetas de La Razón y los títeres de La Sexta. Frente al Pacto de El Abrazo, la farsa del garrotazo. Bastaría el movimiento de unos cientos de miles de votos y la caída de la participación para que la regla d'Hondt sentara las bases de un bipartidismo mucho más horrendo que el anterior y redujera a Ciudadanos y al PSOE a papeles subalternos.

¿Cuál es la razón profunda de que se haya abierto esta dinámica? La contumaz negativa de Rajoy a asumir su triple responsabilidad in eligendo, in vigilando e "in ocultando" por los niveles de corrupción sin precedentes alcanzados en el PP durante su liderazgo. O sea su pretensión de hacer de su inmovilismo la fuente de su inamovilidad.

Tras haber sufrido la mayor merma en votos y escaños de las cuatro décadas democráticas, con la excepción de la debacle de UCD, cualquiera en su lugar habría dado un paso atrás o al menos sometido su liderazgo al refrendo de las bases como le invitó a hacer su creador Aznar. Rajoy ha optado sin embargo por echar un pulso a la sociedad española y en especial a los votantes del centro y la derecha equivalente al que Felipe González planteó al otro lado del río en la primera mitad de los noventa.

Su único plan es explotar el voto del miedo -de ahí que el Coletas en sus expresiones más agresivas sea su gran socio en todo esto- para hacernos comulgar con ruedas de molino y convertir las más burdas mentiras en verdades oficiales. Al servicio de ese plan concurren la profecía autocumplida de que el bloqueo político reduce el crecimiento, los apremios de Bruselas respecto a las desviaciones en el déficit durante la legislatura de la mayoría absoluta y los sacrificios rituales de víctimas sustitutorias que aplaquen la sed de los dioses menores de la opinión televisada.

Como en la redacción hay siempre encendida alguna pantalla, el otro día vi por casualidad el narizómetro que le habían puesto a José Manuel Soria -vae victis, nadie ha derramado una lágrima por él- en el programa de Ferreras. Qué divertido: ponían vídeos en los que el aún ministro decía que no se acordaba de las sociedades que su familia tenía en Panamá o Jersey en los 90, luego aparecían sus firmas en los registros correspondientes y a Pinocho-Soria le crecía la nariz. Ni siquiera hacían falta las risas enlatadas.

Apelando a los no lejanos tiempos en los que alababa mi independencia con el mismo entusiasmo con que ahora aplica la consigna gubernamental de sofocarla, vengo a proponerle hoy a Ferreras una variante de su narizómetro en torno a hechos mucho más recientes, mucho más relevantes para los ciudadanos y mucho mejor documentados.Imagínate, Antonio, que un lunes pones ese corte de apenas treinta segundos, a partir del minuto 9 de la comparecencia vía plasma del 2 de febrero de 2013, en el que Rajoy afirma literalmente: "En este partido no se pagan cantidades que no hayan sido registradas en la contabilidad del partido, ni que de cualquier otra manera resulten fiscalmente opacas... No es cierto que hayamos pagado dinero en metálico que hayamos ocultado al fisco".

Y que a continuación enfocas, bien subrayadito en amarillo, el párrafo tercero del folio 34 del auto de 28 de mayo de 2015 por el que el juez Ruz decretó la apertura del juicio oral por los llamados papeles de Bárcenas: "La caja B en el Partido Popular funcionó al menos desde el año 1990 y hasta el año 2008, nutrida con carácter general de donativos o aportaciones efectuadas por personas relacionadas con entidades beneficiarias de importantes adjudicaciones públicas, al margen de la contabilidad oficial y con vulneración de la normativa reguladora de la financiación de partidos".

Y, justo antes de activar el narizómetro, te vas al folio anterior y enfocas las líneas en las que se especifica que con esa caja B se hicieron pagos "no declarados a Hacienda" de "complementos de sueldo o compensaciones a personas vinculadas con el partido".

Y vas el martes y pinchas la enfática proclamación de Rajoy en el pleno del Congreso del 1 de agosto de ese 2013: "Cuando yo llegué a presidente del Gobierno, Bárcenas ya no estaba en el partido". Y la enlazas con un meticuloso barrido sobre las casillas clave de la nómina de mayo de 2012, reproducida diez días después por El Mundo, según la cual Bárcenas cobraba 18.257 euros al mes del PP medio año después de la investidura.

Y el miércoles completas la faena -narizómetro va, narizómetro viene- reproduciendo el fragmento de la entrevista concedida el 6 de mayo de 2014 a la cadena SER en la que Rajoy le explica a Pepa Bueno que cuando envío los SMS de apoyo a Bárcenas "no conocía lo que se publicó después". Y a continuación enfocas la fecha y hora del "Luis, lo entiendo. Se fuerte" -un 18 de enero a las 23.47- y muestras cómo fueron los periódicos de la víspera los que publicaron que el tesorero tenía 22 millones en Suiza y los de esa mañana los que destaparon los sobresueldos que, entre otros, recibía Rajoy. Serían los tres días del cóndor y el guión es gratis.

Me temo que nuestros ojos no verán nada de esto, ni en ése ni en ningún otro programa, porque cuando algunos servían de altavoces al agit prop del "España se merece un Gobierno que no mienta", nunca pensaron en incluir a los presidentes que les ayudaran a forrarse.

Son en definitiva los intereses creados desde la Moncloa los que han colaborado con Rajoy e Iglesias en su determinación de abortar esta primavera de Praga madrileña basada en los pactos y las reformas que, como el socialismo con rostro humano de Dubcek, amenazaba su mundo bipolar. Quienes se sientan desconcertados por mi insistencia en denunciar la entente cordiale o si se quiere la joint venture entre el actual PP y Podemos, deben recordar la aquiescencia tácita del bloque occidental a la entrada de los tanques del Pacto de Varsovia en Checoeslovaquia. Hasta las más bellas palabras de Neruda -"Podréis cortar todas las flores, pero no podréis destruir la primavera"- parecieron marchitarse entonces.

Paciencia, que ya viene
Daniel Lacalle El Espanol 24 Abril 2016

“He knew not where he came from nor where he was going, he never once said thank u, never please” Prince

Lo más importante en la vida es aprender de los errores, no justificarlos. La política del Banco Central Europeo (BCE), desafortunadamente, ha pasado de la fe en los Reyes Magos del crecimiento por decreto a la excusa con el argumento más viejo y endeble de la historia. “Hubiera sido peor”.

Esta semana, Mario Draghi comparecía para explicarnos el desarrollo del programa de recompras de deuda. La verdad es que hace un trabajo que no sólo es excepcional, sino muy difícil e ingrato. A pesar de que, de nuevo, repitió que la política monetaria no funciona sin reformas estructurales y volvió a recordar a los políticos que el único ente que ha llevado a cabo políticas orientadas a apoyar el crecimiento ha sido el BCE, sus palabras –y es la enésima vez- volvieron a caer en saco roto.

Es normal que los resultados de la política monetaria sean, incluso para los más optimistas, pobres y decepcionantes. Cuando se lanzó el programa de recompras, el exceso de liquidez se situaba en 125.000 millones de euros. La última cifra lo sitúa en más de 750.000 millones. ¿Qué significa eso? Que el problema de Europa no es de aumentar la liquidez ni la masa monetaria, sino de falta de demanda de crédito solvente. El gráfico que ilustra este artículo muestra el aumento del balance del BCE y el crédito concedido al sector privado no financiero.

Aunque el porcentaje de crecimiento de nuevo crédito ha aumentado, sigue siendo muy pobre (+0,6% mensual). No porque los bancos no quieran prestar, que están deseando, sino por falta de demanda de proyectos solventes y sólidos –desde luego no para cubrir los 80.000 millones mensuales planteados-.

El Banco Central Europeo (BCE), a pesar de “imprimir” –aumentado masa monetaria- 720.000 millones de euros anuales, que ahora suben a 960.000, ha revisado a la baja no solo las perspectivas de crecimiento del PIB a 1,4% en 2016, 1,75% en 2017 y 1,8% para 2018, sino que también ha reducido las expectativas de inflación a 0,1%, 1,3% y 1,6% respectivamente. Parte de ello es por la ralentización global. Pero es que esa pérdida de ímpetu también se está generando por exceso de estímulos.

“Habría sido peor”
Ante tal decepción, aparece, como ya es habitual, el argumento del “habría sido peor” y “hay que tener paciencia”. La zanahoria y el palo. Paciencia, que ya viene, y ojo con quejarse que nos habría ido peor. El BCE estima que el crecimiento de la economía hubiera sido en el periodo 2015-2017 hasta 1,6 puntos porcentuales inferior.

Partiendo de la base de que esa estimación, igual que las que hace a futuro, no dejan de ser eso, aproximaciones, y sabiendo que el error medio en dichas estimaciones ha sido de un 20% anual medio desde hace años, la verdad es que el argumento es irrelevante. Lo que sí nos dice es que el enorme aumento del balance del banco central tiene un impacto prácticamente insignificante en la economía real. Pero hay que “tener paciencia”. Podemos esperar sentados, como hemos visto en Japón.

Mientras los estados siguen fiando a la política monetaria toda la solución de problemas estructurales de productividad, falta de atractivo inversor y alta fiscalidad, los desequilibrios de las economías europeas se perpetúan por los bajos tipos de interés. Los estados se resisten a reducir sus déficits, a bajar impuestos y se incentiva la mala asignación de capital con la excusa de que los tipos “son atractivos” y forzando a los bancos a prestar como sea.

No, no habría sido peor cuando la liquidez ya era excesiva y el mecanismo de transmisión de crédito no “fallaba” por falta de estímulos, sino por el exceso de endeudamiento en sectores de baja productividad. Los estados y empresas hiper-endeudadas habrían hecho sus deberes y, en vez de pagar usted y yo por los excesos de los demás, pagaría el que los ha cometido. Y hoy, en vez de revisar el crecimiento de un triste 1,6% a un tristísimo 1,4%, en una Unión Europea resignada a crecer menos de la mitad de su potencial, creceríamos de manera más sana y sostenible.

Incluso si creemos el “hubiera” de 1,6 puntos porcentuales del BCE, muchos analistas ya comentan que el riesgo-retorno de no haber multiplicado el balance del banco central y con él el riesgo de burbujas en el mercado de bonos y los desequilibrios estructurales hubiera merecido la pena para limpiar los errores acumulados en la vieja Europa de la política del avestruz.

Exportaciones, bien gracias
Mientras nos quejamos de que el 'Rey Midas Al Revés' (cortesía Graham Nash) no crea riqueza por decisión de un comité, los datos de febrero de la balanza comercial española sí que nos dicen bastante de la situación global. Crecen las exportaciones casi el doble que las importaciones y se reduce a mínimos el déficit comercial, uno de los desequilibrios históricos más peligrosos de nuestra economía –lo que llamaban eufemísticamente “incentivar la demanda interna”-.

Las exportaciones españolas crecen a un 2,7% interanual comparado con un 1,2% las importaciones y el déficit se reduce al mayor ritmo en cuatro meses, hasta 1.761 millones de euros. Incluso si analizamos el saldo “no energético” –el que desliga la caída del crudo-, muestra que las importaciones son fundamentalmente de bienes de equipo y el déficit muy limitado. Esto es muy importante y una mejora esencial de la economía española.

Pero nos debe importar que las exportaciones crezcan fundamentalmente por el impulso de las ventas a países de la Unión Europea mientras caen las transacciones con el exterior, aunque sea un pequeño 1% en un entorno de ralentización mucho más severo, sobre todo de Brasil y Asia. Es una señal de que debemos seguir mejorando en valor añadido y cuota de mercado sin esperar un impulso exterior por efectos inflacionistas. Y que si la Unión Europea decepciona a futuro, nuestro objetivo debe ser desarrollar mucho más el comercio con el resto del mundo, no rechazarlo vía intervención.

Feliz fin de semana.

A España la inventó Cervantes
Santiago Navajas Libertad Digital 24 Abril 2016

Según Ernst Jünger "a Alemania le faltó un Shakespeare que supiese representar sus visicitudes". En realidad, pocos pueblos han tenido la suerte de tener a un campeón literario que fuese capaz de sostener sobre sus hombres narrativos y poéticos el porvenir de toda una nación. Lo que fue Homero para Grecia lo fue, sin duda, Shakespeare para Inglaterra. Rusia tuvo a Tolstoi y Estados Unidos a Walt Whitman. Pero, como indicaba Jünger, otras naciones como Italia o Francia no han tenido a un escritor que fuese capaz de sintetizar en su obra la unidad de cierto carácter dentro del universal humano.

Harold Bloom va más allá y convierte a Shakespeare en el valedor no sólo de un pueblo sino de la humanidad entera. Sólo esa recopilación de geniales historias que es la Biblia cristiana puede competir con el genio de Avon en profundidad y delicadeza, en horror, alegría, crueldad, humor y piedad. En definitiva, en desentrañar la complejidad sublime, misteriosa, a la vez luminosa y tétrica, del alma humana, capaz de inventar desde el Arca de Noé hasta la Estrella de la Muerte.

Si Shakespeare creó la humanidad y, de refilón, a Inglaterra, Cervantes, no le fue a la zaga, aunque, más humilde e irónico que su homólogo británico, se propuso inventar España contra los propios españoles y, de paso, complementar al oscuro Hamlet, al tenebroso Yago, al siniestro Macbeth, al retorcido Ricardo III y el furioso Coriolano con el idealista Don Quijote y el festivo Sancho, para que la humanidad no fuese reducida a un macabro "cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada" sino que también se pudiese contar con un reverso luminoso de la misma, de manera que cupiese espacio para un futuro esperanzador. Cuatro siglos después, el humanismo optimista de Cervantes va venciendo al nihilismo pesimista de Shakespeare.

Como señala Andrés Trapiello, la novela de Cervantes es una puesta en ficción de lo que más de un siglo después los revolucionarios ilustrados convertirán en realidad: la defensa de la libertad, la igualdad y la solidaridad. Protoburgués, ese hidalgo rentista que lee novelas como evasión, se alía con un campesino para en condición de igualdad de trato, más amigo que escudero, ir a deshacer entuertos en nombre de una solidaridad que hermana a duques con palafreneros, a princesas con mancebas. El honor y la dignidad que defiende don Quijote no se para ante cuestiones de sangre ni de estatus social sino que trasciende divisiones de clase y de riqueza.

Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro. (1ª parte, capítulo XVIII)
Pero es la libertad el primero de los valores que reivindica don Quijote tanto por su voluntad de aventura que no reconoce fronteras ni prohibiciones,

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad. así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres" (2ª parte Capítulo LVIII)

La reivindicación que hace Cervantes de la libertad se produce en uno de los momentos más totalitarios de la historia de España. De Carlos I a Felipe III pasando por Felipe II, el lema de los Austria en su trato con los españoles que demostrasen tener algo de inquietud intelectual e innovación práctica podría haber sido "perseguidos y castigados con toda demostración y rigor, conforme a sus culpas", donde por "culpas" hay que entender el más mínimo espíritu crítico con respecto a los poderes fácticos. Con posterioridad a Cervantes, Quevedo tendría que padecer al Conde Duque de Olivares como anteriormente había conocido encarcelamiento fray Luis de León por quítame allá una traducción de la Biblia.

El genio filosófico de Cervantes -el Quijote es, en cierto grado, una novela de ideas escondida dentro de un paradójico libro de aventuras- consiste en sintetizar en una parrafada un tratado sistemático, continuando las reflexiones ensayísticas de Montaigne y anticipando el estilo aforístico de Nietzsche y Wittgenstein. El discurso de la libertad que mencionamos sigue así

Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!

En lo que es una prefiguración de lo que Isaiah Berlin denominará, en su pequeño ensayo Dos conceptos de libertad (1958), "libertad negativa" entendida como eliminación de cualquier coacción ilegítima sobre la voluntad de los individuos. Cervantes es muy sutil porque hace referencia a una coacción que no es evidente de suyo sino que se manifiesta como un tipo de violencia "invisible", por la presión social más que por la imposición estatal o de los poderes fácticos. Pero, por otra parte, también plantea Cervantes la cuestión de la "libertad positiva", la capacidad del individuo de controlarse a sí mismo, con el añadido, además, de tener en consideración ciertas condiciones materiales para que dicha autorrealización pueda ser posible,

Un poco después Cervantes usa el término "liberal" en el sentido de "liberalidad" como la virtud de la generosidad desinteresada.
—Este caballero también fue de los aventureros cristianos, y creo que fue más liberal que valiente, como lo puedes echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre y le da la mitad.

Y como ha advertido anteriormente (2ª parte, capítulo VIII),
Dije virtudes, riquezas y liberalidades, porque el grande que fuere vicioso será vicioso grande, y el rico no liberal será un avaro mendigo.

lección que también ha de tener en cuenta el liberalismo contemporáneo, frecuentemente asociado a un egoísmo romo ya que la defensa de la meritocracia se hace muchas veces a costa del desprecio a los desfavorecidos.

Nabokov no tenía en mucho aprecio el Quijote porque le parecía un "libro cruel y rudo". El propio Cervantes parece darle la razón cuando Sancho se maravilla de la tranquilidad y el sosiego con el que va transcurriendo el capítulo

En verdad, señor nuestramo, que si esto que nos ha sucedido hoy se puede llamar aventura, ella ha sido de las más suaves y dulces que en todo el discurso de nuestra peregrinación nos ha sucedido: della habemos salido sin palos y sobresalto alguno, ni hemos echado mano a las espadas, ni hemos batido la tierra con los cuerpos, ni quedamos hambrientos. Bendito sea Dios, que tal me ha dejado ver con mis propios ojos.

No deja de ser paradójico de todos modos que Nabokov haga esa recriminación al libro español cuando él mismo es el autor del que es uno de los más terribles y espantosos finales, la mejor muestra para ejemplificar qué es eso de la crueldad literaria, en Barra siniestra. La crueldad, innegable, vertida por Cervantes, de todos modos, hay que comprenderla según la distinción que establecía Nietzsche entre "crueldad perversa" y "crueldad inocente". Es decir, aquella que se regodea en la violencia misma, de una forma insana y sádica, frente a la que, por el contrario, simplemente muestra, como en un espejo bruñido, la realidad del dolor en el mundo.

Novela de ideas como he señalado, de las setenta y ocho referencias que hay a España en el Quijote, en este capítulo, uno de los finales, es donde mejor, a fuer de irónicamente, se trata el problema más hondo de España, desde entonces y hasta casi nuestros días: el conflicto entre los que anhelan ver a España cerrada a cal y canto frente a las influencias extranjeras, de Felipe II y sus pragmáticas al "¡Que inventen ellos!" de Unamuno en referencia a la Modernidad y Europa, frente a los que como el propio Cervantes, y de ahí a Ortega y Gasset o nuestra actual entrada de pleno derecho en la Europa democrática y capitalista, defienden una España abierta y plural, además de tolerante. Y, de nuevo, la ironía.

Cervantes le explica a Sancho que Santiago, Patrón de España, se caracteriza por ser un "Matamoros" y que la identidad del país se fraguó en esa lucha entre los cristianos y los no cristianos, pero no debemos nunca de olvidar que el Quijote lo ha escrito, supuestamente, Cide Hamete Benengeli. ¡Un moro como autor del más grande libro español en mitad de una persecución brutal contra los moriscos que terminaría con su expulsión!

Por último, cabe en este extraordinario capítulo, limpio y profundo, una discusión sobre el amor en la que Cervantes replica a su modo el célebre poema de Lope de Vega

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso; (...)

En la descripción de los sentimientos por parte de Quijote de los sentimientos de Altisidora hacia él mismo.

El amor ni mira respetos ni guarda términos de razón en sus discursos, y tiene la misma condición que la muerte, que así acomete los altos alcázares de los reyes como las humildes chozas de los pastores, y cuando toma entera posesión de una alma, lo primero que hace es quitarle el temor y la vergüenza; y, así, sin ella declaró Altisidora sus deseos, que engendraron en mi pecho antes confusión que lástima.

Lo que le hace ganarse el desprecio insultante de Sancho en una retahíla de improperios a cuál más mortificante y hermoso
¡Hideputa, y qué corazón de mármol, qué entrañas de bronce y qué alma de argamasa!

Pero, a continuación, en un giro de guión tanto en la trama como en la forma, se convierte el libro de caballería "cruel y rudo" que no le gustaba a Nabokov en un ensayo de novela pastoril con la que fantaseará Alonso Quijano cuando renuncié a seguir encarnando a Don Quijote, entre el cansancio físico y el hastío vital, pero siempre sensible a la belleza, tanto física como, sobre todo, moral. No hay, sin embargo, oportunidad que deje pasar Don Quijote para ser loco o aparentar desquiciamiento porque entonces, y no podían dejar de aparecer en un libro tan indómita y fieramente español, una manada de toros bravos se lo llevan por delante como si fuera John Wayne en Río Rojo de Howard Hawks

El tropel de los toros bravos y el de los mansos cabestros, con la multitud de los vaqueros y otras gentes que a encerrar los llevaban a un lugar donde otro día habían de correrse, pasaron sobre don Quijote, y sobre Sancho, Rocinante y el rucio, dando con todos ellos en tierra, echándole a rodar por el suelo. Quedó molido Sancho, espantado don Quijote, aporreado el rucio y no muy católico Rocinante, pero en fin se levantaron todos, y don Quijote a gran priesa, tropezando aquí y cayendo allí, comenzó a correr tras la vacada, diciendo a voces:

—¡Deteneos y esperad, canalla malandrina, que un solo caballero os espera, el cual no tiene condición ni es de parecer de los que dicen que al enemigo que huye, hacerle la puente de plata!

Si sólo este capítulo del Quijote se salvara de uno de esos fuegos inquisitoriales que arruinaron el capital cultural español, y que todavía hoy tanto encandilan a los nacionalistas catalanes que alimentan con el papel de la Constitución la hogueras de la tribu, se podría calibrar toda la obra cervantina, ya que es un compendio de todas sus virtudes literarias y de su valor filosófico.

cineypolitica.blogspot.com.es

Del PP de Aznar al Partido Socialdemócrata de Rajoy
Jesús Cacho www.vozpopuli.com 24 Abril 2016

Viernes, 19 de octubre de 2012. Los primeros ministros de la UE están desde el día anterior en Bruselas para atender las sesiones del Consejo Europeo que ese fin de semana se celebra en la capital belga (“El Consejo ha reiterado en el día de hoy su firme compromiso de actuar de forma decidida para afrontar las tensiones financieras en los mercados, restaurar la confianza y estimular el crecimiento y el empleo”). A media mañana de ese viernes, en uno de los recesos, Angela Merkel coge por banda a Mariano Rajoy y, traductor mediante, le espeta en un aparte: “Tengo entendido que estás esperando al lunes [22 de octubre de 2012] para pedir el rescate de tu país, porque el domingo 21 tienes elecciones en Galicia y hacerlo aquí y ahora te perjudicaría en ese trance… ¿Es correcta mi información? Porque eso nos preocupa mucho”, y Mariano, repuesto del susto inicial, desmiente la especie, “no es verdad; no vamos a pedir el rescate, al menos no de momento”, y que había que esperar, que las presiones eran muchas, pero que estaba convencido de pasar el trance sin tener que hacer uso de medida tan extrema.

Quien lo cuenta es Cristóbal Montoro, quizá el mejor amigo y leal escudero del presidente del Gobierno. “Y Mariano aguantó; fue él quien lo hizo, no el Gobierno, ni mucho menos yo. Él, quien soportó las presiones, porque había que ver la procesión de notables, de banqueros, de grandes empresarios que venían a llorarnos, a este despacho mismo, que tenemos vencimientos al caer, decían, y no vamos a poder renovar la deuda, que hay que pedir el rescate, tenéis que hacerlo ya, mejor hoy que mañana…” Entre ofendido y perplejo, el ministro en funciones cree que el español medio, la sociedad civil, los medios de comunicación, no se han percatado de la importancia, no reconocen los méritos, no valoran como merece esa decisión de resistir. “¿Que evitamos el rescate…? No, lo que evitamos fue la quiebra de España y al tiempo la del euro, porque eso era lo que estaba en juego con una economía del tamaño de la española, la quiebra del euro".

El titular de Hacienda no tarda en pronunciar la expresión talismán del Gobierno Rajoy: “Lo social. Este es un Gobierno concernido por lo social, que ha pasado su política económica por el tamiz de la preocupación por los más desfavorecidos”. Seguramente no se ha estudiado como merece, tal vez por la falta de la adecuada perspectiva, la influencia que la aparición de un partido como Podemos ha ejercido en el panorama político español. La formación de Iglesias ha provocado un terremoto no solo en la estética del resto de partidos, sino, lo que es más importante, en la ideología. Todos tienden a imitar su discurso y su puesta en escena. Todos se reclaman representantes de los más pobres, de los esquilmados por la crisis. Lo cual ha causado un corrimiento hacia la izquierda radical del PSOE que, evidente en Pedro Sánchez, no lo es menos en gran parte de una militancia que sueña con emular a las bases de Podemos.

Más llamativo es el efecto que ha surtido también sobre un Partido Popular que ya venía muy ayuno de doctrina, muy falto de equipaje ideológico. En el caso del PP, al tsunami Podemos hay que añadir la paralela aparición en escena de un competidor como Ciudadanos en los caladeros de voto del centro y centro izquierda, que es donde se ganan las elecciones. El resultado es que el PP de noviembre de 2011 se parece muy poco al de abril de 2016. Casi como un huevo a una castaña. Siempre temerosos de ser tachados de “socialdemócratas sin paliativos”, en la propia Moncloa definen al PP como “un partido liberal moderado”, con lo que ello quiera decir en caso de que quiera decir algo, añadiendo a renglón seguido que se trata de un partido “que reconoce la importancia del Estado y de las políticas de Estado para atemperar situaciones de crisis social ante las que el mercado a palo seco no sabría cómo reaccionar”.

Una columna vertebral socialdemócrata
Y la columna vertebral del Gobierno Rajoy, la que sostiene el propio Presidente con la ayuda de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, con Montoro a los mandos de la política fiscal, con Fátima Báñez a cargo del empleo, con un tipo antaño tan radicalmente liberal como Álvaro Nadal, jefe de la oficina económica del presidente, convertido hoy a las tesis de “lo social” que su jefa Soraya predica con entusiasmo, se expresa en términos acusadamente socialdemócratas [aunque probablemente conservadores en cuestiones morales], claramente instalada en lo económico en ese territorio del centro izquierda donde cabe mirar con la flexibilidad que el momento político requiera esas variables “macro” cuyo estricto control ha sido siempre el santo y seña de todo partido liberal que se precie. El Gobierno Rajoy no ha cumplido el objetivo de déficit en ninguno de los cuatro años de la legislatura, y cada vez son más evidentes los síntomas que apuntan a que no lo ha hecho porque no le ha dado la gana, porque se ha dado por “satisfecho” (sic) con haberlo reducido un punto por año, desde el 9,1% de diciembre de 2011 al 5,16% del PIB a finales de 2015, lejos del 4,2 comprometido con Bruselas.

Un Gobierno que responde satisfecho a las críticas que le llueven por las cuatro esquinas a cuenta de ese incumplimiento. “¿Por qué estamos creciendo más del doble que la media de la UE con la misma política monetaria?”, se pregunta Montoro. “Porque hemos desarrollado una política fiscal que lejos de haber estrangulado el crecimiento lo ha estimulado, y con ello la creación de empleo. Hablamos de un mix de políticas que te permiten crecer y reducir el déficit al tiempo. Aunque pocos se acuerden ahora, todo el mundo pronosticaba que el crecimiento se iba a resentir en el último tramo de 2015. ¿Cómo contrarrestamos esa amenaza? Con una bajada de impuestos de 7.500 millones (6.000 de los cuales vía IRPF), que metió dinero en el bolsillo de la gente haciéndole ganar poder adquisitivo y, en consecuencia, propulsando el consumo”. Una decisión consciente de echar leña a la caldera, que presuponía dejar de cumplir el objetivo de déficit. ¿Puro cálculo electoral? Por supuesto, pero también reflejo de esa mutación ideológica que se ha operado en el partido de la derecha española.

“Necesitamos seguir creciendo como el comer para crear empleo. Un país como España, con las tasas de paro que soporta, no se puede permitir no crecer y hacerlo a buen ritmo”, de donde se infiere que mantener ese crecimiento a finales de 2015 justificaba, en opinión de Hacienda, el incumplimiento del déficit. “Las políticas fiscales que restrinjan el crecimiento no son admisibles en la actual coyuntura; hay que crear empleo, hay que volver a los 20 millones de españoles trabajando y cotizando a la Seguridad Social como ocurrió en 2006. Ese va a ser el gran lema electoral del Gobierno Rajoy de cara al 26J: volver a los 20 millones de empleos la próxima legislatura”. Es el mismo Gobierno que ha fijado, sin acuerdo cerrado con Bruselas, un objetivo de déficit del 3,6% para 2016, un guarismo que muy probablemente tampoco se cumplirá en caso de que el PP consiga volver a gobernar (mucho menos si lo hiciera la gran coalición PP-PSOE, y no digamos ya si la fórmula elegida fuera ese “frente popular” que aspira a presidir Sánchez). Y no se cumplirá porque ello supondría recortar el gasto en no menos de 16.000 millones, una meta casi imposible teniendo en cuenta un crecimiento que se va a reducir en medio punto, hasta el 2,7%, lo que a su vez va a ralentizar la creación de empleo, en un entorno, por lo demás, en que no hay margen para nuevas subidas de impuestos.

Mimetizarse con el ambiente
Solo un ajuste en toda regla que no dudara en meter la tijera en las grandes partidas estructurales del gasto permitiría recortar aquella suma, algo que un Gobierno presidido por Rajoy o por la candidata en la sombra a sustituirle jamás acometería, así de sencillo, porque la columna vertebral del PP actual ha dejado de sentir como un partido de centro derecha para, seducido por la podemización del ambiente, convertirse en una especie de ecléctico y pragmático Partido Socialdemócrata Popular (PSP), cuya aspiración consiste en mimetizarse con el ambiente. Para hacer más evidente sus intenciones, el Gobierno en funciones acaba de anunciar la devolución en la nómina de mayo de la mitad de la paga extra de Navidad de los funcionarios pendiente desde 2012. Si la potente rebaja de impuestos en IRPF de la segunda mitad de 2015 ayudó al partido a conseguir sus 123 diputados el 20D, este nuevo gesto electoral podría ayudarlo a revalidar victoria el 26J. Cosa distinta es saber quién pagará la cuenta de ese exceso de gasto al que nadie está dispuesto a poner freno. El nuevo objetivo de déficit significa que este año el tesoro público tendrá que pedir prestado a los mercados cerca de 40.000 millones, cifra que pasará a engrosar casi linealmente una deuda pública cuyo pago los españoles de hoy, entre la miopía y el egoísmo, están transfiriendo a las nuevas generaciones. Es lo que hay.

El enfrentamiento que el ex presidente Aznar mantiene en los últimos tiempos con el dúo Rajoy-Montoro, agudizado, además, por la decisión de Hacienda de meter la mano en la cartera, ¡con la pasta hemos topado!, al señorito del bigote (“No puedo creer que los míos me hagan esto”), ejemplifica a la perfección la distancia ideológica que hoy separa a uno de otros. “Yo estoy en política por él, pero no puedo admirar a alguien que ahora se dedica al business y a dar lecciones desde fuera. Esto es como el quirófano: no moleste, estamos operando. Aznar, que dirige una Fundación financiada con los PGE, tiene que pagar impuestos como todos los españoles”. Sin contrincante de peso a la vista, el PP de Rajoy pretende echar sus redes en el inmenso caladero que va desde el centro izquierda a la extrema derecha. Falta por ver si su votante tradicional disculpará o incluso aceptará este viraje conceptual e ideológico, y qué decisión tomará el votante de centro derecha urbano que lo abandonó hastiado de la corrupción para engrosar las filas de Ciudadanos. La política de comunicación no ha sido nunca el punto fuerte del PP.

Ahora descubren que Pablo es un fascista
EDUARDO INDA okdiario 24 Abril 2016

Qué anestesiado debe estar un país para que todo le salga gratis a una formación política durante tres años en los que las críticas han brillado por su ausencia salvo honrosísimas excepciones. Y qué mal debe andar España para que lo que es anormal se considere normal. Que Pablo Iglesias es un monumento al resentimiento, al totalitarismo y a la patraña es algo que a un extraterrestre recién aterrizado de Marte le hubiera quedado claro a las 48 horas de permanecer en este punto de ese Universo. Con ver un par de programas de televisión, echar un vistazo a los diarios online y guguelear un poco, tampoco mucho, media horita, se habría llevado las manos a la cabeza.

En la televisión hubiera presenciado cómo el tipo que se cree Brad Pitt (véase el dominical de La Vanguardia de hace una semana) dice “alegrarse” de la salida de la cárcel de Arnaldo Otegi, un hijo de Satanás que participó en el secuestro de Javier Rupérez y Luis Abaitua y en el intento de asesinato de Gabriel Cisneros. También fliparía al comprobar el poco eco que tienen los pollos internos en Podemos. O cómo la mayoría de los medios mira hacia otro lado o silba en dirección al cielo cuando se descubre que una dictadura que cuelga homosexuales, lapida adúlteras, trata a las mujeres peor que a un animal y fusila a los disidentes riega de dinero al partido del señor de la coleta. O cómo se ponen del lado de los corruptos cuando se demuestra con pruebas incontrovertibles que otra satrapía les astilla con la firma del mismísimo sátrapa un pastizal (más de 8.000.000 de dólares, de mo-men-to) para importar su peligrosísimo fascismo a España.

¿Por qué los medios han tardado tanto en calibrar la dimensión totalitaria del individuo?
Y si guguelease directamente le invadirían unas ganas locas de coger su platillo volante y volverse a Marte o al punto más lejano de este Universo que el Newton de nuestro tiempo (Stephen Hawking) definió como finito. Ahí chequearía que este sujeto llamado Pablo Iglesias ha participado en actos proetarras, ha defendido o relativizado a ETA y formó parte de un grupo de enlace en Madrid de uno de los tentáculos de la banda terrorista, Herrira. Y si teclease el umbral de acceso a Youtube no se le pondrían los pelos como escarpias porque los marcianos son calvos. Pero sí le daría un saturnismo al observar las barrabasadas que han podido salir de la boca del personaje. Ése vídeo en el que se jacta de pegar “a gente de clases sociales inferiores”, ese otro en el que propone “dejarse de mariconadas y salir a cazar fachas” o uno en el que ensalza el encarcelamiento de líderes de la oposición en Venezuela (hay 77 entre rejas en estos momentos) y define al régimen como “una democracia” (con un par).

Los marcianos deben ser más listos que los terrícolas en general o al menos que los españoles en particular. O quizá es que los habitantes de la Península Ibérica somos unos borregos. Como lo fueron los alemanes hace no tanto, los italianos hace un poquito más o los rusos hace bastante más. No lo sé. Pero a un ADN imparcial no le hubiera hecho falta mucho tiempo para determinar que estamos ante un fascista de tomo y lomo.

Todo ello me lleva a preguntarme por qué los medios han tardado tanto en calibrar la dimensión totalitaria del individuo. La frase que le dedicó al honrado periodista Álvaro Carvajal es heavy metal. “Algunos periodistas”, apuntó mentando a su víctima, “escriben cosas que no tienen por qué ser verdad para prosperar en su periódico”. Pero no menos heavy metal que las que ha dedicado a otros compañeros como Ana Romero, a la que en venganza por una incómoda pregunta interpeló por “el bonito abrigo de pieles” que portaba. Ni un solo compañero se levantó y se las piró. Ni uno. Algunos, incluso, rieron la gracia sin gracia del sexista secretario general de Podemos. Ni quisqui respaldó tampoco a la reportera a la que el pájaro llamó “machista” por osar preguntarle por las corruptelas de su entonces compañera sentimental y ahora compañera de bancada, Tania Sánchez. Es obvio que tenía y tiene interés público saber la opinión de Pablemos sobre los 1,4 kilos públicos del ala otorgados a dedo con el visto bueno de la ex concejal de Rivas y su papá al hermano e hijo. Por no hablar de un servidor al que muy pocos (sólo Pedro Sánchez y algunos más) respaldaron cuando de esa boca negra como una mina de carbón salió ese mote “Pantuflo” que me ha adjudicado y del cual me despeloto.

Ni el tato dijo ni mu cuando nuestro infausto protagonista vomitó su patológico machismo hacia Andrea Levy en sede parlamentaria. “Si quiere, le dejo mi despacho para que se vea con mi compañero Miguel Vila”, apuntó en alusión a unas palabras de la brillante diputada popular que había cometido el error de elogiar físicamente a un diputado de Podemos que va de guaperas por la vida. Cuánto miedo ha de despertar este matón para que ni siquiera el Grupo Parlamentario Popular exigiera la inmediata retirada de esas repugnantes palabras. ¿Dónde estaban ese día las asociaciones feministas para poner el grito en el cielo? Claramente, en Babia… o en la sede de Podemos.

Se han caído del caballo. Por fin. Cruzo los dedos para que sean conscientes de la bomba de relojería que es PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) en términos democráticos. Y a ver si se percatan de una puñetera vez que si toma el cielo por asalto, solo o en comandita, éste cerrará todos los medios habidos y por haber. Los de los que nunca le bailamos el agua y los de los que le hacían y le siguen haciendo ji-ji-ja-ja. No hará distinciones. Una cosa sí que hay que reconocerle: jamás ha engañado a nadie en esta materia. En otras sí porque miente más que habla. Más clarito no lo ha podido decir. “Los medios de comunicación privados deben tener control público”, advirtió en 2014. “Que existan medios de comunicación privados ataca la libertad de expresión”, remachó en 2015 en una versión posmoderna del “hay que acabar con los periódicos, una revolución no se puede lograr con libertad de prensa” de Che Guevara. El modus operandi es de momento calcadito al de los chavistas: primero, señalan al periodista; luego lo vigilan; más tarde lo atacan y finalmente lo encarcelan. Cuidadín. De momento, ha cumplido los tres primeros mandamientos de la ley de Hugo.

Mientras presumen de ser 'anticapitalistas'
Podemos, la nueva izquierda caviar hace caja
La formación presidida por Pablo Iglesias ha conseguido ingentes cantidades de dinero gracias a las subvenciones públicas y a las donaciones opacas.
Gaceta.es 24 Abril 2016

La formación que preside Pablo Iglesias es una máquina de hacer dinero y lo es desde su nacimiento. En su primer año y medio de funcionamiento, Podemos tuvo una "facturación" de 8 millones de euros y acumuló 2,5 millones de euros de "superávit". Pese a que al principio se definieron como "anticapitalistas" y son amantes de la "revolución", han conseguido hacer caja gracias a las donaciones opacas -que alertaron a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional- y a que no han rechazado ni un sólo céntimo procedente de las arcas públicas para la financiación de campañas electorales, la contratación de asesores y el funcionamiento de los grupos parlamentarios. Este último punto tiene importancia, pues buena parte de las subvenciones acaban transfiriéndolas al partido -ya sea a los órganos territoriales de Podemos o a su central de Madrid-. trasiero de fondos

El partido reconoce "beneficios" en todas sus unidades de actividad desde su primer año. Del 1 de enero al 30 de septiembre de 2015 –últimos datos contables colgados por la formación en su portal de transparencia– sumó 1,94 millones de euros de ganancias netas: 113.690 euros del partido propiamente dicho, 1,5 millones de excedente en las cuentas de sus grupos parlamentarios regionales, otros 166.248 euros en su grupo del Parlamento Europeo; y 157.000 euros más a través de la fundación del partido, el Instituto 25M.

Estos beneficios netos salen tras descontar los gastos de estructura de Podemos, que se ha ido multiplicando con el paso del tiempo, pues ha tejido una extensa lista de asalariados. Además de los dirigentes que ocupan escaños hay otros 234 miembros a sueldo de la formación: 73 adscritos a la cúpula nacional, 15 contratados en las direcciones autonómicas, 103 contratados como asesores con cargo a los parlamentos regionales y 33 asesores con cargo al Parlamento Europeo.

La importancia de entrevistar al diablo
DAVID JIMÉNEZ El Mundo 24 Abril 2016

George Sylvester Viereck entrevistó a Adolf Hitler en 1923 cuando aún era un desconocido, revelando las fobias, ambiciones y delirios del hombre que llevaría a Europa a la II Guerra Mundial. En un momento del encuentro, el futuro Führer apuró su taza como «si no contuviera té, sino la sangre vital del bolchevismo». Y a continuación dejó caer la clave de muchas de las cosas que vendrían después: «Para nosotros, raza y Estado son lo mismo».

El problema no fue que Viereck entrevistara a uno de los monstruos del siglo XX, sino que no se hubiera hecho más a menudo, enfrentando a Hitler a sus contradicciones, indagando en sus planes y alertando de los días oscuros que vendrían si alcanzaba el poder. El periodismo no es un viaje a Disneylandia porque la vida tampoco lo es: ignorar el mal no lo hace desaparecer. Describirlo y tratar de desnudarlo ante la opinión pública es una causa no sólo legítima, sino necesaria.

Por eso nunca entendí que en nuestro país, cada vez que se entrevista a un terrorista o a un criminal -a veces simplemente a alguien que está en el extremo de lo que pensamos-, surjan voces acusando al periodista de complicidad, antes incluso de que haya hecho sus preguntas y se pueda juzgar si se convirtió en un mero altavoz o hizo bien su trabajo.

Tuve la suerte de entrevistar para este periódico al Dalai Lama, premios Nobel de la Paz, misioneros que se jugaban la vida en países lejanos y un buen puñado de gente que llevaba esperanza allí donde apenas quedaba alguna. Pero los personajes que más me ayudaron a conocer el lado oscuro de la naturaleza humana fueron aquellos por los que sentía mayor repulsa: al líder de Al Qaeda en el sureste asiático, Abu Bakar Bashir, con quien hablé tras los atentados de Bali, al jefe de una milicia genocida que decapitó a mujeres y niños en una limpieza étnica en Borneo o a los pederastas occidentales encarcelados en una prisión de Camboya.

Me habría gustado añadir más diablos a la lista: preguntarle a Kim Jong-un cómo puede vivir rodeado de privilegios mientras condena al pueblo norcoreano a la hambruna. Al terrorista suicida del IS qué le lleva a pensar que masacrar a inocentes le abrirá las puertas del paraíso. O a Luis Alfredo Garavito, más conocido como El Monstruo por haber matado al menos a 140 niños en Colombia entre 1992 y 1999, si cree que existe el demonio. «Claro que existe. Soy yo», respondió cuando se lo preguntó Jon Sistiaga en el último episodio de su serie de documentales para Movistar+.

Las entrevistas a los renglones torcidos de la sociedad son más llevaderas cuando se trata de personajes de países lejanos y se nos presentan desde una distancia más cómoda. Pero también aquí tenemos nuestros monstruos. El suplemento CRÓNICA publica hoy la primera entrevista con José Bretón desde que fue condenado a 40 años de cárcel por el asesinato en 2011 de sus hijos Ruth y José, de seis y dos años. No hay en él, después de este tiempo en prisión, ningún atisbo de arrepentimiento o compasión. Mantiene la misma actitud fría y distante que mostró durante su juicio. El mismo cinismo que en su día le llevó a pretender que buscaba desesperadamente a los niños y que ahora exhibe en esa celda de cuyas paredes cuelgan las fotografías de Ruth y José. Lo difícil de encajar tras leer la entrevista, más allá de la crueldad del crimen, es que alguien como Bretón vaya a poder acceder al régimen abierto cuando cumpla 20 años de cárcel.

Acercarse al mal será siempre parte del periodismo y no tiene por qué suponer connivencia o comprensión. A veces, nos sirve para alertarnos de lo que vendrá si permanecemos impasibles ante él. En una parte de la entrevista que Viereck le hace a Hitler, reeditada en 1932 por la revista Liberty ante su inminente victoria electoral, el político alemán habla sin disimulo de sus planes. «Cuando me haga cargo de Alemania, terminaré con el vasallaje ante el extranjero y con el bolchevismo en nuestro país», le dice al entrevistador, que terminó siendo acusado de colaboracionismo con el nazismo. «Debemos retener nuestras colonias y expandirnos al este». Un año después, Hitler ganó las elecciones y empezó a poner en marcha su proyecto.

'Palermo ha dejado de ser una ciudad italiana'
La 'Cosa Nostra' declara la guerra a las bandas de refugiados
Las autoridades sicilianas temen una guerra sangrienta entre los jefes mafiosos y las bandas organizadas llegadas con los refugiados norteafricanos.
Carlos Esteban  www.gaceta.es 24 Abril 2016

Una nueva 'famiglia' está disputando el control de las ciudades sicilianas a la 'Cosa Nostra', bandas delincuentes que suplen su desconocimiento del terreno con la fuerza de los números: refugiados subsaharianos que han hecho declarar al alcalde de Palermo, Leoluca Orlando, al británico Daily Mail que "Palermo ha dejado de ser una ciudad italiana. Ha dejado de ser europea. Paseas por el centro y podrías estar en Estambul o Beirut".

Por primera vez en su historia, 'l'Onorata Società' no tiene por enemigo el Gobierno, los jueces o las luchas intestinas, sino un nuevo sindicato del crimen que su país lleva años importando en forma de 'refugiados' subsahariano que llegan en balsas y pateras desde las costas libias.

Es Chicago Años Veinte, pero a lo grande. Los jefes de la mafia local han "declarado la guerra" a los recién llegados, que no dejan de llega a centenares cada semana a la isla, informa el Daily Mail.

Y la guerra ya ha empezado. Yusapha Susso, un gambiano probablemente inocente, fue disparado en la cabeza a plena luz del día por el capo Emanuele Rubino, un delito recogido por cámaras de circuito cerrado de televisión. Las autoridades temen estar en vísperas de un verdadero baño de sangre.

Los mafiosos se quejan de que mientras las autoridades mantienen la acostumbrada vigilancia y presión sobre sus actividades ilícitas, permiten que las nuevas bandas de africanos delincan con absoluta impunidad, haciéndose poco a poco con el control de los negocios ilegales.

La inmigración en Italia está totalmente fuera de control; solo en los primeros tres meses del año ha subido un 90%, y Sicilia es uno de los destinos preferidos de los recién llegados.

El intento de asesinato de Susso -el joven sobrevivió- se produjo en el curso de una reyerta -cada día más comunes- que enfrentó a 'soldati' de familias mafiosas con grupos de inmigrantes, al cabo de la cual uno de los africanos advirtió que "pronto van a ver".

Hasta hace poco, la mafia 'prohibía' a los refugiados africanos instalarse en las ciudades, un modo extraoficial de controlar la inmigración. Pero la avalancha de los últimos años ha hecho imposible mantener ese veto. Y mezclados con los inmigrantes legítimos y respetuosos con las leyes han entrado bandos criminales ya establecidas en sus países de origen.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Operación blanqueo de ETA?
Fernando Lázaro El Mundo 24 Abril 2016

Han sido muchos episodios y en un corto espacio de tiempo. Y, además, aglutinando a actores de los diferentes escenarios de la sociedad española, lo que convierte la situación en, cuando menos, preocupante. Hablo de periodistas. Hablo de políticos. Hablo de jueces... No sé si es una operación coordinada (seguro que me acusan de ver fantasmas en la oscuridad) pero... qué casualidad, todo palabras que sirven para blanquear al entorno de ETA. Sobre todo a sus secuaces que primero estuvieron en la trama asesina, luego aplaudieron y ahora guardan silencio sobre los atentados de los terroristas, cuando las armas echaban fuego y llenaban cementerios.

Me refiero a las llamadas del 'aspirante' a vicepresidente y ahora critca-periodistas Pablo Iglesias, a la izquierda abertzale. A sus gestos, a sus guiños, a su defensa... Pero ahora, aún más, bautizando al condenado por terrorismo Arnaldo Otegi como líder de paz y preso político.

Y me refiero a esa entrevista televisada en horario de máxima audiencia, también al mismo personaje. (Seguimos con la coincidencia temporal). No critico que se le entreviste (allá cada cual) pero sí el tono de la entrevista, en pleno expansionismo político de Otegi para hacerse con las riendas de la izquierda abertzale. Y cuestiones y preguntas más propias de su jefe de campaña que de un periodista ácido... Algunos hablan hasta de 'dulzura'... Pero, además, con antelación, tuvimos que asistir y leer previas de esa entrevista. Alguna, incluso, equiparando la de Otegi con la que justo una semana antes se realizó al presidente del Gobierno... Toda una declaración de intenciones.

Ahora asistimos a la invitación de Podemos y de Izquierda Unida al mismo dirigente radical para que dé una conferencia en Bruselas, en el Parlamento europeo, como si Otegi fuera la gran referencia de la democracia en el País Vasco. ¿Silencio y pasividad en el resto de formaciones? Pues algo de eso hay. En ese Parlamento hay víctimas de ETA que sí deben ser escuchadas.

Pero quizá, con todo, lo más preocupante que hemos vivido estos días han sido las declaraciones de un magistrado en activo de la Audiencia Nacional (órgano que se creó para luchar contra ETA), Ricardo de Prada. Primero, la imagen: un juez en activo debatiendo junto a Iñigo Iruin, histórico abogado de terroristas. Difícil de digerir. Pero, además,habló de torturas generalizadas y conocidas en su institución, habló de una Audiencia Nacional politizada... todo un discurso anti sistema.

Claro que hubo torturas... y se publicaron y se condenaron. Pero no fueron generalizadas. Fueron episodios esporádicos que el propio Estado 'limpió'. Yo escribí sobre ellas. No sé en aquel momento lo que decía este magistrado en público. Pero un juez en activo no puede y no debe decir que se produjeron de forma generalizada estas torturas y que él las detectaba ¿Y qué hacía? ¿Acaso todos sus compañeros prevaricaban? Y si se ha sentido influido políticamente, ¿por qué no lo ha denunciado? No vale una crítica genérica a la institución Nombres, fechas, protagonistas, pruebas... todo lo que sepa. Es un juez. Esas acusaciones antisistema solo sirven para reavivar la llama de los que todo lo quieren destruir. Solo sirve para que los que tratan de reescribir la historia del terrorismo de ETA y blanquearla se encuentren con un aliado.    @lazaroelmundo

«A Cataluña le ha ido bien en España»
Un libro escrito por cuatro profesores universitarios analiza las causas del independentismo y desmonta sus mitos
Juan Fernández-Miranda ABC 24 Abril 2016

A Cataluña le ha ido muy bien en España. Los beneficios de esa integración política y social están fuera de toda sospecha, pese a los esfuerzos historiográficos del independentismo. Sin embargo, un porcentaje elevado de la población catalana está descontento, hasta el punto de que entiende la separación del resto de España como una oportunidad. ¿Por qué? Cuatro profesores han tratado de responder a esta pregunta huyendo del debate emocional tan del gusto del nacionalismo.

En «Cataluña en España. Historia y mito» (Gadir), Gabriel Tortella, José Luis García Ruiz, Clara Eugenia Núñez y Gloria Quiroga han estudiado los hechos de esta historia en común para desmontar esa interpretación mítica de una Cataluña «unánime y de una sola pieza que es protagonista de una historia en blanco y negro, de buenos y malos, de víctimas y verdugos». Un relato «falso» difundido por tierra, mar y aire para construir una verdad ad hoc y repetirla una y mil veces. La obcecación separatista es tal que ha llegado a incurrir en «extraños fenómenos historiográficos», como cambiar la numeración de los Reyes de Aragón en favor de los que habrían tenido si solo hubieran sido Condes de Barcelona.

En la obra, que cuenta con 538 páginas de lectura fluida, los autores no evitan ningún debate y señalan las causas y los responsables con adjetivos, nombres y apellidos. Pero, ojo, no todo es culpa del independentismo. En el lado no nacionalista los profesores detectan esencialmente dos problemas. Uno afecta al conjunto de España: el fracaso sistemático y continuado del sistema educativo desde el siglo XIX; el otro, al conjunto de los españoles: el «injustificable desconocimiento» que hay en el resto del país (salvo en algunas élites culturales muy minoritarias) de la historia y la cultura catalanas.

A continuación se rescatan distintos hechos históricos que anulan el discurso independentista, así como algunos de los mitos que desde la historiografía catalanista se tratan de imponer:

Hechos históricos
Cataluña es solo uno más de la gran variedad de reinos y señoríos que acabaron conformando España. El caso catalán no es único, ni mucho menos. Este proceso tuvo mucho en común con la formación de otros grandes reinos europeos, como Francia y Gran Bretaña.

Cataluña es España desde 1479. En 1515 Maquiavelo llamó repetidamente a Fernando el Católico re i Spagna, «Rey de España». No lo llama Rey de Castilla o de Aragón, sino Rey de España, como a sus tropas y súbditos los llama «los españoles».

Antes que Cataluña se llamó Marca Hispánica, es decir, «frontera española», perteneciente al Imperio Carolingio.

Su periodo de grandeza medieval tuvo lugar cuando era parte de la Corona de Aragón. Aproximadamente desde el reinado de Jaime I hasta el de Pedro IV, es decir, desde mediados del siglo XIII hasta mediados-finales del siglo XIV. En esa época de expansión llegó a reconquistar Valencia y Mallorca y a fundar el imperio mediterráneo, y eso le permitió, durante unas décadas, contar con colonias en el imperio bizantino, los ducados de Atenas y Neopatria.

Creció económicamente dentro de España. A partir de la tercera década del siglo XVIII Cataluña emprendió una senda de crecimiento que, con sus inevitables altibajos e interrupciones, ha durado hasta nuestros días. Para Cataluña fueron vitales la profunda renovación que siguió a la Guerra de Sucesión, cuando los decretos de Nueva Planta eliminaron los fueros y privilegios medievales que aún subsistían y establecieron un sistema fiscal moderno y equitativo, un mejor acceso al mercado peninsular y americano y la decidida protección de la industria algodonera por parte de la Corona española. En consecuencia, Cataluña se convirtió en «la fábrica de España», la adelantada de la economía española, situación que perduró hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando la inevitable convergencia del resto de España la situó en un lugar destacado pero no ya singular en el conjunto nacional.

Nunca ha sido una nación, como tampoco lo ha sido Castilla, ni ninguna de las regiones que componen España. No ha empezado a hablarse de la nación catalana en el sentido moderno hasta muy a finales del siglo XIX y, más precisamente, hasta principios del XX.

El manifiesto fundacional del catalanismo es «La nacionalitat catalana», de Enric Prat de la Riba. Para los autores se trata de «un arrebato de inspiración» que «decide borrar cuatro siglos de historia y convertir España en una no-nación, en un Estado basándose en una introducción históricamente nebulosa y en una definición esencialista de la nación».
Grandes mentiras

«Cataluña en España» es un libro escrito sobre el análisis histórico y desde un espíritu crítico. Por eso los autores reprochan la «pasividad irresponsable» de los gobiernos de la democracia española, que «han tolerado las continuas violaciones de la legalidad vigente perpetradas por los nacionalistas catalanes, repetidamente denunciadas por los catalanes no nacionalistas y condenadas infructuosamente por los tribunales».

En su opinión, esa actitud «de simpatía» hacia los nacionalistas periféricos se reflejó en la legislación y en la Constitución. Asimismo, consideran que desde la llegada de Jordi Pujol el Gobierno catalán «ha llevado a cabo una labor de adoctrinamiento de la población y de represión y hostigamiento de los no nacionalistas, que no podía sino surtir sus efectos». Una versión «deformada y victimista» de la historia, repleta de falsedades, como las siguientes, que a continuación son desmontadas con los argumentos de los historiadores.

En 1714 se aplastó a una nación catalana que luchaba por su independencia. Esta idea no concuerda con el hecho de que aquella resistencia heroica no volviera apenas a ser recordada, salvo en muy contadas ocasiones, hasta finales del siglo XIX.

Se sometió a Cataluña a un expolio sistemático y de larga duración. El concepto del expolio casa muy mal con el impresionante despegue económico del Principado desde que fue sometido a esa supuesta «opresión».

El catalán ha sido una lengua sistemáticamente perseguida en España. Su renacimiento desde mediados del siglo XIX y su desaparición en Francia desmienten esta teoría.

Los catalanes apenas han tenido acceso a las palancas de poder en España. A Cataluña le ha ido muy bien cuando ha tenido un papel relevante en el Gobierno de España, como sucedió en muchos momentos durante el siglo XIX y el XX. Algunos de los ejemplos más señalados son Prim, Figuerola o Cambó. Eso sí, a personalidades de esa talla la historiografía nacionalista no les tiene ninguna simpatía.

La miseria de los campesinos fue un freno al desarrollo a la industria catalana. Más bien al contrario. Por ejemplo, durante la dictadura de Franco Cataluña se convirtió en la principal región receptora de inmigrantes, principalmente de Andalucía, Murcia y Extremadura. «Fue entonces -recuerdan los autores- cuando surgió el término “charnego” para referirse con desprecio a los matrimonios mixtos».

El franquismo persiguió con especial saña a Cataluña. Al finalizar la Guerra Civil la ley se cumplió sin excepciones en Cataluña, «donde se practicaron procesos de depuración propios de un régimen totalitario». Sin embargo, precisan los autores, «no mejor suerte corrieron otras regiones españolas, y particularmente Madrid».

El franquismo prohibió siempre el uso del catalán. A partir de 1939 la represión alcanzó de lleno a la cultura catalana y el uso público del catalán quedó prohibido. Sin embargo, a partir de 1951 «se normalizó la situación» y hubo una «verdadera explosión editorial» en catalán: 96 libros en 1954 y 183 en 1960, siempre, como en el resto de España, sometidos a la censura previa. Eso sí, el catalán siempre quedó fuera de las instituciones. Finalmente, los profesores Tortella, García Ruiz, Núñez y Quiroga advierten de la existencia en Cataluña de «una vaga frustración, y unos celos violentos por no ser el centro de España y porque el idioma catalán tenga un relieve insignificante comparado con el castellano».

¿Por qué surgió el nacionalismo?
El sentimiento nacionalista en Cataluña como realidad independiente, o al menos distinta, de España no ha existido siempre. Fue a finales del siglo XIX y comienzos del XX. En 1906 Enric Prat de la Riba publicó «La nacionalitat catalana», libro que se considera el manifiesto fundacional del catalanismo. Pero ¿cuáles son los motivos por los que caló ese sentimiento? Estos son los cuatro factores fundamentales señalados en «Cataluña en España, historia y mito»:

1) El desfase entre la renta catalana y la de España en su conjunto fue creciendo a lo largo del siglo XIX y alcanzó su punto máximo en 1930.

2) El Desastre de 1898: la burguesía catalana sintió que el resto de España le había fallado al ser derrotada en la guerra con los Estados Unidos y verse obligada a prescindir de los mercados de las «ricas comarcas» ultramarinas, que tantos beneficios habían rendido a los industriales catalanes. Creció en Cataluña la opinión de que la culpa del desastre era enteramente del resto de España y de los gobiernos de Madrid, sin querer reconocer el grado de complicidad y connivencia, e incluso protagonismo, de los intereses catalanes en esa política y en ese fracaso.

3) La llegada de importantes oleadas de población inmigrante desde el resto de España al albur del crecimiento económico catalán en el primer tercio del XX dio lugar a sentimientos xenófobos, incluso con ribetes de racismo, propiciados por el temor a ver desaparecer o debilitarse el idioma catalán y otros rasgos de catalanidad.

4) La propia debilidad del nacionalismo español, cuya causa principal es el fracaso del sistema educativo durante el siglo XIX, gran parte del XX y lo que va del XXI. La ineficacia del Estado español dejó una parte sustancial de la educación primaria y secundaria en manos de una Iglesia mayoritariamente ultramontana, que distaba mucho de ofrecer una visión positiva de la historia del propio siglo XIX, ya que reflejaba una progresión, lentísima pero indudable, hacia el Estado liberal, y un alejamiento gradual del absolutismo. Tampoco el Ejército español contribuyó adecuadamente al desempeño de esta labor cívica. Es comprensible que este vacío en la diseminación del nacionalismo español lo llenaran los nacionalismos o provincialismos locales.

CATALUÑA140.000 euros en multas
El Govern disparó un 173% las multas a comercios por no usar el catalán
EL MUNDO Barcelona  24 Abril 2016

La Generalitat disparó el año pasado las multas que impone a los comerciantes que no utilizan al menos el catalán en letreros, menús u ofertas de negocios. Así lo admitió ayer el propio Govern en una respuesta parlamentaria al PP en la que plasmaron, en cifras concretas, el efecto de la polémica política lingüística para los empresarios que utilizan otros idiomas.

Según informó el Departament d'Empresa, el importe de las sanciones se elevó durante el año pasado en un 173%. Así, si durante 2014 las multas alcanzaron los 51.350 euros, el año pasado esa cifra se multiplicó hasta los 140.000 euros.

En la misma respuesta queda recogido también el número de empresas afectadas. En total, fueron multados 68 negocios a lo largo de 2015, mientras que el año anterior los agentes de Consumo de la Generalitat extendieron multas para 57 comercios. Se da la paradoja de que más de una veintena de las empresas multadas el año pasado tienen sus sedes fuera de Cataluña. Las compañías más afectadas por el afán sancionador de la Generalitat fueron, como en años anteriores, bares y restaurantes de Barcelona que no incluyen el catalán en sus menús.

A lo largo de 2016, las cifras están alcanzando el ritmo del año pasado. Hasta el pasado 6 de abril, última fecha registrada por el Govern, había un total de 89 empresas con expedientes sancionadores en trámite. Mas de 40 de ellas correspondían a denuncias de particulares y diez a empresas. El resto son expedientes abiertos de oficio por la Agencia Catalana de Consumo.

Las multas lingüísticas están incluidas en la Ley del Código de Consumo de Cataluña que se redactó en los últimos gobiernos de Jordi Pujol. Su puesta en marcha, sin embargo, no tomó cuerpo hasta la llegada en 2010 del tripartito -PSC,ERC e ICV- a la Generalitat. Fue en aquel momento cuando las sanciones a los comerciantes comenzaron a aflorar. Desde entonces, como evidencian los datos revelados ayer por el Govern, ningún Ejecutivo ha frenado la medida.El gabinete del ex president de la Generalitat Artur Mas incluso elevó el ritmo sancionador en pleno proceso soberanista.

El PP anunció ayer una proposición de ley en el Parlament para la supresión de las multas. En concreto, los populares pedirán que se paralicen los expedientes sancionadores que estén en marcha y que se devuelva con carácter retroactivo el importe de las sanciones a los multados.

ETA se dirige ahora desde las cárceles francesas
El Gobierno galo no tiene medios legales para controlar al frente de abogados que media entre la cúpula encarcelada de la banda y los escasos efectivos que guardan los zulos
Roberto R. Ballesteros El Confidencial 24 Abril 2016

La moribunda banda terrorista ETA aún respira. Apenas cuenta con una decena de activistas en la clandestinidad, la mayoría de ellos en Francia, pero esta mínima cantidad permite a la organización controlar los zulos en los que se esconden las armas. Ninguno de estos etarras huidos tiene capacidad de mando en la organización, pues no cuentan con la autoridad ni con la experiencia suficiente.

El timón lo siguen dirigiendo los últimos que conformaron la cúpula de la banda. En concreto, David Pla e Iratxe Sorzábal, por un lado, y Mikel Albisu 'Mikel Antza' y Soledad Iparraguirre 'Anboto', por otro. Este cuarteto, encarcelado en distintos centros penitenciarios franceses, continúa transmitiendo mensajes a los escasos etarras que aún sustentan la débil estructura con que cuenta la organización en territorio galo. Así se lo transmitió, de hecho, el presidente de la asociación Dignidad y Justicia, Daniel Portero, el pasado viernes a altos cargos del Ministerio de Justicia francés con los que se reunió en París.

Portero, hijo del que fuera fiscal jefe de Andalucía Luis Portero -asesinado por ETA en 2000-, les ha indicado que los dirigentes de la banda encerrados remiten mensajes a los etarras que aún perviven en la clandestinidad a través del denominado frente de abogados de la organización (KT), también denominado grupo de coordinadores. En concreto, las pautas se estarían enviando por medio de los letrados Xantiana Cacheneaut y Jean Gabriel Mouesca, según le transmitió Portero a los representantes del Ministerio de Justicia francés, responsable de la política penitenciaria.

En España, el frente de abogados fue desarticulado en enero de 2014 con la detención, entre otros, de la que era considerada máxima dirigente del aparato, Arantza Zulueta Amutxastegi. Hasta ese momento, el KT controlaba a los reclusos de la organización dándoles indicaciones provenientes de la cúpula de la banda, que por aquel entonces se encontraba todavía en libertad. Les indicaba si había que hacer huelgas de hambre o llevar a cabo alguna otra medida de presión, vigilaba que todos siguieran las directrices, que no realizaran trabajos para reducir las condenas, etc.

Ahora, sin embargo, el KT transmite los mensajes en sentido contrario. Desde la detención de los históricos Pla y Sorzábal el pasado septiembre, la Guardia Civil y la Policía consideran que ETA no tiene cúpula fuera de la cárcel, pero sí dentro de las prisiones. Al estar ambos en centros penitenciarios galos, donde también se encuentran Antza y Anboto -y haber sido desactivado el KT en España-, el descontrol se traslada a Francia.

La remisión de indicaciones e incluso documentación en soporte electrónico a los miembros clandestinos de la banda a través de los abogados es algo que preocupa a los servicios de información de la Guardia Civil y de la Policía, ya que son los dirigentes encarcelados los que saben dónde están los zulos y pueden transmitir a los de fuera el lugar exacto en el que se encuentran estos agujeros que esconden las armas que aún mantiene la organización.

Durante los últimos meses, de hecho, la anterior ministra de Justicia, Christiane Taubira, no ha puesto impedimento alguno para evitar que los letrados Caceneaut y Mouesca lleven a cabo la labor denunciada por Portero en el entramado de la banda. Es más, la ministra mantuvo una docena de reuniones con miembros del frente de prisiones de ETA, como contó 'El Mundo', e incluso hizo un sondeo entre los reclusos para ver si querían ser trasladados a España.

Ninguno de ellos aceptó la propuesta. Y no solo por la vía de comunicación abierta entre los reos y los activistas que se encuentran en la clandestinidad, sino también porque en Francia disfrutan de privilegios penitenciarios que no se les permiten en España. Hay presos que tienen acceso a internet o que pueden pasar a sus visitantes documentación y dispositivos electrónicos sin el control de las autoridades.

La visita de Portero al departamento dirigido ahora por Jean-Jacques Urvoas -nombrado tras la dimisión de Taubira hace tres meses- podría suponer un cambio en la política penitenciaria francesa. Según el presidente de Dignidad y Justicia, los altos cargos del Ministerio de Justicia fueron enormemente receptivos a lo que Portero les contaba, lo que para las víctimas representa -según el mismo Portero- "un giro copernicano" respecto a la actitud de la anterior responsable del departamento.

Los asesores de Urvoas, explica Portero, aseguran que en estos momentos no tienen medios legales para atajar al frente de abogados de ETA como hizo la Audiencia Nacional en España -ahora la Fiscalía pide 19 años de prisión para Zulueta-, pero que estudiarán el modo de evitar que los dirigentes de la cúpula apresados sigan pasando información a los miembros excarcelados a través de los letrados. Los altos cargos galos también han mostrado su disposición a trasladar a España a los reclusos que la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicite, entre ellos Mikel Antza.

Los presos de ETA también pretendían, al menos bajo el mandato de Taubira, que la Administración francesa los agrupara en torno al centro penitenciario de Mont de Marsans, extremo harto difícil dado que se trata de una prisión que no cuenta con módulo para mujeres y un 15% aproximadamente de los reclusos de la banda encerrados en prisiones galas son mujeres

Cataluña ante el desafío secesionista
SCC sufre una nueva agresión de los matones separatistas en la Autónoma de Barcelona (Vídeo)
La entidad no pudo desarrollar con normalidad su acto en una carpa informativa
Redacción www.lavozlibre.com 24 Abril 2016

Madrid.- La entidad Societat Civil Catalana ha vuelto a sufrir una agresión por parte de matones separatistas que intentaron boicotear su carpa informativa en la Universidad Autónoma de Barcelona. Con un nuevo vídeo, SCC ha demostrado cómo un grupo de separatistas tuvo que ser parado por los Mossos d'Escuadra, evitándose así que sus miembros agredieran a los jóvenes de la plataforma civil.

Pese a que ya hace unos días SCC denunció ante el rector de la UAB una agresión, éste no quiso intermediar, dejando que la policía fuera la que parara los hechos, que se sucedieron durante el discurso de los miembros de la entidad. SCC cumplió así con la misión de informar a los estudiantes, a través de una carpa que instalaron este pasado viernes.

El objetivo de SCC era reivindicar la normalidad de la asociación en el ámbito universitario, después de las agresiones del martes. Rafael Arenas, presidente de Societat Civil Catalana, ha señalado que la asociación “se basa en valores democráticos” y ha advertido que a la entidad, a sus miembros y a sus simpatizantes “perjudica y molesta por igual los violentos se pongan el símbolo que se pongan”.

En este sentido, Arenas ha denunciado que “tanto los que llevaban la estelada como los que llevan símbolos no democráticos han intentado boicotear este acto informativo” de Societat Civil Catalana en la UAB, como bien se puede comprobar en el vídeo que la entidad ha publicado en YouTube y que arriba reproducimos.

Por su parte, Josep Lago, coordinador de la agrupación de Societat Civil Catalana en la UAB, ha señalado que “en un país democrático hay que respetar los valores de la convivencia y el pluralismo”. Y ha reivindicado la presencia en la universidad de una entidad como Societat Civil Catalana que representa a la mayoría de la población de Cataluña y defiende valores democráticos.

Finalmente, Societat Civil Catalana ha condenado la presencia de una contramovilizacion de radicales separatistas y la de otro grupo de estética filonazi, que demuestra una vez más que los extremos violentos se buscan y se necesitan. Su objetivo es el mismo: desvirtuar el mensaje de Societat Civil Catalana a favor de la democracia y del Estado derecho.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial