AGLI Recortes de Prensa   Jueves 12  Mayo  2016

Los partidos ni son capaces de pactar lo grande ni lo pequeño
EDITORIAL El Mundo  12 Mayo 2016

Tras los cuatro meses largos en los que los partidos han sido incapaces de llegar a un pacto de Gobierno, ahora vuelven al mismo escenario de desacuerdo en un tema relativamente menor: los gastos electorales. Ayer las formaciones con representación parlamentaria daban por imposible llegar a un consenso en esta materia.

Dos son los asuntos que separan a los partidos: el llamado 'mailing' o buzoneo electoral y el recorte del tope legal de gastos de campaña. Respecto al primer punto, Ciudadanos, Podemos, IU y ERC proponían un 'mailing' conjunto de todas las formaciones, lo que hubiera ahorrado una suma entre cinco y 10 millones de euros. Pero PP, PSOE y PNV no están de acuerdo y son partidarios de que cada uno envíe sus papeletas por separado, ya que alegan que la ley impide hacerlo de forma conjunta.

El segundo motivo de división es la limitación del gasto electoral. Podemos ha planteado una reducción del 75%, mientras que PSOE, Ciudadanos e IU aceptan el 50% de recorte. PP y PNV sostienen que no hay que tocar el límite de 13 millones de euros para una campaña electoral.

Se calcula que lo que gastaron los cuatro grandes partidos en las pasadas elecciones de diciembre ascendió a unos 35 millones de euros. Pero esta cifra, que no incluye el gasto de los partidos pequeños o de ámbito regional, sólo supone la cuarta parte de lo que gasta el Estado en una campaña, que asciende a unos 130 millones de euros en concepto de lo que cuesta abrir los colegios, la logística electoral, el correo, el escrutinio y otras partidas.

Por tanto, el coste total de una campaña asciende a un mínimo de 170 millones de euros, una cifra que no es relevante en el conjunto de los Presupuestos del Estado pero que tampoco es desdeñable en una situación económica como la actual.

Para completar este cuadro, hay que señalar que el Estado da adicionalmente a cada partido 21.100 euros por cada escaño y una subvención de 0,81 euros por cada voto en el Congreso. Estas ayudas, cuya cuantía desconocemos, hay que sumarlas a esos 130 millones que le cuesta a la Hacienda pública la organización de la jornada electoral.

No faltará quien argumente que la democracia tiene un coste económico y ello es cierto. Lo que el Estado gasta en unas elecciones está justificado por el interés general, pero los partidos podrían hacer un esfuerzo, aunque fuera simbólico, de cara a la opinión pública.

No tiene sentido mantener el elevado número de actos electorales que proliferan en una campaña cuando la televisión e internet ofrecen la posibilidad de debates a dos, a cuatro u otro formato con un mínimo coste y un máximo impacto de los mensajes.

Por tanto, los partidos deberían ser capaces de llegar a acuerdos por su propia iniciativa para pactar en cada campaña una reducción del tope de gasto permitido por la ley, que no sería la primera vez que se supera mediante subterfugios ilegales.

Los partidos no son un fin en sí mismo, son asociaciones que representan a los ciudadanos y cuyo objetivo es el de representación política. Por ello, deberían ser estrictos en el cumplimiento de las normas y ejemplares en la aprobación de sus gastos.

Desgraciadamente no lo son, como vemos un día tras otro en la sucesión de escándalos que ponen en evidencia el cobro de comisiones y otras corruptelas para mantener la maquinaria burocrática que han creado.

Tras la celebración de estas próximas elecciones, sería necesario revisar la ley de financiación de los partidos, limitando la aportación del Estado a su funcionamiento, y establecer normas, no tanto para reducir el gasto electoral, sino para controlar sus presupuestos y obligarles a ajustarse a sus ingresos.

Para ser justos, hay que reconocer que los partidos están haciendo en los últimos tiempos campañas más austeras que en los años 80 y 90, décadas en las que se endeudaban para afrontar unos gastos desmedidos en mítines extraordinariamente costosos.

Cabe reprocharles que tampoco en esto hayan sido capaces de ponerse de acuerdo, lo que contribuirá a alimentar el escepticismo de la opinión pública sobre su escasa disposición a anteponer los intereses generales a los propios.

El PSOE, ante la persistente tentación frentepopulista
EDITORIAL Libertad Digital  12 Mayo 2016

En el PSOE ha existido siempre una pulsión totalitaria, sectaria y cainita que, tras las elecciones del 20 de diciembre, llevó a muchos a dar por descontado que Pedro Sánchez llegaría a cualquier clase de acuerdo con la extrema izquierda y el nacionalismo con tal de convertirse en presidente del Gobierno.

El sectarismo y la obsesión anti PP anidan, ciertamente, en el PSOE, pero los hechos son los que son, y lo cierto es que el único acuerdo de Gobierno firmado por Pedro Sánchez ha sido el suscrito con un partido ubicado a su derecha, como es Ciudadanos, aun a sabiendas de que dicho pacto no sería suficiente para evitar la celebración de unas nuevas elecciones.

También es un hecho que Pedro Sánchez ha sabido imponerse en su partido a la hora de rechazar una oferta tan peligrosa y, al tiempo, tan tentadora como la que le hacía este martes Pablo Iglesias, consistente en concurrir juntos al Senado para acabar con la mayoría que el PP conserva en la Cámara Alta.

No eran pocos en el PSOE que veían con buenos ojos esa alianza con Podemos y hasta la defendían abiertamente. Tal es el caso del líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, o del PSC, que se ha echado en brazos de Colau y ha entrado en el Gobierno municipal de Barcelona.

Aunque Puig no haya retirado su propuesta, que la estudiará mañana la Comisión Federal de Listas, lo cierto es que el dirigente socialista valenciano, tras reconocer "la legitimidad que tiene Ferraz para decidir", ha frenado formalmente las negociaciones con Podemos.

Aun así, el hecho de que Pedro Sánchez haya resistido hasta el momento la tentación de un frente popular no significa que ésta haya definitivamente desaparecido y que el PSOE no vaya a caer en ella más adelante. Junto a los Besteiro, los Largo Caballero siguen coexistiendo en un Partido Socialista que no termina por decantarse definitivamente por unos o por otros. Y no hay que olvidar que el propio Pedro Sánchez, que ahora rechaza la radicalización del PSOE y el abrazo del oso que le pretenden dar los nuevos comunistas, es el mismo que no ha dicho ni pío ante la deriva del PSC y que dio el visto bueno a que el PSOE respaldase y siga respaldando al Gobierno podemita de Carmena en Madrid.

Es cierto que la determinación de Podemos de ser el mamporrero de todos los nacionalismos periféricos que pretenden acabar con la Nación y convertirla en un "Estado plurinacional" que facilite la ruptura hace más difícil que el PSOE se deje llevar por los cantos de sirena podemitas en el ámbito nacional.

Sin embargo, de poco servirá resistir la tentación de pactar con la extrema izquierda y los separatistas si persiste la aversión a llegar a cualquier tipo de acuerdo con el PP

En España no habrá un Gobierno socialdemócrata equivalente a los que existen en Europa que no sea el que Mariano Rajoy se empeña en presidir; empecinamiento que impide, a su vez, que el PP recupere en la oposición sus traicionadas señas de identidad liberal-conservadoras. El riesgo de un Gobierno de frente popular-secesionista persiste desde el momento en que Rajoy se negó a disiparlo al votar junto a Podemos y los separatistas contra el pacto PSOE-Ciudadanos. También por culpa de un PSOE que se negó a cualquier clase de diálogo con un partido como el PP, que, por mucho que tenga al líder peor valorado por los españoles, no dejaba de ser el partido más votado.

Así las cosas, mientras no haya ninguna clase de entendimiento entre los dos grandes partidos supuestamente moderados y nacionales, la posibilidad de que, tras las nuevas elecciones, sigamos como hasta ahora, o de que el radicalismo antisistema saque mayor tajada, sigue completamente viva.

España, Europa y “tambores cercanos”
Antonio García Fuentes  Periodista Digital  12 Mayo 2016

La denominada “Unión Europea” no ha funcionado como tal nunca, puesto que por el desarrollo de la misma, ha terminado por ser más una desunión que otra cosa; y es que en el espíritu de la misma, sólo había y hay lo de siempre, o sea el máximo dominio de “los hunos sobre los hotros”. Al final ello lleva o ha llevado al desquiciado “potaje” actual; donde los tiras y aflojas son cada vez mayores y para colmo ahora termina en el hito inconcebible hace sólo un año, o sea que la capital más “rancia y conservadora de toda Europa” (Londres) va a ser regida por un alcalde musulmán, nacido aquí de padres pakistaníes; lo que de momento “no nos dice nada”, pero cuando vaya corriendo el tiempo, ya veremos lo que influye la religión musulmana (cuyo fin único es dominar todo el mundo) en todos los actos de este primer edil, en una ciudad donde lo musulmán pesa bastante, como lo demuestran los luctuosos hechos que allí han tenido lugar y donde se ha llegado al criminal degüello en plena calle y por fanatismo religioso musulmán.

Por otra parte la hasta ahora “fuerte valkiria alemana” (Merkel) se decanta como la más tolerante de los jefes de Gobierno europeos y abre sus fronteras para que allí entren, infinidad de otros musulmanes, que ya han creado problemas allí y por esos “deslices teutones”, ya muchos alemanes detestan a la hasta ahora admirada canciller defensora a ultranza de “todo lo alemán”. Y ese sentir no es solo de los nativos alemanes, sino que por su influencia de poder monetario, otros países europeos han dicho que no “a la ya indiscutible invasión” y se van creando “caldos de cultivo” que ya veremos cuando se vayan calentando, como resultan los guisos que de ellos se extraigan.

Y como por “la política económica europea”, nadie parece estar de acuerdo, salvo “los poderosos y grandes capitales que lo controlan todo”; los pueblos empiezan a moverse y ya hay enfrentamientos en la calle, puesto que la gente ya ha sido empobrecida bastante y no quiere que la empobrezcan más sino todo lo contrario.
O sea que lo que ya se va viendo como un fracaso generalizado, y aquellos “tambores lejanos se acercan cada vez más”; por ello hoy titulo situando esos tambores mucho más cerca de nuestras vidas; y ese ruido ya no es que moleste, es que preocupa en demasía y me temo que, lo que venga tras “esa tamborrada”, va a traer nuevos enfrentamientos y batallas que no acabarán en nada bueno, puesto que la economía en general, parece ser que va camino de un crack general y…?
Aquí en España se van escribiendo ya cosas así, en relación a los malos y peores gobiernos que hemos soportado y los que amenazan con una continuidad nada deseable. Les copio solo un párrafo y les dejo la dirección para que lean el resto:

“El déficit de "agallas" que padece España es aterrador. Cuando el país necesita medidas valientes y de gran dureza para acabar con la corrupción y con la inflación de injusticia, latrocinio y suciedad que inunda su vida pública, no dispone entre sus políticos de "héroes" o "duros", sino de blanduchos pusilánimes, acobardados, e incapaces de demostrar que los tienen bien puestos. Un líder, por definición, es una persona excepcional, pero nuestro drama es que el sistema español de partidos sólo produce mediocres”. http://www.votoenblanco.com/Espana-necesita-un-lider-duro-todo-un-hombre_a6424.html

Mientras todo esto se cuece, aquí, y en el resto de resto de Europa; no salen verdaderos estadistas y que sepan meter mano a donde se debe y que lo que tan duramente conseguimos los que de verdad trabajamos toda una larga vida, no nos echen a la miseria donde ya han echado a muchos millones de indefensos individuos, que no saben ni intuyen siquiera el por qué les cayó el diluvio que recibieron y que los lanzó a ese barro miserable y donde cada vez llegan más indefensos; mientras las denominadas élites (de sinvergüenzas, ladrones y bandidos) se siguen enriqueciendo de forma ya criminal, riéndose de las leyes que hay, en las que se mean y defecan.

Preparémonos para ver cosas indeseables, puesto que estos inútiles que nos han manejado y manejan, sólo saben hacer lo que han hecho y ojalá me equivoque, pero mi viejo y fiel olfato, me dice que no.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Los problemas reales de la nación
Amando de Miguel Libertad Digital  12 Mayo 2016

Los particulares también pueden proponer medidas de Gobierno; no solo los partidos. No es necesario que ocupen muchos folios. Tampoco se precisa que se escriban declaraciones vaporosas con palabras gastadas, como cambio, progreso, reformas, regeneración, etc. Con tales voces cada uno entiende lo que quiere o no entiende nada.

Los Gobiernos están para intentar resolver los problemas colectivos de la nación con el mínimo coste y el máximo de eficacia y honradez. Solo a título de ejemplo, para abrir boca, adelanto algunas acciones tenidas por benéficas para una gran parte del pueblo. Lo fundamental es que no cuesten mucho dinero o que, si se invierte, la operación sea rentable.

El Gobierno no debe proponerse la creación de puestos de trabajo. Lo que puede hacer es eliminar estorbos para que la misma sociedad demande más empleos, al expandirse el consumo y la productividad. Lo que puede hacer el Gobierno es mejorar el sistema educativo, que buena falta hace. Tan mal está ahora que con un pequeño esfuerzo se notará la mejora.

El principio del necesario ahorro del gasto público pasa por retirar las múltiples subvenciones a los partidos, sindicatos, patronales y fundaciones de partidos. Las subvenciones públicas solo excepcionalmente se deben mantener cuando se logre una rentabilidad social o cuando se trate de población realmente marginada o excluida.

La gran inversión pública debe orientarse hacia la formación de capital humano, especialmente de científicos. Debe desaparecer el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que no es ninguna de las cuatro cosas. La investigación debe concentrarse en poco más de media docena de universidades. No será universidad la que no pueda impartir cursos en inglés para el grueso del alumnado.

El sistema de enseñanza debe insistir mucho más en el esfuerzo y la calidad de administradores, profesores y alumnos. Las becas no son derechos sino privilegios, constantemente merecidos por el rendimiento escolar.

Debe impulsarse un plan de supresión de las diputaciones y, antes de eso, una reducción de los más de ocho mil municipios (se dice pronto) a menos de 500. La fusión no debe hacerse solo con los pequeños sino también con grandes, cercanos a los grandes centros metropolitanos.

Más urgente todavía es la eliminación de muchas empresas públicas poco rentables, que se han convertido en un mecanismo para el reparto clientelista, incluso nepotista, de puestos directivos. No se entiende por qué subsiste el monopolio de las loterías o el de los servicios meteorológicos. Los ejemplos se pueden multiplicar. Pensemos en el Instituto Nacional de Empleo o en el Defensor del Pueblo. No digamos las televisiones públicas. Todos los ejemplos dichos son restos de un Estado interventor, que ya no tiene sentido.

Pero me pregunta el interesado lector:

—Todo eso está muy bien. Pero ¿qué hacer con los separatismos?

No está mal llamarlos así, o si se quiere, secesionismos, pero no soberanismos u otros términos suavizantes. Simplemente, algunas regiones con dos lenguas quieren separarse de España. Se basan fundamentalmente en compartir otra lengua, pero esa no es razón para constituir nuevos Estados minúsculos. En Europa hay muchas más lenguas que Estados. Solo Portugal o Islandia son monolingües. En América hay una veintena de Estados con el español como idioma oficial y no pasa nada. Más que de secesión, habría que retomar la vieja cuestión del iberismo, la unión de España y Portugal. La capital se podría repartir entre Lisboa, Madrid y Barcelona. Antes habría que construir la línea de AVE (realmente AVI: Alta Velocidad Ibérica) entre Lisboa y Madrid. El puerto lógico de Madrid debe ser Lisboa, uno de los pocos naturales de la Península. De momento, no costaría mucho que España y Portugal compartieran la misma hora oficial.

Mi impresión es que las tensiones separatistas se irán disolviendo poco a poco a medida que el Estado vaya resolviendo los problemas de la nación, o por lo menos planteando con sentido común. Quedan enumerados unos cuantos. Como puede verse, son algo distintos de los que comúnmente asoman en los llamados programas de Gobierno. Yo no tengo la culpa de que esos documentos oficiales sean tan poco imaginativos. Habría que distinguir entre la vieja política y la viejísima. Pero eso para otro día.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Añoranza de UPyD
Manuel Muela www.vozpopuli.com  12 Mayo 2016

No es la primera vez que dedico algún comentario a UPyD porque, desde mi punto de vista, ha sido el proyecto más alejado del erial en el que se ha convertido la política española por mor de diferentes causas, siendo la mayor de ellas la decadencia aguda de un sistema político que a lo largo de los años ha procurado atraer a su seno a los mediocres en detrimento del resto, con los resultados que están a la vista de todos. Ya sé que lamentarse de una pérdida en el tablero político tiene escaso interés en un momento en el que éste se encuentra inmerso en la estrategia del eterno presente, ignorando los problemas reales, algunos acuciantes, sin levantar la vista hacia un horizonte más prometedor para España. Pero, precisamente por eso, conviene extraer las briznas de esperanza que sembró el partido magenta con sus trabajos encomiables sobre la reestructuración del Estado, la transparencia pública, la solidaridad y el radicalismo democrático. Todo lo que se echa en falta en el actual mosaico español y que permite aventurar la permanencia del conjunto de intereses creados que impiden el progreso de la nación.

La osadía de proponer un período constituyente
Cuando nadie lo hacía, diagnosticaron la crisis constitucional y cayeron en el pecado nefando, a ojos de algunos, de preconizar la apertura de un proceso constituyente. Y no se limitaron a una simple apelación sin sustancia, sino que se empeñaron en estudiar las medidas para refundar el Estado. Este, en 2013, fecha de su manifiesto regenerador, mostraba signos inequívocos de adentrarse en una grave crisis estructural que impulsaba toda clase de movimientos centrífugos y que condicionaba la puesta en práctica de políticas nacionales para superar las consecuencias de los problemas que tenían maltrechos a millones de españoles, con la erosión consiguiente de las clases medias, cuyo debilitamiento añade un factor de inestabilidad para el buen gobierno del país. Es verdad que otros actores se han referido a esos problemas y han ofrecido formulas y propuestas, aunque tan fragmentarias y tímidas, que no han llegado a emular los planteamientos de UPyD. Aun así, tampoco han gozado del eco necesario, como se demostró en la investidura fallida, lo que induce a pensar si son más rentables la ligereza y los eslóganes que la prédica del esfuerzo y del rigor para armar un proyecto que nos devuelva a los raíles que conducen a la modernización.

El sentido de anticipación de los hombres de la formación magenta en los años de su nacimiento, con su discurso laico, progresista y crítico con el nacionalismo, no llegó a prender con fuerza en una sociedad que vivía bajo la anestesia de la burbuja y que no sospechaba el temporal que vendría en poco tiempo. Sin embargo, tomó cuerpo en algunas áreas urbanas donde si se empezaban a percibir las carencias de nuestra democracia y los efectos de la degradación institucional. Pero los pilares intelectuales y urbanos resultaron insuficientes para expandir un discurso de cambio ordenado en medio de una tormenta como la que estalló en España a partir del verano de 2007. Ese pequeño barco regenerador quedó a merced de los elementos y fue claramente preterido por muchos de los medios que tanto aplaudieron su aparición en pleno clímax del zapaterismo.

Cuando el poder cambió de manos llegó el olvido
De hecho, cuando el poder pasó a otras manos, UPyD y sus propuestas fueron a parar directamente al archivo de las causas perdidas y en él continúan a la espera de que algún día salgan a la luz con mejor fortuna. Porque, con independencia de los aciertos o errores de quienes dirigieron ese partido, sus trabajos están ahí y conservan las cualidades necesarias para enhebrar un genuino programa de cambio de alcance nacional.

Y ahora, cuando la política española nos está ofreciendo el espectáculo de la ligereza y de la ausencia de proyectos nacionales, anegados por la impostura y la demagogia, no está de más recordar que los propósitos de continuar a lomos de las inercias, adobadas con proclamas de cambios, más de imagen que de contenido, sin abordar en serio todo aquello que constriñe las libertades y las iniciativas públicas o privadas, conduce directamente al estancamiento y a la degradación de la democracia. En este sentido, los datos hechos públicos sobre la caída de las clases medias deberían servir para alertar de los peligros de derivas políticas indeseadas, si el problema persiste.

En fin, lo de UPyD supuso el aviso de una formación política modesta, con propuestas de enjundia para enfrentar algunos de los problemas que nos traen a mal traer. Lo ocurrido estos meses de la legislatura fallida, creo que realza el valor inestimable de aquellas propuestas. Desconozco si la propia UPyD resurgirá de las cenizas ante la convocatoria electoral. En cualquier caso, sus testimonios no deberían pasar definitivamente al olvido, porque no estamos sobrados de buenos propósitos.

Reino Unido: empieza la batalla
HENRY KAMEN El Mundo  12 Mayo 2016

La atención del público se ha centrado estos últimos días en un pormenor de las noticias sobre el Reino Unido: el asombroso éxito del equipo de fútbol de la ciudad de Leicester. Pero el fútbol es un fenómeno de corta duración que no va a cambiar nada en el país. De mayor importancia son los resultados de las elecciones locales y regionales que acaban de tener lugar, la primera prueba importante de la opinión pública en el Reino Unido antes del referéndum que se desarrollará dentro de unas semanas. Estas elecciones -"un carnaval de resultados peculiares", según un periódico británico- abren la puerta a inmensas consecuencias.

A primera vista, el contexto parece bastante normal. Ha habido elecciones en más de 100 municipios, dos parlamentos regionales y la Alcaldía de Londres. Detrás del drama de las elecciones, sin embargo, se perfila el enorme problema de la inestabilidad territorial: si ingleses, galeses, irlandeses y escoceses insisten en expresar por separado y de manera distinta sus deseos políticos para el futuro del Reino. Más allá de esto, los comicios han tenido un impacto fundamental en el futuro del Partido Laborista.

Ahora todo está en desorden. Y sólo es el principio. La batalla aún no ha comenzado y, sin embargo, todos los combatientes están instalados en el caos y la confusión, porque hay un problema aún mayor que amenaza el futuro inmediato: el referéndum, dentro de poco más de un mes, sobre la permanencia o el divocio del Reino Unido de la Unión Europea. Ocasión tendremos de comentar el resultado cuando se produzca. Mientras tanto, conviene centrarse en los análisis de las elecciones locales del jueves de la semana pasada.

Es justo decir que las cuestiones de raza y cultura han ocupado un lugar central en la campaña y en los resultados, a pesar de que no tienen nada que ver con los problemas políticos reales de la mayoría de los ciudadanos. En Londres, el hecho de que uno de los dos principales candidatos a la Alcaldía fuera musulmán atrajo una atención extraordinaria porque es la primera vez que una ciudad importante del Occidente cristiano ha aceptado a un musulmán para llevar las riendas.

Sadiq Khan, nacido y criado en Londres, proviene de una familia que emigró de Pakistán; su padre trabajó 25 años como conductor de autobús en Inglaterra. Khan se convirtió en abogado, ingresó en el Partido Laborista y después fue elegido diputado del Parlamento. Se esperaba que ganara estas elecciones a alcalde ya que el área de Londres es en gran parte laborista;aun así, obviamente, el éxito crea un precedente histórico importante. La ciudad más grande de Europa ha elegido democráticamente tener un alcalde musulmán. Es un hecho que contradice claramente la actitud de los extremistas que creen que debería haber conflicto entre religiones. Pero queda por ver si todas las consecuencias son positivas. El éxito de un candidato no blanco en la capital británica no es una sorpresa si tenemos en cuenta que el voto de los inmigrantes es a la vez masivo y decisivo. En algunas otras ciudades inglesas, en los últimos años se ha escogido a otros musulmanes con cierta frecuencia para el cargo de alcalde. Los que no viven en Inglaterra a menudo no son conscientes de este hecho. La elección de Khan no es por tanto una novedad y no es necesariamente un signo de esperanza. No acabará con la islamofobia. Los terroristas yihadistas, por otra parte, no estarán satisfechos de que un musulmán haya demostrado la necedad de la ideología que desean imponer a la sociedad. Y sin duda reaccionarán negativamente.

El segundo resultado impresionante de las elecciones ha sido el castigo que ha recibido el Partido Laborista. No es de extrañar el declive que están sufriendo en casi toda Europa los partidos de inspiración socialista. Esta filosofía, al menos en su forma marxista, está prácticamente extinta en la UE. En el Reino Unido, el laborismo ha sufrido el inconveniente añadido de tener un nuevo líder, Jeremy Corbyn, que no cuenta siquiera con la confianza de muchos de sus correligionarios en el Parlamento. Por mala suerte, Corbyn también se ha visto envuelto en una controversia que reveló algunas de las corrientes antisemitas dentro del partido. La expresión pública más activa del antisemitismo vino de los miembros del partido que también son musulmanes de origen inmigrante. Lógicamente, los votantes -y especialmente los votantes judíos- se distanciaron del laborismo. Ésto ha tenido un impacto directo en la votación, pero parece que por el momento no se ha producido una pérdida desastrosa de escaños municipales.

Sin embargo, de una forma u otra, la cita electoral supuso una decepción para el laborismo británico, y ya ha habido peticiones de algunos dirigentes destacados para que Corbyn renuncie al puesto de líder. Sin ir más lejos, la mañana después de las elecciones, algunos parlamentarios laboristas denunciaron "el liderazgo débil, mal juicio y sentido equivocado de prioridades" de Corbyn. Tenían toda la razón. Con todos los problemas que el primer ministro, el conservador David Cameron, ha tenido que afrontar, el laborismo debería haber logrado una victoria clara en una cita electoral donde tradicionalmente se castiga al partido en el Gobierno. En cambio, eso no ocurrió, y el Partido Laborista está sin duda camino de perder las próximas elecciones generales.

El mayor revés lo ha sufrido en Escocia, donde desde hace más de un siglo y hasta la última década había sido el partido más votado. En estas elecciones, los nacionalistas del SNP han repetido el triunfo y han reducido al laborismo a la posición de tercera fuerza, después de los tories. Los resultados de las elecciones escocesas han sacado de nuevo a la superficie la continua amenaza del separatismo. No debemos exagerar la situación, sin embargo, como algunos periódicos europeos están haciendo. No hay duda de que los escoceses están muy contentos con el SNP, pero eso se debe a que esta formación está funcionando dentro del Reino Unido. Sería una historia bastante diferente si los votantes en un futuro referéndum tuvieran que optar por vivir fuera del Reino Unido y fuera de la Unión Europea, en un contexto económico donde el recurso principal de Escocia, el petróleo del Mar del Norte, ya no es tan rentable por la caída de los precios del crudo.

La prensa europea (e, inevitablemente, la prensa catalana) no ha entendido bien la situación en Escocia. Ha fallado al no reconocer que los conservadores -con excepción de la pérdida esperada de la Alcaldía de Londres- han demostrado una notable energía. Los tories han hecho avances electorales en Inglaterra, se han convertido en el segundo partido más grande de Escocia y David Cameron parece estar en camino de ganar cualquier desafío futuro. Sin embargo, a pesar de que el premier haya salido ileso del caos, es muy consciente de que el electorado ha sido peligrosamente agitado por temas que han despertado reacciones viscerales y han alentado a la gente a votar no con la cabeza, sino con sus emociones.

No es prudente duplicar las elecciones. Sin embargo, es precisamente lo que el Reino Unido va a hacer esta primavera. Es una reflexión que se puede aplicar por igual a España, donde gracias a las maniobras y la ineptitud de la clase política los electores se verán obligados a repetir dos veces una elección que no tiene ninguna posibilidad de llevar tranquilidad al país. En momentos como éstos, tanto en el Reino Unido como en España a uno se le puede perdonar que dude de si la democracia está funcionando correctamente.

Henry Kamen es historiador británico; su obra más reciente es Fernando el Católico (Esfera de los Libros, 2015).

Irak, un país en descomposición bajo el terror del IS
EDITORIAL El Mundo  12 Mayo 2016

Los tres atentados cometidos ayer por el Estado Islámico (IS) con coches bomba, que causaron al menos 93 muertos y dejaron casi el doble de heridos en tres barrios de Bagdad, son producto de la ofensiva que el grupo terrorista está orquestando desde hace meses aprovechando la crisis interna del Gobierno iraquí. El pasado 30 de abril, 24 personas murieron y 39 resultaron heridas en un atentado similar en un mercado popular, y en febrero, 55 más fallecieron en un doble ataque suicida perpetrado en Ciudad Sadr, barrio de mayoría chií, el grupo religioso contra el que van destinados la mayor parte de los crímenes.

Mientras, el Parlamento continúa paralizando los intentos del primer ministro por nombrar un nuevo Ejecutivo que no esté bajo la sombra de la corrupción, aumente la eficacia en la lucha contra el terrorismo islámico y recupere el territorio perdido desde que Al Baghdadi autoproclamase su califato entre el noroeste del país y parte de la vecina Siria. Además de un asalto a la cámara legislativa iraquí, un grupo de seguidores del líder chií Muqtada al Sadr se congregó en una plaza situada en el corazón de la fortificada Zona Verde de Bagdad (donde están las sedes del Gobierno, el Parlamento y las embajadas de EEUU y Reino Unido), exigiendo que el nuevo gabinete esté compuesto por tecnócratas y no por políticos corruptos. Una prueba más del desgarro que vive el país desde que fue abandonado por las fuerzas occidentales y que mantiene en una guerra civil abierta a chiíes (60% de la población), suníes (20%), kurdos y otras minorías étnicas.

La debilidad del Gobierno iraquí impide que el Ejército y las milicias chiíes que vienen combatiendo al IS desde 2014 puedan hacer retroceder al grupo terrorista, convertido en la mayor amenaza para la paz y la seguridad no sólo en la zona sino en el mundo. No hay que olvidar que Al Baghdadi pretende erigirse en la única autoridad religiosa de la comunidad musulmana e imponer en todo el territorio que quede bajo su jurisdicción la 'sharía' o ley islámica. Y no duda para ello en recurrir no sólo a la guerra de exterminio contra sus vecinos (especialmente minorías católicas o comunidades chiíes), sino también a secuestros y ataques terroristas en cualquier parte del mundo. Los últimos atentados en Bélgica y Francia son sólo un ejemplo de cómo el IS ha tomado el relevo de Al Qaeda en el dominio del terror.

Urge, por tanto, que la comunidad internacional interceda para dotar de autoridad y operatividad al Gobierno iraquí, lo refuerce y lo convierta en un aliado seguro y efectivo en la lucha contra el IS. Dadas las lógicas reticencias de las potencias occidentales para enviar tropas terrestres a combatir a los terroristas sobre el terreno, los ataques que desde el aire viene efectuando la coalición que lidera EEUU desde el verano de 2015 deberían tener un eficaz apoyo de los países de la zona que aspiran también a la desaparición del IS.

Mientras no se incremente la efectividad en la lucha contra las milicias de Al Baghdadi será imposible recuperar la paz en la región. Y se repetirán los salvajes atentados contra la población civil como los cometidos ayer en Bagdad. Lograr la vuelta de Irak a sus antiguas fronteras permitirá, además, recuperar el control sobre los pozos de petróleo en manos ahora del IS y cuya explotación supone su principal fuente de financiación.

La AVL, al servicio del imperialismo catalán
Vicente Torres  Periodista Digital  12 Mayo 2016

Según una información facilitada por el diario Las Provincias, el decano de la RACV, Federico Martínez Roda, busca el entendimiento con la AVL, ese adefesio.

Eso es un contrasentido, puesto que la AVL es un invento de Zaplana, para complacer a Aznar, que necesitaba los votos de Pujol, y fue una puñalada a la RACV. Si ahora esta última se somete a aquella lo que procede es exigir la disolución de las dos. No me sorprendería, sin embargo, que hubiera académicos de la RACV ansiosos por serlo de la AVL, por la sencilla razón de que esta última paga muy bien. Así se malgastan los impuestos de los valencianos.

Parece mentira que los catalanes tengan que dictarles a los valencianos las normas ortográficas y sintácticas, dado que la lengua catalana data de principios del siglo XX. Antes de eso estaba divida en varios dialectos, que se usaban principalmente para ir al mercado o para los chismorreos locales. Todo el conocimiento penetró en Cataluña a través del español, y se ve que lo han perdido y lo quieren terminar de perder.

La lengua valenciana, en cambio, tuvo su Siglo de Oro, o sea que adquirió un rango superior siglos antes que la catalana. Camps, que se las da de patriota, fue el que ejecutó el maldito invento de Zaplana, obedeciendo servilmente sus órdenes, y luego fue más allá al anclar el adefesio en un nuevo Estatuto que nadie pedía.

Y aquí estamos ahora los valencianos, gastando energías y dinero a raudales, en la promoción de una cosa que ni nos va ni nos viene, como es la lengua catalana, que sólo hablan cuatro gatos y que no sirve para nada.

Los escolares podrían estudiar cosas de más provecho y el dinero que se derrocha en ese menester, que como tirarlo al mar, debería emplearse en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

Vuelve el drama griego (Sí, se puede… Empeorar)
  12 Mayo 2016

“I thought it was over but it´s not” The Feeling

Una de las mayores falacias que se han vendido a los ciudadanos durante la crisis es la de que “no podemos estar peor”. Syriza, el Podemos griego, ha demostrado que se puede empeorar una situación ya de por sí pobre. Y el problema del culebrón griego, que resurge cada cierto tiempo, es que hay que volver a recordar los errores que llevan a estas crisis.

La producción industrial caía un 4% en marzo tras una bajada del 3% en febrero, y nos muestra la extrema fragilidad de la economía. El resultado de la gestión de los populistas ha sido devastador. Una pérdida de más de 16.000 empresas en 2015. Eso supone unos 45.000 empleos menos y una reducción del valor añadido a la economía de hasta un 1%. En el primer trimestre de 2016, 3.824 empresas menos según datos oficiales del GEMI.

Todo ello por hacer lo contrario a lo que hizo Irlanda -país rescatado, y uno de los que más crece y crea empleo en la UE- y lo que recomendaba la Troika. Se sugirió una bajada de cuotas sociales, de impuestos al trabajo y mejora de la facilidad para crear empresas y reducir gasto político. Syriza decidió mantener el estado hipertrofiado y subir impuestos. Resultado, hundir la creación de empleo y huida de empresas. Una subida de impuesto de sociedades del 20% al 29% y con ello, caída de ingresos por este concepto del 2% a cerca del 1,3% del PIB.

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Grecia tiene algunas de las cotizaciones sociales e impuestos a sociedades más altos de la UE y se encuentra entre los peores países en cuanto a facilidad de crear empleo y montar empresas según el índice Doing Business del Banco Mundial. Syriza no ha hecho nada por mejorar estos datos. Al contrario. Y, como siempre ocurre con los populistas, han conseguido el hundimiento de lo que fingen defender. Recorte de pensiones de hasta el 35%, varias huelgas generales y más recortes que nunca ante el desplome de la actividad económica.

Aumento de impuestos… a todos. También las clases bajas y medias. No solo un tipo de un 22% para las rentas menores de 25.000 euros, además de subirlo a las altas, sino que el aumento de cargas indirectas y eliminación de deducciones aumentan esa cifra a un 5%. La economía, como no podía ser de otra manera, se contraerá otro 1,3% en 2016. Los populistas siempre olvidan que para que haya un sector público hacen falta ingresos de un sector privado potente. 

Hundir la iniciativa privada solo agranda el agujero. Y, como comentábamos en 2015, volver a otra crisis de deuda. Una encuesta publicada por Mega TV recientemente indica una bajada de 10 puntos para el partido de Alexis Tsipras en intención de voto. Pero el daño del populismo ya está hecho. Los controles de capitales se mantienen, el cierre de empresas es constante y Syriza ha convertido lo que era un problema de renegociación de condiciones en un estado al borde del colapso.

Y nos dicen que “el rescate a Grecia se fue en un 95% a los bancos”. Les recomiendo que lean lo que explicaba en 'Mitos y Mentiras sobre los Rescates. Un rescate no es una donación. Es un préstamo. Todos los rescates en toda la historia se usan para pagar vencimientos actuales y refinanciarse más barato. Todos. No existe un solo caso que no sea así. Se supone que la quita y las mejores condiciones de financiación se utilizan para revitalizar la economía, no para sostener el gasto improductivo.

La presión fiscal en Grecia no es solamente creciente, sino que tiene el mercado laboral más rígido, y con ello el mayor paro, de Europa. El gobierno de Tsipras, ante el rescate, se ha negado a tomar ninguna medida de las propuestas por la OCDE, el FMI o la Troika que alivie a empresas y familias. Se les sugirió reducir el gasto en defensa y, oh sorpresa, Tsipras se negó. Solo ha llevado a cabo políticas aún más confiscatorias para mantener el privilegio de un sector público ineficiente y se ha convertido en confiscatorio.

Para entender bien la crisis griega les recomiendo leer el libro de Michael Mitsopoulos “Understanding the Crisis In Greece. From Boom To Bust” (2011) que desmonta los mitos de la izquierda sobre el problema griego. No es un problema de una inexistente austeridad, sino de un sector político clientelar y confiscatorio. El gasto público sobre PIB en Grecia es del 55%. De 1995 a 2011 nunca se redujo por debajo del 49%. Desde 1976 el número de empleados públicos casi se ha triplicado mientras que el empleo en el sector privado solo ha crecido un 25%. Y aun hablan de solidaridad…

Como he explicado en esta columna en varias ocasiones, Grecia ha recibido desde 2012 el 254% de su PIB en rescates, incluyendo el último. Añadido a una quita y avales del BCE, supone más de doce veces lo que recibió Alemania en el año 1953 tras la Segunda Guerra Mundial. Y Alemania fue un estado intervenido por los aliados al que se le exigieron años de recortes y superávit presupuestario.

El destrozo del corralito

¿Austeridad? Grecia, tuvo una media del 7,3% del PIB anual de déficit en los 20 años antes de entrar en la UE, y una media del 8% anual desde que ha entrado en la eurozona (http://www.dlacalle.com/un-acuerdo-griego-lleno-de-sombras/) . ¿De verdad piensan que con un déficit superior habrían salido de la crisis_ ¿De cuánto?

¿Del 10% anual? Da igual que se haga una quita de gran parte de la deuda. Cuando se gasta la mayoría del presupuesto en gasto corriente y con enormes déficits, mientras se echa al capital inversor y se penaliza a los creadores de riqueza, en cuatro años vuelven a tener el mismo nivel al aumentarla con esos déficits astronómicos. La solución a Grecia existe, pero el entramado político y burocrático la rechaza.

Se trata de hacer las reformas que ha hecho Irlanda o España, atraer inversión y facilitar la creación de empresas. Una reforma laboral que facilite el empleo, no entorpecerlo y una fiscalidad que atraiga la inversión y la entrada de empresas, no que las ahuyente. Lo llevo diciendo hace tiempo. Lo que está ocurriendo en Grecia es típico del populismo. La promesa de soluciones mágicas se convierte en la realidad de la crisis económica. Prometen “subir los impuestos a los ricos” y, para mantener el elefantiásico estado depredador griego, se los suben hasta a los agricultores.

Tenemos mucho que aprender de la crisis griega. Nuestros populistas locales dicen que en España sería distinto porque somos una economía importante y la UE tendría que aceptar lo que ellos decidan. Sorpresa, eso es exactamente lo que decían Varoufakis y Tsipras. Hoy, tras el corralito y el destrozo del sector privado, uno da conferencias y el otro lleva a cabo recortes muy superiores a los de otros gobiernos.

Sí, se puede. Empeorar.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Las dos Españas como trampantojo
Editorial El Espanol  12 Mayo 2016

La mejor prueba de que la pinza entre Rajoy e Iglesias sigue surtiendo efecto es el grado de polarización alcanzado en apenas dos semanas de precampaña. El reparto de roles con que se emplean PP y Podemos les beneficia en detrimento de PSOE y Ciudadanos, que parecen desbordados por el planteamiento que está adquiriendo el 26-J.

El vídeo de Rajoy en la Moncloa, dado a conocer el mismo día en que Pablo Iglesias y Alberto Garzón firmaban el pacto de los botellines, marcó un guión al que Podemos se ciñe gustoso. El presidente se presentó como único garante de la concordia, la moderación y la recuperación frente a una sopa de partidos de extrema izquierda que actuaría como "disolvente" de la unidad de España, la democracia y el progreso. Este miércoles, insistía otra vez en el papel de "o yo o el caos" en un segundo vídeo en el que vaticina que "el sentido común, la mesura y la moderación siempre ganan" y en el que se despedía con un rajoyano "a ver qué pasa".
Alborozo en Podemos

El partido de Pablo Iglesias reconoce en privado que el discurso de Rajoy les legitima como única alternativa al centro derecha, no hace mella en su electorado sino que lo moviliza y obliga además a PSOE y a Ciudadanos a posicionarse en un debate en el que pintan muy poco. Por eso, insisten en la idea de que el 26-J es una segunda vuelta, en la que PSOE y Ciudadanos serían meras comparsas sobre las tablas. Pedro Sánchez y Albert Rivera habrían pasado de protagonizar el pacto de El Abrazo a ser actores secundarios.

No es pues extraño que Podemos asuma también su papel e insista en que sólo ellos pueden echar a Rajoy. Tampoco que Pablo Iglesias haya aprovechado el gol a puerta vacía que le han servido las federaciones socialistas de Aragón, Baleares y Comunidad Valenciana. Los dirigentes del PSOE en estas regiones han desafiado la autoridad de Pedro Sánchez al plantear un pacto al Senado con Podemos, e Iglesias no ha dudado en proponer que ese acuerdo se firme a nivel nacional.
Dislate socialista

Los socialistas de Aragón y Baleares han dado marcha atrás por las presiones de Ferraz ante una estrategia que da sentido al relato de Rajoy e Iglesias, que no tiene sentido en términos programáticos, pues el PSOE se opone a las consultas de autodeterminación, y cuyo precedente, el pacto Almunia-Frutos, sirvió en bandeja la mayoría absoluta a Aznar en 2000. Es insólito que el presidente valenciano, Ximo Puig, insista en este dislate que lo convierte a él mismo en subordinado de la líder de Compromís Mónica Oltra.

Resulta paradójico que las dos formaciones que según el último CIS más desgaste han tenido en términos de imagen y valoración de liderazgo estén sacando provecho de su enroque y de su radicalidad. La resurección del trampantojo de las dos Españas sólo beneficia al matrimonio de conveniencia que representan Rajoy e Iglesias y amenaza con poner sordina a cualquier mensaje o discurso que no pase por esa farsa.
Burdo teatro

Hace 80 años la terrible realidad que vivía el país acabó trágicamente en una guerra fratricida cuyo doloroso recuerdo sigue siendo manipulable, pero la realidad del país ha cambiado completamente. PP y Podemos han apostado por recuperar un decorado guerracivilista por intereses partidistas espurios.

Sin embargo, por mucho que se empeñen en convertir la campaña en una tramoya del odio y la confrontación, hace décadas que España superó aquel escenario. A las dos formaciones que más se esforzaron por alcanzar un acuerdo de investidura corresponde hacer valer el mensaje de la verdadera moderación frente al de los extremos y desmontar su burdo teatro.

El PSOE se atomiza

OKDIARIO  12 Mayo 2016

Pedro Sánchez está padeciendo la debilidad de su liderazgo en esta nueva precampaña. Ahora más que nunca necesitaría que sus compañeros cerraran filas en torno a él y, ahora como siempre, se topa con la realidad de un Partido Socialista completamente atomizado. Desde que accediera a la secretaría general, su gestión ha estado constantemente cuestionada. Un contexto que se agravó tras cosechar los peores resultados en la historia de su partido el pasado 20 de diciembre así como por los acercamientos y guiños tanto a nacionalistas como a Podemos en su intento por ser presidente del Gobierno. El último en poner en jaque su autoridad ha sido Ximo Puig. El presidente de la Generalitat valenciana ha desafiado a Ferraz con su intención de concurrir al Senado en una lista conjunta con la formación de Pablo Iglesias y Compromís. El propio Puig ha difundido un manifiesto entre los alcaldes socialistas valencianos para que apoyen el acuerdo con ambas fuerzas. La dirección nacional del PSOE le ha advertido de manera taxativa su oposición total a este acuerdo.

Desde principios de año, los dirigentes de Podemos, y en especial Iglesias, han sido incisivos hasta llegar, incluso, a la violencia verbal contra Sánchez y el Partido Socialista. Resulta lógico que desde Madrid se opongan a cualquier tipo de acuerdo con ellos. Sobre todo ahora que, en la estrategia de campaña, los podemitas se han convertido en su principal enemigo. Especialmente, desde su unión con Izquierda Unida. El sorpasso es en estos momentos —además de la expresión más repetida en las últimas fechas— una posibilidad más que real. Por todo ello, Sánchez hará frente a un contexto delicado de cara a las próximas elecciones. Puig no ha sido el único barón que ha puesto en solfa su mandato. Esta misma semana, el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se acordó de Susana Díaz como parte indisoluble del futuro inminente del PSOE. El drama para el partido del puño y la rosa vendrá si los resultados del próximo 26J son tan malos que ni siquiera la aparición de Díaz en el 39 Congreso del partido logra levantarlos.

Otra patada hacia delante de los independentistas
OKDIARIO  12 Mayo 2016

Los asesores del independentismo catalán siguen haciendo de su particular ‘procés’ una concatenación de ideas e iniciativas sin ningún sentido. La entidad Constituïm ha presentado un borrador de Carta Magna catalana a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, donde prevé una República unicameral y con un presidente de la Generalitat que sea jefe del Estado y de Gobierno al mismo tiempo. La insistencia en este tipo de propaganda vacua quizás les sirva para enardecer a sus partidarios más radicales de cara a las próximas elecciones generales del 26 de junio. No obstante, desde el punto de vista político, carece de toda base. Ellos saben mejor que nadie que antes de nada necesitan un referéndum de independencia que sólo les puede dar el Congreso de los Diputados y el Senado, donde la mayoría de partidos constitucionalistas son contrarios.

Eso o un cambio en la Constitución española. Dos circunstancias que sólo se cumplirían en el improbable caso de que Podemos e Izquierda Unida ostentaran el poder. Todos estos movimientos por parte de las entidades afines a los nacionalistas no pueden esconder la difícil realidad económica en la comunidad autónoma. Mientras que el Govern de Carles Puigdemont da pábulo a éstas y otras excentricidades, Cataluña encabeza el ranking de las regiones más endeudadas de España. Resulta muy difícil de concebir un país independiente en el más amplio sentido de la palabra cuando sus cuentas son un agujero negro que se sostienen con la respiración asistida que, en forma de euros, le suministra el Gobierno desde el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Cataluña ha sido la región que más apoyo económico ha recibido en toda España con un total de 56.469 millones de euros entre 2012 y 2016. Dinero que ha servido para que los ciudadanos no tuvieran que sufrir las negligencias de los distintos Ejecutivos secesionistas y así evitaran la quiebra. Sin embargo, lejos de ponerse a trabajar denodadamente para paliar una situación que cada día se hace más insostenible para el déficit público de todo el país, Puigdemont y sus acólitos se entretienen con propuestas como las elecciones generales cada cinco años de cara a la nueva República o la designación del catalán y el aranés como lenguas oficiales del nuevo Estado. Pura responsabilidad política, vaya.

Ficción constitucional contra los catalanes
Editorial La Razon  12 Mayo 2016

Mientras en España asistimos al enredo político derivado de la interinidad que ha conducido a una repetición de las elecciones generales, los separatistas catalanes añaden ingredientes a sus planes rupturistas y a su desafío al Estado. El último fue ayer con la presentación del borrador para una «constitución catalana» elaborado por la plataforma Constituimos. Los redactores entregaron el texto a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que les garantizó que lo trasladaría a la comisión de estudio del «proceso constituyente».

El proyecto resulta en sí mismo un pronunciamiento contra la legalidad y la convivencia de los ciudadanos de Cataluña. En ese sentido, es un ataque contra el bienestar y la prosperidad de la gente, y además rezuma totalitarismo y segregacionismo contra los castellanohablantes, por ejemplo, al no considerar al español como lengua oficial. Forcadell prestó legitimidad a la declaración de intenciones de una minoría de ciudadanos, en una prueba más de un grado de sectarismo impropio de su responsabilidad institucional. Estamos seguros de que la ficción constitucional separatista fracasará, como el conjunto de su proyecto, pero otra cosa es que los partidos constitucionalistas deban dejar hacer. Están obligados a responder, a defender la legalidad y a velar por el bien común.

Según ‘Dolca Catalunya’
El vídeo que ha 'curado' a miles de nacionalistas
La plataforma crea una pieza de apenas tres minutos que promete "vacunar de nacionalismo e inmunizar ante esta ideología que aleja de la realidad y ahoga fantasmagorías".
Gaceta.es  12 Mayo 2016

Dolca Catalunya, que ha llamado a la desobediencia civil en Cataluña en caso de que el Parlament siga con el golpe de Estado, publica en su página web un vídeo de apenas tres minutos del que asegura que “ha curado a miles de nacionalistas”. Además, la plataforma anima a la ciudadanía que quiera entender lo que pasa en Cataluña y hacer algo por sus amigos nacionalistas que lo vea y lo divulgue.

Afirma que la obra "vacuna" contra el nacionalismo e "inmuniza" ante “esta ideología del siglo XIX”, que considera “un desvarío del pensamiento que deforma la realidad y nos aleja del mundo tangible en el que vivimos para ahogarnos en fantasmagorías”.

“Es un mal que hay que remediar para poder disfrutar de la belleza de la realidad en todas sus dimensiones”, advierte.
 


 


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