AGLI Recortes de Prensa   Lunes 16  Mayo  2016

Fernando Múgica: 'sapere aude'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 16 Mayo 2016

Este jueves murió el periodista español más importante del siglo, el hombre que sólo con su talento, su valor y su amor inquebrantable a la verdad, publicó la pieza más importante del periodismo español en este siglo XXI y en cualquier otro. El 23 de abril de 2004, domingo, Fernando Múgica, uno de los fundadores de EL MUNDO, publicó en este su periódico la primera entrega de "Los agujeros negros del 11-M". Una sola persona, un periodista, hizo suyo el lema que en el Renacimiento simbolizó el despertar del Humanismo y luego de la Ilustración: sapere aude, atrévete a saber.

Y el periodismo español -y no sólo el periodismo- cambió el día en que Fernando publicó ese artículo demostrando cómo todo lo que la Policía del Gobierno del PP en funciones nos contaba sobre la masacre que llevó al poder al PSOE era total, absoluta y deliberadamente falso. Y como él decía la verdad y ni al Gobierno responsable de la mentira oficial sobre el 11-M ni al beneficiado de la masacre en las urnas, vía cloacas, ni a los medios de comunicanada, ni a la propia sociedad española, dispuesta a sobrevivir al espanto haciéndose la tonta, le convenía esa verdad, Fernando Múgica (con los que nos atrevimos a leer su artículo) ha sido injuriado, ridiculizado, llevado al banquillo, convertido, hasta después de muerto, en alguien del que sus propios amigos se avergüenzan, un paria, un maldito, porque fue el primero que dijo, con esa mirada suya azul párvulo, que el Rey iba desnudo, que la versión oficial del 11-M era falsa, que nos estaban engañando. Que toda la escena del crimen -trenes, efectos personales- se destruyó y se creó, colocando pruebas falsas, otra escena para la impunidad.

Y como eso era y es una verdad intolerable, porque a ninguno de los poderes de lo que desde entonces es el Reino del Disimulo o el Imperio de la Trola les convenía, Fernando ha muerto solo y olvidado, en la misma semana en que el Rey rendía homenaje a Cebrián y Atresmedia/La Sexta celebraba su éxito económico entronizando a García Ferreras como macho alfa del marxismo-sorayismo.

Los inventores de los islamistas suicidas con tres capas de calzoncillos, tras dedicar años, jueces y millones a desmentir lo que descubrió Fernando Múgica, viven cresos. Él yace, honrado, en la memoria de los que creen que España merece vivir de verdad.

Una guía para españoles esperanzados
Jesús Cacho www.vozpopuli.com 16 Mayo 2016

“Lo que con motivo de la epidemia reinante se ha descubierto en los barrios extremos de Madrid no es para contado”, relataba el 12 de enero de 1890 Luis Pérez Nieva (“Crónicas madrileñas”), en el nº 480 de La Ilustración. “Después de visitar Chamberí, los Cuatro Caminos, Lavapiés, las Peñuelas, la Fuentecilla, las afueras de la Puerta de Toledo, después de recorrer lo que pudieran denominarse los arrabales de la capital, se cree firmemente que estas grandes convulsiones las envía Dios para que la sociedad se revuelva (…) La influenza, con su cortejo de pulmonías y sus aterradores ataques, pierde su importancia ante el mal horrible y eterno que aqueja a la clase baja de Madrid: la miseria. Hombres y mujeres casi desnudos, sin ropas; niños igualmente privados de vestidos; habitaciones sin cristales, sin muebles, sin camas, sin fuego: tabucos incapaces para dos personas, ocupados por seis u ocho; seres hambrientos cadavéricos, muriendo lentamente, hacinados; enfermos sin asistencia; algún muerto insepulto durante días y días por deficiencias de nuestra organización administrativa; un cuadro horrendo en el que se mezclaba el llanto de las pobres criaturas pidiendo pan, con los gemidos de las madres incapacitadas para dárselo, las quejas de los postrados en el lecho con las lamentaciones de los que les asistían, las maldiciones y juramentos de los impacientes con las frases resignadas de los sufridos; he aquí lo que hallaron los periodistas encargados de repartir los socorros…”

El año 1890 se había estrenado con una epidemia de dengue, por entonces también llamado “trancazo”, que el año anterior ya había causado estragos y que el 1 de enero se llevó por delante al mismísimo Julián Gayarre, para muchos el mejor tenor del mundo entonces. La violencia de la epidemia puso una vez más de manifiesto el grado insoportable de miseria en que vivía una gran parte de la población madrileña y, por extensión, española. Miseria que nada tenía que ver con esa pobreza, que es el arte, porque de arte se trata, de vivir con lo justo en medio de continuas privaciones. Miseria es estar por debajo del mínimo vital. Es miseria material, cultural, moral, social y también política. En 1900, la población española era de 18,6 millones de habitantes, de los cuales 11,9 (el 63,8%) eran analfabetos. En 1920, la población había subido hasta los 21,3 millones, mientras los analfabetos habían bajado a 11,2 (el 52,2%). Hace menos de cien años, pues, más de la mitad de la población española no sabía leer ni escribir. Los españoles que nacimos en la Castilla rural en la postguerra fuimos testigos de aquella forma de labrar la tierra que consistía en un par de mulas tirando del arado romano. Recuerdo los ojos extasiados con que mis amigos menos afortunados miraban, una gélida tarde de marzo a la salida de la escuela (niños y niñas de todas las edades juntos y revueltos en una única aula y con la misma maestra), una naranja que me acababa de dar mi madre. Una naranja convertida en un lujo exótico.

Luego asistimos a la mecanización del campo, la llegada de los primeros vehículos a motor, la emigración al País Vasco y Cataluña… A partir de la Navidad, en el campo se pasaba mucha hambre hasta que llegaba el nuevo verano. Menos que en las ciudades, pero hambre. El Plan de Estabilización de 1959 supuso un punto de no retorno que fue capaz de romper con esa línea de miseria que había acompañado a millones de españoles desde la primera mitad del siglo XVII, cuando empieza la decadencia de España con el conde-duque de Olivares a los mandos del reino como valido de Felipe IV. Casi tres siglos y medio de pobreza económica, oscurantismo religioso y absolutismo borbónico. Y, por fin, un rayo de luz: en los últimos 50 años, España ha conocido el mayor progreso de su historia tanto en términos materiales como de calidad democrática. Una conquista impresionante que se nos olvida con frecuencia y que conviene poner en valor en estos tiempos en que, agobiados por una corrupción sin límites y angustiados por la falta de salidas a la crisis política que acompaña el final de la Transición, damos la espalda a ese elemental “de dónde venimos”, dispuestos como estamos a tirar por la calle de en medio a la hora de proponer soluciones para los problemas que nos afectan.

Lo cuenta divinamente Jesús Banegas en un libro que ha presentado esta semana en Madrid (“España, más allá de lo conseguido”, que ha prologado Antonio Garrigues Walker). Banegas, columnista de Vozpopuli, ha escrito un ensayo cargado de optimismo para tiempos de confusión como los que vivimos. Optimismo cauto, reflexivo, argumentado. Asegura Banegas en el arranque de su trabajo que los últimos 30 años [los que van de 1978 al 2008] han sido, muy posiblemente, los mejores de la Historia de España, porque nunca los españoles dispusieron de un marco político, un Estado Democrático de Derecho, capaz de aunar libertad política, progreso económico y bienestar social, de donde se infiere que la libertad -“uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos”, que Cervantes pone en boca de Don Quijote- sienta muy bien a los españoles. El autor enumera los logros de esta etapa histórica, el más importante de los cuales tiene que ver con la entrada de España en el club de los 20 países más ricos del mundo, ocupando el puesto 14 por PIB y el 22 por renta per cápita (el 19 antes de la última gran crisis).

Las fortalezas del gran país que es España
Si España abandonó su condición de país atrasado y periférico para integrarse en ese selecto grupo se debió a que fue capaz de poner en marcha los cambios institucionales capaces de impulsar la economía en la buena dirección, la del crecimiento sostenido, con dos hitos en esa carrera hacia la convergencia concretados en el citado Plan de Estabilización y en la integración en la Unión Europea. España es hoy un país que cuenta con una de las mejores infraestructuras físicas del mundo, con la red de telecomunicaciones más avanzada de Europa, que es líder en energías renovables, con un mercado interior considerable y sofisticado, en la vanguardia en lo que a salud pública se refiere (la esperanza de vida, 83,2 años, es la más elevada del mundo junto con Japón), con un nivel educativo alto, con algunas de las business school más reputadas del planeta, con una economía abierta al exterior, que es líder mundial en turismo vacacional (con la sofisticada logística que implica atender adecuadamente a más de 68 millones de personas al año), que es una potencia deportiva, y que dispone de un arma de futuro tan poderosa como una lengua que hablan cerca de 500 millones de personas y en constante crecimiento. Entre otras cosas.

Tantos y tan sonados logros tienen su contraparte en la aguda crisis económica que siguió al estallido del boom del ladrillo, que colocó a España al borde de la quiebra como país y ha provocado un notable retroceso en lo que a renta per cápita y, sobre todo, empleo, se refiere. Aún han sido mayores los efectos de la crisis en el plano del descrédito de las instituciones por culpa de una corrupción que parece haberse instalado sólidamente en las entretelas del sistema, a lo que se ha unido la constatación de una estructura territorial tan ineficiente como costosa que, además, ha generado desmanes tan notorios como el del nacionalismo catalán. Son algunas de las “debilidades” españolas que cita Banegas, lista a la que añade, por citar solo las que encabezan el ranking, el endeudamiento público y privado, la ineficiente organización del Estado, la proliferación normativa, la fragmentación del mercado interior, el envejecimiento de la población, etc., etc.

Pero el autor no se limita a detallar fortalezas y debilidades, sino que se implica a fondo en las soluciones -a las que dedica la mayor parte del libro- que tantos españoles están hoy reclamando para sacar al país del atolladero. “Acostumbrados como estamos a hablar peor que nadie de nosotros mismos, a la hora de aportar soluciones a nuestros problemas adoptamos casi siempre soluciones holísticas muy ambiciosas que, como es natural, no acaban teniendo éxito, por lo que nunca abandonamos la melancolía de pensar que no tenemos remedio”. Banegas piensa que España tiene remedio, para lo cual es importante aprender de los errores cometidos y obrar en consecuencia. El capítulo dedicado a “Qué hemos podido aprender por el camino” me parece, por eso, uno de los más interesantes del trabajo. En efecto, en el camino de esa súbita riqueza devenida de golpe en crisis brutal que, un tanto exageradamente, tendemos a creer terminal, deberíamos haber aprendido que la ética favorece el progreso económico y social sin necesidad de remontarnos a los escolásticos españoles de principios del XVI, a Max Weber después, y a tantos otros. Una frase en este punto que vale un libro: “Después de lo visto en los últimos años es imperativo garantizar, mediante la transparencia y el castigo, la integridad moral de la clase política, porque sólo la transparencia legitima el ejercicio del poder político”, por no mencionar, como hace el autor, que la heterodoxia económica se paga muy cara y que la calidad institucional importa.

La calidad de las instituciones
En realidad importa tanto que nubla todo lo demás. Es sabido que para invertir y prosperar el ciudadano libre necesita estar seguro de que si trabaja duro y tiene éxito, podrá ganar dinero y conservarlo, asegurando así su calidad de vida y la de su familia. Es ahí donde entran en juego unas instituciones políticas sanas en las que poder confiar, a las que Daron Acemoglu y James A. Robinson aluden en su “Por qué fracasan los países”. Porque no son los recursos naturales, la geografía o la cultura, sino las instituciones de un país lo que marca la frontera entre la pobreza y la riqueza. Los países ricos son desarrollados porque sus instituciones son inclusivas, es decir, están suficientemente centralizadas a la vez son pluralistas, mientras que los países pobres son atrasados porque las suyas son extractivas, con el poder concentrado en manos de una élite que acaba utilizando la riqueza que ilegalmente acumula en lo económico para consolidar su poder político. Un bucle de muy difícil ruptura. En la búsqueda de esa mejora del marco institucional, Banegas juzga básico meterle mano a la financiación y funcionamiento de los partidos políticos, mejorar el sistema electoral, adelgazar el tamaño del Estado y redistribuir competencias entre las Administraciones, así como elevar la calidad de la Justicia. En suma, mejorar la calidad de nuestra democracia mediante esa regeneración tantas veces reclamada.

El autor hace suya la tesis central del ensayo “La cuarta revolución”, de Micklethwait y Wooldridge: “Los pesados Estados occidentales, convertidos en niñeras omnipresentes y gobernados por políticos trocados en avestruces, tienen que cambiar para llegar a ser más pequeños, menos intervencionistas y más eficientes”, para concluir, con un punto de optimismo, que “hacer las cosas bien es posible”. Habría que preguntar qué piensa al respecto esta clase política nuestra que se apresta a acudir de nuevo a las urnas con el mismo discurso vacío y gastado, lejos, muy lejos, de ese debate sobre el futuro de España, trasunto final de este libro, que debería estar hoy en el frontispicio del debate político de cara al 26J. No perdamos la esperanza, porque de eso va también el ensayo de este ingeniero, economista, empresario, escritor y viajero que es Jesús Banegas. “No tenemos el más mínimo derecho a autodestruirnos ni a desconsolarnos”, escribe Garrigues Walker en su prólogo. “Merece la pena pensar que es perfectamente posible proteger nuestras instituciones y desarrollar nuestras fortalezas para así eliminar todo riesgo de volver, como advirtió Ortega, a una España invertebrada, a una España débil, a una España sin ánimo”. El riesgo de volver a Pérez Nieva y sus “Crónicas madrileñas”. Una guía para españoles esperanzados.

El mito de los idus de mayo Ignacio Camacho
Ignacio Camacho ABC 16 Mayo 2016

Se rebelaron contra un Gobierno de Zapatero pero eran, sin saberlo, hijos del zapaterismo. De su discurso líquido sobre la sociedad indolora, de su zalamera complacencia clientelar, de su alergia al mérito, el esfuerzo y el sacrificio. Acostumbrados al infinito poder provisorio de un Estado-niñera entraron en un ciclo de indignación cuando se acabó de golpe el bienestar sobre el que se habían acolchado. Se sentían estafados por la evaporación de las promesas de felicidad gratuita, perpetua y obligatoria, y ante el derrumbe de la Jauja subvencional apelaron a la utopía como honorable disfraz moral de un prosaico desengaño.

Si en mayo de 2011 hubiese gobernado el PP, el 15-M sólo habría sido la tradicional movilización social contra la derecha. Pero como era la izquierda, dueña de la superioridad moral, la que había fracasado, el malestar por la quiebra se convirtió en una protesta genérica contra el abuso de las élites. Aunque ese rechazo transversal y multitudinario aglutinó mucho desencanto sincero, mucho idealismo de buena fe y mucha voluntad honesta de regeneración, el motor de la sacudida funcionó con el combustible ideológico de un anticapitalismo radical, de una sesgada impugnación de las bases del sistema. Un oportunista designio de ruptura que expresaba el grito de «democracia real», verdadero insulto contra la legitimidad representativa inexplicablemente tolerado por una sociedad apocada ante el falaz prestigio narrativo de la metodología asamblearia.

El éxito quincemayista sólo se explica desde la sobrevaloración que le concedió el pensamiento hegemónico, siempre proclive al remordimiento de sus propios principios. El magnetismo de los discursos revolucionarios permitió la construcción de un relato catastrofista de España, amplificado en la televisión por la megafonía de la política espectáculo. La propaganda nihilista acabó por constituirse en una especie de profecía autocumplida, una sugestión general triunfante que agravó el colapso de las instituciones y se impuso en la conciencia de la opinión pública. Aún sigue instalada en el marco mental dominante pese a la evidencia de que los nuevos actores políticos, herederos del descontento de las plazas, se han asimilado muy pronto a los tradicionales y, aferrados a la batalla por el poder, se muestran incapaces de aportar soluciones al bloqueo.

Pero tanto la derecha encogida como una izquierda socialdemócrata presa de mala conciencia se achicaron desde el primer momento ante el empuje de la prédica inflamada que acabó cuajando en un proyecto extremista de populismo autoritario. Eso es lo que queda del 15-M: una alternativa rupturista con el propósito de liquidar el régimen de libertades. Más que el sistema, ciertamente catatónico, lo que ha fracasado es un país cuya inteligencia colectiva se deja arrastrar con tan dócil facilidad por los mitos de la demagogia.

Velasco le dará la campaña al PP
Miguel Alba www.vozpopuli.com 16 Mayo 2016

Es una ley no escrita. La parálisis judicial en tiempos de campaña electoral. Una especie de salvoconducto para evitar sobresaltos de corrupción en los partidos cuando están en el fragor de la búsqueda del voto. Con el parón, los jueces pretenden no influir en la reflexión de los ciudadanos. La inmunidad, sin embargo, se romperá ante el 26J. El carrusel de elecciones en el que lleva instalado este país desde hace más de un año hace imposible nadar y guardar la ropa en los Juzgados. El ciclo de elecciones andaluzas, posteriormente las autonómicas y municipales, más tarde las catalanas, y, para finalizar, la primera ronda de las generales en diciembre pasado, han convertido a los jueces en una especie de trabajadores interinos. Con poco espacio para la maniobra en los sumarios y muchos tiempos de espera para no interferir con un auto, providencia, declaración o imputación los tiempos de los mítines y las caravanas electorales.

Pero el parón al que tienen los políticos sometido al país, desde diciembre pasado, ha terminado por finiquitar la norma. La decisión del juez Eloy Velasco de levantar parcialmente el secreto al guión del caso Púnica, las 11 horas de declaración de David Marjaliza, este viernes, no es sino la defunción a este privilegio hacia los políticos. Decisión, la de Velasco, apoyada por la Fiscalía, después de que la causa que impregna de corrupción al PP de diferentes geografías, se haya mantenido secreta durante año y medio. En definitiva, el gesto del juez de la Audiencia Nacional, conocido la pasada semana, vaticina nuevos episodios de corruptelas, hasta ahora desconocidos, a lo largo de los próximos días y semanas. Justo en plena horda de mensajes y promesas (si es que en algún momento hemos dejado de estarlo en los últimos cinco meses) de cara al 26J. En una palabra, Velasco le va a dar la campaña al PP.

En el mundo judicial defienden la medida. “Los procesos y la causas no deben estar sometidos a los calendarios políticos. Ahora vienen las generales, pero en otoño tendremos las gallegas y vascas, y los grandes casos no pueden paralizarse”, aseguran quienes defienden que Velasco haya tirado por la calle de en medio a un escaso mes de las elecciones generales. Este martes, los abogados de las defensas y las acusaciones personadas en la causa tendrán a su disposición casi todas las grabaciones de declaraciones de imputados y testigos interrogados en estos últimos meses. Entre ellas se encuentra la que prestó el constructor y presunto cerebro de la trama, David Marjaliza, en sede judicial durante casi 11 horas y que ha servido para abrir varias nuevas líneas de investigación.

El íntimo de Francisco Granados diseccionó su declaración en varios episodios salpicados entre salidas y entradas de la cárcel. En su primera visita al despacho de Velasco, el magistrado y las fiscales del caso le interrogaron por espacio de una hora y 57 minutos. En concreto, desde las 18:03 hasta las 20:00, según consta en el acta que se levantó al término de la misma. Era la primera de las tres comparecencias que realizaría. Había empezado a 'tirar de la manta'. Para la siguiente no hubo que esperar mucho. Un día después, el socio del número dos de Esperanza Aguirre estaba de nuevo frente al juez. En este caso inició su declaración a las 10:40 y terminó a las 13:34. En total, dos horas y 54 minutos. La tercera, sin embargo, se demoró seis días. Eloy Velasco le dedicaba prácticamente toda la jornada a Marjaliza en una maratoniana sesión que duró cinco horas y un minuto, exactamente. La inició a las 11:18 y la interrumpió a las 13:39. Tras la comida, comenzó a interrogarle de nuevo a las 16:37, para no dejarlo ya hasta las 20:17. En total, entre los tres días el constructor contestó preguntas durante 10 horas y 52 minutos. Más del doble del tiempo que, por ejemplo, estuvo declarando en julio de 2013 Luis Bárcenas cuando decidió 'tirar de la manta' y confirmar la veracidad de sus célebres apuntes contables.

“Los famosos audios de Marjaliza son un puñal en el corazón del PP de Madrid”, sostiene estos días algún dirigente popular. ¿Qué pueden destapar? Principalmente, una presunta red de financiación irregular del PP de Madrid. Una sospecha que el propio ‘cerebro’ de la Púnica alimentó en unas declaraciones a La Sexta tras ser excarcelado. Al ser preguntado si cuando le pedían comisiones, era para financiar al PP, Marjaliza esquivó la cuestión alegando que "eso está dentro del secreto de sumario de mi declaración. Por respeto al juez entiende que no puedo contestar en este momento". En lo que sí insistió el ‘socio’ de Granados fue en que “algunas informaciones (de su declaración) afectarán a diferentes partidos”.

En ese arranque forzado de sinceridad ante Velasco no sólo se intuye muchos pasajes de presunta financiación irregular del PP, sino también cientos de adjudicaciones irregulares y 'pelotazos inmobiliarios', amaños en contratos públicos y el tráfico de influencias cometido por tres de sus alcaldes como pruebas de que la trama Púnica hacía y deshacía a su antojo sus negocios fraudulentos en dicho Consistorio.

No en vano, tres de los principales imputados de esta red de corrupción que afecta al Partido Popular, Francisco Granados, José Carlos Boza y José Miguel Moreno, fueron regidores en Valdemoro. De ahí, que en un escrito que obra en el sumario de la trama Púnica, las fiscales Anticorrupción Carmen García Cerdá y María Teresa Gálvez afirmen que las conversaciones telefónicas interceptadas por la Guardia Civil "reflejan a unos ediles y altos funcionarios municipales genuflexos ante los intereses de David Marjaliza", cabecilla de la trama.

Su declaración ha permitido apuntalar numerosos aspectos de la investigación. Pero también, recabar más pruebas contra Francisco Granados. Marjaliza ha detallado que las millonarias cantidades de dinero que tanto él como el exsecretario general del PP de Madrid acumularon en cuentas bancarias en Suiza procedían presuntamente del cobro de comisiones por las recalificaciones de terrenos en Valdemoro, epicentro de la trama. También ha dado abundante información sobre las supuestas irregularidades urbanísticas cometidas a través de la sociedad pública Arpegio, al frente de la cual estuvo Granados en su época de consejero del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Y, lo que es más importante, cómo se camuflaban las 'mordidas'.

Las declaraciones de Marjaliza se verán aderezadas por otro cúmulo de audios de personajes menos principales, pero igual de importantes para desenmarañar una causa disgregada en 13 piezas. 12+1 razones para que alguno por Génova ande ya estresado. No sin razón.

@miguelalbacar

¿Qué cambio?
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 16 Mayo 2016

El PSOE no se corta un pelo en enarbolar la bandera del “cambio”. Pero ¿hacia dónde es ese cambio y en qué consiste realmente? Desde luego que no se trata de renovar nada sino de volver a las viejas políticas que precisamente llevaron a España a la crisis económica más profunda de su historia. Basta ver “las nuevas caras” que aparecían en esa foto de familia en el prado, que bien podría ser la pradera de san Isidro con un enorme cartel que decía un escueto “SÍ”. Y es que el lema elegido para esta nueva campaña electoral es un enigmático “Sí al cambio”. Algo que pretende, al igual que hace Mariano Rajoy con su mantra de “o yo o el caos”, hacer creer a los ilusos que el PSOE de Pedro Sánchez representa una regeneración en todos los aspectos en un intento de blanquear un pasado demasiado reciente de corrupción, despilfarro y sectarismo ideológico con su memoria histérica que no histórica.

Porque aquí, como ya dije ayer, todos prometen resolver los graves problemas sociales, eso sí, disparando el gasto público que en el caso de PODEMOS asciende a 90.000 millones de euros adicionales y en el caso del PSOE-CIUDADANOS se queda en unos generosos 65.000 millones. ¿Y de dónde va a salir ese dinero? Por supuesto de los bolsillos de los sufridos contribuyentes. Nadie habla de recortes en el gasto público superfluo, en eliminar el lastre de unas administraciones públicas sobredimensionadas con centenares de miles de “colocados” por los partidos políticos con salarios estratosféricos en empresas públicas innecesarias y deficitarias. Nadie habla de recortes en las subvenciones supermillonarias a entidades como los propios partidos políticos, sindicatos y algunas organizaciones no gubernamentales que deberían financiarse por sí mismas y no a costa del esfuerzo fiscal de todos los españoles.

Al contrario, se habla de acabar con la “austeridad” y embarcarnos de nuevo en la espiral del incremento descontrolado del gasto público. Se presenta un mundo donde todo es posible, donde se pone la mano abierta esperando a que el dinero venga a ella desde nuestro entorno como si fuese un derecho el que nos den dinero y un deber del resto del mundo de contribuir a nuestra “fiesta del derroche”. Para nada se habla del esfuerzo propio para salir del pozo al que esas políticas de la subvención, de los PER, del salario mínimo universal garantizado, de la sanidad pública gratuita y universal, han llevado a la ruina y al endeudamiento de España a superar el 100% del PIB. Un país donde cada niño que nace viene con un saco de deuda de 23.500 euros.

Ese es el cambio que Pedro Sánchez y un PSOE radicalizado por la amenaza del discurso populista y demagógico de Pablo Iglesias y PODEMOS, está proponiendo a la sociedad española. Ese es el Sí que quiere convertir en plebiscitario para que nuestra sociedad, ya expoliada y empobrecida por políticas suicidas de inversiones faraónicas en los 17 reinos de taifas de las autonomías. No es un cambio, es recuperar los viejos vicios a los que ningún partido renuncia porque es su esencia para sobrevivir. Un camino que transitan con soltura y que hasta ahora les ha dado resultado y conseguido mantener lealtades y voluntades para perpetuarse en el poder.

Nadie quiere ni regenerar nada ni recortar su privilegiado estatus ni su administración del poder. Ni siquiera se han puesto de acuerdo en recortar el gasto de campaña electoral, ni ahorrarnos el suplicio del bombardeo de encuestas, telediarios, mítines y toda la parafernalia del circo que nos montan cada vez que necesitan que como borregos acudamos a votar a quienes ellos quieren que votemos en sus listas cerradas, que previamente sus ejecutivas han dispuesto sin consultar ni a sus bases de afiliados ni compromisarios.

Lo que realmente pretenden es la vieja sentencia de “cambiar para que todo siga igual”. Los cambios ni son malos ni buenos, todo depende de hacia dónde nos lleven. Lo que parece seguro es que la política del despilfarro que se nos presenta como un cambio no va a traernos nada bueno.

¡Que pasen un buen día!

Educación: Cuando lo absurdo se convierte en norma
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 16 Mayo 2016

Imaginen ustedes que una inspección técnica de su ayuntamiento detecta una fisura en uno de los pilares de su casa que, tras mediciones sucesivas, se comprueba que va agrandándose. El servicio de arquitectura municipal insta a hacer una evaluación técnica más detenida a efectos de evitar sorpresas desagradables. Reunida la comunidad de vecinos ésta decide no permitir la entrada a los técnicos por si acaso obligan a hacer obras o determinan la demolición preventiva. Es evidente que si aplicamos la razón kantiana diremos que lo lógico es que el Ayuntamiento acuerde la intervención preventiva para evitar daños a propios y ajenos en caso de derrumbe.

Ahora imaginemos que tras una ecografía el médico decida hacer una biopsia de un tumor detectado en el colon de un paciente. Y, antes de hacer la biopsia, la familia, en votación democrática, acuerde que no se realice la prueba no sea que el pronóstico sea desfavorable al enfermo; y así evitarle una operación quirúrgica. Lo lógico sería intentar por todos los medios hacer la biopsia, no sea que el pobre paciente acabe criando margaritas por culpa de la estupidez de su parentela. ¿O no?

Pensemos ahora en otra situación. Usted ha contratado un crucero trasatlántico. Y unos días antes de la partida del buque la naviera le notifica que no hay más remedio que aplazar el viaje pues ha surgido un problema grave que podría terminar en naufragio. Sin embargo usted (o yo si se empeña) decidimos que no, que hemos pagado el viaje y que subimos al barco aunque se vaya a una fosa abisal. Seguramente los responsables del barco le contestarán que verdes las han segado. ¿O no?

Pues ahora concretemos el caso que está sucediendo en lo que se llama sistema educativo español, que, menos sistema, es todo. Salvo Castilla y León, Galicia, La Rioja, Ceuta y Melilla, todas las demás comunidades autónomas (entiéndase autónomas en el más puro sentido de la expresión), es decir 12 insumisas comunidades no gobernadas por el PP, han decidido no aplicar las pruebas diagnósticas de 6º de Primaria del Ministerio de Educación. Eso sí…, no se niegan a hacer las de PISA y PIRLS, porque éstas no son del llamado Estado español. Con lo cual el Ministerio, que es tanto como decir todos los españoles, nos quedamos sin saber si se cumplen los estándares de calidad educativa en la mayor parte del territorio “nacional” –con perdón-.

Podemos discutir la idoneidad técnica de las pruebas, o si su contenido mide o no lo que se quiere evaluar, o si son fiables a efecto de la obtención de las conclusiones; pero no, la negativa no es por razones técnicas sino políticas, porque es el Ministerio de Educación el que con este tipo de evaluaciones obtiene datos de índole estadística sobre la idoneidad o no de lo que se realiza en cada comunidad, y, por tanto, recomiende correcciones o determine que algo falla en el Sistema.

Por si acaso la rebelión va a mayores, cosa que no sé como puede ir a más, salvo que se produzca un 2 de mayo en cada comunidad acuchillando a los mamelucos de turno, el ministro sucesor de Wert ha acordado suspender las pruebas de reválida que se contemplan en la LOMCE, y así que haya paz y reine el consenso, que es como si en los tres ejemplos que encabezan este artículo los médicos consensuaran con la familia suspender la intervención sobre el enfermo; o el arquitecto municipal determinara que no hay que apuntalar el edificio para que no se caiga, pues existe disenso vecinal; o la naviera decidiera que el buque salga de puerto para que no se enfade el pasaje, pese a haber una vía de agua que inunda la sala de máquinas. Con lo que cada vez entiendo más la displicencia tan criticada del anterior ministro de Educación, que provocó su relevo.

La educación es un servicio público tan importante como la sanidad o los bomberos. Sin una educación con criterios de excelencia la sociedad se queda en mantillas en el orden cultural, en el técnico, en el humanístico y en el científico. Clara Eugenia Núñez, en su libro “Las fuentes de la riqueza”, demuestra de forma inequívoca y rigurosamente científica, como desde la instauración de un sistema unitario de educación que combatió desde 1910 el analfabetismo, aunque de forma claramente insuficiente, la riqueza nacional elevó sus estándares, tanto en el orden económico, industrial, como en el social y cultural. Y autoridades en el análisis sistémico educativo, como Manuel Puelles Benítez, aseguran que el nacimiento de los Estados liberales, y, por tanto relativamente democráticos, llegó de la mano de entramados educativos coherentes y unitarios como troncos que los vertebraron; sin los que no existe ni nación ni Estado. Y eso los nacionalistas lo saben bien, y por ello se empeñan de forma pertinaz en montar sus propios tinglados, para crear sociedades a su gusto y manera y así perpetuarse.

Yo entiendo a los cacicatos regionales, pues así es su naturaleza, si no, no lo serían. Lo que no comprendo es la estupidez de algunos padres que jalean el incumplimiento de este tipo de evaluaciones que sirven, aunque no lo sepan, para que sus hijos reciban una educación más apolitizada, más excelente y menos manipulada. Pero para que esos padres lo entiendan así deben estar educados ellos mismos. No hay más sordo que el que no quiere oír.

¿Qué nos ofrecen las izquierdas?
La perversidad intrínseca del Comunismo
Manuel Villegasdiariosigloxxi.com 16 Mayo 2016

El gran gurú de la Izquierda, el padre espiritual de Pablo Iglesias y sus adláteres, Julio Anguita, aunque siga teniendo su peso específico en la misma y sea un referente ideológico para los comunistas, por el pacto de Izquierda Unida con Podemos ha pasado a ocupar un segundo plano, pues en esta unión la primera ha sido absorbida por la segunda ya que el lema con el que van a concurrir a las próximas elecciones es UNIDOS PODEMOS.

Yo me pregunto ¿quienes son los Unidos, cuando en realidad Izquierda Unida, ha sido engullida por Podemos? Al perder su nombre ha dejado atrás su propia esencia, pues Platón en su Crátilo manifiesta que los nombres no son el resultado ni de la casualidad ni de la arbitrariedad, sino símbolos de la esencia nombrada. En una palabra, que el nombre lleva implícita e indica la naturaleza de lo que es nominado con la palabra que se utilice para ello. Esta teoría influirá decisivamente en los grandes estructuralistas suizos y franceses Ferdinand de Saussure y Roland Bartehes.

No me atrevo a tanto como decir que Izquierda Unida ha perdido su personalidad, pero sí que, al ser absorbida por podemos, se ha conversito en un apéndice de este partido del que terminará siendo una marioneta.

Julio, el de “Programa, Programa” ha defendido una candidatura conjunta de mareas, movimientos sociales y políticos, o sea un totum revolutum o revoltillo, en el que, al confluir distintas ideologías, pensamientos y formas de entender la política puede terminar, como los muñecos de guiñol, a escobazos.

Dicen que fue tanta la emoción de Pablo Iglesias, al sentirse acogido por Julio Anguita, que los ojos se la llenaron de lágrimas.

Afirman que los cocodrilos cuando tragan una gran pieza, al abrir tanto la boca para devorarla, se le saltan las lágrimas ¿serían éstas lágrimas las que derramó Pablo Iglesias al sentir que había deglutido a Izquierda Unida?

Por ello me pregunto que qué clase de gobierno nos ofrecerían a los españoles, si es que triunfasen en las elecciones.

La Historia nos demuestra que en los países en los que se ha implantado un régimen comunista, éste sólo ha servido para acumular calamidades, miseria, pobreza y humillación del pueblo al que han sometido.

El primer y último fin del comunismo es asaltar el poder por medio de la revolución. Pablo Iglesias, ya lo ha manifestado con su famosa frase. “Vamos a asaltar el cielo”. Como opino que no es creyente, el único cielo que pretenderá conquistar será el del poder. Ciertamente no con una revolución cruenta como en los otros países en los que se ha impuesto éste, -no es momento de ello-, pero sí con una revolución intelectual en la que se acaben con todos los principios y valores que han constituido los pilares de la civilización occidental.

¿Acaso pretenden implantar un régimen como el de la Rusia comunista en la que millones de personas fueron exterminadas por los más fútiles motivos?

En ella, el pueblo, la clase obrera, en nombre de la cual se impusieron los comunistas, fue humillado, vejado, pasó calamidades sin cuento, hambres…, pero eso sí en nombre de la revolución de cuyos beneficios sólo disfrutaron los dirigentes.

El final de la Rusia soviética lo hemos vivido y no ha podido ser más patente su estrepitoso fracaso.

¿Quieren someternos a un régimen dictatorial, como el de Cuba, Corea del Norte o Venezuela? Ganas no le faltan, ya que en varias ocasiones han alabado las “bondades” de los mismos y no han sido capaces de tener un reproche hacia sus gobernantes por las desgracias que están pasando los habitantes de dichos países.

Venezuela, posiblemente sea un lugar de los más favorecidos por la Naturaleza, pues sus riquezas son innumerables, bien, pues pueblo carece hasta de papel higiénico. A Corea del Norte se le puede aplicar la misma medida.

Amigas mías que han ido a Cuba me han contado que llevaban hilo, agujas y adminículos para que las mujeres pudiesen remendar sus pobres ropas, ya que en los mercados (?) no los había.

Y ahora la mayor contradicción que se pueda dar dentro de la doctrina comunista. Ésta, por definición, es enemiga visceral del capitalismo, tanto que ambos son antagonistas por naturaleza.

No hace falta ser un lince para entender que me estoy refiriendo a China.

En ella se practica el más feroz del capitalismo agresivo, al mismo tiempo que la mayor de las represiones que pueda imponer un régimen totalitario, al igual que como ocurre en Corea.

Los griegos, llaman a esto oximoron y los latinos contradicción en los términos, para que nos entendamos, un absurdo incoherente.

Eso lo han logrado los chinos con singular eficacia, han conseguido un comunismo capitalista.

Bien Julio, Pablo y todos los que habéis conseguido elaborar este engendro, decidnos qué régimen nos vais a imponer, si llegáis a gobernar para que nos vayamos preparando.

La disección de “un cadáver viviente”
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 16 Mayo 2016

En España hay muchos de estos “vivos o vividores, pero que en realidad ya son más lo que indica mi titular”; parecía que eran algo, pero la realidad los ha ido desnudando hasta llegar a “esa sepultura moral o amoral en que se encuentran”.

Uno de ellos es Felipe González Márquez; el que “fue elegido” para conformar un nuevo partido socialista español, para lo que colaboró a fondo, tan a fondo que tuvo que “cargarse” al que fundara Pablo Iglesias, si bien y premeditadamente nos lo presentaron como “un joven continuador”; cosa que demostró nada más que logrado entrar en el poder y mangonear la nación española; recordemos que siendo “un socialista nuevo”; se le vio el plumero con gran claridad, puesto que en su fuero interno llevaba las ansias de convertirse en un gran capitalista, como lo ha llegado a ser y dedicarse a los grandes negocios “al amparo” de las influencias conseguidas “dentro y fuera de España”. ¿No recuerdan cuando de inmediato a llegar a la Moncloa y llegadas las vacaciones de verano, se hizo preparar el yate de Franco (el Azor) y en él y en compañía de familia y algunos de los “nuevos conquistadores”; hizo su singladura veraniega como un “rey americano”, fumando los grandes puros (“Cohibas”) que acostumbra o acostumbraba a fumar, llegados directamente para él de su admirado Fidel Castro que se los enviaba de los mejores que elaboran en la isla? Hay fotografías en Internet, donde se ve “parte de la película”.

Este individuo como tantos otros, vino a “servirse de España y de los españoles”, no a todo lo contrario; tan es así, que tan pronto dominó el poder y contó con la mayoría absoluta, impuso una ley pensada para él solo, si bien los que le siguieron e incluso los que ya estaban, se aprovecharon de ella; fue la de establecer una suculenta paga vitalicia a todos los presidentes de gobierno; con unas enormes prebendas anexas (coche, chofer, guardaespaldas, oficina, secretaria, etc.).

Además luego y tras el cese, “se ha sentado” en diferentes sillones o consejos de multinacionales, donde le han pagado “altas pagas”, por ir o no, pero sí figurar en las nomenclaturas que fueren; de todo ello hay amplia información en Internet, por lo que es fácil encontrar datos. En resumen, hay una larga “y muy nutrida de incidentes mayores y menores”, historia que de recoger todos ellos en una obra, igual resultarían varios y gruesos volúmenes de las andanzas de este aventurero, que incluso se comenta, se ha hecho edificar “un palacio” en tierras marroquíes, cuyos soberanos fueron bastante amigos de tan ilustre español.
Un auténtico periodista español, le ha dedicado un largo trabajo del que les dejo la dirección, léanlo y recuerden muchas cosas que fueron famosas y escandalosas: “Lo de la expropiación de Rumasa y la venta de Galerías Preciados, el caso “GAL” con varias decenas de muertos y ministros en la cárcel, etc., etc.

http://www.republica.com/en-el-anden/2016/05/09/felipe-gonzalez-un-fenomeno-importante/

“Es de las personas más creativas, con más iniciativa emprendedora que he conocido. Ahora está completando esa personalidad intentando crear una estructura, porque él abre espacios absolutamente increíbles donde quiera que va, no he visto a nadie que tenga más habilidad para abrir espacios nuevos, que tenga una comprensión de eso. Ahora está intentando articularse para que eso tenga la consistencia de institucionalizar, pero él por sí mismo es un creativo, y un creativo irrepetible, yo no he visto a nadie que tenga más iniciativa, más iniciativas audaces y con más capacidad emprendedora. Ahora que tanto se habla del espíritu emprendedor este es un emprendedor nato. Cuando este consolide un equipo de gestión, porque a él le aburre más la gestión como a todos los creativos, puede ser un fenómeno importante”.

Quien habla así en un vídeo para la historia es Felipe González Márquez, expresidente del Gobierno de España durante 14 años. ¿A quién se refiere? ¿A algún artista, a algún escritor de fuste, a algún joven empresario de conducta ejemplar? No. González, sentado en un sofá del despacho del propietario del vídeo, que lo enseña por todo el mundo como carta de presentación en lugares de alto copete y escasos escrúpulos morales, se refiere nada más y nada menos que a Farshad Massoud Zandi, un millonario iraní, con nacionalidad española desde 1997 gracias a su creatividad, un bróker al que algunos califican de petrolero, alma mater, promotor y principal accionista con un 30% de Star Petroleum, sociedad radicada en Luxemburgo, con accionistas españoles como Javier Merino, que tiene un 2%, y Juan Luis Cebrián, con un 2%.

Causa estupor, vergüenza y oprobio ver y escuchar a González en este vídeo, ejerciendo de promotor de quinta, de vendedor con naftalina de un tipo poco recomendable, de reputación escasa. “Este”, como menciona González a Zandi, lidera Star Petroleum, y gracias entre otros a FG, hizo un gran negocio en Sudán del Sur en una operación para ganar dinero rápido oculto a la Hacienda Pública. Y desde hace un año es objeto de investigación por Hacienda junto a otras cuatro empresas del propio Zandi, que es uno de los protagonistas de los ‘papeles de Panamá’.

O sea todo un ejemplo para “los sin escrúpulos, claro está”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Maduro lleva a Venezuela al borde del estallido social
EDITORIAL El Mundo 16 Mayo 2016

En su huida hacia adelante con el único objetivo de perpetuarse en el poder, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está sumiendo al país en el caos económico y social y poniéndolo al borde de una guerra civil. El último despropósito ha sido la prórroga del estado de excepción para "derrotar el golpe de Estado" y "enfrentar amenazas externas". Maduro llama 'golpe de Estado' a la respuesta democrática del pueblo venezolano, que en las últimas elecciones otorgó la mayoría parlamentaria a los partidos de la oposición. Y, como cualquier dictador que se precie, se inventa el enemigo exterior, esas 'amenazas externas', con el único objetivo de seguir engañando a los ciudadanos.

Aunque Maduro no ha concretado qué garantías constitucionales serán suspendidas, el nuevo decreto otorga a militares y policías "mecanismos para garantizar el orden público ante la amenaza de grupos criminales". En la práctica supone la militarización del país y el endurecimiento de las acciones policiales, que con la excusa del mantenimiento del orden público, no tendrán otro objetivo que perseguir a los opositores al régimen, como hemos visto en estos últimos días. Maduro también ha llevado su delirante ofensiva hasta la posibilidad de confiscar empresas y fábricas inactivas -debido al parón económico del país- y de encarcelar a sus directivos.

El presidente venezolano responde así a la presión de las fuerzas opositoras, que se encuentran más cerca que nunca de conseguir el referendo revocatorio. Pero también se puede estar protegiendo ante una posible destitución que venga desde sus propios partidarios, como teme la inteligencia estadounidense, que podría llevar al país a una crisis política y social de consecuencias inimaginables, con pérdidas de vidas humanas incluidas.

Esta última vuelta de tuerca de Maduro tampoco se puede separar de los acontecimientos que está viviendo Brasil en los últimos días. El proceso político que ha descabalgado a Dilma Rousseff de la presidencia y al Partido de los Trabajadores de liderar el Gobierno de ese país supone la pérdida de un aliado potente, un escudo tras el que parapetarse ante las dificultades. Si los políticos brasileños han sido capaces de derrotar a la hasta hace poco tiempo indiscutible Rousseff, es más fácil ahora que esa marea llegue a Venezuela. Es lo que Maduro denomina cínicamente "el golpe de Estado que está en marcha".

Lo más penoso de todo este proceso chavista para perpetuarse en el poder es que está llevando a los ciudadanos a una situación de sufrimiento insostenible y absolutamente injusta. Casi sin alimentos y sin medicinas, con la energía y el agua racionados y las fábricas sin materia prima con la que trabajar, el Gobierno es incapaz de garantizar los servicios básicos mientras que la iniciativa privada carece de lo más mínimo para producir y volver a generar riqueza en el país.

Es imprescindible que la comunidad internacional intensifique las presiones diplomáticas y políticas de apoyo a esa oposición ganadora de las últimas elecciones parlamentarias y trate de aislar al régimen de Maduro para obligarle a renunciar o, al menos, para negociar dentro del país una solución a esta crisis social sin precedentes. En caso contrario, existe el riego real de un estallido de la violencia.

Témporas y mores (I)
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 16 Mayo 2016

Recordarán los más memoriones del lugar que Felipe González anunció en sus buenos tiempos de los 202 escaños que iba a someter la gestión de UCD a "auditorías de infarto", amenaza en la que se regodeaba Alfonso Guerra, mientras motejaba a Adolfo Suárez de "tahúr del Mississippi con chaleco floreado".

El gran Paco Umbral escribió en la última de este periódico que aquello de las auditorías fue el "se sienten, coño" de Tejero, perpetrado por un devoto de Mahler. Guerra llamó a Suárez "perfecto inculto procedente de las cloacas del franquismo", lo acusó de "regentar la Moncloa como una güisquería" y dijo que quería asaltar el Congreso subido en el caballo de Pavía". Ni Pavía entró en el Congreso a caballo, ni Suárez necesitaba esa metáfora del golpe. Ya había entrado dos veces empujado por el voto de los ciudadanos (1977 y 1979). Y ahora va el joven Sánchez y en lugar de declararse heredero de aquel dúo sevillano al que Julio Cerón llamaba "el par director" se equipara con Suárez: "puedo prometer y prometo decencia, diálogo y dedicación". También se ha declarado heredero del Barça, quizá por influencia del par Collboni-Colau, aunque no se ha atrevido a vestirlos de blaugrana.

El joven Sánchez demuestra aquí su modestia, pero no descartemos que para el comienzo de la campaña nos guarde su 'I have a dream' y que aprovechando la numerosa presencia de alemanes en la costa mediterránea, tenga preparado su "soy berlinés" ('Ich bin ein Berliner') como Kennedy en el 62.

Coincidiendo con el declinar de las auditorías, que dejaron los infartos en una leve arritmia, estalló el 'caso Flick'. Un empresario alemán así llamado sobornó a la práctica totalidad de los partidos del Bundestag. Luego, el SPD financió al PSOE con un millón de marcos a través de la Fundación Ebert. A mí me cupo, y me cabe, una duda a favor del PSOE. ¿Sabían sus dirigentes que eran fondos procedentes de un asunto de corrupción? Puede que no, pondré un ejemplo: el airado portavoz de Posemos en el Senado, Ramón Espinar 'junior', tiene derecho a la presunción de inocencia ante el hecho, más que probable, de que sus regalos al cumplir los 16, una bici, unas vacaciones familiares, qué sé yo, fueran pagados por Espinar 'senior' con su tarjeta 'black'.

Lo que son las cosas, en 1984 se creó una comisión de investigación en el Congreso. Fraga mandó contra González a su secretario general, un cachorro cuyo aspecto le habría hecho superar con éxito un cásting para hacer de oficial de las SS en 'Holocausto'. O quizá para hacer de Strelnikov en 'Doctor Zhivago'. En su respuesta parlamentaria, Felipe acuñó una frase llamada a hacer fortuna: "Señor Verstrynge... He sido absolutamente claro: no he recibido ni un marco alemán. Ni de Flick, ni de Flock".

Y ahora, casi 32 años después venimos a enterarnos por testigo autorizado de que el propio Verstrynge, junto a Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, recibieron siete millones de euros librados por Chávez a favor de la Fundación Ceps para favorecer la creación de un partido chavista en España. Así lo ha declarado ante la Udef en el Consulado de España en Nueva York el que fue ministro de Finanzas de Chávez, Rafael Isea. Él dio a firmar al líder bolivariano la orden de pago e identificó la firma sin ningún género de dudas. Flick y Ceps son dos casos de financiación extranjera, pero hay una diferencia: la pasta de la socialdemocracia alemana era para apoyar y consolidar la transición española, un impulso democrático. La subvención bolivariana era justo para lo contrario. (Continuará, ya lo verán).

Venezuela, devastada por el socialismo
EDITORIAL Libertad Digital 16 Mayo 2016

En un nuevo episodio del golpe de Estado permanente con que está destrozando el país que jamás debió gobernar, el infame sucesor del infausto Hugo Chávez, Nicolás Maduro, ha decretado el estado de excepción en Venezuela y dictado la toma de empresas paralizadas por causa de la tremenda crisis de desabastecimiento desencadenada por la demencial política económica del régimen chavista, así como el encarcelamiento de sus propietarios, a quienes ha acusado de saboteadores.

El único saboteador que padece Venezuela es este sujeto repugnante, encarnación de la barbarie totalitaria en una versión insoportablemente grotesca. Él y su siniestro régimen liberticida y criminal, que pasará a la historia americana de la infamia por la ominosa manera en que está destruyendo hasta los cimientos uno de los países más importantes de la región.

Lo que está haciendo el chavismo con la patria de Bolívar no tiene nombre; es un decir, porque la pavorosa realidad es que por supuesto que lo tiene: socialismo del siglo XXI, ese engendro descalificable que durante tanto tiempo ha contado con el respaldo de tantos revolucionarios por cuenta ajena que, sin vergüenza, a su vez se postulan como los regeneradores de la política en sus propios países. Podemos ser presa de esta gente impresentable: mucho cuidado; el precio puede ser pavorosamente oneroso.

Venezuela es hoy un país arrasado, con unos niveles escalofriantes de violencia y miseria, en manos de unos sujetos que se han dedicado a robar a manos llenas, reprimir toda disidencia a sangre y fuego y dinamitar las instituciones. Hoy, Venezuela es una suerte de Estado fallido y canalla al borde del colapso total, cuya inestabilidad puede tener muy graves consecuencias para toda la región y más allá, habida cuenta del poderoso influjo que ha ejercido Caracas un numerosas capitales en los últimos lustros.

España, Estados Unidos y las democracias iberoamericanas deben presionar sin descanso a un régimen radicalmente ilegítimo que libra una guerra sin cuartel contra su propio pueblo y que además es extremadamente tóxico en la arena internacional. Se han de acabar las contemplaciones y los paños calientes, la fingida indiferencia, el mirar para otro lado, las criminosas complicidades: ha llegado la hora de poner a Maduro y su banda ante sus tremendas responsabilidades.

Adiós, PP, adiós
Pedro de Tena Libertad Digital 16 Mayo 2016

Han pasado más de veinte años desde que, cansado de la enfermedad moral y política del socialismo español y asfixiado por la corrupción desatada en España, dejé de ser de izquierdas. Dado que el comunismo, en versión marxista-leninista o en versión iberoamericana, me parecía un retroceso a las cavernas antes que un paraíso, decidí ayudar al PP a ver si era capaz de lograr la regeneración de una nación irreverente consigo misma. Por ello, a finales de 1995 dejé El Mundo y pasé a formar parte del equipo de Javier Arenas, primero en el Ministerio de Trabajo y luego en su etapa de dirigente nacional y presidente del PP andaluz. Creo que fui de los primeros ciudadanos que procediendo de la izquierda evolucionaron hacia un centrismo nacional, liberal y no sectario sin esconderse por ello.

Durante todo este tiempo, y hasta 2012, año decisivo, ayudé en lo que pude y en lo que se me dejó. Nunca acepté prebendas, ni puestos en los consejos de administración de las empresas públicas, ni sobresueldos. Tampoco me afilié porque no soy hombre de partido. Nunca estuve en la meleé interna y, aunque el personalismo cesarista instalado en su seno era empobrecedor e incluso despótico, me aparté de las disputas. Quiero creer que contribuí a su desarrollo en la medida de mi inteligencia y mi conciencia, mucho más desde 2004, cuando me pareció que la izquierda española se había vuelto loca acusando al gobierno de España de ser responsable del mayor atentado de la historia de Europa, que ella misma creía islamista.

Pero en 2012 se produjo una crisis que se resuelve ahora con mi despedida del PP. Sigo sin entender lo que pasó en las elecciones andaluzas de 2012, si bien creo que Rajoy quiso perderlas deliberadamente para no dejar al PSOE fuera del gobierno de las CCAA. Nunca recibí explicaciones de por qué se dilapidaron 400.000 votos en cuatro meses, por qué quien ganó dio una espantá inenarrable, por qué se dio el espectáculo ridículo de una sucesión absurda y por qué lo que iba a ser el cambio en Andalucía se convirtió en el cambiazo más cruel a los votantes andaluces del PP, creo que de los mejores, más sufridos e insultados de España. Luego supe de mentiras, corruptelas, bajezas y demás en un partido que creció y predicó precisamente contra esas prácticas.

"Perico, amigos hasta la muerte", me susurraron algunos muertos vivientes. Se referían a la mía, a mi muerte, claro. Desde 2012 no he tenido relación alguna con nadie del PP, salvo con algunos amigos y amigas a los que no nombro para no perjudicarlos. Llegados a este punto, es el momento de mi despedida definitiva del PP. Quienes hoy mandan y deciden no están a la altura de las circunstancias. Desde 2012 no fueron, son ni serán más, mientras sean los que están y estén los que no son, alternativa liberal y moderada alguna para España. Así que, sin otro particular, adiós, PP, adiós. Quedo en Libertad Digital –es un deseo–, y quedo a la espera de la novedad, de la sorpresa y de la buena voluntad desde la libertad que nunca he perdido. Puedo votar opciones varias, desde un liberalismo centrado y reformista hasta una socialdemocracia realmente demócrata a fuer de liberal y española. Abierto estoy a que me convenzan los aspirantes si se dejan de porquerías de casta, vieja y nueva, y de gatopardos encubiertos. Venga, díganme.

La militarización socialista de Venezuela
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 16 Mayo 2016

Venezuela se está descomponiendo a pasos agigantados. El Gobierno de Nicolás Maduro no sólo ha abocado el país a la hiperinflación, a los apagones eléctricos diarios y al desabastecimiento de casi todos los productos, sino que acaba de optar directamente por utilizar el ejército para tomar el control de las fábricas paralizadas y para encarcelar a sus empresarios bajo la acusación de estar cometiendo sabotaje.

El colapso de la república bolivariana es la crónica de un desastre anunciado; anunciado desde el mismo momento en el que el precio del petróleo comenzó a pinchar. No en vano, el Estado venezolano se había convertido, desde la misma época de Chávez, en una maquinaria clientelar dedicada a repartir entre la población las rentas obtenidas mediante la exportación del crudo. Las locuras socialistas y el desmantelamiento institucional perpetrados por el chavismo pasaban inadvertidos en medio de las fortísimas entradas de petrodólares. Toda la especialización económica de Venezuela pasaba por producir y vender crudo al exterior (el 93% de las exportaciones venezolanas están basadas en el petróleo), merced a lo cual se importaba la mayor parte de los bienes básicos (medicamentos, alimentos, vehículos o el tantas veces mencionado papel higiénico).

Con tales mimbres, el pinchazo global de los precios del petróleo hacía inexorable que la sociedad venezolana se empobreciera: si el que es, de facto, tu único producto se hunde de precio, por necesidad tu poder adquisitivo se ha de desplomar. O dicho de otro modo, por necesidad el precio de todos los bienes importados –o de todos los bienes fabricados internamente con inputs importados– se tenía que encarecer. Pero como el encarecimiento de los productos básicos conducía a que los más acaudalados –y aquellos con conexiones políticas– se quedaran con un porcentaje mayor de su reducida oferta, el Ejecutivo bolivariano juzgó inasumible tolerar tales subidas de precios y optó por dos soluciones devastadoras: la primera, mantener el nivel nominal en bolívares de las rentas internas, lo que requería de una impresión de moneda muy superior a las disponibilidades de dólares que presuntamente respaldaban su valor; la segunda, establecer un amplísimo control de precios para que todos los bienes se vendiera en términos asequibles.

El resultado de ambas políticas de huida hacia adelante ha sido la hiperinflación y un desabastecimiento de bienes incluso mayor al justificable por la caída del precio del petróleo. A la postre, si la oferta de un bien se ha reducido considerablemente y no permites que se encarezca su precio, la demanda superará a la oferta y tendrás que racionarlo: esto es, el Gobierno tendrá que determinar quiénes tienen derecho a comprar una cierta cantidad de un producto cuyo suministro es insuficiente para satisfacer todas las demandas. Todavía peor: si el control de precios establece un precio máximo por esos productos inferior a su coste de producción, entonces ese bien dejará de fabricarse y de importarse. Nadie va a querer vender a pérdidas y, por eso, la oferta se hundirá incluso con mayor virulencia.

Ese es justo el escenario en el que se halla ahora el país: las fábricas cierran no sólo por los desórdenes sociales, por el intermitente suministro eléctrico, por un control cambiario que les impide importar los recursos que necesitan para operar o por una hiperinflación que les bloquea cualquier cálculo económico mínimamente aproximado sobre pérdidas y ganancias. Las fábricas también cierran porque los controles de precios las obligan a vender a pérdida.

Llegados a este punto, el Gobierno sólo tenía dos alternativas: rectificar levantando el control de precios e intentando (por imposible que le vaya a resultar) recuperar la credibilidad monetaria perdida para ir poco a poco estabilizando los precios o avanzar hacia la socialización de los medios de producción para así concentrar en su mano todas las decisiones sobre qué y cómo producir. Evidentemente, el kamikaze Maduro ha escogido este segundo camino: tomar militarmente el control de las fábricas para que se siga produciendo bajo decreto aquello que él mismo, mediante sus otros decretos de control de precios, impidió que fuera viable producir dentro del mercado. Quien ha saboteado Venezuela no es el empresario que cesa en sus operaciones por los absurdos controles del bolivarianismo, sino Maduro con esos absurdos controles.

Acaso se dirá que todo este desastre resultaba imprevisible. Que era imposible pronosticar no sólo el hundimiento del petróleo sino el rotundo fracaso de todas aquellas políticas que ha ido aplicando el Gobierno para contrarrestar las consecuencias de ese hundimiento. Pero no. El brutal intervencionismo gubernamental aplicado por el Gobierno de Maduro siempre conduce al mismo destino: la destrucción de la economía y la pobreza generalizada. No en vano, hace 60 años, el economista Ludwig von Mises escribió un pequeño libro titulado, Planning for Freedom, donde ya explicó con suma claridad cómo la persistencia de los controles de precios termina abocando a la centralización de todas las decisiones económicas, esto es, al socialismo:

Con cada control de precios] el Gobierno se ve forzado a ir paso a paso más allá, fijando los precios de todos los bienes de consumo y de todos los factores de producción (...), ordenando a los empresarios y a los trabajadores que sigan operando bajo esos precios y salarios. Ninguna rama de la industria puede quedar fuera de esta completa regulación de precios y salarios, así como de la obligación de producir aquellas cantidades de bienes que el Gobierno quiere ver producidas. Si algunas ramas quedaran fuera esos controles –por ejemplo, porque se dediquen a fabricar bienes no esenciales o de lujo y se las exima–, entonces el capital y el trabajo tenderían a concentrarse en ellas, provocando un hundimiento de la oferta de aquellos bienes cuyos precios ha fijado el Gobierno para garantizar su suministro a las masas. Pero, llegados a este punto en el que el Gobierno controla todos los negocios, ya no podemos hablar de economía de mercado. Los ciudadanos ya han dejado de determinar qué debe producirse y cómo debe producirse mediante sus decisiones de comprar o de no comprar. El poder para decidirlo lo concentra el Estado. El capitalismo ha desaparecido y dejado lugar a una planificación absoluta por parte del Gobierno, esto es, al socialismo.

No ha habido sorpresas. Cada paso en falso que ha ido dando el Gobierno bolivariano ha sido un paso consciente hacia el fracaso. Ese fracaso llamado socialismo.

Siete razones por las que los británicos votarán por el Brexit
Enrique Navarro Libertad Digital 16 Mayo 2016

El próximo 23 de junio, el Reino Unido votará un referéndum histórico para refrendar el acuerdo con la Unión Europea al que llegó Cameron in extremis para salvar la permanencia en la UE, o para abandonar la Unión Europea. Muchos han sido los llamados a mantener el statu quo, desde el continente y también desde la Casa Blanca. Pero si todo el mundo parece coincidir en que el Reino Unido debería permanecer en la UE, ¿por qué a día de hoy está más cerca de votar no a la Unión Europea?

El acuerdo alcanzado el pasado febrero para evitar el Brexit, vendido como una gran victoria por Cameron, en el fondo no añade nada nuevo. La propuesta que Bruselas ofreció al Reino Unido es la posibilidad de veto a la normativa europea, pero solo en los temas referentes a la subsidiariedad, y siempre y cuando haya consenso de al menos el 55% de los estados miembros. Esto ya lo tiene hoy en día, ya que lo que excede de las competencia de la Unión Europea es lo único que puede vetarse. La petición razonable de Cameron de negar ayudas sociales a quienes no han trabajado y pagan impuestos durante al menos cuatro años, ha sido sustituida por un mecanismo de freno de emergencia que es una entelequia que nunca va a operar.

Los favorables a la continuidad en la Unión Europea argumentan que el comercio con el continente se ha incrementado en un 55% en los últimos veinte años, ayudando a mejorar la productividad. Esto es tan cierto como que también ha crecido el comercio del continente con la Isla; y que además también han crecido otras relaciones comerciales bilaterales del Reino Unido. Las empresas no van a dejar a exportar o importar porque los británicos no opten por la permanencia.

Algunos aducen que el coste para el Reino Unido no es tan grande, apenas unos 15.000 millones de euros al año a cambio del acceso al Mercado Europeo. Pero cuando esto se convierte en un problema con cuestiones como las ayudas sociales o la inmigración, cualquier precio resulta excesivo. Se argumenta desde Bruselas a favor de la continuidad, que el Reino Unido dentro de la Unión tiene uno de los mercados menos regulados; pero si esto es bueno para el Reino Unido ¿porqué no es bueno para todos los demás? Se dice que una eurozona fuerte dictaría la política económica del Reino Unido sin capacidad de participar en las decisiones; lo que no es tan obvio, ya que no parece dominar la de Suiza siendo mucho más pequeña o la de Noruega.

Muchos esgrimen que la salida de Reino Unido sería un golpe mortal para aquellas élites europeas que confían en que la paz y prosperidad de Europa pasa por la integración de todos. Esta es una cuestión intelectual. Una Europa sin límites geográficos, culturales o políticos es una utopía muy peligrosa. El Reino Unido se ve mucho más lejos de Turquía o Bulgaria que de Estados Unidos y Australia, y en el mundo globalizado las distancias cada vez importan menos.

Pero por muy relevantes que sean estos argumentos, no son los que más pesarán en la decisión. En el fondo lo que late en esta votación es el euroescepticismo, que siempre fue muy relevante en la isla. Lo que los británicos van a decidir es su modelo de vida y convivencia para el futuro, y esto trasciende a los intereses del continente. Pero analicemos las que a mi juicio son las razones que conducen a que a día de hoy la opción del Brexit sea mayoritaria.

En primer lugar hay una razón histórica; con Unión Europea o sin ella el Reino Unido siempre ha estado en Europa y con los europeos; no obstante en su escudo el lema es "Dieu et mon droit". Durante dos guerras mundiales y en multitud de conflictos se tejieron alianzas que permitieron la salvaguarda de la democracia y la libertad en Europa. Pero hasta la liberación de Europa del nazismo no fue tarea fácil, cuando ingleses y americanos dejaron miles de vidas en Francia, mientras que De Gaulle se debatía en un chauvinismo que recelaba del esfuerzo aliado obligando a la armada británica a hundir la flota francesa en el Mediterráneo. Prueba de la ingratitud fue la salida de la Francia de De Gaulle de la estructura de defensa occidental y cómo años después De Gaulle se salía de la alianza militar para la defensa de Occidente. Nadie puede acusar a Inglaterra de ser insolidaria con Europa y con la democracia, cuando ha sido la reserva de la libertad cuando está se ha visto realmente amenazada. El compromiso del Reino Unido con Europa se puede comprobar en los cementerios de Normandía.

El Reino Unido sufrió en sus carnes el socialismo de los años sesenta y setenta: la creciente intervención en la economía, el poder sindical desmesurado y los impuestos que ahogaron el país. En medio de todo este caos económico se produjo la integración en la Unión Europea en 1973 a las puertas de la crisis del petróleo. Apenas seis años después, el Reino Unido votaba por su mayor euroescéptica, Margaret Thatcher. Durante los años ochenta Reino Unido pasó de ser un país en retirada a convertirse en un líder mundial en el terreno político, estratégico cultural y económico. Pero no fueron las políticas que abandera la Unión Europea las que produjeron la transformación. Fueron el cierre de minas improductivas y el pulso con los sindicatos que perdieron toda su capacidad de determinar la política social y económica del país que le había conducido a una profunda recesión. También las privatizaciones de empresas públicas, desmontando todo el entramado burocrático nacido en 1945. Se vendió la empresa de gas de la que casi dos millones de británicos compraron acciones; telecomunicaciones, líneas aéreas, etc. Sin duda, este cambio de manos fue un motor turbo en la reactivación económica. Convirtió a los arrendatarios de viviendas sociales en propietarios, en contra de la opinión de la izquierda que obviamente prefería aparecer como el benefactor que alquila casas baratas a los necesitados generando una dependencia psicológica del aparato del estado. Con esta decisión, la cultura de la propiedad se extendió por todo el país y el porcentaje de casas en propiedad pasó del 55% al 67%.

La apertura de la City a firmas de todo el mundo convirtió a Londres en la capital financiera del mundo generando un Big Bang económico sin precedentes. Hoy en día los actores de la City prefieren el modelo de Hong Kong al de Bruselas, porque sus recursos proceden de todas las zonas del mundo. Este activo, esencial para determinar la posición de Reino Unido en el mundo, estaría en cuestión si las medidas de control que se pretenden imponer en Europa a las transacciones financieras triunfan. Los británicos tienen memoria, y lo que perciben en la Unión Europea es el regreso a todas aquellas políticas que les llevaron al desastre.

La tercera razón tiene que ver con el modelo de vida que quieren los británicos. Su mercado de trabajo está mucho más cerca del norteamericano que del europeo, y además los resultados con una baja tasa de paro a pesar de datos de crecimiento muy modestos muestran que cualquier cambio en el modelo actual amenazado por la legislación social europea, por la inmigración, y el gasto social desmesurado, llevaría a la economía británica a las colas del desempleo.

La Unión Europea tiene hoy cuatro pilares: la moneda común para los países del Euro, la política agraria común, la política de solidaridad interregional, y una normativa muy intervencionista en materia de derechos laborales, política de migración, fronteras, control judicial de los gobiernos nacionales, energía y medio ambiente; en definitiva, un amplio paquete de cesión de soberanía. Para el Reino Unido, que permanece fuera del Euro, los demás pilares son negativos a sus intereses. Es contribuyente neto de la Unión y ni le interesa la PAC ni la solidaridad interregional y no digamos la cesión de soberanía.

El único argumento sólido que se ofrece desde el punto de vista económico sería el impacto en el comercio, al ser parte del gran mercado interior europeo. Esto podría ser válido hasta hace unos quince años, cuando cada país tenía su moneda. Hoy hay un solo gran mercado interior que es el del Euro, y quien no está en la moneda única y permanece en la Unión, está en un mercado secundario. Creo que no habría interés por ninguna parte en poner barreras al comercio entre Reino Unido y Europa; ni Alemania que tiene en Reino Unido a un gran cliente, ni a Reino Unido que exporta gran parte de su producción a Europa le convendría. Además, la continua liberalización del comercio internacional abonan la idea de que la Unión Europea ya no es un área de preferencia comercial exclusiva y que vamos camino de una apertura mundial del comercio.

Existe una gran presión de los mercados financieros por tener un Hong Kong o un Singapur europeo, que sea foco de atracción de los capitales de Extremo Oriente ante la compleja situación económica de China y sus vecinos. Una menor regulación en el sector financiero, una política fiscal más atractiva, un idioma universal, convertirían a Londres en la principal plaza financiera del mundo por encima de Nueva York. Un objetivo muy ambicioso que transformaría la economía británica. Que Reino Unido se convierta en la capital financiera del mundo, independiente de poderes externos, es un bocado demasiado apetitoso para las grandes empresas y entidades financieras del mundo.

Finalmente, la coyuntura mundial y el complejo entramado de intereses no abonarían en caso del Brexit una ruptura sino un nuevo marco de entendimiento. Reino Unido, obviamente, perdería muchas ventajas políticas y comerciales. Pero Europa también sufriría tener un vecino competidor que crece mientras que Europa languidece.

Pero la mayor amenaza que supondría el Brexit es que los burócratas que dirigen la Unión Europa vean como su insostenible modelo hace aguas frente a una economía que mantiene tasas de desempleo muy bajas; una posición financiera envidiable y unas políticas liberales que atraen la inversión. El temor no es el Brexit, es el contagio, porque en una Europa sin los recursos de antaño, ser miembro del club comienza a ser muy gravoso para las economías más desarrolladas y más Estados pueden ver atractiva una decisión similar.

El Reino Unido no se encuentra a gusto en la nueva Europa; primero porque no comparte el proceso hacia la integración política. Segundo, porque Europa, con una Francia cada vez más débil y actuando de comparsa de Alemania, con un Sur con grandes problemas estructurales, es Alemania y sus intereses europeos, que están más cerca de Ankara o Moscú que de Londres. Cameron va a las reuniones de Bruselas y se encuentra tres bloques; los del Sur,l que no han definido un modelo económico y social sostenible; Alemania y sus adláteres nórdicos, austriacos y holandeses, que dominan la economía y el Banco Central, y los países del Este, más preocupados en recibir subvenciones y en un respaldo militar frente a la amenaza rusa. Ante este panorama, ¿ Por que Reino Unido va a estar mejor defendido dentro de esta Euroalemania que siendo una potencia independiente cuyo PIB podría igualar al alemán en apenas dos décadas si se mantienen los ritmos actuales de crecimiento?

Para los europeos, lo peor de la salida del Reino Unido es que quedamos en manos de políticas socialdemócratas combinadas con la austeridad presupuestaria y ésta es la mejor manera de hundir al continente, ya que todos los recursos productivos acabarán transfiriéndose hacia lo improductivo para alargar la agonía del sistema de protección social. Mi única inquietud es si después del Brexit los españoles podríamos pedir el ingreso en la Commonwealth. Quizás nos fuera mejor.

Un billón para nada
Daniel Lacalle El Espanol 16 Mayo 2016

“Don't you come 'round here handin' me none of your lines, here's a quarter, call someone who cares” Travis Tritt

Uno enciende la televisión y escucha que el Banco Central Europeo tiene que imprimir dinero para que los estados gasten un billón en inversión pública “en vez de dárselo a los bancos”. Y el público escucha esas cosas y le parecen hasta razonables. Pero no lo son. No se le “da a los bancos”. El BCE aumenta la facilidad de crédito para que los bancos presten, y el principal beneficiario de esa enorme liquidez, como todos ustedes saben, son los estados porque las primas de riesgo se desploman y la financiación de la actividad pública se abarata a niveles tan brutales que España ahorra cada año desde hace dos unos 5.000 millones anuales en intereses a pesar de incumplir con el déficit y endeudarse más de lo estimado.

Se usa el mecanismo de transmisión de los bancos precisamente para evitar el abuso a la hora de usar ese dinero. Por ello, el problema de la Unión Europea es de demanda de crédito solvente. Es bueno, de hecho, evita burbujas, que la liquidez excesiva sea de 750.000 millones de euros. Draghi ha hecho un trabajo espectacular para evitar el incentivo perverso de volver a hacer carreteras, puentes y aeropuertos inútiles. “La inversión pública” como motor único es volver -a lo bestia- a los errores de 2004 a 2009, que han dejado deuda y sobrecapacidad en casi todos los ámbitos.

Es curioso que se exija “un billón” -podían decir dos o tres, no dicen para qué-. El Plan Juncker , lanzado hace casi un año, suponía 315.000 millones de euros para financiar proyectos de inversión en toda Europa. Cada euro invertido con dinero comunitario debería generar 15 euros en planes de inversión. Sin embargo, el resultado de dicho plan ha sido muy pobre, y menos de una fracción de esa cantidad se ha puesto en marcha. Porque el problema de la Unión Europea no es de falta de inversión, especialmente pública, sino del exceso del pasado.

Supone cometer los errores que alargaron la crisis, y hay que recordarlo.El 26 de noviembre de 2008 se lanzó a bombo y platillo el “Plan para el empleo y el crecimiento” europeo, un ambicioso proyecto para “relanzar la economía” y crear “millones” de puestos de trabajo desde la inversión pública. Un estímulo del 1,5% del PIB de la UE para combatir la crisis. Se iban a crear millones de empleos en infraestructuras, interconexiones y sectores estratégicos. El Superestado redentor iba a solventar la crisis “creada por el sector privado”: 200.000 millones de euros eran, sin lugar a duda, más que suficientes. Europa sí que sabía salir de la crisis, desde el sector público, “porque el privado no responde” y la crisis era de “deuda privada”.

En 2008, la sobrecapacidad industrial en la eurozona era ya del 20%. España gastó 90.000 millones en proyectos de infraestructuras y obra civil con un impacto negativo tanto en PIB como en empleo, además de disparar la deuda. La Unión Europea se lanzó a gastar 200.000 millones y en el camino destruyó 4,5 millones de puestos de trabajo, disparando el déficit al 4,1% del PIB. Eso sí, la media, según el Tribunal de Cuentas, de desviación en el gasto previsto fue del 20%. Hoy, esa sobrecapacidad se mantiene intacta y el crecimiento potencial se ha cercenado a pesar de enormes planes de estímulo.

Ahora les dicen a ustedes que olviden el pasado, que esta vez va a ser diferentes y si gastamos 1 billón de euros se creará millones de puestos de trabajo y creceremos más que nadie…. Porque se crea dinero “para el pueblo”. Es decir, repetir los errores de Argentina de Kirchner, del Brasil de Rouseff y la China que ya acumula una sobrecapacidad del 35% con una deuda del 246%. La falacia de pensar que con dinero creado artificialmente se va a conseguir otro resultado solo porque lo gaste el estado esconde la obsesión por aumentar a toda costa el control estatal de las decisiones económicas.

Lo que no ha funcionado con cientos de miles de millones no va a funcionar con billones porque lo diga el mismo que se lo va a gastar.

Al final, no es casualidad que se propongan estas ideas mágicas. Porque crean clientelismo y, sobre todo, incentivos perversos. Porque el que lo gasta no tiene ninguna responsabilidad sobre el abuso de gasto, y el exceso lo paga usted o con mayores impuestos o repetir la recesión.

El Estado no tiene mayor ni mejor información sobre dónde y cómo se debe invertir o prestar que el sector privado, y lo único que le diferencia es la motivación política -no pública- y clientelar. Tampoco tiene más y mejor experiencia en gestionar la inversión. Acudir a la promesa del multiplicador del gasto público es ignorar que está probado que es cero o incluso negativo en economías abiertas y endeudadas (lean) Y todavía les ponen de ejemplo a Roosevelt… Con un “aumento del gasto público” que en ningún momento sobrepasó un 20% del PIB (menos de la mitad del gasto público actual de España). De hecho, en el máximo de la II Guerra Mundial llegó a un 43,6% para retornar al 11% antes de 1950.

Lo que no ha funcionado con cientos de miles de millones no va a funcionar con billones porque lo diga el mismo que se lo va a gastar. Porque se perpetúan los sectores de baja productividad, que son los que dan para inaugurar cosas grandes y bonitas, y la sobrecapacidad genera un coste anual que lastra el crecimiento potencial y fagocita a los sectores de alta productividad subiéndoles los impuestos… Aunque se monetice. Porque aumentar la cantidad de dinero no cambia ni la riqueza ni la productividad, solo la diluye. Echar agua a la leche no la hace más nutritiva, alimenta cada vez menos y sabe peor.

El 15-M se revuelve contra sus mercaderes: Errejón y La Sexta abucheados en la Puerta del Sol
Una pequeña multitud de indignados boicotearon el directo de El Objetivo al que asistía Íñigo Errejón en el quinto aniversario de este movimiento ciudadano.
Mariano Gasparet El Espanol 16 Mayo 2016

Las dificultades de la periodista Ana Pastor para conducir lo que debió de ser un desfile de la victoria escenifica lo que queda del 15-M cinco años después del nacimiento de tan fascinante movimiento ciudadano. Puede incluso que lo que fue del 15-M en origen, antes de que la pata izquierda del duopolio televisivo y los profes listos de Somosaguas guiaran a la criatura por el ronzal de una indignación bien encauzada.

La Sexta no mandó a la pobre Ana Pastor a luchar contra los dicterios de una pequeña muchedumbre enfervorizada a la contra, acomodada en la consigna a la contra: de la televisión en general, de La Sexta porque pasaba por allí, de que hubieran montado un plató, de que un grupo de periodistas, políticos y representantes de la sociedad civil anduvieran diseccionando el 15-M y apuntando profundidades bajo los focos mientras el gentío gritaba: ¡Fuera, fuera!

Ni siquiera Pablo Iglesias hubiera mandado a Íñigo Errejón, que allí estaba, a elevar la voz en el set improvisado de Sol para que los pocos centenares de indignados que anoche quedaban le abuchearan como si no hubiera un mañana.

En los esfuerzos de Pastor, de Errejón y de los compañeros invitados por hacerse oír, en los gallitos de Margarita Robles, flamante fichaje del PSOE, y en el trabajo de los realizadores de La Sexta por sacar adelante el programa se advertían los restos insobornables del movimiento de los en courage, su destilación.

Balsa de aceite
Lo curioso es que Sol fue una balsa de aceite hasta que apareció la tele. Bastaba asomarse a la arteria de Preciados, ver aquella masa desaforada de consumidores zigzagueantes entre las grandes superficies del capitalismo, para concluir que el quinto aniversario había pinchado.

Es verdad que triunfa en Francia, donde el pasado 31 de junio 1,2 millones de personas se manifestaron en 500 ciudades con motivo de La nuit debout. Pero ha languidecido en España porque ya está Podemos, o porque no hay indignación que cinco años dure -¡y tanto que la hay!- o porque era puente de San Isidro.

Las fotos recuperadas de aquellos 50 días de mayo que no estremecieron al mundo, con las que Podemos saludó la efeméride en Twitter, y la facilidad de movimiento en el mismo útero del 15-M, constituían verdades inobjetables para concluir que aquello no había salido como cabía prever.

La crónica entonces tenía que ser una cosecha de carteles y curiosidades, un paseo por las excentricidades de unos y las reivindicaciones de otros, un cómputo de anécdotas y declaraciones en las que apoyar alguna conclusión no demasiado sesuda.

Estaban los carteles reconocibles, “Ladran, luego avanzamos”, “Basta ya de mujeres muertas en la calle de pers. (sic) sin techo”, “PP corruptos”, “Compro oro”, “Vendo Mahou”, como estaban las buenas intenciones y las buenas causas igualmente asimilables: que si la Plataforma Antidesahucios, que si la causa palestina, que si el movimiento LGTB y ahora SOS galgos. También había chiquillas con pinturas tricolor perfectamente trazadas, como si fueran miembros de una facción daltónica del Atleti.

El quinto stato
Pero si hace cinco años el hartazgo como Quinto Stato sirvió para dirigir el mal de muchos en una aproximada aunque informe dirección, ahora daba la impresión de que, muy al contrario, causas dispares habían seguido aquella misma corriente en pos de una no necesariamente compatible satisfacción.

Junto al oso y el madroño convenientemente ataviado con una pañoleta arcoíris, Juan Cuevas, un periodista mexicano del Movimiento 43 Madrid Ayotzinapa, recordaba en una pancarta a los estudiantes asesinados de Iguala en 2014: “Estamos aquí porque es un buen momento para visibilizar el problema de los profesionales de la información que corren peligro en México; reivindicaremos su causa el próximo 11 de junio con el hastag #SOSperiodistasmexico11junio”, explicó.

Detrás de la parada de metro, un grupo de actores de Murcia vestidos de traje repartían sobres con cheques del monopoly para promocionar un cortometraje (www.depachado.org) cuyos fondos se destinarán a las “afectados por hipotecas”. Elena Marcelo y sus compañeros aseguraban que no les importa que este año haya habido menos gente de la esperada, “porque hemos subido como partido”. Preguntados si el partido es Podemos, había cierta renuencia a admitir que los de Iglesias han sido acreedores del movimiento de los indignados.

Merchandising mayista
Al otro lado de la plaza, un par de jóvenes montaban una parada de merchandising mayista: banderas tricolor, chapitas con la cara de Alberto Garzón cuando exitía Unidad Popular, escarapelas republicanas, la boina de Andrés Bódalo y una camiseta de la Selección con la que pachanguea Pablo Iglesias.

Uno de ellos, periodista becario ya sin prácticas, reflexionaba con cautela profesional sobre la evolución del 15-M los últimos cinco años: “Si ahora ya no somos tantos en la calle es porque este movimiento, que no ha parado de crecer, ha encontrado otras muchas maneras de manifestarse”.

‘El Objetivo’
La jornada declina entre jaculatorias y causas grupales más o menos atomizadas hasta que aparecen la periodista Ana Pastor y sus invitados de El Objetivo. Primeros pitos, primeros requerimientos contra el diputado nacional Íñigo Errejón. Toda la prudencia que viene mostrando Podemos para que los elementos más insobornables del 15-M no se sientan vampirizados se volatiliza. Precisamente la televisión que más se ha esforzado quizá en informar y difundir las bondades de aquel movimiento y el partido que más aprovechó su estela, se convierten en víctimas de la bullanga. “¡Televisión manipulación!” “¡Esto es una plaza, no es un plató!

Conductora e invitados impostan normalidad ante las cámaras. Ana Pastor aduce que “La Sexta baja a la calle a contar las cosas, mientras otros lo hace desde las azoteas”. Una indignación nada romántica alcanza Sol mientras suenan, enlatados, los acordes que Silvia Pérez Cruz compuso para acompañar aquellas impactantes fotos del 15-M de hace ya cinco años.


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La nacionalidad española
Molares  Periodista Digital 16 Mayo 2016

Los independentistas de las autonomías con lengua autóctona buscan engrandecer su futuro territorio nacional absorbiendo los de parecidas hablas, aunque sean lejanos, por lo que hay catalanes que exigen territorio italiano, vascos que desean un pedazo de Terranova, y gallegos que reclaman unos pueblos extremeños.

Esos expansionistas son avanzadillas místicas y quijotescas, pero que impulsan demandas aparentemente plausibles.

Las de políticos en ejercicio aspirantes a conquistadores de territorios prometiéndole a sus habitantes sacarlos de su actual irrelevancia para llevarlos al Imperio, como Roma cuando integraba a los bárbaros.

Los vascos quieren su Euskal Herría, que suma Euskadi, Navarra y tres provincias francesas, y los gallegos parte de León y de Asturias.

Los catalanes, los Països Cataláns, término creado por el falangista Joan Fuster, que los presentaba como motores del deseable Imperio español franquista: Andorra, Baleares, el reino de Valencia, partes de Murcia y Aragón, el Rosellón francés, y partes de Córcega.

Los actuales dirigentes de la Generalidad barcelonesa, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras han acelerado su carrera independentista, y para cautivar a los habitantes de esos Països Catalans les prometen doble nacionalidad, catalana y española.

Una concesión del nuevo Imperio. Permitirá que, por ejemplo, haya emperadores de Barcelona llegados de Saragossa –Zaragoza—, como fueron a Roma Trajano y Adriano, hispanos de Itálica, Sevilla, y Teodosio el Grande, de Coca, Segovia.

Pero es un favor innecesario, redundante: el Artículo 11.2 de la Constitución señala que “Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”, lo que sugiere que sólo puede quitársele a los terroristas islamistas nacionalizados, por ejemplo.

Ese es otro aspecto constitucional que imposibilita toda independencia: como nadie de origen español deja de serlo, debe respetar la Constitución, cuyo Artículo 1.2 consagra la soberanía nacional del conjunto del pueblo. Español, claro.

Líderes de lo que posteriormente sería Podemos, organizaron la campaña
Así puso en marcha la extrema-izquierda el Movimiento 15M

www.latribunadelpaisvasco.com 16 Mayo 2016

Hoy se cumplen cinco años del inicio de las movilizaciones del 15M, una campaña de agitación que algunos hoy disfrazan de revolución democrática. Los hechos apuntan en sentido contrario. La web “Contando Estrelas” explica pormenorizadamente su diseño.

Una convocatoria preparada desde círculos comunistas y chavistas.
- 7 de abril de 2011: El grupo “Juventud Sin Futuro”, ligado a la ultraizquierda, convoca una manifestación en Madrid a la que acuden 1.000 personas. La convocatoria acaba con enfrentamientos con la Policía y 13 detenidos. La manifestación es apoyada por el Partido Comunista de Madrid y en ella participan las Juventudes Comunistas y los Jóvenes de Izquierda Unida con sendas pancartas. En “Juventud Sin Futuro” se encuentran algunos de los que años más tarde serán los fundadores de Podemos. Algunos de ellos, como Pablo Iglesias y Fabio Cortese, proceden de las Juventudes Comunistas. Hace una semana, el 8 de mayo de 2016, Pablo Iglesias reconocía: “Hubo una movilización muy importante de Juventud Sin Futuro, en abril, en la que estuve. Ahí se gestó un poco lo que ocurrió en el 15M.“

- 15 de mayo de 2011, 14:59 / Izquierda Unida usa su Twitter oficial para convocar a la gente a las movilizaciones del 15M. Paradójicamente aseguran: “No son manis partidistas”.

Por aquel entonces Pablo Iglesias trabaja para IU como asesor de comunicación. Hasta bien entrado 2013, unos meses antes de fundar Podemos, sigue participando en actos de las Juventudes Comunistas, la rama juvenil del PCE.

- 15 de mayo de 2011, 19:00 / En la Puerta del Sol de Madrid manifestantes del 15M exhiben banderas comunistas y banderas republicanas con la estrella roja.

- 28 de mayo de 2011 / Como nos enteramos años después, la Fundación CEPS, encabezada por Pablo Iglesias y que será el germen de Podemos, envía un informe al régimen chavista venezolano titulado “Estrategias para una aproximación bolivariana al movimiento de los indignados en España y en Europa”, aconsejando “construir nexos entre el Proceso Revolucionario Venezolano” y el 15M, y señalando a Hugo Chávez que las reivindicaciones del 15M “dibujan un modelo de sociedad identificable con el que está construyendo la Revolución Bolivariana”. El documento también aconsejaba una estrategia de infiltración del 15M “aprovechando sus relaciones con camaradas comunistas que participen en esos espacios de movilización”.

- 16 de junio de 2011 / Juventud Sin Futuro presenta un libro (se puede leer aquí en PDF) explicando su participación en la creación del 15M, pero ocultando cuidadosamente toda referencia a la ideología y a la militancia comunista de sus promotores. Entre los autores del libro están Rita Maestre, Íñigo Errejón y otras personas que más tarde pondrán en marcha Podemos. No será el único aprovechamiento editorial que hagan de esa experiencia los promotores de la formación morada: en octubre de 2011 Pablo Iglesias presenta otro libro contando su aportación el 15M.

Objetivo: llamar la atención por medio de la violencia
2008 / Pablo Iglesias presenta su tesis doctoral (ver PDF), en la que afirma sin rodeos (página 416): “uno de los leitmotiv de nuestra tesis doctoral, a saber, la eficacia política de la acción colectiva postnacional cuando alcanza ciertos niveles de conflictividad”. En la tesis Iglesias defiende sin rodeos la convocatoria de manifestaciones ilegales, los cortes de calles y los enfrentamientos con la Policía como métodos para llamar la atención de la opinión pública y presentar al “pueblo”, identificado en los manifestantes radicales, como víctima de un régimen represivo. Esta estrategia de tensión y violencia la pondrá en marcha el grupo organizador del 15M en muchas de sus movilizaciones, no sólo agrediendo a policías, sino también a periodistas, a cristianos y a militantes provida, como veremos más abajo.

- 15 de mayo de 2011, 12:37 / La página de Facebook de “Democracia Real Ya”, organizadora oficial del 15M, publica una serie de lemas para corear en las manifestaciones. Incluso lemas como “Contra la usura, banquero al paredón“, “Contra la corrupción, decapitación“,“Tenemos la solución, banqueros a prisión“ o “Menos procesiones y más manifestaciones”. Esa noche la concentración del 15M en Madrid se salda con 5 policías heridos y 24 manifestantes detenidos, acusados de desorden público y daños al mobiliario urbano.Manifestantes del 15M hacen cortes de tráfico en la Gran Vía madrileña y se enfrentan con la Policía en diversos puntos, como la Plaza de Jacinto Benavente, la calle Fuencarral, Valverde y la Puerta del Sol. La actuación de los violentos ese día es un calco de los ejemplos a seguir que citaba Pablo Iglesias en su tesis doctoral.

- 7 de junio de 2011 / Manifestantes del 15M asaltan un supermercado en Murcia, hurtando diversos artículos y teniendo que ser desalojados por la Policía.
- 17 de junio de 2011 / Acampados del 15M asaltan cinco sucursales bancarias en Vigo.

- 6 de agosto de 2011 / La Confederación Española de Policía alerta del historial delictivo de ciertos cabecillas del 15M, que tienen antecedentes de “robo con violencia, lesiones y de otros delitos que demuestran que esta gente tiene como modo de vida el enfrentamiento”...

Leer informe completo en la Web Contando Estrelas http://www.outono.net/elentir/2016/05/15/asi-se-puso-en-marcha-el-15m-un-proyecto-de-agitacion-trazado-por-grupos-comunistas/


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