AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 18 Mayo  2016

La comunidad internacional debe evitar el estallido de Venezuela
Editorial La Razon 18 Mayo 2016

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha reconocido que la situación que se vive en Venezuela podría obligar a la institución interamericana por antonomasia a aplicar la «carta democrática», lo que supondría la expulsión de Caracas como miembro de la organización. La causa última sería la ruptura de la tutela judicial efectiva, una vez que el Tribunal Supremo venezolano ha perdido su legitimidad de origen, cooptado por el Gobierno de Nicolás Maduro.

Una medida de este tipo sólo tiene un precedente en 2005, cuando se aplicó la carta a Ecuador, aunque con la salvedad de que se hizo a petición del propio Gobierno ecuatoriano, enfrentado al Congreso por la destitución arbitraria de los jueces que componían el Tribunal Constitucional. Si bien es conocida la reluctancia de la OEA a enfrentarse a los gobiernos, Venezuela se halla al borde de un estallido civil y es preciso que las instituciones internacionales actúen decisivamente para restablecer el pleno ejercicio de la democracia.

Planteamientos tibios como el de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat) –cuyo bloque europeo preside el socialista Ramón Jáuregui– que no van más allá de una apelación genérica al respeto a la legalidad democrática, sin citar el caso específico, sólo sirven para dar cobertura al régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, los hechos no pueden ser más evidentes de la ruptura de la legalidad constitucional en Venezuela, al menos desde que el pasado 6 de diciembre la población, por abrumadora mayoría, dio el triunfo electoral a la coalición opositora, que obtuvo los tres quintos de la Asamblea Nacional.

Ante la apabullante derrota, el Gobierno de Maduro, aprovechando el interregno entre las legislaturas, hizo cambiar la composición del Tribunal Supremo, nombrando como magistrados del mismo a miembros del partido socialista bolivariano que no tenían siquiera formación judicial. A partir de ese momento, el Alto Tribunal ha venido anulando todas las decisiones legislativas de la Asamblea, además de dar cobertura jurídica a la adopción de medidas excepcionales por parte del Gobierno que restringen las libertades ciudadanas y permiten las acciones arbitrarias de las Fuerzas de Seguridad.

Pero la intervención internacional, a la que un régimen populista como el de Maduro es especialmente sensible, deviene aún más urgente ante el proceso revocatorio del presidente –para el que se han conseguido casi dos millones de firmas en un tiempo récord– y las amenazas de algunos gobernadores bolivarianos de hacer públicas las identidades de los firmantes, convirtiéndolos en blanco fácil de represalias. Ya ocurrió en el anterior intento de revocar a Hugo Chávez, cuando la llamada «lista Tascón» se convirtió en el instrumento para echar a la calle a los funcionarios que habían firmado, expropiar propiedades o retirar ayudas y becas.

Con todo, lo más grave es que el presidente Maduro sigue fugado de la realidad y se empeña en denunciar una supuesta agresión exterior –ayer se cebó una vez más con el Gobierno de Mariano Rajoy y los medios de comunicación españoles– para justificar la penuria económica y social a la que ha llevado a su país. Venezuela, con las estructuras productivas hundidas –incluida la producción petrolera–, la inflación desbocada y una corrupción institucional endémica, no tiene otra salida que acabar con el experimento socialista y retornar a la plena democracia.

Voto suicida
Aleix Vidal-Quadras  www.gaceta.es 18 Mayo 2016

Los que elijan las listas del PP, del PSOE, de Ciudadanos o de los nacionalistas, actuarán con una aceptable racionalidad y, aunque sus expectativas se vean después defraudadas, como les sucedió a los once millones que apoyaron a Rajoy en 2011, en principio su decisión obedecerá a pautas inteligibles.

El 26 de Junio se acerca, las encuestas se suceden y los ciudadanos se disponen a acudir de nuevo resignadamente a las urnas. Y su mezcla de desgana e irritación tiene fundamento: los cuatro meses transcurridos desde la última convocatoria han dejado en la opinión pública un regusto amargo de pérdida de tiempo y de dinero. El largo interregno seguido de repetición de elecciones ha sido cuantificado por los servicios de estudios de algunas entidades financieras y su coste en términos de PIB es del orden de 4000 millones de euros. Inversiones paralizadas, aprobaciones de normas pospuestas, nombramientos diferidos y otras consecuencias negativas se han ido acumulando y su repercusión sobre el bolsillo del contribuyente, el crecimiento y la creación de empleo está resultando profundamente negativa. Si se tiene en cuenta que los cabezas de cartel de los distintos partidos y la inmensa mayoría de los integrantes de las listas son los mismos que el pasado 20 de Diciembre, se comprende que el entusiasmo de la gente por depositar otra vez su sufragio sea más bien descriptible.

La única formación que aporta un elemento diferente a lo existente a finales del pasado año es Podemos que, con su alianza estratégica con Izquierda Unida, está en condiciones de ofrecer algo que destaca sobre el fondo grisáceo del déjà vu. La maniobra de Pablo Iglesias, astuta como todas las suyas, tiene una doble motivación. Por una parte, enmascarar su anunciada pérdida de votos y, por otra, crear la impresión de que toda la izquierda se une rebasando así al PSOE y animando a sus bases sociales a no faltar a la cita con los colegios electorales. No cabe duda que el profesor no numerario y honorario de la Complutense es hábil en las operaciones de comunicación cuando no le ciega su soberbia.

Ahora bien, dejando aparte el espectáculo en que se ha convertido la política española, Podemos presenta una característica que no posee ninguno de sus contrincantes. Los demás, más o menos, responden a unos intereses bien definidos de los sectores sociales que los respaldan y las papeletas que obtengan estarán dotadas de una cierta lógica. En otras palabras, los que elijan las listas del PP, del PSOE, de Ciudadanos o de los nacionalistas, actuarán con una aceptable racionalidad y, aunque sus expectativas se vean después defraudadas, como les sucedió a los once millones que apoyaron a Rajoy en 2011, en principio su decisión obedecerá a pautas inteligibles.

En cambio, los desdichados votantes de Podemos y sus confluencias harán cola ante las mesas electorales con un propósito determinado, sin ser conscientes de que los efectos de su opción serán exactamente contrarios a los que buscan. Los hijos espirituales del 15-M se disponen a hacer lo peor que se puede llevar a cabo en la vida social, intentar lo imposible. Dado que la realidad es tan tozuda como insoslayable, el empeño en violentarla termina siempre en fracaso y desastre. Todo el programa de Podemos es un desafío insensato a los principios elementales de la economía, al contexto jurídico y productivo de la Eurozona y a los ejes geoestratégicos del mundo occidental. Si se produjese la desgracia de que tuviesen éxito en su sorpasso al PSOE y se formase un Gobierno populista-comunista apuntalado por un socialismo exánime y un independentismo rampante, la Bolsa se derrumbaría, los capitales saldrían de España en estampida, las empresas se deslocalizarían a marchas forzadas, la prima de riesgo volvería a la estratosfera, el paro crecería desmesurado, la recaudación fiscal caería y el Estado entraría en quiebra. Obviamente los más perjudicados por este cataclismo serían los integrantes de los estratos más modestos de la sociedad, precisamente aquellos que habrán depositado sus esperanzas en Podemos y en su agenda pretendidamente igualitaria y justiciera.

De la misma forma que un pez no puede vivir fuera del agua y un ave no puede volar en el vacío, nuestro país no resistiría la aplicación de las ideas colectivistas y disolventes de Podemos. Además de lo señalado en el párrafo anterior, la cadena de referendos de autodeterminación que alegremente ha prometido el partido morado provocaría la desaparición de España como Nación, con lo que la catástrofe sería completa e irreversible. Los que pudiesen marcharse a países normales a tiempo quizá se salvarían junto con sus familias de la hecatombe, pero los que quedasen atrapados en la Venezuela fragmentada y empobrecida engendrada por Podemos se verían sumidos en la miseria.

El voto a Podemos es un voto suicida y encierra una tragedia, la de los que cegados por un resplandor engañoso aspiran al paraíso para precipitarse sin remedio en el averno.

Los irresponsables
Gabriel Albiac ABC 18 Mayo 2016

Puede que Maurice Blanchot haya sido el más influyente escritor francés del siglo pasado. Menos conocido por el gran público que otros nombres solemnes. Y objeto de veneración de todos cuantos tuvieron verdadero peso entre sus contemporáneos: de Sartre a Deleuze y Foucault, de Lévinas a Barthes o Lyotard. Su lejanía de los espacios de reconocimiento popular le permitió siempre ser implacable. Desde el Olimpo ajeno a todo en que se había blindado, no existía deuda ni corrección política a la cual debiera plegar el rigor de sus análisis. Por ello, su escéptica reflexión sobre el misterioso significado de eso a lo que el último decenio del siglo XIX bautizó como «intelectual» tiene hoy para el lector más peso que todas las complacencias en las cuales aun los de más talento se extraviaron.

Releo su desapegado balance, en los años ochenta, de aquella fantasía salvífica que latía bajo el tópico del «intelectual comprometido»: «¡A qué desvaríos se expone el intelectual cuando se convierte en el mensajero del absoluto, en el sustituto del predicador, en el hombre superior que se siente tocado por la gracia!». Y es cierto que es ése el mayor desastre al que puede contribuir aquel cuya función, cuyo deber profesional aun antes que moral, es acumular conocimiento, atesorar saberes y no distorsionar nunca en favor de su deseo datos ni análisis. Aunque las conclusiones a las que el conocimiento lleve resulten ser antipáticas o aun odiosas para el analista. La tragedia del «intelectual» es que su apuesta choque con una verdad demasiado amarga para ser aceptada. Y que opte por torcer su juicio -a veces, sin ni ser consciente de que lo hace- para mejor servir a la causa en la cual puso su creencia.

En los años de entreguerras, tal tentación acabó arrastrando a los más grandes. Que adquirieron, así, responsabilidades, morales y políticas, monstruosas. Sabios de la potencia de Carl Schmitt o Martin Heidegger acabaron por ser portaestandartes del nazismo. Talentos poéticos como los de Mayakovski, Aragon o Éluard cantaron la mayor matanza de la historia moderna: la que Stalin perpetraba en el nombre del asalto al cielo.

No hay ya sabios canallas en nuestro tiempo. Sólo canallas. El Heidegger o el Schmitt que exaltan a Hitler lo hacen con todo el saber académico de su tiempo a las espaldas: y eso los trueca en aún más culpables. Los penenes españoles que cantaron épicas elegías a Hugo Chávez y hoy alzan loas al estado de excepción de Maduro no acumulan más patrimonio académico que el de sus incompetencias. Y estoy dispuesto a conceder que eso los hace menos canallas. Pero igual de funestos. Igual de indiferentes hacia la población a la que sus providenciales caudillos sangran.

A veces, en su primordial irresponsabilidad, un atisbo de realidad los roza. Así, el Errejón que constata «un hilo común entre Podemos y Marine Le Pen». Cierto: ese hilo se llama fascismo, estación término del populismo. Debería preocuparles. Pero la fe se sobrepone a todo.

Anguita vuelve a la pinza
Isabel San Sebastián ABC 18 Mayo 2016

Es conocida la querencia de Julio Anguita por la estrategia de «la pinza», consistente en atenazar a un partido entre las fauces abiertas de sus dos rivales políticos. La practicó eficazmente contra Felipe González junto a José María Aznar, cuando estaba al frente de Izquierda Unida, en la legislatura que fue del 93 al 96. Ahora el veterano comunista regresa a la vida pública para repetir la jugada contra las mismas siglas de entonces, a pesar de que el PSOE de Pedro Sánchez no gobierna, como el de González, sino que purga en la oposición sus graves equivocaciones.

Algo muy hondo debe de inspirar el resquemor del Califa cuando regresa de un pasado honroso sin otro propósito que el de alentar un proyecto devastador para la formación del puño y la rosa, incluso a costa de destruir la que fue su propia casa. Algo imperdonable, propio del ámbito de la emoción y ajeno al campo de la ideología. Porque poco hay de ideológico en ese engendro bautizado como «Unidos Podemos», nacido de la absorción de IU por la formación de los círculos, salvo la coincidencia de sus parteras en denostar la libertad. Poca ideología y desde luego ninguna renovación, innovación, «gobierno de la gente» o «nueva política». Ni una brizna del «espíritu» presuntamente nacido hace cinco años en la acampada de la Puerta del Sol, si hemos de creer que aquello supuso un cambio significativo respecto de lo que habían sido las manifestaciones y protestas de siempre, promovidas en esa ocasión con mucha más habilidad por una izquierda entrenada en las tácticas del populismo, sumamente eficaces en el arte de manipular a las masas.

Fuese lo que fuera lo sucedido aquel 15-M y sean lo que sean sus hijos, la criatura parida ahora por Alberto Garzón y Pablo Iglesias, con la inestimable colaboración de Anguita, nada tiene que ver con ideales o principios. Es el fruto de un cálculo propio del más rancio partidismo. Un simple recuento de escaños con la ley D´Hont en una mano y el mapa provincial de España en la otra, a ver quién se lleva los restos y quién obtiene un escaño. No en vano la mayor discusión previa al alumbramiento ha girado en torno a las listas. Aquí no se trata de «cambios» o revoluciones, sino de colocar amigos. Y es evidente que Iglesias ha logrado imponer a los suyos. No deja de tener gracia, a este respecto, que el veterano celestino cordobés saliera en defensa del ex JEME, Julio Rodríguez, número uno por Almería, alegando que también Hugo Chávez fue un destacado militar. Olvidó don Julio precisar «golpista».

Unidos Podemos no pretende expulsar de la Moncloa al PP, como jura y perjura Iglesias, poniendo a Sánchez el señuelo de las candidaturas conjuntas al Senado, a fin de atraerle a su trampa. Su objetivo no es Mariano Rajoy, cuya permanencia temporal en el poder constituye para él una necesidad, sino el PSOE. El caudillo populista aspira a controlar en exclusiva el territorio de la izquierda y, de momento, ya ha logrado tragarse a IU. El próximo asalto será contra la fortaleza de ferraz, donde un líder débil, sin apoyos sólidos, víctima del legado envenenado que dejó tras de sí Zapatero, tratará de resistir como pueda la embestida. Algunos miembros de la «vieja guardia», así como destacados barones, huelen la añagaza y advierten del grave peligro. Tras las elecciones del 26-J el Partido Socialista va a estar metido de lleno en la tenaza formada por el PP a su derecha y el grupo de Iglesias a su izquierda, teniendo que decidir por cuál de esas dos muertes opta: Abrazarse al oso podemita o abstenerse en la investidura de un presidente popular y dejar en exclusiva el protagonismo de la oposición al líder de la coleta. Una alternativa diabólica.

Los políticos se olvidan de los grandes retos de España
Javier Fernández www.lavozlibre.com 18 Mayo 2016

Periodista

Si hay algo en lo que parecen seguir estando de acuerdo Pedro Sánchez y Susana Diaz es en que el PSOE no puede ir con el PP a ningún sitio, razonando su postura negacionista con el argumento, entre otros, de que el Partido Popular ha hecho mucho daño en este país. Ambas afirmaciones han sido realizadas y mantenidas por los dos líderes políticos, una vez fracasado el intento de investidura del secretario general del PSOE y anunciados unos nuevos comicios electorales. Los dos políticos han tenido palabras de rechazo hacia lo que denominan, con más o menos matices, "plan de estabilidad" que el gobierno ha enviado a Europa y que, según Díaz "dice nítidamente que van a bajar el gasto en educación y sanidad respecto a nuestro PIB".

El rotundo y grueso desacuerdo de los líderes socialistas con el actual gobierno en funciones, ampliado y enriquecido, es coincidente con el expresado por los dirigentes de Podemos e Izquierda Unida y de los sindicatos UGT y CCOO, con el compromiso adicional de derogar textos legislativos aprobados por la mayoría parlamentaria del PP como la Reforma Laboral y la Lomce, con el añadido por parte sindical de mejorar la calidad del empleo y de las prestaciones sociales, así como de aprobar una subida del salario mínimo y una reforma fiscal para apuntalar las cuentas de la Seguridad Social. Como es habitual, todos ellos se cuidan muy mucho de incorporar el “cómo” a sus slogans y proclamas.

Coincidente con la posición de la izquierda política española era la decisión de la Comisión Europea de enmendar la plana al gobierno Rajoy, corrigiéndole las cifras de déficit y apuntando unas previsiones de crecimiento inferiores a las presentadas por De Guindos. En definitiva, una enmienda a la casi totalidad de la política económica española, calificada
de “austericida” por la oposición y que ha llevado a España a incumplir sistemáticamente sus compromisos con Bruselas en materia de déficit público, algo en lo que, al parecer, derecha e izquierda española tienen intención de reincidir.

Cuando falta mes y medio para las nuevas elecciones, analistas e inversores de aquí y de allá, ven con preocupación, no solo la falta de sintonía entre los principales líderes políticos, sino la indefinición en que se mueven los partidos sobre las prioridades básicas del país y que, en ningún caso, son abordadas, con concreción, en las largas campañas electorales regidas por inmisericordes cuadernos de campañas, que solo se ocupan de definir mensajes simplones que los candidatos, a su vez, repiten con una monotonía que en
muchas ocasiones resulta insultante para el ciudadano votante. Una especie de impostura hecha verbo.

Aunque con muchos matices, no dejan de resultar ciertos los logros del gobierno del PP en materia económica, de la misma manera que no es menos cierto que la carga de la política económica ha recaído, fundamentalmente, en las clases medias, y que quedan muchas asignaturas pendientes. Todo ello debería ser suficiente motivo para que se tratara de consolidar compromisos de Estado que entronizaran a España, de una vez por todas, en el siglo XXI y cuyo desarrollo y puesta en práctica queda muy lejos de esa letanía a la que
es tan aficionado Rajoy cuando afirma una y mil veces que “queda mucho trabajo por hacer”.

Porque lo cierto es que lejos de simplezas y mantras electorales, España tiene una larga lista de retos que ninguno de los grandes partidos y de los sucesivos gobiernos se atreven a detallar y menos a concretar -que no enunciar- y que merecerían situarse en el frontispicio de todo programa electoral, más allá de los reclamos electorales sobre la reducción del paro,
el aumento del salario mínimo o la consecución de una sociedad más justa y menos desigual. Lejos de esas definiciones primarias, subyace un sinfín de retos que resultan perentorios abordar y a los que los partidos políticos, con aspiraciones de gobierno, deberían hacer frente, olvidándose de incompatibilidades genéticas y vetos de diversa índole.

Encuestas de opinión manipuladas
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 18 Mayo 2016

Vozpopuli recogía esta semana la noticia. Altos cargos del PP reconocen que su partido maniobró desde el principio para favorecer el despegue de Podemos. “Fue un experimento de [Pedro]Arriola, primero los llamó frikis, luego los alimentó para segarle apoyos por la izquierda a los socialistas. Se nos ha ido de las manos, ya son incontrolables y nos pueden dar un susto el 26-J". Ya se sabe que, en España, restar votos al rival justifica cualquier medio por muy marrullero y arriesgado que sea. Pero lo fundamental es: ¿cómo se alimenta, cómo se catapulta a la cumbre a un partido que acaba de surgir? Hay que abrir de par en par las televisiones a sus dirigentes para que su imagen quede expuesta al gran público. Pero no es suficiente. También resulta necesario, al inicio, inflar sus expectativas electorales en los sondeos. De ese modo, las encuestas no es que acierten, es que influyen en el resultado para acabar constituyendo la profecía que se cumple a sí misma.

Algo similar explica el gran ascenso de Ciudadanos, una operación para lanzar una opción reformista que restara votos a Podemos cuando este creció más de lo que los aprendices de brujos previeron. Que UPyD fuera desplazada por un partido recién llegado a la política nacional es atribuible a las enormes meteduras de pata de Rosa Díez, por supuesto, pero también a una planeada campaña que pasó por cocinar ciertas encuestas de intención de voto para situar al partido magenta en tan bajos niveles de aceptación que ahuyentaban el voto útil. Y al de Albert Rivera en unas cuotas de popularidad muy superiores a las reales. A partir de ahí, el globo comenzó a elevarse por sí sólo. Aun así, algunos tuercebotas se excedieron en el inflado para las elecciones del 20 D, llevando a los dirigentes de Ciudadanos a creerse las exageradas proyecciones: alguno se veía ya ministro... aunque fuera de Marina. Se disparó así su autoconfianza hasta un punto en que casi revientan el globo. Aún están a tiempo, y puede que en camino, de pincharlo.

No es difícil manipular al público
En España, las encuestas de opinión raramente tienen un propósito inocuo, mucho menos bondadoso. Su principal objetivo no es tanto ilustrar sobre la llamada sensibilidad social como modificar los criterios del público, modelar la forma de pensar de la gente. Los medios, especialmente las televisiones, ejercen una influencia superlativa, con múltiples e insondables vías para la manipulación. Y muy eficaces cuando se aplican a una población que, tras décadas de desinformación, se encuentra muy carente de principios y criterios asentados, una masa que deja demasiados flancos descubiertos a la tergiversación mediática.

El ciudadano común no establece su postura política buscando toda la información disponible y procesándola exhaustivamente. Casi todo el mundo descarta este método por el elevado coste, esfuerzo y preparación que requiere. Por ello, a la hora de posicionarse ante cualquier asunto político, o de votar, la gente recurre a reglas heurísticas, procedimientos prácticos de carácter intuitivo, puros atajos capaces de alcanzar una conclusión con muy poca información. De hecho, casi nadie conoce bien los detalles de la política, por no hablar de los programas de los partidos. En realidad, el procedimiento no es tan diferente del que utilizamos para tomar la mayoría de las decisiones cotidianas: rara vez consideramos toda la información, todas las opciones posibles, etc. El problema es que, aplicadas a la política, estas reglas pueden conducir a grandes errores, a enormes sesgos de apreciación en gran parte de la población. Y, lo que es peor, generan sujetos muy vulnerables a la manipulación desde el poder.

Una de las reglas heurísticas más interesantes es la que los latinos denominaron el Argumentum ad Populum, mientras los anglosajones se dieron el gusto de llamar Bandwagon Effect. Muy rimbombantes términos que, en un tono mucho más castizo, podrían traducirse como: ¿Dónde va Vicente? Donde va la gente. Es el mecanismo que impulsa a muchas personas, gregarias por naturaleza, necesitadas de la aceptación del resto o, simplemente, perezosas para elaborar su propio criterio, a adherirse a lo que piensa la mayoría, a apuntarse al caballo ganador. Si los demás creen algo… alguna razón tendrán.

Majaderías convertidas en verdad revelada
Por ello, las encuestas de opinión poseen una enorme capacidad manipuladora: pueden persuadir a mucha gente de la mayor atrocidad simplemente haciéndoles creer que eso es lo que piensa la mayoría. Así, cualquier idea, por falsa y perniciosa que sea, la mayor insensatez, la más colosal majadería, se convierten en dogma de general aceptación tras ser repetidas y repetidas por los medios. Se convenció a la gente, por ejemplo, de la bondad de cierta legislación que viola un principio fundamental de la democracia: la igualdad ante la ley. Si la mayoría calla, y por tanto otorga, muchos acaban engañados, creyendo que la perversa legislación no debe ser tan ignominiosa.

Sin embargo, manipular el voto a través de encuestas resulta mucho más complejo que influir sobre la opinión de la gente en un asunto concreto. Aquí no funciona sólo la estrategia del caballo ganador pues buena parte del público presenta determinados anclajes en un hipotético eje izquierda-derecha y, también, porque desarrolla un comportamiento estratégico: puede votar a una opción menos preferida con tal de perjudicar a la que considera enemiga. Los manipuladores, que suelen ser varios y con intereses frecuentemente contrapuestos, actúan con mucho más tacto pues, inflando demasiado las posibilidades de la opción que favorecen, pueden animar al voto de sus rivales. Al contrario, en ocasiones la táctica óptima consiste en sobrevalorar la popularidad del enemigo para asustar a los cercanos y animarlos a votar. Por ello, resulta muy dudosa esa supuesta alarma de los dirigentes del PP porque Podemos se ha convertido en un monstruo incontrolable. Más parece una filfa, una intoxicación para aterrorizar al personal con un nuevo relato de Frankenstein y movilizar así a los potenciales votantes.

Moraleja, sean escépticos, desconfíen de lo que digan los medios, especialmente la televisión, tomen cum grano salis esas encuestas electorales con las que serán bombardeados en breve. Piensen que responden con demasiada frecuencia a intereses poco confesables en una España donde la regla más generalizada es... la trampa. Y donde la única ley que se cumple a rajatabla es… la de Murphy.

Registradores de la propiedad y frentes populares.
Blog II. Religión, cultura e historia: www.piomoa.es  www.gaceta.es 18 Mayo 2016
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La historia tiene curiosas ironías. Rajoy no es el primer registrador de la propiedad pontevedrés que llega a presidente de gobierno. Casualmente también lo fue Portela Valladares. Como se recordará, Portela, siguiendo a su mentor alcalá-Zamora, fue el verdadero responsable del ascenso del Frente Popular. Claro que él era persona más bien conservadora y de orden, pero su nula visión política, acompañada de pequeños trucos de manipulador y chanchullero electoral, llevaron al país al desastre. Casualmente, Rajoy sigue una política muy semejante. Su pensamiento político se resume en dos frases: "La economía lo es todo" y "El tiempo pone a cada cual en su sitio". Esto último suele ser cierto: todos acabamos en el cementerio. Lo primero es una simpleza sin más, que ni el marxista más burdo sostendría.

Siguiendo esa política, Rajoy perdió dos elecciones con Zapatero y habría perdido la tercera de no haber caído la crisis al gobierno socialista: habría podido caerle también al PP, de haber ganado las elecciones anteriores. Y una vez en el poder, Rajoy se ha arreglado para seguir en todo la política de Zapatero, financiando y estimulando los separatismos, manteniendo la colaboración con banda armada, premiando sus crímenes y continuando la demolición del estado de derecho, institucionalizando la corrupción, impulsando la pérdida de soberanía y la supeditación de España a poderes ajenos, etc. El único terreno en que puede presentar algunas mejoras, muy modestas y de futuro incierto, es en la economía. Y las ha logrado siguiendo también la política de subida de impuestos y recortes que tan duramente criticó a Zapatero. Su balance es sencillamente ruinoso para España y la democracia. Entre tanto ha liquidado prácticamente a su partido en Cataluña y Vascongadas, lo ha hecho retroceder en Andalucía, ha perdido ayuntamientos, etc. etc.

El Frente Popular fue una alianza entre izquierdas y separatistas, algo que vuelve a vislumbrarse, gracias al PP dirigido por otro registrador de la propiedad pontevedrés. Como una política putrefacta "sin ninguna idea alta", que diría Azaña, solo produce putrefacción, se da la paradoja de que Podemos es el mejor aliado del PP. Ambos se desarrollan en simbiosis. Gracias al miedo que despierta Podemos, el PP no perdió en las últimas elecciones tantos votos como sin duda lo habría hecho en otras circunstancias. Y seguramente a ello se debe la curiosidad de que Podemos disfrute de una atención mediática sencillamente gigantesca, pocas veces vista antes. Rajoy, después de incrementar la ruina política dejada por Zapatero, empuja a la sociedad a elegir: "O yo o el caos". Un caos que ha traído él mismo.

Los catalufos invitan a un terrorista a su Parlamento
Vicente Torres  Periodista Digital 18 Mayo 2016

En los primeros tiempos de la democracia los nacionalistas apenas tenían fuerza en la calle. Si los diputados de UCD y PSOE hubieran sido listos no les habrían concedido tantas prerrogativas y ventajas y habrían tenido que conformarse con lo que les correspondía, ni más, ni menos.

Con eso y con la separación de poderes efectiva, los nacionalistas no habrían podido levantar cabeza jamás. Obligados a comportarse democráticamente, o sea, teniendo que convencer a la gente en lugar de imponerle obligaciones, y a respetar las leyes, el nacionalismo se habría ido difuminando hasta desaparecer.

Con el nacionalismo inexistente o débil, ETA no habría podido perdurar, puesto que los cómplices habrían escaseado, al faltarle la cobertura ideológica. Terra Lliure ni habría nacido. Carod Rovira, Rahola, Junqueras, etc., no habrían podido exteriorizar todas esas miserias que lanzan sin cesar a la luz pública.

Como no se hizo así, sino que se hizo mal, el nacionalismo ha crecido desmesuradamente, e incluso ha contagiado al PSOE y al PP, moribundos ambos, y los partidos que nacen o están claramente contaminados de nacionalismo, o dan por buenas algunas de las más absurdas teorías catalanistas, como la que se basa en la lengua catalana, que data de principios del siglo XX, y pretenden que se hable en otros sitios desde el XIII.

Y para demostrar que no se puede esperar nada bueno de los catalufos, han invitado a Otegui, que fue condenado por terrorismo, al Parlamento catalán. Por si no estaba suficientemente envilecido, ahora añade un nuevo baldón. Mientras tanto, el ayuntamiento de Barcelona ha enviado a Colau a la ONU, no a vender pescado, que tampoco le habría comprado nadie, sino a hacer el ridículo. Colau en la ONU diciendo chorradas y Otegui en el Parlamento Catalán, poniéndolo a la altura que se merece. Y el conde como testigo de todo. El señor conde.

Conmemoración del "DÍA DE EUROPA"
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 18 Mayo 2016

El nueve de mayo se conmemoraba “a bombo y platillo”, el día arriba indicado; celebración que habrán celebrado los verdaderos beneficiarios de ese chollo, que en realidad no hemos sido la masa de europeos y menos aún, los de los países del sur; y a la vista está la situación actual de España, Grecia y Portugal.

Incluso en uno de los países fundadores (Francia) las manifestaciones en las calles, han terminado en lucha abierta entre franceses de a pie y las denominadas “fuerzas del orden”; los que a palo limpio manifiestan el malestar de la población francesa, por las medidas restrictivas tomadas por el gobierno galo. De Grecia que está mucho peor, igualmente han ido surgiendo manifestaciones y enfrentamientos cada vez más sangrientos y por cuanto tras sucesivas medidas restrictivas, ahora pretenden apretarles aún más, puesto que se habla hasta de reducción de las pensiones en un treinta por ciento. Portugal ha sido empobrecido a grados enormes y ello ha ocurrido igual en España, donde “nos vendieron la mula como si fuese buena y luego ha resultado lo que hemos padecido y que quieren que padezcamos mucho más”. ¿Quién, pues se ha beneficiado en realidad de esa mal llamada Unión Europea? El capital sin entrañas, que como la nueva usura internacional ha hecho una labor destructiva, que va alcanzando a esa parte del mundo que de verdad, logramos un notable desarrollo. Desarrollo que en España termina con la muerte de Franco, digan lo que digan y lo argumenten como quieran; después del segundo período franquista, aquí la pobreza entró a cada vez más hogares españoles… “Mientras una pléyade de nuevos ricos o de ricos que se hicieron mucho más, se han hinchado a reventar y a la vista está”.

Sí que esa falsa “UE” ha evitado en gran medida las habituales guerras intestinas entre los europeos, pero posiblemente porque “interesaba más una paz ficticia, ya que en ella se desvalijaría mucho mejor a los incipientes prósperos europeos, en especial a las numerosísimas clases medias, que después irán acabando con ellas”.

Les copio hoy parte de un discurso fundacional que pronunciado nada menos que hace 66 años (1950) preconizaba la tan cacareada unión de que hoy hablo.
Robert Schuman, Ministro francés de Asuntos Exteriores, pronunció la Declaración que lleva su nombre el 9 de mayo de 1950. Les copio un extracto y el interesado que busque en la red el texto íntegro… ¿Qué se ha hecho después? A la vista está.

“La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas. – realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho. – La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas. – La creación de esa potente unidad de producción, abierta a todos los países que deseen participar en ella, proporcionará a todos los países a los que agrupe los elementos fundamentales de la producción industrial en las mismas condiciones y sentará los cimientos reales de su unificación económica. – Dicha producción se ofrecerá a todo el mundo sin distinción ni exclusión, para contribuir al aumento del nivel de vida y al progreso de las obras de paz. Europa podrá, con mayores medios, proseguir la realización de una de sus tareas esenciales: el desarrollo del continente africano. – la equiparación y mejora de las condiciones de vida de los trabajadores de esas Industrias. Para alcanzar estos objetivos a partir de las dispares condiciones en que se encuentran actualmente las producciones de los países adherentes, deberán aplicarse con carácter transitorio determinadas disposiciones que establezcan la aplicación de un plan de producción y de inversiones, la creación- de mecanismos de estabilidad de los precios y la creación de un fondo de reconversión que facilite la racionalización de la producción. – La Alta Autoridad común, encargada del funcionamiento de todo el sistema, estará compuesta por personalidades independientes designadas sobre bases paritarias por los Gobiernos, quienes elegirán de común acuerdo un presidente. Las decisiones de la Alta Autoridad serán ejecutivas en Francia, en Alemania y en los demás países adherentes”.
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¿Qué va a ocurrir ahora? Inglaterra que con habilidad “británica” ya y desde el principio, no cedió su moneda para que la administraran en Bruselas o Luxemburgo, tiene anunciado un referéndum para ver si siguen en la “unión” o la dejan; y el resto, ya vemos las luchas intestinas que hay, por cuanto unos quieren que vengan masivamente nuevos invasores y otros cierran fronteras y no tragan; o sea que no es ya solo lo económico, es que hay muchas más cosas que arreglar y que no tienen viso de ser arregladas a gusto de todos, por tanto… “incierto futuro para esa falsa unión”.

Y lo principal de todo o sea “lo que ofrecía el discurso fundacional” ¿qué se ha cumplido, si la pobreza nos asola a cada vez más europeos, y aquí viven ya muchos millones de extranjeros que no se integran “en lo europeo” y cada vez crean más problemas? En resumen, que Europa tiene grandes problemas que no sabe solucionar, pese a “los ejércitos” de enchufados al presupuesto europeo, que como ocurre en general, son parásitos muy caros de mantener para lo poco o nada que aportan. Aquí los únicos que viven muy bien, son “los políticos europeos” que nos parasitan a todos y que como “dueños” se asignan lo que quieren y como quieren.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

CRÍTICAS A ATRESMEDIA
Ussía, sobre 'La Razón': 'No escribo en mi periódico con libertad'
El periodista critica en su artículo el rumbo que ha tomado su empresa, Atresmedia, dando cobijo a Podemos y sus confluencias. "El comunismo populista es una amenaza muy real", sentencia.
Gaceta.es 18 Mayo 2016

"Yo no escribo en mi periódico con la libertad de años atrás, porque no deseo disgustar a quienes se han portado muy bien conmigo. Pero ellos tampoco son los mismos que antaño (…) El comunismo populista que ha crecido en España convirtiéndose en una amenaza real contra su unidad, su libertad y su progreso, se ha afirmado gracias al apoyo que ha recibido de poderosas empresas capitalistas y de los sectores económicos con una generosidad que supera cualquier cumbre de la imaginación", asegura Ussía.

El periodista asegura que su periódico "está emparentado con una empresa sin alma. Y el gran empresario, lógicamente, no admite de buena gana la crítica a su gran negocio. El negocio capitalista que genera en la actualidad el populismo". En este sentido, Ussía recuerda que "los viejos editores de prensa en España firmaban un contrato ético con sus lectores. Se sabía dónde estaba la derecha y dónde la izquierda, y sus redactores y columnistas no ignoraban para quiénes redactaban y escribían. Yo, en estos momentos, me reconozco muy despistado, y ciertamente molesto".

Por último, el articulista dice sentirse desengañado por "lo bien recibidos que son en mi casa los enemigos naturales de quienes en mi casa habitan", en referencia al reciente acercamiento entre el diario dirigido por Paco Marhuenda y la cúpula del partido morado.

TRAS EL VIAJE DE MARGALLO A CUBA
España perdona a la dictadura cubana 1.800 millones
Hasta la decisión del pasado Consejo de Ministros, la deuda era de 2.500 millones. El titular de exteriores asegura que es un paso hacia la mejora de relaciones bilaterales.
Agencias  www.gaceta.es 18 Mayo 2016

España dio hoy un destacado impulso a su relación bilateral con Cuba con la visita a la isla de los ministros de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y de Fomento, Ana Pastor, que culminó con una reunión de dos horas y media con el presidente del país caribeño, Raúl Castro. "Excelente", "extraordinariamente familiar" y "cordialidad" fueron los términos que empleó el jefe de la diplomacia española para calificar la reunión con el presidente cubano, con quien no se pudo ver en su primera visita a la isla, en noviembre de 2014.

"Recuerdo pocas visitas o pocas entrevistas a este nivel en que haya habido una cordialidad como la que ha habido ahora. Subrayando que es obvio que somos ministros, y que nos reciba un Jefe de Estado no es lo que el protocolo exige, es más bien muestra de un gesto especial hacia España por parte de las autoridades cubanas", destacó. El encuentro con Castro fue el colofón de una intensa jornada donde García-Margallo y Ana Pastor se reunieron con un nutrido grupo de ministros cubanos, entre ellos el canciller, Bruno Rodríguez, el vicepresidente Ricardo Cabrisas o los titulares de Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca; Construcción, René Mesa; y Transporte, Adel Yzquierdo.

Visiblemente satisfecho con el resultado del viaje, el ministro de Exteriores afirmó que se culminan "cuatro años de trabajo de aproximación" entre España y la isla cuyas relaciones, dijo, están en un "momento dulce", tanto desde el punto de vista bilateral como en el escenario del "deshielo" entre Bruselas y La Habana tras el acuerdo de diálogo político y de cooperación alcanzado recientemente. "Creo que hemos alcanzado el punto más álgido en las relaciones entre España y Cuba en estos años", añadió García-Margallo, quien consideró que se puede hablar de "un antes y un después" que ahora debe ser aprovechado para robustecer las relaciones económicas, comerciales y de cooperación.

Recordó que España es el tercer socio comercial de Cuba, solo por detrás de Venezuela y China, y el primero de Europa en la isla, con un volumen de intercambio comercial que en 2015 superó los 1.000 millones de euros y con posiciones de liderazgo tanto en presencia empresarial como en sectores estratégicos como el turismo. Espera que, al igual que ha pasado entre Cuba y Estados Unidos y la Unión Europea, se abran una nueva era y nuevas oportunidades entre la isla y España.

Por su parte, la ministra de Fomento, Ana Pastor, resaltó la importancia del memorando de entendimiento que ha suscrito hoy en materia de Transporte con el ministro cubano de ese área, y que es el primero de su tipo suscrito entre los dos países. Ese acuerdo establece la posibilidad de que los dos países cooperen en la ordenación del transporte por carretera, el diseño conjunto de normas sobre transporte marítimo, la gestión de servicios ferroviarios o el mantenimiento de trenes, así como la implantación y explotación de servicios aeroportuarios.

También incluye como posibles áreas de cooperación la estructuración financiera de los proyectos, la elaboración de programas de capacitación de ingenieros y otros profesionales o la promoción del desarrollo tecnológico y la innovación en el sector del transporte. Pretendemos que haya una relación estable y priorizando lo que más le interesa a las autoridades" de Cuba, que, según dijo la ministra de Fomento, ven a España "como un país que ha hecho un esfuerzo muy grande en materia de infraestructuras", uno de los principales puntos de interés del país caribeño.

La visita de García-Margallo y Ana Pastor forma parte de un intenso mes de actividad española en la isla que continuará esta misma semana con la reunión los días 19 y 20 de mayo del Comité Bilateral Empresarial organizado por las cámaras de comercio de ambos países. A ese encuentro asistirá el secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz, en su tercer viaje a Cuba en los últimos 13 meses.

También esta semana está prevista la visita a la isla del presidente de la región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, y a finales de mes la del titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, quien asistirá en La Habana a un encuentro de comunidades gallegas de todo el mundo. Otro de los hitos en el relanzamiento de las relaciones hispano-cubanas fue la firma el pasado 4 de mayo en Madrid del acuerdo para reestructurar la deuda a medio y largo plazo de la isla, monto que en octubre del año pasado ascendía a los 2.444 millones de euros y que estaba íntegramente impagada.

Ricardo Moreno Castillo, el ‘cazafantasmas’ pedagógicos
Javier Orrico  Periodista Digital 18 Mayo 2016

Ricardo Moreno Castillo, catedrático de Matemáticas de Bachillerato, profesor asociado en la Complutense hasta su jubilación, y doctor en Filosofía, publicó en 2006 su “Panfleto antipedagógico”, uno de los libros más destacados entre los lamentablemente escasos ‘contestatarios’ contra la pedagogía oficial. El asunto había comenzado algunos años antes con los artículos y libros pioneros de los profesores Rodríguez Adrados y Gregorio Salvador, y la aparición providencial de la editorial Unisón, dirigida por Mercedes Ruiz Paz, a la que debemos no sólo su imprescindible “La secta pedagógica”, sino habernos dado a conocer, entre otros, a Inger Enkvist. Y que no les engañen: la causa de todo nuestro fracaso educativo reside en la pedagogía oficial, implantada por la izquierda, y asumida y desplegada con pasión de conversos por la derecha.


Una pedagogía hoy llamada nueva –que no lo es en absoluto- o del siglo XXI, que tuvo su apogeo con la LOGSE. La misma que ha convertido a los profesores en burócratas, a los que obliga a redactar estupideces, en lugar de poder emplear su tiempo en estudiar. Y la que ha hundido la enseñanza española, ya no en la ignorancia, sino en la vileza de negarse siquiera a ser examinada.

La pedagogía, en fin, de esa “secta pedagógica”, integrada por pedagogos, didactas, psicólogos y sociólogos de la educación, creadores de un lenguaje fatuo, ‘ostentóreamente’ hueco, burbuja, que ha conseguido convencer a nuestra sociedad de que ya no son importantes los conocimientos, eso que llamábamos la cultura, ¡ni siquiera para ser profesor! La vieja cultura general, aquella que soñábamos que se extendiera a todos, ha muerto, y ustedes sin enterarse. Algunos padres se preguntan por qué sus hijos no saben de nada, y nadie les explica que ahora lo importante no es que sepan nada, sino sólo que hagan cosas. Por eso se les atiborra de deberes, pero casi nunca los verán estudiando.

No obstante, si quisieran enterarse podrían leer el nuevo libro de Moreno Castillo: “La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza” (Pasos perdidos, 2016). Obra construida sobre un recurso magistral: ha dejado hablar a la secta, les ha puesto un espejo, ha recogido sus palabras directamente, y, como dice Arcadi Espada en su demoledor prólogo, los pedagogos le han dado el libro hecho. No ha tenido más que poner la red para que los fantasmas cayeran por sí mismos. Es tan obtuso y risible todo lo que dicen, que ha bastado con que Ricardo comente sus ocurrencias con un mínimo de sentido común para que la burbuja estalle, ante nuestros divertidos ojos, en los mil pedazos de hinchada necedad que contiene. Todavía recuerdo la carcajada que no pude evitar el día en que me dijeron que hablar con un alumno era “una intervención psicopedagógica”. Sólo un ejemplo: les oirán o leerán que ahora lo importante es desarrollar “habilidades y destrezas”, que resulta que son lo mismo: pura redundancia para inflar y aureolarse de enigma. Los impostores siempre hablaron raro.

Y así todo. Una grandísima majadería, disfrazada de ciencia, que ya ha ocupado hasta los últimos resquicios de nuestra enseñanza: los políticos ya no hablan en español –si es que alguna vez lo hicieron-, no tienen más que oír al nuevo ministro, Méndez Vigo, con qué soltura jergo-pedagógica ha renunciado a lo poco bueno que tenía la LOMCE.

Mientras, los pobres profesores andan enloquecidos confeccionado, para dar una puñetera lección, “objetivos, conceptos, habilidades, destrezas, actitudes, competencias y perfil competencial, criterios de evaluación, estándares de aprendizaje, que concretan los criterios, rúbricas o indicadores de logro, que evalúan los estándares, criterios e instrumentos de calificación, metodología, materiales utilizados y criterios de autoevaluación”, la ingente carga tonticrática bajo la que, aplastados, terminan por desistir de su profesión. Así que luego ya no les quedan ganas de ponerse a estudiar a Unamuno. Que además no sale en la tele ni está en las redes sociales.

Lean el libro. Al menos, ya que los 'pedabobos' se han cargado la enseñanza, que podamos pasar un “fragmento de ocio corto” divertido con sus desvaríos.

Bruselas ante el déficit español
Primo González Republica.com 18 Mayo 2016

Difícil papeleta la que se le presenta hoy a la Comisión Europea con las sanciones por déficit excesivo. España podría incluso estrenar este mecanismo si finalmente la Comisión opta por sancionar con el 0,2% del PIB a un país que vive desde hace meses sometido a la presión de las urnas y que al día de la fecha sigue sin Gobierno y con un horizonte incierto. Nunca la UE ha aplicado sanciones por déficit excesivo aunque hay cuatro precedentes de simples amonestaciones, que han recaído nada menos que en Alemania, Francia, Grecia y Bélgica. >Es decir, en algunos de los más poderosos socios de la Eurozona y alguno de los más débiles.

Tanto si hay multa como si hay simple advertencia, con un calendario exigente de cumplimiento de los objetivos reformulados (es decir, volver a la sendas del déficit pactado en uno o en dos años, quizás más bien en un año), la posición española no está exenta de fortalezas.

La primera es la del actual crecimiento de la economía, que es el más sólido entre los gran des países de la Eurozona. Con previsiones del 2,7% de aumento del PIB o incluso algo más para este año, algo que ningún país de la UE, del grupo de los grandes, tiene a su alcance en estos momentos ni por asomo, España está contribuyendo de forma bastante activa al crecimiento, mediocre ciertamente, del conjunto de la Eurozona. Castigar al país con mayor tasa de crecimiento sería un despropósito. Una sanción que reste un 0,2% al PIB del país en estas circunstancias es como darse tiros en el pie.

Una segunda dificultad a la que se enfrentan las autoridades comunitarias con el déficit español y su veredicto corrector es la derivada del complejo calendario político. Imponer un estricto plan de ajuste presupuestario a un país que tiene un Gobierno en funciones y que no prevé dotarse de un Gobierno estable más que dentro de unos meses, y eso con suerte y muchos malabarismos, constituye un ejercicio de falta de realismo. Ni qué decir tiene que el horizonte es susceptible de empeorar en este aspecto si el próximo Gobierno es el resultado de una alianza de izquierdas. Los partidos políticos que no han ocupado el poder recientemente (es decir, del PSOE para la izquierda) están manejando programas electorales en los que se prometen grandes dosis de aumento del gasto público, que en algunos casos llegan a niveles delirantes. A los posibles socios de un nuevo Gobierno de izquierdas, las admoniciones de Bruselas les parecen música celestial, lo que anticipa un difícil ejercicio de colaboración.

Podría haber un cierto paralelismo con el caso griego, aunque no se pueden ocultar las diferencias, ya que Grecia es un Estado que vive a la quinta pregunta en materia financiera mientras España tiene, al menos hasta la fecha, buen crédito en los mercados y se financia con fluidez. Todo será que en una etapa de confrontación entre un Gobierno español de izquierdas y la Comisión Europea, los mercados acaben por retirarnos el alto grado de tolerancia que nos vienen dispensando desde hace dos o tres años. No hay que olvidar que España sigue financiándose todavía a tipos negativos en una parte significativa de la Deuda Pública, privilegio que eventualmente desaparecería si se complican las relaciones institucionales en el seno de la UE.

Los malabarismos que Bruselas deberá afrontar esta semana con España y con algunos otros socios en situaciones presupuestarias comprometidas van a poner a prueba la capacidad política del colegio de comisarios.

ECONOMÍAInforme del Banco de España
La deuda pública supera por primera vez en un siglo el 100% del PIB
FRANCISCO NÚÑEZ. Madrid El Mundo 18 Mayo 2016

La deuda pública registró en marzo un nuevo récord al alcanzar los 1,095 billones de euros, lo que supone más del 100% del PIB frente al 98,2% del objetivo del Gobierno para todo el año. Es la primera vez que el saldo negativo de las cuentas públicas supera el valor de la economía española desde 1909. Según los datos publicados por el Banco de España, la deuda se multiplicó por 2,5 veces en marzo respecto al mismo mes del año anterior. En concreto, creció en este mes en 14.031 millones frente a los 5.932 millones de marzo del 2015, lo que significa que ha aumentado un 136%.

Este incremento se debe al alza de los valores a medio y largo plazo y que en marzo aumentaron en 14.893 millones frente a los 9.320 del año anterior, lo que supone un incremento del 60%.

En tasa interanual, la deuda pública repuntó un 4,1% en marzo, por encima del ritmo de crecimiento observado el mes precedente, del 3,4%, mientras que con respecto al cierre del pasado año, creció cerca del 2,1%.

Desde el inicio de la crisis económica en 2008, la deuda del conjunto de las administraciones públicas no ha dejado de crecer y así lo hizo también en el conjunto de 2015, aunque en porcentaje del PIB cayó por primera vez desde ese año. El Gobierno prevé que empiece a reducirse a partir de 2016, con una tasa del 99,1% del PIB hasta 96% en 2019.
La deuda pública subió un 47% con Rajoy, tres puntos más que con Zapatero

El repunte de la deuda pública en marzo en 14.031 millones hasta esos 1,095 billones supone un incremento desde 2011, año en que Rajoy llegó a La Moncloa, del 47%, tres puntos más que el porcentaje de aumento que se registró durante el mandato de Zapatero (44%). Sin embargo, en términos absolutos, el alza de la deuda con Rajoy ha sido de 352.000 millones y de 360.000 con Zapatero.

Desde que comenzó la crisis, la deuda ha crecido de forma ininterrumpida hasta superar el 100% del PIB. Prácticamente se ha multiplicado por tres en estos casi nueve meses transcurridos. Ha pasado de 383.798 millones en 2007 a estos 1,095 billones. Es decir, ha crecido en 711.580 millones.

Con este nuevo récord negativo de las cuentas públicas, cada ciudadano español debe ahora 23.600 euros frente a los 8.300 euros al inicio de la crisis.

Por valores, la deuda en marzo a corto plazo bajó en 658 millones hasta los 81.893 millones. Mientras, las emisiones a medio y largo plazo crecieron en casi 15.000 millones, hasta los 812.670 millones. El resto de deuda está emitida en créditos no comerciales, la mayor parte en manos de las CCAA. La cifra decreció en 210 millones, hasta los 200.785 millones.

La deuda creció en el primer trimestre de 2016 un 28,2% respecto al mismo periodo del año anterior, unos 5.000 millones más, ya que ha aumentado en 23.074 millones frente a los 18.077 millones en los tres primeros meses de 2015.

Margallo y Pastor, dignos ministros de Pablo Iglesias
EDITORIAL Libertad Digital 18 Mayo 2016

"Excelente, extraordinariamente familiar y cordial". Así ha tenido la desfachatez de calificar el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, el encuentro que él y la ministra de Fomento, Ana Pastor, han mantenido en La Habana con el dictador cubano, Raúl Castro. Y, ciertamente, basta echar un vistazo a los pletóricos rostros de los dos ministros durante el encuentro para no poner en duda la, más que cordial, ominosa pleitesía de ambos ante el máximo responsable de la más duradera, empobrecedora y totalitaria tiranía que haya conocido el continente americano.

Es una execrable vergüenza que este par de ministros rozagantes no hayan hecho la menor exigencia de apertura y democratización al tirano comunista, ni demandado la libertad de los presos políticos que se pudren en la Isla Cárcel, ni tenido la decencia de visitar o siquiera nombrar a los disidentes; y que en cambio se hayan ufanado de que España, junto a la China comunista y la Venezuela bolivariana, lidere las inversiones en Cuba. Eso, por no hablar de la estupefaciente decisión de su Gobierno de condonar 1.800 millones de euros de la deuda que el régimen comunista tenía contraída con los contribuyentes españoles.

Dice Margallo, como si fuera algo digno de elogio, que su viaje ha sido la culminación de cuatro años de "trabajo de aproximación" entre Madrid y La Habana. Lo que viene a a ratificar que la continuidad del zapaterismo bajo las siglas del PP y la presidencia de Rajoy también ha tenido aplicación en la política exterior.

Visto el grado de entregada pleitesía que Margallo y Pastor han dispensado al dictador comunista cubano, no sería difícil imaginarles haciendo los mismos papelones en un Gobierno presidido por el comunista Pablo Iglesias. Y luego pretenderá el PP movilizar el voto del miedo ante el advenimiento del comunismo podemita...

¿Cómo se puede reprochar al partido de Pablo Iglesias sus buenas relaciones con regímenes como el iraní o el venezolano, cuando los ministros de Rajoy se jactan de tenerlas "excelentes" con el cubano? ¿Es más criticable Zapatero por acudir a Caracas en auxilio del criminal Maduro que los ministros de Rajoy por blanquear la infame dictadura comunista de los Castro?

Hace unos días, José María Aznar dijo en Miami lo que sigue:
El incremento en la represión en la Isla tiene mucho que ver con el relajamiento de la presión democrática y con la falta de apoyo suficiente a los disidentes por parte de la comunidad internacional. Cuando se reniega de las posiciones comunes, cuando los disidentes dejan de estar en el centro de cualquier interlocución y cuando priman los intereses comerciales respecto a los avances en derechos humanos, los regímenes dictatoriales aprovechan los vacíos dejados por los demócratas para responder de la única manera que saben: con menos libertad y más represalias.

También en esto ha traicionado Rajoy los principios y valores del Partido Popular refundado por Aznar. Pero ahora Margallo y Pastor pueden presumir de haberse hecho una foto con el sanguinario tirano. Y aún habrá quien diga que las comparaciones son de todo punto odiosas...

Margallo: sólo la estupidez es peor que la maldad
Carmelo Jordá Libertad Digital 18 Mayo 2016

Incluso aquellos que hemos desaprobado su gestión como ministro de Exteriores hemos de reconocer a García-Margallo algunas, digámoslo así, virtudes. Por ejemplo: es un político que no decepciona nunca: si tiene una oportunidad para hacer algo mal, lo hace, por complicado que pudiera parecer en principio.

También es lo que podríamos denominar una brújula moral infalible: en cuanto apoya algo o a alguien, seguro que se trata de una vergüenza totalitaria y, probablemente, criminal. No hay causa abominable que no encuentre la simpatía del ministro: desde los peores islamistas que atentan en Israel hasta las dictaduras más sanguinarias. Y funciona igualmente en el sentido opuesto: allí donde vemos a Margallo con gesto adusto y desagradable, seguro que hay un país democrático y digno que precisamente por eso incomoda al jefe de nuestra diplomacia.

Además, no se puede negar que es todo un trabajador: mientras todo el Gabinete del que ha formado parte se ha pasado cuatro años y pico en funciones, él va por ahí cagándola, con perdón, hasta cuando está por fin legalmente en funciones. Vamos, que el andoba es incansable en el error.

Escribo todo esto, por supuesto, al hilo de la miserable visita que ha hecho García-Margallo a Cuba, acompañado –menudo papelón– de la ministra de Fomento, Ana Pastor. No voy a ser yo el que a estas alturas niegue que la política internacional es el terreno del realismo y el pragmatismo, pero de ahí a que se te note que la compañía de dictadores sanguinarios te embelesa hay un trecho; de ahí a que definas como "el más cordial" de tu vida tu encuentro con un dictador sanguinario que lleva décadas arruinando y oprimiendo a su pueblo hay mil millas, como diría Marsellus Wallace.

Aceptemos como un mal necesario que el ministro de Exteriores de España tenga que viajar a Cuba; asumamos, si no hay otro remedio, que tenga que reunirse con un personaje absolutamente repugnante como los asesinos, tiranos y corruptos hermanos Castro, pero sólo desde la más absoluta bajeza moral se puede disfrutar de enfangarte con lo peor de Iberoamérica y del mundo.

Además, y quizá esto es lo peor, Margallo demuestra de nuevo que es el más torpe elefante de la cacharrería política, porque hay que ser muy torpe para irse a retozar en el penúltimo albañal comunista justo cuando tu partido va a pasear en campaña –y con razón– el fantasma de la llegada del comunismo. El algo que sólo podría pasar por la cabeza del ministro de Exteriores que se fue a debatir –y a perder por goleada– a una tele catalana con un representante del secesionismo catalán en unas elecciones vendidas como un plebiscito por parte del secesionismo catalán.

Lo peor, en resumen, no es ser malvado; lo peor es ser un perfecto inútil.

Un gafe en Caracas
Emilio Campmany Libertad Digital 18 Mayo 2016

Cuenta el gran historiador Alessandro Barbero, que de esto sabe más por italiano que por historiador, que Claus von Below-Saleske, un diplomático alemán que vivió a caballo de los siglos XIX y XX, enjuto solterón de aspecto adusto, se lamentaba de ser tenido por un poderosísimo gafe. Había razones sobradas porque cuando estuvo destinado en Pekín estalló la rebelión de los bóxers y poco después de llegar a Constantinopla se desencadenó la revolución de los Jóvenes Turcos. Cuando llegó de embajador a Bruselas le confesó a su antecesor, que salía para Roma, que agradecía infinitamente llegar a un destino tan tranquilo donde nunca pasaba nada porque allí podría desprenderse de la reputación de gafe que le perseguía. A los pocos meses, las tropas alemanas invadieron Bélgica, inaugurando así la Primera Guerra Mundial.

Tendré que escribirle al profesor Barbero y preguntarle si le parece que las cualidades para atraer el infortunio que nuestro expresidente Zapatero exhibe son o no más poderosas que las de Below-Saleske. A lo mejor son figuraciones mías, pero lo hicieron secretario general del PSOE y el partido está como si hubiera pasado Atila; llegó a la presidencia del Gobierno gracias al mayor atentado terrorista de la historia de Europa; sacó las tropas de Irak y animó a los demás para que hicieran lo mismo y ese país no levanta cabeza; se empeñó en solucionar el problema catalán con un nuevo estatuto y ya se ve cómo está eso; viajó a Siria a hablar no se sabe qué con Asad y a los pocos meses estalló allí la guerra; viajó también a Trípoli a entrevistarse con Gadafi y en Libia pasó enseguida lo mismo, amén de la suerte que corrió el coronel. Yo no soy un experto, pero los signos me parecen inequívocos.

Cuentan las noticias que este peligroso personaje se halla de visita en Caracas, donde la situación es mucho más inestable de lo que lo era en Siria o Libia cuando desafiaron a la suerte recibiendo al sujeto. Plantéense los venezolanos de buena fe que lean esto, aunque no crean en el mal de ojo pero en consideración a que no cuesta nada, tocar madera, mejor si lo hacen dando a la mano forma de cuernos o, si están con gente de confianza y son varones, llevarse las manos a sus partes para contrarrestar la desdicha que el individuo puede traer a su país. Quienes se lo encuentren por las calles de Caracas pueden emplear el remedio que aconseja el maestro Riccardo Morbelli, experto en supersticiones y sortilegios, esto es, orinar sobre las huellas que vaya dejando el gafe al caminar. No digo yo que sea indispensable comportarse de tan zafia manera, pero, si pueden vencer el pudor y creen que encontrarán comprensión cuando expliquen por qué lo hacen, no descarten recurrir a este remedio de probada eficacia. Viviendo la crisis que está viviendo Venezuela, la presencia de Zapatero en Caracas no es que sea una temeridad, es un desafío.

Avisa Venezuela: si triunfa el populismo, se acaba la Libertad
Almudena Negro www.vozpopuli.com 18 Mayo 2016

La Fundación para el Avance de la Libertad acaba de presentar el “Informe Guevara”, acerca del recorrido jurídico que ha llevado a la involución democrática en Venezuela. Un país en donde el Tribunal Supremo de Justicia, a las órdenes de Nicolás Maduro como declaró sin sonrojarse su presidenta, Gladys Rodríguez, pretende revocar los poderes de la Asamblea Nacional, en manos de la oposición. Quiere también Maduro retrasar su revocatorio hasta el año 2017. Además, ha ampliado el decreto del estado de excepción y ordenado, en un país en el que ya sólo hay dos días laborables porque no hay electricidad, maniobras militares. Con el único fin de tratar de intimidar a la democrática y legítima oposición al régimen autoritario. Maduro y Cabello prefieren una guerra civil, que sería la consecuencia de un autogolpe de Estado, antes que dejar el poder. El narco-régimen bolivariano no tiene a dónde ir. Quizás a Granadinas, ese paraíso fiscal tan del gusto del populismo socialista.

Mientras, los presos políticos siguen encarcelados y sus derechos son violentados continuamente. Los estudiantes se pudren en la tumba y la policía política chavista agrede a la oposición. Recientemente lo fue Henrique Capriles, que es quien llegará a la presidencia del gobierno en cuanto Maduro caiga. Por cierto, a ver qué hacen de paseo por esos lares en las últimas semanas tres cargos de Podemos del norte español. Serrano Mancilla, de Podemos, es el asesor económico preferido de Maduro. Las puertas giratorias entre populistas siguen funcionando como siempre.

El “informe Guevara” es un estudio cuyo objetivo, ahora que los cursis tanto hablan del sorpasso –adelantamiento-, es alertar a los españoles para evitar que sigamos el mismo camino que los venezolanos. Los del “no somos cubanos”. Algo que, en palabras de su autor, el jurista Andrés Guevara, deberíamos tener en cuenta. 7.000 kilómetros de distancia no son nada. La naturaleza humana es la misma y Podemos, alerta, sigue la misma hoja de ruta que siguió en su día el chavismo. Eso sí, Podemos lo hace con un líder fracasado y la particularidad del nacional populismo, que lleva décadas triunfando en España, además de la resistencia de la derecha y el mesianismo iluminado de las jefas de las confluencias.

El informe establece similitudes entre la España de 2016 y la etapa prechavista venezolana, país caribeño con larga tradición democrática. En 1979 en Venezuela sólo había un 6% de desempleados y en los ochenta su renta per cápita era igual a la española. Pero Acción Democrática –el PSOE venezolano- y la democracia cristiana de COPEI, se corrompieron, viraron hacia la izquierda, y fueron incapaces de volver a conectar con un pueblo cada vez más harto de su clase política. Sembraron el germen del chavismo. Que luego las clases medias y altas votaron al Podemos venezolano es sabido. Como aquí los pijos votan a Podemos. Que las élites intelectuales traicionaron al pueblo, pues como aquí. El autoritarismo triunfa previamente en las universidades. Los medios de comunicación venezolanos privados se rindieron a Chávez, ante quien los hoy exiliados periodistas babeaban. La libertad de expresión fue directamente aniquilada, los medios cerrados por orden gubernamental o judicial (siempre los mismos cómplices). Que los empresarios se deshacían en peloteos hacia la “nueva política”. Pues… a ver si se creen que sin la complicidad de las oligarquías mediática, financiera y comercial hubiera sido posible…

Lo primero que prometió Chávez a sus votantes fue un proceso constituyente. Como Pablo Iglesias, quien ahora lo oculta. Pero no se trata de un proceso constituyente para traer libertad política. En Venezuela sirvió para suprimir el Congreso, las elecciones municipales, los concejos y el Senado (aquí ya se han apuntado todos alegremente, como si suprimir cámaras de control en lugar de reformarlas para que sean efectivas fuera lo molón). Y, por supuesto, terminar de domeñar una Justicia ya completamente infiltrada por el populismo. Sin la complicidad de los jueces no hay dictadura que valga. De hecho, fue la Corte Suprema de Justicia, luego liquidada por Chávez, la que entregó Venezuela al autoritarismo cuando ratificó un proceso constituyente que se hizo sin respetar los procedimientos establecidos para ello en la norma suprema de 1961. Algo así como ratificar un inconstitucional Estatuto de Autonomía como si fuera constitucional.

La Constitución socialista de 1999 liquidó los derechos de propiedad privada y sentó las bases para una sociedad comunal, que tanto gustaría a Anna Gabriel, la de los hijos de la tribu y el populismo de la CUP. Fue el principio del fin. De lo que ya conocen. La Constitución de 1999, además, definía a Venezuela como un Estado Social y Democrático de Derecho y Justicia. Leninismo puro. Ups.

La oposición fue laminada. El centro-derecha en Venezuela no existe. Es otra particularidad española. Aquí la derecha, representada por el PP, pese a que sus líderes han abandonado la política y se han entregado a la burocracia socialdemócrata, está resistiendo. A pesar del Pacto del Tinell. Pese a la campaña mediática en contra. Pese al error de haber engordado el populismo, que Arriola creía era cosa de frikis. Ello bastaría para mandarlo al paro. Pero… Es lo que tiene no haberse enterado de cómo ha ido cambiando la sociedad. El PP debería renovar sus ideas, volver a los principios, a la batalla política y apartar de sí la tecnocracia. Ilusionar. Bajar a la calle. Movilizar. De momento, la campaña de Rajoy, quien causa rechazo entre sus potenciales votantes debido a su gestión de estos últimos cuatro años, pero ¿qué partido puede cambiar de candidato a dos meses de las elecciones?, está siendo un acierto. El PP, guste o no, es el único partido –Ciudadanos es una broma de “no políticos” metidos en política que no se enteran de nada- que puede frenar, si se reforma y propone traer la libertad política, lo que parece inevitable.

Como la venezolana Acción Democrática en su día, el PSOE es un partido muerto. Sus bases hace tiempo que han sido podemizadas. Prefieren pactar con Bildu o Podemos antes que con el PP, y ese es el drama de un PSOE que nada tiene que ver con la socialdemocracia europea. Zapatero, un sectario, con su vuelta a los años treinta liquidó el histórico partido, y Pedro Sánchez, un inútil, no ha sabido evitar el final.

En realidad, da lo mismo que haya o no adelantamiento, porque las políticas de unos y otros ya son prácticamente las mismas. Podemos le marca la agenda política al PSOE. La cuestión está en ver si finalmente España conseguirá, a medio plazo, resistir al populismo.

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Los 'nois' de Otegi
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 18 Mayo 2016

El separatismo catalán siempre ha utilizado los crímenes de la ETA para reforzar su posición atracadora -Pujol no negociaba, trincaba- y no hay mejor demostración que la Declaración de Barcelona respaldando el Pacto de Lizarra, es decir, el manto protector del PNV a ETA cuando temió que las movilizaciones por el asesinato de Miguel Ángel Blanco podrían privarles de los sacudidores del árbol de sus nueces. Lo mismo que Pujol, que se presentaba como el nacionalismo no asesino -democrático, decía- pese a que con él hubo cientos de atentados de la ETA Lliure -incluidos varios asesinatos-, un terrorismo ligado íntimamente a la ETA que sólo cesó cuando Pujol decidió disolverlos para cobrar las nueces olímpicas. Y conste que, con Barrionuevo en Interior, no hubo demasiadas faisanadas.

Pero así como el separatismo vasco siempre ha tenido en ETA su punta de lanza, el nacionalismo catalán -véase el Eusko Gudariak de Portabella en la película homenaje al etarra Txiki- siempre mantuvo una cuidadosísima distancia con la ETA. O sea, una neta equidistancia en el "conflicto" ETA-España, que se plasmó en el Pacto de Perpiñán de Josu Ternera y Carod-Rovira, presidente de la Generalidad en funciones en vísperas del 11-M. Sí, esa fecha en que, como reconoce el representante de la Cosa, Otegi, "todo cambió". Vamos, que España, con ZP y Rajoy en Moncloa, se rindió. El pacto suponía el protectorado de ETA en Cataluña, según el cual la banda mataría en Zaragoza pero no mancharía de sangre las calles de Barcelona. Y lo escenificaron unos etarras con boina y estelada que parecían hinchas camino del Nou Camp para pitar impunemente a España.

El culto a la violencia antiespañola del terrorismo catalán y sus euskomaestros se ha mantenido vivo en el verdadero nervio del separatismo catalán, que son los medios de comunicación. Hace unos días el CAC respaldó el homenaje de TV3 al más siniestro de los terroristas catalanes, condenado por asesinar a Bultó y su esposa con una bomba en el pecho, y elogiado como "independentista gran reserva". Los nois de Otegi han sido y son decisivos en la formación de gobierno, como prueba que tras el empate a 1.500 votos (!), la tribal Gabriel echara a Mas y pusiera al 'Minimás' para mantener vivo el prusés. Yo creo que a Otegi deberían proclamarlo hoy conseller en cap. Lo es.

Ni Otegui ni proetarras en las instituciones
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 18 Mayo 2016

Observo, una vez más, con absoluta perplejidad e indignación las denuncias y los comentarios acertados de políticos y ciudadanos contra la visita de Otegui al Parlamento de Cataluña. Comentarios y denuncias que comparto, pero para hacerlos hay que tener la legitimidad moral que concede la coherencia frente al terrorismo de ETA en todas sus formas de expresión.

Que Otegui es un terrorista es un hecho incontestable, pero no hay que olvidar que Otegui es una pieza más en la estructura de la banda ETA. Otegui, gracias a la única acusación popular de VCT en el juicio por el que ha cumplido condena, fue condenado por querer reconstituir el brazo político de ETA. Actualmente, la infructuosa estrategia de Otegui ha sido sustituida por otro partido que representa los intereses de los etarras.

Que muchos políticos pongan el grito en el cielo por que Otegui visite el Parlamento catalán, mientras no exigen la aplicación de la Ley de Partidos para expulsar a Bildu de las instituciones, es un ejercicio de cinismo, cobardía y utilización de las víctimas del terrorismo.

Que muchos ciudadanos, entre ellos algunas víctimas, se rasguen las vestiduras por la presencia de Otegui en Cataluña o en el Parlamento Europeo, mientras en el Parlamento de España los proetarras se mueven con total impunidad, es lamentable y vergonzoso.

Tampoco puedo obviar la negociación en la que fiscalía, abogado de DyJ, junto a la AVT, han permitido rebajas de penas para que no entren etarras a prisión.

¿Con qué autoridad moral podrán pedir muchos ahora el cumplimiento íntegro de las penas? ¿Cómo podrán pedir a jueces y fiscales que no negocien con los abogados de los etarras para no beneficiarlos?

Es evidente que defender la memoria, la dignidad y la justicia depende, para muchos, del color del Gobierno de turno. Gracias a estas actitudes, el proceso que negoció ETA con Zapatero ha seguido avanzando poco a poco, frente a una sociedad vendida, anestesiada y con pocos o nulos principios morales.

Ultraje a las víctimas y al Parlament
Editorial El Espanol 18 Mayo 2016

La entrada de Arnaldo Otegi en el Parlament de Cataluña constituye una afrenta a la memoria de todas las víctimas del terrorismo en una comunidad en la que ETA perpetró masacres tan atroces como los atentados de Hypercor en 1987 y de la casa cuartel de Vic en 1991. También pone en marcha un plan explícito de los anticapitalistas de la CUP, que son quienes han invitado al secretario general de Sortu, para batasunizar el proceso de desconexión con España vinculando al separatismo catalán y el vasco.

El problema entonces no es sólo que algunos diputados de la CUP y ERC se hayan prestado a la mandelización de Otegi, algo que ya ha sucedido en el pasado con lo que ello tiene de infamia e inmoralidad. El problema es que al abrirle de par en par las puertas del Parlament y al prestarle unas instalaciones del Ayuntamiento de Barcelona para que imparta una conferencia, como sucederá hoy, Carme Forcadell y Ada Colau ponen las instituciones catalanas al servicio de una estrategia premeditada de escalada de tensión.

Estrategia de la CUP
La CUP ha elaborado una ponencia, con vistas a sus asamblea nacional del próximo domingo, que no admite lugar a equívocos. En este documento, los anticapitalistas confían en que la candidatura de Otegi a lehendakari "cristalice en la apertura de un frente independentista en Euskal Herria que retroalimente el catalán y coloque al Estado español en una posición de todavía más blindaje político y de aumento de la represión".

El objetivo de la CUP, en sintonía con el anunciado por Otegi en Anoeta cuando abogó por abrir "otro frente contra el Estado como en Cataluña", es que la "cuña vasca y catalana" dé lugar a un escenario de confrontación que desemboque en la desmembración de España.

El plan de la CUP responde a la clásica dialéctica revolucionaria, por más que desde Convergència, ERC y En Comú Podem quieran ver en la gira catalana del líder de Sortu un síntoma de "normalidad democrática".

No se arrepiente
Es lógico que las asociaciones de víctimas pidan amparo a PSC, PP, Ciudadanos y Unió, que se han opuesto a formar parte del grotesco besamanos, para que intenten impedir que Otegi sea recibido con honores. Resulta indignante que Junts Pel Sí o Podemos aleguen que están interesados en escuchar sus opiniones. Otegi es un terrorista que no se arrepiente de sus crímenes y que allá donde va presenta a pistoleros y víctimas de ETA como mártires de un conflicto político.

Las fuerzas políticas que gobiernan la Generalitat y el Ayuntamiento de la Ciudad Condal hacen de comparsa de la minoría radical anticapitalista apenas tres semanas después de que la controvertida presencia de Otegi en la Eurocámara se saldara con un agrio enfrentamiento entre diputados del PPE y de la Izquierda Popular Europea.

Al participar, amparar o justificar el recibimiento institucional a Otegi, sirven de instrumento a la CUP, que marca la agenda y el tono del procés y de la precampaña.

The Economist’ se hace eco
Las multas lingüísticas en Cataluña, una vergüenza internacional
La publicación británica alerta de que en lo que va de año "casi un centenar de empresas han sido sancionadas" por no rotular en catalán.
R. M.  www.gaceta.es 18 Mayo 2016

El intento de internacionalización del procés y de tranquilizar a los inversores por parte de Carles Puigdemont en su reciente visita a Londres, donde no logró verse con ningún miembro del Gobierno británico, tampoco ha convencido al prestigio The Economist.

El diario lanzó este lunes, en la sección de Europa de su edición online, una información crítica con la política lingüística de la Generalitat y las sanciones por no rotular o no tener toda la información corporativa en catalán. Bajo el título En Barcelona, hazlo en catalán o paga la multa advierte de que el "secesionismo catalán está tomando medidas enérgicas contra las empresas que rotulan sólo en español", que se enfrentan a multas de miles de euros.

Informa de que en 2014, un total de 57 empresarios catalanes recibieron una penalización económica en este sentido por un valor total de 51.300 euros. Una cifra que subió hasta las 68 empresas el año pasado, mientras que en lo que llevamos de 2016, "casi un centenar han sido ya sancionadas".

Recoge, por ejemplo, la denuncia de Ángel Centeno, el propietario de una agencia inmobiliaria de Barcelona sobre quien recayó una multa de 1.000 euros por tener el rótulo únicamente en español. También se hace eco de caso de Rafael Moreno, que tiene una empresa de muebles, a quien la Generalitat le impuso una sanción de 1.260 euros y "teme que vaya a embargarle la cuenta". Sin embargo, tal y como señala el digital, Moreno prefiere que ese montante le sea embargado a reemplazar toda la rotulación, que le costaría en torno a 18.000 euros.

El rotativo también se hace eco de los llamados ‘chivatos lingüísticos’, anónimos que denuncian a los comercios por no rotular en catalán, como es el caso de Roger Seuba, un bibliotecario patriótico, que afirmó haber denunciado a unas 5.000 mercantiles. Asimismo, avisa de los actos vandálicos que se perpretan contra estas empresas, a las que les revientan los cristales o son marcadas con pintura.

PP y Ciudadanos han denunciado que el código de consumo de la Generalitat viola la libertad de expresión, tal y como señala ‘The Economist’, que apunta que la Generalitat defiende la norma como una medida para "preservar la lengua". "Las multas lingüísticas consagran el derecho fundamental de los consumidores catalanes de poder utilizar y ser atendidos en su propia lengua", ha afirmado al diario británico la directora de la Agència de Consum de Catalunya, Montserrat Ribera.

Por su parte, el digital recuerda la cooficialiadad del catalán y el castellano y que en 2010 una sentencia dictaminó que la imposición de cualquiera de los idiomas en las empresas privadas viola la Constitución. También, que el TSJC anuló la orden de atender a los usuarios en catalán, y que es el ciudadano quien elige el idioma, pero que la Generalitat hace caso omiso y mantiene las sanciones.

Así las cosas, concluye afirmando que “obligar a las empresas a traducir cada comunicación pública a un idioma local con unos pocos millones de habitantes puede ampliar su atractivo para algunos, mientras que para otros tiene el efecto contrario”.

Para la información, ‘The Economist’ ha entrevistado a Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, una de las plataformas que lucha por hacer prevalecer la Constitución y las leyes frente al nacionalismo catalán.

Cataluña, ante el desafío secesionista
'The Economist' descubre las multas lingüísticas de la Generalitat
A raíz del viaje de Puigdemont a Londres, el semanario británico critica las sanciones a empresarios por no rotular en catalán
 www.lavozlibre.com 18 Mayo 2016

Barcelona.- La reciente visita del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a Londres para vender el desafío separatista y donde no logró concertar ningún encuentro con el Gobierno británico, ha servido para que el semanario 'The Economist', haya descubierto las sanciones que el Gobierno catalán impone por no rotular en catalán.

En un artículo en su edición online, dentro de la sección Europa, la publicación británica recoge los casos de varios empresarios sancionados por esta cuestión y subraya que las multas han ido creciendo en los últimos años hasta alcanzar un centenar de sancionados en lo que llevamos de 2016.

En 2014, un total de 57 empresarios catalanes habían recibido una penalización económica en este sentido por un valor total de 51.300 euros; la cifra de sancionados creció hasta los 68 en 2015 y este año las multas han llegado a casi un centenar de comerciantes, según el prestigioso medio internacional.

'The Economist' recuerda la cooficialiadad del catalán y el castellano y concluye afirmando que “obligar a las empresas a traducir cada comunicación en una lengua local con unos pocos millones de habitantes puede ser atractivo para algunos, mientras que para otros tiene el efecto contrario”.

Otegi en el Parlament
"La sociedad catalana no puede aceptar que un desalmado siente sus abominables posaderas allá donde madura la ancestral esencia catalana"
MARIANO GOMÁ www.lavozlibre.com 18 Mayo 2016

O en este país, nación, territorio o lo que sea nos hemos vuelto locos o hay momentos en los que uno piensa que de alguna enfermedad una parte de la sociedad se ha contagiado para permitir con sus votos que una serie de iluminados, ilusos o peligrosos activistas de anarquismos anacrónicos, sean capaces de proponer y quizás aceptar que un asesino, terrorista y altivo desafiante, acuda como invitado al Parlament de Catalunya, aquella institución que se supone que es el referente de todos los habitantes de Cataluña, a explicar no se sabe bien qué; si como tramó los asesinatos de inocentes mujeres y niños, cómo los ejecutó, qué satisfacciones tuvo con ello y cuales son ahora sus aspiraciones para hacer carrera política.

Que un anormal aspire a la gloria no es nuevo en la historia pues tenemos más de un ejemplo que la humanidad no se cansa de lamentar, pero que haya gente que ayude o acepte que un asesino declarado acceda a una tribuna democrática para explicar los motivos y los atenuantes que le llevaron a ordenar apretar el gatillo contra personas inocentes, es algo tan aterrador que no puede siquiera ser objeto de duda.

Pues bien, el Parlament parece que quiere admitir en la tribuna de oradores al Sr. Otegi, terrorista, asesino e irredento destructor que pretende encima disculpar centenares de asesinatos, mientras la sociedad asiste atónita al teatro que escenifica la gente que hemos votado para que conduzca el país a no se sabe dónde, aunque quisiera ser optimista pensando que pronto remediaremos los errores al haber confiado nuestras esperanzas en ineptos arribistas sin discurso serio alguno y menos preparación, que han aprovechado el cansancio y hastío de la gente.

Pero volvamos al tema de encumbrar a un terrorista y asesino a nuestra más alta tribuna. La sociedad catalana no puede aceptar, tan solo por nuestra antigua cultura y educación, que un desalmado que con su sola expresión soberbia y chulesca, está de forma ostensible burlándose del estado de derecho, de la democracia y de la paz; siente sus abominables posaderas allá donde madura la ancestral esencia catalana.

Quienes sentaron los pilares de nuestra historia derramando su sangre en su defensa, así como los que hoy día abanderan los derechos culturales y sociales, deberían revolverse, unos en sus tumbas y otros en sus poltronas, ante una atrocidad semejante.

Si Otegi ensucia con su presencia mi máxima institución, verdaderamente ya no sabré en qué y en quién creer.

* Mariano Gomá es vocal de la Junta Directiva de Societat Civil Catalana.
 


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