AGLI Recortes de Prensa   Jueves 19 Mayo  2016

Más deuda que la riqueza anual de España
EDITORIAL El Mundo 19 Mayo 2016

En términos cuantitativos son sólo unas décimas de más, pero desde el punto de vista cualitativo es muy importante que la deuda pública española haya superado ya el volumen del Producto Interior Bruto (PIB) español. Al cierre de marzo, ascendía a 1,09 millones de euros, por 1,08 billones del PIB en 2015, según el Instituto Nacional de Estadística. Esto significa que la deuda continúa sin estar controlada en nuestro país y no lo estará mientras el Gobierno continúe sin controlar el déficit público. Porque mientras siga gastando más de lo que ingresa, el Estado tiene que seguir pidiendo prestado para financiar ese agujero.

Por eso, entre otras razones, es importante que el Gobierno luche por cuadrar las cuentas públicas, algo en lo que el PP no se ha distinguido en estos cuatro años de legislatura. Sin embargo, ayer el Ejecutivo consiguió una nueva prórroga para cumplir el objetivo por parte de la Comisión Europea: se retrasa hasta 2017 alcanzar el 3% del PIB a cambio de un nuevo ajuste de unos 8.200 millones de euros en los dos próximos ejercicios.

Además, el comisario Pierre Moscovici confirmó que no comunicará si multa al Gobierno de Rajoy por el incumplimiento del objetivo de déficit hasta después de las elecciones de junio. El ministro de Economía, Luis de Guindos, se mostró ayer seguro de que no habrá multa a España -sería la primera que pone la Comisión por este motivo-, pero lo cortés no quita lo valiente. Cuadrar las cuentas continúa siendo indispensable para conseguir un crecimiento sano de la economía y ésa debe ser la primera meta del Gobierno. Por eso Financial Times criticaba ayer que, en plena batalla por el déficit, Rajoy anunciara otra rebaja de impuestos si vuelve a gobernar.

La deuda pública no es una anécdota
José T. Raga Libertad Digital 19 Mayo 2016

Nunca es una anécdota, pero menos aún cuando su crecimiento parece imparable. Bien es verdad que la deuda pública es la resultante de una enfermedad, el déficit público, que en su origen viene motivado por la prodigalidad en la administración de recursos públicos.

Estamos hablando de la incapacidad para asumir las restricciones que imponen los recursos escasos. En estos casos, la benevolencia, la condescendencia ante las peticiones, equivale a la irresponsabilidad en la administración, que incapacitaría a cualquier mortal para asumir cualquier gestión de recursos.

El déficit no es un simple dato estadístico, ni siquiera es el dato que hay que vender a la Comisión Europea mostrando que no existe otra solución y que sobre nuestra nación lloverán todos los males, económicos, políticos y sociales, si se ponen trabas a que ese déficit, incumplido históricamente, se siga tolerando, pues la alternativa será peor.

Esto último podrá ser cierto, aunque no es momento para discutirlo, pero no es menos cierto que esas amenazas de lo que está por venir exoneran de responsabilidad a quien tiene la misión de cumplir con el déficit pactado, que a su vez ya es una tolerancia innecesaria del admirado déficit cero, que se da por imposible.

Asumir que el déficit público es poco menos que un hecho irrelevante es optar por que todas las discusiones acerca de cuál deba de ser el sistema fiscal, y qué criterios de justicia lo han de respaldar, son simple palabrería, pues el déficit modificará en su incidencia aquellos criterios que el legislador estableció como programáticos del sistema tributario.

Y ello pensado sólo en el capítulo de ingresos, porque si contemplamos también el de los gastos las posibilidades de alejarnos de aquellos criterios se incrementan exponencialmente, de suerte que quienes se suponía que tenían que soportar una carga acaban siendo beneficiarios de la carga asumida por otros. Es, en definitiva, un fraude al sistema fiscal.

Es en esa falta de valoración del problema donde se inicia el itinerario perverso que conduce a las sociedades endeudadas, carentes de credibilidad y de solvencia, y que, en ocasiones, desembocarán en lo que con elegancia, aunque mitigando su verdadero significado, denominarán los mercados financieros default, aunque yo prefiero llamarle suspensión de pagos, sin paliativos.

¿A qué esperamos? Nuestra deuda pública ya ha conseguido superar el PIB, es decir, el total de rentas generadas en el país durante el año. Una deuda que se viene acumulando, año tras año, consecuencia de los déficits, sólo posible por la fácil financiación, lo que no significa que los españoles no estemos endeudados en una cuantía, cada uno, equivalente a la renta percibida durante el año.

¿Qué diría una entidad financiera si una empresa pidiera cada año más financiación para una deuda que crece incesantemente? Les aconsejo que se ahorren el viaje y no pierdan el tiempo. Lo público, desgraciadamente, es distinto.

¡Ay, cuando suban los tipos de interés! Que subirán. ¿Quién pagará?

La derecha liberal sin representación parlamentaria
Guillermo Dupuy Libertad Digital 19 Mayo 2016

Comparto la preocupación que muchos españoles sienten ante la presencia de un partido como Podemos en la escena política española. Pero, qué quieren que les diga, sigo considerando más alarmante todavía que España sea el único país de Europa en el que la derecha liberal-conservadora carece de representación parlamentaria. Y eso es realmente lo que ha ocurrido y seguirá ocurriendo mientras el PP no pase a la oposición y sufra allí la catarsis que le ayude a recuperar sus traicionadas señas de identidad ideológica y a rescatar a muchos brillantes políticos que en estos últimos años han abandonado horrorizados sus filas.

Soy plenamente consciente de que una formación como Ciudadanos, aunque rehúya los etiquetajes ideológicos, es una formación típicamente socialdemócrata; pero no más de lo que la ha sido y seguirá siendo el PP mientras lo lidere Rajoy, o gente de su nihilista y acomodaticia cuerda. A los que ubican a la formación de Albert Rivera "a la izquierda" del PP de Rajoy me gustaría preguntarles en qué se basan.

Reconozco que en Ciudadanos también hay memos que califican de "austera" una política de descontrolado gasto público que, pese a la mayor subida de impuestos de nuestra reciente historia, ha incumplido todos los años sus nada exigentes objetivos de reducción del déficit público y ha desembocado en el mayor nivel de deuda pública que nuestro país haya soportado en los últimos cien años. Pero ¿hemos de deducir por ello que el PSOE y Ciudadanos nos llevarían a un nivel de presión fiscal y de endeudamiento público mayores que el que nos ha infligido el Gobierno de Rajoy?

¿Y qué decir de la insuperable pleitesía que los ministros de Rajoy han brindado a un tirano como Castro, después de condonar 1.800 millones de euros de la deuda que el régimen comunista cubano tenía contraída con los contribuyentes españoles?

¿Alguien se cree que un Gobierno del PSOE y de Ciudadanos podría desproteger la vida del no nacido más de lo que ya lo está bajo la legislación socialista sobre el aborto que el partido de Rajoy ha hecho suya?

¿Alguien se cree que Sánchez y Rivera hubieran sido capaces de edificar muros todavía más infranqueables que los que Rajoy y Zapatero han edificado entre la España húmeda y la España seca?

Creo ser de los pocos que ha criticado duramente a Ciudadanos por no reivindicar abiertamente la necesidad de intervenir una comunidad autónoma en evidente y continuada rebeldía como la catalana, y por no reivindicar siquiera que se condicione su financiación a cargo del FLA a un público y verificable acatamiento del ordenamiento constitucional por parte de los golpistas que rigen la Generalidad. Pero ¿alguien se cree que Ciudadanos otorgaría todavía mayor impunidad y financiación a los secesionistas catalanes que la que le ha brindado el Gobierno de este irreconocible Partido Popular? La formación de Albert Rivera, al menos, baja a la arena política a librar la batalla de las ideas y a rebatir los delirios identitarios de los nacionalistas. El Gobierno del PP, cuando no se limita a hacer genéricas apelaciones a una ley que los nacionalistas se jactan de violar y Rajoy no se atreve a hacer cumplir, no hace otra cosa que contraproducentes ofertas a los sediciosos, como son todas las destinadas a intentar contentar a los que no se van a contentar.

El consenso socialdemócrata en el que está instalado el PP, que en nuestro país, además, es sumamente claudicante ante los nacionalismos periféricos, no es alternativa ni vacuna contra ese populismo comunistoide, que en España además es abierto aliado de todo secesionismo disgregador de la nación. Ese consenso socialdemócrata poco comprometido con la nación entendida como Estado de Derecho es su germen. Y para combatirlo de raíz lo mejor es que vuelva a haber en España un partido que vuelva a defender el ideario liberal que otrora abanderó el Partido Popular.

Personalmente no creo que haya otra forma de recuperar esa derecha perdida que sometiendo al partido de Rajoy a una catarsis que sólo encontrará en la bancada de la oposición.

Quien comparte fines, comprende medios
Antonio Robles Libertad Digital 19 Mayo 2016

La maniobra del nacionalismo al llevar a Otegui al Parlamento catalán para promocionarlo como "hombre de paz" ha provocado indignación en las víctimas y afianzado la soberbia en los verdugos. Extraña manera de representar la paz.

Hay un pasaje de la vida de Nelson Mandela, llevada al cine por Clint Eastwood en Invictus, donde el recién nombrado presidente de la República Sudafricana invita a todos los funcionarios blancos a seguir en sus puestos. Es su primera decisión al tomar posesión de su cargo, un detalle asombroso después de haber sufrido 27 años de prisión por su lucha contra el apartheid. La grandeza de este acto es el preámbulo del fin del odio racial entre blancos y negros y el nacimiento de una nación de hombres libres e iguales. Merece la pena visionar el gesto en estos dos minutos de Invictus.

Viene a cuento esta referencia de uno de los hombres más ejemplares del s. XX porque nuestros nacionalistas han tenido la desvergüenza de comparar a Arnaldo Otegui con Mandela, incluso de llamarle el Nelson Mandela del s. XXI. La sola insinuación provoca náuseas, pero sobre todo insulta a la inteligencia.

Nelson Mandela, como el resto de los negros, sufrió el apartheid, la forma de racismo más denigrante, pues la discriminación está amparada por las leyes del propio Estado. En este caso, de un Estado dictatorial controlado exclusivamente por blancos. Y cuando todo el mundo esperaba que sus primeras medidas fueran barrer del mapa a sus torturadores, les invita a trabajar por una nación de ciudadanos sin diferencia de lengua, color o cualquier otra circunstancia. ¿Qué tiene que ver Otegui con esa grandeza humana que pone en el perdón a sus verdugos una oportunidad para la paz? ¡Nada!

Nelson Mandela fue víctima, Arnaldo Otegui verdugo; Mandela sufrió cárcel por su oposición a un régimen de opresión y racismo opuesto a la democracia; Otegui pasó por ella por colaborar con banda armada en contra de un Estado democrático; Mandela llegó al poder para fundir en una nación a todos los sudafricanos, Otegui pretende el poder para romper una nación de ciudadanos libres e iguales; Mandela aceptó las muestras de arrepentimiento de sus verdugos y reprimió los instintos de venganza de sus partidarios para superar el trauma del pasado; Otegui es incapaz de aceptar el mal infligido por ETA, se niega a pedir perdón por los crímenes cometidos y ve como fuerzas de un Estado opresor a sus víctimas; Mandela buscó la reconciliación, Otegui la ruptura; para Mandela los errores del pasado debían servir para construir el presente; para Otegui, los errores del pasado sólo son la oportunidad de buscar estrategias más eficaces para lograr idénticos objetivos no logrados por medio del terrorismo. No hay nada en él que recuerde la actitud de culpabilidad y de vergüenza de los blancos ante las humillaciones infinitas infligidas a sus hermanos negros. La derrota blanca en la urnas se completó con la asunción de su pasado infame. Su derrota ante todo era moral, y así la tomaron. No trataron de dar lecciones morales a sus víctimas, sino de asumir su culpa. ¿Dónde está el reconocimiento de Otegui del pasado infame de ETA? En el mejor de los casos reconoce que la vía de la violencia es un error para conseguir sus fines secesionistas y supremacistas. Por eso, admira "la revolució dels somriures" de sus homólogos catalanistas. Al fin ha comprendido que los verdaderos procesos de opresión son los que aplastan las conciencias, se apoderan de las mentes y ponen a tu servicio la voluntad de las personas. Desde luego, el nacionalismo catalán es un verdadero maestro en ello. Aquí los fanáticos son muy educados. Pero igualmente excluyentes y violentos. ¿O acaso violentar la ley no es violencia?

No se rompan la cabeza buscando explicaciones a cosas sencillas: la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, recibe a los verdugos y humilla a las víctimas; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, expulsa al Ejército constitucional de un espacio educativo mientras facilita la entrada a expistoleros de ETA. Quien comparte fines, comprende medios. O tiende a comprenderlos; es humano sentir mayor cercanía con los próximos, pero siendo una tendencia emocional instintiva, las instituciones democráticas no se pueden permitir tal obscenidad cuando el cercano no es ejemplo alguno para la humanidad.

Cinco mentiras sobre la corrupción Edurne Uriarte
Edurne Uriarte ABC 19 Mayo 2016

Cuando escucho a la concejala de Podemos de Pamplona Laura Berro que su adjudicación de un contrato de 130.000 euros a una hermana se debió a «un despiste», me asombro de nuevo ante la facilidad con la que se han impuesto las mentiras sobre la corrupción en el debate político. Hasta cinco mentiras que tuvieron gran importancia en la campaña electoral de diciembre, aún más en el proceso de negociación fallido posterior, cuando pasó a convertirse en el argumento principal para el veto a Rajoy de Pedro Sánchez y de Albert Rivera, y que seguirán en el centro de los debates y de las estrategias de los partidos. Y en el populismo antipolítico que invade a las democracias, agitadas como arma política por líderes como la despistada podemita navarra.

Primera mentira, la pretensión de los nuevos partidos, Podemos, o no tan viejos, Ciudadanos, de combatir la corrupción desde una posición ética mucho más limpia y coherente que los viejos partidos. En el caso de Podemos, el contraste entre sus promesas y su realidad es tan enorme, con varios «despistes» como el de Pamplona, que el observador pasa en momentos del asombro a la hilaridad. Y sin que aún sepamos adónde, a quién y cómo se movieron exactamente esos millones de euros entregados por el Gobierno de Hugo Chávez según el ministro responsable. Y la mayor coherencia de Ciudadanos en lo que se refiere a la corrupción de sus propios miembros por su estrategia de quedarse fuera de los gobiernos contrasta con la llamativa incoherencia sobre los demás. Cuando obliga, por ejemplo, a dimitir al alcalde popular de Granada tras ser imputado y no pide la misma dimisión para el imputado consejero de Economía de la Junta de Andalucía con el increíble argumento de que lo suyo «no es corrupción política». Como si las acusaciones en el cargo de rector de una universidad pública fueran ¿de ámbito privado?

Segunda mentira, que el PP tiene más corrupción que el PSOE, mentira que ha tenido un considerable éxito en las percepciones de los ciudadanos, a pesar de su falsedad. Falsedad tanto en relación con el número de imputaciones como, sobre todo, en relación con millones de euros investigados en uno y otro partido, de mucha mayor cuantía en el PSOE. La segunda mentira se ha unido, además, a una tercera mentira, la de la mayor corrupción de la derecha en comparación con la izquierda. Que también funciona por un factor histórico de nuestra cultura política, el dominio de la izquierda en la definición de ideas y valores, por ejemplo, la de la superioridad moral de la izquierda.

Y ambas mentiras, la segunda y la tercera, han fundamentado la cuarta, la mentira de que Pedro Sánchez y Albert Rivera habrían vetado a Mariano Rajoy por sus responsabilidades en la corrupción del PP y porque, dice Rivera, no es el líder adecuado para combatir la corrupción. Pero sí lo serían, por ejemplo, Susana Díaz o el propio Pedro Sánchez, con tantos casos de corrupción en sus filas. Insostenible contradicción que probablemente desmontará el propio veto tras el 26 de junio, sobre todo el de Albert Rivera.

Y quinta y última mentira, la que ayuda a vender las cuatro anteriores entre los votantes, aquello de que la corrupción es un problema de los políticos y no de los limpios, éticos y cumplidores ciudadanos. Sin duda, esta es la peor mentira de todas porque es la que alimenta el populismo, la que hace más daño a la democracia, la que fomenta el desarrollo de una ciudadanía irresponsable que destruye pero no construye nada alternativo.

VALLE DE "LOS CAÍDOS" y los huesos de los asesinados
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 19 Mayo 2016

Pienso que ese monumento (“hoy muy rentable para el Turismo Español”) no debió existir nunca; puesto que el español en general, bastante inculto y rencoroso; no entendería nunca el verdadero significado, “de unión después de la muerte”; que se le quiso dar, según (dicen) ordenara el Caudillo Franco; pero ya que existe, es rentable como negocio (repito) y allí trabajan cientos de españoles, pues qué más da el que sea conservado; monumentos similares los hay a cientos esturreados por el mundo y no pasa nada; al menos nada destacable, puesto que a los muertos, mejor “no removerlos mucho” y que se cumpla esa sentencia de que… “descansen en paz”.

Este monumento que es monstruoso por sus dimensiones; había sido bastante aceptado por la inmensa mayoría de españoles; que ya hartos hasta la náusea, de “izquierdas-derechas, moros y cristianos, conmigo o contra mí; en definitiva de las dos malditas españas (adrede con minúscula) tan dolorosamente cantadas por el poeta Machado (Antonio)”; cuando nos dejaron votar va a hacer ahora cuarenta años (1976), simplemente y por las urnas, mandamos a la mierda a las dos “fuerzas” y elegimos (ilusos) aquel “puedo prometer y prometo” que ofrecía Adolfo Suárez, al que igualmente devoraron esas dos malditas facciones, que quisimos enterrar con aquel memorable acto; puesto que no consentimos que gobernasen “ni los de Franco ni los del Comunismo”; pero aquello fue inútil, puesto que hasta hoy no dejan de darnos la lata con los dos nombres igualmente “malditos” (derechas/izquierdas) y que aquí no se superan, no por ideas o ideología que apenas nadie tiene, sino por lo que estoy cansado de escribir “y que es el motor político… panza y bolsillo”; son los dos dioses de la política que he conocido y no hay más; “a los infinitos procesos que hay ahora mismo en los juzgados, todos ellos por robo de dinero, me remito”. Los pocos idealistas que aquí hubo, al final o están sus huesos en ese “monstruoso osario”, o en otros menores, localizados o perdidos; entre ellos los de mi propio padre, que están en la fosa común, del pueblo donde nació, cuyo nombre no digo porque para qué… “hay tantos”, que si no olvidarlos (porque no podemos los más allegados) sí que inteligentemente y por piedad, hay que asimilarlos y que pasen a la triste historia de este país, más lleno de analfabetos y analfabestias, que de otro tipo de personas, puesto que presumiendo de un cristianismo “muy raro” aquí, hasta estos, olvidaron le prédica de aquel Cristo, que aseveró que… “había que perdonar hasta setenta veces siete y hasta a los enemigos”.

Pero he aquí que en la nueva época y nueva dictadura (esta de partidos, que es igualmente perniciosa) surge un nefasto gobernante, para mí el peor de todos los de esta época; un tal José Luís Rodríguez Zapatero (que nos recuerda a un abuelo que militó en un bando y oculta al otro que al parecer militó en el otro) y al que se le ocurre en “su muy corto caletre”, el que hay que implantar una nueva ley de “memoria histórica; para reclamar sólo los muertos de un bando y no los del otro y menos a los que murieron sin bando alguno, sino simplemente porque les pilló la muerte en un lugar inapropiado”; y así este inútil total, que es el principal culpable de la ruina que padecemos y a pesar de ello, tiene la poca vergüenza de estar recibiendo una enorme paga y enormes prebendas, que a mi leal saber y entender no merece en absoluto; y lo que vía impuestos le pagamos todos los españoles; ha “envenenado” a una gran cantidad de deudos de aquellos asesinados, y por cuanto se libra dinero oficial para esos desenterramientos o localización de los huesos de innumerables asesinados (repito sólo del bando que perdió la guerra – aunque bien analizado la perdimos todos) ha dado lugar hasta que un juez (“en qué estaría pensando el togado”) dicte sentencia, para que una nieta y sobrina, pueda recuperar los huesos de sus deudos y estos se presumen están en el monstruoso osario arriba citado. Si esa ley crea jurisprudencia, seguro estoy que la ruina que tenemos encima, se va a duplicar, en buscar, algo que en realidad no sirve nada más que a ese “virtuoso descendiente, que reclama, posiblemente porque ello, en dinero, no le cuesta nada”.

Seguro estoy que si ya se hubiese establecido una ley, para que el que quiera estas osamentas, que se le autorice a buscarlas, pero por su cuenta y riesgo y pagados por su bolsillo… seguro que las reclamaciones se reducirían en tan gran escala, que posiblemente terminarían en cero. Sería lo inteligente.

Porque empezando por lo principal… ¿Cuántos huesos tiene un cuerpo humano y como se identificarían en una fosa común por pequeña que sea y no hablemos si pensamos en el monstruoso osario del Valle de los Caídos?

Si el cuerpo de un adulto dicen que tiene nada menos que 206 huesos; tras las diferentes transformaciones que se producen tras el nacimiento y crecimiento hasta llegar a reducirse a este número… Si en una fosa común, hay simplemente una docena de esqueletos… ¿Cómo, qué tiempo sería necesario, para identificar a cada cual y luego para qué serviría? ¿Para volverlos a enterrar o ennichar en un cementerio? ¿Para cremarlos y guardar las cenizas? Hoy se va extendiendo cada vez más la cremación tras el sepelio; yo mismo así lo tengo pedido a mis descendientes y que después, las cenizas que les den, que “las esparzan al viento o las tiren al pie de un árbol para que al menos le sirvan de algún alimento. Por un muerto lo mejor (pienso) es recordarlo y el creyente que le dedique alguna oración, en silencio y “encerrado en su yo interior”. “A los muertos cuando hay que agasajarlos es cuando están vivos y lo pueden agradecer después poco o nada ya necesitan”.

De momento esa nieta inquieta por “sus muertos”; para mí no merece ni el ser nombrada siquiera y menos de donde procede; lo considero absurdo, el follón que quiere liar, sin que le cueste ni un céntimo.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Paracuellos, Carrillo y otros engaños de la memoria histórica de la izquierda
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es 19 Mayo 2016

En 2007 se estaba tramitando la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007). Durante los meses que duró el trámite de elaboración el nefasto Gobierno socialista de ZP, la clase política española logró reabrir las heridas de la Guerra Civil y la división, famosa, de las dos Españas. En el verano de aquel año se publicó una carta firmada por “El Estudiante”, remedo de una anterior publicada durante la transición como “carta abierta”, en la que se vertían duras acusaciones contra Santiago Carrillo acusándole de su responsabilidad en la brutal represión –el terror rojo- que se vivió en el Madrid republicano durante la guerra.

Por su interés, reproducimos en su integridad la carta:
Sr. Don Santiago Carrillo Solares Madrid

Creo que me conocerás. Yo sí te recuerdo mucho. Hoy soy vecino de Aranjuez, tengo 85 años. En el año 1.936 fui enterrador del cementerio de Paracuellos de Jarama. También estuve en la checa de la ESCUADRILLA DEL AMANECER, de la calle del Marqués de Cubas nº 17 de Madrid, donde presencié los más horribles martirios y crímenes.

También estuve en el Cuartel de la Guardia de Asalto de la calle Pontones, en la Puerta del Sol, donde tú, Santiago Carrillo, mandabas realizar toda clase de martirios y ejecuciones en las checas de tu mando. Yo soy Pionero, al que llamaban 'EL ESTUDIANTE', que llevaba la correspondencia a las diferentes checas a cambio de la comida que me dabas.

¿Me conoces ahora, Santiago Carrillo?
¿Te acuerdas cuando tú, Santiago Carrillo, acompañado de la Miliciana SAGRARIO RAMÍREZ y de SANTIAGO ESCALONA y RAMIRO ROIG alias 'EL PANCHO', en la carretera de Fuencarral, kilómetro 5, el día 24 de agosto de 1.936 a las 7 de la mañana, asesinasteis al Duque de Veragua y tú, Santiago Carrillo, mandaste que le quitaran el anillo de oro y piedras preciosas que llevaba? ¿Recuerdas que no se lo podías quitar y tú, Santiago Carrillo, ordenaste que le cortaran el dedo?

¿Te acuerdas, Santiago Carrillo, la noche que llegaste a la checa del Fomento, en el coche Ford, matrícula de Madrid 984, conducido por el comunista JUAN IZACU y los chequistas MANUEL DOMÍNGUEZ alias 'EL VALIENTE' y el Guardia de Asalto JOSÉ BARTOLOMÉS y en el sótano mandaste quemar los pechos de la monja Sor Felisa del Convento de las Maravillas de la calle Bravo Murillo, y así lo hizo 'EL VALIENTE' con un cigarro puro? Esto sucedió el 29 de agosto de 1.936 a las 3 de la madrugada.

¿Me recuerdas ahora, Santiago Carrillo? Con 24 años que tenías, ¡cuántos asesinatos cometiste! ¡Cuánta sangre tienes derramada en España! No quiero molestarte más, Santiago Carrillo, CRIMINAL.

Se despide de ti el enterrador de Paracuellos del Jarama, alias 'EL ESTUDIANTE', que presenció los martirios y asesinatos que tú, Santiago Carrillo, mandaste que se realizaran en España.

¡¡¡¡ VIVA ESPAÑA, MI PATRIA !!!!

A este asesino criminal lo homenajean con todos los honores mientras el infame y asqueroso Peces-Barba dice que no han asistido 'los malos', en alusión a los miembros del Partido Popular.

A este asesino criminal le cantan el Cumpleaños Feliz en vivo y en directo en el 'programa radiofónico' 'La Ventana' en la Cadena Ser.

A este asesino criminal le aplaude toda la progresía Española de pleno: grupo PRISA, el 'gobierno', los comunistas, los nazis de ERC, PNV..., María Antonia Iglesias y demás fauna animalística.

Y lo peor de todo: este ASESINO CRIMINAL no ha sido juzgado por sus crímenes y pasea libremente por la calle.

¿NO QUERÉIS MEMORIA HISTÓRICA? ¡¡¡ PUES TOMAD MEMORIA HISTÓRICA !!!

Mucho antes, tanto como treinta años, el desaparecido diario El Alcázar, había publicado un reportaje en el que la misma persona, Julián “El Estudiante” contó con mayor detalle la criminal actuación de Carrillo en aquellos momentos en los que vivir o morir en Madrid dependía del político comunista, sus secuaces o quienes manejaban las checas. El reportaje de El Alcázar es el siguiente:

TESTIMONIO PARA LA HISTORIA
¡Esta es mi zanja!... ¡Dios mío!

Julián “El Estudiante” relata la intervención de Carrillo en las “checas” de Madrid y en Paracuellos del Jarama.
No hace aún muchos días circuló una carta abierta a Santiago Carrillo firmada por “El Estudiante”, en la cual, con ciertos visos de verosimilitud, se vertían una serie de acusaciones contra el hoy Secretario General del PC. Como quiera que el firmante del escrito muy bien pudiera tener un nombre y unos apellidos completos, los reporteros de EL ALCÁZAR se pusieron de inmediato a realizar las oportunas averiguaciones. En efecto, existía un nombre, un testigo. En este reportaje, Julián “El Estudiante”, narra los detalles de unos acontecimientos en los cuales Santiago Carrillo tuvo, de manera directísima, una participación destacada. “El muchacho de los recados” de las “checas” de Madrid, acompañó al dirigente comunista a alguna de sus “actividades”. Este es su relato.

“Delante de nosotros mataron a un jesuita”
Aquella mañana –cuenta Julián a EL ALCÁZAR- entraron en el colegio cierta cantidad de milicianos y milicianas quienes, delante de nosotros, mataron a un jesuita que nos daba clase de química en aquel momento. Mi abuelo me sacó del internado y quiso que viviera con ellos en Cuatro Caminos, en la calle de Jaén. Pero la guerra había sido declarada y todo estaba en ruinas. Los adoquines de la calle Bravo Murillo estaban levantados sirviendo de parapetos para que los frentes no entraran. Por las noches no había luz, y yo escuchaba el tiroteo mientras me dirigía al metro de Alvarado, donde dormí varios años. Mi familia no podía proporcionarme alimentación porque escaseaba. Me enteré, por mis amigos, que también dormían en el metro, que en la “checa” del Marqués de Cubas daban carne de búfalo. Me presenté allí y le dije al miliciano que estaba en la puerta que tenía hambre. Recuerdo que aquel miliciano me pareció demasiado joven. Vestía con un mono azul y un gorro con orla; tenía puesto un correaje con una bayoneta, llevaba un mosquetón.

Me preguntó si pertenecía a los “pioneros”. “Yo no sé qué es eso” –le respondí-. “Pasa dentro, pionero”, me dijo. Al rato, trajeron un plato de aluminio con carne de búfalo y un chusco de pan. No dejé ni las migajas. El miliciano de la puerta me prometió que si iba todos los días me darían de comer. Yo, con catorce años, pero bien desarrollado, empecé a acompañarles a donde me llevaban. Vi como saqueaban las casas, como sacaban las remesas de, según ellos, “los martirizados”.

Carrillo: “¡córtale el dedo, leche!”
Uno de los días, en la “checa” de la calle Marqués de Cubas, en la tercera habitación del pasillo de la derecha, recuerdo cómo los milicianos le pegaban a un señor que estaba atado a una silla de madera con brazos. No sabía quién era ni porqué le daban guantazos en la cara hasta partirle el labio… Después de aquello, al amanecer, creo que fue el 24 de agosto, me montaron en un “forito”, ocho cilindros, muy viejo, y fuimos a la carretera de Fuencarral. Al rato, llegó un coche alargado de donde se bajaron cuatro milicianos, y el quinto, el jefe de las “checas”, que yo aún no conocía entonces. Vestía un tabardo marrón y unas botas. No tendría más de 23 ó 24 años. Era Santiago Carrillo. Apearon a tres señores y una señora, les hicieron andar sobre la cuneta unos doce metros, y sin que yo me lo esperara, sacaron las metralletas y los mataron a los cuatro. Carrillo, que había dado la orden de ejecución, saltó a la cuneta y me dijo: “Pionero, estudiante, ven acá. ¿Sabes quién es este?” –Señalando a uno de los ejecutados que estaba tendido en el suelo en un charco de sangre-. Este es el Duque de Veragua, el fascista número uno de España”, añadió Carrillo mientras sacaba una pistola de debajo del tabardo (que recuerdo perfectamente, del nueve largo), y disparó tres tiros sobre el cráneo del Duque, que ya estaba bien muerto. Hecho esto, Carrillo vio en la mano del cadáver una sortija con brillantes que parecía de valor, y dirigiéndose al Guardia de Asalto Ramiro Roig, “El Pancho”, le ordenó: “¡Quítale el anillo!”. El otro empezó a tirar sin conseguir que saliera. “¡Córtale el dedo, leche!” –reclamó Carrillo indignado-. El Guardia sacó una navaja del bolsillo y destrozó la mano hasta que consiguió sacar el anillo, y se lo dio a su jefe. Recuerdo perfectamente que Santiago Carrillo, después de limpiar la sangre de la sortija, con broza que tomó del suelo, se la guardó en el bolsillo y, cogiéndome por encima del hombro, me subió en el Ford. Emprendimos viaje de regreso. Una vez en la “checa” de la calle Marqués de Cubas, después de un rato, salió Carrillo y le dijo al Guardia de Asalto: “A este pionero que no le falte de nada, y me lo lleváis a Paracuellos para que ayude a lo que tenga que ayudar”. Yo no sabía a qué se refería Carrillo, pero como todos los días me daban de comer, andaba con el puño en alto muy obediente.

Archivos de la Causa General
En los archivos de la Causa general, instruida por el Ministerio Fiscal nada más acabar la contienda civil, consta documentalmente que, los “Duques de la Vega y Veragua –este último descendiente del descubridor de América, de edad avanzada y que ninguna actividad política había desarrollado durante su vida-, fueron detenidos, por móviles exclusivos de robo, por unas milicias socialistas dirigidas por un individuo de ese partido, llamado Zacarías Ramírez, convertido en Capitán. Fueron inútiles todos los requerimientos de las representaciones diplomáticas para que el Ministro de Asuntos Exteriores, Álvarez del Vayo, garantizara la vida de los detenidos, que ningún peligro representaban para el régimen rojo. Finalmente, los dos mencionados señores fueron asesinados después de un prolongado secuestro, no sin que antes el jefe socialista obligase al Duque de Veragua a transmitirle, bajo ciertas solemnidades jurídicas, la propiedad de una finca que el Duque poseía en la provincia de Toledo”. Por aquellas fechas Santiago Carrillo era el jefe de las “checas” de Bellas Artes y Fomento, después sería ascendido, por méritos, a Consejero de Orden Público del Gobierno rojo, Comisario equivalente a Ministro de Orden Público, antes de Gobernación y ahora del Interior.

Sobre las actividades de las “checas”, datos recogidos por la Causa General señalan que “dentro de la identidad criminal entre todas las “checas”, se destacan las del Partido Comunista por su ferocidad y ensañamiento, ya que no conformes con asesinar a sus víctimas, les hacen antes objeto de los martirios más crueles, no habiendo una sola “checa” comunista en Madrid en que estos martirios no se aplicasen con carácter casi general”.

“Por Dios, no me torturen más”
Pionero “El Estudiante”, como le apodó Santiago Carrillo, sin darse realmente cuenta de dónde se estaba metiendo, continuó visitando las “checas” donde sus nuevos amigos le daban de comer todos los días, a cambio de que fuera con ellos y levantara el puño cuando se lo mandaban.

Tres días después de que mataran al Duque de Veragua y sus acompañantes, el 29 de agosto, Carrillo y su chófer, el comunista Juan Izascu, recogieron al “Estudiante” de la “checa” de Marqués de Cubas y fueron a Fomento, junto a la Estación de Atocha, en un Ford matrícula M-984. “Recuerdo que era de noche –nos dice nuestro testigo- cuando llegamos. Bajamos a un sótano donde esperaban la llegada de Carrillo los chequistas Manuel Domínguez “El Valiente” y el Guardia de Asalto Juan Bartolomé. Allí estaba sentada una mujer joven, de unos treinta años o más, con la ropa a jironazos, casi desnuda, que no hacía más que llorar y suplicar que no la pegaran más. Llegó por fin al sótano Santiago Carrillo y dio al tal “El Valiente” la orden de quemarle los pechos, orden que éste cumplió utilizando un cigarro puro. La mujer suplicaba “por Dios” que el tormento cesase. Luego me dijeron que se trataba de una monja, Sor Felisa del Convento de las Maravillas de la calle Bravo Murillo. Aquello me quedó muy grabado en la mente y no lo olvidaré jamás. He pasado muchas noches sin dormir recordando crímenes de estos. No sé qué pasó luego con la monja, supongo que moriría en las manos de aquellos chequistas que disfrutaban ultrajando a una religiosa.

Fueron asesinadas
Acudiendo nuevamente a los datos obtenidos por las investigaciones de la Causa General, encontramos que “Las Religiosas Adoratrices Sor Felisa González y Sor Petronila Hornedo Huidobro, que se vieron obligadas a abandonar su Convento de Guadalajara y marchar disfrazadas a Madrid, a su llegada a la Estación de Atocha, el 13 de agosto de 1.936, fueron detenidas en la “checa” de dicha Estación (…) y asesinadas seguidamente, habiendo aparecido los cadáveres en un descampado de La calle Méndez Álvaro, próximo a la Estación, el día 31 de agosto”. Las fotografías de Sor Felisa, realizadas el mencionado día 31 de agosto en el Depósito Judicial, muestran varios impactos de bala en la cara y en el cráneo.

“El mismo Santiago Carrillo les empujaba hacia la fosa con el pie”
“A los quince días –sigue contándonos su historia Julián- subimos a un coche de la Guardia de Asalto. Tomamos la carretera de Alcalá, Ventas, Canillejas y de ahí salimos a una carreterita muy estrecha, muy mala, y me encontré donde ahora está Barajas. Desde allí cruzamos un camino y pasamos por un puente, el del Jarama. Llegamos a un lugar donde vi gente en corros, de lejos. Bajamos del coche y el Guardia de Asalto les dijo a los de allí: “Aquí os presento al Pionero, “El Estudiante”. Nos manda el jefe que lo traigamos aquí, para que ayude y le deis de comer bien”. Vi unas zanjas, larguísimas, de unos 60 centímetros de anchas, que las abrían a pico y pala. No vi cadáveres. Por cierto, que me ofrecieron tabaco y se echaron a reír cuando les contesté que no fumaba. Nos pusimos a hacer zanja, y cuando pasó un buen rato trajeron la comida: judías, garbanzos con trozos de bacalao, pimientos, etc. Recuerdo que después de comerme dos buenos platos y un chusco, me dieron un puñado de higos secos. Después de descansar y beber vino, seguimos trabajando en la zanja. Al caer la tarde nos trajeron a Madrid, y a mi me dejaron en Cibeles, desde donde marché al metro de Alvarado, para dormir como todas las noches. Al otro día, igual, cavando zanjas que no sabía para qué servían… Después de varios días, mientras trabajábamos, llegó una furgoneta llena de gente. Los sacaron a gritos y los pusieron a todos delante de las zanjas. Salían sin calzado, con sangre en los pies, en la cara, apenas vestidos y sin objeto de valor alguno. Sin consideración, los mataron a todos, con metralletas y fusiles. Seguidamente los echaron a las zanjas y nos mandaron que cubriéramos con tierra los cadáveres. Debía ser la primera semana de noviembre cuando nos llegaron tres autocares con cientos de personas amontonadas. Yo no sabría calcular cuántos serían. Aquello fue horroroso. No paraban de matarlos y meterlos en las zanjas, mientras llegaban más autocares, con hombres. Todos eran fusilados y además machacados con fusiles en la cabeza. La escabechina fue tremenda. El mismo Santiago Carrillo los empujaba hasta la fosa con el pie; con algunos no podía y los arrastraba cogiéndolos de las piernas o de las manos. Después preguntó: “¿Qué tal se porta este pionero?”, refiriéndose a mi. Contestaron que trabajaba mucho. Que estaban contentos. “Bien, cuidarme al Estudiante”, dijo antes de marcharse dándome una palmada en la espalda”.

La matanza de noviembre
Así fue, a grandes rasgos, la matanza de Paracuellos efectuada los días 6, 7, 26 y 27 de noviembre. En esas fechas, la checa de Fomento había sido disuelta, formándose “un Consejo de Policía –según documentos oficiales-, presidido por los comunistas Santiago Carrillo y Segundo Serrano Poncela, a cuyo cargo quedó de un modo exclusivo el Orden Público en la capital abandonada por el gobierno rojo. El referido Consejo de Orden Público repartió a sus miembros entre las diversas cárceles de Madrid, y, tras una brevísima selección, que ya había sido comenzada por el disuelto Comité de Investigación Pública, fueron extraídos de las prisiones varios millares de presos de todas las edades, profesiones y condiciones sociales, que fueron asesinados por las Milicias de Vigilancia improvisadas por el gobierno rojo en Paracuellos del Jarama, Torrejón de Ardoz y otros lugares próximos a Madrid, donde reposan los restos de estas víctimas. Las órdenes que sirvieron para realizar estas extracciones aparecen firmadas por las autoridades de Orden Público”. Concretando más los hechos, “el 6 de noviembre de 1.936 se presentaron en la Cárcel Modelo de Madrid policías adscritos a la Dirección General de Seguridad, y milicianos de Vigilancia de Retaguardia, al mando del Inspector General Federico Manzano Govantes, con una orden de libertad de presos, sin indicación de nombres ni de número; en autobuses de la Sociedad Madrileña de Tranvías se llevaron a los presos que tuvieron por conveniente, sacándolos atados, y los asesinaron en las inmediaciones de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz. Al día siguiente, 7 de noviembre, se repiten los mismos hechos, siendo asesinados una nueva tanda de reclusos”.

El 14 y 15 de noviembre, después de haber “peinado” Madrid varias veces, al objeto de que no quedara vivo ningún militar, citaron a los que quedaban en libertad en la Casa de la Moneda, bajo la excusa de liquidarles los haberes atrasados. Una vez dentro, los cuatro mil militares se dieron cuenta de que aquello estaba tomado. Habían caído en una trampa. Fueron trasladados en camiones hasta la D.G.S. (Dirección General de Seguridad), en la calle Infantas, y desde allí, a las cárceles habilitadas. A los pocos días fueron llevados a Paracuellos donde se les asesinó en masa.

“Esta es mi zanja, Dios mío”
Julián tiene ahora 55 años. Vive en un pueblecito cercano a Madrid y quiere olvidarlo todo. Lo que vio teniendo 14, 15 y 16 años, lo ha revivido ahora para que los jóvenes comprendan la postura de sus abuelos cuando acuden, en estas fechas, al aniversario del Genocidio de Paracuellos. “El Estudiante” de hace 41 años, nos ha acompañado, una por una, a todas las “checas” –donde estaban las “checas”, claro-, recordando anécdotas que le ocurrían cuando llevaba, desde el despacho de Carrillo en la calle Pontejos, las listas de los que debían detener y asesinar. Hemos estado en la carretera de Fuencarral, buscando el lugar donde fue muerto el Duque de Veragua, siguiendo las indicaciones que la memoria de “El Estudiante” le recordaban. “Allí tiene que haber una granja, y más adelante un cauce de agua –decía Julián-, justo por aquí. Sí, sí, fue aquí donde nos bajamos con el Ford. Venían también los chequistas Santiago Escalona, Sagrario Ramírez y Ramiro Roig, “El Pancho”. Este último fue quien le cortó el dedo al Duque para sacarle el anillo. Y desde aquí les dispararon –se pone en posición de tiro-, y aquí cayó el Duque de Veragua, así –Julián cae al suelo imitando la posición en que quedó el cadáver del Duque antes de que Carrillo le disparara los “reglamentarios” tiros de gracia- de lado, sangrando por todas partes”. El recorrido hasta llegar al cementerio de Paracuellos del Jarama fue también relativamente fácil, recordando lugares y gentes. Al llegar al Cementerio, después de santiguarse, Julián empezó a caminar como hipnotizado recorriendo las diversas zanjas, cubiertas con algunas cruces y flores. “Esta es mi zanja, Dios mío; esta es la zanja que yo hice con mis manos -exclamaba “El Estudiante” llorando como un niño-. Aquí hay miles y miles de asesinados. ¡Dios mío, qué tragedia! ¿Por qué has vuelto, Carrillo? ¡Que no vuelvan esos tiempos, por favor!”, gimoteó, finalmente, aferrado a una de las cruces donde se leían algunos de los nombres de los que allí dormían desde el año 36.

Prescritos
Todos los asesinatos antes relatados, y miles más, hace años prescribieron sin que haya lugar para perseguir de oficio a los presuntos culpables. Muchos de los responsables han muerto, al igual que los testigos. De los primeros, algunos aún se pasean desafiantes por los cenáculos de moda. De los segundos, como en el caso de Julián, también aún quedan quienes se manifiestan dispuestos a dar testimonio físico de aquellas atrocidades. ¡Dios libre a nuestro pueblo de nuevas vivencias como las que aquí se evocan en víspera a su aniversario!

Finalmente, recogemos unas declaraciones realizadas al diario El País en 2005 por el propio Santiago Carrillo. En ellas reconoce haber matado a alguna persona, pero también negaba su participación en los asesinatos de Paracuellos:

...Incluso, en algún caso, yo he tenido que eliminar a alguna persona, eso es cierto; pero no he tenido nunca problemas de conciencia, era una cuestión de supervivencia, porque estaba en juego también la vida de muchos militantes...

Que todavía haya gente que pueda pensar eso, la verdad es que me produce tristeza. Durante muchos años se han escrito cosas terribles sobre mí a propósito de aquel desgraciado episodio. Pero la verdad es que la única decisión que yo tomé, de acuerdo con el general Miaja, en la Junta de Defensa en la que yo era responsable de las cuestiones de orden público, fue, respecto a aquellos 2.000 militares que estaban en la cárcel de Madrid porque se habían sublevado en el cuartel de la Montaña, fue, ya digo, trasladarlos a Valencia. Porque nos dimos cuenta de que esa gente podía formar perfectamente un cuerpo de ejército, que eso era, en realidad, la Quinta Columna. Yo entonces estaba desbordado organizando la resistencia de Madrid y puse aquella misión en manos de mis colaboradores, que tuvieron que organizar, con muchas dificultades, la seguridad de aquel traslado. La conclusión a la que llegamos el general Miaja y yo fue que la gente de la calle que vio aquel traslado, que era gente que ya había sufrido los ataques fascistas, se lanzó a por ellos, y la guardia que iba custodiándoles no les defendió.

La clara mentira de estas últimas afirmaciones es patente. Según lo que dice Carrillo en El País en 2005, los dos mil militares fueron asesinado en el mismo acto incontrolado, no en sacas sucesivas durante casi un mes. Y, como es habitual en quienes no asumen las consecuencias de sus actos, la culpa fue de sus colaboradores.

Puedes comentar el blog con el autor en @Juanerpf o en la página de Facebook Los Crímenes del Comunismo.

DEFIENDE LA LENGUA PATRIA
La RAE se regodea en el fiasco de Barei en Eurovisión
Su director, Darío Villanueva, afirma que "se nos vendió que no ganábamos Eurovisión por no cantar en inglés, y mira"
M. Arroyo Estrella Digital 19 Mayo 2016

Mucho ha tardado la Real Academia de la Lengua en salir a la palestra para dar su opinión del resultado obtenido por nuestro país en Eurovisión, sobre todo después de sus críticas iniciales a que la canción elegida en su día fuera completamente en inglés.

El director de la RAE, Darío Villanueva, aprovechó un intervalo durante la jornada de debate '¿Se habla español en la publicidad?', organizada por dicho organismo, para preguntarse cuál sería la próxima "ocurrencia" de España para intentar ganar el Festival.

Según él, "se nos quiso vender que uno de los problemas para ganar Eurovisión era que no se cantaba en inglés. Se cantó en inglés, en un inglés además de aquella manera, y el resultado ya hemos visto cuál ha sido. No sé cuál será la siguiente ocurrencia para intentar ganar el famoso certamen"-

Hay que recordar que en el momento en que se eligió a Barei como representante española el citado Villanueva y el organismo que preside cargó contra ella porque su 'Say Yay!', fuera una canción completamente en inglés, y el académico José María Merino dijo que eso era "sorprendentemente estúpido".

La cantante madrileña tuvo entonces que precisar que "no tengo nada contra el castellano", y justificó su decisión porque "la música que siempre he escuchado es de fuera y la sonoridad de las consonantes es distinta. Ni soy filóloga ni hago literatura. Hago música y no he forzado a nadie para ser elegida. Además, esto es producto español, porque la interpreto yo, que soy española, y la he hecho junto a otros dos españoles".

prometió reducir déficit y deuda
Rajoy engorda la ‘hipoteca’ de España S.A en 351.828 millones
La deuda pública se consolida por encima del 100% después de rebasar ese nivel ya en marzo de 2015.
El Espanol 19 Mayo 2016

De momento, las facturas no se pagan en porcentajes, sino en euros contantes y sonantes. La que acumula España con los inversores de cualquier pelaje -ya sean estados, bancos o pensionistas- no ha parado de crecer tanto en términos absolutos como en relación al Producto Interior Bruto (PIB), un indicador de sostenibilidad, salud financiera y capacidad para repagar lo debido.

Según los últimos datos del Banco de España, la deuda de las administraciones públicas (estatal, autonómica o entes locales) se situó en el 101% del PIB, con lo que se consolida por encima de la cota psicológica 100%, nivel que ya alcanzó en el primer trimestre de 2015. Como adelantó EL ESPAÑOL en marzo, la autoridad estadística Eurostat pidió a España que contabilizara la deuda de BFA (principal accionista de Bankia) como pública desde 2013 tras la nacionalización del Frob

Esto obligó al Banco de España a revisar al alza toda la serie histórica desde entonces y provocó que la deuda pública española rompiese el nivel del 100% en el primer trimestre de 2015 por primera vez en su historia. No fuer ayer. Por eso, este miércoles, cuando los teletipos comenzaron a escupir titulares sobre el asunto, estos contenían el error que horas más tarde corrigieron. Con un PIB de 1,08 billones de euros hasta marzo (14.000 millones más que el mes anterior) y una deuda de 1,09 billones, la relación entre ambas magnitudes volvió a superar los tres dígitos al cierre de marzo. De abril a diciembre de 2015 permaneció entre el 99% y 100%.

La deuda supera al PIB.

La deuda supera al PIB.

La deuda supera al PIB.

La deuda supera al PIB.

Rajoy, tan ‘endeudador’ como Zapatero

El verdadero hito que llevará a la historia a Mariano Rajoy será el del primer presidente que llevó al país por encima del billón de euros de deuda. Sin embargo, antes de llegar a La Moncloa prometió que aliviaría esta carga. “Yo tendría dos prioridades: reducir el déficit y la deuda pública”. No lo ha conseguido. Nada más lejos de la realidad. En los cuatro años y seis meses de legislatura del Gobierno Rajoy, la deuda pública creció en 351.828 millones de euros, a razón de 210 millones diarios. Es decir, que cada segundo que pasa con Rajoy entre Moncloa y Aravaca, el Estado y las autonomías se endeudan a razón de 2.430 euros.

Detrás de la creciente deuda se encuentra la continúa acumulación de déficits en las cuentas públicas, es decir, que ni el Estado ni el resto de administraciones fueron capaces de adecuar su gasto a sus ingresos fiscales y recurrieron a ese extra de crédito para financiarse. Es el déficit, por el que Bruselas multará a España este verano, el que ha dinamitado los niveles de deuda en España desde estalló la crisis financiera en 2008.

Pese a la altura de las cifras de Rajoy, no se llegan a superar los 364.124 millones de incremento de la deuda registrados durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que en sólo cuatro años duplicó el saldo deudor, hasta los 743.530 millones o a razón de 3.298 euros por segundo. El presidente socialista fue más veloz que el popular en elevar la deuda del país durante su segunda legislatura, dado que estuvo menos tiempo por el adelanto electoral de 2011. Con el periodo extra entre las elecciones del 20 de diciembre y el próximo 26 de junio, Rajoy sólo habrá ‘endeudado’ un 3,5% menos que Zapatero.

Según la previsión del Gobierno que todavía rige desde los últimos Presupuestos, el Tesoro Público realizará en 2016 emisiones brutas de deuda por importe de 231.175 millones de euros, de los que al menos 40.000 millones serán emisiones netas que se sumarán a la mochila de la deuda pública española. El grueso de la deuda en manos de las administraciones públicas se encuentra en valores a medio y largo plazo, que suponen más de dos tercios de la deuda total y explican la mayor parte del aumento del endeudamiento público en valores absolutos en el tercer mes del año. Estos préstamos aumentaron en 14.893 millones de euros respecto al mes anterior, hasta los 812.680 millones de euros, mientras que en tasa interanual el crecimiento fue del 6,8%. En relación al cierre de 2015, estos créditos subieron un 2,5%.


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No son los separatistas catalanes los que se rinden a Otegi
EDITORIAL Libertad Digital 19 Mayo 2016

La entusiasta bienvenida que los separatistas han brindado a Arnaldo Otegi en su visita al Parlamento catalán no por nauseabunda deja de resultar absolutamente lógica. El veterano vocero de ETA fue, sin duda, uno de los grandes artífices –junto a los magistrados del Tribunal Constitucional Eugenio Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Luis Ortega, Adela Asua y Pascual Sala– de que ETA lograra burlar la supuestamente vigente Ley de Partidos, así como las sentencias de ilegalización de los proetarras dictadas por el Tribunal Supremo.

La plataforma Bateragune –por cuya gestación Otegi fue condenado– sólo fue un embrión, un punto de encuentro entre los batasunos, sectores de EA, Aralar y el sindicato ELA para poner en marcha lo que luego se plasmaría en diferentes siglas, como Sortu, Bildu y Amaiur, formaciones todas ellas posteriormente legalizadas por los magistrados del Constitucional designados por el PSOE.

Aquella infame sentencia del TC de mayo de 2011 –rendida no al imperio de la ley, sino a la paz envilecida que anunciaba ETA en su comunicado de "cese definitivo de la violencia"– fue lo que permitió a la encapuchada dirección de la organización terrorista celebrar públicamente el haber "ganado la batalla de la ilegalización" y a Arnaldo Otegui jactarse públicamente: "Empezamos siendo cuatro o cinco y ya somos 313.000".

Los separatistas catalanes, por su parte, siempre estuvieron en contra de la Ley de Partidos y de apartar legalmente de las instituciones a quienes se negasen a condenar los crímenes perpetrados por el terrorismo nacionalista vasco, tal y como a día de hoy siguen negándose a hacer el recientemente excarcelado secretario general de Sortu y todos sus compañeros proetarras que ocupan desde hace años asiento en toda clase de instituciones españolas, así como en el Parlamento Europeo.

Los separatistas catalanes, en este sentido, siempre han mantenido una estrecha colaboración con separatistas vascos de todo pelaje, incluso con la propia organización terrorista, como quedó de manifiesto en Perpiñán, cuando se acordó una tregua de ETA limitada al territorio de Cataluña. No hay que extrañarse, por tanto, de que los separatistas quieran llevar esa nauseabunda colaboración a las instituciones, ni de que la encubran con los ropajes de un envilecedor apaciguamiento. Mas aun cuando el propio Parlamento catalán hace escasos meses protagonizaba un auténtico golpe de Estado institucionalizado al declarase en rebeldía frente al ordenamiento jurídico español a fin de crear un Estado Catalán independiente en forma de república.

Dice Arnaldo Otegi que va a Cataluña "a aprender". Y, ciertamente, los separatistas catalanes le pueden enseñar mucho a la hora de lograr impunidad y financiación para sus ilegales pretensiones secesionistas. La agenda separatista, que no catalana, ni siquiera catalanista, de Junqueras, de recibir por la mañana a Otegi y por la tarde al ministro Luis de Guindos sigue siendo, en este sentido, plenamente coherente, pues nunca hay que olvidar que el ilegal proceso de construcción nacional que se perpetra en Cataluña, con sus costosísimas redes clientelares y estructuras de Estado, no sólo requiere de impunidad sino de una ingente financiación extraordinaria.

Quienes se rinden, por tanto, a los separatistas vascos y catalanes son todos aquellos que, por no cumplir su deber de hacer cumplir la ley y evitarse el engorro de intervenir una comunidad autónoma en rebeldía, ya sea por razones legales, ya sea por razones financieras, están brindando financiación e impunidad a todo aquello que prometieron combatir.

Una estelada en la grada
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Mayo 2016

La prohibición de acceder al estadio Vicente Calderón con la estelada el día en que se juegue la final de la Copa del Rey tiene muchísimo mérito. Lo tiene porque, en un país en el que los políticos van a ciento veinte tonterías a la hora, ésta es la más tonta de todas. Los ayuntamientos catalanes izan la estelada con total impunidad. Si es así, ¿por qué no pueden unos ciudadanos libres exhibirla en un partido de fútbol? La Delegación del Gobierno alega la aplicación del artículo 2 de la ley contra la violencia en el deporte. Pero esa ley prohíbe los símbolos que inciten a actos violentos o terroristas o menosprecien a las personas que participan en el espectáculo. Y la estelada no es eso. Si lo fuera, con más motivo habría que prohibir la ikurriña, por mucho que sea la bandera oficial del País Vasco, puesto que es la bandera de la ETA y la que tendría un hipotético País Vasco independiente, amén de que su origen es el de ser el símbolo del PNV cuando era un inequívoco partido racista. Y, sin embargo, hace unos días la embajada española en Estocolmo protestó porque las fuerzas del orden suecas habían actuado contra unos españoles que la exhibieron durante el Festival de Eurovisión.

Las aficiones del Athletic y del Barcelona abuchearon el himno de España y eso sí que supuso un manifiesto desprecio a muchas de las personas que estaban allí, empezando por el Rey de España. Y la ridiculez de las consecuencias, consistentes en unas multas de una cuantía que no da ni para fichar a un defensa cojo de Tercera, puso aún más en evidencia la impunidad con la que actuaron los que abroncaron el símbolo. Puigdemont ha dicho que nos hará la caridad de no asistir al encuentro en protesta por la prohibición. Si tuviera más seso, se presentaría en el estadio enfundado en una camiseta estelada a ver quién es el guapo que le veda la entrada o le obliga a acceder al palco con el torso desnudo.

El Barcelona ha menospreciado al resto de los españoles en incontables ocasiones y apenas ha sufrido ninguna sanción. En Cataluña se impide estudiar en español, se multa a quienes rotulan en español, se margina a quienes no sepan catalán o se nieguen a hablarlo y no pasa nada. En Cataluña, la única ley española que se aplica es la de financiación autonómica. ¿Por qué habría que obligar ahora a los catalanes que viajen a Madrid a animar a su equipo a cumplir una ley tan española como todas las que en Cataluña hace tiempo dejaron de aplicarse? Mucho menos cuando se pretende hacerlo con una interpretación tan forzada. Lo hacen porque creen que de este modo convencerán a los huidos votantes del PP de que el Gobierno se propone finalmente combatir el independentismo con la ley en la mano, cuando la realidad es que nada hicieron, nada hacen y nada harán, si es que siguen gobernando cuando pasen las elecciones.

Cataluña no es de los separatistas
RAFAEL ARENAS El Mundo 19 Mayo 2016

NO SE le debería escapar a nadie que el proceso secesionista iniciado en Cataluña ha acentuado los déficits de calidad democrática que padecemos los ciudadanos desde hace tiempo. En concreto, se ha agravado la utilización partidista de las administraciones, que en muchos casos han hecho explícito que actuarán no como representantes de todos los catalanes, sino tan sólo de los separatistas.

Esta apropiación del poder público es gravísima en tanto en cuanto supone que la Generalitat, los ayuntamientos y otras Administraciones ya no atenderán al interés general de los ciudadanos con respeto al principio de neutralidad, sino que estarán al servicio de una parte de ellos, aquellos que comulgan con los planteamientos secesionistas.

Existen muchas muestras de esta actuación partidista. Entre ellas destacaría la adscripción de administraciones locales a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), una entidad en cuyos estatutos pueden leerse cosas como que «la historia del Estado español tiene una merecida fama en todo el mundo proveniente de su intolerancia hacia todo aquello que no es de su propia raíz cultural y nacional, en definitiva, todo aquello que no es castellano (...). Y hoy el espíritu de España, que es el de Castilla, continúa exactamente igual»; una entidad que proclama que la situación de Cataluña es la de un pueblo oprimido que ha de buscar su libertad mediante el ejercicio del derecho de autodeterminación y la independencia, y que no renuncia a actuar al margen de la ley si es necesario para conseguir esos objetivos.

Es claro que la incorporación de una Administración española a una asociación que defiende planteamientos como los señalados, radicalmente contrarios a los valores y principios que recoge nuestra Constitución es incompatible con el deber de neutralidad de las administraciones y es fuente, a su vez, de otros incumplimientos; derivados en algunos casos precisamente de esta adscripción a la AMI. Así, por ejemplo, la utilización de símbolos independentistas por estas administraciones, en particular banderas esteladas ubicadas en edificios y lugares públicos.

Este falta de neutralidad de las Administraciones alcanza también a la Generalitat, en particular en lo que se refiere a una acción exterior orientada no a la defensa de los intereses generales de Cataluña, sino a conseguir apoyos internacionales para la independencia y también respecto a la política educativa, en la que se identifican no pocas injerencias nacionalistas.

Finalmente, también hay que destacar que los medios públicos de comunicación en vez de promocionar los valores constitucionales, tal como sería obligado, se han convertido en instrumentos de propaganda independentista.

Entre las muestras de falta de neutralidad que se acaban de apuntar no es de importancia menor la que tiene que ver con la utilización por los poderes públicos de símbolos independentistas. En contra de lo que a veces se dice, los símbolos no son nunca una cuestión accesoria, puesto que cuando se ha llegado al punto en el que se exterioriza mediante símbolos la pérdida de la neutralidad por parte del poder público es que el deterioro en la sustancia de la democracia es ya considerable. Una leve humedad en la pared suele ser indicio de una fuga de agua más profunda tras ella. En este sentido, la presencia en edificios y espacios públicos de símbolos no solamente partidistas, sino contrarios a la ley debería preocuparnos. En las democracias europeas no es admisible que se confundan partido y gobierno y, por tanto, la utilización por parte de las Administraciones de símbolos que no son los comunes debería estar prohibida (y, como veremos, de hecho lo está).

En Cataluña, sin embargo, durante años se ha debatido sobre la legalidad de tal presencia simbólica partidista en edificios y lugares de titularidad pública (las esteladas en las rotondas de entrada a las localidades, por ejemplo). Los separatistas pretendían que se entendiera que tales símbolos, al no ser propiamente de un partido concreto, no deberían ser considerados «partidistas» y que, por tanto, su utilización por la administración no sería ilegal.

El Tribunal Supremo ha puesto, sin embargo, fin a este debate con su sentencia de 28 de abril. En esta decisión, en la que resolvía un recurso planteado por CiU en relación a la prohibición de presencia de esteladas en edificios públicos durante el periodo electoral, establece en relación a la mencionada bandera separatista que: «El adjetivo partidista no puede interpretarse (...) como perteneciente a un partido político, sino simplemente como incompatible con el deber de objetividad y neutralidad de los Poderes Públicos y las Administraciones, en la medida en que toman partido por una posición parcial, es decir, no ajustada a ese deber de neutralidad o equidistancia, sino alineada con las pretensiones de un grupo de ciudadanos con inevitable exclusión del resto, (...) lo relevante no es que la bandera cuestionada pertenezca a un partido, o se identifique con una concreta formación política, sino que no pertenece a -es decir, no se identifica con- la comunidad de ciudadanos que, en su conjunto, y con independencia de mayorías o minorías, constituye jurídicamente el referente territorial de cualquiera de las Administraciones o Poderes Públicos (...) y por tanto su uso por cualquiera de esas Administraciones o Poderes quiebra el principio de neutralidad, siendo notorio que la bandera estelada constituye un símbolo de la reivindicación independentista de una parte de los ciudadanos catalanes representados por una parte de los partidos políticos, y sistemáticamente empleado por aquellas fuerzas políticas que defienden esa opción independentista, pero carece de reconocimiento legal válido como símbolo oficial de ninguna Administración territorial, resulta obvio que su uso y exhibición por un poder público -en este caso de nivel municipal- sólo puede ser calificado de partidista en cuanto asociado a una parte -por importante o relevante que sea- de la ciudadanía identificada con una determinada opción ideológica».

Es necesario reproducir esta parte de la sentencia del Tribunal Supremo porque, como puede comprobarse, pone fin al debate sobre la posibilidad de que las administraciones públicas tomen partido por la causa independentista. La decisión afecta de forma directa a la utilización de la bandera estelada por tales Administraciones, pero el razonamiento que utiliza se proyecta con naturalidad a otros ámbitos. Una vez establecido que la Administración ha de velar con objetividad por los intereses generales ninguna actuación que se sitúe fuera del marco legal podrá ser considerada legítima, sin que un pretendido fundamento democrático pueda amparar dicha actuación partidista, ya que como se señala en otro punto de la sentencia de 28 de abril «sólo es posible calificar de actos o decisiones democráticos los que se ajustan, en su procedimiento de adopción y en su contenido, a la ley».

La ley es pues parámetro que marca los límites de la actuación de la Administración, debiendo ser tachada de ilegítima toda actuación al margen de ella, actuación que implicaría no atender a los intereses generales de los ciudadanos, sino de solamente una parte de ellos. La pretensión de que las Administraciones puedan ser ocupadas por quienes mantienen una determinada ideología para desde esas instituciones actuar como meros representantes de quienes comparten sus planteamientos y no de todos los ciudadanos queda claramente desautorizada por esta sentencia.

Es de agradecer esta decisión del Supremo, pero a la vez hemos de lamentar que haya sido necesario llegar al Alto Tribunal para que se asuma algo que debería ser no solamente entendido, sino defendido enérgicamente por las fuerzas políticas y por las instituciones del Estado. No puede ocultarse que durante los últimos años ha habido una cierta tolerancia ante esta apropiación de las administraciones catalanas por parte de los separatistas. No se ha percibido la gravedad de que se confunda partido con poder público y se ha olvidado que los casos en los que en el pasado se dio tal identificación fueron siempre muestra de regímenes autoritarios que se situaron en las antípodas del respeto a la democracia y los derechos fundamentales.

Esta falta generalizada de sensibilidad democrática es todavía más preocupante que el desafío claro al Estado de Derecho por parte de los separatistas pues tal desafío no ha de prevalecer si el resto de fuerzas políticas son conscientes de que no nos estamos jugando solamente la integridad del Estado sino, sobre todo, la democracia. Si, en cambio, no se asume la gravedad y consecuencias de la actuación de los secesionistas ya habremos empezado a perder nuestro sistema de libertades.

La sentencia del Tribunal Supremo de 28 de abril de 2016 es, por tanto, mucho más que el punto final al conflicto planteado por quienes pretendían que las esteladas lucieran durante el período electoral. La doctrina que contiene la sentencia es una descripción clara de la gravedad que supone para la democracia el abandono del principio de neutralidad de las administraciones y, por tanto, también una llamada de atención para los ciudadanos, los partidos políticos y las instituciones, especialmente aquellas que han de velar por el respeto al interés general de los españoles.

Rafael Arenas es presidente de Societat Civil Catalana.

El Parlament se degrada al recibir a Otegi
EDITORIAL El Mundo 19 Mayo 2016

La presencia de Arnaldo Otegi en el Parlament, donde fue recibido por su presidenta y habló en la Comisión de Acción Exterior, no sólo implica una ofensa a las víctimas de ETA sino que, sobre todo, supone un acto que degrada a la institución que representa a todos los catalanes.

Acogido por la CUP y algunos diputados independentistas como si fuera un jefe de Estado, Otegi es un político con las manos manchadas de sangre por su pertenencia a ETA y su participación directa en varios secuestros.

Por si fuera poco, Otegi y parlamentarios de Junts pel Sí y la CUP intercambiaron estrategias sobre el mejor camino para burlas las leyes del Estado y alcanzar la independencia. Un nueva deslealtad del nacionalismo catalán y una utilización abusiva de la Cámara para fines partidistas.

Otegi pretende ahora presentarse como un estadista que ha luchado por la paz cuando la realidad es que jamás ha pedido perdón por los crímenes de ETA, entre ellos, la matanza en el Hipercor de Barcelona en 1987.

En una reciente entrevista, afirmó que ya ha pedido "disculpas", equiparando el tiro en la nuca con el pisotón a una señora.Y es que Otegi es un tremendo cínico, un personaje que confunde el bien y el mal y que ha estado durante más de 30 años justificando los asesinatos de la banda terrorista.

Una institución que se presta a ser cómplice de un sujeto de esta calaña se denigra a sí misma. Sería impensable que el Parlamento británico homenajeara a un terrorista del IRA o que el Bundestag diera la palabra a un miembro de la Baader-Meinhof, pero el independentismo catalán ha perdido las nociones básicas de la ética y es capaz de cualquier dislate.

Otegi, en el Parlament: algo pasa en Cataluña
Editorial La Razon 19 Mayo 2016

Algo pasa en Cataluña para que el líder proetarra Arnaldo Otegi se reúna en el Parlament con su presidenta, Carme Forcadell. Habría una explicación sencilla y lógica: ambos comparten el mismo ideario independentista y tienen como enemigo común a España, incluidas sus instituciones democráticas. Sin embargo, esta complicidad política no justifica que ponga la sede de la soberanía popular al servicio propagandístico de alguien que ha defendido y sigue justificando las acciones terroristas de ETA. La mayoría de los catalanes son contrarios a la macabra política etarra de asesinar a sus adversarios políticos.

Sin embargo, el independentismo se ha apropiado de las instituciones, el gobierno y el Parlament, e impone su visión sectaria de la realidad. Otegi tuvo ayer el trato que no merecen otros dirigentes políticos catalanes que no son nacionalistas, que incluyó entrevistas en los medios públicos, en los que mintió y denigró a las víctimas y a los partidos democráticos. ¿Puede decirse que la lucha contra ETA «generaba beneficios económicos y electorales» al PP? El presidente de la Generalitat defendió la indigna visita de Otegi argumentando que, una vez dejadas las armas, se puede hablar de todo. Olvida lo fundamental: ETA sólo ha causado dolor y muerte. Y eso sigue estando en la esencia del proyecto político de Otegi.

Fernández Díaz y el final de ETA
Mikel Buesa Libertad Digital 19 Mayo 2016

Aunque hayan pasado casi inadvertidas en los medios, las recientes declaraciones del ministro del Interior a la agencia EFE acerca de ETA y sus presos merecen un comentario. Fernández Díaz ha señalado que "se está produciendo una división en el conjunto de la población penitenciaria etarra" y que tal acontecimiento pone de manifiesto que el Estado ha derrotado a ETA. Más aún, ha subrayado que "nuestro trabajo es que esto quede cerrado y bien cerrado", para añadir inmediatamente que la verdad histórica es que esa organización no ha conseguido imponer su proyecto totalitario. Se diría que el ministro trata de reivindicarse a sí mismo, antes de pasar a la nómina de los cesantes, como si su trabajo al frente de Interior hubiese sido crucial para llegar a tal resultado.

Sin embargo, cabe dudar tanto de la tesis –que ETA haya sido derrotada, al menos en el terreno político– como del papel del ministro para dejar el asunto zanjado. De que ETA ha abandonado el terrorismo no cabe la menor duda; y es probable también que tal renuncia sea irreversible. Por tanto, puede aceptarse que esa organización armada ha sido vencida en el terreno militar; pero de ello no se colige que esté políticamente acabada. De hecho, sus dirigentes no han dado un solo paso para disolverla y, menos aún, para reconocer que su abatimiento deja sin sentido el medio siglo de violencia que ha protagonizado. Aún más, su viejo partido –Herri Batasuna– ha resurgido de sus cenizas a través de Sortu y la coalición electoral Bildu, y ocupa una amplia zona de representación en las instituciones, sin que se discuta su inserción en el sistema político. Como ejemplo significativo de ello, baste señalar que, aunque su actual presidente ha reconocido ser miembro de ETA en la sala penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, a nadie se le ha ocurrido invocar la Ley de Partidos para expulsarlo. Es claro, por tanto, que en el ámbito político ETA sigue viva.

Vayamos ahora con el papel del ministro Fernández Díaz en este asunto. Los lectores recordarán que se estrenó en el cargo con una insólita, larga y secreta conversación con Zapatero, tras de la cual revalidó la política que había diseñado su predecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba, y que había conducido al final de la lucha armada. Fernández Díaz no añadió una sola coma a aquel diseño, cuyas dos patas fundamentales estaban en la eficaz represión policial de la banda armada –sustentada, a su vez, sobre un intenso trabajo interno y una amplia cooperación exterior, en especial con Francia– y en la vía Nanclares para dar una salida a los etarras arrepentidos. Esta última exhibía unos resultados mediocres, para nada significativos, pues su diseño era muy deficiente; y pese a ello fue relanzada a bombo y platillo por el ministro del PP, sin que causara la menor conmoción en las prisiones que albergan a los militantes de ETA.

De lo que Fernández Díaz no era consciente –y seguramente sigue sin serlo– es de que aquel diseño de Rubalcaba respondía al planteamiento teórico del Pacto de Ajuria Enea y que, consecuentemente con ello, la derrota policial de ETA –lograda por el ministro socialista– creaba las condiciones para el final dialogado que tal acuerdo establecía. Un final dialogado cuyos términos, aunque nunca explicitados, todo el mundo tenía claros: paz y entrega de las armas a cambio de magnanimidad para los presos y exiliados de la organización terrorista. Sin embargo, el Gobierno del PP no podía llegar a este punto, pues su horizonte doctrinal se había desplazado hacia el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que había suscrito Aznar –lo que exigía la derrota política de ETA– y sus votantes no entenderían nunca que se retrocediera hacia las posiciones previas. Está claro, por tanto, que el ministro Fernández Díaz se equivocó al dar por válida la política de Rubalcaba. Y como resultado ha llegado a la nada.

La nada es que ETA siga siendo invocada por la izquierda radical vasca, que su papel siga siendo valorado positivamente, que sus víctimas no hayan encontrado el consuelo moral, que haya aún más de trescientos crímenes sin resolver y que, en el mejor de los casos, el asunto del terrorismo pase a un plano ignoto en la idea de que el agua pasada ya no mueve molino. Las víctimas, como dijo una vez Camus, se fastidian y eso es todo.

Por eso no podemos dar por válida la afirmación del ministro Fernández Díaz acerca de la derrota de ETA por parte del Estado. No podemos aceptar que el ministro Fernández Díaz se construya un pedestal de falsedad para intentar pasar a la pequeña historia del terrorismo en el País Vasco como el que, finalmente, dejó zanjado el asunto, porque el asunto está ahí, de momento agazapado, a la espera de tiempos mejores para quienes quisieron cambiar la historia y sólo consiguieron sembrarla de muerte y destrucción.

EN SU COLUMNA SEMANAL EN 'LA RAZÓN'
El doloroso artículo de Irene Villa contra Otegi por ensuciar el Parlamento catalán y mofarse de las víctimas
"Atacan nuestra dignidad y vulneran la memoria de quienes fueron asesinados y por los que seguiremos luchando"
Periodista Digital  19 Mayo 2016

Son muchas las voces autorizadas que se han levantado contra la visita de Arnaldo Otegui a instituciones como el Parlamento catalán y el Ayuntamiento de Barcelona --Carlos Herrera: "Hay que ver lo que le gusta esta gente un terrorista"--, pero hay una que adquiere especial relevancia por tratarse de una víctima directa de ese blanqueamiento que la izquierda radical pretende hacer con el exconvicto: Irene Villa.

En su artículo semanal en el diario La Razón, publica este 19 de mayo de 2016 Irene Villa un texto narrando el lastre diario que sufre cada día una víctima del terror, que se acentúa cuando observa atónita cómo pretenden hacerle pasar ahora por un hombre de paz:

Las firmas de quienes consideran una ofensa la visita de Arnaldo Otegui al Parlament no dejan de crecer sumando incondicionales. Y es que consideran, con razón, que quien ha representado a los asesinos etarras, no hace otra cosa que manchar «la sede de la institución democrática más representativa» de Cataluña. Mucho trabajo, muchos años, mucho dolor y mucha inteligencia emocional nos ha costado a la mayoría de las víctimas asumir una realidad atroz, enmendar nuestras heridas y aceptar algo que ni en nuestras peores pesadillas hubiéramos imaginado que seríamos capaces de aceptar.

Prosigue:
De esta forma, con mucha valentía, mucho amor, mucho apoyo familiar, algunas contando además con un apoyo impresionante de la sociedad, y con un espíritu que demostramos día a día que es inquebrantable, hemos manifestado que en lugar de víctimas somos responsables de nuestra superación personal y de nuestra felicidad. Cierto que cuesta. Especialmente cuesta cuando ves noticias que atacan nuestra dignidad y vulneran la memoria de quienes fueron asesinados y por los que seguiremos luchando.

Pero también resulta difícil reponerse cuando ves, tras ese duro ejercicio de transformar una realidad dantesca en otra más bonita y llevadera, que quienes consintieron e incluso propiciaron esos ataques macabros que acabaron en asesinatos, mutilaciones, daños cerebrales y tantísimo dolor,se colocan ahora cobarde y vilmente tras ese papel de víctima que tanto nos cuesta superar cada día.

Así finaliza el desolador testimonio:
Muchos de los verdugos que hoy dicen arrepentirse, lo hacen para beneficiarse de unas negociaciones que ojalá hayan supuesto el final de los asesinatos, pero que siguen doliendo porque ¿quién negociaría con el asesino de su hijo? El caso es que ellos están saliendo de la cárcel mientras que el reguero de sangre que protagonizaron ha dejado cientos y cientos de vidas bajo tierra. Si bien el perdón puede liberarnos de este terrible daño, jamás el olvido podrá borrar las acciones de tantos verdugos que hoy quieren volver a ser protagonistas, pero como víctimas del sistema. Y lo peor y más doloroso aún es que haya quien les crea o les interese hacerlo.

Nadie os echará de menos.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 19 Mayo 2016

Los deseos en la política son solo eso, aspiraciones legítimas y no son legales hasta que son reconocidos por la Ley. Nadie les impide a los independentistas idear cómo sería su ansiado país, sus símbolos, su Constitución. Soñar es gratis, aunque en este caso nos cuesta el dinero a todos, que pagamos la confección de documentos a los que quieren ilegalmente dar legitimidad usando las Instituciones de España y violando las leyes, estas sí, legitimadas por todos los españoles. Pero no, es que estos secesionistas se consideran los únicos que pueden exigir a los demás lo que ellos se niegan a admitir de forma democrática. Porque precisamente es la democracia lo que no consideran en absoluto y pretenden apropiarse y manipular unos resultados de unas elecciones autonómicas no previstas para otro propósito diferente como el ser plebiscitarias. Unos comicios que les fueron claramente adversos en cuanto al número de votos conseguidos por todas las plataformas secesionistas por debajo del 50% teórico de los votos emitidos.

Es curioso que sea precisamente el Presidente de la Generalidad el que hable de deseos y de coartar libertades cuando ellos llevan décadas abusando de su poder para coaccionar y coartar las libertades de aquellos que no comparten sus ideales nacionalistas. No deja de ser alucinante que sea la podemita Ada Colau que no se corta en favorecer a movimientos anti sistema, a okupas, a “manteros”, mientras se dedica a legislar contra derechos fundamentales de los ciudadanos, la que se sienta ofendida por que se prohíba la exhibición de un símbolo indudablemente de reivindicación secesionista en un espectáculo deportivo. No deja de ser sino una patochada más de unos impresentables representantes que se empeñan en un sectarismo incompatible con el cargo que ostentan.

Y es que como digo en el título, si no quieren acudir al evento deportivo de la final de la Copa del Rey de Fútbol, están en su derecho y que sepan que “nadie les echará de menos”. Se trata de una invitación no de una obligación protocolaria. También nos evitaremos ver cómo ese Presidente sonríe, tal y como hizo su antecesor Artur Mas, mientras una masa de estúpidos descerebrados se dedicaba a pitar el himno nacional de España en presencia del Rey, confundiendo, gracias a la interpretación facinerosa de unos jueces “estupendos” con los delincuentes, la libertad de expresión con un acto de asonada populachera cobarde amparada en el anonimato de la masa.

Y es que los primeros en mezclar deporte y política fueron los dirigentes del Club de Fútbol Barcelona con la connivencia de los socios, desde el mismo momento en que se alinearon con los dogmas separatistas de los nacionalistas y dijeron lo de que el “Barça es més que un club”. Un club que ha permitido la proliferación de pancartas en las que se leía en inglés “Catalonia is not Spain”, o "Goodbye Spain!", banderas ilegítimas como la "estelada", pitos al himno español, la negativa a que la selección española de fútbol jugase en el Camp Nou, las actitudes de algunos de sus jugadores de cantera educados en el separatismo y el rechazo a todo lo que fuese España y ser español y un largo etcétera, que ha ido cosechando paulatinamente un rechazo a nivel nacional en el que ya es imposible separar lo deportivo y lo político.

Y es que el esperpento y la desfachatez llega al extremo que los ofensores quieren victimizarse y pasan a ser los ofendidos. Pues no, los españoles estamos más que hartos del victimismo y del chantaje que llevan practicando desde hace décadas. Creo que se ha tardado demasiado tiempo en dar una respuesta a tanta hipocresía y actitud beatífica queriendo restar importancia a lo que es un asunto esencial. La delegada del Gobierno en Madrid solo ha tomado la decisión correcta al prohibir que se exhiba impunemente una bandera ilegítima que representa el desafío de secesión que mantienen el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento de Cataluña con la coalición de partidos separatistas a los que se han unido los anti sistema de la CUP.

Si quieren propaganda que la busquen en sus pocilgas y se refocilen con sus esteladas al viento. Lo que no debemos consentir es que quieran convertir un espectáculo deportivo y un estadio de fútbol en su pocilga particular donde den suelta a sus desmanes aprovechando la difusión a millones de espectadores de todo el mundo. Ese insulto no se debe permitir bajo ningún concepto, incluso anulando la señal de emisión y llegado el caso, suspender el partido. Los payasos deben estar en el circo y los cerdos en su pocilga.

Lo único que añado es que este tipo de decisiones debieron tomarse al principio cuando comenzaron con estas payasadas. Ahora se puede confundir firmeza con oportunismo político.

P.D.: Si vuelve a repetirse el vergonzoso espectáculo de la pitada del himno de España, creo que D. Felipe VI debería abandonar el estadio sin más explicaciones.

¡Que pasen un buen día!

Cataluña, ante el desafío secesionista
Una estudiante de Erasmus deja KO a su profesor independentista (Vídeo)
El maestro acaba balbuceando después de que una alumna no vea las diferencias entre Barcelona y otras ciudadades de España
Redacción www.lavozlibre.com 19 Mayo 2016

Barcelona.- Se llama Matthew Tree y es un escritor y profesor inglés que ejerce en Cataluña y que se ha convertido al independentismo. En una charla universitaria con estudiantes de Erasmus, este maestro estaba adoctrinando a sus alumnos con la idea de que Cataluña no es España, pero no esperaba que una de sus interlecutoras le replicara y le dejara balbuceando y casi sin saber qué contestar.

"No he estado en España desde hace un par de años. Pero si fuera a España con mis hijos, podrían oirnos hablar en español y podría pasar algo desagradable. Mi percepción es que cuando me voy de Cataluña a España, España es realmente otro país. Estás en otro país cuando te vas de Cataluña a España", dice el profesor en inglés a los estudiantes, tal y como se puede ver en un vídeo que recoge Dolça Catalunya.

En medio de su explicación, una alumna de Erasmus levanta la mano y pregunta: "Espero no ofender a nadie y disculpe mi ignorancia. He viajado por otras partes de España y cuando vine por primera vez a Barcelona no noté ese cambio drástico entre el resto de España y Barcelona. ¿Cómo podemos explicarlo? No es un cambio tan evidente, quiero decir. ¿Si (Cataluña) es una cultura tan diferente por qué no es tan evidente en la primera visita?".

Dubitativo y sorprendido ante la pregunta, el profesor acierta a responder: "Quizá por qué en aquel momento tú no hablabas catalán o castellano…no sé. Pero la primera cosa que yo noto cuando vuelvo aquí es que de repente puedo usar el catalán otra vez. Igual que cuando te vas a otro país puedes usar la lengua de ese país".

"¿Y aparte de las diferencias de lengua?", repregunta la joven. "Sí…ehh…diría que todo…la geografía., el tipo de arquitectura, los edificios. Cuando vives aquí durante mucho tiempo también te das cuenta de que la estructura social es diferente y eso se refleja en el diseño de ciudades y pueblos porque Cataluña nunca tuvo un sistema feudal. Así que tienen una estructura social completamente diferente", contesta.

Y añade; "Sí…para mi es obvio…Pero…¡No hey!.. La primera vez que vine, como he dicho, no sabía dónde estaba, lo que era esto…Probablemente no noté nada la primera vez que vine. Es que si no tuvieras los carteles de la frontera... ¿notarías que pasas de España a Portugal?".


 


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