AGLI Recortes de Prensa   Viernes 27 Mayo  2016

El enorme error de una campaña vacía
J. L. González Quirós www.vozpopuli.com 27 Mayo 2016

En términos médicos, podríamos decir que España no está afectada por una crisis, que algunos podrían considerar casi terminal, sino, más bien, por una enfermedad crónica, aunque considerablemente agravada por tratamientos enteramente incorrectos. Creo que ese es exactamente el diagnóstico que dan a entender quienes emplean el término, sumamente equívoco, de regeneración, y, en cierto modo, también quienes hablan del derrumbe del sistema. Frente a esas metáforas biológicas o jurídico ingenieriles, prefiero una analogía marinera que ha empleado recientemente Javier Zarzalejos: cuando un barco zozobra o se pierde, hay que pensar no sólo en que el navío esté mal diseñado, sino en la competencia de la tripulación.

Políticos manifiestamente mejorables
Sin desconsiderar la responsabilidad de todos en nuestros males, es lógico subrayar la ineptitud de los políticos. Ahí está nuestro problema añadido, la perversa selección de las élites de gobierno, la estúpida retórica cainita que consentimos a los partidos, nuestra indolencia al aceptar grotescas mentiras como verdades preciosas, y la absoluta falta de sentido de responsabilidad de los políticos que contribuyen a mantener a los ciudadanos en un estado perpetuo de minoría de edad, en situaciones de sometimiento y vasallaje al maná supuestamente inagotable de las subvenciones, manteniendo en la oscuridad que solo nos dan una parte de lo que previamente nos quitan cobrando sustanciosas comisiones por esos supuestos regalos.

Qué discutiremos en la campaña
Puede que alguien espere grandes sorpresas en la campaña que se avecina. Me temo, sin embargo, que los partidos seguirán discutiendo en nuestra presencia sus ambiciones, sus añagazas, sillones y cuotas, pero raramente se acordarán de referirse a lo que nos pasa y, todavía menos, de explicar con claridad que es lo que podrían hacer para remediarlo. Son muchos años domando un lenguaje equívoco y confusionario para que ahora se dejen llevar por un viento de realismo que habría de ser necesariamente sucio. Como no han sabido abrir espacio al realismo crudo, ha aparecido una fuerza que simula hablar desde la desesperación y el desengaño, pero que ya ha dado muestras suficientes de ofrecer más de lo mismo, demagogia populista y drama social.

Nadie se atreverá a decir que España no puede seguir gastando como si tal cosa y aumentando una deuda que sí habrán de pagar quienes vienen detrás de nosotros, nuestros hijos y nietos. Nadie dirá que, de seguir como pretenden que sigamos, no se cumplirán los objetivos de déficit, y que, cuando todo el tinglado se venga abajo estaremos en las peores condiciones para levantarnos. Nadie dirá que el costosísimo e innecesario sistema de autonomías que se ha puesto en píe tiene que ser severamente podado, porque es tan inútil como insoportable, ni que gastamos enormes cantidades de dinero en sistemas sociales perfectamente ineficientes, que nuestras universidades son meras bolsas de empleo mal pagado y paro aplazado, que no podemos seguir manteniendo una Justicia politizada y con unas administraciones cuya verdadera especialidad es poner trabas a los que pretendan hacer cualquier cosa que no sea inútil o rutinaria, eso sí, bajo ventanillas que anuncian ayuda al emprendimiento.

Nadie nos dirá que ya no podemos seguir esperando el auxilio de una Unión Europea que está en sus peores momentos, y que nuestra obligación como nación es contribuir a que la burocracia de la UE se simplifique y a que la Unión sepa afrontar los enormes problemas que nos esperan en un mundo en el que Europa es, cada vez más, algo del pasado con un futuro sumamente incierto si no acertamos a vivir a nuestra costa, y ya fuera del paraguas norteamericano que se ha cerrado definitivamente.

¿Hablarán los partidos durante la campaña de algo como esto? ¿Se atreverán a decir que no están dispuestos a que la unidad nacional se vaya al carajo para que cuatro señoritos inútiles puedan estrenar embajada en Zambia, que es posible les reconozca?

Siempre más, nunca mejor
La enfermedad nacional que ahora adquiere caracteres más dramáticos consiste en habernos acostumbrado a que el gobierno de unos pocos se haga a costa del interés de los más, mientras que esa situación se presente con tintes suficientemente engañosos. El engaño no puede ser ni más simple, ni más perverso. Se trata de hacernos creer que todo se hace por el bien común, pero que para que eso pueda hacerse con eficacia, debemos mirar siempre para otra parte. No fijarnos en las cuentas, sino en los cuentos, no pensar en lo que pagamos, sino en el esquema envidioso que da en suponer que se le saca más al que más tiene porque nosotros no pagamos nada, porque los impuestos mayoritarios no son evidentes sino transparentes, invisibles. Los españoles se han acostumbrado a esperarlo todo del gran padrino estatal porque son poco dados a hacer números y prefieren los cuentos de buenos y malos, imaginar a los políticos como bandidos generosos, como una especie de Curro Jiménez frugal, simpático y bienhechor. Ni siquiera la larga serie de episodios de corrupción, esos 6.000 euros por piso que se ha dicho reclamaba el que fue secretario general del PP madrileño, señor Granados, han sido capaces de sacar a los españolitos del cuento de la sopa boba.

Bastaría con que empezásemos a pensar que debemos exigir no más sino mejor, que no es lógico tener tres malos bolígrafos si por ese precio se puede comprar uno excelente, y que es un desastre y un engaño tener cerca de cien universidades sin que ninguna de ellas ocupe un lugar medianamente discreto en el panorama internacional de la enseñanza superior, no digamos en el de la investigación.

Faltan líderes
En política la cobardía puede ser rentable para el que está en el poder, piénsese en Rajoy, pero es letal para los aspirantes, porque sólo puede vivir de la inercia y del miedo, pulsiones de decadencia y de muerte. Necesitamos políticos que digan cosas valientes, que se atrevan a romper el círculo maloliente en el que la mayoría de los ciudadanos, pese a toda su sumisión y exceso de candidez, incluye, casi sin excepciones, a la clase política establecida. Si nadie de los que ha de hacerlo se atreve a eso, cabe temer que habremos perdido otra oportunidad, que el resultado será un calco del de diciembre, que entraremos en ese bucle desesperado y estéril que define a los Estados fallidos. Estamos ante una oportunidad, que podría ser la última, de recuperar el impulso de ilusión que supuso el comienzo de la democracia, y que nos podría permitir zafarnos de la tendencia a perder oportunidades, a ir a peor cuando, a poco que se hiciese, tendríamos mimbres para superar los mejores momentos de nuestra historia, porque existe una España que podría ser mejor que el sistema ineficiente y corrupto que ahora nos sofoca.

Podemos: el PP le da alas y el PSOE, poder
EDITORIAL Libertad Digital 27 Mayo 2016

La situación del socialista Antonio Miguel Carmona podría ser una metáfora perfecta de lo que le ha ocurrido a su partido desde que, hace ahora un año, aupara a Podemos al poder en la mayoría de los principales ayuntamientos de España.

Apartado de la portavocía que ostentaba después de renunciar a la alcaldía que le había ofrecido Esperanza Aguirre, Carmona se ha convertido en una figura irrelevante en el PSOE, como el PSOE se ha convertido en un partido irrelevante en la política municipal de Madrid y en tantas otras ciudades, como Cádiz, Valencia o Zaragoza, en las que los socialistas dan la sensación de haber dejado de existir.

Si los de Pedro Sánchez no han encontrado ninguna rentabilidad política a los pactos, los de Podemos han dispuesto de fenomenales plataformas de propaganda para sus políticas de gestos. Excelentes púlpitos para exhibir su populismo que no han aprovechado aún más por su propia incapacidad pero sin los que muy probablemente no estarían en situación de dar el sorpasso al PSOE el 26-J.

Por lo demás, estos cada vez más incomprensibles pactos hacen muy difícil a los socialistas transmitir a los votantes que pueden estar dudando entre ellos y Podemos la idea de que, como bien ha dicho Margarita Robles en Es la Mañana de Federico, "votar Podemos es votar al abismo".

¿Votar todas las ocurrencias de Podemos en un ayuntamiento tan importante como el de Madrid no es votar al abismo? ¿Apoyar despropósitos como el carpetazo a la Operación Chamartín y el plan alternativo de opereta propuesto por Carmena no es votar al abismo? ¿Y mantener a un Kichi del que hasta los sindicatos piden la dimisión no es votar al abismo?

El PSOE se queja –y no le falta razón– de que desde el PP se está dando alas al populismo, en una estrategia suicida y funesta para España que no hemos dejado de denunciar desde Libertad Digital. Sin embargo, debería también reflexionar sobre su propio papel al respecto: puede que el PP les haya dado alas, pero ellos les han dado un poder tremendo.

Los socialistas no sólo demuestran su inmensa torpeza estratégica, sino que además evidencian que el suyo es un partido dividido y descontrolado: desde Ferraz dicen una cosa y en Cibeles hacen otra, para no hablar de lo que sucede en la incendiada Barcelona… Todo a sólo un mes de las elecciones.

Una completa locura que le va a salir muy cara al PSOE… y es de temer que a España.

Los Pimpinelos
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 27 Mayo 2016

Si el aparato de propaganda del PP, con Atresmedia/La Sexta a la cabeza, dedicara a las declaraciones de los Chikos del Maíz de Soraya, o sea, Podemos, la mitad del tiempo que dedica a tratar de que sustituya al PSOE como alternativa política en España, casi le perdonaríamos a su publicista García Ferreras el largo silencio sobre los "islamistas suicidas con tres capas de calzoncillos" que se inventó en la SER, uno de los primeros "agujeros negros del 11-M" que denunció Fernando Múgica. Pero mientras la tele de Rajoy entrevista al rumano que lo agrede -estará ya en nómina-, los boquirrotos podemitas no dejan de hablar y la hemeroteca no deja de exhumar declaraciones suyas de cuando cobraban del Gorila rojo, golpista -él sí, Garzón- contra el presidente legítimo Carlos Andrés Pérez.

Preguntado Errejón en El Correo del Orinoco por las colas que padecen los venezolanos, dijo que es porque, gracias a la revolución, los venezolanos tienen más dinero. Sí. Que donde no hay colas -los inmundos países capitalistas- es porque la gente no puede comprar nada. ¿Por qué los tenderos abren cada día para no vender nada? Misterio. A cambio, nos descubre que los enemigos de la revolución han provocado la carestía. ¿Y en qué queda el argumento de los muchos billetes -devaluadísimos- de la Revolución? Bah. El Chiko de la Beka dice que las colas se deben al carácter del venezolano, de mucha cultura oral, de salir a la calle a enterarse de todo; claro que antes el Dr. Becablack nos explica que compran muchas televisiones por la ansiedad (¿oral?) que provoca la reacción. O sea, que Errejón dice una cosa y la contraria, todas falsas y ninguna gratis.

Su ex novia Rita Maestre no le anda a la zaga, y ayer dijo en un tuit, el género literario más a su alcance, que la campaña contra Errejón y Zapata estaba financiada por Ausbanc. Tachán. Que eso lo dicen los jueces (¿dónde?), no ellos, que no son como la oposición, que sólo busca "el fango, el barro y la descalificación". Lo dice la condenada por asaltar una capilla y amenazar de muerte al cura y los feligreses; lo dice del antisemita que dijo que cinco millones de judíos cabían en el cenicero de un 600 y que Irene Villa buscaba repuestos en el cementerio de las niñas de Alcàsser.

Reabren el Florida Park. Que la Pimpinela Roja y su Pimpinelo debuten ya.

La piel de cordero de Iglesias y Chávez
Iglesias dijo ayer que creía en el emprendimiento y en la propiedad privada. En su día, Chávez también dijo creer en el libre mercado.
Libertad Digital 27 Mayo 2016

En diciembre de 1998, el periodista de Univisión Jorge Ramos entrevistaba en televisión a Hugo Chávez, entonces, candidato presidencial en Venezuela. Ya entonces se temía que Chávez condujera Venezuela al marxismo y, con él, a la ruina que hoy es extrema entre la población venezolana.

Aquella entrevista, que ha circulado durante años por la red, resultó premonitoria y en muchas ocasiones se ha hablado de ella como el día en que Chávez se puso la piel de cordero. Chávez decía que no era el demonio, que no cerraría los medios de comunicación y que no atentaría contra la propiedad privada, que su objetivo era atraer inversiones extranjeras y tener buenas relaciones comerciales con EEUU y con el resto del mundo. Unas palabras que se quedaron en un calculado postureo a juzgar por las principales líneas de actuación de su mandato como tirano en Venezuela hasta el día de su muerte.

Este jueves, Pablo Iglesias acudía a una reunión en Sitges con la plana mayor del empresariado catalán. Los empresarios que abarrotaron la sala preguntaron a Pablo Iglesias por su programa, e incluso por sus creencias. Fue especialmente llamativa la pregunta que le formularon acerca de si cree en Dios, en la propiedad privada y en la cultura del esfuerzo.

Aunque advirtieron a Iglesias de que podía dejar sin contestar dicha pregunta, el líder podemita decidió responder. Como si se tratara de Chávez en 1998, Pablo Iglesias dijo creer en la propiedad privada, en la cultura del esfuerzo y en una economía competitiva. También puso en valor el esfuerzo de los emprendedores, "necesarios para este país", y de los ciudadanos que "se echan el país a la espalda".

En campaña electoral, ambos líderes lucen corbata y buenas maneras. En el caso de Hugo Chávez su conducta como líder totalitario terminó desarmando aquellos buenos deseos que expresó a Jorge Ramos en 1998. Una actitud que viene a la memoria al escuchar a Pablo Iglesias defendiendo la propiedad e iniciativa privada y la cultura del esfuerzo de los emprendedores.

¿Qué se nos ha perdido en Venezuela?
Cristina Losada Libertad Digital 27 Mayo 2016

¿Qué se nos ha perdido en Venezuela? La pregunta y su implícita respuesta, "nada", corretean por declaraciones políticas y titulares. Sobre todo desde que Albert Rivera fue allí invitado por el Parlamento y, en concreto, por la oposición al chavismo post-Chávez. Hay quienes interpretan que Rivera ha querido trasladar la campaña electoral española a Caracas, y lo encuentran muy lamentable. Hay quienes le reprochan que haya utilizado la visita para darle caña al partido Podemos. Bien. Como entre los que censuraron ese viaje están dirigentes del partido Podemos, habrá que convenir, al menos, en que también ellos han aprovechado la ocasión para sacudir a Ciudadanos.

Si diéramos por buena la lógica de los reproches, ningún dirigente político español podría hablar de problemas y crisis que suceden más allá de nuestras fronteras en precampaña y aún menos en campaña, esto es, prácticamente nunca. ¿O hay crisis de las que es más lícito hablar que de otras? ¿Se podía celebrar la victoria de Tsipras en Grecia por todo lo alto, pero no recordar la profunda crisis griega? ¿Se puede hablar de la crisis de los refugiados (cosa que no se hace, por cierto), pero no de Venezuela? Y, remontándonos a una decena de años atrás, ¿no hubo toda una época preelectoral centrada en la guerra de Irak y la foto de las Azores? Claro que sí.

En cualquier caso, en Venezuela sí se nos ha perdido algo. No sólo porque haya allí cientos de miles de españoles afectados, y tengamos aquí a muchos ciudadanos venezolanos. La falta de democracia, ejemplificada en el acoso a la oposición y la detención de sus dirigentes, es una pérdida que debe preocuparnos y ocuparnos, como también las penurias que padece la población. Si es un problema hablar de Venezuela porque eso perjudica al partido Podemos es que el problema lo tiene el partido Podemos. Pero ¿lo tiene?

Francamente, no entiendo que los dirigentes de Podemos crean que les hace daño su asociación con el chavismo. Esos vínculos suyos ya eran públicos y notorios mucho antes de que se celebraran las elecciones generales de diciembre, y no parece que afectaran a su voto. A los cinco millones y pico de españoles que votaron a Podemos y grupos coaligados no les importó que Iglesias, Monedero o Errejón hubieran sido asesores y turiferarios de Hugo Chávez. Sus halagos al caudillo, las lágrimas que vertieron cuando murió, sus discursos poniendo a Venezuela como referente para España y Europa, el dinero que recibieron del Gobierno venezolano, todo eso era conocido y se les recordó una y otra vez en tertulias y debates. Con el resultado, nada baladí, de cinco millones de votos.

Ignoro las razones por las que a tantos votantes les da igual que los líderes de un partido crecieran políticamente a la sombra del chavismo. Quizá suponen que en España no podrá pasar nunca lo que ha pasado en Venezuela. Y hay que decir que muchos venezolanos, allá a finales de los 90, tampoco creían que pudiera pasar algo como lo que pasó. Otra posibilidad es que les mole el chavismo, encuentren admirables los logros de la revolución bolivariana (consiguió un importantísimo descenso de la pobreza, se dice siempre en respuesta a cualquier crítica) y se identifiquen con su discurso del odio, su maniqueísmo ramplón y su señalamiento de culpables internos y externos. A fin de cuentas eso lo hace muy bien el populismo, y es por lo que se vota a los populistas.

Sea como fuere, era preferible cuando Iglesias elogiaba sin rebozo a Chávez y su régimen. Preferible, es decir, a su fingida toma de distancia de ahora. A esa hipocresía jesuítica con la que afirma "no me gusta que haya presos políticos en ningún sitio" –no le gusta, como no le gustará la cerveza caliente- para deslizar acto seguido, en la misma frase, que Leopoldo López es un terrorista.

Podemos trajo Venezuela a la campaña electoral
Editorial La Razon 27 Mayo 2016

Pocas veces, al menos desde la Transición, había mostrado con tanta claridad su feo rostro totalitario la izquierda comunista española. El ignominioso intento de criminalizar a un preso de conciencia como es el líder opositor venezolano, Leopoldo López, por parte de los principales dirigentes de Podemos y del Partido Comunista no debería ser tolerado por ningún demócrata. Que ideólogos de un sistema fracasado y verdugo de la libertad se atrevan a tildar de golpista, –comparándolo con Tejero, como ha hecho Juan Carlos Monedero– a un hombre condenado en una farsa judicial que hizo que hasta el pusilánime fiscal al que le obligaron a fabricar la acusación decidiera exiliarse en Miami, nos retrotrae a los peores momentos de la «agit prop» soviética, con la que se justificaban los peores crímenes. Es esa misma táctica de manchar el nombre y el honor de los perseguidos la que ha retomado el jefe comunista Alberto Garzón y que ha seguido dócilmente el líder de Podemos, Pablo Iglesias, dando por ciertas las inauditas acusaciones formuladas por el régimen socialista venezolano. Pero no conviene llamarse a engaño: si Venezuela ha irrumpido de lleno en la campaña electoral española no ha sido, precisamente, por la voluntad del Gobierno en funciones de Mariano Rajoy –que dentro de su responsabilidad institucional ha mantenido la obligada prudencia en las relaciones exteriores–, sino porque detrás del absoluto fracaso del modelo bolivariano están directamente implicados los mismos políticos populistas que pretenden darnos ahora lecciones de democracia y de honestidad. El espejo, como el de la Grecia de Syriza, cuyo reflejo Podemos no puede soportar, y menos ante unas elecciones.

El deterioro de la situación política, social e institucional hace que Venezuela tenga que ocupar una posición central en las previsiones del Gobierno español. Así, nada más lógico que las posibles contingencias hayan entrado en la agenda de la sesión ordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, –que hoy se reúne en La Moncloa convocado por el presidente del Gobierno– entre otras razones porque en el país caribeño residen 200.000 ciudadanos españoles y operan casi un centenar de empresas nacionales en prácticamente todos los sectores industriales y de servicios. Un escenario que aconseja un seguimiento especial, puesto que no es descartable que el Gobierno de Nicolás Maduro, que ha decretado el estado de excepción, pudiera tomar represalias sobre los intereses españoles. Asimismo, España es, junto con Estados Unidos y Colombia, destino principal de la diáspora venezolana y entre nosotros se han establecido alrededor de 150.000 de sus ciudadanos. Parece obligado hacer estas consideraciones ante las críticas que tildan de «electoralismo» lo que no es más que una actuación gubernamental obligada por la coyuntura y a la que habría que otorgar la misma consideración que a otros asuntos que afectan a la Seguridad Nacional. Ciertamente, es la primera vez que se va a tratar el caso de Venezuela en el seno del Consejo, pero lo impone la ruptura de los puentes de diálogo entre el régimen de Maduro y la oposición democrática. En definitiva, estamos ante los efectos prácticos de una ley, la de Seguridad Nacional, impulsada por Mariano Rajoy pero consensuada con el PSOE, que dota a España de mejores instrumentos de análisis y prevención de amenazas.

Los 200.000 empleos basura, pero sociales, de Pedro Sánchez
Juan R. Rallo www.vozpopuli.com 27 Mayo 2016

La propuesta de Pedro Sánchez de los “empleos de transición” sólo constituye una transición desde el desempleo hasta el paro.

La última propuesta estrella de Pedro Sánchez ha sido la de gastar 1.300 millones de euros en crear 200.000 empleos “de transición”, siendo éstos empleos aquellos “dirigidos a proyectos concretos propuestos por las propias personas paradas, por las Administraciones locales o por entidades sin ánimo de lucro cuyo coste salarial se asume durante seis meses”. El plan, además, irá especialmente orientado a personas de más de 45 años sin formación alguna, considerados por el PSOE como “inempleables”.

En España hay ahora mismo 2,1 millones de personas entre 45 y 64 años con un nivel de estudios inferior a Secundaria (analfabetos, estudios de Primaria no completados o estudios de Primaria completados). De esos 2,1 millones, 840.000 cuentan con un empleo, 260.000 están paradas y un millón están inactivas. Previsiblemente, pues, esos 260.000 parados son el objetivo del plan de ocupación de Pedro Sánchez: esos a los que califica de “inempleables”.

Sin embargo, no es del todo preciso calificar a este grupo como “inempleable”. En los últimos dos años, la población entre 45 y 64 años con un nivel de estudios inferior a Secundaria se ha reducido en 525.000 personas: hay 250.000 inactivos menos, 130.000 parados menos y 145.000 ocupados menos. Parte de la reducción de ese tramo de la población se debe a las jubilaciones y otra parte a que ha mejorado su nivel formativo, volviéndose “más empleable”. Tomando como base aquellos ciudadanos que siguen formando parte de este grupo, la tasa de empleo (porcentaje de la población en edad de trabajar que tiene un empleo) de las personas entre 45 y 64 años con un nivel de estudio inferior a Secundaria se ha incrementado desde el 37,6% al 40,2%. A su vez, la tasa de paro (porcentaje de personas paradas de entre las que querrían estar empleadas) ha pasado del 28,3% al 23,6%.

En otros países europeos, la tasa de desempleo en ese tramo de la población es muy inferior a la de España, mostrando que todavía queda un enorme margen para seguir minorando su paro: en Alemania es del 11,4%, en Austria del 10,6%, en Holanda del 9,3%, en Rumania del 7,7%, en Dinamarca es del 8,5%, en Malta del 7,3% y en Reino Unido es del 7,3%. Por consiguiente, no parece haber una imposibilidad radical para emplear a esos ciudadanos: desde luego, no podrán ser empleados a altos salarios salvo que mejoren su formación (dado que la prima salarial por nivel formativo sigue siendo positiva), pero ello no equivale a concluir que sean inocupables y que el Estado deba ser el que los mantenga.

De hecho, fijémonos en las condiciones que Pedro Sánchez está dispuesto a ofrecerles a estos 200.000 trabajadores: propone destinar 1.300 millones para ocuparlos durante medio año. Tal cifra equivale a gastar 6.500 euros por parado y semestre, esto es, 1.083 euros por parado y mes. Descontando las cotizaciones sociales a cargo del empleador (30%), el “salario social” que el candidato socialista está prometiendo a cada parado mayor de 45 años y sin formación es de 833 euros mensuales. A saber, los “empleos de transición” son contratos laborales de seis meses con un salario exiguamente superior al mínimo interprofesional, y orientados a tareas improductivas y no recurrentes. Si este tipo de empleos los creara el sector privado, hablaríamos de “contratos basura”: como los crea el sector público, hablamos de política social. La diferencia, claro, es que el avaricioso capitalista crea estos empleos arriesgando su propio ahorro mientras que el generoso socialista los crea dilapidando el ahorro de los demás.

Sea como fuere, debería resultar evidente que pagar a las personas para que hagan cualquier cosa y cobren por ello no constituye política social alguna: más bien, constituye una política dirigida a institucionalizar la dependencia del Estado entre una parte de la sociedad. Por el contrario, la verdadera “política social” debería ir orientada a, por un lado, rebajar el coste de la contratación de las personas menos productivas y, por otro, facilitar el aumento de su productividad: es decir, eliminar costosas regulaciones laborales, recortar los impuestos sobre el trabajo, fomentar la acumulación de capital que complemente al trabajo y favorecer la aparición de centros de enseñanza que proporcionen un reciclaje formativo verdaderamente útil y capacitador. Sólo así lograremos crear ocupaciones sostenibles y progresivamente mejor remuneradas: el aguinaldo socialista de los “empleos de transición” sólo constituye una transición desde el desempleo hasta el paro.

La bondad del okupa
Emilio Campmany Libertad Digital 27 Mayo 2016

Ya dice Xavier Trias que hay okupas y okupas. Estos que han desalojado en Barcelona son de los buenos. No hay más que ver las imágenes que muestran cómo ha quedado el barrio tras su desalojo para estar de acuerdo con quien fue alcalde de CiU. Es evidente que la nueva alcaldesa de Barcelona nunca debió dejar de pagar el alquiler que el Ayuntamiento satisfacía al propietario del inmueble okupado porque era de esperar que el desalmado, en el momento en que dejara de cobrar, instaría el desahucio. Cuando se le ha preguntado al exalcalde por qué pagaba con el dinero de todos lo que sólo beneficiaba a unos pocos, el antiguo edil explicó que no sólo lo motivó el hecho de que estuvieran próximas las elecciones. Es que estos okupas estaban por lo visto muy integrados en el barrio, gozaban de la estima de sus vecinos y hacían una labor humanitaria muy apreciada. Al final dio el argumento definitivo, que los sesenta mil euros satisfechos son pocos cuando se comparan con lo que habrá que gastar para reparar los daños provocados por los disturbios.

Esto es Cataluña. Se han acostumbrado a no respetar las leyes que no le gustan al nacionalismo y ya no se cumple ninguna. Es sencillamente inaudito que un alcalde, por su cuenta y riesgo, pueda legalmente gastar dinero público para pagar el alquiler a nombre de quienes okupan ilegalmente un local con el fin de que el propietario consienta la okupación. No sé qué dijo el interventor, si es que esa figura reaccionaria y fascista existe todavía en el Ayuntamiento de Barcelona. Tampoco sé cómo vistieron legalmente el gasto para obviar la patente responsabilidad que el mismo implica. El caso es que se hizo con total impunidad. Y ahora que los bondadosos okupas se han resistido violentamente a ser desalojados, la culpa será de la alcaldesa, por dejar de pagar, o del propietario por empeñarse en disfrutar de lo que es suyo, o del banco que vendió el inmueble al desaprensivo.

Las noticias informan de que todo el barrio se ha echado a la calle a defender a los okupas. Al parecer, los vecinos simpatizaban con ellos hasta el punto de parecerles muy bien que los okupas okuparan los inmuebles ajenos. No deberían ser tantas las simpatías, sin embargo, porque, si de verdad añoraran la labor de los okupas, podían muy bien recaudar fondos, constituir una fundación, alquilarles un local y que estos afables sujetos continuaran desarrollando su altruista actividad sin tener por qué hacerlo a cargo de los demás y sin verse obligados a destrozar la ciudad cuando los que pagan se cansen de hacerlo. Lo mejor de todo es ver cómo Trias trató inútilmente de congraciarse con la CUP a costa del dinero de todos y cómo va acabar la amistad entre los de Pedralbes y los de los piercings. Das una patada a las leyes por no querer aplicar las que no te gustan y saltan por los aires también las que protegen tu vida y hacienda. Alguno pensará que les está bien empleado

Una crisis nacional de la que Ciudadanos no se debe olvidar
Guillermo Dupuy Libertad Digital 27 Mayo 2016

Dije hace poco que Ciudadanos debería convertirse en punta de lanza contra Podemos, y la verdad es que la encomiable visita de Albert Rivera a Venezuela de esta semana constituye no sólo un elemental acto de solidaridad con aquel país tiranizado y empobrecido, sino una formidable crítica contra todos aquellos que pretenden implantar en España un modelo social, político y económico muy similar al que desangra Venezuela o Cuba.

Ahora bien. Por mucho que la visita de Rivera ofrezca también un encomiable contraste con la nihilista y equidistante presencia de Zapatero en Caracas o con la aun más bochornosa pleitesía que los ministros de Rajoy Maragallo y Pastor rindieron a Castro en La Habana, Ciudadanos no debe volver a olvidarse –tal y como en buena medida hizo durante la campaña electoral del 20-D– de la gran crisis que aqueja a España como nación y como Estado de Derecho.

Esta silenciosa y silenciada crisis que España padece, por culpa no sólo de los nacionalistas, sino sobre todo de la cómplice y acomodaticia condescendencia que les brindan los dos grandes partidos supuestamente nacionales, debe ser el centro de atención de Ciudadanos. Mas aun cuando la formación de Pablo Iglesias ha hecho suyos los delirios identitarios de los nacionalistas hasta el punto de ser el más poderoso partido en España en defensa del mal llamado derecho de secesión.

Cuando los podemitas consideran que la visita de Rivera a Venezuela supone una "injerencia" y "una falta de respeto a la soberanía nacional" de aquel país, resulta obvio señalar que esa falta de respeto a la soberanía del pueblo venezolano la perpetra Maduro y que toda injerencia en defensa de la democracia y del respeto a los derechos humanos resulta un deber.

No estaría de más, sin embargo, señalar a los podemitas su falta de respeto a la soberanía nacional de España cuando pretenden hacerla añicos en favor de las "naciones" que según ellos componen el "Estado plurinacional" español.

Entiendo que Ciudadanos, como partido socialdemócrata que también es, poca critica pueda hacer al demencial nivel de endeudamiento público alcanzado por Rajoy y, en general, a la frágil y escasa recuperación económica que nos ofrece la socialdemocracia bajo siglas del PP. Pero sería demencial que renunciase también a abandonar ese otro gran consenso en el que está instalada la clase política española, que sólo diverge en los grados de condescendencia con el separatismo.

Albert Rivera debe recordar por qué y para qué nació Ciudadanos. Y lo hizo fundamentalmente para ser alternativa a la condescendiente deriva de los dos grandes partidos nacionales respecto de las pretensiones de los nacionalistas, que ahora hace suya Podemos.

Bien está que Rivera critique a los que van del brazo con los chavistas, pero también hay que criticarlos por llevar del otro brazo a los nacionalistas.

Puestos a comparar
Javier Fernández-Lasquetty Libertad Digital 27 Mayo 2016

No voy a hacerles perder un minuto en lo que es evidente. Comparar el gobierno de Rajoy con el de José María Aznar solo conduce a la melancolía, aunque tiene el valor de recordar que hubo un tiempo bien cercano en el que el Partido Popular era capaz de entusiasmar a una amplia mayoría de españoles con una propuesta basada en principios liberales, que no intentaba escabullirse de la confrontación ideológica con la izquierda.

Puestos a comparar, me parece más valioso hacerlo con lo que podría ser la posición política del PP, si quisiera volver a representar todo lo que está a la derecha de la izquierda. Podría ser, en primer lugar, una posición que se apoyara clara y explícitamente en la superioridad de la libertad individual frente al dirigismo socialista. Superioridad moral y superioridad de resultados. Toda política que limite el poder estatal sobre la libertad y la propiedad de las personas sería así preferible al tibio intervencionismo que propone Ciudadanos, o al desorientado dirigismo del Partido Socialista. No digamos frente al totalitarismo emboscado del leninismo podemita. Esta batalla ideológica es la que se ha renunciado a dar en la política española, como si la gente se entusiasmara al ver a los políticos rehuyendo el combate de ideas para refugiarse en el burladero de los tópicos buenistas.

Valdría la pena, por comparar, presentar una alternativa al independentismo que vaya más allá de la mecánica presentación de recursos judiciales. Defender la unidad de España es, en este momento, sinónimo de defender la libertad frente al colectivismo antiindividualista de los nacionalismos. Sería muy distinta una política que tuviera presente la Constitución, no como argumentación para los fundamentos jurídicos de los recursos, sino como expresión cierta de que lo que a todos atañe debe ser por todos aprobado, y no impuesto unilateralmente por unos pocos.

Sería comparablemente distinto no tener que soportar a Otegui, el líder del brazo político de ETA, pronunciando alocuciones institucionales, ni mucho menos mítines electorales. Sería útil que la nueva generación de vascos, y de todos los españoles, tuviera la conciencia clara de que han asesinado a muchos de nuestros compatriotas porque no querían dejar de serlo.

La oferta política del centro-derecha liberal podría ser netamente reformista. Que crea en las reformas, que las quiera hacer, y que no hable de ellas como si fueran un mal trago. Los españoles podrían vivir mejor si se emprendiera un verdadero programa de reformas dirigidas a dejar que el dinero se quede en manos de quien lo gana con su trabajo, y no se siga manteniendo un nivel de gasto que endeuda a las generaciones futuras. España no puede mantener un sistema de salud y de educación basado en empleados públicos vitalicios. Al menos, no para los que vayan entrando a medida que los actuales funcionarios se jubilen. Es ahí, en los grandes sectores de empleo y de gasto público, lo mismo que en las futuras pensiones, donde se podrían presentar reformas que devolvieran poder a la gente y se lo quitaran a las élites sindicalizadas y atrincheradas en el presupuesto público.

Sería distinta, también, una posición internacional de España claramente definida contra las tiranías y en defensa de la libertad. Que Cuba sea libre y que Venezuela sea libre es más importante que seguir el dictado de lo que Obama diga. Combatir el islamismo sin esperar a que éste vaya escogiendo sus víctimas también exige una política distinta, que no solo es posible, sino que posiblemente atrajera el interés y el apoyo de un número mayor de personas.

La comparación con el pasado tiene valor porque nos recuerda que es posible una opción política liberal que sea mayoritaria en España, como lo fue también en otros muchos países, como los Estados Unidos de Reagan o el Reino Unido de Thatcher y también de Blair. Esa misma comparación se puede plantear hacia el futuro, y para entonces, como sucedió antes, deberá partir de buenas ideas, coraje para proponerlas, y un nuevo liderazgo que no sea impuesto, sino elegido.

Centroman
Nota del Editor 27 Mayo 2016

Los deseos son estupendos, pero no hay que olvidar que Aznar, en aquella época lo designaba como centroman, no fue un buen ejemplo, al contrario, se vendió por un plato de lentejas (o vaya Vd a saber por cuanto, puede que Pujol esconda algo) a los nazionalistas. Centroman era quien contestaba a los español hablantes que podíamos hablar en nuestra lengua pero que no movió un dedo para defendernos de los talibanes lingüísticos regionales

La manipulación de las masas en las democracias occidentales
El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo
Germán Gorráiz López diariosigloxxi.com 27 Mayo 2016

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”. Asimismo, fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la “manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa aquiescencia pública”.

En otro de sus libros, “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así,según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas”, por lo que la propaganda del establishment será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan.

Así, el estadounidense Harold Lasswell (uno de los pioneros de la “mass comunicación research”), estudió después de la Primera Guerra Mundial las técnicas de propaganda e identificó una forma de manipular a las masas ( teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica”), teoría plasmada en su libro “Técnicas de propaganda en la guerra mundial (1.927) y basada en “inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, fruto del encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad actual favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo) y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante.

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, en su libro “El hombre Unidimensional (1.964), explica que “la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política”, sistemas políticos que serán caldo de cultivo del virus patógeno conocido como “autos-kratos” o autocracia, forma de Gobierno ejercida por una sola persona con un poder absoluto e ilimitado, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal), que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (inflexible, centralista y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”.

Sin embargo, gracias a la interactividad que proporcionan las redes sociales de Internet (el llamado Quinto Poder que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), se estaría rompiendo el endémico aislamiento y pasividad del individuo sumiso y acrítico de las sociedades consumistas occidentales (Hombre unidimensional) y estaría ya surgiendo un nuevo individuo reafirmado en una sólida conciencia crítica, sustentado en valores caídos en desuso pero presentes en nuestro código atávico como la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y dispuesto a quebrantar las normas y las leyes impuestas por el sistema dominante, Individuo Multidimensional generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo).

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EL FUTURO EN ESPAÑOL

Bieito Rubido ABC 27 Mayo 2016

Los idiomas que se hablan en España desde hace siglos forman parte del acervo cultural de todos. Gallego, euskera, catalán y español son bienes culturales de incalculable valor que debemos preservar, proteger, potenciar y cuidar. De ahí a instrumentalizarlos políticamente, como hacen algunos nacionalistas, hasta el punto de atacar la raíz de la democracia que es la libertad, hay un trecho al que debemos oponernos, además de enfrentarnos a la saludable y luminosa realidad de la lengua española. Allá los nacionalistas con su ceguera. Nuestro idioma tiene más de 450 millones de hablantes nativos. Solo un país como México cuenta con más de 120 millones de ciudadanos. En la primera potencia del mundo, en los EEUU, 70 millones de personas lo hablan. China, Brasil y Rusia han decidido que el español sea una de las lenguas de estudio obligatorio. Mientras, los nacionalistas se cuecen en su propia sangre, como Compromís, al exigir a los nuevos guardias municipales conocer el valenciano. Allá ellos. La realidad del español es cada año mejor. Imposible poner puertas al campo.

Violencia en la ciudad sin ley
Antonio Robles Libertad Digital 27 Mayo 2016

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha comenzado a calibrar los daños colaterales de sus afirmaciones de activista de salón que la llevaron a afirmar hace ahora un año: "Estamos dispuestos a desobedecer leyes injustas…". Y a desmontar la unidad antidisturbios de la Guardia Urbana, amén de deslegitimar las intervenciones de los Mozos de Escuadra.

Tres días de disturbios, violencia, setenta mil euros en destrozos y una treinta de heridos, muchos de ellos policías. Al peor estilo de la kale borroka. Un mal fario para la revolució dels somriures. Y una advertencia para todos los que durante estos últimos años se han dedicado a erosionar la legitimidad de la Constitución, comenzando por las 12 cabeceras editoriales y acabando con el desprecio a la legalidad vigente del expresidente Mas y la actual presidenta del Parlamento, Carme Forcadell. De tanto mangonear la ley para imponer sus delirios, puede que logren una ciudad sin ley.

Para quienes aún siguen defendiéndolos en nombre del "uso social" de los locales ocupados, deberían saber que los okupas desalojados del Banc Expropiat se negaron a negociar con el Ayuntamiento. Se negaron incluso a reunirse. Según ellos, nada había que negociar. Ni abandonaban el edificio ni se avenían a pagar el alquiler. Simplemente se consideran dueños del local amparándose en el principio social de propiedad. Un nuevo sofisma. Ahora la ley no es la aprobada por los representantes del pueblo, sino la impuesta por la sensibilidad social subjetiva de la ideología okupa. A este paso, La Ciudad de los Prodigios surgirá de sus cenizas convertida de nuevo en Rosa de Fuego. Sin darnos cuenta. Mecidos por la revolució dels somriures.

Con la experiencia del gato escaldado, Federico J. Losantos nos recordaba esta mañana en esRadio que en Cataluña todo es falso, y más que ninguna otra cosa la leyenda de Barcelona como ciudad pacífica: la Semana Trágica, el anarquismo violento de principios del siglo XX y su envés en el pistolerismo patronal. Olvidar esa evidencia nos puede costar caro. Pero se dejó en el tintero otras: los actos violentos de estos falsos anarquistas de la CUP puede que nos recuerden la violencia explícita del anarquismo de SC o de la CNT de principios de siglo, pero no tienen nada que ver con ellos ni con su tiempo. Aquellos revolucionarios de carne y hueso se jugaban la vida por los derechos de los trabajadores en un tiempo donde la explotación empresarial nada tenía que ver con los derechos sociales y laborales de la actualidad. Los okupas de las CUP, sin embargo, son niños consentidos de la Transición política que diseñan escaramuzas con los Mozos de Escuadra a sabiendas de que el sistema que combaten garantiza sus derechos… y sus juegos de salón. Pero, sobre todo, aquellos anarquistas eran enemigos de del catalanismo y del nacionalismo esencialmente burgueses, no así los protofascistas de ERC y los comunistas del PSUC de los años treinta. Además, estos son cuatro gatos, la CNT en 1919 ya tenía 800.000 afiliados. El anarquista Juan García Oliver, ministro de Justicia de la República, lo clarifica en 1937:

Mientras que, por un lado, la CNT se dedicaba a la gigantesca labor de dar una unidad federalista a los trabajadores españoles (elemento indispensable para poder realizar sobre bases sólidas la gran revolución social que se proyectaba en nuestro país), había por otro lado en Cataluña un pequeño núcleo de tenderos, curas y ratones de sacristía que se dedicaban a hacer política separatista. Nadie les hacía caso. Vivían ahogados por la gran gesta revolucionaria que llevaban a cabo los trabajadores de Cataluña y España.

Ayer, Eulàlia Reguant dejaba clara la postura de las CUP ante el Gobierno de la Generalidad para romper unilateralmente con España:

Nosotros no avalaremos unos presupuestos que consideramos que son autonómicos. Si decididamente esta legislatura es para la ruptura, los presupuestos lo tienen que ser también. Si no lo son, la CUP no está aquí para jugar otra partida.

Estos anarquistas del s. XXI son, ante todo, independentistas. Es decir, enemigos de los anarquistas históricos. Una anécdota final: en 1994, en la sede de la CNT de Barcelona, nos contestaron a la propuesta de unir fuerzas contra el nacionalismo: "A donde fueres, haz lo que vieres". Y se quedaron tan anchos.

Moody's rebaja la calificación de la deuda a largo plazo de Cataluña por debajo del «bono basura»
La agencia ya advirtió en marzo que había colocado en revisión para una posible rebaja la deuda de la Generalitat
EFE. ABC 27 Mayo 2016

La agencia Moody's ha rebajado este jueves la deuda a largo plazo de la Generalitat de Cataluña hasta el grado Ba3, en el rango de bono basura, y asignó con una perspectiva negativa la calidad crediticia del gobierno catalán. Su decisión da a Cataluña la peor nota nunca otorgada por Moody's a una comunidad española y la sitúa por debajo de Nigeria y Bangladesh.

Moody's ya había advertido el 11 de marzo pasado que había colocado en revisión para una posible rebaja la deuda a largo plazo de la Generalitat, cuando estaba en Ba2, y confirmó ese paso al colocar la deuda en un nivel menor.

El grado Ba3 está dentro de los márgenes que Moody's considera como una inversión especulativa y de un riesgo crediticio importante. En el rango inferior, en el nivel que comienza con el B1, entran instrumentos de inversión especulativa, con alto riesgo.

Moody's anunció que esta decisión no afecta a la deuda a corto plazo de la Generalitat, según informó en el comunicado. Las razones que han impulsado la decisión de la agencia calificadora incluyen el «debilitamiento» de los datos financieros de la región.

La agencia considera que la posición fiscal de Cataluña representa mayores desafíos que lo que se había anticipado previamente y probablemente seguirá siendo muy débil en adelante, como lo reflejan los crecientes déficits operativo y financiero".

Asimismo, «la deuda de Cataluña continúa teniendo una tendencia alcista», dice Moody's, que además recuerda que a fines de 2015 la comunidad autónoma había acumulado una deuda neta directa e indirecta de 73.500 millones de euros, «mayor que cualquier otra región española».

También dice que, según datos del Banco de España, «Cataluña tiene la mayor suma de deuda a corto plazo entre las regiones españolas», y a fines de 2015 se situó en 4.900 millones de euros. Moody's agrega que, «mientras Cataluña se beneficia de altos niveles de apoyo gubernamental a través de la financiación barata» que aporta el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), hace notar que «este factor en sí solo es poco probable que sea capaz de reducir su carga de la deuda, de la cual la región es responsable».

Y al colocar en una perspectiva negativa la calidad crediticia de la Generalitat de Cataluña, Moody's ha tenido en cuenta que la deuda de la región «probablemente continuará incrementándose en los próximos años». Unido a ello, también cree que el actual gobierno está en minoría, «lo que hace difícil implementar medidas de consolidación fiscal».

Moody’s hunde más en el ‘bono basura’ a Cataluña: “su situación fiscal es más complicada”
El panorama se complica porque la Generalitat no ha conseguido que el Gobierno central apruebe una conversión de deuda de corto plazo en deuda de largo.
Javier G. Jorrín El Espanol 27 Mayo 2016

La agencia de calificación del riesgo crediticio Moody’s ha rebajado el ‘rating’ de Cataluña un escalón, hasta Ba3, con lo que se hunde más en el ‘bono basura’, ya está a tres escalones de salir de esta situación. Moody’s alerta de que la “situación fiscal es más complicada de lo esperado”, en especial, por los problemas que puede tener para afrontar los vencimientos de deuda de corto plazo que tiene con los bancos. Además, alerta que su posición financiera “seguirá siendo muy débil en el futuro”, por lo que apunta que una subida del rating es “poco probable en los proximos 12 a 18 meses”.

El pasado mes de diciembre, la Generalitat solicitó al Gobierno central que autorizara una conversión de deuda de corto en deuda de largo y, por lo tanto, que se hiciera cargo de ella el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Moody’s ha constatado, con los datos de Cataluña, los bancos y el Tesoro español que todavía no ha podido hacer esta conversión de deuda, lo que deja a la comunidad en una situación muy delicada. De ahí que mantenga su 'rating’ con perspectiva negativa.

Las finanzas de la Generalitat llevan varios meses de estrangulamiento y, por este motivo, el vicepresident económico, Oriol Junqueras, pidió una reunión de urgencia al ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, que se celebró en el Aeropuerto de Barcelona. Allí le pidió precisamente que autorizara la conversión de esta deuda de corto plazo en deuda de largo plazo para que pudiera asumirla el FLA.

Para Moody’s, “el fracaso” a la hora de convertir esta deuda “no es indicativo de ninguna reducción de voluntad y la capacidad del Gobierno central de proporcionar liquidez con el FLA”. De hecho, la agencia señala que ahora el FLA está disponible también para asumir deuda de corto plazo.

Moody’s carga también contra los gestores económicos de la Generalitat. Así, explica que, “aunque Cataluña se beneficia de los altos niveles de apoyo del Gobierno y la financiación barata del FLA”, Moody’s determina que “este factor en solitario” no puede rebajar el nivel de deuda que tiene, “del que la región es responsable”. Además, señala que la difícil situación en la que se encuentra el Govern de Carles Puigdemont, por estar en minoría, “hace más difícil que se implementen medidas de consolidación fiscal”.

El problema de la deuda
Cataluña no ha sido capaz de frenar sus déficit en los últimos años, lo que ha llevado a la región a tener una deuda neta directa e indirecta (a través de instituciones y empresas públicas) del 320% de sus ingresos operativos al cierre de 2015, comparado con el 302% de 2014.

De este modo, el total de la deuda directa e indirecta de Cataluña es la más alta de todas las regiones, con un pasivo que alsciende hasta 73.500 millones de euros. En comparación con su PIB, la deuda alcanzó el 35,3%, mientras que la media de las autonomías está en el 24,4%, diez puntos por debajo. Además, Moody’s advierte de que “la deuda probablemente continuará aumentando”.

Su economía, peor que la de Bangladesh y Nigeria
La Cataluña independentista y de extrema izquierda se hunde en la miseria
www.latribunadelpaisvasco.com 27 Mayo 2016

Moody’s ha rebajado aún más la calificación de Cataluña, desde hace meses en el rango del bono basura, a causa de los cada vez más débiles datos financieros de la región. La agencia de calificación ha comunicado a sus inversores su decisión de degradar la deuda a largo plazo de la Generalitat de su nivel actual de bono basura Ba2 al Ba3. Además, Moody’s ha recalcado que la calidad del crédito del gobierno catalán tiene perspectivas negativas.

Moody’s considera el nivel Ba3 como un grado de inversión especulativa y de importante riesgo crediticio. Se trata de la peor nota jamás otorgada por Moody’s a una comunidad autónoma. La calificación está incluso por debajo de la de Bangladesh y Nigeria, aunque por encima de la de otro país gobernado por la extrema-izquierda: Grecia.

Los analistas consideran que uno de los principales problemas de Cataluña es la deuda del Gobierno de Puigdemont, que supone el 320% de sus ingresos y supera los 73.000 millones de euros, la más alta de todas las comunidades autónomas. Moody’s ha señalado que a pesar de la voluntad del Gobierno central de prestar ayuda, “la situación financiera de la Generalitat es muy débil” y “la deuda de la región seguirá aumentando en los próximos años“.

Cataluña, ante el desafío secesionista
La Generalitat multa a Direct Seguros por no utilizar el catalán

Abre un expediente sancionador a la aseguradora tras denuncias de clientes que solo recibían en castellano la documentación de su póliza
 www.lavozlibre.com 27 Mayo 2016

Barcelona.- La Generalitat de Cataluña sigue imponiendo multas lingüísticas. La última afectada ha sido la aseguradora de coches y motos Direct Seguros, que ha sido sancionada por el Departamento de Empresas y Conocimiento tras las denuncias de clientes que no recibían en catalán el contrato y las condiciones de su póliza.

Tal y como informa 'El Confidencial Digital', el Ejecutivo autonómico se escuda en el artículo 128.1 de la normativa, que establece que los consumidores tienen derecho a recibir en catalán "las informaciones necesarias para el consumo, uso y manejo adecuados de los bienes y servicios […] y, especialmente, los datos obligatorios relacionados con la salvaguardia de la salud y la seguridad".

Direct Seguros es una empresa de seguros para coches y motos creada en 1997, perteneciente al grupo multinacional AXA. Cerró 2014 con una cartera de más de 500.000 pólizas y su modelo de negocio está centrado en la venta directa de seguros, fundamentalmente a través del teléfono e Internet. La compañía, con sede en Madrid, está integrada por una plantilla de 286 personas. La aseguradora llevó a cabo en 2014 un profundo cambio en su imagen de marca.

Según datos de la Consejería de Empresa, las multas en este 2016 están superando ya el ritmo del año pasado. En los cuatro primeros meses de del año, las sanciones ya triplican al conjunto de 2015. Hasta el pasado 6 de abril, última fecha que tiene registrada la Generalitat, había un total de 89 empresas con expedientes sancionadores en trámite. Más de 40 corresponden a denuncias de particulares. El resto han sido abiertos de oficio por la Agencia Catalana de Consumo.

Algunas de las compañías afectadas han detectado que muchos de estos expedientes están relacionados con ciudadanos que solicitan información en catalán de forma sistemática y denuncian a la empresa si la reciben en castellano.

El importe de las sanciones se elevó además durante el año pasado en un 173%. De esta manera, si durante 2014 las multas alcanzaron los 51.350 euros, el año siguiente esa cifra se multiplicó hasta los 140.000 euros.

Alcaldes de Compromís se saltan la ley y exigen a su Policía Local saber valenciano
Ondara, Bellreguard y Oliva convocan oposiciones en las que la lengua cooficial es requisito imprescindible
DAVID MARTÍNEZ. ABC 27 Mayo 2016

Compromís está dispuesto a convertir el conocimiento del valenciano en un requisito indispensable para poder dedicarse a la función pública en la Comunidad Valenciana. Hasta tal punto que varios alcaldes nacionalistas han decidido saltarse la ley que regula los procesos selectivos y comenzar a exigir el título que acredita conocimientos del valenciano a todos aquellos que aspiren a convertise en policía local, antes de que lo establezca la normativa autonómica.

Así, los ayuntamientos de Ondara (Alicante), Bellreguard y Oliva (Valencia), gobernados los tres por Compromís con apoyo del PSOE (en dos de ellos se tunan en la Alcaldía), han convocado oposiciones para cubrir plazas en la plantilla de su Policía Local en las que exigen a los aspirantes estar en posesión del título que acredita conocimientos de valenciano. Invariablemente, los edictos de los tres consistorios exigen como «requisito que deben reunir los aspirantes» el de «estar en posesión del certificado de Grado Elemental (B1) de conocimientos del valenciano expedido por la Junta Calificadora». Es decir, todo aquel que no tenga dicho certificado queda excluido del proceso selectivo.

Esta exigencia de los alcaldes de Compromís choca frontalmente con la normativa autonómica que regula el acceso a la Policía Local en la Comunidad Valenciana. El Decreto 88/2001, de 24 de abril, del Gobierno Valenciano –que fija las «bases y criterios generales uniformes» para la selección, promoción y movilidad en todas las categorías de la Policía Local de la región–, establece que acreditar conocimientos de valenciano otorga puntos extra a los aspirantes, pero no es un requisito imprescindible.

Lo único que establece dicha normativa (aún vigente) en su artículo 6 es que se realizará un «ejercicio sobre el conocimiento del valenciano» en aquellos municipios donde la lengua autóctona se emplee de forma habitual, y que este ejercicio, en cualquier caso, «tendrá carácter obligatorio pero no eliminatorio». De esta forma, los tres edictos –que citan dicho decreto como «normativa de aplicación»– añaden un requisito extra al artículo 4, y exigen el título de valenciano del que nada se dice en el Decreto 88/2001.
Requisito lingüístico

El conseller de Educación, Vicent Marzà (Compromís), ya ha anunciado que va a establecer el «requisito lingüístico» para la función pública, de forma que saber valenciano será imprescindible para convertirse en funcionario en la Comunidad Valenciana. Una política que sigue la senda emprendida en Cataluña de primar la lengua cooficial frente al castellano. Sin embargo, en estos momentos el valenciano aún no es un requisito eliminatorio, por lo que los alcaldes que exigen el título están obviando la normativa vigente. En este sentido, cabe destacar que los ayuntamientos no están habilitados para modificar por su cuenta y riesgo el decreto autonómico de las oposiciones.

 


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