AGLI Recortes de Prensa   Sábado 28 Mayo  2016

La gran estafa ideológica que conduce a la tiranía
Javier Benegas y Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 28 Mayo 2016

Las ideologías no desaparecieron; muy al contrario, se han fragmentado en formas todavía más agresivas e irracionales.

En 2004 el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero promulgó la llamada Ley Integral de Violencia de Género, una ley que, a pesar de violar principios básicos del Estado de derecho, fue apoyada por todos los partidos. En realidad, no respondía a las necesidades de las víctimas sino, más bien, al apetito propagandista de los políticos y a intereses de activistas y grupos de presión. Esta ley injusta, elaborada con criterios puramente ideológicos, no sólo no resolvió el problema sino que, como suele suceder, creó otros nuevos. Pero ahí sigue, inasequible a la enmienda o a la simple crítica.

Este ejemplo, especialmente grave, muestra cómo los grupos organizados suplantan el interés general y logran que se conculquen de un plumazo principios democráticos fundamentales. Pero no es el único caso en que el activismo toma el control de la política. Sin ir más lejos, esta misma semana, el Ayuntamiento de Madrid, institución con fines y atribuciones claramente delimitadas, ha sido declarado unilateralmente, por la presión de grupos fuertemente ideologizados, “libre del TTIP”, el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y los Estados Unidos. ¿Se plasmará quizá tal rechazo en la prohibición de consumir productos made in USA en dependencias municipales?

Los “colectivos okupas” constituyen también un ejemplo de libro; siendo cuantitativamente irrelevantes, en no pocas ocasiones consiguen de alcaldes y concejales tratos de favor inaccesibles para el común de los ciudadanos. O los grupos animalistas, cuya vehemencia y determinación lleva a los partidos a asumir a la carrera, sin mayores prevenciones, su “ética no antropocéntrica”. Sorprendentemente, en pleno siglo XXI la política se guía por criterios cada vez menos racionales: más ideológicos, emocionales e interesados.

Las neo-ideologías y la democracia sentimental
En 1964, Gonzalo Fernández de la Mora publicó su famoso ensayo El Crepúsculo de las Ideologías, donde sostenía que la creciente complejidad de la gestión pública exigía formas más racionales de organización política, más pragmáticas, basadas en criterios técnicos, no en la ideología, un concepto arcaico destinado a desaparecer. Por ello, ideólogos y políticos profesionales serían paulatinamente desplazados por técnicos y expertos. El argumento parecía plausible pero... la historia se encargó de quitar la razón a De la Mora.

Las ideologías no desaparecieron; muy al contrario, se fragmentaron en formas todavía más agresivas e irracionales. Las ideologías clásicas, generalistas y hasta cierto punto argumentativas, dejaron paso a creencias particularistas, centradas en un activismo puro con objetivos muy puntuales. Se trata de doctrinas todavía más fanáticas, antagónicas a la libertad individual, con creciente influencia sobre la política; "ismos" o religiones laicas que sistemáticamente cortocircuitan el debate, gritan, insultan, vociferan y queman en la hoguera a quien no comulga con lo políticamente correcto. Una suerte de nuevas sectas que, a diferencia de las tradicionales religiones, establecen reglas de conducta que no sólo afectan a sus feligreses; también aspiran a ser de general cumplimiento mediante la coacción estatal.

El marxismo, un ejemplo clásico, fue sustituido por la ideología de género, según la cual la diferencia sexual no es más que un producto de la cultura. O por el ecologismo radical, la nueva religión laica que pregona el Apocalipsis, la destrucción de la humanidad por sus pecados contra la naturaleza, salvo que... haga acto de contrición, asimile el nuevo catecismo y pague el correspondiente peaje. O por el animalismo, una corriente que pretende colocar a los animales al mismo nivel que las personas. O por el “movimiento okupa”, que liquida el insolidario y egoísta derecho de propiedad en favor de la libre disposición para usos sociales de viviendas, locales y solares. Todas ellas son nuevas ideologías, basadas fundamentalmente en impulsos y emociones, dispuestas a practicar una ingeniería social intensiva por medio de la propaganda, la coacción y los hechos consumados.

Ante este nuevo órdago a la sociedad abierta, a la libertad individual, los partidos actuales, bien sea por puro interés electoral o simplemente por desidia para elaborar su propio ideario, se limitan a comprar gran parte de esta mercancía. Incorporan a sus programas cualquier consigna defendida por minorías ruidosas, por los activistas más gritones y fanáticos, por muy absurdos y descabellados que sean sus postulados. Al final, la gestión pública queda más orientada por creencias y supersticiones que por criterios objetivos y técnicos. ¿Cómo se explica semejante chaladura?

Las ideologías representan intereses grupales
En A Theory of political parties, (2012) Kathleen Bawn y sus coautores ofrecen una explicación. La política sufre una fuerte reideologización porque los partidos, en su búsqueda de atajos hacia el poder, han descubierto que ganan votos más rápida y fácilmente incorporando las ideas de los activistas bien organizados que elaborando y defendiendo las suyas propias. Esta estrategia ha obrado un efecto perverso: los programas coinciden cada vez más con los intereses de los activistas y se alejan paulatinamente de las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos.

El votante corriente habría perdido influencia porque la creciente complejidad de la política le impide conocer bien sus detalles. No es que sea necio, simplemente no tiene tiempo ni incentivos para procesar los gigabytes de información necesarios para formarse una opinión fundamentada, para votar de manera razonada. Así pues, los partidos prefieren ganarse el apoyo de los activistas mejor organizados, mucho más conscientes del objetivo que buscan. A través de ellos, obtienen los votos de numerosas facciones y sólo pierden el respaldo de los ciudadanos capaces de procesar la información, resistir la abrumadora propaganda y vencer el miedo al qué dirán (un tipo de votante al que los partidos desprecian por creer, erróneamente, que es muy minoritario). Por ello, en España, los grupos interesados, entre los que tienen cada vez mayor peso los activistas, acrecientan su influencia de forma inexorable, aplastando a la propia democracia.

Para Bawn y sus colegas, la ideología de los partidos es, en realidad, el resultado de acuerdos tácitos entre los diferentes grupos de intereses. Y se vende en los medios de información como algo indisociable del progreso. La sociedad, en lugar de evolucionar de forma natural, voluntaria, adaptándose paulatinamente al cambio de los tiempos, es obligada a transformarse drásticamente, en el marco de una ingeniería social que obedece a inconfesables intereses particulares.

La posibilidad de que los partidos apoyaran posturas de grupos minoritarios, no los de la mayoría, fue contemplada por Anthony Downs en An Economic Theory of Democracy (1957): un partido podría ganar las elecciones defendiendo un paquete de políticas minoritarias en las preferencias del electorado, fenómeno que se conoce como coalición de minorías. Esto sucede cuando una parte sustancial de la población vota según el trato que el gobierno concede a su facción, no en función del que otorga al conjunto de la ciudadanía. Las subvenciones a colectivos concretos son un ejemplo palmario: el votante valora el beneficio concentrado en su pequeño grupo pero desdeña la recaudación requerida, pues, al fin y al cabo, los impuestos se reparten entre toda la sociedad.

Grupos y facciones: los nuevos tiranos
Fue, sin embargo, Mancur Olson en The Logic of Collective Action (1965) quien explicó por qué los grupos de intereses particulares acaban ganando la partida a las asociaciones que defienden el bien común. La estructura de incentivos, costes y beneficios, fomenta que los sujetos se agrupen buscando intereses concretos, egoístas, en pos de prebendas a costa del resto, pues aquí las ganancias son sustanciales e inmediatas. Por el contrario, afiliarse a asociaciones que persiguen el interés general conlleva muchos costes y muy pocos beneficios para el individuo pues las posibles ganancias se repartirían entre toda la población. De esta forma, los grupos de presión minoritarios acaban capturando los partidos, los gobiernos, impulsando medidas que generan notables ineficiencias y que conducen invariablemente a la decadencia de las naciones.

El problema es que, una vez formadas, las coaliciones de grupos de intereses raramente desaparecen. Muy al contrario, engordan sin cesar, alimentadas desde el poder y los medios de información. Así, se expanden sin freno ideologías absurdas, particularistas, que perjudican a casi todos pero... benefician a unos pocos. Es normal que los sumos sacerdotes, y los fieles “bendecidos” por estas nuevas religiones, desarrollen una fe a toda prueba: tienen mucho que ganar. Pero resulta intolerable que pretendan obligar a comulgar con ruedas de molino al resto de la gente.

Más allá de la gobernabilidad, este es el drama al que nos enfrentarnos el 26J, unas elecciones a las que volverán a concurrir partidos con programas más orientados a satisfacer a mil y un grupos de presión, a recoger sus dogmas e imposiciones, que a defender los intereses del ciudadano común. Y aquí es donde debe producirse un cambio crucial, una ruptura por parte de alguna formación, de algún estadista con la suficiente visión para comprender que dentro de esta dinámica no hay salida: todas las victorias serán siempre pírricas. Es un sistema condenado a agotarse en sí mismo… o a desembocar en una suerte de totalitarismo. Por el contrario, un regreso valiente y decidido a la defensa del interés general, a la política con mayúsculas, reportaría beneficios incalculables para el conjunto de la sociedad. Y, también, muchos más votos de los que jamás podrían imaginar unos ofuscados y adocenados jefes de campaña.

El político sin escrúpulos y el pueblo
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 28 Mayo 2016

UNA REALIDAD INDISCUTIBLE: EL POLÍTICO SIN ESCRÚPULOS HARÁ SIEMPRE LO QUE QUIERA:
Y es así, por cuanto y digan lo que digan y lo hagan como quieran; “los pueblos no pintamos nada, no somos nada en conjunto, quién gobierne, si sabe controlar los mínimos puntos de poder necesarios para ello, pueden hacer lo que quiera y eternizarse en el poder”. Como ejemplo tenemos aún vigentes, tres de ellos a cual peor: Siria, Corea del Norte y Cuba; tres países convertidos en “prisiones nacionales”, bajo el capricho de la tiranía reinante, puesto que se convirtieron en eso mismo, en reinos hereditarios y tiranos perpetuos; pero que se sostienen por cuanto nadie puede derribarlos, por lo que sea, que en ello no entro. Hay más sistemas tiránicos, pero dejo a otros que los señalen puesto que territorios libres, sometidos a leyes justas y aparatos judiciales responsables al grado necesario para ello… “¿Cuántos hay en este perro mundo? Me sería grato que esta pregunta fuese contestada por quién pueda leerla. La libertad responsable no existe ni ha existido nunca en este planeta; sometido siempre a las ambiciones de individuos más perversos que positivos, los que con los elementos necesarios han dominado férreamente a zonas más o menos extensas, pero en beneficio propio”. (De mi artículo de igual titular: Abril 2016)

JUSTICIA: CONDENAS Y CONDENAS: Me parece muy bien la detención de Mario Conde y sus compinches; pero dicho ello, lo que no me explico es como a la banda de los Pujol y tantos y otros grandes ladrones o sinvergüenzas estafadores, que "han afanado millones de euros" (no olvidemos que cada millón de euros son casi 167 millones de pesetas) y no están en la cárcel preventivamente hasta que les salga juicio, puesto que por lógica, deben ser condenados a muchos años de cárcel y así ya empezaban a penar la condena (nada de fianzas que no merecen). Guardo como "condena curiosa", la de un pobre drogadicto, que por necesidad de drogas, hizo varios atracos a repartidores de pizza; y por un botín de ONCE MIL PESETAS, tribunales de Córdoba, lo condenaron a ONCE AÑOS DE CÁRCEL (A MIL PESETAS POR AÑO) eso sí, este pobre diablo, realizó los atracos "A MANO ARMADA... PERO CON UN DESTORNILLADOR"... A TENOR DE ELLO... ¿CUÁNTOS AÑOS CORRESPONDERÍAN A TANTO BANDIDO COMO SE HA LLEVADO MILLONES Y DE EUROS NO DE PESETAS... JUSTICIA... POR MUCHO QUE ME LO EXPLIQUEN NO LA VEO. (Opinando en “Vozpópuli” del 12-04-2016)

HABLANDO DEL IDIOMA ESPAÑOL: Querido ceporro... no es castellano... es ESPAÑOL Y ES PROPIEDAD DE TODOS LOS HISPANOS HABLANTES, incluidos vascos, gallegos, catalanes, andaluces, valencianos, mallorquines y otros que hablan dialectos menores (“amén de más de 20 países americanos, Guinea española, saharauis, y parte de Filipinas) incluso en EE.UU. donde ya lo hablan más de 50 millones de norteamericanos)... y es así y así se reconocía hace más de cinco siglos, puesto que EL ESPAÑOL, fue formado por palabras de toda la ESPAÑA DE ENTONCES; y además después se enriqueció con las que de fuera vinieron, tan es así que CRISTOBAL COLON ya y de su primer viaje, aumentó el idioma, con CANOA, CACIQUE, HAMACA... ¿Te enteras ceporro? (Respondiendo a un ceporro en Internet el 17-04-2016).

CONTINUANDO CON EL TEMA AL DÍA SIGUIENTE: (OTRO DICE) Todo imperio genera sentimientos delirantes de grandeza, lo malo es que prevalece en el tiempo. En este foro tenemos a varios nostálgicos del imperio. No asumir la decadencia de un imperio genera este tipo de delirios. Ellos creen que recuperando al imperio recuperan a España de los bárbaros. Siempre desconfié de los salva-patria, históricamente siempre fueron violentos. Panamá está llena de sueños de estos patriotas.[/quote] Y al que respondo: “Nostalgia ninguna, simplemente que como "dueño en mi parte alícuota" del idioma, tengo que defenderlo, puesto que él me permite entenderme bien, con nada menos que quinientos millones de terrícolas y que con él ya puedes viajar por casi todo el mundo, puesto que donde estés, seguro que hay alguien que lo habla o entiende. Si eso no satisface al individuo, es que es aún "peor que el ceporro de nacimiento". Nuestra mayor posesión en este pobre mundo es el idioma. Dialectos menores: Los denomino así porque así los creo; son todos los que no cuentan con una gramática completada; y así se puede entender, desde el valenciano, mallorquín, panocho, bable, castúo y cientos y cientos más, puesto que en América y dentro del ESPAÑOL DOMINANTE; hay cientos de idiomas menores; que no hay que despreciar (quede ello claro) pero sí valorarlos como son. Puedo decir que tengo un libro escrito en "castúo" (Extremadura) que por lo profundo y humano que es, lo tengo siempre a mano; lo escribió un tal Chamizo, del que seguro que todos los extremeños cultos, deben estar muy orgullosos.

En Andalucía tenemos un idioma o vocabulario, que catalogado o realizada su gramática, ocupa un volumen de casi MIL FOLIOS; se codificó hace muchos años, está editado y reconocido, sin embargo los andaluces no andamos "dando el coñazo a nadie, siendo la región de la cultura más antigua de toda la península Ibérica"... pero dentro de "la más extensa de las regiones españolas", también hay cosas así..."Jozé zaca el zaco al zó paque ze zeque"; que traducido al Español, sería... "José, saca el saco al sol para que se seque"... y más profundo y humano: CADA INDIVIDUO TENEMOS UN IDIOMA DIFERENTE POR CUANTO CADA CUAL EMPLEAMOS GENERALMENTE UN NÚMERO DE PALABRAS Y DE ELLAS APENAS SALIMOS (En el mismo foro anterior el 18-04-2016)

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Un año de 'carmenismo'
EDITORIAL Libertad Digital 28 Mayo 2016

El primer año de Podemos en las instituciones se ha saldado con el "cambio" que rezaban sus calculados mensajes y eslóganes electorales, sí, pero a peor, ya que su balance a nivel presupuestario y económico ha sido, simplemente, mediocre. El partido de Pablo Iglesias y sus diferentes filiales se hicieron con el poder en importantes plazas tras las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015, convirtiendo a Madrid y Barcelona en dos de sus principales estandartes.

La gestión de Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de la capital se ha caracterizado por la polémica, el sectarismo y, sobre todo, la ineficacia. Pero, más allá del despreciable nepotismo y la aberrante demagogia que han protagonizado los concejales de Ahora Madrid, con la alcaldesa a la cabeza, lo trágico es que su mandato ya se ha materializado en una importante destrucción de riqueza y empleo, con el consiguiente daño al conjunto de los madrileños. El histórico aumento del gasto público tan sólo ha servido para despilfarrar el dinero de los contribuyentes con el perverso fin de ir construyendo, poco a poco, una amplia red clientelar, al más puro estilo andaluz, para comprar voluntades -y votos- de sectores y colectivos afines a cambio de algunas limosnas y otros tantos favores. Como consecuencia, el superávit que presentaban las cuentas municipales ya se ha esfumado, de modo que la reducción de su abultada deuda será misión imposible a partir de ahora. Además, esa mala gestión fiscal se traducirá en nuevas y aún más agresivas subidas de impuestos a corto y medio plazo.

Lo más grave, sin embargo, es que Ahora Madrid se ha afanado en frenar la fuerte actividad económica e inversora que venía registrando la capital en los últimos años mediante la imposición de todo tipo de trabas y dificultades a las empresas y a los empresarios, cuya adopción no solo resulta abiertamente arbitraria y capciosa, sino hasta dudosamente legal. Su urbanismo ideológico ha paralizado o, directamente, tumbado grandes proyectos inmobiliarios, como es el caso de la Operación Chamartín, Campamento, el Edificio España o la cooperativa de Cuatro Caminos, entre otros muchos planes de menor envergadura y relevancia mediática.

Un rechazo que, unido a las trabas administrativas y la creciente inseguridad jurídica que, hoy por hoy, sufre la ciudad, se ha traducido en un importante descenso de la inversión y, por tanto, en una menor capacidad para crecer y crear empleo. Prueba de ello es que en apenas un año la tasa de paro en la capital ha subido del 16,32% al 17,11%, mientras que el desempleo ha bajado un 1,37% en España y un 0,85% en la Comunidad de Madrid. De hecho, es la primera vez desde que existen registros que el paro municipal supera al autonómico. Ése y no otro es el triste resultado del gobierno del "cambio" que tanto se ha esmerado en vender la extrema izquierda.

El caso de Madrid no es único. La guerra abierta que ha declarado Ada Colau a la industria turística en Barcelona también se acabará notando en las cuentas y el bienestar general de la ciudad, mientras que en Navarra, donde radicales y separatistas gobiernan en coalición, la combinación de elevado gasto, impuestos e intervencionismo amenaza con hundir la región más rica de España en un tiempo récord. Así pues, el balance de este primer año de "cambio" no puede ser más desolador. Los que ayer prometían un futuro brillante para los más desfavorecidos tan sólo ofrecen hoy más paro, menor prosperidad y, por desgracia, nula esperanza de corrección.

La lección que Sánchez debe aprender del «caso de los ERE»
Editorial / Caso ERE La Razon 28 Mayo 2016

La investigación sobre el «caso de los ERE» está llegando a su fin y, muy probablemente, alcance a los máximos responsables políticos de este sistema ilegal de concesión de ayudas: los ex presidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán, bajo cuyos mandatos se proyectaron y ejecutaron pagos por más de 1.400 millones de euros. Sin olvidar la presunción de inocencia de los posibles procesados, hay que dajar claro que la red clientelar de fondos de la Junta creada para subvencionar despidos sólo se pudo hacer gracias a la dejación de la propia Administración (delito de «in vigilando»), lo que resulta del todo imposible, dadas la continuidad y extensión territorial del delito, o desde la complicidad de los cargos públicos que permitieron la puesta en marcha de este sistema de prejubilaciones fraudulentas.

En 2001, el Gobierno andaluz que presidía Chaves decidió respaldar económicamente a empresas y trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo. Hasta 2011, este fondo había sido dotado de 721 millones de euros y debería ampliarse hasta 1.217 millones. La aplicación de estas ayudas se basó en la opacidad y en otras deficiencias administrativas. La prueba está en que, desde 2005, hay informes de la Intervención de la Junta que alertaron de que la Consejería de Empleo prescindía del procedimiento previsto por la Ley. Es evidente que hubo una decisión política, errónea o acertada, que inició un sistema de subvención que ha resultado ser un fraude. La responsabilidad, por lo tanto, debe ser al más alto nivel. Además de a los ex presidentes Chaves y Griñán, todo indica que el juez Álvaro Marín sentará en el banquillo al ex vicepresidente Gaspar Zarrías, a la ex ministra de Fomento Magdalena Álvarez, así como a varios responsables de la Administración autonómica. La investigación ha sido larga, no exenta de conflictos jurídicos (la jueza Mercedes Alaya fue apartada del caso) y de bloqueos políticos.

A favor de la actual presidenta, Susana Díaz, hay que destacar su actitud implacable contra los imputados, a los que obligó a dejar sus cargos. Para aquellos que quieran ver fantasmas conspirativos, hay que recordarles que la impunidad con la que actuaron los responsables es una pura cuestión legal, de acatamiento del Estado de Derecho, ya que las ayudas millonarias que se dieron iban en contra de la Ley de Subvenciones y de la Ley de la Hacienda Pública, dado que el dinero se transfería de la Consejería de Empleo a la Agencia Idea –cuyos directivos también pueden ser procesados–, donde se perdía el rastro y la supervisión pública. Dicho lo cual, ¿cómo fue posible que se pudiera mantener un sistema de subvención de esa cuantía sin ningún tipo de control durante tanto tiempo? Pedro Sánchez ha hecho del tema de la corrupción buena parte de su campaña, pero siempre y cuando no afectase a su partido, es decir, con muy cortas miras. Hay que legislar y emplear todas las medidas de control necesarias para evitar casos de fraude continuados como el de los ERE para que no se repitan y, de suceder, es menester aplicar un código deontológico que impida que decenas de cargos públicos se perpetúen en sus cargos. El secretario general del PSOE, partido que ha quedado manchado en este caso –en el que se reveló un nefasto sistema de clientelismo político–, debería entender que la regeneración política se hace aplicando soluciones y no utilizando circunstancialmente la peor de las deshonras políticas.

Los socios okupas de Puigdemont
Editorial La Razon 28 Mayo 2016

El lenguaje político es la herramienta para hacer creíbles los proyectos políticos. En boca de Carles Puigdemont, el nacionalismo catalán está instalado en una inmadurez y una fantasía preocupantes. «Última oportunidad», «la paciencia no es infinita», «dos millones de españoles pidieron cancelar su suscripción...» con España. Así se expresa el presidente de la Generalitat para exponer el estado de ánimo del «proceso» y el cumplimiento de la hoja de ruta independentista. No sólo es un lenguaje amenazador, sino basado en la irrealidad y la prestidigitación. Ayer propuso en el Foro de la Nueva Economía que la única negociación posible con el Estado es acordar una fecha y una pregunta para un referéndum de independencia. Dio un plazo de un año. La realidad es muy diferente y responde a una crisis política en Cataluña que impide la aprobación de los Presupuestos y abre la posibilidad de nuevas elecciones. Puigdemont, antes de venir a Madrid a proponer soluciones extremistas, no debería olvidar que es presidente gracias al apoyo de una formación, la CUP, antisistemas confesos, que ni siquiera es favorable a mantener el mínimo orden público y cuyos diputados participan abiertamente en los disturbios provocados por los okupas. ¿De qué habla Puigdemont si ni siquiera ha pedido explicaciones a sus socios anticapitalistas?

El poder urbano, en las radicales y audaces manos de Colau y Carmena
Las alcaldesas de Madrid y Barcelona están en el laboratorio de la verdadera -hasta ahora- nueva política que consiste en el cambio del sistema desde su base
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 28 Mayo 2016

En democracia, el poder se logra peldaño a peldaño, tramo a tramo. En mayo del pasado año la izquierda alternativa, o populista, aglutinada por Podemos, se hizo con mucho de base, el municipal, gracias entre otras circunstancias, a una colaboración errática del PSOE. Comenzó así la historia de poder institucional urbano de la 'nueva' izquierda, el largo y contradictorio camino de la socialdemocracia para encontrar sus propias referencias ideológicas y el decaimiento de la derecha del PP. En ese contexto, Ciudadanos actuó con la vocación que luego consolidó tras las elecciones del 20-D: oficiar de bisagra, mostrando, desde el liberalismo, una versatilidad que el sistema político español necesitaba.

No se entendería bien la trascendencia de que la izquierda alternativa, con Podemos a la cabeza, haya alcanzado el poder en grandes ciudades si no se tiene en cuenta que en 2030, el 85% de la población mundial vivirá en países en desarrollo y el 60% del total se concentrará en ciudades. Cada día se añaden casi 180.000 personas a la población urbana, lo que hace que las ciudades cobren un protagonismo político, económico y cultural decisivo (*). Más que la provincia; más, seguramente, que la comunidad autónoma o región, y tanta, o más, también que el propio Estado. Los ayuntamientos deberán gestionar en el futuro inmediato las “ciudades inteligentes”, resolver el desafío de la movilidad, convertirse en multipolares -no habrá centros únicos-, preservar el medio ambiente como condición de habitabilidad, iniciar la cultura de compartición a través de la economía colaborativa y, como consecuencia de todo ello, idear nuevos liderazgos.

Dos mujeres en España, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Manuela Carmena, de Madrid, están situadas en los pedestales de mayor poder y capacidad de referencia política. No solo porque se sitúen al frente de la administración de las dos grandes capitales que suman en habitantes, con sus respectivos entornos, casi una cuarta parte de la población total, sino también porque han logrado esa posición aupadas por agrupaciones heterogéneas (algunas de las cuales, contestan su gestión), no responden a disciplina de partido (tampoco a la de Podemos, aunque sea un partido-ingrediente fundamental de Ahora Madrid y Barcelona en Comú) y están mostrando una audacia revisionista -de muy desigual eficacia- que concita la atención general y la preocupación de muchos.

El diario 'The Guardian' se preguntaba hace un par de días si la de Barcelona era la alcaldesa “más radical del mundo”, justo cuando la Ciudad Condal registra una crisis de orden público por la acción de aquellos okupas a los que en otro tiempo Colau no solo comprendía sino que apoyaba, sin que ahora se enfrente propiamente a ellos. Todo extrañamente compatible, con la presencia sin precedentes, de la regidora en las jornadas de Sitges organizadas por “la casta” representada en el Círculo de Economía catalán.

Colau y Carmena son “ejemplos” para Pablo Iglesias a efectos de desarrollar la próxima campaña electoral, pero también de su “futuro gobierno”. Iglesias sabe -no es un secreto- que la energía política nace siempre de las bases del poder institucional y que el municipalismo es fuerza motriz de grandes movimientos políticos, a veces conservadores (el 22 de mayo de 2011 preludió la mayoría absoluta del PP), a veces nacionalistas (los ayuntamientos, por la secesión en Cataluña, son una pieza imprescindible del proceso), a veces revisionistas y populistas (como el de la izquierda de Unidos Podemos y otros grupos), posibles en sociedades como la española con uno de cada cinco de sus ciudadanos en riesgo de pobreza y exclusión según una muy reciente estadística del INE.

Aunque ni Colau ni Carmena atraviesen por su mejor momento -generan con su desmarque institucional, su alto grado de ideologización y la obsesión por ofrecer alternativas a las políticas de consistorios anteriores aunque fueran positivas, una fuerte agitación y polémica-, ambas expresan de manera constante una gran determinación en el ejercicio del poder (revestido tantas veces con un discurso naíf) tratando de revertir los modelos de gestión municipal anteriores hasta hacer irreversibles otros nuevos que impulsen una transformación general del sistema de democracia representativa a otro popularmente participativo. Esa ambición política se delata con actos como el de ayer en Madrid: Paul Mason, autor de 'Postcapitalismo, hacia un nuevo futuro' y uno de los autores que auguran el fin del sistema económico liberal y que dispone de una gran audiencia y capacidad de prescripción, conversó públicamente con Manuela Carmena sobre este asunto esencial: “Ciudades democráticas”. Para Mason, era la mejor interlocutora.

Las alcaldesas de Madrid y Barcelona están en el laboratorio de la verdadera -hasta ahora- nueva política que consiste en el cambio (“Ayuntamientos del cambio”) del sistema desde su base. Así se explica la singular conflictividad en la que se desenvuelven los Consistorios de Madrid y Barcelona. La batalla de las ideas, la gran pelea política -observando los derroteros y tendencias en el mundo, especialmente las concentraciones demográficas y los extraordinarios poderes que ostentan los grandes ayuntamientos- se producen en las ciudades. De ahí que Iglesias haya establecido las referencias para su campaña y para su “futuro” gobierno: Colau y Carmena, poseedoras ambas de una determinación revisionista izquierdista (no transversal) inédita en la historia de la democracia española y a las que les faltan equipos de gestión eficientes y colaboradores que hayan superado el amateurismo, lo cual es relativamente importante: a ellas les motiva -véase el desmantelamiento de la Operación Chamartín- volcar el actual modelo político-social y económico. Se les enfrentan resistencias pero, al paso que van, estarían estableciendo ya las condiciones sociopolíticas idóneas para que un gobierno populista de izquierdas lo intentase. Por eso, además de radicales, son audaces.

(*) Datos de la publicación 'CEDE leaders forum. 20 tendencias que afectan al liderazgo empresarial'.

Pendencieros, gratis total
Lorenzo Silva  El Espanol 28 Mayo 2016

Resulta que unos chicos tenían okupado un local que no era suyo desde el que ofrecían lo que ellos habían decidido, por sí y ante sí, que era lo que el barrio necesitaba. No consta ninguna votación de los vecinos del barrio que lo respaldase; nadie, al menos hasta ahora, ha sacado ni siquiera una triste encuesta elaborada con un mínimo rigor que así lo reconociese.

Resulta que el inmueble era de alguien que un buen día se hartó de que fuera usado por quienes no tenían título para ello y dijo que acudiría a la Justicia para que le restituyera su posesión. Y he aquí que en ese trance, raudas, atentas y diligentes como no lo son para otras cosas, las autoridades consistoriales se metieron en el ajo para calmar al airado propietario con fondos aportados por todos los contribuyentes.

A los okupas no se les molestó con los detalles ni el papeleo. El municipio se hizo cargo del alquiler, los impuestos, la comunidad, los suministros, las derramas, los desperfectos… Cualquier quebranto que la okupación generase pasaban a soportarlo los ciudadanos.

Los okupas siguieron a lo suyo, sus actividades varias que soberanamente decidían y ejecutaban, con la comodidad de no tener que encargarse de los gastos y consumos que dichas actividades traían consigo. Por no preocuparse, ni se preocuparon de pedir a la autoridad, a la que se jactaban de despreciar, que les echara el capote que les estaba echando, con el que hacía viable su tinglado y neutralizaba las incertidumbres que por lo común se ciernen sobre quien allega a su empresa recursos que no son suyos y de los que se ha apoderado por la fuerza.

Meses después cambian las autoridades consistoriales y alguien se pregunta qué demonios hace el ayuntamiento pagando todo aquello. Se dirige a los okupas, que se encogen de hombros, dicen que nada han pedido ni pedirán y que no piensan moverse de allí porque su filosofía vital les impone la desobediencia.

De resultas de aquello, el propietario acude a la Justicia y hay que acabar desalojándolos como es usual en un Estado de Derecho cuando el ciudadano ignora las resoluciones de los jueces y se ríe de los requerimientos de la autoridad: por medio de agentes instruidos para forzar lo que alguien no quiere hacer de grado, del modo menos lesivo posible pero con la energía necesaria para remover la conducta antijurídica. Como consecuencia de ello, se suceden varias noches de altercados, con quema de mobiliario urbano y daños cuantiosos a los bienes de los vecinos.

Compelido a explicar el gratis total otorgado en su día a los violentos, contra cuya pérdida ahora se levantan (y se entiende: es raro que nadie te regale nada, perderlo debe doler), el alcalde que auspició el apaño alega que se hizo ante la certeza de que el desalojo traería disturbios. Una lógica estupenda. Ya sabe, querido ciudadano común, por qué a usted no le regalan nada y no hacen más que cobrarle. No es lo bastante pendenciero.

Israel y los infiernos de Europa
Alan M. Dershowitz Libertad Digital 28 Mayo 2016

Acabo de volver de un viaje de una semana por el infierno. Empecé visitando los campos de la muerte de Auschwitz y Birkenau, en Polonia, como participante de la Marcha de la Vida, después de una conferencia de conmemoración del 80º aniversario de las Leyes y el 70 de los Juicios de Núremberg. Mi semana se consumó con la prueba constante del peor crimen perpetrado por unos seres humanos contra otros: el Holocausto.

Viajé desde los campos de exterminio a diferentes y pequeñas localidades polacas, de donde emigraron mis abuelos mucho antes del Holocausto, dejando atrás a familiares y amigos. En el transcurso de mi periplo descubrí cuál había sido el destino de dos de mis familiares. Hanna Deresiewicz (la grafía original de mi apellido) era una chica de 16 años que vivía en la pequeña localidad de Pilzno cuando llegaron los nazis; la separaron de sus padres y de sus hermanos. "Los soldados se llevaron a algunas de las jóvenes más bellas para acostarse con ellas, y después matarlas. [Entre ellas] estaba Hanna Deresiewicz, de 16 años".

Otro pariente, llamado Polek Dereshowitz, hizo de ordenanza para el comandante de Auschwitz cuando tenía 15 años. Lo colgaron de una argolla en su oficina porque "se había encontrado una pulga en uno de sus perros". Después fue gaseado.

No era la primera vez que visitaba los campos de la muerte nazis. Conocía la evidencia estadística de los seis millones de judíos que habían sido sistemáticamente asesinados. También sabía que la maquinaria asesina nazi había ido a buscar a los judíos hasta el último rincón de la Europa ocupada por los nazis, incluso a lugares tan remotos como la isla de Rodas, para transportarlos a Auschwitz y gasearlos. Sabía también que había sido la única época en la historia de la humanidad en que se había transportado a personas desde largas distancias a campos diseñados con un único propósito: asesinar a cualquier judío que se encontraran, sin importar dónde viviera. Y sabía que, como eso formaba parte de un plan genocida contra el pueblo judío, lo más importante era matar a todos los niños, mujeres y hombres capaces de producir futuros judíos.

Pero esta visita, durante la cual conocí el destino de dos jóvenes miembros de mi propia familia, me trajo los horrores a casa de una manera más personal que cualquier estadística. Viajaba con mi mujer y mi hija, y pensé varias veces en cómo se debieron haber sentido los padres y mujeres de los judíos asesinados al enterarse de que lo más preciado para ellos había sido aniquilado y de que no quedaría nadie para llorarles o llevar su semilla a generaciones futuras.

Desde el viejo infierno, Polonia, viajé a un nuevo infierno llamado Hungría. Budapest es una hermosa ciudad, pero también ella dio un final infernal a sus ciudadanos judíos en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis húngaros convirtieron el Danubio en una roja fosa común. Disparaban a sus vecinos judíos y arrojaban sus cuerpos al río incluso cuando los nazis estaban de retirada. Ahora, en la Budapest moderna, me hablan del resurgir del nazismo entre muchos húngaros corrientes. El cada vez más popular partido fascista se jacta de su antisemitismo y su deseo de liberar Hungría de los pocos judíos que quedan. El partido fascista húngaro también odia a Israel, y cualquier otra cosa que sea una manifestación de la judeidad.

Mi viaje acabó con un encuentro con un judío de origen griego cuyo abuelo había sido asesinado por los nazis y que ahora era objetivo de los fascistas griegos por su abierta defensa de Israel y el pueblo judío. También Atenas se ha convertido en un vivero de odio antijudío, con su popular partido fascista.

No hubo ni un momento de mi visita a Europa en que no se me recordara el sórdido historial del continente con el pueblo judío. Ahora muchos europeos –los hijos, nietos y bisnietos de los que fueron cómplices del asesinato de seis millones de judíos– se han puesto radicalmente en contra del Estado nación del pueblo judío. Esta vez, la intolerancia surge sobre todo de la extrema izquierda, pero tiene el apoyo de muchos en la nueva derecha fascista. El Partido Laborista británico está igual de plagado de odio hacia el pueblo y la nación judíos como el fascista húngaro. Una vez más, los judíos europeos están atrapados entre los dos extremos del rojo y el negro. Ambos extremos buscan la desaparición de Israel alegando que, en un mundo con múltiples naciones de musulmanes y cristianos en un solo Estado, no hay ningún lugar que tenga un carácter manifiestamente judío. Otros europeos quieren boicotear los productos, profesores y artistas de Israel; mientras que otros sólo aplican una doble moral a sus actos que no aplican a ningún otro país, incluido el suyo.

Mi visita a Europa me aclaró una cosa de manera inequívoca: si hay un grupo en el mundo que necesita una patria segura –un refugio para protegerse de la intolerancia y el odio– es el pueblo judío. Cuando Hitler se propuso expulsarlo de Europa, antes de decidir exterminarlo, ningún país –ni siquiera Estados Unidos o Canadá– le dio asilo. Gran Bretaña le cerró las puertas de lo que ahora es Israel. No tenía ningún lugar al que ir. Así que los judíos fueron asesinados por los nazis y sus voluntariosos cómplices en toda Europa. No hay ningún grupo cuya historia le dé más legitimidad para tener una patria segura que el pueblo judío. Por razones que son difíciles de explicar, el odio hacia el pueblo judío y su nación desafía toda lógica, porque es tan real como las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau y los partidos fascistas emergentes en Grecia y Hungría. Hoy, los judíos siguen siendo el chivo expiatorio en muchas partes del mundo, y su Estado nación es demonizado en Naciones Unidas, en los campus universitarios, en los medios y las asambleas legislativas. Después del Holocausto pareció haber una concienciación de que los judíos no iban a volver a ser martirizados. Ahora, menos de un siglo después de que los nazis llegaran al poder, esa moratoria sobre el odio antijudío parece haber expirado, a medida que el recuerdo del Holocausto pierde intensidad en la mayor parte del mundo.

Mi visita de una semana al infierno reafirmó mi compromiso de defender el derecho a existir de Israel, de hablar a favor de Israel cuando sea atacado injustamente y de derrotar a sus enemigos en el ámbito de las ideas. Es lo mínimo que debemos a las víctimas del peor crimen de la historia de la humanidad; un crimen que no podría haberse producido sin la complicidad de la mayoría del mundo. Un crimen que no se repetirá si hay un Israel fuerte y seguro.

© Revista El Medio

'POR ESPAÑA, ME ATREVO'
Antiguos legionarios de Barcelona tienden la mano a la Policía
La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios ha enviado un email a la Jefatura Superior de Policía para invitar a los agentes a que se unan a la marcha contra los "continuos ataques de la izquierda".
Gaceta.es 28 Mayo 2016

La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona ha dicho ¡basta! ante los continuos ataques a los que se encuentra sometida por parte de la izquierda. Así, sus miembros han decidido hacer frente a las formaciones que "desprecian a las Fuerzas de Seguridad y a las Fuerzas Armadas, desprestigian la bandera nacional y quieren incumplir la Constitución". Para ello han hecho un llamamiento a través de las redes sociales para que el día 28 de mayo a partir de las 12:00 horas los españoles acudan a una manifestación en la Plaza Urquinaona de Barcelona para mostrar su apoyo a todas las Fuerzas de Seguridad y, especialmente, a la Hermandad de Caballeros Legionarios ya que, lamentan, "está siendo continuamente atacada y desprestigiada por representar a España en Cataluña".

Los legionarios de Barcelona se han dirigido además a los agentes de la Policía Nacional para que se unan a la marcha que recorrerá Barcelona bajo el lema 'Por España me atrevo'. Jesús Cañadas, presidente de la Hermandad, ha enviado un email a la Jefatura Superior de Policía de la región en el que invitan a los policías a participar en la manifestación organizada con el fin de mostrar su rechazo a "los continuos ataques al Ejército, a la Policía Nacional y a la Hermandad de Legionarios de Barcelona por parte de la alcaldesa y de todas las fuerzas de izquierda, antisistemas y separatistas". "Tendremos el orgullo de efectuar un acto de desagravio en honor a la Policía Nacional, se tocarán un par de marchas, el himno nacional y 'El novio de la muerte'", se puede leer en el correo electrónico de los legionarios publicado por El Confidencial.

El hartazgo de los legionarios viene motivado por acciones tan deplorables como el trato que dispensó Ada Colau al delegado de Defensa de Cataluña durante el Salón de la Enseñanza de Barcelona, donde le dijo que preferiría que no tuvieran stand y, sobre todo, la decisión del Ayuntamiento de la Ciudad Condal de rescindir la cesión de las casernas de la zona franca donde tiene su sede la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona.

La manifestación está previsto que se inicie en la Plaza Urquinaona para recorrer después la Vía Layetana, donde pararán en la comisaría de la Policía Nacional. El final de la marcha será en la Plaza de Sant Jaume, sede del Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento.

Uno de los objetivos de la protesta es Ada Colau y por eso la marcha termina en la sede del Ayuntamiento, donde la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona entregará las 40.000 firmas recogidas y que son contrarias a la expulsión de su sede en la zona Franca.

Está previsto que se desplacen a Barcelona legionarios de todos los rincones de España, así como veteranos de la Brigada Paracaidista, de la Guardia Civil o de la Infantería de Marina. Está prevista la presencia de Peregrina Millán Astray, la hija del fundador de la Legión, Millán Astray. A pesar de su delicado estado de salud, estará en la marcha para apoyar las reivindicaciones de los legionarios.

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Un año en las instituciones: postureo, impuestos y fuga de empresas
Daniel Lacalle  El Espanol 28 Mayo 2016

“It´s not dark yet, but it´s getting there” Bob Dylan

Se cumple un año de la llegada de los “pactos del cambio” y los resultados no pueden ser más pobres. En las comunidades y ayuntamientos donde gobiernan se repite el mismo patrón. Subir impuestos a todos, echar empresas y paralizar inversiones. Aumentos masivos de impuestos para aumentar el gasto político y el nepotismo y, encima, incumplir los objetivos de déficit más que otras Comunidades Autónomas.Es importante analizar el empeoramiento sabiendo que, además, contaban con viento de cola al llegar. La economía española creciendo un 3%, creación de empleo, financiación abundante, bajos tipos de interés y precios del petróleo.

Aragón, Baleares, Valencia, Castilla La Mancha, Extremadura y Navarra han llevado a cabo aumentos muy significativos en todas sus figuras impositivas, incluyendo el tramo autonómico del IRPF, por encima de lo que “criticaban” en las subidas de 2012, que se dieron en medio de una crisis de financiación sin precedentes. De hecho, la presión fiscal a rentas medias se ha aumentado hasta medio punto vía impuestos indirectos a pesar de que en este año computaban las bajadas de impuestos del gobierno de España.

Aragón, con una coalición de PSOE, Podemos, IU, es la Comunidad que más ha subido los impuestos a sus ciudadanos, y encima ha registrado un déficit del 2,13% comparado con el objetivo de 0,7% y un 29% más que la media de déficit del 1,66% de las Comunidades Autónomas. Ha subido todos los impuestos (IRPF, Patrimonio, Actos Jurídicos, Sociedades, Transmisiones Patrimoniales) y ha creado además tres nuevas cargas al uso de agua embalsada, a las instalaciones de transporte de energía eléctrica de alta tensión y sobre las instalaciones de transporte por cable.

En Baleares, donde gobierna la coalición de PSOE, Podemos y los nacionalistas también han subido el IRPF, Patrimonio, Sucesiones y Transmisiones Patrimoniales. ¿Emergencia social? No, emergencia burocrática. Un Gobierno que hoy cuesta a los contribuyentes un millón de euros más al año en cargos. Un déficit -1,5%- que duplica el objetivo a pesar de cifras récord de recaudación gracias a la campaña turística.

En la Comunidad Valenciana, PSOE, Compromis y Podemos, han subido el impuesto de Patrimonio y el déficit fue del 2,5%, casi un 50% más que la media de las Comunidades Autónomas y más del triple del objetivo. ¿Por qué? los gastos se disparan a pesar del crecimiento de la recaudación muy por encima del PIB real. Añadan a ello más de 1.000 millones en inversiones canceladas con un impacto en empleo de 20.000 puestos de trabajo.

Dentro de esta subida generalizada de impuestos destaca Navarra, donde la coalición de “cambio” ha llevado a cabo el mayor incremento tributario de su historia en todos los conceptos. Como anécdota, subiendo los impuestos a las SICAV ha conseguido que… No haya ninguna SICAV en Navarra, y pierdan toda la recaudación. Una subida de impuestos “a las rentas altas” que ha acabado, vía impuestos indirectos incluyendo gasolinas a 2,4 céntimos por litro, siendo para todos, como siempre. Y la recaudación, que estimaban crecería un 1,5% en 2016, ya se considera difícil de alcanzar. Con la bajada de impuestos de la anterior administración, en 2014, los opositores decían que se recaudarían 70 millones menos, y aumentó en 191 millones. Con las subidas generalizadas del nuevo gobierno “del cambio”, se recauda mucho menos de lo estimado.

La reforma fiscal de Navarra sube el IRPF a todos las rentas brutas de más de 19.500 euros. A eso llaman ellos “los ricos”. Según datos de Civismo, independientemente del nivel de renta, los contribuyentes navarros pagan más en concepto de IRPF que los residentes de País Vasco, La Rioja o Madrid. Un mileurista paga en 2016 hasta 436 euros más por el Impuesto sobre la Renta en Navarra que en Madrid. Y, como parte de su “política social”, tener hijos en Navarra supone un recargo fiscal frente a Madrid que va desde el 4,8% hasta el 126%. Con una renta por debajo de 16.000 euros brutos y dos hijos, en Navarra se pagan hasta 500 euros más en concepto de IRPF que en Madrid.

Y, de nuevo, en Navarra han tenido una desviación por exceso de gasto de 25,8 millones sobre el objetivo de déficit. Un 0,84% incluso con el régimen foral. Suben los ingresos, más gasto político. Todo ello ha generado que las empresas se vayan. Más de un centenar de empresas han cambiado sede fiscal fuera de las comunidades “del cambio” en un año. Veinte de ellas en Navarra, que subió el Impuesto de Sociedades al 28% mientras en el resto de España se reducía al 25%.

Todo ello con la inversión financiera directa estancada desde hace meses. Imagínense estos resultados… Pero con la economía sin crecer. Nos lanzan a un shock de deuda.El expolio al comercio es otra característica. El ayuntamiento de Madrid subió el IBI a unos 20.000 comercios, subió el Impuesto de Actividades Económicas –que es cobrar a las empresas solo por establecerse- y aumentó más cargas eliminando las bonificaciones al ICIO. Unos 130 millones más de impuestos. En un año, Madrid ha pasado a situarse peor que la media de España (reducción de paro de 1,37%) y la Comunidad de Madrid (0,85%). En Madrid, un aumento del paro del 0,02%... Y “apuntarse” una reducción de deuda de 871 millones, contando como “suyas” las preamortizaciones hechas en 2013.

En el publirreportaje que envían a los ciudadanos madrileños, se lee “aumento del 27% del gasto social” cuando en las 21 juntas municipales el presupuesto 2016 tiene 1,1 millones menos para ayudas a mayores a domicilio y ayudas sociales que en 2015. Para lo que sí hay emergencia es para la subvención de un millón de euros libre de impuestos –es decir, que la carga impositiva la sufragan los madrileños- para el festival de Bollywood a una empresa de Singapur –oh, los paraísos fiscales-. “Emergencia social”. Mientras, la agencia “para el empleo”, con un presupuesto de 30 millones de euros, ha “conseguido” trabajo a… 1.500 personas. En Madrid, la ciudad “libre de desahucios” según su propaganda, la policía municipal ha participado en 1.016 desahucios en el primer trimestre de 2016.

“Urbanismo para la gente” es cancelar más de 6.000 millones de euros de inversiones que supone 120.000 empleos menos y un coste de 700 millones, que reclama Fomento por la inversión perdida. “Urbanismo para la gente” es dejar a 443 familias dela cooperativa Cuatro Caminos en la calle sin sus casas. Hacer el entorno imposible escudándose en una supuesta interpretación a rajatabla de la legislación para paralizar, entorpecer y crear clientelismo.

Todo ello envuelto en postureo de radicalismo orientado a crear titulares, en temas como fiestas, tradiciones y educación para que el verdadero objetivo, el expolio del ciudadano y el parón económico desaparezca del debate….Ya le echarán la culpa a Rajoy o a Merkel. O a los dos.

Estos datos no parecen preocupantes porque llegan con el viento de cola de una economía que ha dejado atrás la recesión y llevaba en recuperación desde 2013. Pero la erosión en la inversión, el empleo, y el aumento de impuestos para sufragar gasto político –que de social no tiene nada-, no es “cambio”. Es la política que piensa que los ciudadanos y empresas son un cajero y que ellos le hacen un favor al mundo por permitir invertir en nuestro país.

El atraco al ahorrador, el goteo de impuestos adicionales al comercio y la creación de empleo y el expolio a la principal forma de ahorro que tienen las familias españolas vía impuesto de sucesiones, muestra que su objetivo no tiene nada de social, sino confiscatorio. Lo mejor que se puede decir de un año de “pactos de retroceso” es que podría haber sido peor. Si en vez de una recuperación, se llega a dar un entorno de máxima fragilidad, estábamos como Grecia. Y es que, a nivel económico local y regional, se comportan como Syriza. 90% son sido subidas de impuestos y muchos de los cambios sólo han consistido en crear mucha burocracia y papeleo para hacer imposible la inversión. A uno le entristece escuchar que no merece la pena invertir en zonas de mi país.

Los ciudadanos pedían un cambio tras el desastre de la crisis 2007-2011. La frustración que ha generado el difícil proceso de salida de la misma es comprensible, y la autocrítica se ha hecho palpable devolviendo gran parte del esfuerzo fiscal a los españoles y atacando radicalmente la corrupción. Pero en el proceso se ha permitido que entre una forma de ver la política peligrosa. La deificación del intervencionismo que ve la burocracia depredadora como un fin en sí mismo para el poder político. La que asume el estancamiento como un éxito para su objetivo de crear clientes dependientes de las migajas que ellos repartan.

No les hagamos olvidar que son minoría aunque, por pactos, gobiernen. El único cambio es atraer empresas, crear empleo y crecer.

El avance del 'procés' hunde la economía de Cataluña
EDITORIAL El Mundo 28 Mayo 2016

La decisión de la agencia de calificación Moody's de hundir un escalón más la deuda de la Generalitat de Cataluña, hasta el grado 'Ba3' con perspectiva negativa, indica el nivel de precariedad en la que se encuentra la economía de esa comunidad autónoma española. No hay paliativos para decir que, en estos momentos, se trata de una región que no depende de sí misma para funcionar normalmente. Y por funcionar entendemos poder pagar las nóminas de los empleados públicos y a sus proveedores. Ni que decir tiene que si tuviera que hacerse cargo de las pensiones de los jubilados catalanes -aunque recaudara las cotizaciones sociales-la suspensión de pagos de Cataluña estaría asegurada.

La rebaja de Moody's se suma a la de Standard & Poor's del pasado marzo. De cara a los grandes inversores internacionales -que utilizan los criterios de las agencias de calificación a la hora de decidir dónde colocar el dinero- Cataluña está en el mismo nivel de riesgo que Kenia, Nigeria o Bangladesh. Desde luego, no es una buena noticia para el Govern presidido por Carles Puigdemont.

Moody's justifica esta decisión porque cree que la deuda de la región seguirá creciendo en los próximos años, algo que no podrá remediar el actual sistema de financiación autonómica, y porque el Gobierno de Puigdemont está en minoría parlamentaria, lo que hace imposible que tome las decisiones de ajuste que necesita la economía. Lo estamos comprobando estos días, cuando vemos al Govern rehén de los radicales de la CUP a la hora de aprobar los Presupuestos. Por eso, es un sarcasmo volver a escuchar al presidente de la Generalitat desentenderse de sus responsabilidades al sentirse "poquísimamente" concernido por la rebaja del 'rating' y reclamar que cuando Cataluña recaude sus propios impuestos, "veremos qué calificación crediticia obtiene". En el Círculo de Economía. Oriol Junqueras quitó importancia a la rebaja porque la calificación de la deuda catalana "está entrelazada" con la española

El caso es que Puigdemont y Junqueras, como antes Artur Mas y Andreu Mas-Collel, han fracasado en su intento de cuadrar las cuentas de Cataluña y los datos son incuestionables: la deuda asciende a 370% del PIB y el déficit público terminó el año pasado en el 2,7% del PIB, el más alto de todas las comunidades autónomas. Y todo eso, a pesar de que el Gobierno del PP ha salido en auxilio de la Generalitat prestándole el dinero necesario para hacer frente a diversos compromisos a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) o mediante el plan de pago a proveedores.

Lo peor es que la Generalitat es incapaz de reconocer que esta complicada situación económica se debe a la ineficacia de su gestión. Es cierto que el modelo de financiación económica necesita una revisión a fondo, pero de ahí a que, como repiten machaconamente los dirigentes catalanes de ahora y de antes, la culpa de la postración económica de la Generalitat se deba a que Cataluña no es independiente no tiene ningún sentido.

Puigdemont, en cambio, reiteró ayer en Madrid que la Generalitat mantiene ese viaje a ninguna parte, que es el plan soberanista iniciado por Artur Mas. En un desayuno organizado por Nueva Economía Forum explicó que en un año convocará nuevas elecciones con carácter constituyente para celebrar un referéndum y declarar de forma efectiva la independencia, porque "ésa es la hoja de ruta que han trazado con sus votos millones de catalanes". Puigdemont vuelve a olvidar que las tesis separatistas sólo fueron votadas por el 47% de los ciudadanos, en unas elecciones que la propia Generalitat se encargó de presentar a la opinión pública como plebiscitarias.

Pero el 'president' debería bajar al terreno y olvidarse de esos deseos que sabe que son irrealizables. A día de hoy, el hecho incuestionable es que, sin el auxilio financiero del Estado, Cataluña no podría conseguir financiación en los mercados internacionales para hacer frente al servicio de la deuda y, ni siquiera para pagar su funcionamiento. Los proveedores de la Generalitat tienen mucho que decir en este sentido.

Publicamos hoy que en los últimos tres años el Gobierno ha traspasado a la Generalitat 46.400 millones a través del FLA para hacer frente a la financiación de su deuda. Esto supone la tercera parte de lo destinado por el Fondo a todas las comunidades autónomas. El 'Espanya ens roba' que sigue repitiendo sistemáticamente desde la Generalitat es un lema cínico que sólo pretende esconder las propias miserias. Lo único claro es que desde que empezó la deriva soberanista la economía catalana desvía más el rumbo.

La deuda de las Comunidades Autónomas, un pozo sin fondo
Las autonomías dispararon su déficit en 2015 un punto por encima del objetivo hasta el 1,7%
FRANCISCO NÚÑEZ Madrid El Mundo 28 Mayo 2016

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha reiterado insistentemente que las autonomías son administraciones españolas y que, por tanto, el Estado debe proveer los medios necesarios para su financiación. En realidad, se les ha acostumbrado a que papá Estado les solucione sus problemas mientras alguna juega a amenazar con irse de casa y montarse su vida independiente. Eso sí, sin entender que no podría sobrevivir sin el dinero que le consigue el patrocinador de sus finanzas y por ello no acude a los mercados internacionales.

Lo que es evidente es que sin apoyo financiero del Estado, muchas regiones tendrían que haber echado el cierre mientras siguen incumpliendo de forma generalizada año tras año los objetivos de déficit, deuda y techo de gasto. La única novedad es que Bruselas y las agencias de rating han puesto su lupa encima de las cuentas de las CCAA de las que sí es corresponsable el Estado a la hora de cumplir los objetivos de estabilidad previstos.

Con Cataluña al frente, y en el mejor año para la economía con un alza del 3,2%, las autonomías dispararon su déficit en 2015 un punto por encima del objetivo hasta el 1,7%, mientras que el crecimiento de la deuda volvió a los dos dígitos. Este pozo sin fondo alcanzó los 261.268 millones, un 24,2% del PIB, con un alza anual del 10,3%, más del doble del crecimiento porcentual de la deuda de la Administración Central. La deuda de la Generalitat creció un 12,1% en el año del referéndum independentista (7.808 millones), casi dos puntos más que en el año anterior, hasta alcanzar el récord de 72.274 millones. Es casi el 30% de la deuda autonómica total.

Pero a pesar de que el Gobierno ha elevado el objetivo de déficit para 2016 (del 0,3% al 0,7%) para las Comunidades Autónomas, mientras que vuelve a situar el de la deuda en el 24,2% (dos puntos más de la previsión anterior), los presupuestos elaborados no manifiestan un cambio de voluntad. Los cálculos salen como siempre porque aumentan los ingresos y bajan los gastos.

España es el principal acreedor de la deuda catalana, ya que se encarga de realizar emisiones de títulos para taponar vencimientos, amortizaciones y facilitar mecanismos de liquidez (para el pago a proveedores). A finales de 2015, el Estado era ya el tenedor del 60% de la deuda catalana, es decir, 43.343 de esos 72.274 millones. El cuanto al resto: 6.986 millones está en circulación; 11.469 son préstamos bancarios;6.505 son créditos de bancos del exterior;y 3.971 millones están ligados a proyectos con financiación público privada. Ahora, el rol del Estado será mayor, ya que la Generalitat ha pedido más dinero del FLA y quiere refinanciar la deuda a corto para convertirla a largo con emisiones del Estado a bajo coste a precio de la prima de riesgo nacional.

Este apoyo financiero fue el que España pidió a Bruselas para que la Unión Europea emitiera deuda para todos los países. España recibió el "no" como contestación, y tuvo que hacer su propio ajuste para garantizarse la calificación crediticia que Cataluña no parece necesitar. Para eso está papá Estado.

What is Catalonia?
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 28 Mayo 2016

Podríamos decir que la corrección política, estudiada hoy en las academias de protocolo, es la diplomacia global. Todos, antes de abrir la boca, nos damos un baño de autocensura para no ofender a las personas que nos rodean. Pero mientras la epidemia de hipocresía solidaria se extiende como un reguero de pólvora, la diplomacia está en sus horas más bajas. Los tiempos del enviado que llegaba a palacio con un mensaje atado con una cinta roja (y que a menudo pagaba con su vida el contenido de la misiva) quedan ya para los lectores de Dumas y Pérez-Reverte. La red tecnológica que conecta el mundo actual es tan amplia y tan veloz que cabe plantearse qué hacen a diario los empleados del cuerpo diplomático español, uno de los más numerosos de Europa, con 120 embajadas distribuidas por el mundo. La misma duda se aplica a los 55.000 eurofuncionarios de la UE.

La diplomacia catalana
Cataluña, obstinada en internacionalizar su plan secesionista, concede una importancia primordial a la política exterior, dotada de un presupuesto anual de 50,9 millones de euros. Raül Romeva quiere reforzar la actividad de las embajadas catalanas, pese a que el Tribunal Constitucional suspendió en febrero pasado las competencias que el Govern atribuyó a su departamento de Exteriores. Según fuentes de la Generalitat, quedan apenas 14 meses de periodo transicional hacia un eventual “Estado catalán”, etapa que el ejecutivo autonómico quiere emplear para aumentar su representación en el mundo y en las organizaciones internacionales a fin de divulgar la relevancia de Cataluña y reforzar la internacionalización de su economía. Puigdemont ha fijado la acción exterior como una de las “estructuras de Estado”, hasta el punto de que es el primer gabinete que tiene un Conseller de Exteriores. El Ministro español de Asuntos Exteriores en funciones, Manuel García-Margallo, ha dicho en alguna ocasión que estas embajadas son ilegales y que la Ley Catalana de Exterior podría ser anti-constitucional por ir en contra de la propia Ley de Acción Exterior española.

Catalanes por el mundo
¿Y cómo ven los extranjeros a los catalanes? Uno de los personajes clave de la novela con que se estrenó Gary Shteyngart en 2003 ?El manual del debutante ruso? es un estadounidense de origen catalán llamado Jordi. Las pinceladas que nos perfilan a este floridano de primera generación son tan negativas que rozan la incorrección política. El retrato físico arranca catalogando a Jordi por exclusión: “Ni siquiera se parecía a Picasso, que es lo que quieren todos los catalanes”. La siguiente perla es ésta: “Parecía un judío de mediana edad, dueño de una empresa textil”. Sí, de mediana edad, pero “más cercano a la jubilación que a los buenos tiempos”. Y la traca final nos llega con un rostro lleno de “esas arrugas que salen al tomar demasiado el sol” y un demoledor “aunque andaba deprisa, lograba exhibir sus relucientes mocasines de piel de avestruz, como orgulloso de sus méritos”. Vamos, que el floridano-catalán de Miami viene a ser un cruce entre Julio Iglesias y Carod Rovira, o así.

Marca Catalonia
Cuando el personaje Jordi abre la boca, exhala lo siguiente: “Siempre he querido ir a España. Si ma mare fos Espanya jo seria un fill de puta. ¿Sabes lo que significa eso? ‘Si mi madre fuese España, yo sería un hijo de puta’. Eso es lo que opino de los españoles. Son unos latinos paletos, y punto”. Reflexionando sobre este fragmento de la novela de Shteyngart, tal vez lo más notable sea la cantidad de información que maneja este escritor americano-ruso nacido en 1972 sobre la idiosincrasia del catalán medio. En su descargo se puede decir que el neoyorquino de primera generación que protagoniza la novela, un obvio alter ego, tampoco sale bien parado. Sería interesante enviar a Shteyngart al 360 de Lexington Avenue, en Nueva York, donde está la delegación del Cataluña en Estados Unidos, a cargo del estadounidense Andrew Davis, un bostoniano de 35 años, becario del nacionalista Institut Ramon Llul y que habla catalán además de francés. Mientras la Gran Recesión está obligando a todos los países del mundo a reducir sus cuerpos diplomáticos –cada vez menos relevantes con la globalización–, Cataluña tiene intención de seguir abriendo delegaciones internacionales. El concepto de la diplomacia catalana es, sin duda, innovador. Mar Ortega, la “embajadora” de Cataluña en Berlín, llegó al cargo sin hablar alemán.

Se las pasan por el forro
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 28 Mayo 2016

La aversión que me inspiran los deportes, sobre todo los que fanatizan a las masas con componentes mercenarios e irracionales, hace que saltee sistemáticamente la sección que les dedican los diarios. Sin embargo, la lectura de las páginas de política y opinión me obligó a entrar en la zona vedada para averiguar qué sucedía en algo que me resultaba tan ajeno y desconocido como es la Copa del Rey. Así me enteré de que la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, había prohibido la entrada de esteladas en un estadio de fútbol cuyo nombre y existencia había ignorado hasta entonces sin que ello me restara información útil para la vida práctica.
Símbolos sectarios

Leí que la prohibición produjo un gran escándalo en las filas del secesionismo catalán, que la enarbola en sus manifestaciones e incluso, desobedeciendo imperativos legales, en los edificios públicos que controla. También fue criticada por juristas y formadores de opinión ajenos a la ofensiva secesionista, en este caso porque interpretaban que el veto era un atentado contra la libertad de expresión. Un juez levantó la prohibición, contrariando el criterio de la Fiscalía. Otro la reimplantó. El resultado fue un viva la Pepa que no degeneró en violencia física pero sí acústica.

Confieso que la controversia me pareció absurda desde el mismo momento en que comenzó. La bandera de Cataluña es la senyera. Así lo establece el Estatut y también el proyecto de Constitución totalitaria e irredentista para la república catalana entregado a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Habría habido argumentos a favor y en contra de la exhibición de la bandera estatutaria, o de la española, en las gradas de un estadio de fútbol, fuera de los mástiles destinados a ellas, pero de lo que no cabe duda es de que los símbolos sectarios, como la estelada, son objetos ajenos a ese espacio..

Basta imaginar los choques que se producirían, en un ambiente caldeado por las pasiones, si otros colectivos hicieran ostentación de sus respectivos emblemas antagónicos: la gaviota (o el charrán) del PP, el puño y la rosa del PSOE, la hoz y el martillo de los comunistas, el trapo rojinegro de los anarquistas, la tricolor de los republicanos, el yugo y las flechas de los falangistas. La estelada no es más neutral ni más representativa de todos los ciudadanos de una comunidad que cualquiera de estos emblemas parciales. No es, en síntesis, una bandera. La creó en 1908, desfigurando la senyera con la estrella del independentismo cubano, Vicenç Albert Ballester Camps, quien firmaba sus artículos con el seudónimo Vicime, acrónimo de "Viva Cataluña Independiente y Muera España" (Crónica Global, 18/1/2014). En el 2014, cuando aún era alcalde Xavier Trias, el Ayuntamiento de Barcelona bautizó con su nombre una plaza del barrio Sant Pere, próxima a la odioteca del Born.

Tendría que haber sido la dirección del club blaugrana y no la delegada del Gobierno la que debería haber tenido la sensatez de cortar de raíz la iniciativa disgregadora, en lugar de prestarle asistencia jurídica junto a entidades beligerantes, como la atomizada ANC. Es lo que le reprochó el segundo juez que intervino en la causa. ¿Pero qué se puede esperar de quienes trafican con la senyera de su segunda camiseta deportiva, estampándole lucrativamente el nombre de un foco de barbarie yihadista? Una blasfemia contra la bandera tradicional y estatutaria que no se expía blandiendo la reliquia de una guerra colonial decimonónica y de insurrecciones fratricidas.

Vocación totalitaria
Es significativo, en este contexto, que Marius Carol no se haya dado cuenta de que la diatriba que le asestó a Concepción Dancausa ("La autora del despropósito", LV, 21/5) no se aplica a la delegada del Gobierno en Madrid, sino que retrata con singular precisión a los capitostes de la Generalitat y del movimiento secesionista, que con vocación totalitaria y la estelada en alto son responsables de la fractura y la degradación que padece la sociedad catalana:

Para quienes creemos que la convivencia es entender las razones del otro, que la tolerancia es pensar que a lo mejor nuestros motivos están equivocados y que la democracia supone respetar las creencias ajenas por alejadas que estén de las propias, contemplar a personajes insignificantes que ocupan cargos sin haber leído ni el resumen de la Constitución del Rincón del Vago indigna, deprime y enfada.

Exacto. Es en Cataluña donde se justifica que los ciudadanos se sientan indignados, deprimidos y enfadados cuando comprueban, un día sí y otro también, que su comunidad está (des)gobernada por "personajes insignificantes que ocupan cargos sin haber leído ni el resumen de la Constitución del Rincón del Vago", o sea del sitio web que sintetiza información para estudiantes perezosos. Mas, Puigdemont, Junqueras, la CUP, libran sórdidas batallas por el poder, tejiendo y destejiendo alianzas torticeras maquilladas de patriotismo, mientras se pasan por el forro las leyes de España… y el Estatut de Cataluña.

El clímax del desprecio
Envueltos en la estelada y con la senyera en el trastero, estos personajes insignificantes se pasan las leyes por el forro. Convocan referéndums inconstitucionales, se jactan de crear estructuras de Estado espurias, despachan falsos embajadores a golpear puertas europeas que no se abren, fijan plazos para desconexiones unilaterales imposibles. Y desobedecen las sentencias judiciales que obligan a dictar un mínimo de horas de clase en castellano, con el agravante de que al proceder así generan un clima de crispación y agresión contra los padres que defienden el derecho de sus hijos a recibir una educación bilingüe. Así consta en una denuncia que la Asociación de Padres por una Escuela Bilingüe presentó ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo con el testimonio de familias acosadas y desprotegidas.

El clímax del desprecio a la ley y la democracia llegó cuando la presidenta del Parlamento de Cataluña y los diputados secesionistas acogieron con los brazos abiertos al exconvicto Arnaldo Otegi, inhabilitado para la función pública tras cumplir seis años y medio de cárcel por complicidad con la banda terrorista ETA, y se conjuraron con él y sus camaradas para desguazar España. El predicador secesionista Francesc-Marc Álvaro dictaminó (LV, 19/5): "Nadie tiene derecho a poner en primer plano a las víctimas para contraprogramar una visita". Lluís Foix replicó, sin proponérselo, en la columna vecina:

El acto más mediático de estos días en el Parlament ha sido la visita de Arnaldo Otegi como si fuera el Gandhi o el Mandela de nuestro tiempo. Qué gestos más desproporcionados e innecesarios para cuantos tienen parientes o amigos asesinados por ETA.

Y para quienes no los tienen, añado, pero recuerdan a Ernest Lluch y a los asesinados en Hipercor y el cuartel de Vic y en todos los rincones de España.

Todo es posible
En una comunidad sin ley todo es posible. Sobre todo si sus gobernantes y los partidos y movimientos sociales que los sostienen no se recatan a la hora de manifestar hostilidad a las fuerzas encargadas de hacer cumplir la ley premeditadamente transgredida. Tanto si se trata del ejército como de la policía. Recordemos que la alcaldéspota Ada Colau abordó a dos oficiales del ejército para criticar su presencia en el Salón de la Enseñanza de Barcelona (El País, 9/3), y más tarde solicitó al Ministerio de Defensa que suspendiera las maniobras que realizaban las tropas en el parque de Collserola en el marco del entrenamiento para la lucha contra el yihadismo (El Mundo, 26/3). Antes, la Consejería de Interior de la Generalitat había frenado la compra de pistolas eléctricas para la Policía, cediendo a la presión de la CUP (LV, 18/2). Beligerantes contra todo lo relacionado con el cumplimiento de la ley, los antisistema de la CUP también consiguieron que Colau disolviera la Unidad Antidisturbios de la Guardia Urbana, cuerpo este maltratado desde todos los flancos por el gobierno local (LV, 5/5).

El pasado día 19, el suplemento Vivir de La Vanguardia fue pródigo en noticias generadas por quienes se pasan las leyes por el forro. La primera página nos informó de que unos hackers filtraron en la red los datos personales de 5.540 mossos d’esquadra. Los pijoprogres debieron de festejar con un brindis que en Cataluña haya émulos de los espías informáticos Julian Assange y Edward Snowden, expertos en debilitar las defensas de nuestra civilización. En la misma página nos enteramos de que tres agentes de la Guardia Urbana fueron agredidos por manteros. Un agente resultó herido y su agresor fue capturado. Y en la página 4, la guinda: "Colau rebaja la presión sobre los clubs de cannabis".

Secuelas. El 23/5: "El concejal Asens irrita a los mandos de la Guardia Urbana. El teniente de alcalde llamó a la abogada del policía herido para exigirle que no pidiera prisión para el mantero que agredió al agente". El 24/5: "Colau evita reprobar al edil que irritó a la Guardia Urbana. La alcaldesa no logra aplacar el malestar del cuerpo ante las coacciones del concejal Asens". El 25/5: tras el desalojo de un local okupado, "el centro de la Vila de Gràcia volvió a ser escenario de carreras, persecuciones y quema de contenedores, aunque estos hechos fueron menos graves que la noche anterior, cuando decenas de motos fueron incendiadas, un Seat Altea rojo fue zarandeado hasta volcarlo completamente y un camión de la limpieza de BCNeta fue también pasto de las llamas. En algunos comercios del barrio hubo intentos de saqueo". El 26/5: "Los disturbios se extienden por toda Gràcia en la tercera noche".

Visto el nulo respeto que dispensan a las leyes, es probable que quienes se las pasan por el forro líen sus canutos en un próspero club de cannabis con las páginas de algún código civil o penal. O –¿por qué no?– de la Constitución.

El eterno retorno de la izquierda
Jesús Laínz Libertad Digital 28 Mayo 2016

A pesar de que pasa por abanderada del progresismo, un breve vistazo a su historia demuestra que, lejos de seguir una trayectoria lineal hacia el futuro y sus encantos, la izquierda española se caracteriza por su afán en dar vueltas y más vueltas sobre sí misma sin admitir jamás sus culpas ni aprender de sus errores. Y lo que es peor, haciendo perder el tiempo a todos una y otra vez, empezando por sus votantes, eternamente desinformados y amnésicos.

No hay error mantenido en un momento dado y abandonado posteriormente, por convencimiento o por conveniencia, que la izquierda no retome con el paso del tiempo. Por ejemplo, la hasta entonces internacionalista izquierda, contagiada tras 1939 por la ideología de sus compañeros separatistas de exilio, se apuntó con entusiasmo a todo tipo de autodeterminaciones. Uno de los puntos esenciales del célebre Congreso de Suresnes fue el "reconocimiento del derecho de autodeterminación de todas las nacionalidades ibéricas". Ibéricas, nada menos, aunque a los pobres portugueses nadie les hubiera dado vela en aquel entierro. Subrayemos que, en aquel indigesto mejunje de nacionalidades, estrategias de clase, emancipaciones, repúblicas federales, capitalismos monopolistas, poderes imperialistas, procesos dialécticos y perspectivas autogestionarias, la palabra España no se mencionó ni una sola vez, sustituida por "los diversos pueblos que integran el Estado español".

Efectivamente, hace cuarenta años los socialistas padecían alergia a la nación que, sin embargo, aspiraban a gobernar. Pero parece que sanaron a la fuerza tras su llegada a la Moncloa, aunque tampoco hace tanto que Bono tuvo que recordar a sus camaradas que ya era hora de perder el miedo a decir "¡Viva España!". Pero ahora las nuevas hornadas izquierdistas han recuperado la bazofia terminológica de Suresnes, idéntica, por cierto, a la de ETA y su submundo. Merece la pena recordar al respecto la reciente frase de Pablo Iglesias: "Yo no puedo decir ‘España’".

Hace cuarenta años los socialistas eran más autodeterministas que Arzalluz y defendían que "el poder emana de cada uno de nuestros pueblos" (Txiki Benegas dixit). Pero, aunque lenta y trabajosamente, acabaron comprendiendo que la ONU llevaba décadas explicando que eso de la autodeterminación era para las colonias afroasiáticas y en modo alguno aplicable a los casos vasco y catalán, ni a ningún otro "intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un Estado". Además, es de suponer que la mayoría del PSOE actual –salvo sus extensiones catalanas y, más confusamente, otras levantinas– sigue sosteniendo la infragmentabilidad de la soberanía nacional. Pues bien, nada desean más las nuevas hornadas de izquierdistas que sembrar el Estado Estatal de referendos para que las naciones que lo componen puedan decidir unilateralmente si se quedan o se largan.

Hace cuarenta años los socialistas se apuntaban encantados a compartir aberri egunas con unos herederos de Sabino que se mondaban de risa. Con el paso del tiempo acabaron dándose cuenta de que aquélla no era su fiesta. Pero ahora las nuevas hornadas de izquierdistas vuelven a celebrar el Día de la Patria Vasca junto a los defensores de Dios y las Leyes Viejas. De la Fiesta Nacional de España, ni hablar, evidentemente. Eso es cosa de fascistas. No por casualidad Pablo Iglesias ha declarado: "El nacionalismo español me revienta mucho más que el vasco o el catalán".

Hace cuarenta años los socialistas admiraban a la ETA. Y el 20 de diciembre de 1973 se agarraron una tajada monumental para celebrar el asesinato de Carrero Blanco. Cuando morían militares y guardias civiles, ni les interesaba. Al fin y al cabo, eran las fuerzas represivas. Con el tiempo, y con unos cuantos cadáveres socialistas sobre la mesa, comenzaron a comprender. Hoy los nuevos izquierdistas van de la mano de los proetarras, y Pablo Iglesias, viejo colaborador del mundo batasuno, bien claramente denunció: "Menos el diario Gara, todos los medios son el enemigo".

Hace cuarenta años los izquierdistas, incluido Carrillo, admitieron que la rojigualda no era ni la bandera franquista ni la borbónica, sino la que desde Carlos III lleva cuatro siglos simbolizando a España por encima de reyes, dinastías, regímenes, repúblicas, dictaduras y democracias. Y que la tricolor, por el contrario, representaba solamente a un régimen muy concreto que duró ocho años. Hoy, con el inestimable antecedente de la canonización republicana mediante la Ley de Memoria Histórica de ZP, los nuevos izquierdistas han vuelto a sacar el morado del baúl de los rencores y su líder ha expresado su desprecio por la bandera "monárquica y postfranquista", así como por la "cutre pachanga fachosa" del himno nacional.

Hace cuarenta años, los socialistas tuvieron por lema el "OTAN no, bases fuera", con el que atronaron las calles. Pero al poco de llegar al poder, en súbito ataque de realismo, acabaron pidiendo el sí a la Alianza Atlántica. Hoy los nuevos izquierdistas son los aliados de cualquier enemigo del imperialismo yanqui, desde la Cuba castrista y la Venezuela chavista hasta cualquier país musulmán que se apunte.

Hace cuarenta años los viejos iconos revolucionarios seguían teniendo un hueco en el corazón de los socialistas, por ejemplo en el de Rosa Conde, ministra felipista que bautizó a su hijo Vladimir Fidel Ernesto en íntimo homenaje a Lenin, Castro y el Che. Pero, con el recuerdo del Lenin español aparcado en los lejanos años 30, el PSOE abandonó el marxismo como ideología oficial del partido en 1979. Hoy el "barbudo genial" de Tréveris y el Largo Caballero ruso son los faros de Pablo Iglesias mientras que sus socios de IU recuerdan en sus vídeos electorales que "Venimos de muy lejos" mediante imágenes y textos alusivos a Allende, la revolución de los claveles y la Pasionaria.

Hace cuarenta años los socialistas enterraron la cantinela de la lucha de clases, quizá porque acabaron comprendiendo que la sociedad española de entonces, como la de cualquier país occidental, tenía poco que ver con la de los tiempos de Marx y Engels. Hoy los nuevos izquierdistas, sin embargo, no cesan de repetir que ya no tiene sentido hablar de izquierda y derecha, sino de los que están arriba y los que están debajo. Otra vez la lucha de clases. ¡Qué moderno!

Y para que no falte de nada, los nuevos izquierdistas, en cualquiera de sus variantes, no nos han ahorrado ni las loas a la comuna y la procreación tribal ni la Estaca de Lluís Llach. ¡Hemos regresado al 68!

Ideas, palabras, esquemas, enfoques, personas, símbolos, eslóganes, recuerdos, obsesiones, casposas letanías de hace un siglo... Ésta es la alternativa de progreso que nos ofrecen los jóvenes renovadores de la izquierda.

www.jesuslainz.es

España / Violencia radical
Los agitadores callejeros de la CUP
Las diputadas Eulalia Reguant y Mireia Vehí, que participaron en los altercados de la plaza del Diamante, fueron las encargadas de dar una rueda de prensa para criticar la actuación del director de los Mossos d’ Esquadra.
J. M. Zuloaga. La Razon 28 Mayo 2016

No fue el concejal de la CUP del Ayuntamiento de Barcelona, Josep Gargante, el único miembro de esta colación que estuvo presente durante los incidentes que durante tres días sucesivos se han producido en el barrio barcelonés de Gràcia tras el desalojo del llamado «banco expropiado», un local del que disfrutaba el movimiento okupa desde 2011 y cuya alquiler y otros gastos pagaba el Ayuntamiento gobernado por Convergencia Democrática de Cataluña. Otros miembros de la CUP, entre ellos las diputadas Eulàlia Reguant y Mireia Vehi; así como otros militantes y personajes destacados, también estuvieron presentes.

Los incidentes, según fuentes conocedoras del asunto consultadas por LA RAZÓN, le han servido a la CUP, sin figurar como organizadores o inductores, como una demostración de fuerza frente a la alcaldesa Ada Colau, un aviso que ha durado tres días y que lleva el mensaje claro de hasta qué punto se puede ver enturbiada la paz ciudadana si la primera regidora de la Ciudad Condal, y el independentismo en general, no se avienen a seguir la estrategia de la coalición anticapitalista de «ruptura ya» con España.

Se ha demostrado, según los mismos medios, que los incidentes, que se pueden reproducir a partir de mañana, en que hay una nueva convocatoria frente al citado «banco», estaban perfectamente dirigidos por, tal y como adelantó este periódico en su edición de ayer cabecillas que controlaban a los encargados de protagonizar el vandalismo; y dichos cabecillas, por otras personas, cuya adscripción política se supone (aunque no existen pruebas fehacientes).

La presencia de cargos electos de la CUP en la zona es un dato objetivo, que puede ser interpretado por el inusitado interés de dichas personas en, además de mostrar su apoyo, «controlar» lo que ocurría y, sobre todo, la actuación de los Mossos d’Esquadra.

Gargante ha estado los tres días en que se han producido incidentes mientras que a las dos diputadas de la coalición, Eulalia Reguant y Mireia Vehí, sólo se las vio el miércoles. Estaban entre la multitud que protagonizó incidentes en la plaza del Diamant, entre ellos el destrozo de una oficina de La Caixa. De hecho, fue la señal de partida de una nueva noche de ataques a las Fuerzas de Seguridad.

La diputada Eulàlia Reguant fue la que reiteró días pasados, en una entrevista televisiva, la oposición de su grupo a apoyar los presupuestos autonómicos: «Si decididamente esta legislatura es por la ruptura, los presupuestos lo tienen que ser. Si no lo son, la CUP no está aquí para jugar esta partida», subrayó. Todo un aviso.

Por su parte, Mireia Vehí fue la que pidió, en nombre de la CUP, la dimisión del director general de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle, tras los incidentes habidos después del desalojo del «banco expropiado». Hizo responsables de los altercados a las unidades de antidisturbios por lo que exigió su «disolución».

Fue preguntada si la CUP condenaba los destrozos de la vía pública y los ataques de algunos manifestantes contra la policía, ante lo cual Vehí mostró varias fotografías en las que se veían heridas de supuestos participantes en la protesta: «A uno de ellos le han intervenido de urgencia para que no perdiera un dedo», aseguró. «La violencia comienza cuando hay un desalojo, es por violencia imposicional», justificó. Un dato que debe ser tenido en cuenta y que demuestra hasta qué punto los incidentes, con la disculpa del desalojo del «banco», pueden formar parte de una estrategia global, es que los organizadores habían prometido «cinco noches de rabia» y, de momento, se han quedado en tres, tras una intervención de la alcaldesa Colau en la que en ningún momento condenó a los que habían protagonizados los actos de vandalismo ni se atrevió a poner sobre la mesa el posible papel de la CUP en todo este asunto. Eso sí, pidió prudencia a los Mossos.

¿Qué es lo que ha ocurrido para que cese el vandalismo y la salida de Colau a dar aire a los que protagonizaban los incidentes?, se preguntan las referidas fuentes. Apuntan a que cuando la primera regidora ha visto las «orejas al lobo» anticapitalista, ha optado por dejar clara su posición. Lo que demostraría que, si ése era uno de los fines que se perseguía con la alteración de la paz ciudadana, se ha logrado plenamente.

Colau atiza el caos okupa
OKDIARIO 28 Mayo 2016

Ada Colau obvia el interés general de Barcelona y se decanta por los okupas del ‘Banc Expropiat’. La alcaldesa no sólo desacredita la actuación de los cuerpos policiales y escatima el apoyo a los vecinos del barrio de Gràcia, sino que además rechaza una declaración institucional de urgencia ante la concatenación de actos vandálicos protagonizados por la organización ARRAN. Colau es, al mismo tiempo, rehén y captora en estos graves sucesos de violencia urbana. Por un lado, se niega a tomar medidas contra un colectivo al que perteneció durante su juventud. Por el otro, discrimina a miles de ciudadanos que cumplen con la ley y sufren las consecuencias de la anarquía okupa.

Durante el año que Ada Colau lleva al frente del Ayuntamiento de Barcelona, su gestión no se ha caracterizado precisamente por la diligencia a la hora de solucionar problemas. Aún está reciente la calamitosa gestión de la huelga de Metro que malogró la última edición del Mobile World Congress, uno de los eventos tecnológicos más importantes a nivel internacional y cuyos organizadores han asegurado que no volverán a la ciudad. Ahora, se enfrenta al problema de los disturbios al estilo Don Tancredo, sin hacer nada. No obstante, a veces la omisión resulta el posicionamiento más evidente.

Mientras espera a que la tormenta amaine, los radicales ya han anunciado que persistirán en los enfrentamientos hasta que vuelvan a okupar el banco expropiado, anticipando así un fin de semana de furia en las calles. Los ciudadanos deberían tener muy en cuenta esta omisión interesada por parte de la alcaldesa que, a pesar de su condición de servidora pública, sigue gobernando para sus minorías afines. De hecho, si aún no ha dado una respuesta a la altura de los acontecimientos es porque entre los violentos se encuentran numerosos componentes de las juventudes de la CUP, sus socios de Gobierno.

En este momento, los presupuestos municipales penden de un hilo que sólo sostienen los independentistas. Con cualquier gesto o decisión sensata para acabar con el problema de los okupas, este difícil equilibrio podría quebrarse echando por tierra un pilar indispensable en la gestión económica de la Ciudad Condal. Algo que dejaría en entredicho la propia posición de Ada Colau. De ahí que en el conflicto okupa, su silencio sea la evidencia más sonora para saber con quién está.

 


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