AGLI Recortes de Prensa   Martes 14 Junio  2016

La casta política
Antonio de la Torre lagaceta.eu 12 Junio 2016

Muchas veces, en mis artículos –publicados o no en algunos medios- y comentarios a través de las redes sociales, he utilizado –ya sé que no soy el único- el término CASTA para referirme a la clase política que nos “dirige” –otra cosa sería saber hacia dónde, pero eso daría tema para otro artículo-, eso sí, aclarando en primer lugar que las generalizaciones no son siempre acertadas y que en este colectivo, como en casi todos, puede haber gente muy buena –sin duda la hay, aunque cada vez menos, parece-. Por algo será que los políticos -y los partidos en general- se han convertido en el cuarto problema para los españoles –lo son para el 26%. Pocos, en mi opinión- , según el barómetro del CIS del pasado mes de Marzo, por detrás del paro (82’3 %); corrupción, que sigue escalando hasta el 44’2 % y los problemas de tipo económico, que lo son para el 28’2%.

Sin ánimo de ser exhaustivo y seguramente el paciente lector me podría aportar otras tantas, si no más, voy a referir algunas de las cuestiones que competen a la labor de nuestros próceres en las distintas Instituciones que, supuestamente –al menos en teoría- nos representan.

La clase política, por acción directa o por omisión -calculada o no, cobarde o interesada- ha sido la que ha legislado; la que se ha encerrado en su burbuja de cristal, lejos de la ciudadanía muchas veces; la que ha creado dos tratamientos fiscales, uno para ella y otro para el pueblo; la que ha pactado la composición de los órganos de la Justicia y, con ello, ha propiciado, o permitido cuando menos, su politización; la que, cada día, pone de manifiesto la doble vara de medir de los jueces, con autos y sentencias que espantarían a un estudiante de 1º de Derecho; la que cambió la Ley de Educación, cada vez a peor y origen fundamental –en mi opinión- de la pérdida de valores morales que padecemos ante el entronamiento del relativismo –cuando no nihilismo- y que, cuando pudieron, no aprovecharon su mayoría absoluta –dos veces, en 2000 y 2011- para un cambio radical, tan necesario; la que no cambia la Ley Electoral y pone en su sitio a los nacionalismos, sometiéndose a sus chantajes para acceder o conservar el poder; la que ha abusado –o no ha controlado, que no deja de ser otro tipo de abuso- de los dineros públicos, gestionando muy mal en el caso de los socialistas -cuando no llevándoselo crudo- hasta haber dejado dos situaciones agónicas -1996 y 2011- que dejaron España en la absoluta ruina; la que ha despilfarrado en obras públicas, muchas veces innecesarias –universidades, puertos y aeropuertos –redundantes incluso-, autopistas y numerosas obras faraónicas en esa línea del “café para todos” que dejara caer en un mal momento el Profesor Manuel Clavero –a la sazón, ministro con Adolfo Suárez- y que tan fuertemente arraigó en la “casta” dirigente para la que parece que aquella otra “máxima” de otra ‘ilustre’ del “servirse de lo público” dejó para la posteridad: “El dinero público no es de nadie”, que espetó en uno de sus días “brillantes” mi paisana Carmen Calvo.

La clase política es la que ha permitido un parque de vehículos oficiales que ya lo quisieran para sí países mucho más ricos, poblados y poderosos; la que ha engordado hasta límites insostenibles el número de funcionarios, muchas veces poco cualificados, con oposiciones restringidas para asegurar a sus amiguetes, a los que incorporaron primero como contratados laborales; la que ha permitido que crezcan las dotaciones de personal en administraciones paralelas, como las diputaciones, por ejemplo, perfectamente sustituibles dentro del sistema autonómico; la que ha creado infinidad de empresas públicas deficitarias, para seguir colocando a sus amigos cuando dejan las funciones políticas; la que asegura a sus fieles puestos de retiro bien remunerados, en muchos casos permitiendo una compatibilidad, temporal o vitalicia –decidida por comisiones formadas por los propios afectados ¿Recordamos lo de ‘juez y parte’?, pues eso-, con indemnizaciones y vacaciones desproporcionadas como hemos visto en esta última “legislatura” de escasos cuatro meses y uno ‘efectivo’; la que utiliza medios de transporte público para su uso personal; la que adjudica contratos públicos millonarios a empresas amigas que, curiosamente, luego les benefician generosamente; etc., etc., etc. Como decía, podríamos añadir un sin número de competencias y usos, cuando menos, mal gestionados.

Es cierto que no se puede cargar todo en el debe de la Casta sino que el “pueblo llano” también tiene –tenemos- cierta responsabilidad porque ha vivido cómodamente, en la inopia o dejándose llevar por el día a día, cuando las cosas han ido bien, al menos para nosotros y los nuestros.

Pero dicho eso, y que cada palo aguante su vela, hay que admitir también que el sistema, tal como está montado, lo único que permite al “pueblo llano” es acudir a las urnas cuando se convocan elecciones, generales, autonómicas o municipales, cada cuatro años. Cierto que ese ‘adocenamiento’ institucionalizado y la falta de formación, en muchos casos, no han propiciado un voto inteligente y práctico y eso es responsabilidad de cada uno. En España es muy frecuente –más de lo que muchos quisiéramos- que la visceralidad producida por los acontecimientos del momento se imponga a la reflexión meditada sobre lo realizado, o no, durante cuatro años por los gobiernos o corporaciones de turno. Pero, en definitiva, lo que tenemos es que el voto ciudadano queda diluido en un sistema de “representación otorgada”, parlamentaria o municipal, –hoy convertido, en el mejor de los casos, en una partidocracia sumisa al líder que designa- y el sistema endogámico sigue su curso:

Los partidos –la cúpula, claro- eligen sus listas cerradas -no siempre compuestas por los mejores, hasta el punto de que la formación y experiencia acreditadas brillan por su ausencia en una gran número de nuestros ‘representantes’, siendo la política –paradojas de la vida- la única profesión para la que el CV cuenta poco o nada-. Después, los ‘elegidos’ en las urnas, ‘legislan’ en la Cámara Baja –‘votando’ las leyes que propone el Gobierno, ‘propuesto’ por los previamente ‘elegidos’ por el ‘dedo divino’ del que lo presidirá- y, siempre, con un voto dirigido por el aparato del partido (lo vimos en su día con la Ley del aborto y del Matrimonio Homosexual), con lo que la representación, cuando menos, se deslegitima.

El Partido ganador –no siempre, porque muchas veces se producen pactos contra natura formando pinzas, tripartitos…heptapartitos o lo que haga falta, con tal de alcanzar o mantener el poder, cuando no de quitar al otro, porque sí, porque es el otro- compone el Gobierno, propone leyes que “los suyos” y “sus aliados de turno” aprueban en el Parlamento y “refrendan o no” en el Senado, pero no importa si no, porque vuelven al Parlamento y allí se aprueba por la misma mayoría ‘artificial’ que la envió al Senado, lo que demuestra la inutilidad de la “Cámara Alta”, que supongo que debe el calificativo a una cuestión topográfica, porque demuestra poca altura en muchas ocasiones, recogiendo a determinados personajes, que no voy a citar porque sería muy largo.

Y fin del “teatro democrático”. Se cierra el telón y a por el próximo espectáculo.

Como decía al principio la “generalización” no debe ser del todo absoluta ni debe hacerse siempre, porque hay gente buena en todas partes, pero si ésta no se hace valer porque no sabe, no puede o se deja llevar por las circunstancias, lo honrado es retirarse y dar paso a otros que tengan más empuje y determinación.

El tema daría para mucho más, pero hay que limitar los textos. De momento, reflexión meditada y voto en conciencia para el día 26 de Junio. España lo agradecerá.

Las tres grandes mentiras electorales de los partidos con los impuestos
Las principales fuerzas políticas prometen bajar los impuestos o bien limitar las subidas a las rentas, pero ocultan la verdad a la opinión pública.
M. Llamas Libertad Digital 14 Junio 2016

Subir impuestos tiene mala prensa, no vende electoralmente, de ahí que todos los partidos, en mayor o menor medida, prometan bajar la fiscalidad o bien limitar la subida tributaria a las grandes empresas y a las rentas altas. Sin embargo, este tipo de promesas son mero papel mojado, y no sólo porque experiencias pasadas ya se hayan encargado de demostrarlo, sino por la letra pequeña de los programas.

A continuación, las tres grandes mentiras de las cuatro grandes fuerzas políticas en materia de impuestos en la presente campaña electoral:

1. "Bajaremos impuestos"
El PP ha abanderado la rebaja de impuestos como uno de sus grandes lemas electorales. Más allá de que su credibilidad en este ámbito brilla por su ausencia tras los continuos e históricos hachazos fiscales aprobados durante la pasada legislatura, la trampa en este caso radica en la condicionalidad.

Así, tal y como admiten los propios referentes populares, Rajoy se compromete a bajar impuestos "siempre y cuando la recaudación lo permita". Es decir, la citada rebaja dependerá, en última instancia, de la coyuntura económica. Si el PIB crece, la creación de empleo se mantiene y la recaudación fiscal aumenta, entonces, y sólo entonces, un hipotético Gobierno del PP podría aprobar ciertas reducciones, aunque difícilmente podría compensar las subidas previas.

Sin embargo, lo que no cuenta el PP es que, aún en ese favorable escenario, el incumplimiento del déficit público dificultará enormemente dichas rebajas, a no ser que éstas se acompañen de nuevos recortes de gasto. Bruselas lo ha dicho por activa y por pasiva. Tanto es así, que la Comisión Europea ya criticó las rebajas anunciadas por Rajoy en el último año.

España cerró 2015 con un agujero presupuestario del 5% del PIB, muy por encima del objetivo del 4,2% comprometido. Y de mantenerse el ritmo actual, el déficit podría situarse nuevamente en el 5% este ejercicio, frente al objetivo revisado del 3,7% fijado por Bruselas. El Banco de España, por ejemplo, estima que el desequilibrio se irá, como mínimo, por encima del 4% en 2016, a pesar de que estima un crecimiento económico del 2,7%.

Dicho de otro modo, las rebajas fiscales que propone el PP sólo serían viables, política y presupuestariamente, en caso de que sean compensadas con nuevos recortes de gasto, algo que, sin embargo, rechaza el PP. Aplicar lo primero y no lo segundo agrandaría el déficit, con el consiguiente incumplimiento de los objetivos, abriendo así un nuevo frente con la autoridades comunitarias.

2. "Sólo subiremos los impuestos a los ricos"
La segunda gran falacia la comparten, en mayor o menor medida, PSOE, Podemos y Ciudadanos. Todos coinciden en que no subirán los impuestos a las rentas medidas o bajas ni a las pymes, y que de aplicar subidas, éstas se limitarán a las grandes fortunas y grandes empresas. Pero, simplemente, no es cierto. Este tipo de promesas ocultan una nueva batería de subidas fiscales al conjunto de los contribuyentes.

El PSOE abre la puerta a nuevas subidas de tipos en el IRPF a las "rentas altas", pero también apuesta por subir la tributación sobre el ahorro, afectando, por tanto, a millones de contribuyentes de la clase media. Igualmente, apuesta por quitar o reducir deducciones en el Impuesto de Sociedades, elevando con ello la carga fiscal a muchas empresas.

Si a ello se suma la subida general de la imposición indirectas (tasas medioambientales), el incremento de la recaudación que persiguen los socialistas recaerá sobre el conjunto de los contribuyentes.

Podemos va mucho más allá. También dice que sólo subirá los tipos de IRPF a las rentas de más de 60.000 euros al año, pero lo que no cuenta es que defiende eliminar buena parte de las deducciones que disfrutan los contribuyentes de clase media y baja, aunque sin concretar, lo cual se traduciría en todo caso en una nueva subida de impuestos. Algo similar sucede con el Impuesto de Sociedades, afectando por tanto a las pymes.

El gran palo podemita, sin embargo, se centra en el ahorro de los españoles, sin distinción.

Eliminar los beneficios fiscales de los planes de pensiones se traduciría en una subida del IRPF a cerca de 8 millones de contribuyentes.
Asimilar las rentas del ahorro a las del trabajo afectaría, igualmente, a millones de contribuyentes mediante una subida de tipos en el IRPF.
Y subir la tributación sobre la riqueza, Sucesiones y Donaciones, así como reducir el mínimo exento en el Impuesto de Patrimonio acabaría disparando la factura fiscal de los propietarios de vivienda, es decir, la inmensa mayoría de españoles (el 80% de las familias son propietarias de uno o más inmuebles).

Ciudadanos, por último, renuncia a bajar el IRPF y a reestructurar el IVA, tal y como prometían, mientras que ahora apuestan por aplicar una fuerte subida en el Impuesto de Sociedades mediante la eliminación de deducciones (afectando también a pymes).

Por otro lado, todos los grandes partidos, incluido el PP, proponen una subida generalizada de impuestos para financiar las pensiones, así como elevar las cotizaciones que actualmente paga la mayoría de autónomos.

3. "Combatiremos el fraude fiscal"
Por último, la lucha contra la economía sumergida se ha convertido en el gran comodín de los políticos para justificar casi todas sus promesas de gasto, pero también es un mito. En primer lugar, porque el nivel de fraude existente en España no es tan alto como pretenden vender los partidos, situándose ligeramente por encima de la media de la UE (18% del PIB).

Y, en segundo término, porque por mucho que se lograse reducir el mercado negro, hasta alcanzar los niveles registrados en los países nórdicos, por ejemplo, la recaudación extra difícilmente superaría los 15.000 ó 20.000 millones al año. Una cifra muy insuficiente ya no solo para financiar las disparatadas promesas de gasto de algunos partidos, sino incluso para eliminar el déficit (más de 50.000 millones en 2015).
Conclusión: más impuestos para todos

En definitiva, puesto que ningún partido está dispuesto a reducir el gasto, más bien al contrario, y España registra el segundo mayor déficit de la zona euro, tan sólo superado por Grecia, la realidad es que todo apunta a nuevas subidas de impuestos en la próxima legislatura.

Un contribuyente medio destina 180 días al año a cumplir sus obligaciones con Hacienda. La factura fiscal seguirá subiendo...

Discursos políticos discursos para idiotas
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 14 Junio 2016

Viendo y oyendo a “la pléyade” o saldo de políticos que tenemos en España, que es cosecha mantenida a lo largo de los siglos; uno no llega a entender si se les observa y escucha, o sólo hablan para ellos mismos, sus allegados o sus oponentes, puesto que no dicen nada interesante, sólo verborrea insulsa o de arrieros cabreados; o peor aún, andan siempre con “él y tú más”, cuando no prometiendo cosas incumplibles de por sí, o que luego ellos no cumplirán porque no les interesa a ellos o a los que de verdad les respaldan para que aparezcan como “muñecos parlantes y sin escrúpulos”.

Lo resumía muy bien ese veterano del periodismo, que como persona inteligente y vieja en el oficio, amén de llevar una línea bastante libre y no contaminada, cual es José María Carrascal; el que en su columna de ABC del 03-06-2016 y la que titulada: “El mayor robo” (Hasta la fecha) la inicia aseverando cuanto sigue: “¿Va a seguir Pedro Sánchez presumiendo de liderar el partido capaz de acabar con la corrupción, cuando tiene dos presidentes autonómicos, seis exconsejeros de la Junta de Andalucía y 18 ex altos cargos de la Junta de Andalucía procesados por prevaricación, algunos de ellos por malversación de fondos, que ascienden a la friolera de 855 millones de euros? Y sigue negándose Albert Rivera a pactar con el PP mientras siga Rajoy al frente, “por no haber sabido limpiar su partido”, pero pacta con la presidenta de la Junta de Andalucía y Pedro Sánchez secretario general del partido”.

Sigue el viejo en su columna deshojando las margaritas políticas, pero ahora sigo yo con esta mía de hoy.
¿Pero unos por otros que garantías de buenos gobiernos nos pueden presentar, si todos en general han pecado ya de lo que todos pecaron en su momento?

Unos pactando pactos impactables según sus discursos de intenciones o principios; otros consiguiendo cargos y metiendo a sus huestes en lugares donde mediante pactos interesados, fueron y cedieron todo lo imaginable simplemente por llegar a lo que yo denominé hace mucho tiempo como “panza y bolsillo”; otros sosteniendo gobiernos a costa de desdecirse de promesas ofrecidas de todo lo contrario y en general una mayoría, implicados ya en lo que a otros acusan criticándoles cara a un público al que ya en el mejor de los casos nos producen indiferencia cuando no risa.

Por otra parte y de cara a nosotros los votantes no nos ofrecen garantía de nada ya, puesto que han tenido tiempo sobrado para pactar lo pactable y que con verdadero interés y avalados por estudios de verdaderos expertos, nos presentaran proyectos viables para la recuperación de España y sólo nos han ofrecido ambigüedades.

La realidad es triste, por cuanto no nos merecen credibilidad ni garantías de nada; ellos van a por el poder o a sostenerse en el mismo, puesto que a ello se han dedicado durante ya muchas décadas algunos (Rajoy y otros) y los que ya han tocado poder y cobran sueldos que indudablemente no merecen, lo que quieren es conservarlos o acrecentarlos todo lo que puedan, pase lo que pase y cueste lo que cueste, puesto que a ellos no les va a costar nada en dinero contante y sonante.

No tienen escrúpulos ni les preocupan los verdaderos problemas generales de España y los españoles; ellos saben que España cuenta con muchos recursos explotables y mientras ellos existan, sus sueldos “y medros” estarán seguros, incluso esas pagas de jubilación de vergüenza que se asignaron mediante leyes del embudo, mientras el resto apenas si subsisten con las pensiones que recibimos; siendo cada vez más los que van quedando incluso fuera de esas pensiones y que sólo les aguarda una limosna gubernamental si es que entonces queda dinero para ello.

No nos hablan del exceso de parásitos que nos hacen pagar, ni tampoco de los infinitos “chiringuitos o covachas políticas a eliminar de los presupuestos”; en definitiva de una limpieza general que necesita España, como primer paso para sanear su economía cada vez más hipotecada; puesto que hasta el día de hoy, la deuda pública sigue creciendo y entre Zapatero y Rajoy, la han elevado a lo que ya se considera impagable; así y con estos antecedentes, ¿quién votaría a esos dos partidos?
Por otros antecedentes alarmantes, quién lo hará por lo que ya es un partido comunista, con los antecedentes históricos del comunismo y mucho más acentuados en España por aquella terrible guerra civil, que los perdedores de la misma, se empecinan en ganarla después de los hechos históricos y lo que demuestra por sí solo el afán de revanchas que muchos llevan en su cerebro; como demuestran todos los atentados violentos a la bandera, himno nacional, figura del jefe del Estado, etc.

Incluso el que aparece como “más limpio o menos sucio” (Ciudadanos) en el que muchos pusimos nuestras esperanzas; hoy y por sus posteriores comportamientos de “navegar con rumbo incierto y aliándose según sopla el viento”, no llega a convencernos que es de verdad el grupo político que necesita España.

O sea que analizando a fondo, no encuentra uno entre los cuatro más destacados, en quien confiar… y en esa situación nos llevan a las urnas… ¿Qué resultará ese día? Mejor ir rezando si es creyente y si no lo es, pues haga lo que mejor le plazca, pero no se ilusione, no hay nada claro en el horizonte. Y como afirmé hace ya mucho tiempo, han sido tan depredadores que nos han robado hasta la ilusión; y esa es la peor enfermedad que puede padecer una sociedad.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Españislavia
Manuel Molares do Val  Periodista Digital 14 Junio 2016

Podemos, que podría convertirse en el segundo partido de España, promete un referéndum de independencia para Cataluña.

Y el Estado, que tiene más de 500 años, corre peligro de romperse y de iniciar una cadena de guerras civiles que dejarán pequeñas a las terribles de la ex Yugoslavia, entre 1991 y 2001.

Allí se produjeron 140.000 muertos y cuatro millones de desplazados y exiliados entre sus 23,5 millones de habitantes, según el International Center for Transitional Justice (ICTJ).

En España serían 280.000 muertos y ocho millones de exiliados, dado que tiene el doble de población que el país balcánico cuando comenzaron sus guerras civiles.

Porque los españoles no son menos crueles y vengativos que los yugoslavos, como demostraron en la aún cercana guerra civil 1936-1939.

El político derechista José Calvo-Sotelo, cuyo asesinato presentó Franco como uno de los motivos para la guerra civil, decía “Prefiero una España roja a una España rota”, pensamiento que comparten muchos millones de españoles de todas sus regiones.

En la II República los rojos defendían España como territorio. El problema con Podemos es que propone una España roja y rompible.

La parte roja inspirada en el fracaso chavista, que aún defiende, y la quebrada siguiendo las exigencias de unos independentistas que reclaman “Lebensraum”, espacios vitales económico-culturales, de sus actuales vecinos.

El expansionismo de los separatistas se enfrentará a quienes no aceptan ser absorbidos, y a los que en nombre de la España histórica atacarán el corazón de los nuevos países independientes.

Súmese el terrorismo yihadista, que aprovechará la situación para acelerar la destrucción de España para reconquistar Al-Ándalus. Preguntémonos por qué en Cataluña los musulmanes radicales son independentistas.

En 1989 Yugoslavia albergó en Zagreb un Campeonato de Europa de baloncesto con tensiones como las antiespañolas en Barcelona: ¿Españislavia?

Estragos del relativismo
No hay debate que arregle el auge del populismo ni campaña del miedo capaz de conjurar su peligro
Isabel San Sebastián ABC 14 Junio 2016

Si algo demuestra la última encuesta del CIS, por muy «cocinada» que pueda estar, es el daño estructural, tal vez irreparable, que ha causado el relativismo al sistema político español. Cuando todas las ideologías se consideran respetables, todas las creencias homologables, todos los valores equivalentes y todos los principios supeditables al propósito de conseguir o conservar el poder, se crea el caldo de cultivo perfecto para que florezca un populismo semejante a la mala hierba, prácticamente imposible de erradicar: a problemas complejos, soluciones fáciles, envueltas en demagogia adornada de consignas cursis plasmada en catálogos pensados para el gran público. Propaganda bien elaborada. Esto es, Unidos Podemos, cabalgando su dragón totalitario disfrazado de unicornio. ¿Cómo combatir ese reclamo? Los dos partidos responsables de llevar a cabo la tarea llevan lustros haciendo justo lo contrario al destruir los anticuerpos llamados a plantar cara. Ahora es demasiado tarde. No hay debate que lo arregle ni campaña del miedo capaz de conjurar el peligro.

Primero fue Zapatero, azote de la Nación y flagelo del PSOE. Llegó a la Presidencia por una mezcla de suerte, azar y barbarie terrorista, armado de un feroz afán revanchista revestido de «talante». Liquidó implacablemente los consensos de la Transición, desde la reconciliación de los bandos enfrentados en la Guerra Civil hasta el aborto regulado mediante una ley de supuestos, pasando por la determinación de no ceder ante ETA. Su desastrosa gestión económica causó un agujero en las arcas públicas que a poco nos lleva al rescate. Pero lo peor, lo más grave, fue su traición a la unidad de criterio y acción que había mantenido hasta entonces el socialismo en España, al permitir un discurso distinto y hasta contradictorio en cada comunidad autónoma. Una traición revalidada por Pedro Sánchez tras las últimas elecciones municipales y autonómicas, que los del puño y la rosa van a pagar muy caro en Cataluña, Valencia, Baleares, Galicia, País Vasco y por supuesto Madrid, donde esas vilezas no se perdonan.

Fue aupado hasta la Moncloa Rajoy, paladín del PP y esperanza de la gente sensata, con una holgada mayoría absoluta y el mandato de enmendar los destrozos de su predecesor. ¿Qué hizo el elegido con sus 186 diputados? Sangrar a impuestos a la clase media a fin de tapar el boquete, en lugar de podar a conciencia el gasto de una burocracia elefantiásica. Recortar servicios sociales y utilizar la Agencia Tributaria como órgano inquisitorial, martillo de pequeños herejes, mientras iba saliendo a la luz la verdad de una corrupción sistémica, de cuantía obscena, extendida a todas las fuerzas políticas con mando en plaza y todas las esferas de la vida pública. Cumplir escrupulosamente la hoja de ruta pactada con ETA, la Ley de Memoria Histórica y la que considera el aborto un derecho de la mujer, dando por bueno el legado heredado de ZP. Sobornar al separatismo catalán financiando sus desafíos rupturistas con el dinero de todos. Ignorar, cuando no zaherir, el mundo de la Educación y la Cultura. Desvirtuar uno a uno los postulados ideológicos propios del centro-derecha, validando de ese modo los de la izquierda sectaria.

Cuando la palabra pierde su valor para convertirse en papel mojado. Cuando Maquiavelo impone sus dogmas y el fin de lograr el poder justifica cualquier medio, gana quien muestra menos escrúpulos, miente mejor, maneja con más habilidad las herramientas del marketing político y posee mayores dotes para la interpretación. Se llama Pablo Iglesias, él sí cree en lo que hace y está a punto de asaltar nuestro cielo.

No es fascismo
Por mucho que se haga uso de la palabra, lo cierto es que los fenómenos que estamos viendo en varios países se enmarcan en una dinámica de populismo xenófobo
Jorge Dezcallar El Confidencial 14 Junio 2016

Por ignorancia o por pereza o por llamar la atención, lo cierto es que algunos tienden a expresarse con notable falta de rigor. Así, estos días se habla mucho de un articulo publicado por Robert Kagan en 'The Washington Post' titulado "Así es como el fascismo llega a América", en el que se refiere al peligro que puede representar su retorno a comienzos del siglo XXI. Kagan es un politólogo prestigioso que trabaja en la Brookings Institution y que se pregunta si no estaremos viviendo uno de esos momentos históricos, un parteaguas político que nos hará preguntarnos el día de mañana por qué no reaccionamos cuando todavía estábamos a tiempo. Algo así como en la famosa frase atribuida a Bertold Brecht que decía que cuando vinieron a buscar a los comunistas yo no hice nada porque no era comunista, cuando vinieron a por los judíos tampoco moví un dedo porque yo no era judío, y cuando por fin vinieron a buscarme a mí ya era tarde para reaccionar y defenderme. O algo parecido.

Todo esto viene a cuento del inesperado y preocupante triunfo de Donald Trump en las primarias del Partido Republicano, el GOP (Grand Old Party) de Abraham Lincoln, sobre cuya Biblia, por cierto, juró su cargo Barack Obama, a pesar de ser demócrata, en un acto que él quiso cargado de simbolismo y de recuerdo hacia el presidente que abolió la esclavitud. Y es en ese mismo país donde abundan quienes no se muerden la lengua y tachan a Donald Trump de fascista por sus afirmaciones de echar a los mexicanos de los EEUU y luego obligarles a levantar un muro a lo largo del Río Grande "pagado por ellos", o de negar la entrada a musulmanes mientras siga habiendo atentados terroristas atribuidos o reivindicados por grupos islamistas radicales.

Un hombre que hace comentarios despreciativos sobre jueces de origen mexicano o de religión musulmana y que al mismo tiempo alaba a Putin, nacionalista agresivo y machista homófobo, y dice que se llevaría bien con él, mientras que no renuncia a utilizar la cita de Mussolini de que "es mejor vivir un día como un león que 100 como una oveja" (entre nosotros, se dice algo muy parecido: mejor morir de pie que vivir de rodillas), y cuando se le pregunta si no le preocupa que le asocien con el dictador italiano responde que lo importante es la corrección de la cita y no su procedencia. Por todo esto, George Clooney le ha llamado "fascista xenófobo" y Enrique Peña Nieto, presidente de México y comprensiblemente molesto con los insultos de Trump hacia sus conciudadanos, le ha comparado nada menos que con el mismo Hitler.

Pero no es cierto que Trump sea un fascista, porque no basta con ser nacionalista y tener un lenguaje racista y xenófobo para ser fascista, que es algo más complicado. No hago ningún secreto de lo poco que me gusta Donald Trump, al que su partido parece irse acostumbrando (¡todo antes de que Hillary Clinton alcance la presidencia!), pero creo que llamarle fascista es poco riguroso y es dispararle con sal gorda.

Hoy la gente usa las palabras con penosa falta de rigor por la razón que sea, y llamar fascista al que defiende lo que no te gusta se ha puesto de moda. Pero es inexacto. Trump es imprevisible, un populista, un machista, un demagogo, un personaje con muy pocas ideas que improvisa continuamente y cambia de opinión con facilidad y que dice simplezas como volver a hacer a América grande, como si no lo fuera cuando no tiene rival en fuerza militar, poderío industrial, corazón del sistema financiero mundial, impulsora de la revolución digital y con un poder de atracción en moda, música, cine (lo que se llama 'soft power') inigualable en el mundo. Trump es un peligro, una carta fuera de la baraja que ha conectado con los miedos de la clase media blanca y poco educada de la América profunda (que es muy profunda) en su rechazo del 'establishment' (aquí algunos le llamarían 'la casta') y en su deseo de autenticidad ante políticos que parecen funcionar a golpe de encuesta de opinión, como la misma Hillary Clinton, que hizo una para elegir un nombre que gustara para su perro.

Pero Trump no es un fascista si por fascismo entendemos lo que dice el diccionario de la Real Academia Española: "Movimiento político y social de carácter totalitario que se desarrolló en Italia en la primera mitad del siglo XX, y que se caracterizaba por el corporativismo y la exaltación nacionalista". Respeto mucho a la RAE, pero me parece que se queda corta, pues ¿qué fue lo que aquí tuvimos, o lo que instauró Salazar en Portugal? Y podríamos ampliar esta definición añadiendo como sus características más acusadas el autoritarismo, la obediencia ciega a un líder que dice representar a un pueblo al que luego no rinde cuentas, su carácter agresivamente nacionalista, populista y corporativo, de partido único, amante del orden por encima de la libertad, desdeñoso de las minorías y de la cultura, negador de la libertad de expresión y de los partidos no sumisos, xenófobo, que utiliza matones encuadrados en camisas negras, pardas o azules para amedrentar o eliminar a quienes osan oponérsele...

Robert O. Paxton, autor de 'La anatomía del fascismo', dice que lo de Trump es "una especie de cuasifascismo populista o protofascismo" y reconoce que aunque hay semejanzas entre el fascismo y algunas actitudes suyas, las diferencias son mucho más importantes. Y el mismo Stanley Payne también dice que fascismo es otra cosa, y sabe de lo que habla pues escribió 'Falange, historia del fascismo español', un libro que mi generación iba a comprar a Francia, donde lo editó Ruedo Ibérico, porque nuestra versión casposa del fascismo impedía comprarlo en España.

En mi opinión, no volvemos a los fascismos de los años treinta del siglo pasado, sino a los nacionalismos de mediados del siglo XIX, en pleno Romanticismo, cuando nacieron Alemania e Italia, y a la reacción conservadora en defensa de un idílico e irreal 'statu quo' ante los cambios vertiginosos que traía la revolución industrial. Trump enlaza no con el fascismo sino con el populismo simplista, proteccionista, xenófobo e iliberal que también se da en otros lugares, como nuestra vieja Europa, como reflejo de los miedos profundos de amplios sectores de población ante el mal funcionamiento de las instituciones comunitarias, el defectuoso control de las fronteras exteriores y la inmigración masiva, que entienden que puede poner en cuestión no solo su nivel de vida sino también la forma en que la viven y los valores que la inspiran. Son los mismos votantes que, como dice George Friedman, se oponen a la OTAN y a la UE porque creen que no defienden adecuadamente sus intereses, o que quieren que el Reino Unido salga de la UE porque piensan que el Gobierno de Londres les defenderá mejor que los funcionarios de Bruselas frente a la oleada de refugiados que huyen de las guerras y de la miseria. Gentes que también desconfían del TTIP (Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones) por las mismas razones.

En contra de lo que a veces se argumenta, el Estado nacional no está en crisis, aunque la globalización acentúe nuestra interdependencia al tiempo que paradójicamente exacerba las singularidades y los sentimientos nacionalistas aldeanos que Einstein llamaba "fantasías malignas". En época de vacas flacas, como la actual, el nacionalismo se refugia en el Estado ante los miedos que provocan cambios que otras instituciones no parecen saber cómo controlar y que se teme que afecten negativamente a nuestro modo de vida. El número de quienes tienen miedo aumenta con cada día que pasa, y de un enfrentamiento tradicional entre derecha e izquierda se ha pasado a otro "de tipo populista entre élites cosmopolitas y nativos irritados", como dice Mark Leonard, director del European Council on Foreign Relations, y hay partidos que tratan de utilizarlo en beneficio propio: Alternativa en Alemania, Frente Nacional en Francia, UKIP en el Reino Unido, Partido Demócrata Sueco, Verdaderos Finlandeses, etcétera, y que en Austria, con el Partido de la Libertad, han estado a tan solo 30.000 votos de ganar la presidencia de la República, mientras Ley y Justicia en Polonia y el Movimiento por una Hungría Mejor han dado lugar a lo que ya se ha bautizado como "democracias iliberales", en medio de la consternación general.

Son nacionalistas porque desconfían del multilateralismo político y económico y porque se refugian en el sentimiento de aldea sin pararse a pensar que los problemas no desaparecerán sino que seguirán siendo los mismos y que perderemos fuerza al combatirlos por separado. La primera prueba que afrontaremos será el referéndum al que nos ha abocado un insensato Cameron en el Reino Unido el próximo día 23, y la siguiente serán las elecciones francesas de 2017, a las que la izquierda llegará en su peor momento histórico como consecuencia de la crisis de una socialdemocracia que necesita reinventarse a escala continental y no lo sabe hacer. De esas dos citas electorales dependerá el futuro de la Unión Europea, que en todo caso se verá obligada a reformar el tratado (TUE) para adaptarlo a la nueva realidad, menos ambiciosa, lo que también exigirá un debate en profundidad sobre adónde queremos ir y cómo. Ojalá para entonces tengamos gobernantes en España con más ambición internacional y con ideas sobre el futuro europeo.

Ser populista xenófobo es una cosa y ser fascista es otra, aunque quienes se preocupan por el fascismo en sentido amplio quizá deberían prestar más atención a grupos como Pegida en Alemania o Aurora Dorada en Grecia, que muestran una tendencia muy preocupante. Y ya en España, yo no olvidaría tampoco a los okupas violentos del barrio barcelonés de Gràcia, que hacen escraches y reparten fotografías del propietario del banco okupado, porque al fin y al cabo son la última versión del viejo principio de "o piensas como yo o voy a por ti", que es otro de los pilares fundamentales del fascismo, sin que el Ayuntamiento de Colau se atreva a meterlos en cintura. ¿Cómo hacerlo si gobierna con la CUP y los concejales de esta están entre los alborotadores?

El problema está en el islam (y nadie lo dice)
No es prevención lo que hace falta, sino algo previo; antes que aumentar las medidas de seguridad, es necesario, es urgente, ponernos de acuerdo en las definiciones
Javier Caraballo El Confidencial 14 Junio 2016

Cada atentado del Estado Islámico acaba con un silencio inquietante en el que nos ahogamos: es la certeza que todos tenemos de que acaba de comenzar la cuenta atrás para el siguiente atentado. Lo sabemos bien porque la secuencia de lo que acabamos de oír es idéntica a la anterior. Ya se han llenado las aceras de velas y de flores, que la gente va dejando cuando pasa por el lugar de la masacre, y los testimonios de los testigos detallan la confusión inicial, cuando no sabían muy bien qué estaba ocurriendo, hasta que vieron cómo caía gente, abatida por los disparos.

Un testigo cuenta que, presa del pánico, se tiró al suelo, que estaba lleno de sangre, que no sabía si era suya o de los cadáveres de su alrededor, que pudo alcanzar la puerta y escapar. Aparecen mensajes de WhatsApp de gente aterrorizada que se despide de sus familiares y el padre o la madre del terrorista cuenta que era un chico muy religioso, atormentado, pero que nunca pensaron que podría ocurrir algo así. Estaba fichado por la Policía pero nunca hubo motivos para detenerlo y acusarlo de terrorismo. Ya está muerto, porque se inmoló, y nada importa sobre lo que pudo ser y no ha sido.

Se van contando los muertos, uno, dos, tres, cuatro…, y esa cuenta es la misma que ha comenzado en todo el mundo para el siguiente atentado; la aldea global tiene una pistola en la sien y el tambor va girando, como en la ruleta rusa, hasta que suene de nuevo el gatillo de un terrorista islámico. ¿Es impotencia? ¿Falta de previsión política? ¿Fallos policiales? Si la impotencia se define por la imposibilidad que existe para impedir un nuevo atentado, incluso calcado de los anteriores, desde luego que no hay otra palabra que lo defina. Por lo demás, lo esencial no es la falta de previsión o los fallos policiales, porque nunca será posible prevenir un atentado de esta naturaleza en el que un tipo, cegado por el odio religioso, se hace con una pistola, entra en un bar y mata a una decena de clientes antes de pegarse él mismo un tiro mientras grita “¡Ala es grande!” No es prevención lo que hace falta, sino algo previo; antes que aumentar exponencialmente las medidas de seguridad, es necesario, es urgente, ponernos de acuerdo en las definiciones. Saber a qué nos enfrentamos y dónde se origina el problema.

A lo que nos enfrentamos, como se ha insistido en otras ocasiones, es a una amenaza global, mundial, que debe ser considerada como tal: la Tercera Guerra Mundial que se parece a la precedente en la existencia de un fanatismo que quiere someter al mundo. Las palabras son importantes, fundamentales, en estos momentos y la consideración del fenómeno terrorista islámico como el enemigo a batir en una guerra mundial es esencial para que la lucha contra el Estado Islámico esté coordinada y, sobre todo, para que todos los países se vayan sumando al bloque aliado, sin medias tintas de consideraciones políticas o religiosas que acaben deteriorando la lucha contra el terror. En esta Tercera Guerra Mundial, como ya está suficientemente experimentado, el pánico más efectivo no es el enfrentamiento de dos batallones en un campo de batalla o el bombardeo de una ciudad, mientras suenan las sirenas y los ciudadanos corren a los refugios antiaéreos.

Con menos medios militares, se consigue un pánico mayor en todo el mundo. Un ‘lobo solitario’, que entra en una discoteca de Europa o de Estados Unidos, provoca una onda expansiva de terror que sacude todo el planeta. De hecho, a diario, o casi a diario, ese mismo terrorismo comete atentados, a veces incluso más sangrientos, en los países que tienen sometidos o que intentan someter, pero nunca tienen el efecto propagandístico del terror cometido en la apacible terraza de un bar en cualquier país desarrollado y con democracias asentadas.

Una vez definido el concepto, determinación del origen: el problema está en el islam. Si cuesta trabajo consensuar que estamos ante una Tercera Guerra Mundial, y actuar como tal, lo que no se oirá por ninguna parte después de un atentado como este último de Estados Unidos es que el problema está en el islam. Pero es así, y lo repetiré una vez más: el problema está en el islam. Léase bien, porque al afirmar que el origen de todo 'está' en el islam lo que excluye de forma consciente es que alguien pueda pensar que el problema 'es' el islam.

A lo largo de la historia, el fanatismo religioso ha sido el veneno más efectivo para pudrir las conciencias y desatar el terror. El problema del islam es que, mientras que hace siglos que otras religiones han olvidado las guerras santas, entre los musulmanes siguen estando presentes. Son, por tanto, los propios musulmanes los que deben combatir el cáncer del yihadismo que les ha nacido dentro y son los propios estados islámicos los que deben avanzar hacia una mayor apertura del islam. Para ello, es urgente que se establezca, como primer paso, la separación definitiva de Iglesia y Estado, que el islam desaparezca como fundamento del derecho en esos países. La primera consecuencia, la más inmediata, debe ser el restablecimiento de los derechos de la mujer, con la prohibición expresa de signos externos como el burka.

No es admisible, ni concebible, que el resultado de las primaveras árabes sea la radicalización de los gobiernos. No es admisible, ni concebible, que países como Turquía estén transitando desde una mayor apertura hacia una mayor intransigencia. No es admisible, ni concebible, que países como Arabia Saudí gocen del favor de Occidente por su potencial económico, mientras someten a su población a una cruel tiranía que pisotea a diario los derechos humanos. No es admisible, ni concebible, que en las democracias occidentales se siga tolerando, bajo el falso pretexto de la tolerancia, signos de sometimiento y radicalismo religioso.

Hace años que la idea del ‘multiculturalismo’ ha fracasado; uno de los últimos estertores fue la Alianza de Civilizaciones de Zapatero. La salida no está en seguir mirando para otra parte, ni en ponerle eufemismos a la realidad, ni en llenar las aceras de velas y de flores después de cada atentado hasta convertir el dolor en un espectáculo mutimedia. Una vez más: el problema está en el islam y lo que está ocurriendo supone ya una nueva guerra mundial. Uno de los mayores expertos en la materia, el pensador italiano Giovanni Sartori (es especialmente recomendable su libro ‘La sociedad multiétnica: pluralismo, multiculturalismo y extranjeros’), contempla lo que está ocurriendo con una mezcla de impotencia, indignación y ánimo de derrota porque observa, desde sus más de 90 años, que no nos ponemos de acuerdo ni siquiera en lo esencial, que es el peligro real que corremos. “Occidente y sus valores están en peligro porque no se está dando una respuesta adecuada al fundamentalismo islámico (…) Aparte del componente militar, que es importante, pero secundario, es una guerra que se gana o se pierde en casa. Se vence si sabemos reaccionar ante la pérdida intelectual y moral en que hemos caído. Y se pierde si dudamos o nos olvidamos de nuestros valores que dan fundamento a nuestra civilización ético-política. ¿Y cómo acabará? Veremos: este es un mundo que se está suicidando”.

¿Y ahora qué, señor Mas?
Pablo Planas Libertad Digital 14 Junio 2016

¿Quién les va a votar después de todo lo que han dicho y de todo lo que han hecho?

Era cosa de ver con qué prognática seriedad conducía Artur Mas a los catalanes a la tierra prometida, cómo saludaba a las puertas del TSJC, con una mano a la altura de la cartera y la otra desplegando los cuatro dedos del saludo fascista en versión convergente. Después, la heroica renuncia para no encallar en la matraca a Ítaca, cómo se tiró por la borda el capitán de la gloriosa travesía para que se aferrara al timón el oficial Puigdemont. No había vuelta atrás. Velas al viento y España cada vez más lejos. ¡Cómo se fumaban las sentencias del Constitucional, del Supremo y del juzgado que se les pusiera por delante, ya fuera en materia de derechos lingüísticos o por prevaricación, desacato y jeta de cemento! Y ese Francesc Homs, en plan hasta aquí hemos llegado, ya no hay posibilidad de negociar con el Estado, esto es el Rubicón. Entre tanto, los columnistas y tertulianos del 9-N hablaban de pantalla superada, de un etapa menos en el camino a la república catalana, de tierra a la vista. Iban en serio, muy en serio. O eso parecía.

El día que la CUP les dijo que no a los presupuestos les faltó tiempo para matar su hoja de ruta, desdecirse de compromisos y promesas y echar la culpa a los diez negritos. Al más mínimo contratiempo, todo se vino abajo como un castillo de arena frente a un tsunami. Por si no bastara con Madrit, tenían el enemigo dentro, esos antisistema de la chancla, esos impresentables de ahora con los que antes se abrazaban en pos de la victoria final frente a la España ladrona, inculta, cerril y casposa. Un lustro a toda máquina de insultos y vejaciones contra los españoles y más de tres décadas de andanadas contra la Piel de Toro para crear ambiente.

Jordi Sànchez, el jefe de la Assemblea Nacional Catalana (la organización que iba a tomar el puerto, el aeropuerto y la torre de Collserola el día que Mas proclamara desde el balcón la independencia), ha enterrado la hoja de ruta. Ni independencia en dieciocho meses ni gaitas escocesas para celebrar la histórica diada. Mas y Puigdemont reniegan de lo pactado con el resto de los separatistas y ahora quieren el referéndum de Podemos; lo que sea con tal de seguir en sus poltronas y con sus delirios de que Cataluña no es España y de que la inmensa quiebra (económica, política y moral) de la política catalana es culpa, cómo no, de los demás, del Gobierno y de la CUP, de los "unionistas" malvados, del CNI y de un pueblo que ya no les acompaña, que no sale en masa a escrachar las sedes de los demás, incluidas las cuperas.

No pasa nada. No reconocen nada, ni que mintieron, ni que tal vez se equivocaron, ni que vociferaban por vociferar, ni que han dividido a la sociedad, se han reído de los suyos y han ofendido a los demás. Ganaron aquel 9-N, el del referéndum con urnas de cartón (en el que no votó ni un cuarto del electorado), el 27-S, esas plebiscitarias que no les dieron el mínimo del 50%, y volverán a engañar, a mentir y a salir por la calle como si fueran héroes en vez de dignos hijos de Pujol, de sus cuentos y de sus cuentas. Tras la pantalla superada, han hecho reset. Eso sí, al menos las encuestas les ponen en su sitio, en el vagón de cola. ¿Quién les va a votar después de todo lo que han dicho y de todo lo que han hecho?

Las difíciles relaciones de Israel con EEUU
Pablo Molina Libertad Digital 14 Junio 2016

Sería imprescindible un mayor compromiso estadounidense en la crisis siria, de manera que su resolución garantizase la seguridad de Israel.

El influyente Institute for National Security Studies (INSS) ha elaborado un importante documento en el que se aborda el estado de la cuestión de las relaciones entre EEUU e Israel y se proponen una serie de medidas para recomponerlas y para avanzar en la resolución de asuntos regionales de la mayor importancia.

El estudio del INSS incide en las fuertes discrepancias que existen entre Washington y Jerusalén en torno a asuntos cruciales de Oriente Medio, y en lo que subyace a las mismas:

Por ejemplo, aunque EEUU e Israel tienen un común interés en impedir que Irán adquiera capacidad nuclear, discrepan sobre la forma de alcanzar ese objetivo. Israel y EEUU quieren eliminar la amenaza terrorista que asuela Oriente Medio y otros lugares y conseguir la estabilidad regional, pero no coinciden en la forma. EEUU e Israel apoyan oficialmente la solución de los dos Estados para la cuestión palestina, pero disienten [en lo relacionado] con la construcción en los asentamientos [israelíes] y en la urgencia de resolver el conflicto. Tampoco están de acuerdo sobre la negativa implicación de Irán en la zona, ni en las consecuencias de un arreglo en Siria que deje a Asad en el poder, la creciente influencia del eje chií liderado por Irán y la necesidad de apoyar al régimen de Abdel Fatah al Sisi en Egipto. Además de la sensación que se está agrandando la brecha entre Israel y EEUU, las malas relaciones personales entre los líderes de ambos países han empeorado el pasado año.

El acuerdo nuclear con Irán es la principal fuente de tensiones entre Israel y EEUU. Obama conoce las actividades desestabilizadoras del régimen iraní en la región y su apoyo a grupos terroristas como el libanés Hezbolá y el palestino Hamás. El presidente estadounidense quiso alcanzar no obstante un acuerdo sobre el programa atómico iraní, en la confianza de que el trato con Teherán haría que los ayatolás se amansaran. Israel y sus vecinos suníes consideran, en cambio, que el acuerdo con Irán ha permitido a la República Islámica aumentar su poder económico y militar, sin que haya habido ninguna contrapartida apreciable en materia de seguridad global, sino precisamente todo lo contrario.

Otros dos asuntos en los que mantienen fuertes discrepancias son la guerra de Siria y el conflicto palestino. En el primer caso, los aliados estadounidenses en Oriente Medio quedaron decepcionados ante la falta de valor de Obama para mantener su palabra tras el uso de armas químicas por parte del régimen de Asad. Aún hoy siguen pensando que es necesaria una mayor implicación de EEUU en la guerra de Siria, algo fuera de cuestión ante el rotundo rechazo de Obama. En cuanto a la solución del problema palestino, los recelos israelíes hacia Washington están más que justificados, a tenor de la manera en que la Casa Blanca se viene refiriendo a este asunto en los últimos tiempos. Israel cree que la situación, en este tema, aún puede empeorar.

El Estado judío teme que Obama le traicione en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde EEUU ha venido vetando resoluciones a favor de dar pasos unilaterales en el reconocimiento del Estado palestino o en contra de los asentamientos israelíes en los territorios en disputa.

Durante el periodo de transición entre las elecciones presidenciales y la inauguración de una nueva Administración (entre noviembre de 2016 y enero de 2017), EEUU podría abstenerse de vetar resoluciones del Consejo de Seguridad que sienten las bases de un Estado palestino y proclamen que la construcción israelí en los asentamientos viola las leyes internacionales. Obama ve una conexión directa entre el problema de los asentamientos y la estabilidad regional y cree que las nuevas construcciones alimentan los extremismos y exacerban la inestabilidad de Oriente Medio.

El documento del INSS aboga por recomponer las relaciones entre EEUU e Israel en función de cinco puntos básicos. En primer lugar, sería necesario reforzar la influencia estadounidense en la región, de forma que la Casa Blanca desempeñe un papel esencial en el desarrollo de las relaciones entre Israel y sus vecinos árabes suníes, algo fundamental para contrarrestar la amenaza iraní. Precisamente este último es el segundo factor a tener en cuenta, en el sentido de que resultaría necesario que EEUU paralizase su colaboración con Irán hasta que la República Islámica dejase de financiar el terrorismo y de desestabilizar la zona.

En tercer lugar, sería imprescindible un mayor compromiso estadounidense en la crisis siria, de manera que su resolución garantizase la seguridad de Israel. Avanzar en la solución de los dos Estados es otro punto fundamental, e Israel debe a acordar pasos conjuntos con la Autoridad Palestina con el apoyo estadounidense. Finalmente, el informe reclama que se refuercen los acuerdos de seguridad entre EEUU e Israel, que vencen a finales del año próximo.

Se trata de un conjunto de medidas básicas que deberían tomar muy en cuenta EEUU e Israel, esté quien esté al frente de ambos países.

© Revista El Medio

“Aunque esta formación en su día fue financiada por Irán, creemos que son la mejor solución a esta situación a la que se ha llegado por vuestra indecencia y abusos continuados”
El Estado Islámico amenaza a los españoles con nuevos atentados si no votan a Podemos
www.latribunadelpaisvasco.com 14 Junio 2016

Abu Bakr Al-Magrebi, uno de los líderes del autodenominado Estado Islámico en el norte de África, hizo público el pasado día 10 de junio un comunicado en el que, sin citarlo, insta a los ciudadanos españoles a votar a Podemos y en el que advierte de las “consecuencias” que podría tener para España no hacer caso a las amenazas de esta organización.

“Hasta ahora, ninguno de los partidos apóstatas a los que habéis estado votando y pagando impuestos ha querido realmente variar su posición con respecto a la opresión que el pueblo musulmán lleva sufriendo desde hace siglos por parte de Occidente. Sabemos que últimamente han surgido fuerzas en la sociedad española que se muestran abiertamente contrarias a estas injusticia y están dispuestos a resarcirnos”, explica Abu Bakr Al-Magrebi. Y añade: “Por vuestro interés, y para que no se reproduzcan acciones como las que gracias a Alá se pudieron ejecutar en Nueva York, Madrid, París, Londres y Bruselas, tenéis que tener en cuenta estas nuevas opciones que en otros países se han demostrado tan eficaces en destrozar las estructuras de poder y han variado su rumbo político”.

Por si hubiera alguna duda de su referencia implícita a Podemos, el partido liderado por Pablo Iglesias, Abu Bakr Al-Magrebi reconoce que, aunque esta formación en su día fue financiada por los takfiris de Irán (enemigos chiíes de los suníes del Estado Islámico), “creemos que son la mejor solución a esta situación a la que se ha llegado por vuestra imprudencia, indecencia y abusos continuados”.

Como es habitual en las amenazas del autodenominado Estado Islámico hacia España, el comunicado, recogido por la organización Site Intelligence Group, especializada en el análisis de la información que los grupos terroristas islamistas generan en Internet, concluye recordando la “profanación” que sufren Ceuta y Melilla y finaliza lanzando una última amenaza: “Si realmente queréis seguir viviendo en paz no debéis permitir que España siga robando nuestras riquezas y continúe matando y encarcelando a nuestra gente tanto en Al-Andalus como en Siria, Iraq o Mali. Tenéis que decidiros ya. De otro modo, las consecuencias serán impredecibles y vosotros y vuestras familias acabaréis ahogándoos en vuestra propia sangre”.

La reforma fiscal que necesita España
El debate público no debería centrarse en cómo subir más los impuestos, sino en reformar la actual estructura de gasto.
Javier Santacruz Libertad Digital 14 Junio 2016

En plena segunda campaña electoral, los partidos políticos defienden sus respectivos programas económicos. A diferencia de la pasada campaña, la mayor parte de los partidos ha optado por presentar "memorias económicas" en las que se intenta justificar tanto el coste como la financiación de las medidas contempladas en cada uno de los programas. También, en cierta forma, pretende ser un acto de transparencia y, a la vez, argumentario para responder a los ataques políticos.

El denominador común de la mayor parte de los programas es la necesidad de realizar una reforma fiscal alternativa a la última que realizó el actual Gobierno en funciones. Su intención es muy clara: obtener recaudación abundante para financiar la actual estructura del Estado del Bienestar (prácticamente inalterada en los últimos años a pesar de los rigores de la crisis económica y financiera que empezó en 2007) e igualar la presión fiscal a la del conjunto de los países europeos.

Esta doble intencionalidad parte de tres premisas difícilmente reconciliables con lo más básico de la Economía: a) Los contribuyentes son seres inertes que encajan perfectamente subidas fiscales; b) El nivel de gasto público es un dato fijado por la "exigencia de la sociedad", el cual no puede ser nunca bajado y c) La presión fiscal en España es sensiblemente baja en comparación con la media de la UE.

De forma aparente, estas tres razones parecen reflejar la realidad de la fiscalidad en España. Sin embargo, su "trivialidad" no resiste un mínimo contraste empírico y menos en un país donde el esfuerzo fiscal que soporta un trabajador a lo largo de su vida supera el 40% del total del coste laboral bruto. Precisamente, la "batalla del lenguaje" también es importante en cuanto a impuestos se refiere: "presión fiscal" (ingresos fiscales sobre PIB) no mide lo que de verdad paga un contribuyente en impuestos.

En primer lugar, los contribuyentes no son individuos que carecen de capacidad de reacción ante subidas de impuestos. Dicho de otra forma: los contribuyentes sí son sensibles a elevaciones de la presión tributaria. De hecho, su elasticidad o capacidad de reacción ante subidas de impuestos crece con el nivel de renta. No tiene la misma elasticidad la base imponible de un individuo con una renta anual de 20.000 euros que la de uno con 150.000 euros.

Pero, ¿qué entendemos por elasticidad? Básicamente es la capacidad que tiene un contribuyente de minimizar todo lo que pueda el impacto de la subida fiscal sobre su nivel de vida y su riqueza. Hay muchas formas de amortiguar dicho impacto: disminuir la oferta de trabajo, cambiar de residencia tanto dentro como fuera de España, llevar sus negocios a países con menor tributación o la capacidad de eludir rentas al Fisco.

Si a eso se añade que el número de contribuyentes se distribuye de forma fuertemente asimétrica hacia la izquierda, es evidente que cualquier medida encaminada a aumentar de forma sustancial la presión tributaria a las rentas a partir de 45.000 euros de base imponible bruta anual, aumenta la probabilidad de evitar el pago de los nuevos impuestos tanto dentro como fuera de la legalidad por parte de esas rentas. Por esta razón y otras muchas razones que se pueden aducir, el contribuyente no es ni mucho menos un ser inerte que absorbe sin capacidad de reacción una subida significativa de los impuestos.

En segundo lugar, la dotación de gasto público no es un elemento que sólo pueda crecer y nunca disminuir por una supuesta exigencia social. Quizá una de las grandes fallas de la sociedad actual es la de no conocer cuánto cuesta mantener un Estado del Bienestar cuyo tamaño y dotación lo han decidido los políticos de uno y otro signo.

Más allá de la "enfermedad de Baumol" que puede ser aplicable a partidas de gasto como las pensiones públicas, la conciencia colectiva vive sumida en una especie de "síndrome free-rider" en el cual la sociedad exige más gasto público y más calidad de los servicios públicos pero que lo pague otro. Para desterrar esta mentalidad de "gorrón" se ha hecho muy poco, cuando lo más sencillo sería estudiar el coste que tiene una sanidad, educación o pensiones "de primera categoría".

Por tanto, sí hay margen para bajar el gasto público y para gastar de forma más eficiente. Precisamente, por empeñarse en mantener un nivel de gasto cercano al que se registró en el pico de la burbuja inmobiliaria, España tiene en este momento una grave crisis fiscal, agudizada por la extenuación de las bases imponibles tras las subidas de impuestos de 2012 y la mala planificación de la "bajada" de 2015.

Por último, la "presión fiscal baja" es otro de los diagnósticos equivocados. Por mucho que los ingresos tributarios sobre PIB sean entre 3 y 4 puntos más bajos que en el conjunto de la UE, España no tiene ni la misma estructura productiva ni la misma capacidad de generar ingresos fiscales que otros países que cuentan con una presión fiscal más baja. Por no decir (siendo más técnicos) la barbaridad que es comparar ratios de estas características que es lo mismo que hacer modelos de regresión con cero grados de libertad.

La clave es el gasto público

En virtud de lo analizado anteriormente y en suma, las claves para una Reforma Fiscal que haga que el sistema fiscal sea claro, transparente, sencillo y flexible pasa por considerar al contribuyente como un ser dinámico al cual se le puede infligir un daño enorme que repercute sobre la generación de riqueza y, por tanto, sobre las bases imponibles tanto presentes como futuras. Pero, lo más importante para el tejido productivo de España no es tanto bajar en este momento los impuestos (que también lo es) sino reformar de una forma drástica la actual estructura del gasto público.

Javier Santacruz Cano es economista socio de China Capital y profesor de IEB

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Por el Arco del Triunfo
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 14 Junio 2016

Aquél que dijo que consideraba a Venezuela como una “patria adoptiva”, -algo lógico si consideramos que la Fundación CEPS de la que formaba parte como asesor obtuvo ingentes cantidades de dinero -, exige que no se hable de Venezuela en esta campaña electoral. Pero es que PODEMOS no se concibe sin CEPS, ni tampoco sin el papel fundamental de su plantilla de asesores como Iglesias, Monedero, Bescansa, Errejón , en el impagable servicio de asesoría de confianza al régimen dictatorial de Hugo Chávez, un ex golpista que una vez llegado al poder impuso un régimen de acoso y persecución de cualquier signo de oposición, encarcelando a su más destacados líderes como Leopoldo López. Unas actuaciones que estos dirigentes de PODEMOS se niegan a cuestionar ni censurar.

Íñigo Errejón, un joven revolucionario comunista que llegó a fundar el grupo CONTRAPODER, una formación universitaria tristemente famosa por sus comportamientos anti democráticos de escraches como los realizados a Rosa Díez de UPyD o el asalto a la capilla de la Universidad Complutense. Un revolucionario que se ha erigido en ideólogo del nuevo partido PODEMOS y que cometió el error de cuestionar al todopoderoso Pablo Iglesias del que no tardó en recibir un público y sonoro varapalo. Su vuelta al redil del pensamiento único del líder, demuestra el fracaso de su prematura apuesta por afianzar su posición de contrapoder. La pérdida evidente de confianza y el ascenso del igualmente defenestrado y ahora leal Pablo Echenique, le han dejado en una posición endeble de la que le costará salir.

Pues bien, es este el sujeto que insolentemente injuria al PP afirmando que “es el enemigo declarado de Cataluña”. Un sujeto que, contrariamente a lo establecido por la Constitución, que como Diputado ha jurado o prometido defender y respetar, declara reconocer la “plurinacionalidad del Estado” y “el derecho a decidir de los pueblos” sin aceptar que la Soberanía Nacional reside en todo el pueblo español y no es divisible ni transferible a ninguna comunidad particular. Todo ello en contraposición con lo que se supone defiende y realiza el PP del que dice que “frena la descentralización y maltrata la lengua y cultura de los territorios de habla catalana”. No voy a entrar a averiguar si en esos territorios este individuo incluye a otras CCAA, los inventados “países catalanes” que anexan diversos territorios que los nacionalistas secesionistas consideran de lengua y cultura catalana, Valencia, Baleares y diversas partes colindantes de Aragón y de Francia. ¿Cuándo se refiere a Venezuela como Patria adoptiva, considera a España como su verdadera Patria? Es algo que debería aclarar porque su discurso lo pone seriamente en duda.

Por otro lado se apropia de las reivindicaciones totalitarias de aquellos que consideran que el río Ebro es de su propiedad y se oponen al proyecto del trasvase hacía la cuenca mediterránea, con una frase tan cursi como “el rio es vida. No al trasvase”. No hace falta decir que todos los recursos naturales de España pertenecen a todos los españoles y que en el desquiciado sistema autonómico de esa descentralización que niega Errejón que exista, se ha permitido que esos recursos se fragmenten y existan legislaciones que defienden intereses locales e insolidarios sin contemplar el interés general de desarrollo, algo que debería ser competencia exclusiva del Gobierno de España.Porque España es un todo y cada comunidad autónoma no puede ni debe ser un territorio aislado e independiente del resto de la nación. Autonomía sí, pero en la gestión de todo aquello que no se oponga al interés general de todos los españoles y que garantice la igualdad de deberes y de derechos.

Solo faltaba el que este revolucionario acudiese a la memoria histórica y se atreviese a citar y reivindicar a uno de los mayores exponentes del secesionismo catalán, nada menos que Luis Companys, héroe para algunos como los de su propio partido ERC y los buscadores de mártires como Convergencia (ahora Democracia y Libertad) y villano reconocido para la mayoría de catalanes en el exilio tras la derrota de la República por las tropas de Franco. Demasiadas muertes para mantener el mensaje de:” Tornarem a lluitar, tornarem a sofrir, tornarem a vencer”. ¿Busca Errejón que vuelva el enfrentamiento, el sufrimiento y la violencia con tal de imponer su pretensión de independencia?

Estoy expectante por ver cuál va a ser el discurso de PODEMOS, Iglesias, Bescansa, Echenique y Errejón, cuando la caravana electoral vaya al País Vasco o a Galicia. Y si luego se atreven a ir a Andalucía o Extremadura cómo van a explicar este discurso a los andaluces y extremeños.¿Se pasarán la Constitución también por el Arco del Triunfo como han hecho este fin de semana en el paseo del mismo nombre en Barcelona o acomodarán el discurso al auditorio?

Da pavor pensar que gentes de este cariz tengan una posibilidad real de formar Gobierno y decidir sobre el futuro y bienes de todos los españoles. Está en manos de los partidos democráticos impedirlo.

¡Que pasen un buen día!

Polémica por la campaña del PP en euskera: ¿Apoya a Rajoy o le pide que se marche?
Las 17 acepciones que tiene el término "Alde" en euskera ha hecho que se interprete de maneras antagónicas el anuncio electoral del PP.
Libertad Digital 14 Junio 2016

El PP ha insertado este lunes en los medios de comunicación de la comunidad vasca los primeros mensajes electorales en euskera. Y con ellos, ha llegado la polémica. En los anuncios se lee la palabra "Alde" en grande y justo debajo la dirección de la web electoral: AhoraMasQueNunca. A la derecha aparece la imagen del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, acompaña del hastag #Afavor que están utilizando los populares en campaña.

La polémica se ha generado porque el término "Alde", sin ninguna palabra a su lado, puede ser interpretado de diferentes formas. De hecho, cuando va sola y sin declinar -como en el caso del anuncio- se puede utilizar como expresión de rechazo y traducirse como "fuera", "vete" o "largo", aunque lo normal es que en ese caso vaya acompañado de una exclamación. Por esto, muchos vascos ha interpretado el anuncio como un llamamiento a echar a Rajoy del Gobierno.

El sentir mayoritario parece explicar que para que el término "Alde" signifique "A favor" debe ir declinado y acompañado de a quién o qué se apoya. La formulación podría haber sido "Rajoyren Alde", cuyo significado sería "A favor de Rajoy". Pero la realidad es que el término "Alde" como tal tiene hasta 17 significado diferentes según como vaya estructurado en una frase, según el diccionario de la Academia de la Lengua vasca.

Cataluña sufre una crisis de convivencia
15 ‘ataques’ desmienten el procés pacífico de Puigdemont
El president se niega a reconocerlo, pero GACETA.ES le refresca la memoria con varios ejemplos, entre ellos los perpetrados este último fin de semana contra Sánchez Chamacho y un mitin de Ciudadanos.
R. Moreno  www.gaceta.es 14 Junio 2016

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, reivindica el procés separatista como un “proceso de naturaleza pacífica y democrática”, y niega fractura social en Cataluña. Muy al contrario, vende que "hay una convivencia ejemplar”. “Nos lo han intentado romper desde fuera de muchas maneras, empezando por la lengua, y acabando por las infraestructuras, y, en cambio, este es un país que puede dar ejemplo de convivencia y de cohesión social", afirma Puigdemont, que considera que no es una descripción que corresponda a la realidad, “absolutamente injusta, carente de rigor y conocimiento, cargada de unos cuantos prejuicios".

Su predecesor en el cargo, Artur Mas, también aseguraba que la reivindicación secesionista se ha hecho "sin ninguna agresión verbal, ni mucho menos física, ni romper un solo cristal”.

GACETA.ES refresca la memoria a ambos con varios ejemplos que lo desmienten:

11 de junio de 2016. Atacan a Sánchez-Camacho en Vic: 'No queremos mierda en la plaza'. La presidenta del PPC y ‘número’ tres en las generales, Alicia Sánchez-Camacho, es increpada por varias personas en una visita al mercado de Vic (Barcelona). Una trabajadora de una parada del mercado le instó a gritos a que se "fuera", a lo que cuando Sánchez-Camacho se acercó a preguntarle "¿De dónde me tengo que ir?", y la mujer le respondió: "Fuera de la plaza, que tenemos trabajo", según se observa en un vídeo en la red. "No queremos mierda en la plaza. ¡Fuera!¡Fuera!", le espeta dicha mujer, a la que se unen con reiterados gritos de "Fuera" varias decenas de personas que se encontraban en el mercado, algo ante lo que la líder popular responde con un "a ver si aprenden democracia", mientras se aleja del lugar, sin que se produjeran mayores incidentes.

11 de junio de 2016. Militantes de la CUP intentan reventar un mitin de Ciudadanos. Un individuo intenta boicotear al grito de ‘independencia y socialismo’ y lanzando papeletas con la leyenda ‘RompamosEspaña. Boicot a las elecciones’ un acto de Ciudadanos en Barcelona. La propaganda electoral llevaba el logo de Arran, una organización de jóvenes separatistas que integra la CUP. Al mismo tiempo, otras personas mostraban una pancarta al lado del escenario con la misma leyenda. Fueron desalojados por los miembros de seguridad mientras los asistentes al mitin de la formación naranja gritaban "Yo soy español" y "Libertad". Una vez zanjado el incidente, Rivera retomó la palabra recordando que a él le han amenazado de muerte y que Ciudadanos ha crecido en este ambiente de "escraches y pintadas”.

4 de junio de 2016. Separatistas agreden a dos mujeres 'pro-Selección'. Cinco separatistas agreden a dos mujeres integrantes del colectivo ‘Barcelona con la Selección’ mientras hacen promoción de la asociación y de la Selección Española y sus deportistas en las carpas informativas en el barrio de Sant Andreu tras la pertinente autorización del Consistorio. Según ha confirmado la asociación, un grupo de jóvenes con vestimenta ideologizada -y la mayoría encapuchados- se acercaron al stand gritando "putas españolas, fuera de aquí, os vamos a matar" y agredieron a las dos colaboradoras que se encontraban en ese momento en el stand con empujones, golpes y patadas. Una de ella fue tirada al suelo y tiene erosiones en la piel, hematomas y diversas contusiones, según el parte médico. Los violentos separatistas le robaron el bolso y salieron huyendo.

25 de mayo de 2016. Albiol tiene que salir escoltado ante el acoso de los antisistema. El líder del PPC, Xavier García Albiol, se ve obligado a salir escoltado por los Mossos d'Esquadra de un acto en Mataró por el intento de boicot de un grupo de radicales que impedían su salida del recinto. Ocurre tras un encuentro del 'popular' con militantes y simpatizantes de la formación en el Centro Cívico Espai Gatassa de Mataró (Barcelona). Entre las organizaciones estaban Endavant OSAN Maresme -que forma parte de la CUP-, el Ateneu Anarquista Pueblo Seco o la Plataforma de Afectados por la Crisis de Mataró, como mostraron en sus respectivas cuentas de Twitter, con fotografías y comentarios de la protesta.

10 de mayo. Albiol carga contra la ‘perversión moral’ de la CUP. El líder del PPC, Xavier García Albiol, carga contra el “radicalismo y perversión moral" de la CUP en Cataluña, al "utilizar" una fiesta mayor de Badalona para "contaminarla políticamente". Achaca a la CUP la foto de su cara y de la de José María Aznar en una falla con una corbata con la bandera española, un escudo de falange y un cartel llamándole fascista.

28 de abril. ‘Los Mossos incitan a que no se presente un cómic no nacionalista’. El 28 de abril se iba a presentar en la ciudad de Sabadell, gobernada por el republicano Juli Fernández, el primer cómic no nacionalista, Cataluña. La Historia. El acto, en el Centro de estudios de Sabadell, corría cargo de sus autores, el historiador y promotor de ‘Somatemps’, Javier Barraycoa, y del otro guionista, Manuel Acosta, pero no pudieron celebrarlo. Para su sorpresa, “la calle del local estaba tomada literalmente por Mossos d' Escuadra”. Indica que los Mossos d´Escuadra les explicaron amablemente que habían detectado por las redes sociales que unos antisistema habían organizado una concentración en una plaza cercana. Apunta que, en realidad, “sólo había cuatro perroflautas en la plaza de al lado”, pero que los agentes les advirtieron de lo “que podía pasar”, e instaron a que “mejor no se celebrara” el acto. Entonces, “para evitar posibles agresiones a personas de avanzada edad” que iban a acudir a la presentación, decidieron suspenderlo.

19 de abril de 2016. Separatistas agreden a jóvenes de SCC en la Universidad de Barcelona. Un grupo de radicales secesionistas increpa a miembros de la agrupación de jóvenes de la plataforma antiindependentista y, con una navaja, les arrancan la bandera de España. Los hechos, denunciados ante el rector y por escrito, tuvieron lugar en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), donde la agrupación de Societat Civil Catalana tenía instalada una carpa informativa, con el permiso del centro universitario. Además, una de las personas colaboradoras fue amenazada por parte de dos de los agresores indicándole que: “Te vamos a clavar la navaja en la cara, no en la bandera”. Estas agresiones se produjeron ante la presencia y la pasividad de la seguridad de la UAB, según SCC.

Octubre de 2015. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña tiene concentraciones ante su sede de apoyo a los imputados por el 9-N. El alto tribunal catalán tribunal denunció que buscaban cuestionar la legitimidad de los jueces e influir en su toma de decisiones. Consideraba "aún más inadmisible" que la manifestación haya sido diseñada por representantes públicos. El Consejo General del Poder Judicial respaldó al órgano judicial catalán y expresó su apoyo al TSJC.

27 de septiembre de 2015. Un reportero que aportaba conexiones en directo para 13TV siguiendo la candidatura de Junts Pel Sí sufre una agresión por parte de un exaltado seguidor de la lista secesionista y del odio a España que le propina un guantazo.

21 septiembre de 2015. Rajoy y Albiol tienen que ser escoltados por los Mossos. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el candidato del PPC a la Generalitat, Xavier García Albiol, son recibidos en el centro de Reus entre insultos, abucheos y gritos de independencia por parte de decenas de personas, y apenas pudieron pasear por la ciudad. Tenían previsto dar un paseo por el centro de Reus.

Septiembre de 2015. La sede de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona sufre un ataque de independistas el día de la Diada al grito de ¡fascistas!, ¡españoles! e ¡hijos de puta!, sin imaginarse que su violencia física y verbal sería reducida. Salieron escaldados.

Septiembre de 2014. Un grupo de independentistas catalanes intenta agredir al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y a otros miembros de su formación en la céntrica Plaza Cataluña de Barcelona. El grupo comienza a 'insultarle' a gritos de "español, español" y los Mossos d'Esquadra tienen que escoltar a los diputados fuera de la plaza para evitar una agresión mayor.

26 de junio de 2014. Unos padres denuncian que su hija de siete años ha sido agredida por llevar una pegatina con la bandera de España en la carpeta de lengua castellana. "Son cosas de niños”, le dijeron en el colegio de su pequeña cuando esta apareció en casa con el ojo morado. Estudiaba en la Escola Pia de Sabadell. La niña tuvo que recibir asistencia psicológica y fue llevada a un cardiólogo por el estado de ansiedad sufrido.

21 de mayo de 2014. El PP denuncia agresiones a militantes y al coche de Montoro. Lanzamiento de piedras y botellas en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) por independentistas y anarquistas contra el coche ocupado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho.

Octubre de 2012. Un individuo agrede a un padre que se dirigía con su hija hacia una manifestación antiseparatista en Barcelona, y que portaba una bandera de España y con una camiseta de España. El incidente se produjo cuanto el agresor intentó arrebatarle la enseña y éste intentó impedírselo. Los Mossos tuvieron que llevarse en brazos a la niña, que lloraba sin entender qué le estaba sucediendo a su padre. Aquel día un centenar de individuos, muchos enarbolando banderas independentistas catalanas, se manifestaron en la Plaza Universidad de Barcelona en protesta por la celebración del día de la Hispanidad y profirieron insultos contra las personas que se dirigían a la manifestación en favor de la unidad de España convocada por Movimiento Cívico de España y Catalanes.

Cae un 4% los alumnos que dominan el castellano en Cataluña
Un alto nivel de conocimiento del catalán ha aumentado 1,2 puntos porcentuales en el mismo periodo, según apuntan los resultados de la prueba de competencias de Sexto de Primaria
ESTHER ARMORA ABC 14 Junio 2016

El número de alumnos que dominan el castellano ha caído casi un 4% en Cataluña (un 3,6%) entre los años 2013 y 2016, mientras que la cifra de estudiantes con un alto nivel de conocimiento del catalán ha aumentado 1,2 puntos porcentuales en el mismo período, según apuntan los resultados de la prueba de competencias de Sexto de Primaria, que la Generalitat realiza, al margen de la Lomce.

Así, mientras en el año 2013 un 24,4% de los estudiantes de sexto de Primaria tenía un alto nivel de competencias en esta lengua; en 2016 este porcentaje ha caído hasta el 20,8%. En Lengua Catalana, por contra, ha subido del 23,8% al 25%; en Inglés prácticamente se ha mantenido, pasando del 24,7% de 2013 al 24%, y en Matemáticas ha aumentado cinco puntos (del 25,2% al 30,6%), según los datos facilitados por la Consejería.

El inglés, caballo de batalla
El inglés sigue siendo el caballo de batalla y un 16,5% de los estudiantes -Europa recomienda que no supere el 15%-. En Matemáticas, el 14,5% tampoco llega a la media, mientras que en Lengua Catalana y Castellana ese porcentaje se sitúa en el 14,1 y el 13,4%, respectivamente.

En líneas generales y por áreas de conocimiento, la puntuación media de las pruebas en Lengua Catalana se sitúa en 74,5 sobre 100; 74,1 en Lengua castellana; 73,7 en Lengua inglesa, y Matemáticas, 77,9, con leves oscilaciones a la baja en todas estas materias, excepto en catalán respecto a 2015, que mantiene la misma puntuación.

El presidente del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo, Joan Mateo, restó importancia al hecho de que haya disminuido la cifra de estudiantes con altas capacidades en Lengua Castellana y lo atribuyó a la tendencia general al reequilibrio entre los que no alcanzan las competencias mínimas y los que sí.

«Una media del 75% en todas las áreas, que es muy elevada, significa que hay muchos alumnos que obtienen 100 de puntuación, es decir que están en la franja alta, y ya no pueden subir más. Por lo tanto, tenemos que mejorar las cifras desde abajo y eso cuesta mucho», indicó Mateo. Las pruebas de sexto de Primaria se realizaron los días 4 y 5 de mayo, con 72.689 alumnos convocados, de los que 600 se declararon insumisos.

Por otro lado, los alumnos de 102 centros escolares de Primaria no consiguen llegar a las competencias básicas en lengua y matemáticas, a pesar de que en los dos últimos cursos han mejorado su puntuación media en diez puntos en estas asignaturas. Así lo apuntan las auditorías realizadas aestos colegios por el departamento.

Por lo que respecta a la prueba de cuarto de ESO, que se realizó entre los días 16 y 17 de febrero, las Matemáticas, y especialmente la Geometría, siguen resistiéndose a los alumnos catalanes. En cuanto a Lengua Catalana, Lengua Castellana y Lengua inglesa los alumnos han mejorado ligeramente. Este año, por primera vez, se ha introducido un examen de materia Científicotecnológica, que se ha situado en 67,2 de puntuación media, la más baja.

Mapa del nivel de inglés
Por último, la Generalitat anunció ayer lunes que trabaja con expertos de las universidades de Oxford y Cambrigdepara diseñar un examen de inglés, complementario a las pruebas específicas que se realizan ya en Primaria y ESO, con el objetivo de dibujar un mapa del nivel de los escolares catalanes en esta materia.

La consejería prevé realizar ya la prueba en el curso 2017-2018. También estudia la posibilidad de realizar a los alumanos de primaria un examen de competencias científico-técnicas, aunque aún no hay nada decidido.
 


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