AGLI Recortes de Prensa   Sábado 18 Junio  2016

La dictadura del funcionariado
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 18 Junio 2016

Se quejaban amargamente el otro día varios colectivos de funcionarios de que, durante el Debate a Cuatro, apenas se habló de los empleados públicos. De ellos tal vez no se habló, pero sí de cómo conseguir que sigan cobrando puntualmente el sueldo el último día de cada mes. La estrella del debate fue, como ya era previsible, el fraude fiscal, que a todos preocupa y que, según cálculos de unos y de otros, alcanza tan dantescas proporciones que de ponérsele coto los problemas de tesorería del Estado se resolverían en el acto. Sería, en cierto modo, como encontrar repentinamente una faja petrolífera en La Alcarria.

Un espectador extranjero ante la insistencia enfermiza de nuestros políticos con el fraude pensaría que nadie paga impuestos en España. Pero no es así. El fraude aquí es equiparable al de otros países de Europa y una buena parte del mismo es directamente imposible de regularizar. Defraudar a Hacienda es, por ejemplo, sacarse unos eurillos dando clases particulares por horas. Si se intentase fiscalizar esa actividad por medios que prefiero no imaginar, todo lo que sucedería es que las clases en cuestión dejarían de impartirse. No compensaría, el profesor ocasional se quedaría en su casa y el voluntarioso alumno sin clase. Hay mil ejemplos más, todos provenientes de la bulliciosa economía sumergida, un sector que permite llevarse algo a la boca a millones de españoles cada mes.

Entonces, ¿de dónde viene tanta obsesión con el fraude al Fisco? La razón hay que buscarla en la inviabilidad del modelo económico actual, asentado sobre una estructura de gasto descomunal y siempre creciente que asfixia a los que, desde el sector privado, crean riqueza o tratan de crearla. El principal capítulo de ese gasto no es la sanidad, ni la educación, ni la construcción de autopistas, ni siquiera la seguridad, sino los salarios de los más de tres millones de empleados que se encuentran en la nómina del Estado. Para poder satisfacerla el ministerio de Hacienda necesita destinar toda la recaudación de IVA, toda la de Sociedades y parte de la de IRPF. Esto último es un dato, no una opinión.

En resumen, que una porción nada desdeñable de los muchos y recrecidos impuestos que pagamos se van en eso mismo, en costear la mayor y mejor pagada plantilla del país. Porque los empleados públicos no ya es que sean muchos –que a la vista está que lo son–, sino que sus sueldos son sensiblemente más altos que los del sector privado. Por esa razón andan todos tan preocupados con el fraude hasta el extremo de convertirlo en el principal de nuestros problemas. Se les va la vida en ello. Cada céntimo que un autónomo escamotea es un céntimo que, perteneciéndoles por derecho divino, no llega a su bolsillo en tiempo y forma.

Rajoy –funcionario, hijo y nieto de funcionarios– se puso como objetivo número uno conseguir que el sacrificio de los suyos fuese minúsculo. Doy fe que lo ha conseguido. Especialmente si lo comparamos con la masacre que ha padecido el sector privado en forma de despidos y devaluaciones salariales continuas durante la crisis. Para ello ha convertido España en uno de los infiernos fiscales más irrespirables del mundo. Han subido los impuestos cuarenta veces, se han inventado nuevos tributos y han hecho más opresivos los ya existentes.

Todo para que a “lo público”, a esta dictadura del funcionariado, no le faltase de nada. Curiosamente, los beneficiarios de toda esta operación de saqueo no se lo han agradecido. Pasará a la historia como el Gobierno de la austeridad y de los recortes. Y austeridad hemos tenido, claro, y recortes, pero en el sector privado, cuyos agentes se han visto –y aún se ven– obligados a hacer equilibrios en un alambre para llegar a fin de mes. Nadie se acordará de ellos. Su razón de ser es transferir la mitad de lo que producen a un burócrata altanero, inclemente, que no perdona el más mínimo retraso en la entrega del diezmo. Estamos en “esas fechas”. Acuérdese de esto cuando vaya a rellenar la declaración.

Extrema fragilidad europea
Daniel Lacalle El Espanol 18 Junio 2016

“Close to the edge, down by the river, seasons will pass you by” Jon Anderson

Vuelve la prima de riesgo. En lo que va de junio, el indicador que tanto nos asustó durante la crisis ha repuntado casi treinta puntos. Eso, no lo olvidemos, en el mismo mes en que el Banco Central Europeo ampliaba la recompra de bonos a empresas bandera -entre ellas españolas- y seguía con sus compras de 80.000 millones de euros mensuales.

¿Qué nos dice todo esto?
Ya sabemos que los bancos centrales no imprimen crecimiento. El Banco Mundial volvía a revisar a la baja las estimaciones globales y el BCE mostraba el pobre resultado de la política expansiva al reducir expectativas de crecimiento e inflación a medio plazo. Pero nos enseña que, incluso con una política de liquidez “ilimitada” el riesgo se puede disfrazar temporalmente pero no contener eternamente.Europa vuelve a ser centro de riesgo.

Sobre todo, lo que nos explica el repunte de las primas de riesgo de algunos países europeos, incluido el nuestro, a máximos de un año, es que la fragilidad del sistema permanece. Y nos lo ha recordado el riesgo de Brexit, que comentamos aquí (vean “las consecuencias del Brexit y “el riesgo no se ha acabado” ).

Los activos totales de la banca en Europa siguen teniendo un peso desproporcionado en el PIB y la debilidad estructural del sistema financiero ha crecido con los tipos de interés reales cero, que hunden los márgenes de la banca y aumentan el riesgo de los préstamos al “forzarse” el crédito desde la política monetaria. Adicionalmente, la exposición cruzada es muy importante. La exposición de bancos británicos a una Unión Europea en la que pueden saltar de nuevo las alarmas sobre un efecto contagio, y dudas sobre el euro, llega hasta el 30% de sus ingresos.

Asegurar la deuda bancaria en la Unión Europea contra el posible impago se ha disparado a 106.000 euros por cada 10 millones asegurados, comparado con 80.000 en enero. La extrema fragilidad de las economías viene del enorme endeudamiento público y privado y del riesgo de contagio entre vasos comunicantes. Según Goldman Sachs, los activos totales de la banca en Reino Unido superan el 450% del PIB, en la Unión Europea casi el 320% (España 332%, Francia 305%, Alemania 240%) mientras en EEUU no llegan al 85%.

Los grandes bancos norteamericanos tienen entre un 7% de sus ingresos (Bank of America) y un 27% (Goldman Sachs) concentrados en Europa. Si se abre la caja de Pandora de la salida del Reino Unido, se presentan enormes incógnitas que son difíciles de “contener” desde la política monetaria. Por lo tanto, sorprende la ingenuidad de pensar que un programa de liquidez del BCE y el Banco de Inglaterra iba a contener este riesgo si se da un efecto dominó. Con casi un billón de euros anual no se ha podido evitar el desplome bancario y que se dispare el coste de seguro de impago.

Shock de deuda, ¿un riesgo?
No es que nos enfrentemos a un problema de acceso a financiación de los estados. Ese no es el riesgo. La enorme liquidez no va a cambiar. El propio Draghi hablaba de apoyo “ilimitado”. Y en esa palabra está el error. No se disfraza el riesgo porque la montaña de vencimientos de deuda -solo corporativa- que se acerca en 2017 y 2018 no se va a “monetizar” sin entrar aún más en el riesgo de estancamiento y ultraendeudamiento japonés.

Efectivamente, el mayor riesgo de esta caja de Pandora de riesgos cruzados, incertidumbres, posible efecto contagio y ramificaciones corporativas no se va a contener desde la política monetaria. Si fuese la panacea, hoy no estaríamos viendo las primas de riesgo subir y las bolsas a mínimos… Y he aquí la razón por la que la sangre probablemente no llegará al río.

Los analistas y gobiernos, pero especialmente los políticos, siempre ignoran el riesgo financiero porque parten de la base de que es contenible, sin entender que el capital de un banco se extingue a toda velocidad en un entorno de desinflación, caída de bolsas y pérdida de confianza. Un “core capital” del 10% puede caer a 0% en poquísimo tiempo porque los “stress tests” nunca asumen combinaciones de riesgo realmente agresivas.

El hecho de que la fragilidad sea máxima es precisamente lo que hace que todos los agentes estén más que de acuerdo a la hora de intentar limitar el riesgo. El error de los analistas es pensar que eso significa que el riesgo no existe. Cuando, además no acompañan ni el crecimiento económico ni los beneficios empresariales, el “éxito” de las medidas de los bancos centrales se limita a perpetuar la zombificación de la economía, a cambio de evitar el riesgo de “otro 2008”.

Si no miramos hacia el futuro desde la apertura, la renta disponible, el ahorro y la iniciativa individual como motores de crecimiento, seguiremos con “crisis europeas” recurrentes.

Viva el vino
Todos los días estamos leyendo y escuchando señales de alarma que nos alertan de esta enorme fragilidad. Pensar que la mejor forma de enfrentarse a ellas es endeudándose más o rompiendo la baraja es simplemente suicida. La tentación de romper la moneda y hacer impago parece muy atractiva hasta que se analizan las consecuencias reales (lean) , hundimiento de las pensiones, seguridad social y estado de bienestar, además de pymes. Aumentar el agujero es igualmente desastroso, especialmente con el engaño de un “multiplicador del gasto” que no se da en economías endeudadas y abiertas.

El riesgo de contagio y la incertidumbre se disiparán. Pero detrás de todo este susto está el problema que casi nadie quiere reconocer. Que hemos construido una Unión Europea dirigista, copiada de Francia, que crece mal, poco, muy endeudada y con alto paro, que no mitiga las crisis y no genera mayor productividad.

Si no miramos hacia el futuro desde la apertura, la renta disponible, el ahorro y la iniciativa individual como motores de crecimiento, seguiremos con “crisis europeas” recurrentes. Si no recuperamos una Unión Europea abierta, innovadora y competitiva, no intervencionista y rígida, en unos años nos preguntaremos por qué los finlandeses, holandeses o polacos también decidieron dejar el Imperio del Funcionariado Redentor. Alguien les dirá que hará falta un -nuevo- plan de estímulo. Público, “évidemment”.

Lo que Podemos esconde
Editorial La Razon 18 Junio 2016

Desde el momento en que la Asamblea Nacional Venezolana tuvo conocimiento de que se habían efectuado pagos millonarios con dinero público a una fundación de asesoría política española –pagos validados por el ex ministro chavista de Finanzas Rafael Isea, e imputados a diversos departamentos gubernamentales– era inevitable la apertura de la correspondiente investigación parlamentaria. No sólo por lo elevado de las cantidades gastadas –más de siete millones de euros– en unas presuntas asesorías de difícil valoración, sino por las sospechas de que ese dinero podía haber servido también para financiar un partido político extranjero. Nos referimos, claro está, a las aportaciones recibidas por la fundación CEPS entre los años 2003 y 2011, cuando figuraban entre su nómina de dirigentes el actual secretario general de Podemos, Pablo Iglesias; el cofundador del partido morado, Juan Carlos Monedero, y el profesor Jorge Verstrynge.

La citada fundación no sólo se considera el laboratorio ideológico en el que germinó Podemos, sino la caja con la que sus promotores sufragaron los costes iniciales de la formación. De hecho, uno de sus pioneros, Juan Carlos Monedero, tuvo que reconocer que había recibido 425.150 euros en concepto de colaboración técnica con el régimen bolivariano, parte de los cuales se dedicaron a producir el programa de tertulia política «La Tuerka», donde hicieron sus pinitos televisivos el propio Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. El asunto se saldó con una sanción de Hacienda, que no fue a más porque Monedero admitió su responsabilidad e hizo una declaración complementaria, y con su retirada de la primera línea del partido morado.

Con estos indicios, es lógico que la comisión parlamentaria venezolana quiera escuchar las explicaciones de Iglesias, Monedero y Verstrynge, que son los tres ejecutivos de la CEPS que figuran en los papeles del ex ministro Isea y que siempre han reconocido que prestaron su colaboración al Gobierno del fallecido Hugo Chávez, con quien les unían los mismos presupuestos ideológicos. Cabría esperar que tanto Pablo Iglesias como Juan Carlos Monedero se hubieran avenido a facilitar las cuentas de sus trabajos de asesoría al Gobierno venezolano puesto que, por el momento, no podemos dudar de que llevaron a cabo las labores encomendadas por el régimen chavista con pulcritud profesional aunque, a la vista de los resultados –Venezuela está en quiebra económica, política y social–, no dieran los frutos que se prometían.

Sin embargo, la respuesta ha sido negar las evidencias y acusar de falsarios a quienes demandan transparencia y claridad a un partido que se muestra intransigente con los adversarios políticos en cuanto asoma la primera sombra de sospecha. Mantienen asimismo los dirigentes de Podemos que la Justicia española ha rechazado las acusaciones de financiación irregular que han sido presentadas contra ellos, pero obvian que en ningún caso los jueces han entrado al fondo del asunto por carecer las denuncias de un soporte documental que, ahora sí, es el que tiene previsto facilitar el Parlamento venezolano. Subyace, por último, en todo este asunto y la opacidad ofendida de la formación populista una motivación puramente electoral, que la impele a desvincularse de un pasado chavista y bolivariano que es la viva imagen del fracaso. Pero no les será fácil. Y menos, con actitudes como la de Juan Carlos Monedero, que ha puesto en guardia a jueces y fiscales españoles, reclamando una Justicia a las órdenes del Gobierno, tal y como ocurre en Venezuela.

Hipótesis
Ricardo Latorre  www.gaceta.es 18 Junio 2016

¿Habrá algún grupo social que no encuentre en ninguno de los programas de los cuatro Partidos más conocidos determinados elementos que para ellos sean fundamentales?

El domingo pasado me preguntaba en esta misma Tribuna “Por qué” un digital nacional trataba de convencer a sus lectores de que a un determinado Partido político “nadie” lo conocía y nadie lo votaba. El objetivo de ese artículo fue poner de manifiesto una clamorosa mala praxis de la profesión periodística e intentar reparar la injusticia cometida contra la persona del líder de ese Partido. Pero creo que –como profetizaba Chesterton– ha llegado la época en la que hay que explicar lo evidente. Por eso, voy a tratar de ofrecer alguna hipótesis como posibles respuestas a ese Por qué.

Por ejemplo: ¿Habrá algún grupo social (en particular –aunque no exclusivamente– el católico) que no encuentre en ninguno de los programas de los cuatro Partidos más conocidos determinados elementos que para ellos sean fundamentales? ¿Podrían ser esos elementos algunos de los que la Iglesia califica como “principios no negociables”? ¿Por ejemplo, un diáfano rechazo del aborto y de la eutanasia; una apuesta sincera a favor de la familia fundada en el matrimonio entre el hombre y la mujer; o una defensa clara, equilibrada y sin complejos de la libertad religiosa? ¿Será razonable pensar que, si conocieran ese programa (sin distorsiones), probablemente, en alguna proporción, personas de ese grupo social –y, posiblemente, otras– orientarían en esa dirección su voto?

Estas preguntas nos conducen a otras como: ¿Quién puede estar interesado en privar o deformar a los ciudadanos el programa político de un Partido con tales características? ¿Quizá otro Partido que tema que sus posibles votantes puedan preferir ese otro programa al propio? ¿Quizá un Partido que haya conseguido millones de votos en comicios anteriores con esos mismos elementos que ahora su programa no contiene? ¿Podría ese Partido, ante la amenaza de perder votos en beneficio de otro programa más acorde con los valores de ese grupo social, tratar de impedir ese cambio de opción también atacando a su líder, a la vez que evita afrontar el debate de las ideas?

Mi conclusión–además de una reivindicación de un periodismo verdadero que no esté al servicio del poder, sino de la verdad– es una invitación a que el ámbito de la política nacional se mueva más en torno al debate de las ideas, y menos al ritmo de los pulsos del poder, del marketing o de la estrategia. Es decir, una invitación a desear sinceramente que todos puedan expresar y dar a conocer sus propuestas políticas de tal manera que toda la sociedad pueda conocerlas, para valorarlas, para poder compararlas y para que, de esa manera, poder libremente elegir, a partir de una información honrada y veraz. Estoy convencido de que de este cambio saldría beneficiada toda la sociedad.

Suerte y sangre fría
Este atentado refleja los peores efectos posibles de la polarización que esta desgraciada convocatoria ha generado
Hermann Tertsch ABC 18 Junio 2016

Una diputada británica, Jo Cox, fue abatida ayer de tres tiros y después acuchillada varias veces en plena calle de la ciudad de Leeds, por un individuo que, según testigos, gritó «Britain first!» (Britania primero) mientras disparaba. Murió poco después en el hospital. Todo indica que Jo Cox murió por su especial militancia en la campaña en favor de la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Su agresor, que fue detenido poco después, podría tener un perfil de extrema derecha. Con este detenido, si se proclama de extrema derecha, no habrá dudas sobre la motivación, como en el caso del asesino islamista de Orlando. Ya comenzaron ayer, precisamente esos que niegan influencia del islamismo en asesinos que se declaran islamistas, a denunciar este crimen como la «lógica consecuencia de la agitación ultraderechista» y la supuesta «radicalidad de lenguaje» de los partidarios del Brexit. A una semana del referéndum en el que se decidirá si el Reino Unido permanece en la UE, nadie sabe qué efecto tendrá este crimen. Claro está que este atentado refleja los peores efectos posibles de la polarización que esta desgraciada convocatoria ha generado. Más aún, simboliza la polarización general en curso, en vertiginoso deterioro de la centralidad en todas las democracias occidentales, desde Austria a Estados Unidos, desde Francia a Polonia, desde Suecia a España.

Casi da miedo evocar en su obviedad los paralelismos con el colapso de la convivencia en los Años Treinta. El consenso político europeo desde 1945, basado en la hegemonía de una socialdemocracia que impregnaba el carácter de todos los partidos, salta hechos añicos. La corrección política se defiende con no menor brutalidad que los populismos. Una portada de prensa ilustraba el partido entre Austria y Hungría como el enfrentamiento entre «El Bien» (socialdemócrata) del canciller Christian Kern y «El Mal» (derechista) de Viktor Orban. Las campañas de la prensa alemana o sueca adoptan reflejos inquisitoriales contra quienes exponen verdades incuestionables. La inmigración es la principal causa de una radicalidad en el enfrentamiento, también en el Reino Unido, que nunca podrían haber causado el razonable desprecio a la Comisión Europea y sus gastos burocráticos o la irritación por la falta de subsidiaridad. En el fondo, es la quiebra de un sistema que pretende que quienes trabajan paguen todo lo necesario para que vivan igual o mejor que ellos quienes no trabajan. Al tiempo que por cuestiones ideológicas practican una política que hace que los que no trabajan sean cada vez más. No solo porque no hay incentivos para trabajar. Sino porque su política de inmigración incrementa permanentemente la bolsa de los alimentados que han de sostener cada vez menos trabajadores con mayor presión fiscal. Esa política incentiva la llegada permanente y masiva de «invitados» del resto del mundo que además, en muchos casos, pretenden imponer sus reglas culturales. Esa ecuación es la fórmula para la catástrofe. El conflicto tiene un potencial de violencia muy serio. Que en España es especialmente grande. El populismo aquí no plantea una demanda nacionalista de ley, propiedad y orden como en el norte de Europa, sino que es un populismo de país pobre movido por envidia y resentimiento, igualitarismo y venganza. Y se nutre del imaginario guerracivilista que la izquierda despertó a principios del milenio. La alcaldía de Madrid justifica los asaltos a templos. El alcalde de Zaragoza se divierte con carteles que muestran decapitados al Rey emérito y otras personalidades que le disgustan. No hay día sin aviso de la disposición a la violencia de la izquierda radical que es mayoritaria y pretende gobernar después del 26 de junio. Toda Europa va a necesitar mucha sangre fría en los próximos tiempos. Y suerte. Y España más que nadie.

Invasiones bárbaras
El ascenso del populismo antieuropeo en Francia, Alemania, Reino Unido y España está ligado a la inmigración
Isabel San Sebastián ABC 18 Junio 2016

Está volviendo a ocurrir. Los pilares del edificio europeo sufren una sacudida bestial, que amenaza con derribarlo, mientras quienes vivimos en él tañemos plácidamente la lira. No aprendimos la lección de las invasiones bárbaras. Menos aún la derivada del auge de los extremismos, letales en el siglo XX. Vamos derechos al desastre, guiados por líderes cobardes y caudillos peligrosos, sin que en España unos u otros tengan siquiera el valor de afrontar la situación llamando a las cosas por su nombre.

En esta ocasión los bárbaros que golpean nuestros muros no son hordas violentas, aunque entre ellos haya no pocos terroristas, sino extranjeros pertenecientes a una civilización completamente diferente a la nuestra; es decir, foráneos ajenos a nuestra forma de entender y describir el mundo. «Bárbaros» en el sentido que los griegos dieron originalmente a ese término. Inmigrantes o refugiados procedentes en su inmensa mayoría de países musulmanes, anclados a una religión y tradiciones difícilmente compatibles con los valores democráticos, principios igualitarios y normas legales sobre los que se levantó esa formidable construcción denominada Unión Europea, hoy severamente amenazada de derrumbe. Gentes a menudo reacias a integrarse en una sociedad radicalmente distinta a la suya, la cual, a su vez, tampoco ha hecho lo necesario para canalizar esa integración, sino que ha ido forzando las costuras de una tolerancia mal entendida, hasta provocar el estallido de la tela. Que es exactamente en lo que estamos.

El ascenso alarmante del populismo antieuropeo en Grecia, Francia, Alemania, Reino Unido, la propia España y la mayoría de los países del Este está directamente ligado a ese fenómeno, por mucho que resulte de mal gusto reconocerlo, desafiando con ello los cánones del pensamiento políticamente correcto que nos atenaza. El temido Brexit, cada vez más probable, es en buena medida hijo de esa reacción airada, tan previsible como evitable si alguien se hubiese atrevido a diagnosticarla sin tapujos a fin de tratarla a tiempo. Porque no es que los europeos nos hayamos vuelto de repente unos despreciables racistas. Es que se nos ha obligado a ceder y ceder terreno, a veces incluso en sentido literal, con la creación de guetos de islamismo radical en medio de nuestras ciudades, sin otra opción que callar o ser tildados de xenófobos. Se nos ha despojado de nuestro orgullo e identidad nacionales, a la vez que se alentaba un multiculturalismo suicida. Se nos han exigido comprensión y aceptación ilimitadas de pautas de conducta opuestas a las nuestras, en aras de honrar los dictados del sacrosanto buenismo imperante, mientras se vaciaban de contenido todos los códigos éticos que nos servían de referente. Cuando la llegada de las vacas flacas ha añadido a esos agravios difusos la mucho más flagrante discriminación de los locales en el reparto de ayudas y beneficios sociales, en base a criterios ciertamente objetivos aunque también objetables, como por ejemplo el número de hijos, se ha desatado la tormenta perfecta.

Podemos seguir mirando hacia otro lado y negándonos a reconocer que esta invasión silenciosa está provocando ya efectos devastadores. Podemos atrincherarnos en la buena conciencia y fingir que Europa no tiene un problema gigantesco cuya solución requiere de acción conjunta, cohesión, recuperación de valores esenciales y firmeza para exigir que quien se instale a vivir entre nosotros los acate y los cumpla. Podemos salvar la cara descalificando a los que protestan. Podemos seguir engañándonos y ver cómo se repite trágicamente la Historia.

Pablo Iglesias y el talento de mentir
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 18 Junio 2016

No hay que ser cicateros en el reconocimiento de las capacidades de Pablo Iglesias, líder de Podemos. Le adornan muchas, y, entre ellas, la de mentir. Emil Ciorán dejó escrito que “mentir es una forma de talento” y el dirigente populista demuestra tenerlo. Porque en esta campaña tan mortecina, Iglesias ha tratado de colar dos enormes falsedades con esos propósitos aparentemente maquiavélicos que resplandecen como toscamente torticeros. Con su habitual exactitud, Santos Juliá -de trayectoria no precisamente discutible- escribía en 'El País' del pasado día 16 que “Podemos ha demostrado gran maestría en el arte del transformismo discursivo -oportunismo demagógico se llamaba antes la figura- fundiendo en una sola propuesta comunismo, populismo, nacionalismos varios, patriotismo español, socialdemocracia, peronismo y corazón más sonrisa de recién casados atiborrándose de bombones en un paseo por Ikea”.

Discrepo con el maestro en que tal transformismo sea un “oportunismo demagógico”. Se trata, en ocasiones, de un manejo impertinente de falsedades que lo son de manera demostrable. La primera y más obvia se produjo en el debate a cuatro, cuando Iglesias, con aspecto adolorido, susurraba al micrófono que Sánchez se confundía atacándole porque él no era su rival. En lo poco que acertó en ese encuentro monologado el secretario general del PSOE fue, justamente, en mantenerse en que, efectivamente, Iglesias y Podemos, lo que desean y buscan es la destrucción de su partido. No voy a transcribir las decenas de citas indubitables de Iglesias, en entrevistas y escritos, que enfocan toda su estrategia a conseguir el poder a costa, primero, de superar al PSOE y, luego, de destruirlo. Pero para quien tenga paciencia y dude del talento mentiroso del dirigente de Podemos, le remito a 'Una nueva transición. Materiales del año del cambio' editado por Akal, un libro que compila intervenciones del político y que sirven tanto para conocer lo que piensa como para comprobar cómo miente en esta campaña.

La segunda falsedad -menos demostrable, pero igualmente grosera- es la de considerar a Rodríguez Zapatero como “el mejor presidente de la democracia”, “solvente”, “humilde” y del que ha “aprendido mucho”. Sin embargo, ¿no ha clamado Iglesias contra la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución, la medida más abiertamente sumisa con la troika y más contraria a cualquier concepción socialdemócrata de la política económica, iniciativa histórica de quien tanto admira? ¿No es el partido de Rodríguez Zapatero el de la “cal viva”?

Es público y notorio que el expresidente socialista -que ayer compartió mitin con Sánchez- azacanea entre bambalinas contra el actual secretario general del PSOE. Fue durante la gestión del vallisoletano (2004-2011) cuando se engendró la crisis del socialismo español -eso que debe agradecerle Iglesias, desde luego- y en la que él se comportó con una docilidad que marcó época: fue el primer jefe de Gobierno en España que congeló las pensiones. Ocurre que si esa impostada admiración a Rodríguez Zapatero -a quien Iglesias dice consultar dudas- introduce contradicciones entre los socialistas, su objetivo está conseguido. Utilizará el secretario general de Podemos todos cuantos ardides pueda para cumplir con su promesa: “Tengo que hacer cosas que para ellos supongan situaciones de desesperación” porque “a mí sólo me queda una opción: toda la potencia de fuego tenemos que dirigirla a intentar superar al Partido Socialista” (página 114 del libro citado).

Para el “oportunismo demagógico” y para el manejo de la mentira y la falsedad hay que tener un cuajo especial que Ciorán -aquel portento filosófico, autor inagotable de reflexiones punzantes- consideraba un “talento”. Iglesias, insisto, lo tiene. Pero le ocurre -o le terminará ocurriendo- lo que advirtió Baltasar Gracián: “El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído”. Que él no se cree sus falsedades, démoslo por descontado. Que no sea creído, es más dudoso. La nuestra es una sociedad dispuesta a comulgar constantemente con ruedas de molino y el populismo rampante de Podemos consiste, precisamente, en que se deglutan sin provocar pesadez estomacal. Aunque terminen por provocar una úlcera sangrante. Pero como escribió Chantal Mouffe, la musa belga de los morados, estamos en 'El momento populista”. Vale todo.

Troles podemitas
Manuel Molares do Val  Periodista Digital 18 Junio 2016

En todas las elecciones hay partidos que le ponen trampas para agigantar su valía y humillar a los demás, juego de tronos cuyos verdaderos maestros están en Podemos y en su “superordenador colectivo”, formado por robots y millares de militantes que manejan computadoras día y noche para manipular la información y los datos, y que ellos mismos se llaman "La Guerrilla".

Gracias a ellos Pablo Manuel Iglesias Turrión cambia de la noche a la mañana su doctrina sin que nadie le pida cuentas; al contrario, quienes deberían hacerlo lo siguen como a un gurú.

Ayer era comunista, hoy socialdemócrata admirador de Zapatero; necesitamos la guillotina, soy pacifista; referéndum catalán sí, ahora, bueno...; derogación de la Constitución, sólo reforma; inmigración libre, habrá controles; nacionalización de medios informativos privados, seguirán privados”. Así, todo.

Y La Guerrilla, como la clá de los teatros, y la gente, creyéndoselo. Iglesias Turrión lleva a sus seguidores detrás de su voluntad, cambiante según le interese momentáneamente. Todos estos niños que se creen adultos ahogados tras el flautista de Hamelin.

Es un Caudillo o Conducator izquierdista como como Lenin, Ceaqucescu, como Chávez y Maduro, personajes que comenzaron prometiendo riqueza y justicia y dejaron paupérrimos y aterrorizados a sus pueblos.

El carácter oportunista y populista de Iglesias Turrión se disimula gracias a ese “superordenador colectivo” formado por esos millares de robots y troles –plural de trol, según la RAE—que inundan las redes informativas y sociales defendiendo con la fe de las sectas destructivas las cambiantes ideas del santón.

Manipulan noticias, imágenes, encuestas, siempre para dañar al rival, estafan a todos y parece que nadie quiere darse cuenta y denunciarlo.

El trol, derivado del tröll nórdico, es un espíritu semidiabólico que daña a los incautos.

Está en muchas culturas, como en la de esa madre marroquí que juzgan ahora en Zaragoza por matar supuestamente a dos hijas asfixiándolas para que no le entraran malos espíritus por la boca, esos mismos que asaltan España desde los ordenadores podemitas.

El grado cero de la política
PEDRO G.CUARTANGO El Mundo 18 Junio 2016

Una de las características esenciales de esta campaña electoral está siendo la ambigüedad en el lenguaje, que se hace manifiesta cuando los dirigentes se pronuncian sobre los posibles pactos para gobernar a partir del 26 de junio.

Cuanto más hablan, es más difícil averiguar su verdadero propósito porque se producen dos supuestos: o bien los líderes de los partidos hacen declaraciones que pueden ser interpretadas en diferentes sentidos o bien dicen los contrario de lo que piensan en un ejercicio de cinismo.

Ejemplo de lo primero son las palabras de Jordi Sevilla, que merecerían un tratado de semiología, cuando manifestó que 'para evitar terceras elecciones, si no hay mayorías, debería gobernar el candidato que consiga mayor apoyo parlamentario'. ¿Se refiere a la lista más votada o a la alianza con más escaños? Imposible de saber si Sevilla defiende que el PSOE deje gobernar al PP o la hipótesis contraria.

Ejemplo de lo segundo son las apelaciones de Pablo Iglesias a una coalición con el PSOE, el partido al que quiere fagocitar. Todo el mundo sabe que Sánchez jamás podría pactar con Podemos si se produce el anunciado sorpasso.

Las palabras en esta campaña se han convertido en un dardo envenenado, en un arma de destrucción masiva con la apariencia de la inocuidad. Ahí están las aparentemente inofensivas declaraciones de Iglesias, en las que ensalza a Zapatero como un gran estadista. La frase recuerda el viejo refrán castellano que reza 'que Dios nos libre del día de las alabanzas'.

Cuando oigo a los políticos en campaña pienso siempre en Humpty Dumpty cuando exclama 'cuando uso una palabra, quiero decir lo que yo quiero que diga'. El lenguaje deja de ser un medio de expresión, para convertirse en un instrumento de manipulación.

Otra de las paradojas que me llama la atención es la resonancia de las palabras, amplificadas por las redes sociales y sometidas a las interpretaciones más diversas, lo que corrobora la famosa observación de McLuhan de que 'el medio es el mensaje'.

Como sabemos los periodistas, las manifestaciones de los políticos sólo pueden entenderse en el contexto que las da sentido y que remite a un universo simbólico en el que adquieren su significado. Esto vale para entender a Sánchez cuando señala que nunca pactará ni dejará gobernar al PP y a la vez asegura que no habrá terceras elecciones. Las dos afirmaciones son incompatibles, pero son perfectamente coherentes dentro de la lógica política.

Esto lo expresaba muy bien Roland Barthes en El grado cero de la escritura cuando apuntaba que lo que se dice o escribe establece una relación entre lo real y 'la idealidad de los fines', es decir, el mundo simbólico e histórico en el que se inscriben nuestros actos.

Lo diré de otra manera más comprensible: las omisiones, las manipulaciones, los vacíos, las metáforas del lenguaje son tan expresivas como lo que se enuncia de forma literal. Por eso es tan difícil interpretar las palabras de los políticos, cuyo sentido provoca apasionados debates en nuestra redacción.

El lenguaje es como un territorio asentado sobre una multiplicidad de capas. La más superficial oculta muchas veces el verdadero sentido de las palabras. Y siempre es posible excavar a mayores profundidades. Lo cierto es que la política y la semiología se funden hoy hasta llegar a ser la misma disciplina. No se puede ejercer el liderazgo de un partido si no se dominan los recovecos del lenguaje. Los sofistas griegos habían descubierto ya ese grado cero de la política, esa ambigüedad que ahora nos parece tan moderna.

Verdad
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 18 Junio 2016

La política y la verdad encajan mal. Hannah Arendt, una mujer de excelente criterio, sostenía que el debate público debía permanecer al margen de la dicotomía cierto/falso, porque la imposición de un sistema de verdades racionales, es decir, de ideas, conllevaba un grave riesgo de dictadura. Me explico. El carbono tiene un peso atómico de 12, sin decimales, y ese es un hecho indiscutible pero de escaso interés político. Si digo, en cambio, que el modelo liberal británico es mejor que el modelo socialdemócrata escandinavo, o que el gobierno del PP salvó España de algunas catástrofes que tal vez podrían haber ocurrido, ni miento ni digo la verdad. Expreso una opinión, idealmente basada en datos verificables, que puede contribuir a la discusión colectiva.

Sólo las dictaduras se atribuyen el monopolio de la verdad. En el caso de las dictaduras totalitarias, el poder construye un universo entero de verdades falsas e irrefutables. No quiero parecer relativista, pero prefiero una sociedad en la que todo sea discutible. Menos los hechos, claro. Mientras nadie afirme que el peso atómico del carbono es 3,1416, tranquilos. Prefiero una cierta dosis de mentira a la imposición de un sistema compacto de verdades.

En el debate a cuatro del otro día, Mariano Rajoy soltó algunas trolas. Una de ellas, completamente absurda. ¿Qué falta le hacía decir que en el presupuesto de China no hay gasto social, dibujando un cero con los dedos? En otros casos mintió por conveniencia, como cuando afirmó que su gobierno no había indultado a ningún corrupto. Fueron momentos desagradables. También lo fueron esos pasajes en los que Pablo Iglesias utilizó encuestas y estadísticas (herramientas cuya relación con los hechos resulta remota) para describir un país sumido en la pobreza. Pero eso no es importante. Cada uno reafirmó las convicciones de los suyos. Para eso están los debates. Salvo para Pedro Sánchez, que reafirma las convicciones ajenas y debilita las de su electorado potencial.

La democracia consiste en un juego de ideas (cada vez menos) y sentimientos (cada vez más) enmarcados por la ley. Lo propio de una campaña electoral son los corazoncitos de telenovela latina y el 'caminar hacia la vida' de Podemos, la emoción de Rajoy en un campo de alcachofas, los suspiros de Rivera, la agitación de Sánchez en su corredor de la muerte. A estas alturas, sabemos que los hechos valen poco ante las urnas y que el peso atómico del carbono jamás ha ganado unas elecciones.

Surgirán nuevos partidos
Amando de Miguel Libertad Digital 18 Junio 2016

Seguimos en la Transición, aunque todo hace suponer el orto de un nuevo régimen.

Los que tenemos están ya muy rodados y maleados; son ya más bien valetudinarios, incluso los llamados "emergentes". Se parecen mucho entre ellos. Ninguno renuncia a la munificencia del Estado, es decir, de los contribuyentes. Tampoco lo hacen los sindicatos. Sobre el particular domina el consenso más absoluto. Es decir, seguimos en la Transición, aunque todo hace suponer el orto de un nuevo régimen. La sucesión de uno a otro sistema se va haciendo de manera paulatina. NI siquiera sabemos cómo se va a llamar lo nuevo.

Resultan admirables los esfuerzos de todos los partidos para luchar contra la corrupción. Es claro que "no son partidarios", como en el chiste del baserritarra. Solo faltaba. Pero les falta el intento de oponerse de verdad al derroche del gasto público. Eso es mucho más difícil. Da la impresión (falsa) de que cualquier partida del gasto público se encuentra justificada, sobre todo si se hace pasar por social. Me gustaría saber qué gastos públicos no se pueden considerar como sociales.

El último despilfarro de los partidos todos ha sido el cobro de los sueldos y gajes de los diputados en la efímera legislatura ahora concluida. Después de varios meses, no han sido capaces de formar Gobierno, que era su tarea principal. Sin embargo, bien que se han embolsado pingües beneficios del erario. Ante la eventualidad de que se repita el fraude anterior (por muy legal que sea), se me ocurre que esta vez los sufridos súbditos no vamos a consentir otro escarnio parecido. En la fausta noche del 26 de junio, festividad de San Josemaría Escrivá, los diputados electos se encerrarán en el Palacio del Congreso de los Diputados. Se les proveerá de servicio de cafetería y sacos de dormir, pero no podrán salir del encierro hasta que no formen Gobierno. Es lo que hacen con los cardenales para elegir papa. ¿No podríamos copiar algo parecido para elegir un jefe de Gobierno? El Espíritu Santo no dejaría de echarnos una mano.

Aunque pueda parecer extraño, mi predicción para un plazo generacional es que van a perder mucha fuerza, e incluso desaparecer, los partidos nacionalistas, ahora independentistas. (Ironía de la historia: en la última guerra civil, las fuerzas de Franco se llamaron durante algún tiempo "nacionalistas"). Bueno, siempre cabe la alternativa catastrófica de que España acabe siendo una suerte de Yugoslavia que se destruya a sí misma. En tal caso dejo de escribir.

Aunque lo nuestro haya sido hasta ahora la sopa de letras en el despliegue de formaciones parlamentarias, la tendencia es hacia dos grandes partidos, uno más a la derecha y otro más a la izquierda. Diferirán bastante de los actuales. Debería evaporarse la figura del político que se hace rico, acaso la desigualdad más irritante de nuestro tiempo, por mucho que normalmente sea legal. Por lo menos se hablaría de ella.

Preveo que la idea de los militantes de los partidos se halla próxima a la extinción. Se deriva de una concepción aguerrida de la política que ya no tiene mucho sentido. En su lugar funcionarán los simpatizantes de uno u otro partido de una forma más laxa. Los cuales contribuirán a su mantenimiento con donaciones desgravables y públicas. Aunque, bien mirado, puede que en mis predicciones introduzca mis deseos. Es humano.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

El Podemos griego provoca 59 quiebras y 613 despidos al día
Borja Jiménez okdiario 18 Junio 2016

La Asociación de Comerciantes Griegos alerta de la situación helena: 59 empresas cierran y 613 empleados son despedidos cada día en el país heleno. Unas cifras alarmantes, que no sorprenden a ningún economista. “Me encaja totalmente”, asegura a OKDIARIO el economista José Carlos Díez.

El economista Carlos Rodríguez Braun explica que la situación helena ha ido empeorando a medida que el gasto público aumentaba: “El problema griego es un problema de largo plazo producido por las autoridades, que no sólo no han querido reducir el gasto público, sino que lo que han hecho es aumentar los impuestos hasta crujir a los empresarios y a los trabajadores. Las autoridades, durante décadas, se han dedicado a fastidiar a la población, y después vinieron los de Syriza, y continuaron subiendo más los impuestos, con lo que se encuentran ante una economía languideciente”.

Y es que hay miles de ejemplos de la mala situación que atraviesan las empresas en Grecia. Es, por ejemplo, el caso de la red de autopistas que debían construirse en el país con más de 6.500 millones de euros de financiación europea, que iba a ser desarrollado por varios contratistas griegos e incluso alguna constructora alemana, como Hochtief. Hablamos en pasado, porque, aunque estaba previsto que en 2015 se reanudaran los trabajos, el Gobierno de Tsipras no ha aportado los 230 millones de euros necesarios para financiar estas infraestructuras.

Reuters explicaba hace unos días el caso de Paul Arnaoutis, un empresario heleno de materiales de hospital al que el Gobierno de Tsipras debe 1,3 millones de euros. Un empresario local, que ingresa 1,7 millones de euros y que ahora no puede salir adelante. Arnaoutis se queja de que el Gobierno heleno no dude en cobrar impuestos derivados de estas ventas, aunque él todavía no las haya cobrado. Son facturas de IVA por valor de 335.000 euros que la empresa debe liquidar a pesar de no haber cobrado aún por la prestación brindada a los hospitales del país.

“Como país, necesitamos avanzar tan rápido como sea posible para llegar a un acuerdo que resuelva los problemas a los que se enfrentan los grandes y pequeños proyectos”, explica George Sirianos, jefe de la Asociación de Grandes Empresas de Construcción Griegas.

Gaia Vinos, una compañía vinícola helena que produce 350.000 botellas de vino al año y exporta el 65% al extranjero, ha reconocido recientemente que las exportaciones están siendo canceladas debido a la incertidumbre que vive el país griego. “Nuestros vinos son de buena calidad. Pero la gente se asusta debido a la agitación”, explica el co-propietario Leon Karatsalos.

La compañía ha estado esperando casi un año para que el gobierno responda a una solicitud de acceso a 150.000 euros en fondos de la UE para renovar el equipo en una de sus plantas. “La respuesta se supone que nos la daban en enero, pero nunca llegó”, dice Karatsalos.

Casi la totalidad de los préstamos a Pymes son rechazados
La Asociación de Comerciantes Griegos alerta de que el 95% de las solicitudes de crédito a Pymes son rechazadas, lo que deja sin financiación a la mayoría de empresas helenas.

José Carlos Díez explica que “no hay crédito en Grecia. Lo mismo que pasó en España en 2012. Hay que tener en cuenta que el impacto de los rescates tiene un efecto duradero. Entonces, están fastidiados porque les han caído las ventas, empiezan a tener impagos, y encima el banco les corta la financiación de circulante. Están muy mal”.

“Hay que tener en cuenta que Grecia ha metido diez puntos del PIB al sistema bancario. En España se metieron seis puntos, y el crédito cayó 30 puntos, así que en Grecia la situación es aún peor”, señala Díez.

Preocupación por los datos de exportación
En 2015 las exportaciones en Grecia cayeron un 5,25% respecto al año anterior, y las ventas al exterior representan el 14,65% de su PIB. “Lo más preocupante son los datos de exportación. En dos años llevan acumulada una caída del 10%. Y hablamos de un país que tiene que salir por exportaciones, y está cayendo exportaciones. Pierden competitividad diariamente, independientemente de la bajada de salarios”, explica Díez.

“La quita tampoco les solucionaría mucho porque su problema es estructural. Les quitan la deuda y siguen teniendo un problema. Desde 1980 España ha multiplicado por 9 sus exportaciones de bienes, mientras que en Grecia, en el mismo periodo, solo lo han multiplicado por dos. Tienen un peso del empleo agrícola del 13%, frente al 3% de España. Y, en vez de dedicarse a cambiar su estructura productiva, se dedicaron a endeudarse, a contratar funcionares, pagar pensiones y llevar la deuda pública hasta las nubes”.

Los jueces y guardias civiles de Podemos
Javier Somalo Libertad Digital 18 Junio 2016

En cuanto les aúllan un poco en un mitin rompen a llorar orinocos y se les vierte el chavismo golpista y sincero, carajo.

Pablo Iglesias se esforzó en parecer socialdemócrata y hasta zapaterista –¿el que asalta el cielo, pupilo del que cuenta nubes?– hasta que papá hippy, el genio de los impuestos, capimarxista donde los haya, lo devolvió a su realidad. Dice Juan Carlos Monedero que en Podemos "hay muchos jueces y guardias civiles porque están esperando un Gobierno presidido por Pablo Iglesias que les dé la orden de meter en la cárcel a todos estos sinvergüenzas del PP".

En cuanto les aúllan un poco en un mitin rompen a llorar orinocos y se les vierte el chavismo golpista y sincero, carajo. Al podemita sin cartera –se ve que quiere Gobernación– se le ha escapado el plan. He ahí, pues, un adelanto del Estado que preparan: jueces y guardias civiles esperando –en el mejor de los casos, que ya llegará justicia popular– la orden del caudillo. No es, ni mucho menos, para tomárselo a broma pues habla el asesor de Hugo Chávez y sabe muy bien cómo se forja un aparato represor ejemplar.

Nótese que mientras los melifluos andan acostumbrándose a decir "investigado" en vez de "imputado", el Lavrenti Beria de Iglesias prefiere ir directamente a la condena sin proceso y por expreso deseo del presidente del Gobierno: "Orden de meter en la cárcel", o sea, al pogromo. De momento, la ilusión de Monedero amenaza "a todos estos sinvergüenzas del PP". ¿Se refiere sólo a los corruptos? "A todos", está claro, incluso a los que les hacen de chófer. Y luego vendrá Ciudadanos y después el PSOE y así hasta completar la purga, que se lo pregunten a Leopoldo López, golpista, traidor y justo reo a ojos de Podemos.

Supongo que a muchos guardias civiles les habrá dolido la alusión de Monedero. Habrá miles de ellos que tengan en la retina a un compañero acribillado en plena calle, despedazado por un coche bomba o asesinado junto a su familia en una casa cuartel por ETA. Que un orgulloso aliado de Arnaldo Otegi presuma de albergar un retén para lanzar las redadas del cambio es la antítesis de la memoria, la dignidad, la justicia y la vergüenza. Es una provocación.

En cuanto a los jueces, asunto que no interesa demasiado a los partidos que los eligen y nombran, es tan preocupante como posible el sueño del bolivariano aunque nos resulte algo más familiar. Si hay un precedente paradigmático de acoso político togado es el que ha acabado con la condena a España por vulnerar la libertad de expresión: el Affaire Jiménez Losantos c. Espagne. Si no tienen a mano El Linchamiento, conviene refrescar la memoria con el artículo recordatorio que ha escrito Dieter Brandau. Como dice Javier Gómez de Liaño, que sufrió similar proceso y el mismo restablecimiento de su honor fuera de España, todavía quedan jueces… pero en Estrasburgo. Con el Plan Monedero la cosa podría incluso empeorar.

Teniendo claros los puntos del programa morado sobre Justicia y Orden Público, habrá que esperar al papel que Monedero tiene reservado para el ex JEMAD y repasar el panorama militar oficial venezolano por si arrojara alguna luz.

El asesor del narco-estado de Venezuela seguirá "amaneciendo con un Orinoco triste paseando por sus ojos" en cursi recuerdo del golpista y esnifando cocaína contra Rivera ante la carcajada pueril de estudiantes que insisten en cobrarnos sus matrículas a los treinta y tantos hasta que llegue la Orden de Pablo, la Kristallnacht, que no todo es soviético sino totalitario.

Dice Monedero que Ciudadanos le da "risa; el PP, rabia y el PSOE, pena". Risa, rabia y pena. Tres sentimientos en estas elecciones de cuatro. Falta uno. Asco.

Sentencia
Dieter Brandau Libertad Digital 18 Junio 2016

Los que saben de mi pasión por las películas del Oeste no se sorprenderán al leer que mi malo favorito de siempre ha sido Sentencia.

Hay malos del cine que le quedan a uno grabados en la memoria, sobretodo si la película la has visto siendo un chaval. Los que saben de mi pasión por las películas del Oeste no se sorprenderán al leer que mi malo favorito de siempre ha sido Sentencia, aquel pistolero que encarnaba precisamente al malo en la película de Sergio Leone El bueno, el feo y el malo. Pocos personajes del cine y la literatura tienen un nombre tan sonoro y que describa a la perfección el papel que la historia le tiene reservado. "Yo tengo mis reglas y cuando uno me paga siempre termino mi trabajo", decía Sentencia antes de mandar al otro mundo a alguna de sus víctimas.

Hasta esta semana, cada vez que escuchaba este nombre enseguida se me venía a la cabeza la imagen de Lee Van Cleef, revolver en mano, y su media sonrisa que se le dibujaba en el rostro justo antes de terminar su trabajo. Hasta esta semana… Porque desde que escuché a Federico proponer a Alberto Ruiz Gallardón que bautice a su perro con el nombre de Sentencia (o Estrasburgo), me resulta ya imposible visualizar a ningún pistolero sin piedad. Lo único que aparece en mi mente al oír Sentencia es un caniche paseando junto al ex ministro de Justicia, aunque sé que al político del PP lo que le apasionan son los beagle.

Yo, sinceramente, prefería el recuerdo del pistolero, pero reconozco que al asunto que nos ocupa lo único que le falta, para que la justicia sea completa, es la imagen de Gallardón teniendo que recordar todos los días cuando llame a su perro (su "tercera gran pasión") que el tribunal más importante que tenemos en la Unión Europea le ha quitado la razón y se la ha dado a la persona a la que persiguió con todas sus armas. "Veeeen Sentencia", "Sentencia, vamos a la calle", "Sentencia, coge la pelotita..."

El pasado lunes durante el debate a cuatro en televisión, Mariano Rajoy se indignó con Albert Rivera, al que llegó a llamar "inquisidor", porque el líder de Ciudadanos puso en duda la independencia del poder judicial: "O sea que, según usted, los jueces del Tribunal Supremo son menos independientes que los jueces de los tribunales ordinarios. No lo puedo compartir de ninguna manera", exclamó el líder del PP. Después de haber releído el capítulo quinto de El linchamiento (La Esfera de los libros) justo antes de ponerme a escribir este artículo, tengo la sensación de que la indignación del presidente venía porque en su bronca con el líder de Ciudadanos, Rajoy no pudo decir lo que verdaderamente se ajustaba más a la realidad: "Señor Rivera, no sólo nombramos a los del Supremo, también a la representante española en el Tribunal de Estrasburgo, a su pareja la colocamos en el CGPJ y eso lo saben los jueces de los tribunales ordinarios que quieran medrar en esto y por eso hay muy pocos que se arriesguen a ser independientes". El caso Gallardón da buena prueba de ello. Desde la juez de instrucción, el juzgado de lo Penal de Madrid, pasando por la Audiencia Provincial de Madrid, el Constitucional, el CGPJ, hasta llegar a la juez española del Tribunal Europeo de Derechos Humanos… Es precisamente con este peregrinaje judicial con el que comienza el capítulo quinto de El Linchamiento:

Que la jueza Inmaculada Iglesias me iba a condenar lo supe la primera vez que la vi. Fue al empezar el juicio por la querella de Gallardón, cuando conseguí atravesar la cortina de cámaras de televisión, micrófonos de radio y plumillas a la antigua que ocupaban los accesos al juzgado y me senté en el celebérrimo banquillo de los acusados, en realidad un banco de madera parecido al de las iglesias, que también es casualidad. Demasiadas cosas en el ambiente auguraban mi condena, aunque yo no hubiera cometido delito alguno; pero sólo vi claro que la injusticia iba a perpetrarla la justicia cuando Iglesias abrió la sesión, la miré a los ojos, ella me miró y apartó la vista.

Hay quien cree poco en el lenguaje no verbal. Y más aún cuando de jueces se trata, que siendo por definición imparciales deben cultivar y cultivan una apariencia aparatosamente neutra. Pero neutra no significa neutral y cuando se trata de un juicio de opinión, que era lo que habían conseguido Gallardón y sus amigos políticos, mediáticos y judiciales al sentarme en el banquillo, la arbitrariedad de los jueces no es riesgo sino fatalidad. Nada hay más discutible, más interpretable y menos compatible con un régimen de libertades que el delito de opinión. Si alguien atribuye a alguien un hecho concreto de índole económica, sexual o criminal, cabe debatir si es verdad o mentira, si hay razones para atribuir a un cargo público un enriquecimiento ilícito, unas relaciones peligrosas, un adulterio escondido o la clásica prevaricación no exenta de cohecho, aunque el cohecho sea, según opinión asentada en el ámbito judicial, difícil de probar. Sin embargo, cualquier opinión crítica, inseparable de la democracia, puede entenderse como un atentado al honor del político criticado.

Decir, por ejemplo, que el comunismo es una ruinosa masacre con cien millones de cadáveres que lo atestiguan puede ser considerado por un candidato comunista un atentado a su honor, porque, a despecho de Stalin y Mao, él no ha matado nunca a nadie. Decir que el socialismo español es un atraco continuado no exento de crímenes podría también entenderlo un político socialista como un atentado a su honor, porque él no participó en el asesinato de Calvo Sotelo, en las torturas y asesinatos de las checas del gobierno del Frente Popular, en el envío a Moscú del oro del Banco de España ni, más modernamente, en el GAL y los innumerables casos de corrupción del felipismo. En el otro lado del espectro político, decir que la derecha española del siglo XX es siempre precedente o consecuencia de la dictadura franquista puede ser considerado por un político de UCD o el PP una calumnia intolerable, porque él entró en política en 1977. En fin, hablar contra la derecha o contra la izquierda es honoricida.

Todo atenta contra el honor de los políticos pero nada puede hacerse en un régimen de libertades sin vulnerar la delicadísima piel del político, princesita del guisante cuando se trata de lo suyo y rinoceronte cuando se trata del político rival. En lo esencial, las ideas políticas son generalizaciones a partir de la experiencia, que luego se particularizan en cada candidato identificado con ellas; y, ay, con inevitable inexactitud. ¿Pero cabe denunciar ante un juez la descalificación pública de un político en función de unos precedentes opinables y de una actuación concreta? Sólo en las dictaduras. En las democracias, la libertad entraña crítica y la crítica acarrea descalificación política. Toda la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en España privilegia, como en todos los países con régimen liberal y democrático, la libertad de expresión sobre el derecho al honor, salvo en el caso de la atribución de falsedades al personaje público. E incluso en ese caso, si lo publicado ha sido objeto de una investigación honrada, con bases sólidas, aunque el resultado último sea parcial o erróneo, nunca se considera delictivo. Y sin embargo, desde la primera vez que vi a la juez Inmaculada Iglesias supe que me iba a condenar por un delito de opinión política. En realidad, por el delito de opinar contra un personaje y una conducta demasiado implantados en la sociedad española como para criticarlos sin peligro: la investigación del 11-M, la mayor masacre de la historia de Europa occidental, que en el momento de los hechos objeto de la querella se hallaba en el epicentro del debate político, y en el momento del juicio ocupaba también el centro del debate sobre el futuro del PP.

En las ocasiones en que se plantea el brumoso asunto del honor de un político, hay una pista que suelen seguir los que lo enjuician: si hay intento de dañar personal o familiarmente al político, al margen de sus ideas o determinada actuación pública. Pues bien, de seguir la justicia esa línea, que es la habitual en las democracias occidentales, jamás me hubiera sentado en el banquillo.

Si yo hubiera tratado de menoscabar la figura pública de Gallardón mediante una crítica a su honor personal —sea lo que sea eso— me hubiera bastado hacer como el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, que en el debate de fin de campaña contra Gallardón en Telemadrid le pidió cuentas de su actuación mientras mostraba a la cámara una portada de la revista Época ocupada por Montserrat Corulla, abogada y testaferro de Roca (jefe de la mafia marbellí destapada en la Operación Malaya), a la que se atribuía una estrecha relación personal con el alcalde sustanciada en recalificaciones de edificios de valor histórico para construir hoteles de lujo. Creo que la mujer y los hijos de Gallardón estaban esa noche en el plató de Telemadrid, pero no hubo querella. Lo último que recuerdo de ellos es verlos abrazándose en público. Gallardón ha presumido de dotes donjuanescas al definirse como «amante del amor», cursilada inapelable. Sin embargo, yo no había criticado a Gallardón por líos de faldas o por su relación con empresarios de dudosa reputación, sino por la línea política que preconizaba para el PP con respecto al 11-M. Por eso me sentaba en el banquillo y por eso estuve seguro de que me condenaría la juez Inmaculada Iglesias. En todas las culturas, la expresión «¡mírame a los ojos!» significa «¡dime la verdad!» y, en cierto modo, supone la exculpación parcial del embustero, cuya conciencia no le permite mantener sin rubor lo que sabe falso y perjudicial para alguien. Al desviar la mirada, con o sin rubor, se añaden otros detalles de signo huidizo; y todos me produjeron una impresión negativa. En pocos segundos, el instinto del homínido en peligro —está en el banquillo— se despabila, despierta y procesa infinidad de datos para adivinar su suerte. Y yo supe que la mía estaba echada. No sabía bien por qué, pero estaba seguro de que aquella jueza me iba a condenar. Y creo que ella, sin saber aún cómo, también.

Pero hubo antes otra jueza, de lo que llaman instrucción, aunque para mí fuera destrucción, que fue la responsable desde el Juzgado número 2 de Madrid de sentarme en el banquillo, con manifiesto desprecio, según creo, de la verdad de los hechos, de la interpretación más razonable y generalizada de los mismos y de la jurisprudencia del Constitucional, que privilegia la libertad de expresión en los medios sobre el derecho al honor de los responsables políticos. Esta jueza se llamaba y supongo que se llama Mónica Aguirre de la Cuesta, pero, pese a tener que declarar en su juzgado, no guardo de ella recuerdo alguno. Supongo que, al no estar bajo una tensión extrema como ante Inmaculada Iglesias y al dar todos por hecho que nunca admitiría una querella tan manoseada, manipulada y politizada como la de Gallardón, no archivé en la memoria sus datos visuales. Es verdad que podía haberlos conseguido de forma más o menos regular, pero mi intención es rememorar lo sucedido, no reinventarlo ni reescribirlo.

Como diría Piqué, con Pedro J empezó todo. Tengo buena memoria para las cosas que vivo y aquella tertulia les aseguro que la puedo recordar como si hubiera sido ayer y no hace una pila de años. Yo estaba sentado a la derecha de Federico en la mesa circular donde Jiménez Losantos hacía La Mañana de la COPE. A mi derecha estaba sentado el entonces director de El Mundo que, cosa que poco habitual en él, esa mañana tenía especial interés en hablar de un titular que no aparecía en "mi (su) periódico" sino en el diario ABC. "Gallardón llama a su partido a obviar el 11-M", decía la portada, citando las palabras del que era alcalde de la capital de España. Pedro J cogió el ABC y dijo la siguiente frase: "¿Alguien se imagina al alcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, sin hacer lo que estuviera en su mano para que se investigara a fondo la masacre del 11-S en Manhattan? ¿Alguien se imagina a Giuliani llamando a obviar el 11-S? Pues es lo que está haciendo el alcalde de Madrid". Pedro J hizo las preguntas y Federico las respondió a todas, pero Gallardón sólo sentó en el banquillo al director de La Mañana. En el juicio, Pedro J reconoció ser el causante de forma indirecta de la querella. Su testimonio, junto con el de Luis Herrero y Francisco José Alcaraz, fue lo único bueno que recuerda Federico del juicio.

Si no hubiera sido ese el sentido de sus palabras sobre el 11-M en el Foro ABC, Gallardón lo habría desmentido o matizado. Nunca lo hizo, por dos poderosas razones: porque lo que publicó ABC era cierto y porque políticamente le convenía. La discrepancia con su partido era tan evidente que Esperanza Aguirre y su segundo, Ignacio González, criticaron públicamente el empeño de Gallardón en «obviar el 11-M». El 9 de junio, la presidenta del PP en Madrid replicó a Gallardón sobre el «obviar el 11-M» y la «moderación» que, para abordar la mayor masacre de la historia de España, pedía Gallardón, casualmente lo mismo que le pedía el PSOE al PP. «Aguirre replica a Gallardón que en el PP se habla con moderación. El vicepresidente de Madrid contradice también al alcalde en su deseo de obviar el 11-M», publicó El Mundo. Y Gallardón siguió sin puntualizar nada, pese a que las dos asociaciones de víctimas lo entendieron exactamente igual que nosotros, como recordó también Pedro J. a la jueza.

Luis Herrero insistió en ese punto clave: que todo el mundo, partidarios o no de investigar el 11- M, había interpretado las palabras de Gallardón del mismo modo. Añadió que la querella objeto de juicio había sido manipulada por Gallardón repetidamente y que él era testigo presencial de cómo yo hablé con el alcalde, la última vez en el palco del Real Madrid, para archivar la querella y que él volviera a la COPE; y que el alcalde prometió disculparse con Mercedes Aranda (colaboradora mía a la que Gallardón atribuyó la manipulación de las llamadas de los oyentes) pero nunca lo hizo. Luis concluyó que todo era una prueba de fuerza para demostrar que Gallardón podía con la COPE y que el PP debía abandonar su sintonía con la radio de los obispos y El Mundo para ponerse, como el alcalde, bajo la protección de El País y la SER. Ni que decir tiene que un PP guiado por Gallardón. En cuanto a las víctimas, repitió lo dicho por Pedro J.: sus asociaciones lo habían entendido del mismo modo que yo y que todos. Y por eso reaccionaron indignados contra el alcalde de Madrid, como consta en las hemerotecas.

Llegó entonces el turno de Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Y dijo algunas cosas fundamentales: que en el ámbito periodístico yo había ayudado siempre a las víctimas del terrorismo y que era un apoyo fundamental en todas sus convocatorias y manifestaciones; que las palabras de Gallardón fueron vistas en la AVT como una provocación, a tres días de una manifestación suya contra las negociaciones con la ETA y para pedir que se investigara el 11-M: y, por último, que él mismo había respondido a Gallardón diciéndole que podía presentarle a muchas víctimas de la masacre para que les explicara a ellas si había que «obviar el 11- M».

Las preguntas del abogado de Gallardón fueron de trámite, ya que cada respuesta de los testigos reforzaba mi posición. La jueza nos dio entonces un rato para comer. Salimos animados, casi eufóricos. Aparentemente, el balance de la mañana era un éxito apabullante. Sin embargo, en la puerta del juzgado, mi abogada empezó a ponerse nerviosa. Cristina intuía que el juicio, tan bien encarrilado, podía torcerse esa tarde, con la declaración de los políticos del PP: Aguirre, González, Acebes y Zaplana. Tan convencida estaba que, aunque ella misma había preparado sus declaraciones por teléfono, por fax y hablando personalmente con ellos, quiso anular su testimonio.

Estábamos con María Peral, jefa de la sección de Tribunales de El Mundo, a la que ya conocía de ABC. Por entre las vigas que algún día debería cubrir una buganvilla municipal se filtraba el sol pluscuamperfecto de junio. De pronto, Cristina dijo:

—¿Sabes lo que te digo? Que si Federico no tiene inconveniente, voy a tratar de anular a los testigos de esta tarde. Tengo el pálpito de que nos van a traicionar.
—Por mí, no hay problema. Tal y como está la cosa, con todo el lío del congreso de Valencia, un político del PP es cualquier cosa menos fiable. —

Legalmente —dijo María Peral— ya no puedes. Es demasiado tarde. —

Podían renunciar ellos, si se lo pides y no quieren dar la cara —dije yo—. ¿Pero no has preparado tú con ellos sus declaraciones?

—Y no sabes lo que me ha costado: llevo dos días con ellos, les han dado veinte vueltas a las preguntas y a las respuestas, Zaplana hasta vino al periódico ayer. Pero no me fío, no me fío. No me preguntes por qué, pero no me fío.
—Bueno, si no hay manera de impedir que testifiquen, no hay nada que hacer. No le demos más vueltas. Por cierto, Cristina, ¿a ti qué impresión te ha dado la jueza?

—¿Y a ti? —Horrorosa. Me miró y apartó la vista, pero con un gesto torcido, avieso.
—Pues fíjate que a mí me da menos miedo la jueza que los del PP.

—Bueno, pero al final será ella la que me condenará o me absolverá.
—Sí, pero después de lo de esta mañana, con los periodistas y las víctimas respaldándote al cien por cien, si te quiere condenar necesitará alguna percha.

—Aparte de la de Gallardón, quieres decir. Pero si quiere, con esa le basta.
—En fin, lo que sea sonará. Que Dios reparta suerte.

Sin embargo, ese día la suerte estaba echada. Cuando vi a Federico después del juicio no hizo falta que le preguntara qué tal le había ido. Él no esperó a mi pregunta y me dijo: "Si los que son supuestamente los buenos del PP se comportan así, qué nos harán los malos". Curiosamente, los cinco políticos del PP que declararon en ese juicio (Gallardón, Esperanza Aguirre, Ángel Acebes, Eduardo Zaplana e Ignacio González) sufrieron después en sus carnes los golpes lanzados desde Génova 13 y siempre quedará la duda de si aquel día lo que hicieron vino influido por las directrices orquestadas desde la misma dirección…

Desde junio de 2008, me han preguntado muchas veces —y yo no he contestado nunca— por qué en el juicio de Gallardón los liberales del PP, testigos bajo juramento, fingieron olvidar su oposición, cuando no su odio, al alcalde, que él les correspondía con creces. No lo sé con absoluta seguridad y no les he preguntado luego, porque si te van a mentir, para qué vas a preguntar. Pero hay una cosa que me mortificó mucho tras la sentencia y me gustaría aclarar. Pocas horas después de su deposición ante la jueza Iglesias, los «amigos del PP» que con tanto apetito habían ramoneado en los riscos del perjurio —que en España apenas es delito y en los casos de «honor» suele ser obligación— culparon a Cristina Peña por lo que decían que no les había preguntado. Excusas de mal pagador. Mi abogada hizo lo que tenía que hacer: defenderme lo mejor posible. Había preparado las preguntas con los testigos de la defensa (presuntamente lo eran en la víspera del juicio y los días anteriores). Ya he contado el barrunto de traición que tuvo Cristina poco antes de la puñalada y, por supuesto, si le hubieran avisado de que iban a sufrir un ataque de amnesia política, ya que legalmente no cabía prescindir de su aportación, habría encontrado forma de interrogarles sin perjudicarse ni perjudicarnos. Pero no dijeron ni pío, ni a ella ni a mí. O sea, que de error de Cristina Peña, nada. (…)

También me han preguntado si en la sala del juicio me afectó la deserción de «mis amigos liberales». Si no hubiera mediado la premonición de Cristina Peña, me hubiera dejado francamente atónito, e incluso vacunado contra la sorpresa no me produjo regocijo. En lo personal, me dolió lo de Esperanza y Zaplana; en lo político, lo de Acebes. A fuer de sincero, tuvo algo de consuelo morboso ver a mis linchadores izquierdistas cebándose con ellos. Pero, como buenos profesionales, tras apalearlos una semana volvieron a lo suyo, que era ahorcar al negrito; o sea, a mí. Para eso vestían los uniformes del Ku-Klux-Klan. Y algunos, sobre capirote, con boina o barretina.

¿Hubiera cambiado la sentencia si los «liberales arrepentidos», como les llamaron entonces, hubieran guardado más respeto a la verdad? Sinceramente, creo que no. Como he dicho antes, desde el principio creí que me condenarían, por injusto que fuera. Las juezas utilizaron la excusa del testimonio de los testigos del PP, sencillamente, porque se lo pusieron a tiro. Si no, hubiera sido otra cosa. Por ejemplo, dudaron en aducir una «falta de veracidad» en lo que yo había atribuido a Gallardón, cuando en realidad lo había hecho el ABC, cuando encima era verdad y, sobre todo, cuando lo que se juzgaba era, o eso decían, el «honor» de Gallardón. Podían haberse limitado a defenderlo, aunque la sentencia hubiera sido igual de arbitraria, pero tuvieron la oportunidad de utilizar el testimonio de los políticos del PP y la aprovecharon. Debo agradecerles que, al hacerlo tan rematadamente mal, se retrataran; y supongo que en Estrasburgo las crucificarán, una década de estas. También creo que les importará poco.

Losantos clavó la fecha. Una década exacta es lo que ha tardado Estrasburgo en hacer justicia. Pero Federico se equivocó en decir que a los crucificados les iba a importar poco. Les ha escocido y mucho. Lo bastante como para ordenar a sus medios lacayos que no dijeran ni una palabra de la condena en sus periódicos o por la radio. Esos periodistas serviles al poder a los que supuestamente les debería preocupar algo la libertad de expresión en su país deberían leer detenidamente el último párrafo de este artículo que coincide con lo primero y lo último que dijo Federico en su alegato ante la primera juez que le juzgó:

Señoría, me gustaría que este hubiera sido realmente un juicio por injurias de mi persona contra el señor Ruiz-Gallardón. Por desgracia estamos ante un hecho político; ante una querella manipulada políticamente desde el principio hasta el final con una colección de mentiras que, si yo dijese una décima parte de las que me atribuye el abogado del señor Ruiz-Gallardón, me avergonzaría.

Empecemos por el principio; por las declaraciones del señor Ruiz-Gallardón que dan origen a todo este asunto en el diario ABC. Dos años después del 11-M, cuando al parecer ya había olvidado tanto el dolor de las víctimas que no lo conocían, el señor Ruiz-Gallardón (habla) de manera inequívoca, absolutamente inequívoca, y lo digo para resaltar el aspecto de veracidad que me ha discutido, mejor dicho, que me ha negado el abogado del señor Ruiz-Gallardón. Tan veraz es lo que publica el diario ABC al día siguiente, diciendo que Gallardón pide obviar el 11-M, que todos los medios que están a favor de obviar el 11-M lo aplauden y todos los que están en contra y piden investigar lo critican, empezando por la AVT; la Asociación de Víctimas del Terrorismo que como hemos podido escuchar y repitió el señor Alcaraz y lo hemos escuchado de nuevo (le) dice que vaya a ver a las víctimas que él se las presenta a ver si después vuelve a decir lo mismo.

Es decir, que el hecho era veraz, era indiscutible, avalado por el hecho de que el señor Ruiz-Gallardón jamás mandó siquiera una carta de aclaración, ¡de aclaración, no de réplica! ¿Por qué? Porque ese era el sentido veraz de sus manifestaciones o sea que eso de que yo no he dicho la verdad... Yo he dicho la verdad de cabo a rabo. Absolutamente, totalmente. Y usted además (señalando al letrado) lo sabe perfectamente; el letrado lo sabe perfectamente porque por desgracia él ha tenido que participar en la manipulación política de esta querella que viene ya de tiempo atrás.

Antes ha hablado el señor fiscal, cosa que le agradezco, sobre un concepto nuevo en la justicia, creo yo, por lo menos en el Derecho, y es que cada una de las expresiones que yo he vertido sobre el señor Ruiz-Gallardón o contra el señor Ruiz-Gallardón en sí misma no sería constitutiva de delito pero que todas juntas... Pero vamos a ver: o es delito o no es delito... Esto del delito continuado, será continuado si es delito. ¿Dónde está el delito?, ¿he mentido yo en algo? No. ¿He dicho yo la verdad? Sí. ¿He dicho lo que el señor Gallardón ha dicho y quería decir, (en) el sentido político que las declaraciones del señor Gallardón querían decirlo? La prueba es que, los que estaban con el Partido Socialista lo aplaudían y los que estaban en contra lo silbaban. Y la prueba añadida es que las víctimas del terrorismo fueron las primeras, al día siguiente, en sentirse indignadas por las manifestaciones del señor Gallardón, que, por supuesto jamás corrigió porque obedecía a la tendencia tradicional del señor Gallardón de ser lo que él llama pomposamente un verso suelto; diríamos un disidente permitido o un verso de cabo roto por seguir con la lírica. (...)

El señor Gallardón no se ha privado de jactarse de que «ha llegado hasta el final». Ha llegado hasta el final manipulando a la propia institución judicial, manipulando la Administración de Justicia, utilizándola como un mecanismo de poder político que es lo que ha sido esta querella desde el principio. Y nada más señoría, lamento mucho haber sido protagonista de un suceso donde la libertad de expresión, mal que le pese o bien que le pese al abogado de Gallardón, queda bastante maltrecha; y donde el poder político sale, digamos, superior a lo que legítimamente puedo obtener. Gracias.

La jueza, en su línea, ni me miró al concluir: —Visto para sentencia.

Pues eso. Sentencia, bonita, a por la pelotita...

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Los partidos van a su “bola”
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 18 Junio 2016

Si se fijan ustedes en la actualidad política, casi todos los debates giran en torno al quién: quién será presidente de gobierno, quién debe suceder a Rajoy, quién apuñalará a Sánchez, a quién apoyarán Rivera o Iglesias, quién se abstendrá para que gobierne quién…

Confieso que esos debates me aburren, porque son secundarios. ¿Qué más da quién gobierne? Lo que importa es lo que haga el que se encargue de gobernarnos. Si España es capaz de salir adelante, resulta accesorio que quien la saque del hoyo sea Rajoy, Sánchez, Rivera, Iglesias, Maneiro o Abascal. Y de la misma manera, si España se hunde, la identidad concreta del inquilino de la Moncloa no tiene más interés que el meramente histórico.

La pregunta que todos los votantes se deberían estar haciendo, pero que los medios de comunicación rara vez alientan es: ¿qué quiere hacer cada uno de los candidatos y cada uno de los partidos con mi voto? Y en ese sentido hay diferencias, por supuesto que sí, entre unos partidos y otros.

Pero también hay extraordinarias similitudes, lo que termina por sustraer del debate ciertas cuestiones esenciales.

Hay cosas que no van a cambiar, independientemente de cual de los cuatro grandes partidos gane las elecciones: no desaparecerán las subvenciones a partidos, sindicatos y patronales; no se recortará el estado de las autonomías; no se modificará la ley electoral; no se derogarán las leyes asimétricas de violencia de género; no se derogará la ley del aborto; no se permitirá a los padres elegir la lengua de enseñanza de sus hijos… Nada de eso cambiará, por la sencilla razón de que PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos están de acuerdo en esas cuestiones.

Y en algunos de esos temas resulta especialmente llamativa la coincidencia, porque los cuatro partidos están de acuerdo en contradecir la opinión mayoritaria de los ciudadanos. ¿Qué creen Vds que saldría, por ejemplo, si preguntáramos a los españoles si deben suprimirse las subvenciones a partidos, sindicatos y patronales? Estoy seguro de que el porcentaje de españoles partidarios de suprimirlas no es precisamente desdeñable, pero ninguno de los cuatro grandes partidos refleja ese

Donde tenemos datos muy claros del divorcio entre los cuatro grandes partidos y la ciudadanía es en el tema territorial, porque el CIS mide en todas sus encuestas la actitud de los españoles ante el estado autonómico. Si nos fijamos en las propuestas de los cuatro partidos con respecto al tema territorial, tenemos que:

- PP y Ciudadanos quieren mantener el actual estado autonómico, pero no le harían ascos a llegar a un acuerdo con los separatistas catalanes que diera a éstos aun más poder.

- PSOE propugna directamente un acuerdo con los separatistas catalanes que de a éstos aun más poder.

- Y Podemos aboga, sin disimulos, por reconocer el derecho de autodeterminación de las regiones españolas.

Bien, esas son las actitudes de los cuatro grandes partidos. Acudamos ahora al CIS para ver qué opinan los españoles. Nos encontramos con - Solo el 7% de los votantes del PP y el 11% de los de Ciudadanos quieren que se de más poder a las comunidades autónomas. Un 46% de votantes del PP y un 44% de votantes de Ciudadanos quieren que se eliminen las autonomías o que se recorten sus competencias.

- Solo el 12% de los votantes del PSOE quieren que se de más poder a las comunidades autónomas. Un 18% de votantes socialistas aboga por eliminar directamente las autonomías.

- Solo un 11% de votantes de Podemos, un 11% de Compromís y un 6% de En Marea son partidarios de reconocer el "derecho a decidir". Tan solo en el caso de la marca catalana de Podemos ese porcentaje es importante, y aún así el “derecho a decidir” solo lo quiere el 37% de votantes de En Comú Podem.

Pero entonces, ¿por qué el PP y Ciudadanos no defienden que se recorte el estado autonómico, como quiere la mayoría de sus votantes? ¿Por qué el PSOE sigue empeñado en entregar a los separatistas más poder, cuando eso solo lo reclama uno de cada ocho de sus votantes? ¿Por qué Pablo Iglesias se obceca en defender un supuesto 'derecho a decidir' que sus propios votantes no quieren? Pues muy sencillo: porque ninguno de los cuatro partidos quiere ser voz de lo que sus votantes opinan, sino que tratan de obligar a sus votantes a tragar con lo que esos partidos creen que debe hacerse. No son partidos democráticos, en el sentido de que no reflejan el sentir de sus electores, sino que son ingenieros sociales.

Esa es una de las principales carencias de la democracia española: los cuatro grandes partidos no son reflejo de la sociedad, sino que pretenden que la sociedad sea reflejo de esos partidos. Por eso los debates se centran casi siempre en las personas, en vez de en los contenidos: porque no consideran, en realidad, que los ciudadanos debamos opinar sobre los contenidos de los programas electorales. De hecho, consideran los programas electorales un simple y engorroso trámite, porque al final harán lo que les de la gana sin importar el programa, después de negociar alrededor de una mesa con los otros tres partidos con los que se reparten las instituciones.

¿Qué tal si empezamos todos los votantes a exigir que se inviertan las tornas y que empiecen a escuchar nuestras opiniones?

(RECIBIDO EL 17/6/2016: COPIAD Y DIFUNDID NOS SIGUEN TOMANDO EL PELO DICTATORIALMENTE)
A.G.F 18-06-2016

El liquidador y su discípulo
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 18 Junio 2016

Propongo un pequeño test de memoria política. ¿Qué político español dijo estas frases? Yo soy un patriota de verdad. En política no hay ideas lógicas. No pretendo ser un gran líder, prefiero ser un buen demócrata. Disuadir del consumo del alcohol y el tabaco es de izquierdas. Los discursos conservadores están faltos de amor. El cambio climático es una de las causas de la recesión. Una persona en paro está trabajando para un país. La igualdad entre sexos es más eficaz contra el terrorismo que la fuerza militar. ¿No lo adivinan? Probemos con esta segunda tanda de frases, tal vez más reconocibles: Yo no permanecí sentado ante la bandera de los Estados Unidos de Norteamérica. Si hay un concepto discutido y discutible, es el de nación. La trágica acción del 11 de marzo está perfectamente definida. Nunca he negado que con ETA se habló de política. Somos la envidia de Europa. La próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España, y no lo quiero con carácter coyuntural, sino definitivo. Recurriendo a un símil futbolístico, se puede decir que la economía española ha entrado en la Champions League de la economía mundial, mal que les pese a algunos. ¿Todavía no está claro? Aquí va la traca final: Every day, bonsáis. La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento. La foto es lo más importante. ¡No sabéis cómo se puede disfrutar de la democracia!

El pacifismo devastador
Supongo que habrán adivinado que se trata de José Luis Rodríguez Zapatero, quinto presidente de la democracia española y consejero privado del candidato podemita Pablo Iglesias, que le considera el mejor gobernante de nuestro país. Tras cobrar 100.000 euros anuales del Consejo del Estado desde 2012, el expresidente Zapatero se incorporó en julio de 2015 a la ONG alemana ICD –Institute for Cultural Diplomacy, con sede en Berlín– como experto en “diplomacia cultural”. En la web de ICD le anuncian como su flamante “Presidente del Consejo Asesor”, explicando en su página de identidad corporativa que Zapatero tiene como meta vital “la paz, el diálogo y el entendimiento entre las gentes, las culturas y las civilizaciones”. Este buen rollo pacifista extrañará a todo conocedor de la historia reciente de España, donde es sabido que el beligerante Zapatero se enfrentó al propio país que le había elegido democráticamente, poniendo en duda la legitimidad constitucional del concepto de nación. Por si esta actitud antisistema inaudita en un político electo no fuera bastante, el presidente socialista se otorgó una legitimidad antidemocrática y unilateral –emanada arbitrariamente del legado del bando republicano en la guerra civil– y repudió al PP alegando que era un partido inhabilitado por su historial franquista. El Pacto de Tinell y la Ley de Memoria Histórica revalidaron este sectarismo tiránico.

El mal rollo socialista
En España el brazo destructor de Zapatero ha pulverizado prácticamente todo lo que se le ha cruzado en el camino. En 2010, durante su segunda legislatura, su calamitosa política empezó a afectar al partido socialista, llegándose a publicar que la “Marca PSOE” estaba gravemente deteriorada por su vínculo con ZP. En enero de 2011 Juan Luis Cebrián le acusó de haber provocado la caída del poderoso Grupo Prisa fundado en 1970. Cataluña también ha sufrido el gafe Zapatero, cuyo apadrinamiento público del secesionismo sirvió de hecho para que los organismos internacionales y los líderes europeos hayan dado la espalda a la “nación catalana”, confirmando que es un ente inseparable de España. El maniqueísmo, el espíritu antidemocrático y el guerracivilismo de Zapatero forman parte del proyecto del actual PSOE, un mal rollo programático que pierde votantes en cascada. (Si el socialismo español pretende sobrevivir, deberá hacer un cursillo acelerado para aprender algo inherente a la política occidental: sin derecha no hay izquierda y sin ambas no hay democracia).

¿Proyecto compartido?
El eje Iglesias-Zapatero añade una nueva dimensión a la operación de derribo del PSOE protagonizada por Podemos desde su nacimiento en marzo de 2014. La traición al pacto democrático de la Transición y el proyecto de autarquía de la izquierda –abanderadas por Podemos– son zapaterismo puro. ¿Será el expresidente socialista quien ha aconsejado a Pablo Iglesias disfrazarse de socialdemócrata para poder seguir expoliando votantes al PSOE? Tratándose de este tándem, no descartemos ninguna hipótesis. La pregunta es si Podemos resistirá al gafe. Porque nada ha sobrevivido al abrazo de la muerte del gurú pacifista más destructivo de España.

Cadáveres políticos de la independencia inviable
Editorial La Razon 18 Junio 2016

La independencia de Cataluña lleva camino de convertirse en un agujero negro que engulle a todo el que se obstina en manejar, explotar o instrumentalizar un proceso imposible y una monumental mentira. El goteo de víctimas políticas del espectro separatista comenzó como si tal cosa y, a medida que el fenómeno se mantiene vivo, aunque sea con respiración asistida, la cosa ya roza lo paranormal. Por el camino se quedaron o agonizan Unió, Convergència, el propio PSC – siempre en la equidistancia–, la Asamblea Nacional Catalana, Omnium... Y, en cuanto a nombres propios, pocos gerifaltes de la causa quedan en pie, institucionalmente hablando, claro. La última muesca en el revólver secesionista entre sus propias filas ha sido la CUP. Casi la mitad de su dirección –la que fue proclive a pactar con Artur Mas y estaba a favor de apoyar los Presupuestos de Puigdemont, más secesionista que anticapitalista y antisistema– dimitió tras denunciar «actitudes sectarias y maquiavélicas» en la formación, falta de democracia y deslealtad con la militancia. Lo quieran admitir o no, el proceso de ruptura es un muerto viviente en continuada decadencia porque no ha cuajado en el sentir de la mayoría de una ciudadanía condenada al desgobierno. Apelar a la responsabilidad de los gobernantes catalanes es nuestro deber, pero ellos sólo aspiran a seguir explotando un proceso inerte como profesionales de la ruptura en que se han convertido.

en la comisión de salud del parlamento
Abogados Cristianos, víctima de los dardos de la izquierda y los nacionalistas
El Parlamento de Navarra se ha convertido en escenario de críticas y ataques a la asociación Abogados Cristianos que consiguió que el Ministerio del Interior revocara la declaración de "entidad de utilidad pública" a una asociación abortista.
L.G.  www.gaceta.es 18 Junio 2016

El pasado jueves 5 de mayo el Boletín Oficial del Estado (BOE) hacía pública la decisión del Ministerio del Interior de declarar entidad de “utilidad pública” a la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE). Tan sólo unas semanas después, Interior revocaba la declaración de "entidad de utilidad pública" gracias a un recurso de reposición presentado por la asociación Abogados Cristianos. Interior justificaba esta revocación afirmando que FPFE había ocultado una sanción impuesta por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid por publicidad ilegal.

La decisión de retirar la calificación de utilidad pública- y por tanto de denegar el acceso a ciertos beneficios económicos y fiscales- a una asociación que promueve el aborto y la anticoncepción ha levantado ampollas entre los que se consideran adalides de los "derechos sexuales y reproductivos", que no han dudado en arremeter contra la asociación Abogados Cristianos, responsable de denunciar la financiación ilícita de FPFE.

En este contexto, los grupos Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSOE e Izquierda-Ezkerra en el Parlamento de Navarra han invitado a la Comisión de Salud de este viernes al presidente de FPFE, Luis Sánchez, para que expusiera su caso. Abogados Cristianos, por su parte, no sólo no ha recibido una invitación a participar en la comisión, sino que esta asociación ha sido protagonista de la sesión por las críticas vertidas contra ella.

El presidente de FPFE ha definido a Abogados Cristianos como una asociación "ultraconservadora" y ha denunciado que se han sentido "acosados" y "perseguidos" por ella. Asimismo, ha restado importancia al hecho de haber ocultado al Ministerio del Interior la sanción impuesta por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid por publicidad ilegal y ha sostenido que la retirada de la calificación de utilidad pública a su asociación se ha debido a "motivos ideológicos".
EH Bildu, Podemos y PSOE se unen contra Abogados Cristianos

Por su parte, Asunción Fernández de Garayalde, miembro de EH Bildu, ha confirmado que uno de los objetivos de convocar al presidente de FPFE era denunciar la actitud restrictiva "de un grupo de abogados" y el trasfondo ideológico de la medida llevada a cabo por el Ministerio del Interior. Esta parlamentaria ha acusado a Abogados Cristianos de trabajar "contra las conductas saludables, respetuosas y de disfrute de manera saludable de la sexualidad".

Durante la sesión y por parte de Podemos, María Teresa Sáez Barrao ha defendido "el carácter de utilidad pública" de la asociación que promueve el aborto y la anticoncepción y ha criticado que desde las entidades públicas se "haga caso" a ciertos grupos por razones ideológicas.

También el Partido Socialista de Navarra se ha unido a las críticas a Abogados Cristianos y ha realizado un alegato en defensa del aborto. La diputada Nuria Medina ha asegurado que retirar la calificación de utilidad pública a FPFE "es un recorte más de derechos del PP" que gobierna "bajo el amparo de grupos de presión ultracatólicos".

Medina ha aprovechado su intervención para realizar una reivindicación laicista y pedir que la religión se mantenga en el ámbito privado. La socialista también se ha lamentado de haber sufrido las "presiones" de grupos católicos y ha ridiculizado a los grupos que "hasta hace dos días teníamos rezando cuando iban mujeres a interrumpir su embarazo".

Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra, ha acusado a Abogados Cristianos de actuar con la intención de "fastidiar al prójimo" y de pretender imponer su moral al resto de la sociedad.
El PP recuerda a FPFE que ocultó una sanción al Ministerio

La nota discordante en una sesión plagada de críticas a Abogados Cristianos la ha protagonizado la diputada de UPN Begoña Ganuza. Ganuza ha manifestado el respeto absoluto de UPN "a otras asociaciones que no piensan como ustedes"- en referencia a Abogados Cristianos- y ha recordado que en democracia existe el derecho "a presentar los recursos de reposición" que se consideren oportunos.

Una afirmación que ha contradicho Javier García, diputado del Partido Popular navarro, quien ha recordado al presidente de FPFE que el motivo de la revocación ha sido una sanción administrativa que fue ocultada por la asociación y ha negado que existan "motivos ideológicos" detrás de la decisión del Ministerio del Interior. Ha expresado, asimismo, su sorpresa por el interés de EH Bildu por una cuestión de ámbito estatal.
Castellanos: 'Sólo han dado voz a una de las partes'

La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, quien ha asegurado, en declaraciones a Gaceta.es, que la decisión del Ministerio del Interior "está al margen de una cuestión ideológica" y se basa en la sanción impuesta por la Consejería de Sanidad madrileña.

"Han realizado publicidad ilegal de medicamentos y el ministerio considera que esa publicidad pone en riesgo la salud", defiende Castellanos, al tiempo que ha denunciado que en el Parlamento de Navarra sólo se haya dado voz a una de las partes, a FPFE. "Es una vergüenza y es totalmente sectario", ha criticado.

Así señala e insulta la prensa separatista a los disidentes
Un digital patrocinado por la Generalidad llama "loca" a la catedrática Teresa Freixes y se inventa unas declaraciones para desacreditarla.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 18 Junio 2016

"Teresa Freixes (UAB): 'La gente que se ha movilizado por la independencia ha perdido la razón'". Este es el titular con el que El Món, un diario digital generosamente subvencionado por la Generalidad, la Diputación y numerosos ayuntamientos catalanes, encabezaba una "información" relativa a la celebración en Madrid este pasado jueves de un debate organizado por la Fundación Ortega-Marañón bajo el epígrafe "Escolta Espanya, Escucha Cataluña".

La aludida, catedrática de Derecho Constitucional, distinguida con la Cátedra Jean-Monnet, miembro de la "Royal Academy of Doctors" y directora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otros méritos, participaba en el debate y desgranó sus argumentos académicos con precisión y naturalidad. En ningún momento afirmó que los partidarios de la secesión hubieran perdido el juicio mental o la capacidad para establecer relaciones entre ideas y conceptos.

Freixes se limitó a indicar, entre otras cosas, que los nacionalistas disfrutan de la "hegemonía cultural en los medios catalanes", que utilizan con excesiva frecuencia el término "facha" para descalificar a quienes no son independentistas y que "son expertos en enmarcar los debates por medio de una jerga e imaginería propias", de las que puso como ejemplo las expresiones "derecho a decidir", "voluntad del pueblo", los fastos del 1714 o la "lengua propia". También aludió a que las "emociones" priman sobre la razón en relación con el clima que se vive en Cataluña, detalle en el que insistió en varias ocasiones.

La profesora también apuntó que "los secesionistas no están interesados en debatir ideas y políticas, sino que buscan atacar a las personas que no opinan como ellos para poder confirmar su superioridad moral y victimismo". No tardaría en tener confirmación de sus palabras. Una pieza del referido digital nacionalista afirmaba horas después que "el unionismo catalán se crece cuando pone un pie en Madrid y se deja llevar sin complejos en los actos, conferencias y ponencias públicas en las que participa".

En el acto estaban presentes entre otras personas y según el redactor de la "noticia", el delegado de la Generalidad en Madrid, Ferran Mascarell, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, Enoch Albertí, y la exministra del PSOE, Carme Chacón, una de las organizadoras del foro.

Tras citar dichos nombres, el autor del texto continúa así: "La mayoría de los asistentes han expresado su perplejidad por el hecho de que la artífice de esas afirmaciones (las relativas a la pérdida de la razón de los soberanistas) sea una catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona. '¿De dónde ha salido esta loca?' se preguntó sorprendido uno de los asistentes a la conferencia durante el receso, mientras que en otro grupo de conversación calificaban de 'barbaridades jurídicas' las manifestaciones de Teresa Freixes".

Nota de apoyo de periodistas
El "Grupo de Periodistas Pi i Margall" ha emitido una nota en la que denuncia el "inaceptable ataque ‘ad-hominen’" y constata que Teresa Freixes "ha demostrado tanto en su vida personal como en su trayectoria profesional que es una firme defensora de la democracia y de la libertad". La asociación de informadores afirma en su comunicado que el objetivo de la "pieza informativa no es otro que el de señalar y estigmatizar a quien no piensa y actúa como el independentismo considera adecuado".

Varapalo judicial al digital separatista
Este mismo viernes ha trascendido que el juzgado de primera instancia número 26 de Barcelona obliga a El Món a rectificar una información en la que aseguraba que Sociedad Civil Catalana (SCC) tenía "vínculos con el franquismo" publicada el pasado febrero. El medio deberá publicar una información con el título "Sociedad Civil Catalana niega rotundamente cualquier vínculo con organizaciones no democráticas", ya que el medio se negó a recoger la versión de la entidad tras el archivo de una petición de retirada del premio de la UE "Ciudadano Europeo". Además, deberá pagar las costas procesales.

Enma Nogueras, vástaga del concejal José Manuel Nogueras, se despacha a gusto en la emisora tinerfeña Gente Radio
La hija de un nacionalista catalán torpedea el proceso independentista: "La sociedad catalana debe saber la verdad y madurar políticamente"
"Cataluña no puede independizarse, económicamente no se sontendría y tampoco comparto lo de la nacionalidad catalana"
María Montero  Periodista Digital 18 Junio 2016

Enma Nogueras nacida en el seno de una familia acomodada en Barcelona, siendo hija del actual concejal de Promoción Económica, Industria y Agricultura del Ayuntamiento de Arenys de Mar, José Manuel Nogueras, concede su primeras declaraciones en exclusiva para la emisora tinerfeña Gente Radio y recogida por Periodista Digital, en las que expone abiertamente su sentido del deber social al revelar la naturaleza política de lo que vivió en su ámbito familiar con la vinculación a la formación política CIU durante muchos años y a un sector de la masonería en Cataluña por parte de su padre, a quien revela como un hombre presuntamente relacionado con la gestación de una Tercera República de Cataluña a través de la lectura de unos documentos inéditos que encontró en su despacho.

¿Cómo fue su relación política con CIU y la vinculación con su padre, el actual Concejal de Economía José Manuel Nogueras en Arenys de Mar?
No he ostentado cargos públicos ni me he presentado en listas electorales, sin embargo, conozco CIU a través de mi padre, quien se encuentra en política desde que yo era adolescente, y ejerce hoy en día como edil en el municipio donde he pasado muchos años de mi vida. Gracias a mi relación familiar he conocido este partido político de cerca, y he vivido en primera persona como se han ido fraguando las bases del independentismo en Cataluña desde lo que CIU representa en este proceso y en las multitudinarias horas de debate con mi propio padre. En un momento dado, tomé conciencia de que el independentismo no se establecía contando con el pueblo, sino en despachos y con documentos que años después desembocaron en la consulta ciudadana del 9 de Noviembre de 2014 en Cataluña, respecto a su situación política y territorial.

¿Descubrió algunos papeles en posesión de su padre respecto a Embajadas catalanas o una Tercera República de Cataluña?
Sí. En cierta ocasión entré en el despacho de José Manuel Nogueras, mi progenitor, y sobre su mesa vi unos papeles y accedí a leer estos documentos sobre la constitución de embajadas atribuyendo representatividad en el extranjero a Cataluña, y respecto a una presunta creación de otra forma de ordenación política para esta comunidad autónoma, apuntando a una Tercera República para los catalanes. En estos documentos pude distinguir varias firmas y el sello de La Generalitat. Me quedé impresionada con esta información que descubrí sobre el año 2005 y la repercusión tanto para la población como para la política nacional que podría llegar a suscitar, dada la trascendencia de esta posible formación republicana vinculada al independentismo.

Y en el año 2006 se aprobó el Estatuto de Autonomía de Cataluña por las Cortes Generales.
Lo que correspondía por la Constitución, aunque hubiese un proceso político paralelo en la sombra...

¿Está de acuerdo con la independencia de Cataluña y con una Tercera República para los ciudadanos catalanes?
La Comunidad Autónoma catalana no se puede independizar, económicamente no se sostiene por sí sola. Respecto a una nacionalidad catalana, no lo comparto. Me siento española, y creo en la Democracia. Si Cataluña quiere independizarse que se cuente con los ciudadanos de una manera transparente. En mi experiencia he vivido como se lleva años gestando este proceso a espaldas de la sociedad y sin emitir declaraciones públicas ni en medios de comunicación por parte de sus actores. No viene del anterior Presidente Artur Mas, creo que Jordi Pujol debía tener conocimiento de cómo la cúpula de CIU podría estar planeando este cambio político en Cataluña para desembarcar finalmente en una República catalana.

En la historia constan dos Repúblicas de Cataluña que fueron nombradas en 1604 y 1934.
Cierto, eran otros tiempos. Ahora hay democracia y muchas posibilidades de evolución para los catalanes.

Las Embajadas catalanas en Londres y en otras capitales suponen un coste de 32 millones de euros anuales para la Generalitat de Cataluña, ¿cree que los ciudadanos catalanes se pueden permitir este gasto público por duplicidad de un servicio correspondiente al Estado?

Evidentemente no puedo estar de acuerdo con un despilfarro por brindar servicios que ya existen, cuando hay prioridades en asuntos sociales y sanidad. Lo que sinceramente me preocupa es la respuesta de la ciudadanía respecto a una transición política en Cataluña, y como los cargos públicos piensan acometerla. Si ya estuviera más que firmada esa Independencia y República, ¿qué margen tienen los catalanes para decidir realmente?

¿Por qué se define como hija de un masón? ¿Tiene algún vínculo con la masonería?
Desde niña he visto como mi padre recibía a otros hombres y se preparaban para sus reuniones rituales vestidos como corresponde para ceremonias masónicas. La Masonería me parece muy respetable. Lo que me pregunto es si este sector masónico está influyendo en la política catalana activamente, y si una futura República catalana en cuestión, es de origen masónico y se centra en alguna logia de Cataluña. Las reuniones celebradas entre hombres, me indican que es una logia masculina, lo cual sólo ellos saben en su conciencia si separan masonería de política o la entremezclan continuamente. Los principios de fraternidad e igualdad que fundamentan los valores masónicos, no los he recibido de mi padre, quien me excluyó de la familia por no pensar como él. José Manuel Nogueras es independentista, yo no lo seré nunca porque creo en la unidad de España.

¿Conoce algún cargo público vinculado a la masonería?
Conozco autoridades iniciadas en logias, y he visto sus atuendos. Existen fotografías públicas donde el mismísimo Artur Mas podría parecer con saludos de corte masónico. Incluso he pensado muchas veces que Jordi Pujol también podría pertenecer a la masonería. El actual presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, se encuentra en este mismo circuito social ...El tiempo dirá quién es quién en el proceso independentista catalán.

¿Tiene miedo de contar esta historia política? ¿Podría recibir represalias?
Si, tengo muchísimo miedo de abrir mi corazón con datos que revelan la crisis de fondo que atraviesa Cataluña, y a la vez incertidumbre por la reacción del concejal Nogueras, mi padre, cuando conozca mis declaraciones. Pero me priorizo que la sociedad debe saber la verdad y madurar políticamente.

Y ahora en elecciones, ¿qué repercusión espera que tenga su testimonio?
Toda la difusión posible para la conciencia democrática de los españoles y su análisis de la realidad...En mi sentir, Cataluña siempre será España.

LAS ASOCIACIONES SÍ DAN LA CARA
‘Si vencimos a los pistoleros, no vamos a acobardarnos ahora’
Los agentes del Instituto Armado han derramado su sangre contra el terrorismo etarra. Ahora son víctimas del hostigamiento público e impune de la izquierda abertzale ante la inacción de las instituciones.
Sandra Toro  www.gaceta.es 18 Junio 2016

Los agentes del Instituto Armado -Cuerpo en el que más víctimas ha provocado ETA: 230- han derramado su sangre y las lágrimas de sus seres queridos en la lucha contra el terrorismo etarra y son, junto con la Policía Nacional y el Ejército, "los causantes principales de que la banda terrorista haya dejado de aniquilar seres inocentes" -así lo han reivindicado recientemente-. Ahora, sin embargo, son víctimas del hostigamiento público e impune de la izquierda abertzale ante la inacción de las instituciones. Todos esos hombres y mujeres guardias civiles han dedicado su vida y las de sus familias a conseguir la paz que los verdaderos enemigos de la patria vasca llevan décadas tratando de romper. Sin éxito, eso sí, porque las asociaciones de la Benemérita mantienen una posición unánime: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco, mal que les pese”. Además de con las asociaciones de guardias civiles, Gaceta.es se ha puesto en contacto con el propio Cuerpo -cuyo Departamento de prensa, sorprendentemente, ha afirmado: "sinceramente no sé de lo que me estás hablando"-.

‘El Gobierno vasco acoge a Otegi, no me sorprende su actitud con la Guardia Civil’
“Se trata de una situación de hostigamiento, es muy triste”. Así ha calificado el presidente de la Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC-Profesional), José Antonio Méndez, al escrache que cada año se repite contra el Cuartel de la Guardia Civil de Oñate. En declaraciones a Gaceta.es, Méndez ha lamentado que las instituciones no salgan en defensa de los agentes y de sus familias y ha insistido en que “esto es una muestra del abandono al que nos tienen sometidos hace muchos años”.

No obstante, ha querido mandar un mensaje tranquilizador y ha recordado que “el tipo de gente que realiza estos ataques representa a una minoría”. “Cuando nos relacionamos con los ciudadanos de a pie vemos que un porcentaje altísimo no comulga con la ideología de la izquierda abertzale”, ha reiterado. Año tras año los agentes de Oñate sufren un acoso y un rechazo que el Estado nunca ha condenado formalmente. “Es un acto de acoso y derribo, ya está bien de bobadas”, ha dicho Méndez, que ha aprovechado para pedir “que quien tiene que prohibirlo, lo prohíba”.

Ante estos ataques las asociaciones no pueden hacer más que “mostrar nuestro apoyo a los compañeros que los sufren” y, eso sí, pedir “a las personas que representan a la Guardia Civil que den la cara y digan ¡basta!”. Méndez, tras 32 años sirviendo al Cuerpo, asegura no entender la situación que la Benemérita está atravesando y no sentirse sorprendido con la actitud del Gobierno vasco, que quiere promover la convivencia en la región pero no alza la voz contra estas campañas que promueven el odio. “El Gobierno vasco acoge a terroristas como Otegi, no me sorprende ni lo más mínimo su inacción”, ha afirmado tras denunciar que “están promoviendo la convivencia, sí, pero con los terroristas que salen de la cárcel”.
‘Si vencimos a los que nos acosaron con las armas, no vamos a acobardarnos ahora’

Una vez más, los amigos de los terroristas pretenden amedrentar y hostigar a los guardias civiles que viven y trabajan en Oñate –también a sus parejas y a sus hijos-, pero el presidente de la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), Fernando Ramírez, advierte que “los agentes no van a dar ni un sólo paso atrás”. Los precedentes, denuncia, “deberían ser suficientes para prohibir e impedir esta manifestación”, porque “no será pacífica y en ella se lanzarán insultos”.

A quienes organizan y participan en estos actos, Ramírez les lanza un mensaje claro: “ya hemos sufrido mucho en las tierras del País Vasco, mucho en Oñate, y al final hemos resistido”. “Si vencimos y derrotamos a los que nos acosaron con las armas, no vamos a acobardarnos ahora por unos gritos o unos insultos”, ha añadido. Por otra parte, al Gobierno vasco, como responsable de la seguridad, le exige “que garantice la de los guardias civiles, sus mujeres y, sobre todo, sus hijos”. APROGC lamenta que las instituciones enarbolan la bandera de la protección de la infancia y, sin embargo, “en estos casos nos parece que todo quedará impune”. Finalmente agradece al Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) “su defensa constante y decidida de los guardias civiles”.

‘El escenario en el País Vasco no es igual al de hace años, pero no es muy distinto’
“Desgraciadamente, los guardias civiles estamos demasiado acostumbrados a vivir en un territorio hostil como ha sido el País Vasco”. Así se ha pronunciado en Gaceta.es el secretario general de la Unión de Guardias Civiles (UNIONGC), Ramón Rodríguez, que ha asegurado que “no nos afectará continuar en esa situación, porque pase lo que pase vamos a seguir sirviendo al Estado español”. “No tiene sentido –asegura- que se permitan este tipo de actos cuando supuestamente ETA ha dejado de actuar”, pero, insiste, “los guardias civiles sabremos estar en nuestro sitio y hacer nuestro trabajo como hasta ahora”.

Rodríguez, consciente de las limitaciones de una asociación profesional a la hora de expresar abiertamente el sentir del Cuerpo, no ha dudado en calificar de “vergonzosa” la postura del Gobierno vasco: “por un lado pretende fomentar la convivencia y por otro permite los ataques de la izquierda abertzale”, ha lamentado. Y ha lanzado un aviso: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco mal que les pese mientras tengamos un Estado democrático que, por otro lado, habría que explicarles lo que eso significa”.

“Si estas personas se consideran personas civilizadas es que tenemos un problema”, dice. Y el problema, continúa, “a lo mejor está en la educación que se les da, porque la educación sectaria no nos llevará a nada bueno”. Finalmente lamenta que, aunque “el escenario que se vive en el País Vasco no es igual al de hace unos años, no es muy distinto” y aboga por incrementar la presencia de la Benemérita en la región.

CAMPAÑA DE ACOSO Y VÍDEOS OFENSIVOS
El Gobierno consiente un acto de acoso a la Guardia Civil
La Consejería de Interior del Gobierno Vasco ha autorizado un “escrache” contra una Casa Cuartel de la Guardia Civil sin que el Ejecutivo de Rajoy reaccione o se dé por enterado.
Juan E. Pflüger | Sandra Toro  www.gaceta.es 18 Junio 2016

Este sábado está convocado en la localidad guipuzcoana de Oñate el Fan Hemendik Egun (Día del fuera de aquí), en el que las formaciones batasunas -con el permiso de la Consejería de Interior del Gobierno vasco que preside el peneuvista Íñigo Urkullu- convocan a los ciudadanos a acosar a los guardias civiles que prestan su servicio en la casa cuartel de ese municipio. Nuevamente, y así lo hacen desde 1999, los partidarios del independentismo vasco apoyados por Bildu -la marca política de la banda terrorista de ultraizquierda ETA- volverán a insultar a los agentes y sus familias y realizarán un “escrache” a las puertas del cuartel.

La concentración ha sido permitida por el Gobierno autonómico a pesar de que en los últimos años se vivieron agresiones a los agentes y a sus familias. Ni siquiera se ha concedido un perímetro de seguridad de las instalaciones, con lo que el peligro de agresión es mayor.

Este año, los convocantes han realizado una serie de vídeos de dibujos animados que pretenden calentar los ánimos contra los miembros de la Guardia Civil. En los vídeos, subidos a Youtube por los organizadores, se ridiculiza a los agentes y a la institución y se hace escarnio de la bandera de España. En esta serie de tres vídeos aparece Pablo Iglesias como uno de los objetivos de la Guardia Civil, quizá un guiño de los batasunos a Podemos, partido que se ha mostrado en numerosas ocasiones partidario de la separación de las provincias vascas de España y cuyos líderes han apoyado la excarcelación Arnaldo Otegi.

Los agentes del Instituto Armado -Cuerpo en el que más víctimas ha provocado ETA: 230- han derramado su sangre y las lágrimas de sus seres queridos en la lucha contra el terrorismo etarra y son, junto con la Policía Nacional y el Ejército, "los causantes principales de que la banda terrorista haya dejado de aniquilar seres inocentes" -así lo han reivindicado recientemente-. Ahora, sin embargo, son víctimas del hostigamiento público e impune de la izquierda abertzale ante la inacción de las instituciones. Todos esos hombres y mujeres guardias civiles han dedicado su vida y las de sus familias a conseguir la paz que los verdaderos enemigos de la patria vasca llevan décadas tratando de romper. Sin éxito, eso sí, porque las asociaciones de la Benemérita mantienen una posición unánime: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco, mal que les pese”. Además de con las asociaciones de guardias civiles, Gaceta.es se ha puesto en contacto con el propio Cuerpo -cuyo Departamento de prensa, sorprendentemente, ha afirmado: "sinceramente no sé de lo que me estás hablando"- y con la asociación de víctimas COVITE, que los últimos años ha denunciado esta convocatoria.

‘El Gobierno vasco acoge a Otegi, no me sorprende su actitud con la Guardia Civil’
“Se trata de una situación de hostigamiento, es muy triste”. Así ha calificado el presidente de la Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC-Profesional), José Antonio Méndez, al escrache que cada año se repite contra el Cuartel de la Guardia Civil de Oñate. En declaraciones a Gaceta.es, Méndez ha lamentado que las instituciones no salgan en defensa de los agentes y de sus familias y ha insistido en que “esto es una muestra del abandono al que nos tienen sometidos hace muchos años”.

No obstante, ha querido mandar un mensaje tranquilizador y ha recordado que “el tipo de gente que realiza estos ataques representa a una minoría”. “Cuando nos relacionamos con los ciudadanos de a pie vemos que un porcentaje altísimo no comulga con la ideología de la izquierda abertzale”, ha reiterado. Año tras año los agentes de Oñate sufren un acoso y un rechazo que el Estado nunca ha condenado formalmente. “Es un acto de acoso y derribo, ya está bien de bobadas”, ha dicho Méndez, que ha aprovechado para pedir “que quien tiene que prohibirlo, lo prohíba”.

Ante estos ataques las asociaciones no pueden hacer más que “mostrar nuestro apoyo a los compañeros que los sufren” y, eso sí, pedir “a las personas que representan a la Guardia Civil que den la cara y digan ¡basta!”. Méndez, tras 32 años sirviendo al Cuerpo, asegura no entender la situación que la Benemérita está atravesando y no sentirse sorprendido con la actitud del Gobierno vasco, que quiere promover la convivencia en la región pero no alza la voz contra estas campañas que promueven el odio. “El Gobierno vasco acoge a terroristas como Otegi, no me sorprende ni lo más mínimo su inacción”, ha afirmado tras denunciar que “están promoviendo la convivencia, sí, pero con los terroristas que salen de la cárcel”.
‘Si vencimos a los que nos acosaron con las armas, no vamos a acobardarnos ahora’

Una vez más, los amigos de los terroristas pretenden amedrentar y hostigar a los guardias civiles que viven y trabajan en Oñate –también a sus parejas y a sus hijos-, pero el presidente de la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), Fernando Ramírez, advierte que “los agentes no van a dar ni un sólo paso atrás”. Los precedentes, denuncia, “deberían ser suficientes para prohibir e impedir esta manifestación”, porque “no será pacífica y en ella se lanzarán insultos”.

A quienes organizan y participan en estos actos, Ramírez les lanza un mensaje claro: “ya hemos sufrido mucho en las tierras del País Vasco, mucho en Oñate, y al final hemos resistido”. “Si vencimos y derrotamos a los que nos acosaron con las armas, no vamos a acobardarnos ahora por unos gritos o unos insultos”, ha añadido. Por otra parte, al Gobierno vasco, como responsable de la seguridad, le exige “que garantice la de los guardias civiles, sus mujeres y, sobre todo, sus hijos”. APROGC lamenta que las instituciones enarbolan la bandera de la protección de la infancia y, sin embargo, “en estos casos nos parece que todo quedará impune”. Finalmente agradece al Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) “su defensa constante y decidida de los guardias civiles”.

‘El escenario en el País Vasco no es igual al de hace años, pero no es muy distinto’
“Desgraciadamente, los guardias civiles estamos demasiado acostumbrados a vivir en un territorio hostil como ha sido el País Vasco”. Así se ha pronunciado en Gaceta.es el secretario general de la Unión de Guardias Civiles (UNIONGC), Ramón Rodríguez, que ha asegurado que “no nos afectará continuar en esa situación, porque pase lo que pase vamos a seguir sirviendo al Estado español”. “No tiene sentido –asegura- que se permitan este tipo de actos cuando supuestamente ETA ha dejado de actuar”, pero, insiste, “los guardias civiles sabremos estar en nuestro sitio y hacer nuestro trabajo como hasta ahora”.

Rodríguez, consciente de las limitaciones de una asociación profesional a la hora de expresar abiertamente el sentir del Cuerpo, no ha dudado en calificar de “vergonzosa” la postura del Gobierno vasco: “por un lado pretende fomentar la convivencia y por otro permite los ataques de la izquierda abertzale”, ha lamentado. Y ha lanzado un aviso: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco mal que les pese mientras tengamos un Estado democrático que, por otro lado, habría que explicarles lo que eso significa”.

“Si estas personas se consideran personas civilizadas es que tenemos un problema”, dice. Y el problema, continúa, “a lo mejor está en la educación que se les da, porque la educación sectaria no nos llevará a nada bueno”. Finalmente lamenta que, aunque “el escenario que se vive en el País Vasco no es igual al de hace unos años, no es muy distinto” y aboga por incrementar la presencia de la Benemérita en la región.
Covite señala a los partidos que amparan el terrorismo de ETA

Consuelo Ordóñez, presidenta de COVITE, ha explicado a Gaceta.es la dimensión del acoso que sufre la Guardia Civil con la autorización de las instituciones: “lo que no podemos consentir es que la izquierda abertzale organice actos fundamentados en el odio contra lugares en los que duermen familias enteras de agentes de la Guardia Civil, un Cuerpo que ha sido y es clave en la lucha contra el terrorismo. Esos actos de odio, esos escarches contra familias, se producen por la pasividad de las instituciones”. Y señala que tanto el Gobierno autonómico como el central son responsables de estas actuaciones: “la Consejería de Seguridad del Gobierno vasco es quien da el permiso a quienes este sábado prevén amedrentar a familia de agentes en sus casas. Si, como hemos visto, el Gobierno vasco sigue haciendo oídos sordos a esta indignidad, el Gobierno central al menos debería pronunciarse, dar un paso al frente. Si un país entero no reacciona cuando se amedrenta a quienes se juegan la vida a diario por todos nosotros, algo raro está pasando”.

La presidenta de COVITE también ha explicado a este diario cómo se provoca e intimida a los agentes: “hablamos de un lugar en el que los radicales dejan ollas a presión para que los agentes duden de si se trata de artefactos. Los Tedax han tenido que actuar más de una vez”. Desde su asociación llevan años denunciando estas concentraciones, pero son conscientes de que la Justicia no actuará porque “llevamos años denunciando esto y no se hace nada”.

Entre los culpables de estos ataques a la Guardia Civil señala a los partidos políticos que amparan el terrorismo de ETA: “hoy la izquierda abertzale, desde las instituciones públicas, jalea a asesinos, defiende que los presos de ETA están en la cárcel por dar su vida por un sueño, se posiciona en contra de la detención de etarras. ¿Cómo no van a envalentonarse los radicales si para entrar en el Parlamento Vasco haber militado en ETA es un mérito y no un demérito? Están dando pasos hacia la excelencia que les han marcado sus mayores”.

de edificios públicos
Societat Civil logra la retirada de 104 esteladas
La entidad ha denunciado la colocación en 340 municipios de 446 enseñas secesionistas y ha recurrido ante 30 juntas electorales su presencia. 14 de ellas ya les han dado la razón.
R. M.  www.gaceta.es 18 Junio 2016

Las Juntas Electorales de Zona de Cataluña (JEZ) han ordenado retirar 104 esteladas de los edificios y espacios de titularidad municipal. Ha ocurrido después de que la plataforma Societat Civil Catalana pusiera en conocimiento de la administración electoral un listado con 446 enseñas ilegales colocadas en 340 municipios.

Cabe recordar que esta entidad, presidida por Rafael Arenas, también ha instado a la consellera de Enseñanza a retirar las esteladas de las escuelas, y hace una semana ha exigido al president, Carles Puigdemont, en la que ‘deje de convertir a los catalanes en rehenes’.

En el marco de su campaña ¡Aquí, no! ¡Por unos espacios públicos de todos!, la entidad ha obtenido una respuesta favorable a la petición de neutralidad de las instituciones de 14 de las 30 Juntas Electorales de Zona: Arenys, Manresa, Gerona, Granollers, Igualada, Reus, Santa Coloma de Farners, Sant Feliu de Llobregat, Tarragona, Terrassa, Tortosa, El Vendrell, Vilafranca del Penedés y Vilanova i la Geltrú.

Societat Civil Catalana ha requerido al resto de juntas (Balaguer, Barcelona, Berga, Cervera, Figueres, Hospitalet de Llobregat, La Bisbal de L’Empordà, Lérida, Mataró, Olot, Puigcerdà, Sabadell, La Seu d’Urgel, Tremp, Valls y Vic) que también se pronuncien sobre este asunto, ya que todavía no lo han hecho, y que lo hagan en la línea de lo que recientemente dejó establecido el Tribunal Supremo: la bandera estelada no es una bandera oficial de Cataluña, sino que solo representa las aspiraciones de una parte de los catalanes y, por lo tanto, no puede ser utilizada por las administraciones ni en los espacios de titularidad pública ni en los edificios oficiales. La sentencia fue remitida a todos los ayuntamientos de Cataluña, así como al presidente de la Generalitat y a la delegada del Gobierno.

La plataforma destaca que en su mayoría, las JEZ han admitido los argumentos que contiene esta sentencia del Alto Tribunal y han ordenado retirar las esteladas, además de los edificios oficiales y los locales electorales, también de los espacios de titularidad pública. No obstante, indica que las JEZ de Gerona, Santa Coloma de Farners y Vilanova i la Geltrú no han extendido la prohibición de exhibir banderas ilegales y partidistas, por lo que Societat Civil Catalana ha presentado recurso ante las Juntas Electorales Provinciales de Barcelona y Gerona.

Informa de que en algunos de los acuerdos de la JEZ se ha advertido a los ayuntamientos de que si no cumplen las resoluciones de la administración electoral podrían incurrir en un delito de desobediencia. Destaca que, sin embargo, hay lugares en los que se incumplen estas resoluciones, como, por ejemplo, en Arenys, donde la JEZ ha ordenado a todos los ayuntamientos de su área de influencia que retiren las esteladas de los edificios oficiales, espacios públicos y locales electorales, hayan sido advertidas o no por Societat Civil Catalana.

La entidad considera que esta decisión de las JEZ es una victoria del Estado de derecho, un reconocimiento de la separación de poderes y una muestra más de la utilización que los partidos secesionistas pretenden hacer de las instituciones públicas, que son de todos.

De la misma manera, una vez que se retiren las banderas secesionistas pide que los plenos municipales no adopten acuerdos ilegales para reponerlas. Societat Civil Catalana advierte de que no cejará hasta conseguir que las calles, plazas y edificios oficiales de Cataluña sean un exponente sereno del principio de neutralidad de las instituciones.
Campaña contra la desconexión afectiva

La plataforma emprendió el pasado 12 de marzo una campaña contra la desconexión afectiva para combatir la "ausencia de símbolos" en las administraciones catalanas, con la que ha recorrido municipios en los que los ayuntamientos no cumplen la ley.

Su iniciativa Nuestros símbolos, nuestros derechos arrancó el cinco de marzo en Vilanova i la Geltrú, gobernado por la convergente Neus Lloverasa, donde “grupos separatistas” llevaron a cabo una “obstaculización airada, sonora y violenta absolutamente antidemocrática” de la concentración que celebraron. La jornada también se saldó con “pintadas ofensivas” por la localidad contra miembros de la plataforma.

Según denunció la plataforma, en esas concentraciones “participaran activamente concejales” del propio Consistorio, y solicitó su dimisión “por alinearse y liderar a los fanáticos”.

Societat Civil Catalana ha avisado de que, a pesar de las técnicas de “amedrentamiento y de coacción física y política realizadas porgrupos de separatistas", seguirá trabajando por la convivencia en Cataluña, por el respeto a los símbolos constitucionales, estatutarios, europeos y locales, y en la defensa de los intereses de los catalanes en su conjunto ante todas las instituciones.

Así, el 10 de abril se volvió a concentrar frente al Ayuntamiento de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), municipio del que fue alcalde Oriol Junqueras, para reclamar nuevamente que se cumpliera la Ley de Banderas. En aquel acto, Joaquim Coll, vicepresidente de Societat Civil Catalana, insistió en que “resistir es vencer a la hegemonía del nacionalismo”.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial