AGLI Recortes de Prensa   Domingo 10 Julio  2016

La negación de la política
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 10 Julio 2016

Se supone que los políticos tienen en la cabeza un determinado modelo de sociedad elaborado a partir de la experiencia histórica vivida o estudiada en los libros, de un conocimiento riguroso de los mecanismos de funcionamiento de la economía, es decir, del entorno normativo, fiscal y laboral óptimo para crear valor añadido y empleo, y de unas convicciones morales sustentadas en un sistema de valores derivado de una concreta visión antropológica. A partir de aquí se espera de ellos que lo expongan de forma sistematizada y clara y que demuestren capacidad de convicción con el fin de conseguir el apoyo de sus conciudadanos en las urnas. Su objetivo debería ser la consecución del poder para plasmar en leyes y medidas de gobierno, su idea de la buena sociedad, proporcionando así a sus administrados bienestar, progreso, seguridad, justicia y prosperidad. Por supuesto, el poder no sería visto por semejante tipo de político como un fin en sí mismo, sino como un medio para llevar a la práctica lo que consideran mejor para su país. Ni que decir tiene que la honradez más acrisolada sería su divisa y la preservación del interés general su regla de conducta habitual. Su interacción con los votantes sería permanente y se esforzaría sin descanso en explicar los motivos de sus decisiones de manera transparente ganándose así la confianza de los electores, que le profesarían respeto y afecto. Las técnicas de comunicación en ningún caso se utilizarían para manipular datos, excitar bajas pasiones, despertar odio o división o conseguir adhesiones emocionales acríticas. Por el contrario, su propósito se centraría en hacer entender el funcionamiento de las instituciones, el verdadero origen de los problemas y la bondad de las soluciones requeridas. El discurso de este hipotético político ideal iría dirigido a estimular lo más alto y noble de la naturaleza humana y a amortiguar o neutralizar los instintos destructores que todo hombre alberga en su interior.

Una comparación somera de este arquetipo deseable con el comportamiento de los actuales protagonistas de nuestra vida pública sume al observador neutral en el desaliento y el pesimismo, cuando no en la más viva repulsión. Sus intervenciones en actos de partido, ruedas de prensa, entrevistas o en la tribuna parlamentaria abundan en lugares comunes, frases huecas y palabrería vana, siendo evidente que casi siempre la intención de su retórica mediocre no es explicar lo que piensan o lo que se proponen hacer desde el gobierno o desde la oposición, sino ocultarlo o disimularlo. Tienen horror a definirse, a mostrarse sinceros, a demostrar un conocimiento profundo de los temas de los que tratan, hasta el punto que frecuentemente su pirotecnia verbal está formulada más para disfrazar su ignorancia que para derramar sabiduría.

Tras dos elecciones en el espacio de seis meses, los españoles seguimos contemplando asqueados el baile torticero de maniobras tácticas, de cálculos mezquinos y de carencia absoluta de sentido de Estado que ya quedó aparente tras el 20-D. En lugar de sentirse avergonzados del lamentable espectáculo vivido desde principios de este año y corregir diligentemente su incapacidad previa, insisten en los mismos vaivenes decepcionantes, indiferentes a las enormes pérdidas que su insensato jugueteo provoca a la Bolsa, a las cuentas de resultados de las empresas, al empleo y a nuestra credibilidad internacional. Se reúnen para concluir que no se ponen de acuerdo, pero ninguno presenta antes de estos encuentros su programa de reformas y de prioridades de gobierno de forma completa y precisa para que la opinión pública pueda establecer su juicio objetivo. Únicamente consideran pactos y relaciones de poder, sin tratar de lo sustancial, a saber, qué hacer y para qué. Su posición política personal en el seno de sus formaciones les preocupa mucho más que el destino de la Nación a la que teóricamente han de dedicar sus desvelos y, si es necesario, sacrificar su propia conveniencia.

En España no asistimos desde hace largo tiempo a la práctica de la política, sino a su negación.

La 'desvestidura' de Rajoy
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Julio 2016

La investidura de Mariano Rajoy como presidente de Gobierno, si es que finalmente se produce, será una desvestidura, un desnudamiento de todas sus carencias, un despojo de su vanidad y un expolio de su dignidad. Si hace medio año rechazó por dos veces el encargo del Rey, para no tener que pasar un calvario en el Parlamento, ahora va a tener que someterse a un proceso de confesión de sus necesidades y degradación de sus expectativas. Queda por ver si este hombre más soberbio que inteligente y más vano que serio aceptará dos tragos de acíbar antes del sorbo de almíbar aguachirlado que supondría su investidura como presidente de un Gobierno sietemesino.

Porque si al final de verano, entrado el otoño o a orillas del invierno Rajoy es investido presidente, va a tropezar con el mismo problema que esquiva en vano desde hace meses: no tiene un proyecto de Gobierno; o, mejor, se niega a tenerlo, porque eso supondría pactar con Ciudadanos un plan de reformas que incluirían la limpieza de las cloacas de Interior, Justicia y Fiscalía. O lo que es lo mismo: dejar en otras manos la gestión de los casos de corrupción del PP que son, personal y políticamente, los suyos.

Por una vez y aunque, solo o en compañía de Iceta, pueda estropearlo en los próximos días, Sánchez ha sido claro tras la tenida del Comité federal del PSOE: Rajoy debe formar Gobierno con fuerzas afines –y sólo Ciudadanos tiene esas características-, porque el PSOE no aceptará la Gran Coalición. Dicho de otro modo: tras llevar la cruz de sus 137 escaños un par de veces camino del Gólgota, con Rivera de Cirineo, el PSOE podría facilitar la investidura de Rajoy mediante el acuerdo mingitorio: un par de socialistas se quedan en el baño mientras se produce la tercera votación. El PSOE habría votado no, tras poner a escurrir a Mariano pero mediante la excusa prostática la aritmética de las ausencias facilitaría la investidura de Rajoy.

Rajoy puede pedirle más tiempo al Rey
En todo caso, el panorama no puede presentarse más anubarrado y melancólico para Rajoy. Debe formar Gobierno, si quiere gobernar, con quien no quiere ver ni en pintura. Pero tanto si se arrastra ante los que ha despreciado –Ciudadanos- como si opta por un gobiernículo en solitario, el anímula, vágula, blándula de Pontevedra queda en una situación tan débil que una simple moción de censura tomando como excusa cualquiera de los muchos escándalos grabados por las cloacas podría sacarlo a puntapiés de La Moncloa y de la política. Así las cosas, creo que Rajoy puede aceptar la investidura pero pidiéndole más tiempo al Rey para presionar al PSOE. Pero Rajoy vende la piel del Oso Rivera antes de cazarlo, porque incluso para abstenerse ya le ha dicho Sánchez que debe formar Gobierno con los afines. Y eso puede suponer que, si no lo hace, se queda sin la abstención mingitoria que puede facilitar su continuidad en el inquilinato monclovita.

¿Formaría Mariano gobierno con Ciudadanos? Ojalá, pero, hoy por hoy, nada permite suponerlo. Ni él quiere ni Rivera aceptará el papel de comparsa con ministerios marías. Y si C´s se emperra en apoyar pero no responsabilizarse de la acción de Gobierno –como parece- a Rajoy casi le conviene ir a otras elecciones, porque un Gobierno tan débil le asegura un calvario sin resurrección, con probable defunción allá por Semana Santa.

Todo lo que ha dicho hasta ahora Rajoy invita a evitar unas nuevas elecciones. Todo lo que ha hecho nos lleva a pensar que serán inevitables. Pero el momento decisivo será el de aceptar o rechazar ir la investidura. De nuevo a Felipe VI se le va a plantear un problema de conciencia y de orden técnico, porque si Rajoy le pide tiempo hasta después del verano para tratar de convencer al PSOE, ¿debería concedérselo? La Razón invitaba a la Corona esta semana a presionar a los socialistas para que no impidan la investidura de Rajoy. Pero una cosa es facilitar el trámite y otra forzarlo.

El PSOE actuará pensando en Podemos
Me inclino a pensar que, de nuevo, el Rey torcerá el gesto ante la cara dura de Mariano, tan incapaz de negociar un Gobierno como de renunciar a él. No querrá pecar de imprudente y no se opondrá a alargar los plazos; sin embargo, damos por hecho que ese aplazamiento de la Investidura al mes de Septiembre concluiría con la abstención prostática del PSOE. ¿Y si no es así? ¿Y si pasa algo –y aun algos, como la política de austeridad y lucha contra el déficit impuesta por la UE- que dificulta la ausencia mingitoria de dos diputados, porque el PSOE actúa mirando por el retrovisor a Podemos?

El inolvidable Luis García Berlanga decía que su máxima aspiración en el género erótico era realizar una película titulada "La vestición", porque vestir a una mujer le parecía más interesante que desnudarla. En el caso de un presidente del Gobierno, sucede justo al revés: la desinvestidura es más interesante que la investidura. Tratándose de Rajoy, en ambos casos, poco. Podría ofrecerle a Rivera participar en un Gobierno de grandes reformas y a Sánchez, de acuerdo con Rivera, la alcaldía de las grandes capitales para privar a Podemos de sus bases electorales y mediáticas. Pero no hará nada. Seguirá arrastrándose y arrastrándonos, apurando los plazos y aburriendo al calendario para disfrutar del Poder una legislatura más, de un añito escaso. En su mano estaría evitarlo. Por desgracia, temo que, más tarde que pronto, lo veremos confirmarlo.

CARTA DEL DIRECTOR
El Rajoy al que hasta yo tendría que apoyar
Pedro J. Ramírez El Espanol 10 Julio 2016

"Señoras y señores diputados. Voy a hablarles con claridad y sin tapujos. España va mal y los españoles no son felices.

A pesar de la mejora de la situación económica, casi cuatro millones de compatriotas están en el paro, muchos de los que trabajan tienen empleos precarios y la mayoría llega con grandes dificultades a fin de mes. Además la Unión Europea se dispone a multarnos por incumplir el déficit y nos impone nuevos sacrificios, la hucha de las pensiones está quedándose vacía, tenemos un sistema educativo atrasado e ineficiente, nuestra deuda pública está por encima del PIB y el 'brexit' está generando tensiones e incertidumbres que pueden perjudicarnos seriamente.

En estas circunstancias resulta especialmente escandaloso que los casos de corrupción hayan proliferado por doquier durante los últimos años. Y, no nos engañemos, la corrupción no sólo es fruto de la debilidad humana sino también de unas reglas del juego que la permiten, camuflan y a veces hasta impulsan.

Por si estos problemas fueran pequeños, la cohesión nacional se ha debilitado gravemente: una parte importante de los catalanes pide la independencia, el nacionalismo vasco se prepara para tomar el relevo y en general disminuye la fe de los ciudadanos en las instituciones. No en balde la participación en las elecciones generales del 26 de junio se quedó finalmente en el 66%, la más baja de nuestra democracia.

Estos grandes males requieren grandes remedios y hasta ahora los políticos no hemos sido capaces de ofrecerlos. Por segunda vez en seis meses las urnas han arrojado un resultado que nos priva a cualquiera de los que hemos concurrido a ellas de una mayoría suficiente para gobernar en solitario de forma estable. Por segunda vez en seis meses los votantes nos inducen a llegar a un acuerdo y esta vez no podemos seguir encastillados en nuestras posiciones previas, puesto que ir a unas terceras elecciones en otoño sería suicida para el sistema.

Lo único que está ahora en cuestión es si conseguiremos alcanzar un gran acuerdo o nos conformaremos con un pequeño acuerdo mediante el que un gobierno débil e impotente sobreviva dando tumbos durante uno o dos años de parálisis política.

Yo les propongo que hagamos de la necesidad virtud y constituyamos un gobierno de coalición con amplia mayoría parlamentaria, capaz de abordar un ambicioso doble objetivo. Por un lado sanear la economía, reducir el paro, corregir las desigualdades, garantizar las pensiones y la protección social y reformar la educación. Por el otro cambiar las reglas del juego político para regenerar la democracia, reformando la Constitución y algunas leyes orgánicas tan esenciales como la ley electoral, la ley de financiación de partidos y por supuesto la del poder judicial.

Supongo que no les sorprenderá que me proponga a mi mismo para encabezar ese gobierno. Y no sólo porque me considere el más capacitado para ello, no se rían señoras y señores diputados..., sino sobre todo porque todos los demás dirigentes políticos lo están menos que yo. Tanto por el número de diputados que apoya a cada uno, como por su menor experiencia y conocimiento de asuntos tan complejos como los que les propongo que abordemos en esta legislatura.

Soy consciente del alto nivel de rechazo que mi candidatura y mi persona tienen en la opinión pública. Soy consciente de las acusaciones y sospechas que se han suscitado sobre mi propia integridad. ¿Cómo no iba a serlo si en diciembre el líder del Partido Socialista me llamó "indecente" ante millones de telespectadores y en junio el líder de Ciudadanos me echó en cara que hubiera recibido 343.000 euros en sobresueldos ilegales, de nuevo ante millones de telespectadores?

Vuelvo a rechazar esas descalificaciones y vuelvo a negar esos hechos. Pero es una realidad que tales acusaciones se sustentan en unas anotaciones de una persona a la que yo nombré para un puesto clave en mi partido, que la justicia considera que al menos una parte de los apuntes tiene fundamento y que de ello se derivan serios indicios de que el PP ha podido financiarse ilegalmente. Dejemos que la justicia siga haciendo su trabajo y a sus resoluciones nos someteremos pero como, en las actuales circunstancias, la política no puede continuar bloqueada en el bucle de la sospecha, quiero hacerles algunos anuncios al respecto.

En primer lugar pido perdón públicamente por cuantas prácticas corruptas hayan podido desarrollarse en el seno de mi partido durante los años en los que yo he ocupado puestos directivos. En segundo lugar anuncio que he ingresado en cinco partes iguales en las cuentas corrientes de Caritas, Ayuda en Acción, Médicos sin Fronteras, APRAMP y la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer la cantidad equivalente a esos 343.000 euros más los correspondientes intereses. En tercer lugar comunico que el Partido Popular presentará en el plazo de un mes un plan para ingresar cautelarmente en el Tesoro Público las cantidades cuestionadas que pudieran haber representado una financiación de las campañas electorales por encima del tope legal establecido.

Ni somos el único partido acusado de prácticas similares ni soy el único dirigente que ha podido incurrir en responsabilidades por elegir mal a sus colaboradores o no vigilar su conducta. Pero entiendo que en estas circunstancias extremas hay que despejar toda sombra de duda en beneficio de los ciudadanos y del interés público. Zanjemos pues en términos políticos esta cuestión previa, a la espera de lo que resuelvan los tribunales.

Señoras y señores diputados, como líder del PP y cabeza de la lista más votada, ofrezco desde esta tribuna al PSOE y a Ciudadanos que se integren en un gobierno de coalición que afronte durante una legislatura los grandes objetivos y reformas que he mencionado. Sin cerrar la puerta a otras minorías, considero imprescindible su participación pues se trata de los dos grandes partidos nacionales que comparten un modelo de sociedad con el PP y tienen una visión de la unidad de España muy similar a la nuestra.

A título indicativo y a expensas del resultado de las negociaciones pertinentes, mi deseo sería que el secretario general del Partido Socialista, Pedro Sánchez, fuera el vicepresidente primero de ese gobierno, con responsabilidad sobre la política económica y social; y que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ocupara la vicepresidencia segunda encargada de impulsar la reforma política. Todas las decisiones serían colegiadas y se adoptarían por consenso.

En los primeros cien días ese gobierno remitiría a las Cortes un paquete de medidas para cumplir con los requerimientos de la Unión Europea y tratar de evitar o al menos minimizar la multa pendiente por nuestro exceso de déficit. Ese paquete de medidas haría recaer la mayor parte del ajuste sobre el gasto público, sin reducir la protección social, incluyendo si fuera preciso la reducción o eliminación de las diputaciones y otros entes administrativos. También en el plazo de cien días el Gobierno convocaría al Pacto de Toledo y presentaría un plan que garantizara la sostenibilidad del sistema de pensiones, dotando, si fuera preciso, de nuevas fuentes de ingresos a la Seguridad Social.

En los primeros cien días ese gobierno remitiría a las Cortes un paquete de medidas para cumplir con los requerimientos de la Unión Europea

Durante el primer periodo de sesiones el gobierno remitiría a las Cortes, con el respaldo de 254 diputados seis proyectos de leyes esenciales que paso a enumerar.

Primero: un proyecto de reforma laboral destinado a crear empleo entre los jóvenes, combatir la precariedad y acabar con la dualidad del mercado de trabajo.

Segundo: un proyecto de reforma tributaria encaminado a impulsar la economía y corregir las desigualdades sin esquilmar a la clase media asalariada, pero convirtiendo la lucha contra el fraude en un objetivo nacional.

Tercero: un proyecto de reforma educativa orientado a mejorar la calidad de la enseñanza y dotar de mejor capital humano a nuestra sociedad.

Cuarto: un proyecto de reforma electoral que introduzca mayor proporcionalidad en el reparto de escaños y permita a los votantes decidir a qué candidatos apoyan dentro de una misma lista.

Quinto: un proyecto de reforma del poder judicial que excluya a los partidos del CGPJ, despolitice su sistema de elección y garantice la independencia de los jueces.

Y sexto: un proyecto de reforma de la ley de financiación de partidos que supedite las subvenciones públicas al ejercicio real de la democracia interna, primarias incluidas.

Por lo que se refiere a la reforma constitucional, el gobierno crearía de inmediato una comisión interna de la que formaríamos parte el presidente y los vicepresidentes y una ponencia en el seno del Congreso a la que invitaría a sumarse al resto de las fuerzas parlamentarias. El gobierno se comprometería en todo caso a presentar un proyecto de reforma constitucional durante la primera mitad de la legislatura. Ese proyecto tomaría como inspiración y punto de partida el informe elaborado en 2006 por el Consejo de Estado a requerimiento del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero.

Eso implica que nuestro modelo de reforma constitucional incluiría el listado y blindaje de las competencias exclusivas del Estado, el cierre del mapa autonómico, la reforma del Senado, la eliminación de la preferencia del varón en la sucesión a la Corona y la referencia como marco al proceso de construcción europea. En este contexto el proyecto trataría de facilitar el reconocimiento de la singularidad de Cataluña y otras comunidades autónomas siempre que no afectara al principio de igualdad entre españoles.

Señoras y señores diputados, hace 35 años fui elegido miembro del parlamento de Galicia. Desde entonces he sido concejal, presidente de diputación, varias veces ministro, vicepresidente, líder de la oposición y desde hace cinco años presidente del gobierno. Si ustedes me conceden su confianza y se cumpliera el mandato de la legislatura que ahora empieza, serían nueve años en el cargo.

Al cabo de todo este tiempo la opinión pública en general y ustedes en particular han terminado conociéndome bien y saben que aunque soy predecible, me gusta dejar todas las opciones abiertas hasta que llega el momento de tener que decidir. Y que si puedo retrasar la decisión, a veces la retraso. No se rían, señorías, porque la experiencia me ha enseñado que el hombre propone y el destino dispone.

Pero este planteamiento excepcional que estoy haciendo hoy, requiere también de un compromiso excepcional. Por eso les anuncio que, si ustedes me conceden la confianza y el honor de ser investido para encabezar la gran coalición que propongo, esta será la última vez que presida el gobierno de España. Así se lo comunicaré formalmente a mi partido, a efectos de que en un Congreso abierto elija a su nuevo presidente y futuro candidato a la Moncloa por el procedimiento más democrático que permitan los estatutos.

Señorías, mi carrera política ya está hecha. No me mueven ni el ansia de poder, pues ofrezco compartirlo con otros dos partidos, ni la gloria personal, pues soy consciente de mis propios límites. Me mueve la disposición a prestar un último servicio a España. Y, créanme, si ustedes rechazan mi investidura y encuentran otro candidato más idóneo para responder de forma extraordinaria a una situación extraordinariamente grave como esta, yo no seré un obstáculo y me apartaré a un lado.

Sólo pido a los demás dirigentes la misma disposición al compromiso que yo ofrezco para que los españoles vean al fin que los políticos anteponemos la solución de sus problemas a nuestras rencillas y discrepancias. Señor Sánchez, señor Rivera, ya que tanto se ha hablado en la campaña de "sillones", aquí tienen dos vacíos desde los que servir a España. Yo les pido que los ocupen. Señorías... ustedes tienen la respuesta".

Hoy no se fía
Nota del Editor 10 Julio 2016

1. Cualquiera que se fíe de Mariano el registrador tendría que consultar a su psiquiatra (el propio y el ajeno).

2. Si los periodistas quieren seguir dando coba a los políticos, que cambien de oficio y pasen directamente a la política profesional, ya está bien de ir por la vida de disfrazados de periodista con principios (éticos).

3. Los votos de los votantes son para las condiciones previas a la votación; si quienes han recibido sus votos quieren negociar con otros partidos deberían pedirl permiso antes a sus votantes. Eso de que el voto pierde su origen en cuanto se deposita en una urna es una porquería de esto que llaman democracia los periodistas que bailan alrededor de los profesionales de la política.

Inquisición lingüística, Puigdemont, la ANC y el desprecio por el TC
“Nunca es tan terca la obstinación, como cuando mantiene una creencia equivocada” S.Butler
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 10 Julio 2016

Lo de pescar en aguas revueltas empieza a adquirir sentido cuando queremos fijar nuestra atención en el caso catalán. Los políticos catalanes parecen no haberse enterado de lo que está ocurriendo en toda España y, si nos apuran, parece que tampoco tienen muy claro lo que esta sucediendo en su propia tierra. Lo que es evidente es que, todo lo que estuvieron maquinando con tanto cuidado, tan en secreto, con tanto tiempo y con tan hábil lavado de cerebro del pueblo, una buena parte del cual se dejó arrastrar por sus relatos truculentos en los que se acusaba al resto de la nación de ser culpable de las carencias de Cataluña, está tambaleándose cuando el comunismo llama a las puertas de esta autonomía. Se hablaba de que España robaba a Cataluña y que la solidaridad que la Constitución tiene prevista para igualar los derechos de las autonomías pobres respecto a los de las ricas, en realidad, no era más que una forma de expoliar a los catalanes. Engaños, mentiras, cuentos chinos, inventos y odios repartidos por doquier e imaginarias deudas del Estado español respecto a Cataluña cuando, la realidad, la evidencia contable, es que quien está recibiendo, desde hace unos años, más ayudas de toda España es precisamente la comunidad catalana a cuenta del FLA del que se dice que se ha llevado el 50% de su dotación. Pero Podemos les sopla en la oreja.

No se refieren a los 64.000 millones de euros de su deuda pública, ni tampoco, hacen mención a las cantidades que detraen de la financiación estatal, para invertirlas en sus proyectos separatistas y en la puesta en marcha de un gobierno paralelo al del Estado español (recientemente declarado inconstitucional por el TC), en el que vienen enterrando millones, en una aventura que tiene sus días contados y que, ellos mismos saben, que no tiene la más mínima posibilidad de éxito. Sin embargo, no se puede negar que la situación de interinidad del Gobierno español, las sucesivas elecciones que la incuria de los partidos de izquierdas vienen obligando a celebrar y la posibilidad, al principio descartada pero cada vez más posible, de que sea necesaria una tercera consulta a causa de la cerrilidad, falta de patriotismo, egoísmos, líneas rojas, y fanatismo con los que, los partidos que han salido derrotados, intentan cambiar la voluntad masiva de los votantes, aunque ello signifique el despreciar las reglas democráticas que, por supuesto, puestas en cuestión ante el deseo de alcanzar el poder a toda costa, incluso con artimañas e incumplimientos legales. Parece que, tanto el PSOE del señor Sánchez como los de Podemos del señor Iglesias, están dispuestos a utilizar cualquier truco para alcanzar sus fines. Todo ello, necesariamente, son factores que benefician a los separatistas para ir progresando en sus incumplimientos de la legalidad, sin que reciban la adecuada respuesta que debería venir de la Justicia española.

Dos casos en que han sido denunciados en Cataluña, dos personas que, por no haber sabido responder en catalán a sus interlocutores, un camarero de Balearia y otro del restaurante Neri, que tuvieron la mala suerte de topar con dos de estos intransigentes, irresponsables y fanáticos separatistas que, con todo el odio de los intransigentes, han sido denunciadas por el simple hecho de no saber contestarles en catalán. Claro se ceban con quienes no saben responderles, valiéndose de una supuesta superioridad intelectual porque, si el señor Portet y la señora Coromines (noten la deferencia con la que los trato), se hubieran encontrado con alguien más informado, la contestación hubiera sido inmediata: “Ustedes, como españoles, tienen la obligación de conocer y el deber de entender el idioma oficial de la nación, algo que, no obstante, no ocurre respecto al idioma catalán”. Pero qué se les va a pedir a los que viven en Cataluña, cuando rotular en castellano es multado; cuando se incumplen las normas sobre la enseñanza del castellano en las escuelas o cuando la bandera nacional es objeto de vejaciones y ataques, hasta el punto en que son escasos los edificios, incluso los públicos, donde se la puede ver ondeando. Y es que, hasta ahora señores, ningún partido, ni el PP, han tenido lo que se ha de tener para poner orden y enviar a quien se lo merezcan, que ya vienen siendo muchos, a imitar a Companys, haciéndoles pasar una temporada en alguna de las cárceles del Estado.

Es importante conocer lo que se está difundiendo desde la ANC que, en su “argumentario separatista”, se expresan en los siguientes términos: “el Estado español evitará el uso de la fuerza, porque si lo hicieran sería una imagen internacionalmente demoledora. Ese día habríamos ganado”. Simplemente una de las boutades propias de aquellos que siempre se creen ser más “astutos” que el resto de ciudadanos. Veamos si son capaces de entender lo que iba a suceder si, “desde el balcón de la Generalitat” o volviendo a intentar “un referéndum ilegal”, intentaran forzar el Estado de Derecho. Nada más sencillo, con el apoyo de las sentencias emitidas al respecto por el TC, sólo haría falta detener a los responsables, a los instigadores, cerrar todos los colegios electorales ilegales y, sin utilizar la fuerza para nada, simplemente usando las fuerzas de seguridad del Estado para hacer mantener la calma, la cuestión estaba resuelta. ¡Ah! Es que ustedes no lo consentirían, que agredirían a la policía, que se alzarían en armas contra las fuerzas del orden o cometerían vandalismo por las calles.

Entonces, señores, se habrían invertido las tornas y ya no se trataría de atacar a Cataluña y “sojuzgar a infelices ciudadanos pacíficos que se manifestaban” entonces ya hablaríamos de sofocar una insurrección, una insurrección por una parte de un estado soberano que se levanta contra él. Europa ya está apercibida, Europa ya ha decidido sobre el caso catalán y Europa ya ha advertido que, una Cataluña independiente, sea por activa o por pasiva, se iba a quedar fuera de la UE, por el simple hecho de que las leyes comunitarias así lo tienen establecido. Como le sucederá a la Gran Bretaña si acaba por salir de Europa, el día que pretendiera volver a ingresar debería ponerse a la cola de todas las naciones que están esperando su turno y, cuando le llegara la vez, debería existir unanimidad de todos los países miembros para que pudiera ser readmitida. Uno solo que votara en contra ya impediría su reingreso.

Ya puede fanfarronear el señor Puigdemont, ya puede hablar de “autopistas” para correr hacia la independencia y ya pueden intentar crear estructuras paralelas y gastarse los impuestos de los ciudadanos catalanes en embajadas y en Haciendas catalanas, porque sin necesidad de recurrir al Ejército, sin más que meter en chirona a los capitostes de la posible revuelta ya habrá suficiente. ¿O es que, piensan que el pueblo catalán se va a levantar en una revolución armada en contra del Estado español? Ni lo harían ni, en el improbable caso de que algunos lo intentaran, no serían necesarios los tanques para desarmarlos y encarcelarlos. Ellos mismo, los incautos y fanáticos miembros de la ANC lo ha dicho, sólo que han equivocado los términos porque, en este caso, la actuación del Gobierno español sería una actuación legítima, legal, necesaria y apoyada por Bruselas en defensa de la integridad de un país soberano, con la particularidad de ser miembro de la CE.

Claro que todo esto podría suceder siempre que en España tengamos un gobierno sólido, estable, patriota, con una mayoría suficiente y dispuesto a seguir llevando a España por el camino de la sensatez, de acuerdo con las leyes europeas, en buena sintonía con nuestros vecinos y dispuesto a cumplir con las normas que se nos impongan desde la UE; en estos momentos en que una situación crítica, debido a la marcha de la Gran Bretaña, puede acarrear consecuencias negativas sobre el resto de las 27 naciones que seguimos integradas en esta gran familia que, ahora, más que nunca, precisa de estar bien cohesionada, disciplinada y dispuesta a hacer los sacrificios precisos para mantener el euro y evitar que, todo el trabajo que se ha llevado a cabo por los países de la UE, acabe en un fracaso que, a la vez, lo sería, indudablemente, para cada uno de los países, en especial para aquellos en los que, la pasada crisis, se ensañó con más virulencia.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos la desagradable sensación de que, a medida que la insensatez de las distintas formaciones políticas, vaya retrasando, criminalmente, la formación de un gobierno capaz de sacarnos del hoyo en el que estamos metidos, cuando lo que precisamos es que existieran los oportunos acuerdos para formar un gobierno fuerte, con capacidad de enfrentarse a todos estos desafíos y, en especial, al que pone en peligro la unidad de la nación.

Sonría… es odio
La Verdad Ofende latribunadelpaisvasco 10 Julio 2016

Reconciliar es un término absoluto, casi tanto como el término paz o el concepto de vida. Son valores eternos al margen de ideologías, razas o clases sociales. Valores igualitarios en la búsqueda del bienestar común y de la justicia social, las mayores ambiciones o deseos de la humanidad.

De la frustración en lograr las ambiciones o deseos en la búsqueda del bienestar puede nacer la envidia, un sentimiento insano contrario al bienestar cuyas consecuencias siempre son el sufrimiento, el dolor y el odio, el daño al semejante. “La envidia es ese sentimiento de enfado que sufre una la persona cuando no obtiene lo deseado para sí que otra persona posee.”

De la envidia nace otro gran mal, quizás el peor de todos: el odio, o "antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien". Un sentimiento negativo que jamás produjo beneficios a la humanidad y que desea como idea intrínseca el mal para el sujeto u objeto odiado.

España goza por méritos propios ser líder de ambos sentimientos, y aunque los episodios de reconciliación han sido muchos (Vergara, la Transición), las pasiones que a los españoles nos desgobiernan acaban floreciendo de cuando en cuando por encima de la estabilidad y el bienestar heredado, único bien a preservar.

Solo en España perdura lo peor del sectarismo de las desfasadas teorías de Marx y su inventada lucha de clases, superada por la imperfecta, pero exitosa, economía libre de mercado.

Marx fue un personaje acomodado y tan cínico como la ideología que invento. Jamás obrero, nació burgués y vivió como el peor burgués, pues jamás trabajo, aunque empleó su vida en pontificar sobre el trabajo hasta el hastío; lo que popularmente se viene a llamar cantamañanas. Vivió a costa de chulear a su rica mujer y a su sirvienta, a la que, además de no pagar, dejó preñada (no reconoció su paternidad), mientras también sangraba onerosamente y sin descanso a su adinerado amigo Engels.

Parte de nuestra “preparada juventud” universitaria se declara marxista leninista y sigue su ejemplo. Agrupados bajo Podemos, jamás lucharon por los derechos civiles heredados. Nunca han trabajado ni creado riqueza alguna, pero se reivindican como demócratas herederos de quienes fundaron el Frente Popular y las Brigadas Internacionales, controladas por Stalin desde el Komintern. Aquella izquierda que nos venden como “paradigma de demócratas” dio nada menos que cinco golpes de Estado en solo seis años, hasta que los generales se hartaron y se levantaron en armas.

Sir. Winston Churchill no solo entendió a Franco, también entendió a Marx y su nefasta ideología con quirúrgica exactitud: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y la prédica de la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria.”

Lo peor que de Marx surgió fueron los “soviets”, una suerte de círculos bajo los que se organización los bolcheviques, y que hoy desde Ahora Madrid se pretenden replicar, junto a la "justicia popular”, sin pudor alguno. Lo venden como el mayor logro de la democracia, bajo el lema que protagonizó su asalto a los cielos “Tu odio, mi sonrisa”.

Esta semana saltó la noticia. El lema es “Odia a Cifuentes”. Va impreso en camisetas que @distritocatorce reparte entre sus leninistas, los nuevos “chiviris” de “Podemos Moratalaz”, Vendían las camisetas en las casetas que el Ayuntamiento marxista de Moratalaz les cedió en las fiestas de barrio.

Desde esa caseta planificaron cómo celebrar su odio para poder sonreir: lo llamaron “Caza al pijo”, y los elegían por su ropa. Esta es la misma justicia popular que España vivió en 1931. Por llevar sombrero, un crucifijo o una corbata, te daban un paseo o te llevaban a la checa. Aquello acabo en la Guerra Civil que el jefe de los “chiviris”, Largo Caballero, se hartó de reivindicar. Ya hay varios heridos, uno con la cara rajada, y ocho detenidos, que en aras de proteger sus derechos civiles, quedaron en libertad.

En las fotos publicadas de estos sicarios aparece ‘Alfon’, otro del grupo de Moratalaz, hoy felizmente detenido, benévolamente juzgado y preso, cuyo currículo incluye el acoso sexual a dos chicas menores de edad. Unos valientes… pandilleros. Imitan a los “chiviris” de 1931 y replican a los cachorros de ETA marxista-leninista del tiro en la nuca, tan jaleados en la Universidad Complutense. Ya saben, la cobardía, además de oler mal, nunca va sola y elige víctimas indefensas para extender la suciedad de su odio.

El esfuerzo de reconciliación de nuestros mayores, únicos protagonistas del último conflicto civil, no les sirve. Los nietos de quienes se perdonaron todo no conocen nuestro cruel pasado y nos abocan a repetir aquellos desastres, cuando España, a pesar de muchos errores de abusos y corrupción cometidos por todos los partidos y sindicatos sin distinción de ideología, vive el momento histórico de prosperidad más importante de toda su historia.

Quieren que prevalezca el odio. Volver a 1936. La revolución pendiente que perdieron. ¿Pasarán esta vez?

La contradicción insalvable de Pedro Sánchez
EDITORIAL El Mundo 10 Julio 2016

Basta un vistazo rápido a la hemeroteca para encontrar un buen puñado de titulares de Pedro Sánchez a lo largo de la reciente campaña asegurando que "no habrá terceras elecciones". La misma idea la han repetido estos últimos días numerosos dirigentes del PSOE. Sin embargo, lo único que salió ayer del Comité Federal del partido fue un nuevo, rotundo y categórico portazo a cualquier fórmula que facilite la investidura de Mariano Rajoy. "De las tres opciones:abstención, voto a favor o voto en contra, los socialistas votaremos en contra", declaró ayer el secretario general tras permanecer mudo casi dos semanas, en un cónclave precedido por la división de los distintos barones territoriales sobre esta cuestión.

Sánchez evitó cualquier autocrítica, algo bastante decepcionante por cuanto el 26-J el PSOE tuvo el peor resultado electoral de su historia: sólo 85 escaños, después de que en diciembre ya hubiera tocado un dramático suelo con 90. Y en lo que a todas luces parece una huida hacia adelante del líder socialista, su única hoja de ruta inmediata pasa por impedir, en lo que pueda hacerlo, que Rajoy logre respaldo suficiente para ser investido presidente. Pero, a la vez, Sánchez se comprometió "a liderar la oposición", acallando así los cantos de sirena de quienes le azuzaban a volver a intentar llegar a La Moncloa con algún rocambolesco pacto con Podemos e independentistas. Susana Díaz y otros dirigentes ya habían advertido que tal locura desborda las líneas rojas.

Al final, Sánchez cae en una manifiesta contradicción. Dice rechazar unas terceras elecciones y se declara dispuesto a encabezar la oposición. Pero al mismo tiempo su categórico portazo al PP sitúa de nuevo la política española ante un diabólico bloqueo. O es de día o es de noche. Y dado que las dos cosas no pueden ser a la vez, la posición socialista representa una irresponsabilidad y, de no variar, nos podría conducir irremediablemente ante unos nuevos comicios en otoño. Sería lo peor que podría pasarle a este país. Y muy probablemente el PSOE lo pagaría caro en las urnas.

De sobra es sabido que la política tiene mucho de escenificación. Y aún cabe confiar en una modulación de esta posición. Como hemos publicado esta semana, varios líderes socialistas creen que si Rajoy logra alcanzar un acuerdo de investidura con Ciudadanos y algún grupo nacionalista, como Coalición Canaria, que se traduzca en el voto favorable de unos 170 diputados, difícilmente el PSOE podría mantener un empecinamiento tan irresponsable. De hecho, un amplio sector del PSOE cree que, en el último momento, Sánchez modificará su posición tras convocar un nuevo Comité Federal. Precisamente por eso decepciona que el dirigente se mostrara ayer tan terminante. Porque los políticos se convierten en presas de su propio discurso y podríamos acabar ante una profecía autocumplida, en el sentido de que el líder socialista se vea atrapado en su intransigencia en esta cuestión y sin forma de dar marcha atrás, aunque ello sea lo que exige el interés general.

Sobran, por tanto, las razones para la preocupación. Un apoyo a la investidura de Rajoy por parte de Ciudadanos y PNV prácticamente hay que darla por descartada, tanto por la incompatibilidad de estas dos formaciones como porque toda la estrategia de los nacionalistas se centra ahora mismo en las inminentes elecciones autonómicas vascas. Por ello, si se excluye también la gran coalición PP-PSOE -que seguimos considerando la mejor opción para el país-, sólo cabe una abstención socialista tras pactar con los populares un paquete mínimo de reformas que España necesita, lo que permitiría al nuevo Ejecutivo un margen prudente para gobernar.

Por suerte, España sigue creciendo económicamente -se prevé un 3% en 2016-. Pero la situación empieza a dar signos de deterioro. Y algunas cuestiones son urgentes y exigen la formación de un Gobierno cuanto antes. Por ejemplo, Bruselas reclama ajustes que implican recortes del gasto público para poder cumplir los objetivos de déficit. Y tampoco puede esperar la aprobación del techo de gasto para elaborar los Presupuestos del Estado.

Los españoles se han pronunciado dos veces en medio año en las urnas. Y los resultados obligan a los políticos a pactar y a ser capaces de jugar con las cartas que les han tocado. No pueden pretender devolver la pelota indefinidamente a los ciudadanos. El foco ahora apunta hacia Sánchez, quien debe dejarse de ambigüedades: ¿quiere llevarnos al absurdo de unas terceras elecciones o es capaz de sentarse a negociar en serio con el PP? Tiene la llave en sus manos. Si no la usa bien, puede arrastrar a su partido al más profundo agujero negro.

El PSOE cierra filas en el 'no' a Rajoy pero persiste la división entre los barones
Sánchez asegura que no intentará conformar Gobierno si el PP fracasa y subraya que los socialistas están y estarán en la oposición.
Agencias Libertad Digital 10 Julio 2016

El PSOE ha cerrado filas este sábado en torno al 'no' que darán sus diputados a la investidura del líder del PP, Mariano Rajoy, como ha garantizado que harán el secretario general, Pedro Sánchez. Así se desprende de las intervenciones que han tenido los principales dirigentes en el Comité Federal, en el que, eso sí, han vuelto a quedar patentes sus diferencias sobre la posibilidad de un cambio de criterio para evitar unas terceras elecciones.

En su discurso inicial, el líder del partido ha dejado claro su rechazo a facilitar el gobierno del PP y, además, ha cerrado la puerta a intentar conformar una alternativa si Rajoy fracasa, ya que ha subrayado que el PSOE está y estará en la oposición.

De esta manera, Sánchez ha zanjado el debate abierto esta semana por la presidenta de Baleares, Francina Armengol, quien defendió que el PSOE debía tratar de formar una mayoría si el PP no lo lograba. La también líder de los socialistas baleares ha vuelto a defender su tesis ante sus compañeros y ha criticado además que se rechace un pacto con Podemos cuando en muchos territorios el PSOE gobierna con ellos.

En este cónclave, Armengol ha vuelto a recibir el apoyo que esta semana ya verbalizó el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, al que se ha sumado también su homóloga en Cantabria, Rosa Eva Díaz Tezanos, y los representantes de la Izquierda Socialista.

Y se ha mantenido la oposición a esta posibilidad por quienes ya así lo habían dicho en los últimos días. Así lo ha hecho la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, que ha avisado de que estos debates "pueden convertirse en una pesadilla". De la misma manera, el presidente asturiano, Javier Fernández, ha defendido que el partido no está para "aventuras".

De la misma manera, se han vuelto a poner encima de la mesa las discrepancias sobre las posibilidades de un cambio de criterio sobre el rechazo a Rajoy, que no se va a poner negro sobre blanco en este cónclave. El Comité Federal ha finalizado sin una resolución política que fije por escrito esta posición, al contrario que lo que ocurrió el pasado 28 de diciembre, después del 20D.

Así, y mientras Armengol y Tudanca se han mantenido en el no definitivo, los presidentes autonómicos que esta semana dejaban la puerta abierta a una abstención en último término, y si el PP llega a su investidura con un acuerdo con otros partidos, han reafirmado su posición.

Esta posibilidad ya fue adelantada ayer por los presidentes de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El extremeño dijo que, para ayudar al PP a "resolver problemas", primero Rajoy tiene que ser "activo y no diletante", mientras que el castellano-manchego apuntó que el PSOE podría analizar su posición "con otro sosiego y con otro concepto" si el líder del PP acude a su investidura con el apoyo de otros partidos, aunque no ve movimientos entre los 'populares' que les lleven a "cambiar su criterio".

Este sábado, el presidente de Extremadura ha vuelto a defender que no se puede "descartar nada" y en su intervención a puerta cerrada ante sus compañeros ha apelado a la responsabilidad para evitar unas terceras elecciones.

Esta posibilidad de tener que volver a las urnas ha sido rechazada también por la presidenta de los andaluces, que ha apuntado que sería "una catástrofe". Díaz se ha mantenido también en el no a Rajoy y ha recalcado que los socialistas no son "muleta ni soporte de nadie", pero ha añadido: "Sólo de los intereses de España seremos muleta y soporte".

Así las cosas, y con el convencimiento de que nadie en el partido quiere volver a pasar a las urnas, muchos dirigentes se han ido este sábado de Ferraz con la sensación de que puede haber un nuevo Comité Federal, si fracasa la primera sesión de investidura de Rajoy, para replantearse la postura ante ese nuevo escenario.

La presidenta de Andalucía ha recalcado que esa decisión le correspondería al secretario general, pero ha comprometido su "lealtad": "Nos vamos a corresponsabilizarde esta situación y de la decisión que tiene que tomar igual que lo hicimos en la campaña", ha dicho.

Al margen de esto, muchas de las casi 50 intervenciones que ha habido en el Comité Federal han hecho un discurso crítico con el resultado electoral obtenido, recordando que el PSOE desde 2011 ha caído a la mitad de su representación parlamentaria: de 169 diputados a 85.

Entre quienes han hecho esta lectura ha estado el que fuera rival de Sánchez por la secretaría general del partido, Eduardo Madina, quien ha aportado datos para ilustrar este descenso y ha subrayado que el pasado 26 de junio el PSOE sólo ganó en tres provincias andaluzas.

Además, el ahora diputado por Madrid ha lamentado que al PSOE le ha faltado acompañamiento social y ha recalcado que Sánchez se presentó al Congreso prometiendo que iba a recuperar para los socialistas el terreno perdido y sin embargo ha continuado el descenso.

También ha hecho un discurso muy duro el presidente de Aragón, Javier Lambán, que ha echado en falta más autocrítica del partido ante los resultados y ha avisado de que no se puede buscar "responsabilidades externas" ante este retroceso.

Incluso ha llegado a recordar que tanto José Luis Rodríguez Zapatero como Alfredo Pérez Rubalcaba dimitieron después de perder las elecciones autonómicas de 2011, en el caso del expresidente, y las europeas de 2014, el exministro del Interior.

El presidente de Asturias también ha subrayado que la brecha que les separa del PP se ha abierto y en este momento "tiene una dimensión alarmante". Por eso, ha defendido que los socialistas se tienen que replantear esta situación.

Con todo, y por lo que se refiere a la situación actual, Fernández ha coincidido con sus compañeros en que la presión ahora la tiene que tener Mariano Rajoy, a quien, de hecho, le ha recomendado que vaya "aprendiendo idiomas", como hizo en los 90 José María Aznar, que acabó "hablando catalán en la intimidad", al pactar con los nacionalistas catalanes.

En el PSOE es unánime la sensación de que la pelota está ahora en el tejado del PP y debe ser Rajoy el que coja las riendas de la situación y comience a tratar de forjar acuerdos que le permitan seguir en La Moncloa.

En el capítulo de críticas, también ha habido voces contra la irrupción del debate de esta semana sobre las posibilidades de formar un gobierno alternativo. Una exdirigente ha apuntado que este coro de voces "concertadas" desde algunos territorios tenía que tener el visto bueno de la dirección federal.

En su respuesta para cerrar el cónclave, que ha durado seis horas, Sánchez ha agradecido las "aportaciones y críticas constructivas" de sus compañeros y, tras insistir en su "insatisfacción" por el resultado electoral, ha reiterado que está convencido de que el PSOE tiene "la capacidad de liderar la oposición para volver a gobernar el país".

Asimismo, ha reiterado que el PSOE no puede apoyar a Rajoy "por coherencia" y ha insistido en que lo que los españoles han dicho en las urnas es que tiene que ser la alternativa a Rajoy.

Sánchez ha garantizado además que va a defender la autonomía del proyecto socialista frente al PP y ha apuntado que si hoy no hay un gobierno del PSOE en España es precisamente porque defendió la autonomía de su proyecto "frente a planteamientos" de otros partidos, como el de Podemos, que defendían posturas territoriales enfrentadas y la celebración de un referéndum para Cataluña.

Hasta aquí llegó la revolución
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 10 Julio 2016

Podemos se nos ha aburguesado en solo dos años, qué digo, en poco más de seis meses. Y, claro, ahora se desuellan entre ellos como burgueses. Los que iban a tomar los cielos por asalto, los de la conquista de la utopía, el proceso destituyente y el nuevo país para la mayoría social al final han quedado para almorzar con Obama y el Rey en el Palacio Real. Supuse que algo así iba a suceder más tarde o más temprano, pero no antes de que llegasen al poder. Una vez allá arriba, ya como dueños de la finca, harían la transformación y, como los socialistas de antaño, cambiarían de casa, de coche pero no de compañera porque estos son todos solteros y sin hijos.

Los que hace un tiempo decían que Podemos no era más que la nueva marca de Izquierda Unida van a tener razón. Una nueva marca, eso sí, con esteroides porque los deudos de Carrillo no vieron setenta escaños contantes y sonantes ni en sus sueños más húmedos. Ese mérito hay que reconocérselo a Iglesias, Errejón y Monedero. Entre los tres han conseguido la prodigiosa gesta de rejuvenecer la apolillada izquierda española. El rejuvenecimiento no implica mejora, conste, porque justo es reconocer que si las ideas que movían a IU eran malas las que mueven a Podemos son aún peores.

Si alguna enseñanza nos ha dejado este brote podemita es que el lobo nunca es tan fiero como lo pintan –o como el propio lobo aparenta ser– y, sobre todo, que el sistema, el régimen que gustaba decir a Pablo Iglesias, todo lo tolera, todo lo devora y todo lo asimila. Esa es precisamente la grandeza de la democracia liberal, la misma en la que ellos no creen pero bajo cuya frondosa sombra prosperan y se reproducen.

De haber llegado al poder a la primera y con suficientes diputados la cosa sería distinta. Chávez la lió como la lió gracias a que se hizo con todo el poder de una tacada. Ese plus de legitimidad le facultó para diseñarse una constitución a la medida y para ocupar todas las instituciones del Estado en tres o cuatro golpes maestros, que dejaron a la débil democracia venezolana hecha un Cristo. El socialismo del siglo XXI solo funciona a pleno rendimiento si se sigue ese guión. Bueno, y si hay generosas reservas de petróleo en el subsuelo durante una fase alcista del crudo. La tormenta perfecta que se produjo en la Venezuela del 99 es difícil de reproducir de nuevo.

Probablemente los mandarines podemitas lo sabían desde el principio, pero eso no quita para que no lo intentasen, y más teniendo a la televisión de su lado y a todos los modernos del país besando por donde pisaban. Las modas son así de caprichosas. Podemos ha sido –y todavía es–, como tantas otras estupideces sin mucho sentido, una moda entre las clases medias-altas urbanas. De dónde sino iban a salir cinco millones de votantes. Ojo, no es una opinión mía, es lo que se desprende de uno de los barómetros del CIS. Sabían que era ahora o quizá nunca. El movimiento estaba concebido como una máquina de guerra electoral, pero el ciclo electoral que se abrió con las europeas del 14 se cierra este otoño con las vascas y las gallegas. Sin elecciones a la vista los movimientos populares se diluyen, se desmovilizan, se va cada uno a su casa y el que ha conseguido trincar algo se abraza al botín. Todo lo que queda es la gravedad del escaño, la comisión y la tediosa pero bien remunerada vida parlamentaria.

Para esa nueva etapa que se abre, infinitamente menos sexy, algo más larga y mucho más aburrida, los de Iglesias necesitan reorganizarse, hacer limpia y plantear objetivos a largo plazo. Lo que se despacha en la crisis interna no es otra cosa que quién será el que capitanee el barco hasta la próxima orilla electoral. Será Iglesias, claro, que para algo es quien puso su cara en aquellas míticas papeletas de las europeas. Errejón puede ir doblando el lomo o buscándose otro partido. Es la segunda autoridad nacional en lengua perroflautesa –después de mi, obviamente–, y de cancamusas sin utilidad siempre hay demanda en este país de pícaros nuestro.

Bruselas y el “Régimen” vuelven a las andadas
Juan Labordawww.vozpopuli.com 10 Julio 2016

Bruselas, allá por mediados de 2013, empezó a hacer la vista gorda con la evolución del déficit público patrio. Se trataba de razones estrictamente políticas. Había que evitar la llegada al poder de las nuevas fuerzas emergentes que en esos momentos cotizaban muy al alza. Para ello era necesario generar crecimiento económico y empleo. Y obviamente había que usar la expansión fiscal, el consumo público. Pero una vez que el “Régimen” ha logrado mantenerse y disponer de cuatro años más para seguir haciendo y deshaciendo a su antojo, Bruselas, ahora sí, reclama nuevos ajustes presupuestarios, aderezados con una posible multa multimillonaria. El esperpento no puede ser más patético. La austeridad ha fracasado y lo saben. El crecimiento de España en el período 2014-2015 es la prueba evidente de que la expansión fiscal funciona y reactiva el ciclo en una recesión de Balances. Pero vuelven a las andadas. Ahora quieren de nuevo la sangre, sudor y lágrimas de la ciudadanía española. La zona Euro está siendo un instrumento muy útil para las élites pero nefasto para la ciudadanía. El nuevo ejecutivo debería plantarse y empezar a amenazar con un Plan B.

Los datos de la Comisión Europea muestran que para España en el período 2010-2013 la política fiscal fue tremendamente contractiva. El déficit estructural se recortó desde niveles superiores al 7% del PIB a cifras próximas al 2%. En un contexto de desapalancamiento del sector privado ello supuso una gravísima recesión económica. Pero desde mediados de 2013, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad se relajó. El déficit estructural ha crecido en el período 2014-2016. Una vez conseguido el objetivo, mantener el “Régimen” -peor aún en el caso de que no lo hubieran conseguido-, predijimos que Bruselas exigiría de nuevo la austeridad presupuestaria, con la contracción adicional que ello implicará para nuestra economía, apoyándose si hiciera falta en la amenaza de cierre de grifo del Banco Central Europeo. Y ¡voila!, ahí lo tienen. Queda claro que algo no funciona en la zona Euro.

Algo no funciona en la Eurozona
En 2009 el profesor Alberto Alonso en un excelente artículo titulado ¿Puede sobrevivir el Euro? anticipaba todo lo que iba a suceder. El problema de la zona Euro es Alemania. La característica fundamental del país teutón es que de manera persistente presenta una insuficiencia crónica de demanda, y su objetivo es colocar fuera sus excedentes de producción para alcanzar el pleno empleo (superávits por cuenta corriente), mediante mejoras de su competitividad a través de una disciplinada clase trabajadora. Estos superávits se traducen en déficits para el resto de países, que reciben el ahorro alemán, generándose burbujas financieras y procesos de endeudamiento en los países del sur.

Al final las burbujas acaban estallando, pero conforme los individuos del sur pagan sus deudas y no contratan nuevas, se debilita la demanda agregada, pero no sobre la producción alemana, sino sobre la propia, y este proceso de desendeudamiento tiene efectos negativos sobre los países del sur. Se entra en una dinámica perversa acreedor-deudor, que acaba hundiendo al deudor. Como Alemania no quiere incurrir en un déficit por cuenta corriente, saludable para el resto, la solución requiere una extinción de la deuda porque ésta inhibe la demanda y lastra el dinamismo de la economía.

¿Cómo se puede extinguir esta deuda en el seno de la UEM? Alonso aportaba tres posibilidades: quiebra de los deudores, expropiación del patrimonio de los países deudores (privatizaciones), o el default. Su tesis es que si los países del sur saliesen del Euro, el crecimiento hipertrófico de la deuda cesaría y la existente podría pagarse sin conflicto, de forma acordada entre países deudores y acreedores, si a éstos, los acreedores, les interesa cobrarla.

Hubo análisis muy parecidos. La carta abierta “La austeridad ha fracasado” de Heiner Flassbeck, Thomas Piketty, Jeffrey D. Sachs, Dani Rodrik, y Simon Wren-Lewis a Merkel es un buen ejemplo de cómo y por qué al final la austeridad prescribirá.

Plan B para España
El economista y profesor australiano William Mitchell en su libro La Distopía del Euro: Pensamiento Gregario y Negación de la Realidad ahonda en la idea de que la Unión Monetaria Europea (UME) es un sistema defectuoso desde sus orígenes. Mitchell detalla cómo se hizo caso omiso de los informes precedentes (Werner, 1970; MacDougall, 1977) donde se avisaba de la necesidad de una instancia fiscal federal y de los peligros de dejar todo en manos de una Banco Central, como una parte no constituyente del gobierno, y de establecer, en este contexto, unos tipos de cambio fijos entre los estados miembros.

Bajo este escenario, si nada cambia, sólo hay una alternativa, según Mitchell, la opción de la salida del euro, y que puede ser o bien mediante un desmantelamiento ordenado de la moneda y una restauración de la soberanía monetaria individual para cada nación, con el restablecimiento de su propio banco central, o bien una salida unilateral de cada nación. La mejor opción para países como Italia, España, Grecia o Portugal es la salida unilateral de la unión monetaria mediante el restablecimiento de su propia soberanía económica y política. Por eso, como ya advertimos en su momento, es hora de pensar en un Plan B. Pero no les quepa ninguna duda que el “Regimen” ni lo tiene ni se lo plantea, y obviamente claro que reestablecerá la austeridad.

La salida del Euro
Nota del Editor 10 Julio 2016

El otro día un amigo me comentaba que al haber vendido una propiedad inmobiliaria que le resultaba demasiado onerosa para utilizar como segunda vivienda veraniega y después de tapar algunos agujeros de sus descendientes, aún le quedaba algún dinero en la cuenta corriente y por ello le preguntó a otro amigo experto economista donde podía conseguir que en vez de menguar pudiera crecer y su contestación fue que se lo gastara en meretrices.

Yo había anticipado la respuesta, pero ahora he de cambiarla y le recomendaría que invirtiera en una imprenta para papel moneda porque si salimos del euro, habrá que imprimir montones de billetes, y llegará el caso de que para pagar un café tendremos que llevar una carretilla.

Así que la recomendación sigue en meretrices y el resto en imprentas.


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Miguel Ángel Blanco quiere salir de su cárcel ¿como Txapote?
Miguel Ángel Mellado El Espanol 10 Julio 2016

Sí. Pero lo tiene más difícil que su asesino, el célebre 'Txapote', maestro del tiro en la nuca, experto en matar por detrás disparando casi a cañón tocante sobre la zona occipital de la cabeza de sus incontables víctimas. Entre ellas, Miguel Ángel Blanco. El etarra García Gaztelu, alias 'Txapote', está preso y coleando en la cárcel de Huelva. Blanco, el héroe que nunca soñó con serlo, está encerrado en otra cárcel muy distinta, sin rejas, de techo marmóreo, blanco como su apellido. En una prisión de la que no se sale vivo situada en Faramontaos, un pequeñísimo pueblo de Orense. En una celda el triple de honda que de ancha, cuya lápida cuidan con devoción Aurelio y Pacita, los tíos del concejal asesinado de Ermua.

¿Pero qué sentido tiene hablar a estas alturas de algo tan lejano y desagradable como los asesinatos de ETA, cuando la organización terrorista lleva cinco años sin matar? ¡Qué pereza!, podrán decir muchos con razón. ¿Para qué desenterrar a los muertos?, cabría añadir. ¡Y, encima, en verano! Pues un día como hoy, 10 de julio, y en una semana como esta tiene todo el sentido hablar de aquel chico de 29 años, ejecutado a lo largo de 48 horas, con sus 2.880 minutos y sus 172.800 segundos. Una pena de muerte que se extendió desde las 4.30 pm del 10 de julio de 1997, en que fue secuestrado en Eibar (Vizcaya), hasta a la misma hora del día 12, en la que lo mataron a unos kilómetros de Lasarte (Guipúzcoa).

Tal día como hoy arranca, por tanto, la cuenta atrás para conmemorar el 20 aniversario del asesinato. En esta semana en la que el lehendakari Íñigo Urkullu solicitó en Madrid el regreso a casa de los más de 300 presos etarras distribuidos en cárceles del territorio nacional fuera de Euskadi. Será casualidad, pero la petición de Urkullu al Gobierno central coincide con el inicio de conversaciones de Mariano Rajoy en su recolección de apoyos para poder formar gobierno. Los 5 diputados del PNV en Madrid, el partido de Urkullu, no hacen granero entre 350 parlamentarios del Congreso pero ayudarían al granjero Rajoy para continuar en Moncloa.

Alguien dijo que la Historia no se puede repetir, pero sí puede contarse de otra manera. Por eso es importante contar y recontar la historia de todas las víctimas del terrorismo. En este caso, de las víctimas de ETA. Y de entre todas, la de Miguel Ángel Blanco es una de las más conmovedoras. Sobre todo, si se confronta con el discurrir de las vidas de sus asesinos.

Miguel Ángel Blanco, por ejemplo, quería tener al menos dos hijos con su novia Mari Mar. Dos hijos son los que han tenido sus asesinos, la pareja formada por Francisco José García Gaztelu ('Txapote') e Irantzu Gallastegui Sodupe (Amaia). Él fue quien descerrajó dos tiros al reo, uno detrás de la oreja derecha, “al moverse el cabrón”, parece ser que exclamó 'Txapote' indignado, porque hasta ese momento donde ponía el ojo puso la bala.

La bala del calibre 22 se quedó alojada en el hueso mastoideo, ese que sobresale al palparse detrás de la oreja. El segundo disparo, el mortal, digno de la factoría del asesino, penetró el centro de la nuca de Miguel Ángel. Ella, Irantzu, fue quien engatusó al concejal del PP cuando salía de la estación de Eibar en la tarde del 10 de julio de 1997, camino del trabajo. Convenció a Miguel Ángel hasta llevarlo al coche con el que fue secuestrado. También fue Gallastegui Sodupe quien, dos días después, condujo el vehículo hasta el bosque donde acabó la vida del joven Miguel Ángel.

El ex dirigente etarra Francisco Javier García Gaztelu a su llegada a Madrid después de que las autoridades decretaran su entrega temporal a España para ser juzgado por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997.

Blanco Garrido era hijo de un albañil y de un ama de casa, emigrantes ambos en Ermua procedentes de Galicia. Irantzu Gallastegui, por el contrario, pertenece a una familia de vascos de toda la vida, muy bien posicionada socialmente. Hija de un arquitecto, es nieta de uno de los dirigentes notables del PNV en la primera mitad del siglo pasado. Miguel Ángel estudió en una escuela pública y ella fue educada en una ikastola dirigida por su padre. Irantzu tuvo todo desde niña y en ese todo entraba la religión del odio contra el 'invasor'. Por el contrario, el sueño de Miguel Ángel era más simple: convertirse en el primer licenciado universitario de la familia Blanco Garrido, cuyos abuelos eran diplomados en la carrera de la supervivencia.

El lehendakari Urkullu es un político pragmático y sensato, como ha demostrado durante todos estos años de arrebato independentista catalán. No se ha dejado llevar por esos cantos de sirena más orientados al caos y al desgobierno que a la tierra prometida fuera de España. El 10 de julio de 1997, al conocerse el secuestro de Miguel Ángel, el joven Urkullu se encontraba en la sede central del PNV en Bilbao, la Sabin Etxea (la casa de Sabino), desde donde observó con atención cómo actuaba el líder del partido, el ex jesuita Xabier Arzalluz.

Esta semana, como decimos, Urkullu estuvo en Madrid para solicitar públicamente el acercamiento de los presos etarras al País Vasco así como el traspaso de la gestión de los centros penitenciarios instalados en Euskadi, dos reivindicaciones históricas en la agenda de Vitoria. De hecho, Miguel Ángel Blanco fue secuestrado y asesinado con este pretexto: ETA dio un plazo de 48 horas para el acercamiento de los presos a cárceles del País Vasco. En realidad lo que buscaba era un golpe de efecto para contrarrestar la imagen de derrota instalada entre sus comandos tras la liberación de Ortega Lara por la Guardia Civil, hecho que se produjo sólo 10 días antes del secuestro del concejal de Ermua.

Miguel Ángel Blanco, como es lógico, querría salir de su cárcel en Faramontaos (Orense) para hacer las cosas simples de la vida: ir a trabajar a la gestoría de Eibar, tocar la batería con su grupo Póker, retomar su carné del PP de Vizcaya con el número de militante 3.322, tener los dos hijos que no llegó a concebir… Pero no le va a ser posible, porque como dice William Munny, el protagonista de Sin Perdón, “cuando matas a una persona no sólo le quitas lo que tiene, también le robas lo que podría tener”.

'Txapote', lógicamente, también desea abandonar la cárcel cuanto antes, matara a quien matase, como a Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica o al mismo Blanco. García Gaztelu, preso en la misma cárcel que su compañera y madre de sus hijos, Gallastegui Sodupe, está a 900 kilómetros de Euskadi; en kilómetros, un poco más lejos de su tierra que el mismo Blanco, a 600 kilómetros desde Faramontaos a Ermua.

Txapote y su esposa Amaia quieren volver a Euskadi para ver envejecer a sus dos hijos, los que Miguel Ángel no pudo llegar a tener. Con suerte, hasta disfrutarán de sus nietos. Lo mismo sucederá con decenas de etarras que dejaron huérfanos a cientos de víctimas de ETA. Por todo ello, Urkullu, además de pedir a ETA su desarme definitivo y su disolución antes de un año, como hizo en la citada conferencia en Madrid, ha de exigir a los asesinos que pronuncien la palabra más corta y difícil de pronunciar: p-e-r-d-ó-n. Quizás así podrá haber algo de paz en las cárceles donde están enterradas las 858 víctimas de ETA. La paz de los cementerios.

Miguel Ángel pudo ser el hijo, el hermano, el amigo de cualquiera de nosotros. Merece, pues, un respeto histórico. Por todo esto, he tenido el atrevimiento de escribir un libro sobre este personaje muerto antes de tiempo, hijo de unos 'Belarri Motzas' (orejas cortas como Sabino Arana llamaba a los maquetos que llegaban al País Vasco a ganarse la vida). Un libro que llegará poco antes de este otoño, con un punto de nostalgia similar a la frase que figura en el monumento funerario de Faramontaos: “Porque has soñado entre los rincones de las estrellas, hallaste un camino de luz que fluye hacia la liberación”.

El camarero
ANTONIO LUCAS El Mundo 6 10 Julio 2016

Leí lo justo sobre la trifulca entre el músico Quimi Portet y el camarero de la compañía Baleària que cubre el trayecto Ibiza-Formentera. Hay temas que nacen y mueren en un titular sólo de ida. Este es uno de ellos. Más allá del café con leche pedido en catalán y servido por el propietario de una mano que atiende en español, lo que destaca del teatrillo es el delirio, la cretinez y el torrefacto de nerviosismo idiomático que exhibió Portet en una de esas mañanas difíciles que tienen los artistas. En el clímax del desaire el guitarrista apuntó con su móvil, retrató al currela y lo expuso en su cuenta de Twitter aliñando la estampa con la acusación de no hablar catalán cuando se le pregunta. Sólo le faltó grabar en la imagen un Wanted y ofrecer recompensa por la lengua de ese hombre, viva o muerta. Quimi Portet, cuánta miseria.

Twitter es una plataforma acondicionada para desplegar este justicierismo lesivo: denunciar por cojones, delatar, insultar, humillar gratis, sacar tajada, vengarse. También sirve para alguna otra cosa buena, pero cada vez me acuerdo menos. El músico Portet, que se ganó muy bien la vida fundando grupos que cantaban en español (Los Rápidos, Los Burros, El Último de la Fila) y nunca se quejó de que en Jaén le hablasen en lo que allí se habla durante la prueba de sonido, denuncia sin embargo a un trabajador porque no encontraron el idioma en que pedirse el cafelito con leche. Uno ya no sabe a qué atenerse en los desayunos. El gesto del guitarrista, retratar al otro y echar su cara a volar por las redes acusándolo de anticatalán, confirma que el mundo no ha cambiado sino hacia atrás y los chivatos, los atizadores de jaurías y los payasos del «usted no sabe con quién habla» tienen el sitio de siempre. Con lo que se tarda en armar un momento tan ridículo me apuesto una muela a que Portet se bebió el puto café frío.

El músico sabe que el camarero quedará tocado ante sus jefes por el capricho de ese viaje de recreo al ideal en el que se le exige hablar catalán como reflejo condicionado. Es una extraña manera de disfrutar el privilegio de ser bilingüe. Para esto reservan algunos su único gesto intelectual, su dudoso alcance de miras con el ojo a la funerala. Es un mal admirablemente extendido en España. Y en Cataluña. Otro momento absurdo sin ninguna ventaja para el idioma beneficiario. Estamos independizándonos, parece que viene a decir Portet. No es momento de andar confundiendo la declinación del café con leche, que para algunos es una aportación al bienestar universal. Una cosa es quejarse de una agresión y otra convertir en agresión lo que no tiene más peso. No sé si me explico. Estas discusiones decimonónicas generan la misma emoción que oír el pasodoble Pepita Greus (en valenciano o en español) sin traducción. En este país no tenemos suerte con los guerreros de los idiomas, con lo que lamento yo no hablar casi ninguno.

El catalanismo, como el españolismo de concepto sagrado, desvela su idiocia en asuntos como el del ferry. A mí me gusta Cataluña siempre que signifique algo muy distinto a lo que representa un chota como Quimi Portet. A mí me gusta España cuando no signifique lo mismo que ese café con leche acusador, mañanero y del revés.

Segundo caso de linchamiento lingüístico por no saber catalán
Los nacionalistas se ceban contra un restaurante de Barcelona por una denuncia en Twitter estilo Portet.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 10 Julio 2016

Réplica del caso Quimi Portet, cuyo uso de Twitter como libro de reclamaciones puede crear escuela. De momento le ha surgido una imitadora, la usuaria Diana Coromines, quien ha denunciado en su cuenta que en el restaurante Neri de Barcelona un empleado no sabía catalán y el encargado la menospreció.

El mensaje de Coromines, con foto del restaurante, es el siguiente: "Al rest.Neri em reben així: 'No entiendo catalán'. Em queixo al cap y qué em responen? 'Tu no ets ningú' @llenguacat" (En el restaurante Neri me reciben así: 'No entiendo catalán'. Me quejo al jefe y ¿qué me responden? 'Tu no eres nadie'"). No del todo exacto, puesto que en los círculos catalanistas de Twitter es tan famosa ya como Quimi Portet.

Al poco ha comenzado el linchamiento lingüístico en red, las llamadas al boicot y los insultos contra el restaurante. Hasta el número dos de Convergencia en Barcelona, Joaquim Forn, llamado a sustituir a Trias como candidato a la alcaldía se ha unido a las críticas con un mensaje en la red dirigido a la denunciante y al restaurante: "Gràcies per la informació. Algun cop hi he anat a dinar. Acaban de perdre un client" ("Gracias por la información. Alguna vez he ido a comer. Acaban de perder a un cliente").

Como en el expediente Portet, el restaurante, en el hotel del mismo nombre, ha pedido disculpas a la clienta y se ha excusado en la procedencia extranjera de algunos de sus empleados. De poco han servido los mensajes del establecimiento. Los usuarios de las principales organizaciones y partidos separatistas ya han señalado el lugar y algunos instan a torpedear todavía más su reputación en las webs destinadas a valorar hoteles y restaurantes.

Bulle la campaña a favor del catalán como lengua única en la futura república catalana tras dos "víctimas" en una semana de los camareros que no entienden el catalán.

La brigada del catalán que limpia, denuncia, reprende y atemoriza
Como la policía de la moral iraní, en Cataluña hay organizaciones e individuos dedicados a denunciar a quienes no hablan catalán.
Silvia Taulés El Espanol 10 Julio 2016

Multar a una tienda por no rotular en catalán, denunciar a un dependiente por no atender en esa lengua, suspender a un niño de cinco años por no comunicarse en el idioma, exigir a tus trabajadores que pidan a los clientes que les hablen en catalán... Las fórmulas son infinitas, el resultado es el mismo: el uso del idioma para diferenciarse como nación. Y hay un grupo, heterogéneo y algo desorganizado, que se encarga de promover esa lucha. Son los guardianes de la lengua, ciudadanos anónimos que defienden el catalán de manera altruista y por encima de todo.

Existe en Irán un cuerpo especial, la Policía de la Moral, dedicado a controlar que los ciudadanos respeten las normas. La Gasht-e Erhat la componen hombres y mujeres que reprenden, multan y arrestan a los transeúntes –en especial a las mujeres- que no presenten un buen comportamiento, ya sea en el vestir, en la actitud o en el lenguaje. Son 7.000 agentes y muchos trabajan de incógnito, pero todos los hacen de manera profesional y con la ley en la mano. Una tendencia, aunque espontánea y alegal en este caso, que gana fuerza y poder en Cataluña.

No son profesionales, son ciudadanos con mucha vocación -y seguramente bastante tiempo- que defienden su lengua por encima de todo. Y si ven que alguien falla, si notan alguna debilidad, denuncian sin compasión. Saben que recibirán grandes aplausos. Algunos lo hacen para hacer cumplir la ley, otros se inventan normas, las malinterpretan y hasta tergiversan la historia. Verán.

Sucedió este lunes 4 de julio en un pequeño ferry de la línea que cubre la ruta Formentera- Ibiza. El músico Quimi Portet (60) pidió un ‘café amb llet’ (café con leche) y un camarero se negó a servirle porque no entendía catalán. Un gesto desafiante, inadecuado, sobre todo para un camarero, un gesto que encendió al músico.

“Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer”. Es el segundo verso de Insurrección, una de las mejores canciones de El Último de la Fila. La frase parece ahora una alusión a Quimi Portet, un tipo malhumorado que colgó en Twitter una foto del camarero para denunciar lo sucedido. El mismo Portet que prefería no viajar con su grupo, el que pedía sin éxito tocar canciones en catalán.


 


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