AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 13 Julio  2016

Ellos bailan solos
Cristina Losada Libertad Digital  13 Julio 2016
La expresión del momento, y nunca mejor dicho, es “a día de hoy”. Debe de ser que estamos en la fase del etéreo arte del manejo de los tiempos.

La expresión del momento, y nunca mejor dicho, es “a día de hoy”. Debe de ser que estamos en la fase del etéreo arte del manejo de los tiempos, como dicen en la jerga. Sea como fuere, a día de hoy, subrayemos el ámbito temporal, no existe ninguna posibilidad de que se forma Gobierno en España después de unas segundas elecciones. Llevamos seis meses y pico en estado de interinidad.

Bélgica cuenta con el récord mundial de tomárselo con mucha calma: allí pasaron más de quinientos días sin formar Gobierno, entre junio de 2010 y diciembre de 2011. La tardanza belga se cita como ejemplo de que no pasa nada por carecer de Gobierno, y en su caso fue verdad. Pero conviene advertir que durante ese interregno los belgas no fueron llamados a las urnas una y otra vez, y que hubo un Gobierno en funciones todo este tiempo: un Gobierno que no tenía que rendir cuentas ante el Parlamento. Dudo mucho de que nuestros partidos aceptaran esa situación, si es que fuera posible con nuestras normas.

A día de hoy, los que descartamos que los partidos en liza estuvieran dispuestos a llegar a unas terceras elecciones estamos a punto de reconocer que nos equivocamos, otra vez, en un pronóstico. Es más, se aprecia aquí y allá en la jungla de declaraciones una voluntad de manifestar que no se tiene miedo a una nueva convocatoria a las urnas. José Andrés Torres Mora, diputado electo del PSOE, exponía así su convicción de que esa tercera ronda no perjudicaría a su partido:

Se nos dice a los socialistas que la sociedad españoles no nos perdonaría unas nuevas elecciones, pero en junio el electorado ha premiado al PP y Podemos, que suman ahora 208 escaños, es decir, 16 más que en diciembre; por el contrario, ha castigado a Ciudadanos y PSOE, que suman ahora 117, es decir, 13 menos que en diciembre.

Sólo una pequeña corrección: Podemos e IU, esta vez juntos, se quedaron como estaban en escaños, al tiempo que perdieron votos, y fue el PP el que subió en escaños y en votos. Pero lo interesante es que, llevando a su consecuencia lógica el análisis de Torres Mora, el camino recto hacia el premio electoral sería provocar la celebración de las terceras. Y yo disiento. Disiento, para empezar, de esa interpretación del comportamiento electoral el 26 de junio: no tuvo más votos el PP en recompensa por forzar la repetición de elecciones. Es verdad que no fueron premiados los dos partidos que intentaron forjar una alternativa, pero eso no significa que se les votara menos por hacerlo. Ni significa tampoco que se premiara al PP porque la bloqueó.

Elisa de la Nuez y Rodrigo Tena han publicado en El Mundo un artículo muy clarificador sobre la pregunta que nos hacemos muchos españoles estos días: "¿Por qué es tan difícil pactar un Gobierno en España?".Ya nos lo preguntamos en los meses posteriores al 20 de diciembre, pero entonces era una situación inédita, estábamos en el ensayo general de la fragmentación, y había que dar tiempo al tiempo: no se transita del bipartidismo al multipartidismo a la primera de cambio. Ahora, sin embargo, nos hacemos la pregunta con el asombro que suscitan las actuaciones incomprensibles. Esto no quiere decir que no haya razones de fondo, algunas lamentables, para la conducta de nuestros partidos. Las hay, y el artículo las expone muy bien, pero el cuadro en su conjunto, el de la ausencia de voluntad para alcanzar acuerdos que permitan iniciar la legislatura, parece una sinrazón. Tanto que el interrogante, a día de hoy, es si la condición sine qua non para que haya un Gobierno en España es que un partido consiga la mayoría absoluta.

De la Nuez y Tena recuerdan algo elemental, algo obvio, que por eso mismo se puede olvidar y desdeñar. Recuerdan que “en las democracias representativas las elecciones son un medio para alcanzar un fin: gobernar. Si se pierde de vista esta idea, no hay manera de salir del círculo”. Gobernar quiere decir programa de gobierno, y es sobre programas, sobre medidas políticas concretas, que debería centrarse la negociación entre los partidos, negociación nonata.

Los partidos que podrían negociar, que comparten, al menos, ciertos consensos básicos, están cada uno en su trinchera, tratando por todos los medios de no mezclarse. Se arrojan unos a otros la responsabilidad de la formación de Gobierno, y antes que asumir una parte de ella, prefieren renunciar a la posibilidad de conseguir que se acepten medidas de sus respectivos programas. A día de hoy, esto es como una pista de baile a última hora de la noche, abandonada ya por la mayoría del público, en la que unos cuantos hombres bailan solos, amarrados a sus cubatas.

El mito de las maneras populistas
El podemismo resulta coherente con el predominio de lo chabacano en todos los órdenes de la vida.
Amando de Miguel Libertad Digital 13 Julio 2016

Detrás del populismo español, la verdad, uno encuentra poca sustancia ideológica. Se trata de un movimiento voluntarista (por eso se conjuga con delectación el verbo poder) de carácter totalitario. Pero solo en apariencia. Lo fundamental es que ha sabido aprovecharse de la frustración de millones de españoles, prometiéndoles la dicha universal. De ahí que sus dirigentes disimulen su origen señoritil y adopten aires vulgares.

El truco para captar seguidores consiste en vestirse de la forma más desinhibida posible. Nada de chaqueta, corbata o vestidos entallados. Se recordará el vanidoso alarde de Pablo Manuel Iglesias al presentarse ante el Rey descamisado y arremangado. Si tiene que impartir una lección en la Universidad de Verano, deja caer algunas palabras malsonantes. Todo eso hace que se iguale con su público ignaro y vulgar. Populismo es populacherismo. Ya no se habla del "pueblo", sino de la "gente", que es como una especie de degradación del demos.

La gavilla de podemitas constituye la nueva aristocracia del mal gusto. Se nota más porque acostumbran a ir siempre juntos. Se asemejan en esto a los secuaces de Hitler hace casi un siglo. Al igual que el gran dictador, Pablo Manuel es un artífice de la palabra dicha ante un micrófono. Ambos lucen un personalísimo adorno capilar, sea bigote insolente o coleta chulesca, que da lugar a infinitas caricaturas. Mejor, se trata de un buen elemento propagandístico.

El gran inconveniente para el asalto al poder de los podemitas es que ya ha sido ensayado en algunos ayuntamientos, por ejemplo el de Madrid. En cuyo caso, los podemitas han dado cuenta de excentricidades mil, a cuál más atractiva para el consumo de los medios. Por ejemplo, pronto veremos a la valetudinaria y simpática alcaldesa de Madrid en pelota picada inaugurando el día semanal sin bañador de las piscinas municipales. Constituirá todo un ejemplo. Será una magnífica forma de ponerse al frente de sus huestes progresistas. Recordemos que el culto al cuerpo desnudo fue una conquista de los nazis.

Aunque, si se me permite la propuesta, sería mejor que en las piscinas públicas de Madrid se estableciera el día semanal con bañador. Sería un homenaje a las antiguas costumbres. Lo normal será la exhibición de los cuerpos in puribus. He aquí un nuevo objetivo turístico para Madrid. No es suficiente con el día del orgullo gayo. Falta todavía mucho para llegar a que se alce la Sodoma y Gomorra del valle del Manzanares. Los podemitas se hallan dispuestos a revitalizar una religión pagana que apele al instinto más que a la fe.

El podemismo resulta coherente con el predominio de lo chabacano en todos los órdenes de la vida. El refinamiento parece cosa de la casta burguesa, a la que hay que combatir. En su lugar hay que alzarse con la gente que se siente cómoda con los tatuajes, los grafitos, los pelos de fantasía y la ropa estrafalaria. Respecto a la ideología no hay que refinarse mucho. Los podemitas pueden ser al tiempo comunistas, anarquistas, socialdemócratas y lo que haga falta. Su modelo puede ser Islandia o Corea del Sur. Lo único que interesa es asaltar el poder, instalarse en él para modelar la sociedad a su antojo.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

El imperio de la opinión partidista
En los momentos presentes, lo verdaderamente importante para la sociedad española no es precisamente lo que más preocupa a cierto sector: quién logrará formar gobierno, esto es, qué persona repartirá el grueso de las prebendas.
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 13 Julio 2016

La marcada degradación de buena parte de la prensa, su intensa deriva hacia el amarillismo, el escándalo, el mero entretenimiento, tiene su paralelismo en la degeneración de un sector de la opinión periodística, succionado hasta el fondo por la potente marea partidista. Al igual que muchos medios se tabloidizan, hay demasiados columnistas que, aun disponiendo de conocimiento y capacidad de raciocinio, descubrieron que resulta mucho más rentable chupar rueda, adherirse a la estela de alguna formación política o facción. Y, liberados de cualquier rastro de mesura y ecuanimidad, utilizan el púlpito para defender y justificar invariablemente al partido propio mientras trituran sin piedad al ajeno. No dejan pasar oportunidad para ejercer de pelotas y tiralevitas de los poderosos, de aquellos que pueden conceder favores, debilitando así los valores clásicos del columnismo, sensatez y rigor, rompiendo el compromiso de honestidad intelectual que deben mantener con sus lectores, con la sociedad a la que sirven.

La opinión partidista carece de profundidad, no va más allá de la espuma del debate. Y resulta conceptualmente inconsistente: ciertos hechos, como la corrupción, serían más graves, o menos, dependiendo del partido que los comete. Este subgénero es a la verdadera opinión lo que los programas del corazón a la tele: un discurso más dirigido a las vísceras del lector que a su raciocinio. Carnaza para una masa de hooligans políticos, esos prosélitos identificados ciegamente con una formación política u otra, que reciben así su chute de adrenalina, su subidón de deleite... o indignación. Como pedrada lanzada a la melé, estos dudosos productos generan riñas barriobajeras entre foreros, partidarios y detractores, algaradas mayúsculas que atraen tráfico aun a costa de menoscabar la credibilidad del medio. La provocación es un género que requiere elegancia, sutileza e ingenio; una labor mucho más sofisticada que el mero acto de repetir consignas que entusiasmen, o cabreen, a quienes actúan como acérrimos hinchas futboleros.

Una opinión que conduce a prebendas
Desgraciadamente, en un sistema como el español, dominado por el intercambio de favores, tan dudosa línea de opinión resulta bastante lucrativa para el columnista y, muchas veces, para los propios medios. El articulista alineado, ese que cuenta historias de buenos y malos, aspira a obtener una lluvia prebendas, en lógica consonancia con la desmesurada influencia que ejercen los partidos. A ver franqueada su entrada a diversos medios o a recibir el visto bueno para participar en tertulias audiovisuales. En definitiva, puede acceder a altavoces muy potentes, obtener una difusión mucho mayor, y unos ingresos difícilmente justificables por su aportación a la sociedad. Eso sí, en momentos de incertidumbre política, como el actual, cuando se desconoce el número de canonjías que podrá otorgar cada partido, el articulista interesado sufre episodios de inquietud y desasosiego... hasta que el horizonte se despeja de amenazantes nubarrones.

Por el contrario, la opinión independiente tiene muchas más dificultades para abrirse paso: debe escalar a pie, a pulso, la escarpada montaña en lugar de tomar el teleférico. Allí donde impera la dinámica de grupos, se valora muy poco la ecuanimidad. Muchos lanzan a la hoguera al no alineado por favorecer al enemigo pues, ya se sabe, "quien no está conmigo... está contra mí". En un entorno de facciones, cerrado a cal y canto, el no afiliado suscita desconfianza, sospecha; es la persona que no acata órdenes, consignas ni directrices, el tipo que, a la postre, encontrará todas las puertas cerradas.

Y, sin embargo, la opinión rigurosa, no partidista, constituye un elemento imprescindible, un valor crucial para el público. La cruda información de los acontecimientos suele ocultar la trasera del escenario: es la punta del iceberg de algún proceso social, político o económico que permanece entre bambalinas, esperando ser desvelado. Los simples datos no dicen nada relevante a no ser que exista un esquema interpretativo detrás, un marco analítico, una estructura de pensamiento donde encajar las noticias. Es ahí donde la información cobra significado, donde revela su verdadera trascendencia. El papel del genuino columnista consiste en desenredar la complicada madeja, exponer una guía, un marco donde interpretar los hechos, un esquema argumental diferente, mucho más coherente, útil y desinteresado que las machaconas e interesadas consignas de los altavoces partidarios.

Dar al lector lo que nunca ha escuchado
La opinión no puede ser objetiva, ni neutral, pues cada articulista posee su propia y subjetiva vara de medir. Pero debe mantener independencia y rigor, aplicando la misma vara en cualquier circunstancia, el mismo rasero a cualquier acto sea cual fuere el partido que lo lleve a cabo. Honesto y coherente, incondicional del juego limpio, poco inclinado a reservas, tabúes u oportunismos, el objetivo del columnista independiente no es dar al lector lo que quiere escuchar... sino aquello que nunca ha escuchado. Ofrecer un contrapunto, una refutación a la corriente dominante, siempre interesada. Su público no está compuesto por el hooligan sino por ese lector ilustrado, culto, curioso, preocupado por el futuro de su país, no por los intereses de un determinado partido. Este tipo de opinión, útil para el ciudadano, dice mucho en favor de los diarios que tienen la delicadeza de acogerla y difundirla.

En los momentos presentes, lo verdaderamente importante para la sociedad española no es precisamente lo que más preocupa a cierto sector: quién logrará formar gobierno, esto es, qué persona repartirá el grueso de las prebendas. Lo crucial para el ciudadano es señalar cuáles son las reformas imprescindibles que permitan superar las enormes dificultades actuales. Señalar con nitidez la mejor senda para alejarnos de este entorno de privilegio y favoritismo, de trampa, mentira y manipulación. Y abogar para que tales cambios, políticos y económicos, se lleven a cabo, con independencia de la persona o partido que ostente el gobierno. A eso deben dedicar su tiempo y esfuerzo los pensadores, al menos aquellos que actúan honesta y desinteresadamente. Es en etapas de dificultad cuando mejor se aprecia la materia en la que cada uno está forjado.

¿Cuántos columnistas siguen directirices de un partido?El imperio de la opinión partidista. https://t.co/aPZvxCXlB1 @voz_populi
— Juan M. Blanco (@BlancoJuanM) 13 de julio de 2016

Fuimos conservadores y ahora toca revolucionar
Jorge Vilches www.vozpopuli.com 13 Julio 2016

Una cultura democrática debe ser en parte conservadora, o no sobrevive. Eso es lo que pasó el 26-J. El éxito de un régimen basado en los principios democráticos es forjar un tronco común a izquierdas y derechas basado en su defensa. Periódicamente en la historia de las democracias, desde Jefferson y Hamilton hasta hoy, han aparecido corrientes de pensamiento apoyadas en movimientos sociales y políticos que quieren imponer alguna forma de autoritarismo. En la actualidad, son el populismo nacionalista y el socialista quienes lo presentan, asentados en la sentimentalización de la política y en un Estado sobredimensionado y en expansión. La democracia no es sinónimo de “justicia social” o “distribución de la riqueza”, como quieren hacernos creer la gente del socialismo del siglo XXI. Tampoco es la reconstrucción de la comunidad nacional hermética y homogénea de los nacionalistas. Y menos aún la democracia es gobernar a golpe de referéndums. La democracia, y así lo demuestra la Historia, es esencialmente la salvaguarda de los derechos individuales frente al Poder, para lo cual es necesario articular bien las instituciones.

Ese lado conservador de la cultura democrática se ha hecho notar el 26-J; es decir, que la mayor parte del electorado ha buscado a los partidos moderados, al PP, PSOE y C’s, para conservar ese mínimo común de la democracia existente. Ha sido un voto defensivo frente a los ataques de una formación que nos podía llevar al precipicio: Unidos Podemos. No ha sido la manifestación de un franquismo sociológico, una acusación absurda tras cuarenta años de ejercicio del régimen del 78, ni que dé igual la corrupción; pero tampoco es un cheque en blanco. Los electores que han dado su consentimiento a esos partidos no lo han hecho para que todo se quede como está, sino para arreglar un sistema defectuoso, inestable, que genera inquietud.

Pasado el efecto conservador del 26-J, y habiendo mostrado el electorado su responsabilidad, toca hacer reformas profundas. Este régimen del 78 que nos incluyó en el tren de la historia europea, y que tanto nos ha beneficiado, aunque tenga defectos y genere dudas, debe mostrar su madurez. Esta legislatura que va a empezar es un momento histórico, no una legislatura cualquiera. De lo que haga el gobierno futuro dependerá el futuro de la democracia en España.

Así ocurrió en momentos de la Historia similares al actual, a comienzos del siglo XX. La separación de la coalición de Weimar, formada por el democristiano Zentrum, el SPD, y el pequeño Partido Demócrata, permitió el ascenso del nacionalsocialismo. El partido de la derecha democrática, el Zentrum, se deshizo en personalismos, y Von Papen, uno de sus líderes en contienda, creyó que podía utilizar al histriónico Hitler (hoy diríamos “telegénico”) para obtener el poder en el partido y en la República. Ni los partidos, ni el electorado, ni la élite alemana demostraron responsabilidad. Otro tanto pasó en la Venezuela de finales del XX. No es la corrupción la que llama al populismo socialista de Chávez, sino la debilidad de un régimen que favoreció la desafección de la gente, la división de sus partidos fundadores, y la apuesta de la élite venezolana por un dictador que venía a “limpiar” el país. Llevaban también 40 años de democracia, desde que en 1958 cayera la dictadura, y COPEI, AD y Unión Republicana consensuaran el régimen de Punto Fijo: una democracia, con defectos, pero una democracia. El caudillismo, como apuntó Carlos Rangel, florece como solución particular en América Latina cuando existe el sustrato mental y psicológico idóneo, en ese momento en que los partidos tradicionales fallan.

No necesitamos un caudillo en España, ni grandes liderazgos visionarios, y menos aún aventurerismos políticos de los que quieren hacer “justicia social”. La pulsión conservadora se mostró y agotó al mismo tiempo el día 26-J. Es hora de que los tres partidos que entienden en qué consiste una democracia –PP, PSOE y C’s- resuelvan los defectos de este régimen del 78. No es hora de discutir sobre las pensiones, la fiscalidad, el salario mínimo, o proponer un gran “pacto educativo”; no. Es tiempo para una reforma constitucional que asegure los derechos individuales, la libertad política y la igualdad ante la ley, el Derecho, para encontrar de nuevo la confianza de la sociedad y alejar fantasmas. Que ese consentimiento dado en las urnas no se deshaga en una discusión sobre sillones, en vetos infantiles, en debates sobre política corriente, como quiere el populismo, sino en ordenar las instituciones, separar los poderes, mejorar el sistema electoral, y recortar la distancia entre el político y el ciudadano.

Pasamos por una oportunidad histórica para reformar el régimen que nos legó la generación de hace cuarenta años. Todo lo demás, los giros copernicanos o las grandes fórmulas que siempre aguanta el papel, son ficción, utopías preciosas pero impracticables. La realidad es otra. Sobre esa fugaz pulsión conservadora habrá de levantarse una reforma casi revolucionaria que constituya un mínimo común de convivencia, y que no nos convierta en otro capítulo sorprendente y negativo de la historia de las democracias occidentales.

Madrid castrista y bolivariano
Manuel Molares do Val www.latribunadelpaisvasco.com 13 Julio 2016

Estamos en una democracia, en el siglo XXI, pero el ayuntamiento madrileño de Podemos que preside la excomunista Manuela Carmena pretende crear un aterrador sistema de comisarios políticos vecinales para controlar, vigilar y juzgar a la población, supuestamente como auxiliar de seguridad oficial, y de los servicios sociales.

Es un embrión del estado totalitario comunista, los soviets copiados por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) castrista, y en Venezuela los Consejos Comunales y las Asambleas Bolivarianas. La justicia sobra, volverán las checas.

Aparte de crear 121 nuevos burócratas, “gestores de barrio”, nombrados por Podemos y supercomisarios políticos, se establece una serie de redes de control ciudadano para “mejorar la vida de los vecinos”, dice el Ayuntamiento, en las que participarán voluntarios, incluso como jueces y policía paralela.

Cuando se les da a ciertos vecinos una gorra o una pequeña autoridad, alguno de esos espontáneos montarán la dictadura vecinal que se le ordene establecer; en el mejor de los casos, de cotillas, en el peor, de posibles ejecutores de la justicia popular, esa de la guillotina que reclamaba Iglesias Turrión.

El concejal de seguridad ciudadana de Podemos, Javier Barbero, psicólogo hospitalario –como Radovan Karadzic--, que le llamó fascistas a los policías por hacerle un “escrache” menos duro que los que él dirigía, afirma en los barrios detestan a los agentes municipales y que por eso es mejor que los vecinos se controlen entre ellos.

Así comenzaron los CDR castristas, atrayendo a la chusma, el populacho, como ocurrirá aquí: nadie decente se hará espía o falso mediador entre vecinos, especialmente si son ideológicamente diferentes.

Consejos ciudadanos, policías y jueces vecinales, comisarios voluntarios vigilando al ciudadano: o esto se para, o checas y linchamiento del disidente. Corea del Norte, si les dejamos.

Recuérdese que estos de Podemos nunca han condenado los regímenes totalitarios de Cuba, Venezuela y ni siquiera el de esa Corea norteña que si no existiera realmente creeríamos que era la creación de alguna mente terriblemente malvada.

Recuérdese también el eslogan "De Madrid, al cielo", y a Iglesias Turrión advirtiendo que "El cielo no se gana, se asalta".

La absurda brigada del catalán
Vicente Torres  Periodista Digital 13 Julio 2016

Hay catalanes y hay catalufos. Estos últimos son unos seres tan peculiares que siempre tienen la palabra democracia en la boca, pero para ellos no significa lo mismo que para los demás.
Los catalufos son de tal manera que si se les ocurre una ilegalidad o una chorrada, generalmente las dos cosas al mismo, la sacralizan llamándola acto democrático, aunque de esto no tenga nada, porque nadie más refractario a la democracia que un catalufo.

Lo que les va a los catalufos es incordiar y hacer la vida imposible a todos los que no son catalufos. Uno de los mecanismos que tienen los catalufos de hacerse odiosos es la grotesca brigada del catalán. Da cuenta de ella, en El Español del singular Pedro J. Ramírez, Silvia Taulés, que se ha atrevido a contarlo, con lo cual tiene que haber desatado las iras de estos ‘demócratas’. La heroica, sin comillas, Silvia Taulés ha publicado, además, las fotografías de algunos de estos ridículos catalufos. Al ver sus caras uno no sabe si reír o llorar. Pero quizá ganen mucho dinero con estas actividades tan risibles.

Los catalufos son unos personajillos que se han inventado un pasado glorioso para su ‘nación’, la de ellos, y pretenden darle a su lengua una prestancia que jamás tuvo, y para ello no dudan en apoderarse de lo que no es suyo (ni lo será jamás, el lloriqueo no da para tanto). El Siglo de Oro Valenciano no puede ser catalán. Esa ficción se acabará un día u otro.

Los Países Catalanes, que algunos imbéciles valencianos consideran un hecho, no han existido ni existirán jamás.
Vivimos unos tiempos que podrían considerarse como los del entreguismo. Las gentes decentes y con capacidad de tener criterio, salvo raras y honrosas excepciones, optan por callar ante el triunfo de ETA, ante salvajadas como la brigada del catalán, ante el incordio de lo políticamente correcto, que propicia tantos desafueros.

A través de un Plan de Política Lingüística
El PSOE balear impone también el catalán a las empresas privadas
Supedita al uso del catalán las concesión de licencias de apertura y actividad, y obligará a los comercios a rotular y a atender en esta lengua. Círculo Balear advierte de la “anticonstitucionalidad de las medidas”.
R. M.  www.gaceta.es 13 Julio 2016

La presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, que gobierna con los nacionalistas de Més y el apoyo externo de Podemos, ha dado un paso más en la imposición del catalán en las islas. La pasada semana, el Consell Social de la Llengua Catalana, encabezado por el Govern, aprobó un proyecto quinquenal para imponer el uso de la lengua catalana en la esfera privada de los ciudadanos. Cabe recordar que este recuperado Consejo nació en mayo de 2002, bajo el gobierno del también socialista Francesc Antich.

El Plan de Política Lingüística 2016-2021 tiene 136 medidas de todo tipo para forzar a empresas y a particulares a utilizar el catalán, y que van desde recomendar hablar en catalán a quien no lo habla, incluso si no lo entiende, hasta aprobar una ley que impondrá el uso del catalán en las empresas privadas.

Esta normativa obligará a contratar empleados que hablen en catalán en los establecimientos de atención al público, ya que las licencias de actividad dependerán de ello. La imposición afectará a restaurantes, tiendas de venta al público, peluquerías, bancos o clínicas y deberán rotular en catalán, dejando abierta la posible recuperación de que sea una obligación, que fue implantada por el primer Pacte y suprimida por el PP de José Ramón Bauzá la pasada legislatura.

En el sector privado también aboga por establecer convenios con bancos y entidades financieras, y en la sanidad con clínicas y residencias privadas para promover el uso del catalán en sus ámbitos. Asimismo, plantea suscribir acuerdos de la mano de Cataluña y la Comunidad Valenciana con las empresas farmacéuticas para usen el catalán en los envases y prospectos de los medicamentos.

Prevé ayudas por usar el catalán en la rotulación externa e interna de las empresas, en sus canales publicitarios o en las etiquetas de los productos elaborados o distribuidos en Baleares, y también para medios de comunicación y otras publicaciones.

Subvenciones para que los niños jueguen en catalán
Además, prevé subvenciones a escuelas y empresas en función de su grado de cumplimiento de un requisito: que los juegos entre los alumnos sean también en catalán. El nuevo plan de política lingüística incide en uno de sus apartados en que es “importante” conseguir una oferta “rica y variada de productos lúdicos” en catalán en las islas. En la actualidad, la oferta de juegos y juguetes en catalán en el mercado “sólo supone entre un 6% y un 8%” del total, asegura, proponiendo para ello abrir el grifo de las subvenciones públicas por este concepto: ayudas para fomentar la creación de productos competitivos aplicando nuevas tecnologías (CD-ROM, animación por ordenador, juegos interactivos y apps).

También pretende acabar con lo que considera una infidelidad, la de quienes, ante un interlocutor no sabe catalán, pasan a otra lengua para comunicarse, habitualmente el castellano. Con este objetivo de no reducir el catalán en la vida cotidiana, prevé campañas institucionales de difusión “de la idea de que hablar en catalán con alguien que no lo sabe es un acto solidario, de autoestima y civismo”, según recoge el documento.

Asimismo, propone elaborar una ley para regular y aumentar la oferta de cine en catalán en las salas de Baleares, que cifra en un 3% en la actualidad, “una presencia anecdótica”. En definitiva, fomentar o exigir el uso del catalán en todos los ámbitos en Baleares, tanto en las administraciones públicas como en el sector privado, incluyendo actividades de ocio y competiciones deportivas.

Por su parte, el presidente de la Fundación Círculo Balear (FNCB), Jorge Campos, advierte de la “anticonstitucionalidad de las medidas y recuerda que el PSOE recupera el plan que en la legislatura de 2007 contaba con más de 2.000 medidas para imponer el catalán en todos los ámbitos de la sociedad”. Explica que este plan “está diseñado por la entidad separatista pancatalanista Obra Cultural Balear (OCB) con el visto bueno de la Universidad balear”. El Consell Social de la Llengua también está formado por representantes de los consells insulares y los ayuntamientos y otras instituciones, entidades del ámbito cultural y la comunicación, así como sindicatos y patronales empresariales.

Para Campos, “Armengol es una ultra que actúa al dictado de los extremistas”. “Pretende que casos como el acoso al empleado de Balearia por no entender catalán tengan respaldo legal”, subraya. La FNCB confía en la “movilización de los empresarios ante este nuevo atropello a las libertades propio de los regímenes totalitarios que nos distinguen entre el sector público y el privado”.

También el portavoz de Ciudadanos (C’s) en Baleares y diputado en el Parlament, Xavier Pericay, ha denunciado “el creciente y asfixiante intervencionismo del Govern en materia lingüística”.

Ha censurado que “ya no son sólo las medidas tomadas en el campo de la enseñanza o en el de la función pública”, “ahora el objetivo es el mundo socioeconómico, las empresas privadas y los propios ciudadanos, tomados de uno en uno; se trata, en definitiva, de imponer el uso social del catalán, de grado o por fuerza”.

Según ha expresado, a su formación también le “parece intolerable y a todas luces anticonstitucional que se quiera condicionar la presencia en Baleares de una empresa cualquiera al uso por parte de sus representantes o trabajadores de la lengua catalana”. “Y no digamos ya la pretensión de modificar las costumbres idiomáticas de los ciudadanos mediante campañas específicas”, ha recalcado.

Asimismo, ha avisado de las consecuencias que puede tener la implantación en el archipiélago del modelo de política lingüística aplicado en Cataluña. “La presidenta Armengol está en su derecho de abrazar el nacionalismo catalán; pero en la intimidad”, ha dicho.

“Sus políticas públicas no pueden exponer a los baleares a un proceso análogo al que se ha vivido en los últimos años en Cataluña”, ha sentenciado.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
El golpe de los generales

La Verdad Ofende www.latribunadelpaisvasco.com 13 Julio 2016

Veo en la narración que durante estos 40 años en democracia se nos has hecho de las desventuras democráticas en la II República, asaltada por aquellos militares golpistas, una serie de hechos sobradamente documentados que no acaban de encajar con lo que tenemos por cierto. Y no sin cierta sorpresa, ya que en esta sociedad 2.0, con las fuentes originales digitalizadas, esto no se hace, manteniendo un discurso oficial cargado de tópicos que no se sostienen ni ayudan a entender y comprender quiénes y cómo fueron nuestros abuelos ni las razones por las que se pelearon.

Si no me fallan los números, los datos públicos y mi buen juicio, a mí me sale una cifra de cinco golpes de Estado en apenas seis años, lo que además de ser una barbaridad muy poco democrática, es algo que nadie nos cuenta. Una realidad que, créanme, les confieso que me preocupa. España es líder en Europa en no leer libros, y quizás por ello la historia esté tan desvirtuada. Les cuento lo que he leído por si he de corregir el relato. Veamos:

14 de Diciembre de 1930
El capitán Galán inicia un pronunciamiento militar en la ciudad de Jaca que ha de traer la II República. Orquestado desde el “Pacto de San Sebastián” firmado en agosto, y coordinado desde el Comité Revolucionario Nacional, Galán inicia un plan de sublevación general, apoyado desde el PSOE, la CNT y la UGT, que reforzarán la sublevación con una huelga general, instrumento antisistema y golpista preferido para levantar a las masas y asaltar el poder, como en octubre de 1917 en Rusia.

La asonada es disuelta en apenas unas horas tras cuatro cañonazos por fuerzas gubernamentales leales a la Corona. A media mañana del domingo 14 de diciembre de 1930, el Consejo de Guerra condena a los capitanes Galán y García Hernández a la pena capital. En 2 horas se consuma todo. Galán rechaza confesión y grita la orden de fuego. La II República ya tiene a sus dos primeros mártires.

En una operación dirigida por el general Mola son detenidos y hechos presos los líderes golpistas socialistas y republicanos que habían firmado el pacto para forzar la renuncia de Alfonso XIII y formar un gobierno liderado por Niceto Alcalá Zamora (derecha republicana), Alejandro Lerroux (Partido Radical), Manuel Azaña (Acción Republicana) y Álvaro de Albornoz (radical socialista) junto con Largo caballero, Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos por el PSOE.

13 de abril de 1931
Las elecciones municipales celebradas en toda la nación arrojan unos resultados confusos. El ministro de la Guerra Berenguer cursa telegrama a todas las capitanías adelantando los primeros datos recabados: victoria de los republicanos en las grandes ciudades, un hecho cierto que no desvirtúa que los monárquicos habían ganado por mayoría absoluta en todo el Estado. Pero los resultados oficiales jamás se publicarán.

El ministro de Estado Romanones pregunta al general Sanjurjo (republicano) si podría responder de sus fuerzas para controlar desórdenes. “Hasta ayer por la noche podía contarse con ella”. Todo lo que obtiene el conde de Romanones de Alcalá Zamora es que se respetará la vida del Rey. Solo unos pocos ven el error. “El Rey se equivoca si piensa que su alejamiento y pérdida de la Corona evitarán que se viertan lágrimas y sangre en España. Es lo contrario, señor”, advierte de la Cierva al Rey, pero este se exilia para evitar derramamientos de sangre.

Apenas un mes después de dicha proclamación, ardían en España cientos de templos cristianos a manos de turbas marxistas. “Ni todos los conventos de Madrid valen la vida de un republicano” dirá el presidente del gobierno, a la sazón Manuel Azaña, cuando se le pidió que detuviera los saqueos. Había comenzado la II República.

Enero de 1933
Los sindicatos ferroviarios anarquistas CNT convocan huelga general en todo el territorio nacional. La ley de expropiación forzosa de latifundios está en el alero. Se proclama el comunismo libertario en diferentes poblaciones, y hay choques con las fuerzas de orden público en multitud de ciudades y pueblos, colocación de bombas, explosiones y asesinatos. En Casas Viejas es asaltada la casa cuartel de la Guardia Civil. La represión que se desata será terrible. La izquierda gana 26 mártires en su camino inexorable hacia la revolución.

Octubre de 1934
Tras las elecciones de noviembre de 1933, ganadas por las derechas gracias al temido voto de la mujer, al que se opuso con firmeza Prieto o Nelken, la izquierda más bolchevique, representada por el secretario general del PSOE, Largo Caballero, “El Lenin español”, decide no posponer más la revolución proletaria que 17 años antes Lenin ha logrado en Rusia.

3 de enero de 1934. “El Socialista publica”: “No puede haber concordia. Atención al disco rojo”, dando estado oficial al proyecto revolucionario.

El 27 de septiembre de 1934, el editorial de “El Socialista” publica: “Las nubes van cargadas camino de octubre: repetimos lo que dijimos hace meses: atención al disco rojo. El mes próximo puede ser nuestro octubre. Nos aguardan jornadas duras. La responsabilidad del proletariado español y sus cabezas será enorme. Tenemos nuestro ejército a la espera de ser movilizado y nuestros planes de socialización.”

El levantamiento se produce el 5 de octubre de 1934 tras declararse otra huelga general por la UGT en todo el territorio nacional. Companys declara la independencia en Cataluña. Aunque la revolución es controlada, se enquista en Asturias, a donde envían a Franco para resolver la rebelión. El 18 de octubre de 1934, el líder socialista Belarmino Tomás pacta con el general López Ochoa la rendición revolucionaria. Los daños en Oviedo, semidestruida, son inmensos. La biblioteca es volada por los aires, perdiéndose más de 80.000 volúmenes. Mueren cerca de 1.000 personas, y hay casi 30.000 detenidos. La Generalitat catalana se suspende y los líderes que no huyen son encarcelados. Se detiene y encarcela a los principales dirigentes del PSOE como Prieto y Largo Caballero. La izquierda de nuevo se instala en el victimismo y reclama la amnistía. Será el lema de las elecciones de febrero de 1936.

16 de febrero de 1936
Las izquierdas, agrupadas en el “Frente Popular”, repiten la misma estrategia del 14 de abril de 1931, y declaran la victoria unilateralmente. En paralelo se están produciendo violaciones sistemáticas en colegios electorales y saqueos de urnas. Las Juntas Provinciales del Censo se ven impedidas a dar datos ante la ofensiva popular que reclama amnistía y el poder por la violencia (los datos oficiales jamás se publicarán).

Algunos gobernadores civiles, huyen. Las hordas secuestran las actas electorales. A partir del día 20, el Frente Popular hará el resto desde la Comisión de Validez de actas parlamentarias, anulando las de las provincias donde las derechas habían triunfado. Alcalá Zamora lo contará todo en sus memorias (secuestradas durante 70 años) y en la entrevista al “Journal de Geneve”, publicadas ya en 1937.

El 5 de marzo de 1936, Mundo Obrero, órgano de prensa del PCE, decía: “exigimos el reconocimiento de la necesidad del derrocamiento revolucionario de la dominación de la burguesía y la instauración de la dictadura del proletariado en la forma de soviets”. Se incrementó la censura de prensa y la detención y asesinato de líderes de la oposición. El estado de pre-revolución en que se había sumido España lo narraba Gil Robles en Cortes el 15 de julio, tras el asesinato de Calvo Sotelo:

“Desde el 16 de junio al 13 de julio, inclusive, se han cometido en España los siguientes actos de violencia, habiendo de tener en cuenta los señores que me escuchan que esta estadística no se refiere más que ha hechos plenamente comprobados y no a rumores que, por desgracia, van teniendo en días sucesivos una completa confirmación: Incendios de iglesias, 10; atropellos y expulsiones de párrocos, 9; robos y confiscaciones, 11; derribos de cruces, 5; muertos, 61; heridos de diferente gravedad, 224; atracos consumados, 17; asaltos e invasiones de fincas, 32; incautaciones y robos, 16; Centros asaltados o incendiados, 10; huelgas generales, 129; bombas, 74; petardos, 58; botellas de líquidos inflamables lanzadas contra personas o casas, 7; incendios, no comprendidos los de las iglesias, 19. Esto en veintisiete días. Al cabo de hallarse cuatro meses en vigor el estado de alarma, con toda clase de resortes el Gobierno en su mano para imponer la autoridad”.

El 17 de julio de 1936, se alzó mi abuelo con sus compañeros de armas buscando defenderse de la revolución de los soviets.

Ganaron.

LA CLASE POLÍTICA PARÓ LA INICIATIVA CIUDADANA
Miguel Ángel Blanco, cuando se pudo derrotar al separatismo vasco
La sociedad vasca había perdido el miedo a enfrentarse a los asesinos. Todo estaba a favor de derrotar al terrorismo etarra, pero nuevamente la clase política traicionó a los ciudadanos.
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es 13 Julio 2016

Tras la tensión de un secuestro que duró 24 horas y que acabó con el concejal del PP moribundo y abandonado en un bosque de Azokaba, la sociedad vasca perdió el miedo a enfrentarse a ETA. La rabia de la serpiente tras la liberación del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara por la Guardia Civil se plasmó en este crimen, uno de los más miserables en su ejecución.

Ortega Lara había sido secuestrado el 17 de enero de 1996. Cuando los terroristas de ETA reivindicaron la acción, pusieron como condición para su liberación el acercamiento de presos de la organización criminal a las cárceles vascas. El Gobierno, presidido por José María Aznar desde el 4 de mayo de ese año, no se doblegó a las pretensiones y el martirio al que fue sometido el funcionario de prisiones se prolongó durante 532 días, hasta que fue liberado por la Guardia Civil el 1 de julio de 1997.

Entre los secuestradores de Ortega Lara se encontraba el etarra Josu Uribetxebarria Bolinaga, a quien se le atribuye la afirmación de que había que abandonar al secuestrado para que muriese de hambre. Curiosamente este etarra se benefició hasta su muerte de la interpretación buenista de las normas carcelarias españolas permitiéndosele salir de la cárcel para tratarse un cárcel supuestamente terminal, pero que le permitía departir por los bares de Mondragón.

La rabia por este fracaso llevó a la banda ETA a organizar otro secuestro. Esta vez no estaban dispuestos a esperar casi dos años y tras un primer intento fallido el 9 de julio, el día siguiente secuestraban a Miguel Ángel Blanco, concejal del pueblo de Ermua por el Partido Popular. Esta vez el plazo fue corto: o el Gobierno decidía acercar los presos terroristas a cárceles situadas en el País Vasco, o Blanco sería asesinado tras 48 horas.

Entre el día 10 de julio a las 18:30 horas, cuando se comunica el secuestro y se da el ultimátum, y las 16:50 del día 12 de julio, toda la sociedad española reaccionó contra el separatismo terrorista vasco. Los más implicados fueron los propios vascos. Allí, al contrario de lo que venía ocurriendo en el régimen del terror impuesto por los terroristas y sus secuaces, el miedo cambió de bando. Los proetarras se encerraban en sus casas, eran insultados, en algún caso agredidos, por los ciudadanos cansados del clima de terror impuesto. Varias herriko tabernas fueron atacadas y la policía autonómica vasca se vio obligada a defender a los asesinos.

La respuesta fue espontánea. La sociedad decía ¡basta! Y demostraba que no estaba dispuesta a seguir en esa línea. El propio lehendakari, José Antonio Ardanza señalaba que la sangre señalaba directamente a Herri Batasuna. Una lástima que poco después su partido, con Juan José Ibarretxe al frente, fuera el primero en acoger a los batasunos y promocionarlos cuando las leyes aprobadas por el Gobierno de Aznar estaban a punto de rematarlos políticamente.

La acción contundente de la ciudadanía que decidió perder el miedo a los terroristas pronto se vio traicionada por la acción de los políticos. No tardaron mucho. Si los días 11 y 12 de julio los ertzaintzas conmovieron a todos los españoles al quitarse los pasamontañas ante los ciudadanos vascos que pedían el final de ETA, con contundencia y bajo el lema “¡A POR ELLOS!”, el día 14 la manifestación de Madrid –a la que acudió un millón y medio de personas- había cambiado. Los lemas no reflejaban la rabia y la ira de la sociedad, sino un mensaje de concordia de los dirigentes políticos. La pancarta principal sostenida por los principales líderes políticos y los hasta entonces cuatro presidentes españoles –Suárez, Calvo Sotelo, González y Aznar- contenía un lema muy diferente: “Paz, Unidad y Libertad”.

En otras pancartas se encontraban lemas como “¡BASTA YA!” e incluso la asociación presidida por Esteban Ibarra –ex miembro del grupo terrorista FRAP-, Movimiento Contra la Intolerancia, llevó su particular pancarta que decía “¡Basta Ya, queremos la paz!”.

El único logro de aquellas movilizaciones fue la hábil política de Aznar y su ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, que consiguieron poner en jaque a la banda terrorista de ultraizquierda. Su estrategia fue eficaz, una vez perdido parte del apoyo social se le desarmó en sus redes de propaganda con el cierre de los periódicos que difundían su mensaje. Así, en 1998 el diario Egin era clausurado por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, por estar al servicio de la banda ETA.

El siguiente paso fue asfixiar económicamente al entramado de los terroristas. Ya en 1998 se cerró la empresa Gadusmar, también gracias a Garzón, acusada de financiar a ETA. Juan Cotino, por entonces director general de la Policía, explicó que con esta operación se abría una brecha en el entramado de financiación de la banda terrorista. Una investigación que culminó en 2002 con varias operaciones como la encaminada a desmontar el sistemas de financiación a través de las herriko tabernas, el caso Gestoras y el desmontaje del Proyecto Udaletxe.

Mientras tanto, se trabajaba en una Ley de Partios que sería aprobada el 27 de junio de 2002, que permitía ilegalizar a los partidos que dieran cobertura política al terrorismo. El proyecto contó con más de 300 votos a favor en el Congreso de los Diputados, los del PP, el PSOE, CiU, Coalición Canaria y el Partido Andalucista. También fue apoyada, por error, por Izquierda Unida que pretendía votar en contra. Quienes sí mostraron su oposición con el voto contrario al proyecto fueron los partidos abiertamente separatistas: PNV, Bloque Nacionalista Gallego, ERC, EA y la Chunta Aragonesista.

Esta distribución dejaba clara la ruptura entre los partidos políticos a la hora de poner fin al terrorismo. Una ruptura que se vio ahondada tras la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno y su negociación con la banda terrorista a la vez que desbloqueaba la ilegalización de sus franquicias políticas.

'Sí, sí, sí, lo vamos a vengar'
'A por ellos', el despertar de la sociedad vasca contra ETA
El grito desesperado de la madre de Miguel Ángel Blanco provocó una reacción. Un pueblo silente se rebeló contra el terror y borró la sonrisa cómplice, y muchas veces ejecutora, de aquellos que jaleaban a la sanguinaria banda.
Pepe G.-Saavedra  www.gaceta.es 13 Julio 2016

'Era el momento de ir a por ellos. Antes, cuando pasó, después y ahora'. Son palabras de Consuelo Garrido, madre de Miguel Ángel Blanco. El espíritu de Ermua tomó España. Los ciudadanos, de manera espontánea, se concentraron entre los días 10 y 12 de julio de 1997 en solidaridad con el edil popular secuestrado y posteriormente asesinado por ETA. Las calles de toda España estaban repletas de gente, todos unidos en señal de repulsa a la barbarie de los terroristas vascos, esa misma que algunos se empeñan ahora en borrar o suavizar. Pero no todo fueron manos blancas señalando al cielo. Hubo lugares, los más castigados por la sanguinaria banda, donde las palabras de esa madre desgarrada calaron hondo.

'Sí, sí, sí, lo vamos a vengar'. La sociedad vasca despertó, dijo basta. El rastro de sangre de la banda terrorista teñía las calles de los pueblos, la ira terminó por apoderarse de los vecinos y, lo más importante, la sonrisa cómplice de aquellos que jaleaban a ETA obtuvo una merecida respuesta.

La explosión de indignación y furia incendió herriko tabernas, sedes de HB, provocó peleas, enfrentamientos, concentraciones masivas… La sede social-bar de batasuna en Ermua ardió. La localidad natal de Miguel ángel Blanco se encaró con Batasuna, el brazo político de la banda terrorista que acababa de asesinar a su concejal. En ese mismo lugar, un día después del crimen, ciudadanos se enfrentaron a jóvenes de Jarrai que se habían acercado a reventar una protesta por el atentado. La Ertzaintza tuvo que intervenir, la masa se comía a los abertzales. ¿Qué pintaban ahí? Provocar. Una furgoneta policial tuvo que evacuar a los cachorros de HB para evitar que el conflicto llegara a mayores. Estas imágenes, compartidas por las redes sociales, atestiguan lo ocurrido en esos días, cómo la vida de un joven concejal y las lágrimas desesperadas de una madre levantaron a todo un pueblo:

El clima de indignación se propagó por más localidades, e incluso comunidades autónomas. El País informaba el 14 de julio sobre el ingreso en hospitales de Pamplona de 18 proetarras. El casco antiguo de la capital navarra se convirtió en una auténtica batalla campal. ''Cientos de jóvenes enfurecidos intentaron pinchar a provocadores de Herri Batasuna -incendiaron los pañuelos depositados en señal de protesta en la fachada del Ayuntamiento- , y asaltar la sede central del brazo político de ETA en Pamplona'', publicaba el diario. Los pamplonicas, miles de ellos, salieron a la calle a pedir la suspensión de la celebración de Sanfermines. ''Cientos de pamploneses hicieron frente a los provocadores y se enzarzaron en multitudinarias peleas callejeras'', relataban. Las marchas, por esos días, no tenían fin. Los ciudadanos se pasaban la noche en vela condenando el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Pero los 'batasunos' tampoco descansaban. Tras el incendio que provocaron en el Ayuntamiento, tuvieron la osadía de protagonizar una manifestación proetarra. La respuesta fue mayúscula y tuvo que intervenir hasta la Policía Nacional.

Las reacciones llegaron hasta Miranda de Ebro (Burgos) donde hubo un asalto a la herriko taberna entre gritos de cientos de ciudadanos que jaleaban indignados: "iETA asesina!" y "¡Vascos sí, ETA no!", entre otras consignas. En Berriozar las llamas engulleron un local juvenil de abertzales y Lasarte, lugar en el que lo etarras abandonaron al concejal moribundo, fue escena de decenas de enfrentamientos.

Los vascos no cedieron al chantaje. Tras años de silencio, algunos incluso brindando un apoyo tácito a los terroristas, el asesinato de Miguel Ángel Blanco logró lo que nada ni nadie había conseguido hasta el momento, una respuesta contundente a la barbarie.

El miedo, siempre el miedo
Pablo Mosquera www.latribunadelpaisvasco.com 13 Julio 2016

De la dictadura a la democracia, la distancia la establece el miedo. Durante muchos años en España hubo miedo a la brigadilla, a los falangistas, al TOP, a ser señalado como enemigo del régimen que se había impuesto al legítimo gobierno de la República tras una cruenta guerra civil en la que las potencias militares fascistas pusieron a prueba las herramientas para matar y que luego usaron en la segunda gran guerra del siglo XX.

En Euskadi también se implantó el miedo. Tuvimos que refundar la democracia para terminar con las conductas asesinas de quienes imponían sus credos y mitos, a golpe de terror integral. Me tocó vivir en una sociedad fragmentada en tres: los que aprovechaban el miedo para ser los amos; los que se escapaban del miedo pagando diezmos y primicias al régimen descendiente de Aitor; los que nos sublevamos contra el miedo y poníamos en peligro nuestras vidas por la más noble de las causas: libertad y dignidad ciudadana.

Un domingo por la noche, en plena calle Dato de Vitoria, el hijo de un alavés, presidente de una federación deportiva alavesa, miembro de un partido devoto del iluminado Sabino Arana, le pegó una paliza a mi hijo Antón y después, ante sus correligionarios, le orinó encima. Tal ejemplo de "valentía y civismo" no me fue comunicado hasta pasado un tiempo, ya que por aquellas fechas mi seguridad aconsejaba que me desplazara continuamente fuera de Vitoria. Casi fue mejor. Seguramente de haberlo sabido en el momento, padre e hijo de... habrían conocido la reacción de un paisano gallego y mariñano. Tenemos fama de ser duros y trabajadores.

Un sábado de invierno tras una manifestación en Donostia, un grupo de fanáticos rodearon a mi amigo el gran artista vasco, Agustín Ibarrola y su esposa Mari Luz. Al ver la situación de los dos, con antecedentes de persecución y cárceles franquistas, mis escoltas y yo mismo, la emprendimos a puñetazos con aquellos gudaris "do carallo". La foto de mi actuación la usaron para señalarme como elemento violento.

Una tarde de Reyes, al regresar a mi domicilio en el centro de Vitoria, un grupo de jóvenes "alegres y combativos" nos prepararon una emboscada. Lo que menos podían imaginar es que tanto mis escoltas como yo mismo éramos gente mentalizada y preparada para la autodefensa. Algunos terminaron en el Hospital con fracturas de nariz. Hubo juicio y tuve que explicar a su señoría que no estaba dispuesto a ser un conejo.

Tras el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, toda Euskadi se sintió convulsionada por el llamado "espíritu de Ermua". En Vitoria, tal espíritu callejero lo movilizábamos los de Unidad Alavesa. En una manifestación, que comenzó en la Virgen Blanca, nos fuimos hacía la ‘herriko taberna’ (bares de la antigua Herri Batasuna)… Al pasar las fechas, un parlamentario por Álava perteneciente a HB, presentó una denuncia contra mi persona, por disturbios callejeros y promover el asalto a la sede de su organización. Hube de comparecer ante su señoría. Me acusaban de hechos acontecidos el 14, 15 y 16 de julio de 1997. Le dije a su señoría que efectivamente estaba en el lío los días 14 y 15, no así el 16 -festividad del Carmen- ya que tenía por costumbre desde niño, celebrarlo en mi pueblo marinero; pero que de no ser por tal efeméride, seguro que habría estado allí, haciendo lo que decía su señoría... El juez terminó riéndose.

Son algunos ejemplos de la situación que propiciaba la subcultura de la violencia y por ende, el miedo. Mi padre solía preguntarme, en ausencias de mi madre, entre señales de miedo. ¿Cómo es que aún no te han matado? Mi respuesta siempre era, convincente. ¡"Es que no me dejo"!

Sobre el miedo, la espiral del miedo, el uso del miedo a inventario de algunos, la historia de la humanidad está repleta. Supongo que los cristianos sentían miedo de las persecuciones. Estoy seguro que las gentes acorraladas por los cuatro jinetes del Apocalipsis de San Juan, también saben lo que es el miedo.

Incluso la Iglesia, durante siglos, hizo uso del miedo. Y para ello, nada mejor que guardarse para sus miembros más distinguidos, la cultura emergente. De ahí la tenebrosa historia del Santo Oficio del Tribunal de la Inquisición.

Lo que no logro entender es que, en democracia, se usen y funcionen campañas para promover el voto del miedo. Miedo hay que tenerle al hambre, a la injusticia, a perder los derechos constitucionales, a ser un paria emigrante, a tener que salir de la patria como refugiado, a ser víctima de la pobreza en medio de un sistema que roba.

No he vuelto a tener miedo desde el que me entró cuando asesinaron a Gregorio Ordoñez, y me comunicaron que yo era el primero de la lista de ETA y que me había librado del atentado en mi puesto de trabajo del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria, por haberme ido de vacaciones, a finales de 1994, a la ciudad de Londres. A partir de ese momento, me preparé, física y mentalmente, para no tener miedo, incluso para que algunos informaran que les daba miedo acercarse a mí con los métodos habituales del tiro en la nuca. Era una distancia muy corta hacia mi persona y sabían que mi respuesta iba a ser profesional.

Tengo que decir, ahora que han pasado los años, que nunca les perdonaré lo que le hicieron a mi hijo. Y conste que, como buen mariñano, soy peligroso cuando me alteran.

Espero y deseo la paz, la justicia y el disfrute de todas las libertades. Es mi mejor legado para la generación de mis nietos. Que puedan ir a Vitoria, sin miedo.

El PPC pide a Colau lo contrario
El Síndic reclama a Lérida que abandone el bilingüismo
El Defensor del Pueblo catalán insta al Consistorio a dirigirse "normalmente" en catalán a los ciudadanos después de que CUP, ERC y CiU, se quejasen por las notificaciones en catalán y castellano.
R. M.  www.gaceta.es 13 Julio 2016

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha pedido al Ayuntamiento de Lérida, gobernado por el socialista Àngel Ros, que asuma la obligación de las administraciones locales "de fomentar la imagen pública y el uso del catalán" y que lo utilice normalmente en las comunicaciones y las notificaciones dirigidas a personas físicas o jurídicas residentes en el ámbito lingüístico catalán.

No obstante, ha especificado que a pesar de que la lengua vehicular del Consistorio en sus escritos con la ciudadanía debe ser el catalán, también se debe garantizar el derecho de quienes soliciten recibirlos en castellano.

Esta resolución llega a raíz de que la CUP, ERC y CiU denunciaran el incumplimiento de los acuerdos adquiridos en el pleno del Ayuntamiento en defensa de la normalización de la lengua catalana hace un año tras haber detectado la emisión de comunicaciones y el envío de notificaciones de oficio en forma bilingüe a la ciudadanía, así como la rotulación en catalán y castellano de las señales de tráfico.

Sobre la señalización bilingüe, que fue aprobada tras una moción el pasado mes de mayo en el Plan de revisión y mejora de señalización, el Defensor del Pueblo catalán defiende que la información complementaria de las señales de tráfico esté en catalán, como norma general, aunque considera que hay que hacer uso del castellano cuando la grafía catalana que acompaña el pictograma pueda conllevar indefensión para las personas ya que "son insuficientes para entender el significado".

Por su parte, el PP de Barcelona ha denunciado precisamente el caso contrario. El ‘popular’ Alberto Fernández ha reclamado a la alcaldesa de la Ciudad Condal, la podemita Ada Colau, “un Ayuntamiento bilingüe”.

Según ha informado a GACETA.ES, el Consistorio envía las notificaciones sólo en catalán, obviando el castellano y obligando a solicitar la versión en castellano por la web del Ayuntamiento o por vía telefónica, “una situación esperpéntica cuando ambas lenguas son oficiales”.

Además, el PP le recuerda que la última Encuesta Municipal de Servicios 2015 refleja que los barceloneses utilizan más el castellano (54,1%) que el catalán (41,6%). Fernández considera que “el Consistorio no puede despreciar al castellano cuando informa a los barceloneses” y que “no puede ser que una persona que recibe por correo postal una notificación oficial del Ayuntamiento se vea obligado a tener que realizar un nuevo trámite, por internet o teléfono, para obtener el documento en castellano”.

Solicita a Colau que “se dirija a los ciudadanos de forma ordinaria, tanto en catalán como en castellano, empleando ambas leguas en condiciones de igualdad, libertad y respeto al pluralismo de nuestra ciudad".

Cabe recordar que recientemente 12 entidades de comunidades con diversidad lingüística han impulsado una plataforma "por la igualdad de los derechos lingüísticos de los castellanohablantes en toda España".

Castellanohablantes ha nacido este pasado junio por la necesidad de dar una solución nacional a un problema nacional: más de 16 millones de españoles sufre una discriminación lingüística si su lengua es la oficial del Estado, según ha explicado a GACETA.ES Jorge Campos, presidente de Círculo Balear y uno de los promotores de la nueva entidad.

Indica que “esto que parece una aberración es la realidad que se vive en los sectores públicos: administración y educación principalmente”, y que cualquier comunidad con lengua cooficial “acaba aplicando políticas nacionalistas excluyentes para acabar con todo lo que tenga relación con España”.

Destaca que el caso de Baleares es más complicado aún, ya que además de la exclusión del español en la educación y en la administración, se impone un catalán que intenta sustituir a la lengua balear. Recuerda, por ejemplo, el caso de Guiem Amorós, un bombero forestal de Mallorca, de 46 años, que se ha quedado sin trabajo por poner mal los acentos.

Se da la circunstancia de que la pasada semana la presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, que gobierna con los nacionalistas de Més y el apoyo externo de Podemos, ha dado un paso más en la imposición del catalán en las islas. Ahora también lo impone a las empresas privadas y en la esfera privada de los ciudadanos.
 


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