AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 27 Julio  2016

Los políticos españoles, a examen
CARLOS DOMÍNGUEZ LUIS El Mundo 27 Julio 2016

Hay que reconocer que los españoles somos apasionados. Nuestra selección de fútbol gana, en primera ronda, a un contrincante por tres a cero y ya pensamos, mayoritariamente y con amplio respaldo mediático, que la Eurocopa está en el bolsillo. Días después somos eliminados de la competición y, de inmediato, se habla de 'fin de ciclo'. Del blanco al negro. En política, no somos distintos. Se celebra del mismo modo una victoria por mayoría absoluta aplastante que por algo más de 135 diputados. En otros partidos políticos, batir, en apenas seis meses, por dos veces, el récord de depreciación electoral -por cierto, récord en poder del mismo líder político- tampoco está tan mal visto. Al parecer, hay algo positivo en ello: se ha conseguido eludir el temido sorpasso de las nuevas fuerzas de izquierda.

Y las demás formaciones políticas no han tardado en hallar, días después de los comicios, argumentos más que suficientes para justificar sus pobres resultados, con reproches a los sondeos previos incluidos. Por supuesto, ninguna responsabilidad política asumida. Todo ello, sin ahondar en el inquietante 30,1% de electores que se quedaron en sus casas el pasado 26 de junio. Ciertamente, que 10,3 millones de personas quieran mostrar, con esa toma de postura, su alejamiento del panorama político imperante en nuestro país, no es dato que deba concitar excesivo entusiasmo. Pero ha llegado el momento de la verdad.

Con estos mimbres, estamos ahora en pleno proceso de definición de una posible mayoría parlamentaria que alumbre un gobierno mínimamente estable. En suma, en época de pactos. El primer acuerdo, el relativo a la elección de la Presidencia y Mesa del Congreso de los Diputados, ya se ha materializado. Sin embargo, el pacto se ha asentado, no en bases programáticas, sino en el tradicional intercambio de sillones. Y ello, a pesar de que una de las fuerzas políticas implicadas en aquél ha hecho de la regeneración democrática su santo y seña. Mal precedente.

La cuestión ahora se centra en saber si nuestros políticos estarán a la altura del momento histórico que se está viviendo. En los últimos tiempos, se ha hablado con reiteración de la ausencia de liderazgos fuertes y estimulantes, apreciación que se ha conciliado bien con los datos de la mayoría de las encuestas sobre valoración de nuestros representantes, en las que ninguno de ellos ha logrado el aprobado.

Podríamos estar ante una ocasión propicia para lograr una reconexión de los ciudadanos con la clase política. Ahora bien, para ello resulta esencial que los pactos a los que puedan llegar las distintas fuerzas políticas aborden, de forma expresa y principal, los focos esenciales de preocupación de la sociedad. Si centramos esos posibles acuerdos en el canje de cromos, es de prever que esa desconexión entre el ciudadano de a pie y sus representantes vaya a peor.

Sin ánimo de ser exhaustivos, parece evidente que uno de los pilares que la sociedad demanda con mayor insistencia consiste en el diseño de un auténtico proyecto nacional, que preserve cuestiones como la sanidad, la educación, las pensiones y la unidad del país de las alternancias políticas en el gobierno. Conviene ser conscientes de que las tensiones territoriales han hibernado durante la época electoral, a la espera, probablemente, de que un gobierno débil les permita salir de la cueva con bríos renovados.

Sin embargo, y de forma inexplicable, las grandes fuerzas nacionales se resisten a abordar los desafíos separatistas con determinación. Y la forma inapelable de hacerlo es contando la realidad histórica, algo que bien podría fundar un pacto de gobierno como el que se busca. Con todas las críticas que puedan hacerse a la configuración territorial actual de nuestro país, la unidad del pueblo español existe desde la época de los Reyes Católicos. Es decir, España es uno de los países de más larga tradición unitaria de Europa. La unión entre catalanes, castellanos, andaluces, vascos, gallegos o aragoneses es un hecho desde más de 400 años. En Italia, por ejemplo, no se construye la unidad nacional hasta hace algo más de un siglo. Sin embargo, seguimos siendo los españoles quienes más dudamos respecto a la consolidación de la unidad de España, una prueba más de las carencias de cohesión social en estas latitudes y de la falta de un proyecto y de una voluntad de vida en común.

Tampoco se oye hablar, en este periodo de pactos, de las formas para hacer frente, con verdadera decisión, a unos de los principales males que atraviesan nuestra vida pública: la corrupción. Es un error permanecer anclados en la idea de judicializar la moral, esto es, la consideración de que una conducta es sólo reprobable políticamente cuando así se deriva de una resolución judicial, normalmente de carácter penal, que, además, hace insostenible la situación de aquel a quien afecta. En la España de hoy, la moralidad ajena a lo que podríamos llamar criterios jurídicos está ausente del panorama político. No se reconoce la existencia de conductas que, aun careciendo de reproche judicial, pueden ser contrarias a la ética. Y, así, la regeneración política resulta harto compleja, cuando no imposible.

En estos posibles pactos de gobierno que se busca fraguar, los ciudadanos queremos ver sentadas medidas valientes de lucha contra la corrupción, que permitan descargar presión sobre los jueces y fiscales, convertidos, en los últimos tiempos, en auténticos depuradores de la vida pública. Medidas como el cese en el cargo, por imperio de la Ley, de la autoridad que nombró al responsable político condenado por un delito de corrupción. O la adopción de un procedimiento ágil y eficaz que coadyuve en la completa restitución, al erario público, de los fondos distraídos con la comisión de este tipo de delitos. De otro lado, también resultaría muy sano que los ciudadanos, al igual que acontece con las listas de morosos de la Hacienda Pública, pudiesen acceder y conocer el estado de tramitación de esos procedimientos orientados a la recuperación del dinero sustraído por delitos de corrupción.

En definitiva, el contexto generado tras las últimas elecciones generales hace que el auténtico examen de nuestros políticos sea, no en los comicios, sino ahora, con ocasión de las decisiones que todos habrán de tomar en orden a garantizar o no la gobernabilidad del país y que pondrán de manifiesto si, de una vez por todas, se dejan de lado los tacticismos cortoplacistas y se apuesta decididamente por la prevalencia de los intereses generales sobre los intereses de partido.

En el bien entendido, además, que no es momento de articular pactos de gobernabilidad que, en realidad, escondan acuerdos entre pillos, en los que cada cual vaya a ver cómo puede engañar al otro o, por lo menos, a sacarle alguna concesión, sin ofrecer nada o casi nada a cambio. Tentación, ésta, nada remota, por cierto. Para unos, se precisa una cierta paz social que ayude al desarrollo de una tarea de gobierno en minoría. Para otros, los pactos se presentan como una buena oportunidad para escenificar operaciones espectaculares de exigencias y de regeneración democrática, aptas para disimular semifracasos electorales.

Dado que la sociedad ya no está para ilusionismos, es esencial que, en estos momentos, los diálogos de los políticos en las alturas resulten creíbles, no engañosos, y que estén dotados de verdadero contenido, apegados a la realidad de los problemas por los que atraviesa el país. Después de dos convocatorias, estamos ya en el examen final: no puede correrse el riesgo de vender como pacto lo que, en el fondo, sea una farsa, aderezada quizá con buenas intenciones, pero sin voluntad real de traducirla en disposiciones gubernamentales concretas. El país no está para experimentos. No es seguro que los protagonistas que así actúen cuenten con una convocatoria de gracia.

La montaña parió un ratón
Amando de Miguel Libertad Digital 27 Julio 2016

Lo más fácil ha sido seguir reproduciendo la fórmula de un Gobierno del PP o del PSOE en conjunción más o menos secreta con los nacionalistas.

Por fin, tras casi nueve meses de difícil preñez, parece que alumbra un nuevo Gobierno. Todo sea por no tener que recurrir a unas nuevas elecciones, que serían el hazmerreír del mundo. La montaña está a punto de parir un ratón, como dijo el clásico. Los súbditos nos preparamos para celebrar el feliz acontecimiento.

Se nota el nerviosismo por provocar el parto. Durante meses los líderes de los partidos han preterido los problemas de los contribuyentes. Solo se han preocupado de los sillones para dejar bien colocados a los fieles secuaces de cada partido o partida. Por ejemplo, nadie en el Congreso se ha preocupado seriamente de la pavorosa situación del sistema de pensiones.

Era mucho pedir que las señorías diseñaran una imaginativa solución del nuevo régimen político. Así que lo más fácil ha sido seguir reproduciendo la fórmula de un Gobierno del PP o del PSOE en conjunción más o menos secreta con los nacionalistas vascos o catalanes. La fórmula ha durado tanto que se ha hecho constitucional, es decir, constitutiva del cuerpo nacional. Por otra parte, ahora comprendemos perfectamente que los viejos nacionalistas vascos y los nuevos independentistas catalanes sigan queriendo lo de siempre: medrar a la sombra del Gobierno de España. Llevan 40 años haciéndolo y les ha ido muy bien. ¿Por qué no seguir con la mamandurria? Está claro que no desean la respectiva independencia de sus respectivos feudos, como aseguran en los discursos. Por cierto, con tantas ideas sobre la reforma de la Constitución, nadie plantea la urgencia de que en el Congreso de los Diputados solo haya partidos que pretendan representar a todos los españoles. La condición parece simplicísima, pero no se cumple.

La gran incoherencia del nuevo sistema es el papel de C´s. Su histórica razón de ser reside en el antinacionalismo. ¿Cómo entonces pactar con el PP? Muy sencillo: lo mismo que pactaron con el PSOE. “Si no le gustan mis principios, tengo otros”, que dijera Marx. Visto así, C´s es el más viejo partido de todos. Se comprende que sea necesario para lubricar la oxidada máquina de conseguir consensos.

Así que hemos logrado una perfecta continuidad con el régimen de la Transición. Nada de “segunda Transición”. Seguimos con la primera, solo que ahora no hay grandes figuras egregias, ni falta que hacen. Lo que ahora priva es el culto a la mediocridad.

Para mediocre, un tal Sánchez, el capitoste del PSOE. De poco le vale haber pasado por centros educativos de elite (el Ramiro de Maeztu, la Universidad de los agustinos en El Escorial). Hasta el final ha seguido anteponiendo sus fobias personales al interés del partido y de la nación. Todo hace suponer que va a ser sustituido en el partido por algún otro político más avezado. Será la única manera de que el PSOE pueda pasar dignamente a la oposición.

Respecto a las necesarias reformas políticas, abandonad toda esperanza. Serán solo cosméticas. Tendrán que contentar a los nacionalistas y a la base cultural progresista que sigue dominando el país y El País. Una ilustración: a los escolares de Madrid, gobernados por el PP y controlados por C´s, les van a enseñar que uno puede cambiar de sexo como de camiseta. La operación la paga la Seguridad Social. Queda por conquistar el derecho de los hermafroditas y el del matrimonio con mamíferos no humanos, pero todo se andará. Son cosas del caprichoso consenso, para no ser menos que la Transición de hace 40 años.

El espíritu de consenso lleva a que cualquier Gobierno apruebe nuevas subidas de impuestos. Esa va a ser la auténtica marca de la Legislatura que nos aguarda. Aunque quizá la gran unanimidad entre todos los partidos es que se van a repartir muchos más millones de euros para su funcionamiento. Los partidos diminutos podrán formar grupo parlamentario y se crearán nuevas comisiones para repartir más puestos. Todo ello significará más ingresos para los diputados. La carrera política constituye la forma más elegante de hacer dinero sin esforzarse demasiado.

¿Un gobierno con 137? No, gracias
La Historia no se repite, ni siquiera como farsa, pero sí advierte de los caminos, actitudes y formas políticas equivocadas que crean problemas.
Jorge Vilches www.vozpopuli.com 27 Julio 2016

Uno de los mitos del parlamentarismo es la creencia en que la primacía del Parlamento en un régimen basta para catalogarlo como democrático. Es algo típicamente europeo, resultado de los desvaríos de la interpretación roussoniana de la voluntad general, y de los propósitos de discusión y publicidad de ideas del primer liberalismo. No obstante, hoy es moneda corriente entender el parlamentarismo como parte equilibrada de un sistema que asegure en la medida de lo posible la libertad política. Para esto es necesario atender la gobernabilidad y la estabilidad, asentadas en la responsabilidad de las élites políticas. Un parlamentarismo descompensado, como el nuestro actual, dependiente de grupos fraccionados, adanistas, partidistas y volubles, no es deseable. Por eso, un gobierno apoyado en 137 diputados, esclavo de los intereses personales y partidistas de Ciudadanos, de la lucha por la hegemonía en la izquierda entre el PSOE y Unidos Podemos y de la monomanía independentista de ERC, CDC o el PNV, no va a funcionar.

La Cuarta República francesa, ejemplo de parlamentarismo, cayó en 1958 no por el golpe de Estado en Argelia, sino porque la sociedad, hasta un 80%, votó a favor del proyecto gaullista para quitarse de encima la atomización partidista, la dictadura de las minorías y la volatilidad de los gobiernos. Al francés corriente le era imposible comprender la actuación de partidos sin mayoría que vetaban absurdamente a otros, con grandes incoherencias, intereses partidistas, elecciones demasiado frecuentes, gobiernos débiles y sometidos, y dirigidos por una élite (también) engreída, adanista, y adherida al sillón presupuestario. La Cuarta República tuvo veinte Presidentes de Gobierno entre 1947 y 1958, y de todos los colores: socialistas, radicales, cristiano-demócratas e independientes. Era el resultado de un parlamentarismo extremo, alimentado por un mal sistema electoral, un diseño institucional desequilibrado y la irresponsabilidad de las élites políticas.

Esa República parlamentaria la habían levantado precisamente el PCF (obedientes a Moscú), la SFIO (los socialistas), y el MRP (democristianos) mediante el mitificado consenso. Los comunistas de Thorez creían que podían llegar al poder, y Stalin imprimió una estrategia lenta de propaganda, visibilidad en las calles y bolchevización que no fructificó del todo, pero desestabilizó la política. Los socialistas boqueaban oxígeno político a duras penas para recuperar el liderazgo de la izquierda, mientras los conservadores se agrupaban en el MRP. Las elecciones deparaban un sistema polarizado que obligaba a coaliciones con los perdedores, llegando a un pentapartito con resultados entre 120 y 95 diputados cada uno. Los gobiernos caían por las reformas sociales y laborales.

La última oportunidad fue el gobierno centrista de izquierdas del radical Pierre Mendès-France, en 1955, que en lugar de dar ministerios a todos los partidos, como siempre, intentó la regeneración con gente joven. Acordaron la retirada de Indochina y Túnez, aumentar el gasto social e intervenir más en la economía. Dio igual. La oposición de comunistas y gaullistas, las traiciones dentro de la coalición gubernamental y la indisciplina parlamentaria, derribaron al Ejecutivo. Se fragmentó aún más el sistema de partidos, y las elecciones de 1956, en lugar de aclarar el mapa, atomizaron la Asamblea Nacional. La situación del Presidente de la República, que encargaba al candidato del grupo mayoritario la formación de gobierno –como el Rey de España ahora-, era algo más que complicada. El sistema estaba bloqueado. La solución que se dieron los franceses hace temblar y es indeseable: un golpe de Estado que permitió un cambio de régimen, refrendado después en un plebiscito.

La Historia no se repite, ni siquiera como farsa, pero sí advierte de los caminos, actitudes y formas políticas equivocadas que crean problemas. El parlamentarismo era la tradición de la revolución francesa, decían, y sus repúblicas Tercera y Cuarta fueron un desastre. Quizá por eso se asentaron fórmulas autoritarias y bonapartistas en la mentalidad francesa desde 1870, ligadas siempre a la regeneración del país. Esto ya está ocurriendo en otros países: es el nacional-populismo en Francia o Austria.

Por esto, cuando hoy hablamos de la necesidad de reformar el régimen del 78 sobre la base de cambiar las normas electorales y separar los poderes, pero manteniendo los principios y valores básicos del ordenamiento constitucional, habría que pensar en las consecuencias de este falso parlamentarismo en el que nos hemos instalado. Y es falso porque lejos de fundarse en el respeto a los pilares de la democracia –que no es el consenso político, sino la salvaguardia de los derechos individuales-, se ha convertido en una subasta de sillones y programas, en la dictadura de los perdedores. El personalismo y el partidismo, ahondando la ley de hierro de las oligarquías, marcan la vida política española. El resultado es la desafección hacia la política, el aumento de la demagogia y del populismo, y el descenso en el nivel intelectual y profesional de los políticos electos.

El politólogo Giovanni Sartori decía que la fragmentación dificulta el funcionamiento de la democracia solo si hay polarización y bloqueo institucional. Solo funciona esta “democracia difícil” cuando la élite política, “consocional” decía, es capaz de contrarrestar esa división con la gobernabilidad y la estabilidad. Porque no es la mayoría la que debe ceder al chantaje de los perdedores, sino que han de ser éstos, reconociendo sus errores y el desprecio mayoritario a su programa y líder, quienes se acerquen al partido vencedor. Ese es el parlamentarismo bien entendido.

El tapón se llama Mariano Rajoy
Fernando González Urbaneja Republica 27 Julio 2016

Hasta ahora unas terceras elecciones en diciembre era la hipótesis menos verosímil desde la lógica. Pero hoy es una alternativa posible, al menos como amenaza en la actual fase política española, pastosa e inmovilista, que acredita el dominio de una patulea de políticos al mando de bajísima calidad. Las elecciones de diciembre pasado compusieron un mapa político nuevo, complejo, preñado de incertidumbres, que condujeron a una legislatura, la undécima, breve, estéril y fallida. Las elecciones bis de junio apenas modificaron el mapa, incluso lo complicaron algo más al limitar las variantes de composición de mayoría.

Como ejemplo de chalaneo sirve el caso de la Mesa del Congreso, un organismo funcional que gobierna el Parlamento, aunque las decisiones políticas de más alcance corresponden a la junta de portavoces, que funciona con un sistema ponderado según el número de escaños de cada grupo. Tanto para la anterior como la actual legislatura se logró un acuerdo razonable para componer una Mesa que se aproxima a la representación parlamentaria, primando a los dos partidos que han sumado, PP y Ciudadanos; entre ambos forman mayoría (5 de 9), con ventaja para el PP que obtiene la Presidencia que es un trofeo importante.

Hay mucha distancia de un acuerdo para la Mesa a un pacto de investidura o de legislatura, un abismo por lo que estamos viendo. Esta gente se puede poner de acuerdo para llevar a Patxi López o a Ana Pastor a la presidencia del Congreso, pero ni un paso más allá.

La cuestión de la investidura tiene un nombre propio: Mariano Rajoy, que es la piedra sillar del edificio gubernamental y de la legislatura. El relato de Rajoy es conocido: he ganado las elecciones, soy el primero de la lista, tengo ganas de ser presidente, debo ser presidente. Cuenta con 137 votos, quizá uno más si paga el precio que pide el diputado canario. Pero ni uno más.

Ciudadanos ha rectificado su compromiso electoral y ha ofrecido al PP (sin precio conocido) una abstención en segunda vuelta. Pero es una oferta simbólica, ya que no cambia, nada, no mejora la posición de Rajoy. Es algo así como una indicación., un pequeño peaje para abrir la ronda de ofertas en serio. Pero nada más. Los del Pp dicen que ofrecen asientos, incluso la vicepresidencia, peor los de Ciudadanos esperan otra música.

Componer una mayoría sin el PP era muy difícil en la anterior legislatura y lo es más en la actual. Sin el PP no hay gobierno posible, pero con Mariano Rajoy tampoco. El tapón que bloquea la formación de gobierno se llama Mariano Rajoy, aunque los portavoces del PP reiteran hasta la náusea que el tapón se llama Pedro Sánchez y el PSOE.

No son pocas las voces socialistas, sobre todo entre la vieja guardia con experiencia de gobierno, que insisten en que los socialistas deben reconocer su fracaso electoral, instalarse en la oposición más crítica, pero propiciar un gobierno encabezado por el grupo más votado, por el PP y Rajoy. El argumento tiene sentido, pero es insuficiente; los socialistas podrían neutralizar sus 85 votos en una investidura de Rajoy, sería suficiente para que los votos a favor 137+1 superaran los votos en contra (127, incluidos los 32 de Ciudadanos) pero el problema no es solo pasar la investidura, el paquete lleva algunos acuerdos adicionales que pasan por el Presupuesto del 2017 y algunas otras leyes críticas. Y eso desborda la generosidad socialista. Pueden abstenerse en la investidura, pero ¿también dejarían pasar el Presupuesto que mande Rajoy y otras leyes más o menos reformistas?

El tapón se llama Rajoy porque su candidatura no consigue sumar y conduce fatalmente a otras elecciones. Si el PP fuera capaz de presentar otro candidato a Presidente del gobierno la posición de los demás grupos cambiaría, empezando por Ciudadanos que puede pasar de una abstención condicionada a un voto a favor, aunque también sea condicionado. Y si Ciudadanos se mueve en esa dirección, la investidura gana muchas posibilidades.

En el PP nadie se atreve a sostener una estrategia que no pase por la continuidad de Rajoy. Tampoco consideran un riesgo alto las nuevas elecciones, ya que confían en su base electoral, dispuesta a votar lo que les presenten, Son los demás los que temen repetir elecciones y lo que sea malo para otros puede ser bueno para el PP.

A estas alturas la hipótesis de repetir las elecciones tiene más posibilidades que la de que el PP cambie de candidato. De manera que vamos hacia otro semestre perdido, otra legislatura estéril. El tapón se llama Rajoy, aunque en el PP nadie se atreve, ni siquiera a insinuarlo.

Compravotos
OKDIARIO 27 Julio 2016

Las maneras e ideas de Diego Cañamero son un ejemplo más de que Podemos practica la más vieja política. Además del esperpento populista que supone presentarse en el Congreso de los Diputados con una camiseta a favor del violento y encarcelado Andrés Bódalo, el dirigente del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) quiso ganar votos en las elecciones andaluzas de 2015 a base de prometer que eliminarían las peonadas en el cobro de los subsidios agrarios. Una táctica casi tan antigua como nuestra democracia reciente si tenemos en cuenta que el Plan de Fomento del Empleo Agrario (PFEA), más conocido como Plan de Empleo Rural (PER), viene de 1986. Cañamero, que pidió tanto a Pablo Iglesias como a Teresa Rodríguez que lanzaran el mensaje en plena campaña, no especificó, sin embargo, cómo sufragaría ese aumento del gasto público. Una dinámica habitual en las estrategias políticas y comunicativas de los morados, más centrados en abonar utopías que endulcen el oído de la masa que en establecer realidades que redunden en el bienestar tangible de los ciudadanos.

Un hombre del campo como él no quiso, no pudo o no supo poner sobre la mesa las líneas maestras para abordar el verdadero y necesario debate sobre el campo: productividad y modernización. Un sector necesitado de una urgente renovación y donde más del 90% de sus trabajadores son mayores de 40 años. Tampoco dio pista alguna sobre cómo mejorar las condiciones del trabajo o los mecanismos para establecer unos precios y costes justos que fomenten la dignidad del empleo y la dinamización del negocio para así situarlo en el siglo XXI. Muy al contrario, se ocupó del electoralismo más añejo, del mensaje simple y cortoplacista, con la intención de asegurarse el voto cautivo de los subsidiados.

Unas rentas que durante años tan sólo han servido para subdesarrollar un sector clave en Andalucía y España así como para propiciar el aguaje de la economía sumergida, ya que, dada su escasez, muchos trabajadores declaraban peonadas falsas o trabajaban ilegalmente en otras actividades mientras recibían estos ingresos sin declaración alguna a la Hacienda pública. En una comunidad autónoma donde la tasa de paro está en el 35%, lo que menos necesitan sus habitantes son las ocurrencias de un hombre anclado en el siglo pasado. Más preocupado por asegurar un diezmo con rédito electoral que de dar las herramientas necesarias para el óptimo desarrollo de un sector clave como la agricultura.

España, los partidos políticos y el caos de la democracia
“El mejor de los partidos políticos no es otra cosa que una especie de conspiración contra el resto del país” Lord Halifax
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 27 Julio 2016

Mientras Europa se encuentra purgando la temeridad y la falta de sentido común que llevó a los mandatarios de Alemania, Francia, Italia otras naciones europeas a declararse de forma, evidentemente culposa e imprudente, dispuestos a aceptar la avalancha de inmigrantes que se aglomeraron en sus fronteras, sin tomar la más mínima precaución, sin que la policía se cerciorase de que, aquellos reclamantes de asilo, no pertenecían a alguna de las múltiples organizaciones terroristas partidarias del Daesh, ni tuviese la precaución de mantenerlos en cuarentena durante el tiempo preciso para que todos fueran examinados, comprobando sus antecedentes y buscando, a través de los servicios de inteligencia ,si alguno de ellos, como se podía prever, tenía relaciones de alguna clase con los miembros del EI y sus prácticas terroríficas, antes de darles entrada en las diversas naciones de acogida.

Es evidente que la señora Merkel se equivocó y, lo peor es que hizo que, el resto de mandatarios de todas las naciones de Europa, excepto el UK que, como siempre suele suceder, ha sabido prever las consecuencias de una política de acogida de inmigrantes totalmente disparatada; se prestaran de forma casi incondicional a admitir la entrada en masa de sirios, iraquies, yemenies y otros tipos de inmigrantes de otros países, no todos, por supuesto, buscando refugio político para que no los masacraran los islamistas, sino que los había que iban en busca de mejorar su situación económica y, mezclados con ellos, una serie de jóvenes perfectamente entrenados para cometer actos terroristas dentro de las naciones que los acogían. Ahora, señores, estamos lamentando, cada día, las consecuencias de aquellas medidas con el pago, como tributo a la imprevisión de la UE, de una serie de personas asesinadas vilmente, en la mayoría de los casos por alguno de estos individuos a los que se les dio acogida y la han aprovechado para, a la vez que se inmolan en nombre del Islam, dejar tras de sí verdaderas carnicerías de inocentes ciudadanos europeos.

En España, si bien hemos sido afortunados, hasta ahora, en cuanto al terrorismo islamista, tenemos otros problemas que llevan camino de convertirse en endémicos. Después de dos elecciones legislativas celebradas apenas en seis meses, nos encontramos en una situación en la que, nuestros partidos políticos siguen empecinados en discusiones bizantinas entre ellos, sin que, en casi diez meses, hayan sido capaces de llegar a un acuerdo y, lo que todavía resulta más impactante, ni siquiera han sido capaces de sentarse a discutir entre ellos por la tozudez de algunos, la oposición a admitir en la discusión a determinados interlocutores y las propias divergencias internas, de cada una de las formaciones políticas, respecto a cuales deberían ser las posturas del partido frente a la situación creada por la aparición de nuevas formaciones minoritarias, la amenaza de los partidos nacionalistas que buscan la independencia y los comunistas bolivarianos que han tenido, hasta ahora, un papel importante y, evidentemente, perturbador, cuando se ha tratado de llegar a acuerdos para presentar al candidato a la investidura.

El general Franco implantó en España el sistema de partido único, el Movimiento Nacional, conocedor de lo que habían significado los partidos políticos nacidos en la II República y de las consecuencias que trajeron para los españoles y para la nación. En el libro “La Monarquía que quiso Franco”, de J. Tarragó (1978) aparece el siguiente párrafo: “no es imperativo de la democracia que ésta haya de practicarse a través de artificiales partidos políticos. Lo que a unos pueblos puede irles bien (se refiere a Gran Bretaña, EEUU, Suiza...), a otros como nosotros, está demostrado nos era fatal...”. Quizá para las nuevas generaciones de españoles les pueda resultar rara la idea de una democracia sin partidos políticos, pero es evidente que, para quienes somos admiradores del sistema americano (de los EE.UU.), de sus dos formaciones nacidas de la más sólida democracia existente sobre la Tierra, conformadas por los Demócratas y los Republicanos, que han sobrevivido con éxito desde la propia fundación de la nación americana y la promulgación de su Contitución en 1787. El hecho de que, tanto demócratas como republicanos, son formaciones respetuosas con la Constitución, con la propiedad privada, contrarias a los sistemas comunistas y celosos de la unidad de su nación, sus signos y sus símbolos nacionales, entre ellos la bandera a la que honran tanto en sus instituciones públicas como en las propias casas de muchos ciudadanos que tienen a honra el exhibirla, al contrario de lo que ocurre con los que vivimos en Cataluña, que no nos atrevemos a sacarla en público por temor a ser insultados o agredidos.

En todo caso, la actual situación por la que estamos pasando en España, con la posibilidad de que los diversos partidos políticos, cada uno más pendiente de sus propios intereses que de los intereses del país y, ante la especial circunstancia de que los hay cuya finalidad primordial es conseguir la separación de su autonomía de la nación española y, a tal fin, no se esconden de estar trabajando para crear las instituciones precisas para el momento en el que, según ellos, consigan llegar a la escisión para la que trabajan. Lo cierto es que el maremagnum en el que nos encontramos ya está agotando la paciencia de los ciudadanos que, a poco que sigan las cosas como parece que continúan, se van a encontrar con la convocatoria de unas terceras elecciones, ante la rechifla y el pitorreo del resto de naciones que siguen nuestros avatares y que tampoco será capaz de garantizarnos que acabe, de una vez, este calvario al que nos han conducido esta serie de ineptos, incapaces, egoístas y descerebrados dirigentes de estos malhadados partidos, que parecen dispuestos a acabar con lo poco que queda bueno en nuestra nación.

El señor Ansón, indignado, ha escrito: “Los partidos políticos en una democracia plena son los cauces para solucionar los problemas de la nación. En España se han convertido en un problema en si mismo en lugar de una solución. El espectáculo que están dando a la ciudadanía es de vergüenza ajena”. Unas encuestas del rotativo La Razón hablan de que, en unas futuras elecciones un 40% de la ciudadanía no iría a votar. La pregunta fundamental que nos debiéramos hacer es la siguiente:¿Podría España soportar estar sin un gobierno formal durante otros periodo en el que se convocaran nuevas elecciones y, mientras tanto, sin que se pudieran establecer los imprescindibles PGE, sin que las comunidades y los municipios supieran su techo de gasto para poder confeccionar sus propios presupuestos para el 2017 o se encontraría nuestra nación en disposición de seguir sin promulgar leyes, sin tomar acuerdos imprescindibles, sin poder firmar acuerdos con el resto de países y sin llevar a cabo las reformas que, insistentemente, nos están reclamando desde Bruselas, entre otras tomar las medidas precisas para adecuar nuestro déficit público a las cifras que nos piden desde la CE.?

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, se nos ocurre preguntarnos si los padres de la Constitución del 78, al establecer el sistemas de autonomías y partidos políticos, estuvieron acertados o, por muy buena intención que pusieran en ello, lo único que hicieron fue establecer que, a través de abrir las puertas al comunismo, al socialismos, al resto de formaciones políticas que han ido apareciendo a través de los años, no incurrieron en el error de dar entrada, otra vez, a aquellos viejos partidos de la II República que fueron capaces de llevar a España a la Guerra Civil de 1036. Sería una verdadera pena que, la tan cacareada transición, para lo único que hubiera servido, fuera para volver a los mismos vicios de entonces.

Del virreinato de la India a la alcaldía de Londres
Jesús Laínz Libertad Digital 27 Julio 2016

La inmigración es uno de los elementos claves de la Europa actual, como demuestran violentamente los atentados cometidos por musulmanes nacidos en suelo europeo y pacíficamente los londinenses eligiendo al primer alcalde musulmán de una capital europea. En sólo dos generaciones se ha pasado de que media Asia estuviera regida por virreyes británicos a que un paquistaní sea el alcalde de la capital eximperial. Los londinenses no han hecho más que institucionalizar con sus votos las nuevas realidades sociales de una Europa multiétnica insospechable no hace mucho tiempo.

Pues los vencedores de 1945 consideraron que la coexistencia de poblaciones nacionalmente diferenciadas había probado su fracaso con las dos guerras que ensangrentaron Europa en la primera mitad del siglo XX. Por eso se diseñaron nuevas fronteras para evitar conflictos futuros. Además de los ajustes entre griegos, turcos, eslovacos, checos, rumanos, húngaros, rusos y polacos, el grueso de la operación consistió en la deportación forzosa de millones de Volksdeutsche­ –Sudetes, Suabos del Bánato, Sajones de Transilvania, etc.–, que fueron reagrupados dentro de las fronteras de las neonatas repúblicas alemanas. Bien claro lo dejó Churchill: "La expulsión es el método que, según lo que hemos podido ver, será el más satisfactorio y duradero. Ya no habrá mezcla de poblaciones que cause problemas sin fin”. Las dos excepciones a este proceso uniformizador fueron las plurinacionales Checoeslovaquia y Yugoslavia, fundadas tras la Gran Guerra y autodestruidas tras la caída del comunismo.

Poco después la ONU puso en marcha el mecanismo descolonizador, sobre todo tras la resolución 1.514 (14-XII-1960) sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Pero a partir de ese momento comenzaría un proceso de emigración masiva que iba a contradecir lo enunciado por Churchill: por primera vez desde los grandes movimientos de población que contribuyeron a la caída del Imperio Romano y configuraron la base sobre la que empezarían a cuajar las naciones europeas que hoy conocemos, decenas de millones de personas, esta vez llegadas sobre todo de Asia y África, comenzaron a cruzar las fronteras de Europa. La muerte de millones de europeos y la necesidad de reconstruir lo destruido por la guerra llevaron a abrir las puertas a mano de obra barata llegada de las antiguas colonias. Magrebíes y otros africanos se dirigieron a Francia; asiáticos, africanos y caribeños a Gran Bretaña; y Alemania, por su parte, recibió grandes contingentes de su antigua aliada Turquía. Otros países europeos se incorporarían más tarde al proceso, como una España en la que hubo que esperar a los años finales del siglo, cuando Aznar comenzó a abrir las puertas a la inmigración masiva.

No tardaron en oírse voces que se oponían a tan revolucionario fenómeno. El general De Gaulle, por ejemplo, pronunció en 1959 palabras que hoy dejarían tamañito a Le Pen:
“Está muy bien que haya franceses amarillos, negros y marrones. Eso demuestra que Francia está abierta a todas las razas y que tiene una vocación universal. Pero con la condición de que sigan siendo una pequeña minoría. Si no, Francia ya no sería Francia. Por encima de todo somos un pueblo europeo de raza blanca, de cultura greco-latina y de religión cristiana. ¡Que no nos vengan con historias! ¿Han visto ustedes a los musulmanes? ¿Los han visto con sus turbantes y sus chilabas? Está claro que no son franceses. Los que promueven la integración tienen cerebro de colibrí, por muy sabios que sean. Intenten mezclar aceite y vinagre. Agiten la botella. Al cabo de un momento se habrán separado de nuevo. Los árabes son los árabes, y los franceses son los franceses. ¿Creen ustedes que el cuerpo francés puede absorber diez millones de musulmanes que mañana serán veinte y pasado mañana cuarenta? Si los integramos, si consideramos franceses a todos los árabes y bereberes de Argelia, ¿cómo les impediríamos instalarse en la metrópoli, donde el nivel de vida es tan superior? Mi pueblo ya no se llamaría Colombey-las-Dos-Iglesias sino Colombey-las-Dos-Mezquitas”.

Nueve años después, en abril de 1968, el erudito y político conservador Enoch Powell provocaría el escándalo al pronunciar un discurso en el que auguró el fin de Gran Bretaña si no se repatriaba a los inmigrantes que habían comenzado a llegar en aquellos años “provocando una transformación que no tiene paralelo en mil años de historia inglesa”. Consideró que los gobernantes de aquellos días tenían que tomar decisiones difíciles para evitar graves males futuros:

“Los dioses vuelven locos a quienes quieren destruir. Hemos de estar locos como nación, literalmente locos, para permitir la entrada anual de unos 50.000 inmigrantes sin recursos que serán mayoritariamente la materia del futuro crecimiento de la población de origen inmigrante. Es como ver a una nación prendiendo entusiasmada su propia pira funeraria”.

Y, citando a Virgilio (Eneida, 6, 86-87), concluyó comparando el futuro de Gran Bretaña con el de unos Estados Unidos a la sazón agitados por tensiones raciales:

“Tiemblo cuando miro hacia el futuro. Como el romano, me parece ver “el río Tiber espumeante de sangre”. El trágico e irresoluble fenómeno que vemos con horror en la otra orilla del Atlántico, consecuencia de la propia historia y existencia de los Estados Unidos, se nos viene encima por nuestra propia voluntad y nuestra propia negligencia. Evidentemente acaba de empezar, pero tendrá proporciones americanas mucho antes de que termine el siglo. Sólo podremos resolverlo con acciones contundentes y urgentes. No sé si habrá voluntad pública para exigirlas y para llevarlas a cabo. Lo único que sé es que verlo y no denunciarlo sería la mayor de las traiciones”.

A pesar de que una encuesta Gallup reveló varios días después que el 74% de los encuestados se mostraron de acuerdo con Powell, el jefe de las filas conservadoras Edward Heath le fulminó sin contemplaciones, poniendo punto final a una exitosa carrera política.

El caso creó jurisprudencia de alcance mundial, pues desde entonces el desacuerdo con el discurso oficial sobre la inmigración ha tenido que nadar contra una corriente avasalladora.

Página web de Jesús Laínz http://www.jesuslainz.es/

Contra la gran manipulación
EDITORIAL Gaceta.es 27 Julio 2016

Desde que comenzó la denominada “crisis de los refugiados”, es decir, la afluencia masiva y descontrolada de inmigrantes al socaire del movimiento de desplazados de la guerra de Siria, los medios de comunicación hegemónicos, controlados habitualmente por empresas muy vinculadas a la gran finanza y al poder político, vendieron unánimemente una versión oficial de los hechos, a saber: Europa debía “acoger” a toda esa masa de población e integrarla en su seno, la inmigración era una “oportunidad” y los temores a las turbulencias islamistas no eran más que falsedades propaladas por la “extrema derecha”. Un año después, la presencia cotidiana del terrorismo yihadista en Europa es una realidad y la afluencia de “refugiados” no ha sido ajena a esta espiral de muerte.

¿Han pedido perdón esas cadenas de televisión y esas cabeceras de periódico que nos ofrecieron una interpretación retorcida, esto es, falsa de los hechos? No. Lejos de eso, insisten en deformar la verdad. Así estamos viendo cómo, en los titulares de esos medios, el terrorista islámico es más bien un homófobo, un alienado o una víctima de acoso infantil, cómo una mochila bomba en un concierto masivo es un método de suicidio individual o cómo los sacerdotes víctimas de un asesinato en realidad se degüellan solos. Nada que ver con el islam, ni siquiera con el yihadismo. No vaya a ser que la sociedad desarrolle algún tipo de sentimiento poco inclinado a la “acogida”.

¿Cuántos muertos más hacen falta para que los medios de comunicación hegemónicos, bien nutridos por la gran finanza y los poderes públicos, reconozcan que nos han mentido? ¿Para quién trabajan en realidad?

La escalada yihadista en Europa llega a la Iglesia
EDITORIAL El Mundo 27 Julio 2016

El asesinato de Jacques Hamel, un sacerdote católico de 86 años, en una parroquia de un pequeño pueblo del departamento de Alta Normandía supone un salto cualitativo en la estrategia de terror del denominado Estado Islámico (IS) en Europa. Los ataques por parte del IS y de sus facciones como Boko Haram a los cristianos son constantes en Oriente Próximo y en África. El obispo de Alepo recordaba el mes pasado que en esa ciudad había unos 260.000 cristianos -católicos y ortodoxos- antes de la guerra y ahora no quedan más de 50.000. Es habitual que Boko Haram ataque las iglesias cristianas los domingos cuando los fieles acuden a misa y asesinen a diestro y siniestro a quienes están dentro. En este caso, dos yihadistas entraron en el pequeño templo en plena celebración y allí, frente al altar, degollaron al sacerdote e intentaron hacer lo mismo con otro de los rehenes que se encuentra en estado crítico. Los terroristas fueron abatidos por la Policía, pero ya habían dejaron su reguero de sangre.

El yihadismo nunca había atacado directamente a la Iglesia en Europa ni asesinado a un sacerdote católico. El suceso es relevante además porque hoy comienza en Cracovia (Polonia) la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, en la que más de un millón de jóvenes católicos de 167 países se reunirán hasta el domingo convocados por el Papa. Francisco expresó su 'dolor y horror' por el asesinato y pidió evitar un conflicto de religiones. El presidente François Hollande, que acudió a Saint-Etienne-du-Rouvray, recordó que el Estado Islámico 'nos ha declarado la guerra'. Poco después, el IS reivindicó la autoría del atentado, con más rapidez que de costumbre, pues en esta ocasión tardó tres horas, mientras que en el de Niza, por ejemplo, hubo que esperar día y medio.

El asalto de ayer tiene otra consideración porque supone también que los yihadistas están dispuestos a difundir el terror más allá de los grandes centros de población y llegar hasta los núcleos rurales. Ya no es París o Niza, sino que el IS quiere dar la sensación de que nadie puede estar seguro en ningún sitio: el domingo fue en la pequeña localidad alemana de Ansbach, de 40.000 habitantes, y ayer en Saint-Etienne-du-Rouvray, que no supera los 30.000.

El Estado Islámico está redoblando sus acciones mortíferas en Europa. Este año han sido salvajemente atacados ciudades y pueblos de Bélgica, Francia y Alemania, con modos de actuar distintos. Si en París y en Bruselas fueron comandos adiestrados que portaban armas automáticas, en Niza, en Ansbach y en Saint-Etienne-du-Rouvray, han sido lobos solitarios quienes han sembrado el terror. Aunque Hollande manifestó ayer que Francia 'está poniendo todos los medios para que estos ataques no ocurran', al igual que sucede en Alemania y en el resto de países europeos, es lógico que entre la población cunda el desánimo al ver que los atentados se multiplican.

El terrorismo yihadista es el reto más importante que tiene en estos momentos la comunidad internacional. La única solución posible tiene que ser la coordinación en todos los ámbitos de la lucha contra el terror, desde la diplomacia de los Estados hacia los países árabes hasta el empleo conjunto de los servicios de inteligencia, pasando por la prevención y la actuación de las fuerzas de seguridad. Sólo así se irán dando pasos en la dirección adecuada para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

En estos momentos, los gobiernos tienen que estar especialmente atentos al auge del populismo y de la xenofobia. Los partidos de ultraderecha en toda Europa pretenden sacar provecho del lógico temor ciudadano para ganar adeptos. Por eso, todos los demócratas debemos dejar bien claro que ellos no tienen la solución. Ningún experto en terrorismo internacional explica el auge de los atentados por la política de inmigración de la UE ni por la llegada masiva de refugiados en los últimos años. Entre otras razones porque la mayoría de los terroristas de los últimos atentados han nacido en países europeos, donde han sido captados por el IS.

Desde el punto de vista del ciudadano, es el momento de la serenidad y de la unidad con quienes controlan la lucha antiterrorista. Y también es el tiempo de defender más que nunca la libertad y el respeto por los derechos individuales. Lo contrario sería renunciar a los principios básicos que sustentan nuestra convivencia.

El cura Hamel, mártir en Normandía
Pablo Sebastián Republica 27 Julio 2016

Jacques Hamel, sacerdote jubilado de 84 años es probablemente el último ‘mártir’ de la Iglesia Católica después de haber sido degollado por dos terroristas islámicos en su parroquia de Saint-Etienne-du- Rouvray, en la región francesa de Normandía. Dos criminales que decían actuar en el nombre del Estados Islámico (ISIS) y grabaron su crimen para transmitirlo a sus compañeros del terror poco antes de ser abatidos por la policía gala.

Otra vez el ISIS, otra vez en Francia, otra vez un comando suelto de la manada de lobos solitarios como los que recientemente actuaron en Alemania, y otra vez la sensación de rabia e impotencia frente a esta plaga criminal contra la que resulta muy difícil luchar y menos aún prevenir su acción cobarde y traicionera contra civiles indefensos.

El crimen del cura Hamel, por su condición de sacerdote católico, tiene una especial lectura porque podría significar el principio de una serie de actuaciones criminales de los comandos yihadistas en contra de los representantes de la Iglesia Católica, en un alarde de desafío frontal en lo que estos desalmados del pretendido Califato llaman ‘guerra santa’ contra los infieles.

Y tibia nos ha parecido la reacción del Vaticano ante semejante horror lo que invita a pensar que el Papa Francisco ha preferido no ampliar la onda expansiva de este crimen contra un sacerdote por temor a que se produzcan otros más.

Y ha dicho el presidente Hollande, como otras veces de un tiempo a esta parte y a raíz de los continuos ataques del yihadismo radical, que Francia ‘está en guerra –‘aérea’, debió precisar- contra el ISIS’. Como suponemos que están primeras naciones de Occidente y los países árabes que combaten a este fantasmal y criminal Estado en Siria e Irak desde hace ya demasiado tiempo sin que se aprecie un horizonte final para esta tremenda pesadilla.

Porque ni la OTAN, ni los aliados de la llamada Alianza contra el Daesh –recientemente reunidos en Washington- se osan echar pie a tierra para acabar con el Califato y se limitan a cursos de formación (en los que España participa) y a bombardeos que una discutible efectividad.

Es cierto que el ISIS ha perdido posiciones pero siguen ahí y manejan ingentes cantidades de dinero que supuestamente les llegan de Arabia Saudí –país que está bajo sospecha en este conflicto y que presume de ser aliado occidental-, o de la venta clandestina de petróleo lo que les permite armarse hasta los dientes y financiar el terror de comandos que están durmientes en países europeos o se han infiltrado en las caravanas de refugiados de Siria que llegan a Europa.

No se trata de mandar tropas contra el ISIS para ocupar territorios como ocurrió en las anteriores guerras de Irak, que están en el origen de esta situación, sino de enviar tropas de primer nivel para acabar con el Estado Islámico, destruir su ejército y su organización y capturar a sus líderes y a sus cómplices y financiadores, estén donde estén. Hace falta un ataque en toda regla para liquidar el nido de víboras que nos envían a la UE y también a otros países de Asia y de África su guerrilla criminal.

¿Hasta cuándo? ¿No dicen los líderes europeos que estamos en guerra contra el ISIS? Pues no nos parece que así sea, al menos en lo que a la UE y la OTAN se refiere y ellos sabrán el por qué, pero desde luego no se acaba de entender.

Los templos católicos, incorporados a los objetivos terroristas
José Javaloyes Republica 27 Julio 2016

El degollamiento de un sacerdote octogenario y el ataque a feligreses y religiosas, ocurrido mediada la mañana de ayer en una iglesia de la Alta Normandía -en Saint Etienne du – Rouvray- ha de considerarse como un salto adelante dentro del proceso de penetración islamista del llamado Estado Islámico contra Europa en general y, muy específicamente, contra la nación francesa en particular.

A la ampliada escala de las réplicas galas contra las bases territoriales de esta fracción del expansivo yihadismo islámico, decantado en sus presupuestos doctrinales desde las Madrasas musulmanas del Oriente Medio y el Asia central – operantes ya desde principios del Siglo XVII -; al nuevo ciclo de la colisión, de la “guerra de civilizaciones, tanto parece corresponder, en lo cuantitativo, la expansiva onda islamista del terrorismo musulmán en Europa, África y Asia, como en lo cualitativo y selectivo, su beligerancia específica contra centros docentes de formulación cristiana en todos los referidos escenarios continentales.

Especialmente en aquellos relacionados con la expansión colonial europea desde el último tercio del Siglo XIX hasta la segunda mitad del Siglo XX, con la descolonización subsiguiente después de la más grande de las guerras, que afectó, solapadamente, al ámbito colonial europeo de creación decimonónica y a los territorios afroasiáticos perdidos por el Imperio Otomano como consecuencia de la Paz de Versalles.

Tuvo la descolonización europea del Medio Oriente un efecto de rebote, demográfico y cultural, de diversa magnitud y compartidos efectos; unas resultantes de común hibridación y variantes concreciones. Pero de una estabilidad sostenida durante bastantes años; el islamismo cultural, como forma de vida, se compensó con el nacionalismo político.

Pero mientras ese equilibrio se rompía en Argelia por la radicalización de un nacionalismo de formato soviético que los escindió hasta profundidades de una larga y brutal guerra civil; y en Egipto se sostuvo por la prevalencia de un nacionalismo enrolado en la causa tercermundista, en Oriente Próximo la Guerra de Iraq, pulverizó el nacionalismo, de cuyas cenizas surgió, con el destilado radical de las Madrasas islámicas operado por la Al Qaeda de Ben Laden, el yihadismo terrorista previo a la actual eclosión del autodenominado Estado Islámico.

Islamofascismo: desafío político
Euprepio Padula okdiario 27 Julio 2016

Las últimas masacres cometidas por fundamentalistas islámicos, sean del bando que sean, en Kabul, Niza u Orlando vuelven a poner encima de la mesa el debate sobre cómo definir la barbarie de estos criminales. La pregunta que sigue estando encima de la mesa y a la cual es difícil dar respuesta es: ¿Se trata de una guerra o no? ¿Existen bandos opuestos? A pesar de lo que queremos admitir, la historia reciente nos enseña que los ataques terroristas islamofascistas contra las democracias liberales y occidentales no han remitido, al menos, desde la caída del Sha de Persia y la ascensión al poder del ayatolá Khomeini en 1979 y desde la traición de los talibanes dirigidos por Bin Laden contra sus benefactores norteamericanos en 1989. Llegó a su momento más dramático con el atentado de Al Qaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York donde perdieron la vida más de 3.000 civiles en 2001.
‘Islamofascismo’, término clave

El terrorismo fundamentalista islámico es transversal y, cuando hablamos de su intención de extinguir las democracias a través de masacrar a sus habitantes, es totalmente insignificante que los terroristas sean seguidores del yerno o del suegro de Mahoma, que son las dos vertientes principales en las que se dividen los grupos islamofascistas. TODOS tienen el mismo objetivo único: aniquilar nuestra LIBERTAD.

Como a todos los que intentamos mirar este drama con objetividad, me cuesta admitirlo pero no puedo negar la evidencia de que nos enfrentamos a una guerra del islamofascismo contra las democracias occidentales de tipo liberal. La guerra contra la libertad de expresión, de circulación, de culto, los derechos y garantías individuales, la igualdad de género y el derecho al trabajo y a disfrutar de la vida como nos apetezca con el respeto a los demás. Se trata de una guerra a la felicidad, a la tolerancia. NO es verdad que con admitir que es una guerra hacemos el juego de los terroristas. Sencillamente, podemos buscar soluciones desde la objetividad, sin miedo a llamar a las cosas por su nombre.

El islamofascismo, la rama contemporánea del fundamentalismo islámico, se originó en 1928, con la creación de la más duradera de las organizaciones islamofascistas: la Hermandad Musulmana; no casualmente junto con el fascismo de Benito Mussolini y el nazismo de Adolf Hitler. Pocos saben que en esos años fueron aliados directos desde sus orígenes hasta la debacle nazi-fascista, pero el fundamentalismo islámico nunca sufrió la derrota definitiva que sí se les propinó a los nazis y fascistas alemanes, italianos, japoneses y sus aliados. Nunca se le otorgó la importancia clave en los equilibrios de poder mundiales. Por lo tanto, no hacía falta eliminar el problema… ¡Supuestamente NO eran un problema!
¿Que hay detrás de tanto odio?

No existen motivos de venganza histórica hacia las democracias occidentales por el pasado colonialismo; la sola existencia de libertades públicas es lo que detesta el fundamentalismo islámico. Es de vital importancia comprender que los ataques actuales contra civiles no tienen relación con pasados hechos históricos, sino con la directa negación de su derecho a ser ciudadanos libres. Hasta que no comprendamos y aceptemos esta realidad que los islamofascistas expresan con total libertad y transparencia, no podremos defendernos.
El Estado Islámico distribuye una foto del terrorista suicida de Ansbach

Incluso el conflicto con Israel tiene que ver con ser una democracia. Desde la creación del Estado de Israel en 1948, la raíz del conflicto árabe-israelí y palestino-israelí ha sido la existencia de Israel como democracia en Medio Oriente, no su política exterior. La negación del derecho de Israel a existir comenzó, por parte del islamofascismo, el mismo día de la independencia israelí. No quiero, ni mucho menos, justificar los excesos que el gobierno de Israel ha cometido infligiendo un sufrimiento a menudo injustificado, pero la base del odio hacia ellos se debe al hecho de ser una democracia y defender las libertades como cualquier otra democracia occidental.

La guerra con el islamofascismo comenzó hace mucho años, pero nos comportamos como Stalin en junio de 1941 cuando no podía creer que Hitler lo había atacado. Él nunca se tomó en serio la amenaza alemana, nunca se hubiera podido imaginar que ese loco bigotudo iba a atacar la todopoderosa patria rusa. Nosotros seguimos incrédulos viendo como día tras día siguen los atentados y se suceden en los lugares más típicos de nuestra vida normal y ya nos resignamos a que nos pueda pasar a cualquiera. Paradójicamente, Putin comprende en la actualidad mucho mejor que Obama la amenaza islamofascista. Putin es consciente de que Rusia está siendo puesta en jaque por el islamofascismo como lo fue Stalin por el nazismo 70 años atrás.
¿Es ésta la Tercera Guerra Mundial?

Hay muchas semejanzas que se reflejan en el objetivo de los islamofascistas de conquistar el mundo y en la interpretación extremista del Corán, que supuestamente lleva a la opresión de las mujeres, exterminio de los homosexuales, conversión de los cristianos, eliminaciones de la libertad. Similitudes con lo que pasó en el Tercer Reich.

Frente al nazi-fascismo, el paladín de la libertad fue Winston Churchill, quien pasó el relevo al presidente Roosevelt, quien a su vez lo legó, en su lecho de muerte, al presidente Truman, quien puso punto final a esta amenaza, junto a sus aliados.

La victoria obtenida por Churchill y la liderada por Estados Unidos para ganar la batalla al comunismo años después —culminada con la instauración de las democracias en los países de la vieja URSS— deberían llenarnos de optimismo frente al reto monstruoso que nos presentan estos nuevos asesinos en serie.

Hoy en día, en la lucha contra el islamofascismo no existe un líder que posea la voluntad y genere el consenso suficiente como para dirigir la batalla. No hay un Churchill ni un Eisenhower. Aquellos líderes que con más claridad denuncian la amenaza no gozan del consenso como para ser seguidos. Quienes sí gozan de ese consenso poder no denuncian ni enfrentan con claridad la amenaza. El principal desafío que plantea el islamofascismo a las democracias liberales no es religioso o el militar. Es el político.

Las democracias occidentales tendrán que empezar a unir fuerzas y demostrar voluntad firme para luchar contra el islamofascismo con fuerza y unidad. La voluntad no es, ni será nunca, suficiente. Pero es un comienzo.

declaraciones de raymond burke
Un cardenal advierte: 'El Islam quiere gobernar el mundo'
El prelado estadounidense pide a las naciones occidentales que reafirmen su origen cristiano y señala que "cuando los musulmanes se convierten en mayoría tienen la obligación de someter a toda la población a la ley islámica".
L.G. Gaceta.es 27 Julio 2016

Ante el aumento de ataques islamistas en suelo occidental, el cardenal Raymond Burke, patrono de la Soberana Orden de Malta, ha advertido que el Islam "quiere gobernar el mundo" y ha hecho un llamamiento a las naciones occidentales a reafirmar su origen cristiano para frenar su avance.

En declaraciones a Religion News Service, Burke ha criticado a quienes, con el buen propósito de ser tolerantes, tienden a pensar que el Islam es una religión como la fe católica o la fe judía, sin comprender que el Islam es "fundamentalmente una forma de gobierno".

"El Islam es una religión que, según su propia interpretación, también debe convertirse en el Estado", explica Burke en su libro Esperanza para el mundo. La diferencia entre Islam y cristianismo radica en que la primera tiene una clara ambición de gobernar, según este cardenal.

"Cuando se convierten en una mayoría en cualquier país, entonces tienen la obligación religiosa de gobernar ese país", ha sostenido este cardenal, al tiempo que ha defendido que si lo que quieren los ciudadanos occidentales es ser gobernados por musulmanes, sólo deben continuar actuando como lo han hecho hasta el momento.

Burke también ha señalado el grave problema que afrontan países como Bélgica o Francia, donde "hay pequeños estados musulmanes" que constituyen zonas prohibidas para las autoridades gubernamentales. Ha advertido, además, que quienes no estén de acuerdo con ser sometidos por un gobierno islámico, tienen razones para tener miedo ante esta perspectiva.

Asimismo, este cardenal ha hecho referencia a enfrentamientos históricos como la batalla de Lepanto y la batalla de Viena, en los que las naciones cristianas lograron derrotar a las fuerzas musulmanas. "Estos hechos históricos se relacionan directamente con la situación de hoy en día. No hay duda de que el Islam quiere gobernar el mundo", ha reflexionado Burke.

Como respuesta ante esta situación, Burke propone a las naciones occidentales reafirmar su origen y fundamentos cristianos, sin que suponga una limitación de la libertad religiosa. "Tenemos que decir que no, que nuestro país no debe convertirse en un estado musulmán", ha defendido este cardenal que en su nuevo libro asegura que la Iglesia católica debería temer al Islam.

Sobre la información de los ataques islamistas en Europa
IslamWatch.eu Santiago Fontenla LAGACETA.EU 27 Julio 2016

A casi todos nos ha extrañado la ‘prudencia’ con la que los diferentes aparatos policiales europeos han ido transmitiendo información sobre los últimos ataques islamistas en Europa. Una tardanza que se hizo sospechosa cuando el caudal de información sobre los ataques confirmaba que alguno de ellos estaría ejecutado por elementos de extrema derecha. La información, canalizada a la perfección, copó las primeras páginas de los diarios digitales de medio mundo. La realidad derivó hacia la cuestión médica en casi todos ellos cuando se afirmaba y confirmaba que los ataques se tratarían de hechos aislados perpetrados por inadaptados con largos expedientes de problemas mentales. Más tarde saldrían a la luz los verdaderos detalles de los ataques y sus vínculos yihadistas.

Es llamativo el caso de David S., teóricamente un germno-iraní que odiaba a sus compañeros de clase. La cuestión es que en posteriores noticias ya aparece otro nombre: Ali David Sonboly (que suena en cierto modo occidental). Pero su verdadero nombre es otro: Ali Daud Sonboly / Sunbuli que es un nombre árabe (pronunciado Sunbuli) y tiene un significado exclusivamente árabe: ‘partir el grano de trigo’. Este ‘iraní’ mostraba en un perfil de facebook esta fotografía… para nada persa. Todas sus amistades en Facebook eran Sirias.

Es solo un ejemplo.

Pero es importante señalar la forma en que se informó de los ataques y cómo se experimentó para intentar desviar la atención del verdadero problema que tenemos entre nosotros: inmigración masiva descontrolada e inadaptada, mayoritariamente musulmana. Y es importante conocer esto porque el Sistema ha generado el problema y el propio Sistema trata de encontrar fórmulas para distraer al ciudadano. Se está conformando una estructura informativa que en breve ocultará noticias tan importantes como lo podría ser algún ataque selectivo protagonizado por un ‘lobo solitario’. Y digo ocultar porque, por poner solo un ejemplo, la repercusión del apuñalamiento de una madre y sus niñas en Francia por vestir pantalones cortos, a manos de un integrista marroquí, ha tenido muy escasa repercusión mediática.

Las redes sociales, tan importantes en estos casos, ya están experimentado con el filtrado avanzado de mensajes y comunicaciones entre usuarios. No sería de extrañar que lo mismo que se censura de forma inmediata un desnudo podría hacerse con una noticia concreta.

Europa, su clase política, está al borde del colapso en materia de seguridad. Una seguridad que ya no puede garantizar a susciudadanos. Y todos sabemos que sin seguridad no hay libertad. Y que si no hay libertad los ciudadanos la buscarán allá donde sea. Y buscarán nuevos políticos, nuevos partidos con nuevas ideas. Organizaciones bien lideradas que ofrezcan soluciones fáciles a problemas complicados. Está pasando en Austria, Holanda, Francia, Alemania…

El teniente Castillo, el ídolo de la izquierda que ordenó disparar contra civiles
Juan E. Pflüger Gaceta.es 27 Julio 2016

José del Castillo Sáenz de Tejada, el teniente de la Guardia de Asalto que fue asesinado el 12 de julio de 1936 y que desencadenó la venganza que culminó con el asesinato del líder de la derecha monárquica José Calvo Sotelo, fue un criminal protegido por el Gobierno del Frente Popular. Una persona que usaba su cargo como militar para beneficio sectario de sus ideas políticas, no para garantizar la seguridad de los Españoles, objetivo al que se había comprometido, pero que no cumplió en varios episodios de su vida.

Ahora, el Comisariado de la Memoria Histórica que preside la socialista Francisca Sauquillo quiere darle una calle en Madrid, una distinción que ya tuvo durante la Guerra Civil, pero que es más que discutible incluso aplicando la Ley de Memoria Histórica.

Durante la revolución de octubre de 1934, Castillo formaba parte de las columnas enviadas por el Gobierno legítimo de la República para sofocar un movimiento revolucionario que pretendía dar un golpe de Estado. Recordemos que la revolución de octubre fue un intento de anarquistas, socialistas y comunistas de impedir el acceso al Gobierno del partido que había ganado las elecciones: la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA).

Dirigía una sección de morteros que debía atacar a los revolucionarios en Villaviciosa. Esos revolucionarios habían causado la muerte de centenares de personas, entre ellos varias decenas de religiosos, y habían bombardeado Oviedo, donde también habían quemado la Universidad, la Catedral y la Cámara Santa. Estaban realizando actos criminales, pero bajo el argumento de que él no disparaba contra el pueblo, se negó a reestablecer el orden y terminar con los asesinatos que se venían sucediendo.

Fue destituído y condenado, pero se reincorporó a la vida el 12 de marzo, tras la victoria del Frente Popular. Desde entonces su militancia en la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA) y su compromiso como instructor de las milicias de las Juventudes Socialistas Unificadas, pesaron más que su compromiso de defender a España y los españoles. Su nuevo puesto estaba en la Guardia de Asalto y su destino en el cuartel de Pontejos, en una compañía de especialidades que tenía como objetivo el mantenimiento del orden público. Curiosamente un orden que el atacaba adiestrando a los pistoleros socialistas y comunistas.

El 14 de abril de 1936 se festejaba el quinto aniversario de la proclamación de la república. Durante el desfile militar, un grupo de obreros abucheó a su paso a la Guardia Civil. Un miembro del Instituro Armado que se encontraba presente, de paisano, les recriminó su actitud y, al volverse le asesinaron de un disparo por la espalda.

Su nombre era Anastasio de los Reyes. Dos días después se celebró un multitudinario entierro al que asistieron representantes de todos los partidos de la derecha y muy pocos miembros de los partidos del Gobierno. Quienes sí estuvieron presentes fueron numerosos agentes de las diversas porlicías, militares y guardias civiles. Durante el recorrido desde el hipódromo al cementerio del Este, la comitiva fue atacada numerosas veces, causando varios heridos y obligando a intervenir a los agentes de paisano que se encontraban presentes, ya que desde Gubernación (antiguo Ministerio del Interior) no se dotó a la marcha de protección.

Cuando el cortejo fúnebre llegó a la altura de la plaza de Manuel Becerra se encontró a la sección de la Guardia de Asalto del teniente Castillo que les cortaba el paso. Sin previo aviso, Castillo ordenó abrir fuego contra quienes avanzaban los primeros. Como consecuencia de los disparos murieron tres personas: Andrés Sáenz de Heredia, de 24 años; Manuel Rodríguez Gimeno, de 30; y Luis Rodríguez Verges, de 23 años. Los tres recibieron disparos en la cabeza que les causaron la muerte casi inmediata. Además hubo varias decenas de heridos de diversa consideración.

Curiosamente, en esta ocasión el teniente Castillo hizo todo lo contrario de lo que había hecho en la revolución de octubre. En este caso no solamente disparó contra el pueblo, sino que la orden partió de el. Y el Gobierno republicano del Frente Popular no abrió, si quiera, una investigación oficial. Protegió al militar que había ordenado el asesinato a sangre fría de varias personas, abusando de su cargo, por el mero hecho de pensar de diferente manera.

Puedes comentar el blog con el autor en @Juanerpf o en la página de Facebook Los Crímenes del Comunismo.

La inflación se hunde y compromete todavía más los objetivos de déficit
La inflación ha retomado la senda bajista. La consecuencia para España es que lograr los objetivos de déficit en 2016 se hace más difícil. Las gasolinas han vuelto a caer en julio
Carlos Sánchez El Confidencial 27 Julio 2016

La noticia buena es que el precio de los combustibles continúa bajando, y eso aumenta la renta disponible de familias y empresas. La mala es que España continúa coqueteando con la deflación. Y lo que no es menos relevante, la evolución de los precios hace más difícil cumplir con los objetivos de déficit público, toda vez que la referencia es el PIB nominal (con inflación).

El Instituto Nacional de Estadística (INE) no dará a conocer el indicador adelantado del IPC de julio hasta el próximo día 29, pero por lo que se conoce hasta ahora, es muy probable que suponga el regreso a la senda descendente de la inflación, que en julio se sitúo en el -0,8% en tasa interanual.

Lo que se sabe hasta ahora es que este mes los carburantes han caído de forma significativa. En concreto, el precio de la gasolina de 95 octanos ha caído un 3% desde últimos de junio, mientras que en el caso del gasoil de automóviles el descenso ha sido del 1,7%.

Los precios son los que ha enviado el Gobierno a Bruselas, que semanalmente recopila los datos de los países miembros. Y lo que dice esa información es que el litro de gasolina de 95 se sitúo de media el pasado 18 de julio en 1,14 euros, por debajo de los 1,18 que marcaba a finales de junio. Igualmente, y en el mismo periodo, el gasoil ha pasado de 1,047 euros a 1,030.

No es este el único precio de los combustibles que ha rebajado el precio. El Ministerio de Industria anunció hace unos días un recorte del 4,9% en el precio de la bombona de butano, hasta los 11,27 euros. Desde marzo de 2015, el precio de la bombona acumula un descenso del precio superior a los seis euros, equivalente a una bajada del 35%.

El descenso de los precios tiene que ver, sobre todo, con la evolución del petróleo en los mercados internacionales, toda vez que en julio el euro se ha debilitado frente al dólar. En concreto, se ha depreciado un 1,8%, hasta las 1,10 unidades. Pese a ello, los combustibles han bajado. Y si se observa lo que ha sucedido desde enero, el resultado es más significativo. Entre enero y mayo, el valor de las importaciones de productos energéticos (principalmente petróleo y gas) se ha desplomado un 32%, lo que ha ayudado a aminorar el déficit comercial (6.521 millones)

El efecto es inmediato sobre la evolución del Producto Interior Bruto. Por un lado, tiende a acelerarse (al reducirse la aportación negativa del sector exterior al crecimiento de la economía). Pero, por otro, el deflactor del PIB (la inflación total que soporta la economía) también es menor, y eso afecta al nivel de déficit y deuda pública.

En el primer trimestre de este año, el deflactor del PIB hizo una aportación negativa de dos décimas al crecimiento del Producto Interior Bruto. Esto no había sucedido en los últimos cuatro trimestres, algo que explica que el PIB nominal, prácticamente con el mismo crecimiento económico, pasara del 4,3% anual al 3,2%. Y es muy probable que en el segundo trimestre haya sucedido algo similar.

“Sorpresas negativas”
El propio Gobierno, en sus alegaciones a Bruselas para evitar la multa, llegó a estimar que siete de las nueve décimas que se desvió el déficit público en 2015 tienen que ver con la evolución del PIB nominal. Y algo parecido está sucediendo en 2016.

Como sostenía la Autoridad Fiscal Independiente (Airef) en su último informe, las previsiones de inflación observadas en el primer semestre han supuesto “constantes sorpresas negativas” (tasa media anual del -0,8% en los primeros seis meses del año), lastradas principalmente por la moderación en la inflación subyacente, ya que no se aprecian bajadas adicionales de los precios del petróleo.

Ese informe, sin embargo, todavía no tiene en cuenta la evolución de los precios del petróleo en julio, que, como se ha dicho, ha sido también a la baja. La Airef estimó que las previsiones para la segunda mitad del año son “ligeramente más positivas” debido a dos factores: la estabilización de los precios del petróleo y la presiones al alza de la inflación subyacente (sin energía ni alimentos no elaborados) por traslación a salarios de la mejoría en el mercado de trabajo y la recuperación de la financiación a empresas y hogares.

Esa mejora en la inflación subyacente, sin embargo, está por llegar. La inflación subyacente, que marca mejor la tendencia de los precios, ha pasado del 1,1% en marzo al 0,6% en junio, lo que significa que lejos de incrementarse, se está reduciendo comprometiendo el PIB nominal.

La actualización del Programa de Estabilidad 2016-19 enviado por el ministro De Guindos a Bruselas estima que tanto este año como el siguiente el PIB nominal avanzará un 3,7%, pero lo cierto es que en estos momentos está creciendo un 3,2% y nada indica que se pueda producir un incremento, salvo que los precios del petróleo se disparen o el euro se deprecie con fuerza. Y ahora está sucediendo lo contrario.

Bruselas enjuicia hoy el largo historial 'delictivo' de España en materia de déficit
La Comisión Europea anuncia hoy, previsiblemente, la sanción a España por no cumplir los objetivos de déficit. Sus argumentos son contundentes: lo normal ha sido superarlos
Carlos Sánchez El Confidencial 27 Julio 2016

Hay que reconocerle una cosa al ministro De Guindos (en funciones). Ninguno de sus colegas comunitarios tiene tanta experiencia a la hora de negociar una prórroga presupuestaria. Nada menos que en tres ocasiones ha tenido que pedir más tiempo a Bruselas para cumplir con el déficit público. Pero de tanto ir el cántaro a la fuente, al final se ha roto. La Comisión Europea le ha sacado la tarjeta roja a España y hoy mismo, presumiblemente, el colegio de comisarios anunciará la multa, que puede ser simbólica. O no, que diría Rajoy.

No es un asunto nuevo. El historial 'delictivo' de España en términos presupuestarios viene de lejos. En abril de 2009, durante el segundo Gobierno Zapatero, y en medio de una formidable crisis económica, el Consejo de la Unión Europea, basándose en una recomendación de la Comisión, decidió declarar la existencia de un déficit excesivo en España. Y por ello, remitió una recomendación para que se corrigiese en 2012. Es decir, que hace ya cuatro años, España debería haber situado su desequilibrio fiscal por debajo del 3%, límite del Pacto de Estabilidad.

Desde entonces, el Consejo ha emitido tres recomendaciones para España (diciembre de 2009, 2012 y 2013) que ampliaban el plazo para corregir el déficit excesivo hasta 2013, 2014 y 2016, respectivamente. En las tres recomendaciones, el Consejo consideraba que España había tomado medidas eficaces, pero que habían surgido factores económicos adversos e inesperados, con importantes efectos desfavorables en las finanzas públicas. De ahí la prórroga sin multa.

Gracias a ello, España logró una nueva senda de reducción del déficit público sensiblemente más laxa: 6,5% del PIB en 2013; 5,8% en 2014; 4,2% en 2015 y 2,8% en 2016. Pero con una salvedad. El Gobierno se comprometía a mejorar el saldo estructural. Es decir el déficit sin tener en cuenta el efecto del ciclo económico, y que debía oscilar -la mejora- entre 0,8 y 1,1 puntos del PIB entre 2013 y 2016.

Para lograrlo, se pidió a España que aplicara medidas adicionales que representaran el 2%, el 1% y el 1,5% del PIB en 2014, 2015 y 2016, respectivamente. Además, se instaba a crear una autoridad fiscal independiente (esto sí se ha cumplido) y a tomar medidas para reconducir el déficit estructural, en particular de la Seguridad Social, pero combinándolo, como decía la UE, con la realización de un “análisis sistemático del gasto y del sistema tributario”.

Esfuerzos adicionales
¿Qué sucedió tras esas recomendaciones? Pues ni más ni menos que pronto empezaron las dudas sobre su cumplimiento. En noviembre de 2013, la Comisión concluyó que España había actuado eficazmente para atenerse a dicha recomendación, si bien se vislumbraban “riesgos de incumplimiento en 2014”. Es más en julio de 2014, el Consejo concluyó que las medidas en las que se sustentaba la estrategia presupuestaria planteada en el programa de estabilidad de 2014 debían especificarse con mayor detalle y que eran necesarios esfuerzos adicionales para cumplir plenamente dicha Recomendación.

No fue el último 'aviso'. Basándose en su evaluación del programa de estabilidad de 2015, el Consejo concluyó en julio de 2015 que existía el riesgo de que España no cumpliera lo dispuesto en el Pacto de Estabilidad. Del mismo modo, todos los dictámenes de la Comisión sobre los proyectos de planes presupuestarios de España para 2014, 2015 y 2016 concluyeron lo mismo. La Comisión, en particular, apuntaba a riesgos relacionados con el hecho de que el esfuerzo estructural previsto en los planes era inferior al recomendado por el Consejo. Además, señalaba riesgos para la consecución de los objetivos de déficit global.

La luz roja se iba acercando. Y el 9 de marzo de 2016, basándose en sus previsiones de invierno, Bruselas zanjó que “también había riesgo de incumplir el plazo para la corrección del déficit excesivo, dado el aún significativo exceso sobre el 4,2% del PIB que se preveía”.

El riesgo de incumplimiento era tan evidente que la Comisión dirigió a España una recomendación para que “redoblara los esfuerzos”. Y en este sentido, se reclamó al Gobierno que utilizara los “instrumentos preventivos y correctivos previstos” en la Ley de Estabilidad para controlar las desviaciones. El Gobierno Rajoy, incluso, fue obligado a dar cuenta a Bruselas de sus decisiones. Pero como sostiene la Comisión Europea en sus argumentos contra España, “la política presupuestaria expansiva en 2015 tuvo gran impacto en los resultados presupuestarios”.

Previsiones de primavera
No sólo en términos nominales, también estructurales. Según las previsiones de primavera de 2016 de la Comisión Europea, la variación del saldo estructural en 2015 se estimó en el -1% del PIB, muy por debajo del 0,8% del PIB recomendado por el Consejo. Es decir, que no sólo no mejoró, sino que empeoró. Bruselas ofrece algunos datos significativos. La variación acumulada del saldo estructural durante el período 2013-2015 ascendió al 0,6% del PIB, es decir, “muy por debajo del 2,7% del PIB recomendado por el Consejo”.

El Gobierno, en este sentido, esgrime cuestiones metodológicas para explicar el incumplimiento del déficit estructural. Pero como recuerda Bruselas, si se mide aplicando el método ascendente, el esfuerzo presupuestario fue del -0,5 % del PIB en 2015, y en el periodo 2013-2015 “no parece haber ningún esfuerzo, pese a haberse recomendado esfuerzos del 1% y del 3% del PIB, respectivamente”.

¿Y por qué se ha incumplido de forma sistemática los objetivos de déficit? Bruselas apunta a que no han funcionado, por ejemplo, las medidas de saneamiento el sector público y el sistema de pensiones. “No han sido suficientes para compensar el impacto de algunas medidas expansivas aplicadas en 2015, tales como la reducción del IRPF y el Impuesto de Sociedades, y la restitución parcial de las pagas extraordinarias de Navidad anteriormente retiradas”.

Bruselas admite que el saneamiento presupuestario se vio perjudicado por una inflación “sorprendentemente negativa”. Pero al tiempo, recuerda que los ingresos imprevistos, sobre todo en 2015, “no se utilizaron para acelerar la reducción del déficit”. De hecho, concluye, “se relajó la política presupuestaria, en particular mediante una reforma fiscal y un crecimiento dinámico del gasto”. La conclusión es evidente: “España no ha tomado medidas eficaces para seguir la Recomendación de 21 de junio de 2013 del Consejo”. Y por eso, la sanción está hoy sobre la mesa.

El Islam impone su ley en zonas de Mallorca
IslamWatch.eu LAGACETA.EU 27 Julio 2016

Las mujeres, como los perros y otros animales considerados inmundos, no pueden pasear solas al lado de las mezquitas.
En Mallorca, inmigrantes musulmanes tienen una mezquita en la calle Juan Mestre de la capital de la isla balear.

Esta isla “pertenece” al Al-Andalus en el imaginario colectivo de los musulmanes, y en las calles hay agentes de la ORA, de la empresa Domier, concesionaria de este servicio municipal. Mujeres agentes de la ORA han sido acosadas y maltratadas verbalmente por fieles muy devotos musulmanes que van a la mezquita. La empresa ha retirado de la zona aledaña a la mezquita a sus mujeres trabajadoras por inseguridad ante las agresiones verbales. Fuentes del comité de empresa han explicado que solo se registraron casos de maltrato verbal pero para evitar posibles agresiones físicas que obligaran a activar el protocolo de seguridad decidieron trasladarlas a otras zonas menos conflictivas. La empresa Dornier cuenta con una plantilla de 140 controladores de los que unas sesenta son mujeres. Estas han explicado que cuando ellas todavía patrullaban por la zona los devotos musulmanes las obligaban a bajar de la acera y no les hacían caso si les sancionaban.

Desde hace varios meses solo patrullan hombres, para evitar el enojo de los creyentes muy fervientes del Islam.
El presidente de la comunidad musulmana, Youssef Jouihri, asegura que nunca ha solicitado al Ayuntamiento de Palma la retirada de las controladoras de la zona, y afirma que “Tienen derecho a poder trabajar. Para el Islam la mujer es una joya que debemos cuidar. No podemos despreciarla cuando está trabajando”.

Youssef Jouihri, y la comunidad musulmana están en desacuerdo con la zona azul de la ORA y afirman que “con la crisis económica un elevado porcentaje de creyentes está en el paro, y cuando se desplazan en coche a la mezquita nos cuesta pagar porque no tenemos trabajo”, explica Jouihri quien sostiene que “cada viernes se repite idéntica situación, acuden a la mezquita a rezar, se olvidan de poner el tique y reciben una sanción. Pagar ochenta céntimos cada treinta minutos es demasiado cuando estás en el paro y tienes cinco hijos”.

Sostiene Youssef Jouihri que el Consistorio tiene otras formas de conseguir dinero para las arcas municipales, incluso aboga por el regreso de las controladoras. “La mayoría de las chicas son muy educadas. Si alguien las ha molestado no es un auténtico musulmán”, concluye contradiciendo las declaraciones de las agentes. Estas aseguran que cuando todavía patrullaban por la zona iban por parejas por miedo a los musulmanes que las obligaban a bajar de la acera y no les hacían caso si les sancionaban.

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Mercantilismo político español
Luis Riestra www.vozpopuli.com 27 Julio 2016

La Ciencia Económica tiene una teoría, conocida como Teoría de la Elección Publica, que intenta explicar, entre otras cosas, el comportamiento de los políticos y, según ella, de alguna forma (esa es la clave), el Sistema Político debería (Economía Normativa) contribuir a maximizar la función de utilidad de la Sociedad. Sin embargo, cuando analizas la acción pública del "Establishment" político de nuestro país (Economía Positiva), ves que detrás de su pretendida fachada no materialista lo que realmente existe es una oligarquía de partidos que, impidiendo la representatividad, utiliza el Estado (central, autonómico, municipal) para imponer su credo político con el fin de maximizar sus beneficios, no la función de utilidad de la Sociedad, resultando una especie de mercantilismo político (o partidista) donde el sujeto constituyente pasa a ser un simple medio para dichos fines y la clase política, puesta a dedo en las listas, una élite extractiva.

El mercado político
Nuestro país podría seguir el camino natural de pasar de una Dictadura a una Oligarquía (en nuestro caso de partidos) para terminar donde debe, en una Democracia, con División de Poderes y Representatividad de los electores. Pero, cuando se hizo la Transición, se estableció el sistema electoral al uso en el continente europeo que, como era de esperarse, ha terminado en una oligarquía que explota a un territorio y sus engañados habitantes como si fueran de su propiedad, algo que se hace más evidente en el sur de Europa continental.

Con el actual sistema electoral, un político sin moral que detecte un hueco de mercado, puede utilizar su capacidad emprendedora para buscar financiamiento, nacional o extranjero, de aliados o competidores de España, de poderes religiosos, políticos o económicos, de países vecinos con diferendos fronterizos o intereses migratorios, con capacidades mediáticas, etc. e iniciar su negocio político, pues solo tiene que obtener un porcentaje de votos suficiente para que se le asignen escaños, comenzar a recibir subvenciones, cuotas de pantalla, puestos de poder y empezar a traficar para expandirse, legal o ilegalmente, que da igual, pues aunque un periodista se la juegue y destape la corrupción, al no haber separación de poderes, salvo casos muy estridentes, puede conseguir la impunidad de sus delitos.

Honestidad contra delincuencia política
Por supuesto que hay políticos honestos, pero la degeneración es tal que ya no pueden controlar la delincuencia política, que es inherente al sistema. Se ha llegado a extremos en que incluso se espía al Ministro del Interior en su despacho con claros motivos políticos que benefician a grupos corruptos. Y una vez más, la emersión de partidos "nuevos", en realidad paridos por la casta política, no reduce la corrupción, sino que ensancha la casta de perceptores netos de rentas públicas; el ejemplo más palpable de esto es la larga lista de enchufes e irregularidades de Podemos tras las distintas "elecciones".

Tenemos pues, que tras un largo proceso interesado de degeneración Moral, que sigue a pesar de la última limpia de corruptos, la política española está llena de delincuentes y, según alcanzan más poder, más capacidad tienen de dirigir medios de comunicación públicos, de afectar la educación pública, de chantajear al Estado, etcétera. Sus diputados harán lo que diga el aparato y el votante no tiene capacidad alguna de llevar al Congreso alguien con la honestidad y decencia del español medio, o incluso superior, pues continúa la destrucción de los más elementales valores objetivos, sin los cuales es imposible el bienestar; un proceso destructivo que los antes mencionados, desde la extrema izquierda a la derecha, han estado realizado durante décadas.

La degeneración cultural
Como decíamos la semana pasada, el ciclo generacional español tiene dos partes: la primera, con un orden férreo donde el sistema educativo tenía dos "columnas": una de instrucción, que fue eficaz, con éxitos notables, que casi acabó con el analfabetismo secular y permitió un rápido desarrollo industrial hasta la industria nuclear; y un segundo pilar, de duro adoctrinamiento, en que, para colmo, por la miseria de los primeros años, se asignaron papeles regionales y doró la píldora a los nacionalismos periféricos con las fantasías más peregrinas.

En la segunda parte del ciclo generacional, muerto el dictador y liberadas las ataduras, el Estado es transformado (central, autonómico y municipal) y tomado por una generación (1940-1961) de políticos, los causantes de la crisis secular actual, que casi parecieran estar teledirigidos por aprendices de brujo de la Escuela de Frankfurt para, con sus ideicas de progresismo degradante y degradación progresiva, producir un deterioro sistemático de la cultura popular, adoctrinando y destruyendo su instrucción para hacerles clientes dóciles de su negocio.

Muy probablemente el lector vea el entorno de otra forma, pero yo tiendo a fijarme en la generación a la que pertenecen los actores de una situación para tratar de entenderles. En ese sentido, tanto aquí, como en la Gran Bretaña del Brexit o en otros países, se observa un deterioro cultural a medida que la generación es más joven. Nada nuevo, es algo propio del ciclo generacional, pues a medida que uno se aleja de la crisis que lo originó se baja la guardia; lo que ya es anormal es que algunos inmigrantes de países más atrasados estén mejor preparados que sus congéneres españoles, sean de Cádiz o de Girona.

¿Salvajes al poder?
Más allá de las acciones de ese "marxista un poco pervertido convertido en psicópata" (aunque redundante, interesante confesión), la abundancia de ejemplos de ese deterioro cultural tras las elecciones ha sido impresionante: desde insultos a los mayores o a los votantes en general, a las acusaciones de tongo que demuestran ignorancia sobre nuestro sistema de recuento y del papel de los miembros de las mesas. Lo peor, tal vez, fuera que "juraran o prometieran" a lo Chávez en el Congreso, despreciando las reglas de juego, en una acción salvaje más de quienes no entienden ni les interesa que las formas, la palabra dada y el honor es obligado en cargos políticos que deberían honrar una Sociedad civilizada, un concepto que les supera ampliamente.

Otro ejemplo de animalismo político fueron las abundantes y aberrantes expresiones sobre la muerte de un torero o contra quienes hacen colectas para paliar el desastre venezolano, un país al borde de la hambruna causada en parte por los asesores españoles próximos a Podemos y a la casta de Varoufakis, cuyas locuras económicas quieren aplicar aquí y que recuerdan, por lo delirantes, a algunas tonterías dichas sobre Colón, Cervantes o Santa Teresa por los paniaguados nacionalistas y cuyos líderes hacen ridículos como este, en que Borrell alecciona a ese típico ejemplo de degeneración política que es Junqueras, una degeneración que va a más en un proceso salvaje para batasunizar la sociedad española a fin de tomar el poder a cualquier precio y poder lucrarse más y más cómodamente.

Llegado este punto de degradación de la Política, es normal que abunden las voces que claman más honestidad, mejor educación, nuevas leyes, etc. pero en el caso español, de poco sirven esas peticiones, ya que los intereses de los políticos, que viven de la degradación progresiva de la Sociedad, no son los de los ciudadanos y harán oídos sordos a esos anhelos y buscarán mil excusas para seguir con su expolio. Así que, hasta que nuestra forma de gobierno sea representativa de esa Sociedad que desea mejorarse, no se buscará maximizar su función de utilidad y seguiremos siendo víctimas de estos mercantilistas de la Política. Esa es la condición necesaria para detener la degradación social y empezar un verdadero cambio a mejor.

La vela ligera y el surf a la mierda gracias a Rajoy #Masby
Juan Vicente Santacreu Periodista Digital  27 Julio 2016

Si te gusta el artículo, divúlgalo, el poder está en tus manos. Gracias
Vuestro silencio convierte en normal lo que no es normal y vuestro “buenismo” en alimento de los enemigos – Juan Vte. santacreu

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La vela ligera, el surf y la ley de Costas
La libertad la podríamos definir físicamente como el espacio que hay entre la cabeza y la tuerca de un tornillo. La distancia entre la cabeza y la tuerca la fijan los políticos apretando más o menos la tuerca, nosotros, los ciudadanos, sólo la podremos frenar si somos conscientes que nos la están apretando.

Todos los políticos, sin excepción, tienen la obsesión compulsiva de dar media vuelta de tuerca en la primera ocasión que tienen. Lo hacen principalmente por dos motivos: la tuerca está bien engrasada y los ciudadanos no se enteran. Total es media vuelta, ¿no?

El problema viene cuando los ciudadanos tienen múltiples gobiernos y todos, evidentemente, se dedican a apretar la tuerca un “poquito” más. Por tanto es fácil deducir que la libertad es inversamente proporcional al número de políticos que tiene un país.

Pues sin ánimo de “joder” más de lo necesario, en España vamos bien servidos, tenemos políticos en el Gobierno de España, en las Autonomías, los Ayuntamientos, Diputaciones, y por si era poco, ahora en Europa contamos con un montón de “muermos” apretando tuercas con leyes imbéciles. ¡¡Y encima les pagamos para que nos aprieten!!
Es puro masoquismo. Creo que la sociedad está muy enferma.

Todo esto viene al hilo de la prohibición por parte del Ayuntamiento de Valencia de que los patines, barcos de vela ligera, windsurfistas y demás frikis de la vela puedan navegar por las costas de Valencia. En concreto se están cebando en la playa del Perellonet-Recatí que es donde he podido comprobar las persecuciones de la policía local y las patrulleras de la guardia Civil. Sí, han oído bien, la Guardia Civil persiguiendo a surfistas como si de delincuentes se tratara.

Ahora los patines de vela, embarcaciones de todo tipo de vela ligera, surfistas, windsurfistas, Kitesurf, etc., no pueden navegar por la aplicación estricta de la ley de Costas por parte del Ayuntamiento de Valencia de Compromís. Pero, ¿quién es el culpable de tal gilipollez social?

Ley de Costas
Debemos recordar que El Idiota –Zapatero- modificó la ley de Costas para fastidiar –joder- a los valencianos gobernados por el Partido Popular, pero tampoco debemos olvidar que Mariano Rajoy prometió entre otras muchas cosas que modificaría la ley de Costas para racionalizarla con la realidad social. Pues bien, el PP gobernó España cuatro años con mayoría absoluta y no ha cumplido nada de lo que prometió: ley del tabaco, defensa del español, independencia judicial, etc. y evidentemente la ley de Costas.

Si en lugar de estar robando y haciendo la siesta en sus sillones los del Partido Popular de Valencia hubieran exigido a su jefe Mariano Rajoy que trabajara en lo que prometió, estos “peluos” de Compromís no podrían aplicar la puta ley de Costas que lo único que hace es apretar un poquito más la tuerca a los valencianos.

Todo esto ocurre en España porque por cada hijo puta que hace una ley hay cien mil gilipollas que aplauden y un millón de imbéciles que callan.

Los que me siguen por Twitter y leen mis artículos recordarán que a menudo menciono mi maravillosa comunidad de vecinos ya que es como la vida misma, es reflejo de la realidad social. En mi comunidad por cada idiota que tiene una ocurrencia, hay cinco charlys que lo aplauden y como hay cinco tontos que callan, al final todos pagan y callan. ¡Es el poder de los idiotas!

Que quede claro que a mí me importa una mierda los barquitos de vela y los demás frikis del surf, pero lo que me “jode” es esa vuelta de tuerca que oprime mi libertad y que me está pillando los huevos.

Te dejo esta reflexión de Martin Niemöller y quizás entiendas por qué a pesar de que el tema de los barcos de vela ligera me la resbala, me acojona, y mucho, su regulación:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a por los judíos, no pronuncié palabra porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a por mí, no había nadie más que pudiera protestar.

Así lo pienso y así lo digo.
Juan Vte. Santacreu – Periodista Digital – Seguir en Twittwer a @JVSantacreu

Quizá te interese leer mi artículo: Los Peluos, antecesores de Podemos http://www.casasalpujarra.com/alpujarra/los-peluos.html
Un demagogo es aquel que predica doctrinas que sabe que son falsas a personas que sabe que son idiotas. – H.L. Mencken
http://www.ivoox.com/politicamente-incorrectos-del-26-07-juan-vicente-santacreu-audios-mp3_rf_12344592_1.html

Los agujeros negros existen, son la ruina de los grandes proyectos de ocio valencianos
El Confidencial 27 Julio 2016

La Ciudad de las Artes pierde 100 millones, el Circuito de Cheste no podría sobrevivir sin oxígeno público y la Ciudad de la Luz aún generará indemnizaciones millonarias a expropiados

Radiografía de un pozo sin fondo. Así podría resumirse el contenido de los informes de auditoría de empresas públicas recogidos en la Cuenta General de la Generalitat valenciana que acaba de publicar la Conselleria de Hacienda. El retrato contable y financiero actualizado de los grandes proyectos arquitectónicos y de ocio que deslumbraron (algunos siguen haciéndolo hoy) al conjunto de los españoles por la audacia de sus diseños y la osadía de sus promotores no puede ser más desalentador. Pasarán años, puede que hasta dos o tres generaciones, antes de que las arcas autonómicas puedan digerir el volumen de deuda, quebrantos económicos y consecuencias judiciales de iniciativas que, incluso, están condenadas a desaparecer, como puede ser la Ciudad de la Luz de Alicante.

El principal icono de la ciudad de Valencia no escapa a ese diagnóstico, aunque su papel tractor en el sector turístico y el valor de eso que ahora llaman ‘posicionamiento’ quizás compense su mochila crematística. La Ciudad de las Artes y las Ciencias, el complejo diseñado en su mayor parte por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava, es un gran paquidermo enfermo enchufado al gotero de la asistencia financiera de la Generalitat. Detrás del color blanco y azul de sus edificios hay una cuenta de pérdidas y ganancias en números rojos que el año pasado alcanzó los 100 millones de euros.

Es lo que dice Auren Auditores, que ha advertido un año más que la sociedad pública (Cacsa) es un ‘zombi’ en términos mercantiles, pues su patrimonio neto es inferior a los dos tercios de su capital capital social. O lo que es lo mismo: la empresa está en situación de disolución o quiebra técnica. Con un fondo de maniobra negativo de 352 millones de euros, la supervivencia de Cacsa depende de las aportaciones periódicas de su accionista único y avalista, la Administración autonómica. Y lo que es más grave, el agujero no es producto exclusivamente de las obligaciones financieras y amortización de deuda. La Ciudad de las Ciencias, que cada año recibe a millones de visitantes, es incapaz de monetizar esa presencia. Su resultado de explotación sigue siendo negativo, con unos escasos 22 millones de euros de ingresos de cifra de negocio.

La ruina de los grandes proyectos de ocio valencianos
La Ciudad de las Ciencias presenta paralelismos con otro de los productos de los años de grandes inversiones con cargo a crédito barato de los gobiernos autonómicos del Partido Popular. El Circuito de Cheste también ha sobrevivido al tsunami de la crisis, genera actividad y se ha hecho imprescindible en su segmento como sede de uno de los grandes premios de motociclismo. Pero su cuenta de explotación es otro sumidero por el que el año pasado se fueron 5,7 millones de euros de pérdidas tras ingresar apenas ocho millones. La sociedad se encuentra en situación de desequilibrio patrimonial y el fondo de maniobra es negativo en 11,8 millones de euros. “Estas condiciones indican la existencia de una incertidumbre material sobre la capacidad de la sociedad para continuar con sus operaciones”, se atreve a escribir Luis Alberto Moreno, socio de Auditoría de Auren.

El caso del Circuito, una referencia en el mundo del motor, es preocupante porque se desconoce cuáles son las consecuencias del incumplimiento del contrato de celebración de los grandes premios pactados con Formula One Administration Limited, la sociedad de Bernie Ecclestone, con la que Francisco Camps pactó varias ediciones del evento automovilístico. Las de 2013 y 2014 ya no se celebraron por insuficiencia presupuestaria pero el contrato con Valmor, cuyo traspaso al Circuito está siendo investigado por los tribunales, preveía sanciones de hasta 36 millones al año por ello. El auditor se confiesa incapaz de determinar qué consecuencias puede tener para la sociedad una bronca judicial con el patrón de la Fórmula 1.

Por supuesto que el Circuito de Cheste no cerrará. Como señala Auren, la continuidad depende de las aportaciones periódicas que realiza la Generalitat, ahora en manos del socialista Ximo Puig y de Mónica Oltra, de Compromís, en cuyos planes no entra echar el cerrozajo al recinto.

Y Russell Bedford dijo: "Por aquí no paso"
Lo que sí está cerrado a cal y canto es la Ciudad de la Luz de Alicante. Tras el fracaso de la subasta ordenada por Bruselas tras considerar ilegales los 265 millones de fondos públicos recibidos, Puig y su conseller de Hacienda, Vicent Soler, han decidido disolver la sociedad y traspasar activos y pasivos a su matriz, la también pública Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV). El embrollo económico-financiero-jurídico de esta mercantil es de tal nivel, que su auditor, Russell Bedford, se ha negado a emitir una opinión sobre las cuentas de 2015.

Los activos y pasivos de la Ciudad de la Luz se van a traspasar a la Sociedad Proyectos Temáticos de la CV.
Ya no se trata solo de que la participación en la Ciudad de la Luz, valorada en 95 millones, esté “totalmente deteriorada”, sino que además hay una considerable incertidumbre sobre el efecto que tendrá en los balances la inminente decisión del Tribunal Superior de Justicia sobre los costes de las indemnizaciones que aún deben desembolsarse a numerosos expropietarios de terrenos sobre los que se construyó el complejo cinematográfico. Una sentencia de Tribunal Supremo de 2011 anuló las expropiaciones y queda por dilucidar el alcance de las compensaciones económicas.

Una situación similar ha experimentado Alejandro Martínez Gómez, socio de ATD Auditores Sector Público SL, que, a la vista de la insuficiencia de datos proporcionados por la empresa y las incertidumbres que genera en el valor de los activos la infrautilización de sus recursos, se ha negado a emitir una opinión de las cuentas del Aeropuerto de Castellón (Aerocas). Sobrevaloración de activos, cifras de pasajeros irrisorias y fuera de cualquier planificación, un fondo de maniobra negativo de 126 millones de euros y una situación de quiebra técnica parecen motivos suficientes como para que a uno le tiemble el pulso a la hora de firmar un informe de auditoría, que para eso ha superado las exigentes pruebas de censor de cuentas.

 

Cataluña, ante el desafío secesionista
El separatismo da un paso más en su 'golpe de Estado'
Junts pel Sí y la CUP obligan al Parlamento catalán a votar sobre el proceso constituyente en un nuevo desacato al Tribunal Constitucional
 La voz libre 27 Julio 2016

Barcelona.- Decididos a continuar con el desafío separatista, el Parlamento catalán votará en el Pleno las conclusiones de la comisión del proceso constituyente, una decisión que se adopta contraviniendo la advertencia expresa del Tribunal Constitucional (TC).

En su estrategia de acercamiento a la CUP para intentar ganarse su apoyo en la cuestión de confianza a la que se someterá Carles Puigdemont en la segunda mitad de septiembre, el grupo de Junts pel Sí consumará así el que puede ser el gesto de desacato más explícito desde que arrancase el proceso independentista en 2012.

La portavoz de la Generalitat de Cataluña, Neus Munté, ha avalado que Junts pel Sí y la CUP quieran llevar al pleno del Parlamento catalán la comisión de estudio que abogan por empezar un proceso constituyente catalán que derive en la independencia: "Es plenamente normal".

Algunos partidos de la oposición ya han expresado que llevar estas conclusiones al pleno supone un desacato al Tribunal Constitucional (TC), que la semana pasada advirtió a la Cámara catalana de que iniciar un proceso constituyente supone incumplir las "exigencias de la Constitución".

Ciudadanos, PSC, Catalunya Sí que es Pot y PP tratarán de que se visualice tanto la soledad de Junts pel Sí y la CUP, como su rechazo absoluto a que se vote y se avale en sede parlamentaria las polémicas conclusiones.

Societat Civil Catalana (SCC), por su parte, ha exigido al Parlament y a su presidenta, Carme Forcadell, frenar esa votación, ya que las consideran un "golpe de estado". "Las conclusiones suponen el desarrollo de la hoja de ruta secesionista y la programación de un golpe de estado destinado a romper el orden democráticamente establecido y a sustituirlo por otro ilegal e ilegítimo", han expuesto en un comunicado.

SCC ve "especialmente graves" algunas de las expresiones que se recogen en el texto, como la de 'desconexión del Estado español' y la apelación a que las leyes de ruptura que preparan JxSí y la CUP 'no son susceptibles de control, suspensión o impugnación por parte de ningún otro poder o tribunal'.

La entidad considera que la comisión de estudio supone un desarrollo de la resolución de independencia del 9 de noviembre de 2015 que suspendió el Tribunal Constitucional, por lo que concluye que validar sus conclusiones supondría un desacato al alto tribunal.

SCC afirma que los catalanes están "amenazados" por su propio Parlament, al que acusa de actuar al margen de la ley y sin control de los tribunales, y afirma que esto es intolerable tanto para la seguridad jurídica como para la paz social.

La entidad que preside Rafael Arenas ha pedido a los partidos constitucionalistas afrontar este reto desde la "unidad", y ha lamentado que la interinidad del Gobierno central es un obstáculo para frenar el proceso separatista catalán."Se hacen necesarios pactos amplios que permitan que el Gobierno que finalmente resulte tenga respaldo suficiente para restablecer el Estado de Derecho en Cataluña", concluye SCC.

Conflicto lingüístico
Una joven de Orense, obligada a matricularse en Guadalajara para estudiar en español un ciclo formativo
Galicia Bilingüe denuncia el caso de esta estudiante, que necesita el curso para acabar su formación
Redacción La voz libre 27 Julio 2016

Madrid.- Galicia Bilingüe ha tramitado en estos días la queja de una joven residente en Orense, que se ha visto obligada a matricularse en Guadalajara para poder estudiar en español un ciclo formativo. La estudiante, nacida en Andalucía, vive desde hace un año en la ciudad gallega y ante la imposibilidad de llevar a cabo sus estudios de Ciclo de Grado Superior en español, acudía a la plataforma en busca de asesoramiento.

En el instituto donde se imparte este ciclo a distancia, que es el que necesita para completar sus estudios mientras compagina con su trabajo, le informaron que solo estaba disponible en gallego. Tanto la plataforma a través de la que se estudia, así como los trabajos, están en gallego. También la información publicada al respecto en la web de la Consejería de Educación, así como la documentación a cumplimentar para realizar la preinscripción.

Ante los requerimientos de Galicia Bilingüe, señalan desde la plataforma, desde la Xunta de Galicia ofrecieron como solución que utilizase un traductor, o que siguiera las indicaciones de alguien de la Consellería para ir realizando la tramitación. En cuanto a la plataforma desde la que se estudia, afirmaron que tenían intención de traducirla al español próximamente, pero sólo el sistema operativo, no los contenidos, que seguirán estando exclusivamente en gallego. Cabe recordar que tras las denuncias de Galicia Bilingüe ante instancias europeas, la Xunta comenzó a añadir la opción castellano a sus páginas web. Pero todavía quedan restos de monolingüismo como este, además en una plataforma virtual con contenidos para estudiar y realizar trabajos.

La plataforma decidió entonces buscar un centro donde la joven pudiera estudiar ese ciclo formativo en español. El centro público más cercano a su lugar de residencia es el IES Brianda de Mendoza en Guadalajara, y ella debería trasladarse hasta allí para realizar las pruebas presenciales.

Galicia Bilingüe también ha elaborado una queja que la joven ha presentado ante la Defensora del Pueblo, ya que esta situación no sólo supone un claro caso de discriminación lingüística, sino también una vulneración del artículo 139.2 de la Constitución Española, que establece que no se podrán adoptar medidas “que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español”.

"Es evidente que de manera, cuando menos indirecta, se está obstaculizando su libertad de establecimiento en una parte del territorio de nuestro país y, de facto, a la hora de ejercer derechos fundamentales, se le está obligando a recibir información y un servicio público en una lengua que no es razonable suponer que haya tenido la posibilidad de conocer al punto de poder ejercer eficazmente los citados derechos", dicen desde Galia Bilingüe.
 


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