AGLI Recortes de Prensa   Viernes 29 Julio  2016

Enredo, cinismo y tosquedad
J. L. González Quirósw ww.vozpopuli.com 29 Julio 2016

Cada paso que da el zorro lo acerca más a la peletería
LAO-TSÉ

La política española reúne condiciones aparentemente contradictorias, es un enredo sin intriga, un vodevil tosco. Los políticos hablan sistemáticamente de una manera enrevesada para tratar de ocultarnos algo, tratan de disimular malamente sus auténticos intereses, pero ponen de manifiesto sin descanso su cinismo, que les importamos un bledo, que van a lo suyo, que lo demás no existe, que es mera diversión para que los muy tontos nos entretengamos debatiendo.

El callejón sin salida al que parece conducir los resultados de las dos últimas elecciones, tendría una solución razonable e inmediata si se quitase de en medio el personaje que tiene más votos que nadie para ser diputado por Madrid, pero no tiene los votos suficientes para conseguir la investidura, siendo así que esa es la única regla indiscutible para ser investido como Presidente del Gobierno conforme a la Constitución de 1978. En lugar de poner en marcha esa posibilidad, que es lo que se haría en cualquier lugar moderadamente serio, los políticos se enredan en una confusa maraña de argumentos incomprensibles para la mayoría.

La tosquedad no tiene premio y el teatrillo de Hernando
Si hubiese habido un concurso para ver quién dice la cosa más chusca, el juicio habría tenido cierta dificultad, puesto que desde decir que “el PP ha ganado las elecciones”, a decir que “el electorado ha puesto al PSOE en la oposición” (¿y dónde estaba antes?), o que Ciudadanos va a hacer “una abstención técnica”, el certamen estaría muy disputado, pero me perdonarán que señale a mi candidato preferido, el singular ministro de Asuntos Exteriores (en funciones, pero da lo mismo) que ha dicho, sin pestañear y poniendo cara de democristiano italiano, que la Constitución impide al Rey “borbonear”, toma sutileza. Nuestros políticos parecen encantados esforzándose en ver a quién se le ocurre la mentira más tonta, y parecen desear que haya una prórroga de este largo período de espera a que florezca el pedernal para lo que pueden necesitar algunas semanas más. Todo menos resolver el problema cogiendo el toro por los cuernos, así de pudibundo es este gentío. Es verdad que la dificultad de fondo la ha planteado el electorado con su voto, pero se supone que son los diputados quienes tienen que saber formar un Gobierno sin arredrarse, porque el que tiene más ganas, y más votos, no tiene ni los escaños suficientes ni ningún otro argumento. No es una cuestión personal, es tomarse en serio la necesidad de formar Gobierno, de encontrar a la persona que pueda arracimar los apoyos que Rajoy nunca tendrá.

El señor Hernando no parece un democristiano como García Margallo, es de un género más rústico, y ha dicho bien claramente que su señorito no está para que le hagan un pim-pan-pum en el teatrillo del Congreso. Se le ven demasiado bien las ideas a Hernando que no disimula su desdén por el debate y su aprecio de la unanimidad, la disciplina y el ordeno y mando, frente a los electores levantiscos que no saben apreciar lo mucho que se ha hecho por ellos. Detrás de esa actitud escapista no puede haber otra cosa que la esperanza de que a la tercera vaya la vencida, eso que considera impensable, pero ya se sabe la retranca que tienen los animales de cámara.

Los de Rajoy tratan de sacarle días a la investidura como el Dr. Martínez Bordiú trataba de añadirle semanas al Franco moribundo, pero el final será igualmente inexorable y Rajoy no conseguirá otra cosa que ganar tiempo para desgastar a los malos y llevarnos de nuevo al mismo atolladero, a ver si, a la tercera, se produce el milagro.

El papel del Rey
Como el rey no es de ninguna de las bandas en concierto, parece haber cierto regodeo en ponerle en dificultades y en limitar el ámbito de decisiones que pueda tomar, como si quisieran hacer de él uno más, uno de esos que pasan por la política haciendo que todo siga igual. Sus funciones están muy tasadas, pero son muy claras, y si no le dan la ecuación resuelta, tendrá que resolverla informando a sus señorías de cuáles son las contradicciones, las sumas que no pueden hacerse y la que sí se podría intentar, ya que tras oír a todos los portavoces deberá tener una idea bastante exacta del panorama, si es que es verdad que sus señorías están unánimes en no llamar de nuevo a las urnas para que vuelva a salir lo mismo, escaño más o menos. Porque lo que aquí sucede es que hay quienes no quieren darse cuenta de que el electorado le ha retirado la mayoría absoluta a quien la tenía y ha fabricado unos números que hacen imposible que ese líder que la ha perdido repita mandato.

Puede que le saquen al Rey unas semanitas más, pero creer que Rajoy pueda hacer de Barón de Münchhausen y tirarse de los pelos para que 137 se conviertan en un guarismo muy distinto, es creer que las ranas puedan criar pelo si hiciese falta para lograr un gobierno estable. Lo inapelable es que Rajoy no tiene mayoría absoluta ni fórmula para encabezar mayoría alguna. Felipe VI bien podría convocar una segunda ronda antes de darle a Rajoy la oportunidad de que emplee unas semanas en pudrir un poco más el panorama, advirtiendo a don Mariano de que le han dicho los pajaritos que con él las cosas no tienen remedio, pero que, sin él, pudiera ser el caso.

La monserga del Gobierno estable
Rajoy no sólo quiere gobernar, sino que el Parlamento le endose un cheque de veinte mil millones de recorte y la avale un techo de gasto que dejará corto al de Zapatero en 2010, y que, además, el público se crea que, si Rajoy no continuase, perderían dinero los funcionarios y los pensionistas, de forma que los culpables de que lo acaben perdiendo, como sucederá, sin duda, serán Rivera y Sánchez, los muy perversos.

Es abusivo pretender que semejante rejonazo al presupuesto lo paguen quienes están fuera del Gobierno, y es evidente que apenas quedan otros rincones para meter el tajo que el bolsillo de los pensionistas y el de los funcionarios. Es un atraco que Rajoy pretenda gobernar sin que se le pueda echar la culpa del desastre, y es comprensible que nadie quiera darle un premio tan grande por un esfuerzo tan chiquito. Por otra parte ¿cómo podría hacer Rajoy debilitado algo que ni quiso ni supo hacer en la cúspide de su apoyo popular? ¿es mago Rajoy? A ese inimaginable salvoconducto parlamentario le llama Rajoy gobierno estable, pero debería llamarle gobierno inverosímil, el que hace lo que tiene que hacer sin gastarse ni deslucirse.

No se trata, pues, de que la mera aritmética haga imposible el Gobierno de Rajoy, sino de pura política: el nuevo Gobierno tendrá que aplicar la navaja donde Rajoy ha aplicado absurdas cataplasmas y proclamar la asperísima verdad donde Rajoy ha contado trolas, y es mucho pretender que eso se haga con el aval de una mayoría que, encima, no gobierne y que tendría que hacer malabares para darle el Gobierno a don Mariano, pese al voto adverso de los ciudadanos.

Y la arriesgadísima mudez de Rivera
En medio de esta sofocante agonía, empieza a ser incomprensible la impavidez muda de Rivera, que ha dicho, más o menos por gestos, lo que no va a hacer, pero no ha explicado con claridad lo que querría que se hiciera. Un Rivera explícito tendría que mojarse para deshacer el maldito embrollo parlamentario. No tiene sino una salida, con dos variantes que conducirán al mismo lugar. O bien dice de forma inequívoca y solemne que no apoyará a Rajoy, pero sí a otro posible candidato del PP o del gusto del PP, para formar un gobierno capaz de asumir el enorme fardo que nos ha echado encima la indolencia marianil, o bien que entraría en un Gobierno de Rajoy para imponerle el mismo programa, pero no tiene otra forma de evitar su proclamación solemne como el malo de la película. Rivera no puede hacer como Rajoy, confiar en que el tiempo arregle lo que no tiene remedio, ha de decirnos para qué sirven los millones de votos que se le han dado, y esa su propuesta, ese empujoncito, podría hacer que Rajoy abandone toda esperanza, que se abra una etapa menos cínica y más permeable a los cambios imprescindibles en la coriácea, frustrante y disfuncional política española, aunque seguramente con Sánchez a remolque, para no variar.

España o la “olla de grillos locos”
Antonio García Fuentes Periodista Digital 29 Julio 2016

Tristemente lo que dijera el caudillo teutón fue una verdad terrible y que nos afectó y sigue afectando, puesto que ya hace “siglo y medio” que afirmó cuanto sigue: “España es la nación más fuerte de las de todo el mundo; los españoles llevan siglos tratando de destruirla y no lo consiguen”. Lo dijo el unificador de Alemania; Otto von Bismark el Canciller de Hierro, o forjador de la que desde entonces fue “la Gran Alemania” y para lo que hubo que eliminar la infinidad de reinos que allí había.

En aquella época ya España y los españoles de entonces y después; habían sufrido las calamidades del retorno de los Borbones, encarnados por aquel canalla rey, que pasó a la historia como “el rey felón”; después una primera república, que fue un rotundo fracaso; la España dividida no en coras musulmanas, sino en cosas peores como fueron los cantones convertidos en “Estados de opereta”; etc. etc. hasta llegar a la no menos fracasada segunda república, el levantamiento militar y la posterior sangrienta guerra civil, hasta llegar a lo de hoy, donde ya “la inmensa olla de grillos locos amenaza con ni sabemos ya que va a ser de esto que se sigue llamando España”.

En la época rememorada en principio llegó a haber hasta un general para centenar y medio de soldados; o sea que los presupuestos del Estado, se los merendaban, entre los militares, el clero y la casa real; y lo que quedaba que debería ser muy poco, pues no había para nada importante; de ahí el analfabetismo y analfabestialismo congénito de España, devorada por “esa inmensa olla de grillos locos, egoístas, hambrientos y por tanto devoradores de todo lo positivo de un país”.

Estoy escribiendo el siguiente día, en que “eso que dicen es el parlamento catalán aprueba contra viento y marea el separarse de España” y por el momento no han detenido a nadie, no han suspendido todo ese tinglado, subordinado a la soberanía nacional, nada menos que por ley constitucional y al que incluso estamos sosteniendo su tesorería nacional, de la ruina o quiebra que han acumulado unos catalanes, que lo que hoy les sobra son protestas y exigencias, que dudo las soportara otro cualquier gobierno nacional, fuera del de españa (adrede con minúsculas) y sin embargo aquí “no pasa nada”; salvo que Hacienda te encuentre algún fallo y vaya a por ti y tus bienes, sin importarle nada más… “sólo hay sed de dinero fácil”.

Todas estas enfermedades, han “engendrado” una clase política voraz e irresponsable, que incapaz de constituir un gobierno de salvación, que es lo que necesita España, se andan peleando por que cada cual (sálvese el que pueda) se lleve el sillón de mando más suculento, para a través de él conseguir los fines que cada cual guarde en su mezquino caletre, importándole una “higa” el resto de españoles y el territorio patrio, que como “hoja seca desprendida de un árbol, da vueltas en el violento aire que la empuja hacia ni sabemos dónde”; aquí ni el actual rey puede hacer nada, puesto que en realidad “no manda nada” y sólo lo tenemos como “un gran florero”, conservando a su antecesor como “otro florero más”, para que pasee por el mundo “las grandezas de una España, hoy inexistentes por demás”.

España está en la ruina más atroz y el actual ministro de Hacienda, cuyo nombre me niego a escribir, anda persiguiendo hasta “a las bodas de los españolitos y el dinero que cuesta cada ágape”, para sacarle hasta “los restos de la comida del banquete”, a quién proceda, puesto que aquí lo único medio organizado es el pago de impuestos, que como en tiempos ya muy lejanos, quienes los pagamos somos los modernos “pecheros de Castilla”; el resto de “las noblezas” (hoy son variadas y numerosas”) se pasan “por las columnas testiculares” los pagos, que como grandes beneficiarios de leyes injustas por demás, son los llamados a pagar muchísimo más de lo que pagan, si es que algunos pagan algo “a cambio de nada”; o sea toda una grandeza de lo que en realidad ha llegado a ser un país miserable, manejado que no gobernado, por más miserables políticos, de los que si aquí los hubo siempre; hoy son tan abundantes como las hormigas en el campo; las que como sabemos, atesoran pero sólo para ellas mismas y el que interceda en sus despensas, se arriesga a ser comido como los mismos víveres que estos inteligentes insectos saben buscar y guardar para subsistir y prosperar pero bajo la base de un muy duro trabajo disciplinado.

Caminamos pues, hacia unas terceras elecciones, en que todo quedará en una parálisis “o mala leche”, dañina por demás; y en la que todos estos ejércitos de parásitos, seguirán cobrando y recibiendo cantidades de bochorno, a cuenta de una tesorería contributiva, ya exangüe y que se sostiene milagrosamente simplemente por cuanto aún estos malos gobiernos, puede seguir endeudando España con una maldita y destructiva deuda pública que ya no se puede devolver, según afirmación de técnicos preparados para valorar estas “grandes cuentas públicas”.
Eso sí, “España está de vacaciones y gastando dinero cuanto más puede cada cual”; “El comamos y bebamos que mañana moriremos”, sigue vigente para quienes ni saben (o sabemos) que es lo que va a pasar más pronto que tarde: Amén.

****
“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.
Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Réquiem por la UE
José T. Raga Libertad Digital 29 Julio 2016

No quisiera que estas líneas se interpretasen de forma diferente a mi intención en ellas. No es que me hubiera gustado que a España se la multase por el déficit excesivo en el que estamos instalados desde hace ocho años; mi preferencia, era y sigue siendo, que nunca se hubiera tenido que plantear esta cuestión, porque nuestros recursos públicos se hubieran administrado bajo el principio de “no gastar más de lo que se tiene”.

Mi amargura hoy la experimento como europeo vocacional. Una vocación que nace desde la convicción de que el proyecto europeo fue el capaz de arreglar los grandes desaguisados de la economía española en el último gobierno del don Felipe González. De no haber sido por los criterios de convergencia, a buen seguro que seguiríamos con elevadas tasas de inflación, con tasas más elevadas de desempleo, con mayores déficits públicos y seguramente con mayor deuda; a su vez, devaluando la peseta una y otra vez, que siempre fue una buena forma de empobrecer a la sociedad sin que ésta se diera cuenta.

Como ciudadano de la Unión Europea, lamento que el gobierno de la Unión, se sitúe, como pasa también en no pocos gobiernos nacionales y regionales, por encima de lo que establece la legislación vigente. Lo que los políticos suelen llamar tolerancia o solución política, que no legal, es una forma de congraciarse con el corto plazo, a cambio de sembrar de minas el campo de actuación en el medio y largo plazo.

En mi opinión, modesta y probablemente equivocada, mientras esté vigente el artículo 104 C del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, y el Reglamento 1467/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo a la aceleración y clarificación del procedimiento de déficit excesivo, que lo desarrolla, no puede eludirse su aplicación a los países que, con contumacia, incumplen año tras año hasta los niveles relajados de déficit que, ya con benigna tolerancia, se establecen para aquellos con problemas, con el compromiso expreso de éstos a darles fiel cumplimiento –me refiero hoy, naturalmente, a España y Portugal.

Excluida en estos casos la sanción –multa/depósito– ¿a quién y cuándo se podrá sancionar por futuros incumplimientos? O si quieren, desde otra óptica ¿qué gobierno europeo asumirá el coste político que implica el cumplimiento del límite de déficit público, sabiendo que no habrá sanción? ¿O debe considerarse sanción pactada los compromisos específicos asumidos?

Los argumentos para fundamentar políticamente tal indulgencia no tienen desperdicio: “es de sentido común que a España no se la sancione” (Ministro de Guindos) o “la sanción no habría resuelto nada, pues el mal ya estaba hecho” (Comisario Moscovici). Cuando hay una norma, el sentido común o, al menos, el buen sentido es aplicarla, por mucho que duela. Por otro lado, querido Comisario, siempre que hay una sanción, cualquiera que sea, es porque el mal ya está hecho y, algo se resuelve: la ejemplaridad y la diferenciación entre quienes cumplen y quienes no.

El legado tóxico de Pujol
Antonio Robles Libertad Digital 29 Julio 2016

A la vuelta de tres décadas, su delirio ha logrado romper los lazos de afecto con el resto de españoles, ha derruido los pilares de la convivencia

Se acaban de cumplir dos años de la confesión de Jordi Pujol por haber estafado a Hacienda durante más de treinta años. Tan patriota él, confundió Cataluña con Andorra y allí extraditó millones mientras aquí nos daba lecciones de moralidad cívica.

Seguramente para la inmensa mayoría de ciudadanos, los cobros ilegales del 3%, el entramado mafioso de toda su familia amparada por su poder institucional, el chantaje y saqueo a empresas con adjudicaciones de obra pública, el fraude continuado a Hacienda, las subvenciones para comprar el silencio o la colaboración…, para la mayoría de los ciudadanos, repito, seguramente sean el mayor escándalo y la peor herencia que nos dejó el gran timonel del catalanismo.

Siendo una degradación política intolerable, de ninguna manera es su peor herencia. Su peor legado es haber envenenado el alma de millones de catalanes hasta convertir la sociedad tolerante y cosmopolita que heredó de la Transición en una sociedad emponzoñada de resentimientos, exclusiones y violencia latente. Barcelona, y por extensión, toda Cataluña, era una ciudad cosmopolita, de acogida, mestiza y dinámica. Un espejo para toda España durante los años setenta. Hoy es una colosal secta de talibanes del catalanismo que han impuesto una realidad étnica basada en el odio a cuanto representa a España y de exclusión del diferente. Sean catalanes de adopción o de añada.

La manipulación de este ser mezquino y miserable, atormentado por un sentimiento nacional religioso, ha sido tan eficaz, y general, que cuando lleguen los días de la derrota de ese fraude supremacista con que infectó los sentimientos nacionales de millones de catalanes, nadie ni nada podrá controlar la frustración. Sobre todo la de los embaucados, los únicos inocentes por ilusos. Pujol y el ejército de mantenidos de la construcción nacional que han llevado adelante el proceso estarán preparados para vivir de las rentas, pero los millones de catalanes, que de buena fe se creyeron las patrañas de esa gentuza, se habrán quedado sin la pulsión más importante de su vida. Su proyecto vital como sociedad no tendrá sentido, o si quieren, en muchos, su vida, como la del personaje de Unamuno, Don Manuel Bueno Mártir, seguirá mostrando la creencia a pesar de haber dejado de creer en Dios. ¿Conocen a muchos hombres que acepten la derrota con resignación sin negar la evidencia..? Conocen a muchos que acepten esa derrota sin resistencia..?

Cuanto más pronto reparen todos los españoles, pero sobre todo, todos los catalanes, que la ideología nacional catalanista que ha logrado convertir a la sociedad catalana en una cloaca, no es mejor, ni siquiera diferente a movimientos fascistoides latentes hoy en toda Europa y ayer fascismos puros y duros, más pronto les perderemos el respeto inadecuadamente atribuido a esos gobiernos nacionalistas instalados en el saqueo, la intolerancia y en el desprecio a la ley democrática.

El ex presidente de la Generalidad, Jordi Pujol heredó una sociedad dispuesta a convivir con distintas lenguas, con diferentes culturas y el mejor ánimo para defender la lengua y la cultura catalanas. A la vuelta de tres décadas, media Cataluña quiere imponer a la otra una cultura y una lengua; y la otra media, humillada hasta el hastío, ya no está dispuesta a que la pisoteen más. La generosidad de la España Constitucional le otorgó un marco de autogobierno envidiable para cualquier país federal, pero Pujol y su herencia no correspondieron con la lealtad debida. A la vuelta de tres décadas, su delirio ha logrado romper los lazos de afecto con el resto de españoles, ha derruido los pilares de la convivencia con el resto de España, y en su lugar solo queda prevaricación, filibusterismo, amenazas de rupturas unilaterales, y mucho odio. Heredó una Cataluña tolerante y en paz, y nos deja una Cataluña crispada a las puertas de la violencia. Este es su legado tóxico, el peor de los legados posibles. Su confesión, al menos, acabó de cuajo con su referencia moral. De momento…

P.D- Mientras escribía esta advertencia, sus discípulos proclamaban la independencia unilateral por capítulos en el Parlamento de Cataluña. No sólo es él el culpable. Nuestros padres de la patria han asistido a la transmisión en directo y por capítulos de ese golpe institucional sin darse por aludidos. Alguien les debería advertir, como le reprochó Churchill a Chamberlain, que la cobardía y el complejo ante el mal, se suele pagar con la violencia.

El corpus teórico de Daniel Lacalle
Roger Domingo La Razon 29 Julio 2016

Tras seis libros publicados -cuatro de ellos escritos en solitario- y más de 50.000 ejemplares vendidos, ha llegado el momento en el que podemos referirnos al economista Daniel Lacalle como autor de un corpus teórico sólido y con enjundia y en el que sobresalen una serie de patrones comunes que se repiten a lo largo de todos los libros.

El primer libro de Daniel, titulado Nosotros, los mercados, se publicó en marzo de 2013. Recordarán que en aquel momento había una máxima, y no sólo desde ciertos sectores de la izquierda, según la cual los mercados nos atacaban. A esto respondía Daniel diciendo que no era que los mercados nos atacaran, sino que lo que hacían los mercados era, precisamente, defenderse.

Poco después, a fines de aquél mismo 2013, en el que en toda Europa estábamos en plena crisis de deuda pública y privada y se discutían cuáles eran las medidas más apropiadas, si la austeridad o bien medias neokeynesianas, Daniel respondió con un libro que se titulaba Viaje a la libertad económica y en el que planteaba que la austeridad no sólo era necesaria sino imprescindible. Y no sólo la austeridad, sino también el recorte de gasto innecesario para poder atajar la crisis. No se trataba de una crisis de liberalismo excesivo, decía Daniel, sino más bien de intervencionismo endeudado.

Un año después, en noviembre de 2014, empezamos a ver las consecuencias de lo que hemos llamado la revolución del fracking, que supuso que en aquel entonces el precio del crudo, y debido sobre todo al incremento de producción en Estados Unidos procedente de las explotaciones de fracking, bajara de golpe de los 100 largos a los 50 dólares el barril. En este momento Daniel consideró apropiado escribir sobre la cuestión, toda vez que él es especialista en energía, además de economista. El resultado fue La madre de todas las batallas, escrito con la colaboración de Diego Parrilla y en el que se explicaban las razones geoestratégicas que nos permitían entender lo que estaba ocurriendo en aquel momento y cuál era, como rezaba el subtítulo, la madre de todas las batallas.

Un poco más tarde, en septiembre de 2015, Daniel publicó, junto con Emilio Ontiveros y Juan Torres Hablando se entiende la gente, un libro en el que tres economistas de distinto signo ideológico debatían sobre las reformas imprescindibles para dejar atrás de una vez por todas la crisis económica. El ejercicio consistió en juntar a tres economistas de corrientes doctrinales distintas, tales como Daniel Lacalle, Emilio Ontiveros y Juan Torres, para que más allá de las diferencias ideologías y más allá de las diferencias que siempre hay en cualquier debate televisado, en cualquier tertulia radiofónica o bien en las redes sociales como Twitter, buscaran puntos en común acerca de aquellas cuestiones en las que las reformas resultaban imprescindibles para alcanzar este objetivo común, que no era otro que la recuperación de nuestra economía.

Y si entre los tres economistas había consenso en que estábamos dejando atrás la crisis económica, había también consenso en que lo hacíamos con una gran mochila, la de nuestros 5 millones de parados. Sobre el paro, sin duda la mayor lacra social de nuestro país, y con la intención de explicar sus propuestas para atajarlo, escribió Daniel su siguiente libro, titulado Acabemos con el paro y que vio la luz a fines del pasado 2015. En él, Daniel explicaba qué cuestiones de nuestro mercado laboral no funcionan, cómo y en qué medidas deberíamos cambiarlas y por qué tenemos un paro sistémico.

En su última obra, La Pizarra de Daniel Lacalle, publicada a principios de 2016, analiza la situación económica actual, describe los errores más habituales en la percepción subjetiva de la realidad y desmiente los mitos más repetidos por algunos economistas, al tiempo que aborda las reformas que a su juicio resultan cruciales para consolidar esta recuperación y evitar entrar nuevamente en recesión. Las propuestas del autor, ya adoptadas con éxito en otros países, pasan por una reforma del sistema de pensiones, de la Administración Pública, del sistema educativo, de las políticas fiscales, del sistema energético y de la deuda pública. Otras medidas están encaminadas a la creación de empleo y al incremento de la productividad, a una regeneración democrática y al fomento de la competitividad, la investigación y el comercio exterior. Y, para finalizar, Lacalle dedica un capítulo a la situación en Europa y a su política monetaria, estudiando el comportamiento de aquellos países que pueden marcar la agenda de futuras reformas.

Como vemos, la obra de Daniel –toda ella publicada en Ediciones Deusto-se caracteriza por el apego a la realidad, es decir, por ese intento de dar siempre respuestas a lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, por la profundidad en el análisis, por la profusión de datos económicos - y en este sentido Lacalle tiene una virtud y es que en sus libros no sólo habla el economista sino que también da voz a los datos, siendo estos los que al final tienen la última e indiscutible palabra-.

Hablan los datos y Daniel Lacalle nos explica por qué son lo que son y por qué dicen lo que dicen. Asimismo, Daniel Lacalle se caracteriza por una prosa amena, clara, ágil y al alcance de todos los públicos, motivo éste por el que tiene tantos seguidores y tantos lectores, tanto en sus libros como en sus artículos y en sus comentarios en las redes sociales. Por todo ello se ha convertido en el economista de referencia de miles de personas y, qué duda cabe, en uno de los economistas más mediáticos de nuestro país. Desde aquí, pues, sólo podemos desear lo obvio: que siga escribiendo tal y como viene haciendo desde aquél todavía reciente marzo de 2013.

La NO sanción a España
Juan Francisco Martín Seco Republica 29 Julio 2016

En pocas materias como en economía los profesionales se mueven con tanto desparpajo. Con todo el descaro, son capaces de hacer previsiones para el futuro sobre el impacto de los acontecimientos más imprecisos. Así, los economistas del FMI -con la mayor solemnidad- han estimado cuál va a ser el impacto del Brexit sobre el crecimiento de las economías británica, europea y mundial, y ello cuando ni siquiera el Reino Unido ha demandado aún a la Unión Europea la aplicación del artículo 50, con la que comenzaría el proceso de desconexión, proceso que puede durar dos años y que es incluso ampliable por el Consejo. Se ignora por tanto en qué términos y con qué acuerdos se va a producir el Brexit. Pero los hechiceros del FMI ya han pronosticado que va a tener un impacto negativo y además la cuantía del mismo.

En la Unión Europea, la mayor amenaza para el crecimiento no radica en el Brexit sino en el empeño de la Comisión y de los países del norte en continuar con la política fiscal restrictiva que condena a la eurozona al estancamiento. Haber abierto procedimiento sancionador a España, uno de los pocos países que en estos momentos presentan tasas de crecimiento aceptables, aun cuando no se le haya sancionado finalmente, es una estupidez y un error que puede tener graves consecuencias en lo económico y en lo político.

La postura de los halcones que exigían mano dura frente a España y Portugal, con el argumento de que las leyes deben cumplirse, se presta a cierta ironía al comprobar que la historia de la Unión Europea está repleta de incumplimientos. Ya en el inicio se hizo una interpretación laxa de los criterios de convergencia, para que todos los países que lo deseasen pudieran incorporarse al euro. Conviene recordar que unos meses antes de la creación de la Unión Monetaria, solo Luxemburgo cumplía todas las condiciones. El requisito de permanecer dos años en el Sistema Monetario Internacional se desnaturalizó al ampliar las bandas de flotación al +- 15%, que era tanto como dejar las divisas en libre flotación, y los criterios fiscales se reinterpretaron para que, por ejemplo, pudiera entrar Italia cuyo stock de deuda pública sobrepasaba ampliamente el doble de lo marcado por Maastricht.

Desde la creación de la Unión Monetaria, el Pacto de estabilidad y crecimiento (PEC) se ha infringido en más de 150 ocasiones. Francia lo ha hecho 12 veces y Alemania siete. En 2003 se suspendió para no tener que sancionar a ambos países. Y en 2005, Alemania empleó toda su influencia para modificar su contenido de manera que no computasen en el déficit determinadas partidas. Sancionar a España y Portugal lo único que hubiera demostrado, sería el doble rasero establecido en la UE, y que el cumplimiento de las leyes solo se exige a los países periféricos, con lo que la animadversión hacia Europa se hubiese incrementado.

Entre las muchas voces alemanas que han exigido dureza resalta, por la inconsistencia de la argumentación, la de Hans-Werner Sinn, ex director del IFO alemán, que arguye que el PEC constituye la contraprestación para proteger al contribuyente europeo (en realidad, quiere decir al contribuyente alemán) de los rescates, del MEDE y de las medidas del BCE, y continua apuntando que se inclina por importar el sistema de Estados Unidos: “No hay restricciones al endeudamiento, no hay multas, no hay rescates: es el mercado quien castiga. Trasladado a Europa, eso haría innecesario el procedimiento por déficit excesivo”.

Afirmación bastante cínica, pues hay que suponer que no cabe imputarla a la ignorancia. En EE. UU. los estados no necesitan rescates puesto que hay un presupuesto federal que transfiere de forma permanente recursos de los ricos a aquellos con menores rentas. Precisamente el gran problema de la Unión Monetaria radica en la ausencia de un verdadero presupuesto que pueda recibir tal nombre y de un sistema redistributivo similar al que mantiene cualquier nación entre sus regiones (Estados Unidos entre sus estados, Alemania entre sus landes, España entre sus autonomías) que, por poco progresivo que sea, compensa los desequilibrios derivados de la unión comercial, financiera y monetaria. De copiarse en Europa el sistema de EE. UU., tal como propone Hans-Werner Sinn, ciertamente no serían necesarios ni MEDE ni rescates, pero a los contribuyentes alemanes, holandeses, austriacos, etc., les saldría infinitamente más caro que la situación actual, tan gravosa como supuso para los habitantes de la Alemania federal la reunificación alemana.

Alemania incumple algo mucho más importante que el PEC, contraviene el procedimiento de desequilibrios macroeconómicos (PDM) en materia de balanza de pagos, presentando año tras año un colosal superávit. Solo la prepotencia de Alemania y la estulticia de los gobernantes de los países del Sur pueden explicar que a la hora de constituir la Unión Monetaria la atención recayese exclusivamente en las finanzas públicas, y no en los saldos globales de las finanzas nacionales. Las variables que habría que controlar no tendrían que ser el déficit y el endeudamiento público, sino el saldo de la balanza por cuenta corriente y el endeudamiento exterior (tanto público como privado). Los desequilibrios exteriores de los diferentes países son los realmente peligrosos porque, al no poder corregirse mediante variaciones en los tipos de cambio, crean problemas insalvables a la Unión Monetaria, como así viene ocurriendo en la realidad.

Nótese que hablo de saldo de la balanza por cuenta corriente y no de déficit, porque superávit y déficit exteriores son correlativos. Si unos países tienen déficit es porque otros tienen superávit, y el ajuste se les debe exigir a ambos. En la Unión Europea se ha aplicado un tratamiento discriminatorio. La presión ha recaído únicamente sobre los países deudores sin que a los acreedores se les exigiese la adopción de medidas para equilibrar sus cuentas exteriores.

España, para nivelar su balanza de pagos y al no poder devaluar, ha tenido que realizar un ajuste durísimo, consistente en un fuerte descenso de los salarios y en múltiples y persistentes recortes del gasto público. Alemania, por el contrario, desde 2008 no ha hecho ningún esfuerzo para controlar el gigantesco superávit por cuenta corriente que mantiene frente al exterior; más bien lo ha incrementado año tras año, hasta el extremo de situarlo en los momentos actuales cercano al 8% del PIB. Las autoridades alemanas siempre han sido reacias a que la Unión Monetaria estableciese cualquier límite al superávit de la balanza por cuenta corriente y cuando no han tenido más remedio que aceptarlo han utilizado su predominio para que este se fijase en un porcentaje muy elevado, 6% del PIB. No obstante, en los últimos años viene incumpliendo este límite sin que se le imponga la sanción prevista del 0,1% del PIB, a pesar de que si en estos momentos algo pone en riesgo la UM es el superávit comercial de Alemania. Es más, es muy posible que este constituya un riesgo para la economía mundial al poder provocar entre los distintos países una guerra de devaluaciones competitivas.

www.martinseco.es

ENTREVISTA A SANTIAGO ABASCAL
'El único gobierno legítimo será el que detenga a Puigdemont'
El líder de VOX hace balance sobre la situación política en España después de que Mariano Rajoy haya decidido, supuestamente, presentarse a la investidura. Además, desgrana cuál es la posición de VOX con respecto a la crisis separatista y contesta a Celia Villalobos tras su sonada entrevista.
Fátima G. Manzano Gaceta.es 29 Julio 2016

Santiago Abascal habla -quienes le conocen lo saben- sin complejos y sin correcciones políticas de esas que encorsetan los discursos. Ahora, con una peculiar situación de ingobernabilidad, pide al PSOE y a Ciudadanos una abstención para que Mariano Rajoy no recurra al apoyo de las fuerzas separatistas para conseguir formar Gobierno. El líder de VOX, además, pide 'altura de miras' a todos los líderes presentes en el Congreso de los Diputados y señala que el único Gobierno con legitimidad sería aquel que aplicara el artículo 155 para acabar con la crisis separatista y detener a los 'golpistas'. El que fuera candidato a la presidencia las pasadas elecciones del 26 de junio ha querido hacer balance de la vorágine electoral por la que atraviesa no sólo Estados Unidos sino también varios países europeos.

Mariano Rajoy ha decidido asumir su responsabilidad y ha aceptado el encargo del Rey. ¿Cree que conseguirá formar Gobierno?
Lo desconozco, a estas alturas no me atrevo a dar pronósticos. Falta altura de miras en los partidos políticos. Todas las posibilidades están abiertas pero se basan en que o el PP conforma un gobierno o se convocan terceras elecciones. Ninguna de las dos opciones es la deseable.

Precisamente el líder del PP le ha pedido ‘altura de miras’ al resto de los líderes aunque él declinó la propuesta del Rey tras el comicio del 20 de diciembre...
Hizo lo único que podía hacer porque no contaba con la mayoría necesaria. Ahora mismo la supuesta altura de miras de Rajoy ha quedado "demostrada" al intentar pactar con formaciones nacionalistas y permitirles que incluso puedan tener un grupo parlamentario propio. No se puede conformar un Gobierno a cualquier precio. Debe haber un apoyo crítico y una abstención por parte del PSOE y Ciudadanos, pero no puede ser que todo dependa de los grupos separatistas que quieren destruir España.

En este caso tampoco ha querido contestar a sí evitará presentarse a la sesión en el caso de que no consiga los apoyos necesarios…
Mariano Rajoy nunca concreta nada ni habla con la claridad suficiente. Llevamos mucho tiempo padeciendo esa actitud. Sería lo deseable que por lo menos se presentara, pero siempre sin el apoyo de los grupos separatistas porque el precio es muy alto: la extorsión de la ley en España. El desafío a las instituciones, a la legalidad y a la Constitución no pueden quedar absolutamente impunes.

¿Cree que el Gobierno de Mariano Rajoy va a conseguir combatir esta amenaza?
Es difícil pensar que el futuro Gobierno va a hacer algo diferente de lo que ha hecho hasta ahora, sería un ejercicio de voluntarismo. Creo que el Gobierno ha renunciado a la aplicación de la ley a cambio de una futura abstención. Ahora mismo no hay ninguna solución que no pase por la aplicación del artículo 155, de la suspensión de la autonomía de Cataluña y de la detención y el procesamiento de todos los golpistas y responsables del golpe de Estado en esa comunidad, incluido Carles Puigdemont.

¿VOX entonces estaría en contra de este mínimo apoyo aunque sea por evitar unas terceras elecciones?
Tal y como he comentado, no se puede formar Gobierno a cualquier precio. Aceptar el desafío separatista para conseguir su apoyo no sería un Gobierno legítimo ya que sería dañino para los intereses de los españoles. El único Gobierno aceptable será el que detenga a Puigdemont, le ponga las esposas en las muñecas, lo encarcele preventivamente, lo procese y permita que exista un juicio justo en el que se aplique la ley y se le condene por sedición, rebelión y por intentar obtener la independencia de Cataluña, un delito reconocido en el Código Penal y que atenta contra la base de la Constitución.

El desafío catalán no es la única amenaza que sufre España. El avance yihadista…
Estamos absolutamente indignados por la posición cobarde de las élites y las oligarquías europeas que están intentando eludir de toda responsabilidad al Islam. El yihadismo nace del Islam, de una interpretación rigorista y literal del Islam que se conoce como fundamentalismo islámico. Tenemos que combatirlo.

¿Cuáles son las propuestas de VOX en esta materia?
No sólo tenemos que hacer frente a los terroristas sino también a cualquier intento de propagar la sharia. Eso pasa por cerrar las mezquitas fundamentalistas en España, incluida la de la M-30. Además, tenemos que expulsar a todos los imanes que apuesten por la implantación de la ley islámica y procesar a aquellos que apuesten por la aplicación del Islam fundamentalista en Europa. Es una labor dura y trágica que va a ocasionar muchísimo sufrimiento porque, en estos momentos, cualquier cosa que hagamos va a tener una respuesta por parte de los terroristas, pero da igual porque están absolutamente decididos a atacarnos, a hacernos el mayor daño posible y a decapitarnos, si pudieran, a cada uno de nosotros. Sólo podemos defendernos y hacer que el imperio de la ley, la defensa de la libertad y la separación entre Iglesia y Estado prevalezcan por encima de todo. El Islam no forma parte de Occidente y el fundamentalismo islámico debería ser declarado ilegal en Europa.

Antes hablábamos de la situación política en España, ¿pero cómo valora el proceso electoral que se está viviendo en Estados Unidos?
De alguna manera se ha vislumbrado que las sociedades occidentales están reaccionando positivamente a los candidatos que demuestran no estar presos de los intereses económicos, no depender de los lobbies ni de las oligarquías y que demuestran suficiente independencia para defender a su propio pueblo. En ese caso Trump va a contar con una gran ventaja con respecto a Hillary Clinton porque está más identificado con la sociedad norteamericana y, por tanto, tiene un gran futuro por delante. Será el próximo presidente de los Estados Unidos.

No piensa así Celia Villalobos, que este miércoles señalaba que si ella fuera norteamericana votaría a ‘Hilaria’ Clinton...
Si yo fuera norteamericano jamás votaría a Hillary Clinton y si fuera español tampoco votaría a Celia Villalobos. Creo que es normal que la diputada apueste por la candidata instigadora del lobby abortista. Yo estoy en la posición completamente contraria a la de Villalobos, quien dijo en su momento que todos aquellos que estuvieran en contra del aborto no tenían sitio dentro del Partido Popular.

También existe una vorágine electoral en Europa y estamos observando cómo los partidos que se identifican con los ideales de VOX siguen creciendo…
El soberanismo frente al mundialismo, la defensa de los intereses nacionales y nuestra crítica a la inmigración descontrolada son algunos de los temas que van a cobrar más fuerza en los próximos años. Por ello estoy convencido de que el Frente Nacional, Alternativa por Alemania y el Partido por la Libertad de Austria tienen todas las de ganar. Están dando la respuesta adecuada a la población junto a los partidos polacos y a Viktor Orbán.

¿Cuál es el papel de VOX en esta investidura?
No hemos obtenido representación pero sí la simpatía de millones de españoles que no nos votaron por el miedo a la llegada a Podemos. Aun así daremos representación a sus ideales y valores porque tarde o temprano habrá elecciones y esperamos que más pronto que tarde, Vox entre en el Congreso.

Una falsa polémica
¿Islamofascismo o islamocomunismo?
Fernando José Vaquero Oroquieta latribunadelpaisvasco 29 Julio 2016

La dramática y en buena medida inesperada sucesión de atentados terroristas islamistas -pese a numerosos antecedentes y la lógica intrínseca de los acontecimientos previos- en Francia y Alemania, ha levantado una potente polvareda mediática en la que se viene mezclando todo tipo de noticias, valoraciones, juicios y prejuicios, “cortinas de humo” al servicio de la ideología del sistema y una enorme variedad de expresiones de valor, afecto y sentimentalismo. En este contexto, cierto concepto analítico, que arrastra ya una década de vida y que parecía desterrado, ha sido rescatado por algunos escritores: nos referimos al “islamofascismo” o “fascismo islamista”.

Es el caso, entre no pocos, de Euprepio Padula en "OK Diario" el pasado 26 de julio.

Pero, tal concepto: ¿es riguroso? Por emplear una terminología al uso, ¿está dotado de una naturaleza científica? En definitiva: ¿es útil para determinar la naturaleza real del desafío que sufre Europa y buena parte del resto del mundo desde las entrañas del Islam?

De entrada, hagámosle una primera objeción: ¿cómo puede determinar la naturaleza de un fenómeno milenario, universal y en plena eclosión, una realidad ideológica multiforme y moderna que fuera derrotada casi por completo en 1945? Si el fascismo –o fascismos- nacen en la segunda década del siglo pasado, ¿puede determinar hoy la esencia y posterior evolución del Islam, una realidad tan plural como, en buena medida, pese a todo lo dicho y escrito, inédita?

Este concepto, ahora mismo recuperado por no pocos analistas e informadores, fue pergeñado en el verano de 2006. Fue entonces cuando el presidente George W. Bush calificó de “fascistas islámicos” a los implicados en una supuesta conspiración terrorista dirigida contra el tráfico aéreo entre Gran Bretaña y Estados Unidos. Naturalmente, como todo posicionamiento de aquel presidente, fue respondido con muchas risitas y los habituales comentarios sarcásticos de la izquierda biempensante. Pero a otros no les provocó ninguna risa. Fue el caso de muchos clérigos musulmanes, tanto del interior como fuera de los Estados Unidos, quienes lo acogieron como una nueva agresión occidental.

Una excepción a ambos comportamientos generales la constituyó la reflexión del musulmán norteamericano Stephen Schwartz. Así, analizó tal concepto en su artículo "¿Qué es ‘islamofascismo’?", difundido en España por el Grupo de Estudios Estratégicos en su actualización de 28 de agosto de 2006. A su juicio, los fascismos difieren de la derecha radical por su abierto desafío de la legalidad, definiéndose también por otros rasgos: descansarían sobre una clase media resentida y frustrada, un carácter imperialista, totalitario y paramilitar. Schwartz entendía que tales características no serían propios del Islam, pero sí de sus corrientes más extremistas. De este modo, el islamofascismo sería una perversión, de corte totalitaria, del Islam; un “religión de paz”.

En este contexto, recordemos un antecedente histórico un tanto olvidado: la alianza con los nazis del Gran Muftí de Jerusalén - Muhammad Amin al Husayni- durante la Segunda Guerra Mundial, que le llevó al reclutamiento de miles de voluntarios musulmanes bosnios, albaneses y palestinos para las Waffen-SS.

Otro autor, Daniel Pipes, de manera inmediata y en un texto para el mencionado GEES titulado "En guerra contra fascistas islámicos" (29/08/06), aseguraba que “Existen pocas conexiones históricas o filosóficas entre el fascismo y el Islam radical. El fascismo glorifica al Estado, enfatiza la “pureza” racial, promueve el darwinismo social, denigra el raciocinio, exalta la voluntad y rechaza la religión organizada –todos puntos anatema de los islamistas”.

Entonces, habría que preguntarse, ¿existiría algún otro puente entre el Islam y las ideologías modernas? Pipes respondía afirmativamente con un caso muy concreto: “Mientras preparaba su doctorado en París, Alí Shariati, el principal intelectual detrás del giro al Islam en Irán en los años 70, traducía a Franz Fanon, al Ché Guevara y a Jean-Paul Sartre al persa. Más en general, citando a la analista iraní Azar Nafisi, el Islam radical ‘extrae su lenguaje, sus objetivos y sus aspiraciones y demás de una de las formas más puras de marxismo, igual que hace de la religión. Sus líderes están tan influenciados por Lenin, Sartre, Stalin o Fanon como por el Profeta’. Durante la guerra fría, los islamistas optaron por la Unión Soviética frente a Estados Unidos; hoy tienen muchas más conexiones y mucho más profundas con la extrema izquierda que con la extrema derecha”. Y concluía proponiendo el término “islamista” como el más ajustado para definir a la “galaxia” de grupos radicales que propugnaban ya entonces el terrorismo desde el Islam.

El propio Grupo de Estudios Estratégicos propuso, de manera inmediata el 30 de agosto de ese mismo año, con cierta ironía y con ocasión de un polémico escrito de Santiago Carrillo publicado en “El País” justificando “políticamente” a Hizbulá y Hamas (dos organizaciones terroristas de génesis y evolución muy diversa, además de ser la primera de ellas chií y la segunda sunita), el concepto de “islamocomunismo”. Para ello centraban su mirada en la extraordinaria afinidad de los múltiples totalitarios y los dispares totalitarismos entre sí.

Ciertamente, tal discrepancia conceptual aparenta ser importante. Pero, pensamos, acaso no lo sea tanto, pues una buena parte de los rasgos distintivos del fascismo, según el criterio de Stephen Schwartz, serían análogos al marxismo-leninismo; no en vano compartirían idéntica naturaleza: la totalitaria. De modo que los pseudo-conceptos de “islamofascismo” o “islamocomunismo” se remitirían -de manera muy imperfecta- a una realidad previa y provista de una dinámica totalmente independiente a ambos: el totalitarismo de raíz musulmana.

En cualquier caso, con esta variedad mutada del concepto, nos referimos al de “islamocomunismo”, es inevitable realizar la misma objeción que con su inmediato precedente: el marxismo es muy posterior a la aparición del Islam, su extensión, consolidación y petrificación teológica; de modo que difícilmente puede determinarlo, aunque -a lo sumo- pudiera explicar algunos mecanismos internos de sus relaciones de poder y espíritu expansivo.

La experiencia histórica de Muhammad Amin al Husayni en los años treinta del pasado siglo, la de Alí Shariati cuatro décadas después, y sus correspondientes elaboraciones doctrinarias, apenas suponen una gota en el inmenso océano del Islam: nada determinan y apenas explican. Meras anécdotas en una tendencia histórica, universal y ascendente que arranca en el siglo VII con la predicación y la conquista por las armas emprendidas por Mahoma y sus audaces seguidores.

El concepto de “islamofascismo”, aclaremos, en las factorías ideológicas “neocon” de la primera década del siglo veintiuno. Derribado el Muro de Berlín, se precisaban nuevos conceptos interpretativos que explicaran fenómenos inesperados (¿acaso no había llegado la Historia a su fin?). El del islamismo, entonces liderado en su expresión más radical por Al Qaeda, también precisaba una respuesta. Y recurrieron a un fácil recurso propagandístico: el de la demonización; no en vano, ¿existe algo más abominable que el fascismo? Darle la vuelta al concepto y trasladarlo a otro enemigo a muerte del Occidente anglosajón -los marxismos- no era sino la consecuencia inevitable de una maniobra frustrada.

En el Islam, sociedad, religión, cultura y política forman una unidad. Todo se sustenta en todo. Nada puede escindirse. Y ello sirve para la inmensa mayoría de las interminablemente sucesivas escuelas musulmanas de toda la historia. Ésa es la cuestión a debatir: la de comprender la verdadera naturaleza del Islam, para después tomar las medidas pertinentes. Una misión imposible, por cierto, si se parte de los convencionalismos impuestos desde lo “políticamente correcto” y sin la conciencia de las enormes flaquezas que aquejan a una Europa consumista en decadencia demográfica y carente de un proyecto colectivo atractivo: para propios y ajenos.

Los conceptos de “islamofascismo” o “islamocomunismo” en realidad apenas aclaran nada. Únicamente puede apreciarse, como acaso única aportación que pudiera salvarse, su percepción del islamismo como una teología política de corte totalitario; integrando una cosmovisión omni-comprensiva de toda la realidad ajena a otras culturas, entre ellas la occidental y la europea (estrictamente hablando, ya no serían la misma).

Una interpretación de la realidad, en suma, de carácter propagandística como la que estamos revisando, no aclara nada; a lo sumo introduce confusión. Pero, al menos, fija un debate imprescindible: el de la verdadera naturaleza del Islam y sus múltiples derivaciones.

Freno a la radicalización
Las 20 medidas de VOX contra la ofensiva yihadista en Europa
El cierre de las mezquitas que beneficien la yihad, la expulsión de los imanes radicales o el endurecimiento de las leyes para evitar la entrada de terroristas en el país, son algunas de las medidas que propone Santiago Abascal.
Gaceta.es 29 Julio 2016

La ofensiva yihadista sobre Europa sigue satisfaciendo sus objetivos. Los últimos atentados evidencian que dentro de las fronteras europeas hay musulmanes dispuestos a asesinar de todas las formas posibles a población civil sin temor a morir. Un pensamiento inculcado no siempre desde tierras lejanas, sino también desde España o en el resto de Europa. Por esta razón, VOX ha exigido "el cierre inmediato de todas las mezquitas fundamentalistas de nuestro país, la expulsión de los imanes que no condenen el yihadismo y de todos aquellos musulmanes que practiquen la sharia"

Además, VOX ha reclamado que "se cierre de manera preventiva la Mezquita de la M-30 de Madrid ya que, como han publicado diversos medios de comunicación, en ella se han realizado recaudaciones entre los musulmanes que la visitan para financiar el fundamentalismo islámico, actividades de adoctrinamiento y el viaje de muyahidines a Siria e Irak". "Argumentos más que suficientes para impedir que continúe su actividad, a la que se une uno más: la mezquita está financiada por Arabia Saudí, un régimen fundamentalista que vive bajo la ley islámica y donde se vulneran todos los días los derechos humanos y se favorece al ISIS", han sentenciado.

Santiago Abascal, presidente de VOX, se refirió al padre Jacques Hamelal, última víctima del terrorismo yihadista, como “mártir de la cristiandad” y recordó su viaje a Irak: “Lo advertimos hace 2 años desde suelo iraquí en la frontera de ISIS. Con los yihadistas islámicos solo hay dos opciones: o nos matan o les matamos nosotros antes”.

Desde VOX, se propone un paquete de 20 medidas contra la amenaza yihadista:
La solidaridad con las víctimas de atentados y con los verdaderos refugiados pasa por asumir un escenario de guerra contra el fundamentalismo.

Intervención militar de coalición internacional, aérea y terrestre, contra el Califato Islámico hasta su aplastamiento.
Cierre inmediato de las mezquitas fundamentalistas en toda Europa y expulsión de los imanes que no condenen el yihadismo.

Legislar la retirada de la nacionalidad y expulsión de Europa de quienes muestren por cualquier medio su apoyo al yihadismo.
Endurecimiento penal, hasta la cadena perpetua efectiva, para los terroristas yihadistas cuando sean apresados vivos.

Suspensión de alianzas con los regímenes sospechosos de financiar la yihad o expandir el Islam fundamentalista.
Exigir a la ONU la expulsión de Arabia Saudí del Consejo de Derechos Humanos de la ONU hasta que no respete derechos humanos.

Exigir a países islámicos reciprocidad, no permitiendo la construcción de mezquitas mientras no permitan construir iglesias.
Oposición a la entrada de Turquía en Europa, y evitar así que la UE sea fronteriza con Siria e Irak.

Aumento del presupuesto de Defensa y Seguridad, y recuperación del control de las fronteras nacionales.
Cambio drástico en política sobre refugiados priorizando refugiados cristianos, yazadíes y otras minorías perseguidas.

Contención de ola inmigratoria islámica y canalización hacía países musulmanes ricos donde su integración sean posible y real.
Exigencia de responsabilidades a los líderes europeos por su inacción, o débil acción, ante crímenes del Califato Islámico.

Exigencia de responsabilidades a líderes europeos por el efecto llamada de refugiados que su postura demagógica ha provocado.
Exigencia de responsabilidades a los líderes europeos que han sido cegados por la codicia y por su avidez de petrodólares.

Fin de políticas de amistad con regímenes que pretenden introducir el Caballo de Troya en Europa promoviendo fundamentalismo.

Abandonar el fracasado modelo multicultural, que ha llegado adosado al relativismo, y que amenaza con destruir Occidente.
Recuperación de nuestra identidad judeocristiana y grecorromana, de los verdaderos valores del humanismo, y de la libertad.

Promover políticas de natalidad que eviten el suicidio demográfico de la Europa de la libertad, del humanismo y la democracia.

Todas estas medidas se resumen en: reconquistar nuestra libertad, nuestra identidad y nuestra seguridad.

El recaudador de Occidente
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 29 Julio 2016

Ningún francés perdonará jamás a quien destrozó y ridiculizó su maravilloso idioma en la Asamblea Nacional. El autor de tal afrenta, el bobo de Zapatero, desde entonces ha sido la diana preferida de France Soir, el diario galo de mayor tirada. Las dos últimas lindezas que le dedicó al poligloto antes de que Rajoy lo quitara de en medio, son de órdago. 1ª: “Ahora sabemos que detrás de su sonrisa estúpida solo hay un mal hombre”. 2ª: “Los líderes europeos decidieron no seguir soportando por más tiempo sus sandeces”. Así despacharon al que dejó a los españoles una endiablada deuda de 997.000 millones de euros, el 92,1% del PIB. Aparte de una herencia intelectual digna de un esquizoide, que la Alianza de Civilizaciones, Ley de Memoria Histórica, Ley Antitabaco, carné por puntos, cargarse el trasvase del Ebro, etc., etc., sólo sirvieron para alegrarnos la vida a todos.

Eso es lo que nos transmitió el que ahora va de correo del Zar y de recaudador de Occidente. ZP, transmutado en un lobbista, saca hoy tajada a la red de contactos que tejió durante el ciclo vital de 7 años, cuando tomó por asalto el Palacio de la Moncloa. En la mayoría de los casos, un hombre que intenta cambiar el mundo fracasa por un motivo inevitable: todos los demás se lo impiden. Durante la Edad de Oro de la piratería, el odiado capitán James Flint sostuvo, para justificar cada una de las mil atrocidades que cometió en nombre de la armada británica, que la civilización necesitaba a sus monstruos. Como ZP no ha leído a Robert Louis Stevenson en inglés, pues también hizo el ridículo hablando en ese idioma con Blair y, de haberlo hecho, no sabría diferenciar lo real de la ficción, seguro que anda dudando entre si el capitán Flint es su alter ego, o si aquel pirata fue el más impertérrito que alguna vez haya existido. Las invenciones de los grandes escritores confunden a los idiotas.

Martín Blas, el émulo rústico de McCarthy
Un rumor de comisiones escolta a ZP allá donde vaya. Antes de que Maduro condenase al ostracismo a los periódicos caraqueños, estos publicaron que el recaudador había cobrado 40.000 euros por dar una conferencia en Maracaibo sobre “la economía sostenida”, que dejó en bancarrota al Estado español. Poca cosa, porque a Chávez le sacó una millonada con una venta de armas y a Raúl Castro algo menos, por ser Cuba muy pobre, en otro caribeño cambalache. Y no quiero ni imaginar a qué suma ascendería la comisión que trincó, respaldando a Irán, por hacerse con la bomba atómica. Supongo que también sería atómico el precio. Igual que su fracaso, gracias a Dios.

Suma y sigue. ZP, amante de la comedia musical, revivió el trío de la bencina junto a Bono y Moratinos, lanzándose a por los turbios beneficios que le sacudiría el dictador Obiang a cambio de mandarle inversores, a los que el sátrapa ya se encargaría de dejar pelados en su isla ecuatorial. Tras aquel viaje, Guillermina Mekuky, ministra de Cultura y Turismo, se despachó a gusto con el muñeco diabólico: “Yo le hubiera escupido a la cara. Es una auténtica vergüenza que no se dignara a viajar a Guinea mientras fue presidente del Gobierno y venga ahora para hacer negocios y cobrar comisiones a un pueblo que se muere de hambre”. Pero él, como si nada, puso esa cara de Mr. Bean y a otra cosa, mariposa.

Hace números, comprueba que su sueldo de expresidente es un 20% inferior al que recibe del Consejo de Estado y se aferra a éste, a los 100.000 euros anuales que sigue cobrando con carácter vitalicio. Él sabe que Shylock, el prestamista judaico de El Mercader de Venecia, habita en su alma y no hay cristiano que le saque un duro. Si tanto dinero ha amasado, no estaría de más que le devolviera un par de euros a cada uno de los 47 millones de españoles. Lo digo, mayormente, para que pudiéramos rebajar la deuda de 24.000 euros por persona que nos endilgó.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Ley o país sin ley: PP y PSOE deciden

OKDIARIO 29 Julio 2016

Ahora más que nunca, se hace indispensable un pacto entre Partido Popular y Partido Socialista. Tras la reiterada rebeldía en el Parlament durante este pasado miércoles, los dos grandes partidos de España han de olvidar viejas rencillas e intereses partidistas para trabajar en una misma dirección y con un único objetivo: mantener intacta la maltrecha unidad de España. Elegir, en definitiva, entre ley o país sin ley. Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han de ponerse el traje de estadistas para que el chantaje independentista no aproveche el desgobierno instaurado desde hace casi ocho meses en nuestro país. Un contexto de parálisis institucional que los secesionistas están utilizando para darle más notoriedad a un camino fuera de la legalidad. Un atropello constitucional convertido en viaje a ninguna parte que, a pesar de su inviabilidad, los ha llevado, incluso, a desafiar al mismísimo Tribunal Constitucional (TC). Gracias a su mayoría absoluta, Junts pel Sí y la CUP han subido un escalón más en este intolerable chantaje contra el Estado al aprobar este miércoles en sesión plenaria las conclusiones del Proceso Constituyente. Un documento que incluye un referéndum unilateral para consumar la “desconexión con España”.
Las cuentas de los grupos municipales de Madrid: el PSOE gasta 10 veces más que Ciudadanos

Una votación ilegal que contesta a la advertencia que había lanzando el Constitucional cuando el pasado 2 de diciembre de 2015 anuló ese denominado ‘proceso de desconexión’. Algo que provocará que el Gobierno en funciones vuelva a acudir a dicho Tribunal para presentar un incidente contra la resolución de la cámara presidida por Carme Forcadell. Como ha señalado la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, este nuevo capítulo constituye una “flagrante vulneración de la ley”. Algo que podría provocar graves consecuencias y que debería tener en cuenta la propia Forcadell como presidenta del Parlament y segunda autoridad en Cataluña. Este acto antidemocrático no sólo es un ataque al TC, además vulnera y lesiona la Carta Magna. El artículo 155 de la misma recoge que si una comunidad autónoma no cumple con lo estipulado en ella o actúa gravemente contra el interés general de España, el Gobierno podría adoptar las medidas necesarias para el cumplimiento de la ley. La mejor respuesta sería un gran pacto entre los partidos constitucionalistas. Ahora, Rajoy y Sánchez deben mover ficha.

Cataluña, ‘hortus conclusus’
Agustín Valladolid www.vozpopuli.com 29 Julio 2016

La diputada de la CUP Gabriela Serra nos ha abierto los ojos, resumiendo en una sola frase y con meridiana clarividencia por qué pasa en Cataluña lo que pasa: “A aquellos que dicen que la unilateralidad atenta contra los principios democráticos establecidos, les tenemos que recordar que hablamos de desobedecer el régimen del 78, un régimen nacido encima de las cenizas del alzamiento militar fascista ilegítimo e ilegal”. Acabáramos. Ahora resulta que la rebelión del Parlament queda justificada porque los españoles logramos reducir pacíficamente a cenizas los restos del franquismo, construyendo un proyecto político masivamente respaldado (en concreto, en Cataluña por el 90,46% de los votantes). La Wikipedia dice que Serra es maestra y activista social. Mejor no entrar en detalles.

No hay esperanza. A la verdad nunca le han hecho un hueco en la agenda independentista. Josep Tarradellas, Gregorio López Raimundo y tantos otros no son tipos que lucharon contra la dictadura, sino “hijos del alzamiento militar fascista”. Acabarán expulsados de la historia, del Hortus Conclusus en el que levita cuando sestea Oriol Junqueras. “Plantó Dios Nuestro Señor un jardín delicioso en el que instaló al hombre que había creado” (Génesis II, 8). La independencia como ensueño acotado, como Edén vallado, pero sin serpientes.

En el folleto que presenta la exposición del mismo nombre, Hortus Conclusus (Museo Thyssen), Tomàs Llorens cuenta que una crítica de arte feminista interpretó el cuadro “Lirio blanco n. 7”, pintado en 1957 por Georgia O’Keefe, como una exaltación del órgano genital femenino. Pero la artista norteamericana rechazó tal lectura: “Bien. He conseguido que mires lo que yo he visto y cuando te tomas el tiempo de ver realmente mi flor adjudicas todas tus propias asociaciones sobre las flores a mi flor y escribes sobre mi flor como si yo pensara y viera lo que tú piensas y ves en la flor. Pero yo no lo veo”.

La deformación de la realidad ha sido y es la principal arma del independentismo. Cuando no abiertamente la mentira. Algunos, como José Borrell, han tenido el valor de hacer recuento de la falsificación. Pero ya contábamos con eso; con asistir a prodigios que transfiguraran el descubrimiento del latrocinio estructural en ofensas a la patria catalana. Sin embargo, nadie se había preparado para esto otro, para que una entera sociedad, en el pasado más inmediato influyente, moderna, creativa, emprendedora, se dejara atrapar en el cepo de su antítesis, en el chantaje de los erdoganes locales disfrazados de “activistas sociales”.

No son en todo caso la señora Serra, ni la también “educadora social” Anna Gabriel, ni siquiera el eficaz predicador Oriol Junqueras los únicos y principales responsables de que el Parlament haya activado el manual de insurrección frente al Estado de Derecho. Los culpables de este incalificable atropello a la sensatez, de este salto en el vacío que a buen seguro contribuirá a que una Europa que no está para bromas mire a Cataluña con mayores dosis de preocupación y los mercados financieros sigan dándole la espalda, son muchos más. La lista es larga, aunque hay un término que puede facilitar su comprensión y agrupamiento: “Pujolismo”.

El pujolismo no es una corriente política -y utilizo el verbo en presente-; es mucho más. Es un modo de entender el poder. De mantenerse el poder. No importa el precio. Si hay que comprar medios con dinero público, se compran; si hay que presionar a banqueros y empresarios para que paguen la fiesta, se les presiona; si hay que colocar al hijo del juez X, se le coloca; si hay que manipular encuestas, se manipulan; si hay que rebajarse a asumir las exigencias de los antisistema poniendo en riesgo el bienestar del país, pues se rebaja uno; si hay que mentir, se miente.

Pero el pujolismo no solo una enfermedad catalana, ni ha sido patrimonio exclusivo de los pujolistas, ni su actividad se ha circunscrito a Cataluña. Madrid también fue -y a lo que se ve sigue siendo- territorio propicio. En la Carrera de San Jerónimo su práctica alcanzó cotas próximas a la excelencia. Acabamos de ser testigos del último episodio de pujolismo cortesano -el apoyo “secreto” del nacionalismo catalán para que el PP tuviera una cómoda mayoría en la Mesa del Congreso a cambio de los dineros que acompañan a la formación de grupo parlamentario-, maniobra que muy probablemente habría alcanzado la calificación de sublime de no haber sido porque los “activistas sociales” forzaron la bochornosa votación del miércoles en el Parlament, dejando al aire las vergüenzas que se pretendían tapar.

El 27 de julio de 2016 puede pasar a la historia de dos maneras: como un hito del independentismo, o simplemente como “un error estratégico motivado por necesidades tácticas”, según expresión editorial de “La Vanguardia”. Veremos. Parece fuera de toda duda que esto nunca habría pasado con las instituciones en pleno uso de sus capacidades y autonomía. Lo que tenemos, por contra, es una Generalitat extorsionada por 10 personajes desabridos cuyo objetivo es “desestabilizar el Estado” (“La CUP: los últimos bolcheviques de Occidente”, de Toni Bolaño) e inutilizada para defender los intereses de TODOS los catalanes; por causas exógenas y conveniencias endógenas. Y junto a ello, la impotencia, tendente a ineptitud, de los dirigentes políticos nacionales, incapaces de levantar la vista de la punta de sus zapatos y ponerse a hacer lo que toda la vida de dios se ha llamado política con mayúsculas y Rubalcaba ha rebautizado como “política grande”.

Poco importa cómo llamemos a la ausencia de grandeza. Lo esencial no es eso; lo esencial, lo preocupante, es que cada día que pasa sin más perspectiva que la de gestionar la mezquindad, en Barcelona, en Madrid y en cualquier otro lugar crece exponencialmente el número de partidarios de mandarles a todos a paseo.

La obligada respuesta a la rebelión de Forcadell
Pablo Sebastián Republica 29 Julio 2016

Si alguien piensa en Cataluña que la crisis institucional española que se deriva de la ausencia de Gobierno y del enrevesado y agotador proceso de investidura puede ser leído como un ‘vacío de poder’ propicio para un golpe -casi de Estado- contra la legalidad y la Constitución se va a equivocar como ya se equivocó la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, al poner en marcha la independencia de Cataluña con el llamado proceso de desconexión del Estado.

El Gobierno en funciones sigue siendo Gobierno de España y la Justicia ni descansa ni está de vacaciones y por ello el Tribunal Constitucional anulará las últimas propuestas aprobadas por el Parlamento catalán. Y abrirá diligencias para proceder a la inhabilitación de la presidenta de la Cámara y a los miembros de la Mesa que secundaron su rebelión en contra de la legalidad y la Constitución a sabiendas de lo que hacían y en desafiante desobediencia al TC que expresamente había advertido a Forcadell de la prohibición de avanzar por la senda secesionista. Lo que la sitúa en la vía penal como lo ha pedido y subrayado el Ejecutivo en su ‘incidente de ejecución’ transmitido al Tribunal Constitucional.

Sin embargo la rebelión de Forcadell -que juega a ser la heroína de la próxima Diada- tiene un trasfondo superior que implica al Gobierno de la Generalitat que preside Puigdemont, porque empieza a entrar en el terreno de la ilegalidad y de la ‘desconexión’, dibujando un cuadro que pone en riesgo la suspensión al Estatuto Catalán.

Que es precisamente lo que a lo mejor hay que hacer si las cosas siguen como van y lo que buscan, en pos del enfrentamiento total en Cataluña y con el Estado -el choque de trenes-, quienes dirigen esta operación que no son otros que la CUP, el partido antisistema y asambleario que se ha hecho con el control de la política catalana.

Y que, teniendo bajo amenaza el gobierno de Puigdemónt, conduce el país hacia el borde del precipicio de la mano de ERC y CDC, y también con la ayuda y la complicidad encubierta de los poderes económicos y mediáticos que llevan años jugando con el fuego de la independencia convencidos que el Estado nunca se atreverá a suspender el Estatut, porque dio signos de debilidad en la consulta ilegal del 9N, o cuando la fiscalía que instruyó la causa de la citada consulta del 9N no se atrevió a encausar ni a Mas ni a Homs por la vía penal como era su obligación.

Pero estamos llegando al final de una escapada que dura demasiado tiempo y donde partidos nacionales como Podemos y el PSC-PSOE no han cesado de coquetear temerariamente con el referéndum para la autodeterminación -a la ‘escocesa’ o ‘canadiense’- dando nuevas alas a los promotores de la rebelión.

Mientras en Madrid el gobierno ahora en funciones de Rajoy recibe al vicepresidente de la Generalitat como si nada pasara en Cataluña y en el Congreso de los Diputados PSOE y PP se disponen a ceder un Grupo Parlamentario a Convergencia para que Homs lo utilicen de altavoz contra España, recibiendo una suculenta financiación.

Demasiada vista gorda con el independentismo y paños calientes y muchos señorones del poder económico catalán enviados a Madrid con su demencial doble discurso y sus propuestas de ‘diálogo’ que no son otra cosa que un intento de crear la confusión y ganar tiempo a favor de imponer hechos consumados hacia la secesión.

De manera que hasta aquí hemos llegado y hora es que cada uno esté en su sitio y comprometidos con la legalidad y la Constitución sin mas excusas ni contemplaciones porque el juego de los desafíos tiene que llegar de una vez por todas al final. La presidenta del Parlamento de Cataluña ya se ha topado con la pared del TC y, a partir de ahora, es el Estado, el Gobierno y la Justicia los que, sin miramientos ni matices de ningún tipo, deben actuar.

Alfonso Sánchez:
'La ley de abusos policiales sigue la teoría del conflicto defendida por ETA'
El presidente de la AVT critica en GACETA.es la ley por su "falta de rigor" y asegura que pretende “equiparar" a este tipo de víctimas con las del terrorismo, y seguir, por tanto, el relato etarra.
Agustín Benito Gaceta.es 29 Julio 2016

El presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Alfonso Sánchez, ha señalado en GACETA.ES que “no se puede hablar de víctimas de abusos en genérico sino de hechos aislados y puntuales realizados por algunos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, tras la aprobación de la ley para el reconocimiento y la reparación de los supuestos abusos policiales cometidos entre 1978 y 1999 en el Parlamento Vasco con los votos favorables de PNV y PSE, y la abstención de EH Bildu.

A su juicio, el problema de la ley de abusos policiales es el “contexto” ya que en todo momento se pretende “equiparar a este tipo de víctimas con las del terrorismo”. “Se engloba en la teoría del conflicto entre dos bandos que desde el entorno de ETA y desde el Gobierno vasco se está pretendiendo vender”. Además, ha señalado que “carece del rigor necesario y de mecanismos para comprobar la autenticidad de las denuncias de estos supuestos abusos”. “Las víctimas no han podido demostrar esos supuestos abusos, de ahí que nos encontremos ante una categoría más que cuestionable”.

Sánchez ha manifestado que el PNV se ha metido en ese “charco” porque tiene las encuestas en contra y quiere intentar “pescar votos en el caladero radical” de cara a las elecciones autonómicas del próximo otoño. En este sentido, ha pedido al Gobierno vasco que ponga el mismo empeño en que las víctimas del terrorismo tengan derecho a la justicia, y a conocer la verdad.

El portavoz de la Asociación-Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT), Miguel Folguera, ha asegurado que la aprobación de la ley es “dolorosa” para las víctimas del terrorismo, especialmente de las víctimas pertenecientes a la Guardia Civil y la Policía Nacional, pues “busca equiparar a todas las víctimas e imponer un relato de guerra, de dos bandos enfrentados”. “Para llegar a la aprobación de esta ley nos habríamos rendido hace 50 años y nuestros familiares estarían con nosotros”, ha dicho.

Exige al Gobierno central que denuncie a Bélgica ante la Justicia europea tras negarse este país a extraditar a la etarra Natividad Jáuregui
COVITE alerta de que Bélgica es un refugio para terroristas
www.latribunadelpaisvasco.com

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha calificado de bochornoso que Bélgica insista en presentarse como un refugio de terroristas huidos al negarse, de nuevo, a extraditar a la etarra Natividad Jáuregui, perseguida en España por asesinar de un tiro en la cabeza a Ramón Romeo en marzo de 1981 en Bilbao.

El Tribunal de Casación, última instancia de recurso en Bélgica, ha respaldado la decisión de un juzgado de Apelaciones de Gante de no ejecutar una nueva orden europea de detención contra la presunta etarra Natividad Jáuregui. La máxima instancia judicial de recurso ha concluido que el juzgado de Gante no cometió "ningún error de Derecho" al alegar que había motivos para sospechar que Natividad Jáuregui podría sufrir una violación de sus derechos humanos en España. COVITE ha expuesto que la actitud de la Justicia belga no sólo supone un peligro para la lucha contra el terrorismo en Europa, prioridad tras la cadena de atentados de los últimos días, sino que deja en evidencia la falta de trabajo efectivo de la diplomacia española.

Que Bélgica asuma los argumentos falsarios de una etarra huida para evitar extraditarla, ha añadido el Colectivo, exige una respuesta firme del Gobierno de España. COVITE, en este sentido, ha preguntado al Ejecutivo en funciones qué medidas cree adoptaría Francia, Reino Unido o Estados Unidos si un país de la Unión Europea se negase a extraditar a un terrorista procesado por disparar en la cabeza a un ciudadano.

Dado que Bélgica incumple por sistema la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), COVITE ha instado al Gobierno central a ejercer la correspondiente acción contra el Estado belga en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Imposición lingüística
El Ayuntamiento de Valencia ignora el bilingüismo y destierra el castellano del nombre oficial de la ciudad
Los trámites para pasar a llamarse "València" continúan tras el rechazo de las alegaciones
LVL

Valencia.- El Ayuntamiento de Valencia ha dado un paso más en los trámites para cambiar la denominación oficial de la ciudad y que sea únicamente en valenciano, es decir, València, ignorando el bilingüismo que recoge la Constitución y el Estatuto de la Comunidad.

El rechazo a las alegaciones, basado en un informe del Gabinete de Normalización Lingüística del Ayuntamiento, ha contado con los votos a favor del equipo de gobierno (Compromís, PSPV y València en Comú) y en contra de los grupos municipales PP y Ciudadanos.

La moción impulsora y el informe en el que se basa serán elevados a la Consejería de Administración Pública para su consulta al órgano competente en materia lingüística, la Academia Valenciana de la Lengua (AVL).

En concreto las alegaciones rechazadas provenían de la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), la sociedad Lo Rat Penat y la Asociación de Escritores en Lengua Valenciana (AELV), así como de dos particulares.

Con la decisión de seguir con los trámites se da cumplimiento al acuerdo del 1996 del Reglamento de Uso y Normalización del valenciano, aprobado por unanimidad de los partidos con representación en aquel momento en el Consistorio (PP, Unión Valenciana, PSPV-PSOE y Esquerra Unida).

Como ha recordado la concejala de Desarrollo Humano, Consol Castillo, "dicho reglamento establece que el topónimo de la ciudad se adecuará al valenciano, que según marca el Estatuto es la lengua propia de la Comunidad Valenciana".

El concejal del PP, Cristóbal Grau, ha denunciado la falta de informes técnicos que avalen la medida y ha afirmado que el rechazo a las alegaciones del cambio de nombre "está fundamentado tan solo en un escrito firmado por el alcalde, Joan Ribó".

Por otro lado, el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, ha asegurado que esta decisión "no une, sino que separa a los valencianos" y ha reprochado que no hayan contado con todos los agentes implicados, además de reclamar el cumplimiento de la Constitución y el Estatuto de Autonomía que, ha dicho, contemplan la "cooficialidad" de las lenguas.

Con la decisión de excluir el castellano de la nomenclatura para cumplir con el Reglamento municipal sobre el uso y la normalización del valenciano, el Consistorio sigue la línea de municipios como A Coruña, Lleida o Girona en vez de optar por la cooficialidad que mantienen las capitales vascas. Bilbao, por ejemplo, es el único nombre oficial en las dos lenguas -también en la vecina Pamplona- y San Sebastián y Vitoria emplean el nombre compuesto en castellano y en euskera.

Folguera ha criticado el apoyo del PSOE a la ley y su “eterna ambigüedad” respecto al terrorismo etarra, y ha recordado que Bildu, “los que siempre apoyaron a los terroristas y siguen defendiendo su proyecto político” sólo se ha abstenido. “Aunque quieran más, es un paso muy importante para imponer sus tesis. Esta ley era inimaginable hace unos años. Es muy triste tanto dolor y tantas vidas rotas”, ha sentenciado.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial