AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 3 Agosto  2016

El Gasto del Estado
Aleix Vidal-Quadras Gaceta.es 3 Agosto 2016

Año tras año, tanto en España como en otros Estados Miembros de la Unión Europea, las Administraciones públicas gastan más de lo que ingresan y los sucesivos déficits anuales van engrosando una deuda que, en nuestro caso, ha rebasado ya el 100% del PIB. Las autoridades comunitarias desde Bruselas intentan que se cumpla el Pacto de Estabilidad, que pone límites a los desequilibrios financieros nacionales para mantener la fortaleza del euro y la salud de la economía. La insistencia de la Comisión en exigir a los Gobiernos que guarden la disciplina fiscal no es un capricho o un apego dogmático a un determinado modelo económico, es puro sentido común. De igual forma que un individuo o una familia que sistemáticamente permite que sus entradas de dinero sean inferiores a sus salidas y que cubre la diferencia con créditos hasta que se ve incapaz de satisfacer simultáneamente el pago de intereses, la devolución del principal y las necesidades de su vida corriente, los Estados excesivamente apalancados caen en el default, la inflación galopante y la miseria generalizada para sus ciudadanos. Una de las cosas que se debería inculcar a los niños en las escuelas desde su más tierna infancia es el "horror al déficit" y las nefastas consecuencias de gastar más de lo que se tiene.

El origen de los problemas financieros de Ayuntamientos, Autonomías y Gobierno central es algo que todos deberíamos comprender para que una sociedad bien informada obligase a su clase política a comportarse responsablemente y no fuese presa de demagogos y vendedores de utopías ruinosas. Los políticos suelen alegar que el gasto público, que ellos manejan y deciden, cubre obligaciones ineludibles como la educación, la sanidad, la protección social, las pensiones, la justicia, la seguridad, las grandes infraestructuras, la defensa y demás. El Presidente socialista de la Comunidad valenciana, Ximo Puig, ha protestado airadamente estos días por haber sido apercibido por el Secretario de Estado de Hacienda sobre la desviación de su Autonomía de los objetivos de déficit y ha preguntado retóricamente al Gobierno de la Nación si éste pretende que cierre hospitales y colegios. Sin duda, la enorme deuda que arrastra hoy la Comunidad valenciana procede de la gestión megalómana y corrupta de etapas anteriores, pero mientras se rebela contra las admoniciones de Manuel Beteta, Ximo Puig planea volver a poner en marcha la televisión autonómica valenciana, una entidad superflua que fue cerrada por Carlos Fabra tras el escándalo creado por su despilfarro y su nómina absolutamente desmedida. Este ejemplo pone el dedo en la llaga sobre las causas del déficit incontrolado a nivel municipal, autonómico y estatal. La diferencia entre ingresos y gastos no procede de la satisfacción de demandas lógicas de la sociedad como la atención a los enfermos, el pago de las jubilaciones, el sueldo de los profesores o la construcción de carreteras, sino del llamado "gasto político", es decir, el que los gobernantes generan para satisfacer sus propios objetivos destinados a conseguir y conservar el poder o a sostener sus privilegios y prebendas.

En España es la propia estructura del Estado, financieramente insostenible, políticamente inmanejable y funcionalmente aberrante, la que demuestra que el déficit es un problema creado artificialmente por la política y no la consecuencia de gastos necesarios. La división de España en Comunidades Autónomas no obedece a una lógica territorial descentralizadora en aras de la eficiencia o el mejor servicio al ciudadano. Nada de eso. Se implantó para solucionar la cuestión nacionalista en Cataluña y el País Vasco, asunto irracional que nada tiene que ver con el bienestar de la gente, sino con quimeras destinadas a movilizar adhesiones acrílicas a una causa estrictamente política y además destructiva. El resultado ha sido el auge del independentismo y un coste económico desaforado, que no podemos sufragar. Operación brillante, sin duda. Buscábamos mejor asignación de los recursos y armonía civil y hemos tenido descontrol presupuestario y desgarramiento de la unidad nacional.

La única forma de acabar con el déficit es impedir que los políticos organicen el gasto al servicio de sus objetivos e intereses y no al de los ciudadanos. Eso es lo que intenta infructuosamente la Comisión Europea, órgano técnico afortunadamente libre de presiones electorales. En España, la Autoridad Fiscal Independiente, en lugar de ser un ente marginal ignorado por el Gobierno, debiera ser una institución determinante dotada de la capacidad de auditar las Administraciones y todos sus pesebres y chiringuitos y facultada para cerrar los que no obedecieran a criterios objetivos coste-beneficio. En otras palabras, el equilibrio de las cuentas públicas sólo se alcanzará si el coste de la política queda fuera de las manos de los políticos, Paradójico, pero cierto.

Arriesgar (para variar)
Isabel San Sebastián ABC 3 Agosto 2016

Mariano Rajoy ha hecho toda su carrera política ateniéndose a la máxima de que quien resiste gana. Su habilidad para mirar fijamente al adversario sin parpadear, fuese cual fuese el adversario, lo ha llevado hasta La Moncloa y allí lo mantiene a día de hoy, tras haber ganado unas elecciones fallidas y declinado la oferta real de formar gobierno. Su máxima fortaleza es una paciencia ilimitada, una cachaza inasequible al nerviosismo, las presiones y por supuesto la crítica, capaz de sacar de quicio al mismísimo Job. Como don Tancredo, no tiene rival. Pero el tancredismo, merced al cual ha sobrevivido a toda una generación de políticos protagonistas de innumerables escándalos de corrupción, tiene a España paralizada, huérfana de liderazgo y de proyecto, a punto de mandar al diablo a unos representantes electos cuya seña de identidad más notoria hasta la fecha es la irresponsabilidad.

Mariano Rajoy ha ganado por segunda vez en las urnas incrementando su ventaja anterior, tal como subrayan quienes pretenden empujar a Ciudadanos a darle el «sí» con el fin de forzar que el PSOE se abstenga. No aclaran esos acérrimos que votar PP implica necesariamente votar Rajoy, dado que nuestro sistema electoral impone listas cerradas y bloqueadas, al tiempo que la formación de la gaviota, cuyo congreso interno debería haberse celebrado hace ya casi dos años (febrero de 2015), permanece anclada a un sistema «digital» de designación del candidato dudosamente democrático. En otras palabras, que respaldar en las urnas el ideario y programa del PP no deja otra opción que aceptar el nombre de Mariano Rajoy, guste o no guste. Que se lo digan, por ejemplo, a la valerosa gente integrante de la Red Floridablanca, víctima de una sucia campaña de acoso por atreverse a exigir desde dentro del partido que se cumplan los estatutos y se dé una oportunidad a la renovación. Marianismo y PP han sufrido una simbiosos tan profunda como ajena a cualquier forma de libertad, que cuando menos debería llevar a los entusiastas a matizar su argumentario cesarista. Claro que el matiz encaja mal con el momento que vive la política española.

Sea como fuere, Mariano Rajoy ha obtenido una ventaja de cincuenta diputados sobre su inmediato seguidor, que le impone el deber de intentarlo. No solo porque en esta ocasión sí haya aceptado la encomienda del Rey y, con ella, lo que dispone la Constitución en su artículo 99, sin margen para la interpretación. No solo porque el PP apeló insistentemente al voto útil durante la última campaña y nada resultaría más inútil que ver cómo esas papeletas iban otra vez a la basura ante la falta de coraje del líder llamado a hacerlas valer. No solo porque unos terceros comicios dejarían las cosas en una situación muy parecida a la actual, tal como revelan las encuestas que se manejan en la sede de la calle Génova y otorgan a esa fuerza siete escaños más (a 32 de la mayoría absoluta) y a C’s seis menos, sin un trasvase significativo entre bloques ideológicos. Rajoy debe presentarse a la investidura, incluso a riesgo de perder, porque esa es la única forma que tiene de poner al PSOE ante el hecho consumado. Debe dar a Pedro Sánchez la oportunidad de vengarse (un comportamiento infantil y ruin, desde luego, aunque humano) antes de plegarse a una abstención inevitable. Debe articular en la tribuna del Congreso un discurso inapelable a ojos de la opinión pública, que demuestre su auténtica voluntad de gobernar mediante pactos... o bien marcharse a su casa. Lo que no cabe en modo alguno es una nueva espantada.

¿Qué políticos tenemos?
Jorge Vilches www.vozpopuli.com 3 Agosto 2016

Rajoy se descuelga con 125 puntos tomados del frustrado programa socialdemócrata de gobierno del PSOE y Ciudadanos. Sánchez dice que le da igual, que el discurso que tiene preparado para la sesión de investidura tiene tres palabras –“No es no”- y que no lo va a cambiar aunque sus decisiones hayan hundido al PSOE como nunca. Rivera, que hoy habla de PPSOE, se ha convertido en el nuevo nasty politician, en dura competencia con Rajoy, como resultado de la superioridad moral con la que él y su círculo de poder adornan sus declaraciones. Pablo Iglesias, en fin, está ahora más ocupado en controlar las fuertes divergencias internas que surcan un partido-movimiento lleno de dogmáticos, demagogos y visionarios. Y luego, como colofón al vodevil, está el golpe de Estado a cámara lenta en Cataluña.

El panorama, con perspectiva, ahonda a marchas forzadas la hostilidad y la indiferencia hacia los políticos. La avalancha de casos de corrupción, la similitud entre las ofertas políticas y el padecimiento de una crisis junto a la sensación de que existía una “casta” que la provocó pero no la sufrió, motivó el último giro de tuerca de la desafección general hacia la política. Pero aquí y en el resto de Occidente. La crítica común era que los partidos no representaban a la sociedad, que vivíamos en un Estado de partidos que maleaba la democracia. Pero este argumento no es de hoy, ni siquiera reciente. Era la argumentación que ya usaron Carl Schmitt y Heinrich Triepel en la Alemania republicana de 1919: los partidos eran representantes de intereses propios (y espurios), que ocupaban el Estado en beneficio propio y que impedían el gobierno del pueblo –“la gente” se diría ahora-, y en tal sentido suponían un ataque al principio de representación y a la separación de poderes. Sí, hace cien años; no hay nada nuevo.

Ese discurso se ha recuperado, especialmente desde 2014. Esa “casta” del Estado de partidos, esa “clase política” en expresión de Gaetano Mosca –aquel italiano tan cercano y tan crítico con el fascismo-, debía dejar paso a unos nuevos políticos, verdaderos representantes de la ciudadanía, que limpiaran o “regeneraran” el país. Los “viejos políticos”, decía ya el alemán Leibholz a principios del XX, eran incapaces de mantenerse a la altura de una mínima exigencia moral, de tomar libremente sus decisiones, y de adoptar actitudes discrepantes respecto a la dirección de su partido. Estaban viciados. No servían.

La adaptación actual es clara: los “nuevos políticos” no deben reclutarse por la forma clásica, sino a través de procedimientos de democracia interna y captación en los movimientos sociales, los que les libraría de los “viejos vicios” y de la corrupción. Surgieron así aquí Ciudadanos, la fuerza centrípeta que reúne casi todas las etiquetas ideológicas, y Podemos, que rechaza la vía del “partido tradicional” y prefiere el movimiento popular. Sin embargo, tanto unos como otros no solo guardan las peores características de la vieja “clase política”, sino que han acabado también defraudando. La prueba está en que su existencia y su representación no han servido para introducir nuevas formas ni acabar con la desafección general hacia la política; es más, han aumentado el hastío.

Ahora, la falta de responsabilidad en las élites de los partidos para cerrar la inestabilidad gubernamental, solucionar la polarización parlamentaria, y desbloquear el sistema, nos pone en una difícil situación. El caos y la dependencia económica de Bruselas nos puede acercar a un gobierno tecnocrático impuesto, como el del economista Monti (2011-2013) en la Italia berlusconiana. Pero la tecnocracia, el que gobiernen “los mejores”, no arregla el problema de los políticos ni el de la desafección.

Y cuidado con las alternativas. Ya Gonzalo Fernández de la Mora en su libro “El crepúsculo de las ideologías” (1966) afirmó que el objetivo de la organización social era el progreso del hombre y del colectivo. En este sentido, a su entender la democracia era ineficaz porque no aseguraba la elección de buenos gestores, lo que provocaba altibajos económicos y desigualdades sociales. La solución era el gobierno de los técnicos, de los más preparados, que se dedicaran a gestionar y planificar el desarrollo económico, social y cultural de la comunidad. Era la “tecnocracia”, nada que ver con la libertad política ni la democracia.

Pero tampoco sirve ese concepto de los líderes naturales de la gente, surgidos de “forma natural” de la sociedad civil, como pretenden los “nuevos políticos” en su fraude de democracia interna, en sus castings para elegir candidatos y en sus programas volubles y demagógicos. Porque han sacrificado en el altar de su vanidad e incompetencia la posibilidad que había de cambiar el sistema de forma ordenada, de subsanar los graves defectos de este régimen, y han acabado por dilapidar la ilusión de mucha gente. Al final, esa distancia entre los políticos, nuevos y viejos, y la sociedad provocará lo que escribía el irlandés Peter Mier: “gobernar el vacío”. Sí, yo también soy pesimista.

Quien no sea comunista es mala gente
Liberal Enfurruñada okdiario 3 Agosto 2016

“Quien no sea comunista es que es mala gente”, dijo Juan Carlos Monedero en una entrevista que le hizo el periodista Cake Minuesa en diciembre de 2013. Y ese profundo concepto lo utilizan todos los comunistas en los dos sentidos. El tradicional implica que el mal anida desde niños en todos los malditos neoliberales fascistas. O sea, en todos los que no seamos comunistas como ellos. Pero también lo usan en sentido contrario: “Los comunistas son buena gente”, y punto. Y eso no lo desmonta nada de lo que hagan. Aunque exterminen a dos millones de personas como el comunista Pol Pot. O a pesar de que le paguen a su asistente en negro, estafándolo a él y a la Seguridad Social, como hizo Echenique, que como es comunista, también es muy buena gente. Echenique aclaró aún más el concepto el pasado 13 de mayo en un mitin en Córdoba cuando dijo “es una vergüenza que tengamos a cuidadoras sin pagarles la seguridad social”. ¿Os dais cuenta? Eso es exactamente lo que él hace, pero vosotros sois muy inteligentes y ya os habéis dado cuenta de que esa actitud sólo es criticable si no eres comunista. Echenique sí puede hacerlo, claro, porque él es comunista. Es decir, buena gente.

Muy buena gente es, por supuesto, el comunista Juan Carlos Monedero. Y lo es aunque intentara defraudar a Hacienda declarando la pasta que le había dado su amigo Hugo Chávez a través de una sociedad que había creado unos días antes de recibir la transferencia. Dinero que, presuntamente, luego se usaba para financiar La Tuerka y desde allí hacerle la campaña a los candidatos comunistas de Podemos. O sea, a la buena gente. Da igual que luego tratara de justificarse diciendo que el trabajo lo había realizado desde varios años antes de que existiera esa sociedad. Da igual que esa sociedad pague muchos menos impuestos que si lo declarase correctamente en su IRPF, como hacemos los no comunistas. Da igual que no tuviera autorización de su empresa, la Universidad Complutense, para realizar ese trabajo. Y da igual que tampoco le hubiera pagado a la Universidad el porcentaje al que estaba obligado por ley. Todo eso da igual, porque Monedero es comunista, o sea, buena gente.

De lengua de serpiente a jarrón chino
Por eso tampoco importa que a Errejón le pagase un sueldo un amigo suyo de la Universidad de Málaga sin aparecer por dicha Universidad, a lo que estaba obligado. Da igual que se llevara a su casita el dinero de los contribuyentes sin hacer nada para ganárselo. También da igual que Iglesias viva en una VPO que le correspondería a alguien más necesitado y con menos dinero que él. O que financie sus programas televisivos, en los que se promociona él y promociona a los suyos en una continua campaña electoral con dinero procedente de la teocracia iraní o de los pobres expoliados venezolanos. Todo da igual porque Errejón e Iglesias también son comunistas, o sea, buena gente.

Los comunistas contratan con dinero público a sus novias, a sus exnovias, a sus amantes y examantes; a sus maridos, parejas de hecho, amigos con derechos, sobrinos, padres, vecinos y conocidos… porque son buena gente. Y si Cañamero le pone una casa con finca a toda su familia… ¡Hace muy requetebién! que para eso son comunistas, o sea… MUY BUENA GENTE. Yo ya sé que todo esto es tratar a La Gente® como a idiotas, pero lo hacen una y otra vez y no les deja de funcionar… por algo será.

El terrorismo islámico no surge de la nada
José Luis Manzanares REP 3 Agosto 2016

Bien está mirar, no ya las pajas en el ojo ajeno, sino las vigas, pero debemos dejar hueco para una mínima autocrítica. La confrontación con el Islam viene de antiguo: la Reconquista española, las Santas Cruzadas, el avance turco hasta las puertas de Viena y otros episodios históricos. Además, las grandes naciones cristianas dominaron hasta ayer mismo a muchos países de población musulmana en Asia y África, una ocupación que tiene su precio en rencores muy consolidados a lo largo del tiempo. Y luego hay que contar con el fanatismo religioso, hoy casi exclusivamente ligado a las doctrinas de Mahoma. Hoy, porque también hubo una larga época de fundamentalismo patológico en otras creencias. Es como si unos hubiéramos evolucionado mientras que a otros se les paraba el reloj en la Edad Media.

Nuestros desencuentros con ciertos sectores del mundo musulmán vienen de lejos, pero el fenómeno terrorista de Al Qaeda o el Califato Islámico tiene evidentes conexiones con la historia de estas últimas décadas. Hablamos, quede bien claro de explicaciones y no de justificaciones, como algunos gustarían leer para su lucimiento crítico. Algunos de los errores cometidos son ya irremediables. Así, nuestras intervenciones militares en Afganistán e Irak, o las más pacíficas aunque igualmente desafortunadas en Siria y Libia. Donde había Estados más o menos tiránicos, pero en los que aún se podía vivir, sólo hay actualmente caos, guerras fraticidas y un terror del que huyen millones de personas.

Hace falta combinar sabiamente la energía y las experiencias del pasado, lo que no será tarea fácil y, además, a nosotros nos corresponde desde hace tiempo mover ficha en al menos tres cuestiones. El internamiento en Guantánamo de sospechosos de terrorismo, a los que se les niega un juicio justo y en plazo razonable, es una infracción pública de los derechos fundamentales de cualquier persona. También la progresiva colonización de tierras palestinas por parte de Israel constituye un escándalo que, aunque condenado repetidamente por la ONU, se prolonga metódicamente gracias a la complicidad de esos mismos Estados Unidos que tanto hicieron tras la Segunda Guerra Mundial para que Europa renunciara a sus colonias aunque no estuvieran preparadas todavía para afrontar los retos de su independencia. La última cuestión es la inmediata destrucción de las casas de las familias de presuntos terroristas como un eco de las condenas bíblicas que se transmitían de padres a hijos, de generación en generación.

El español, vital en EE.UU.
Manuel Molares do Val Periodista Digital 3 Agosto 2016

Los estadounidenses saben que Hillary Clinton eligió como candidato demócrata a vicepresidente de EE.UU. al senador y exgobernador de Virginia Tim Kaine porque, entre sus razones políticas, habla un español fluido que puede atraer a los alrededor de 14 millones de hispanos que podrán votar la próxima presidencia del país.

Hablar español se ha vuelto un importante valor añadido para los políticos: los hispanos o latinos de todas las razas y orígenes son la minoría de crecimiento más rápido –ya son más que los afroamericanos--, y le tienen un gran apego a su idioma, incluso los bilingües educados básicamente en inglés.

Quien primero comenzó a tratar de conquistar el voto hablando español fue un republicano poco apreciado por la izquierda, el presidente entre 2001 y 2009 George W. Bush... .

Presumía además de su hermano Jeb, gobernador de Florida entre 1998 y 2007, casado con una mexicana, y de sus sobrinos, “nuestros inditos”, decía su padre, el presidente entre 1989 y 1993, George H. W. Bush.

Desde entonces todos los aspirantes a políticos importantes incluido Obama han tenido que hablar algo en español, idioma materno de la inmensa mayoría de los 55,3 millones de hispanos residentes en 2014, legales e indocumentados, según el fiable Pew Research Center.

Son quienes podrían costarle la presidencia a Donald Trump, cuyo desprecio hacia ellos los ha puesto mayoritariamente en contra; con Bush, hijo, los republicanos llegaron a atraer al 45 por ciento, hoy el 82 está en contra, según la última encuesta de la CBS.

“¡Bienvenidos todos!” proclamó en español Tim Kaine, copresidente del Foro España-Estados Unidos al ser presentado por Hillary: los estadounidenses tienen más claro que muchos españoles que expresarse en español es fundamental para triunfar, incluso en su país, tan anglosajón

Un cura para todas las estaciones
Amando de Miguel Libertad Digital 3 Agosto 2016

En este verano bochornoso hay una pequeña noticia que ha pasado inadvertida. La voy a referir al plano local, que es el más auténtico. El estímulo ha sido la malhadada Ley de Identidad y Expresión de Género, de soltera Ley de Transexualidad. Ha sido aprobada por la Asamblea de Madrid con el apoyo de todos los partidos. La idea central es que cada persona puede construir su sexo, su orientación social. Asombra que los partidos conservadores hayan dado el visto bueno a una ley tan sectaria. Ni siquiera la Conferencia Episcopal ha alzado una clara voz de protesta, o por lo menos no se ha difundido mucho.

Me congratulo de que en mi pueblo (Collado-Villalba), el párroco, Enrique Cabrera, se haya atrevido a condenar la ominosa ley. Concretamente, ha protestado con santa ira contra la instrucción que van a recibir los niños madrileños a partir de ahora: “El sexo de cada uno no se tiene, se escoge”.

La valiente homilía, en la misa del patrono del pueblo, cayó como un meteoro. El cura adujo que “quien se pone de rodillas ante Jesucristo, ya no se pone de rodillas ante nadie”. Es decir, no pasó por la corrección política de acatar el dictado de la Asamblea madrileña y manifestó su derecho y su obligación de recordar la doctrina católica al respecto. Algún concejal socialista abandonó ostentosamente la misa. Las fuerzas vivas de la izquierda en el pueblo han puesto al párroco a caer de un burro.

El ataque personal al cura desata una defensa también personalísima. El bueno de don Enrique recuerda a su familia, en la que su padre fue condenado a muerte por comunista. Más entrañable todavía, algunos de los amigos del sacerdote, un varón y una mujer, manifiestan su orientación homosexual.

Esta es la España real a la microescala de un pueblo de la Sierra madrileña. Frente a ella, la España oficial desnaturaliza el sexo, considerándolo como género y poco menos que elegible a la carta, una cosa de quita y pon.

Lo sustantivo de toda esta historia es que la libertad de opinión está siendo cercenada en España. Se impone la corrección política, que es la que impera en la izquierda, y la acepta ovejunamente la derecha. Criticarla equivale a ser tildado de facha y machista, entre otros vituperios. La tesis sobre la transexualidad se va a imponer en las escuelas madrileñas con el consentimiento del PP y la alegría de la izquierda. La opinión del párroco de mi pueblo será la voz que clame en el desierto. Claro que siempre habrá algunos que se dispongan a su travesía.

Dijeron de Tomás Moro que era “un hombre para todas las estaciones”, dicho en romance, un tío con lo que hay que tener. Fue decapitado, pero su ejemplo de conciencia libre le llevó a su canonización.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

rafael alvira, catedrático de filosofía
'Las leyes LGTB son una bomba atómica social'
En una entrevista al programa "Ellos sí pudieron" de Intereconomía TV ha hecho un llamamiento a los padres a oponerse a las leyes que promueven la ideología de género: "Si los padres de familia transigen ahora, al año sque viene será peor y el siguiente se los han comido con patatas".
Gaceta.es 3 Agosto 2016

Rafael Alvira, catedrático de Filosofía de la Universidad de Navarra, ha analizado la situación política y social actual en una entrevista realizada por el presidente del Grupo Intereconomía, Julio Ariza, en el programa "Ellos sí pudieron" de Intereconomía TV.

En su análisis, Alvira ha asegurado que uno de los grandes problemas actuales es el tremendo emotivismo de la sociedad que ha ido sustituyendo el pensamiento por el sentimiento. Este experto señala que el problema radica en que cuando el hombre no es capaz de armonizar sentimiento, razón y voluntad, se convierte en un "pelele". En política, esta realidad se traduce en una enorme volubilidad a la hora de ir a votar.

Durante la entrevista, Alvira ha defendido que la libertad del hombre no es absoluta sino condicionada y ha lamentado que en la Asamblea de Madrid tras la aprobación de la ley de transexualidad se afirmara que esa norma demostraba la superioridad de la libertad humana. "No tienen ni los rudimentos de lo que es la libertad, es inimaginable, lo que han hecho no se puede comprender", ha criticado este catedrático de Filosofía hablando sobre una ley que ha considerado una imposición en la que se ha negado el diálogo con quien piensa de forma distinta.

"Esto es una bomba atómica social y lo hacen como si tal cosa", ha criticado este catedrático de Filosofía, que ha manifestado, además, que "nunca se ha visto nada igual". "Con todos mis respetos, estoy totalmente en desacuerdo, están negando cosas evidentes y cuando se niega la evidencia no se puede dialogar, es una imposición y no se puede hacer en nombre de la libertad", ha añadido.

Los padres de familia deben reaccionar ante las leyes de género
Sobre la respuesta que deberían dar los padres a las leyes de género, Alvira ha asegurado que tienen que negarse con rotundidad a aceptarlas. Ha advertido que si los padres de familia aceptan una ley tan gravemente injusta y que impone una manera de educar a sus hijos, cambiando una manera de pensar que viene de milenios, la situación sólo podrá empeorar.

"Si los padres de familia transigen ahora, al año que viene será peor y el siguiente se los han comido con patatas. Si estuviera en mi mano, yo no la aceptaría ya", ha asegurado. Alvira también ha subrayado que la aprobación de esta ley tiene una consecuencia muy grave: la creación de un ambiente que influye en la educación y la vida social y que provoca que parezca normal lo que durante mucho tiempo no lo ha sido.

"El Corán no excluye una interpretación violenta"
Alvira también ha analizado la creciente oleada de ataques de islamismo radical y ha señalado que todos los expertos del Corán coinciden en que hay una interpretación pacífica de este texto pero que no se excluye una interpretación violenta, que es posible ortodoxamente hacerla.

Sin embargo, en opinión de este filósofo, esto no sucede en el cristianismo. "En la pequeña historia, hubo barbaridades en las cruzadas y en la inquisición, pero nunca se quiso hacer una guerra en nombre del cristianismo o matar en nombre del cristianismo", ha afirmado.

"El islam radical es el problema número uno y nadie sabe cómo lo vamos a solucionar", ha advertido Alvira, al tiempo que ha señalado que existe un problema con la inmigración que proviene de Medio Oriente y África.

"La democracia se ha dogmatizado"
Respecto al actual sistema político, Alvira ha defendido que la democracia se ha dogmatizado y se ha convertido en una religión dogmatizada sin teología. El problema con la democracia dogmatizada, según señala en su análisis, es que los dogmas no se pueden dialogar. Según este experto, en política existen varios niveles como la filosofía política, la sociología política y el régimen político, y en esos tres puntos hay mucho que dialogar.

Asimismo, en el plano práctico hay tres niveles, uno de ellos el arte de gobierno. A este respecto, Alvira se ha lamentado de que no existan buenos centros de formación de gobierno, una realidad que se palpa en la política española: "Hay algunos que son auténticos aventureros de la política, han entrado, se han metido en partidos, pero para saber lo que es la política y lo que es el gobierno hay que estudiar bastante".

Alvira también ha mostrado su preocupación por el lenguaje de confrontación que algunos políticos utilizan actualmente y que choca con el espíritu de diálogo democrático. Ha denunciado, además, que "si hay gente presuntamente de derechas o centro derecha que se calla es porque no tiene -eso que antiguamente en España se decía lo que hay que tener".

Por otra parte, interrogado sobre la posibilidad de crear una ética laica al margen de Dios, Alvira ha respondido que sin fe y sin Dios no hay ninguna ética que pueda empujar al ser humano a respetar al prójimo de verdad. "Sin Dios, en cuanto se tiene una dificultad se salta la ética, es lo que pasa en un 97% de los casos", ha sostenido.

El terrible coste de la inacción en Siria
Max Boot Libertad Digital 3 Agosto 2016

Mi colega en el Council on Foreign Relations Elliott Abrams ha escrito que la inacción del presidente Obama en Siria “será una mancha permanente en su presidencia”. Tiene razón, y las pruebas del extraordinario coste de la inacción estadounidense siguen creciendo a diario.

El coste humanitario es el más brutal: 400.000 muertos, quizás, además de millones de personas desplazadas de sus casas u obligadas a huir del país como refugiados. La cifra de víctimas mortales sigue ascendiendo mientras el régimen de Asad está sumiendo Alepo en el olvido. Se reportó que el Gobierno había bombardeado cuatro hospitales la noche del sábado 23 de julio, causando numerosas víctimas civiles.

El Gobierno francés ha acusado al régimen de Asad de crímenes de guerra comparables a los perpetrados en Sarajevo durante los años de las guerras de secesión yugoslavas, y ha demandado un alto el fuego inmediato por motivos humanitarios. La Casa Blanca también ha condenado el bombardeo de hospitales y ha vuelto a pedir a Asad que renuncie. Dada la poca disposición del presidente a hacer nada que obligue a Asad, esto no es más palabrería vacía que sólo daña aún más la credibilidad de Estados Unidos.

La manera más eficaz de que EEUU, Francia y otros países salven vidas sirias sería declarar zonas de exclusión aérea y hacer algo más para ayudar a los rebeldes moderados. Pero está claro que esto no está sobre la mesa. En su lugar, el secretario de Estado, John Kerry, está promoviendo un plan fantasioso para cooperar con Rusia en la lucha contra el ISIS.

Sí, se trata del mismo régimen ruso que bombardeó hace poco una base en el sur de Siria que utilizaban los rebeldes moderados y sus aliados británicos y estadounidenses. Y sí, se trata del mismo régimen ruso que ha explicitado una y otra vez que su única prioridad en Siria es mantener a sus aliados del régimen asesino de Asad en el poder.

Y sin embargo, Kerry insiste en la propuesta de compartir información con los rusos, con la ingenua esperanza de que se abstendrán de atacar a los grupos rebeldes moderados y se concentrarán en el ISIS y el Frente al Nusra. James Clapper, director de Inteligencia Nacional, desaconsejó públicamente este plan. Le dijo a David Ignatius, del Washington Post:

He expresado mis reservas a, por ejemplo, compartir información con [los rusos] (…) que están desesperados por obtener, yo creo que para aprovecharla en beneficio propio, para enterarse de lo que puedan sobre nuestras fuentes, métodos, tácticas, técnicas y procedimientos.

Mientras la Administración Obama siga persiguiendo ingenuamente la quimera de la cooperación con Moscú, no habrá ningún intento serio de detener la sangría en Siria. Y eso, a su vez, no sólo supone más muertes en Siria, sino más oxígeno para las organizaciones terroristas y más necesidad de abandonar Siria de desplazados, incluidos individuos peligrosos y mentalmente trastornados como el que se hizo saltar por los aires en Ansbach (Alemania), que podría haber provocado una matanza.

© Revista El Medio - Commentary

'QUITARLE SU NOMBRE A LA VÍA SERÍA UN DAÑO GRATUITO Y SIN FUNDAMENTO'
Los Legionarios defienden la calle Millán Astray ante Sauquillo
En una audiencia con la presidenta de la Comisión de Memoria Histórica, antiguos legionarios han reivindicado la figura del general y han dejado en evidencia la ideología revanchista que subyace en este proyecto del Ayuntamiento de Madrid.
Sandra Toro Gaceta.es 3 Agosto 2016

"La calle dedicada a Millán Astray no se concedió por su participación en la Guerra Civil, sino por ser el fundador de la Legión. (...) Quitarle su nombre a la calle sería un daño gratuito y sin fundamento". Así de contundente se ha dirigido el teniente coronel Pérez Recena a Francisca Sauquillo, la responsable técnica de "limpiar" Madrid de lo que el Gobierno dirigido por Manuela Carmena considera restos del franquismo. La vía que lleva su nombre es una de las que la alcaldesa y los más radicales defensores de la Ley de Memoria Histórica se han mostrado dispuestos a cambiar -su denominación podría ser sustituida por la de "Calle de la Inteligencia"-. No contaban, eso sí, con toparse con la Legión, que ha reivindicado la figura del general y ha dejado en evidencia la ideología revanchista que subyace en este proyecto del Ayuntamiento dirigido por la marca blanca de Podemos.

Junto al teniente coronel Pérez Recena, coordinador de Hermandades y Asociaciones de Legionarios de España, "movidos por la inquietud" han defendido también que se mantenga el nombre de la calle Millán Astray el coronel Ramón Moya Ruíz, presidente de la Asociación Nacional de Caballeros Legionarios, y Guillermo Rocafort, secretario general de la Asociación Nacional de Caballeros Legionarios. Ha sido en una audiencia con Sauquillo, presidenta de la Comisión de Memoria Histórica, donde han mostrado su malestar e indignación ante este ataque a Millán Astray. Han condenado asimismo el uso político que se está haciendo del nombre del fundador de la Legión -"unidad militar del Ejército de Tierra que goza de enorme prestigio tanto dentro como fuera de nuestras fronteras", recuerdan-. Es por ello por lo que han pedido a Sauquillo reconsiderar la supresión de la calle en homenaje a Millán Astray y ha propuesto una denominación alternativa para esta vía: "Calle Millán Astray, fundador de la Legión".

'Sustituir el nombre de la calle será percibido como una provocación'
"¿Saben ustedes que el general Millán Astray empezó su vida militar en Filipinas con 17 años y que consiguió cuatro condecoraciones por méritos de guerra? ¿Saben que en Marruecos fue condecorado en innumerables ocasiones por méritos en combate? ¿Saben que sus ascensos a comandante, coronel y general fueron por méritos de guerra en Marruecos?", ha preguntado Pérez Recena a los miembros de la Comisión, a la vez que ha ensalzado las cualidades humanas de Millán Astray y les ha emplazado a que "analicen el hecho de que durante la Guerra Civil no tuviera heridas ni medalla alguna y no fuera ascendido". El teniente coronel ha advertido además de que sustituir el nombre de esta calle por el de "La Inteligencia" será percibido por todos los legionarios "como una provocación, por lo que no se conseguirá la finalidad de la Ley de Memoria Histórica, sino que abrirá nuevas heridas". En este sentido, ha asegurado que si desde el Ayuntamiento no se ofrece el debido respeto a Millán Astray no descartan una concentración abierta a todos los ciudadanos y en la que se convocará a los 100.000 antiguos caballeros legionarios.

'Ejemplo de arrojo, voluntad de servicio y amor a sus tropas'
El documento presentado por estos en el Ayuntamiento de Madrid y dirigido a Francisca Sauquillo pone de manifiesto el "ejemplo de arrojo, voluntad de servicio y amor a sus tropas" de Millán Astray y hace hincapié en que la aplicación de la Ley de Memoria Histórica es compatible con el reconocimiento a la obra de este "insigne militar". Reconocimiento que, recuerdan, "el propio régimen de Franco no le concedió". Todas las hermandades y asociaciones de legionarios se han unido así para poner en valor la formación y trayectoria de su fundador. Recuerdan que fue un "insigne soldado" que combatió en Filipinas y Marruecos -donde sufrió "gravísimas heridas y crueles mutilaciones"- y que "nunca descuidó su formación intelectual": se diplomó en la Escuela de Estado Mayor y fue miembro del Ateneo.

'La Legión salvó muchas vidas'
Millán Astray salvó muchas vidas. Así lo reivindican en el escrito, donde exponen que la Legión -creada por él- ayudó a liberar de la Guerra de Marruecos a dos soldados españoles de reemplazo por cada legionario alistado. Mención especial hacen también a su labor durante la Guerra Civil, donde no tuvo ningún mando. Inválido, recuerdan, fundó Radio Nacional de España y fue el organizador del benemérito Cuerpo de Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria.

'Su participación en la sublevación fue nula'
"Ni estaba enterado de la sublevación ni participó en ella". Con esta contundencia se refieren los antiguos caballeros legionarios a la actitud de Millán Astray ante la sublevación. Recuerdan asimismo que "era contrario a la intervención de los militares en la política" y que previamente al Golpe de Estado de Primo de Rivera de 1923 fue consultado por este y no dudó en mostrarse en contra. Tras la Guerra se volcó en las labores sociales. Como se puede leer en el texto, dedicó sus últimos años a ayudar a los pobres -los humildes, como él los llamaba-. En Navidad, junto con su mujer y compañeros legionarios, preparaba paquetes de alimentos y ropa para entregárselos a los más necesitados. Relatan que Millán Astray no aceptó sobornos ni puestos oficiales que implicaran una dotación económica. "Sólo después de muerto -falleció el uno de enero de 1954- se le dio un ascenso honorífico, lo que parece una prueba irrefutable de que su participación en la sublevación fue nula", reiteran. Sus restos, recuerdan, "descansan en una humilde tumba en el Cementerio de la Almudena de Madrid, donde reza 'José Millán Astray, Caballero Legionario'".

Sauquillo ha felicitado la exposición de Pérez Recena y ha asegurado que la pedagogía del teniente coronel es necesaria para la reconciliación entre españoles. También asistió al encuentro José María Urquijo, asesor del Comisionado de Memoria Histórica del Ayuntamiento, que se ha comprometido a presentar la propuesta a su grupo y a mantener una línea de comunicación abierta con Recena.

Clientelismo generacional

Luis Riestrawww.vozpopuli.com 3 Agosto 2016

El clientelismo político es un fenómeno común en los países llamados "democráticos", aunque en realidad la mayoría no lo son, pues en ellos no existe ni División de Poderes ni Representatividad del sujeto constituyente. El elemento central del clientelismo político es la dependencia del votante de las dádivas que el político le concede a cambio de sus votos y los medios de manipulación del votante, más o menos torcidos y soterrados, que son innumerables.

El clientelismo político implica una relación simbiótica que es posible por la discriminación del electorado de forma que, mediante la explotación de una mayoría, dos minorías, la casta y sus clientes, monopolizan  el proceso de formación de gobierno según sus intereses; existe pues, una clase directora de la explotación, unos clientes que se benefician y desean esa casta y, finalmente, los paganos del invento, de las trampas políticas y económicas que crean destrozos históricos como el nuestro o el de Venezuela, ese paraíso socialista (otro más) donde han ido a formarse los cabecillas de la extrema izquierda española para regenerar y extender, junto con sus amos nacionalistas, la batasunización de nuestra Sociedad, ese matonismo pa'pillar que tan bien le viene a ciertos gerifaltes de la derecha que, en contra de lo que hacen sus pares en todo el mundo desarrollado, cree que puede gobernar sin discurso ni políticas sociales.

Aunque convenientemente ignorado, el fenómeno del clientelismo político está bien estudiado y los anteriores enlaces son de utilidad para empezar, sin embargo hoy no lo enfocaremos en su forma tradicional sino que lo haremos desde el punto de vista generacional y siempre pensando en que padecemos un mercantilismo político de lo más aberrante, que tratamos la semana pasada, al que, entre todos, debemos dar la puntilla cuanto antes, dado el duro panorama que se nos presenta, dentro y fuera y que tanto hemos analizado en este blog.

Los clientes de la casta
Casta que va desde la extrema izquierda a la derecha, que solo hay que verle los currículos a los señoritos para saber de dónde han salido semejantes sujetos que nos castigan con sus ideicas y sus experimentos económicos y demográficos; la misma casta que monopoliza el poder y discrimina electorados creyendo que controla un proceso histórico que les supera ampliamente y sobre el que van girando pagarés a nuestra costa. Desde ese monopolio, esa elite extractiva habla de regeneración cuando en realidad lo que hace es destrozar las generaciones.  

Recientemente, tuve la oportunidad de repetir una de esas fructíferas conversaciones que, de tanto en tanto, consigo tener con el que es el mejor consultor en liderazgo y formación de equipos directivos de España y me decía que, oh sorpresa, uno de los líderes emergentes de nuestra dedocracia era asesorado por un aficionado a los Millennials, esa generación de jóvenes que todos codician pues se convierten en nuevos votantes y clientes. No pude evitar la risa, pues como conozco sus datos, sé que están mal, ya que no se ha hecho los deberes que exige la Teoría Generacional y ha medito a martillazos la estructura demográfica de Estados Unidos; los míos, obviamente, no los puede usar. Cosas de Hispania, que decimos por aquí; ya saben, Ideicas & Enchufes en la Cumbre, Sociedad Limitada (pero que mucho, vamos) y todo pagado por los contribuyentes netos. Huelga decir que al pavo que asesora no le ha ido bien en las elecciones, aunque es muy obediente, que, oyes hay que discriminar bien el mercado electoral.

Las generaciones españolas con capacidad de voto las tienen en la siguiente gráfica y son los segmentos de mercado para nuestros mercantilistas de la política; hay que decir que no incluye españoles residentes fuera, porque esa información no es aplicable. Además, faltan unos cuatro millones de residentes extranjeros aquí que, lógicamente no votan en las generales pero que tienen su interés en temas empresariales y económicos, como en el de las pensiones, que seguro las rebajaran perjudicando a pobres, ancianos, viudas e impedidos, pues el recorte lo harán con sus listas electorales pensando en las pensiones de ellos, no según las necesidades del sujeto constituyente y que será otra mala "reforma" que luego manipularán interesadamente usando medios públicos y privados afines, como siempre.

Boomers contra Millennials
Este enfrentamiento electoral entre jóvenes y "viejos" lo vimos al analizar el Brexit y aquí, que todo se copia, siguen con una matraca similar; incluso hay troles que se quieren cargar directamente a los "viejos" (cría cuervos). Aparte de que el mesianismo político es devastador para la demografía (caso URSS, Venezuela, etc.), hay un aspecto de lo más loco de nuestros mercaderes de la política, y es saltarse en todo, en la propaganda también, a la Generación X, 14,4 millones de votos, que casualmente es la que, en estas crisis seculares, saca a los países del desastre trayendo un orden nuevo; en Rusia, que cambian antes de ciclo generacional, el representante de ellos es Putin (lo vimos; muy copiado, también); en Turquía pasa algo parecido, solo que allí recomendamos salir en 2013 (último párrafo) y no nos hicieron caso y así le va con Ideicas, S.L

Boomers y Millennials son idealistas, solo que los primeros, los nacidos entre 1940 y 1961, formaron su carácter de adultos en un momento de despertar espiritual, tras superarse la crisis que originó el ciclo y hallándose la Economía y la Sociedad en pleno despegue, por eso tienden a creer que todo lo que idean es posible (caso Zapatero, Mas, Ibarretxe, etc.); en la empresa están bien si se sigue la racionalidad intrínseca del oficio empresarial, que todas las generaciones tienen su roll benéfico, pues son expansivos, pero en nuestra política, con nuestro sistema electoral, han sido y serán letales. Son los que ostentan el poder real en España casi desde 1982, jubilados o jubilándose y son unos diez millones de votos que disminuyen; yo les he denominado Trancisionistas y, credibilidad de encuestas aparte, diría que son muy activos y poco abstencionistas.

El proceso de madurez de los Millennials, los nacidos entre 1984 y 2005, ocurre durante un fase en que el orden existente se ha enmarañado tanto que es disfuncional y cuya crisis, en nuestro caso, se enmascaró con la burbuja inmobiliaria, por ello buscan un orden claro, sencillo, simple, incluso simplista, y muchos lo hacen desesperadamente siendo pasto fácil para los delincuentes de la política, de populistas y nacionalistas, principalmente; en Siria son la tropa de ISIS (y de quienes les combaten), una banda con patrones de activismo muy parecidos a los de "nuestros" radicales, por cierto. Esta generación española, unos seis millones de votos en crecimiento, suele ser diezmada por la crisis del orden existente y, de no haberlo sido ya, habría ganado Podemos y se hubiera precipitado la crisis definitiva, peor que la griega, que les diezmaría igualmente, vía más paro y emigración; en los casos de los países árabes a la emigración se une la guerra.

El propagandismo reinante ha producido algo espeluznante y es que, mientras los políticos Boomers han machacado a la Generación X (sus parados lo saben muy bien) los Millennials creen erróneamente que la Generación X es responsable del desastre de los políticos Boomers, cuando en realidad llevan comiéndose marrones desde que empezaron a entrar en el mercado laboral, allá por 1982, prácticamente no tendrán prejubilaciones (mal negocio para las empresas por la deflación), pagarán las de otros y una buena parte de ellos podría terminar viviendo una vejez miserable. Dicha Generación X, que llamamos Perdida, está tan olvidada que casi no es sujeto de clientelismo y ni siquiera el autor de la Teoría Generacional ha conseguido aún darles nombre. De alguna manera, recuerda a The Forgotten man, un excelente y olvidado concepto, capital para entender el perquè de tot plegat y que luego, llegada la socialdemocracia, lo manipuló Roosevelt; recientemente, Trump lo utilizó de forma correcta pero, raro en él, no le sacó la punta debida.

Enfrentar a los españoles
Los pobres españoles padecemos dos males que se refuerzan, por una lado una mala gestión de lo público y por otro un adoctrinamiento cuyas principales víctimas son los más jóvenes (un caso de libro), donde la oferta crea su propia demanda e incluso les permite echar las culpas de sus chapuzas y delitos a terceros, sea España, el Capitalismo o la Democracia, que en el caso de los dos últimos, al no existir, ya tiene mérito, y en cuanto a la primera, en juego está su propia existencia con el experimento ruinoso que nos imponen. No podían faltar, claro, esa disfuncionalidad moral y social que son sus asilvestrados troles, que en su torpeza son capaces de cometer cinco delitos en un solo comentario, poniendo los dientes largos a un buen número de abogados y que, si no están ya encausados, es porque la pelea no es con ellos, ahora, sino con quienes quieren a los españoles enfrentados para poder robar más y mejor. Por supuesto nadie quiere un Gobierno representativo de los electores que divida los poderes del Estado y así seguirá el país, tirando el dado y esperando que salga un ocho hasta que colapse.

Las CCAA no sólo no han reducido el gasto sino que han incrementado su personal en 134.000 empleados
Lorenzo Ramírez okdiario  3 Agosto 2016

Las comunidades autónomas son la única Administración que ha elevado sus contrataciones de empleados superando incluso los niveles previos a la crisis económica. Desde el primer trimestre de 2008, los distintos gobiernos regionales han engordado sus plantillas en 134.400 personas en términos netos, mientras que el Estado y los ayuntamientos han seguido la senda de reducción del volumen de empleados, con bajadas del 14.600 y 86.600 empleados públicos, respectivamente

En el mismo periodo el sector privado ha destruido 1,6 millones de puestos de trabajo en términos netos, ya que de los 3,3 millones de empleos perdidos durante la crisis económica, el mercado laboral ha recuperado ya 1,7 millones de afiliados a la Seguridad Social.

Así lo revela un análisis exhaustivo de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). El volumen total de empleados públicos autonómicos es de 1,7 millones, tras contabilizar el citado incremento neto de 134.400 personas, tal como puede observarse en el siguiente gráfico.

ccaa

Evolución de empleados públicos de las CCAA. (Fuente INE)

Por su parte, los ayuntamientos han reducido su volumen de trabajadores, afectados por la caída de los ingresos derivada del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. El ajuste ha sido de 86.600 empleados en términos netos, situando el total de trabajadores públicos que trabajan para la Administración Local en 585.600 personas.

ayuntamientos

Evolución de los empleados públicos de los ayuntamientos. (Fuente: INE)

En cuanto al Estado, la tendencia también ha sido descendente en lo que a empleo público se refiere, con un descenso de 14.600 trabajadores. El volumen total de empleados públicos en la Administración Central es de 498.700 personas.

INE

Evolución de los empleados públicos de la Administración Central. (Fuente: INE)

Aunque las comunidades autónomas no son las únicas que han engordado sus plantillas a niveles previos a la crisis económica. Los empleados que trabajan para empresas públicas han crecido en los últimos años en 13.400 personas, sumando un total de 159.000 efectivos.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

El TC trata con guante blanco a los secesionistas catalanes
“La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad” Thomas Mann
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 3 Agosto 2016

Decía don Theodore Roosewelt, cuando se refería a la toma de decisiones, lo siguiente: “En cualquier momento de decisión lo mejor que puedes hacer es lo correcto, la mejor cosa siguiente es lo incorrecto y lo peor que puedes hacer, es nada”. Mucho nos tememos que, en este peloteo incesante por la cuestión catalana entre el Gobierno y los magistrados de nuestro Tribunal Constitucional, en realidad existe una pugna para quitarse, respectivamente, la responsabilidad de encima, en cuanto a apechugar con lo que, en lenguaje castizo, podríamos calificar de “marrón” que, en el caso que nos ocupa, se trata de tomar una difícil determinación, no por supuesto respecto a la legislación que le es aplicable o la gravedad del delito de que se trata, sino por temor a las consecuencias políticas y las posibles reacciones de una parte del pueblo catalán, malignamente contagiado de este virus, que ha conseguido propagarse a través de los años, debido a la incuria de los sucesivos gobiernos de la nación.

Lo cierto es que los gobernantes de la nación española, no han sabido, no han querido o no se han atrevido a utilizar el método más eficiente, consistente en agarrar el toro por los cuernos y derribarlo, para sacarse de encima lo que comenzó con unas pequeñas manifestaciones, que apenas afectaba a un mínimo porcentaje de los catalanes pero que, al tolerarlo, al no darle importancia, al no querer afrontar un tema que les resultaba incómodo y al pretender aprovechar determinadas ventajas, como podía ser el apoyo de los nacionalistas al gobierno de la nación; los gobernantes decidieron dejarlo en barbecho esperando que, el tiempo, lo iría calmando hasta su erradicación por autodestrucción. Erraron y lo hicieron, en ocasiones, por pereza de afrontar una responsabilidad que les era onerosa y, en otras, por una falta de visión política, imperdonable para quienes tenían la obligación de conocer nuestra más reciente Historia.

Y empezaron por no querer acudir a lo más simple, lo más a mano, lo que la propia Constitución española establecía para aquellos casos en los que, quienes ostentaban los altos cargos de los gobiernos autonómicos, se desviasen de sus obligaciones, se retrasasen en sus deberes para con el Estado, incumplieran con sus compromisos solidarios con el resto de la nación o, y esto es hablar de palabras mayores que nunca se pudo pensar que sería necesario reprimir el que, una autonomía, por su cuenta y riesgo, decidiera enfrentarse al resto de la nación, desafiarla y exigirle unilateralmente, por la voluntad de unos pocos que se atreven a invocar el término democracia, cuando no son más que unos ignorante de lo que esta palabra supone, de los deberes que acarrea y del significado que entraña cuando se está en un Estado democrático donde, precisamente, es la opinión mayoritaria la que representa la voluntad de todo el pueblo español, la única que tiene fuerza, mediante la celebración de un referéndum, legalmente convocado en todo el país, la expresión de la verdadera voluntad del pueblo español.

El Art. 155 de nuestra Constitución no está en nuestra Carta Magna de adorno, no es un florero para adornar al resto de disposiciones, sino que tiene una función primordial, un objetivo determinado consistente en impedir, precisamente, que algunos indeseables se atribuyan el derecho de vulnerar las normas, levantarse contra las leyes de un país, negarse a cumplir las sentencias de los tribunales y, desde el propio Parlamento Autonómico, usando los medios públicos, olvidándose de aquellos principios de prometieron defender cuando fueron nombrados para sus puestos, levantarse en rebelión en contra de las normas estatales, declararse en desobediencia hacia las instituciones estatales y, todavía más, usar el victimismo como si los que les que tuvieran que pedirles perdón fueran los españoles y no ellos por su temeridad y actitud levantisca.

¿Por qué no se acudió a este procedimiento? Sencillamente porque en España sólo hay partidismo, los unos aprovechan cualquier ocasión para enfrentarse a los otros, porque el legítimo Gobierno sabía que las dificultades en el Parlamento serían mayores que las que pudieran presentar los responsables autonómicos implicados. El PSOE y su líder, el señor Pedro Sánchez han sido los primeros en los que quebraron la unidad que mantenían todas las autonomías respecto a la actitud rebelde de la comunidad catalana, proponiendo un estado federal. Ya no hablemos de los socialistas catalanes, el PSC, que siempre han mantenido una actitud equívoca al respeto, llegando al extremo de alcanzar acuerdos con BenComú, de la señora Colau, para participar en el Ayuntamiento de Barcelona con el actual alcalde interino, señor Colboni, mientras la titular Ada Colau, se halla ausente. El señor Iceta, su presidente, se ha constituido en la persona más crítica con Rajoy que, hoy por hoy, parece ser la persona que más se viene significando0 en contra del separatismo catalán.

Lo cierto es que se ha preferido el largo, farragoso, especialmente complicado y poco flexible procedimiento de recurrir todo lo que hacen los separatistas catalanes ante el TC que, si bien consiguen la suspensión de los temas recurridos, tiene el inconveniente de que, mientras se resuelven en el Alto Tribunal, los secesionistas continúan trabajando en otros aspectos, de modo que se establece una competición desigual que podríamos comparar con la carrera entre una tortuga ( el TC) y un galgo ( los separatistas), de modo que, cuando se consigue parar un tema ellos, los secesionistas, ya han avanzado por otro lado; con lo que, se quiera o no, se van adelantando en su objetivo de lo que ellos han denominado “proceso constituyente”.

Un ejemplo de lo que estamos comentando es la forma poco efectiva, dilatoria, sin medidas provisionales y evidentemente equívocas con la que el TC se ha despachado sobre el recurso respecto a la última declaración, evidentemente, anticonstitucional y desafiante, presentada por la señora Forcadell en el Parlamento Catalán. Todavía se duda sobre si se le puede aplicar el derecho penal y el mismo tribunal precisa que los que han cometido un delito flagrante contra la unidad de España, tengan 20 días para presentar alegaciones. Mientras, la señora Forcadell se ha ido al extranjero de vacaciones sin que se hayan tomado las mínimas medidas para evitar una posible fuga, como la retirada del pasaporte, ya que no se han aplicado medidas preventivas.

Ni tan siquiera tenemos la certeza de que, si se producen altercados en Cataluña, si los secesionistas deciden crear alborotos callejeros o escraches delante de las viviendas de las autoridades españolas en territorio catalán o se ponen en marcha, como ya está sucediendo, diversas medidas que nada tienen que ver con lo legislado en el resto de la nación ni tampoco, con la exigencias de las normas constitucionales que, para estos sujetos, parece que se han convertido en papel mojado; los catalanes que nos consideramos españoles o los españoles que residen en estas tierra van a ser protegidos o si, si fuera necesario, se llegaría a aplicar el artículo 8º de la Constitución, por mucho que el Gobierno de la nación se muestre reacio a hacerlo. O ¿se dejaría que quienes desobedecen, ningunean, desprecian y se saltan las normas estatales, continúen campando por sus respectos, legislando, como hace la Colau, sin tener en cuenta que, en ocasiones, infringe con ello leyes superiores?

Lo cierto es que en Cataluña, tenemos la desagradable sensación de que, en el resto de España, no hay quien, ni en el Gobierno tampoco, que se tome en serio lo que está sucediendo en esta autonomía y todo se limita a discursos grandilocuentes, declaraciones de que la Ley se va a aplicar o que nadie va a vulnerar la Carta Magna, mientras en Cataluña se vienen violando continuamente, tanto en enseñanza, como en enseñanza del idioma castellano, como en el derecho a rotular en castellano, como en el cumplimiento de sentencias de los tribunales o, ya no hablemos, de la imposibilidad de usar los símbolos de España sin que, los que lo hagan, se exponga a ser objeto de toda clase de mal tratos e imprecaciones.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos la desagradable sensación de que, entre todos, se está armando un teatro, una representación que no es precisamente un cuento de Dickens para niños, sino más bien una película de gangsters en la que, de momento, parece que quien lleva las de ganar es el Al Capone catalán, sin que aparezca por ninguna parte el Eliot Ness que venga en auxilio de aquellos que, estando en una parte de España, se sienten como si estuvieran en territorio apache.

España no paga traidores
Marcello Republica 3 Agosto 2016

Convergencia Democrática se ha quedado sin Grupos parlamentarios en el Senado y en el Congreso de los Diputados y está que trina porque ellos facilitaron la presidencia de Ana Pastor en el Congreso a cambio de que el PP les ayudara a conseguir grupos parlamentarios y se han quedado -como los traidores que entregaron a Viriato a los romanos- sin cobrar la recompensa porque ni Roma ni España pagan traidores.

De manera que el nacionalismo conservador catalán, que en el 2010 tenían 60 escaños en el Parlamento catalán, lideraban la vida política catalana y tenían grupos parlamentario en el Congreso y en el Senado, ahora solo tienen 35 escaños en el Parlamento catalán donde mandan ERC y la CUP y han acabado en los grupos mixtos de las Cortes. Lo que por otra parte les impedirá cobrar cerca de seis millones de euros, que sin duda es lo que mas les duele a los catalanes de CDC ahora que se les ha acabado el negocio del 3 por 100 de las comisiones cuyos juicios en los tribunales ya están.

En Cataluña manda la CUP hasta el punto que se cobró la cabeza de Artur Mas, quien se apartó del gobierno catalán no para facilitar la gobernabilidad sino para facilitar la independencia, lo que es cosa bien distinta que además no llegará se pongan como se pongan la Forcadell o Puigdemont porque ambos se han colocado fuera de la legalidad y eso en España y en Europa nadie lo va a aceptar y va a tener serias consecuencias, porque el TC suele ser lento pero finalmente tendrá que ser implacable porque según la Constitución Española todos somos iguales ante la ley.

Y ¿qué pasa si queda inhabilitada Forcadell, y luego otros miembros de la Mesa del Parlamento catalán, y luego Puigdemont y varios de los que hoy son consejeros de la Generalitat? Pues no pasa nada, que volverán a las manifestaciones de la Diada y buscarán el enfrentamiento pleno con la ley y con el Estado, hasta que quede suspendido el Estatuto de Cataluña y a partir de entonces se abra a fondo una investigación sobre la corrupción que se escondía bajo las alfombras de Jordi Pujol y Artur Mas.

De momento los de Convergencia han perdido voz y dinero en Madrid y están en el Grupo mixto con Compromís, Bildu y varios partidos de un solo parlamentario lo que tampoco les va a divertir. Y puede que por ello no asistan a los debates del Congreso lo que sería coherente con su posición montaraz contra España y la legalidad. Y por ahí van bien en pos de ser no ya la segunda fuerza política catalana sino la tercera o la cuarta porque ese será el dramático destino de la desaparecida CiU.

Ellos se lo han buscado y además han demostrado que son una banda de pardillos de poca monta por apoyar a Pastor y después perder los grupos parlamentarios. Pero ¿qué se esperaban después del numerito del Parlamento catalán? Pues que España no paga traidores y menos si están fuera de la ley.

El fin del catalanismo de Roca y Duran Lleida
Editorial La Razon 3 Agosto 2016

Convergència no tendrá grupo parlamentario propio en el Congreso después de que la Mesa considerara que no reúne los requisitos –el 15% de los votos en cada circunscripción–, ni merece el apoyo de otras formaciones, como ocurría en pasadas legislaturas. Sin duda, este aislamiento tiene que ver con su posición abiertamente secesionista y contraria al cumplimiento de las resoluciones del TC. Desaparece, por lo tanto, el Grupo Parlamentario Catalán, existente desde la primera Legislatura, aunque con diferente denominación que, entre los más destacados, encabezaron el padre de la Constitución Miquel Roca y Duran Lleida. Que Convergència deba integrarse en el Grupo Mixto sólo es una prueba más de la decadencia y caída del catalanismo moderado al que lo ha conducido, con su complaciente asentimiento, el independentismo. De ser un partido que ha participado de la gobernación de España y ha hecho valer sus votos en alianzas con PP y PSOE, ahora ocupa un papel marginal. Debería hacerle reflexionar, pero muy probablemente sea tarde para reconducir a Convergència –ahora Partit Demòcrata Català– a la senda de la centralidad. Es ERC quien con grupo propio representa con voz al nacionalismo catalán, eso sí, la versión más irredenta. De nada sirve ahora que apele al TC, precisamente quien no lo reconoce.

Consecuencia de la inseguridad jurídica del procés
La patronal catalana reconoce un frenazo en las 'expectativas de inversión'
El presidente de la patronal Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, ha pedido hoy un "esfuerzo de responsabilidad" a las fuerzas políticas catalanas para garantizar un escenario de estabilidad que ofrezca, además, plena seguridad jurídica a las empresas.
user Gaceta.es 3 Agosto 2016

En una entrevista concedida a Efe, Gay de Montellà reconoce que existe "una vez más demasiada incertidumbre en la política catalana", marcada desde hace tiempo por el debate separatista y, ahora, por el desafío del Parlament al Tribunal Constitucional, tras aprobar las conclusiones del proceso constituyente, que abren la puerta a una vía unilateral hacia la independencia.
En este contexto, el presidente de la principal patronal catalana reclama a los partidos catalanes que "no muestren señales de no seguridad jurídica", que es necesaria, asegura, para que las empresas puedan cumplir su función, generando empleo e inversiones.

Inversiones pendientes a la espera de una salida
"Una vez más, fórmulas que se distancian del ordenamiento actual no nos ayudan porque perdemos expectativas de inversión", argumenta Gay de Montellà, que incide en que ante un escenario de incertidumbre las empresas se limitan a realizar las inversiones básicas y dejan las de mayor envergadura "pendientes de cómo se resuelve el modelo del país".
Gay de Montellà critica asimismo que el gobierno catalán no haya podido aprobar finalmente los presupuestos para 2016 por el rechazo de la CUP. "Es insólito dar apoyo al Govern y no al presupuesto. Esto no tiene sentido", denuncia el líder empresarial.

El Brexit, no tan dramático... por ahora
Joaquim Gay de Montellà, por otro lado, minimiza los efectos a corto plazo que puede tener el brexit en la economía española y catalana y asegura que dicha afectación, de producirse, será más evidente a partir del año 2018. "Será en un escenario de dos o tres años cuando verdaderamente la incidencia del brexit tendrá razón de ser", sostiene el presidente de Foment, que recuerda que la salida efectiva del Reino Unido de la Unión Europea no será una realidad hasta 2018 como mínimo.

Gay de Montellà comenta que la balanza comercial entre España y el Reino Unido muestra un superávit a favor nuestro y está convencido de el turismo británico no dejará de venir aquí por el brexit. De la misma manera, la repercusión en el sector inmobiliario no será significativa, a excepción, quizás, de zonas como la Costa del Sol o Canarias.

España como cuarta potencia económica de Europa
Gay de Montellà descarta también que el brexit vaya a causar una fuga de empresas que tienen ubicada su sede en el Reino Unido: "No creo que por este hecho alguien haya pensado hacer un desplazamiento, en todo caso lo hará por las posibilidades que le ofrece ese otro país", remarca.

El empresario afirma, a este respecto, que lo que tiene que aprovechar España es la oportunidad de situarse como uno de los cuatro motores de Europa, junto a Francia, Alemania e Italia, y conseguir tener en las instituciones europeas "personas muy bien situadas". "Lo tenemos que aprovechar, es una oportunidad no querida. España ha de conseguir tener un papel más activo y más líder en la UE", remarca el entrevistado.


Recortes de Prensa   Página Inicial