AGLI Recortes de Prensa   Viernes 5 Agosto  2016

Rajoy, entre la realidad y el deseo
J. L. González Quiróswww.vozpopuli.com 5 Agosto 2016

Aunque no conste que Rajoy invierta su precioso tiempo leyendo a Cernuda, el título del poeta describe bastante bien el camino rajoyano hacia el paraíso perdido de la presidencia. Huye de la realidad, que si siempre es mostrenca, en su caso puede resultar tan desagradable como el espejo de Blancanieves, y se entrega a su querencia sin reparar en el qué dirán, que para eso tiene bien domesticada a la grey en torno, a unos personajes que interpretan como extraordinario gesto de grandeza el más leve e insignificante mohín del líder, de forma que Rajoy empieza a acostumbrarse a despacharnos con truismos a la espera de que sus benevolentes comentaristas le saquen la punta a sus hallazgos, cada vez más espiritados. No podemos perder de vista que cuando afirma que “la más larga caminata comienza siempre con un primer paso” estamos asistiendo a una metamorfosis, a la transformación de un frío tecnócrata en un rapsoda arrebatado.

Es difícil pasar de Rajoy a Omar Jayam, pero está en ello
De la misma manera que una golondrina no hace verano, ni siquiera en Japón puede hacerse nadie famoso con un único haiku, de manera que Rajoy tiene trabajo por delante para completar su poemario político. Saber que ha abierto una “vía de comunicación permanente con Ciudadanos” es emocionante, pero sigue sin bastar, y Rajoy tiene una peligrosa tendencia a mezclar el tono poético con el lenguaje jurídico, lo que amenaza convertir su obra en un texto excesivamente espeso, aunque con el indudable acierto de crear un nuevo género, la lírica jurídico-política, lo que no es poco. De cualquier manera, su hallazgo al adivinar que expondrá no significa lo que parece, puede dar lugar a numerosas tesis doctorales, en semántica, en teoría política, en gramática parda, y ha dejado convertido en un vulgar trilero al Zapatero que veía en la nación un concepto discutido y discutible. Don Felipe VI, que puede haber tenido el privilegio de asistir en directo al portento, va a tener que poner mucha atención en las próximas reuniones con Rajoy, si es que tiene interés en enterarse de lo que le diga el presidente en funciones.

El prosaísmo político
Frente a esta transformación rajoyana, el resto de personajes del reparto político puede experimentar una evidente jibarización de su figura. Si persisten en el muy gastado género del realismo, lo mismo si es sucio que mágico, pueden verse superados por la dialéctica que es capaz de desencadenar la apuesta rajoyana por los aforismos y el verso libre. Imaginemos que tras la siguiente reunión con Rivera, allá por la segunda quincena, que las agendas están muy prietas, Rajoy anuncia que el “canal de comunicación ha empezado a funcionar con fluidez”, o, en un tono más intimista, que “dos corazones que se escuchan siempre tienen algo que compartir”, entonces puede ser el acabose, y Marhuenda podría empezar a proponer al antiguamente escurridizo Ribera como premio Nobel de la Paz. El prosaísmo de Ribera y Sánchez podría verse convertido en un franco ataque a las más nobles esperanzas de los españoles, podrían mutar en enemigos del pueblo, además de en unos ordinarios.

Como en El juego de los abalorios, la novela de Hesse, una enorme cohorte de escribas se empeña sin descanso en un objetivo quimérico, en mostrar que en Rajoy descansa cualquier solución, y, en su celo infinito, han llegado a sugerir que don Mariano podría haber acariciado la idea de desistir si la acogida de Ribera no hubiese sido tan meliflua, tal es el talante desprendido y generoso del líder que trasciende el inagotable trabajo de los minuciosos exégetas del marianismo, expertísimos e inagotables libadores del delicioso manjar de los elogios deglutiendo la áspera realidad de las carencias. Si no es mérito de Rajoy haber conseguido ese ejército de halagadores, que venga Dios y lo vea.

De la crisis del sistema a su desustanciación
El desagradable hecho de que el PP haya perdido millones de votos, y que el PSOE no los haya ganado, la crisis de la lógica del bipartidismo, ha llevado a muchos a dar por hecha la crisis del sistema, incluso olvidando otros detalles nada menores que abonan el diagnóstico. Pero lo que nadie había podido prever, es que el partido que más ha dicho defender la Constitución, el PP de Rajoy, se pudiera acabar dedicando a vaciarla por la vía de la conveniencia. Para poder decir que han ganado, y por dos veces, las elecciones, han ocultado sistemáticamente que no estamos en un sistema presidencialista, y que es el Congreso de los Diputados quien otorga el mandato a quien sea capaz de obtener la mayoría en su seno. Ahora, para poder ocultar que don Mariano ni puede ni podrá alcanzar esa mayoría, leen el artículo 99. 2. de la Constitución en un sentido que ni el más desmelenado de los interpretes de ese texto se habría atrevido a sugerir jamás, pero don Mariano tiene buenos asesores que conocen a Lewis Carroll y no creen que sea una ironía aquello de que lo importante no es lo que signifiquen las palabras, sino saber quién manda.

La política del escamoteo sistemático
La astucia, que es la audacia de los cobardes, ha permitido que la realidad se escamotee detrás de unas docenas de palabras insinceras e insidiosas. Se presenta como exigencia europea lo que es mera consecuencia de un mal gobierno durante cuatro años a lomos de una mayoría absoluta desperdiciada para los intereses nacionales, de la misma manera que se dijo que no se haría un referéndum en Cataluña, que se ha hecho chapuceramente, pero se ha hecho, para el desprestigio de todos, mientras Rajoy miraba para otra parte. Y ahora hasta el señor Ribera contribuye al escamoteo general al declarar que si el PSOE no se abstiene nos enfrentaremos a una crisis institucional sin precedentes. Pero, vamos a ver, ¿cuál es la razón de que absolutamente todo, desde el difícil papel del Rey, hasta los más altos intereses nacionales, se haya de subordinar al deseo personal de un líder derrotado, desprestigiado, cuya ética política ha quedado obscenamente expuesta ante el universo mundo, y cuyo único destino razonable es el que es, tal como él lo diría?

Rajoy como problema
En “To be or not to be”, Lubitsch le hace decir al coronel Erhardt que los espías que él cree comediantes están haciendo con Shakespeare lo mismo que los nazis han hecho con Polonia, una frase que serviría para describir la obra de Rajoy con el PP, un partido convertido en mero rehén de una persona, y de ahí el problema. ¿Cabe dudar de que pueda haber algo mejor para nuestro futuro común que el que haya de abandonar la vida política alguien que ha dado muestras tan evidentes de carecer de cualquier tipo de principios, un personaje capaz de forzar a 50 de sus diputados a exigir la urgente convocatoria de la sesión de investidura de Pedro Sánchez, y que pretende ahora que su mano derecha, casualmente colocada al frente del Parlamento en una afrenta adicional a la mínima separación de poderes, toree al Congreso y a todos los españoles, demorando indefinidamente el momento en que haya de exponer su programa de gobierno, que será el que en ese momento se le ocurra, tal como establece el artículo de la Constitución que ahora pretende releer de manera tan surrealista?

Hay que entender que existe una contradicción insalvable entre el deseo rajoyano de presidirnos y la necesidad común de formar un Gobierno. En cualquier otro lugar del mundo civilizado se habría empezado a explorar con lógica las alternativas para sortear una dificultad de apariencia tan insalvable, pero aquí hay quienes porfían en que el habilidoso Houdini que todavía vive en la Moncloa pueda acabar haciendo el milagro de la multiplicación de los escaños, mareando la perdiz sin plazo alguno. Al acostumbrarnos a las declaraciones vacías y a desustanciar los textos constitucionales, Rajoy está dotando a la política de un halo de irrealidad, pero hasta los más místicos poetas acaban sucumbiendo a las miserables limitaciones de la aritmética ordinaria, esa que no permite llenar con acertijos ni vaciedades la diferencia entre 132 y 175. Por decirlo a la manera marianil, las cosas son como son, y unas cuantas personas, no muchas, porque estamos en un sistema representativo, tendrán que decidir más pronto que tarde, si quieren ser comparsas de un fraude político de consecuencias imprevisibles, y pasar a la historia de un momento especialmente triste y dramático como meros castrati, u optan por atreverse a construir una solución verdadera, de ellos depende.

Sáchez y Rivera: dos hombrecillos de ‘estadillo’ bananero
antonio de la torre LaGaceta.eu 5 Agosto 2016

Después de las elecciones del 20 de diciembre y a la vista del ‘sainete’ que se estaba presenciando por parte de algunos de los números uno -¡qué barato está hoy ser número uno en algunos partidos- escribí un artículo -28 de Enero pasado- en el que apelaba al “Sentido de Estado”, tan poco demostrado por algunos de esos ‘líderes’, que comparaba entonces con el tan manido y poco aplicado, “sentido común”, ese del que se dice que es ‘el menos común de los sentidos’: http://lagaceta.eu/sentido-de-estado-sentido-comun-o-viceversa-y-algunas-propuestas

Decía entonces que “durante las dos últimas semanas -12 a 27 de Enero- hemos visto de todo en el escabroso mundo de la política: traiciones, marchas atrás, pactos contra natura y hasta jugadas que casi calificaría de ‘maestras’, teniendo en cuenta el poco nivel al que nos tienen acostumbrados nuestros próceres políticos”. Y comentaba que, visto lo visto y lo poco que nuestros políticos habían demostrado, podía ser momento de que, el Jefe del Estado, “en atribución de lo que el artículo 99.1 de la Constitución Española le confiere y, a mi juicio, no limita, tras -entonces- la segunda ronda de entrevistas, debería proponer a un candidato de reconocido prestigio por su trayectoria profesional, dentro o fuera del ámbito político y ajeno, a ser posible, a cualquiera de los partidos políticos en litigio, para la conformación de un Gobierno independiente, que afrontara las urgentes reformas que el sistema actual requiere” e, incluso, me permitía apuntar algunos nombres y una relación de esas medidas urgentes, que se pueden consultar en el enlace anterior y no repito.

Como se veía venir después del esperpento al que nos sometieron en la anterior ¿legislatura?, la más corta de la historia de nuestra bisoña ‘democracia’ -pero ¡ojo! que se puede superar en ésta-, el ‘pacto de perdedores’ -ese que “nunca apoyaría” Albert Rivera, pero del que formó parte-, después de dos intentos desesperados de investidura en los que el candidato Snchz -y su socio, con él- acabó embestido, se tradujo en que nos viéramos abocados a la disolución del Congreso -que, por cierto, no llevó aparejada la devolución de emolumentos, gastos y prebendas de sus ‘señorías’, ante tamaño fracaso- y a la convocatoria de unas segundas elecciones en el plazo de seis meses, celebradas el pasado 26 de Junio, y que sólo sirvieron para acentuar aún más la penosa situación de Diciembre.

Es decir, se evidenció -con mayor separación que entonces- la más que difícil formación de Gobierno ante la dificultad de que esos “líderes del NO” -los mismos del bochornoso ridículo anterior- quisieran entender lo que los votos evidenciaban: Volvía a ganar el Partido Popular, pero esta vez con casi ocho millones de seguidores y 700.000 votos más, los 390.000 que bajó Ciudadanos -traducidos en la pérdida de ocho escaños- y otros tantos, más o menos, procedentes de la abstención de diciembre; salvó los muebles para quedarse, por los pelos, como segundo partido más votado el PSOE, aunque con cinco escaños menos y perforando el ya bajo suelo de los anteriores comicios; y la coalición de izquierdas, con la suma de IU a Podemos, perdió un millón de votos, aunque la extraña fórmula de reparto de nuestro lamentable sistema electoral le obsequiara con los mismos escaños que la suma de ambos consiguiera seis meses antes. En resumen, el soberano pueblo español, pedía a gritos que se entendiesen nuestros políticos en torno al Partido Popular, que había ganado por mucha más diferencia, respecto a todos los demás, estas segundas elecciones.

Pero no, los dos hombrecillos que dan pie al título de mi artículo, Pdr Snchz y Albert Rivera, siguen enrocados, uno en el “Qué parte del NO, no entiende, Sr. Rajoy” y el otro negando el veto al presidente en funciones pero insistiendo en que “estarían dispuestos a negociar con un Partido Popular sin Mariano Rajoy”, ¿qué parte del significado de ‘veto’ no entiende, Sr. Rivera?

Hemos visto, ayer, el resultado del último encuentro de Rajoy con Sánchez, con otra forma de reiterar el NO que ya viene siendo la constante vital del que perdió las vocales, el Norte y lo que haya que perder que, a buen seguro, será el empleo si, como parece probable, nos encamináramos a unas terceras elecciones dentro de otros seis meses o menos. En su huída hacia adelante y demostrando que no es que no tenga “Sentido de Estado”, sino que no sabe ni lo que es, y ante el ofrecimiento del Presidente del Gobierno en funciones de formar una gran coalición (254 escaños) -a la manera de lo que han hecho otros países de nuestro entorno- se descolgó diciendo que ellos son “la alternativa de gobierno y que, por tanto, no van a apoyar al Partido Popular que tiene que ponerse de acuerdo con ‘las derechas’ y, si no lo consigue, es su problema” ¿A qué derechas se refiere Sr. Snchz, a ese partido naranja que se postula en su web como el que “nace para ocupar el hueco de centro izquierda” -sic-, es decir, el suyo y que se define después como “liberal, progresista y socialdemócrata”, es decir, dos de tres -como su Óscar López-, su espacio? Ya caigo, a usted le interesa ‘vender’ a Ciudadanos como ‘derechas’ -su derecha, claro- para poder presentarse usted como el adalid del centro izquierda moderado, lugar que hace tiempo -si lo estuvo alguna vez- abandonó su PSOE desde la época del contador de nubes que jugaba en la Champions League de la economía, ese del que usted es su más destacado clon.

Y seguimos viendo, hoy, que Albert Rivera, dominador del postureo y el blablablá, no da la talla como político nacional -tampoco tengo muy claro que la haya dado más allá de las formas en Cataluña- por mucho que esos valedores de algunos medios de comunicación -con vehemencia insólita y declarándose sin tapujos como votantes suyos- quieran hacernos ver que gracias a él, el PSOE no pactó con Podemos hace unos meses -pactó con el que ‘nunca apoyaría al PP ni al PSOE’- o que es el único que puede regenerar España, cuando tiene mucho trabajo para enderezar su propio partido -lleno de expedientes y expulsiones por ese aluvión de oportunismo y desecho que recibió- y, se mantiene en su “NO, pero SÍ”, ahora “me abstengo pero más tardes puede que diga SÍ” y apelo al ‘Sentido de Estado’ de Pdr Snchz, pero yo me lo reservo para otro momento que ‘me rente’ más” -esto lo digo yo tras las declaraciones que acabo de ver en directo-. ¿Por qué no ha dicho, de una vez, que SÍ apoya -con las condiciones que sea- en lugar de mantenerse en la abstención en primera votación de investidura y ese Sí con matices en la segunda? ¿También quiere -como su socio del ‘pacto de perdedores’ de Marzo pasado-, que Rajoy ‘muerda el polvo’, una vez al menos, y así tener su ‘pequeña’ -o grande- ‘satisfacción personal’, ya que supondría tragarse el VETO que ‘nunca hizo’, pero que dejó diáfano? Que cada cual responda en conciencia. Mi opinión está implícita en las propias preguntas.

Frente a los dos “hombrecillos de estadillo” -ya sé que el significado literal de ‘estadillo’ es el de ‘tabla de cifras o nombres…’, pero permítaseme la licencia del uso que hago del término, aquí y en el título de mi artículo-, Mariano Rajoy , demuestra de nuevo su serenidad y manejo de los tiempos -con todos los matices que se quiera y las merecidas críticas que muchos de sus votantes (yo mismo) le hemos hecho: http://lagaceta.eu/atienda-sr-rajoy – así como ser el único que tiene de verdad dimensionado el riesgo de la situación, del que uno y otro -cada uno a su manera, supervivencia o desastre y asentamiento o dilución, respectivamente- parece que sólo quieren ‘sacar tajada’, anteponiendo su prioridad personal a la del Estado -que dicen representar ‘a boca llena’- y querer ‘regenerar’ y de defensa de los intereses de los españoles.

Seguiremos atentos a las negociaciones y cambios de tendencias, si las hay, como apunta don Albert con su “NO, en primera votación, pero puede que SÍ, en segunda”. Y Pdr Snchz, temblando.

Nacionalistas sin vergüenza ni sentido del ridículo
Ciudadanos está demostrando que se pueden hacer las cosas de muy distinta manera con los enemigos de la Nación.
EDITORIAL Libertad Digital 5 Agosto 2016

La reacción de la nueva versión del nacionalismo otrora vendido como moderado tras quedarse sin grupo parlamentario tanto en el Congreso como en el Senado sólo puede calificarse de bochornosa.

Recurrir al Tribunal Constitucional es una pirueta política que sólo se le podría ocurrir a un partido completamente desorientado y sin sentido del ridículo como la antigua Convergencia, ahora Partido Demócrata Catalán. Una formación que, con uno u otro nombre, descalifica continuamente al Alto Tribunal desde su pusilánime sentencia sobre el Estatuto, ahora recurre a él pese a que no deja de proclamar su ilegitimidad y que no piensan someterse a sus dictados.

Con todo, la sorpresa que ha sacudido al PDC es lógica y comprensible: se trata de la primera ocasión en que los pactos y el compadreo no imperan sobre las leyes y los votos en las relaciones del nacionalismo catalán con las instituciones del Estado.

Y no es casualidad que esta primera ocasión llegue cuando Ciudadanos se ha convertido en un partido de ámbito nacional y con una importante presencia en el Congreso. Sólo por esa función de freno real y no retórico al nacionalismo ya habría que saludar el desembarco de los de Albert Rivera en la política nacional: con 32 diputados han hecho algo que el PP de Mariano Rajoy no quiso hacer con 186, es decir, poner pie en pared ante los desmanes de los que quieren romper la Nación.

Por otro lado, vista lo escandaloso de su reacción, está claro que la decisión de las Mesas del Congreso y del Senado ha supuesto un duro golpe para el partido de Artur Mas. Un perjuicio económico y, sobre todo, político en el que hay una lección que los demócratas españoles debemos aprender: es posible luchar contra el nacionalismo con las herramientas del Estado de Derecho y conseguir éxitos a corto plazo.

Pero, por supuesto, para eso hace falta una voluntad política que hasta ahora los grandes partidos no han tenido o no han querido tener: la posición de los nacionalistas de uno y otro signo como completadores de mayorías era demasiado importante... para los intereses de PP y PSOE.

La crisis del bipartidismo está generando algunos problemas a la democracia española, como los ocho meses de inestabilidad e incertidumbre acumulados desde el 20-D; pero hoy vemos cómo en las vergonzosas relaciones con el nacionalismo puede suponer un paso adelante.

Rajoy y el “que por mí no quede”
Guillermo Dupuy Libertad Digital 5 Agosto 2016

En este caso no cabe hablar tanto del derecho como del deber de Rajoy, como candidato más votado, de ser el primero en ser rechazado -o investido-

Me preguntaba el día después de las últimas elecciones generales si Rajoy se iba a presentar a la investidura, y mucho me temo que, casi mes y medio después, la pregunta sigue sin tener respuesta clara. Es cierto que, desde entonces, Rajoy ha aceptado ser propuesto por el Rey como candidato a la presidencia del Gobierno, pero sin señalar fecha alguna para la sesión de investidura.

Esa irresponsabilidad sin precedentes de Rajoy, que algunos han equiparado exageradamente nada menos que con la violación del orden constitucional que vienen impunemente perpetrando desde hace años los gobernantes nacionalistas catalanes, encuentra acomodo precisamente en el nada preciso artículo 99. 2 de nuestra Carta Magna, que, más por comprensible falta de previsión que por voluntad deliberada, no llegó a establecer plazo alguno al primer candidato propuesto por el Rey para que exponga ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitar la confianza de la Cámara.

En cualquier caso, esta actitud de Rajoy de no aclarar qué va a hacer –o, más bien, cuando– hasta no tener previamente garantizados los apoyos necesarios para ser investido presidente no nos ha de sorprender en modo alguno, teniendo presente lo que hizo la vez pasada, en una actitud propia del perro del hortelano, que ni come ni deja de comer, y que el presidente en funciones se comprometió a mantener exactamente igual en el caso de que las elecciones del 26-J produjeran un atasco similar, como tan tardíamente parece haberse dado cuenta.

Tanto entonces como ahora, no faltaron quienes justificaron la irresolutiva actitud de Rajoy preguntándose retóricamente qué sentido tenía que el candidato popular se presentara en el Congreso sabiendo que no iba a lograr el apoyo suficiente para ser investido. Esta actitud, que, con aparente lógica, justifica la omisión del deber en función de lo que hagan o dejen de hacer los demás, me ha recordado ese dicho del “que por mí no quede” que Julián Marías elevó a principio filosófico y lema vital.

Aun cuando pudiese darse el caso de que Rajoy perdiese la votación, lo que es seguro es que no será investido si no comparece; y, lo que es peor, no se podrán convocar nuevas elecciones en nuestro país sí él o cualquier otro político no se presenta. Es por ello por lo que, en este caso, no cabe hablar tanto del derecho como del deber de Rajoy, como candidato más votado, de ser el primero en ser rechazado –o investido– como nuevo presidente del Gobierno.

La naturaleza humana en la formación de Gobierno
Antonio Robles Libertad Digital 5 Agosto 2016

Debemos recordar la evidencia: PP + C’s + PSOE suman 254 escaños. Mayoría aplastante.

Nunca se ha tenido suficientemente en cuenta la naturaleza humana en las decisiones políticas. Seguramente por soberbia. No acabamos de aceptar que a menudo no son los grandes ideales, la responsabilidad o la planificación racional de las necesidades reales los trazos que se imponen en la dirección política. Preferimos seguir creyendo que los asuntos públicos están dirigidos por la razón y planificados por las necesidades de la gente.

El vodevil de esta investidura nos muestra con toda su crudeza, muy al contrario, que son los intereses personales y partidistas, a veces exclusivamente individuales, los que distorsionan o se imponen pasando por delante del bien común, incluso por encima del sentido común.

Si echamos la vista atrás, las idas y venidas de los candidatos y sus apoyos no han modificado sus conductas ni un milímetro desde las elecciones primeras del 20-D. Su prioridad ha sido y es cómo salir más favorecidos del proceso de investidura. Cada uno desde sus posibilidades o carencias… personales. No me voy a entretener en argumentar la evidencia más de lo que ya resumí en su día subrayando el interés de cada uno de ellos por salir con ventaja en la pole position ante la segunda vuelta de las generales. El bochorno sigue.

Don Mariano, de Don Tancredo. Le da resultados. Albert Rivera intentando hacerse con el monopolio del diálogo. Y Pedro Sánchez empeñado en sobrevivir a toda costa y echar a codazos a Pablo Iglesias y Podemos de la pretensión de hacerse con el estatus de jefe de la oposición y el monopolio de la izquierda. Tan empeñado está en sobrevivir personalmente que es incapaz de ver el abismo institucional al que nos hemos asomado. Ni tomar conciencia ante la amenaza de la quiebra territorial de España. Amén de abandonar la recuperación económica a su suerte. Ninguno de esos riesgos serían tales si estuviera dispuesto a defender los intereses generales de España.

Debemos recordar la evidencia: PP + C’s + PSOE suman 254 escaños. Mayoría aplastante. Los nacionalistas y los populistas son un incordio, pero no una amenaza si se cree en la democracia. Generan inquietud, provocan; incluso se encaraman al campanario para amenazarnos con las doce plagas. Pero en rigor están democráticamente a años luz del poder.

El problema no está en ellos, está en los españoles constitucionalistas que toman en vano su propio poder. 254 escaños. Nadie que respete la democracia debería estar alarmado. Sin embargo, lo estamos. ¿Por qué?

La razón no hay que buscarla en los votos, sino en el complejo que arrastra la izquierda en general y el PSOE en particular desde la Guerra Civil frente a los rituales caducos de una izquierda populista y su connivencia con los nacionalistas.

Pedro Sánchez ha de dejar de mirar por el retrovisor a Podemos para saber qué tiene que decir o hacer. Ha de ejercer de partido de centro izquierda, responsable y coherente con la igualdad de todos los españoles. ¿Qué pretende diciéndole a Mariano Rajoy que pacte con las derechas? ¿Con las derechas nacionalistas? ¿Con las derechas independentistas? ¿Dejarle a merced de estas sin poder garantizar una mayoría estable y leal a España? ¿Sabe lo que está diciendo? ¿Sabe a qué precipicio estaría llevando al Gobierno de la nación y al Estado entero? ¿Todo con tal de hacer visible que el PSOE es la izquierda y la oposición real a la derecha? ¿Todo por eso?

El sentido de Estado de Pedro Sánchez es nulo. Busquen en su ego, ese apéndice ridículo del hombre pequeño, la fuente de la traición a los intereses generales de la nación.

Si la naturaleza humana es capaz de traicionar a cuanto se opone a sus pasiones, ha llegado la hora de reformar la estructura de todos los partidos, pues ésta no prevé ni es capaz de recordarle al líder que es mortal.

¿Y España?
Daniel Martín Ferrand Republica 5 Agosto 2016

En 1951, solo seis años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, el Tratado de París creó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), preludio del Tratado de Roma del que, en 1957, nació la Comunidad Económica Europea. Aparte del Benelux, entre los firmantes se encontraban Francia, Italia y la República Federal de Alemania. Por fin se había aprendido la trágica lección de los tratados de Frankfurt (1871) y Versalles (1919); el rencor solo lleva al rencor.

Robert Schuman, Jean Monnet y Konrad Adenauer, tras la Guerra, consiguieron vencer los viejos recelos porque pensaron, acertadamente, que aquello era lo mejor que le podía pasar no solo a sus propios países sino al conjunto del continente. Mientras tanto, la Unión Soviética y Estados Unidos iniciaban un camino bien diferente, quizás porque la confrontación les venía mejor que la colaboración, quizás por auténticas convicciones ideológicas.

En los últimos meses España ha sufrido un drástico cambio en su configuración política. Del bipartidismo –imperfecto por la presencia de los nacionalismos excluyentes–, que tanto recordaba al sistema canovista de turnos, hemos pasado a la presencia parlamentaria de cuatro partidos más o menos fuertes. Y, como vamos viendo, son incapaces tanto de ponerse de acuerdo como de hacerse a la idea de en qué consiste esto de la democracia representativa.

El PP no se acostumbra a no tener todos los triunfos de la baraja, y aún sigue en el limbo, circunstancia que, de hecho, le permite el disfrute de canonjías y prebendas, de numerosos sueldos públicos… en funciones.

Ciudadanos, al que la prensa trata peor que los políticos a la educación, no sabe a qué jugar, aunque quizás su veto a Rajoy sea tan consecuente como acertado –¿Qué es esto de que un partido siga tan fielmente los dictados de su líder sino un fascismo nada disimulado, una negación sistemática del artículo 6 de la Constitución Española, por lo tanto un espléndido precedente para los partidos antisistema?– aunque, a la postre, tan insustancial como una espuma de Ferran Adriá. Pero, claro, Ciudadanos debe protegerse para no ser confundido o absorbido por el propio PP.

El PSOE anda aún más confundido que el PP con su enorme pérdida de poder. Se muestra tan pusilánime pues teme ser absorbido o superado por los de Podemos que, mientras tanto, siguen analizando por qué en las últimas elecciones quedaron tan lejos de las expectativas demoscópicas. El PSOE no quiere hacer nada para no mancharse mientras en Podemos están comodísimos con los otros tres partidos jugándose el poder y el futuro electoral.

Desde una lógica aritmética, desde el cálculo político –entendido el adjetivo en su acepción más pobre– encuentro todas estas posturas de lo más lógico. Pero, ¿y España? ¿Acaso no están ahí para que nos vaya mejor a todos los españoles, no para ver cuántos escaños tendrán en la próxima cita electoral?

Pero ninguno de nuestros gerifaltes puede compararse a Adenauer o Schuman. Juegan desde el sentimiento y las ideologías más trasnochadas –también desde la mera ambición o, incluso, la simple codicia– para fundamentar sus decisiones, que siempre postergan los intereses nacionales.

Allá en el siglo XIX, mientras Narváez intentaba defender a la Monarquía –incluso “de sí misma”, como escribió el propio General–, Fernando Muñoz, marido de María Cristina, el marqués de Salamanca y otros “hombres de negocios” hicieron fortuna mientras defendían, presuntamente, los intereses de España. Otro episodio más de nuestra Historia que enriqueció a unos pocos a partir del erario público, a saber, corrupción política en estado puro.

Ahora, como entonces, todos nuestros partidos juegan a defender sus propios intereses sin importar si estos benefician o perjudican los del conjunto de los españoles. España, pobrecita, siempre es la última prioridad de nuestros presuntos hombres de Estado. Algo tendrá, empero, para sobrevivir, después de tantos siglos, a tantísimos mentecatos.

P.S.: Lo de ignorar los intereses ciudadanos alcanza cotas de espanto entre los independentistas catalanes: ¿Es su locura hija de un sentimiento suicida o, como me temo, también juegan los intereses particulares un papel determinante?

Lo que nos cuestan los caprichos de nuestros políticos
Antonio García Fuentes Periodista Digital 5 Agosto 2016

Ya no se trata de recordar “los desmadres” de los emperadores antiguos, como por ejemplo Nerón y su “Villa áurea” o “Casa de Oro” (y cuya bañera se puede ver en los Museos Vaticanos) e infinidad de desmadres de los “grandes necios”, de los que la historia está llena a rebosar. Incluso en la reciente (XIX) era el muy inteligente Napoleón, el que dejaba gastar a “Josefina”, ingentes cantidades de dinero para sostener sus grandes lujos. El pueblo siempre doblegado por “la fuerza del que manda y sus fuerzas armadas”; tiene que cargar con todo siempre; y al decir siempre, entiendan que entra hasta el momento actual y hay del que se desmadre; “se castiga más el impago al Estado de según qué tipo de deudas, que el asesinato de un semejante”.

Recordemos “al proletario Alfonso Guerra González, pidiendo un avión militar en la frontera portuguesa, simplemente para llegar a tiempo en compañía de su hijo a… “los toros de Sevilla”; o al “otro proletario”, José Luís Rodríguez Zapatero, yendo de compras u otros jolgorios, en avión estatal y acompañado de esposa, hijos y suegra, a Londres, París y puede que a muchos más lugares y a costa del dinero público; o incluso al dimitido rey Juan Carlos I, haciéndose construir un nuevo pabellón de caza, con aire acondicionado e incluso “bidé”, para disfrutar allí de sus trofeos de caza, que como sabemos, “se los proporcionaban casi ya cazados”. O sea lo de siempre; el disfrutar de amplísimas “mangan anchas” para disfrutar a lo grande y sin importar el precio a pagar, puesto que “el dinero lo paga otro”.

Ahora es en Francia la de, “la legalidad, fraternidad y lo otro”, en la que el otro “proletario” (el socialista: el socialismo se entiende es el proletariado mundial) y actual presidente republicano, se hace pagar un capricho “capilar” que cuesta “un güevo francés” y que no sabemos cuántos caprichitos más, se paga “el prócer galo”; que visto esta “minucia” igual los tiene a docenas y de todo tipo. Veamos.

“El peluquero 24 horas de Hollande cobra 10.000 euros brutos al mes: Un semanario francés se ha hecho con el contrato que prueba lo que antes era un secreto a voces: desde 2012, el presidente francés tiene un peluquero a su disposición, y que supone para el beneficiario una remuneración bruta durante toda su duración de 593,700 euros. Con las calles de Francia llenas de protestas por la reforma laboral 'a la española' impulsada por el Ejecutivo socialista de François Hollande, el presidente de la República francesa no escatima en gastos a cargo del dinero público francés. Según el contrato que ha obtenido el semanario Le Canard enchaîné, el peluquero personal del presidente francés cobra 9.895 euros brutos -cerca de 8.000 al mes- por su servicio al socialista, en el que figura plena disponibilidad las 24 horas del día y para acompañar al presidente en sus viajes. La existencia de Olivier Benhamou, el ya famoso peluquero de la cabellera presidencial, se conocía a raíz del libro El Elíseo Off, un libro de los periodistas Aziz Zemmouri y Stéphanie Marteau que revelaban información sobre los gastos del Elíseo, pero no ha sido hasta la publicación del contrato del mismo por el semanario francés que dicho empleado no ha adquirido verdadero impacto en la prensa francesa, que este martes recoge ampliamente el despilfarro del presidente socialista. El contrato desvelado por la publicación francesa, recoge que Benhamou, "peluquero personal del Jefe del Estado", fue contratado como tal el 16 de mayo de 2012 por la jefa de Gabinete del Elíseo en dicho momento, Sylvie Hubac, -momento en que llegó Hollande a la presidencia- y en total, supone para el beneficiario una remuneración bruta durante toda su duración de 593,700 euros. Olivier Benhamou posee además una peluquería parisina, a la que volverá cuando finalice su contrato, en el mismo momento en el que lo haga el mandato del jefe del Estado, mayo de 2017”. http://vozpopuli.com/actualidad/86092-el-peluquero-24-horas-de-hollande-cobra-10-000-euros-brutos-al-mes

Les dejo la dirección del diario español que lo publica por si quieren ver todos los detalles, incluso “la jeta del presumido galo”; por lo demás, poco que decir, simplemente lo que repito desde hace ya muchos años; “al final son solo de panza y bolsillo”; de estadistas y buenos gobernantes, no tienen más que el título; la realidad demuestra lo que son de verdad; pobres de nosotros los súbditos puestos a producir para mantener legiones de estos inútiles.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

De incordio a problema
El delirio secesionista fue la causa el nacimiento de Ciudadanos. Esta semana dos diputados frenaban en seco las aspiraciones de CDC de tener grupo propio y lograr una subvención de tres millones
Begoña Villacís El Confidencial 5 Agosto 2016

Hace aproximadamente un año fueron convocadas las elecciones catalanas. Por aquel entonces sólo llevábamos a las espaldas las elecciones al Parlamento Europeo y las muy recientes municipales y autonómicas. Entonces no teníamos el callo de ahora, ni suscitaba pereza la palabra elecciones. Ha pasado tanto y a la vez tan poco, que cuesta trabajo creer que en aquel entonces uno de los interrogantes a despejar era si Albert Rivera concurriría a las catalanas, a las nacionales, o incluso a las dos citas.

Por supuesto Albert Rivera no concurriría a los dos comicios, pero ello nunca implicó que subordinase en momento alguno el delirio secesionista del que trajo causa el nacimiento de Ciudadanos, algo que, en aquel momento, fue objeto de intenso debate. De hecho, si algo hemos aprendido en estos largos años de expansión del nacionalismo obligatorio, también conocido como el “problema catalán”, es que no ha habido mejor sustrato para este movimiento que sucesivos gobiernos pasivos y complacientes. Ni ha sido útil esconderse con la ilusoria convicción de que así uno no era visto, ni práctico cerrar los ojos, ni sana la histórica dependencia que se trajeron sucesivos gobiernos, con partidos independentistas.

Se podía y se puede hacer tanto o más por Cataluña desde un gobierno sensible a la deriva separatista, que desde el mismo Parlament. Lo ocurrido en la última semana es buena prueba de ello. Mientras el hemiciclo catalán ponía en marcha por enésima vez, está sí que sí, el proceso para la desconexión con España, en el nacional dos diputados de Ciudadanos, Patricia Reyes e Ignacio Prendes, frenaban en seco las aspiraciones extrareglamentarias de la antigua Convergencia, a la par que cortaban el grifo a los tres millones de euros con los que se iba a regar un grupo que no aguantaba el texto normativo.

Mientras que en la Cámara catalana declaraban unilateralmente su no sometimiento a juzgado alguno -se ve que tienen malas experiencias con esto de los juzgados- y pisoteban, una vez más, lo evacuado por el Tribunal Constitucional, por aquí andan convencidos que este mismo Tribunal ha de amparar sus ínfulas de grupo propio y subvención a convenir.

Desde luego es justicia poética que a aquel Sr. Mas, incordiado en su mayoría por un minoritario pero libre grupo de nueve diputados, los que le recordaban las palabras corrupción, engaño, Constitución, unión, aquel grupo al que miraba con, reconozcámoslo, cierta prepotencia desde su sillón de hombre fuerte, sea hoy el grupo que ha venido a darle el toque de gracia a su moribundo proyecto.

De nada ha servido su estrategia de empresa endeudada hasta las cejas, cambio de nombre y objeto social incluído. Ni la corrupción desaparece con la misma facilidad que el término Convergència, ni el cambio de orientación hacia la últimamente tan manoseada socialdemocracia tapa lo suficiente.

El problema de CIU no han sido las formas, que también, sino el fondo, el problema es que nadie está por encima de la Ley, ni siquiera los señores de CIU. El problema es que no todo puede atajarse con un “España nos roba”, ni toda la corrupción taparse con una oportuna estelada. La piedra en el camino de CIU, bien lo han explicado sus representantes, hoy en día se llama Ciudadanos, que ha pasado de incordio a problema y no tiene intención alguna de poner su coherencia en venta.

El Bundesbank critica a la CE por no sancionar a España: "El incumplimiento de las normas debe tener consecuencias"
Según el presidente de la entidad, Jens Weidmann, esta decisión daña el "efecto vinculante" de la normativa y erosiona la "aceptación de la UE entre los ciudadanos".
VOZPÓPULI 5 Agosto 2016

El presidente del Bundesbank (banco central alemán), Jens Weidmann, tacha en una entrevista que publica este jueves el periódico Die Zeit a la Comisión Europea (CE) y al Consejo Europeo de inconsecuentes por no sancionar a España y Portugal tras incumplir los límites de déficit. "El incumplimiento de las normas debe tener consecuencias en algún momento. En mi opinión, la CE y el Consejo Europeo no han sido suficientemente consecuentes", asegura en relación a la decisión de los ministros de Finanzas de la UE de finales de julio de no multar a Madrid y Lisboa.

A su juicio, esta decisión política daña el "efecto vinculante" de la normativa -porque las multas estaban previstas para los incumplimientos- y erosiona la "aceptación de la UE entre los ciudadanos". La Comisión Europea (CE) eximió a finales de julio a España y Portugal del pago de una multa por no haber tomado medidas para reducir su déficit, aunque le exigió a cambio realizar duros ajustes para minimizar el nuevo endeudamiento.

Tras meses de polémicas y negociaciones, Bruselas optó por esta opción, que contaba con el apoyo del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble.

En otro orden de cosas, Weidmann consideró que la decisión de Reino Unido de abandonar la UE no afectará en lo fundamental a la economía de la eurozona, aunque podría provocar un "pequeño enfriamiento" de la coyuntura.

Cataluña, ante el desafío secesionista
La 'desconexión' de TV3: se hunde en audiencia y ya es tercera en Cataluña

La cadena autonómica catalana sigue perdiendo 'share' mes a mes / Los recortes que ha sufrido y la falta de pluralidad, claves de este declive
 La voz libre 5 Agosto 2016

Barcelona.- Desde que comezó el proceso secesionista en Cataluña allá por 2011, TV3, la televisión autonómica catalana, ha ido tirando poco a poco su prestigio por la borda, lo que también comienza a reflejarse en la audiencia. Acostumbrada a ser líder indiscutible en 'share', ahora ha perdido el trono durante dos meses consecutivos, cayendo a la segunda posición en junio (10,5%) y a la tercera en julio (10,1%).

Las reiterados escándalos que ha protagonizado, las acusaciones de manipulación por parte de los trabajadores y los recortes sufridos, que han repercutido en los contenidos y en la imposibilidad de comprar derechos deportivos, han ido haciendo mella en la audiencia de TV3, que está por detrás de Telecinco y Antena 3.

El director de la cadena, Jaume Peral, que asumió la dirección el pasado febrero en sustitución de Eugeni Sallent, no ha querido valorar estos malos resultados y ha mantenido que los esfuerzos de la televisión están centrados en cerrar “una parrilla lo más competitiva posible" para la próxima temporada.

Una de las quejas reiteradas de los diputados de la oposición en el Parlamento catalán es la falta de pluralismo político. En los informativos, la propaganda del 'proces' ha sido marca de la casa durante los últimos años, tapando incluso casos de corrupción como los que han afectado a los Pujol; mientras que en las tertulias apenas se cuenta con colaboradores que se salgan de ese discurso oficial independentista.

Las quejas ante ese 'pensamiento único' que pratica la cadena autonómica han llegado incluso al mundo fúbtol, en este caso por el trato que la cadena dispensa al Espanyol en comparación con el Barça. A través de hashtag #BastaYaTV3, los aficionados blanquiazules protestaron este miércoles por la nula cobertura de la pretemporada del equipo, al que no están emitiendo sus partidos.

HACIENDA PRESIONA PARA QUE SÁNCHEZ VOTE SÍ A RAJOY
La falta de techo de gasto amenaza con un caos presupuestario a nivel autonómico
La falta de Gobierno está complicando de forma muy importante la elaboración de los presupuestos autonómicos. Algunos plazos se han incumplido por no haber techo de gasto
El Confidencial 5 Agosto 2016

La falta de Gobierno está teniendo ya efectos adversos sobre el funcionamiento normal de las políticas públicas. Pero amenaza ahora con trasladarse a las comunidades autónomas si antes del 30 de septiembre el Consejo de Ministros no remite al Parlamento el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2017. Entre otras cosas, porque la mitad del gasto público es gestionado por las comunidades autónomas y los ayuntamientos, mientras que la Administración General del Estado gestiona poco más del 20% del gasto total. El otro gran agente 'gastador' es la Seguridad Social.

Algo que puede explicar la presión que ejercen algunos barones socialistas para que Pedro Sánchez opte por la abstención. Buena parte de sus recursos dependen de decisiones tomadas en el palacio de la Moncloa y de la aplicación del actual modelo de financiación, y eso significa que si no hay presupuesto se tendrá que prorrogar el de 2016, lo que automáticamente tiene un efecto contractivo sobre las cuentas públicas.

Pero no sólo presionan algunos barones del PSOE. También lo hace Hacienda que, según Manuel de la Rocha, responsable económico de la ejecutiva socialista, está “chantajeando” a las CCAA para cercar a Sánchez. Fundamentalmente, negando información sobre cuánto les corresponderá el año próximo a las regiones en aplicación del modelo de financiación autonómica. Ni siquiera, según De la Rocha, ha convocado un Consejo de Política Fiscal y Financiero para dar cuenta de la marcha de los ingresos, una información esencial para conocer los anticipos mensuales que les corresponderán (el 98% hasta la liquidación definitiva) y a partir de ahí confeccionar los presupuestos autonómicos.

Al menos siete consejeros de Hacienda han pasado ya por el 'confesionario Beteta', el secretario de Estado de Administraciones Públicas, y ninguno ha tenido conocimiento de las previsiones de ingresos del sector público para el año próximo.

No se trata de una cantidad irrelevante. Las transferencias corrientes y de capital (inversiones) previstas para este año para el conjunto de entes territoriales ascienden a 40.517 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,2%, algo más de lo que crecerá el PIB en términos reales (alrededor de un 2,9%). Esa cantidad supone prácticamente la cuarta parte del presupuesto de gastos de todas las CCAA para 2016, que asciende a 168.964 millones de euros.

Servicios públicos

Hay que tener en cuenta que los Presupuestos Generales del Estado recogen como gasto las transferencias a los entes territoriales, tanto las que resultan de la aplicación de los sistemas de financiación vigentes (fondo de suficiencia, fondo de garantía, fondos de compensación interterritorial, participación en ingresos del Estado de las Corporaciones Locales, etc.) como aquellas otras que se derivan de convenios, contratos-programa, o acuerdos para financiar determinados bienes o servicios públicos prestados por comunidades autónomas y ayuntamientos.

Estos entes comienzan a elaborar con detalle sus presupuestos una vez que conocen el techo de gasto aprobado por las Cortes, pero no sólo eso. También la llamada regla de gasto, que deben cumplir según los dispuesto en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Lo que dice esa norma es que el Estado, las comunidades autónomas y las corporaciones locales “aprobarán” un límite máximo de gasto no financiero, coherente con el objetivo de estabilidad presupuestaria (la senda marcada por Bruselas) y la regla de gasto, que marcará el techo de asignación de recursos de sus respectivos presupuestos.

El límite de gasto no financiero excluye las transferencias vinculadas a los sistemas de financiación, y antes del 1 de agosto de cada año Hacienda debe informar al Consejo de Política Fiscal y Financiera sobre el límite de gasto no financiero del Presupuesto del Estado. Este es el primer plazo que ya no se ha cumplido.

También antes de esa fecha, las regiones y ayuntamientos deben remitir al Consejo de Política Fiscal y Financiera “información sobre el límite de gasto no financiero que cada una de ellas haya aprobado”. Tampoco este plazo se ha cumplido porque, obviamente, no hay techo de gasto.

¿Puede un Gobierno en funciones aprobar el techo de gasto para 2017? Hasta ahora se entendía que no -el propio Rajoy ha sugerido que esa es una competencia de un Ejecutivo con todas las competencias-, pero el Partido Socialista ha hecho una interpretación muy distinta. Sostiene que el Gobierno está en condiciones (“no existe impedimento legal”) para que un Ejecutivo en funciones, mediante Acuerdo de Consejo de Ministros, dé luz verde tanto a los nuevos objetivos de estabilidad -la senda marcada por Bruselas- como al límite de gasto no financiero del Estado para el próximo ejercicio.

Razones de urgencia

El PSOE se acoge al artículo 21 de la Ley de Gobierno, aprobada en tiempos de Aznar, que establece que el Ejecutivo en funciones puede tomar decisiones de carácter político por razones de urgencia debidamente acreditadas o por causas de “interés general”, como puede ser el cumplimiento de las exigencias de Bruselas. Entre otras cosas porque la Comisión Europea amenaza con una multa a España si antes del 15 de octubre el Ejecutivo español no le remite un horizonte de reducción del déficit público.

La Ley de Gobierno da, por lo tanto, cierto margen de maniobra al Gobierno en funciones para poder actuar, siempre que se acoja a la 'excepcionalidad' que prevé la propia normativa, pero ese mismo texto legal prohíbe de forma taxativa la remisión a las Cortes del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado. Es decir, que se podría aprobar el techo de gasto, pero su eficacia práctica sería nula, toda vez que su ejecución depende, precisamente, de los créditos presupuestarios. Ahora bien, esa información sería muy útil para las comunidades autónomas para elaborar sus presupuestos.

En el fondo, lo que pretende el Partido Socialista es quitarse de encima la presión que le ejerce el Partido Popular para que desbloquee la investidura culpándolo del incumplimiento de los compromisos exteriores de España en materia de déficit público. El diputado Pedro Saura, de hecho, ha pedido en el Congreso la comparecencia del ministro Montoro para que informe, con carácter urgente, ”de los motivos por los que el Gobierno considera que en la aprobación de los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de Administraciones Públicas, así como del límite de gasto no financiero, no concurren las razones de urgencia o de interés general que la Ley 50/1997 [la de Gobierno] requiere para que puedan ser adoptados por un Gobierno en funciones”.

La negociación del techo de gasto es una de las cuestiones que se han comprometido a discutir en los próximos días Rajoy y Albert Rivera, pero por el momento nada ha transcendido de los contactos. Sí hay una cosa clara, en el programa electoral de Ciudadanos hay un compromiso claro de respetar lo que llegue de Bruselas, que, como se sabe, ha situado el déficit en el 4,6% del PIB este año y en el 3,1% el próximo, lo que exige un ajuste fiscal (entre ingresos y gastos) equivalente a unos 15.000 millones de euros.

En concreto, el programa de Ciudadanos hablaba de que “cumpliremos los objetivos de déficit que se negocien con las autoridades europeas” con el objetivo de lograr unas finanzas públicas “saneadas”. La Ley de Estabilidad Presupuestaria deja claro que corresponde al Gobierno la fijación de los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública referidos a los tres ejercicios siguientes, tanto para el conjunto de administraciones públicas como para cada uno de sus subsectores. Y por ello, antes de aprobar los límites de gasto no financiero, está obligado a reunir a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos.

Para 2016 se fijó un techo de gasto equivalente a 123.394 millones de euros, pero esos objetivos han saltado por los aires toda vez que el déficit final en 2016 será con toda seguridad mucho más alto que lo previsto hace un año. El Gobierno estimaba un 2,8% del PIB (lo que hubiera sacado a España del Protocolo de Déficit Excesivo), pero la UE le permite ahora a España hasta un 4,6%, en línea con la previsión que ha hecho hace pocas semanas la Autoridad Fiscal Independiente.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Cataluña, ante el desafío secesionista
Sociedad Civil Catalana celebrará la Diada con un acto en defensa del bilingüismo
Para contrarrestar la "tendencia preocupante de querer relegar el castellano" en Cataluña
Europa Press La voz libre 5 Agosto 2016

Barcelona.- Societat Civil Catalana (SCC) celebrará la Diada del 11 de septiembre con un acto académico sobre el bilingüismo y de rechazo a las voces que reclaman el catalán como única lengua oficial en Cataluña.

Según ha explicado el presidente de SCC, Rafael Arenas, la entidad quiere ahondar en las bondades del bilingüismo meses después que el grupo Koiné presentara un manifiesto a favor del monolingüismo catalán, bajo el título 'Por un verdadero proceso de normalización lingüística en la Cataluña independiente'.

De hecho, el acto de SCC tendrá lugar el 8 de septiembre a las 19 horas en la misma sala en la que el grupo Koiné presentó su alegato: el paraninfo de la Universitat de Barcelona (UB).

El polémico manifiesto del grupo Koiné fue interpretado por algunos sectores como discriminatorio con el castellano e incluso llegó al pleno del Parlament, en el que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, defendió la cooficialidad.

El acto de SCC contará con un nutrido grupo de académicos que reflexionarán sobre los beneficios del bilingüismo desde multitud de perspectivas, como la psicológica, la cultural y la social, para contrarrestar la "tendencia preocupante de querer relegar el castellano" en Cataluña, ha lamentado Arenas.

El objetivo de SCC es ofrecer un debate constructivo y divulgar los aspectos positivos de que castellano y catalán convivan "por igual" en Cataluña, y la entidad espera contar con la participación de los partidos catalanes; según ha detallado Arenas, al último acto de la entidad, centrado en el 'Brexit', acudieron representantes de Ciudadanos, PSC y PP.

DESCARTA UNA MANIFESTACIÓN
SCC ha descartado por segundo año consecutivo -la entidad acumula tres de trayectoria- organizar algún tipo de manifestación para contrarrestar las movilizaciones de las entidades independentistas: "No queremos ser esclavos de fechas míticas para movilizarnos en la calle"; en su primer año, apostó por una manifestación en Tarragona.

"Esta forma de hacer no es nuestro objetivo prioritario, menos aun hacerlo exclusivamente en días señalados, sino que hay que trabajar todos los días", ha argumentado Arenas.

Aun así, la entidad sí que instalará carpas informativas los días 10 y 11 de septiembre por toda Cataluña en la que facilitará "información histórica" de la Diada y la razón por la cual la celebran los catalanes.

CRÍTICAS A ENTIDADES INDEPENDENTISTAS
Arenas ha considerado que las entidades independentistas han optado por descentralizar este año los actos de la Diada porque "quizás, piensan que es difícil superar la afluencia de los años anteriores, en los que multiplicaban las cifras reales de asistentes".

Aunque confía poco teniendo en cuenta "los antecedentes", ha reclamado al Govern que no utilice los medios de comunicación públicos y a las entidades soberanistas que dejen de monopolizar una Diada que debería ser de todos los catalanes -sean o no independentistas-.
 


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