AGLI Recortes de Prensa   Martes 9  Agosto  2016

En vez de nuevas elecciones, nuevas actitudes
EDITORIAL Libertad Digital 9 Agosto 2016

Incluso para que uno gobierne y el otro pueda liderar la oposición, Rajoy y Sánchez deben llegar a alguna clase de entendimiento.

Mariano Rajoy sigue siendo, con gran diferencia, el líder político peor valorado por los españoles, y sigue sin tener el suficiente respaldo parlamentario para ser investido presidente del Gobierno; pero no es menos cierto que su partido fue el más votado el 26-J y volvería a serlo en unas nuevas elecciones generales, según pronostica el último barómetro del CIS, donde la leve mejoría que experimenta el PSOE y el aún más leve retroceso del PP con respecto a los comicios junio en nada harían variar el panorama político, que ha generado un bloqueo institucional tremendo.

Si Rajoy debe desdeñar la idea de que una nueva convocatoria electoral le puede dar la mayoría suficiente que ahora no tiene, tanto o más puede Pedro Sánchez abandonar la tentación de un pacto de perdedores que desbancara al PP. Los decepcionantes resultados obtenidos por Unidos Podemos el 26-J y los aun peores que pronostica el CIS a los neocomunistas harían más difícil a Rajoy apelar nuevamente al voto del miedo para mejorar sus resultados, y el PSOE sólo podría aspirar a una ligera mejora, que no le permitiría pactar con los de Pablo Iglesias –y menos aún con Ciudadanos– una alternativa a Rajoy.

En este estado de cosas, de nada servirán unas nuevas elecciones. Lo que urge es un cambio de actitudes, que de hecho nos podría evitar el tener que celebrarlas. Rajoy ya se ha puesto, en parte, manos a la obra, aceptando la propuesta del Rey y tratando de llegar a un acuerdo con Ciudadanos. Le falta, sin embargo, algo que está en su mano hacer: fijar una fecha para someterse a la confianza del Congreso, sin lo cual ni podría ser investido presidente ni convocar nuevas elecciones.

Tanto o más debe cambiar de actitud Pedro Sánchez, que con su idea de no presentarse a la investidura y votar en contra de la de Rajoy aboca el país a seguir con un Gobierno de Rajoy en funciones por tiempo indefinido.

No hay que confundir las labores propias de la oposición con el bloqueo institucional, que, en realidad, perpetúa anómalamente un Gobierno en funciones. Es falaz argumentar, tal y como hace el sector del PSOE más próximo a Pedro Sánchez, que la abstención socialista haría jefe de la oposición a Pablo Iglesias. El liderazgo de la oposición se ejerce a partir de que se conforma un nuevo Gobierno, no necesariamente en el momento de la investidura; y ejercerlo en modo alguno es incompatible con llegar a acuerdos con el Gobierno. Dadas las circunstancias, empecinarse en votar en contra de la investidura de Rajoy sin presentarse como alternativa no es ejercer el liderazgo de la oposición sino imposibilitar dicho liderazgo, al otorgar a Rajoy la condición de presidente del Gobierno en funciones por tiempo indefinido.

Incluso para que uno ocupe el Gobierno y el otro lidere la oposición, Rajoy y Sánchez deben llegar a alguna clase de entendimiento.

Esta jaula de grillos tiene dos padres: PSOE y C’s
OKDIARIO 9 Agosto 2016

España es una jaula de grillos donde, por ahora, el ruido ocupa el terreno de los movimientos en firme. El PSOE persevera en el “no”, Ciudadanos en su “ya veremos” y el PP, mientras tanto, carece de los apoyos que activen una sesión de investidura que debería cerrarse tan pronto como fuera posible. Esta situación puede desembocar en un grave problema para el país. El Gobierno ya ha tenido que efectuar el cierre contable de la Administración con el objetivo de ofrecer un ahorro inevitable a Bruselas. De esta manera, el Estado no podrá pagar hasta enero las subvenciones y convenios que estén sin comprometer. Además, y si esta situación se dilatara en el tiempo, el Ejecutivo provisional tendría que aprobar de manera urgente y excepcional un techo de gasto.

Algo que en ningún caso implicaría la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado y que podría tener como consecuencias la congelación de las pensiones, el salario de los funcionarios, las becas… y la propia inviabilidad de las comunidades autónomas. Por no hablar de la paciencia de los españoles, puesta a prueba tras dos elecciones generales en seis meses. Los ciudadanos no entenderían cómo sus representantes son incapaces de anteponer el interés general a sus personalísimas hojas de ruta. Por todo ello, es muy importante que sus acciones se encaminen a evitar unas terceras elecciones. Sobre todo, cuando el contexto no va a cambiar por mucho que se concatenen comicios tras comicios. El último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestra unos resultados casi idénticos a los del pasado 26 de junio.

Nuestra sociedad demanda mayoritariamente un Gobierno en minoría, sujeto a constantes acuerdos. No obstante, para que ello ocurra, el PSOE es un agente clave. Si Pedro Sánchez quiere “situarse en la oposición”, primero debe permitir que se forme un Ejecutivo. Algo que, incluso, comienzan a reclamarle sus más allegados. Todo lo demás son trampas dialécticas o, a lo peor, simplismos retóricos e ideológicos como separar a la España del siglo XXI en “izquierdas y derechas”. Si persiste el bloqueo, las consecuencias para el Estado serán nefastas. Cambiar el rumbo se antoja una necesidad perentoria para acabar con la vaguedad de ese ruido que, por el momento, le gana la partida a la concreción de los hechos.

Dimitir, en primera persona
joaquín rábago laopiniondemalaga.es  9 Agosto 2016

Parece que para el PP el verbo dimitir no existe en primera persona. De otro modo no se explica el empecinamiento de su líder y presidente del Gobierno en funciones de seguir en el cargo cueste lo que cueste.

Cuando nadie te quiere, y ello por razones más que obvias, lo sensato es retirarse con dignidad y dejar que algún otro pruebe suerte, pero el registrador de Santa Pola considera su cargo en propiedad, al menos mientras gobierne el PP.

Mariano Rajoy parece creerse imprescindible tanto para su partido como para el país y se niega a todas luces a reconocer que la antipatía que despierta en sus contrincantes políticos se la ha ganado a pulso con su forma de gobernar durante más de cuatro años.

Uno no puede pasarse toda una legislatura ninguneando a los demás, gobernando a espaldas del país real y pretender luego, sólo porque no se puede seguir haciendo de su capa un sayo, que los ninguneados le echen una mano en el último momento.

Y ello sobre todo cuando se sigue creyendo que todo lo hizo uno bien, que los equivocados son los otros y no hay por tanto apenas nada de qué arrepentirse y sólo cabe alguna que otra corrección cosmética.

El grado de corrupción alcanzado en España durante el Gobierno del PP es algo tan escandaloso que incluso, en su extendida variante urbanística, forma el telón de fondo de una detectivesca historia de persecución de un curso de español por internet de la BBC.

A nadie se le oculta que con la desaparición de Rajoy de la escena política no acabarían los problemas de su partido porque hay muchos corresponsables de lo sucedido en los últimos años, pero al menos ayudaría a desatascar la situación.

Porque cualquier alianza de gobierno con un partido que siguiera teniendo al frente a Rajoy desautorizaría inmediatamente a todos cuantos se pasaron las dos últimas campañas electorales diciendo que jamás entrarían en un gobierno por él presidido.

Así, el problema personal que pudiera tener Rajoy, un presidente herido en su orgullo, no pesaría nada en comparación con el daño que haría a la democracia española su continuidad en La Moncloa.

Pues dejaría una vez más en evidencia que las promesas que hacen en campaña muchos políticos se las lleva el viento a la primera de cambio.

Pero, reconozcámoslo, el problema no es sólo el PP y su estructura piramidal, que hace que nadie se atreva a discutir al menos abiertamente al jefe, como ocurre en cualquier otro partido europeo: baste recordar lo sucedido en su día con la primera ministra británica Margaret Thatcher.

La responsabilidad es también de otros: en primer lugar, a aquéllos ciudadanos a quienes no parecieron bastar los más que de sobra conocidos escándalos del PP como para cambiar, aunque fuera por una sola vez, el sentido de su voto.

Pero también de quienes en la izquierda, pecando de indefinición ideológica o de soberbia, según los casos, parecen preferir la continuidad de un presidente desacreditado dentro e insignificante fuera en lugar de esforzarse en la búsqueda de un pacto, por difícil que sea, que permita al menos pasar página

La elección del Gobierno no puede esperar (y no vendrá con más proporcionalidad)
Carlos Ruiz Migue Periodista Digital 9 Agosto 2016

El estancamiento político en España no tiene visos de solución... con el actual marco normativo. El líder de "Ciudadanos", Albert Rivera Díaz, acaba de presentar una propuesta de seis puntos para apoyar la investidura de Mariano Rajoy Brey y entre esos puntos uno afecta al núcleo del sistema político, el número 3. Es bueno que se debata sobre la cuestión, aunque voy a razonar por qué considero que esta propuesta no arregla ningún problema y puede agravar el que ahora hay @Desdelatlantico.

I. UNA FRAGMENTACIÓN POLÍTICA DISFUNCIONAL CON LA NORMATIVA ELECTORAL
El sistema político español está basado en una normativa electoral que se estableció en abril de 1977 para proceder a la elección de las primeras cortes democráticas tras la muerte de Francisco Franco Bahamonde.

Esas normas fueron en su núcleo constitucionalizadas en 1978 y confirmadas en la ley electoral de 1985.
Esa normativa facilitaba y se retroalimentaba del bipartidismo, aunque fuera un bipartidismo "imperfecto".

Pero esas normas se han demostrado disfuncionales cuando el bipartidismo ha desaparecido, que es lo que ha ocurrido tras las elecciones de 20 de diciembre de 2015.
En esa fecha clave lo que ha ocurrido es que A PESAR de la normativa electoral que lo favorecía el bipartidismo se ha derrumbado... y la nueva situación política cuatri-partidista no puede ya retroalimentar una situación bi-partidista.

Dado que, a diferencia de otros países de nuestro entorno (ejemplo, el Reino Unido) EN ESPAÑA EL JEFE DEL ESTADO NO NOMBRA AL JEFE DE GOBIERNO, sino que simplemente propone un candidato para que el CONGRESO sea quien lo elija, la situación se ha convertido en completamente disfuncional.

En efecto, una normativa que favorece y se retroalimenta de bi-partidismo coexiste con una realidad política donde el bi-partidismo ha sido sustituido por un cuatri-partidismo.

Si alguien esperaba que la realidad política se amoldara a la norma electoral las elecciones del 26 de junio y las encuestas para unas eventuales terceras elecciones le habrán disuadido. El panorama político no parece que vaya a cambiar. Ni el PP de Rajoy ni el PSOE están en condiciones de ser lo que fueron.

II. DIAGNÓSTICO DEL PROBLEMA
El problema es muy simple: hay una dificultad (bloqueo, incluso) para formar GOBIERNO. No hay problema en formar un Parlamento (de hecho, el Parlamento existe), sino en formar un Gobierno.

En consecuencia, el problema fundamental NO es tanto la forma de elegir al Parlamento... sino la forma de conseguir que se pueda elegir un Gobierno.

El día 3 de mayo escribí en este blog algo que debo reiterar de nuevo:
Aunque la probabilidad de unas nuevas elecciones tras el 26-J sea menor que tras el 20-D, creo que convendría incluir esta hipótesis entre las que habrá que barajar después de conocer los resultados en la noche del 26-J. Si se diera ese escenario sería una necesidad imperiosa que el parlamento surgido tras el 26-J introduzca una reforma urgente de la Constitución en las normas que regulan la formación de Gobierno o que al menos alguna de las formaciones con más peso proponga formalmente esa reforma. Pero eso ya es otra historia.

III. EL TRATAMIENTO PROPUESTO POR ALBERT RIVERA
¿Cuál ha sido el tratamiento propuesto por Albert Rivera para superar este problema que, insisto, NO es elegir un Parlamento SINO poder elegir un Gobierno?
El tercero de los puntos ofrecidos al público el día 9 de agosto por Rivera dice:

3. Nueva ley electoral, en la que se deberán integrar los siguientes principios:
- Incremento de la proporcionalidad
- Listas desbloqueadas
- Reforma el (sic) sistema de voto desde el exterior

Como se ve, un partido por fin ha propuesto una reforma del sistema político, pero... ¿es susceptible esta de solucionar el problema que, REPITO, es la formación de un GOBIERNO?
Creo que no. Razonaré por qué.

IV. POR QUÉ LA PROPUESTA DE RIVERA NO SOLUCIONA EL PROBLEMA Y PUEDE AGRAVARLO
Vaya por delante que creo que debe reconocerse a Rivera la iniciativa de proponer una reforma política. Pero creo que esa iniciativa no ha sido acertada.

Si el problema de España NO es el de elegir un Parlamento (insisto, YA tenemos Parlamento), SINO el de elegir un Gobierno, el problema se puede solventar por varias vías, pero NINGUNA parece que sea la propuesta de Rivera.

¿Qué vías son posibles?
1) Reforma constitucional para que el Jefe del Estado elija y nombra al Jefe del Ejecutivo.
Uno de los errores de 1978 fue privar FORMALMENTE al Jefe del Estado (Juan Carlos de Borbón y Borbón) de un poder que EN LA PRÁCTICA ("Borboneo") ejercía, como se atestigua con la destitución, disfrazada de "dimisión" de Adolfo Suárez González (muy parecida a la "dimisión" de Carlos Arias Navarra en 1976).
Conviene recordar que hay monarquías donde el Rey, jefe del Estado, ELIGE Y NOMBRA al Jefe del Gobierno. Ejemplo: el Reino Unido.
Por tanto, esta fórmula no podría ser tachada de "anti-democrática" salvo que entonces se niegue que el Reino Unido sea una "democracia".
Esta propuesta, sin embargo, parece poco probable que se vaya a aprobar.

2) Reforma constitucional para que el Jefe del Ejecutivo sea elegido directamente por el cuerpo electoral
Esta fórmula es rara en el Derecho Comparado. Se introdujo en Israel pero al poco tiempo fue eliminada.
A mi juicio, sin embargo, resulta la fórmula ideal para desbloquear la situación en España entre otras cosas porque nuestro sistema es ya "políticamente" (que no jurídicamente) "presidencialista". Se trataría de buscar una fórmula que armonice la realidad política y la realidad jurídica.

3) Reforma constitucional para que el Parlamento sea elegido por una fórmula mayoritaria, y no proporcional.
Un parlamento elegido con una fórmula mayoritaria en distritos uninominales es más susceptible de producir una mayoría parlamentaria... pero al coste de disminuir la "representatividad".
Lo que evidentemente no se puede hacer es proponer que la elección del Congreso de los Diputados sea aún más proporcional que ahora porque entonces el problema actual (que no me canso de insistir que es la elección de un Gobierno) se agravará aún más. Una mayor proporcionalidad producirá mayor "representatividad" pero al coste de disminuir la "gobernabilidad". Y viceversa, un parlamento elegido con una fórmula mayoritaria producirá más "gobernabilidad" disminuyendo la "representatividad".

IV. CONCLUSIÓN
Ni una mayor proporcionalidad, ni el desbloqueo de listas (algo que ya existe en el Senado y que no ha impedido la elección de personas implicadas en escándalos) solucionará el problema político de España.

Si no se quiere renunciar a un parlamento que sea "representativo" la elección del jefe del Gobierno tiene que encomendarse a un órgano que no sea un fragmentado parlamento. Y las opciones son dos: o se encomienda esa tarea al Jefe del Estado, o se le encomienda directamente al Cuerpo Electoral.
Esto es lo que hay.

Barataria subvencionada
El colectivismo agrario andaluz es una red clientelar recién subcontratada al servicio de un partido chavista
Ignacio Camacho ABC 9 Agosto 2016

En el secarral subbético, donde la Sierra Sur corta como una asíntota las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga, existe desde hace décadas un feudo político, una suerte de Barataria subvencionada cuyo gobierno administran como capataces los líderes del antiguo movimiento jornalero. En ese territorio improductivo los dirigentes agrarios supieron montar un negocio clientelar basado en la perpetuación del estereotipo del subdesarrollo andaluz, alimentado cada verano con fotogénicas movilizaciones que aprovechaban el vacío informativo para copar cuotas de pantalla. Sánchez Gordillo, Cañamero y compañía convirtieron sus ocupaciones de fincas y supermercados en un clásico estival como el Tour de Francia. Mediante esa estrategia de moscas cojoneras consolidaron un rentable mecanismo de poder y se convirtieron en administradores de un torrente de ayudas públicas que, con el PER como bandera, les permitió tejer una red de influencias basada en la explotación del victimismo social y del escándalo mediático.

Ni siquiera el todopoderoso PSOE de Andalucía ha logrado jamás desmontar esa ínsula colectivista en la que, desgastado el veterano alcalde de Marinaleda, Diego Cañamero ha asumido el papel de liderazgo. Tras años de incrustación en Izquierda Unida, donde siempre constituyeron un núcleo autónomo, han encontrado en Podemos la nueva plataforma desde la que prolongar el protagonismo imprescindible para mantener engrasada la maquinaria de la protesta y su consiguiente correlato de apaciguamiento subvencional. La reivindicación agrarista chirría en un partido de clases urbanas y universitarias como el de Pablo Iglesias, pero su absorción le proporcionaba sumas de votos en un ámbito donde estaba fuera de cobertura. Y un diputado jornalero garantiza en el Congreso la dosis de exotismo alborotador que excita al periodismo con su impostada estética guevarista.

La revelación en ABC del tingladillo nepótico con que Cañamero beneficia en El Coronil a familiares y amigos -según la investigación del anterior y breve alcalde socialista- muestra el modus operandi de esta hegemonía territorial asentada en el control y reparto de los fondos subsidiales. Una población sin horizontes laborales ha de plegarse al amparo de quien distribuye los recursos obtenidos mediante la profesionalización reivindicativa. El antiguo sindicato campesino se ha transformado en una estructura de clientelismo puro subcontratada al servicio de una organización chavista. La propia evolución personal de Cañamero, de epígono predilecto del cura Diamantino -un hombre bueno cuya ideología radical era fruto de un compromiso humanista- a señor feudal disfrazado de apóstol revolucionario, es el testimonio de esa burocratización política de la rebeldía. Una farsa totalitaria cuyo elenco viaja en el camión escoba de Podemos, siempre dispuesto a recoger a lo mejorcito de cada casa.

EL PARO CONTINÚA SIENDO EL PRINCIPAL PROBLEMA
La ciudadanía ya ha perdido la paciencia con los políticos

'Los políticos en general' se convierte en el tercer problema más importantes para los participantes en el barómetro de julio del CIS. Además, apuntan a que tanto la situación económica como política es 'mala' y que no cambiará en 2017.
F.G.M Gaceta.es 9 Agosto 2016

La situación de interinidad del gobierno y la incapacidad de los líderes para llegar a un acuerdo ya ha comenzado a hacer mella entre los españoles. Así quedó demostrado en las pasadas elecciones del 26 de junio cuando la participación descendió con respecto a las primeros comicios. Sin embargo, el barómetro del CIS de julio ha sido esclarecedor.

Los encuestados han hecho balance de los problemas a los que se enfrenta el país. El 39,1% de los encuestados valoran la situación económica como ‘mala’ y no sólo eso. La mayoría ha señalado que esta cuestión sigue igual o incluso peor con respecto al año pasado y que tampoco variará en 2017.

Un hecho que se repite en la evaluación de la situación política ya que el 39% de los encuestados la puntúan como “muy mala” y tampoco se muestran optimistas con respecto al futuro porque apuntan a que no ha habido variaciones con respecto al último año y que tampoco las habrá en el próximo.

Con respecto a los problemas que más preocupan a la ciudadanía, el 49,9% de los encuestados sitúan el paro como la principal de sus preocupaciones seguido de la corrupción y el fraude y de ‘los políticos en general’. Por ello, los encuestados señalan que el principal de sus problemas en este período es la falta de trabajo así como los problemas de índole económica.

Sin embargo, estas circunstancias no influyen en el carácter de la ciudadanía ya que los ciudadanos califican con notable su vida familiar así como su vida social y su nivel de vida. Ocurre lo mismo con el sentimiento de felicidad que experimenta cada ciudadano, ya que el 29,6% puntúa con un ocho el grado de satisfacción personal.

Letonia logra ahorros públicos equivalentes al 15% del PIB
Entre 2009 y 2010, Letonia aplicó un programa de ajuste abordando burocracia, sanidad, educación, infraestructuras…
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 9 Agosto 2016

Aunque Letonia es una de las economías de la Eurozona que más ha visto aumentar su PIB desde los peores momentos de la crisis, lo cierto es que también fue uno de los países más golpeados por la Gran Recesión, con una caída de su PIB cercana al 25%.

Solamente entre 2009 y 2010, Letonia aplicó un programa de ajuste equivalente al 15% del PIB. Las medidas comprometidas abordaron todos los capítulos de gasto: burocracia, sanidad, educación, infraestructuras… Como el país báltico preparaba su entrada en el euro, en ningún momento se planteó devaluar el lats, por lo que no había alternativa a la “austeridad”.

Al contrario de lo ocurrido en España, donde el empleo público sigue en niveles similares a los del comienzo de la crisis, Letonia adoptó una reducción de la plantilla de empleados públicos y redujo un 20% sus salarios. A esto se sumó un ajuste del 30% en los gastos corrientes de los distintos ministerios de la pequeña república del norte de Europa.

El gobierno decretó una caída automática del 10% en las transferencias sociales, reduciendo también un 70% las ayudas “complementarias” que se concedía a determinados trabajadores. Se barajó el posible retraso de la edad de jubilación, que está fijada en apenas 62 años, pero finalmente se descartó esta opción.

Numerosos ministerios se vieron obligados a trabajar bajo el principio del “presupuesto de base cero”. Esto significa que, en vez de comparar el gasto del año anterior con el del presente ejercicio, cada departamento estaba llamado a diseñar cómo quería invertir el dinero asignado por el ministerio de Finanzas, cuyo poder de supervisión fue reforzado.
Ahorros en sanidad y educación

Una de las primeras medidas introducidas en el campo sanitario pasaba por reducir el personal ocupado en altas instancias burocráticas que poco o nada aportan a la prestación cotidiana de los servicios de salud. En la vecina Estonia, las altas esferas del ministerio de Salud ocupaban a unos 400 funcionarios, mientras que la cifra observada en Estonia era superior a 1.500 trabajadores. El ajuste decretado fue del 44%.

El Banco Mundial jugó un papel relevante a la hora de facilitar la reducción del gasto sanitario. Para ser precisos, sus técnicos diseñaron un plan de optimización de la red de hospitales que incluía el cierre de 35 centros. Las plantillas también se redujeron, con una caída del 8%. Sin embargo, las evaluaciones del Banco Mundial confirman que las medidas no redujeron la calidad del sistema. De hecho, los datos de desempeño sanitario se han mantenido e incluso han mejorado, ya que el grueso de los ajustes se concentró en eliminar estructuras burocráticas ineficientes.

En cuanto a la educación, se introdujo un sistema de elección que permitió a los padres elegir a qué centros querían enviar a sus hijos. El ministerio tenía claro que “la reorganización permite optimizar la educación, bajo el principio de que el dinero debe seguir al alumno. Por tanto, los fondos se asignarán a las escuelas dependiendo del número de alumnos que atraigan”.

Esta estrategia permitió eliminar el 12% de los colegios y también abrió la puerta a reducir un 14% el número de funcionarios y trabajadores públicos del ministerio de Educación. Bajo el nuevo sistema, el número de alumnos por profesor subió de 7/1 a 12/1 pero los resultados académicos no solo no experimentaron un deterioro, sino que incluso mejoraron levemente.
De 90.000 a 65.000 empleados públicos

Las auditorías del gobierno llegaron a identificar 924 áreas de actuación en las que estaban interviniendo los distintos niveles de las Administraciones Públicas. Sin duda, había margen para reducir el peso del Estado y dejar un mayor ámbito de actuación al mercado.

En los peores momentos de la crisis, Letonia cerró 75 empresas públicas y redujo un 65% el total de organismos controlados por las Administraciones Públicas. Si a finales de 2008 había 90.000 trabajadores a sueldo del Estado, a mediados de 2010 esta cifra había caído por debajo de los 65.000.

Pero el gobierno letón, se aseguró de ejecutar estos recortes en línea con objetivos de eficiencia. Cada plan de ajuste introducido en los distintos ministerios fue de la mano de una mejora de la política de recursos humanos que, tras las auditorías de rigor, permitió reducir plantillas sin dañar la calidad del servicio público, que de hecho ha mejorado su puntuación en los índices que miden la facilidad que brindan las Administraciones Públicas a los emprendedores.

Letonia también optó por hacer un mejor uso de aquellas partidas de gasto que no se iban a recortar. Por ejemplo, el grueso de los fondos concedidos por la Unión Europea fueron orientados hacia el desarrollo de nuevas empresas. Incluso se llegó a transformar el apoyo comunitario en un fondo de 30 millones de euros cuya gestión fue encomendada a uno de los mejores inversores privados del país. Este proyecto sirvió como lanzadera para una veintena de startups.

El filósofo bueno
Amando de Miguel Libertad Digital 9 Agosto 2016

Era de ver cómo rebatía los argumentos de un hipotético adversario. Uno gozaba de sus soliloquios.

Se cumple el ideal de los clásicos: la confluencia entre la belleza y la bondad. Gustavo Bueno (senior) ha unido la belleza de su estilo vital con la bondad natural, que tanto honraba a su apellido.

Coincidí con él en la Fundación para la Defensa de la Nación Española, la original creación de Santiago Abascal. Me asombró entonces su lucidez de octogenario lleno de curiosidad. Lo suyo fue siempre polemizar, con Manolo Sacristán o con el Lucero del Alba. Creo que llegó a discutir consigo mismo. Era de ver cómo rebatía los argumentos de un hipotético adversario. Uno gozaba de sus soliloquios.

No pertenezco al gremio filosófico, pero admiro el talante de los buscadores de la verdad. Gustavo Bueno era su más eximio representante. Nos unió especialmente la dialéctica contra los nacionalistas, la peor plaga ideológica de esta España nuestra, y la crítica a la izquierda establecida. Nuestro filósofo, como Sócrates, no tenía pelos en la lengua y arremetía contra los dogmas políticos todos. Se diría que gozaba con derribar los lugares comunes de la llamada corrección política.

Las obras de Gustavo Bueno difícilmente encajan en las clasificaciones temáticas de las bibliotecas. Por lo menos las últimas se alojan más bien en la nutrida sección de España como problema o los problemas de España. Equivale a una revisión de su historia y a la búsqueda de su identidad como nación. Es más, nuestro filósofo sostiene que España lo fue antes de ser una nación política. Arduo debate.

No es fácil determinar contra quién polemiza nuestro hombre. Habría que concluir: contra todos, contra mundum. Se trata de un buen ejemplo de la traída y llevada cuestión de la misión de los intelectuales. Los cuales se definen por ser radicalmente independientes de todo poder. Parece una tarea imposible, pero a veces se logra, como en este caso del profesor de Oviedo.

Es el momento de lamentar el último viaje de un gran pensador. Ojalá sirva para que se cultive más la formación generalista de nuestros escritores, incluidos filósofos e historiadores. O también para que se acabe el complejo de la izquierda de referirse a España, una entidad con nombre propio, que se resiste a ser considerada de forma minúscula, como “este país”.

Se debe decir que no pocos colaboradores de Libertad Digital comulgan con las tesis y sobre todo con el talante intelectual de Gustavo Bueno. Pocos medios en España podrán decir otro tanto. De ahí que este personal obituario debería plegarse a lo que digan otras firmas de este digital.
fontenebro@msn.com

Gustavo Bueno y el camelo nacionalista
Se ha muerto Gustavo Bueno y ya no hay nadie de su talla que se ponga en pie y les diga a todos: “Señores, el nacionalismo es un camelo”
Javier Caraballo El Confidencial 9 Agosto 2016

Por extraño que parezca, ni en la Segunda República ni durante el franquismo estuvieron los intelectuales más ausentes de los problemas de España que ahora en democracia. Por eso duele tanto la muerte del filósofo Gustavo Bueno, porque ha sido de los pocos aquí que siempre estaban dispuestos a zamarrear las conciencias de todos, con provocaciones, con verdades, metiéndose en el charco siempre, remangándose en la infinidad de conferencias, charlas y entrevistas que concedió. Se ha muerto Gustavo Bueno y ya no hay nadie de su talla que se ponga en pie y les diga a todos: “Señores, el nacionalismo es un camelo”. Ni en la República ni en la dictadura hubo tanto vacío de intelectuales, tanto desierto, tanta vergüenza de España. Es urgente que alguien rescate la bandera de Gustavo Bueno, la memoria de Pepito Grillo, y comience a alertar de este silencio, que ahora es mayor con su muerte, antes de que cuando hablemos de intelectuales la única referencia en la memoria sean los que se hicieron hermandad con el trazo circunflejo de la ceja de Zapatero.

De Antonio Machado o Miguel de Unamuno hasta José Luis Aranguren, José Antonio Maravall y Julio Caro Baroja, separados por una Guerra Civil y 30 años de dictadura, los unos y los otros, bajo regímenes distintos, hablaban más de España, teorizaban más sobre los problemas territoriales de España, que han sido siempre los que han frenado cualquier desarrollo político, social y económico, de lo que ha ocurrido en toda la democracia. Acaso porque el interés de España, el dolor de España que sentían los unos y los otros, ha ido desapareciendo lentamente.

Muere el filósofo Gustavo Bueno
Agencias. El Confidencial 9 Agosto 2016
Su capilla ardiente estará abierta desde las 18 horas de este domingo en su casa de Niembro (Asturias). Ha fallecido a los 91 años de edad

También lo advirtió Gustavo Bueno: “Para los nacionalistas, se trata de liquidar España, y para el resto no es que la nieguen, sino que la olvidan. La derecha y la izquierda se avergüenzan de España”. Pero no ha sido siempre así. Como cuando Antonio Machado le prestaba su voz a Juan de Mairena: “De aquellos que dicen ser gallegos, catalanes, vascos, extremeños, castellanos, etcétera, antes que españoles, desconfiad siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes, de quienes nada grande puede esperarse”. También le dolía España a Unamuno, mucho más pesimista, cuando le advertía a Azaña sobre el inevitable fin de una Cataluña independiente. “Cataluña -decía Unamuno- ha de acabar, y muy pronto, por separarse del todo del Reino de España y constituirse en Estado absolutamente independiente. (…) Cataluña se unió a España, perdiendo su personalidad, a cambio de un plato de lentejas: los aranceles. Pero hoy quieren recabar aquella independencia aunque sea perdiendo las lentejas (...) Cataluña no es una región más oprimida que las otras. Cataluña y Castilla son un matrimonio que no congenia, y la salvación, triste es decirlo, no es otra que la separación del alma castellana y catalana, aunque el cuerpo siga siendo uno mismo...”.

Al final del franquismo, también al final del franquismo, pueden encontrarse interesantes encuentros de intelectuales para debatir sobre el catalán. Con el lema ‘Diálogos Cataluña/Castilla’ comenzaron a reunirse un grupo de intelectuales en la década de los sesenta, con personalidades como José Antonio Maravall diciendo cosas como esta, ante las narices del franquismo: “Decía Castellet esta mañana: la tragedia de España es su diversificación. Yo diría que quizá no es esa exactamente la cuestión. En definitiva, la hay en Italia y no menos. Yo creo que la tragedia de España es la falta de libertad para manifestarse esa diversificación”. Luego añadía su sorpresa -que se mantiene en nuestros días- por la extraordinaria capacidad de mimetización que han tenido algunos movimientos reaccionarios para convertirse en bandera de un supuesto progresismo de izquierdas. Y citaba “el fenómeno del Carlismo, unido al Catalanismo en sus principios. Como en Cataluña, en España se ha dado varias veces el fenómeno sorprendente, y que a mí me parece enormemente perturbador, de nuestra vida: que un estereotipo, una mentalidad y una manera de ver las cosas típicamente reaccionaria, y que responde a una estructura mental reaccionaria, ha sido tomado como bandera de la izquierda”.

Que se ha muerto Gustavo Bueno y su ausencia se alarga durante todo el periodo democrático para llamarnos la atención del papel que tienen que ejercer los intelectuales, sea cual sea su visión, para agitar conciencias y enfrentarse a esta suerte de verdad oficial que se va imponiendo en España, hasta parecer que no existe más pasado que este 'totum revolutum' en el que van pasando los días y se van consumiendo las seseras. Gustavo Bueno, siempre crítico, siempre provocador: “Lo que llamamos ‘nacionalismos’ son nacionalismos fraccionarios. Catalanes y vascos nunca constituyeron una nación política. Aparecen en el siglo XIX como partidarios de una nación de carácter místico y segregatorio, sin aportar conceptos nuevos. Son un camelo. Se fundan en la mentira histórica. Brotan de unas élites económicas, de los hidalgos locales o de la burguesía, que se mueven por resentimiento ante la lucha de clases que determina la inmigración de trabajadores procedentes de España”.

Descanse en paz.

Gustavo Bueno, nuestro mayor filósofo
Dos días después del fallecimiento de su esposa, Bueno nos abandonó dejándonos una irrepetible trayectoria y muchas y muy fértiles vías de trabajo.
Iván Vélez Libertad Digital 9 Agosto 2016

A punto de cumplir 92 años, falleció en su casa de Niembro Gustavo Bueno, sin duda el mayor filósofo que haya desarrollado su obra en español. Fundador y principal autor del materialismo filosófico, Bueno construyó un sistema capaz de integrar y reinterpretar elementos propios del marxismo o de la escolástica hasta lograr poner en pie una obra monumental objeto de estudio de la llamada Escuela de Oviedo que ya ha desbordado las fronteras españolas, pues en la mexicana ciudad de León (Guanajuato) está a punto de inaugurarse un centro de estudios basado en su vasto legado.

Trabajador incansable, hombre generoso y accesible, Bueno, al igual que Platón, no distinguió entre temas mayores y menores, entre escenarios solemnes y humildes ambientes. Por ello, no hay aspecto de la realidad que no haya sido objeto de su estudio y análisis a lo largo de una larga y lúcida vida atravesada por profundos cambios políticos, ideológicos y tecnológicos. Este mismo año, Bueno había publicado un libro, titulado El Ego trascendental, que constituye una de sus más acabadas obras, un libro que deberá ir ligado a su persona del mismo modo que lo estuvieron aquellos Ensayos materialistas, menos leídos de lo que debieran, que a menudo acompañaron su nombre antes de que el riojano acometiera la demolición, alimentado por la impiedad propia de un hombre de su temple, de los principales mitos que dominan nuestro presente. Así lo hizo en su libro El mito de la Cultura, en el que se atrevió a demoler tan poderoso mito del presente.

El autor de la teoría del cierre categorial, definido como ateo católico, también construyó una filosofía materialista de la religión, expuesta en El animal divino, que queda resumida en esta audaz frase: “El hombre hizo a los dioses a imagen y semejanza de los animales”.

Tras ser apartado de sus clases universitarias, Bueno continuó su magisterio por otras vías, ya acudiendo a los diversos foros en los que su presencia era requerida, ya a través de la fundación que lleva su nombre, mantenida gracias al enorme trabajo de su hijo, Gustavo Bueno Sánchez, impulsor del Proyecto de Filosofía en Español, que hoy constituye la mayor fuente documental de la filosofía en nuestro idioma.

Repasar la obra de Bueno de una forma tan morosa como la que ofrece el espacio de un breve artículo periodístico es un vano propósito, razón por la cual no podemos sino aludir fugazmente a varios de los aspectos principales de la misma. Destacaremos la serie de mitos que el filósofo español sometió a su crítica. Por el fino tamiz –crítica procede de criba, como le gustaba recordar– manejado por Bueno pasaron derechas e izquierdas políticas, pero también el fundamentalismo científico que aspira a convertirse en un nuevo credo que dé cumplimiento al imposible fin de la Historia mil veces anunciado.

Hombre comprometido con su tiempo, Bueno no rehuyó la batalla política. Si durante el franquismo, desarrollado sobre el trasfondo de la Guerra Fría, se mantuvo crítico e independiente, lejos de las interesadas alternativas que confeccionaron la actual España autonómica, marcada por las más provincianas señas de identidad y los intereses sectarios, Bueno no bajó la guardia a la hora defender a la Nación frente a sus muchos enemigos en el tiempo abierto tras la muerte de Franco. España frente a Europa constituye un verdadero arsenal argumentativo en favor de un pasado, el imperial, que sirvió para construir una de las partes formales del mundo, la Hispanidad, pero también para defender a España de sus muchos hijos enfermos, los mismos que comenzaron a atacar al calceatense del modo más grosero.

Dos días después del fallecimiento de su esposa, Bueno nos abandonó dejándonos una irrepetible trayectoria y muchas y muy fértiles vías de trabajo. Los que tuvimos la inmensa fortuna de conocer en persona a don Gustavo, es el caso de quien firma este texto, nunca olvidaremos al hombre que hoy nos ha dejado en aquel mismo lugar al que unos jóvenes, conmovidos por sus obras, nos acercamos hace dos décadas para conocer al filósofo. Hasta siempre, maestro.

Iván Vélez, editor de Gustavo Bueno: 60 visiones sobre su obra.

El sabio bueno
Jesús Laínz Libertad Digital 9 Agosto 2016

No es fácil encontrar una persona capaz de tratar de asuntos filosóficos o teológicos con la solidez y profundidad de este ateo por la gracia de Dios.

El destino no pudo darle apellido más apropiado. Porque, por encima de cualquier otro adjetivo que se quiera emplear para definir a Gustavo Bueno Martínez, siempre descollará el hecho de que fue un hombre bueno.

Mucho se ha escrito, y mucho se va a escribir estos días, sobre una ingente obra filosófica desplegada a lo largo de más de medio siglo. Pero, dada la mayor autoridad de quienes lo vayan a hacer, entre ellos sus discípulos directos, yo prefiero quedarme con la persona más que con el filósofo. Porque si su cabeza fue portentosa, su corazón fue mejor.

Tuve la suerte de conocer a Gustavo Bueno a finales de 2004, cuando me honró con el privilegio de presentar mi primer libro en la sala de conferencias de La Nueva España de Oviedo. Autor primerizo y ávido lector de su España frente a Europa y otras obras sobre los problemas políticos contemporáneos (Telebasura y democracia, El mito de la izquierda), he de confesar mis nervios cuando le estreché la mano por primera vez en el café previo a la conferencia. Pero él me recibió con la más franca de las sonrisas y las más amables de las palabras. Y jamás abandonó esa sonrisa y esa amabilidad en las muchas ocasiones en las que, desde entonces, tuve la suerte de compartir con él estrado, tribuna, reunión, sobremesa y paseo.

Cada conversación con Gustavo Bueno era una lección magistral y una fiesta. Porque a sus conocimientos enciclopédicos sobre cualquier tema que surgiese, y a su claridad expositiva, los salpimentaba con comentarios jocosos para amenizar su enérgico discurso. Todos los que alguna vez fueron su público saben de su vehemencia, de su entrega, de la sinceridad de unas palabras que le hacían sudar en el estrado y a las que jamás filtró para quedar bien con nadie. Por eso, cuando le pareció insoportable la mentecatez de un presidente del gobierno de infausto recuerdo, tuvo la paciencia de denunciarlo dedicándole todo un libro. O cuando, ante la cristofobia universal, y a pesar de su pensamiento materialista, defendió en cien palestras el insustituible valor del catolicismo en el mundo actual. O cuando, constatando la imposibilidad creciente de razonar y dialogar en un mundo alérgico al conocimiento, al raciocinio y a la fundamentación de las opiniones, se preguntó si quizás habría que concluir que el único camino posible hacia un régimen político justo sería romper las urnas.

No es fácil encontrar una persona capaz de tratar de asuntos filosóficos, teológicos, históricos o musicales con la solidez y profundidad de Gustavo Bueno, ateo por la gracia de Dios, filósofo todoterreno y pianista en la intimidad. Y menos aún si todo ello lo hacía con simpatía y con una total ausencia de soberbia que se reflejaba en el respeto con el que escuchaba las opiniones del más humilde de sus interlocutores. Porque el mundo está lleno de idiotas ilustrados a los que cada libro que leen sólo les sirve para ahondar en su idiotez y para levantar la nariz marcando distancias con los pobres mortales que no han llegado a su altura. Semejante actitud siempre fue inimaginable en ese sabio de verdad, ese sabio bondadoso que se llamó Gustavo Bueno. Todos los que lo trataron lo saben.

Si el destino le impuso un apellido calificativo, también el destino ha querido que nos haya dicho adiós tan solo dos días después de haberse despedido de su amada esposa Carmen. Una larga vida juntos de la que también se han ido juntos.

Si Dios existe, seguro que ha sentado al bueno de Bueno a su diestra para pasar una eternidad discutiendo con él de mil asuntos filosóficos. Incluido el de la existencia de Dios.

www.jesuslainz.es

Gustavo Bueno, 'praeceptor et excitator Hispaniae'
Bueno deja, y más que deja ofrece, una obra muy singular, que no por clásica deja de ser sui generis.
Pedro Insua Libertad Digital 9 Agosto 2016

Si no hubieras criado, oh padre Febo,
a Platón en la Grecia,
¿quién hubiera sanado con las letras
los males y las dolencias de los hombres?
Pues como fue Esculapio
médico de los cuerpos,
curó Platón las almas inmortales.

Este epitafio fue el que inspiró a Diógenes Laercio la muerte del “divino” Platón, habiendo transcurrido –Diógenes Laercio lo escribe hacia el siglo II de.C–, unos 500 años tras la muerte del fundador y escoliarca de la Academia, siendo así que el valor de los clásicos se mide por siglos.

Pues bien, este domingo ha fallecido en el pequeño pueblo asturiano de Niembro una personalidad cuya titánica obra, de un alcance comparable a la platónica, sin duda inspirará más de un epitafio dentro de 500 años, 1.000 o incluso dentro de 2.500 (que son los transcurridos desde la muerte de Platón) porque así lo merece, merece tal reconocimiento de clásico, este gigante de la filosofía que ha sido, y sigue siendo, Gustavo Bueno Martínez.

Así es que hoy, 7 de agosto de 2016, ha fallecido Gustavo Bueno.

Este es el hecho rotundo, irreversible y que Bueno interpreta –porque sí, Bueno ha interpretado su propia muerte, tal era su voracidad analítica, y así lo hizo en cierta ocasión en la que celebrábamos su 80 aniversario–, como la necesidad de “dejar sitio”. Dejar sitio a los que vienen detrás (a los hijos, y a los hijos de los hijos), con esta humildad y generosidad habló en aquella ocasión de la muerte, y también de la suya –sobre todo de la suya–, que tendría que sobrevenir, sencillamente, por razones ecológicas y genealógicas. Las nuevas generaciones son la razón de la muerte de las anteriores. Es decir, los hijos, producto del amor de los padres, son los que propician la muerte de esos mismos padres. Amor y muerte van completamente asociadas, y he aquí un caso ejemplar, la muerte de Bueno, producida apenas dos días después de la de su esposa, la entrañable Carmen Sánchez.

Pero además de dejar sitio, Bueno deja, y más que deja ofrece, una obra muy singular, que no por clásica deja de ser sui generis. No es la obra de un erudito, aunque supone una extraordinaria erudición (recuerdo que una vez, en la Biblioteca Nacional, Gabriel Albiac presentó a Bueno como "el hombre que había leído todos los libros"), no es tampoco la de un intérprete, que es capaz de reexponer con más o menos fortuna tal o cual doctrina (aunque Bueno era un verdadero virtuoso de la interpretación), no es, por supuesto, la de un intelectual (concepto por el que sentía especial rechazo por lo que tiene de pretencioso), ni tampoco la de un escritor que busque el lucimiento literario (es muy difícil extraer citas de las obras de Bueno a modo de aforismo ornamental). Es la obra, más bien, de un compositor, que ha levantado todo un cuerpo de doctrina, que él dio a conocer como “materialismo filosófico”, que solo se puede medir con, escasamente, nueve o diez sistemas filosóficos, con un rango parejo en cuanto a su amplitud y desarrollo, desde que hace 25 siglos Platón institucionalizó esta disciplina con la creación de la Academia. Digamos que hay a lo sumo como una docena de, por decirlo con Galileo, “sistemas máximos” filosóficos (platonismo, aristotelismo, tomismo, cartesianismo, empirismo, kantismo, idealismo, vitalismo, marxismo, positivismo, fenomenología, neopositivismo), y uno de ellos, escrito íntegramente en español, es el que nos ha legado Gustavo Bueno Martínez.

Y es que decía Unamuno, hablando de la filosofía española y de su dispersión asistemática:
Pero yo creo más bien que nuestra filosofía, la que anda difusa y esparcida en nuestra literatura y no en obras estrictamente filosóficas, está por formular; yo creo que nuestro realismo, lo que yo llamaría con una expresión que a muchos parecerá paradójica, nuestro espiritualismo materialista, esto de tomar el espíritu a lo material, no ha encontrado aún quien lo sistematice.
(Unamuno, Andanzas y visiones españolas, ed. Austral, p. 97).

Pues bien, ya ha encontrado quien lo ha sistematizado, en una labor en la que convergen, por la propia estructura dialéctica de la filosofía, el resto de “sistemas máximos” que allí encuentran acogimiento en tanto que sistemas rivales con los que entrar en confrontación polémica (particularmente, quizás, sobre todo, frente al mentalismo idealista de corte anglosajón y al espiritualismo idealista germánico).

Por ello ha podido, en torno a ese sistema, cristalizar una escuela filosófica, así se le ha llamado también clásicamente a lo que representa la Fundación Gustavo Bueno, que ha sabido aglutinar, a través de la gigantesca e inteligentísima labor de Gustavo Bueno Sánchez –hijo mayor de Bueno-, un discipulado cuya capacidad y solvencia a la vista está, a poco que el curioso se asome a las páginas de la fundación, si tenemos en cuenta la ingente cantidad de material, literario y audiovisual, producido por dicha escuela en los últimos años con Bueno como escoliarca.

Una obra, por otro lado (como envés práctico del haz doctrinal), que tiene mucho también de medicinal, curativo, terapéutico si se quiere –el padre de Bueno era médico–, si (sobre)entendiéramos que la filosofía, por lo menos esta filosofía, es al entendimiento lo que la medicina al cuerpo.

En este sentido la labor de Bueno, verdaderamente social, relativa a su combate, ya personal, en tanto que ciudadano español, frente a esas nebulosas ideológicas y mitos de todo tipo que nos envuelven (Democracia, Ciencia, Europa, Cultura, Izquierda, Derecha, Felicidad, etc.), ha sido como la de un médico ante un cuerpo infectado de virus y bacterias nocivas. Bueno ha tenido la lucidez y el coraje suficientes apara alertar, avisar, y ponernos en guardia, a quien le quisiera oír, ante una masa que nos rodea, verdaderamente viscosa, de nociones erráticas, oscuras, engañosas, cuando no falsarias, tratando de poner un correctivo, orden y un sano entendimiento frente a ese caos de opiniones, esa diafonía ton doxon, envolvente.

En definitiva, podríamos decir de Bueno, y con más razón creemos, aquello que dijo el romanista Ernst Robert Curtius cuando calificó a Unamuno de “praeceptor” y “excitator Hispaniae”, es decir, maestro y aguijoneador de España.

Así, y ya terminamos:

Si no hubieras criado, oh padre Febo,
a Bueno en la España,
¿quién hubiera sanado con las letras
los males y las dolencias de los hombres?
Pues como fue Esculapio
médico de los cuerpos,
curó Bueno, el divino Gustavo Bueno, las almas inmortales.

El legado vivo del pensamiento de Gustavo Bueno
José Sánchez Tortosa Libertad Digital 9 Agosto 2016

Gustavo Bueno, ese "Sócrates riojano" que se peleó con los sofistas televisivos, mediáticos y políticos de hoy. Repasemos algunos de sus libros fundamentales.

Morir es trivial. Pero no el modo de morir, que es acaso el único gesto libre del que somos capaces. En la muerte de Gustavo Bueno están impresas la inteligencia estoica y la fidelidad personal y filosófica. Y el legado de algo excepcional, anómalo, único: un sistema filosófico perfectamente articulado, una verdadera maquinaria teórica con la que combatir y dinamitar los mitos que nos ahogan. Este sistema está presente en sus textos pero, acaso aun más, ejercido en sus controversias, como un Sócrates riojano peleándose con los sofistas televisivos, mediáticos, políticos de hoy. Gustavo Bueno fue filosofía en vida, la trifulca constante, la polémica ácida, vehemente, la contundencia de sus argumentos en cada diatriba, en cada encontronazo dialéctico, la precisión corrosiva e irónica con la cual, al modo socrático, desmontaba la inconsistencia lógica o empírica del rival con preguntas, en la convicción de que sólo se puede pensar si se piensa contra algo, de que pensar es siempre batallar, no rendirse, no dormirse. Esa fuerza vital y filosófica se encarna en su figura, en sus conferencias y en el sistema filosófico que ha construido: el materialismo filosófico.

Fue filosofía en vida, la trifulca constante, la polémica ácida, la precisión corrosiva e irónica

De entre las obras esenciales para entender la noción de materialismo filosófico, además de la monumental Teoría del cierre categorial, hay dos libros de enorme alcance teórico: son La metafísica presocrática y los Ensayos materialistas.

En La metafísica presocrática, en especial, se ofrece la tesis clave que sitúa el nacimiento preciso de la filosofía con la constitución del sistema platónico como saber crítico contra los mitos, contra la metafísica presocrática (aún no filosofía en rigor) y contra la sofística. Su campo de estudio acotado es la pluralidad de formas, incomprensible en toda su riqueza si no se considera frente al problema de los números irracionales dentro de la aritmología pitagórica. La realidad es una compleja trama de relaciones cuyas líneas maestras unen cosas entre sí. El hallazgo de este principio (de symploké: combinatoria, trabazón, enredadera…) hace posible la filosofía misma pues niega la desconexión total de las cosas, en cuyo caso el conocimiento sería imposible, cuanto la conexión de todo con todo, en cuyo caso el conocimiento de algo precisaría el conocimiento de todo, límite inalcanzable. Negados ambos extremos, la filosofía se constituye, ya con Platón, como la reflexión capaz de reconstruir ese tipo de relaciones complejas, plurales, ninguna de las cuales agota la realidad en su totalidad. Y, visto el acontecimiento con la perspectiva de la Historia, hicieron falta los palos de ciego de los presocráticos y el desarrollo de unas artesanías, unas ciencias y una metafísica para que la filosofía académica pudiera constituirse sobre la concepción de que la realidad no está organizada sólo por relaciones espirituales, corpóreas o por numéricas, sino por formas (o Ideas). Esta revisión de la Historia del nacimiento de la Filosofía choca con las versiones de manual más frecuentes y consagradas. Gustavo Bueno releía sus orígenes con un enfoque materialista en el que estaban apuntados, a su vez, los cimientos de su propio sistema, desde el cual se tensaba ese análisis singular, análisis que permite liberarse de las simplificaciones, las trivialidades y los idealismos habituales en los libros de texto.

Pero más alejado del terreno académico, sobresale un libro que, leído con la perspectiva del tiempo, ofrece algunas claves para entender nuestra realidad actual. El título es Telebasura y democracia. Fue publicado en el año 2002. Década y media después, podemos concluir en lo ajustado del diagnóstico del profesor Bueno. Puede ser uno de los libros de teoría política más reveladores con respecto a la situación presente. Una democracia débil, basculando hacia la demagogia, acaso su corolario inexorable, generó el fenómeno de la telebasura, que unido a la devastación institucional de la enseñanza pública, constituyó un factor de descomposición intelectual y política que ha convertido a los políticos en tertulianos o a los tertulianos en políticos y a España en pasto de los mensajes más vacuos y disparatados:

Comenzamos constatando cómo son mucho más altas las probabilidades de que la televisión en una sociedad democrática segregue en su metabolismo mayor proporción de basura relativa que la que suelen segregar las sociedades no democráticas.(Telebasura y democracia)

El bisturí analítico de Bueno incidía, sin miedo a ser tachado de antidemócrata por la corrección política, en el fondo embarazoso de un problema crucial, vislumbrado ya por Platón y Aristóteles: la tendencia del fundamentalismo democrático a fiarlo todo a entidades metafísicas (Voluntad, Pueblo, Democracia, Libertad) que, plasmadas materialmente en ignorancia televisada, lleva a la sociedad cerca del suicidio político:

En una democracia hay que aceptar sin duda, como un postulado (si se prefiere: como una ficción jurídica del Estado de derecho) que el pueblo tiene siempre juicio al elegir. Y según esto habrá que decir, no solamente, que la audiencia, en cuanto expresión o fractal de ese pueblo, es causa de la programación (a través de la criba), sino también que es responsable de ella. Dicho de otro modo: que cada pueblo tiene la televisión que se merece.

Si la política hoy es, al menos en parte, producto de unos medios de comunicación y, en especial, de un tipo de televisión (más o menos amplificado por las redes sociales), el libro de Bueno supone un diagnóstico de enorme precisión sobre algunas de las causas de nuestros males.
La existencia misma del sistema de Gustavo Bueno es el recordatorio tenaz de que el hombre libre no es el que se indigna, cree, se ilusiona. El hombre libre es el que estudia.

Su legado, como es patente, desborda los límites de una obra académica y erudita. Bueno, siguiendo al pie de la letra la enseñanza platónica según la cual el filósofo está obligado como tal a volver a la caverna, se ocupó de los temas más aparentemente triviales o mundanos con el instrumental teórico de un sistema filosófico excepcionalmente sólido, ofreciendo luz sobre las miserias actuales. Una herencia de ese calibre, que se da apenas un puñado de veces en la Historia, nos compromete con su desarrollo. La existencia misma del sistema de Gustavo Bueno es el recordatorio tenaz de que el hombre libre no es el que se indigna, cree, se enfurece, se ilusiona, se identifica, se alegra o se entrega con devoción a sus servidumbres, a sus consignas, a sus dogmas, a sus prejuicios. El hombre libre es el que estudia.

Fallece a los 91 años
Gustavo Bueno diagnosticó la 'estupidez' de España
En sus declaraciones públicas, el filósofo no quiso claudicar ante la corrección política en temas como el aborto, la ideología de género o el secesionismo catalán.
L.G. Gaceta.es 9 Agosto 2016

Este domingo ha fallecido a los 91 años el filósofo riojano Gustavo Bueno Martínez. La muerte le encontró en la localidad asturiana de Niembro, tan sólo dos días después de dar el último adiós a su mujer, Carmen Sánchez.

Bueno, uno de los filósofos españoles más destacados del último siglo, llegó a convertirse en el padre del materialismo filosófico en los años 70 y nunca claudicó ante la corrección política, una característica que le convirtió en protagonista de todo tipo de polémicas. Sin pelos en la lengua, diagnosticó la estupidez que padece España como el principal problema del país. De igual forma, en una de sus últimas entrevistas, no dudó en señalar que en España "tenemos el cerebro hecho polvo".

Marxista y ateo manifiesto, no ocultaba sus simpatías por la Iglesia católica en cuyas enseñanzas había sido educado y afirmaba rotundidad que esta institución había salvado a la razón. En una entrevista a ABC en 2015, defendió que la Iglesia heredó el Derecho Romano y la filosofía griega y les dio un impulso gigantesco que propició la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. "¿Cómo que la Iglesia católica es enemiga de la ciencia?", se preguntaba recordando a Copérnico, Mendel o Lemaître, "todos curas".

Bueno también tuvo palabras muy duras para Martín Lutero, a quien definió como el principio del mal y el representante genuino del irracionalismo frailuno y del subjetivismo puro y la antítesis del racionalismo. En contraposición al fideísmo de Lutero se encuentra, según el análisis de este filósofo, el catolicismo que otorga importancia a las obras y da mucho más margen a la duda, a la crítica y a la razón.

Como hombre de su tiempo, este filósofo intervino en los debates públicos en cuestiones como la ideología de género, el aborto o el secesionismo catalán. Interrogado en una entrevista en ABC sobre la ideología de género, Bueno señaló: "Como digas algo te llaman fascista. Eso del género yo creo que tiene mucho recorrido, porque para las mujeres es su modo de sentirse víctimas y agruparse. Se parte seguramente de un complejo de inferioridad de la mujer, que quiere resarcirse inventando cosas raras como esa". Sus declaraciones le costaron no pocas críticas de los movimientos feministas.

Respecto al problema catalán, en una entrevista en Gaceta.es declaró que trás la retórica independentista catalana se encuentra "la miopía política, es decir, ignorancia". Esta ignorancia se prueba, según Bueno, en el hecho de que los redactores de la Constitución no establecieron como obligatoria, en la totalidad del estado español, la enseñanza de la lengua española o en el hecho de descuidar totalmente la redacción de una Historia de España común a todas las Comunidades Autónomas del Estado.

Este filósofo también se opuso con firmeza al aborto. En una entrevista a Páginas Digitales criticó que se presente el aborto como un derecho de la mujer o un derecho humano y sostuvo que defender el aborto es una forma de defender la esclavitud. Aseguró que considerar que la mujer tiene derecho a su propio cuerpo y a lo que en él se contiene porque es la propietaria soberana de su cuerpo supone asumir un concepto de propiedad "completamente mal interpretado". "Yo tengo propiedad sobre un automóvil, sobre un terreno, … pero yo no soy propiedad, salvo que sea esclavo, claro", subrayó Bueno, que negó que alguien pueda tener propiedad sobre la propia persona o la persona de otro.

En su análisis sobre los argumentos que se esgrimen a favor del aborto, Bueno criticó que se llegue a comparar al embrión con una verruga o con un grano. "Eso ya es intolerable, porque esa “verruga” tiene también un padre. Por consiguiente, no es de la mujer", fue la conclusión de este filósofo.

En la muerte del filósofo Gustavo Bueno
Pedro López Arriba conocía al recientemente fallecido filósofo español Gustavo Bueno, a quien le dedica unas palabras sobre su vida
Tito Liviano Estrella Digital 9 Agosto 2016

La muerte, visita siempre tan inesperada como ineludible, sorprendió al filósofo en las primeras horas del domingo 7 de agosto de 2016, cuando le faltaban escasos días para celebrar su 92 cumpleaños. Se ha ido, pero no será nunca un ausente, pues en su caso la muerte no será en modo alguno un final. La muerte del individuo, como expresa el diccionario de filosofía de la web Proyecto de Filosofía en Español, no es una aniquilación sino una transformación, pues la personalidad es una estructura que se recorta en un espacio interindividual en el que tienen lugar influencias mutuas de conformación personal.

Una persona, después de fallecida, puede seguir ganando, como el Cid, batallas (o acaso perdiéndolas). Es decir, puede seguir actuando, 'viviendo' una vida personal y no meramente espectra. Así el caso de nuestro filósofo, aunque tampoco esto consolará a sus familiares y allegados.

El imprescindible Diccionario de Filosofía, de José Ferrater Mora, inicia su artículo sobre la voz “muerte” con las siguientes palabras: “Platón afirmó que la filosofía es una meditación de la muerte. Toda vida filosófica, escribió después Cicerón, es una 'commentatio mortis'. Veinte siglos después, Santayana dijo que ''una buena manera de probar el calibre de una filosofía es preguntar lo que piensa acerca de la muert''. Según estas opiniones, una historia de las formas de la 'meditación de la muerte' podría coincidir con una historia de la filosofía.

Comentario sobre y preparación para la muerte, la filosofía tuvo (desde su más tierna infancia griega) la consciencia de que la muerte es esa realidad de nuestro ser que nos empuja a tomar la plena consciencia de la vida, aunque no lo consiga casi nunca. Pero el caso del filósofo, a diferencia del resto de los mortales, posee la especificidad de que él, el filósofo, se instituye en maestro, guía y formulador de esa reflexión sobre la vida que es toda reflexión sobre la muerte y viceversa, como Sócrates ante sus discípulos al sentir los efectos de la cicuta.

De vastísima formación en ciencias y humanidades, D. Gustavo se aproximó al marxismo (corriente filosófica dominante en el siglo XX) y descubrió las inconsistencias y deficiencias que lo lastraban, aún antes de que la debacle de socialismo soviético, en 1989, terminase de destruir los sueños de totalidad que acompañaron a los pensadores de esa corriente.

Su propuesta de Materialismo Filosófico (corriente de pensamiento creada por Gustavo Bueno que ha alcanzado una enorme repercusión en general y en el mundo hispánico en particular) partía de ese propósito expresamente enunciado de superar las limitaciones e insuficiencias de ese 'materialismo vulgar' en que había devenido el marxismo. Cuajado de positivismo ramplón y fracasado en sus grandes promesas, el materialismo marxista era una escolástica degradada, muy poco útil para nada.

La obra del pensador español ha sido un intento ciclópeo de redefinir los fundamentos del pensamiento más moderno, sin renunciar a la tradición filosófica precedente ni a la filosofía tradicional española, que Unamuno definió como “espiritualismo materialista español” y que viene de nuestros grandes autores de los siglos XVI y XVII, desde Vitoria y Suárez hasta Mariana y Gracián, sin olvidar a Balmes, Unamuno, Gaos, Zambrano, Ortega y hasta al propio Ferrater Mora.

Abordó con valor, decisión y maestría los grandes problemas de la filosofía de nuestro tiempo, sin perder de vista nunca la gigantesca obra precedente de la reflexión filosófica que iniciaron los primeros filósofos jonios (allá por siglo VI a. C.) y que alcanzó uno de sus momentos culminantes en la escolástica medieval con Santo Tomás de Aquino. Su teoría del cierre categorial ha conseguido una gran difusión en todo el mundo al resolver, satisfactoriamente, uno de los principales problemas metodológicos de la ciencia y su integración ordenada en el conjunto de los saberes y las disciplinas.

La idea de 'Simploké', que es esa misma reunión armónica de los contenidos integrantes de los saberes (si bien es de origen platónico), constituyó también una de las ideas fundamentales para su obra teórica; tampoco renunció a debatir acerca de los grandes asuntos del presente en las aulas, en los platós de las televisiones o en los estudios de radio.

No sería acertado y tampoco justo (ni en su vida ni tras su muerte) bajar al terreno de las polémicas en las que se vio envuelto, más que para constatar su intensa vocación socrática de polemista brillante y audaz, así como la de educador de los hombres y de la sociedad actuales. Gustavo Bueno ha vivido y, por lo tanto, ha muerto; eso sí, como un gran maestro dedicado con devoción al propósito de comprender, conocer, saber y transmitir a los hombres (si no exactamente sus ideas) la pasión por el conocimiento y la sabiduría: requiescat in pace, terra sit levis.

LOREM IPSUM
Gustavo Bueno, por simple respeto
LUIS MARTÍNEZ El Mundo 9 Agosto 2016

Debo de ser yo, pero no escuché a ningún político, por ejemplo, ni prohombre de los que a la menor saltan con un tuit en pegajoso alejandrino, ni siquiera al ministro en funciones del ramo (sea éste el que sea), decir una sola palabra en la muerte de Gustavo Bueno. O, por lo menos, una palabra con sentido o, cuanto menos, creíble. No hablo sólo de la tradicional loa mohosa, que ni eso, que tan bien nos define delante del cadáver. No, me refiero a cualquier cosa, aunque fuera una meditada reflexión que refute al filósofo para siempre. Probablemente sea cosa mía, insisto. O del verano o, quién sabe, si no es todo un accidente producto del estado de los propios medios (los masa media, que diría Chus Lampreave) que ante la orgía olímpica que vivimos se quedaron sin recursos para recoger la avalancha de pésames. Eso o que, a estas alturas, y como se temía el propio Bueno, ya da todo igual. Hemos perdido. 'Un libro de álgebra superior es tan subversivo como uno de filosofía ahora . Ya nadie entiende nada', afirmaba.

En una ocasión, como siempre entre la ironía y el fuego, le escuché decir que la única muestra de respeto que se puede tener hacia otra persona es hacerle ver que está equivocado. Si alguien se hace pasar por Napoleón, seguirle la corriente es tanto como llamarle loco y, por tanto, insultarle. Es preciso sacarle del error. Y, básicamente, a eso se dedicó una vida entera Gustavo Bueno: a honrar al contrario negándose al juego untuoso de los bandos, los reconocimientos cruzados o los abrazos pactados. Decía Spinoza que la función del filósofo no es regocijarse o entristecerse, emocionarse o expresar enojo, sino sencillamente entender. Pues bien, Bueno no sólo se esforzó en entender sino que además se empeñó en explicar lo entendido a todo aquél que se cruzó en su camino. Por simple respeto.

Y quizá por ello consiguió ser demonizado por absolutamente todos. O casi. En tiempos de Franco se le persiguió de forma disciplinada con la policía en sus clases tomando notas de las veces que pronunciaba la palabra 'Marx' (es tan verídico que el policía que redactó el informe acabó acusándole no de conspirador sino de 'denso'). Y hasta sufrió un atentado. Y posteriormente, con el glorioso régimen de la reconciliación en marcha, fue tachado de 'lacayo del capital'. Eso justo después de sufrir una paliza en sede universitaria. Lo mismo razonó contra la falacia del liberalismo con que una buena parte de los privilegiados (es decir, derecha) tapa sus vergüenzas y justifica sus desmanes, que desenmascaró las tropelías infundadas de una izquierda consumida por sus propios rituales. Todos los mitos le interesaron y contra todos razonó ('Filosofar es destruir', insistía). La Cultura como la secularización del reino de la Gracia, Europa como una invención del Plan Marshall ('es una biocenosis y su Historia no deja un mes sin una guerra'), la televisión como caverna (platónica)... Y el animalismo. Y la Transición. Y la ideología de género. Y la propia democracia. Y todo ello sin olvidar, ya lejos del ruido, su fundamental trabajo epistemológico y ontológico sobre el Cierre Categorial, sobre el materialismo, sobre antropología... Todo igual de polémico. Y todo por respeto al contrario.

Una sociedad que no se interesa por uno de sus pocos filósofos que ha sido capaz de llevarle la contraria con sentido ha dejado, definitivamente, de respetarse a sí misma.

'CASTELLANOHABLANTES' LO COMBATE
Círculo Balear traslada al Rey el 'apartheid' lingüístico que existe
Jorge Campos, que ha asistido por segundo año consecutivo a la recepción del monarca, desgrana en GACETA.ES cuál ha sido su mensaje.
Rosalina Moreno Gaceta.es 9 Agosto 2016

Jorge Campos, presidente de la Fundación Círculo Balear (FNCB), ha sido invitado a la recepción que ha ofrececido este domingo el Rey a una representación de la sociedad civil balear, en el Palacio de la Almudaina de Palma de Mallorca.

Campos considera esta invitación un reconocimiento al trabajo de la entidad que preside y que despertó el interés del Rey en la recepción del año pasado en la que el presidente de la FNCB pudo responder a sus preguntas trasladándole la vulneración de derechos y de la legalidad vigente, que supone la imposibilidad de estudiar en español en los centros educativos públicos de Baleares, así como en el resto de comunidades autónomas con lenguas cooficiales. También le informó sobre la defensa de las libertades y de la identidad cultural de Baleares que lleva a cabo la organización constitucionalista.

“Se acordaba de mi perfectamente, y le volví a decir que seguimos con este problema y que ahora ya no sólo es de Baleares, sino que afecta a toda España: Galicia, el País Vasco, Cataluña, Valencia, Navarra… y que especialmente es un problema en el ámbito lingüístico y educativo, pero es un problema que ocasiona a toda la sociedad la aplicación de estas políticas nacionalistas, que son totalmente contrarias al régimen constitucional”, relata a GACETA.ES Campos.

Cuenta que “el Monarca se mostró interesado” y que también le trasladó que plataformas de distintas comunidades, entre las que figura la suya, se están organizando a nivel nacional para darle solución, y que también le pareció muy interesante.

Cabe recordar que el presidente de Círculo Balear es promotor de Castellanohablantes, una entidad, que engloba a 12 plataformas, que se presentó en sociedad el pasado junio y fue gestada por la necesidad de dar una solución nacional a un problema nacional: más de 16 millones de españoles sufre una discriminación lingüística si su lengua es la oficial del Estado, como trasladó a Felipe VI.

Por otra parte, el presidente de Círculo Balear ha lamentado en este diario la “falta de respeto y altura institucional” hacia el Jefe del Estado que están demostrando algunos representantes de las instituciones de gobierno de Baleares. Y es que Podemos y los nacionalistas vuelven a dar plantón al Rey en Palma. Para Jorge Campos la invitación del Rey sí "ha sido un honor".

La Fundación Círculo Balear, que no recibe subvenciones, sino que se sustenta de las de sus socios, fue fundada en Palma de Mallorca en 1999 por un grupo de universitarios que llevan por bandera la defensa de la libertad y la tolerancia.

En este tiempo se ha convertido en la entidad constitucionalista más importante de Baleares, con más de 3.500 socios y simpatizantes. Hace una defensa de la libertad en una España unida, plural y de todos, y asesora a familias cuyos hijos que sufren esta “dictadura” pancatalanista en las aulas que dura ya más 30 años.

Este trabajo ha acarreado“amenazas de muerte, insultos e injurias” a Campos, que lamenta que a veces también hay quienes "pretenden convertir a los verdugos en víctimas”.

El posible catalanismo de Mercadona
Vicente Torres Periodista Digital 9 Agosto 2016

Corren rumores, que no puedo comprobar, de que los empleados de Mercadona en Cataluña tienen prohibido hablar en español entre ellos durante la jornada laboral.
Dicen que esos mismos trabajadores se alegran mucho cuando algún cliente se dirige a ellos en español porque entonces sí que pueden utilizar esta lengua. Esto sucede muy a menudo, porque el español, desde hace siglos, es la lengua más hablada en Cataluña.

Sí que he leído en algún medio de mucha difusión que en Cataluña Mercadona rotula los productos a la venta única y exclusivamente en catalán, como si el español no existiera, como si nunca en Cataluña se hubiera hablado en español. Esa actitud condescendiente de la empresa hacia los clientes que hablen español en realidad es un guiño a los catalanistas.

La cuestión es que las empresas y entidades de los hermanos Roig utilizan mucho el catalán en el Reino de Valencia (uso este nombre porque los catalanistas valencianos, que son los peores catalanistas, tampoco usan el oficial), aunque alguno de ellos se haya envuelto algunas veces en la bandera valenciana.

No se les puede negar su capacidad para los negocios; es como si tuvieran un gen especial y muy escaso que les lleva a levantar empresas, o lo que sea, partiendo de condiciones desfavorables, para acabar imponiéndose a los competidores. Pero quizá ellos mismos, henchidos de poder, creen que ese gen tiene algo más y se crean capaces de evangelizar al mundo llevándole la buena nueva del catalanismo; y en este caso no habrían caído en la cuenta de que el catalanismo, comenzando por la lengua, está basado en falsedades.

También podría suceder que la supuesta actitud de los Roig no tenga nada que ver lo anterior, sino que, puestos a ganar dinero, imiten a los obispos (en líneas generales), o sea, que se acomoden a lo que más conviene en cada lugar y momento.

campaña contra Vox en rrss
Abascal, ante la lluvia de insultos y amenazas: 'Sigo aquí'
Sólo unas horas después de la campaña de intoxicación contra Inma Sequí, Abascal se ha convertido en foco del odio ideológico. Injurias y amenazas que se han encontrado con una respuesta: "sigo y seguiré"
Gaceta.es 9 Agosto 2016

Todo empezó a raíz de una par de fotos en las que el líder de Vox posaba con la bandera de España y una camiseta del Ejército. Fue el detonante para que la “ultraizquierda adolescente, onanista e ignorante”, como el mismo Abascal la ha definido, vertiera en su cuenta de Instagram una tormenta de insultos hacia él y sus seres queridos. Algunos comentarios, de verdadero mal gusto, deseaban la muerte de sus seres queridos. Otros directamente anunciaban violencia física contra él e incluso su muerte.

Los autores: "bigardos imberbes"
Las cuentas de las que han partido las injurias estaban todas cortadas por un mismo patrón. Así las describe el propio Abascal en su cuenta de Instagram: “Loas a Stalin, hoces y martillos, selfies con Pablo Iglesias, Errejón, Garzón y Monedero. Bigardos imberbes que se declaran feministas, niños de papá amigos de revoluciones comunistas, viejas proclamas como la de que "la única iglesia que ilumina es la que arde", afirmaciones separatistas, sandeces animalistas....todo muy previsible”.

El líder de Vox anuncia que seguirá, pese a unas amenazas que, dice, no son nada comparadas con la persecución a la que le sometió la ETA. Abascal ha subido una fotografía en la que aparece una pintada proetarra en la que se pedía un “tiro en la nuca” para él. El político vasco seguirá y lo hará “por toda la buena gente que me sigue en esta red social. Por todos esos jóvenes, con ideales sanos, que aman a su Patria como aman a sus padres, que demuestran su valentía ejerciendo su libertad con respeto, y peleando por ella para conquistarla cada día”.
Inma Sequí, también "en el punto de mira"

Las amenazas al presidente de Vox se producen después de que la presidenta de la formación en Cuenca y vicesecretaria de Juventud Inma Sequí haya denunciado una noticia en la que se le atribuía declaraciones falsas tales como "Si por mi fuera colgaría a todos los musulmanes".

Sequí, que sufrió una agresión por su militancia política hace algunos meses, explicaba a Gaceta.es que están buscando identificar a Vox “con lo que no somos” al mismo tiempo que les ponene “en el punto de mira”. "No estamos dispuestos a poner en venta nuestra libertad. Nosotros somos los únicos que nos pronunciamos de forma contundente", ha advertido Sequí.

El problema del islam. Trump y Le Pen
La próxima guerra ha comenzado ya (y II)

Hay un proyecto: la construcción de un orden mundial organizado sobre un espacio político y comercial sin barreras. Los Estados Unidos son su líder pero el enemigo ya no es la potencia sino todo espacio que se resista a la implantación del nuevo mundo.
José Javier Esparza Gaceta.es 9 Agosto 2016

El sueño moderno del mundo unificado
Todos los grandes proyectos políticos modernos han aspirado a ese impulso de universalidad, lo mismo en la familia liberal que en la socialista. Esos son los dos grandes brazos que intentaron construir el mundo nuevo en el siglo XX. En el campo socialista, fue la Internacional, la dictadura del proletariado por encima de fronteras y naciones. En campo liberal fue el Mercado libre como regulador natural de un orden nuevo (también por encima de fronteras y naciones). En los últimos compases de la primera guerra mundial, mientras Inglaterra y Francia aún soñaban con repartirse el mundo según los viejos criterios del imperialismo nacional –se cumplen ahora cien años del tratado Sykes-Picot que dibujó las fronteras de Oriente Próximo-, Washington y Moscú miraban más lejos. La revolución socialista proclamaba su ambición planetaria. Washington, por su parte, alumbraba los “catorce puntos” de Wilson, que en buena medida han sido la semilla de todo cuanto ha venido después. ¿Hay que recordar sus objetivos esenciales? Desaparición de barreras económicas, libertad universal de navegación en los mares, desmantelamiento progresivo del sistema colonial, desguace de los imperios austro-húngaro y otomano (es decir, de las dos pervivencias mayores del mundo antiguo), propuesta de una asamblea de naciones… Los catorce puntos de Wilson fueron la primera formulación de lo que luego se llamaría “nuevo orden del mundo” bajo el signo de la globalización.

Es muy importante subrayar que ese proyecto no dejó de estar vivo jamás. En el periodo de entreguerras, los Estados Unidos lo aplicaron sin embozo en su espacio americano y en el Pacífico, mientras la Unión Soviética discutía si apostar por la revolución permanente a escala mundial o por la construcción del socialismo en un solo país para alcanzar aquel objetivo de la “sociedad planetaria de contables” definido por Marx en libro III de El Capital. El gran obstáculo para el orden nuevo era la política europea, siempre tan apegada a las problemáticas nacionales, pero eso cambió dramáticamente con la segunda guerra mundial, cuando Europa se hizo la guerra a sí misma. A partir de ese momento, el escenario quedaba plenamente preparado para el gran salto, para la escala propiamente planetaria de las grandes apuestas de poder.

Los acuerdos de Bretton-Woods de 1944, pergeñados tres años antes por Roosevelt y Churchill en la Carta del Atlántico, venían a implantar de hecho las estructuras del orden nuevo. ¿Principios? Una vez más, librecambio internacional, libertad de los mares (una auténtica obsesión norteamericana, y basta ver el mapa para entender por qué), debilitamiento de las barreras nacionales y desarme de los enemigos del gran plan. Eran los mismos principios de 1918, pero esta vez se aportaba una novedad trascendental: comprobado que el marco nacional resultaba inadecuado, ahora nacían instituciones transnacionales para gestionar el mundo global, ese One World que Roosevelt dejó como herencia doctrinal. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial respondían a ese impulso, y la imposición del dólar como referencia internacional de cambio funcionaba como argamasa para consolidar el sistema.

La palabra “sistema” es precisamente la adecuada: a partir de ahora, los Estados se convertían en actores complementarios (cuando no secundarios) y el protagonismo pasaba a una red estrechamente entrelazada de organismos financieros, comerciales, diplomáticos y políticos (y militares) cuya existencia individual reposaba en la existencia de los otros y en el funcionamiento simultáneo del conjunto; la vida de unos agentes quedaba subordinada a la de otros y, a la vez, se convertía en condición para la supervivencia de éstos. No era preciso concebir un “director de orquesta”: el orden global quedaba preparado para que todo marchara a la vez y de manera relativamente autónoma. “La unidad del mundo –decía Kundera- significa que nadie puede escapar a ninguna parte”. Por eso la palabra adecuada es precisamente “sistema”.

Mientras el mundo atlántico construía su propia vía hacia el Estado Mundial, arraigada en la democracia liberal y bajo el liderazgo norteamericano –liderazgo económico, militar y político, todo a la vez-, el mundo comunista trataba de hacer lo propio sobre su particular modelo doctrinal. Aquella situación marcó el acta de nacimiento de la OTAN y de su contraparte, el Pacto de Varsovia. Eran dos gigantes peleándose por el control del mundo, pero bien pronto se vio que al bloque comunista le faltaba fuelle: finalmente el proyecto mundial del socialismo quedó confinado en los límites de dos grandes potencias continentales, la Unión Soviética y China, y el “internacionalismo proletario” nunca pasó de ser retórica para envolver los intereses nacionales (ideológicos, pero nacionales) de Moscú o Pekín. El gran fracaso histórico del “socialismo real” no ha sido, a decir verdad, la inoperancia de su modelo socioeconómico, sino su incapacidad para alcanzar el objetivo mayor del pensamiento moderno, a saber, un orden extendido a escala planetaria.

La caída del Muro de Berlín y el colapso del mundo soviético significaron el triunfo final de la versión liberal, mercantil, del viejo proyecto moderno del Estado Mundial. No serían los soviets quienes realizaran el sueño cosmopolita kantiano, sino las grandes urbes occidentales con sus bancos, su consumo masivo y sus capitanes de la industria. La imagen más gráfica: la del presidente ruso Boris Yeltsin sometiéndose a las “recomendaciones” del Fondo Monetario Internacional y al denominado “Consenso de Washington” en 1991. Si hay que elegir entre la delación y el dinero –decía Calasso-, siempre resulta mucho más amable el dinero. Y eso es exactamente lo que empezó a amanecer al día siguiente de la caída del Muro; ese y no otro es el sentido del hegeliano “fin de la Historia” que teorizó Fukyama y que, después de todo, desde su punto de vista era verdad. Tampoco es casualidad que aquel momento de apoteosis del capitalismo mundial coincidiera con la desespiritualización de Occidente: el viejo discurso de la “defensa de Occidente”, preñado aún de resonancias cristianas, se desvanecía a toda velocidad para verse sustituido por un relato esencialmente económico de prosperidad global vagamente envuelto, eso sí, en etéreas referencias a “nuestros valores” y “nuestro modo de vida”.

Gobernanza global
A partir de entonces, todo lo que ha pasado en el mundo puede explicarse como el combate entre un proyecto unipolar –el del orden global liderado por los Estados Unidos- y una resistencia multipolar encabezada por Rusia y, oblicuamente, China. La OTAN, después de mucha hesitación, terminó entrando por el aro para convertirse en brazo armado del nuevo orden en uno de sus frentes: el atlántico. Quizá el signo más evidente fue el retorno de Francia, que había salido de la Alianza en 1966 con de Gaulle y volvió en 2009 con Sarkozy. Para ese año ya se habían incorporado a la OTAN todos los países europeos de la vieja órbita soviética a excepción de Bielorrusia, Ucrania, Serbia y Bosnia, resucitando en provecho de un nuevo patrón el viejo sueño del polaco Pilsudski: un “intermarium” que frenara a Rusia desde el Báltico hasta el Mediterráneo. Pero no perdamos de vista el escenario global, porque esto sólo es uno de los frentes: en el otro, en el Pacífico, Estados Unidos reactivaba sus pactos con Australia y Nueva Zelanda (el ANZUS) y con Tailandia y Filipinas, que en la práctica son protectorados militares de Washington. Si añadimos al cuadro a Corea del Sur, Taiwán y un Japón remilitarizado, el paisaje queda completo.

Una vez más, aquí lo militar sólo ha sido la prolongación de la política. No es fácil verlo entre el torrente de una marea informativa que sigue atada al lenguaje de los viejos tiempos “nacionales”, pero la construcción del nuevo orden mundial ha seguido una pauta uniformemente acelerada a través de prácticamente todos los instrumentos creados desde 1945 –“gobernanza global”, suelen llamarlo ahora-, y eso no se limita sólo a la organización financiera, los pactos comerciales de librecambio o la problemática doctrina de la “injerencia humanitaria”, sino que incluye la adopción casi universal de políticas homogéneas sobre materias como la inmigración, el aborto o el matrimonio homosexual.

Es interesante constatar que las grandes crisis que aún bullen sobre el mapa se precipitaron a partir de 2008, en el momento en que explotó la gran crisis financiera del capitalismo occidental. Fue entonces cuando las resistencias al mundo unipolar, protagonizadas por Rusia, China y la India con el apoyo de Brasil y Suráfrica (los llamados “BRICS”), fraguaron en una propuesta de organización alternativa al Fondo Monetario Internacional, y desde entonces no ha quedado títere con cabeza. Las funestas “primaveras árabes” estallaron en 2010 y la crisis de Ucrania en 2013. Las primeras terminaron derivando en la guerra de Siria y la segunda en el conocido episodio de la crisis ucraniana y la posterior guerra civil. Al mismo tiempo comenzaba la bajada en picado del precio del petróleo (mediados de 2014) y, al año siguiente, la crisis de las materias primas. Y a la vez Estados Unidos firmaba el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TTP) con sus socios americanos y asiáticos, maniobraba en Iberoamérica para quebrar resistencias (desde Brasil hasta Colombia) y aceleraba la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTP) con sus socios europeos mientras en Europa comenzaba la atroz crisis de los llamados “refugiados”. Todo tiene que ver con todo y nada obedece a una sola causa, pero el hecho es que estos procesos han terminado encerrando a Rusia y China en su espacio continental.

El problema del islam
¿Dónde encaja aquí el fenómeno del islamismo? En el campo de las resistencias a la globalización, sin duda, aunque de una manera muy singular, y está claro que el mundo global no ha sabido hincarle el diente a este hueso. Porque, por muy pétrea que sea la fe en el advenimiento del Estado Mundial kantiano y en la universalidad de la razón, es una evidencia que el concepto del mundo global, secularización del universalismo de cuño cristiano, es una creación específicamente occidental y, por tanto, no necesariamente asimilable por otros espacios de civilización. Es interesante que la siguiente aportación doctrinal norteamericana en esta materia, después del hegeliano “fin de la Historia” de Fukuyama, fuera precisamente la idea de Huntington del “choque de civilizaciones”, es decir, la teoría según la cual la humanidad se divide en espacios de civilización que chocan entre sí como placas tectónicas. Esto venía a significar que el nuevo orden no se impondría sin conflicto.

El islam, que constituye una unidad de civilización, está lejos de formar una unidad política, pero tiene su propia forma de universalidad: la umma, religiosa y política a la vez, y sus principios son incompatibles con los del nuevo orden mundial. Hasta los años 60 y 70, la relación del mundo musulmán con el concierto internacional se había establecido en los términos clásicos de la política entre Estados, lo cual incluía el eventual choque de unos contra otros en función de las respectivas alianzas. Pero, por un lado, los países islámicos comenzaron a vivir un rápido proceso de “revival” religioso-político a partir precisamente de aquella fechas (la primera república islámica moderna, que es la de Pakistán, quedó formalmente proclamada en 1956 y enseguida gozó del apoyo americano) y, por otro, el progresivo desmantelamiento del sistema de la guerra fría dejó a uno de los campos –el pro soviético- sin su mentor. A todo ello se sumó la agitación islamista en Egipto, la decidida política salafista de Arabia Saudí, la guerra civil en Afganistán, la revolución chií en Irán, la efervescencia islamista en prácticamente todo el mapa y la progresiva transformación del problema palestino en un frente de yihad. Así el mundo musulmán salió de la fase moderna de la política de Estados para entrar en otra, muchísimo más compleja, de retorno conflictivo a las fuentes de su identidad.

Huntington aconsejaba aprovechar las diferencias (políticas, de intereses materiales) entre los Estados musulmanes para impedir que ahí surgiera una resistencia al orden mundial, y así se ha venido haciendo, pero la consecuencia ha sido una exasperación identitaria que ya está fuera de control. Visiblemente, el nuevo orden ha infravalorado el peso de los factores culturales, de civilización, a la hora de dibujar el destino de las naciones. No es sólo el terrorismo yihadista; es que, además, países que a finales del siglo XX parecían firmes aliados de Occidente, como Arabia Saudí o Turquía, buscan ya abiertamente su legitimidad en la herencia islámica, es decir, en la negación absoluta y esencial del proyecto occidental moderno. Sin embargo, las cabezas rectoras en Washington, Londres o Berlín siguen pensando que esas discordias no incomodan al gran proyecto, al revés, pues sólo generan división y, por tanto, son incapaces de crear fuerza alguna. Por eso siguen pensando que el enemigo está en Rusia y en China. “Enemigos existenciales”, los define literalmente la Casa Blanca.

Sea como fuere, dos campos han quedado dibujados con claridad: uno, el del nuevo orden del mundo, el de la “gobernanza global”, extendiéndose a través de los grandes océanos (la “libertad de los mares”, como siempre quiso Washington); el otro, el de dos colosos continentales que, por decirlo así, van quedando aislados entre un rosario de bases militares de los Estados Unidos y sus aliados. La respuesta sino-rusa, la Organización de Shanghai, creada en 1996 y revitalizada veinte años después, carece de la densidad comercial e industrial suficiente para sustituir a la cooperación con Europa, seriamente alterada después de las sanciones que, por mano americana, impuso la Unión Europea a Moscú. Los mandatarios de la UE, por cierto, han visitado China en julio de 2016 y han presionado a Pekín para que abra mercados, vale decir para que se someta a la “gobernanza global”. Es otra puñalada a Moscú. Dicen los clásicos que la I guerra mundial comenzó porque Alemania cometió el inmenso error diplomático de hacer que Rusia se echara en brazos de Francia. Hoy hemos visto cómo Europa ha provocado que Rusia se eche en brazos de China. No es alentador.

¿Y la soberanía nacional?
Así se ha dibujado el tablero de la próxima guerra, que ha comenzado ya y que opone a las estructuras transnacionales de poder, lideradas por los Estados Unidos, contra aquellos espacios que se resisten a subordinarse al imperativo del mundo global. Ya no hablamos de naciones; estamos en el conflicto post-nacional. En cierto modo, y desde el punto de vista de la Historia de las Ideas, es la batalla final del mundo moderno: el último paso antes de constituir el viejo sueño del orden mundial cosmopolita. Probablemente no será una guerra como las anteriores: tal vez no haya una hecatombe nuclear –o quizá sí- ni un enfrentamiento abierto sobre el campo –o quizá sí-, pero las espadas están en alto y el tablero, dispuesto.

Ahora bien, este nuevo escenario debería mover a reflexión a los países aliados. Las sociedades europeas siguen viendo la OTAN como una alianza internacional al estilo clásico. Entre otras razones porque en nuestros países, democracias modernas, los ejércitos son emanación directa de la comunidad política para salvaguardar la defensa de los intereses nacionales, y sería impensable cualquier otro estatuto –por ejemplo, el de fuerza al servicio de otros intereses o al mando de otras voluntades-. Así las cosas, es necesario preguntarse si realmente los españoles, los franceses o los alemanes estamos de acuerdo con este nuevo papel que se nos ha asignado. ¿Queremos poner nuestras armas al servicio de la construcción del mundo post-nacional? Cualquier respuesta será legítima, pero solo a condición de que se nos plantee abiertamente la pregunta. De lo contrario, se estará engañando a unas sociedades que aún blasonan de decidir sobre su destino.

En buena medida, las resistencias que hoy parecen despertar en los principales países de Occidente, desde el caso Trump en los Estados Unidos hasta el fenómeno Le Pen en Francia, desde la defensa de la preferencia nacional en Hungría y Polonia hasta el Brexit británico, pueden ser leídas como una oposición embrionaria, quizás aún inconsciente, a esta pérdida de soberanía que significa la inmersión en el mundo global. Y señalan, por tanto, nuevos límites a un proceso que sin embargo se ve a sí mismo como ineluctable. No puede extrañar que la reunión de servicios de información europeos de mayo pasado –así lo ha contado el jefe de la inteligencia francesa, Patrick Calvar- haya señalado a la “extrema derecha” como enemigo con el mismo rango que el islamismo. No es ceguera: es que, en efecto, el soberanismo de las naciones europeas puede dar al traste con el gran diseño. La pregunta, evidentemente, es qué está pasando para que los gobiernos europeos señalen como enemigo a parte de su propia población.

El discurso de la globalización intenta tenazmente persuadirnos de que el nacionalismo es un vector de guerra y de que sólo en la “superación” de las barreras nacionales se halla la paz. No hace mucho que el director para Europa de la banca Goldman Sachs, Peter Sutherland, abogaba abiertamente por “borrar la homogeneidad nacional en los países europeos”; es la misma banca que acogía después en su seno a Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea durante los diez decisivos años que van desde 2004 hasta 2014. Una vez más, todo tiene que ver con todo. Pero quién sabe: quizá sea exactamente al revés; quizá un mundo multipolar, conflictivo, sí, pero por ello mismo sujeto a la inevitable interacción de voluntades opuestas, sea más seguro que ese paisaje de batalla final que ya se está dibujando. En el plano de la Historia de las Ideas, la batalla final de la modernidad.

(Originalmente publicado en kosmos-polis.com)

Parecidos y diferencias entre los 7 grupos yihadistas que aterrorizan al mundo
Shimshon Zamir Periodista Digital 9 Agosto 2016

A veces me pregunto hasta que punto los lectores "conocen" los parecidos y diferencias entre los 7 grupos yihadistas que aterrorizan al Mundo. Por supuesto que es posible pensar "son terroristas" y en realidad, cuales pueden ser las diferencias entre ellos?
Pero lo cierto es...que muchas veces sus 'lugares de accion" (asi como sus formas de accion) son distintos, lo que deviene en que, practicamente es posible deducir que el peligro de resultar "victima" de tal o cual organizacion, casi no existe...todo tiempo que los lectores no decidan 'tomarse vacaciones en Somalia, p.e.".

Por ello, el articulo de George Chaya en Infobae.com publicado el julio 25, 2016 puede otorgarnos un poco de "orden" en nuestros conocimientos... teniendo ciertas "limitaciones' sobre las que escribire al final...
[http://cdn.porisrael.org/files/2016/07/d41d8cd98f00b204e9800998ecf8427e-18.jpg]

Al articulo en si:
"Mientras se suceden los atentados terroristas alrededor del mundo, muchos se preguntan qué diferencias hay entre el ISIS, Al-Qaeda y otras organizaciones terroristas que pivotean en torno a la ideología de ambos. ¿Son lo mismo? No, no lo son, existen muchas diferencias mas allá de alguna similitud operativa o de alianzas temporales de los diferentes grupos terroristas que han jurado lealtad a ellos.

Al-Qaeda
Esta organización comenzó a funcionar en 1988, cuando los soviéticos se retiraron de Afganistán. Su líder era Bin Laden y su objetivo era convertir a los países Arabes en regímenes teocráticos donde la única ley sea la sharia. Hasta el 11 de Septiembre, había un único Al-Qaeda, que ahora está dividido en varios grupos, tras los golpes que recibió por parte de EE.UU. en Afganistán e Irak. Al-Qaeda origino (por separacion) al Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

Los 2 diferentes subgrupos tienen objetivos comunes y a su vez son rivales por ver quién encabeza el islamismo radical. En este momento, lo encabeza el ISIS. Tienen una financiación importante, realizan labores sociales y proporcionan educación: su forma de funcionar es similar a la de un Estado. En 2004, Abu Musab al-Zarqawi fundó Al-Qaeda en Irak, donde inició una guerra contra la mayoría chiíta en este país. En 2006, el mismo al-Zarqawi cambió de nombre a la Organizacion que empezó a autodenominarse Estado Islámico con el fin de unificar Irak con Siria y poco a poco ir sumando a todo el mundo árabe. El ISIS como tal surgió cuando Estados Unidos se retiró de Irak y Al-Qaeda ya estaba debilitada. Los miembros del ISIS eran primos hermanos de Al-Qaeda y comenzaron a operar en Siria.

Daesh / ISIS / Estado Islámico
El Daesh es otra forma de denominar al Estado Islámico o ISIS. En lengua árabe, el sonido de esta palabra define “algo que aplasta o pisotea”, es una acepción que usan sus enemigos y ofende a los terroristas. Su líder, Abu Bakr al Bagdadi controla amplias franjas de territorio en Siria e Irak. Es una organización yihadista sunita que busca instaurar un califato o Estado regido por una visión ultraconservadora de la ley islámica. Según cita The Washington Post, se estima que el Estado Islámico obtiene 2 millones de dólares al día proveniente del petróleo, además de otras actividades como cobro de impuestos, controles de carreteras, venta de armas, robos a bancos y secuestros.
La difusión de las imágenes de decapitaciones es uno de los métodos favoritos de ISIS para sembrar el terror.

Hezbollah
Hezbollah, es el brazo político y militar de Irán en el Líbano.
Hezbollah o “Partido de Dios” (en idioma español), es una organización islámica musulmana chiita libanesa que esta conformada por un ala política y otra militar. El partido fue fundado en Líbano en 1982 luego de una guerra intensa con su contrincante chiita, el Partido Amal (“Esperanza” en español). Es una organización entrenada y financiada por la República Islámica de Irán y la Guardia Revolucionaria Iraní de quién recibe armas, capacitación, logística y dinero. Ha operado en Líbano bajo el paraguas y la bendición del régimen sirio cuando el clan Assad ocupo el país hace 29 años y seis meses y continuó operando desde el final de la guerra civil libanesa en 1990. Su máximo líder actual es Hassan Nasrallah. Hoy Hezbollah es militarmente más fuerte que el ejército libanés, y sus operaciones terroristas suicidas han trascendido las fronteras del Oriente Medio. La justicia argentina investiga a la organización por los ataques terroristas de 1992 a la embajada de Israel en Buenos Aires y por un hecho similar, la voladura con coche bomba de la sede de la Mutual Judía Argentina (AMIA) dos años después. Ambos ataques dejaron un gran numero de victimas y fueron los golpes mas espectaculares que la organización terrorista asesto en América Latina. Hezbollah ha creado un Estado paralelo dentro del Estado legal libanés, de allí que deba considerársela como el ejercito de ocupación iraní en Líbano. Hoy combate a ordenes de Irán en la guerra civil Siria en defensa del dictador Bashar al Assad y su régimen.

Hamás
El objetivo de Hamás: la destrucción del Estado de Israel.
Hamás, se traduce del árabe al español como “entusiasmo, fervor” y sus siglas Harakat al-Muqáwama al-Islamiya significan “Movimiento de Resistencia Islámica”. Es una organización Palestina que se declara como yihadista, nacionalista e Islámica. Su objetivo esta definido en su carta fundacional y es el establecimiento de un estado islámico en la región histórica de Palestina propugnando la destrucción y aniquilación del Estado de Israel, reclamando como su capital a Jerusalem. Para lograr este objetivo, Hamás cuenta con una serie de organizaciones dependientes que desarrollan sus actividades en muy diversos ámbitos y abarcan desde la asimilación cultural y religiosa a los jóvenes a través de sus madrazas (escuelas islámicas) a la asistencia social a los Palestinos más necesitados (y a las familias de sus miembros muertos en acciones de martirio -terroristas que se han inmolado con bombas en sus cuerpos o conductores suicidas de coches bombas-). La representación militar de la organización es denominada como Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, brazo armado de Hamás que esta señalada como una organización terrorista y, al igual que Hezbollah, aunque pertenece a la secta sunita, está apoyada económica y logísticamente por Irán.

Al-Nusra
El Frente Al-Nusra o Jabhat al-Nusra es la rama de Al-Qaeda en Siria. Esta organización terrorista sunita que también se autodenomina “Frente de la Victoria para el Pueblo de la Gran Siria” en idioma español; opera en Siria y en Líbano. El grupo anunció su creación el 23 de enero de 2012 durante la guerra civil siria y se encuentra integrado principalmente por muyahiddines sunitas. Su objetivo es derrocar al Presidente Bashar al-Assad y establecer un estricto régimen islamista bajo la ley de la sharia para crear un estado pan-islámico bajo el código moral y la ley religiosa del islam e instaurar un Califato como lo ha hecho ISIS. Se lo describe como el más agresivo y exitoso brazo de las fuerzas rebeldes y fue designada como organización terrorista por los EE.UU. en diciembre de 2012. En abril de 2013, el liderazgo de Al Qaeda publicó una grabación de audio anunciando que Jabhat al-Nusra es su brazo armado en Siria. Su líder, Abu Mohamed al Golani, recientemente juró lealtad a su alianza con Ayman al-Zawahiri, el líder de Al Qaeda luego que Ben Laden fuera abatido.

Boko Haram
Boko Haram pretende imponer la sharía en el África. El nombre se traduce como “la educación occidental es pecado” en hausa, el idioma local. Este grupo terrorista ha declarado su simpatía con ISIS. Su objetivo es imponer la sharia a lo largo de África. Fue fundado hace 13 años por Mohammed Yusuf, un clérigo carismático que pidió un estado islámico puro en Nigeria. Su actual líder es Abubakar Shekau. El grupo surgió en el Sahel nigeriano. Sus orígenes están en la Unión de Cortes Islámicas de Somalía, de la cual era el brazo armado que luchaba contra el Gobierno Federal de Transición de Somalía. Su bastión es la ciudad de Maiduguri.

Al-Shahab
Al Shahab es fuerte en las zonas rurales de Somalía y esta vinculado con la ideología y el accionar de Al-Qaeda. Este grupo islámico somalí intentó controlar todo el territorio del país pero ahora solo es fuerte en zonas rurales. El nombre oficial del grupo es Karakat Shabaab al-Muyahidin pero se lo conoce fuera de Somalia como Al-Shabab, que se traduce al castellano como “juventud”. Su objetivo principal es convertir a Somalia en un estado islámico fundamentalista, aliado del Estado Islámico y lograr el control total para expandirse por toda África.

P.D. Hasta aqui el articulo de Chaya. De el podemos entender (como he escrito antes...) que la posibilidad de un "Europeo comun' de ser atacado en las calles de Madrid por un terrorista de Boko Haram, Al Shabab, o incluso Al Nusra o Hamas son muy pequeñas, pero si decide pasear por los lugares de accion de esos Movimientos, esa posibilidad crece.
No ocurre lo mismo con un terrorista de Hisballah, que tiene tendencia (por intermedio de sus secciones de 'actividad en el extranjero") a actuar en contra de Israel y/o los Judios en distintos lugares del Mundo.

Es de destacar que, tambien en esos casos, nuestro 'Europeo comun' (como sucedio en la Argentina con los 'Argentinos comunes') puede llegar a estar involucrado en un atentado de Hisbollah, pero como "victima casual" no como "objeto del atentado".

ISIS-Daesh- Estado Islamico es un caso "especial" que (como ocurre ultimamente) comete atentados (no especificamente, pero tambien...) contra Judios y/o Israelies, pero que no tiene 'remordimientos de conciencia' cuando mata a un "Europeo comun".

Es de hacer notar a nuestros lectores que, al enorgullecerse de haber cometido esos atentados, ISIS remarca que los comete "en respuesta a los ataques Occidentales contra el Califato Islamico en Siria, Irak o Libia".

Es posible que se trate solamente de una excusa, pero lo cierto es que los terroristas de ISIS no cometieron atentados en Occidente desde los comienzos de su existencia, sino despues que realmente Occidente (y Rusia) decidieron atacar a ese Movimiento en los territorios que habia conquistado en esos Paises.

Otro tema interesante, es que, realmente, ISIS es la consecuencia de una "division ideologica' con Al Qaida, cuando ISIS planteo que es necesario crear un base Musulmana "ejemplar" (el Califato) que demuestre las "bondades" de la Sharia Musulmana frente a Occidente, y Al Qaida planteo que "la lucha contra Occidente debe ser realizada en Occidente".
Seria interesante verificar cual seria la actitud de ISIS contra Occidente y Rusia si estos decidirian 'dejar de atacar al Califato'. Dejaria de cometer atentados en Occidente?

Al Qaida (como he escrito antes...) es a mi parecer, el Movimiento mas "peligroso' para nuestro 'Europeo comun" dado que su ideologia misma (como la "ideologia Musulmana oficial") es que existe una zona dominada por los Musulmanes en el Mundo (Dar el Salam - el lugar de la Paz) y existe una zona "no dominada por los Musulmanes (Dar el Hareb- el lugar de la Guerra) en la cual todo Musulman debe actuar para convertirla en el futuro en "lugar de la Paz".

De alli que no es posible tratar de verificar si Al Qaida dejaria de intentar convertir (por las buenas o por las malas) a nuestro 'Europeo comun' en Musulman vivo o Occidental muerto dado que el intentar hacerlo es la razon de la existencia de Al Kaida.

Los atentados cometidos en Europa misma, denominados "ataques de lobos solitarios" cometidos por personas armadas con cuchillos y/o machetes, asi como las declaraciones de toda una serie de clerigos Musulmanes en distintas ciudades Europeas criticando a la sociedad en Occidente, son, en definitiva, mas cercanos a la forma de actuar de Al Qaida que a ISIS.

Por ultimo...es posible que alguien entre los lectores haya pensado en la simple pregunta: Porque, si es cierto que Al Qaida, ideologicamente hablando, es mas peligroso para Occidente que ISIS, todo el tiempo nos ocupamos de este ultimo y no de Al Qaida?

Espero que mis "agregados" ayudaron a los lectores-as...

se impone la dictadura del género
Así persigue la ideología de género a los 'disidentes'
En los últimos años se han multiplicado los casos de personas que han sido procesadas judicialmente, multadas, perseguidas por los medios o desprestigiadas profesionalmente por no someterse a los dogmas del "pensamiento único" y defender el matrimonio y la familia.
Gaceta.es 9 Agosto 2016

Esta semana, los obispos de Alcalá de Henares y Getafe han publicado una nota sobre la nueva ley de LGTBfobia aprobada por la Asamblea de Madrid en la que denuncian los ataques a la libertad que supone una norma totalitaria que impone la ideología de género y amordaza al que piensa diferente.

Estas no son las únicas voces que desde la Iglesia católica se han alzado para condenar las imposiciones ideológicas contrarias a la moral y enseñanzas de la institución. El Papa Francisco, durante un encuentro con los obispos polacos el pasado mes de julio, denunció la "colonización ideológica" que ha llegado a las aulas: "Hoy a los niños – a los niños – en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. Y esto es terrible".

También los obispos australianos abogaron por defender el matrimonio y la familia -tal y como recuerda el vaticanista Sandro Magister- en una carta pastoral publicada en 2015 que aborda el tema del "matrimonio homosexual" bajo el título "Don't mess with marriage".

En este documento, los obispos ponen de manifiesto que la sociedad actual afronta una lucha por el alma misma del matrimonio, ya que una visión del matrimonio como la unión exclusiva e indisoluble entre un hombre y una mujer que anteriormente era común a creyentes y no creyentes por igual, ahora es una verdad de la que no se puede hablar.

Para mostrar hasta qué punto se han impuesto los dogmas de la ideología de género en la sociedad, esta carta pastoral enumera diversos casos en los que se ha producido persecución ideológica y ataques a la libertad religiosa:

-En Canadá y en varios países de Europa se ha obligado a los padres a dejar a sus hijos en clases de educación sexual que enseñan la bondad de la actividad homosexual y su igualdad con el matrimonio heterosexual. David y Tania Parker se opusieron a que a su hijo en la guardería le hablaran de los matrimonios del mismo sexo. Cuando David trató de sacar a su hijo de la clase de educación sexual, fue arrestado.

- La ciudad de Coeur d'Alene, en Idaho, obliga a los ministros cristianos a oficiar matrimonios entre personas del mismo sexo bajo pena de 180 días de prisión por cada día que se retrase la ceremonia y multas de 1000 dólares por día.

-Algunos parlamentarios británicos han amenazado con quitar las licencias de matrimonio a los sacerdotes que se nieguen a celebrar "matrimonios del mismo sexo".

-Sacerdotes en Holanda, Francia, España, Estados Unidos y Australia han sido amenazados con ser procesados por "discurso de odio" tras su defensa del matrimonio.

-En Colorado y Oregon, hay pasteleros que han sido multados por los tribunales por negarse por motivos religiosos o de conciencia a hacer un pastel de bodas para parejas del mismo sexo.

-En Nuevo México, un fotógrafo de bodas ha sido multado por negarse a trabajar en la boda de dos personas del mismo sexo.

-La Universidad de Yeshiva en Nueva York ha sido procesada por no proporcionar alojamiento a parejas del mismo sexo casadas.

-Las agencias de adopción católicas en Gran Bretaña y en algunos estados americanos se han visto obligadas a cerrar para no tener que dar a los niños a parejas del mismo sexo.

-En Nueva Jersey, un servicio de citas online fue demandado por no proporcionar servicios a las parejas del mismo sexo.

-En Estados Unidos, Canadá y Dinamarca los pastores y las organizaciones religiosas se han visto obligadas a permitir la celebración de "matrimonios del mismo sexo" en sus iglesias o salas.

-El gran rabino de Ámsterdam y un obispo de España han sido amenazados con ser procesados por realizar un "discurso de odio" simplemente por hablar de su posición basada en la tradicción y las convicciones religiosas.

-El vice-director responsable del servicio psiquiátrico del estado de Victoria fue presionado para que presentara su renuncia después de apoyar a 150 médicos que afirmaron que es mejor para los niños criarse con un padre y una madre.

Además de enumerar los ejemplos de imposición ideológica, los obispos australianos defienden en su carta pastoral que, si bien la Iglesia condena toda discriminación a los homosexuales, el matrimonio es únicamente la unión exclusiva e indisoluble entre un hombre y una mujer abierta a la vida.

Los prelados denuncian, asimismo, que es "gravemente injusto" hacer caso omiso de los bienes del matrimonio, ignorar la importancia de que los niños tengan un padre y una madre y desestabilizar aún más el matrimonio.


****************** Sección "bilingüe" ***********************
Oportunidad ante el reto catalán

J. ENRIC MILLO ROCHER El Mundo 9 Agosto 2016

El resultado de las elecciones del 26 de junio supone una gran oportunidad para España. Si seguimos por el camino emprendido por el presidente del Gobierno y consolidamos la recuperación económica conseguiremos acabar con los estragos de la gran recesión que hemos sufrido durante demasiados años. Es, por lo tanto, una oportunidad para afrontar con valor, coraje y sensatez los desafíos a los que se enfrenta nuestro país, siendo uno de ellos, quizá el más importante y acuciante, el reto planteado por el nacionalismo catalán.

El nacionalismo es un viejo conocido en Europa y una degeneración ideológica del patriotismo altamente volátil, capaz de unir pueblos, sí, pero también de degradarlos. En Cataluña, durante la Transición, pareció surgir como un impulso integrador, pero hoy nos encontramos ante un movimiento que pone en riesgo la convivencia y frena el desarrollo económico por haberse transformado en una máquina independentista. Un secesionismo que usa y abusa de las instituciones democráticas de las que nos hemos dotado los españoles para alcanzar sus objetivos, que sabe camuflarse debidamente para pasar desapercibido aunque va haciendo camino esperando el momento oportuno para actuar y que muestra su verdadera esencia a medida que va controlando los recursos públicos e imponiendo su relato sociopolítico en el imaginario colectivo.

El último ejemplo de esto lo hemos visto hace solo unos días con la aprobación en el Parlamento de Cataluña de una resolución que directa y contundentemente plantea la secesión unilateralmente sin hacer caso al Tribunal Constitucional, que había advertido previamente de que la propuesta a votar en la Cámara autonómica era ilegal. Los nacionalistas avanzan hasta donde les dejamos los demócratas y utilizan las instituciones a su gusto y beneficio. Esta votación parlamentaria (en base a una resolución anulada por el Tribunal Constitucional) es la muestra de degeneración política a la que nos enfrentamos. Los partidos nacionalistas son unos irresponsables por poner en marcha un auténtico régimen totalitario para gobernar Cataluña, pervierten la democracia y atentan contra la legalidad democrática y el Estado de Derecho. Esta situación que se da en Cataluña no es un problema que se circunscribe a esta Comunidad; lo que estamos viviendo es un gravísimo problema para el conjunto de los españoles, para las instituciones democráticas del Estado y para España.

Si hacemos un ejercicio diacrónico vemos que la evolución del esquema mental nacionalista responde a esa metamorfosis instrumental. Hemos pasado de una aparente y bienintencionada narrativa nacionalista integradora e inclusiva de los primeros años del llamado pujolismo a una utilización perversa de todas las herramientas a su alcance para poder llevar a cabo un proyecto de raíz irracional que pretende homogeneizar la sociedad catalana y monopolizar todos los ámbitos sociales, deportivos, económicos y políticos de Cataluña. Cabe recordar el Proyecto 2000, ideado por Jordi Pujol en los años 80, y cuyos frutos hemos podido ver y padecer desde ese despertar secesionista hasta la epifanía rupturista surgida a partir de 2012 entre los próceres de Convergència, ahora transformado en Partit Demòcrata Català (PDC). En resumen, el Proyecto 2000 concluía que el movimiento nacionalista debía controlar todos los ámbitos públicos en Cataluña.

El separatismo independentista no repara en dispendios; utiliza sin rubor el tensionamiento de amplias capas de la sociedad para azuzar la desafección y el odio hacia España y no le importa racionar en los servicios sociales más básicos y necesarios con tal de poder culpar a su recurrente chivo expiatorio. Es una lógica perversa, de estructura leninista y obsesiva, en la que prevalece lo que los secesionistas creen ideal frente a lo real y en la que no les importan los daños que puedan causar en la economía ni que se esté lastrando el provenir de las próximas generaciones. Para comprobar lo que digo sólo hay que preguntar a los profesionales de la sanidad catalana.

Este nacionalismo, ahora ya desacomplejado y convertido en separatismo, creyendo que había llegado su momento histórico ante la debilidad de un Estado azotado por una gravísima crisis económica y de valores, ha acelerado toda su maquinaria para dar el golpe definitivo y conseguir, desafiando al Estado, un escenario de inapelable ruptura. Todavía alguno creía que existía una aparente ralentización del proceso, lo que coloquialmente se denomina como 'ha bajado el suflé', pero esta sensación es tan dañina como errática. El independentismo sólo está esperando que se den las circunstancias idóneas para alcanzar su objetivo y no le importa si durante este tiempo tiene que pactar con la izquierda anticapitalista de las CUP o hacer caso omiso a la derrota de su plebiscito del 27-S. Retorcerán todos los instrumentos y todas las instituciones a su alcance para intentar romper España, sabedores de que, en pocos años, tendrán una legión de nuevos votantes surgidos de las escuelas en las que la prioridad es la formación del espíritu independentista y no valores pedagógicos.

Como catalán, como amante de la Cataluña abierta y plural en la que he nacido y crecido, admirador como soy de nuestra historia, lengua y cultura, apelo al sentido común y al trabajo conjunto de todos los españoles para reforzar una España democrática que ha sabido construir uno de los sistemas más descentralizados del mundo y entender y reconocer como propia la pluralidad cultural de un país tan complejo como el nuestro. Hoy, España tiene la oportunidad de convertirse en un referente para esta Unión Europea tan dubitativa porque somos ejemplo de una verdadera unión en la diversidad, de generosidad para con todos sus pareceres y para todas sus cosmovisiones y particularismos. Todos los españoles debemos reconocer a España como lo que es: un gran país proyectado hacia el mundo, una democracia cuya mejora no tiene límite, una sociedad abierta e inclusiva donde todos nos sentimos cómodos y donde nuestros hijos tengan un futuro mejor.

Es necesario recuperar el relato de la ilusión y mostrar la España real a todos aquellos catalanes que han creído, de buena fe, en el canto de sirenas independentista, para evitar que la ceguera trunque la recuperación económica y social de nuestro país.

Las instituciones del Estado en su conjunto tienen que entender la verdadera dimensión del desafío secesionista. No debemos caer en el cortoplacismo creyendo que esto se ha acabado. Todo lo contrario. El independentismo ha penetrado en la mente de muchos catalanes a través de una campaña de ingeniería social impropia de las democracias y, por tanto, la única manera de corregir esta situación es mediante un correcto diagnóstico de la misma. Hay que movilizar a esa mayoría social no independentista existente en Cataluña y poner en marcha un plan que contrarreste toda la marea de propaganda con la que el secesionismo pretende conseguir una mayoría social sumisa a sus sueños decimonónicos. Hemos de sacudirnos el régimen totalitario que impone su voluntad a la mayoría de los catalanes y que está fraguando una sublevación del orden legal. Literariamente hablando, es un esperpento. Pero de consecuencias reales y de difícil previsión.

Como decía al inicio de este artículo, estamos ante una gran oportunidad. Nuestro Gobierno ha hecho las cosas razonablemente bien; la ciudadanía así lo ha reconocido en las urnas: hemos salido de la recesión y estamos ya situados en el camino de la recuperación económica. Es, pues, el momento de centrarnos en la puesta en marcha de un plan que nos permita dejar atrás definitivamente el desafío independentista en Cataluña. Un plan en el que la inteligencia, lo emocional y lo simbólico vayan de la mano de la razón que nos acompaña. Sin cantos de sirenas y sin peix al cove.

No hay que tener ni miedo ni complejos. Tenemos la ley, la democracia y la razón. Estamos en el lado correcto de la historia, pero para superar al independentismo no podemos ni debemos menospreciar el problema que supone este desafío para el conjunto de los españoles y, especialmente, para la mayoría de catalanes que somos contrarios tanto a la ruptura como a los riesgos a los que nos empuja el populismo independentista.


¿Gerona o Girona, Lerida o Lleida…?
Manuel I. Cabezas González. latribunadelpaisvasco 9 Agosto 2016

Profesor titular de Lingüística y de Lingüística Aplicada en la Universidad Autónoma de Barcelona.

En mis últimos textos me he dedicado a poner el dedo en la llaga de ciertos ejemplares del gremio de los “maestros Ciruela” (personajes que, según un refrán castellano, no saben leer ni escribir y ponen escuela): licenciadas en derecho, en filologías y en ciencias de la información. Ahora bien, la ignorancia, como dice la sabiduría popular, es muy atrevida y los maestros Ciruela abundan también en otros colectivos. Es el caso del tándem formado por los miembros de la casta política y, en general, los “plumillas” de los medios de comunicación, que se complementan mutuamente y que tienen también el lenguaje (oral y/o escrito) como instrumento fundamental de trabajo. Hago referencia a estos pseudo-profesionales de la palabra para tratar de responder a las alternativas, formuladas en el título de esta reflexión. Se trata de dos casos ilustrativos, que son sólo la punta del iceberg de muchas otras alternativas lingüísticas.

· Desde el inicio de la Transición (1975), en las CC. AA. con dos lenguas oficiales, se inició el mal llamado proceso de “normalización” lingüística. Con ésta se pretendía generalizar e imponer el uso de la lengua autóctona (catalán o vasco o gallego u otras modalidades lingüísticas) en todos los ámbitos de la comunidad autónoma respectiva. Esto provocó, al mismo tiempo, otro efecto deseado y buscado por los nacionalistas: el progresivo desplazamiento, la marginación y la eliminación de la lengua española (el mal llamado “castellano” en la Constitución de 1978), en los ámbitos institucionales y en las situaciones más formales de comunicación.

· Sin embargo, los maestros Ciruela de la casta política no se contentaron con esto. Procedieron también a la “normativización” de ciertos aspectos del español, la lengua común de todos los españoles. Se trata de un proceso que, en general, precede a la normalización del uso de una lengua (cf. ut supra). Con la normativización se toman decisiones sobre la naturaleza de la lengua, determinando la norma (léxica, ortográfica, fonética y morfosintáctica) que hay que aplicar al usar una lengua. Ahora bien, la normativización y su resultado, la norma, no pueden ser caprichosas por parte de los que la llevan a cabo, ya que podrían entorpecer la comunicación entre los usuarios de una lengua. Por eso, en la normativización, no se puede actuar a la ligera, como lo han hecho los maestros Ciruela de la casta política española, metiéndose en camisa de once varas.

· Según el Art. 25.2. del R.D. Legislativo 781/1986, de 18 de abril, sobre régimen local, sólo mediante ley aprobada por las Cortes Generales se puede modificar la toponimia. En base a este artículo, se ha ido cambiando la toponimia en español e imponiendo, como única forma oficial, ciertos topónimos en gallego, en catalán, en vasco, etc. Así, por ejemplo, en vez de Gerona, Lérida, Orense, La Coruña, Guipúzcoa o Vizcaya,… hay que decir, al utilizar el español, Girona, Lleida, Ourense, A Coruña, Gipuzkoa o Bizkaia,…, según los maestros Ciruela de la casta política. Y éstos son sólo algunos ejemplos. En efecto, muchos otros topónimos han cambiado de nombre sin haber pasado por el Congreso de Diputados. Basta con consultar el Registro de Entidades Locales (REL).

· En los procesos de normativización de las lenguas autóctonas (en nuestro caso, las de las CC. AA. con dos lenguas oficiales), es lógico y razonable que se restablezcan los topónimos tradicionales de estas lenguas y que se fomente el uso de los mismos cuando se emplean dichas lenguas. Ahora bien, lo que no es de recibo, desde ningún punto de vista, es que, cuando los hispanohablantes usamos el español, tengamos que utilizar topónimos o también palabras procedentes de estas otras lenguas (catalán o gallego o vasco, etc.). ¿Por qué?

· Desde el punto de vista de la lingüística aplicada, cuando dos o más lenguas entran en contacto pueden suceder tres cosas. Una de ellas es la amalgama total o parcial de las lenguas en contacto. En el caso de la amalgama parcial, unidades lingüísticas o estructuras morfosintácticas o fónicas transitan entre las lenguas en contacto, provocando interferencias y contaminándose mutuamente. Ahora bien, la presencia de unidades lingüísticas de otra lengua (por ejemplo, del catalán o del gallego o del vasco,…), cuando se utiliza una lengua determinada (por ejemplo, el español), da una pobre y mala imagen del que habla o escribe. Es algo negativo. En efecto, las interferencias denotan que el locutor posee un bilingüismo desequilibrado y deficiente, fruto de las lagunas y de la inconsistencia de su competencia lingüística en las lenguas en contacto.

· Por eso, cuando hablamos o escribimos debemos mantener separadas las dos lenguas y utilizar o la una o la otra. Esto es un signo de un grado de bilingüismo más equilibrado; y, por consiguiente, da una imagen más positiva del locutor. Por eso, si utilizo el español y me refiero a la capital del Reino de los Belgas, hablaré de Bruselas y no de Bruxelles; o si me refiero de la capital del Reino Unido, hablaré de Londres y no de London; o si me refiero a la región francesa donde se encuentra una de las sedes del Parlamento Europeo, hablaré de Alsacia y de Estrasburgo y no de Alsace y de Strasbourg. Del mismo modo, cuando se usa el español, hay que utilizar los topónimos tradicionales en español y decir Gerona, Lérida, Orense, La Coruña, Guipúzcoa, Vizcaya,… y no, como pretenden los maestros Ciruela de la casta política, Girona, Lleida, Ourense, A Coruña, Gipuzkoa o Bizkaia,… Y éstos son sólo algunos ejemplos.

· Por otro lado, desde el punto de vista del funcionamiento del lenguaje, hay que insistir en el hecho de que el uso de las lenguas es uno de los lugares donde el poder del pueblo y, por lo tanto, la auténtica democracia directa son una realidad tangible. En efecto, una lengua es y será lo que deciden, con el uso oral o escrito, los usuarios de la misma: los locutores. Ni la Real Academia Española (Rae), como expondremos infra, ni los maestros Ciruela de la casta política, aún menos, pueden prescribirnos cómo debemos hablar o escribir. En el campo lingüístico los ciudadanos-locutores son auténticos soberanos e imponen su ley: los usos lingüísticos.

· El punto de vista de la Rae es respetuoso con la naturaleza y la lógica histórica de las lenguas, que acabamos de apuntar. Como precisa el escritor y académico Javier Marías, la Rae, “a lo sumo, advierte, mediante las marcas ‘vulgar’ o ‘negativo’ que tal o cual vocablo pueden resultar malsonantes o denigratorios”. Por lo tanto, si la Rae, ese conclave de sibaritas del lenguaje, no puede imponer los usos del español, con menor motivo podrán hacerlo los maestros Ciruela de la casta política. Como decía el lingüista y académico E. Alarcos-Llorach, “hay que dejar la lengua y las lenguas en paz. En ellas manda la colectividad. Si los ciudadanos son los depositarios de la soberanía política, los hablantes son los de la lingüística”. Por su lado, el también académico y lingüista Gregorio Salvador, no se cansaba de repetir que “las academias son como los notarios […], que sólo dan fe de que tal cosa se dice así en tal nivel de uso”.

· En relación con el tema abordado, se podrían aportar otras muchas citas de autoridad, que van siempre en la misma dirección: cuando se habla o se escribe en español, los topónimos catalanes, gallegos o vascos que tengan forma tradicional española deben ser utilizados según la grafía que corresponde al español. Y por eso, hay que decir y escribir Gerona y no Girona, Lérida y no Lleida, Orense y no Ourense, Cataluña y no Catalunya, País Vasco y no Euskal Herria, Vizcaya y no Bizkaia, Guipúzcoa y no Gipuzkoa etc. Y suma y sigue.

· Esto —que es evidente, lógico y dictado por el sentido común—, ha sido tergiversado por los maestros Ciruela de la casta política que, con la ayuda de los “plumillas” apesebrados y también de los profesores acríticos, han ido imponiendo cambios en la toponimia en español. Estos cambios no sólo contaminan, deforman y degradan la lengua española; también contribuyen a desarmar lingüística y culturalmente a los hispanohablantes, al tiempo que constituyen una nueva derrota del bilingüismo y un nuevo paso hacia el monolingüismo en las lenguas autóctonas. Así, como ha escrito certeramente Javier Cercas, “nuestros disparates políticos son un reflejo de nuestros disparates lingüísticos, porque quien no respeta el lenguaje no respeta la realidad”.

· A los de la casta política se les podría decir aquello de “Manolete, Manolete, si no sabes torear “pa” qué te metes”; y a los “plumillas” y a los profesores, que dejen de repetir y difundir, como papagayos, lo que han decidido, en base a criterios partidistas, los maestros Ciruela de la casta política.
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Formentera necesita tu lado… catalán: el Consell inicia una campaña que margina el castellano
Campaña del Consell de Formentera solamente en catalán e inglés.
OKDIARIO 9 Agosto 2016

Parece que lo que quiere Formentera es ‘tu lado no español’, porque el Consell de la isla pitusa ja iniciado una campaña para apelar al ‘lado verde’ de los residentes y turistas, pero obviando que si son británicos 5,3 millones de los casi 20 millones de turistas que visitan la isla cada año (según las cifras oficiales del Gobierno balear), al menos 4,9 son españoles. Pero nada importa cuando se trata de fomentar el catalanismo en las islas, sobre todo desde que gobierna la nacionalista Francina Armengol, que encabezó las listas del PSOE pero nunca ha abjurado de su credo catalanista.

El Consell de Formentera lanzó a finales del mes de julio una campaña apelando a la conciencia ecológica de sus visitantes en verano para promover el fomento del medio ambiente y “para que tengan una actitud sostenible cuando visiten la isla”, según aseguró el presidente del Consell, Jaume Ferrer.

Ferrer es el presidente del Consell desde su creación en el año 2007, al liderar la lista de la formación independiente Gent per Formentera, de corte izquierdista, ecologista y, claro, nacionalista. Accedió al cargo durante los años de gobierno balear del socialista Francesc Antich gracias a los votos del PSOE. En las últimas elecciones ya ganó con mayoría absoluta de 9 de los 17 concejales.

Pero la campaña ‘Formentera necesita tu lado verde’ sólo está escrita en catalán y en inglés, porque en realidad no parece tener mucho interés en los casi cuinco millones de castellanohablantes que visitan la isla cada año, o sí, para dejarles claro que ése no es territorio de su idioma. Y eso que los objetivos oficiales son tan poco identitarios como el ahorro de agua, la movilidad sostenible y la limpieza a las playas.

Las imágenes, de un chico y una chica tumbados en la playa confrontan actitudes positivas y negativas y se han instalado en la cartelería callejera, conocida como mupis, (situados junto a las playas). Las mismas imágenes han sido instaladas en los quioscos de información turística y en folletos que se reparten en los hoteles de la isla y en los principales puntos de información. Pero siempre, y sólo, en catalán o inglés.

La propia página de la campaña en Facebook ha recibido ya comentarios de usuarios que no entienden que se haya omitido el castellano, e incluso el italiano, al ser de este país la procedencia del segundo grupo de extranjeros que visitan la isla.

Hay algunos que incluso se preguntan si tiene sentido que los carteles estén redactados sólo en catalán, aunque se comprensa la lengua, ya que no todo el mundo es capaz de traducirla.

El propio José Manuel Alcaraz, delegado del PP en la isla de Formentera, ha criticado la campaña: “Es absurdo hacer una campaña medioambiental dirigida principalmente a los turistas en la que se excluye el castellano, es dinero tirado a la basura“. Con estas palabras, Alcaraz insiste en lo desafortunado de la decisión ya que, en su opinión, no se llegará a una grandísima parte de los turistas: “Sólo se acuerdan del castellano cuando se acercan las elecciones para pedir el voto”, ha insistido.

Libros de texto en Navarra incluyen a la región dentro de «Euskal Herria»
El Gobierno foral consiente un nuevo ataque a su realidad institucional. La eliminación de varias órdenes de Educación se produjo a escondidas en la víspera de los últimos Sanfermines
Pablo Ojer ABC 9 Agosto 2016

La derogación se produjo poco menos que a escondidas, concretamente el 5 de julio, víspera del comienzo de los Sanfermines, cuando nadie, salvo el consejero de Educación está pensando en nada que no sean las fiestas.

Ese día, José Luis Mendoza (Nafarroa Bai), eliminó las órdenes forales de 2010 y 2014 por las que se suprimía la financiación de varios libros de texto por incluir «contenidos de Navarra en el contexto de Euskal Herria, contrariando la actual legalidad constitucional».

La excusa alegada ayer por el director general de Educación, Estebe Petrizán, es que Euskal Herria es un concepto cultural o lingüístico en cuanto «es el territorio de la lengua vasca» y «desde luego no atenta contra derechos básicos de navarras y navarros».

UPN, PSN y PP protestaron ayer contra esta decisión. Los regionalistas pidieron los informes en los que se basa la derogación y la comparecencia del consejero para que explique su decisión. Según el portavoz de Educación de UPN, Alberto Catalán, «es un claro ejemplo del sectarismo y de la obsesión del actual Gobierno nacionalista de Navarra por imponer sus planteamientos partidistas por encima de lo que marca la ley y sin que les produzca ningún pudor hacerlo en los sectores más vulnerables de la sociedad como son los jóvenes».

El Partido Popular afirmó ayer que «el Gobierno considere que el término "Euskalherria" se refiere a un contexto cultural y lingüístico y no político es un insulto a la inteligencia de los navarros».

El Partido Socialista de Navarra, «más allá del respeto a la libertad de cátedra, el Gobierno debe velar por que los materiales educativos no den cabida o amparen contenidos que no se ajusten a las normas y a los principios que deben regir una sociedad democrática, porque eludir ese control puede suponer que se distorsionen realidades o se falte al respeto a la normativa vigente o a los valores democráticos y de ciudadanía por una cuestión ideológica o de pensamiento».

'No se les trata lo suficientemente bien'
Catalunya Ràdio regala los oídos a la inmigración musulmana
El presentador del programa principal de la cadena dice que es un error pensar que "la culpa es solo de radicalismo" y que "algo no se ha hecho bien" en la sociedades que acogen a los musulmanes.
Gaceta.es 9 Agosto 2016

El presentador del principal programa de radio pública catalana, El Matí de Catalunya Ràdio, se hacía eco hace unos días de la detención en Arbucies (Gerona) de dos hermanos acusados de financiar al Daesh. Òscar Fernández, que sustituye a Mónica Terribas durante el periodio estival, ha querido subrayar que los detenidos “eran muy conocidos en el pueblo” y según señaló el alcalde, “se les consideaba plenamente integrados”.

“Algo no se ha hecho bien (con los musulmanes)”
La detención a manos de la Guardia Civil ha sorprendido al periodista, que informaba que uno de ellos tenía incluso “hijos escolarizados” en la localidad: “Nada hacía pensar que estuvieran colaborando con el Estado Islámico”. A continuación Òscar Fernández hacía una llamativa reflexión autocrítica en la que se preguntaba si los detenidos no se habían visto obligados a radicalizarse: “Algo no se ha hecho bien. Una parte importante de la inmigración musulmana no se habrá sentido lo bastante bien tratada, lo suficientemente integrada, para alejarse de los planteamientos extremistas. Hay que afrontarlo. Tenemos un problema y no nos ayudará mucho escondernos en el complacencia o pensar que todo va bien y que la culpa sólo es del radicalismo. Analizamos lo que hemos hecho mal, pongamos remedio para que no nos pueda seguir sorprendiendo que nuestros vecinos tengan una doble vida”.

Cataluña, cantera del yihadismo en Europa
El propio presentador, no obstante, reconocía que Cataluña se había convertido en un territorio particularmente fértil para el radicalismo yihadista: “el diario ‘The Independent’ publicaba ayer un mapa en el que aparecían las regiones europeas y del norte de África que más combatientes habían proporcionado a Daesh. Cataluña aparecía pintada con un color bien intenso”.

Cataluña se ha convertido en lo que los expertos llaman un “punto caliente” del yihadismo y en el principal escenario de las operaciones antiterroristas que se producen en España. Tanto es así que, en 2010, un informe secreto de EE.UU. consideraba a esta región como el principal centro mediterráneo de los islamistas. Advertía además que debía ser vigilada y controlada por su condición de puente hacia el Mediterráneo y el grado de implantación de las comunidades paquistaní y marroquí en Barcelona.

La mitad de las mezquitas radicales españolas están en el Principado
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, informaba hace algunos meses de que 98 de las 1.264 mezquitas que hay en España siguen la línea más radical del islam: el salafismo, y de estas, la mitad están en Cataluña, ubicadas en municipios como Salt, Vilanova i la Geltrú, Reus o Torredembarra, entre otros.

Colau, partidaria de construir una gran mezquita en Barcelona
El Ayuntamiento de Barcelona está estudiando la concesión del permiso para la construcción de una gran mezquita, una recomendación propuesta en el informe “La Práctica Religiosa de las Comunidades Musulmanas de Barcelona”, encargado por Ada Colau a “Stop Fenómenos Islamófobos”. La comisionada de Immigración, Interculturalidad y Diversidad, Lola López, ha señalado que las recomendaciones de este estudio, presentado a final de julio, se estudiarán hasta diciembre y a finales de año el Gobierno municipal presentará un “Plan de ciudad” contra la islamofobia.
 


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