AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 10  Agosto  2016

Ganan los mediocres
Amando de Miguel Libertad Digital 10 Agosto 2016

Quedamos en que la vida de la sociedad es como un continuo juego. Tal es la obsesión por competir en todos los terrenos con el fin de ganar y sobre todo para gozar cómo los otros pierden. Digamos que es el revés de la ética cristiana. Esa es la verdadera secularización de nuestro tiempo.

Cabe la esperanza de que, como en el deporte, ganen los más preparados, los más competentes. Desgraciadamente no es así. En el juego de la vida muchas veces ganan simplemente los más audaces o, lo que es peor, los mediocres.

El verdadero mediocre sabe que lo es; de ahí que lo disimule todo lo que puede.Por eso mismo intenta sobresalir a toda costa para que no aparezcan sus debilidades. Se le notan porque está siempre hablando de sí mismo; bueno, a ciertas edades también de sus hijos. A través de ellos intenta realizar lo que él no ha podido conseguir personalmente en buena lid. Parece que dibujo el perfil de un varón, pero se corresponde igualmente con el de una mujer. La igualdad entre los sexos ha llegado también aquí.

La vida política se muestra paralizada porque al frente de los partidos se sitúan los mediocres, los que no han logrado destacar en la vida profesional. Tratan de no parecerlo acaparando noticias y portadas en los medios. Son maestros en declaraciones sinsorgas que no comprometan. Ocultan una verdadera inquina contra quienes pueden sucederlos en cada partido.

El mediocre no cultiva tanto el éxito propio como el fracaso del contrario. Empieza por odiarlo sin perder la sonrisa ni la compostura. Nunca manifestará su odio y menos su envidia respecto al contrincante, el que le puede hacer sombra.

El mediocre llega a ser sumamente simpático y sociable. Está en todas partes; alardea de saber comer, beber, vestir y fornicar; sabe hacer favores y cobrárselos; viaja para contar que ha viajado; lee para decir que ha leído.

El mediocre es un tipo social muy admirado en nuestra sociedad, y él lo sabe. Al competente se le orilla porque resulta molesto. Es más, si el competente intenta medrar, hará bien en no parecerlo y tratará de destacar la parte de mediocridad que todos tenemos. Será la forma de que le perdonen un poco su valía.

Se ha visto que las sociedades actuales tienen un techo de productividad y buena organización. El obstáculo no es de dotación económica. Si no progresan más es porque al frente de muchos puestos de decisión se han situado personas más vanidosas que inteligentes; son las que saben venderse bien.

No serán muy inteligentes, pero los mediocres pasan por listos. Por eso saben ocultar sagazmente su mediocridad. Van de triunfadores, suscitan admiración, estimulan el deseo de medrar de los demás.

Conviene al mediocre un sano escepticismo, no comprometerse mucho con nada, no fiarse ni de su padre. Nos encontramos ante el arquetipo de nuestro tiempo ambiguo y descreído, hipócrita y mendaz.

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Rivera se lo pone fácil a Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 10 Agosto 2016

Sólo desde la imperiosa necesidad de tener un nuevo Gobierno cuanto antes, y sólo desde la perspectiva de que no son tanto las condiciones de Ciudadanos para respaldar la investidura de Rajoy como seis requisitos irrenunciables para comenzar las negociaciones, se pueden avalar las nada comprometedoras exigencias que el partido de Albert Rivera ha planteado al presidente del PP.

Que no siempre sea necesario que los políticos esperen a ser condenados para poder asumir responsabilidades políticas resulta loable; pero establecer un forzoso automatismo por el que haya una separación inmediata de cualquier cargo político imputado por corrupción es criminalizar en exceso la figura de la imputación y puede ser, en algunos casos, hasta un foco de corrupción por la que algunos políticos pueden desembarazarse arteramente de algunos adversarios con el solo hecho de lograr que un juez los llame a declarar.

Sin ese automatismo, bien está la eliminación de los aforamientos de los políticos, como bien está, en cualquier caso, acabar con los indultos en casos de corrupción política y una nueva ley electoral que incluya listas desbloqueadas y la eliminación del llamado voto rogado. Más discutible, en aras de la futura gobernabilidad de la nación, resulta, sin embargo, reformar nuestro sistema electoral para hacerlo todavía más proporcional, reforma que, aunque se defienda bajo la pedestre premisa de “la igualdad en el valor de los votos”, lo que haría es otorgar un nada proporcionado poder, derivado de ser llave de Gobierno, a unas minorías que frecuentemente no suelen ser tan comedidas como Ciudadanos.

Bien está el "compromiso de transparencia”, con la puesta en marcha de una comisión de investigación parlamentaria sobre el caso Bárcenas y la financiación irregular del PP, si ese compromiso de transparencia no se limita a ese caso y a ese partido.

Poco que objetar a la limitación de mandato a ocho años que plantea la formación que, desde hace diez, lidera Albert Rivera; pero es harto dudoso que haya algún ciudadano que haya votado a su formación por esta propuesta o porque crea que puede acabar, de forma decisiva, con la lacra de la corrupción

Mucho más lamentable resulta, en este sentido, que ninguna de las exigencias de Ciudadanos haga mención a uno de los factores más decisivos a la hora de explicar la corrupción, como es la falta de separación de poderes y la elevada politización de la Justicia. Sin una mayor independencia del Poder Judicial, hasta algunas de las encomiables reformas de índole menor que sí reclama Ciudadanos podrían tornarse perversas, y no hay que olvidar que, aunque fuera de forma muy somera e insuficiente, el acuerdo alcanzado por Ciudadanos y el PSOE sí incluía una propuesta de reforma para alcanzar una mayor separación de poderes.

No menos decepcionante resulta que ninguna exigencia de Ciudadanos haga referencia a lo que en sus orígenes dio razón de ser a esta formación, y que, en aras de la verdad, no fue tanto la corrupción en la que estaban enfangados los dos grandes partidos nacionales, sino su condescendencia, cuando no complicidad, con las formaciones nacionalistas. En este sentido, resulta deplorable que Ciudadanos no haya planteado algo tan elemental como es el cumplimiento efectivo del derecho a recibir la enseñanza en castellano; o que, sin descartar una posible intervención, no se haya planteado la necesidad de exigir un público acatamiento al orden constitucional a los mandatarios de toda Administración regional que reclame a la Administración central financiación extraordinaria.

Se comprende, no obstante, que es poco lo que puede exigir una formación con pocos escaños, que además no son decisivos, para conformar una mayoría de Gobierno; y que menos cosas aun podría hacer un Gobierno que siguiese en funciones. Sin embargo, es de esperar que el acuerdo entre el PP y Ciudadanos pueda dar algo más de sí, sin ser, al tiempo, un impedimento para arrancar una abstención al PSOE, sin la cual seguiríamos estando en la mismas.

Lo que es evidente es que Ciudadanos se lo ha puesto fácil a Rajoy, y que este no debe olvidar que los mismos sondeos que le auguran una nueva victoria en caso de nuevas elecciones también le dicen que esa victoria seguiría siendo insuficiente.

Rivera nos quiere gobernar, y Mariano le sigue la corriente
Jorge Vilches www.vozpopuli.com 10 Agosto 2016

Rivera ha utilizado la rueda de prensa para que creamos que retuerce la mano a Rajoy, y cuidar su imagen de líder de un partido impoluto que a regañadientes negocia con el paradigma de la corrupción contemporánea, mientras por debajo de la mesa ya ha pactado. Solo había dos soluciones posibles: el modelo Aguado, o entrar en el gobierno.

Si era la primera, que funciona en la Comunidad de Madrid, Ciudadanos impondría un programa “regenerador” al partido más votado, el PP, pero sin entrar en el gobierno, sin asumir responsabilidades, y votaría con la oposición aquellas medidas que creyeran convenientes aun a despecho del grupo parlamentario del gobierno. La otra, la que verdaderamente hubiera demostrado que Ciudadanos es la “nueva política”, coherente con su prédica regeneracionista, era asumir ministerios.

Porque el PP ha ofrecido a Ciudadanos entrar en el gabinete. Desde el punto de vista de Rajoy y los suyos era la mejor manera de tener un gobierno sólido, arrebatar una voz a la oposición –cosa que no sucede en la Comunidad de Madrid-, y reanimar a un cuestionado Sánchez en su lucha con Iglesias por el liderazgo de las divididas izquierdas. Si aceptaba, bien; pero si rechazaba el ofrecimiento ministerial daría más argumentos al PP de Rajoy para presentarse a las supuestas terceras elecciones como una fuerza moderada que intentó un gobierno de consenso, serio y responsable, que los demás despreciaron. No habría contradicción en su discurso.

Sin embargo, Ciudadanos tiene dificultades para asumir ministerios. Tendría que reconstruir de nuevo su argumentario –la cuarta vez desde finales de 2015-, y arrinconar a los que se quemaron defendiendo airadamente y sin ambages el “Rajoy, no, nunca, jamás, en ningún caso”, como Fernando de Páramo y Miguel Gutiérrez. Es decir; afloraría la guerra interna que vive el partido de Albert, al igual toda organización con expectativa de poder.

La aceptación de Ciudadanos, tanto del modelo Aguado como de los ministerios, sería loable, por supuesto, pero no hay que ser ingenuo. El fantasma de unas terceras elecciones, bien invocado por el PP, era inaguantable para la formación centrípeta, consciente de que a mayor número de elecciones, peor resultado, desbandada general, y fin del proyecto.

Quien hace política, nos decía Max Weber, es porque aspira al poder. Y lo hace por dos razones que pueden ser complementarias: como un medio para la consecución de un fin programático, o por “gozar del sentimiento de prestigio”; es decir, el beneficio personal. El problema no era el político, decía el alemán, sino la naturaleza de los partidos que iban a las elecciones para conseguir el poder. Ya Moisei Ostrogorski hablaba en 1902 de la paradoja que suponía que los partidos que concurrían a los comicios no tuvieran en su funcionamiento y espíritu un sentido democrático. Era la base de la famosa Ley de Hierro que luego describió Robert Michels aludiendo a las oligarquías que se perpetúan en cualquier organización, como los partidos, para satisfacer sus intereses personales.

De esta manera, en la política aparecían los spoils system; es decir, la atribución de cargos y presupuestos al séquito del líder que alcanzaba el poder. Las convicciones, los principios, o los vetos eran la argumentación que envolvía, decían aquellos pensadores, una llamada desesperada y ambiciosa por obtener un puesto de influencia.

Por esto, cuando Ciudadanos dio el salto a nivel nacional, construyéndose rápidamente, con el sacrificio de mucha gente ilusionada que batió las calles, con procesos selectivos de los candidatos que cada vez fueron más dudosos, abrazados a un ideario líquido, como diría Zygmunt Bauman, generaron tanta expectación como dudas. La acusación de que era la “marca blanca” del PP no dejaba de ser tan falsa como cierta; es decir, Ciudadanos era la representación perfecta del consenso socialdemócrata al que pertenecen tanto el PSOE como los populares. Sus planteamientos económicos y educativos eran tan centristas que en esta sociedad española tan indiferente e infantil tenían que calar; es que eran, y son, más de lo mismo.

La “nueva política” consistía en apelar a la “regeneración”, donde se ganaron el favor de muchos escritores dado el deseo manifiesto de poner fin a los defectos del régimen del 78 y a la crisis política que sufrimos. Se les endiosó, hay que decirlo, no solo porque eran un rapapolvo a Mariano, sino porque insuflaron algo de esperanza a mucha gente. Y, como decía Weber, acertaron porque pergeñaron un programa políticamente inmaculado que se adaptaba a lo que quería la gente. ¿Quién no va a querer que las cosas funcionen, y que vivamos en paz, armonía y libertad para el progreso de todos?

Ciudadanos tuvo que convertirse en una máquina electoral, y fichó y aupó a gente sin experiencia ni currículum, y a otros que venían rebotados de otros partidos. No es que esté mal, o que sea ilegítimo, sino que ese aluvión incontrolado y peligroso era predecible ante la expectativa del spoils system. Cargos, presupuesto e influencia para cumplir el programa y obtener satisfacción personal son asuntos muy atractivos. Ante esa situación, es lógico que Rivera quiera de una manera u otra gobernar, y Rajoy le siga la corriente

El alto coste político de Ciudadanos: “Sí, pero sin entrar en el Gobierno de Rajoy”
Nuria Val okdiario 10 Agosto 2016

Ciudadanos se presentó tras el 26J con una abstención en segunda votación de investidura como postura inamovible ante el ganador de las elecciones, Mariano Rajoy. Después, advirtieron a los populares que pasarían al ‘no’ si se apoyaban en los nacionalistas para formar Gobierno. Y este martes dieron el paso definitivo al ‘sí’ a cambio de seis exigencias para demostrar que les costaría caro su apoyo. Sin embargo, la formación naranja se enfrenta ahora a un alto coste político de cara a la ciudadanía y sus votantes. “Para un partido siempre es difícil entre escoger lo malo y lo menos malo”, respondió Rivera en su discurso este martes.

Ciudadanos pidió ‘la cabeza’ de Mariano Rajoy en campaña y también estos últimos días, donde ya avisaban de que no entrarían en un Gobierno sin ‘regeneración’, como ellos lo denominan. Todo a pesar de los numerosos ofrecimientos que los populares les han hecho en encuentros y conversaciones privadas, que en este mismo ámbito ambos partidos han corroborado a OKDIARIO.

La formación naranja anunciaba por activa y por pasiva que mientras permanezca Rajoy al frente del partido no contaran con su apoyo. “Si aceptan estas premisas, estamos dispuestos a darles el ‘sí’ en la investidura”, respondió el líder de C’s este martes. Sin embargo, descartan de manera rotunda entrar en el Gobierno. Dirigentes de la formación consultados aseguran que eso supondría “nuestra muerte política”.

“Descartamos completamente la opción de entrar en un Gobierno del PP hoy por hoy. En un futuro podremos entrar en un Gobierno, pero siendo limpio”, precisó Rivera. El líder de Ciudadanos aprovecha siempre que le preguntan para meter nombres del PP que, según él, responden a la ‘limpieza’ que busca su partido para compartir carteras como el de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes o el del vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado. Sin ir más lejos, a la hora de explicar estas seis exigencias para firmar la investidura, Rivera mencionó que Cifuentes las cumple en la Comunidad de Madrid.

Sólo un 5% de los votantes de C’s apoyaría a Rajoy
Rivera ya tuvo problemas de credibilidad frente un sector de simpatizantes que le echó en cara sus declaraciones sobre la Mesa del Congreso. El líder de Ciudadanos consideró que no era bueno para la democracia que el partido que gobierne sea, además, el que presida la Mesa del Hemiciclo. Unas semanas después, Ciudadanos apoyó a los populares para que Ana Pastor presidiera la Mesa, a cambio de situar a los suyos en segunda posición.

El PSOE cree que la renuncia de Rajoy sería "una muestra de generosidad"
Estas decisiones y sus reiterados cambios, primero apoyando a los socialistas en la anterior legislatura (el famoso pacto de ‘El abrazo’) y ahora apoyando a los populares, han restado credibilidad a la formación naranja hasta el punto de perder unos 300.000 votantes si ahora se celebrasen elecciones, según el último CIS publicado. Los votantes no apoyan la decisión que ha tomado el partido este martes. Según el CIS, un 41% de votantes de Rivera se abstendrían ante la candidatura de Rajoy frente a tan sólo el 5% que está dispuesto apoyar al PP.

El sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas del mes de julio, todavía no figuraba el ‘sí’ de Ciudadanos al PP, recoge que un 10,9% de los votantes de C’s piensan cambiar su voto si se dan unas terceras elecciones. El partido de Rivera no remonta el vuelo en los sondeos tras el batacazo en los últimos comicios del 26J donde los votantes abandonaron al partido dejándolo con 32 diputados. En su momento, el líder de Ciudadanos justificó el resultado con una alta abstención de los votantes, hartos del bloqueo político y de la repetición de elecciones.

El PP consiguió con su estrategia de ‘el voto útil’ y ‘el voto del miedo’ recuperar a parte del electorado que se había teñido de naranja el pasado 20 de diciembre. Fue el caso, por ejemplo, de Sevilla, donde el segundo escaño que alcanzó C’s se fue ahora al cuarto del PP; el de Salamanca, el de A Coruña, el de Guadalajara, el de Toledo y el de Albacete. Sin embargo y pese a todo, Rivera ha conseguido que sus 32 escaños sean decisivos de cara a la investidura. Ahora la presión se sitúa sobre el tejado del PSOE, que no puede permanecer en silencio al ser la segunda fuerza en el Congreso.

En la formación naranja no consideran estos ‘giros’ como errores sino que aprovechan la situación para ‘venderse’ como la única fuerza que ha sido capaz de desencallar ambas investiduras “ante el bloqueo constante del PSOE y del PP”. Su estrategia es vender estas seis exigencias de cara a la ciudadanía como “regeneración” y “limpieza”: la única fuerza que ha conseguido limpiar el Parlamento. Su mensaje pasa por ser la fuerza constitucionalista que pondrá ‘orden’ en Cataluña y en el Congreso para dar Gobierno y la estabilidad que requiere España tras más de 200 días en funciones. Tal y como apuntó OKDIARIO, el partido quiere reforzar en septiembre mediante un congreso su idea de partido de centro.

Las cosas claras.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 10 Agosto 2016

Era de esperar. CIUDADANOS quiere dejar claro que no va a seguir por esa senda de ambigüedad que le había propuesto el PP usándole como coartada para mantener una situación de impasse a la espera del desgaste de su oponente real, el PSOE, y forzarle a optar por una abstención suficiente para poder acudir a la investidura con garantías de éxito. El ultimátum de Mariano Rajoy usando los Presupuestos Generales y el techo de gasto, junto a la fecha límite del 15 de octubre exigida por la UE, ha tenido como respuesta inmediata este otro ultimátum de Albert Rivera resumido en una condición previa de fijación de la fecha de investidura y despejar la duda de si Rajoy se va a presentar, complementada por un condicionado de seis puntos ligados a la regeneración política y lucha contra la corrupción. El PP tiene menos de 24 horas para responder en la reunión programada para mañana a las 10.00 h entre Albert Rivera y Mariano Rajoy.

Los puntos que Albert Rivera ha incluido en su condicionado a aceptar por el PP previo al inicio de conversaciones encaminadas a un futuro pacto de investidura son los siguientes:
• Separación inmediata de cualquier imputado por corrupción en las listas o los escaños.
• Eliminación de aforamientos.
• Nueva ley electoral con listas desbloqueadas.
• Acabar con los indultos por corrupción.
• Limitación de mandatos.
• Crear una comisión de investigación en el Congreso por el caso Bárcenas

En cuanto al primer punto, el matiz importante afecta al momento en que CIUDADANOS impone para que un imputado por corrupción sea obligado a abandonar su escaño y apartarlo de listas electorales. Lo de las listas no hay problema alguno. Sin embargo, se hace mucho más difícil “obligar” a que alguien voluntariamente renuncie a su Acta de Diputado, Concejal o cualquier otro cargo electo ligados a personas físicas y no a personas jurídicas, en este caso el partido político por el que el que fue elegido. La Ley actual no lo contempla y se me hace difícil que se modifique dando a los partidos políticos discrecionalidad absoluta sobre un sistema basado en la representatividad, aunque sea en listas cerradas.

El segundo punto no admite matizaciones. Va siendo hora de que se modifique una situación de absoluto privilegio de miles de ciudadanos ante la Justicia, donde se cobijan verdaderos delincuentes en unos procedimientos conscientemente farragosos y lentos como para desalentar al más entusiasta. EL problema debe dejarse en manos de los jueces de Primera Instancia que deben decidir en todos los casos si ante las pruebas o indicios aportados por quienes acusan, admiten a trámite las denuncias. El Tribunal Supremo no puede dedicarse actuar como juzgado de Primera Instancia y hacer una labor para la que no dispone ni de medios ni de tiempo para realizarla. La única figura inviolable, en razón de su cargo es el Jefe del Estado, en este caso el Rey. Y como dice el dicho, “del Rey abajo, ninguno”.

Las listas desbloqueadas es una aspiración y una exigencia de quienes queremos que los partidos cumplan con la exigencia constitucional de mantener una democracia interna en la elección de órganos, líderes, etc. Eso incluye el que se acabe con la prerrogativa de las Ejecutivas o del Propio Secretario general de confeccionar las listas electorales como medio de control y de premio o castigo de actitudes de determinados militantes. Casos tan bochornosos como el de la lista electoral del PSOE en Madrid y los famosos “paracaidistas” de gentes ajenas al partido, dan una idea de lo perverso de un sistema en el que los ciudadanos votan siglas y no a sus representantes que vienen impuestos.

El punto cuatro de acabar con los indultos por corrupción, creo que debería ser más generalizado y debería haber sido “acabar con los indultos”. Las excepciones, de haberlas solo deberían ser en casos muy concretos de lesa humanidad y con amplio consenso entre Organismos responsables y las Comisiones de control del Congreso de los Diputados.

La limitación de mandatos, es algo ya experimentado en otras democracias consolidadas y no se debe dejar a la voluntad del afectado. Dos mandatos de cuatro años, es tiempo más que suficiente. Lo importante no son las personas sino los programas, las propuestas de los partidos encargados de llevarlas a cabo.

En cuanto a la Comisión política en el Congreso sobre el llamado caso Bárcenas y la torpeza del asunto de los ordenadores, los SMS de Rajoy etc., es una petición lógica que debería haber tenido su paralelismo en asuntos tan comprometidos como los casos Palau, ITV, 3%, de Convergencia, el caso de los Pujol y su estratosférica fortuna, los casos del PSOE en Andalucía de los falsos ERE’s y Cursos de Formación, etc. Si se hacen Comisiones no se deben excluir asuntos de amplio impacto político y mediático, además del judicial que va por su lado de esas maneras tan peculiares.

En resumen, creo que Mariano Rajoy no debería tener ninguna dificultad en aceptar todas estas condiciones, máxime cuando la alternativa nos lleva a que Pedro Sánchez pueda pensar en su oportunidad de ofrecerse ahora o esperar el milagro de las terceras elecciones. Sinceramente creo que esta oferta de Albert Rivera sí que es generosa y desnuda al PP de sus verdaderas intenciones.

¡Que pasen un buen día!

Unas condiciones aceptables y una oportunidad para regenerar España
EDITORIAL El Mundo 10 Agosto 2016

Albert Rivera abrió ayer la puerta de la investidura de Mariano Rajoy. Lo hizo a través de una declaración solemne en el Congreso en la que, además de exigir al candidato popular poner fecha a su investidura, puso sobre la mesa seis condiciones en materia de regeneración para aceptar negociar el sí. Ninguna de las premisas expuestas por el presidente de Ciudadanos son inasumibles por Rajoy, por lo que éste debería aceptarlas en la reunión que ambos mantendrán hoy. Este paso, y la posterior negociación entre PP y Ciudadanos de un paquete de reformas más amplio, sería decisivo para desbloquear la situación de interinidad que atraviesa la política española desde hace casi ocho meses.

Rivera se comportó ayer como un hombre de Estado, dejando así en evidencia la tozudez de Pedro Sánchez a la hora de comportarse como nunca se hubiera esperado del líder de un partido que ha gobernado España durante 21 años. El ofrecimiento de Rivera a Rajoy constituye una oportunidad histórica para llevar a cabo la regeneración eternamente aplazada por la clase política de nuestro país. Rajoy, por tanto, está en condiciones de asumir las exigencias de Rivera. Primero porque los intereses generales así lo exigen -el precio de mantener la ingobernabilidad es demasiado elevado- y, segundo, porque tienen la virtud de ser buenas tanto para el conjunto del país como para el propio PP. Y, en tercer lugar, porque situarían al PSOE en una posición insostenible. Sánchez tendría complicado mantener su no a Rajoy si éste y Rivera son capaces de articular un acuerdo, al menos, de investidura. Para el PSOE, además de una irresponsabilidad mayúscula, sería un suicidio de llevar al país a unas terceras elecciones.

Rivera, que informó a Rajoy de sus condiciones minutos antes de su intervención, se mostró taxativo a la hora de pedir al presidente del Gobierno en funciones que fije la fecha de su investidura. Sería aconsejable que Rajoy accediera a ello, teniendo en cuenta además que le basta con señalar la semana en la que se someterá a la confianza de la Cámara. Por otro lado, Rivera exigió media docena de iniciativas 'sine qua non' para abrir una negociación con el PP: apartar a todos los cargos públicos imputados; eliminar los aforamientos; reformar la Ley Electoral; acabar con los indultos por corrupción; limitar los mandatos a ochos años -no aclaró si afectaría a Rajoy, quien opta a la reelección-; y, finalmente, abrir una comisión de investigación de los papeles de Bárcenas.

Estas condiciones -casi todas incluidas en el pacto de Ciudadanos con el PSOE- ya han sido asumidas por los populares en aquellas comunidades en las que, como Madrid, gobierna con el apoyo de Ciudadanos. EL MUNDO ya incorporó la mayoría en las 40 propuestas para la regeneración democrática, publicadas antes de los comicios del 20-D. Ciertamente, de llevarse a efecto, supondría una profunda acometida regeneradora en la vida política española. Porque, si bien el Gobierno no ha aprobado apenas indultos por corrupción y ya no hay apenas cargos imputados en el Congreso y mucho menos en el Gobierno, sí es urgente eliminar los aforamientos de cerca de 2.000 cargos públicos que hay en la actualidad y restringir esta figura sólo a las altas instancias. Y la reforma electoral, sobre todo en lo tocante al desbloqueo de las listas y el fin del voto rogado, también es una propuesta razonable. En consecuencia, el escollo más duro para Rajoy, a priori, es la apertura de una comisión sobre Bárcenas, que podría ir en paralelo al juicio de este caso que se abrirá en octubre. Aunque estas comisiones suelen acabar sin consenso y sin unas conclusiones claras, en este caso, podría ser un elemento útil para ayudar al PP a superar un episodio de corrupción que lastra su imagen durante los últimos años.

'La nueva política no puede comportarse con la vieja', afirmó ayer Rivera. Ciudadanos es, y con claridad, el partido que más está haciendo para superar el bloqueo. Forjó un pacto con el Partido Socialista en la anterior legislatura y, tras el 26-J, fue capaz de cambiar el veto a Rajoy por la abstención. El principal mérito de Rivera es abandonar los maximalismos y aceptar, con hechos y no sólo con palabras, la necesidad de acuerdos de largo alcance. Rajoy cometería un grave error si hoy no aprovecha la oferta que le brinda el líder centrista.

Nacionalismo rancio de Doménech
Jesús Royo Arpón La voz libre 10 Agosto 2016

Lingüista

PODEMOS es un potipoti ideológico, un patchwork, un batiburrillo, donde caben y conviven las más variadas tradiciones, desde el comunismo al anarquismo pasando por la socialdemocracia, el castrismo, el populismo chavista, hasta los resabios sociolíricos de la Falange ('tomar los cielos por asalto'). Cabría preguntarse cómo se fraguó semejante collage, esa olla podrida hecha con restos de todos los guisos. Y habría que urgir a los teóricos del movimiento a que se aclaren, y pronto, porque a medida que amaine la crisis se va esfumar el ferviente apoyo que ahora mismo tiene.

La doctrina sobre los “hechos nacionales” es quizá la más indefinida, contradictoria y sorprendente. Al principio, tanto en Madrid como en Cataluña, el movimiento se posicionaba contra el nacionalismo “burgués”. Pero poco a poco ha ido adoptando ese “nacionalismo de izquierda” –en clave de nación étnica- que incluye desde ERC hasta ETA. El gran protagonista de esa deriva es Xavier Doménech, un oscuro profesor de Historia -de la cuerda de Josep Fontana- que se ha colocado en la cúpula de Podemos, por el apoyo que ha recibido de Pablo Iglesias, expresado en el famoso “piquito” ante el pleno del Congreso. He explorado la “doctrina nacional” de Doménech y, aparte de una redacción mejorable, me he encontrado con un desierto poblado de los tópicos más rancios. Véanlo en 'Soberanías y democracia', 'El País' 3.2.2016

Doménech parte del concepto de España como “nación de naciones”, y lo reivindica citando a Peces-Barba, ponente socialista de la Constitución: “España como nación no excluye la existencia de naciones en el interior... de la nación de naciones que es España”. En la Transición este tema estaba envenenado por el secuestro de la “nación española” por el franquismo. Tanto Arribaspaña había acabado por contaminar el mismo nombre de España como Estado, es decir unión solidaria de ciudadanos libres e iguales. También el PSOE propugnó el “derecho de autodeterminación” de las naciones españolas, pero eso fue otro subidón antifranquista, enmendado y olvidado rápidamente. Pues ahí se agarra Domènech. Otro maître à penser al que se apunta es Roca Junyent: “España es un Estado plurinacional, y por tanto esas nacionalidades que integran España tienen una soberanía originaria, y que en la cesión de parte de su soberanía se define la soberanía del Estado”. O sea, el Pacto Constitucional viene a ser algo anecdótico y transitorio, en cualquier momento las nacionalidades originarias pueden recuperar su soberanía y largarse. Me recuerda al Estado propugnado por Xirinachs: una coincidencia de la singladura de naves con destinos diferentes, y que sin duda iban a seguir rutas diversas en un próximo futuro. Ejemplos de estados así: Yugoslavia, el imperio austrohúngaro, la URSS (en teoría), y en cierto modo la Unión Europea (y ya vemos, aun sin ser formalmente un Estado, el trauma que ha supuesto el Brexit). Otra autoridad en la que se basa Domènech para definir nación es el “plebiscito diario”, del filósofo derechón Ernest Renan, al que también se apunta Rodríguez de Miñón. Como se ve, todos ellos grandes pensadores de izquierda.

Si no es molestia, pregunto: a las alturas del siglo XXI, ¿me podría decir alguien qué tienen estas afirmaciones de progresistas? Soberanías preconstitucionales, reversibilidad del pacto de Unión a gusto y conveniencia de cada una de las partes... ¡Si son la reacción en estado puro, a un milímetro del fuerismo carlista! Ay Podemos, Podemos...

El coste del desgobierno: más de seis meses sin reformas económicas

DANIEL VIAÑA. Madrid El Mundo
10 Agosto 2016

Los terceros comicios harían de España un nuevo elemento de inestabilidad europeo

FRENO POLÍTICO A LA ECONOMÍA
Ya son trece los meses que la economía acumula sin una actuación de calado
El encefalograma plano de las reformas: más de un año desde el último ajuste económico


Leyes aprobadas

Más de un año. Exactamente, un año, un mes y 29 días. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que el Congreso de los Diputados tramitó la última Ley Orgánica dentro del ámbito económico y, por lo tanto, es también el tiempo que la economía española lleva ya sin poner en marcha ningún tipo de reforma estructural.

La última actuación de este tipo fue registrada el 12 de junio de 2015, fecha en la que se modificaron la Ley de 1980 de Financiación de las Comunidades Autónomas, así como la Ley de 2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Desde entonces, nada. Cero. Ninguna Ley Orgánica, que es aquella que da forma a cualquier reforma de gran calado, ha sido aprobada en España. En primer lugar, porque en los últimos meses de la X Legislatura, con el Gobierno de Mariano Rajoy al frente, la actividad fue casi nula; y en segundo, porque tras las elecciones del 20 de diciembre de 2015 el bloqueo político así lo ha provocado e, incluso, amenaza con ampliarlo.

Pero es que, además, la última Ley ordinaria data del 29 de octubre. Fue la de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016, que durante mucho tiempo ni siquiera han parecido definitivos ya que Bruselas instaba a España a modificarlos para cumplir con el objetivo de déficit. Ahora, tras la multa cero y la nueva senda fijada, parece que sí lo serán. Pero aun así, ya han transcurrido nueve meses desde la última ley.

De esta manera, la actividad y reformas en el ámbito económico -así como en el general- son inexistentes desde hace muchos meses. Tanto, que incluso el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, ha cambiado recientemente su discurso de que la recuperación puede mantenerse sin Gobierno por uno mucho más alarmista. "La economía española ha aguantado. Durante el primer semestre, los datos que tenemos de actividad, de empleo, han sido positivos, pero esta inercia no dura para siempre", advirtió tras la reunión del G-20 del pasado mes de julio en China, para posteriormente añadir que "es importante que España tenga un Gobierno con rapidez y tome medidas presupuestarias y no presupuestarias. Dilatar la incertidumbre no es un buen camino para mantener el crecimiento de en torno al 2,5%".

Estas palabras, evidentemente, tienen un componente de interés político en favor del Partido Popular. Pero también es cierto que Guindos no es el único que ha lanzado un mensaje de preocupación. Este mismo lunes, el departamento de análisis de Moody's advertía de que la falta de un Gobierno con capacidad ejecutiva ya está afectando a la economía española. En concreto, Moody's Analytics señalaba que la inversión y el consumo ya se están viendo lastrados por la desconfianza que han generado las dos elecciones celebradas. Y, al mismo tiempo, apuntaba la necesidad de que el país desarrolle un crecimiento "saludable" en los próximos años mediante la aprobación de reformas estructurales, esas mismas de las que hace ya más de un año que no hay ni rastro.

Además, la situación de bloqueo político está haciendo pensar a cada vez más analistas que el de unas terceras elecciones generales es el escenario más probable. Así, Christopher Dembik, de Saxo Bank, explicaba a sus clientes en el boletín financiero de la pasada semana que "si España no logra formar Gobierno y no hay acuerdos entre los partidos, el país se ve obligado a unas terceras elecciones, haciendo aún más inestable la situación". Asimismo, y como también hizo Moody's, Dembik recordaba que Cataluña prosigue con su reto soberanista, de manera que, en su opinión, España es un factor clave en el aumento de las tensiones geopolíticas que sufre Europa. Y toda esta situación, concluye el analista de la influyente entidad danesa, será "el principal impulsor de los mercados financieros y la economía mundial en los próximos meses".

Inestabilidad política

De hecho, este factor, el de la inestabilidad política, lleva ya tiempo afectando tanto a España como a Europa. El año pasado, cuando los sondeos daban cada vez un mejor resultado electoral a Podemos e incluso se barajó un Gobierno con esta formación como pieza clave, tanto el Ibex 35 como el mercado de deuda sufrieron algunos episodios de intranquilidad. Algo similar ocurrió con la citada Cataluña, especialmente con las referencias de la Generalitat, y todas la agencias de rating han hundido la calificación crediticia de esta comunidad autónoma como bono basura.

En el resto de Europa, el efecto del Brexit ha demostrado, una vez más, que las decisiones políticas están lastrando la evolución de las economías. La salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) supondrá un fuerte freno para la economía británica, afectará también a la europea y, a pesar de que muchos organismos como el BCE han subrayado lo bien que los mercados han resistido este capítulo de inestabilidad, lo cierto es que la mayor parte de los índices bursátiles están todavía por debajo del cierre del jueves 23 de junio.


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Lamentos de un ciudadano español

NICOLÁS REDONDO TERREROS El Mundo 10 Agosto 2016

La vicepresidenta del Gobierno cree, según ha expresado a los medios, que la coherencia personal y la política están a su juicio por encima de la coherencia jurídica, sin darse cuenta que ésta última es la base y define los límites de lo que denomina coherencia política -fuera de las leyes no existe una coherencia política apreciable para el bien común o, en todo caso, inmediatamente se trasforma en una realidad jurídica-. Por otro lado, en una democracia el conflicto entre la entereza moral (coherencia) de una persona y el cuerpo legal (coherencia jurídica) en el ámbito público sólo tiene una solución: el allanamiento de la creencia personal ante el poder de la ley o el cambio de ésta.

Por su parte, y coincidiendo en el tiempo, el líder de Podemos decía que la relación entre Echenique y su cuidador -basada en una economía oculta a las reglas del Estado- era un ejemplo moral para los españoles, sin percatarse de que siendo encomiable el buen ejemplo, a los cargos públicos lo primero y fundamental que se les pide, es el respeto y cumplimiento de las leyes.

Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Iglesias, la primera defendiendo que Rajoy drible la propuesta del Jefe del Estado para la investidura y el segundo defendiendo el comportamiento del pícaro Echenique, nos han recordado con sus declaraciones que existe una forma de entender la política en España tan trasversal como antigua, que une a expresiones de diferentes ideologías y que tiene una fermentación desgraciada en nuestra historia, que consiste en dar un valor secundario, accidental y adjetivo a las leyes .

En España han prevalecido durante demasiado tiempo las interpretaciones personales, la conveniencia, los intereses religiosos o ideológicos y el yoismo sobre las normas. Es buen ejemplo de esta tendencia, que muestra nuestra complicada relación con los esfuerzos continuados que requiere el espacio público, todo nuestro teatro clásico o la universal obra de Miguel de Cervantes. El alcalde de Zalamea, de Calderón, Fuenteovejuna o El mejor alcalde, el rey, de Lope de Vega, son claros ejemplos de cómo los conflictos y los delitos se saldan con arreglo a convenciones morales, con descuido de las leyes y las normas, anomalía ratificada en todas las ocasiones por el rey, entendido siempre como instrumento arbitrario que repone los daños morales y premia la coherencia personal, aunque por mantenerla se hayan de burlar las leyes y convenciones legales. No veremos al rey como la cúspide de un sistema institucional, sino como un poder que premia con discrecionalidad la reacción del pueblo, aunque no sea legal, la entereza moral, a pesar de que se mantenga burlando la ley, o la coherencia del protagonista, aunque se haya mantenido en contradicción flagrante con las instituciones. Y, ¿no es Don Quijote el más brillante y universal ejemplo de la derogación de las leyes por una visión personal del protagonista? No podemos olvidar la novela picaresca, género español por antonomasia, en la que el desprecio por las normas y las leyes se convierte en expresión del arte universal y provoca en personalidades sobresalientes como Marañón el conflicto entre el valor literario y el cívico de estas obras.

El valor cultural de estas grandes obras, que se encuentran entre el reducido catálogo de la producción intelectual más eximia de la cultura occidental, no reduce la averiada forma de entender lo público que hemos tenido los españoles durante una gran parte de nuestra historia. El dominio de la voluntad del individuo o de los míos y de las convenciones morales sobre lo común, sobre el producto de la razón, ha sido característica de nuestra historia, que ha dado grandes e imperecederas obras y nombres a la cultura, pero también ha hecho de nuestra vida pública un vía crucis sinuoso, complejo y violento en algunos pasajes de nuestro pasado.

Esta interpretación de nuestra historia me permite decir, sin exagerar y sin ánimo de agredir a nadie, que los independentistas catalanes son la expresión más excesiva de los aspectos más amargos de la Historia de España. Son el mejor ejemplo de lo que quisimos dejar de ser después de 1978. O, ¿no es fácil ver en el conflicto que plantea la presidenta del Parlamento catalán, Carmen Forcadell, entre parte del Parlament y el Tribunal Constitucional y las leyes (entre las que sobresale la Constitución), un paralelismo con esos personajes de nuestra literatura clásica que esperan conseguir cuanto desean, sin importarles normas o leyes? ¿Se puede ver algo distinto al empoderamiento soberbio de sus deseos por encima de las conveniencias más generales y de la libertad de los que no piensan como lo hacen ellos?; su comportamiento hace honra a nuestras peores tradiciones, y tan arraigadas están en nosotros que precisamente aparecen explosivamente allá donde no quieren ser, de la noche a la mañana, como la historia común les ha hecho.

No es que crea que el pasado se impone de una forma invariable e ineludible; creo que son necesarios grandes y continuados esfuerzos para cambiar las tendencias seculares. Lo primero para conseguir estos cambios es que las élites, los dirigentes, los que tienen posibilidad de influir en la sociedad, reconozcan las inclinaciones negativas de su sociedad y tengan la voluntad de cambiarlas. El orgullo desenfrenado, la coherencia elevada al empoderamiento del yo por encima de la ley, la defensa a ultranza de una forma determinada de ver el mundo, que ayer tuvo una inspiración religiosa y en el siglo XX fue legitimada por determinadas ideologías (algunas de ellas claramente totalitarias), habían seguido dominando la vida pública española hasta la aprobación de la Constitución del 78.

Desde estas bases nunca había sido posible el acuerdo, ni la transacción, ni las cesiones mutuas, al considerarse algo verdaderamente peor que errores... eran claudicaciones, derrotas, sin paliativo ni justificación. Y una vez más hemos vuelto a olvidar que esas tendencias negativas se pueden reprimir, se pueden sustituir, pero no podemos hacer que desaparezcan, siempre están ahí, dispuestas a reaparecer con la fuerza de todas las tensiones reprimidas. La debilidad institucional -el arraigo de las instituciones necesita más de dos décadas o de una generación-, la crisis económica, la corrupción y una tendencia al aislamiento de nuestros políticos, nos han obligado a volver a encontrarnos con nuestros fantasmas del pasado. La incapacidad de los políticos españoles tras el 20-D, originada en la soberbia y el orgullo tribal, nos llevó a otras elecciones el 26-J y pasadas varias semanas, cuando nos encontramos a principios del mes de agosto, es más razonable pensar que estamos más cerca de unos nuevos comicios que den un acuerdo razonable para sacar a España, o más correcto sería decir a los españoles, del atolladero.

Desde esta perspectiva intelectual no entiendo la posición política establecida con posterioridad al 26-J del PSOE, menos si pretenden ser la alternativa al PP y aún entiendo mucho menos que los oponentes internos de Pedro Sánchez no tengan ninguna alternativa a su estrategia. Al fin y al cabo, ¿si todos piensan del mismo modo, por qué tanto afán en sustituirle? Sólo es razonable pensar en opciones distintas si existen pensamientos distintos; en caso contrario todo se reduce a una despiadada y palaciega guerra de intereses personales que terminan dibujando un escenario en el que abunda la mediocridad cabalgando a lomos de ambiciones desenfrenadas. Tampoco comprendo la falta de perspectiva del candidato mejor posicionado para obtener la presidencia, embarcado en regatearse a él mismo a la vez que al Jefe del Estado y a la Constitución cuando juega con la posibilidad de no presentarse ante el congreso para dar cuenta del éxito o fracaso de sus gestiones para formar gobierno. No me entra en la cabeza que a estas alturas, con muy escasas posibilidades de formar Gobierno, Rajoy no sepa que el futuro próximo, apurado el cáliz de las negociaciones, se inscribe en una disyuntiva tan inevitable como dolorosa y probablemente injusta: o el candidato Rajoy trasciende al PP para formar un Gobierno a la altura de la gravedad de la situación, o el PP trasciende a Rajoy; en caso contrario estaremos cerca de las terceras elecciones o con un gobierno de trámite, obligado a entregar la cuchara a las primeras de cambio.

España no puede depender de personajes que están más preocupados de su supervivencia que de los intereses generales. Los aficionados a la Historia de España hemos visto desde nuestra mocedad páginas de nuestro pasado que nos abochornaban, que nos hacían despreciar la mezcla de negligencia, egoísmo, soberbia e ignorancia de la que hacían gala sus protagonistas y, sin quererlo ni creerlo, estamos asistiendo en la actualidad a un pasaje parecido, sin poder hacer nada, excepto denunciarlo. Los que tienen mi edad poco más o menos, de derechas o de izquierdas, creímos firmemente que la Transición situaba esas páginas dolientes a nuestras espaldas; el coraje ético de Suárez, la capacidad de Felipe González para torcer las expresiones más sectarias de su partido o el compromiso de Aznar de no ser presidente más de dos legislaturas, nos permitía seguir teniendo confianza... Por desgracia, el comportamiento de los líderes actuales nos impone pensar que la historia suele repetirse y en España con forma de drama.

Unilateralidad democrática: el nuevo concepto de la neolengua indepe

Juan Soto Ivars El Confidencial 10 Agosto 2016

Uno cree que se ha acostumbrado a todas las fantasías del proceso independentista de Cataluña pero entonces, en pleno agosto, aparece Anna Gabriel en la tele y saca a la palestra una idea nueva y fascinante: unilateralidad democrática. La nueva entrada en el diccionario de la neolengua indepe se inaugura en los siguientes términos: Cristina Pardo pregunta a la diputada de la CUP sobre la desbandada de diputados no independentistas en una sesión del Parlament:

-Pero, Anna, ¿qué debate quieren ustedes si lo que proponen es una actuación unilateral?
-Porque la unilateralidad democrática es la única salida cuando no quedan salidas democráticas en el Estado español.

Subrayemos el concepto. Volveremos a él, pero antes, una pequeña digresión. Llevamos más de un año de política ficción en Cataluña y los asientos del Parlament que ocupan los diputados y las diputadas de JxS y la CUP ya no son simples sillones: se han convertido en rocinantes, a lomos de los cuales se disparan declaraciones solemnes contra el molino de viento de la Constitución española. Para la construcción de la Maqueta de la República Catalana a escala 1:49, que más que quijotesca resulta shandiana, los diputados indepes emplean los mejores materiales disponibles en el mundo de la fantasía: mentiras y conceptos.

Dicen que el Gobierno de Puigdemont no ha hecho nada de provecho, ni presupuestos ni nuevas leyes, pero es totalmente falso. Algo se ha hecho, mucho, de hecho, y la prueba es que hoy la neolengua es infinitamente más rica que en agosto del año pasado. No es raro si tenemos en cuenta que la generación de lenguaje es lo único capaz de sostener una república imaginaria que ha de enfrentarse a un Estado real, con leyes y tribunales reales.

Cada concepto de la neolengua tiene un referente en el lenguaje del mundo real. Así, 'derecho a decidir' significa 'referéndum de autodeterminación', 'hacienda catalana' es 'doble tributación', 'negociación' es 'exigencia' y 'plebiscito' es 'elección autonómica”. ¿Cuál es el referente de la 'unitaleralidad democrática' a la que se refiere la diputada Gabriel?

Dejemos a un lado el hecho de que nos encontramos ante un oxímoron, al que tendrán que enfrentarse los filólogos. Unilateralidad democrática significa que una mayoría simple de diputados independentistas votará el incumplimiento de las leyes españolas, la desobediencia al Tribunal Constitucional y a la Constitución española, aprobada por abrumadora mayoría de españoles en 1978, para echar adelante un proceso constituyente en Cataluña.

¿Puede iniciarse en Cataluña un proceso constituyente en estas condiciones, sin consenso con el Estado? Pues sí, señora: todo es posible en el mundo de la ficción. Mañana, Puigdemont puede subirse al estrado para proclamar que el proceso ha dado comienzo y que es irreversible. Acto seguido, del mismo modo que ya se ha creado una hacienda ficticia, de la misma manera que ya hay frikis con sus pasaportes ficticios en el cajón de la mesilla de noche, se redactarán leyes, se esbozarán derechos fundamentales y se pedirá a la ciudadanía que sueñe y que vote una constitución hecha de aire, como las palabras.

Habla, pueblo, habla. Es de suponer que en ese momento los partidos constitucionalistas recomendarán a sus votantes que se abstengan de participar en la fantasía colectiva y los empujarán a la abstención. Si esa constitución se vota, puede recibir, entonces, una abrumadora mayoría de votos a favor. Lo único que se habrá desarrollado en toda su plenitud será el concepto de unilateralidad democrática.

Pero ¿qué ocurre al día siguiente? Los votantes se despiertan y todo sigue donde estaba, porque pasar de la ficción a la realidad es tan sencillo como cerrar un libro.

Mayor Oreja: "Bildu y Podemos son aliados naturales y cómplices inesperados"
El ex ministro del PP habla del bloqueo como "un acuerdo de todos contra el PP" debido a la perdida de una "mayoría política y social".
esRadio Libertad Digital 10 Agosto 2016

Jaime Mayor Oreja, exministro del Partido Popular, ha dicho en declaraciones a Es Noticia de esRadio que el bloqueo que está sufriendo el PP es parte de "un proceso en el que se trata de hacer un frente popular populista nacionalista" que busca "la marginación del PP".

Mayor Oreja dice que el escenario político actual no se parece en nada al que tuvo que vivir él hace unos años porque "el nacionalismo vasco y el nacionalismo catalán no habían abrazado una ruptura y tampoco se había producido el bis a la izquierda que España impulsa después de los atentados del 11-M", bis que supone un "desafío nacionalista" cuya intensidad no se había visto antes.

El que fuera portavoz del Partido Popular en el Parlamento Europeo dice que esta situación es "un error de la historia" que se repite, donde "no se trata de que haya buenos o malos negociadores", porque "el PP y Mariano Rajoy están haciendo lo que pueden y de la mejor manera que pueden".

Para Mayor Oreja, el fin de este proceso culminaría con "un acuerdo de todos contra el PP, aunque hoy parezca mentira" porque esa es "la tendencia" que están siguiendo. Lo que tiene claro es que "Pedro Sánchez quiere hacer un acuerdo una vez que el PP y Rajoy sean derrotados en la investidura".

La raíz de este problema es la pérdida de una "mayoría política y social en los últimos" que se podría deber a haberse enfocado únicamente en "la economía". También, el hecho de que "ellos se hayan inventado un nuevo escenario" en el que el resto forman parte del "viejo escenario” puede ser otro motivo, pero "ese frente popular ya fracasó en las anteriores elecciones teniendo mejores resultados".

Respecto a las elecciones vascas, Mayor Oreja las ve como "una pugna entre PNV y una alianza entre Bildu y Podemos", estos últimos siendo "aliados naturales y cómplices inesperados". Su lógica le hace pensar que "Otegi será candidato, juega un papel determinante". Todo esto debido a que "ETA quiere alcanzar el poder", algo que espera que no pase "pero es a lo que aspiran".

«Las instituciones gallegas deben ser bilingües: yo hablaré las dos lenguas»
Losada se queda sin rivales para las primarias tras no llegar al 10 % de apoyos los otros dos aspirantes
carlos punzónvigo / la voz  10 Agosto 2016

Ha entrado en el ruedo político gallego como la opción de la dirección de Ciudadanos para optar a la presidencia de la Xunta y así lo avaló ayer a ella sola la militancia. Cristina Losada (Vigo, 1954) no esconde ese apoyo oficial para las primarias, como tampoco su antinacionalismo, su decepción con las nuevas fuerzas de izquierda o su autoclasificación ideológica de híbrida entre la derecha y la izquierda.

-¿Es la candidata de Albert Rivera para las primarias de C'Cs?
-Soy la propuesta por la dirección, así se me ha transmitido.

-¿Y será el comodín que puede llegar a necesitar Feijoo?
-Nuestro objetivo es entrar en el Parlamento de Galicia y ser determinante para introducir reformas y cambios. No sé si eso va significar apoyar o no a un gobierno, pero se van a tratar de introducir las reformas que Ciudadanos considera necesarias. Lo demás es anticiparse demasiado.

-¿Negociaría con Podemos, En Marea o el BNG?
-Eso está bastante claro que no. Son partidos que tienen modelos económicos, territoriales y sociales muy distintos al de Ciudadanos e incluso antagónicos. Es lamentable que las fuerzas emergentes surgidas a la izquierda del PSOE en Galicia estén impregnadas de nacionalismo. Es una lástima que no se hayan independizado de ese lastre nacionalista.

-¿Lastre?
-Es un elemento divisivo, de exclusión, es un lastre, sí y el ejemplo es el callejón sin salida al que han llevado a Cataluña.

-La asociación que fundó en Vigo señala en su manifiesto su rechazo a que se priorice el uso del gallego, ¿Lo mantiene?
-Estamos en contra de la imposición, del intento nacionalista de erradicar la otra lengua de los gallegos que es el español. Tenemos dos idiomas y no hay problema en ello en la sociedad, lo crean los nacionalistas y sus adláteres.

-¿Empleará usted el gallego en el Parlamento, el idioma habitual?
-Las instituciones gallegas deben ser bilingües y yo hablaré las dos lenguas, como hace la sociedad.

-Feijoo advierte que votar a Ciudadanos es un voto perdido.
-No hay votos inútiles, hay que respetar las preferencias de los ciudadanos. Y es significativo que no quiera hablar de Ciudadanos, eso es que le preocupa que haya una opción que apele al centro, a las reformas y a luchar contra la corrupción.

-Sin embargo, las primeras encuestas dejan a C´s sin escaños.
-Están muy alejadas aún de la cita electoral y de la campaña.

-¿Cuál sería su primer objetivo?
-Galicia no puede seguir a la cabeza en casos de corrupción.

-¿Cómo se evoluciona desde el troskismo de la LCR a que le enmarquen a usted en la derecha?
-A uno lo encuadran donde quieren, pero no tiene por qué responder a la realidad. Y sobre la LCR, cuando fui a estudiar a Madrid me detuvo después de una asamblea uno de los comisarios sociales celebres de la época, Billy el niño, muy temido. Fue ese momento cuando decidí militar en la Liga Comunista Revolucionaria. Vi la oferta y opté por un partido que no estaba con la URSS. Luego vino el desencanto y me desenganché. Me seguí considerando de izquierdas hasta el atentado de las torres gemelas, cuando algunos de la izquierda lo celebraron.
El exdiputado Antonio Rodríguez y otros exafiliados de C´s le disputarán el voto con Centrum

Ciudadanos contará con competencia electoral en los próximos comicios autonómicos desde su mismo espectro político. Exmilitantes de la formación de Albert Rivera en Galicia expedientados por la formación o que abandonaron la misma tras el cambio de cabeza de lista para las generales pasadas en A Coruña, formalizaron ayer junto a otros integrantes el inicio de actividad de Vía Centrum Partido Demócrata, formación que acaban de constituir en la comunidad gallega pero de ámbito estatal.

La nueva organización cuenta con la participación del exdiputado de Ciudadanos Antonio Rodríguez, relevado en la repetición de los comicios generales en junio por José Canedo, que no logró retener el acta logrado por la formación en diciembre pasado.

La presentación oficial de Centrum se convirtió en una exaltación del derecho a discrepar internamente, posibilidad que los exintegrantes de Ciudadanos que ahora se han sumado al nuevo proyecto político aseguran que está penalizada y castigada internamente en el partido de Albert Rivera. «En Centrum podrán coexistir personas de distintas ideas», anuncian para remarcar una posibilidad que aseguran se les ha impedido dentro de Ciudadanos.

Cristina al 50%
Nota del Editor 10 Agosto 2016

Si yo hubiera votado a Ciudadanos ahora estaría terriblemente decepcionado al ver que mi voto va a parar al PP.

Si yo no hubiera coincidido con Cristina en numerosos actos en defensa de los valores constitucionales y de las víctimas del terrorismo, ahora no me sentíría triste porque quiera que Galicia sea sólo para los ciudadanos "bilingües" español y lengua regional.

Porque defender el bilingüismo español-lengua regional es un enorme disparate. Si todos los ciudadanos españoles tenemos el deber de conocer el español, sobra el bilingüismo. Si los que practican el bilingüismo intercalan el uso del español y la lengua regional, están expulsando de su círculo a aquellos que no quieren saber nada de la lengua regional. Si los que practican el bilingüismo doblan el mensaje y lo dicen en español y luego en lengua regional estan desperdiciando su tiempo y el de los demás.

Si los que defienden el bilingüismo español-lengua regional pretenden que los niños de los demás sean unas cajas vivientes donde guardar la lengua regional están cometiendo un abuso inadmisible.

Si los que defienden el bilingüismo español-lengua regional pretenden que todos los funcionarios públicos pertenezcan a su clase, son unos miserables que excluyen a la mayoría
de españoles de optar a trabajar en las administraciones públicas.

Imposición lingüística
Formentera sólo tiene lado catalán: margina el castellano en su última campaña
La rotulación incluye únicamente el catalán, con subtítulos en inglés
 La voz libre 10 Agosto 2016

Madrid.- El Consell de Formentera acaba de poner en marcha una campaña medioambiental, en el que apela al 'lado verde' de los ciudadanos. Dirigida a los residentes, pero sobre todo a los turistas, no hay ni rastro del castellano en la web, vídeos, folletos, carteles y paneles elaborados a tal efecto. La rotulación incluye únicamente el catalán, con subtítulos en inglés.

Pese a que la mayoría del turismo que visita la isla procede del resto de España y de Italia, la institución dirigida por la formación econacionalista Gent per Formentera ha decidido no utilizar los idiomas de estos países, lo que ha desatado cierta indignación en las redes sociales, incluso en la página de Facebook oficial de la campaña.

"Yo soy catalana y entiendo el idioma perfectamente, pero no todos los que están en Formentera lo entienden" o "En Formentera hay muchos extranjeros, por eso veo muy necesario publicar eso en varios idiomas y no solamente en catalán", son los mensajes que algunos vecinos han dejado en el muro de la campaña.

El presidente del PP de Formentera, José Manuel Alcaraz, también ha utilizado Facebook para mostrar su indignación: "Hacer una campaña medioambiental dirigida principalmente a los turistas, en la que se excluye el castellano, es una de esas cosas absurdas que hace nuestro Consell".

Con estas palabras, Alcaraz insiste en lo desafortunado de la decisión ya que, en su opinión, no se llegará a una grandísima parte de los turistas. "Sólo se acuerdan del castellano cuando se acercan las elecciones para pedir el voto", ha insistido.

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