AGLI Recortes de Prensa   Jueves 11  Agosto  2016

Cuarenta y cinco días en Madrid
Ignacio del Río Republica 11 Agosto 2016

Cuando vamos a cumplir cuarenta y cinco días desde el 20 de junio, cuando todavía están pendientes los grupos parlamentarios de distribuirse los pupitres del Congreso -los niños lo resuelven el primer día de clase-, Albert Rivera ha tenido una idea y le otorgará su apoyo a la investidura de Rajoy si pone su firma en el documento de las seis condiciones.

Previamente Maroto, de guardia esta semana en Génova, lanza el mensaje de que el PP “está dispuesto a ofrecer a todo” al líder de Ciudadanos. La negociación, en política o fuera de la política es la búsqueda de puntos de acuerdo intermedios y no parece razonable que la cuota menor reclame todo el precio de la transacción. Al menos no se hace así en las democracias avanzadas de Europa cuando es necesario acordar una coalición.

Pero estamos en el lenguaje de la ocultación y la ambivalencia. El partido bisagra, Ciudadanos, practica el escapismo y el escaparatismo, con una retórica que a los ciudadanos reales produce hastío y aburrimiento.

Las condiciones que propone-impone Rivera, según dice para la regeneración, responden al pasado y a un estado de opinión ya descontado: hoy por hoy no hay político que resista la presión social en su escaño o en su cargo tras ser imputado, hoy investigado. Y con la limitación de mandatos, a qué se refiere Rivera: a los cargos en el partido, a la condición de diputados y senadores -algunos tienen más trienios que el Tato- o a los cargos en los Gobiernos.

La supresión o reducción de los aforamientos también es una vieja demanda que se impone por la pura lógica y debería quedar reducida a los miembros de los gobiernos en relación con hechos realizados y acuerdos adoptados en el ejercicio de sus cargos, a fin de evitar querellas vacías y de pura finalidad política.

Carece sin duda de sentido el suplicatorio previo exigido para investigar a diputados y senadores y el aforamiento de acompañamiento ante el Tribunal Supremo. Y es un exceso el privilegio concedido a diputados de las Comunidades Autónomas que solo pueden ser juzgados por los Tribunales Superiores de Justicia.

El principio del juez ordinario y la no alteración de la competencia legal procesal, constituyen normas básicas de la justicia en un Estado de Derecho

Por mucho que lo adorne y hay que reconocer a Rivera una cierta capacidad para llenar con casi nada el espacio de la comunicación, hay que afirmar que el esfuerzo intelectual e imaginativo de Ciudadanos es bastante corto y lo único que tiene sentido es la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Una reforma que si quiere ser real y profunda exige una previa reforma constitucional, ya que los artículos 68 y 69 de la Constitución disponen para el Congreso un sistema de representación proporcional, sin decantarse por la aplicación de la ley D’Hont o otro sistema proporcional puro y fijan la provincia como circunscripción electoral. La composición del Senado y su sistema electoral también tiene sustento constitucional.

Por tanto, o reforma constitucional que tiene sus mayorías, procedimientos y tiempos o un simple maquillaje que sustituya el actual sistema ideado por el belga Victor D’Hont en 1878, por un modelo alternativo que respete la proporcionalidad.

Albert Rivera, donde ha metido el estoque hasta el corvejón es en el punto la Comisión de investigación Bárcenas o, literalmente, de la financiación ilegal del Partido Popular. Un herida no cerrada, en sede judicial, de la prehistoria política y que Ciudadanos en sintonía con el PSOE no quiere que cicatrice

A estas alturas y con unas actuaciones sumariales que desembocaran en los próximos juicios de los casos Bárcenas y Gürtel, en los que habrá leña, morbo y primeras planas, Ciudadanos pretende azuzar el fuego con una Comisión que será tan inoperante como la de los ERE en el Parlamento andaluz.

Si no ha sido posible hacerle a Rajoy una moción de censura por el PSOE y C’s en la investidura tras las elecciones, no hay que perder la oportunidad de recrearla en la Comisión de Investigación y recordarle que no es decente y tiene que salir de la política.

La impresión de toda esta estrategia es que seguimos en el juego que solo busca el objetivo de cortar la cabeza política de Rajoy o dilatar el proceso de investidura para que los juicios de la Gürtel y del caso Bárcenas entren en carga y disparen el mecanismo de eyección del líder popular.

Lo evidente es que una investidura sin una agenda política concertada de contenido económico fundamentalmente y que además pueda contemplar también una reforma institucional con contenido constitucional en el cierre de la legislatura -que incluya la cuestión electoral, la territorial y los ajustes que eliminen para el futuro la situación actual de bloqueo político – no es sino una investidura en vacío y un viaje a ninguna parte.

El país de la política vive al ritmo del mes agosto y la situación sigue reflejando una incapacidad de concertación real para gobernar sin mayoría.

Como sucede con la distribución de escaños en el Congreso, este país continúa en pre-escolar.

El 'Brexit' y el alza del crudo lastrarán el crecimiento
EDITORIAL El Mundo 11 Agosto 2016

Las perspectivas de la economía española siguen marcadas por la recuperación, aunque la mayoría de los indicadores comienzan a alertar de los efectos perniciosos que pueden generar el Brexit y la previsible subida de los precios del petróleo, además de la incertidumbre económica que atraviesa la política española. El BBVA ha corregido 0,4 puntos porcentuales al alza su previsión de crecimiento del PIB para 2016, elevándola hasta el 3,1%, dos décimas más que el pronóstico del Gobierno. Sin embargo, ha rebajado 0,4 puntos la previsión de 2017 hasta el 2,3%, básicamente, por el deterioro del entorno exterior y la salida del Reino Unido de la UE.

El informe Situación España, presentado ayer por el BBVA Research, augura que la recuperación y la creación de empleo continuarán fruto del impulso de soportes como la política monetaria o la fortaleza de la demanda interna, especialmente, por el consumo de las familias. Pero, pese a que la recuperación es un hecho consolidado en la economía española, que acumula 11 trimestres de crecimiento, el BBVA alerta de que la mayor vulnerabilidad apremia a reducir la incertidumbre del panorama político. La situación de interinidad que atraviesa la política española -con un Gobierno en funciones desde hace casi ocho meses-, lastra la formación de un nuevo Ejecutivo, que estará obligado a fijar la política económica y a afrontar los desafíos pendientes en esta materia. En este sentido, la entidad que preside Francisco González hace hincapié en la necesidad de cumplir con el objetivo de déficit del 4,6% para este año -que juzga "creíble"-, aunque llama a definir los ajustes adicionales necesarios para mantener la senda de la consolidación fiscal. Pero, en todo caso, lo más relevante es que se suma a la advertencia formulada por Moody's, que en un informe publicado recientemente recalcaba que las luchas políticas amenazan el "robusto crecimiento" del PIB español. En concreto, la agencia de calificación considera que los crecientes riesgos políticos de carácter interno y externo obstaculizarán la inversión en el corto plazo y dañarán la confianza, "eclipsando parcialmente los beneficios de las reformas estructurales domésticas".

Entre los principales retos encima de la mesa que deberá encarar el próximo Ejecutivo se encuentra el Brexit. BBVA advierte de que el abandono británico del club comunitario tendrá un efecto a corto plazo sobre el PIB de nuestro país de entre tres y cuatro décimas en 2017. Y ello sobre todo por la "volatilidad" generada en los mercados y la rémora que puede suponer para las exportaciones la reducción de la demanda británica y la depreciación de la libra. La urgencia para formar Gobierno, por tanto, no se debe sólo a la exigencia de articular una voz propia ante un hecho sin precedentes como es el Brexit, sino a la necesidad de anticiparse con medidas efectivas a los posibles riesgos que acarrea.

De igual manera, cabe seguir de cerca la evolución del mercado del crudo. La OPEP estimó ayer que la demanda mundial de petróleo crecerá este año un 1,3% respecto a 2015. Y la propia organización de países exportadores anunciaron una subida de los precios este año gracias a la mayor demanda que se espera en los últimos meses. El descenso del precio del crudo ha sido clave para afianzar la recuperación de la economía española por la elevada dependencia exterior de esta fuente. Su abaratamiento ha tenido hasta ahora una consecuencia directa en la factura energética, cuyo ahorro permite liberar recursos de los hogares y las empresas que pueden destinarse al consumo. Las previsiones de la OPEP deberían ser tenidas en cuenta por el nuevo Gobierno, cuyo principal reto consistirá en apuntalar el crecimiento sin el concurso de un petróleo barato.

Cataluña no está para fiestas
OKDIARIO11 Agosto 2016

La élite independentista pretende hacer de Cataluña su fiesta particular. Mientras empujan a la comunidad autónoma hacia el abismo político, económico y social, no sienten el más mínimo pudor a la hora de exhibir sus juergas en las redes sociales. Un hedonismo casi infantil mezclado con la ostentosidad de quien, a pesar de ganarse la vida gracias al dinero de todos los contribuyentes, se cree por encima del bien y del mal. Resulta un insulto a la dignidad de los catalanes que Carles Puigdemont, sumido en plena celebración, demuestre públicamente sus dotes musicales en vez de trabajar para que la región española salga del atolladero donde la han metido tanto él como el resto de independentistas. La economía catalana es ahora mismo un despropósito calificado como ‘bono basura’ donde las inversiones huyen ante una deriva que ha llevado al Govern a enfrentarse al Estado y al Tribunal Constitucional.

Por si fuera poco, y mientras en el horizonte asoma la aplicación del artículo 155 de la Carta Magna por desobediencia, el president tendrá que someterse a una cuestión de confianza el próximo mes de septiembre debido a su incapacidad para pactar los Presupuestos con los antisistema de la CUP, compañeros de ruta en ese viaje a ninguna parte que pretende separar a España de Cataluña. A pesar de este panorama, Puigdemont ha preferido el micrófono y los Beatles al despacho. La exclusividad marítima de Cadaqués al rigor institucional de Barcelona. En definitiva: chanza frente a responsabilidad. Este lúdico encuentro transmite una lacerante desafección hacia los ciudadanos y sus problemas. Muestra la verdadera naturaleza frívola de los autoproclamados padres de la patria catalana, un grupo de privilegiados que trata de engañar a los catalanes con constantes apelaciones viscerales y que, sin embargo, viven encerrados en burbujas exclusivas como la mansión veraniega de la esquerrista Pilar Rahola. Totalmente ajenos a las estrecheces del día a día propias de la mayoría de los ciudadanos. La imagen que transmiten no puede ser peor.

Guía sobre el léxico palestino
Jaled Abu Toameh Libertad Digital 11 Agosto 2016

Ese lenguaje deja al descubierto la verdad: que muchos palestinos siguen sin aceptar el derecho de Israel a existir.

Si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento. (George Orwell, ‘1984’).

¿Qué haces si no te gusta Israel pero sólo tienes una válvula de escape para ese desagrado: expresarlo en la retórica y sobre el papel? Si eres palestino, siempre puedes inventarte tu propia terminología, una que presente a Israel y todo lo que tenga que ver con él bajo una luz negativa. Esta es precisamente la opción que han elegido los palestinos durante las últimas décadas, inventándose sus propios términos y frases para hablar de Israel.

George Orwell, por supuesto, supo entender muy bien esa actitud. Para él, “el lenguaje también puede corromper el pensamiento”. Los sentimientos antiisraelíes, expresados durante décadas por los palestinos, no sólo corrompen el pensamiento, sino que incitan a la gente contra Israel, creando situaciones incendiarias diseñadas para provocar una conflagración.

Para ser claros: no se trata de la habitual incitación en los medios palestinos que se debate en los foros internacionales. Esto tiene un cariz distinto. Esta incitación demoniza a Israel y a los judíos. Según este relato, Israel es perverso, además de un forastero en Oriente Medio.

Orwell, con sus sabias observaciones sobre el lenguaje, no habló de la mentira en múltiples lenguas. Pero esas mentiras están profundamente arraigadas en el discurso palestino sobre Israel. Las tendencias políticas determinan en cierto modo qué terminología emplean los palestinos para referirse a Israel. Sea como fuere, los palestinos, de manera transversal, emplean términos sumamente negativos para hablar de Israel.

Hasta la firma de los Acuerdos de Oslo, en 1993, la facción moderada Fatah, actualmente liderada por el presidente Mahmud Abás, se refería a Israel, al igual que hacen hoy sus cofrades palestinos, como “la entidad sionista”. Eso fue antes de que la OLP reconociera oficialmente a Israel, conforme a las condiciones de Oslo. Ya entonces se consideraba desagradable e inaceptable llamar a Israel por su nombre, no fuera que se interpretara, Dios no lo quisiera, como un reconocimiento.

Más de dos décadas después, la facción Fatah de Mahmud Abás y la Autoridad Palestina (AP) siguen teniendo dificultades para pronunciar el nombre de Israel. Desde su creación, en 1994, la política oficial de la Autoridad Palestina ha sido referirse (en árabe) a Israel como “el otro lado”. Eso decían las instrucciones que la AP hizo circular entre sus funcionarios y personal de seguridad, que siguen teniendo vigencia.

En aquellos tiempos, mientras las fuerzas de seguridad de la AP realizaban patrullas conjuntascon los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en muchas partes de la Margen Occidental, los policías palestinos tenían prohibido hablar de Israel o de las IDF, especialmente cuando se comunicaban con sus compañeros y comandantes por radiotransmisor. Los términosIsrael y IDF eran sustituidos por “el otro lado”.

Un alto oficial de las fuerzas de seguridad palestinas al que se preguntó al respecto en aquella época admitió que las órdenes provenían directamente de la oficina de Yaser Arafat. “Sí, hemos firmado un acuerdo que reconoce a Israel, pero la mayoría de los oficiales y policías seguimos teniendo verdaderos problemas para pronunciar su nombre”, confesó.

La Autoridad Palestina sigue coordinándose en materia de seguridad con Israel… y esas instrucciones siguen vigentes. Los funcionarios civiles y de las fuerzas de seguridad que mantienen contacto diario con sus homólogos israelíes suelen abstenerse de hablar de Israel o de las IDF. La buena noticia es que ya no se refieren a Israel como “la entidad sionista”.

Cuando se refieren a Israel, los medios palestinos y los representantes de la AP, en sus comunicados (en árabe), siguen utilizando una terminología que es degradante e incluso insultante. Así, a veces se denomina a Israel “el Estado de la Ocupación”, y al Gobierno israelí “el Gobierno de la Ocupación”.

Muchos palestinos siguen oponiéndose a utilizar el nombre de Israel porque simplemente no reconocen su derecho a existir. El escritor palestino Muhsen Saleh criticó a algunos árabes y palestinos por utilizar a veces el nombre de Israel en sus discursos y escritos:

Durante muchos años, los árabes y sus regímenes y medios se han negado a utilizar el nombre de Israel para referirse a la entidad usurpadora que se instaló en buena parte del territorio de la Palestina de 1948. Solían referirse a él como “el enemigo”, “la entidad sionista” o “la Ocupación”, o al menos solían entrecomillar el nombre de Israel para indicar que no lo reconocían. Hoy, sin embargo, el nombre ‘Israel’ se está utilizando sin comillas y sin sonrojo.

Al primer ministro de Israel, al margen de su identidad o tendencia política, se le llama a menudo“el primer ministro de la Ocupación”. Algunos prefieren usar decir “el primer ministro de Tel Aviv”. El ministro de Defensa israelí, también al margen de su identidad o tendencia política, es con frecuencia denominado el “ministro de Guerra”. Esto quiere dar a entender que Israel está constantemente en guerra con los palestinos y los árabes. Ni que decir tiene que las IDF siempre son mencionadas como “las Fuerzas de Ocupación”, cuya única misión es matar palestinos, destruir sus casas y hundir sus vidas en la miseria.

Otra señal de las dificultades que tienen muchos palestinos para utilizar el nombre de Israel se puede observar en cómo hablan sobre los ciudadanos árabes de Israel. Las autoridades palestinas y los medios de comunicación se suelen referir a ellos como “los árabes del interior”, lo que implica que interior es una parte de Palestina. Otros se decantan por “los árabes de 1948”, “los palestinos de dentro de la Línea Verde” o “los árabes que viven en los territorios ocupados en 1948”.

Y no hemos hablado aún del hecho de que muchos palestinos se refieran a las localidades de Israel como ciudades y pueblos “ocupados”. Yafo, Haifa, Acre, Tiberíades, Ramle y Lod, por ejemplo, aparecen frecuentemente en los medios palestinos como “ciudades palestinas” o “ciudades ocupadas”. Los judíos que viven en estas ciudades, así como en otras partes de Israel, son a veces denominados “colonos”.

Los judíos que visitan el Monte del Templo, o Haram al Sharif, en Jerusalén, son descritos periódicamente por los medios y funcionarios palestinos como “manada de colonos” o “bandas terroristas colonas”.

Esto sólo es un puñado de ejemplos del lenguaje que se emplea en la narrativa palestina. Ese lenguaje deja al descubierto la verdad: que muchos palestinos siguen sin aceptar el derecho de Israel a existir. Para ellos, no se trata sólo de la ocupación de la Margen Occidental, la Franja de Gaza y Jerusalén Este. La verdadera “ocupación”, para ellos, empezó con la creación de Israel, en 1948.

No es ningún secreto que los líderes palestinos no han preparado a su pueblo para la paz con Israel. Y lo que es peor, la terminología adoptada por esos líderes y por un creciente número de palestinos es una clara señal de que aquellos, mediante su retórica y sus medios de comunicación, siguen promoviendo una política que no sólo deslegitima a Israel y lo presenta como un Estado perverso, sino que también le niega su derecho a existir. A los hablantes no árabes les puede parecer que esta afirmación carece de fundamento, porque lo que escuchan y leen a los representantes palestinos en inglés no refleja los mensajes que se están transmitiendo a los palestinos en árabe.

La opinión pública internacional angloparlante haría bien en procurarse traducciones precisas de lo que se está diciendo sobre Israel en árabe. Es la única manera de salir de la neolengua palestina, aunque eso pueda hacer que Orwell se revuelva en su tumba.

© Revista El Medio - Gatestone Institute
Jaled Abu Toameh, periodista árabe-israelí.

Colapso y miseria de la Autoridad Palestina
Mario Noya Libertad Digital11 Agosto 2016

Sobre esta escombrera de odio y cleptómana incompetencia, ni siquiera puede sostenerse una Autoridad como la que preside el descalificable Abás.

Tremendo panorama el que se refleja en este paper de Pinjas Inbari, del Jerusalem Center for Public Affairs, sobre el colapso de la Autoridad Palestina (AP) en la denominada Margen Occidental (del río Jordán). La AP, refiere y alerta Inbari, está perdiendo el control de buena y sensible parte del territorio, en un proceso de desintegración que puede derivar en un colapso similar al registrado en los lugares que peor han llevado el paso del ciclón Primavera Árabe. Piensen en Libia. O en Siria.

En esa Palestina que más que un Estado parece escenario de un drama distópico, Hebrón está volviendo incluso institucionalmente al tribalismo y dando la espalda a Ramala para ponerse de cara a Amán, a cuyo monarca los caudillos locales no trepidan en rendir pleitesía. Por lo que hace a la propia Ramala, capital de facto de la AP, vive inmersa en una lucha entre la vieja guardia tunecina, protagonista de los Acuerdos de Oslo, y una élite local tan antiisraelí como Mahmud y sus sicarios pero aún más mimada por esa Europa que sin vergüenza trata a Israel como el apestado judío de entre las naciones. En cuanto a la turbulenta Nablus, padece el flagelo de los Mártires de Al Aqsa, gang terrorista que martiriza a una población muy harta y cuyas explosiones de rabia remiten a imágenes –de neumáticos quemados cortando las calles– que allí suelen asociarse a la legendaria Primera Intifada. En Nablus se habla sin reparos del desmantelamiento de la AP y, como en Hebrón, desentierran el tribalismo y la idea de la confederación con Jordania.

En la Margen hobbesiana, el palestino fanatizado es un lobo para el palestino fanatizado; todo el mundo habla mal de todo el mundo y todos llevan razón, que diría el otro. Esa tierra yerma es una jungla. Hasta el correligionario es enemigo, como saben de sobra en Fatah, donde el tiempo que no dedican a cazar al Otro lo dedican a despellejarse. En este mundo sórdido, cuando emerge alguien que parece estar en otra cosa, por ejemplo en poner las bases de ese Estado palestino que no se le cae de la boca a ninguno de los que no hacen más que ponerle dinamita en los cimientos, saltan todas las alarmas y se hace lo que sea para sacarlo de en medio. Ahí está el caso de Salam Fayad, nuestro hombre en Ramala, al que los que no pueden ser más ladrones pretenden ultimar ¡en nombre de la lucha contra la corrupción! Fayad, que cede pero no se deja, por su parte podría estar a partir un piñón con alguien que podría ser su exacto opuesto, el abominable Marwán Barguti, que purga cinco cadenas perpetuas en Israel por su papel protagónico en la terrorífica Segunda Intifada de los terroristas suicidas en los restaurantes y las pizzerías. Así que abajo esa moral y no perdamos la desesperanza.

En esta Palestina que no aparece en la prensa israelófoba, que trata a los palestinos como mero material de desecho de carne y hueso, los camiones cisterna que transportan gasolina lucen pegatinas con suplicantes “No disparen”. Sobre este erial, sobre esta escombrera de odio y cleptómana incompetencia, ni siquiera puede sostenerse una Autoridad como la que preside el descalificable Abás, cuyo mandato democrático de cuatro años expiró en 2009: pronto estaremos en 2017.

Imagínense entonces un Estado.

© Revista El Medio

******************* Sección "bilingüe" ***********************


 


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