AGLI Recortes de Prensa   Lunes 22  Agosto  2016

BBVA Research, al servicio del poder
El Confidencial 22 Agosto 2016

No tenía intención de escribir hasta septiembre, pero el informe publicado por el BBVA Research sobre el PIB y sus perspectivas supera todos los límites de la decencia, y creo que nuestros lectores aún de vacaciones tienen derecho a saber de lo que un gran banco es capaz para congraciarse con el poder, ayudando como sea a Rajoy a formar Gobierno o a mejorar resultados si finalmente, como parece más probable, se va a unas terceras elecciones, ocultando la brutal degradación de la economía, con una deuda imposible de devolver que arruinará a las generaciones futuras, un sistema de pensiones quebrado que llevará a la miseria a millones de familias o un mercado de trabajo tercermundista donde el conseguir un empleo no garantiza ya el salir de la pobreza.

Pero antes de entrar en la última manipulación de la realidad, proclamando no ya la continuidad sino incluso la mejora de nuestro crecimiento, que es la envidia no solo de Europa sino del mundo entero, parece necesario recordar la historia de este servicio de estudios, siempre al servicio del poder sea cual sea dicho poder. En 2006/2007, cuando la evidencia de la existencia de una burbuja inmobiliaria era clamorosa -exactamente igual que hoy con la burbuja de deuda, infinitamente mas peligrosa-, el BBVA negaría su existencia, afirmando como Solbes que los pisos nunca podrían bajar de precio y que lo único que se produciría sería un “aterrizaje suave”, es decir, una ralentización de las subidas.

Mientras algunos nos desgañitábamos, en los pocos medios a los que teníamos acceso, diciendo a la gente que ni se les ocurriera comprar y que si necesitaban una vivienda, que la alquilaran, y que lo mejor era vender “hoy peor que ayer pero mejor que mañana”, el BBVA y el resto de bancos mentían como bellacos. El daño que estas disparatadas afirmaciones conscientemente falsas han hecho a millones de familias ha sido inimaginable. En cualquier Estado de derecho, un ministro de Economía y un gobernador del Banco de España que, con ayuda de los servicios de estudios a su servicio, hubieran engañado a todo un pueblo habrían sido procesados. A mediados de 2007, al estallar la crisis financiera internacional, estos mismos servicios afirmarían como el Gobierno que España, uno de los países mas endeudados del planeta, no resultaría afectada porque teníamos el sistema bancario mas sólido del mundo. Y en 2010, cuando Zapatero anunció la aparición de 'brotes verdes' y el inicio de la superación de la crisis, el BBVA apoyó entusiásticamente tan disparatada tesis.

Las cifras del BBVA no coinciden con nada

¿Y qué tenemos ahora? Pues lo habitual: cifras que no coinciden con nada. Según el BBVA, el PIB creció un 0,8% en el primer trimestre de 2016, un 0,7% en el segundo y, rizando el rizo de la falsedad y de la mentira, afirma sin despeinarse que el PIB crecerá un 0,9% en el cuarto trimestre. Las dos primeras coinciden prácticamente con las de 2015, con una media de crecimiento trimestral del 0,8%, y la cuestión es; ¿de dónde narices salen? Si las comparamos con los principales indicadores de actividad y de demanda, esto es lo que tenemos.

Indicadores de actividad
  Año 2015 I semestre 2016 Julio 2016
Consumo de energía eléctrica corregido* +1,6% -0,4% -3,1%
Índice de producción industrial +3,4% +2,0%  
Consumo aparente de cemento +5,7% -2,3%  
Indicador de confianza industrial -0,3% -2,5% -3,1%
Indicadores de demanda
  Año 2015 I semestre 2016
Ventas de grandes empresas +5,0% +2,5%
Matriculación de automóviles +20,9% +11,0%
Matriculación de vehículos de carga** +35,9% +14,7%
Indicador de confianza del consumidor +0,3% -3,3%
Exportaciones +4,3% +2,4%

* Correlacionado en casi un 90% con el crecimiento del PIB.
** Se corresponde casi matemáticamente con la FBCF.

Estas cifras demuestran mas allá de toda duda razonable que la economía española, en contra de las mentiras del Gobierno y de los bancos a su servicio, ha experimentado una fuerte desaceleración, y el crecimiento real es cerca de la mitad del crecimiento oficial, algo que se confirma de la peor manera posible con el hundimiento de los ingresos tributarios, y la pregunta es: ¿cómo es posible que, ante evidencias incontrovertibles, el BBVA tenga la osadía de engañar tan masivamente a los españoles sobre la situación real de la economíanbsp;La explicación hay que buscarla mas lejos. En 2006, cuando los inspectores del Banco de España enviaron un carta abierta al gobernador de la entidad y al ministro de Hacienda, advirtiéndoles del desastre económico que se avecinaba si no se cortaban de raíz los disparatados créditos al 'ladrillo' que estaba concediendo el sistema financiero.

En lugar de darse cuenta de lo obvio y alinearse con la postura de los inspectores, la gran banca española se alineó con el Gobierno defendiendo a capa y espada sus puntos de vista, negando la existencia de una burbuja inmobiliaria primero y afirmando que la crisis financiera internacional no nos afectaría después. Desencadenada la crisis, el Gobierno la recompensaría cediéndoles los despojos del sistema de cajas de ahorros con un esquema de protección de costes que les garantizaba que no perderían dinero en ningún caso, algo inimaginable en un Estado de derecho, creando la sociedad Sareb, que les compraría los activos inmobiliarios a precios dobles de los del mercado, asumiendo la pérdida los contribuyentes, permitiéndoles falsear sus balances durante años. Con todo y a pesar de que el rescate bancario nos lleva costado oficialmente a los españoles casi 50.000 millones de euros, a lo que habrá que sumar la pérdidas de Sareb y otras que no paran de crecer, la solvencia de estos bancos dirigidos por insensatos probados pende de un hilo.

Le hubiera ido infinitamente mejor a la gran banca si hubiera presionado al Gobierno para cortar este disparate en 2006, pero inexplicablemente no lo hicieron y siguen exactamente igual, aunque no somos solo los contribuyentes sus víctimas. Más han perdido sus empleados, que se limitaron a cumplir órdenes, por lo que 75.000 han sido despedidos desde 2007 (y continúan) y sus vidas destruidas, mientras que los verdaderos culpables o siguen al frente con sueldos y bonus escandalosos o se han ido a casa con indemnizaciones millonarias, por no hablar de los fondos de pensiones, cuyos costos de 'gestión' son un robo y cuyo valor no cesa de bajar, pero como son unos miserables y mantienen engañada a la gente, igual que nuestros gobernantes, esto les trae completamente sin cuidado.

Los siguientes en la lista de víctimas han sido los accionistas, que han perdido hasta la camisa, pero de esto tienen la culpa ellos por creerse la mentiras de estos tramposos, y seguirán perdiendo dinero por no ser capaces de vender y pasarse a otros activos como ETF, replicando precios de las materias primas, oro y petróleo, algo que les recomendé a principios de año, y que se han revalorizado entre un 50 y un 70% desde entonces, frente a una caída de más del 10% para los grandes bancos del Ibex. La recomendación sigue siendo válida a día de hoy, aunque el recorrido alcista de los primeros ya no es el de enero, mientras que el recorrido bajista de los bancos sigue siendo elevado.

La propuesta del BBVA: 'tax-and-spend policy'

Para el servicio de estudios del BBVA, la política económica correcta es lo que defiende toda la casta política parasitaria y que los anglosajones definen como 'tax-and-spend policy': más impuestos y más gasto, excepto sobre ellos mismos, recortes salariales hasta niveles de miseria -la mediana de los nuevos empleos creados está en 600 euros, hoy ser mileurista es ya un grado-, excepto para sus directivos, cuyas remuneraciones millonarias no han parado de crecer durante la crisis a pesar de su desastrosa gestión: 120 de ellos cobraron más un millón de euros durante 2015.

No hace falta que les explique que las 'tax-and-spend policies' son el camino más seguro al desastre, que aquí se mantiene y financia gracias a la mafia. No hay otra palabra más precisa para definir la forma de actuar de la gran familia popular europea, cuyo máximo exponente es 'il capo di tutti capi', el señor Juncker, presidente de la Comisión Europea. Junto con la mafia socialista -se reparten en amor y armonía todos los puestos clave de las instituciones europeas (¿a alguien puede extrañar que los británicos hayan decidido dejar de ser gobernados por estos mafiosos?)-, ha decidido en contra de la opinión del Bundesbank y de todas las instituciones serias no multar al Gobierno de Rajoy y dar dos años más a estos manirrotos, una señal inequívoca de que las reglas no hace falta cumplirlas y que el despilfarro, la incompetencia y el descontrol tienen premio.

¿Han visto al BBVA explicar que la prima de riesgo solo se mantiene porque está blindada por el BCE, hasta el dislate inaudito de que España paga por el bono a 10 años casi la mitad que los EEUUnbsp;¿Cuándo le han contado una sola vez que la deuda pública total no es la deuda PDF, un truco contable de Bruselas aplicable solo a aquellos países con déficit superiores al 3%, y que la deuda total es de casi 1,4 billonesnbsp;¿Cuándo han denunciado la realización de infraestructuras por razones políticas cortoplacistas y completamente inútiles, pagadas con deuda por valor de 200.000 millones de eurosnbsp;¿Cuándo les han contado a los españoles o han exigido al Gobierno que antes de subir un solo euro de impuestos a las familias y a la clase trabajadora deben recortarse las duplicidades entre administraciones públicas que suponen un despilfarro anual de 36.000 millones de euros, o cerrado la mitad de las empresas públicas inútiles, que despilfarran 15.000 millones de euros?

O lo que es mas importante: ¿cuándo, en vez de dedicarse a validar las clamorosas falsedades de las cuentas públicas, van a realizar un análisis pormenorizado del despilfarro que representa el Estado de las autonomíasnbsp;¿Cuándo un estudio sobre la presión fiscal en España, cuántos impuestos nuevos pagamos y cuántos antiguos sobre las familias y la clase trabajadora en comparación con el resto de países de la OCDEnbsp;¿Y cuándo van a explicar a los españoles, como hizo tímidamente Ángel Laborda, director de coyuntura de Funcas, cómo se 'calculan' las cifras de PIB, primero por el Banco de España, sin apenas dato alguno que las sustente, luego por el INE, cuadrando a martillazos los datos para hacerlos coincidir con la cifra del Banco de España, y cómo en España, al contrario que en el resto del mundo desarrollado, la contabilidad se empieza por el tejado y no por los cimientosnbsp;Y como no van a hacer nada de esto, ¿por qué no tienen al menos la decencia de callarse y dedicar sus esfuerzos a gestionar el banco, cuya rentabilidad está por los suelos?

Acortar la campaña, baza del PSOE ante el chantaje de Rajoy
El merodeador El Espanol 22 Agosto 2016

La decisión del PSOE de estudiar una reforma la Ley Electoral para acortar la campaña está más que justificada y puede ser el golpe de efecto que sirva al primer partido de la oposición para recomponerse como alternativa al PP. Una reforma de urgencia del artículo del artículo 51 de la LORE, para reducir a la mitad los 15 días de campaña, permitiría adelantar el calendario y votar el 18 de diciembre si -tal como parece- hay que ir a terceras elecciones.

Rajoy ha manipulado maquiavélicamente los plazos políticos para chantajear al PSOE, poniéndole en la tesitura de abstenerse en su investidura o ir votar el día de Navidad. EL ESPAÑOL ha defendido la necesidad de reformar la normativa para salvar a los ciudadanos de la coacción de Rajoy. Votar el 25 de diciembre sería, además de insólito, un dislate antagónico al espíritu democrático y al derecho al sufragio. El hartazgo hacia los políticos sólo puede crecer si los ciudadanos se ven obligados a votar en Navidad y no hay razón alguna para oponerse a una medida de ahorro.

El PSOE desbaratará la estrategia de Rajoy si impulsa una reforma para la que hay tiempo sobrado y que podría salir adelante incluso en el caso de que PP y Ciudadanos no la apoyaran.

Regeneración y degeneración
Amando de Miguel Libertad Digital 22 Agosto 2016

Las propuestas que se han presentado para la regeneración de España mueven a risa. ¿Cómo es posible que personas cultivadas y con experiencia política se crean que tal arbitrio equivale a la regeneración del país? Hace más de un siglo los seguidores de Joaquín Costa mostraban una idea más cabal del asunto. Y cuidado que ha llovido desde entonces.

Una de las propuestas es la de constituir una comisión (se supone que con pingües dietas) para investigar la corrupción del PP. Asombra la ingenuidad de una iniciativa tan inane. ¿Y si resulta que Aznar, Rajoy y tutti quanti se han beneficiado de la corrupción? ¿Y por qué no los de otros partidos? Ya se sabe, desde Romanones, que para enterrar un asunto lo mejor es nombrar una comisión.

En buena lógica, dicha comisión tendría que estar constituida por políticos con experiencia, pertenecientes a partidos que han tocado poder y que no han tenido corruptos en sus filas. Habrá que buscarlos con candil. Mejor sería que los comisionados fueran personas independientes y honradas. Acaso habría que importarlas.

Desengañémonos. Es la sociedad toda la que es corrupta, no solo la mesnada de políticos. Por eso es tan difícil acabar con la corrupción. Desde luego, de nada sirven las medidas legales que se han tomado o se vayan a tomar.

El conjunto de la sociedad española aprueba tácitamente la corrupción política porque campean unos valores propicios a esa degradación moral. No rige la moral del esfuerzo, sino la de enriquecerse a toda costa, a poder ser sin trabajar realmente y mucho mejor si es a costa del erario. Recordemos el desgraciado axioma: "El dinero público no es de nadie". En casi ningún campo de actividad se premia o se estimula la honradez. En su lugar se alza el valor del hedonismo a cualquier precio. Son ya muchas promociones de españoles, llegadas a la mayoría de edad, que traen aprendidos los nuevos valores. Habría que cambiar radicalmente la enseñanza y, lo que todavía es más difícil, el ambiente familiar dominante. En síntesis, se necesita una verdadera revolución de las conciencias para que se atenúe la corrupción política. Ninguna fuerza en el Parlamento se plantea tal cosa, ni de lejos.

Se argüirá que en los principales partidos existen muchos políticos honrados. Lo dudo. Ninguno ha denunciado el aprovechamiento de los dineros públicos por parte de ciertos miembros de su respectiva fuerza política. Ninguno ha propuesto la renuncia a las subvenciones del Estado para los partidos, sindicatos, patronales y fundaciones afectas a las formaciones políticas. Por ahí tendría que empezar la verdadera regeneración. Casi nadie está por la labor, y menos los sedicentes nuevos regeneracionistas.

Da la impresión de que no pocos políticos se enriquecen como consecuencia de su paso por las gradas del poder. Ahí reside la verdadera degeneración del país, por mucho que se revista de legalidad. Al final, lo grave no es tanto los políticos que se llevan algunas mordidas, sino los que se enriquecen ellos y sus afines o amigos de forma legal. Tal oportunidad importa más que el sueldo. De ahí que una cosa sea común a todas las ideologías presentes en las Cortes: hay que gastar cada vez más. A eso lo llaman "Estado de Bienestar". Se entiende de bienestar de ellos.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Podemos envidia el sobreendeudamiento de Rajoy
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 22 Agosto 2016

La deuda pública española alcanzó en junio un nuevo máximo histórico: 1,107 billones de euros, equivalente al 102% del PIB o a 60.350 euros por familia. A nadie se le escapa que semejante despropósito financiero se ha gestado bajo el gobierno del hiperaustero Mariano Rajoy, ese mandatario que había venido a acabar con la deuda y que, por el momento, ya la ha incrementado más de lo que lo hizo el hipermanirroto Zapatero.

Acaso por ello, el dato haya descolocado a propios y extraños: los propios son incapaces de explicar cómo, tras varias legislaturas predicando a los cuatro vientos las virtudes del rigor presupuestario, se han convertido en el Ejecutivo que más ha endeudado a los españoles de toda nuestra historia; los extraños entran en cortocircuito cuando, tras haber acusado al gobierno popular de austericida, se dan cuenta de que sus recortes han sido del todo insuficientes para corregir unos déficits que siguen siendo extraordinariamente altos. O dicho de otro modo, el PP debería estar criticando la política económica del PP y, en cambio, Podemos debería estar aplaudiéndola con las orejas. Pero no ha sido así.

Los populares han tratado de escurrir el bulto echando mano de las típicas medias-mentiras que llevan propagando desde hace años: a saber, que muchos de los pasivos que tuvieron que emitir durante su legislatura fueron debidos a compromisos o agujeros generados por la administración socialista anterior: se callan, sin embargo, que cerca del 80% de toda la deuda emitida entre 2012 y 2015 sí es entera e indubitablemente imputable al Gobierno de Rajoy.

Los de Podemos, en cambio, han intentado efectuar un triple salto mortal argumentativo: la deuda se ha disparado no porque los recortes hayan sido insuficientes, sino porque la austeridad ha hundido el crecimiento económico y ese colapso de la actividad ha terminado incrementando el déficit (vía menos ingresos y más gastos). Por ejemplo, Íñigo Errejón comentaba en Twitter: "Record histórico de deuda pública desde 1909. Más de 1.100 billones de euros. Recortes ineficaces que impiden crecer". Al parecer, pues, si hubiéramos emitido más deuda para estimular la economía, habríamos terminado soportando un menor volumen de deuda.

La explicación podía sonar vagamente verosímil allá por los años 2012 y 2013, cuando España se hallaba sumida en una dura recesión y el endeudamiento público se disparó en 220.000 millones de euros. Pero, al igual que le ha sucedido a todo el restante discurso económico de Podemos —demagogia concebida para épocas de contracción económica y no de expansión—, la consigna ha envejecido muy mal. Y es que España está creciendo hoy por encima del 3%, esto es, a un ritmo que más que duplica su crecimiento potencial a largo plazo. Si hoy la deuda sigue batiendo récords no es porque los recortes estén lastrando un crecimiento que no puede ser mucho mayor, sino porque el gobierno continúa gastando un 10% más de lo que ingresa.

Aun comprando la mercancía keynesiana de que los recortes de 2012 y 2013 fueran un error que finalmente elevó nuestra deuda —mercancía de dudosa calidad, dado que la recesión de esos años se debió a la incertidumbre sobre la supervivencia del euro y a la crisis financiera interna—, a día de hoy ese discurso ya ha caducado: revertir actualmente los recortes y volver a aumentar el gasto público, tal como proponía Podemos en su programa electoral, no contribuiría en nada reducir nuestro ritmo de endeudamiento. Al contrario, sólo lo elevaría incluso por encima del récord histórico del PP. Cuando Errejón deplora el récord histórico de deuda del PP, en realidad sólo está deplorando que un gobierno de Podemos no haya sido capaz de anotar una plusmarca mucho más espectacular.

Las 9 medidas que pedirá Bruselas al próximo Gobierno
La Comisión reclama una mejora de la integración del mercado laboral y de las ayudas a las familias.
Teresa Lázaro www.vozpopuli.com 22 Agosto 2016

El pasado miércoles la Comisión Europea presentó las recomendaciones por países que tradicionalmente elabora tras fijar sus previsiones de primavera y analizar los últimos documentos que recibe de los países miembros, como los planes de estabilidad o los programas nacionales de reformas. En el caso español, las recomendaciones marcan las líneas generales que debería aplicar el próximo gobierno que salga de las urnas el 26 de junio.

La primera recomendación y la más importante es garantizar la correcta y duradera corrección del déficit excesivo en 2016 y 2017. En concreto, Bruselas pide a España que reduzca el saldo desde el 5% del año 2015 al 3,7% en 2016 y al 2,5% en 2017. Estas cifras difieren de las que incluyó el Gobierno en la actualización del Plan de Estabilidad, que apuntan a un déficit un poco más ambicioso este año, del 3,6%, y algo más alto en 2017, el 2,9%.

Para conseguirlo, la Comisión pide que se adopten las medidas estructurales “necesarias” y que todos los esfuerzos se dediquen a la reducción del déficit y la deuda. En concreto, reclama un ajuste del 0,25% del PIB en 2016 y del 0,5% del PIB en 2017, esto supone unos 8.000 millones en el conjunto del periodo. Sin embargo, el Gobierno ya ha aprobado un acuerdo de no disponibilidad de gasto por valor de 2.000 millones para este año y ha reclamado un ajuste similar a las CC.AA., con lo que ya cumpliría con ese 0,25% que reclama la Comisión.

Además, Bruselas reclama que se apliquen las herramientas del marco fiscal a todos los niveles de gobierno. Con esto, la Comisión sugiere al Gobierno que sea más estricto con las comunidades autónomas, que fueron las principales responsables del desfase de 2015. De hecho, en el mes de marzo la Comisión emitió una recomendación autonómica en la que la pedía al Gobierno que exigiera más esfuerzos a las regiones.

Plan económico
Más allá de la exigencia de reducir el déficit para salir del procedimiento de déficit excesivo en 2017, la Comisión planteó también el miércoles otras 9 recomendaciones que marcarán la agenda económica del Gobierno que salga de las urnas el próximo 26 de junio:

1- Mejorar los mecanismos de control para la contratación pública y la coordinación de políticas de compra entre los niveles de gobierno.
2- Avanzar en la integración en el mercado laboral con medidas centradas en el apoyo individualizado y el fortalecimiento de la eficacia de la formación.

3- Mejorar la capacidad de los servicios regionales de empleo y reforzar su coordinación con los servicios sociales.
4- Eliminar las diferencias y disparidades en sistemas de ingresos mínimos y mejorar los sistemas de apoyo de la familia.

5- Adoptar nuevas iniciativas para mejorar la adecuación al mercado laboral de titulados universitarios, con incentivos para la cooperación entre las universidades, las empresas y la investigación.

6- Aumentar la financiación destinada a la investigación en las universidades y fomentar la inversión de I+D en el sector privado.
7- Acelerar la aplicación de la Ley de Unidad de Mercado a nivel regional.

8- Garantizar la aplicación de reformas en el sector minorista en las comunidades autónoma.
9- Desarrollar la reforma de los servicios profesionales ya prevista.

Las propuestas del FMI
El pasado mes de abril el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó su informe 'Perspectivas Económicas Mundiales' en el que no incluía recetas individuales para cada país, pero sí planteaba una serie de prioridades para elevar el crecimiento en las economías más avanzadas y frenar la desaceleración en las emergente por si los riesgos llegan a materializarse.

Sin referirse a España en ningún momento, el organismo decía que los países de la zona euro con tasas de desempleo juvenil elevadas, como España, deben suprimir los desincentivos al empleo y sustituirlos por políticas laborales activas que estimulen la demanda y eviten las cicatrices que deja el desempleo a largo plazo. Esto significa, reducir la fiscalidad sobre el trabajo para mejorar la cuña fiscal laboral.

INDEPENDENTISMO Y LIBERTAD
Bieito Rubido ABC 22 Agosto 2016

Este verano espléndido y luminoso, pleno de sol y de consumo, camufla algunos de los graves problemas de España, entre los que el Gobierno en funciones es casi lo de menos. Resulta peor la falta de credo democrático de nuestros representantes, el quebranto permanente del Estado de Derecho y la calamidad política en la que vivimos, que se ha tornado en una ocasión inmejorable para los radicalismos y para aquellos que quieren destruir el país. Así de fácil, y así de duro.

El desafío catalán reaparecerá en cuestión de días. Ese sí es un conflicto. Lo son las permanentes agresiones y amenazas jurídicas y políticas de los independentistas contra el Estado. Como también choca que se desenvuelvan en la mayor de las impunidades, insolentes frente a la coacción positiva que otorga la Ley en democracia. Ahí están los tribunales, que advierten de las consecuencias de incurrir en desacato a cualquier pobre hombre que se sienta en un banquillo y no son capaces de protegerse a sí mismos, ni a los ciudadanos, de los políticos antidemocráticos. Si no existe protección para la Ley, no esperemos después libertades para hacer nada.

La paradoja del buen mentiroso
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com  22 Agosto 2016

El espectáculo debe continuar, dicen los productores de Hollywood, conscientes de que detener la máquina de los sueños es impensable. Los políticos españoles, con un sadismo digno de un buen psiquiatra, parecen haberse tomado la frase hollywoodiense literalmente, como algo que debe llevarse hasta sus últimas consecuencias. Desde diciembre de 2015 los españoles asistimos a una farsa nacional de calidad ínfima, que de haberse estrenado en un cine habría provocado abucheos y silbidos apenas acabados los títulos de crédito.

Pues impasible la jeta, los líderes españoles se disponen a infligirnos el show hasta el infinito y más allá. Asistimos a la escenificación de una batalla doble: por un lado la pugna entre los dos partidos veteranos –PP y PSOE– y por otro el desafío que plantea el regeneracionismo (encabezado por Ciudadanos) al bipartidismo. El bando bipartidista comparte un concepto de la política basado en el engaño y el escaqueo en beneficio propio. La transparencia, la honestidad y la búsqueda de soluciones comunes son actos que los bipartidistas siempre despreciarán a favor de la triquiñuela cutre, la mentira insolente y la anteposición del interés personal a todo lo demás.

La política estriptis
La partida que están jugando desde el 20 de diciembre los candidatos a Moncloa tiene poco o nada que ver con la política y recuerda más a una mesa de strip póquer cuyos jugadores deben quitarse una prenda de ropa cada vez que pierden. Mariano Rajoy ya se tuvo que desprender de pantalones, calcetines y zapatos meses atrás, al evidenciarse 1) la perversa maniobra de la pinza (culminada gracias al Brexit), 2) la estrategia de la política negativa consistente en la inacción mientras los adversarios se equivocan y 3) el propósito de ganarse a Pedro Sánchez para mantener intacto el corrupto bipartidismo posfranquista. La jugada que le hará perder la camisa –ya desabrochada– será la de seguir apostando por desairar a un Albert Rivera cuya simple presencia le pone en evidencia. Pedro Sánchez se ha quitado ya tanta ropa que ha optado por el moreneo interruptus en Mojácar. Huelga decir que el juego de la política española es tan cutre que fingir despiste en la playa se considera una estrategia política. Los faroles que han desnudado políticamente a Pedro Sánchez –trasluciendo su monomanía de conquistar Moncloa al precio que sea– fueron: 1) el acercamiento entusiasta a Podemos frustrado por los barones, 2) el pacto con Ciudadanos que hoy finge haber olvidado y 3) la terca adherencia a la vieja actitud antidemocrática de la izquierda española, consistente en no aceptar las victorias de la derecha en las urnas.

Mientras el espectáculo continúa, los torturados espectadores nos vemos obligados a asumir la suspensión de la incredulidad de Samuel Coleridge. En la burbuja anacrónica que es esta España embarcada en la transición de la Transición, al irnos abismando todos en el surrealismo nacional, diríase que solo los corresponsales extranjeros parecen juzgar la situación con frialdad. La periodista estadounidense Lauren Frayer resumía el 18 de agosto el atolladero español con un tuit tan veraz como impaciente: “Los políticos españoles, incapaces de lograr nada útil durante 9 meses, ahora admiten ser también incapaces de hallar una mejor fecha para las terceras elecciones que el 25 de diciembre”. Si alguien intentara explicar a Lauren Frayer que Rajoy está usando la fecha navideña –sacrosanta en la España católica– como acicate que obligue a su gran rival político a abstenerse para permitirle gobernar, es probable que lo tomara por una broma o un mal análisis. Sin embargo, es cierto.

El arte de la mala política
La paradoja del mentiroso se formuló a partir de la aseveración del filósofo griego Epiménides “Todos los cretenses son unos mentirosos”. Dado que el autor de la frase era cretense, ¿podía considerarse cierta su afirmación? Si decía la verdad, estaba mintiendo; si estaba mintiendo decía la verdad, pero entonces si decía la verdad mentía y así ad infinitum. La versión española de la paradoja formulada hace 26 siglos en Creta sería “Todos los políticos son unos mentirosos”, dicha por cualquiera de nosotros sobre nuestros candidatos. Si ellos mienten, nosotros decimos la verdad y viceversa. Un bucle infinito en el que España parece cómodamente instalada. Después de cuarenta años de franquismo y cuarenta de transicionismo, ¿alguien recuerda que la política es la parte de la ética relacionada con el buen gobierno de un país, el amparo de su seguridad, paz y prosperidad, el aumento de sus recursos nacionales y la mejora del bienestar de sus ciudadanos? Los países que sí lo saben nos llevan décadas de ventaja, por no decir siglos. Y nos contemplan asombrados.

La anestesia europea
Juan Pina  www.vozpopuli.com 22 Agosto 2016

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Europa Occidental estaba empobrecida y humillada, tan derrotada psicológicamente como es posible estarlo, rescatada del nazismo sólo por la intervención estadounidense y por la propia torpeza de Hitler al haberse lanzado demasiado pronto a un enfrentamiento suicida contra su alter ego del Kremlin. Mitologías aparte, el papel de la resistencia había sido casi irrelevante. Los europeos occidentales le debían la vida a Norteamérica y al principio se deshicieron en cantos de agradecimiento porque, además, la reconstrucción sólo iba a ser posible con su ayuda. Poco duró la gratitud. Pronto empezaron los europeos a carraspear colocándose la ropa y atusándose el cabello para reclamar con aristocrática altanería un papel diferente en el orden internacional resultante del conflicto. Pronto marcaron distancias con la potencia mundial que les había salvado de los nazis y, al mismo tiempo, de que el Ejército Rojo llegara al Atlántico.

Inventaron una metaideología que les sirviera para presentarse como los civilizados, los depositarios del legado humanista y racional del Viejo Continente frente a esos advenedizos de las ex colonias inglesas, esos nuevos ricos simplones e incultos, carentes del correcto orden social jerarquizado y mantenido por el Estado, que Europa debía recuperar e inducir en el mundo entero. Presentaron una nueva democracia a la europea, restaurada tras la guerra. Pero le dieron el cambiazo a todo el mundo, porque en realidad no restauraron la vieja democracia liberal sino que instauraron ex novo algo distinto: la socialdemocracia. Iba a ser un camino intermedio entre el capitalismo y el comunismo. Con sus diversos matices y estéticas, todos los partidos políticos abrazaron con entusiasmo esa nueva socialdemocracia de posguerra, que hacía realidad la famosa frase de Hayek sobre los “socialistas de todos los partidos”. A ella se sumaron, de hecho, tanto los que formalmente se denominaban así como quienes se decían “conservadores”, “democristianos”, “centristas”, “radicales” y hasta “liberales”, además de algunos comunistas que se descafeinaron para participar en el nuevo juego. Unas décadas más tarde se sumarían al mismo bloque monopólico de la política europea los verdes, los pacifistas y también todos los nacionalistas que buscaban la secesión de algún territorio. Toda la élite política, social y cultural de Europa era keynesiana. Toda ella era socialdemócrata. Miraba con superioridad y desdén a los zafios y toscos norteamericanos y les enseñaba con paciente pedagogía cómo sustituir su caótico sindiós —o peor, “sinestado”— por un estatismo renovado, con rostro humano, bondadoso y paternal. Los conflictos y las disensiones se producían siempre dentro del marco meta-socialdemócrata, proyectando una falsa sensación de pluralismo y debate.

Durante tres cuartos de siglo, la socialdemocracia ha teñido la práctica totalidad de la política europea, y a ella se sumaron en los setenta las nuevas democracias ibéricas, y en los noventa las de Europa Oriental. Acabó la Guerra Fría pero no por ello esta socialdemocracia transpartita, resiliente mientras es capaz de mantener la burbuja de deuda irresponsable que le permite comprar a crédito casi todos los votos y casi todos los respaldos fácticos… por ahora. Porque el castillo de naipes es tan enorme y alambicado como débiles son sus cimientos. De poca lección le ha servido al paciente europeo el infarto sufrido desde 2007. Ya abusa otra vez de las grasas para vivir la vida loca del frenesí deficitario, porque sabe que su verdadera legitimidad no es la que obtiene formalmente en las urnas, sino la que compra dando de todo a todos… con el dinero que previamente les quita en impuestos —la presión fiscal europea ha alcanzado en estas décadas niveles incompatibles con la libertad— o carga sobre las siguientes generaciones.

El papel del llamado “centroderecha” ha sido realmente patético durante estas décadas de política europea. En su claudicante derrotismo, los conservadores europeos han dado la razón a Hayek, que les tachaba de cobardes e inmovilistas. Han ido cediendo terreno al socialismo poco a poco, año a año, demostrando que no son baluarte frente al avance del Estado porque, como gente “de orden” que son, también ellos quieren mucho Estado. Han demostrado que no les preocupa la libertad sino protegerse de una temida revolución violenta, sin comprender que es ilusorio porque a cambio están aceptando sus mismos resultados, aunque más lentamente. Con alguna excepción y sólo en lo económico (Thatcher, por ejemplo), los conservadores son la rana en la olla de agua calentita, comfortable al principio pero que va subiendo de temperatura hasta que resulta imposible saltar. La socialdemocracia eleva la temperatura más deprisa o más despacio según el momento del ciclo económico, pero nunca la baja.

Por su parte, los democristianos han demostrado ser meros socialdemócratas con crucifijo, imagen especular de los partidos socialistas europeos. Desde la CDU alemana al PP español, la similitud de puntos de vista en las grandes cuestiones y en las no tan grandes ha llegado a hacerles indistinguibles de la socialdemocracia formal. La doctrina social y el distributismo de Chesterton les han servido como excusas para unirse a los socialistas y calentar el agua como el que más. Por último, y no sin dolor, hay que reconocer que los liberales europeos llevan desde 1945 participando en ese mismo juego y tragando con tanta socialdemocracia que han llegado a ser perfectamente descartables como alternativa de sistema. Como muestra, el botón del grupo parlamentario europeo donde caben hasta partidos netamente socialdemócratas como UPyD o Ciudadanos.

Europa necesita despertar de la anestesia de estos setenta y cinco años de socialdemocracia, y ese cambio de paradigma no puede venir del llamado “centroderecha”. No pueden traerlo quienes hunden sus raíces en el pensamiento democristiano, en el conservador o en desvirtuar el liberal para abrazar el estatismo. No puede ser obra de quienes son troncales al sistema. Tiene que ser antisistema. Pacífico, dialogante y gradual, pero antisistema. Y obviamente eso no pasa por redescubrir los totalitarismos de ayer sino por descubrir el libertarismo de mañana, que ya ilumina un nuevo amanecer en aquella Norteamérica tan denostada por los europeos que, lo reconozcamos o no, le debemos nuestra libertad.

CADA VEZ MÁS AGENTES FINANCIEROS HABLAN DEL FENÓMENO
Tras el ‘Brexit’ viene el ‘Crexit’, el pinchazo de la gigantesca burbuja de deuda global
Borja Jiménez okdiario 22 Agosto 2016

Standard & Poor´s señaló recientemente que la demanda de financiación corporativa alcanzará en 2020 los 62 billones de dólares. El motivo: la política monetaria expansiva. Unos elevados niveles de deuda que cada vez alertan a más agentes y que ya ha sido denominado como ‘Crexit’.

La agencia de calificación norteamericana prevé que el progresivo aumento de la deuda propiciará una importante corrección en los mercados, ya que prácticamente un 50% de los emisores corporativos se encuentran “preocupantemente” apalancados. Según cálculos de S&P aproximadamente un 5% de los emisores de deuda están ya en el límite, e incluso “podrían no sobrevivir a un escenario de estrés sin incumplir con pagos”.

Los expertos advierten de que uno de los efectos colaterales del ‘Crexit’ es la crisis de confianza y la consiguiente huida de los mercados de la deuda, tanto de los acreedores como de los deudores de menor calidad.

Los expertos ya están alerta
Del total de la deuda corporativa, según Standard & Poor’s, la deuda corporativa de China alcanzaría el 43% en 2020, lo que implicaría una caída en la deuda estadounidense del 24% al 22% y un descenso de la europea del 20% al 16%.

Gonzalo Cañete, analista de Swisswquote, advierte a OKDIARIO de que “en diciembre, tras la primera subida de tipos de la Reserva Federal, se empezó a hablar de que diferentes fondos de capital riesgo (high yield) en Wall Street estaban comenzando a dar impagos: congelaban o cancelaban las retiradas de capital”. Ya por entonces algunos analistas decían que el impago de estos fondos de los bonos de alto riesgo era un síntoma muy característico de que algo fallaba, como ya pasó también en 2007 y 2008, justo antes de que quebrase todo. “Ahora con el ‘Crexit’ pasa lo mismo: se acumula una deuda increíble, y cuando se acumula tanto pasivo para poder seguir el ritmo que lleva la economía, lo que consigues es ganar tiempo, pero el problema se va acrecentando”, señala Cañete. Y es que cuanta más deuda se acumula, como esa deuda lleva una tasa de interés establecida, el crecimiento tiene que ser, como mínimo, igual que la tasa de interés para poder cubrir la deuda y pagar de vuelta el crédito.

Consejos para gestionar una elevada deuda cuando no se puede hacer frente a las cuotas
Gonzalo Cañete explica que “el ‘Crexit’ se traduce a nivel conceptual en que la deuda, tanto pública como privada, va creciendo más, sobre todo en Europa, Estados Unidos y Brasil, y tienen que generar un crecimiento económico lo suficientemente sólido para poder contrarrestar el crédito que se va acumulando sobre su deuda, porque la deuda que acumula Estados Unidos supera el Producto Interior Bruto norteamericano, la privada lo duplica prácticamente, y a partir de ahí es cuando el ‘Crexit’, antes o después, puede producir este tipo de situación”.

De hecho, desde Swissquote critican la actuación de las instituciones reguladoras: “Como no existe una reacción clara, el crecimiento que estamos experimentando es por una inyección masiva de capital en los mercados, que no se refleja en la economía real”. Y es que, bajo el punto de vista de Cañete, “el capital, en vez de ir a reactivar la economía, que es lo que tendría que haber estado haciendo desde el año 2012, está yendo a realimentar los propios mercados financieros y, como no hay una reacción sobre la economía real, el problema será ver durante cuánto tiempo va a estar girando la noria”.

Santiago Carbó, Catedrático de la Bangor Business School, también cree que el miedo “indudablemente existe”. “Hay temor a que cuando empiecen a llegar los vencimientos de deuda no se cubran por parte de los emisores”, explica.

“Ese riesgo existe, pero también se entiende que se ha buscado lo más solvente”, cree Carbó, que reconoce, eso sí, que el grado tan elevado de deuda de algunos agentes, con menor capacidad de crecimiento –no solo estados, también empresas-, podría preocupar: “Yo creo que por ahora es un miedo controlado que empieza a preocupar, pero si el mercado disciplina de alguna manera a los más débiles, a los que no tienen una buena capacidad de deuda/capacidad de crecimiento, se podrá controlar”. “Al final –explica Carbó– es pérdida de empleo, pérdida de capacidad de la empresa… Es algo que se puede trasladar a muchos agentes, nadie puede estar tranquilo”.

Cuba, Venezuela y Corea del Norte forman una alianza contra Occidente
La advertencia del general Flynn
www.latribunadelpaisvasco.com 22 Agosto 2016

El general retirado Michael Flynn, que fue director de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA por sus siglas en inglés) entre 2012 y 2014, afirmó hace unos días desde el periódico estadounidense New York Post que el Gobierno cubano, junto al de Venezuela y Corea del Norte, forman una "alianza enemiga" que se sitúa contra EE.UU. en su "guerra mundial" contra el terrorismo.

Flynn es el autor del libro The Field of Fight: How We Can Win the Global War Against Radical Islam and Its Allies”, que acaba de llegar a las librerías.

Lo que sigue a continuación, son algunas de las principales reflexiones del autor.
“Estamos en una guerra mundial frente a una alianza enemiga que va desde Corea del Norte a La Habana y Venezuela. En el camino, la alianza recoge a los países musulmanes radicales y organizaciones tales como Irán, Al Qaeda, los talibanes y el autodenominado Estado Islámico. Eso es una coalición formidable, y nadie debe sorprenderse al descubrir que estamos perdiendo la guerra”.

“Si nuestros líderes están interesados ​​en ganar, tendrán que diseñar una estrategia para destruir a este enemigo global. Pero nuestros líderes no ven la guerra mundial. Revolotean con timidez alrededor de los bordes de los campos de batalla de África u Oriente Medio, y actúan como si cada pelea, ya sea en Siria, Irak, Nigeria, Libia o Afganistán, pudiera ser resuelta pacíficamente mediante el esfuerzo diplomático”.

“Este enfoque está condenado al fracaso. Tenemos enemigos reales, dedicados a dominarnos primero y, finalmente, a destruirnos, y no pueden ser disuadidos de su odio. No, no hay manera de salir de esta guerra, ni podemos escapar de sus horrores. Pregunten a la gente de San Bernardino o a las víctimas de Miami, o a los familiares de los miles de muertos en 9/11. Esta guerra se gana o se pierde. No hay otra solución".

“Creo que podemos y debemos ganar. Esta guerra debe ser librada tanto militar como políticamente. Tenemos que destruir los ejércitos enemigos y las doctrinas de combate enemigas. En los campos de batalla militar hemos derrotado a las fuerzas islámicas radicales cada vez que nos hemos puesto en serio a ello, de Irak a Afganistán. Su fuerza actual no es un reflejo de su capacidad para abrumar a nuestras fuerzas armadas, sino más bien la consecuencia de nuestra retirada prematura”.

“Hemos fallado drásticamente en desafiar sus doctrinas islamistas, a pesar de que los radicales son una pequeña fracción del mundo musulmán, y aunque todo el mundo sabe que el mundo musulmán es un fracaso épico, que necesita desesperadamente apoyo económico, cultural y una reforma educativa drástica que es la que ha llevado a la superioridad de Occidente. Del mismo modo que el mundo musulmán ha fallado, tiranos seculares como los de Cuba o Venezuela han destruido sus propios países. Nos odian, en parte, porque saben que sus propios pueblos preferirían vivir como nosotros. Así que esperan poder destruirnos antes de que se tengan que enfrentar a las consecuencias de sus muchos fracasos”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
La “cuestión catalana”
José Rosiñol Lorenzo Periodista Digital 22 Agosto 2016

No aprendemos, parece que la comodidad de la costumbre, la desidia de la rutina, hayan convertido en tradición la asunción de ciertos arquetipos políticos originados en los comienzos de nuestra (ya no tan joven) democracia, algunos medios de comunicación editados en Madrid insisten dócilmente en reproducir automáticamente toda la propaganda y la hiel generada por el nacionalismo catalán, existen ejemplos paradigmáticos como publicar acríticamente los resultados del Centro de Estudios de Opinión (organismo dependiente de la Generalitat), dando por válidos resultados que están diseñados para sustentar la hoja de ruta del “prusés”.

Esta actitud tiene dos derivadas principales y sus repercusiones son claramente sociopolíticas, por un lado se fomenta el más que asfixiante desierto informativo en Cataluña, ahoga la poca pluralidad mediática que sufrimos los catalanes, no hemos de olvidar que los regímenes tendentes al totalitarismo como el nacionalismo convierten la información en propaganda, si en la actual deriva autoritaria de Erdogan se dedica a cerrar medios de comunicación, el nacionalismo catalán lleva años comprándolos, imponiendo una línea editorial y narrativa inequívocamente doctrinaria, de ahí sorprende que los medios no sujetos a la telaraña de subvenciones, prebendas y presiones políticas no ejerzan de cuarto poder en Cataluña, sorprende que nadie (o muy pocos) quiera (o se atreva) a llenar el espacio mediático catalán.

La segunda derivada es más preocupante si cabe, para poder ejercer nuestros derechos democráticos, para poder tomar decisiones racionales necesitamos una variedad suficiente de fuentes de información veraz, el problema radica en que con actitudes como las que comentaba más arriba con los datos del CEO, se legitiman unos “estudios” claramente performativos y no se da otra opción, otra visión que investigue en los fundamentos del mismo, con ello, se ayuda a convertir en aparente información lo que no es más que propaganda, y como es lógico, reforzamos lo buscado por los próceres de la Generalitat: imponer el relato nacionalista como si de una verdad irrefutable se tratase.

Pero este fenómeno se agudiza en la sutilidad del lenguaje, veamos cómo recogen algunos titulares el último capítulo del golpe de Estado por fascículos que se está perpetrando desde el Parlament, veamos: “la cuestión catalana”, “el desafío catalán”… ¿cómo es posible que se acepte como válido una visión univoca de lo que es Cataluña?, ¿cómo es posible que nadie haga hincapié en la pluralidad de la sociedad catalana?, ¿cómo es posible que se siga asumiendo que el nacionalismo catalán es Cataluña?, ¿acaso no ven el tremendo error que supone silenciar a una mayoría de catalanes no separatistas?, lo que ocurre en Cataluña no es una cuestión catalana, es la obsesión de una oligarquía nacionalista por acaparar todos los recursos de Cataluña.

Parece que nuestra democracia adolece de una especie de pecado original, un complejo iniciático, desde el principio hemos creído que el relato sociopolítico catalán coincidía a la perfección con la narrativa nacionalista, de hecho se ha legitimado indolentemente que los partidos nacionalistas acaparen y monopolicen la arena social y política catalana y, lo que es más “sorprendente”, que condicionen el desarrollo institucional de una España de la que renegaban, antes con más discreción y, desde hace pocos años, sin ningún rubor.

El acaparamiento mediático, simbólico y discursivo al que nos somete el independentismo es irrespirable y opresivo, de hecho nos ha llevado a una inversión de la realidad y de la moral más propia de patologías síquicas que de escenarios políticos democráticos, en Cataluña ya no hace falta repetir mil veces una mentira para que se convierta en verdad, la mentira y el cinismo forma parte de la esencia de los relatores del separatismo, es el modus operandi del “prusés” y el modus vivendi de una legión de “prusesistas” adictos a las dádivas del erario público.

Publicado en ABC el día 4 de agosto de 2016
http://www.abc.es/espana/catalunya/abci-cuestion-catalana-201608031926_noticia.html

Mi lucha contra ETA (II). El folio 825: así comencé la investigación del asesinato de mi padre
Pablo Romero El Espanol 22 Agosto 2016

El 21 de junio de 2013 se publicó en EL MUNDO la historia de la reapertura de la causa, un artículo titulado El folio 825. En él, como hijo de una de las víctimas del atentado, explicaba cómo había logrado congelar la posible prescripción de los asesinatos.

Conseguí este objetivo a partir de una declaración policial incluida en el sumario de este caso y que apuntaba a Ignacio Gracia Arregi, alias Iñaki de Rentería y Gorosti, como jefe de la banda terrorista y posible autor intelectual -no material- de la masacre. Gracias al fiscal Fernando Burgos, que escuchó el caso, y al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que reabrió el sumario, gané tiempo para seguir investigando el asesinato de mi padre.

Un indicio casual
La historia arrancó con un comentario casual en la redacción de EL MUNDO, en donde trabajaba como periodista. Muy poca gente sabía que hacía dos décadas mi padre había muerto tras un ataque con coche-bomba. Una compañera comentó en voz alta que el "problema" de ETA estaba superado -dos años antes, el 20 de octubre de 2011, la banda anunciaba el cese definitivo de la violencia terrorista- y que no merecía la pena "remover" los casos.

En ese momento algo cambió en mi cabeza. Me di cuenta de que en pocas semanas se iban a cumplir dos décadas de la muerte de mi padre y de que los delitos cometidos por los autores -jamás juzgados ni condenados- podrían prescribir, de acuerdo con la legislación vigente. Como movido por un resorte levanté el teléfono, llamé a la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo de la Audiencia Nacional y solicité el acceso al sumario 17/94, el correspondiente al caso.

Por aquellos días la oficina, dependiente del Ministerio de Justicia, mantenía un "perfil bajo" informativo a pesar de que llevaba abierta desde el año 2005. Su directora, Carmen Alba, explicaría más tarde que no tuvo unas funciones claras hasta 2011, gracias a la Ley de reconocimiento a las víctimas del terrorismo. En cualquier caso, su labor es prácticamente desconocida para muchos.

Cuando expliqué el asunto, la petición fue trasladada de inmediato a la oficina del entonces juez de la Audiencia Fernando Grande-Marlaska. Este último ordenó el traslado en tiempo récord -apenas dos días- del sumario desde el archivo en Alcalá de Henares hasta la sede provisional de la Audiencia, en la calle Prim, 12, de Madrid. El 7 de junio de 2013 llegaron los entonces ocho tomos del sumario al juzgado. Una lectura a fondo de aquellos papeles desembocó en la reapertura del caso y de esa forma se desvaneció la temida prescripción de los delitos.

Aquello sucedió la víspera del vigésimo aniversario del atentado, el 20 de junio de 2013. Al día siguiente publiqué mi historia.

La decisión de actuar solo
El 21 de junio de cada año se celebra una misa en la sede del Estado Mayor de la Defensa como tributo a las víctimas del atentado. Allí acudí puntual, con el periódico debajo del brazo. Esa jornada no fui a la redacción porque quería estar con mi madre y mis hermanos. Además, decidí ignorar el teléfono, que no dejó de sonar en todo el día.

En el aperitivo servido después del homenaje me encontré rodeado por las viudas y los huérfanos que dejó el atentado. Estaban asombrados y confundidos: desde primera hora de la mañana de aquel viernes la noticia de la reapertura del caso aparecía en todos los sitios web de noticias, en los boletines de radio y en los informativos de televisión. Tuve que explicarles lo que había conseguido, apoyado en la información que yo mismo había escrito el día anterior.

Ya entonces tenía decidido seguir investigando por mi cuenta. Muchos de los afectados quisieron agruparse, compartir gastos y abogados, etc. Pero preferí actuar solo: necesitaba poder investigar libremente sin tener que consultar con nadie, moverme rápido y ser muy discreto.

Aquel día también tomé otra importante decisión: no volvería a publicar absolutamente nada acerca del atentado o de lo que investigara hasta que supiese quién mató a mi padre, o hasta que la desesperación me llevase a tirar la toalla definitivamente.

Comenzaba así la parte más ardua de esta investigación, en la que arrancaba prácticamente de cero. No sabía por donde empezar. A mi favor jugaban varios factores, como la experiencia de 14 años como periodista y ciertos conocimientos jurídicos. Y, sobre todo, haber conseguido comprar un poco de tiempo. En contra, que los asuntos de terrorismo jamás me habían interesado, no había profundizado en la historia de ETA en 20 años. Dolía demasiado. O quizá decidí pasar página, como tantas otras víctimas que fui conociendo estos años y cuya postura respetaba porque había sido la mía.

En cualquier caso, me faltaba todo el contexto, los conocimientos e incluso los contactos.
Inicio de la investigación

Lo primero que hice fue personarme en el caso como acusación particular, dado que en el momento del asesinato de mi padre era menor de edad -tenía 17 años- y no pude hacerlo entonces. De hecho, la representación de las familias de las víctimas de aquel atentado había sido asumida, en su mayor parte y desde el primer momento, por los abogados de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

Poco después de la publicación del artículo El folio 825, el día 18 de julio de 2013, me personé en la causa . A partir de ese momento, mientras las partes instaban al juez a que solicitase a la Policía Nacional y a la Guardia Civil informes sobre Iñaki Gracia Arregui, alias Gorosti, y su posible vinculación con el atentado, yo me puse a investigar por mi cuenta. El punto de partida era, por tanto, el sumario. No tenía nada más.

Traté de buscar, en primer lugar, a los testigos a quienes la Policía había tomado declaración tras el atentado hacía dos décadas. Descubrí que algunos habían fallecido. Tal era el caso de José Luis Sevillano, dueño del kiosco situado a la altura del número 85 de la calle Serrano. Justo ahí explotó el llamado "coche de la huida", un Ford Fiesta matrícula M-0050-IX que, al estallar, destrozó el puesto. La propia estructura del kiosco, lleno además de periódicos y revistas, amortiguó la explosión y le salvó la vida. No obstante, el dueño murió de un infarto en el año 2006. Según su entorno, siempre contaba la misma anécdota: él estuvo apoyado en el vehículo de los etarras justo antes de que estallara mediante una bomba con temporizador. Solía decir que quizá hubiera podido reconocer a los ocupantes, a los autores materiales de la masacre. Desgraciadamente, nunca se sabrá.

Otro testigo, sin embargo, sí quiso hablar. Javier Llanes trabajaba en 1993 en el Restaurante Tinoca, ya cerrado. Pude localizarle a través de Internet, simplemente tecleando su nombre en Google: es aficionado a participar en carreras populares y aparecía en varias listas de participantes. Conseguí el teléfono de su casa, llamé y contestó su hija. Tras dejar su número, Llanes devolvió la llamada, muy sorprendido. Quedamos en un Vips. El testigo se mostró más que dispuesto a ayudarme, pero reconoció que no iba a poder aportar más de lo que había declarado en 1993. La explosión le pilló dentro del restaurante en el que trabajaba. Enseguida salió a la calle entre los escombros para ayudar su amigo José Luis, el dueño del kiosco. No pudo ver ni identificar a los posibles autores del atentado. No recordaba más.

El resto de testigos no había aportado nada en los interrogatorios que tuvieron lugar justo después de la matanza. A otros ni siquiera pude localizarlos, como sucedió con F. B., el portero del edificio de la calle Serrano 85. Por último, algunos no querían hablar del asunto.

Por respeto a su intimidad, no aparecerán en esta historia.

La "vía Nanclares"
A mediados del verano de 2013, había llegado a mi primer callejón sin salida. Tras analizar la situación con la cabeza fría, deduje que la única opción posible era preguntar directamente a etarras supuestamente arrepentidos en vías de reinserción.

La idea de hablar con presos fue del juez del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro. Esos reos habían sido trasladados o acercados a prisiones del País Vasco a cambio de su renuncia a la violencia terrorista y su teórica colaboración con la Justicia para esclarecer otros casos. Muchos de ellos estaban en la prisión de Zaballa (oficialmente, Centro Penitenciario de Álava), cercana a la histórica cárcel de Nanclares de Oca, al sur de Vitoria. Pertenecían a un grupo llamado, desde hacía años, "vía Nanclares".

Tenía sentido. ¿No estaban recibiendo beneficios penitenciarios -acercamientos, permisos, etc.- por su supuesta colaboración? Pues iba a ponerles a prueba, a ver si realmente estaban colaborando.

Por aquellos días, la "vía Nanclares" se encontraba "en vía muerta". Es decir, ni políticos, ni etarras, ni víctimas apostaban ya por ella, según varios funcionarios y algunos periodistas consultados. No obstante, cabía la posibilidad de solicitar un encuentro con presos en calidad de víctima de terrorismo, siempre que el interno accediera y que se tramitase a través de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Al menos una docena de etarras se encontraban en ese programa. De todos ellos, solicité encuentros con tres terroristas que podían tener relación con el atentado o que, por las fechas de su encarcelamiento, quizá pudieran proporcionar nuevas claves sobre la cúpula de la banda en 1993.

Sorprendentemente, la propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias puso todo tipo de impedimentos para tramitar las solicitudes. Todo ello a pesar de que dejé claro, desde el principio, que mi objetivo no era otro que tratar de aclarar las circunstancias de la muerte de mi padre y de otras seis personas en el marco de un proceso judicial abierto, con todas las garantías legales. Llegué incluso a sugerirles que me utilizaran: ofrecí mi ayuda tanto a Instituciones Penitenciarias como al juez de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, para determinar si los etarras de la "vía Nanclares" estaban realmente cooperando en el esclarecimiento de otros casos.

El juez Castro siempre me atendió de forma amable y me ayudó con la investigación. Sin embargo, el subdirector de Instituciones Penitenciarias frenó todo lo que pudo la solicitud para establecer el primer encuentro con un etarra en la cárcel de Zaballa. Desde agosto y hasta noviembre de 2013, estuve llamando por teléfono casi cada día, ante el retraso burocrático. El director del citado organismo, cansado sin duda de tanta insistencia, invocó su papel como protector de los derechos de los reos a pesar de que los tres etarras habían accedido a los encuentros. Llegó incluso a decirme que dejase de investigar por mi cuenta, que no tratase de hacer el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Ésa fue prácticamente toda la asistencia que recibí de los responsables de esa dirección general, dependiente del Ministerio del Interior.

(Mañana, parte III. El presunto asesino: 'Somos todos un poco responsables de todo').
 


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