AGLI Recortes de Prensa   Viernes 26  Agosto  2016

El descaro del PP
EDITORIAL Libertad Digital 26 Agosto 2016

Es normal que en política los partidos traten de aprovecharse de las ventajas tácticas que les ofrezca cada situación; que un candidato apure los formatos de los debates o los plazos previstos en las leyes no debería escandalizar, como tampoco tienen mayor importancia, por poner un ejemplo, las prácticas de filibusterismo parlamentario que son habituales en democracias a las que no estamos en condiciones de dar lecciones de ningún tipo.

Sin embargo, todo tiene un límite, más allá del cual queda en evidencia el nulo respeto del que lo transgrede por las formas –tan importantes en democracia–, así como por los propios votantes. Y ese límite lo viene traspasando de forma sistemática el Partido Popular, con todo descaro.

Es indefendible democráticamente que los populares estén reproduciendo en esta legislatura todo aquello que criticaron con grandes aspavientos en la pasada: el retraso en poner fecha a la investidura, que tan grave les pareció cuando lo decidía Patxi López; el formato de la propia sesión de investidura, del que se decía que estaba hecho exclusivamente para lucimiento del candidato… Por supuesto, es lícito cambiar de opinión sobre prácticamente cualquier cosa, pero un partido político no puede permitirse dar estos giros sin acompañarlos de una explicación y una justificación, porque la situación de bloqueo de España no lo justifica todo, y menos aún la necesidad de que Rajoy siga en la Moncloa.

No son los únicos problemas: Rajoy parece haber decidido que su supervivencia política o el simple cumplimiento de sus planes justifica cualquier estrategia, desde no presentarse a la sesión de investidura –lo hizo en la anterior legislatura y parece que sólo la insistencia de Ciudadanos ha evitado que la pospusiera sine die en ésta– a convocar las elecciones en fechas como mínimo discutibles: el 20 de diciembre el año pasado, el 25 del mismo mes este mismo año si hubiese unas terceras…

Probablemente lo peor de todo es que este comportamiento del PP evidencia la bajísima consideración que tiene por sus votantes en particular y por los ciudadanos en general: no puede decir públicamente una cosa y hacer lo contrario a la vuelta de unos pocos meses, esperar que todo el mundo lo haya olvidado y seguir presentándose como un partido serio y fiable, porque los españoles no tienen tan poca memoria.

Por supuesto, ni Rajoy ni los suyos han infringido hasta el momento ninguna norma, pero de un partido de gobierno e institucional y de un presidente que aspira a seguir ocupando ese cargo no sólo cabe esperar que cumplan las leyes –eso se da por supuesto–, sino que deben mostrar más respeto por el espíritu de las mismas y, sobre todo, por unos votantes que se merecen que no jueguen con ellos y que se les den las oportunas explicaciones.

Gobernabilidad y reforma electoral
Guillermo Dupuy Libertad Digital 26 Agosto 2016

Nada más injusto que culpar al "pueblo español", y no a sus representantes, de que sigamos a estas alturas con un Gobierno en funciones. Y lo es, para empezar, porque no existe tal "pueblo español" en el sentido personal y holístico que le atribuyen estos despistados o trasnochados exponentes del colectivismo metodológico. Existen personas de nacionalidad española a las que se les ofrece una variedad de papeletas para que elijan una, en la que aparece una lista de nombres, ninguno de los cuales pueden tachar y donde tampoco pueden hacerles indicaciones para el caso de que el partido de su elección no alcance la mayoría suficiente para gobernar por sí solo.

No existe, por tanto, contradicción ni hay afrenta alguna a la lógica en el hecho de que la mayoría de los españoles desee acuerdos de gobierno y evitar unas nuevas elecciones con los resultados que se han producido en las dos últimas generales, que parecen abocarnos a unos terceros comicios. Son y serán los representantes del "pueblo español", y no los ciudadanos, los que tienen que lidiar con la responsabilidad de llegar a acuerdos en el caso de que ningún partido alcance la mayoría absoluta. No son las denostadas masas, sino nuestras mediocres élites, las responsables de que todavía nos encontremos en un callejón sin aparente salida. Son también ellas las responsables de que no existan listas abiertas y de que tengamos unas circunscripciones y un sistema electoral proporcional escasamente corregido por la célebre fórmula de Victor d'Hondt que nos abocan a un multipartidismo que, como bien denunciara en su día Popper en defensa de los sistemas mayoritarios, conducen a un desproporcionado poder de influencia en manos de las minorías.

¿Existe, por otra parte y como ejemplo, contradicción alguna en el hecho de que Rajoy, candidato a la presidencia del Gobierno más votado, sea el político peor valorado por los españoles en las encuestas? Ninguna. Lo que existe es el empecinamiento de unas élites políticas en cercenar la democracia interna de los partidos. Muy ilustrativa en este sentido es la célebre anécdota que contaba Alfonso Ossorio, a quien, estando un día conversando con Fernando Suárez, éste le dijo, al ver entrar a Fraga: "Perdona, Alfonso pero voy a saludar a mi electorado".

Así que, puestos a proponer reformas en pro de la gobernabilidad de España, más nos valdría reivindicar la democracia interna de los partidos, las listas abiertas y un cambio hacia un sistema electoral mayoritario, en oposición, por cierto, al que propone Ciudadanos en aras de una mayor e ingobernable proporcionalidad.

El chantaje del 25-D puede ser desactivado
El merodeador El Espanol 26 Agosto 2016

Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, Pedro Sánchez va a intentar reformar la Ley Electoral para acortar a la mitad los 15 días de campaña. De salir adelante esta modificación, que ya apoyan Podemos y Ciudadanos, la hipotética convocatoria de terceras elecciones caería el 18 de diciembre en lugar del día de Navidad como había previsto Rajoy.

Es decir, la oposición estaría a punto de desbaratar el chantaje del PP exonerando a los españoles de tener que votar el 25-D. La reforma es razonable en términos jurídicos, como defienden Enrique Arnaldo y otros destacados juristas. Bastaría con tramitar una modificación de urgencia del artículo 51 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral.

El Partido Popular ha reaccionado de manera desabrida y ha calificado como "escandaloso" el hecho de que el resto de partidos piense en las terceras elecciones. Lo escandaloso en todo caso es pretender coaccionar a la sociedad con la amenaza de tener que votar en Navidad.

Aunque el PP sería innecesario para sacar adelante esta modificación normativa, no apoyarla dejaría al partido con las vergüenzas al aire y demostraría como han manipulado los plazos electorales. Más aún cuando entre los populares hay dirigentes que también prefieren campañas más cortas y baratas, como ha defendido este jueves Crístina Cifuentes.

La 'cloaca' repite sus métodos: de 'El Faisán' a los Pujol
El merodeador El Espanol 26 Agosto 2016

Existen motivos para pensar que las cloacas del Ministerio del Interior, que dirige Jorge Fernández Díaz, recurrieron a los métodos más abyectos para investigar el botín de los Pujol en Andorra. Al menos, así se desprende de lo declarado el pasado jueves por el principal accionista de Banca Privada Andorrana (BPA), Higini Cierco, a una juez del Principado.

Según este testimonio, en 2014, el entonces responsable de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, le exigió la documentación sobre las cuentas de los Pujol y la que pudiera tener de la familia de Oriol Junqueras y de Artur Mas bajo la amenaza de una intervención inmediata del organismo dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU contra el blanqueo de capitales. Cierco le remitió entonces al consejero delegado de la entidad, Joan Paul Miquel, quien al parecer también fue extorsionado.

La presión a la que habrían sido sometidos ambos por este comisario y otros mandos policiales como Eugenio Pino, Celestino Barroso y Bonifacio Díaz fue -siempre según la declaración- constante. De hecho, el citado Bonifacio Díaz llamó al teléfono del marido de una secretaria de la entidad para que instara a su mujer a bajar a un bar a recibir una llamada. Una vez en el lugar acordado, un desconocido entregó a ésta un móvil. Al otro lado de la línea alguien le conminó a convencer a los responsables financieros a plegarse al mencionado chantaje "o el banco morirá". Joan Pau Miquel accedió a reunirse con los citados policías en Madrid y también fue amenazado con una intervención del Tesoro de EEUU.

El recurso a la llamada anónima fue la misma táctica que se empleó en el chivatazo a ETA del denominado 'caso Faisán' para frustrar una redada contra el aparato de extorsión de la banda. La lucha contra el crimen no justifica unos métodos más propios de bandas mafiosas que de los cuerpos de seguridad del Estado. No es casual que las acusaciones sobre este tipo de prácticas recaigan siempre sobre los mismos mandos en los últimos años. Interior debe investigar este asunto hasta sus últimas consecuencias para erradicar por completo este tipo de prácticas y expedientar a sus autores. El fin no justifica los medios.

Pacto PP - Ciudadanos: postureo contra la corrupción
Andrés Herzog www.vozpopuli.com 26 Agosto 2016

Desde hace tiempo vengo sosteniendo y denunciando (con datos objetivos y no meros juicios de valor) que Ciudadanos es un placebo lanzado por el establishment para saciar el hambre de cambio sin que nada realmente cambie. Difícilmente puede servir para regenerar la vida política española un partido que se expandió por España mediante la incorporación de políticos de partidos localistas y regionalistas de dudosa trayectoria (algunos directamente implicados en tramas de corrupción) o fomentando el transfuguismo, como hizo de forma indiscriminada con muchos de los cargos públicos de UPyD a los cuales pagó en especie su traición mediante puestos en listas y contrataciones. Todo ello está documentado aunque pocos medios han querido dar a estos sucesos la repercusión que merecen.

A mí personalmente me causaba también sorpresa que un partido que en su década larga de existencia no había movido un dedo contra la corrupción política (especialmente en Cataluña, de donde son originarios) se convirtiera de la noche a la mañana en adalid de lucha contra dicha lacra, máxime cuando la experiencia nos ha demostrado que combatir la corrupción política no da muchos votos y sin embargo genera muchos enemigos y muy poderosos. Como dijo no sé quién, “los amigos vienen y van, los enemigos se acumulan”. Sobre todo si tienes principios y cometes la temeridad de tomártelos en serio, lo cual –no se preocupen- no es caso de Ciudadanos.

Estos últimos días estamos asistiendo a la confirmación de que a Ciudadanos le gusta jugar el rol de campeón contra la corrupción, pero sin pisar ningún callo, lo cual es como hacer una tortilla sin romper los huevos. Prueba de ellos es el flamante pacto anticorrupción suscrito con el PP, si es que puede recibir tal nombre las seis medidas que ambos partidos plasmaron en dos folios, que si destacan por algo es por su imprecisión y ambigüedad. Eso sin contar que algunas medidas no dependen de ellos (requerirían de una reforma constitucional, como la supresión total de los aforamientos) y otras (como la Comisión de Investigación por ejemplo) podría acordarse sin necesidad de pactar nada con el PP (en este asunto sin duda en minoría en la Cámara), con lo que en realidad está beneficiando al partido que supuestamente será el objeto de tal investigación en sede parlamentaria.

Dijeron que tales medidas se irían desarrollando, pero lo cierto es que según van acotando y aclarando los distintos puntos la cosa no hace sino empeorar. Así, nos hemos venido a enterar de que no cabe considerar como corrupción política ni los delitos de prevaricación ni la malversación de caudales públicos.

Tan sorprendente acotación del concepto de corrupción política, consensuada entre PP y Ciudadanos, busca justificar la no suspensión de su cargo del diputado popular Oscar Clavell, actualmente investigado por prevaricación, malversación y fraude. El argumento utilizado al alimón es que no se aprecia “enriquecimiento personal o financiación ilegal”, que en todo caso deberían concurrir para poder justificar la “separación” o “suspensión” (concepto no determinado) del cargo público.

El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, trató de justificar su criterio diciendo que “no es lo mismo meter la pata que la mano en la caja”, que reconozco que es la frase que me ha acabado de romper. Y ello porque “meter la pata” supone defender que tales delitos se cometieron de forma involuntaria, por un mero error, cuando la realidad es que, según el Código Penal “comete prevaricación la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo”.

El Sr. Villegas, que supuestamente es Licenciado en Derecho, debería saber también que la malversación de caudales públicos es un delito doloso, esto es, que no puede cometerse de forma imprudente (por una “metedura de pata”) y que, además, presupone siempre un ánimo de lucro, por lo que resulta absurdo que pretenda excluir dicho delito si no concurre el referido “enriquecimiento injusto”. Es una parte consustancial del delito, en la medida en que la malversación de caudales públicos sanciona a la autoridad o funcionario público que con ánimo de lucro sustrajere (para sí o para otro) los caudales o efectos públicos que tenga a su cargo por razón de sus funciones.

Resulta también ridículo pretender reducir la corrupción política a la financiación ilegal, pues hay múltiples delitos que sirven de instrumento a dicha lacra, como por ejemplo el cohecho, el tráfico de influencias, los fraudes, las falsedades documentales, el blanqueo de capitales, los delitos contra la Hacienda Pública. ¿Se aplican sus medidas “anti-corrupción” a dichos delitos o depende de que haya también algún investigado del PP por ellos?

Mucho me temo que las siguientes semanas nos seguirán bombardeando con esta campaña de promoción del susodicho pacto, del cual nos adelantan que incluso va a servir para exigir al PP la celebración de primarias, lo cual me parecería ciertamente loable si quien lo hiciera tuviera establecido un verdadero sistema digno de tal nombre y no uno de primarias a conveniencia (si conviene las hago y sino pues designo a dedo al candidato).

Ojala que este tiempo político de incertidumbre sea el preludio de la ansiada regeneración, pero lo cierto es que por ahora lo único que veo es que, tanto viejos como nuevos, nos siguen tomando por idiotas.

Cuando ruge el bipartidismo
Adrià Pérez Martí www.vozpopuli.com 26 Agosto 2016

Las negociaciones entre los partidos políticos a las que estamos asistiendo desde la irrupción Podemos y Ciudadanos en el panorama electoral, y la repetición de las elecciones generales o la amenaza de ello no sólo muestran la capacidad de diálogo de los políticos sino que esconden la fuerte tensión existente en el sistema para retornar a uno bipartidista.

Puede ser a través de mecanismos democráticos o describirse con palabras más bonitas, pero en esencia los partidos políticos son grupos de personas organizadas con el objetivo de tomar el poder, de hacerse con los recursos públicos. Y la cantidad de este tipo de grupos que existe en un país y su evolución depende de diversos factores, como la heterogeneidad social, la existencia de nacionalismos, las fracturas sociales o el diseño institucional (sistema electoral, sistema parlamentario, descentralización...).

Tener presente estos factores puede ser de utilidad para entender la estrategia del "No es no" de Sánchez o el efusivo interés del PP de llegar a acuerdos no sólo de investidura con Ciudadanos sino para que incluso entren en el Gobierno (otra cosa es lo que finalmente ocurra en ambos casos, cuyo resultado depende de más fuerzas contrapuestas).

Existe una teoría de la agregación de partidos que explicaría la tendencia a la reducción de su número basándose en una variable institucional, el nivel de intervencionismo estatal: gasto público, impuestos... Hay otras explicaciones, como las estrategias que adoptan los partidos cuando ese número reducido de partidos se ve sorprendido por la aparición de nuevos jugadores: reajustes del sistema para volver a reducir de nuevo el número de partidos. En este caso, la variable fundamental es un movimiento táctico, ex-post, denominado cooptación política.

La intervención estatal y la cooptación política: hacia el bipartidismo
Un sistema bipartidista tenderá a ser más estable debido a un mayor papel del gobierno en la vida de sus ciudadanos. Conforme se incremente ese rol (por ejemplo, con los elefantiásicos Estados del Bienestar), los votantes responderán votando a partidos ampliamente establecidos y con posibilidades de gobernar, reforzando una tendencia a que se reduzca el número de partidos, y llegando en algunos casos a un bipartidismo de facto (con posibilidad de partidos muy minoritarios o sin importancia significativa). Los votantes se ven como beneficiarios o perdedores de políticas públicas y por ello adoptan razones estratégicas para votar a un partido competitivo, uno con posibilidades, en lugar de hacerlo a su partido preferido o local. Esto es lo que claramente vendió el PP a los votantes de Ciudadanos en la pasada contienda electoral, que no tiraran su voto con la formación naranja. Ejemplo de ello los estudios de Chhibber y Kollman (2004), y de Hedrick y Kettler (2011), que parecen haber encontrado correlación entre el gasto público en educación y el bipartidismo.

Por otra parte, ante la irrupción de nuevos partidos en un entorno bipartidista, los partidos reaccionarán para reajustarse a través de la cooptación. Es una autodefensa de los partidos contra todo elemento externo que desestabilice el régimen, el statu quo y para asegurar su legitimidad. El intento de corregir este desequilibrio se realiza a través de la capacidad de integrar o absorber (en la práctica) a los nuevos actores estratégicos al poder dominante, al sistema de partidos, a través de estrategias de cooptación formales, como las concesiones políticas abiertas, incorporación al Ejecutivo (carteras ministeriales), entregar espacios a los opositores (por ejemplo, responsabilidades en el Congreso de los Diputados) o más sutiles, como el reconocimiento público, la cesión del protagonismo en los medios, la realización de comisiones conjuntas o a demanda, las muestras adulatorias o efusivas en público hacia el partido cooptado... La cooptación política es un argumento ampliamente utilizado para explicar la inexistencia o imposibilidad de terceros partidos.

La estrategia del bipartidismo PP-PSOE
Teniendo en cuenta lo anterior, pueden comprenderse posiciones estratégicas que a primera vista sorprenden, aunque obviamente hay más factores determinantes. Así, dada la incompleta e incorrecta descentralización actual del sistema público español y el enorme peso de su gasto público social y sus impuestos, las elecciones generales priman mucho el aspecto competitivo de los partidos.

En este sentido, el "No es no" de Sánchez y su búsqueda de elecciones cuando en las anteriores todavía perdió más votos, se explica para poder ser alternativa, un partido competitivo frente a Podemos, y ser preferido por sus votantes (jóvenes mayoritariamente) a pesar de que la formación morada pueda ser su ideal en un primer momento. Es una errejonización del PSOE que busca hacer a través de elecciones y esa fuerza bipartidista, una actualización generacional para eliminar la competencia que le ha salido en el extremo.

Y también explica por qué a nivel regional o local, el PSOE apoye a Podemos, una manera de cooptarle políticamente, tratando de integrarlo, apoderarse de su base social, o frenar su impulso electoral. Algo parecido a lo que el PP pretende hacer con Ciudadanos: una evidente cooptación (formal y sutil) al partido de Albert Rivera, adulando su voluntad con empalagosas muestras efusivas de amor como las de Maillo últimamente (qué honesta es la política si lo comparamos con lo que fue la campaña electoral), prometiéndoles comisiones, tentándoles reiteradamente en entrar en el Gobierno o hacer un acuerdo de gobernabilidad, dándoles protagonismo... con el fin de integrarles, silenciarles, o neutralizarles. Algo que, se supone, puede temer Sánchez que le ocurra si permite el Gobierno del PP y Ciudadanos, una manera de cooptación de estos al PSOE. Especialmente cuando los tres partidos comparten gran parte de su programa electoral, Sánchez carece de un bagaje intelectual sólido y un liderazgo claro.

La fusión por absorción del PP a Ciudadanos o incluso el desbloqueo del PSOE fracasarán en la medida en que atenten contra la estructura de sus partidos. Algo que explica el por qué de las decepcionantes y tibias medidas exigidas por Ciudadanos, o por qué el PP se ha negado a realizar determinadas reformas con mayoría absoluta como, por ejemplo, introducir un poco de independencia en el Poder Judicial. En el fondo, este tipo de reformas implican disminuir el poder de los partidos a través de reducir su intervencionismo.

Al final, es la misma razón por la que no se emprenden muchas de las reformas estructurales y liberalizaciones aunque los políticos sepan que mejoraría rápidamente la situación económica. ¿Por qué no reformar la asfixiante regulación laboral creadora de paro en masa y que nos hace padecer niveles de paro no vistos en los países de nuestro entorno salvo Grecia? En parte porque este tipo de reformas afecta a los partidos, a sus organizaciones, su estructura y su poder.

Conclusión
Las tensiones políticas existentes, la dificultad para formar Gobierno y la corrección de esta situación a través de las urnas no sólo se explican solamente porque nuestros políticos "no se entiendan". Los partidos atienden a sus propios intereses, a los incentivos perversos que el diseño institucional promueve, incluido un enorme intervencionismo estatal en la vida de los ciudadanos. Todos tienen incentivos en mantener un sistema, o no modificarlo en gran medida, que les permita eliminar a sus adversarios políticos con mayor facilidad con la tendencia hacia el bipartidismo o la cooptación. ¿Reformar el país? ¿Modernizarlo? A quienes deben reformar no les interesan las reformas. Ya llueva, truene, caigan chuzos de punta, una Gran Recesión o la falta de formación de Gobierno... antes subirán los impuestos y el gasto, que reducir el Estado y empequeñecerse.

Ante un terremoto político
J. L. González Quirós www.vozpopuli.com 26 Agosto 2016

La imprevisibilidad es una de las consecuencias del vaciamiento de la política, porque donde reina la apariencia todo se reduce a colocarse en primera fila. Tal parece estar pasando con las negociaciones entre Rivera y Rajoy en las que, por cierto, ninguno de ellos está presente, como si se tratase de un trámite fácil y ligero cuando, de ir en serio, habrían significado para el PP de Rajoy algo así como su certificado de defunción al recibir el alta médica.

Pero, mientras el más alto botín sea un retrato, una foto, un plano largo, hasta las baratijas podrán venderse como un tesoro. Como estas son las circunstancias, no se puede tener la certeza sobre si estamos ante un intento cabal de facilitar la investidura, o ante una doble jugarreta para endosar el previsible fracaso. Las motivaciones del apaño entre Rajoy y Rivera no han podido ser más diversas, lo que hace más probable una farsa que la procura de un bien mutuo con beneficio de terceros. Da toda la impresión de que Rajoy ha intentado ganar tiempo, mientras que Rivera se ha arriesgado a desmentirse para mostrar una condición cercana a la de Rambo, si es que logra salir vivo de un enredo tan escasamente sutil como una trampa para osos.

Salvar al soldado Rivera
¿Son estas negociaciones de pitiminí el heroico expediente para salvar a Rivera de un mal paso histórico? Como recordarán los lectores, Spielberg nos contó cómo un comando del ejército americano trata de retirar del frente al menor de cuatro hermanos porque tres ya habían caído en combate. Rivera se presenta como el retoño de una familia repetidamente masacrada, la UCD y el CDS de Suárez, la operación Roca y la UPyD. Ahora corre peligro inminente de morir en el equivocado intento de librar a Rajoy de su fatal destino. ¿Son los de C’s tan listos como para haber concebido su empujón a la investidura de Rajoy como una añagaza para salvar su responsabilidad? ¿Se han dado cuenta, simplemente, de que corrían el riesgo de acabar siendo el cadáver en este prolongado entierro?

El crecimiento de C’s ha respondido, como el de Podemos, no a méritos propios, sino a defectos ajenos. Con un PP medianamente normal, y con un PSOE no herido de muerte, Ciudadanos no hubiera podido pasar de la adolescencia. De ahí su error al prestarse a ser el rodrigón de Rajoy, porque, en el mejor de los casos, lo que Rivera podría lograr no sería el “desbloqueo” de España, quimérica hazaña fuera de su alcance, sino hacerle a Rajoy una especie de respiración asistida.

Un terremoto puntual
Por esta vez vale el oxímoron, porque los terremotos son siempre imprevisibles, pero hasta en esto es distinta la política de los fenómenos naturales. Si Rajoy no llegase a presentarse a la investidura del 30, lo que muy probablemente hubiera intentado sin la inoportuna oferta de Rivera, el terremoto sería de enorme magnitud, porque, o bien Rajoy se iría a su casa, lo que no es poco, o bien Rajoy se dedicaría a releer la Constitución, ante el pasmo general, el tumulto parlamentario, y escasísimas probabilidades de éxito.

Si Rajoy, por el contrario, se presenta a una investidura sin garantías, contra su deseo y su orgullo, contra esa peculiar doctrina que le han venido preparando, según la cual el debate no tiene sentido si no se ha amarrado antes un resultado favorable, será despellejado, desollado vivo, y ya no podrá decir que “ha ganado las elecciones”, porque el órgano de la soberanía popular le habrá retirado la idoneidad para ser presidente; será digno de atención, en tal caso, el alegato de Rivera, que deberá hacer un curso intensivo de lírica para enjaretar el discurso del “sí”, una especie de “Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero”. De manera que, sin investidura o con investidura de casquería, terremoto a comienzos de septiembre

El final de un discurso engañoso
La próxima semana, el PP de Rajoy verá cómo se derrumba con estrépito el trampantojo ideológico que habían construido con tanta habilidad como atrevimiento, no podrán volver a decir que “han ganado las elecciones” o que alguien les “bloquea”, porque si Rajoy no le dice que no al Parlamento, el Parlamento le dirá que no a Rajoy, y eso deja muy poco margen al disimulo. Empezará a consumirse un tiempo tasado, pero que no tiene un único final. Desde un punto de vista lógico, aunque sean raras, hay varias alternativas, no es cierto que no haya otra que repetir los comicios. La primera posibilidad, que lo intente el otro gran partido, aunque sea aritméticamente posible, parece puramente quimérica, y creo que nunca ha sido otra cosa que uno de los espantajos utilizados por Moncloa para forzar la supuesta generosidad de Sánchez, o un inverosímil despiste de varios de los suyos.

La segunda, que vuelvan a intentarlo Rivera y Sánchez, bien apoyándose en el PP, ya con Rajoy fuera de combate, bien con alguna rara especie de apoyo por parte de Podemos, suena también a política ficción, tal vez algo menos que la primera.

La tercera, que Rajoy, de seguir vivo, volviera a intentarlo, carece de precedentes, pero no es seguro que sus fieles no traten de hacerlo, aunque puede que haya un serio obstáculo por medio, convencer al Rey de que ese sea un camino razonable, que no lo parece, ya que, si al PP se le uniera el PNV, cabe sospechar que se le descolgase Rivera, o no, como diría Rajoy.

El rey ante las siete y media
Resulta que todavía somos una Monarquía parlamentaria, y no una especie de República presidencialista-partidista, así que el Rey tiene dos meses de plazo para proponer candidatos, conforme al artículo 99, que reza: si “no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores”. Oídos los grupos parlamentarios, el Rey tiene que buscar fórmulas que eviten esa mezcla tan insólita como nefasta de inepcia, incertidumbre y esterilidad que supondría votar en Navidad.

No es pequeña prueba la que ha de superar Don Felipe, pero tendrá que escoger entre el riesgo de pasarse, y el de no llegar. No se lo pondrán fácil, y es especialmente probable que un PP todavía de Rajoy intentase evitar cualquier nuevo ensayo, especialmente si tuviere visos de viabilidad, pero el Rey no puede ser una pieza inerte que no contribuya a algo que todos dicen desear. Cabrían, pues, diversas soluciones, y esa sería la oportunidad en que se ponga a prueba el verdadero patriotismo de unos y otros. Es necesario tener un Gobierno y, una vez demostrado imposible el de Rajoy, todos debieran hacer un último esfuerzo por retirar los escombros del terremoto y limpiar el espacio público para que la vida política pueda volver a tomar impulso después de la larga y agónica pesadilla padecida. El día tres habrá de convertirse en un hoy que, al decir del poeta, sea siempre todavía.

El bingo de la investidura
Pablo Pombo El Confidencial 26 Agosto 2016

Señora, ¿nota usted fatiga después de tanto votar y que luzca tan poco? ¿Teme usted como un nublado la llegada del cuñado a la cena de Nochebuena, en vísperas de unas terceras elecciones?

No se preocupe, que para eso estamos. No para desatascar los problemas y sí para acompañar su hartazgo, para hacer más llevadero el debate de investidura que ya llega y según parece también será fallido.

Nos tiene a su lado por el precio de una sonrisa, prestos y dispuestos a entregar el último avance en entretenimiento político: el bingo de la investidura mariana.

Un producto pensado para reunir a la familia y a los vecinos. Confeccionado por nuestra legión de politólogos. Suyo es el mérito de haber descubierto un fenómeno único en el mundo y nuestro el de haberlo registrado.

Una patente 100% hispana, para que luego digan que aquí no hay talento: hemos dejado demostrado que, pasada la ventana del tiempo razonable para conformar Gobierno, la retórica parlamentaria entra en bucle, el discurso político se sube en la rueda del hámster y ya no puede bajar, giran las palabras sin parar y siguen girando sin avanzar.

Y eso hay que aprovecharlo. ¿Cómo?, se preguntará usted. Con una miaja de ingenio y siete arrobas de paciencia, decidimos nosotros.

Le sorprenderá a usted saberlo -y le pido que no salga de aquí-, pero tiene mi garantía de que ya están impresas las intervenciones y las réplicas de los protagonistas en el debate de investidura. Deben ir ya por la tercera versión del texto aunque el contenido del acuerdo no está cerrado, ni siquiera asegurado. Por eso llegamos a la conclusión de que había llegado la hora de aportar algo a nuestro país. Y nos pusimos manos a la obra.

Primero pensamos en ofrecer a la democracia un artefacto nuevo. Como no habrá competición de argumentos y sí otra sucesión de monólogos mil veces masticados, instalemos un botoncito en la mesa del Congreso para que los aplausos 'espontáneos' a cada líder salten enlatados como las risas en las teleseries. Todo más y mejor pautado.

El partido naranja se apuntó como una victoria la dimisión de Chaves y Griñán, pero los expresidentes no fueron incluidos en el acuerdo sellado en Andalucía por orden del PSOE

Después barajamos la posibilidad de recuperar y actualizar aquella dinámica del parlamentarismo clásico, que los representantes suban al estrado con un solo papel en las manos, sin la oratoria hecha y a ver qué pasa.

Desgraciadamente, tuvimos que desechar la opción por graves carencias de recursos humanos. Y como nos quedamos abatidos, secos tras la estéril lluvia de ideas, optamos por lo más español que puede hacerse, preguntamos al becario.

Discúlpeme por el lenguaje, señora mía, pero créame cuando le digo que su respuesta fue más dura que la que me atrevo a contar ahora… dijo... la gente esta más que harta de estar harta, la generación becaria anda encabronada, la crisis está machacando sus vidas, cuesta confiar en el sistema mientras se apagan los cauces para la indignación; y la factura para la democracia será larga y será dura.

Le pedimos un informe -un Powerpoint, que se lee antes- y nos fuimos a la playa. A la vuelta, una serie de 'bullet points' sobre la previsibilidad de los cuatro discursos próximos.

Pablo Iglesias
¿Empleará la fórmula “los números dan” para referirse a la posibilidad de un Gobierno con PSOE, Unidos Podemos y los nacionalistas?
¿Se referirá al “dictado de las élites”, “las instrucciones de las oligarquías” o el “Ibex 35” para calificar el acuerdo entre Rajoy y Rivera?
¿Incorporará el relato épico y autorreferencial para versar la evolución de Podemos aunque solo sea con el objetivo de enviar un mensaje a las bases en este periodo de lucha interna?
¿Volverá 'Coleta morada' a subirse en el Delorean de “Regreso al futuro”para ajustarle las cuentas a la Transición española?

Albert Rivera
¿Sobredramatizará el hombre bisagra el papel de estadista con expresiones como “prefiero ser parte de la solución a parte del problema”?
¿Citará a Churchill, Kennedy, Suárez o González?
¿Escenificará despecho o sorpresa ante la actitud de Sánchez después de haber incorporado buena parte de sus demandas al acuerdo naranja con el PP?
¿Tratará de mantener el concepto 'regeneración' antes de votar a Rajoy después de todo lo que ha dicho sobre él?

Pedro Sánchez
¿Planteará su intervención en términos de incompatibilidad ideológica y ética con el PP?
¿Citará el SMS de Bárcenas y utilizará la expresión “España merece un Gobierno limpio”?
¿Dirá “no podemos votar lo que queremos cambiar”?
¿Reivindicará la autonomía política del PSOE subrayando que no hay presión posible para hacerle cambiar de posición?

Mariano Rajoy
¿Recordará que ha ganado dos elecciones en medio año, la segunda con más escaños que la primera?
¿Pondrá en valor su disposición a la negociación frente al incomprensible bloqueo socialista?
¿Señalará la ingobernabilidad del país como una amenaza para la crisis y la creación de empleo?
¿Tardará menos de cinco minutos en emplear cuatro de sus palabras favoritas: 'certidumbre', 'capital', 'disparate' y 'colosal'?
Ampliar la partida es mucho más fácil, cinco minutos sobran para encontrar más expresiones, ideas y giros con altas probabilidades de ser dichas por los protagonistas del debate.

Señora, haga usted misma la prueba, busque otras opciones, elabore su propio cartón binguero para el debate que viene. Invite a los suyos a hacer lo mismo. Esa es la propuesta que me ha traído a su puerta.

Vine con la sensación de que lo malo no es que hayamos escuchado mucho, sino que siempre se dice lo mismo para que nunca pase nada. Y me marcho dejando el deseo de que, a pesar de todo, nadie se desconecte de la democracia. A ver si así, con algo de buen ánimo, se va elevando la exigencia colectiva y la política española vuelve a parecernos poco a poco algo valioso, respetable y constructivo. Mientras tanto, bailemos. Y si no puede ser, cantemos, por lo menos cantemos bingo.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Eliminar la lengua del Borbón
Vicente Torres Periodista Digital 26 Agosto 2016

Hay personas que tienen la maldad tan incrustada en su ser que si no hacen la vida imposible a los demás no saben vivir.

Los caciques nacionalistas y sus paniaguados viven obsesionados con la idea de erradicar el uso del español, al que ahora llaman la lengua del Borbón, al que previamente se ha incitado a odiar, tergiversando y malinterpretando la historia, porque fue precisamente durante el reinado del primer Borbón, Felipe V, cuando Cataluña comenzó a prosperar.

Y ya he dicho en anteriores ocasiones que la región que más veces visitó Franco (y fue recibido mejor que en ninguna parte) y la que más se enriqueció durante su mandato, fue Cataluña.
Fue también durante el franquismo que los aparatos de radio comenzaron a ser frecuentes en los hogares y poco después los de televisión, lo que propicio que en las zonas rurales en las que anteriormente se hablaba poco o mal el español se hiciera más asiduo el uso de esta lengua.

Por supuesto que en todas las poblaciones de diez mil habitantes o más el uso del español era cotidiano para la mayoría.

Estos impresentables que de forma dictatorial pretenden imponer el catalán incluyen al Reino de Valencia, que ellos llaman de otro modo, en sus designios. Para ello cuentan con la ayuda de un partido de vocación democrática y que se considera demócrata, que es el PSOE, pero que está infestado de nacionalistas y ya se sabe y se ve que los nacionalistas no pueden ser demócratas ni socialistas. Mucho lío hay en el PSOE. Su actitud en el caso del etarra Otegui y en otros demuestra que ha perdido el Oremus y ya veremos si es capaz de encontrarlo.
Cuando unos individuos tratan de volver el pasado al presente y, además, ese pasado es puro invento, no cabe más que decir que son malas personas.

El candidato tardoetarra
Ignacio Camacho ABC 26 Agosto 2016

Tiempos de incuria son aquellos en que hay que discutir lo evidente. Desde que abandonó los comandos armados, Arnaldo Otegui no ha sido otra cosa que un etarra en comisión de servicios políticos. Aunque esos servicios incluyesen en cierto momento la participación más o menos intermitente en el mal llamado «proceso de paz», el intento de reconstrucción de Batasuna le costó una condena de cárcel y de inhabilitación cuya parte penitenciaria ya ha cumplido. Le queda la accesoria de privación del sufragio pasivo, y por tanto no se puede presentar a los comicios autonómicos porque hasta 2021 es inelegible. No hay más que hablar.

La única posibilidad que le queda de ser candidato tardoetarra consiste en un resquicio leguleyo de la sentencia -sus abogados arguyen que el texto no hace mención expresa de los puestos que le están vedados- sobre el que deberá resolver el Tribunal Constitucional. A veces el sentido común riñe con la literalidad jurídica, porque se supone que una inhabilitación genérica para cargo público incluye todos los cargos públicos, pero el Estado de Derecho al que tanto combatió le permite recurrir a través de ese portillo técnico. Lo que no cabe es discutir el sentido político de su apartamiento porque eso supondría subordinar la justicia a la (presunta) conveniencia y olvidar que ETA fue derrotada mediante la supremacía de las leyes. Además, en el plano de los principios, la candidatura de Otegi representa una afrenta a las víctimas y un desafío chulesco a la memoria de la resistencia contra el terrorismo. De su boca aún no ha salido una condena de los crímenes que apoyó ni un arrepentimiento sin casuismos. Está moralmente inhabilitado y su pretensión de ser lendakari es un escarnio. Si la autoriza el TC no será más que un escarnio autorizado por el TC.

La victoria contra el terrorismo permanecerá incompleta si no prevalece como relato moral. La permisividad equidistante del nacionalismo y de cierta izquierda -de forma incomprensible también de un PSOE que puso muchos muertos en la larga travesía del sufrimiento- pone en peligro esa narrativa al tratar de favorecer una reinserción exculpatoria. Según la errónea teoría de la normalización vasca, es menester reintegrar a la democracia al electorado del antiguo brazo civil de ETA; la tesis de los huerfanitos de representación que ya fue esgrimida, con augurios catastróficos, ante la ilegalización de Batasuna. Entonces no pasó nada. Mejor dicho, sí pasó. Pasó que el Estado aceleró la asfixia de ETA cerrándole el respiradero político.

Tampoco sucederá nada si los huerfanitos no pueden votar a su etarra predilecto. Que fabriquen otro Mandela de pacotilla con un pasado más limpio y más digno. O que voten a Podemos, que aunque es comprensivo con su causa no ha matado a nadie. Los verdaderos huérfanos de esta historia son los que van a llevar flores a los cementerios.

El penúltimo chantaje marianista

Turrones con urnas
Rafa Esteve-Casanova www.diariosigloxxi.com 26 Agosto 2016

Después de casi trecientos días con un Gobierno en funciones su Presidente, Mariano Rajoy, ha cogido su chistera de mago del engaño, el timo y la mentira y ha sacado de ella un nuevo conejo con el que engañar al electorado español y, ya puestos, chantajear al PSOE haciéndole responsables de todos los males habidos y por haber, culpándoles de que un día tan señalado como la Navidad los españolitos tengan que dejar a medias el vermut o la comida familiar para acudir, por tercera vez en un año, a las urnas para resolver con sus votos lo que los políticos profesionales no han sabido solucionar después de dos contiendas electorales en las que las espadas han quedado en alto y, ni a derecha ni izquierda, ha habido nadie con capacidad para formar un Gobierno que saque a España de la letargia de estar bajo la égida del gobierno marianista en funciones.

Si Mariano Rajoy no consigue más apoyos para su nombramiento como Presidente del Gobierno de España que los que ya tiene y que le llegan vía Ciudadanos, su marca blanca, y la Coalición Canaria nos amenaza con fastidiarnos las Navidades y, especialmente, esa comida familiar donde se aparcan las diferencias y la familia se reúne alrededor de un buen plato de asado o besugo al horno. El alma de trilero con experiencia en los juegos de mano y estafa ha salido, una vez más, a relucir en la forma de hacer del líder de la muchachada de la gaviota carroñera, él y su entorno serán los únicos culpables si es que estas, finalmente, serán unas Navidades jodidas por la política. Sólo ellos serán responsables de la mala digestión que nos producirá tener que acudir nuevamente a las urnas después que durante un largo año los partidos políticos hayan sido incapaces de llegar a un acuerdo. Que no culpen a nadie ni quieran chantajear a los votantes para que hagan fuerza ante los partidos que no están dispuestos a entronizar, de nuevo, a Rajoy en los mullidos sofás de la Moncloa.

“El señor de los hilillos”, “Míster Plasma”, “El corredor de fondo” “la esfinge gallega”, en fin, Mariano Rajoy, ha llegado a lo más bajo que puede llegar un político, a ejercer la presión y el chantaje bajo la amenaza de unas elecciones el día de Navidad. Él y su entorno, concretamente Ana Pastor, han jugado con las fechas como si del juego de triles se tratara, y han escondido la “bolita” para que el premio saliera justo el día de Navidad. No les ha importado para nada, a ellos, católicos a ultranza, que su Iglesia celebre ese el más importante día del calendario religioso, sus intereses políticos están por encima de los religiosos, de unos se come y de los otros tan sólo cabe esperar el hipotético premio de una cómoda estancia en el cielo. Las mesnadas del PP prefieren los logros más cercanos, los premios del cielo les quedan lejos y los negros sobres llenos de euros son más apetitosos e inmediatos, “más vale pájaro en mano que cielo volando”. Y mientras la amenaza y el chantaje sobrevuelan nuestras cabezas ellos, PP y su marca blanca, Ciudadanos, se entretienen en reuniones teatrales en las que escenifican cómo acabaran con la corrupción, pero lo suyo es puro teatro, maravilloso juego de trileros para encandilar al personal con el cebo de cesar a los corruptos mientras con la otra mano los salvan con subterfugios y engaños. Ni a Rajoy ni a Rivera les interesa otra cosa que seguir con su negocio, un negocio que al primero y a muchos de los suyos les ha dado pingües beneficios en forma de comisiones y que el otro, siempre sacrificado por España, espera obtener siendo el ojito derecho del gran capital, la banca y el resto de empresas del IBEX- 35. De momento en el cambio de cromos que populares y naranjitos llevan a cabo en sus reuniones ya se ha caído del ranking de los corruptos a castigar el nombre de Bárcenas, a petición del PP y con la aquiescencia de Rivera, también caerá de la lista negra el nombre de Rita Barberà y la ex alcaldesa de Valencia seguirá percibiendo suculentos emolumentos por su no asistencia al Senado pagados con nuestros impuestos.

Pero tal vez no haga falta que el 25-N, Navidad, acudamos a las urnas, en el tiempo que queda para que Rajoy sea entronizado en la Presidencia del Gobierno pueden pasar muchas cosas. Pedro Sánchez está recibiendo fuertes presiones por parte de algunos de los mandamases de su propio partido y también por parte de lo que conocemos como “poderes fácticos”, el gran capital, la banca y el IBEX-35, y no sería extraño que un nuevo “tamayazo” sobrevuele la Carrera de San Jerónimo el día en que se dirima la investidura de Rajoy. Otra situación que puede hacer cambiar el actual panorama y llevar al líder de los populares de nuevo al banco azul del Congreso son las elecciones autonómicas que se celebrarán a final de Setiembre en Galicia y Euskadi. Por la parte de la izquierda no hay nada nuevo, el PSOE y PODEMOS no llegan a ningún acuerdo y, además, necesitarían el apoyo de los nacionalistas catalanes y vascos, y de este tema, especialmente del apoyo de los catalanes, los “barones” del PSOE y el mismo Pedro Sánchez no quieren ni oir hablar. Si hay nuevas elecciones mucho me temo que el resultado volverá a ser el mismo o muy parecido, mientras España no solucione el tema de Catalunya no podrá solucionar el suyo. En Catalunya el PP es un partido residual y las izquierdas y el nacionalismo son los más votados en las elecciones, sean al Parlament catalán o al español. Y esto sigue sin ser reconocido ni por la derecha ni por la izquierda española.

Un Lehendakari terrorista
David R. latribunadelpaisvasco 26 Agosto 2016

El terrorista Arnaldo Otegi Mondragón se presenta a la Lehendakaritza, un terrorista que nunca se ha arrepentido de sus actividades delictivas como miembro de ETA, que yo considero delitos de lesa humanidad, tipificados en los artículos nº451 y nº607 del Código Penal.

Estos días se está produciendo un fenómeno mediático lamentable pero previsible en torno a la posibilidad de que este terrorista se presente al más alto cargo de la Comunidad Autónoma Vasca, o no pueda presentarse porque sobre él pesa una sentencia accesoria de inhabilitación.

La sentencia de inhabilitación tiene dos partes fundamentales, porque este sujeto ha sido sentenciado a una pena de privación de inhabilitación especial, no absoluta, que está descrita en el artículo nº42 del mencionado Código Penal, y además se le condena a una pena que le inhabilita para ser sujeto de sufragio pasivo (elegible), tipificada en el artículo nº44. Ambas penas son accesorias a la principal, que no se nos debe olvidar es una condena por la comisión de un delito de pertenencia a banda armada.

La defensa jurídica de este terrorista hila fino porque ha encontrado lo que en derecho conocemos como laguna legal; en el artículo nº42 leemos que la pena de inhabilitación especial "produce, además, la incapacidad para obtener el mismo u otros análogos, durante el tiempo de la condena. En la sentencia habrán de especificarse los empleos, cargos y honores sobre los que recae la inhabilitación". Y en el artículo nº44 que informa sobre la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo leemos otra vez "durante el tiempo de la condena".

Los abogados de Arnaldo plantean una línea de defensa/ataque que tiene mucho fundamento jurídico, y que sin duda van a llevar al Tribunal Constitucional, porque van a plantear que las inhabilitaciones, que son penas accesorias, se han extinguido porque la condena principal a la que inevitablemente se vinculan, se ha cumplido.

Ocurre que:
1) - Que todo estaba calculado de antemano, y no es cierta la versión de algunos juristas que dicen que la defensa de Arnaldo cometió un error al no recurrir en el momento procesal oportuno las sentencias de inhabilitación; ellos calcularon los plazos con el calendario en una mano y con el Código Penal en la otra, y con la previa decisión de que Arnaldo sería candidato a la Lehendakaritza de EH-Bildu.

2) - El impulso mediático que le han dado a EH-Bildu para las próximas elecciones del día 25 es impresionante, todos los medios de comunicación hablan cada día del asunto, no podían haberlo hecho mejor. Publicidad en “prime time” gratis.

3) - Han movido ficha respecto a otros partidos políticos que, como el PNV, se ven obligados a decir barbaridades antidemocráticas como que en el caso de Arnaldo tiene que ser el pueblo vasco el que decida si puede ser Lehendakari, procedimiento que pasa por saltarse las leyes vigentes y hacer lo que nunca han tenido el valor de definir. ¿Qué es el pueblo vasco? El super-racista Sabino Arana, fundador del PNV, era más sincero que los actuales dirigentes de este partido.

4) - Si en los breves y determinados plazos marcados por los procedimientos el Tribunal Constitucional se pronuncia en contra de la elegibilidad de este terrorista todos los nacionalistas de aquí y de Cataluña dirán que es la demostración palmaria de su politización, y que su decisión no se ajusta a derecho, y en concreto harán referencia al Código Penal y a sus propias sentencias, olvidando, que a diferencia del Tribunal Supremo, las del Constitucional sientan una jurisprudencia automática que es revocable por el mismo tribunal, es el único que puede desdecirse con una simple sentencia.

Mientras estos graves hechos se producen, parece que a muchas personas se les olvida que lo que está en juego es que un terrorista no arrepentido sea el Presidente de todos los habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca, un insulto a todos los miles de ciudadanos que han sido víctimas directas o indirectas de la terrible actuación de la organización criminal a la que sigue perteneciendo, y un insulto a la inteligencia de cualquier demócrata.

El candidato a la Lehendakaritza sigue siendo miembro de ETA, porque esa organización terrorista no se ha disuelto, pero sobre todo porque él nunca ha renunciado a su militancia en la misma.

Iglesias obliga a todos sus cargos en Galicia a hablar sólo en gallego en actos públicos
Miguel Ángel Pérez okdiario 26 Agosto 2016

Los candidatos electos de la confluencia de Podemos y En Marea en Galicia tendrán que firmar un documento que les obligará a “utilizar la lengua gallega en sus intervenciones públicas, orgánicas e institucionales”.

OKDIARIO publica un documento al que ha tenido acceso el sector crítico de Podemos Galicia denominado Xuntos Podemos. Bajo el título, “Compromiso personal de cargos de En Marea”, éste escrito tendrá que ser firmado por los candidatos elegidos tras el proceso de primarias llevado a cabo de cara a las elecciones autonómicas gallegas del 25 de septiembre. Un documento que probablemente aceptará la dirección de Podemos, tal y como ha sucedido con las otras condiciones impuestas por En Marea.

Este “compromiso personal”, que podría ser modificado en estos días, obliga a los cargos orgánicos e institucionales de En Marea a “aceptar los principios básicos y los documentos de forma de Gobierno y de organización interna de Marea”, así como su código ético.

El escrito recoge 5 puntos que tendrán que asumir los candidatos de Podemos Galicia elegidos en la confluencia con En Marea. Uno de los más significativos es la obligación de emplear el gallego en sus “intervenciones públicas” y de “forma oral y escrita a nivel institucional y en espacios orgánicos”. Es decir, hablar siempre en gallego, ya sea en el parlamento regional o en las reuniones de la confluencia.

También se obliga a que en el ejercicio del cargo de este espacio, “se actuará siempre en nombre de En Marea y en ningún caso representado intereses diferentes”. Otro punto señala que se deberá “defender públicamente el proyecto político, desenvolviendo los principios básicos y el programa”. Unos principios, dice el escrito, de “igualdad, horizontalidad y transversalidad, respetando el funcionamiento colegiado”.

El documento destaca que se deben “acatar las resoluciones del Comité de Ética y Garantías” y concluye así: “Por todo lo anterior, suscribo este compromiso de libertad, entendiendo todas las cláusulas que se señalan y asumiendo su defensa”.

La “coacción” denunciada
La confluencia de En Marea y Podemos en Galicia para los comicios autonómicos no ha dejado de levantar polémica, por ser una decisión unilateral adoptada por Pablo Iglesias.

Tal y como desveló este diario, la Comisión de Derechos y Garantías de Podemos Galicia aprobó por unanimidad trasladar al partido que tras la integración con la candidatura de En Marea y la suspensión de las primarias internas, “se estaba incumpliendo el reglamento para la elección de candidatura de Podemos al Parlamento de Galicia” incurriendo en una“clara vulneración de los derechos”.

Este dictamen fue remitido al propio Iglesias, a Pablo Echenique como secretario de Organización del partido, a la Comisión estatal de Derechos y Garantías de la formación morada, así como a los máximos dirigentes del partido en la región.

Por su parte, el sector crítico de Podemos Galicia, Xuntos Podemos, denunció ante los tribunales que la confluencia con En Marea obligaba a los inscritos en Podemos Galicia a aceptar los principios básicos y el manifiesto de Marea, así como la entrega del censo electoral, con todos los datos personales de los afiliados. Una decisión, que según Xuntos Podemos, es una “coacción” extremadamente grave.

El nacionalismo catalán lanza una nueva ofensiva contra el castellano
Filólogos y políticos independentistas exigen que el catalán sea la única lengua oficial y rechazan el bilingüismo escolar
Alejandro TerceroCronica Global 26 Agosto 2016

El nacionalismo catalán se ha movilizado intensamente en los últimos días en contra del castellano, rechazando la cooficialidad de esta lengua --la propia de más de la mitad de los catalanes, según datos de la Generalitat-- en una hipotética Cataluña independiente, y oponiéndose a que se reintroduzca como idioma vehicular de las escuelas públicas junto al catalán.

La primera de estas embestidas se produjo este lunes durante una de las ponencias de la Universidad Catalana de Verano (UCE), la principal cita estival del independentismo catalán, que se celebra en Prades (Francia). En ese foro, varios lingüistas y filólogos propusieron postergar el castellano en la futura república catalana. Carme Junyent, de la Universidad de Barcelona (UB), arremetió contra el bilingüismo que existe en la actual sociedad catalana y contra la oficialidad del castellano, una situación que, a su juicio, es la antesala de “la muerte” del catalán, al que ya ve “enfermo”.

La "lengua del imperio borbónico"
Josep Murgades (UB) se mostró especialmente beligerante contra la “lengua del imperio borbónico” y contra su cooficialidad en Cataluña. El filólogo consideró que el bilingüismo es una estrategia del “colonialismo lingüístico español” y defendió que la única lengua que se debería hablar en Cataluña es el catalán, y “punto”. Bernat Joan, exsecretario de Política Lingüística de la Generalitat, tildó el bilingüismo de “letal” para el catalán. Una lengua que, según el balear, debería ser la “nacional y prioritaria” de Cataluña. En cambio, no se opuso a que el inglés pudiera tener una “pátina de oficialidad”. Por su parte, Gabriel Bibiloni, de la Universidad de las Islas Baleares, apuntó que el principal argumento para la independencia de Cataluña es la preservación del catalán. Además, propuso iniciar una “desconexión” de los medios de comunicación de ámbito español y excluir el castellano como asignatura de las escuelas.

El grado de desprecio hacia el castellano fue tal que, según diversos medios, los diputados nacionalistas Gabriel Rufián y Eduardo Reyes --promotores de la asociación de castellanohablantes independentistas Súmate-- abandonaron el acto antes de que acabara molestos con los planteamientos expresados. Unos planteamientos que, en todo caso, no hacen más que recoger las propuestas avanzadas la primavera pasada por el Grup Koiné y que generaron una importante polémica.

La inmersión
Pero la ofensiva del nacionalismo contra los catalanes castellanohablantes no se ha quedado ahí. Este miércoles ha trascendido que una de las exigencias de Ciudadanos (C’s) al PP para llegar un pacto de investidura de Rajoy incluye la implantación de un modelo educativo trilingüe en Cataluña (en el que convivan el catalán, el castellano y el inglés como lenguas vehiculares) y el cumplimiento de las sentencias que ordenan reintroducir el castellano como lengua vehicular junto al catalán en las escuelas públicas.

La aplicación de estas medidas supondría la derogación efectiva del modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán que se sigue aplicando pese a que ha sido prohibido por la justicia y que cuenta con el rechazo de la ciudadanía en Cataluña.

La lengua, "una prioridad política"
Como era de esperar, diversos dirigentes nacionalistas se han apresurado a cargar contra estas propuestas. La consejera de Enseñanza de la Generalitat, Meritxell Ruiz, ha calificado el trilingüismo escolar como un modelo “superado y caduco” y ha exigido a C’s que “dejen la lengua en paz”. Ruiz ha apelado a la Ley de Educación de Cataluña (LEC) para anunciar que seguirán aplicando la inmersión lingüística, que ha presentado como una cuestión "pedagógica" y no política. De igual forma, el consejero de Justicia de la Generalitat, Carles Mundó, ha acusado a C’s de “buscar problemas donde no los hay” y ha abogado por proteger y reforzar el actual sistema de inmersión lingüística.

Incluso la exconsejera de Enseñanza Irene Rigau, una de las más activas a la hora de vetar el uso del castellano en las escuelas, ha salido a la palestra al conocer la propuesta de C’s. Rigau, durante la recogida de un premio en la UCE, ha salido en defensa de la inmersión argumentado que “la lengua debe ser una prioridad política” --contradiciendo a la consejera-- y “una cuestión de Estado”.
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