AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 31 Agosto  2016

España necesita mucho más que un presidente por aburrimiento
EDITORIAL Libertad Digital 31 Agosto 2016

Desde el pasado 20 de diciembre, Rajoy parece un político que no está dispuesto a realizar el menor esfuerzo por conservar el poder, al que se aferra sin más.

A falta de concretar si, como todo parece indicar, aciertan los que apostaron que Rajoy, salvo sorpresa mayúscula, no sería investido en este primer intento, los que no se han equivocado en absoluto han sido los que pronosticaron que el discurso del presidente en funciones iba a resultar plúmbeo.

Mariano Rajoy no sólo ha sido aburrido, sino que se ha mostrado completamente falto de ambición y, por supuesto, no ha respondido a lo que en esta nueva situación política demanda el país.

Durante la mayor parte de su intervención, Rajoy ha mirado a un pasado que no va a volver, al menos a corto plazo: el del bipartidismo. Rajoy no ha hecho sino hablar de su primera legislatura, signada por su renuncia a todo lo que sus votantes y su partido defendieron durante largos años; precisamente hasta que él decidió que el camino al poder pasaba por renunciar a las ideas.

El candidato popular no se ha esforzado lo más mínimo en hacer ver que se presenta ante la Nación respaldado por 170 diputados, y, de hecho, ha dado un trato poco generoso y elegante a sus socios, a los que ha olvidado, como ha olvidado la mayor parte de las medidas que ha acordado con ellos, algunas de singular importancia, como la reforma del CGPJ.

Rajoy, en suma, no querido presentar a la Nación un programa de gobierno y tratar de convencer a los españoles, ya que no a Pedro Sánchez y los suyos, de que el PSOE debe abstenerse para acabar con la parálisis institucional que no deja de lamentar.

Desde el pasado 20 de diciembre, Rajoy parece un político que no está dispuesto a realizar el menor esfuerzo por conservar el poder, al que se aferra sin más, ni, aunque diga lo contrario, por poner término a una situación de impasse político de la que habla y no para pero por la que no asume responsabilidad alguna.

Criticar a Rajoy, por supuesto, no es defender a un Pedro Sánchez que está dejando pavorosamente patente su mediocridad. Ni un socialista que aún está en el discurso de "las derechas" y "las izquierdas" ni un presidente inercial que confía sobremanera en el aburrimiento de los demás, empezando por sus propios votantes: España necesita y merece mucho más en un momento clave, y difícil, de su historia.

Breve relato de un esperpento
Vicente A. C. M. Periodista Digital 31 Agosto 2016

No puedo negar que el PP ha cometido graves errores durante su legislatura donde gobernó con la mayoría absoluta que le otorgaron los españoles. Es verdad que la España que recibieron del infame Gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero estaba al borde de la bancarrota y de la intervención directa por parte de la UE. Un déficit desbocado superior al 9%, un endeudamiento de más de 400.000 millones de euros, un paro de más de 5.000.000 con tendencia al alza y una economía en clara recesión. Lo que se llamó “herencia envenenada” y que, al contrario que en la vida privada, no se contempla ni la aceptación a beneficio de inventario o directamente la renuncia. El caso es que el PP tomó determinadas decisiones de emergencia claramente impopulares como la subida de los principales impuestos directos sobre la renta del trabajo y sobre el gravamen de bienes y servicios, el IVA. Sin embargo, soslayó resolver el mayor problema de creación de déficit, el control del gasto de las Autonomías y el adelgazamiento de las Administraciones y cierre de empresas públicas innecesarias. Es decir, se hizo que el mayor esfuerzo recayera sobre las clases más débiles, los trabajadores por cuenta ajena y los autónomos.

Pero esas medidas hubieron de ser complementadas por una intervención decidida del Banco Central Europeo cuyo miedo principal era que una economía como la española arrasara en su caída a otros países de la UE como Italia e incluso Francia. Portugal e Irlanda, ya habían sido intervenidas de forma más clara, pero con una menor incidencia por su tamaño. El caso es que el PP pasó los dos primeros años como un bombero apagando el fuego incontrolado provocado por la insensatez de un PSOE cegado e incrédulo con la situación real de crisis. Pero los siguientes errores no forzados fueron intentar reformar, de forma drástica y sin el mínimo consenso, parcelas que la izquierda socialista siempre tuvo como coto privado de su gestión. Se trataba de las famosas leyes de educación, la LOMCE con su reinstauración de pruebas de evaluación tipo reválida; la nueva Ley de relaciones laborales y contrataciones, excluyendo la influencia de los Sindicatos y facilitando la precariedad e indefensión laboral por la pérdida de derechos y bajada radical de las indemnizaciones por despido; y la reforma de la Sanidad, sobre todo en la dotación de la asistencia primaria, copagos en farmacia, etc.

A esto le tenemos que añadir una nula política de comunicación, con un Gobierno absolutamente desconectado del sentimiento popular, la falta total de auto crítica y sí una suficiente auto complacencia en un discurso optimista basado en una macro economía en franca recuperación, que no se correspondía con la percepción de los ciudadanos que veían su Estado de Bienestar gravemente perjudicado. Todo ello junto a una realidad de un déficit incontrolado y alejado de las exigencias de la UE y un endeudamiento hasta rebasar el límite psicológico del billón de euros y del 100% del PIB, junto a una campaña de focalización en graves casos de corrupción que afectaban al corazón del partido y su ejecutiva. Una situación aprovechada por los secesionistas catalanes para lanzar su órdago en forma de referéndum ilegal y planes de independencia unilateral, que tuvieron que ser contrarrestados por el Tribunal Constitucional. Un panorama que desde luego tuvo su reflejo en los resultados de las elecciones del 20 de diciembre del 2015, donde el PP obtuvo un frustrante resultado de tan solo 116 escaños, perdiendo hasta 64 escaños desde su atalaya de la mayoría absoluta.

Pero en esa debacle donde el PSOE tampoco salió bien parado con un resultado de 90 escaños el más bajo hasta entonces, emergieron dos partidos como PODEMOS,- de izquierda radical y sesgo bolivariano y sus infinitas marcas blancas coaligadas-, y CIUDADANOS,- un supuesto partido centrista de difícil adscripción aunque escorado hacia la izquierda-, que tras una hábil campaña junto al desencanto de millones de españoles consiguieron obtener en votos y escaños, -71 y 40 respectivamente-, una representatividad sensible, aunque no definitoria. La sorpresa fue que, en la otra Cámara, el Senado, el PP obtuvo una mayoría absoluta. El resto del Parlamento estuvo dominado por las fuerzas nacionalistas y la izquierda radical catalana. Un escenario endiablado que ya avanzaba la dificultad de poder llegar a pactos para una investidura.

De hecho, Mariano Rajoy decidió sorpresivamente renunciar a su turno de investidura por no poder garantizar los apoyos necesarios. Esto provocó que se diera inicio a algo insólito, una segunda ronda de contactos y que el candidato del PSOE Pedro Sánchez se ofreciera al Rey y este le propusiera para la investidura. Previamente, el PSOE tras la debacle electoral tuvo una reunión de su Comité Federal el 28 de diciembre en la que se establecieron unas condiciones para futuros pactos y un veto a cualquier pacto o apoyo a Mariano Rajoy o a cualquier candidato del PP. Todos los movimientos posteriores de Pedro Sánchez, conseguido su pacto con CIUDADANOS, estuvieron lastrados por ese condicionado y además por una actitud chulesca y agresiva de Pablo Iglesias que se ofreció a un pacto de Gobierno en coalición definiéndole hasta qué cargos les correspondían. Eso unido a la negativa de CIUDADANOS a cualquier pacto con PODEMOS, certificó el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez y la consecuencia de tener que cumplir los plazos legales hasta disolver las Cámaras y convocar unas nuevas elecciones.

El caso es que las nuevas elecciones dieron la sorpresa doble de por un lado la subida en votos y escaños del PP con 137 escaños, 21 más, la bajada del PSOE hasta 85 escaños, el estancamiento de PODEMOS y sus marcas en los 71 escaños y la sensible bajada de CIUDADANOS hasta los 32 escaños. El resto de fuerzas mantuvieron sus resultados. El cambio es significativo porque confirma que los ciudadanos durante esos largos meses han reconsiderado su voto de castigo al PP y por ende a Mariano Rajoy. Otro cambio ha sido que Mariano Rajoy se ha visto forzado a a postularse y aceptar la investidura, para evitar otras elecciones y sobre todo la deriva radical del PSOE. Por otro lado, CIUDADANOS decidido a no ir a otras elecciones ha querido rectificar y pactar un acuerdo de investidura obviando su veto al candidato Rajoy. Y ahora tenemos a PODEMOS que ve su oportunidad de rectificar su error de marzo y gobernar en coalición con un PSOE más dispuesto a recuperar el poder.

Así que en esas estamos. Mariano Rajoy se presenta hoy con un aval de 170 escaños, los del PP más los de CIUDADANOS más el de Coalición Canaria. Solo el esperpento de un posible “tamayazo”, con la ausencia casual de algunos diputados en el momento de la votación, puede hacer triunfar una candidatura abocada al fracaso. El PSOE sigue teniendo la llave de la puerta de acceso al hemiciclo y decidir colaborar a la gobernabilidad permitiendo la investidura,o por otro lado optar por dejarse abrazar por su declarado enemigo o finalmente dejarse arrastrar a unas terceras elecciones señalado como responsable directo ante los ciudadanos por su inflexibilidad. Está por ver cual será su decisión final.

¡Que pasen un buen día! Estamos en plena sesión de investidura. No creo que esta casta política esté a la altura.

El partido de la abstención
Marcello Republica 31 Agosto 2016

Vamos a ver por donde nos sale Pedro Sánchez, el veraneante, en el debate inútil de la investidura de Rajoy después de sus cinco semanas de vacaciones playeras en Mojacar y en Ibiza donde ha tenido tiempo de meditar y armar su proyecto de alternativa de izquierdas, una vez que para él en España solo cabe un gobierno rojo o azul .

Aunque ayer vimos sus largas manos en ese manifiesto de políticos, intelectuales y artistas de la izquierda que pedían un pacto tripartita entre PSOE, Podemos y Ciudadanos en pos de la liquidación definitiva la presidencia de Rajoy.

Un brindis al Sol porque Iglesias y Rivera son tan incompatibles como Sánchez y Rajoy. Desde C’s ya han respondido diciendo que semejante propuesta es imposible mientras Podemos mantenga su colección de impuestos, su apoyo al referéndum de autodeterminación y su gasto de 96.000 millones que lleva a la ruptura con la UE.

Pero mientras tanto con el manifiesto de marras -cantaba Carlos Cano: ‘por firmar un manifiesto se cagaron en mis muertos’- Sánchez se ha permitido confundir y enredar algo mas si cabe la actual situación del no gobierno, con la que España va sobre ruedas en la recuperación de la economía porque sin gobierno está claro que vivimos mejor.

Además esa ausencia de Gobierno implica la ausencia de la Oposición con lo que los llamados partidos emergentes, Podemos y C’s, siguen sin estrenarse en el hemiciclo del Congreso. Y si nos vamos a unas terceras elecciones las Cortes volverán a disolverse hasta la primavera y el niño de Carolina Bescansa se nos hará mayor de edad sin que mamá tenga un escaño fijo en la Carrera de San Jerónimo.

Esto del manifiesto es, como lo de la investidura, una ocurrencia que no lleva a ninguna parte. Pero algunos se divierten e incluso pagan por salir en los periódicos siguiendo las instrucciones que les habrá dado Luena para mantener viva la tenue llama del discurso del ‘cambio’ que fracasó en los comicios del 26-J donde los votantes dieron la espalda a Sánchez y mejoraron los resultados de Rajoy.

Para manifiesto multitudinario el de la mayoría silenciosa del país que poco a poco y al margen de las ideologías empieza a tener fuerza y a crecer y asumir un protagonismo donde la sociedad civil acabará por delatar a esta clase política que es incapaz de negociar, pactar y hasta de hablar entre sí.

De manera que lo el 15-M se va a quedar en muy poca cosa a nada que se constituya el ‘partido de la abstención’. Lo que está al caer porque si Sánchez dice que el diálogo es prescindible y que solo apuesta por el no, y Rajoy se mantiene en sus trece, e Iglesias persiste en la ficción de una izquierda secesionista a la que no le salen las cuentas, alguien se lanzará a la arena política para denunciar esta situación. Y entonces si que empezarán a pasar cosas en este país, porque la paciencia se acaba y eso conduce a una silenciosa revolución.

El talón de Aquiles del pacto: los ingresos
Daniel Lacalle El Espanol 31 Agosto 2016

“Face up... make your stand, and realize you're living in the golden years” Adrian Smith

En los últimos días la mayor parte del debate sobre el pacto de Ciudadanos con el PP se ha centrado en “lo que Ciudadanos ha conseguido arrancar al PP” o viceversa  y las similitudes o diferencias con el pacto PSOE-Ciudadanos.

Lo más importante del pacto es que preserva las reformas fundamentales que se han llevado a cabo para salir de la crisis y que no pone en peligro la creación de 500.000 puestos de trabajo anuales. La oportunidad perdida es que, ante el objetivo de atraer al PSOE, no se hayan puesto de acuerdo en una política fiscal verdaderamente orientada al crecimiento y a la atracción de capital.

En esta columna hemos hablado en varias ocasiones sobre elementos que no me gustan, desde el complemento salarial garantizado a la obsesión con el Impuesto de Sociedades, pero merece resaltarse una frase esencial incluida en el pacto.

Tabla Ingresos

Tabla Ingresos

La página más importante es, sin duda alguna, la 41.

En ella se detallan los “ingresos” esperados y su utilización. La tabla termina con una frase muy importante: “Las dotaciones presupuestarios anteriores se adoptarán respetando la senda de objetivos de estabilidad presupuestaria comprometidos por el Reino de España. Además, puesto que en esta legislatura es necesario abordar la revisión del sistema de financiación autonómica, las partidas que correspondan a competencias de las CC.AA. serán integradas en el nuevo modelo de financiación”.

Traducción, toda esa supuesta fiesta de gastos se darán si, y solo si, se consiguen los ingresos para financiarlos, y que se especifican anteriormente en la tabla. Y cuando se habla de “armonizar” impuestos -que es subirlos- una “exigencia” de Ciudadanos histórica por su obsesión con el concierto vasco, al menos se ha conseguido no atacar las competencias de las autonomías. Algún día aprenderemos que la prosperidad y el crecimiento se fortalecen con la competencia fiscal, no con igualar en la represión.

Como economista me interesan siempre estas estimaciones de ingresos, porque invariablemente se cumplen errores históricos que el propio BCE ha resaltado en informes (este o este).

Errores típicos que hemos visto en el programa-unicornio de Podemos hasta el del PSOE y que no se escapan en este pacto –aunque la magnitud no provoque carcajadas como el cuento de los megamultiplicadores del gasto corriente de Podemos–:

- Asumir que los ingresos de partida no van a reducirse y no introducir sensibilidades a cambios macroeconómicos ni empresariales. La estimación lineal del Impuesto de Sociedades sorprende por simplista, cuando los beneficios empresariales han caído en el primer semestre de 2016, por ejemplo.

- Un error típico en las estimaciones políticas es el del palo de hockey. Ponen una cifra para el primer año y sobre ella, pase lo que pase, un aumento de ingresos en el segundo y tercer año que va del 33% al 100%. Estudios de la Universidad de Lisboa muestran, y no es sorpresa, que en la media de estimaciones de ingresos fiscales, los políticos se equivocan exponencialmente a medida que pasan los años estimados (Revenue Forecast Errors in the European Union, 2014). Ya en 2006, Jonung y Larch analizaban el error sistemático en la presentación de objetivos por parte de la mayoría de los países de la Unión Europea.

- No se “arrancan” compromisos de mayor gasto a un Estado deficitario. Con 50.000 millones de euros de déficit, el objetivo debe ser reducir esa cifra, por lo tanto los compromisos de nuevo gasto deberían venir, como mucho, de la reordenación y reducción de las duplicidades y excesos en el gasto actual. Es decir, la tabla antes descrita debería financiar la parte de gastos con la reducción y eficiencia en los propios gastos actuales, en mi opinión.

Es, por lo tanto, digno de aplauso que en esa tabla se incluya ese pie de página que evita ese error histórico. Porque la media de error en estimaciones de ingresos fiscales en España es de un 1%-1,4% del PIB en los últimos diez años, y además típico argumento de políticos cuando “prometen” con nuestro bolsillo, por supuesto.

Esto es muy importante a la hora de analizar la formación del déficit excesivo y por qué.

Si analizamos el año 2015, la desviación típica es doble. Fedea, en un documento de análisis de realidad comparado con presupuestos de las Comunidades Autónomas mostraba que el 59% de la desviación con respecto al presupuesto inicial se generaba por estimaciones de ingresos optimistas y un 33% por gastos superiores a lo presupuestado.

Vayamos, en cualquier caso, a la tabla, y los claro-oscuros que se muestran:

  • - Eliminar deducciones fiscales, al margen del impacto e incidencia económica que tendría en inversión y atracción de capital es prácticamente imposible que genere 3.000 millones anuales subiendo a 4.000. No olvidemos que eso supone casi el 20% adicional de recaudación por Impuesto de Sociedades, y que cuatro empresas suponen el 40% de los beneficios publicados por las grandes empresas, que son las que han generado toda la mejora de recaudación de Impuesto de Sociedades en 2015. Con una caída de beneficios del 12,5% en 2016 hasta el primer semestre en las grandes, es casi imposible, por no hablar de ciencia ficción, que se aumente en un 20% la recaudación récord de 2015 “eliminando deducciones”. Todo eso antes de analizar si esas eliminaciones desplomarían los ingresos fiscales futuros por caída de la inversión. El problema de España es que tenemos pocas grandes empresas y hace que si se desploma el refino, como ha pasado, caigan los beneficios empresariales (datos BdE).
  • - La mejora en la lucha contra el fraude fiscal es esencial, pero estimar una cantidad anual y fija por un concepto que, como mínimo, se da en una vez, es peligroso. Siempre digo que los ingresos por lucha contra el fraude, de generarse, deben considerarse como un “extra” que reduzca el déficit, no como un ingreso recurrente que financie gastos permanentes. Porque aumenta el déficit estructural.
  • - Eliminación de duplicidades administrativas, sin embargo, aparece como una cantidad muy conservadora. Las estimaciones del propio gobierno en funciones cifraban en otros 30.000 millones de euros el ahorro en programas de eficiencia.

Por lo tanto, la tabla es muy explicativa y sobre todo, muy importante en cuanto a los elementos que pueden ser utilizados.

Es muy positivo que se incluya parte de financiación de nuevo gasto con eliminación de duplicidades y ahorros porque, si son rigurosos, compensará las evidentes dificultades o estacionalidad a la hora de conseguir los ingresos adicionales de los dos primeros capítulos.

El pacto, comparado con programas y pactos anteriores, se diferencia precisamente en esta página 41 –y, en cierta manera, en la declaración de intenciones inicial-. No fía la locura gastadora a unicornios, sino que pone primero la consecución de los ingresos. En términos simplistas, no construye la casa por la ventana.  Que sea el primer acuerdo que pone el énfasis en la eficiencia en el gasto y en ahorros, en vez de crear un comité por página, es positivo. Que no sea más ambicioso en su proyecto para España por intentar contentar a quien lo va a rechazar por tacticismo, es una pena.

Elementos positivos claros son haber evitado el expolio a autónomos subiendo cuotas, mantener las bonificaciones y reducciones de impuestos –excepto a empresas- y no caer en el unicornio de gastar primero y luego echarle la culpa a “lorricos” (lean por qué las promesas de subir impuestos a los ricos siempre generan subidas a todos aquí y aquí)

Y es que la importancia de este pacto no es solo lo que mantiene, sino lo que evita.  Volver a caer en los errores de 2009.

Un problema de estos pactos es que se hacen para “atraer” a los que “exigen” aumentar gastos y, con ello, se sienten “reivindicados”, pero los rechazan por táctica política. Que el PSOE lo rechace, cuando coincide en gran parte con lo que proponía en marzo -cuando rechazó la gran coalición y el pacto constitucionalista-, nos puede llevar a más meses de bloqueo. Lo explicaba ayer en la CNBC.

El problema de todos estos pactos es que tenemos una gran parte del arco parlamentario que sigue pensando que todo se soluciona aumentando gasto corriente.  Y no tenemos que irnos muy lejos, a países como Italia o Portugal, para ver que eso lleva al estancamiento y más deuda.

Algún día aprenderemos que retrasar la reducción de la deuda porque los tipos son bajos es un peligro cuando llegue “el invierno”. Y que las promesas de enormes gastos siempre terminan en la realidad de mayores recortes.

PP y C's pactan subir el gasto en 28.500 millones y otro 'sablazo' fiscal de 15.000 millones a las empresas
El acuerdo de investidura recoge un aumento de gasto de 8.000 millones al año durante la legislatura, pero su financiación es más que dudosa.
Libertad Digital 31 Agosto 2016

El pacto de investidura que firmaron este domingo PP y Ciudadanos recoge un total de 150 medidas, de las cuales una gran número están centradas en temas económicos. Y dentro de este bloque, el acuerdo alcanzado en materia presupuestaria se puede resumir en más gasto público y más impuestos. En concreto, el texto incluye un incremento total del gasto público de28.500 millones de euros entre 2017 y 2020, cuya financiación, en teoría, se cubrirá con aumento de la recaudación de 29.000 millones.

El problema, sin embargo, es que este nuevo compromiso de gasto contradice o, como mínimo, dificulta aún más el cumplimiento de los objetivos de déficit marcados por Bruselas, sobre todo si se tiene en cuenta que la previsión de ingresos que incluye el texto es muy endeble.

Por el lado del gasto, PP y C's acuerdan elevar el gasto público en 28.500 millones a lo largo de la legislatura: 5.000 millones en 2017 y cerca de 7.800 extra durante los tres ejercicios siguientes. El grueso del gasto iría destinado al nuevo "complemento salarial garantizado", a unos 2.000 millones extra al año, y al "Plan contra la Pobreza Infantil", dotado con otros 1.500 millones al año.

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A continuación, se recogen las medidas que concentran los principales incrementos de gasto:

- Complemento salarial garantizado: "Establecer un impuesto negativo sobre la renta de las personas físicas en forma de Complemento Salarial Garantizado, que mejore los ingresos de los trabajadores, considerando su jornada laboral y su renta, y sus condiciones y patrimonio familiar".

- Programa de activación de empleo: "Aumentar el grado de cobertura de los desempleados de larga duración y sus posibilidades de inserción en el mercado de trabajo".

- Plan de refuerzo educativo: "Para luchar contra el fracaso escolar, dirigido a los centros educativos que cuenten con alumnos procedentes de entornos desfavorecidos, con el objetivo de trabajar por una educación inclusiva que atienda a todos los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo. Estos centros podrán acceder a una financiación adicional para mejorar sus programas de atención a la diversidad o contratar profesores de apoyo adicionales. La financiación se mantendrá si el centro muestra mejoras en sus niveles de desempeño educativo y si reduce sus tasas de repetición y abandono escolar".

- Ampliación y equiparación de permisos de maternidad y paternidad: "Ampliación progresiva de la duración del permiso de paternidad, 4 semanas el primer año y 4 semanas el segundo año, con el objetivo de su igualación".

- Sistema de Dependencia: "Recuperar la financiación anterior a 2012 para los servicios de Dependencia".

- Plan contra la pobreza infantil: "Que refuerce los Fondos creados desde 2014, incrementando su dotación. Impulsar la elaboración de planes autonómicos y locales de infancia y adolescencia".

- Red de transferencia tecnológica: "Esta red estará formada por institutos tecnológicos para investigación aplicada, con financiación mixta público-privada. Cada instituto estará ligado a una universidad u otros centros de investigación. El director del instituto será una figura investigadora destacada en el área. Se financiará en un 60% con fondos públicos, un 30% con fondos privados y un 5% con becas internacionales. Los fondos privados serán la contrapartida al desarrollo de contratos de investigación con empresas. Se aplicarán criterios de evaluación de resultados y la retribución se ligará a la efectividad de las investigaciones y proyectos acometidos".

- Plan de lucha contra el fraude fiscal: "Incrementar los recursos de la AEAT [Agencia Tributaria] hasta equipararlos a los países de nuestro entorno. Se creará una Oficina de Control de Grandes Fortunas en la AEAT para reforzar sus medios de lucha contra el fraude fiscal.

Subida de impuestos

Por otro lado, puesto que el pacto contempla explícitamente la necesidad de cumplir con los nuevos objetivos de déficit marcados por Bruselas, PP y C’s acuerda cubrir estos aumentos de gasto mediante un incremento de la recaudación de unos 29.000 millones de euros a lo largo de la próxima legislatura: 5.000 millones extra en 2017 y otros 8.000 anuales hasta 2020.

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Sin embargo, la principal medida recaudatoria consiste, básicamente, en un nuevo sablazo fiscal a las empresas, ya que casi la mitad del aumento del gasto procedería de la recaudación extra prevista en el Impuesto de Sociedades a través de la eliminación de deducciones y bonificaciones tributarias a las grandes empresas. En total, el pacto contempla un aumento fiscal de 15.000 millones de euros por este concepto a lo largo de la legislatura.

Por un lado, se acepta revisar el régimen de los pagos fraccionados en el Impuesto sobre
Sociedades, tal y como ya anunció el PP, "con vistas a corregir la desviación temporal observada en la recaudación por el citado impuesto". Y, por otro, se contempla reformar en profundidad el Impuesto de Sociedades "en un plazo máximo de tres meses" para "cerrar agujeros, mejorar el control y recaudar más sin subir los tipos nominales de este impuesto, con el objetivo de aproximar los tipos efectivos de las grandes empresas a los nominales para aproximar la recaudación a la media de la zona euro". PP y C’s caen aquí en la extendida falacia de que las grandes empresas pagan menos impuestos que las pequeñas, lo cual, tal y como reflejan los datos oficiales de Hacienda, no es cierto.

El principal problema, sin embargo, es que el resto de medidas destinadas a incrementar la recaudación y reducir gastos con el fin de financiar las partidas anteriormente descritas carece de bases sólidas. Ambos partidos acuerdan revisar la amnistía fiscal de forma retroactiva para recaudar unos 1.300 millones extra, pero esta medida es inconstitucional, tal y como advierten numerosos juristas. Asimismo, los 6.000 millones extra procedentes de la lucha contra el fraude y los 7.000 derivados de la eliminación de duplicidades administrativas no están, en ningún caso, garantizados, de modo que se pondría en riesgo el cumplimiento de los objetivos de déficit.

En este sentido, cabe señalar que Bruselas obliga ahora a reducir el déficit del 5% del PIB alcanzado en 2015 al 4,6% este año, al 3,1% en 2017 y al 2,2% en 2018. Incrementar el gasto confiando en un aumento de la recaudación más que dudoso amenaza con caer en nuevosa desvío presupuestarios.

Por último, entre otras medidas tributarias, el pacto recoge las siguientes:

  • El documento incluye una rebaja del IRPF en dos puntos, hasta situarlo entre el 18% y el 43,5%, pero sólo y cuando España haya alcanzado el objetivo de reducir el déficit público por debajo del 3% del PIB. Es decir, se retrasaría la bajada del IRPF que anunció el PP.
  • Dentro del ámbito de la reforma de la financiación autonómica, ambos partidos se comprometen a avanzar en la armonización de los tributos propios y cedidos a las comunidades para evitar discrepancias. Esto podría traducirse en subidas fiscales en aquellas autonomías que, como es caso de la Comunidad de Madrid, han eliminado de facto el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
  • También se pretende devolver a la Agencia Tributaria el control fiscal de las Sicav. Además, se introducirán modificaciones en el régimen de las Sicav "para garantizar que estas sociedades se utilicen como instrumentos de inversión colectiva, computando, a efectos del número mínimo de 100 accionistas, los que tengan una participación superior al 0,55%.
  • Los autónomos cuyos ingresos reales no superen el umbral del Salario Mínimo Interprofesional "no tendrán la obligación de cotizar".
  • El texto también incluye un tipo reducido del IVA cultural, para sólo en los espectáculos en directo.

Me gusta VOX y lo que representaba. Me ilusionó y enamoró
latribunadelpaisvasco  31 Agosto 2016

Los gallegos se quedan sin candidatura de Vox gracias a una decisión que ha enfurecido a los afiliados gallegos de la formación. Pese a recabar todos los avales necesarios requeridos por la Junta Electoral y tener ya preparada la Lista de Candidatos, los dirigentes del partido han desestimado la presencia de la Candidatura Coruñesa de VOX el próximo 25 de Septiembre en las urnas.

Tal postura ha ocasionado la inmediata dimisión de Marian Rey. Es un suma y sigue a la deriva de este partido que más parece un chiringuito donde la democracia interna y la libertad que se reclamaban en su manifiesto fundacional han desaparecido.

Valiosos dirigentes y fundadores de la formación como Vidal-Quadras o Ignacio Camuñas dejaron el proyecto en manos de un grupo de aficionados que solo han sabido mantener el partido “unido” a base de expulsiones y apertura de expedientes disciplinarios. En la última Asamblea expedientaron a posibles cabezas de lista de candidaturas alternativas y anularon otras para que no pudieran presentar nuevos proyectos de regeneración de un partido que se ha ido desangrando elección tras elección hasta llegar a los apenas 46.000 votos en las últimas generales.

VOX, UN MAGNÍFICO PROYECTO
Me gusta VOX como proyecto y lo que representaba en sus inicios. Me ilusionó y enamoró. Tal como anunciaba su manifiesto fundacional, VOX se presentaba como la alternativa seria y saludable de los descontentos del PP. Miles de personas de toda España, yo también, nos afiliamos y militamos en este partido. Pero inmediatamente vimos como el protagonismo y egocentrismo, acompañados de un estilo chabacano y autoritario, dejaban el proyecto en un mero partido residual.

Y todo eso acompañado de unos sueldos y retribuciones impensables para un partido político con apenas 46.000 votos en toda España y ninguna representación institucional nacional o autonómica. ¿De dónde sale el dinero para estos sueldos, más de 130.000 euros al año? ¿Cómo se pagan estas cantidades y después se niega la candidatura gallega por falta de medios económicos? ¿Por qué se favorece la candidatura del padre del presidente y se ningunea a los ciudadanos gallegos?


******************* Sección "bilingüe" ***********************
¿Qué es la democracia realmente existente?

Eduardo Arroyo esdiario 31 Agosto 2016

No es ningún secreto que la política americana está cada vez más secuestrada por la élite liberal de aquél país en torno a cuatro ejes principales.

Había pensado escribir sobre el imbécil de Otegi y sus pretensiones de entrar otra vez en la nómica de todos los españoles. Había pensado en explayarme contra los valedores de ETA, el catedrático Ibarra -¡como viven los parásitos en la universidad!- o la socialista Zabaleta -¿qué filtros ha pasado esta señora para ocupar un lugar en una lista electoral?-, pero no merece la pena porque he encontrado algo mucho más interesante.

Ha caído en mis manos un informe de las universidades de Princeton y Northwestern titulado “Testing Theories of American Politics: Elites, Interest Groups and Average Citizens”. El informe de 42 páginas analiza 1800 medidas políticas implementadas en los Estados Unidos entre 1981 y 2002, y valora la actitud política del estadounidense medio, la de los estadounidenses influyentes y la de ciertos grupos de presión.

El resultado que arrojan los datos demuestra que la política de Estados Unidos está determinada por la élite económica: “la cuestión central que emerge de nuestra investigación es que la élite económica y los grupos organizados que representan los intereses comerciales tienen un impacto sustancial independiente en la política del gobierno de los EEUU, mientras que las agrupaciones o el ciudadanos medio tienen poca o ninguna influencia”.

Pero, yendo aún más allá, dice el trabajo: “¿Qué dicen nuestros hallazgos de la democracia americana? Suponen una novedad problemática para los que abogan por una democracia 'populista' y que quieren que los gobiernos respondan primera y exclusivamente a las preferencias políticas de nuestros ciudadanos.

En los EEUU, nuestros resultados indican que la mayoría no gobierna o por lo menos no en el sentido usual de que determina el resultado político. Cuando una mayoría de ciudadanos está en desacuerdo con la élite económica y con los grupos organizados de interés, generalmente pierden. Además, debido al poderoso status quo acordado en torno al sistema político estadounidense, incluso cuando una amplia mayoría de americanos está por el cambio político, generalmente no lo consiguen”.

El secuestro de la política americana
La idea de este informe enlaza con los expuesto en el artículo publicado aquí mismo la semana pasada en torno a George Soros. No es ningún secreto que la política americana está cada vez más secuestrada por la élite liberal de aquél país en torno a cuatro ejes principales: política exterior intervencionista en favor de los intereses del capital global, economía deslocalizada y exportación al extranjero de millones de puestos de trabajo, destrucción de la identidad nacional mediante la terna combinada de inmigración masiva, progresiva marginación de los valores tradicionales y difusión del relativismo moral y, por último, apoyo activo a las políticas de invierno demográfico.

La colusión de las políticas promovidas por la izquierda y los intereses del capitalismo global tienen un buen paradigma en la figura de George Soros, pero no es él el único que impone a golpe de cheque esas mismas políticas, sino más bien la “élite económica” que expone el informe aquí comentado. Esta es la razón por la cual Hermann Tertsch no alcanza a explicarse por qué todo el establishment mediático -todo, no la mayoría- se muestra en contra de la campaña de Donald Trump, que ha osado poner sobre el tapete algunas de estas cuestiones.

Muchas preguntas pueden derivarse de lo dicho hasta aquí pero la primera que nos surge es si algo parecido sucede en España. A poco que se medite es evidente que hay intereses muy poderosos en acabar con nuestro país. De lo contrario no se entiende que una organización terrorista como ETA-EH Bildu sobreviva durante cuarenta años, obtenga fondos públicos, tenga medios económicos y cobertura legal para convencer a débiles mentales sobre sus tesis y al final quieran presentar a un merluzo y sanguinario pueblerino a las elecciones con pocas o ninguna consecuencia.

Cómo darle la vuelta a la Diada
Jesús Royo Arpón La voz libre 31 Agosto 2016

Lingüista

Más de uno han manifestado su extrañeza por la elección del 11 de septiembre como fiesta grande del nacionalismo catalán, que luego fue aceptado como Diada Nacional de todos los catalanes. ¿Cómo explicarse la celebración de una derrota? Hay quien dice que es por masoquismo, por recrearse en el fracaso, por una especie de victimismo consustancial, por sentirnos presa de unos hados adversos y maléficos. Sea como fuere, el caso es que el relato está construido así, y la conducta social ante la fecha es de acendrado catalanismo, o sea antiespañolismo, lo que viene a ser lo mismo, y perdonen los ripios.

¿Pero podría ser de otra forma? Sin duda. El material objetivo es tan ambiguo, los hechos históricos tan chocantes, que permiten construir diversos relatos, tan distintos que pueden resultar contrarios. Ell Onze de Setembre podría celebrarse igual como una victoria: la victoria felipista contra el austracismo. De hecho, los antepasados de la mayoría de catalanes actuales debíamos estar fuera de las murallas de Barcelona, más que dentro: o sea que decir que los catalanes fuimos derrotados en 1714 es inexacto, o mejor, es una barbaridad. Fue derrotado el partido austracista español. Aparte de que hubo muchas ciudades catalanas felipistas, y no pocas castellanas austracistas: la guerra no fue en absoluto una guerra de liberación entre España y Cataluña, como pretende el actual nacionalismo, sino entre dos aspirantes al trono de España, lo cual afectaba al equilibrio de fuerzas de la política europea de entonces.

Yo creo que el Onze de Setembre bien podría celebrarse como la definitiva incorporación de Cataluña a España: una feliz incorporación, que al cabo de 300 años se percibe con un balance espléndido. De entrada desaparecieron dos grandes males internos de Cataluña: la sociedad estamental y el bandolerismo. Y aparecieron dos grandes bienes externos: el mercado de Ultramar y la protección real de la industria metalúrgica y de paños. Esos cuatro factores hicieron que la sociedad catalana del XVIII diera un estirón espectacular, y que se pudieran acumular los capitales para la industrialización del XIX. Cataluña en el 1700 no era ni rica ni plena: éramos pobres y pasábamos hambre. Si lo fue depués, rica y plena, algo pudo deberse, quizá, sugiero, a la tan denostada “Nova Planta”...

Todo esto lo saben las clases dirigentes, y quizá cuando conmemoran el Onze de Setembre separatista, en el fondo –¿inconscientemente?- están también celebrando la incorporación a la España borbónica, la que le dio el amplio mercado español y los recursos inmensos de las colonias. Es un movimiento paradójico y curioso, que merecería ser analizado por algún psicoanalista perspicaz: con la unión a España me hago rico, y luego para seguir siendo rico reclamo la separación de España, y todo ello lo presento como el desquite por la derrota original, la que me unió a España. Un bucle más que inquietante.

Es hora de presentar un relato neutral de los hechos de 1714. Los hechos ya son de por sí bastante chuscos: el diario impreso en la Barcelona sitiada se editaba en castellano, los soldados defensores de Barcelona eran en un 40% castellanos, los austracistas habían bombardeado Barcelona –desde fuera- antes de defenderla desde dentro, Cataluña fue un hervidero de espías ingleses que les costó una millonada a los contribuyentes británicos, hasta que decidieron retirarle el apoyo a Barcelona, que por eso quizá cayó sin gloria un desgraciado 11 de septiembre. Ojalá nos hubiéramos reservado el heroísmo para otro asalto, el de enero 1939. Que fue un vergonzoso paseo fascista Diagonal abajo hasta el puerto. Sin pegar un tiro.


 


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