AGLI Recortes de Prensa   Martes 13  Septiembre  2016

Pastoral socialdemócrata
Javier Benegas www.vozpopuli.com 13 Septiembre 2016

Este año, o quizá el que viene, dependiendo del calendario de estrenos en España, estamos a priori de enhorabuena, la novela Pastoral americana, del escritor Philip Roth (Nueva Jersey, 1933) ha sido adaptada al cine. Lo que servirá, es de suponer, para hacer llegar al gran público no sólo una historia inquietante, poderosa, sino una metáfora sobre el brusco cambio generacional que tuvo lugar en Estados Unidos en los 60 y que, a pesar del tiempo transcurrido, contiene claves fundamentales del presente. Y es que Pastoral americana es una constante pregunta sobre una de las grandes incógnitas sociológicas de la modernidad: ¿Qué sucedió para que, de una generación a otra, se produjera un cambio de valores tan radical? ¿Por qué los hijos más amados, mejor cuidados y educados de la historia de Estados Unidos se revolvieron contra sus padres de forma tan vehemente?

En Pastoral americana, el protagonista, Seymour Levov, encarna el sueño americano. Atractivo, ex atleta universitario, ex marine y empresario, tiene una vida de ensueño que se ha ganado a pulso y cuya guinda es la bella Dawn, Miss New Jersey, con quien contrae matrimonio. Ambos, Seymor y Dawn forman una pareja perfecta según los cánones de la época y tienen una hija, Merry, a la que procuran dar todo su cariño y educar correctamente. Sin embargo, cuando Merry crece, reniega de ellos, huye de casa y recala en una organización subversiva donde termina involucrada en un atentado terrorista. Desde ese momento, la idílica vida de Seymour Levov empezará a desmoronarse. Incapaz de pensar en sí mismo, como sus amigos le aconsejan, se lanza a una búsqueda desesperada. Y, en su empeño por recuperar a su hija, se adentra en un mundo extraño donde es arrollado por el egoísmo atroz de sus personajes.

Pastoral Americana es más que una historia sobre un conflicto generacional. Es un relato lleno de aristas, de jugosas ramificaciones, que se adentra en esa fractura de la sociedad norteamericana que se gestó durante el periodo que va de los años 50 a los 60. Así, por un lado están los personajes que aceptan su naturaleza inmanente, y confían sus decisiones a unos valores intemporales que se heredan de padres a hijos, y por otro quienes tienen una visión trascendente de sí mismos y ven en esos valores un obstáculo para la consecución de sus fines. Para los primeros, el ser humano moderno, pese a los conflictos y contradicciones que se vislumbran, debe conservar su inocencia y no entrar en contradicción con su propia naturaleza. Para los segundos, el sueño americano se ha revelado como una peligrosa farsa, donde la inocencia es en realidad hipocresía. Y, por tanto, se hace necesaria una planificación social que limite la autonomía del individuo. Así, para la nueva generación, aunque sus padres hayan demostrado una conducta intachable y una bondad a toda prueba, son culpables de contemporizar con la farsa. Y por eso los detestan.

Hay quienes ven en Pastoral americana una crítica sin paliativos al llamado "sueño americano". Otros piensan que es justamente lo contrario. Y, cómo no, hay quienes se quedan en un nconfortable término medio. Sea como fuere, lo interesante son las dos visiones antagónicas que Roth explicita a través de sus personajes; dos formas de entender la vida condenadas a colisionar una contra otra. Y aunque el choque se desencadenó con la Guerra de Vietnam, aquel conflicto bélico no fuemás que el catalizador de una reacción que llevaba años gestándose.

El choque generacional sobre el que Roth construye su argumento fue en realidad tan desigual que ni siquiera los bandos utilizaron las mismas armas. Mientras la vieja generación se mantuvo fiel a su visión filosófica, la nueva esgrimió como arma definitiva las nuevas ciencias sociales, y redujeron el conflicto a un análisis que, oportunamente, se situaba fuera del alcance de la filosofía. Así pues, el resultado de la contienda estaba decidido antes de que comenzara: los jóvenes vencerían y los padres serían derrotados. Podría decirse que el choque derivó en el enfrentamiento entre una tropa de nobles pero anacrónicos guerreros a caballo y una división de modernos carros blindados guiados por satélite.

El shock fue tremendo, tanto por la virulencia como por lo inesperado del choque. Pero las consecuencias serían aún mayores con el paso del tiempo, porque unas décadas más tarde el mundo dejó de ser comprensible para el ciudadano corriente; es decir, no sólo las personas dejaron de comprender las reglas que regían el mundo sino que terminaron perdiendo el control sobre sus propias vidas. Y hoy, por más que formalmente el pueblo siga eligiendo a los gobernantes, lo cierto es que la política se ha convertido en algo extraordinariamente complejo, tan incomprensible como frustrante para las personas corrientes.

Se explicaría así, a día de hoy, que los debates fundamentales, los que acaparan los focos no surjan de las inquietudes del ciudadano sino de la agenda de unas élites intelectuales, de unos grupos de interés que definen los objetivos a los que debe aspirar la sociedad como un todo, tal cual es, por ejemplo, esa igualdad que, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en un ideal irrenunciable, en el Santo Grial del siglo XXI. Y sobre el que un ejército de politólogos y economistas proyectan el nuevo mundo, provistos de impresionantes arsenales de datos, estadísticas y teorías que corroboran, según ellos, la necesidad de aplicar políticas sociales cada vez más sofisticadas y expeditivas. Sin embargo, ninguno se plantea desde un punto de vista filosófico si tal ideal es óptimo, si de verdad la clave de ese mundo mejor está en que todos los hombres sean iguales y que esté mal visto en el futuro que alguien pueda alcanzar un bienestar por encima de la media. Como tampoco parece preocupar a nadie qué será de la humanidad si a las personas se les priva de incentivos y, a cambio, además de imponerles una solidaridad forzosa, se desactiva el binomio libertad-responsabilidad de manera permanente. Tal vez la clave no esté en que todos seamos iguales, o que todos tengamos lo mismo, sino en que cualquiera pueda aspirar a tener lo suficiente. Quizá también la felicidad sea un ideal imposible de alcanzar de forma colectiva porque cada persona lo interpreta de manera diferente o, al menos, con demasiados matices. Y si esto es así, por más que se demostrara que es posible un reparto más equitativo, convendría preguntarse hasta qué punto es ético imponer el mismo ideal a todo el mundo.

Quizá para muchos, Seymour Levov, con su honradez, su sentido de la responsabilidad y su sencillo sistema de valores, encarna la ingenuidad e, incluso, un cierto infantilismo, mientras que sus antagónicos simbolizan con incontestable realismo un mundo complejo y pavoroso. Pero, en opinión de quien escribe, podría ser justamente al revés. Podria suceder que quienes ven el mundo como un problema, como algo que debe ser domeñado mediante la forzosa acción colectiva, son los que pecan de infantilismo. Y quizá por eso, para que no se desvele su secreto, necesitan que los Seymour Levov de este mundo desaparezcan para siempre.

La extrema izquierda quiere arrebatar la soberanía nacional al pueblo españolE
DITORIAL Libertad Digital 13 Septiembre 2016

Podemos, no ahora sino siempre, ha sido punta de lanza de todos los nacionalismos que abogan por dinamitar la soberanía nacional.

Algo de positivo tuvo el hecho de que la primera y, durante algunos días, única condición que reclamó Podemos al PSOE tras las elecciones generales del año pasado fuera una celebración de una consulta soberanista en Cataluña. Lo mismo puede decirse del artículo de Ada Colau del sábado en El País, o de que la alcaldesa de Barcelona asistiera a los actos de la Diada separatista y al programa de Ana Pastor. Y es que todo ello puede servir para que algunos descubran de una vez lo que Colau, Barcelona en Comú y la formación que lidera Pablo Iglesias siempre han defendido, desde el mismo instante en que irrumpieron en la escena política española: que Cataluña es una nación y que es el pueblo catalán, y no el conjunto de los ciudadanos españoles, el que debe decidir si el Principado sigue formando parte de España.

A pesar de que Podemos ha sido siempre punta de lanza de todos los nacionalismos que abogan por dinamitar la soberanía nacional en beneficio de las supuestas naciones que conformarían el Estado plurinacional español, varios son los factores que explican que buena parte de la clase política y mediática nacional lo haya, si no ocultado, al menos dejado de poner de manifiesto con la debida contundencia. Por un lado, la triquiñuela de no incluir a Podemos entre las formaciones políticas que acabar con la soberanía del pueblo español encontraba y sigue encontrando excusa en el hecho de que no todos –ni siquiera la mayoría– los dirigentes neocomunistas abogan por votar a favor de la independencia una vez llegado el momento de ejercer el mal llamado derecho de autodeterminación. Evidentemente, se trata de una mala excusa, puesto que si se concede a la parte el poder de decidir sobre el todo, esa unidad se quiebra, con independencia de lo que decidan ahora o en el futuro sus componentes. Sin embargo, ese fraude ha servido a buena parte de la anestesiante clase política y mediática constitucionalista para quitar gravedad al avance de las formaciones soberanistas catalanas y defender falazmente aquello de que en el Parlamento catalán éstas tienen mayoría en escaños pero no en votos.

No molestarse en denunciar a Podemos como el principal partido político de cuantos pretender demoler la Nación y el Estado de Derecho resulta, por otra parte, muy cómodo para el PSOE, habida cuenta de que ambos partidos cogobiernan en muchas comunidades y ciudades españolas. Por su parte, el PP rehuye siempre el decisivo debate de ideas, y destacar este rasgo de Podemos le obligaría a combatir intelectualmente el nacionalismo y a rebatir sus delirios identitarios e históricos –especialmente el pseudoderecho a la autodeterminación–, así como a admitir la gravedad de una crisis nacional y un golpe de Estado institucionalizado ante los que Rajoy ha dado repetidas muestras de no saber responder más que con recursos ante un Tribunal Constitucional cuyos pronunciamientos son absolutamente despreciados e ignorados por los nacionalistas tan pronto como se producen.

Por su parte, Ciudadanos parece haber olvidado para qué nació. Por su falta de energía a la hora no sólo de combatir la inconstitucional y liberticida inmersión lingüística que se perpetra en Cataluña, también de hacer frente a un proceso secesionista que convierte inmediatamente en papel mojado cuantas sentencias emite el TC en su contra. Bien está que Ciudadanos, en pasadas campañas electorales, estableciese paralelismos entre lo que propugna Podemos y lo que pasa en Venezuela o en Grecia. Pero los populistas de extrema izquierda de esos países no quieren desmembrar sus respectivos países.

La crisis nacional que padece España –y el crucial papel que en ella desempeña una formación como Podemos– fue orillada en los debates electorales y en los programas de los partidos constitucionalistas. Denunciar el servicio que la extrema izquierda presta al separatismo es esencial para afrontarla y superarla. Pero está visto que, para buena parte de la somnolienta España constitucional, no hay más respuesta a esa crisis que esperar a ver si se resuelve sola.

De liberales, fachas e independentistas catalanes
L
iberal Enfurruñada okdiario 13 Septiembre 2016

Los liberales somos muy dados a dar y quitar carnets. Liberal clásico, libertario, minarquista, anarcocapitalista, liberalconservador… todo el día con la libertad individual en la boca pero parece que lo que más nos gusta es decirle a los demás liberales lo poco liberales que son. Y uno de los debates que más carnets pone en duda es el del pretendido derecho a decidir de los secesionistas catalanes. Aquí, a la que te descuidas, dejas de ser liberal y te conviertes en facha, estés del lado que estés. Porque los nacionalistas catalanes dicen que los que no les dejan decidir son los fachas españolistas y los nacionalistas españoles aseguran que son los fachas nacionalistas catalanes los que quieren decidir por los demás. Y en este debate los liberales también nos dividimos, como los demás. Yo quiero explicar mi punto de vista liberal… y enfurruñado, o sea, estrictamente personal.

Como liberal lo primero que me planteo es dónde reside la soberanía. Para unos, la soberanía reside en la nación española y, para otros, en la nación catalana. La nación española niega la soberanía de esa entidad menor catalana igual que la nación catalana le niega la soberanía a su entidad menor del Valle de Arán y ésta, a su vez, se la negará al terçon de Marcatosa y esta al municipio de Vilac, y así sucesivamente. Nadie renuncia a su soberanía para regalársela a otro. Pero pocos liberales negarán que la soberanía no debe residir en un grupo, sino en el individuo y que sólo éste, expresa y voluntariamente, puede consentir en delegar en un grupo parte de sus libertades. Así, cualquier persona debería poder dejar de ser español para integrarse en el nuevo grupo que mejor le plazca, ya sea catalán, aranés, de cualquier entidad menor… o de ninguna. Pero los nacionalistas catalanes reclaman para ese grupo, no voluntario sino forzoso y excluyente de personas, un derecho a decidir que niegan a otros grupos menores con lo que convierten en privilegio lo que reclaman como si fuera un derecho.

De este modo, resulta evidente que el derecho a decidir que reclaman los nacionalistas no es en defensa de los derechos individuales, pero algunos secesionistas argumentan que no siendo un ideal, sí es un paso en el camino correcto, puesto que se plantea como una libertad añadida a las ya existentes y está encaminada hacia un Estado más pequeño. Parecen querer decir que Cuba es más libre que USA, y Corea del Norte más liberal que Australia, porque son más pequeños. La libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos es aún menor en Cataluña que en el resto de España, las sanciones a los comercios que no rotulan en catalán no son ejemplos de liberalismo, las faltas de respeto a las opiniones diferentes, la uniformidad y el adoctrinamiento nacionalistas tampoco son en absoluto liberales. No, el pretendido nuevo Estado catalán no lleva el camino de la libertad sino todo el contrario, el de un nacionalismo rancio, liberticida y excluyente al que como liberal, me opongo.

Pero es que, además, el sometimiento a la ley, tanto de los individuos como del Estado, es la única forma de garantizar los derechos y libertades individuales. La propiedad privada, la libertad individual y el sometimiento a la ley son tres pilares del liberalismo. El Estado está limitado a actuar en el ámbito que le permiten las leyes consensuadas, que deben ser modificadas conforme a los procedimientos democráticos previstos. Se puede plantear la secesión pero sólo cumpliendo la legalidad y los procedimientos democráticos para modificar la Constitución que a todos nos obliga. No, de ninguna manera, sin sometimiento a la ley no existe libertad. El nacionalismo ha sido siempre la excusa perfecta de los políticos para recortar nuestros derechos y aumentar su poder, pero al menos que no nos cuelen su ambición como liberal.

El "adoctrinamiento" nacionalista catalán del gobierno del PSOE en los institutos de Baleares
"El catalán es la única lengua europea sin Estado propio que consigue significarse en Twitter", se puede leer en uno de los libros.
O. Moya Libertad Digital 13 Septiembre 2016

La Fundación Círculo Balear (FNCB) ha tenido acceso a los libros de Lengua y Literatura Catalana que los institutos de Baleares van a utilizar durante este curso escolar. Así, ha constatado que se ha intensificado "el adoctrinamiento político pancatalanista en las aulas".

Concretamente, para los estudiantes baleares de segundo curso de Bachillerato, la editorial catalana Casals dedica temas enteros a contenidos políticos favorables a la Cataluña nacionalista, los "países catalanes", criticando la legislatura pasada presidida por José Ramón Bauzá, apoyando al actual gobierno tripartito, o promocionando la entidad separatista Obra Cultural Balear (OCB), señala FNCB en una nota de prensa.

"El gobierno autonómico de los últimos años ha sido muy hostil al uso social del catalán. Pero la contestación social de entidades como la Obra Cultural Balear a esta situación es muy importante. El cambio de gobierno autonómico de 2015 (Pacto entre PSOE y separatistas) abre una nueva etapa esperanzadora en el uso público y fomento del catalán en las islas", se dice en uno de estos libros.

También se pueden encontrar actividades en las que se resalta que "el catalán es la única lengua europea sin Estado propio que consigue significarse en Twitter", siendo constantes las referencias a los inexistentes "países catalanes", a Cataluña y a su Estatuto de Autonomía de 2006. También se toma como ejemplo a seguir el cuerpo legal catalán, que establece el catalán como única lengua de enseñanza; así se habla de "lengua propia que la singulariza como pueblo", "el deber de conocerla", "la lengua de acogida de los inmigrantes", etc...

lEl presidente de la FNCB, Jorge Campos, afirma que "es intolerable que a los alumnos de Baleares se les adoctrine en el pancatalanismo, con una historia falsa, con conceptos anticonstitucionales, y todo ello promocionado ahora por el gobierno de la socialista Armengol."

"Como hemos denunciado siempre el catalán en Baleares es el instrumento para adoctrinar en el pancatalanismo. Las instituciones autonómicas y del Estado no responden ante estos contenidos con alta carga ideológica", lamenta Campos.

"Es intolerable e ilegal que la administración autonómica y un sector de la docencia adoctrinen a los alumnos para conseguir sus objetivos políticos. La oposición parlamentaria debería utilizar todos los instrumentos legales a su alcance para evitar esta ingeniería social, y los padres denunciar sistemáticamente estas situaciones", apunta el presidente de la FNCB.

Imposición lingüística
29 colegios privados catalanes en los que se puede recibir enseñanza bilingüe

Convivencia Cívica Catalana pone en marcha su Campaña por el Bilingüismo para el curso 2016-2017
 www.lavozlibre.com 13 Septiembre 2016

Barcelona.- Convivencia Cívica Catalana pone en marcha su Campaña por el Bilingüismo para el curso 2016/2017 en el transcurso de la cual difundirá información y asesorará a los padres que deseen una enseñanza bilingüe en Cataluña.

La entidad constata un interés creciente de los padres por la enseñanza bilingüe en Cataluña en el curso escolar que empieza.

Por una parte, padres de colegios públicos y concertados en algunas localidades están agrupándose y organizándose en sus centros contra la imposición de la inmersión monolingüe obligatoria a sus hijos.

Por otra parte, en el caso de los centros privados bilingües las primeras resoluciones positivas de ayuda económica por parte del Ministerio a los padres que las solicitaron acogiéndose a la LOMCE están impulsando el interés de otras familias.

Para facilitar el asesoramiento a los padres que se interesan por las ayudas de la LOMCE, Convivencia Cívica Catalana publica un listado de 29 colegios privados bilingües o trilingües en 16 localidades de Cataluña a modo orientativo a partir de la información que han hecho llegar a la entidad padres, profesores y otros miembros de la comunidad educativa y en los que es factible acogerse a los beneficios de la citada ley. Se trata de los siguientes:



La entidad ha dispuesto en su página web un espacio, Enseñanza en las escuelas, donde los padres podrán encontrar toda la información necesaria así como el correspondiente impreso de solicitud de enseñanza bilingüe para el curso 2016/2017.

LA HIPOCRESÍA DE LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN
Convivencia Cívica Catalana lamenta las recientes declaraciones de la consejera catalana de educación, Meritxell Ruiz, en las que calificaba al trilingüismo de modelo “superado y caduco” y las considera como un ejemplo más de hipocresía de la élite política catalana.

Resulta llamativo que desprecie el trilinguismo quien optó, como es el caso de Ruiz, precisamente por una escuela trilingüe. Concretamente, como muestra Convivencia Cívica Catalana en esta nota de prensa, la actual Consejera catalana de Educación estudió en el Centro Aura, un colegio privado situado en La Canonja (Tarragona) que presume de “trabajar en catalán, castellano e inglés”.

El modelo lingüístico aplicado en el centro es, como puede comprobarse en su propia página web, “trilingüe”, con especial atención al catalán y al español -durante la mañana se usa una lengua y en la tarde otra”- y “toda la actividad y aprendizaje tiene lugar en ambas lenguas simultáneamente”.

Es decir, la actual consejera catalana de Educación se opone a que los demás disfruten del modelo educativo que sí disfrutó ella.

LA DOBLE MORAL DE LOS POLÍTICOS NACIONALISTAS
Pero el caso de Meritxell Ruiz no es único ni mucho menos. Numerosos políticos catalanes que defienden la inmersión lingüística obligatoria en catalán para los demás llevan a sus propios hijos a colegios privados de élite en los que no se aplica. Desde los expresidentes catalanes Artur Mas y José Montilla al exalcalde de Barcelona, Xavier Trias.

El nacionalismo catalán tiene una doble moral que se corresponde con aquella conocida máxima de 'haced lo que yo os diga pero no lo que yo haga'.

EL CLASISMO DEL SISTEMA EDUCATIVO EN CATALUÑA
Como reflejan las encuestas realizadas por diversos organismos públicos y privados, la mayoría de padres en Cataluña no quieren la inmersión monolingüe en catalán para sus hijos sino que prefieren un modelo más rico y plural lingüísticamente, bilingüe o trilingüe.

El problema es que el nacionalismo catalán impone la inmersión obligatoria en la red pública y para disfrutar de esta educación bilingüe o trilingüe, hay que acceder a colegios privados con matrícula y cuotas elevadas no asumibles para todos los bolsillos.

El sistema educativo implantado en Cataluña ha derivado, en consecuencia, en un modelo que puede calificarse de clasista. La inmersión en catalán se impone a quienes no tienen otra opción aunque no la deseen, normalmente a las clases sociales media y baja, mientras la élite política y económica catalana lleva a sus hijos a colegios donde no se aplica esa inmersión en catalán.

Convivencia Cívica Catalana considera cínico que los dirigentes nacionalistas catalanes critiquen a los padres que deseamos para nuestros hijos la misma educación de que disfrutan los suyos en sus colegios de élite.

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El negocio del nacionalismo
TEODORO LEÓN GROSS El Mundo 13 Septiembre 2016

La candidata del BNG decía el 11-S que "lo moderno es ser nacionalista". Sin duda, pero a condición de situarse entre 1648, con la Paz de Westfalia, y 1872, tirando largo. En ese caso sí se puede proclamar que lo moderno es ser nacionalista, tanto como usar cuellos de gorguera y viajar en landó. En fin, este 11 de septiembre, al coincidir la Diada con la campaña en Euskadi y Galicia -Galeusca, ese viejo territorio sentimental de entreguerras- ha deparado una densidad excepcional de naderías. De hecho, si algo ha tenido sustancia en esta Diada, han sido los memes cómicos.

Por demás, la bibliografía para disuadir a la Sra. Pontón y sus conmilitones es larga. Claro que para eso, como advertía Baroja, hay que leer. El nacionalismo es, como el populismo, un viejo fantasma que reaparece con la sentimentalización irracional de la democracia. Eso sí, desde que el estalinismo llevó a la izquierda a bendecir el nacionalismo, ahí siguen erre que erre con sus pactos progresistas. No es moderno; pero sí un buen negocio político. De eso no hay duda.

La rebelión contra la Ley del PNV
JAIME IGNACIO DEL BURGO El Mundo 13 Septiembre 2016

El portavoz del Partido Nacionalista Vasco, Aitor Esteban, en su fogosa intervención ante el Congreso para justificar el no de su partido a la investidura de Mariano Rajoy, dijo textualmente: "Euskadi es una nación. Los vascos somos una nación a ambos lados de los Pirineos, con una lengua propia que no tiene nada que ver con la española... Nunca hemos dado el visto bueno a ninguna constitución española, tampoco a la de 1978, que validó sólo el 30% del censo vasco. Quiero que le quede claro. No hemos dado el visto bueno a la Constitución española. Aunque luego nos hemos ajustado a la legalidad, no hemos dado el visto bueno a la Constitución española, y siempre nos vamos a rebelar ante una Constitución y un Estado que no nos reconozcan como nación. Usted me habla de unidad y yo le hablo de libertad".

Estas palabras no pueden quedar sin respuesta, porque contienen graves imprecisiones históricas y responden al relato imaginario de los nacionalistas vascos que tiene poco que ver con la realidad.

Comenzó el Sr. Esteban con una afirmación rotunda: "Euskadi es una nación. Los vascos somos una nación a ambos lados de los Pirineos". Pero nunca ha habido una nación vasca y menos si en ella se incluye a Navarra y a los territorios vascos del sur de Francia. Las naciones se han forjado a lo largo de la historia. Es cierto que, a finales del siglo XIX, Sabino Arana, un personaje xenófobo y racista al que algunos veneran como "padre de la patria vasca", fundó un movimiento político para defender la independencia de una nación, a la que bautizó con el nombre de Euzkadi, avalada por la existencia de una raza distinta de la española situada a ambos lados de los Pirineos. Ciento veintiún años después, la nación vasca sigue brillando por su ausencia. En Vascongadas el separatismo no tiene ganada la batalla. La ha perdido hasta ahora en Navarra, que nunca ha renegado de su condición española, y en el País Vasco-francés sus ciudadanos se sienten más patriotas franceses que el general De Gaulle.

Mal que les pese a los nacionalistas, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, desde que tuvieron conciencia de su propia personalidad en la Edad Media, pasaron a formar parte de la Corona de Castilla por "voluntaria entrega" en los dos primeros casos y por herencia dinástica en el de Vizcaya. Hoy, por voluntad propia y plena legitimidad democrática, conforman la Comunidad Autónoma del País Vasco, una de las regiones europeas con mayor grado de autogobierno.

Y si, como proclaman los nacionalistas, el alma de la nación vasca es el euskera, convendrá recordar que el idioma que hoy llamamos castellano nació en tierras vascas y navarras. El Reino de Navarra acordó convertirlo en lengua oficial cincuenta años antes de que Castilla abandonara el latín. De modo que el español es también lengua propia de los vascos y navarros. Y si se advierte que el porcentaje de población que tiene el euskera como idioma materno es muy reducido, llegaríamos a la conclusión de que la vasca es una nación sin alma.

Tampoco es verdad que nunca los vascos dieron su visto bueno a ninguna Constitución española. El rechazo de la mayoría de los vascongados y de los navarros a la Constitución de 1812 no fue por ser española sino porque instauraba un régimen liberal que consideraban contrario a la religión, a las leyes tradicionales de la monarquía española y a las instituciones seculares del Reino de Navarra y de las Provincias Vascongadas. Las guerras carlistas no fueron una lucha por la liberación nacional del pueblo vasco. Los vascos, junto a muchos españoles, defendieron la legitimidad de los reyes carlistas y nunca se rebelaron, con las armas en la mano, sólo para defender los Fueros. Además, la Revolución liberal contó también con ardorosos defensores tanto en el País Vasco como en Navarra. Fueron liberales navarros quienes pactaron la Ley Paccionada de 1841, sustento del actual régimen navarro, y liberales vascongados quienes con su numantina intransigencia al negarse en 1876 al requerimiento de Cánovas de que renunciaran a dos exenciones insostenibles -la de enviar hombres al ejército y la de contribuir a los gastos comunes de la nación-, condujeron al país a la pérdida de sus Fueros. Aunque el político conservador en 1877 les otorgaría el régimen de conciertos económicos, pilar fundamental del actual autogobierno vasco.

Dijo el Sr. Esteban que los vascos no habían dado su aprobación a la Constitución de 1978 porque sólo recibió el voto favorable del 30 por ciento del censo electoral. Pero en democracia las abstenciones no cuentan. Votó el 40,14% de los electores y el sí alcanzó el 69,11%. En cualquier caso, resulta que en Navarra, tronco y raíz de la pretendida nación vasca según proclaman, la Constitución superó la mayoría absoluta del censo electoral (50,5%) y recibió el respaldo del 75% de los votos emitidos. Por consiguiente, si se parte de tal consideración, no se puede afirmar que la Constitución hubiera sido rechazada por "los vascos".

El anhelo de reintegración foral se mantendría vivo desde la abolición de 1876. Cien años después obtendría plena satisfacción en la disposición adicional primera de la Constitución de 1978, que ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales. No en vano un histórico dirigente nacionalista navarro, Manuel de Irujo, la calificó como "la Constitución más foral". A pesar de ello, el PNV se abstuvo en el referéndum constitucional con el falso argumento de que la Constitución no garantizaba la foralidad. En realidad adoptaron esta postura para evitar la aceptación del artículo segundo que proclama la unidad indisoluble e indivisible de la nación española. Pero un año después, en 1979, la ciudadanía vasca refrendó el Estatuto de Guernica que vino a suponer el respaldo indirecto del electorado vasco a una Constitución que le permitía acceder al mayor autogobierno de toda su historia.

Y paradójicamente, el PNV encontraría en la disposición adicional el amparo constitucional para el restablecimiento de los Conciertos Económicos, injustamente suprimidos en Guipúzcoa y Vizcaya durante la Guerra Civil, el ejercicio de plenas competencias en materia de educación, la creación de la Ertzaintza y la recuperación de las Juntas Generales y Diputaciones Forales suprimidas en 1877.

Sin duda, el Sr. Esteban se dejó llevar por un exceso verbal cuando, en pleno delirio antiespañol, afirmó que "siempre nos vamos a rebelar ante una Constitución y un Estado que no nos reconozcan como nación". En uso de su libertad el pueblo vasco refrendó su actual estatus. Es triste que el PNV hable de rebelión permanente frente a un Estado constitucional, que le garantiza un elevadísimo nivel de autogobierno y de bienestar en libertad y democracia. Sólo en una cosa coincido con el Sr. Esteban, cuando dijo que su partido "no nació para resolver los problemas del Gobierno de España". Nació ciertamente para romper España.

La CUP, un grupo de intolerantes que sostiene al 'Govern'
EDITORIAL El Mundo 13 Septiembre 2016

Si aún hicieran falta más pruebas para demostrar la naturaleza intolerante y antisistema de la CUP, su comportamiento la noche del domingo no deja lugar a dudas. En la manifestación anticapitalista convocada conjuntamente por varios colectivos radicales, bajo el lema "desobedecemos por la independencia", prendieron con las antorchas que portaban banderas españolas, francesas y de la UE, y folletos con el retrato del Rey y la primera página de la Constitución. Los Mossos ya han abierto una investigación de oficio para determinar los hechos y la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha advertido que podría abrir diligencias para dilucidar la posible comisión de delitos contra la Corona y otras instituciones del Estado.

Además de la quema de banderas por varios encapuchados y de las imágenes del Rey, por gran parte de los más de 2.000 asistentes a la convocatoria, se entonaron cánticos invocando la decapitación de Rey, la desobediencia de la legalidad constitucional y se profirieron ataques contra Francia y España, los dos Estados, que, según los radicales, mantienen oprimida a Cataluña. Durante todo el recorrido se sucedieron actos de un nivel de agresividad intolerable contra los medios que pretendían tomar imágenes de la marcha.

Pero al margen de lo que puedan decir los tribunales, que deben exigir responsabilidades por lo sucedido, lo grave es que de un movimiento de estas características depende la estabilidad del Gobierno catalán. Desde su investidura, Puigdemont es rehén de un partido que desprecia las instituciones y la legalidad, y que defiende que, como aseguró la parlamentaria autonómica Anna Gabriel, la política debe impulsarse desde la calle y al margen de los órganos de representación.

La CUP ya ha garantizado que apoyará al presidente de la Generalitat en la moción de confianza a la que se someterá el 28 de septiembre, evitando así unas nuevas elecciones en las que podría perder algunos escaños y en las que su otro socio de Gobierno, ERC, podría seguir creciendo a su costa. Además, ahora se ha mostrado dispuesta a apoyar los presupuestos, que vetó el pasado mes de junio, a cambio de nuevos avances en el proceso independentista y de que antes del próximo verano se lleven a cabo gestos inequívocos de desconexión con el Estado. Todo esto demuestra que quien de verdad está marcando los ritmos de la ruptura de la legalidad es un grupo marginal, cuyo objetivo declarado es el desmontaje del Estado de Derecho y del sistema de libertades que se dieron los españoles durante la Transición y que culminó en la promulgación de la Constitución de 1978. La CUP no oculta su rechazo al euro, a la Unión Europea y a la OTAN, es decir, a todas aquellas instituciones democráticas de las que forma parte España, y sólo concibe una Cataluña independiente que se sitúe fuera del sistema de libre mercado, como si tal cosa fuera posible.

Es lógico que con semejantes socios el nacionalismo catalán haya abandonado la moderación y se precipite hacia el abismo de un proyecto soberanista que en el fondo sabe imposible de lograr. En una delirante huida hacia adelante, motivada en parte por los casos por corrupción que tiene abiertos, el partido que ha gobernado durante 28 años la Generalitat desde posiciones de centro derecha, necesita para sobrevivir los 10 escaños de un partido de izquierda radical y antisistema.

Ducha escocesa tras la Diada
Pablo Planas Libertad Digital 13 Septiembre 2016

Lo que viene es la 'confluencia' entre Colau, Junqueras y Anna Gabriel. Como dijo Murphy, todo es susceptible de empeorar.

Después del ardor patriótico del 11 de septiembre, en Cataluña llega una resaca del doce. Tras la exaltación, la realidad, que hasta el actual presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, es capaz de percibir entre las brumas de la ensoñación separatista. No se puede hacer un referéndum que no tenga garantías, que no sea validado por la comunidad internacional y que no cuente con el beneplácito y el acuerdo del Gobierno de la Nación, ha venido a decir este lunes; pero sin lo de la Nación. Para ello se debería cambiar la Constitución y montar una confederación ibérica de comunidades autodeterminadas o alguna chapuza por el estilo. Es lo que propone abiertamente Podemos al pairo de las teorías de sus socios en Cataluña, País Vasco y Galicia sobre la fragmentación de la soberanía nacional.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, de campaña por Galicia y seguramente aconsejado por la candidata Cristina Losada, ha calificado lo de la Diada como un "penultimatum", el ya tradicional "vamos, vamos, que nos vamos" de cada año por estas fechas en la comunidad autónoma catalana y que desemboca al cabo de doce meses en un reiterado Onze de Setembre "para la Historia". Se trata de un acierto semántico el de C's, que, empero, no debería contribuir a la relativización del denominado procés, a pesar de los cinco años de reposición de lo masivo, festivo, cívico y pinturero que es el "pueblo catalán" a la hora de organizar coreografías multitudinarias. Y este año con el aliciente añadido de que no había una sola pista en el circo, sino cinco.

Puigdemont necesitaba calentar la última Diada y ahora necesita enfriar el ambiente, una práctica que en términos de salud y belleza es una ducha escocesa. De ahí que, ante la tesitura de un referéndum unilateral en las mismas patéticas circunstancias que el del 9-N de 2014, tenga en la cartera un plan B, unas nuevas elecciones autonómicas a celebrar el próximo verano y que, como las pasadas, el separatismo considerará constituyentes si vuelve a ganar en escaños, dado que en Cataluña los votos cuentan poco si contradicen el mantra de que el soberanismo es mayoritario.

En manos de la CUP y con Podemos (en Cataluña, En Comú Podem) al acecho, Puigdemont sólo tiene dos salidas: comenzar a quemar fotos del Rey y banderas de España para satisfacer a los cuperos o convocar elecciones en un plazo asumible para la refundación de su partido, la formación sin siglas heredera de Convergencia que preside Mas. El problema cambia de perfil. Las urnas pueden dar al neopujolismo una patada en el trasero definitiva tras un ciclo electoral de derrota en derrota. Lo que viene es la confluencia entre Colau, Junqueras y Anna Gabriel. Como dijo Murphy, todo es susceptible de empeorar.

Lengua
El PSOE impone el aragonés como lengua vehicular en Infantil en varias comarcas
Los alumnos de 1º de Infantil de varios pueblos de Huesca recibirán todas las clases en aragonés, en el marco de un programa piloto
 www.lavozlibre.com 13 Septiembre 2016

Madrid.- La dirección general de Política Lingüística del Gobierno de Aragón, que controla el PSOE, ha puesto en marcha, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, el programa piloto Rosario Ustáriz con el objetivo de imponer el uso del dialecto aragonés en el ámbito escolar.

En concreto, este proyecto pretende incorporar en las aulas de Infantil de los valles de Hecho, Benasque y Panticosa el uso del aragonés como lengua vehicular para algunas materias y partiendo de los propios recursos humanos del centro seleccionado, según ha informado el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa en la que se denomina "lengua materna" a un dialecto que, según un estudio del Seminario Aragonés de Sociolingüística que cita este martes 'El Mundo', sólo entiende un 3% de la población aragonesa -unas 45.000 personas- y sólo un 1,3% de los aragoneses es capaz de escribir.

El programa se pondrá en marcha el segundo trimestre del curso 2016-2017 en el primer ciclo de Infantil -de 3 a 6 años- de las escuelas de Panticosa, afectando a 13 niños; de Hecho -6 menores-; y del Valle de Benasque, que reúne a más de un centenar de alumnos de las localidades de Castejón de Sos, Benasque, Sahún, Cerler y Laspaúles.

"CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES"
El director general de Política Lingüística del Gobierno de Aragón, José Ignacio López Susín -un especialista en el aragonés-, aseguraba que el dialecto aragonés "es una de las lenguas europeas más amenazadas y con mayor riesgo de desaparecer" y se pretende revertir esta situación con diferentes acciones desde su departamento.

Según ha dicho, "para que el aragonés sobreviva se debe comenzar por los más jóvenes". La implementación de este programa en las aulas se realiza mediante la ayuda del Grupo de Investigación Educación para la lectura, literatura infantil y juvenil y Construcción de Identidades, que se ha encargado, además, de elaborar los materiales didácticos que emplearán en sus clases tanto los alumnos, como el profesorado, adaptados a cada nivel educativo.

El acto de presentación de esta iniciativa tuvo lugar en Huesca y ha contado con la presencia del director general, así como de la decana de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación del Campus de Huesca, Marta Liesa, y de la directora del Grupo de Investigación Educación para la lectura, literatura infantil y juvenil y construcción de identidades, Rosa Tabernero.

También han asistido la investigadora del grupo y responsable del programa, Iris Campos, y los alcaldes de Hecho, Panticosa y Castejón de Sos, Luis Gutiérrez, Ricardo Laguna y José Manuel Abad, respectivamente.

Imposición lingüística
'Fala galego, no seas lelo', el cartel que un colegio gallego se niega a retirar
Galicia Bilingüe apoya a un padre que reclama sin éxito que esa leyenda sea eliminada del centro de enseñanza de su hija
Redacción www.lavozlibre.com 13 Septiembre 2016

Vigo.- El padre de una niña de Primaria se ha dirigido a Galicia Bilingüe para solicitar su ayuda y asesoramiento después de haber pedido sin éxito, tanto en el centro de enseñanza como ante Inspección, que se retire del vestíbulo del colegio de su hija un cartel que dice “Fala galego, non sexas lelo” ("Habla gallego, no seas lelo).

En el mes de julio, este padre pidió en el colegio que retirasen el cartel, pero como respuesta le dijeron que estaba allí para fomentar el uso del gallego, que se encuentra en declive en esa zona. Al llegar septiembre, comprobó que el cartel seguía en el mismo lugar y pidió ayuda a Galicia Bilingüe. Asimismo, presentó una solicitud dirigida al Inspector Jefe de Pontevedra, Manuel Torres Vizcaya, pero tampoco ha obtenido respuesta.

Torres Vizcaya era inspector Jefe de Pontevedra cuando Galicia Bilingüe denunció dos claros casos de adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza, sin que sus quejas fueran atendidas. El primer caso sucedió en un centro de Cuntis, que mostraba a través del blog de normalización lingüística un vídeo que enaltecía y pedía la liberación de presos de resistencia galega condenados por actos violentos.

Ante la negativa a retirar el video, Galicia Bilingüe tuvo que recurrir al Valedor do Pobo, que, de manera diligente, no sólo atendió las demandas de la asociación pro libertad de elección de lengua, sino que su actuación provocó un cambio de la política de webs de la Conseljría de Educación.

El segundo caso sucedió en otro centro de la provincia, cuando se llevaron a cabo dentro del instituto actos de ensalzamiento y apoyo a los acusados de atentado por los incidentes violentos llevados a cabo durante la manifestación de Galicia Bilingüe. Ante la denuncia de GB, la inspectora del centro derivó el caso a Torres Vizcaya, y dos años más tarde no se ha recibido respuesta alguna.

En este caso del cartel, Galicia Bilingüe espera no tener que acudir al Valedor do Pobo y que la denuncia ante la opinión pública sea suficiente para que la Consejería de Educación actúe con sensatez y de instrucciones para que se retire.

La entidad apoya su queja con un vídeo en el que, además de mostrar ese cartel, se muestra otro imaginario de 'promoción' del español igualmente inadmisible. El cartel cuya retirada se solicita no sólo está colocado en el vestíbulo, sino que también está colgado en la web del centro, ya que fue el dibujo premiado el Día das Letras Galegas, lo que significa que esa forma de “normalizar” la lengua se considera ejemplar y así se les transmite a los alumnos.

Desde Galicia Bilingüe conseideran que esta no es una forma sensata y aceptable de promocionar una lengua, ni de fomentar los valores de tolerancia y respeto que se les pide a los profesores que inculquen a sus alumnos.



 


 


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