AGLI Recortes de Prensa   Domingo 18 Septiembre  2016

Mariano o Pedro, ¿quién caerá primero?
Jesús Cacho El Confidencial 18 Septiembre 2016

Nuestros dos grandes partidos están en guerra. Guerra civil abierta en el PSOE y guerra civil soterrada en el PP. Las dos ruedas que han permitido al régimen del 78 caminar con la Transición a cuestas desde el final del franquismo han llegado hasta aquí muy averiadas, muy enfermas, carcomidas por la corrupción. La crisis de PP y PSOE es la responsable del callejón sin salida en que se encuentra un país sin Gobierno desde hace 10 meses. Es la crisis del Estado de partidos, como ayer relataban aquí en estupendo artículo Javier Benegas y Juan M. Blanco: “Conculcada la separación de poderes, eliminados los controles y contrapesos, neutralizada la selección meritocrática y sometida la prensa, el sistema se desliza hacia un despotismo cada vez menos disimulado”. Al frente de ambos partidos, dos déspotas, dos tapones, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, que es necesario remover para que las aguas, las ideas de regeneración, comiencen a fluir en ambas organizaciones y se pueda pensar en una salida democrática a la actual crisis española.

Dos hombres que, atrincherados en sus fortines, se saben señalados por millones de españoles como los grandes obstáculos que impiden la formación de Gobierno. ¿Quién será el primero en saltar? El asedio a Pedro Sánchez ha alcanzado esta semana categoría de operación de alto porte. La puso en marcha Susana Díaz, quién si no, saliendo en defensa del presidente extremeño Fernández Vara, y a ella se sumaron casi todos los pesos pesados –Madina, Chacón, Valenciano- del partido. El general Rubalcaba ha dejado su discreto retiro dispuesto a dirigir el cerco a Ferraz desde el puesto de mando del grupo Prisa [“Se puede estar o no de acuerdo con lo que dice (Vara), se puede discrepar públicamente con él, faltaría más. Lo que no se puede ni se debe hacer es insultarle, faltarle al respeto, atribuirle oscuras intenciones, incluso desmedidas ambiciones”], como editorialista de El País, el antiguo “cañón Bertha” de Jesús Polanco que en gloria esté. Felipe González, a quien este verano han cazado navegando en lujoso yate de multimillonario, está demasiado desgastado como para encabezar el ejército de Pancho Villa que intenta destronar a Pedro Nono, razón por la cual don Alfredo ha vuelto para comandar el asalto: “He querido denunciar el clima asfixiante que se está creando en el partido, donde el que discrepa es tachado de antisocialista”.

Majestuoso lo de Sánchez, un caso digno de estudio científico. Tanto la pérdida de votos en sucesivas elecciones como el creciente aumento de sus opositores dentro de la estructura del PSOE no parecen hacer mella en él, no parecen debilitarle un ápice, antes al contrario, las desgracias apuntalan su posición, aumentan su determinación de soportar las embestidas a cualquier precio. El que resiste gana, o lo que no mata engorda. El cerco se estrecha en espera de que un nuevo traspié en Galicia y en el País Vasco el domingo 25 permita al ejército del mariscal Rubalcaba el asalto definitivo a la fortaleza de Ferraz. Le asedia el viejo apparatchik socialista heredero de Felipe, pero también las juventudes de un partido que aspiran a una especie de refundación capaz de volver a conectarlo con la calle. Pero el bello Pedro aguanta, confiando en el respaldo de esa militancia que le eligió en primarias y con cuya consulta amenaza a los órganos de gobierno del partido. El alcázar no se rinde.

“Soria está literalmente hecho polvo”
No es menos cruenta la guerra civil en el PP, cuyos ecos aplaca el ejercicio del poder, siquiera menguante, del Gobierno en funciones. El partido de la derecha anda metido en una orgía de sangre casi gratuita, obligado a sacrificar a la Rita Barberá de los mil euros a sabiendas que esa muerte no aliviará la situación de un grupo al que se le acumulan las heces tras años de ejercicio desmedido del poder. El PP podría argumentar que ese caso, como casi todos los que están a punto de verse en sede judicial, son asuntos del pasado que la justicia está por fin depurando con el visto bueno del propio partido, por fin, ¿por fin?, escarmentado, pero ese discurso, no exento de lógica, queda arruinado por asuntos tan escandalosos como el nombramiento fallido de José Manuel Soria para el Banco Mundial, trampas para elefantes en las que el partido cae, como si Rajoy, único poder en el PP, hubiera perdido toda capacidad para discernir entre lo bueno y lo malo, lo aceptable o lo inaceptable, lo que se puede y no se puede hacer en un sistema siquiera nominalmente democrático, operaciones en las que se mete sin ton ni son, porque Soria (“José Manuel está literalmente hecho polvo”, dice un amigo muy cercano, “y le estamos recomendando que se vaya de España por lo menos un año”) no es precisamente un pobre de pedir, lo cual no es óbice para que Mariano se embarre hasta el corvejón porque tiene que pagar favores, abonar facturas, retribuir lealtades, comprar silencios…

Quienes dentro del propio PP esperaban ver a Luis de Guindos salir esta semana del Congreso con los pies por delante dentro de una caja de pino se llevaron un buen chasco. “Parece que al jidepú de tu amigo le fue ayer bastante bien, ¿no?”, se preguntaba el miércoles uno de los hombres de Soraya en Moncloa. El titular de Economía, que salió vivo, en efecto, de su comparecencia ante la Comisión de Economía (“reconozco mi equivocación política, pero ninguna equivocación técnica”), recibió el miércoles el abrazo del oso de un Mariano que acudió, con buena parte de su Gobierno detrás, a presentar en la Fundación Rafael del Pino el librito que De Guindos ha escrito para Planeta y cuyos ingresos, según la editorial, el ministro ha donado a Cáritas. “Y, ¿qué va a hacer ahora Mariano?”, se preguntaba el sorayo aludido, “porque se ha medido en un charco de cojones”. Algunos parecen no conocer a Mariano a pesar de llevar años tirándole de la levita. Mariano no hace nada. Mariano se limita a mirar hacia otro lado, “y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.

Soraya se encarga de activar sus terminales mediáticas contra sus enemigos en el Gobierno y en el partido, mientras Mariano deja hacer. Él jamás embiste de frente: “No le des nunca una puñalada a alguien que te la pueda devolver, porque hasta el ser aparentemente más débil te puede contestar mañana, de modo que si decides enfrentarte a él, que sea para dejarlo bien muerto…” De manera que el gallego permite que su guardia de corps macere adecuadamente a sus víctimas, reservándose para él el empujoncito final. Son los cadáveres de Mariano jalonando las cunetas del PP. “Vamos de cabeza a terceras elecciones”, aseguraba ayer mismo un hombre de peso en Moncloa, ”y por una razón muy simple: porque, a pesar de los riesgos, es la única posibilidad que Sánchez tiene de seguir vivo”. Sánchez, deslumbrante paradoja, no solo necesita esas elecciones: necesita también que Rajoy siga al frente del PP, necesita como el comer que Rajoy continúe, porque Rajoy es el espejo que le devuelve agrandado el argumento de odio que le sostiene al frente del aparato socialista. “Sin demonio no habría escala para subir al cielo”.

El Ibex da a Susana por imposible
En los poderes económicos se sigue insistiendo sotto voce en que no habrá terceras generales (“para España sería un ridículo espantoso”), predicción que es más wishful thinking que otra cosa, dada la ausencia de cualquier dato fiable que confirme esa predicción. Tras no pocas idas y venidas entre Madrid y Sevilla a bordo del avión privado de Telefónica, en el Ibex consideran a Susana un caso perdido. Lo mismo piensa Pedro Nono, para quien el estallido del caso de los EREs andaluces, con Griñán y Chaves en la picota, que atribuye a presiones de Moncloa sobre la Fiscalía para tapar el caso Rita, es una demostración palpable de que el propio Rajoy ha dejado ya de considerar a la lideresa andaluza como una eventual aliada en las labores de acoso y derribo del socialista. El escándalo de los EREs deteriora la posición de Susana, desde luego, pero sobre todo arruina el argumentario de Pedro según el cual el PSOE no puede facilitar, siquiera por omisión, el Gobierno a un partido corrupto. Aquí hay corrupción para dar y tomar, a diestra y siniestra, con la peculiaridad de que la aparición de nuevos casos en ambas orillas no propicia un acto de contrición colectiva capaz de culminar en un gran acuerdo destinado a acabar con el nauseabundo “y tú, más”. Al contrario, la corrupción nuestra de cada día coadyuva con sus dosis de veneno al encastillamiento de las posiciones respectivas.

Rajoy y Sánchez, los dos tapones de la botella española, parecen más firmes que nunca, dispuestos a resistir en su covacha aunque se hunda el mundo. La estulticia del uno sostiene la desvergüenza del otro. Contra toda lógica, Sánchez se cuida mucho de pedir la retirada del gallego (como el viernes insinuaba Margarita Robles) y la nominación de otro candidato a la presidencia del Gobierno por parte del PP, porque esa retirada supondría su paralela sentencia de muerte. Lo que sí hace es ramonear en torno a Podemos, amagar y no dar, contribuyendo así a engordar las alforjas del voto del miedo del que se nutre la derecha. Así de enferma está la política española, así de podridos nuestros grandes partidos. “La UE está en una situación crítica” aseguraba el viernes Angela Merkel en Bratislava. No está mejor esta pobre España víctima de los intereses bastardos de dos señores que se niegan a asumir sus vergüenzas y apartarse para dejar libre el camino del futuro. Están más que identificados, de modo que tal vez haya llegado la hora de que los españoles se planten si ambos insisten en llevarnos de nuevo a las urnas en diciembre. Fue Nietzsche quien dijo que “permitir que el pasado ocupe el presente y bloquee el futuro es una forma segura de llevarse mal con uno mismo”. Con uno mismo y con los demás. No deberíamos permitirlo.

Si hay elecciones, que devuelvan sus sueldos
Gorka Maneiro El Espanol 18 Septiembre 2016

Los resultados del 20D, confirmados por el 26J, supusieron la ruptura del bipartidismo y obligaban a los partidos con representación en el Congreso de los Diputados a dialogar y buscar acuerdos de envergadura, tanto para facilitar la gobernabilidad de España como para impulsar las reformas modernizadoras y regeneradoras pendientes. En todo este tiempo, nada de esto se ha hecho y ni uno solo de los problemas que sufrían los españoles hace un año se ha resuelto. Casi un año después, España tiene un gobierno en funciones, al poco del sin gobierno y con riesgo de desgobierno.

El PP fue el partido que más votos y escaños logró tanto el 20D como el 26J, pero estos resultados no le eximen de la obligación de al menos dialogar y negociar con el resto de partidos políticos, con el objetivo de sumar apoyos y conformar un nuevo gobierno. El PP no lo ha hecho y es por ello responsable.

La corrupción del PP, sus recortes sociales y su rodillo parlamentario durante la legislatura, en la que abusó de su mayoría absoluta, no han ayudado ni ayudan al diálogo con el resto de partidos, algunos de los cuales se han negado incluso a sentarse con la formación conservadora. Con su actitud actual, bien parece que lo que el PP pretende es que vayamos a unas terceras elecciones: éste es el típico comportamiento de un partido que desprecia a los ciudadanos.

La negativa del PSOE a dialogar siquiera con el PP sólo puede calificarse como monumental error histórico, porque la política consiste en negociar y acordar con quien tiene ideas diferentes, más ahora en la situación en la que se encuentra España y habida cuenta del reparto de votos y escaños.

Lamentablemente, el PSOE actual prioriza el efectismo a las políticas sustantivas y parece haber abandonado su histórica vocación por vertebrar el Estado y comportarse de manera responsable. Sin querer señalar que su comportamiento haya sido mimético ni que tengan la misma responsabilidad, ni Ciudadanos ni Podemos han actuado con altura de miras: han priorizado la publicidad, la propaganda y el postureo antes que el diálogo honesto y sincero y, cuando han podido, han relegado las auténticas reformas que España necesita.

Ciudadanos y Podemos han priorizado el postureo al diálogo honesto
Además, su veto mutuo es profundamente irresponsable, más cuando han venido a presentarse como los partidos nuevos que actuarían de un modo diferente a como nos tenían acostumbrado los partidos viejos. Podemos es ya parte de la “casta política” que tanto criticaron en sus inicios: sus formas, sus actitudes y sus decisiones han perjudicado gravemente a la gente durante todos estos meses.

Ciudadanos ni se cree lo que dice ni hace lo que promete. Y siempre parece estar más dispuesto a seguir siendo muletilla de los dos grandes que a regenerar de verdad y a fondo España. Todos ellos han antepuesto sus intereses partidarios a los intereses de los ciudadanos, han prometido cosas que después no cumplieron, han defendido una cosa y la contraria, han jugado al postureo, la publicidad y la propaganda… y no han cumplido la función para la que fueron elegidos. Y se han comportado de manera infantil y profundamente sectaria, uno de los grandes males que afecta hoy día a la política española. Durante todo este año, los principales partidos y sus líderes han humillado a los españoles.

El PP tiene que asumir que se ha terminado el tiempo de las mayorías absolutas
Ante esta situación gravísima de bloqueo político, pedimos a todos ellos, por enésima vez, que dialoguen de manera honesta y traten de llegar a un acuerdo que posibilite la formación de un gobierno decente y la aprobación de las medidas reformadoras y modernizadoras que España necesita. Pedimos al PP que asuma que finalizó el tiempo de las mayorías absolutas. Al PSOE que dialogue también con el PP, a quien debe plantear medidas políticas concretas y las reivindicaciones que considere necesarias. A Podemos que busque acuerdos factibles y razonables, se centre en resolver los problemas de la gente y olvide sus luchas electorales con el PSOE. A Ciudadanos que defienda las reformas que España necesita, no simples parches o reformas estéticas que no resuelven nada. A Podemos y Ciudadanos que aparquen su veto mutuo.

Entre los acuerdos que consideramos imprescindibles, recordamos el golpe de Estado impulsado en Cataluña por los independentistas. Semejante envite no ha sido enfrentado por los partidos supuestamente constitucionalistas; han preferido mirar para otro lado, olvidando que es el principal problema que debemos hacer frente. Es lamentable que ni en el acuerdo firmado durante la pasada legislatura entre el PSOE y Ciudadanos ni en el acuerdo entre el PP y Ciudadanos firmado en ésta se recoja ninguna medida legal o política de alcance para hacer frente a los secesionistas.

Podemos es caso aparte: al defender el derecho a decidir de los nacionalistas, está defendiendo que se nos prive a los restantes ciudadanos del Estado a decidir sobre aquellas cuestiones que nos afectan y abonando de ese modo la destrucción del Estado. Pedimos a todos los demócratas que defiendan el Estado de Derecho ante el golpe dado por los secesionistas en Cataluña y su ataque frontal a la democracia. Este deberá ser un asunto que necesariamente deberá estar incluido en cualquier acuerdo o pacto de gobierno o de investidura.

Por tanto, pedimos diálogo honesto y voluntad de acuerdo en beneficio de España y de los españoles. En caso de que finalmente se convoquen unas terceras elecciones, pedimos a los diputados y senadores que devuelvan su sueldo y a los partidos que devuelvan las subvenciones públicas cobradas. Y a los cuatro candidatos principales que no vuelvan a presentarse. Y que los principales partidos se hagan responsables de todos los gastos electorales.

***Gorka Maneiro, portavoz nacional de UPYD y diputado en el Parlamento Vasco

23.816 € por español: ¿Por qué ha subido tanto la deuda pública en los últimos años?
La mitad de los casi 70 puntos que ha aumentado desde 2007 se explica exclusivamente por la crisis económica y el resto por la dinámica de la propia deuda y la debilidad estructural de las cuentas públicas.
Teresa Lázaro www.vozpopuli.com 18 Septiembre 2016

La deuda pública volvió a batir un nuevo récord en el segundo trimestre del año al sumar 1,106 billones de euros (23.816 euros por habitante), el 100,5% del PIB. Desde que estalló la crisis no ha hecho más que crecer hasta llegar prácticamente a triplicarse. En concreto, ha pasado de sumar 383.798 millones en 2007 a empezar 2016 consolidada por encima del billón de euros. En términos de PIB, ha pasado del 35,5% marcado en el último ejercicio anterior al ajuste a cerrar el segundo trimestre en el 100,5%. Nada más y nada menos que 65 puntos en ocho años y medio.

¿Pero es solo culpa de la crisis? La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) lo tiene muy claro: la respuesta es no. Es cierto que el ajuste explica casi la mitad del aumento, unos 32 puntos de deuda, pero el resto hay que achacarlo a la debilidad estructural que padecen las cuentas públicas y a la dinámica de la propia deuda. Así lo ha explicado recientemente el presidente del organismo, José Luis Escrivá.

En concreto, la Autoridad Fiscal cree que 21 puntos de los 65 se deben a la evolución del propio ciclo económico, mientras que 7 se explican por las ayudas que se concedieron a la banca para reestructurar el sector financiero y 4 por la participación española en los programas de ayuda a otros países. En total, 32 puntos que se pueden explicar íntegramente por el periodo económico. Los 33 restantes se deben a la dinámica de la propia deuda (8 puntos) y a la debilidad estructural de las cuentas públicas (25 puntos).

De hecho, es esta debilidad la que preocupa profundamente a la AIReF, que también asegura que a finales de 2018 o principios de 2019 dejarán de soplar los vientos de cola que han impulsado la economía estos años y aparecerá un déficit estructural de unos 25.000 millones que no podrá corregirse con la normativa actual y que tendrá que resolverse con nuevas iniciativas. Más de la mitad de ese déficit estructural se debe a la delicada situación que atraviesa la Seguridad Social, con un gasto creciente y unos ingresos insuficientes para financiarlo.

La Ley obliga a reducir la deuda al 60% en 2020, un objetivo que no se alcanzará hasta el año 2035, según la Autoridad Fiscal

Si no se corrige ese déficit, difícilmente empezará a bajar la deuda. La Ley de Estabilidad obliga a reducir este parámetro al 60% en el año 2020, un objetivo que cuando se planteó parecía alcanzable, pero que hoy en día es a todas luces imposible. De hecho, algunos organismos creen que esta meta no se podrá alcanzar hasta dentro de unos 20 años y piden que se cambie la ley para fijar cifras más creíbles.

Según las estimaciones de la AIReF, la deuda acabará 2016 en el 99,5% del PIB, por encima de la previsión oficial del Gobierno (99,14%), con un incumplimiento de todos los subsectores, menos de las comunidades autónomas, que finalizarán 2016 con una deuda muy próxima al 25%. En el segundo trimestre las comunidades se anotaron un endeudamiento del 24,6%, 273.199 millones de euros. La Comunidad Valenciana, con una ratio del 41,7%, sigue encabezando a las regiones más endeudadas en relación a su riqueza, seguida de Cataluña, con el 35,9%, y Castilla-La Mancha, con el 35,8%.

En cualquier caso, la AIReF siempre dice que el análisis de la deuda pública no debe ceñirse al riesgo de incumplimiento de los objetivos, sino que debe analizarse a medio plazo, debido a la exigencia que marca la Ley. El organismo fiscalizador ve absolutamente imposible reducir la deuda al 60% en 2020 y retrasa este hito hasta el año 2035. Por eso, ha reclamado en varias ocasiones una modificación de la norma con el fin de establecer objetivos más realistas.

De hecho, en alguna ocasión la AIReF ha admitido que el reto podría retrasarse a 2041 si la economía empeora y el escenario macroeconómico es menos favorable, algo que no se puede descartar en estos momentos. Por niveles de administración, el Estado y la Seguridad Social podrían alcanzar su objetivo en 2028, aunque habrá que esperar diez años más para que lo logren las comunidades autónomas. Las corporaciones locales ya están en línea con lo que establece la ley.

Domadores de serpientes
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 18 Septiembre 2016

Se atribuye a José Antonio Griñán la ingeniosa apreciación de que en el escándalo de los ERE de Andalucía no hubo un fondo de reptiles, sino unos reptiles que se aprovecharon de un fondo. El problema surge cuando los reptiles son consejeros, directores generales y numerosos cargos intermedios. Entonces cabe la pregunta de dónde estaban los domadores de serpientes mientras los ofidios hacían su agosto saqueando el erario. Ahora la fiscalía pide para los faquires de la flauta distraídos penas de prisión y de inhabilitación por haber mirado hacia otro lado o haber consentido el festín de sus sinuosas mascotas a costa del sufrido contribuyente.

La corrupción es tan antigua como el mundo y ya en la antigua Asiria, en el Egipto faraónico o en el Imperio Romano gobernantes o funcionarios desaprensivos llenaban sus arcas mediante la defraudación, la mordida o la información privilegiada. La política siempre va acompañada del latrocinio y se trata de mantenerlo dentro de límites inocuos. Por ejemplo, se calcula que en España las trapisondas de nuestros alcaldes, concejales, presidentes autonómicos, consejeros, ministros y demás tropa con mando en boletín oficial municipal, provincial, regional o estatal nos ha costado algo así como cuarenta mil millones de euros, casi el total del déficit público que Bruselas nos insta a doblegar. Si en vez de cuarenta mil hubiesen sido cuatro mil o mil o cuatrocientos, pues mucho mejor estaríamos.

Un país en el que todos los periódicos de una Comunidad Autónoma rica y plena publican un editorial conjunto al dictado del palacio del sátrapa de turno ha de revisar seriamente la potencia de fuego de su cuarto poder

Los instrumentos para poner coto a la venalidad congénita de los gestores públicos son conocidos: la prensa libre, la justicia independiente, los órganos de supervisión y control, la transparencia de la Administración, el castigo severo de los abusos y un Estado eficiente de tamaño moderado. Un somero repaso a cada uno de esos factores en España conduce a la melancolía.

La prensa, pese al meritorio esfuerzo de algunos profesionales valerosos por descubrir a los miembros más destacados de la cuadrilla de Alí Babá, ejerce su noble cometido sometida a la servidumbre de que los jerifaltes de los partidos alivien sus penurias financieras y presa de los halagos y presiones de las altas esferas. Un país en el que todos los periódicos de una Comunidad Autónoma rica y plena publican un editorial conjunto al dictado del palacio del sátrapa de turno ha de revisar seriamente la potencia de fuego de su cuarto poder.

Los jueces, sobre todo en los estratos superiores de su selecto estamento, están regidos en sus nombramientos, promociones y régimen disciplinario por un Consejo designado por los partidos mediante cuotas. A partir de aquí la sospecha de que sus sentencias no sean todo lo imparciales y ajustadas a derecho que se espera de ellas queda irremisiblemente abierta. Todavía aletea en nuestra memoria la sutil observación de un Presidente de Gobierno al líder de la oposición recordándole que había colocado en la cúspide del sistema judicial a un magistrado políticamente afín a su rival, algo así como “no te quejes, que he puesto a la cabeza del Tribunal Supremo a uno de los vuestros”. Inaudito, pero cierto.

En cuanto a la posibilidad de que un interventor o un secretario municipal puedan parar una maniobra ilegal de un mandatario codicioso pertenece al reino de la fantasía. Sus protestas caen en el vacío y carecen de los mecanismos coercitivos que les permitirían poner coto a los desmanes de aquellos a los que teóricamente vigilan.

El ocultamiento, el sigilo y la simulación son las armas habituales de una Administración que evita a toda costa ser escrutada por los medios y por los ciudadanos. Nuestro ordenamiento no incorpora las normas de obligado cumplimiento que fuercen a los poderes públicos a mostrar de forma completa a la luz pública sus cuentas, sus adjudicaciones y la base jurídica de sus decisiones.

Un Estado más simple, más funcional y más operativo que el galimatías autonómico que padecemos contribuiría eficazmente a una drástica reducción de la corrupción

Una vez descubierto el mangante y llevado ante un Tribunal comienza un proceso interminable plagado de pausas y meandros que culmina muchos años después en una sentencia casi siempre de una sorprendente benevolencia. Acabamos de ver como uno de los más conspicuos profesionales de meter la mano en la caja de las últimas dos décadas ha alcanzado un pacto con la fiscalía en virtud del cual tras reconocer sus fechorías y realizar algunas delaciones se librará de entrar en la cárcel. Justicia escasamente ejemplar.

La proliferación de niveles administrativos, de centros de toma de decisiones, de leyes y reglamentos y de focos de gasto, multiplica obviamente las probabilidades de que alguien caiga en la tentación de la recalificación irregular, el concurso amañado, el cobro de la suculenta comisión, el abultamiento de la caja B o la subvención clientelar. Un Estado más simple, más funcional y más operativo que el galimatías autonómico que padecemos contribuiría eficazmente a una drástica reducción de la corrupción.

A partir de aquí emerge la urgencia y la perentoriedad de una profunda reforma constitucional e institucional que corrija los defectos señalados, aunque semejante pretensión frente una clase política que ni siquiera puede cumplir el mínimo cometido que se le ha encomendado, que es formar un Gobierno, no es que sea pedir peras al olmo, es instar a la luna a que baje a la tierra.

Los verdaderos vampiros del PSOE
Si el PSOE dejara mirar a su derecha, observaría que su verdadero adversario político son los nacionalismos presuntamente de izquierdas. Los mismos que atacan al Estado
Carlos Sánchez El Confidencial 18 Septiembre 2016

Los anglosajones suelen decir que cuando alguien exagera, pierde los detalles. Y eso es, probablemente, el error estratégico de Pedro Sánchez. El secretario general del PSOE, cercado por las minas que él mismo ha colocado a su alrededor, y de tanto mirar hacia el Partido Popular para exacerbar la crítica política, ha olvidado que su 'enemigo' duerme en casa.

No en la calle Ferraz, como falazmente suele creer, sino en el enjambre de fuerzas políticas que han nacido en los últimos años y que han acabado por devorar al Partido Socialista. Y a las que les une un mismo cordón umbilical: el nacionalismo de izquierdas. Frente a otros momentos históricos, la construcción nacional (al menos en el caso español) tiene un fuerte componente presuntamente de izquierdas, al contrario de lo que sucedió en el periodo constituyente, cuando dos partidos de derechas y ciertamente burgueses (PNV y Convergència) tiraban del carro nacionalista.

Pablo Iglesias, por el contrario, ha entendido bien esta realidad, y eso explica que Podemos haya establecido una red de alianzas que, por el momento, le garantiza una fuerte presencia pública asumiendo demandas irrealizables sin coste político alguno. Sin esas alianzas, Podemos sería poco más que la vieja Izquierda Unida más las víctimas directas de los recortes y de la recesión. Pero esas alianzas, que Podemos denomina confluencias, son hoy un activo muy valioso en términos electorales que se irá diluyendo en el tiempo a medida que se vayan alejando los efectos de la crisis, y entonces empezarán los problemas serios en Podemos. Saturno, nuevamente, devorando a sus criaturas.

Es decir, una especie de ley de Wagner pero adaptada a las actuales circunstancias políticas. El economista alemán Adolph Wagner descubrió en la mitad del siglo XIX una verdad paradójica. Observó que el tamaño del Gobierno crece según prospera la renta de los ciudadanos, lo que 'a priori' es una contradicción. Se supone que los ciudadanos de un país avanzado tenderán a depender menos del Estado que los de una nación pobre. No es así. Wagner lo vinculó a una evidencia. Al hacerse las sociedades más complejas, las necesidades de gasto público aumentan. En países muy pobres, por el contrario, no hay demanda de bienes públicos, simplemente porque falta casi todo.

El argumento que ofrece la ley de Wagner se basa en que tanto la Administración central como el resto de estructuras territoriales asumen de forma recurrente nuevas funciones en aras de realizar mejor sus competencias. Y lo que ha pasado en España desde la Constitución de 1978 con la consolidación del Estado autonómico, es un buen ejemplo. De esta forma, sostenía Wagner, los poderes públicos satisfacen de forma creciente y de manera más completa las necesidades de la población.

Un aumento del 'output' privado, de hecho, requiere mayor inversión pública en capital físico o tecnológico. De lo contrario, se correría el peligro de que la producción privada fuera estrangulada por falta de infraestructuras. Y por eso, precisamente, crece el tamaño del sector público. Y también el número de partidos en los que la identidad nacional –articulada en torno a los sentimientos locales– juega un papel central. Las nuevas formaciones, por ello, tenderán a constituirse como partidos que competirán electoralmente con los partidos de ámbito estatal.

Futuro lúgubre
Al Partido Socialista (y en el futuro a Podemos) le sucede algo parecido. Las nuevas formaciones nacionalistas que se presentan como de izquierdas –que paradójicamente viven del desprestigio del Estado– tenderán a consolidarse con sus propias marcas en sus respectivos territorios (Cataluña, Galicia o Comunidad Valenciana), y eso explica que el futuro sea lúgubre para la izquierda, que además de sufrir la crisis global de la socialdemocracia, debe repensar su posición frente a lo que Rosa Luxemburgo llamaba la cuestión nacional.

"El derecho de las naciones a la autodeterminación es una paráfrasis del viejo eslogan del nacionalismo burgués de todos los países y de todos los tiempos: el derecho de las naciones a la libertad y a la independencia”, sostenía la dirigente socialdemócrata alemana.

Un futuro lúgubre por su incapacidad para construir un proyecto nacional coherente para el conjunto del Estado y capaz de evitar la fragmentación por territorios de conceptos como la igualdad, la extensión de los derechos civiles o el propio Estado de bienestar. Y por eso resulta paradójico que la actual dirección del PSOE quiera presentar ahora –probablemente lo hará este lunes– a quienes pretenden acabar con la fortaleza del Estado para diseñar políticas públicas (sanidad, educación, pensiones…) como los potenciales aliados. O que se pretenda enfrentar a los trabajadores en función del territorio.

Bertolt Brecht, con razón, sostenía que de todas las enfermedades sociales el nacionalismo político es la peor, ya que irremediablemente se contagia. Y hoy, es una evidencia, la izquierda compite con los nacionalismos ‘clásicos’ reivindicando para sí el derecho a decidir, un concepto que tiene mucho más que ver con la construcción nacional que con una demanda de carácter estrictamente democrática, como hasta el propio Lenin advertía. Una especie de 'nacionalismo tardío', como lo han denominado algunos autores, pero sin el carácter liberalizador y hasta unitario (el Estado-nación) que tuvo el nacionalismo original.

De hecho, tanto las elecciones del 20-D como las del 26-J reflejan con nitidez la trampa en la que ha caído la izquierda, y, en concreto, el Partido Socialista (IU es hoy un fantasma), que incluso ha sido incapaz de articular una alternativa de Gobierno pese a sumar casi once millones de votos y 161 diputados en las primeras elecciones. Precisamente, porque el proyecto nacionalista-independentista –por supuesto legítimo– no encaja en el marco constitucional, y ningún partido con dos dedos de frente aceptaría el derecho de autodeterminación para cada uno de los territorios. Un planteamiento que ni siquiera cabe en la arquitectura normativa de la Unión Europea, que después del desastre de las guerras balcánicas no está dispuesta a aceptar nuevas naciones.

Adversario electoral
Es por eso que la reconstrucción del Partido Socialista –que necesita un Congreso con urgencia para redefinir su estrategia– no pasa en estos momentos por ser el sostén de la construcción nacionalista en sus diferentes versiones autonómicas. Por el contrario, la izquierda implantada en el conjunto del Estado debe revisar sus relaciones con los que se autocalifican como nacionalistas de izquierdas, que lejos de ser sus aliados son hoy su principal adversario electoral.

En el ADN del PSOE está el federalismo, que nada tiene que ver con el nacionalismo. Y Sánchez, que desde hace tiempo opera únicamente en una clave puramente orgánica –su propia supervivencia como secretario general– debería solo echar un vistazo a lo que le ha sucedido al PSC en Cataluña desde el tripartito. De ser un partido hegemónico ha pasado a ser irrelevante. O en Galicia, donde será con toda probabilidad la tercera fuerza política.

Aunque parezca un juego de palabras, no lo es. No es lo mismo una izquierda con ribetes nacionalistas (como puede ser los laboristas británicos o, incluso, los demócratas de EEUU), que ser nacionalistas de izquierdas, donde el componente de sentimiento a una comunidad es más fuerte que el estrictamente ideológico (derecha e izquierda en sentido clásico).

Y cuya capacidad de influencia depende de las relaciones coyunturales con lo que de manera despectiva se llama 'Madrid': versión nacionalismo de izquierdas cuando gobierna el PP y versión nacionalismo de derechas cuando ha gobernado el PSOE, revelando un oportunismo político ciertamente singular que solo refleja intereses de clase. Pero no de las clases que dicen representar. Por eso, como dice una veterana dirigente socialista, el PSOE es hoy un partido gripado y víctima de sus propias contradicciones que necesita un Congreso como el comer. Y de paso, otro secretario general.

¿Habremos sobrevalorado a Susana Díaz?
Luis Ventoso ABC 18 Septiembre 2016

Tras la lección de firmeza moral de Susana Díaz ante el bochornoso enroscamiento de Barberá en su escaño-fondo de pensión, dábamos por hecho que iba a mostrar idéntico nervio ético para denunciar a Griñán y Chaves. La justicia sitúa al dúo, uno de ellos el padrino político de Díaz, como cabezas de una red de socialistas pícaros que guindaron 740 millones de euros a los parados andaluces (o como dicen todavía muchos de nuestros abuelos, que se irán al cielo fieles a la rubia, la trama se llevó 120.000 millones de pesetas). Pero si los del latrocinio son de los nuestros, el aliento moralizante se desvanece: «Creo firmemente en la honradez y honestidad tanto de Pepe Griñán como de Manuel Chaves», enfatizó ayer solemne la presidenta de la Junta, que heredó el cargo de Pepe, el honrado-honesto para el que el fiscal pide seis años de trena.

Tras escuchar a Díaz aplicando una doble vara de medir sectaria para defender lo indefendible, me quedé pensando en cuáles son sus cualidades reales, por qué la hemos convertido en la gran esperanza del socialismo español, la líder que será capaz de sacar al PSOE de los pagos de extremismo e irrelevancia por donde transita con Sánchez. Creo que la respuesta radica en el propio problema del PSOE: tras la degradación del zapaterismo, su reparto de estrella es tan flojo que cualquier atisbo de sentido común se convierte en una descollante novedad. El líder actual, de ínfima categoría política y personal, es el fenómeno que ha entregado los ayuntamientos al populismo comunista, que sueña con Gobernar con ellos y los separatistas, que propugna una reforma federal que ni él entiende. La empanada en Ferraz es tal que algo tan elemental como defender la idea de España y plantarse ante los separatistas te convierte en un raro asombro, un estadista. Y ahí toca reconocer que Díaz cumple, pues si bien acepta formalmente la indescifrable ensaimada federalista, al menos se muestra patriota y parece dispuesta a plantarse ante los sediciosos.

Sus cualidades no se agotan ahí. Posee gracejo coloquial -quizá hasta demasiado coloquial-, comunica con intensidad y llega al público. Además, es muy trabajadora y va sobrada de amor propio. ¿Pero realmente está al nivel de lo que demanda la presidencia de España? ¿Alguien pensaría en ella para tan alta magistratura si no nos hubiésemos sumergido en esa sima apellidada Sánchez? Nada hay de brillante en su gestión en la Junta, donde se mueve en el tópico y con una producción legislativa baja. Tampoco la adorna una formación muy sólida (aunque sí extensa: la mítica carrera de derecho en diez años). No se le conoce un recetario económico serio. Sus resultados electorales no han sido para echar cohetes (tratándose de una candidata saludada como una gran brisa de aire fresco al final hizo un Mariano). Por último, sus pellizcos de monja al insufrible Sánchez, sin que se atreva a actuar en serio para descabalgarlo, muestran inseguridad para jugar fuera de canchas cómodas.

Los socialistas de buena fe que quieran arreglar su partido y ayudar a España tal vez deberían ampliar el casting. Recuerdo que no hace demasiado la próxima presidenta se iba a apellidar… ¡Chacón!.

El hundimiento
PEDRO G.CUARTANGO El Mundo 18 Septiembre 2016

En un brillante artículo sostenía Jorge Bustos en estas páginas que hay un punto de sobrevaloración de la importancia de la corrupción en nuestra vida política. Su tesis me ha forzado a reflexionar, pero no me ha convencido.

Sí me parece cierto en cambio que hay un doble rasero en algunos medios para medir la corrupción, ya que no es posible equiparar el blanqueo de 1.000 euros del que se acusa a Rita Barberá con la red clientelar urdida por el PSOE en Andalucía que supuso un desfalco de 741 millones para las arcas públicas.

Lo cuantitativo es importante, pero el verdadero impacto de la corrupción es cualitativo porque supone una deslegitimación de la democracia en la medida que los altos cargos que deben administrar los bienes de todos se dedican a enriquecerse o a favorecer al partido del que forman parte.

La corrupción existía en el franquismo y se mantuvo con la legalización de los partidos al comienzo de la Transición. Hay que recordar que el concejal socialista Alonso Puerta fue expulsado del PSOE en 1981 por denunciar la trama de los contratos de basura en el Ayuntamiento de Madrid. Entonces el alcalde era Tierno Galván, considerado un símbolo de probidad.

A lo largo de estos últimos 40 años, han ido surgiendo numerosos escándalos como Filesa, los fondos reservados, Roldán, los ERE, Gürtel, Pujol y otros, en los que se han expoliado las arcas públicas o se ha utilizado el poder para buscar un lucro ilícito. Ninguna formación política excepto IU se ha librado de la corrupción.

La pregunta es por qué no se ha podido o querido combatir este fenómeno. La respuesta es que los partidos han antepuesto su afán por conseguir poder a la defensa de unos principios éticos. Lo esencial era ganar las elecciones y ocupar las instituciones. Cualquier obstáculo que impidiera alcanzar este fin último, era desdeñado o apartado. Quien como Puerta se atrevía a denunciar los abusos, era expulsado o marginado en la organización.

El PSOE, que gobernó desde 1982 a 1996, puso el mayor empeño en desmontar todos los controles, en neutralizar a los jueces y en patrimonializar el Estado como si fuera suyo. Aquella etapa, fructífera en lo económico y lo social, tuvo consecuencias nefastas porque sentó las bases de lo que ha venido después y hemos visto en Andalucía con los ERE.

Desde entonces, la corrupción ha estado presente en todos los rincones de la vida pública y ha formado parte del código genético de los partidos. Pero si ello ha sido posible, es porque los propios ciudadanos no han castigado este fenómeno con sus votos ni la propia sociedad española ha sido consciente de su trascendencia hasta hace muy poco.

En última instancia, la corrupción refleja una escala de valores y una cultura política instalada en los partidos y en las instituciones. No se podrá erradicar jamás si no cambia el sistema educativo y la mentalidad de los dirigentes. La corrupción es transversal e impregna todos los ámbitos de lo público. Como lo reprimido siempre retorna, como apuntaba Freud, vamos a asistir en los próximos meses a un espectáculo nauseabundo que pondrá en evidencia hasta dónde llegaron esas prácticas que han acabado por arruinar la credibilidad de nuestra democracia.

¡Arre, borreguitos!
FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ El Mundo 18 Septiembre 2016

El pasado lunes escribía Gabriel Albiac en ABC una columna en la que recordaba, citando a Séneca, que la muchedumbre se equivoca siempre, siempre, por lo que basta con oír sus rebuznos para llegar a la conclusión de que todo lo que en ellos se proclama es un dislate. El autor lo decía a cuento de las manifestaciones en las que un millón de borregos pedía a balido pelado que Cataluña perdiese la triple eñe de su topónimo, de su madre patria y del gentilicio que durante muchas centurias nos unió a todos.

"Estólida, la muchedumbre avanza", escribía Albiac. ¡Y tan estólida, apunto yo, aunque el pedagógico improperio caerá en saco roto, pues no es verosímil que haya entre los miembros de esa manada lanar muchas cabezas de ganado capaces de comprender su significación!

En 1639, aquel gran libertino político que fue Naudé, cuyo nombre de pila era el mismo de Albiac y al que también citaba éste en su columna, escribió una obra determinante para que la semilla del concepto de libertad echara raíces en el huerto volteriano del ejercicio de la res pública. En ella, titulada Consideraciones políticas sobre los golpes de Estado, se leía: "Todo lo que la plebe piensa no es sino vanidad, todo lo que dice es falso y absurdo, todo lo que desaprueba es bueno, y malo lo que aprueba, infame lo que alaba, y todo cuanto hace y emprende no es más que locura". ¿Cabe mejor definición del quijotesco espectáculo que una cáfila de catalanes arreados por rabadanes y ganapanes con el riñón cubierto por el dinero que sus jefes roban al erario público ofrecieron el 11 de septiembre en varias ciudades de lo que otrora fuese nobilísima Cataluña?

Quijotesco, digo, porque veían ejércitos y miramamolines donde sólo había ovejas y pastores.

Naudé seguía los pasos de lo que ya había escrito el pensador político más influyente de la historia universal: Maquiavelo. Siglo y medio después estalló la Revolución Francesa, que al comienzo lo fue de libertad, secuestrada enseguida por la plebe, y en 1929 publicó OrtegaLa rebelión de las masas, que en 1957 completaría, a título póstumo, con El hombre y la gente.

He aquí una somera bibliografía de la incompatibilidad existente entre la democracia por sufragio universal -tan opuesta a la que imperó en Atenas- y el imperio de la libertad. Ya sólo falta que alguien escriba La rebelión de la chusma. En ella estamos.

'Helicóptero monetario': ¿solucionaría algo imprimir más dinero?
Algunos defienden que el Banco Central imprima dinero de la nada para cubrir los gastos de las familias.
Javier Santacruz Libertad Digital 18 Septiembre 2016

El protagonismo de los Bancos Centrales, tanto en los mercados financieros como en las decisiones de política económica, va mucho más allá de las tradicionales herramientas que hasta la fecha ha utilizado. Desde hace varias décadas, los institutos emisores fijan su política monetaria vía precios -decisiones sobre tipos de interés- para de esa forma controlar las cantidades -la masa monetaria en circulación- de forma eficaz.

Hasta hace unos pocos años (hasta la Gran Recesión, más concretamente) la traslación entre tipos de interés y masa monetaria era una cuestión trivial reflejada en lo que denominamos "mecanismo de transmisión de la política monetaria". Cualquier decisión contractiva o expansiva terminaba significando una contracción o expansión de la oferta monetaria vía multiplicador monetario o acción de los bancos comerciales creando dinero a partir de un incremento de sus depósitos en el Banco Central.

Sin embargo, esto que parecía tan evidente ya no lo es tanto. De hecho, una de las primeras "víctimas" de la crisis fue precisamente el multiplicador monetario. Tras aplicar programas cada vez más expansivos en términos de política monetaria dejando los tipos de interés incluso en negativo (intentando forzar la máquina hasta los últimos extremos), lejos de restañar el mecanismo de transmisión de la política monetaria, lo ha destruido aún más.

Una percepción mayor del riesgo por parte de los bancos (multiplicador monetario) infligida por los Bancos Centrales, unido a su proceso de desapalancamiento y reducción de la morosidad, impide que el crédito circule, estrangulando el "efecto Cantillón" en la circulación del nuevo dinero entre familias y empresas. El "efecto Cantillón" consiste en la transmisión heterogénea y asimétrica del nuevo dinero que crean los Bancos Centrales. Hay sectores de la economía donde el dinero se filtra de una forma más rápida que otros.

Por tanto, casi ocho años después, los Bancos Centrales de las economías que más dependen del sistema bancario para financiar la actividad económica (el famoso 70-30 mix de financiación bancos vs. mercado de capitales que existe en Europa) han caído en la cuenta de que sus esfuerzos de tipos negativos y programas de compra de activos son inútiles a la hora de hacer crecer el crédito. Por mucho QE que se inyecte en Europa, el mercado de capitales es todavía pequeño en comparación con la banca y, de hecho, cuanto mayores son las inyecciones de liquidez en estos programas, mayor es la aversión al riesgo de los bancos.

Imprimir dinero de la nada
Dada esta conclusión, los Bancos Centrales necesitan nuevas vías para seguir actuando o, más bien, justificando su intervención. En este sentido, ha surgido un debate enormemente interesante con la introducción de una acción posible que ya se ha hecho mundialmente famosa: el "helicóptero monetario".

Aunque pueda sonar novedoso o incluso revolucionario, la idea del "helicóptero monetario" es una de las más antiguas que existen desde que hay poderes centralizados que deciden cuánto tiene que valer el dinero en circulación. De hecho, se trata de una versión que va más allá del recurso clásico al Banco Central que utilizaban los Gobiernos para financiar sus gastos. En vez de que el Banco Central imprima dinero para financiar el déficit público, éste crearía dinero de la nada para cubrir los gastos de las familias.

En estos tiempos de discusiones acerca de establecer una renta básica universal y el debate sobre la desigualdad, el "helicóptero monetario" añade más "leña al fuego" en una recuperación económica cada vez más tenue. Tanto el concepto como los efectos que definió el expresidente de la Fed Ben Bernanke sobre el "helicóptero monetario", el cual nació de una metáfora claramente satírica del Nobel Milton Friedman, distan de ser claros dado el enorme riesgo de inflación que esta práctica conlleva.

A este respecto, en los últimos meses se han producido dos contribuciones cruciales en las que se puede vislumbrar las intenciones de los partidarios de seguir devaluando la divisa como forma de arreglar los problemas económicos. Así se ha pronunciado el antiguo presidente del regulador de servicios financieros de Reino Unido (FSA), Adair Turner, en una entrada en Proyect Syndicate. La tesis de Turner parte de un mito muy manido de origen keynesiano como es la falta de demanda efectiva, consistente en que los empresarios no contratan y las familias no gastan por unas expectativas irracionales (animal spirits, en la terminología de la Teoría General de Keynes).

Por ello, para abrir el grifo del gasto y la inversión, el Estado tiene que gastar para aumentar la demanda efectiva y de esa forma sacar de la crisis a la economía. Pero no sólo es una cuestión de más gasto público. Turner resucita viejos fantasmas post-keynesianos de los años cuarenta y cincuenta donde también se contemplaba la política monetaria como vía de estímulo, a pesar de que su maestro (Keynes) había rechazado de forma frontal el uso del vector monetario como forma de elevar la demanda efectiva.

¿Hay que estimular la demanda?
Supuestamente, lo que está sucediendo en Japón desde hace más de dos décadas también sería un problema de insuficiencia de la demanda efectiva, según el antiguo presidente de la FSA. Pero no sólo Japón. Turner también incluye en este "saco" a Europa con expectativas de inflación, nulas o incluso negativas, además de un crecimiento anémico y apoyado en el consumo interno. Dado este diagnóstico y siguiendo la ortodoxia del razonamiento post-keynesiano, el Estado junto con el Banco Central deben desplegar su arsenal para aumentar la demanda efectiva vía gasto público y más liquidez y de esta forma sacar a la economía de la crisis.

¿Cuál es el papel del "helicóptero monetario"? Según Turner, sería bajo la vía clásica de monetizar el déficit público. Aun a sabiendas de que una buena parte de los Bancos Centrales tienen prohibida la monetización de la deuda pública, este economista inglés predica la necesidad de saltarse los corsés institucionales para fabricar dinero de la nada y con él financiar la acción del Gobierno. Se trata de ir un paso más hacia allá, al mismo tiempo que critica duramente el término "reformas estructurales" calificándolo poco más que de "lugar común" o "cajón de sastre" que no sirve para remontar crecimiento e inflación de aquí a 3 años.

Finalmente, aboga por un "justo medio" en el que financiar el déficit público con "recurso moderado al Banco Central" es bueno para generar crecimiento e inflación a medio y largo plazo. Turner pasa por alto, entre otras muchas cuestiones, la pérdida de la credibilidad y reputación de un Banco Central que imprime dinero de la nada para financiar los gastos del Gobierno. También de forma moderada empezó esta práctica en la Alemania de Entreguerras, en Hungría, en Zimbabue o en Venezuela y no hace falta hacer hincapié en cuáles han sido sus resultados.

La respuesta de Rajan
Una mentalidad inflacionista como la de Turner ha sido contestada (aunque no de forma directa en términos nominales) por un banquero central que ha roto los esquemas en los años en los que ha ostentado el cargo. Se trata de Raghuram Rajan, exgobernador del Banco Central de la India, también en un post publicado en Project Syndicate. Rajan, ante todo, advierte de la oleada de "arbitristas" que piden todos los días más intervención monetaria y más déficit fiscal como forma de atacar unos problemas que están muy alejados de las premisas de analistas como Turner.

De hecho, el principal error está en no hacer un diagnóstico correcto, lo cual conlleva a esbozar soluciones equivocadas. Bajo el título Construyendo la estabilidad para el crecimiento indio, el profesor Rajan hila de forma acertada la idea de que el crecimiento económico sólo se afianza si existe estabilidad de todos los factores institucionales, incluido el valor del dinero. Rechaza la idea del estímulo monetario como forma de generar crecimiento e incluso refuerza la idea de que se necesita austeridad y una política fiscal muy prudente para construir las bases de un crecimiento estable y sostenido en el tiempo.

India, por tanto, bajo el gobierno de Rajan en su Banco Central, es un ejemplo de estabilidad monetaria que es condición necesaria pero no suficiente para una economía sólida. Rajan destaca la labor de los contrapoderes repartidos por diversos estamentos de la economía, los cuales controlan entre sí las funciones de cada uno de ellos para no desviarse de sus objetivos.

Pero una de las frases más lapidarias de todo el post es ésta referida a la obsesión por el crecimiento: "Quizás el desafío más difícil haya sido el de persuadir a la población, impaciente por un crecimiento rápido, de la necesidad de asegurar primero la estabilidad". Todo lo contrario, en suma, de lo que predica Turner como solución fácil y lugar común. Por cierto, Rajan deja otra receta para no olvidar: "A menudo me preguntan ¿qué industrias deberíamos impulsar? Yo diría que impulsar cualquier industria es la forma más segura de matarla. Nuestro trabajo como legisladores es permitir la actividad empresarial, no dictar su curso".

Javier Santacruz Cano es economista socio de China Capital y profesor de IEB.

España sufre un doble robo del siglo
Gonzalo Baratech Cronica Global 18 Septiembre 2016

Estos días nos hemos desayunado con un par de noticias de esas que erizan el vello al más pintado. La primera: el Estado apenas ha recuperado 2.700 de los 51.300 millones que el conjunto de los ciudadanos españoles satisfizo a escote para salvar del naufragio a las cajas de ahorros. Es decir, el resarcimiento equivale a poco más de un 5% de los fondos desembolsados.

La segunda: el Estado lleva aportados más de 191.000 millones a las comunidades autónomas en estos años de depresión, por diferentes vías, para apuntalar sus finanzas y evitar que incurran en una insolvencia generalizada.

Ambas noticias han discurrido por los medios como de puntillas, sin pena ni gloria. Son muy pocas las voces de escándalo que se alzaron ante la estratosférica magnitud del saqueo sufrido en todo el país.

La retahíla de episodios de corrupción que estamos viviendo en los últimos tiempos es tan densa, la impunidad que disfrutan muchos de los mangantes es tan clamorosa, que ya casi nadie se inmuta por semejantes desmanes.

Vayamos por partes. Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, aseguró en su día que las multimillonarias inyecciones a las cajas las acabarían pagando los bancos. El ministro de Economía, Luis de Guindos, fue todavía más lejos. Aseguró que “no tendrán coste para la sociedad, sino todo lo contrario”. Y por si aún no estuviese claro, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría remachó el clavo: “Hemos hecho este rescate de forma que no cueste ni un euro al contribuyente”.

Que santa Lucía conserve la vista a estas tres lumbreras. Los cálculos más optimistas cifran en 14.000 millones, a lo sumo, las cantidades que finalmente se logrará recobrar. Por consiguiente, ya podemos ir cargando en nuestra particular rúbrica colectiva de fallidos la nadería de 38.000 millones.

Huelga añadir que ese fortunón no estaba embalsado previamente en las arcas oficiales, sino que la UE hubo de prestárnoslo ante la amenaza de que España cayera en quiebra. Así que esa enorme masa pecuniaria ha ido a engrosar directamente la deuda nacional. Quienes habrán de pechar con el grueso de la factura no son las actuales generaciones, sino las venideras.

El otro robo del siglo lo constituyen los auxilios a las comunidades autónomas, receptoras de una impresionante riada de dinero público que se ha ido íntegra por el sumidero. Los caciques autonómicos, erigidos muchos de ellos en auténticos reyezuelos de sus respectivas taifas, se han dado con fruición digna de mejor causa a una orgía de derroches sin tasa, sueldos exorbitantes, nepotismo descarado, malbaratamiento de recursos y, en suma, a un latrocinio exhaustivo y generalizado del peculio de todos.

Al igual que ocurre con los fondos europeos, el numerario puesto en manos de las regiones tampoco se encontraba disponible. Hubo que allegarlo por el consabido y expeditivo procedimiento de engordar la deuda estatal hasta el paroxismo.

En el desastre de las cuentas de las comunidades destaca por derecho propio la dimensión del agujero de Cataluña, que ha acaparado un tercio de los fondos adjudicados a los territorios.

Las cajas de ahorros, infestadas de políticos y sindicalistas, y el pertinaz e incesante despilfarro autonómico, también provocado por los políticos, han sumido los erarios en un brutal socavón de más de 229.000 millones de euros. ¿Quién defiende a los inermes ciudadanos de la casta política que nos asola?

España es víctima de un 'tsunami' regulatorio: hasta 40 nuevas normas cada día
En 2012 y 2013 se detectaron más de 6.000 normas que distorsionan la facilidad para hacer negocios en España.
Libertad Digital 18 Septiembre 2016

El actual período de Gobierno en funciones constituye una anomalía en la historia legislativa española, ya que, exceptuando estos últimos meses de nula o escasa actividad regulatoria, cada día, nuestros representantes europeos, nacionales, autonómicos y locales aprueban nuevas leyes, reglas y normas que aumentan el peso de la regulación sobre las actividades cotidianas. ¿A cuánto asciende el peso de la sobrerregulación?

Juan Rosell, presidente de la CEOE, denunció en su libro Reformas o declive que, entre 1975 y 2012 se han aprobado en España casi 33.500 normas estatales. Las órdenes ministeriales suman casi 19.500, mientras que los Reales Decretos suponen cerca de 11.800. A esto se suman más de 1.000 Leyes, más de 400 Decretos, más de 350 Reales Decretos-Leyes y 15 Decretos-Leyes.

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En clave autonómica, Rosell explicaba en su libro que el número de normas autonómicas vigentes desde 1978 alcanza ya las 164.742. La región que más reglas ha promulgado ha sido Cataluña, con un total de 17.173. Sin embargo, en territorios como Baleares esta cifra se queda en 4.428.

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Evaluando esta cuestión por número de páginas de los boletines oficiales, vemos que la media para el periodo 2008-2012 es de 715.043 páginas publicadas cada año. Esto equivale a cubrir cada año una carretera de más de 200 kilómetros con las páginas de los boletines oficiales autonómicos

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Dos profesores de IE Business School han demostrado con sus trabajos que la sobrerregulación tiene un impacto especialmente negativo para la productividad y la innovación. En sus informes, Francisco Marcos y Juan Santaló comparan la situación española con la alemana, donde el total de páginas publicadas anualmente ronda las 5.000.

40 leyes y normas ¡al día!

La CEOE ha denunciado que, al ritmo actual, se aprueban en España cerca de 40 leyes y normas al día, que añaden más complejidad aún a un marco regulatorio ya de por sí afectado por las excesivas cargas. Una de las consecuencias de esta explosión regulatoria ha sido la fragmentación del mercado doméstico.

Las auditorías del ministerio de Economía en 2012 y 2013 detectaron más de 6.000 normas que distorsionan la facilidad para hacer negocios en el territorio nacional. De esa cifra, 1.700 son regulaciones estatales y el resto son autonómicas. En suma, estas más de 6.000 normas impiden la libre circulación de bienes y servicios, afectando a más de 30 sectores de actividad económica (turismo, industria, energía, agricultura, alimentación y sanidad son algunos de los más perjudicados).

Y de propina, las 3.076 normas anuales de la UE

España también es víctima del exceso normativo de las instituciones europeas. Cada año se aprueban en Bruselas unas 3.076 normas, a un ritmo de 18 cada día. Esto se suma a los 90.000 documentos que es preciso codificar en las leyes nacionales para formar parte de la Unión Europea. Los propios informes de la Comisión Europea apuntan que reducir las cargas administrativas podía aumentar un 1,5% el PIB de los países de la UE.

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El ocaso de los verdugos búlgaros
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Septiembre 2016

Los verdugos búlgaros viven su ocaso: Camps, Barberá, Soria, Arenas y Alonso son cadáveres políticos sin más futuro que su pasado.

Casi de golpe, aunque no por sorpresa, aquel PP que entró en un estado de negación de sí mismo, exorcización de Aznar, proscripción del liberalismo y rendición incondicional ante la izquierda en el congreso búlgaro de Valencia en 2008, está viendo cómo le estallan las costuras del sudario que entonces cosió. Y en plena crisis del sistema representativo y ante la parálisis, cercana a la apoplejía, del que sigue siendo el partido más importante de España, es esencial establecer en qué momento el PP se convirtió en el grupo de amigos de Rajoy matroneado por Soraya.

El cambio llegó tras el multiperjurio de los liberales en el juicio de Gallardón contra mí, por el que España ha sido condenada en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo; pero no fue la proclamación sin rivales de Rajoy , sino una operación traumática y simbólica para que todo el PP aceptara sin chistar la nueva línea: la eliminación de su símbolo más popular y querido: el PP vasco y su presidenta, María San Gil.

Para darse cuenta de la voltereta que eso suponía, hay que recordar que un año antes, en la manifestación más gigantesca de un partido en la historia de España, un millón de personas con cientos de miles de banderas nacionales desfilaron detrás de Rajoy, San Gil y Ortega Lara, símbolos del PP, contra el pacto ZP-ETA, defendiendo una lucha antiterrorista sin GAL ni Argel, con la ley en la mano y, también, con la tumba al alcance de la mano. Un año antes de su derrota ante ZP -diez millones de votos que ya quisiera ahora- Rajoy se presentaba como el líder del PP de San Gil y Ortega Lara, Gregorio Ordóñez y Miguel Ángel Blanco, Regina Otaola y Mayor Oreja. Para reforzar su legitimidad, Rajoy filtró que pensaba en San Gil como número 2 por Madrid y presentó a Otaola, la solitaria heroína de Lizarza, como candidato del PP a la Federación de Municipios. Acebes y Zaplana decían buscar la verdad del 11M, el PP condenaba la suelta del etarra De Juana Chaos, recurría ante el Constitucional el Estatuto catalán urdido por Mas y ZP, anunciaba la inminente crisis económica (debate Pizarro-Solbes) y reivindicaba como solución la política de Aznar: bajar los impuestos, Hucha de Pensiones, controlar el déficit e ir rebajando la Deuda.

Tras perder por segunda vez ante ZP, Rajoy buscó asegurar su poder en el PP mediante dos operaciones: evitar, con el férreo control de avales de Arenas y Camps, con Rita Barberá de paellera mayor, que hubiera rivales por la Presidencia, y forzar al PP a un cambio ideológico semejante a la renuncia al marxismo en el PSOE, forzada por Felipe tras perder por segunda vez ante Suárez. Pero cuando González renunció al marxismo se acercó ideológicamente a la derecha. Cuando Rajoy mandó en Elche "a los liberales al partido liberal y a los conservadores al partido conservador" se rindió a la izquierda. Ofreció al imperio PRISA y La Sexta de ZP las cuatro cosas que durante la primera legislatura de ZP le habían pedido: que el PP "obviara el 11M", según la tesis de Gallardón; aceptar la superioridad moral de la Izquierda (incluida la Ley de Memoria Histórica); no oponerse a los pactos del PSOE con el separatismo catalán o etarra, eliminando de la Ponencia del Congreso las posiciones tradicionales del PP que defendía San Gil; y, por último, como prueba de sumisión a PRISA, la ruptura pública con El Mundo y la COPE.

El origen búlgaro del sorayato
Rajoy liquidaba así en el Congreso búlgaro de Valencia cuatro años durísimos en los que el PP sólo contó con el apoyo mediático de El Mundo y la COPE; hasta el ABC de Zarzalejos respaldaba sumisamente a El País. Como si hubiera estado secuestrado por las brujas durante una legislatura completa, anunció también que "por fin, formaba su propio equipo", como si a Acebes y Zaplana no los hubiera elegido él, como si Aznar no fuera del PP, y como si Aguirre, la gran enemiga de PRISA, también fuera la gran enemiga del partido en Madrid. Faltaba liquidar el PP vasco, símbolo de la superioridad moral del PP sobre la Izquierda, y ahí se tuvo que emplear a fondo el nuevo equipo de Rajoy: Soraya, Cospedal y Carmen Martínez Castro, fabricante de insidias al servicio del nuevo orden, que en lo esencial consistía en desmantelar el PP y, con permiso de PRISA, heredar a ZP.

Rajoy se dedicó a insultar en público a Pedro Jota y a mí -los únicos que le habíamos apoyado a él y a los diez millones de huérfanos del PP el 14M- repitiendo lo de "a mí nadie me dice lo que tengo que hacer", cuando tras su desaparición iniciática en la masónica México hacía todo lo que le mandaba Cebrián, ya con Soraya como embajadora permamente en PRISA y archicomisaria mediática, sin que la hermosamente fatua Cospedal viera lo que se le veía encima: ni más ni menos que el sorayato.

Pero, por de pronto, había que liquidar el PP vasco en la persona y el símbolo de María San Gil. Y Soraya, aún con Cospedal, diseñó un plan que consistía en enrarecer el clima de la Ponencia Política del Congreso hasta hacer saltar a San Gil y prepararle en el País Vasco una sucesión que no se notara mucho. Desde Génova se creó un ambiente contra San Gil que no se hubiera atrevido a firmar Rubalcaba. Por negarse a arriar la idea nacional del PP, recibió el sms de Soria "Arriba España", que repitió el aparato de insidias de Martínez Castro. Después, las tres chicas del ricino, filtraron que San Gil se oponía a Rajoy porque su medicación contra el cáncer la había vuelto loca. Y por último, fueron alternándose en la Prensa atacando a San Gil los puñales dorados de Fraga y los cuchillos cachicuernos de los verdugos ponentes: Soria, Sánchez Camacho y el monaguillo Lassalle.

El encargado de que San Gil saltara de la Presidencia del PP vasco fue Alfonso Alonso, el primero de los sorayos que hoy son Gobierno a la luz, Poder en la sombra y siniestro casi asegurado para el PP. El que fuera alcalde de Vitoria, diputado reciente e íntimo de Soraya, no se atrevió a disputarle la Presidencia a San Gil, pero maniobró astutamente utilizando viejos rencores provinciales e inconfesables ambiciones personales: los viejos Barreda y Quiroga se alternaron con los bebés Oyarzábal y Semper en el asedio y la insidia, hasta que un candidato de consenso, Basagoiti, sustituyó San Gil, tratando de dignificar las indignidades de Alonso.

Porque la decapitación de San Gil, entre mayo y julio de 2008, fue de una ferocidad y una vileza sólo superadas por la corrupción de la trama sorayino-alfonsesca. A cambio de seguir cobrando del partido, casi todos renunciaron al partido. Alfonsalonso, o sea, Soraya, demostró que había un heroísmo superior al de combatir a la ETA: renunciar al sueldo, al cargo, a la escolta, a la protección de Madrid. Ortega Lara dejó el partido; Otaola, se fue; Aznar y Aguirre se quejaron… y el PP nunca ha vuelto a ser el PP.

Ocho años después, ¿qué fue de los Barreda, Quiroga y Basagoiti? ¿Qué del Oyarzábal que insultaba a los medios de la derecha extrema de Madríd, para mayor jolgorio de la SER y El País, La Cuatro y La Sexta? Pues que recibieron tantos aplausos de sus enemigos como votos perdieron. El candidato a palos -no quería ir- del PP al Gobierno vasco, Alfonsalonso, puede conseguir, según las encuestas, 8 escaños. Menos de la mitad de los 17 que tenía el despreciable PP de la derecha extrema, el de Aznar, Mayor Oreja, Iturgaiz y San Gil. De aquel partido que era el orgullo de España queda una oficina de intereses que es la vergüenza de la política española.
¿Qué debió contestar Alonso a Pilar Zabala?

Y nada lo ha mostrado mejor que el espectáculo de Alfonsalonso, paradójico candidato del PP vasco -siendo su enterrador- en el debate electoral de ETB al recular cobardemente, como es norma en el rajoyismo de oficio y el sorayismo de beneficio, ante la candidata de Podemos, Pilar Zabala. Al preguntarle si la consideraba "víctima del terrorismo", el sorayo más sorayo de todos los sorayos, fue incapaz de decirle lo que le hubiera dicho cualquier representante del PP histórico: "mira, Pili Zabala: víctimas del terrorismo son el millar de personas asesinadas por la banda de tu hermano, muchos de ellos de mi partido, y los doscientos mil vascos que han tenido que dejar su tierra huyendo de la ETA. ¿Qué has hecho tú por sus víctimas? Tú representas a Podemos, que comparte con la ETA la destrucción de la nación española, razón por la que ETA asesinó a Goyo Ordóñez y tantos otros o torturó año y medio a Ortega Lara. A tu hermano, Pili, lo asesinó el Gobierno del PSOE, ese partido con el que os morís por pactar. Por el GAL, pregúntale al PSOE. Las víctimas del terrorismo etarra, a ti, víctima del PSOE, no tenemos que reconocerte nada".

Pero claro, el verdugo de lo que moral y políticamente significaba el PP vasco fue incapaz de recordar lo que cuando él pertenecía a ese partido y no a la banda de Soraya hubiera respondido de inmediato. Al revés: ante la treta de la podemita, Alonso balbuceó, negó la evidencia, leguyeleó como buen sorayo y, finalmente, enmudeció. Esos ocho segundos callado eran el precio de los ocho años de traición recompensada, del apuñalamiento en vísperas del congreso de 2008 de María San Gil. Sin embargo, los verdugos búlgaros viven su ocaso: Camps, Barberá, Soria, Arenas y Alonso son cadáveres políticos, enterrados o por enterrar, sin más futuro que su pasado, a veces inconfesable. Son sombras por el valle de la muerte de la ambición desmedida y el crimen sin castigo. Hasta que, de pronto, el castigo llega.

Derrota de ETA lo llaman
La imagen es poderosa: Los proetarras llaman asesinos a sus víctimas, que tienen ser protegidas por la policía para evitar ser nuevamente victimizadas
Editorial Libertad Digital 18 Septiembre 2016

José Antonio Ortega Lara participó ayer en Vitoria un mítin de su partido, VOX, al que se afilió defraudado por el PP, las siglas en las que militaba cuando fue secuestrado y torturado por la banda terrorista vasca. Ortega Lara no entendió que su partido transigiera con la estrategia de Zapatero para blanquear al separatismo vasco, incluido el proetarra, y que protagonizara grandes ultrajes a la memoria de las víctimas del terrorismo como la liberación anticipada de sanguinarios asesinos.

En VOX, su actual partido, defienden que el final del terrorismo sólo puede proclamarse cuando ETA se disuelva, entregue las armas y aclare los casi trescientos asesinatos que quedan sin juzgar. Además, su batalla actual en el terreno político se centra principalmente en denunciar la presencia de los etarras en las instituciones democráticas, donde siguen haciendo sus campañas totalitarias en régimen de impunidad.

Buena prueba de ello la tuvieron ayer los dirigentes de VOX que acompañaban a Ortega Lara en Vitoria: varios centenares de desalmados interrumpieron el mitin con insultos y lanzamiento de objetos y tuvieron que ser disueltos por la policía vasca aunque, como suele ser habitual, no se practicó detención alguna.

La imagen no puede ser ni más poderosa ni más oportuna: los proetarras llaman asesinos a sus víctimas, que tienen ser protegidas por la policía para evitar ser nuevamente victimizadas.

Esa es la situación de la política en el País Vasco, que es tanto como decir en España. No sólo porque, efectivamente, las vascongadas son parte de nuestra Nación, sino porque el desafío secesionista catalán va a tener un importante aliado en tierras vascas si se confirman los pronósticos para las elecciones del próximo día 25, con la importante presencia de Bildu y la fuerte irrupción de Podemos, tan separatista y antiespañol como el primero, si no más.

En este estado de cosas resulta un cruel sarcasmo aludir a una presunta derrota de ETA como el motivo para mirar para otro lado y pasar página, como si aquí no hubieran muerto asesinados casi 900 compatriotas a manos de los que ahora celebran su participación en unas elecciones, en régimen de igualdad con cualquier otro partido político.

Lo ocurrido ayer en Vitoria es el paradigma de la traición de España a las víctimas del terrorismo a manos de los dos grandes partidos que, en eso sí, no tuvieron ningún problema para ponerse de acuerdo.

PODEUFEMISMOS y tactiquillas cutres.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 18 Septiembre 2016

Cuando alguien quiere ocultar sus verdaderas intenciones acostumbra a usar expresiones y palabras a modo de capote semántico, los típicos eufemismos cutres. Todo es válido para deformar la realidad y presentar de un modo edulcorado algo que los ciudadanos nunca podrían aceptar de ser conscientes de lo que realmente se está planteando. Son precisamente los demagogos y populistas como los dirigentes de PODEMOS los que más abusan de estos burdos trucos de trilero para distraer a su auditorio de sus maniobras de prestidigitación con la bolita. Un lenguaje que coincide con el que ETA y el mundo abertzale lleva décadas utilizando como cuando habla de “presos políticos” en vez de terroristas sanguinarios que es lo que son, o de “conflicto armado” a los atentados terroristas. O como dicen los secesionistas, el “encaje”, el derecho a decidir de los pueblos y una larga retahíla de falsedades.

Pero es que ahora, los de PODEMOS, en su afán de aprovechar la disposición de Pedro Sánchez y su equipo para abortar un posible veto de su Comité Federal y conseguir su investidura, ahora dicen que el derecho a decidir no es ninguna línea roja y que están dispuestos a negociar con el PSOE alguna propuesta “en clave de bilateralidad” con Cataluña, Galicia y País Vasco. Es decir,insisten en escamotear a todos los españoles el derecho constitucional a pronunciarse sobre algo tan esencial como es la Unidad de España y dejarlo todo en manos de unos equipos de negociación sin legitimidad alguna para negociar.

Porque habría que preguntar a estos líderes de PODEMOS como Íñigo Errejón ¿Qué derecho superior asiste a catalanes, vascos, gallegos sobre el resto de españoles? ¿Están diciendo que en España debemos aceptar que existan ciudadanos de primera, segunda y tercera clase con derechos diferenciados en función de su lugar de nacimiento y residencia? ¿Es ese su concepto de justicia social y de igualdad ante la Ley? ¿A qué supuestos derechos históricos apelan para avalar semejante barrabasada? Parece claro que estos sujetos carecen de escrúpulos a la hora de intentar pescar en río revuelto, camuflándose y yendo de la mano de partidos como EH BILDU o SORTU,ERC o la CUP, elogiando a etarras como Arnaldo Otegi y apoyando las tesis secesionistas y su lenguaje equívoco y falso con el que han intentado justificar el terrorismo de ETA presentando a los terroristas como soldados de una unilateral lucha armada contra la democracia.

¿Qué España es la que quieren estos individuos de PODEMOS? ¿La de la resignación y rendición ante el terrorismo y el desafío secesionista?¿La de una Constitución a la carta donde igualdad, justicia y solidaridad no signifiquen nada? A esa actitud se le puede calificar de muchas maneras,ninguna de ellas agradable, pero la que más "encaja" es la de traición. No hay nada que negociar con quienes no han dudado en usar la violencia en todas sus formas: mediante atentados cobardes indiscriminados terroristas; mediante la tergiversación de la Historia y el uso de una lengua como signo identitario y excluyente del español y de todo lo que es y significa España; mediante la inculcación de consignas ideológicas y la educación en el odio y rechazo a España como Estado opresor. En fin, una manipulación descarada y vergonzosa de generaciones de españoles, eso sí, con la permisividad cobarde de los diferentes Gobiernos de España del PSOE y del PP, responsables ambos de haber llegado a esta situación y no tomar medidas previstas en la Constitución para acabar de una vez con quienes atentan contra la Unidad de España.

Si quieren debate, que lo planteen en la sede de la Soberanía Nacional, en el Congreso de los Diputados y en la Cámara de representación territorial, el Senado. No puede haber pactos bilaterales con quienes en primer lugar no representan a la mayoría de los ciudadanos españoles, pueblos para ellos, de sus autonomías. No puede haber mesas de negociación bilaterales con quienes nunca podrían ser tratados como pares con los representantes de todo el pueblo español, y mucho menos con solo una representación parcial conformada por una coalición que no alcanza la mayoría requerida de los dos tercios de los escaños del Parlamento español. Que no sean cobardes y se atrevan a plantearlo en sus programas electorales en las próximas elecciones, sin eufemismos ni medias verdades.

El PSOE no puede prestarse a este juego que le ofrece PODEMOS si no desea verse equiparado con ellos en cuanto a su nulo respeto por la Constitución aprobada por los españoles en 1978 y que es la que garantiza nuestra convivencia y viabilidad como Estado democrático. Solo el acceder a sentarse a negociar lo innegociable ya sería abdicar de lo que el PSOE ha defendido desde la transición y cruzar una línea roja que PODEMOS intenta difuminar, como esos futbolistas listillos que arrastran sus botas disimuladamente hasta borrar la raya que el árbitro ha marcado delimitando la zona de posicionamiento en una falta.

Las líneas rojas existen desde el momento en que PODEMOS se coaliga con fuerzas secesionistas y alaba a sus líderes como el etarra Otegi. Pedro Sánchez ya tiene su excusa perfecta, pero debe ser el Comité Federal del PSOE el que certifique si acepta este ofrecimiento saduceo o intenta parar esta deriva suicida impulsada por la ambición personal de Pedro Sánchez y su Ejecutiva.

¡Que pasen un buen día! Todo va según la hoja de ruta prevista por PODEMOS en su cambio de estrategia para llegar al poder.¿Qué hoja de ruta tiene el PSOE, la de Pedro Sánchez o la de cooperar a la gobernabilidad y hacer una leal oposición?

Estamos 'cagados' de miedo. ¿Debido al dios Ra-Joy?
Miguel Ángel Mellado El Espanol 18 Septiembre 2016

Sí. “Literalmente, estábamos cagados de miedo”. Tan escatológica afirmación escuchada en el despacho de un ministro me produjo un instantáneo dolor de tripas. Sería porque estábamos en el Ministerio de Sanidad y, además, hablábamos de un asunto terrible: el asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 y las consecuencias inmediatas que tuvo en la vida de los concejales del Partido Popular vasco.

Con la voz algo quebrada por la emoción de aquellos recuerdos, sobre todo al referirse a la muerte del diputado socialista Buesa en Vitoria, el ministro de Sanidad se sinceró y contó al periodista el silogismo aterrador que corrió por su mente en unos pocos segundos al saber que habían matado a Miguel Ángel: “Si ETA le ha hecho esto a un compañero de Ermua, desconocido, sin la menor proyección política interna, ¿por qué no podía tocarnos a cualquiera de nosotros, por ejemplo a mí, número siete de la lista en las elecciones municipales de 1995?”.

“El miedo éramos nosotros”, concluía Alfonso Alonso en una conversación que tuvimos en diciembre de 2015. Casi veinte años después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, a Alonso a veces se le viene a la cabeza la pesadilla: el sonido remoto del ring-ring de un teléfono; al otro lado de la línea, una secretaria con voz mecánica le pregunta si es él y, acto seguido, sin tiempo para responder, le dice que le pasa con su interlocutor. La secretaria del Palacio de la Moncloa siempre tenía prisa:

-¿Don Alfonso Alonso? Le paso con el presidente del Gobierno.

Esto quería decir que habían matado a otro compañero del País Vasco. Cuando tal tragedia sucedía, José María Aznar llamaba uno a uno a todos sus concejales vascos aún vivos para darles ánimos. La llamada de teléfono del Presidente del Gobierno y del partido precedía a la reunión que convocaba Carlos Iturgaiz, líder del PP vasco. No se decía, pero los doscientos y pico congregados en aquellas asambleas de sujetos dolientes y sujetos militantes pensaban lo mismo al mirarse unos a otros: ¿quién de nosotros será el próximo?

¿Pero a cuento de qué viene rememorar aquellos días en los que los corderos ofrecían sus cuerpos a los levanta cadáveres etarras, dispuestos al sacrificio máximo para defender pacíficamente un modelo de sociedad y de Estado? Será que El hijo de todos, el libro sobre la vida y el asesinato de Miguel Ángel Blanco, me está afectando y he entrado en un estado de enajenación transitoria debido a la promoción de la obra.

Será o no será, pero algunos paralelismos existen entre aquella durísima época y la actual. Al menos, a mí me lo parece. La sociedad hoy tiene miedo, está paralizado, está “cagada” y siente figuradamente los esfínteres sueltos. Como en aquel momento. Ahora, gracias a Dios, no hay balas asesinas, pero el sistema comienza a desangrarse debido a la paralización ya la polarización política que padecemos.

Entonces contábamos muertos y, ahora, parece que estamos dispuestos a contar elecciones. Vamos camino de las terceras generales en un año. En términos de vidas, una situación y otra son incomparables. Mil elecciones valen menos que un solo muerto. Eso sobra decirlo. Pero en términos históricos sí cabe establecer al menos un paralelismo: ETA quería dejar sin futuro a España, separando el País Vasco y rompiendo la sociedad, y en la era post-ETA el sistema nacido con la llegada de la democracia está amenazado por ruina, con una sociedad española cada día más dividida, una terrible crisis económica en fase de superación que puede morir en cualquier momento por inanición política, todo dentro de un Estado cada día más debilitado que alimenta el independentismo soñado por ETA a base de tiros.

En estos días, no puedo quitarme de la cabeza un pensamiento: para esto no murieron Miguel Ángel Blanco y tantas víctimas de ETA. Así como hace años, al conocerse los primeros casos de corrupción en nuestra democracia, pensaba en los presos idealistas que entregaron buena parte de sus vidas en cárceles del régimen franquista.

Superado el miedo a ETA, ¿quiénes son hoy los responsables de esta depresión anímica que aflige a la sociedad española? La respuesta está clara. Esos políticos que, como las pistolas Taser, no matan pero que con sus inanes descargas eléctricas paralizan la nación.

Quizás sea el momento de mirar atrás y examinar cómo la sociedad vasca/española rompió el hechizo del miedo. Se le llamó el Espíritu de Ermua. El Espíritu de Ermua se sintetiza en cinco palabras: “a-la-mierda-el-miedo”, pronunciadas por Carlos Totorica, alcalde de aquella localidad. La sociedad se echó a la calle en aquel momento. La presión social, más la policial y la de los jueces socavaron el terrorismo etarra tras la muerte del concejal Blanco.

Veinte años después necesitamos una suerte de Espíritu de Ermua urgente. La calle tiene que hablar. Si no, llegado a este punto, qué más le da a Rajoy o a Sánchez una elección que dos que tres que cuatro... Las campañas electorales no las pagan los partidos, las pagan los ciudadanos, así como los sueldos de los parlamentarios electos. O los ciudadanos despiertan en la calle a los políticos o la bella durmiente, la democracia, no se recuperará de este sueño.
Mari Mar Blanco, hermana del edil asesinado Miguel Ángel Blanco, acompañada por el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, y el concejal Fernando Lecumberri, durante la ofrenda floral celebrada en Ermua en julio.

¿Hay un gran responsable?
Sí.Administrativamente, la responsabilidad va en cascada. Empieza por el de arriba y va descendiendo. En este caso, comienza por el presidente del Gobierno en funciones y presidente del partido mayoritario en España. Dos cargos en una sola persona. El dios Ra,como mi garganta profunda en la calle Génova llama a Mariano Rajoy. Ra, sin el joy, porque ha perdido el hoy y ya es ayer.

El dios Ra en la mitología egipcia era el símbolo de la luz solar, dador de vida, responsable del ciclo de la muerte y de la resurrección, aquel que tenía el poder de hacer lo que quisiera. El dios Ra de la calle Génova hace lo que quiere en el PP. Por ejemplo, retrasar el congreso nacional del partido que debería haberse celebrado hace casi un año.

El Partido Popular no se merece un dios Ra así, representado en la iconografía egipcia con cabeza de halcón. La mirada aguda para columbrar con claridad el horizonte y el alma de sus colaboradores no parece formar parte de los atributos de Mariano Ra. Basta con recordar cuando le dijo a Barberá (“Rita eres la mejor”), a Matas (“Quiero un gobierno como el tuyo”), a Bárcenas (“Estoy convencido de tu inocencia”), a Rato (“Yo elegiría a los mejores”), a Rus (“Yo te quiero, Alfonso, coño”), a Fabra (“un político ejemplar”)… Para qué seguir.

Numerosos dirigentes reconocen que la situación de Mariano Rajoy y la del PP con él es insostenible tras los casos Soria, De Guindos y Barberá, último tridente en el desprestigio del presidente en funciones.

Alfonso Alonso, el ex ministro que hace unos meses reconocía a este periodista que se cagaba de miedo con aquellos asesinatos de ETA, ha tenido un gesto valiente y honroso: se ha alejado de Madrid para presentarse como candidato a lehendakari el 25-S. Para inmolarse, al menos de momento. ¿Pero quién será el valiente en el partido que, públicamente, diga de una vez lo que tantos pregonan al oído? Que con Rajoy no hay salida ni para el partido ni para España.

Me cuentan que Rajoy se ha encerrado como un percebe en su caparazón y rechaza recibir a personas socialmente influyentes, no vaya a ser que escuche lo que no quiere oír. Como pasó con el big-bang antes de estallar, su círculo de confianza se aproxima a la cabeza de un alfiler: Soraya y Cospedal, a las que ve, pero jamás juntas, y algún fontanero como Moragas.

Todos saben que las terceras elecciones se evitarían si el PP presenta un candidato alternativo. Hasta Pedro Sánchez lo ha dicho. Es una paradoja: España y el PP están cagados de miedo por obstrucción intestinal debida a una bacteria endiosada denominada Ra.

El Imperio Romano catalán
Julio Murillo Cronica Global  18 Septiembre 2016

Si alguno de ustedes, queridos lectores, estudió filosofía en tiempos pretéritos, recordará el clásico Mito de la Caverna de Platón, una metáfora o analogía referida a la relación entre los seres humanos y el conocimiento; texto didáctico en el que una multitud de esclavos permanece maniatada en el interior de una inmensa caverna, mientras que a sus espaldas, tras un muro divisorio, sus captores desfilan portando estandartes coronados por símbolos: figuras y pictogramas que la luz de las hogueras proyecta en forma de sombras contra la pared opuesta, ésa que los sometidos están obligados a visualizar, lo quieran o no, de la mañana a la noche...

Lo recuerdan, ¿verdad? Pues ese es el execrable sistema de adoctrinamiento del nacionalismo, de cualquier nacionalismo, al llenar de sombras deformes la mente de los acólitos...

En las primeras páginas del librito para niños se incluye un mapa del "Imperio Romano catalán", conformado, naturalmente, por Cataluña, Aragón, Navarra, Sur de Francia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares... ¡Toma ya!

Me topé hace unos días con la noticia de la edición de un librito para niños llamado Petita Història de Catalunya, de la editorial Mediterrània, que es una aberración de juzgado de guardia, destinada a tergiversar y moldear la realidad histórica. Baste decir que en las primeras páginas se incluye un mapa del "Imperio Romano catalán", conformado, naturalmente, por Cataluña, Aragón, Navarra, Sur de Francia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares... ¡Toma ya!

He dedicado incontables horas de mi vida a la Historia, siempre con mayúscula, y jamás he leído una sola referencia a un Imperio Romano catalán, andaluz, castellano o gallego. Jamás. Cuando los romanos iniciaron la conquista de Hispania, se toparon con cientos de tribus, a cual más pedestre. En Cataluña campaban a sus anchas indigetes y ausetanos (Gerona); layetanos (Barcelona); cosetanos y lacetanos (Tarragona) y los belicosos ilergetes (Lérida). Cien años antes de Cristo esas tribus no hablaban en catalán. Ni siquiera en catalán arcaico, como sostienen los historiadores del régimen; su máximo común denominador era que todos apestaban a all-i-oli y comían calçots, pero por lo demás se llevaban a matar entre ellos. Y Julio César, claro, les dio “pal pelo” a todos. Lean o relean su excelente crónica de 'La Campaña de Lérida': “Erat inter oppidum ilerdam et proximum collem...". Yo la traduje integramente del latín, junto a otros textos clásicos, durante el bachillerato.

¿Ustedes creen que esas tribus de espardeña sudada son el pueblo milenario que fundó el Imperio Romano, tal y como asegura Cucurull --esa luminaria del estudio empírico de la Historia-- y los eminentes adláteres del Institut Nova Història? Ellos lo tienen muy claro, porque mantienen, contra viento y marea, que "no hay otra nación en el mundo que haya llegado al grado de civilización de la nación catalana. Nosotros fundamos Roma". Y tras eructar, apostillan: "España aún vive en la Edad de Piedra".

¿Debemos aceptar, por tanto, que todas las inscripciones, arcos de triunfo, columnas, edictos y textos políticos o literarios del Imperio Romano fueron escritos en catalán y que los salvajes del Tribunal Constitucional, en un descomunal esfuerzo de "condena de la memoria” --damnatio memoriae-- arrasaron con ello y lo volvieron a cincelar o escribir en latín para tocar la pera al personal?

Cualquier día nos venderán que Trajano, Adriano y Teodosio en realidad eran Trajà, Adrià y Teodosi, de Vallgorguina, Matadepera y Besalú, respectivamente

¿Y qué hacemos con los tres grandes emperadores romanos de origen hispánico: Trajano, Adriano y Teodosio, llamado "El Grande"? Digo yo que deberíamos hacer algo. Trajano luchó contra los partos y conquistó Tracia; Adriano marcó las limes (fronteras, límites) del mundo romano y construyó el famoso muro en Inglaterra, para salvaguardar la civilización del salvajismo de los pictos; Teodosio, finalmente, extendió el cristianismo y dividió el inmenso imperio entre sus dos hijos: Oriente, para Arcadio; Occidente, para Honorio.

¿Saben qué ocurre? Se lo voy a explicar... Tanto Trajano como Adriano eran de Itálica (Santiponce, Sevilla) y todos sabemos --permítanme parafrasear al execrable Pujol-- que los emperadores romanos andaluces fueron "hombres a medio hacer, anárquicos, destruidos, que vivieron en un estado de miseria cultural, mental y espiritual; que fueron, en resumidas cuentas, la muestra de menor valor social y espiritual de España". Teodosio, por su parte, pobret, nació en Coca (Segovia), zona deprimida en la que los gloriosos catalanes levantaron un formidable acueducto. Tampoco es ése un origen digno de encomio. Cualquier día nos venderán que en realidad eran Trajà, Adrià y Teodosi, de Vallgorguina, Matadepera y Besalú, respectivamente.

Sé que se están riendo. Y eso es lo que pretendo, porque aguantar a tanto fantoche uniceja hiperventilado, sin tirar de ironía, es sencillamente insoportable. Pero ahora piénsenlo seriamente: esas burradas, y otras tan descomunales o incluso más, son las que les inculcan a nuestros hijos en Cataluña a diario en las escuelas. Cuarenta años, cuarenta, de repugnante y miserable adoctrinamiento nacionalista.

En el futuro el Tribunal de la Historia les juzgará. A todos ellos.
Yo, infinitamente más inclemente, ya he dictado sentencia.

P. Zabala establece el mismo rasero para familiares de asesinos de ETA y los de sus víctimas
“¡Fabricarse una conciencia para sí, una moral personal, una religión personal! Estas cosas, por su naturaleza, no pueden ser privadas.” J. Joubert
Miguel Massanet diariosigloxxi.com 18 Septiembre 2016

Nadie pone en duda que la familia de una persona que, por las causas que fueren, ha fallecido de una forma violenta y antinatural, sienta el dolor por la aflicción que padece con la misma intensidad que cualquier otra persona que sufre la pérdida de un ser querido. Por ello, no nos extraña que la señora Pilar Zabala, la hermana de aquel etarra, José Ignacio Zabala, y toda su familia tuvieran el sobresalto y el dolor que hubiera tenido cualquier otra familia, ante el asesinato a cargo de los terroristas de Estado, los famosos Gal, de los etarras Lasa y Zabala (1983), un episodio cruel e injustificable que acabó costándole la presidencia del gobierno al señor Felipe González.

Es posible que, en realidad lo ignoramos, la familia de aquel muchacho inscrito en las filas de la organización terrorista ETA, no compartiera el instinto asesino que le impulsó a formar parte de la banda abertzale, incluso puede que le aconsejaran que no cometiera semejante locura o, también pudo suceder que no se opusieran y que pensaran que la causa por la que luchaba fuera justa y, hasta es viable, que siendo simpatizantes de las doctrinas de Sabino Arana, le empujasen a que se promocionase como un gudari vasco para luchar por la independencia de Euskal Herria. Es, incluso, probable que acabáramos inclinándonos por esta última hipótesis, ante el hecho de que la joven Zabala ha escogido el camino de la senda del comunismo bolivariano, el formar parte de la élite vasca de esta formación y el haberse presentado como candidata a las elecciones que se van a celebrar en el País Vasco este 25 de septiembre.

Lo cierto es que, en una de las confrontaciones electorales en las que participó la joven Pilar en el que también estaba presente el candidato del PP en el País Vasco, el señor Alfonso Alonso, un buen parlamentario que, generalmente, sabe defenderse con pericia y solvencia de los ataques de sus rivales; se produjo un momento en el que tuvo lugar una interpelación directa de la vasca al representante del PP que, quizá por lo inesperado o por la forma y la solemnidad que quiso darle la candidata de Podemos, fue uno de los momentos más tensos y particularmente reseñables de aquel debate. Pilar Zabala, mientras se estaba discutiendo respecto a las víctimas del terrorismo y dirigiéndose al señor Alonso, mirándole fijamente, le espetó. “¿Entonces usted no me considera víctima?” a lo que el ex ministro, cogido con la guardia baja, sólo atinó a responder “Conforme a la Ley, a cómo está redactada, no. No del terrorismo, pero si es usted víctima de…” a partir de dicho instante, visiblemente desconcertado, empezó a balbucear y a dudar, empleando términos como abusos “execrables” de los funcionarios.

Evidentemente no fue la mejor actuación del señor Alonso ni, su respuesta, fue la que a nuestro criterio debiera de haber empleado. Debemos empezar por dejar claro que no podemos poner en el mismo plano ético a un asesino de ETA con una persona corriente, un soldado, un guardia civil o quien fuese la víctima sobre la que ETA descargaba toda su vesania terrorista. En segundo lugar, el caso al que nos referimos no tuvo lugar bajo ningún gobierno del PP y sí bajo el de los socialistas, por lo que el señor Hernando, como representante del PP, debería haberle contestado que los populares nunca hubieran acudido a semejantes métodos inconstitucionales y si, a alguien debía ella dirigirse, debería haber sido al representante del PSOE. En cualquier caso, es evidente que un terrorista, un peligro evidente para cualquier ciudadano español, una persona sin el menor sentido de la decencia ni de compasión por aquel infeliz sobre el que disparaba a quemarropa o aquellas personas que hacía volar por los aires con una potente bomba; no es alguien al que convenga dejar actuar a su libre albedrío y lo que es deber del Estado es perseguirlo, detenerlo, juzgarlo y e ingresarlo, si es condenado, en un lugar desde el cual no puede continuar ejerciendo su maléfica profesión.

Puede que la señora Zabala se considere a sí misma como una víctima, y es posible que lo fuera en alguna manera; pero, sin duda alguna, no está en el derecho de que se le tenga la misma compasión por la muerte de un hermano dedicado a asesinar personas inocentes, un enemigo de la sociedad española y un desalmado impertérrito ante el dolor de las familias de aquellos a los que asesinaba, por muy ilegal que hubiera sido la forma en la que se le asesinó, por muy reprochables que fueran los sicarios que se encargaron de procurar hacer desaparecer su cadáver o por muy rechazable que sea el terrorismo de Estado, cuando existen medios legales para impedir que los delincuentes sigan ejerciendo su carrera criminal, mediante los cuales se puede y, de hecho así ha sucedido, acabar por exterminar por completo a quienes siguen creyendo que infringiendo las leyes van a conseguir sus objetivos contrarios a la legalidad, la seguridad ciudadana y la vida de las personas.

Y aquí tenemos que hacer un reproche contra los gobiernos que, no se sabe por qué motivo, han dejado de apoyar o han criticado a aquellas víctimas, verdaderas víctimas del terror etarra, no las que pretenden atribuirse tal cualidad cuando, si han padecido por la suerte de alguno de los suyos, se ha debido a que no han evitado o no han querido hacerlo, que se dedicase a una actividad que, de antemano, se sabía que su fin iba a ser o la muerte o la cárcel. Que la señora Zabala mire fijamente y en actitud desafiante, como quien tiene la razón de su parte y clama contra una injusticia que, por la forma en la que tuvo lugar la ejecución de su hermano, es evidente que se dio, no debe servir para que Alfonso Alonso baje la mirada porque, de una forma u otra, el hermano de la podemita, tenía que haber purgado los delitos de los que era responsable.

Y es que, en España, parece que existe un cierto temor a las acusaciones de la izquierda, como si, en realidad, fuera la que está en posesión de la razón moral, de la defensa de los pobres o de la preocupación por las injusticias que, continuamente, se vienen cometiendo en cualquier comunidad. La derecha se ha caracterizado por ser, como el señor Alfonso Alonso, mojigata, dubitativa, recelosa ante las acusaciones del adversario, poco incisiva en su defensa y demasiado contemporizadora cuando, teniendo la razón, prefiere ceder un mal acuerdo antes de conseguir la victoria que, con valentía, podría conquistar. Cuando el señor Sánchez se desgañita cebándose en el caso Gürtel o, últimamente, en el de la alcaldesa Rita Barberá; quienes tendrían la obligación de contratacar, de sacar a relucir con todo detalle lo que está sucediendo con los ERE andaluces y los chanchullo de los cursillos que se pagaron pero no se impartieron así como tantos y tantos otros casos que se han dejado pasar, a causa de que apartaron a la juez Alaya del procedimiento, por miedo a que acabasen siendo citados como investigados todos los miembros, incluso nacionales, de este PSOE que, además de predicar lo que ellos mismo no creen, por si fuera poco, tienen la cara dura de acusar a sus adversarios de aquello de lo que, ellos mismos, están sobrados, y hablamos de corrupción, señores.

Ha llegado el momento de que las derechas españolas se saquen de encima este apocamiento que las caracteriza, se sacudan los complejos que tanto la han perjudicado en tiempos pasados, empezando por el que el señor Rajoy y su equipo les llevó a desaprovechar la mayoría absoluta que los españoles les dieron, precisamente para que acabaran con todas las barbaridades, estupideces, sinrazones y torpezas que terminaron por llevar a nuestra nación a las puertas de la bancarrota y a punto de caer bajo las garras de los famosos hombres de negro que, si hubieran entrado en España, todos habríamos sabido lo que, de verdad, es tenerse que apretar el cinturón como, por cierto, les viene ocurriendo a los socios de Podemos, los de Syriza, en Grecia.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos percatamos de que, cada vez que parece que estamos a punto de salir de uno de los habituales atolladeros nacionales en los que nos metemos, ocurren cosas, aparecen inconvenientes, llegan intrusos que pretenden enseñarnos “el buen camino” o nacen de las entrañas de la tierra nuevos “iluminados” que pretenden venderles, a los ciudadanos, un pedazo de nuestra nación como, en una ocasión sucedió, según me contaron, cuando un capellán de un pequeño pueblo de Cataluña que, acuciado por sus necesidades crematísticas, pretendía vender parcelas de Cielo a sus feligreses.

PSOE y Chunta
Aragón anticipa su ley lingüística otorgando subvenciones a quienes rotulen solo en catalán
La expansión del catalán sigue formando parte de la política del gobierno socialista aragonés.
Álvaro Sierra El Espanol 18 Septiembre 2016

El Gobierno de Aragón (PSOE-Chunta Aragonesista) continúa impulsando la institucionalización del catalán en todos los ámbitos de la sociedad. Recientemente, en el marco de una nueva línea de ayudas gubernamentales, el Ejecutivo pretende relanzar las “lenguas minoritarias” de la región: el aragonés (conjunto de lenguas de los valles pirenaicos y conocida como “fabla”) y el catalán. Una nueva línea de subvenciones premiará a instituciones locales y asociaciones que fomenten actividades en estas lenguas.

La cuestión ha vuelto a enfrentar a los municipios del Aragón oriental, así como a los partidos políticos. El Partido Popular, Ciudadanos y el Partido Aragonés se han situado en contra de que las diferentes “hablas” originarias de las comarcas de Aragón que lindan con Cataluña sean denominadas como catalán. Los tres partidos de la oposición defienden que son modalidades propias con sus particularidades lingüísticas diferenciadas del catalán oficial.

Sin embargo, PSOE, Chunta Aragonesista (CHA), Podemos e IU, se consideran abiertamente a favor -igual que los partidos independentistas catalanes- de definir como catalán esas hablas del Aragón oriental.

EL CATALÁN, “UN CABALLO DE TROYA” EN ARAGÓN
Esta línea de subvenciones relanzadas por el Gobierno autonómico en favor del aragonés y del catalán como “lenguas propias” se ha dotado con 50.000 euros. Precisamente, 25.000 se repartirán entre ayuntamientos, comarcas, mancomunidades o entidades locales menores; y los 25.000 euros restantes entre aquellas asociaciones que lo requieran.

La publicación oficial especifica los requisitos para recibir la subvención: realizar actividades que fomenten el aragonés o el catalán, tales como espectáculos de artes escénicas, rotulación y cartelería, concursos, certámenes y exposiciones, jornadas y congresos; y, en general, “cualquier actividad destinada a la promoción y sensibilización” del aragonés y del “catalán de Aragón”.

Una de las asociaciones más reivindicativas en defensa de las lenguas minoritarias mostró su rechazo ante un nuevo “agravio” del Gobierno de Aragón. El portavoz de la plataforma “No Hablamos Catalán”, Luis Miguel López, explica a EL ESPAÑOL su “inconformismo” con un “adoctrinamiento político”. Desde la plataforma, precisa López, “entendemos la imposición del catalán en Aragón como un caballo de Troya para expandir el pancatalanismo”.

ARAGÓN “PREMIA” LA PROMOCIÓN DEL CATALÁN
El Gobierno de Aragón aprobó hace escasos meses la creación del premio “Desideri Lombarte” para distinguir a quienes destaquen por la promoción del catalán en Aragón, y recientemente restauró el premio “Guillem Nicolau” para galardonar a escritores aragoneses en lengua catalana.

El premio "Guillem Nicolau" cita expresamente el termino “catalán de Aragón” para tratar de imprimirle sello propio y diferenciado del catalán normalizado de Cataluña. Un premio que se otorgará en reconocimiento de “una obra literaria en cualquier género (narrativa, teatro, poesía, ensayo) escrita en catalán de Aragón o cualquiera de sus variedades”. Este galardón fue creado hace más de veinte años para fomentar la producción literaria de las lenguas propias del Aragón oriental, las que lindan con Cataluña.

EL CATALÁN CONSIDERADO “LENGUA VEHICULAR”
Desde este nuevo curso escolar (2016/2017) el catalán es considerado como “lengua vehicular” en los centros de enseñanza públicos de Aragón. Es decir, aquellos que lo deseen podrán impartir las distintas materias en catalán, en vez de en castellano. Específicamente, el catalán como materia de enseñanza deberá estar presente más de dos horas lectivas a la semana por cada aula, pudiendo ampliar el horario si lo consideran oportuno.

Hace décadas, el catalán quedó establecido como asignatura en buena parte de los centros públicos del Aragón oriental. Incluso se llegó a tramitar convenios entre la Generalitat y el Gobierno de Aragón.

Pero, ahora, en el nuevo curso ya iniciado, se da un paso más en varios ámbitos. En el apartado jurídico, el catalán ha pasado a ser considerado legalmente como “lengua propia” de Aragón, fruto de una modificación legislativa introducida el pasado mes de enero por el Gobierno en la Ley de Medidas Fiscales y Tributarias, aprovechando un resquicio legal permitido.

En el aspecto educativo, los centros públicos que deseen impartir el catalán como “lengua vehicular” deberán tener previa autorización de la Consejería de Educación. Una decisión política diseñada para los centros de enseñanza de las comarcas aragonesas próximas a Cataluña, lo que el independentismo catalán denomina “Franja de Ponent”, territorio aragonés incluido en los “países catalanes”.

UNA NUEVA LEY DE LENGUAS, EN CAMINO
En estos momentos todavía sigue vigente la Ley de Lenguas aprobada por el anterior Gobierno de Aragón (PP-PAR), en la que el catalán no se recoge específicamente como "lengua propia". Sin embargo, el Gobierno PSOE–Chunta Aragonesista pretende presentar en pocos meses una nueva ley de lenguas.

La situación en torno a la política lingüística en Aragón ha llegado a tal punto que, desde el año 2010, se han aprobado dos leyes de lenguas y ya se redacta la tercera.

La primera fue aprobada por el Gobierno de Marcelino Iglesias (PSOE). En ella, el catalán quedó legalmente calificado como “lengua propia” en Aragón. Tras la victoria del Partido Popular, en julio de 2011, la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, derogó aquella ley y aprobó otra en la que el catalán dejaba de aparecer como “lengua propia” y definía las hablas originarias de las comarcas orientales como “lenguas propias del Aragón oriental”.

De hecho, en la pasada legislatura, los partidos de izquierdas en la oposición llegaron a recurrir ante el Tribunal Constitucional la Ley de Lenguas del gobierno del Partido Popular. Precisamente, por no especificar como catalán las lenguas propias de las comarcas del Aragón oriental. Aquel recurso de inconstitucionalidad presentado por PSOE, Chunta Aragonesista e Izquierda Unida no prosperó.

Actualmente, el Gobierno de Aragón (PSOE–Chunta Aragonesista) está trabajando en la elaboración de una nueva Ley de Lenguas para blindar el catalán como “lengua propia”. Y, hasta entonces, ha ido adoptando medidas para institucionalizar en la sociedad el catalán como una de las modalidades lingüísticas aragonesas.

Los empresarios catalanes se rebelan ante el infierno fiscal que propone la CUP
Carlos García-Ovies okdiario 18 Septiembre 2016

El pasado mes de mayo saltaron las alarmas en la Generalitat ante la decisión de la CUP de romper el pacto de apoyo asambleario y presentar, posteriormente, una enmienda a la totalidad de los Presupuestos elaborados por Oriol Junqueras.

Tras el ‘no’ de la CUP, al president Puigdemont no le quedó otra salida que anunciar que se sometería a una moción de confianza que, finalmente, tendrá lugar el próximo 28 de septiembre. Hace unos días, la diputada de la CUP en el Parlament Anna Gabriel aseguró que su formación apoyaría la moción. No obstante, su partido negocia con Junts pel Sí la elaboración de los nuevos Presupuestos.

Por lo pronto, el impuesto a los depósitos bancarios y el que grava a las centrales nucleares, anulados hace cinco meses por el Tribunal Constitucional, regresarán al papel tras haber sido reformulados con el objetivo de sortear el veto. La tasa a los alojamientos turísticos, el impuesto a las grandes superficies comerciales y el que grava a las aerolíneas son otros tres impuestos que el Ejecutivo de Puigdemont recuperará.

La formación anticapitalista, que se encuentra a la izquierda de Podemos, quiere ver plasmadas algunas de sus propuestas en los próximos Presupuestos. Defender la planificación central de la economía y la expulsión del sector privado y oponerse a todo lo que tenga que ver con la libertad de mercado son el santo y seña de la CUP, algo que inquieta y mucho a los empresarios catalanes.

Fuentes del entorno de Empresaris de Catalunya consultadas por OKDIARIO confían en que “no suba el IRPF ni el Impuesto de Patrimonio, ni siquiera el Impuesto al Juego”. Los empresarios piden que no se suba la carga fiscal ni a empresas ni a particulares porque “ya están muy altas” y aseguran que “todo esto es un maquillaje, una locura para seguir con su plan independentista“.

Los empresarios temen cualquier posibilidad de que la izquierda radical , pero descartan que los Presupuestos vayan a cambiar significativamente: “Se podría modificar algunos gastos, pero está todo muy ajustado ya para cumplir con el déficit. Puigdemont ni quiere ni puede cambiar eso porque Montoro le presiona para cumplir con el déficit. Sí que podría hacer una concesión simbólica de cinco millones de euros para un nuevo referéndum”.

La formación anticapitalista ha apuntado en en varias ocasiones junio de 2017 como fecha para realizar un Referéndum Unilateral de Independencia (RUI). En ese sentido, los empresarios se rebelan y recuerdan que la ley no permite llevar a cabo esa consulta: “No queremos que en ningún caso se aprueben partidas para un referéndum que es ilegal. Sería malversar dinero publico”.

La idea de la Generalitat es que el proyecto de ley de presupuestos para el año 2017 comience a tramitarse a finales del mes de octubre y se apruebe en diciembre tras debatirlo en la Cámara.

'No vamos a dar un sólo paso atrás'
VOX denuncia el silencio del resto de partidos tras el ataque batasuno

A. B  www.gaceta.es 18 Septiembre 2016

El líder de VOX, Santiago Abascal, censura la indiferencia de los candidatos a lehendakari después de que un grupo de 200 proetarras intentara reventar un mitin de la formación en Álava que contaba con la presencia de José Antonio Ortega Lara.

El líder de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado este sábado que ningún partido se ha solidarizado con ellos después de que un grupo de 200 proetarras intentara reventar este viernes un mitin de la formación en Álava que contaba con la presencia de dos víctimas del terrorismo, José Antonio Ortega Lara, exfuncionario de prisiones secuestrado 532 días por ETA y Ana Velasco, hija de Jesús Velasco Zuazola, jefe del Cuerpo de Miñones asesinado por la banda terrorista de ultraizquierda en 1980.

"No vamos a dar un sólo paso atrás. No nos va a detener nadie. Ni la indiferencia ni el silencio del resto de partidos políticos que a estas horas no han querido solidarizarse con VOX, ni las amenazas o los insultos o los intentos de amedrentarnos o agredirnos. VOX va a seguir adelante en estas elecciones y va a volver a dar una lección para que miles de vascos y millones de españoles puedan seguir orgullosos de lo que estamos haciendo", ha manifestado Abascal.

Si lo ha hecho el líder de UPyD, Gorka Maneiro, a través de las redes sociales. "Santi, recibe nuestra solidaridad. No pasarán. Un abrazo", ha escrito. Además, 24 horas después del ataque, el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, ha tuiteado: "Condeno firmemente los infames ataques contra José Antonio Ortega Lara, perpetrados por los amigos de sus secuestradores y torturadores".

La Ertzaintza se vio obligada a cargar para disolver la concentración del grupo de jóvenes batasunos. La Brigada Móvil, que se había desplegado en prevención de incidentes, intervino tras recibir el lanzamiento masivo de “botellas y piedras”.

Iván Espinosa de los Monteros, dirigente de la formación, tachó a los asaltantes de “ultras borrokas” y recordó que “a estos son a los que llaman hombres de paz”. Por su parte, Rocío Monasterio, aseguró que era un "milagro" que ninguno de los asistentes terminara herido. "Un grupo muy grande nos ha atacado al terminar el mitin, los escudos de la Ertzaintza nos han librado de las botellas y las piedras

La formación se presenta a los comicios autonómicos con el objetivo de trabajar desde el Parlamento Vasco para la supresión del Parlamento Autonómico -y que sean las Diputaciones Forales y el Estado quienes asuman sus competencias-, el control y la limitación de las Ayudas Sociales y la creación de una oficina anti-fraude para un mayor control.

Abogan, además, por detener el efecto llamada de la inmigración con unas ayudas sociales de las que no disponen los ciudadanos que han cotizado y por la recuperación de un modelo educativo que garantice una libertad lingüística real para que los padres puedan escolarizar a sus hijos en la lengua española. El euskera, explica la formación, no será un obstáculo ni un requisito indispensable para acceder a un empleo público.

Respecto a la lucha contra el terrorismo, la formación luchará por la ilegalización de los partidos que no condenen el terrorismo. “Las marcas de la banda terrorista quedarán fuera de la vida pública y se pedirá el cierre o la privatización de la radio-televisión pública vasca”, y la defensa y el reconocinmiento de las víctimas.


 


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