AGLI Recortes de Prensa   Lunes 19  Septiembre  2016

Por qué iremos a votar el 18-D
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 19 Septiembre 2016

Hay sólo dos razones para que pasados estos días vascogallegos nos convoquen a votar el 18 de diciembre, en las terceras elecciones generales consecutivas con expectativas muy similares de bloqueo a las que ya hemos padecido dos veces, en las investiduras fallidas de Sánchez y de Rajoy, ambos apoyados meritoria e inútilmente por C's para formar ese Gobierno que en todas las encuestas reclama la gran mayoría de los españoles. Pero aunque fueran todos, menos dos, si esos dos se llaman Rajoy y Sánchez, se bastan y sobran para hacernos votar otra vez. Esas dos, las de Marianono y Pedronono, son las únicas, personales e inapelables razones por las que, salvo improbable ataque de generosidad de Rajoy o aún más improbable ataque de talento de Sánchez, dentro de seis días, contados los votos de Galicia y el País Vasco, quede claro en qué consiste técnicamente la crisis de la democracia española: mientras un candidato sea incapaz de lograr una mayoría de apoyo pero conserve una mayoría de veto en el Parlamento, no habrá Gobierno hasta que los votantes nos arrepintamos de un intolerable capricho: que los políticos pacten y dejen de soñar con su mayoría absoluta.

Los partidos políticos han corrompido el sistema representativo hasta tal punto que bastan dos personas, poco apreciadas en las encuestas y en sus propios partidos, para convertir su dominio de las listas electorales en una votación sin fin, con los ciudadanos convertidos en cobayas hasta ver cuándo se agotan de votar a cuatro partidos y vuelven a votar a dos. Es indudable que bastaría que Rajoy ofreciera otro candidato del PP para que ese Gobierno que dice tan necesario se formara. Y bastaría que Sánchez se abstuviera y dejara gobernar un año a los 170 diputados de PP, C's y CC, reservándose una moción de censura si fracasa, para que en octubre hubiera Gobierno y hasta el PSOE tuviera un líder de fuste. Pero la lógica interna, despótica y caudillista, de los partidos, lo hace imposible. Rajoy quiere elecciones el 18-D porque el PP ya lo ha proclamado candidato y espera mejorar algo su resultado; y Sánchez, técnicamente igual: será el candidato del PSOE, al margen del resultado, mientras no haya tiempo de buscar otro. Parodiando a Nietzsche, podríamos decir que el bipartidismo ha muerto, pero llevamos su cadáver sobre las urnas.

Los dos grandes partidos, en las peores manos
EDITORIAL Libertad Digital 19 Septiembre 2016

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez tienen una responsabilidad tremenda en el actual y deplorable estado de cosas. Si hubiera terceras elecciones, deberían dimitir.

Pasan los días, los meses y todo sigue igual en la arena política: no hay Gobierno porque no hay acuerdo entre los partidos que tienen en su mano el desbloqueo de esta exasperante y bochornosa situación. Hablan y no paran del momento trascendental por el que atraviesa España, de la necesidad de pactos y de evitar por todos los medios una nueva convocatoria electoral, pero nada hacen que no conduzca, precisamente, a una nueva convocatoria electoral.

Los irresponsables partidos responsables de este ominoso día de la marmota que dura ya nueve meses son el PP y el PSOE, indignos peleles en manos de sus líderes actuales, los tan mediocres como egoístas Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, que se creen imprescindibles cuando lo cierto es que son una auténtica rémora y unos lastres pesadísimos que están hundiendo a sus respectivas formaciones y paralizando las instituciones de la Nación.

Su actitud es, sencillamente, impresentable. ¿Cómo pueden darse esos aires y adoptar esas actitudes cuando han provocado pérdidas millonarias de electores a sus propios partidos? El PP ha pasado de 11 millones de votos en 2011, que sumaban el 45% de los emitidos, a 8 millones en 2016, el 33% en el recuento. Por su parte, hace cinco años el PSOE, que ya estaba en caída libre, cosechó 7 millones de votos, el 29%, mientras que el pasado junio no sumó más de 5,5 millones, el 23%. Estas cifras calamitosas han hecho que el bipartidismo imperfecto en que imperaban haya dado paso a un panorama en el que ya no son dos sino cuatro las fuerzas políticas mayoritarias, en el que el PP ni sueña con volver a obtener una mayoría absoluta y en el que el PSOE incluso ve amenazada su posición hegemónica en la izquierda ante el empuje de los neocomunistas de Podemos y sus compañeros de viaje.

La situación de populares y socialistas es crítica, pero cualquiera lo diría, escuchando al par de ungidos que tienen por líderes, que sin vergüenza se lanzan acusaciones cruzadas de obstruccionismo extremadamente perjudicial para los intereses de la Nación y se presentan como únicos garantes de la estabilidad que no hacen más que evitar. Siempre que hablan del otro, tienen razón.

Albert Rivera, el único político que viene estando a la altura, ha pedido a Rajoy y Sánchez que desbloqueen la situación. Pero está claro que no lo harán. Ellos están en el cuanto peor, mejor; en ahondar las diferencias que separan a sus formaciones en lugar de abundar en los numerosos puntos en común que tienen, como partidos socialdemócratas que son, para llegar a un acuerdo de largo aliento que cierre el paso a las lacras que representan los separatistas y los neocomunistas.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez tienen una responsabilidad tremenda en el actual y deplorable estado de cosas. Si finalmente forzaran a los hastiados españoles a acudir a una tercera cita con las urnas en sólo un año, los dos deberían tener un mínimo de decencia y presentar la dimisión. Y si no lo tuvieran tendrían que ser sus partidos los que les pusieran de una vez en su sitio: es decir, en sus respectivas casas. Aunque sólo fuera por mera supervivencia.

Marca PP: machacar a las empresas para no reducir el gasto público
Ya sabemos por lo que apuestan los populares: más impuestos, más gasto y menor corrección del déficit. El mismo programa pauperizador por el que apuestan todas las restantes formaciones políticas
Juan Ramón Rallo El Confidencial 19 Septiembre 2016

La recaudación del Impuesto sobre Sociedades hasta el mes de julio se hundió un 85% con respecto al mismo periodo del año anterior: mientras que en 2015 el Estado ya había obtenido unas regalías de 3.010 millones de euros, en 2016 apenas contaba con 433. Desde el Gobierno se apela a estas contundentes cifras para justificar su extemporánea reforma de esta figura tributaria, con la que promete recaudar 6.000 millones de euros adicionales y cuadrar las deficitarias cuentas del Reino.

La explicación suena verosímil: el Gobierno reforma el Impuesto sobre Sociedades en 2015, la recaudación se hunde de manera imprevista en 2016 y ello obliga a deshacer sobre la marcha parte de esa reforma para no agrandar el déficit. Se trata, sin embargo, de una tramposa narrativa contra la que, empero, no hallarán ninguna voz discordante dentro del hemiciclo. Cuando se trata de subirles los impuestos a las empresas, impera una desgracia de pensamiento único entre nuestra casta política: desde Podemos a Ciudadanos, pasando desde luego por PP y PSOE, todos apuestan para minimizar (o revertir) los recortes del gasto a costa de maximizar las mordidas tributarias sobre familias y —con un coste electoral mucho menor— empresas.

Al cabo, la razón esencial del colapso de la recaudación por Sociedades hasta el mes de julio cabe hallarla en la fuerte reducción experimentada en el primer pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades (abonado en el mes de abril): su monto se redujo desde 5.622 millones de euros (en julio de 2015) a solo 2.917 millones. Ella sola, pues, ya explica toda la merma de recaudación de esta figura tributaria. ¿Y por qué caen los ingresos derivados del primer pago fraccionado de Sociedades? Según la propia Agencia Tributaria, por tres motivos.

El primero, la electoralista reforma fiscal aprobada por el PP meses antes de los comicios del 20-D: la minoración de los tipos impositivos y otros aspectos secundarios de la misma han tenido, hasta la fecha, el efecto de rebajar el monto de este pago fraccionado en 377 millones de euros. El segundo motivo es que en 2015 concluyeron las medidas extraordinarias aprobadas por el PP para aumentar artificialmente en 2013, 2014 y 2015 la base de cálculo de los pagos fraccionados (pagos mínimos, integración de los dividendos interiores y exteriores, tipos incrementados para las grandes empresas…): la expiración de tales reglas de carácter —repetimos— extraordinario lastró la recaudación en otros 1.434 millones de euros (si bien, en este caso, se trata de una caída de la recaudación meramente temporal, ya que, como reconoce la propia Agencia Tributaria, “este segundo tipo de cambios supuso una merma de 1.434 millones que se recuperarán en la cuota diferencial del próximo año”). Y el tercero, que la privatización de parte de Aena en 2015 engrosó de manera igualmente extraordinaria los ingresos del pago fraccionado de abril de ese año, lo cual no se ha repetido en 2016.

En otras palabras, de los 2.577 millones en que se reducen los ingresos por Sociedades hasta julio, solo 377 millones se explican por la reforma fiscal: menos del 15% del total. El resto de la caída se debe a elementos que inflaron extraordinariamente los ingresos por Sociedades hasta julio y que no se renuevan en 2016: por un lado, entradas de dinero vinculadas a la privatización de Aena; por otro, medidas de excepción implantadas durante los años más duros de la crisis para inflar los adelantos de recaudación de ejercicios venideros.

Que tales ingresos revistieran un carácter extraordinario —tanto en su importe cuanto en el momento de su cobro por Hacienda— debería haber empujado a nuestras administraciones públicas a ajustar sus gastos a su nivel de ingresos ordinarios. El Partido Popular, sin embargo, no lo hizo: antes que recortar sus desembolsos, prefirió encomendar la cuadratura del déficit al providencial aumento de la recaudación que se derivase del crecimiento económico. Pero la recaudación no respondió lo suficiente y, por eso, los números rojos del Estado han continuado ahí. Ahora, a las puertas de cerrar el ejercicio presupuestario y de que Bruselas vuelva a tirarnos de las orejas por no reconducir nuestro déficit, el Ejecutivo propone 'in extremis' lo único que verdaderamente sabe hacer: subir impuestos.

Para ello, el PP quiere restablecer el sistema de determinación de los pagos fraccionados vigente en 2013, 2014 y 2015: sí, ese sistema que iba a tener tan solo un carácter transitorio y extraordinario. Con ello, obligará nuevamente a las empresas a determinar estos pagos fraccionados en función de una base imponible artificialmente inflada: una absoluta irregularidad que forzará a las compañías a anticipar al fisco unos importes que ni le adeudan ni le adeudarán en el futuro. La maniobra solo servirá, en realidad, para maquillar ante Bruselas los números rojos del Estado a costa de tensionar la tesorería de las empresas. La tramposa contabilidad creativa del Estado a favor de la deuda y en contra de la prosperidad. ¿Dónde quedan ahora las pomposas declaraciones preelectorales del Gobierno anunciando una nueva fiscalidad en Sociedades para impulsar el crecimiento económico?

Lo peor, sin embargo, es que no parece existir propósito de enmienda alguno en el Partido Popular. El mismo día que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, amenazaba con incrementar los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades, anunciaba que la prórroga de los Presupuestos de 2016 no maniataría al Ejecutivo para subir las pensiones y los sueldos de los empleados públicos en 2017. Subir impuestos sí, bajar (o al menos, congelar) el gasto no. Ya sabemos por lo que apuesta el PP: más impuestos, más gasto y menor corrección del déficit. El mismo programa pauperizador por el que, con distintos grados de intensidad, apuestan todas las restantes formaciones políticas.

El informe que certifica la corrosión de la banca
Daniel Lacalle El Espanol 19 Septiembre 2016

“It's better to burn out 'cause rust never sleeps; the king is gone but he's not forgotten” Neil Young

Conocí al analista de bancos Santiago López hace muchos años, cuando nuestro sistema financiero era un “pura sangre”, nuestras cajas estaban “mejor capitalizadas que la banca internacional” y éramos el poster-boy de cómo acometer una crisis gracias a la “regulación más sólida del sistema financiero mundial”. En aquel momento cualquier caída bursátil se culpaba a “los especuladores” y a la envidia a nuestro modelo de éxito.

Santiago vino a verme a mi despacho en Buckingham Street con un informe demoledor en el que alertaba sobre los riesgos de la banca española, centrándose en la desproporcionada cantidad de préstamos de difícil cobro, la bajísima rentabilidad y la necesidad de acometer enormes ampliaciones de capital y recortes de dividendo para sobrevivir, o acabar muriendo. Me pareció un analista nada alarmista y muy riguroso y, sobre todo, me daba la sensación de que era bastante prudente y daba soluciones ante lo que muchos 'hedge funds' estimaban -que el problema era mucho mayor-. Santiago fue criticado de manera injusta por tener razón y sufrió un ataque brutal desde los defensores del mainstream.

Casi todo lo que predijo se cumplió y siempre me ha parecido esencial leerle. Afortunadamente, muchos banqueros y analistas no rencorosos también lo hacen.En su último informe “Rust In Peace” (“Corrómpase en Paz”, 14 de septiembre 2016, Exane BNP Paribas), muestra el peligro de que la banca ignore el efecto disruptivo y erosionador del entorno actual.

Si recuerdan mis artículos de los últimos meses sobre los problemas de la banca, comentábamos que “los bancos deben evitar convertirse en las nuevas discográficas. Agarrarse a un modelo obsoleto y de bajo margen no va a funcionar” y el impacto brutal de los tipos negativos en los márgenes del sector financiero.

El informe alerta de graves desequilibrios que hemos comentado en esta columna:

1- La enorme burbuja (“la mayor en 5.000 años”) con más de 10 billones de euros de bonos con tipos negativos

2- El grave riesgo de acumular enormes préstamos a gobiernos deficitarios que buscan desesperadamente devaluar e inflacionar. “Las pérdidas serán enormes en términos nominales y reales”, afirma Santiago.

3- La expansión de los balances de los bancos centrales (casi triplicado desde 2008) no solo no ha reducido los desequilibrios sino que los ha aumentado.

Hasta aquí temas que algunos de nosotros hemos comentado una y otra vez, e ignorados por los defensores del mal llamado mainstream (que es en realidad la locura que es el gas de la risa monetario). Pero cuando entra a analizar los riesgos para la banca española anota:

1- Una exposición a deuda soberana que supera en más de dos veces a su “tangible equity” (capital tangible).

2- Caída del crédito y márgenes deteriorados.

3- La base de activos productiva de la banca -la que genera rentabilidad- ha caído a niveles de 2005 mientras los márgenes son menores.

4- Caída media de estimaciones de beneficios anual de 21 y 22% en 2015 y 2016.

No se le escapa al analista que los bancos han hecho una mejora lenta, y que la economía crece, pero alerta de la corrosión del viejo modelo de negocio ante la amenaza imparable de la represión financiera, la japonización de Europa y la digitalización.

No se trata de ser cenizos, se trata de no negar la realidad. Los tipos reales negativos zombifican la economía y destruyen la productividad, perpetuando los sectores de bajo valor añadido y rentistas y la acumulación de riesgo en estados deficitarios que en vez de usar la política monetaria para reducir desequilibrios, los amplían.

En 2007 se cometió el error de insultar, atacar e intentar silenciar a los que analizaban riesgos excesivos. No cometamos el mismo error. Los bancos deben despertarse del letargo de 900.000 millones de préstamos de difícil cobro (en toda la UE), refinanciados hasta el infinito, y deben dejar de esperar que la política monetaria empiece a generar inflación y beneficios. Seamos positivos, la banca ha puesto en marcha varios mecanismos de control y de saneamiento que han ayudado, por ejemplo, a que dos crisis financieras del calado de la portuguesa y la italiana no se hayan llevado por delante a los bancos nacionales por el efecto contagio.

Escuchen a los que alertan del deterioro del negocio para no caer en el error de las discográficas ante los modelos disruptivos que atacan el viejo monopolio financiero. Si analistas como un servidor o Santiago López tenemos razón, los bancos estarán reforzados y saneados dentro de diez años y no habrán sufrido el desastre que se avecina a los que juegan al avestruz. Si nos equivocamos, y todo va bien, los más eficientes y preparados también saldrán reforzados.

Cuando Santi y yo terminamos aquella reunión en Londres, se cernían enormes nubarrones sobre la economía española. La exposición a deuda soberana de la banca ha caído, pero no lo rápido que debería haber ocurrido, igual que la exasperante lentitud en lidiar con los préstamos incobrables.

Reconozcamos los éxitos conseguidos desde 2012 sin olvidar la enorme concentración de riesgo en un activo -la deuda soberana- que se percibe como “sin riesgo”, hasta que salta. Lo comentamos el sábado sobre la locura de las hipotecas con la quiebra de Lehman: “La próxima crisis no vendrá de los activos que consideramos de alto riesgo sino, como todas, de aquellos activos financieros que hoy consideramos sin riesgo, como en 2007”.

La digitalización, la competencia y los tipos bajos están aquí para quedarse. El futuro que yo llamo de las 3 Bs (Bajos tipos, Baja inflación y Bajo crecimiento) es evidente. Los que se adapten y lo vean como una oportunidad, saldrán fortalecidos. Los que no, están condenados a caer como dinosaurios. La corrosión se soluciona; la gangrena, no.

Cuando 741 millones es calderilla y 50.000 euros un potosí
EDUARDO INDA okdiario 19 Septiembre 2016

Harry S. Truman es uno de los presidentes menos recordados de la historia de los Estados Unidos. Y los que lo rememoran subrayan única y exclusivamente la peor y más diabólica de sus decisiones: la utilización por primera vez en la historia de la bomba atómica sobre población civil. Suya fue la atroz decisión de bombardear las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki (200.000 víctimas mortales). Sea como fuere, en líneas generales fue un comandante en jefe con más luces que sombras. Copyright suyo es, por ejemplo, el Plan Marshall, el mayor gesto solidario de la historia de la humanidad que permitió reconstruir Europa en tiempo récord de los escombros de la Segunda Guerra Mundial. Y, como cualquier presidente USA que se precie, fue un maestro en el alumbramiento de frases para la historia. Hay una que me parece sencillamente soberbia: “Si no puedes convencerles [a los adversarios], confúndeles”.

Cualquiera diría que la izquierda política y mediática española ha aplicado al pie de la letra tan brillante sugerencia. Si no es así, desde luego lo parece. Cuando no logra convencer al acomplejado centroderecha, cosa que sucede y no precisamente en pocas ocasiones, lo confunde magistralmente. Ejemplos de KO ideológicos los tenemos a mares. En Baleares fue el PP del corrupto Matas el que impuso por ley la práctica hegemonía del catalán (que no mallorquín, ibicenco o menorquín) frente al español, tanto en las escuelas como en la Administración. En estos momentos están siendo goleados en la crucial batalla educativa en favor del pensamiento único (el de la izquierda, of course). Tres cuartos de lo mismo hay que colegir del perpetuo coqueteo con un Grupo Prisa que es el enemigo histórico de la España liberal. Vientos acomplejados que empezaron a soplar en la era Aznar y que han continuado en la hégira Rajoy, excepción hecha del golpe de Estado catalán frente al cual el presidente está actuando de diez. Pero también existen innumerables episodios de confusión. Para muestra, un botón: los casos de corrupción.

Y dentro de esta gama de botones hay uno que es la epítome de ese mareo permanente en que la izquierda mediática, cultural y política tiene sumido, atontado para ser exactos, al centroderecha. Está de más recalcar que me refiero al caso de los ERE. El segundo mayor caso de mangue público de la historia de España. De momento, y hasta nueva orden, a distancia inalcanzable del campeón de Europa en la materia: Don Jordi Pujol i Soley, que con sus más de 3.000 millones de euros se antoja inalcanzable, al menos en un par de generaciones.

Los ERE es un trinque de 741 millones de euros, según coinciden en cuantificar tanto la primera instructora del caso, Mercedes Alaya, como su sucesor, Álvaro Martín, como ahora el fiscal anticorrupción. Un total de 741 millones de euros que deberían haber ido a ayudar a empresas en apuros a las que no quedaba más remedio que despedir personal, bien para sobrevivir, bien para tener una muerte digna con los empleados remunerados como toca legalmente.

Lo que se antojaba una idea teóricamente saludable, incluso para los que vemos con malos ojos esa cultura del subsidio que las más de las veces no es más que una cultura de compra de votos, degeneró en una auténtica piñata en la que dirigentes socialistas y empresarios amiguetes se llevaban la pasta pública a manos llenas. Fue seguramente el mejor ejemplo contemporáneo de esa frase tan made in Spain: “A robar, a robar, que el mundo se va a acabar”.

El parné del contribuyente andaluz fue a falsos prejubilados, a hijos de Satanás que jamás habían trabajado en la empresa en cuestión pero no le hacían ascos al regalazo, a empresas que no precisaban ningún ERE o que simplemente no existían, y también a intermediarios (aseguradoras, bufetes de abogados, sindicalistas golfos y consultoras) que trincaban comisiones hasta 10 veces las de mercado. Mercedes Alaya no descarta, incluso, viajes de ida y vuelta. Es decir, que se hayan pagado peajes a los políticos que otorgaban estas caradurescas subvenciones.

El paradigma de la cutrez del sistema se llama Javier Guerrero. El ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía se gastó 60.000 euros de los ERE en ¡¡¡cocaína!!! Mientras otros hacían tra-ca-trá en el bolsillo, él lo ejecutaba a través de sus vías nasales. Este personaje, un clon de Roldán en lo práctico, lo estético y lo ético, tiró de la manta y contó que aquello era la Cueva de Alí Babá. Se iba de putas y se ponía de farlopa hasta arriba con cargo a los andaluces que pagan religiosamente sus impuestos… y a vivir que son dos días. El manguta sistema, gestado en 2000, funcionó como si nada durante una década. En concreto, hasta que la magistrada Alaya tomó cartas en el asunto. El interventor de la Junta, Manuel Gómez, advirtió durante esa década de la ilegalidad del sistema y los barandas de la Junta se hacían los locos como si la cosa no fuera con ellos, sabedores de que su hegemonía era eterna. Esto y no lo que hacía Juan el Bautista es clamar en el desierto.

Los socialistas han minimizado, despreciado e incluso ridiculizado el escrito del fiscal anticorrupción. Ponen el grito en el cielo porque “Manolo” (Chaves) y “Pepe” (Griñán) no se han llevado “un duro”. Falso. A lo mejor el dúo no ha redireccionado un euro a su bolsillo, cosa que sinceramente dudo, pero sí SE HA LLEVADO el dinero público otorgándolo a empresas inexistentes, a compañías que jamás acometieron un ERE, a falsos prejubilados o a comisionistas varios. Sabían que eso y no el del tren de Glasgow era el robo del siglo y no sólo no lo frenaron en seco sino que siguieron erre que erre. Los socialistas se quejan con más cara dura que otra cosa. Benévolo me parece el trato dispensado por el ministerio público teniendo en cuenta el calibre del latrocinio. A Griñán, consejero de Hacienda y luego presidente, le reclaman seis años de cárcel y 30 de inhabilitación, a Chaves el tema le va a salir casi gratis total porque se queda en una década de inhabilitación y a Magdalena Álvarez se le queda todo también en na o casi na. ¡Ah! Por cierto: Susana Díaz no tiene nada que ver en este enredo por mucho que los sectarios de turno y los maledicentes de guardia lo intenten. Tenía 26 años, y no pasaba de ser una meritoria en la sede regional de San Vicente, cuando los ERE vieron la luz.

A la par que esta bestialidad, sube la temperatura del caso Barberá. Hasta Perogrullo coincide en que la alcaldesa de Valencia es una presunta delincuente al haber dirigido el blanqueo de 50.000 euros para la campaña electoral municipal de 2015 y una desahogada por mantener su escaño. Es fácticamente incontrovertible que los concejales aportaban 1.000 euros por barba mediante transferencia y el Grupo Municipal se los reintegraba en esos billetes de 500 bautizados popularmente como “bin ladens” porque todo el mundo sabe que existen pero nadie los ha visto. Una golfería más que evidente pero que queda reducida a la condición de juego de niños al lado de los 741 millones malversados en los ERE.

Y, mientras de los ERE se habla de vez en cuando y siempre exculpando a los pobres Chaves y Griñán, de Rita y cía se han vertido hectómetros cúbicos de tinta y se han consumido horas y horas y más horas de radio y televisión. Como si no hubiera un mañana. Al punto que en el imaginario nacional ha quedado instalada la impresión de que lo de los ERE fue un enredo administrativo y lo del pitufeo de Valencia la madre de todas las chorizadas. El PP tiene un problema. Cuando a uno le montan la mundial por un trinque de 50.000 pavos y al de enfrente le perdonan la vida por 741 millones es que algo funciona mal. Es una injusticia de tomo y lomo pero también una distorsión de la realidad que provoca que vivamos en un mundo imaginario en el que el Gran Hermano de la izquierda hace con nosotros ciudadanos, que nos creíamos individuos libres e iguales y sujetos de los mismos derechos y obligaciones, mangas y capirotes. Corrijo: es un problemón pero no del PP en particular sino de España en general. A veces tengo la sensación que los españolitos somos las mansas proles de esa obra maestra que es 1984 y que lo de Orwell no era precisamente ciencia ficción sino la triste realidad.

Los verdaderos vampiros del PSOE
Si el PSOE dejara mirar a su derecha, observaría que su verdadero adversario político son los nacionalismos presuntamente de izquierdas. Los mismos que atacan al Estado
Carlos Sánchez El Confidencial. 19 Septiembre 2016

Los anglosajones suelen decir que cuando alguien exagera, pierde los detalles. Y eso es, probablemente, el error estratégico de Pedro Sánchez. El secretario general del PSOE, cercado por las minas que él mismo ha colocado a su alrededor, y de tanto mirar hacia el Partido Popular para exacerbar la crítica política, ha olvidado que su 'enemigo' duerme en casa.

No en la calle Ferraz, como falazmente suele creer, sino en el enjambre de fuerzas políticas que han nacido en los últimos años y que han acabado por devorar al Partido Socialista. Y a las que les une un mismo cordón umbilical: el nacionalismo de izquierdas. Frente a otros momentos históricos, la construcción nacional (al menos en el caso español) tiene un fuerte componente presuntamente de izquierdas, al contrario de lo que sucedió en el periodo constituyente, cuando dos partidos de derechas y ciertamente burgueses (PNV y Convergència) tiraban del carro nacionalista.


Pablo Iglesias, por el contrario, ha entendido bien esta realidad, y eso explica que Podemos haya establecido una red de alianzas que, por el momento, le garantiza una fuerte presencia pública asumiendo demandas irrealizables sin coste político alguno. Sin esas alianzas, Podemos sería poco más que la vieja Izquierda Unida más las víctimas directas de los recortes y de la recesión. Pero esas alianzas, que Podemos denomina confluencias, son hoy un activo muy valioso en términos electorales que se irá diluyendo en el tiempo a medida que se vayan alejando los efectos de la crisis, y entonces empezarán los problemas serios en Podemos. Saturno, nuevamente, devorando a sus criaturas.

Es decir, una especie de ley de Wagner pero adaptada a las actuales circunstancias políticas. El economista alemán Adolph Wagner descubrió en la mitad del siglo XIX una verdad paradójica. Observó que el tamaño del Gobierno crece según prospera la renta de los ciudadanos, lo que 'a priori' es una contradicción. Se supone que los ciudadanos de un país avanzado tenderán a depender menos del Estado que los de una nación pobre. No es así. Wagner lo vinculó a una evidencia. Al hacerse las sociedades más complejas, las necesidades de gasto público aumentan. En países muy pobres, por el contrario, no hay demanda de bienes públicos, simplemente porque falta casi todo.

El argumento que ofrece la ley de Wagner se basa en que tanto la Administración central como el resto de estructuras territoriales asumen de forma recurrente nuevas funciones en aras de realizar mejor sus competencias. Y lo que ha pasado en España desde la Constitución de 1978 con la consolidación del Estado autonómico, es un buen ejemplo. De esta forma, sostenía Wagner, los poderes públicos satisfacen de forma creciente y de manera más completa las necesidades de la población.

Un aumento del 'output' privado, de hecho, requiere mayor inversión pública en capital físico o tecnológico. De lo contrario, se correría el peligro de que la producción privada fuera estrangulada por falta de infraestructuras. Y por eso, precisamente, crece el tamaño del sector público. Y también el número de partidos en los que la identidad nacional –articulada en torno a los sentimientos locales– juega un papel central. Las nuevas formaciones, por ello, tenderán a constituirse como partidos que competirán electoralmente con los partidos de ámbito estatal..
Futuro lúgubre

Al Partido Socialista (y en el futuro a Podemos) le sucede algo parecido. Las nuevas formaciones nacionalistas que se presentan como de izquierdas –que paradójicamente viven del desprestigio del Estado– tenderán a consolidarse con sus propias marcas en sus respectivos territorios (Cataluña, Galicia o Comunidad Valenciana), y eso explica que el futuro sea lúgubre para la izquierda, que además de sufrir la crisis global de la socialdemocracia, debe repensar su posición frente a lo que Rosa Luxemburgo llamaba la cuestión nacional.

"El derecho de las naciones a la autodeterminación es una paráfrasis del viejo eslogan del nacionalismo burgués de todos los países y de todos los tiempos: el derecho de las naciones a la libertad y a la independencia”, sostenía la dirigente socialdemócrata alemana.

Un futuro lúgubre por su incapacidad para construir un proyecto nacional coherente para el conjunto del Estado y capaz de evitar la fragmentación por territorios de conceptos como la igualdad, la extensión de los derechos civiles o el propio Estado de bienestar. Y por eso resulta paradójico que la actual dirección del PSOE quiera presentar ahora –probablemente lo hará este lunes– a quienes pretenden acabar con la fortaleza del Estado para diseñar políticas públicas (sanidad, educación, pensiones…) como los potenciales aliados. O que se pretenda enfrentar a los trabajadores en función del territorio.

Bertolt Brecht, con razón, sostenía que de todas las enfermedades sociales el nacionalismo político es la peor, ya que irremediablemente se contagia. Y hoy, es una evidencia, la izquierda compite con los nacionalismos ‘clásicos’ reivindicando para sí el derecho a decidir, un concepto que tiene mucho más que ver con la construcción nacional que con una demanda de carácter estrictamente democrática, como hasta el propio Lenin advertía. Una especie de 'nacionalismo tardío', como lo han denominado algunos autores, pero sin el carácter liberalizador y hasta unitario (el Estado-nación) que tuvo el nacionalismo original.

De hecho, tanto las elecciones del 20-D como las del 26-J reflejan con nitidez la trampa en la que ha caído la izquierda, y, en concreto, el Partido Socialista (IU es hoy un fantasma), que incluso ha sido incapaz de articular una alternativa de Gobierno pese a sumar casi once millones de votos y 161 diputados en las primeras elecciones. Precisamente, porque el proyecto nacionalista-independentista –por supuesto legítimo– no encaja en el marco constitucional, y ningún partido con dos dedos de frente aceptaría el derecho de autodeterminación para cada uno de los territorios. Un planteamiento que ni siquiera cabe en la arquitectura normativa de la Unión Europea, que después del desastre de las guerras balcánicas no está dispuesta a aceptar nuevas naciones.
Adversario electoral

Es por eso que la reconstrucción del Partido Socialista –que necesita un Congreso con urgencia para redefinir su estrategia– no pasa en estos momentos por ser el sostén de la construcción nacionalista en sus diferentes versiones autonómicas. Por el contrario, la izquierda implantada en el conjunto del Estado debe revisar sus relaciones con los que se autocalifican como nacionalistas de izquierdas, que lejos de ser sus aliados son hoy su principal adversario electoral.

En el ADN del PSOE está el federalismo, que nada tiene que ver con el nacionalismo. Y Sánchez, que desde hace tiempo opera únicamente en una clave puramente orgánica –su propia supervivencia como secretario general– debería solo echar un vistazo a lo que le ha sucedido al PSC en Cataluña desde el tripartito. De ser un partido hegemónico ha pasado a ser irrelevante. O en Galicia, donde será con toda probabilidad la tercera fuerza política.

Aunque parezca un juego de palabras, no lo es. No es lo mismo una izquierda con ribetes nacionalistas (como puede ser los laboristas británicos o, incluso, los demócratas de EEUU), que ser nacionalistas de izquierdas, donde el componente de sentimiento a una comunidad es más fuerte que el estrictamente ideológico (derecha e izquierda en sentido clásico).

Y cuya capacidad de influencia depende de las relaciones coyunturales con lo que de manera despectiva se llama 'Madrid': versión nacionalismo de izquierdas cuando gobierna el PP y versión nacionalismo de derechas cuando ha gobernado el PSOE, revelando un oportunismo político ciertamente singular que solo refleja intereses de clase. Pero no de las clases que dicen representar. Por eso, como dice una veterana dirigente socialista, el PSOE es hoy un partido gripado y víctima de sus propias contradicciones que necesita un Congreso como el comer. Y de paso, otro secretario general.

Un párrafo contra la sofistería de Susana Díaz
Pedro de Tena Libertad Digital 19 Septiembre 2016

Se gobernó para los de carné o afines y se marginó los demás. ¿Igualdad ante la ley?

Un ilustre excompañero socialista de Susana Díaz, la nueva deseada de la política española, ha escrito todo un diccionario de falacias. Se trata del curioso Ricardo García Damborenea, que se creía afectado por no pocas de ellas. Dice el que fuera un gigante político al lado de lo que ahora sufrimos que la falacia o sofisma –yo no confundiría ambas cosas– aparece cuando se abandona la racionalidad, se elude la cuestión en litigio, no se respalda lo que se afirma y se sufren olvidos y confusiones.

La Fiscalía Anticorrupción, acusadora en el caso ERE de dos presidentes nacionales del PSOE y de la Junta, tres exministros socialistas, seis consejeros de la Junta, muchos de ellos altos cargos del PSOE andaluz y más de veinte exaltos cargos, escribe este párrafo, algo largo pero iluminador:

Al no haberse regulado como era exigido una convocatoria de estas ayudas que garantizase su publicidad y conocimiento general por los potenciales beneficiarios de las mismas, al no publicarse como es exigida su concesión y no registrarse como es obligado en la Base de datos y subvenciones de la Junta de Andalucía se han visto privados de su derecho a acceder a estas ayudas un importante número de trabajadores afectados por el desempleo o/y situaciones de crisis empresarial. De forma comparativa destacar que, tomando como fuente la estadística publicada anualmente por la Subdirección General de Estadística de la Secretaria General Técnica del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el número total de expedientes de regulación de empleo tramitados en la comunidad andaluza en el año 2001 fueron 748 afectando a un total de 7.582 trabajadores, en el año 2002 fueron 650 afectando a un total de 4.787 trabajadores, en el año 2003 fueron 511 afectando a un total de 4.957 trabajadores, en el año 2004 fueron 657 afectando a un total de 4.833 trabajadores, en el año 2005 fueron 424 afectando a un total de 5.476 trabajadores, en el año 2006 fueron 434 afectando a un total de 2.968 trabajadores, en el año 2007 fueron 428 afectando a un total de 3.247 trabajadores, en el año 2008 fueron 652 afectando a un total de 7.000 trabajadores, en el año 2009 fueron 1.379 afectando a un total de 30.821 trabajadores, en el año 2010 fueron 1.490 afectando a un total de 21.450 trabajadores y en el año 2011 fueron 2.088 afectando a un total de 27.708 trabajadores, lo que contrasta con los expedientes de ayudas tramitados por la DGT. Por otro lado y como ejemplo, el número de parados registrados –fuente: Instituto Nacional de Estadística– de 55 años y más edad en Andalucía en los cuartos trimestres de los años 2002 a 2010 respectivamente fue de 41,7- 40,1 - 32,3 - 33,2 - 31,4 - 43,2 - 57,6 - 78,2 y 87,0 (datos en miles de personas).

Teresa López Pavón lo ha sumado todo y resulta que, durante los años investigados en el caso ERE, 9.461 empresas andaluza presentaron expediente de regulación de empleo (ERE), con 120.829 trabajadores afectados. Pero sólo fueron auxiliados por la Junta 77 empresas y un bajo porcentaje de trabajadores afectados. Por cierto, no todas las empresas ayudadas estaban en crisis. Esto es, se gobernó para los de carné o afines y se marginó los demás. ¿Igualdad ante la ley?

Cuando Susana Díaz presume que Manuel Chaves y José Antonio Griñán son inocentes porque no se han beneficiado personalmente, abandona la racionalidad (todo lo que beneficiara al PSOE les beneficiaba electoral y personalmente a ellos), elude la cuestión en litigio (la autoría directa e indirecta de irregularidades penalmente punibles), no respalda nada de lo que afirma (ella lo cree así aunque los hechos sean testarudos) y sufre olvidos inquietantes (¿o no fue Chaves quien entregó 10 millones de euros a la empresa donde trabajaba su hija y quien consintió que su hijo apareciera como comisionista de la Junta?). Además, olvida lo que ella misma tuvo que ver y saber, al menos, de la trama ERE de la Sierra Norte de Sevilla cuando era la secretaria de Organización del PSOE sevillano. Su entonces líder, José Antonio Viera, para el que se pide una pena de 8 años de cárcel, recordó más que oportunamente que durante seis años fue su secretaria de Organización.

Dudo de si se trata de la falacia antidemocrática del embudo, que apela a la excepción no justificada (¿Por qué fueron ayudados los que lo fueron? Porque eran de los suyos y eso no es delito). Podría ser también la falacia del muñeco de paja, que disfraza las posiciones de la Fiscalía (nadie les acusa de haberse beneficiado personalmente) para atacarlas a su antojo. A estas alturas, que elija ella.

Los cadáveres del bucle electoral
Javier Somalo Libertad Digital 17

El mapa de España ya no se tiñe de azul o rojo sino de negro corrupto, auténtica mayoría absoluta de nuestra nación.

El bipartidismo y sus socios han arrastrado a su cuneta a demasiadas víctimas: la democracia parlamentaria, la libertad de información y, por encima de todo, la Justicia.

Antes de anunciarnos si votaremos en unas terceras elecciones dicen que habrá que esperar a otras elecciones, las gallegas y vascas, que vienen convenientemente aderezadas con sus correspondientes casos de corrupción arrojadiza –sea septentrional, meridional o global– a toda página. Corrupción, sumarios, elecciones, investiduras fallidas y de nuevo corrupción y más sumarios y vuelta a las urnas y a las mayorías insuficientes que llevarán a pactos lábiles y a minorías ilusas. Y se corregirán los prospectos de posibles acuerdos por la aparición de nuevos casos de corrupción. Y seguiremos preguntando "¿por qué aquí sí y allí no?" y el parlamentarismo sucumbirá a la dictadura del electoralismo mientras la Justicia, la Educación y la libertad misma se desmoronan como un infantil castillito de arena a orillas del mar.

Este condenado bucle en el que nos han metido empieza a tomar forma de destructivo ciclón agitado de izquierda a derecha y viceversa por los que se empeñan en eternizar su pulso, los cocheros del armón fúnebre de nuestra democracia parlamentaria que nos llevan a votar como remedio, no sólo del bloqueo institucional, sino de la corrupción, que es la razón misma de la parálisis y de las pérdidas millonarias de votos, como ha denunciado Alberto Núñez Feijóo. Cierto. El mapa de España ya no se tiñe de azul o rojo sino de negro corrupto, auténtica mayoría absoluta de nuestra nación. ¿Para cubrir la inepcia general en la formación de un gobierno de urgencia? Elecciones ¿Para olvidar a Chaves y Griñán? Elecciones. ¿Para borrar a Barberá? Elecciones. ¿Y entre medias? Campañas electorales y de nuevo corrupción. La democracia parlamentaria yace pues, herida de muerte, digamos que con pronóstico reservado, por albergar alguna esperanza.

También la libertad de información, cimiento de toda sociedad democrática, vive tiempos de oprobio –no por primera vez, por supuesto– desde que un SMS se convirtió en titular de una portada de papel. Siempre hubo silencio y manipulación, acción y omisión en los medios públicos nacionales, catalanes y andaluces –cada uno esmerado en la cochambre de su competencia– y casi siempre se practicó la persecución y el control a los medios privados, pero el empellón de estos últimos años no tiene precedente en democracia. Pensábamos que el monopolio de Polanco era perverso y jamás habríamos apostado a que un duopolio pulverizaría aquellas marcas. Sí, gracias a unos y otros, y no todos políticos, la libertad de información también boquea, falta de aire.

En cuanto a la Justicia, ni siquiera se presta a autopsia porque las causas de su deceso son evidentes y presenta un rigor mortis indiscutible. Venía muriendo desde 1985 y tuvo la clásica y dramática mejoría terminal que alivia los últimos instantes cuando Gallardón anunció que Montesquieu tenía razón minutos antes de exhumarlo para someterlo a escarnio. Nada se puede esperar de ella hasta que no se instaure –lo propuso Ciudadanos en su pacto, lo obvió Rajoy en su discurso y lo medio olvidó su socio en las réplicas– la independencia judicial.

Mientras esperamos tan gloriosa venida, sólo cabe congelar una mueca de desprecio –y perseverar en la denuncia aunque nos corten la luz– cuando leemos que Cándido Conde Pumpido, que tiene la corrupción en casa y que animaba con su ejemplo a mancharse la toga con la pólvora de ETA –"el polvo del camino", decía él–, será el instructor del caso Rita Barberá si alguna recusación por enemistad manifiesta no lo impide. Otros, como la juez Mercedes Alaya –Marino Barbero redivivo– quedaron volatilizados cuando su instrucción instruyó. Por supuesto, seguirá habiendo jueces re-togados que, tras morar en la política a uno y otro lado, son jueces "conocedores"", o sea parciales, que viven en y del sistema de reparto partidista de la Justicia, cementerio de Montesquieu, osario de la Democracia. Pretenden incluso que nos acostumbremos también a que una comunidad autónoma en la que se ha robado a espuertas –se dice que el montante hediondo es el mayor de Europa– esté fuera de la Ley, haga gala de ello atesorando sentencias melifluas y, a cambio, reciba religiosamente una subvención colaboracionista.

A todo esto, Susana Díaz –"seré implacable contra la corrupción"– habla de la "honradez y honestidad" de "Pepe y Manolo", que así se dirige a Chaves y Griñán, y ya se discute si uno se enriquece con nuestro dinero o "sólo" le sirve para financiar ilegalmente un partido o se limitó a blanquear propinas. Eso sí, del dinero robado nada se dice porque en España el latrocinio político se salda, como mucho, con el olvido: ya se fue, ya no es del partido, ya sacrificó su escaño, ya no tengo autoridad… ya se puede jubilar y hasta morir sin dar cuenta de un solo céntimo. Siendo astronómicamente más grande la corrupción del PSOE o la del clan Pujol y Compañía que la del PP, no hay lugar para indulgencias aunque, como defendía el editorial de Libertad Digital, sí sea preciso mostrarla toda y medirla como merece so pena de incurrir en ella, amén de en una flagrante injusticia.

No hay demasiados mimbres para una segunda Transición salvo que los agitadores del bucle que amenaza ciclón, Rajoy y Sánchez, hagan mutis por el foro y los partidos resultantes se vuelvan como un calcetín. Claro que tal milagro tampoco garantizaría la sanación si quienes vienen detrás son los que asoman.

En triste definitiva, los políticos delegan en el ciudadano la lucha contra la corrupción poniéndolo a votar una y otra vez mientras entre ellos se van levantando las faldas en las portadas o en los telediarios completando el infinito y perverso bucle que engulle a nuestra historia reciente. Cuarenta años de dictadura, cuarenta años de democracia. Pues cuidado con los bucles.
- Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/opinion/javier-somalo/los-cadaveres-del-bucle-electoral-80031/

Ley lingüística de Aragón
Vicente Torres  Periodista Digital 19 Septiembre 2016

El PSOE se descompone a marchas forzadas y lo malo es que no será sustituido por un partido con criterio y un ideario definido, como es UPyD, sino por otro, que es Podemos, cuyo único ideario es alcanzar el poder; sus dueños saben para qué.

Es sintomático, por otra parte, que los socialistas odien a UPyD y se sientan próximos a Podemos. Quizá porque presienten que UPyD es mejor.

Este PSOE renovado que barrió al histórico nunca tuvo más ideario que oponerse a todo lo que suponía relacionado con el franquismo, sin alcanzar a comprender que una cosa fue Franco y otra el franquismo, y que éste no tuvo más remedio que desaparecer a la llegada de la democracia.

Eso quizá explique los fuertes vínculos de la izquierda española con el nacionalismo, sin darse cuenta de que izquierda y nacionalismo son incompatibles y que antifranquismo (real o de salón) no equivale a demócrata. De ahí que la izquierda esté infestada de nacionalistas, todos ellos con fuerte vocación dictatorial.

Vivimos unos tiempos en los que cada vez es más difícil encontrar empleo. Cualquier día los camareros serán sustituidos por robots, o los mismos cirujanos. Y estos políticos de la izquierda española, en lugar de buscar soluciones para este problema obligan a los jóvenes a estudiar cosas que no les van a servir para nada. En lugar de emplear el dinero de los impuestos para atender las necesidades de la gente, lo ponen al servicio del imperialismo catalán.

El propio Secretario General del PSOE explicó su ideario: “A ganas de ganar a la derecha no nos gana nadie.”. El afán de vencer y perjudicar a la derecha lleva a perjudicar a los ciudadanos. Franco ya murió, pero esta izquierda no sabe vivir sin él y lo resucita día tras día, como si se tratara de alguien que les quitó un caramelo de la boca.

El terrorismo islámico es la mayor amenaza para Europa
EDITORIAL El Mundo 19 Septiembre 2016

Aunque la propaganda yihadista que habla de recuperar Al-Andalus nos pueda parecer excéntrica y delirante, lo cierto es que tanto Al Qaeda como el Estado Islámico (IS) consideran a Europa como uno de sus principales campos de batalla. Nunca lo han ocultado y el recuerdo del histórico califato omeya que se extendió desde Persia hasta los Pirineos atravesando todo el norte de África opera en la mitología de la guerra santa islámica como uno de sus principales referentes. Desde la autoproclamación del IS como califato por Al Bagdadi en 2014, el control del Magreb se convirtió en uno de los objetivos principales para la extensión del terrorismo yihadista.

Pocos años antes, el despropósito de la intervención en Libia de una coalición internacional liderada por Francia para derrocar a Gadafi convirtió el país en un Estado fallido en manos de múltiples facciones que se reparten el territorio y los pozos de petróleo sin más control que el de la fuerza militar. Y en ese enclave sin Gobierno tanto el IS como Al Qaeda han encontrado la plataforma ambicionada para dar el salto a Europa. Entre las dos internacionales del yihadismo, además, existe una declarada competencia para ver quién comete los atentados más impactantes y se hace con el dominio del terrorismo internacional. Así al menos lo consideran los informes de las Fuerzas de Seguridad del Estado que publicamos hoy. Según la Policía y la Guardia Civil la situación de descontrol en Libia lo convierte en el país del Magreb más propicio para convertirse en refugio de muchos combatientes que regresan de Siria y participan en la organización de atentados como los ocurridos en Túnez en los últimos años.

Porque otra de las amenazas que señalan los informes hacen referencia al peligro potencial que representan los yihadistas que vuelven a sus países de origen procedentes de Oriente Próximo. Desde que el IS comenzó a perder terreno en Siria e Irak, debido a la presión de las potencias occidentales, al menos el 30% de esos terroristas, algunos de ellos con nacionalidades española y francesa, están retornando a Europa, en muchos casos para convertirse en lobos solitarios o para engrosar las filas de comandos asesinos. En el caso español, según los datos que obran en posesión de las Fuerzas de Seguridad, hay 200 personas procedentes de nuestro país participando en la guerra siria. De los 30 que regresaron, 15 se encuentran en prisión acusados de terrorismo.

Estos datos son lo suficientemente alarmantes como para que España no descuide la lucha contra el terrorismo islámico en coordinación con los servicios de inteligencia de nuestros socios comunitarios y de la OTAN. El próximo Gobierno no debe eludir la implicación de nuestro país en focos tan importantes como el Sahel, donde hay desplegado un importante contingente, ni colocar en un plano secundario la lucha contra el terror. Una lucha que debe tener como prioridad inmediata el combate al IS y Al Qaeda en los territorios donde están asentados. La comunidad internacional no puede seguir evitando por más tiempo la realidad libia y tiene que intervenir para poner fin a la actual situación de caos que se ha convertido en una amenaza real para Europa.

También, como hemos defendido desde estas páginas, España debe colaborar en la medida de sus posibilidades en la lucha en Siria e Irak contra el IS, donde tanto los bombardeos estadounidenses como los rusos e iraníes están haciendo retroceder a los terroristas. Por eso es una mala noticia el aumento de la desconfianza entre Rusia y EEUU, principales potencias de la coalición anti IS, justo un día antes de que se cumpliese el plazo de una semana de tregua previa al comienzo de las intervenciones de forma conjunta. El ataque de aviones norteamericanos a posiciones del ejército sirio, que se han apresurado a calificar como "no intencionado", pone en peligro el reciente pacto que sellaron Kerry y Lavrov. La ONU ha denunciado también que el Gobierno de Asad no está permitiendo, como se comprometió, que la ayuda humanitaria llegue a Alepo, donde viven asediadas más de 250.000 personas. Es cierto que el tablero de guerra sirio es complejo, pero no han de escatimarse esfuerzos para luchar contra el principal peligro que existe hoy para la seguridad internacional.

Cantidad y calidad
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 19 Septiembre 2016

El joven Sánchez participaba el sábado en un mitin de campaña y dijo: "La corrupción de Mariano Rajoy". No habían pasado aún 48 horas desde que el fiscal Anticorrupción pidiera seis años de cárcel y 40 de inhabilitación para los dos últimos presidentes del partido que dirige Sánchez. Éste no es un detalle relevante para él, que aspira a concitar el voto a su investidura de los antisistema de Podemos y de los secesionistas catalanes, incluidos los virtuosos convergentes del 3%.

Mientras, le estallan en la cara las encuestas de las vascas y gallegas que le esperan dentro de seis días. Siete sondeos llevamos conocidos y hay más unanimidad en ellos que en la familia Pujol sobre criterios morales. Todos coinciden en que Núñez Feijóo ganará por mayoría absoluta la Presidencia de la Xunta, que los socialistas perderán escaños y la segunda plaza a favor de las Mareas. En Euskadi, donde Urkullu ganará con 27 escaños, los socialistas serán el cuarto partido de la cámara, perdiendo en el lance la mitad de sus parlamentarios.

No parece que Sánchez esté agobiado por el asunto. Si en las dos últimas elecciones no le movió al abandono haber perdido 20 escaños de los que le dejó Rubalcaba y medio año más tarde otros cinco de los que se dejó a sí mismo, ¿por qué iba a preocuparle el sorpasso que las Mareas y Podemos le van a dar el próximo domingo? "La corrupción de Mariano Rajoy", decía el sábado.

Tal vez haya olvidado que el secretario general del PSdeG y candidato a la Xunta, José Ramón Gómez Besteiro, tuvo que dimitir hace seis meses al ser imputado judicialmente por seis delitos de corrupción: soborno, prevaricación, tráfico de influencias, fraude a las administraciones públicas, fraude de subvenciones y delito continuado de malversación. ¿Era Gómez Besteiro un hombre honrado como Chaves y Griñán, de los que no se llevan el dinero a casa? Para altruista, Rita Barberá, que adelantaba presuntamente mil euros. Luego, se los devolvía presuntamente el partido, pero sin intereses.

¿De qué habla el joven Sánchez cuando dice amor o corrupción? ¿Hay un patrón para medir comparativamente corrupción y regeneración? Los de Sánchez empezaron antes, remember Filesa, y ya para entonces consideraban los socialistas que había una corrupción honrada, siempre que el producto del latrocinio, el botín, fuese a parar al pueblo y no a los bolsillos del altruista corrompido. El condenado Sala fue elegido para la Ejecutiva del PSC con más votos que ningún otro candidato y con todos los delegados puestos en pie. También han llegado más alto, 741 millones de euros y tienen más sumarios de corrupción, según las cuentas de Conde Pumpido cuando era fiscal general del Estado y también más cargos imputados.

Pedro Sánchez es un pollo descabezado a quien los fans de su Ejecutiva han convertido en la leyenda de Sleepy Hollow, el jinete sin cabeza. No hay constancia de ninguna declaración suya de protesta durante los años que duró el saqueo de lo público en Andalucía, por los EREs, (ni por los cursos de formación, ni por Invercaria), mientras la juez Alaya iba imputando a compañeros suyos hasta un número de 600. Uno de ellos, tenía dinero en el colchón "como para asar una vaca". Pero el joven Sánchez quiere acabar con la corrupción aliándose con un partido que ha sido financiado por el Gobierno más corrupto de América y por una república islamista. Y el joven Sánchez es un hombre honrado, con permiso de Marco Antonio y Shakespeare. Hay que joderse. Y agarrarse para no caerse, que diría el maestro Umbral.

El Senado y Rita Barberá
El autor fija las diferencias entre los senadores elegidos en listas abiertas por los votantes y los designados por las CCAA, y dibuja el "tenebroso horizonte" que le espera a Barberá si no renuncia a su escaño
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 19 Septiembre 2016

Tal y como está regulado el Senado en nuestra Constitución es un engendro que ha condicionado su existencia hasta nuestros días, momento en que muchos consideran que debe reformarse o desaparecer.

La razón de este evidente error se debe a que los constituyentes cuando lo concibieron como Cámara Alta de nuestro régimen parlamentario, pusieron la carreta delante de los bueyes. Dicho de otra manera, el Senado, en un sistema descentralizado territorialmente, como era el que deseaban los autores de la Constitución, tenía que ser el espejo en el que se reflejase el diseño final del llamado Estado de las Autonomías. Pero el Título VIII no estableció ningún modelo definitivo, sino simplemente las vías procesales para que los diversos territorios de España pudiesen acceder a la autonomía. De este modo, como no se habían creado todavía las comunidades autónomas, el Senado lógicamente no podía reflejar algo que no existía. De ahí que sea una paradoja que el artículo 69 CE defina al Senado como «Cámara de representación territorial», porque son únicamente las provincias las que están representadas en esa Cámara Alta.

Sin embargo, como prueba de que España es un país surrealista en muchos aspectos, el mismo artículo 69, apartado 5, establece que «las Comunidades Autónomas designarán además un senador, y otro más por cada millón de habitantes de su respectivo territorio». Lo cual es sorprendente porque ni existían ni se sabía cuántas CCAA habría al final del proceso autonómico. Sea lo que fuere, el hecho es que nuestro actual Senado tiene una naturaleza mixta: un 80% de los senadores es elegido mediante elección en cada provincia de acuerdo con un sistema mayoritario y listas abiertas, mientras que el 20% restante de los senadores es designado por las asambleas legislativas de las CCAA.

Así las cosas, Rita Barberá es senadora por designación de la Asamblea legislativa valenciana para representar a esa Comunidad Autónoma. Ahora bien, como es sabido, el martes pasado se conoció que el Tribunal Supremo ha abierto una causa por presunto blanqueo de dinero y posible financiación ilegal del PP a Rita Barberá. Una de las primeras consecuencias de esa decisión judicial ha sido la separación inmediata del Partido Popular de una de sus figuras más emblemáticas, porque incluso poseía el carnet número 3, tras el 1 que era de Fraga y el 2 de Aznar. Según dicen algunos dirigentes del PP le dieron a elegir entre ser expulsada del partido o dejar su escaño senatorial. Rita Barberá optó por la segunda opción a cambio de mantener su aforamiento, que obliga a que sea el Tribunal Supremo quién la juzgue. La razón de esta predilección es muy sencilla: la ex alcaldesa tiene pánico de ser juzgada en Valencia, junto con todos sus subordinados que están siendo también investigados, exponiéndose así al escarnio público en una ciudad en la que ha sido la máxima autoridad durante 24 años.

En tal sentido, este nuevo presunto caso de corrupción, que aparentemente no parece gran cosa, viene a confirmar, como repite constantemente Ciudadanos, la necesidad de establecer la limitación del mandato en los cargos públicos, requisito que yo vengo defendiendo en este periódico desde hace 20 años. La larga permanencia en un cargo acaba embotando los sentidos, fomentando el sentimiento de estas personas de que lo público y lo privado es la misma cosa para ellos.

José María Aznar, como ocurre con casi todos los políticos, tuvo aciertos y errores durante su mandato de ocho años como presidente del Gobierno. Pero su decisión de no permanecer más de dos mandatos de cuatro años, es algo digno de alabanza y que deberían haber seguido los dirigentes de su partido. Pero ya se sabe, como recordaba cínicamente el astuto Andreotti que yo traté durante años, el poder no desgasta como opinan muchos. Lo que verdaderamente desgasta es la pérdida del poder.

Sea como fuere, el hecho es que el escándalo de la investigación a Rita Barberá ha sido de tal categoría que ha estallado de forma pirotécnica no sólo en Valencia, acostumbrada ya a esta modalidad de fallas políticas, sino en toda España. De este modo, hay un clamor general de que la ex alcaldesa no puede seguir formando parte del Senado, por lo que se la debería expulsar inmediatamente, máxime cuando va a ganar 2.500 euros más por entrar a formar parte del grupo mixto de la Cámara Alta. Pero vayamos por partes. En principio, como señala la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en varias célebres y controvertidas sentencias, principalmente la 5/83 y la 10/83, los escaños parlamentarios son de los elegidos y no de los partidos que los proponen. Argumentación que sin duda sirve para evitar que un diputado o senador elegido por los electores no pueda ser privado de su cargo por el partido que lo incluyó en sus listas. Es más: en el caso del 80% de los senadores, los electores votan a personas concretas, con independencia del partido que las presenten, pues se trata de listas abiertas. En estos casos, es exacto, como dice el Tribunal Constitucional, que «la permanencia de los representantes en los cargos depende de la voluntad de los electores, que la expresan a través de elecciones periódicas y no de la voluntad del partido político» (STC 5/81). Aceptemos, por tanto, dicho razonamiento en lo que se refiere a los senadores elegidos, pero como ya señalé, un 20% de ellos no son elegidos, sino designados por las asambleas legislativas. Lo cual significa que se podría argüir que en este supuesto, los partidos deberían decidir si un senador designado puede ser destituido cuando su conducta no sea la adecuada desde el punto de vista legal o incluso ético. Por el momento, en lo que se refiere a la Comunidad Valenciana, la Ley de 23 de mayo de 1988 se ocupa de regular esta materia. En consecuencia, señala, por una parte, que son los grupos parlamentarios quienes presentan a los futuros senadores y, por otra, que los así nombrados representan a la Comunidad Autónoma de Valencia. Por consiguiente, los que eligen a esta clase de senadores son exclusivamente los partidos políticos (grupos parlamentarios) y no los electores. Respecto a la forma de la designación, duración y permanencia de los senadores así nombrados no existe un modelo único, sino que hay de todo gusto y color, como expone Piedad García-Escudero en una espléndida monografía. Allí analiza con todo detalle el batiburrillo que significa la variedad de las condiciones de designación de estos senadores según la legislación de cada comunidad autónoma, aunque sí es cierto que hay algo que es común a todas ellas: su falta de precisión técnica.

Por lo demás, en lo que respecta a los senadores de la Comunidad Autónoma Valenciana, el artículo 12 de la citada Ley de 1988 establece que «el mandato de los Senadores designados con arreglo a lo dispuesto en la presente Ley lo será hasta la finalización de la legislatura de las Cortes Valencianas en la cual fueron designados. No obstante, los Senadores en ejercicio continuarán, provisionalmente, en sus funciones hasta la toma de posesión de quiénes hubieren de sustituirles, en el supuesto de coincidencia de las elecciones al Senado y a Cortes Valencianas. Si concluyera la Legislatura del Senado antes que la Legislatura de las Cortes Valencianas que designó a los Senadores, éstos se entenderán confirmados en el cargo por el tiempo que reste de esta última Legislatura».

En otras palabras, si Rita Barberá no renuncia voluntariamente a su escaño, lo podrá mantener hasta el año 2019, fecha en la que finaliza la legislatura de las Cortes Valencianas, salvo que el presidente de la Comunidad las disuelva antes. En definitiva, si lo que se pretende es que la ex alcaldesa abandone cuanto antes su puesto en el Senado, cabe contemplar tres posibilidades. Una primera, que ya se ha cumplido, era que todos los partidos políticos de las Cortes Valencianas, incluido el PP, aprobasen una moción para instar a Rita Barberá a que devuelva su escaño. Esta petición es evidente que debería tener un peso muy significativo para la afectada, porque, como ya he señalado, quien designa a los senadores de las CCAA son los partidos políticos y concretamente en este caso el PP. Pero habiéndose ya producido la aprobación por unanimidad de esta moción, no parece que haya surtido algún efecto en Rita Barberá, porque la Ley valenciana citada no permite revocar la designación una vez que ya ha sido hecha y, por lo tanto, sólo depende del criterio de la senadora. En segundo lugar, las Cortes Valencianas podrían utilizar un argumento de mayor consistencia que contempla el artículo 15 de la Ley citada, cuando establece que «las Comisiones, de acuerdo con el Presidente de las Cortes, podrán solicitar la comparecencia de los Senadores designados en representación de la Comunidad Valenciana para que informen sobre temas relacionados con su actividad parlamentaria». Tal vez el miedo escénico en esta comparecencia obligatoria ante los diputados de su tierra haría reflexionar a Rita Barberá, a pesar de que tenga fama de ser una mujer valiente. Y, por último, cabe señalar que existe la posibilidad de suspender preventivamente el ejercicio de su cargo. Me refiero al artículo 22 del Reglamento del Senado en el que se establece que los senadores no podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización del Senado, a través del correspondiente suplicatorio, puesto que gozan de inmunidad. Ahora bien, en el apartado 6 del artículo citado se indica que «concedido el suplicatorio y firme el auto de procesamiento la Cámara podrá acordar por mayoría absoluta de sus miembros, y según la naturaleza de los hechos imputados, la suspensión temporal en la condición de Senador». Es más: el Senado, en espera de que se confirme o niegue mediante sentencia, su culpabilidad o no, «podrá acordar la privación de la asignación del Senador hasta su terminación». Este es el tenebroso horizonte que le espera a Rita Barberá, salvo que renuncie a su escaño, aunque es claro que se debe mantener su presunción de inocencia hasta que los tribunales decidan su veredicto.
------------------------
Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

La indecencia de Rajoy y Sánchez
Melchor MirallesRepublica.com 19 Septiembre 2016

La duodécima legislatura está muerta antes de nacer, y sus costuras han estallado por la corrupción que está ahí, aunque la orillen. Hemos vivido un estruendo de rentrée sin habernos ido. Los años mueren en agosto, pero este 2016 es una película que hemos visto ya demasiadas veces. Es la juerga suya permanente, pero la afición está ya cansada de tanta alevosía del trinque sin límite, y sin nocturnidad. Y ya estamos con las encuestas, en las que el PP salva la cara aunque la mierda le llegue al cuello, el PSOE sigue cuesta abajo y sin frenos, Ciudadanos sufre mucho en las autonómicas y Podemos surfea las mareas crecientes de la nada. Y sigue al ajuste de cuentas, entre unos y otros, y entre otros y uno, hacia dentro y hacia fuera, con la cuerda de presos y de los que pueden serlo estirada mientras ellos juegan al soka tira, ahora que llegan las vascas.

Hay mucha tela que cortar y mucho doble rasero, y muchas varas de medir, a la medida siempre de quien la emplea, la vara. Empiezo por Rita Barberá, la aforada aferrada a su aforamiento. Conviene recordarla que se sienta en el Senado no porque la eligieran los ciudadanos, no. Ocupa escaño porque fue enviada a esa antigualla por vía indirecta, por designación del Parlamento valenciano por empeño del PP, con el único fin de que pudiera acogerse a la ventaja de ser aforada. Una figura creada para proteger la inmunidad de nuestros representantes democráticamente elegidos y otras autoridades frente a posibles abusos en el arte de la denuncia y la querella se ha convertido en una herramienta de amparo y pretendida impunidad de la golfería. Un dislate. Por todo ello cobra más relevancia y salpica más a Rajoy que el PP se empeñará en que fuera designada para ocupar lugar en la Cámara alta.

Nadie está juzgando la culpabilidad penal de Rita Barberá. Incluso en lo cuantitativo, será juzgada por el blanqueo de 50.000 euros por 50 militantes del PP valenciano a 1.000 por barba, lo cual es una coña frente a los millones de los ERE, o de la Gürtel, o de la Púnica, o de los Pujol. El asunto fue un lavado de dinero procedente de donaciones clandestinas a cambio de favores hechos desde los gobiernos autonómicos y municipales. La alcaldesa eterna de Valencia, pieza clave junto a Javier Arenas, José Manuel Soria, Francisco Camps et al de la liquidación del PP de Aznar en el Congreso de Valencia de 2008, arrodillada durante años ante el conducator Rajoy, formaba parte de un engranaje organizado en la sede de Génova, como se organizó siempre en Génova el manejo de la pasta del PP, durante años en negro y con sobresueldos. Pretender ahora que es la única responsable, en lo político, del latrocinio, es una coña marinera. Que pidan la guillotina para ella quienes han cobrado sobresueldos en negro, como Rajoy, comprendo que la indigne. Pero Rita ha de irse, no del PP, que ya se ha ido, sino del Senado, donde nunca debió ir. Por dignidad y respeto a los ciudadanos. Y Rajoy, que ahora se limita a decir que Rita ya no está en el partido y ya no manda sobre ella, tiene la obligación, al menos, de expresar su opinión al respecto. Aunque solo sea porque hasta antes de ayer mandaba sobre ella, y sobre todos, y bajo ese mandato robaron los que robaron, blanquearon los que blanquearon y se lo llevaron los que se lo llevaron, y Rita fue colocada em el Senado del que no se va ni con agua hirviendo.

Al otro lado, en el PSOE, la Fiscalía Anticorrupción acusa a más de 20 personas, entre las que se cuentan dos ex presidentes del PSOE y de la Junta de Andalucía, Manuel Chavés y José Antonio Griñán, de los delitos continuados de prevaricación y malversación de fondos públicos. Al primero le piden 10 años de inhabilitación. Al segundo 6 de prisión. En el caso de los ERE, en el que se malversaron cientos de millones de euros, no de miles, no, de millones. Y el coro de la izquierda, política y mediática, que reclama en linchamiento de Barberá, mira para otro lado, pone cara de pena y exige para los andaluces la presunción de inocencia y el respeto a sus trayectorias de servicio público. Con dos cojones los unos y con un par de varios las otras. Dos varas de medir en función de que quien haya vulnerado la ley o las más elementales normas de la ética y la dignidad, según sea de los nuestros o del adversario. Si es de los nuestros a arroparlos y protegerlos. Si es de ellos a degollarlos. Y así nos luce el pelo.

Está escrito desde este andén. PP y PSOE están en guerra entre ellos y cada uno de ellos libra una guerra interna en la que ya no se hacen prisioneros. PP y PSOE son los responsables esenciales de que España esté varada, al borde del desastre. En el PSOE un día parece que se consuma el asedio definitivo a Pedro Sánchez para que se vaya y al siguiente resurge el acojono de los que se sientan junto a él en la Ejecutiva. En el PP hasta la fecha ha habido demasiado miedo, pero el asunto de Barberá ha hecho mucho daño y los miedosos y mansos jefecillos parece que están muy cabreados. Y entre tanto, da la impresión de que ni Sánchez ni Rajoy manejan siquiera la posibilidad de irse, hacerse a un lado, y dejar que otros en sus partidos encuentren una solución para España. Y esa es la única salida. No hay más. O eso o unas terceras elecciones que a veces creo que puede a estas alturas que sea lo mejor. Aunque claro, cabe la posibilidad de que de las urnas salga algo parecido, y si es así, y el PP y el PSOE han comparecido con sus líderes de hoy, la situación sería ya el no va más porque, entonces, ¿nos llevarían los cobardes dirigentes del PP y el PSOE hasta unas cuartas elecciones?, ¿vamos a estar votando hasta que ellos se cansen? Lo escrito, no tienen vergüenza. Y lo dicho por Sánchez en el famoso debate de diciembre de 2015, pero aplicado a los dos. No tienen decencia. Y antes de que me lluevan los palos, anoto lo que dice la Real Academia sobre decencia: “1.Aseo, compostura y adorno correspondiente a cada persona o cosa. 2. f. Recato, honestidad, modestia. 3. f. Dignidad en los actos y en las palabras, conforme al estado o calidad de las personas”.

Pues eso. No la tienen. La decencia.
Compártelo:

Se les encoge el ombligo a los magistrados del TC
“El deber de un juez es administrar la justicia, pero su costumbre es diferirla” J. de la Bruyère
Miguel Massanet diariosigloxxi.com 19 Septiembre 2016

Es cierto que, en esta especie de hecatombe política, económica y de valores por la que está pasando nuestro país, los ciudadanos no hemos podido hallar consuelo en la supuesta imparcialidad de la Justicia, en la parcialidad en la forma de administrar justicia por una parte significativa de los magistrados, jueces y fiscales que, en muchas ocasiones, voluntariamente o influidos por sus ideas políticas o, en algunos casos, por su particular forma de interpretar las leyes en un intento de ajustarlas, en los casos en los que debe aplicarlas, a su especial concepto de lo que debiera ser y decir y no a lo que en verdad es y dice.

En estos momentos la nación está pasando por una etapa en la que se está jugando su porvenir desde el momento en el que llevamos ya tres votaciones sucesivas para intentar encontrar quien presida y forme un nuevo gobierno que se ocupe de los importantes problemas que padece la nación y que, van pasando los meses, ya estamos en diez, y seguimos sin que, ni remotamente, seamos capaces de vislumbrar en lo que va a acabar esta lucha absurda entre los distintos partidos políticos que, en lo único en que son capaces de poner de acuerdo es precisamente en no ceder en su tozudez y no dar el brazo a torcer para que se acabe esta interinidad que no anticipa, precisamente, ninguna solución razonable para España y los españoles.

Aparte del hecho de que el número de partidos que hoy existen en nuestra nación ha aumentado sensiblemente con la aparición de algunos provenientes de otros países, con la única misión de crear el desorden, la desorientación, el enfrentamiento entre la ciudadanía y el propósito de volver a instaurar en este país aquellos modos, desórdenes, odios, enfrentamientos y crímenes que existieron a partir del mes de febrero del año 1936, cuando el Frente Popular impuso su ley, que fue la de la anarquía, la persecución de las derechas, la venganza, la anarquía y el desprecio por la vida de las personas y el respeto por la autoridad y las leyes, que condujo a los asesinatos, torturas, robos y asaltos, que fueron la causa del levantamiento del 18 de julio de 1936 por las tropas del general Franco.

Lo cierto es que parece que hemos entrado en una espiral de desencuentro, de incomprensión, de falta de cintura política y de posiciones inmovilistas, provocada por unas izquierdas que pretenden pintar el estado de nuestra nación bajo el prisma de la mentira, el engaño, la desvergüenza, la historia inventada y los más abyectos propósitos de conducir al pueblo español hacia una situación, que ya estuvimos a punto de vivir, en la que por meros intereses partidarios, por un odio inverosímil hacia la derecha y por el simple deseo de echar por tierra todo lo que en unos pocos años se ha conseguido en cuanto a los avances conseguidos durante estos cuatro años pasados, en los que, con sacrificio, con restricciones, con recortes y con mucho esfuerzo se ha ido consiguiendo remontar, paso a paso, aquella situación límite que dejó el señor Rodriguez Zapatero cuando, en noviembre del 2001, cedió al mando a su adversario el PP.

No obstante, si la amenaza del progreso de las izquierdas, representadas mayormente por la irrupción del comunismo bolivariano en el terreno de la política nacional; la verdad es que estamos enfrentados a otro problema, quizá de mayor enjundia y peligrosidad, provocado por algunas autonomías, especialmente la catalana, en el que se está poniendo en juego la unidad de nuestro país, se está amenazando con la ruptura de los lazos de la comunidad catalana con España y se está practicando, sistemáticamente, la doctrina de los hechos consumados con la que, los políticos separatistas, están consiguiendo ir avanzando en sus propósitos secesionistas mientras el Estado, se limita a seguir los procedimientos legales acudiendo a los tribunales para intentar evitar, por el camino de la legalidad, lo que la parte contraria viene atajando utilizando el sistema del incumplimiento reiterado de las leyes del Estado y de las sentencias y requerimientos de la justicia española de la que, por cierto, hace ya tiempo que no hacen caso ni acatan.

A medida que se van sintiendo más seguros, que comprueban que sus desafíos no tienen la adecuada respuesta por parte de las autoridades estatales y se cercioran de que van quemando etapas, en su proyecto de alcanzar la independencia de las tierras catalanas, sin que, por parte del gobierno de la nación, de la Justicia y de determinados partidos políticos, que todavía parece que tienen en mente valerse de los catalanes separatistas para conseguir el quorum necesario para poder formar un nuevo gobierno de tendencia ultra izquierdista; se haga más que utilizar palabras grandilocuentes los unos y buscar soluciones que significan una traición a la nación española, pero que para los que intentan estos métodos, les puede significar alcanzar el poder, al que tanto aspiran, en nuestra nación. Lo malo es que la experiencia nos enseña que, en el caso de estos grupos comunistas, cuando alcanzan el control de una nación ya acaba para ellos la democracia y empieza el sistema totalitario en el que, como ocurre en Venezuela, no hay quien les arrebate, por métodos democráticos, el poder en el que se han instalado.

Hoy hemos conocido una noticia que puede que sea una de las peores que los españoles podrían conocer. Antes recordaremos una noticia del pasado mes de septiembre del 2015 que aparecía en los siguientes términos:

“El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso ha presentado recientemente una proposición de Ley Orgánica «para la ejecución de las resoluciones del Tribunal Constitucional como garantía del Estado de Derecho», que introduce en la Ley Orgánica del TC (LOTC) un nuevo art. 82.4.b), en virtud del cual si «las instituciones, autoridades, empleados públicos o particulares», en el plazo que se les fije, incumplen total o parcialmente las resoluciones del Tribunal, éste podrá «[a]cordar la suspensión en sus funciones de las autoridades o empleados públicos de la Administración responsables del incumplimiento, durante el tiempo preciso para asegurar la observancia de los pronunciamientos del Tribunal», pudiendo «el Tribunal... requerir la colaboración del Gobierno de la Nación a fin de que, en los términos fijados por el Tribunal, adopte las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de las resoluciones» [art. 82.4.c)]

Evidentemente esta nueva facultad que abreviaba los trámites de tener que acudir al Gobierno para poder, a través de la fiscalía del Estado, llevar a cabo el procedimiento de ejecución de sentencias, no fue del gusto de los separatistas que se opusieron a ella ni tampoco del resto de partidos que preferían que el tema catalán se eternizase para tener en sus manos un triunfo con el que jugar como baza electoral, como parece que pudiera suceder si, al señor Sánchez del PSOE, sus compañeros socialistas le permiten que negocie con los partidos de PDC y sus compadres de ERC, que parecen dispuestos a ceder en sus inmediatas reivindicaciones con tal de sacarse de encima a su pesadilla de la Moncloa, el señor Mariano Rajoy.

Sin embargo, parece que a los señores magistrados del TC esta facultad, que en puridad debiera de haberles alegrado, ya que les confería un poder más inmediato para que sus sentencias se cumplieran con mayor rapidez, no les agrada demasiado, quizá debido a que tienen que retratarse, tomar la iniciativa y convertirse en el brazo ejecutor de las resoluciones que deban emitir. Cuando ya hace unos meses que disponen de esta facultad, de repente les han entrado los escrúpulos y, por ello, parece que no quieren hacer frente al tema Forcadell y seguidamente los temas de Homs y Mas por lo del 9S, el referéndum ilegal del que ellos fueron responsables, aunque quisieron ocultarlo negándose a admitir su participación en semejante acto. En definitiva, no asumirán la responsabilidad de juzgar a aquellos infractores de las leyes españolas, cuando ya hace más de un año de aquellos hechos, e intentarán rechazar su responsabilidad hasta que hayan resuelto sobre la constitucionalidad de aquella LO, lo que, si tenemos en cuenta la velocidad con la que suelen dirimir las cuestiones que se les plantean ( hablemos de la Ley del Aborto, recurrida por el PP hace ya años, que duerme el sueño de los justos en alguna oficina de tan alto tribunal mientras, en España, cada año se asesinan, impunemente, a más de 100.000 fetos) pueden pasar años antes de que se decidan a tomar la oportuna resolución.

¿Qué justicia es esa que tiene tanto escrúpulos (o deberíamos decir tanto miedo) en poner en el sitio que se merecen a unos sujetos cuya intención, declarada por ellos mismos, es cometer un delito de secesión y para ello no tiene el menor pudor en poner en marcha e invertir dinero de los contribuyentes para hacer leyes, crear organismos administrativos, estudiar una Constitución catalana y negarse a obedecer las leyes españolas? ¿Me quieren ustedes decir para que sirve un TC que, cuando llega el momento de exigir que se cumpla la Constitución se dedica a buscar excusas para que no se diga que ellos han sido los que han provocado el conflicto con los catalanes? O es que, ¿preferirían que llegara el momento en que los militares tuvieran que cumplir con el artº 8 de la Carta Magna? ¿Así es como piensan que los españoles confiemos en nuestra justicia?

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos como cada día nuestras instituciones van dando muestras de más debilidad, como si cuando tienen que asumir con su deber para con los españoles, les entraran las cautelas y los miedos que tan impropios resultan en personas tan encumbradas y protegidas.

La pendiente regeneración de los sindicatos
EDITORIAL El Mundo 19 Septiembre 2016

Tras seis meses de la elección de Josep María Álvarez como nuevo secretario general de UGT, nada apunta a que el sindicato vaya a acometer la regeneración que necesita, más allá del cambio de dirigente. Las declaraciones de Álvarez en nuestras páginas ignoran la falta de modernización de la estructura interna de la organización y la urgente actualización de un modelo sindical tan caduco como opaco, anquilosado en las raíces de un obrerismo obsoleto. Más aún, el secretario general echa balones fuera al referirse a los enormes escándalos que han golpeado a UGT en Andalucía: "Es una organización muy grande, con mucha autonomía", se excusa, y llega a señalar que no puede garantizar que hechos parecidos no ocurran de nuevo. Esta pendiente renovación, esta falta de autocrítica y esta ausencia de transparencia son los motivos que han causado que desde 2010 UGT haya perdido el 12,5% de sus afiliados, viendo, además, mermado su peso en la negociación colectiva. A ello, hay que añadirle una deriva ideológica que poco bien le hace al sindicato: "Mi posición es derecho a decidir sí", afirma el líder.

Donde sí parece que UGT puede comenzar a abandonar su concepción trasnochada es en su dependencia política. Históricamente ligado al PSOE, Álvarez hace hincapié en el apartidismo: "Quiero que sea un sindicato en el que los militantes de todos los partidos se sientan cómodos". Si consigue huir de planteamientos partidarios y hacer que UGT represente de una vez a todos los trabajadores, con independencia de su color político, habrá dado un paso en su pendiente regeneración.

Cantan el himno de la Legión en un pleno municipal
Caballeros Legionarios desafían a los concejales podemitas
El secretario de la Hermandad Nacional de los Antiguos Caballeros Legionarios, Guillermo Rocafort, responde a un miembro de Ahora Madrid que llamó terrorista a Millán-Astray: "Terrorista es un partido que linda con la ETA como Podemos".
A. B  www.gaceta.es 19 Septiembre 2016

El pasado día 15, el pleno del distrito de Latina en Madrid rechazó con los votos de Ahora Madrid y del PSOE, y la abstención de Ciudadanos la propuesta del Grupo Municipal Popular de revisar el nombre de la calle en honor a Millán-Astray, que la regidora del Ayuntamiento de Madrid, Manuela Carmena, quiere eliminar en virtud de la aplicación de la sectaria Ley de Memoria Histórica, y denominarla "calle del Fundador de la Legión Española, Millán Astray".

El PP manifestó que "los legionarios que están en servicio y los veteranos no entienden que el Ayuntamiento de Madrid les desprecie con la decisión de eliminar la calle", recordó que fue el creador de "un Cuerpo militar de élite admirado en todo el mundo, con un espíritu de sacrificio y de entrega a la defensa de la libertad y querido por la inmensa mayoría de los españoles", y resaltó su labor benéfica.

Al salón de plenos acudieron varias decenas de antiguos legionarios que mostraron su disconformidad ante la medida que ellos creen "injusta y sectaria". El secretario de la Hermandad Nacional de los Antiguos Caballeros Legionarios, Guillermo Rocafort, se dirigió a los representantes municipales y aseguró que la medida es una "infamia". "No nos creemos las mentiras de la maquinaria de odio, todos nos consideramos hijos de nuestro fundador, que abogó por la reconciliación nacional". En este sentido, aseguró que "era muy cómodo atreverse con los muertos" y les invitó a centrarse en "solucionar los problemas de los madrileños". Además, Rocafort pidió a Ciudadanos que "salga de la equidistancia", recordó al PSOE que grandes socialistas "sirvieron a La Legión" y contestó a un miembro de Ahora Madrid que llamó "terrorista" al general: "Terrorista es un partido que linda con la ETA como es Podemos". Al finalizar el pleno, los antiguos legionarios cantaron el himno de la Legión.

En declaraciones a Gaceta.es, Rocafort ha censurado el despliegue policial del Ayuntamiento de Madrid ordenado por el concejal de seguridad, Javier Barbero, y que contó con agentes antidisturbios. "Nosotros acudimos de forma pacífica. La medida, que llega de aliados de Otegi, es "contradictoria'' pues quieren acabar con esta unidad". Asimismo ha recordado que jamás hubo ese despliegue en Latina en 40 años de democracia''.

Cabe recordar que asociaciones legionarias han convocado una concentración en la Plaza Mayor a las 12:00 horas el próximo 24 septiembre para defender el honor de su fundador. La organización la lanzado un emotivo vídeo de convocatoria en el que piden a la regidora podemita que no enfrente a los españoles de nuevo. "Nuestros padres y abuelos sufrieron una guerra fratricida y tardaron mucho en reconstruir España. Ya basta, Carmena, no nos enfrentes. Ni rojos, ni azules... españoles", manifiesta el teniente coronel y antiguo caballero legionario José Pérez Recena, de la mano de dos niños. A continuación, los pequeños lanzan un mensaje de concordia a los dirigentes políticos que están dispuestos a volver a dividir 80 años después a los españoles entre buenos (izquierda) y malos (derecha): "No nos dejéis una España rota. No queremos esa herencia".


******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Por qué no existe una alternativa al Partido Popular en España con la que está cayendo?
Yolanda Morín gaceta.eu 19 Septiembre 2016

Es la pregunta del millón. La verdad es que el votante, el ciudadano, apuesta a lo seguro. Tan mal esta la cosa en nuestro país que los votantes 'de orden' prefieren la ensalada de Rajoy a cualquier otro tipo de experimento político.

Lo cierto es que no hay mucha alternativa al PP.

VOX, que surgió como plataforma de enganche para los desencantados del PP, no llega tras la desaparición de la mayoría de sus líderes fundadores. Lo que intentaba ser una alternativa seria al PP, mezcla de forma indiscriminada mensajes identitarios burdamente copiados de otros partidos europeos a la vez que afirma y confirma "ser un partido de derechas". Incompatible el planteamiento.

Cuando me fuí de VOX antes de las elecciones de 2015 me criticaban por mis posiciones identitarias críticas con el Islam y la inmigración masiva. Hoy, han adoptado ese mensaje por conveniencia electoral. Un mes después de dejar VOX los pro etarras destrozaron mi negocio en Portugalete. Todavía espero de Santi Abascal lo que él pide: condena y solidaridad. Ni una llamada o muestra de apoyo por parte de VOX ni por parte de su presidente... aunque sí de muchos militantes. Quien sí se solidarizó fue el PP, que presentó un escrito de condena en el Ayuntamiento que apoyó también el PSOE.

Lo que era un magnífico proyecto se ha convertido, con sus apenas 46.000 votos en toda España, en una opción residual que no encuentra el hueco necesario para crecer. Como decía un buen amigo, "el problema de VOX no es VOX. El problema de VOX son sus líderes, más acupados de sí mismos que del partido. Han montado en la bicicleta y no pueden dejar de dar pedales, porque de hacerlo se caerán con todo el equipo. La pela es la pela".

Lamentablemente, VOX se parece cada vez más a uno de los muchos grupúsculos de extrema derecha que hay en España. Y no lo critico por ese parecido, sino por la incapacidad de sus líderes para hacer del proyecto algo más serio. Cientos de buenos militantes de un magnífico proyecto se merecen un liderazgo mejor.

Por otra parte ha surgido RESPETO, una confluencia de partidos identitarios capitaneados por Plataforma per Catalunya, España 2000 y Partido por la Libertad. No sabemos qué deparará este proyecto.

Y eso es todo. Queda claro por qué el PP sigue ganando elecciones.

Mareas, comunes, comprometidos, se emancipan.
Vicente A.C.M.  Periodista Digital 19 Septiembre 2016

Una de las características del conglomerado de PODEMOS ha sido precisamente su capacidad de amalgamar las sensibilidades de un sinfín de formaciones ultras de izquierda nacidas de movimientos de corte populista de una supuesta reivindicación social, ya sea ecologista, nacionalista independentista, o tipo comunal asamblearia. Todas tienen en común en su militancia el que sus integrantes se encuentran en el rango de los 18 a 40 años, una visión idealizada de la sociedad, un rechazo selectivo e incongruente al consumismo, también al sistema capitalista al que consideran explotador y un credo comunista trasnochado e intransigente. Pero la amalgama ha empezado a descomponerse y esas formaciones periféricas inconexas andan buscando su emancipación y constituirse como partidos independientes no sujetos a la disciplina, otros dirían dictadura, del soviet impuesto por Pablo Iglesias.

El primero en dar el paso fue el grupo de COMPROMIS que exigió su Grupo parlamentario propio en el Congreso. El siguiente fue En Comú PODEM, con una Ada Colau radicalizada a posiciones secesionistas y dispuesta a fundar un partido que plante cara a ERC y CDC. En tercer lugar y aprovechando las elecciones autonómicas en Galicia, las Mareas, aspira a ser la oposición del PP y a la vez lograr el temido “sorpasso” al PSOE gallego iniciando su camino hacia la irrelevancia. En cuanto al País Vasco, PODEMOS ha adoptado la táctica de coaligarse con los proetarras de EH BILDU tras haber protagonizado un vergonzoso elogio del etarra Arnaldo Otegi y reafirmarse en el inexistente derecho a decidir de los pueblos.

Y a eso hemos de añadir la lucha por el poder entre dos facciones representadas por los dos amigos y camaradas cofundadores del partido, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. El primero, con una ideología más radicalizada y con tics dictatoriales, más en la línea del ideólogo Juan Carlos Monedero, que no se ha molestado en ocultar usando todos los medios a su disposición como Secretario General anulando a los críticos. Por otro lado, Errejón, considerado más pragmático y moderado, si es que puede concebirse algún tipo de moderación en quienes pretenden anular las libertades e instaurar un régimen de corte ultra comunista bolivariano. La lucha interna “fantasma”, porque nadie la quiere reconocer, tiene su batalla decisiva en Madrid donde dos polémicas podemitas como la asalta capillas Rita Maestre y la paracaidista Tania Sánchez, han presentado una plataforma que pugnará por el control contra la oficialista.

Parece bastante evidente que PODEMOS y sus confluencias no solo han alcanzado el techo electoral, sino que además sufre una crisis derivada de la actitud dictatorial de una Ejecutiva liderada con mano de hierro por un Pablo Iglesias, al que ya no le funcionan sus cambios de imagen de moderación y suaves maneras a la de un basilisco, energúmeno, faltón y desafiante “macho alfa”. Y es que hasta sus propios camaradas más cercanos han sufrido en sus carnes esa actitud despótica de un líder que considera el partido como algo suyo personal y que no duda en condenar al ostracismo a quienes le critiquen. Este sujeto no dice ya aquello de “este es mi escaño” sino “este es mi partido”. La disidencia no figura en su diccionario personal. Y es que algunos reaccionan con absoluto despotismo y venganza como forma de superar sus frustraciones, carencias y fobias.

Se presentan unas semanas muy dinámicas en lo político donde se van a esclarecer posicionamientos claves para el futuro de nuestro país. Sin duda el PSOE tiene un papel muy destacado, decisivo sea cual sea la alternativa que elija para desbloquear una situación ya insostenible y perjudicial para los intereses de todos los españoles.

En cuanto al PP, resulta frustrante ver cómo una Ejecutiva alejada de la realidad sigue en un inmovilismo total esperando que la solución les venga dada por otros y sin arriesgar nada. Nadie discute la legitimidad de Mariano Rajoy para seguir intentando ser investido presidente del Gobierno. Sin embargo, no puede esperar a que los apoyos vengan a ofrecérselos a su despacho sentado en su sillón tras la mesa. La montaña no vendrá a Mariano y él deberá acudir y subir las empinadas laderas.

¡Que pasen un buen día! ¡Qué gran Presidente de Gobierno hubiera sido Alberto Núñez Feijoo! Ganamos Galicia, perdemos España.

El tal Núñez, no gracias
Nota del Editor 19 Septiembre 2016

En repetidas ocasiones he manifestado que el tal Núñez no es de fiar, y menos para los español hablantes. Por el contrario, si Vd pretende beneficiarse de su conocimiento de la lengua regional en detrimento de los derechos de los ciudadanos españoles, español hablantes por obligación constitucional, pues adelante, será tan impresentable como él. No voy a seguir, en el artículo siguiente de José García Domínguez, hay datos que lo tumban.

Feijóo, Ciudadanos y Baltar
José García Domínguez Libertad Digital 19 Septiembre 2016

El primer beneficiario de esa profilaxis que supondría acabar con el caciquismo será el propio Feijóo. El segundo, Galicia toda.

Feijóo, un tecnócrata carente de ideología alguna más allá de esa concepción administrativa de la cosa pública tan propia de los cuadros de la derecha clásica española, parece ser el hombre llamado a colocar el cartel de "Cerrado por defunción" en la historia moderna de Galicia. Un territorio que pierde 40 habitantes cada día, 280 ausencias nuevas cada semana, 1.120 almas menos todos los meses. Y entre los que quedan, aquellos mayores de 65 años ya representan el doble, justo el doble, que los menores de 15. Enésimo indicio de la agonía demográfica del país de Breogán, el porcentaje de extranjeros residentes apenas frisa allí un escaso 3,3%. Los jóvenes se van, los viejos se extinguen y los niños no nacen. Eso es Galicia hoy. Con 1.200.000 ocupados y 750.000 beneficiarios de pensiones contributivas, la primera fuente regional de rentas, y con diferencia, no es la planta de Inditex en Arteixo ni tampoco la factoría Citroën de Vigo, sino la Tesorería General de la Seguridad Social. Cada vez que se publica otra esquela de un octogenario en la prensa local, el PIB de Galicia se resiente.

Lo que hay es un cataclismo demográfico. Y lo que viene es un desplazamiento masivo de personas por el territorio acaso solo equiparable a aquel que sufrió España tras el Plan de Estabilización del 59. El proceso ya se ha iniciado: el grueso de los habitantes de Galicia se trasladará a la costa para morar en torno al trazado de la autopista del Atlántico. Ahí vivirá la gente. El resto será paisaje. Ese, pues, es el marco, el escenario donde estarán llamados a representar su papel los distintos actores institucionales. Un escenario en el que las últimas encuestas publicables otorgan a Feijóo su mayor éxito justo en Orense, esa ínsula Barataria del clan de los Baltar, símbolo paradigmático del viejo caciquismo agrario de la Galicia profunda. Baltar padre, quien heredara el virreinato vitalicio en la Diputación de Orense del gran padrino provincial Gómez Franqueira, un hombre mucho más inteligente que su torpe hijo O Neno Baltar, fue quien dijo aquello célebre, que en el PP gallego conviven los del birrete y los de la boina. Los del birrete –Rajoy, Feijóo– desprecian, huelga decirlo, a los de la boina. Pero dependen de ellos. Feijóo, el pretendido modernizador tan eficiente que acabó entregando los restos de todas las cajas de ahorros gallegas al ciudadano venezolano que hoy las supervisa desde su despacho en Caracas, se ha revelado impotente en el pasado para romper el cordón umbilical que le mantiene preso del caciquismo rural.

Es un bucle nada melancólico: la mala calidad de las instituciones públicas, consecuencia inevitable de las tramas de favores personales gestionadas por los conseguidores que permiten retener el voto cautivo de la Galicia interior, perpetúa el atraso económico de esas mismas zonas, lo que a su vez actúa de caldo de cultivo para el mantenimiento y extensión de las mismas redes clientelares. Feijóo, por supuesto, es consciente de ello. Pero nada puede hacer por terminar con ese estado de cosas: tiene al enemigo dentro de casa. Galicia necesita como agua de mayo un proyecto político radical que se vuelque en la tarea perentoria de higienizar de arriba abajo todos los rincones de su Administración. Y ese afán radical, genuinamente radical, no lo encarnan las Mareas sino Ciudadanos. Al modo que antes se decía propio de los trotskistas, vía el entrismo, Ciudadanos puede con sus votos forzar la labor de acabar con los albañales del caciquismo, empezando por la Diputación de Orense. El primer beneficiario de esa profilaxis será el propio Feijóo. El segundo, Galicia toda.

Homs no representa a Cataluña, sólo a sí mismo
Editoriañ La Razon 19 Septiembre 2016

Francesc Homs, diputado y ex consejero catalán de Presidencia de la Generalitat, declara hoy en el Tribunal Supremo en calidad de investigado por los presuntos delitos de desobediencia, malversación y prevaricación por su actuación en la suspendida consulta separatista del 9-N de 2014. Homs será acompañado hasta las puertas del Alto Tribunal por Artur Mas y otros secesionistas. Los independentistas repetirán el modelo de presión a la Justicia que puso en práctica en su día Batasuna y luego siguió el PNV. Estas «romerías» demuestran sus dificultades para mantenerse del lado de la Ley en las ejecutorias públicas y el escaso respeto por el trabajo de los jueces y de los fiscales, que lo es también por el Estado de Derecho. Homs, que piensa explotar el victimismo lo que pueda, se presentó ayer poco menos que como mártir de la causa de la libertad de los catalanes y dijo que declarará ante los jueces en nombre de Cataluña. Pues no. Los nacionalistas no representan a toda la gente del territorio, ni siquiera a la mayoría de los que viven y trabajan en Cataluña. Homs y otros dirimen una responsabilidad personal ante los tribunales y no colectiva en función de un interés muy determinado, que no por el bien común. Su presencia ante el Supremo, como la de Mas en el Tribunal Superior, y las que pueden seguir prueban que, afortunadamente, la Justicia, aunque lenta, llega, y que la impunidad sólo es una falsa sensación. Nadie está por encima de la Ley.

El euskera, en el punto de mira: Podemos, PSOE, PP y C's abogan por reducir su peso
El PNV apuesta por profundizar en la prepoderencia de la lengua vasca en el empleo público, mientras que los cuatro partidos nacionales quieren limitarla en la Administración pública
José Mari Alonso. Vitoria El Confidencial 19 Septiembre 2016

El rango a dar al euskera, con planteamientos encaminados a excluir a quienes no conocen la lengua vasca por parte del nacionalismo radical, siempre ha sido motivo de disputa en las campañas electorales en Euskadi. Ahora, de cara al 25-S, la confrontación ha subido de tono de la mano del PSE con un vídeo realizado para censurar que el PNV excluye de la Administración pública a las personas que no dominan este idioma. La pieza ironiza sobre la exclusión social que sufre un joven, a quien se le impide la entrada en un bar, un campo de fútbol, unas oficinas, un autobús, una iglesia o hasta un bazar chino por cuestiones lingüísticas, para concluir con la denuncia de que este veto sí se da a nivel institucional. “Lo cierto es que esto de no dejarte entrar por no saber euskera no pasa en ningún sitio de Euskadi, en ningún sitio salvo en uno, la Administración. Una situación injusta que nos comprometemos a eliminar porque creemos que la igualdad de oportunidades debe ser algo muy vasco”, proclama la candidata socialista a lendakari, Idoia Mendia.

El vídeo ha indignado al PNV, su socio de gobierno en las instituciones vascas. A las críticas se ha sumado la exconsejera de Cultura del Gobierno vasco durante el mandato de Patxi López, Blanca Urgell, que lo ha calificado de “despropósito”. La intención de los socialistas con esta iniciativa —que asumen puede resultar “provocadora”— era exponer su propuesta electoral de modificar los perfiles lingüísticos en la Administración vasca para que no haya exclusiones por motivos de la lengua, toda vez que el actual sistema provoca una “discriminación” en el acceso al empleo público.

Pero más allá del contenido del polémico vídeo, lo cierto es que el planteamiento de limitar el peso del euskera en el acceso al empleo público une a Podemos, PSOE, PP y Ciudadanos (C’s). En su programa, los socialistas defienden que el acceso al empleo público debe “reflejar el carácter plural y bilingüe de la sociedad vasca, sin que la cuestión lingüística influya de modo determinante en las opciones personales de los ciudadanos”. Para ello, ven “fundamental” que se “adecuen los perfiles lingüísticos a la cambiante realidad social y a la realidad sociolingüística de cada zona de Euskadi, a fin de alcanzar una mayor eficacia en la salvaguarda de los derechos lingüísticos de los ciudadanos y para solucionar las disfunciones que se hayan producido en la implantación de los perfiles lingüísticos”.

En concreto, el PSE se ha comprometido a “revisar en qué puestos de trabajo tiene el conocimiento del euskera una necesidad preferente y en cuáles no tiene ninguna prioridad”, implantando en el actual sistema de acreditaciones un perfil lingüístico “mixto o asimétrico”. Es decir, el perfil correspondiente al puesto “no sería el mismo si realmente el trabajo se va a desempeñar mayormente hablando o escribiendo en euskera y/o viceversa”. En este caso, se exigiría un determinado perfil para el uso hablado del idioma y otro para el escrito. Además, dada la “importancia del capital humano con experiencia en la Administración vasca”, los socialistas apuestan por establecer exenciones de perfil lingüístico para el personal mayor de 45 años, “discriminando por categorías profesionales y zonas sociolingüísticas para garantizar siempre que se pueda atender en las dos lenguas”. Con ello, se facilitaría su movilidad y que puedan continuar con su carrera profesional “sin que la edad o la falta de perfil se convierta en un obstáculo”. Con estas medidas, los socialistas sostienen que se daría pie a una Administración “más eficiente y también más inclusiva desde el punto de vista de la diversidad lingüística”.

Los socialistas han encontrado en Podemos un aliado en su pretensión de modificar el actual sistema de acreditaciones lingüísticas para que el desconocimiento del euskera no sea una barrera. La formación de Pablo Iglesias apuesta por “revisar la política de perfiles lingüísticos como requisitos de entrada al empleo público y promoción mediante incentivos del aumento de la capacidad lingüística en euskera del personal público” para evitar vetos. Aboga por “evaluar la adecuación de los niveles exigidos a los puestos de trabajo, ponderando que su valoración como mérito no se convierta en una barrera infranqueable para quienes no saben” la lengua vasca. A este respecto, sostiene que la exigencia del perfil lingüístico 4 (C2) debe afectar solo a los profesionales que deban dedicarse a sectores relacionados con el ámbito lingüístico.

Podemos, que ha asumido buena parte de las reivindicaciones independentistas, al hacer suyas cuestiones como el derecho a decidir del pueblo vasco o la celebración de una consulta soberanista, marca distancias con el nacionalismo en esta cuestión de la exigencia del euskera. En este terreno, plantea la necesidad de “realizar estudios periódicos dirigidos a evaluar el grado del uso del euskera en cada uno de los ámbitos públicos (educativo, laboral, administrativo, comunicativo, político y cultural) con el fin de reorientar la política lingüística y mejorar su eficiencia”. “Tenemos claro que no queremos políticas lingüísticas que excluyan a una parte de la ciudadanía y, por eso, promoveremos medidas económicas concretas para que toda persona que quiera conocer y aprender los idiomas oficiales tenga oportunidad de ello, sin imposiciones ni condicionamientos. Todo ello respetando y sin excluir a las muchas personas que, por diversas causas, desconocen el idioma”, asevera en su programa electoral.

Muy contundente se muestra igualmente el PP, que se compromete a que los empleos públicos cuya atención al público “no sea relevante” no requerirán la acreditación del bilingüismo, como en los casos de ordenanzas, servicios de limpieza o emergencias. La formación liderada por Alfonso Alonso asegura que en la Administración pública hay “una mayoría de empleos que no requieren atención al público y que, sin embargo, están limitados a la acreditación del bilingüismo”. Por ello, plantea “corregir” esta “barrera impositiva” mediante la recuperación del perfil cero en la selección de profesionales. Además, propone modificar los criterios en el acceso a las ofertas de empleo público para “pasar de las técnicas impositivas a las garantías de servicio y atención pública”, de modo que el idioma de prestación del servicio “no afecte a su calidad”.

“Dar una posición nuclear al bilingüismo sobre el servicio público y sobre las garantías y libertades sociales nos limita y nos empobrece”, censura el PP, que defiende que “sobreponer el conocimiento de una lengua sobre el conocimiento de una especialización es injusto con los aspirantes a ejercer una profesión en el ámbito público, pero también es injusto con quienes esperan recibir el mejor servicio público en cualquier ámbito de la Administración”. De este modo, recoge que el sistema de evaluación del requisito del conocimiento del euskera en la Administración se hará de conformidad con la demanda de los servicios públicos en esta lengua, y que será inferior al 5%, “en lugar de las estadísticas de conocimiento del euskera, que no se corresponden con la realidad lingüística de cada territorio”.

En esta línea, Ciudadanos argumenta que la Administración pública vasca “debe estar profesionalizada, sin exigencias lingüísticas que reduzcan su eficiencia”, y defiende el requisito del euskera “como un incentivo y no como un impedimento”. Su candidato a lendakari, Nicolás de Miguel, afirma que “no se puede anteponer el conocimiento de una lengua por encima de las capacidades cuando el trabajo no requiere de atención pública”, por lo que su partido impulsará “el cambio de los criterios de selección del funcionariado para lograr una mayor eficiencia en la Administración”

Frente a estos planteamientos revisionistas del peso actual del euskera, el PNV se presenta a las elecciones del 25-S con la propuesta de profundizar en la preponderancia de la lengua vasca. El lendakari y candidato a la reelección, Iñigo Urkullu, plantea en su programa “el impulso de la consolidación e incremento significativo del uso del euskera como lengua de trabajo en la Administración”, así como la “definición de criterios lingüísticos mínimos para el desempeño de altos cargos y cargos de designación en la Administración general y sus organismos dependientes”.

Sus propuestas en este ámbito incluyen el “rediseño y actualización del sistema de perfiles lingüísticos para una mejor y más precisa adecuación a su verdadera razón de ser, que es atender las especificidades comunicativas de los puestos de trabajo”, el “estudio de nuevas modalidades de acreditación de perfiles lingüísticos, asociadas, por ejemplo, al desempeño de tareas profesionales y puestos de trabajo en euskera” o “garantizar la regulación de la cuestión lingüística en la legislación sectorial”. En su pretensión de llevar a cabo una “promoción de las condiciones que posibiliten el ejercicio efectivo de los derechos lingüísticos de la ciudadanía en la Administración”, Urkullu asegura que impulsará “la capacitación del euskera del personal público, incidiendo de manera especial en los ámbitos de Sanidad, Ertzaintza y Justicia”.

La Cataluña que nos inventaron
Rafael Arenas García http://jardindehipotesis.blogspot.com.es  19 Septiembre 2016

"D'altra banda, el comte de Barcelona va consolidar la seva hegemonia sobre els altres comtes (Roselló, Empuries, Cerdanya, Urgell i Pallars), que li van reconèixer l'autoritat" (A. Albet Mas y otros, Geografia i Història, Vicens Vives, Educació Secundària, p. 72).

"Els comtes es consideraven igual entre ells, però reconeixien el de Barcelona -més fort i més ric- com una mena de germà gran (C.A. Trepat y otros, Medi natural, social i cultural, Cicle Superior 1, Barcelona, Barcanova, 3ª impresión de la 3ª ed. 2013, p. 215).

Los textos anteriores se insertan en la presentación del origen de Cataluña propia de nuestras escuelas e institutos. De acuerdo con ella este origen se encuentra en la Marca Hispánica creada por Carlomagno. Los diversos condados de dicha Marca (formados entre finales del siglo VIII y comienzos del IX) se habrían independizado de los reyes francos a finales del siglo X. Los condados no se unirían formalmente, pero ya a comienzos del siglo XII se reconocería la primacía del conde de Barcelona, de manera que éste, soberano en realidad tan solo de su propio territorio, el más grande y poderoso de entre los condados catalanes, ejercería ya en cierta forma la función de príncipe (principal) de Cataluña. De esta manera, cuando a mediados del siglo XII Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, se casa con Petronila, la hija del Rey de Aragón, pasando a ser príncipe de Aragón y padre de Alfonso II, el primer monarca que por derecho propio era titular tanto del Reino de Aragón como del Condado de Barcelona, con naturalidad se presenta dicha unión familiar como la de Aragón y Cataluña. Así, sin ningún rubor se afirma en los libros de texto de nuestros escolares que tras tal unión surgió la "Corona catalanoaragonesa", una auténtica falsedad, pues en la Edad Media en ningún momento se utilizó esta denominación, sino que quienes unían el título de reyes de Aragón y condes de Barcelona se hacían llamar simplemente así, Reyes de Aragón y, en su caso, y en función de para qué, utilizaban también el título de conde de Barcelona. Nunca utilizaron el título de monarcas en una pretendida "Corona catalanoaragonesa".

Pero, más allá del nombre, la duda es si el relato de los hechos responde a la realidad. Esto es, si el matrimonio entre Ramón Berenguer IV y Petronila supuso la unión entre Cataluña y Aragón o se trataba de otra cosa. Mi hipótesis (inconclusa) es que se trataba de otra cosa, pero que para el nacionalismo era fundamental presentar ese período histórico de la forma que se narraba en el párrafo anterior.

¿Cuál puede ser la realidad que se oculta tras el relato que repiten los libros de texto y la historiografía oficial?
Lo primero que hay que considerar es que cuando se producen las esponsales entre Ramon Berenguer IV y Petronila (1137) lo que acabaría siendo Cataluña estaba integrado por varios condados. Ramon Berenguer IV era titular de algunos de ellos, pero no de Urgell, Pallars Sobirà, Pallars Jussà, Empuries y Roselló. En el siguiente mapa, extraído de la "Història de Catalunya" dirigida por Pierre Vilar, puede constatarse la situación que comento:

Si dejamos de lado (de momento) la referencia con la que comenzábamos al reconocimiento de la pretendida superioridad del conde de Barcelona sobre el resto de condes ¿catalanes?, quienes le tratarían como a un "hermano mayor" lo que nos encontramos es con un espacio jurídico fragmentado en seis unidades políticas. Desde luego la más importante con diferencia es la constituida por los territorios que gobernaba el conde de Barcelona, pero esto no nos permite obviar a los otros territorios, que mantendrían su independencia, al menos formal, hasta el año 1172 (Roselló), 1192 (Pallars Jussà), 1314 (Urgell), 1325 (Empuries) y ¡1488! (Pallars Subirà).

¿Cataluña, por tanto, a mediados del siglo XII se reducía de alguna forma al condado de Barcelona? Podría ser. De hecho, y esto es curioso, el término Cataluña es posterior a la unión entre el condado de Barcelona y el reino de Aragón y no se utiliza para referirse a un territorio que coincide más o menos con el de la Cataluña actual antes del siglo XIII. Esto es, podemos especular con que en el momento en el que se produce la unión de Barcelona con Aragón el noreste de la Península Ibérica estaba integrado por un reino (Aragón) y una serie de condados, de los cuales el más importante era el de Barcelona, pero sin que sea imposible aventurar que faltaba la conciencia de que esos condados formaban parte de una entidad mayor (vid. G. Tortella/J.L. García Ruiz/C.E. Núnez/G. Quiroga, Cataluña en España. Historia y mito, Madrid, Gadir, 2016, pp. 13-14). Si esto fuera así de ninguna forma el matrimonio entre Ramon Berenguer IV y Petronila implicaría el nacimiento de la fantasiosa "Corona catalanoaragonesa", sino que se trataría simplemente de una unión personal del reino de Aragón y del condado de Barcelona, pasando el titular de ambos territorios a utilizar el título de mayor rango; esto es, el de rey de Aragón. De esta manera, cuando el Roselló, el Pallars Jussà, Urgells, Empuries, Pallars Subirà y el Valle de Arán (1411) pierden su independencia lo hacen por someterse al rey de Aragón (y conde de Barcelona), no porque se integren en una entidad política denominada Cataluña que, como decimos, es posterior, al menos, a la fusión entre el condado de Barcelona y el reino de Aragón. Es decir, Cataluña como entidad política ¡sería posterior a su unión con Aragón! Si se repara en que en el momento de dicha unión el concepto de Cataluña como entidad política no existía y que una parte significativa del territorio que ahora la forma aún no dependía del conde de Barcelona la idea no parece descabellada. De acuerdo con esta aproximación, por tanto, Cataluña surgiría como una división política dentro del reino de Aragón que incluiría el condado de Barcelona como núcleo y otros territorios próximos que se habrían ido incorporando a dicho reino durante los siglos XII, XIII, XIV y XV.

(Ermengol VI, conde de Urgell a mediados del siglo XII y que parece que mantenía buenas relaciones tanto con el conde de Barcelona como con el rey de Aragón y el de León y Castilla)

Es claro que un relato como el anterior no debería ser piedra de escándalo. Podríamos debatir sobre él sin que tuviera que alterar nuestras vidas la respuesta que finalmente diéramos; pero a la vez hemos de reconocer que para el nacionalismo catalán no es en absoluto indiferente que optemos por una Cataluña que surge como entidad política dentro del reino de Aragón que una imaginada corona catalanoaragonesa. Quizás por eso la insistencia en destacar que, pese a la independencia de algunos condados catalanes todavía en los siglos XIII y XIV (Pallars incluso en el siglo XV), el conde de Barcelona se situaba ya como "hermano mayor" de todos ellos; algo que no solamente se afirma en los libros escolares, sino también en las obras académicas (J.M Salrach, El procés de feudalització (segles III-XII), vol. 2 de P. Vilar (dir.), Història de Catalunya, Barcelona, Ediciones 62, 2ª ed. 2003, p. 357: "Res d'estrany, doncs, que els comtes dels restants territoris -Pallars Sobirà, Pallars Jussà, Urgell, Roselló i Empúries- se'n fessin vassalls". De este "vasallaje" (que sería bueno saber en qué se concretaba) se derivaba lo que escribe inmediatamente a continuación J.M. Salrach: "Potser ara ja podem parlar de Catalunya com un principat feudal". El nacimiento de este principado en ese momento, justo antes de las esponsales de Ramon Berenguer con Petronila sería clave para entender dicho matrimonio como una unión de entidades políticas que colocaría a Cataluña en plano de igualdad con Aragón. Sin ese sometimiento al conde de Barcelona resultaría que Cataluña no surgiría más que como consecuencia de la previa existencia del reino de Aragón, y eso sería letal para el relato que pretende una Cataluña milenaria.

Este relato requiere, precisamente, que exista esa unidad política de "los condados catalanes" con anterioridad al momento en el que el conde de Barcelona se convierte también en rey de Aragón. De otra forma el mito de la Cataluña milenaria se resiente, porque, de no existir esa unidad política ¿en qué basamos la unidad de los condados catalanes, aquellos que se pretenden existentes ya en el siglo X a pesar de que nadie puede identificar ni tan solo la referencia al nombre "Cataluña" con anterioridad al siglo XII? Esa primacía del condado de Barcelona puede servir de base para adelantar una pretendida conciencia común de pertenencia a una cierta comunidad política; pero sin esa ¿cómo se justifica que los condados que se extienden desde el mar Mediterráneo hasta el río Cinca (más o menos) se consideren parte de una entidad mayor? En los libros escolares esta entidad se vincula a la Marca Hispánica, de tal forma que los condados catalanes -tal como ya hemos adelantado- serían el resultado de la disgregación de aquélla, manteniéndose esta conciencia de unidad hasta la reincorporación de los mismos al Principado de Cataluña. Ahora bien, este planteamiento desconoce que no solamente los denominados "condados catalanes" integraban la Marca Hispánica, sino que también los tres condados que dieron origen al reino de Aragón (Aragón, Sobrarbe y Ribagorza) tenían su origen también en el Imperio carolingio ¿qué mecanismos llevaron a unos a integrarse en Cataluña (recordemos, ¡aún no existente!) y a otros en un reino diferente, el de Aragón? Finalmente ¿tiene sentido plantearse en plena Edad Media que tras dos, tres o cuatro siglos se mantenga, aunque sea entre las personas más cultivadas, conciencia de compartir con otros condados o territorios la pertenencia a entidades políticas como el Imperio Carolingio o la Marca Hispánica?

Personalmente todo me huele a mistificación. Creo que resulta más plausible imaginar que nadie tenía conciencia de integrarse en ninguna "protocatalunya" durante los siglos X, XI o XII; lo que explicaría también que en ningún momento el conde de Barcelona se hubiera planteado tomar el título de rey de Cataluña. ¿Cómo podría ser rey de algo que no existía?
Quizás, de no haber surgido la oportunidad de acceder al trono de Aragón hubiese optado por pedir al Papa el título de rey... de Barcelona. De esa forma se hubiera puesto fin a la dependencia de Barcelona respecto a los reyes de Francia, que formalmente se mantuvo hasta el año 1258; pero esa sería ya otra historia. La que tenemos pasa por la unión del condado de Barcelona y el reino de Aragón en la persona de los descendientes de Ramon Berenguer IV y Petronila. Como resultas de esa unión acabó configurándose un espacio político propio dentro del reino de Aragón que adelanta la actual Cataluña y a la que acabaron integrándose unos territorios, los condados de Pallars Subirà i Pallars Jussà, Urgell, Empúries y Roselló, en los que probablemente poca conciencia habría que acabarían formando parte de una Cataluña milenaria que hundía sus raíces en la Marca Hispánica creada por Carlomagno.

Quizás fuera bueno darle un par de vueltas a este planteamiento, al menos para cuestionar el relato que se hace en los libros escolares y que, evidentemente, nunca es inocente ya que contribuye a crear y reforzar determinados vínculos identitarios. Leyendo los libros de mis hijos compruebo cuántos esfuerzos se hacen para conseguir su identificación con esa Cataluña milenaria y mítica que acaba confluyendo con Aragón en la inventada "Corona catalanoaragonesa", y cómo nada se intenta para que se sientan partícipes de una comunidad más amplia integrada por todos los españoles y que también hunde sus raíces en la historia.
Hemos de ponernos manos a la obra.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial