AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 16  Noviembre  2016

TRAS EL VARAPALO DE HILLARY CLINTON
Soros reúne al progresismo millonario para ‘recuperar el poder’
El multimillonario gastó millones de dólares para favorecer a Hillary Clinton en las elecciones presidenciales y poder continuar de esa manera dictando las políticas mundiales. No hubo suerte y ahora busca recuperar cuota de poder por otros medios.
Arturo García gaceta.es 16 Noviembre 2016

Ha tardado unos días pero por fin el omnipresente George Soros ha reaparecido. Es entendible este silencio mediático del multimillonario, pues gastó parte de su fortuna en financiar la campaña de Hillary Clinton para unas elecciones presidenciales que finalmente acabaron cayendo del lado de Donald Trump. Sin embargo, el globalismo mundial parece tener un nuevo plan y la reunión que estos días se celebra en Washington tiene por objetivo buscar mecenas y tratar de hundir la actividad política del presidente electo.

La victoria de Trump ha trastocado los planes de Soros. El líder del progresismo millonario contaba con Clinton para seguir dictando las políticas mundiales a su antojo, tal y como ha hecho hasta ahora en asuntos como la inmigración, la reforma sanitaria o la promoción de la ideología de género. El proyecto estrella de Soros, acabar con el Estado-Nación, defendido en numerosas comparecencias públicas fue abrazado por Clinton ya en 2013. En una conferencia con banqueros brasileños la demócrata siguió el discurso habitual y afirmó que su sueño era “un mercado común hemisférico, con libre comercio y fronteras abiertas”.

De hecho, Soros es uno de los grandes promotores de la migración musulmana a territorio europeo y estadounidense. De este modo, según reveló The Washington Times, ha financiado grupos privados que ayudan a los musulmanes a entrar en Alemania y otras naciones europeas, así como escribió, hace un año en un periódico australiano, que “Europa debería recibir un millón de refugiados por año para garantizar su futuro”.

A mediados de septiembre, el magnate de origen húngaro aprovechó la primera cumbre de Naciones Unidas sobre migraciones para anunciar una inversión de 446 millones en la “crisis de refugiados”. El magnate, que financió también el tráfico de bebes abortados, reconoció hace unos meses estar detrás de los flujos migratorios que durante el último año y medio han alterado el panorama en Europa.

El objetivo de Soros pasaba por utilizar al sector privado para iniciar una campaña con “iniciativas de impacto social y negocios creados por refugiados y migrantes”. Es decir, entregar cierta cantidad de dinero a cada recién llegado que presente un proyecto de empresa “viable y sólido”.

“Se pretende que estas inversiones tengan éxito. Pero nuestro objetivo prioritario es crear productos y servicios que de verdad beneficien a los migrantes y las comunidades de acogida”, sentenció Soros. Sus declaraciones pillaron por sorpresa a algunos inversores, que cuestionaron el verdadero objetivo del magnate con su plan económico.

Obstáculo contra Trump
El encuentro en uno de los hoteles más exclusivos de Washington incluye a algunos de los rostros más importantes de los Estados Unidos, así como a personajes públicos como Nancy Pelosi, líder de la minoría de la Cámara de Representantes de EEUU, la senador Elizabeth Warren y el copresidente del Comité Progresista Keith Elllison. El objetivo, no es ningún secreto, es articular mecanismos para frenar la labor política de Trump.

La estrategia de los liberales pasa por preparar una “guerra de trincheras” contra Trump desde el primer día. Algunas de las sesiones del foro se ocupan de trazar el plan para los siguientes comicios, mientras que otras tienen por objetivo frustrar el plan de 100 días presentado por Trump. “Es un asalto a los logros de Obama y nuestra visión progresista por una nación justa no lo puede permitir”, sentencian.

El nuevo plan electoral pasa por orientar el electorado hacia “las minorías y las mujeres” para inclinar la balanza del lado demócrata. Los últimos rumores apuntan a que Michelle Obama podría ser propuesta como la candidata del Establishment, pero la esposa del todavía presidente americano ha rechazado por el momento esta responsabilidad. Soros cree que Trump venció por el “apoyo de los blancos y la clase trabajadora” y ahora busca darle la vuelta al tablero político.

Críticas a Soros
La sombra de la mano negra del magnate vuelve a revolotear. Numerosos expertos en política estadounidense han señalado a Soros como instigador de las protestas en varias ciudades estadounidenses contra el presidente electo. Los episodios violentos se han repetido, los manifestantes incluso pedían la violación de Melania Trump, y los medios internacionales, que llevaban meses alertando acerca de “las células que podrían actuar” en caso de derrota de Trump, han guardado un conveniente silencio

En opinión del economista y analista político Paul Craig Roberts, “los medios de comunicación mienten al presentar las protestas como espontáneas y saben que las ‘manifestaciones’ están orquestadas por George Soros y organizaciones pantalla de la oligarquía y otros grupos falsamente progresistas financiados por el globalismo mundial”.

“Soros, varias organizaciones de izquierdas y progresistas tras las que se ocultan las élites mundiales dicen estar a favor de la democracia, pero en realidad están actuando a favor de la oligarquía”, escribe el economista.

Cabe recordar que MoveOn.org, una de las plataformas que apoyó la convocatoria, fue fundada en 1998 en respuesta al proceso de ‘impeachment’ contra el entonces presidente Bill Clinton. Curiosamente, entre la lista de sus principales financiadores está una asociación vinculada a Soros.

El actual Estado del Bienestar no es sostenible
Francisco Saavedra González okdiario 16 Noviembre 2016

Los niveles de deuda acumulada y las enormes estructuras de gasto público que quieren mantener las oligarquías políticas actuales en las economías del mundo occidental, son algunas de las principales causas que impiden que la productividad aumente como debe. De hecho, como indica el gráfico siguiente, los incrementos en la productividad que se han producido desde el año 2007, se corresponden con sectores en burbuja. El potencial de crecimiento a largo plazo se reduce si la productividad es muy baja. La única forma de impulsarla que parecen creer los grandes “sabios del mainstream” que establecen los criterios económicos y monetarios desde los consejos de ministros, los bancos centrales y las universidades y escuelas económicas más importantes del mundo, parece ser el impulso continuo del ciclo burbujil.

Quizá para entenderlo mejor, imagine que le ponemos un peso adicional de 20 kg al hombre más rápido del mundo en los 100 metros: Usain Bolt. Es seguro que disminuirá su velocidad. Pero si le cargamos 100 kg de peso adicional irá mucho más lento (si es que es capaz de moverse). Exactamente lo mismo pasa con la economía, cuanto más engorda la administración pública (en su ámbito estatal, autonómico / regional, y local), la deuda pública y la regulación por la lógica derivada intervencionista que supone su creciente ámbito de actuación y el mayor número de funcionarios y/o prestaciones que financia… más peso le ponemos a la economía y peor funciona.

Francamente, me sorprende enormemente el desarrollo espectacular que ha tenido la economía mundial con un mercado tan manipulado y lastrado por la mala praxis de reguladores y gobernantes en las últimas décadas. A pesar de ellos, la especialización del conocimiento ha creado riqueza para toda la humanidad y ha permitido una verdadera reducción de la pobreza en muchos países emergentes y la mejora de las condiciones de vida de miles de millones de personas… y ¡todo esto muy a pesar del gran lastre que tenemos que soportar!

El lastre es lo que realmente está pasando en el mundo occidental. Hagámos un rápido repaso de la negativa tendencia histórica del último siglo:

1. En EEUU han pasado de un peso del sector público del 5% en la economía a principios del siglo XX a un 27% aproximadamente (de ello se quejaba amargamente Schumpeter en 1919). Esa ha sido la tendencia de largo plazo y parece ir a más. Desde la administración de Obama se ha favorecido este incremento de la regulación y se ha incentivado la construcción de un pseudo “estado del bienestar” socialdemócrata a imagen del manido modelo sueco, mediante el apoyo al “Obama Care” y otras medidas similares. Respecto de la nueva administración Trump, encaja mucho más con la ideología de un conservador mercantilista, amigo del oligopolio y poco amigo del libre comercio. Dice lo que quiere porque puede, pero su principal defensa es la de sí mismo, porque la de los grandes ideales de la civilización: libertad, justicia, verdad y paz con fundamento en el Derecho natural y el liberalismo económico, están ausentes casi por completo en su forma de entender el mundo y, por supuesto, en la forma de liderazgo que EEUU debe asumir como rol en él.

Sirvan los siguientes gráficos como un ejemplo de lo que ha pasado con la deuda pública y los estados de bienestar en EEUU, extensible al resto de economías avanzadas del mundo en mayor o menor medida.

2. En la vieja Europa, sin embargo, la situación es pre o contra revolucionaria. Lo más importante para identificar esta situación es que gran parte de la población perciba o sienta como injusto el ordenamiento jurídico vigente. Es más, parece que el desconcierto actual de los gobiernos y burócratas, que están enrocados en defender el sistema de poder establecido a base de realizar reformas estéticas, no sustantivas en ningún caso, ayudan en el tiempo a que muchos colectivos estén más perturbados aún, aumentando así la incertidumbre y la inseguridad jurídicas y consagrando la desconfianza general. La verdadera crisis mundial es moral y política, y su consecuencia es económica. Y la verdadera causa son los monopolios del relativismo moral y de la socialdemocracia política. Como decía Tocqueville: “La revolución sustituyó al monarca absoluto por trescientos monarcas absolutos en un Parlamento”, y los parlamentos son oligarquías que han pasado a ser controladas por partidos políticos que dependen de un Tesoro público y un Presupuesto (financiados por la banca central y el sistema bancario) para consagrar derechos y administrar lo público como si fuese privado (“el dinero público no es de nadie decía una conocida política nacional”).

El problema de Europa actualmente es mayor. Debido al enorme peso que tiene la oligarquía política en la vida pública y la economía, administran lo que es privado como si fuese público, conculcando el Derecho y mediante la Legislación (que no es lo mismo). La Legislación está al servicio de la política, en lugar de que la política esté sometida al Derecho (el Imperio de la Ley). Un “estado del bienestar” quebrado e insostenible es la idea más defendida por la socialdemocracia que usa de la macroeconomía para justificar sus acciones legislativas, cuando la verdadera economía es micro.

Las dos grandes Guerras Mundiales aumentaron la necesidad para los gobiernos de la época de instaurar el crédito, el dinero fiduciario o fiat, como elemento esencial del régimen de poder oligárquico. Nixon en 1971 le dio la puntilla al eliminar completamente la convertibilidad del dólar al oro. Pero ese fue un paso más en un proceso que se había fraguado en Europa al finalizar la II Guerra Mundial. La socialdemocracia alemana, el laborismo británico, el estatismo francés y los socialismos en España e Italia han extendido la “idea socialista” a través del control de la cultura y la educación universitaria nihilista. El intervencionismo es creciente, e incluso se puede denominar autoritarismo monetario a la acción del BCE. La justificación de todo la encontramos en el igualitarismo, que demagógicamente permite el privilegio de algunos frente al resto por los motivos más variados. La consecuencia es la expoliación mediante impuestos a la clase media creada en las décadas anteriores, para conseguir mantener su dependencia del estado o de grandes compañías cuyos intereses colusionan con el estado. Observe cómo se trata la propiedad y la pequeña y mediana empresa respecto de la empresa multinacional y pública. ¿Cuál es el discurso dominante?

3. Japón, está en situación comatosa. La deuda brutal, que se mantiene gracias al ahorro, pero en términos relativos va a peor, es un disparate creciente. El mayor de los males de Japón es su población envejecida, que hace que sus oligarcas planteen el suicidio y la eutanasia como algo necesario para evitar el colapso. No está exenta Europa de esta gran amenaza y sigue el mismo camino que Japón, tanto en lo que afecta a la deuda como esquema ponzi, como a la incapacidad de hacer frente al engorde descomunal que ha llevado hasta lo grotesco el poder de las oligarquías partitocráticas. Japón es quizá el eslabón más débil de las economías avanzadas gracias al fallido programa monetario que ha llevado a cabo en los últimos años.

4. El mundo emergente, por el contrario, es el caso opuesto (con excepciones como Venezuela, Cuba, etc.). Han sido las grandes beneficiadas en las últimas décadas, si no se dejan invadir por el virus socialdemócrata de las sociedades occidentales durante la próxima crisis económica y social que han de afrontar para depurar los excesos cometidos en los últimos años. Muchas de estas economías, si avanzan por el camino verdaderamente liberal (que implica necesariamente que se ajuste al Imperio de la Ley toda relación entre las partes en igualdad de condiciones), consolidarán  el nuevo eje de poder en contraposición al autodestructivo estado del bienestar occidental, consecuencia de la crisis moral y de valores que emanaban de la razón lógica griega, el Derecho romano y el Cristianismo. Veremos si la administración Trump consigue retrasar este proceso o acelerarlo. El abandono de estos principios y fundamentos de libertad y progreso, es causante de la tendencia decadente en la política y economía de EEUU, Europa y Japón.

Basándome en esta tendencia, para Europa y el mundo avanzado en general (salvo que cambien mucho las cosas), sólo puedo considerar como escenario más probable en los próximos años el de una mayor presión fiscal sobre el capital y las rentas, que permita a la oligarquía política financiar el gasto corriente y el déficit fiscal, pagar los intereses de la deuda creciente, y mantener y/o extender su red de dependencia y poder, llamado estado del bienestar. Todo ello será a costa de generar mayor inseguridad jurídica en los agentes económicos, especialmente de aquellos que menos dependan de sus vínculos hegemónicos (a costa de los dependan más del mercado y de los vínculos contractuales… que son los que de verdad generan riqueza).


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La Justicia da respuesta a los violentos en Navarra
EDITORIAL El Mundo 16 Noviembre 2016

Como la mayoría de los ciudadanos esperaba, el Estado de Derecho ha respondido con firmeza y contundencia a la brutal agresión sufrida el pasado 15 de octubre por dos guardias civiles fuera de servicio y sus parejas en la localidad navarra de Alsasua. El lunes, la Audiencia Nacional encarceló a seis de los ocho implicados en el suceso, acusados de un delito de terrorismo, ya que la jueza Carmen Lamela entiende que no se trata de un hecho aislado o puntual sino que forma parte de una estrategia radical más amplia para amedrentar a los miembros de la Guardia Civil y la Policía Nacional en el País Vasco y Navarra.

De hecho, al menos cuatro de los detenidos forman parte del movimiento Ospa Mugimendua en Alsasua, una plataforma abertzale que organiza protestas y acciones violentas bajo el lema ¡Fuera de aquí!, en referencia a las fuerzas y cuerpos de la seguridad de Estado en la comunidad foral. Uno de ellos, Jokin Unamuno, está considerado como el principal "promotor" del movimiento, heredero de las ilegalizadas Gestoras Pro Amnistía. Lamela, además, considera que las cuatro personas fueron agredidas sólo por su condición de guardias civiles y de parejas de éstos, y esa fue "única y exclusivamente la causa por la que fueron insultados y golpeados". El encarcelamiento provisional, por tanto, está justificado porque en un Estado de Derecho no pueden existir espacios de impunidad para los violentos que cuestionan la convivencia democrática y quieren que la sociedad permanezca en un constante enfrentamiento civil. Y por desgracia, este clima de radicalización social está consentido, cuando no directamente fomentado, por algunos políticos abertzales.

Nuestro periódico informaba ayer de la irresponsable política de subvenciones promovida por el Gobierno foral de Navarra, presidido por Uxue Barkos, de Geroa Bai, que se sostiene con el apoyo de EH Bildu, Izquierda-Ezkerra y Podemos. Bajo el pretexto de fomentar el euskera a través de los medios de comunicación online, el Ejecutivo de Barkos, junto al Ayuntamiento de Pamplona, regido por el alcalde de EH Bildu Joseba Asirón, comprometidos ambos activamente en la euskaldunización de Navarra, han otorgado dinero público a la página web Ahotsa, una de las vías a través de las cuáles se llama a la movilización contra la Guardia Civil en Navarra. La plataforma, además de fomentar el odio contra los miembros del Instituto armado, promueve el apoyo a los presos etarras. No en vano, la persona que recibió el dinero de los contribuyentes, M. Ángel Llamas Montoya, ya fue detenido en una operación contra ETA en 2011, acusado de dirigir la propaganda de la organización terrorista.Otra de la caras más representativas de Ahotsa, Sergio Labayen, fue también detenido en 2013 en una operación antiterrorista cuando lideraba Herreria, ilegalizada junto a Askatasuna y Gestoras Pro Amnistía.

Todo esto pone de manifiesto la pretensión de convertir Navarra en un laboratorio abertzale con el objetivo último de facilitar la incorporación de Navarra al País Vasco, un procedimiento contemplado en la disposición transitoria cuarta de la Constitución. La voluntad de imponer a la fuerza el uso del euskera en esta comunidad y el empeño en anteponer la identidad euskaldún a la variada cultura que conforma el tejido social navarro son prueba inequívoca de ello. Pero también lo es que Geroa Bai, la rama navarra del PNV, esté siendo cómplice de la implantación en Navarra de un terrorismo de baja intensidad como el que pretende mantener viva la izquierda abertzale en el País Vasco. Organizaciones como Sortu y EH Bildu, y dirigentes como Arnaldo Otegi se resisten a enterrar el pasado y reivindican con su actividad política el legado de muerte y terror que impuso ETA a toda la sociedad española.

Lo sucedido en Alsasua, por tanto, no es sino la consecuencia del proyecto político de Barkos y sus socios radicales para trasladar a Navarra la herencia de odio y conflicto permanente de los independentistas vascos. Pero lo cierto es que ETA fue derrotada por la decidida acción del Estado de Derecho, y a ese mismo Estado le corresponde la tarea de velar porque no se instale la impunidad ni cobre carta de naturaleza el discurso de que no hay vencedores ni vencidos. Y en ese empeño no pueden existir fisuras entre los partidos constitucionalistas. Tampoco, la actuación del Gobierno y de la Justicia debe titubear a la hora de frenar el avance de los violentos. De ello depende que llegue a buen puerto el proceso de reconciliación y los vascos y navarros puedan vivir sin la amenaza del terror.

Un barco sin rumbo entre Escila y Caribdis
Jesús Cacho  vozpopuli.com 16 Noviembre 2016

En la Cataluña no rendida al nacionalismo, esa vieja enfermedad nueva renacida de entre las cenizas de la crisis y el populismo, preocupa mucho estos días lo del PSC… Y, ¿qué es lo del PSC ahora mismo? Pues la posibilidad de que el PSOE pueda finalmente optar por romper los lazos históricos que le han mantenido unido al socialismo catalán por una espasmódica relación de amor-odio. Porque esa ruptura, argumenta gente sensata que se mueve en áreas cercanas a Ciudadanos, al PP catalán y al propio PSC, podría terminar echando al partido de Miquel Iceta en brazos de los partidarios del “derecho a decidir”, en brazos de los “malos” para entendernos, lo que supondría un golpe muy serio para el constitucionalismo en Cataluña o lo que queda de él. Creen las buenas gentes que defienden la idea de España en el territorio comanche nacionalista que “en Madrid se está juzgando con excesiva dureza a los socialistas catalanes, que, aunque se han equivocado mucho a lo largo del tiempo, han aguantado todas las presiones imaginables en los últimos cuatro años y no se han subido al carro del independentismo”. Este es el resumen de la argumentación.

El propio Iceta se refería el pasado sábado a la importancia de lo que está en juego: “Dejarnos de lado, alejarnos de la posibilidad de compartir el proyecto colectivo del socialismo español, sería un gran triunfo para el imaginario independentista que tanto daño está haciendo a la relación entre Catalunya y el resto de España”. Que esa ruptura sería una gran noticia para los indepes parece fuera de duda. Lo decía días atrás Xavier Domènech, el líder de En Comú Podem, la marca catalana de Podemos, en declaraciones a TV3, dónde si no: “Es bueno que el PSC haya dicho basta; estaría bien que este basta se convirtiera en síes a Gobiernos de izquierdas, al derecho a decidir, a explorar el futuro y a no quedar atrapados en el pasado”. Para este sujeto, explorar el futuro equivale a hacer saltar por los aires la unidad de España y danzar sobre sus pedazos. Un riesgo sobre el que también ha advertido Joaquim Coll (“El separatismo se frota las manos”), en un reciente artículo dedicado a desbaratar la tesis, falsa como casi todas las que exhibe el nacionalismo, expuesta por el convergente Ramón Tremosa, según la cual “Chequia y Eslovaquia se separaron cuando rompieron sus dos partidos socialistas. ¿Pasará ahora también entre Cataluña y España?” Coll terminaba alertando de que “una posible ruptura entre el PSC y el PSOE sería usada para relanzar la profecía de la secesión inevitable”.

Como en tantas parejas de las que voló un amor desgastado por el aburrimiento, las infidelidades y el paso de los años, hace tiempo que PSOE y PSC tendrían que haber pasado por la notaría para deshacer su sociedad de gananciales como paso previo a otra vida tal vez mejor. Los intereses creados lo han impedido. Tan importantes siguen siendo esos intereses que, a pesar de la situación calamitosa de uno y otro, seguramente harán imposible a última hora la ruptura. El PSOE no podrá jamás prescindir del PSC en tanto en cuanto aliente una última esperanza de poder un día recuperar el Gobierno de la nación, por mucho que ahora, y coyunturalmente, a Susana Díaz le interese alejar a la militancia del PSC de las grandes decisiones partidarias. Pensar, por otro lado, en reverdecer la opción de una Agrupación Socialista en Cataluña suena a quimera. Y otro tanto, pero en las antípodas, ocurre con el PSC, un partido que acabaría de fijo por suicidarse si decidiera disputar el espacio de un socialismo soberanista hoy herméticamente ocupado, y con ventaja, por ERC. PSOE y PSC tendrán que seguir soportándose.

Queda hacer relación de daños, tras reconocer que el terremoto ha sido de aúpa. Hace apenas 10 años, el PSC contaba 54 diputados en el parlamento de Cataluña (25 llegó a sentar en el Congreso); ahora apenas tiene 16. En el despeñadero ideológico desde hace tiempo, la pura verdad es que la única ideología que ha exhibido el PSC en los últimos tiempos, la muleta que ha utilizado para intentar recuperarse del descalabro y, a ser posible, reverdecer laureles en las urnas, ha consistido en alimentar la fobia contra el PP, el odio a palo seco contra todo lo que sonara a derecha. Un viaje que conduce de lleno a la ensenada del inefable Iceta, un tipo singular, inteligente, brillante incluso, un autodidacta capaz de construir piezas oratorias de notable calado en el Parlament para, a continuación, ponerse a bailar la conga cual aventado por la plaza de Sant Jaume.
El cerebro a la sombra de Rodríguez Zapatero

Un tipo astuto y con instinto, que acaba de merendarse a Núria Parlón, pero al mismo tiempo tornadizo, traidorzuelo, sin palabra, definitivamente infiable. Con Zapatero en Moncloa, fue el arquitecto del pacto del Tinell, aquella construcción política orientada a negociar con el nacionalismo y marginar al PP por siempre jamás, como garantía de eterno gobierno socialista sobre el páramo español. Esa inquina al PP explica el “no es no” a la investidura de Rajoy, sin amago siquiera de negociación a través de la cual el PSC, PSOE y Pedro Sánchez hubieran tal vez podido arrancar a Rajoy lo que Rajoy nunca quiso dar. Fue también el cerebro de la “operación Montilla”, el funesto Tripartito cuyas consecuencias no han terminado aún de pagar ni el PSC ni el propio PSOE. La huida al monte del nacionalismo a lomos del caballo desbocado del prusés colocó a Iceta y su gente ante un dilema irresoluble, un sí pero no, un pasito palante y otro patrás, un quiero y no puedo que ha supuesto un desgarro de difícil sutura. Su situación se tornó finalmente dramática con la aparición de Ciudadanos en el firmamento político catalán.

Un partido zombie, que ha perdido las referencias espaciales e ideológicas y sobrevive en el odio al PP y en un complejo insuperable ante el nacionalismo y sus fabulaciones, sentimiento exacerbado por la ausencia de cualquier armazón ideológico. Si en el programa para las generales de 2011 el partido incluyó entre sus propuestas “un referéndum acordado y pactado”, y en 2013 rompió la disciplina de voto en el Congreso para apoyar una resolución de diputados indepes que instaba al Gobierno a negociar una consulta, el Congreso celebrado el primer fin de semana de noviembre aún tuvo que hacer frente a una enmienda planteada por la delegación de Granollers que volvía a defender la celebración de un referéndum como “única vía posible para resolver el problema de encaje de Cataluña”. El eterno dilema. La cabeza del dragón que siempre vuelve. El drama de un PSC al que le encanta decir que sí al “dret a decidir” para después decir que no, que nunca jamás, y que luego ya se verá, porque vaya usted a saber… Lo cual impide la eventual configuración futura de una alternativa de Gobierno constitucionalista, junto con C’s y el propio PPC, capaz de acabar con la dictadura nacionalista, mejorar la calidad de la democracia y demostrar que el secesionismo no es la solución.

Un partido plagado de venerables abuelos llegados en su día de los cuatro puntos cardinales, que ya no saben si son socialistas o mediopensionistas, federales o confederales, tras tanto baile, tanto escorzó imposible en busca de la piedra filosofal de la identidad. Es una base de inmigración murciana, andaluza y castellana que ha envejecido más por vergüenza ajena que por edad, tras haber visto espectáculos como el del sublime Ernest Maragall, el señorito que salió del armario con unos cuantos más del brazo para, tras ordeñar los votos obreros del Baix Llobregat, declararse pública y fervientemente soberanista. Manda collons. El voto “obrero” se ha decantado ya descaradamente por Podemos como salvavidas imaginario, mientras las clases medias vagan asustadas por el ruido de la CUP, optando entre C’s y una Convergencia que sigue hundiéndose. No hay espacio para un partido que navega sin rumbo entre Escila y Caribdis. Su tiempo pasó y pasará más rápido a medida que los leales incondicionales vayan desapareciendo. Sus nietos ya no votan PSC porque sueñan en rufián, y sus afiliados se dejan seducir por En Comú Podem, la fuerza emergente que promete cargos a repartir. Rumbo a la satrapía. Como siempre, pero en progre.

Hartos de carmenadas y adanadas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 16 Noviembre 2016

Si hay un adjetivo que pueda definir la actuación de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, es su constante desafío a la legalidad vigente. Una actitud que va aumentando ante la pasividad de quienes tienen la obligación de velar por el respeto a la Ley. Una mujer que se ha hecho con la Alcaldía de la segunda mayor población de España, gracias al apoyo de fuerzas secesionistas con las que comparte objetivos. Un modo de gobernar que está llevando a Barcelona, como ya está sucediendo en Madrid bajo el mando de Manuela Carmena, a una degradación económica y de imagen brutales en tan solo dos años. Un proceder que solo lleva el objetivo de imponer su sectarismo más radical a millones de personas mediante el lanzamiento de “ideas” encaminadas a desafiar la Ley con actuaciones discrecionales como evidenciar públicamente el rechazo a las FFAA de España, mientras se favorece a la creación de unas FFAA catalanas, o como ahora, el lanzamiento de una “moneda social” sin el menor control a pesar de las advertencias del Banco de España.

Una acción que no es improvisada, sino que responde a un plan perfectamente ideado para ir minando la legalidad vigente e instaurar su propia legalidad a base de estas acciones que los secesionistas llaman “creación de Estado”. Y es aquí donde creo que el Gobierno de España debe de dejar de mirar para otro lado y tomar acción sobre este tipo de personajes. Lo que hace Ada Colau tiene un nombre que, además, es un delito tipificado en el código penal: “prevaricación y malversación de fondos públicos”. Porque solo así se puede calificar las subvenciones a esa organización que quiere desarrollar unas Fuerzas Armadas propias en Cataluña, o a la concesión de locales públicos y viviendas a grupos Okupas, o el intento de lanzar una moneda diferente de la única oficial y legal de España y de la mayoría de la UE, el euro.

Porque Ada Colau con su equipo de Gobierno en el Consistorio de Barcelona, desde que llegó al cargo y con la complicidad de los partidos secesionistas y del PSC, se ha dedicado a aplicar su política radical de extrema izquierda en grave perjuicio para el desarrollo económico de la ciudad. Su empeño en bloquear cualquier proyecto, sobre todo el que se refiere al turismo, está hipotecando el futuro económico de una ciudad abierta al Mediterráneo y puerto de entrada de millones de turistas. Su rechazo a proyectos como el de una super pista de hielo, se ha visto desnudado ante el éxito de esas instalaciones en otros municipios, en este caso el de Hospitalet. Su sectarismo descarado e insultante contra todo lo que signifique España, tuvo su miserable ejemplo en su interpelación al representante de las FFAA de España en un stand.

Porque en lo personal, Ada Colau es muy libre de tener su opinión y expresarla en libertad, pero como Alcaldesa de una Ciudad, no debe abusar de su cargo para lanzar soflamas populistas y sectarias, y mucho menos contra las FFAA. Porque si a ella no le gusta la presencia legítima y necesaria de las FFAA en cualquier parte del territorio de España, a muchos españoles tampoco nos gusta que una mujer tan sectaria y radical comom ella esté con el bastón de mando de la segunda ciudad más importante de España. Una populachera demagoga ex abanderada del movimiento anti desahucios que nunca tuvo una hipoteca ni fue desahuciada. La del videoclip pachanguero del run run alineada con el movimiento secesionista y la desobediencia que reclama la legitimidad de los cargos electos de los municipios como fuerza de representación política, a imitación de la proetarra Udalbiltza en El País Vasco.

En resumen, una desgracia de gobernanta que los barceloneses deben soportar sin haberla votado de forma mayoritaria y serlo gracias a los apoyos de otras fuerzas. Una pesadilla para los que apostaban por mantener e impulsar a Barcelona en el camino del desarrollo, del progreso y de la vanguardia cosmopolita de una ciudad típicamente abierta a ese Mar Mediterráneo que durante siglos ha sido su razón de ser y existir. Una sectaria que solo quiere imponer su ideología cutre y su suicida visión involucionista y fracasada que hipotecará el futuro de la ciudad y de sus habitantes.

Pero lo que nunca puede hacer quien tiene la responsabilidad de velar por la legalidad, es permitir que alguien así siga impunemente ejerciendo. Estamos hartos de “carmenadas” y de “Adanadas”. ¡PSOE cómplice!

¡Que pasen un buen día!

Separatismo baturro
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 16 Noviembre 2016

El argentino y defraudador a la Seguridad Social Pablo Echenique, conocido en el ámbito musical como Echeminga Dominga, quiere disputar el espacio nazionalista (así lo escriben ellos) a la Chunta Aragonesista, y ha sentado las bases teóricas en Lurte o Dokumento Echenike del separatismo baturro. La verdad, yo no sabía que el separatismo catalán, en imitación simiesca, había calado tan hondo en mi región natal. Pero, ¿cómo va a saber más de Aragón uno de Teruel que un argentino de Rosario, ciudad natal del defraudador Lionel Messi? El amor a la tierra nos ciega a los nacidos en las comarcas más remotas y abandonadas de "la espaciosa y triste España". Nos costaba creer que la necedad -encima, importada- se adueñase de Aragón.

La obsesión de Podemos es sorpassar al PSOE, pero, ayuno del más mínimo nivel intelectual para crear una alternativa ideológica al partido de Pablo Iglesias I, es natural que el de Pablo Iglesias II, émulo del mastuerzo que llegó a las Cortes amenazando de muerte a Antonio Maura, siguiera la vía zapaterina de sumisión al separatismo catalán, modelo de todos los demás.

Y aquí está, de la mano del pibe Echenique, que cree que las jotas navarras son aragonesas, que nuestro idioma no es el suyo, ni siquiera la fabla y el chapurriau, sino el catalán de Pompeu y Fabra, la liberazión con cachirulo. Con la típica audacia del tarugato podemita, el neonazionalistaproclama el "sujeto constituyente aragonés", la "soberanía aragonesa", el "derecho de autodeterminación" y a Aragón como "país", uno más dentro de los "procesos en marcha en varios territorios del Estado" para convertir la Nación Española y la soberanía del pueblo español que proclama La Constitución de 1978 en el zurriburri de un "país de países".

Ni la más rufianesca fantasía podía imaginar tan burda inmolación aragonesa, tal negación de su historia, su Reino y de su Corona, que con la de Castilla rehizo la de España y como suya la defendió siempre. Mientras Agustina de Aragón, que era de Barcelona, defendía en Zaragoza a los españoles de Napoleón, Isidoro de Antillón, que era de Teruel, firmaba en Cádiz las mejores páginas de nuestra primera constitución. Y resulta que a Jaime I, Fernando el Católico, Gracián, Aranda, Goya o Palafox les faltaba el derecho de autodeterminación. Gracias por avisar, pibe.

Podemos y la balcanización de España
EDITORIAL Libertad Digital 16 Noviembre 2016

La banda de Iglesias, Echenique y compañía reniega de la nación española como sujeto constituyente y de soberanía, y de España como patria común e indivisible de todos los españoles.

Habida cuenta de que el nuevo comunismo que representa Podemos ha hecho suyo desde el primer día el dislate nacionalista de concebir a España como nación de naciones o Estado plurinacional, a nadie debería extrañar su ridícula pretensión de iniciar un "proceso constituyente que afirme la soberanía de Aragón", tal y como ha anunciado el secretario general de Podemos en Aragón y secretario de Organización de Podemos en toda España, Pablo Echenique, tras aprobar las bases del partido en esa comunidad el documento Lurte.

Se desconocen las razones por las que los neocomunistas se refieren a Aragón en ese documento como "país" y no –ya puestos– como "nación", tal y como hacen con otras regiones de España, como Cataluña o el País Vasco. Tampoco se sabe si en próximas fechas reclamarán la condición de "nación" para la Comunidad de Madrid, para Murcia o para La Rioja, y si también en esos otros territorios abogarán por la "soberanía" y pedirán un "proceso constituyente". Lo que es seguro es que "están en marcha en varios territorios del Estado iniciativas constituyentes que afirman la soberanía de los pueblos que la habitan", tal y como ha anunciado Echenique.

El tiempo dirá en qué "nuevos territorios del Estado" dejan en evidencia sus balcanizantes y ridículas pretensiones. Lo que es evidente es que reniegan de la nación española como sujeto constituyente y de soberanía, y de España como patria común e indivisible de todos los españoles.

Paradójica e irresponsablemente, las formaciones constitucionalistas no están poniendo de manifiesto con el suficiente énfasis este rasgo característico de Podemos. Disparates en el ámbito económico, social o de política exterior como los que defiende la banda de Pablo Iglesias en España también se pueden encontrar en muchas otras formaciones populistas del extranjero, ya sean de extrema izquierda o de extrema derecha. Ahora bien, la pretensión de negar la condición de nación al propio país y de fragmentar la soberanía nacional sólo se encuentra en el populismo de extrema izquierda que aquí representa Podemos.

Por mucho que la encubran artera y falazmente con los ropajes de la descentralización y el federalismo, su reaccionaria pretensión de convertir a España en unos nuevos reinos de taifas bien podría y debería volverse en su contra. La mayoría de sus votantes no les han respaldado para abrir procesos constituyentes, y su propia organización puede resultar muy perjudicada. No se sabe si Podemos, en concordancia con su consideración de España como nación de naciones, terminará definiéndose como "partido plurinacional" o "partido de partidos". Lo que ya es un hecho es que Podemos Andalucía se ha independizado y se ha declarado "organización autónoma y soberana". Quizá llegue el día en que Podemos Aragón, capitaneado por Echenique, se independice de la formación de la que Echenique es secretario de Organización. No hay que descartar que estas declaraciones de soberanía dentro de la organización que lidera Iglesias acaben como el rosario de la aurora, por mucho que hayan sido respaldadas por Errejón, con el mismo entusiasmo con el que el PSOE dio en su día la bienvenida al PSC.

El tiempo lo dirá. Pero, desde luego, la ridícula y contradictoria consideración de España como Estado plurinacional está sobre la mesa. Y cuando lo ridículo se toma en serio suele generar tragedias.

Aragón y su liberación nacional… de Cataluña
Carmelo Jordá Libertad Digital 16 Noviembre 2016

La extrema izquierda española, que es el ámbito 'intelectual' en el que se mueve Podemos, es independentista hasta extremos ridículos.

Algunos saludaron la llegada de Podemos como la aparición, por fin, de una izquierda nacional en España, inmenso chasco se estarán llevando los pobres, la verdad. Es cierto que los líderes del partido morado utilizan de vez en cuando palabras como patria, pero se les queda en una cosa medio bolivariana, y al final si tu patria es "la gente" y "los de abajo" y otros eslóganes por el estilo, eso es otra cosa, no patria.

Probablemente ni siquiera se trata de algo pretendido por Iglesias y el núcleo fundador de Podemos; de hecho, como buenos bolcheviques –puede que un poco caribeños, pero bolcheviques al fin y al cabo–, eso de que todo el poder sea para un único sóviet, su sóviet, les viene muy al gusto.

Pero la extrema izquierda española, que es el ámbito intelectual en el que se mueve Podemos, es independentista hasta extremos ridículos: no sólo lo son los de siempre, sino también los canarios, los andaluces, los de los países b de los Països… hasta en Castilla encontramos independentistas, que ya hay que estar demenciado –políticamente, por supuesto– para querer que Castilla se independice de su obra magna, que es España.

Así que a mí el giro independentista de Echenique me ha sorprendido muy poco: por qué no va a ser una nación Aragón, debe de haber pensado el podemita de origen argentino, si aquí todo el mundo tiene la suya. Oiga, pues puesta así la cosa, igual hay que darle la razón y todo.

Hay una parte mala en esto de la proliferación de naciones, bueno, en realidad hay muchas, pero me refiero a una en la que quizá no hayan reparado los propios fabricantes de naciones al modo del churrero: que al final alguna de ellas acabará por ser creada no contra España, sino contra otra de esas naciones de los pueblos tan estupendas.

Aragón, sin ir más lejos, yo creo que va a tener más pelea por lograr su liberación nacional con Cataluña, esa otra nación expansionista y un poco choriza –si no que se lo pregunten a los de Villanueva de Sigena– con la que comparte tantos kilómetros de frontera y con la que quieren obligarle a compartir una lengua y no sé cuantas cosas más, ninguna demasiado del gusto de los aragoneses.

Lo más bonito de la batalla –esperemos que sólo política– será ver a la cabeza de las huestes de uno y otro lado a Echenique y a Pisarello: se ve que madre no hay más que una, pero las madres patrias se cuentan por docenas.

Consecuencias de lo de Estrasburgo (III)

Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco.com 16 Noviembre 2016

El viaje a Estrasburgo del Foro Ermua, relatado en un artículo anterior, supuso un inédito y pionero paso adelante en la denuncia ante Europa de la situación vasca y del gravísimo acoso que la ciudadanía democrática estaba sufriendo en esa parte de España por todos los frentes de signo nacionalista, desde el político al sociológico y al directamente terrorista. Téngase en cuenta que, para esa fecha del 16 de febrero de 2000, en la que el documento fue presentado a las instituciones europeas, dicha ciudadanía ya había sufrido las embestidas del Plan Ardanza, de la campaña por la autodeterminación y del Pacto de Estella, que tuvieron lugar a lo largo de 1998, así como la aplicación literal de la “socialización del sufrimiento” que postulaba la “Ponencia Oldartzen” aprobada en 1994 por toda la mal llamada “izquierda radical”, que no era más que la trama política y social de ETA. Por más que el documento fuera ridículamente cuestionado por el socialismo oficial, y por los miembros del Foro Ermua que obedecían sus consignas, para conseguir un objetivo tan tristemente memorable como que Nicole Fontaine “se desmarcara” de nuestra Declaración de Estrasburgo, la semilla ya había sido sembrada y allanó el camino a la toma de conciencia de la Unión Europea sobre el carácter totalitario de ETA y de su terrorismo así como de las complicidades políticas que tenía con éste el mal denominado “nacionalismo democrático” o “nacionalismo moderado”.

Europa tenía que conocer un nuevo relato en el que se implicara al PNV en las estrategias de acoso a los no nacionalistas, en su programa etnicista e incivil que pretendía cobrarse la secesión vasca por medio del chantaje terrorista. Evidentemente, no podemos comparar aquel período de Arzalluz e Ibarretxe con el actual en el que Urkullu gestiona un Gobierno Vasco en clave pragmática y con un discurso de perfil bajo en cuanto a las connotaciones nacionalistas. Eran tiempos de mover el árbol para recoger las nueces, y, lo que es peor, de bloquear los impulsos sociales que exigían responsabilidades por las implicaciones nacionalistas en la estrategia etarra. Sin embargo, conviene recordar hasta dónde el PNV fue capaz de llegar en aquellos años que, para sus actuales dirigentes, son como si no existieran; como si no merecieran su explicación, su revisión y su arrepentimiento. Porque, en esta dolorosa historia colectiva, no son sólo los etarras los que deben arrepentirse. También los que intentaron servirse políticamente de ellos y de aquel programa criminal que acabó con las vidas de policías, militares, políticos, concejales de pueblo, gentes de la judicatura, periodistas, empresarios…

El Foro Ermua dijo lo que debía decir en el momento en que lo tenía que decir. Y el penoso episodio de la descalificación del documento que llevó a Estrasburgo sólo se explica por el interés de los socialistas en controlar la respuesta civil al terrorismo y al nacionalismo antidemocrático, por neutralizar al asociacionismo independiente que actuaba de Pepito Grillo de sus incoherencias y concesiones, así como por su afán de pactar con el PNV, por su confianza en que podría hacerle bajar del monte mediante esos pactos opacos y llegar a un acuerdo que pronto se revelaría imposible. Ni socialistas ni nacionalistas, por no hablar de Ezker Batua, estaban por la labor de trabajar para desvelar esas terribles complicidades que tuvo uno de sus episodios más elocuentes en el caso Faisán, encubierto hasta ahora sin que se haya revelado lo que es evidente que ocurrió, pero que se ha dejado en el dique seco de las conveniencias políticas. En definitiva, la participación de un presunto canalizador del dinero procedente del chantaje etarra, que fue un personaje próximo a la cúpula del PNV en aquel tiempo.

El Partido Popular jugó en el campo del Foro Ermua mientras le convino, pero nos dejó tirados a los embajadores del mensaje que se trasladó a Estrasburgo nada más volver de aquella misión cívica. La prueba es el silencio sepulcral de Mayor Oreja y los suyos cuando, tras aterrizar en Biarriz, nos dirigíamos a nuestras casas, envueltos en un terremoto que amenazaba con tragarnos, y con toda la fusilería de los partidos nacionalistas dispuesta a ponernos contra el paredón de la insidia y la falsedad. Precisamente en ese trayecto de vuelta nos enteramos de que la casa de Ibarrola había sido apedreada, y cómo sería el mensaje y el rictus de Egíbar en la televisión del PNV que mi mujer pensó inmediatamente que algo malo estaba por llegar.

Pero no fue eso lo más cruel. Lo peor llegó, como he explicado, con los que siendo de los nuestros nos señalaban como lo hace el chivato de la clase cuando acusa a su compañero de una fechoría; tachándonos, poco menos, que de exagerados radicales o exaltados que incomodábamos a los grandes estrategas de lo políticamente correcto, sin calcular, o igual haciéndolo, que con ese gesto se perjudicaba profesionalmente a gente que no tenía otro interés ni necesidad que llevar un mensaje necesario y sentido desde la ciudadanía oprimida para que la Unión Europea se pusiera las pilas y empezara a mover ficha, como de hecho sucedió al poco tiempo sacando al PNV del Grupo Demócrata-cristiano europeo.

Prueba de que el socialismo oficial vasco quería neutralizar al Foro Ermua es que el turbulento regreso de la comisión de Estrasburgo en aquellos primeros días de febrero coincidió con el estreno escénico del Basta Ya en la primera manifestación que organizó en San Sebastián. Aquello no pudo gestarse de la noche a la mañana. Llevaban meses preparando aquel momento y el documento de Estrasburgo no fue más que una excusa estratégica para “visibilizar” el cisma, para desautorizar al Foro Ermua, que carecía de políticos en sus filas (a excepción de Carlos Totorica) y hacer valer a la nueva organización que, dirigida por Rosa Díez y José Antonio Maturana, se presentaba como una “plataforma más amplia que abarcaba en sus filas a todo el movimiento cívico”, al propio Foro Ermua y al Foro católico El Salvador, así como a políticos del propio PP o a un grupo de disidentes sueltos de Eusko Alkartasuna. Si Mayor Oreja guardó silencio fue porque el Basta Ya “toleraba” que pudieran entrar en su nómina como segundones cargos electos del propio PP, que en ningún momento tendrían el control de la plataforma. Fue así como la crisis se cerró en falso y cómo el Foro Ermua “acató” el nuevo contexto asociacionista para evitar dar una imagen de división. A los pocos días del episodio de Estrasburgo, Agustín Ibarrola y Fernando Savater coincidieron en un acto y se dieron públicamente un abrazo del que la prensa se hizo eco y que echaba tierra sobre las “diferencias coonceptuales” en el texto de Estraburgo y sobre la cuestión tan “polémica” de si la ideología de ETA era “nazi” o simplemente “antidemocrática”.

El trasfondo de la cuestión era obvio. Estaba clara la finalidad de nuestra lapidación. Se trataba de crear otro colectivo próximo al Partido Socialista que descapitalizara y neutralizara al Foro Ermua. De hecho se habían vivido diferentes tensiones previas a nuestro viaje a Estrasburgo que ya hacían sospecharlo. Lo paradógico de todo esto fue el mensaje que llevó este mismo colectivo a Europa poco después desbordando al Foro Ermua en sus propios postulados, y logrando el premio Sajarov. Lo de los socialistas fue cuando menos grotesco. No voy a poner los nombres por respeto a quienes han dejado este mundo, pero uno dijo que llevábamos fuera los trapos sucios y que éstos se lavan dentro, y el otro que no reconocía a ningún socialista entre los que estábamos en aquel grupo, como queriendo reflejar que éramos unos apestados. La falta de sentido de la dignidad y la sumisión canina al mundo nacionalista no podía ser más bochornosa. Poco después se produjo el asesinato de Buesa por la banda terrorista y el comportamiento mezquino y cruel de los nacionalistas convocando una manifestación sin el más mínimo respeto a quienes habían sido los directamente afectados por el asesinato, es decir, los socialistas. Pero parece que nada sirve para que éstos aprendan como podemos ver en estas mismas fechas con la posición de los dirigentes vascos de ese partido. Por cierto, el asesinato de Buesa sirvió para que durante un año entero usaran la palabra “nazis” contra ETA quienes habían el grito en el cielo por la itiulización de dicho término.

En ese contexto doy fe, como protagonista de aquellos episodios, de nuestros denodados esfuerzos para hacer una unidad de acción con Basta Ya, sin éxito, aunque las tensiones sólo esporádicamente llegaban a ver la luz pública. La manera tan poco elegante en que hoy se ha hecho el harakiri UPyD, el partido nacido de Basta Ya, es la mejor prueba del tipo de “mimbres humanas” del que estuvo hecha una parte del movimiento cívico y de lo que tuvo la otra parte que soportar para que el mundo nacionalista no se percatara de nuestras divisiones internas y de la violencia verbal con la que se producían.

Al margen de su falta de apoyo en aquellos momentos por sus intereses prácticos, el PP tuvo ocasión de lucirse en otras ocasiones posteriores. Recuerdo una manifestación celebrada en Vitoria que me tocó organizar con el lema “Contra el exterminio” queriendo reflejar mediante unas pegatinas con la estrella de David la exclusión a los no nacionalistas y la persecución al diferente. Fue en los prolegómenos electorales de aquella convocatoria para elegir una nueva composición del Parlamento Vasco. Concurrían Nicolás Redondo Terreros y Jaime Mayor Oreja en buena armonía, para producir una nueva mayoría que cambiara el status quo de hegemonía nacionalista y regenerar políticamente la sociedad vasca. Cuando iba a echar a andar aquella marcha que transcurría desde el Conservatorio de Música hasta el Paseo del Prado, un representante popular cuyo nombre me reservo me conminó a que se fueran unos manifestantes venidos de Madrid que eran de Unificación Comunista de España con sus banderas y tambores, que clamaban contra los nacionalistas y contra ETA. Según él, los populares no podían compartir espacio con ese tipo de gentes que tenían una indumentaria clásicamente de izquierda radical. Y yo le respondí que quién era él para excluir a quien se expresaba contra el terrorismo fuera del grupo ideológico que fuera.

Lo cierto es que por eso o por otras razones -nunca lo sabré realmente- se me redujo drásticamente la protección y se me quitó el coche que estaba en la dotación de la escolta, cuando a otros compañeros del mismo Foro se les conservaba la protección.

Fuera circunstancial o no, aquello me produjo una fuerte indignación. Después se extrañaron de que yo recalara en Unidad Alavesa, cuyos dirigentes me apoyaron y financiaron la actividad del Foro, permitiendo así tapar un agujero en mi hacienda familiar pues no había ningún tipo de financiación y me tocaba organizar la logística de una estructura organizativa que tenía una fuerte repercusión pública. Y, por cierto, se urdió por ello una campaña de la que no quiero acordarme para descabalgarme de la dirección del Foro.

La cosa no quedó ahí. Cierto personaje del PP impulsó la concesión de la medalla al Mérito Constitucional a personalidades que habían destacado en la lucha contra ETA, y a mí se me excluyó de forma premeditada y consciente. No fui el único. También se excluyó de ese reconocimiento a los sacerdotes Jaime Larrínaga y Antonio Beristain, fundadores del Foro El Salvador, en cuya fundación yo mismo había participado. ¿Si nosotros no éramos fundadores del Movimiento Cívico, quién lo era para esa Mano Negra que se movió a la hora de los reconocimientos?

Estas cosas hay que contarlas, pues si no, nunca se sabrán los entresijos de lo que ocurrió en aquellas fechas tan relevantes, y eso es injusto. La verdad nos hace libres. Y esta es la mía.

De Carreras y Muñoz Machado: alegato académico contra la secesión catalana
Ambos utilizaron el ejemplo del federalismo norteamericano para reivindicar la unidad articulada técnicamente en un sistema federal que consagra la “unión indestructible” del país
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 16 Noviembre 2016

Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional y vocal del Consejo Consultivo de la Generalitat de Cataluña entre 1981 y 1998, ingresó ayer como académico de número en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, con una clarificadora intervención sobre el federalismo, acerca del que, advirtió, existe en España “confusión” y “prejuicios”, al tiempo que enfatizó que un Estado Federal significa “unión y no disgregación” y lo distinguió claramente de una Confederación, que “no es una forma de Estado sino una organización internacional regulada por un tratado”. Las confederaciones son “inestables” y acaban en la separación o en la federación. De Carreras reivindicó el federalismo estadounidense, destacando que —como ha declarado su Tribunal Supremo— es “una unión indestructible de estados indestructibles” en el que no cabe la secesión.

Del Estado español de las autonomías, el nuevo académico destacó que su modelo “encaja en el federal”, pero que lo es “débilmente”, debido a una cultura política llena de apriorismos y fracasos en la construcción federal y a una trayectoria centralista y, como razón más inmediata en el tiempo, a la “deslealtad” de los nacionalismos, que concretó en el Plan Ibarretxe de 2005 y en la actual “desobediencia a las leyes y al Estado de la Generalitat de Cataluña”.

De Carreras elogió los primeros 20 años de la construcción autonómica, pero criticó la deriva de su desarrollo a partir del inicio de este siglo, porque los nacionalismos estimularon una descentralización ya “imposible” y ha faltado “colaboración, participación y coordinación”. Consideró también que las actuales circunstancias políticas “ponen cada día más difícil la reforma constitucional”, aunque mantuvo su criterio, ya conocido, de que es preciso “cerrar el modelo acabando con el principio dispositivo” y aclarando el cuadro de competencias del Estado y de las comunidades autónomas. De Carreras obvió toda mención a un reconocimiento nacional de Cataluña ni aludió a medidas concretas, identitarias o lingüísticas, para solucionar un problema de “raíces antiguas”, mencionando que la “inacción del Estado” contribuye a la actual situación catalana.

La contestación al discurso de ingreso de Francesc de Carreras correspondió al también catedrático y académico Santiago Muñoz Machado, que, tras glosar la trayectoria de su colega, afirmó que el de Cataluña “es el problema más importante que amenaza la convivencia pacífica de los españoles”. Añadió que no “hay posibilidad constitucional, histórica, de derecho y de política internacionales” que pueda permitir la separación de Cataluña del resto de España y, evocando la guerra de Secesión norteamericana, sostuvo que la fragmentación de los estados se ha producido históricamente con un alto coste de “sangre y armas”. Muñoz Machado tampoco aludió a reformas constitucionales específicas para Cataluña, aunque tanto en su contestación a De Carreras como en sus últimos ensayos es partidario de una reforma constitucional que cierre el modelo autonómico y corrija determinadas disfunciones, aunque se mostró escéptico sobre la muy reiterada alusión a la necesidad de modificar el Senado que, a su juicio, los nacionalistas no demandan.

Tanto De Carreras como Muñoz Machado se han convertido en referencias en la comunidad jurídica y política sobre el análisis de nuestro sistema constitucional, el alcance de las reformas que precisa. Y ambos se significan por la divulgación —tanto en medios de comunicación como en numerosas publicaciones— de la imposibilidad de la secesión catalana. En la solemne sesión de ayer en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, ambos utilizaron el ejemplo del federalismo norteamericano y de la doctrina de su Tribunal Supremo para reivindicar la unidad articulada técnicamente en un sistema federal que consagra la “unión indestructible” del país, con alusiones expresas a Cataluña y sin concesión alguna a la procedencia de una reforma constitucional que recoja aspecto alguno que pueda propiciar la secesión del Principado del resto de España.

Alsasua: el PSOE no puede prestar veracidad al relato proetarra
Editorial La Razon 16 Noviembre 2016

El Partido Socialista de Navarra figura, junto con Geroa Bai, Bildu y Goazen Altsasu, entre los firmantes de la declaración institucional del Ayuntamiento de Alsasua en la que se critica la actuación judicial llevada a cabo por la Audiencia Nacional a raíz de la agresión terrorista sufrida por dos guardias civiles y sus respectivas parejas, el pasado 15 de octubre, durante las fiestas patronales de la localidad.

Aunque la secretaria general del PSN, María Chivite, ha manifestado su disconformidad con la actitud del portavoz socialista en el municipio, Juan Miguel Pérez Hurtado, se trata de un hecho lo suficientemente grave como para que la dirección nacional del PSOE tome cartas en el asunto y proceda, al menos, a abrir un expediente a quien, en este caso, se alinea –y presta veracidad– con el relato falsario que quieren imponer sobre lo sucedido en el municipio navarro los proetarras, que tratan de reducir a un simple altercado –«trifulca de bar», en expresión del parlamentario de Bildu Adolfo Araiz– para que los autores eludan la responsabilidad penal de sus actos.

Que las siglas del PSOE respalden esa campaña sin que nada llegue a ocurrir, explicaría por sí solo los problemas de identidad que atraviesa un partido que en el País Vasco, Navarra y Cataluña parece haberse contaminado en exceso con el nacionalismo imperante. En Alsasua, como en otros municipios navarros con preponderancia abertzale, se intenta mantener la dinámica de la coacción batasuna, la llamada «kale borroka», que fue parte principal en la estrategia de la banda etarra y a la que se consiguió derrotar mediante la aplicación de una legislación antiterrorista que hubo que adecuar a la llamada «violencia de baja intensidad».

La misma insistencia por parte de la izquierda abertzale en la campaña para que se rebaje la calificación penal del ataque a los guardias civiles, que comenzó en cuanto trascendieron los hechos, demuestra que tanto Bildu como Geroa Bai eran, desde el principio, plenamente conscientes de que la violenta acción podía enmarcarse en el campo de los delitos de terrorismo, como así ha sucedido.

En efecto, de acuerdo con la investigación llevada a cabo por la Guardia Civil, la agresión sufrida por el teniente y el sargento de la Benemérita del puesto de Alsasua, y sus respectivas parejas fue premeditada, culmina las acciones de acoso que, desde hace varios años, lleva a cabo el grupo proetarra «Ospa» y con ella se pretendía mantener la estrategia de la tensión contra las Fuerzas de Seguridad desplegadas en Navarra. Así lo ha entendido la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela al ordenar el ingreso en prisión preventiva de seis de los ocho detenidos, dos de los cuales se consideran cabecillas del citado grupo.

Estamos, pues, ante unos hechos que, a la luz de la larga experiencia de la lucha contra ETA y sus organizaciones afines, tienen poca, por no decir ninguna, explicaciones alternativas. Una vez más, es la violencia de persecución contra quienes no comulgan con la ideología abertzale y contra quienes defienden el Estado de Derecho en una parte del territorio. Que un representante del Partido Socialista de Navarra, cuyos militantes y simpatizantes han sufrido el zarpazo del terror, desconozca de qué estamos hablando y se deje llevar por los subterfugios argumentales de los batasunos puede explicarse por el miedo, pero no justificarse. La lucha contra el terrorismo etarra sigue vigente, al menos mientras la banda no se disuelva y entregue las armas.

Iván Tubau y la muerte social
Antonio Robles La Voz Libre 16 Noviembre 2016

Periodista, profesor y político

Iván Tubau, el librepensador insobornable acaba de morir biológicamente, pero socialmente llevaba muerto ya hace muchos años excluido socialmente por el nacionalismo catalán.

Ha muerto como murió su padre. En el exilio. Su padre, fundador de la FAI, murió en un campo de refugiados de Argelés (Francia) tras la Guerra Civil cuando sólo contaba con cuatro años. Allí vivió con su madre, activista y fundadora a su vez del PSUC. Él, educado en Francia, receló siempre del nacionalismo. De todos los nacionalismos. Por eso, como su padre, ha muerto en el exilio, excluido por el nacionalismo catalán, que desde finales de los ochenta decretó su muerte social por oponerse a su instrumento de adoctrinamiento más refinado: la inmersión lingüística. Paradójicamente, le concedieron tres premios de poesía en catalán: Enric Ferran (1991), Jocs Florals (2001) y Ausiàs March (2003).

Le conocí en 1994. Bueno, en realidad, nos habíamos cruzado mucho antes, a finales de los setenta. Él era mi profesor de redacción periodística en la Universidad Autónoma de Barcelona donde estudiaba Ciencias de la información. Pero digo que lo conocí en 1994 porque a partir de esa fecha intimamos hasta construir una estrecha amistad llena de complicidades culturales, ideológicas y políticas. Con el rechazo al nacionalismo de fondo.

A principios de los noventa un grupo de activistas contra la exclusión lingüística en Barcelona organizados alrededor de la Asociación por la Tolerancia queríamos dar visibilidad a nuestras ideas a través de intelectuales con prestigio social. Así fue como instituimos los Premios a la Tolerancia, que desde entonces se entregan cada año. Entre ellos, están Fernando Savater, Baltasar Garzón, Albert Boadella, Félix de Azúa, Antonio Muñoz Molina, Mario Vargas Llosa etc. Pues bien, él, Iván Tubau, fue el primer Premio a la Tolerancia 1995. Ese primer premio fue también ocasión para conmemorar las 50.000 firmas a favor del manifiesto “En castellano también, por favor”. Entre ellas, la suya.

Por entonces escribía en catalán en el 'Avui' y el 'Diario de Barcelona' con una novedad muy especial: era el único articulista que denunciaba sin ambages la inmersión escolar. Todo ello lo recoge en 1993 en el libro 'Llengua i pàtria amb ceba tendrá'. Hoy puede parecer cuestión menor, no entonces, cuando nombrar la evidencia siempre acarreaba daños colaterales. A él le costó la exclusión social. En su caso con muy malas artes. Le intentaron incluso satanizar colgándole una falsa denuncia de acoso a una alumna. No le doblegaron. Tenía las cualidades que se necesitan en una sociedad sectaria, acobardada y ñoña: personalidad, desenfado y ningún complejo. Un ilustrado con sentido del humor, alguien que intuyes desde que intercambias la primera palabra con él, que nunca estará en rebaño alguno. Un espécimen raro, muy raro en la Cataluña identitaria.

Hasta entonces, había sido personaje polifacético: periodista, ilustrador de comics, actor, presentador de programas de televisión exitosos, escritor, profesor de redacción periodística, y sobre todo, librepensador. Fue activista en el Mayo del 68, hippy, libertino y libertario, el primer director de 'Playboy' en España y amigo entrañable de sus amigos. En los ochenta presentó y dirigió programas de televisión como 'Viure els 80' (1981), 'Cinc cèntims de cultura' (1982-83), 'Hablemos de amor' (1984) y 'El diván d'Ivan' (1988-89). En su faceta de escritor publicó libros de poesía, novelas y ensayos sobre periodismo, humor gráfico, cine y política. Entre los más destacados: De Tono a Perich : el chiste gráfico en la prensa española de la posguerra (1939-1969) (1993), Paraula viva contra llengua normativa (1990), Nada por la Patria (1999) etc. Su último remanso como articulista fue 'El Mundo de Cataluña'. Como me dijo un día ya escaso de medios y vencido por la vejez: “lo que me da para el postre”.

Nunca aceptó prebendas que pudieran suponerle cerrar la boca ante lo que consideró injusto. Por eso se comprometió con Tolerancia, con Foro Babel y fue uno de los intelectuales firmantes del manifiesto que dio lugar al nacimiento de Ciudadanos.

En estas líneas precipitadas quiero reconocerle como el intelectual más desinteresado de todos cuantos ayudaron a la Resistencia al nacionalismo a salir a la luz. Perdió materialmente todo, a cambio ganó para siempre todo nuestro reconocimiento. Hasta pronto, amigo.

PD: “El nacionalismo es un crimen, porque edifica muros entre el hombre y la humanidad, entre las personas y el mundo. No hay nacionalismo bueno, todos son criminales”. (Iván Tubau. 20 de mayo de 1995. Primer Premio a la Tolerancia).

Escándalo en el PSOE navarro por un texto de apoyo a los agresores de Alsasua
Miguel Blasco ESdiario 16 Noviembre 2016

La declaración en la que los dos concejales socialistas del Ayuntamiento han estampado su firma junto a las de EH Bildu, Geroa Bai y Goazen Altsasu es un insulto a los guardias civiles.

El ingreso en prisión incondicional y sin fianza por un delito de terrorismo decretado por la juez Carmen Lamela para seis de los ocho detenidos por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua ha acabado provocando un escándalo en el Partido Socialista de Navarra. Hasta el punto de que su líder, María Chivite, ha tenido que desautorizar a sus dos concejales en el municipio.

A raíz del auto de la magistrada de la Audiencia Nacional, la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Alsasua aprobó el lunes con apoyo socialista una declaración en la que los firmantes piden que se encargue el juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona y defienden a los agresores:

"Mostramos nuestra perplejidad porque el nombre de vecinos y vecinas (algunos/as de ellos/as siendo menores de edad) aparezcan en medios de comunicación nacional sin haber recibido notificación alguna".

"Tal y como han manifestado los padres y madres de estos vecinos/as, se sienten indefensos/as, desamparados/as y muy preocupados/as por el futuro de sus hijos e hijas por el sobredimensionamiento de los hechos y ante la posibilidad de petición de penas desproporcionadas, al haberse calificado como acto terrorista, en la denuncia realizada ante la Audiencia Nacional".

"Queremos expresar nuestra solidaridad con todas las personas que se han visto afectadas a partir de unos hechos que entendemos nunca debieron ocurrir, y por extensión al pueblo de Alsasua al que queremos agradecer la actitud mostrada ante tales hechos".

La firma del PSN-PSOE aparece estampada junto a las de Geroa Bai, EH Bildu y Goazen Altsasu. La única que no está es la del concejal de UPN, Javier López Patús.

El apoyo socialista a tal declaración ha provocado al partido una avalancha de críticas que, a su vez, ha obligado a Chivite a comparecer para aclarar que los dos ediles socialistas, Juan Miguel Pérez Hurtado y Julia Cid González, firmaron sin autorización y ni siquiera conocimiento de la dirección del PSN.

"Me enteré anoche de la declaración firmada, no la comparto y como dirección del PSN no la compartimos", ha asegurado la líder de los socialistas navarros, para agregar que el concejal "no debiera haber firmado esa declaración" y que "tenemos que hablar con él".

Se refería a Pérez Hurtado. Pero no es la primera vez que Chivite le desautoriza y sin embargo sigue adscrito a las siglas del PSN. Cuando sucedió la agresión, el 15 de octubre, el Ayuntamiento de Alsasua aprobó una declaración que él también suscribió en la que mostraba su "preocupación y malestar por la masiva presencia de la Guardia Civil". Y no pasó nada. Como ahora.

EN RELACIÓN AL TUIT DE ORIOL JUNQUERAS
Microsoft se niega a desmentir el respaldo al proceso independentista catalán que anuncia Junqueras
Borja Jiménez okdiario 16 Noviembre 2016

Microsoft no rechaza que respalde el proceso independentista catalán tras el mensaje publicado por el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en el que revela que la división española de la multinacional tecnológica respalda la secesión de Cataluña del resto de España.

Aunque en un principio las fuentes de la empresa consultadas por OKDIARIO negaron el apoyo a las tesis de Junqueras indicando que “nunca se posicionan a nivel político”, posteriormente han precisado que “no desmienten ni niegan” las afirmaciones realizadas por el político secesionista catalán.

La tecnológica sólo insiste en asegurar que “nunca se posicionan a nivel político”, algo que les es “completamente ajeno”. Sin embargo, cuando se les cuestiona sobre el tuit de Oriol Junqueras en el que afirma que la norteamericana apoya el proceso, la empresa fundada por Bill Gates insiste en que son “una compañía tecnológica que nada tiene que ver con la política”, pero no son capaces de desmentir que hayan apoyado al proceso independentista.

Según el propio Junqueras, sin saber de qué hablaron o en qué términos se dio ese supuesto apoyo, a Microsoft “no le espanta en absoluto el proceso independentista”. Pero va más lejos, según el político catalán, el gigante tecnológico da su apoyo a su causa secesionista y “entre otros compromisos, apuesta por el catalán”.

Al parecer, Junqueras se reunió este lunes con Toni Townes-Whitley, vicepresidenta de Microsoft, que se encontraba en Barcelona para asistir al congreso ‘Smart City Expo’. No ha trascendido sobre qué hablaron en esa reunión, pero entre las palabras que se intercambiaron, algo debió de decir la vicepresidenta de Microsoft que le dio alas a Junqueras para echar a volar en la red social del pajarito azul.

Y es que la dirigente del gigante tecnológico de Sillicon Valley se encuentra en España para asistir al congreso ‘Smart City Expo’ que tiene lugar esta semana en la Fira de Montjuic, en la barcelonesa Plaza de España. Este mismo martes, Townes-Whitley formaba parte de la primera ponencia de esta cumbre internacional acerca de la relación entre la realidad urbana y la revolución tecnológica.

Entre los muchos compromisos de Microsoft con diferentes países se encuentran infinidad de programas humanitarios, programas de ayuda o para incentivar el acercamiento de las nuevas tecnologías a nuevos sectores de la sociedad mundial. Pero en ningún momento se entiende que una empresa con tanta presencia y valor en el mundo entero pueda tomar partido en una causa política tan local, desde el punto de vista de una multinacional de su calibre, como la separación de Cataluña de su país natural.

Microsoft no es lo que fue
Nota del Editor 16 Noviembre 2016

Microsoft fue un referente en el mundo del PC, pero su tiempo ha pasado, solo hay que ir un rato en el metro o en el autobús: los teléfonos con aplicaciones de mensajería, juegos, lectura y demás han desbancado al PC, que se tiene que conformarse con pequeños huecos en el mundo empresarial.

Incluso en el mundo empresarial, Linux le está sacando ventaja, de tal modo que en los grandes centros de datos es el sistema operativo preponderante. En la nube, Google, Amazon, Alibaba  utilizan Linux y la oferta de Microsoft Azure queda muy atrás.

Hasta Windows ha tenido que soltar lastre y W10 lo han ofrecido gratis, aunque con los triquiñuelas de Microsoft, muchos se han pasado directamente a Ubuntu-LibreOffice gratis y sin ataduras. Y en muchas administraciones de muchos países también se han decantado por esta solución. Algunos usuarios se han pasado directamete a Linux debido al constante problema de inexistencia de drivers bajo sucesivos Windows para algunos dispositivos.

En los teléfonos, Google-Android y Apple-IOS ya hace tiempo que tumbaron las pretensiones de Microsoft con Windows Mobile olvidado, incluso en el mundo empresarial donde por razones de seguridad hay mejores opciones.

Así que si quieren meterese contra los españoles y por consiguiente contra España, allá ellos.

 


 


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