AGLI Recortes de Prensa   Jueves 17  Noviembre  2016

Populismo
Vicente Baquero  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

La definición de esta palabra según la Real Academia Española de la Lengua es: “Tendencia política que pretende atraerse a las clases populares…” A continuación precisa que tiene sentido despectivo. Ateniéndonos al sentido literal de esta palabra, resulta que en una democracia electoralista, donde gobierna quien más votos o apoyos tiene, sin más paliativos, dado que las clases populares (concepto que habría mucho que precisar) son las más numerosas, es un hecho generalizado que el populismo es algo común a todos los partidos y tendencias políticas, al buscar todas ese apoyo de la mayoría, con objeto de alcanzar el poder.

¿Por qué entonces incluimos bajo el término populismo a un Podemos, al régimen venezolano, a un FN de Francia o a un Trump en EE.UU. por ejemplo, y no lo hacemos cuando nos referimos al partido demócrata americano, al socialismo francés o español, al PP al SPD alemán…? Cuando todos ellos, descaradamente, buscando votos entre la clase popular, ofrecen el mismo oro y moro que los demás y cuyo incumplimiento resulta lo más frecuente en todos los casos.

¿Es que no es igualmente utópico prometer bajar los impuestos, devolver los puestos de trabajo a sus obreros, afirmar un sentimiento nacionalista y promover un plan de inversiones públicas, que prometer una medicina y una educación de calidad universal y gratuita, la paz mundial o un control del clima? Todos esos propósitos son, desde un punto de vista racional, a largo plazo, imposibles simultáneamente, son banderines de enganche que se hacen para atraer votos, para atraerse a las mayorías populares, ¿Por qué entonces a unos los denominamos “populistas” y a otros no, con independencia de nuestras simpatías? ¿Estamos ante una incorrección? Mi pregunta es: ¿Por qué?

¿Es casual, un simple lapsus lingüístico, o es una deliberada tergiversación semántica? La explicación creo que está en la nota que a continuación figura en el diccionario, en donde se específica que, normalmente, tal término tiene sentido despectivo. Por tanto, ante lo que realmente estamos, no es una casualidad sino ante una clara intención de desprestigiar a unas formas de pensamiento y acción política frente a otras, que se estiman convencionales, en función de unos parámetros ya definidos por el propio “establishment”.

Es obvio que un partido de raíz conservadora o liberal tradicional, que respeta la propiedad privada, la libre iniciativa, la libertad de conciencia y económica, que defiende la forma de vida de su entorno nacional con preferencia a alternativas ajenas, que defiende una organización social que se basa en la unión de hombre y mujer, y que defiende el concepto de familia nuclear como base del desarrollo individual y social, que defiende la legítima acumulación de riqueza y la transmisión de la misma de generación en generación, donde cada hombre es en gran medida responsable de su destino y no solo objeto de condicionamientos sociales, que si tiene que escoger entre el valor de la libertad y de la igualdad, no duda en seleccionar el primero con preferencia al segundo, lo que no implica negar sino favorecer una igualdad de oportunidades, tal partido llámese demócrata, republicano, liberal, popular, nacionalista, o cualquier otra sigla al uso, tiene poco o nada en común con un partido de inspiración colectivista, intervencionista, estatalista, paternalista, de corte marxista, anarquista, evangélico o socialista, que busca destruir el actual sistema de organización social para crear la utopía de una sociedad totalmente igualitaria, donde los recursos se reparten conforme a unas necesidades definidas por el poder, la educación está controlada, los medios de opinión monitorizados, la libertad de circulación y de comercio se deben sujetar a unos criterios definidos por el interés colectivo, en la que una élite política dirige los destinos de todos y cada uno de los ciudadanos en nombre de su propio bien.

Por ello definir a ambas posturas en una democracia, cuando adoptan formas extremas, como “populistas” no define absolutamente nada.

Es obvio que ambos sistema conviven en la actualidad, aun en sus formas extremas, más o menos disimuladas, y ambas teorías son mantenidas, en mayor o menor grado, por diferentes grupos de interés, con mayor o menor virulencia. Es lógico que una visión excesivamente personalista lleve en ocasiones a una postura egoísta y esta puede abortar el buen fin de una comunidad, pero también es cierto que un igualitarismo forzoso lleva a la parálisis y empobrecimiento colectivo de cualquier sociedad. Por ello, el sentido común ha aconsejado siempre mantener un equilibrio entre libertad e igualdad, entre individuo y colectividad.

En Occidente al menos, la postura propugnada por el liberalismo extremo ha sido relegada y prácticamente eliminada de las formas de organización socio política de nuestras sociedades, por ello no vamos a entrar en analizar las consecuencias que tendría un modelo social tan escorado hacia un individualismo patológico. Sin embargo eso no ha sido así con la visión contraria: la igualitaria…Lo que pasa, es que se ha ido llegando a ella casi imperceptiblemente a través de los excesos intervencionistas de los actuales gobiernos que en gran medida han sido ideológicamente colonizados por utopías socialistas.

Unas posturas teórica y aparentemente moderadas, igualmente expropiatorias por otra parte, “socialdemócratas”, distintas a las tradicionales radicales comunistas, bajo la cobertura de un sistema democrático, nos han llevado a una situación en la que todo incentivo de mejorar individualmente, económica, social o personalmente, ha quedado prácticamente anulada, pues se han eliminado la mayoría de los mecanismos con los que poder alcanzar esas metas. A la larga, una sociedad así, acaba por paralizarse, como ocurrió en los países del Este durante la etapa comunista, de ahí que hoy esos países se rebelen con tanta energía contra las directrices políticamente cargadas de Bruselas, saben cómo terminan esas situaciones… Se acaba en manos de unas minorías que determinan y marcan la vida y el destino de todos los miembros de esa sociedad, y como esa situación no es gratificante, ni individual ni colectivamente, se acaba utilizando la fuerza como elemento disuasorio para mantener el orden social: pobreza y dictadura.

¿Cómo se puede llegar pacíficamente a esa situación? Muy sencillo simplemente utilizando ideológicamente mecanismos de compensación e igualación social, sin tener en cuenta un justo equilibrio entre los principios que motivan a las personas, sin idealismos, y las necesidades que hay que cubrir para mantener la paz social.

Cuando se habla en los medios de “populismos de derechas” estamos jugando torticeramente con un concepto acuñado por la ideología predominante, que es el dogma social demócrata, que no acepta ninguna teoría contraria a sus postulados como legítima, de ahí que apliquen el término “populista” en su acepción despectiva, a cualquier movimiento contrario a su ideología, en lugar de circunscribir su aplicación a los típicos de la izquierda radical, sin olvidar que tanto el fascismo italiano como el nacional socialismo alemán tienen su origen en las izquierdas y no en las derechas.

Lo que se está produciendo en Europa y EE.UU. es una rebelión ciudadana contra la intromisión del estado en las vidas individuales. A través del dogma socialdemócrata en Europa y en gran parte de Occidente hemos llegado a una situación en la que a una persona le resulta prácticamente imposible alcanzar la independencia económica, trabajando honradamente, debido a una fiscalidad expropiatoria, directa, indirecta, patrimonial, residencial, sucesiones y especiales. Cuando un ciudadano es incapaz de generar un patrimonio lo suficientemente sustantivo como para disfrutar de independencia económica ni puede transmitirlo a los suyos, pierde empuje vital además de su libertad efectiva, pues está a expensas de lo que determinen las autoridades, ya que es el Estado quien acumula tal proporción de la riqueza nacional, que lo controla, para luego distribuirlo entre los ciudadanos, súbditos sujetos por sus propias necesidades básicas: alimentación, vivienda, familia, medicina, jubilación...

¡Oooh!, papá Estado

El Libre Pensador Esdiario, 17 Noviembre 2016

A lo largo de la historia, España siempre ha tenido sistemas profundamente paternalistas, empezando por la época romana, pasando por las monarquías absolutas y más recientemente el franquismo. Todos esos sistemas, tenían un componente tremendamente paternalista; todo era regulado por nuestro amado papá Estado el cual sigue siendo la gran columna vertebral de este país.

La crisis nos ofreció una gran oportunidad, que como de costumbre desaprovechamos los españoles. Lejos de erradicar el fracasado, obsoleto y ruinoso sistema que nos llevo a la quiebra, los españoles decidieron apuntalarlo a base de mayor gasto, mayores impuestos y más papá Estado. Ahora muchos se quejan por la alta tasa de desempleo de nuestro país, por la cantidad de contratos temporales, por los bajos salarios, temen por su pensión, etc. Los españoles no conciben la idea de tener mayor responsabilidad sobre sus vidas, por ello como buenos vasallos, siempre buscaran a su cacique particular, para, luego, echarle la culpa de sus desgracias.

Los vasallos quieren que papá Estado les "proteja" fijando una indemnización por despido descomunal, aunque ello signifique que no volverá a encontrar trabajo nunca. Quieren que papá Estado les gestione su pensión basada en la burda chorrada de "la justica social", aunque luego reciban una miseria. Quieren que papá Estado, les obligue a determinar qué porcentaje de su sueldo, debe ir a las arcas públicas para poder obtener una compensación por desempleo. Quieren que papá Estado fije por Ley el SMI, aunque ello reduzca la contratación. Quieren que papá Estado fije a las empresas, unas cotizaciones a la seguridad social del 23% de media, aunque ello implique cobrar un sueldo menor.

Pero los listos somos nosotros, y no los estúpidos esclavizados daneses, holandeses, austriacos, suecos, etc. Mientras Dinamarca es el quinto país del mundo con la legislación laboral más flexible del mundo, España ocupa el puesto 125, por detrás de países con un alto nivel competitivo y productivo como Nicaragua. Mientras en Dinamarca no existe un SMI fijado por el Estado, ni existe indemnización por despido y las cotizaciones a la Seguridad Social por parte del empresario, son de media del 0'8%, los españoles disfrutan de "su protección laboral’’ y su tasa de paro media del 17’2%.

Por ello es razonable, ver como los "nuevos partidos", en realidad son igual que los partidos tradicionales o incluso peores. Por un lado la franquicia chavista en España, que propone y defiende el fracasado sistema colectivista. Sólo en una mente muy limitada, puede caber la idea de que personajes de una talla intelectual al alcance de muy pocos, como Pablo Iglesias, Ada Colau, El Kichi, Monedero o Cañamero, van a solucionar los problemas estructurales de España, con recetas caducadas hace décadas. Por otro lado Ciudadanos, liderados por el tibio Albert Rivera, que, lejos de imitar las políticas de sus compañeros del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, que gobiernan en Dinamarca, Finlandia u Holanda, renunció raudo y veloz, a todas aquellas medidas liberales que causaban cierto temor a los vasallos.

En definitiva, los españoles seguirán haciendo lo que más aman: criticar, sin proponer ninguna solución. Idolatrarán a papá Estado, a la vez que lo culpan de su miseria, pero no cesarán en embestir una y otra vez, la muleta con la que son citados por los caciques.

Como dijo Antonio Machado: "En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa".

Modelos de partido
Aleix Vidal-Quadras  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

Tal como han señalado diversos analistas, el más reciente Guillermo Gortázar en su magnífico libro “El salón de los encuentros”, el sistema político español no es una democracia propiamente representativa, sino una partitocracia, un sistema de partidos. Estas organizaciones controlan los resortes del Estado, se financian básicamente gracias a líneas presupuestarias que ellos mismos deciden, deterioran seriamente la independencia de los tres poderes interviniendo fuertemente en su configuración, elaboran las listas cerradas y bloqueadas de candidatos a las elecciones, orientan las líneas editoriales de influyentes medios de comunicación, tanto públicos como privados, y colonizan la sociedad civil mediante subvenciones, adjudicaciones y otros instrumentos de presión. Cuando un partido en España alcanza la mayoría absoluta en las Cortes se da la situación patológica de que prácticamente todos los órganos constitucionales y reguladores, el Ejecutivo, el Legislativo y en bastante medida el Judicial, así como las grandes corporaciones de sectores regulados y los principales periódicos, radios y televisiones, quedan en manos de una sola persona, el jefe de la fuerza hegemónica, que es a su vez el Presidente del Gobierno. No hay contrapesos y equilibrios capaces de limitar su dominio de las palancas de la Administración, de las instancias normativas, de las herramientas coactivas y de los recursos financieros. Armado del BOE y de la distribución de más del 40’% del PIB, el inquilino de La Moncloa, en caso de disponer de más de la mitad de escaños en el Congreso y en el Senado, donde sus señorías no representan a los españoles, sino que son sus empleados porque él los ha colocado dónde están, al igual que a los restantes ocupantes de puestos clave del entramado institucional, es el amo casi absoluto de vidas y haciendas al estilo de las antiguas monarquías absolutas, eso sí, bajo la apariencia formal de una democracia.

Los nuevos partidos, surgidos de la crisis económica y de las turbulencias asociadas al desbordamiento de la corrupción de los dos hasta ahora hegemónicos, pese a hacer gala de una firme voluntad reformadora conducente a la regeneración y saneamiento del sistema, están adquiriendo rápidamente los vicios de aquellos a los que en teoría han venido a combatir y experimentan un proceso de creciente burocratización, dependencia sumisa del líder y adaptación a un entorno que favorece su fortaleza como organización. Por consiguiente, es una evidencia que el principal problema de nuestro país en el terreno de la articulación de una verdadera democracia radica en el modelo de partidos que soportamos y que es el origen de muchos de los problemas que nos aquejan. Aunque esta deficiencia esencial de nuestro orden institucional y político está perfectamente identificada y su subsanación es una demanda reiterada por parte de voces muy autorizadas de nuestra sociedad, los responsables no se consideran aludidos y se mantienen en sus trece. Véase si no cómo se ha organizado el próximo Congreso Nacional del Partido Popular, que se va a celebrar dentro de tres meses con dos años de retraso, acompañado de la absurda pretensión de su Secretaria General de continuar como tal siendo ministra de Defensa. O la forma impúdica en que el aparato central de Podemos ha intervenido en el resultado de la elección por primarias de su Secretario General en Madrid. En cuanto a las vibrantes llamadas de Pedro Sánchez, cuando estaba la cabeza del PSOE, a respetar a la militancia mientras liquidaba a los cabezas de fila regionales o municipales elegidos por los afiliados cuando no le eran afines, es otra muestra elocuente de este pernicioso fenómeno.

Acudiendo al Derecho comparado, existen en el mundo modelos de partido que, sin ser perfectos, permiten aminorar considerablemente las escandalosas imperfecciones que encontramos en los españoles. Por ejemplo, partidos sin financiación pública cuyas arcas se nutren exclusivamente de las cuotas de sus afiliados y de donaciones transparentes, partidos en los que los candidatos a las elecciones son fruto de procesos de selección interna con participación directa de las bases y neutralidad del aparato, partidos en los que el liderazgo emana del grupo parlamentario y no de congresos amañados por la cúpula oligárquica y cooptada, partidos en los que los cargos orgánicos internos son incompatibles con puestos de representación o función política, partidos en los que la estructura de organización y gestión interna tiene un perfil técnico y profesional mientras la política se deja para los representantes electos en las instituciones, partidos cuyas asambleas generales que marcan la estrategia y los programas se convocan con periodicidad anual o como máximo bienal, sistemas electorales total o parcialmente mayoritarios a una o dos vueltas con circunscripciones de censo similar y de un tamaño que permite un vínculo efectivo entre representante y representados, y así sucesivamente. En definitiva, se trata de reemplazar la partitocracia tentacular y corrupta en la que ha degenerado el régimen del 78 por una auténtica y saludable democracia constitucional en la que la separación de poderes y la honradez de los responsables públicos quede mejor garantizada.

Es curioso que incluso aquellas formaciones que desean de veras una mejora del sistema, como Ciudadanos, propongan fórmulas insuficientes o simplemente equivocadas como listas abiertas o aumento de la proporcionalidad que, lejos de atacar el fondo del mal que nos corroe, lo mantendría o incluso lo agravaría.

En tanto no se proceda a elaborar y aprobar una Ley de Partidos y una Ley Electoral que corrija las notorias fragilidades de nuestro sistema político, seguiremos condenados a vivir bajo un diseño institucional que daña seriamente la calidad de nuestra democracia y limita de manera alarmante nuestras posibilidades de ser una sociedad próspera y competitiva.

World War Trump
Rafael Bardají  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

La Tercera Guerra Mundial ha comenzado: el mundo contra el presidente electo Donald Trump. una legión de zombies, la mayoría de la izquierda, globalistas y buena parte del establishment político, se han lanzado a las calles y han llenado sus medios de comunicación para impedir que Trump pueda inaugurar su era con estabilidad y la calma necesaria para llevar adelante su programa. Siento decir por todos ellos que al igual que los zombies de la película Guerra Mundial Z, están muertos de verdad y al final, los muertos siempre pierden.

El día después de las elecciones americanas, el periódico El País abría su portada con un "el mundo en vilo tras la victoria de Trump", como ya hizo con Bush junior tras el 11S; un historiador como Fernández Armesto escribía en El Mundo que la elección de Trump abría dudas sobre el proceso democrático. Pero todos se equivocan. Y mucho. Precisamente lo que le elección de Trump pone de relieve es que la democracia en América funciona y muy bien. A pesar de todos los intentos de los rivales, la manipulación de los medios, los cientos de millones gastados en impedir su victoria, y el distanciamiento expreso de buena parte de los republicanos, Trump lo logró. Y ganó porque supo obtener el favor de una mayoría suficiente para que en el colegio electoral ganase un margen más que considerable sobre Clinton.

Donde no ha funcionado la democracia es en el debido respeto a los resultados electorales. Jóvenes se han echado a las calles bajo el lema "no mi presidente", muchos sinceros, otros más interesados en crear caos. Ahora falta por ver que los líderes emergentes en el derrotado Partido Demócrata lanza un claro mensaje de que lo que está ocurriendo es inaceptable y no se deja llevar por la tentación de explotar eso de que a río revuelto, ganancia de pescadores. Porque poco tienen que pescar.

Obama ganó el Nobel antes de poder hacer nada. Trump se ha ganado la crucifixión incluso antes de tener a su equipo nominado y mucho antes de celebrar su inauguración el próximo 20 de enero. Contra de lo que muchos piensa, parece no importarle demasiado. Y eso es bueno. Y es bueno porque nuestros "demócratas de pata negra" piden que el candidato Trump de paso al presidente Trump, esto es, una persona como ellos que hacen promesas electorales a sabiendas de que no tienen ninguna intención de cumplirlas una vez en el cargo. Pero también en esto se equivocan. Trump ha sido muy consistente con sus ideas, aunque no tanto, en cómo traducirlas en acciones políticas, y no va a renunciar a ellas.

De hecho, los votantes americanos ha apostado por Donald Trump precisamente para que lleve adelante sus ideas. Tal vez no para que construya el muro con México, pero sí para que transforme profundamente la política inmigratoria norteamericana. En Europa, nuestros zombies han preferido ridiculizar las ideas y adoptar literalmente las propuestas de Trump, que es justo lo contrario de lo que ha pasado en Estados Unidos.

Por ejemplo, Trump ha dicho en varias ocasiones que la Alianza Atlántica, la OTAN, es una organización decrépita y obsoleta que no sirve a los intereses de América en su forma actual. Que a partir de ahora le gustaría ver una reestructuración de las cargas porque América no tiene por qué cubrir las facturas de sus aliados. ¿Cuál ha sido la reacción de los líderes europeos? ¿Mejorar las capacidades de la Alianza y equilibrar sus costes? No. Han corrido en medio del pánico a reactivar los viejos sueños de una defensa europea, incluido un ejército europeo. Ahí están los planes franco/italianos/alemanes y, sobre todo, el llamamiento del Presidente de la comisión Juncker. Si los europeos caen en estos cantos de sirenas, al final serán ellos los que pongan la fecha final a la OTAN. Aún peor, lo harán sin ser capaces de generar su propia defensa porque nadie quiere poner los medios necesarios para ello. Zombies o estúpidos totales.

Otro ejemplo, los europeos estuvieron encantados de seguir la estela de Obama en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Tan encantados que muchos, de Solana a Ana Palacio entre nosotros, loaron las bondades de un acuerdo que objetivamente era malo y peligroso. Pues bien, ahora que en Estados Unidos hay un presidente electo que desde el primer momento ha denunciado el acuerdo con Irán por ser malo para los intereses americanos, y que la nueva administración, por lo que hoy sabemos, tendrá un secretario de estado y un secretario de defensa también contrario al mismo, los días del acuerdo en su presente forma están contados. ¿Cuál es la actitud conque recibimos el próximo final del actual acuerdo? Con una carrera acelerada para finalizar negocios con los iraníes. Si de verdad creemos que eso no tendrá consecuencias, estamos todos locos. por no hablar de preferir un mercado de unos cuantos miles millones de dólares a una economía, como la americana, de billones de dólares.

En fin, parece que una semana después de las elecciones, en lugar de acomodarnos a lo que los votantes americanos han preferido, seguimos insultándoles y, aún peor, negándonos a aceptar que Trump ha ganado. Un consejo, dada la trayectoria de Donald Trump, creo que es prudente afirmar que se trata de una persona a la que le gusta ganar. Y también que es una persona a la que le gusta llegar a acuerdos satisfactorios en los que todos dan y todos reciben. La pregunta que nuestros líderes deberían estar haciéndose es si queremos abrir una guerra con Trump, que inexorablemente perderíamos, o negociar acuerdos que nos pierdan interesar. Las próximas semanas nos dirán si la epidemia de zombies se extiende o si el tratamiento reduce sus manifestaciones.

La alternativa sólo puede ser que los ciudadanos se responsabilicen de una vez y acabemos con unos líderes tan instalados en sus intereses que se han vuelto ciegos ante la realidad. Como han hecho los americanos.

La familia política
La exhibición de nepotismo revela cómo el PSOE ha patrimonializado la Junta. De latifundio político a empresa familiar
Ignacio Camacho ABC 17 Noviembre 2016

Treinta y cinco años ininterrumpidos en el poder conducen de forma ineluctable a un régimen: un aparato político dominante ramificado en estructuras clientelares construidas en su propio beneficio. Eso es la Junta de Andalucía; su plena legitimidad democrática, revalidada en elecciones limpias, no impide que su condición institucional haya quedado diluida de facto en la de un latifundio de partido. El hecho diferencial de la autonomía andaluza consiste en la longeva impunidad electoral de una organización capaz de convertir el Gobierno en una mera entidad bajo su patrocinio.

La idea de que la Junta y el PSOE son la misma cosa está arraigada en la sociedad andaluza. De hecho forma parte decisiva del marco mental que facilita la hegemonía socialista. Ese concepto patrimonial del poder, fundamentado en una larga permanencia, ha permitido la absolución política de abusos que toda la opinión pública conoce y contempla con la naturalidad de un fenómeno meteorológico. El clientelismo, la arbitrariedad concursal, la desigualdad de oportunidades, la subordinación de la sociedad civil, el enchufismo. Ni siquiera el escándalo de los EREs logró, pese a su nefasta popularidad, sacudir las vigas maestras de un sistema invulnerable a sus propios vicios.

ABC reveló esta semana que la agencia pública IDEA, encargada de pagar los EREs y otros mecanismos de incentivos y subvenciones, está administrada por una nómina de empleados reclutados a base del más desahogado nepotismo. Dirigentes del PSOE, ex asesores, cónyuges, hermanos, primos, nueras, sobrinos. Toda una exhibición de parentesco que revela el concepto no sólo patrimonial sino familiar del ámbito político. Nada que los andaluces no sepan o imaginen. Nada que consideren extraño. Nada tampoco que constituya un motivo de penalización electoral o de repudio decisivo.

De ahí que la presidenta Susana Díaz, educada en esa suerte de supremacía natural, se haya encogido de hombros; tiene mayores preocupaciones en la crisis nacional de su partido. Para ella, bebé probeta de ese régimen en el que siempre ha vivido, debe de tratarse del simple orden de las cosas; si el procedimiento de contratación ha sido legal no encuentra reparo ético o estético. De hecho sucede lo mismo desde hace décadas; una Administración copada de forma invasiva por la nomenclatura que el PSOE cultiva como un vivero.

Apalancados en esa estabilidad viciada, que le proporciona la segura referencia de un feudo, los responsables del bastión socialista tienden sin embargo a desoír las señales de su propio cuarteamiento. Nada dura siempre ni hay conducta invulnerable al tiempo. A Díaz le honra su firmeza ante el populismo pero en esta política volátil los paradigmas cambian a velocidad de vértigo. La propuesta insurgente de Podemos crece por casos como éstos. Y para aspirar al liderazgo de un país hay que tener en orden de revista el patio trasero.

La segunda rebelión de las masas
Jorge Vilches  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

La reacción contra el paradigma socialdemócrata presente en todos los partidos tradicionales es un hecho en la mayor parte de Europa.

Ortega no es un personaje de mi devoción. Creó el mito de la santidad laica de Pablo Iglesias, inauguró la nefasta “nueva política” y el regeneracionismo, apoyó la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, y finalmente el franquismo. Hoy hubiera sido primero de UCD, luego del PSOE de González para acercarse en los noventa a Aznar, y habría terminado hablando de la “nación de naciones”. Sin embargo, Ortega tuvo expresiones felices y análisis casi certeros, como “España invertebrada” –no hacía falta ser un lince para darse cuenta-, y la “rebelión de las masas”, cuyo libro es el único que me hace sostener la figura del filósofo madrileño.

La Europa descrita por Ortega en 1929 era víctima del cambio de paradigma que supuso la Primera Guerra Mundial. Las masas se rebelaron contra las élites dirigentes, sus instituciones, su mentalidad y formas, y las culparon de todos los problemas sociales y económicos, como ahora. El populismo invadió la política y barrió los partidos tradicionales. El comunismo y el fascismo adoptaron un estilo populista para conducir a las masas a través de las emociones y la prédica de un proyecto de reconstrucción de comunidades imaginadas, ya fueran proletarias o nacionales.

Eso ya lo había visto Sigmund Freud en “Psicología de las masas” (1921), cuando decía que para influir sobre la multitud no había que recurrir a argumentos racionales, sino a la presentación de “vivos colores” y a “repetir una y otra vez las mismas cosas”. Son masas cerradas, que dijo Elías Canetti en 1960, que buscan protegerse de los cambios y normas impuestas por el establishment, y que precisan dirección: una nueva élite, o líder. Todo aquello supuso el fin del paradigma liberal del XIX, y la imposición gradual de otro tras 1945: el socialdemócrata. Y es justo este modelo el que ahora está cayendo.

La extensión del consenso socialdemócrata hizo de las masas el objeto de políticas que pretendían conformar un Hombre Nuevo y una Sociedad Nueva. Solo existía una verdad, un pensamiento único guiado por la solidaridad, la idolatría del Estado, el bien común definido por la partitocracia, y, a partir de la hegemonía cultural impuesta por la Nueva Izquierda, el feminismo obligatorio, el tercermundismo, y el ecologismo. La trampa era, como escribió Peter Sloterdijk en “El desprecio de las masas” (2000), que el individuo solo adquiría identidad a través de los actos programados de masificación.

Hoy asistimos al fin de este paradigma a través del populismo, que no es una ideología, sino un estilo de hacer política que tiene éxito según el sustrato cultural del país donde se practique. De ahí que el discurso de DonaldTrump, que responde a las claves populistas norteamericanas, esas que se asentaron ya a finales del XIX, sea impensable en España, pero se asemeja al que surca Gran Bretaña, Francia, Alemania, Austria, Hungría o Dinamarca. Las masas se han revuelto contra el consenso socialdemócrata, su lenguaje, discurso, y verdad única.

Ese populismo que recorre Occidente quiere derribar al nuevo establishment y su paradigma; ese buenismo de la comunidad igualitaria y relativista, donde la libertad política se somete a la democracia social, y el ejercicio de los derechos es una concesión graciosa del Estado dentro de los cauces de lo políticamente correcto. Nos hemos pasado con la corrección política, efectivamente. Hoy es un acto de rebeldía señalar la hipocresía del feminismo que se rasga las vestiduras por las declaraciones de Trump porque trata a las mujeres como objetos, pero que apoya los desnudos de FEMEN, que usan su cuerpo como reclamo político. O denunciar aquí, en España, que la Ley de Violencia de Género hace del hombre un ciudadano de segunda, o que la paridad obligatoria y las cuotas denigran a las mujeres.

La reacción contra el paradigma socialdemócrata presente en todos los partidos tradicionales es un hecho en la mayor parte de Europa. Allí donde el nacionalismo es un eje identitario capaz de reconstruir una comunidad es el populismo de corte nacionalista, como entre nosotros ha ocurrido en Cataluña. En aquellos países donde la hegemonía cultural de la izquierda se impuso con veinte años de retraso, el populismo se asienta en la evolución lógica de la socialdemocracia, que piensa romper el paradigma con más colectivismo socialista y derribando la democracia liberal.

Por eso chirría tanto el populismo de Trump entre el “progresismo” europeo, cada vez más fuera de juego y de las urnas, y que no acaba de entender el cambio de paradigma. De ahí que insulten a Trump de forma inquisitorial porque contradice el dogma socialdemócrata, soltando los adjetivos típicos: machista, xenófobo, fascista. Porque la izquierda menguante no comprende la evolución cultural y social que ella misma ha impuesto; no entiende por qué la gente ya no declama las oraciones progres que antes repetía sin pensar ni evaluar sus consecuencias. Las masas se han vuelto a rebelar contra la minoría dirigente de un sistema en crisis, y de nuevo las guía el populismo. A ver si esta vez salimos mejor parados que en el siglo XX.

La deuda pública sube 3.000 millones y vuelve a superar el 100% del PIB
El endeudamiento creció un 0,25% en septiembre respecto a agosto y un 3,5% si se compara con la cifra del mismo mes de 2015.
Teresa Lázaro  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

La deuda pública sigue creciendo. Según los datos publicados este jueves por el Banco de España, la deuda aumentó en 2.822 millones en septiembre y sumó en 1,104 billones de euros. Esto deja el nivel total de deuda por encima del 100% del PIB una vez más. Ya son varios los meses de este año en los que la deuda se ha situado por encima de esa barrera psicológica.

De hecho, la deuda sigue en máximos históricos y por encima del objetivo del 99,14% del PIB fijado para el conjunto del año, aunque el Gobierno mantiene que las previsiones se pueden cumplir a pesar de las oscilaciones que se puedan producir a lo largo del ejercicio por el diferente calendario de amortizaciones y emisiones.

Solo en el mes de septiembre, la deuda subió un 0,25% respecto a a agosto y un 3,5% respecto a septiembre de 2015. Y es que el endeudamiento no ha hecho más que crecer desde el inicio de la crisis económica, llegando incluso a triplicar el valor de hace ocho años.

Del total de la deuda pública acumulada en los nueve primeros meses del año, 832.853 millones correspondían a valores a largo plazo, 78.815 millones a valores a corto plazo y 193.268 millones a créditos no comerciales, así como emisión de moneda y caja general de depósitos.

Son muchos los expertos que avisan de que el endeudamiento público es uno de los grandes problemas que tiene la economía española. Según la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) este parámetro seguirá por encima del 100% del PIB en el año 2020, así que hay que empezar a pensar en medidas eficaces para reducirlo.

Por su parte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) asegura que la deuda pública no bajará al 60%, el nivel que fija la Ley de Estabilidad Presupuestaria, hasta el año 2036, es decir, quince años más tarde del límite temporal incluido en la norma. Estas previsiones dejan en evidencia el contenido de la citada Ley, una de las grandes apuestas del PP en la pasada legislatura.

La cólera de los pueblos

Yolanda Couceiro Morín latribunadelpaisvasco.com 17 Noviembre 2016

La victoria de Donald Trump ha sido como un huracán que se lo ha llevado todo por delante: las conjeturas de los sondeos y las previsiones de los expertos, la tranquilidad de las élites intelectuales y las certezas de los centros de negocios, la suficiencia de los políticos y la arrogancia de los medios. La fuerza del vendaval ha dejado al mundo sin aliento. Ha sido como un maremoto cuyas ondas de choque llegan hasta nuestras orillas. En todo Occidente los pueblos están en cólera. El Sistema había elegido no verlo, desde la victoria de Trump ya no puede ignorarlo.

Durante meses hemos oído a diario a los "especialistas" repetirnos incesantemente que el pueblo norteamericano no iba a poner su destino en mano de un payaso, de un bufón, de un histrión. La primera potencia mundial no iba a dejar las riendas del gobierno a las pulsiones populistas de un puñado de electores supuestamente racistas e incultos. Ese ha sido el estribillo con el que nos han querido engañar.

¿Estamos acaso ante una reacción "identitaria"? Posiblemente hay bastante de eso, pero ante todo los electores de Trump han querido expresar su cólera, su frustración, su decepción de vivir cada vez peor en un país que se está yendo al garete. Todos esos blancos, siempre burlados, ridiculizados y humillados por los medios, los intelectuales, los artistas y demás privilegiados del Sistema, ¿quién los ha mirado y escuchado sin prejuicios ni desprecio? Casi nadie entre los analistas con mando en plaza.

Esa nación sufriente e indignada, otrora rica por sus actividades industriales y hoy arrasada por el paro y la falta de perspectivas, esa América de los "guetos " blancos, orgullosa en otros tiempos de su prosperidad bien ganada, está hoy dolida por los privilegios acordados a las minorías, por las intrusiones moralizadoras de Washington y por la condescendencia de la mayoría de los grandes medios de comunicación. Para entender lo que está ocurriendo era necesario escuchar a esta gente. Trump lo ha hecho.

¿Cólera blanca? Sin duda alguna, es la alianza de la "middle class" y de las "poor white trash" lo que ha dado la victoria a Donald Trump. Pero no caigamos en la deformación ni en la caricatura: más de un 40% de las mujeres han votado a Trump, un tercio de los latinos y un 12% de los afroamericanos. No se trata, pues, exclusivamente de una respuesta "identitaria", se trata de la afirmación de una nación que ha querido expresar su cólera por vivir cada día peor en un país que se está rompiendo ante sus ojos.

Esa realidad, el país oficial no ha querido verla, al igual que en Europa, dónde no se quiere sacar las debidas lecciones de las señales anunciadoras de la gran conmoción que está en camino. ¿La ascensión imparable de Marine Le Pen? ¿La negativa de Viktor Orban de acoger a los famosos refugiados? ¿La aparición en toda Europa de movimientos y partidos opuestos a la inmigración masiva y la islamización? Esos son los los demonios de nuestro negro pasado que retornan: fascismo, racismo, nazismo, etc... Conocemos la cantinela. Con estas fórmulas, con estos exorcismos y demás pases mágicos se pretende resolver estas graves cuestiones, satanizando de paso a toda oposición de las políticas impuestas contra la voluntad de los pueblos.

Trump ha empleado las palabras prohibidas por el pensamiento políticamente correcto: protección, fronteras, identidad cultural, valores tradicionales, patría... Al no pertenecer a la casta dirigente, al no estar preso de ningún tabú, Trump ha sabido utilizar las palabras que expresan los sentimientos que los demás no querían nombrar.

Vivíamos en el tiempo de la "mundialización feliz" en que el comercio libre iba a aportar la prosperidad, el intercambio iba a abolir la política y el consumo iba a borrar las diferencias entre los hombres. Las fábricas que cierran, las desigualdades que aumentan, los antiguos modos de vida que se pierden, le han dado un golpe mortal. Con la elección de Donald Trump hemos entrado en el tiempo de la "mundialización inquieta".

Ha sido la derrota de lo políticamente correcto, esa policía de las palabras, de los comportamientos y del pensamiento, que en los EEUU han llegado a tener unas proporciones delirantes. Donald Trump ha hecho de la libertad de expresión uno de los puntos principales de su campaña.

Ha sido la derrota del multiculturalismo, esa nueva religión política que invierte el deber de integración, ya que obliga al que acoge a adaptarse a la "diversidad", y criminaliza al dueño de casa por pretender proteger su hogar de los intrusos. Las amonestaciones morales proferidas por una clase política soberbia y pérfida, voraz e insensible, incapaz de resolver los problemas de los pueblos, ya no valen nada. Sobre un fondo de paro galopante y de islam conquistador, de quiebra de los valores y de desmoralización general, la imposición multiculturalista (en EEUU tanto como en Europa), la entrega del país a intereses antinacionales y la relegación del verdadero pueblo norteamericano a una posición de subordinación e inferioridad, es sentida como una provocación.

Para el porvenir de los EEUU, el momento es decisivo. También lo es para nuestra vieja Europa, enfrentada a la misma rebelión popular, que debe encontrar urgentemente los medios para aplacarla si no quiere ver de norte a sur y de este a oeste, una ola de "trumpismo" arrasadora.

Pocas veces en la Historia el destino del mundo ha dependido como ahora de un solo hombre. Trump nos ha sido presentado hasta la saciedad como un bufón, pero nada nos dice que no vaya a ser un verdadero hombre de Estado. Su primer discurso ha sorprendido a más de uno, por el tono digno y conciliador del mismo. Nada está escrito, pero el optimismo es razonable, más aún, la esperanza está permitida. Decía Sofócles: "Es imposible conocer el alma, los sentimientos y el pensamiento de un hombre si no se le ha visto obrando en el poder y en la aplicación de las leyes".

Vuelven a casa
La Verdad Ofende latribunadelpaisvasco.com 17 Noviembre 2016

Circula por Internet un tenebroso mapa musulmán de color negro que muestra la máxima expansión de territorios ocupados, todos bajo el derecho del sable, y que hoy de nuevo la yihad del supuesto nuevo califato reclama como suyo y pretende ocupar a sangre y fuego.

Es evidente que semejante reclamación solo se sostiene en veleidades de un pasado asesino e invasor que en España conocimos durante casi ocho siglos y un terrorífico código de justicia islámico, salido para cualquier europeo de alguna polvorienta novela medieval que se ha transfigurado en una realidad ayer televisiva, y hoy tan sangrienta como terrible.

Los atentados sufridos en Europea, fundamentalmente en la discoteca judía Bataclan, señalada por activistas del #BDS en París, hirió a la fina piel europea con la misma crueldad con que casi cada semana el Islam muerde a Israel. Hace semanas conocimos en detalle las torturas, degüellos, castraciones y decapitaciones que durante aquellas crueles horas, los musulmanes yihadistas #BDS perpetraron a inocentes franceses.

Europa sigue mirando con desconfianza a Israel, asumiendo como propio un discurso falaz sostenido por la izquierda proislamista y anticristiana, que proclama que ellos ocupan lo que no es suyo, defendiendo a un Islam invasor que justifica su presencia en la ley de la espada, la intolerancia al diferente y la sharia, despreciando el derecho internacional que la ONU a duras penas aun representa (Arabia Saudí preside la comisión de derechos humanos). Recordemos que las naciones islámicas no suscriben la carta de los derechos humanos

Cuatro son las razones que desarman las pretensiones árabes y la indolente posición europea:

Históricas
Más allá de cualquier narración historicista, son los intentos de una manipulada comunidad internacional los que refuerzan y definen la realidad histórica y la esencia judía del territorio de Israel sobre aquel efímero mandato británico que se llamó Palestina. A pesar de los intentos de UNESCO por tergiversar la historia, Salomon construye el templo sobre el monte de Sion, y nadie puede con más derecho que los judíos reclamar su titularidad religiosa y cultural del Erez Israel.

Políticas
Occidente y el derecho internacional se basan en el respeto de los derechos humanos, la ley y la democracia. El único estado que en Oriente Medio respeta dichos derechos y permite la convivencia de diferentes credos políticos, religiosos, sexuales o culturales en su territorio es Israel, oasis del derecho civil, donde un juez árabe preside el Tribunal Supremo con un presidente del Parlamento árabe también, procesaron y condenaron a un ex presidente de Israel, conforme a la justicia vigente.

Bélicas
Tras el inicio de la compra (no ocupación por el sable) de territorios en la antigua Judea y Samaria por judíos europeos a principios del siglo XX al turco (imperio otomano), los progroms musulmanes se vinieron sucediendo hasta la constitución final del estado de Israel en 1947. Israel fue atacado por todas las naciones árabes vecinas, y en el ánimo de lograr una convivencia pacífica con sus vecinos, retornó territorios ganados en buena lid a quienes buscaron la guerra.

Derecho internacional
La Asamblea General de Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Corte Internacional de Justicia y las Altas Partes Contratantes en la Convención afirman que el Cuarto Convenio de Ginebra se aplica a los territorios ocupados tras la Guerra de los Seis Días. Asimismo, desde 1993, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó un informe que consagra los Convenios de Ginebra como cuerpo de Derecho Internacional y vincula a países no signatarios de dichos Convenios si entran en conflicto armado.

Conclusión
La realidad del estado de Israel, más allá de todo lo expuesto, es una realidad necesaria para la paz y el reconocimiento del derecho internacional. Es, además, creciente, y los disputados territorios, así como los asentamientos, tienen una justificación:

- Se construye para servir al crecimiento demográfico natural (no superan el 3%).

- Se hacen en áreas de amplia mayoría judía, en zonas que quedarán dentro de las fronteras de Israel tras un acuerdo definitivo.
- Los asentamientos remotos no son construcciones definitivas. Son desmantelables tras el definitivo acuerdo de paz.

- La minoría árabe israelí construye en sus comunidades sin ninguna restricción para acomodar sus necesidades y crecimiento demográfico.
- Los acuerdos de Oslo no prohíben construir.

Y el matiz final: jamas ha existido el tan cacareado Estado Palestino previo en esas tierras. La OLP (legitimo representante del pueblo palestino de cara a la comunidad internacional) renunció expresamente a cualquier reivindicación de soberanía territorial sobre Gaza, Jerusalén y Cisjordania en1964 en su carta fundacional (entonces aspiraban a exterminar al Estado de Israel y quedarse con sus tierras). Tanto Yaser Arafat como el 90% de los palestinos, son egipcios, llegaron ayer a estas tierras.

Es hora de entender el presente y mirar hacia un futuro de paz, prosperidad y convivencia. Las mociones #BDS que la izquierda esta presentando en ayuntamientos y gobiernos marxistas, la ultima en Navarra, desvirtúan la realidad, manipulan la historia, justifican el terror y nos acercan más al abismo de la intolerancia que tanta sangre inocente derramó ETA en suelo español. Cabemos todos.

"El camino del hombre recto esta por todos lados rodeado por la tiranía de los hombres malos" (Ezequiel 25.17) (Pulp Fiction - Quentin Tarantino)

Fernández Díaz y el recalcitrante PP
EDITORIAL  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

Rita Barberá fue recolocada como vocal en la Comisión Constitucional y también en la Comisión de Economía; José Ignacio Wert, premiado con el puesto de embajador de España ante la OCDE en París; José Manuel Soria, propuesto como director ejecutivo del Banco Mundial, aunque tuvo que renunciar; y ahora, en el Partido Popular, buscan un digno acomodo al piadoso Jorge Fernández Díaz, un ministro de Interior para olvidar. Lo han intentado primero proponiéndole como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y, después, de la Comisión Mixta del Tribunal de Cuentas. En ambos casos, la oposición del resto de partidos lo ha impedido. Pero en el PP, inasequibles al desaliento, no han cejado en el empeño. Y por la puerta de atrás, han enchufado al señor en la Comisión de Peticiones. Misión cumplida.

Estos cuatro nombres son sólo los más recientes de una larga lista de recolocaciones de ex ministros y altos cargos venidos a menos, o caídos en desgracia, a los que el PP, siempre tan atento con los suyos, desagravia proporcionándoles puestos a la medida de su lealtad y, por supuesto, aspiraciones. Esa es, al parecer, la única ley de hierro de este PP, por lo demás un partido sin ningún músculo: asegurar el futuro de los suyos, más concretamente de esa élite que ha servido y sirve bien a Rajoy, interpretando escrupulosamente sus deseos o que, cuando menos, jamás dirá esta boca es mía. Lealtad y silencio tienen su precio. Y en el PP pagan bien, no cabe duda. Hoy por ti, mañana por mí es su lema. Deberían rotularlo en la entrada de su sede en la calle Génova.

La competencia o incompetencia de los personajes, su bagaje, el balance de su gestión, son matices irrelevantes, minucias propias de países más severos, de naciones antipáticas y estiradas, donde la clase política no sólo no puede pastelear las instituciones a voluntad, sino que además está obligada a rendir cuentas. Aquí, al contrario, se perdona todo o casi todo. Los españoles somos generosos a la fuerza. No importa que los prebostes, a su paso, dejen pleitos pendientes, leyes inservibles, ministerios patas arriba o ayuntamientos con un inquietante olor a podrido; tampoco las imputaciones y sospechas que puedan pender sobre sus cabezas.

Ellos cuidan de su gente, de los suyos, y lo hacen aun a costa de avergonzar a militantes, simpatizantes y votantes. Es el curioso código de honor de quienes están acostumbrados a disponer de la Administración a voluntad, a mirarse el ombligo. Patricios que, lejos de espabilar, siguen en su nube, convencidos de que todo el monte es orégano. Así pueden pasar otros diez años de crisis, escándalos e incertidumbres, que ellos seguirán en la poltrona. Para el PP, al parecer, la política es eso.

Losantos da una clase de historia a Echenique que le deja tiritando: “So lerdo”
ESdiario 17 Noviembre 2016

Tras proponer la independencia de Aragón y disparar el “independentismo baturro”, el locutor ha puesto la cara colorada al número tres de Podemos por su flagrante incultura histórica.

Estaba claro que la última ocurrencia del número tres de Podemos, Pablo Echenique, reivindicando Aragón como "país" y con "soberanía propia" iba a dar mucho que hablar y así ha sido. Lo que tal vez no esperaba el también líder del partido morado en Aragón es que le dieran un repaso de Historia que dejara temblando su polémica propuesta.

Y es que Federico Jiménez Losantos se marcó este miércoles un apabullante repaso a Echenique que puso en evidencia la debilidad de la propuesta del dirigente morado y su falta de cultura histórica, al poner en marcha un proceso para la independencia de Aragón.

El locutor de esRadio no sólo no ahorró en calificativos como "penoso sujeto", "analfabeto funcional y total", "lerdo", "merluzo" o "gentuza" sino que recordó que Echenique no pagaba la seguridad social de la persona que le ayudaba y para Losantos "ladrones los ha habido siempre y los habrá, de todos colores" pero esto de crear el "independentismo baturro ya clama el cielo".

Y claro, Losantos se puso a repasar la Historia de España y dejó al "argentino" Echenique en evidencia: "Este sujeto declara que Aragón tiene que ser un país... pero vamos a ver... Aragón es muy posterior a España, tu no lo sabes porque eres analfabeto y el hecho de ser rosarino no te exime porque sabes leer. Verás. En esa ciudad donde vives, Zaragoza, esa ciudad fue fundada por Julio César hace dos mil años. Esto tiene importancia para que entiendas que España es anterior a Aragón".

A partir de ahí, Losantos se detuvo con pelos y señales en todos los puntos de la Historia de España desde el Imperio Romano que demuestran que es anterior a Aragón, que precisamente se constituye como Reino por su poderío militar y su avance en la Reconquista de España: "Por eso se llama Reconquista, porque es conquistar lo conquistado" y recuperar España.

Conclusión: "No es que Aragón, como sucede en otros sitios, sea anterior a España (Cataluña, León). No, no. Es al revés. Hispania, la Corona de España, es anterior a todos los Reinos que se forman para recuperar la Corona de España. ¿Te enteras? Hacía falta que viniera alguien de Rosario, Argentina, para decirle a la gente Huesca, Zaragoza y Teruel qué es Aragón".

Un repaso cultural e histórico en toda regla que, a juicio de Losantos, si "hubiera un concurso de mamarrachos tú quedarías el segundo. El primero sería Coleta Morada que dice que Andalucía tuvo un referéndum de autodeterminación en la Transición".

El locutor culminó su demoledor resumen recordando que los aragoneses "hemos sido siempre españoles" y recomendando a Echenique que "estudie un poco".

Demoledor informe de Transparencia Internacional sobre la corrupción en España
El 80% de los españoles cree que la lucha del gobierno contra la corrupción es insuficiente.
Paloma Cuevas Libertad Digital 17 Noviembre 2016

El Barómetro Global de la corrupción 2016 presentado por organización Transparencia Internacional saca a relucir las carencias del gobierno en su lucha contra la corrupción. A pesar de las medidas tomadas en materia anticorrupción durante la última legislatura, la actuación en este ámbito del ejecutivo de Mariano Rajoy sigue sin gustar a los ciudadanos. Para el presidente de Transparencia Internacional España, Jesús Lizcano, este estudio incide en "la desconfianza que tiene la sociedad respecto a la clase política, sus gobernantes y sus representantes parlamentarios".

Este barómetro sobre la corrupción, que se realizó entre diciembre de 2015 y enero de 2016, desvela que 8 de cada 10 españoles piensan que el gobierno no realiza los suficientes esfuerzos en combatir esta lacra. Durante los últimos años la corrupción se ha consolidado como uno de los grandes problemas de nuestro país. Así lo creen casi el 70% de los ciudadanos. Los que peor parados salen son los políticos considerados como "altamente corruptos", prueba de ello es que el 55% de los españoles cree que la mayor parte del gobierno está envuelto en corrupción. Esta lacra cada vez está más establecida en nuestra sociedad, prueba de ello es que el 19% la aceptan como "algo normal".

"Clientelismo y enchufismo"
Un dato contradictorio es el de los sobornos en relación a la corrupción. Alrededor de un 3% de los encuestados admite que en algún momento ha tenido que pagar de forma ilegal para conseguir algo. Estamos al mismo nivel que países con baja corrupción como Alemania y Suiza. En cambio, nuestra percepción de la corrupción es de un 80% , porcentajes similares a los Ucrania, Moldavia o Bosnia-Herzegovina.

Este contraste se debe a que en nuestro país la prácticas corruptas no están centradas en los sobornos sino en el enchufismo. Manuel Villoria, miembro del comité ejecutivo de Transparencia Internacional, explico que "la corrupción no son solo los sobornos son también las conexiones, las relaciones privilegiadas, los enchufes y en cierto modo el clientelismo".

En cuanto a su lucha, desde Transparencia Internacional defendieron que la mejor manera de combatir es denunciar. Algo en lo que los ciudadanos encuentran bastantes dificultades, un 35% de los españoles sostienen que tienen miedo a las consecuencias. En este contexto, desde esta organización defendieron la necesidad de crear una ley de protección a las personas que denuncien prácticas ilícitas.

PERIODISTAS FRANCESES
Cambiaban el nombre de violadores para ocultar que eran musulmanes
Este profesional asegura que los medios franceses han ocultado la nacionalidad árabe de muchos violadores y sus nombres han sido remplazados por franceses. El objetivo: manipular a la población para evitar el ascenso del Frente Nacional.
Arturo García  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

El proceso de cambio que vive Occidente tiene una importante parada en Francia la próxima primavera, pero las élites globales ya luchan porque las encuestas no se cumplan y Marine Le Pen no arrase en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. La campaña mediática contra el Frente Nacional se volvió incesante tras el comienzo de la crisis de refugiados, cuando las decisiones de la canciller alemana, Angela Merkel, terminaron con cientos de incidentes en las principales ciudades, la infiltración de terroristas con total impunidad y un problema para muchos municipios que aún está lejos de poder resolverse.

Para evitar el ascenso de la derecha alternativa, la socialdemocracia está dispuesta a casi cualquier cosa. Jean Quatremer, periodista de Libération, ha admitido que los principales medios franceses manipulan la realidad y alteran deliberadamente los nombres árabes en muchos caso de violación. Es decir, a la redacción llega una información acerca de una agresión sexual a manos de un musulmán, pero a los lectores sólo les trasciende que se trata de un violador francés. Todo ello con el único objetivo de “no despertar el populismo”, haciendo uso al término que utiliza los socialdemócratas para despreciar al Frente Nacional.

Quatremer ha recordado como las violaciones en grupo en los suburbios de París han sido manipuladas y ha resaltado las dificultades existentes para encontrar nombres de franceses que “aún no habían sido identificados”. “Valía todo: desde Alaia a Frederick, pasando por Marceo o Maurice. Todo menos Mohamed o Hamed”, ha subrayado.

Al ser preguntado por los motivos, Quatremer ha sido tajante: “Existía miedo a que nos llamaran racistas”. De hecho, el periodista ha asegurado que el gran objetivo era “evitar despertar el populismo entre los ciudadanos”. A pesar de la manipulación mediática en su contra, el Frente Nacional ha convencido con sus férreas políticas en materia migratoria o social a una mayoría de franceses que optarán por Le Pen el próximo mes de abril.

“Sólo los cristianos están en el punto de mira de los que ocupan las palancas del poder”, ha sentenciado.

Manipulación en Alemania
Pasaron varios días, en concreto cuatro, hasta que se informó acerca de los cientos ataques que tuvieron lugar en Colonia la noche de Año Nuevo. Las autoridades alemanas, para no contravenir su política del ‘welcome refugees’ decidieron tratar el tema con suma cautela y evitaron que se filtrara a la prensa cualquier información sobre la nacionalidad de los agresores. Sin embargo, finalmente los hechos salieron a la luz y la propia Policía germana fue la encargada de confirmar que entre los asaltantes había numerosos refugiados sirios. Los medios digitales, por su parte, tuvieron que censurar los comentarios de los usuarios en sus sitios web debido al alto voltaje de su contenido, síntoma del hartazgo que ya entonces inundaba las sociedades del norte de Europa.

Los 'niños' de Suecia
Un pediatra sueco desmontó las cifras que las autoridades ofrecen a diario acerca de la crisis de refugiados. Este hombre, encargado de tratar a alguno de los miles de recién llegados, aseguró haber visto a muchas personas catalogadas como niños que en realidad son mayores de edad e incluso algunos de ellos superan los cuarenta años.

“Son muchos los casos de supuestos niños que tienen barba y bigote”, reconoció Josef Mileread, cuyas palabras han creado conmoción en todo el país. Suecia acogió durante el último año a 31.000 solicitantes de asilo, unas cifras muy elevadas teniendo en cuenta su población. Sin embargo, sorprendía el numero de menores no acompañados en la Agencia de Inmigración sea tan elevado.

Milerad explicó que estas cifras están adulteradas y mostró para ello el caso de varios adultos que trataron de hacerse pasar por niños. Las condiciones para los menores no acompañados son mucho más beneficiosas, es más complicado que sean deportadas, por lo que muchos refugiados tratan de lograr este estatus.
El caso de La Sexta

La Sexta informó en su página web acerca de una violación en Austria. Los hechos tuvieron lugar en el mes de diciembre, cuando un refugiado iraquí agredió sexualmente a un niño de 10 años en una piscina de Viena. El joven alegó que se trataba de una “emergencia sexual” porque no había tenido relaciones desde hace mucho tiempo

El violador, identificado como Amir A, atacó al menor cuando se encontraba dando clases de natación en un centro deportivo. Amir comenzó a hablar con el pequeño y a continuación le forzó alegando que “no entendía sus reiteradas negativas”.

En junio de este año, un tribunal le declaró culpable de ataque sexual grave y violación de un menor. La sentencia condenaba al refugiado a seis años de prisión y le obligaba a indemnizar a la familia con 4.730 euros. Tras meses de incertidumbre, un tribunal de apelación aceptó finalmente el recurso de la defensa y revocó la condena.

Sin embargo, en apenas tres párrafos, La Sexta obvió la nacionalidad y la condición de refugiado del violador.

La 'burocratización' de la política española: cada vez más funcionarios y menos empresarios

El número de ministros que han desarrollado el grueso de su actividad profesional en el sector privado ha caído del 52% al 23%.
Libertad Digital

En ocasiones se habla de la crisis política que ha atravesado España durante el último año como de la Segunda Transición. Pues bien, en lo tocante al perfil profesional de nuestros ministros, sin duda parece que hemos vuelto a los años 70. Y es que, como ocurrió en los albores de nuestra democracia, el peso de los funcionarios en el Consejo de Ministros es cada vez más grande.

El profesor Juan Rodríguez Teruel ha estudiado esta materia en profundidad y a sus análisis se han sumado recientemente Kiko Llaneras y Jordi Pérez Colomé. Según estas investigaciones, el 83% de los ministros de los años de gobierno de la UCD eran funcionarios, un elevado porcentaje que fue bajando en los años de Felipe González. No obstante, el período que va de 1982 a 1996 también se saldó con un porcentaje significativo de funcionarios en cargos de ministros: 59%.

Estas tasas fueron mucho menores entre 1996 y 2004, cuando el Partido Popular llegó a La Moncloa de la mano de José María Aznar. Durante las dos legislaturas de gobierno del centro-derecha, el porcentaje de ministros con carrera funcionarial cayó por debajo del 50% y se situó en el 48%.

Pero la tendencia a la baja se empezó a romper con la victoria del PSOE en 2004. Los dos gabinetes de José Luis Rodríguez Zapatero, comprendidos entre los años 2004 y 2011, contaron con un 60% de ministros llegados de la función pública, un nivel ligeramente superior al que se registró en los años de Felipe González.

El triunfo de Mariano Rajoy en 2011 no ha invertido la tendencia y, de hecho, la ha profundizado. El porcentaje de ministros que son funcionarios ha subido hasta el 67% y, de hecho, el nuevo gobierno anunciado por el PP supone un repunte adicional de dos puntos, hasta el 69%.

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De igual modo, si estudiamos el porcentaje de ministros que ha desarrollado la mayoría de su carrera en el sector privado o las profesiones liberales, llegamos a conclusiones muy reveladores. Así, en los años de gobierno de Adolfo Suárez, la cuota de poder de este tipo de ministros era del 18%, si bien cayó al 12% en la breve presidencia de Leopoldo Calvo-Sotelo.

Entre 1982 y 1993, con Felipe González en La Moncloa, la tasa de ministros que venían del sector privado o de las profesiones liberales subió hasta el 38%. A lo largo del período comprendido entre 1993 y 1996, este porcentaje se vio reducido al 32%, aún con el PSOE en el poder.

La llegada de José María Aznar reforzó la presencia del sector privado y las profesiones liberales en el Consejo de Ministros. En su primera legislatura, quienes contaban con este tipo de experiencia laboral suponían el 52% del equipo de gobierno. En el segundo periodo de gobierno, este porcentaje se mantuvo casi constante, en niveles del 49%.

Pero la llegada al poder de Rodríguez Zapatero invirtió esta tendencia y redujo el peso ministerial del sector privado y las profesiones liberales hasta el 23%. Esta fuerte caída se revirtió ligeramente con el primer periodo de gobierno de Rajoy, comprendido entre 2011 y 2016, ya que el hoy presidente elevó esta tasa hasta el 34%. Sin embargo, el nuevo gabinete anunciado por Rajoy reduce de nuevo al 23% el número de ministros que proviene principalmente del sector privado o de las profesiones liberales.

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La España socialdemócrata de Ciudadanos
Cristina Seguí okdiario 17 Noviembre 2016

Sigo sin entender a Ciudadanos. Su obsesión por seguir siendo el puente por el que han de cruzar el resto de los partidos. Me parece estúpido querer ser puente en lugar de tener la valentía de liderar de una vez tu propio espacio. Y a tenor de los titulares de estos días en los que Rivera pide al Gobierno aumentar el techo de gasto, éste sigue empeñado en resistir de los restos del PSOE en vez de en consolidarse. En seguir siendo una formación política insustancial y trufada de marketing socialista. Asombrosamente esmerado en ser sacudido cuando vota bien por la derecha bien por la izquierda. En ser aniquilado cada vez que su formación se abstiene por pánico a comprometerse en los parlamentos.

En el caso de Valencia, Ciudadanos se está convirtiendo en el puente del actual gobierno nacionalista a pesar de su promesa de pinchar esa precisa “burbuja política”. A pesar de su promesa de derrumbar los garitos clientelares, en esa categoría no debe encontrarse la nueva televisión pública que el gobierno de Ximo Puig está arrancando en la Comunidad Valenciana para resucitar su liderazgo incorpóreo, lúgubre y sepultado por la presencia mediática de Oltra. Serán mucho más de los 55 millones de euros previstos, los necesarios para “restañar el impacto negativo en la imagen del presidente de la Generalitat Valenciana gracias a la apertura del nuevo ente público”, según el asombroso comunicado de la desesperada federación socialista valenciana que reconocía su irrelevancia. “Pinchar la burbuja política” sería salir de debajo de las faldas de la abstención y votar contra esa herramienta política de un Gobierno que ya ha tenido que incorporar 1.300 millones de euros ficticios para cuadrar sus cuentas públicas endeudando a presentes y futuras generaciones.

Por encima de su compulsión centrista pasan, además, todos los viejos dogmas y trampas socialdemócratas que mezclan las convicciones políticas con el humanismo. Y de ellos parte la exigencia de Rivera al PP de incrementar el gasto público estructural en 8000 millones de euros anuales para destinarlos al famoso complemento salarial que no podemos permitirnos, y menos ante la incapacidad de cumplir siquiera con la senda del déficit marcada por Bruselas. La mitad saldrá del saqueo a las empresas apelando a la farsa de que es legítimo subir impuestos a los ricos nadando en las piscinas llenas de billetes de sus oligopolios, y la otra del saqueo a la clase media mediante impuestos encubiertos para no tocar el IVA.

Su discurso en pro del bien común responde a la típica obsesión populista copiada a Iglesias y al propio PSOE. A su voluntad de incorporar al chantaje de la insolidaridad a todo aquel que no acepte que dejarse robar por el bien de los demás es algo aceptable. Su apuesta por la redistribución de la riqueza satisface la vieja pulsión de otro burócrata aficionado a convertir las incertidumbres humanas en oportunismo de Estado. El Sanedrín de obsequiarnos con nuevos derechos humanos logrados con coacción sobre los derechos humanos. ¡Oh!, ¡Merde!, qué pena que esa dignísima defensa de los derechos sociales no comprenda el nuestro a escapar de pagar la fiesta de Rivera que en ningún caso pagarán los charlies defraudadores que le asaltan sin cesar como el barbas a la Pantoja en cada una de sus comparecencias

La traición de Margallo a los españoles
Pablo Planas Libertad Digital 17 Noviembre 2016

Es de agradecer la incontinencia verbal del exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo y Marfil, Margallo para abreviar, por las jugosas evidencias y confidencias que fluyen en la narración de su ajuste de cuentas con Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría. Que hacía lo que le daba la gana y como le daba la gana era una cosa obvia porque entre las virtudes de Margallo no constan la discreción ni la diplomacia.

Como por amistad con Rajoy había sido nombrado ministro de Asuntos Exteriores, se volcó en el proceso catalán y dejó en el aire la pregunta de qué parte del concepto asuntos exteriores no comprendía. Fue el primer punto para los separatistas. Y el presidente del Gobierno, en vez de llamar a capítulo a su buen amigo, le dejó hacer, en uno de esos arrebatos de pereza y dejadez típicos del prócer compostelano.

La incursión de Margallo en la política catalana ha sido catastrófica, una auténtica puñalada trapera a quienes defienden que Cataluña es España, que las leyes están para cumplirlas, no para saltárselas, y que el nacionalismo destila mentiras y provoca odio, división y pobreza, salvo para quienes viven de eso. Una traición a España. Sí, así es. El tipo que hablaba en nombre del Gobierno con quienes quieren romper España está de acuerdo con ellos y no se corta en proclamarlo.

En una entrevista publicada por La Vanguardia, Margallo se muestra partidario de la reforma de la Constitución porque eso, sostiene, facilitaría el encaje catalán y contrario a que la Justicia investigue a quienes desobedecen las leyes. El exministro ha comprado la mercancía nacionalista y se cree lo del expolio fiscal, el maltrato lingüístico y toda la vaina. Está abducido por la propaganda del régimen catalán, y era el responsable de hablar en nombre del Ejecutivo. Para habernos matado, si es que no estamos muertos y en ocasiones vemos muertos.

¿Que no? Ahí va la respuesta a la pregunta de si está de acuerdo con la "judicialización del conflicto". Margallo:
No, porque el partido no se juega en casa, se juega fuera. Ahí está mi ­amigo Romeva intentando predicar fuera la buena nueva de la secesión, y yo he intentando predicar la ­buena nueva de España. Y en segundo lugar, para que la unidad de España se mantenga debe basarse en la cordialidad, debe ser asumida por el corazón, porque estamos ­discutiendo sobre afectos, es una cuestión emocional, por eso además de aplicar la norma hay que ­hacer una política de aproximación y eso pasa por tener en cuenta los motivos de desafección: la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, el tema de la lengua y la cultura, y el sistema de financiación, que es un disparate. Hay que hacer gestos de aproximación, de simpatía, de cariño, para demostrar que no hay nada más falso que eso de que España no nos quiere.

Pero por favor, señor, ¿de qué lengua y de qué financiación estamos hablando? ¿Qué dice de Romeva? ¿Qué es eso de que el partido se juega fuera?

Resulta que Margallo coincidió con Raül Romeva, el minister catalán al que sólo reciben los fascistas noruegos, y con Oriol Junqueras en tiempos de todos ellos como eurodiputados. Se hicieron colegas y sobre tal cosa Margallo se creyó un reputado catalanólogo. De ahí que no le hiciera falta escuchar a nadie de su partido o de Ciudadanos en Cataluña ni atender más perspectiva que la de sus "fuentes" nacionalistas, buenos chicos y cuántos recuerdos europeos. Mientras el nacionalismo trataba, y trata, de aplastar todo conato de disidencia unionista contra el proceso, Margallo tiraba de la cuerda en el sentido contrario al que cabía suponer de su pertenencia al Ejecutivo español.

Margallo tal vez no se haya dado cuenta ni el PP le va a exigir cuentas, pero el párrafo entrecomillado es meridiano. Ese hombre está convencido de que los separatistas tienen razón, y estaba dispuesto a bajarnos los pantalones para que sus amigos remataran la faena. Por mucho cinismo que haya en la política, esto es un auténtico escándalo. Si Margallo sigue de diputado, que no debería después de lo que ha soltado, en nada comulgará con Rufián. ¿O ya son amigos?

El desafío independentista
Un despropósito pagado con el dinero de todos

Editorial- La Razon 17 Noviembre 2016

Los millonarios gastos en viajes al extranjero del ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, son un despropósito que roza el insulto. No sólo por el objetivo anticonstitucional de los desplazamientos, sino porque esos 645.000 euros fueron detraídos de otras partidas presupuestarias, como Sanidad o Educación, que habían sufrido duros ajustes por la crisis. Mientras Artur Mas, con el dinero de todos los españoles –ya que son los ciudadanos, y no los territorios, los que pagan los impuestos– se dedicaba a predicar su proceso independentista por medio mundo, los ciudadanos de Cataluña sufrían el deterioro de unos servicios insuficientemente financiados. Si, como ha dictaminado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, legalmente no se puede acusar al ex presidente catalán de malversación de fondos públicos en relación con el proceso soberanista, sí se le deberían exigir responsabilidades políticas por el uso desahogado del presupuesto. Aunque, por lo menos, en lo que se refiere a los intereses generales de los españoles, se ha obtenido algo bueno: la constatación del nulo interés que despiertan allende de nuestras fronteras tanto el ex presidente Mas como su deriva separatista. Eso sí, ha salido caro.

Un guapo entre dictaduras
ARCADI ESPADA El Mundo 17 Noviembre 2016

A cada rato, desde que supe de su muerte, echo una mirada a la foto de "Françoise Hardy y el joven presentador de TVE Iván Tubau, en San Remo, en uno de los intermedios del Festival". No debía de haber muchos hombres que en 1966 pudieran plantar cara, exactamente, a la bella francesa. Él sí, y lo sabía, y por eso la escogió para la portada de Matar a Victor Hugo, el luminoso libro de memorias que dedicó al periodismo. A ese libro iban a seguirle unas memorias de actor y otras galantes; pero la editorial se echó atrás. Ojalá las haya dejado en el cajón. La vida de Tubau contradijo radicalmente la sentencia volteriana: "Qui n'a pas l'esprit de son âge, de son âge a tout le malheur", que Max Lacruz convierte en una frase hecha nada más hacerla: "Quien no va con sus años, va con sus daños". No sólo la contradice: su vida fue un ejemplo de cómo un hombre debe afrontar tiempos difíciles. Un exilio, una orfandad, un fascismo y una "dictadura blanca", para escoger la frase con que Tarradellas definió al pujolismo en una célebre entrevista de Tubau que publicó Diario 16.

La primera obligación frente a los tiempos difíciles es hacer el trabajo lo mejor posible, sin que los tiempos sean coartadas: Tubau fue un serio poeta (Poesía impura), un limpísimo escritor de periódicos (este periódico lo tuvo pero debió tenerlo mucho más), un ensayista riguroso (De Tono a Perich, El català que ara es parla) y un memorialista impío (aparte de su Matar a..., Nada por la patria). Otra obligación es enfrentarse. De joven tuvo que ganarse la vida con franquistas, pero cuando le dieron una camisa azul para ponerse se largó. Ya galán maduro estuvo entre los que mejor y más apasionadamente combatieron la inmersión lingüística y el nacionalismo entero. Al borde de la jubilación aún tuvo arrestos para que le suspendieran durante unas semanas de empleo y sueldo como catedrático en la Universidad Autónoma de Barcelona por elogiar el francés de una alumna. El que lo suspendió fue un sin vergüenza, que llegó lógicamente a decano tras hacerse notar como propagandista de Batasuna. Por si fuera poco, a todo eso le añadió la risa. En la formidable asamblea de egos que llamó a crear Ciudadanos, el suyo fue siempre el más divertido y estrepitoso. El día final de aquel inolvidado on the road, a dos noches de espetarles "¡Toma 3 TV3!", poco antes de que yo saliera a hablar en La Paloma abarrotada me espoleó como a un potrillo con la divisa del Río Rojo de Hawks: "¡Quisimos, pudimos, lo hicimos!". Era Ciudadanos, desde luego. Pero era, sobre todo, su propia vida.

Hay que pagar bien a los esbirros
Ramón De España cronica global 17 Noviembre 2016

A mi amigo Xavier Rius no se le escapa una. Leo en el diario digital que dirige, E-Noticies, una información relativa al sueldo de Saül Gordillo y Jaume Peral, máximos responsables, respectivamente, de Catalunya Ràdio y TV3, que alcanza los 108.000 euros anuales, quedándose ligeramente por debajo del de cualquier conseller del Gobierno autonómico. Desde un punto de vista basado en la lógica, el sueldo es excesivo, sobre todo si tenemos en cuenta que sobra gente a punta pala en ambos medios de agitación y propaganda y que la audiencia no siempre les sonríe como debería. Pero desde el punto de vista mezquino y delirante de nuestros máximos responsables políticos, el dispendio está tan justificado como el de esas embajadas absurdas que abrimos por doquier y que deben servir, digo yo, para que se aloje en ellas Cocoliso mientras espera en vano que le reciba algún político del país de turno que no sea de extrema derecha, separatista o ambas cosas a la vez. ¿Acaso los propietarios de casas en el campo no alimentan bien a su perro guardián para que les proteja de los posibles intrusos? Pues esto es lo mismo: al esbirro hay que mimarlo.

De hecho, todo lo que se les pague a Gordillo y Peral es poco, pues son gente que ha renunciado a la ética profesional y que utilizan el disfraz de periodista para ocultar al comisario político que llevan dentro. Son una vergüenza para el oficio y no creo que sean tan tontos como para no darse cuenta de ello. No los han puesto ahí para mejorar la calidad de Catalunya Ràdio y TV3, sino para ponerlas al servicio del prusés y de todo lo que necesiten sus amos. Por consiguiente, justo es otorgarles un sueldo con carácter de soborno que les ayude a encajar mejor la evidencia de que carecen de dignidad (profesional y de la otra). Trepas con causa, ni el uno ni el otro habrían llegado tan alto de no ser por su inquebrantable adhesión al régimen. Ya había gente como ellos en el franquismo, pues el prototipo es eterno: devotos de una causa que se aprovechan de ella para lucrarse.

No nos quejemos, pues, de la pasta que se embolsan estos señores, ya que se la ganan a pulso: hay que ver lo bien que tergiversan la realidad, lo eficaces que son al impedir el acceso a los medios que dirigen de voces críticas y disolventes, la entrega metafórica a la tarea de lustrar los zapatos del señorito... Si nos parecen despreciables es porque somos unos pringados que se resisten a asumir la realidad de este paisito, de esta nación sin Estado, pero con una jeta de cemento armado. Ya lo dijo Cocomocho: aquí se practica un periodismo ejemplar. Y eso hay que pagarlo como se merece.

LE RECUERDA QUE 'SIGUE VINCULADO A LA BANDA ASESINA'
Carta abierta de un guardia civil a Otegi
  vozpopuli.com 17 Noviembre 2016

Antonio Mancera ha mostrado su repulsa e indignación ante las declaraciones del líder abertzale en las que no tuvo reparos en equiparar la labor de las Fuerzas de Seguridad con los asesinatos de ETA.

Después de que Arnaldo Otegi no tuviera reparos en equiparar la labor de las Fuerzas de Seguridad con los asesinatos y el terrorismo de ETA, el presidente del Círculo Ahumada de Amigos de la Guardia Civil y agente retirado de la Benemérita, Antonio Mancera Cárdenas, no ha dudado en mostrar públicamente su repulsa e indignación ante esta campaña de acoso, injurias y calumnias que sufren la Benemérita y la Policía Nacional.

En una carta abierta difundida a través del diario digital que él mismo dirige, Benemeritaaldia.org, este guardia civil retirado se ha dirigido a Otegi para recordarle que "sigue vinculado a la banda asesina" y que su falta de "moral y ética" únicamente sirve para "generar odio y asco". El "terrorista" -así lo califica Mancera- se atrevió a advertir que la Policía "también ha matado" y a acusar al Estado de plantear "un esquema de vencedores y vencidos".

"Tu carencia de principios y valores sólo te permite aspirar a ser representante de los asesinos, de los brazos políticos de ETA y del entorno de la banda terrorista", le ha recordado Mancera. A continuación puede leer la misiva íntegra:

"Esta carta es para ti, el exconvicto, para ti Arnaldo, no te voy llamar exterrorista, porque para ser “ex” deberías estar “fuera de...“ o “más allá de...”, y tú ni estas “fuera de ETA, ni más allá de ETA”, sigues vinculado a la banda asesina, sigues sin condenar los atentados, sin pedir perdón a las víctimas y sigues justificando las acciones de ETA, las de antes y las de ahora.

No eres un exterrorista como algunos medios te llaman, eres lo mismo pero sin el "ex", un exterrorista sería Miguel Francisco Solaun, miembro de ETA al que asesinasteis en 1984 por negarse a realizar un atentado contra unas viviendas de la Guardia Civil, o María Dolores González Catarain, “Yoyes”, la primera mujer dirigente de ETA que fue acusada de traición por querer abandonar la banda y asesinada por Antonio López Ruiz, "Kubati", mientras paseaba con su hijo de 3 años. Tú eres otra cosa. Exterroristas serían los que hubiesen renegado de la banda asesina y se hubiesen alejado de la misma, pidiendo perdón y colaborando con la justicia, ni siquiera son exterroristas algunos de los acogidos a la Vía Nanclares que siguen siendo terroristas. Tú eres igual.

Por lo tanto el que te califiquen, pretender ser y presentarte como un “hombre de paz”, sin haber repudiado a ETA y justificando los cerca del millar de asesinatos de la banda asesina, no deja de ser una verdadera incoherencia, un absurdo, algo consustancial a ti mismo y a tu desmedido afán de protagonismo mediático. Te has llegado a creer que lo eres y pretendes que lo creamos los demás, y todo ello a pesar de tu currículum y de tu trayectoria en la banda, donde te señalaste por haber sido uno de los mayores defensores de la “lucha armada”, del uso de la extorsión, el secuestro y el asesinato como armas políticas para conseguir los logros políticos, los tuyos y los de ETA.

Dicen que las actitudes suelen ser mucho más importantes que las aptitudes, tus aptitudes las conocemos, dice el diputado de UCD, Javier Rupérez, al que secuestrasteis, y refiriéndose precisamente a ti, al que acusa directamente de su secuestro, que no tienes currículum, que tu currículum es tu historial delictivo, tus antecedentes, judiciales y policiales, y tus actitudes las vemos cada día, justificando las acciones de ETA, negándote a condenar sus asesinatos, pretendiendo blanquear tu pasado y blanquear los atentados y asesinatos de la banda terrorista y de sus pistoleros, hoy, imbuido en una campaña de acoso, de calumnias e injurias, de acusaciones infundadas a las Fuerzas de Seguridad, en especial a la Guardia Civil.

Es inconcebible la prepotencia y la impunidad con la que actuas, con la que hablas de ETA y con la que apoyas a los asesinos, careces de toda moral y de toda ética, careces de civismo para poder ser representante de nada ni de nadie, tu falta de empatía hacia quien no piensa como tú, hacia las víctimas de ETA, solo sirve para generar odio y asco, y es precisamente esa carencia de principios y valores la que tan sólo te permite aspirar a ser representante de los asesinos, de los brazos políticos de ETA y del entorno de la banda terrorista, que adolecen de los defectos que tú, aún así, falto de moral, de civismo, de valores, de principios y de empatía hacia el sufrimiento causado, del cuán tu mismo confesaste no conocer, te permites y te atreves, sabiéndote o creyéndote impune y sin ningún reparo, sin credibilidad y sin fuerza moral alguna, a enjuiciar a los demás, equiparar a la banda asesina con las Fuerzas de Seguridad, igualar a ETA con la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza, como tu entorno, el entorno de ETA, pretende equiparar a asesinos con victimas, lo que te hace a ti y a los que te siguen, al entorno de la banda asesina, ser unos verdaderos degenerados.

Acusas a la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Policía Nacional de asesinar, y lo haces sabiendo que nadie te va a denunciar, que nadie te va a enjuiciar por tus palabras, y lo haces sin aportar pruebas, y lo haces justificando, no denunciando y no condenando los asesinatos de ETA. Deberías ante una acusación tan grave denunciar y aportar pruebas, de lo contrario debería ser la Fiscalía la que te demande a tí por calumnias e injurias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, no deberías quedar impune.

Por el contrario, tengo y voy a darte datos. ETA ha cometido 2323 atentados en los que fueron asesinadas 858 personas de forma directa y que dejaron más de 20.000 heridos, muchos de ellos de gravedad, sin contar las extorsiones, los secuestros, las torturas, el chantaje, el éxodo de más de 300.000 personas que provocaron las acciones de ETA y que tuvieron que abandonar sus casas y a sus familias para conservar la vida.

El que precisamente tú, un exconvicto condenado por pertenencia a banda armada, representante de partidos políticos cercanos a ETA, arremetas y acuses mediante calumnias e injurias a quienes tienen el deber y el mandato de perseguir y detener a quien delinque, a quien comete atentados, a quien justifica y enaltece el terrorismo, a quien humilla a las víctimas con palabras y con hechos, equiparando a víctimas de ETA con sus verdugos, no deja de ser paradójico.

Como paradójico es que careciendo de toda conciencia apeles a “la conciencia de la gente” para conseguir legitimar a ETA, que condenes una supuesta imposición de lo que llamas la “lógica del Estado que plantea un esquema de vencedores y vencidos”, cuando pretendes aplicar “la lógica de ETA”, tu lógica, la que pretende conseguir que los vencedores sean los asesinos, que estos salgan de la cárcel y sus crímenes queden impunes, y que los vencidos sean las víctimas, humillándolas nuevamente. Pretendes no sólo el acercamiento a las cárceles del País Vasco de los etarras encarcelados, sino la amnistía total para todos ellos, el olvido de sus crímenes, denuncias la “lógica del Estado” y pretendes imponernos la “lógica de ETA” y la tuya propia.

Con ayuda de políticos sin escrúpulos, con el apoyo de partidos supuestamente democráticos, de otros afines a ETA, de una parte del nacionalismo vasco, ese nacionalismo que "recogía las nueces" mientras vosotros "agitabais el árbol", y que siempre permanecieron más cerca de los verdugos que de las víctimas, más cerca de los terroristas que de las Fuerzas de Seguridad, y que como ayer justificaban los atentados hoy justifican las agresiones a los guardias civiles de Alsasua y critican las detenciones por esas agresiones, pretendes fijar en la mente de la sociedad tu propia versión de los hechos sobre la historia de asesinatos de la banda terrorista, la versión de ETA, pretendes borrar el pasado y reescribir la historia de ETA y la tuya propia para poder erigir a ETA como “vencedora” de un conflicto que nunca existió. Y dentro de tu propia locura, de tu propia lógica y de tu propio esquema, que no es otro que el de la banda terrorista, necesitas denostar, humillar, calumniar, injuriar y mentir sobre quienes persiguen a los terroristas, sobre quienes os persiguen. Pretendes que se dude de aquellos que con su servicio diario contra el terrorismo consiguen desenmascarar y presentar a la sociedad la verdadera cara de ETA, de esa ETA que no pretende entregar armas ni explosivos, que continúa con su actividad, que no busca disolverse, sino perpetuarse, la que os ayuda a seguir manteniendo mediante la amenaza el clima de miedo y terror para conseguir tus objetivos políticos y los del entorno etarra, y para eso equiparas a los asesinos con quienes luchan por nuestra seguridad, a los asesinos con sus víctimas. Esa es tu lógica, la de ETA y la de vuestro entorno.

Para que la gente entienda “tu lógica”, la “lógica de ETA” que pretendes inculcarnos, te voy a recordar las palabras de “Yoyes”, que cuando abandonó la banda terrorista asqueada de lo que sois escribió en su diario: “Muchos son culpables de esta injusticia, ¡demasiados! Hay otros que no, pero son impotentes ante ella. Hay también mucho silencio cómplice. Mucho miedo en la gente ante todo, ante su propia libertad... ¡cuánta mierda! (...) El mito de ETA, la hidra sangrienta que nos atenaza: en este mito, la persona de carne y hueso que es un sustrato no existe más que como tal sustrato, no es humana”. Esa es la verdadera cara de ETA, esa es tu cara, vista por alguien que perteneció a ETA y que se dio cuenta antes de ser asesinada de que había pertenecido a una jauría de animales violentos, sanguinarios y sin escrúpulos. Tu jauría, Arnaldo.

Todo debería tener límites, porque es una verdadera desgracia que los locos sirvan a los ciegos como lazarillos".

Las víctimas del terrorismo cargan contra Bildu: “Son los voceros profesionales de los asesinos”
OKDIARIO 17 Noviembre 2016

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, ha exigido expulsar de las instituciones a EH Bildu por ser “los voceros profesionales de los asesinos”. En ese sentido, ha acusado a la coalición abertzale de “publicitar actos que fomentan el culto a los terroristas” y ha criticado que País Vasco y Navarra “carecen de políticas de prevención de la radicalización”.

El vicepresidente de Covite, Josu Puelles, y el director de Comunicación, Juanfer F. Calderín, han comparecido en el Parlamento de Navarra para exponer un informe, realizado a instancias de Naciones Unidas, titulado ‘Los efectos del terrorismo en el disfrute de los Derechos Humanos’.

En un comunicado, han resaltado que, mientras “la radicalización violenta es una de las prioridades” en Europa, Euskadi y Navarra “se han convertido en espacios de impunidad donde el culto al asesino no es excepción, sino norma“.

Además, han denunciado que “la política de prevención de la radicalización” en ambas comunidades “no existe”, al tiempo que han resaltado que muchos de estos homenajes “son publicitados por partidos políticos como EH Bildu”. “Hay que sacar de las instituciones a quienes respaldan a asesinos y a los voceros profesionales de asesinos”, han subrayado.

Calderín ha resaltado que “la aclamada normalización” en el País Vasco y Navarra “pasa por soportar la empatía social hacia el terrorista hasta que esta desaparezca por arte de magia, pasa por asumir que quien no mata ya no es peligroso y, por tanto, todo vale si no hay bombas”.

Asimismo, ha preguntado que, si quienes encuadran los homenajes a terroristas como “solidaridad vecinal”, cambiarían su postura “en caso de que mercenarios de los GAL fueran vitoreados en la calle o si cientos de personas aclamasen con bengalas a un yihadista orgulloso de haber disparado en la frente a un hombre, a una mujer o a un niño”.

Finalmente, ha sentenciado que “si bien ETA matando es un problema de seguridad nacional, una ETA honrada en las calles también lo es en la medida en la que así se pudren y se corrompen las mentes de las nuevas generaciones”.


 


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