AGLI Recortes de Prensa   Lunes 21 Noviembre  2016

El dilema para reducir el déficit
Carmen Tomás La Voz Libre 21 Noviembre 2016

Periodista y comentarista política y económica

El gobierno tiene que elaborar unos Presupuestos Generales del Estado que, además de ser verosímiles en sus previsiones de ingresos y gastos, cumpla con el objetivo de déficit público pactado con la Comisión Europea. Y de nuevo se abre el dilema de si, para cerrar ese agujero, hay que bajar el gasto o subir los impuestos. Y, si me permiten, ese dilema no es del todo correcto. Obviamente lo podemos hacer por la vía de subir los impuestos. Luego habrá que discutir qué impuestos. En este caso, el más impopular es el IRPF y el que más recauda y más rápido es el IVA. Hay margen y se pueden cambiar productos y tipos. Desde Berlín el presidente del gobierno dijo que no hay ninguna decisión tomada, a pesar de que unos días antes había dicho que no se iban a tocar los grandes impuestos. También se pueden subir, obviamente, otros impuestos como los que pesan sobre el consumo de carburantes, el alcohol o tabaco. Crear uno nuevo sobre las bebidas edulcoradas o igualar el Impuesto sobre el Patrimonio o Sucesiones y Donaciones. Incluso se pueden subir los que dependen directamente de las Comunidades Autónomas o los Ayuntamientos. No sabemos por dónde irán las negociaciones, aunque sí sabemos lo que cada partido ha ido prometiendo o declarando en los últimos días. Se puede decir que básicamente la oposición quiere más gasto y no pondría mala cara si se suben algunos impuestos como el de Sociedades o sobre las grandes fortunas o los más ricos.

Pero, como decía antes, alcanzar el objetivo de déficit se puede lograr también por la vía de la reducción de la partida de gasto. Y aquí a todos se nos ocurre de dónde. Se puede racionalizar la Administración, privatizar empresas, cerrar organismos, prescindir de asesores. Pero, sobre todo, lo que se puede hacer es ser más eficaces en el gasto. En la primera línea de actuación ya se hizo algo en la legislatura pasada, aunque está claro que no lo suficiente. Y, muy poco, en la segunda. Ser más eficaces en la persecución del fraude en prestaciones o subvenciones y acometer en serio una reforma de las pensiones que introduzca una parte más personal, al estilo de Reino Unido, en la que los jóvenes ya empiecen a hacer una bolsa que les acompañe hasta la jubilación, liberaría recursos abundantes.

Ya supongo que lo más fácil y rápido es subir los impuestos. Pero, sería una equivocación. Hacer que las empresas paguen más va a penalizar la creación de empleo y no seguir con las reformas sólo traslada el problema un poco más adelante. Sin embargo, unas administraciones más ágiles, más rigurosas y más vigilantes sería un paso de gigante, proporcionaría recursos y quizá la lucha contra el fraude sería el colchón en el que descansaría el grueso de la rebaja del déficit y no en los que ya pagan impuestos y con creces.

Subir impuestos es de derechas, según Rajoy.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 21 Noviembre 2016

A este paso el PSOE no va a tener más remedio que subirse al monte si quiere recuperar su sitio y defenderse de la pinza que le han preparado entre PODEMOS y el PP. Porque Mariano Rajoy no respeta ya nada y está decidido a contradecir a todos y confirmar que “subir impuestos es de derechas”. Nada que ver con la posición de los liberales como Esperanza Aguirre, a los que por cierto Mariano Rajoy desprecia y ningunea y a los que invitó a marcharse del PP y formar su propio partido. Pues sí, lejos de buscar otras alternativas más problemáticas como el adelgazamiento de las Administraciones y la supresión de las innumerables empresas púbicas deficitarias y reducto de parásitos, Mariano Rajoy y su Ministro de Hacienda, han escogido la senda de seguir asfixiando la economía de las sufridas clases medias.

Y aquí he de admitir que la culpa de que Mariano Rajoy siga pegado al sillón de Presidente del Gobierno la tienen aquellos que, por activa o por pasiva, le han ayudado a ser investido. Porque no es nuevo el que Mariano Rajoy acuda a la inevitabilidad para justificar el que “aunque no le gusta, no tiene más remedio que hacer lo que hace para cumplir con las exigencias de la UE”. Una doble mentira que culpa a la fuerza mayor, a la fatalidad y al destino, deformando la realidad de que la UE solo exige reducir el déficit y no obliga al cómo debe hacerse. Eso lo deja al criterio de cada gobernante, y aquí es donde Mariano Rajoy ha decidido empobrecer más a las clases medias que molestar a la casta política, a las grandes empresas y a los defraudadores y evasores.

Porque la intención es bastante clara, subir los dos principales impuestos IVA e IRPF, en este último sin afectar a los tramos más bajos en una ambigüedad manifiesta que está por concretar. Respecto al IVA los retoques van a consistir en sacar del superreducido del 4%, previsto para los bienes de primera necesidad, al pan y la leche, así como pasar a otro IVA superior al gremio de la Hostelería (base del turismo) que actualmente tributa con el 10%. Eso sí, parecen dudar en subir otros impuestos como el que se aplica a los carburantes (el más alto de la UE) y el de las bebidas alcohólicas (una forma de acabar con los botellones y el turismo de sexo y alcohol tan deprimente que sufrimos en las costas y en las islas del Mediterráneo).

Un panorama desolador que nada tiene que ver con las promesas de ir reduciendo el robo a todos los españoles que supuso el incremento bestial del IRPF y la pérdida de poder adquisitivo de salarios y pensiones. Eso sí, parece que al gremio de funcionarios, siempre tan sacrificado en época de crisis, pero alejados del fantasma del paro, se les va a “recompensar” con una subida salarial una vez que se les ha devuelto las famosas pagas extras confiscadas para maquillar un déficit desbocado. Y aquí tenemos a CIUDADANOS que tras empeñar su credibilidad con el pacto con el PP, ve confirmada su sospecha y reticencia con el cambio de actitud que exhibe este Gobierno, que es más de lo mismo y con los mismos protagonistas, Montoro, de Guindos, Soraya Sáenz, que representan el núcleo duro de las políticas regresivas.

CIUDADANOS y el PSOE tienen el deber de impedir que este PP incumpla lo pactado y aplique unas políticas que en lo macroeconómico puede que sean exitosas, pero que en lo cotidiano para los ciudadanos son desastrosas. Este PP no solo traiciona a sus bases, sino a todos los españoles. CIUDADANOS y PSOE han cometido un grave error, cada uno obligado por diferentes motivaciones, apoyando a la continuidad de este PP que ni es ni representa a la derecha española. La única forma de enmendarlo es bloquear los Presupuestos si son tan regresivos e injustos como los que pretende aplicar el PP. El tiempo pasa y eso sí que es inevitable,y se cumplirá el plazo legal para que este error se pueda corregir en las urnas.

No había que haber tenido miedo a otras elecciones. Eso solo eran augurios interesados lanzados por aquellos que sabían que era su verdadera debilidad por mucho que las encuestas avisaran de la debacle a unos y del éxito increíble de otros, principalmente el PP. Ahora el PP se ha desnudado de sus verdaderas intenciones y no creo que los españoles seamos tan masoquistas de apoyar a quien lleva empobreciéndonos desde hace ya cinco años. Ya esta bien de que seamos solo una parte los que soportemos el sacrificio para que otros mantengan sus privilegios.

Creo que CIUDADANOS y PSOE tienen el deber de impedir que se cometa esta nueva tropelía. Tienen votos para hacerlo y, lo que es mejor, el seguro apoyo de los españoles.

¡Que pasen un buen día!

Iniciativa separatista
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 21 Noviembre 2016

En sólo una semana el Gobierno de los amigos de Rajoy -con algún independiente del PP- ha perdido la iniciativa y la fuerza que le daban la investidura y el desconcierto opositor. El Gobierno debía aprovechar ese momento para reforzar el bloque constitucional con Ciudadanos y esperar el avenimiento del PSOE. Pero Rajoy y su Virreinita se han dedicado a besuquear al golpismo catalán en vez de ponerlo contra la pared, como si el futuro de su Gobierno dependiera del soborno fiscal y del Conde de Godó.

Mientras tanto, han sucedido dos cosas: Podemos ha decidido activar el nacionalismo aragonés y andaluz para finlandizar estas dos regiones que siempre han sido antiseparatistas. Y el PNV cerró ayer el Gobierno con el PSOE que convierte al PSE en otro PSC, neutral en el pulso de separatistas y comunistas contra el régimen constitucional.

Anteayer, Savater planteaba la cuestión con toda claridad en El País: "Los letales disparates de Sánchez han tenido sus mejores valedores en las regiones más encharcadas de nacionalismo. Pero ahora resulta que sus rivales de Podemos juegan a necionalistas, es decir nacionalistas de pega (...) hasta reivindican la soberanía para Aragón o Andalucía, que es como hacer una colecta para bautizar al Papa".

No creo tan mala idea bautizar, como exorcismo, a Bergoglio. Pero lo importante es que Savater cree, y es verdad, que el giro separatista de Podemos le da una oportunidad al PSOE.

Aunque algo temía: "El socialista vasco Andueza considera indispensable aceptar el derecho a decidir dentro de la legalidad. (...) Sólo es preciso que recuerde en voz alta, para que los nacionalistas no se entusiasmen, que ese derecho a gestionar nuestro país lo tienen en permanencia y por igual todos los ciudadanos españoles (...). El PSC considera a Cataluña una nación. Claro, cómo no, estupendo, en España hay un montón. Pero deben aclarar que es una nación cultural (étnica suena peor), de usos y costumbres, de adscripción voluntaria (...). Porque nación cívica, sostén de los derechos de ciudadanía, sólo hay la española. No tenemos problema territorial, como dicen los que hablan de oídas, sino una ciudadanía que los separatistas quieren mutilar".

Por desgracia, es Andueza -o sea, el PNV- y no Savater -léase C's, UPyD- el que marca el futuro de un PSOE archipodemizado. ¿Y el PP? En Babia.

Noviembre, mes de difuntos
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 21 Noviembre 2016

Una tradición mariana hizo de mayo el mes de las flores en general, (con flores a porfía) y de noviembre el mes de los crisantemos, el de los fieles difuntos: "Y la muerte española, más ácida y aguda que otras muertes,/ llenaba los campos, hasta entonces honrados por el trigo", escribió Neruda a las brigadas internacionales y Federico, ¿te acuerdas?, acuñó una insuperable metáfora sobre el mes de los muertos en su Romancero gitano: "Los relojes se pararon/ y el coñac de las botellas/ se disfrazó de noviembre/ para no infundir sospechas".

Tenemos el calendario abarrotado: ayer se cumplían 41 años de la muerte de Franco por causas más o menos naturales, 80 del fusilamiento de Primo de Rivera en la cárcel de Alicante y de la muerte de Durruti, cuando se le disparó el fusil al golpear la culata contra el estribo del coche, durante una discusión. Los testigos se conjuraron para decir que fue un hecho de guerra, un tiro en el frente, cláusula de estilo de la izquierda: Bertolucci lo llevó al límite en La estrategia de la araña, brillante adaptación del tema borgiano del traidor y el héroe.

Noviembre es el mes de Paracuellos, esa verdad incómoda que tan bien ha tratado Julius Ruiz: entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre se produjeron las sacas, los asesinatos de unos 2.500 presos franquistas de las cárceles madrileñas. Prácticamente todas fueron autorizadas por Segundo Serrano Poncela, delegado de Orden Público en la Junta de Defensa a las órdenes de Carrillo. Este tipo era "la mejor historiografía y literatura de la Guerra Civil" para inspirar el relato de la lucha contra el fascismo, en opinión de Pablo Iglesias. No es de extrañar que este chisgarabís haya pervertido lo que debió ser la función de la democracia: hacer de las fosas tumbas, no trincheras y haya vuelto a incurrir en el lenguaje del enemigo y las trincheras.

Una de las últimas sacas autorizadas por Serrano fue la del 27 de noviembre, en la que fue asesinado Pedro Muñoz Seca. "Sírvase poner en libertad a los presos que se mencionan", decía la orden antes de la firma. Serrano, ya en el exilio tenía a sus órdenes en la Universidad de San Juan de Puerto Rico a Zenobia Camprubí, esposa de Juan Ramón Jiménez, que se negó a saludarlo: "Yo no me he exiliado para darle la mano a un asesino".

Sostenía Julián Marías que en los años 40 los españoles no tenían nostalgia de la república, idea que apuntala en sus memorias. No es casual que las vocaciones republicanas y los más radicales ardores antifranquistas tengan un carácter sobrevenido en la generación nacida después de aquel 20 de noviembre.

Los fanáticos de la memoria le quieren quitar la calle al gran escultor Pablo Serrano. ¿Por qué no rebautizar la Castellana como Avenida de Agapito García Atadell, que intentó escapar en noviembre del 36? La calle de Fomento podría pasar a llamarse de la Checa de Fomento y la Glorieta de Embajadores, que tiene nombre de casta, Glorieta de las Brigadas del Amanecer.

También hemos celebrado un aniversario no luctuoso, el sábado se cumplieron 83 años de la primera vez que votaron las mujeres, el gran empeño de Clara Campoamor, aunque Pablo Iglesias le atribuye el mérito ex aequo a la señora de su abuelo, Margarita Nelken, lo más sectario que dio el bando republicano, cómplice de los asesinatos de Paracuellos, que contribuyó a ocultar con sus contactos internacionales. Ella y Victoria Kent combatieron a Campoamor, precisamente por lo que Clara Campoamor dejó escrito en uno de sus libros memorialistas: El voto femenino y yo: mi pecado mortal.

Los gerifaltes de Podemos, un hatajo de farsantes
EDITORIAL Libertad Digital 21 Noviembre 2016

Son una panda de niños de papá que no saben lo que es trabajar y que ni mucho menos viven como predican.

Podemos, el partido que irrumpió en la escena política como el portavoz de la genuina clase trabajadora y de los que nada tienen, la némesis de "la casta", es una formación profundamente liberticida comandada por niños de papá que no saben lo que es trabajar y que ni mucho menos viven como predican.

La desvergüenza y la hipocresía de la banda de Iglesias queda perfectamente reflejada en un personaje como Ramón Espinar, que se las va dando de hijo de obrero proletarizado cuando no ha sido otra cosa que un insolidario oportunista que a las primeras de cambio –con el dinero de su controvertido padre, que no ha tenido nada de obrero y todo de casta de un PSOE corruptísimo­– dio un estupefaciente pelotazo inmobiliario especulando con vivienda pública en evidente perjuicio de tantísimos jóvenes de familias con mucho menos recursos e influencias.

Para qué hablar del becario ful Íñigo Errejón, que apandó fondos públicos de la Universidad de Málaga que, por tanto, no pudieron disfrutar estudiantes más necesitados de esa institución. O de la grotescamente pija Rita Maestre. O de la millonaria de familia Carolina Bescansa. O del propio Pablo Iglesias, que no debe de saber siquiera qué aspecto tiene una oficina, para qué hablar de una fábrica o una mina.

Los cabecillas de Podemos son, en fin, cuña de la misma madera que sus siniestros ídolos, Marx, Lenin, Fidel Castro y por ahí seguido, sujetos despreciables que jamás predicaron con el ejemplo y que siempre cargaron el ominoso fardo de sus revoluciones sangrientas sobre las espaldas de un prójimo del que para nada se sentían próximos, sino siempre superiores.

A este hatajo de farsantes hay que recordarles en todo momento y lugar lo que son, asestarles el espejo y exhibirlos ante la sociedad como contraejemplos especialmente perniciosos.

Gustavo Bueno tritura la 'nación de naciones' de Carlos Seco Serrano
Felicísimo Valbuena La Voz Libre 21 Noviembre 2016

Consultor y Periodista

Primera cara de Pedro Sánchez: no controla sus emociones
Ya he escrito, en 'La Voz Libre', dos columnas sobre la crisis del PSOE. En la primera me ocupaba de lo perjudiciales que pueden resultar los sentimientos en política. La reunión del pasado 1 de octubre del PSOE había estado desbordada por los sentimientos. En la segunda, examinaba la sorprendente figura del asturiano Javier Fernández, que ha mostrado tener sentido de la realidad. Ese sentido que falta a tantos y tantos políticos. La experiencia demuestra que, cuando alguien no reconoce la realidad, ésta acaba por ponerse en su contra.

A la cabeza de quienes han perdido el sentido de la realidad está Pedro Sánchez. Lo que he destacado, desde que llegó al poder en el PSOE, es su gran incultura. El necio es quien carece de un conocimiento que no tiene por qué poseer. El ignorante es quien carece de un conocimiento que debería poseer.

Pedro Sánchez es un gran ignorante. Defendió su Tesis Doctoral, pero que una persona defienda una Tesis Doctoral no significa que sea una persona culta..Puede padecer la “barbarie del especialismo”, de la que habló Ortega. “Quien sabe mucho de algo e ignora todo lo demás”. Ahora bien, ¿de qué sabe Sánchez mucho?

Por otra parte, Pedro Sánchez da la impresión de que no controla sus emociones. Se deja llevar por la pasión del momento y le traiciona su comunicación no verbal. Sobre todo, su voz, que siempre revela el compromiso de un orador con el asunto que trata. Y su voz le traiciona cuando produce esos “gallos”, que son una marca inconfundible de su oratoria.

Segunda cara: su ignorancia oceánica
Eso, en cuanto a la banda no verbal. En cuanto a la banda verbal, diversos miembros del PSOE, comenzando con Felipe González, están mostrando que, debido a su gran ignorancia –“no es capaz de hablar media hora sobre España”, dice Felipe-, Sánchez ha creado un gran problema al partido y, lo que es peor, pone su narcisismo sobre los intereses de los socialistas y de los españoles. Verónica Fumanal, su directora de comunicación, y gran responsable de lo que está ocurriendo en el PSOE, debería leer un libro muy importante: “The Executive in Crisis”, de Eugene Emerson Jennings. Se dará cuenta de que Sánchez está sufriendo una crisis de todo el yo. Ella ha contribuido a que Sánchez se crea superior a todo el partido y se ha encontrado con el choque de que la realidad no ha respondido a su vanidad.

El segundo choque que puede sufrir Sánchez podría darse cuando, convencido de la omnipotencia de sus encantos, se encuentre dentro de unos meses con que la militancia no responde a lo que él quiere. Él está dispuesto a cualquier cosa para afirmarse a sí mismo, pero el hecho innegable es que, en narcisismo, le lleva mucha delantera Pablo Iglesias. Y quizá la militancia no esté a favor de que el PSOE sea engullido por Podemos. Su dinamismo puede llevarle a recorrer España varias veces, pero hacer muchos kilómetros no está necesariamente ligado a tener ideas sólidas. Hay muchas, pero muchas personas aficionadas a los octanos y, sin embargo, no muestran ni la sombra de una idea. Sánchez quiere competir con Iglesias en la política-espectáculo. Una pena.

Nación de naciones: La España de Carlos Seco Serrano
Sánchez ha afirmado con rotundidad que España es una “nación de naciones”. Y de esa manera, ha facilitado que los españoles puedan discutir sobre ese sintagma. Desde luego, el ruido puede ser más importante que la información. Efectivamente, el ruido muestra la información que las personas quieren ocultar. Cuando Sánchez ha empezado a hablar después de abandonar la Secretaría General del PSOE, ha mostrado su agenda oculta. Quiere llegar a la Presidencia del Gobierno como sea y tenía avanzado ya un plan para no sólo pactar el apoyo de Podemos sino el de los separatistas. Es probable que Verónica Fumanal, que tampoco es una lumbrera, le haya dicho que, para conectar con los separatistas, lo mejor es utilizar la expresión de España como “nación de naciones”.

Me alegro de que un columnista de 'La Voz Libre' como Jesús Royo Arpón se ha ocupado de este tema en su columna.
Royo Arpón es una persona muy culta y muy lúcida, como demuestra cada semana en 'La Voz Libre'.

Lo que voy a hacer es tirar el sedal aguas arriba y trazar un breve recorrido de esta expresión desde 1997. En ese año, el historiador Carlos Seco Serrano escribe “España, ¿estado plurinacional o nación de naciones?”, un capítulo de un libro colectivo titulado “España. Reflexiones sobre el ser de España”, publicado por la Real Academia de la Historia.

En las 15 páginas del capítulo, Seco Serrano se propone explicar su concepción sobre España. Es un artículo erudito, en el que el autor muestra sus grandes conocimientos de hechos, que él pone al servicio de su concepción de España. Sin embargo, Seco muestra que la filosofía no es su fuerte. Los conceptos que utiliza son muy someros: unidad y diversidad. Le falta una teoría sobre el todo y las partes. Y definir qué entiende por nación. No es lo mismo la nación biológica, la nación étnica, y la nación política. Como decía D. José Ortega y Gasset: “Estamos demasiado obligados a convencer y a concretar. Así que se hace literatura como Valle o Rubén Darío, se hace precisión como Ramón y Cajal, o se calla uno”.

Carlos Seco Serrano ha sido un gran profesor. Muy bueno. Primero, en Enseñanza Media, a pesar de que no llegó a ser Catedrático de Instituto. Tenía claro que su destino estaba en la Universidad. Y en Enseñanza Media dejó muy, pero que muy buena fama. Recuerdo que el desaparecido Luis Ortíz Berrocal, Catedrático de Industriales, un amigo muy querido, me habló dos veces de Seco Serrano y le tenía como un modelo a imitar como profesor.

Después, Seco estuvo unos años como Catedrático de Historia en Barcelona, hasta que, en 1974, tomó posesión como Catedrático de Historia de la Facultad de Ciencias de la Información, de la Universidad Complutense de Madrid. Coincidimos quince años, hasta 1989, en que se jubiló. La política ministerial, entonces, ordenaba la jubilación de los profesores a los 65 años.

Como profesor universitario, Seco fue un gran docente y, dada la escasez de catedráticos universitarios entonces, si la comparamos la abundancia posterior, parecía que Seco, como otros, era algo más que un catedrático. Pues no, a Seco le falta una formación filosófica profunda, es decir, la que un historiador necesita para teorizar nada menos que sobre el ser de España. Julián Marías, filósofo, sí escribió un gran libro: “España inteligible”. Seco reconoció el valor de ese libro y lo adjetivó como “fulgurante”.

Entra en escena Gustavo Bueno Martínez
El 14 de abril de 1998, Gustavo Bueno pronuncia una conferencia- “España”- en el Salón de Actos de Prensa Asturiana, en Oviedo. Después, esta conferencia sale publicada en el nº 24 de “El Basilisco”, también en 1998.

En esta conferencia, Bueno afirma: “No puede confundirse Europa con un club de naciones europeas, con unos Estados Unidos de Europa que, en ningún caso, podrán formar una nación, menos aún una “nación de naciones”, concepto tan absurdo como el de “círculo de círculos”; solamente si se diluyen las naciones o se reabsorben todas en alguna de ellas, cabría hablar en estos términos”.

Se me ocurrió enviarle a Carlos Seco una fotocopia de esa publicación y me respondió rápidamente diciendo que el lenguaje de Bueno era muy complicado y que su concepción de España era mucho más clara que la de Bueno.

Ya no volví a saber nada de Seco. ¡Qué se va a hacer! No entro en interpretaciones psicologistas, que suelen ser muy ramplonas. Prefiero recordar que personajes que reaccionan como Seco han sido protagonistas de comedias de Aristófanes y Molière. Con lo bien que hubiera pasado Seco a la historia como un buen profesor. Con eso y con haber dado la cara cuando las ideas no estaban claras para los españoles. Sin embargo, Seco ha estado ausente de la realidad española desde 1989, fecha de su jubilación. Y cuando ha aparecido, ¿para qué ha sido? ¿Para acuñar la expresión “nación de naciones”? ¿Para recibir en 2003 un premio sobre Alfonso XIII? ¿Para escribir que el padre de Juan Carlos I debía de pasar a la historia como Juan III?

Mientras Seco se apartaba del debate de las ideas, Gustavo Bueno comenzó una andadura admirable, que le llevó a escribir libros sobre muchos aspectos de la realidad española e internacional. Ya he escrito sobre este asunto con motivo de la muerte de Bueno en Agosto pasado.

En 1999, Bueno publica “España frente a Europa”. Y a diferencia de Seco, que se había metido en terrenos filosóficos con resultados lamentables, Bueno demuestra que sabe mucho de Historia de España, como antes de Matemáticas, Física, Química, Medicina, Economía, Literatura, Arte, etc..

A quienes deseen saber cuáles son las concepciones sobre España que tienen los españoles en sus mentes, les recomiendo que lean el capítulo I –“¿Qué es España? Diferentes formas de pensar su identidad”. Creo que, como cartografía conceptual, es una obra de arte. Recomiendo que comparen ese capítulo con el capítulo de Seco.

Gustavo Bueno tritura, como él prefiere decir, la expresión de Seco Serrano
Respecto del sintagma “nación de naciones”, voy a reproducir un extenso fragmento de Bueno (a partir de la página 130)

En este libro, y a partir de la página 130, Bueno escribe con un estilo que puede parecer abstracto, pero al que él nunca renunció en sus obras de teoría dura. Solía decir que, en lugar de bajar el nivel, prefería el esfuerzo de quienes se elevaban hasta alcanzarlo. Por eso sigue irradiando cada vez más.

“Lo que no puede suceder, por tanto, es que la nación política, dada siempre en un entorno constituido por otras naciones políticas, pueda albergar en su seno a otras naciones. Un Estado puede ser plurinacional, pero una nación no puede ser multinacional, aunque se le llame «supernación». Por ello, la fórmula «nación de naciones», en genitivo replicativo, es contradictoria. Y no porque todos los genitivos replicativos lo sean.

Lo que llamamos «genitivos replicativos» son construcciones en las cuales un término se reaplica, por medio de una forma genitiva, a sí mismo, pero en plural (por ejemplo, «rey de reyes»); quedan fuera, según esto, en principio, las construcciones reiterativas en singular, cuando correspondan a cuadrados, cubos, etc. de relaciones, tales como «hijo del hijo» (pero no «hijo de los hijos»), o bien «mitad de la mitad», o «triple del triple», porque las relaciones pueden reproducirse, aunque los productos relativos resultantes no se reproduzcan (el «padre del padre» no es padre, sino abuelo). En un genitivo replicativo podremos distinguir siempre la base (nación en nuestro caso) y su replicación.

Y podríamos, lógicamente, poner en correspondencia los genitivos replicativos objetivos con objetos (estructuras) o con conjuntos de objetos; también los genitivos replicativos pueden estar referidos a relaciones. «Hexaedro de hexaedros» es un genitivo replicativo de objetos; «siglo de siglos», es un genitivo replicativo de conjuntos; «rey de reyes», es un genitivo replicativo de relaciones (y, acaso también, «Luz de luces», o «Cantar de los cantares»). Los genitivos replicativos pueden serlo en primer grado («siglo de siglos»), o en grados superiores «siglo de siglos de siglos»).

Según la materia no siempre es posible la reiteración hacia el infinito: «parte de partes» no es reiterable al infinito, porque hay que detenerse en una parte átoma. Por otro lado, no toda estructura, ni todo conjunto, ni toda relación, son reiterables de este modo, ni siquiera en primer grado. La reiteración sólo es posible cuando los objetos (o los conjuntos de objetos) sean homólogos a sus partes, o cuando las relaciones sean reiterables. Un genitivo replicativo es inconsistente o imposible cuando el término base sea tal que, por su materia, no admita la formación de un plural tal, en el que sus elementos puedan mantener entre sí la relación que los componentes de la base mantienen entre ellos mismos.

«Círculo de círculos» es construcción imposible, como hemos dicho (aunque gramaticalmente no haya ninguna dificultad en construir el sintagma), porque los círculos no reproducen la naturaleza de la línea circunferencia, cuyas partes son puntos y no círculos; «célula de células» es también una construcción inconsistente, porque la célula es una unidad que no se compone de otras células. En cambio, es consistente la construcción «triángulo equilátero de triángulos equiláteros», o «Imán de imanes». La replicación genitiva es imposible, pues, cuando las partes sean heteroméricas: «catálogo de los catálogos» es un pseudogenitivo, porque yo hago el catálogo de los libros, no de los catálogos, salvo que éstos aparezcan desempeñando la función de libros. La «paradoja de los catálogos» de Russell no puede llevarse más allá de su planteamiento: una vez formulado éste habrá que proceder a «desmontarlo». Pero igual ocurre con la construcción «nación de naciones», porque una nación política supondría la refundición de las supuestas políticas, como hemos dicho.

Ocurre con las naciones, como ocurre con los cerebros de los hombres o con las personas: dos cerebros no pueden formar un cerebro único, ni dos personas pueden formar una persona, aunque estén unidas «hipostáticamente», al modo de los hermanos siameses. Dos o más personas no pueden formar una persona, sino una sociedad de personas (y, sólo por ficción jurídica, podemos llamar a esa sociedad una «persona jurídica»). Dicho en la terminología de Durkheim: la unidad de la nación (en el sentido moderno, político) no es una unidad de tipo «segmentario» (la unidad de los grupos cuya estructura se reproduce en los subgrupos, como se reproduce una lombriz); la unidad de la nación (política) es de tipo «orgánico», porque no se asemeja a las partes de que consta, ni a las sociedades de radio más amplio en las que está inserta”.

Epílogo
Otro catedrático español, Francisco Sosa Wagner, ha escrito un libro “El Estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España”, en 2006. ¿Qué habrá pensando Seco Serrano cuando Wagner ha declarado “ La nación de naciones no es ningún modelo territorial, es un disparate!”?

Seco ha superado a Bueno en supervivencia. Bueno ha muerto a los 92 años. Seco vive sus 93. Deseo que Seco viva más años para que ponga la mano en mejilla, como el Arcipreste, o como Goya pintó a Jovellanos, y que se dé cuenta de la confusión que introdujo, hace 30 años, en el panorama de las ideas sobre España.

Vagos, incultos y poco serios. Los andaluces
Javier Caraballo El Confidencial 21 Noviembre 2016

Antes que el “España nos roba”, acaso un par de siglos antes, ya existía lo de que “Andalucía nos roba”. En ambos casos, se trata de mecanismos mentales primarios que funcionan en todo el mundo: la justificación de todos los males propios, incluso de las frustraciones o de las ambiciones, con la culpa al otro, el agravio, la burla y el desprecio.

En distintos grados, esa reacción visceral, tribal, de autodefensa va ascendiendo hasta llegar a la xenofobia, entendida en su definición más amplia como “odio, recelo, hostilidad y rechazo hacia los extranjeros, aunque también se refiere a la fobia hacia los grupos étnicos diferentes o hacia personas cuya fisonomía social, política y cultural se desconoce”. Pues bien, lo realmente curioso, o lo escandaloso, es que los mismos que se indignan cuando escuchan lo de que “España nos roba”, suelen ser los primeros que luego recurren al “Andalucía nos roba” para hacerse fuertes en sus regiones, en sus pueblos. Es el caso del Partido Popular, sobre todo de muchos líderes del PP madrileño, agitadores, conscientes o inconscientes, de esa xenofobia de baja intensidad contra Andalucía, que es como la lluvia fina que va calando, como decía el otro.

La última dirigente en sumarse a la lista ha sido la presidenta de la comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, cuando hace unos días, en la Asamblea regional, le dio por decir que “los madrileños están pagando 3.000 millones de euros para que los andaluces tengan sanidad, educación y demás. Esta es la realidad”. Cristina Cifuentes, ni ninguno de los otros dirigentes del Partido Popular que se han despeñado por la misma demagogia, no puede hacerse una idea de la desolación y el abatimiento que producen esas declaraciones entre los propios votantes y simpatizantes de ese partido en Andalucía. Porque, con una ceguera política inexplicable, acaban derivando a la población los defectos de gestión política que pretenden censurar; es decir, para descalificar a sus oponentes políticos, insultan a toda la población. Y, por si fuera poco, le ofrecen munición suficiente a sus adversarios políticos para justificar cualquier tropelía en su gestión. ¿Qué es una exageración interpretarlo así, sacar esas conclusiones? Esa es la reacción inmediata cuando se comprueba el desbarre, pero no es así. En cada expresión desafortunada contra Andalucía lo que se repite siempre es el mismo concepto manido, la misma vinculación de los andaluces como vagos, incultos y poco serios.

Se puede hacer un leve repaso: “Los niños andaluces son prácticamente analfabetos. Chaves no ha hecho nada por la educación de los niños, parece que le gusta y quiere que estén así” (Ana Mato) “El resultado de 31 años de Gobierno socialista andaluz y tres modernizaciones es que los niños andaluces no tienen para comer tres veces al día. Íbamos a ser la California europea pero, con el bipartito, parecemos Etiopía” (Rafael Hernando) “ [Trinidad Jiménez] es floja, le falta cuajo y su acento la hace más apta para Dos Hermanas o Vélez-Málaga”. (Juan Soler). “El problema de esta buena mujer [Magdalena Álvarez] es que tiene un acento que parece un chiste, y es un problema de comunicación”. (Monserrat Nebrera). “A los andaluces, la realidad nacional les suena más a chirigota, no tiene la seriedad necesaria que tiene que tener una reforma estatutaria" (María San Gil). “Se ha ido a Sevilla a un congreso y han hecho lo único que creen que debe hacer un Gobierno, que es utilizar el dinero de los contribuyentes para dar pitas, pitas, pitas” (Esperanza Aguirre).

Si se analizan cada una de esas afirmaciones, se puede comprobar el fondo del problema: una bofetada al Gobierno andaluz, o al Partido Socialista, en la cara de todos los andaluces, sin distinción. El mensaje subliminal siempre es el mismo: vagos, incultos y poco serios. Por eso, se decía antes que no son conscientes esos dirigentes del Partido Popular de la profunda desolación que provocan con sus torpes declaraciones entre los propios simpatizantes de ese partido en Andalucía. Porque cuando se afirma, como ha hecho Cristina Cifuentes, que los madrileños “están pagando” la sanidad y la educación en Andalucía, parece como si a los madrileños se le detrajera una parte de sus impuestos para financiar a los andaluces. Lo peor no es que sea mentira, lo peor es que lo siguiente será que el ciudadano madrileño que se desespera con los recortes sociales acabe pensando que sus hospitales y sus escuelas serían mejores si no tuvieran que mantener a los andaluces. ¿Pero es que acaso no pagan los andaluces los mismos impuestos que los madrileños? ¿Por qué no se dice que es Andalucía, junto a Cataluña, las dos regiones con más carga impositiva?

Para criticar el sistema educativo de Andalucía, algo que ya censuran los andaluces, no es necesario decir que “los niños andaluces son analfabetos”, porque no es verdad, y como es tan grueso el exabrupto, tan mendaz, sólo cabe pensar en un insulto. Andalucía no es Etiopía, que no. En ninguna otra región se censuran las subvenciones y las ayudas crónicas a sectores económicos protegidos de la forma que se hace en Andalucía con los jornaleros que cobran el PER. ¿Qué en el PER existen abusos? Los primeros que lo saben son los andaluces, pero también saben los andaluces que los abusos no sólo se cometen en el campo andaluz y, sobre todo, saben que el porcentaje de personas que recibe una subvención fraudulenta es ínfima con respecto a la población global. Por eso no se puede decir que esa barbaridad de que el PSOE gobierna en Andalucía porque los andaluces están con la boca abierta esperando las “pitas, pitas”, como gallinas en un corral. Lo mismo que seguir repitiendo, con la envoltura de una supuesta broma, que los andaluces, por su carácter y por su acento, no son gente seria. ¿Habrá simplificación más indignante y más extendida?

Ya se ha insistido aquí en otras ocasiones que todos los pueblos soportan tópicos que, como todos los tópicos, hunden sus raíces en la realidad, pero pocas veces es tan dañino como el tópico de los andaluces. La caricatura aquí se convierte en inquina. Que en el Partido Popular caigan de forma reiterada en eso, además de una inexplicable torpeza política, es una dolorosa equivocación. En fin, aunque sólo piensen en sus intereses electorales, que oigan lo que ya dijo hace un par de años, en uno de estos berenjenales, el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla: “Los responsables de que en Andalucía no haya habido alternancia no son los andaluces, el problema es del PP. El Partido Popular no ha sido capaz de articular una alternativa suficientemente mayoritaria como para gobernar Andalucía. Esa responsabilidad es exclusivamente nuestra”. Pues eso.

Entrevista a Pío Moa
'Franco fue uno de los mejores estadistas que ha dado España'
Propuso que el año 2016 fuese el de la "reivindicación" de la figura de Franco. En el 41 aniversario de la muerte del militar, Moa analiza su trayectoria, su legado y los mitos que aún circulan en torno a su figura.
Rafael Núñez Huesca gaceta.es 21 Noviembre 2016

Se da un contraste brutal entre el éxito de sus libros y su casi nula visibilidad pública, excepción hecha de este grupo. Moa es un historiador incómodo, silenciado por los grandes medios de comunicación y rechazado con desdén por la mayoría de sus colegas de profesión. La Guerra Civil y el régimen de Franco son tótems a los que nadie debía acercarse; existía un relato oficial sobre ambos períodos desde 1975 y él osó discutirlo. "Revisionista" le llaman. Y epítetos más gruesos. Claro que él tampoco se queda atrás. Esto dice sobre el general Franco.

-¿Por qué tarda Franco en sumarse al levantamiento militar?
Temía que el alzamiento fracasase. Iba a ser un golpe militar y efectivamente fracasó. Estaba renuente porque pensaba que el remedio podía ser peor que la enfermedad. Podían ser definitivamente aplastadas las derechas. Al final, y sobre todo tras el asesinato de Calvo Sotelo, ya se decidió por completo. Y una vez se decidió ya fue hasta el final. Siempre tuvo fe completa en la victoria, a pesar de que partía de una situación casi desesperada.

-Existe una gran controversia sobre si Franco quería o no entrar en la Guerra Mundial. La versión que ha quedado es que Serrano Súñer era partidario de sumarse al Eje, pero el propio Serrano desmintió esas tesis en más de una ocasión.
Serrano tuvo mucho resentimiento contra Franco y eso le hace ser muy injusto y falsear la historia. Quien realmente decidió sobre la entrada en la Guerra o no era Franco y no podía ser más que Franco. Franco desde el principio vio claro que no convenía a España la entrada en la Guerra Mundial. Las instrucciones que le dio a Serrano cuando éste fue a Alemania fue que una guerra corta, si nos la garantizan, sí entramos; una guerra larga ya veremos… Esto lo vieron muy bien los alemanes. Y los italianos. Franco lo que quiere es no entrar hasta que la guerra esté resuelta y sacar el máximo provecho con el mínimo esfuerzo. Para Franco lo principal era reconstruir el país después de la Guerra Civil y a eso supeditó todo. Esa fue la razón por la que no entró en la Guerra Mundial, no hubo otra. Haber eludido la Guerra Mundial fue una hazaña política y diplomática de primer orden que califica a Franco como uno de los mejores estadistas que ha tenido España en siglos. Hay que decir también que lo que se dice en la izquierda y en el separatismo sobre Franco es pura falsedad. Es una mezcla de calumnias y falsedades. Yo parto de un principio y es que todo lo que diga esta gente es falso mientras no se demuestre lo contrario. Y rara vez se demuestra lo contrario.

-¿Puedo terminar la Guerra Civil en cinco meses como apuntan algunos historiadores?
Sí. Si no hubiera llegado la ayuda soviética al Frente Popular, con mejores aviones, mejor artillería, mejores tanques, etc, Madrid hubiera sido conquistado y se habría acabado la Guerra en pocos meses. La prolongación de la Guerra se debe, sobre todo, a la Unión Soviética. A la Unión Soviética le interesaba una guerra larga para que las democracias llegaran a intervenir en España y que la Guerra Mundial, que ellos estaban seguros que se iba a producir, se diera entre las democracias y los países fascistas en lugar de entre Alemania y la Unión Soviética. Por eso maniobró para traer a las democracias a la Guerra Civil diciéndoles que el régimen frentepopulista español era una democracia cuando no lo era en absoluto. Stalin era muy hábil, muy muy hábil.

-Pero hay un relato según el cual fue el propio Franco el que alargó deliberadamente la Guerra al objeto de acabar con cualquier tipo de oposición.
Eso es lo que dice Preston (ríe). Es una gran tontería. Sí es cierto que hay una frase de Franco diciendo que le interesaba ir poco a poco para ir pacificando la retaguardia, pero eso era hacer de necesidad virtud. Él no podía ir más aprisa porque el ejército que tenía enfrente era muy fuerte, y era peligroso. No tuvo más remedio que ir así. Y al final tuvo razón, ganó con el mínimo de esfuerzo y con el mínimo de sangre. Porque sólo empezó a ser materialmente superior a sus contrarios después de la caída del norte, aunque se puede decir que hasta la Batalla del Ebro las cosas no estaban del todo claras. La Batalla del Ebro fue decisiva, Cataluña fue ocupada muy rápidamente y luego quedaba una gran zona en el centro oriental de la península, desde Almería hasta Castellón, que incluía Madrid, puertos importantes y entre 600.000 y 800.000 soldados en armas. En aquél momento Franco sí era ya absolutamente superior, y si fuera verdad lo que dice Preston de él habría aprovechado para masacrar totalmente a sus enemigos, sin embargo esperó a que el enemigo se descompusiera y sin disparar un tiro ocupó toda aquella zona. Esto es otra hazaña que muy pocos generales tiene en su haber.

La represión franquista: "11.000 personas", la mayoría "chequistas, torturadores y asesinos"
-Sin embargo sí que se dio, tras la Guerra, una represión feroz por parte del nuevo régimen.
No. Eso es otra leyenda. Actualmente estamos en vías de conocer el verdadero alcance de la represión: se han abierto unos archivos en Ávila sobre las penas de muerte que se remitían a Franco, dado que era él que podía o no computarlas. Y entre 1939 y 1960 fueron aproximadamente unas 22.000 penas de muerte, de las cuales se conmutaron la mitad a cadena perpetua. Una cadena perpetua, por cierto, que no solía durar más de seis años. Lo importante aquí es que la mayoría de los que fueron condenados a muerte habían cometido crímenes espeluznantes: eran chequistas, torturadores y asesinos. Fueron juzgados y fueron fusilados. Esto se hizo de manera legal, mientras que en el resto de Europa, tras la guerra, la represión se llevó a cabo por puro y simple asesinato, sin juicio de ninguna clase.

-Pero los juicios que se celebraron en aquella España tenían muy pocas garantías para los acusados.
Bueno, tenían pocas garantías comparado con los que se hacen ahora, pero comparado con los juicios militares que se celebraban entonces en todo el mundo tenían todas las garantías, y desde luego muchas más que los tribunales populares del Frente Popular. Esa es la realidad de la represión.

-¿Qué opinión tiene de la llamada Ley de Memoria Histórica?
Es una ley hecha por fulanos que se identifican con aquellos asesinos. Ahora dicen que aquellos asesinos y chequistas eran víctimas del franquismo. Evidentemente cayeron también inocentes porque, dada la situación emocional del momento no podía ser de otro modo, pero claro, si usted llama a todos víctimas está denigrando a los inocentes poniéndolos al nivel de los asesinos y está ensalzando a los asesinos poniéndolos al nivel de los inocentes. Y realmente con quien se identifica los autores de la memoria histórica es con los asesinos. Aparte de que quieren imponernos desde el poder una visión de la historia, algo que sólo pasa en países totalitarios, no es propio de una democracia.

-Entonces, según usted, la represión se limitó a 11.000 personas.
Efectivamente, los fusilamientos fueron entre 10.000 y 12.000 personas. Son archivos que aún están siendo estudiados pero, en general, ya se conoce su alcance. De todas formas, hay gente que dice que fueron 100.000, 200.000, 80.000… en fin, son gente subvencionada, gente muy interesada y que les interesa decir que hay miles de fosas porque así van a seguir teniendo subvenciones indefinidamente. Se pasará la vida y sus hijos y nietos seguirán con el cuento de las fosas. Desgraciadamente se ha convertido en un negocio miserable que no ha sido debidamente denunciado. Muchísima gente lo acepta porque dan cifras que nadie verifica y lo difunden por los grandes medios, lo dicen historiadores de tres al cuarto, pues es lo que tenemos.

-Frente al relato de la vida austera y casi espartana de Franco, ahora hay voces que aseguran que se hizo rico.
No. Eso lo dice Viñas y creer a Ángel Viñas o (Paul) Preston a estas alturas en que hay otras fuentes es un poco lamentable, sin embargo como tienen acceso a grandes medios de masas mucha gente lo traga. Viñas es un gran admirador de Negrín, que es el personaje más corrupto que ha habido en España en el siglo XX, ha robado a todo el mundo, él organizó desde casi el principio de la Guerra el robo.

-¿Por qué se elaboró ese relato antifranquista, hoy hegemónico?
Este relato se estableció en la Transición, que partió de muchos equívocos, como por ejemplo que se reconciliaron los españoles, y no es verdad, se reconciliaron los políticos. Los españoles estaban muy reconciliados, gracias a eso fue posible la Transición con unos políticos tan mediocres como los que la hicieron. En aquél momento se identificó antifranquismo y democracia y siendo así, los más demócratas habrían sido la ETA y el Partido Comunista en tanto que hicieron oposición real al franquismo. El franquismo no tuvo oposición democrática, esto es importante recordarlo.

-¿Y los monárquicos?, ¿y los cristianodemócratas?
Eso no era nada. El único que pudo traer la Monarquía fue Franco, y si hay Monarquía es por Franco. Eran pocos y no fueron reprimidos apenas. En la cárcel no había ni un sólo demócrata. Con la amnistía de la Transición salen unos 300 presos políticos que había en toda España, un país que tenía entonces 36 millones de habitantes. Y de esos 300 presos políticos, casi todos eran comunistas y terroristas. Esta es la oposición real que tuvo Franco. ?Ese equívoco que estableció que ser antifranquista era ser demócrata ha envenenado la política desde entonces. Es, por ejemplo lo que ha permitido que a la ETA se le diera una salida política, que es lo que le dio oxígeno durante años.

-¿Pero con qué objeto se crea este relato antifranquista?
El objetivo, por parte de las izquierdas y los separatistas, era que ellos, en tanto que vencidos en la Guerra, eran los demócratas. Esto es una barbaridad, no había ni un demócrata entre ellos. Este relato les interesaba, pero la derecha ha sido la mayor culpable porque trató de que se olvidara el pasado porque ellos venían del franquismo. Trataban de mirar al futuro pero sin aprender del pasado. Y así es como tenemos que los principales creadores de opinión antifranquista en España no han sido la izquierda y los separatistas, han sido personajes que venían de la derecha como Ansón y Cebrián, cualitativamente los más importantes, que destruyeron cualquier posibilidad de replicar aquella propaganda falseadora de la historia. La falsificación está pudriendo la democracia.

El legado de Franco en la actualidad
-¿Qué queda del franquismo hoy en día?
Franco derrotó a una revolución totalitaria, derrotó al separatismo en la Guerra, mantuvo a España fuera de la Guerra Mundial, que fue un logro enorme porque nos hubiera traído desgracias mucho mayores que la Guerra Civil, luego venció al Maquis que era un intento de volver a la Guerra Civil, luego industrializó al país, creó la Seguridad Social. El país se reconcilió, los odios de la República quedaron olvidados para la gran mayoría ya en los años cuarenta y dejó un país próspero, industrializado, reconciliado, sin grandes tensiones excepto las que provocaban los grupos comunistas y terroristas y eso fue lo que permitió la Transición. Y si se olvida esto se está socavando la propia Transición. La Ley de Memoria Histórica deslegitima no sólo al franquismo, también a lo que viene de él: la Monarquía y la democracia. El año pasado yo dije que el 2016 debía ser el año de la reivindicación de la figura de Franco.

-Usted sabe que lo que está diciendo resulta un escándalo a la mayoría de españoles hoy en día.
¡Me da igual! La verdad hay que defenderla, si no estamos perdidos. Franco salvó a España de una revolución totalitaria, salvó a España de la disgregación a manos de los separatistas, salvó a España de una nueva Guerra Civil en el Maquis, salvó a España de la Guerra Mundial, dejó un país industrializado y con Seguridad Social, uno de los países del mundo con más esperanza de vida al nacer, después de que durante la República fuera de los más bajos… ¿Por qué odian a Franco? ¿Lo odian a pesar de esto, que ellos saben que es verdad? ¡No, lo odian por esto! Ellos, para empezar, odian a España

-¿Franco sabia que tras su muerte iba a haber una democracia?
No lo sabemos. Yo creo que sí. El régimen de Franco, siempre se olvida, se proclamó católico, y claro, después del (Concilio) Vaticano II se quedó sin discurso, se quedó ideológicamente vacío. Franco, y por su puesto Carrero y los demás se dieron cuenta de que aquello iba a cambiar de una manera importante, probablemente en dirección a una democracia que además era posible por primera vez dado que ya no había aquellos odios y aquella miseria de la República. Por ejemplo Carrero Blanco estaba ya en tratos incluso con comunistas como Tamames para ir preparando el postfranquismo. Casi todo el mundo veía que eso se iba a producir, lo que no se veía claramente es cómo hacerlo. En cualquier caso, Franco sabía que las cosas no iban a ser lo mismo. Una vez incluso se lo dijo al propio Rey, cuando no era Rey todavía. Juan Carlos le preguntó que por qué no le llevaba a los Consejos de Ministros y Franco le respondió: “Esto después va a ser muy distinto, esto no le va a servir a usted de mucho”

******************* Sección "bilingüe" ***********************
El Carche murciano, la nueva Jerusalén para el catalanismo valenciano
Javier Orrico Periodista Digital 21 Noviembre 2016

Son ridículos, pero tenaces. Viven para eso. El nacionalismo es, sin duda, una religión que llena sus vidas. Su nueva 'franja', al modo de la de Aragón, es el Carche. Y así, la norma recientemente aprobada (18 de octubre) por la Generalidad Valenciana, gobernada por el PSOE y Compromís y apoyada por Podemos, destinada a subvencionar el uso del valenciano, y que incluye las aldeas de la comarca del Carche, situada en la Región de Murcia, dice en su artículo 7:

« Accions objecte de les subvencions. L’entitat (se refiere a los ayuntamientos de ‘Iecla’, ‘Jumella’ y ‘Favanella’) podrà sol•licitar subvenció pels programes previstos en aquestes bases, que són els següents: a) Retolacions i senyalitzacions. Retolar exclusivament en valencià els indicadors urbans: les vies urbanes i la senyalització interior i exterior dels edificis municipals, i els indicadors de camins, de rutes turístiques, literàries, històriques, de monuments i d’itineraris paisatgístics i de la natura ».

Es decir, que la Generalidad viene a la Región de Murcia (a la que se refieren como Comunidad Autónoma de Murcia, demostrando la falta de respeto absoluto hacia una comunidad de la que ignoran hasta su denominación oficial) a ofrecer subvenciones para rotular (retolar) exclusivamente en valenciano en nuestro territorio.

Espero que el Gobierno de la Región de Murcia, si aún existe, impida, de modo contundente, que esto pueda llevarse a cabo. Por dignidad, por respeto a sus ciudadanos, aunque sólo se trate de una más de las sandeces que el catalanismo valenciano viene imponiendo desde que ganó las elecciones.

Y cuando me pregunto si existe nuestro Gobierno regional, lo hago porque no comprendo cómo, desde el momento mismo en que se anunciaron las pretensiones catalanistas de la Consejería de Educación en manos de Compromís, hace varios meses, no se manifestó nadie en San Esteban para advertir del inicio de medidas legales y políticas que cortaran de raíz semejante majadería.

Más aún: para implicar al Estado contra un propósito radicalmente inconstitucional, además de un acto de mala vecindad y de política expansionista de la señorita Pepis, que provoca ecos muy austriacos y amargos. Es verdad que, puestas así las cosas, quizás deberíamos iniciar ya una política de fomento del español en las zonas no valenciano-hablantes, como Villena, Elda, Utiel, Requena, Aspe, Orihuela, en vez de dejarlos abandonados a la catalanización forzosa a que se les está sometiendo. ¿Quieren ustedes normalización? Pues aquí vamos a normalizarnos todos.

A todo esto ya me referí en este blog (El catalanismo valenciano quiere entrar en la Región de Murcia, 2-3-16)), cuando el director general de Política Lingüística de la Generalidad valenciana vino a anunciar sus intenciones. Las cuales se han concretado en la normativa citada, por la que se va a promover el estudio del catalán (porque el valenciano de Compromís es el catalán ‘normalizado’) en las aldeas de Yecla, Jumilla y Abanilla en las que viven aún los descendientes de algunos agricultores valencianos que se trasladaron allí a finales del siglo XIX. Los cuales, por cierto, usan con absoluta normalidad su registro dialectal alicantino como lengua local y familiar, y el español para comunicarse con el resto de los españoles. Porque, además, difícilmente se entenderían ya con un catalán de norma barcelo-gerundense, la que se impuso vía Pompeu y Fabra y las Normas de Castellón, y se está intentando extender a toda costa en los territorios a los que esa norma resulta ajena.

Lo que persigue Compromís es, precisamente, eso: implantar hasta en el último rincón del dominio lingüístico valenciano la norma catalana, dado que la “unidad de la lengua” supondrá “la unidad de la nación”, es decir, abrir el camino a los Países Catalanes a través de la consecución de una comunidad lingüística única, que acabe con la dialectalización. El propósito está apoyado por el Instituto de Estudios catalanes, la principal institución del catalanismo lingüístico. En los mapas de los Países Catalanes se incluye, claro, al Carche.

Que sepan, pues, las gentes del Carche, que lo primero que va a ocurrir si se consiente este desvarío es que van a perder su habla, la de verdad, la que sienten como propia, para ser sustituida por ese catalán levemente valencianizado que están generalizando a través de la enseñanza. Los que leemos la prensa catalana sabemos hasta qué punto el Carxe se ha convertido en un nuevo Jerusalén del catalanismo.
Pero, si quieren estudiar catalán, adelante. Ya lo venían haciendo en Yecla sin el menor problema. No se puede hacer lo mismo que los nazionalistas sí hacen en Cataluña y empiezan a aplicar en Valencia: imponer la lengua catalana y prohibir el español como lengua vehicular en las aulas.

Lo que resulta del todo intolerable es que pretendan que las rotulaciones en el Carche se hagan sólo en catalán, y viniendo a legislar en nuestro territorio. Con dos collons. Eso es el Gobierno de España el que debería impedirlo incluso en territorio valenciano, pero en este punto no podemos esperar nada del PP y cada día menos de Ciudadanos.

Ahora bien, si nuestro Gobierno regional, la Asamblea y hasta la Delegación de Gobierno no se movilizan contra tal despropósito, entonces ya, definitivamente, habrá que aceptar que en España no queda nadie, ni siquiera en esta esquina ignorada donde aún creíamos ser los últimos españoles.

España / Enaltecimiento del terrorismo
Juan Francisco, el último exiliado por los proetarras
Los padres de la novia de uno de los guardias civiles agredidos en Alsasua están a un paso de dejar el municipio navarro, al que llegaron hace 16 años y donde regentan un bar. Se temen lo peor si se condena a los agresores
M. Luisa G. Franco. Alsasua. La Razon 21 Noviembre 2016

«Esto no ha hecho más que empezar», nos dijo en Alsasua Juan Francisco, el padre de María José, la joven de 19 años que fue agredida junto con su novio, teniente de la Guardia Civil. La frase no es una declaración. Nos aseguró que no iba a hacerlas, pero nos contó algunas historias, como que su hija es víctima de amenazas en Twitter y que circula un WhatsApp que responsabiliza a María José de que los agresores tengan que enfrentarse a la Justicia.

La tragedia en Alsasua no es que dos guardias civiles y sus parejas fueran agredidos, sino que los agresores hayan sido detenidos por lo que hicieron. «Doce familias altsasuarras, víctimas de un montaje policial», reza una enorme pancarta desplegada en la plaza principal del pueblo. En cada uno de los numerosos bares que bordean esa plaza hay carteles que apoyan a los agresores. En esas calles que han visto tanta amenaza impune amparada por el terrorismo etarra se considera una injusticia que la legislación española contemple como terrorismo una agresión a guardias civiles, atacados por serlo.

En Alsasua hoy, como cuando tras un atentado etarra se oía en los pueblos vascos aquella expresión de que «algo habrá hecho», se criminaliza a las víctimas. María José ha tenido que irse del lugar donde vivía desde que tenía tres años, y sus padres también se plantean la huida, pero no es fácil, porque tienen un negocio con deudas pendientes y no es sencillo liquidar las cuentas.

Los padres de María José llegaron a Alsasua desde Ecuador hace dieciséis años. Como muchos otros emigrantes trabajadores, consiguieron progresar. Él tiene un puesto en una empresa de la zona y logró además la concesión del bar de jubilados, cuya barra atiende su mujer. La historia de superación de esta familia inmigrante iba muy bien, incluso los padres estaban contentos con el noviazgo de María José. Óscar les parece un chico educado y respetuoso. No era ningún problema que fuera guardia civil. ETA ya no mata y creyeron que podían hacer una vida normal.

Unos días antes de la agresión a su hija y a su novio, esta familia renovó por cinco años la concesión del bar del hogar del jubilado, pero ahora hay quienes no entran en el bar, porque ser víctima en Alsasua es un estigma, al menos serlo de quienes no quieren que haya Guardia Civil en el pueblo. Y, además, a su mujer le da miedo atender sola la barra, porque hay veces que no hay nadie dentro y puede llegar quien sea y tal vez pueda ocurrir algo. Así las cosas, piensan que tal vez sería mejor marcharse, con una hija de 19 años que ya no tiene vida social en el pueblo y que ha tenido que irse, porque no puede salir a la calle.

Sus padres no se quejan, quieren seguir llevándose bien con todo el mundo, hasta el punto de que ni siquiera consideran una agresión que les rayaran el coche, porque puede haber sido cualquiera y no se puede acusar a nadie. El problema es el miedo. Ellos se sienten queridos en Alsasua y no quieren problemas, pero se temen lo peor, si hay sentencia, si se condena a prisión a los agresores. El pueblo está con ellos, no con las víctimas. A los padres de María José algunos les consideran del bando de la Guardia Civil y ellos dicen que no son de ningún bando y ni siquiera entienden por qué de repente ellos, que han vivido tan tranquilos en Alsasua, son señalados ahora en el pueblo. También les preocupa su hija, que a los 19 años tiene enemigos sólo porque la atacaron junto con su novio guardia civil y ahora hay quien podría ser condenado a prisión por ello. La culpa de lo que va a ocurrir a los agresores la tienen en Alsasua las víctimas. Los padres de María José no culpabilizan, sin embargo, a nadie. Y tampoco odian. Sólo se plantean cómo sobrevivir a las circunstancias excepcionales que se les han venido encima. Consideran que en Alsasua hay buena gente, que se acerca a apoyarlos, aunque antes miren a ver si alguien les ve realizar ese gesto.

Estamos en un pueblo donde las miradas tienen mucho significado. Con poco más de 7.000 habitantes, a los forasteros se les detecta y se les observa. Hay suspicacia en la calle y se nota que los testigos de lo que allí ocurre no son bienvenidos. Contrasta ese ambiente de hostilidad que se respira con la normalidad a la que aspiran quienes están marcados en el pueblo, como ahora María José y su familia y siempre las familias de los guardias civiles que viven en el cuartel, situado un poco alejado, rodeado por un gran muro de hormigón que puede proteger el sueño de quienes allí trabajan y viven, pero que no les defiende del odio, un odio que ellos aseguran que no es general, sino de grupos que imponen su ley.

Una mujer de uno de los guardias civiles que paseaba a un perro en las inmediaciones del cuartel nos dijo que no hay tanta hostilidad como transmiten hechos puntuales como la agresión a los dos guardias civiles y sus parejas. Asegura que las cosas han cambiado mucho en los últimos tiempos y que incluso ella puede llevar a sus hijos a actividades extraescolares y «no pasa nada». Las mujeres de los guardias civiles han quedado en no hablar con los periodistas, porque piensan que la atención que están suscitando en los medios se vuelve contra ellas y sus maridos. Incluso no les gusta que otras mujeres de guardias civiles que vivieron en Alsasua hace años cuenten ahora las cosas que tenían que soportar en el pueblo. Ellas quieren vivir en paz en esa «normalidad rara» –según sus palabras– en las que se desenvuelve su actividad cotidiana. Dicen que en Alsasua hay muy buena gente, pero lo que vimos nosotros es que esa buena gente, que existe en todos los pueblos de España, allí permanece callada, pendiente de no decir nada que pueda molestar a quienes imponen su ley en el pueblo. O estás con ellos en Alsasua, o estás contra ellos. Y sobrevivir es no llamar la atención, no hacer nada que pueda molestarles

Hablamos con varias de esas personas normales, a las que no nos dio reparo acercarnos, porque no nos fulminaban con la mirada, pero fueron amables sin decir nada, sin atreverse a opinar o a explicar. Las cosas han cambiado desde que ETA no mata, pero en Alsasua hay quien pretende seguir imponiendo la ley de las armas, aunque ahora estén guardadas.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial