AGLI Recortes de Prensa   Martes 29 Noviembre  2016

La gallegada de Feijoo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Noviembre 2016

Ahora el que todos han señalado como futuro sucesor de Mariano Rajoy, el actual Presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, dice respecto a Cataluña cosas del estilo de: “la Ley nunca puede ser un obstáculo para que exista empatía y diálogo” y también lo de que “no caben líneas rojas, sino que tiene que haber muchos teléfonos rojos con permanente comunicación”. Y no contento con eso reclamó “hacer más autonómico el Estado de las Autonomías y que es un error mezclar la financiación con el debate identitario”. Finamente cerró con un sorprendente “No es fácil de explicar que a Cataluña no se le dé un concierto económico cuando lo tienen vascos y navarros”. ¿Es este el nuevo talante del PP que sustituye a su posición de anteponer la Ley, es decir, el respeto a la Constitución, como principio de negociación? Si es así, el PP ha dejado de ser el único referente a nivel nacional, - ya que CIUDADANOS parece haber modificado su discurso-, que propugne una España Unida, de ciudadanos iguales en derechos y obligaciones y solidaria.

La Ley es lo único que obliga a todos a mantener un determinado modo de comportamiento, porque de no existir cada uno actuaría a su libre albedrío y la convivencia sería anárquica donde se impondría la Ley del más fuerte. La Ley, siempre que cumpla con los principios de justicia e imparcialidad, es el instrumento que se dan las sociedades para gobernarse. Así que la Ley, por definición siempre es una línea roja que no se debe traspasar. Y si la Ley no sirve, para eso están los legisladores de las Cámaras para modificarla y adecuarla a los cambios y exigencias de la sociedad. La empatía es un sentimiento, y en este caso, la mía está con aquellos conciudadanos que están padeciendo en la Comunidad autónoma de Cataluña, la discrecionalidad y el sectarismo de un Gobierno y un Parlamento con objetivos secesionistas. Una autonomía donde estudiar en el idioma oficial de España, está proscrito al igual que los símbolos identitarios de nuestra Nación, su bandera y su himno.

Sobre el diálogo creo que debe ser posible siempre que exista una verdadera voluntad por las partes implicadas. Lo que no es admisible es comenzar un diálogo partiendo de posiciones de amenaza y de chantaje. Violar los derechos constitucionales de los españoles en esa autonomía, hacer una gestión desleal desde las Instituciones con realización de referéndums ilegales, subvención de organizaciones que `promueven el secesionismo, desobedecer las sentencias de los Altos Tribunales de España, aprobar resoluciones para comenzar el proceso de secesión y una declaración unilateral de independencia, no creo que sea una forma razonable de exigir diálogo. Lo que se está pidiendo, y ya lo dije ayer, es una capitulación, una rendición incondicional y una cesión a las exigencias de los secesionistas. Diálogo sí, pero sin imposiciones.

No sé qué pretende Núñez Feijoo con reclamar más autonomía en un país que ya tiene el Estado autonómico más descentralizado de toda la UE, superando a países como Alemania con sus “Länders” y a naciones como El Reino Unido con supuestas autonomías como Irlanda del Norte y Escocia. El Estado, ha ido a lo largo de los años y a través de diferentes Gobierno del PSOE (la mayor parte del tiempo) y del PP, cediendo competencias a las autonomías que iban aumentando sus exigencias en una especie de carrera por ver quién conseguía más y, por tanto, más financiación, recursos y poder legislativo. Y como no, siempre mirando de reojo a las comunidades “históricas” con sus injustas prebendas de Fueros y Conciertos económicos. Una excepcionalidad nacida con la Constitución y que era una tara congénita culpable de la situación actual de amenaza de fragmentación de España con la secesión de autonomías.

EL Estado debe recuperar aquellas competencias que son las que vertebran al País como la Sanidad, la Educación y las FFyCCSE. Haber permitido la gestión autonómica es lo que no sha llevado a que las fuerzas nacionalistas hayan ejercido impunemente una labor de manipulación de las generaciones de ciudadanos educados en el sentimiento de rechazo a todo lo que fuera y significase ser español, su historia y su aspiración de futuro. Una gestión desleal de inculcación del odio, de la insolidaridad, de la transmisión de ideas pervertidas como el lema de “España nos roba” y deformación de la Historia hasta límites grotescos queriéndose adueñar de aquellos personajes de relevancia mundial como sujetos de la etnia y cultura diferenciadora que reivindican.

No Sr. Núñez, no se trata de contentar a quien más amenaza y ceder a sus exigencias otorgándole las prebendas de las que otros disfrutan por haber cedido a ese chantaje en un momento delicado de la Transición. Lo que es fácil es explicar que lo que tiene vascos y navarros es absolutamente injusto con el resto de españoles y que precisamente lo que se debe avanzar es en eliminar esas prebendas que, en definitiva, violan el derecho de igualdad entre todos los españoles. Así que eso es lo que debería ser muy fácil para usted de explicar por qué no se debe incidir en el error y sí exigir un cambio en la Constitución.

Creo que si el PP prosigue por este camino se equivoca gravemente y terminará por pagarlo en las urnas, que a este paso están más cerca de lo que muchos pronostican o desean. Y es que estamos en un momento de inestabilidad agravado por una falta de liderazgo claro en partidos como el PSOE descompuesto, un PODEMOS echado al monte del radicalismo más involucionista y un CIUDADANOS con crisis de liderazgo y corrientes críticas, cuando no directamente reaccionarias como su buque insignia en Cataluña.

Solo espero que en este afán del PP de convencer de su “aperturismo dialogante” no se pase de frenada y termine por negociar algo para lo que no está ni por asomo legitimado por las urnas ni por los españoles que no deseamos, como ya dijimos con ETA, rendirnos. Así que volveremos al lema de campaña del “NO EN MI NOMBRE”.

¡Que pasen un buen día!

Arrimadas se olvida de España en Cataluña
OKDIARIO 29 Noviembre 2016

El volantazo político de Inés Arrimadas puede desembocar en un accidente con graves consecuencias para Ciudadanos. Cataluña fue la génesis del éxito para el partido naranja —25 diputados en los comicios autonómicos del 27 de septiembre de 2015— y Cataluña puede convertirse en su tumba si la jerezana persevera en su ambigüedad con los nacionalistas. El caso de esta mujer es cuanto menos desconcertante: hace poco más de un año se convertía por derecho propio en la principal líder de la oposición gracias a un mensaje basado en la unidad de España y en la representación de todas aquellas personas que se oponían al chantaje de los golpistas. Hoy en día, sin embargo, muestra su predisposición a un referéndum independentista y asiste a actos de marcado sesgo secesionista. Ha pasado de ser uno de los principales activos de su formación a propiciar un grave problema interno. Más, si cabe, cuando los naranjas pretenden redefinir sus principios fundacionales en una asamblea general que se celebrará el próximo mes de febrero.

Albert Rivera debe explicar con urgencia cuál es la postura concreta de su partido en Cataluña. Si la que lo catapultó a nivel estatal hasta convertirlo en un grupo esencial para la gobernabilidad de España o esta nueva versión travestida de connivencia con los independentistas. Si no quiere perder el apoyo mayoritario de sus votantes, el presidente de la formación naranja ha de esclarecer si el suyo es un proyecto de Estado a largo plazo en defensa de España y de la Constitución o, por el contrario, prefiere recorrer un camino donde su presencia en Cataluña sea a modo de reino de taifa con el objetivo de pescar en el caladero de los ex votantes de Convergencia. Ejemplos como el del Partido Socialista de Cataluña y su insignificancia deberían de disuadirlo de tomar esa senda. Paradójicamente, y a tenor de los últimos actos y palabras de Inés Arrimadas, es como si, en un cambio de acera sin sentido, Ciudadanos hubiera sido más español cuando su nombre estaba escrito en catalán que ahora.

Fidel, para sus amigos
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 29 Noviembre 2016

Si alguien tiene alguna duda de que el peor enemigo de la libertad en España no es la casta política sino la periodística, que guarde lo publicado en papel y en Internet sobre la muerte del tirano comunista Castro I, que para los amigos -por lo visto y leído, muchísimos- es, simplemente, Fidel. Ni una víctima, ni un estudio sobre la represión, apenas un poco de color miamense para que los tifosos de Fidel disfruten comparando la bullanga gusanera con la elegante pena revolucionaria, compartida, por cierto, en dos infectos comunicados, por el Rey y Rajoy.

Nadie imagina ver en EL MUNDO la noticia de la muerte de Pinochet titulada "Muere Augusto". Y, sin embargo, los asesinados por la dictadura chilena, precipitada por el viaje de casi un mes de Castro a Chile, siempre con el escolta Pinochet que le puso Allende tomando nota de los asaltos y crímenes a las fábricas y haciendas que visitaba, fueron en torno a 3.000; dejó el Poder tras perder un referéndum y un Chile más próspero que antes. Castro I, sucedido por su hermano Castro II, fusiló, según cifras oficiales, a 7.100. En las reales, varias veces más, porque las familias prefieren olvidar desaparecidos y suicidados en los campos de concentración de la UMAP para homosexuales o en los miles de trastos flotantes que en estos 57 años se echaron al mar y nunca llegaron a esa Florida de la que se ríe la progr-hez periodística. Nadie recuerda a los 17 niños del barco 23 de Marzo que murieron cuando Castro II dio personalmente la orden de barrerlos de la cubierta. Ni a los 25 millones de exiliados por los 10 de la isla-cárcel. En España, supondría tener 10 millones de exiliados.

Tampoco se recuerda a los intelectuales de cuatro generaciones -del Diario de la Marina y Orígenes a las blogueras de hoy- humillados, presos, exiliados o muertos por su Fidel: Baquero, Lezama, Cabrera, Piñera, Padilla, Sarduy, Almendros, Arenas o, entre tantos, Cruz Varela, a la que en un acto de repudio la obligaron a comerse de rodillas sus poemas a la puerta de su casa. Las damas de blanco son apaleadas a todas horas, pero la casta periodística lamenta la muerte del matón, el hombre más rico de Cuba -900 millones de dólares tenía en Suiza antes de convertir La Habana en resort narcoguerrillerro-, y le llama, simplemente, Fidel.

Castro: el hombre que mató al Che
Fernando Paz gaceta.es 29 Noviembre 2016

Paradójicamente, fueron los norteamericanos los que echaron a Fidel Castro en manos del comunismo. Hasta el momento en que entraron en La Habana nadie pensaba que Castro fuese comunista. De hecho, en enero de 1959 Kruschev creía que Castro era un agente de la CIA (eso le había informado el KGB a partir de sus contactos cubanos).

Pero en abril de 1959, Castro había visitado Washington, y Eisenhower había rehusado entrevistarse con él. El desprecio del presidente estadounidense generó el odio del guerrillero cubano, que jamás lo olvidaría.

La verdad es que Castro -Fidel- no era comunista ni lo había sido jamás. Si llegaría a serlo o no, es harina de otro costal. De lo que no cabe duda es que se convirtió en un comunista de conveniencia; en muchas naciones del tercer mundo, el comunismo fue una vía de liberación nacional y social fundamentalmente útil y eficaz frente a la dominación colonial (europea) o neocolonial (norteamericana). Ese carácter oportunista de Castro lo refleja de forma demoledora la anécdota que protagonizó con Kruschev cuando, queriendo exhibir su dominio del universo marxista, aseguró a este que su libro de cabecera era “Diez días que conmovieron al mundo”. Un rictus gélido congeló los rostros de la delegación moscovita: el libro de John Reed estaba prohibido en la URSS desde hacía tres décadas (“no muestra el papel central de Stalin en el trascurso de la revolución soviética”, fue la razón oficial en los años treinta).

Como quiera que sea, el desprecio de Washington motivó que, en febrero de 1960 Kruschev decidiera enviar una misión a Cuba encabezada por Mikoyán. Comenzaron entonces los contactos en firme entre La Habana y Moscú. La chapuza norteamericana de Bahía de Cochinos en abril del año siguiente empujó definitivamente a Fidel Castro a proclamar el carácter socialista de la revolución cubana.

A partir de entonces, la URSS sustituyó el mercado norteamericano con la compra de 425.000 Tm de azúcar, que ascendería a un millón de Tm anuales los siguientes cuatro años. Las compras de azúcar fueron incrementándose año a año, y las condiciones del crédito brindado por Moscú eran inmejorables. El desequilibrio comercial carecía de importancia para La Habana por cuanto la URSS permitía las formas de financiación más favorables para los cubanos.

Durante todo ese tiempo, Cuba gozó del estatus de nación favorecida a los ojos de Moscú. Poniéndose, pues, en manos de los soviéticos, es como pudo sobrevivir la revolución cubana.
Guevara

El que Castro no fuese originariamente comunista no quiere decir que la revolución de 1959 no tuviera en parte ese carácter. En ella destacaron algunos guerrilleros que sí eran marxista-leninistas y que no lo ocultaban. Entre los más ideologizados se contaba un argentino, Ernesto “Che” Guevara, que tras la victoria había dirigido la cárcel situada junto a la mole del Castillo del Morro, en la capital. Allí había torturado y fusilado a cientos de prisioneros, hasta ganarse el apodo de “carnicerito de La Cabaña”.

Cada amanecer, Guevara recibía el correo remitido desde por el Estado Mayor por Fidel Castro. Uno de los sobres contenía los nombres de los presos que habían de ser juzgados aquella jornada. Aunque, característicamente, se celebraban juicios y teóricamente se podía apelar la sentencia, lo cierto es que jamás se admitió a trámite apelación alguna. Guevara se impacientaba con estas cosas: “No demoren las causas, esto es una revolución, no usen métodos legales burgueses, las pruebas son secundarias…”

Originariamente, el Che había considerado a Fidel como líder de una formación burguesa de izquierdas llamado a efectuar una revolución de clase que desalojara a los poderes “feudales”, pero estaba decidido a someterse a sus órdenes; a cambio, Castro le otorgaría su confianza y le confiaría notables puestos de responsabilidad pese a que su incompetencia resultaba extraordinaria incluso para los estándares cubanos.

La revolución se radicalizó tras los acontecimientos de 1961-62, como era previsible, pero Castro y Guevara fueron demasiado lejos cuando ofrecieron a un atónito Kruschev realizar “un ataque preventivo” sobre el territorio del gigante norteamericano, con motivo de la crisis de los misiles en octubre de 1962. Los soviéticos salvaron la amenaza de una tercera guerra mundial dando de lado a los cubanos.

Castro lamentó haber dado un paso con el que se había malquistado a Moscú, pero Guevara no disminuyó el diapasón de su radicalismo, lo que terminó por convertirle en una molestia para Fidel. Guevara, ausente de Cuba la mayor parte del tiempo, trató de convertirse en una especie de embajador volante de la revolución en el mundo. Había prodigado elogios a todos los dirigentes de los países socialistas del mundo, desde Kim-Il-Sung, constructor de una genuina pesadilla orwelliana en Corea del Norte, hasta el último sátrapa del poder soviético en Europa oriental. Su entusiasmo por las tiranías marxistas no parecía conocer límites; pero tanta efusión de felicidad terminó por crearle problemas dentro de la propia Cuba.

El 11 de diciembre de 1964, pronunció su célebre discurso ante la Asamblea de Naciones Unidas en el que proclamó: “Sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando”. Volvía de una visita a China y de entrevistarse con un Mao radicalizado y resuelto a lanzar su brutal “Revolución Cultural” lo antes posible; la prensa cubana silenció el viaje, pero el Che se entusiasmó con las ideas del “Gran Timonel”, que habían causado decenas de millones de muertos. Decididamente, prefería la compañía de los revolucionarios tercermundistas a su despacho en el ministerio de Industria en La Habana. Fidel, para quien las giras de Guevara se habían convertido en una absurda molestia que alcanzaba el hartazgo, no le quería ni en el ministerio ni de “tour”. Y menos, cultivando la amistad de los adversarios de Moscú.

Porque estas andanzas de Guevara se producían en el marco de una durísima pugna entre Moscú y Pekín por la dirección de la revolución comunista mundial. A Guevara le gustaba Mao, mientras considera que el bolchevismo soviético se había burocratizado. Además, la URSS hacía años que había entrado en un proceso de “revisionismo” en referencia a su pasado que, sin duda, no era del agrado del Che. La actitud de la Unión Soviética promoviendo la “coexistencia pacífica” entre Moscú y Washington era una manifiesta traición al mundo socialista por parte del primero. Todo acuerdo con el capitalismo, según Guevara –aunque la coexistencia pacífica en realidad favorecía a la URSS pues la carrera de armamentos representaba un inmenso lastre para Moscú - era incompatible con la revolución.

Estaba muy bien ir predicando la revolución permanente por el mundo y apoyar a Pekín. Lo malo es que Cuba necesitaba la ayuda de los soviéticos para sobrevivir. La maquinaria del Este, los asesores militares, los consejeros económicos, el petróleo y un sinfín de materias primas de las que una pequeña isla como Cuba carecía por completo. Fidel sabía que los sueños revolucionarios habían concluido, y que había llegado el tiempo de seguir una evolución que consolidase el régimen y su maltrecha economía. Guevara, desde luego, había quedado fuera de juego, en el tiempo y en el espacio.

El Che escenificó el cénit de los despropósitos en su visita a Argel en febrero de 1965. Allí, ante una audiencia compuesta por representantes de los países socialistas y los no-alineados, criticó abiertamente la política de “coexistencia pacífica” soviética y por la que, tras la deposición de Kruschev el año anterior y el ascenso de Leónidas Brezhnev, apostaba resueltamente la Unión Soviética. De nuevo Guevara, dejándose llevar por sus impulsos personales y por su particular visión del futuro y de la ideología marxista, predicó la revolución permanente censurando abiertamente la política adoptada por la URSS y los países del Pacto de Varsovia.

Las cosas habían llegado al límite. El embajador soviético en La Habana entregó a Castro una carta del Kremlin en la que se le conminaba a poner freno a su compañero de armas. Naturalmente, los deseos de Moscú eran órdenes para Fidel. Guevara ya no tenía audiencia ni entre los soviéticos ni entre los cubanos. Su primitivismo marxista le había llevado a una evaluación errónea de la situación.

El clan Castro había perdido la paciencia. Tras la protesta soviética, el Che fue convocado a La Habana. Apenas desembarcado en el aeropuerto fue sometido a una larga reunión con los dirigentes del Gobierno entre los que, por supuesto, se encontraban Fidel y Raúl Castro. Éste último hacía tiempo que deseaba saldar una deuda con el Che por cuanto el argentino había venido dejando de lado a los viejos comunistas prosoviéticos. A esas alturas, los principales responsables cubanos estaban impacientes por deshacerse de él. Así que ese mismo 14 de marzo de 1965, Guevara fue despedido sin miramientos.

Lo que aconteciera a su vuelta de Argel lo ignoramos, pues se ha mantenido en silencio hasta el día de hoy. Tenemos una versión bastante plausible, proporcionada por Benigno, uno de los compañeros de Guevara: “El Che fue acusado de trotskista y de pro chino. Regresando de Argelia sé que hubo una conversación muy fuerte entre él y Fidel, en la que salió muy disgustado, que lo llevó a irse para Tope de Collantes como una semana, con unos ataques de asma muy fuertes. Lo sé por el compañero Argudín, uno de los guardaespaldas personales de él. Argudín está en sus funciones de guardaespaldas. A mí me lo platica porque él y yo somos compañeros de la escolta y yo estaba ausente y él me dice: “Coño, estoy preocupado” “¿Qué pasa?” “Oí una bronca muy fuerte entre Fifo y el Che”. Y entonces le digo “¿Y de qué era?” Dice: “Estaban discutiendo de la política china y estaban discutiendo de otro líder soviético”, porque él era semianalfabeto. Entonces yo empecé a mencionarle algunos líderes. Me dice: “No, uno que ya está muerto. Es ese que le dicen Trostky y entonces le dijeron al Che que él era trotskista. Se lo dijo Raúl. Raúl es el que le dice que es un trotskista, que estaba claro que con sus ideas él era un trotskista.” Argudín me dice que el Che se para muy violento, como con ganas de irse arriba de Raúl y le dice a Raúl: “Eres un estúpido, un estúpido.” Dice que le repitió la palabra estúpido tres veces y de ahí él mira para Fidel, según Argudín, y Fidel no tiene respuesta. O sea, calla. Otorga. Y al ver aquella actitud sale molesto, tira la puerta y se va. Y ahí, a los pocos días, viene la decisión, así, prematuramente, de irse al Congo…”

A Guevara se le mostró el camino de salida. Debía renunciar a todos sus cargos en el Gobierno cubano, a su condición de ministro, a su puesto de comandante e incluso a su ciudadanía cubana. Obediente como siempre y sin rechistar, Guevara así lo hizo, dejando además a Castro la posibilidad de contribuir a la redacción de la carta de despedida que se leería públicamente en octubre de 1965 en su nombre. El Che se había dado cuenta de que había cometido unos cuantos errores políticos, y debía purgarlos. En consecuencia, Castro anunció que “el comandante Guevara siempre estará allí donde pueda ser más útil a la revolución.” O sea, lejos de Cuba, al fin.

El resto es historia. Expulsado de Cuba, marchó al Congo, primero, y después a Bolivia. Su cuerpo murió el 9 de octubre de 1967, pero políticamente llevaba dos años muerto. Lo habían matado Fidel y su Realpolitik.

Desaparecida la molestia, nació el mito.

La abyección del comunismo (Holodomor)
Lo relevante para esta neopolítica sentimental, como bien vio Orwell, no es la denuncia de las dictaduras sino defender a “nuestras” dictaduras.
Santiago Navajas  vozpopuli.com 29 Noviembre 2016

El mismo día que fallecía Fidel Castro se celebraba el Black Friday en todos los países capitalistas, los fans de Augusto Pinochet lo recordaban en la fecha de su nacimiento y se conmemoraba el genocidio de Holodomor, el asesinato masivo que perpetró Stalin contra los ucranianos que se habían negado a sus planes de colectivizar la agricultura. La venganza del dictador comunista contra esos “pequeños burgueses” apegados a sus tierras, “la propiedad privada es pecado”, consistió en hacer que se murieran de hambre. Cuatro millones de muertos en dos años. El objetivo último era implantar en los ucranianos el “gen del miedo y la obediencia”. Es decir, la esencia del totalitarismo y el mínimo común denominador entre el fascismo y el comunismo.

Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá, uno de los pocos países que reconocen oficialmente el genocidio ucraniano (la Rusia de Putin lo niega porque, argumenta, es un “invento de Occidente”), en un tuit recordaba a las víctimas de Holodomor, sin mencionar al comunismo, pero en otro tuit llamaba a Fidel Castro “revolucionario legendario”, aplaudiendo sus “significativas mejoras en la educación y el bienestar”, por lo que todos “reconocen su tremenda dedicación y amor por la gente cubana”. No pensaba así el no menos legendario poeta Reinaldo Arenas que, en el documental Conducta impropia de Nestor Almendros sobre la represión castrista, denunciaba las cárceles políticas en las que los comunistas torturaban y asesinaban a disidentes políticos y/o “desviados sexuales”. Cuando más tarde se suicidó, Arenas escribió que sólo había un culpable de su muerte: Fidel Castro. La que sí ha vivido hasta nuestros días “las significativas mejoras en la educación y el bienestar” de los cubanos en tiempos de la tiranía de los Castro es Yoani Sánchez que en una serie de tuits retrataba la miseria del campo de concentración que es la isla para los cubanos que no han logrado huir a Miami

#Cuba Su legado: un país en ruina, una nación donde los jóvenes no quieren vivir#LaMuerteDeFidelCastro
#Cuba Durante mi infancia y adolescencia Fidel Castro decidió desde lo que comí, hasta el contenido de mis libros escolares…

El caso de Trudeau es revelador de cómo ciertos izquierdistas siguen apegados empáticamente a sus mitos y de lo difícil que es en política que la razón venza a las emociones. En su comunicado de elogio al dictador, o el “héroe” según otros líderes intelectuales de la izquierda y Premios Nobel de la Paz como Adolfo Pérez Esquivel o Kailash Satyarthi, Trudeau se refería a la amistad de su padre con el dictador al que llamaba “amigo”. Se atribuye a Aristóteles que “amicus plato sed magis amica veritas” (“amigo soy de Platón pero más de la verdad”). Pero, sin embargo, la querencia a las emociones cálidas suele ser preferida a la atracción hacia las frías abstracciones y la pasión por la evidencia empírica. A más corazón, menos cerebro (aunque no ocurre que a menor cerebro, menos corazón, sino todo lo contrario). Ese sesgo emocional hacia los sentimientos que configuran nuestra identidad, de los patrióticos a los deportivos pasando por los religiosos o los políticos, es el más formidable freno al reconocimiento de la verdad.

Esto no es nuevo. George Orwell escribió en la década de los 30 que La mayor parte de la élite intelectual inglesa se opone Hitler, pero sólo a cambio de apoyar a Stalin. La mayoría de ellos apoyan métodos dictatoriales, policías secretas y la sistemática falsificación de la Historia siempre que beneficie “a los nuestros

Mientras, en la senda de Trudeau, caían en la ignominia desde Barack Obama a Jill Stein, la candidata a la Casa Blanca del Partido Verde (“Fidel Castro era un símbolo de la lucha por la justicia a la sombra del imperio. Presente!”)cada vez más claro el clima cultural que ha propiciado la victoria de alguien de la catadura de Donald Trump), de gente como Juncker en Europa (“Con la muerte de Fidel Castro, el mundo ha perdido un hombre que fue un héroe para muchos”) y Bachelet en América del Sur (“Mis condolencias al Presidente Raúl Castro por la muerte de Fidel, un líder por la dignidad y la justicia social en Cuba y América Latina”). Sólo liberales como Cecilia Malmström, comisaria de comercio de la UE, mantenía la cabeza clara y la voluntad firme

Fidel Castro era un dictador que reprimió a su pueblo durante 50 años. Lo extraño es escuchar tantos reconocimientos en los medios hoy

Cada vez más la “política de la identidad”, para la que lo que importa son los sentimientos de pertenencia, sustituye a la “política de la ilustración”, en la que lo decisivo son las conceptos y los valores. Lo relevante para esta neopolítica sentimental, como bien vio Orwell, no es la denuncia de las dictaduras sino defender a “nuestras” dictaduras. No razonar con lógica y basándose en datos sino racionalizar los sentimientos, blindando las emociones. Acercar la política no al terreno de la ciencia empírica y la filosofía crítica sino al de la religión dogmática y el deporte de masas. Los mismos que claman contra la “post verdad” llaman a Castro, “Fidel”, con complicidad de secuaces. En lugar de “tirano”, “héroe”. Y se refieren a las víctimas como “gusanos”. Es muy triste no ser facha o progre. Sin un dictador al que admirar como un héroe. Y, al mismo tiempo, con la sensación de que su paraíso sería tu infierno. No lo llames comunismo, llámalo Holodomor.

Sumisión progresista: proteger el Islam y denigrar el cristianismo
Giulio Meotti latribunadelpaisvasco.com 29 Noviembre 2016

Artículo Via Gatestone Institute

El mayor portal de compras del mundo, Amazon, vende muchos disfraces de Halloween. Una de las novedades de este año ha sido el "Burka Sexy", la típica prenda oscurantista que los talibanes y el Estado Islámico imponen a las mujeres. Pero el burka sexy, que Amazon UK vendía a 18,99 libras, no ha durado mucho.

El gigante de las compras de Jeff Bezos retiró el artículo de la web después de que Amazon se viera inundada con acusaciones de "racismo", "islamofobia", de comercializar una prenda islámica con la cara de una modelo blanca y utilizar "una prenda religiosa con fines comerciales". "Sois repugnantes, mi cultura no es vuestro disfraz", escribieron muchos usuarios de confesión islámica. Otros emplearon un tono un poco menos encantador: "Seáis quienes seáis, deberíais temer a Alá. Esto no es una broma".

Un portavoz de Amazon respondió de inmediato: "Todos los vendedores de Marketplace deben seguir nuestras directrices de venta, y se tomarán medidas para quienes no lo hagan, entre ellas la posible cancelación de su cuenta. El producto en cuestión ya no está disponible".

Así que una parodia de Halloween del símbolo global de la opresión contra la mujer ha sido censurado. Como el velo islámico contradice los valores occidentales de la libertad, la igualdad y la dignidad humana de manera tan absoluta, la mentalidad progresista relativista defiende con lealtad estos velos islámicos, al igual que el burkini.

Pero aquí también hay una doble vara de medir. ¿Qué pasa con el disfraz de Halloween de "Monja Sexy" que se burla de la Iglesia Católica? A pesar de las protestas de muchos clientes católicos, la "Monja Sexy" sigue a la venta en Amazon. ¿No es eso una forma de "cristianofobia"? Además, una monja es una personalidad religiosa, mientras que el burka es una prenda.

Veamos el caso de “The Guardian”, el periódico británico más famoso de la izquierda progresista. Cuando la banda Pussy Riot actuó con su supuestamente ofensivo show de tres minutos en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, por el cual dos de sus tres componentes fueron encarceladas por negarse a repudiar el texto (la tercera se disculpó para evitar la cárcel), el periódico las defendió diciendo que hacían "pura poesía protesta". Cuando la asociación política Pegida convocó protestas contra la islamización de Alemania, el mismo periódico la condenó diciendo que era "un vampiro que tenemos que matar". También surgió la misma doble moral durante la batalla para construir una mezquita cerca de la Zona Cero, cuando los medios progresistas se pusieron del lado de la comunidad musulmana.

En enero de 2006, el humorista gráfico más famoso de Noruega, Finn Graff, declaró que se estaba autocensurando en lo relativo a Mahoma. Graff jamás había tenido ningún problema para hacer bromas sobre los cristianos, a los que dibujaba con camisas pardas y esvásticas. Graff también era el autor de una serie de polémicas viñetas contra Israel: en una de ellas mostraba al primer ministro israelí Menachem Begin como el comandante de un campo de concentración nazi.

Lo mismo ocurrió con el cineasta germano-estadounidense Roland Emmerich, director de muchas películas del género catástrofes. Abandonó un proyecto para borrar de la faz de la tierra –en la gran pantalla– el lugar más sagrado del islam por temor a provocar una fetua (dictamen religioso) pidiendo su muerte. Para su película 2012, Emmerich quería demoler la Kaaba, la emblemática estructura con forma de cubo que se encuentra en la Gran Mezquita de La Meca. "Puedes dejar que los símbolos cristianos se caigan a pedazos, pero si lo haces con un símbolo árabe, tendrás... una fetua", dijo Emmerich. Al menos fue honesto.

Tras la masacre de la mayoría del personal de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, todos los periódicos, televisiones y agencias de fotografía del progresismo occidental, empezando por los "tres grandes" (MSNBC, CNN y AP) compitieron por ver quién justificaba más su vergonzosa decisión de censurar la portada de Charlie Hebdo en la que el profeta Mahoma dice "todo está perdonado". La CNN dijo que podía ofender "las sensibilidades del público musulmán". Un año después, cuando Charlie Hebdo publicó una nueva portada donde aparecía un "Dios asesino" judeocristiano en vez del profeta islámico, la CNN sí la mostró.

En 2015, la BBC describió la portada de Charlie Hebdo, pero no la mostró, decisión que la cadena británica no mantuvo un año después, cuando Charlie Hebdo publicó la nueva portada anticristiana. La misma doble moral mostró el periódico británico conservador Daily Telegraph, que omitió la portada con la caricatura de Mahoma, pero publicó una con un Dios abrahámico.

Associated Press también censuró en 2015 las viñetas islámicas de Charlie Hebdo. ¿Por qué motivo? Eran "deliberadamente provocadoras". En 2016, la agencia no tuvo ningún problema en mostrar la nueva portada, en la que no aparecía Mahoma, sino el Dios judeocristiano.

Esta doble moral de la élite progresista también ha aparecido en el New York Times, que por "respeto" a la fe musulmana censuró las viñetas de Charlie Hebdo, para después decidir, con absoluta falta de respeto, que la Vieja Dama Gris podía y debía publicar la obra Eggs Benedict, de Nikki Johnson, expuesta en el Museo de Arte de Milwaukee, que consiste en un retrato del papa Benedicto XVI compuesto con condones de colores.

El "califa" del Estado Islámico, Abu Bakr Al Bagdadí, ridiculizado por Charlie Hebdo, provocó la autocensura por su "discurso del odio", mientras que la obra de Chris Ofili, The Holy Virgin Mary, donde la madre de Jesús aparece cubierta de heces e imágenes de genitales, fue defendida por el New York Times en aras de la "libertad de expresión". ¿Significa esto que algunas religiones son más iguales que otras?

Si un imán protesta con violencia por algo, la élite progresista respaldará la falsa acusación de "islamofobia". Si una protesta pacífica la lidera un sacerdote católico, esa misma élite siempre la rechazará en nombre de la "libertad de expresión".

Olvidémonos del "Sexy Burka". Para la noche de Halloween, solo hay la "Mona Sexy", mientras que el "califa" Bagdadí puede violar a sus esclavas sexuales yazidíes y cristianas con impunidad.

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El pícaro Don Cebrián
Pío Moa gaceta.es 29 Noviembre 2016

Los “listos”, como Cebrián, eran más bien unos sinvergüenzas manipuladores.

A los antifranquistas, sobre todo si son jóvenes, les digo: “Fijaos bien en quienes os informan sobre el franquismo. Antifranquistas aquí son desde De Juana Chaos hasta Rajoy o Soraya, pasando por Urkullu, hasta hace poco Carrillo, el héroe de Paracuellos y su admiradora María Antonia Iglesias, Pujol, los de los EREs falsos, Mas, Josu Ternera, Pedro J, Gabilondo el de los calzoncillos suicidas, Bibiana Aido, Dienteputo, Arzallus, Ansón, Margallo, Bolinaga, Carmen Chacó, Cebrián... ¿No os extraña que terroristas, comunistas, separatistas, izquierda y derecha y corruptos en general, coincidan? ¿Os merecen mucho crédito estos personajes?”. Normalmente se quedan sin saber qué decir, así que les aconsejo, con éxito muy variable, que lean o al menos hojeen Los mitos del franquismo.

Pues bien. Cebrián ha publicado en su periódico El País un adelanto de sus memorias con el título, de un sensacionalismo tontorrón, “¡Marietta, Marietta!”, centrado en el secuestro de Oriol en 1976-7 y donde me alude reiteradamente. Da la impresión de ser una venganza por el capítulo que dedico a él y a Ansón en el mencionado libro, exponiendo cómo han falseado la historia reciente y manipulado la conciencia de millones de personas. Así que lo primero es entender la calidad moral e intelectual del periodista antes de atender a sus palabras.

La carrera de Cebrián viene a ser la inversa de la mía. Él procede de una destacada familia falangista, lo que le fue muy útil para trepar en el franquismo hasta alcanzar cargos políticos muy importantes con Arias Navarro. La verdad es que debiera estar muy agradecido a aquel régimen. Yo, en cambio, luché contra él en la clandestinidad, incluso arriesgando la vida. Desde la transición, Cebrián, como tantos otros, se descubrió de pronto un antifranquista furibundo, y después de traicionar a Fraga, convirtió El País en una oficina dispensadora de carnés de demócrata. Una hazaña maestra de picaresca. Por mi parte, después de bastantes años de investigación y reflexión, ejercicios recomendables aunque poco practicados, llegué a la conclusión de que “los buenos”, por decirlo en términos simples, eran los nacionales y no el Frente Popular, y menos aún los antifranquistas de después de Franco. Esto volvió a costarme la marginalidad y la hostilidad, a veces peligrosa, de quienes habían logrado crear tal ambiente antifranquista, desde la ETA al PP, desde Egin a El País oABC.

Cambiar de opinión es normal y aquí casi todo el mundo lo ha hecho, pero las personas públicas debieran explicar por qué, y Cebrián nunca explicó nada. Más bien ha falseado su autobiografía, un verdadero deporte de tantos políticos y periodistas desde la transición.

Bien, entre las cosas que cabe decir de este “maestro de periodistas” están estas: él fue uno de los principales impulsores de la colaboración con la ETA dándole una “salida política”, es decir, considerando el asesinato como una forma de hacer política. Asimismo amparó la maniobra de Zapatero de rescatar a la ETA de la ruina a que la había llevado la política de Aznar, que por primera vez aplicaba el estado de derecho a la banda terrorista. Fue el principal causante del desmoronamiento de la unidad PP-PSOE contra ETA y PNV en Vascongadas. Llamaba “sindicato del crimen” a los periodistas honestos que destapaban la enorme corrupción del PSOE con Felipe González. Su periódico siempre fue amparo y cobertura de los separatismos y de la falsificación de la república, la guerra civil y el franquismo (este “demócrata” me negó el derecho de réplica a unos ataque de Tusell con motivo de mi libro Los mitos del franquismo.) No sigo, porque creo suficiente lo expuesto para entender al personaje como representante de la tradicional picaresca española, en su caso más bien antiespañola.

Pero estas personas pueden decir también algunas verdades. ¿Las dice en su escrito en El País? Él pretende que el GRAPO era un montaje policial. ¡Y se llama periodista! Esa historieta fue inventada en la transición, he explicado muhas veces cómo y por qué, y muchos la creyeron o quisieron creerla, especialmente los socialistas. Pero he aquí que cuando estos llegaron al poder, en 1982, encontraron a su disposición los archivos policiales, que estudiaron a fondo. Barrionuevo, ministro del Interior, lo explicó: Algún listo dictaminó que el GRAPO de alguna manera estaba influido por la Policía. Desde que se formularon por primera vez estas absurdas e infundadas teorías se había avanzado considerablemente, con información plenamente contrastada, sobre los orígenes, desarrollo, composición y fines de los GRAPO (…) Sus documentos, sus testimonios en los procesos, sus acciones y sus declaraciones eran públicas y estaban a disposición de todo el que quisiera comprobarlas. Pero daba igual. Los listos habían emitido su dictamen y no lo modificaron.

Los “listos”, como Cebrián, eran más bien unos sinvergüenzas manipuladores. Los mismos que algo después exigieron que se destruyeran los archivos de la BPS (policía secreta del franquismo) Lo exigían en nombre de la democracia, a saber qué entendían por tal. Debieran estar orgullosos de aparecer en dichos archivos como perseguidos por Franco, pero al parecer ello les daba más bien angustia que orgullo, no fuera a demostrarse que tantos de ellos habían sido confidentes de la policía o traidores. Y los destruyeron según tengo entendido, unos archivos de tanto interés histórico: las biografías de muchos antifranquistas debían de correr peligro ante los documentos.

Afirma Cebrián que cuando los mensajes reivindicando el secuestro de Oriol, dos periodistas de El País que habían estudiado conmigo en la Escuela de Periodismo reconocieron mi voz. Es posible, claro. Lo imposible es que conocieran mi domicilio y el de mi “novia”, como cuenta Cebrián que le aseguraron. Para entonces yo llevaba varios años de clandestinidad y había cambiado de domicilio una buena media docena de veces desde la época en que estudiaba periodismo, y mi compañera era otra que la de entonces. En fin, chorradas cebrianescas.

Y para concluir, suelta esta puñalada de pícaro: Andando el tiempo la mayoría de los que perpetraron el crimen fueron abatidos a tiros por las fuerzas del orden, pero Pío Moa, acusado también de participar en el asesinato de un policía nacional el 1 de octubre de 1975, fue condenado por su papel en el secuestro a un solo año de cárcel que no tuvo que cumplir. Hoy se dedica a dar lecciones de moralidad y de historia en cuantas tribunas de la extrema derecha encuentra amparo. ¿Alguien ha impartido más lecciones que este buen hombre? Nuestro proetarra olvida tres cosas: que el asesinato del policía, que he detallado en De un tiempo y de un país y en Los crímenes de la guerra civil, tuvo lugar como represalia por las últimas ejecuciones del franquismo, las cuales, según los cebrianes de turno, fueron horribles asesinatos. Los crímenes de la ETA, en cambio, eran por lo común festejados por los antifranquistas de entonces y lo han seguido siendo después, hasta brindaban por ellos, por lo que no ha de extrañar su insistencia en que la democracia se degradase con la “salida política”. Así que aquella acción de 1975 debiera ser también festejada. Es decir, si Cebrián fuera consecuente debería considerarme un héroe, cosa que no me hace ninguna gracia, pero como es un pícaro, finge indignación.

En segundo lugar, aquella acción, así como el secuestro de Oriol, fueron amnistiados en la transición. A lo mejor él está en contra, a estas alturas.

En tercer lugar es tan bobo que contradice toda su teoría sobre los servicios secretos afirmando, de nuevo en falso, que casi todos los implicados en el secuestro de Oriol fueron abatidos a tiros por la policía. Y, en cuarto lugar, yo fui expulsado de aquel partido un año y medio después y seguí viviendo en la clandestinidad unos cinco o seis años más, hasta acogerme a las medidas de reinserción de Rosón, por lo que la condena fue de un año (dos en libertad provisional).

En realidad, todo eso está recogido con detalle en mis memorias De un tiempo y de un país, y en diversos artículos, para quien quiera enterarse. Es obvio que Cebrián lo sabe, pero como buen falsario, piensa que muy poca gente los leerá, mientras que a él le lee mucha más gente. Aunque su crédito merme a cada paso.

Como pícaro, Cebrián no tiene siquiera la excusa de haber pasado hambre. Muy al contrario, tanto en el franquismo como después supo vivir siempre en la opulencia. Parece que la cosa no depende del dinero.

El País Vasco no quiere seguir el modelo del «proceso» catalán

Editorial La Razon 29 Noviembre 2016

Suele olvidarse con demasiada ligereza el papel que el Partido Popular ha tenido en la política vasca en los últimos años. Sin duda, tener el desagradable honor de haber sido uno de los objetivos principales de ETA le ha dado un protagonismo del que, visto lo visto, puede sentirse muy orgulloso. Los socialistas vascos también formaron parte, por méritos propios, de este macabro ranking. Los populares, además, hicieron una aportación de gran importancia, diríamos que clave: gracias a su apoyo, en 2009 el Partido Socialista de Euskadi (PSE) llegó al Gobierno de Vitoria y llevó a Patxi López a Ajuria Enea.

Se rompía, por primera vez, la hegemonía nacionalista a favor de las fuerzas constitucionalistas, algo que el credo sabiniano consideraba incompatible con la vida, pero no había otra manera de romper el inhumano cerco al que las fuerzas abertzales y su brazo armado sometieron a PSE y PP. A pesar de este sacrificio, los populares no recibieron el apoyo del electorado, como las últimas elecciones volvieron a ratificar, pero cumplieron el objetivo de que, por primera vez, en Ajuria Enea se dejaba de emplear la gramática identitaria y era posible construir un País Vasco abierto y tolerante.

El reciente acuerdo de gobierno entre PNV y PSE ha vuelto a recuperar el léxico clásico del nacionalismo, como si en el País Vasco sólo hubiese vida política bajo la aceptación de dogmas como «nación» o «soberanía». Y, lo más significativo desde el punto de vista político, el anuncio de un nuevo Estatuto, precisamente una comunidad que dispone de un régimen foral económico propio y de un autogobierno con competencias más amplias que algunos estados en el mundo. Por la experiencia adquirida con el «proceso» catalán, sabemos que introducir en el centro del debate aspectos identitarios, como constituirse en nación en los textos legales, abre la puerta a los que verdaderamente quieren romper con el resto de España. La realidad, como tantas veces, no siempre se ajusta a los deseos de los líderes políticos. En una encuesta que publicamos hoy, el 53,8% considera que el País Vasco no es una nación, frente al 43% que sí lo cree.

La ambigüedad del PNV permite las elucubraciones sobre la «nación cultural» o la nación como un sujeto político en el que reside la soberanía constituyente. Es inquietante que los socialistas acepten de nuevo esta retórica y no defiendan un único proyecto para el conjunto de España, máxime cuando, por ejemplo, la independencia ha sido, al menos hasta ahora, una demanda tan sólo de los partidos abertzales y de los satélites políticos de los etarras. El mismo sondeo recoge que el 71,7% quiere que el País Vasco siga formando parte de España, frente al 24,3% que se muestra a favor de la ruptura. Sin embargo, un 60,7% apoya la celebración de un referéndum para decidir la relación entre la comunidad vasca y el Estado. Sobre esta cuestión, la opción mayoritaria apuesta por reforzar la autonomía (41%), seguido de aquellos que desean mantener el actual Estatuto (30,8%) y la independencia (24,5%). Aunque el rechazo a seguir los pasos del «proceso» catalán es claro (62,5% está en contra, frente al 23,2%), que el PSE participe en estos momentos de un proyecto de reforma del Estatuto de Guernica nos recuerda inevitablemente el camino que siguieron los socialistas en Cataluña. En definitiva, la vía tomada por el PSE de reforzar los «derechos vascos» nada tiene que ver con su histórica propuesta de un federalismo igualitario.

FINANZAS AUTONÓMICAS
Las CCAA necesitarán un nuevo rescate de 30.000 millones en 2017
CARLOS SEGOVIA. LUIS ÁNGEL SANZ. El Mundo 29 Noviembre 2016

Las comunidades autónomas necesitarán que el fondo estatal de rescate les preste de nuevo 30.000 millones en 2017 para poder cubrir sus necesidades de financiación. Así lo pronostica la agencia Moody's en un informe sobre las regiones españolas. Sólo la Generalitat de Cataluña necesitará cerca de otros 7.000 millones de euros del llamado Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

La agencia de calificación de solvencia considera que la Comunidad Valenciana necesitará otros 6.000 millones del FLA y, la Junta de Andalucía, más de 4.000 millones en 2017. Hacienda cifra en 172.374 millones de euros la ayuda financiera del Gobierno central desde 2012 en forma de préstamos blandos, de los cuales 53.307 millones han sido para Cataluña; 36.777 para la Comunidad Valenciana y 27.682 para Andalucía

La necesidad de rescate estatal para las comunidades que, como la Comunidad Valenciana, sigue en bono basura es un factor importante en la negociación contrarreloj que ha iniciado el Gobierno con el PSOE para aprobar este viernes el techo de gasto, la senda de déficit de las distintas administraciones y el nuevo cuadro macroeconómico para su remisión a Bruselas. Según fuentes del Ministerio de Hacienda, sin acuerdo para la aprobación del techo de gasto y el objetivo de déficit, que será suavizado, no es posible legalmente activar el FLA para las nuevas necesidades de financiación de las comunidades. Por tanto, los barones tienen un fuerte incentivo para facilitar los planes del Gobierno del PP en este terreno.

El PSOE está dispuesto a permitir la aprobación del techo de gasto que negocie Cristóbal Montoro con las CCAA, aunque fuentes socialistas, ven prácticamente descartado el sí y contemplan como opción máxima, la abstención. Su objetivo es cerrar un acuerdo el jueves para que el techo de gasto pueda después ser aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), donde hay mayoría de gobiernos socialistas, pero Montoro puede sacar adelante cualquier acuerdo con el apoyo de una de las comunidades gobernadas por el PP. Según fuentes gubernamentales, el Consejo de Ministros aprobará su propuesta de techo de gasto este viernes.

El PSOE preside siete comunidades (Aragón, Andalucía, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Extremadura) y está presente en el Gobierno de otras tres: Canarias, Cantabria y País Vasco, aunque esta comunidad no pertenece al régimen fiscal común. Además, los socialistas quieren aprovechar su capacidad negociadora actual, con un PP en minoría, para que el reparto del déficit sea «más simétrico» entre el Estado y las CCAA.

El punto todavía más conflictivo es la distribución del déficit entre el Estado, las CCAA, la Seguridad Social y los ayuntamientos. El Gobierno mantiene el 0,5% con respecto al Producto Interior Bruto para las comunidades, que es el previsto tras la suavización obtenida en Bruselas, pero el PSOE reclama que se mantenga el 0,7%, el mismo listón máximo previsto este año por los ejecutivos autonómicos. La diferencia son más de 2.200 millones.

Un punto medio de un 0,6% podría estar bien visto por el PSOE y asegurar, al menos, la abstención socialista para permitir que el techo de gasto se apruebe.

El presidente de la gestora, Javier Fernández, no quiso ayer descartar nada después de reunirse en Ferraz con los líderes de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Josep Maria Álvarez. Además, el socialista asturiano derivó cualquier decisión a la negociación que mantiene también directamente Hacienda con los presidentes autonómicos. Si hay pacto con los barones socialistas -que ahora controlan el PSOE- habrá un acuerdo que permita su aprobación. Fernández aclaró que no ha conversado con Rajoy «sobre este tema».

Fernández mantuvo que es casi imposible el acuerdo con el Gobierno en torno a los Presupuestos, que será la siguiente ley tras la aprobación del techo de gasto. Sin embargo, sólo permitir la aprobación de este último podría conllevar otra crisis interna. El ex secretario general Pedro Sánchez advirtió el sábado que el PSOE no debe apoyar ni con su voto, ni con su abstención el techo de gasto.

Juan Luis Cebrián: "Estoy muy preocupado por el auge del nacionalismo... español"
Ascensión Corcuera Ruiz latribunadelpaisvasco.com 29 Noviembre 2016

Según leo en el periódico “El Universal” de Venezuela, Juan Luis Cebrián, antiguo falangista que creció profesionalmente durante la etapa final del franquismo, que fue primer director del diario “El País” y que actualmente es presidente del Grupo Prisa, ha explicado en la Feria del Libro que se celebra en Guadalajara (México) que, no se lo pierdan y lean con atención, “está muy preocupado por el aumento de los nacionalismos en España, y especialmente, por un posible crecimiento del nacionalismo español”.

En su opinión, este “nacionalismo español” que él contempla con tanto miedo a su alrededor se relaciona con “una España profunda de los 60 y los 70 que ahí sigue y que el sistema democrático no permite que se expanda”. En su opinión, una "confrontación de nacionalismos en España puede ser desastroso para la convivencia y para el futuro de la democracia”.

Curiosamente, Juan Luis Cebrián, mal periodista, pésimo ensayista (¿alguien recuerda “El tamaño del elefante?”), horrible novelista (¿alguien recuerda aquella infumable “La isla del viento”?) y un empresario conocido por hacer trizas todo tipo de negocio medianamente próspero, no se preocupa por el totalitarismo independentista catalán, ni por el soberanismo vasco que se extiende por Navarra a lomos de los proetarras, ni por las ínfulas patrioteras de la extrema izquierda tarada, reaccionaria, irracional, fanática e ignorante que representan Podemos y sus adláteres, no.

A Cebrián lo que le preocupa mucho es el ¡nacionalismo español!, que como todos ustedes saben es sumamente cruel, dictatorial y expansivo. Por eso es imposible que los niños vascos, catalanes o gallegos se eduquen en español en sus respectivas comunidades; por eso el mapa geográfico de España es un absoluto delirio que trae a a los navegadores GPS de cabeza por la constante manipulación que se hace con la toponimia… española; por eso es cada vez más complicado recordar la historia de España, vapuleada, rota, manoseada, pervertida y convertida en un auténtico guiñapo por los nacionalistas, los independentistas y por los intelectuales pretendidamente de izquierdas como… Cebrián.

Sí, Juan Luis, el problema de la democracia española, de la libertad española, de la Constitución española y de la modernidad española es… el nacionalismo español. Basta escucharte para entender a la perfección lo que ocurre en “El País” y en nuestro país.

#CocaColaRompeEspaña
La embotelladora de Coca Cola se alía con el separatismo y las redes piden el boicot
Sol Daurella es una de las 39 personalidades que ha fichado la agencia paradiplomática catalana para que ayuden a Puigdemont a proyectar Cataluña al mundo. Otros de ellos son el futbolista Xavi Hernández, el tenor Josep Carreras y el economista Xavier Sala-i-Martín.
R. Moreno gaceta.es 29 Noviembre 2016

El president catalán, Carles Puigdemont, no cesa en su intento de internacionalizar el ‘procés’, aunque hasta el momento no ha logrado éxito alguno, sino ridiculos. Ahora al Diplocat, la agencia ‘paradiplomática’ catalana financiada por George Soros, se le ha ocurrido crear un Consejo Consultivo para “ayudar a proyectar Cataluña al mundo”, en pleno proceso de secesión del resto España, que Puigdemont quiere culminar con un referéndum en septiembre de 2017.

El Consejo Consultivo está formado por 39 personalidades que, según el Govern, colaborarán de manera desinteresada y durante cuatro años. Entre sus miembros figuran el futbolista Xavi Hernández, Sor Lucía Caram, la cocinera Carme Ruscalleda y Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola European Partners, la embotelladora del refrigerio, que además es Cónsul Honoraria de Islandia en Barcelona. Daurella está casada con Carles Vilarrubí, vicepresidente del Barça, y es la tercera mujer con la mayor fortuna de España.

Desde este organismo, que depende de la consejería de Raül Romeva, indican que este consejo de “personas de reconocido prestigio internacional” se dividirá en cinco áreas: la institucional-diplomática; la académica-investigación; la empresarial-económica; la cultural-social y la deportiva.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha reunido ya con ellos. Les ha encargado aprovechar “su gran capacidad de proyección hacia el exterior y la experiencia internacional” para ayudar a la Generalitat a abrirse puertas al mundo. “Permitirá ganar capacidad de incidencia y presentar los activos del país en la escena internacional”, ha declarado el ‘ministro’ de Asuntos Exteriores, Raül Romeva.

Por su parte, el director del Diplocat, Albert Royo, lo ha desvinculado del ‘procés’, y ha afirmado a la agencia AFP que “el objetivo es tener un grupo de personas con prestigio internacional que ayuden a identificar oportunidades para Cataluña en economía cultura o política, y a presentar a Cataluña como un actor internacional serio y responsable”.

Otros miembros de este peculiar consejo son el tenor Josep Carreras, el exministro socialista Joan Majó; el exconseller convergente Andreu Mas-Colell; el catedrático de economía Xavier Sala-i-Martín, quien precisamente se mofa de la marca España; la exrectora de la Universitat Ramon Llull (URL) Esther Giménez-Salinas, y el profesor de Princeton University Carles Boix.

A ellos se suman el músico Jordi Savall, el filósofo Josep Ramoneda, la productora de cine Isona Passola, el exembajador de Estados Unidos en Panamá (1978-82) y vicecónsul de los Estados Unidos en Barcelona (1964-66) Ambler Moss, y el exembajador de México en Estados Unidos (2007-2013) Arturo Sarukhan.

En el plano deportivo también figuran el extenista Àlex Corretja; la corredora de montaña Núria Picas; la alpinista Araceli Segarra; el exjugador de hockey patines Ivan Tibau y la seleccionadora de fútbol femenino Natàlia Arroyo.
Aluvión de críticas y memes en las redes

El fichaje de Sol Daurella, la dueña de la embotelladora de Coca-Cola, ha sido uno de los temas más comentados este fin de semana en las redes sociales.

Además, en el digital Dolça Catalunya informan de que multitud de ciudadanos han escrito ya al presidente de Coca-Cola, Muhtar Kent, preguntándole si la política de su empresa es "que sus embotelladores apoyen la ruptura y el mal rollo en un país”. Además, el digital invita al lector a sumarse a ellos: “(No deje de hacerlo Ud. también pulsando aquí)”.

Cuenta que también están pidiendo explicaciones a Jorge Garduño, presidente de Coca-Cola España, preguntádole "si le gusta que su embotellador lesione la imagen de su marca (anímese, dolço, pulsando aquí)".

“Sí, las empresas no están solo para ganar dinero. Su misión es contribuir al bien común, y no a disolver la convivencia, divulgar mentiras y recortar la identidad de los catalanes, la mayoría de los cuales no estamos dispuestos a que ninguna bebida refrescante nos arrebate nuestra paz social”, sentencia Dolça Catalunya.

Bajo el hashtag CocaColaRompeEspaña los constitucionalistas catalanes se han movilizado en Twitter e incluso algunos de ellos han pedido el boicot:

EVITA DECIR "ESPAÑA" Y PREFIERE HABLAR DE ESTADO ESPAÑOL
Carrefour utiliza la jerga independentista para sus campañas en Cataluña
Borja Jiménez okdiario 29 Noviembre 2016

Según ha podido comprobar OKDIARIO, Carrefour se refiere a España como Estado español en sus publicaciones promocionales catalanas. Concretamente, lo que pone en uno de sus carteles es: “Comprem diariament per a tu a 57 llotges de l’Estat espanyol”, es decir, “Compramos diariamente para ti a 57 lonjas del Estado español”, refiriéndose a las lonjas de pescado en las que la compañía francesa adquiere el producto fresco.

Tal ha sido la polémica que, tal y como ha podido saber este digital, Carrefour ha recibido cientos de quejas y críticas ya que creen que la firma gala quiere evitar decir “España” en Cataluña. Sin embargo, en un claro guiño al independentismo, lo que está haciendo la empresa de distribución no es más que enfadar al resto del país, para contentar a los separatistas.

Un consumidor con el que hemos podido hablar ha llegado incluso a presentar una reclamación en el departamento de Atención al Cliente de Carrefour, que por el momento se limita a decir que cumplen “con las normativas legales vigentes en materia de política lingüística en cada una de las Comunidades Autónomas”.

Carrefour se somete a los independentismos
Gloria Lago, de la plataforma Castellanohablantes.es, la asociación más grande en defensa del castellano, explica que Carrefour no sólo se ha sometido al soberanismo catalán, también al de otras regiones como Galicia.

Según explica Lago, Carrefour, que antes emitía sus folletos en completo castellano, ha decidido que ahora estén traducidos al gallego, y, lo que realmente molesta, que se ponga la traducción al castellano con letras de menor tamaño que lo redactado en gallego, en lo que se entiende como un “claro menosprecio al castellano”.

Respecto a lo sucedido en Cataluña, Lago critica con dureza: “Carrefour supongo que sabrá que la expresión ‘Estado español’ se refiere a la organización administrativa de España, y no puede comprar pescado en la organización administrativa de España, lo tiene que comprar en España”.

“Parte de los éxitos del nacionalismo residen en conseguir revertir el lenguaje, que las cosas no se llamen como se llaman en realidad, y algo muy importante, conseguir que empresas privadas se decanten por el nacionalismo. Estas empresas se dan cuenta de que hay un sector que se queja más fuerte, que es el nacionalista, y otro sector más sumiso”, explica la portavoz.

En el caso de Carrefour, aunque Lago entiende que “es una empresa privada” y que, por tanto “pueden hacer lo que quieran”, también cree que “tienen que entender que hay muchas personas a las que les molesta esto. Primero, porque es una estupidez, y segundo porque es una falta de respeto y no hace falta molestar a nadie. Porque todos sabemos lo que hay detrás de ese tipo de terminología”.

La compañía gala apuesta por Cataluña
Y lo cierto es que la firma gala ha aumentado su apuesta por la región catalana. El pasado ejercicio, de hecho, realizó compras a 1.448 empresas catalanas por valor de 1.411 millones de euros.

En este sentido, Carrefour ha celebrado recientemente la muestra monográfica “Productes de la nostra terra”, en la que participaron 73 empresas catalanas con 165 productos locales. Una promoción que estuvo disponible en los hipermercados de Carrefour de Cataluña.

La inauguración de la campaña, de hecho, tuvo lugar en Carrefour Cabrera y estuvo presidida por Antonio Díaz i Vendrell, Director General de Alimentación, Calidad, e Industrias Agroalimentarias de la Generalitat de Cataluña, que en redes sociales muestra abiertamente por medio de retuits su clara intención separatista.

Carrefour trabaja, de este modo, con una amplia representación de productos elaborados por empresas de Cataluña, que aportan a los establecimientos de la cadena surtido local.

Apoyo a los productos catalanes
Carrefour reconoce tener entre sus señas de identidad, el ofrecer a sus clientes un surtido amplio en el que tienen cabida tanto los productos de grandes empresas nacionales como los productos de pequeñas y medianas empresas de cada una de las regiones en los que la cadena está presente.

Sin embargo, el problema viene cuando la compañía muestra su tendencia independentista, o mejor dicho su falta de valor para hablar de España en una región en la que, para algunos, parece estar mal visto.
 


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