AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 7 Diciembre  2016

España va bien… ¿hacia la quiebra?
A 30 de junio de 2016, los activos financieros netos presentan un resultado de -941.567 millones de euros. En diciembre de 2011, cuando Mariano Rajoy llegó al gobierno, el resultado neto era de -514.251 millones de euros.
Juan Carlos Bermejo www.vozpopuli.com 7 Diciembre 2016

Bruselas, 9:30 de la mañana y Luis se retrasa. El comisario Pedro está tomando un café y piensa que no le va a sentar bien. Hoy tiene que recibir al ministro español que trae el borrador de presupuestos generales del país. Está tenso. Ayer por la tarde le entregaron un informe del Banco Central nada tranquilizador. En ese momento, su secretaria anuncia la llegada del ministro. Carraspea, fulmina los posos del café y se dirige a la sala de reuniones con el informe en la mano derecha.

—Buenos días Luis. El viaje bien supongo.
—Buenos días Pedro. Perfecto. Llegué anoche y aproveché para hacer visitas.

—Bien, bien. Ya veo que no pierdes el tiempo. ¿Has traído el borrador de presupuestos?
—Aquí lo tengo. Por cierto, Mariano te envía saludos. Dice que los miréis con cariño. Que este año es muy importante para nosotros, los populares quiero decir. Mariano te traslada que ha hecho su trabajo. Tiene en el bote a los socialistas y a los ciudadanos. Se la ha metido doblada, je, je.
—Sabes que lo costó convencer al resto de que os quedarais con un déficit por encima del 3% para que sigáis dentro del protocolo de déficit excesivo y así ocultar parte de la deuda. Espero que esta vez no falléis. Tenéis mucha grasa en vuestro país. Ya sabes. Mucho enchufado y oligarca parásito. Os lo hemos dicho miles de veces, pero no hacéis nada y parece que nos tomáis por estúpidos.

—Claro Pedro. ¡Cómo todos! No vamos a exagerar.
—Ya, pero lo vuestro no tiene nombre. En fin, vamos a lo que nos ocupa y preocupa. No tengo buenas noticias Luis. Tenemos un serio problema para sacar adelante los presupuestos. Ayer me entregaron el informe del Banco de Central sobre el Balance Financiero de las AAPP españolas. Es aterrador. ¿Cómo no me habías hablado de esto? Tengo en el cogote a los comisarios, y especialmente a Jeroen, que sabes te tiene especial simpatía.

—Vaya Pedro. De modo que… te ha llegado ese informe. ¿Qué te parece?
—Pues la verdad Luis, me parece extremadamente grave. Los resultados indican, más allá de toda duda razonable, que camináis hacia el abismo de la quiebra y puede llevarse a toda la Eurozona por delante. A 30 de junio de 2016, los activos financieros netos presentan un resultado de -941.567 millones de euros. En diciembre de 2011, cuando llegasteis al gobierno, el resultado neto era de -514.251 millones de euros. Por lo tanto, el Balance de tu país, que ya presentaba un estado lamentable, se ha deteriorado en la etapa de Mariano en -427.316 millones de euros, es decir, el país se ha empobrecido un 83% con vosotros. Resulta chocante, porque era realmente fácil superar el listón del empobrecimiento de -265.944 millones de euros que generaron los socialistas en su última legislatura. Pues bien, vosotros habéis sido capaz de pasar muy por debajo de dicho listón. ¡Enhorabuena!

—Pedro, no es lo que parece…
—Por favor Luis, déjame continuar. Vuestras reservas de oro son 59.764 millones de euros. Ahora bien, de ellos, 57.826 millones son “oro de papel” (divisas convertibles, oro monetario, derechos especiales de giro, etc.) por lo que oro físico hay muy poco.

—Bueno, ya sabes que los socialistas vendieron el oro….
—Tenéis 40.779 millones de euros invertidos en bonos, casi todo a largo plazo. ¿Qué hacéis invirtiendo en bonos soberanos tantísimo dinero? ¿Qué cantidad corresponde a emisión autóctona y foránea?

—Pues ahora mismo no sabría decirte…
—¡Y qué me dices de la concesión de préstamos a terceros! Su valor ha pasado de 63.743 millones de euros en 2011 a la escalofriante cifra de 230.085 millones de euros en 2016. Los socialistas incrementaron los préstamos “solamente” por valor de 28.481 millones de euros, sin embargo, vosotros habéis aumentado la partida en 166.242 millones de euros. ¿A quién demonios habéis concedido estos préstamos y para qué fines?

—Ya te comenté en su día que el tejido empresarial necesitaba ayudas… ¿Será eso?
—Gracias a los bajos tipos de interés y a las inyecciones monetarias del Banco Central recurrís indiscriminadamente a la emisión de bonos para financiaros. En cuatro años habéis emitido deuda por valor de 421.294 millones de euros. ¡Casi el doble que vuestro antecesor en el gobierno! La deuda por bonos emitidos es nada menos que de 1,094 billones de euros.

—Efectivamente Pedro, ya sabes que la recaudación periódica no ha sido la esperada, y los datos de crecimiento tienen sus matices…
—Y otra cosa Luis. Tu país también acumula una no despreciable cantidad de deuda a prestadores. En diciembre de 2011, teníais una deuda por préstamos a largo plazo de 146.315 millones de euros. Sorprendentemente, esta cifra hoy se sitúa en 370.508 millones de euros. ¿Quién os ha concedido estos préstamos y para qué fines? Estas cifras son escalofriantes.

—Las dichosas tensiones de liquidez. Mis peleas con Cristóbal ya las conoces bien…
—A ver cuándo le dices a Cristóbal que venga a verme. No parece que quiera hablar conmigo.

—Se lo diré… otra vez.
—¿Y qué me dices de la Deuda Real (Pasivos en Circulación) de las AAPP? A junio de 2016 se situó en 1,56 billones de euros. ¡Madre mía! Habéis incrementado este valor en cuatro años en 602.787 millones de euros. Claro que, mientras la opinión pública siga confundiendo la deuda real con la deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE), que excluye del cómputo parte de la deuda por tener un déficit público superior al 3%, todo perfecto. Esta deuda PDE, que a junio de 2016 es de 1,106 billones de euros, es la que normalmente presenta tu gobierno a los medios de comunicación y a la opinión pública, para dar una cifra más “atractiva”, ya dentro de lo escandaloso, con el más que familiar titular conocido por todos: “La deuda se sitúa entorno al 100% del PIB”, cuando la realidad es que la deuda Real del país es el 144% del PIB. Todo ello, si nos creemos que el PIB que publicáis es real. Recuerda que hay por ahí cuatro economistas, a los que algunos llaman “Los cuatro jinetes de la Apocalipsis”, que han publicado un estudio que refleja que la cifra real del PIB sería un 17% menor a la oficial, y lo peor es que ya hay mucha gente que se lo está tomando en serio, pudiendo hacer la situación insostenible.

—No me hables Pedro, me tienen frito.
—Mira Luis. Tu país sufre empobrecimiento y endeudamiento continuados. Estos hechos, si ya fueron importantes con los socialistas, se han acelerado de forma alarmante con vosotros en el gobierno, entrando en una espiral que ha situado las cuentas en riesgo de quiebra. Estos datos, chocan frontalmente con el escenario de recuperación que presentáis a la opinión pública. Las cifras no mienten. No es posible que las cosas vayan bien si vuestro país cada vez es más pobre, acumula más deuda y es más dependiente de la financiación externa. Es necesario poner fin a esta situación ya que podría condenar a una situación insostenible a todos los ciudadanos europeos.

—Vaya Pedro. No sé qué decir…
—Pues dile a Mariano que, antes de proceder a la negociación de los nuevos presupuestos y presentar las cifras a Bruselas, analice estos datos en profundidad en sede parlamentaria con el resto de partidos. Recuerda las palabras de tu “amigo” Jeroen: “Espero que esta vez Mariano mire con lupa las cifras del presupuesto y verifique bien las cifras del déficit antes de enviarlas a Bruselas”. Te pido que no volvamos a hacer el ridículo por quinto año consecutivo presentando unos presupuestos irrealizables. Por favor, regresa con unos presupuestos que tengan en cuenta la realidad de tu país.

—No te preocupes Pedro. Hablaré con Mariano. Nos vemos en unas semanas.

PD: Cualquier parecido de esta conversación con la realidad es pura coincidencia

La cantinela de la reforma de la Constitución
EDITORIAL Libertad Digital 7 Diciembre 2016

A diferencia de la clase política, la Carta Magna no despierta la menor preocupación en sentido negativo entre la ciudadanía.

Los llamamientos a la reforma de la Constitución han vuelto a protagonizar el aniversario de su aprobación en referéndum, así como los desplantes y desprecios a la propia Ley Fundamental de los nacionalistas y la extrema izquierda.

Es innegable que la reforma podría ser una manera de reforzarla, tal y como aseguran el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Sin embargo, no es menos cierto que para llevar a cabo cualquier reforma constitucional de calado es necesario tener claro qué se quiere modificar y contar con el acuerdo suficiente para ello. Como es público y notorio, ninguna de las dos condiciones se cumple hoy en día.

En las mismas filas socialistas donde hay un Pedro Sánchez y un Miquel Iceta que proclaman que España es una "nación de naciones" hay un Javier Fernández y muchos otros que aseguran que no hay más nación que España. En el PP hay un Catalá y un Margallo proclives a "encajar el hecho catalán en términos constitucionales en la realidad hispánica" y una Rosa Montero que abiertamente se opone a "una reforma de la Constitución para dar cabida al separatismo catalán o para que ciertas comunidades autónomas salgan más favorecidas". ¿Y Ciudadanos? ¿Se atrevería la formación de Albert Rivera a erradicar de la Carta Magna las tóxicas concesiones que se hicieron en su día a los nacionalistas vascos y catalanes con el vano deseo de contentarlos y sumarlos al proyecto común? ¿Eliminarían los de Rivera los privilegiados conciertos de que disfrutan el País Vasco y Navarra? ¿Suprimiría Ciudadanos del texto constitucional esa manipulación del lenguaje que distingue entre regiones y "nacionalidades"?

¿Y qué decir del resto de formaciones parlamentarias, los nacionalistas y los neocomunistas de Podemos, que cuando no ignoran la Ley Fundamental tratan de dinamitarla?

Finalmente, ¿qué sentido tiene cambiar la Constitución si buena parte de la clase política no la cumple o no la hace cumplir? Claro que tal vez sea éste el meollo de la cuestión: a diferencia de la clase política, la Carta Magna no despierta la menor preocupación en sentido negativo entre la ciudadanía.

El final de la Constitución
Pablo Planas Libertad Digital 7 Diciembre 2016

Los nacionalistas son insaciables y, como ellos dicen, ya se han pasado la pantalla del autonomismo.

El PP se ha puesto la venda antes de la herida y sus dirigentes ya plantean sin disimulo que si PSOE y Ciudadanos se ponen de acuerdo no les quedará más remedio que aceptar una subcomisión sobre la Constitución que comience a preparar los trabajos previos o anestesia preoperatoria. Y no lo dicen precisamente apenados. Se atribuye a Adenauer la frase de que "cuando los políticos no pueden gobernar, crean comisiones". Ni se imaginaba el canciller alemán en qué iba a degenerar la cosa.

El objetivo es adaptar el texto a la talla de los separatistas, cosa que entraña la misma dificultad que confeccionar un traje de chaqueta y pantalón para un unicornio verde, y además, probárselo y ponérselo. Así pues, allí donde dice que "los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza , sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social" (artículo 14 del Capítulo II del Título Primero), se debería cambiar el redactado para dar gusto a Garganté, Puigdemont, Mas y Junqueras, entre otros, e incluir una nota diferencial en plan "los españoles son iguales ante la ley menos los catalanes, que son más iguales y mejores". Y aún así es de temer que los antedichos se opusieran al nuevo redactado porque, según ellos, los catalanes no son españoles. Fin de la reforma.

Con mucha más claridad expresa la naturaleza de la cuestión un comunicado a favor de la Constitución (como lo leen) del nuevo partido de Antonio Robles, el Centro Izquierda Nacional, en el que se afirma:

Todas las constituciones, también la española, son mejorables, pero ni es el momento ni nos llevaría a una mayor cohesión nacional en estas circunstancias. La legitimidad y apoyo que tiene ahora se pondría en riesgo innecesariamente. Si se necesitara reformar sería en sentido contrario al que demandan nacionalistas, separatistas y populistas que intentan abrir un periodo constituyente que desguazará la unidad de la Nación y romperá en mil pedazos la igualdad y la solidaridad entre los españoles.

Tal vez resulte indiciario del futuro de la Constitución el escaso entusiasmo reinvidicativo de PP, PSOE y Ciudadanos, la inexistencia de un discurso al respecto entre unos partidos que se proclaman constitucionalistas y las nulas consecuencias que su incumplimiento comporta. No es que la Constitución se pueda quemar en TV3, o que los cívicos, festivos y pacíficos muchachos del procés la rompan e incendien en la calle, sino que los patrocinadores de tales eventos se la pasan por el arco del triunfo a cada rato cuando introducen en los presupuestos una partida para un referéndum inconstitucional y de manera permanente al impedir a los padres elegir la lengua vehicular en la enseñanza de sus hijos.

Reformar la Constitución afecta a la viga maestra del periodo más largo de libertad y democracia de nuestra historia, treinta ocho años. Suena a tópico, pero es una certeza incontrovertible, como que la Tierra gira alrededor del Sol y los nacionalistas son insaciables y, como ellos dicen, ya se han pasado la pantalla del autonomismo

Prontuario para políticos al uso
Aleix Vidal-Quadras Gaceta.es 7 Diciembre 2016

Ambos se mueven en círculos, desorientados y paralizados en la pura reactividad, sin una visión coherente y omnicomprensiva que les proporcione la fuerza necesaria para tomar las decisiones y asumir los riesgos que la situación límite que atravesamos demanda.

En una época en la que se multiplican las crisis y los fundamentos del modelo occidental de sociedad, la democracia representativa, el imperio de la ley, la globalización, el libre comercio, la separación de poderes y la economía de mercado, se tambalean bajo las arremetidas de nacionalismos excluyentes y populismos desatados, resulta patético el espectáculo de tantos líderes políticos que, incapaces de contrarrestar estos vientos arrasadores, se limitan a administrar cansinamente lo cotidiano sin ni siquiera intentar comprender el origen de tales desgracias y aún menos ponerles remedio.

Probablemente no es mala voluntad por su parte ni tampoco falta de percepción de la gravedad de la amenaza, se trata simplemente de que carecen de determinadas ideas esenciales, esos postulados que la experiencia histórica y el pensamiento racional fecundo han consolidado como la mejor guía para interpretar la realidad y mejorarla. Cuando vemos a los dirigentes de los grandes partidos nacionales españoles sucumbir impotentes bajo la ofensiva separatista y sus mitos identitarios o a un Gobierno supuestamente de centro-derecha recurrir sistemáticamente a las subidas de impuestos para corregir el déficit sin ni siquiera explorar la vía de la reducción del gasto, advertimos desolados esta ausencia de un fondo sólido de conceptos básicos que les protejan de la reiteración de errores y les permitan derrotar a los enemigos de la sociedad abierta.

La Vicepresidenta Saénz de Santamaría planta su tienda en la orilla del putrefacto oasis catalán, en el que crecen incontenibles las palmeras venenosas del fanatismo y la corrupción, no para mejor combatir con las armas del intelecto y de la legalidad al separatismo destructor, sino para estudiar cómo seguir alimentándolo con dinero y concesiones, método cuyo fracaso está ya sobradamente probado. La gestora socialista, piloto amedrentado de un navío desarbolado, juega irresponsablemente con las cosas de comer, asustada por los zarpazos que desde su izquierda le lanza una extrema izquierda colectivista y liberticida. Ambos se mueven en círculos, desorientados y paralizados en la pura reactividad, sin una visión coherente y omnicomprensiva que les proporcione la fuerza necesaria para tomar las decisiones y asumir los riesgos que la situación límite que atravesamos demanda.

En concreto, hay tres verdades plenamente avaladas por la evidencia empírica, que son sistemáticamente ignoradas por los máximos responsables de nuestra vida pública. La primera es que la condición necesaria para la prosperidad, la paz, la justicia y la seguridad en cualquier sociedad es un buen diseño institucional. La segunda es que ninguna política, por benéfica y acertada que sea, consigue la adhesión de la gente sin una narrativa atractiva y convincente, debidamente expuesta por dirigentes dotados del don de la comunicación. La tercera es que no hay orden político que no se apoye en un determinado significado de la existencia humana o, en otras palabras, no hay orden político que no sea también, explícita o implícitamente, un orden moral.

Si cediendo a las tentaciones del oportunismo o del posibilismo a corto plazo, se aceptan ciertos defectos en la arquitectura constitucional para contentar a los que nunca se darán por satisfechos, se acaba pagando el alto precio de la subversión envalentonada por la exhibición de debilidad del enemigo inventado. Si oligarquías cooptadas al frente de partidos invasivos de los resortes del Estado y de la sociedad civil sitúan en en la cúspide del sistema a personas carentes de convicciones y con el carisma de una máquina de escribir oxidada, los demagogos de las utopías letales tendrán el camino expedito. Si la política se reduce al manejo tecnocrático, desganado e inercial de los asuntos a medida que surgen, sin una mínima gota de pasión por todo aquello que hay de noble, elevado, exigente y excelso en la condición humana, la cleptocracia y la opresión irrumpen inevitables.

Por tanto, al discutir sobre la reforma constitucional, la extinción del incendio catalán, las medidas a tomar para recuperar el crecimiento y ser competitivos o los instrumentos más eficaces para neutralizar al terrorismo fundamentalista, es conveniente recordar esta tríada de principios elementales, este prontuario para políticos al uso que les haga crecer las alas que necesitan para levantarse sobre el páramo seco de su convencional superficialidad.

La Constitución olvidada
El Partido Popular, lejos de ser el guardián de ese etéreo “consenso del 78”, ha sido un colaborador necesario en la liquidación de varios principios fundamentales de la Constitución.
Jaime Revès gaceta.es 7 Diciembre 2016

La Constitución de 1978 cumplió el pasado martes 38 años con el debate sobre su reforma más vivo que nunca. El Partido Popular y el PSOE, que son los grandes beneficiarios del actual régimen político, han optado por erigirse en custodios del “consenso del 78”. El resto de partidos no tratan de disputarles la titularidad de un concepto cada vez más vacío.

En el caso del PP, la defensa del “consenso del 78” cumple un doble propósito. En primer lugar, evita abrir un debate ideológico en un contexto en el que hace tiempo que renunció a dar la batalla de las ideas. En segundo lugar, este posicionamiento se enmarca dentro de una estrategia más amplia que trata de consolidar al partido de la calle Génova como el garante de la estabilidad, frente a cualquier nuevo actor político que rápidamente es identificado con la incertidumbre o la voluntad de derribo.

No obstante, una lectura del texto de la Constitución nos permite constatar la falacia del discurso de Rajoy. El Partido Popular, lejos de ser el guardián de ese etéreo “consenso del 78”, ha sido un colaborador necesario en la liquidación de varios principios fundamentales de la Constitución.

Según señala la carta magna, “todos tienen derecho a la vida”. Además, “la dignidad de la persona” y “los derechos inviolables que le son inherentes (…) son fundamento del orden político y de la paz social”. Sin embargo, el Partido Popular ha convalidado la Ley del aborto del PSOE que suprime, en un sistema de plazos, el derecho a la vida de los bebés no nacidos. De hecho, para enterrar definitivamente un debate incómodo para sus intereses electorales, Rajoy aludió a la falta de “consenso” en la sociedad.

La Constitución también señala que “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Sin embargo, hoy el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a su visión del mundo está reservado para las familias que se puedan costear una educación privada. En el sistema público este derecho ha sido derogado hace tiempo. Además, en varias comunidades autónomas el Partido Popular ha impulsado o colaborado con la imposición de la ideología de género. Sin ir más lejos, hoy destaca la campaña de acoso y derribo de Cristina Cifuentes contra el director del colegio Juan Pablo II de Madrid.

Por otro lado, en el plano social y económico, la Constitución, además de recoger el derecho y el deber de trabajar, consagra el derecho del trabajador a “una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia”. Sin embargo, la promulgación de una reforma laboral injusta por parte del gobierno de Rajoy permite anticipar que fenómenos recientes como el ‘precariado’ o los ‘trabajadores pobres’ van a formar parte de nuestro paisaje social más allá de la actual crisis.

Sacudidos por el drama de los desahucios, muchos españoles han aprendido que la Constitución recoge el “derecho a disfrutar de una vivienda digna”. Sin embargo, pocos conocen que el mismo artículo contiene un principio rector que obliga a los poderes públicos a regular “la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”. El Partido Popular y el PSOE fueron los artífices políticos de la burbuja inmobiliaria. Desde sus concejalías de urbanismo contribuyeron a definir una época conocida como la “España del pelotazo”.

Finalmente, no me resisto a citar uno de mis artículos preferidos de la Constitución (el 129.2), que dice lo siguiente: “los poderes públicos (…) establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”. Me gusta mucho este pasaje porque me recuerda a la idea defendida por el pensamiento social cristiano. Así, Juan Pablo II abogaba por una reforma del régimen capitalista mediante propuestas “que se refieren a la copropiedad de los medios de trabajo, a la participación de los trabajadores en la gestión y/o en los beneficios de la empresa, al llamado accionariado del trabajo y otras semejantes" (Laborem Exercens, 1981)

En tiempos del liberalismo global de mercado, leer el artículo 129.2 en voz alta puede causar rubor. Sin embargo, en el primer programa de Alianza Popular (accesible en la web del PP), este partido afirmaba ser partidario de reformar la estructura de la empresa para facilitar “la mayor integración y participación de todos los elementos que la integran, capital, dirección y trabajo, así como la humanización de sus relaciones internas”

En resumen, si en algún momento existió algo que pudiera denominarse “consenso del 78”, parece claro que está hecho trizas desde hace tiempo y que el PP ha jugado un papel destacado en este proceso de liquidación. Por tanto, a falta de que se expida el certificado de defunción, el debate sobre si se mantiene o no el “consenso del 78” solo busca aplazar lo inevitable. El verdadero debate se centra en decidir qué contenido tendrá el nuevo “consenso” que lo sustituya y quiénes serán sus arquitectos. Y en este punto no parece muy razonable encomendarse a la estabilidad que pueda conceder el pirómano bombero.

Neurociencia
El significado del silbo de La Gomera y otros 69 silbidos más
En el mundo hay varias decenas de lenguajes como el silbo de La Gomera y corren el riesgo de desaparecer. Investigarlos revela cómo procesamos la información.
José Pichel ESP

Imagine que trabaja usted en el campo, como la mayor parte de la humanidad a lo largo de los siglos, y se quiere comunicar con el pastor de la colina de al lado. Un buen silbido llega mucho más lejos que un grito y no hace sufrir a sus cuerdas vocales. Probablemente, por este motivo silbar es forma de comunicación mucho más extendida por todo el mundo de lo que pensábamos hasta hace poco.

Cuando el francés Julien Meyer comenzó a investigar esta cuestión hace unos 15 años tan sólo pudo encontrar una docena de lenguas silbadas documentadas por viajeros, misioneros, antropólogos y funcionarios coloniales. Parece que a la ciencia no le había interesado demasiado. Ahora, junto a otros colegas de varios continentes, ya ha identificado cerca de 70, aunque la mayoría están –como diríamos de los organismos vivos- en peligro de extinción.

Leer un artículo sobre el silbo gomero, la forma de comunicación de los habitantes de la isla canaria de La Gomera, le sirvió de inspiración. "Es el lenguaje silbado más estudiado, pero no el mejor estudiado", afirma en declaraciones a EL ESPAÑOL el científico del GIPSA-lab, centro de investigación de la Universidad de Grenoble y el CNRS, equivalente francés del CSIC español.

Meyer recuerda que a menudo se pasa por alto que el silbo sobrevivió esporádicamente en otros puntos de Canarias, como demostró una investigación del profesor de música David Díaz Reyes, que hace pocos años publicó un libro titulado El lenguaje silbado en la isla de El Hierro.

Tanto desconocimiento tiene una explicación. "Sólo sobrevivieron en áreas rurales remotas del planeta", comenta, "a menudo un científico no los detecta si no pasa mucho tiempo en un pueblo, los silbidos no se identifican fácilmente como un acto de habla". Es más, llegan a convertirse en "una habilidad para comunicarse de forma inadvertida para extraños" hasta el punto de ser una especie de lenguaje secreto que salvaguarda cortejos, actividades comerciales y delitos; y que incluso ayuda a cazar, porque se ha comprobado que los animales de la selva amazónica reconocen la voz humana pero no los silbidos.

El investigador francés y otros científicos forman parte de una asociación mundial que en los últimos años ha estudiado casos en Brasil, la Guayana Francesa, Marruecos y el Sudeste Asiático, entre otros lugares. En realidad, técnicamente no puede hablar de nuevos lenguajes ni de dialectos de la lengua nativa, sino más bien de una extensión de la misma. La única diferencia es que las palabras se articulan como silbidos, es decir, los sonidos no son generados por la vibración de las cuerdas vocales, sino por una corriente de aire comprimido que se moldea con la lengua, la mandíbula, los labios, los dedos y a veces con otros elementos como hojas o flautas de madera.
Entender la evolución del lenguaje

En un silbido se puede distinguir intensidad, duración y tono, pero no el timbre, una cualidad que sí tiene lenguaje hablado. Esto hace que se pierda parte de la información hasta hacerlo ininteligible para los hablantes no entrenados y despierta una enorme curiosidad entre los neurocientíficos. "El habla silbada demuestra la tremenda capacidad que tiene el cerebro para reconocer el lenguaje a partir de pocos elementos y nos hace pensar en la evolución del lenguaje humano y en su relación con la música", destaca Meyer.

Un estudio sobre los silbidos de los habitantes de la zona de Kuşköy, al noreste de Turquía, mostró ya hace décadas que los pobladores de localidades situadas a distancias cortas podían reconocer hasta un 80% de oraciones completas. Más recientemente, otra investigación del propio Meyer sugiere que el lenguaje silbado es más eficiente que el habla oral cuando los interlocutores se comunican a cierta distancia. En un experimento realizado en un valle de los Alpes franceses, los investigadores llegaron a la conclusión de que el lenguaje hablado era eficaz hasta 40 metros de distancia y que los gritos llegaban a 200, mientras que los silbidos aún eran inteligibles a 700.
¿Dónde procesamos los silbidos?

En definitiva, este campo del conocimiento nos puede ayudar a entender cómo funciona nuestro cerebro, cómo una serie de sonidos simples se pueden moldear para comunicar pensamientos complejos, pero apenas se ha profundizado en esta cuestión. El español Manuel Carreiras Valiña realizó una importante contribución a la neurobiología de la comunicación en la Universidad de La Laguna con un estudio publicado en Nature en 2005 en el que revelaba que, en silbadores experimentados, escuchar el silbo gomero activaba las áreas cerebrales del hemisferio izquierdo vinculadas a la comprensión del lenguaje, mientras que no lo hacía en personas profanas. En parte, el resultado puede parecer lógico, pero a la vez resultó bastante chocante porque el procesamiento de tonos y melodías, más propios de los silbidos, se asocian tradicionalmente al hemisferio derecho.

Para tratar de resolver el dilema, en 2015 científicos alemanes realizaron experimentos similares con los turcos de Kuşköy y su conclusión fue que usan ambos hemisferios al mismo tiempo al escuchar su habla silbada, una idea que parece amenazar la idea de que la parte izquierda de nuestra cabeza es la que predomina en la comprensión del lenguaje.
Aplicaciones

"Con más investigaciones en este sentido, podemos imaginar un montón de aplicaciones", asegura Meyer, "por ejemplo, en el campo de las telecomunicaciones, en la comunicación entre humanos y máquinas o a la hora de reeducar funciones cerebrales implicadas en el habla".

Su único temor es que esos estudios puedan llegar demasiado tarde. Frente a las medidas que se han tomado en Canarias para preservar el silbo, como la enseñanza obligatoria en las escuelas de La Gomera, la formación de maestros y el impulso a través de iniciativas como la Asociación Cultural y de Investigación del Silbo Canario Hautacuperche, la mayoría de los lenguajes silbados sufre una fuerte regresión. Con ellos puede desaparecer no sólo un importante patrimonio cultural, sino también una vía más para entender mejor cómo pensamos.

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“El problema de la educación en España tiene que ver con la politización de la educación”
www.latribunadelpaisvasco.com 7 Diciembre 2016

Ernesto Ladrón de Guevara: “Un profesorado identificado con el proyecto nacionalista es un instrumento de adoctrinamiento, no de educación”

El más reciente Informe Pisa, que analiza el nivel educativo de los alumnos de 71 países y territorios de todo el mundo y que, en esta ocasión, también ha estudiado la evolución formativa de los estudiantes según su región de origen, revela que los jóvenes del País Vasco han retrocedido ampliamente en sus competencias educativas en las materias a examen (Matemáticas, Ciencias y Lectura) hasta el punto de que Euskadi se sitúa por debajo de la media de la OCDE y de la media española en Ciencias y Lectura.

Ernesto Ladrón de Guevara, columnista de La Tribuna del País Vasco, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y autor del libro Educación y Nacionalismo, con una larga experiencia en diferentes ámbitos del mundo de la enseñanza, explica en esta entrevista algunas de las razones de estos pésimos resultados obtenidos por el sistema educativo vasco.

¿En su opinión, a qué se deben los malos resultados obtenidos por los estudiantes vascos en el último informe PISA?
No puedo responder de una forma científica a esa pregunta pues habría que analizar de una manera estadísticamente comparada las variables que inciden en los resultados, y me faltan datos objetivos. Pero me arriesgo a hacer una aproximación sobre las posibles causas.

Sorprenden varias cosas. Por ejemplo, que el 67% de los alumnos evaluados pertenecen a la red concertada, es decir casi dos de cada tres alumnos. Hay que tener en cuenta lo siguiente: el extracto socioeconómico de las familias de la red concertada es mejor que el de la pública y, por lo tanto, hay un sesgo en la muestra; el País Vasco tiene, además, mucho más presupuesto dedicado a la educación en relación a la población que el resto de las comunidades autónomas y también más recursos, tanto materiales como de profesorado, y más apoyos a los alumnos con necesidades educativas. Sabiendo todo esto, los resultados nos revelan que algo no funciona. Y eso que no funciona es sistémico. Igual ahora se entiende el por qué de las reválidas y las razones de las resistencias a las mismas por quienes no quieren lograr la excelencia, supeditándola a los logros políticos.

Yo planteo que la inmersión lingüística aplicada de forma generalizada y el filtro del euskera para seleccionar al profesorado no responden a criterios de calidad y excelencia sino a planteamientos estrictamente políticos. Los fines de la educación como concepto hace tiempo que han sido suplantados por las estrategias del nacionalismo, que han impregnado el conjunto de las políticas y contaminado el servicio que se presta a los ciudadanos en los diferentes ámbitos, entre otros los de la educación. Incluso, es paradójico que el resto de los partidos hayan hecho puro “seguidismo" de los paradigmas que caracterizan al “partido guía” del País Vasco. Yo diría que sobre todo en la educación, que es un campo muy invadido por quienes quieren influir en la forma de pensar de la gente y manipular cosmovisiones sobre el mundo y las cosas.

¿Qué papel juega la política lingüística que ha llevado a cabo el Gobierno Vasco durante los últimos años en esta situación?
A mi juicio, este aspecto es clave. No se puede aplicar una política de inmersión lingüística forzada contraviniendo el contexto de la realidad social y cultural, solamente por razones de estrategia política, pues la propia Ley de Normalización del Uso del Euskera ponía restricciones en ese sentido. Más del 80 % de la población vasca tiene como lengua materna el castellano, y la lengua de uso es la misma que la materna. Todo el derroche de gasto que se ha hecho en la construcción nacional, que es la euskaldunización, con un coste elefantisiáco, no ha surtido apenas efecto, y seguimos con un uso social del euskera sin grandes variaciones respecto a hace 35 años. Y nadie se plantea evaluar la rentabilidad social de esas políticas y sus costes, mientras que existen otras necesidades sociales sin abordar en un contexto de crisis económica. Es asombroso.

En las competencias educativas, los factores cognitivos y del aprendizaje de contenidos curriculares tienen un papel preponderante. No se puede achacar a las pruebas hechas por vía digital el factor desencadenante en la caída de resultados como ha hecho la consejera de Educación. Puesto que, además, esa es una competencia evaluable y a lograr. Convendría analizar la incidencia de esa inmersión en una lengua tan minoritaria como el euskera en el descenso de los egresos educativos, en lo que se refiere a la caída en la comprensión verbal y lectora y, en consecuencia, en aquellas materias que tienen una gran incidencia en el razonamiento, que está intrínsecamente ligado a la competencia verbal, tal como describe Vigotsky en su teoría del aprendizaje.

Una comunidad tan próxima como Castilla León nos saca una ventaja de 30 puntos en comprensión lectora mientras que entre los resultados del País Vasco y el último de la escala solamente hay 15 puntos de diferencia. ¿Parece obvio, no?

¿Cómo describiría el actual estado de la educación en el País Vasco? ¿Y en el resto de España?
El problema de la educación en España tiene que ver con la politización de la educación. La evidencia de esto es que en estos años de democracia han existido ocho leyes educativas y no ha sido posible pactar ninguna de ellas con el resto de las fuerzas políticas operantes, pues se ha utilizado la educación como plataforma para modelar la mente de las gentes, no para producir un desenvolvimiento de las potencialidades humanas de los ciudadanos. La ideologización de la educación ha sido nefasta. No hay más que ver que la Ley Moyano que en su tiempo, 1857, fue innovadora y avanzada, y duró una centuria gracias a que ningún partido y todos a la vez fueron sus artífices.

Partiendo de este paradigma, con este caos legislativo vigente en, al menos estos veinte últimos años, no ha sido posible dar continuidad a ningún plan con un mínimo recorrido temporal, sin favorecer, por tanto, los proyectos educativos de los centros ni darlos una proyección en el tiempo. A eso debemos añadir el alto grado de inestabilidad de las plantillas del profesorado, con un alto índice de interinidad que no ha favorecido el desarrollo de esos planes educativos. Habría que preguntarse sobre las razones de fondo de esa interinidad (>40 %). Y a esto se suma la alta ideologización política del profesorado en el País Vasco, que no ayuda a plantear soluciones realmente pedagógicas, sin contaminación.

¿Qué responsabilidad tiene el profesorado en estos pobres resultados? ¿Tienen los adolescentes vascos los mejores profesores?
A esto respondo con una idea muy gráfica. ¿Qué educación puede dar un profesorado que ha apoyado o condescendido, en muchos casos, con el terrorismo y la extorsión de ETA? Es verdad que no es mayoría, pero hay un alto componente de subversión de valores en una parte del profesorado vasco. Y en ello tienen que ver mucho los sistemas de selección por la vía de una euskaldunización politizada. Ha habido una criba indudable en la selección el profesorado, pues los partidos políticos dominantes han considerado que un profesorado identificado con el proyecto nacionalista es un instrumento de adoctrinamiento, no de educación. Veamos lo que está ocurriendo ahora mismo en Navarra. ¿Por qué las prisas en la euskaldunización del sistema? Quieren a toda costa dar una vuelta completa a la situación del sistema educativo navarro.

Analicemos qué sindicatos son los más votados por el profesorado vasco y saquemos consecuencias. Un profesorado sin formación humanística es como un cirujano sin bisturí.

Algunos analistas acusan al sistema educativo vasco se ser una gigantesca herramienta de adoctrinamiento nacionalista, ¿cree usted que esta apreciación es correcta?
Sin duda. Lo dicen los mismos programas y textos nacionalistas en su axiología educativa. El adoctrinamiento forma parte del ADN nacionalista. Sin esa siembra de material cognitivo que va conformando y modelando la cosmovisión de las generaciones, tergiversando la historia, mediante el currículo oculto, la utilización sentimental para impregnar el ideario nacionalista en los niños, con las interacciones personales profesor-alumno y una sutil, y, a veces burda, transmisión de ideas que nada tienen que ver con la educación y sí con el adoctrinamiento; sin esa lluvia fina que lo impregna todo en los contextos educativos, no sería posible la expansión de la idea secesionista.

No hay más que ver el empeño que están poniendo en ciertas comunidades, sobre todo en Navarra, por dar un cambio copernicano a los paradigmas educativos. Si la educación fuera un servicio público aséptico y neutral, todo iría mejor.

¿Qué futuro educativo espera a los jóvenes vascos?
Partiendo de las respuestas anteriores, yo diría que los jóvenes vascos tienen un mal futuro educativo. La educación tiene como uno de sus objetos principales el de formar ciudadanos libres, capaces de tener sentido crítico de las cosas y de analizar sus realidades envolventes, emancipados como personas capaces de forjar un proyecto de vida de forma constructiva y responsable para contribuir al desarrollo de las sociedades sin romper con su pasado. Si esto no existe, los individuos se convierten en personas manipulables y alienadas.

En su opinión, ¿qué cambios deberían hacerse en el sistema educativo vasco para corregir la actual situación?
Solo se pueden producir cambios en el sentido de dar a la educación lo que le pertenece si se despolitiza la educación, si los agentes educativos se desideologizan y el profesorado se selecciona con criterios de excelencia y no de instrumentalización política. Miremos hacia Finlandia, donde el profesorado es el factor casi exclusivo de la excelencia de la educación, o a Japón o Singapur. Solamente si se deja que el sistema educativo cumpla su función sin intromisiones sectarias de interés político, éste cumplirá su objeto y propósito. Y en ese sentido habría que reforzar el criterio de utilizar la lengua materna como vehículo, aunque solamente sea en el aprendizaje de la lecto-escritura y el afianzamiento de esa lengua de forma culta. La lengua no solo es un vehículo de comunicación sino una herramienta de transmisión cultural, y, en este sentido, hay que elegir no solamente la lengua materna sino aquel canal que forma nuestra capacidad cognitiva de mejor forma. El pensamiento y la capacidad para aprender tienen mucho que ver con el mecanismo para formar conceptos que utilicemos. Cuanto más pobre sea esa herramienta más deficitaria será nuestra capacidad para desarrollar construcciones hipotético-deductivas. La UNESCO y otros organismos internacionales y expertos internacionales nos dicen que la lengua materna ha de respetarse en el ámbito educativo. Incluso los nacionalistas, antes de llegar al poder reivindicaban, este concepto.

Segunda parte de la entrevista a James Nava
‘Con un Trump en Moncloa los bilduetarras iban a durar nada’
Este asesor militar hispano-estadounidense lanza desde LA GACETA un mensaje a Rajoy. Le recuerda que “a los terroristas y quienes los apoyan hay que tratarlos como tales, sin medias tintas y sin claudicar nunca”, y le pide valentía a la hora de tomar determinadas decisiones, por ejemplo, frente separatismo catalán.
Rosalina Moreno Gaceta.es 7 Diciembre 2016

Este jueves se cumplirá un mes de la victoria de Donald Trump y según James Nava, sin haber pisado la Casa Blanca el presidente electo ya está favoreciendo a EE UU”. "Será la mejor presidencia en décadas”, afirma este asesor militar y de inteligencia e inversor financiero hispano-estadounidense, que nada más salir Trump elegido ya advirtió de que "cambiará el mundo como no lo ha hecho Obama".

Nava destaca la "valentía" y "valores" de Trump, ensalza el Dream Team conservador que está haciendo para su Administración, y da un recado al presidente de Gobierno de España. James Nava aconseja a Mariano Rajoy que tome nota de EE UU en un puñado de temas. Por ejemplo, en que “a los terroristas y quienes los apoyan hay que tratarlos como tales, sin medias tintas y sin claudicar nunca”.

“También debe tomar nota de que la coherencia ideológica debe plasmarse en medidas de gobierno acorde, en que se debe escuchar a los propios votantes y en ser más valiente a la hora de tomar determinadas decisiones difíciles”, le lanza al popular.

Además, advierte de “la amenaza que supondría para el país un mayor crecimiento en votos y poder de Unidos Podemos” y, entre otras cosas, también carga contra ciertos “medios de comunicación en manos de monopolios al servicio de determinados intereses, que hay en EE UU y en España”.

-Usted ha repartido en Twitter premios a la manipulación del año, en el apartado de descaro, para las corresponsales españolas en EE UU; al fallo clamoroso del año para los medios estadounidenses por su increíble ‘Hillary presidenta’ y ‘Trump no puede ganar’… ¿De la izquierda progresista española a quién galardona?
Hay candidatos para parar un tren. Me lo pone dificilísimo porque la competencia es feroz por decir, hacer o exponer la tontería más grande del año. Finalistas: Pedro Sánchez, por la pifia que ha llevado al Partido Socialista a sus peores resultados; Pablo Iglesias, por su oportunidad de gobernar y dejarla escapar por ignorancia y ansias de poder; Manuela Carmena, por sus increíbles y estrambóticas medidas urbanas, medioambientales y de comunicación; Alberto Garzón por su alianza con Podemos que ha dinamitado su propio partido y lo han convertido en el lazarillo del “Coletas”; Y galardono a Pedro Sánchez por la pifia y por su histórico y cabezudo “No es no, y ¿qué parte del no, no has entendido?”.

Lo galardono sin ninguna duda por la cantidad de situaciones cómicas y trágicas que ha provocado. ¡Qué estadista y qué profundidad de pensamiento! Socialista tenía que ser.

-Tras el triunfo de Trump, la izquierda española salió afirmando que Sanders hubiera arrasado al candidato republicano... ¿Entre sus nominados de la izquierda progresista de USA está ese sujeto?
Que sueñen despiertos. Lo hubiera ganado con mayor diferencia todavía. Sí, el galardón es para Sanders por su empeño en luchar en su propio partido contra los molinos gigantes de la corrupción y la injusticia social (con mérito enorme) y porque tras ser robado en las primarias por Hillary, apoyó a ésta públicamente haciendo un ridículo horroroso que sus votantes no merecen. Posiblemente esa actitud refleja bien la hipocresía y desvergüenza de la izquierda, hacer lo que sea con tal de ganar y mantenerse en la poltrona. Un premio merecido para Bernie. Al menos algo se lleva y no se va de vacío el hombre.

-¿Y qué dice de que Podemos elogie al dictador cubano y se manifieste con los detenidos de Alsasua?
Sí. Es fiel reflejo de lo que piensa y representa ese partido político: una mezcla caótica de comunismo, rancio socialismo, marxismo retrógrado, dosis de anarquismo, y lo peor de la izquierda más reaccionaria. Lo mezcla uno bien, se agita y se tiene un Podemos Unidos, que es la quintaesencia de la bobada política más grande y peligrosa que ha dado Europa en los últimos cinco años. Ese pensamiento intolerante y agresivo con quien no piensa igual, esa mala leche que parece que desayuna Pablo Iglesias y muchos de sus compañeros y seguidores, ofrecen elogio a Castro, manifestaciones contra los detenidos Alsasua, la palmada en la espalda a los etarras y los Bildus de turno, las condenas mediáticas a cuantos se colocan enfrente de ellos ideológicamente, las alianzas de gobierno tipo Frankenstein para arrebatar gobiernos a quien ganan las elecciones, y un largo etcétera de despropósitos.

Podemos Unidos son un enorme riesgo para España, pero no por su discurso político (anti corrupción, social…), sino por las medias y políticas que proponen que son disparatadas y lo más parecido a un tiro para destruir España que se pueden dar los ciudadanos a sí mismos.

-Otegi se ha quedado sin ir al funeral del dictador Castro al no poder sobrevolar el espacio aéreo de EE UU. ¿Debe tomar nota el Gobierno de Mariano Rajoy?
Sí, debe hacerlo. A los terroristas y quienes los apoyan hay que tratarlos como tales, sin medias tintas y sin claudicar nunca. Con un Trump en la Moncloa los bilduetarras iban a durar menos en las instituciones democráticas que una sala en silencio durante una reunión de una compañía de los Marines, recién llegados de un despliegue, viendo el desfile de Victoria’s Secret. O sea, ni un segundo.

Hay límites que no se pueden cruzar y permitir que los terroristas se rían de quienes defienden la libertad, de las víctimas y pongan en riesgo la unidad de una nación, es uno de esos límites.
Hay cárceles maravillosas donde los terroristas se pueden pasar la vida sin molestar al prójimo con su tendencia a quitar la vida…y la palabra a los demócratas.

-¿Y en qué más debería hacerlo?
También debe tomar nota de que las alianzas se trabajan cada día con gestos y declaraciones, pero también con hechos. Debe tomar nota de que no se puede estar permanentemente de perfil en algunas cuestiones que afectan a Estados Unidos y hay que posicionarse como lo haría un buen aliado del país, pero también un aliado de la Administración Trump. Eso si se dice defender los mismos principios y valores… Lo que está por ver…

Además, debe tomar nota de que la coherencia ideológica debe plasmarse en medidas de gobierno acorde, que se debe escuchar a los propios votantes y en ser más valiente a la hora de tomar determinadas decisiones difíciles.

-¿Se refiere, por ejemplo, al 'procés'? Aunque la Generalitat sigue desafiado al Estado, el Gobierno recurre ahora al diálogo, tras dos años de 'procés'...
Sí, por ejemplo. Es evidente que en España hay situaciones difíciles que afrontar en cuestiones como el independentismo catalán y la exagerada presión fiscal de las clases medias, la expansión de las políticas nacionalistas proetarras en el País Vasco, unos medios de comunicación en manos de monopolios al servicio de determinados intereses, y la amenaza que supondría para el país un mayor crecimiento en votos y poder de Unidos Podemos.

Y de cara a las próximas reuniones, le aconsejaría a Rajoy y su equipo de gobierno mucha franqueza, sinceridad, honestidad, humildad y máxima buena voluntad para colaborar en su trato con Trump, Pence y el resto de personalidades con las que puedan hablar.

-Se acaba de conocer que la compañía estadounidense de David Cordish, amigo de Donald Trump, construirá un 'megacomplejo' de 134 hectáreas de ocio en el municipio madrileño de Torres de la Alameda por 2.000 millones de euros, ampliables a 3.000, y que generará 56.433 empleos. ¿Se nota el efecto español o hispano entre los asesores de Trump y sus amigos?
Yo diría que sí. Noticias como esta desmienten a los agoreros que vendían la catástrofe por la victoria de Trump. Y posiblemente no sea la última buena noticia para España, de lo cual me alegro muchísimo.

-Por cierto, ¿cómo se ha vivido el primer Día de Acción de Gracias de la era Trump?
Con un clima de euforia por una victoria histórica que ha arrollado a Hillary Clinton, al Partido Demócrata (no olvidemos que el GOP ha ganado en el Congreso también) y en contra de todo el establishment, los lobbies y los medios.

Mucha gente estaba radiante porque el poder del pueblo se había hecho evidente y determinante para la victoria de Trump, pero sobre todo porque su elección crea expectativas optimistas de cara al futuro. En Acción de Gracias se ha sentido que hemos recuperado nuestro país de los intereses especiales y que las señas de identidad culturales van a estar más protegidas. El mismo Thanksgiving day se convirtió en una fecha especial para dar gracias por esta victoria que realmente ha salvado a Estados Unidos de una catastrófica y desquiciada Hillary.

-La candidata demócrata se ha llevado una lección, aunque nadie le exige responsabilidades por los desgarros en el pueblo americano...
Efectivamente, así es. Los desgarros sociales en el pueblo estadounidense no se pueden atribuir en exclusiva a Trump, en tanto que muchos otros han contribuido a ello, entre otros, Hillary llamando “Cesta de Deplorables” a buena parte del pueblo. En cualquier caso, hay que aceptar la parte que nos corresponde de responsabilidad, y Trump lo ha hecho. El presidente está demostrando sensibilidad y habilidad para curar las heridas y arreglar los desgarros sociales. Ni siquiera va a necesitar del cirujano Ben Carson, que está ahí por si acaso.

-Menos mal que cierta prensa no ha logrado influir en la decisión de los votantes...
El pueblo cree cada vez menos a esa prensa manipuladora y que falsea las noticias. Los medios y ciertos periodistas tienen la credibilidad por los sótanos oscuros y hediondos que han transitado durante este tiempo por voluntad propia. La última estrategia que han puesto en funcionamiento estos medios y prensa en Estados Unidos: han hecho acto de contrición: ¡Ay, qué malos hemos sido, cómo nos hemos equivocado, qué poco hemos escuchado al pueblo que proclamaba la victoria de Trump! Dónde están las claves de que este hombre nos haya provocado estos infartos (en el fondo del mar…), y así en ese plan…. Para tratar de ganar credibilidad de nuevo y a continuación redoblar la campaña de desprestigio y ataque contra Trump y las personas que está eligiendo. Sus críticas van más allá de lo razonable, la información periodística seria, o el análisis objetivo. Lo atacan sin piedad, tiran a matar y ni siquiera ha empezado a gobernar. Puede imaginarse lo que nos espera. Lo que no saben los medios es que Trump y su equipo tienen algunos recursos y armas de comunicación a su disposición que van a hacer saltar por los aires todos los manuales de comunicación, como ya saltaron los manuales políticos de cómo hacer una campaña electoral. Y que ya sabemos no sirvieron ni a Jeb Bush, ni a otros 15 candidatos republicanos ni a Hillary Clinton para vencerlo… Eso es historia de este país.

-¿Y cómo le sienta a usted al cuerpo el batacazo de órdago de esos medios?
Disfruto enormemente ver las expresiones de angustia, enfado, esos lloros incontrolables porque todas sus malas artes no han dado resultado y Hillary ha perdido clamorosamente. Esa prensa no se ha recuperado de la victoria de Trump y sospecho que no se va a recuperar de su presidencia. Desde el 8 de noviembre tienen un hueso duro de roer atravesado en la garganta que se llama Donald J. Trump. Que un gran medio de comunicación tenga el poder para llegar a todo el mundo no le hace omnipotente ni conocedor ni poseedor de la verdad absoluta. Eso se lo ha recordado Trump a los manipuladores en jefe de CNN, NBC, The New York Times, The Washington Post, etc, al denominarlos como “atajo de mentirosos”.

Vamos a decir que ha sido justicia poética.

España / Enaltecimiento del terrorismo
«Os tenemos que matar por ser guardias civiles»
J. M. Zuloaga. Madrid. La Razon 7 Diciembre 2016

«Os tenemos que matar por ser guardias civiles, cabrones, txakurras (perros)». Esta frase fue una de las proferidas por los agresores de un teniente, un sargento y sus parejas sentimentales, el pasado 15 de octubre en el interior y a la salida del bar «Koxka» de Alsasua. Por esos hechos han sido procesados y permanecen en prisión los agresores que pudieron ser reconocidos indubitadamente.

Según los datos que ha obtenido LA RAZÓN, y que obran en poder de la Audiencia Nacional, a los dos miembros de la Benemérita y a sus parejas sentimentales se les hizo, tanto en el interior del establecimiento como en el exterior, lo que comúnmente se denomina «pasillo de la muerte». Consiste en que se abre una supuesta senda de salida para las personas que quieren abandonar un lugar, pero que son agredidas con puñetazos y patadas por grupos organizados. En el caso de Alsasua, unos 20 o 25 en el interior del bar y, una cifra similar, en el exterior. «Esto os pasa por venir aquí, hijos de puta pikoletos, os tenemos que matar por ser guardias civiles, cabrones txakurras», gritaban los integrantes de dichos «pasillos», mientras se empleaban con toda la violencia posible.

Los hechos ocurridos en Alsasua están publicados, ya que han sido judicializados con el resultado antes citado, pero, conforme pasan los días, se conocen otros detalles que corroboran la gravedad de lo acaecido.

Artes marciales
Uno de los primeros individuos que reconoció a los agentes y sus acompañantes fue Ohian Arnanz Ciordia, experto en artes marciales, en concreto en la disciplina denominada «Yoseikan Budo», que se movía con gran agilidad dada su complexión física.

Es el que le preguntó al teniente, cuando se dirigió a los servicios, si era un «madero» (término despectivo para referirse a los miembros de las Fuerzas de Seguridad), a lo que el oficial le contestó afirmativamente, al tiempo que le informó de que estaba disfrutando de su tiempo libre. «Menos tiempo libre», le replicó Arnanz Ciordia.

Los guardias y sus parejas se encontraban, tal y como se detalla en el dibujo (hecho por el sargento) que se reproduce en esta misma página, en una zona del bar en la que no dominaban la salida, cerca de las máquinas recreativas. Fue allí, al comienzo de los incidentes, donde recibieron el impacto de un vaso de los que se utilizan para servir chupitos. Por parte de los agentes, no hubo respuesta a la agresión, a la que prefirieron no dar mayor importancia.

Fue una hora después cuando entró en el local Jokin Unamuno, organizador de actos en Alsasua en los que se ataca a la Guardia Civil, acompañado de varios individuos, que se dirigió directamente al sargento en actitud desafiante.

Al observar el teniente lo que ocurría –el suboficial lleva muy poco tiempo en el puesto de Alsasua–, se acercó y pidió a Unamuno que les dejara en paz, que estaban en su tiempo libre.

Fue en este momento cuando Jokin Unamuno, conocido de sobra en toda Alsasua, preguntó al teniente cómo sabía su nombre y que su abuelo había sido guardia civil, cosa que, al parecer, le sacaba de quicio.

Llamadas previas
En el análisis que los investigadores hicieron del teléfono de este individuo se pudo observar que había realizado varias llamadas a otro de los identificados como participantes en la agresión, Adur Ramírez de Alda, en los momentos previos a que se iniciaran los incidentes. El contenido de la llamada se desconoce, pero por lo que ocurrió después se puede sospechar sobre lo que hablaron.

La frase
Mientras Unamuno se enfrentaba verbalmente con los miembros de la Guardia Civil, Arnanz Ciordia llegó corriendo desde el otro lado del bar, momento en el que se escuchó la citada frase sobre matar a los miembros del Instituto Armado.

La novia del teniente, María José, intentó mediar y le pidió a una de las acompañantes de Unamuno que se fueran de allí, a lo que le contestó que los que no tenía derecho a estar allí eran ellos y que lo que les estaba pasando (y les iba a pasar) es «por haber venido aquí». En esos momentos, el tal Arnanz le dijo a la novia del teniente que a ellas no les iban a pegar pero que a los guardias civiles sí.

El teniente recuerda que las primeras agresiones las recibió por la espalda mientras tres o cuatro individuos zarandeaban a su novia. Ninguno de los dos conseguía avanzar para ganar la puerta porque estaban rodeados por unas siete u ocho personas que les agredían en todo momento.

Patadas y puñetazos
Recibían, al igual que el sargento y su pareja, empujones, patadas y puñetazos. Además, justo antes de la salida, en un estrechamiento, se formó un pasillo en el que, entre 20-25 personas, les daban todo tipo de golpes conforme lo cruzaban. Entre los agresores se encontraba un individuo de más de treinta años, de mediana altura, complexión fuerte con el pelo rapado, que pegaba puñetazos con mucha fuerza en la espalda del teniente.

Ya en el exterior del bar, nadie acudió a auxiliar a los guardias civiles; algunos grababan la escena con sus móviles (ninguna de las grabaciones ha sido entregada a las Fuerzas de Seguridad) en medio de grandes carcajadas.

Entre los «espectadores», fumando tranquilamente en la puerta de un bar próximo, estaba el presunto iniciador de los incidentes, Jokin Unamuno.

En los informes que obran en poder de la Audiencia Nacional se señala a Jon Ander Cob como el individuo que propinaba puñetazos, especialmente en la cabeza, a los dos guardias civiles en la puerta antes de que los separaran y que posteriormente se quedó agrediendo al teniente.

Durante estos hechos, algunas personas gritaban: «Al sargento torturador hay que detenerlo» (pese a los pocos días que llevaba en Alsasua), lo que enardecía aún más a los agresores del suboficial.

Trato correcto
Los trabajadores del bar «Koxka» declararon que los guardias civiles y sus parejas tomaron dos consumiciones, que no iban ebrios y que el trato hacia ellos fue en todo momento correcto. Desde el mundo proetarra se dijo que los guardias iban borrachos.

Añadieron que el teniente es un cliente habitual del bar mientras que los que atacaron a los guardias civiles suelen reunirse en un establecimiento de la izquierda abertzale.
Lo que dice el auto de la jueza Lamela

-Adur Ramírez de Alda: «Golpeó a los cuatro con puñetazos y patadas»

Fue reconocido fotográficamente y en una posterior rueda de identificación por el teniente como «una de las personas más activas que golpeó a los cuatro con puñetazos y patadas», según el auto de procesamiento de la jueza Lamela. La esposa de uno de los agentes le señaló como la persona «que pegó en la calle al sargento en la cabeza» cuando estaba en el suelo.

-Ainara Urquijo: Amenazó a la novia de uno de los agentes
El teniente reconoció a Ainara Urquijo, que está en libertad, como una de las personas que les rodeó y el sargento aseguró que increpó a su novia diciéndole: «Esto es lo que vais a tener cada vez que bajéis», algo que corroboró su pareja. Además, los dos agentes de la Policía Foral que acudieron al bar declararon que fue «una de las personas que más les increpaban al llegar al lugar».

-Aratz Urrizola: «Intentó darle un puñetazo al levantarse»
La novia del teniente lo identificó en foto y en rueda de reconocimiento como uno de los que estaban en el bar «golpeando con puñetazos y patadas» a los dos agentes, «y a ella también por la espalda». La novia del sargento contó en su declaración que «intentó propinar un puñetazo al sargento en la cabeza cuando logró levantarse del suelo en la calle».

-Iñaki Abab: Golpeó al sargento y le empujó hasta la calzada
Fue, según el sargento, una de las personas que le golpeó y le alejó del teniente «agarrándole por la espalda y empujándole hasta la mitad de la calzada». La novia del agente le identificó en foto y en rueda y la del teniente declaró que fue uno de los que participó en la agresión, «aunque no recordaba lo que hizo en concreto».

-Jokin Unamuno: «Se encaró en el bar con el teniente y el sargento»
La pareja del sargento dijo que fue quien se «encaró con el teniente y el sargento» en el bar. Los dos agentes le reconocieron y el teniente dijo que fue uno de los «que le golpeó mediante puñetazos y patadas», «muy conocido» en Alsasua por su vinculación con el «Ospa Mugimendua», impulsor del movimiento «Alde Hemendik!» (fuera de aquí) contra la presencia de la Guardia Civil.

-Jon Ander Cob: Golpeó a los agentes, sobre todo «en la cabeza»
Fue, según la novia de uno de los agentes, «una de las primeras personas que los rodearon» y participó «de forma activa en la agresión». Le conocía, dijo, porque iba al mismo instituto que ella. «Fue la persona que le dijo que no tenían derecho a nada». La pareja del teniente aseguró que fue uno de los que dio puñetazos a los agentes, «especialmente en la cabeza».

-Julem Goicoechea: «En la calle golpeaba con brutalidad»
Reconocido en foto y en rueda de identificación por el teniente y las dos mujeres. Fue uno de los que «los rodeó y golpeó dentro del bar», dijo la novia de uno de los agentes, golpeándoles cuando trataban de abandonar el local. La otra mujer aseguró que «en la calle también golpeaba con brutalidad al teniente y al sargento antes de que les separasen».

-Oihan Arnanz: «Se ensañó cuando estaba en el suelo el sargento»
La novia del teniente dijo que fue uno de los que «iniciaron el ataque, poniéndose muy agresivo» y diciéndole que «iban a reventar al teniente», golpeando a éste y al sargento, incluso cuando ya estaban en el suelo, y a ella. La otra mujer explicó que antes de la agresión intimidó a los agentes y que se «ensañó» con el sargento «dándole patadas y pisándole» con «gran destreza en sus movimientos».

Ensayo. Novedad
Iñaki Ezkerra denuncia los totalitarismos blandos
Ernesto Ladrón de Guevara TBN 7 Diciembre 2016

Casualmente, en el día en que escribo este artículo, el señor Ortuzar, presidente del PNV, ha acudido junto a sus seguidores a la tumba de Sabino Arana a colocar el correspondiente ramo de flores con ocasión del 113 aniversario de su muerte. El PNV sigue homenajeando y haciendo suyo el legado de su fundador, del creador de una ideología y de un partido poseedores de un carácter antidemocrático que no se queda en la xenofobia y en el discurso contra la inmigración sino que posee unos componentes de signo claramente “totalitario”, como denunció Iñaki Ezkerra en “Sabino Arana o la sentimentalidad totalitaria”: un racismo que no se limita al odio más ofensivo al español y a lo español sino que llega al antisemitismo más explícito; un desprecio sexista que va en contra de la propia Carta Universal de los Derechos Humanos y que sólo puede ser interpretada como la más inaceptable coartada para la violencia contra la mujer; un rechazo visceral y teorizado doctrinalmente al Estado Liberal y al Sufragio Universal; una visión confesional y teocrática del Estado y del Gobierno; una permanente invitación al odio ideológico y a la práctica de la violencia; una enmienda a la totalidad de los sistemas democráticos que nos hemos dado y que constituyen la esencia de la Unión Europea actual. A todo estos aspectos, se añaden otros rasgos que Ezkerra también abordaba en su libro como la aspiración del PNV a controlar la vida de los ciudadanos de una manera total en la enseñanza, en la utilización del euskera como vehículo y vínculo ideológico, en ideologización y movilización constantes de los ciudadanos, en la militarización de la vida civil y del ocio a través de los batxokis, de las instituciones, de los sindicatos y las empresas que consigue controlar, de todo órgano de influencia y poder, para construir una sociedad según el modelo de vasco con el que soñaba Sabino Arana: “Antiliberal y antiespañol es lo que todo vizcaíno debe ser.”

Un legado fundacional que posee esas características no merece el homenaje sino la revisión total. Y es de temer un partido que homenajea a quien escribió sentencias como “la mujer, pues, es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana: por eso fue ella la que primeramente cayó. Pero por eso precisamente de ser inferior en cabeza y en corazón...” Son de temer unos herederos ideológicos que no sienten repugnancia ni vergüenza ante un cuerpo doctrinal que alumbra frases como la citada o como las siguientes: “El roce de nuestro pueblo con el español causa inmediata y necesariamente en nuestra raza ignorancia y extravío de inteligencia, debilidad y corrupción de corazón, apartamiento total, en una palabra, del fin de toda humana sociedad. Y muerto y descompuesto así el carácter moral de nuestro pueblo, ¿qué le importa ya de sus caracteres físicos y políticos?” La figura de Sabino Arana reclama un juicio de Historia porque, como señalaba Ezkerra en su libro, ya albergaba una carga de violencia que tendría consecuencias décadas después: “Si nos dieran a elegir entre una Bizkaya poblada de maketos que sólo hablasen Euzkera y una Bizkaya poblada de bizkainos que sólo hablasen el castellano, escogeríamos sin dubitar esta segunda, porque es preferible la sustancia bizkaina con accidentes exóticos que pudieran eliminarse y sustituirse por los naturales, a una sustancia exótica con propiedades bizkainas que nunca podrán cambiarla...”

Estas frases son solamente una muestra de un repertorio muy amplio de barbaridades xenófobas y de cuestiones montaraces de las que cualquier persona sensata se avergonzaría hoy, menos, obviamente, los representantes y los militantes del PNV. Por desgracia, el PSOE va a colaborar en un indisimulado “proceso de autodeterminación” a resultas del “pacto de gobierno” firmado con los nacionalistas, donde se acuerdan la aceptación del término “nación” para el País Vasco y “el derecho a decidir”, entre otras cuestiones. Se me dirá con razón que es mejor eso que un gobierno entre PNV y Bildu-Podemos, pero a mí me parece un drama que una formación política como el PSOE legitime la estrategia secesionista del PNV, partido que nunca retrocede en sus pretensiones y que siempre tiene un tonto útil que le pone el camino liso para la consecución a paso de buey de los objetivos máximos del nacionalismo que son la destrucción de España y el desgajamiento de Euskadi.

Pues bien. Iñaki Ezkerra acaba de publicar un ensayo, Los totalitarismos blandos (Editorial La Esfera de los Libros), que lleva un esclarecedor subtítulo -Podemos, nacionalistas y otros enemigos de la democracia- y que es un trabajo concienzudo, riguroso y profundo en los fundamentos de un análisis impecable, sin contemporizar con nadie; es decir, con independencia absoluta de criterio, que es lo que corresponde a un intelectual. Iñaki Ezkerra vuelve a la paradoja o directamente al “oximoron” para titular un libro sobre las herencias totalitarias que amenazan a nuestro sistema democrático y a la España de hoy. Ya lo hizo en el título de su libro sobre Sabino Arana y al poner juntas en el título dos palabras -“sentimentalidad” y “totalitaria”- que parecen contradecirse porque en principio nadie diría que el totalitarismo tiene algo de sentimental. Y, sin embargo, lo tiene. Iñaki Ezkerra nos recordaba que “no todos los sentimientos son nobles ni puros ni buenos” y que el totalitarismo puede ser el sentimentalismo más bajo y rudimentario llevado a la bestialidad y al crimen.

En su nuevo libro, Iñaki Ezkerra vuelve a echar mano de la contradicción, esta vez para abordar la herencia totalitaria que late no sólo en los nacionalismos sino en el populismo de Podemos, en el integrismo islámico y en la aplicación del esquema de la dialéctica de clases a una supuesta lucha de sexos que plantea el feminismo radical. Los llamados por Iñaki “totalitarismos blandos” son más peligrosos que los duros. Acaba de morirse Fidel Castro, y todo el mundo le identifica como un dictador, incluso los propios simpatizantes del Comandante Supremo de los cubanos, pues quienes así piensan son proclives a la llamada “dictadura del proletariado” al más puro estilo leninista del que el finado era un testimonio vivo hasta su defunción. La identificación clara de ese tipo de dictaduras nos permite ponernos a su favor o en su contra, sin medias tintas; sin veladuras. Sin embargo, hay dictaduras sutiles, camufladas y enquistadas dentro de las propias sociedades democráticas que las toleran; dictaduras perifrásticas, envolventes en retóricas amables que se fingen fundamentadas pero que se encuentran vacías en el fondo; frívolas e inconsistentes, que por ser aparentemente inocuas e incluso insulsas, van calando hasta modular la forma de percibir e incluso de pensar de las masas, y son una verdadera mina explosiva para el desenvolvimiento de las democracias y del mismo desarrollo de la seguridad jurídica sin la cual no puede haber verdadera libertad.

En el libro de Iñaki Ezkerra se disecciona esos peligrosos fenómenos que han ido apareciendo desde la instauración de un nuevo modelo político entronizado por Zapatero en lo que el filósofo recientemente fallecido Gustavo Bueno llamó “El pensamiento Alicia”, verdadero generador de la ideología de género, y otras particularidades del pensamiento sustitutorio de lo que eran las ideologías en los momentos de la transición política y que hoy han quedado en una nebulosa del limbo del pensamiento. Es de agradecer que aparezca un libro de estas características que desnude a movimientos populistas como el de Podemos y la pléyade de “antisistemas” por el estilo como los de la CUP, Compromís y otras formas de nacionalismo de campanario en su múltiple y desperdigada expresión.

Hay párrafos del libro verdaderamente lapidarios, algunos de los cuales he mencionado a modo de citas en dos de mis artículos en La Tribuna. Pero me quedo con el siguiente, a modo de ejemplo de lo que es el libro:

“Esa experiencia histórica del discernimiento entre el mal y el bien político nos impone la tarea de cerrar la puerta a todas las propuestas totalitarias que ya han fracasado y que han dejado un largo reguero de sangre en el pasado de nuestro continente. Una democracia no puede prohibir que alguien la impugne proponiendo asambleas en el ágora, pero sí puede y debe parar los pies a quien haga valer esas asambleas más que los votos; a quien use el tumulto del asambleísmo para crear la ficción del sufragio universal. Como puede y debe perseguir la discriminación racial o la idea de que es lícita la eliminación del adversario, o sea todos los rasgos totalitarios de los que tenemos una larga y sobrada experiencia colectiva. La verdadera cuestión es qué margen de contestación puede tolerar una democracia y hasta dónde debe llevarnos el celo que cuestione como un absoluto la propia tolerancia. Pero resulta obvio que la alternativa que nos aleje de la dictadura que se llevó Franco a la tumba no es una democracia bobalicona que entreviste amablemente a los representantes de una Generalitat en rebeldía que emulan a sus antecesores que se alzaron contra la propia República.”

 


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