AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 14  Diciembre  2016

Los perjuros
Antonio Burgos ABC 12 Diciembre 2016

Más que una nueva Constitución, necesitamos autoridad para hacer cumplir la de 1978

dICE el cante flamenco: «Tiro piedras por la calle/ y al que le dé que perdone...» Y dice mi cante: España está llena de perjuros, y me perdonarán que no los cite por sus nombres, porque en tal caso iba a tener que llenar entera esta página de ABC, y tampoco es para ponerse así. Las autoridades, desde el presidente del Gobierno al último concejal de pueblo, antes de tomar posesión de los cargos para los que han sido democráticamente elegidos han de jurar (o prometer, si van de laicos y laicistas, como es la moda) cumplir y hacer cumplir la Constitución. Lo de cumplirla, pues muchos la cumplen de aquella manera. Y como nadie se atreve ni a toserles, en plan «tú apaga la luz y no digas ná en Triana», pues No Passsa Nada. Pero el caso es que los que juraron hacer cumplir la Constitución no obligan a que la obedezcan a quienes como un desafío a España y a los españoles no sólo se la pasan por el forro, sino que presumen de ello. Así que ya les digo: entre los que no la cumplen y los que por cobardía, o por corrección política, o por evitar según ellos males mayores, no se atreven a cumplir con su obligación y obligar que se aplique la Carta Magna, España está llena de perjuros. Sí, esos cuyos nombres tiene usted en la punta de lengua, los que no tienen co... digos de conducta para hacer cumplir la Constitución, y que insisto en que no habré yo de enumerarlos, porque me iban a dar los tres avisos por excederme de número de palabras en este artículo.

Y algo muy divertido. ¿Saben ustedes quiénes tienen más interés en reformar o cambiar la Constitución y poco menos que hacer una de nueva planta, o de articularla como quien se compra una silla en Ikea y la monta con la llave Allen? Pues los que no la cumplen, no la han cumplido ni la cumplirán; los que se la saltan a la torera, en esta España donde puedes hacer caso omiso a cuantos artículos de la Carta Magna quieras, pero, ay de ti como te saltes un semáforo en rojo o vayas a más de 120, que viene el flamante director general de Tráfico, Gregorio Serrano, y te arrea una multa que te avía, y te deja el carné con menos puntos que el Granada en la Liga.

Son las típicas y tópicas contradicciones españolas. Lo castizo, vamos. Yo creo que vienen tantos millones de turistas no para tomar el sol o ver El Escorial o la Alhambra, sino a reírse con esta atípica democracia en que ha devenido nuestro sistema político, donde nadie cumple una Constitución que, encima, quieren reformar. La Dirección General de Tráfico merece a muchos más respeto que el Tribunal Constitucional. Te llega una multa que te ha impuesto la abnegada y cumplidora Guardia Civil de Tráfico y es que no te atreves ni a recurrirla. Vas corriendo al banco más cercano a pagarla. En cambio, a muchas autoridades españolas, autonómicas o no, les llegan sentencias del Tribunal Constitucional por incumplimiento de la Carta Magna en graves materias como la Unidad de la Patria o el respeto a su Bandera y es que cogen el papel y lo ponen directamente donde usted se imagina, para limpiarse el ya me entiendes lo que te quiero decir.

Por todas estas razones, es absurdo perder el tiempo y gastar el dinero en reformar la Constitución, y no quiero citar la soga de Italia en casa de los ahorcados separatistas, podemitas, antisistema y demás castuza empeñada en cambiar la Carta Magna. Lo de Magna a ellos les debe de sonar a marca de helado de chocolate con palito, por el interés que tienen los tíos hacerse una a medida... de la destrucción de España. Más que una nueva Constitución, aquí lo que necesitamos es autoridad para hacer cumplir la de 1978 y dejarnos de perjuros y de cobardes. Y si hay que aplicar el artículo 155, se aplica y listo. Dicen que los británicos, como son tan suyos, tienen una Constitución no escrita. Nosotros les echamos la pata. Nosotros tenemos una Constituciión escrita. Pero escrita sobre papel mojado.

¡De acuerdo, votemos en referéndum!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 14 Diciembre 2016

Parece claro que no es que el Gobierno de Mariano Rajoy tenga una disposición infinita para el diálogo, es que parece dispuesto a tragar con ruedas de molino, a dejarse humillar y a transigir con todos los desplantes y bravuconadas de los secesionistas catalanes. Y como dije hace un par de semanas, “NO EN MI NOMBRE”. Porque cuando este Gobierno del PP se humilla, nos humilla a todos los españoles. Y esa actitud, denota una absoluta cobardía para acometer las medidas que la Constitución prevé para estos casos de gestión desleal, de desafío a la legalidad y de insumisión que llevan años realizando los máximos dirigentes del Gobierno de la autonomía de Cataluña y también ahora su Parlamento autonómico, dominado por esas fuerzas secesionistas. Así que si no quiere el Gobierno asumir su responsabilidad y se ampara en su disposición infinita a seguir mareando la perdiz mientras los secesionistas mantienen intacto su plan de independencia unilateral y de desobediencia a la legalidad vigente, los españoles deberemos exigir que se nos dé la voz y se convoque un referéndum a nivel nacional para pronunciarnos sobre si queremos delegar nuestra soberanía.

Y la pregunta es muy sencilla: ¿Quiere usted delegar su soberanía para que los españoles de cualquier autonomía decidan sobre si quieren o no independizarse de España? Porque esa es la exigencia de las fuerzas secesionistas. Algo a lo que no están dispuestos a renunciar, ya que, de concedérselo, tendrían la legitimización que buscan para repetir referéndums hasta que el resultado les sea favorable. Y eso, de persistir el abandono del Estado en esa comunidad permitiendo la inculcación de una ideología antiespañola y nacionalista basada en una Historia deformada y en mensajes de opresión, de injusticia, de “el Estado español nos roba”, de sentimientos heridos, de agravios, etc., será algo que sucederá más pronto que tarde. Basta ver la manipulación mezquina desde la infancia como la que se ha producido en una escuela de Cambrils.

Es simplemente repugnante ver cómo un Gobierno de España nos avergüenza a todos los que consideramos el desafío secesionista como lo que es en realidad: una traición a España y a los españoles inadmisible que requiere ser respondida con la contundencia que la Constitución recoge en su artículo 155. Pero en vez de eso, este Gobierno, que es prácticamente el mismo de la anterior legislatura no fallida en la que el PP tenía la mayoría absoluta, se ha dedicado a cobijarse bajo las togas del Tribunal Constitucional y esperar que le resuelva lo que es solo de su exclusiva responsabilidad. Igualmente ha dejado que la impunidad triunfe ante los desafíos a la legalidad, permitiendo las discrecionalidades del Gobierno y Parlamento de Cataluña en la violación de derechos fundamentales de los castellano hablantes, y la creación de organismos como el CAC, embajadas en el extranjero, injurias a los símbolos de España, etc.

Y es lamentable el que el PP reniegue de su propia historia y no admita la crítica que, aunque tarde, proviene de alguien como José María Aznar que ha tenido la honestidad de reconocer sus propios errores en los que priorizó la gobernabilidad en su primera legislatura, adulando al separatismo nacionalista de Convergencia de Pujol, llegando al esperpento de decir que “hablaba catalán en la intimidad”. Un error que solo se corrigió parcialmente cuando con el Gobierno del PSOE con Zapatero, se denunció ante el Tribunal Constitucional el Estatuto de Autonomía presentado por Pascual Maragall del PSC, con el apoyo de CIU, declarándose inconstitucionales solo algunos aspectos parciales pero esenciales, incluido el título preliminar con lo de "nación". Y lo lamentable es, como dice ahora Aznar, que el PP y este Gobierno con la Vicepresidenta Soraya Sáenz como “comisionada para asuntos catalanes” con despacho en Barcelona, esté aceptando las tesis de aquellos que calificaban de afrenta el recurso de inconstitucionalidad.

Creo innecesario volver a incidir en la diferencia entre lo que debe ser un diálogo o una capitulación tras un ultimátum. Y en lo único que Puigdemont tiene razón es que esto no se soluciona con cuatro duros. El error de todos los Gobiernos de España fue ceder la primera vez al chantaje de los nacionalistas para garantizarse la gobernabilidad, es decir mantenerse en el poder y mangonear, dejando que el nacionalismo campara a sus anchas y robara a espuertas con aquél infame diálogo en el Parlamento de Cataluña entre Pascual Maragall y Artur Más del “ustedes tienen un problema, y es el del 3%” a lo que CIU contestó “entonces no habrá Estatuto”.

El error es creer que se puede seguir pagando cuando el chantajista es consciente de que puede obtener la pieza mayor, la independencia.

Solo pido a este Gobierno que deje de engañarnos a todos con este paripé de diálogo y gobierne de una vez asumiendo sus responsabilidades constitucionales.

¡Que pasen un buen día!

La vicepresidenta soñada por el separatismo
EDITORIAL Libertad Digital 14 Diciembre 2016

Lejos de aplacar las ansias rupturistas de una clase política en pleno delirio secesionista, la actitud de Soraya con Puigdemont va a agravar el problema.

La etapa política iniciada tras la formación de Gobierno está teniendo como uno de sus principales rasgos la realización de nuevas y bochornosas concesiones al separatismo catalán. El Ejecutivo de Mariano Rajoy está dispuesto a llegar a extremos intolerables para tratar de congraciarse con un movimiento político que ha hecho del odio a España y sus instituciones su principal seña de identidad. Ya no se trata solamente de seguir inyectando fondos incansablemente al ruinoso Gobierno regional catalán, fondos procedentes del esfuerzo de todos los españoles, sino de llegar a un entendimiento político de carácter bilateral que hace saltar por los aires el sistema constitucional que, precisamente, el Gobierno tiene la misión de proteger.

Como ocurre desde que Rajoy llegó a la Moncloa, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, está siendo la encargada de sortear los límites del marco institucional en este tipo de componendas con los enemigos de la Nación. Sus reuniones, conversaciones y encuentros con Carles Puigdemont, una autoridad pública que hace tiempo se puso por voluntad propia fuera de la ley, en nada contribuyen a fortalecer la presencia en Cataluña del Estado, al que representa. En cambio, la actitud aduladora de la vicepresidenta del Gobierno hacia un presidente regional golpista socavan la imprescindible autoridad del Estado y sonrojan, de paso, a todos los españoles.

Es cierto que la debilidad parlamentaria del Gobierno obliga al Partido Popular a ser más flexible en el diálogo con el resto de formaciones políticas. Ahora bien, esa actitud no puede sostenerse en la aceptación previa de un memorial nacionalista de supuestos agravios que solo puede dar por bueno un Gobierno sin fuste, integrado por personajes capaces de todo con tal de permanecer en el poder.

El presidente Aznar, a través de una nota de la fundación que preside, significativamente desligada ya del PP, ha puesto de manifiesto acertadamente la gravedad de esta política de continuas cesiones ante quienes no se van a detener en su misión de acabar con la unidad de España. En realidad, los separatistas no tienen ningún incentivo para refrenarse, visto que cuanto mayor es su deslealtad, mayores son las concesiones de todo tipo que se les hacen.

Lejos de aplacar las ansias rupturistas de una clase política en pleno delirio secesionista, la actitud de Soraya con Puigdemont va a agravar el problema del separatismo catalán. Lo más grave es que en el partido del Gobierno tan sólo la figura honorífica de Aznar ha salido a la palestra para denunciar esta deriva, mientras los miles de cargos públicos del PP callan ominosamente, para no perjudicar su futuro político. En eso cuentan con la colaboración de la prensa lacaya de los populares, para la cual toda traición a los intereses generales es aceptable siempre que la protagonicen los suyos.

Todas direcciones
Emilio Campmany Libertad Digital 14 Diciembre 2016

Los independentistas saben muy bien a dónde van y cogen sistemáticamente todos los desvíos que se dirigen a la independencia. Y no van a detenerse.

Es cada vez más frecuente encontrarse con bifurcaciones donde las señales ofrecen, por un lado, una opción concretísima, tal ciudad, tal pueblo, tal calle y, por otro, la más genérica de las posibilidades, todas direcciones. Quien haya inventado la fórmula ha demostrado ser un pésimo ingeniero de caminos pero es desde luego un dotadísimo psicólogo. Es la manera de evitar la desazón de verse perdido, aunque en realidad se esté. Si uno va a esa ciudad, pueblo o calle, no hay problema. Y si va a otro sitio, tampoco lo hay, se coge en dirección a todas direcciones y, por recóndito y remoto que sea el lugar al que uno se dirige, estará incluido en la señal.

El invento ha resultado ser especialmente útil para nuestros políticos, los que no son nacionalistas ni independentistas. Creen que el problema del independentismo catalán, si no se resuelve con dinero, lo hará con una reforma constitucional. La verdad es que dinero se les ha dado a puñados y no han rebajado un punto su exigencia. Como tampoco han reclamado ninguna reforma que pudiera apaciguarles, sino cualquiera que les permita acceder a la independencia.

Pero supongamos que existe una reforma constitucional que, sin romper la unidad de España, pudiera ser satisfactoria para los independentistas catalanes. Y sigamos suponiendo que los políticos españoles saben qué reforma es esa. ¿Por qué no nos la cuentan? Los mal pensados creen que no nos lo dicen porque saben que a los demás no nos va a gustar. Pero, quia, es peor que eso. No tienen ni idea. Ni siquiera tienen acotadas las opciones con las que cuentan. Esperan ingenuamente que un día, a base de dialogar y dialogar, los independentistas confiesen que se conformarían con esto y aquello. Y si no rompe la unidad de España, se les da y a descansar un par de lustros. O sea, que no sólo no saben ir a donde se supone que quieren ir, sino que tampoco saben a dónde ir a la espera de que los independentistas se lo digan. Por eso lo que hacen es lo que todos cuando estamos perdidos, seguir las señales que indican en todas direcciones.

Naturalmente, los independentistas saben muy bien a dónde van y cogen sistemáticamente todos los desvíos que se dirigen a la independencia. Y no van a detenerse hasta que la alcancen. Eso no quita para que por el camino puedan aceptar, incluso de buen grado, todo lo que se les ofrezca. ¿Que quieren regalarme no sé cuántos miles de millones de euros? Que me los regalen. ¿Que quieren darme una agencia tributaria para mí solo? Que me la den. ¿Que quieren reconocerme como nación? Que me reconozcan. Todo lo que el Gobierno y el PSOE quieran dar lo aceptarán encantados.

Soraya ha invitado a Antonio Hernando a subirse a su Audi y ha dado orden al chófer de seguir las indicaciones de "todas direcciones". Lo malo es que vamos todos subidos a ese coche y ya veremos dónde acabamos. En Primark desde luego no acaba el viaje.

El alimento del monstruo
Fernando Onega La Voz 14 Diciembre 2016

En Cataluña existe una formación política llamada Candidatura de Unidad Popular (CUP). Tiene una presencia mediática absolutamente desproporcionada en relación con lo que representa. Tiene una influencia política exagerada para los 10 diputados que obtuvo en las últimas elecciones autonómicas. Y cada día hace una mayor ostentación de poder. Comenzó cargándose a Artur Mas, en una exhibición de osadía como no se recuerda. Consiguió que el nuevo presidente, Puigdemont, con toda su mayoría parlamentaria, hiciese los Presupuestos que ellos le impusieron, con partida para el referendo de autodeterminación incluida. Manejan la presión y el chantaje como nadie. Prodigan la amenaza de dejar caer el Gobierno catalán cuando se les antoje. Ideológicamente actúan como motor asambleario del independentismo, son antisistema y se definen como anticapitalistas. Y dialécticamente son la negación de la concordia y de la convivencia entre personas que piensan de forma distinta. Parece mentira que una comunidad que siempre hizo gala de la mesura, del acuerdo y del seny les dé tanto protagonismo.

Parece mentira, pero se lo da. Nadie se atreve a rechistarles. Una clase política catalana cobarde, incapaz de negociar con nadie que no sea soberanista y ansiosa de conservar el poder al precio que sea, acepta sus condiciones de forma impúdica. Y así ocurre lo que ocurre: que llevan la iniciativa, marcan el camino e influyen como si fuesen mayoría absoluta. El último regalo que les hizo gran parte de la prensa escrita ha sido mostrar en sus portadas a tres de sus diputadas rompiendo unas fotos del rey Felipe VI ante las cámaras. En el mismo acto se permitieron pedir la dimisión del consejero de Interior porque había cometido un delito de lesa patria catalana: había ordenado a los policías autónomos que cumpliesen una orden de detención de la Audiencia Nacional. También en el mismo acto propusieron la desobediencia civil como camino eficaz hacia la independencia. Y terminaron en un festival de verborrea para proclamar eso de que viven en una dictadura y nuestro rey no les representa.

Naturalmente, todo el mundo es libre para sentirse no representado por ningún régimen político. Quien es antisistema como ellos solo aceptará el régimen y las personas que ellos coloquen. Pero creo que ha llegado la hora de decir que ya está bien de alimentar el monstruo. Quien tiene 10 de 135 diputados disfrutará de la libertad de expresión que le garantizan las leyes y le regalan los medios informativos. Pero hay algo que no tiene: el derecho a intentar levantar a una sociedad contra el orden establecido, ni el derecho a socavar las instituciones, ni el derecho a jodernos la convivencia a los demás.

El conflicto interminable
NICOLÁS REDONDO TERREROS El Mundo 14 Diciembre 2016

Cuando Fukuyama hablaba del fin de la historia se refería, según aclaraciones posteriores para los que hablaban de oídas, a la victoria del Estado de Derecho como lo entendemos hoy en día en Occidente; era la victoria de la democracia representativa sobre cualquier otra forma de organización social. Todos los gobernantes del planeta reivindicaban la libertad individual, la representación democrática o los equilibrios de poder, aunque no se respetaran algunos de los principios básicos del sistema democrático o ninguno. Al finalizar el siglo pasado parecía que la razón había prevalecido definitivamente o, para los más escépticos, el resultado ineludible, aunque más o menos tarde, sería justamente la generalización de las democracias y el triunfo de la libertad sobre todos los enemigos que la habían acechado a lo largo de la historia. Era un tiempo de optimismo en el que el derrumbamiento de los regímenes comunistas en una gran parte del mundo y la implantación de democracias asimilables a las tradicionales en Sudamérica nos ofrecía un futuro halagüeño y seguro. En ese contexto, es necesario recordarlo, la experiencia de la Unión Europea se ofrecía como el ejemplo excepcional de una organización supraestatal construida por la razón, sin guerras, con posibilidades de realizar una política nueva, humanitaria, compasiva y con la diplomacia como único instrumento para su política exterior. 20 años han pasado desde que aquel sueño tuviera para muchos la fuerza de una realidad incontrovertible e inevitable.

Y, sin embargo, hoy quedan pocas de aquellas certidumbres. La explosión totalitaria y terrorista del fundamentalismo islamista, el renacimiento de torvos nacionalismos que creímos desaparecidos después de un siglo trágico dominado por estos furiosos movimientos, la reaparición, desacomplejada o escondida, de las viejas ideas comunistas y la fuerza adquirida por opciones populistas, que se nutren de un poco de todo esto -integrismo religioso, nacionalismo insolidario y viejas recetas comunistas- han puesto todo en entredicho; vuelve, con el ímpetu de antaño, el combate de la razón en el ámbito público contra el egoísmo de muchos, contra la ignorancia, contra el odio a lo que no conocemos, contra el miedo, que siempre nos ha hecho peores y contra la imposición de verdades incontestables basadas en la religión, la nación, el grupo o la clase... En fin, no cabe duda, vuelve el conflicto -recemos por que sea pacifico- del que surge la Historia que Fukuyama creía muerta.

Ha bastado la confluencia de los efectos de la revolución del conocimiento con los de la crisis económica para que saltaran por los aires seguridades y certidumbres en las que se basaba hasta ahora la política civilizada. Las grandes migraciones provocadas por guerras localizadas y el fácil acceso al primer mundo han provocado la aparición de populismos que halagan a sus sociedades y prometen soluciones sencillas. Chantal Delsol, describiendo los primeros populismos en la Grecia antigua, dice: «...tomaron el poder aprovechando crisis alimentarias o peligros exteriores, cuya importancia exageraban para fundar en ellos su legitimidad». Hoy la sociedad que envidiaban Montesquieu y Tocqueville, la sociedad que atrajo la atención de Marx, la sociedad que Salvador de Madariaga nos ponía como ejemplo a los españoles, ha decidido salir de la Unión Europea. Los británicos, presos del miedo, cautivados por nacionalistas intransigentes que han hecho de la mentira y la exageración su mejor instrumento y con unos defensores de la razón que se han debatido entre la estupidez, el miedo a decir la verdad y la utopía irreflexiva, han perdido en muy poco tiempo -el primer aviso fue el referéndum escocés- su ejemplarizante singularidad y hoy se mueven entre la improvisación y la nada. En los EEUU los ciudadanos han elegido a un presidente que amenaza con romper un poderosísimo equilibrio institucional fraguado durante siglos, que limitaba las veleidades de algunos presidentes e impulsaba a los más pusilánimes. Un presidente aplaudido con más fervor cuanto más vocifera por twitter y cuya elección, sin entrar a juzgar los futuros cuatro años, ha generado gran inquietud en el panorama internacional al convertirse en el abanderado de las tendencias políticas más nacionalistas y conservadoras. En Francia, emblema del cosmopolitismo, de la Ilustración y de la razón, es previsible que Fillon y Valls tengan que unir sus fuerzas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales para poder ganar a una Marine Le Pen fortalecida por los atentados terroristas islamistas, la crisis económica y la ola de populismos que oscila desde Washington a Londres. En Italia, con su peculiar modo de hacer guerras internas sin sangre, los ciudadanos han rechazado la propuesta de reformas realizada por Renzi para evitar el estancamiento de la vida política italiana, volviendo a dar alas a Berlusconi y favoreciendo las expectativas de una formación indescifrable como Cinco Estrellas.

El ser humano se ha movido siempre entre el miedo y la esperanza, entre la resignación y la ilusión, entre la cobardía y la valentía, que no es más que una decisión, característica del ser humano, por la que el sujeto no renuncia a conseguir algo a pesar de que los riesgos y peligros para conseguirlo predispongan a pensar que es más fácil sucumbir que tener éxito en la empresa. Hoy, ante un presente que empezamos a no comprender globalmente y un futuro impredecible -en siglos anteriores era fácil predecir lo que iba a suceder 50 años después sin necesidad de tener en cuenta todo lo que nos podría sorprender- las sociedades occidentales se han fragmentado entre aquellos ciudadanos en los que el temor, el miedo y la resignación se han convertido en el signo dominante de su comportamiento, los que han renunciado a cambiar las consecuencias negativas de la globalización y una minoría dispuesta a aceptar el futuro globalizado sin renunciar a dirigirlo, a rectificarlo o a menguar las consecuencias no queridas del éxito de la inteligencia del ser humano.

Los que han sucumbido al temor a un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa han optado por refugiarse en lo que eran, exacerbando su nacionalismo, vestido en ocasiones de identidades colectivas desbocadas o amparándose en políticas proteccionistas que sólo triunfarán a corto plazo y provocarán grandes desastres; ejemplos de los primeros son los nacionalismos europeos y de los segundos, el nuevo presidente de los EEUU. Ambos proponen, sin disimulo, una vuelta al pasado como forma de enfrentarse a un presente lleno de incertidumbres. El segundo grupo de ciudadanos ni pretende ni sabe cómo limitar los efectos negativos de la revolución a la que estamos asistiendo y tampoco será capaz de enfrentarse a los populismos que avanzan por Occidente amenazando todo lo conseguido hasta ahora. Hace bien por lo tanto el presidente del Gobierno español en introducir la lucha contra los populismos en la agenda política europea, aunque lo haya dicho tibiamente en The Wall Street Journal, y mucho mejor harían los socialistas españoles si en vez de preocuparse por la fecha de su congreso o exhibir como escudo a las cada vez más menguadas huestes de afiliados, se comprometieran con una agenda reformista abierta a las nuevas realidades del siglo XXI y contemplaran a los populistas, también a los que se visten de izquierdas, como enemigos de la ciudad abierta y global en la que deseamos vivir. Es frecuente llenarse la boca con la gallardía de Camus enfrentándose a la ortodoxia comunista del París posterior a la II Guerra Mundial, representada por personajes que dominaban hasta la asfixia el ambiente cultural de los años 50 del siglo pasado, pero sería mejor comportarnos con su inteligencia y su valentía. El PSOE debe introducir en su discurso una apuesta por la libertad y la igualdad, por la modernidad y la razón, alejándose de tópicos, costumbres y lugares comunes que si en el siglo pasado fueron útiles hoy son una pesada carga para quien quiera representar posiciones de progreso en la socialdemocracia del siglo XXI.
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Nicolás Redondo Terreros es miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

'Sorayamark'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 14 Diciembre 2016

Seguramente, cuando la Virreina de Cataluña se plantó en el carril-bus a las puertas de Primark con María Pico, coche de escolta y furgón escoba, quiso dejar claro, sobre todo, lo mucho que manda. Es inevitable recordar la que los medios que ella ceba y pastorea le montaron a Aguirre cuando, conduciendo su propio coche, paró tres minutos ante un cajero en el carril desierto, en día festivo y la rodearon ocho motoristas y 18 cámaras como si fuera a volar el Museo del Prado en vivo y en directo. Y a la que tras una campaña feroz de varios meses, ella remató filtrando una legalísima declaración de Hacienda para hundir su campaña electoral. Ha quedado nítido: la Vicetodísimapuede aparcar donde quiera, tirarse el tiempo que le dé la gana y salir sin que asome un guardia. Ah, y con sus medios aplaudiendo el gesto austero de no arruinar España en La Perla.

También cabe la posibilidad de que Soraya, con tanto en la cabeza, confundiese Primark con Media Markt, cuyo eslogan Yo no soy tonto parece pintiparado para el mercadillo de oportunidades y chollos para separatistas que ha puesto en Las Ramblas. Por cierto, con el aplauso editorial de Cebrián, su visitador diurno, que tras denunciar la fortuna del visitador nocturno de ZP, o sea, Roures, amenaza con bombardear todo el Planeta, o sea, Lara, Casals y Creuheras. Algo tendrá que hacer para parar al Darth Vader de Prisa y evitar una guerra entre sus galaxias, o sea.

Porque la tercera cosa que ha quedado clara es que va a necesitar todo su ejército para atacar los restos de aquel PP que entre Rajoy, Arenas, Camps y Rita (q.e.p.d.) se cargaron en el Congreso búlgaro de Valencia. Ayer, FAES, que ya no depende del Gobierno, sacó una nota poniéndola verde por decir que lo que tenía que haber hecho el PP, en vez de recabar firmas contra el Estatuto de Cataluña como quiso Rajoy, era pactar con el PSOE. Aznar ha recordado que el pacto del PSOE fue el del Tinell, el famoso "cordón sanitario" contra el PP. Sólo le ha faltado añadir que fue personalmente ZP el que, tras declarar a la nación española "concepto discutido y discutible", resucitó el Estatuto que CiU y el PSC daban por muerto en el Parlamento catalán. Fue ZP el que llamó a Mas y lo revivió en una noche loca de cafeína y nicotina.

Supersorayísima no será tonta, pero se pasa de lista.

La reforma constitucional
José Luis Manzanares Republica 14 Diciembre 2016

El Consejo de Estado aprobó un Informe sobre la reforma constitucional en su sesión plenaria de 16 de febrero de 2006. El estudio se centraba en cinco cuestiones: la supresión de la preferencia del varón en la sucesión al Trono, la recepción en la Constitución del proceso de construcción europea, la inclusión de la denominación de las Comunidades Autónomas, la reforma del Senado y el procedimiento para la reforma de la propia Constitución. El Informe fue bien recibido por nuestras formaciones y partidos políticos, quedando desde entonces como obligado punto de referencia en dichas cuestiones. No se abordan, por el contrario, los temas hoy candentes de la pretendida nación de naciones, del derecho a decidir en algunas Comunidades Autónomas y de la definitiva organización territorial de España.

Es probable que aquellas propuestas del Consejo de Estado vuelvan a ser ampliamente aceptadas en una futura reforma constitucional, pero el debate de actualidad es otro muy distinto y de mayor calado. En Cataluña, y a cierta distancia en el País Vasco, son muchos quienes, como simples ciudadanos o a través de sus instituciones, exigen (ya no se pide nada a secas) la independencia, con el derecho a decidir como escalón previo, sea consensuado con el Estado o por la vía unilateral de los hechos.

La reforma del Senado para convertirlo en una cámara territorial (el desarrollo del régimen autonómico es, lógicamente, posterior a la Constitución) de nada serviría frente a la intransigencia de las demandas soberanistas. El problema catalán tampoco se solucionaría con un régimen fiscal similar al de Navarra y el País Vasco, poco acorde con los planteamientos igualitarios de Bruselas y privilegiado respecto a las restantes Comunidades Autónomas. Nadie pretende, por ejemplo, extenderlo a todas ellas.

O se modifica el artículo 1.2 de la Constitución para que la soberanía deje de residir en la totalidad del pueblo español, y se suprime en el artículo 2 la indivisibilidad de la Nación española, algo a lo que se opone la inmensa mayoría de los españoles, o el problema continuará e incluso se agravará con la política de nuevas concesiones o privilegios que, como enseña la experiencia, tendría efectos contrarios a los deseados. Lo mismo cabe decir del mirar para otro lado para no ver los reiterados incumplimientos de la propia Constitución y de la legislación vigente. No a la chita callando, sino con gestos de desafío a la soberanía del pueblo español en su conjunto.

Toda reforma constitucional presupone un cierto acuerdo previo, aunque sólo sea en términos generales. Mientras menos ilusiones nos hagamos en aquellas materias, menor será la previsible frustración. Ortega -y perdón por la tan repetida cita- hablaba de una enfermedad crónica que España puede y debe sobrellevar con resignación. El viejo pronóstico se refuerza cuando por el adoctrinamiento sectario de unos y la pasividad de otros, el separatismo catalán alcanza hoy cotas inimaginables hace sólo unos años. Afrontar ese reto en una reforma constitucional llevaría inevitablemente a la elaboración de una nueva Constitución para la que la de 1978 sólo sería el punto de partida.

Sea cual fuere el alance de la próxima reforma, sí que convendría reformar su regulación. Hay un procedimiento abreviado, el del artículo 167, que no precisa de la disolución de las Cortes ni se cierra necesariamente con un referéndum, pero a continuación vienen las numerosas excepciones del artículo 168 con un procedimiento bastante más complicado, de forma que conlleva la disolución de las Cortes Generales y el referéndum final es preceptivo. El blindaje puede pecar de excesivo y como, curiosamente, entre los supuestos del artículo 168 (revisión total de la Constitución, articulado referente a la Corona, etc.) no se encuentra el Título “De la reforma constitucional”, se abriría una oportunidad para proceder siempre conforme a las previsiones del artículo 167.

El FMI y los riesgos económicos
Primo González Republica 14 Diciembre 2016

El análisis anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre España ha sido especialmente prolijo a la hora de enumerar deberes a la economía española, como si contemplase con tristeza el probable destino que le aguarda a la economía europea que más crece en estos momentos y que es objeto de importantes y bastante generalizadas alabanzas en medio mundo. •

El temor no reside tanto en el riesgo de descarrilamiento como en la entrada en una fase de parálisis o de bajo crecimiento, cuyo anuncio están anticipando algunos acontecimientos recientes, eso que los analistas llaman vientos de cola, que tanto han contribuido a darle fuerza al crecimiento de nuestra economía en los dos últimos años. Es decir, el bajo precio del petróleo, los bajísimos tipos de interés y las inyecciones masivas de liquidez del Banco Central Europeo, junto a la debilidad del euro. Factores todos ellos que están en trance de reversión o con los días contados.

Si los elementos mencionados se vuelven del revés, España pasará a ser con bastante probabilidad una de las economías occidentales más vulnerables. Y eso preocupa mucho a los analistas económicos, que empiezan a hacer cábalas sobre la forma en la que España se las arreglará para pagar la inmensa Deuda Pública, si los tipos de interés vuelven a su estado normal, si el precio de la energía deja de ser un atenuante del déficit externo, si la continuada caída del valor del euro deja de resultar un estímulo para una parte de nuestras exportaciones (las que van fuera de la Eurozona).

La receta genérica del Fondo tiene una doble vertiente, subir impuestos en aquellas actividades en las que España presenta todavía un margen de incremento de tipos impositivos en relación con otras economías y aquilatar los costes en dos grandes áeras de actividad, la educación y la sanidad, en las que a su juicio España puede y debe realizar importantes esfuerzos dee mejora de la eficacia del gasto. En especial en la san idad, que puede empeorar la situación de sostenibilidad del sistema debido al creciente aumento de la edad media de la población.

Los consejos del Fondo difieren bastante de lo que está haciendo el Gobierno y diametralmente de lo que exigen algunas organizaciones políticas con alta representación en el Congreso. El FMI pide una profundización en la reforma laboral, mientras algunos partidos políticos piden lisa y llanamente su derogación Los puntos de vista son bastante extremos como se puede constatar mediante la lectura de las recomendaciones del organismo internacional.

No es que el FMI tenga la barita mágica para resolver todos nuestros problemas, actuales o futuros, pero ofrece unas fórmulas que coinciden bastante con las demandas que formulan los grandes inversores internacionales y la propia confianza de los agentes económicos a la hora de impulsar la economía, es decir, a la hora de invertir y gastar. Las previsiones que este organismo baraja para el año 2017 apuntan ya hacia una clara desaceleración del crecimiento, hasta niveles del 2,3% del PIB, cuando en el año 2016 estamos disfrutando de un 3,2% de aumento del PIB. La caída del ritmo de crecimiento que se prevé es por lo tanto muy acusada y debería empujar a las autoridades y a las fuerzas políticas a analizar con rigor y con los pies en el suelo las medidas que pudieran contribuir a consolidar los avances de estos dos últimos años, en los cuales España ha marcado importantes distancias respecto al resto de las grandes economías europeas.

¿El germen de la alternativa a Rajoy?
El rugido del león El Espanol 14 Diciembre 2016

La fundación FAES ha replicado a la entrevista que Soraya Sáenz de Santamaría concedió el lunes a la emisora Cope con un comunicado tan contundente que, más que confirmar el divorcio entre el think tank presidido por Aznar y el partido que fundó, constituye un pronunciamiento político alternativo.

FAES se desvinculó del PP en octubre, pero su dirección y sus principios ideológicos están tan ligados a esta formación que sólo el tiempo dirimirá si este escrito alienta una corriente interna o da lugar a una propuesta política autónoma. De lo que no cabe duda es de que Para firmas, las del Tinell no dejará indiferente a ningún liberal, con o sin carnet del PP.

Las críticas a la vicepresidenta se centran en el modo en que contemporizó en la radio ante la pregunta de si había sido un "error" recoger firmas para presentar un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut catalán de 2006. Y se extienden a la subida de impuestos decretada por Rajoy y Montoro y a la posición estratégica del PP respecto del PSOE y los nacionalismos.

Entreguismo
FAES critica el entreguismo del PP, la "asunción del relato de sus adversarios" y el "conciliador reparto de responsabilidades" por el que optó la vicepresidenta cuando, en lugar de defender el recurso de inconstitucionalidad, dijo que "el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo" previamente sobre el Estatut. En este punto, FAES le recrimina que "prescinda de la historia del partido y su compromiso con la Constitución" y olvide que PSOE y nacionalistas pactaron "excluir al PP de todo acuerdo", que es lo que sucedió.

Es verdad que la izquierda y los nacionalismos han logrado imponer la tesis de que el recurso al Estatut desató el pulso secesionista, pese a que en realidad fue el primer ejercicio de defensa frente al soberanismo.

Impuestos
Respecto a la política fiscal, FAES subraya que fue "la subida de impuestos y no el recorte del gasto" la vía elegida por el Gobierno para asumir el ajuste de la crisis, en contra de los propios principios y del programa del PP. También critica que los portavoces del Gobierno, por "congraciarse con los prescriptores" de la izquierda, den pábulo a que ha habido un "aumento de la desigualdad que no se ha producido".

El comunicado de FAES supone mucho más que una enmienda a la totalidad de la deriva adoptada por el PP en contra de su propia historia. Supone también una llamada de atención a quienes abrazaron unas siglas en pos de unas ideas traicionadas por la vía de los hechos desde que Rajoy asumió el mando del partido.

ENMIENDA A LA TOTALIDAD
FAES, embrión de una alternativa al PP 'entreguista' de Rajoy
Sorpresa por un comunicado tras el que se intuye el intento por crear un proyecto alternativo al oficial.
Ana I. Gracia El Espanol 14 Diciembre 2016

FAES, la fundación que dirige José María Aznar, ha lanzado este martes en forma de comunicado una enmienda a la totalidad a la nueva política que el Gobierno de Mariano Rajoy ejerce en Cataluña. El expresidente del Gobierno centró todas sus críticas en Soraya Sáenz de Santamaría horas después de que la vicepresidenta asumiera como un error que el PP y el PSOE no se hubieran puesto de acuerdo en el Estatuto catalán de 2006. Una respuesta, según FAES, en la que el PP asume “el relato de sus adversarios políticos”.

La declaración del presidente de honor ha sido recibida en el partido con gran sorpresa. De hecho, en Génova hay quien cree que desde el entorno de Aznar se está alentando la creación de una corriente interna para tratar de construir un discurso alternativo y quién sabe si también un nuevo líder que oponer a Rajoy.

Dos horas después de que FAES hiciera público su análisis, la número dos del Ejecutivo de Mariano Rajoy insistió en su teoría de que en Cataluña populares y socialistas “han acertado cuando han ido de la mano” y “no lo han hecho” cuando “se han distanciado”. Sáenz de Santamaría respondía así en el Senado al expresidente de la Generalitat de Cataluña y senador José Montilla sobre qué iniciativa política propone el Gobierno para encauzar las relaciones con Cataluña.

Las discrepancias
En su intervención, la vicepresidenta aconsejó “no remontarse” al pasado para juzgar qué hizo cada cual. “Podríamos hacernos todos muchos reproches”, añadió. Al abandonar la Cámara Alta no hizo ni una sola mención al aluvión de críticas que le propinó el presidente de honor del partido.

La idea del expresidente del Gobierno acerca de cómo deben actuar el Ejecutivo y el PP en relación al problema nacionalista o a la política económica choca frontalmente con la línea que marca Mariano Rajoy. "Cuando el PNV se abraza al PSOE en el País Vasco se equivoca. El PP creó una alternativa constitucional y esa es la buena dirección. La otra, buscar la satisfacción de los nacionalistas, es una torpeza infinita que debilita España. Y es tan básico como importante", asegura a EL ESPAÑOL un destacado miembro del PP que refrenda las críticas expuestas en el comunicado de FAES.

De hecho, las mismas fuentes que reprochan el cambio de actitud del PP respecto al desafío separatista mantienen que "lo grave son actitudes de cierta falta de perserverancia. Buscar la satisfacción en el nacionalismo te lleva a un proceso destructivo, va en la dirección contraria de lo que algunos hemos aprendido. Y no es una opinión. Es una lección que ha dado la vida", advierten.

La exclusión del PP
Para Aznar y los que avalan su teoría, lo que ocurrió en 2006 no fue que el PP no quisiera negociar con el PSOE, sino que se levantó un muro contra su partido. "Ocurría que el maridaje de izquierda y nacionalistas en Cataluña se había plasmado en un pacto firmado con pompa y solemnidad en el salón del Tinell de la Generalidad. Un pacto que se basaba precisamente en excluir al PP de todo acuerdo", recuerda la nota de FAES.

Otras fuentes del PP que también se alinean con Aznar ven en el nuevo diálogo entre el Ejecutivo y las autoridades catalanas "la desligitimación de la propia fortaleza de tu partido". El error que Santamaría asume como propio porque el PP no se acercó al PSOE en 2006 "cuestiona tu propia historia y el Estado de derecho frente a los que lo desafían. Es un tiro en el pie. Una maniobra equivocada, contraproducente y profundamente ridícula", critican.

Un divorcio anunciado
El divorcio oficial entre la fundación de Aznar y su partido se produjo en octubre. Los problemas económicos por los recortes en las subvenciones oficiales más las dificultades para compatibilizar esas ayudas con la financiación privada fueron el argumento que utilizó el expresidente del Gobierno para romper el vínculo que le unía al PP y poder trabajar libremente.

Los cincuenta patronos -muchos dirigentes del partido- dimitieron en bloque. Unas semanas después, Aznar creó el nuevo organigrama. En lugar de María Dolores de Cospedal nombró como número dos de FAES a Manuel Pizarro. Además, rescató para el nuevo consejo a sus escuderos más fieles que ya no tienen hueco en el marianismo: Eduardo Zaplana, Jaime Mayor Oreja, Ana Palacio, Josep Piqué, Gabriel Elorriaga, Cayetana Álvarez de Toledo, María San Gil, Javier Fernández-Lasquetty o Alberto Ruiz Gallardón son algunos de los patronos que tiene esta FAES ya desvinculada del PP.

Presencia incómoda
El PP todavía no ha invitado oficialmente a su presidente de honor, José María Aznar, para que participe en el congreso que los conservadores celebrarán en Madrid los días 10, 11 y 12 de febrero. El argumento que utilizan en el comité organizador es que aún no se ha enviado ni una sola invitación al cónclave, pero advierten también de que la intensa actividad internacional del expresidente del Gobierno justificaría una más que posible ausencia. Queda claro que, en la actual tesitura, su posible presencia incomodaría más que otra cosa.

Por su parte, desde el círculo más próximo a Aznar mantienen la incógnita de si asistirá al cónclave una vez reciba la invitación, y emplazan a la dirección del partido a que dé el primer paso. Aun así, apuestan por que hay más probabilidades de que no acuda.

las francesas se levantan
Mujeres se rebelan en Francia para reconquistar sus derechos en barrios musulmanes
"Ya no es la ley de Francia la que se aplica, no es la ley de la República, estamos presenciando el establecimiento de mini califatos donde es la ley islámica, la sharia, la que se aplica todos los días’’, ha denunciado la diputada Marion Marèchal-Le Pen.
Pepe G.-Saavedra gaceta.es 14 Diciembre 2016

Las mujeres francesas han comenzado una campaña para luchar por recuperar los derechos que les han sido arrebatados en su propio país. Su lucha se basa en reconquistar las áreas del país convertidas en zonas prohibidas y que han sido hurtadas por hombres musulmanes. Un informe realizado en el país, tal y como avanzó hace unos días La Gaceta, pone al descubierto el estado de segregación social causada por la inmigración masiva.

Un grupo de defensa de los derechos de las mujeres está organizando una serie de marchas y protestas en un intento por retomar las calles en barrios de mayoría musulmana que, denuncian, han sido totalmente asumidos por los hombres.

‘La Brigade des Mères’ busca restaurar la igualdad de género en algunos barrios franceses y aseguran que muchas jóvenes rehúsan salir a la calle por miedo. Un demoledor reportaje, filmado por el canal France 2, muestra cómo las mujeres no pueden acceder a determinados bares y se tienen que enfrentar a comentarios y actitudes hostiles de hombres árabes.

El Gobierno francés se ha pronunciado sobres las imágenes y la ministra de Derechos de la Mujer, Pascale Boistard, ha reconocido que ‘’hay zonas en nuestro país donde las mujeres ya no pueden ir’’. Fueron los socialistas, quienes ostentan el poder en el país vecino, quienes negaron la existencia de estas áreas prohibidas y que ahora protagonizan estas demoledoras declaraciones. Y no es casualidad el cambio de postura ya que el próximo mes de marzo se celebran las elecciones presidenciales, en las que Le Pen tiene amplias posibilidades, y la cuestión migratoria centrará gran parte del debate.

Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la líder del Frente Nacional, ha sido una de las primeras en reaccionar al reportaje de la televisión gala. La diputada ha explicado que el informe no hace más que probar que ‘’el secularismo ferozmente protegido por el Gobierno de la República está siendo suplantado por la sharia’’. "Ya no es la ley de Francia la que se aplica, no es la ley de la República, estamos presenciando el establecimiento de mini califatos donde es la ley islámica, la sharia, la que se aplica todos los días’’, ha esgrimido la joven.

"No caminamos por las mismas calles, no tenemos los mismos antepasados, no tenemos la misma historia, la misma cultura, la misma ley, el mismo estilo de vida’’, ha subrayado. Además, ha comentado que "el problema del islam radical hoy en día es evidentemente el problema de la inmigración y de la división de las comunidades".

Así reciben a las mujeres en París
Dos militantes de la ‘Brigada de las Madres’, Nadia Remand y Aliza Sayah, se adentraron en las calles de Sevran, un barrio parisino de mayoría musulmana, y constataron de primera mano la hostilidad machista que impera en esa zona. En las imágenes grabadas se puede comprobar cómo varios hombres les deniegan la entrada en diferentes espacios públicos. "En este café no hay mezcla. Estás en Sevran, no estás en París. Es una mentalidad diferente’’, les espetó el responsable de un bar al que intentaron acceder.

El barrio de Servan fue escenario de duros enfrentamientos en 2005. El Gobierno decidió entonces llevar imanes a la zona para intentar sofocar las tensiones religiosas y, a la luz de las imágenes, esto sólo ha llevado a ‘’una versión más radical del islam’’, tal y como denuncian las dos protagonistas del vídeo.

No sólo ocurre en París
En Lyon, la segunda ciudad más grande de Francia, el informe también ha aportado evidencias de que las mujeres están alterando su forma de vestir para evitar ser amenazadas o acosadas por hombres musulmanes. Una joven le dijo a la emisora ??que hacía todo lo posible para pasar desapercibida, incluyendo usar pantalones holgados y evitar usar faldas y maquillaje. Cuando se le preguntó por qué, ella respondió: "Porque tengo miedo, tan simple como eso".

Y la lucha de estas mujeres no se circunscribe a los barrios tomados por los musulmanes. Sus campañas se extienden a otras zonas que consideran en peligro, a punto de convertirse en áreas prohibidas. El ‘’Collectif des Femmes’’ organiza regularmente marchas por las calles y cafés que sólo son frecuentados por jóvenes musulmanes. Brigitte Desmet, una de las líderes del movimiento, ha explicado que las protestas no están diseñadas para atacar a los musulmanes, sino más bien para animarlos a participar en la sociedad francesa e integrarse.

Francia se está descomponiendo ante nuestros ojos
Yves Mamou lagaceta.eu  14 Diciembre 2016

Francia elegirá nuevo presidente en mayo de 2017. Los políticos ya han empezado a hacer campaña y a debatir sobre déficits, beneficiarios de prestaciones sociales, crecimiento del PIB y demás, pero parecen marionetas desconectadas del país real.

¿Cuál es hoy la realidad en Francia?
La violencia. Se está extendiendo. No sólo son los ataques terroristas: la pura violencia mafiosa. Genera una creciente sensación de inseguridad en los hospitales, los colegios, las calles... Incluso en la policía. A los medios no les importa decir que esta violencia proviene sobre todo de bandas musulmanas, o "jóvenes", como les gusta decir a los medios franceses, para evitar mencionar quiénes son. Sin embargo, se está extendiendo un clima de guerra civil en la policía, los colegios, los hospitales y la política.

La Policía
La prueba más palpable de esta dolencia fue ver a más de 500 policías franceses manifestarse con coches y motocicletas del cuerpo la noche del 17 de octubre, sin el apoyo de los sindicatos y sin autorización, en los Campos Elíseos de París. Según el diario Le Figaro, "el Ministerio de Interior entró en pánico", asustado por un posible golpe: "La policía bloqueó el acceso a la Avenida Marigny, que pasa junto al Palacio Presidencial y desde el que se ve la Plaza Beauvau".

El 18 de octubre, cuando Jean-Marc Falcone, director general de la Policía Nacional, se reunió con los líderes de la protesta, fue rodeado por cientos de policías urgiéndole a dimitir.

La principal causa de su enfado parece ser sobre todo la violencia frecuentemente dirigida contra la policía, y los atentados. Al nivel terrorista, murieron dos policías apuñalados en Magnaville el pasado mes de junio por un extremista musulmán, Larosi Abala. Esta primavera, más de 300 policías y gendarmes han sido heridos por manifestantes. En mayo, los sindicatos de la policía se manifestaron en las calles de París para protestar por el "odio contra la policía".

Este otoño, la gota que colmó el vaso fue el ataque contra una patrulla de la policía en el suburbio parisino de Viry-Châtillon. Cuatro agentes resultaron heridos cuando un grupo de unos 15 "jóvenes" (miembros de bandas musulmanas) acudieron en manada a la ciudad con sus coches y les lanzaron piedras y bombas incendiarias. Dos policías sufrieron graves quemaduras; a otro hubo que inducirle el coma. El mismo escenario se repitió dos días después: una patrulla de la policía sufrió una emboscada en otra zona de exclusión en la zona "sensible" de Val-Fourré.

Recientemente cuatro oficiales de policía resultaron heridos (dos, con quemaduras graves) cuando un grupo de en torno a 15 'jóvenes' (pandilleros musulmanes) rodearan sus vehículos y lanzaran contra ellos piedras y bombas incendiarias en el suburbio parisino de Viry-Châtillon. (Imagen: captura de un vídeo de Line Press).

La policía también fue agraviada por Bernard Cazeneuve, ministro del Interior, que llamó a los atacantes "sauvageons" ("pequeños salvajes"). La policía y los políticos de la oposición respondieron que los atacantes no eran "pequeños salvajes, sino criminales que habían ido a matar contra la policía".

"Se suele ver a la policía como una fuerza de ocupación", declaró Patrice Ribeiro, del sindicato de los mandos de la policía, a Synergie Officiers. "Era de esperar un repunte de esa violencia".

El 18 de octubre, Le Figaro lanzó una encuesta online con una pregunta: "¿Está de acuerdo con las protestas de la policía?" El 90 % de los 50.000 participantes respondió "sí".

Desde entonces, las manifestaciones de la policía se han extendido a otras ciudades. Más de un mes después desde el inicio del malestar, los policías seguían protestando en todas las grandes ciudades. El 24 de noviembre, doscientos policías se manifestaron en París entre la Plaza de la Concordia y el Arco de Triunfo para expresar su "enfado". Policías de paisano, algunos con brazaletes naranjas, otros ocultos bajo una bufanda o capucha, con el apoyo de civiles, se congregaron por la noche en la Plaza de la Concordia, antes de recorrer a pie los Campos Elíseos hasta el Arco de Triunfo, donde formaron una cadena humana alrededor del monumento y cantaron La marsellesa (el himno nacional de Francia).

La revuelta de uno de los pilares de la sociedad francesa –la policía–, ha sido la más importante producida en la Francia moderna. Y, sin embargo, prácticamente ninguno de los principales medios franceses cubrió el acontecimiento.

Los colegios
Tremblay-en-France (Seine-Saint-Denis, cerca de París): El director de la escuela preparatoria Hélène-Boucher fue atacado el 17 de octubre por varios individuos de fuera. Algunos "jóvenes" atacaron el edificio con bombas incendiarias, y cuando el director trató de calmar la situación, uno de los "jóvenes" respondió con golpes. En el incidente participaron cincuenta personas no identificadas. Era el tercer episodio de violencia acaecido en el vecindario. Cuatro días antes, habían prendido fuego a dos vehículos.

Un mes más tarde, el diario Le Monde celebró un encuentro con varios estudiantes. El objetivo de tal encuentro era tratar de entender la causa de la violencia en Tremblay. Yacine, de 21 años y alumna de la Universidad de París II, dijo: "Esto es una advertencia. Estos jóvenes no atacaron la escuela por casualidad; querían atacar la institución, atacar al Estado".

Argenteuil (Val d'Oise, suburbio de París): Un profesor de la escuela de primaria Paul Langevin recibió una paliza en la calle, el 17 de octubre, cuando llevaba a los niños de vuelta al colegio desde las canchas de tenis, a un kilómetro de la escuela. Tras oír al profesor levantar la voz a un niño, dos jóvenes pararon el coche, le dijeron la profesor que era un "racista" y lo golpearon delante de los niños. Según Le Parisien, uno de los atacantes justificó sus actos acusando al profesor de "racista". "Usted no es el maestro", dijo el individuo. "El único Maestro es Alá".

Colomiers (Toulouse, sur de Francia): Un profesor de educación física fue agredido por un estudiante el 17 de octubre, cuando el profesor intentó impedir que el alumno abandonara la escuela a través de una salida prohibida.

Calais (Pas-de-Calais): Dos alumnos de una escuela de formación profesional en Calais atacaron a un profesor, y uno le fracturó la mandíbula y varios dientes el 14 de octubre, según el periódico local Nord-Littoral. Los estudiantes atacaron al profesor de ingeniería eléctrica porque le había dicho a uno de ellos que volviera a sus tareas.

Saint-Denis (Seine Saint-Denis, suburbio de París): El 13 de octubre, el director de una escuela y su director adjunto recibieron una paliza propinada por un alumno de formación profesional que había sido regañado por llegar tarde.

Estrasburgo: Un profesor de matemáticas fue brutalmente atacado el 17 de octubre en la facultad de Orbelin. El director de la institución le dijo a France Bleu que "un joven", que no era alumno de la escuela, le había dado una paliza al profesor. Esta no era la primera vez que el "joven" entraba en el edificio. En una ocasión anterior, cuando el profesor le pidió que saliera del aula, el "joven" le asestó al profesor varios golpes en la cara antes de huir.

Todos estos atacantes no eran terroristas, pero al igual que los terroristas islámicos, querían aparentemente destruir y "atacar la institución, atacar al Estado".

Los hospitales
El 16 de octubre, quince individuos que acompañaban a un paciente sembraron el terror en el área de urgencias del hospital Gustave Dron en Tourcoing, según La Voix du Nord. Un doctor recibió varios golpes; otro fue arrastrado por el pelo. Los médicos y enfermeras le dijeron al periódico que seguían conmocionados. Una enfermera dijo:

Diez personas se abrieron paso a la fuerza hasta el fondo de la sala de urgencias. Los doctores les pidieron que se marcharan. Cuando todo acabó, me di cuenta de que la sala de urgencias estaba arrasada, los pacientes aterrados y sus familiares llorando.

Los atacantes eran del distrito de La Bourgogne, un área fundamentalmente habitada por inmigrantes norteafricanos. Fueron detenidas tres personas.

En la misma zona de La Bourgogne, se produjeron disturbios el 4 de octubre. Catorce coches fueron incendiados y 12 personas detenidas. Los disturbios, que duraron cuatro noches, estallaron tras la detención de un conductor que no se paró cuando se lo pidió un policía.

La política
El 14 de octubre, Nadine Morano, número dos del partido de la oposición Les Républicains, trató de impedir físicamente que un empresario argelino, Rachid Nekaz, entrara en el Centro de Finanzas Públicas de Toul, en el este de Francia. Nekaz es conocido por pagar las multas de las mujeres musulmanas detenidas por llevar el burka en público, prohibido por la ley desde octubre de 2010. La policía llegó a proteger el derecho de Nekaz de pagar la multa. Actualmente se está debatiendo una enmienda a la ley de financiaciones para bloquear y penalizar prácticas que, como las de Nekaz, sortean la ley.

El presidente François Hollande está ahora recibiendo una lluvia de ataques por la publicación de un libro titulado A President Should Not Say That... ("Un presidente no debería decir que...") En él, se recogen estas supuestas palabras: "Francia tiene un problema con el islam", y "hay demasiados migrantes en Francia", comentarios que Hollande afirma no haber dicho nunca. Otra cita del libro que Hollande niega haber dicho es:

No puede ser que sigan llegando migrantes sin control, en el contexto de los atentados... ¿Y la secesión de los territorios (en zonas de exclusión)? ¿Cómo podemos evitar una fragmentación? Porque eso es lo que va a pasar.

El presidente Hollande gasta el tiempo disculpándose por cosas que nunca dijo, pero que debería haber dicho porque son ciertas.

Población francesa
Chinos franceses: los chinos franceses viven en los mismos suburbios que los musulmanes y son atacados y hostigados, ante la indiferencia general de la policía.

Al haberse producido una espiral de delitos contra la comunidad, unos 50.000 chinos protagonizaron una marcha de protesta en París el 4 de septiembre, tras el fatal atraco a un sastre chino.
Los manifestantes, que llevaban todos camisetas blancas con las palabras "Seguridad para todos" y banderas francesas, se congregaron en la Plaza de la República. Organizaron por su cuenta la manifestación y no contaron con el apoyo de las organizaciones "pro derechos humanos" tradicionales, que prefieren ayudar a los migrantes musulmanes.

Opinión pública: en enero de 2016, Cevipof, un think tank del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Pol) hizo público su séptimo Barómetro de Confianza Política, una encuesta publicada anualmente para medir los valores de la democracia en el país, basada en las entrevistas realizadas a 2.074 personas:

¿Cuál es su actual estado anímico? Desánimo 31 %, Pesimismo 29 %, Desconfianza 28 %, Miedo: 10 %
¿Confía en el Gobierno? No mucho 58 %, nada en absoluto 32 %
¿Confía en el poder legislativo? No mucho 39 %, nada en absoluto 16 %

¿Confía en el presidente? No mucho 32 %; nada en absoluto 38 %
¿Preocupa a los políticos lo que piensa la gente? No mucho 42 %, nada en absoluto 46 %
¿Cómo está funcionando la democracia en Francia? No muy bien 43 %, nada bien 24 %

¿Confía en los partidos políticos? No mucho 47 %, nada en absoluto 40%
¿Confía en los medios? No mucho 48 % nada en absoluto 27 %
¿Qué sentimiento le despierta la política? Desconfianza 39 %; descontento 33 %, aburrimiento 8%

¿Qué sentimiento le despiertan los políticos? Decepción 54 %; descontento 20 %
¿Los políticos son corruptos? Sí 76 %
¿Hay demasiados migrantes? Sí, sumados a los que tienden hacia el sí: 65 %

¿Es el islam una amenaza? Sí, sumados a los que tienden hacia el sí: 58 %
¿Está orgulloso de ser francés? Sí 79 %

Lo que esta encuesta demuestra es que la distancia entre la población y los políticos nunca ha sido tan grande.

Thibaud de Montbrial, abogado y experto en terrorismo, declaró el 19 de octubre a Le Figaro:

El término "desplazamiento" de la sociedad francesa parece el adecuado. La violencia contra la policía y los hospitales, los ataques que se multiplican contra colegios y profesores son ataques contra los pilares del ámbito gobernante. En otras palabras, todo lo que representan las instituciones del Estado (...) está siendo ahora objeto de una violencia basada fundamentalmente en excesos sectarios y a veces étnicos, alimentados por un increíble odio hacia nuestro país. Debemos estar ciegos o inconscientes para no sentirnos preocupados por la cohesión nacional.

Vía Gatestone Institute

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Rajoy y la secesión: la arruga, aquí, no es bella
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 14 Diciembre 2016

Sin aclararnos el porqué, el Gobierno ha dado un giro radical en relación con el gravísimo desafío planteado por el secesionismo. Y, si hemos de fiarnos de las increíbles declaraciones de Soraya Sáenz de Santamaría a ese respecto, parece haberlo hecho con el furor de los conversos. Ese es el peligro, claro, de decir de pronto Diego donde antes se había dicho digo: que para dar credibilidad al cambalache hay que cargar las tintas hasta caer en el ridículo.

Constatado el cambio de posición del Gobierno en Cataluña y constatada la ausencia de cualquier explicación que permita entenderlo, solo caben dos hipótesis. Una buena: que Rajoy haya llegado a la conclusión de que los independentistas acabarán por arrugarse y, por eso, opta por no tensar la cuerda. Y una mala: que el que se ha arrugado es el Gobierno ante la perspectiva de su posición minoritaria, posición que le habría llevado a la disparatada conclusión de que, para asegurarse su futuro, no le queda otra que comprar la mercancía averiada que hasta ahora, con razón, había rechazado: toda esa sandez que se resume en la peregrina idea del choque de trenes, según la cual la responsabilidad de lo que hoy ocurre en Cataluña no sería del secesionismo sublevado, sino a partes iguales de los defensores de la ley y de quienes llevan muchos meses pasándosela por el arco del triunfo.

Aunque pensando en el bien de España me tranquilizaría que Rajoy dispusiera de datos desconocidos para el público que le permitan sostener con seguridad la certeza de la primera de las hipótesis citadas, mucho me temo que no es así y que la correcta es la segunda. De hecho, no hay más que ver la creciente intensidad de las provocaciones y bravatas de los independentistas para concluir que es la debilidad de la respuesta del Estado frente a ellas el principal combustible del que todas se alimentan.

Los diputados de la CUP delinquen rompiendo imágenes del jefe del Estado en el Parlamento catalán, los alcaldes secesionistas prevarican ordenando la apertura de las dependencias municipales el día de la Constitución, el presidente de la Generalitat impulsa por todo lo alto la preparación de una sublevación contra el Estado con su cumbre secesionista del día 23 de este mes. ¿Y qué hace el Gobierno?

El Gobierno proclama, ahora, que hay que negociar y prepara, al parecer, el premio que va a ofrecerle a los independentistas en pago por su radical deslealtad, su conspiración permanente para delinquir y su absoluto desprecio a la paz interna en Cataluña y a la concordia entre esa comunidad y el resto del país.

Rajoy juega con fuego. Pues cada paso atrás que, de su mano, da el Estado, es un paso adelante del secesionismo. Si sigue así, es posible que, cuando quiera reaccionar, sea ya demasiado tarde para hacerlo. Y, entonces, sí, se convertiría, por omisión, en corresponsable de un inmenso desastre que no se aleja por el demencial procedimiento de cerrar los ojos ante él.

A los alcaldes de San Sebastián y Bilbao
Ordóñez, Múgica, Cuesta: 18 familias de víctimas de ETA piden placas en su honor
Covite remitió hace meses una carta a Eneko Goia (PNV) en su nombre para reclamar este reconocimiento. La asociación denuncia que el alcalde ha incumplido su palabra
José Mari Alonso. San Sebastián El Confidencial 14 Diciembre 2016

El Mapa de la Memoria de las víctimas del terrorismo en San Sebastián sigue sin puntos rojos 32 meses después. El mandato del pleno de abril de 2014 de colocar placas en homenaje a los asesinados por ETA en el lugar donde perdieron la vida sigue pendiente de ejecución por el Gobierno municipal, que aún no ha decidido cómo responder a la decisión aprobada la pasada legislatura con los votos a favor de PP y PSE y la abstención de PNV y EH Bildu.

San Sebastián ostenta el triste récord de ser la ciudad más castigada por la violencia de ETA, con cerca de un centenar de víctimas. Ante la falta de respuesta institucional a una decisión plenaria que tiene carácter general, las familias de 18 víctimas de ETA han reclamado al alcalde, Eneko Goia (PNV), que se honre individualmente su memoria con la colocación de un distintivo en los puntos donde sus vidas fueron segadas. Entre las víctimas, están el que fuera líder del PP en la ciudad Gregorio Ordóñez, el histórico militante socialista Fernando Múgica o el delegado provincial de la Compañía Telefónica Nacional de España Enrique Cuesta.

También han reclamado este reconocimiento los allegados de Vicente López Jiménez, el vendedor de periódicos asesinado en 1990 acusado de ser confidente de la Policía; de Ángel María González, tiroteado en 1993 presuntamente por su vinculación con el narcotráfico; de Ángel Cruz Salcines, el policía municipal acribillado a balazos la víspera del referéndum constitucional; de José María Elicegui Díaz, conductor del entonces presidente de la Diputación de Guipúzcoa, que murió en un ametrallamiento múltiple, y del también chófer Gregorio Caño García. La lista se completa con los nombres de Miguel Paredes y Elena Moreno, asesinados presuntamente por toxicómanos, los guardias civiles Antonio Pastor Martín, Miguel Íñigo Blanco y José Zafra Regil, el brigada del Ejército de Tierra Mariano de Juan Santamaría, el coronel del Ejército retirado Diego Fernández-Montes Rojas y el gobernador militar Rafael Garrido, su esposa Daniela Velasco y su hijo Daniel, víctimas de una bomba lapa.

Las 18 familias han reclamado este reconocimiento a través de una carta que fue remitida hace unos meses al alcalde en su nombre por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, que lidera la actuación para lograr la visualización de estas placas. La instalación de estos distintivos mantiene enfrentada a esta asociación con algunos ayuntamientos, hasta el punto de que la entidad liderada por Consuelo Ordóñez inició hace dos años una campaña para implantar estos carteles sin el correspondiente permiso municipal.

La campaña ‘Una víctima, una placa’ se inició en Bilbao en septiembre de 2014 con la colocación de una placa en recuerdo de María Luisa Sánchez Ortega, una empleada del hogar a quien ETA asesinó en 1987. El entonces alcalde, Ibon Areso (PNV), que había asumido el cargo tras la muerte del histórico Iñaki Azkuna, retiró el distintivo por carecer de permiso, pero adoptó el compromiso verbal de instalar placas en recuerdo de todas las víctimas en la ciudad.

El de Bilbao fue un contrato de palabra y el de San Sebastián un compromiso por mandato plenario. Pero ninguno de los dos acuerdos se ha cumplido a día de hoy. Por ello, Covite ha avisado a través de una nota de prensa de que colocará los rótulos si los ayuntamientos no empiezan a cumplir con este cometido en el plazo de 15 días. En el caso de Bilbao, apunta a 62 distintivos en homenaje a 72 víctimas, y en el caso de San Sebastián, a 73 en recuerdo de 94 asesinados (hubo atentados con más de un muerto).

Al llegar a la alcaldía de San Sebastián, Goia trasladó a Covite su intención de abordar la colocación de las placas de forma genérica en la comisión de Derechos Humanos y en el Foro Local de Víctimas, cuestión que a día de hoy sigue pendiente, a pesar de haber transcurrido año y medio. En todo caso, la asociación denuncia que el alcalde ha incumplido su palabra de poner distintivos en homenaje a aquellos asesinados cuyas familias manifestaran personalmente su predisposición. Fue, según aseguran en el colectivo, en una reunión que tuvo lugar el pasado 4 de marzo. En respuesta a este encuentro, Ordóñez remitió el pasado 8 de julio una carta, a la que ha tenido acceso El Confidencial, con los nombres de las víctimas cuyos allegados exigen que se les honre con una placa. “Entiendo que, tal y como nos trasladó en la reunión mantenida en marzo, ya no hay ningún impedimento para comenzar con la colocación de estas placas”, sostiene la presidenta de la asociación en la misiva.

Pero estas 18 familias siguen sin que sus peticiones sean atendidas. Fuentes del Gobierno municipal niegan que el alcalde adoptara el compromiso de colocar placas en respuesta a demandas individualizadas, y aseguran que esta cuestión se abordará con todas las víctimas, ya que “el sentir es muy diverso” y “no todas quieren que se coloquen estas placas”. Por ello, señalan que este tema se encauzará a través de la comisión de Derechos Humanos y el Foro de Víctimas, espacios que posibilitan el “debate sosegado sin presión pública”, en el que se recogerán “todas las opiniones” antes de ver “qué tipo de espacio o forma se le da a este reconocimiento”.
73 placas colocadas de madrugada

Covite ya colocó en San Sebastián las 73 placas durante la madrugada del 10 de mayo de 2015, a las puertas de las elecciones municipales, ante la negativa del Gobierno de EH Bildu a cumplir con el mandato plenario, pero muchas de ellas fueron retiradas o arrancadas a las pocas horas por el ayuntamiento. Ahora, amenaza con hacer lo mismo en caso de que el Ejecutivo de PNV y PSE “esquive su responsabilidad”, y más aún en el año en que la ciudad ostenta la distinción de Capital Europea de la Cultura. A este respecto, desde el consistorio no adelantan qué se hará en caso de que Covite cumpla su palabra. “Veremos si lo hacen y entonces analizaremos cómo responder”, sostienen.

Las discrepancias también se producen en Bilbao. El hoy alcalde, Juan Mari Aburto, ya declinó asumir el compromiso adoptado por su antecesor de colocar placas en memoria de todas las víctimas de ETA allí donde fueron asesinadas, en una carta remitida el pasado año a Covite en la que se limitaba a informar que iba a “analizar” esta posibilidad. Incluso, en la misiva reprochó a esta asociación que pretendiera adoptar “medidas unilaterales” que “no ayudarían al objetivo” de la memoria de las víctimas, que “debe ser un lugar de encuentro de todos los demócratas”. No obstante, ante el silencio institucional, Covite ha decidido presionar también al ayuntamiento, a quien ha advertido este lunes de que acometerá esta labor si no ve ninguna actuación en el plazo de dos semanas.

RECUERDAN QUE BILDU SE RELACIONA CON EL TERRORISMO
Las víctimas de ETA en Navarra rechazan un Gobierno integrado por Bildu
Las familias de 43 personas asesinadas por ETA en Navarra entre 1977 y 2009 quieren "vivir en una comunidad donde las fotos de los asesinos no presidan los escenarios festivos y donde no se llame presos políticos a los terroristas".
 gaceta.es 14 Diciembre 2016

Familiares de más de 40 víctimas mortales de ETA en Navarra se han unido para mostrar su rechazo a la política sobre paz y convivencia que lleva a cabo el Gobierno foral presidido por Uxue Barkos.

Tras una comparecencia de la consejera Ana Ollo para presentar un balance en la materia en el que sostuvo que las víctimas tenían una visión "positiva" y la mayoría ponía en valor que por "primera vez" el Ejecutivo contactara con ellas, este grupo de familiares ha asegurado que estas palabras "no se corresponden en absoluto" con sus reflexiones ni se sienten "en ningún modo" reflejadas en ellas.

Por ello han decidido, "por primera vez en un comunicado conjunto", expresar la opinión de las familias de 43 personas asesinadas por ETA en Navarra entre 1977 y 2009, empezando por el "rechazo" y "desconfianza" hacia un Gobierno "integrado por EH Bildu, que no solo nunca ha condenado el terrorismo sino que se relaciona con él". "Hemos sentido que las llamadas y contactos realizados por la dirección de Paz y Convivencia a las víctimas de ETA han sido utilizadas por la consejera y el director de manera interesada", precisan.

Y añaden que "no mencionan nada de los mensajes que las víctimas transmitían al Gobierno, su malestar por la presencia de Bildu, ni la negativa a participar en un acto que pretendían con todas las víctimas y partidos políticos".

Subrayan que las víctimas quieren "vivir en una comunidad donde las fotos de los asesinos no presidan los escenarios festivos, donde no se llame presos políticos a los terroristas, donde no se quiera tapar la histor-ia reciente con la memoria pasada" e inciden en que quieren una sociedad con "memoria, verdad, justicia y reparación".

"Las víctimas del terrorismo hemos manifestado en múltiples ocasiones que estamos en contra de que se victimice todo para tratar de confundir la realidad vivida", de que los socios en el Ejecutivo foral utilicen "constantemente y conscientemente" frases como "todo tipo de víctimas" y "todas las violencias".

Por ello piden al gabinete de Uxue Barkos que "colabore con los casos sin resolver", el "auténtico drama" de las familias, y que "exija" a ETA su disolución, la entrega de las armas y la petición de perdón a la sociedad por el daño causado.

Sí admiten "algunos contactos telefónicos y algún encuentro" personal con el Gobierno, pero aseguran que "la mayoría" ha rechazado acudir a las citas "por falta de confianza", y no sólo niegan estar agradecidos sino que denuncian que se esté queriendo "maquillar la presencia de EH Bildu en el Gobierno".

Destacan en este sentido que quienes han defendido o justificado a ETA están ahora en el Gobierno foral "sin haber modificado su discurso", y desmienten además que este sea el primer Ejecutivo que contacta con las víctimas ya que han tenido "muchos momentos de encuentro y solidaridad con las instituciones" en el pasado, y como ejemplo citan la Medalla de Oro de Navarra que se les concedió en el año 2000.
 


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