AGLI Recortes de Prensa   Viernes 16  Diciembre  2016

Niños cobaya
Isabel San Sebastián. ABC16 Diciembre 2016

MUCHO se ha dicho y escrito de las barbaridades lingüísticas perpetradas en Cataluña por los sucesivos gobiernos independentistas, en flagrante violación del ordenamiento jurídico vigente e impune desacato reiterado a las sentencias del Tribunal Constitucional. Tantas han sido las denuncias como nulos los intentos del Ejecutivo central por amparar los derechos conculcados. Pero, si grave es lo que sucede en el feudo del secesionismo catalán, mucho peor es el drama silenciado que viven millares de niños y padres en el País Vasco. Niños y padres sometidos a una euskaldunización tan forzosa como forzada en lugares de los que el vascuence desapareció hace siglos, lo que convierte esa lengua en un vehículo de expresión completamente extraño y por ende hostil para los alumnos obligados a estudiar materias ya de por sí complejas en un idioma endiablado que jamás han oído hablar en su entorno. Bilbao, ambas márgenes del Nervión, la mayor parte de los núcleos urbanos de Álava y Guipúzcoa... Pueblos y ciudades en los que el castellano, lengua común de todos los españoles, es la que se emplea desde tiempo inmemorial en todas las facetas de la vida, excepto la escuela, donde el euskera se ha impuesto a golpe de sectarismo con fines de adoctrinamiento ideológico y consecuencias devastadoras.

Entre los muchos silencios, mentiras y falsos relatos vergonzosos que caracterizan la presunta normalidad imperante hoy en la Comunidad Autónoma Vasca, el empeño de ignorar este problema, como si sencillamente no existiera, es uno de los más sangrantes. Pocos progenitores se atreven a quejarse en voz alta, conociendo los riesgos inherentes a significarse y perjudicar a sus hijos con una postura tan políticamente incorrecta, y aún son menos los profesores dispuestos a jugarse el pan reconociendo públicamente lo que en las conversaciones privadas constituye una evidencia. En cuanto al Ministerio de Educación, ocupado en otros asuntos, o desconoce el verdadero alcance de esta gravísima cuestión o se lava las manos escudándose en que se trata de una competencia transferida. De manera que con el correr de los años, y tras varias generaciones de chavales sacrificados a esta magna obra de ingeniería social necesaria para la culminación de la «construcción nacional» euskérica, ha tenido que ser el informe PISA, internacionalmente reconocido por su solvencia, el que pusiera el dedo en la llaga de esta herida purulenta que tanto sufrimiento causa. ¡Gracias le sean dadas!

Según los últimos datos, desvelados hace unos días, el País Vasco se desploma en el ranking del citado estudio hasta caer por debajo de las medias española y de la OCDE en materias como Matemáticas o Ciencias. Y ello, a pesar de invertir en la educación de cada alumno casi el doble que Madrid o Castilla y León, situadas a la cabeza del podio español por comunidades. Los chicos vascos retroceden dramáticamente en competitividad respecto de sus coetáneos europeos no porque sean más torpes, más vagos o menos capaces, sino porque se les obliga a adquirir conocimientos en una lengua que les resulta tan ajena como el finlandés y no menos difícil de dominar que esta, con el agravante de que nadie en su entorno familiar está en condiciones de ayudarles. ¿Se imaginan la frustración de unos y otros? Su fracaso se debe simple y llanamente a la imposición del euskera. La Carta Magna les garantiza a ellos y a sus padres el derecho a utilizar el español, pero sus gobernantes autonómicos se fuman un puro con ella mientras los de la Nación los abandonan a su suerte.

Y ahora que estamos en pleno idilio PNV-PP, previo a la negociación de los Presupuestos, no cabe albergar esperanzas de que esto cambie. Son cobayas humanas. Carne de experimento ejecutado con criaturas indefensas.

Rajoy, peor que un testigo
Guillermo Dupuy Libertad Digital 16 Diciembre 2016

Tras haber escrito tiempo atrás un artículo que llevaba por título "La versión de Rajoy del 9-N absolvería a Mas", no seré yo quien se sorprenda ante la noticia de que Artur Mas ha pedido que se cite al presidente del Gobierno como testigo en el juicio por la ilegal consulta secesionista del 9 de noviembre de 2014. Quien rehúye su obligación de hacer cumplir la ley está abocado a ocultar la existencia del delito tanto como el que lo perpetra. Y eso es prácticamente lo que vino a hacer el presidente del Gobierno en su tardía y bochornosa comparecencia ante los medios de comunicación tres días después de que se perpetrara lo que él aseguró que no se iba a perpetrar.

Lo peor es que el Gobierno de Rajoy, con Soraya a la cabeza, lejos de rectificar, incide en una temeraria política de mano tendida hacia los sediciosos y en la contraproducente insensatez de intentar contentar a los que no se van a contentar. Así, no es de extrañar que los separatistas vuelvan a perpetrar el año que viene una nueva consulta secesionista en Cataluña mientras la indolencia y estupidez que imperan en buena parte de la clase política y periodística española vuelve a quitar gravedad al asunto con recurrentes memeces tales como que la consulta "no tiene efectos jurídicos", o que ha sido un "butifarréndum", o que ha sido un "fracaso de participación", o cualquier cosa que sirva para ridiculizar aquello que no se ha logrado impedir.

El tiempo lo dirá, pero si los golpistas que rigen las instituciones autonómicas catalanas vuelven a perpetrar en Cataluña una nueva consulta secesionista el año que viene, el único fracaso que se habrá repetido en Cataluña no será el de los convocantes, tal y como ya pretende que creamos Sáenz de Santamaría, sino el del Gobierno de Rajoy a la hora de velar por que el imperio de la ley rija en esa parte de España. Seguro que ese fracaso de nuestro Estado de Derecho será ocultado por el Gobierno de la nación y con él la existencia del delito. ¿Qué mejor línea de defensa para el que lo ha perpetrado?

La política y el tamaño de los embustes
José Luis González Quirós  vozpopuli.com 16 Diciembre 2016

La relación de los ciudadanos con la política está definida por una notable asimetría: a unos pocos les interesa mucho, a muchos no les interesa nada. El interés de los profesionales del ramo está en que esa distribución se mantenga dentro de los límites de lo tolerable, y para ello disponen de diversos recursos de movilización. El desinterés de la mayoría está definido por una convicción escéptica, la de que no se puede hacer nada, y por un deseo no siempre bien expresado: el “que me quede como estoy” característico de las llamadas mayorías silenciosas. Dentro de esos parámetros, cada situación nacional exhibe unas características específicas, de modo que no es lo mismo la sabiduría paciente de los italianos, por poner un ejemplo cercano, que el activismo nórdico o anglosajón, pero algo está cambiando en casi todas partes: crece el descontento con las políticas dominantes, y a eso se le suele llamar, un tanto confusamente, populismo. Hay más cosas, entre el cielo y la tierra, sin embargo, que las que sospecha esa filosofía, como le dijo Hamlet a Horacio.

El bocinazo de Aznar
Apenas comenzada la legislatura y cuando los observadores complacientes se disponían a maravillarse de las habilidades de la vicepresidenta para reconducir supuestamente la cuestión catalana, lo que no deja de ser un ejercicio de soberbia incompatible con una mínima sabiduría histórica, la nueva Faes ha alzado la voz para recordar un par de verdades que corrían el peligro de acabar en el sumidero de un relato chapucero y absolutamente falso.

Naturalmente, ese recuerdo elemental, ha producido notable desconcierto a quienes no son capaces de distinguir el acuerdo de la rendición. Se trata, en efecto, de que en el seno del PP hay un conflicto no resuelto y ya muy largo, entre quienes lo dirigen y quienes lo votan. Muchos electores, en franco declive, en cualquier caso, parecen preferir el mal menor del marianismo, a cualquier otra cosa, pero no dejan de sorprenderse de que sus líderes no sepan hacer nada distinto a refugiarse en las posiciones del rival. La gentil Soraya ha dado un mal paso al despreciar la cerrada oposición del partido que la soporta al proceso estatutario puesto en marcha por los desaparecidos Zapatero y Maragall. Si a eso se le añade una política que no ha sabido reducir gastos interesados y que ha metido impúdicamente la mano en el bolsillo de los ciudadanos se hace muy difícil ignorar la existencia de profundas desavenencias en la base política del PP.
La confusión de los relatos

Haber convertido a la política en un género literario tiene sus ventajas, pero, a la postre, puede salir relativamente caro. La izquierda lleva tiempo tratando de buscar en los cielos las narrativas que le permitan recuperar el terreno perdido. Víctima de sus éxitos, no sabe darse cuenta de los problemas que surgen tras sus políticas, especialmente cuando éstas se aplican por el adversario, arte en el que Rajoy ha mostrado una pericia extrema.

Zapatero buscó su inspiración en las gráciles piruetas de las nubes, en el manoseo de la semántica y en la reescritura de la historia, sin darse demasiada cuenta de que, mientras deliraba, el castillo de naipes se le venía encima con estrépito. Como en el soneto cervantino del valentón, “caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese, y no hubo nada”, pero eso solo pasa en los poemas. Lo que Zapatero dejó tras de sí se comprende muy bien si se echa un vistazo a las encuestas, o a la cara del pobre Fernández del que se espera que sepa lidiar con un toro muerto.

Andan los del PSOE discutiendo sobre sus esencias porque apenas pueden ya disfrutar de herencia alguna. No es discusión menor y han de hacerla tras haber cometido la mayoría de los errores que se pudieran incluir en la lista de un pesimista, pero mientras sigan creyendo que puedan hallar la solución atendiendo más a los eslóganes que a sus consecuencias seguirán siendo víctimas de esa peculiar irrelevancia que los ahoga.

Podemos y los defectos de los demás
Como la mosca de Voltaire, que creía gobernar el elefante sobre el que caminaba, los podemistas pueden optar por seguir confundiendo el cabreo de los electores con el atractivo de sus ocurrencias, y solo el futuro les dará la respuesta correcta, pero para los que no forman parte de esa secta y no son víctimas de la ilusión del insecto, el tiempo disponible para articular una nueva formación con bases sólidas no es inagotable.

Hay un espacio a la izquierda, no cabe duda alguna, pero no hay oportunidad para el disparate, no a medio plazo, al menos. El espacio de Podemos será una función del que ocupen los socialistas, pero si aspiran a desplazarlos del eje central tendrían que saber hacer bien lo que estos han hecho mal, y no parece que, de momento, estén acertando. Creer que los males que nos afligen se rendirán a políticas que traen desmembramiento, insolidaridad y culto a viejos mitos colectivistas, es un error de bulto, aunque lo cometan quienes han sido acunados escuchando nanas castristas, escraches porteños o villancicos del padrecito Stalin.

Errores y mentiras
Aunque la política se pueda definir en ocasiones como el arte evitar que los perjudicados caigan en la cuenta del timo, las situaciones de crisis no pueden abordarse con mera retórica. El mundo está cambiando de manera inapelable, y ni España está en condiciones de ponerse al pairo, ni Europa puede seguir siendo el refugio en el que se pueda obtener el perdón de errores sin cuento, la madre bienhechora y multimillonaria capaz de olvidar una y otra vez los deslices de sus hijos pródigos.

Ahora se necesitan políticas de verdad, no basta con tratar de seguir estirando el relato de una normalidad que no cumple con ninguna de las exigencias del caso. Los equipos que mandan circunstancialmente en el PP y el PSOE pueden equivocarse muy gravemente si piensan que la cosa se arreglará como tantas veces en el pasado. No será así, y pronto se verá con claridad meridiana.

En política hay algo peor que el embuste: la ignorancia egoísta de las funciones del oficio, ese mal que afecta a quienes creen que están en el poder por sus muchas gracias, olvidando que, más allá de cualesquiera méritos, siempre tienen algo más que hacer que disfrutar del cargo. El embustero sabe, al menos, para qué engaña, pero quienes ignoran lo esencial no pueden hacer otra cosa que agravar el trance. La situación política en la que nos encontramos los españoles es lo suficientemente peligrosa como para que no puedan contemplarse sin enorme temor los gestos de autocomplacencia con que nos castigan quienes gobiernan, ese baile en el Titanic mientras el barco amenaza zozobra por incompetencia

Solo la ley… pero toda la ley
Gonzalo Duñaiturria Okdiario 16 Diciembre 2016

El diplomático y escritor francés René de Chateaubriand dijo que “la justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella”. La sociedad está hambrienta de justicia. No por una ansiedad desmedida, sino por contemplar con estupor cómo determinados individuos, o estos amparados en distintas instituciones, se saltan la ley de forma impune, sin que sobre ellos recaiga el peso, todo el peso, que nuestro ordenamiento jurídico otorga a dicha ley.

Nos hemos encontrado con una situación atípica, chocante, quizá producto de cierta ceguera histórica durante la Transición, donde los ‘padres de la Constitución’ y el legislador olvidaron lo insaciables que han sido los nacionalismos periféricos. Supuso la inexistencia de regulación específica sobre los mecanismos a los que podía acudir el Tribunal Constitucional (TC) para el cumplimiento de sus sentencias. Dicho de otra forma, el Constitucional derogaba leyes contrarias a nuestro ordenamiento jurídico. Normalmente dictadas por instituciones dominadas por los nacionalistas, pero en caso de que estas últimas desobedecieran, el propio Constitucional no disponía de mecanismos legales para obligar a su cumplimiento. Mencionemos casos como i) El Incumplimiento por innumerables Ayuntamientos de la ‘Ley de Banderas’, ii) La inconstitucionalidad de la Ley 3/1993 del Estatuto del Consumidor de Cataluña donde se multaba, y se sigue multando, a aquellos establecimientos que rotularan en castellano y iii) La incapacidad del TC para paralizar la patochada de referéndum catalán del 9-N, que finalmente se llevó a cabo, a pesar de que aquél, por providencia firme e irrecurrible, había suspendido todas las actuaciones encaminadas a la celebración de dicha consulta.

Casos donde el mandato imperativo del TC quedaba en papel mojado. Se carecía de medio legal para hacer cumplir su mandato en caso de desobediencia. En octubre de 2015 se puso fin a semejante dislate. Con la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional para la ejecución de las resoluciones del TC en caso de incumplimiento se garantiza, casi 40 años después de ser aprobado el Texto Constitucional, nuestro Estado de Derecho. Casi 40 años después hubo que hacer una ley para que la ley se cumpliera. Se da potestad al TC para imponer multas a las autoridades, empleados públicos o particulares que incumplan sus fallos e incluso permite suspenderles de sus funciones durante el tiempo necesario para el cumplimiento de sus resoluciones.

Hasta entonces, el Gobierno no disponía de mecanismo legal para hacer cumplir la ley pero dicha reforma supuso garantizar, bajo el imperio de la ley, que esta se cumpla por todos. El pasado 14 de diciembre, el Pleno del Tribunal Constitucional acordó tramitar la petición del Gobierno para que se anule la resolución del Parlamento catalán que aprobó la celebración de un referéndum por la independencia en 2017, acordando la suspensión cautelar de los apartados recurridos, suspensión automática cuando así lo solicita el Gobierno. Dando cumplimiento a la ley, se notifica personalmente la suspensión a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, así como a los demás miembros de la Mesa, al secretario general del Parlamento de Cataluña, así como al presidente y demás miembros del Consejo de Gobierno de la Generalitat, apercibiéndoles de que en caso de no “impedir o paralizar” cualquier iniciativa que ignore la suspensión acordada, incurrirán en “(…) responsabilidades, incluida la penal, (…)”. Ya no existen escusas. Si bien es cierto que en muchas ocasiones más vale que se cumplan las leyes a tener que crear leyes nuevas que se incumplan, la reforma de la LOTC era necesaria para hacer cumplir la ley. El hacer cumplir la ley no solo fortalece a un Estado, sino que educa a todos los ciudadanos y a sus instituciones. Un Estado que por miedos y complejos no hace cumplir la ley con todo rigor no puede ser denominado Estado de Derecho. Obligar a cumplir la ley es un mandato imperativo de todos los ciudadanos hacia aquellos que son responsables de su cumplimiento. No caben pactos, tratos ni capitulaciones. El miedo y el mal entendido “buenismo” tienen como consecuencia la debilidad de unos y bravuconadas fanfarronas de otros. No perdamos más tiempo. Que se cumpla solo la ley… pero toda la ley.

Podemos y el matonismo
EDITORIAL Libertad Digital 16 Diciembre 2016

Se ofrecían como la solución regeneradora pero aun antes de alcanzar el poder ya están inmersos en el matonismo y la corrupción.

En la peor tradición de la extrema izquierda, Podemos es un partido lleno de facciones, grupos y disidencias que son brutalmente machacadas desde una cúpula que domina el panorama con mano de hierro.

El destino de todo aquel que ose oponerse al líder supremo es la asimilación al estilo Echenique –un caso que demuestra que no hay tanto divergencias programáticas como intereses personales encontrados– o, más pronto que tarde, la eliminación política del discrepante y todos sus partidarios, como le está ocurriendo a Errejón a las puertas del próximo congreso del partido.

Los que presumen de ser la "nueva política" y la voz de "la gente" no son, por tanto, sino la mera repetición a veces caricaturesca de lo peor de la vieja política de la extrema izquierda, signado por el matonismo, las partidas de la porra y, en los casos más terribles, la eliminación física del rival.

Es de esperar y de desear que Podemos no llegue a este punto al que sí han llegado tantos líderes comunistas a los que glorifican, si bien aquel mensaje de Monedero a Errejón desde la casa en la que fue asesinado León Trotski resultó de lo más inquietante.

Sin embargo, a lo que sí llegan y sin el menor disimulo es a un nivel de presión e intimidación impropio de cualquier organización medianamente presentable, lo que no deja de ser sangrante en un partido que dice estar comandado desde abajo.

La mejor muestra de esto llega de nuevo de la mano de Monedero, que este jueves ha amenazado a un diputado podemita, tal y como éste ha asegurado en las redes sociales.

Resulta un comportamiento tan inconcebible como revelador de lo que está ocurriendo en Podemos. En primer lugar, del grado de ferocidad de la guerra intestina en un partido que había llegado para defender a los desfavorecidos y solucionar la presunta emergencia social y que no tiene tiempo para eso porque dedica la mayor parte de sus esfuerzos a la intriga y la batalla entre facciones. Y, en segundo lugar, del sistema de valores que impregna una organización en la que si has sido pillado con más de 400.000 euros de dudosísima procedencia y sin declarar a Hacienda sigues siendo tan importante como para amenazar a diputados –y eso sin tener cargo orgánico alguno– pero en la que si discrepas públicamente vas a ser laminado sin piedad.

Se ofrecían como la solución regeneradora pero aun antes de alcanzar el poder ya están inmersos en el matonismo y la corrupción. Con estos antecedentes, es evidente lo cabe esperar de Podemos si algún día llega al Gobierno.

Por un puñado de hoteles
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 16 Diciembre 2016

EL MOVIMIENTO Cristiano de Liberación es uno de esos grupos que continúan la admirable, la cincuenta y siete años heroica resistencia contra la tiranía de los Castro, uno de esos pequeños grupos, mil veces traicionados, que se juegan la vida por la libertad de Cuba mientras Willy Toledo toma mojitos en un chalé robado a un asturiano, esos cubanos de verdad y mérito a los que los esbirros de la monarquía comunista militar de los Castro apalean, repudian, escrachan, torturan y asesinan.

Sí, para gloria suya y vergüenza nuestra, ahí están esos mártires dejados de la mano de La Patachou del Vaticano, que no recibe a Tintori pero le escribe a Carmena y Colau «que le manden buena onda» (anda y que te ondule el Iscariote); ahí siguen, resistiendo, esos demócratas abandonados por el amiguito de Beyoncé y por el matasiete que acaba de nombrar secretario de Estado a un tío condecorado por el esbirro del KGB Vladimir Putin, uno de cuyos primeros actos oficiales fue poner una placa en la Lubianka en homenaje a Andropov, el asesino de Budapest, el de los psiquiátricos para poetas, el carcelero de Sajarov y tantos disidentes.

Pero ahí están, defendiendo sus derechos, que son los de cualquier ser humano, mientras los margallos, dastis y rajoyes perpetran en Bruselas la traición más infame, la sumisión más deshonrosa a la dictadura castrista y mandan a Cuba a la comisaria Mogherini a decir, porque lo ha dicho y no se le ha caído el lifting de vergüenza, que «todo está cambiando en Cuba».

Como recordaba ayer Zoe Valdés en Libertad Digital, el grafitero El Sexto está en huelga de hambre en Villa Marista, Paraíso de la Tortura, por pintar «Se fue»; el doctor Cardet fue golpeado salvajemente y encerrado en los calabozos castristas por escribir sobre Castro II; y se detiene a mansalva -Rosa Rodríguez, la penúltima- como siempre que la UE dice que algo ha cambiado en Cuba, no se lo vayan a creer los cubanos.

¿Y todo eso por qué? Dice el Movimiento Cristiano de Liberación que «sólo por un puñado de hoteles». Para mí que los palanganeros del sexo barato y los lavanderos del dinero negro, sobre todo el blanco FARC (los tres negocios de la Cuba actual), pero muy especialmente estos políticos bacinillas que trabajan para ese puñado de hoteles, antes meublés, se llevan bastante más de un puñado de dólares.

el húngaro no cede
Orbán, a Merkel: ‘No vamos a pagar tu error de la crisis migratoria’
La Gaceta 16 Diciembre 2016

Mientras todos los líderes han querido exhibir unidad y lanzar un mensaje de cohesión, Orban ha sido la nota discordante y ha cargado contra Merkel y el sistema de cuotas para reasentar refugiados en territorio comunitario.

‘No vamos a pagar tu error de la crisis migratoria’. Así de tajante se ha mostrado el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, a la entrada de la reunión del Consejo de la UE.

El líder magiar ha acusado a la canciller germana de intentar cargar al resto de países con su ‘’error’’ de dejar entrar en Europa a cientos de miles de personas. Ha especificado que el esquema de cuotas no es sino una burda patraña para obligar a todos los países a resolver el problema creado por Alemania. Por enésima vez, Orbán ha insistido en que su país no aceptará la política migratoria de la UE.

Ha insistido en que la mayoría de extranjeros que llegan a suelo europeo son ‘migrantes económicos’ y no refugiados. ‘’Aún estamos luchando contra la imposición de cuotas. Los húngaros no quieren lo que los alemanes, o mejor dicho, lo que Merkel pide’’, ha subrayado.

‘’Los alemanes y otros países que cometieron el error de dejar entrar a estas personas en la UE ahora están tratando de compartir el remedio, haciendo que otros Estados hereden su problema. A Hungría no le gusta este enfoque’’, ha admitido.

El ‘no’ de los húngaros
El 'No' a la imposición del multiculturalismo y al sistema de reubicación de refugiados según las cuotas que propone la Unión Europea vencióo de forma abrumadora -con el 98% de los votos- en el referéndum celebrado en Hungría. Pese a que la participación ha sido inferior al 50%, el Gobierno húngaro ha señalado que el resultado respalda a Viktor Orbán en su "lucha" frente a las imposiciones de la Unión. Y es que, a diferencia de Alexis Tsipras, Orbán se ha comprometido a defender hasta el final la decisión de su pueblo y parece que no cederá tan fácilmente.

El primer ministro húngaro ha defendido desde el comienzo de la crisis migratoria la necesidad de proteger las fronteras europeas y preservar la identidad cultural de cada país. Frente a las críticas de Bruselas, orquestadas por la canciller alemana, Angela Merkel, Orbán se ha mantenido fiel a sus principios y ha continuado trabajando para evitar que "Hungría y Europa se conviertan en un despropósito". En este sentido, ha defendido las fronteras y la necesidad de controlar a los inmigrantes que entrar a país desde el año pasado y ha tomado medidas para ello.

En un primer paso selló los pasos fronterizos del sur, con Serbia y Croacia, elevando vallas alambradas, defendiendo de esta manera la zona Schengen, de libre circulación comunitaria, a la que Hungría pertenece. En septiembre del año pasado entraron en vigor varias leyes que determinan que el cruce ilegal de las lindes puede ser penado con hasta cinco años de cárcel, y en julio pasado introdujo una nueva legislación que permite arrestar a los refugiados en una franja de ocho kilómetros desde la frontera y devolverlos al otro lado de las vallas. Una vez dejados en las llamadas "zonas de tránsito", estas personas pueden presentar sus solicitudes de asilo y entre 15 y 30 personas pueden pasar a Hungría cada día.

El Parlamento catalán burla la Constitución
“Hacen más daño con el ejemplo que con el pecado” Cicerón
Miguel Massanet diarioalsigloxxi.com 16 Diciembre 2016

Una vez más y van tropecientas, los políticos catalanes insisten, con terquedad merecedora de mejor empresa, en intentar presentarse como víctimas del Estado español, como oprimidos por España y como privados de sus derechos a actuar como mejor les plazca cuando, en sus intentos de conseguir separarse del resto de la nación, se atribuyen inexistentes derechos seculares; leyendas imaginarias y jamás probadas e ilusorios reinos y faustos, fruto de sus deseos de tener algún argumento, por insuficiente que fuera, en el que apoyarse para justificar demandas insostenibles, pretensiones artificiales y absurdas argumentaciones, en relación a su indiscutible pertenencia al reino de España, nunca truncada por haber disfrutado de una situación de independencia respecto a su pertenencia al reino de Aragón hasta la refundición de reinos lograda por la unión, en tiempo de los reyes Católicos, de las coronas de Castilla y Aragón. El dudar de esta realidad histórica sólo se puede entender, jamás justificar, por esta vana superioridad, algo que también se produce entre los vascos, esta especie de chovinismo con ínfulas propias de racistas, que los hace pensar que, prescindiendo del resto de España, por sí mismos y sin ayuda de nadie, son capaces de las mayores gestas tanto económicas, como sociales o industriales.

Fuere como fuere, el caso es que, el nefasto ejemplo que están dando los nacionalistas catalanes, su actitud levantisca y su falta de moderación en su forma de expresarse, su acritud en el lenguaje empleado, su altivez en la exposición de sus exigencias y su desprecio, tanto por las leyes nacionales como en cuanto al respeto debido a las sentencias y resoluciones de los tribunales de Justicia españoles; están convirtiendo a esta comunidad catalana en un verdadero problema para el gobierno de la nación, un nefasto paradigma para el resto de autonomías y un peligro en el sentido de que, de seguir por estos derroteros, puede llegar u momento en el que, como ya pasó cuando la Guerra Civil española, no sea suficiente con las advertencias, no basten las advertencias y requerimientos de los tribunales y sean insuficientes los habituales medios de que dispone un gobierno para enfrentarse a las desobediencias de los órganos supeditados a ellos.

Es por ello que, cuando nos vemos en situaciones como la que estamos pasando en estos momentos en los que, el TC, se ha visto obligado a dejar sin efecto una declaración del Parlamento de Cataluña en la que se anunciaba que se va a producir, dentro de unos meses, un plebiscito no autorizado, desobedeciendo al Parlamento español, al TC y a las repetidas advertencias del gobierno de la nación; con la intención de someter a la consideración del pueblo catalán lo que ellos han dado por definir como “el derecho a decidir”, una forma de intentar camuflar lo que, en realidad, intenta demostrar que, en Cataluña existe una supuesta mayoría que optaría por independizarse de la nación española. Lo curioso es que, en las veces que han tenido ocasión de someterse a la opinión popular, nunca han conseguido una mayoría que ratificase que esta suposición fuera cierta. Es más, cuando se produjeron los comicios municipales, unos comicios que el señor Artur Mas y sus secuaces habían proyectado presentar como un modo de demostrar, al resto de España, que los partidos nacionalistas, léase independentistas catalanes, tenían mayor apoyo que el resto de los partidos que pudiéramos designar como “constitucionalistas”, resulta que fracasaron estrepitosamente. Entonces, para evitar el bochorno que supuso esta derrota, los nacionalistas se refugiaron en la mayoría que los partidos separatistas consiguieron en el Parlamento catalán; algo que no tenía nada que ver con el hecho irrefutable de que, el mayor número de los votos, los habían recibido los no separatistas. En la última encuesta del CIS todavía parece que existe un pequeño porcentaje a favor de los que no aceptarían la partición propuesta.

Cuando escuchamos al señor Homs, pretender hacerse la víctima, porque sobre él pesa la imputación de haber contribuido a la consulta ilegal del 9N del 2014, en la que, de los 7 millones de ciudadanos de Cataluña apenas votaron poco más de dos millones y, de ellos, un 80% fueron partidarios de que Cataluña fuera un Estado. Fue evidente que los que no fueron a votar no quisieron tomar parte en semejante charlotada y, lo más significativo fue, sin duda, que aún de los que sabiendo que se trataba de una consulta ilegal, los hubo que votaron en contra de la propuesta formulada. No se puede aceptar que el político catalán insista en repetir, a la menor ocasión que se le presenta, que la razón está de parte de los insurrectos cuando es evidente que una parte de la ciudadanía no tiene la facultad de dar por sentado que, el resto de los ciudadanos con derecho al voto, deban aceptar lo que una minoría decida.

Es evidente que los nacionalistas insisten en apelar a su derecho democrático a elegir su destino como si, el territorio en el que habitan fuera de su exclusiva propiedad y no formara parte del estado español. Causa pena y, a la vez, estupor, escuchar al señor Homs hablarnos de si el Estado va a enviar los tanques para acabar con la subversión que intentan llevar a cabo. Lo que sucede es que supervaloran, fanfarronean y, por añadidura, al justificarse hablando de una mayoría democrática que quiere la independencia, no hacen más que dar por supuesto de que, llegado el momento, el número de catalanes que apoyarían la ruptura con España sería muy superior a los que la rechazasen. No, señor Homs, usted se equivoca y, si se expresa así es que ya empieza a notar la sombra de la Justicia que se cierne sobre usted y, por mucho que galleé, todos saben que su ropa interior peligra si, llega el momento en el que se deba enfrentar a la Justicia, porque, en el fondo, sabe que su caso es una causa perdida.

La verdad es que, para solucionar el tema catalán, no haría falta tanque alguno, bastaría el vuelo de un helicóptero para que toda su valentía, su fatuidad, sus desplantes quedaran en nada. Conviene recordar aquel 23F en el que unos cuantos militares salieron a la calle y se hicieron con el Congreso. A la media hora una caravana de “valientes”, como el señor Homs, estaban inundando la autovías y carreteras que conducían a la frontera con Francia, intentando poner tierra por medio, nada más de pensar en lo que les podría ocurrir si hubieran llegado a vencer los golpistas. Y es que, señores, estos valientes como los de Podemos, los de la CUP y toda esta pandilla de comunistas, nada más se hacen los importantes cuando llevan las de ganar, cuando se lo consienten o cuando tienen el poder en sus manos, o sea, mientras se sienten seguros pensando que, el Estado de Derecho, los protegerá, aquel mismo Estado al que quieren doblegar, pero que les sirve para ampararlo mientras no disponen del poder.

Pero no olvidemos que, además de lo que están haciendo los catalanes, otros que piensan como ellos pero que son más prudentes, como es el caso del País Vasco, Navarra, Galicia o los mismos baleáricos, están siguiendo atentamente todos estos acontecimientos sin mover pieza, pero dispuestos a que, al menor atisbo de que pudieran tener éxito todos estos mangoneos e intrigas de los catalanes, serían los primeros en pedir para ellos lo mismo que consiguieran obtener los catalanes. Por eso es que, lo que se propone el PP, por medio de Soraya Sáez, estos empeños en dialogar y negociar con los activistas catalanes, nunca puede salir bien porque, incluso en el caso de que consiguiera “comprar” a los políticos catalanes, ofreciéndoles el oro y el moro, se encontraría ante el hecho de que, al día siguiente, todas las comunidades que hemos mencionado, unidas a otras que se engancharían al carro, se juntarían para pedir al Gobierno los mismos beneficios que hubieran conseguido los catalanes.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos el temor de que, si no se actúa con diligencia, se les paran los pies inmediatamente a los separatistas catalanes, se les enseña a los de la CUP que, el Estado de Derecho, tiene medios para evitar que se extralimiten en sus competencias y que dispone de bastantes centros penitenciarios para albergar a unos cuantos de estos políticos que, pensando que son invulnerables y que, lo de la Justicia, no va con ellos, son capaces de creerse ser los Mesías encargados de implantar en España sus despropósitos, sus obsoletas doctrinas y sus métodos comunistas; hoy en día, sólo vigentes en naciones poco desarrolladas en las que, la miseria, convierte a sus habitantes en esclavos del odio y la venganza. Afortunadamente éste no es el caso de España.

Torpedo contra la masificación
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 16 Diciembre 2016

Quien desee conocer a fondo cómo se desarrolla el lavado de cerebros que conduce a la masificación consentida ya dispone de una guía rigurosamente documentada.

Quien desee conocer a fondo cómo se desarrolla, paso a paso, el lavado de cerebros que conduce a la masificación consentida ya dispone de una guía rigurosamente documentada: Totalismo, del ensayista y periodista Miquel Porta Perales (ED Libros, 2016), donde la plétora de información convive con la amenidad y con una buena dosis de humor cáustico. Un torpedo contra la masificación que desenmascara a sus gestores.

Los pelos de punta
Porta Perales explica que el término totalismo lo empleó por primera vez el psiquiatra estadounidense Robert Jay Lifton en su obra Thought Reform and the Psychology of Totalism: A Study of ‘Brainwashing’ in China (1961), basado en entrevistas con exprisioneros de la guerra de Corea y súbditos huidos de la República Popular China. Todos ellos habían sido sometidos a un proceso de adoctrinamiento que Lifton etiquetó como "reforma del pensamiento". Nuestro autor lo sintetiza así:

El totalismo modula y controla a la carta –esto es, en función de intereses u objetivos– la concepción del mundo, el pensamiento, la ideología y la acción de los individuos. Conviene no confundir totalismo con totalitarismo. La diferencia radica en que mientras totalitarismo –para sacar a colación la definición de la Real Academia Española– se aplica a "la doctrina y regímenes políticos, desarrollados durante el siglo XX, en los que el Estado concentra todos los poderes en un partido único y controla colectivamente las relaciones sociales bajo una sola ideología oficial" y proviene de la sociedad política, totalismo es una manifestación de la sociedad civil (aunque bien es cierto que la sociedad política puede impulsar prácticas totalistas).

La enumeración de los criterios, que abarca el "rito de iniciación", la "coerción psicológica" o la "persuasión coercitiva", pone los pelos de punta, sobre todo porque el lector atento descubrirá enseguida muchas analogías con la experiencia que estamos viviendo: demonizar a un adversario convertido en enemigo, sustituir las dudas por una verdad inconmovible, construir un nosotros enfrentado a ellos, establecer que la redención sólo es posible dentro del grupo, y así sucesivamente. Y la descripción de los métodos empleados para lograr que "el individuo asuma e interiorice como propio, de manera inconsciente, un comportamiento inducido" no es menos terrorífica porque refleja nuestra realidad cotidiana. Los experimentos de la politóloga alemana Elisabeth Noelle Neumann sobre estos métodos llevan a Porta Perales a la conclusión de que la mayoría de los individuos aceptan la opinión mayoritaria aunque ello implique ir contra su percepción personal de la realidad.

Estupidez sin límites
Existe un factor que refuerza el proceso de despersonalización y masificación, factor este que el autor tiene el valor de destacar aunque resulte chocante: la estupidez.

El problema del estúpido –elija usted el sinónimo más adecuado según la circunstancia: necio, ignorante, pesado, presumido, vanidoso, presuntuoso, jactancioso– es que siempre está dispuesto a entrometerse, subsanar, enderezar o auxiliar con el objeto de marcar la línea correcta que hay que seguir –lean ustedes cómo hemos de ser y comportarnos– bajo amenaza de exclusión social, política, cultural o ideológica. En este sentido, la estupidez del totalismo no tiene límites.

A partir de esta premisa de la estupidez sin límites, Porta Perales inicia un largo y alucinante recorrido por los vericuetos del totalismo. Un fenómeno que abarca muchas corrientes, algunas enfrentadas entre sí, aunque todas recitan el mismo mantra para masificar al personal: sigue nuestras instrucciones y obedece nuestras órdenes y serás feliz. La felicidad a bajo precio es el señuelo mágico.

"El retorno de los charlatanes y la pandemia de la credulidad favorecen la implantación del totalismo", alerta el autor, antes de burlarse cartesianamente de los disparates de la autoayuda, "totalismo banal que comparte un aire de familia con los cuentos de hadas". Un género, la autoayuda, que cultivan con lucrativo ahínco Rhonda Byrne y Paulo Coelho. Castiga luego la superstición con las sabias palabras de Voltaire. Y no es menos severo con las pretensiones terapéuticas de la homeopatía, desprovistas de respaldo científico.

Crudamente totalitario
El capítulo siguiente empieza arremetiendo contra las tres variantes del "pensamiento flácido", que el autor cataloga como manifestaciones del pensamiento único en España: el proselitismo buenista, el adanismo juvenista o efebocracia y –¡estupendo hallazgo!– el marxismo-leninismo-lennonismo. Del irracionalismo de los tres da abundantes ejemplos, pero la originalidad reside en la inclusión del "lennonismo", que le sirve para denunciar la matriz derrotista de un pacifismo suicida que abarca desde el célebre "Imagine" de John Lennon hasta algún poema cursi de Federico Mayor Zaragoza, y que deja nuestra civilización inerme frente a sus bien pertrechados enemigos de toda laya.

Igualmente documentada es la ofensiva de Porta Perales contra los dogmas totalistas que el feminismo y el ecologismo radicales ambicionan imponer a toda la sociedad. Y para alimentar nuestras pesadillas, el autor cierra el capítulo con una disección minuciosa del futuro totalista y, esta vez sí, crudamente totalitario que nos tienen reservado dos personajes con poder político en el Ayuntamiento de Barcelona: Gerardo Pisarello y Jaume Asens. Ese futuro con aires castristas, chavistas y titoístas (sic) lo exponen en los libros que firman conjuntamente: Procesos constituyentes. Caminos para la ruptura democrática (2014) y En defensa del derecho a la protesta (2014).

Iniciativas ridículas
No podía faltar, en este torpedo contra la masificación, un capítulo dedicado al monoculturalismo y el multiculturalismo, con sus respectivas ramificaciones. El tema lleva nuevamente al terreno peliagudo del nosotros y el ellos, cada vez más complicado por la aparición de un ellos que se encarna en el terrorismo yihadista. Frente a iniciativas ridículas como la de la Alianza de Civilizaciones, Porta Perales se pregunta:

¿Hay que aceptar diferencias culturales como el castigo corporal, el repudio de la mujer, el matrimonio impuesto, el desigual valor del testimonio del hombre y la mujer en un juicio, la sola filiación legítima paterna, la discriminación de la hermana respecto del hermano en la herencia, o el burka? (…) ¿Qué hacer con aquellas culturas y/o sujetos culturales que se niegan a compartir valores y tratan al Otro como un infiel al que hay que combatir o incluso exterminar? ¿Qué hacer con aquellas culturas y/o sujetos culturales que rechazan el diálogo y pretenden la creación de una sociedad paralela al margen de la de acogida?

Después de analizar varias alternativas, el autor se decanta por un fundado y emotivo homenaje a Oriana Fallaci, sobre cuya obra, identificada con el monoculturalismo defensivo, se explaya respetuosamente.

Un manifiesto espeluznante
El capítulo dedicado a los totalismos españoles se abre con un torpedo conservador liberal contra dichos totalismos. Su referente es Cartas a un joven español, de José María Aznar. Dirigiéndose a un interlocutor ficticio, Aznar reivindica que España es, no una nación de naciones, ni un Estado plurinacional, sino una sola nación con sus luces y sombras, una nación de ciudadanos libres e iguales ante la ley, una nación en que la lengua castellana convive con las demás del país. En definitiva, la unidad de España como un todo. Una España que no se negocia. Sin concesiones. (…) Y se le previene de unas utopías que abren la vía hacia el despotismo con el pretexto de construir un hombre nuevo y una sociedad mejor.

Porta Perales sitúa al PSOE en un péndulo cuyas oscilaciones sigue a lo largo de la historia, hasta llegar al papel positivo que desempeñó durante la Transición y la recaída, con el bufón Rodríguez Zapatero, en "el regusto sectario del peor PSOE" y en "una política que rompe con la tradición de Felipe González". El autor no llegó a tiempo para retratar al entreguista Pedro Sánchez negociando en las cloacas el contubernio del PSOE con la patulea marxista-leninista-lennonista de Podemos y con los secesionistas..

Los torpedos contra el totalismo en España se multiplican con una profusión de datos y textos que ponen en la picota tanto el racismo heredado de Sabino Arana, por la derecha, como la violencia y el vandalismo producidos por la degeneración del quincemayismo, por la izquierda. El libro reproduce un manifiesto espeluznante titulado Que tiemblen [los burgueses], firmado por la Organización Juvenil de la Izquierda Independentista de los Países Catalanes, integrada en la CUP, y completa el panorama esperpéntico con una visita a Marinaleda, el "Disneylandia de izquierda", una comuna andaluza sin ley, que sostenemos todos los españoles con nuestros impuestos.

El título del capítulo siguiente lo dice todo: "El totalismo identitario y la felicidad prometida – Un populismo nacionalista en Cataluña, un totalismo pretencioso enfermo de pasado". Un compendio de ironía desmitificadora que demuele sin complejos ni compasión los pretextos atrabiliarios del secesionismo y que merece un artículo aparte. A la espera de que este aparezca, los buscadores de información veraz disfrutarán leyendo el libro completo.

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Denuncian que el Gobierno de Navarra miente, manipula y se relaciona con terroristas
Comunicado de las víctimas del terrorismo de ETA a la sociedad navarra
 latribunadelpaisvasco.com  16 Diciembre 2016

El pasado viernes 9 de diciembre la Consejera de Relaciones Institucionales del Gobierno Ana Ollo y el director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, Alvaro Baraibar hicieron público su balance sobre las políticas que están llevando a cabo en las materias de paz y convivencia. En su exposición hacían referencia a la relación de su departamento con las víctimas del terrorismo de ETA y, según el director y la consejera, “las víctimas les han trasladado una visión muy positiva del programa en su globalidad” y “la mayoría pone en valor” que sea “la primera vez “ que el ejecutivo contacta con ellas.

Estas afirmaciones no se corresponden en absoluto con las reflexiones que las víctimas de ETA hacemos y no nos sentimos en ningún modo reflejados en ellas, por tanto consideramos necesario hacer, por primera vez, un comunicado conjunto recogiendo la postura de las víctimas del terrorismo de ETA de Navarra ante la Dirección de Paz, Convivencia y Derechos Humanos del Gobierno de Navarra.

Las víctimas del terrorismo hemos mostrado siempre nuestro rechazo y nuestra desconfianza ante un gobierno integrado por EH BILDU, que no solo nunca ha condenado el terrorismo, sino que se relaciona con él.

La Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos ha contactado por teléfono con algunas de las víctimas navarras y ha mantenido algún encuentro personal, si bien la mayoría de ellas ha rechazado acudir a dichos encuentros por falta de confianza ante la incoherencia de este gobierno.

No es cierto que estamos muy agradecidos por la creación de la Dirección de Paz, Convivencia y Derechos Humanos. Al contrario, para las víctimas de ETA es una manera de maquillar la presencia de EH Bildu en el Gobierno y blanquear su relación con la banda terrorista.

Hace cinco años que ETA ya no mata y los que les defendían o justificaban políticamente están en el gobierno actual de Navarra sin haber modificado su discurso, así que lo que hagan o digan en relación con las víctimas delterrorismo de ETA difícilmente puede tener alguna credibilidad.

No es cierto que sea la primera vez que el Gobierno de Navarra contacta con las víctimas del terrorismo. En el año 2000 el Gobierno de Navarraconcedió a las víctimas del terrorismo la medalla de oro de Navarra que está depositada en el Parlamento de Navarra y ha habido otros muchos momentos de encuentro y solidaridad con las instituciones navarras. No hace falta llegar al gobierno para acercarse a las víctimas.

Hemos sentido que las llamadas y contactos realizados por la Dirección de Paz y Convivencia a las víctimas de ETA han sido utilizadas por la consejera y el director de manera interesada.

No mencionan nada de los mensajes que las víctimas transmitían al gobierno, su malestar por la presencia de Bildu, ni la negativa a participar en un acto que pretendían organizar con todas las víctimas y partidos políticos que han tenido que desechar al no tener ninguna respuesta.

Las víctimas de ETA queremos vivir en una comunidad donde las fotos de los asesinos no presidan los escenarios festivos. Donde no se llamen presos políticos a los terroristas. Donde no se quiera tapar la historia reciente con la memoria pasada.

Las víctimas del terrorismo hemos manifestado en múltiples ocasiones que estamos en contra de que se victimice todo para tratar de confundir la realidad vivida con el terrorismo de ETA, usando expresiones como: “todo tipo de víctimas”, “de uno y otro lado”, “de todas las violencias”, algo que las formaciones políticas que conforman el gobierno utilizan constantemente y conscientemente.

Las víctimas de ETA le pedimos al gobierno de todos los navarros que exija a ETA que se disuelva, que colabore con los casos sin resolver, autentico drama familiar, que exija la devolución de las armas y el perdón público a la sociedad por tanto dolor causado.

Las víctimas del terrorismo de ETA seguimos exigiendo respeto para nosotros y seguimos reivindicando lo que siempre hemos pedido para nuestros familiares asesinados: MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.

Firmado: Familiares de todas las víctimas mortales de ETA de Navarra
Familia de Francisco Berlanga Robles (asesinado el 1/01/79)
Familia de Sebastian Arroyo González (asesinado el 08/01/80)
Familia de José Manuel Baena Martín (asesinado el 11/01/78)
Familia de Jesús Ulayar Liciaga (asesinado el 27/01/79)
Familia de José Luis Prieto Gracia (asesinado el 21/03/81)
Familia de Pedro Fernández Serrano (asesinado el 05/04/79)
Familia de Jesús Alcocer Jiménez (asesinado el 13/04/84)
Familia de Tomás Palacín Pellejero (asesinado el 13/04/84)
Familia de Juan José Visedo Calero (asesinado el 13/04/84)
Familia de Vicente Luis Garcera López (asesinado el 17/04/82)
Familia de Eduardo López Moreno (asesinado el 19/04/95)
Familia de Jesús Vidaurre Olleta (asesinado el 01/05/80)
Familia de Angel Pascual Múgica (asesinado el 05/05/82)
Familia de Tomás Caballero Pastor (asesinado el 06/05/98)
Familia de Manuel López González (asesinado el 09/05/78)
Familia de Francisco Puig Mestre (asesinado el 16/05/80)
Familia de Francisco Ruiz Hernández (asesinado el 16/05/80)
Familia de José Luis Ollo Ochoa (asesinado el 27/05/84)
Familia de Antonio Conejo Salguero (asesinado el 28/05/83)
Familia de Fidel Lázaro Aparicio (asesinado el 28/05/83)
Familia de Alfredo Aguirre Belascoain (asesinado el 30/05/85)
Familia de Francisco Miguel Sánchez (asesinado el 30/05/85)
Familia de Julian Embid Luna (asesinado el 30/05/03)
Familia de Bonifacio Martín Hernández (asesinado el 30/05/03)
Familia de Diego Torrente Reverte (asesinado el 07/06/84)
Familia de Ángel Postigo Megias (asesinado el 15/06/80)
Familia de José Luis Hervas Mañas (asesinado el 25/06/90)
Familia de Jesús Blanco Cereceda (asesinado el 27/06/83)
Familia de Juan Garcia Gonzalez (asesinado el 04/07/82)
Familia de José Javier Múgica Astibia (asesinado el 14/07/01)
Familia de Diego Salva Lezaun (asesinado el 30/07/09)
Familia de Francisco Casanova Vicente (asesinado el 09/08/00)
Familia de Antonio Fernández Alvarez (asesinado el 21/08/88)
Familia de José Antonio Ferri Pérez (asesinado el 21/08/88)
Familia de Juan Carlos Beiro Montes (asesinado el 24/09/02)
Familia de Carlos Sanz Biurrun (asesinado el 08/10/79)
Familia de Alberto Toca Echevarria (asesinado el 08/10/82)
Familia de Juan Gangoso Otero (asesinado el 16/10/88)
Familia de Mari Cruz Yoldi Orradre (asesinada el 17/10/87)
Familia de Juan Sánchez Sierro (asesinado el 08/11/84)
Familia de Joaquín Imaz Martínez (asesinado el 26/11/77)
Familia de Juan Atarés Peña (asesinado el 23/12/85)

El genocidio europeo
“Suecia ha muerto”: las televisiones de Estocolmo promueven abiertamente la teoría del “gran reemplazo” apelando al nacimiento de un “nuevo país”
 latribunadelpaisvasco.com  16 Diciembre 2016
“Suecia ha muerto”. Hay que dejar espacio al “nuevo país” que está naciendo. Esta es la esencia de un anuncio televisivo que durante los últimos meses han estado emitiendo los principales canales televisivos suecos y que refleja a la perfección la teoría del “gran reemplazo”, que apela a la sustitución de la población europea original por emigrantes provenientes, fundamentalmente, de países musulmanes de Africa y Asia.

El spot ha sido realizado por la organización no gubernamental sueca "IM" (Individuell Människohjälp), una oenegé financiada en parte por el Gobierno de Estocolmo (socialistas + ecologistas). Se trata de una fundación comparable en sus objetivos de extrema izquierda a los de la Open Society Foundation de George Soros.

La película, que en su contenido parece una producción de ciencia-ficción distópica, celebra abiertamente el genocidio natural y el reemplazo de los suecos étnicos en su propio país. De hecho, se dice a los suecos que han de aceptar el “cambio irreversible” de su nación y se les pide que se integren en "el nuevo país" moldeado por una inmigración masiva y sin restricciones desde países del tercer mundo países.

La escena de apertura del anuncio resulta sumamente gráfica: "No hay vuelta atrás. Suecia nunca será lo que una vez fue”. Y, según van transcurriendo las imágenes, que muestran rostros de inmigrantes procedentes de diferentes lugares del mundo adornados con una suave música ambiental, se señala que los "antiguos suecos establecidos" tienen que hacer lugar a "los nuevos suecos”.

Según la película, el lugar de la tierra llamado "Suecia" es simplemente un "espacio seguro para las personas que buscan refugio” y, a medida que los "viejos suecos" se están extinguiendo debido a las bajas tasas de natalidad y a las familias que huyen del barco hundido que es la actual Suecia en manos de la extrema izquierda, se dice que los restantes suecos étnicos habrán de ser "tolerantes" y tendrán que vivir “al lado del futuro”, una Suecia habitada mayoritariamente por inmigrantes.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

El prototipo
Antonio Robles Libertad Digital 16 Diciembre 2016

Si quieren saber de qué males puede morir España, sigan muy de cerca la construcción/deconstrucción de Podemos. Es como un prototipo de los avatares por los que está condenada a transitar España.

Podemos es un partido tan gaseoso, que a medio construir se deconstruye. Ahora resulta que no es un partido nacional, sino una marea de mareas, un conglomerado, el reflejo de las peores intenciones que tienen algunas autonomías con ínfulas de Estado. El galimatías en que se están metiendo, dispersando, confluyendo, enfrentándose es de tal calibre que la confederación les va a venir pequeña. De hecho, en Galicia no quieren la marca ni para acompañar a En Marea en las elecciones, en Valencia ni para confluir, el País Vasco tendrá su propia dinámica y Colau no quiere ni el estribillo de Sí podem para amenizar los escraches de sus amigos antisistema. Y, para no ser menos, Andalucía también quiere ser nación histórica, con su soberanía y sus embajadas en Madrid y en Lugo. ¡Qué menos!

Será digna de estudio la pájara que ha sufrido la sociedad española en estos tiempos de crisis. De la irrupción fulgurante, Podemos está en proceso de deconstrucción creyendo que está construyendo algo. Son las ventajas de creer en el lenguaje, es limpio, no mancha y nos permite ser pedantes: plurinacionalidad. ¿Qué importa que el palabro sea una contradicción en sí misma? Mola lo suyo y enreda más.

Entre tanta confederación, nación de naciones y soberanías compartidas, bilaterales y mixtas solo tienen tiempo para acompañar a los antisistema de la CUP a escrachar y amenazar a la sociedad civil en la Universidad Autónoma de Barcelona. A este paso dejarán a los Guerrilleros de Cristo Rey de los años setenta como hermanitas de la caridad.

Lo que tiene más gracia de todo es que unos tipos con pasamontañas medievales y maneras fascistas acorralen, insulten y agredan al grito de"Fora feixistes de la universitat!". Los acosados ayer fueron los asistentes a un cinefórum de SCC en la UAB. No han sido los únicos ni serán los últimos. Antes lo han sufrido Francesc de Carreras, Victoria Camps, Tolerancia, Aznar, Felipe González, Rosa Díaz… Y el otro día un grupo de la CUP acosó y lanzó botes de pintura contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Manresa en apoyo a los detenidos por negarse a declarar ante el juez por la quema de fotos del rey. La escalada sigue, ahora guillotinándolo de mentirijilla.

Alguien debería pararse a reflexionar un momento por qué pasa esto y por qué en la universidad. ¡En la universidad! La catedral del conocimiento y la tolerancia. Y, una vez hecho, hay que preguntarse por qué los decanos y los rectores de las universidades no ponen el grito en el cielo.

Lo grave no es lo que pasa, sino el silencio de los responsables donde pasa.

Sobre los riesgos de la ‘negociación’
La demoledora carta desde Cataluña a Mariano Rajoy
La Gaceta 16 Diciembre 2016

'Dolça Cataluña' exige al presidente que la "negociación" “no sea la rendición definitiva” ante el separatismo.

Dolça Catalunya ha publicado una demoledora carta dirigida a Mariano Rajoy por la “negociación” que el Gobierno desea iniciar con el nacionalismo, en la que pide al presidente que esto “no sea la rendición definitiva” ante una ideología que se propone destruir la unidad de España.

No es la primera que le escribe. El pasado noviembre le exigió en otra mano dura con el separatismo. Pedía al entonces recién investido presidente "firmeza en la sumisión de todos a la ley, puntualidad en exigir responsabilidades y urgencia en aplicar las consecuencias”.

El prestigioso digital informa ahora a Rajoy de que “muchísimos catalanes” están “intranquilos”: “Leemos con preocupación noticias sobre una nueva ‘negociación’ que Ud. desea iniciar con el nacionalismo, donde 'no caben líneas rojas' y todo es discutible”.

Dolça Catalunya expresa que “bienvenida sea la negociación si es para cambiar el terreno de juego y crear las condiciones que permitan superar el nacionalismo en un futuro no lejano”, pero que “maldita sea si permite que el nacionalismo siga avanzando su programa de ‘nation building’, cuyo fruto de división en un próximo futuro será ya irreversible”.

Le recuerda a Mariano Rajoy que “desde hace más de 3 décadas vemos cómo el nacionalismo gana terreno a costa de nuestras libertades, nuestra convivencia y nuestro bienestar” y que los dolços están “muy preocupados porque hasta hoy todo el proceso nacionalista ha sido avalado dócilmente desde La Moncloa, aplicando desde los años 80 el tú apóyame en Madrid y haz lo que quieras en Barcelona”.

Indica que “quizás era un principio válido cuando en la lejanía madrileña podía dudarse de las últimas intenciones del nacionalismo”, pero que “hoy es sólo una excusa para mantenerse en el poder, y la receta infalible de un problema irresoluble en los próximos años”.

“Que el nacionalismo consiga su último fin sólo depende de una cosa: de los políticos de Madrid. De Ud., sr. Presidente”, subraya Dolça Catalunya.

Recuerda al presidente que el ‘prusés’ no es nuevo, que "se trata de un proceso de 'nation building’ mediante la extensión del nacionalismo a todos los ámbitos de la vida social catalana siguiendo el Programa 2000 de Jordi Pujol”; que en 2004 inauguró su etapa “constituyente”, que pretende culminarse con el ‘prusés’ separatista impulsado desde 2010.

Destaca que “el nacionalismo ha utilizado el Estatuto de 2006, la crisis sistémica de 2008, los desequilibrios financieros y el control de los medios de comunicación para situar al separatismo en el 48% de los votos mediante la unión parlamentaria de los partidos nacionalistas”.

Además, hace hincapié en que “el proceso nacionalista es una operación de propaganda” y “la enseñanza controlada por la Generalitat es un curso prolongado de adoctrinamiento nacionalista”.

“Los medios de comunicación están incubados, dopados y protegidos por la Generalitat. Anualmente se dedican 240€ millones para financiar los medios públicos; además la Generalitat subvenciona cada año centenares de medios privados: no menos de 95 medios digitales, 226 publicaciones impresas, 19 emisoras de radio y 21 emisoras de TV, mediante todas las fórmulas imaginables (subvención directa, publicidad institucional, suscripciones,…). La misma estrategia de compra de voluntades se aplica a las élites económicas, culturales e intelectuales catalanas. En Cataluña nadie divulga ya un relato de vida en común con el resto de España”, prosigue la carta.

Dolça Catalunya advierte al presidente de que “el plan nacionalista consiste en “referéndum sí o sí”, y “su objetivo es alcanzar el 51% en una votación prevista para septiembre de 2017”, que “se maximizará la tensión para atraer la atención internacional y forzar al gobierno a permitirla”.

Ante esta situación, el prestigioso digital comparte con Mariano Rajoy “algunas reflexiones para asegurar que la ‘negociación’ fortalece la convivencia y asegura la superación del nacionalismo” y le pide que “no las desprecie”, porque “vienen de catalanes de ‘seny’ que conocen el nacionalismo y desean superarlo”.

Estas son las observaciones que el digital catalán hace al presidente:
1. La negociación con el nacionalismo será para llevar la iniciativa, dividir al frente nacionalista,  visualizar que una parte de éste rechaza la convivencia tranquila, desactivar proactivamente
el motor nacionalista mediante ofertas laterales, y deslegitimar el posible golpe de Estado de julio 2017. Para ello:

-Se identificarán las líneas de ruptura, porque no todo es negociable. Todo lo que debilite la soberanía nacional se excluirá de la negociación.

En este sentido:
-Se evitará la asignación a la Generalitat de más recursos incondicionados, irreversibles y no sometidos al control trimestral del Gobierno; se aumentará la fiscalización sobre el buen uso de los recursos actuales y se establecerá un sistema de sanciones en caso de perjuicio para el bien común de los catalanes.

-Se clarificarán las competencias de acuerdo con la Constitución, descartando la ampliación de los poderes de la Generalitat en todo aquello que alimente la desaparición de los vínculos con el resto de España.

-No hay espacio para blindajes en la imposición lingüística, y la rotulación en catalán de todas las estructuras estatales en el resto de España es una vía propagandística que no tiene interés para los catalanes;

-Cualquier cesión en infraestructuras será desagradecida por el nacionalismo y no satisfará su voracidad.
-La nacionalistización de la justicia será utilizada para blindar al poder nacionalista e introducir la ideología en el ámbito judicial.

-Se negociará aquello que aumente los vínculos con el resto de España y reduzca el poder nacionalista.

A modo de ejemplo:
-Aumentar la presencia del Estado en Cataluña, visualizándola con el traslado a Barcelona de alguna institución de renombre.
-Abordar la mejoría de infraestructuras que redunden directamente en beneficios para los catalanes, que permanecerán siempre bajo control estatal y serán un ejemplo de gestión con respecto a la Generalitat (lanzadera ferroviaria al aeropuerto, Cercanías, etc).
-Facilitar a los catalanes la libre elección de centro educativo, creando una red de escuelas adheridas a un programa de enseñanza multilingüe y libre de ideología. Son ya muy pocos los catalanes que desean la immersió para sus hijos.
-Asegurar el bilingüismo en la administración autonómica y el fin de las multas lingüísticas.

-Ayuda directa del Estado a los catalanes.
Las partidas del FLA serán ingresadas  directamente por el Estado en las cuentas de los catalanes. Aquellos que se hallen en especial situación de necesidad serán favorecidos también con ayudas directas del Estado; se primará la ayuda a las familias y a la natalidad.

-Se facilitará que todo catalán pueda acceder a la Sanidad que quiera, cuando quiera y donde quiera. Habrá hospitales del Estado en Cataluña y serán modélicos.

Simultáneamente se crearán herramientas que contrarresten el control social nacionalista, debiliten gozosamente su discurso y faciliten la superación del nacionalismo a medio y largo plazo.
Entre estas herramientas es imprescindible:
-Identificar nuevos interlocutores alejados del antiguo entorno de CiU;
-Asegurar el imperio de la ley y la seguridad jurídica como pilares de la democracia;

-Apoyar la aparición de una red de medios libres de nacionalismo;
-Debilitar la financiación por parte de la Generalitat de los medios públicos y privados;

Asegurar que los centros neurálgicos de la sociedad civil se libran de la ideología nacionalista;
-Otorgar visibilidad y reconocimiento público a los catalanes alejados de la división;
-Formar un equipo con recursos suficientes que sea capaz de diseñar y ejecutar esta estrategia a corto, medio y largo plazo.

Incluso con menos yo ya me voy a hacer catalán
Nota del Editor 16 Diciembre 2016

Esta carta es muy oportuna, se acercan los reyes magos y hay que adelantarse. Incluso con menos regalos yo podría hacerme catalán, si no fuera por aquello de que en Cataluña es obligatorio saber catalán, que es lo que significa el bilingüismo ese que ya lo dan por impuesto.

Puede que espere a que los cartageneros preparen su carta e incluyan el bilinguismo en inglés que me resultará más práctico para mis aficiones y viajes.

El futuro político de Cataluña, en manos de diez diputados antisistema
El independentismo «moderado» descubre el verdadero rostro del partido anticapitalista
Àlex Gubern - ANNA CABEZA ABC  16 Diciembre 2016

Después de las elecciones catalanas de 2012, adelantadas por CiU con el convencimiento de que iban a obtener una «mayoría indestructible» para el «proceso soberanista» -en palabras de Artur Mas-, la federación nacionalista sufrió un calamitoso retroceso. Pisoteando unos carteles electorales en lo que un Mas con ademán mesiánico anunciaba una nueva era de emancipación nacional, CiU quedaba en manos de ERC, que avanzaba en la misma medida en la que retrocedía el histórico partido fundado por Jordi Pujol. Tras un arranque de la anterior legislatura en la que CiU llegó a pactar sus primeros Presupuestos con el PPC, el soberanismo y la consolidación de ERC imponían un giro a la izquierda.

Sin ser conscientes de lo que vendría después -en esos comicios la CUP hizo entrada en el Parlament con solo tres diputados, entonces parecía solo una anécdota pintoresca-, el votante tradicional de CiU ya alertaba de la radicalización que suponía el acuerdo con ERC, con el recuerdo aún fresco de los dos tripartitos.

Visto con perspectiva, y alarmados por el papel predominante que ahora ha logrado la CUP, fuentes empresariales, incluso las más próximas al soberanismo, reconocen a este diario que no imaginaban que el «proceso», y la política catalana, acabarían en manos de un partido como la CUP: antisistema, anticapitalista, importadores a Cataluña de un modo de hacer política propio de la izquierda abertzale, a la que siempre ha tratado de emular.

Amenaza para el «proceso»
En apenas cuatro años de «proceso», Cataluña ha pasado del gobierno «business friendly» con que Mas reconquistó la Generalitat para CiU, al secuestro del Parlament por parte de un grupo que «pretende aniquilar todo lo que tradicionalmente ha defendido la federación nacionalista», señala a ABC el directivo de una pyme con sede en Barcelona. «La principal amenaza para el proceso no es tanto el Estado como la CUP. Muchos apoyamos a Mas, pero esta gente quiere acabar con nosotros».

Con la misma candidez con la que muchos celebraban la oratoria y maneras del candidato Antonio Baños -con el que en 2015 los antisistema pasaron de tres a diez diputados- numerosos independentistas descubren ahora el verdadero rostro de la CUP, socios preferentes de Carles Puigdemont e imprescindibles para la precaria mayoría en escaños en el Parlament.

La CUP que quema fotos del Rey o echa gasolina dialéctica en los altercados «okupas» es la misma que arropó a Arnaldo Otegui en su visita al Parlament, o la que aprovechaba las fiestas del barrio de Gràcia para pedir la libertad de condenadas por terrorismo , como la etarra Dolores López Resino o la mitificada por este movimiento Laura Riera, colaboradora del comando Barcelona. Ninguna novedad. La diferencia, recuerdan PP y C’s, es que la CUP que hace años era una anécdota, es la misma que ahora negocia los Presupuestos. La misma CUP que tiene en el Ayuntamiento de Barcelona a un concejal con las palabra «odio» tatuada en sus nudillos.

Con estos mimbres, el resto de partidos quedan centrados por comparación. Desaparecida CiU, y con el PSC desfondado, emergen con fuerza los «comunes» aglutinados alrededor de Ada Colau, a los que, al igual que le sucede a Oriol Junqueras, la CUP ha logrado el milagro de «moderar», al menos en apariencia. A diferencia del Congreso, donde Podemos aglutina todo el espacio que va de la izquierda a la extrema izquierda antisistema, la existencia de la CUP con su discurso y formas de acento batasuno, hace que, a su lado, el movimiento de los «comunes» pase por moderado.

Del mismo modo que la radicalización de la CUP ha «centrado» políticamente a otros grupos, el discurso extremista de sus dirigentes tiene también sus matices, visibles en la fractura interna (en dos mitades iguales) entre los partidarios de facilitar la investidura de Artur Mas y los contrarios, que acabaron imponiéndose; o posteriormente, entre los partidarios de aprobar los primeros presupuestos de Puigdemont y los contrarios -volvieron a ganar los primeros-, para desesperación del independentismo «moderado» del PDECat y de ERC. Del mismo modo que se habla de un PSC con dos almas, la CUP tampoco es un partido homogéneo, dividido entre quienes creen que para conseguir la independencia primero hay que hacer la revolución, y los que priorizan la secesión al discurso social. Este es el dilema de los aliados de Puigdemont.
 


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