AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 4  Enero 2017

Mariano Rajoy 12+1
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  4 Enero 2017

Hubo una época, no tan lejana aunque ahora lo parezca, en la que lo único que no estaba claro en el futuro del PP era el futuro de Rajoy. Hace apenas un año, sólo el talento de Pedronono Sánchez, con el sectarismo sociata como desfibrilador, consiguió devolver a la vida a un candidato a la Moncloa desahuciado por la aritmética y al que bastaba elegir un sustituto -Cebrián proclamó raudo sustituta a su tesorera- para que el PP le hubiera agradecido los sacrificios prestados -el más delicado, sacrificar al partido en el ara de su continuidad- y lo hubiera enviado a Santa Pola, donde tiene su notaría y que es un lugar magnífico para jubilarse, como acreditan los ejemplos de Don Santiago Bernabéu y de Sir Paco Fernández Ordóñez.

Pero como Don Noesnó fue incapaz de bajarse del burro o esperar la próxima ocasión de pisar La Moncloa, el resultado es que el futuro del PP es, pese a su escualidez parlamentaria, el de Don Mariano Síessí, o como asegura Maillóteles, filósofo del Botafumeiro, tenemos Rajoy para 12 años, que contando el año disfrutado en funciones se nos van a los 13, o como decía el genial supersticioso Ángel Nieto de sus títulos mundiales, a 12 más uno. De ese modo, Rajoy igualaría los 13 años y unos meses de Felipe González en la Presidencia del Gobierno, que es su gran reto: "¿Con que iba a ser yo el único en durar sólo una legislatura, eh? ¿Y me iban a echar Sánchez y Rivera, no? Pues ya he echado al uno y voy a por el otro".

Aunque para las libertades y la higiene institucional una duración excesiva de un líder o un partido en el poder (eternización del Felipato a que aspira el Rajoyato) es siempre nefasta, hay situaciones críticas en las que la continuidad y claridad en la acción de Gobierno resulta positiva. Si Rajoy tuviera un proyecto político para España, no para Su Persona o Su partido, siquiera para sanear las cuentas, para acotar los desmanes autonómicos y embridar -con la ley en la mano, el FLA en el pie y la Guardia Civil al teléfono- el separatismo catalán, los XII Años Triunfales que Maillóteles ha anunciado en la Stoa del Congreso Marianístico del PP, es decir, los tres de Marianidad en esta legislatura, más los cuatro de la siguiente, que hacen 12, más el 2016 de entremés, o sea, los 12+1 no serían forzosamente malos. Conociendo a Rajoy, se adivinan nefastos.

En el Congreso del PP "se hará lo que diga Rajoy"
EDITORIAL Libertad Digital  4 Enero 2017

Parece que lo único que suscita algo de debate interno en este PP que ya no es el de José María Aznar es el reparto del poder.

A medida que se va acercando el Congreso Nacional del PP –días 10, 11 y 12 de febrero–, más inverosímiles resultan aquellas palabras del vicesecretario de Organización de los populares, Fernando Martínez-Maíllo, con las que aseguró que no iba a ser un cónclave "de trámite", sino que iba a servir para que el partido presentara su propuesta política "actualizada" pero en concordancia con sus "señas de identidad". Y es que basta echar un vistazo a las declaraciones y especulaciones se están haciendo off the record para constatar que lo único que les preocupa o lo único que suscita algo de debate es el reparto del poder, la duración de los mandatos o la limitación del número de cargos que puede desempeñar un militante.

No cabe duda de que, respecto al equilibrio entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal y, en general, a todo lo concerniente al reparto de poder, "se hará lo que diga Rajoy", tal y como reconoce un alto cargo del partido, con independencia de lo que digan los estatutos. Rajoy, sí, puede afrontar este nuevo congreso a la búlgara con absoluta tranquilidad, sabiendo, tal y como apuntan desde Génova, que "el problema lo tienen otros": no hay más que mirar las encuestas y los líos internos del PSOE y de Podemos para saber que Rajoy puede afrontarlo con total tranquilidad, sin que nadie le discuta el liderazgo.

Ahora bien, una cosa es que el partido de Rajoy pueda estar tranquilamente en el Gobierno y otra muy distinta que pueda gobernar. Al margen de que Rajoy no tenga problema alguno, España sufre algunos tan graves como la rebelión secesionista de la Generalidad catalana o unos niveles de paro y endeudamiento público de los más altos de Europa. Y estos son problemas de España que a Rajoy, como presidente del Gobierno, le deberían afectar, y que deberían suscitar en el Congreso del PP un debate de ideas que fuera algo más allá de la cuestión de la duración de los mandatos, el número de cargos que puede tener un político o cuál va a ser la cuota de poder de Sáenz de Santamaría y cuál la de Cospedal.

Para afrontar los graves problemas que aquejan a España, que no se van a resolver por el mero hecho de que les vaya mal a los partidos de la oposición, nada mejor que que el congreso de marras generara un debate de ideas que le sirviera al PP para recuperar sus muy traicionadas señas de identidad. Está visto, sin embargo, que pedir esto al PP de Rajoy es como pedir peras al olmo y no entender por qué millones de personas le han dejado de votar, o por qué FAES, otrora laboratorio de ideas del partido, ha roto con éste, como de forma simbólica o manifiesta lo han hecho gentes como Jaime Mayor Oreja, José Antonio Ortega Lara, María San Gil o Cayetana Álvarez de Toledo; o como el propio José María Aznar.

Sencillamente, las señas de identidad del PP de Rajoy no son otras que el poder. Y mientras no lo pierda, no tendrá otras.

La utilidad del error
Aleix Vidal-Quadras gaceta.es  4 Enero 2017

Hay modas intelectuales que tienen éxito, habitualmente efímero, debido a la ignorancia de sus adeptos, porque casi siempre son reformulaciones simplificadas y vulgarizadas de ideas anteriores. Esto es lo que está sucediendo en estos días con el llamado “errorismo”, una corriente de pensamiento que hace del error la fuente del progreso y del éxito. Este concepto es muy antiguo y se encuentra en numerosos pensadores desde la remota antigüedad. Aprender de la experiencia, sacar lecciones provechosas de las equivocaciones propias y ajenas, vaya novedad. De hecho, esta es la base del método científico, que cuenta con cinco siglos de existencia desde que Galileo Galilei lo formulase cuando descubrió gracias a su telescopio y sus observaciones de la luna que la materia de lo cielos es la misma que la materia de la tierra. La teoría de la falsabilidad de Popper, la de la destrucción creativa de Schumpeter, la máxima de los innovadores de Silicon Valley, fail fast, fail often, distintas expresiones de la misma verdad, la de que el conocimiento es fruto de la exploración de lo desconocido armada de las herramientas metodológicas que permiten sentar conclusiones ciertas hasta que un nuevo descubrimiento las pone en entredicho y así sucesivamente. Que semejante obviedad se presente como algo novedoso nos da una medida de la superficialidad en la que nos movemos. Como hay que llenar páginas todos los días y vender humo sin parar, nada mejor que engañar a los ingenuos ofreciéndoles vieja mercancía con un envoltorio que le dé apariencia de inédita.

Aplicado a la política, este planteamiento justifica plenamente la democracia como el menos malo de los sistemas de organización de la sociedad. La regla de la mayoría, siempre que se preserven valores no sujetos a discusión relacionados con los derechos y libertades fundamentales y con la dignidad intrínseca de cualquier ser humano, es un buen camino para garantizar el acierto en términos estadísticos, y la celebración periódica de elecciones asegura la sustitución de gobernantes ineptos, malvados o corruptos, aunque, por supuesto, nadie puede tener la certeza de que los que lleguen serán mejores que los que se van.

Vista la actual situación española desde esta perspectiva, llama la atención la resistencia de nuestra clase dirigente para extraer orientaciones que guíen su acción presente a partir de sus pifias pretéritas. Nuestra arquitectura institucional, sin ir más lejos, no ha aguantado el paso del tiempo y tras cuatro décadas de funcionamiento ha degenerado en una partitocracia cleptocrática y oligárquica, una estructura territorial inmanejable y ruinosa, una economía escasamente competitiva, una justicia politizada y lentísima, un nivel educativo de baja calidad, una unidad nacional que se descompone, un endeudamiento público insostenible y un desequilibrio anual de las cuentas de las Administraciones imposible de domeñar. Si las elites españolas recurriesen a la sencilla práctica de analizar sus errores con objetividad y espíritu autocrítico, se apresurarían a estas alturas del desastre, a poner en marcha las reformas y medidas necesarias para corregir un rumbo tan manifiestamente catastrófico. Lejos de hacerlo, se empeñan en mantenerse en una senda que conduce directamente al fracaso.

Los ejemplos concretos de esta contumacia en el error son numerosos, pero valgan tres como botón de muestra. Primer ejemplo: El Partido Popular, de cara a su próximo Congreso Nacional, ha anunciado que en las ponencias que se van a debatir no se incluye ninguna reforma constitucional. A nadie se le escapa, treinta y ocho años después de su aprobación, que nuestra Carta Magna contiene fallos estrepitosos que han provocado un daño enorme de la Transición hasta aquí. La distinción entre nacionalidades y regiones, la educación como competencia exclusiva de las Autonomías, la escandalosa falta de auténtica independencia de los tres poderes del Estado, el delirante artículo 158.2, la peligrosa Disposición Transitoria Cuarta, y la lista sería tan larga que esta columna adquiriría una extensión excesiva. Segundo ejemplo: José María Aznar, ni en sus Memorias ni en declaración pública alguna ha reconocido que se equivocó gravemente en cuatro ocasiones: al cambiar de estrategia en Cataluña en 1996, al retirarse prematuramente en 2004, al empeñarse en designar su sucesor en vez de dejar que su partido lo eligiera libremente y al gestionar de manera unilateral sin contar con la oposición la crisis del 11-M. Y tercer ejemplo: El Partido Socialista insiste en coquetear con el nacionalismo en Cataluña cuando ésta ha sido la senda que le ha arrastrado desde la hegemonía a nivel municipal y nacional a la irrelevancia en esa Comunidad.

La técnica de la prueba y el error no rige, pues, para nuestros políticos, que siguen inercialmente una dirección que todo el mundo, menos ellos, ha percibido desde hace bastante tiempo como claramente inadecuada. Esperemos que sea la ciudadanía española la que al final, harta ya de padecer los efectos deletéreos de la ceguera de sus representantes, indique con su sufragio que su paciencia se ha acabado.

¿Por qué no hay Derecha? ¿Y cómo habría que llamarla?
Pascual Tamburri gaceta.es  4 Enero 2017

En España no hay una reacción identitaria “de Derecha”, ni en política ni en cultura. En Italia viven una crisis política, muy diferente, pero desde una resistencia cultural. ¿Y hay que seguirla llamando “Derecha”?

“Érase una vez la cultura de Derecha”. Santas palabras de Marcello Veneziani... ¿Dónde está, o quién la mató? Cuatro hipótesis las que él propone para Italia, cuatro explicaciones no incompatibles entre sí, y no del todo incompatibles con una explicación de la aún más complicada situación española.

En Italia, como aquí, no hay una cultura de Derecha políticamente aceptada por las fuerzas dominantes (pero sí la hay, y muy viva, en la sociedad de allí), ante todo porque la izquierda ha dedicado décadas a imponer su dominio en monopolio de la cultura. Si no es de izquierdas, no es cultura; y si ha de ser cultura, ha de ser comulgando con la corrección impuesta desde la izquierda. Cualquier matiz de derechas ha sido convertido en las últimas décadas en un pecado laico, y el centroderecha político ha renunciado a la batalla cultural.

En segundo lugar, la cultura contemporánea (que en Italia se identifica fácilmente con Berlusconi y sus medios pero que va mucho más allá tanto allí como aquí) ha impuesto en el espacio público, en la moral y en la política una dinámica y unos contenidos incompatibles con la identidad de Derecha, hasta el punto de suprimirlos de la vida pública si llegan a despuntar o allí donde pervivían. Eso entre nosotros incluye desde el estilo de Sálvame a la liquidación en todos los partidos con representación de los defensores de la vida.

La tercera opción implicaría que la misma incompetencia e irrelevancia de la derecha política o de quien ocupase su espacio haya destruido las bazas ideales y culturales de la Derecha, hasta su descomposición o licuefacción. En Italia, esa hipótesis tiene uno o dos nombres, Gianfranco Fini sin duda ySilvio Berlusconi con matices; aquí, el espacio de la culpa lo disputan, según con quién se hable, desde Francisco Franco a los desarrollistas, a Manuel Fraga, por supuesto –y no sin razón- a Adolfo Suárez, a José María Aznar, aBlas Piñar y, obviamente, a Mariano Rajoy. Y muchos más.

Última opción, la cultura de Derecha se eclipsó por su propia inconsistencia, ¿sólo era un fantasma del pasado, un mito, una prótesis, pura nostalgia sin sustancia, mero reflejo?

La hegemonía cultural de la izquierda era ya un hecho desde los años 60, sin gran diferencia real entre la Italia “nacida de la resistencia” y el franquismo español. Sin entrar a elegir una de esas cuatro posibles razones (ninguna totalmente falsa, ninguna del todo satisfactoria), el hecho es uno y seguro: en España no hay una Derecha política (y el PP recauda sus votos y simpatías sin jamás pagar su precio en la acción política, es más, con un notable mal trato en los últimos años), y tampoco hay una red social y cultural organizada que se articule como alternativa identitaria a lo existente, o si se prefiere llámese derecha social.

Lo notable es que, pese a su marginación institucional y a sus propias debilidades intrínsecas, existe en Europa un espacio creciente en ese campo político, y en algunos países tiene, con tantos problemas como se quiera, un especio social y una original aunque embrionaria creación cultural. Es verdad que, como dice Alain de Benoist, “la mayor parte de las personas de derecha no tienen ideas sino convicciones. Y aunque por supuesto las ideas pueden hacer nacer convicciones y las convicciones pueden pasarse en ideas, son dos términos diferentes. Las convicciones son cosas que se creen y que, como son objeto de creencia, no pueden aceptar ningún examen crítico. Las convicciones son, en fin, un sucedáneo existencial de la Fe Ayudan a sobrevivir, sin sentir necesidad alguna de un orden lógico, ni de que se evalúe su validez en uno u otro contexto, ni mucho menos sus límites. La derecha prefiere las respuestas a las preguntas, sobre todo si las respuestas vienen ya dadas… evitando evaluar errores pasados para corregirse en el futuro. Hasta ahora, la derecha mayoritariamente ha carecido de autocrítica y de debate…” Pero hay que reconocer que ese espacio nuevo, y más cuanto más desconectado está de las viejas derechas y de los viejos representantes de ese espacio, no peca de ese mismo pecado, y tiene la virtud de sintonizar mejor con la realidad social del siglo XXI que sus rivales institucionales, sean de izquierda o de “centro”. Aunque ese proceso en España está mucho más atrasado que en otros países.

En resumen, como sintéticamente explicaba hace unos años Fernando Vaquero (http://cronicasnavarras.blogia.com/2014/012702-derecha-populista-espa-ol...), ese campo político emergente “si bien adscrito a la derecha –atípica y de plural espectro-, no puede encuadrarse en sus familias históricas: tradicionalistas, conservadores, liberales o democristianos. En su crecimiento, fagocitando el voto protesta de sectores tan diversos como el de trabajadores ex-votantes de izquierda descontentos con la evolución de los partidos obreros y el impacto de la inmigración, se ha despegado de modelos históricamente periclitados (bien por su vinculación a un Eje totalmente derrotado, bien por su inadaptación a la posmodernidad)” [es decir, que no es, pese a lo que se le reproche, ni fascismo histórico porque éste murió, ni tradicionalismo porque, pese a no saberlo algunos, políticamente había muerto incluso antes].

Muy a menudo, el hombre y la mujer de Derecha –de ese nuevo/viejo espacio cultural y político- actúan por entusiasmo o por indignación, por admiración o por disgusto o enfado, no por reflexión. Muy a menudo, no somos reflexivos –ni pretendemos serlo- sino reactivos. De ahí sus reacciones tan frecuentemente emotivas ante los acontecimientos. Eso fue verdad para los desaparecidos fascismos –surgieron por reacción ante un variado conjunto de problemas, aunque luego elaboraron sobre variadas y fecundas raíces su propia doctrina- y es verdad para esa derecha social –llámenla ustedes x- que vemos surgir en Europa en general, que vemos recorrer caminos pintorescos en Italia y que no vemos en España salvo en momentos de extrema desesperación. Son a menudo ingenuos, incluso pueriles, muchos convierten sus deseos en realidades, e interpretan tanto el pasado como lo exterior de maneras cuando menos contradictorias, uniendo en un imposible desde Fidel Castro a Israel, desde los palestinos a Donald Trump y desde Vladimir Putinal Islam. Como a la base social de estas gentes, y a menudo a sus líderes, suelen interesar poco las ideas elaboradas, la derecha social tiende, más que la media incluso, a dar una gran importancia a las personas. Al líder, y al enemigo. Muchos grupos de estos nacen y mueren con su fundador; otros nacen por rechazo a una persona o decisión; para unirlos es más fácil buscarles un jefe carismático o unos enemigos comunes –por ejemplo, los inmigrantes- que hacerles elaborar una propuesta.

¿Eso es necesariamente una fuente de debilidad? Sí lo es, en la medida en que la izquierda marque el ritmo de la vida pública; no, si esta “derecha social” sabe cabalgar las oportunidades políticas para conquistar espacios y a la vez elaborar su mensaje y no quedarse en lo instintivo o superficial. Si renuncian a ver la realidad como es, o si se dejan engolosinar por los pequeños premios de esa realidad, no llegarán a nada; tal ha sido hasta hoy la fuerza y la suerte, sin hacer nada, del centro-institucional democristano, liberal o aborregado. Incluso, como en España, no llegarán ni a existir políticamente. Pero si saben jugar bien sus cartas en esta Europa cansada de sí misma y atemorizada desde dentro y desde fuera, además de harta de sus hasta ahora líderes y comunicadores… ah, entonces nadie se atreve a decir qué puede pasar. Se le llame Derecha, o se le llame como se quiera, las primeras décadas del siglo XXI pueden ser recordadas por ella. Incluso, por improbable que parezca tras la vacuna podémica y el pavor genovés, también en España. Porque hay miedo, y porque en las siglas y marcas de siempre no hay respuestas.

El obvio propósito de Alandete
Sembrar la confusión
Periodistas, comentaristas, tertulianos y escribientes pretenden exonerar al islam de la responsabilidad de los crímenes que se cometen en su nombre.
Fernando Paz gaceta.es  4 Enero 2017

Periodistas, comentaristas, tertulianos y escribientes pretenden exonerar al islam de la responsabilidad de los crímenes que se cometen en su nombre.

El primer día de este año que empieza nos desayunábamos con toda una batería de lugares comunes en forma de artículo firmado por David Alandete, adjunto a la presidencia de El País, al respecto del último atentado terrorista perpetrado por los islamistas en Estambul durante las celebraciones de la Nochevieja. En dicho artículo, Alandete sostenía cosas como que el islam no es el causante del terrorismo yihadista en Europa. Como lo oyen; como lo leen.

El obvio propósito de Alandete -y de este tipo de periodistas, comentaristas, tertulianos y escribientes- no puede ser otro que el de exonerar al islam de la responsabilidad de los crímenes que se cometen en su nombre.

Literalmente, Alandete aseguraba que el ansia de sangre y muerte del yihadismo no nace de la condición musulmana de quienes perpetran estos actos, sino de la pobreza y del colonialismo, que han impedido el progreso de estas sociedades.

Dejando de lado la más bien poco reflexiva consideración de que en la ausencia de progreso radica la causa de todos los males, y el que achaque el estado de atraso de esta región del mundo únicamente a Occidente, no estaría de más recordarle a Alandete un par de cosas.

La primera es que hay otras regiones del mundo en las que el colonialismo ha sido mucho más perjudicial y duradero que en el Próximo Oriente o en el norte de África. Por ejemplo, en el África negra (ahora conocida como “subsahariana” gracias a la obra esterilizadora del lenguaje de gentes como Alandete). Pues bien, en el África púdicamente subsahariana no hay más bandas terroristas que, precisamente, las de naturaleza islámica. De tal modo que en el África no musulmana sufren la misma pobreza y han padecido idéntico colonialismo, pero no se hacen explotar en los mercados ni entran en las discotecas de las ciudades de las antiguas potencias colonizadoras kalashnikov en mano.

Además, Alandete tiene edad para saber que el colonialismo fue más epidérmico, precisamente, en la región del Oriente Próximo. Como en el caso de Siria, parte esencial del territorio sobre el que pivota el Estado islámico, que es una nación musulmana desde el siglo VII y perteneció al imperio otomano durante cuatro siglos, hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Después de eso, estuvo bajo mandato francés durante treinta años. Tres décadas de colonialismo europeo –no particularmente feroz- son suficientes para explicar, según el señor Alandete, la existencia del DAESH.

Cuando el señor Alandete asegura que es el colonialismo, y no el islam, la causa del terrorismo, tendrá que explicar por qué los cristianos y los yazidíes –que, viviendo en dicha zona, han sufrido idéntico colonialismo- no forman parte de esas bandas terroristas o no han constituido otras más o menos semejantes. Aún más: por qué, dándose en su caso una yuxtaposición de colonialismo, pobreza y persecución cultural y religiosa, siendo ambos una minoría y habiendo sido masacrados numerosas veces por los seguidores de la “religión de la paz”, no practican el terrorismo exacerbado que correspondería de acuerdo a las tesis del señor Alandete.

No sé si cuando habla de colonialismo lo hace, como parece, del neocolonialismo norteamericano, tan abundantemente practicado por las administraciones demócratas. Pero, en todo caso, tengo para mí que le resultará complejo dar respuesta al hecho de que sea precisamente en Siria donde ha tenido lugar la explosión yihadista del DAESH, ya que se podrá acusar al régimen de Al-Asad de lo que se quiera, pero difícilmente de ser un esbirro de Washington.

Debería, en cambio, explicar por qué en las satrapías del golfo no se ha movido una hoja durante toda la barahúnda de las “primaveras árabes”. ¿Quizá porque ya eran sociedades fundamentalistas? Pero ¿y la pobreza y el neocolonialismo? Y tendrá también que explicar por qué han sido precisamente esas mismas satrapías las que han promovido las bandas asesinas de sunitas del DAESH.

¿Puede contestar el señor Alandete a la pregunta de quién promovió las “primaveras árabes” que dinamitaron los diques de contención del fundamentalismo islámico en esa región del globo? ¿Puede?

¿Puede contestar a la pregunta de qué papel han jugado los saudíes y Qatar en la promoción del Estado islámico? ¿Puede explicarnos por qué el mismo dinero procedente de la misma fuente saudí y qatarí ha regado el DAESH y la Fundación Clinton? ¿No le parecen interesantes los interrogantes, señor Alandete? Se lo pregunto porque como ustedes han silenciado sistemáticamente este tipo de noticias en su diario global en español, quizá se deba a que no hayan sabido de esto hasta el momento. Quizá.

En fin, tras su apelación al colonialismo (un clásico en el imaginario progre) Alandete retoma otra vieja cantinela: la pobreza y la falta de oportunidades. Según él, el crimen “no nace de ningún credo, sino de ruinas.”

Por supuesto, es obvio que la pobreza alimenta la recluta de un grupo terrorista en una región en la que la injusticia es la norma. Pero la pobreza no es causa, sino condición. Lo de Bataclán le debe tanto a la pobreza como Auschwitz a la modernidad. O quizá aún menos. Los señores Alandete y sus compañeros progres quieren confundir una condición con una causa. Porque ya va dando la impresión de que sí, de que eso es lo que quieren.

No creo que haga falta recordar que existen zonas mucho más pobres en el mundo que las regiones del Próximo Oriente. Desde Haití hasta Namibia. Pero en ninguna de ellas se produce un fenómeno como el del terrorismo islámico, o algo siquiera lejanamente parecido. Haití o Namibia han pasado por largas experiencias de colonización y de pobreza extrema, pero el señor Alandete no encontrará por allí la Yihad.

¿Yihad? Alandete afirma, sin asomo de ironía, que el islam es una religión de paz, e incluso se atreve a asegurar que “en ningún libro religioso del islam puede encontrarse justificación alguna de toda esa muerte y violencia.”

Le invito a que lea el Corán –es evidente que hasta la fecha no lo ha hecho—prestando atención a las siguientes referencias: Sura 2, versículos 191 – 193; Sura 4, versículos 56- 89 – 91; Sura 4, versículo 144; Sura 5, versículo 33; Sura 8, versículos 12-13-14-15-16-17; Sura 8, versículos 38 - 39; Sura 9, versículo 5 – 14; Sura 9, versículos 29 -36 -111.

Le aseguro al señor Alandete que tales citas distan mucho de agotar el tema; son sólo para abrir boca. Pero haría bien en recordar, al menos, el versículo 191 de la Sura 2, que dice: "Matadles donde deis con ellos y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. Así que, si combaten contra vosotros, matadles: esa es la retribución de los infieles".

Haría bien, sobre todo, el señor Alandete en recordar ese “expulsadles de donde os hayan expulsado” si es que le suena de algo Al-Andalus.

El último argumento que asoma en el mermado carcaj progre es el de las víctimas: como la mayor parte de ellas son musulmanas, resulta fácil colegir que el islam es la primera víctima de ese fundamentalismo. Es decir, que los musulmanes pacíficos -a quienes en la lógica alandetista presumimos ricos y sin traumas del pasado- son masacrados porque, en el fondo, los yihadistas no son musulmanes.

Al señor Alandete no se le ocurre considerar que los asesinan porque, debiendo ser buenos musulmanes, en la lógica yihadista no lo son; o porque son herejes –en el caso de los chiíes-; o porque están contaminados por occidente.

Así, pues, el que las primeras víctimas sean musulmanas no nos dice lo que Alandete pretende, en absoluto; el determinar la naturaleza de algo en función de las víctimas que produce, nos llevaría a que la Inquisición no fue una institución cristiana –ya que todas sus víctimas eran cristianas, pues solo tenía jurisdicción sobre estas-; o, a la no menos chocante, de que Stalin fue un decidido anti-comunista, ya que nadie ha asesinado a tantos comunistas como él sobre la faz de la tierra. En fin.

A estas alturas es difícil no convenir con Jean François Revel que, efectivamente, la mentira es la primera de las fuerzas que dirigen el mundo. El papel de los medios de comunicación, en España como en el resto del mundo, está agotando los adjetivos asociados a bochorno y vergüenza para adentrarse en terrenos ignotos hasta el día de hoy.

El propósito de estos medios es el de restar todo carácter islámico al terrorismo que padecemos en Europa. Nadie se consuele con la imposibilidad de ir contra la realidad. Aquí tenemos la experiencia de una banda terrorista marxista-leninista e independentista a la que hicieron pasar por fascista durante largos lustros. Y mucha gente lo creyó. No cedamos a la tentación de considerar que nadie puede ser víctima de los manejos de este tipo de prensa.

Alandete -y los alandetes que en el mundo han sido-, saben que las mentiras, para ser creíbles, deben nutrirse de una buena parte de verdad y que tienen tantas más posibilidades de ser creídas cuanto más grandes sean.

Por eso en el El País –no hay más que leer sus titulares-, han llegado a la conclusión de que el problema hoy en Europa no es la inmigración islámica: son los camioneros.

¿para qué sirve y cómo funciona?
Consejo de Estado: 10 millones de euros anuales de dinero público
R. C-M / Intereconomia  4 Enero 2017

Ha tardado 13 años en emitir un dictamen sobre el accidente del Yakolev-42. ¿Qué es, cómo funciona y quién compone el Consejo de Estado?

El Consejo de Estado costó en el año 2016 casi 10 millones de euros a los españoles. De su presupuesto total casi 8 millones de euros (7,77) se destinan a salarios, de los que los altos cargos se llevan un total de 843.900 euros. Entre ellos, veteranos de la política como el ex tesorero del PP, José Manuel Romay Beccaría (presidente), las exministras Isabel Tocino (PP) y María Teresa Fernández de la Vega (PSOE), Juan Carlos Rodríguez Ibarra y José María Michavilla Núñez.

La retribución de los altos cargos del Consejo de Estado ronda los 77.000 euros, aunque sumando dietas y otros el sueldo se eleva a los 100.000. El Consejo explica con detalle las retribuciones de sus altos cargos del año 2014. Vean:

El presidente tiene un sueldo anual de 77.808,96 euros a repartir en 12 mensualidades y sin derecho a pagas extraordinarias. Es el menos afortunado, porque los consejeros permanentes de Estado y los consejeros natos de Estado (con carácter vitalicio), cobran un total de 99.675,00 euros anuales -sueldo anual 13.054,68 €; complemento de destino 22.817,28 €; complemento específico: 35.521,60 €; paga extraordinaria 703,38 €; paga extraordinaria C: 1.901,44 €; complemento de productividad: 23.071.80 €- a los que hay que sumar los trienios (el importe correspondiente al número y Cuerpo de procedencia), si es que les corresponden.

El secretario general cobraría 98.850,86 euros anuales además de trienios -sueldo anual: 13.054,68 €; complemento de destino: 22.817,28 €; complemento específico: 35.521,60 €; paga extraordinaria: 703,38 €; paga extraordinaria C. Destino: 1.901,44 €; complemento de productividad: 22.247,66 €-.

Además, los consejeros natos y electivos, según la normativa aplicable sobre indemnizaciones por razón del servicio cuentan con una retribución por asistencia al pleno de un máximo mensual de 974,16 €, que no se percibe, eso sí, si no hay sesión plenaria o si no se asiste.

¿Cuánto cuesta el Consejo de Estado?
Según los últimos presupuestos, el Consejo de Estado registraba un gasto de 9,941 millones de euros, uno menos que en 2012, debido principalmente a la reducción de la partida de gastos de personal.

Fuera de las partidas de personal, sorprenden otros gastos, como el dedicado a prensa y revistas. A esta partida se destinan 108.000 euros, mientras que en material informático no inventariable se pagan 24.210 euros. En electricidad van otros 129.000 euros, mientras que solo 4.050 se destinan a agua. En telecomunicaciones el gasto alcanza los 105.000 euros. Otros 12.000 euros van a alimentación y otros 19.000 a vestuario. El gasto en farmacia asciende a 1.030 euros. En dietas, 29.700; transporte, 25.200 y otras indemnizaciones, 213.300 euros.
Y, ¿para qué sirve el Consejo de Estado?

El Consejo de Estado es el órgano consultivo más alto al que puede preguntar el Gobierno. Su función consiste en emitir dictámenes no vinculantes. Es decir, emitir su opinión sobre determinados asuntos, siempre que haya sido preguntado por el presidente del Gobierno, los ministros o los presidentes de las comunidades autónomas. Además, puede elaborar estudios, informes y memorias o elevar sus cuestiones al resto del Ejecutivo.

Durante la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero una reforma legal incluyó en la lista de consejeros natos con carácter vitalicio a los ex presidentes de Gobierno aunque actualmente ningún expresidente forma parte del consejo. Sólo José María Aznar y el propio Zapatero formaron parte de él pero lo abandonaron para dedicarse a la empresa privada. El pasado año, el Consejo de Estado gastó 67.790 euros en indemnización a expresidentes y otros 165.170 euros por indemnizaciones a exconsejeros.

Actual composición del Consejo de Estado
Presidente: José Manuel Romay Beccaría
Coordinador Técnico: Alberto Gil Ibáñez
Jefa de Protocolo: María José González Velasco

Consejeros Permanentes:
Landelino Lavilla Alsina
Miguel Rodríguez-Piñero y Bravo-Ferrer
Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón
Fernando Ledesma Bartret
Alberto Aza Arias
José Luis Manzanares Samaniego
María Teresa Fernández de la Vega Sanz
Enrique Alonso García

Consejeros Natos:
Darío Villanueva Prieto, director de la Real Academia Española.
José Antonio Escudero López, presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.
Marcos Peña Pinto, presidente del Consejo Económico y Social.
Consuelo Madrigal Martínez-Pereda, Fiscal General del Estado.
Fernando García Sánchez, almirante General, Jefe del Estado Mayor de la Defensa.
Victoria Ortega Benito, presidenta del Consejo General de la Abogacía.
Marta Silva de Lapuerta, directora del Servicio Jurídico del Estado.
Benigno Pendás García, director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Luis María Linde de Castro, gobernador del Banco de España.
Antonio Pau Pedrón, presidente de la Sección Primera de la Comisión General de Codificación.
Juan Velarde Fuertes, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Consejeros Electivos:
Amelia Valcárcel Bernaldo de Quirós
Juan José Laborda Martín
Isabel Tocino Biscarolasaga
Manuel José Silva Sánchez
Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona
Juan Carlos Rodríguez Ibarra
José María Michavilla Núñez
Ana Palacio Vallelersundi
María Luisa Cava de Llano y Carrió

Secretaría General.- Guadalupe Hernández-Gil Alvarez-Cienfuegos
Jefa Administrativa de la Secretaría: Rosa Sanz Soria
Archivo y Biblioteca.- Jefe del Area de Archivo y Biblioteca: Jorge Târlea López-Cepero
Gestión y Asuntos Generales.- Jefa del Área: Carmina Puig Galindo
Informática.- Jefe del Área: José Vera Benavent
Servicios Administrativos.- Jefe de los Servicios Administrativos: Miguel Angel Velasco López
Servicios Económicos.- Jefa de los Servicios Económicos: María Teresa Moreno Barrios.

El pasado mes de octubre, el Consejo de Estado emitía un dictamen sobre el accidente del Yakolev-42 ocurrido en suelo turco el 26 de mayo de 2003 y en el que perdieron la vida 62 militares españoles que regresaban de una misión en Afganistán. Casi 13 años para la emisión de un dictamen que responsabiliza al Ministerio de Defensa, en manos entonces de Federico Trillo, de no haber atendido de forma oportuna a los "hechos" anteriores al siniestro que habrían permitido a la Administración ponderar el "especial riesgo" que concurría en el transporte contratado para el traslado de las tropas. "Dicho con otras palabras -dice el dictamen-, pudieron ser advertidas circunstancias que habrían llamado a la adopción por los órganos competentes de medidas que pudieran haber despejado el riesgo que se corría".

El texto, del que se ha hecho eco el diario El País, no está todavía disponible en la página web del Consejo de Estado que tampoco lo facilita a los medios de comunicación. El servicio ciudadano de Consultas tampoco es efectivo. Desde el Consejo se señala, sólo, que "próximamente" se subirá a la página web el dictamen. Todo celeridad y eficacia.

Represión financiera y desapalancamiento español
Si no fuera por la partitocracia no tendríamos mayores problemas económicos y que, incluso con su lastre, se puede progresar y disfrutar de la vida, que es de lo que se trata.
Luis Riestra   vozpopuli.com  4 Enero 2017

La inflación no es causada por las acciones de los ciudadanos, sino por el gobierno; por una expansión artificial de la oferta monetaria necesaria para apoyar el gasto deficitario. Ningún desfalco privado o ladrón de bancos en la historia ha saqueado nunca los ahorros de la gente en una escala comparable al saqueo perpetrado por las políticas fiscales de los gobiernos estatistas.

Ayn Rand

Represión financiera

La cita anterior, atribuida a Ayn Rand, aunque no es correcta, pues la inflación no solo tiene causas monetarias, bien podría servir para definir una de las formas más comunes de represión financiera, fenómeno que tratamos en detalle aquí, y del que recientemente hemos tenido un ejemplo de libro: el último dato sobre el IPC, una parte del cual se debió a inflación de costes (subida del petróleo, ¿transitoria?) y otra al envilecimiento de la moneda con la devaluación de Draghi, otro fenómeno que adelantamos aquí antes que nadie.

Antes de seguir, es obligado hacer un apunte, sobre todo para los negacionistas de la deflación, y es para recordar que la deflación es un fenómeno intermitente; o sea, el “problema” no ha desaparecido y no deja de ser curioso que quienes no se creían el IPC negativo (para que nos les indexaran –redujeran- sus rentas, normalmente públicas) ahora sí alzan la voz tras el último dato de la inflación y si quieren indexación. De nuevo: trampas a la Economía o Economía de listillos; unas trampas que siempre las paga alguien, claro.

Luego está la referencia que hace al “saqueo de los ahorros de la gente” y aquí siempre hemos dicho que la mejor forma de robar un banco es dirigirlo, sea en la cúpula o en una oficina, y por eso a sus gestores, si son competentes, les interesa que el banco central y otros organismos de supervisión funcionen bien, que de ninguna manera es nuestro caso pues, como con la Justicia, se quiere que funcionen bien para los demás, que así el Sistema será más productivo y me irá mejor pero, si me paso y me pillan, pueda llamar al político de turno y obtener una resolución favorable.

En esto del robo y las trampas aparece de nuevo nuestro problema con el respeto a la propiedad privada, ya sea de bienes, de la custodia de los mismos, de los frutos del trabajo, por los plagios o no atribución de autor o del timo de la “izquierda” con “lo público” (momionomics). Trampas a la Economía, mentiras y robo al prójimo; y luego quieren traerse la City aquí. En fin.

Desapalancamiento y patrimonios privados

La moda del apalancamiento viene de unos  modelos económicos que demuestran que, con el buen uso de la deuda, se puede aumentar el valor del accionista (por extensión del patrimonio de los particulares) y fue convenientemente impuesta por medios de comunicación públicos y privados, promoviendo el endeudamiento de las familias y calentando más la burbuja de activos a fin de extraer patrimonio futuro de las mismas, tema contra el que siempre hemos luchado y, como dice la descripción de esta bitácora digital, es uno de los fines de este blog (clic en “leer más”) que tantos insultos y represalias nos ha costado.

El  desastre del sobre-endeudamiento inducido de los particulares (“familias” e ISFLSH; línea roja,  siguiente gráfica), con su mala adquisición de activos, lo conocen de sobra y el resultado patrimonial adverso en términos “financieros” lo pueden ver en la línea morada de la siguiente gráfica. Luego, cuando se incluyen el efectivo y los depósitos (objetivos prioritarios de los saqueadores), más otras propiedades de los particulares, se produce un pequeño superávit (también lo vimos), al que seguro “la casta” mira con los dientes largos para también apropiárselo.

Spanish Household's Financial Position.

Spanish Household's Financial Position. L.R.

Destaca en la gráfica anterior que la mayor parte de la mejora del desequilibrio patrimonial “financiero” se ha debido a la reducción del endeudamiento, más que a un aumento y/o revalorización de las inversiones en acciones, seguros, fondos de pensiones, preferentes (¡!), etc., algo que depende directamente de lo comentado sobre la gestión y custodia de fondos, del buen funcionamiento del sistema bancario y del desarrollo del mercado de capitales, donde mucho tiene que ver El Establishment en la fase secular bajista del IBEX35.    

Otro aspecto interesante, en el que no podemos entra a fondo, es el de la estructura y construcción del patrimonio (sin patrimonio privado no hay ni libertad individual y sin ahorro no hay mejora social) en que, dado el paro estructural y el enorme subempleo, el riego de ruptura territorial, la demografía, la casta y su forma de gobierno, en cómo se manejan y custodian las inversiones, más el clima salvaje, fantasioso y tramposo reinante, aún debería seguir desandándose el mal camino recorrido.

La senda correcta

Durante estos años de restructuración económica han aparecido voces que achacan la crisis a la deuda privada (hoy solo vemos la deuda de las “familias”, pero en el pasado vimos el total que luego complementamos y hoy el de empresas sigue bajando), a los particulares; se trata normalmente de “economistas” que lo que quieren es que el Estado gaste más para colocarse y pillar momio. No es cierto, los “particulares” solo han sido víctimas de una casta parasitaria, de una falsa simbiosis, y encima, ahora, con su patrimonio dañado, tendrán que pagar la deuda pública del desmadre político y hacerlo sin la ayuda de la inflación.

Luego, a nivel macro, se debe resaltar que para reparar el daño producido en la posición financiera de España, es clave lo que tanto hemos insistido: el superávit del sector exterior y, en eso, como con en la reducción del endeudamiento, aunque parte fuera por insolvencia, los particulares han hecho sus deberes de forma notable, como muestra la siguiente gráfica del INE; un duro esfuerzo que no solo ha sido restringiendo el consumo, sino también por el desarrollo de las capacidades expansivas de nuestro país bajo una forma de gobierno disfuncional, como vimos en Hispania vincit.

Capacidad de financiación española frente al resto del mundo.

Capacidad de financiación española frente al resto del mundo. L.R.

Hemos empezado este 2017, que se prevé complicado pero que aún ofrece oportunidades, haciendo balance y, una vez más, se demuestra que si no fuera por la partitocracia no tendríamos mayores problemas económicos y que, incluso con su lastre, se puede progresar y disfrutar de la vida, que es de lo que se trata. Luego hay un aspecto de sumo interés, que es el reciente repunte del endeudamiento, pero lo dejaremos para otra ocasión, que hoy no debemos alargarnos más. Feliz Año a todos


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La insoportable manipulación del independentismo catalán
Editorial La Razon  4 Enero 2017

Los publicistas más cursis del nacionalismo catalán han definido el proceso independentista como la «revolución de la sonrisa». A nadie se le escapa que, por más simpatía que pongan en sus exhibiciones de masas, la causa que defienden supone acabar con el Estado de Derecho en Cataluña. Se trata, por lo tanto, de pura propaganda administrada sin control desde todos los resortes del poder omnímodo de la Generalitat y del sistema asociativo –y parasitario, en muchos casos– nacionalista. La «revolución de la sonrisa» no se entendería sin este inmenso aparato de propaganda y de una maquinaria de movilización de tal unanimidad que acaba siendo coercitiva para quien, sencillamente, no participe del credo oficialista.

El nacionalismo impone su ley en todos los ámbitos y sectores de la sociedad y queda poco margen para la disidencia. El último ejemplo es de una grosería política que sobrepasa todos los límites: la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òminium –los dos bastiones de choque del «proceso»– han hecho un llamamiento para que la cabalgata de los Reyes Magos de Vic se llene de farolillos con la bandera independentista. Y en vez de recibir la repulsa inmediata de las autoridades políticas catalanas, ha encontrado la compresión de la Generalitat o, como ha expresado la portavoz, Neus Munté, los ciudadanos harán lo que consideren «más conveniente».

Pero existe una pequeña diferencia: la cabalgata de Vic será retransmitida por TV3, que, como es sabido, es la cómplice necesaria para la puesta en marcha del plan secesionista. Sólo la pérdida del sentido de la realidad puede permitir que un acontecimiento como una cabalgata sea utilizado para una campaña que sólo ha conseguido dividir en dos a la sociedad catalana. El papel de los medios de comunicación públicos en el proceso independentista ha sobrepasado todos los límites deontológicos y de objetividad.

De manera especial, TV3 se ha convertido en una televisión del «partido único» del soberanismo, dejando en la marginalidad y en la irrelevancia, cuando no la burla, a los que quieren seguir formando parte de España, que, si nos guiamos por los sondeos oficiales del CEO, son la mitad de los catalanes. Como prueba de que sólo tiene en cuenta a una parte de los ciudadanos, están los recién publicados datos de audiencia: la cadena ha conseguido, en 2016, su peor cuota de pantalla. Ni casos tan bochornosos como la utilización de niños en la Diada de 2013 para decir delante de las cámaras que «es en 1714 cuando dejamos de ser independientes» han obligado a corregir sus tics manipuladores.

Ni tampoco por este suceso el Consejo Audiovisual de Cataluña amonestó a TV3. Hay que tener en cuenta que las subvenciones oficiales que reciben la ANC –3,5 millones en un año– y Òmnium –13 millones entre 2005 y 2012– son empleadas para mantener el estado de movilización permanente en favor de la secesión. Es decir, el dinero público, al servicio de la independencia. Lo que hechos como la de la cabalgata de Vic demuestran es que la «revolución de la sonrisa» empieza a estar agriada y que parece abocada a un callejón sin salida y a una guerra interna por el poder en la Generalitat. Empieza a hablarse de elecciones anticipadas y Carles Puigdemont amaga con no presentarse a la reelección. Cataluña vive una situación política de absoluto desgobierno, con la sociedad partida en dos y entretenida, mientras tanto, en insoportables campañas de propaganda, como la utilización de una cabalgata de los Reyes Magos.

¿Premiar a los sublevados? ¡Pues vaya solución!
Roberto L. Blanco Valdés La Voz  4 Enero 2017

En su mensaje de fin de año, y bajo la falsa cobertura de un discurso institucional que es desde hace mucho tiempo un mitin independentista pagado con el dinero de todos los catalanes, el presidente de la Generalitat volvió a prometer un referendo de autodeterminación para septiembre.

Puigdemont sabe, por supuesto, como lo sabe todo el mundo, que ese «referendo legal y vinculante», con el que lleva meses y meses dando la tabarra, no llegará jamás a celebrarse, pues para ello sería necesario que el presidente del Gobierno, poniéndose fuera de la ley, cometiera una gravísima ilegalidad y optara por suicidarse políticamente de un modo ignominioso. No, no habrá referendo, como no lo hubo en tiempos de Artur Mas, quien, tras haber hecho la misma promesa que Puigdemont por tierra, mar y aire, hubo de contentarse con aquella payasada del 9-N, que hoy avergüenza por igual, aunque por motivos muy distintos, a los independentistas y a quienes están en contra del inmenso disparate de la secesión.

Resulta curioso, sin embargo, que personas cabales sigan todavía convencidas de que es posible desactivar la sublevación institucional en la que, contra las leyes y el sentido común más elemental, se ha embarcado la Generalitat, por el demencial procedimiento de darle a los sublevados un premio, de consolación sí, pero un premio, al fin y al cabo: reconózcase constitucionalmente el carácter nacional de Cataluña, piden unos; otórguesele una posición diferente y especial en nuestra ley fundamental, exigen otros; búsquese la forma para distinguir de algún modo a Cataluña y el País Vasco de los demás territorios, claman los terceros, convencidos, como los anteriores, de que solo del privilegio -¡no a favor de esas dos comunidades, sino de sus partidos nacionalistas!- nacerá la solución al constante desafío que los propios nacionalistas, que son solo una parte de sus respectivos territorios, vienen planteando desde que culminó la transición.

Pues bien, tal supuesta solución no lo es ni de lejos, al menos por tres motivos de gran peso. Porque privilegiar a Cataluña y al País Vasco sería inútil, como lo ha demostrado la nula capacidad de pacificación de los privilegios de los que ya gozan ambos territorios: por ejemplo, de un sistema de financiación especial, que no existe en ningún Estado federal (País Vasco) o de un enloquecido modelo lingüístico dirigido a extirpar el castellano (Cataluña). Porque privilegiar a Cataluña y al País Vasco sería tan injusto como lo es siempre favorecer a quienes incumplen la ley en perjuicio de quienes la respetan. Y, por último, aunque no en último lugar, porque privilegiar a Cataluña y al País Vasco acabaría resultando hacia el futuro una inacabable fuente de conflictos, una vez que quedase claro que la forma de obtener en España ventajas territoriales no es otra que acojonar a quien tiene la obligación de asegurar la igualdad de todos ante la ley y en la Constitución.

La obscena politización independentista de la infancia
EDITORIAL El Mundo  4 Enero 2017

La Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Òmnium Cultural, dos entidades sociales específicamente orientadas a promover el independentismo en Cataluña, han llamado a acudir este jueves con esteladas a la cabalgata de los Reyes Magos en Vic. Aprovechando que la televisión autónomica catalana retransmitirá en directo este evento, ANC y Òmnium han pedido llenar de banderas independentistas los balcones de este municipio barcelonés. Y, en un nuevo alarde de su capacidad económica -ambas organizaciones reciben cuantiosas subvenciones de la Generalitat-, desde ayer reparten unos farolillos especiales en los que brilla una estelada al encender su luz. La pretensión de estos colectivos pone en evidencia tanto la falta de escrúpulos del secesionismo catalán a la hora de promover su obsesión separatista como el papel que juegan los medios públicos catalanes en el llamado proceso soberanista.

El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, afirmó que la campaña pretende "aportar elementos que forman parte de un imaginario colectivo que se asocia con la idea de fiesta". Es un argumento absurdo e hipócrita que esconde su verdadera intención, que no es otra más que politizar una tradición cultural y social del arraigo de la cabalgata de los Reyes Magos. Que el independentismo monopolice el debate público hace tiempo que dejó de ser una novedad en Cataluña. Pero que, además, lo haga hasta la obscenidad de usar a los niños para sus intereses partidistas resulta de una mezquindad sin parangón en la vida política en nuestro país. ¿Ni siquiera son capaces de aparcar su sectarismo para preservar la ilusión de los niños en una fecha tan destacada como la víspera de Reyes?

La alianza liberal a la que pertenece Ciudadanos en el Parlamento europeo instó ayer a proteger los derechos de los niños por entender que el llamamiento a recurrir a una televisión pública para manipular a menores mostrando símbolos independentistas no sólo es un acto político reprobable, sino que vulnera la normativa europea en materia audiovisual. El Gobierno de Puigdemont, en cambio, mostró su "respeto" por la propuesta.

Esta reacción del Govern es consecuencia de la fijación del soberanismo a la hora de politizar los elementos centrales de la cultura, el deporte y los medios de comunicación en Cataluña. Tanto las fuerzas políticas separatistas como las organizaciones sociales del mismo corte tienen como prioridad desarrollar una acción capilar sobre la sociedad civil capaz de aislar a aquellos ciudadanos o colectivos que se sitúen al margen del independentismo. Esta porfía explica la costra nacionalista que impera en la parrilla de TV3, la utilización partidista de los medios de titularidad pública -ahí están las retransmisiones de la Diada-, iniciativas como la de fomentar las selecciones propias y oficiales deportivas o el conflicto del Barça con la UEFA a cuenta de la exhibición de esteladas en el Camp Nou en los partidos europeos.

Esta estrategia independentista tiene como fin seguir hegemonizando el discurso en la escena pública, lo que ha contribuido a fracturar la sociedad catalana alrededor de la quimera secesionista. Y lo verdaderamente lacerante no sólo es que existan entidades destinadas a emponzoñar la convivencia, sino que éstas tengan el apoyo explícito y económico de quienes usan las instituciones propias de autogobierno de Cataluña como palanca de sus anhelos separatistas. Porque a la generosa financiación con la que el Gobierno catalán riega a sus plataformas afines se suma el presupuesto de TV3, que en 2016 superó los 330 millones de euros. De hecho, la televisión catalana concentra más del 25% del dinero que manejan los canales autonómicos en España. Y ello pese al quebranto que arrastran las finanzas públicas de la Generalitat.

Que en Cataluña se haya normalizado el partidismo en la concesión de ayudas, en el uso de los medios públicos y hasta en la manipulación de los menores no significa que todo esto sea normal. De hecho, supone una colosal anormalidad que el independentismo debería corregir en aras de la pluralidad e incluso del sentido común.

¿se rendirá España ante los terroristas?
La hoja de ruta para 'vaciar las cárceles' de etarras
La Gaceta  4 Enero 2017

El Foro Social Permanente, creado en 2013 para impulsar la entrega de las armas de ETA y el fin de la dispersión de sus presos, celebrará un encuentro los próximos 10 y 11 de marzo con el objetivo de "acordar" en el País Vasco "una hoja de ruta" que sirva para acercar a los reclusos etarras al País Vasco.

En un principio, dicho consenso se limitaría a las instituciones y sociedad civil del País Vasco, Navarra y el País Vasco francés, debido a la posición "irresponsable de bloqueo" de los gobiernos español y francés, según ha afirmado en conferencia de prensa uno de los portavoces del Foro Social, Agus Hernan.

Durante el encuentro, que tendrá lugar en San Sebastián el día 10 y en Hendaia (Francia) el día 11, se debatirá también sobre el reciente documento difundido por la dirección del colectivo de presos de ETA (EPPK, por sus siglas en euskera).

En dicho texto se propone a los reclusos "utilizar las diferentes posibilidades existentes en el ámbito jurídico" para "vaciar las cárceles", aunque "con los límites del arrepentimiento y la delación".

Hernan ha precisado que dichos límites se los han marcado los propios presos, y que el Foro Social aboga por una "reintegración individual" en la que los presos "renuncien a las vías violentas y reconozcan el daño causado", tal y como se recoge en las recomendaciones elaboradas por este organismo en 2013.

"Desde el respeto al debate de los presos, saludamos esta propuesta porque supone iniciar un camino individual y porque se trata de un proceso transparente. Es un paso y ya se verán sus frutos", ha dicho.

Sobre este mismo punto también se ha pronunciado el exdecano del Colegio de Abogados de Bizkaia y miembro del Foro Social, Nazario Oleaga, presente en el acto informativo, quien ha opinado que las palabras "arrepentimiento o delación se utilizan más en los medios de comunicación o en personas de determinada ideología que en el ámbito jurídico".

"Como jurista -ha dicho- reclamo que los presos de ETA tengan los mismos derechos que otros reclusos, sin penas adicionales y en igualdad de condiciones".

Los integrantes del Foro Social tienen previsto solicitar una autorización judicial para visitar en Francia a los portavoces del EPPK para tratar sobre este documento al que consideran "un instrumento válido", según han insistido.

Respecto al desarme de ETA, Agus Hernan ha destacado que, a fecha de hoy y en relación a enero de 2016, "se está mucho más cerca de que ETA finalice en un plazo razonable su desarme completo mediante la destrucción de sus armas". Ha asegurado no tener "datos más concretos" que expliquen esta nueva situación.

Ha reclamado la implicación en el desarme de los gobiernos español y francés, aunque ha matizado que si persisten en el "bloqueo" se puede intentar dicho desarme con la supervisión de las instituciones vascas.

"La peor de las hipótesis es la actual: que las armas se queden en el monte", ha dicho.

Desde hoy y hasta el próximo mes de marzo, el Foro Social tiene previsto también mantener reuniones con la iniciativa "Kalera Kalera", integrada por exreclusos de ETA, el próximo día 5 en Usurbil (Gipuzkoa) y organizar un encuentro en Bilbao el 24 de febrero de la comisión de juristas que estudia la legislación para determinar los cauces que harán posible el acercamiento de los presos.

TV3 mantiene la retransmisión
La cabalgata separatista llega al Parlamento Europeo
La eurodiputada Teresa Giménez Babat ha pedido a la Comisión Europea protección para los menores catalanes.
R. Moreno gaceta.es  4 Enero 2017

La eurodiputada Teresa Giménez Babat ha pedido a la Comisión Europea protección para los menores catalanes.

El Parlamento Europeo ya está enterado de que la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural han llamado a acudir a la Cabalgata de Reyes en Vic (Barcelona) -que TV3 emitirá en directo- con ‘esteladas’ y farolillos con la bandera separatista, y a pedir una república catalana a Sus Majestades de Oriente. Se lo ha transmitido la eurodiputada catalana Teresa Giménez Barbat, integrada en el grupo liberal, que ha reclamado al Ejecutivo comunitario protección para los menores catalanes.

Giménez Barbat ha preguntado a la Comisión Europea si dispone de “alguna herramienta para asegurar que los medios de comunicación públicos de Estados Miembros respeten los derechos del menor” ante "la previsión de uso de una televisión pública para manipular ideológicamente a niños" durante la retransmisión del desfile, y teniendo en cuenta que "la protección de los derechos del menor es una prioridad" de la directiva de 2010 de la UE sobre comunicación audiovisual.

En su escrito, Giménez Barbat ha destacado que “la directiva de servicios de comunicación audiovisual ecoge la protección de los menores frente a los abusos de las libertades informativas”, y que “los derechos de los menores quedan protegidos desde la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y descienden hasta todas los políticas comunitarias concretas”.

“Estamos frente a un intento burdo de manipulación política de menores de edad aprovechando una fiesta como la de los Reyes Magos. Si bien todos los medios de comunicación deben tener en cuenta los derechos de los niños, las TV públicas están aún, si cabe, más obligadas a ser observantes de esos derechos y no a poner sus medios a disposición de causas políticas que solo buscan la manipulación de menores”, ha remachado.

El pasado abril, el eurodiputado Enrique Calvet también denunció en el Parlamento Europeo que los derechos civiles básicos de compatriotas se pisotean con las peores prácticas intimidatorias, y se destroza la niñez y el futuro incumpliendo la ley. "En Cataluña manipulan a niños para acosar a otros menores", advirtió Calvet, que en su cruzada contra el separatismo llevó al Parlamento Europeo los testimonios de padres de alumnos de Cataluña; así como del catedrático Andrés Betancort; de la profesora de la UAB Isabel Fernández Alonso profesores de universidad y de instituto, respectivamente; y de Dolores Agenjo, la única directora de instituto que se negó a incumplir la ley en septiembre de 2014 y no entregó las llaves del centro para las votaciones del referéndum.
TV3 sigue adelante con la retransmisión

Por su parte, TV3 ya ha dicho que retransmitirá la Cabalgata, tal como estaba previsto, pese a que el presidente de Societat Civil Catalana, Mariano Gomà, haya exigido que se suspenda. Gomà denuncia que estamos ante una "repugnante utilización política de los niños y un adoctrinamiento nada sutil". Recuerda que el Manual de Uso de los medios públicos pide "fomentar el respeto entre los niños y combatir la idea de que hay bandos enfrentados".

Dos días después de que trascendiera la enésima tropelía de Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultual, la cascada de críticas continúa. Hasta el separatista Gabriel Rufián, diputado de ERC en el Congreso, ha admitido este miércoles -en declaraciones a Telecinco- que "no le gusta" la campaña, una iniciativa que él "no haría".

También se ha pronunciado al respecto el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que desde Barcelona ha criticado que se politice.

Cataluña pagará 14 euros extra a los abogados por cada acto en catalán
Esta prueba piloto cuenta con un presupuesto de 915.000 euros para el 2017
SARA RODERO Barcelona El Mundo  4 Enero 2017

El Govern ha dado luz verde a un acuerdo entre El Departament de Justícia y el Consejo de la Abogacía Catalana para que los profesionales del turno de oficio presenten sus escritos en catalán. Se trata de una prueba piloto para el 2017 y se podrán acoger voluntariamente todos los abogados que prestan servicios de asistencia jurídica gratuita en Cataluña.

El Govern aprobó el pasado martes 27 de diciembre esta medida para incrementar el uso del catalán en los juzgados. El año pasado, el uso del catalán cayó hasta el 8,4%, el peor dato de la década.

Los profesionales que participen informarán a sus clientes sobre el derecho de dirigirse a la justicia en catalán. El objetivo es incrementar la presencia de la lengua en las demandas, recursos, apelaciones y notificaciones judiciales, entre otros procedimientos. El Departament de Justícia compensará la labor profesional de los abogados de oficio con 14 euros adicionales por cada actuación presentada en catalán. Esta prueba piloto cuenta con un presupuesto de 915.000 euros para el 2017.
El Consejo de la Abogacía Catalana ve positiva la medida

El Consejo de la Abogacía Catalana, que representa los 14 colegios de Abogados de Cataluña, valora de forma positiva la iniciativa del Departamento de Justicia de incentivar económicamentelos escritos que los abogados del Turno de Oficio y asistencia jurídica gratuita presenten a la Administración de Justicia en catalán. Pondrá a disposición de los abogados todas las herramientas necesarias para facilitar la redacción de escritos judiciales presentados en catalán.
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El Servicio Lingüístico del Consejo ya ofrece diversas herramientas para fomentar el uso del catalán en la Justicia, como el traductor automático, los formularios jurídicos, diccionarios, manuales de estilo o el servicio de consultas lingüísticas, entre otros, que se potenciarán y se optimizarán.

El objetivo: que todo aquel que desee, de forma voluntaria, apuntarse a las bonificaciones que ofrecerá el Departamento de Justicia por los escritos presentados en catalán disponga de los recursos y herramienta necesarias para poder hacerlo.

La Abogacía confía que esta medida contribuya a potenciar el uso del catalán en los juzgados ante su alarmante disminución experimentada en los últimos años. Según los datos del Departamento de Justicia, en el 2015 se dictaron de media solo un 8,4% de sentencias en catalán. En cifras absolutas, representa 19.375 sobre el total de las 230.877 sentencias dictadas durante el 2015. Esta cifra está en "caída libre" desde que el 2004 se llegó al récord del 20% de sentencias en catalán.

La Abogacía considera que uno de los factores que han influido en esta caída es el hecho que el catalán sea considerado solo un "mérito" y no un "requisito" para ejercer en la Administración de Justicia de Cataluña, pese a las reiteradas peticiones de la Abogacía Catalana para que el conocimiento del catalán sea considerado un "requisito" para el personal judicial de la Administración Justicia en Cataluña.


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