AGLI Recortes de Prensa    Domingo 15  Enero 2017

FAES: de la tarea a la coartada
Alejo Vidal-Quadras  vozpopuli.com  15 Enero 2017

La abundante producción de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales en sus tres décadas de existencia desde que José María Aznar la fundara en Valladolid cuando era Presidente de Castilla y León ha aportado un bagaje conceptual de indudable calidad al centro-derecha español de finales del siglo XX y arranque del XXI. Sus numerosas publicaciones, conferencias, seminarios y diagnósticos han tratado todo el abanico de problemas asociados a la organización de la vida pública de nuestro país con profundidad, rigor y coraje intelectual, siempre en defensa de los valores de la sociedad abierta, entre los que figura como pilar central la libertad. Si hay un legado del que Aznar puede sentirse orgulloso es la densa, constante y meritoria labor desarrollada por FAES.

Cualquier trayectoria dilatada al servicio del Estado presenta luces y sombras y la de Aznar no es una excepción. Cuando alguien que ha desempeñado las más altas responsabilidades de gobierno entra ya en la fase del examen retrospectivo, lo que frecuentemente cristaliza en libros de memorias, no sólo se puede evaluar su sinceridad, sino su carácter en general. Un elemento clave para este tipo de juicios es la capacidad para hacer autocrítica. Si se leen las páginas de recuerdos dadas a la luz por el ex inquilino de La Moncloa y hoy ilustre miembro del lecture circuit internacional, se llega a una conclusión inequívoca al respecto. Una lástima, porque el nivel de lucidez y serenidad que se pone en la mirada desapasionada sobre uno mismo distingue al hombre excepcional del ser humano común.

FAES ha sido hasta hace muy poco el taller de ideas del Partido Popular y en teoría sus propuestas deberían haber impregnado y orientado la acción política concreta de la gran formación liberal-conservadora. Sin embargo, siempre ha existido una notable distancia entre lo que FAES iba plasmando en sus trabajos de reflexión y las decisiones y actuaciones reales de la fuerza política a la que supuestamente nutría de fundamentos ideológicos y de datos objetivos. Incluso durante los ocho años de mandato de su creador e impulsor al frente del Ejecutivo, cuatro de ellos con mayoría absoluta, en no pocas ocasiones la ejecutoria tangible del Partido Popular desde sus numerosos centros de poder municipal, autonómico y nacional, se apartó considerablemente del marco doctrinal y de las recomendaciones concretas del que podría considerarse su centro de estudios.

Se puede alegar, y no deja de ser verdad, por lo menos en parte, que una cosa es pensar en abstracto y otra gobernar en la realidad cotidiana, y que el mejor planteamiento sobre el papel ha de acoplarse a las circunstancias específicas del aquí y ahora. Sin negar esta evidencia ni olvidar que la política hecha a espaldas o contra los hechos y la naturaleza de las cosas, suele desembocar en desastre -el comunismo es un ejemplo típico- hay contradicciones que por flagrantes son difíciles de justificar. La proclamación solemne de la necesidad de la unidad nacional como indispensable garantía de la igualdad de derechos y deberes de los ciudadanos mientras se van facilitando a los liquidadores de España como proyecto colectivo los instrumentos para su empresa de demolición o llenarse la boca con las excelencias de la democracia a la vez que se designa autocráticamente un sucesor, son inconsistencias que no resisten la prueba del contraste entre el ideario elaborado por FAES y su plasmación práctica.

La virtud de la coherencia no garantiza el éxito, es más, en ocasiones lo dificulta. Ahora bien, sí proporciona credibilidad, que es un componente esencial a la hora de emitir opiniones o pedir adhesiones. Hace mucho tiempo que las sucesivas cúpulas del PP deciden, actúan y resuelven en distinta longitud de onda a la que caracteriza el acervo ético e intelectual de FAES. Desde que Rajoy fue puesto al frente de la organización, no es que haya falta de sintonía, es que el partido se mueve en dirección opuesta a la que en principio debería ser su fuente de alimento moral y programático. Ante semejante anomalía, no han faltado las voces de protesta interior, pero jamás han cristalizado en un gesto o un movimiento efectivo que implicase un riesgo personal y político. La historia de los pretendidos guardianes de las esencias del PP abunda en gente especialista en amagar y no dar y cuando alguien se ha lanzado a dar un paso determinante en esa dirección, se ha quedado solo y ha pagado las consecuencias sin que nadie le asistiera.

Por tanto, suena un poco raro que convoquen a la grandiosa tarea de levantar España de su presente postración los mismos que, por mucho que monten espectáculos de luz y sonido para reclamar la pureza de la fe liberal-conservadora, siguen prestándose con su pasiva y resignada militancia a proporcionar una útil coartada a sus profanadores.

España arbórea
Iván Vélez gaceta.es  15 Enero 2017

Acuñada por Estrabón, la imagen de una Hispania tupida hasta tal punto de vegetación que permitiera a una ardilla cruzar la Península de punta a punta, ha sido un lugar común hasta, al menos, la aldeanización educativa que padece una de las dos naciones políticas que se asientan sobre los terrenos por los que todavía serpentean las huellas de la calzadas o en los que permanecen los cráteres auríferos de Las Médulas: esa España cuyo nombre es impensable en determinados labios que la identifican, de forma indocta, con Franco. Tal fisionomía clásica y forestal contrasta, no obstante, con la desenfocada percepción de Ortega, que veía a la Castilla mesetaria y a menudo yerma, como hacedora y deshacedora de la propia España. Sea como fuere, la metáfora arbórea acude puntualmente a la prensa cada cierto tiempo. Dos han sido esta semana las noticias que han permitido recordar alegorías vegetales trazadas por históricos representantes nacionalistas: Pujol y Arzalluz.

La primera de ellas tiene que ver con la dulce visita que ha realizado el menor del clan Pujol Ferrusola, Oleguer, a un edificio cercano a ese kilómetro cero que acaso sea el último vestigio del denostado centralismo español: el edificio de la Audiencia Nacional. La visita se saldó con la aplicación de rigurosas medidas para un individuo del que se reconocen amplias habilidades en el lavado de capitales al que diera nombre el higiénico talento de Al Capone: la retirada de su pasaporte, detalle menor que no le impedirá recorrer media Europa, y el compromiso de comparecer ante el juzgado cada quince días. Semejante mimo del poder judicial con respecto al clan Pujol ha hecho, en efecto, evocar aquellas palabras pronunciadas por Jordi Pujol y Soley en el Parlamento de Cataluña ante sus dóciles opositores y herederos hace poco más de dos años. En tan singular comparecencia, avisaba el pater familias del catalanismo de los riesgos de una poda desmesurada, pues, a su parecer, «si se siega una rama del árbol, caen las demás».

Emboscada tras las palabras de Pujol habitaba una potente y velada amenaza fundamentada en la sospecha de que el expresidente de la Generalidad, ante el que claudicaron todos los presidentes de la Nación, dispone de amplios informes que comprometerían seriamente a personas que han ostentado las más altas responsabilidades políticas en España. Esta sería, al parecer, la razón por la cual ningún miembro del extenso clan ha sentido en sus carnes las sensaciones que se experimentan en los a menudo desforestados patios carcelarios. En tales circunstancias, y aunque nos gustaría equivocarnos, todo parece indicar que la poda de la maleza que ha crecido en Cataluña gracias a los cuidados de los jardineros de Madrid, será puramente ornamental.

Mientras todo esto ocurría en el Principado, otro territorio distinguido por su feracidad política, las Vascongadas en las que crece el roble de Guernica, ha ofrecido una nueva muestra de hasta qué punto la política de claudicación con los separatistas, ya se trate de los escatológicos aferrados al «derecho a decidir» ya los más hábiles chantajistas, sigue vigente. Si desde hace años se ha procedido a la imposición del vascuence en la toponimia, llegando incluso a transformar los nombres, borrando de paso todo pasado histórico, esta semana, el Partido Popular, representado por la omnipresente Soraya Sáenz de Santamaría, en su afán por obtener el apoyo del PNV, ha cedido nuevamente. En esta ocasión, tras la sustitución del incómodo delegado del Gobierno Carlos Urquijo por Javier de Andrés, la complicidad de ambos partidos permitirá, gracias a una nueva renuncia, que los municipios vascos se comuniquen únicamente en vascuence.

Los efectos, huelga decirlo, son evidentes. Al levantamiento de una nueva frontera laboral y ciudadana se añadirá el fortalecimiento de la red clientelar que se viene tejiendo dentro del sistema educativo transferido hace décadas. Gracias al Partido Popular, un jugoso mercado se abre en la dirección contraria a la que señalara Cervantes hace cuatro siglos, cuando durante el breve mandato de Sancho en la ínsula Barataria, situaba a su lado a un secretario que desarrollaba tal oficio de forma casi consustancial a su origen: «Yo, señor, porque sé leer y escribir, y soy vizcaíno», decía, bordando su papel. Privilegiados antaño, los privilegiados vascongados de hogaño serán aquellos secretarios que dominen en este caso el batúa.

Echados definitivamente al monte, Puigdemont y Urkullu, máximos representantes del Estado en las Comunidades que gobiernan, han manifestado ya su intención de no asistir a la conferencia de presidentes que tendrá lugar el próximo martes en el Senado. Despreciando las exhortaciones del Gobierno y avanzando por la senda del exclusivismo y la bilateralidad, ambos, sin duda con el nogal de Arzalluz en la memoria, esperan que las nueces, sin necesidad de agitar el árbol, caigan al suelo de puro maduras en forma de nuevas concesiones por parte de un nuevo Gobierno tan cortoplacista como sus predecesores.

El rescate bancario o cómo sentar a MAFO en el banquillo
Jesús Cacho  vozpopuli.com  15 Enero 2017

Aquel rescate bancario que no iba a costar “ni un euro al contribuyente”, según se afirmó con reiteración desde el Gobierno Rajoy en 2012 para frenar el espanto producido por la petición a la UE de una línea de crédito de hasta 100.000 millones para recapitalizar a la banca española, nos va a salir por un pico. El lunes, el Tribunal de Cuentas (TC) dio una primera aproximación al “negocio” asegurando que, a diciembre de 2015, el coste del proceso de reestructuración de las antiguas Cajas ascendía a 60.718 millones, de los que 41.786 han sido aportados por el FROB y 18.932 por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de la banca, aunque el TC eleva hasta los 122.122 millones el total de recursos “comprometidos” en el rescate por el Estado y el sector. La cifra real de lo perdido por los contribuyentes sigue siendo un misterio que no se desvelará, en el mejor de los casos, hasta que el Estado no privatice el 65% que sigue teniendo en Bankia y en BMN (antigua Caja Murcia) y se liquide la Sareb (el banco malo). En todo caso, el Tribunal se atreve a realizar un cálculo de lo que se podría perder en el proceso si se cumplen las previsiones actuales, elevando la suma final a unos 41.800 millones tras alambicada sumas y restas capaces de marear al más pintado. Como es de imaginar, las cifras del TC no coinciden con las que expide Economía o el Banco de España (BdE). Un galimatías que, en todo caso, se resume en una frase: una ingente cantidad de dinero. Una vergüenza de dinero.

Lo escandaloso de las cifras ha movido a Ciudadanos y Podemos (el PSOE, tan culpable como el que más, ha decidido adherirse, faltaría más) a pedir la creación de una comisión de investigación en el Parlamento para ver cómo ha sido posible tal disparate, cómo se ha podido llevar a cabo una estafa de tales proporciones y perpetrada por tanta gente: los gestores colocados a dedo en la cúpula de las Cajas por el político correspondiente; obviamente los propios partidos, patronal y sindicatos, y naturalmente las instituciones supervisoras que en teoría debían controlarles, con el BdE a la cabeza. Hace casi 5 años, cuando en mayo de 2012 se procedió al rescate de Bankia tras el escándalo de las preferentes y la salida a bolsa, UPyD pidió en solitario al resto de grupos que apoyaran la creación de esa comisión. Todos se negaron sin excepción. Incluso un tal Garzón, entonces en IU, que tanto se indigna ahora desde la obediencia a Podemos. IU no podía apoyar la iniciativa porque también había estado chupando del bote de Cajamadrid, primero, y de Bankia, después. También había tenido su parte en el pastel de las black. Fue la constatación de que la vía política estaba cerrada a cal y canto lo que llevó a UPyD (con el diputado Andrés Herzog a la cabeza) a presentar una querella ante la Audiencia Nacional (AN) para tratar de esclarecer lo ocurrido.

Con Bankia como quintaesencia del affaire, los imputados en el caso de las tarjetas black (el chocolate del loro comparado con las cifras milmillonarias del rescate) han pagado ya un alto precio en términos de censura social, al punto de que para la mayoría de ellos la condena final vendrá a suponer una especie de liberación. Sin embargo, los responsables del Banco de España, FROB incluido, la “policía” del sistema financiero, están a punto de irse de rositas con el apoyo, activo o silente, de una clase política y judicial que se niega en redondo a sentarlos en el banquillo. Tan cerca como este jueves, el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), uno de los grandes responsables, aunque no el único, del desastre, escribía artículo en El País (“La inaplazable reforma del Parlamento”) para enseñarnos a mejorar el funcionamiento de nuestra democracia representativa. Él siempre dando lecciones, al amparo de Cebrianes, Estefanías y demás sedicentes elites de izquierda, siempre prestas a proteger con un muro de silencio las tropelías de los amigos. La patente de impunidad de la progresía ilustrada. “Las políticas que aplicamos en España son peores que las de otros países avanzados y esto explica que tengamos muchos problemas que ellos no tienen, o los tienen en menor grado”. Con un par. ¿Alguien se imagina un artículo de Miguel Blesa en El País hablando del ahorro de costes en una Caja?

Las incontables maniobras dilatorias de los actuales responsables del BdE (con Luis María Linde, nombrado por el Gobierno del PP, a la cabeza) para aligerar la carga de los gestores imputados y eximir de responsabilidad judicial a los antiguos mandos, todos o casi filosocialistas, del caserón de Cibeles (el citado MAFO; Javier Aríztegui, exsubgobernador y presidente de la Comisión Rectora del FROB; Jerónimo Martínez Tello, ex director general de Supervisión, como más notorios, más el expresidente de la CNMV Julio Segura, y su número dos entre 2008 y 2012, Fernando Restoy, después subgobernador del BdE con Linde de 2012 a 2016, y a partir de enero premiado con un buen puesto en el Banco Internacional de Pagos de Basilea) vienen a poner en evidencia la corrupción institucional y la pobre calidad de nuestra democracia. El problema es que si no se sienta en el banquillo a la cúpula del Banco de España también se irán de rositas los gestores de las Cajas, con Rodrigo Rato y José Luis Olivas a la cabeza, que podrán argumentar con razón que todas sus decisiones (tal que la emisión de preferentes y la salida a bolsa de Bankia) gozaron de la autorización del supervisor. Desaparecida UPyD, Herzog intenta mantener viva la denuncia ante la AN con el respaldo de la Confederación Intersindical de Cajas (CIC) y casi nulos recursos.

El Banco de España sigue negando información al juez
Casi cinco años después del inicio de la instrucción, el juez Fernando Andreu sigue reclamando al BdE información esencial para el esclarecimiento de lo ocurrido, que desde Cibeles le niegan o le escatiman. Esta misma semana y en providencia dirigida al gobernador Linde, el magistrado reclama el acta de la reunión de la Comisión Ejecutiva del banco en la que se autorizó a las cajas que dieron lugar al SIP de Bankia a cargar contra reservas (y no contra la cuenta de resultados) los deterioros detectados en el ejercicio de 2010, lo que significó consumir casi el 51% del patrimonio conjunto de las Cajas fusionadas contabilizado hasta 2009, equivalente a la friolera de 15.046 millones. El responsable de la Dirección Financiera y de Riesgos de Cajamadrid, Ildefondo Sánchez Barcoj, dirigió una carta al gobernador MAFO proponiendo tan peculiar arreglo contable, y MAFO dio su visto bueno, amaño que permitió a Rato dar beneficios, cobrar el bonus de fin de año (él y el resto de la cúpula), y pagar los intereses de las preferentes. En definitiva: descapitalizar gravemente a las entidades. Un episodio nuclear en el desastre de Bankia.

Por si no hubiera sido suficiente el informe de los peritos (inspectores del BdE), designados por el juez, Antonio Busquets y Victor J. Sánchez, que en diciembre de 2014 concluyeron que las cuentas de BFA-Bankia correspondientes al ejercicio 2011 contenían “errores contables y no reflejaban la imagen fiel de la entidad” (informe ratificado por el complementario por ellos elaborado en marzo de 2016), el caso dio un vuelco el pasado 5 de septiembre con la declaración en calidad de testigo de José Antonio Casaus, máximo responsable (inspector de “cabecera”) de la inspección sobre el terreno de BFA-Bankia, el cual reveló la existencia de 4 correos electrónicos dirigidos a sus superiores en los que advertía de la inviabilidad de Bankia antes de la salida a Bolsa, que han venido a confirmar el cabal conocimiento que MAFO y sus adláteres tenían sobre la verdadera situación patrimonial de la sociedad y sobre las graves consecuencias que iba a acarrear la operación de salida a bolsa, tanto a los titulares de subordinadas y preferentes como a los propios accionistas, y finalmente del “quebranto al contribuyente”. Tales correos desmontan, además, el argumento del “sesgo retrospectivo” (no era posible prever el fiasco registrado en el parqué) esgrimido tanto por el BdE como por los Rato y compañía. Con base a esa declaración, la acusación popular (Herzog, en nombre del sindicato CIC) presentó escrito el 19 de octubre pasado pidiendo la imputación del tantas veces citado MAFO y su claque.

Sorpresa mayúscula, o no tanto, porque el 28 de noviembre el juez Andreu rechazó la pretensión, calificando los correos desvelados por Casaus de “reflexiones transmitidas de manera informal” y de meras “opiniones personales”. Para el magistrado, solo tienen valor los “informes de seguimiento, en donde se expresa, con el debido rigor, el resultado del trabajo de la Inspección del Banco de España desplazada a Bankia”. Quien estos suscribe lleva denunciando, desde antes incluso del estallido de la burbuja financiera, las prácticas de los responsables del antiguo banco emisor -antes, durante y después de MAFO-, para constreñir, limitar o incluso obligar a cambiar bajo presión los informes de situación redactados por los inspectores al terminar su labor fiscalizadora en las entidades. La fórmula más habitual consistía en promocionar a los dóciles, los que se avenían a firmar el documento que la superioridad les ponía delante, y en condenar al ostracismo a quienes se negaban a cambiar una coma. Solo esto explica en gran medida las razones de la quiebra del sistema de Cajas, cuyos gestores, con el apoyo del partido de turno, pudieron incursionar con casi total impunidad en todo tipo de operaciones especulativas, casi todas relacionadas con el ladrillo, cuyo final conocemos de sobra. Es el caso de Pedro Comín (para quien también se pide la imputación), destinatario de los correos de Casaus como Jefe de Grupo que era a cargo de la supervisión de Bankia en el momento de su salida a Bolsa, quien, tras diversas promociones, es hoy director general adjunto de Supervisión. Un tipo que hará carrera.

Prevaricación por omisión
En poder del juez obra, entre abundante documentación del mismo tenor, el Informe de Seguimiento de 21 de diciembre de 2011, en el que el equipo de inspección del BdE considera que “la solvencia del grupo BFA-Bankia debe ser calificada de mala”, critica la “falta de coraje” y denuncia a los gestores por “anteponer sus propios intereses a los de la entidad, en especial respecto a las “excesivamente generosas políticas retributivas y de prejubilaciones”, para concluir que Bankia “no podrá devolver las ayudas aportadas por el FROB” (nada menos que 4.465 millones). Ello en diciembre de 2011, siete meses antes de la salida a Bolsa (julio 2012), y con MAFO al frente del BdE desde julio de 2006. La conclusión es obvia: los organismos supervisores conocían al dedillo la verdadera situación de Bankia desde su creación, no obstante lo cual siguieron autorizando todas y cada una de las decisiones adoptadas por sus gestores: la creación del SIP, la segregación de activos, la recompra de preferentes, las políticas retributivas, la salida a Bolsa… ¿No estamos, pues, ante un caso de cooperación necesaria en los mismos ilícitos penales que se imputan a Rato y Cía? ¿Por qué para el juez reclamar la imputación de MAFO y sus cuates es “una criminalización de decisiones erróneas”, mientras no tiene empacho en empapelar al auditor (tanto Deloitte como su socio), a quienes ha colocado la etiqueta de “investigados”? ¿Alguien lo entiende?

En su auto del 28 de noviembre, el juez Andreu reprocha además a la acusación popular el que “omita referir el título de imputación que pretende se haga recaer sobre los citados investigados, es decir: se omite especificar cuál es el delito cuya comisión les atribuye”, una afirmación sorprendente por cuanto en nuestro sistema procesal la “determinación de los hechos punibles” viene establecida al final de la fase de instrucción, y ello porque la imputación de una persona sospechosa de conducta criminal no requiere más que una mínima base indiciaria. Para salvar el escollo o subsanar el error, en recurso de apelación presentado el 7 de diciembre al Juzgado Central de Instrucción nº 4, la acusación popular habla de “complicidad omisiva” de los responsables del BdE derivada de su posición de garante del correcto funcionamiento del sistema (el banco central dispone de un régimen disciplinario y sancionador que puede llegar hasta la intervención de las entidades y el relevo de sus administradores), haciendo concreta referencia al delito supuestamente cometido: prevaricación por omisión. ¡Ahí la tienes, Fernando Andreu, báilala! A estas alturas de la película, está muy claro lo que pasó en la quiebra de las Cajas, y no sería de recibo que los responsables de semejante atraco al contribuyente se fueran de rositas, o solo pagaran la cuenta una parte de ellos. Hay que pedir un gesto de valor al juez, y exigir a nuestra dirigencia voluntad política bastante para afrontar lo ocurrido y sentar en el banquillo a los MAFOS, todos, que participaron en tan escandalosa estafa. Un simple ejercicio de democracia.

Mi muerte civil
EDUARDO INDA okdiario  15 Enero 2017

No hace falta gozar de un coeficiente intelectual de 180 para concluir que los gerifaltes podemitas son una panda de mentirosos que no le cuentan la verdad ni al médico. Tampoco ser Einstein o Copérnico -sí, el que el macarrita podemita no sabe qué descubrió- para determinar que son unos fascistas. Bueno, tan fascistas como estalinistas. Unos fascioestalinistas, en resumidas cuentas. Su totalitarismo les lleva a intentar destruir a sus adversarios políticos, a los que ellos consideran “enemigos”, a los que no dicen “amén” o “sí, bwana” a todas sus locuras. El sistema es el mismo que emplean los regímenes más abominables del planeta: se inventan toda suerte de mentiras de su objetivo, las repiten goebbelsianamente mil veces, los medios y periodistas afines (que son cada vez más) reverberan los embustes, se lincha a modo y manera a la víctima y al final consiguen que la mentira se convierta en dogma de fe. El inconfesable fin último es perogrullesco: que alguien le dé una lección por la calle. El primero, también: asesinarnos civilmente. Que desaparezcamos al menos de la primera línea de la actualidad. Que no tengamos voz y no sé si voto. No soy el primero que ha pasado por esto. Antes les ocurrió por circunstancias similares y con modus operandi idénticos a periodistas como Alfredo Urdaci o Federico Jiménez Losantos.

Podemos no me soporta. Mi único delito consiste en ser de los pocos que se atreven a cantarles las cuarenta en OKDIARIO, en televisión, en la radio, donde se tercie. Tania Sánchez me espetó hace unos días que me producía “placer” criticar a la formación morada. “Placer, lo que se dice placer, me lo provocan otras cosas”, le corregí entre las risotadas del personal. Esto se llama responsabilidad moral. Antes muerto que callarme lo que considero malo para la sociedad en general y para este país todavía llamado España en particular. Ni quiero, ni debo, ni pienso callarme ninguna corruptela de Podemos, del PP, del PSOE, de Ciudadanos o del maestro armero. Ni chalaneé ni guardé en el cajón el caso Urdangarin, Bárcenas, el dúplex de Nachete, los sms de Rajoy a Bárcenas, los milmillonarios tra-ca-trá de Pujol y cía, las guarrerías del fichaje de Neymar… ni tampoco voy a hacer luz de gas con las mangancias, barbaridades e incompetencias de estos indocumentados sujetos y sujetas (como dirían ellos). Ni creo que sean buenos éticamente para este país llamado España ni estoy dispuesto a que mis hijos, mis amigos o yo mismo vivamos en un país arruinado, chavizado y en el que haya que pedir perdón por pensar diferente o exiliarte.

Es una tarea ciclópea porque la mayoría relativiza o silencia sus fechorías a la par que multiplica por infinito cualquiera de las que protagonizan Ciudadanos, el PSOE y no digamos el PP. Los de Rajoy se llevan la palma: lo que está sucediendo con Trillo es la prueba del nueve de cuanto digo. Los linchan mañana, tarde y noche por tierra, mar y aire y continúan poniendo una bonita y políticamente correcta sonrisa. Los masocas son así. Y encima paran los pies a la Fiscalía cada vez que hay pruebas sólidas para meter mano a esta gentuza. En este caso no pecan de ingenuidad sino de maldad: saben que a más Podemos, menos PSOE y más Rajoy por los siglos de los siglos. Podemos y PP van de tikitaka en este apartado porque les une la necesidad de sacar del carril al partido del Pablo Iglesias bueno.

La campaña contra un servidor no es de aquí ni de ahora. Lleva muchos meses en marcha. Prendieron la mecha en esas redes sociales que tan bien manejan por incomparecencia del rival. Lo hicieron a su manera mintiendo, manipulando y difamándome con sus trolls, bots y demás basura. Ése fue el primer paso. Dieron un giro de tuerca cuando osamos contar que la Policía posee unos documentos que certifican que Pablo Iglesias abrió una cuenta en el paraíso fiscal bolivariano de Granadinas con 272.000 dólares que le habían transferido sus jefes venezolanos. Aquella noche, las hienas periodísticas podemitas me hicieron una encerrona en TV de las que hacen época. Era un menda contra todos. Salí vivo de un partido que jamás podía ganar porque me lo preparé, porque los hechos son incontestables y porque la verdad nunca pierde. Fue como si el Real Madrid de Zidane jugase contra tres equipos a la vez en el mismo terreno de juego, es decir, como si disputas un partido con los 11 reglamentarios contra 33. Los periodistas podemitas estaban perfectamente coordinados.

Publicar las vergüenzas del caudillo de la coleta me costó el ahorcamiento en ese cadalso moderno que es change.org. La inquisición moderna se hace a través de este estercolero en que se ha convertido lo que en un principio parecía una buena iniciativa para que la sociedad civil hiciera frente a los abusos de poder. Recogieron firmas para ¡¡¡pedir que la Fiscalía me procese por calumnias continuadas a Pablo Iglesias!!! Vamos, para que me enchironen o lo intenten. Luego han urdido varios foros para pedir que me echen de La Sexta. Unas exigen que me larguen sólo a mí y otras reclaman que lo haga en compañía de Paco Marhuenda. Y también para que cierren este diario que tiene usted entre sus manos. Censura que aquí padecimos con Franco y que hoy día se practica a sangre y fuego en países como la Corea del Norte del infecto Kim Jong-un o la Venezuela de Maduro, donde el disidente paga su derecho a la crítica con la cárcel. De hecho, hay cerca de 100 líderes de la oposición entre rejas. Leopoldo López, que pronto cumplirá tres años en la prisión de Ramo Verde, se lleva la palma.

La campañita, que en el fondo agradezco de corazón porque ha multiplicado exponencialmente el número de visitas de OKDIARIO, se les ha ido de las manos estas ultimas jornadas. Todo comenzó en La Sexta Noche el sábado pasado a eso de la una y pico de la madrugada. Venía a vender su libro Juan Torres, el asesor económico personal del dictador Hugo Chávez y autor junto a un tipo con cara de mala persona que es mala persona (Vicenç Navarro) del primer programa económico de Podemos. Y yo, en ejercicio de mi libérrima libertad de expresión, le recordé que había sido el economista de cabecera de Podemos y le solté un lacónico “sus recetas no han funcionado muy bien que se diga en Venezuela”. Mis preguntas fueron de una educación exquisita, victoriana diría yo. Es más, inicié mi breve intervención propagando a los cuatro vientos “mi aprecio intelectual” por el personaje “desde la discrepancia”. Hasta ahí todo normal. La normalidad se transformó en anormalidad cuando me llamó “mentiroso” y probé que mentía. “Yo no le hice el programa a Podemos, no soy su economista de cabecera”, vociferó. Y, como quiera que a mí no me toma por embustero ni dios, lo desenmascaré no recurriendo a la maldita hemeroteca sino echando mano de su propio blog personal, donde reconoce que coelaboró el primer plan económico de Podemos y sus tareas de asesoría al dictador venezolano (fotos con el sátrapa en el Palacio de Miraflores incluidas). El aludido se escapó del plató fuera de sí porque, según él, le había insultado. Me recordó a mi hijo de 10 años cuando tenía cinco: se iba hecho un basilisco cuando no le dabas la razón.

Los podemitas la montaron en Internet llamándome de todo, amenazándome de muerte incluso (como bien sabe la Policía) y pidiendo que no aparezca más en La Sexta Noche. Censura pura y dura al más puro estilo chavista. Argumentan que insulté a Torres cuando yo no le dije una palabra de más ni siquiera fuera de tono (ahí está el vídeo). Aquí el único que ha insultado recientemente, en el mismo canal, fue Pablo Iglesias que me llamó “maltratador” en directo y Carolina Bescansa que me tildó de lo mismo en público y luego me soltó en privado un “¡hijo de puta, te voy a escupir!” impropio de la niña pija que es. Lo del coletas viene de tiempo atrás. Tiene barra libre: me ha calificado de “tonto, “impresentable” y “pantuflo” en prime time. Por no hablar de las salvajadas que me ha dedicado el sinvergüenza fiscal de Monedero. Salvajadas que le van a costar una bonita querella, que apostillaría el gran Santiago Segura.

El no va más de la lapidación se produjo el 3 de diciembre, coincidiendo con el Barça-Madrid. Aquel sábado, el diario podemita (Público) de un empresario al que gusta llevarse a paraísos lejanos la pasta que gana en España, Jaume Roures, aseguraba tan miserable como falsamente que yo no abonaba la pensión alimenticia a mis hijos. Olvidaron, intuyo porque mi ex mujer, de la que llevo divorciado siete años, no se lo contó, que es una mera disputa contable (ella me ha llevado a los tribunales porque asegura que le debo 13.000 euros, yo he hecho lo propio porque me adeuda 25.000) y que también está demandada por incumplir cada vez que le viene en gana el régimen de visitas de mis hijos. ¡Ah! Y que está denunciada por agredir o intentar agredir (una de ellas ejecutando un kamikaze automovilístico) a la persona con la que comparto mi vida. Cómo sería de intenso e inmenso el montaje ad hominem que fue trending topic ¡¡por encima del Clásico!!! Nunca en tiempos recientes un periodista ha sufrido un ataque personal tan nauseabundo.

De momento, no han logrado echarme de La Sexta. Cadena en la que, por cierto, siempre he disfrutado de una libertad total para decir lo que me ha venido en gana. Cadena que se limita a hacer lo que es habitual en los países occidentales. Algo que nada gusta a los morados: la confrontación democrática de ideas. Porque del debate de ideas siempre salen mejores ideas. De eso va la libertad. A Antonio García Ferreras siempre le defenderé con uñas y dientes porque, a pesar de nuestra lejanía ideológica, siempre ha dado altavoz a mis ideas por muy poco o nada que le gustasen. Como yo haría con él o con quien sea por convicción y porque el pensamiento monolítico es, además de una injusticia supina, un coñazo. Y, además, me defendió cuando desde algunas instancias del poder le presionaban para expulsarme tras haber sacado el caso Urdangarin y los sobresueldos y la financiación en B del PP.

Que nadie se equivoque o haga trampas al solitario: no pretenden asesinarme civilmente a mí. Nos quieren quitar de la circulación a todos los que no pensamos como ellos. Yo simbolizo ese intento de acabar con la disidencia para imponer el pensamiento único. Si me amordazan, nos amordazarán a todos los que creemos en una España liberal, constitucional y en la que el Estado de Derecho sea el único camino para resolver las diferencias irreconciliables.

De una semana a esta parte me he sentido como los jesuitas del peliculón Silencio de Scorsese, que fueron perseguidos y torturados con ingeniosa crueldad hasta que se convirtieron al budismo. Van dados si se creen que se lo vamos a poner fácil o que me voy a rendir al fascioestalinismo podemita cambiando mi chaqueta azul clara (los colores de este proyecto intelectual) por una morada. Para callarme, me tendrán que matar pero físicamente. Y mientras les espero con la única arma que sé manejar, la de los argumentos, refresco ese poema de Martin Niemöller que los coletudos y los copérnicos de turno seguro que atribuyen a Brecht:

“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron a por los judíos y no dije nada porque no era judío. Luego vinieron a por los sindicalistas y no dije nada porque no era sindicalista. Luego vinieron a por los católicos y no dije nada porque era protestante. Luego vinieron a por mí pero, para entonces, no quedaba nadie que dijera nada”.

Gracias, Proyecto Dignidad
Carlos Herrera ABC  15 Enero 2017

Es una gran noticia la que nos llega desde la Fiscalía que encarna Pedro Rubira y del juzgado que preside Ismael Moreno. Puede reabrirse la esperanza ante los casos de terrorismo de ETA vergonzosamente prescritos por esta laxa y acomplejada penalidad española que permite que un asesino deje de serlo simplemente por el paso del tiempo. ABC ha informado acerca de «los novios de Cádiz», la pareja gaditana acribillada en Guipúzcoa durante aquellos años en los que el plomo era la ley y el silencio cobarde era, prácticamente, la única reacción. No hace tanto tiempo, en una zona de España en la que unos pocos héroes se jugaban la vida ante la cobardía moral de una buena parte de sus moradores, gente como esta pareja gaditana desplazada laboralmente a Beasain vivía en la peor de las reservas sociales: las de aquellos que sabían que cualquier día podían ser ametrallados. A Hortensia y Antonio, dos jóvenes que apenas traspasaban los 25 años, les vaciaron varios cargadores cuando circulaban en su Renault 5. Era un 6 de enero de 1979. Aquella pareja de novios hoy sería una pareja de adultos recreados en la sesentena o próximos a ella, pero, para su desdicha y la de sus familiares, alguien decidió ametrallarlos por el hecho de ser un joven guardia civil y su pareja. Sé, como sabemos todos, de la soledad de las familias de aquellos valientes cuando se enfrentaban a la soledad del día siguiente, empezando por la miseria moral de no pocos curas y por la vergonzosa cobardía de un par de obispos, basura purpurada que avergonzará por siempre a la Iglesia. Los muertos y los suyos se quedaban solos. Solos. Y había que enterrarlos casi clandestinamente. Diego, el hermano de Antonio, guarda aquel R5 solo para llevar a su nonagenaria madre al cementerio, ya que es el único coche en el que no se marea.

¿Y de qué se trata en este caso?: de que, aunque haya prescrito el delito, no puedan escapar los autores en el caso de que se les pueda identificar. No va a ser fácil: más de trescientos asesinatos de ETA están por aclarar, y aunque muchos de ellos resultaran resueltos, e identificados sus asesinos, quedarían en libertad por haber pasado un número determinado de años. Los muertos siguen muertos, por supuesto, pero los asesinos dejan de serlo. Ahora bien, sostiene el fiscal que su permanencia continuada en ETA, en el caso de demostrarse, podría condenar a los asesinos de los novios de Cádiz, lo cual es una extraordinaria iniciativa legal de la que todos debemos alegrarnos. La Fundación Villacisneros, en nombre de una hermana de Hortensia, la novia del guardia civil Antonio, presentó un escrito el 12 de octubre del año pasado contra la prescripción de estos dos asesinatos, los primeros de una larga lista de casos que esta entidad pretende reabrir. El fiscal, como les decía, ha informado a favor de la reapertura y el magistrado pide a las autoridades informes varios para tratar de aclarar el crimen. Por aquel entonces, aunque parezca mentira, las investigaciones sobre un crimen se cerraban pronto, ya que las fuerzas de seguridad y los juzgados no daban abasto. Entonces se mataba mucho en España. Hoy, reabrir los casos no garantiza nada, pero puede que en alguno de ellos se llegue a aclarar alguna autoría y los diferentes autores acaben en la cárcel –si no lo estuvieron ya– por el delito continuado de pertenencia a banda armada, no tanto por las balas con las que acabaron con vidas como las de estos dos novios que a punto estaban de casarse.

Por ello, por esta justicia tardía pero imprescindible, hay que dar las gracias a la Fundación Villacisneros presidida por Íñigo Gómez Pineda, al bufete Milans del Bosch Abogados, al fiscal, al juez y a la buena gente que no olvida.

La derecha alternativa busca apoyos mutuos
La cumbre de Coblenza
Fernando Paz gaceta.es  15 Enero 2017

Bautizada por los romanos con el nombre de Confluentes por estar situada sobre la unión del Rin y el Mosa, la localidad germana de Coblenza acogerá el día 21 de este mes de enero a los representantes de la llamada derecha alternativa europea.

La cumbre, anunciada por Frauke Petry –líder de AfD (Alternativa por Alemania)- tiene por objetivo el de estrechar las relaciones entre las diferentes organizaciones que denuncian el multiculturalismo como causa de la crisis, y que defienden la identidad nacional frente a los intereses de Bruselas y la identidad europea de sus pueblos frente a la masiva inmigración islámica.

Los partidos que allí acudirán están integrados en el grupo “Europa de las Naciones y de las Libertades” del Parlamento Europeo, y tratan de mantener un discurso común en lo que consideran los temas esenciales. Pero, aunque es indudable que presentan un perfil semejante en muchas cuestiones básicas, en otras se revelan discrepancias muy hondas.

De momento, sin embargo, lo urgente es que este año se celebran elecciones en varios estados de la unión en los que estas fuerzas están creciendo con rapidez, y algunos de ellos tienen posibilidades reales de alcanzar el poder. Son los casos de Francia y de Holanda, donde estas fuerzas están mejor representadas; también es el de Italia, en el que la Liga Norte puede condicionar la política nacional en su conjunto, y lo mismo sucede en Alemania, que las celebra en septiembre. En 2018, si no hay sorpresas, tendrán lugar en Austria, donde el Partido por la Libertad es el primero del país.

Los alemanes
Este 11 de enero pasado, el Frankfurter Allgemeine Zeitung hacía pública una información relativa a las disputas que produce en el seno de AfD el encuentro que la co-presidenta de esta formación va a mantener con Marine Le Pen en Coblenza. Aunque a nadie se le escapa que dichas discrepancias están siendo aireadas con obvias intenciones por la prensa de ese país, hoy por hoy no parece que su estrategia de alentar la disidencia vaya a rendirle a esta beneficios inmediatos.

En primer lugar, porque los sectores más opuestos a la actual dirección salieron del partido hace casi dos años –no sin antes dar un portazo más o menos sonoro- de la mano de Bernd Lucke, quien ha fundado una organización política muy apropiadamente llamada Reformadores Liberal-Conservadores. Nadie apuesta por que vayan a llegar muy lejos.

Y en segundo lugar, lisa y llanamente, porque el creciente éxito electoral de AfD es la mejor receta contra las tentativas secesionistas.

Ciertamente, Alternativa por Alemania nació de una facción desencantada de la CDU; pero también de un grupo de antiguos militantes del Partido Liberal y de Die Linke, el partido social-comunista y la fuerza de izquierdas más radical con representación parlamentaria (es el tercer partido en representación del Bundestag).

Aunque se recuerde una y otra vez el origen de AfD como para dar legitimidad a quien reclame una vuelta a las más conformistas esencias conservadoras, lo cierto es que el triunfo del AfD ha venido de la mano del mensaje contra la inmigración islamista, y no es probable que una moderación de dicha postura sea políticamente rentable.

No obstante, es cierto que se han producido algunas declaraciones de destacados representantes de Alternativa por Alemania que han alimentado la polémica. Por ejemplo, el responsable del partido en Berlín, Georg Pazderski, ha declarado que el Frente Nacional “no se corresponde en absoluto con lo que nosotros representamos.” Por si quedaba alguna duda, el Frankfurter Allgemeine Zeitung ha subrayado las siguientes palabras de Pazderski: “El Frente Nacional es, de hecho, un partido socialista; desde luego, yo tengo mis reservas hacia él.”

Por su parte, uno de los líderes de AfD, Alexander Gauland –fundador del partido y portavoz nacional, también procedente de la CDU- ha querido terciar en el debate: “no tengo que juzgar las tendencias internas del FN, pero me consta que existen corrientes fuertemente socialistas”, apresurándose, eso sí, a señalar que “sobre las cuestiones europeas, tenemos puntos comunes con el FN”.

Indudablemente, los orígenes de AfD son mucho más conservadores que los del Frente Nacional. O, al menos, más convencionalmente conservadores. De hecho, la pugna en el partido se produjo entre los sectores liberales y los más conservadores. Aunque ambos estaban de acuerdo en proponer la salida de Alemania del euro –que no necesariamente de la UE- y en la oposición a los rescates a los países del sur, la cuestión de la inmigración y la islamización de Europa fue lo que les dividió.

Los ¿socialistas? del Frente Nacional
Y eso es algo que no se cuestiona en el Frente Nacional. En ese sentido, no cabe duda de que los planteamientos de los franceses son más terminantes: todo el programa del Frente Nacional gira en torno a la idea de preservar la identidad francesa. Ese objetivo incluye el despliegue de una política fuertemente social y de un papel activo del Estado en la economía, articulado en torno al principio de que la dimensión política y cultural esencial es la de ser francés. La adopción de este programa representó un giro decisivo en la historia del partido por cuanto el proyecto del padre de Marine, Jean Marie, era mucho más liberal.

Marine Le Pen se postula como la gran enemiga del mundialismo y el globalismo, y su discurso es coherentemente proteccionista, lógico corolario del soberanismo que defiende. Fue la primera en felicitar a Trump por su triunfo de noviembre, incluso antes de hacerse oficial, y ha declarado estar plenamente de acuerdo con la postura económica antiglobalizadora de este, ya que “el proteccionismo funciona cuando lo hace un país con un líder comprometido y con soberanía económica; el proteccionismo es bueno para la industria y el empleo”.

En este momento, las encuestas otorgan a Le Pen el primer puesto en las preferencias de los franceses para la primera vuelta de las elecciones presidenciales que tendrá lugar en abril. Innegablemente, el Frente Nacional sigue marcando el discurso político en Francia, lo que viene sucediendo desde hace años, y la campaña parece girar en torno a la protección del comercio interior. Ese terreno le resulta muy favorable a Le Pen, quien propone el abandono del euro y la convocatoria de un referéndum para que Francia salga de la Unión Europea: “los franceses deben recuperar su soberanía territorial, monetaria y económica”.

Para todos es claro que sus palabras no son meras amenazas que se diluirán en caso de que el FN esté en disposición de cumplirlas. Hace mucho tiempo que en Bruselas saben que el peligro no está en Tsipras –que está resultando ser un servil gestor de las políticas bruselenses-, sino en Le Pen.

La cuestión es: ¿estará el Frente Nacional en disposición de llevar a cabo su programa? Parece asumido que ganará la primera vuelta, aunque la unión de todos sería suficiente para detenerlo y evitar que alcanzase el Elíseo. Pero si, como parece, su contendiente es Fillon –el Partido Socialista, casi con toda seguridad, no colocará su candidato en segunda vuelta- el panorama puede cambiar. Fillon, un liberal de procedencia gaullista empeñado en ser Thatcher, representa la quintaesencia del sistema que combate Le Pen, y su candidatura frente a esta puede desmovilizar el voto izquierdista.

Abandonados por la eurocracia de la UE, los sectores más desfavorecidos difícilmente van a votar a un candidato que les promete ahondar en las políticas que les están condenando a la exclusión.

Algunos factores objetivos benefician a Le Pen. En primer lugar, que el 75% de los franceses consideran que hay demasiados extranjeros. Y en segundo, que el voto al FN es un voto consolidado, es un voto de programa, pese a que desde hace décadas viene repitiéndose lo del voto de protesta. El de Le Pen se ha consolidado como el partido de los desempleados, de los hogares con menos ingresos y de los jóvenes, grupos entre quienes ya es la primera fuerza. Es fuerte entre los asalariados y trabajadores en general, y no solo entre los de origen francés-europeo, sino entre los asentados y consolidados en el país aunque procedan de otras latitudes. Y una de sus debilidades, el voto femenino, está aumentando sustancialmente en los últimos tiempos (Marine es mujer dos veces divorciada y con tres hijos).

La sensación hace tiempo asentada en Francia, es que el del Frente Nacional es la clase de electorado que conduce a la mayoría. Se trata, además, de un voto transversal que se opone a los beneficiarios del sistema: los bobós (los pijo-progres), los empresarios e intelectuales de alta renta, así como los directivos de multinacionales y los cuadros altos y medios del mundo laboral.

Por eso, las elites han reaccionado con determinación. Stephane Richard, dueño de Orange, ha hecho un llamamiento a la “diez primeras fortunas de Francia, los Arnault, Pinault, Bouygues, Drahi, Niel, etc., para que creen juntos un fondo de mil millones de euros a fin de financiar los proyectos de los jóvenes, de la desradicalización y las campañas contra el Frente Nacional”.

Los holandeses del Partido por la Libertad
El partido de Geert Wilders es otra fuerza con posibilidades de alcanzar el gobierno en las elecciones que tendrán lugar este año. Se ha convertido en el primer partido de Holanda según las encuestas, con porcentajes de voto superiores al 30%.

El caso de esta fuerza política es paradigmático. No se trata de un partido como Alternativa por Alemania, de raíces claramente cristianas y que se opone a la ideología de género; ni tampoco sus propuestas cuestionan las bases estructurales del diseño económico mundialista, como es el caso del Frente Nacional. Por el contrario, su líder Geert Wilders, se muestra anti-islamista porque el islam terminaría precisamente con las formas de vida democráticas del país.

La línea de Wilders es semejante a la de Pim Fortuyn, asesinado en 2002. Fortuyn, católico y homosexual, llamaba contra la islamización en Holanda y Europa y fue asesinado por un activista de los derechos animales con el objetivo de “defender a los musulmanes”. Fortuyn negó siempre tener nada que ver con Jean Marie Le Pen y con Jörg Haider, el líder de la derecha populista austriaca, pero eso no le libró de convertirse en un objetivo para los radicales de la corrección política.

El ejemplo holandés señala los límites de lo permisible. Fortuyn no era en absoluto una persona a la que se pudiera adscribir a la extrema derecha, pero quizá sin darse cuenta estaba cuestionando el dogma central y el objetivo de políticas que, por otro lado, aceptaba. Algo parecido le sucede a Wilders; aunque en modo alguno la mayoría de sus propuestas pueden considerarse contrarias a la corrección política, su postura en términos de inmigración islámica es inaceptable. Recientemente, unas palabras acerca de los marroquíes le han valido una condena de los tribunales holandeses, un país en el que la corrección es una verdadera obsesión.

Wilders, que lleva más de una década viviendo rodeado de guardaespaldas y agentes de seguridad, ha pedido que se le respete la libertad de expresión, la única que le queda. Dirigiéndose al juez ante el que compareció, le ha deseado que no tenga que “vivir la falta de libertad” en la que él vive.

"Estoy aquí, delante de todos vosotros, pero no estoy solo. Mi voz es la de muchos, es la de la gente común, la de las personas que quieren a su propio país. Y tú lo sabes…”,
Austria

Si la causa contra Wilders parece haber aumentado la corriente de simpatía por él en su país, algo parecido ha sucedido con las últimas elecciones presidenciales en Austria, donde el candidato de derecha alternativa a la presidencia del país ha obtenido casi el 47% de los sufragios.

Políticamente, la elección del presidente de la república tiene escasa relevancia; la derrota (¿puede calificarse verdaderamente así?) de Norbert Hofer por un margen escaso –tras unas irregularidades electorales harto sospechosas- ha servido para consolidar un voto del Partido por la Libertad de Austria que, si bien no puede proyectarse de modo directo sobre el mapa electoral de cara a unas elecciones generales, sí muestra que hay una mitad de la población que no tiene ningún complejo a la hora de expresar mediante el voto su apoyo a una opción de derecha alternativa.

El Partido por la Libertad de Austria es la segunda fuerza política en las principales regiones del país, rondando el 30% de apoyo en Viena –donde hace mucho que los trabajadores votan al FPÖ como primera opción- y ha gobernado en lugares como en Carintia, donde su manejo de la administración aumentó su éxito electoral hasta que las divergencias internas le debilitaron.

Ahora, la irrupción de esta fuerza, renovada, ha trastocado el mapa electoral y contribuido a barrer a los viejos partidos, una tendencia que comenzó hace ya casi una década.
El encuentro

El representante en Coblenza del FPÖ será Harald Vilinsky, eurodiputado y vicepresidente del Grupo Europa de las Naciones y las Libertades, que acompañará a los líderes del Frente Nacional, de Alternativa por Alemania y del Partido por la Libertad holandés.

También está prevista la participación de Matteo Salvini, el líder de la Liga Norte italiana desde hace tres años. Salvini, de procedencia comunista, ha impreso un giro al partido, orientándolo de modo decidido en un sentido euroescéptico radical, llegando a considerar que la imposición de la moneda común europea, el euro, es un “crimen contra la humanidad”. Así mismo, ha asumido un programa de protesta contra la inmigración ilegal, apoya la familia natural y se opone abiertamente a que las uniones homosexuales sean consideradas matrimonios. Su programa económico es proteccionista y pretende potenciar las regiones y formas de vida agrarias frente a las urbanas.

Todo ello le ha valido una cierta contestación por parte de la vieja guardia de su partido y de diversos sectores del mismo, pero Salvini ya está considerando ampliar el radio de acción de su partido y superar la reivindicación regionalista o separatista para extenderlo al resto de Italia.

Por España, está previsto que acuda Santiago Abascal, en representación de Vox.

Resulta claro que los programas de cada cual son considerablemente diversos, como corresponde a la diversidad cultural y política de cada país y a las condiciones propias de cada sociedad, pero comparten algunos aspectos esenciales: si tuviéramos que establecer un mínimo común entre ellos, este sería un cierto grado de euroesceptisimo y de proteccionismo económico –variable-, una reorientación de la política exterior, y un rechazo abierto a la inmigración ilegal y a la implantación del islam en Europa, aunque los motivos para sostener dichas posturas sean diversos según los casos.

En consecuencia, se oponen a las políticas de cesión de la soberanía económica y política, a la hegemonía estadounidense y la dependencia de Washington, así como a las políticas globalistas y a que los organismos supranacionales tengan un poder de decisión al nacional.

De todo ello, y de la necesidad de coordinar las políticas comunes y prestarse apoyo mutuo ante la acometividad de los grandes intereses políticos, financieros y mediáticos, se hablará en la cumbre de Coblenza del próximo 21 de enero. Ninguno ignora que la situación internacional, con la victoria de Trump y el liderazgo de Putin, es más propicia de lo que lo ha sido en mucho tiempo.

El suicidio de Alemania
Guy Millière  lagaceta.eu  15 Enero 2017

El atentado en Berlín del 19 de diciembre de 2016 era predecible. La canciller alemana Angela Merkel creó las condiciones que lo hicieron posible. Ella acarrea con una tremenda responsabilidad. Geert Wilders, diputado de los Países Bajos y uno de los líderes más clarividentes de Europa, la acusó de tener sangre en sus manos. Lleva razón.

Cuando Merkel decidió abrir las puertas de Alemania a cientos de miles de musulmanes de Oriente Medio y otros países más lejanos, tuvo que saber que los yihadistas se ocultaban entre la gente que entraba en avalancha. También tuvo que saber que la policía alemana no tenía forma de controlar la masa que entraba y que se vería rápidamente superada por el número de gente que tendría que controlar. Y aún así, lo hizo.

Cuando se produjeron cientos de violaciones y agresiones sexuales en Colonia y otras ciudades de Alemania en Nochevieja el año pasado, dijo que los perpetradores serían castigados "con independencia de su origen", pero no cambió su política. Cuando se produjeron ataques en Hanover, Essen, Wurzburgo y Múnich, tardó en hacer declaraciones, y después pronunció frases esterilizadas sobre la "necesidad" de combatir el crimen y el terrorismo. Pero siguió sin cambiar de política.
No cambió de postura hasta hace poco, al parecer porque quería volver a ser candidata en 2017 y estaba viendo decrecer su popularidad.

Las declaraciones que hizo inmediatamente después del atentado del 19 de diciembre fueron estupefacientes. Dijo que "si el atacante es un refugiado", será "muy difícil de sobrellevar", y que será "particularmente repugnante para todos los alemanes que ayudan cada día a los refugiados".

Esas palabras se podrían considerar una simple ingenuidad si se carece de información, pero Angela Merkel no tiene esa excusa. Es imposible que ignorara las advertencias de los servicios de inteligencia alemanes y estadounidenses respecto a que los terroristas del Estado Islámico se estaban ocultando entre los refugiados y que planeaban utilizar camiones en atentados en periodo navideño. La situación soportada por los alemanes ha sido extremadamente difícil de sobrellevar durante más de un año. La tasa de crímenes se ha disparado; han entrado enfermedades erradicadas hace décadas, sin vacunas –que se dejaron de fabricar hace tiempo– para tratarlas; el Gobierno está confiscando segundas viviendas para acoger a los migrantes sin compensar a los dueños, y así sucesivamente. No llevó mucho tiempo descubrir que el principal sospechoso del atentado en Berlín era un solicitante de asilo que vivía en un centro de refugiados.

En otro país, Merkel habría tenido que dimitir por la vergüenza; en Alemania, se presenta a la reelección.

La población alemana está envejecida y la tasa de natalidad es peligrosamente baja: 1,38 hijos por cada mujer. Los inmigrantes están reemplazando a la población alemana, que ha ido desapareciendo poco a poco. Los alemanes que fallecen son cristianos o, más a menudo, laicistas no religiosos. Como en todas partes en Europa, el cristianismo está desapareciendo; los inmigrantes que están reemplazando a los alemanes son musulmanes.

La economía alemana sigue fuerte, pero está perdiendo impulso. Los retornos sobre el capital invertido van en descenso. En un momento en que el capital humano es la principal fuente de beneficios, el alemán está colapsando: la gente de países subdesarrollados no puede reemplazar fácilmente a los alemanes, altamente cualificados. La mayoría no tiene competencias para competir en el mercado; los recién llegados permanecen mucho tiempo en el paro y la dependencia. Del millón doscientos mil migrantes que llegaron a Alemania en 2014 y 2015, sólo 34.000 encontraron trabajo. Si la tasa de desempleo es baja, es porque hay una creciente escasez de trabajo: hoy, el 61 % de los alemanes tiene entre 20 y 64 años. Se espera que, para mediados de siglo, la cifra caiga al 41 %.

Los discursos de la propaganda políticamente correcta que se emiten infatigablemente en Alemania –como en el resto de Europa– nunca hablan de demografía. En su lugar, refutan cualquier evidencia de que la economía alemana no vaya bien. También dicen que el islam y el cristianismo son equivalentes; son obstinadamente ciegos al hecho de que el islam es más que una religión: es un sistema político, económico y moral que abarca todos los aspectos de la vida, y que jamás ha coexistido durante mucho tiempo o en paz con una cultura distinta a la suya. Estos discursos ignoran casi completamente el auge del islam radical y el terrorismo islámico; sostienen, en cambio, que el islam radical es una confesión marginal, y que el terrorismo islamista sólo recluta a lobos solitarios o enfermos mentales. Sobre todo, repiten constantemente que cualquier crítica a la migración o el islam es ignominiosa y racista.

La población alemana está intimidada por el miedo, por la conducta antisocial de muchos migrantes y por la política de declaraciones de sus propios Gobiernos. Muchos alemanes ni siquiera se atreven a hablar. Los que usan el transporte público se resignan a los insultos. Agachan la cabeza y corren a refugiarse en sus casas. La asistencia a restaurantes y cines está cayendo en picado. Las mujeres se han resignado a llevar ropas "modestas" y a cuidarse de no salir solas. Las protestas organizadas por Pegida (Europeos Patriotas contra la Islamización de Occidente) jamás han atraído a más de un millar de personas después de que sacaran una foto de su fundador donde aparecía caracterizado de Hitler.

Alternativa para Alemania (AfD), el partido que pide frenar la inmigración musulmana en Alemania y no deja de sumar votos, sigue siendo no obstante un partido minoritario. La ley que condena la incitación al odio (Volksverhetzung), presumiblemente concebida para evitar una vuelta a las ideas nazis, es esgrimida como una espada contra cualquiera que hable con demasiada crudeza de la creciente islamización del país.

El 20 de diciembre, Angela Merkel quiso depositar rosas blancas en el lugar del atentado contra el mercado navideño. Miles de alemanes hicieron lo mismo. Muchos llevaban velas y lloraban. Pero la rabia y la voluntad para combatir la amenaza siguen brillando por su ausencia. Tras unas pocas semanas, se pasará página, hasta la próxima vez.

Nada describe mejor el actual estado de Alemania que el triste destino de Maria Landenburger, una muchacha de 19 años asesinada a principios de diciembre. Maria Landenburger, miembro de una organización de ayuda a los refugiados, estaba entre los que dieron la bienvenida a los migrantes en 2015. Fue violada y asesinada por una de las personas a las que estaba ayudando. Su familia pidió a quienes quisieran rendir homenaje a su hija que donaran dinero a a las asociaciones de ayuda a los refugiados, para que pudieran venir más refugiados a Alemania.

La gran mayoría de los alemanes no quiere ver que Alemania está en guerra porque un enemigo inmisericorde se la ha declarado. No quieren ver que se ha declarado la guerra contra la civilización occidental.

Aceptan la derrota y hacen dócilmente lo que los yihadistas quieren que hagan: someterse.
En un análisis sobre el atentado del 19 de diciembre contra el mercado navideño, el periodista alemán Josef Joffe, director de Die Zeit, explicó la decisión de Merkel de acoger a los refugiados como "un acto de expiación", y una forma de dar cobijo a una población amenazada siete décadas después del Holocausto. También explicó la pasividad de muchos alemanes por un sentimiento de culpa colectiva.
Si Joffe está en lo cierto, y Angela Merkel no ve la diferencia entre los judíos exterminados por los nazis y los musulmanes que amenazan con exterminar a los cristianos, los judíos y otros musulmanes, es que está más despistada de lo que parece.

Si muchos alemanes se sienten llenos de culpa colectiva hasta el punto de querer compensar lo que Alemania hizo a los judíos dando la bienvenida a cientos de miles de musulmanes que dicen abiertamente que quieren sustituir la cultura judeocristiana de Alemania con el islam, y que están reemplazando a su población cristiana con una musulmana –que incluirá asesinos despiadados entre sus filas–, es una prueba de que, o bien los alemanes se odian hoy tanto a sí mismos que desean su propia destrucción, o bien han perdido la voluntad de plantar cara por aquello que les importa: un acto al que se le llama rendición.

Los últimos de UpyD: así son Cristiano y Carmen, candidatos a liderar el partido magenta
Cristiano Brown y Carmen Lamana se enfrentan al reto colosal de resucitar a una formación moribunda.
Jorge Sáinz El Espanol  15 Enero 2017

Unión Progreso y Democracia se resiste a desaparecer. A 15 días de su congreso nacional, dos candidaturas encabezadas por políticos desconocidos para la opinión pública aspiran a renovar el partido y reconquistar el espacio electoral perdido en los últimos años. Cristiano Brown, concejal de UpyD en el Ayuntamiento de Las Rozas (Madrid), y Carmen Lamana, que ha ocupado diversos cargos orgánicos de la formación magenta en Andalucía, son los aspirantes a liderar UpyD.

La renuncia de su último candidato a la presidencia Gorka Maneiro ha dejado UpyD sin figuras reconocibles. Pero el partido, que cumple apenas 10 años en 2017, mantiene todavía unos 1.500 afiliados, 130 concejales, un puñado de alcaldías (la más importante en Novelda, Alicante) y a la eurodiputada Maite Pagazaurtundúa. El reto es colosal: mantener esa representación y volver al Congreso. La estructura de la organización está muy debilitada. Y en el panorama político, Ciudadanos se ha comido el espacio de centro que ocupaban.

Pero Cristiano Brown y Carmen Lamana, muy alejados de la sombra de Rosa Díez, creen que UpyD no está muerto. Uno de los dos será elegido nuevo líder del partido en el congreso que se celebrará los próximos 28 y 29 de enero en Alcalá de Henares (Madrid). “Todavía tenemos una importante afiliación que podría haberse ido a su casa o a otro partido, pero aquí siguen. Si no creyera que es posible, no estaría aquí”, dice Brown en conversación con EL ESPAÑOL. “Queremos volver a representar el cambio”, asegura Lamana. “Éramos un partido joven y con frescura comparado con lo que había, pero al entrar otros con más frescura nos identificaron rápidamente como un partido viejo”.

Sin relación con C's
Brown, ingeniero de telecomunicaciones nacido en Brasil, es concejal en Las Rozas desde 2011 y era miembro del Consejo de Dirección de Maneiro. Su candidatura propone una estructura más flexible que permita a UpyD al menos mantener su base de militantes y ampliar la de simpatizantes. “La única manera de salvar UpyD es encontrar gente para crecer”, dice.

Brown presume de una coherencia política en el mensaje de UpyD, de la que, en su opinión, carecen otros partidos. Además, defiende que la formación magenta debe regresar a sus orígenes: una relación más fluida con los afiliados y contacto directo con la sociedad a pie de calle. Para Brown, UpyD cometió errores estratégicos de comunicación en el pasado. El ahora candidato quiere potenciar el uso de las redes sociales.

Sobre la relación con Ciudadanos, partido al que emigraron la mayoría de votos, cargos y afiliados de UpyD, Brown sostiene que si se quedó es porque piensa que “es un mejor proyecto político”. “La relación no tienen que ser distinta con Ciudadanos que con el PP, PSOE o con Podemos”, explica. “Tenemos que respetarnos”.

Lamana tampoco cree que sea el momento de hablar de una convergencia con Ciudadanos. “No estamos en ese momento”, dice. “Nos hemos llevado varios varapalos y tenemos que reconstruirnos mirando hacia dentro y no hacia fuera”.

Mensaje transgresor
Nacida en Zaragoza, pero andaluza de adopción, Lamana encabeza una candidatura con mayoría de mujeres para la Ejecutiva. Su propuesta para recuperar UpyD no se centra tanto en el programa como en la forma de comunicar el mensaje: marketing político.

“Mi equipo y yo queremos cambiar la forma de divulgar el mensaje de UpyD para que sea dinámico, más transgresor. Las medidas programáticas, por muy novedosas que sean, dejan de serlo cuando otro partido las hace suyas”, asegura. “Se trata de identificar las necesidades que hay (educación, sanidad, impuestos) y ofrecer un producto como solución: UpyD”.

Lamana, al igual que su rival, asegura que hay motivos para creer en la resurrección de la formación magenta. Asegura que UpyD es todavía joven y que la experiencia de partidos como Podemos y Ciudadanos demuestra que se puede pasar de la nada a cinco millones de votos en apenas uno o dos años. Otra cosa es que la coyuntura no sea exactamente la misma.

Armando Esteve, alcalde de Novelda (26.000 habitantes), es el cargo público más relevante de UpyD junto a Maite Pagazaurtundúa. Esteve se aupó a la alcaldía de la ciudad tras una moción de censura junto al PP contra el alcalde socialista en agosto del 2016. UpyD fue la segunda fuerza más votada y obtuvo el mismo número de concejales que la primera, el PSPV, en las municipales del 2015. Esteve apoyó en un principio a los socialistas. Pero el verano pasado acusó a su socio de gobierno de incumplir las condiciones del acuerdo y rompió el pacto.

“Nos presentamos en las últimas elecciones con un panorama bastante adverso”, recuerda. “Pero siempre he creído que el electorado se merece que sus representantes sean honestos. Llevábamos unos años trabajando ya y no era entendible que cambiásemos de marca porque otras tuvieran más empuje. Al final, esa coherencia fue premiada”.

Igualdad entre los españoles
Esteve, que apoya la candidatura de Brown, asegura que UpyD es el partido que abrió debates sobre la transparencia y el control de los partidos que ahora todos parecen asumir pero que eran impensables hace unos años. “Hemos sido un partido incómodo y hemos conseguido cosas habiendo obtenido resultados pequeños”, explica. “Yo estoy convencido de que sigue haciendo falta un partido que ponga por encima de cualquier principio la igualdad entre españoles”.

El alcalde de Novelda admite que UpyD pecó de soberbia. “No supimos ver lo que estaba pasando”, dice. Pide un partido flexible y una relación más fluida de la dirección con el afiliado. Esteve mantiene la esperanza de que las ideas de UpyD vuelvan a verse como necesarias.

“Lo fundamental es que mantengamos la coherencia, que es lo que nos distingue del resto de partidos”, dice. “Nosotros sí que hacemos lo que decimos incluso con decisiones difíciles y con coste electoral. Pero cuando toca hacer una cosa se hace y otros se pliegan a los termómetros electorales”.


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El legado de Obama: islamismo y narco-comunismo

Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  15 Enero 2017

La misma prisa con que Bill Clinton indultó antes de dejar la Casa Blanca al multimillonario Marc Rich, perseguido en los USA por tráfico de armas con destino a países islámicos enemigos de los USA, ha mostrado Barack Hussein Obama, con el pie en el estribo de la campaña presidencial de su señora –igual que los Clinton-, indultando políticamente al hombre más rico de Cuba, Raúl Castro, único heredero de la Cuenta del Comandante, o sea, Fidel en Suiza: mil millones de dólares hace 30 años. Si los indultos de la última semana de Bill fueron, según opinión general en Washington el origen financiero de la carrera presidencial de Hillary, los de Obama para Evita Michelle serán infinitamente más fructíferos, algo así como la diferencia entre la picaresca de Arkansas y el hampa de Chicago.

Clinton indultó personas. Obama ha indultado regímenes despóticos. Peor aún: se ha asegurado de que los países favorecidos por él se agrupen en el nuevo Triángulo del Mal: el islamismo nuclear de Irán, el comunismo de Cuba y Venezuela y el narcotráfico de Santos, Timochenko y las FARC.

La humillación a los demócratas cubanos
Como una de las bases de la inesperada victoria electoral de Trump ha sido Florida, Obama se ha regodeado en la humillación de los miles de cubanos que han entregado su vida a la causa de la libertad desde 1959, cuando Fidel asomó la pata totalitaria en el juicio a los pilotos de Batista, obligando al tribunal que los había absuelto a repetir el juicio y condenarlos tras un espectáculo de masas calcado de los juicios de Moscú en 1937. No le ha bastado abrazarse al dictador, heredero de la fortuna y la dictadura del tirano más longevo del mundo. Obama manda que los cubanos que quieran ir a Estados Unidos sean tratados como cualquier migrante de cualquier país, no como perseguidos políticos.

El Premio Nobel de la Paz ha decretado que ya no hay tiranía política en Cuba, y que un cubano que haya sido despedido de su trabajo, detenido, torturado y encarcelado durante años por el régimen será tratado como un bracero mejicano o una mucama salvadoreña. Raúl también ha heredado el viejo sueño de Fidel: para los USA, Cuba ya no es una dictadura enemiga.

Como prueba de buena voluntad hacia la supuesta democracia de los Castro, Obama ha cancelado el relativo privilegio de los cubanos –que era una pequeña compensación por vivir en Cuba- en el tradicional sorteo de green cards y el programa que permitía a los infinitos médicos cubanos fletados por los Castro para ir por todo el mundo como asesores de otros regímenes dictatoriales o simples acarreadores de divisas, escapar de la tiranía asilándose en cualquier embajada o puerta de entrada a los USA.

El dorado exilio moral del periodismo progre
Los periodistas adictos la dictadura comunista lo han celebrado con titulares tan abyectos como éste: "Fin de la era dorada del exilio cubano". O sea, que los tres millones de cubanos que han huido desde 1960 de su país viven como rajás gracias al cuento de que Cuba era, decían ellos, una dictadura comunista. Obama ha puesto por fin en su sitio a estos vividores: "Al tomar esta medida tratamos a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países". Y así lo celebra el diario oficial Gramma: "Un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales" que garantizará una "migración regular, segura y ordenada".

El cementerio de Miami está lleno de doradas tumbas de los que han muerto en la dorada pobreza del exilio tras ser despojados por el tirano de todo lo que habían ganado -casa, empresa, familia- a lo largo de su vida. La Cuba que se agrupa en los barrios pobres de Miami, Tampa o Nueva York porque prefiere empezar de cero a vivir bajo la tiranía está cubierta de oro. Los plantados, presos políticos que se negaban a vestir el uniforme de los presos comunes en las cárceles castristas y durante años prefirieron estar desnudos en sus celdas, eran buscadores de oro. Los torturados y fusilados por el Che, Raúl, Fidel, Barbarroja y demás enemigos de la ostentación, lo fueron por querer vivir como capitalistas en Cuba, y no como comunistas, que viven en régimen de apartheid y tienen, como todo camarada desde que hace cien años Lenin implantó la primera dictadura roja, acceso a todos los bienes que prohíbe a la reacción. ¡Pues no quiere enriquecerse trabajando!

Yo he visto salir, después de veinte o treinta años en las cárceles de Cuba, o detenidos en su casa, o linchados en público, o todo a la vez, a docenas de presos políticos y disidentes del castrismo, de Valladares a Menoyo y Jorge Valls, de Cabrera Infante a Heberto Padilla, Raúl Rivero y Severo Sarduy, unos huidos, otros sacados de las ergástulas castristas tras largos años de campañas pidiendo su liberación. Éramos siempre los mismos: Montaner, Rangel, Revel, Mario Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza, Valerio Riva, Xavier Domingo... Luego llegaron los más jóvenes como Zoe Valdés, y después los blogueros y los raperos, la inmensa tribu que Alvaro Vargas Llosa dibuja en El exilio indomable. Y ahora resulta que huían de un fantasma. Que en Cuba no se ha perseguido políticamente a nadie, ni es enemiga de Occidente, con USA a la cabeza, y que los etarras escondidos andaban muy errados. Raro que no los echaran.

Además de tontos pre-Obama, eran masoquistas. Porque los que les escupían en la calle o les insultaban en los medios oficiales de la Isla –o en sus periocloacas españolas- podían vivir muy bien en Cuba aplaudiendo al régimen. Hasta Willy Toledo vive de okupa en una de las casas pilladas a los españoles tras la robolución. Pero durante casi 60 años esos cubanos amigos de la libertad que han afrontado la cárcel, la tortura y la muerte en el paredón o el estrecho de la Florida, donde no se distingue a los tiburones de los esbirros de los Castro, estaban absolutamente equivocados. No existe tiranía en Cuba. Lo dice Obama y el dorado periodismo progre le aplaude. Siempre pasa lo mismo con el comunismo: lo hacen fuerte las democracias.

El golpe cubano-iraní en Venezuela
Pero la humillación a Cuba y a todos los políticos cubanoamericanos que han luchado por ayudar a los demócratas dentro y fuera de la isla, de Iliana Ros, Lincoln Díaz Balart y Bob Menéndez a Marco Rubio, no debe hacernos olvidar que el legado de Obama es un nuevo marco internacional en el que los USA han apadrinado el nacimiento de un nuevo Imperio del Mal, un triángulo diabólico formado por tres piezas: el islamismo nuclear de Irán, el comunismo de Cuba y Venezuela y el narcotráfico de las FARC.

Esta semana ha sido designado vicepresidente de Venezuela Tarik Assaimi, hombre de Irán al que Cuba ya puso en el Ministerio del Interior y que fue echado por los viejos militares chavistas tras dar cien pasaportes a terroristas de Hizbulá que Macri está tratando de expulsar de Argentina. El proyecto de Macri está relacionado con la persecución de la estructura de terrorismo antisemita montada por la embajada iraní, autora de la masacre de la AMIA judía en Buenos Aires, pero tan protegida por Cristina Fernández Kirchner que el fiscal Nisman fue asesinado cuando estaba a punto de procesarla por complicidad y encubrimiento de aquel atentado.

Desde el viaje de Fidel Castro a Teherán y el comunicado conjunto contra el Gran Satán norteamericano, la presencia del régimen iraní no ha dejado de crecer, singularmente en Venezuela pero también en otros focos del proyecto bolivariano, cuyo fin último es implantar el comunismo en Iberoamérica y cuyo combustible financiero es doble: cocaína y petróleo. Pero que Tarik Assaimi, investigado por narcotráfico en los USA según reveló El Nuevo Herald y explicó Carlos Alberto Montaner en Libertad Digital, se haya colocado el primero en la línea de sucesión de Maduro, ese hombre que siempre parece que va a tropezar con algo y romperse, es un salto cualitativo en la conversión de Venezuela en una estricta dictadura comunista, sin embelecos populistas, capaz de disolver de un día para otro su Parlamento y encarcelar a todos los opositores, al modo de Cuba o Irán.

De hecho, este Tarik –como el islamista que invadió España en 711- ha debutado acusando de preparar un golpe de Estado a Lilian Tintori y ha detenido u ordenado capturar a los jefes históricos de la cúpula militar chavista, único obstáculo que impediría, como ya hizo, su acceso al poder. Este proceso avanza velocísimamente a la sombra del largo adiós de Obama, una alfombra para Irán, Cuba, Santos y las FARC. Y abre la caja del narcotráfico para todo grupo terrorista o partido antisistema en cualquier parte del mundo. Empezando por Colombia, donde Santos ha ignorado el no popular en el plebiscito promovido, con el apoyo de Obama y el Papacisco, para respaldar el pacto con las FARC que convertiría a Bogotá en la Gran Caracas del narcomunismo bolivariano.

Al lado de Obama, Carter es Reagan y Rambo
Si el legado de Obama en política interior se llama Donald Trump; en política exterior es ese triángulo islamismo-comunismo-narcotráfico, que tiene como base a los millones de islamistas y comunistas de todo el mundo y como auxilio dorado -que no exilio- al narcotráfico. ¡Y todo ello, gracias a la Casa Blanca, legitimado internacionalmente!

Al lado de Obama, el legado de Carter es una apretada síntesis de los de Washington, Lincoln, Reagan, John Wayne y John Rambo. Sólo le faltó un toque de color.

Podemos y ETA
EDITORIAL Libertad Digital  15 Enero 2017

Como resulta habitual cada vez que el mundo proetarra organiza uno de sus actos de protesta, la formación de Pablo Iglesias ha vuelto a ponerse del lado de los asesinos y en contra de las víctimas de esta lacra social. En esta ocasión se trata de una manifestación convocada, como cada 14 de enero, por la red de apoyo a los presos de la banda terrorista ETA, en la que pedirán la supresión de la política penitenciaria antiterrorista bajo el lema "Yo Denuncio".

Que los batasunos salgan a las calles a pedir la liberación de sus peores asesinos es consecuente con su trayectoria. Amparados en una legislación laxa, que trata estos actos de ofensa a las víctimas del terrorismo como una expresión más de protesta política, los integrantes del poliédrico mundo etarra salen a las calles para denunciar al Gobierno de un Estado democrático al que tachan de ser la peor de las dictaduras.

En este ambiente servil con los asesinos etarras encaja como un guante Podemos, la formación ultraizquierdista, radical y revolucionaria, que sus dirigentes tratan de hacer pasar por un simple movimiento ciudadano fundamentalmente apolítico. Sin embargo, una y otra vez queda de manifiesto la proximidad de sus dirigentes -y de una parte no menor de sus afiliados- con las tesis de las organizaciones delictivas que más dolor han provocado en España en los últimos años.

Ya ni siquiera cabe la distinción -torticera, falsa e interesada-, entre un grupo radical podemita y otro más compatible con los usos democráticos. Y es que el toque de corneta para animar a acudir a esta manifestación proetarra de Bilbao lo ha realizado Íñigo Errejón, al que los pusilánimes consideran la voz moderada de Podemos y la garantía de cierta solvencia de un movimiento político que no puede ser más cochambroso en lo intelectual ni ofensivo en lo ético.

Los dirigentes podemitas tratan de disfrazarse ante el electorado español ayudados por las televisiones mimadas por el Gobierno. Sin embargo, todos ellos proceden de las zahúrdas de la ideología más criminal que ha padecido la humanidad y se han formado en los peores regímenes totalitarios. Su lugar, naturalmente, está con los antisistema separatistas y los proetarras, reflejo en España de esta hez ideológica que, asombrosamente, todavía parece engañar a miles de ingenuos voluntarios.

Ni Podemos es un partido socialdemócrata ni Errejón su versión moderada. El número dos del movimiento antisistema, enfrascado en una lucha por el poder con el líder supremo de la formación, ha dejado nuevamente claro que, entre la libertad y la tiranía, Podemos estará siempre al servicio de los totalitarios. También de los que han utilizado el asesinato como herramienta para alcanzar sus objetivos y ahora exigen que la sociedad española les pida perdón.

¿Iguales ante la ley?
Oleguer Pujol se libró de la cárcel preventiva en contra del criterio de la Fiscalía: ¿qué ocurrió con otros imputados en tramas de corrupción?
Fernando Lorentel Libertad Digital  15 Enero 2017

Perpetúa la sensación de que los Pujol no pisarán la cárcel. Quien más y quien menos, Albert Rivera sin ir más lejos, imagina que la familia guarda un as en la manga que compromete a las más altas instancias del país. El líder de Ciudadanos ha recordado la imprecación con tinte de amenaza que exmolt honorable pronunció en septiembre de 2014 en el Parlamento de Cataluña: "Si vas segando la rama de un árbol, al final cae la rama. Pero no solo caerá esa rama, caerán todas". Reacción que se produjo un día después de que el juez José de la Mata acordase la libertad para el pequeño del clan, pese a que la Fiscalía había solicitado el ingreso en prisión ante las sospechas de que sigue blanqueando capital irregular. La pregunta es obligada: ¿existe igualdad ante la ley en España? Contestan los precedentes en los otros casos de corrupción mediáticos.

Luis Bárcenas en el caso Gürtel
El extesorero del Partido Popular, máximo responsable de las finanzas de la formación entre 2008 y 2009 y con alta capacidad de mando en los años anteriores, es quizás la persona más influyente de las que han cumplido en los últimos tiempos prisión cautelar. El entonces instructor de la trama Gürtel, Pablo Ruz, acordó el 27 de junio de 2013 esta medida a propuesta de la Fiscalía Anticorrupción. El mismo magistrado concedió la libertad provisional a Luis Bárcenas el 22 de enero de 2015, después de 19 meses encerrado en la cárcel de Soto del Real, en Madrid.

Las actuaciones judiciales sujetaban indicios de que Bárcenas había ocultado más de 48 millones de euros en cuentas de países extranjeros. Esa fortuna procedería de "comisiones generadas por su participación en unión de Francisco Correa en adjudicaciones de contratos públicos realizadas a empresas afines, así como de otras fuentes de ingresos de origen desconocido mediante la utilización masiva de dinero efectivo". El también exsenador habría encubierto estos depósitos mediante un entramado de sociedades y testaferros –personas a las que alquilaba su identidad para figurar como titulares de partes del patrimonio–. Al mismo tiempo, habría desarrollado prácticas de repatriación del capital como inversiones en fondos y en el mercado de divisas, compra de bonos del Estado, y la explotación de operaciones inmobiliarias especulativas.

Delitos imputados: contra la Administración Pública, contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales, cohecho, falsedad en documento mercantil y estafa procesal en grado de tentativa.
Argumentos del juez Pablo Ruz: El magistrado ponderó "el ingente acervo indiciario acumulado respecto del imputado acerca de su participación en diversos delitos sancionados todos ellos con importantes penas de prisión". Apreció riesgos de obstrucción a la acción de la justicia y de alteración o desaparición de las fuentes de prueba relevantes para el enjuiciamiento por "la capacidad del imputado para acceder por sí o a través de terceros a las fuentes de prueba o para influir sobre otros imputados, testigos o peritos, ante la posición pública y patrimonial ostentada por el mismo". El instructor consideró también el hecho de que Bárcenas hubiera actuado con el fin de inducir a error a los órganos jurisdiccionales y obtener el archivo de la causa respecto del delito fiscal investigado con el consiguiente perjuicio para la Hacienda Pública" mediante la simulación de una serie de contratos de compraventa.

La Operación Púnica de Francisco Granados
El secretario general del PP de Madrid entre 2004 y 2011 permanece en prisión provisional desde octubre de 2014. Según dibuja el sumario de la Operación Púnica, Francisco Granados lideró una trama de corrupción que se contagió en otras regiones con la ayuda de su exsocio David Marjaliza, confesor del ilícito en una declaración de 13 horas. Habrían aunado fuerzas para sangrar a las arcas públicas, amasando una fortuna por dos cauces: mediante la concesión de contratos públicos a empresas que se entregaban a la corrupción y a través de la compra de terrenos y la posterior recalificación de los suelos para la venta de parcelas.

Delitos imputados: blanqueo de capitales, organización criminal, cohecho, malversación de caudales públicos, prevaricación, fraude y tráfico de influencias.
Argumentos del juez Eloy Velasco: El instructor de la Audiencia Nacional subrayó la "necesidad de proteger la información que todavía debe obtenerse". Sigue detectando "riesgo de alteración de fuentes de prueba y de fuga y sustracción efectiva a la acción de la Justicia". Para Velasco, no es "su arraigo en España un factor determinante que evite o impida el riesgo de huida –facilitable por el dinero que debe tener eludido todavía, parte fuera de España, y ante la gravedad de la pena que pudiera serle impuesta–".

Supuesta extorsión de Ausbanc y Manos Limpias
Regentaban Ausbanc, una asociación constituida para defender a los consumidores frente a los abusos de los bancos y las entidades de crédito, y Manos Limpias, un sindicato nacido en persecución del interés común que se personaba en multitud de causas penales. El magistrado Santiago Pedraz metió en la cárcel en abril de 2016 a Luis Pineda y Miguel Bernad como presuntos jefe y colaborador, respectivamente, de una organización criminal que habría exigía dinero a personalidades y empresas a cambio de no interponer denuncias en los juzgados o difundir noticias negativas. Ambos se han presentado como víctimas de una persecución del Estado por sentar en el banquillo a importantes empresarios, políticos, e incluso a la infanta Cristina en el caso Nóos.

El juez de la Audiencia Nacional permitió el pasado 22 de diciembre a Bernad abandonar la prisión previo pago de 50.000 euros de fianza. A colación de su estado de salud, argumentó que la instrucción "no habría de verse perjudicada de hallarse en libertad, ya que difícilmente podría ya ocultar pruebas" y que tampoco existía "fundado peligro de fuga si se adoptan además medidas de control", aspectos que no concurrían en "el otro preso investigado en prisión", en referencia a Luis Pineda.

Delitos imputados: extorsión, amenazas, organización criminal, estafa, administración desleal y fraude en las subvenciones.
Argumentos del juez Santiago Pedraz: "Teniendo en cuenta la gravedad de los delitos y la pena que pudiera imponerse", Pedraz acordó prisión incondicional para ambos "ante el temor de fuga, máxime a la vista de la infraestructura empresarial y capital económico en el extranjero que permitiría a Luis Pineda poder emprender su vida fuera de España tanto para él, como llegado el caso, a quien ha esponsorizado", en referencia a Bernad. El juez acometió esta pedida pese a estar la investigación en primera fase, puesto que "quedan muchas diligencias por practicar".

El presunto blanqueo de Mario Conde
Mario Conde negó a la Fiscalía, de forma que se proclamó inocente. Sin embargo, el juez Santiago Pedraz no compró el alegato y ordenó en abril de 2016 su ingreso en prisión provisional. Según la investigación, desde 1999 habría blanqueado 13 de los 26 millones de euros que saqueó de Banesto cuando era presidente y por los que fue condenado a 20 años de cárcel. Lo habría hecho mediante el envío de pequeñas remesas de dinero a España desde siete países, algunos de ellos paraísos fiscales. Los movimientos, suyos y de sus ayudantes, nunca superaban los 3.000 euros para no levantar sospechas en los organismos de control. Frente a la acusación, el banquero aseguró que acreditaría un hipotético origen lícito del botín y que desmontaría las hipótesis de Anticorrupción.

No fue suficiente que el letrado de Conde resaltara la buena fe de su cliente porque nunca quebrantó el tercer grado que le concedieron por el caso Banesto, ni cuando disfrutó de permisos, y porque facilitara los trabajos de la Guardia Civil. Al menos en ese momento, puesto que el instructor de la Operación Fénix cambió de criterio tres meses después y consintió el 17 de junio su salida previo pago de 300.000 euros de fianza. Entendía que "la instrucción no habría de verse perjudicada de hallarse Mario Conde en libertad, sin que se deduzca riesgo de fuga".

Delitos imputados: blanqueo de capitales, contra la Hacienda Pública, organización criminal y frustración en la ejecución.
Argumentos del juez Santiago Pedraz: El magistrado repite la fórmula empleada en el caso anterior: "Teniendo en cuenta la gravedad de los delitos y la pena que pudiera imponerse" y "ante el temor de fuga", acuerda el ingreso en prisión. Decreta la medida pese a que aún no había analizado todo el material incautado en los registros y "máxime con las diligencias declaradas secretas, no habiéndose concluido la instrucción, por lo que además pudieran perjudicar la misma de hallarse en libertad".

El caso Nóos: Urdangarin y la infanta
Cumplido el pasado 11 de enero un año desde que arrancara el juicio por el caso Nóos, los duques de Palma y España entera aguardan a la sentencia. Aunque el procedimiento siempre estuvo rodeado de cierta polémica. Desde el juez instructor, el mallorquín José Castro que no concurrió al Congreso como cabeza de lista de Podemos en las Islas Baleares por una cuestión de plazos, hasta el fiscal Pedro Horrach y su obstinación en la defensa de la infanta. Ambos se pusieron de acuerdo en que Iñaki Urdangarin –que se enfrenta a 19 años y medio de prisión–y su exsocio Diego Torres –para quien la Fiscalía pide 16 años y medio–se situaron en la cúspide del Instituto Nóos, el supuesto epicentro de una trama de desvío de fondos públicos que se habría adjudicado de forma ilegal contratos por valor de 6.2 millones de euros del Gobierno de Baleares, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Madrid.

Aunque nunca convergieron en relación a doña Cristina. Manos Limpias mantuvo en solitario la acusación popular contra la hermana del Rey con una petición de ocho años de cárcel como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos desde la empresa matrimonial Aizoon. Llama la atención que, con la vasta cantidad de delitos sobre la mesa, nadie pidiera en ningún momento aplicación alguna de medidas cautelares.

Delitos imputados: *Urdangarin* prevaricación, fraude, tráfico de influencias, malversación, contra Hacienda, falsedad, estafa, falsificación y blanqueo de capitales. *Cristina de Borbón* cooperadora necesaria de dos delitos fiscales.

El caso flagrante de Isabel Pantoja
La instrucción de la pieza sustancial del caso Malaya se extendió entre mayo de 2007 y noviembre de 2014. Presentó indicios de blanqueo de capitales en Isabel Pantoja, que habría lavado fondos procedentes del saqueo en el Ayuntamiento de Marbella perpetrado por Julián Muñoz, su exnovio además de exalcalde de dicho municipio. La Audiencia Provincial de Málaga condenó a la cantante sevillana a dos años de prisión con multa de 1.14 millones de euros. Consideró que la pareja «ejecutó un plan preconcebido para aflorar dinero y ganancias".

Como Isabel Pantoja no tenía antecedentes penales y el castigo no superaba el mínimo efectivo para ingresar automáticamente en prisión –fijado por ley en dos años y un día–, se daba por hecho que eludiría la cárcel por el llamado derecho a la suspensión de la condena. Aunque en una decisión con contados precedentes en España, la Fiscalía reclamó su entrada en el Centro Penitenciario de Mujeres de Alcalá de Guadaíra. Y la Sala accedió, argumentando que: "la gravedad de la conducta resulta incuestionable, pues permitió el blanqueo de los beneficios obtenidos por su pareja en su corrompida actividad al frente del Ayuntamiento". El Ministerio Público hizo hincapié en su falta de cooperación: "lo que se pretende conseguir es servir de freno a posibles conductas futuras".

Delitos imputados: condenada por blanqueo de capitales.

El intocable clan Pujol
La investigación avanza con una lentitud extraordinaria, probablemente por el desorbitado patrimonio que habría aglutinado el clan. El ministerio del Interior estimó en 2014 el patrimonio familiar en 1.800 millones de euros, aunque según las últimas informaciones se sitúa en 3.300 millones. El caso se dividía en tres vertientes: la que analizaba el origen de la fortuna que los Pujol Ferrusola ocultan en Andorra, las enormes cantidades de efectivo que el primogénito introducía en el país helvético y supuesto blanqueo de capitales a gran escala que habría perpetrado en una operación de compraventa el hijo pequeño. La primera se instruía en el Juzgado nº31 de Barcelona y las otras dos en la Audiencia Nacional: de Jordi conocía el juez José de la Mata y de Oleguer, Santiago Pedraz.

De la Mata ha unificado el caso después de que tanto la juez Beatriz Balfagón como Santiago Pedraz cedieran sus respectivas vertientes. El magistrado gaditano esbozó un primer mapa de la corrupción de los Pujol, que habrían desplegado una estrategia "compartida y coordinada" para desarrollar distintos negocios, "generar réditos, ocultarlos y distribuirlos entre todos los miembros de la familia de acuerdo con criterios establecidos para conseguir el lavado de los activos". Existen indicios de que el botín procede de comisiones por múltiples episodios de corrupción política, aunque ellos apuntan a la herencia del abuelo Florenci. Están imputados en la Audiencia Nacional el expresidente de Cataluña, Jordi Pujol Soley, su esposa Marta Ferrusola, y seis de sus hijos: Marta, Mireia, Pere, Oleguer, Josep y Jordi, además de la exmujer del último, Mercè Gironés. Oriol, el séptimo, ostenta la misma condición junto a su mujer Anna Vidal en el Tribunal Superior de Justicia porque habrían cobrado comisiones de una trama guiada por empresarios del sector de las ITV. Es el que tiene más opciones de terminar entre rejas.

Más aún cuando José de la Mata desbarató el instante en que un Pujol ha estado más cerca de la cárcel. Ocurrió el pasado 12 de enero, cuando el magistrado no ordenó el ingreso de Oleguer en contra de la Fiscalía. El Ministerio Público sospecha que, por ejemplo, mediante la compra de bonos del Estado con dinero oculto en una cuenta de Miami, el pequeño de los hermanos estaría blanqueando capitales de comisiones que habría amasado en 2007 cuando firmó la operación de compra de 1.152 sucursales del Banco Santander por unos de 2.200 millones de euros. Solo impuso como medidas cautelares la retirada del pasaporte con prohibición de abandonar España y la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado más próximo, idéntica situación que afecta desde el 12 de febrero de 2016 al hijo primogénito Jordi Pujol júnior.

Delitos imputados: *Al clan Pujol*: blanqueo de capitales, contra la hacienda pública y falsedad en documento mercantil a 30 de diciembre de 2015. *Oleguer Pujol*: blanqueo de capitales *Oriol Pujol* por el caso ITV: cohecho, tráfico de influencias y falsedad.

Argumentos de José de la Mata: Pese a que la investigación se extiende ya durante cuatro años, la Justicia solo ha decidido en dos ocasiones sobre posibles medidas cautelares para los Pujol. En relación con el primogénito Jordi, el magistrado se limitó a acordar la petición de la Fiscalía. Sin embargo, con Oleguer desestimó la cárcel que reclamaba Anticorrupción por su arraigo "notorio" en España, donde tiene la familia y las relaciones, y porque nunca ha faltado a llamamientos judiciales. Sobre el riesgo de que siga cometiendo el blanqueo, es decir, la reiteración delictiva, entiende que no puede justificar por sí la prisión, pese a "la incómoda pero perfectamente legítima falta de colaboración del investigado". De hecho, el hijo pequeño de los Pujol solo reconoció y regularizó parte del dinero oculto a Hacienda cuando en 2014 estalló el caso. De la Mata subraya que "solo se aporta un indicio concreto" sobre el presunto blanqueo y que, con el escaso recorrido de la investigación, no sabe si maniobra para ocultar fondos de procedencia ilícita o si, por el contrario, "se limita a acometer actividades lícitas con fondos ya regularizados".

El elemento subjetivo
Tal y como prevé la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la prisión provisional exige para su adopción la concurrencia de dos requisitos. Por un lado, que existan sólidos indicios de criminalidad relativos a la comisión de un delito grave. Y por el otro, la necesidad de garantizar una correcta instrucción, "obstando que el imputado, en libertad, pudiera malbaratar la investigación, por un peligro serio de fuga o porque pueda conformarse de sus antecedentes un peligro de reiteración delictiva".

Sin embargo, la doctrina del Tribunal Constitucional establece que "en relación con la constatación del peligro de fuga, deberán tomarse en consideración, además de las características y la gravedad del delito imputado y de la pena con que se le amenaza, las circunstancias concretas del caso y las personales del imputado". A través de este último elemento subjetivo asentado en varios pronunciamientos del tribunal de garantías, los jueces de instrucción pueden justificar prácticamente la totalidad de sus decisiones.

Precisamente ese elemento subjetivo es lo único que explica el hecho de que ninguno de los Pujol haya ingresado en la cárcel. En el caso de Oleguer Pujol, el último y más sorprendente a tenor de la solicitud de la Fiscalía, sus delitos son tan graves como el resto y no se puede considerar que posea mayor arraigo en España que los imputados antes citados. Entre otras referencias, la falta de colaboración empujó a Luis Bárcenas a la cárcel; y la investigación de José de la Mata está en una fase tan primigenia como las de Mario Conde, Luis Pineda y Miguel Bernad, que entraron en prisión. Si quienes cumplen o han cumplido esta cautelar terminan condenados, se consolarán con el artículo 33 del Código Penal, en virtud del cual "el tiempo de prisión preventiva sufrida por el delincuente durante la tramitación de la causa se abonará en su totalidad para el cumplimiento de la condena". A los Pujol no les descontarán ni un solo día, eso en el caso de que haya de dónde rebajar.


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