AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 18  Enero 2017

Cumbre de vampiros fiscales
EDITORIAL Libertad Digital 18 Enero 2017

No habrá alivio para el ciudadano, ni en su condición de usuario de servicios públicos ni –menos aún– en su condición de contribuyente.

A pesar de que las españolas, tras las canadienses, son las Administraciones regionales que más ingresos fiscales gestionan de toda la OCDE –un 50% más, por ejemplo, que los länder alemanes–; y a pesar de que las CCAA han sido las principales responsables de que España haya incumplido todos los años sus compromisos de reducción del déficit, la Conferencia de Presidentes celebrada este martes en Madrid ha puesto nuevamente en evidencia que lo que quieren los mandatarios regionales es gastar todavía más.

No vamos a insistir en la ilegitimidad de estas cumbres que tratan de desplazar al Parlamento en algo tan trascendental como el modelo de financiación autonómica; pero, si se celebran, al menos deberían servir para que el presidente del Gobierno inste de una vez a los presidentes autonómicos a cumplir la burlada Ley de Estabilidad Presupuestaria transmitiéndoles la advertencia de que deberán hacer un gran esfuerzo de reducción del gasto público, con independencia de cómo sea el nuevo modelo de financiación, del que todos pretenden sacar mayor tajada.

Sin embargo, Rajoy, lejos de achacar los desequilibrios al gasto excesivo, ha aludido a una insuficiente recaudación. El presidente del Gobierno ha puesto de manifiesto que la recaudación sigue estando 20.000 millones de euros por debajo del año 2007 sin advertir que aquellos ingresos extraordinarios fueron fruto de una burbuja inmobiliaria que hace tiempo que estalló, a pesar de lo cual las burbujísticas Administraciones Públicas siguen gastando lo mismo o más que entonces. La negativa del sector estatal, y muy especialmente de las Administraciones autonómicas, a apretarse el cinturón tras el estallido de la crisis es lo que explica que la deuda pública se haya disparado como nunca antes. Y eso a pesar de que el Gobierno de Rajoy es el que más ha subido los impuestos en menos tiempo.

Sea como fuere, no hay mejor excusa para no afrontar las reformas estructurales que España necesita –empezando por el insostenible modelo autonómico– que considerar que los desequilibrios sólo obedecen a razones coyunturales y pasajeras. Al irresponsable mensaje de Rajoy se suman los de muchos barones regionales, como Susana Díaz, contrarios a que el escaso margen de autonomía recaudatoria que tienen las CCAA sea utilizado para bajar los impuestos, tal y como ha hecho Madrid.

Es cierto que, sin límites legales al endeudamiento autonómico, la rebaja o supresión de los impuestos cedidos a las autonomías puede en algunos casos generar una competencia desleal y muy disfuncional para el conjunto. Pero la solución no está en erradicar la autonomía fiscal y la posibilidad de que las Administraciones regionales compitan entre sí, sino en impedirles que puedan gastar a costa de futuras legislaturas o a costa de las demás CCAA. A este respecto, conviene recordar que si en Madrid el Impuesto sobre el Patrimonio está bonificado al 100% y la exención en Sucesiones y Donaciones es del 99%, no por ello los contribuyentes de esta comunidad autónoma siguen aportando al conjunto más que los de ninguna otra.

Lo que sí constituye una disfuncional e injusta asimetría son los regímenes forales de País vasco y Navarra. A ello se suma una Administración autonómica en rebeldía como la catalana que, en concordancia con sus aspiraciones separatistas, pretende establecer una Hacienda y una Seguridad Social propias, por lo que sus gobernantes ni siquiera se molestan en acudir a una cumbre con el Gobierno de la Nación que no sea estrictamente bilateral y orientada al procès.

Si a todo lo anterior se suma el demencial sistema de descentralización administrativa que constituye el disfuncional Estado autonómico, no cabe sino temer que el nuevo modelo de financiación presente los mismos fallos estructurales que el aprobado en tiempos de Zapatero y no suponga alivio alguno para el ciudadano, ni en su condición de usuario de servicios públicos ni –menos aún– en su condición de contribuyente.

Gobierno y CCAA deben ajustarse a la merma de recursos públicos
EDITORIAL El Mundo 18 Enero 2017

En un país con una vida política tan áspera como la española, la imagen del presidente del Gobierno con el resto de mandatarios autonómicos en la Conferencia de Presidentes, celebrada ayer, resulta un sano ejercicio de diálogo político. No se alcanzó ningún gran acuerdo nacional, es cierto. Pero sí se establecieron las prioridades a abordar entre el Gobierno central y las CCAA, especialmente, en lo que se refiere a la financiación autonómica y la estrategia a seguir para afrontar los retos demográficos. A estos puntos se sumaron consensos básicos en otros asuntos importantes en el ámbito interregional, como la Educación, la participación de las comunidades en el bono social, el impulso de una tarjeta social para las personas con más necesidades, la coordinación del trabajo de las diferentes unidades de Protección Civil y la lucha contra la violencia de género.

En todo caso, el asunto central de la Conferencia fue la financiación autonómica. El modelo actual, que se remonta a 2009, lleva mucho tiempo ofreciendo síntomas de agotamiento. Y una de las claves del nuevo modelo será la armonización fiscal. Rajoy aclaró que el Gobierno y las comunidades autónomas no tomaron ayer ninguna decisión al respecto, salvo constituir una comisión de expertos -en la que se integrará un miembro por cada autonomía- que aborde hasta 2017 el nuevo sistema desde los criterios de solidaridad, equidad, transparencia, corresponsabilidad fiscal, lealtad institucional y garantía del acceso de los ciudadanos a los servicios públicos. Las presidentas de Madrid y de Baleares defendieron la autonomía fiscal de las CCAA. Sin embargo, Susana Díaz -apoyada no sólo por la mayoría de gobiernos socialistas sino también por ejecutivos del PP como los de Castilla y León y Galicia- se mostró a favor de armonizar la fiscalidad, lo que pasaría por fijar unos topes mínimos y máximos en tributos como el de sucesiones o patrimonio.

Arbitrar un sistema de financiación autonómica que contente a todas las comunidades es prácticamente imposible, tal como ayer vino a reconocer el presidente del Gobierno.Y ello no sólo por la disparidad de criterios que se ponen encima de la mesa, en función de las fortalezas y debilidades de cada región, sino sobre todo por la merma de recursos públicos. El problema, en consecuencia, no es tanto repartir la tarta de la financiación autonómica, sino asumir que la tarta ha empequeñico considerablemente. Rajoy matizó que la recaudación en 2017 crecerá, pero todavía será menor en 20.000 millones de euros que la lograda en 2007, año en que se superaron los 442.000 millones de euros. Y sólo en ese tiempo, el gasto en pensiones creció en 40.000 millones.

Las partidas sociales -sobre todo pensiones, sanidad y educación- aglutinan el 70% del gasto público en España. Actualmente, unos 14 millones de españoles reciben una prestación pública, a lo que hay que sumar los tres millones de funcionarios. Las comunidades, por tanto, deben ser conscientes de la imposibilidad material de cuadrar el círculo. No se puede reducir impuestos, ajustar el déficit y aumentar la calidad de los servicios públicos teniendo en cuenta la notable reducción de los ingresos del Estado. Esto explica que Rajoy insistiera ayer, acertadamente, sobre la necesidad de profundizar en las reformas económicas que han permitido volver a la senda del crecimiento y revertir la tendencia de destrucción de empleo.

Sin embargo, la realidad es que la negativa de Cataluña a participar en la Conferencia de Presidentes supone un serio obstáculo para afrontar la asignatura pendiente en materia de financiación. Iñigo Urkullu y Carles Puigdemont cometieron ayer un grave error no acudiendo a esta cita. Primero porque supone no cumplir con su trabajo, que consiste en gran medida en llegar a acuerdos con otras administraciones. Y, segundo, porque su gesto de desaire constituye una contradicción palmaria con su permanente exigencia de diálogo al Gobierno.

Hay muchas políticas que exceden la relación bilateral, tal como ayer admitió implícitamente la portavoz de la Generalitat, Neus Munté, quien aseguró que no se quieren "desentender de los avances". La mejor manera de no haberse desentendido hubiera sido acudir al cónclave con el resto de presidentes autonómicos. En todo caso, Rajoy dejó claro que en esta negociación no caben "imposiciones ni mayorías de unos y otros". Lo fundamental, por tanto, es afrontar este proceso desde la lealtad institucional y desde una posición responsable y pragmática, acorde con la coyuntura económica del país.

¿20.000 millones menos de ingresos? No pasa nada: tiramos de deuda
Jesús Cacho  vozpopuli.com 18 Enero 2017

Mariano Rajoy lanzó ayer a los capos autonómicos reunidos en Madrid una ducha fría capaz de hacer reflexionar, no digamos ya reaccionar, a un país formado por una ciudadanía mayor de edad que sabe dónde le aprieta el zapato. Dijo el gallego que la recaudación fiscal en 2017, aunque creciendo, seguirá quedándose 20.000 millones por debajo de la que se alcanzó en 2007, justo hace una década, en tanto que el gasto en pensiones habrá aumentado en 40.000 millones más. Tamaña sucinta descripción de la situación de las finanzas públicas, debería ser suficiente para orientar una política presupuestaria destinada a corregir de inmediato ese y otros desequilibrios. Que después de crecer por segundo año consecutivo al 3,3%, el señor presidente nos despierte con esa nueva es algo que debería mover al Ejecutivo a tomar medidas para ajustar nuestra estructura de ingresos y gastos. Parece evidente que, a pesar de los esfuerzos de Montoro, la burra de los ingresos no da más de sí en un escenario de normalidad inmobiliaria, sin boom del ladrillo. Habrá que operar sobre la variable de los gastos, más aún en la perspectiva de un crecimiento menguante, con aumento de tipos de interés, precios del crudo y amenaza de proteccionismo.

¿Tomará medidas este hombre tras semejante revelación? Pues va a ser que no. De acuerdo con la crónica que David Martínez publicaba ayer en este diario, Rajoy anunció que “existen compromisos ineludibles con Bruselas y hay que seguir reduciendo el déficit público, lo que mengua el margen de maniobra de las administraciones. Con ello quiso advertir de que la reforma de la financiación autonómica permitirá algunas alegrías a las CC.AA., pero no demasiadas”. Alegría, ma non troppo. ¿Apretarse el cinturón? ¿Recortar gasto? ¿Administrar mejor? ¿Hacer más con menos? Pues no, seguro que no, que a ver quién es el guapo que se atreve aquí a decir que hay que ajustar los gastos de casa a los ingresos de la familia; dices eso y te insultan, incluso te agreden, como ese padre que la emprende a mamporros con otro mientras los hijos de ambos juegan al fútbol, Goya a garrotazos, hay que seguir gastando, qué leches, en la España de hoy se trata de ver quién gasta más y peor, ¿o es que ya no hay bancos para que presten? De eso se trata, de vivir de prestado.

Las pensiones, por ejemplo, ¿quién dijo miedo? ¿Quién habló de que el sistema puede quebrar, cuando se pueden seguir pagando tranquilamente con deuda? Sí, con deuda. Sale uno al mercado y pide prestado, se endeuda sin problemas, que ahí está el anuncio jubiloso de todas las semanas: “El Tesoro coloca con éxito –atención a lo del “éxito”- 6.000 millones de euros en el mercado”. Ergo, podemos seguir tirando de la deuda, ¿por los siglos de los siglos? ¡Ah, ojo, un momento!, porque puede que un día esos mercados, esos bancos, llamen a la puerta diciendo que ya no nos prestan más porque lo nuestro ha pasado de castaño a oscuro… Y entonces del graderío llega rugiendo un oleaje de abucheos y gritos de aguafiestas, cenizo, gafe, mamón… Que siga la fiesta, sí, paguemos las pensiones con una deuda que ya alcanza el 100% del PIB, ya no podemos más, estamos al límite, pero habrá que poder, camina o revienta y que le den a las nuevas generaciones, españolito que vienes al mundo, la juerga patria debe continuar.

Estas cosas pasan en España, sí, pasa también que la Junta de Andalucía, esa Comunidad que dirige el PSOE desde antes incluso del diluvio universal y que cierra todos los ránkings de Educación y Desarrollo mientras encabeza el de paro, la Junta que preside la señora Díaz, digo, ha decidido implantar la jornada de 35 horas semanales para los funcionarios andaluces, que al parecen trabajan mucho, trabajan tanto que se desloman, oiga. “Recuperando derechos”, dice la propaganda de la Junta, y digo yo que por qué no 30 horas semanales en lugar de 35, ya puestos, qué más te da, Susana, dale a tu cuerpo alegría Macarena, 30 horas, menos curro, más votos… Más derechos y menos obligaciones. Y ¿qué va a hacer don Mariano? Rajoy es el perfecto relator, la voz en off que dirige la obra desde la tramoya sin interferir en la acción. Es como si no tuviera ninguna responsabilidad en lo que ocurre, no en lo de las 35 horas, pamplinas, sino en la cuestión nuclear de los 20.000 millones menos de ingresos y los 40.000 más en pensiones.
Se trata de seguir gastando

El gobierno del PP se encuentra cómodo en su falsa balsa de aceite. Hay dinero sin cuento a tipos bajos gracias al BCE y su inagotable quantitave easing. Se puede seguir gastando. Todos quieren gastar, desde el centro derecha a la extrema izquierda. Bruselas amenazaba ayer mismo a España con otra ola de recortes para cumplir con el déficit, porque tampoco en 2017 se cumplirá el objetivo pactado, pero ¿quién teme a Virginia Wolf? Hemos aprendido con inigualable desparpajo a regatear con Bruselas para obtener más y más tiempo, ¿cuántos ejercicios ya?, en la aplicación del “protocolo de déficit excesivo”. Sin ningún complejo. ¿Qué pasa? La UE es un cabaré por el que se pasea, tacón de aguja, la señora May, fumando espero, reina del cuplé, propinando salivazos a diestra y siniestra. Grecia es una ruina, Italia una jaula de Grillos, Francia tiene asuntos pendientes con la grandeur y una Economía de Estado que ya no tira, y Alemania celebra elecciones en septiembre. Mariano es la estabilidad, el crecimiento y la solvencia en el sur. Imbatible Mariano.

Pero todo es frágil e inestable. Cualquier cambio en la coyuntura internacional podría poner al Reino contra las cuerdas en un abrir y cerrar de ojos, llevando la prima de riesgo otra vez por las nubes, con lo que ello supondría en términos de encarecimiento de una deuda ya mastodóntica. Los desequilibrios presupuestarios no están controlados y, lo que es peor, no hay expectativa razonable en el medio plazo, tal vez incluso en el largo, de un Gobierno capaz de coger el toro por los cuernos, sin pusilánimes, sin pesebres intocables, y hacer lo que habría que hacer. Trump, Brexit, crisis de la UE… Demasiados riesgos para un Gobierno que aparentemente solo tiene un plan: que no se pare la música del crecimiento a cualquier precio, porque todo lo demás se arreglará solo. Y ahí Aznar la clavó: no es posible construir un modelo económico sano sobre la base del endeudamiento permanente y la subida de impuestos constante. Y lo de pagar las pensiones con deuda es ya el acabose.

Rajoy insistió ayer en que el objetivo para este 2017 debe ser “crecer, crear empleo y recaudar”, es decir, meterle la mano en el bolsillo al que se deje y/o no pueda poner a buen recaudo el dinero legalmente ganado. Lo hizo en la Conferencia de Presidentes, ese tingladillo de la vicepresidenta Soraya en el que se pavonea el cántabro Revilla, el anchoílla, a la que no asistieron ni el presidente catalán ni el vasco, tipos que no viajan a Madrid porque ellos son de mejor condición que el resto de los españolitos, son de otra veta, tienen más quilates. El primero no viene porque sabe que va a seguir cobrando lo suyo en cualquier circunstancia, que el Madrid pusilánime seguirá pagando la fiesta del independentismo y poniendo la otra mejilla; el segundo, porque, aparte del cupo, tiene bien trincado al PP por los faldones del Presupuesto y está dispuesto a sacarle la hijuela. Hemos transigido tanto, hemos tragado con tanto, hemos aceptado tantas humillaciones, que ya ningún exabrupto nos confunde ni sorprende, nada puede humillar ya a quien se arrastra por el suelo con el temple legionario del ciempiés.

Montoro lo tiene chungo
José María Gay de Liébana okdiario 18 Enero 2017

2017 será un año difícil en palabras del ministro Cristóbal Montoro. El ajuste del déficit que exige el compromiso de nuestro Gobierno con Bruselas, y diría también con la propia responsabilidad de nuestras finanzas públicas, se antoja como un reto de enjundia y confiando en que no salten sorpresas en forma de pasivos contingentes que se tengan que afrontar a causa de la responsabilidad patrimonial del Estado u otros imprevistos.

El ministro Montoro deberá hacer malabarismos para ser capaz de llevar nuestras cuentas públicas de un desajuste que en 2016 rondará los 55.000 millones de euros —más o menos, en cifras estamos al mismo nivel que en 2015— a una cota menos deficitaria del orden de unos 40.000 millones de euros. Y eso, según dicen las voces oficiales algo quemadas últimamente por las recientes subidas impositivas, sin recurrir más a forzar aumentos en los impuestos, afirmación que uno, con el debido respeto, tiene que poner en tela de juicio.

Se confía la suerte de la mejora en la recaudación tributaria a la marcha de nuestra economía y a un crecimiento, otra vez, consistente y muy por encima de la media europea —1,6%— y de la zona euro —1,5%—, que en palabras de los optimistas sobrepasaría el previsto 2,3%. Para que eso se dé se exigen varias condiciones:

· La remontada asumible de los precios del petróleo. Por tanto, que no se disparen excesivamente a lo largo de 2017, porque ya se sabe el consiguiente efecto en cadena que conlleva una subida del precio del crudo.

· Que la tasa de inflación se mantenga en tono positivo pero sin aspavientos porque, en caso de que el índice de precios al consumo trote demasiado —en Cataluña cierra 2016 con el 1,9%— el consumo privado se ralentizará e incluso frenará tras dos años de aceleración, con la consiguiente lectura de unos salarios más o menos ajustados que se han visto beneficiados con un IPC en clave negativa durante bastantes meses y que, con un alza de los precios, pueden ver mermados su capacidad adquisitiva.

· Que sigamos con esa oleada turística que nos ha traído a más de 75 millones de visitantes en 2016 pero sabiéndola gestionar habida cuenta de que buena parte de esa masa de foráneos que aterriza en España son “turismo prestado” que cuando las cosas se calmen por el Mediterráneo viajarán a otros destinos. Además, nuestra industria hotelera debe manejar sus precios porque ya se comenta en el ámbito de las compañías aéreas low cost que se han producido algunas subidas un tanto excesivas.

· Que nuestro sector exterior prosiga con ese paso firme del que ha hecho gala durante 2016, con especial énfasis en la industria manufacturera, asegurando el funcionamiento a niveles aceptables de nuestras capacidades productivas con empleo sostenido en un sector clave como es la industria tanto en número de efectivos como en retribuciones.

· Que la inversión continúe repuntando con cierta alegría tanto desde la perspectiva de bienes de equipo como en la construcción, cuyos visos de recuperación se atisban y, a la par, que se hagan realidad esas buenas perspectivas del sector inmobiliario.

· Que la actual política monetaria del Banco Central Europea se sostenga y que no se produzca un tapering muy brusco. Es decir, que la retirada de los estímulos monetarios del BCE no sea drástica, facilitando aún la presencia de unos tipos de interés llevaderos.

Confluyendo esos factores, la economía española podría seguir —suponiendo que estemos a salvo de esas incertidumbres que golpean a menudo a la economía mundial, incluyendo el fenómeno Trump y sus consecuencias que están por ver— con su velocidad de crucero. Entonces sí que la expansión económica se plasmaría en una mejor recaudación de impuestos sin necesidad de forzar la máquina recaudatoria.

El IVA funciona bien, el empleo se comporta adecuadamente con más contribuyentes tributando por el IRPF, más beneficios para nuestras empresas que cristalizan en más ingresos por el Impuesto sobre Sociedades, mejoras en las cotizaciones sociales con más gente trabajando, amén de mayores cobros por parte de la Hacienda Pública gracias a las restantes figuras tributarias, con la vista puesta en que los ingresos del Estado alcancen un objetivo por encima de los 445.000 millones de euros con el que encajar el golpe de unos gastos públicos que alcanzarían en 2017 los 480.000 millones de euros.

¿Será factible ajustar 16.000 millones de euros en nuestras cuentas públicas durante 2017 bajo la batuta de quienes gestionan nuestros dineros para más o menos acercarse a los objetivos de déficit comprometido? Sin duda, no será empeño asequible y ojalá se consiga sin retorcer aún más el pescuezo a los cada vez más esquilmados contribuyentes españoles.

No, no tenemos un problema territorial. Tenemos dos
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 18 Enero 2017

«España es federal en todo, menos en el nombre». Aunque llevo muchos años insistiendo en tal idea, la frase que abre esta columna no es mía, sino de quien fue uno de los más importantes federólogos del mundo, Ronald Watts, recientemente fallecido. Basta comparar los doce Estados federales más relevantes del planeta (lo que hice en el 2012 en un libro titulado Los rostros del federalismo) para llegar a la conclusión que Watts afirmaba con la claridad de las cosas evidentes. Y ello, pese a que algunos dirigentes del PSOE y del PSC aún no se hayan enterado.

España es, repito, un Estado de naturaleza federal y, porque lo es, resulta lógico que, al igual que en otros de ese tipo (Alemania, Austria, Suiza, Canadá, Australia o Estados Unidos) exista aquí esa Conferencia de Presidentes que ayer se reunió en Madrid con la presencia del jefe del Estado. Pese a los acuerdos que en ella se adoptaron, es imposible afirmar que la conferencia haya sido un éxito por una razón que a nadie se le escapa: la ausencia en ella de los presidentes vasco y catalán. La pregunta, claro, es de cajón: ¿por qué las conferencias funcionan bien en los Estados federales y han sido en España una sucesión de frustraciones? No hay duda alguna: por el boicot del nacionalismo vasco y catalán.

A la de ayer, como previamente a la mayor parte de conferencias reunidas en España hasta la fecha, no asistieron los presidentes autonómicos del País Vasco y Cataluña, que volvieron de ese modo a demostrar una vez más su deslealtad constitucional, su sectarismo político y su concepción puramente instrumental del poder, puesto al servicio no de la defensa del interés general de sus comunidades respectivas, sino de su proyecto de construcción nacional y de los intereses particulares de aquellos votantes que son nacionalistas.

En España -hay que decirlo con toda claridad-, no tenemos un problema territorial. Tenemos dos. El primero, el de cómo articular con eficacia y cohesión el funcionamiento de nuestro sistema de distribución territorial, es común a todos los Estados profundamente descentralizados. España lo está y su régimen autonómico no marcha peor que otros de esa clase, pese a las muchas tonterías que, desde la más absoluta ignorancia de la política comparada, se dicen con frecuencia.

Pero en España tenemos otro problema territorial, incomparable: el planteado por los nacionalistas, problema que ha supuesto una rémora de formidable envergadura en nuestra historia de las cuatro últimas décadas. El lastre del nacionalismo, y los gobiernos autonómicos que ha controlado, para la España constitucional, descentralizada y democrática, se ha traducido en un conflicto territorial permanente con el Estado y con otras comunidades, en una ruptura del consenso interno de sus propios territorios y en un aumento descomunal de los costes del Estado de las autonomías. Los episodios secesionistas, antes vasco y ahora catalán, han culminado esa historia insoportable de desafíos y crisis sin final.

Rajoy, Susana Díaz y el monstruo de las 15 cabezas
Carlos Sánchez El Confidencial 18 Enero 2017

Es paradójico, muy paradójico, que el criterio de selección de los 15 miembros que formarán parte de la comisión de expertos que hará una propuesta sobre cómo reformar la financiación autonómica (17 si se suman País Vasco y Cataluña) sea que cada región elija a su propio representante.

Es como si para estudiar una enfermedad con el fin de hacer un diagnóstico o para discutir un proyecto científico, la dirección del hospital o el CSIC eligieran a los especialistas de turno en función de su tierra natal o de dónde pagan los impuestos. Pero eso es, exactamente, lo que se ha decidido este martes en la Conferencia de Presidentes. Cada Gobierno regional nombrará a su representante, y ya dice el viejo refrán que quien paga, manda. Sobre todo en un país poco acostumbrado a dejar trabajar a los expertos. Al menos, como adelantó ayer el presidente extremeño, Fernández Vara, hay un compromiso de que los miembros de la comisión procedan del mundo académico. Veremos.

Parece evidente que lo que puede salir de esa comisión —la última palabra la debería tener el Consejo de Política Fiscal y Financiera— es un tejido normativo lleno de remiendos. O lo que es peor, una especie de engendro con formas de Frankenstein nacido no para competir con Dios, como en el mito de Mary Shelley, sino para alargar la vida a un sistema de financiación autonómica que peca, fundamentalmente, de complejidad y de parches. Precisamente, porque a lo largo del tiempo cada comunidad autónoma ha metido la ‘cuchara’ en el invento para satisfacer sus demandas internas. Al final, lo que ha salido es un monstruo de 15 cabezas (País Vasco y Navarra no cuentan) que tiene mucho de criatura maléfica. Ningún consejero de Hacienda sería capaz de explicar hoy a sus paisanos cómo funciona el sistema de financiación, más allá de lugares comunes.

Parece que lo razonable hubiera sido elegir a media docena de expertos —España cuenta con una vieja tradición de especialistas en financiación territorial— capaces de dar forma a un asunto necesariamente complejo. No en vano, afecta a los servicios esenciales de los ciudadanos.

Lo complejo no siempre está reñido con la simplicidad. Y parece evidente, al menos eso es lo que reclaman las mejores cabezas de este país en esa materia, que lo que se necesita es sencillez. Precisamente, para avanzar hacia un modelo de financiación autonómica encajado en la Constitución, que no dependa tanto de clientelismo político. Y que avance realmente en la corresponsabilidad fiscal, que no es otra cosa que la coherencia entre lo que se gasta y lo que cada región es capaz de recaudar. Evidentemente, con elementos de solidaridad horizontal y vertical capaces de aumentar la cohesión social. Incluyendo, por supuesto al País Vasco y Navarra, ausentes ahora de la solidaridad regional.

El tiempo dirá lo que sale de ahí (hay un año por delante para cerrar el nuevo modelo), pero hay un riesgo cierto de que una vez más se pierda esa visión de conjunto que solo se puede garantizar si no se ‘regionalizan’ las discusiones.

Ese localismo a la hora de plantear los problemas de fondo de la financiación autonómica es lo que explica los escarceos verbales que tuvieron ayer las presidentas de Madrid y Andalucía, Cristina Cifuentes y Susana Díaz, a cuenta de los impuestos cedidos totalmente. En particular, el de patrimonio y el de sucesiones y donaciones. La segunda acusa a la primera de hacer 'dumping' fiscal (con tipos bonificados al 100%) y la primera se queja porque sabe que si sube el IRPF (al ser Madrid una contribuidora neta), la recaudación extra se la llevará el resto de CCAA.

Lo que hay detrás de esa refriega es, sin embargo, residual en términos de recaudación. Pero las dos saben —Díaz y Cifuentes, Cifuentes y Díaz— que se trata de un asunto puramente ideológico en el sentido más pobre del término, y de ahí que cada vez que tienen oportunidad sacan el asunto para marcar terreno (ideológico).

Lo cierto es que Andalucía recauda por el impuesto del patrimonio menos de 100 millones de euros (95,3 millones en 2013), mientras que en sucesiones apenas ingresa 344,18 millones. No parece mucho teniendo en cuenta que el Presupuesto regional para 2017 asciende a 33.219 millones, lo que refleja que estamos ante una discusión más partidista que real. Tampoco el impuesto del patrimonio sacará a Madrid de sus miserias. Recauda poco más de 103 millones, mientras que en sucesiones y donaciones ingresa poco más de 425 millones. Tampoco parece mucho para unos Presupuestos (prorrogados) que rondan los 18.000 millones de euros.

Este localismo rancio y un tanto desfasado a la hora de enfrentarse a un nuevo modelo de financiación es, en realidad, el riesgo. Está bien que cada Gobierno regional defienda los intereses de sus paisanos, pero sin una visión de conjunto, es probable que estemos ante el nacimiento de un nuevo monstruo.

Quince presidentes –y una vicepresidenta– sin piedad
Pablo Molina Libertad Digital 18 Enero 2017

La Conferencia de Presidentes es un órgano extraño injertado en el tejido institucional por ZP, un cirujano constitucional frustrado que llegó a la política para reescribir la Historia, descubrir que España no existe, inventar el Estado pluriestatal y nombrar ministra a Leyre Pajín. En el transcurso de esta vasta labor reformista, Zapatero entendió que un encuentro de los presidentes autonómicos con el jefe del Gobierno sería bueno para el diálogo, que en la cosmovisión zapaterina no es un medio para alcanzar objetivos, sino un fin en sí mismo.

Como corresponde a la derecha política, cuando el PP llegó al poder mantuvo escrupulosamente todas las tradiciones sociatas, entre ellas esta Conferencia de Presidentes, convertida en un acontecimiento social de los archimandritas autonómicos sin la presencia del vasco y el catalán, que al creerse primeros ministros de sus propios países no consideran adecuado intervenir en la política interna del Estado vecino; con poner el cazo ya tienen suficiente. Total, que esto es como el encuentro anual del Día de la Fiesta Nacional pero sin "el coñazo del desfile", cosa que agradecen todos los asistentes en mayor o menor medida, comenzando por Mariano.

De este cónclave autonómico no pueden salir más que malas noticias para el contribuyente. Una reunión en la que participan los dirigentes de los engendros autonómicos con voz y voto no puede concluir más que con nuevas medidas de expansión del gasto público y, en consecuencia, un aumento de la presión fiscal.

Los quince presidenticos quieren un nuevo modelo de financiación en el que, por supuesto, salgan todos beneficiados. Como eso es materialmente imposible, porque los recursos del Estado son finitos y las ansias depredadoras de la clase autonómica tienden a infinito, es evidente que Soraya tendrá que hacer un esfuerzo para contentarlos a todos. Rajoy no, porque a Mariano estas cosas –y las demás– le dan exactamente igual. Él se limita a cambiar los expedientes de montón según se van resolviendo por sí solos.

No tienen piedad del contribuyente, y menos ahora, que los peores rigores de la crisis ya son cosa del pasado. Pero es que ni siquiera tras esta tenida autonómica acabarán nuestros males, porque aún queda por arreglar lo de las naciones vecinas, la vasca y la catalana, que ahí siguen esperando su relación bilateral, que opera bajo un mecanismo bien sencillo: una parte pone el dinero y la otra se lo lleva calentito. Y usted y yo sabemos perfectamente en qué parte de la ecuación nos toca figurar.

Ataraxia parlamentaria
Amando de Miguel Libertad Digital 18 Enero 2017

Recurro al cultismo de ataraxia, aplicado a los padres de la patria, para no herir susceptibilidades con sinónimos más apropiados y castizos: letargo, cachaza, vagancia, holgazanería. Ha transcurrido un año sin Gobierno y sin Parlamento propiamente dicho en el que los diputados no han pegado ni golpe. (Por cierto, durante ese tiempo la economía española se comportó mejor que ninguna otra europea. Saquen ustedes la conclusión). Hemos inaugurado (ahora dicen "arranca") un nuevo año y los diputados siguen de vacaciones después de las largas Navidades. Es más, la actividad política que se anuncia transcurre fuera del hemiciclo. Consiste en preparar los anunciados Congresos de los respectivos partidos. Eso es lo que verdaderamente les mueve: saber quién va a mandar en cada satrapía.

Lo lógico habría sido que, después de un año de holganza institucional, los representantes del pueblo se dispusieran con renovado esfuerzo a culminar las reformas pendientes. Recuerdo: la de la Administración Pública, la de la educación, la de la sanidad, etc. Nada de eso. Me parece que van a ser siempre reformas pendientes. La explicación de tal desidia parlamentaria está en que impera el espíritu de pacto o consenso. El cual se aplica primeramente a mantener los enormes privilegios de la casta parlamentaria. El primero de los cuales es su régimen laboral, con pensiones extraordinarias, dietas generosas y vacaciones de medio año. Se argumenta que ese último privilegio es para que los diputados se paseen por sus respectivos predios electorales y así conectar con los posibles electores. Bueno, eso será en Inglaterra. Aquí no he visto nunca que los diputados se asomen a mi pueblo, la capital de la Sierra madrileña, para convencer a nuevos electores.

La explicación de tanta holganza parlamentaria es que los diputados se dedican a lo suyo, cómo asegurarse sus prebendas para siempre. Por eso no hay dos partidos en el Congreso sino más de una docena. Además, en algunos de ellos lo que se tramita actualmente (dícese "a día de hoy") es una especie de mitosis por la que cada formación política se divide en dos. Es lógico, así se lograrán y se repartirán más privilegios. Al menos (ahora se dice "cuando menos") el de incrementar el número de imágenes y de titulares en los medios y redes.

Hombre, algunas iniciativas públicas sí que realizan nuestros padres conscriptos; justo y necesario es reconocerlo. Pero casi siempre en el sentido de promover reformas que cuesten más dinero al contribuyente y, por tanto, eleven la inflación. Por ejemplo, subir el valor del salario mínimo.¿No parece absurdo que el Gobierno determine lo que debe cobrar un trabajador?

La ataraxia parlamentaria cunde en otros ambientes (ahora se dice "ámbitos") de la vida pública. Por ejemplo, nadie entiende que la Pantoja haya transitado por la cárcel y no la hayan pisado ninguno de los componentes del clan Pujol. No será por falta de indicios racionales de sus tropelías. No se conoce ninguna otra familia que haya utilizado con tanta maestría el poder político para enriquecerse a costa del pueblo. Hay que felicitar a sus abogados por haber conseguido que sus clientes no hayan tomado el caminito de Jerez.

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La hora de los nacional-populistas
José García Domínguez Libertad Digital 18 Enero 2017

Acostumbrados a la alegre frivolidad hispana, lugar donde la palabra dada carece de valor alguno y nadie recuerda al día siguiente los compromisos contraídos con el más hondo y sentido de los propósitos durante la noche anterior, nos extrañamos de que los británicos se tomen en serio a sí mismos. Tan unánime, esa asombrada perplejidad de la prensa española ante el renovado afán de Theresa May por llevar a la práctica el mandato popular expresado en el referéndum del Brexit lo dice todo, aunque no sobre ellos sino sobre nosotros mismos. A fin de cuentas, nos guste aquí o no, el núcleo de aquel mandato instaba a recuperar el control efectivo de los flujos migratorios transfronterizos por parte del Estado del Reino Unido. Y justamente eso es lo que ahora se propone hacer la primera ministra. Olvidamos demasiado pronto que el "OTAN, de entrada no" fue argucia fulera propia de pícaros sevillanos que en Londres nunca habría colado.

Cuando acabamos de entrar en el noveno año de la Segunda Gran Depresión, los paralelismos con la de 1929 comienzan a revelarse tan obvios como inquietantes. Aunque hay un par de ellos que resaltan por encima de los demás: por un lado, el retorno a escena, ya sin ambages ni disimulos cosméticos, del proteccionismo, la vieja estrategia del enroque nacionalista y el sálvese quien pueda; por otro, la renovada constatación, casi un siglo después, de que solo la extrema derecha, en sus muy variadas mutaciones locales, parece poseer una estrategia económica alternativa a la del establishment. Algo que, exactamente igual ahora que en la década de los treinta, redunda en la práctica desaparición de la socialdemocracia, como entonces también huérfana de un discurso propio, del tablero político en la mayoría de los países. En ese sentido, el caso británico resulta paradigmático. Tras el triunfo arrollador en 1997 de Tony Blair y su Tercera Vía, una asunción tácita por parte de los laboristas de los grandes ejes programáticos y filosóficos del thatcherismo, la izquierda perdió tres millones de votos en las siguientes elecciones, y otro millón de sufragios más en 2005.

Como en los tiempos del exlaborista Mosley y su Unión Británica de Fascistas, la clase obrera inglesa comenzaba a sentirse otra vez políticamente huérfana. Y ahí estaban Nigel Farage y su UKIP para apadrinarla. De idéntico modo que el Frente Nacional en Francia o Trump en Estados Unidos, el UKIP arraigó de modo súbito entre las capas populares, sobre todo entre sus estratos de mayor edad y menos formados, el sector social que se ve más expuesto a la competencia de los inmigrantes y a las contingencias erráticas de la globalización. He ahí la base tradicional de la izquierda que ahora, y en ambas orillas del Atlántico, se siente despreciada e ignorada por las elites, incluidas las de sus tradicionales partidos de referencia. Efecto inmediato, pese a que la distorsión que introduce el sistema electoral británico impide verlo en el Parlamento, el UKIP ya supera el 20% de los sufragios en todos los distritos del norte de Inglaterra, desde siempre el feudo histórico de los laboristas. Por eso el Partido Conservador resulta ahora mismo tan y tan irreconocible: le han visto las orejas al lobo.

Respuesta de Abascal a Álvarez De Toledo
Carta de un deplorable a una cosmopolita
Doña Cayetana da un salto que le lleva a arremeter contra Trump, que según ella no es de derechas, y hasta contra VOX.
Santiago Abascal gaceta.es 18 Enero 2017

El mejor chiste que leí el año pasado en la prensa fue la tribuna de John Carlin en El País en la que trataba de encajar en su cabeza la victoria de Donald Trump: “Compartimos la idea nosotros, la élite cosmopolita que lee diarios como El País o que escribe en ellos, de que 2016 ha sido un annus horribilis”. Imagino a Carlin diciéndose a sí mismo ante el espejo, muy ufano, eso de "Nosotros, la élite cosmopolita" mientras se besuqueaba las yemas de los dedos para luego depositar el auto-beso en sus mejillas. Pobre.

Risas parecidas me ha causado la tribuna de Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo (16-1-2017) sobre si hay, no hay, o no conviene que haya, un partido a la derecha del PP.

Cayetana Álvarez de Toledo pertenece a la misma –sin risas, por favor- 'élite cosmopolita' que Carlin: tres nacionalidades y varios pasaportes, diputada por el PP a los 32 años durante dos legislaturas, tribunas en importantes periódicos y bendición laica recibida por esa ONG de millonarios que es el Foro Mundial de Davos, con el título de "young global leader".

Unos dicen élite. Otros, a la vista de la situación de Europa y Norteamérica, con un empobrecimiento general salvo para los muy ricos, con la brutal dictadura del pensamiento único, con la sustitución de poblaciones, con la violación de sus leyes por parte de los Gobiernos y con las guerras fomentadas en Oriente Próximo, preferimos hablar de oligarquía y, además, de oligarquía corrupta y fracasada.

En su tribuna, Álvarez de Toledo reprocha al PP de Mariano Rajoy que, a pesar de haber renunciado a cualquier actitud o principio ‘de derechas’ (concretémoslo: unidad nacional, bajada de impuestos, reducción del Estado, preocupación por el desfavorecido…) es considerado más de derechas que nunca. En las encuestas del CIS los españoles le sitúan más a la derecha que la AP de Fraga y el PP de Aznar. ¿Para eso le ha servido a Rajoy su consolidación del zapaterismo (cesión ante separatistas, memoria histórica, aborto, ideología de género, alianza de civilizaciones...) ?

Aquí doña Cayetana da un salto que le lleva a arremeter contra Donald Trump, que según ella no es de derechas, y hasta contra VOX, partido que tengo el honor de presidir. En su opinión, el PP y otras derechas europeas deben dar una batalla ideológica contra la izquierda. Pero a qué 'derechas' se refiere: ¿a la corrupta democracia cristiana italiana?, ¿a los populares austriacos que se reparten con los socialdemócratas el Estado desde hace décadas?, ¿a la CDU de Merkel que ha introducido más de un millón de inmigrantes en Alemania vulnerando las directivas de la UE?, ¿a los liberales belgas y holandeses que aprueban leyes de eutanasia para niños?...

En este punto Álvarez de Toledo resbala, porque, como miembro de ese mainstream que cita, no puede ver o no quiere ver que esas ‘derechas’ hacen la misma política que propone la socialdemocracia. Precisamente por eso el PSOE, el SPD alemán, el PSF francés y el laborismo británico se van extinguiendo en cada elección: porque su programa (el totalitarismo de ‘género’, la inmigración bien dirigida, la cristianofobia, la imposición del multiculturalismo…) ya lo ejecutan con más eficacia las viejas derechas del continente. En unas sociedades cada vez más envejecidas, los Rajoy, Fillon y Merkel son más tranquilizadores para los jubilados y los funcionarios que los Corbyn, Valls y Melenchon. Pero no dejan de ser exactamente lo mismo.

Como tantos tertulianos últimamente, doña Cayetana aprovecha para atizar un palo a VOX. "Por oportunismo o por convicción sobrevenida, VOX ha ido deslizándose por una pendiente inquietante. Reunión formal con el Frente Nacional. Acercamiento a la ultraderecha alemana y austríaca. Plagio del lema de Trump. Eso no es el futuro de la derecha española. Eso es nacionalismo, populismo, involución" escribe Álvarez De Toledo aplicando a VOX el mismo cordón sanitario que la izquierda, el marianismo y los separatistas. Lástima.

Si somos tan irrelevantes, ¿por qué le preocupa lo que hagamos en VOX?, ¿o es que como otros que me lo han dicho en privado (por miedo) sabe que es inevitable que la victoria de Trump, y el ascenso de los partidos soberanistas e identitarios de la alt-right en Europa, se produzca tambien en España, que desde el siglo XIX marcha con retraso en todas las novedades políticas?

¿Somos nacionalistas en VOX? No, somos patriotas; no odiamos a nuestros vecinos, ni afirmamos nuestra identidad contra nadie. Sólo aspiramos a que nuestros representantes defiendan lo nuestro, no los intereses de las oligarquías políticas, mediáticas y económicas. ¿Somos populistas? Como bien ha escrito Chantal Delsol, ése era el insulto de la élite cosmopolita de la Grecia y la Roma clásicas contra los tribunos de la plebe, cuando ésta se rebelaba harta de aguantar corrupción, impuestos y guerras. ¿Involución? Esta acusación es la más risible. ¿Somos involucionistas quienes queremos romper con un sistema politico y económico mantenido casi imperturbable desde la posguerra, un sistema que está sustituyendo la voluntad popular por el dictado de las oligarquías? No pretenderá la señora Cayetana Álvarez de Toledo, la "young global leader" pasar por una romántica y moderna rebelde mientras sigue obediente el discurso de esa “élite cosmopolita” .

Los pueblos europeos y americanos están hartos de mentiras y engaños, de que se les diga que viven en democracias pero se impongan políticas, no sólo sin contar con ellos sino contra sus deseos, y que encima les abronquen e insulten cuando votan desobedeciendo los poco sutiles consejos de ésta. Para la oligarquía corrupta, la de los Clinton y Soros, los Juncker y Merkel, esos europeos y americanos rebeldes somos solo “deplorables”. Pero el mejor error de estos poderosos es negarse a ver la rebelión, que comenzó con la crisis de 2008 y que ya es imparable desde que convocaron a Europa a millones de refugiados, reales y falsos; desde que los islamistas empiezan a controlar barrios enteros de las ciudades y cometer atentados; desde que las familias salen a la calle a exigir libertad para educar a sus hijos. Los austriacos, los franceses, los alemanes, los húngaros, los polacos, los británicos, los holandeses... ya no se amedrentan cuando los voceros del sistema tratan de expulsar de las elecciones a los candidatos identitarios con las invectivas de costumbre: fascistas, racistas, xenófobos, aislacionistas. Este es ahora el verdadero corazón de Europa y de Occidente. Y lo mismo ocurrirá más temprano que tarde en España, por mucho que a Cayetana Álvarez de Toledo le asuste. Y además es necesario que ocurra.

En un ensayo escrito durante la guerra civil española, Liberalismo y comunismo, el doctor Gregorio Marañón diagnosticó el defecto de los liberales de su época, que hacían de compañeros de viaje de la extrema izquierda, comunista o socialista: padecían los defectos de “la ceguera para los colores, el del daltonismo, el de la incapacidad para ver el despotismo cuando aparece teñido de rojo”. Y prosigue: “Lo que caracteriza a este liberal —el falso, pero, con mucho, el más numeroso— es el pánico infinito a no parecer liberal. El mayor número de estos liberales no se preocupa de lo que significa, en su hondo sentido, el seguir una conducta liberal, sino en parecer liberales a los demás”.

Quizás me equivoque, pero me parece que doña Cayetana padece esa enfermedad expuesta por Marañón y actualizada: el pánico infinito a ser calificada 'de derechas' o 'populista' en los ambientes de Davos o en un editorial de El País.

En lo que no me equivoco es en que Álvarez de Toledo, al empeñarse en mantener la ficción de que el PP puede renovarse desde dentro, mantiene, con argumentos más elaborados, eso sí, lo mismo que en las calles y bares me espetan algunos: que no quieren tirar su voto dándoselo a VOX o que hay que mantener la unidad de la derecha porque si no vienen los rojos de Podemos. La consecuencia de la conducta de doña Cayetana y de estos ciudadanos desorientados es que siguen cavando dentro de un agujero en el que nos dicen que no quieren estar. Contradictorio, ¿no? Es decir: apuntalan a Mariano Rajoy, a sus abogados del Estado y, por tanto, todas y cada una de sus políticas, desde el fomento de Podemos en las televisiones (casi todas las mañanas a eso de las dos de la tarde en las tertulias de Cuatro y La Sexta aparecen simultáneamente Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa o cualquier otro dirigente morado; ya me gustaría a mí tener la décima parte de ese tiempo en antena), a los chanchullos con los separatistas vascos y catalanes, desde la rendición ante el lobby LGTBI al acarreo de millones de inmigrantes porque "vienen a pagarnos las pensiones".

En los años 90 del siglo pasado, la derecha reprochaba a los andaluces del campo que vendieran su voto al PSOE a cambio del subsidio del PER. Veinte años después, la derecha se ha degradado tanto que regala su voto al PP sin pedir nada a cambio. En cambio, algunos consiguen que los miembros de la elite cosmopolita los acepte como uno más y hasta les nombre "young global leader".

Arzobispo emérito de Pompeya:
‘En diez años vamos a ser todos musulmanes por culpa de nuestra estupidez’
A. M-B gaceta.es 18 Enero 2017

Estas han sido las rotundas palabras de Carlo Liberati, el arzobispo emérito de Pompeya (Italia). El prelado ha querido manifestar de manera firme, sin tapujos y huyendo del discurso al que solemos estar acostumbrados, su opinión sobre la paulatina islamización de Europa ante la pasividad de occidente. “En diez años vamos a ser todos musulmanes por culpa de nuestra estupidez”, ha sentenciado.

Dejando a un lado la corrección política, el religioso quiso destacar durante una conferencia el ateísmo que se está viviendo tanto en Italia como en el continente europeo, algo que Liberati definió como una “decadencia moral que favorece al islam”.

El arzobispo emérito quiso subrayar también la necesidad de llevar una verdadera vida cristiana en Europa, al mismo tiempo que advirtió sobre la “débil fe cristiana” y la ausencia de vocaciones debido a que la Iglesia “no está trabajando bien”.

Asimismo, optó por recordar el declive de la población europea frente al crecimiento de la musulmana -en 1970 había dos mil musulmanes en Italia y ahora hay más de dos millones- ya que, según el religioso, “ellos tienen hijos y nosotros no”.

Por último, quiso denunciar la situación de muchos italianos que viven en medio de la pobreza. “Ayudamos sin demora a aquellos que vienen de afuera y nos olvidamos de muchos pobres y viejos italianos que están comiendo de la basura. Necesitamos políticas que se ocupen primero de los italianos: los jóvenes y los desempleados”. “¿Cuál es el punto de que haya tantos inmigrantes que, en vez de agradecer por la comida que les damos, la tiran, se quedan horas mirando sus celulares e incluso organizan disturbios?”, concluyó.

Cabe recordar como, en esta misma línea, el sacerdote iraquí Behnam Benoka también quiso advertir a los europeos, instándoles a “cuidar bien vuestra casa, vuestra ciudad y vuestra cultura”, para evitar -o al menos intentar- que el lugar donde viven se convierta “en un continente islámico en los próximos veinte años”.
(Información proporcionada por InfoVaticana)

Otro comunicado insólito
Amnistía Internacional avanza en su deriva hacia la extrema izquierda y afirma que la lucha contra el terrorismo en Europa produce una “pérdida de libertades”

www.latribunadelpaisvasco.com 18 Enero 2017

Durante los últimos meses, más de 250 personas han sido asesinadas, y miles más han padecido heridas de diferente consideración, en casi una decena de atentados islamistas llevados a cabo en algunas de las más importantes capitales europeas. Decenas de planes asesinos similares han sido desbaratados en el mismo periodo de tiempo por las fuerzas de seguridad y las agencias de inteligencia. Todo ello, además, en el marco de la amenaza permanente, reiterada y generalizada que el terrorismo islamista, especialmente ligado al autodenominado Estado Islámico, pero también a otras organizaciones similares, ha dirigido a las principales instituciones y capitales occidentales, especialmente en Europa y Estados Unidos.

Pues bien, en este ambiente, Amnistía Internacional ha emitido un comunicado abracadabrante e insólito en el que alerta… “de la pérdida de libertades fundamentales en el marco de la lucha contra el terrorismo” que, en su opinión, ha tenido lugar en los dos últimos años en los 14 principales países de la UE.

"Los Gobiernos de la UE están utilizando medidas contra el terrorismo para consolidar su poder, actuar contra grupos de forma discriminatoria y eliminar derechos humanos bajo la apariencia de que los están defendiendo", ha explicado John Dalhuisen, director para Europa de Amnistía Internacional, organización presuntamente apolítica pero que mantiene una agenda de planteamientos y reivindicaciones marcadamente de extrema izquierda.

El informe de Amnistía Internacional es una broma macabra para las miles de víctimas que el terrorismo islamista ha dejado en Europa a lo largo de los últimos meses, y se presenta bajo un titular escandaloso y sensacionalista: “las orwellianas leyes antiterroristas privan de derechos bajo el pretexto de defenderlos”. Amnistía Internacional también cree que debe advertir a los ciudadanos europeos del “peligro que suponen muchas de esas medidas para las libertades de expresión y reunión y critica que los musulmanes corren peligro de caer ante una sospecha generalizada”.

Amnistía Internacional critica que también en Francia y “en otros países como España, Bulgaria, Dinamarca, Francia, Polonia o Reino Unido” el concreto de "terrorismo" se define de forma demasiado vaga o con un alcance muy amplio, lo que permite a las autoridades vigilar en grandes círculos de personas sin motivo concreto.

En su informe, Amnistia Internacional no pierde la oportunidad de echar una mano a los apologetas de la banda terrorista ETA, al afirmar, textualmente, que, en España, “dos titiriteros fueron detenidos y acusados de ‘enaltecimiento del terrorismo’ tras una actuación satírica en la que una marioneta sostenía una pancarta con un lema que se consideró de apoyo a un grupo armado”.

Lo que no dice Amnistía Internacional es que la pancarta de los “titiriteros” lanzaba un apoyo explícito a la banda terrorista ETA y a Al Qaeda, y que la “actuación satírica” edebía haber sido una actividad cultural navideña para niños.

Principales atentados islamista en Europa (2015 - 2016)
- 7 enero 2015.- 12 personas son asesinadas en el asalto terrorista a la redacción del semanario "Charlie Hebdo", en París.
- 8 enero 2015.- Asesinada una policía municipal, de 35 años, en un tiroteo que se produjo cerca de la Puerta de Châtillon, en París.

- 9 enero 2015.- Otras 7 personas son asesinadas en Francia, 4 de ellas rehenes que permanecían en el supermercado "Hyper Cacher" de París y las otras 3 son los hermanos Kouachi, autores del tiroteo en la revista Charlie Hebdo y el asaltante del establecimiento comercial.

- 14 febrero 2015.- 2 personas asesinadas y 5 resultan heridas en dos ataques cometidos por un presunto yihadista en un centro cultural de Copenhague donde se debatía sobre blasfemia e Islam. Al día siguiente, el presunto terrorista es abatido por la policía danesa.

- 13 noviembre 2015.- Varios atentados casi simultáneos en París dejan 130 muertos (89 en la sala de fiestas Bataclán) y más de 300 heridos.
- 22 marzo 2016.- 32 personas son asesinadas y 300 resultan heridas en dos atentados yihadistas contra el aeropuerto y la línea de metro de Bruselas (Bélgica).

- 13 de junio de 2016.- Una pareja de policías son asesinados en su domicilio de Magnanville, a unos 50 kilómetros al noroeste de París, a manos de un yihadista francés que perpetró el crimen en nombre del Estado Islámico.

- 14 de julio de 2016.- El tunecino Mohamed Lahouaiej Bouhlel arrolla con un camión a ciudadanos que festejan la Fiesta Nacional de Francia en el principal paseo de Niza y deja un balance 84 muertos y más de un centenar de heridos.

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Pachi Lopezcaba

F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 18 Enero 2017

El 'pachismo', como llaman en el PSOE a la última encarnación del rubalcabismo, es la novedad de la continuidad, la cronificación de una enfermedad que consiste en negarse a su curación. Rubalcaba ha logrado instalar al PSOE desde hace una década en la maldición gitana: "¡No te mueras nunca, siempre enfermo!". Si Pachi (dejemos la grafía batua a los progres; los pachis, en español, siempre fueron pachis) fuera sólo López seguiría siendo Nadie; si es algo es por Lopezcaba, pero el factor Alfredo asegura que el cáncer del PSOE, que es la falta de una idea de España y un proyecto social común, seguirá sin operar.

Rubalcaba, que cuando fue líder del partido se convirtió en una nulidad llamada Rbcb, sigue siendo un maestro de la puñalada ("si te vuelves, te la clava") y el entierro entre elogios de Pdr Snchz ha sido una verdadera filigrana. Los burócratas del pedrismo jalearon su radicalización parlamentaria, fingieron lamentar la derrota del noesnó y Lopezcaba lo convenció de dejar su escaño. Y hete aquí que Sancho le quita Rocinante a Don Quijote y lo despoja hasta de la mortaja de su resurrección política. La conjura de los Ares, Óscar López, Luena y, naturalmente, Pachi, que unen a la insignificancia intelectual la necesaria nulidad ética para vivaquear en la burocracia partidista, es una felonía magistral.

Por otra parte, esa ambición política que limita con la nómina alcanza en Lopezcaba la perfección: ni estudios, ni ideas, ni principios. Es el antagonista ideal de Susana Díaz, que acabó Derecho en diez años y desde la Junta. Pachi no pasó de primero de algo, pero a los 19 años ya era diputado. Las cualidades para hacer carrera política son inversamente proporcionales a las necesarias en la vida civil: a menos currículo, más obediencia.

La nulidad intelectual la compensa en política el sectarismo; y a Lopezcaba, le sobra. Lo mostró exhibiéndose con Otegui cuando Aznar ilegalizó a Batasuna, echando a Rajoy y María San Gil de la capilla ardiente de Isaías Carrasco o coceando al PP que lo hizo lendakari mientras abrazaba peneuvistas e hijotarras. Pachi es la sumisión perpetua del PSOE al separatismo diseñada por González y Cebrián al decapitar a Redondo Terreros. No disputará con Susana el derecho a heredar la ruina de Rajoy, se lo repartirán. Si él gana, ella será Griñán, si pierde, Rubial.

Hasta aquí llegó
Santiago González El Mundo 18 Enero 2017

Para describir la crisis del socialismo español baste pensar que Patxi López podría ser el secretario general del PSOE. Se puede argumentar que el principal partido de la oposición se ha dado a sí mismo a Pedro Sánchez y antes, a un secretario general y presidente del Gobierno como Zapatero. Es verdad que éste tenía más gracia, pero también debe admitirse que con él empezó todo, ese sectarismo extremo, el empujar al adversario hasta el límite de la definición del enemigo, lo que eximía a los propios de la necesidad de la autocrítica.

No haber hecho nada mal es un problema, porque no hay que enmendar yerro alguno para salir del pozo, de ahí que la culpa sea toda del otro. ¿Rendir cuentas?¿De qué estamos hablando? Este partido debió presentarse a las elecciones de 2011 con el artífice del desastre encabezando la lista de Madrid y una vez consumado todo, abrir un proceso de reflexión, hacer recuento de daños y dedicar unos cuantos meses, quizá un año, al propósito de la enmienda, a la refundación. Al no haber tal, los resultados empeoraron y a cada nuevo traspiés, crecía en las casas del pueblo la inquina contra la derecha, culpable de sus desventuras. Hace ya años, un bloguero que firmó 'Anaxágoras', parafraseó al filósofo contemporáneo de Pericles: "Si me engañas una vez la culpa es tuya; si me engañas dos veces la culpa es mía" y añadía el epígono: "si me engañas tres veces, la culpa es del PP".

Es inevitable que estos comportamientos se reproduzcan en el interior del partido, como los 'rumble fish' que dieron el título original a la película de Coppola 'La ley de la calle': se vuelven tan agresivos que terminan atacando su propia imagen reflejada en el cristal de la pecera. Lo pudo comprobar ayer mismo Soraya Rodríguez en Valladolid, corrida a gritos de 'traidora' por haber defendido a la gestora. Es lo que hay.

Patxi es hijo de un dirigente de los socialistas vascos. Como Nicolás Redondo. Pudo ser como él, pero le falló la materia prima y la capacidad de esfuerzo. También la falta de cuajo moral que le impide una fidelidad sostenida a cualquier pacto ético. Dos meses después de la tregua de ETA de 2006, ante el Debate sobre el Estado de la Nación, Zapatero pidió a Rajoy que no usara el terrorismo, a lo que éste accedió, resolviendo el tema en dos minutos. El segundo día, cuando Rajoy había perdido el uso de la tribuna, Patxi López anunció que iba a reunirse con la ilegalizada Batasuna, sin que se legalizara, lo que cumplió el 6 de julio. Veinte meses después atrajo a Rajoy a una emboscada en la capilla ardiente de Isaías Carrasco, para echarle de la misma con cajas destempladas. Su jefe de prensa tenía copiada la soflama para entregar después la humillación a los periodistas. Nunca se ha visto una utilización política tan sucia de una víctima del terrorismo.

Quizá sea el dirigente a la medida de este PSOE, un anuncio del fin. "Quiso ser trueno y se quedó en lamento", escribió Miguel Hernández. Diez años antes, Eliot había anunciado: "Así es como termina el mundo (3 veces):/ no con un estallido, sino con un suspiro".

Acaba el proceso y empieza una era
José María Albert de Paco Libertad Digital 18 Enero 2017

Catalunya ha llegado a ese punto en que basta con transcribirla. Si el tiempo no lo impide, el presidente Puigdemont pronunciará el próximo martes en Bruselas una conferencia esencialmente idéntica a la que pronunció ayer en el teatro Romea, y de la que traduzco los últimos seis minutos (los más enardecedores, al decir de la prensa mundial). Redentorismo, paranoia, supremacismo... todo lo que prefiguró Boadella está ahí representado. Si la farsa quedara en casa nos ahorraríamos el bochorno. Pero no. Así como Leopoldo María Panero salía de vez en cuando del psiquiátrico de Mondragón, Puigdemont sale cada tanto de Catalunya, no sólo convencido de que el mundo le escucha, sino también de que él tiene algo que decirle al mundo. En su discurso de ayer hay un instante pavoroso. Casi en el último renglón, ahí donde, según Chomsky y Espada, se aloja la verdad, Puigdemont empieza a imitar a Pujol: "Aquella reflexión íntima...". Como dice Toutain, teórico de la imitación, el pujolismo engendró en Catalunya miles de pujols. Puigdemont es uno de ellos. Un Pujol en jefe, ahora que, con Trump, la expresión se ha puesto de moda. Pero he dicho que a Catalunya bastaba con transcribirla y ya me estoy extendiendo.

El año 2017 no va a ser ese año que queda entre el 2016 y el 2018; bueno, sí, también será eso, pero no será un año corriente en ese sentido. El año 2017 es el año en el cual (o para el cual) nos hemos preparado, hemos salido de casa o nos hemos hecho voluntarios. O hemos pasado, ay, algún que otro dolor de barriga. El año 2017 es el año para el que nos preparábamos cuando íbamos, por ejemplo, al Fossar de les Moreres. Y aquí podemos añadir también a nuestros antepasados. Y si queréis, a nuestros hijos y a nuestros nietos. Y a los refugiados que vengan a nuestra casa en los próximos años. O a los que ya han venido y han decidido sumarse a nosotros en la construcción del país común. Por lo tanto, insisto, el año 2017 no será el año que queda entre el 2016 y el 2018. Será el año. Un año del que tendremos que recordar qué hacíamos. Porque las generaciones futuras nos lo preguntarán a menudo.

Y espero que nos lo puedan preguntar durante mucho tiempo (espero que vivamos todos durante mucho tiempo). Y tú, abuelo (o abuela), ¿qué hacías en el 2017? ¿Dónde estabas? Y lo tendremos que recordar. Porque este, ya digo, no es un año convencional. Porque es el año en que acaba el proceso y empieza una era. Y es que un proceso es algo identificable, algo acotable... pero una era no. Lo que empieza con este proceso, del que todos tenemos un pedazo en nuestras manos (también, un pedazo de responsabilidad), no es una legislatura. Lo que empieza con este proceso es una era. La era de una Catalunya libre. La era de una Catalunya rotundamente libre. Más democrática. Comprometida con la actualización permanente de la democracia. Una convicción puesta al servicio de un ideal: la mejora del mundo. Un ideal que ya lo era de nuestros antepasados (pensemos en Ramón Llull). Es una actitud propia, natural, injertada en las actitudes que Catalunya expresa cuando se expresa en público.

Y tanto da que hablemos de política como de cultura, gastronomía, deporte, economía o empresa. Cuando Catalunya pide la palabra y se dirige al mundo, se dirige a los suyos, obviamente, pero tiene una mirada hacia fuera. Por vocación y seguro que también por necesidad. Bien, pues esta es la era de esta Catalunya. Y esto, que es un propósito entusiasmante, ilusionante, afortunadamente no depende de la política. No depende de nosotros, no depende de mí. En parte, depende de todos, también de mí. Depende, en fin, de todos nosotros. Y si nosotros queremos, y con querer me refiero a aquella reflexión íntima, a aquella primera declaración de independencia que tiene lugar en nuestra intimidad, tan en la intimidad que algunos no la quieren ni compartir aunque en su fuero interno lo sepan. De eso depende. Muchas gracias, y visca Catalunya.

LA ASESINA DE LAS MARISCADAS Y EL TIRO EN LA NUCA
Las víctimas de ETA llevan a la terrorista Jauregi a Estrasburgo
La Gaceta 18 Enero 2017

La familia del teniente coronel del Ejercito Ramón Romea, asesinado por ETA en 1981, ha presentado una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, ya que la Justicia belga no ha ejecutado la orden de detención contra la presunta autora del crimen, Natividad Jauregi.

Se trata de la primera vez que los familiares de una víctima de la banda terrorista de ultraizquierda acuden a Estrasburgo, tal y como ha explicado en rueda de prensa Carmen, una de las hijas del asesinado y Mari Mar Blanco, la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, organismo que respalda la iniciativa junto con el Ministerio del Interior y la asociación Covite.

Una demanda presentada este lunes con la que esta familia quiere recurrir la decisión de los tribunales belgas que hasta en dos ocasiones consecutivas han decidido no ejecutar la orden de detención y entrega dictada por la Audiencia Nacional contra la etarra Natividad Jauregi, presunta autora del asesinato del militar.

Es además la única etarra que queda por enjuiciar del comando Vizcaya de aquellas fechas, integrado por José Antonio Borde, Sebastián Echániz y Enrique Letona, condenados a penas de 28 años de prisión cada uno por la Audiencia Nacional en 2007. Jauregi fue detenida en Gante (Bélgica) el 8 de octubre de 2013 y un año después la justicia belga denegó la extradición "al presumir que España podría violar los derechos humanos".

"Es una asesina con todas las letras", ha dejado claro su hija acompañada de otras dos hermanas, Montse y Paz, antes de lamentar que la etarra está viviendo "como una reina", con una empresa propia de catering, mientras recibe el amparo de un tribunal de un país que "tiene la obligación" de cumplir con las decisiones de la justicia española.

El 19 de marzo de 1981, Ramón Romeo acudió a la misa de las 9:30 horas en la basílica de Begoña de Bilbao. Cuando terminó la ceremonia religiosa, un hombre y una mujer le siguieron y ella le disparó en la nuca. Dos días después falleció en el hospital.

Desde que en 2014 los tribunales belgas decidieran por primera vez denegar la extradición, el colectivo de víctimas Covite, según ha explicado su presidenta, Consuelo Ordóñez, ha denunciado la situación ante eurodiputados españoles, el embajador español en la capital belga y el Gobierno, al que ha instado a denunciar el caso.

Por este motivo, la demanda apela a corregir el "incumplimiento manifiesto" de la obligación de la jurisdicción belga de dar protección al derecho a la vida, una decisión "manifiestamente fraudulenta y bochornosa", en palabras de Ordóñez.

Tanto Ordóñez como Blanco confían en que este paso sirva de "precedente" para que muchas familias de asesinados de ETA encuentren una "puerta" de justicia. "Hasta ahora eran los verdugos los que acudían al tribunal de Estrasburgo y no quienes han visto vulnerados sus derechos; yo espero que este caso sirva de ejemplo", ha subrayado Blanco.

SEÑALADOS POR LA IZQUIERDA
Más de mil policías y guardias civiles protestan contra el 'acoso' del separatismo
La Gaceta 18 Enero 2017

Más de mil policías de distintos cuerpos y guardias civiles se han manifestado este martes en Barcelona para reivindicar la dignidad policial y para exigir respeto institucional, garantías jurídicas en su labor profesional y quedar fuera del debate político, con críticas veladas a la CUP.

La manifestación, convocada por sindicados y asociaciones de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra, Mossos de Esquadra y policías locales de toda España, ha congregado a entre 1.500 agentes -según la Guardia Urbana- y 3.000 -según la organización-, que iban vestidos de negro, con un brazalete rojo en el brazo que les identificaba como policías y en silencio, que sólo rompía el estruendo de algunos petardos y música fúnebre.

Los agentes llevaban una pancarta en la cabecera de la manifestación con el lema "Todos unidos por la dignidad, el respeto y la seguridad. Servimos y protegemos a los ciudadanos. Basta ya".

La marcha la encabezaba un ataúd, encima del cual figuraban gorros de todos los cuerpos participantes, para simbolizar lo que consideran como la muerte de la dignidad de las Fuerzas de Seguridad, por lo que por los altavoces de la organización ha sonado música fúnebre.

Los portavoces de la plataforma de sindicatos convocantes de la marcha han asegurado a los periodistas que, pese a no ser una manifestación en contra de la CUP, sí que se han sentido "utilizados, manipulados y acosados" por parte de algunos sectores y han recordado que la formación anticapitalista se define como antipolicial.

En el manifiesto conjunto de la protesta, los sindicatos exigen respeto a su labor como policías, la despolitización de los colectivos policiales por parte de todas las formaciones políticas y quedar fuera del debate político para no ser utilizados como "arma arrojadiza" en búsqueda de rédito electoral, así como un apoyo y defensa "real, sin titubeos", por parte de las administraciones.

Entre los sindicatos convocantes de la protesta figuran USPAC, SPC, CAT, SIAT-AREA, SIDEPOL, SAPOL y EUSPEL, mientras que también han mostrado su apoyo a la protesta asociaciones profesionales de la Guardia Civil como ASIGC-Profesional e IGC.

'Todos los perroflautas son unos bastardos'
En el cartel que convocaba la manifestación se especificaba que uno de los motivos era denunciar el "acoso constante a la Guardia Urbana y a la Policía en general y la impunidad delictiva por parte de miembros de la CUP".

Además, el sindicato USPAC llamó a la participación en la manifestación con un tuit con la frase: "All perroflautas are Bastards" (todos los perroflautas son unos bastardos), parafraseando el acrónimo (ACAB) ("all cops are bastards" -todos los policías son unos bastardos).

Sin embargo, David Miquel (SPC), Joan Josep Milagros (USPAC) y Xavier Moron (SAPOL) han afirmado a los periodistas que la protesta no iba contra la CUP, sino contra todos aquellos que "por acción u omisión" actúan en contra de los intereses de los agentes de los distintos cuerpos.

En este sentido, han denunciado que se sienten "desamparados" ante el hecho de que, por ejemplo, a un ciudadano le resulte más caro que la grúa se lleve su coche que agredir a un agente de la Policía.

En el manifiesto conjunto, que al finalizar la marcha han entregado al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalidad, la plataforma reclama una mayor protección jurídica a los agentes víctimas de agresiones físicas o verbales.

Al finalizar la marcha, en la plaza de San Jaime, los agentes han escenificado un entierro frente al palacio de la Generalidad, con gritos de "Viva la policía", y posteriormente ante la sede del Ayuntamiento de Barcelona, en este caso en medio de silbidos al equipo de Gobierno municipal.

Dos miembros de Resistencia Galega, entre los terroristas más buscados de España
Antonio García Martos, 'Toninho', y María Asunción Losada Camba son los presuntos líderes de la organización
redacción / la voz 18 Enero 2017

Antonio García Martos, Toninho, y María Asunción Losada Camba, presuntos líderes de Resistencia Galega, figuran entre los terroristas más buscados por las fuerzas de seguridad en España. Pese a que varios integrantes de la organización han sido detenidos a lo largo de los últimos años, Toninho y Losada siguen en paradero desconocido, aunque se sospecha que podrían estar escondidos en Portugal.

Ambos figuran en la lista de terroristas más buscados, una nómina que el Cuerpo Nacional de Policía ha colgado en su página web con el fin de que la colaboración ciudadana pueda ayudar a localizarlos y detenerlos.

Junto a los dos integrantes del grupo independentista figuran en ese listado policial seis ciudadanos argelinos, supuestos terroristas yihadistas, y cinco miembros de la banda terrorista ETA, entre ellos De Juana Chaos y Josu Ternera.

La policía pide a cualquier persona que pueda aportar algún dato sobre el paradero de estas personas que lo comunique bien por vía telefónica, a través del 091 o del 900100091, o en el cuartel más próximo de la Policía Nacional o de la Guardia Civil. Recuerda que la comunicación es confidencial y anónima y que no es obligatorio facilitar datos personales.

 


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