AGLI Recortes de Prensa    Jueves 19  Enero 2017

El Estado del Parcheo
Aleix Vidal-Quadras gaceta.es 19 Enero 2017

Cuando en una casa se produce una avería eléctrica, de fontanería o de carpintería, se recurre al técnico en la materia para que acuda a formular un diagnóstico y proponga una solución. Si una puerta no cierra, la nevera no enfría, el agua caliente sale helada o la lavadora se atasca, el correspondiente experto examina la situación y procede a emitir una opinión acompañada del oportuno presupuesto. Hay ocasiones en que basta con sustituir una o varias piezas, limpiar un desagüe, lijar una superficie o engrasar unas bisagras y la cosa sale adelante por un precio asumible con la garantía de que no volverá a surgir la dificultad durante una larga temporada. Sin embargo, existen días en los que el encargado de la reparación, tras mirar y remirar y darle vueltas a las posibles vías de arreglo, pronuncia una sentencia fatal: el electrodoméstico, el mueble o la instalación afectada no admite otro tratamiento que su sustitución completa por otro nuevo de tecnología más actual porque el antiguo se puede dar por fenecido. Cunde el pánico en la familia ante la magnitud de la suma a desembolsar y el manitas de turno es requerido a buscar una curación menos onerosa y radical, lo que se denomina coloquialmente “un parche”. Oiga, ¿y no se podría poner un parche para ir tirando unos cuantos meses o a lo mejor unos pocos años antes de rascarnos el bolsillo de forma tan dolorosa? El especialista ladea su sabia cabeza y dice: “Bueno, ustedes sabrán, pero al final les saldrá más caro seguir recurriendo a apaños que comprar algo que les asegure las prestaciones adecuadas y la calidad exigida y que les libere de gastos por un tiempo tan largo que su inversión compensará con creces la sangría recurrente a la que se condenarán si se resisten a la renovación completa”.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos se acaba de reunir para pactar diez líneas de actuación que mejoren el funcionamiento del Estado y las condiciones de vida de sus ciudadanos. La financiación autonómica, la unidad de mercado, la educación, la sanidad, y así sucesivamente. Si se analiza cada uno de los puntos tratados, se observa una interesante paradoja. Los máximos responsables de la Administración central y de las Comunidades acuerdan acciones legislativas y ejecutivas para corregir ineficiencias o defectos derivados de la propia estructura territorial que manejan. En otras palabras, hace cuatro décadas se reformó la arquitectura institucional del país de tal forma que han ido surgiendo dificultades, disfunciones y despilfarros consecuencia de esa reforma. Por citar un ejemplo que se ha repetido hasta la saciedad, pero que es lo suficientemente elocuente como para plasmar en una sola cifra la naturaleza de la cuestión que nos mortifica: En 1975 España funcionaba razonablemente con 700000 empleados públicos y hoy tenemos 3 millones. El personal a cargo del erario se ha incrementado en un 300% mientras la población ha crecido aproximadamente un 25%. Obviamente, por una simple cuestión de economía de escala, alguna cosa se está haciendo mal (por citar otro dato curioso, en aquel año decisivo para nuestra historia contemporánea el paro era del 2% de la población activa). Y la cosa que no se está haciendo bien, todos sabemos cuál es. Hemos construido un Estado para los políticos y no para los ciudadanos. Sobra gasto “político” en tal volumen que distorsiona gravemente las cuentas del Estado sumiéndolas en un desequilibrio crónico e indomable.

Si un español que se pone enfermo en una Comunidad distinta a la suya de residencia encuentra obstáculos para ser atendido o si tiene derecho a prestaciones médicas diferentes según donde viva, eso no se solventa creando una tarjeta sanitaria única porque inmediatamente habrá gobiernos autonómicos que pedirán compensaciones a otros y la madeja se volverá a enredar. Si la calidad de la enseñanza no es uniforme en toda la geografía nacional o la lengua vehicular en las aulas se convierte en una barrera a la movilidad, no hay ley de unidad de mercado que valga, ni en este tema ni en muchos otros porque contra diecisiete centros de producción normativa trabajando a destajo no se ha inventado el BOE que los frene. En cuanto al presupuesto sanitario, cualquier alumno de primero de Escuela de Negocios conoce de sobras que una empresa que fragmenta sus canales de suministro de un mismo bien o servicio dispara sus costes, o sea que no pagas lo mismo si compras un millón de sábanas a un único proveedor que si adquieres una fracción de ese millón a cada uno de diecisiete mayoristas textiles. Si a un separatista le das un Parlamento, un Ejecutivo, una bandera, un himno, un idioma oficial, las escuelas y una televisión de gran audiencia, los utilizará para liquidar la Nación matriz y cuanto más diálogo le ofrezcas, con más encono querrá marcharse porque cada gesto conciliador que le dediques lo interpretará como un signo de debilidad. Y yendo a la financiación, no se ha descubierto la fórmula que permita que todas las Comunidades reciban más a la vez que la suma de lo que reciben sea menos para cumplir el calendario europeo de reducción de déficit.

El Estado autonómico no se volverá eficiente, manejable, ágil y eficaz a base de parches, sino volviendo al punto de origen del que partimos hace cuarenta años y aprendiendo de forma objetiva y sin prejuicios de la experiencia acumulada. Si no ponemos el contador a cero y reiniciamos el sistema con criterios racionales, nada nos salvará de la catástrofe. Somos como un barco que navega por un río hacia una tremenda catarata mientras la tripulación discute sobre el color de las velas o el menú de la cena en vez de gritarle al timonel que invierta el sentido de la marcha. El endeudamiento tiene un límite a partir del cual se produce la quiebra y la paciencia de los españoles no es infinita. Cuando se les acabe, a más de uno le pondrán la Conferencia de Presidentes por sombrero.

Proscripción del español y 'construcción nacional'
EDITORIAL Libertad Digital 19 Enero 2017

El 'Manifiesto de Sitges por las lenguas propias' muestra hasta qué punto el victimismo y la desfachatez de los liberticidas no tienen límites.

A pesar de que la enseñanza en español está proscrita desde hace décadas en Cataluña, y a pesar también de que todos los Gobiernos han hecho la vista gorda ante tamaño atentado a los derechos civiles y tan clara violación de la Constitución, el victimismo y la desfachatez de los liberticidas no tienen límites. Buen ejemplo de ello lo constituye el Manifiesto de Sitges por las lenguas propias, suscrito por el sindicato nacionalista catalán de profesores Ustec y sus aliados en el País Vasco, Galicia, Baleares y Comunidad Valenciana, contrarios todos a la inclusión del castellano y del inglés como lenguas vehiculares de la enseñanza en sus respectivas comunidades autónomas.

Ha bastado que el PP se haya comprometido con Ciudadanos a "promover" el trilingüismo en las escuelas para que todos estos defensores y beneficiarios de la coactiva y orwelliana normalización lingüística pongan el grito en el cielo ante lo que consideran una "intencionalidad uniformizadora y centralizadora siempre en detrimento del gallego, el vasco, el catalán, el aranés, el asturiano y el aragonés, cosa que no nos dejaremos imponer".

Ya resulta esperpéntico que quienes otorgan reconocimiento lingüístico al aranés, al asturiano o al aragonés se lo denieguen, sin embargo, al mallorquín o al valenciano. Pero, al margen de las conocidas pretensiones expansionistas y uniformizadoras del pancatalanismo, lo más vergonzoso del manifiesto es su pretensión de que sean las lenguas, y no las personas, las que ostenten los derechos; o que sean los territorios, y no los ciudadanos, los que tengan lenguas propias. Eso, por no hablar de su patético intento de hacer pasar al español –lengua materna de más de la mitad de los catalanes y única oficial y común de todos los españoles– como una más de esas "270 lenguas maternas diferentes que hay en Cataluña".

Estos sindicatos nacionalistas de toda España no sólo están poniendo la enseñanza y la educación al servicio de su ideario liberticida. También tratan de evitar la competencia de todos aquellos docentes que, no siendo oriundos de sus respectivas comunidades autónomas, podrían dar clases en ellas en español o en inglés.

En cualquier caso, valga este Manifiesto de Sitges como nueva muestra de la persistencia infatigable de los nacionalistas en su proyecto de liquidación de España como nación y ámbito de libertad bajo el imperio de la ley. Una persistencia que tanto contrasta con la desidia de los que deberían tratar de impedir semejante atropello.

Rajoy, quítese la venda de los ojos
Juan Laborda  vozpopuli.com 19 Enero 2017

Rajoy lo ha vuelto a hacer. En la sexta Conferencia de Presidentes el ínclito monclovita dio por superada la actual crisis sistémica. Debo reconocerles que conforme escribía estas letras me entraban ganas de soltar ciertos exabruptos. Pero no lo hice, me contuve. Desde muy pequeñito me enseñaron a ser muy educado en las formas, pero riguroso y duro en el fondo.

No, señor Rajoy, al enfermo, que es España, le han suministrado morfina de última generación, ésa que se negaron a dar los griegos, aunque solo fuera por compasión. Pero quienes dirigen el cuadro de mando son psicópatas. O cambiamos radicalmente de políticas económicas o entraremos de lleno, más pronto que tarde, en los albores del colapso del sistema tal como ha funcionado los últimos cuarenta años. Y nuestro país sufrirá un círculo vicioso: crisis de deuda soberana, crisis bancaria, colapso del sistema de pensiones, desempleo y pobreza.

En un reciente blog expliqué por qué estamos exactamente en una situación parecida a 2006-2008. La economía española es vulnerable a un aumento de la aversión al riesgo global en los mercados financieros. Cuando esto ocurra, y siempre ocurre, se pondrá de manifiesto que la economía patria, salvo un sector exterior muy potente, tiene los pies de barro y es mero humo, especialmente el sistema bancario. Sin embargo, los medios de comunicación desinforman. No solo eso, están incentivando de nuevo un proceso de inestabilidad financiera “a lo Minsky”, contribuyendo a hacer más frágiles los balances de familias, empresas y bancos. ¿Han visto ustedes como se apresuran a decir cuánto sube el precio de la vivienda?

¿Cómo anticipar un ciclo de aversión al riesgo?
Permítanme compartir con ustedes algunos indicadores globales que adelantan un incremento de la aversión al riesgo. Vigilen la evolución de las materias primas industriales, sigan atentamente la rentabilidad de estrategias carry trade en divisas y no se olviden del diferencial entre los tipos de interés de los depósitos interbancarios y de las letras del Tesoro (TED spread). Si caen los precios de las materias primas industriales, las estrategias de carry trade en divisas producen pérdidas y aumenta el TED spread, se producirá la tormenta perfecta. Habrá un aumento brutal de la aversión al riesgo. La intensidad y duración depende de la combinación e interacción de estos y otros factores entre sí -para cuantificar todo ello es necesario utilizar modelos que asumen dinámicas no lineales-.

Obviamente la premisa detrás de este análisis es que los activos financieros están sobrevalorados con el agravante que no existen alternativas de inversión. En el año 2000 había alternativas de inversión a las bolsas occidentales, y a las acciones de grandes empresas y de crecimiento, tanto en renta variable –emergentes, acciones de valor, pequeñas compañías- como en otros activos de riesgo -renta fija corporativa, materias primas-. En 2007 había alternativas de inversión a los activos de riesgo, la deuda soberana. Hoy tanto los activos de riesgo como la deuda soberana están caros. Veamos ahora qué supone todo ello para España.

¿Y nuestra querida España?
Los motores de crecimiento patrios han sido, por un lado, la relajación del ajuste presupuestario, con el consentimiento expreso de Bruselas -desde 2014 se ha producido un incremento del déficit estructural-, lo cual es correcto en un escenario de desapalancamiento privado. Por otro, la entrada de flujos financieros foráneos en nuestra economía, derivados de la política monetaria del BCE. Inicialmente fueron inyecciones directas de liquidez al sistema bancario, vía préstamos a largo plazo a coste irrisorio; ahora, a través de la expansión cuantitativa, mediante la compra en mercado secundario de deuda pública por parte del regulador. El objetivo último era mantener el régimen y statu-quo actual de nuestro país.

Solo un dato. A cierre de 2016 en el Balance de Banco de España el total de activos por obra y gracia de la aplicación del programa de compras del regulador -expansión cuantitativa-, básicamente deuda soberana, ascendía a más de 217 mil millones de euros. Banco de España ya es el segundo acreedor del Tesoro. Pero ello se ha hecho con el objetivo último de sujetar un sistema bancario medio insolvente, aquí y allá. Evitar lo inevitable. Detrás de esta política no se ha implementado ningún programa activo de inversión productiva y generación de empleo. Solo se favorece un sistema de generación de deuda que permite forrarse a ciertas élites, y de paso sujetar el sistema bancario. Ello algún día debería pasar por los juzgados.

En definitiva, se trata de una expansión económica cuyas raíces no se encuentran en procesos de inversión en capital y en el desarrollo de la actividad industrial, sino básicamente en el crecimiento del sector servicios y el incremento de la deuda para ciertos fines espurios. En el último dato disponible de las cuentas financieras de nuestra economía publicado por Banco de España, se observa cómo ha repuntado la deuda de las familias y de las empresas no financieras. La excesiva deuda total (4,1 billones de euros) y externa (1,16 billones de euros) nos hace tremendamente vulnerables a un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros o a un cambio de tono en la política monetaria -esto es arbitrario, miren lo que hicieron con Grecia y ahora intentan hacer con Portugal-. Ya ni siquiera hablamos de lo que ocurriría si a los talibanes alemanes se les ocurriera implementar nuevas dosis de austeridad. España, con pies de barro, próxima al colapso. Eso sí, Rajoy ha dado por superada la crisis. ¡Viva el vino!

Personas y personajes
Vicente Baquero gaceta.es 19 Enero 2017

En un mundo como el actual en que la imagen lo es todo y la captación de la atención del espectador, consumidor o votante, es uno de los principales objetivos para cualquiera que quiera convencer a alguien a que se decida en un sentido o su contrario, es imprescindible dominar esta técnica para alcanzar el resultado que se persigue; no es de extrañar, por tanto, que un candidato a la presidencia de los EE.UU. abandonando todo convencionalismo se lance al ruedo escenificando todo ese aparato teatral, tan frecuente y popular con que se desarrollan los programas más populares.

No es fácil en una campaña política en una nación como EE.UU., inmersa en una cuasi religión mediática, distinguir entre las personas en competencia y los personajes que les interesa representar para captar la atención y transmitir el mensaje que se pretende. Para conseguir dichos fines cualquier recurso es bueno, aunque resulte ridículo, tosco, inapropiado, provocador o soez con tal de llegar al votante, lo cual no debería extrañarnos pues vivimos, no solo en EE.UU., sumergidos en una realidad mediática penetrada de vulgaridad, incultura, banalidad, prosaica, hipócrita, interesada, en que las mayores cuotas de audiencia se alcanzan con dicha clase de programación. Es de una hipocresía manifiesta acusar a una persona de ejercer esas mismas habilidades para captar a su público cuando todo el sistema mediático lo emplea a troche y moche… ¿Qué un político debería dar ejemplo de corrección, al menos aparentemente? es cierto, pero pensemos por un momento: a quien tiene que atraer el candidato para conseguir votos es a ese público, más o menos disimuladamente, la misma audiencia que se deleita y recrea con la clase de espectáculos.

Es cierto que el papel que representa el por ahora todavía Presidente electo Trump, se ajusta a esos parámetros, una persona sin demasiados escrúpulos, directo, lenguaraz, descortés, impertinente, conocedor de la fuerza que tienen dichas técnicas y que las emplea a discreción, escandalizando con sus declaraciones, no porque sean impensables, sino porque aunque una mayoría lo esté pensando, no es políticamente correcto el expresarlas, ese es el problema que ha conmovido al “establishment político”, no solo norteamericano sino internacional, pero que en paralelo ha atraído por su apariencia de sinceridad y rotundidad a una gran parte del público.

Por otro lado, considerados todos los inconvenientes y rechazos para que una persona ajena a la política profesional pueda conseguir su objetivo, teniendo en contra todos los medios “oficiales”, una persona que ¡anatema! proviene del mundo de la empresa, al que han intentado derribar por todos los medios, incluidos algunos miembros del propio partido en el nombre del cual se presenta, ha llegado lógicamente a la conclusión de que debe utilizar todos los recursos a su alcance para neutralizar a sus oponentes, una oposición pública y privada, nacional e internacional, que su vez, a él personalmente, le ha atacado sin recato, ni corrección sin la más mínima consideración incluso a los propios intereses superiores de la nación.

Es cierto que en ocasiones se comporta como un personaje atrabiliario, aunque: ¿Cuánto de ello hay de verdad tras ese comportamiento? lo veremos en el futuro, pues una cosa es predicar y otra dar trigo, sobre todo en una país como EE.UU., el imperio de los “checks and balances”, control y equilibrios institucionales del poder. De momento ha alcanzado sus objetivos contra toda oposición y pronóstico. ¿No será porque en realidad, muchas de las cuestiones que aborda, de una manera un tanto pedestre y en un lenguaje transparente de la calle, coincide con la opinión de una gran parte de la población? Con esa parte de la población fuera de los circuitos políticamente correctos, al que se denomina mayoría silenciosa, esa parte de la población que al tenerla encasillada los políticos de turno, que en su estrategia electoral han olvidado, para volcarse con unas minorías, no tan representativas como pretenden, pensando que eran estas las que técnicamente inclinaban la balanza de los resultados electorales.

En realidad la mayoría de sus declaraciones son simples constataciones de hechos: ¿Que la Otan está obsoleta y que la mayoría de sus miembros no aportan a la alianza el apoyo económico suficiente? Es evidente ¿Qué la política de emigración de Angela Merkel ha sido un desastre? Una obviedad que amenaza con desgajar a Europa del Este, el pacto de Visegrad, de la UE, países recién incorporados que no desean aceptar minorías conflictivas dentro de sus fronteras recién estrenadas tras décadas de dominio soviético y siglos de lucha contra el Islam en el Este, mientras que en Alemania, su propio país, ha propiciado el resurgir de movimientos extremistas enterrados hacía ya muchos años. ¿Qué la Gran Bretaña tiene intereses incompatibles con su pertenencia a la UE, intereses que debe compatibilizar en función de su pasado y su historia? Es algo meridiano. ¿O es que su pasado imperial no ha sembrado culturas y sociedades afines al otro lado de los océanos, que son como culturas filiales en gran medida, como Canadá, Australia, Nueva Zelanda… por no hablar de la especial relación con EE.UU. Si en España tuviéramos un mínimo sentido de nuestra historia y pasado, también apuntaríamos a una situación semejante: ¿Es que nuestra pertenencia a Europa nos exige con sus normas, leyes y reglamentos adoptar medidas que perjudican nuestra relación con nuestras naciones afines. ¿Es que Sudamérica para España y Portugal son lo mismo que Nigeria o Indonesia…?

Es comprensible que esas relaciones transatlánticas para algunas naciones europeas sean algo, no solo irrelevante, sino incluso negativo, ya que ha sido precisamente esa relación, seamos sinceros, la que ha roto las ansias expansionistas e imperialistas de dichas naciones, pero: ¿Ha de determinar esa encubierta antipatía, el hecho de que una Europa que no incluya en su visión mundial a los países de América en general, no sería más que una aberración histórico cultural…?

Que la política internacional de Obama y Hillary Clinton ha sido nefasta, con sus primaveras árabes y demás zarandajas, apoyando en su día incluso al ejército islámico, con el ensueño de que había “luchadores por la democracia”, con tal de derribar a El Asad, es algo tan innegable como escuchar al propio Kerry reconociéndolo. Que a la República Popular China hay que ponerle coto a sus prácticas manipuladores monetarias y a sus políticas de exportación, ¿Quién lo duda? Nadie. Ahora bien es cierto: ¿Quién le pone el cascabel al gato?

Declaraciones como esas hechas por el personaje de Trump han levantado ronchas en medio de una sociedad acostumbrada a disfrazar sus opiniones o a encubrir hechos incómodos. Veremos cómo se desenvuelve a partir de aquí, no necesariamente ha de ser malo un soplo de realismo pedestre a la hora de intentar solucionar los problemas que nos aguardan. Es necesario quebrar el monopolio del pensamiento único y eso es algo que si se consigue gracias a esta persona, no tanto su personaje, será una notable mejoría en un panorama que parecía que nos llevaba irremisiblemente al desastre, al ser incapaces de resolver problemas evidentes, que no por ocultarlos o vestirlos de seda iban a desaparecer. Lo único que se le pide a los críticos es objetividad, erradicar las emociones, simpatías o antipatías, aunque entiendo que eso raya en lo imposible, y dejar hacer para juzgar después, si fracasa entonces proceder a demoler su imagen: no antes. No hagamos lo de Obama al revés: concederle un nobel de la paz antes de empezar, para acabar siendo uno de los mayores causantes de la guerra civil en Siria, en su empeño de derribar a Asad, y responsable indirectamente del alud de refugiados…Ironías.

El verdadero nacionalismo
José María Carrascal ABC 19 Enero 2017

Pensar que la conferencia de presidentes autonómicos iba a solucionar el problema territorial de España sería no ya de ingenuos, sino de ilusos. Un cínico diría que con que no terminaran a bofetadas deberíamos considerarnos afortunados, tal es la magnitud del mismo. Estamos ante el problema español número uno, antes incluso que el «pan y escuela» de Joaquín Costa, resuelto a medias, que es como acostumbramos a resolverlos. Tras el esfuerzo titánico de los Reyes Católicos para engarzar los reinos cristianos y los de taifas musulmanes, los Austrias apenas le prestaron atención, volcados en los dos imperios, y los Borbones, imitando el centralismo francés, no anduvieron finos y hubo que esperar a que la Transición buscara la forma de acoplar unidad y diversidad para resolverlo, sin haberlo logrado todavía, como estamos viendo. Así que con que la conferencia quedase en símbolo de esa España plural y unida que establece la Constitución nos daríamos por contentos. Si, encima, se aproximan a un acuerdo sobre la financiación autonómica, miel sobre hojuelas.

Hubo, sin embargo, dos ausencias clamorosas. Las de los presidentes de Cataluña y el País Vasco. ¿Miedo a Madrid? ¿Rechazo al actual Gobierno? No. Puigdemont va a verse con Rajoy próximamente y Urkullu lo hace con cierta frecuencia. Lo que uno y otro querían dejar en evidencia era que se consideran no ya distintos, sino superiores a los demás, que es la forma suma de desprecio. Si se ven con el presidente del Gobierno, es a solas, bilateralmente, de «tú a tú» como gusta decir Urkullu. Ese es el fondo del problema territorial, la esencia del nacionalismo identitario y quintaesencia de su egoísmo. Hay españoles, pues lo serán mientras tengan esa nacionalidad, que se sienten superiores al resto, actitud bien poco democrática, ya que la democracia es, sobre todo y ante todo, igualdad de todos los ciudadanos. Es lo que impide hablar, negociar con ellos. Desde su superioridad, exigen ya de entrada que se les dé cuanto piden: la facultad de independizarse. Eso no es una negociación, es una rendición.

De ello hemos tenido bastante culpa el resto de los españoles, al reconocerles rasgos y privilegios incompatibles con el moderno Estado de Derecho. Comenzando por el apelativo de histórico, cuando historia tiene tanta o más cualquier otro rincón de España. Luego, concediéndoles prerrogativas fiscales más propias de la Edad Media que de la actualidad. Por último, tolerando su política de aniquilación de cuanto suena a español en su territorio, empezando por la lengua y terminando por los símbolos nacionales.

Incluso el Gobierno Rajoy sigue en ello, con la vicepresidenta abriendo oficina en Barcelona y visitando asiduamente Vitoria. ¿Intenta convencerles de que vuelvan al redil (afán, como se ha demostrado, inútil), o para cargarse de razones si un día deciden ponerse en marcha hacia la independencia y tiene que aplicar las medidas legales pertinentes, tras demostrar que ha hecho todo lo posible para evitarlo? No lo sé, pero estamos jugando con fuego. Todos.

A menores impuestos, mayor recaudación
José María Rotellar Libertad Digital 19 Enero 2017

Ni Madrid está sobrefinanciada ni hace "dumping fiscal", como denuncian Andalucía o la Comunidad Valenciana.

En la Conferencia de Presidentes que se celebró el martes 17, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, pidió que se pusiesen unos topes a la competencia que tienen las regiones para subir o bajar los tipos impositivos de los tributos que tienen cedidos o que gestionan directamente. Para justificar su propuesta, empleó el falso mantra que ya han utilizado muchos otros en el pasado: si una región baja impuestos es porque está sobrefinanciada por el Sistema de Financiación Autonómica (SFA).

Obviamente, su ataque iba dirigido a la Comunidad de Madrid, que es la región con los impuestos más bajos de España tras las rebajas fiscales de 2005, 2006, 2008 y, especialmente, de 2014, que supuso la mayor bajada de impuestos de una comunidad autónoma en toda la historia del Estado de las Autonomías, hasta dejar a Madrid con 5 puntos de rebaja en el IRPF, el 99% de bonificación en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para los familiares más cercanos, la única región que mantiene bonificado al 100% el injusto Impuesto de Patrimonio, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales más bajo de España, con una rebaja del 16% y cuatro puntos menos que en muchas regiones, o el AJD más bajo de España, con una rebaja del 25% en el impuesto.

Inmediatamente, tras las declaraciones de la presidenta andaluza, otros presidentes regionales socialistas acusaron a Madrid de hacer "dumping fiscal", sólo por el hecho de que Madrid baja impuestos y ellos no, e incluso los suben a sus ciudadanos. Nada de eso: ni Madrid está sobrefinanciada por el SFA, sino infrafinanciada, como demuestran claramente los datos, ni hace "dumping fiscal".

1. Madrid no tiene exceso de financiación
En primer lugar, Madrid no tiene exceso de financiación porque, como demuestran los datos, los ingresos que recibe del SFA se sitúan alrededor de tres puntos sobre el PIB por debajo de la financiación que recibe la media de las CCAA; es decir, a Madrid le cuesta cumplir con los objetivos de estabilidad tres puntos más de ajuste de gasto, puesto que el saldo presupuestario en porcentaje sobre el PIB se compone de ingresos menos gastos, medidos sobre el PIB.

Si los ingresos son tres puntos sobre el PIB inferiores a la media, los gastos habrán de ajustarse tres puntos más sobre el PIB para cumplir con el mismo objetivo -por no hablar de cuando hubo déficit asimétricos y a Madrid se le exigió un objetivo más duro para dárselo más laxo a otras regiones, entre ellas, Andalucía, Cataluña y Valencia-.

2. Madrid no hace "dumping fiscal"
Por otra parte, Madrid no hace ningún tipo de "dumping fiscal", sino que bajó los impuestos en el margen de sus competencias, como podía hacer cualquier otra región de régimen común, exactamente igual.

Es cuestión de prioridades: hay regiones, como Andalucía, que prefieren no apretarse el cinturón y gastar más y, paralelamente, subir los impuestos o no bajarlos, y otras, como hizo Madrid en su día, que prefirió eliminar los gastos menos necesarios manteniendo los esenciales al máximo nivel, y bajar los impuestos para que sus ciudadanos tengan en su bolsillo más dinero para decidir qué hacen con él: consumir, ahorrar o invertir, en definitiva, para poder generar actividad económica y empleo. Gracias a esas bajadas de impuestos, los madrileños pueden tener en su bolsillo 1.100 euros más al año que los que tendrían sin dicha rebaja fiscal.

Otra cosa sería que Madrid tuviese un régimen que sólo le permitiese a ella bajar impuestos y el resto no pudiese competir con ella, pero si el presidente valenciano quiere quejarse de eso, debe dirigir sus críticas hacia las regiones forales, que tienen muchas más competencias para poder actuar sobre los impuestos, no a Madrid, puesto que él puede bajarlos tanto como los bajó Madrid en su día, manteniéndolos actualmente en la misma rebaja que se aplicó.

La competencia fiscal, aunque no le guste al presidente valenciano, es sana porque permite liberar dinero para que los ciudadanos decidan qué hacer con él, con su dinero, y permite evaluar mejor la relación entre servicios e impuestos que aplica cada Gobierno.

3. A menores impuestos, mayor recaudación
Además, la realidad muestra que a menores impuestos se da mayor recaudación, lo cual permite, por tanto, mantener mejor el nivel de los servicios ofrecidos. Por ejemplo, Madrid tiene 5 puntos menos en su tramo de IRPF que Cataluña y Andalucía; sin embargo, o, mejor dicho, gracias a esos menores impuestos, Madrid recauda 1.200 millones de euros más que Cataluña y el doble que Andalucía, el doble... Y eso que Madrid tiene un millón de habitantes menos que Cataluña y millón y medio menos que Andalucía.

Al mismo tiempo, esa rebaja de impuestos propició más actividad y convirtió a Madrid en motor económico de España, impulsando así el aumento de la recaudación, permitiendo que la región madrileña cuente con la mejor Sanidad de España, con un sistema bilingüe en inglés en Educación y los mejores resultados de evaluación académica, y con la mejor red de Servicios Sociales y de Transporte.

Es decir, a menores impuestos, mayor recaudación. Ésa es la realidad. Los presidentes socialistas se escudan en esa creencia socialdemócrata que sostiene que cuando se suben los impuestos, aumenta la recaudación, cuando la práctica demuestra que, al menos en el medio y largo plazo, sucede lo contrario: a menores impuestos, mayor recaudación, y a mayores impuestos, cae la recaudación.

4. Madrid es la región más solidaria
Por otra parte, Madrid, que es la región más solidaria en su aportación al Fondo de Garantía de los Servicios Públicos Fundamentales del SFA, si subiese los impuestos y fuese verdad -que no lo es- la doctrina socialista y se incrementase -que no se incrementaría- la recaudación, toda esa mayor recaudación no le serviría a Madrid para financiarse mejor, sino que al convertirse en una región más rica sobre la media, aportaría la práctica totalidad de su incremento de recaudación al Fondo de Garantía.

Es decir, los madrileños sufrirían esa subida fiscal en sus bolsillos, pero, en el remoto caso de que eso se tradujera en más recaudación, no verían ni un solo ingreso más, ya que ese dinero extra no revertiría en Madrid.

5. Andalucía tiene que gastar menos y crear riqueza
En lugar de quejarse, la presidenta andaluza puede ajustar el gasto como hizo Madrid, y bajar los impuestos, como hizo Madrid y mantiene actualmente, con la ventaja de que el SFA beneficia a Andalucía frente a Madrid, como muestran los datos de financiación.

La receta es fácil: impuestos bajos, gasto limitado y esencial y reformas profundas, que generan actividad económica, empleo, incrementan la recaudación y, por tanto, mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, desde una mayor libertad de decisión sobre qué hacer con el dinero que consiguen con su trabajo, riesgo, esfuerzo e ilusión.

¿'Dumping fiscal' en Madrid? No: infierno fiscal en las comunidades del PSOE
Los datos que desmontan la campaña de Susana Díaz, Ximo Puig, García Page y Fernández Vara contra los impuestos bajos de Madrid.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 19 Enero 2017

Las comunidades gobernadas por el PSOE no han perdido el tiempo en la última Conferencia de Presidentes Autonómicos y han vuelto a acusar a Madrid de ejercer una "competencia desleal" en el plano tributario.

No es la primera vez que los barones socialistas lanzan este tipo de quejas. En 2014, Susana Díaz llamó "antipatriotas" a las regiones que bajan impuestos, afirmando que la Comunidad de Madrid pretende convertirse en un "paraíso fiscal". Esa misma línea es la que siguió Ximo Puig a finales de 2016, cuando lamentó que "a 140 minutos de Valencia no se paga Patrimonio ni Sucesiones". Y también van por ahí las quejas de Emilio García Page, que se sumó a las críticas de Díaz y Puig durante la Conferencia de Presidentes Autonómicos.

Estas críticas no son exclusivas del PSOE. Los altos cargos de Podemos e Izquierda Unida han cargado desde hace años contra el modelo de impuestos bajos que introdujo Esperanza Aguirre y ha mantenido Cristina Cifuentes. Incluso Ciudadanos ha defendido en diversas ocasiones la necesidad de avanzar hacia la "armonización" de gravámenes como Patrimonio o Sucesiones y Donaciones?

Los datos de Patrimonio
¿Qué ingresos generan estos tributos? Cruzando los informes del Consejo General de Economistas y de REAF-REGAF Asesores Fiscales con los presupuestos de los distintos gobiernos autonómicos, nos encontramos con lo siguiente:

Cada año, la recaudación por el Impuesto de Patrimonio aporta cerca de 100 millones a las arcas de la Junta de Andalucía, apenas el 0,3% de los ingresos necesarios para cubrir los 33.000 millones que gasta el Ejecutivo de Susana Díaz.
Comunidad Valenciana se embolsa cerca de 120 millones por el mismo concepto, apenas el 0,6% de los 19.000 millones que maneja cada año Ximo Puig.
En Castilla-La Mancha, este gravamen aporta 160 millones por ejercicio, lo que supone solamente el 1,9% del presupuesto total de la Junta que preside García-Page (unos 8.4200 millones).
En Extremadura, los ingresos derivados de este tributo son de apenas 5 millones por ejercicio. Comparado con unos presupuestos autonómicos que rondan los 5.000 millones, Patrimonio supone apenas un 0,1%.

Parece claro, por tanto, que no hablamos de un impuesto relevante para las cuentas públicas. Si comparamos su aportación a las arcas regionales con el gasto final que asumen las comunidades, podemos comprobar que su peso se mueve entre el 0,1% de Extremadura y el 1,9% castellano-manchego.

Por otro lado, es curioso que los barones del PSOE se revuelvan contra la política que está siguiendo la Comunidad de Madrid en lo relativo al Impuesto sobre el Patrimonio. En 2007, el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, presionaba a Esperanza Aguirre para que acelerase la supresión de este gravamen. Un año después, en abril de 2008, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero suprimía el Impuesto del Patrimonio en toda España, aunque el ex presidente lo reintrodujo en septiembre de 2011, a escasos tres meses de su salida de La Moncloa.

Desde entonces, todas las autonomías han reintroducido este tributo, salvo la Comunidad de Madrid, que llegó a recaudar 650 millones por este concepto pero ahora renuncia a cobrar este tributo, de acuerdo con el compromiso de impuestos bajos que inauguró Aguirre y ha asumido su sucesora en el cargo, Cristina Cifuentes.

Los datos de Sucesiones y Donaciones
¿Y qué hay del gravamen de Sucesiones y Donaciones? Haciendo la misma comparación que hemos realizado con Patrimonio, llegamos a conclusiones muy similares:

En Andalucía, este impuesto aporta 345 millones, que equivalen al 1% del gasto autonómico.
Para Comunidad Valenciana, hablamos de una aportación recaudatoria de 142 millones, que suponen el 0,7% del presupuesto regional.
En Castilla-La Mancha, Sucesiones y Donaciones genera 142 millones al año, lo que implica el 1,7% del gasto autonómico.
Extremadura recibe en sus arcas públicas unos 55 millones por este gravamen, el 1,1% de los presupuestos de la Junta.

Una vez más, vemos que el peso del tributo de Sucesiones y Donaciones sobre la recaudación de los gobiernos comandados por el PSOE es muy limitado, moviéndose entre el 0,7% de la Comunidad Valenciana y el 1,7% de Castilla-La Mancha. Pero, en cambio, el impacto que tiene este tributo en el bolsillo de miles de contribuyentes es devastador.

Por ejemplo, como Madrid bonifica al 99% este tributo para los casos más habituales, heredar en la capital y no en Sevilla puede salir 100 veces más barato. Así, un la transmisión de un patrimonio de 800.000 euros pagaría 200.000 euros al fisco andaluz y 2.000 al madrileño. El caso andaluz es tan flagrante que cada día se dan 19 renuncias a recibir herencias.

Los datos del Consejo General del Notariado nos dicen que en 2007, coincidiendo con el pinchazo de la burbuja, se dieron 11.000 renuncias a herencias. Esta cifra no ha parado de crecer desde entonces y, de hecho, las estadísticas para 2015 presentadas en 2016 apuntan que casi 38.000 españoles tuvieron que renunciar a heredar al no poder enfrentar los costes ligados a este gravamen. Esto equivale a una tasa de renuncia del 10%, indicador al que llegamos comparando las 38.000 renuncias registradas con el total de actas notariales de sucesiones y donaciones que se firmaron en 2015 en España.

IRPF y otros tributos
Madrid también mantiene un modelo más atractivo en el resto de impuestos. Por ejemplo, en el año 2016, sumando el tramo regional al nacional, el IRPF de la región de la capital de España oscilaba entre el 19% y el 43,5%. En la Comunidad Valencia, el intervalo iba del 21,4% al 46%, mientras que en Castilla-La Mancha oscilaba entre el 20% y el 47,5%, en Andalucía se movía entre el 19,5% y el 48% y en Extremadura abarcaba desde el 19% hasta el 45%.

Algo parecido nos encontramos en otros gravámenes. Así, además de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones e IRPF, Madrid tiene una fiscalidad más baja en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el tributo de Actos Jurídicos Documentados.

El resultado es que, de manera incontestable, Madrid se ha convertido en la autonomía con mejor clima fiscal de España. José María Rotellar lo explica en un artículo de opinión que también publica hoy este periódico:

Madrid es la región con los impuestos más bajos de España tras las rebajas fiscales de 2005, 2006, 2008 y, especialmente, la de 2014, que supuso la mayor bajada de impuestos de una comunidad autónoma en toda la historia del Estado de las Autonomías. Estas rebajas lograron dejar a Madrid con cinco puntos de rebaja en el IRPF y el 99% de bonificación en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para los familiares más cercanos. Además, es la única región que mantiene bonificado al 100% el injusto Impuesto de Patrimonio. Madrid también mantiene el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales más bajo de España, con una rebaja del 16% y cuatro puntos menos que en muchas regiones, o el Impuesto de Actos JUrídicos Documentados más bajo de España, con una rebaja del 25% en el impuesto.

Madrid ‘financia’ a las CCAA de impuestos altos
Pero, si acaso todo lo anterior no es suficiente para desmontar el discurso de los barones socialistas, no está de más echar un vistazo a las balanzas fiscales que publica cada año el ministerio de Hacienda. Según dicho documento, la Comunidad de Madrid aporta anualmente a la financiación de las demás comunidades autónomas fondos cercanos al 10% de su PIB.

De las cuatro regiones gobernadas por el PSOE, solo la Comunidad Valenciana es una aportadora neta de fondos, aunque su contribución equivale al 1,5% del PIB, siete veces menos que Madrid. Por otro lado, Andalucía recibe fondos equivalentes al 6% de su PIB, cantidad idéntica a la que se embolsa Castilla-La Mancha. En el caso de Extremadura, la recepción neta de fondos inyectados por otras comunidades al sistema de financiación autonómica equivale al 16% de su PIB.

Si España adoptase un federalismo fiscal pleno y cada región tuviese que vivir solamente con los ingresos que recauda su gobierno autonómico, los madrileños pagarían 3.000 euros menos al año en impuestos, pero seguirían recibiendo el mismo gasto público. Los valencianos también se beneficiarían, pero su ahorro sería de 300 euros, diez veces menos. Algo similar le ocurriría a los castellano-manchegos, mientras que los andaluces se verían obligados a pagar 1.000 euros más de impuestos al año y los los extremeños asumirían un mordisco adicional de 2.400 euros por ejercicio.

Madrid se endeuda menos y tiene más empleo
Un sistema fiscal define su sostenibilidad en virtud del equilibrio presupuestario que arroja su mix de ingresos y gastos. En este plano también vemos grandes diferencias: la deuda pública en Madrid es del 14% del PIB, pero asciende al 22% en Andalucía y Extremadura, llegando al 36% en Castilla-La Mancha y al 42% en la Comunidad Valenciana.

El círculo virtuoso que generan unos impuestos más bajos y una deuda más reducida beneficia también al empleo. Con las mismas leyes laborales, la tasa de paro en Madrid es del 15%, frente al 20% de Comunidad Valenciana, el 23% de Castilla-La Mancha, el 26% de Extremadura o el 29% de Andalucía. Mientras que ninguna de las regiones del PSOE está mejor que el promedio nacional (19%), Madrid se coloca cuatro puntos por debajo.

De manera que, en vez de cargar las tintas contra Madrid por haber bonificado dos impuestos autonómicos que apenas tienen impacto en los presupuestos autonómicos, las regiones del PSOE harían bien en ponerle las cosas más fáciles a sus habitantes, adoptando un sistema fiscal más atractivo.

Trump, año cero
Con Trump vuelve a repetirse el vicio mediático: los presidentes republicanos salen siempre en desventaja.
Óscar Elía gaceta.es 19 Enero 2017

Tras la dialéctica, llegan las decisiones; tras los discursos, la ejecución. A partir del mediodía del viernes Trump se sentará detrás del Resolute, y los informes de situación que ha ido recibiendo se convertirán en órdenes de actuación. No se trata ya ni de mandar tweets ni de dar discursos o entrevistas, sino de decisiones, acciones y resultados. A un Presidente se le debe juzgar desde éstas, no desde sus buenas intenciones o simpatía. Con Obama esta sencilla prevención se rompió abruptamente, y desde su nominación como candidato demócrata la prensa no ha dejado de amarlo: con Trump, como antes con Nixon, Reagan o Bush ha ocurrido lo contrario. Con Trump vuelve a repetirse el vicio mediático: los presidentes republicanos salen siempre en desventaja.

En política exterior, los retos de Trump son temibles: más y más difíciles que los heredados por Obama de su predecesor, por cierto. A su favor juega una mentalidad pragmática y ejecutiva, que destaca frente a la verborrea a menudo insustancial que Obama ha desarrollado durante estos ocho años: al menos ya sabemos que nadie se llamará a engaño por lo que Trump diga y haga, que a diferencia de Obama tenderá a ser lo mismo, y poseerá cierta lógica racional y pragmática, que, por dura que sea, facilitará las cosas a aliados, rivales e incluso enemigos. En su contra juega su explosivo carácter, y su brusquedad en las formas: en diplomacia, éstas son tan importantes como el fondo, y constituyen en sí mismas un mensaje. Hay actitudes que Trump no podrá seguir permitiéndose so pena de meterse en líos innecesarios.

En todo caso, lo que ocurra a partir de este viernes es ya responsabilidad de Trump y su Administración. En política exterior yo citaría cuatro focos de atención a los que Trump debe dar respuesta, cuanto antes y de manera lo más coherente y sólida posible. Y que se corresponden con cuatro áreas geográficas: Europa, Oriente Medio, Rusia y el Pacífico.

En primer lugar, de manera sincera o grosera, lo cierto es que Trump ha puesto el dedo en la herida europea: el futuro de la Unión Europea se presenta enormemente incierto, la pertenencia a ella ha perdido atractivo, y la única ocupación a día de hoy de las instituciones comunitarias consiste en librar una guerra sin cuartel para arrebatar las mayores cuotas posibles de poder a los estados miembros. A su vez, éstos no ven reflejadas en Bruselas sus preocupaciones reales. Una organización así está llamada al fracaso abrupto o a la lenta decadencia. Además, lo que también parece intuir Trump es algo evidente que la parafernalia comunitaria oculta: ni Europa es la Unión Europea, ni la Unión es condición necesaria para la supervivencia europea. En algunos aspectos es más bien al contrario: la excesiva regulación económica, la suicida promoción del “welcome refugees”, los ataques a los principios morales y religiosos europeos han convertido a la UE en un problema para el desarrollo, la seguridad y la estabilidad de los países miembros.

Las relaciones entre Estados Unidos y Europa van más allá de la Unión Europea, y eso es algo que Trump valorá o valorará. Su apuesta por el Brexit parece una apuesta doble: por las relaciones bilaterales con quienes ostentan realmente la legitimidad nacional; y por una política alejada de las burocracia y la falta de responsabilidad, que él achaca a Bruselas con toda la razón. Ninguna de ambas implica, de por sí, una ruptura diplomática o una guerra comercial entre Estados Unidos y Europa: a menos, claro está, que se identifique esta última con la Unión Europea.

Esta última derivada de las relaciones transatlánticas nos lleva al futuro de la OTAN. A los veinticinco años de la caída del Muro de Berlín, la OTAN continúa en busca de un concepto estratégico sin terminar de encontrarlo; y continúa manteniendo un escandaloso desequilibrio en la aportación de recursos entre ambos lados del Atlántico. Sin un fin claro y con unos medios en entredicho, ¿cómo no entender las ácidas críticas de Trump que, de una manera más diplomática, ya han expresado sus predecesores? El nuevo Presidente tiene una oportunidad única, libre de las cargas de la corrección política, de impulsar la OTAN hacia un nuevo modelo que sirva de verdad a la seguridad del área euroatlántica. O mejor, a los regímenes democráticos dentro y fuera de ella.

En segundo lugar, Trump hereda una ofensiva terrorista a nivel mundial, a la que ni siquiera escapan ya las grandes ciudades europeas. Sobre el terreno, la deriva del yihadismo es incierta, y no augura buenas noticias. Por un lado las derrotas del ISIS en Iraq y Siria se muestran ambiguas: el trasvase de terroristas de unas áreas a otras, la reaparición de focos yihadistas, la capacidad de atacar muestran que una derrota final está lejana, o al menos no está cercana. Por otro lado, a la incertidumbre en Oriente Medio se une el auge yihadista en otras áreas del mundo, singularmente el Magreb, el Sahel y el África Negra: la posibilidad de nuevos santuarios terroristas desde los que entrenar terroristas y planificar atentados permanece inalterable. Y con ella la amenaza de otro Afganistán desde el que atacar territorio americano.

En una segunda derivada, si bien el futuro del ISIS es incierto, el de la expansión iraní no lo es. La estrategia obamita de liderar desde atrás ha mostrado la impotencia europea y la falta de escrúpulos rusa ante el auge de Teherán. Nunca desde 1979 ha tenido el régimen de Teherán más influencia en Oriente Medio, y nunca ha tenido mejores perspectivas. De nuevo aquí el problema no se circunscribe al mundo musulmán: el Irán nuclear -que los acuerdos de Viena renuncian explícitamente a evitar- será a medio plazo una amenaza directa para los Estados Unidos, sus aliados, y sus contingentes presentes en medio mundo.

En tercer lugar, quiera o no, Trump deberá encarar el problema ruso. Putin circula en rumbo de colisión con el Oeste, y pese a la retórica hueca, ni Obama ni Hillary han sido capaces de frenar o moderar al dirigente ruso. Al contrario, en estos ocho años Putin ha avanzado en casi toda su agenda internacional, desde Europa a Oriente Medio. El problema aquí no es la personalidad ni las relaciones de admiración o desprecio entre los inquilinos de el Kremlin y la Casa Blanca, sino algo más profundo: los valores, los principios y las ideas que mueven al Gobierno del Kremlin son incompatibles con el “globalismo progresista, cierto; pero también lo son con cualquier tipo de concepción conservadora occidental, e incluso de regeneración humanista europea. La política rusa de fronteras adelantadas constituye un foco de inestabilidad que tarde o temprano chocará con Washington, y Putin lleva ocho años de ventaja: cada día que tarde Trump en formular una política firme ante Rusia significará tenerlo que hacer en el futuro más a la defensiva.

En cuarto lugar, Obama ha ido retrasando el reconocimiento del desafío chino para Estados Unidos y sus aliados. La pretensión de los años noventa de impulsar la democratización china intensificando las relaciones comerciales muestra hoy sus consecuencias: la depredación de materias primas, el espionaje industrial, las condiciones laborales chinas permiten a Pekin jugar en el mercado mundial con las cartas marcadas, sin las restricciones institucionales y morales occidentales. Este desafío económico corre paralelo al desafío militar: el rearme armamentístico chino, patente en el ámbito aeronaval, está permitiendo al totalitario régimen chino a aspirar a convertirse en una potencia global, con presencia incluso en todos los mares. La ciberguerra china, de la que Trump parece más que alerta, merece capítulo aparte, y no menos importante.

Salvar a Europa de sí misma; evitar que el yihadismo sea capaz de generar otro 11S y que Irán sea potencia nuclear, frenar las aspiraciones de Putin; y evitar el auge chino. No son los únicos retos de Trump, pero sí algunos de los más importantes. En ninguno de ellos ha sido capaz Obama de presentar un balance positivo, sino más bien lo contrario. Los ocho años de obama-clintonismo han supuesto en el mejor de los casos una pérdida de tiempo, como en el yihadismo o la degradación de la OTAN: en el peor, un retroceso, como en el caso ruso, chino e iraní.

Ahora le toca a Trump. Su contador se inicia desde cero.

El despropósito de la secesión
LUIS MARÍA ANSON El Mundo 19 Enero 2017

Corresponde a todo el pueblo italiano, y no solo a una de sus partes, decidir sobre lo que debe ser Italia. Corresponde a todo el pueblo alemán, y no solo a los habitantes de Baviera, decidir sobre lo que debe ser Alemania. Corresponde a todo el pueblo español, y no solo a una de sus regiones, decidir sobre lo que debe ser España. Los Tribunales Constitucionales de Italia, Alemania y España han sido concluyentes. Ni los bávaros, a pesar de la larga identidad histórica de Baviera, pueden decidir su secesión del resto de Alemania. Ni los tiroleses, la de Bolzano en Italia. Ni los corsos, la de Córcega en Francia. Ni los murcianos, la de Murcia en España.

La soberanía nacional reside en el pueblo y corresponde a todos los ciudadanos, libres e iguales ante la ley, tomar las decisiones sobre la territorialidad de la nación. La Constitución de 1978, votada por la voluntad popular libremente expresada, es abierta. Cualquier aspiración secesionista tiene cauce a través del artículo 168 de la Carta Magna. Situarse fuera de la ley de leyes significa la colisión con la soberanía popular. El Tribunal Constitucional de Alemania acaba de sentenciar de forma rotunda que ni Baviera ni cualquier otro de los Estados federales que integran la nación germana pueden celebrar referéndum de independencia porque ello colisionaría con el orden constitucional vigente. Buena lección para los secesionistas catalanes que, si quieren continuar con sus propósitos, no tienen otro camino legal que el artículo 168 de la Constitución.

Es verdad que en Cataluña existen idealistas que sueñan con la independencia de su Comunidad, pero lo que quiere un sector de su clase política, bajo el pretexto del soberanismo, son además otras cosas. En primer lugar, mandar más, disponiendo de nuevas mamandurrias, desde las embajadas suculentamente pagadas a la colocación de parientes, amiguetes y paniaguados en los nuevos organismos que se crearían a costa de asfixiar a impuestos al ciudadano catalán.

Aparte la tentación de la corrupción y el nepotismo, lo más determinante de la vehemencia independentista tal vez sea el propósito que tienen algunos dirigentes de zafarse de la Justicia española que les tiene cercados entre las sombras alargadas de los barrotes carcelarios. En el propio Parlamento catalán, Maragall se refirió al 3% que los Gobiernos de la Generalidad han percibido por licencias y recalificaciones concedidas. Luego hemos sabido que ese 3% se ha multiplicado hasta por cinco a favor de algunos. Un escándalo sin fronteras, una desmesura sin límites. El órdago secesionista ha pretendido servir de carta negociadora para que el Gobierno de la nación frenara a la Justicia española, que es lenta pero independiente. Y los nombres relevantes del nacionalismo han ido cayendo en una investigación tenaz y abrumadora.

La situación en Cataluña deriva también de la torpeza de los diversos Gobiernos españoles que han actuado con lenidad. A ello es necesario sumar el desencadenante final de la ocurrencia de Zapatero al prometer que aceptaría cualquier nuevo Estatuto que le propusieran, cuando solo una minoría insignificante aspiraba a su reforma. Todo un despropósito, en fin, cuya solución se hace cada día que pasa más borrascosa y preocupante.
---------
Luis María Anson, de la Real Academia Española

Presidente Donald Trump
Pablo Kleinman Libertad Digital 19 Enero 2017

Alrededor de un tercio de los congresistas demócratas han anunciado que boicotearán la ceremonia de investidura de Donald Trump, algo verdaderamente inaudito.

No fue sencillo llegar hasta aquí, requirió derrotar a las dos dinastías políticas norteamericanas más poderosas de las últimas tres décadas: la de los Bush y la de los Clinton. También requirió vencer el escepticismo de todo el establishment del partido –yo también me alineé con él– y de sobreponerse a unos medios de comunicación no sólo hostiles, sino directamente implicados de hoz y coz en una oposición y una campaña de desprestigio sin límites. Pero, a pesar de todo, estamos a tan sólo horas de la 58ª ceremonia de investidura presidencial en la historia de los Estados Unidos, que proclamará a Donald J. Trump, empresario, constructor, presentador de televisión, como el 45º presidente del país más poderoso e influyente del planeta.

La elección de Trump es revolucionaria no sólo por los escollos que debió superar para concretarse, también porque representa la ruptura del statu quo posterior al fin de la Guerra Fría. Un ejemplo claro de esto es el cuestionamiento por parte de Trump de la OTAN, que señala como anacrónica porque contribuye poco a la lucha contra el terrorismo islamista, el principal desafío de seguridad de sus miembros en la actualidad. Trump tampoco ha sentido timidez alguna a la hora de aludir al hecho de que la OTAN es una entidad financiada desproporcionadamente por el Tesoro estadounidense y en la que la mayoría de los combatientes son norteamericanos, lo que ha posibilitado que desde mediados del siglo XX casi toda Europa se haya desentendido de manera irresponsable y oportunista de su propia defensa o de contribuir razonablemente a sufragarla.

Trump tampoco se ha escaqueado a la hora de romper con muchos de los tabúes impuestos por una corrección política generalizada y tiránica que controla y encorseta el discurso político en todo Occidente. Mientras que el presidente Obama literalmente proscribió el uso del término islamista para referirse a la ideología del movimiento terrorista que asuela Occidente y el mundo en general, Trump lo afirma sin pelos en la lengua, no de manera gratuita, sino porque sin identificar correctamente al enemigo es imposible atacarlo y destruirlo.

En las semanas posteriores a la elección, un Partido Demócrata desmoralizado y con su menor cuota de poder político en más de noventa años se ha dedicado de manera sistemática e irresponsable a deslegitimar al ganador. Prohombres del partido como el congresista John Lewis han tachado a Trump de presidente ilegítimo. Numerosos personajes de Hollywood han llegado al punto de llamar a la imposición de la ley marcial (en la práctica, un golpe de Estado militar) para evitar la toma de posesión de Trump, según manda la ley.

El propio Barack Obama se ha sumado a este proceso iniciando una campaña de tierra quemada en la cual ha cuestionado abiertamente la legitimidad del resultado electoral y promulgado una batería de decretos de último momento destinados a poner piedras en el camino de su sucesor. También ha tomado medidas unilaterales irreversibles, como la conmutación de la pena de prisión de un conocido traidor, el exmilitar Bradley Manning, la liberación de varios peligrosos terroristas que estaban cautivos en Guantánamo, el bloqueo al desarrollo de un territorio equivalente en extensión a cuatro veces el tamaño de España –utilizando una ley de protección de patrimonio de 1906– y una batería importante de regulaciones onerosas que tomará mucho tiempo desactivar. Además, por primera vez en la historia, el presidente saliente ha decidido permanecer en la capital tras el final de su mandato y convertirse en un supuesto líder de la oposición, figura hasta ahora inexistente en el sistema político estadounidense.

Alrededor de un tercio de los congresistas demócratas han anunciado que boicotearán la ceremonia de investidura de Donald Trump, algo verdaderamente inaudito. Lo mismo han anunciado docenas de personalidades del mundo del espectáculo y de la farándula, algunos inclusive rechazando participar en los números musicales previos a la ceremonia de investidura propiamente dicha. Pero nada de esto logrará impedir que el acontecimiento histórico y trascendental tenga lugar en la Explanada Nacional de Washington este viernes, 20 de enero de 2017, frente al edificio del Capitolio y con la asistencia de miles de personas esperanzadas por este nuevo capítulo que se inicia. Junto con mi esposa española, tendré el honor de contarme entre ellas.

Pablo Kleinman, empresario y comunicador, es miembro del Comité Ejecutivo del Partido Republicano en California.

Empresarios catalanes piden ayuda a Europa contra el independentismo
Borja Jiménez okdiario 19 Enero 2017

El próximo miércoles, 25 de enero, la eurodiputada de Alde, Teresa Giménez Barbat, junto a un grupo de empresarios catalanes, celebrarán un acto en el Parlamento Europeo en el que tratarán de exponer los “problemas económicos y sociales derivados del proceso independentista”, en un evento llamado “Cataluña corazón económico de España y Europa”.

La eurodiputada Teresa Giménez Barbat ha atendido a la llamada de OKDIARIO, donde se ha declarado “catalana no nacionalista”, y donde ha explicado que el Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (abreviado como ALDE por su nombre en inglés) “hasta ahora sólo había tenido dos diputados españoles y los dos eran independentistas, uno de PNV y otro de CiU, así que ahora yo estoy haciendo todo lo que puedo para que la gente se dé cuenta de que están promoviendo una imagen de España absolutamente falsa. Imagínate lo que han estado haciendo aquí durante tanto tiempo, transmitiendo una imagen de una república bananera, cuando todo lo que dicen es totalmente falso”.

Giménez Barbat reconoce que la situación es “mala”: “Desde el punto de vista económico, recientemente Fitch advirtió de que la calidad crediticia catalana está al nivel de bono basura, al mismo nivel que Albania. Además, empresas como Banco Sabadell ya han advertido de que si Cataluña se independiza se irían de Cataluña”. Por todo esto, “este 25 de enero celebraremos este acto al que vendrán empresarios, que tienen una gran preocupación porque, recuerden, el 40% de las exportaciones catalanas van al resto de España, y las otras van a Europa. Así que imagínense lo que implicaría una salida de Cataluña de España y de Europa. Sería una catástrofe”.

Europa, harta del nacionalismo catalán
“En Europa están hartos del tema. Todo el mundo aquí tiene un hartazgo general. No se quieren meter mucho, porque lo consideran un asunto de España. Pero, la opinión generalizada es que no hay mucha operancia al respecto por parte del Gobierno de España. Se quejan de que han dejado la propaganda en manos de los nacionalistas y de que solamente ha sido de forma reciente cuando han empezado a dar la cara. Pero bueno, para eso estamos nosotros aquí. Ahora vamos a celebrar este acto en el que se expondrá el tema del referéndum desde nuestro punto de vista”, explica la eurodiputada.

También hemos localizado a Carlos Rivadulla, abogado, emprendedor y vicepresidente de Empresarios de Cataluña, que será uno de los ponentes en el acto del próximo día 25. Rivadulla hace especial énfasis en la “situación de desacato por parte del Gobierno de Cataluña” ya que “nos está haciendo perder oportunidades”. Además, para el abogado “hay otro factor, que los independentistas también niegan, que es la huida de todas las empresas que están poniendo su sede fiscal y social fuera de Cataluña”.

El vicepresidente de Empresarios de Cataluña ha explicado a OKDIARIO que hay empresarios catalanes que le han contado, incluso, que “han cambiado la domiciliación de su cuenta de Barcelona a una de Madrid, siendo del mismo banco. Aunque no tiene mucho sentido, es buena señal del miedo existente”.

El coste de oportunidad perdido
“Hay una variable que siempre será imposible de saber, y es el coste de oportunidad. No podemos saber cuánto de más se habría invertido ni cuánto de más tendría España de PIB sin el nacionalismo catalán”, matiza Rivadulla. Pero el abogado explica a OKDIARIO que hay “muchos fondos de inversión” que se han puesto en contacto con ellos para pedir consejo sobre la inversión en Cataluña, dado que cada vez hay más gestores que prefieren no invertir en España por el problema nacionalista.

“Nosotros queremos dar nuestra opinión de cómo el proceso es negativo tanto para las empresas como para el empleo. Pero vamos, es sentido común. Cuando un gobernante dice que se va a saltar la Ley, ¿cómo va a reaccionar el mercado? ¿cómo va a reaccionar la seguridad jurídica? Nosotros queremos decir a Europa que no hagan caso a los nacionalistas. Europa apoya al Estado, miembro suyo democrático. Señores europeos no duden, necesitamos su apoyo”, clama el abogado.

Por cierto, que los nacionalistas no han tardado en adelantarse y, pese a que el acto celebrado el día 25 por la eurodiputada estaba cerrado desde hace mucho, “hace unos días, ¡qué coincidencia!, nos enteramos de que el día 24 por la tarde, es decir, el día antes a nosotros, el Gobierno catalán nos ha contraprogramado. Estarán Puigdemont, Junqueras y Romeva en el Parlamento Europeo dando una charla como invitados, como nosotros, en el que expondrán sus motivos y su mensaje independentista”, explica Rivadulla.

NUEVO ATAQUE DE LA IZQUIERDA A ALICIA RUBIO
Feministas atacan a la autora del libro que advierte sobre el adoctrinamiento LGTB
La Gaceta 19 Enero 2017

La vicesecretaria de Movilización de VOX Alicia Rubio sufrió este martes un nuevo ataque de la izquierda y del feminismo en la presentación de su libro 'Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres' en el Colegio de Farmacéuticos de Badajoz.

Los hechos se produjeron minutos antes de que comenzara el acto, cuando cerca de 60 personas insultaron y amenazaron a la autora del libro y a los asistentes a la presentación. Algunas de ellas mostraron pancartas donde se podía leer "Alicia, lávate la boca antes de hablar", que se unieron a insultos como "machista", "fascista", “vosotros, machistas, sois los terroristas”, etc.

La Policía intervino para garantizar que no se produjesen hechos violentos, ante la tensión que provocaron los boicoteadores que se encontraban en el interior de la sala y en el exterior. Los agentes custodiaron a la salida a Alicia Rubio, a los organizadores y a los asistentes por la puerta de atrás del centro, después de verse obligados a reducir el tiempo de la presentación.

No es la primera ver que Alicia Rubio tiene problemas para presentar su libro, en otras ciudades también ha sufrido la persecución de partidos, asociaciones y plataformas feministas.

El Supremo anula la absolución del cantante de Def con Dos y le condena un año por humillar a las víctimas
MANUEL MARRACO Madrid El Mundo 19 Enero 2017

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha condenado a un año de prisión a César Augusto Montaña Lehmann, conocido por el nombre artístico de César Strawberry y cantante de Def con Dos, por un delito de enaltecimiento del terrorismo o humillación de las víctimas. En concreto, por varios comentarios que publicó en Twitter entre noviembre de 2013 y enero de 2014 en los que mencionaba, entre otras personas, al funcionario de prisiones secuestrado por ETA José Antonio Ortega Lara, así como a los GRAPO.

La Sala, en sentencia de la que ha sido ponente su presidente, Manuel Marchena, estima un recurso de la Fiscalía y anula la absolución dictada en julio de 2016 por la Audiencia Nacional. Considera que fueron mensajes de humillación y burla que "alimentan el discurso del odio, legitiman el terrorismo como fórmula de solución de los conflictos sociales y, lo que es más importante, obligan a la víctima al recuerdo de la lacerante vivencia de la amenaza, el secuestro o el asesinato de un familiar cercano, sin que la provocación, la ironía o el sarcasmo (el 'nihilismo surrealista' en palabras del acusado) que animan sus comentarios hagan viable una causa supralegal de exclusión de la culpabilidad".

Los tuits en los que se basa la condena son estos: "el fascismo sin complejos de Aguirre me hace añorar hasta los GRAPO", "a Ortega Lara habría que secuestrarle ahora", "Street Fighter, edición post ETA: Ortega Lara versus Eduardo Madina", "Franco, Serrano Suñer, Arias Navarro, Fraga, Blas Piñar... Si no les das lo que a Carrero Blanco, la longevidad se pone siempre de su lado", "Cuántos deberían seguir el vuelo de Carrero Blanco", y un último que era una conversación con otro usuario donde Montaña empezaba diciendo "Ya casi es el cumpleaños del Rey. ¡Qué emoción¡". El otro usuario le dice: "ya tendrás el regalo preparado no? Qué le vas a regalar?". A lo que contesta: "un roscón-bomba".

Para el alto tribunal, es evidente que las afirmaciones evocadoras de "una mal entendida nostalgia por la actividad terrorista de los GRAPO"; el deseo de un nuevo secuestro de Ortega Lara, víctima de la privación de libertad más duradera en la historia de ETA; la justificación del asesinato de Carrero Blanco aplicado a otros personajes históricos, o la mención a un "roscón-bomba" como un regalo idóneo para el día del cumpleaños del entonces Rey Juan Carlos I, colman la tipicidad descrita en el artículo 578 del Código Penal.

La sentencia cuenta con el voto particular de uno de los cinco magistrados que la firman, Perfecto Andrés Ibáñez, que considera que debió rechazarse el recurso de la Fiscalía y confirmarse la absolución, ya que sus mensajes "no pasan de ser meros exabruptos sin mayor recorrido, que se agotan en sí mismos; desde luego francamente inaceptables, pero esto solo".

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El tiempo muerto en Cataluña
Pablo Planas Libertad Digital 19 Enero 2017

Con cierta frecuencia se alude a las consecuencias que pueda tener entre los nacionalistas catalanes el incumplimiento de sus expectativas y la frustración consiguiente. La mayoría de los políticos partidarios de la independencia, en cambio, ni se plantean la cuestión. Ya sea por convencimiento o disimulo, el fracaso no consta en su diccionario y si no es hoy, será mañana, pero Cataluña dejará de ser España a no mucho tardar.

En principio, y dadas las circunstancias, lo más que puede pasar es la repetición del referéndum del 9 de noviembre de 2014 y la inmediata convocatoria de unas elecciones autonómicas que se proclamarían constituyentes por parte de los nacionalistas. En el mejor de los supuestos para el bloque separatista, la participación en la consulta no pasaría de la mitad del censo, por mucho que se presuma que un ochenta por ciento de los electores es partidario de votar sobre el particular.

Este porcentaje, alumbrado por las encuestas de la Generalidad, no ha variado desde el antedicho 9-N. En aquella ocasión, y según la Administración autonómica, participaron 2.305.290 personas, mayores de 16 años incluidos. El censo, como las urnas, era de cartón, por lo que fue imposible dar un dato de participación exacto. La referencia más próxima es que en las elecciones autonómicas de un año después, las del 27 de septiembre de 2015, 5.510.798 de ciudadanos mayores de 18 años tenían derecho a votar en Cataluña. En el referéndum de Mas, la república catalana ganó de calle, con el voto a favor del 80,76 por ciento, 1.861.753 personas según la organización.

Con estos antecedentes, y en caso de que no se anticipen las autonómicas, no parece aventurado colegir que el próximo evento referenderario constituirá a la vez una gran victoria del sí a la independencia y un gran fracaso de participación. No obstante, el separatismo se caracteriza por su maestría en la reinterpretación de los hechos y la multiplicación de los manifestantes, dándose el caso de que un metro cuadrado en el que caben apretados cinco individuos es capaz de albergar a cuarenta sujetos si se trata de independentistas. Y lo mismo puede ocurrir con los votantes. Garantías democráticas al margen, el propósito de Carles Puigdemont es tan descabellado como el de su antecesor, carece de la más mínima legitimidad y sobrepasa el absurdo.

Sin embargo, la vaina del procés lleva determinando la actualidad política desde hace un lustro, con lo que ello significa de desgaste institucional, crisis económica, inseguridad jurídica, inestabilidad política y fractura social. Entre tanto, el separatismo consolida posiciones y trata de avanzar sin pausa. Sus promotores aplican un programa de agitación permanente, intensifican la manipulación mediática, la inmersión lingüística y el adoctrinamiento en las escuela, todo ello con el discurso del odio a España como argamasa.

Un viaje del president a Bruselas para hablar en el casal de la embajada se convierte en un desplazamiento de alto nivel para dar un discurso ante el Parlamento Europeo. Los profesores nacionalistas catalanes conciertan planes con sus colegas del País Vasco, Galicia, Baleares y Valencia para consolidar la erradicación del español y extenderla a otras comunidades y admiten sin ambages que no se trata de enseñar idiomas sino de crear "conciencia nacional". Y Puigdemont, en un alarde de dejación de funciones, se abstiene de acudir a la reunión de presidentes autonómicos en la que se dilucida nada menos que la financiación de las Administraciones regionales.

Es cierto que aún no han transcurrido cien días desde el comienzo de la operación Diálogo, pero, visto el panorama, la aplicación del artículo 155 de la Constitución empieza a oscilar entre lo urgente y la oportunidad perdida. Lamentablemente, Rajoy es el autor de la frase "A veces, lo más urgente es no hacer nada".

Profesores nacionalistas de toda España se alían contra el español y el trilingüismo en las aulas

Sindicatos nacionalistas de Cataluña, Valencia, Baleares, Galicia y el País Vasco se reúnen para alertar del "acoso" a las lenguas "minorizadas".
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 19 Enero 2017

El trilingüismo en la escuela "tiene una intencionalidad uniformadora y centralizadora, siempre en detrimento del gallego, el vasco, el catalán, el aranés, el asturiano y el aragonés, cosa que no nos dejaremos imponer". Este es uno de los puntos del "Manifiesto de Sitges por las lenguas propias", un documento suscrito por el sindicato nacionalista catalán de profesores USTEC y sus correlatos en el País Vasco, Galicia, Baleares y Valencia.

Según estos profesores, reunidos bajo el auspicio de la Diputación de Barcelona, "el aprendizaje de una lengua extranjera es un objetivo compartido, pero no se pueden manipular las expectativas sociales sobre el aprendizaje de lenguas extranjeras con el objetivo de reducir el espacio de las lenguas propias que todavía no están normalizadas".

La "cumbre" se llevó a cabo los pasados viernes y sábado en Sitges y contaron con la presencia entre el público de miembros de la Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña (AEB) que cuestionaron el supuesto "acoso" al catalán cuando es lengua vehicular en detrimento del español y se mostraron partidarios de la introducción de una lengua extranjera en la enseñanza. Las respuestas de los organizadores de las jornadas no se ciñeron en ningún caso a criterios pedagógicos. Primaba la política, la construcción nacional no sólo de Cataluña y los "países catalanes", sino también del País Vasco y Galicia.

Intervención disidente de la AEB
La dirigente de la AEB Ana Losada pidió la palabra para exponer que "estoy muy sorprendida porque se considera el catalán una lengua asediada cuando es la lengua vehicular en la enseñanza" y "son las personas quienes tienen derechos, no las lenguas", lo que levantó murmullos entre la concurrencia. La respuesta de uno de los ponentes fue que "los padres que no aceptan la inmersión es porque no confían en el criterio de los profesores" y que "el castellano y el catalán se aprenden igual a pesar del desequilibrio de horas de enseñanza en una u otro lengua".

En cuanto a los padres que han solicitado la enseñanza en español en Cataluña, el mismo representante de la USTEC afirmó que "cuando consiguen el auto del TSJC renuncian y se arrepienten porque se dan cuenta de lo que han hecho". Obvió las presiones, manifestaciones a las puertas de los colegios y el acoso que sufren las familias y que fueron denunciadas en el parlamento europeo.

El representante sindical valenciano abundó en que "el castellano no necesita tantas horas para su aprendizaje porque los niños están rodeados de castellano" y el vasco mostró su "sana envidia" por la extensión del catalán y la "cohesión social y nacional" que ello implica.

"Oligolingüismo"
Uno de los intervinientes de más prestigio en las jornadas fue el doctor de filología catalana Lluís de Yzaguirre, experto en "ingeniería lingüística" y profesor de la "Universitat Pompeu Fabra", quien denunció que "el Estado Español no protege ni el catalán, ni el vasco ni el gallego, que se deberían enseñar en toda España". Además, aseguró que "ya sé que el inglés es la lengua litúrgica del imperio capitalista, pero tenemos ahora la gran suerte de trescientas lenguas aquí (en Cataluña) y para encontrar trabajo el inglés es importante, pero es mucho más útil saber chino, árabe o incluso ruso. Que una sociedad sepa tres lenguas, que eso es lo que yo llamo oligolingüismo, es una sociedad pobre porque debería saber cuarenta o cincuenta. Necesitamos que la primera generación de la escuela de la república sepa catalán y chino".

Colonialismo y resistencia misquita
También advirtió de que "los españoles tienen clarísimo que la recuperación de la lengua va asociada a la recuperación de la conciencia nacional. Por tanto (a los compañeros vascos y gallegos), nuestra independencia os traerá problemas". Por último, De Yzaguirre alertó de la "colaboración de compañeros nuestros con el colonialismo español, que no ha logrado imponer su idioma en quinientos años en la Región de los Misquitos y que con un falso llamamiento al internacionalismo se estén convirtiendo en misioneros del español con campañas de alfabetización en castellano. El castellano está llegando a regiones a las que nunca había llegado y eso nos debería hacer pensar".

ACUDIÓ A LA MANIFESTACIÓN EN BARCELONA
Vox se une a la Policía y la Guardia Civil contra la impunidad del separatismo
La Gaceta 19 Enero 2017

VOX ha sido el único partido político que este martes ha querido participar en Barcelona en la manifestación convocada por la Plataforma Profesional de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con objeto de reivindicar una mejora en sus condiciones de trabajo, apoyo institucional, mayores garantías judiciales y el cese de la impunidad de ciertos sectores políticos de la izquierda separatista radical.

Al finalizar la misma, Carlos Garcés, presidente de VOX Barcelona, declaraba que "los Cuerpos y Fuerza de Seguridad del Estado merecen un apoyo y un reconocimiento permanente por la labor que con entrega y sacrificio vienen haciendo día a día, garantizando la seguridad de todos los ciudadanos y el que podamos hacer uso de nuestras libertades individuales y colectivas".

Del mismo modo, recordaba que "VOX aboga por la supresión de las policías autonómicas y el mantenimiento de la Benemérita como instituto armado". Por último, hacía hincapié en la "necesidad de equiparar los salarios entre los cuerpos policiales y la necesidad de aumentar la presencia de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Cataluña".

La manifestación, convocada por sindicados y asociaciones de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra, Mossos de Esquadra y policías locales de toda España, ha congregado a entre 1.500 agentes -según la Guardia Urbana- y 3.000 -según la organización-, que iban vestidos de negro, con un brazalete rojo en el brazo que les identificaba como policías y en silencio, que sólo rompía el estruendo de algunos petardos y música fúnebre.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial