AGLI Recortes de Prensa    Lunes 30  Enero 2017

Guerra cultural
Se nos intenta confundir mezclando la ingeniería cultural de la izquierda con la evolución natural y espontánea hacia mayor libertad individual, que es consecuencia del camino iniciado en los siglos anteriores. El objetivo de esa confusión es hacernos ahora una ingeniería social inversa.
Juan Pina  vozpopuli.com 30 Enero 2017

Frente a la confusión interesada que están induciendo los colectivistas “de derechas” —la ahora llamada Alt-Right— es necesario reivindicar desde posiciones pro-Libertad gran parte de la evolución cultural de Occidente en el último siglo, enraizada a su vez en los valores de la Ilustración. Ésta confinó el oscurantismo, la irracionalidad y la omnipotencia del poder político del Antiguo Régimen. Sus hijos fueron los liberales clásicos y sus nietos son los libertarios. Y en el ADN de todos ellos está grabada como elemento central la soberanía inalienable del individuo.

Haciéndose pasar por coherederos de la tradición individualista, los colectivistas “de izquierdas” se apoderaron de algunas de sus conquistas. Hay que reconocer que, en algunas cuestiones, hasta coadyuvaron a su definitiva cristalización en Europa Occidental y Norteamérica, mientras en los países comunistas la impedían exhibiendo un conservadurismo social y moral equivalente al de nuestros más rancios tradicionalistas. Pero en general, la “izquierda” occidental refrenó la libertad del individuo tanto como la “derecha”, aunque por una vía distinta y quizá más insidiosa: la promulgación de infinidad de supuestos derechos que no eran tales sino obligaciones activas para el resto de las personas, y que además implicaban un crecimiento desmedido del Estado como su único garante y gestor, hasta el punto de que hoy la mitad de la riqueza generada por el ciudadano medio vaya a costearlo.

Frente al paradigma socialdemócrata de las últimas siete décadas en todo Occidente, que incluso contagió a los liberales moderados europeos, los libertarios incurrieron, lamentablemente, en una torpe alianza con los conservadores, alianza que en los Estados Unidos se llamó “fusionismo”. Los conservadores siempre fueron, son y serán desleales a la causa de la Libertad, que subordinan a otros valores y admiten sólo con cuentagotas. Igual que la “izquierda”, parasitan selectivamente los planteamientos pro-Libertad pero su objetivo final es claramente otro. El inicio de la era Trump visibiliza el radical divorcio entre la agenda libertaria y la conservadora. Los libertarios rechazamos frontalmente el estatismo “de izquierdas” y el “de derechas”, y, más aún, a igualdad de condiciones los rechazamos en idéntica medida.

No, no estamos más cerca de la “derecha” que de la “izquierda” ni a la inversa, sino igual de lejos de ambas para un mismo grado de liberticidio en las dos: igual de lejos de Corea del Norte que de la Alemania nazi, igual de lejos de los socialistas europeos que de los democristianos, etcétera. Esta imprescindible equidistancia higiénica frente al estatismo de uno y otro signo la explicó muy bien Hayek, pero por desgracia muchos liberales y algunos libertarios parecen haberla olvidado. Y es necesario recuperarla.

Lo que de pronto está cambiando es que la socialdemocracia agotada y moribunda se está viendo sustituida por un conservadurismo estatista, extremo y descarnado. Un conservadurismo que justifica abiertamente la tortura y enaltece, a estas alturas, al Estado-nación —ese cadáver intelectual— como órgano de decisión en el comercio entre empresas de distintos lugares. Si la revancha conservadora se limitara a deshacer el intervencionismo económico y eliminar la ingeniería social de la “izquierda”, podríamos apoyarles con cautela.

Pero es que la Alt-Right no va por ese camino, como Trump nos recuerda cada vez que abre el Twitter. Lejos de revertir el intervencionismo, lo impulsa cambiando apenas algunas cuestiones menores en función de sus intereses prácticos: bajará algo los impuestos pero a cambio de afianzar un falso capitalismo de Estado anclado en el proteccionismo y el corporativismo más obsoletos. Y lejos de desactivar la ingeniería social, parece tener prisa en intensificarla imprimiéndole un giro de ciento ochenta grados. Y hasta ahí podía llegar la broma.

Es preocupante que liberales convencidos e incluso algunos libertarios, comprensiblemente cansados de décadas de hegemonía cultural de la “izquierda”, se estén dejando abducir esperanzadamente por los cantos de sirena de Trump o del movimiento que representa. Estoy convencido de que se van a arrepentir de ello y sólo espero que cuando despierten no sea demasiado tarde.

Lo están mezclando todo. Están metiendo en el mismo saco la ingeniería social hecha por la “izquierda” occidental y la evolución individualista natural de los últimos setenta u ochenta años, que es simplemente la consecuencia del rumbo emprendido por la humanidad en los siglos anteriores. Y a ese saco, para denigrarlo en su conjunto, le han puesto la etiqueta injusta de “marxismo cultural”, cuando ninguno de los regímenes marxistas de todo el planeta ha impulsado jamás la libertad individual. Cuando la Alt-Right dice combatir ese supuesto “marxismo cultural” está engañando a los libertarios, porque lo que de verdad pretende es intervenir desde el Estado para hacer ahora ingeniería social “de derechas”, en lugar de desactivar de una buena vez la inducción estatal de valores y comportamientos.

No lo permitiremos. No desharán la incorporación de las mujeres a todos los ámbitos de la sociedad. No revertirán la revolución sexual de los sesenta y setenta. No habrá retroceso en la emancipación del individuo frente a la institución familiar, ni en la normalización social y jurídica del amor entre personas del mismo sexo. No se va a reforzar la idea odiosa de que el Estado debe controlar qué consumimos, ni se va a legitimar la absurda y perdida guerra antidrogas. No habrá pasos atrás en el derecho de los enfermos terminales a administrar su principal propiedad: su vida.

No van a volver los tiempos del Estado-nación, con sus mitos patrióticos retro, inducidos por los políticos que se benefician de ellos para sus guerras, sean comerciales o de las otras. No detendrán Internet ni mucho menos los desarrollos en blockchain. No van a contener el desarrollo libre de la medicina ni de las demás ciencias para satisfacer las creencias místicas de algunos. Todos estos y muchos otros avances no pertenecen a la “izquierda”, que se los fue apuntando a regañadientes cuando no tuvo más remedio. Son básicamente avances liberales o libertarios. Y tenemos que defenderlos frente al tsunami en ciernes de un colectivismo conservador, recentralizador, nacionalista y, por supuesto, fuertemente estatista. Es una guerra cultural y está en juego la Libertad.

Vuelve 'Snchz', gana Rajoy
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 30 Enero 2017

La mejor noticia para Rajoy desde que el noesnó le llevó a mejorar su escuálido resultado electoral se la ha dado de nuevo Pdr Snchz en Dos Hermanas, punto de partida del Magical Mistery Tour que, según ha dicho, continuará con su candidatura a las primarias del PSOE y, de ganarlas, culminaría con la alianza con Podemos y los separatistas catalanes que de forma tan implacable criticó en su fallida investidura de la mano de C's. Sólo un partido de rojicomplejines, sectario por tradición y hasta la náusea, puede creer que radicalizándose más, hasta convertirse en el hermano menor de Podemos, lograría la hegemonía en la izquierda y la llave de La Moncloa, aunque el ama de llaves sea la Loca del Tronco de Twin Peaks. Lo hará.

Si lo que tan aseadamente ha hecho Fernández lo hubiera hecho Snchz unos meses antes, hoy sería un candidato sólido a desalojar a Rajoy en cualquier momento. Con elecciones e incluso sin ellas. Al empeñarse en lo contrario, sólo puede aspirar a desalojar a Pachi Lopezcaba y a que la Sultana Díaz se quede una temporada más en Sevilla esperando la bofetada electoral de Snchz, la tercera, porque no hay dos sin tres y porque entre los animales sólo el hombre es capaz de requetetropezar en la misma piedra.

Rubalcaba conseguiría así el milagro de resucitar a un muerto con otro, porque López es un ser inanimado al que ruboriza oír, pero cuyo papel podría ser el de preparar el camino de un Urquizu, pero Snchz ya era un cadáver político cuando montó la conjura para rematarlo. Y como el Bruto era López, su víctima se ha creído César y ha iniciado la reconquista de Ferraz con un posado de glúteos que parece un anuncio de la sauna gay de su suegro, un Socialismo con dorso humano, entre Marx y Sauna-Adán. Pero acreditando un imponente estado de forma muscular, Snchz le ha dado a Rajoy el oxígeno que le faltaba. Si Snchz gana el congreso de junio, algo nada descartable, Rajoy podría convocar elecciones en noviembre. Y como el programa del PSOE es la unión con los comunistas de Iglesias y los separatistas de ERC, Rajoy mejoraría sus resultados y Rivera conservaría el voto joven de izquierda moderada y el de derecha que nunca irá a Rajoy. Es el mejor escenario electoral posible para la derecha de hoy y el peor para una izquierda sin mañana. Pero eso es Snchz y ahí está.

De muros, ridículos y delirios
Haría bien el periodismo en calmarse con Trump para que su ridículo no sea irreversible
Hermann Tertsch ABC 30 Enero 2017

Todos los medios españoles se lanzaron hace unos días a una batalla gallarda, más aún, heroica, en defensa de la lengua española que, según denunciaban, había sido mancillada por el vicioso y rijoso magnate convertido en presidente norteamericano. Era la prueba que todos necesitábamos para saber que nuestra ira contra ese ser abyecto tiene también sólidas razones patrióticas. Trump, decían, había ordenado desmantelar las páginas en español de la Casa Blanca. Como había hecho con otras páginas, movido por sus bajos instintos de racista, misógino y homófobo. Y más cosas. Tertulianos y columnistas, cómicos y políticos de todo color salieron a insultar y descalificar a ese individuo, canalla y antiespañol, todo él maldad y bajeza. Cuánta sagrada indignación se vivió en España por el mero rumor de que Trump podría tratar a la lengua española casi tan mal como hacen impunemente desde hace décadas las instituciones de varias regiones españolas. Si se preocuparon por la página española de la Casa Blanca hasta Enric Juliana, rufianes varios y otros cabecillas de las afrentas y atropellos en Cataluña a los españoles leales a la Constitución y a España. Gran enfado por «la ofensa a la lengua de 50 millones de norteamericanos». No por la que sufren millones de españoles que no pueden aprender, estudiar, trabajar y vivir en español. La indignación resultó gratuita porque la información sobre Washington era falsa. Como tantas que los medios en todo el mundo fabrican sin cesar en su cruzada delirante contra Trump. La página estaba siendo restaurada. No hubo fe de errores o «mea culpa» de nadie. ¿Honradez para qué? Si es contra Trump.

Da igual que esa noticia fuera tan falsa como otras, porque Trump merece esos insultos, según han decidido las almas pías. En todo hay motivos para la siguiente carga de exabruptos en las radios, las teles y la prensa. Trump además está decidido a cumplir sus promesas. Esto horroriza más a la derecha española que a la izquierda. Esta derecha que jamás se atreve a acabar con los hechos consumados que genera la izquierda con sus reformas devastadoras en lo moral, político, cultural y económico que la cobardía conservadora siempre hace irreversibles. Trump va a combatir la peste cultural de la corrección política que ha llevado a los extravíos últimos de la deriva sesentayochista que ha sido el obamismo. Y ya está desmantelando la red de financiación norteamericana de enemigos de la sociedad abierta en la ONU y fuera de ella. Se puede estar en contra. Pero no negar el derecho a EE.UU. a tener otra política distinta. Otro tanto ha sucedido con el muro en la frontera con Méjico. Que comenzó Bill Clinton hace más de veinte años. Todo el mundo está ahora histérico porque lo quiere completar Trump. Se oyen ridiculeces obtusas como que viola los derechos humanos el hecho de que EE.UU. tenga una frontera que se respete y no sea un coladero. Ya pasó con el húngaro Viktor Orban cuando fue el único en la UE que cumplió las leyes frente a la masa de refugiados. Y construyó una valla fronteriza. Le llamaron fascista, pero todos los vecinos tienen ya la misma valla. Y ha traído orden. Y frenado el atropello y la ilegalidad. Trump tendrá que arreglarse con Méjico como con los países con los que deja de tener acuerdos multilaterales. Lo hará. EE.UU. tiene derecho y soberanía para cambiar su política. Y siendo Trump como es, habrá sobresaltos siempre. Pero el periodismo, también en España, debería tomarse una tila, porque el ridículo que hace desde que apareció Trump en escena alcanza ya niveles delirantes.

Ada o el ardor separatista
EDITORIAL Libertad Digital 30 Enero 2017

Con su habitual verborrea tan cursi como orwelliana, que descansa en la manipulación por inversión del significado de las palabras, la alcaldesa de Barcelona ha vuelto a dejar de manifiesto este fin de semana que su gran objetivo es acabar con las libertades y el régimen que ha de garantizarlas. En nombre de las libertades. "Tenemos una firme convicción soberanista por el derecho a decidir, porque la soberanía está en la ciudadanía y en las urnas", ha clamado Ada la liberticida, más que dispuesta a unir sus fuerzas al separatismo catalán, el de la corrupción monstruosa y el filoterrorismo infecto, en su proyecto de demolición del Estado de Derecho y de la convivencia en Cataluña.

Colau, que habla y no para de una "fiscalidad justa" mientras se alista bajo las banderas del nacionalismo más insolidario y rapiñero, que canta las loas del "internacionalismo" mientras aguanta la antorcha del nacionalismo más xenófobo y cerril, es, verdaderamente, una política antisistema. Su manera de proceder y de discurrir, de adoctrinar y de agitar las peores pasiones, es propia de alguien que detesta profundamente el sistema. El sistema democrático. El sistema de libertades. Por eso carga contra la España constitucional y el pueblo español, al que quiere amputar y despojar de su soberanía irrenunciable.

Ada Colau es, como sus aliados dentro y fuera de Cataluña, una afrenta, un baldón y una amenaza. Para Cataluña y para el resto de España. Lejos de ser solución a nada, son parte fundamental de los más graves problemas de la Nación y un ominoso exponente de la degradación de la vida pública. PP, PSOE y Ciudadanos deberían tenerlo siempre presente y actuar en consecuencia.

Europa no soportará la inflación
Daniel Lacalle El Espanol 30 Enero 2017

“What do you get for pretending the danger's not real?”, Roger Waters

Los inflacionistas están contentos. Suben los precios a un máximo de cinco años y algunos se frotan las manos con la idea de que su gran plan de crear inflación por decreto va a ser un éxito.

La inflación, el impuesto de los pobres, aplaudida por ningún consumidor en ningún lugar nunca.

El discurso del inflacionista es sencillo y, por ello, falso. Si aumenta la inflación se “desinfla la deuda”, entrando en un proceso de desapalancamiento ya que los pasivos de estados, empresas y familias van perdiendo valor cada año. “Si la inflación sube a un 4%, cada año tenemos un 4% menos de deuda” me dijeron a mí en un programa de televisión. Pensé “genial, y si es del 50% en dos años no tenemos deuda”. Una sandez.

El problema de la Eurozona es muy distinto y no lo “soluciona” la inflación.

Las nuevas emisiones de deuda de la Eurozona en 2017 solamente se sitúan entre una estimación de 20.000 millones de euros, un total de 885.000 en 2017, hasta 40.000 millones en un total de 900.000 millones según ING y Morgan Stanley, respectivamente.

La capacidad de repago de la deuda, según Moody´s, se ha reducido a niveles de 2007 por los déficits acumulados, el deterioro de caja y solvencia crediticia de agentes públicos y privados.

El problema del argumento simplista del inflacionismo de consenso es que no ocurre. Desde Deutsche Bank a Morgan Stanley están alertando del riesgo de “confiar” en una salida inflacionista a la trampa de liquidez.

- Con el aumento de la inflación, suben los tipos de interés reales y la factura de intereses, en países que no reducen su deuda en términos absolutos, sube.

- Los ingresos fiscales no crecen con la inflación porque se mantiene la sobrecapacidad -del 20% en la Eurozona-, y la debilidad de márgenes y rentas. El que piense que los salarios reales van a crecer igual o por encima de la inflación con el stock de desempleo que existe en la eurozona, delira.

- Los insumos aumentan de precio más que las ventas, por la sobrecapacidad y el envejecimiento de la población.

- La deuda “actual” -el stock- reduce su valor en términos reales, por la inflación, pero el déficit y el coste, suben.

Si tomamos las necesidades de refinanciación de la Eurozona, cercanas al billón de euros anual, y asumimos un aumento de la inflación hasta duplicarse con respecto a los niveles actuales, cualquier análisis serio que tenga en cuenta las particularidades de las economías europeas, puede ver fácilmente que el efecto en el coste de financiarse de los agentes económicos y el aumento del déficit supera, en una ratio de 1,05 a 1, el “beneficio” de desvalorizar la deuda.

Por supuesto, el alquimista inflacionista confía en que ese efecto -que no pueden negar ni ellos- lo anule el gas de la risa monetario del Banco Central Europeo, que tendrá que recomprar todo lo que se emita o más para evitar que los tipos reales suban con la inflación. Bienvenidos a la receta de la estanflación.

Cuando los tipos artificialmente manipulados se sitúan debajo de esa inflación real, se desploma el crédito concedido, la inversión productiva real cae y con ella, la velocidad del dinero. De hecho, la inversión y crédito que se incentiva es de alto riesgo y a muy corto plazo para compensar esa diferencia entre realidad y tipos manipulados.

La realidad es que la Eurozona no puede salir de la trampa de liquidez cuando el 90% -según Reuters- de las necesidades de financiación netas son para cubrir déficits que pagan gastos corrientes. Ya lo vimos cuando la inflación era del 3 hasta el 5%... Pero entonces ni teníamos la deuda que tenemos ahora ni el déficit estructural anual. El flujo de gastos aumenta, por la inflación, pero no el de ingresos, por circunstancias estructurales de productividad y márgenes. Las PyMEs, el 90% de las empresas de España, no pueden trasladar esos aumentos de inflación a sus márgenes -y con ello a sus bases imponibles- porque los insumos suben más que los ingresos, ni a sus salarios.

Si a eso añadimos una estructura de “grandes empresas” en Europa, conglomerados industriales de muy baja productividad, pobres rentabilidades y alto endeudamiento externo por adquisiciones supranacionales, su sensibilidad en beneficios y pago de impuestos en Europa a subidas de la inflación es muy pobre. Las estimaciones de la Tax Foundation y otros estudios es que el impacto en beneficios es casi cero, incluso negativo.

Las familias han conseguido reducir su endeudamiento admirablemente en estos años. Y la inmensa mayoría de su riqueza está en depósitos. Pero si pensamos que una población envejecida se va a liar a consumir más en términos reales porque suban los precios, es que no hemos aprendido nada de la evidencia del pasado. Pero dirán que ésta vez es diferente.

El problema de la Eurozona es que se intenta solucionar el problema estructural con cualquier medida excepto la que arregle el incentivo perverso que perpetúa el estancamiento. La transmisión constante de rentas del eficiente y el ahorrador al endeudado e ineficiente.

Se pretende arreglar la economía sin tocar los mecanismos que la ralentizan. La negativa numantina a tomar medidas de oferta y reincidir en repetir los errores del pasado acabará pesando.

La Unión Europea se carga cada vez más de costes fijos y gasto improductivo, poniendo escollos en la dinamización de la economía en favor de más elefantes blancos y frenos al crecimiento. La inflación por decreto no va a cambiarlo. Lo extiende.

Pero le dirán que es por su bien.

Las huellas del Madrid judío: un legado oculto
Su existencia primigenia se justifica únicamente en escritos, si bien fue refundada ya avanzado el siglo XIX
Ignacio S. Calleja ABC 30 Enero 2017

Recién terminada la semana en memoria de las víctimas del Holocausto, el Madrid judío -casi desaparecido por el implacable peso de la Historia-, se ubica entre el desconocimiento generalizado como una suerte de patrimonio oculto, relativo a dos épocas concretas. Una, primigenia y medieval, escenario de persecuciones y sustento de leyendas en torno a su configuración. Otra, contemporánea, referente a la refundación de la comunidad hebrea en Madrid.

La ausencia de evidencias arquitectónicas, en otros supuestos fieles cronistas en piedra, supedita cualquier justificación al archivo documental. Si bien no existen edificaciones o restos de la primera judería de la capital, sí figuran escritos que la ubican en lo que actualmente es la catedral de La Almudena. A su espalda, intramuros de la muralla árabe, permanecieron los judíos incluso tras la conquista cristiana de Madrid, entonces Mayrit, en el año 1083 por el rey Alfonso VI.

Los edictos de ejecución, multiplicados tras la concepción del tribunal de la Santa Inquisición, en 1478, y la transmisión popular juegan un papel capital en las endebles certezas sobre el pasado de la comunidad judía. Según fuentes documentales, trabajo de Alejandra Abulafia, directora de Destino Sefarad, ya en el año 1053 un vecino judío mandó una misiva a su hermana contando su pena por la muerte de dos correligionarios. A apenas unos metros de aquella judería vieja, subiendo por lo que ahora es la calle Mayor, en la plaza homónima, se asentaron muchos comerciantes, especialmente en el espacio que hoy acoge al Mercado de San Miguel y en los alrededores de la plaza de la Villa.

Precisamente en la Plaza Mayor, en los faroles situados en el centro, existe un grabado que pasa prácticamente desapercibido. El relieve muestra un juicio con sambenito a un judío, que no era otra cosa que colocar un sayal al reo, muchas veces sin juicio previo, para humillarlo y estigmatizarlo. Este pequeño rastro, aunque anecdótico, sintetiza en parte cómo fue la época medieval. De hecho, otro de los puntos recogidos en el mapa anexo, la puerta de Valnadú, es recordada por ser el punto de acceso en uno de los mayores ataques sufridos en la judería.

Persecuciones y expulsión
La prueba principal de su ubicación, en cualquier caso, remite a los episodios más trágicos de su historia en la zona. Narrados a veces en código literario, destaca un documento de 1391, cuando muchos judíos fueron asesinados en la calle de las Damas, en la judería, según cita Jacobo Israel Garzón en su prólogo a la obra Avapiés: Teatro en dos actos (Solly Wolodarsky. 2009). Este y otros pasajes son incluidos en el escrito, como la solicitud de la Villa de Madrid a la reina para ejecutar las penas previstas a los judíos que no llevaran señales distintivas en el ropaje, en 1478, o un muro que aislara a la judería, dos años después.

Todo desemboca, como parte y resultado, en una fecha clave para la comunidad judía en toda España. El 31 de julio de 1492, los Reyes Católicos firman su expulsión, condenados desde entonces, y hasta bien entrado el siglo XIX, a una presencia críptica. Perseguidos y en el más estricto secretismo, avanza el autor que, pasado un siglo, Madrid acogió a numerosos criptojudíos portugueses, descendientes de los que habían marchado el mismo año del descubrimiento de América. En esta época y en los años siguientes, diferentes documentos acreditan esta situación; como un auto de fe -uno entre miles- de 1632, donde salieron «hasta cuarenta y cuatro reos, de los que cuatro fueron quemados en estatua y siete en persona» por, presuntamente, reunirse para azotar y ultrajar a un Cristo y una Virgen.

Otro de los pilares sobre este legado tiene mucho que ver con especulaciones, justificadas en la transmisión popular. Quizá llame la atención que en la ruta ilustrada no figure el barrio de Lavapiés, supuestamente denominado como Avapiés en la fecha, pero lo cierto es que, contradicción entre historiadores, no existe base documental al respecto. Se trata, por tanto, de un mito; similar al que asegura que la actual iglesia de San Lorenzo fue otrora una sinagoga. Igualmente, se dice que el castizo nombre de Manolo tiene su origen en la comunidad judía, pues deriva de Immanuel, que en hebreo significa «Dios esté con nosotros».

Refundación
No existe una refundación efectiva hasta bien entrado el siglo XIX, aunque en los primeros años se atisba el final de este paréntesis. En 1917 se funda la primera sinagoga de Madrid, Midras Ababarnel, antecedente de la constitución de la Comunidad Judía en la región, en 1920. Se consigue, además, un recinto propio en el cementerio civil de La Almudena, aunque este crecimiento no es definitivo.

La sinagoga es cerrada en 1938 y, tras el final de la Guerra Civil ,se interrumpe toda actividad pública. Así, la Comunidad Judía no se restituye hasta 1947, y dos años después se inaugura una nueva sinagoga, el Oratorio Lawenda, que años más tarde se traslada a la calle Pizarro para albergar una mayor, Betzión. El despegue y asentamiento definitivo, pacífico a excepción del ataque sufrido en la Nochebuena de 1976, cuando explotó una bomba junto a la sinagoga de la calle Balmes, fue en la década de los 60; desarrollada con la construcción del cementerio judío de Hoyo de Manzanares, a principios de los 90. Madrid cuenta además con un colegio judío, el Ibn Gabirol, levantado en 1965.

La comunidad judía, en el presente
Se estima que actualmente viven la Comunidad de Madrid en torno a 10.000 judíos, con la sede de la Comunidad Judía (a la izquierda, su inauguración) como punto de encuentro principal; tanto religioso como social. Su crecimiento en los últimos años remite en gran parte a Argentina, pues muchos judíos emigraron a España tras el golpe militar de Videla, en 1976, y tras las recientes crisis económicas. La Segunda Guerra Mundial provoca igualmente la llegada de numerosos refugiados judíos. En aquellos años, Madrid se configuró como un escenario alternativo de espías y diplomacia encubierta. Como apunte, cabe en esta ruta la confitería Embassy, que actuó como tapadera para salvar a 30.000 judíos del despliegue nazi en la capital, con destino a Portugal

Cronología
Primera judería: Aunque no constan pruebas arquitectónicas, varios escritos en el siglo IX hablan de una judería en la zona de la catedral de La Almudena, junto a la muralla árabe.

Expulsión de 1492: Culminación a los continuos ataques, los judíos fueron expulsados de Madrid y de toda España por los Reyes Católicos el 31 de julio de 1492.

La primera sinagoga: 1917 es el año de la primera sinagoga de Madrid: Midrás Abarbanel. Núcleo central de la asentación hebrea en la capital, está abierta hasta 1938.

Reasentamiento: La década de los 60, ya en el siglo XIX, marca el regreso de los judío a Madrid. Se abre la sinagoga Bet Yaacov (1968) y el Colegio Ibn Gabirol (1965).

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Error, mentira y crimen
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 30 Enero 2017

Cuenta Stefan Zweig que Fouché, al tener noticia del secuestro y posterior ejecución del duque de Enghien por orden de Napoleón, pronunció uno de los juicios más cínicos de la política en el siglo XIX: "Fue peor que un crimen: fue un error".

El día en que el lehendakari Garaikoetxea hizo suya la frase para calificar el asesinato del senador Casas, empezó a deslizarse por una pendiente moral que le ha llevado inevitablemente a las filas de EH Bildu. Los separatistas catalanes han cometido idéntico error de paralaje. Neus Munté, mejorable portavoz de Puigdemont, descalificó al ex juez Vidal por atribuir al Govern algunos hechos delictivos, como robar los datos fiscales de los ciudadanos o tener camuflados 400 millones para financiar la operación ilegal de asaltar la independencia. "Es grave porque es mentira", dijo. Si el error era peor que el crimen, ¿cómo no iba a serlo una mentira, que se formula necesariamente a sabiendas?

Lo grave, portavoz, es que es verdad, ojalá fuera un embuste del orate Vidal. Hemos visto al senador de ERC confesar infracciones del Código Penal en actos oficiales de ERC, cuando presumía de haberse hecho con los datos de todos los oyentes: "¿Eso es legal? Pues no, porque eso está protegido por la Ley de Protección de Bases de Datos del Gobierno español" ante la complacencia de sus presentadores y unas risas del público que no parecían enlatadas.

El ex juez no parece estar en sus cabales. Herrera ha dicho justamente que es un candidato perfecto para llevárselo a una cena de los idiotas, un orate capaz de levantar una república catalana con los palillos que le sobraron de haber construido una reproducción a escala del Monasterio de Poblet. O de Montserrat. El asunto es que cuando decía todo esto en actos públicos el pasado mes de noviembre, ni Neus Munté, ni Oriol Junqueras gritaron: "¡Es mentira!".

La partida oculta era un secreto a voces en los medios vocacionalmente catalanes. Ara abría a cuatro columnas su edición del 29 de noviembre pasado: "Presupuestos 2017. Junqueras gestionará la partida oculta del referéndum". El propio Junqueras aceptó tácitamente el supuesto: "Supongamos que haya una partida oculta. ¿Cree que ahora lo diría aquí?" Jamás se oyó un desmentido. Ayer rescataba El País unas declaraciones del secretario de Hacienda de la Generalidad, Lluís Salvadó, ratificando en diciembre lo dicho por Vidal un mes antes. Artur Mas había presumido de astucia, al anunciar su referéndum del 9-N, marcando el camino: "Sobre todo, tenemos que engañar al Estado".

¿Mentiras o cintas de vídeo? Jordi Pujol había mentido sobre la herencia del avi Florenci, pero no en lo sustancial: sus 23 años defraudando a Hacienda. La Vanguardia se apuntaba el sábado a la teoría de la falsedad, y Jordi Évole escribió un tuit de apoyo a Vidal tras la suspensión. ¿Y qué hacen los partidos de la oposición? ¿No son capaces de auditar al céntimo las cuentas de esta cuadrilla para evitar el escaqueo de 400 millones de euros? ¿Se acuerdan de Ciudadanos, partido que tan claras tenía algunas cuestiones básicas? Pues dice su portavoz Arrimadas que sólo con la aplicación de la ley no vamos a solucionar nada. Como si alguna vez se hubiera empezado a aplicar. ¿Con Banca Catalana, quizá? ¿Explicarán Pedro Sánchez, Hernando y Meritxell, mi Meritxell, de qué hablaron en la reunión que cita Vidal, qué le prometieron a la troika de ERC? ¿Qué diálogo quiere entablar el Gobierno con esta tropa indigna?

Es más que un error y una mentira. Es también un crimen y una gigantesca gilipollez.

se han reabierto 21 causas
La lucha contra el olvido: 224 crímenes de ETA sin resolver
 gaceta.es 30 Enero 2017

La banda terrorista ETA ha matado a 858 personas en 51 años, una historia sangrienta en la que las familias de 297 víctimas siguen sin conocer quiénes fueron sus asesinos.

La Audiencia Nacional cifra en 224 los atentados sin resolver y en 21 las causas reabiertas en una lucha contra el olvido y la impunidad que las víctimas ven con esperanza.??

La Fiscalía de la Audiencia Nacional revisa desde 2011 y a petición de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT) y de otras asociaciones la situación de las causas penales sobre víctimas de la banda terrorista.

En su último informe actualizado, con fecha de 16 de enero y al que ha tenido acceso Efe, el fiscal jefe de la Audiencia, Javier Zaragoza, detalla que en 224 atentados -más de la mitad, 128, perpetrados entre 1978 y 1982- la justicia "no ha podido exigir" responsabilidades a los autores y/o cómplices.??

No significa que todos esos crímenes hayan quedado impunes, sino que no han sido aún condenados todos los etarras que participaron en ellos, sea como autores materiales o colaboradores.

Precisamente, el hallazgo de pruebas e indicios ha permitido reabrir 21 sumarios, a los que se podría añadir otro más después de que la Audiencia haya ordenado nuevas diligencias a las fuerzas de seguridad sobre el atentado perpetrado por la banda en 1979 en Villafranca (Guipúzcoa) en el que fueron asesinados un guardia civil y su novia.??

38 años después, la petición de la Fundación Villacisneros de impulsar esta causa -ha solicitado investigar al menos otros cuatro casos más-, ha dado sus primeros frutos, declaran a Efe con optimismo tanto el presidente de la institución, Íñigo Gómez-Pineda, como el abogado que se está encargando de todos los trámites judiciales, Santiago Milans del Bosch.??

"Es un deber moral investigar hasta el final para impedir que se imponga el sentir general de que hay que pasar página ya", defiende el letrado, consciente de la dificultad legal de condenar a unos asesinos casi cuatro décadas después de cometer un crimen, que se "resolvió" con su archivo dos meses después "por falta de autor conocido".??

Y es que no hay que olvidar que un crimen prescribe a los 20 años de su comisión, por lo que Milans del Bosch ve "muy relevante" la puerta que ha abierto el fiscal Pedro Rubira al argumentar que, si bien el atentado sí pueda estar prescrito, el delito de integración en banda armada no lo está en tanto que esa organización terrorista no desaparezca o sus miembros no la abandonen.??

A ese alegato se aferran ya "con esperanza" las familias de muchas víctimas, dice a Efe Gómez-Pineda que tacha de "escándalo" que puedan quedar impunes más de 300 atentados, razón por la que la entidad privada que preside está volcada en el proyecto Dignidad de reapertura de atentados de ETA.??

Con más escepticismo ven los investigadores de las fuerzas de seguridad que esta revisión de causas obtenga resultados, sobre todo en los atentados más antiguos, perpetrados en los años 80.??

"Hubo una avalancha tal de crímenes durante unos años que no se daba abasto", reconocen a Efe fuentes de la lucha antiterrorista, que también admiten que esta es la razón por la que se investigaba "bastante poco", lo que ahora hace "imposible" reabrir muchos casos porque los documentos son muy viejos y apenas contienen nuevas pruebas.?

?Van más allá las fuentes consultadas al opinar que solo si los etarras colaboraran sería posible esclarecer esos crímenes con el objetivo de dar satisfacción moral a sus víctimas, aunque aseguran que una de las principales líneas de investigación del trabajo de las fuerzas de seguridad sigue siendo identificar a los autores de los atentados de ETA.??

Esta perseverancia ha permitido, por ejemplo, la reapertura en 2012 de varios atentados que estaban a punto de prescribir, como el asesinato en Madrid del coronel retirado del Ejército del Aire Aquilino Vasco Álvarez, de los guardias civiles en Oyarzun (Guipúzcoa) José Manuel Fernández y Juan Manuel Martínez o del policía nacional en San Sebastián Ricardo González Colino.?

Hace dos años, la Audiencia también revisó el asesinato con bomba lapa del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo, cometido el 22 de diciembre de 1995 en León y las nuevas pruebas llevaron a procesar a los etarras Soledad Iparragirre, "Anboto", y Sergio Polo Escobes, "Lur", como sus autores.??

En estos últimos seis años, también las fuerzas de seguridad, impulsada por la acción de la fiscalía, ha conseguido determinar que fue el exjefe de aparato militar de ETA Mikel Carrera Sarobe "Ata", el que asesinó en 2001 al presidente del PP en Aragón Manuel Jiménez Abad.??

A la lista de 21 sumarios reabiertos se unen los del secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, los asesinatos de militante socialista Fernando Múgica o los de los concejal del PP Miguel Ángel Blanco y Gregorio Ordóñez.
 


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