AGLI Recortes de Prensa    Sábado 18  Febrero 2017

Y las cosas le fueron bien a la infanta
EDITORIAL Libertad Digital 18 Febrero 2017

Lo que ha fallado no es la monarquía, sino los partidos políticos, el Gobierno y la Justicia, que son la misma cosa y ese es precisamente el problema.

Tal y como adelantó Mariano Rajoy en 2014, "las cosas le irán bien a la infanta". Dicho y hecho. Tres años después de ese profético vaticinio, la Audiencia Provincial de Palma absuelve a la infanta Cristina del bochornoso caso Nóos al considerar que no fue cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos por su marido en los años 2007 y 2008. Tan solo deberá pagar 265.000 euros como responsable a título lucrativo del chiringuito que montó Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres para enriquecerse, aún más, a costa del bolsillo de los contribuyentes, con la debida connivencia de políticos y organismos públicos.

El resultado de la sentencia no por más esperado era menos previsible. Se ha cumplido al dedillo el guión que, en su día, fijaron Rajoy y el entonces ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón en aquella reunión que tuvo lugar en Zarzuela con el Rey Juan Carlos en 2014 para diseñar la operación "cortafuegos" que ha cristalizado en la sentencia que hemos conocido este viernes. La lamentable manipulación y los obscenos tejemanejes que ha protagonizado el poder político durante estos últimos años para que la balanza de la Justicia se incline a favor de la infanta, aún a costa de pervertir el sagrado principio de igualdad ante la ley, resulta lamentable e impropio de un Estado de Derecho que sea merecedor de tal calificativo.

Desde el minuto uno, se presionó e intrigó para retorcer la normativa e ignorar la jurisprudencia. Penoso fue el papel que jugó el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach, que, ejerciendo de facto como abogado defensor de Cristina, se empeñó, entre posado y posado en Vanity Fair, en que no fuera imputada, pese a las clamorosas evidencias existentes y en contra de la opinión del juez instructor, José Castro. E igual de surrealista e incomprensible fue la exculpación de fraude fiscal que pergeñó la Hacienda de Cristóbal Montoro para evitar que la infanta se sentara en el banquillo de los acusados, lo cual resulta sangrante si se tiene en cuenta el estricto –e incluso abusivo– celo que ejerce la Agencia Tributaria contra todo aquel que sea lejanamente susceptible de haber cometido cualquier tipo de irregularidad o trampa para evadir el pago de impuestos, ya no digamos un delito. Solo la obcecación del juez Castro fue lo que llevó a la infanta a pasar por el mal trago del banquillo, en contra de la voluntad de la Fiscalía, de Hacienda y del Gobierno.

¿La clave para su absolución penal? Su desconocimiento sobre lo que firmaba y su confianza ciega en su marido, fruto, según la Fiscalía, de un profundo enamoramiento que cegaba su visión y nublaba su conciencia ante la carrera delincuencial que decidió emprender su marido aprovechándose de la privilegiada posición que ostentaba su familia política. Insostenible, antijurídico y, sobre todo, ridículo. Salvo España, a partir de hoy, no se conoce Estado de Derecho en el que estar enamorado sea un eximente cuando se comete un delito o, todavía menos, que anule la responsabilidad penal derivada de dicho acto. Todo individuo, al menos sobre el papel, es igual ante la ley y responsable de sus actos al margen de sus circunstancias sentimentales. Además, si el desconocimiento de la ley no es eximente de la debida responsabilidad jurídica, carece de todo sentido que el amor ejerza como tal a la hora de firmar papeles y beneficiarse de la actividad delictiva de tu marido.

La Corona será, sin duda, la mayor perjudicada de la operación político-judicial que orquestaron PP y PSOE para contentar al Rey emérito. Los partidos políticos, lejos de defender el buen funcionamiento de las instituciones y el Estado de Derecho, se han comportado como cortesanos con el único afán de agradar al anterior Rey. Con este comportamiento han dañado seriamente a la institución monárquica y a un Felipe VI que desempeña sus funciones constitucionales de manera ejemplar e irreprochable.

Resulta dramático y bochornoso que las únicas críticas que oirán hoy los ciudadanos españoles a este enjuague vengan de tipejos como Joan Tardá o los podemitas, cuyo único objetivo es destruir la Nación y las instituciones democráticas. Mientras los partidos que dicen defender el Estado de Derecho –PP, PSOE y, lamentablemente, también Ciudadanos– tratan a los españoles como si fuésemos imbéciles, haciéndonos comulgar con ruedas de molino que ni ellos mismos se creen.

Lo que ha fallado no es la monarquía, sino los partidos políticos, el Gobierno y el Poder Judicial, que son la misma cosa y ese es precisamente el problema. Mientras no se aborden las reformas que nos devuelvan la separación de poderes y la independencia judicial, desaparecidas desde 1985, el Estado de Derecho en España no será más que una ilusión. La operación "cortafuegos" ideada expresamente para salvar la infanta Cristina deja impreso en el imaginario colectivo la triste realidad de que la ley es más igual para unos que para otros y que Hacienda, por mucho que los políticos digan lo contrario, no somos todos.

La sentencia del caso Nóos: demagogia, populismo e injusticia

Ramiro Grau Morancho.  latribunadelpaisvasco.com 18 Febrero 2017

Abogado. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación

Tenía la vana esperanza de pensar que hoy iban a cambiar un poco las cosas, y que se impondría el Derecho sobre el estado de desecho en el que vivimos, pero no ha sido así.

Como soy pesimista, la verdad es que me temía, más o menos, lo que ha sucedido.

Una sentencia extremadamente benigna para el “Duque empal-mado” (le sale un año de prisión por cada millón mangado), más dura con su ex socio, que no tiene quien le proteja, y totalmente absolutoria, faltaría más, para la ex Duquesa, pero todavía Infanta de España, la ciudadana Cristina de Borbón y Grecia (omito cualquier tratamiento, pues a estas alturas, no creo que los merezca).

Y, por supuesto, hay que guardar las formas, se absuelve también a la esposa del otro socio, más que nada por el que dirán…

La noticia me ha sorprendido en una cafetería tomando el inevitable cortado de las mañanas, y la reacción del populacho allí congregado, oficinistas, parados de larga duración, jubilados, etc., me ha resultado francamente lamentable: se limitaban a leer en voz alta las penas en esa especie de tribunal popular que son las televisiones, en este caso concreto Antena 3, pero ni un comentario, ni una sola reflexión, ni mucho menos cualquier opinión, crítica o laudatoria, nada de nada.

Es evidente que estamos ante un pueblo de borregos, y que ese pueblo tiene un pastor, que se llama Rajoy. Y un amo, que es la irreal familia Borbón, que llevan más de trescientos años, que se dice pronto, viviendo a cuerpo de rey –y nunca mejor dicho-, de todos nosotros.

Hay un detalle morboso, irónico, o más bien satírico: la condena a Manos Limpias, el único acusador de la todavía Infanta de España (y de Suiza, pues vive allí, cerca de los dos millones de euros que dicen posee allí su padre) al pago de la totalidad de las costas para esta ciudadana, a la que, dicho sea de paso, creo que la mayoría de los españoles desearíamos no volver a ver más.

Esas costas supondrán la abultadísima minuta del despacho de ese “padre” de la Constitución, supongo que putativo, que no voy a nombrar pues me dan nauseas. Un urdidor de enjuagues de todo tipo, retorcido como él solo, y un auténtico hijo de… su madre. Gran amigo del Emérito –dime con quien andas y te diré como eres-, y que asumió la defensa como un compromiso personal con el ex Rey, pero que ahora por lo visto pretende cobrar de Manos Limpias.

¡Pues cómo no les embarguen el Apartado de Correos, que creo es lo único que les queda!

Como jurista, profesor de derecho, abogado, ensayista sobre temas legales, es decir, aprendiz de todo y maestro de nada, la sentencia me ha producido asco y ganas de vomitar. Y, por supuesto, mucha vergüenza ajena.

El propio juez Castro, magistrado instructor de la causa, y por lo tanto profundamente conocedor de la misma, ya ha dicho “que no entiende la sentencia”. Y yo tampoco (obviamente, salvando las distancias, pues yo soy un simple becario a su lado).

Teniendo en cuenta que la Infanta disfrutó de dos abogados defensores, dada la incompetencia del titular, y de otros dos abogados en las personas del Fiscal y del Abogado del Estado, ¿deberá pagar el sindicato los salarios de todos ellos…?

En ese caso, pido que se deduzca de nuestros impuestos el sueldo del Fiscal y del Abogado del Estado, a ver si así, por lo menos ahorramos algo, para poder devolverle a la ciudadana Borbón los gastos que ha tenido con este asunto.

En fin, España es ansí. Lo dejo por hoy, sin perjuicio de volver sobre el asunto cuándo esté más calmado.

Justicia a la española. Marca España.
www.ramirograumorancho.com

Una sentencia decepcionante y para levitar
Pablo Sebastián Republica 18 Febrero 2017

No sorprende que Miguel Roca, abogado de la Infanta Cristina de Borbón en el caso Nóos, declare al conocer la sentencia absolutoria de su defendida que estaba ‘levitando’. Motivos tienen él y otros abogados del caso Nóos, empezando por el de Iñaki Urdangarin, condenado solo a 6 años y 3 meses de prisión, para levitar de alegría, porque la sentencia resulta decepcionante y producirá amplio malestar en la ciudadanía y la sospecha fundada de que todos los españoles no son iguales ante la ley.

Al contrario de lo que declaró el Rey Juan Carlos I en un mensaje navideño y en alusión al caso Nóos que fue una de las causas de su abdicación ante el riesgo verse afectado en la trama por sus presuntas gestiones en favor del negocio de su yerno Urdangarin y la Infanta Cristina ante las Comunidades de Baleares y Valencia y los ayuntamientos de Madrid y Valencia. Así se desprendía de las reuniones que los gobernantes de esas instituciones y los miembros de la trama habían mantenido en los Palacios de Marivent y La Zarzuela en Madrid. Una situación esta que llevó al Rey Felipe VI a retirar el título de Duques de Palma a sus cuñados.

Si a los cabecillas de la Gürtel de Valencia les acaban de condenar a 13, 12 y 9 años de cárcel por el amaño de un solo contrato de la Comunidad de Valencia en la Feria de Fitur, parece asombroso que al primer autor de la trama Nóos, que es Urdangarin por su condición de miembro de la Familia Real, lo que constituía la base del negocio, solo se le haya condenado a 6 años y 3 meses de prisión por los delitos de fraude, prevaricación, tráfico de influencias, malversación y fraude fiscal, mientras que a su socio Diego Torres que era el administrador, le han caído 8 años y seis meses de prisión, al añadirle a los mencionados delitos el de blanqueo de capitales.

Como asombroso resulta que los políticos autores de los contratos de Nóos con administraciones públicas de Valencia y Madrid hayan sido absueltos, a pesar de su ‘necesaria colaboración’ en delitos similares a otros que se han juzgado. Con la excepción hecha del e presidente balear Jaume Matas, que confesó su delito y al que le han dictado una condena de 3 años y 8 meses de prisión incluso después de haber colaborado con el fiscal. Y asombroso es que la responsabilidad civil que se les imputa a Urdangarin y Torres sea inferior al monto recaudado en sus negocios públicos.

En cuanto a la infanta Cristina la sentencia la declara inocente y solo se le aplica una multa de 265.000 euros como la beneficiaria del negocio de su esposo, dejándose fuera su presunto delito fiscal. Aunque parece claro que su colaboración con la trama y el uso de su nombre y de la Familia Real formó parte decisiva del negocio delictivo. Otra cosas es que no se haya podido demostrar una relación directa de la Infanta con las actuaciones de la trama y con su esposo Iñaki Urdangarin, una vez que Cristina declaró desconocer lo que hacía su esposo, a pesar de ser ella accionista del 50 % de la sociedad Aizoon que facturaba a Nóos.

Una actitud la de Cristina que recuerda las excusas recientes de Ana Mato, esposa de Jesús Sepúlveda o Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas en el caso Gürtel. Y no digamos si comparamos el trato de favor recibido por la Infanta con lo que pasó con Isabel Pantoja como lo ha recordado el juez instructor del caso, José Castro.

Y a no perder de vista que esta trama delictiva también estafó a varias empresas de la cúpula de Ibex que no quisieron denunciarla por estar implicada parte de la familia del Rey Juan Carlos I. Empresas de las que Urdangarín y Torres recibieron altas cantidades económicas a cambio de supuestas asesorías y de presuntos trabajos no realizados o de informes copiados de Internet, lo que de haber llegado a juicio habría supuesto más delitos, incluido el fiscal.

En suma, y aunque a algunos les parezca una proeza que la Infanta se haya sentado en el banquillo y que se haya condenado a Urdangarin podemos decir, como el abogado Roca, que la sentencia es para ‘levitar’. Y no solo los abogados de alegría sino todos los españoles de indignación porque se merecían una sentencia justa y similar a las dictadas a otros delincuentes de la corrupción. Pero está claro que en este juicio no cabía la ejemplaridad sino más bien la socorrida ‘razón de Estado’.

Y ello pesar de la encomiable instrucción del juez José Castro que sufrió presiones de todo orden y descalificaciones personales incluso por parte del muy sospechoso fiscal Pedro Horrach. El que ahora debería recurrir ante el Tribunal Supremo las bajas penas impuestas a los condenados que son muy inferiores a las que él pidió así como la exclusión de los delitos de Valencia y Madrid. Pero Horrach no lo hará demostrando que estaba en la ‘pomada’ y ahora levitando de alegría como Roca, y porque el nuevo Fiscal General -para eso lo han nada nombrado- no lo permitirá.

La diferencia entre apellidarse Pérez, Urdangarín o Borbón
Melchor Miralles Republica 18 Febrero 2017

Tras conocerse el fallo tan esperado, Miquel Roca, el abogado de la infanta Cristina, dijo que estaba “levitando”. Me temo que buena parte de los españoles estarán levitando del cabreo por la benevolencia de las magistradas con esta trama de corrupción al más alto nivel. Y algunos acusados y condenados en otros casos no creo que leviten, sobre todo los que están encerrados en celdas de diferentes prisiones, pero les saldrá humo de la cabeza de la indignación. Queda claro que en España no es lo mismo apellidarse Pérez que Urdangarín, y no digamos Borbón. Si te apellidas Pérez, y además tienes bigote de escaparate, te pillan en algo y te encaloman con exceso para limpiar conciencias de los que se han ido de rositas. Si te apellidas Urdangarín y te has casado bien te trincan y te condenan lo justo para que no se diga, pero te libras casi seguro del talego. Y si te apellidas Borbón, aunque te asusten un poco si la cosa pasa de castaño oscuro, al final te libras. O sea, que la Justicia no es igual para todos.

Hace tan sólo una semana el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana le cascó penas durísimas a los acusados de la Gürtel y algunos de los políticos implicados en la adjudicación de un stand de Fitur, y después decretó el ingreso en prisión de Francisco Correa y Pablo Crespo, los dos responsables de las empresas, y de Álvaro Pérez, a quien equipararon en responsabilidad con sus jefes. La sentencia de hoy de la Audiencia de Palma de Mallorca es a todas luces más benévola e interpreta de un modo más laxo la ley, e incluye la absolución de 10 de los acusados, entre ellos la infanta. Sí, ya sé que no son el mismo asunto, se trata de causas y tribunales diferentes. Pero es inevitable la comparación y como las leyes a aplicar son las mismas, no alcanzo a entender cómo es posible que a Álvaro Pérez le condenen a 12 años por manipular unos contratos de adjudicación de un stand y a Iñaki Urdangarín a seis por arramplar con más de 6 millones de euros públicos a través de una empresa “sin ánimo de lucro”.

Estamos ante sentencias claramente políticas, y en ambos casos los políticos que estaban detrás del fondo de la corrupción han salido indemnes, excepción hecha de Jaume Matas, expresidente balear. Resulta decepcionante y no debe extrañar que el personal esté indignado. Unos levitan y otros se hunden en la desesperación de que una y otra vez suceda lo mismo. Es descorazonador. Y preocupante.

Y ahora queda pendiente la decisión de si el tribunal ordena o no el ingreso en prisión de Urdangarín y Diego Torres. Si se aplica el criterio empleado en Valencia con Correa, Crespo y sobre todo Pérez, debieran ser encarcelados inmediatamente. Pero todo apunta a que no va a ser así. Y vaya por delante que me parecería lo adecuado. Si hay recursos, y alguno va a haber, hasta que el Supremo resuelva no debieran hacerlo. No creo que haya ningún riesgo de fuga. Y no creo en la justicia popular, ni en la utilización de la prisión como venganza social o represalia política. Lo que no parece justo es que se apliquen diferentes varas de medir. La impresión generalizada es que, pese a que el fiscal lo pide, el tribunal no lo va a conceder. Y si es así, Pérez, Correa y Crespo podrán reclamar su libertad cargados de razón. Pero no, no es lo mismo en España apellidarse Pérez, Urdangarín o Borbón, desgraciadamente. Y debiera serlo. Y hasta que no lo sea, al menos los políticos y los responsables del Poder Judicial que no nos cuenten milongas, que no nos falten el respeto y permanezcan callados.

Podemos La dictadura del “Sí, se puede”
Jorge Vilches vozpopuli.es 18 Febrero 2017

La utopía política es el gran cáncer de la Edad Contemporánea, y ha vuelto con una fuerza que no se recordaba desde la década de 1960. No me refiero solo a las comunidades homogéneas y excluyentes con las que sueñan los nacional-populistas de aquí y otros lares, sino a la utopía podemita. Su éxito, porque cinco millones de votos lo son, deriva de una mala rebelión contra el establishment por parte de una sociedad infantilizada y rendida al espectáculo, en una democracia sentimental construida por socialdemócratas.

Herbert Marcuse, filósofo izquierdista y profesor universitario alemán, pronunció en 1967 ante sus alumnos, en una de esas asambleas que tanto recuerdan al movimiento de los indignados, que había llegado el “final de la utopía”. El motivo era que, en su opinión, se avecinaba el momento de llevar a la realidad los sueños socialistas. Era lo mismo que escribía Antonio Gramsci en 1918 sobre la revolución soviética: aquello no era una utopía porque existía la “voluntad” y las “condiciones” para llegar a la Sociedad Nueva. Esto es lo que está pasando en el populismo socialista que vertebra Podemos, cuyas consecuencias no han hecho más que empezar con la implantación del caudillismo en Vistalegre II.

Se equivocan quienes ven en los podemitas una versión actualizada del PCE. Para empezar el Partido Comunista fue protagonista de la Transición, junto a otros, y tuvo un papel constitucional, un respeto institucional y un relato contra el terrorismo que ya quisiéramos para Podemos.

Todo lo contrario. Los de Pablo Iglesias han construido una organización basada en el trazo grueso para criticar el presente y canalizar electoralmente las emociones frustradas –como el odio, o la envidia–. Usan el enemigo creado por el consenso socialdemócrata: el rico y su amigo político. No tiene mérito: culpar al establishment es fácil porque la injerencia pública que nos rodea ha señalado al Estado como fuente de bienestar y, en su ausencia, también del malestar. El individuo y su iniciativa no cuentan. La consecuencia lógica es responsabilizar de la crisis a los que tienen el dinero y el poder. Tanto, como señalar con el dedo de la ira a quienes no han llevado a la realidad los valores socialdemócratas de “justicia social”, “lucha contra las desigualdades”, y “reparto de la riqueza”.

Ante la injusticia del mal gobierno, predican la desobediencia. Pero no como la indicaba en 1849 Henry D. Thoreau, su primer teórico contemporáneo: desobedecer la ley injusta para que seamos primero hombres y luego ciudadanos; sino justamente al revés, porque para ellos la ciudadanía, la intervención del Estado, es la que hace al hombre.

Los podemitas ensalzan la “desobediencia colectiva”, la acción callejera, o el pulso a la legalidad siempre que contravenga su ideología o aspiraciones. No es “democracia ya”, ni “democracia real”, sino autoritarismo. Uno de sus “ideólogos”, Miguel Urban, así lo señalaba poco antes de Vistalegre II: hay que movilizar a las masas para tomar los espacios públicos, y forzar a las instituciones y a los que no piensen igual a que adopten sus ideas. No es la sacralización de la desobediencia, que solo puede ser individual, sino del tradicional motín trotkista.

En los años 60, la New Left de la que Marcuse formaba parte justificó la violencia y el terrorismo como respuestas políticas al “orden burgués”, y para imponer su utopía. Hoy, como ayer, los podemitas han tomado las demandas de “la gente” como algo realizable si hay la gramsciana voluntad, la movilización callejera suficiente, y, sobre todo, si se tiene el Poder. De ahí que de Vistalegre II haya salido una máquina uniforme cuyo único objetivo es tomar el cielo por asalto.

El grito infantil de “Sí, se puede” solo es posible en una sociedad de niños, bajo un Estado paternalista, instruidos a través del espectáculo –el “Pan, Política, y viceversa”-, en un sistema tan profundamente emocional como el nuestro. El “Todo el poder para los sóviets” viene ahora a traducirse por “Todo es posible desde el Poder”. La utopía que justifica sus acciones, discursos, caudillismo, organización y purgas es una Sociedad Nueva sin desigualdades ni riesgos, en armonía y paz, con respeto a la naturaleza, donde los sujetos colectivos proletarios o nacionales sean homogéneos y libres. Precioso.

Pero los instrumentos para llegar a esa utopía son los tradicionales. Es cierto que diagnostican de forma eficaz el presente, y que poetizan una comunidad futura que enamora a los ingenuos. El problema es que entremedias, entre la decadencia y el paraíso, está la labor de ese Poder.

Ya lo dejó escrito Rousseau y lo llevaron a la práctica los jacobinos: la sociedad se corrige desde el Estado eliminando libertades, definiendo qué es democrático y qué no, controlando las instituciones, la moral, los comportamientos y las creencias. La ordenación social, decían, y dicen, es el origen de los males del hombre, de que perdiera su bondad natural. Por tanto, es su Estado bajo su gobierno el que debe crear el Hombre Nuevo, el orden justo, y alcanzar la utopía. Estos planteamientos son el origen de todas las dictaduras totalitarias, tal y como escribió Jacob Talmon hace la friolera de sesenta años.

La crisis de paradigma que vivimos en Occidente favorece este utopismo podemita que permite a nuestros ciudadanos-niños evadirse de la realidad, tener una religión laica a la que agarrarse, adorar a un caudillo, refugiarse en la masa para ejercer la violencia posmoderna, y preparar la nueva generación de frustrados.

¿Y ahora que son radicales, qué?
Xavier Reyes Matheus Libertad Digital 18 Febrero 2017

El extremismo proclamado de Iglesias no es sino la voluntad de convencer a los españoles de no hay más que dos escenarios: o el conflicto o el gobierno de Podemos.

Pues bueno: ya Pablo Iglesias ha sacudido las melenas, ha puesto en fuga al macho beta y ha circundado Podemos con la micción de su dominio, haciendo ver que se trata de un partido de izquierda radical. Nada de transversalidades, ni de indeterminaciones socialdemócratas, ni de blandenguerías burguesas. Esta semana los periódicos descubrían la primera consecuencia de esa clarificación en el amago de trifulca que hubo en el Congreso, y daban una imagen de ese Iglesias renovado que recordaba un poco a la famosa foto de la Callas en la Medea londinense del año 59, transformada en una Furia mitológica. "El Congreso puede convertirse en una gallera", advierte Raúl del Pozo, pero lo que uno se pregunta es si el programa radical va a limitarse a eso, o si tiene previsto algún otro itinerario para lograr su ansiada conquista dello Stato.

La cuestión es que la gente ya no puede ver a Podemos más que como un partido (¡vamos!, si algo dejó claro Vistalegre II fue eso: que es un partido, con gran sentido del organigrama, y donde el que se mueve no sale en la foto). Las tesis de Errejón han sido declaradas heréticas, y el teórico del concordismo con las instituciones representativas ha sido laminado (según ahora se ha puesto de moda decir, como si se tratase de preparar un carpaccio de político); pero total es que las esperanzas de Iglesias son las de suceder al PSOE en el liderazgo de la izquierda nacional, y el problema es que aspira a hacerlo con el perfil adecuado para suceder, en cambio, a Izquierda Unida. Existe, pues, una inadecuación esencial entre los medios y los fines del caudillo de la coleta, y los escenarios que se le plantean son harto contradictorios.

El peor de ellos, por lo que toca a la suerte de este país, es que la gente siga despistada en cuanto al verdadero cariz de Podemos. Si las teorías de Errejón eran ciertas y los éxitos del partido morado se habían debido a aquellos ingenuos que no llegaron a ver en él ninguna amenaza para la democracia, vaya usted a saber si ahora, después de aullar el lobo, se van a creer que lo tienen cerca. Para un tirano que busca amedrentar y meter miedo sería bastante patético acabar resultando simpático; pero el que todavía aspira a llegar al poder puede salir en cambio beneficiado por esa humillante simpatía, en la medida en que se traduzca en votos. Quién sabe si Iglesias lleva marcada en la frente la estrella de Forrest Gump y el éxito le llega de carambola, por su incapacidad para convencer a la audiencia de que su golpismo y su pasión antisocial son verdaderos.

Con todo, ese no parece ser el escenario con el que sueña él. Lo que Iglesias querría, claro está, es que toda la montaña electoral se desplazase hasta el punto desde donde la invoca este nuevo Mahoma del eurochavismo. Él se tiene en la suficiente estima como obrar ese prodigio, y conseguir que, aniquilado el PSOE, los españoles no distingan más colores que el azul de Rajoy y el rojo de Kim Jong-un. A Dios gracias, el narcisismo de Iglesias es capaz de convencerlo de que puede fiarlo todo al atractivo de sus feromonas, y de que ni siquiera es necesario que haga nada más, porque, dejándose ver de tanto en tanto en televisión, llegará el día de las elecciones y la gente no podrá sino pensar en Rajoy, compararlo a continuación con el irresistible batir de la coleta, y decidirse a poner este país de vuelta y media. Que Iglesias se resolviese por acomodarse en esta postura sería la mejor noticia para España, porque al fin el amado líder no haría sino estrellarse contra los que han sido siempre sus mayores fardos como político: la arrogancia y la autocomplacencia. Ensoñado en ellos, los resultados electorales acabarían tirándolo del burro y llevándolo a preguntarse una vez más, atónito, qué pudo haber fallado.

Pero no hay que despreciar el espíritu de gresca con el que el revalidado Iglesias ha vuelto por sus fueros. El caldear los ánimos, el buscar la polarización, el recurrir a las pasiones exaltadas es un método de probada eficacia cuando se quieren derrocar las formas de la legalidad constitucional para imponer el decisionismo, según la expresión de ese Carl Schmitt al que ahora le salen tantos adoradores por la izquierda. El extremismo proclamado de Iglesias no es sino la voluntad de convencer a los españoles de que para este país no hay más que dos destinos posibles: o el conflicto, o el gobierno de Podemos. Y, como no sería demasiado incitante ni bonito dar pistas sobre lo que habría de ser verdaderamente un gobierno de Podemos, es más probable que estén decididos a darnos a entender lo que sería el conflicto.

Con el PP y el PSOE, adiós a los sueños de regeneración
VÍCTOR DE LA SERNA El Mundo 18 Febrero 2017

Qué bien les están viniendo a nuestros políticos populares y socialistas los espectáculos ajenos, desde la caída de Íñigo Errejón a los infiernos hasta el vociferante Donald Trump vituperando a una prensa según él falsaria, y pasando por la total implosión de Gran Bretaña en su irracional proceso de Brexit, y no digamos ya por el esperpento cotidiano del separatismo catalán, lanzado a la secesión. Una aturdida opinión pública puede así -o eso esperan los políticos de los otrora grandes partidos- desviar la atención de los devaneos del PP y el PSOE en esta legislatura sin rumbo preciso.

No sabemos muy bien hacia dónde quieren ir, pero ya sabemos bastante bien, si no nos despistamos con las citadas distracciones, hacia dónde no quieren: a la regeneración amplia y profunda de la vida pública española que reclamaba un solo partido, Ciudadanos, y a la que el Gobierno se comprometió con la boca chiquita para lograr el necesario apoyo en el Parlamento. El PP y el PSOE, o al menos la facción del PSOE que hoy se encuentra dizque al mando, están más preocupados por taparse mutuamente las vergüenzas, y ahí tenemos la negativa a poner en marcha una investigación parlamentaria del ingente escándalo de la salida a Bolsa de Bankia, o el desahogo con el que el ministro Rafael Catalá reclama a los fiscales que obedezcan a la superioridad, es decir, a él mismo.

Eso sí, el juicio del que la Infanta Cristina ha salido de rositas (como tan bien predijo el presidente del Gobierno) parece indicar que las aguas se están remansando adecuadamente. Y pensar que la despolitización de la Justicia era y es el elemento clave de esa regeneración política que ya va dando boqueadas, como el pez fuera del agua...

Los desplantes de los ensoberbecidos mandamases del PP no han hecho sino manifestarse con más rotundidad después de uno de los acontecimientos más descorazonadores de la vida pública española en los últimos años: el congreso, una vez más a la búlgara, de este partido, en el que nada se ha movido y nadie se ha atrevido ni a carraspear levemente ante el imperial, el inatacable Mariano Rajoy.

A la espera del otro congreso, el del PSOE, ése por lo menos un poco más incierto, queda patente el acuerdo (¿tácito o explícito?) de ambos partidos: laminar en lo que queda de legislatura a Ciudadanos y a Podemos para poder reconstruir su viejo bipartidismo. Queda por ver si esas maniobras son más importantes que una acción decidida de las fuerzas constitucionalistas en defensa de la ley en Cataluña. Muchos están dispuestos a conceder lo inconcedible a cambio de preservar su momio en Madrid. Qué etapa más descorazonadora...

Cataluña: hasta donde y hasta cuando
Ignacio González.La Razon 18 Febrero 2017

Los acontecimientos se suceden cada vez con mayor gravedad en el avance de los independentistas catalanes hacia su objetivo final que es la desconexión de España y su reconocimiento internacional como Estado independiente, especialmente en el ámbito de la UE. Desde el compromiso electoral asumido en su día por Mas de celebrar una consulta soberanista sobre la independencia de Cataluña hasta ahora, no han dejado de sucederse los actos, las declaraciones, las movilizaciones a nivel particular, institucional y electoral, que dan un paso cada vez más allá, encontrando por parte del Gobierno una respuesta formal acerca de la legalidad a través de los recursos correspondientes a los Tribunales y al TC, la atribución a este último de la adopción de medidas conminatorias, y recientemente el diálogo, un despacho en la delegación del Gobierno, y una contradictoria promesa de reducir la litigiosidad.

Mientras tanto, el “temor infundido” a los independentistas y la disuasión se han traducido en la celebración de una consulta por la que están siendo juzgados con amenaza de inhabilitación para cargo público, -que ya alardean no tendrá eficacia en una Cataluña independiente-, el juramento en sus tomas de posesión de lealtad a los catalanes que les votaron pero no al Rey ni a la Constitución española, un refuerzo de sus “embajadas y su acción exterior”, una instrumentalización de las Cabalgatas de Reyes, un desprecio a la fiesta nacional y a la CE, unas elecciones plebiscitarias, una puesta en marcha del proceso de desconexión, un presupuesto que contempla de nuevo un referéndum de independencia, multitud de declaraciones de desacato a la ley y a los Tribunales, y la confesión -no querida- del uso de los datos fiscales de los ciudadanos de manera ilegal para ir preparando el camino.

Hace tiempo que señalamos que la ley y los tribunales no eran suficientes. Que había que endurecer aquélla y tomar medidas coercitivas porque por la otra parte no hay lealtad institucional ni interés en renunciar a su inasumible camino. Y no se puede esperar mucho para hacerlo porque las circunstancias pueden complicarse más y la existencia de apoyos políticos brillar por su ausencia. Recientemente se ha aprobado una PNL del PNV para que se derogue la reforma que daba al TC capacidad para inhabilitar a políticos que no acatasen sus STS, condenando Podemos que se juzgue a Mas y a sus Consejeros por hacer un referéndum ilegal desobedeciéndole. El PSOE está en una disyuntiva interna en la que Sánchez reivindica la consulta, el Estado Federal y Cataluña como nación, con el apoyo del PSC a esa posición. La UE está en un año electoral en el que los líderes de partidos que encabezan las encuestas en sus respectivos países anuncian su intención de abandonarla y salir del Euro, siguiendo la senda británica y el discurso de la defensa prioritaria de su nación como hace Trump.

Ante este escenario cada vez más complejo dentro y fuera de nuestras fronteras; el desafío de presionar abiertamente a los tribunales con la marcha que acompañó a Mas y sus Consejeros al tribunal que les juzga en Cataluña, organizada y pagada por ellos; la declaración de Mas de que ”en algún momento habrá que desobedecer al TC para superar el statu quo” después de tener el rostro de acusarle de que no le advirtió de nada cuando sabía que iban a sacar las urnas, -a sabiendas de que se lo saltaría igualmente-; es necesario tomar la iniciativa por compleja y dura que sea, porque, de lo contrario, más adelante puede ser tarde y más dolorosa.

Gasolina y fuego
Carlos Herrera ABC 18 Febrero 2017

El madrileño despacho de abogados Cremades y Calvo Sotelo sirvió ayer de escenario para reclamar la liberación del preso político venezolano Leopoldo López, encarcelado ahora hace tres años por el régimen chavista que está desgraciando hasta la agonía al malhadado país caribeño, rico de cuna y consecutivamente empobrecido por sus distintos regímenes políticos, incapaces ellos de generar elementales plataformas de estabilidad y crecimiento, y llevado hasta la ruina y la miseria por estos nuevos profetas del socialismo real. Los expresidentes Aznar y González –acompañados de Gallardón y Rivera, entre otros– han reclamado la unidad de los demócratas frente a lo que han calificado acertadamente como "régimen tiránico". Junto al padre del encarcelado López –cuya esposa visitaba ayer la Casa Blanca–, han elevado su voz ante el silencio cómplice y vergonzoso de los colaboradores y asalariados españoles moradores de la extrema izquierda, huestes de Iglesias, Garzón o Monedero, reaccionarios individuos que han llegado a justificar el encarcelamiento y que, ayer mismo, en boca del líder bronquista de la formación neocomunista, llegaron a culpar a los convocantes del acto de "apagar incendios con gasolina". ¿Desde cuándo reclamar la libertad de un encarcelado político es echar gasolina al fuego?

El populismo hispano, ese movimiento liberticida que cautiva a votantes españoles en cantidad suficiente como para que en España no nos consideremos excepción a los movimientos sísmicos que se producen en la política mundial, no esconde, aunque sí quiera disimular, su querencia por los obsesivos regímenes socialistas que están asolando Hispanoamérica. Su desprecio por la libertad individual, su insistencia en culpar siempre a otros de los males que les aquejan a ellos y a aquellos países, su infantil reducción de culpas al "neoliberalismo" imperante, su obcecación en el igualitarismo, su creación de dos bandos irreconciliables tildados de "pueblo" y "casta", su obstinación en cultivar debidamente el odio, su amor por las burocracias gigantescas, la simpleza de los análisis que elaboran y que les llevan a creer que la riqueza de unos está motivada por la pobreza de otros, son algunos de los elementos que retratan y explican su comportamiento miserable ante las diversas manifestaciones que se producen en pos de la libertad de Leopoldo López y el resto de presos políticos venezolanos.

Esta selecta colección de macarras políticos necesita ser filmada a diario. Su éxito está, según creen, en permanecer en primera fila de la actualidad aunque sea mediante gestos tabernarios, cursis o violentos, y en virtud de ello actúan y desarrollan una panoplia de ademanes y voces, todos extemporáneos e histriónicos, con los que epatar a los desafectos y emocionar a los propios. Ayer gozaron de una oportunidad espléndida para dar una sorpresa a esos propios y extraños y desligarse del régimen criminal que está convirtiendo Venezuela en una dictadura de corrupción desbocada y absoluta falta de libertades esenciales. No lo hicieron porque ello significaría morder la mano de quienes les han dado de comer. Pero no lo hacen solo por estrategia: lo hacen porque creen que el modelo a desarrollar así pudieran ocupar el poder es exactamente el mismo: encarcelar opositores, cortar señal de canales televisivos no afectos, crear un Estado sobredimensionado e inútil y diluir las libertades individuales en el pringoso mar de las libertades sociales. Estos redentores de los sufrientes que creen que las libertades del pueblo las amputan las empresas que cotizan en Bolsa apoyaron ayer la vergonzosa prisión –no pedir la excarcelación es aprobar el encarcelamiento– a la que está sometido un político que fue asimismo sometido a una caricatura de juicio denunciado por el propio fiscal que le acusó, hoy huido de Venezuela.

Piden la libertad de Bódalo o Alfon, esos sí, especialistas ambos en gasolina. Mientras, el incendio que propaga el fuego irracional del populismo izquierdista sigue creciendo.

Recordando "la Historia" reciente de esta España de ahora
Antonio García Fuentes Periodista Digital 18 Febrero 2017

Se va de la política… “El Profeta”
Alfonso Guerra con su hermano Juan, éste condenado por fraude fiscal. Eran los inicios del gobierno socialista

Antonio García Fuentes (22/7/2014)

Lo declaró y lo dieron como “gran noticia” todos los voceros de España e islas adyacentes el cinco de noviembre; puesto que así lo dijo “el único profeta” que hemos tenido en España en los últimos cuarenta años; aunque lo de que se va, no es cierto puesto que en realidad se queda en lugar que debe considerar seguro y donde podemos “profetizar” que se va a quedar de por vida salvo que lo echen, que tan bien pudiera ser.

Se trata del ya viejo político Alfonso Guerra González (cuenta casi 75 años) y el que hizo su carrera política, “pegado a Felipe González Márquez” y como segundo de a bordo en su gobierno como presidente nacional; y fue en esa etapa cuando hizo la gran profecía que habrá lamentado miles de veces haberla hecho, puesto que empapado del orgullo vencedor de aquellos momentos, dijo más o menos que… “A España la vamos a dejar que no la va a conocer ni la madre que la parió”.

Y acertó plenamente, puesto que la destrucción que se inició nada más ser enterrado Franco, la fueron fomentando entre “hunos y hotros”, hasta llegar al desastre que hoy presenta esta ya “harapienta España o españistán”, donde lo único abundante o abundantísimo, son la enorme deuda pública acumulada y los ejércitos de ladrones y bandidos, amén de muchos más inútiles, que nos han obligado a mantener y vivir en una impunidad que hasta prácticamente ahora mismo… se mantiene.

Y como de todos los que han gobernado, su partido (PSOE) ha sido el que más años ha mangoneado España, pues por lógica su parte alícuota en todos estos desastres es la mayor de todas. No hablemos de Andalucía (“su Andalucía y la mía”) en la que han gobernado ellos “solitos” y que hoy presenta el desastroso presente, de ser la región europea más depauperada de las de toda la Europa de la UE (o de las más arruinadas y faltas de futuro); puesto que por poner unos ejemplos concretos, en dos de sus provincias, Cádiz y Jaén; se ha llegado y se mantiene un paro obrero de alrededor o más del cuarenta por ciento; lo que quiere decir que aquí la mitad de la población ya vive de la limosna o de las ridículas subvenciones que han recibido y reciben, lo que por otra parte es tan pernicioso, que ha propiciado una “clientela política” y que sólo vive y piensa en el maná que va a recibir de sus pésimos administradores, que más que administradores (se supone) se consideran… “los nuevos amos del cortijo andaluz”.

Alfonso Guerra (como tantos otros) lleva en política “pagada” nada menos que treinta y siete años; y ahora cobrará la máxima paga oficial que existe y vete a saber “cuantas prebendas más”, que unido a lo que “ahorrase en tan arduo y sufrido oficio”, seguro que la da para vivir como muy pocos jubilados españoles podrán, puesto que la mayoría cobran o cobramos pagas de miseria (yo 668 euros mensuales y tras 11 años jubilado). No olvidemos tampoco su otra famosa sentencia… “El que se mueva no sale en la foto”; lo que por sí solo ya era instaurar la total dictadura de partido, que al final el resto ha cultivado y mantenido; o sea todo un ejemplo “democrático” y que como tal, destruyó todo lo que de verdadera política pudiera haber existido aquí.

Y se va “El Guerra” (a mi entender) por cuanto y como “muy listo que siempre ha sido”, ve que sus posibilidades ya son nulas y antes de que lo echen, se retira unos meses antes para guardar las apariencias y salir por lo que ellos dicen “la puerta grande”; pero se queda (como antes digo) puesto que sigue manteniendo la presidencia de la denominada “Fundación Pablo Iglesias”, que dicho sea de paso, aparte de conservar “el prestigio político” algo le caerá por tan gran responsabilidad, puesto que por cuanto aquí ha ocurrido y ocurre… “aquí los políticos cobran hasta por respirar o aguantar la respiración, según convenga en cada momento… pero cobrando”.

Y es así, por cuanto aquí lo primero que se afianza y apalanca al máximo, son los fondos que cada año van a los bolsillos de los políticos o destinados a los partidos que los sostienen. Aquí no se podrán subir las pensiones, hay que pagar las medicinas y reducir todo lo que sea menester… pero los fondos para la política son siempre “sagrados” y como son los políticos los que dicen administrar el dinero, lógico que hagan con él lo que más les convenga a ellos; puesto que en ese menester nunca discutieron ni va a discutir “la casta”, esté gobernando o en la oposición… “si discuten es por cuanto alguno o algún bando se lleva más que el otro y trata cada cual de llevarse lo mejor de la tajada del león”.

Por todo ello y mucho más, sonriamos con conmiseración por esa retirada de un ya viejo en la política, puesto que no lo vamos a echar de menos, como a tantos otros no los echamos; y creo que si se fueran todos, tampoco lo notaríamos. “A lo mejor los funcionarios solos y por propia inercia, administraban mucho mejor”.

EL PODER: Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder. (Abraham Lincoln).
POLÍTICA Y JUSTICIA: “La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros”. La política se creó para “legalizar” la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a. C.)
N. de la R. El autor de este artículo, Antonio García Fuentes, escritor y filósofo.

Islam y barbarie: lo peor está por venir
Guillaume Faye. lagaceta.eu 18 Febrero 2017

El surgimiento de ese monstruo político, militar y religioso que es el Estado Islámico en Siria y en Irak (el llamado Califato o "Daesch" en árabe) no es más que el último episodio de una ofensiva en todo el mundo de un islam que vuelve a sus orígenes, que regresa para mejor progresar. Al igual que las erupciones solares y los volcanes dormidos, el islam (sobre todo sunita, es decir original) ha entrado en una fase de despertar, es decir de vuelta a su verdadera naturaleza que es totalitaria, conquistadora, intolerante y violenta.

¿Verdadero o falso islam?
En todas partes la tensión sube: jóvenes franceses fanatizados se enrolan en las filas del Estado Islámico, ataques de Hamás en Israel, talibanes afganos cometiendo atentados, masacres de no musulmanes perpetrados en Nigeria y en Kenia, caos terrorista diario en Bagdad, bandas armadas que asolan a Libia y al África sahariana, etc... La lista es interminable. El 90 % de las guerras civiles, enfrentamientos armados y atentados terroristas en el mundo tienen como denominador común al islam. ¿Simple coincidencia?

Frente a esas atrocidades (sobre todo las del EI), a esa barbarie sin nombre, a este salvajismo bestial, hay que hacerse algunas preguntas. No basta con decir: "Todo esto se comete en nombre del islam, pero... ¡no es el islam, no el verdadero islam!", según la versión oficial políticamente correcta incesantemente repetida. ¿Quién se puede creer eso?

Imaginemos que se masacra masivamente a gente en el mundo, que se fomente a gran escala guerras civiles en nombre del budismo, del cristianismo, del judaísmo, del taoísmo o de cualquier otro "ismo". Nos haríamos legítimamente algunas preguntas. ¿O no? Se asesina, se mata, se masacra, se tortura, se saquea, se incendia, se destruye, se viola, se ponen bombas, en breve: se hace correr la sangre a chorros... en nombre de Alá el misericordioso y de su simpático profeta, ¿y no habría ninguna relación de causa a efecto? Es cuanto menos extraño y singular, ¿verdad?

Hay que acabar con esta gigantesca hipocresía del "¡No se trata del verdadero islam!" Pues se trata en realidad del retorno del verdadero islam, tal como fue practicado en sus orígenes por Mahoma y sus sucesores. Esta increible indulgencia, cegada por la ingenuidad de las élites occidentales hacia esos crímenes perpetrados en nombre del islam (en realidad: por el islam) se parece, en peor, a la indulgencia que se manifestó en su tiempo por los crímenes masivos del comunismo estaliniano, maoista, albanés, camboyano.... No era el comunisno el culpable, sino era una "deriva"... Siempre el mismo sofisma.

Como está demostrado más allá de toda duda, las violencias y las ejecuciones sanguinarias, las masacres de poblaciones civiles consideradas infieles, entre ellas los chiítas, la muerte reservada a los apóstatas, los saqueos, etc, son una obligación para todos los musulmanes que actúan de acuerdo a la sharia. Las crucifixiones, praticadas a diario por el Califato en Siria e Irak corresponden plenamente a un castigo perfectamente en regla con el islam (sura 5, versículo 33). Muchos otros versículos abundan en esa dirección.

Debilidad intrínseca del islam "moderado"
Existen en sectores de la opinión pública esclarecida y culta de distintos países musulmanes fracciones de la población que rechazan horrorizados el islam radical. Pero es el árbol que esconde el bosque. Ciertamente, los musulmanes luchan entre sí y existen muchos "musulmanes moderados" antiislamistas. En Egipto, el mariscal presidente Abdel Fattah al-Sissi está erradicando a los Hermanos Musulmanes. Los régimenes de varios países musulmanes luchan contra el islamismo. Estas observacones deben ser matizadas por dos hechos: en primer lugar, hay vuelcos de situación totalmente espectaculares, como por ejemplo los militares iraquíes del antiguo ejército de Sadam Husein, salidos del partido laico Baas, que ahora forman los cuadros del ejército fanatizado del Califato, el Estado Islámico en Siria e Irak. Después, en todo el mundo musulmán y hasta en Francia, se asiste a una subida de la radicalización extremadamente preocupante. En siliencio se aprueban las bárbaras brutalidades del Califato, o incluso cada vez más abieramente. Es el síndrome del estadio de fútbol: los jugadores son pocos, pero en las tribunas los hinchas son innumerables.

Y no hablemos del doble juego de Arabia Saudita y del régimen turco del sátrapa Erdogan. Los régimenes que luchan contra el islamismo y sus facciones terroristas no lo hacen por convicción ni por ideal, sino para preservar su poder de casta en la cumbre del Estado. Los que están a su mando pueden fácilmente volverse en contra en cualquier momento.

Las razones de este fácil vuelco de los espíritus y de la radicalización se encuentran en la propia naturaleza del islam, en el corazón del Corán. Se puede perfectamente tener una interpreteción violenta y fanática del cristianismo. Ese fue, hasta la Inquisición y Savoranola, a veces el caso en la historia, aunque muy raramente. Pero es imposible encontrar el en Nuevo Testamento textos que incitan a la violencia y a la intolerancia. Estas interpretaciones del cristianismo son fácilmente recusables y asimilables a unas derivas cismáticas. Pasa lo contrario con el islam en que la interpretación tolerante es lo que puede ser acusado de cismático.

En efecto, el Corán y los hádices y la jurisprudencia desde hace siglos validan explícitamente la intolerancia y la violencia. Luego, no hay distancia entre los comportamientos bárbaros a los que asistimos y la enseñanaza religiosa y su prolongación jurídica. La cristiana pakistaní Asia Bibi (que está en el "pasillo de la muerte"), acusada sin pruebas de blasfemias por los tribunales oficiales de su país miembro de la ONU, no parece conmover a los Occidentales. Todos los países que aplican poco o mucho la ley islámica, violan permanentemente la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero preferimos diabolizar a Putin o a los israelíes.

Extensión del terreno de las metástasis
Con el nacimiento de este Califato EI, acabamos de asistir a un precedente extremadamente grave con un fuerte poder de fascinación sobre todo el mundo musulmán. El EI dispone de un vasto territorio, de un ejército y de enormes recursos económicos. Aunque acabara por ser vencido (no es cosa segura) hace soñar, da ejemplo, concita la admiración y atrae a numerosos voluntarios de todo el mundo. La responsabilidad norteamericana es aplastante con la diplomacia y el belicismo infantiles de Washington que han incendiado al Próximo Oriente desde el año 2003. Pero sin todo eso, el caos también hubiera acabado por instalarse en la región.

Podemos apostar, sin arriesgarnos a equivocarnos, que los movimientos armados como el Estado Islámico se van a multiplicar en todas partes como metástasis. Eso ya ha empezado. Pero lo más inquietante, es que Estados como Pakistán (que dispone de un arsenal nuclear) pueden radicalizarse. El siglo XXI será inevitablemente el siglo del enfrentamiento global con el islam.

Es muy difícil y poco creíble el explicar a un musulmán o a un converso que no hay que tomar al pie de la letra las numerosas suras del Corán que llaman explícitamente a la yihad, sino que hay que "reinterpretarlas" en un sentido humanista. El problema del islam es que todo está en su genética, en su software fundador, en su ADN. Su mensaje, su ideología, son muy claros y su dinámica expansiva también. En historia ocurre como en química celular: hay programas.

En Europa Occidental, y particularmente en Francia, la agitación del Próximo Oriente va a tener ineludiblemente efectos de radicalización sobre una población joven musulmana en pleno crecimiento demográfico. Este fenómeno tendrá dos consecuencias: las reivindicaciones de islamización de trozos enteros de territorio con la capitulación de las autoridades (en eso estamos ya), y la multiplicación de disturbios, de violencias, de actos terroristas. Todavía no hemos visto nada en comparación de lo que está por venir. Por lo menos, esas hipótesis más que probables provocarán un despertar de los europeos y su toma de consciencia de que son agredidos en su propia tierra.

Amenazas en Francia
Las autoridades blandas que nos gobiernan en Francia han puesto en marcha mecanismos de "vigilancia" para detectar a los jóvenes que caen en el fanatismo islamista. Cerca de 2.000 (entre ellos muchos conversos) han ido a combatir en Siria, o mejor dicho a perpetrar masacres. Se hace otro tanto, sin éxito, en las prisiones, para contrarrestar el proselitismo (el 60 % de los internos son musulmanes) donde las propagandas se intensifica, paralelamente con Internet. Pero nos ocupamos de la consecuencia, no de la causa. La causa, es el islam y su enseñanza literal.

Los barrios de la inmigración son explosivos. Se perfilan guerras civiles en el horizonte. El salafismo se propaga en las "banlieues" con el apoyo de algunas mezquitas. Por cada red fundamentalista desmantelada, surgen decenas más. La radicalización islámica se propaga en las cárceles, ya que islam y delincuencia hacen una buena pareja. Y teniendo en cuenta la impunidad judicial actualmente vigente, la represión del Estado francés es poco menos que la picadura de un mosquito.

Pero la islamización de Francia cuenta con sus colaboradores, pagados o ad honorem, no sólo en la izquierda que coquetea con el movimiento terrorista Hamás y quiere reconocer unilateralmente el Estado palestino, sino también a esa derecha que sólo reconoce tener dos enemigos: la "islamofobia" y el Front National. Sin comentarios.

El problema es el siguiente: en los programas de TV, en todos los medios, nos repiten que hay que distinguir entre "islamismo" e "islam". Las autoridades musulmanas, gobernadas por la hipocresía, van evidentemente en ese sentido, frotándose las manos.

Regreso a la realidad: el barril de pólvora
Según René Marchand, islamólogo y arabófono, la religión mahometana representa la forma más perfecta de totalitarismo, mucho antes que los movimientos políticos del mismo género del siglo XX. Esta palabra (totalitarismo) no debe ser considerada de manera peyorativa, sino descriptiva. Para los musulmanes, la fe se confunde con la ley. La existencia privada, la vida cívica y política, la vida religiosa, se fusionan en una totalidad. El pensamiento personal no tiene ni libertad ni autonomía según las prescripciones coránicas. El objetivo es la homogeneización de la humanidad en un corsé de sumisión uniforme, autoria, que excluye toda libertad y creatividad. Es por ello que esta visión del mundo, a la vez violenta, intolerante y simplificadora, ha seducido en Europa a una cierta extrema izquierda porque representa (de manera aún más radical) similitudes con el totalitarismo comunista marxista.

El islam es un barril de pólvora bajo nuestros pies occidentales. En Francia la mecha está incluso encendida. A causa de una inmigración masiva, millones de musulmanes residentes en Europa, y en Francia en particular, están bajo la influencia de un islam cada día más hostil y agresivo. Los cristianos de Siria y de Irak, perseguidos y lúcidos, nos advierten con su tragedia acerca de lo que nos podría ocurrir si persistitmos en nuestra ceguera y nuestra inconsciencia.

No hay una "lectura guerrera del Corán", únicamente hay una lectura del Corán y punto. El Corán es un texto simple, claro y directo, que no se presta a ninguna interpretación turbia o rebuscada. Salvo que se reniegue a sí mismo, el islam no puede someterse a ninguna autocrítica. Debe vencer totalmente, someter o desaparecer. Su poder es su voluntad inquebrantable y su memoria. Su debilidad (al igual que la del comunismo) es que acaba por asquear hasta a sus propios adeptos cuando es aplicado y se impone.

Ya es tiempo que una tormenta apague la mecha y reviente el tonel.

Tareck El Aissami: Narcoislamismo en Venezuela
José Carlos Rodríguez vozpopuli.es 18 Febrero 2017

La muerte de Fidel Castro supuso un hito en la historia del narcotráfico. Castro, que nunca se desvió un ápice de su sempiterna lucha contra el “imperio americano”, veía el tráfico de drogas que él amparaba y protegía como un arma revolucionaria más. La conversión de la guerrilla colombiana, que ya era una organización delictiva, en una organización de producción y venta de cocaína facilitó esa coalición de intereses que es la narcorrevolución.

Fidel abrió el camino, y otros lo han seguido. Es el caso de Venezuela. El régimen creado por Hugo Chavez a partir de la democracia venezolana, a pesar de contar con el petróleo y el gas, no ha renunciado a la narco política, y ha acabado por convertir al gobierno en un árbitro de cárteles de la droga. Para desatarse las manos, expulsó a la DEA de Venezuela en 2005. La muestra más espectacular hasta el momento de esta deriva ha sido la declaración por parte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos del vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, como cabecilla de una poderosa red de narcotráfico.

El Departamento del Tesoro ha anunciado que bloquea sus activos en los Estados Unidos, e impide que cualquier empresa o ciudadano estadounidense haga negocios con él. Según la información recabada por el Departamento del Tesoro, Tareck El Aissami ha estado supervisando y organizando el envío de drogas desde las bases aéreas y los puertos de Venezuela, primero como ministro de Interior y Justicia (2008-2012) y luego como Gobernador de Aragua (2012-2017). El Aissami también le ha facilitado el trabajo a otros narcotraficantes, como Walid Makled García, y ha coordinado el envío de drogas a organizaciones como la mejicana Los Zetas. Y han estado bajo su protección otros cabecillas de organizaciones dedicadas al tráfico, como Hermágoras González Polanco o el colombiano Daniel Barrera Barrera.

Entre quienes han señalado a El Aissami como narcotraficante están Walid Makled, otro cabecilla del narco, Rafael Isea, antecesor de Tareck como Gobernador de Aragua que está en un programa de protección de testigos de la DEA, y los “narcosobrinos”. Un ex diputado boliviano, José Brechner, le señala como el hombre que maneja el tráfico de drogas también en el narcoestado boliviano.

El régimen está tomado por los cárteles de la droga. Otro que está en el punto de mira de los Estados Unidos es el sucesor de Tateck El Aissami en el Ministerio del Interior, Néstor Reverol, Hugo Armando Carvajal Barrios, ex director de los servicios de inteligencia venezolanos (2004-2011), o Henry de Jesús Rangel Silva, gobernador de Trujillo y ex ministro de Defensa. Diosdado Cabello, número dos del PSUV, ha sido acusado por su ex jefe de seguridad, Leamsy Salazar, como el cabecilla del Cartel de los Soles. El caso de los “narcosobrinos” muestra que la familia de Nicolás Maduro no está al margen.

Pero esta es sólo parte de la historia que hay detrás de El Aissami y del dedo acusador de los Estados Unidos dirigido contra él. Entre 2007 y 2010 había vuelos regulares entre Caracas y Taherán, con parada en Damasco, en las que el régimen de Chávez entregaba drogas a cambio de dinero y armas, y traía terroristas de Hezbolá desde Siria e Irán. Venezuela ha estado expidiendo pasaportes a terroristas para que se moviesen con libertad por Iberoamérica. Es lo que se ha llamado Aeroterror.

Según el testimonio de Joseph Humire ante la Cámara de Representantes, “durante años, El Aissami ha desarrollado una red financiera sofisticada, en varias capas, que funciona como un oleoducto criminal que importa militantes islamistas a Venezuela y a los países circundantes, y envía fondos y drogas ilícitas desde Latino América a Oriente Medio”. Humire precisa más adelante que “se sospecha que esta organización de inmigración también tiene lugar en Ecuador, Nicaragua y Bolivia, así como en varios países caribeños”. Joseph Humire es el director ejecutivo del Center for a Secure Free Society, y autor del libro Iran Strategic Penetration of Latin America.

Congelar los activos de Tareck El Aissami es una decisión política adoptada por la Administración Trump, y que su antecesor, Barack Obama, se ha estado ahorrando pese a que el gobierno federal tiene cumplida información de sus actividades delictivas desde hace años. El pasado 8 de febrero, 34 legisladores exigieron en una carta al presidente Trump que “realice acciones inmediatas para sancionar a los funcionarios del régimen”.

Esa decisión tiene un sentido político muy claro. Tareck El Aissami ha sido nombrado vicepresidente de Venezuela el 4 de enero de este año, y asume 15 poderes que antes estaba en manos del presidente Maduro. En contra de lo que podían pensar los televidentes de RTVE cuando la televisión pública española presentó al entonces desconocido Nicolás Maduro, el hombre es un incompetente. Su función política consiste en fingir la continuidad. Pero el nuevo hombre fuerte del régimen es El Aissami. Algo que debe entenderse como un aumento de la influencia de Irán en Venezuela, y una respuesta de la llegada a la Casa Blanca de un presidente que no es amigo del régimen chavista. El Aissami, cuyo discurso es más progresista, o más represor, que el de Maduro, ya se ve como el sustituto oficial del actual presidente.

Apuntes sobre el juicio contra Artur Mas
Miguel Bernad Remón.  latribunadelpaisvasco.com 18 Febrero 2017

abogado y secretario general de Manos Limpias

La primera vez que compareció Artur Mas ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por el referéndum ilegal del 9 de noviembre, fue acompañado y vitoreado en sede judicial y en los aledaños del Tribuna Superior por los miembros de su gobierno y de miles de ciudadanos independentistas.

Ya en sede judicial, y ante el Tribunal, procede ante la pasividad del mismo a leer durante diez minutos un manifiesto independentista.

La segunda comparecencia en sede judicial los primeros días de febrero, se produjo en los mismos términos y con un mayor apoyo popular. Se retrasó una hora en comparecer ante la complacencia y pasividad del Tribunal.

Los delitos que se le imputan son el de desobediencia y prevaricación. La fiscalía intencionadamente no le acusa de malversación que conllevaría cárcel o prisión, a pesar de haberse gastado más de seis millones de euros con dinero público en la consulta del 9 de noviembre.

Manos Limpias fue la que presentó en el primer momento la querella, incluyendo el delito de malversación.

La fiscalía se opuso desde el inicio a que querellarse, con posterioridad y dado que se había admitido la querella de Manos Limpias, por vergüenza torera y por no quedar mal, interpone la correspondiente querella.

A Manos Limpias se le expulsa del procedimiento con el falaz argumento de que había filtrado a un medio de comunicación las imágenes del juicio, imponiéndole además, una sanción de 1.500, de euros esta manera, la fiscalía y el tribunal dictarán una sentencia ya consensuada, únicamente de inhabilitación. Esta es la doble vara de medir de una justicia española distinta para ricos y poderosos que para el resto de ciudadanos.

Rocío Monasterio: ‘Los sectarios, dictadores y radicales avanzan cada vez más’
R. Moreno gaceta.es 18 Febrero 2017

Acusa al PP, PSOE y Ciudadanos de ser cómplices de los totalitarios "con su cobardía y su vergonzoso silencio".

“Una vez más hemos comprobado como los radicales pretenden imponernos su supuesta superioridad moral y el escenario de tal atropello fue una Universidad pública española”. Así lo manifiesta a La Gaceta Rocío Monasterio, responsable de asuntos sociales de VOX, sobre el boicot que sufrieron este jueves en Sevilla la vicesecretaria de Movilización de la formación, Alicia Rubio, y el catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla Francisco José Contreras, también de VOX.

Más de un centenar de radicales de izquierda y "feministas violentas, del entorno de Podemos", irrumpieron en una mesa redonda sobre ideología de género, que la formación de Pablo Iglesias había pedido que fuese cancelada.

Estos radicales permanecieron unos 45 minutos profiriendo amenazas y gritando lemas como “VOX, fascistas, estáis en nuestra lista”, “fuera machistas de la Universidad", "hay que quemar la Conferencia Episcopal" ó “sacad los rosarios de nuestros ovarios”, con lo que finalmente la mesa redonda no pudo celebrarse.

“Se les arrebató con violencia, un derecho fundamental, el de la libertad de expresión, el derecho a opinar”, denuncia con gran indignación Monasterio, al tiempo que señala que en toda esta escena queda patente, una vez más, la valentía de sus compañeros de VOX que “pacíficamente, con argumentos, e invitando a los radicales a hablar fueron excluidos por las sectarios.

Además, destaca que “los actores de la vergonzosa escena no sólo fueron los radicales de Podemos que organizaron el escrache, sino que también fueron protagonistas los políticos del PP, del PSOE y de Ciudadanos que con su cobardía y su vergonzoso silencio (no asistieron al debate por miedo y no han condenado el acto) se hicieron cómplices de la dictadura”.

En este sentido, hace hincapié en que “los políticos no pueden reaccionar con la cobardía, la tibieza con la que este jueves reaccionaron PP, PSOE y Ciudadanos, pues les hace cómplices de los totalitarios”.

“A los dictadores no les podemos dar margen para amedrentarnos, está en juego nuestra democracia, nuestra libertad, la de todos los españoles”, advierte Monasterio.

Avisa de que “los sectarios, dictadores y radicales cada vez avanzan más y controlan lo que debería ser el santuario de la libertad de expresión que es la Universidad, dónde el enriquecedor ejercicio del respecto de las opiniones de otros y el debate debería ser su razón de ser”.

Por último, manifiesta que “en un Estado de derecho que se precie los radicales deben ser condenados por la Justicia”, y que “no hacerlo, nos lleva a la anarquía y la falta de credibilidad en las instituciones”.


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Nunca ha habido terrorismo en Navarra. Es todo un montaje españolista
Pascual Tamburri  latribunadelpaisvasco.com 18 Febrero 2017

Pobres “jóvenes de Alsasua”. La juez Carmen Lamela politiza las cosas, pues cuando éstos atacaron a los guardias civiles sólo ejercían su libertad de expresión. Terrorismo sólo es la “violencia ultra y policial”.

La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela insiste en juzgar por un delito de terrorismo a los nueve jóvenes de Alsasua. Pobrecillos, esos simpáticos chicos de entre 17 y 24 años identificados como agresores de un sargento y un guardia civil y de sus parejas, en noviembre. Qué injusticia, qué manipulación españolista y si se tercia fascista, franquista, machista y hasta clerical. Por qué no. Ellos no se merecen eso.

La magistrada les atribuye un supuesto "delito de terrorismo" en concurso ideal de lesiones, atentado y odio. Qué politizada debe de estar la juez, que argumenta que no cabía demorar la decisión de procesarles porque hay "motivos bastantes para afirmar con fundamento" que cometieron el delito. Lo que se viene llamando el funcionamiento de la justicia conforme a la ley; pero es que la ley española no sirve a los nacionalistas vascos en Navarra. O sólo cuando ellos quieren.

El colectivo alsasuarra Ospa Mugimendua no practica el "hostigamiento" a los agentes de la Benemérita ni a los defensores de la unidad nacional de España, no, no. Eso nunca. Sólo les gritan un poco y les pintan la casa y los echan de los bares y los golpean amablemente para expresar sus ideas patrióticas y abertzales, socialistas y revolucionarias. Pero es difamación recordar que cuatro de los detenidos son dirigentes de ese grupo, y más aún recordar la perfecta identidad entre lo que ellos hacen ahora con esa sigla y se hizo antes con las de HB, Batasuna o, Jaungoikoa nos libre, ETA. No, no. Eso es presionarles, pobres.

La "Comisión Antirrepresiva de Alsasua" es sólo un instrumento de libertad, heredero de esas otras seráficas siglas, apoyado por Bildu, Sortu y Ernai, y ahora por Geroa Bai, sus sindicatos y sus grupos juveniles, para sacar la represión españolista de “sus” calles. Porque está claro, las calles son de ellos, qué hacen representantes del Estado o defensores de España allí, es culpa de ellos por estar allí. Eso es represión, intolerable.

Como muy bien dijo el día de autos uno de los injustamente detenidos a uno de los militares españolistas, no tenía derecho a estar allí. Claro que no. Es normal, unos gritos, unos golpes, qué menos; el Gobierno de Navarra tiene que defender la libertad de esos pulcros patriotas diciendo "esto os pasa por venir aquí", "tenéis lo que os merecéis", "iros de aquí", "hijos de puta", "cabrones fuera de aquí", "perros", "putos pikoletos", "txakurras", "alde hemendi", "utzi pakean" y cariñosamente golpeándolos.

Por eso es normal que 130 “personalidades” rechacen calificar de 'terrorismo' lo sucedido en Alsasua. Y que 200 juristas “totalmente independientes” hayan firmado un manifiesto “totalmente independiente” a favor de los agresores de Alsasua. Que no son terroristas, ni hacen lo mismo que hacen los demás terroristas abertzales, no, no. Es su libertad de expresión. En realidad, insultando a los guardias y a los españolistas, y agrediéndoles, se defiende la libertad, la paz y la democracia. Por supuesto. Y es normal que entre los que han firmado el manifiesto esté José Luis Beaumont, hermano de la consejera Beaumont, o un hombre moderado e independiente como Patxi Zabaleta; y que la mayoría sean “juristas” sin estudios de Derecho, como el filósofo hijo del Opus Dei Daniel Innerarity, o el notable artista universal Enrique Villarreal 'El Drogas'. Claro que no, para qué: la ley es sólo ley si conviene a los patriotas abertzales, eso es cosa sabida.

Y por eso es totalmente normal que muchos de ellos, y todos sus líderes políticos, estén en el acto de “homenaje a víctimas de violencia ultra y policial”. Porque esa sí fue violencia, y terrorismo. Malo, malo. En realidad, el único terrorismo, porque a ver qué hacía la Policía deteniendo a los patriotas abertzales, o la Guardia Civil interrogándolos, o en su momento deteniendo a los bandidos del fracasado y patético maquis Desde ahora, en Nafarroa, lo de la ETA, lo de sus seguidores y lo de sus amigos, no será terrorismo; terrorismo será sólo lo que digan Barkos y mi amigo Álvaro. Y con el tiempo irán a decírselo a la familia Ulayar, a la familia Atarés y a la familia de Alfredo Aguirre, claro que sí. En un régimen de libertades (como el soviético) la verdad es la que el poder decide, y punto. He ahí el futuro por ellos deseado.

Lamela no ha entendido a los abertzales de Nafarroa. En Alsasua sólo expresaban sus espontáneos y naturales sentimientos. Del mismo modo, Hipercor era sólo un experimento de química de unos estudiantes nacionalistas. Y lo de la T4 uno de física. Josu Ternera era un simpático líder juvenil. A José Antonio Ortega Lara le invitaron a dos años de vacaciones pagadas, qué desagradecido. Los muertos en Navarra, desde el inspector Imaz junto a la plaza de toros en adelante, fueron sólo accidentes, ellos se tropezaron y fue culpa de ellos. Nadie se ha sentido presionado para cambiar de pueblo, para ocultar sus ideas distintas –de hecho, nadie que no sea abertzale tiene ideas, y punto- y esto es todo un montaje para culpabilizar al beatífico nacionalismo vasco de la maldad intrínseca, que sólo corresponde, como todos los crímenes habidos y por haber, a los defensores de la Navarra española. Y el que no lo entienda, que consulte con el Director General que para estas cosas ha puesto la imparcial y sin par presidenta Barkos. La euskaldún de Peralta, sí, sí.

Secesionismo
Cataluña y la importancia de las leyes
Roger Senserrich vozpopuli.es 18 Febrero 2017

La larga retahíla de batallas judiciales entre el gobierno de la Generalitat y el gobierno central estos días tienen un poco de ópera bufa. Los nacionalistas catalanes han hecho la convocatoria de un referéndum el eje de su acción de gobierno; el parlament está dedicando más tiempo a buscar formas de votar como sea sobre la secesión que a cualquier otro tema. Ante cada negativa, derrota judicial o paseo por el banquillo los independentistas se llenan la boca de democracia, diciendo una y otra vez que están oprimidos por el sistema, y que las leyes son injustas.

Esto sería cierto si la Generalitat al menos se preocupara de tomarse en serio sus propias leyes. Hace unos años (apenas una década, aunque parece que fue en otro mundo) el parlament aprobó un nuevo estatuto de autonomía, con amplio consenso de todos los presentes. Como marca la Constitución, el texto fue al congreso, que retocó algunos puntos, y después fue ratificado por amplia mayoría en referéndum en Cataluña.

Los estatutos de autonomía en España son leyes de rango casi constitucional; aunque deben atenerse a la Constitución, ningún legislativo puede alterarlas sin atenerse al procedimiento marcado por el propio estatuto. De forma más significativa, ni el congreso ni el gobierno de Madrid pueden alterar o reformar el texto estatutario; el único legislador con autoridad para hacerlo es el parlament en la Ciutadella. En circunstancias excepcionales el gobierno central puede suspender una autonomía, pero no forzar una reforma de su estatuto.

Esto no quiere decir que los estatutos sean inmunes a cambios; como toda ley salida de un parlamento, el Tribunal Constitucional puede y debe revisar el texto. El Constitucional es una institución contramayoritaria que no se atiene a reglas democráticas; su trabajo es evaluar si la legislación se atiene a los preceptos de la Constitución. La idea central, en este caso, es que los redactores de la Constitución estimaron que hay una serie de principios, normas de convivencia y libertades fundamentales que no están sujetos a decisiones democráticas. Son los bloques legales de las instituciones de una democracia avanzada, desde la libertad de expresión a la separación de poderes, que garantizan que el sistema democrático puede seguir funcionando.

El estatuto catalán, siendo como era una ley (excesivamente) larga, compleja y fruto de un acuerdo entre muchas partes, tenía varios artículos que contradecían la Constitución. El tribunal hizo su trabajo, y ajustó el texto a la ley fundamental, alterando varios artículos que eran obviamente contrarios al texto como el apartado judicial, que contradecía completamente a la Constitución en un par de puntos. Los cambios más relevantes se dirigían a preservar la separación de poderes, especialmente aquellos artículos donde el estatuto catalán establecía normas de gasto público al gobierno central y a otras comunidades.

De forma significativa, el Constitucional dejó intacta la parte más importante de cualquier constitución, el procedimiento que establece para reformarla. Los autores del estatuto decidieron que para redefinir la relación de Cataluña con España mediante una reforma estatutaria sería necesario obtener una mayoría de dos tercios en el parlament. Ni un diputado más, ni uno menos. Cualquier alteración significativa del pacto entre los dos legislativos exigía una supermayoría clara.

Los nacionalistas catalanes estos días parecen haberse olvidado de sus propias leyes, e insisten en intentar cambiar la estructura fundamental del gobierno catalán (¡a qué estado pertenece!) a golpe de mayoría simple. De nuevo, insisten que ellos sólo quieren democracia, que les dejen votar. En realidad, lo que están pidiendo es que ignoremos esos principios que consideramos demasiado importantes en nuestro sistema político como para ser decididos por mayoría simple.

En una democracia liberal moderna las administraciones tienen restricciones considerables sobre qué pueden y no pueden hacer. El gobierno central no puede alterar los estatutos de autonomía de manera unilateral, prohibir el derecho a formar un sindicato o declarar ilegal escribir con la mano izquierda; la Constitución restringe su capacidad de maniobra de forma considerable. Rajoy no puede hacer cosas que no están en su lista de atribuciones constitucionales; no puede aprobar leyes, subir impuestos o gastar dinero unilateralmente. Un ayuntamiento no puede formar una división acorazada y declarar la guerra a Portugal. Los tribunales no pueden juzgar a alguien usando el código penal polaco.

Esto es así para proteger esa lista de derechos fundamentales que tenemos en la constitución; hay reglas del juego que deben ser respetadas, y reglas sobre cómo reformarlas. El Estado de derecho protege a los ciudadanos de los devaneos ocasionales de sus políticos, y protege a las propias instituciones de ser destruidas. Si un partido anti-autonomista ganara las elecciones un día en Cataluña no podría decretar la disolución de la Generalitat de forma unilateral.

La insistencia de los independentistas en sacar adelante una alteración radical del orden institucional en Cataluña por mayoría simple corre el riesgo de vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos catalanes. La Constitución, por ejemplo, consagra el derecho a voto; es un componente fundamental de la misma democracia, y permite que todos los españoles puedan participar en elecciones en España. Una secesión unilateral pondría en peligro ese derecho de inmediato; en una hipotética Cataluña independiente nada garantizaría la participación de los catalanes en unas elecciones generales en España. Del mismo modo, bajo una secesión unilateral los residentes en Cataluña se verían privados de todas las protecciones legales y derechos constitucionales contenidos en la ley fundamental española, incluso en el caso que la constitución catalana tuviera preceptos parecidos.

Sobre todo, una secesión unilateral estaría privando a muchos catalanes del derecho a seguir siendo miembros de una comunidad política, España, de la que quieren seguir siendo miembros. Ser forzado a ser extranjero en su propio país es algo que no puede ser impuesto por mayoría simple, en una votación que un gobierno no tiene ni siquiera la autoridad legal para convocarla ni los votos suficientes siguiendo sus propias reglas.

Las constituciones no son sagradas, los países tampoco. Si una mayoría amplia, sostenida y suficiente de habitantes de un territorio quieren la secesión es justo hablar de ella, votarla y concederla. Lo que no podemos olvidar, sin embargo, es que a qué país pertenecemos no es sólo una cuestión de identidad o de dónde pagamos los impuestos. La ciudadanía implica derechos, cuestiones de fondo sobre el funcionamiento de nuestra democracia. Son materias tan importantes que todas las democracias constitucionales, sin excepción, se autoimponen condiciones legales excepcionalmente duras para poder debatirlas y alterarlas. La ciudadanía, el pertenecer a un país, es algo que no puede ser decidido por mayoría simple, porque define no sólo quiénes somos, sino qué derechos tenemos.

Hablemos de Cataluña. Negociemos. Pero nunca, nunca perdamos de vista de qué estamos hablando.

PIDEN PLAZAS EN CASTELLANO
Padres de alumnos se rebelan contra la imposición del euskera en Pamplona
La Gaceta 18 Febrero 2017

Alrededor de cien familias de alumnos de las escuelas infantiles Donibane y Fuerte Príncipe, en Pamplona, han decidido plantar cara a la imposición del euskera. A través de un escrito exigen al alcalde de la ciudad, Joseba Asirón, que oferte plazas en castellano en ambos centros.

Los padres relatan que hace unas semanas se enteraron de que el Gobierno de Navarra había decidido abrir una línea de enseñanza en euskera en las escuelas infantiles del Casco Antiguo y San Jorge -ambas tenían oferta en castellano-. Sin embargo -lamentan-, “hace un año, a nuestros hijos, ya escolarizados, les tocó dejar su centro porque el Ayuntamiento impuso el modelo en euskera”.

Denuncian que entonces “no hubo manera de convencer al Ayuntamiento para que implementara el modelo en euskera de modo gradual, respetando el ciclo educativo de nuestros hijos, o para que alternativamente abriera nuevas líneas en euskera, en convivencia con la oferta en castellano existente. Su respuesta siempre fue ‘no’”.

La concejal de Cultura, Maider Beloki, insistía en que no se podía abrir dos líneas en castellano y euskera en el mismo centro porque técnicamente era imposible -recuerdan-. “Pero nadie nos explicó cuáles eran los problemas técnicos, probablemente porque no había tales problemas”, denuncian los padres, a la vez que se muestran sorprendidos porque “un año más tarde, y con menos prisas, resulta que sí se puede”.

Dicen estar “frustrados” al ver que una “estrategia que podría haber dado respuesta a las necesidades de ambos colectivos, castellanos y vasco-parlantes, rechazada previamente por el Ayuntamiento, es ahora posible en otras escuelas de similares características sin romper la gradualidad y progresividad en la enseñanza”. “No sabemos si el Gobierno de Navarra ha seguido esta estrategia por convicción o porque legalmente no es viable hacerlo como se hizo hace un año en las escuelas de nuestros hijos”, han señalado.

“Como saben, el proceso legal que las familias abrimos en contra de la transformación de Donibane y Fuerte Príncipe al euskera, así como el traslado de Hello Rochapea, sigue su curso. La actitud del Gobierno de Navarra parece que viene a darnos la razón: probablemente sólo a él le compete hacer cambios de este tipo en las escuelas infantiles de Pamplona y, además, es posible que esté siendo especialmente cuidadoso -a diferencia del Ayuntamiento- en no vulnerar la Ley Foral del Vascuence. En cualquier caso, nos alegra la decisión del Gobierno de Navarra porque abre la posibilidad de que las escuelas infantiles de Donibane y Fuerte Príncipe abran de nuevo oferta de plazas en castellano, en convivencia con las líneas ya abiertas en euskera. Ofrecer únicamente un modelo en euskera en estas dos escuelas no tiene sentido en base a los datos de la última encuesta realizada a la población de 0 a 3 años de Pamplona”, dicen las familias en el escrito.

En Donibane, sólo el 17% de las familias dicen haberla elegido por la oferta en euskera. Y en Fuerte Príncipe, el 40% la han elegido por la oferta en euskera, pero el 46,7% de sus usuarios proceden de barrios del extrarradio de Pamplona y no del barrio de la Milagrosa. “Teniendo en cuenta que las familias valoran como prioritario, según la citada encuesta, la cercanía de la escuela con respecto al domicilio, tanto San Juan como La Milagrosa deberían tener una Escuela pública infantil con oferta de plazas en castellano. Confiemos en que los datos de este sondeo sirvan para algo”, han añadido.

Ómnium se niega a pagar la sanción
La ANC vive sus peores días tras el jaque mate de VOX
R. Moreno gaceta.es  18 Febrero 2017

En VOX estarán atentos a que los fondos que recabe la plataforma separatista no salgan de ningún presupuesto público, ni de transferencias que pueda acordar Montoro.

Tras una denuncia de VOX, tanto la ANC como la plataforma Ómnium Cultural -organizadoras del aquelarre separatista del 11S y de la protesta por el juicio a Mas por el 9N- han quedado tocadas. Se les ha embargado 246.500 euros a cada una por una sanción de la Agencia de Protección de Datos por abuso de datos ideológicos. Los hechos se remontan a la víspera de la consulta ilegal separatista del 9N de 2014, cuando estas plataformas separatistas impulsaron una macroencuesta en la que voluntarios de estas entidades visitaron domicilios particulares en Cataluña para recabar datos sobre el apoyo ciudadano a la secesión de Cataluña.

La ANC ha lanzado un comunicado en el que dice que no cree en las casualidades y recuerda que este embargo llega escasos días después de la protesta en apoyo a Mas y las exconsejeras Irene Rigau y Joana Ortega por el juicio del 9N.

Proclama que “la mejor manera de ayudar para minimizar el embargo y reforzar la ANC" es darse de alta como socio o hacer una aportación a su cuenta bancaria, con el compromiso de que "todos los recursos recaudados irán directamente a hacer más grande la campaña para ganar el 'sí'" a la secesión.

Desde Òmnium Cultural han dicho que no piensan pagar la sanción. La consideran "un ataque político desproporcionado" a las organizaciones que "están al frente del procés” separatista "con el único objetivo de frenarlo".

Además, han recordado que la entidad "ya fue ilegalizada y clausurada durante el franquismo entre los años 1963 y 1967" pero que "ninguno de estos ataques ha podido dinamitar" una entidad que tiene "más de 63.000 socios".

VOX, que saborea "haber hundido" a Òmnium y a la ANC con estas sanciones, manifiesta que el hecho de que una formación, con tan pocos medios, haya logrado “dinamitarlas” "demuestra lo que lograría el Estado si de verdad empleara todos sus medios legítimos".

Santiago Abascal, presidente de VOX, critica que "el separatismo sería una broma en un santiamén, si se detuviese, procesase e inhabilitase a todos los sediciosos", como lleva tiempo reclamando al Gobierno, que "sólo sabe ampararse tras el Tribunal Constitucional y tender la mano al separatismo". Y la reacción del secesionismo ante esto viene siendo desafiar aún más. Así ha pasado con el reciente fallo del Tribunal Constitucional que anula la convocatoria del referéndum secesionista y la denuncia ante el fiscal a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y a los miembros separatistas de la Mesa. El Govern ha replicado que tal decisión “no altera en nada la voluntad inequívoca del Govern de convocarlo”.

Cuestionan ante Bruselas si viola el código de conducta
Por su parte, el eurodiputado independiente de los liberales ALDE Enrique Calvet Chambon registró el pasado noviembre una pregunta en la Comisión Europea en la que cuestionaba si la Asamblea Nacional Catalana debe estar en el Registro de Transparencia Europeo. Calvet considera que viola el código de conducta de los tratados de la UE, la obligación de respetar las funciones esenciales de los Estados, especialmente las que tiene por objetivo garantizar su integridad territorial. A su iniciativa se sumaron Santiago Fisas Ayxelà (PPE), Javier Nart (ALDE) y María Teresa Giménez Barbat (ALDE).

La ANC se registró el pasado 26 de octubre como una organización que "promueve las condiciones sociales y políticas de un Estado democrático catalán". Para Calvet, es un hecho grave que una asociación que promueve "objetivos ilegales contrarios a los principios de la UE" sea reconocida y registrada.

Este eurodiputado ha puesto en conocimiento de la Comisión que la ANC tiene por objetivo la secesión de Cataluña, y reprocha que con ese registro se le dé "apariencia de legitimidad como interlocutor" ante la Comisión y el Parlamento Europeo, dotándola de una serie de derechos de acceso privilegiado a las instituciones.

Advierte de que “constituye una injerencia de la UE en la conformación del territorio legal de sus miembros", y pregunta a la CE si cree que la ANC viola el código de conducta, si anularía su inscripción en el registro y qué va a hacer para evitar que otras asociaciones hagan lo mismo.

Llamamientos a Rajoy
Tres meses después, el eurodiputado ha recibido respuesta. El primer vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, le ha contestado por escrito que la ANC se eliminará del Registro si se declara ilegal mediante una resolución jurisdiccional firme en España.

Timmermans asegura que hasta el momento “la Comisión no tiene conocimiento de ninguna decisión jurisdiccional de las autoridades españolas por la que haya declarado ilegal a la asociación en cuestión”. Asimismo, señala que la inscripción de una organización en el Registro de Transparencia “no establece un estatuto privilegiado ni puede considerarse que exprese la postura de la Comisión sobre los objetivos de la organización de que se trate”.

Calvet considera que con esta respuesta “la Comisión refrenda la necesaria ilegalización de la ANC por parte de España para poder anular su inscripción en el Registro de Transparencia de la Unión”. “Queda patente una vez más la lenidad de los Gobiernos de este país”, sentencia Calvet.

En declaraciones a La Gaceta ruega al Gobierno "que de una vez se tome en serio la protección de los derechos civiles de la mayoría de los ciudadanos españoles y de la protección del Estado de Derecho que les ampara".

En VOX aplauden la iniciativa de Calvet contra la ANC, según ha dicho a este diario Pedro Fernández, vicesecretario jurídico de esta formación. Además, VOX vuelve a hacer una vieja reivindicación al Gobierno de Mariano Rajoy. “Le reiteramos nuestra petición de que inicie de una vez el trámite del artículo 155 Constitución, que ya le hemos venido solicitando en varias ocasiones, incluso por escrito”, subraya Fernández.

En cuanto a la captación de fondos por parte de la ANC dice que estarán “atentos a que no salgan de ningún presupuesto público, ni de transferencias que pueda acordar el Sr. Montoro”.

España es así: una etarra es condenada a menos años de prisión que los condenados de Blanquerna
Yolanda Couceiro Morín lagaceta.eu 18 Febrero 2017

Como bien dijo aquel conocido político, a España ya no la conoce ni la madre que la parió. La última nos llega desde los tribunales, donde se ha impuesto una condena de tres años y medio a una colaboradora de ETA, mientras media España todavía no sale de su asombro por la sentencia de Blanquerna, donde 15 imputados han sido condenados a penas de más de 4 años de prisión por realizar un escrache al separatismo.

El Tribunal Supremo ha reducido a la mitad, de seis años y nueve meses de cárcel a tres años y medio, la condena impuesta a la exconcejal de HB en Asteasu (Gipúzcoa) Nekane Txapartegi por un delito de colaboración terrorista.

El alto tribunal ha aplicado el artículo del Código Penal, reformado en 2015, que permite a los jueces y tribunales rebajar las penas por estos delitos cuando el hecho "sea objetivamente de menor gravedad atendidos el medio empleado y el resultado producido". Con este pronunciamiento, queda revocada la decisión de la Audiencia Nacional, que desestimó la petición de Nekane Txapartegi de que le fuese aplicado ese artículo.

La exedil fue condenada en diciembre de 2007 a once años de cárcel por el delito de integración en ETA, pena que fue reducida en 2009 por el Supremo a 6 años y 9 meses de prisión por entender que el delito era de colaboración y no de integración, y que ahora rebaja de nuevo en aplicación del nuevo artículo del Código Penal.

La extorsión terrorista de ETA
Las cartas del terror
www.latribunadelpaisvasco.com 18 Febrero 2017

"Euskadi ta Askatasuna se dirige a usted para reclamarle una ayuda económica de diez millones de pesetas. Para abonar dicha cantidad debe dirigirse a los círculos abertzales habituales manteniendo una discreción extrema y absteniéndose de poner en conocimiento de cualquier cuerpo policial la existencia de la relación entre ETA y Ud. El no responder positivamente a esta petición le haría acreedor de las medidas que ETA decida aplicar contra Ud. y sus bienes".

Con frases como estas u otras similares, la organización terrorista encabezó durante décadas sus misivas del terror y colocó en la diana a sus destinatarios, miles de víctimas que fueron sometidas a la amenaza, el chantaje y la extorsión permanentes.

Ahora, el libro “Misivas del terror. Análisis ético-político de la extorsión y la violencia de ETA contra el mundo empresarial”, del que es cordinadora la profesora Izaskun Sáez de la Fuente Aldama, desvela algunos de los principales entresijos ético-políticos de esta extorsión terrorista, una forma de violencia ejercida por ETA que buscó convertir a sus víctimas en copartícipes forzosos de su actividad criminal.

Primeras páginas del libro: https://www.marcialpons.es/static/pdf/9788416662050.pdf
 


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