AGLI Recortes de Prensa    Domingo 26  Febrero 2017

Un silencio mediático atronador
EDITORIAL Libertad Digital  26 Febrero 2017

¿Por qué los principales medios españoles silencian el excelente documental sobre el 11-M del cineasta francés Cyrille Martin?

No cabe duda de que el hecho fundacional de la nueva etapa política en España, inaugurada con el Gobierno de Zapatero, fue la masacre terrorista del 11 de marzo de 2004. Ese día España inició un nuevo curso histórico consagrado a modificar no ya la aritmética política en la lucha por el poder, sino la propia esencia del régimen democrático surgido de la Transición.

En los atentados del 11-M está todavía muy lejos de saberse la verdad. Más allá de interpretaciones particulares, lo cierto es que los errores de la investigación, las ocultaciones deliberadas y la asombrosa tolerancia judicial con todo ello, plantean una serie de incógnitas de cuya solución depende conocer realmente lo que ocurrió aquel jueves de marzo, tres días antes de unas elecciones que cambiarían España de arriba abajo.

El 11-M es, por tanto, un suceso histórico suficientemente jugoso para que hubiera despertado el interés de nuestros centenares de cineastas, cuyos trabajos subvencionados indagan muchas veces en acontecimientos ocurridos hace 80 años como nuestra Guerra Civil, pero en cambio han decidido pasar por encima de unos hechos bien recientes que conmocionaron al mundo entero.

La excepción a este curioso olvido llega de Francia. Allí el cineasta Cyrille Martin ha ordenado todas las piezas conocidas del puzzle del 11-M para elaborar un documento cinematográfico imprescindible; no para saber la verdad, sino para constatar, más allá de cualquier asomo de duda, que lo que nos contaron de aquella terrible masacre, desde luego no lo es.

Pero si el desdén de los profesionales de la cinematografía hacia unos sucesos de esta tremenda importancia resulta, como poco, chocante, el silencio mediático que está acompañando al documental de Martin difícilmente puede ser aceptado como algo casual. Cualquier otra mirada desde el extranjero a cuestiones españolas, por más anecdóticas que sean, despierta siempre un interés inusitado en los medios nacionales. Esa especie de complejo de inferioridad hacia todo lo extranjero se pone patente, una y otra vez, cuando opinan desde fuera sobre asuntos de todo tipo relacionados con nuestro país. Un artículo en una revista económica prestigiosa extranjera o un reportaje en medios televisivos internacionales son objeto de atención inmediata por parte de los principales medios de comunicación españoles, prácticamente sin distinción.

La única excepción a esta norma no escrita es el 11-M. Sobre el atentado terrorista que cambió el destino de España los medios españoles prefieren no saber nada, ni siquiera cuando el interés despertado en otros países concluye en un excelente documental como este de Cyrille Martin. Un documento que, además de su calidad técnica y sus indudables virtudes artísticas , ha servido para poner de manifiesto este silencio mediático atronador decretado sobre la mayor masacre terrorista perpetrada en suelo europeo.

La reaparición del 11-M y la desaparición del PP
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  26 Febrero 2017
 

El 11-M de 2004 empezó esta concienzuda empresa de demolición nacional en la que era fundamental la destrucción del PP.

 

"Vivir es ver volver", decía Azorín, de cuya muerte se han cumplido 50 años. Dice el admirable Andrés Amorós que a Azorín tampoco se le lee hoy, pese a habérsele leído siempre mucho, porque su caso es el de todos los clásicos españoles, hoy huéspedes del polvo y víctimas de la LOGSE. El olvido de Azorín es menos comprensible que el de un Gabriel Miró, por poner el caso de un barroco archivado en las borraduras de todo lo español y cuya obra El obispo leproso redescubrirá cualquier día un suplemento cultural y le devolverán la calle que le quitarían para hacerle sitio al Che.


El olvido de Azorín no se debe a su dificultad. Puso todo su talento al servicio de una idea: ser leído y comprendido por todo el mundo. Ortega llamó "Primores de lo vulgar" a esa técnica suya de extraer lo sagrado de lo humilde, como las vasijas del pequeño bodegón de Zurbarán en El Prado. Y se dice que su estilo nació de la necesidad que no se cortaran sus frases en las crónicas que mandaba por taquígrafo al ABC. Es falso pero bonito. En mi década como columnista del entonces "Diario de la Calle Serrano", recuerdo un día en que vino Vargas Llosa y lo vi pasar desde el pupitre de Azorín, que se conservaba en la antigua redacción. Luego, Mario le dedicó, para general sorpresa, su discurso de ingreso en la Academia a Azorín, un intento meritorio de animarnos a leer lo que no queremos ni ver: España.


Si cito a Azorín, además de que es quien mejor ha sabido rescatar del olvido o inventar el recuerdo de lo más humilde y puro de nuestra Nación, del sol de la tarde en el adobe de una venta derruida al clásico de tinta que quiere seguir escribiéndose, es porque el gran problema para los que cada día tratamos de explicar y de explicarnos lo que pasa en España es que nos pasan demasiadas cosas, muchas que dábamos por pasadas y aparecen de pronto por la puerta de la noticia, como seres amputados en la memoria que vuelven a mirarnos con esa atroz melancolía de los vivos desenterrados, sin reproche ni perdón. Y no sabemos qué hacer, ni con ellos ni con nosotros.

 

Pero si vivir es ver volver, y lo es, volver a lo que no acabamos de vivir es obligación sagrada de la inteligencia y la condición ciudadana. Así que debemos hablar de cómo en esta última semana hemos visto reaparecer el 11-M, deuda impagada de nuestra dignidad, y hemos sabido que el PP está desapareciendo. Tal vez empezó a desaparecer cuando Rajoy, con guión de Cebrián y Gallardón, decidió "obviar el 11-M" para que le dejaran aspirar de nuevo a heredar el Poder los que tan humillantemente lo habían desheredado. Al precio de destruir el PP en el Congreso de Valencia, se lo permitieron. Y gracias a la idiocia de Zapatero, heredó. Pero ¿qué heredó? Las ruinas de un Estado de Derecho que hubo que torcer para tapar el 11-M.


Las cifras de Luis Asúa

Espero poco, en general, de las entrevistas a políticos. Como seres que buscan alcanzar o conservar el Poder, dicen sólo lo que les conviene. Y eso, de entrada, no alimenta la afición periodística. Sin embargo, a veces, en la entrevista a un político que no puede ganar nada aparecen cosas que no esperabas o imaginabas muy distintas. Y eso me sucedió esta semana al entrevistar a Luis Asúa, candidato a la presidencia del PP de Madrid, cuya organización es la más importante del PP nacional desde hace dos décadas.


El dato esencial con que justificó una candidatura que no pretende desbancar a Cifuentes como Presidenta de la Comunidad de Madrid sino recuperar en lo ideológico y organizativo al poderosísimo PP de hace sólo una década, es, sencillamente devastador: el PP tenía unos 94.000 afiliados, ahora tiene 17.000; y de los 3.000 que se han apuntado para votar, 2.400 son empleados públicos. Pero en Chamberí, distrito de Asúa y uno feudo electoral del PP, sus Nuevas Generaciones sólo tienen 9 miembros; y la militancia total del PP es la mitad que la del PSOE. No es que los afiliados del PP se hayan ido a otros partidos: se han ido, sencillamente, a casa, tras los casos de corrupción del PP nacional, (Bárcenas, Gurtel, Púnica) y los de la Comunidad, Ayuntamiento de Madrid y otros ayuntamientos del PP. Al parecer, el momento clave de la desaparición de militantes ha sido el Caso Bárcenas, del que se ha acabado librando Rajoy, pero no el Partido Popular.

 

En realidad, se está cumpliendo el guión del Congreso de Valencia: a cambio de que Rajoy su grupo fueran legitimados por la Izquierda prisaica como alternativa de Gobierno, ellos desmantelaron el partido desde la raíz. Aquel partido capaz de movilizar casi dos millones de militantes contra la política de ZP y en defensa de las víctimas del terrorismo (ETA y el 11-M) en la mayor movilización cívica de la Historia de España, con Rajoy entre María San Gil y Ortega Lara. Por ese acto fue acusado por Polanco de querer la vuelta del franquismo. ¡Lo decía un tío del Frente de Juventudes y al lado del Cebrián, último Jefe de informativos de TVE en la dictadura con Arias Navarro de presidente! Pero el PP, incluso en tiempos de Aznar, se ha rendido siempre ante el Poder Fáctico Fácilmente Reconocible. Así que Rajoy, llegado el momento, que fue tras la derrota de 2008, lo hizo casi por costumbre aunque con una obscenidad inolvidable, cuando mandó "a los liberales al Partido Liberal y a los conservadores al Partido Conservador" y se arrendó al Protectorado de Prisa, que dura hasta la fecha.

 

De hecho, ayer publicó Rajoy un artículo en el diario de Soraya que sonrojaba leer, presumiendo de crítico literario –él, que logró terminar La Catedral del Mar en todo un mes de Agosto- y posando de Padre Ángel de los refugiados. Parecía una nota de Prensa de Alfaguara en los tiempos de Juan Cruz, aunque, pensándolo mejor, debía de ser un artículo de Cebrián para Felipe González que, por error, le pasaron a firmar a Rajoy. Era una flatulencia literaria más que la explicación de un Presidente del Gobierno. Pero es normal. Privado el PP de sus dos muletas ideológicas, la liberal y la conservadora, hace tiempo que tropezó y cayó. No lo sabíamos muerto pero hace mucho que no preguntábamos por él. En el 2008 dejó de interesarnos.

 

Hace un par de años, tras la humillación de no dejar hablar a Aznar en el Comité Ejecutivo, el hombre que creó el partido pero también el que designó a su verdugo, me dijo: "El partido no existe". Yo creí que se refería a la capacidad de reacción de sus dirigentes, pero ahora entiendo que se refería a algo mucho más grave: la desaparición física de la organización, convertida en mera agencia de colocación dependiente de Rajoy, hoy feliz en el cielo del Gobierno, mañana, sin él, condenado al Infierno y la Nada.

 

En De la noche a la mañana y El linchamiento he contado cómo tras el mazazo del 11-M, la COPE, El Mundo y Libertad Digital artillaron la defensa de un partido con diez millones de huérfanos. Dos años tardó en recuperarse la dirección del PP, mientras tenían lugar las manifestaciones más gigantescas de la historia democrática. Pero Rajoy no es partidario de que su partido tenga fuerza sino de que nadie tenga fuerza para discutirle su liderazgo. Cuando cambió a Acebes y Zaplana por Soraya y Cospedal, dio por muerto el partido de Aznar y se propuso enterrarlo en Madrid, que era el escaparate del PP de siempre, el que no quería volver a ver nunca. No lo ha conseguido del todo en cuanto a política, aunque casi, pero ha logrado desmoralizar, desorganizar y destruir su organización, clave de la nacional.


Eso es lo que demuestran las cifras de Asúa: si Rajoy pierde el Poder no hay PP para recuperarlo en mucho tiempo. El PP, como otro Mariano, está en el Poder y todavía en muchos cargos, pero apenas existe, ya no es. Si hubiera una movilización callejera de la Izquierda como la del 13M de 2004, el PP sería incapaz de una mínima autodefensa, de resistir aunque quisiera. Si el primer partido de España no existe en Madrid, ya ha muerto.
 

Un francés habla por España

El 11-M de 2004 empezó esta concienzuda empresa de demolición nacional en la que era fundamental la destrucción del PP. Faltan apenas dos semanas para cumplir los 13 años fatídicos de la masacre, su manipulación política y mediática, su deliberada y siniestra ocultación policial y judicial. Y hete aquí que de pronto aparece un cineasta francés de izquierdas y nos arroja a la cara lo que la casi totalidad de los medios y partidos esconden: que el juicio del 11-M fue una farsa basada en pruebas falsas y que Jamal Zougam está condenado a 42.000 años de cárcel por algo que no hizo.

 

Martin se refiere elogiosamente a la tarea de Fernando Múgica, que pagó con la vida su esfuerzo, y Luis del Pino, que demostraron más allá de toda duda algo que incluso el súbito informe de las cloacas de Interior han recordado esta semana: la mochila de Vallecas y demás pruebas para meter en la cárcel a un moro y echar del Gobierno a unos dizque cristianos fueron fabricadas por la policía y admitidas a medias por jueces y fiscales, que no fueron capaces de ponerse de acuerdo ni siquiera para prevaricar juntos.


No insistiré en lo que esta película supone de respaldo a la tarea acometida por nuestro grupo, casi en total soledad, y que algunos pagamos muy caro, en juicios y difamaciones, junto a los que entonces dirigían El Mundo, cuyas portadas, como los programas de LDTV, quedan reflejadas en el documental, pero que ayer ni siquiera dio cuenta a los lectores de su existencia. Recomiendo a los que por edad o hastío no sepan o no hayan querido saber nada del 11-M que, simplemente, vean el documental. Luis del Pino ha señalado cosas que faltan, aunque hay otras nuevas. Hace año y pico publiqué "Los años perdidos de Rajoy" y allí explico el 11-M como una novela negra, que oscuro fue el hecho y novela lo que nos contaron. Creo que puede leerse con provecho. Y no añadiré nada más, salvo que, amén de los 300 asesinatos por ETA sin juzgar, sigue sin hacerse justicia a los 192 asesinados y 2000 heridos del 11-M. Y eso ya lo saben hasta en Francia.
 

La novela negra del 11-M

La escena del crimen

 

Lo primero que se hizo con la escena del crimen del 11-M fue... destruirla. Los cuatro trenes siniestrados fueron desguazados en las cuarenta y ocho horas siguientes a la masacre, contraviniendo la Ley de Enjuiciamiento Criminal que, como se ha hecho en casos de accidentes ferroviarios (metro de Valencia, tren de Santiago de Compostela), se han conservado hasta el juicio que debe dictaminar las causas de las muertes y sus responsables.


Pero un vagón escapó a la destrucción ilegal de los trenes. Pertenecía al tren de Santa Eugenia y tenía aun nítidamente dibujado el agujero de la explosión cuando lo encontró Libertad Digital, tapado con unas lonas,en las instalaciones de Tafesa, en el barrio de Villaverde, en febrero de 2012. El entonces Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, colaborador de esRadio desde su fundación en el programa Cowboys de medianoche, dio orden de conservarlo e investigarlo. Pero ni conservó ni investigó nada.

 

El juez instructor, Juan del Olmo, dio orden o permitió que, además, se quemaran todos los restos personales —prendas y objetos— pertenecientes a las 192 víctimas mortales y los casi dos mil heridos.Todos estos objetos, que formaban parte también de la escena del crimen, fueron destruidos.


¿Y cómo pudo investigarse un crimen si se había destruido la escena del crimen? Pues creando una escena falsa, a partir de la cual se justificó la detención de sospechosos, su encarcelamiento, proceso, juicio y condena.

 

Los tres elementos que, tras destruir la verdadera, constituyeron la falsa escena del crimen fueron una furgoneta Renault Kangoo, una mochila y un coche Skoda Fabia. En la furgoneta, que había sido ya registrada por agentes e inspeccionada por un perro adiestrado para detectar explosivos, sin encontrar nada, la policía halló de pronto, al llegar a sus instalaciones de Canillas, varios objetos que, según se dijo, pertenecían a los terroristas, entre ellos, un trozo de Goma2 ECO que se consideró oficialmente desde entonces el arma del crimen. Es decir, que primero se encontró la dinamita y luego se dijo que era la que se había usado en la masacre, cuya escena del crimen se había destruido. También hallaron un Corán y una cinta islámica, entre otros objetos que los policías no habían visto en su inspección previa.

 

Pero una vez reparada la ceguera de la policía, apareció el hallazgo esencial del caso: una mochila-bolsa que apareció en la comisaría de Puente de Vallecas dieciocho horas después de la voladura de los trenes y que se dijo que procedía de una de las estaciones, desde la que había sido llevada a la improvisada capilla ardiente de Ifema en un bolsón y, de allí, a la comisaría famosa, donde actuaba un policía afecto al PSOE. La mochila, se dijo, era igual que las que habían estallado en los trenes. Y a partir de ahí se estableció la búsqueda de los teléfonos móviles que las habrían hecho estallar todas, de los que los vendieron y compraron y se practicaron las primeras detenciones, en clave islamista pese a ser los vendedores hindúes.

 

El problema de esta mochila es que el móvil que llevaba no hubiera podido provocar la explosión por falta de fuerza, y si hubiera tenido fuerza, tampoco, porque los dos cables estaban desconectados, como para que se viera que eran cables, y junto al explosivo, que era Goma2 ECO, había una gran cantidad de tornillería que, en teoría, hubiera actuado como metralla. Lo malo para los halladores de la mochila es que no sabían que en ninguno de los trenes había estallado una bomba semejante y la autopsia demostró que ni uno solo de los 192 muertos había sido alcanzado por la metralla. La chapuza era evidente, pero había que detener a alguien, y se detuvo. De la tarjeta del móvil se llegó al móvil y de la Goma 2 ECO a Mina Conchita, belén de tan milagrosas apariciones.

 

La tercera pieza de la falsa escena del crimen, el Skoda Fabia, fue aún más chapucera y zarrapastrosa que las demás. En el maletero había ropa con el ADN de los sospechosos, que agentes del CNI, indignados por el montaje, atribuyeron al propio CNI, subsección Mortadelo y Filemón. Porque el coche apareció en la estación de Alcalá tres meses después del atentado, el 13 de Junio de 2004, a pocos metros de donde había aparecido la furgoneta Reanult Kangoo. Supuestamente, el coche lo había robado en Alicante un delincuente chileno que se lo había vendido a los islamistas que habían llevado todas las mochilas en el Skoda y la Kangoo para colocarlas en el coche y habían dejado abandonados los dos vehículos.

 

La pena del Skoda es que llegó muy tarde a la cita con la Kangoo. Los policías habían peinado la zona en que apareció la furgoneta y no lo detectaron. Ninguna de las matrículas anotadas por la policía correspondía a ese coche, ni una sola cámara lo había grabado en esos meses. Un portero que lo había denunciado en la calle Bruselas declaró que, tras su denuncia, el coche había desaparecido.Y el chileno ladrón resultó tan desmemoriado que no recordaba ni de qué color era el coche. Así que, sin permiso del juez y pese a estar imputado, fue expulsado de España por la Ley de Extranjería. El tribunal, ante la falta de credibilidad de la prueba debería haberse puesto a investigar quién había puesto el ADN de los presuntos terroristas en ese coche que nunca estuvo allí, pero prefirió descartar el Skoda como prueba. Ningún juez americano lo haría y medio FBI habría ido a la cárcel, pero ¿quién ha dicho que el 11-M sea una película? Ya no se hacen tan malas.
 

El falso mutis en la falsa escena del crimen

Pero la prueba definitiva de la falsa escena del crimen superó en disparates a todas las anteriores. A los tres meses del 11-M, se avisó de que la policía tenía rodeados en un piso de Leganés, a los responsables de la masacre. Se dijo que previamente habían tenido un tiroteo con ellos en Zarzaquemada, pero luego se negó. No se dijo que el piso en el que decían que se habían refugiado los islamistas era un piso franco de la policía que había sido usado en dos casos de narcotráfico y que, pared con pared, vivía un policía. Vamos, que los islamistas habían ido, huyendo a toda prisa, a caer en lo más parecido a una comisaría. Y empezó la trágica charlotada.
 

El diario El País y la Cadena SER —la que inventó en la noche del 11-M la existencia de dos terroristas suicidas con tres capas de calzoncillos, índice inequívoco de que eran islamistas suicidas y miembros de Al Qaeda— se apresuraron a comparar el miércoles 18 de noviembre el cerco al piso de Saint Denis, donde murieron dos islamistas del grupo responsable de la masacre de París, con el cerco del piso de Leganés. Luis del Pino, el más concienzudo investigador del 11-M y cuyos libros son de obligada lectura para el que se acerque a investigar el caso sin problemas de sueño, les respondió en Libertad Digital explicando estas doce enormes diferencias:


En Leganés, los supuestos suicidas esperaron disciplinadamente ¡casi siete horas! desde que se establece el cordón policial, a que desalojaran el edificio y los colindantes. Solo después de desalojados los ocho edificios hacen estallar la carga explosiva, coincidiendo con la hora del telediario.

 

En Leganés nos dicen que hubo un tiroteo con subfusiles durante el cerco policial. Pero no apareció ni un mísero cartucho de subfusil en el registro efectuado tras la explosión.

 

En Leganés, no hubo detenciones: aparecieron tras la explosión siete cadáveres... a los que no se les practicó la autopsia. El juez Bermúdez tuvo que hacer malabarismos jurídicos para considerar autopsia unos informes antropológicos que incumplían claramente la normativa legal.

 

En Leganés, no solo no se practicó autopsia a los supuestos suicidas, sino que se intentó impedir a la Policía Científica que tomara muestras de sus cadáveres. Solo pudieron acceder a los supuestos suicidas siete horas después de su llegada al Instituto Anatómico Forense.

 

En Leganés, uno de los cadáveres de los supuestos suicidas apareció... con los pantalones puestos del revés. ¿No tuvo tiempo ese hombre para vestirse bien a lo largo de las casi siete horas que duró el cerco policial?


En Leganés, uno de los ocupantes del piso (el octavo ocupante) ¡bajó a tirar la basura durante el cerco policial! Y estando el piso rodeado por decenas de policías, coches policiales e incluso helicópteros... nos dicen que se escapó a la carrera. Finalmente, fue localizado en Serbia y detenido... y el Tribunal Supremo concluyó que NO había participado en la colocación de las bombas del 11-M. Por cierto, el Tribunal Supremo también concluyó que NO se podía afirmar que los siete presuntos suicidas de Leganés hubieran participado en la colocación de las bombas del 11-M, motivo por el cual las víctimas del 11-M quedaron jurídicamente imposibilitadas de demandar por vía civil a los herederos de los supuestos suicidas de Leganés.

 

En Leganés, con decenas de policías rodeando el piso durante siete horas, y con unos supuestos terroristas que nos dicen que se asomaban por la ventana para disparar ráfagas de subfusil... no tenemos ni una maldita imagen del asedio, ni de los propios terroristas, ni de la entrada en el piso.


En Leganés, el sumario del 11-M contiene TRES versiones contradictorias distintas sobre cómo se localizó aquel piso. Ceremonia de la confusión.

 

En Leganés, resulta que los supuestos suicidas vivían pared con pared... con un policía experto en lucha antiterrorista, escuchas y seguimientos.

 

En Leganés, nos dijeron que los supuestos suicidas rodeados mandaron sendos faxes al ABC y a Telemadrid amenazando con nuevos atentados. Pero en el desescombro del piso tras la explosión no apareció ningún fax. Y, en realidad, los datos del su-mario demuestran que al menos el fax de Telemadrid fue enviado... desde fuera del piso.

 

En Leganés, apareció una carta de despedida a sus familiares de uno de los supuestos suicidas... con una firma falsa. Siendo un marroquí que escribe (en árabe) una carta de despedida a sus familiares en Marruecos, resulta que aparece una firma... en caracteres latinos.


En Leganés, al hacer el desescombro del piso tras la explosión, aparecieron diversos libros coránicos... milagrosamente intactos. Lo más chusco es que varios de esos libros coránicos son chiíes, cuando todos los ocupantes del piso eran sunitas. Es algo así como si un radical de creencias católicas tuviera como libro de cabecera una biblia luterana. Evidentemente, quien colocó esos libros en el piso no tenía ni repajolera idea de las distintas corrientes que hay en el islam.

 

Testigos, detenidos y condenados por el 11-M

En total, los detenidos por el 11-M fueron 116, la mayoría de ellos mientras tuvo lugar la Comisión Parlamentaria de investigación del 11-M, suntuosa mascarada que solo sirvió para que varios policías y testigos del caso se contradijeran en el juicio posterior y para que el ministro del Interior, José Antonio Alonso, presumiera cada día de la detención de un brazo más del cefalópodo islamista culpable del 11-M. Terminó la comisión y el pulpo se quedó en calamar, y, finalmente, en tinta negra para despistar. De los 116 solo llegaron al juicio 29, de ellos 9 españoles. 87 quedaron libres sin cargos por no tener relación alguna con el 11-M. Eso prueba el escrupuloso criterio de la policía del Gobierno del PSOE para detener en televisión y soltar a escondidas, sin rueda de prensa del ministro Alonso.

 

De los 29, solo terminaron el juicio 28. Fiscalía y acusación retiraron de común acuerdo los cargos contra uno de los hermanos Moussaten.

 

De los 28 fueron absueltos 7 por la Audiencia Nacional. Y 5 de ellos fueron condenados a penas leves que habían cumplido al terminar el juicio. El Tribunal Supremo redujo —en segunda instancia— las 21 condenas a 18.

 

De los 18 condenados, solo 3 lo fueron por su relación con el 11- M. Los demás lo fueron por delitos menores como falsificación o tráfico de explosivos, sin tener que indemnizar a las víctimas de la masacre, porque no se les condenó autores del atentado.

 

Y de esos tres, Trashorras, El Gnaui y Zougam, solo a uno, Zougam, se le consideró culpable de poner una bomba en los trenes. El español era un confidente de la policía y ninguno de los dos marroquíes era islamista. Ese es el balance de tantos años de investigación: un solo culpable. ¿Lo es? ¿Puede decirse, con este balance, que el 11-M —según el Gobierno del PSOE, beneficiario de la masacre, y luego el de Rajoy— es "cosa juzgada"?
 

Un condenado sin pruebas, sólo con dos testigos

Hace once años que Jamal Zougam está preso en una celda de máximo aislamiento, con solo una hora diaria de patio, porque, a diferencia de los otros dos condenados, sigue negando haber participado en la masacre.

 

¿Hay, sin embargo, pruebas físicas que lo vinculen con el 11-M? Ninguna: ni huellas dactilares en ningún escenario del crimen, ni rastros de ADN, ni llamadas cruzadas con ninguno de los demás procesados. El Mundo y Libertad Digital demostraron que la noche anterior al atentado, cuando dicen que los terroristas estaban montando las bombas, Zougam estuvo haciendo gimnasia, como era su costumbre, hasta las doce de la noche, en un gimnasio de la Plaza Elíptica de Madrid.


Este dato lo conocía la Policía (puesto que se incautó de los datos informáticos sobre entradas y salidas del gimnasio), pero no se incorporó al sumario del 11-M, ni se le comunicó al juez Del Olmo. Asimismo, después del atentado, Jamal Zougam continuó trabajando tranquilamente en su tienda, sin intentar huir ni esconderse, lo que tampoco cuadra con su supuesta participación en la masacre. En lo único en que se ha basado la condena a más de cuarenta mil años de cárcel de Zougam es en el testimonio de dos amigas rumanas que dicen que le vieron en uno de los trenes atacados.


Pero hay ocho indicios claros de que esos testimonios no son veraces:

1. A Zougam lo reconocieron más de media docena de testigos en los trenes, portando supuestamente una mochila bomba. Ninguno de los testigos declaró haberlo visto "colocar" ninguna bomba. Simplemente "reconocieron" ante la Policía a Zougam como alguien que portaba una mochila en los trenes.


2. Esos testimonio serán contradictorios entre sí e incoherentes, porque si todos los testigos que "reconocieron" a Zougam estuvieran en lo cierto, el marroquí tendría que haber estado en al menos tres trenes simultáneamente, lo cual es imposible. Por ello, el juez instructor y el tribunal terminaron descartando todos los testimonios, salvo dos: los de dos amigas rumanas.

 

3. En realidad, esos testimonios de las dos amigas rumanas también eran contradictorios e incoherentes entre sí. Y, de hecho, las dos amigas fueron cambiando de versión a lo largo del proceso. Pero se dio por bueno el testimonio.

 

4. Una de esas dos amigas (testigo C-65) "reconoció" a Zougam tres semanas después de la masacre, cuando ya la foto de Zougam se había publicado en todas partes, y no habló para nada en sus primeras declaraciones (ante la Policía y el juez) de que fuera acompañada por otra amiga.

 

5. Esa otra amiga (testigo J-70) es una mujer a la que por dos veces le denegaron los técnicos del Ministerio de Interior la condición de víctima, llegando a poner en cuestión, incluso, que viajara en los trenes. Sin embargo, quince días después de la segunda denegación, y cuando ya había pasado más de un año de los atentados, dice que se acuerda de haber visto a Zougam, tras lo cual se le reconoce la condición de víctima, se le otorga la nacionalidad y se le da una indemnización de casi 50.000 euros.

 

6. El marido de la primera testigo (C-65) también dijo que viajaba en los trenes, pero en un tren diferente que su mujer, y se le reconoció la condición de víctima.

 

7. El hermano de C-65 también dijo que viajaba en los trenes, junto al marido de C-65, pero a él no se le reconoció la condición de víctima, debido a lo inverosímil de su relato.

 

8. Otra hermana y un primo de C-65 también intentaron hacerse pasar por víctimas del 11-M, pero en ese caso no solo no se les reconoció que iban en los trenes, sino que el propio juez Juan Del Olmo pidió que se dedujera testimonio contra ellos por simulación de delito. Las amigas rumanas fueron imputadas por falso testimonio, tras la querella que el propio Zougam planteó contra ellas.

Altivez y soberbia.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 26 Febrero 2017

Entre todo, lo peor no es ya el que haya habido una sentencia absolutamente benévola basada en una Instrucción donde se admitieron como válidos informes de Hacienda vergonzosos para no contemplar el delito fiscal; ni el que el Fiscal instructor actuase como descarada defensa de la distinguida dama de la realeza; ni que se admitiesen declaraciones de absoluta burla en un papel de esposa enamorada, desmemoriada y despreocupada, que solo creía la valía personal en el maravilloso éxito de su marido en enriquecerse en un tiempo récord. No, lo peor es la soberbia exhibida posteriormente tras la sentencia y la falta total de conciencia de haber delinquido. Ya hasta la Reina emérita, se atreve a exigir que se readmita a su hija en la Casa Real y retome sus funciones institucionales en base a la línea sucesoria que le corresponde. Y la verdad es que nada puede extrañar en esta casta elitista acostumbrada a creer que tienen derechos adquiridos de pernada.

¿De qué nos ha servido salir de una dictadura, si tenemos una Monarquía impuesta sin debatir sobre otras alternativas de Estado? El Rey emérito, yo diría con mucho mérito por haber mantenido su reinado sin sobresaltos durante tantos años como el dictador, su mentor y su valedor como sucesor póstumo a título de Rey, accedió sin problemas al trono jurando lealtad al régimen franquista y al Movimiento. Su apuesta por la democracia solo tuvo como objetivo garantizar la continuidad de la Monarquía, la suya y la de sus herederos, que solo obtuvo legitimidad tras la renuncia de su padre D. Juan al derecho que le asistía como heredero legítimo de la Corona de España. Una mancha que se ha querido blanquear con el refrendo popular a la Constitución de 1978 y al supuesto papel del Rey durante el ¿golpe? Involucionista del Coronel Tejero el 23 de febrero de 1981.

Un reinado con más sombras que luces, donde todos los partidos políticos, incluidos los nacionalistas antes de su radicalización, han tenido un comportamiento cortesano indisimulado, en una especie de aquelarre de “barra libre”, donde las coimas, las mordidas, las comisiones, las apropiaciones y todos los métodos conocidos de la cultura del pelotazo y de la corrupción se consintieron sin ningún pudor y sin restricciones. De hecho, como ya dije en otro artículo, el mismo Rey aparece en la famosa “lista Forbes” con un patrimonio estimado que supera los 3.500 millones de euros. Nada mal para alguien que vino casi adolescente del exilio en Portugal, que fue acogido y educado en España por el régimen de Franco y que finalmente fue coronado Rey. Y aquí también podemos dar por válida la declaración de los Pujol, en este caso en vez de Florenci, lo de la herencia del abuelo Juan y la sabiduría y buen hacer a la hora de sacar rendimiento al patrimonio.

Lo molesto es desde luego que además de robar, quieran tomarnos por imbéciles, por tontos del haba capaces de tragar con cualquier cosa. De hecho, la mayoría de las reacciones que he leído y escuchado en los medios de comunicación, salvo honrosas y valientes excepciones, se rasgan las vestiduras ante aquellos que osamos cuestionar la sentencia y aún más el clarísimo trato de favor, fomentando la creencia de un linchamiento popular y haber padecido la pena del telediario. Sinceramente, la única reacción que he visto ha sido la triunfal de una casta que se cree legitimada para cometer sus tropelías y se ofende porque la chusma lo censure. La imagen soberbia y altiva del exDuque “empalmado” bajando al juzgado y declarando su total inocencia, su demacrada imagen y comportamiento huidizo durante el juicio, y su cara sonriente tras su puesta en libertad provisional sin fianza, no necesitan más comentarios.

Sí, la desmemoriada enamorada ha sido condenada a una sanción ridícula porque la Fiscalía no ha querido saber nada de otro tipo de delitos. El yernísimo y cuñado, sale provisionalmente libre y sin fianza, esperando su abogado obtener su absolución final y que no pise la cárcel. Y visto lo visto, todo es posible en un país donde la casta elige la cárcel y el Ministerio de Interior prepara las celdas para que su estancia sea lo más llevadera posible, por supuesto en un entorno alejado de la chusma carcelaria, con la excusa de defender la integridad personal de tan distinguido huésped, no vaya a ser que se diera la llamada “justicia carcelaria” a falta de la otra. Ejemplos ya lo hemos vivido con otros ejemplares del famoseo, la farándula y de la casta política, tratados como auténticos presos “VIP” con celdas individuales, zonas exclusivas de asueto, etc.

Y luego quieren convencernos de la igualdad ante la Ley, de derechos y demás chorradas. Evidentemente nos toman por imbéciles, lo malo es que al final resulte que realmente lo somos por consentirlo.

¡Que pasen un buen fin de semana de carnaval! Algunos ni siquiera necesitan disfrazarse.

Cristina, las 'black' y el collar de la reina
Jesús Cacho vozpopuli.es  26 Febrero 2017

El famoso talónmanista partió el jueves tarde de regreso a Suiza con su pasaporte en ristre, sin que las jueces le impusieran fianza, esa fianza testimonial que habría abonado con gusto, es un decir, su augusto suegro, con la obligación de presentarse cada cierto tiempo ante un juzgado… de Ginebra.

“En los primeros días del mes de abril de 1784, aproximadamente a las tres y cuarto de la tarde, el viejo mariscal de Richelieu, antiguo conocido nuestro, después de haberse impregnado las cejas con un tinte perfumado, rechazó con la mano el espejo que sostenía su ayuda de cámara, sucesor, pero no sustituto, del fiel Rafté, y, moviendo la cabeza con aquel gesto que le era propio, dijo:

-Vamos. Ya estoy preparado”.

Así arranca “El collar de la reina”, la novela de Alejandro Dumas centrada en el relato de una de las estafas más famosas de la historia, de la que fue víctima, en 1785, el cardenal de Rohan, obispo de Estrasburgo, y en el que se vio implicada la reina María Antonieta. La acción gira en torno a la búsqueda de un hermoso collar de diamantes valorado en 1,7 millones de libras, que la reina rechaza en principio comprar por considerar que es demasiado ostentoso cuando el pueblo tiene dificultades para poder comer todos los días. Un caso de corrupción que hubiera pasado sin pena ni gloria de no haber sido porque el malestar general del país era ya insoportable. El conocimiento público del engaño se transformó en un gran escándalo político y social que contribuyó a hundir la imagen pública de la reina, pero, sobre todo, desgastó de manera brutal los cimientos de la monarquía de Luis XVI en unos momentos de gran crisis económica y social, hasta el punto de que el affaire del collar suele considerarse como un claro antecedente a la Revolución francesa.

Salvadas todas las distancias, que por fortuna son muchas, algunos han querido ver estos días un cierto paralelismo entre la sentencia dictada por un tribunal de Palma sobre el 'caso Nòos' y el collar de diamantes de María Antonieta. “La Justicia es igual para todos”, dijo Juan Carlos I en su discurso de Navidad del 24 de diciembre de 2011. El viernes 17 de febrero del 2017, tres magistradas mallorquinas se encargaron de recordarnos que esa igualdad es desiderátum desconocido en España. Vale la genial reflexión, más que un chiste, de El Roto en El País: “La Justicia es igual para todos. Las sentencias, no". Contra toda evidencia, sus señorías decidieron refugiarse bajo el paraguas de la doctrina de la mujer florero, en un fallo que ha provocado la indignación de no pocos ciudadanos castigados desde que estalló la crisis por un permanente goteo de casos de corrupción. Tan expectante como escamado, Juan Español esperaba este jueves la resolución del mismo tribunal sobre la prisión provisional de Iñaki Urdangarín. Si la justicia del común no vale para la Infanta, que valga al menos para el plebeyo de su marido. Pues no. Tampoco. El famoso talónmanista partió el jueves tarde de regreso a Suiza con su pasaporte en ristre, sin que las jueces le impusieran fianza, esa fianza testimonial que habría abonado con gusto, es un decir, su augusto suegro, con la obligación de presentarse cada cierto tiempo ante un juzgado… de Ginebra.

Apenas un par de horas después de que la Audiencia Provincial de Baleares permitiera al “duque empalmado” retirarse a sus aposentos ginebrinos entre el estupor general, los españoles, no quieres caldo, se encontraban con la sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional, ponente Teresa Palacios, condenando a severas penas de cárcel a los 65 acusados de un delito continuado de apropiación indebida en el uso de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia entre los años 2003 y 2012. 12,5 millones, el chocolate del loro comparado con los miles de millones que costó el rescate bancario. Seis años entre rejas para Miguel Blesa (Caja Madrid), y 4 años y 6 meses para Rodrigo Rato (Bankia). ¿Quién es la mano que mece la cuna? La casualidad, ya lo saben, es el plato que cocinan los listos para alimento de tontos. Salvemos a la Corona y démosle carnaza al populacho. Castiguemos de forma desproporcionada hasta al botones de Bankia por tirar alegremente de Visa, a cambio de sacar al duque y a su ofendida Infanta de las portadas. Muchos de los ahora condenados, si no todos, saldrán indemnes tras la correspondiente casación, pero para entonces Iñaki y Cristina pasarán felices sus días en Lisboa o en Bahamas comiendo perdices. ¿Nuestro caso Dreyfuss, con chorizos tan principales como el señor Rato?
Un gran tribunal o un descomunal manicomio

Doña Justicia en compañía de don Corrupto. Como el resto de instituciones que han desempeñado un papel nuclear en el régimen del 78, la judicatura ha llegado a la última posta tan “malita” de corrupción como todo lo demás, como la Corona, los partidos, las élites, el periodismo, los jueces… Un país que se levanta cada día, tal que este viernes, con noticias sobre jueces y corruptos llenando las portadas de los medios de comunicación es un país enfermo. Un país convertido en un gran tribunal o un descomunal manicomio. Se extiende entre nobles y plebeyos la sensación de indefensión que provoca la actuación de una Justicia que se sabe lejos del fiel de la balanza, su larga toga tironeada por la politización, la incompetencia, la corrupción, las filias y fobias ideológicas y de partido. Esa Justicia tan poderosa como poco fiable, tan arbitraria, de la que solo cabe huir, escapar, esconderse. Transitar por la vida sin dar motivo a que ningún juez venal tenga ocasión de fijarse en nosotros. Esa Justicia entendida o temida como “Yo, el Supremo”, la magistral novela de Roa Bastos, un tipo de dictadura ante la que el sentimiento popular se escinde entre el deseo de rebelión y el estoicismo de la resignación.

Algunos jueces imparten Justicia mientras otros la reparten. “La Audiencia ha dictado unas penas proporcionales para todos los condenados [de las black], que consideramos acordes con la alarma social que causó el conocimiento de estos hechos bochornosos”, aseguraba el viernes el editorial de un importante diario madrileño. ¿La alarma social como delito? ¿La misión de los jueces es aplicar la ley tal cual o dictar sentencia de acuerdo con cuestiones tan subjetivas y alegales como esa “alarma social”? Anegados por una gigantesca ola de demagogia populista. La politización escandalosa de la Justicia, con jueces y fiscales prestos a poner la oreja para atender lo que dice la calle. Jueces y fiscales que entran y salen de la política, al servicio de los partidos, y vuelven al estrado como la cosa más natural del mundo. Es el caso del juez Pedro Izquierdo, secretario general de Justicia que fue en la Junta andaluza entre 2008 y 2014, que oficiará como ponente en el juicio por la rama política del caso de los ERE, que sentará en el banquillo a los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán y a otros 24 ex altos cargos del Ejecutivo autonómico. Izquierdo ha afirmado campanudo que no cree que deba abstenerse en esta causa.

Justicia necesitada de un reseteo radical, completo. De una revolución. Salta a la vista el error que algunos cometieron al pretender endosar a la Justicia la tarea capital de la regeneración democrática, con los jueces convertidos en chamanes capaces de lavar las miserias de una sociedad entregada al becerro de oro del dinero. Los más avisados hablan ahora del riesgo que para la salud democrática supondría el anuncio de un principi d'acord, la guinda del pastel, el fin de fiesta, entre Madrit y los delincuentes de la marca catalana, en línea con ese objetivo no declarado del prusés consistente en que la pujolada pueda volver a echarse a la calle, Paseo de Gracia arriba y abajo, orgullosa de haberse conocido y mucho, mucho más rica. Les fleurs du mal que apuntan ya en el jardín de las “razones de Estado". Una orgía de perdón mutuo, con CNI, con partidos, con jueces, con prensa, todos juntos y en unión, con olvido de delincuentes y caminemos todos juntos, y yo el primero, por la senda de una amnistía que selle los años locos en los que todos saqueamos lo que pudimos y más. Pelillos a la mar, omertà compartida, componiendo la figura de una silenciosa “ley de punto final”, con salida por la puerta de atrás de los Granados, Chaves, Millets y demás fauna irremediablemente hispana. Y el regreso de Larra, de Galdós, de Valle… con el filo descarnado de su denuncia a cuestas.
¿Nadie escapa a la acción de la Justicia?

Cerremos la puerta a la desesperanza. Abjuremos del collar de la reina. Habla Rafael Mendizábal, un hombre justo que fue presidente de la AN, presidente de Sala del Supremo y magistrado del Constitucional, cuyo criterio siempre he respetado: “Creo que no hay crisis en la Justicia. Yo he vivido 40 años de franquismo y otros 40 en democracia y puedo decir que la sociedad española, con sus momentos de nervios, incluso de paroxismo, es más fuerte que nunca. Hay ahora mismo 1.400 procesados por corrupción y creo que tanto el periodismo como la Justicia han sabido responder al reto. No hay crisis: lo que hay es frivolidad y superficialidad a la hora de afrontar las cosas, de analizar la realidad: todo se teatraliza, todo se frivoliza, todo se tertuliza, todo el mundo echa aquí su cuarto a espadas sin la menor reflexión. ¿Te imaginas a una infanta de España sentada en el banquillo durante el reinado de Alfonso XIII? Es verdad que tenemos problemas, algunos tan graves como el catalán, pero creo que tienen solución, porque esta sociedad, que es mucho más compleja que la del siglo pasado, es también más fuerte, más cohesionada, y sobre todo más culta, a pesar del griterío que trae aparejado la libertad. De modo que miremos las cosas con un poco de calma y prudencia. De una forma u otra, más pronto o más tarde, nadie escapa en España a la acción de la Justicia”.

El Ángel Exterminador o la Pascua florida de Cristina e Iñaki
Pedro J. Ramírez El Espanol 26 Febrero 2017

"Cuando el Señor pase por el país para herir de muerte a los egipcios, verá la sangre en el dintel y en los postes de la puerta, y pasará de largo por esa casa". Así explica el versículo 23 del capítulo 12 del Libro del Éxodo por qué el Ángel Exterminador preservó las casas de los judíos la noche que se llevó por delante a todos los primogénitos de los súbditos del Faraón. Ese es el origen de la Pascua judía, transformada por los cristianos en Domingo de Resurrección. Pero a la vista de las últimas resoluciones judiciales, cualquiera diría que esa marca en el dintel no tenía el color rojo de la sangre del cordero pascual ritualmente sacrificado -o de la sangre de Cristo-, sino el color azul que imaginariamente fluye por las venas de la realeza.

El problema de la absolución de la Infanta y otros diez acusados por el caso Nóos, el problema de la rebaja de la condena a Urdangarin a un tercio de la petición fiscal, el problema de la práctica ausencia de medidas cautelares para controlarle de aquí a que la sentencia sea firme, es que esta cadena de benevolencias ha coincidido en el tiempo con un auténtico 'tsunami' justiciero en la acción de los tribunales contra la corrupción. Es como si a la diosa de la justicia le hubieran crecido las alas de ese ángel llamado Abadón y hubiera dejado la balanza a un lado; pero a la hora de esgrimir la espada, se hubiera quitado también la venda para pasar de largo o saltar por encima -ese es el sentido etimológico de la palabra "Pascua"- al llegar a la residencia suiza de la hermana y el cuñado del Rey.

Es verdad que cada procedimiento se refería a hechos dispares, es verdad que en cada vista oral se enjuiciaban delitos distintos, es verdad que cada sentencia ha sido adoptada por un tribunal diferente. Pero será difícil convencer a la opinión pública de que Correa, 'El Bigotes', Pablo Crespo y demás ninots de la Gürtel valenciana, por un lado del sándwich, y los condenados de las 'black' de Cajamadrid, por el otro -65 de 65-, no han sido los egipcios destrozados por las dentelladas del tiburón seráfico, mientras los ex-duques de Palma se convertían en los israelitas capaces de pasar incólumes entre esas espadas como labios, para ser regurgitados poco menos que indemnes, cual Jonás tras una incómoda temporada en el vientre oscuro de la ballena.

Ciñéndonos al iter temporal de estas tres sentencias, estamos ante el más extraño bocadillo jamás consumido: de las dos cortezas de pan no resta ni una miga, pero las tres cuartas partes del jamón han quedado intactas.

Asimilar la suerte de los condenados con rigor a la que corrieron los egipcios no cuesta ningún esfuerzo. No en vano los grabados de las paredes de los monumentos funerarios de Luxor los presentan con ese perfil sobrecogedor -o sea de cogedores de sobres- que resulta al extender una mano hacia delante y la otra hacia atrás. Cuando Eduardo Inda bautizó como 'El Egipcio' a un conocido personaje de la vida balear todo el mundo entendió a qué se refería. El problema son los israelitas.

Lo que está en cuestión no es que los de la Gürtel valenciana prevaricaran, malversaran y en definitiva trincaran del erario con el truco de los pabellones de Fitur, sino que los de la Nóos valenciana dejaran de hacer lo mismo con el truco de la Valencia Summit. Lo que está en cuestión no es que Blesa, Rato y su retahíla de premiados con la pedrea de las 'black' que se sentaron en el banquillo de la Audiencia de Madrid delinquieran, sino que Urdangarin, Torres y sus presuntos cómplices que se sentaron simultáneamente en el banquillo de la Audiencia de Palma fueran tan poco culpables o incluso tan inocentes.

Prima facie cualquiera diría que de los tres casos el más grave es precisamente el que se ha saldado con más rebajas penales y más absoluciones. Y para demostrarlo propongo un ejercicio bastante sencillo. Primera pregunta: ¿alguien se imagina a Cristina e Iñaki o, para ser más estrictos, a Iñaki y Diego Torres, condenados a doce y trece años, como Correa y 'El Bigotes', si lo que les hubiera adjudicado una administración pública no hubiera sido la organización de eventos ad hoc sino la gestión de un pabellón en una feria turística, con mucho menor margen de beneficio? Segunda pregunta: ¿alguien se imagina a Iñaki y Diego Torres condenados a seis y cuatro años, como Blesa o Rato, por haber distribuido entre su peña tarjetas 'black' del Instituto Nóos; y a Cristina condenada a dos, como Spottorno, por haberlas utilizado?

No deja de ser un sarcasmo que al propio jefe de la Casa del Rey que en su primera, sonada y aplaudida comparecencia pública aplastó el 10 de diciembre de 2011 a los aún duques de Palma bajo la losa de la "falta de ejemplaridad", le "haya ido" mucho peor, en términos relativos, ante la justicia –le han condenado a lo que pedía el fiscal- que a los propios Cristina e Iñaki. Sobre todo porque, en efecto, desde el punto de vista de la escala de la ejemplaridad, los tribunales deberían haber sido mucho más exigentes con quienes tantas veces representaron al Estado -y de tantos privilegios disfrutaron- que con esa élite político-financiera-sindical que chupó de las 'black' y no digamos con los pícaros de patio de Monipodio que se lo llevaron crudo con la Gürtel.

Ya sólo faltaría que Urdangarin no entrara en prisión o que lo hiciera durante un breve periodo, con el argumento de que la mayor de sus condenas no llega a los tres años, cuando el mismo tribunal que ni siquiera le ha impuesto la modesta fianza que reclamaba Horrach, envió a la cárcel a Matas para cumplir una pena de nueve meses por haber pagado al escritor de sus discursos de forma irregular. Es cierto que aquella condena ya era firme pero, para mayor escarnio, uno de los argumentos del enchironamiento es que Matas estaba pendiente de ser juzgado junto a Iñaki y Cristina. Ahora se le ha impuesto una pena mayor por entregar dinero público a Urdangarin, que a este por quedárselo.

Debo reconocer que aunque había motivos de sobra para que la Infanta se sentara en el banquillo -sigo pensando que acertó Castro y se equivocó Horrach-, siempre tuve dudas sobre su culpabilidad. No sólo derivadas de una antigua admiración por la figura de Miquel Roca -cuyo éxito procesal mejora mi comparación con el abnegado Malesherbes, defensor de Luis XVI- o de la percepción de que nada de lo que ocurrió en Nóos-Aizoon hubiera podido pasar sin el apoyo expreso de Juan Carlos I, sino por la propia naturaleza de la cuestión: "un debate técnico sobre el delito fiscal de un cónyuge en una trama societaria".

Por eso escribí también hace poco más de un año que "tan acorde será con el normal funcionamiento del sistema judicial que la Infanta sea condenada como absuelta". Ahora que ha ocurrido lo segundo, no dejo de asumir ese diagnóstico pero tampoco puedo ignorar que siendo el principal argumento de la absolución que -a diferencia de lo que ocurrió por ejemplo con Isabel Pantoja- Cristina no intervino ni en las decisiones sobre qué hacer con el dinero fruto de la actividad delictiva ni en su subsiguiente blanqueo, la esposa de Diego Torres sí lo hizo y también ha sido absuelta. Y no hay mejor prueba de que el Ángel Exterminador trató de forma diferente a los judíos, como el hecho de que los egipcios que, por razones de amistad, vecindad o servidumbre, les acompañaban en sus casas, también fueron preservados de la razzia sanguinaria.

Cuando Rajoy dijo que "a la Infanta le irá bien", advertí en uno de mis últimos artículos en El Mundo -o para ser más exactos en uno de los artículos que mejor explican por qué pasó lo que pasó en ese periódico- que lo que ocurría era que el presidente se estaba mirando "en el espejo" de la hija del Rey, pensando no sólo en las responsabilidades penales del caso Bárcenas, sino también en las políticas. Si Cristina no tenía por qué renunciar a sus derechos dinásticos por haberse dejado utilizar como reclamo en Nóos, él no tenía que dimitir por haber protegido al tesorero, incluso después de que se descubriera su botín en Suiza, como probaban los SMS.

Ahora que en efecto a la Infanta "le ha ido bien" son muchos los que piensan que hemos asistido al despliegue de una profecía "autocumplida", según la regla del ora et labora, aplicada a través de la Agencia Tributaria y la Fiscalía, sin olvidar la influencia implícita que el poder político seguirá teniendo en las decisiones jurisdiccionales mientras no se reforme el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial.

Ese es el trasfondo institucional sobre el que se alza el clamor ciudadano de que la justicia no es igual para todos. Y es lógico que cueste entender que la Infanta no merezca reproche penal alguno mientras alguien como Virgilio Zapatero, que para muchos es la probidad misma con bigote, adquiere la condición de delincuente.

En los medios de comunicación podrá haber voces más indignadas o exageradas que otras. Pero son los hechos mismos los que alimentan el tópico. Porque si de la balsa de la Medusa sólo regresan dos supervivientes con apenas leves síntomas de escorbuto, si de la habitación de la película de Buñuel sólo logran salir dos de los invitados con escuetas rasgaduras en el traje, si del mazo de bolos de una bolera sólo quedan dos tambaleándose pero en pie, es natural que la opinión pública piense que de hechos iguales o parecidos pueden derivarse resultados opuestos, en función de quienes sean los afectados. Porque una cosa es que los ropones de la ley te hagan la pascua y otra que te den motivos para estar como unas pascuas y celebrarlo, si el Tribunal Supremo no lo remedia, en el florido jardín junto al Lago Lemán de la cosmopolita, volteriana y civilizada Ginebra.

300 asesinatos de ETA sin resolver
Ricardo Ruiz de la Serna gaceta.es  26 Febrero 2017

Hace 39 años, el 24 de febrero de 1978, ETA asesinó en Santurce al policía municipal Manuel Lemus Noya. En torno a las seis de la mañana de aquel día, este gallego de 46 años iba caminando a su trabajo cuando lo ametrallaron desde un coche. Según un testigo, le dispararon cuatro o cinco ráfagas cortas de metralleta. Al cabo de un mes y medio, falleció a causa de las heridas sufridas. Se sabe quién suministró a los terroristas la información para el atentado, pero nunca se detuvo a los autores.

Este asesinato sigue impune.
No es el único.
Hay más de 300 asesinatos de ETA sin resolver.

Uno debería detenerse un momento a considerar la magnitud de esta impunidad aterradora.

Juanfer F. Calderín ha contado en el libro “Agujeros del sistema: más de 300 asesinatos de ETA sin resolver” la historia de tantos casos pendientes de investigación y esclarecimiento. Iñaki Arteta la ha denunciado en un documental estremecedor: “Contra la impunidad”. Las organizaciones de víctimas del terrorismo recuerdan esta cifra de la vergüenza.

Esta cifra dice mucho del dolor y el sufrimiento que los terroristas infligieron a la sociedad española, pero dice mucho más sobre la siniestra capacidad de olvido de muchos que pretenden ahora reescribir la historia como si hubiese sido un conflicto entre dos bandos armados.

Este número encierra el fracaso de un sistema que agotaba las garantías para los terroristas, pero fallaba en hacer justicia a las víctimas. Al dolor insondable de la muerte de inocentes se sumaba, así, la infamia del abandono y el olvido.

Por desgracia, en España, parece de mal gusto recordar estas cosas. Poco a poco, la reivindicación de memoria, dignidad y justicia ha ido desapareciendo del discurso público como si la dudosa derrota de ETA fuese un hecho consumado cuyo precio fuese el silencio. Por otra parte, quienes han abrazado la ideología asesina de los terroristas siguen sentándose en las instituciones. Dicen condenar la violencia, pero defienden la ideología que la inspiró, la sostuvo y trató de legitimarla durante cuarenta años: esos cuarenta años por los que siguen vagando 300 asesinatos sin resolver.

Este silencio, naturalmente, no es unánime. Las organizaciones de víctimas, algunos periodistas, escritores, profesores siguen alzando la voz contra este silencio que debería avergonzar a España. Sería injusto despreciar su esfuerzo. Sería engañoso pretender que están acompañados. Como tantas otras veces, los intentos de blanquear el pasado de ETA están dejando en la cuneta a quienes han sufrido los crímenes de los terroristas.

Estos 300 crímenes cuyos autores siguen pendientes de juicio evocan los años más tristes de la España de nuestro tiempo: los entierros en secreto, los sacerdotes traídos de fuera para celebrar los funerales, los silencios cómplices, las ambigüedades calculadas, las falsas equiparaciones, las tibiezas. Contra todo aquello, se alzaron voces como la de Gregorio Ordóñez, que estos asesinos trataron de acallar a balazos, pero que sigue gritando a través de los años: “¡basta ya!”.

Ha habido algunos avances. La Audiencia Nacional ha acordado reabrir algunas de las causas. No todo cae en saco roto.

Sin embargo, precisamente porque no todo está perdido a la hora de hacer justicia, debemos hablar más y más con la fuerza que dan la razón y el derecho. Debemos responder a los intentos de reescribir la historia y a la exaltación de los asesinos.

Hay centenares de casos como el de Manuel Lemus Noya que claman memoria, dignidad y justicia desde hace décadas en nuestra tierra.

No desoigamos sus voces.

Terrorismo iraní
Alejo Vidal-Quadras vozpopuli.es  26 Febrero 2017

En fechas tan lejanas como 1991 la oposición democrática al régimen teocrático de Irán denunció la existencia de instalaciones secretas en las que se desarrollaba la tecnología necesaria para dotar a las fuerzas armadas de ese país de capacidad nuclear. Estas advertencias fueron ignoradas, así como sucesivas revelaciones posteriores, hasta que en 2004 la Agencia Internacional de Energía Atómica comprobó su veracidad y se inició el proceso de inspecciones y sanciones que ha culminado en el actual acuerdo entre el llamado P5+1 (Francia, Alemania, EEUU, Rusia, Reino Unido y la UE) y el régimen iraní para detener el programa nuclear de la dictadura de los clérigos. Hace pocos días, de nuevo la organización de los Mujaidines del Pueblo de Irán (PMOI), el principal componente del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, ha vuelto a sonar su silbato de aviso en una conferencia de prensa en Washington en la que ha descrito la tupida malla de bases de entrenamiento que la Guardia Revolucionaria tiene en suelo iraní para formar en técnicas militares y de terrorismo a mercenarios extranjeros procedentes principalmente de Afganistán, Líbano, Irak, Siria, Bahrein y Yemen.

En esta comparecencia ante los medios internacionales, el portavoz de los PMOI expuso con detalle la localización de estos emplazamientos, sus actividades, su organigrama y dio los nombres de los diferentes responsables de cada instalación y cada rama de formación, todos ellos altos mandos de la Guardia Revolucionaria, cuyo brazo extraterritorial, denominado Quds, que significa Jerusalén en árabe, es el encargado de la preparación, encuadramiento y distribución de los milicianos chíitas de distintas nacionalidades que, una vez entrenados y equipados, son enviados a los varios escenarios de conflicto de Oriente Medio para servir a los intereses estratégicos expansionistas del régimen iraní. Las enseñanzas impartidas en estos centros, la mayoría de los cuales, entre ellos su cuartel general, el conocido como Imam Alí, se encuentran en las proximidades de Teherán, comprenden balística de misiles, manejo de armamento pesado, guerrilla urbana, supervivencia en condiciones extremas, paracaidismo, buceo, explosivos, liberación de rehenes y toda la panoplia de conocimientos y habilidades necesarias tanto para la guerra convencional como para ataques terroristas. De hecho, las células terroristas reciben entrenamiento separado de las fuerzas convencionales y su identidad se mantiene secreta. Su destino tras su adoctrinamiento y capacitación técnica no es sólo Oriente Medio, sino que también son destacadas a otros lugares de Asia, África y América Latina.

Europa, en cambio, se deja para los atroces atentados del ISIS, que, si bien nominalmente enemigo del régimen iraní, no deja de ser un subproducto de la terrible represión ejercida por los ayatolás jomeinistas mediante la Fuerza Quds y otras milicias dependientes sobre las comunidades sunitas de Siria e Irak. La extraña circunstancia de que la inmensa mayoría de las acciones de las tropas iraníes y milicias afiliadas, así como de la aviación rusa, en Siria, se concentran en exterminar a los grupos de oposición a Assad y apenas en el ISIS, es bastante indicativa de cuáles son los verdaderos propósitos del Líder Supremo Jamenei y su camarilla.

Actualmente la Fuerza Quds está clasificada como FTO (Foreign Terrrorist Organization) por el Departamento de Estado norteamericano, pero no la Guardia Revolucionaria en su conjunto, a la que pertenece la Fuerza Quds como parte esencial. A la vista de la precisa información suministrada por los PMOI parece indicado que también la Guardia Revolucionaria sea incluida en la lista negra de organizaciones terroristas extranjeras por los Estados Unidos. La experiencia previa sobre el programa nuclear aconseja escuchar la autorizada voz de la oposición y actuar a tiempo sin permitir que la brutal teocracia iraní vaya extendiendo impunemente sus tentáculos en una región de tanta relevancia estratégica.

Una cuestión que hay que hacer entender a los ayatolás de Irán es que el acuerdo nuclear y su cumplimiento por las partes firmantes es una cosa y sus fechorías intervencionistas en Siria, Irak, Yemen y otros países, es asunto aparte. Eso significa que si determinadas actividades relacionadas con el terrorismo exterior y las tremendas violaciones de derechos humanos en el interior merecen sanciones internacionales, no las van a evitar utilizando el acuerdo nuclear como instrumento de chantaje. Una doctrina tan obvia no ha sido comprendida por la Administración Obama ni por el Servicio Europeo de Acción Exterior y su Alta Representante Federica Mogherini, que se han dedicado a aplacar a los verdugos de Teherán con todo tipo de gestos conciliatorios, algunos de ellos de vergüenza ajena, cerrando los ojos ante su despiadada represión sobre sus propios ciudadanos y su agresiva y masiva presencia en Siria e Irak. Esperemos que la evidencia del carácter terrorista de la Guardia Revolucionaria, innegable tras la información suministrada por los PMOI, despierte una reacción enérgica del nuevo Gobierno estadounidense y saque de su sueño seráfico a la Unión Europea. Si no es así, pagaremos otra vez el precio de movernos tarde y mal.

Efectos históricos del 11-m
Pío Moa gaceta.es  26 Febrero 2017

**La tragedia de Nicolás II: después de haber sacrificado a Rusia por los intereses de Inglaterra y Francia, los dos países le negaron el asilo al ser derrocado. Hoy, a las 9,30 de la noche en “Una hora con la Historia”: Dos aniversarios de máxima transcendencia histórica: las elecciones del “Frente Popular” en España, en 1936, y la Revolución rusa de febrero en 1917.

************************
En torno al atentado del 11-m hay una cuestión oscura, la de sus autores e intenciones, y otra clara, la de sus efectos políticos, que cabe calificar de históricos. Hay atentados impresionantes que sin embargo no tienen consecuencias políticas de relieve. Por ejemplo, el de la calle Mayor de Madrid contra Alfonso XIII el día de sus nupcias. O el asesinato de Carrero Blanco, contra lo que algunos se empeñan en creer, no alteró la evolución del régimen, que después del Vaticano II no tenía otra opción que evolucionar en el sentido en que lo hizo. El propio Carrero Blanco, como otros muchos dirigentes, estaba pensando en una transición lo más tranquila posible, aunque los criterios no estuvieran del todo claros. Sin embargo, el atentado del 11-m ha tenido repercusiones políticas de alcance realmente histórico.

La primera repercusión evidente puede expresarse así: el atentado ayudó significativamente a la victoria electoral del PSOE. O quizá no fue tanto el atentado mismo como su rápida utilización por el PSOE para derivar hacia el PP la responsabilidad de la matanza, dejando a los terroristas en segundo plano y ofreciéndoles una especie de justificación por la anterior intervención española en Irak.

A su vez, la victoria electoral del PSOE trajo consigo otras consecuencias fundamentales:

a) Fueron retiradas las tropas españolas que en Irak ayudaban a la reconstrucción del país. El dato es interesante porque las tropas, que no habían participado en la invasión, ayudaban a los irakíes contra grupos como los que, según la versión oficial, habían realizado el atentado de Madrid.

b) La ETA, que se hallaba al borde del precipicio por la política de Aznar fue rescatada mediante negociaciones clandestinas, ocultas a la opinión pública, premiándose sus crímenes con relegalización, dinero público, presencia internacional, promesa de liberación de sus presos, etc.

c) Los separatistas catalanes fueron obsequiados con un práctico reconocimiento de soberanía al parlamento regional y con un nuevo estatuto que nadie pedía entonces y fue votado minoritariamente; pero que dejaba en residual la presencia del estado, como se felicitó el socialista Maragall.

d) Fue impuesta, a través de la semisoviética ley de memoria histórica y otras acciones, la condena radical del franquismo, y por tanto, implícitamente, de la transición democrática y la monarquía salidas de él. Con ello se imponía la “ruptura” que izquierdas y separatistas habían intentado en la transición, contra la decisión popular muy mayoritaria del referéndum de diciembre de 1976. Difícilmente un atentado habría podido tener consecuencias políticas de mayor alcance.

Por consiguiente, si bien seguimos sin conocer a los autores reales del atentado, están bien claros sus beneficiarios políticos: PSOE, ETA, separatistas y, más indirectamente, los islamistas. El cui prodest, no es una prueba de autoría, aunque sí un indicio. Sabemos también quiénes han sido los grandes perjudicados: España, la democracia y el estado de derecho. El PP de Rajoy continuó luego la política de Zapatero, hasta llegar a la situación actual, cada vez más podrida.

***
En cuanto a la autoría concreta, la versión oficial tiene evidentes fallos: pruebas falsas rechazadas pero sin investigar su autoría, ausencia de autor intelectual, confusión sobre el designio del atentado y razón de la fecha elegida, destrucción apresurada de pruebas, equívocos sobre el explosivo utilizado, etc.

Otra dificultad de la versión oficial consiste en la atribución del atentado a un grupo de personajes de confusa entidad política, entre ellos un minero esquizofrénico, y varios confidentes de la policía. Este último dato habría exigido una investigación a fondo, de haber sido ellos los autores reales.
Los defensores de la versión oficial arguyen que es imposible que tantos policías, jueces, fiscales y periodistas interviniesen en la acción y su posterior falsificación. Pero no es preciso tal complicidad masiva. Muy pocas personas pueden haberlo hecho, cooperando otras por ignorancia o conveniencia. Y ciertamente existen jueces, periodistas, policías y fiscales corruptos o dispuestos a corromperse.

Otro argumento a favor de la versión oficial es que, después de tanto tiempo, la verdad habría salido a la luz por un lado u otro, pero ello no es necesariamente así: la versión oficial sobre el 23-f se mantuvo durante muchos años, no hace tanto que empezaron a desvelarse sus entresijos y todavía no son conocidos del todo. Y sigue habiendo gente que cree tal cual la versión antigua.

Los defensores de la versión oficial acusan a quienes la ponen en duda de “conspiranoicos”. Pero lo cierto es que detrás de todo atentado existe una conspiración. Un golpe así no se realiza por unos mindundis que pasaban por allí y a quienes se les ocurre la idea sin un objetivo preciso y en fechas que por casualidad coincidían con el final de un proceso electoral.

CAMPUS DE INVIERNO DEL PARTIDO DE SANTIAGO ABASCAL, EN BURGOS
El Frente Nacional sella su alianza con VOX: 'Amigos, no estáis solos'
La Gaceta  26 Febrero 2017

Burgos acoge este fin de semana la segunda edición del “Campus de VOX”, un acto didáctico y divulgativo para afiliados y simpatizantes del partido, organizado desde la Vicesecretaría de Formación de VOX que dirige el docente Antonio De Miguel.

En el marco de este campus, este sábado ha tenido lugar la conferencia “La nueva era en la política mundial” impartida por Santiago Abascal, Presidente de VOX; Edouard Ferrand, Vicepresidente del Eurogrupo Europa de las Naciones y de las Libertades y Miembro del Comité Político del Front National francés; Rafael Bardají, Director ejecutivo de la Friends of Israel Initiative y miembro de GEES (Grupo de Estudios Estratégicos), y Kiko Méndez Monasterio, periodista y escritor.

Durante la conferencia, que ha estado conducida por Iván Espinosa de Los Monteros, Socio Director de Premium Capital Management, se ha analizado qué está cambiando el equilibrio del poder político mundial, se han explicado cuáles son los cambios de rumbo en la política mundial y se han reflexionado cuáles son los grandes desafíos para el sistema político internacional.

Críticas al PP y Podemos
El dirigente del Frente Nacional, Edouard Ferrand, ha comenzando la conferencia criticando duramente a Mariano Rajoy: “el Partido Popular está encenagado en la corrupción y se queda impávido frente a los partidos de izquierda. Y en Bruselas tiene una actitud servil frente a los dirigentes europeístas”. El político francés ha alertado de que “Podemos pretende defender los intereses del pueblo cuando en realidad defiende la invasión por parte de inmigrantes, la difusión masiva de drogas entre la juventud, la delincuencia y crímenes de toda índole. Asimismo atacan en los ayuntamientos que dirigen todos los símbolos cristianos y nunca los del islam”.

Edouard Ferrand ha afirmado que “es crítico que el pueblo español desarrolle y expanda un verdadero movimiento popular al servicio de su soberanía y de su identidad. ¡Y eso se hará aquí, con vosotros, queridos amigos de VOX!”

Las propuestas del FN, aplicables a España
Edouard Ferrand ha explicado durante la conferencia algunas de las propuestas del Frente Nacional, inspiradas en la identidad, la unidad y la soberanía, perfectamente aplicables a nuestro país:

-“La identidad es la defensa de nuestro pueblo que se ha ido construyendo a lo largo de dos mil años. Es nuestro rechazo por ver Francia y toda Europa sumergida por olas migratorias programadas por las esferas mundialistas. Y a tal respecto, consideramos primordial mantener informada a la gente, para que estén alerta. El pueblo español tiene que reaccionar y responder frente a manifestaciones como aquella reciente en Barcelona”.

-“La unidad se plasma en nuestra voluntad de que Francia mantenga su carácter de nación única e indivisible. Lucharemos contra las derivas federalistas, que vosotros mismos padecéis más aún que nosotros. La Europa de Bruselas tiene por propósito acabar con la unidad nacional de nuestras dos grandes naciones. Pues estamos en pie de guerra.”

-“La soberanía pasa por recobrar nuestras propias potestades nacionales para luchar contra los males que la propia Bruselas ha propiciado…. Tanto la invasión migratoria, como la moneda única, o el libre-comercio mundial sin ton ni son, o una diplomacia impuesta y en contra de nuestros propios intereses.”
Las claves en la lucha contra el islamismo radical

Estos tres principios configuran “un programa para dar soluciones de largo plazo. Soluciones duradera con un mismo imperativo: en todo, volver al imperativo del interés nacional, y nada más”.

-“En materia de seguridad, de lucha contra el terrorismo, hay que restablecer una escala estricta de penas, y sobretodo que se apliquen”.
-“La cadena perpetua real se va a reinstaurar”.

-“Los predicadores de odio extranjeros serán expulsados”.
-“Los bi-nacionales criminales y delincuentes serán expulsados una vez despojados de su nacionalidad francesa''.

-“La inmigración llamada legal se reducirá en un 80%.”
-“Recuperaremos el control de nuestra diplomacia”.

-“Como comentaba el general de Gaulle, la regla de oro en la diplomacia es no remitirse nunca a terceros”.

'Amigos de VOX, no estáis solos'
Edouard Ferrand ha terminado afirmando que “Amigos de VOX, no estáis solos. Somos capaces hoy por hoy, con el grupo Europa de las Naciones y de las Libertades en el Parlamento Europeo, con el Movimiento por una Europa de las Naciones y de las Libertades, de proponer un proyecto europeo totalmente alternativo a la Europa mundialista de Bruselas”. ¡Viva Vox! ¡Viva el Frente Nacional! Viva España! ¡Viva Francia! ¡Viva la Europa de las Naciones y de las Libertades!”.

Kiko Méndez Monasterio ha advertido que en estos últimos años “se han producido acciones de propaganda para amordazar a la prensa que ha dado lugar a una autocensura de los medios de comunicación. Hoy la prensa no puede decir que los causantes de ataques y violaciones sufridas en Europa son realizadas por musulmanes”. “Otra acción han sido las etiquetas, cuando alertas de lo que pasa o analizas desde un enfoque distinto al que realizan los grandes medios controlados por las oligarquías te llaman populista”. Y ha afirmado: “Ha llegado la hora de la Europa de las naciones”.

Finalmente, Santiago Abascal, presidente de VOX, ha comenzado la conferencia afirmando que “Mariano Rajoy no ofrece ninguna respuesta ante los grandes problemas de España, solo pasividad. En estos momentos no ofrece una solución a la crisis estructural económica, ni a la crisis institucional, ni a la crisis del separatismo”.

Abascal ha dedicado buena parte de su intervención a analizar la actualidad política internacional: “A nivel internacional estamos en un momento muy interesante, todo lo imposible pasa. Resulta que los ciudadanos no están haciendo caso a lo que se les dice desde las élites. En EEUU las oligarquías han insultado a la gente, les decían que no podían votar a Trump y la gente que se sentía representada con lo que él decía votó a Trump”. Ha recalcado que “los estigmas han terminado en EEUU, están terminado en Europa y pronto acabarán en España”. "Nos dirigimos a todos los españoles, no hacemos distinciones entre los votantes de cualquier signo".

Precisamente en enero, Santiago Abascal fue noticia por su participación en la cumbre "Libertad para Europa” de Coblenza (Alemania) junto a los líderes de los partidos integrados en el grupo “Europa de las Naciones y de las Libertades” del Parlamento Europeo, entre los que caben destacar Marine Le Pen, del Frente Nacional francés, Frauke Petry, de Alternativa por Alemania, y Geert Wilders, del partido holandés PVV (Partido de la Libertad).

Durante el acto un grupo de extrema izquierda se ha manifestado en las inmediaciones del hotel, lo que ha provocado que la Policía haya tenido que custodiar las vías de acceso. A la salida, los asistentes han sufrido insultos y amenazas de una veintena de manifestantes pero gracias a la presencia policial no se han producido graves incidentes.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Mas se envuelve en la estelada para tapar la corrupción
EDITORIAL El Mundo  26 Febrero 2017

"El patriotismo es el último refugio de los canallas". La célebre cita de Samuel Johnson tiene plena vigencia en nuestros días. Es imposible no recordarla cuando se producen episodios tan lamentables como el protagonizado ayer mismo por Artur Mas. Coincidiendo con nuestra exclusiva sobre su implicación personal en la trama de corrupción del 3%, el ex presidente de la Generalitat despachó el gravísimo asunto denunciando una campaña "contra la libertad de Cataluña". Nada menos. Estamos bien acostumbrados a los gestos grandilocuentes de los líderes del nacionalismo. Pero este modo tan obsceno de envolverse en la estelada y presentarse como un mártir de la causa independentista, identificándose a sí mismo con Cataluña, es además de una burla a la inteligencia una tomadura de pelo a toda la ciudadanía.

Hay que decirlo con claridad. El independentismo es una aspiración política legítima que merece respeto, siempre que se ciña al acatamiento de la legalidad. La separación de cualquier comunidad autónoma de España hoy no es posible, porque atentaría contra el marco constitucional. Y nosotros creemos firmemente, además, que sería perjudicial para todos los españoles, los catalanes y el resto. Formaciones independentistas ha habido en nuestro país desde el establecimiento de la democracia. Lo que no es admisible es la alocada deriva de los partidos que acaban de abrazar el independentismo en Cataluña, dispuestos a saltarse todas las leyes y las normas básicas de respeto y convivencia democrática. Y menos aún que los dirigentes de la antigua Convergència -hoy Partit Demòcrata Català- utilicen el falso patriotismo y la causa separatista como coartadas para lograr la impunidad ante toda una vasta telaraña de corrupción en la que están enredados, y que debe ser depurada hasta el fin.

Ni la acción judicial, que cada vez estrecha más el cerco sobre la antigua cúpula convergente, es un ataque a la libertad de los catalanes -garantizada justamente por la Constitución de todos-, ni un intento de "destrucción" de ningún partido. Sobran eslóganes conspiranoicos y faltan explicaciones. En vez de envolverse tanto en la senyera o últimamente en la estelada, lo que tiene que hacer Mas es explicar hechos tan comprometedores. Como ayer exigieron todos los partidos de la oposición en Cataluña, no puede enmudecer cuando un contratista ha explicado cómo se reunió en 2010 en el despacho de Mas en la sede de CiU y éste le exigió que hiciera "lo que éste te diga", en alusión a Germà Gordó, su hombre de confianza. Los investigadores de la Guardia Civil consideran que éste es uno de los hombres clave del partido en la trama de corrupción del 3%, junto al tesorero Andreu Viloca, a quien Mas dio "un poder especial» para «los negocios de CDC", como hoy publicamos. El contratista dejó claro al juez que la conversación se centró en la entrega de donaciones a cambio de contratos públicos en administraciones gobernadas por los nacionalistas.

Por tanto, Artur Mas vuelve a demostrar que no tiene escrúpulos al construir todo un relato victimista político para tratar de esconder la corrupción bajo el felpudo. Pero, además, exhibe un cinismo insultante. Reivindica la "modélica" contratación de los responsables políticos de su partido. Y todavía no ha dado ni una sola explicación por el hecho de que Convergència esté tan enfangada que se ha tenido que cambiar hasta de nombre para intentar blanquearse. La antigua CDC presuntamente recibió 6,6 millones de euros por la concesión de obras durante los gobiernos de Pujol y tiene embargadas 15 de sus sedes. Y desde que en un arrebato de desahogo Pasqual Maragall acusara a la coalición nacionalista de cobrar comisiones ilegales del 3% a cambio de adjudicaciones de obra pública a empresas más o menos afines, ha salido a la luz un rosario de asuntos -muchos ya judicializados- que implican a los máximos dirigentes del nacionalismo catalán desde la Transición y que muestra una estructura al servicio de la financiación irregular de Convergència. Es metafísicamente imposible que con todos los cargos que ha desempeñado Mas no supiera nada.

No son pocas las semejanzas entre lo que está sucediendo ahora y el célebre caso Banco Catalana. Los fiscales acusaron a Pujol de toda una serie de delitos para vaciar las arcas de la entidad -un agujero de 20.000 millones de pesetas asumido por el Estado- y destinar los fondos a la causa nacionalista. El president recurrió igual que se hace en estos días al victimismo político y a la presión en forma de concentraciones populares masivas. También entonces se hablaba de "ataque a Cataluña". Las maniobras de Felipe González se tradujeron en el archivo de las querellas. Confiemos en que hoy Mas y los suyos sí tengan que rendir cuentas ante la Justicia por la tropelía del 3%.

La conquista de Euskalherria
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  26 Febrero 2017

Algunos datos de referencia.

Nos vamos una vez más a Navarra. Son datos oficiales del Gobierno euskalherritarra de Navarra: el 76,7 % de los navarros desconocen completamente el euskera; el 87,6% de los habitantes del viejo Reino habla siempre o casi siempre en castellano. Es decir, se puede decir con rigor que prácticamente nueve de cada diez navarros hablan la misma lengua con la que está escrito este artículo. Usan el euskera con más frecuencia que castellano el 11,6 %, localizándose éstos en la franja norte de Navarra, zona calificada como vascohablante. El 10,3 % está calificado como vascohablante pasivo, si bien este término nunca me ha gustado pues he conocido personas que con decir “agur” se autoproclamaban vascohablantes pasivos en las encuestas. Teóricamente un vascohablante pasivo es aquel que entiende, pero no habla el euskera. En la práctica se falsean los datos, como casi toda la gente lo sabe en las Vascongadas. Sin embargo, estos datos por sí mismos también son reveladores. Por eso la Ley del Vascuence en vigor, pero incumplida, clasifica el solar navarro por zonas, pues no es igual la zona próxima a Guipúzcoa que la Ribera, por poner ejemplos.

Considerando estos datos lo lógico sería respetar esa zonificación y eximir del euskera a aquellas comarcas en las que nunca ha habido el menor rastro de euskera. Mucho más cuando se trata de la escolarización de aquellos niños que por entorno cultural y legado familiar no oyen una palabra de euskera salvo que conecten la EiTB en sus televisores, que con tanto afán se ha encargado el Gobierno filoseparatista navarro de implantar en el espacio radiotelevisivo navarro.

Pero no ha sido así. En la actual campaña de prematriculación en los centros escolares se ha hecho una verdadera cruzada a favor del modelo D (íntegramente en euskera) en la enseñanza, por parte de ayuntamientos bilduetarras y Gobierno Foral. Me llega el dato de que han gastado 60.000 euros en dicha campaña, y se ha realizado con profusión un gira de persuasión por calles y plazas para poner en marcha líneas euskaltzales en los centros educativos. Ya se sabe, se empieza con los infantes de dos años y esos niños ya irán subiendo creando líneas que con el tiempo vayan sustituyendo a las que tienen el castellano como lengua de aprendizaje, es decir, la que corresponde con la materna de los niños.

Todo esto transcurre mientras se hacen homenajes a etarras caídos por la patria, y se inventan actos para el reconocimiento de las víctimas producidos por grupos de “extrema derecha”. A los asesinados por ETA ni mencionarlos, por supuesto. ETA parece que fue un grupo militar para la liberación del pueblo vasco, incluida Navarra. Interesante el tema.

Pues dicho esto, y pese al esfuerzo económico y el trabajo desplegado para tan benéfico fin de la extensión del euskera a machamartillo, solo tres alumnos se han preinscrito en la zona no vascófona navarra, en diferentes centros. Así que tocan a alumno por centro. No sería la única vez que se ha intentado meter con calzador una línea de modelo D con un solo alumno. Conozco el caso de un centro de Vitoria (San Martín) donde se intentó, pero hay verdaderas evidencias de las políticas rupestres y retorcidas de utilización de niños para crear estas líneas sin demanda.

Como se puede comprobar, la rentabilización de tamaña inversión brilla por su ausencia. Es por ese motivo por el que el Partido Popular de Navarra ha pedido la dimisión de Mendoza, el flamante consejero de Educación, que con tan primoroso y pertinaz empeño se ha dedicado a poner en marcha la conquista de Navarra para la construcción nacional de Euskalherria.

Esta tarea ejemplarmente desarrollada para tan benéfico fin como la separación de Euskalherria de España ha provocado un efecto inaudito, cual es que la enseñanza concertada suba considerablemente, sin haber tenido campañas similares de apoyo. Es decir, que el Gobierno de Barkos ha sido el mejor embajador a favor de la red privada concertada, en perjuicio de la pública. Y ello tiene una explicación claramente razonable cual es que la politización de la euskera pública provoca la huida de padres responsables que no quieren que se utilice a sus hijos de conejillos de indias para experimentos de construcción nacionalista.

Por este camino, la pública acabará como en el caso vasco, con un deterioro traducido en un resultado penoso en los informes PISA.

Pero esta semana pasada ha sido prolija en informaciones, como la que publicó La Tribuna del País Vasco del éxito judicial de un colectivo de padres de unas guarderías de Pamplona contra el Ayuntamiento de Pamplona regido por Bildu. A los niños que acudían a estas guarderías se les cambió el modelo lingüístico “manu militari” sin consulta a los afectados ni conformidad de la mayoría de éstos. El objetivo era implantar por la fuerza de los hechos -no por la razón jurídica- sendas líneas de preescolarización en euskera, sin que lo padres lo hubieran solicitado.

Los padres acudieron a los tribunales, y el juez acaba de dictar sentencia dando la razón a los padres y desautorizando al Ayuntamiento que no tiene la competencia para hacerlo, pero mucho menos para atropellar el derecho de padres que exigen la atención a sus hijos en la lengua materna de éstos, en castellano. Dice el juez que el Ayuntamiento tiene competencias para gestionar, no para ordenar la oferta educativa ni planificarla. Y además incide en que el Ayuntamiento no ha cumplido la Ley del Vascuence, pues esta ley establece la voluntariedad en la elección del modelo de inmersión.

Como era de prever en los antisistema que rigen el Ayuntamiento, no se piensa acatar la sentencia y la han recurrido -cómo no-. Para esta gente las razones de justicia no existen. Ellos no reconocen la justicia española, solamente se atienen a las leyes cuando éstas les favorecen. El alcalde está dispuesto a indemnizar los daños, pero no a corregir los disparates que la justicia intenta impedir. Claro es que con el dinero de los contribuyentes es fácil resarcir los daños. Las responsabilidades civiles y penales, así como las económicas, no existen en la mentalidad de estos regidores batasunos.

La oposición política, sobre todo PPN y UPN, podría hacer algo más que comunicados, pero no, eso es demasiado esfuerzo y están muy cansados.

Así están en Navarra. Todo es posible en la línea de lograr la gran Euskalherria y romper España. Los navarros deberán tenerlo en cuenta si quieren recobrar la normalidad y volver a ser lo que siempre han sido. Si no, lo tienen claro.

De Carnaval rural a montaje nacionalista. ¿Y cuándo llegará su Cuaresma?
Pascual Tamburri  latribunadelpaisvasco.com  26 Febrero 2017

¿Una tradición milenaria? No, una importación manipulada por los nacionalistas ya en la Transición. En Pamplona pegan los zampanzar y los momochorros menos que en el Carnaval de Río.

¿Será Venecia? ¿Será Río de Janeiro? Pues no, no; pero tampoco es Lanz. Es el barrio de San Juan en Pamplona, como lo son muchos pueblos y barrios de toda Navarra que han vivido un Carnaval totalmente artificial, ajeno a sus tradiciones, importado por razones políticas por los que han convertido las costumbres de la Montaña en signos de identidad “euskaldún”.

No preguntaron a Julio Caro Baroja, desde luego. Simplemente aplicaron el razonamiento abertzale habitual. “Para ser una nación hemos de parecerlo. Para parecerlo hemos de ser diferentes. Para ser diferentes omitiremos lo que nos hace iguales al resto de españoles y europeos, y multiplicaremos, inventaremos o añadiremos lo que aparentemente nos haga distintos. Sin ningún respeto por la verdad.”

Y así, en San Juan, ciudad de Pamplona, disfrutan desde hace 40 años de un magnífico… carnaval rural. Eso es lo que los militantes más veteranos de la extrema izquierda abertzale, armada o no, llamaban y llaman “recrear la tradición”. O sea, inventarla. Que tiene cierta gracia, con regusto macabro, si uno piensa que estamos hablando de líderes y grupos abiertamente ateos haciendo que se celebre artificialmente una fiesta religiosa (pues no otra cosa es el Carnaval) y de un entorno tan marxista como nacionalista manipulando tradiciones para hacerlas sentir como propias por nuevos pamploneses que normalmente no venían de aquellos pueblos del Norte.

¡Y a quién le importan las contradicciones! Ellos quieren manipular conciencias e identidades, y así se ha hecho durante cuatro décadas. El Colectivo Cultural Donibane no quería crear una fiesta en el barrio (y lo mismo puede decirse en muchos sitios de Navarra) sino que buscaba crear a su gusto una identidad local, aceleradora de su anhelada identidad nacional vasca. Y así tienen en San Juan nada menos que una puskabiltza o cuestación (sin pararse a pensar que era efectivamente la petición de los modos por las casas… previa a las fiestas o al servicio militar). Y así se ve por san Juan, como por Olite y supongo que por Tudela y por Cortes también, por qué no, momochorros, chachos, brujillas, el hartza, akerra, oreina… No porque alguna vez hubiesen sido parte de la identidad local ni de la regional, sino porque imponiendo esa versión manipulada de las costumbres de algunos valles del Norte querían, y en cierta medida consiguieron, marcar con su ideología la identidad de los de aquí.

Nada inocente; también algo que ha ido matizándose y depurándose, cayendo en al absurdo de quitar hasta restos religiosos a una fiesta de origen sólo religioso, y de incluir en ella sus sucesivos “avances” ideológicos. ¡Pero qué podemos decir a los re-inventores del Olenchero, al que luego dieron mujer, para ahora dicen que hacerlo a-genérico! Con la misma falta de escrúpulos tenemos por las calles de casi toda Navarra la versión ikurriñera (y poco carnavalesca salvo por lo ridículo) del genio Ahari, de la diosa Mari, carneros, gigantes, zampanzares, momochorros y demás, hasta quemar a Mielochín.

Y qué vamos a pretender, si en Tafalla hay Zampanzar. ¿En Tafalla? Sí, sí, pero tranquilos, porque no lo puso Bildu, ni Uxue, y ni siquiera el Cuatripartito. Nació y fue pagado con la UPN de José Iribas en el Ayuntamiento, y nadie lo ha quitado. Con lo cual cómo vamos a quejarnos de lo que nuestro libérrimo hermano hizo y no hizo siendo consejero de Educación y Cultura con la laureada académica Yolanda Barcina; por lo demás, si se trata de detener la ofensiva identitaria nacionalista, basada en la mentira, en la debilidad y en la cobardía timorata de los llamados a oponérseles, ¿bastará devolver el poder a los que les dejaron llegar a este punto o habrá que exigir la respuesta que en décadas no ha habido?

 


Recortes de Prensa   Página Inicial