AGLI Recortes de Prensa    Jueves 2 Marzo 2017

No cuenten con Pablo Iglesias para el Proyecto de España.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  2 Marzo 2017

Pablo Iglesias nos quiere robar nuestra soberanía. Pablo Iglesias consentiría en que se hiciera una ilegalidad y reconoce sin ningún pudor un inexistente derecho a decidir en unos determinados colectivos. Todo lo supedita a que “exista una voluntad política” como base para los marcos legales necesarios para dotar de legitimidad. Es decir, al típico apaño entre fuerzas políticas a espaldas de la voluntad de los ciudadanos, conseguir en los despachos lo que las urnas no han logrado. ¿Y dónde queda la voluntad de todos los españoles, únicos depositarios de la Soberanía Nacional expresada en sus votos? Eso a Pablo Iglesias parece no importarle en absoluto y se crea su particular legitimidad que es la que se basa en su exclusivo criterio. Pues no, Sr. Iglesias, usted no tiene más derecho que otro español a decidir por todos los demás. Ya sé que eso es a lo que usted está acostumbrado a hacer en su partido en el que hace y deshace a su antojo y donde impone su voluntad. Gracias a la providencia, su formación no ha recibido el apoyo de la mayoría de los españoles y espero que nunca la obtenga y así no pueda aplicar sus perversas ideas.

Una demagogia que intenta engañar al decir que en un supuesto referéndum sobre la posible independencia de Cataluña, tendría que contarse con lo que hubieran votado los ciudadanos en esa Comunidad autónoma. Ese “contarse”, parece no referirse al hecho del contaje normal de votos favorables, contrarios, en blanco o nulos, sino más bien a “tener en cuenta, quizás de modo vinculante, para una evaluación de calidad el resultado de esa votación en ese territorio, por si fuera mayoritaria la voluntad de optar por la independencia. Es decir, hacer todo lo contrario que se hizo, por ejemplo, en el famoso referéndum en Andalucía, donde se constituyó la autonomía con los votos desfavorables de la provincia de Almería, más proclive a unirse en comunidad con la provincia de Murcia con la que sus ciudadanos se sentían más identificados.

Cuando Iglesias se refiere a los catalanes y su derecho a decidir, ya está faltando a una realidad y es que, en primer lugar, el único pueblo reconocido es el español sin diferenciación por su lugar de residencia. Lo segundo es que las sucesivas votaciones demuestran que la mayoría de los ciudadanos de esa comunidad autónoma se declaran no independentistas. Los catalanes no son algo peyorativo sino una forma de identificar a quienes han nacido o residen en una parte de España que administrativa e históricamente se le ha denominado Cataluña, donde además se habla una lengua de origen románico que se ha mantenido viva conviviendo junto al otro idioma dominante de España, el español. Este último perseguido políticamente en un intento de anulación por parte de las fuerzas nacionalistas para reforzar el sentimiento de pueblo y revivir sus reiteradas y fracasadas aspiraciones independentistas.

Lo que Pablo Iglesias fomenta y apoya es dar salida a esa aspiración y facilitar la fragmentación de España, siendo cómplice de las ilegalidades que han ido perpetrando las fuerzas políticas secesionistas durante los últimos treinta y cinco años desde la transición. Unas fuerzas nunca satisfechas con el nivel de autonomía conseguido, porque su objetivo final siempre ha sido tener la plena autonomía mediante la independencia. Unas fuerzas políticas que aprovechando una mayoría parlamentaria, que no de votos, han lanzado al Parlamento autonómico de Cataluña a la rebeldía y adopción de resoluciones sediciosas con clara deslealtad de gestión.

Lo que Pablo Iglesias consentiría, caso de tener la oportunidad para ello, es que solo unos pocos pudieran decidir el futuro de todos los españoles. Lo que Pablo Iglesias sugiere es que la voluntad política sustituya a la voluntad del pueblo español, que unos pocos líderes políticos decidan sobre lo que solo es exclusivo derecho de los españoles. Eso simple y llanamente es proponer una traición.

Pablo Iglesias podrá pensar lo que quiera y podrá imponer a su grupo político lo que sus componentes se dejen llevar. Lo que no podrá es imponernos su criterio a todos los españoles mientras no consiga el favor electoral de una mayoría o forme parte de esa coalición del nuevo Frente Popular que algunos frustrados y radicales líderes de izquierda proponen para acabar con las libertades y la democracia.

Muchos han intentado destruir a España. Algunos casi lo consiguieron y pagaron su osadía cuando el pueblo español no se dejó someter. No sé si ahora ese pueblo español mantiene vivo el orgullo para no dejarse encadenar y destruir por estos traidores. Si es así, se cumplirá lo de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Si quieren que España siga siendo, no cuenten con Pablo Iglesias ni con su PODEMOS.
¡Que pasen un buen día!

De La ley y el coraje
Hermann Tertsch ABC  2 Marzo 2017

España podría ser el único país del mundo desarrollado en el que reclamar el cumplimiento de las leyes lo convierten a uno en impertinente, temerario y, por lo general, enseguida en marginado y castigado. En España demandar públicamente el cumplimiento de la ley rompe la armonía basada en su incumplimiento impune y granjea, al osado que lo haga, la hostilidad tanto de los violadores sistemáticos de las leyes como la animadversión del poder que incumple, también sistemáticamente, su deber y su juramento de hacer cumplir las leyes. Si eso siempre ha sido cierto en la España democrática, lo es más que nunca desde aquella catástrofe nacional que fue el 11-M, jamás del todo aclarada. La mayoría de los españoles acepta resignada esa armonía encanallada y mentirosa entre delito y poder, consciente de que cualquier denuncia o acción que pudiera alterarla conlleva inconvenientes en ocasiones muy serios. Aquellos que piden, exigen o claman en España por el cumplimiento de las leyes y la Constitución son por ello héroes. Lo son los españoles que ayer intervinieron en un acto de exigencia y demanda, precisamente en favor de la ley y la dignidad de toda la sociedad española.

Se celebró en Madrid como homenaje a unos españoles ejemplares por su coraje cívico, esa virtud tan escasa en España. Organizado por las Fundaciones Valores y Sociedad y Villacisneros, allí estaban desde Ortega Lara, para mí el mayor héroe español vivo, a Consuelo Ordóñez, Jorge Campos que lucha por los valores constitucionales en Baleares; Mariano Goma y Josep Bou o Dolores Agenjo, tres grandes nombres de la firmeza constitucional frente al golpismo separatista. Convocados como sociedad civil para animar a los españoles a romper esa maldición de huida al nicho de la comodidad del «no significarse» que recomiendan las madres en este país. Para movilizarse, no para pedir beneficios ni privilegios, para demandar el respeto a nuestras leyes y derechos comunes como españoles. A liberarse de resignación y cobardía y unirse en ese coraje cívico a estos héroes españoles. Frente a los sentimientos manipulados, la clave está en el coraje en defensa de la ley. Allí estaban ayer los héroes patriotas, con la habitual ausencia de toda la España oficial, la que no cumple su deber.

Vamos a necesitar la ley y a los héroes que la defiendan. Porque una vez más se habla de un acuerdo para Cataluña a mitad de camino entre lo que es por un lado el respeto a la Constitución y el castigo de los delincuentes, y por el otro, la consumación de un golpe de Estado para una Cataluña independiente. Es la misma solución tramposa que llevamos acordando desde 1978. Con los resultados conocidos. Es tramposa ante todo porque la independencia es imposible. Es tan imprescindible dejar claro esto como lo es la aplicación estricta de la ley. Si la República no hubiera cometido estos mismos errores y hubiera aplicado todo el peso de la ley a los golpistas de 1934 es probable que no hubiera habido más. De haberse impuesto la ley, la historia de España habría sido otra más pacífica. España nunca habría llegado a esa precariedad institucional entonces y ahora de haberse aplicado la ley desde un principio. Y si se hubiera aclarado ese siniestro malentendido sembrado por los nacionalistas, según el cual es posible una ruptura pacífica de España. No. No hay otra ruptura de España que la que nunca podrán conseguir por el uso de la fuerza. Todos deben saber por tanto que la ley se impondrá. Pero para que esta convicción desaloje al malentendido, la sociedad debe movilizarse con sus héroes por «el fortalecimiento del coraje cívico en la defensa de España». Y entre todos obligar al poder político a cumplir con su deber y su juramento.

Tocqueville en Chamartín
Óscar Elía gaceta.es  2 Marzo 2017

La familia como objetivo a batir
La famosa tesis número once de Marx sobre Feuerbach –“hasta ahora los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, ahora se trata de transformarlo”- es la más conocida y citada, pero hay otras que deben suscitar igual interés. Por ejemplo, la tesis número cuatro, donde Marx afirma la urgencia de transformar la familia “terrenal” para acabar con la imagen venerable de la Sagrada Familia, y con ella con la religión cristiana. No es un tema aislado en él: en “Los orígenes de la familia, la propiedad privada y el Estado”, Marx y Engels ven en la familia monógama una expresión primaria de opresión del hombre sobre la mujer y sobre los hijos: una especia de primera “lucha de clases” que sostiene la supervivencia de la otra opresión de clases, la grande, la social, la capitalista.

Por eso si hay una institución que transformar o destruir para cambiar el orden político es ésa: la familia. Por varias razones. En primer lugar, porque la familia es el primer ámbito de la autoridad: ésta surge ante el niño de manera natural, del padre y la madre, de manera complementaria y diferente a la vez. En segundo lugar, porque la familia es el ámbito donde las diferencias biológicas se ordenan socialmente: el niño aprende a comportarse como un niño y la niña como una niña imitando a sus padres, construyendo la educación sobre la naturaleza. En tercer lugar, porque la familia es también el lugar en el que el pasado se perpetúa en el futuro, a través de los valores que pasan de abuelos a padres y a hijos. Es el primer ámbito de moralidad.

Por eso tenía razón Marx, y tienen razón el movimiento feminista, los activistas LGTB y los defensores de la liberación sexual, cuando señalan a la familia natural como su enemigo a destruir: representa al mismo tiempo la autoridad, la naturaleza y la moral. Los tres elementos de un orden político, al menos del occidental.Por eso, para el proyecto de subversión social izquierdista, la familia natural es aún más peligrosa que la Iglesia Católica, porque en ella se advierte con evidencia un carácter natural y biológico inmediato que la Revelación, en principio, no posee.

Durante los dos últimos siglos, la familia natural ha representado para los revolucionarios occidentales uno de los objetivos prioritarios. Conviene aquí no equivocarse: su interés en la transexualidad, la homosexualidad, el feminismo o la bisexualidad no tiene nada que ver con la felicidad de las personas o con su realización como tales, sino con este proyecto político: la destrucción del orden social occidental. Cualquier problemática psicológica o moral subyacente a esta cuestión se pone al servicio de un proyecto de revolución social: los propios afectados se convierten en instrumento ideológico, en carne de cañón para la revolución social.

El papel del liberalismo
Sin embargo, el intento de arrebatar la educación de los hijos a los padres, forzar el orden natural, subvertir la moral familiar no es tarea fácil: si algo enseña la historia es que las ideologías tienden a estrellarse contra la naturaleza de las cosas, especialmente la utopía izquierdista. Así que paradójicamente en su ayuda acudió la otra gran ideología moderna: el liberalismo. O al menos parte de él. La defensa de la libertad individual como algo absoluto tiene mucho de loable, pero también de problemático. Y de destructivo.

Sin un orden moral y natural al que remitirse, la libertad entra en un bucle sin fin: no hace más que referirse a sí misma una y otra vez, sin aportar realmente soluciones prácticas a problemas complejos. De ahí la dificultad de algunos liberales para afrontar cuestiones morales: o se encogen de hombros ante los desafíos que una y otra vez tiende la izquierda revolucionaria a plantear; o repiten una y otra vez la fórmula de la defensa de la libertad y del derecho a elegir, aceptando la liberación sexual como afirmación de la individualidad. En ningún caso son alternativa al ímpetu transformador izquierdista, ambicioso, global, total. Al final acaban aceptándolo, a regañadientes o con entusiasmo.

Curiosamente, la liberación sexual tiende a satisfacer tanto las pretensiones izquierdistas como las liberales: para los primeros, constituye el ariete para la destrucción de la familia, sostén de lo que la izquierda clásica llamaba “moral burguesa”. Para los segundos, la liberación sexual afianzaría y demostraría a la vez el derecho de cada cual a elegir su modo de vida por encima de cualquier consideración moral

Para ambos, la naturaleza dada y el orden moral tradicional son un obstáculo; por tradicional y natural para unos. Por moral externa que se nos impone para otros.

La ideología de Género
El resultado en Occidente de esta confluencia ha sido la expansión sin freno de lo que suele llamarse “Ideología de Género”: combina el impulso izquierdista por romper el orden social tradicional que surge de la familia con la pulsión liberal por una libertad absoluta cada vez más absoluta y descontextualizada incluso de los más cercanos. El problema de esta expansión, llegados a este punto, no es su error o su falsedad: a fin de cuentas, estas cuestiones son más o menos discutibles y debatibles: el lector lo estará haciendo en este momento.. El problema es que la conjunción de ambas fuerzas ha conducido a un determinado tipo de despotismo, que ha vuelto a salir a la luz con objeto de los ataques contra el autobús de la asociación Hazte Oír: la limitación del libre discurso en nombre del respeto a la libertad y al pogreso. Ahí es nada.

Así hemos llegado en España al momento actual: quien defiende el orden basado en la familia natural, la diferencia de sexos, la autoridad paterna y la moral tradicional –la de nuestros padres, los padres de nuestros padres, y los padres de los padres de nuestros padres- se considera automáticamente un delincuente.. Negarse a que los niños sean educados en el cambio de sexo y en una sexualidad entendida como liberación incluso contra los propios padres le convierte en un represor. A quien no niega la diferencia de sexos se le expulsa de la educación, de la judicatura, del discurso público. Y, al punto llegado, se le lleva ante el juez, se le castiga. Todo ello se hace en medio del estruendo del que casi nadie en el establishment se priva: televisiones, instituciones, partidos políticos no sólo celebran la censura: se felicitan por la unanimidad en ella.

Un nuevo despotismo
La consecuencia es una sociedad que recuerda demasiado al despotismo democrático del que advertía Tocqueville. Es decir, un régimen donde las libertades se reducen al ámbito personal y particular y, dentro de él, a las cuestiones más pueriles, primarias y primitivas: el afán por los goces materiales, por la búsqueda de la fortuna, por el simple bienestar y las emociones básicas satisfechas. Un individuo encerrado en sí mismo, en las pequeñeces que le proporciona una sociedad del bienestar que gracias a la técnica le ofrece cada vez más posibilidades de ocio y disfrute, pero ante las que no tiene voz ni voto. Es un ciudadano al que se le recuerda su libertad, pero que es incapaz de participar de verdad en las instituciones, porque se le exige vivir encerrado en sus propias creencias y elecciones, más allá de las cuales sólo puede encogerse de hombros, agachar la cabeza, y dejar paso al “progreso”. Un ciudadano, en fin, aislado , sin familia, sin autoridad, sin convicciones morales, centrado en sus pasiones más limitadas. Todo ello en nombre precisamente de la “libertad”.

Más allá de este individuo centrado en sus pequeñeces, separado hasta de su familia, en la esfera pública se abre un espacio de homogeneidad creciente, de opiniones únicas en las que se disuelve en una masa gris de individuos perfectamente intercambiables. En ésta manda la ciencia, la burocracia, la sociología y las ciencias políticas, que diseñan su futuro desde que el primer sexólogo entró en su clase de primaria.

En fin, la libertad está bien en el ámbito privado, pero sólo para el disfrute de las bajas pasiones: para la sociedad queda la mediocridad ética e intelectual, sin interés en la verdad o en un orden humano digno, o sea, exigente. Esto y no otra cosa es lo que hoy llamamos “corrección política”: la combinación de una ética social de mínimos con una desaforada agresividad ante las instancias que, como la familia natural, apuntan a una ética basada en un orden ajeno y superior a las convenciones sociales.

Más vale no engañarse: el caso de la ofensiva contra Hazte Oír ni es el único ni es el primero: le han precedido ataques y represalias contra jueces y escritores. Y le seguirán ataques contra quienes reivindicación reivindiquen la verdad natural, biológica, antropológica. Estamos ante un nuevo despotismo, erigido en nombre de la libertad y del progreso. Por eso mismo es más peligroso, y por eso es y será más agresivo. Es verdad que, llegados a este punto, el despotismo light de Tocqueville se convierte en despotismo puro y duro.

Penes, vulvas e ingeniería social
Jorge Vilches vozpopuli 2 Marzo 2017

La reacción airada e insultante de los medios y de ciertos cargos públicos a un mensaje políticamente incorrecto es una prueba de la dictadura del pensamiento único. El establishment ha saltado de sus poltronas públicas o subvencionadas porque alguien –me da igual quién- ha emitido un mensaje–me da igual qué- distinto a la verdad oficial.

Es triste, pero el consenso socialdemócrata ha creado una sociedad de ciudadanos-niño donde la responsabilidad se ha depositado en el Poder. La verdad y la moral son dictadas a través de la legislación y las instituciones internacionales; esas mismas que controla el establishment. El individuo de Occidente, sometido al terrible Estado Minotauro que se retroalimenta, es un pobre personajillo orwelliano.

El ciudadano-niño se siente liberado de tener que asumir la responsabilidad de construir su propio futuro, tutelado de la cuna a la tumba, resguardado de los riesgos de la vida, y sin tener que elaborar su propia moral. Ya lo hace el Poder por él.

Ese Poder nos ha hecho creer que la democracia es la combinación de derechos sociales con pensamiento único. Es el sueño del socialdemócrata que surge de la New Left: un Hombre Nuevo defensor de su amo, en aras de una Sociedad Nueva, igualitaria, homogénea y confortable gracias al paternalismo vigilante e imprescindible del Estado, y todo envuelto en la retórica de la democracia totalitaria.

El método es la lógica de los intolerantes, que obliga a eliminar al que piensa distinto o quiere iniciar un debate. No se trata solo de que los grupos que apoyan la verdad oficial son subvencionados y aupados a los medios de comunicación, convirtiéndose así en un resorte personal e interesado para el ascenso social y económico. Es que, además, los que opinan de forma diferente, reclamando libertad para decidir su presente y futuro, su moral y comportamiento, son acosados, insultados y expulsados de esa comunidad progresista y perfecta. La violencia no es solo física sino social y de comunicación. Esa es la nueva ola violenta que nos acecha.

El progresismo internacional ha impuesto una idea de comunidad basada en las identidades de grupo opuestas a las tradicionales. Es el viejo planteamiento maoísta de conformar una Sociedad Nueva extirpando los “cuatro viejos”: pensamiento, educación, cultura y costumbres. Y lo llevan haciendo al modo gramsciano desde la década de 1970 mediante el control de la educación, las artes y las letras, con la legislación en la mano, a golpe de subvención a los colaboracionistas.

La escuela dejó de ser un lugar de instrucción intelectual y laboral para convertirse en el perfecto centro de adoctrinamiento. Lo hicieron los Estados nacionales, como el francés desde 1875, para inculcar, se quisiera o no, los principios republicanos. Lo repitieron las dictaduras en el siglo XX, que convirtieron los colegios en fábricas de patriotas nacionales o proletarios, en pioneritos, en pequeños vigilantes de la verdad oficial. Y a la “Formación del Espíritu Nacional” le sustituyó la “Educación para la Ciudadanía”, y luego “Valores éticos”, donde la solidaridad, el feminismo o el ecologismo tal y como dicta el establishment son principios obligatorios.

El político dicta “la normalidad” que el ciudadano-niño debe obedecer. El Poder paternalista esconde la libertad en un cuarto oscuro donde al individuo le da miedo entrar. Se ha perdido la responsabilidad en la elección, y con ello la individualidad. Lo apuntaba Giuseppe Capograssi: el objetivo del Estado es conseguir que la persona desee ser como los demás, para lo cual solo tiene que seguir las normas dictadas por el establishment.

El castigo por salir del cauce es duro. En realidad, la izquierda alternativa, esa que está en Podemos y su entorno, no es más que la tropa de ese Poder transnacional que, como si fueran las SA, hace el trabajo sucio, callejero y mediático de romper cristales de la libertad. No son antisistema, son parte de él. Es la falsa oposición a la dictadura de la democracia social y el pensamiento único.

Si el ciudadano-niño no cumple, discrepa o quiere debatir los dictados morales del Estado paternalista, obtiene el merecido castigo. El ingeniero social debe corregir al individuo para conseguir la perfección, esa utopía uniforme a la que vamos encaminados. Las libertades languidecen bajo la verdad de los herederos de Rousseau, de aquellos jacobinos que querían imponer una nueva Era dándole la vuelta, como si de un gorro frigio se tratase, a todas las creencias. Incluso iniciaron un calendario alternativo, con meses cuyos nombres estaban tomados de la Naturaleza.

Era el tiempo de la conversión de la persona en ciudadano gracias al Poder -como hoy-, que es quien dicta la única verdad y la moral exclusiva, porque sin su control parental el hombre es un lobo para el hombre. Corregir y dictar, esa es la clave. Pero aquello que decían los súbditos de Robespierre es lo mismo que con el tiempo suscribirían fascistas y comunistas: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”. Claro que el Estado, confundido con el Gobierno, era y es para ellos el dictador de los comportamientos sociales y de su moral, como hoy para el establishment progresista.

Al autobús de “Hazte Oír” no se le ha contestado con una batería argumental, o debates en medios, como si fuera un país libre, sino con amenazas de denuncias judiciales, ofensas, retirada policial, e insultos. No me importa la certeza o la falsedad del mensaje, sino el bloqueo oficial y oficialista a la discrepancia, que muestra el recorte en las libertades, resultado de esa rendición consciente e inconsciente a la hegemonía cultural progresista.

Es posible que a la vista de esta ingeniera social puesta al descubierto, Karl Popper hubiera añadido un capítulo a su obra “La sociedad abierta y sus enemigos”.

en relación a la campaña del autobús
El Gobierno y el PP, a la izquierda de los jueces progresistas
La Gaceta  2 Marzo 2017

El Gobierno y el Partido Popular han salido en bloque a criticar la campaña de HazteOír en la que defienden que ‘los niños tienen pene y las niñas vulva’. ‘Delito de odio’, ‘inadmisible’, ‘campaña impresentable’. Con especial hincapié, Cristina Cifuentes, Javier Maroto y Concepción Dancausa han cargado contra el autobús que pretende evidenciar el atropello que está sufriendo la libertad de educación y de expresión.

En contraposición, el portavoz de la asociación Jueces para la Democracia ha sido más cauto que los miembros del PP. Ignacio González, en una entrevista con LaSexta, ha explicado que no defiende la campaña emprendida por HazteOír pero que desde luego no existe un delito de odio. ‘’Lo que hay que prevalecer en estos casos es la libertad de expresión. Estamos en el terreno de las ideas, hemos de debatir y creo que a estos mensajes, que yo no comparto en absoluto, debemos responderles en el debate de las ideas y tratar de rehuir la sanción penal’’, ha comentado González. ''En mi opinión, francamente, creo que no hay un delito de odio’’, ha subrayado.

El juez progresista ha remarcado en todo momento que se trata de un debate y que lo que se discute en este caso son puntos de vistas distintos: ‘’nos podrán gustar o no algunos mensajes que se mandan, pero estos deben estar amparados por la libertad de expresión’’, ha especificado.

Ante la pregunta de Ferreras de si apreciaría delito si fuese él quien dictase sentencia, González se ha mostrado contundente: ‘‘Esos hecho no deben ser objeto de sanción penal. Eso es lo que estoy convencido. Entiendo e insisto que la calle es un espacio público, es de todos y ahí es dónde deben verse las diferentes opiniones. Yo rechazo esos mensajes, pero no quiere decir que deba sancionarlos penalmente o administrativamente’’, ha concluido.

El PP sí aprecia delito de odio
Resulta llamativo cómo el magistrado rechaza frontalmente calificar la campaña contra la ideología de género de delito de odio, mientras que el Partido Popular no sólo lo ha hecho sino que ha inmiscuido a la justicia en su cruzada contra los valores que hasta hace unos años defendía y que le otorgaron una mayoría absoluta.

La Delegación del Gobierno en Madrid, capitaneada por Concepción Dancausa, consultaba este martes a la Abogacía del Estado si el autobús de HazteOír podría incurrir en "un hecho de relevancia penal" o una "infracción" de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.

El Gobierno confirmó entonces que actúo "tan pronto como ha tenido conocimiento" de la difusión de esos mensajes "que podrían ser considerados como un ataque a las orientaciones o identidades sexuales".

La Justicia tendrá ahora que decidir el futuro del autobús, que sigue en un aparcamiento de Madrid, después de que la Fiscalía Provincial haya pedido que se le prohíba circular y se le inmovilice de forma cautelar.

El Juzgado de Primera Instancia número 42 de Madrid, en funciones de guardia, tendrá que dilucidar si, como cree el fiscal, existe "riesgo de perpetuación de la comisión del delito", de "alteración de la paz pública" y de creación "de un sentimiento de inseguridad o temor entre las personas" por su orientación sexual, sobre todo entre los menores, a los que se dirigen los mensajes del vehículo.

Cifuentes y Maroto, los más indignados
Pero antes de que la justicia se pronuncie y en contraposición a las tesis de la asociación de Jueces para la Democracia, tanto Cristina Cifuentes como Javier Maroto han sacado sus propias conclusiones.

La presidenta madrileña ha tachado la campaña de ‘’impresentable’’ y ha comentado que "es una provocación absoluta que en cierto modo también va dirigida a mí’’. Cifuentes ha entendido la lucha contra el adoctrinamiento sexual una manera de entrometerse en la campaña de la Presidencia del PP de Madrid.

Cifuentes ha destacado la libertad que tiene la Fiscalía Provincial de Madrid para actuar frente a HazteOír por hechos "que puedan conculcar el Código Penal". La jefa del Ejecutivo autonómico ha afirmado que "se pueden tener la reivindicación o la ideología que se quiera" siempre y cuando se excluya de esos asuntos a los niños. Sin embargo, la presidenta no ponía el mismo empeño en mantener a los menores al margen cuando se llenaron las marquesinas de Navarra y País Vasco con el mensaje: ‘los niños tienen vulva y las niñas tienen pene’.

Por otro lado está Maroto, que ha dejado los siguientes mensajes en Twitter hablando directamente de delito de odio y contraviniendo las tesis de los jueces progresistas:

¿Quiénes son los Jueces para la Democracia?
Mientras el PP ataca la campaña, estos jueces progresistas se muestran mucho más cautos, dejando a la formación de Rajoy escorada a su izquierda. ¿En qué se diferencia entonces esta asociación y los populares? En cuestión de ideología no se aprecia casi discrepancia como podrán constatar a continuación.

JpD es la tercera asociación por número de miembros sólo superada por las conservadoras APM y Francisco de Vitoria. Es la organización progresista más numerosa y se han definido en multitud de ocasiones como una asociación con una ideología de izquierdas.

La organización es conocida por sus críticas al Partido Popular y su apuesta por la ley del aborto de Zapatero y Rajoy. Cuando Gallardón trabajaba en el anteproyecto de una ley del aborto que volviese al sistema de supuestos, Jueces para la Democracia comenzó su particular cruzada contra el ministro de Justicia. El vídeo que compartimos a continuación representa los ideales de la asociación, entre los que se encuentra el cierre de los CIE, la defensa a ultranza de la ley de Memoria Histórica o de los postulados feministas. Encuentren, si son capaces, alguna diferencia:

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Marcados
El Aguijón gaceta.es  2 Marzo 2017

Campan a sus anchas por la Cataluña del 3%. Amparados por la superioridad moral que les da pertenecer a la élite naZionalista, pretenden hacer comulgar con ruedas de molino a quienes voluntariamente han apostatado. Dar la espalda a una ideología rancia y excluyente, que pretende fomentar el odio y establecer fronteras absurdas e innecesarias en la Europa del S.XXI, es motivo suficiente para ser marcado y aparecer en listas públicas de escarnio y persecución..

Tienen el apoyo de las instituciones que llenan sus bolsillos. Reciben ingentes cantidades de dinero para perseguir a aquellos que osan combatir contra el régimen establecido. Controlan publicaciones, rotulaciones y medios y denuncian al proscrito que intenta pensar y ser diferente. Lobotomizan a diario a los pequeños en los colegios. Moldean en centros públicos, a su imagen y semejanza, a odiadores soberanistas.

Utilizan la bandera estelada para esconder las vergüenzas de una trama organizada que ha saqueado, y saquea, una región rica y próspera. En nombre del separatismo malversan y malgastan el dinero procedente del sudor de los ciudadanos.

En el resto de España asistimos impertérritos a la deriva secesionista. Hemos pasado del “Cataluña es España” al hartazgo absoluto y al “Que se vayan, pero que no vuelvan, nunca”.

Olvidamos con nuestro pasotismo a los perseguidos, son pocos, pero muy valientes, y merecen nuestro respaldo y respeto y que no les dejemos abandonados a su suerte, una suerte que no han elegido. No tienen el apoyo de partidos e instituciones públicas, pero combaten a diario, en primera línea de fuego, sin trincheras.

Los podéis encontrar en sus blogs y en las distintas redes sociales, respondiendo a pecho descubierto a los continuos ataques e intimidaciones de grupos de trolls organizados. Filtran sus fotos y datos personales para fomentar el odio entre sus vecinos. Son marcados a diario y temen que un día las amenazas verbales se tornen en actos de violencia física sobre ellos. Están expuestos y siguen luchando, sin descanso.

Todos somos cómplices de esta situación, pero especialmente los catalanes que miran para otro lado mientras asisten a declaraciones y actos de xenofobia contra aquellos que se sienten españoles.

Cuando ocurra una desgracia nos llevaremos las manos a la cabeza y llenaremos nuestros perfiles de ridículos lazos como gesto de solidaridad. Entonces será tarde.

Valga esta columna como una llamada de socorro desesperada. No estáis solos.

El póker de la Generalitat y el Estado
Xosé Luis Barreiro Rivas La Voz  2 Marzo 2017

El debate sobre la secesión catalana -que ya es cansino, pedestre, falsario, estúpido, bizantino y desleal- camina a pasos de gigante hacia una payasada de mal gusto, con el riesgo de que su insoportable levedad contamine por igual a los independentistas que montaron el circo y a las instituciones y ciudadanos leales que colaboramos en un rifirrafe dialéctico que embarra y hace impracticables todos los caminos. Y por eso se entiende que lo que muchos hemos definido como el más grave problema de la España actual sea percibido por los ciudadanos como una regueifa de titiriteros, y que, lejos de esperar una solución razonable, nos limitemos a pedir, con espíritu cuaresmal, que «pase de mí este cáliz».

Para entender por qué hemos llegado hasta aquí hay que mencionar tres actitudes tan arraigadas como equivocadas. La de los intelectuales y políticos que creen que, para mantenerse en el progresismo guay y cosmopolita, se puede adorar cualquier quimera histórica, y darle entidad a cualquier proclama decimonónica, antes de admitir que las palabras España y Estado tienen algún sentido. La de los gobernantes, jueces y legisladores -los tres poderes del Estado- que, contaminados por esa verborrea progresista, son incapaces de tratar esta chuminada nacional con la misma naturalidad y eficacia con la que se inmoviliza a un conductor kamikaze. Y la de los políticos de la fragmentada y debilitada oposición, que, convencidos de que la sangre no va a llegar al río, y de que este jaleo indecente solo desgasta al Gobierno, contemporizan con el disparatado discurso de la plurinacionalidad para alimentarse a hurtadillas con los desgarros del conflicto.

De esta manera se entiende que el sistema judicial, incapaz de tratar la prevaricación de los nacionalistas como la prevaricación de cualquier español, y de juzgar la sedición de las instituciones gobernadas por nacionalistas como lo haría con una sedición militar o civil protagonizada por riojanos o extremeños, haya aceptado el póker propuesto por Mas y Homs, y que, en vez de juzgarlos directamente por transgredir la ley a sabiendas, y con el agravante de ser la autoridad encargada de hacerla cumplir, se haya metido en el berenjenal de la desobediencia -arteramente interpuesta- a una providencia gaseosa del Constitucional, de la que Mas, Homs y Forcadell, hábiles tahúres, se ríen a carcajadas. Por eso me temo que el riesgo de hacer un papelón -ahora o después- acecha más al Estado que a la Generalitat, y que, en vez de acongojar a los que han convertido su deslealtad a la Constitución y al Estado en una falsa rebelión popular y en una astracanada política de nivel internacional, acongoje a los que han fiado toda la estrategia de la unidad y del orden social a unos jueces que se perfuman a diario con gotas de populismo y esencia de posverdad.

Conde-Pumpido y la obscena politización de la Justicia
EDITORIAL Libertad Digital  2 Marzo 2017

Este ominoso acuerdo satisface intereses partidistas de PP y PSOE, no los intereses de la Nación.

Llevaría más de un editorial recordar las innumerables ocasiones en las que los representantes del Partido Popular criticaron y hasta pidieron la dimisión de Cándido Conde-Pumpido por el bochornoso servilismo con el que atendía los intereses políticos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuando era fiscal general del Estado.

Sirvan como botón de muestra de su subordinación a los intereses socialistas, especialmente durante el nauseabundo proceso de negociación con ETA, aquellas afirmaciones suyas de que "la Justicia no debe ser obstáculo a los procesos políticos" y de que "el vuelo de las togas no eludirá el polvo del camino"; o su consideración de que la Ley de Partidos, que proscribía –y en teoría sigue proscribiendo– la presencia de los proetarras en las instituciones, no debería convertirse en un "Guantánamo electoral". Eso, por no recordar la elocuente y hasta cierto punto lógica perplejidad que manifestó el terrorista Arnaldo Otegi cuando, al ser detenido, preguntó si el entonces fiscal general del Estado estaba al tanto de lo que sucedía.

Episodios como ese y como muchos otros explican también que Mariano Rajoy proclamara durante la campaña electoral de 2012: "Es necesario separar el Poder Judicial de bermejos y conde-pumpidos".

Está visto, sin embargo, que en política no hay amigos ni enemigos eternos, sólo intereses, tal y como dicen que dijo de las naciones el general De Gaulle. Y es que de aquellas criticas del PP a Conde-Pumpido, por ser insuperable exponente de la politización de la Justicia, queda tan poco como de las promesas del PP de instaurar una auténtica separación de poderes, que el partido de Rajoy traicionó al año de llegar al Gobierno.

Ahí está la nueva componenda entre el PP y el PSOE para cubrir los cuatro puestos del Tribunal Constitucional por el cupo que le corresponde renovar al Senado, y que serán ocupados por Ricardo Enríquez, Alfredo Montoya, María Luisa Balaguer y el mismísimo Cándido Conde-Pumpido.

Algunos tratarán de justificar este ominoso reparto de cromos con el hecho de que el Gobierno de Rajoy se sostiene gracias a la abstención del PSOE. Pero eso es un argumento en defensa de intereses partidistas, no de los intereses de la Nación, de la Justicia y de la tan mentada como burlada regeneración de la vida pública.

Sin duda, la elasticidad es un rasgo de inteligencia, y cierta dosis de pragmatismo siempre es necesaria en política, definida, no por nada, como el arte de lo posible. Sin embargo, el bochornoso y obsceno reparto de cromos en la designación política de los miembros de los Altos Tribunales y del órgano de gobierno del Poder Judicial va mucho más allá y hubiera sido perfectamente evitable si este irreconocible Partido Popular, cuando disfrutaba de una holgadísima mayoría absoluta, se hubiera mantenido mínimamente fiel a los principios y las promesas que hacía cuando consideraba necesario alejar del Poder Judicial a bermejos y de conde-pumpidos.

El separatismo busca eludir el imperio de la Ley
Criticar la “judicialización de la política” es pretender blindarla ante la ley
Miguel Massanet diariosigloxxi.com 2 Marzo 2017

En ocasiones tenemos la sensación de que algunos estudiamos leyes en unas universidades donde se enseñaban las asignaturas de Derecho de una forma, diametralmente, distinta a aquellas en las que, algunos de los abogados que forman parte del elenco de políticos separatistas catalanes, recibieron su licenciatura en leyes. Cuesta entender a un señor Homs cuando formula sus alegatos ante el tribunal que entiende de su caso y se observa que parece que se encuentra en un limbo de irrealidades, intentando convencer a los que han de juzgarle por delitos muy concretos, recogidos en el CP y en la Constitución española, como si se encontrara ante un tribunal de ignorantes, de personas a las que se las puede engañar con cuentos chinos, alegorías nacionalistas y absurdas interpretaciones del concepto de democracia o, por el contrario, lo que está intentando representar es una comedia, tomándose a chirigota el juicio en el que está encausado o, incluso, se haya llegado a creer que, realmente, este tipo de defensa en la se niega la vigencia de las leyes de cuyo incumplimiento se le acusa, va a ser lo suficientemente efectiva para librarle de ser condenado.

Cabe que, el señor Homs, pretenda hacer un brindis al Sol para, aceptando de antemano el que va a ser condenado a inhabilitación, quiera aprovechar la ocasión para hacerse el héroe, la persona que se inmola en defensa de una causa, continuando con esta inmensa farsa con la que, lo que queda de CDC y el apoyo del resto de separatistas, están representando ante sus conciudadanos y, de paso, intentar provocar que la condena sea el fulminante que levante en masa al pueblo catalán. En este aspecto no estamos tan seguros de que, aparte de unos miles de fanáticos que siempre están dispuestos a destrozar escaparates y quemar autobuses, el resto de este escaso 50% que son partidarios de la independencia de Cataluña, sea capaz de movilizarse,11 hasta el punto de que sea necesario que el Estado tome medidas extraordinarias para imponer la paz. En realidad, todo este espectáculo que pretende dar don Francisco (perdón: Francesc) Homs, desde su punto de vista, no es más que una calculada táctica, seguramente ampliamente discutida y elaborada con sus compañeros de equipo, mediante la cual, sabiendo que las condenas van a ser más simbólicas que otra cosa, se podría decir que hasta “intentan” provocarlas para sacar provecho electoral de ellas.

Si piensan que están en buen camino para alcanzar la independencia ¿por qué no aprovecharse de esta circunstancia si, con ello, son capaces de encender la mecha que ellos estiman que va a ser capaz de levantar a todo el pueblo catalán en contra del “odiado estado español”, que los tiene oprimidos? No obstante, aun reconociendo que el sentimiento catalanista está muy arraigado en el pueblo catalán, se debe distinguir entre los que estarían dispuestos a llegar a la separación de Cataluña de España y aquellos otros que siguen estando muy aferrados al nacionalismo, a la lengua catalana y a sus costumbres ancestrales, que creen que están mal tratados por el resto de los españoles pero que, no está nada claro que, llegado el momento de pronunciarse por abandonar España para lanzarse a una ventura que, casi todos ellos ven como absurda, muy peligrosa y con posibles fatales consecuencias para el pueblo catalán; llegaran a decidirse a dar un paso semejante.

Tanto el señor Mas, como el señor Homs, la señora Forcadell y todos estos que se han lanzado a la aventura independentista, desafiando abiertamente al Estado y a las leyes y tribunales nacionales, saben que han entrado, motu proprio, en un camino sin retorno porque, como hizo Hernán Cortés, ya han quemado las naves del diálogo, que les hubieran permitido, de no haber avanzado tanto terreno en su obsesión por conseguir el referéndum ilegal, conseguir una mejor financiación y, seguramente, alguna otra concesión y que, ahora, en estos momentos de extrema tirantez, salvo un milagro, es prácticamente imposible que puede llegarse a un acuerdo, salvo, y aquí queremos hacer hincapié, por las consecuencias que podrían producir si ello sucediera, que alguno de los dos bandos en liza, acabara por rendir las banderas y se plegara a las peticiones del adversario.

Si ello llegara a producirse mucho nos tememos que, fuera quien fuera el que decidiera ceder en sus pretensiones, tendría muy difícil el poder explicarles a sus seguidores, los separatistas catalanes, en el caso de que el Govern catalán renunciara a la celebración de la consulta por el sí o el no a la independencia, conformándose con cesiones económicas menores o, en el caso del Gobierno de España si, bajo mano o mediante acuerdos secretos, llegara a prometer a los políticos catalanes algo que no estuviera en condiciones de que los españoles, de las comunidades del resto de España, estuvieran de acuerdo en que se les otorgara. En ese caso, como es muy posible que ocurra, especialmente en el caso de Cataluña, puede que lo que un periodista catalán, el señor Puigverd, normalmente muy atinado en sus comentarios, ha calificado de “tremendismo” el que, en España, haya muchos políticos del PP y del PSOE que pidan la aplicación del artículo 155 de la Constitución porque, señor Puigverd, ¿qué tipo de diálogo, a esta altura de la cuestión, puede hacer que los separatistas renuncien a sus objetivos o, todavía más imposible, que un gobierno como el español, cediera en una cuestión que pone en juego la unidad de la nación española? En este estado de la cuestión ya no caben los paños calientes, por mucho que haya algunos que insistan en ello.

Cuando la belicosa, señora Rahola, no para de lanzar dardos, desde su columna en La Vanguardia, calificando de necios e incapaces a los políticos españoles, porque no ceden ante el tema del referéndum catalán, acusándolos de patrioteros y de querer cargarse al pueblo catalán; no hace otra cosa que mostrarse ella misma como la misma efigie de aquello de lo que acusa a España, cuando ella misma lleva años, desde que ingresó en ERC, pretendiendo, con su nacionalismo catalán extremista, que se ceda ante todas las peticiones, cualesquiera que fueran, de los catalanes y ahora, quejándose de lo que ella califica, desde su punto de vista, de actuación “a la defensiva” del Gobierno español; al que acusa de “no encontrar los caminos de la política”. Se olvida, la moza, de decirnos, ya que parece tan enterada, cuáles son para ella estos caminos que nadie, si no ella, parece haber descubierto. Seguramente le gustaría que el señor Rajoy, al que todos califican de “inmovilista”, permitiera a Cataluña que impusiera sus condiciones, que les entregasen las llaves del resto de autonomías españolas; al menos las de la valenciana, la balear y la aragonesa, para que pudieran llevar a cabo su sueño de “unificació dels paísos catalans” aunque la Historia nunca les dio razones para que aspiraran a semejante disparate.

¿No sería mejor que, esta judicialización de los desaguisados perpetrados por los directivos del CDC y los miembros del Parlamento catalán, que usted califica de disparate, hubieran evitado salirse de la ley, tal y como era su obligación? O es que, muy señora mía, para usted los presuntos delitos que se llevan a cabo en contra del ordenamiento jurídico vigente, cuando se tratara de los nacionalistas catalanes no debieran de ser sancionados por los jueces y tribunales del Estado. Seguramente, si siguiéramos esta teoría suya, los casos del señor Millet o los de la familia Pujol o los otros que van surgiendo respecto a la financiación ilegal de CDC, por haberse producido en Cataluña, debieran de gozar de impunidad. Sí, es cierto que cuando se trata de la presunta financiación ilegal del PP, todos están dispuestos a que se le apliquen las máximas condenas y sanciones, algo que ya no parece que suceda cuando hablamos de los casos de los señores Griñán y Chaves o de los cientos de imputados por la juez Alaya que, su sucesora en su juzgado, ha ido permitiendo que prescribieran o los ha mandado a casa sin ninguna sanción, todo con el visto bueno y el silencio de aquellos que debieron de haber puesto el grito en el Cielo ante tamaña componenda.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos la impresión de que, todos aquellos que se indignan y acusan de que hay una judicialización de la política, lo único que les sucede es que se ven acorralados por la acción independiente de los tribunales que, llegado el momento, lo mismo encausan a unos de derechas que, si es preciso, inician actuaciones contra aquellos otros que, como el caso del independentismo catalán, no tienen empacho en reconocer la comisión de los hechos que se les achacan, insistiendo que volverían a incurrir en ellos si se volviera a dar la ocasión. Y ¿a eso es lo que llaman la judicialización de la política? Algunos pensamos que, después de tantos años en los que esta Justicia no actuó con la debida diligencia, ahora, cuando precisamente se ha espabilado y viene actuando contra cualquiera que haya infringido la Ley, es cuando todos deberíamos alegrarnos de que así ocurriera. ¿O no?

En qué consiste la dictadura lingüística de Puig y Oltra
Alejandro Burón okdiario 2 Marzo 2017

El pasado 27 de enero, el pleno del Consell daba luz verde al nuevo decreto de plurilingüismo de la Comunidad Valenciana, con el que se pretende instaurar un nuevo marco lingüístico para los alumnos catalanes, y cuyas relaciones entre las horas dedicadas a castellano, valenciano e inglés han puesto en pie de guerra a padres y profesores, que rechazan la nueva medida el Gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra.

El nuevo texto establece seis niveles educativos entre los que los centros deberán escoger. Estos niveles se establecen en función de las horas dedicadas a cada uno de los tres idiomas incluidos en el plan, y corresponde a los Consejos Escolares decidir a cuál de ellos acogerse por una mayoría de dos tercios, con la decisión en manos de la Consejería en el caso de que no se alcanzase dicha mayoría.

Esto se traduce en que los padres valencianos no tendrán ni voz ni voto a la hora de decidir en qué idiomas estudiarán sus hijos, y que la decisión pasa a quedar en manos de estos Consejos, en los que los progenitores cuentan con representación, pero donde no son el único colectivo incluido.

Las opciones contempladas en el plan son: Básico 1, Básico 2, Intermedio 1, Intermedio 2, Avanzado 1 y Avanzado 2, siendo Básico 1 el nivel más bajo y Avanzado 2 el más alto. No obstante, el modo en que el decreto clasifica estas opciones depende fundamentalmente de las horas lectivas en valenciano, más abundantes cuando más alto sea el nivel.

Todo lo contrario le sucede al castellano, cuya presencia disminuye según avanzan los niveles hasta quedar reducido a una presencia casi testimonial en las categorías más altas. Además, la presencia -y el nivel- del inglés en los planes de estudios se liga a la del valenciano y no a la del español, por lo que sólo los alumnos que estudien en valenciano podrán acceder al mejor nivel de inglés posible.

Así, un alumno de nivel Básico 1 contaría con una mayoría de asignaturas en castellano, y una menor presencia de inglés y valenciano. Sin embargo, a medida que aumentan los niveles, tanto valenciano como inglés ganan más peso que el español, hasta llegar al nivel Avanzado 2, donde la situación inicial se invierte y el castellano pasa a ser la lengua con menos horas lectivas, que pasan a estar dominadas por inglés y valenciano.

Las diferencias no se quedan ahí, ya que solo este último nivel -el más avanzado y el que más horas incluye de valenciano- garantiza a los estudiantes terminar sus estudios con un nivel superior de inglés (B1), lo que obliga a los padres a elegir el valenciano por encima del castellano si quieren que sus hijos alcancen el mejor nivel posible en una lengua clave para las relaciones internacionales como es el inglés.

Los centros de la Comunidad Valenciana tienen hasta el próximo día 15 de marzo para comunicar a la Consejería de Educación en qué idiomas impartirán las clases.

La opción del castellano, bloqueada
La polémica no queda aquí. El pasado martes, OKDIARIO desvelaba que varios centros educativos estaban encontrando problemas al intentar inscribirse en el programa mayoritariamente en castellano, el llamado nivel Básico.

Es el caso del CEIP La Almadraba, en Alicante, donde, tras una encuesta realizada entre los padres, se decidió aplicar el nivel Básico 2, el mínimo que en su caso permitiría el decreto. Sin embargo, desde la asociación de madres y padres (AMPA) denuncian que la dirección del centro les ha comunicado que el sistema informático no permite seleccionar un nivel inferior del Intermedio 1, que incluye por tanto más horas de valenciano.

“Dicho de otra forma, que no es el decreto lo que prevalece para definir los niveles mínimos de restricción, sino un filtro de un sistema informático que no se ajusta al propio decreto”, se quejan desde el centro.

Padres y docentes en pie de guerra contra el decreto polilingüístico de Puig y Oltra
Alejandro Burón okdiario  2 Marzo 2017

El polémico Decreto del Plurilingüismo aprobado por el Gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra mantiene a los padres de la Comunidad Valenciana en pie de guerra. La asociación Idiomas y Educación, que agrupa a una serie de padres de alumnos de la ciudad de Alicante críticos con esta medida, ha convocado una manifestación el próximo 10 de marzo para exigir la derogación de este texto.

Esta asociación nace precisamente como reacción ante la aprobación del decreto el pasado 27 de enero, y en su perfil de Facebook se definen como “un grupo de padres diversos de la ciudad de Alicante”, que se declaran preocupados por el contenido del documento, al que califican de “gravemente perjudicial para la educación de nuestros hijos”. Por ello, deciden crear la asociación “ante la discriminación que recibe el idioma castellano”.

Estos padres se refieren al punto más polémico del decreto, el que establece diversos niveles educativos ligados a la mayor o menor presencia del valenciano y el castellano en los planes de estudios, con el agravante de que el texto penaliza a a aquellos alumnos que opten por una mayor cantidad de horas en castellano con un nivel inferior de inglés.

Por tanto, desde Idiomas y Educación aseguran que “el borrador del decreto tampoco garantiza buen nivel de inglés a los alumnos, por lo que no se afronta una de las grandes lagunas que tiene el sistema educativo español” en un idioma que califican de “vehículo de entendimiento en todos los foros internacionales”.

La asociación ha convocado a otros padres preocupados por la situación lingüística de la educación de sus hijos el próximo viernes 10 de marzo en la avenida Doctor Gades de Alicante, frente a la sede de la Presidencia de la Generalitat Valenciana en la ciudad.

Además, Idiomas y Educación ha lanzado una campaña de ‘crowdfunding’ para “impugnar” el texto a través de un recurso contencioso-administrativo. A este fin, este grupo de padres recoge donativos para pagar su representación legal en el futuro proceso, que, aseguran, “será determinante para derrocar un decreto que restringe derechos básicos, que atenta contra la libertad de elección y contra las necesidades idiomáticas que exige el siglo XXI, y que solo persigue una inmersión encubierta en valenciano”.
Avalancha de demandas

Esta no es la única acción emprendida contra el decreto lingüístico de Puig. Por ahora, el texto ha recibido ya varias demandas, entre ellas, de los sindicatos CSIF y USO de la Comunidad Valenciana y de la asociación de padres católicos de escuelas concertadas, y se preparan más, según ha podido saber OKDIARIO.

Además, el PP presentó una queja ante el Defensor del Pueblo y los servicios jurídicos del Ministerio de Educación estudian si el Decreto puede vulnerar derechos fundamentales.

se suman VOX y una escisión de Podemos
Manifestación civil contra el Gobierno por sus cesiones al separatismo
La Gaceta  2 Marzo 2017

El grupo Somatemps ha convocado una manifestación frente a la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña, donde la vicepresidenta ya cuenta con un despacho propio, para protestar por las cesiones y la permisividad del Ejecutivo de Rajoy con el separatismo. La concentración ha sido fijada para este viernes 3 de marzo a las 18:30 horas y a ella se han sumado VOX, la escisión de Podemos, Unidos Sí -que también es uno de los convocantes- y Convivencia Civil Catalana.

La movilización pretende denunciar el buen rollo que existe entre el Gobierno central y el regional, una sintonía escenificada este martes por Soraya Sáenz de Santamaría y Oriol Junqueras. Otros motivos a los que aluden los convocantes son las negociaciones secretas mantenidas por Rajoy y Puigdemont y la normalidad institucional que impera a pesar de los continuos desafíos del separatismo, cuya intención es realizar un referéndum ilegal este mismo año.

Somatemps pretende así denunciar los esfuerzos del Gobierno por contentar a los rupturistas y la ausencia de representación de la sociedad civil en la ‘operación diálogo’ u ‘operación Cataluña’, una misión capitaneada por la vicepresidenta para acercar posturas con el Ejecutivo de Puigdemont.

Las imágenes para la convocatoria compartidas por la organización presenta a Josep Pla tras una señera y acompañado por la siguiente frase: ‘no queremos dejar de ser españoles’. Según Dolça Catalunya, el eslogan alude a una frase del escritor en la que afirmaba que ‘’el catalán es un ser que se ha pasado la vida siendo un español cien por cien y le han dicho que tiene que ser otra cosa". Además, hay otros dos carteles en los que aparecen Salvador Dalí y el general Prim con la misma frase.

Entrevista a la responsable de asuntos sociales de VOX
Rocío Monasterio: 'Cifuentes quiere acabar con la libertad de expresión'
Rosalina Moreno gaceta.es  2 Marzo 2017

Denuncia que el PP "pretende secuestrar a nuestros pequeños y educarlos en una tribu según su adoctrinamiento".

"El PP de la señora Cifuentes, unido a todos los demás socialistas, entre los que incluyo a Cifuentes, a Pedro Sánchez y a Podemos, quiere secuestrar a nuestros hijos y educarlos en una tribu según su adoctrinamiento, que es contrario a nuestros valores". Es el grito de Rocío Monasterio, responsable de asuntos sociales de VOX.

Afirma que la presidenta de la Comunidad de Madrid "ha empezado una persecución contra todo aquel que hable en libertad". "Quiere acabar con la libertad de expresión de todos los madrileños, que cada vez que hagamos unas declaraciones tengamos miedo y pensemos que va a aparecer su policía política a abrirnos un expediente en la Fiscalía", subraya Monasterio, y dice que esta situación le recuerda a Cuba.

Recalca que "en España tenemos ahora mismo un Estado policial en el que se persigue al que dice que si naces hombre eres hombre y si naces mujer eres mujer", como ha ocurrido a Hazte Oír por #ElBusQueNoMiente.

De ese "ataque a la libertad de expresión", la persecución de los valores cristianos, del separatismo y la Era Trump, entre otros asuntos, charla con este diario.

-¿Qué opina del bus de Hazte Oír con el lema ‘Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen’ para luchar contra las leyes de adoctrinamiento sexual promovidas desde los colectivos LGTB? Hazte Oír ha reaccionado con esta iniciativa a los carteles que la asociación de familias de menores transexuales Chrysallis Euskal Herria colocó por las paradas de autobús y metro del país Vasco y Navarra, que decían 'Hay niñas con pene y niños con vulva'.
A mí todas las iniciativas que se hagan y se impulsen para luchar contra la dictadura de la ideología de género me parecen bien porque lo que tenemos ahora mismo en España es un Estado policial, un Estado en el que se persigue al que dice que si naces hombre eres hombre y si naces mujer eres mujer. Resulta que hoy eso es delito en España y es un delito de odio. Además, comprobamos que los intolerantes, los que odian son los que critican a Hazte Oír, los que les llaman fascistas, homófobos, los que les llaman intolerantes.

Hazte Oír está defendiendo la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus valores. Y, desde luego, como madre me gustaría que respetaran el derecho que tengo a educar a mis hijos según mis valores. Está pidiendo algo con lo que muchos padres coincidimos. ¿Por qué no podemos tener derecho a hablarle a nuestros hijos de una familia de padre y madre? ¿Por qué nos quieren quitar el derecho a educar a nuestros hijos en unos valores en los que creemos? ¿Por qué quieren convertirse en un Estado policial y de adoctrinamiento que secuestre a nuestros hijos y que no nos deje opinar sobre su educación? Esto lo está haciendo el PP de la señora Cifuentes, unido a todos los demás socialistas, entre los que incluyo a Cifuentes, a Pedro Sánchez y a Podemos. Quieren secuestrar a nuestros hijos y educarlos en una tribu según su adoctrinamiento, que es contrario a nuestros valores.

-Ya se han interpuesto varias las denuncias contra esta campaña que difunde una verdad científica. ¿Se está aplicando una ley mordaza a Hazte Oír, como en las peores dictaduras? El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha denunciado que “nuestra cultura ha pasado de enarbolar la bandera de Voltaire, de ‘no comparto tu opinión, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla’, a la censura y persecución abierta hacia todo lo que es considerado políticamente incorrecto". ¿Qué dice usted?
Sí, se le está aplicando una ley mordaza, como en las peores dictaduras. La libertad de expresión parece que es sólo para la izquierda radical porque cuando la izquierda radical escracha, te señala, hace el gesto de la pistola, te amenaza, incluso de muerte, eso no es un delito de odio, sino libertad de expresión. En cambio, cuando una madre habla de que quiere tener la libertad para educar a sus hijos según sus valores, eso no es libertad de expresión, es un delito de odio. Así estamos en España.

-El Gobierno de Manuela Carmena considera que esta campaña es "violenta y ofensiva", incumple las ordenanzas municipales y que podría además suponer incitación al odio… Y lo anuncia Rita Maestre, la asalta capillas…
Invito al Gobierno municipal, al Ayuntamiento a que cierre todos los locales de Madrid donde sólo nos dan la opción de baño de hombre y baño de mujeres y que los cierren mañana porque sino están cometiendo un delito de odio. Y a la Comunidad de Madrid la invito a que inmediatamente cierre su sede y todas las que son de la Comunidad porque también están cometiendo un delito de odio, porque cuando voy ahí sólo veo la opción de hombre y mujer. Según su ley, ellos mismos están cometiendo un delito de odio. Vamos a explicar las cosas como son. Que cierren todas sus instituciones inmediatamente, sus edificios públicos por incumplir esta ley.

-El delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, Javier Barbero, tilda el bus de Hazte Oír de "autobús de la vergüenza”, y dice que intentarán que salga lo antes posible de la ciudad. ¿A usted qué le causa vergüenza? ¿Qué opina de la exposición de los “genitales” que hizo el Ayuntamiento en Tetuán, de la presentación sobre la sangre menstrual que acogió el Consistorio y que el Ayuntamiento se gaste 3,5 millones de euros en celebrar por todo lo alto el Día del Orgullo Gay?
De Podemos no espero nada, y como no espero nada no me sorprende que esté dilapidando nuestros recursos en colectivos y en temas que no interesan a los madrileños y que, además, son contrarios a mis valores. Que el PP de Cristina Cifuentes esté dedicado a utilizar nuestros recursos, a crear observatorios LGTBI en Madrid de transexualidad, que se dediquen a perseguir y a instaurar un Estado policial de persecución de aquel que, por ejemplo, enseñe o hable de la familia tradicional y no enseñe de otros modelos de familia... que el PP haga esto hoy es gravísimo porque es contrario a la libertad. El PP ya no defiende la libertad.

-Por cierto, contra la salvaje burla al catolicismo en el carnaval de Las Palmas, tampoco ha alzado la voz… Infovaticana ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para pedir al Gobierno de Canarias que se disculpe por insultar a los católicos.
No. Los valores cristianos son perseguidos. Y son perseguidos no sólo en Oriente Medio, no sólo por el ISIS, no, sino en Europa y por los que pensábamos que defendían la libertad. Entonces, en Europa hoy hay cristianofobia y se nos persigue a los que defendemos los valores cristianos. Se nos persigue a los padres y a las madres que educamos a nuestros hijos en valores cristianos, a aquellos que hablamos de libertad y queremos que respeten nuestra libertad religiosa, que en este caso es poder practicar el catolicismo, se nos persigue. En cambio, de lo que oímos hablar en todos los periódicos es de la islamofobia, no de la cristianofobia. No. En España hoy hay cristianofobia y en Europa también. Se persigue a todo aquel que defienda los valores cristianos.

-El PSOE ha reclamado actuar contra esta campaña, que considera "contraria a la dignidad y los derechos de los menores transexuales", además de publicidad ilícita. Ha pedido a la Empresa Municipal de Transportes una campaña en los autobuses municipales que "compense y reconozca el derecho y la dignidad de los menores transexuales"…
En la campaña de Hazte Oír no veo que se diga nada contra los menores transexuales, que eso es lo más increíble. Es más, nadie entiende por qué se está atacando. Si preguntamos por la calle todo el mundo dice que ‘si naces hombre eres hombre'. No me parece una afirmación que vaya contra nadie. Lo que pasa es que esto son justificaciones para establecer un Estado policial de persecución. Pedro Sánchez ha dicho exactamente lo mismo que Cifuentes, lo que pretenden es generar miedo y que nos atrevamos a hablar sobre este tema, amordazar, establecer una ley mordaza. Pedro Sánchez y la señora Cifuentes lo que quieren es acabar con la libertad de expresión de todos los madrileños.

-Los próximos referéndums de Carmena serán para atacar a la Iglesia y cargarse los toros: Cobrar el Impuesto sobre bienes Inmueble a la Iglesia, y dejar de subvencionar eventos taurinos.
Los de Podemos, éstos que nos hablan tanto de los más desfavorecidos y de la igualdad, no se han pasado por los comedores de la Iglesia, donde la única institución que he visto durante años y siempre ha estado defendiendo al más desfavorecido, los únicos que están entregados sin pedir nada a cambio son muchísimos voluntarios de la Iglesia que todos los días están en los comedores de Madrid dando de comer a los más desfavorecidos, ayudando a las familias que no llegan a fin de mes, buscando una vivienda… Eso lo hace la Iglesia no Carmena. No sé cómo Carmena se atreve a criticar a la única institución que protege a los desfavorecidos, que lo ha demostrado hasta ahora y que siempre ha estado ahí es, por ejemplo, Cáritas.

-Desde Ciudadanos han mostrado su "repulsa" y "asco" por este autobús que circula por la ciudad. Dicen que está cargado de "transfobia" y "odio". Recordemos que a Ciudadanos no se le ve en Semana Santa con un Cristo en su foto principal, ni en Navidad con un Belén, ni con crucifijos en sus sedes. C’s se erige defensor del lobby gay, que hace gala de un radical anticlericalismo; celebra el Orgullo en su web por las redes sociales, secunda la marcha e incluso saca una carroza para festejar la polémica jornada, a la que el año pasado acudieron un millón de orgullosos, que reclamaban la igualdad real, bajo el lema ‘Leyes por la igualdad real ya. Año de la visibilidad bisexual en la diversidad’.
Ciudadanos siempre ha hablado representando a aquellos lobbies que les financian. Vive para los lobbies que tiene cerca. No es libre, hace lo que les dicen sus amos. Si un señor como Sarasola le dicta al señor Rivera lo que tiene que decir, pues Rivera dice lo que le traslada Sarasola. Hay una serie de lobbies muy potentes, con mucho dinero y Ciudadanos responde a aquello que les pueden pagar y financiar, y responde a las políticas que le acercan al poder. En Ciudadanos no creen en nada ni tienen ningún tipo de principios ni de valores. A mí no me sorprende Ciudadanos.

-Precisamente, el pasado marzo, con el voto de Ciudadanos salió adelante la Ley de transexualidad de Madrid que impone la teoría de género en la escuela pública y privada. La abstención del Partido Popular en la votación evidenció el giro ideológico de esta formación de la mano de Cristina Cifuentes, promotora del texto inicial sobre transexualidad...
El PP estaba dispuesto a aprobarlo porque hubo dos personas que estaban dispuestas a votar. El PP es el que ha presentado la Ley de la que hoy nos quejamos. No la ha presentado Podemos, sino el PP. La Ley que hoy está generando estas sanciones la ha presentado la señora Cifuentes. Luego surgen una serie de enmiendas, pero todos los temas que para mí son gravísimos de esa ley, como es la falta de presunción de inocencia, la inversión de la carga de la prueba, el ataque de todos los padres y madres y que prácticamente no nos dejen educar a los hijos según nuestros valores, el establecer que determinados colectivos sin ninguna acreditación puedan entrar a los colegios a educar a nuestros niños esto es una ley del PP.

-A Cifuentes le parece “impresentable” decir que “los niños tienen pene y las niñas vulva”… Dice que “es una provocación absoluta” que en cierto modo también va dirigida a ella, ha puesto el caso en conocimiento de los abogados de la Comunidad por si incurriera en un delito contra la Ley de igualdad y no discriminación, y ha remitido una carta a Delegación de Gobierno para que ponga los hechos en conocimiento de la Fiscalía. Finalmente, la Delegación del Gobierno ha denunciado ante la Fiscalía a Hazte Oír...
La señora Cifuentes ha empezado una persecución contra todo aquel que hable en libertad. Quiere acabar con la libertad de expresión de todos los madrileños, quiere que tengamos miedo, que cada vez que hagamos unas declaraciones tengamos miedo y pensemos que va a aparecer la policía política de la señora Cifuentes a abrirnos un expediente en la Fiscalía. A mí esto me recuerda a Cuba, donde te persiguen y hay comisarios que te bareman si no cumples y alabas o no o criticas al Partido Comunista y según eso vas a la cárcel. Por supuesto, a la cárcel te meten por un delito común. Aquí lo que critican de Hazte Oír es que no cumple la ley de publicidad y le persiguen por un delito de odio. Lo que quieren establecer es una dictadura de género y con una dictadura policial que persiga al que defienda la libertad. Cifuentes es la mayor enemiga de la libertad hoy en Madrid.

-Usted ya advirtió hace meses de que “Cuando Cifuentes aprueba una ley sólo piensa en la izquierda”. ¿Le entristece ver dónde está hoy el PP?
-Sí, es muy triste donde está. Me gustaría que estuviéramos hablando de respeto, valores, de educar a nuestros niños y, por supuesto, respetar al diferente. Por supuesto que sí porque nosotros defendemos esto, pero que antes defiendan y respeten la libertad que tenemos los padres de educar a nuestros hijos según nuestros valores. Yo no quiero que Cifuentes entre en mi casa a decir cómo quiero educar a mis hijos. No tiene derecho a sancionar a los padres, profesores y directores de colegio porque eduquen según unos valores, los que les hemos encomendado los padres. La señora Cifuentes no tiene derecho a entrar en mi casa y a decir cómo tengo que educar a mis hijos, y encima a que los eduque en contra de mis valores. No tiene derecho. Esto es lo que tenemos que decir muy claro los padres. Estamos defendiendo esta libertad.

-VOX está en la defensa de la libertad de expresión…
En VOX defendemos que todo el mundo tiene que poder hablar sin ser señalado, sin ser sancionado. Yo dejo hablar a los que no están de acuerdo conmigo, escucho y luego argumento y defiendo mi posición. Con eso es con lo que quieren acabar porque no quieren que lleguen al ciudadano determinadas ideas que son las que defiende la libertad. Ésas no quieren que las escuche el ciudadano. Quieren que sea un individuo que tenga miedo a hablar, a la sanción, que actúe dirigido, que el Estado controle todo, que el Estado entre en nuestras casas, que el Estado controle a nuestros hijos… Eso es lo que hoy defiende el PP de la señora Cifuentes. Cuando nuestros dirigentes pretenden imponernos un Estado policial lo que tenemos que hacer la gente normal, de la calle, la gente con sentido común, es decir hasta aquí hemos llegado, señora Cifuentes usted no entra en mi casa a doctrinar a mis hijos. Les educo yo, según mis valores. Usted no que quita esa libertad. Ahí tenemos que plantarnos los padres y decir “se acabó”. “Se acabó el engaño y el Estado policial”. Que como no seamos firmes lo que nos vamos a encontrar es que determinados colectivos entrarán en nuestros colegios, opinarán sobre si se tiene que hormonar a un hijo nuestro y que si los padres nos oponemos nos quitan la custodia y el niño sea educado por la tribu de la señora Cifuentes. Eso es lo que pretenden.

-La libertad a nivel nacional se encuentra amenazada por la aprobación de leyes totalitarias porque en el PP se han plegado a las consignas de los grupos de presión LGTB, pero está la Plataforma por las Libertades para combatirlo… ¿Qué iniciativas tienen entre manos?
La primera siempre es hacer un servicio de informar a los padres porque lo que no podemos dejar es que un padre no sepa lo que pretenden hacer con sus hijos. La segunda, hacer todas las actuaciones jurídicas que hagan falta y recursos para desmontar estas leyes y ayudar a todo aquel que sea sancionado. La tercera es hablar con valentía en todos los medios que haga falta. Explicar por qué defendemos la libertad y por qué la libertad está amenazada.

En VOX creemos en el manifiesto de la Plataforma por las Libertades y lo respaldamos. Es un manifiesto valiente y, por supuesto, estaremos apoyando siempre la libertad, la libertad de expresión y de los padres a educar según sus valores, que es algo que llevamos en nuestro programa y que está en el ADN de nuestra razón de involucrarnos en política, la defensa de la libertad porque la hemos visto amenazada en España en muchos frentes. Por ejemplo, cuando vemos el nacionalismo en Cataluña, leyes que atentan contra la igualdad de todos los españoles, leyes que atentan contra la libertad de los padres de educar según sus valores o cuando vemos leyes que atentan contra la libertad de expresión. Entonces, en VOX nos vemos en la obligación de salir a hablar siempre de libertad, libertad y libertad.

-“Con mis hijos no te metas” es también el lema de una manifestación que tendrá lugar el 4 de marzo en Perú por el respeto a la identidad (biológica), a las capacidades y habilidades que tienen los niños; para que no desaparezca la feminidad y la masculinidad; para decir no a la deconstrucción de la identidad biológica; pedir respeto a la identidad biológica y gritar no a la ideología de género. ¿La conoce?
Sí. De hecho, he recibido muchas solicitudes de información de Perú y les hemos informado sobre todas esas leyes porque por desgracia España, y me da vergüenza decirlo porque no me gusta hablar mal de España, es una gran avanzada en todo lo que son leyes totalitarias y tenemos que darnos cuenta de que si los españoles no nos movilizamos y decimos que hasta aquí hemos llegado seremos un país que destaque por haber aprobado y haber defendido leyes contrarias a la libertad. Recientemente he hablado de ésto en EE UU. Los políticos americanos no daban crédito cuando les enseñé la campaña que se hizo en las marquesinas del País Vasco y Navarra con el lema ‘Los niños tienen vulva y las niñas tienen pene’.

No daban crédito. En el grupo al que les explicaba estas leyes había demócratas y republicanos y decían “¿cómo dejan que prosperen estas leyes contrarias a la libertad? ¿Se han vuelto locos en España? ¿Éstos quiénes son? ¿Los chavistas? ¿Los comunistas? Y les dije que no, que es el PP hoy en España.
-La polémica del bus ya ha llegado a EE UU. El portal Breibart ha explicado lo ocurrido en Madrid y ha denunciado la persecución de la izquierda, también del PP, a esta campaña...

En EE UU estamos viendo cómo se ha derogado la ley que obligaba a que en todos los cuartos de baño hubiera un tema de la transexualidad. Aquí lo primero que hay que decir es que nadie está atacando a ningún colectivo. Lo que estamos pidiendo es que se respete nuestra libertad. Entonces, nos insultan. No sé con qué derecho puede uno a insultar, ofender a un padre, a una madre que diga sólo “perdón, yo quiero educar a mis hijos según mis valores”. Que le expliquen a los padres y madres de este país por qué cometen un delito de odio cuando lo único que piden es educar a sus hijos en sus valores.

-Otra batalla de las que libra VOX es por la custodia compartida. El próximo día 19 será el día del padre, cuántos de ellos viven un calvario por no poder ver a sus hijos nada más que 8 días al mes tras haberse separado o divorciado… Ésta es otra traición del PP a sus votantes...
Defendemos que hombres y mujeres tenemos que ser iguales en derechos y obligaciones, y que tenemos que tener las mismas oportunidades. A mí como mujer me gustaría que en el país en el que vivimos estuviera garantizada la igualdad en derechos y en obligaciones. ¿Por qué un padre no tiene derecho a educar a sus hijos después de un divorcio? ¿Por qué por sistema se tiene que dar a la madre? Habrá que hacer un traje a medida a cada niño ver en cada caso. Ver qué es lo ideal para el pequeño. Tenemos que entender que aquí está en juego la vida de un niño, su educación y eso es lo más sagrado que hay. Nosotros defendemos que un juez se tiene que sentar, mirar a los ojos de ese niño, estudiar su caso, las circunstancias socieconómicas, el trabajo de los padres, las circunstancias de esa separación o divorcio y ver qué es aquello que se puede ajustar mejor a la vida futura del niño, para que no sufra. En contra de esto no debería estar nadie. Los padres tienen derecho igual que las madres a estar cerca de sus hijos porque la decisión de tener un hijo es un proyecto en común en el que se compromete uno, lo que pasa es que estamos olvidando aquí la palabra compromiso. Y cuando nace un niño lo que nace también es un compromiso por su educación y por su futuro y en eso tenemos que pensar todos. Da igual que seas hombre o mujer, padre o madre, unidos por el bien del niño.

-Por cierto, ¿qué balance hace del mes de Trump? Este miércoles hemos conocido que siete de cada diez estadounidenses ven positivas sus políticas.
De momento, estoy de acuerdo en todo lo que ha hecho el señor Trump. Me ha gustado su apoyo a la vida, a la defensa de la vida; me gusta que hable de bajar los impuestos y de recuperar a la clase media americana; y me gusta que se hable de que los delincuentes, los narcotraficantes, tienen que estar fuera de EE UU. En España haría falta lo mismo, y los pederastas también, por cierto. Me gusta que hable de que un país tiene que tener fronteras. Yo en España defiendo lo mismo. Me gusta que se hable de defender a nuestros héroes, que son los militares y las fuerzas de seguridad, aquellos que dan su vida por defender a los ciudadanos, eso me gusta y ojalá que en nuestro país se defendiera lo mismo. No se puede mandar a una guerra a nuestros héroes sin recursos. Yo defiendo todo eso. Entonces, a mí todo lo que ha dicho el señor Trump, todas estas políticas que he enumeradoojalá se defendieran en España.

-“Mientras creamos en Dios no hay ningún objetivo fuera de nuestro alcance”, ha dicho el presidente de EE UU… Por desgracia, en España esto no se escucha. El presidente Trump cumple sus promesas electorales, aquí un puñado se han convertido en traiciones al electorado, y frente a los desafíos, por ejemplo, el separatista, aunque la ciudadanía reclama al Gobierno valentía y mano dura, se esconde tras el Tribunal Constitucional… En VOX reclaman la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Usted entregó unas esposas y un Código Penal a Puigdemont porque, según dijo, "aunque Rajoy no actúe frente al golpe de Estado separatista, VOX no permanecerá sentado e impasible".

Éste pasado lunes un afiliado de VOX, Nacho Mínguez, recibió a Homs en el Supremo con una bandera de España y recordó a los separatistas que Cataluña es España y al Gobierno, que sin ley no hay democracia… ¿Qué reclama ahora, visto que un año después Cataluña sigue igual?
Estos gestos, igual que la actuación que tuvo la profesora Dolores Asenjo, que no entregó las llaves de su instituto al final lo que quieren explicar y lo que debemos leer de todo eso es que a veces ciudadanos anónimos o no tan anónimos tenemos la obligación de confrontar, y de defender nuestras ideas, y cuando tenemos un gobierno que está omitiendo su deber de defender España y de defender la unidad de España y está permitiendo un golpe de Estado en cámara lenta y que nos roben España a todos los españoles, cuando nos fallan los gobernantes, los ciudadanos anónimos tienen que plantarse. Igual que la señora Dolores Asenjo, esa profesora valiente de instituto, dijo “hasta aquí” y no entregó las llaves, cada uno de nosotros en nuestra parcela tenemos que defender todos los días la libertad, y las ideas en las que creemos. No podemos dejar todo en manos de unos políticos que lo único que quieren es garantizarse el poder, su sillón y que están dispuestos a hacer un pacto político con los traidores con tal de perpetuarse en el poder. Entonces, llamo a la responsabilidad, al compromiso y a la confrontación y a ser valientes en la defensa de nuestras ideas a todos, a todos, no sólo a los políticos.

-Este viernes, habrá una manifestación civil en Barcelona contra el Gobierno, por sus cesiones al separatismo. ¿La secundará VOX?
Por supuesto.



 


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