AGLI Recortes de Prensa    Sábado 4  Marzo 2017

Entre Dinamarca y Grecia
Jesús Banegas vozpopuli.es 4 Marzo 2017

Está de moda “ser como Dinamarca” y alejarse todo lo posible de “ser como Grecia”. Ambas opciones son realmente posibles para España, según que actuemos de un modo u otro: haciendo las cosas razonablemente bien como los nórdicos o deslizándonos con medidas populistas hacia el triste ejemplo helénico.

La frase “ser como Dinamarca” es tan perspicaz y oportuna como “el fin de la historia” que alumbrara hace un cuarto de siglo el mismo autor: Francis Fukuyama. En su último libro “Political Order and Political Decay. From the Industrial Revolution to the Gobalization of Democracy” (2014), no defiende tanto imitar a la Dinamarca actual como su trayectoria hacia una sociedad próspera, democrática, segura, bien gobernada y con baja corrupción, lo que se consigue con una burocracia subordinada al interés general –no politizada, por tanto- compuesta por técnicos competentes, operando con una clara división del trabajo, reclutados exclusivamente por méritos profesionales.

Dinamarca, es el cuarto país más rico del mundo con una renta per cápita que casi duplica la española. Allí no existe el salario mínimo, las empresas apenas pagan cuotas de seguridad social, la negociación colectiva en las empresas está descentralizada y el despido tiene un coste mínimo. La fiscalidad global es alta, siendo muy elevada la del consumo –el IVA- y menor en términos relativos la de la renta, mientras que las empresas disfrutan de bajos impuestos.

Los daneses son ricos porque facilitan fiscalmente y laboralmente la vida de las empresas, que de este modo crean más riqueza y empleo:

Los elevados impuestos indirectos operan como aranceles que favorecen la industria nacional frente a las importaciones.
No tienen cuotas a priori de seguridad social que penalicen los costes empresariales, lo que mejora su competitividad.
La descentralización de la negociación laboral colectiva facilita la adaptación de todas las empresas a sus mercados, mientras que las nuevas empresas no se ven obligadas por acuerdos de las viejas y grandes que limitan su competitividad.

Los costes de despido son muy bajos lo que facilita la vida empresarial
La fiscalidad empresarial es un 35% inferior a la media de la OCDE; lo que favorece la creación y atracción de empresas.
Los impuestos de la renta de los trabajadores son más bajos que en España

Los impuestos sobre la riqueza son también más bajos que en España
La presión fiscal -% impuestos/PIB- es más alta que en España, pero el esfuerzo fiscal -%impuestos/renta per cápita- es mas bajo.
El copago sanitario y el cheque escolar están implantados.

Grecia, como es bien sabido es una democracia fallida, que incapaz de gobernarse por si misma hace tiempo está en manos de la llamada “troika” , es decir de sus acreedores como las empresas en concurso de acreedores. Para llegar a ser como Grecia bastaría con aplicar las políticas populistas que los partidos “progresistas” españoles proclaman por doquier:

Más gasto público, mas déficit y mas deuda externa.
Mas salario mínimo, mas centralización de la negociación colectiva, mayores cuotas sociales y costes de despido.
Mayores impuestos al trabajo y al ahorro que al consumo.

Consolidación y crecimiento de las trabas al libre mercado así como de la fragmentación del mercado nacional.
Protección de los viejos sectores e intereses económicos frente a la irrupción de los nuevos.
Inexistencia del cheque escolar y del copago sanitario.

Según Jordi Maluquer, en su obra España en la economía mundial (2016), “la peor trayectoria española corresponde al periodo 2007-2014, con una caída media anual de la renta per cápita del 1,47%, frente a los siguientes peores periodos: 1929-1935 con un 1,30% y 1935-1950 con un 1,06%”.

Hay que recordar que la peor crisis económica de nuestra historia, que nos puso al borde del precipicio de la intervención de nuestros acreedores, estuvo originada por una política económica tan “progresista” –como en Grecia– que todavía no nos ha permitido recuperar la renta per cápita de 2008: casi una década perdida, mientras que los países menos endeudados volvieron a disfrutar pronto de crecimientos económicos que han aumentado la distancia con nosotros.

Aplicando medidas sensatas –en buena parte “europeas”– y aún siendo mejorables, España está saliendo de la crisis y liderando el crecimiento europeo, y así para Juan José Toribio, en una crónica publicada por Comentarios de Coyuntura Económica (IESE, diciembre 2016), sostiene queEspaña está “Mejor que nunca (por extraño que parezca)” ya que estamos atravesando “el mejor periodo coyuntural de nuestra historia”.

Las seis razones que justifican que estemos mejor que nunca –a pesar de los agoreros “progresistas” que tanto abundan en España– son las siguientes:

Gozamos de una tasa –encadenada– sustancial de crecimiento; es decir de una expansión económica superior a nuestro crecimiento potencial ­(aumentos de la población activa y de su productividad­).
El crecimiento se está mostrando constante en el tiempo; no se alterna con contracciones.
El crecimiento es armónico al estar basado en la inversión y las exportaciones, lo que implica sembrar para el futuro.

El crecimiento se ve acompañado de un mantenimiento de los precios, lo que evita que la función productiva se vea distorsionada.
El crecimiento coexiste con equilibrio en las transacciones con el exterior; algo insólito en nuestra historia económica en la que los déficits de la balanza de pagos ahogaban la expansión de la economía.
La creación de puestos de trabajo acompaña el crecimiento económico, incluso lo supera; algo excepcional.

“La consecución simultánea de los seis objetivos básicos mencionados –sostiene Toribio– no se ha producido nunca en la historia de ningún país, incluido España”, pero no estamos libres de amenazas –como las reseñadas anteriormente– por lo que “es urgente ajustar el déficit y la deuda del sector público así como la necesidad de introducir reformas estructurales que de una vez por todas garanticen el pleno empleo y modernicen el aparato productivo español.

Tras una década perdida como consecuencia, no de la crisis internacional sino de una pésima e irresponsable política económica*, España tiene hoy la oportunidad histórica de recuperar el tiempo perdido en términos de crecimiento económico y del empleo, pero sobre todo de nuestra productividad y de la consecuente renta per cápita, únicos sostenes posibles de nuestro Estado de Bienestar a largo plazo; es decir, de converger con Dinamarca mientras nos alejamos a toda velocidad de Grecia.

*En el periodo 2009–2015 países como Australia, Singapur, Corea y EE.UU. han incrementado su distancia en renta per cápita con España en un rango entre el 53% y 30%% .

Junta de Andalucía: el despilfarro de un régimen clientelar
EDITORIAL El Mundo 4 Marzo 2017

Susana Díaz llegó en 2013 al Palacio de San Telmo, sede de la Junta de Andalucía, con la tímida promesa de regeneración no sólo en su partido, sino en el conjunto del Gobierno andaluz. Lo hizo tras pactar con Ciudadanos después de varios meses de bloqueo político y en medio de los distintos escándalos -especialmente, el saqueo de los ERE y los cursos de formación-que salpican los 35 años que el PSOE acumula de hegemonía política en Andalucía. Sin embargo, basta un repaso a los datos que revela el último informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas para comprobar que la Administración andaluza, cuyas dimensiones son desorbitadas, sigue anclada en los mismos vicios de endogamia y clientelismo que perpetuaron los predecesores de Díaz.

Según el citado informe, que hoy desvela EL MUNDO, el Gobierno de Andalucía ha cebado un conglomerado empresarial público que en 2015 acumuló 2.800 millones de euros en pérdidas, sin contar subvenciones, y una deuda que roza los 5.000 millones de euros. Además, la Junta cerró ese ejercicio con facturas en el cajón por un valor de 718 millones de euros, la mayoría de las cuales se debe, precisamente, a la maraña de agencias y entes dependientes de la Administración autonómica. Las conclusiones que arroja la Cámara de Cuentas, pues, son demoledoras. Revelan una administración paralela en Andalucía formada alrededor de 18 agencias públicas empresariales, ocho sociedades mercantiles y una entidad de derecho público, aún pendiente de su constitución efectiva. A ello hay que agregar la participación de la Administración en 112 sociedades mercantiles, 17 de ellas participadas a través de consejerías y agencias administrativas y el resto participadas indirectamente mediante entidades públicas mayoritarias.

Estamos ante un entramado que escapa en buena medida de los órganos de control y que supone un lastre para las cuentas públicas de esta comunidad. La maraña societaria articulada alrededor de la Junta suma una plantilla de 19.401 personas, de las que 164 son altos cargos, y cuyo sueldo medio anual frisa los 41.000 euros. Son unas cifras escandalosas, especialmente, teniendo en cuenta que la renta media en esta región apenas alcanza los 17.263 euros y que la tasa de paro en Andalucía es del 28,3%, la segunda más alta del Estado tras la de Extremadura.

Los datos son suficientemente elocuentes y muestran con hasta qué punto el PSOE usa la Administración andaluza como si fuera una agencia de colocación, parasitando e inflando su estructura con personas afines hasta el punto de poner en riesgo su operatividad. Ciertamente, no es un comportamiento que se pueda ceñir a esta autonomía, pero sí es cierto que en el feudo de Susana Díaz se ha convertido en un agujero de proporciones inaceptables.

Revertir la lacerante situación económica y reformar el modelo productivo de Andalucía deberían ser las prioridades de Díaz, quien parece más preocupada por sus ambiciones políticas. Pero para lograr estos objetivos resulta imprescindible que el PSOE deje de concebir la Administración como un cortijo propio y reduzca su mastodóntica maraña burocrática. Urge que la Junta ponga fin a un despilfarro que no hace más que alimentar el régimen clientelar larvado a lo largo de casi cuatro décadas de dominio socialista.

La hoguera de las vanidades tributarias
Juan José Martin Prados vozpopuli.es 4 Marzo 2017

En España existen 79 tributos en vigor que aportan 2.400 millones de euros a las arcas autonómicas. El batiburrillo de impuestos es tan variado como dispar, hasta generar profundas diferencias tributarias en gravámenes como IRPF, Patrimonio, Sucesiones, Donaciones o Transmisiones Patrimoniales. Baste constatar que ser heredero en Andalucía, Murcia o Asturias, más que una bendición puede ser un tormento, gravado con hasta un 79% más que en territorios como Madrid o Canarias. Sensu contrario, Castilla-León, La Rioja y también Andalucía han reducido la cuota a pagar por todas las rentas (bajas, medias y altas), mientras que Galicia o Navarra han concentrado los descensos en rentas menores de 40.000 euros y subido la presión fiscal por encima de ese umbral.

Lapráctica habitual en este Estado de Estados que tenemos y que son las comunidades autónomas, seguramente sin quererlo y obedeciendo a parámetros de una justicia social bien intencionada, está produciendo importantes desajustes no solo en el ámbito territorial, sino que también ha llegado al ámbito de la Unión Europea.

Discriminación en el sentido de tratamiento desigual para casos iguales. No es normal que con 100 metros de distancia se paguen impuestos o no. No es de recibo que se cometa tal discriminación dentro de nuestras fronteras, y si lo admitimos, cómo podemos explicárselo a un alemán que invierta en España.

Entre todos hemos construido un estado moderno, aunque sigue organizado como una multitud de reinos de taifas que cada vez se separan más de la idea común de nuestra Constitución. Todo el mundo quiere separase para lo bueno, es decir, para no pagar impuestos, para recibir subvenciones, etc. En lo que pocos quieren unirse es para prosperar y colaborar entre nosotros los europeos.

Morirse en Madrid o Toledo
De ahí que se produzcan las desigualdades tributarias que mencionamos, contrastadas en los datos del Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2016, elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales. Qué pasaría si las Comunidades Autónomas pudiesen legislar en los grandes impuestos como es el IVA. Sería un caso que aprovecharían los tramposos de siempre ya que cambiarían de ubicación cuando más les interesase y las fronteras entre comunidades se convertirían en polígonos de desarrollo muy importantes. El ejemplo lo tenemos hoy con impuestos menores como Sucesiones y Actos Jurídicos documentados cuanto más con el IVA.

No es de recibo que una persona que fallezca en Madrid no pague impuesto de Sucesiones, en contra de lo que ocurre en Toledo (CLM), por el mero hecho de ser residente en otra comunidad autónoma. No es ni coherente ni viable, genera una total inseguridad jurídica y va en contra de los intereses de España.

Hablando de IRPF, la diferencia en la cuota tributaria ha aumentado en lugares como Baleares y la Comunidad valenciana para rentas superiores a 70.000 euros, mientras Cataluña surge como la autonomía que más impuestos cobra a las rentas de 16.000, 20.000 y 30.000 euros, respectivamente.

Discriminación por lugar de residencia
Esta discriminación se debe al afán de individualizar las posturas y, en especial, las tributarias que son las que más se hacen sentir en la ciudadanía en base a que pretenden regular determinadas conductas por la vía impositiva.

La Unión Europea ha denunciado en múltiples ocasiones el funcionamiento anormal de los servicios públicos derivados de la aplicación de una ley por ser contrario a la legislación comunitaria.

Esta discriminación por motivos de residencia vulnera uno de los pilares básicos de la legislación comunitaria, esto es, la no discriminación por el lugar de residencia, lo que con cierta alegría y reiteración se hace en España. La situación afecta también a los principios comunitarios de libre circulación de personas y capitales.

A la hora de no aplicar bonificaciones en el Impuesto sobre sucesiones o donaciones (que son los impuestos más cedidos a las Comunidades autónomas) debemos de tener siempre presente este precepto de no discriminación por el lugar donde se vive.

La pregunta es si todos los españoles estamos dispuestos a discriminarnos a nosotros mismos, en relación con los impuestos cedidos a las Comunidades Autónomas y seguir recibiendo reprimendas de toda la fiscalidad internacional, o bien sacamos de la autonomía de las Comunidades temas candentes y esenciales para un país, como pueden ser los impuestos, rescatando estas competencias de tributación y ejerciéndolas de forma uniforme por el Estado so pena de que cada ciudad tendrá su propio librillo de impuestos y los ciudadanos tendrán que pedir recopilaciones normativas tributarias para saber dónde instalarse.

La cuestión es si estamos dispuestos a llegar a ese sin sentido, o reinara la cordura. Hoy por hoy esto es política fiscal-ficción. Pero el futuro nos dirá cuál es la solución más correcta: nuestro individualismo con la especial idiosincrasia de cada territorio o el bien común del todo el Estado, ya que ambos parecen incompatibles. Esta es la pregunta que habrá que contestar con sumo cuidado ya que en ella nos jugamos no solo nuestro futuro sino también el de nuestro país.

¿Hasta donde llegara la hoguera de las vanidades que se ha creado en torno a las autonomías, en tanto que “estados diferenciados”? Para valorar la respuesta conviene recordar algunos ejemplos de sentencias contundentes que enderezan discriminaciones preocupantes.

-Responsabilidad administraciones públicas. Indemnización de daños y perjuicios derivados de la discriminación sufrida en la liquidación del ISD, derivado de la sucesión hereditaria.

-La Administración tributaria liquidó el impuesto sin haber aplicado la bonificación del 99% de la cuota del impuesto por no tener la condición de residente en dicha Comunidad Autónoma.

-Funcionamiento anormal de los servicios públicos, derivado de la aplicación de una ley expulsada del ordenamiento jurídico por ser contraria a la legislación comunitaria.

-Discriminación por razón de residencia, que afecta a los principios comunitarios de libre circulación de personas y de capitales.

-Cuantificación de indemnización en función del importe indebidamente abonado STA Juzgado de Valencia 26/05/2016.

La reinona y el autobús
Hermann Tertsch ABC 4 Marzo 2017

El magistrado de Instrucción número 42 de Madrid vio indicios de delito por menosprecio. Y una voluntad de agresión y ofensa a un colectivo. Seguro que hubo españoles alborozados al escucharlo. Por fin alguien iba a intervenir para proteger de tanta agresión y ofensa gratuita a los católicos. Porque para muchos resulta desde hace tiempo ya más que indignante que haya dos comunidades en España a las que se ofende, agrede, insulta de forma sistemática e impune como si fuera una necesidad que además las víctimas debieran aceptar de buen grado.

Los colectivos agredidos son los católicos en toda España y los españoles constitucionalistas en Cataluña. Este mismo martes constitucionalistas catalanes en Madrid habían exigido al Gobierno de la Nación que actúe en Cataluña como es su deber y le dicta su juramento. Para defender los derechos de los españoles que son pisoteados por instituciones tomadas por los separatistas. A la misma hora, el gobierno y los separatistas ofrecían en Barcelona unos gestos de complicidad que no prometían mucha contundencia en la defensa de la ley.

Pero volviendo a la otra vana ilusión. Seguro que hubo españoles que pensaron que al fin alguien iba a pedir respeto para la religión mayoritaria en España tras la insufrible ofensa a los católicos en el carnaval de Las Palmas, apartado reinonas o DragQueens, la gratuita burla de Cristo, la Virgen, las figuras y símbolos más sagrados del cristianismo. Pero no. Ni hablar. Se equivocaban. Ni el magistrado del 42 ni nadie iba a actuar contra el menosprecio y la ofensa a millones de creyentes. El juez perseguía algo muy distinto. Dictaba la inmovilización de un autobús color butano por rótulos que, según dice, ofenden a un colectivo transexual.

El hecho de que, desde hace dos días, la noticia más comentada haya sido la persecución política, mediática y policial de ese autobús podría hacer pensar que nuestro país no tiene problemas. Hay muchos. Entre ellos no está el dilucidar si hay niñas con pene y niños con vulva. Ni que los niños tengan pene y las niñas vulva, como afirma el bus. Y, sin embargo, sí es ya un grave problema de España la diferente valoración, aceptación y trato legal a una afirmación y a otra. Porque una vez más queda claro que la existencia de dos varas de medir. La hay para todo, desde los delitos a los chistes, a las palabras, gestos, conductas o gustos o ideas.

Estas varas de medir las blandea el mundo mediático español controlado por fuerzas izquierdistas y separatistas. gracias a la acción incansable en este sentido del actual gobierno. Una vara es la que con infinita comprensión y magnanimidad entiende, asume y defiende todo lo que proceda de los sectores ideológicos de la izquierda, incluidos sus comandos ideológicos especiales que son el feminismo, la ideología de género, el ecorradicalismo, el animalismo y el LGTBismo.

La otra vara es la que con rigor e ira furiosa critica, ataca, castiga, reprime y amonesta en los sectores de la sociedad opuestos a la izquierda. Unos pueden decirlo y hacerlo todo. Los otros están en permanente sospecha. Las mentiras históricas de unos son intocables y pretenden ser protegidas por ley. Las verdades que dejan sus mentiras en evidencia son perseguidas. Gracias a leyes que promulga la izquierda y mantienen quienes gobiernan gracias al voto de la derecha estamos en un proceso de rápida criminalización de quienes entran en colisión con ese rodillo político- cultural izquierdista y su eficaz arma del movimiento LGTBI. Estamos ante una grave ofensiva contra las libertades en España. Y sabemos quién las ataca. No sabemos quién las defiende.

Superchería de género
Jesús Laínz Libertad Digital 4 Marzo 2017

Al parecer, Noruega es el país del mundo con más de eso que llaman igualdad de género. No es extraño, pues hace ya un par de décadas saltó a la prensa la por entonces sorprendente noticia –hoy ya no lo sería– de que autorizados progresistas de aquel país habían proclamado que orinar de pie es humillante para las mujeres por verse obligadas a hacerlo sentadas. Y así fue cómo empezó a estudiarse la posibilidad de obligar a los varones a hacer lo mismo. ¡De los vikingos a esto! O tempora, o mores.

Los años han ido pasando y la Humanidad sigue avanzando a grandes zancadas hacia la luminosa utopía progresista que la espera al final del arco iris. Y como el progresismo consiste en dar la espalda a la razón, a los hechos y a la naturaleza, no son pocos los espectáculos maravillosos que nos quedan por contemplar.

Ahora estamos entretenidos con lo de las niñas con pilila y los niños sin ella, novísimo dogma de fe que es conveniente acatar con religiosa unción para evitar toparse con la Santa Inquisición de la Corrección Política. Porque –nunca se olvide– dentro de cada progre hay un totalitario agazapado.

Pero regresemos a Noruega, la patria de Grieg, Ibsen, Hamsun y Amundsen. O tempora, o mores.

Porque su medalla de oro en disciplinas igualitarias se cuantifica, sobre todo, a partir del porcentaje de mujeres en cualquier campo laboral. Sin embargo, tan igualitaria medalla no reluce tanto como pudiera parecer a primera vista, pues la tan ansiada igualdad no se da por igual, valga la redundancia, en todas las profesiones. Por ejemplo, hay muy pocas mujeres en la construcción, así como entre ingenieros y otras ramas técnicas, mientras que muy pocos hombres se inclinan por el ejercicio de la enfermería. La explicación que dan los propios protagonistas es que a los hombres les van mayoritariamente los trabajos técnicos y a las mujeres aquellos en los que hay trato con personas. Por eso es más fácil encontrar hombres en los laboratorios que en las habitaciones de los hospitales, mientras que con las mujeres sucede lo contrario.

Otro detalle importante es que las estadísticas demuestran que esta división de sexos en los trabajos no ha cambiado en medio siglo a pesar de las mil y una campañas de igualización realizadas, como se explicó en un interesante documental emitido por una cadena noruega hace un par de años. Interrogados sobre este tema los profesionales de la igualdad de género –que de todo tiene que haber en la viña del Señor–, se empeñaban en que las diferencias no existen y en que las investigaciones científicas sobre las diferencias corporales e intelectuales entre el hombre y la mujer no tienen ningún valor.

Lo máximo que estuvieron dispuestos a aceptar estos altaneros profesionales de la igualdad es que, salvo en lo genital y en ciertas características corporales, los hombres y las mujeres son iguales en todo: sentimientos, emociones, intereses, inteligencia y capacidades. Y no cabe discusión. Si después los hombres y las mujeres se diferencian tan claramente en sus intereses intelectuales y laborales es debido a la educación y al ambiente, que les obligan a adoptar los papeles predeterminados para cada sexo. Si los niños y las niñas recibiesen exactamente los mismos estímulos desde pequeñitos, incluido el color de su ropa, tendrían exactamente la misma personalidad y los mismos intereses. Y a los estudios que obtenían resultados que no encajaban en el dogma igualitario los despachaban con gesto impaciente por mediocres o excesivamente especulativos.

Pero los autores del documental, insatisfechos con los dogmas proclamados por los sacerdotes igualitarios, cruzaron el Atlántico para entrevistar a los autores estadounidenses de un estudio realizado sobre este mismo asunto a cientos de miles de personas de cincuenta y tres países de todos los continentes. Y resultó que, a pesar de las inmensas diferencias culturales, religiosas, étnicas, sociales, familiares y económicas de los entrevistados, dicho estudio demostró que las materias que interesan a hombres y mujeres siguen siendo las mismas en cualquier parte del planeta, lo que demuestra que la cultura tiene bastante menos influencia que la biología. O sea, que las diferencias básicas no se adquieren, son innatas.

Experimento final: se fueron con sus cámaras y micrófonos al área de psicología infantil de un hospital de Oslo para observar las reacciones de bebés que, debido a su edad, eran completamente ajenos a cualquier posible influencia cultural, educativa y ambiental. En el suelo, juguetes de todo tipo. Soltaron a bebés de nueve meses, que fueron gateando entre los objetos. Las imágenes no engañan: los niños se sintieron atraídos mayoritariamente por los juguetes que se suponen que son para niños y las niñas por los de niñas.

Conclusión: los seres humanos nacemos con una clara disposición biológica y de comportamiento según nuestro sexo. Desquiciada época ésta en la que las ideologías, en concreto el asfixiante igualitarismo, hacen necesaria la elaboración de complicados estudios para constatar lo obvio. O tempora, o mores…

www.jesuslainz.es

De héroes y pícaros
Gabriel Albiac ABC 4 Marzo 2017

Hay grandes sacerdotes de la muerte. En política. Y hay pícaros mezquinos. No son de la misma especie. Aunque pueden hibridarse.

El Conde de Mirabeau fue un corrupto. Grandioso. Cobró de los fondos secretos de Luis XVI, como agente de una corona a la cual traicionó con displicencia. Pero, en aquel 23 de junio de 1789 en que la guardia real ordena a los diputados reunidos en el Hôtel des Menus Plaisirs que se disuelvan, el gran señor se sobrepone al corrupto y lo transfigura en héroe. A Dreux-Brézé, que transmite la orden, replica un Mirabeau imponente. Acta de sesiones: «Ya hemos oído, señor, las intenciones que han sido atribuidas al rey; y vos, que no sois órgano ante los Estados Generales, vos que aquí no tenéis lugar ni voz, ni derecho a hablar, no tenéis entidad para recordarnos su discurso. No obstante, para evitar todo equívoco y toda pérdida de tiempo, os declaro que, si habéis sido encargado de sacarnos de aquí, habréis de dar la orden de emplear las bayonetas; porque sólo por la fuerza de las bayonetas se nos sacará de nuestro puesto». Dreux-Brezé abandonó la sala caminando de espaldas, como se hace ante los reyes. Rendía homenaje -anotará Michelet- al nacimiento de un nuevo soberano.

Danton fue un corrupto. Maravilloso. En su tiempo de poder, su venalidad era legendaria. Se embolsó fondos oscuros de un rey cuya ejecución acabaría votando. Y acumuló dinero y posesiones. Pero Danton fue, en no menor medida, un duro héroe ante la derrota. No huye, porque nadie, dice, «puede llevarse a la patria en la suela de los zapatos». Ya en el cadalso, alecciona al verdugo: «No te olvides de enseñar mi cabeza al pueblo: vale la pena verla».

Robespierre, gris abogado de provincias sin gustos señoriales, jamás se corrompió; mató tan sólo. Y formuló el axioma al cual han de ajustarse los forjadores de nación: hay nada más que dos fuerzas constituyentes, la corrupción o el terror. Y él, virtuoso, desprecia a Mirabeau y Danton por elegir la primera.

Lo peculiar en los forjadores hoy de la nación catalana no es que se asienten sobre la corrupción. Eso es tan sólo una rutina. Funcional. Nada del Estado paralelo que en Cataluña se alzó con el dinero robado a los contribuyentes españoles, hubiera podido funcionar sin el miedo de todos -instituciones, partidos, individuos…- a la exclusión social que caería sobre quien denunciase un robo del 3%, parte del cual iba a bolsillos privados. A cambio de esa sumisión al patriótico terror, el reparto de beneficios sería equitativo. Al padre de la nación y a su familia debía corresponder, eso sí, el esplendor de una fortuna incalculable. Los forjadores de patria merecen la opulencia.

No me asombra. Pero, ¿qué pasa cuando un forjador de patria pierde? Danton sabía que pasa la guillotina. Y de ello se enorgullece ante el cadalso. ¿Pujol? ¿Mas? ¿Homs?... Dispuestos a forjar patria, no parecen haber ni soñado cuál sería su deber si su golpe fracasa. Violar la ley sin que la ley se aplique, sólo puede ocurrírsele a un niño o a un lerdo. Ninguno de ellos es ni lo uno ni lo otro.

Hay grandes sacerdotes de la muerte. Saint-Just: «El día en que esté convencido de que es imposible dar al pueblo francés costumbres dulces, enérgicas, sensibles e inexorables frente a la tiranía y la injusticia, me daré la muerte... Un revolucionario nunca muere en la cama». Y hay pícaros mezquinos. Los de la Generalidad: «Señor juez, señor juez, yo no hice nada. Fueron ellos, los voluntarios, ellos… Que pague esa plebeya gente».

Según un informe confidencial del Gobierno germano
Alemania permitió la entrada de casi dos millones de inmigrantes musulmanes para evitar un dramático descenso demográfico
www.latribunadelpaisvasco.com 4 Marzo 2017

Alemania tendrá que acoger 300.000 migrantes anuales durante los próximos 40 años para frenar el descenso de la población, según un informe filtrado del Gobierno, y citado por la web del Gatestone Insttute en un artículo firmado por Soeren Kern.

El documento, del que el Rheinische Post publicó algunos extractos el pasado 1 de febrero, revela que el Gobierno alemán cuenta con la migración masiva permanente –presumiblemente de África, Asia y Oriente Medio– para mantener la población alemana (82,8 millones) en sus niveles actuales hasta 2060.

Tal y como ya adelantó en su momento La Tribuna del País Vasco, basándose en informaciones reveladas por Wikileaks, el informe implica que la decisión de la canciller Angela Merkel de permitir la entrada al país a alrededor de un millón y medio de migrantes, en su mayoría musulmanes, entre 2015 y 2016 no fue un gesto humanitario, sino un intento calculado de evitar un descenso demográfico en Alemania y preservar la futura viabilidad del Estado de bienestar.

Si la mayoría de los nuevos migrantes que llegan a Alemania en las próximas cuatro décadas provienen del mundo islámico, la población musulmana de Alemania podría dispararse hasta bastante más de 20 millones, y suponer más del 25 % de la población total de Alemania en 2060.

Los críticos con la política migratoria de puertas abiertas alemana están alertando de que el reciente aumento de la población musulmana en Alemania –que sobrepasó los seis millones en 2016 por primera vez– ya ha cambiado el rostro del país para siempre.

La migración masiva está acelerando el auge del islam en Alemania, como demuestra la proliferación de las zonas de exclusión, los tribunales de la sharia, la poligamia, los matrimonios infantiles y la violencia por honor. La migración masiva también ha sido responsable del caos social, incluyendo ataques yihadistas, una epidemia de violaciones a manos de migrantes, una crisis de la salud pública, el aumento de la tasa delictiva y la avalancha de ciudadanos alemanes que compran armas para defenderse, e incluso que se marchan directamente de Alemania.

El Gobierno no ha dicho cómo prevé integrar a los posibles millones de nuevos musulmanes en la sociedad alemana. El precio de revertir el descenso demográfico de Alemania parece ser una mayor islamización del país disfrazada de multiculturalismo.

Según el informe, y tal y como lo recoge el Gatestone Institute, el Gobierno ya había predicho que la población de Alemania caería desde un pico de 82 millones a los 73 millones en el año 2060, o incluso a los 67,6 millones en la peor de las hipótesis. Sin embargo, esas cifras se están revisando ahora, a partir de un nuevo cálculo de las previsiones sobre inmigración, tasas de natalidad y esperanza de vida.

A causa de la migración neta positiva (cuando entra más gente en el país de la que sale), la población alemana aumentó en 1,14 millones en 2015, y otros 750.000 en 2016, llegando a un récord histórico de 82,8 millones al terminar 2016, según los cálculos preliminares de Destatis.

Con una tasa de fertilidad de 1,6 nacimientos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1, Alemania necesitará un flujo permanente de 300.000 migrantes al año para mantener estable el actual nivel de población hasta 2060, según el informe.

El informe recalca la necesidad de integrar rápidamente a los migrantes en el mercado de trabajo para que puedan empezar a pagar por el sistema de bienestar social. "Según la experiencia pasada, no será fácil y llevará más tiempo del que se esperaba al principio", admite el informe. "Los éxitos sólo serán visibles en el medio-largo plazo".

Soeren Kern explica que una reciente encuesta del Frankfurter Allgemeine Zeitung que las 30 mayores empresas alemanas han dado empleo a sólo 54 refugiados, de los cuales 50 han sido contratados como carteros por Deutsche Post, la empresa de servicios logísticos. Los ejecutivos de la compañía dijeron que el principal problema es que los migrantes carecen de cualificación profesional y conocimiento de la lengua alemana.

Según la Oficina Federal de Trabajo, el nivel educativo de los migrantes recién llegados a Alemania es mucho más bajo de lo esperado: sólo una cuarta parte tienen título de bachillerato, mientras que las otras tres no tienen ningún tipo de formación profesional. Sólo el 4 % de los nuevos migrantes están altamente cualificados.

Por ahora, la inmensa mayoría de migrantes que entraron en Alemania en 2015 y 2016 está tutelada por el Estado alemán. Los contribuyentes alemanes pagaron cerca de 21.700 millones de euros para la ayuda a los refugiados y los centros de acogida en 2016, y pagarán una cantidad similar en 2017.

Un documento del Ministerio de Finanzas reveló que la crisis migratoria podría acabar costando a los contribuyentes alemanes 93.600 millones de euros entre hoy y 2020. Unos 25.700 millones de euros serían para gasto social, como prestaciones de desempleo y ayudas a la vivienda. Unos 5.700 millones de euros irían destinados a cursos de idiomas y 4.600 para integrar a los refugiados en el mercado laboral.

La migración masiva también ha elevado la demanda de vivienda y ha subido los costes de alquiler para los alemanes corrientes. Se necesitan unos 350.000 nuevos apartamentos al año para cubrir la demanda, pero sólo se construyeron 245.000 en 2014, y otros 248.000 en 2015, según el Rheinische Post.

Mientras, los migrantes han cometido 208.344 delitos en 2015, según un informe de la policía. Esta cifra representó un aumento del 80 % en 2014 y significó alrededor de 570 delitos cometidos por migrantes al día, o 23 delitos cada hora, entre enero y diciembre de 2015.

Se filtró un documento de los servicios de inteligencia alemanes que advertía de que la migración masiva del mundo musulmán daría lugar a una mayor inestabilidad política en el país. El documento advertía de que "la integración de cientos de miles de migrantes ilegales será imposible, dado su alto volumen, y las ya existentes sociedades paralelas musulmanas en Alemania". El documento añadía:

Estamos importando extremismo islámico, antisemitismo árabe, conflictos nacionales y éticos de otras poblaciones, así como una comprensión diferente de la sociedad y de la ley. Las agencias de seguridad alemanas son incapaces de manejar estos problemas de seguridad importados, y las reacciones que eso genera en la población alemana.

En una entrevista con Die Welt, un alto funcionario de seguridad no identificado dijo:
La alta afluencia de personas de otras partes del mundo dará lugar a la inestabilidad en nuestro país. Permitiendo esta migración masiva, estamos produciendo extremistas. La sociedad general se está radicalizando porque la mayoría no quiere migración, y las élites políticas se la está imponiendo. En el futuro, muchos alemanes darán la espalda al Estado constitucional.

Una reciente encuesta de YouGov revelaba que el 68% de los alemanes cree que la seguridad en el país se ha deteriorado a causa de la migración masiva. Cerca del 50 % de los encuestados dijeron que temían por su vida y sus pertenencias en las estaciones de tren y metro alemanas, mientras que el 63 % se sentía inseguro en grandes eventos públicos.

Otra encuesta de INSA halló que el 60 % de los alemanes cree que el islam no pertenece a Alemania. Casi la mitad (46 %) de los encuestados dijeron estar preocupados por la "islamización" de Alemania.

Sin embargo, si se celebraran hoy las elecciones alemanas, Angela Merkel ganaría sin dificultades y sería canciller durante otra legislatura de cuatro años. Una encuesta de INSA realizada para Bild el 2 de febrero descubrió que el Partido Demócrata Cristiano (CDU), el partido de Merkel en el Gobierno, podría ganar el 33 % de los votos, frente al 27 % del Partido Socialdemócrata (SPD), de centro izquierda, y el 9 % del partido antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD).

El cálculo de la población musulmana de Alemania
Alemania se disputa ahora con Francia ser el país con la mayor población musulmana de la Europa occidental.

El aumento de la población musulmana en Alemania está siendo impulsado por la migración masiva. Se calcula que unos 300.000 migrantes llegaron a Alemania en 2016, además del millón y pico que llegaron en 2015. Al menos el 80 % (800.000 en 2015 y 240.000 en 2016) de los recién llegados eran musulmanes, según el Consejo Central de los Musulmanes en Alemania.

Además de los nuevos migrantes, la tasa de crecimiento de la población entre la comunidad musulmana que ya vive en Alemania está en torno al 1,6 % anual (o 77.000), según datos extrapolados de un estudio del Centro de Investigación Pew sobre el crecimiento de la población musulmana en Europa.

A partir de las proyecciones del Pew, presentadas ante la actual crisis migratoria, la población musulmana de Alemania debió de haber llegado a 5.145.000 al terminar 2015.

Si se le suman los 800.000 migrantes musulmanes que llegaron a Alemania en 2015, y los 240.000 que llegaron en 2016, unidos a los 77.000 de crecimiento natural, la población musulmana de Alemania se disparó desde los 1.117.000 hasta una cifra estimada de 6.262.000 al terminar 2016. Esto supone aproximadamente el 7,6 % de la población total de Alemania, cifrada en 82,8 millones.

La población musulmana de Alemania podría aumentar hasta los 20 millones tan pronto como 2020, según el presidente de la Asociación Bávara de Ayuntamientos (Bayerische Gemeindetag), Uwe Brandl. Sus predicciones se basan en las llamadas reunificaciones familiares: personas a las que se les concede el asilo y después se traen entre cuatro y ocho familiares más a Alemania.

Hace más de una década, el historiador Bernard Lewis advirtió de que si la actual tendencia migratoria persistía, Europa será islámica a finales del siglo XXI. Las élites políticas de Alemania van a la vanguardia en el cumplimiento de esa predicción.

En 2050, el 10% de los europeos será musulmán
El islam continúa su expansión y será la religión mayoritaria en unas décadas
La Gaceta 4 Marzo 2017

El islam es la religión que más se está expandiendo y superará al cristianismo en 2100 como la fe con más fieles, según un informe del centro de investigaciones Pew.

En 2010 había alrededor de 1,6 billones de musulmanes en el mundo, explica el documento, que añade que esa cifra ya suponía el 23% del total de la población mundial. Mientras, los cristianos representaban ese mismo año el 31%, alrededor de 2,2 billones de personas.

Sin embargo, se espera que para 2050 el número de seguidores de ambas religiones se iguale. ‘’Si las tendencias demográficas actuales continúan, la cifra de musulmanes excederá a la de cristianos para finales de siglo’’, explica el centro de investigación.

Una de las razones para la fuerte expansión de esta religión es que los musulmanes tienen más descendencia que los miembros de otras confesiones. La mujer musulmana da a luz de media a 3,1 hijos, mientras que la media del resto de grupos religiosos está en 2,3.

El estudio también refleja que la media de edad de los seguidores del islam es siete veces menor a la media de aquellos que profesan otra fe. ‘’Como resultado, una gran proporción de musulmanes están, o pronto estarán, en la edad para tener hijos. Esto, combinado con las altas tasas de fertilidad, alimentará el crecimiento de la población musulmana’’, advierte.

La población cristiana pronto será minoritaria en algunos países en los que tradicionalmente se profesaba esa fe de forma mayoritaria. Otra cuestión que pone de relieve el centro de investigaciones es que debido a la inmigración masiva hacia países de Europa y América del Norte, pronto la tasa de conversión al islam se verá incrementada de manera exponencial.

Pew advierte de que para 2050 el ‘’10% de los europeos será musulmán’’, mientras que en EEUU representarán el 2,1% de la población total, superando al número de judíos -que actualmente es la segunda mayor religión del país-.

La visión del islam en Europa
El estudio también menciona la percepción de los ciudadanos hacia las religiones. En primavera de 2016, comenta el informe, se realizó una encuesta en diez países europeos sobre su visión acerca de los musulmanes. La mayoría de los húngaros, italianos, polacos y griegos tienen una visión desfavorable, quedando España a la mitad de la tabla. Muy por debajo ya, franceses, ingleses y alemanes defienden el islam.

¿Qué hay de América?
A la pregunta de su visión acerca de la religión -siendo 0 la más negativa y 100 la más positiva-, los estadounidenses han dado un 48 al islam, sólo superado negativamente por los ateos (50). Por partidos, los demócratas han otorgado a la religión islámica un 56, mientras que los republicanos se han mostrado más preocupados por el extremismo y le han dado un 39.

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Los diferentes son iguales
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 4 Marzo 2017

¿Que los catalanes somos diferentes? ¿En qué? No será en el color de la piel, ni en la configuración corporal, ni en el cociente de inteligencia.

Leo que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, "compartió mesa y mantel en Barcelona con el llamado G-16, un discreto grupo constituido por presidentes de instituciones económicas, deportivas y culturales de Catalunya que se reúnen cada dos meses para comentar en una comida de ambiente familiar las cuestiones más candentes del momento" (LV, 21/2).

Metieron la pata
La familia no estuvo tan unida como pide el estribillo popular, pues, según el diario, faltaron las cabezas de Foment del Treball, del FC Barcelona y del Ateneu Barcelonés, y a juzgar por el relato del cronista solo se oyeron las habituales frases trilladas que se intercambian en público. Sin embargo, los asistentes metieron la pata al transmitir a Santamaría –siempre según el cronista– la necesidad de que en el resto de España se entienda que "los catalanes no son ni mejor ni peor, sino diferentes". De ahí las reclamaciones de un estatus singular.

Descartada la forma, que es la torpe construcción sintáctica del aserto, producto de la racionada enseñanza del castellano, pasemos al fondo, que deja al descubierto las taras de una mentalidad racista. Diferentes, ¿en qué? No será en el color de la piel, ni en la configuración corporal, ni en el cociente de inteligencia. Los hay de tez muy blanca y menos blanca, rubios y morenos, altos y bajos, gordos y delgados, hombres y mujeres y todas las variantes intermedias hoy reconocidas, rápidos y lentos, tontos y brillantes. Diferentes entre ellos, sí, como todos los individuos del género humano, pero idénticos, dentro de cada una de estas categorías, a todos los otros españoles, franceses, estadounidenses, chilenos, australianos que descienden del mismo antepasado germinal. Los diferentes son genéticamente iguales y las reclamaciones de un estatus singular descansan sobre falacias repudiadas por la ciencia.

Ah, la lengua. ¿En qué lengua conversan Artur Mas y Juan José (¡Juan José, en castellano!) Ibarretxe, Mariano Rajoy y Carles Puigdemont, Arnaldo (¡Arnaldo!) Otegi y Pablo Iglesias? ¿Y la mitad de los catalanes con la otra mitad… o entre ellos? El sectarismo lingüístico puede imperar coactivamente en el aula y el recinto oficial, pero en la vida real la que manda es la necesidad de comunicarse, y para ello nada mejor que la lengua castellana, en España y en América, y la inglesa en todo el mundo. Por eso Ciudadanos defiende racionalmente la enseñanza trilingüe, incluyendo el catalán, contra la intolerante inmersión lingüística.

Terreno minado
Aquí es donde entramos en terreno minado. ¿Se atreverán a decir los contertulios del G-16 que la diferencia es genética? ¿Acaso son arios? Eso ya lo imaginaron el delirante Pompeu Gener (Peius) en Cataluña y el atrabiliario Sabino Arana en la comunidad vasca, a comienzos del siglo pasado, guiándose por las enseñanzas pseudocientíficas del conde Gobineau, que a su vez alimentaron la psicopatía nazi.

En Cataluña, corredor de paso entre la Europa carolingia y el resto de España, la mítica Marca Hispánica, tierra de acogida para millones de migrantes a lo largo de siglos, crisol permanente de mestizaje, con Barcelona convertida en capital del boom literario hispanoamericano de los años 1970, solo un iletrado en historia, cultura, antropología y genética puede adjudicarse la pureza racial. Y quedará automáticamente desautorizado por el censo electoral catalán, donde son abrumadora mayoría los apellidos originarios del resto de la Península. Hoy mismo conviven en Cataluña 1.067.883 extranjeros (sin contar los que gradualmente han –hemos– ido adquiriendo la nacionalidad española), que proceden de 187 Estados diferentes y hablan 300 idiomas (suplemento "Vivir", LV, 21/2).

Mamarracho plurinacional
Mil años de identidad apuntalan la diferencia, argumentan los fundamentalistas. ¿Y eso qué es? ¿Con qué se mide? ¿Cómo se delimita la identidad entre una región y otra, entre un municipio y otro… y así sucesivamente entre barrios, calles y viviendas, si sus habitantes, vecinos y ocupantes reivindican su voluntad de ejercer una identidad diferente de la del prójimo?

Ahora los demagogos populistas, los mismos que antes cantaban La Internacional, abominan del inter unificador para abrazar el pluri fragmentador. Sembradores inescrupulosos de discordias, reniegan de la España solidaria para discriminar a los conciudadanos encerrándolos en los bantustanes de un mamarracho (¡ni país ni Estado!) plurinacional.

¿Qué criterio emplearán los guardianes del orden para asignar las diferentes nacionalidades? ¿Territorial, si se fían, como los brujos de los pueblos primitivos, de las emanaciones telúricas? ¿Lingüístico, si se guían por las manías tribales del clan Koiné? ¿Racial, si prevalece la pseudociencia anacrónica que degeneró en la ideología nazi? ¿Existirá también la plurinacionalidad dentro de cada una de estas naciones, como se pregunta Fernando Savater ("Pedagogía", El País, 25/2)? Si así fuera, dentro de Cataluña habría naciones de barceloneses, leridanos, tarraconenses, gerundenses e incluso de viguetanos y tortosinos. ¿Cuáles serán los requisitos para que el gallego nacido, por ejemplo, en Pontevedra, adquiera la nacionalidad extremeña si decide radicarse en Cáceres?

Las autoridades de la Unión Europea ya han dejado rotundamente claro que una Cataluña independiente quedará fuera de sus instituciones. Pagaría por ver la cara que pondrían esas autoridades si un día aparecieran los representantes de las nuevas naciones paridas por la madre patria española para solicitar sus respectivos asientos.

Un poco de cordura
Un poco de cordura, por favor. En lugar de reclamar un "estatus singular" justificado por la "diferencia", los miembros del G-16, y si no ellos, otros responsables lúcidos de la sociedad catalana, deberían pensar en la mejor manera de colocar a Cataluña bajo un paraguas compartido que la proteja de las amenazas que se ciernen sobre todo el mundo civilizado, sin distinción de identidades sobrevenidas. Valentí Puig da la voz de alerta ("Cómo saber lo que ha pasado", El País, 7/2):

Uno de los aspectos más pueriles de toda la ideología del proceso secesionista habrá sido –de forma casual o deliberada– la absurda presunción de preservar Cataluña de lo que está pasando en un mundo de sinergias y disfunciones. Es como si con el ensueño catalano-céntrico, por otra parte, nada nuevo en la historia de Cataluña, fuera posible descontaminarse de Trump, Alepo, los mercados de deuda, la inteligencia artificial, el nuevo paisaje político español o el incipiente declive de la cocina de autor. Es como un envasado al vacío: concentrémonos en irnos de España y solucionaremos todos los problemas que nos atan al mundo real.
(…)

Quizás es que se da por hecho que la ruptura con España mantendrá a Cataluña al margen de los conflictos de nuestro tiempo cuando, en realidad, tal ruptura puede incrementar los riesgos que genera situarse a la intemperie, sin un sistema legal consistente, con peligro de inseguridad jurídica, sin un marco de garantías razonables para la inversión, con descohesión civil. Ahí es donde se está produciendo una grieta profunda porque mientras la política secesionista vive en una nube, la sociedad catalana –la emprendedora, las clases medias, el autónomo– vive al día las dinámicas que son el shock del presente.
(…)

En poco tiempo tendremos robots humanoides en el ascensor de casa. Poco tiene que ver el cliché de una España depredadora que roba a Cataluña con la crisis europea o el bitcoin. Tardaremos menos en saber lo que va a pasar que en entender lo que ha pasado.

Si se cumplen los presagios de los observadores que no están cegados por las pamplinas del referéndum, la secesión y la plurinacionalidad, los catalanes comprobarán que a la hora de apechugar con la crisis y la yihad desaparecen las diferencias ficticias y se recuperarán los buenos hábitos de la colaboración entre iguales.

El ‘Procés II’ de Junqueras a la espera del entierro judicial del pujolismo
Agustín Valladolid vozpopuli.es 4 Marzo 2017

Hace ya algún tiempo que casi todo lo que ocurre en Cataluña, en lo que concierne al llamado procés, conviene leerlo en clave electoral. La antigua Convergència, hoy Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT), ni más ni menos, pasea su injustificada autoestima por los juzgados de Madrid y Barcelona con un doble objetivo: rentabilizar el victimismo para recortar distancias con la Esquerra de Oriol Junqueras y desplazar en la medida de lo posible de las primeras páginas de los periódicos las noticias sobre el sistemático saqueo del presupuesto público que ordenaron sus dirigentes durante décadas, asuntos estos de todo punto desagradables y de pernicioso impacto en las urnas.

Si mañana se celebraran elecciones autonómicas en Cataluña, la mayoría de encuestas conocidas y desconocidas corroboran el hundimiento de los herederos de Jordi Pujol y el auge de ERC, que prácticamente duplicaría en escaños al PDeCAT. El nuevo partido de Artur Mas necesita tiempo y héroes con urgencia, pero lo malo es que ni lo uno ni lo otro dependen de su voluntad. Porque, por mucho que se tapen con la estelada, ni Mas, ni Francesc Homs, ni el resto de prohombres del independentismo sobrevenido, aseados representantes en el pasado de las grandes familias catalanas -incluidas algunas que sustentaron sin complejos al régimen franquista y ahora se han comprometido con la causa independentista-, van a poder evitar que el chaparrón judicial destiña su temerario disfraz.

El juicio por el sistemático desfalco del Palau de la Música, evaluado por sus actuales gestores en la bonita cifra de 34 millones de euros que llenaron algunos bolsillos y también sirvieron para sostener la maquinaria de la antigua CDC, va a actuar como un extraordinario disolvente de la prefabricada valentía con la que los cómplices de aquellas rapacidades han pretendido camuflar esta y otras fechorías ante la opinión pública.

Y es que el general conocimiento de lo que un relevante periodista barcelonés ha denominado la “gran cloaca catalana”, es una losa electoral de tal dimensión que la única forma de removerla y enterrarla es utilizando material explosivo de alto poder destructivo. De eso va el intento de reforma del reglamento del Parlament para aprobar sin debate, por la vía rápida, las leyes de desconexión y proclamar la instauración de la república catalana, una patochada anti constitucional y anti estatutaria que, en caso de salir adelante, tendría cumplida respuesta por parte del Estado de Derecho y la comunidad internacional.

No va a haber referéndum porque, como todo el mundo sabe, este solo sería posible y vinculante a partir del acuerdo con el Estado, y tampoco habrá nada que de lejos se le aproxime. Ni el Estado ni los independentistas, por razones distintas, se pueden permitir otro 9-N. Salvo que estos últimos asuman el riesgo de hacer un segundo ridículo, esta vez irremediable. Eso sí, lo convocarán, y el Estado, con la ley en la mano, lo prohibirá, y será entonces cuando el más listo de la clase, el mismo que sabe que si no mete la pata tiene todas las papeletas para ser el futuro presidente de la Generalitat, apueste por lo que denominará “elecciones constituyentes”, o cosa parecida. Oriol Junqueras no cometerá el error de desobedecer, poner las urnas y jugarse así una inhabilitación que le impediría jugar la partida que él cree definitiva, y que no es esta de ahora.
Estiércol sobre el cadáver del ‘pujolismo’

Pretender ganarle el pulso al Estado cuando mayor es el hedor de la herencia convergente es tan estúpido como quimérico. Junqueras ya ha dado por amortizado y enterrado este intento. El juicio por el expolio del Palau y el posible ingreso en prisión de alguno de los miembros imputados del clan Pujol, son los dos hitos judiciales que van a marcar el fin del Procés I y el comienzo de la nueva estrategia que el líder de ERC, gran admirador del modo japonés de entender la vida (solo con paciencia se gana el cielo), está dispuesto a implementar.

El Procés II empezó este martes a tomar forma en la Audiencia Provincial de Barcelona, confirmará su existencia cuando la próxima semana uno de los antiguos responsables del Palau, Jordi Montull, vuelque otras cuantas carretillas de estiércol sobre el cadáver del pujolismo y decidirá su puesta de largo a partir del momento en el que la Justicia decida la inhabilitación de Artur Mas. Con el PDeCAT descabezado y la sociedad catalana entre extenuada y avergonzada, el prudente Junqueras prometerá cordura y diálogo sin renunciar a la independencia. Puede hacerlo, porque está limpio y nadie discute sus convicciones soberanistas. Pero todo a su debido tiempo.

Las elecciones autonómicas se convocarán una vez ahuyentado el referéndum fantasma. En otoño, los catalanes volverán a acudir a las urnas, y el reto de los partidos constitucionalistas será movilizar a sus votantes, como el 27 de septiembre o más, convencerles de que, otra vez, estaremos ante unas elecciones decisivas, contrarrestar la enorme fatiga acumulada en estos años con inteligencia y la certidumbre de que el Estado tiene una idea de país ilusionante y alternativa a la independentista (¿?).

Junqueras puede ganar, pero hay muchas formas de hacerlo. Si ERC arrasa y su líder se convierte en el 131 presidente de la Generalitat, según el peculiar y discutible cómputo de Artur Mas, irá con tiento, pero no variará el objetivo: ampliar la base social del independentismo, sin prisa, esperando a que alcancen la mayoría de edad los jóvenes cachorros que han sido educados en la creencia de una Cataluña lastrada por la medianía española, unos jóvenes que, como todos los jóvenes de todas las épocas, reclaman su derecho a equivocarse, a aplicar aquel aserto que aparece en “El lector” de Bernard Schlink y que dice que “toda generación tiene el deber de rechazar lo que sus padres esperan de ella”.

Será entonces, una vez sustanciadas las responsabilidades penales del nacionalismo, y cuando el Estado ya no pueda contar con la corrupción ajena como inesperado aliado, el momento en el que probablemente asistamos a la última oportunidad de reintegrar mayoritariamente a los catalanes en un proyecto común. Lo malo es que ese momento está a la vuelta de la esquina.

Cataluña no es una excepción
Erik Encinas Ortega lavozlibre.com 4 Marzo 2017

Estudiante de Periodismo y activista político

A menudo, el núcleo duro del independentismo catalán pretende colarnos de manera flagrante o disimulada, que la corrupción en Cataluña es algo reducido o inexistente, y para ello utiliza un discurso abanderado en un nacionalismo exacerbado, que culpa de estas malas praxis al resto de españoles, mediante métodos comparativos en los que afirman que “España nos roba”. Sin embargo, aquellos que intentaban librarse de sus fechorías de guante blanco han quedado retratados, porque la Guardia Civil ha realizado otra redada en Barcelona contra Convergència por la trama del 3%, en la que existía un sistema de financiación ilegal. Una corruptela basada en donaciones privadas que se realizaban a fundaciones ligadas al partido del actual presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que además contaba con contrataciones y adjudicaciones a dedo multimillonarias.

Además, es evidente que este tipo de macrooperaciones de la Guardia Civil está debilitando y desenmascarando la cara oculta del famoso “procés”, ya que el sector separatista catalán queda muy tocado y nervioso con las últimas detenciones de cargos públicos y empresarios relacionados con esta trama corrupta de CDC.

Pese a todo, muchos independentistas insisten en la inocencia de los detenidos y reiteran que es una operación policial del Gobierno central de España, obviando que la investigación está dirigida por la Guardia Civil y por orden de la propia Fiscalía Anticorrupción y contra el Crimen Organizado, así que ¿en qué país vivimos? cuando aquellos que deberían defender la ley más que nadie se la saltan cuando les da la gana. No podemos seguir permitiendo que algunos sigan impunes ante la Ley, por lo tanto menos victimismo por parte del órdago independentista y más respeto a los tribunales, las leyes y a la Constitución española, porque si no nos cargamos la democracia y el Estado de Derecho.

En cualquier caso, la corrupción es un problema que afecta a toda España, y esto es una realidad innegable, pero sí encima se cobija en un nacionalismo, pues todavía es mucho peor, porque la ceguera de algunos políticos, les permite a estos reafirmarse de esta manera, defendiendo lo indefendible, ya que alguien del que se confirma su implicación en una trama corrupta debe ser condenado por los suyos y por los demás conformantes de la sociedad, al mismo tiempo que se realizan medidas para combatir a los corruptos y los corruptores, sino la corrupción seguirá siendo una grave problemática, muy difícil de reducir.

MANIFESTACIÓN CONTRA EL SEPARATISMO
Piden al Gobierno la 'intervención inmediata de la Generalitat'
La Gaceta 4 Marzo 2017

Una importante representación de Vox Barcelona ha participado este viernes en una multitudinaria manifestación que ha tenido lugar frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona. Bajo el lema "Intervención ya" se ha pedido al Gobierno de la Nación que deje de negociar con los separatistas y realice una intervención inmediata de la Generalidad. También se ha exigido un control económico de las cuentas de dicha administración "para que ni un sólo euro se gaste en las ilegales aventuras separatistas y sí repercuta en las necesidades reales de la sociedad catalana".

Los manifestantes han pedido que no se sigan haciendo concesiones políticas y han hecho hincapié en la necesidad de una mayor presencia de la Policía y la Guardia Civil en Cataluña. El "respeto a las entidades hispanistas y la lengua oficial del Estado" ha sido otra de las exigencias.

Posteriormente ha tomado la palabra el presidente de Somatemps, José Alsina, que ha reivindicado la españolidad de Cataluña.

Carlos Garcés, presidente de Vox en Barcelona, ha señalado "la necesidad que de forma inmediata se cumplan las leyes y sentencias en Cataluña que hace años que no sucede y se aplique el artículo 155 de la Constitución". “No puede haber democracia en aquellas sociedades en las que no rige el Estado de Derecho y en las que los ciudadanos no son iguales ante la ley”, ha advertido, al tiempo que ha constatado que cada vez "es mayor el número de ciudadanos que se acercan a Vox, dado que es el único partido que defiende la separación de poderes y garantiza el cumplimiento de la Carta Magna".

La manifestación ha transcurrido de manera pacífica y sin incidentes. El próximo lunes por la mañana se presentará oficialmente ante la delegación del Gobierno una petición para que las entidades convocantes, entre las que se encuentra Vox, sean recibidas por Soraya Sáenz de Santamaría para exponerle las inquietudes sobre la actual situación política.

CSIF lleva a los tribunales a la Generalitat Valenciana por irregularidades en la negociación de la política lingüística
Borja Jiménez Okdiario 4 Marzo 2017

La guerra lingüística valenciana se empieza a cobrar incluso víctimas. Y es que la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha interpuesto un recurso contencioso administrativo contra la Generalitat Valenciana por infringir el derecho a la libertad sindical, que recoge la Constitución Española en su artículo 28.1.

Los hechos motivo de este contencioso ocurrieron el pasado 21 de febrero, cuando CSIF, después de ser convocado a una reunión, fue obligado a salir. En esta cita la Conselleria acordó la imposición del requisito lingüístico en Administración del Consell, tal como había pactado con tres sindicatos, en lugar de aplicarlo como mérito, medida que reclama la central sindical.

Alicia Torres, vicepresidenta autonómica de CSIF Comunidad Valencia, ha denunciado a OKDIARIO que en primera instancia la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas les convocó para que, junto con la Conselleria de Educación, acudieran a una reunión para informarles de las últimas modificaciones del Anteproyecto de Ley de empleo público en la Comunidad Valenciana. Una vez se presentan los miembros de CSIF en la reunión, un miembro de la Conselleria les manda a otro despacho, en el que les instan a abandonar la reunión ya que “había un error en la convocatoria y CSIF no estaba invitada”.

Sorprendidos, los miembros de CSIF, al no ser firmantes del pacto firmado por CCOO, UGT y la Intersindical, que son los que llevaron al cambio en la redacción de la Ley, no podían estar ahí. Entonces, “no tenía sentido que estuviéramos en la reunión”, señala Torres, que recuerda que “UGT no siempre ha apoyado esta normativa”. Finalmente, los miembros de CSIF no pudieron estar en la polémica reunión.

“Nosotros formalmente no hemos negociado nada”, explican desde el sindicato CSIF, que indica que el resto “está negociando fuera de los foros legales” y recuerda que no se puede negociar el Anteproyecto de Ley fuera de los foros que corresponden, que es la Mesa General.

“Nosotros creemos que saldrá adelante esta regulación, pero manifestaremos de nuevo nuestra posición”, aunque, de momento, CSIF va a recurrir “la forma en la que se está negociando”.

Denuncia
Según ha podido saber OKDIARIO, CSIF ha presentado la denuncia después de que sus representantes fueran expulsados de una reunión a la que habían sido convocados para informar de las últimas novedades en el anteproyecto de la Ley de Empleo Público de la Comunidad Valenciana, que incluye el requisito lingüístico para el acceso a la función pública de esta Comunidad Autónoma. “CCOO y UGT, que sí están de acuerdo con la Ley que obliga a saber valenciano a todos los empleados públicos son los sindicatos que se han quedado en la reunión”, señalan fuentes conocedoras de la polémica.

CSIF, de este, se opone a esta política lingüística al entender que no garantiza la igualdad de oportunidades ni recoge la realidad del uso del valenciano en esta comunidad autónoma, que no es homogéneo. Pues bien, los representantes de la Generalitat decidieron expulsar de la reunión a CSIF para continuar informando únicamente a las organizaciones sindicales que se han pronunciado a favor de su política lingüística.

CSIF explica en su escrito de denuncia la vulneración que se ha producido “en la vertiente del derecho a la negociación colectiva, ya que se le ha impedido al sindicato por la actuación concreta de la Administración”. A nuestro entender, esta decisión de la Generalitat “pone de manifiesto la negociación con solo algunos de los sindicatos convocados”.

La reunión estuvo convocada por la consellera de Justicia, Administración Pública, Reformas Democráticas y Libertades Públicas, y el conseller de Educación, Investigación y Cultura y participaron los sindicatos de la Mesa General de Negociación de la Generalitat, entre los que se encuentra CSIF.

En su petición al juzgado, CSIF solicita la admisión del recurso contencioso administrativo por “el procedimiento especial para la protección de los derechos fundamentales contra la actuación administrativa mencionada”.

La hermana de una víctima responde a la etarra liberada: “Mi madre también necesitaba a mi hermano”
OKDIARIO 4 Marzo 2017

La liberación de la etarra Sara Majarenas para que viva junto a su hija -agredida gravemente por su padre- en una fundación levanta ampollas entre las víctimas del terrorismo. Este jueves, la hermana de un policía nacional asesinado por ETA ha respondido con contundencia en Twitter a la carta publicada por la etarra en la que defendía su derecho a estar con su hija pese a la condena de 13 años y diez meses que aún pesa sobre ella por su pertenencia al ‘comando Levante’ de la banda terrorista.

En la misiva, Majarenas afirma que “Izar sale a la calle, y no puede volver a sentir que se separa de mí. Yo la necesito a ella, ella me necesita a mí. Si no, no habrá reparación posible”. Unas palabras que provocaron la respuesta de Ana Díaz, hermana de un policía nacional asesinado por ETA en Barcelona en 1991. “Mi madre necesitaba a mi hermano y mi hermano necesitaba a mi madre… Ahora está enterrado en Valencia”, escribe.
 


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