AGLI Recortes de Prensa    Domingo 5  Marzo 2017

Un insulto a la inteligencia
Europa cumple 60 años entre el éxito y el fracaso. La ausencia de liderazgo político -no económico- de Alemania ha creado nuevos problemas que amenazan hoy a la Unión
Carlos Sánchez elconfidencial 5 Marzo 2017

“Durante generaciones, Europa siempre ha sido el futuro”. Así comienza el Libro blanco sobre el porvenir de Europa elaborado por la Comisión Europea, en el que hace unas serie de reflexiones -32 páginas- sobre qué hacer en un momento especialmente difícil para la construcción europea.

El documento recuerda que fueron Altiero Spinelli y Ernesto Rossi, dos presos políticos deportados por un régimen fascista en la isla de Ventotene durante la II Guerra Mundial, quienes comenzaron la andadura. Su manifiesto 'Por una Europa libre y unida' describía un territorio en el que aliados y enemigos pactarían para que nunca se repitiesen los 'antiguos absurdos' de Europa.

Sesenta años después, Europa ha perdido la iniciativa. Es un bote que navega girando sobre sí mismo hacia ninguna parte. Sin una orientación clara y a merced de los acontecimientos. Probablemente, porque ha sido víctima de su propio éxito como proyecto político. Ninguno de los padres fundadores hubiera podido pensar que seis décadas después de la firma del Tratado de Roma, sin guerras y sin hambrunas, Europa iba a constituir un espacio de libertad y de respeto a los derechos humanos. Al menos, hasta que la crisis de los refugiados ha puesto a Europa ante el espejo de sus propias vergüenzas.

Esto no es óbice, sin embargo, para que Europa siga siendo una formidable realidad. Constituye el mayor bloque comercial del mundo, posee la segunda moneda más utilizada en las transacciones internacionales, cuenta con un imponente sistema de innovación y, sobre todo, ha logrado un formidable modelo social que hace que 22 de los 32 países más igualitarios del mundo sean europeos (España ocupa el puesto 26).

Pero también Europa contará en 2030 con la población más envejecida del mundo y tiene un problema estructural (como EEUU) de productividad, lo que explica las elevadas tasas de desempleo y el débil crecimiento. Y lo que no es menos importante: el modelo de integración hace aguas porque en los últimos años -desde luego desde el comienzo de la crisis- la semilla de la discordia ha fructificado.

Derecha e izquierda, arriba y abajo
Los nacionalismos, los populismos, la demagogia, la crisis de legitimidad de las instituciones europeas o la desconfianza en la política son hoy algo más que una amenaza. Si antes Europa se había forjado sobre un pacto entre la derecha y la izquierda, ahora esa división se ha fragmentado entre los de 'arriba' y los de 'abajo', los proteccionistas y los partidarios de la globalización; los proeuropeos y los antieuropeos... En definitiva, Europa es el reflejo del mundo multicéntrico que se ha impuesto tras el fin de la hegemonía bipolar, y que ha fragmentado las ideologías, y, con ello, la gobernabilidad.

Como se sabe, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha planteado cinco escenarios para salir del colapso: dejar las cosas como están; convertir la Unión Europea en un simple mercado único; profundizar en la integración con una Europa a varias velocidades; hacer menos Europa, pero más eficiente o pisar el acelerador y caminar directamente hacia la unión política, en línea con los países federales.

Juncker ha hecho alguna autocrítica a la hora explicar lo que ha pasado, pero olvida que la crisis de legitimidad no ha caído del cielo. Han sido errores de bulto, hasta groseros, los que explican el resurgir de los ataques a la idea de Europa, cuyas instituciones se han convertido en un gigantesco aparato burocrático y administrativo sin alma política. Y es un insulto a la inteligencia pensar que los ‘populismos’ -que son la consecuencia, no la causa- tienen la culpa.

Europa, de hecho, camina ya desde hace algunos años en varias velocidades. Justo desde el momento en que Alemania -con el respaldo de los países de su área de influencia- dividió al continente entre acreedores y deudores sin dar una solución estructural al problema de la deuda.

O lo que es lo mismo, desde el momento en que se prefirió dar un enfoque fundamentalmente económico a problemas de naturaleza política que tenían que ver, esencialmente, con el diseño institucional del euro, cuya arquitectura institucional ha permitido a los ciudadanos alemanes, y gracias a la globalización, alcanzar un nivel de bienestar nunca antes visto en su historia. Sin duda, también, por méritos propios.

Esta ausencia de la 'política' explica algunos problemas de fondo no resueltos. En particular, las consecuencias que han tenido para el continente decisiones que necesariamente iban a afectar a la línea de flotación de la construcción europea, como la entrada de China en la OMC (Organización Mundial de Comercio) sin ser una economía de mercado o la apresurada apertura hacia el Este sin que la democracia hubiera estado plenamente consolidada en la mayoría de esos países.

El comportamiento de algunos gobiernos, como los de Hungría y Polonia, solo podía enfurecer a muchos ciudadanos y desprestigiar a la UE. Y así ha sido. Pero había un sólido interés por abrir las fronteras hacia el Este por razones puramente económicas. El hecho de que en su día se aplicara a Polonia el llamado Mecanismo de Estado de Derecho, un instrumento que debe obligar a los países a cumplir con los valores fundamentales de la Unión, no parece suficiente para atajar una tendencia creciente ignorada por la Comisión.

Insultos y disparates
Es curioso, en este sentido, que cuando el ultranacionalista austríaco Jörg Haider al frente del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) se convirtió en una seria amenaza contra los ideales de Europa, la reacción fue fulminante. Hasta el punto de que, incluso, se aprobaron sanciones diplomáticas contra un país que forma parte del núcleo más democrático de la UE. Sin embargo, en los últimos años, la Comisión Europea ha mirado para otro lado cuando los ‘otros Haider’ han llenado la Eurocámara de insultos y disparates sin que nada, ni nadie, haya puesto el grito en el cielo. Sin duda, porque la economía había descubierto territorios de bajos salarios con los que poder competir con China.

Lo que está detrás de este comportamiento un tanto cínico es, probablemente, la ausencia de un liderazgo político que Alemania se niega a aceptar. Seguramente, por un complejo nacido tras la derrota de 1945, y que afecta no solo a Berlín, sino al resto de países que todavía observan con suspicacia la hegemonía alemana.

Sacudirse ese complejo por ambas partes es la verdadera prioridad de Europa. O lo que es igual, reivindicar la supremacía de la política frente a la economía, que es justamente lo contrario de lo que se ha hecho en los últimos años. Algo que podría permitir encarar de una vez problemas que se han enquistado en la construcción europea, como el elevado endeudamiento de algunos países que limita el crecimiento a largo plazo o el asunto de los refugiados, donde cada gobierno está dando soluciones nacionales a un fenómeno global.

Michel Spence, el premio nobel se preguntaba recientemente: ¿Será el futuro de Europa un choque de trenes a cámara lenta, o una nueva generación de líderes más jóvenes dará un giro hacia una integración más profunda con crecimiento inclusivo? Spence reconocía, esto es lo significativo, que él no descartaba ninguna de las dos posibilidades.

El Ejército y la unidad de España
“La función del Ejército no es educar al público en asuntos políticos” James William Fulbright
Miguel Massanetwww.diariosigloxxi.com 5 Marzo 2017

Muchos españoles, cada vez más desengañados de la política y los políticos, viendo como cada día se van produciendo situaciones capaces de alterar el normal funcionamiento de nuestras instituciones, de crear situaciones de altísimo riesgo para la convivencia de los españoles y de introducir la semilla del odio, la discordia, la intolerancia y la desunión en el pueblo español, con la posibilidad de que, como culminación de todo ello se produzca la tentación, en los partidos de extrema izquierda, de aprovechar la situación de debilidad del actual gobierno del PP, falto de apoyos parlamentarios para poder gobernar el país como quisiera, de preparar un asalto al poder mediante un coup de forcé , no necesariamente con ruido de sables, mediante una múltiple alianza de toda la oposición de la cámara, para provocar la caída del Ejecutivo del señor Rajoy e intentar establecer un gobierno multipartidista del que, no tenemos duda alguna, quien se llevaría la parte del león y, finalmente, se haría con el poder absoluto, sería el partido comunista bolivariano dirigido por el señor Pablo Iglesias. Ante semejante perspectiva no cabe otra solución que acogernos a una única esperanza: el compromiso de las FF. AA de mantener la unidad de la nación española.

Así como se vienen manifestando los partidos de izquierdas, tradicionalmente calificados de constitucionalistas, vistos los movimientos internos que se están produciendo dentro de sus propias filas, constatadas las ambiciones que se advierten en muchos de los aspirantes a dirigirlos y conocidas las cesiones que parecen dispuestos a hacer a quienes estén dispuestos a apoyarlos, a cambio de que se ceda en sus demandas; no sería de extrañar que partidos como el PSOE o los mismos Ciudadanos del señor Rivera, llegaran a aceptar convertir a nuestra nación en un estado de tipo federal, en el que se diera satisfacción al creciente nacionalismo de ciertas regiones, concediéndoles el rango de naciones, sólo que integradas, en algunos aspectos, dentro de un ente supraestatal con limitados poderes en algunas cuestiones muy particulares de interés general

Puede que quienes redactaron la Constitución española del año 1978 no hubieran previsto la situación en la que, actualmente, nos encontramos a un paso de que se produzca una catástrofe nacional que parece que nadie quiere aceptar pero que, a medida que temas como el de Cataluña se vienen agravando o, partidos como Podemos, anuncian que su misión en las Cortes se mantendrá, pero sin que sea óbice para que ellos continúen apoyando, promocionando, induciendo y favoreciendo altercados callejeros, manifestaciones, protestas, cargas en contra de las fuerzas del orden y toda clase de actos de insumisión y desobediencia a aquellas normas que, por su condición de demócratas y miembros del Congreso, tendrían la obligación de condenar. Estamos, pues, en una situación que nos atreveríamos a calificar de inestabilidad de nuestras instituciones, de modo que corremos el peligro de que, todo lo que se ha avanzado en cuanto a mejoras económicas, resurgimiento de nuestras industrias, de entendimiento con el resto de la zona europea, de reducción del paro y expansión de nuestras exportaciones; por culpa de estar condicionados a que, la mayoría opositora en la Cámara baja, integrada por los grupos de izquierdas, pudiera boicotear el que se aprobaran ( como está sucediendo con los PGE) la iniciativas, las leyes, disposiciones y actuaciones del Gobierno, precisas para que el país siga en la senda de la recuperación y no se vea sometido al chantaje continuo desde el Parlamento, de modo que su agilidad en tomar decisiones y sus facultades para actuar se vieran (se ven) seriamente afectadas por la labor parlamentaria de la oposición.

Todos sabemos lo que sucedió en el año 1936, los motivos que llevaron al país a una serie de situaciones de extrema gravedad, que se les escaparon de las manos a los gobernantes de la II República, de modo que los revolucionarios consiguieron derribar al debilitado gobierno de las derechas siendo, en unas elecciones que luego se descubrió que estaban amañadas, sustituido por aquel nefasto y revolucionario gobierno del llamado Frente Popular, auspiciado desde la república soviética rusa, dirigida con mano de hierro por el camarada José Stalin.

Si hace unos pocos años no hubiéramos tenido la menor duda respecto a la solidez de nuestra democracia, a la continuidad del actual sistema democrático que nos habíamos dado con la aprobación, de forma masiva, de una Constitución que garantizaba el orden y la paz de nuestro país; tenemos que aceptar que, al día de hoy, muchos somos los que estamos alarmados por los últimos acontecimientos que delatan una situación inestable, al menos en lo político, que augura, si no se rectifica a tiempo, un porvenir cargado de inquietudes, con la previsible proliferación del asamblearismo, de los ataques a la propiedad privada, con la restricción de los derechos individuales ( ya se están ensayando en ciudades de la importancia de Barcelona y Madrid), con el establecimiento de instituciones de vigilancia de los ciudadanos y limitaciones de la expresión libre de las opiniones y el amordazamiento de la prensa, tal y como está sucediendo actualmente en naciones como Venezuela, en manos de dictadores autoritarios y sin escrúpulos que no respetan la separación de poderes y actúan, con toda indemnidad, desde el más absoluto despotismo.

Nuestra última esperanza: el Ejército. Él debería ser el garante de la unidad de España y del orden dentro de nuestros ciudades y pueblos. El Artº 8 de la Constitución le encomienda esta misión y, con especial énfasis, aunque brevemente, a las FF. AA, la tarea de no permitir la fragmentación de nuestra nación. En ello veníamos confiando, como único recurso, una vez el resto de posibilidades de mantener las instituciones y el país dentro de los límites establecidos constitucionalmente hubiera fracasado, situando al país al borde del abismo. Y en estas, señores, nos sale nada menos que todo un general, ¡qué digo!, un teniente general de nuestro Ejército, don Ricardo Álvarez Espejo, que recientemente ha cesado en su cargo en Cataluña y que ,no se sabe por qué motivo, decidió que todo lo que se había callado cuando echaron, o pretendieron hacerlo, al Ejército del Salón de la Enseñanza, cuando fue calificado de “facha” en la toma de posesión de la Colau como alcaldesa; cuando se produjeron las protestas municipales por los ejercicios de las tropas y la forma fría y distante con la que, el atrabiliario señor Mas, solía dispensarle, ahora quería “agradecerlo”.

Pues este general habló de haber recibido “un trato excelente”, luego aludió a la “neutralidad” que debe mantener el Ejército ¡respecto al proceso separatista!, como si tanto les importara y no tuvieran nada que decir en un proceso en el que se está planteando la separación de un pedazo de España y, por tanto, se pone en cuestión su unidad. Finalmente expresó sus deseos de que “todo se arreglará y habrá entendimiento entre todos”, algo que todos podríamos suscribir si no fuera porque, precisamente cuando pronunciaba su discurso, el tema catalán estaba en su punto álgido y, no hubiera estado mal, que se hubiera mostrado un tanto inquieto por la situación que, si Dios no lo remedia, se va a producir cuando salgan las sentencias contra todos los capitostes del separatismo que han estado juzgados, precisamente, por sus actuaciones contrarias a los preceptos constitucionales, que todos estamos obligados a respetar y cumplir.

Lo peor es que, las imprudentes manifestaciones de este militar, pueden haber infundido confianza en aquellos que llevan tiempo diciendo que, si Cataluña se levantara contra España, para pedir su independencia, las FF. AA no iban a intervenir, manteniéndose apartadas de los alborotos y aguantando, estoicas, que los revolucionarios les measen encima de sus botas militares; algo que ya ha sucedido en Cataluña, cuando manifestantes orinaron en las mismas botas de la policía contra alborotos. Tenemos la firme confianza que, en el Ejército español, son minoría los que piensan como este militar, porque sería una verdadera desgracia que el espíritu de servicio a la patria y la defensa de la misma, se hubiera extinguido entre unas tropas que siempre han sido, por donde han ido, dentro y fuera de España, el orgullo de aquellos españoles que seguimos creyendo que, ser español, es un verdadero privilegio.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, preferimos creer que el teniente general Álvarez Espejo, tuvo un día desafortunado y que, lo que dijo, no lo hizo con la intención de darles alas a los separatistas que, por cierto, se han apresurado a felicitarse por sus palabras. Para luego es tarde.

Federico Jiménez Losantos
Dos autobuses tontos y el odio programado en televisión
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 5 Marzo 2017

Unos padres realmente preocupados por el bienestar de sus hijos transexuales y no por la imposición de la propaganda LGTBI no deberían haber hecho una campaña diciendo que "las niñas tienen pene y los niños tienen vulva". En primer lugar, no es verdad. En segundo lugar, el problema de los niños transexuales está precisamente en que los niños tienen pene y cuando se sienten niñas quieren tener vulva. O sea, que no la tienen. En tercer lugar, si se empieza por negar esa evidencia, que resulta estridente si no blasfema a parte de esa sociedad a la que se pide comprensión y no sumisión, se está dificultando la solución precisamente porque se niega el problema como si no lo fuera. Y sin una mayor piedad, comprensión y mucha explicación sobre un problema de enorme complejidad física, psicológica, educativa y social, no cabe una evolución cultural para aceptar esa realidad que de sencilla no tiene nada. Es evidente que los padres de niños transexuales están siendo utilizados por los ayatolás de una ideología de género que buscan convertir la excepción en ley. No en acogerse a la Ley, como es su derecho y el de todos, sino en convertirse en propaganda política.

Católicos a toda velocidad pero sin dirección
Unos católicos mínimamente compasivos no deberían haber fletado un autobús para llamar la atención contra esa campaña anterior. No porque no tengan derecho a decir lo que piensan, derecho que les han negado el gobierno nacional y regional del PP, sino porque lo que dicen no es verdad. "Los niños tienen pene y la niñas vulva" no es un gran hallazgo intelectual, y además es falso. La propia existencia de la transexualidad demuestra que no siempre las cosas son sencillas. Y al pintar sobre amarillo "que no te engañen", ¿a quién quieren engañar? ¿De quién quieren hacerse oír? ¿O solamente notar? Me parece la misma reacción que se produjo ante el divorcio, que proponía obstáculos y no alternativas, o contra el matrimonio homosexual, que algunos defendimos como unión civil de parejas del mismo sexo, con los mismos derechos que el matrimonio pero sin usar el nombre de un sacramento que podría ofender a los católicos. Nos equivocamos. Ahora, los curas hablan del marido de Fulano y la mujer de mengana. Y cualquier día veremos a Bergoglio casando a dos tíos peronistas, mientras los fieles de la época gloriosa de Wojtila y Ratzinger esconden su vergüenza y ahogan su confusión, sin discurso y sin criterio. ¿O sabe alguien cuál es el criterio firme de una Iglesia obsesionada por gustar a los enemigos de la Cruz y que cada día dice una cosa? ¡Si la monja siniestrosa Lucía Caram dice que la Virgen no lo era pero ella sí, y ahí sigue; y a los que quieren excomulgar es a los pocos curas que se oponen al separatismo catalán y su discurso de odio!

¡Pero si hasta Osoro ha traicionado, con melindres nazarenos, al cura que, agredido junto a cuarenta fieles cuando celebraba misa, denunció ante los tribunales, como es su derecho y obligación a Pitita y su patulea por entrar en la capilla desnudándose y amenazándolos de muerte con gritos como "¡Arderéis como en el 36!", "¡Vamos a quemar la Conferencia Epìscopal!", "¡Menos rosarios y más bolas chinas!" y "¡El Papa no nos deja comernos las almejas!"! ¿Se defienden los derechos de los católicos cuando los obispos renuncian, que es como denunciarlos, a los derechos del cura y sus fieles cuya libertad fue violada? Y si ni los obispos se aclaran en algo que no es de Fe sino de civismo elemental, ¿a qué viene el autobús? ¿Aspiran, aunque a palos, a salir en La Sexta? Mucho respeto me merecen algunos dirigentes de Hazte Oir, pero eso es lo que parece.

El pío abandono de España y los españoles
Me parece discutible el delito de odio, porque hay cosas odiosas a las que lo que sería moralmente delictivo no odiar. Auschwitz, el Gulag, los pedófilos, los violadores de ancianas y los asesinos en serie deben ser odiados. Si no se odia a los esbirros de las SS, a los verdugos de Stalin, a los asesinos de Paracuellos, a los torturadores de las chekas en nuestra Guerra Civil, a todos los que abusan sexualmente de un ser indefenso, ¿cómo vamos a combatirlos? ¿Con amor? La jerarquía católica que ayer cerró sus iglesias a los funerales de las víctimas de ETA o dejó que sus obispos fueran abogados de los peores crímenes terroristas, hoy se abona a un franciscanismo barato que es el relativismo con alzacuello. ¿Cómo no alzan su voz contra la permanente campaña de odio que las radios y televisiones públicas en las zonas dominadas por los separatistas, siembran a diario contra los españoles por el hecho de serlo? ¿A qué pobres dicen defender cuando dejan indefensas en Cataluña, Navarra o el País Vasco a las pobres víctimas del actual terrorismo mediático y político llamado de baja intensidad, cuando en realidad es de altísima y feroz intensidad? ¿Qué clase de amor es ese que se calla ante el odio?

Uno que ya conocemos: el de Vidal i Barraquer en la Guerra, condenando a los que salvaban de la muerte a los católicos, o el de la Teología de la Liberación, que utiliza el mensaje de Cristo para colar el de Lenin y las FARC. Antes, aunque acaban yendo a Cuba, condenaban a Ernesto Cardenal y Escoto, ahora dice el Vaticano que los comunistas hacen lo que los católicos dicen, que los musulmanes hacen bien en matar a los blasfemos, porque también el Papa le pegaría al que insultara a su madre, y ante la persecución de los cristianos en el mundo islámico, en vez de pedir apoyo a liberales y demócratas, porque es la vida y la libertad de millones de personas, coquetean con cualquier ayatolá, cuyo poder despótico sobre la sociedad civil envidian en secreto.

La fiscalía de Catalá y el autobús de la ETB
Se me dirá que pido algo a una institución, la Iglesia Católica, concretamente a sus pastores, que hace tiempo que no dan. Pero es que aunque los obispos renieguen de su pasado, los españoles del presente no podemos renunciar a una cultura que es el troquel dos veces milenario de nuestra Nación. Cuando las hordas feminazis atacan una capilla, me agreden a mí como español, aunque a la Iglesia sólo vaya en bodas y entierros, esperando el Salve Regina. No sólo porque esa tradición es la mía, sino porque las libertades son indivisibles y las ganamos todos o las perdemos todos juntos. ¿Cómo se ha perdido el consenso de los años 80, cuando el Papa polaco era el ariete contra el imperio soviético?

No lo sé. Pero mientras se recupera, si alguna vez lo hace, esa idea liberal de la libertad y dignidad de las personas que Vitoria, Mariana o la Escuela de Salamanca supieron extraer de la fe y convertirlo en doctrina moral y política, hemos de pedir cuentas a un Poder, el del llamado Gobierno de España, que no puede escudarse ni en la falta de vocación ni en la medrosidad de las sacristías, porque no se muestra precisamente medroso en machacar a impuestos a los vivos y a los muertos ni tampoco vacila en sacar a pasear la Fiscalía cuando le parece oportuno, léase oportunista, que pasee. Por un momento llegué a imaginar que Horrach, curtido en la defensa del Urdangarín y la Urdangarina, saldría en apoyo del travestí canario que, disfrazado de Virgen María, se fingió crucificado y fue premiado por tan valeroso intento estético, ético y progresistamente sostenible.

Ni que el autobús fuera un coche-bomba
La Delegación del Gobierno, la Fiscalía, la Comunidad de Madrid, y las telesorayas todas, con el actor porno Nacho Vidal, padre de un niño transexual, como estrella en la última noche de Sálvame de Luxe, han condenado como un acto intolerable de odio el mensaje del autobús de Hazte Oir, no más estúpido que la campaña de Navarra a la que nadie ha denunciado. ¿Dedicarán la décima parte de su tiempo al programa infecto de la ETB? Mientras discutimos si son galgos o podencos, hete aquí, en una televisión pública, un programa de odio destilado, abyectamente xenófobo, inequívocamente racista, suciamente sectario y vilmente criminoso al que, no sé por qué, barrunto que no perseguirá la Fiscalía con el mismo celo que al autobús, tratado como si fuera un coche bomba con dos terroristas depilados y con tres capas de calzoncillos lanzado contra la Zarzuela.

En realidad, sí sé por qué. Esta semana, el ministro de Justicia ha dicho que de la ETA no debería quedar ni el nombre. Y el programa de ETB prueba que la ETA está más viva que nunca. Ese mensaje de odio y desprecio a lo español y a todos los españoles, es heredero del de aquel necio psicópata llamado Sabino Arana, padre político de los hijotarras. Y es lo que destilan a diario, con más o menos sutileza, los medios que dominan los partidos separatistas, cuyo apoyo parlamentario compra anualmente el Gobierno de Madrid para aprobar los Presupuestos que al final no cumple.

¿Cómo vamos a olvidar el nombre de la ETA si hay más de trescientos asesinatos de la banda que no ha llevado a juicio su departamento? ¿A qué viene esa sandez, y frente a la viuda e hijos del fiscal Portero, auténtico héroe cívico? ¿Cómo vamos a pensar que pertenece al pasado el terrorismo cuando el trato alas futuras víctimas, que somos todos los españoles, como seres inferiores, viles, ridículos y prescindibles se actualiza con más virulencia que nunca? ¿Cuándo veremos a la Fiscalía actuar contra ETB o TV3 con el mismo ímpetu -infinitamente más justificado- que contra el autobús de Hazte Oir?

Cuando Mariano actúe contra la Generalidad golpista de Cataluña. O sea, uno de estos siglos.

Los últimos de UPyD
Ángel Villarino + Pablo López Learte El Confidencial 5 Marzo 2017

A UPyD ya solo le queda una eurodiputada y 124 concejales, la mayoría en pueblos medianos y pequeños. No son caras conocidas, y la mayoría no tienen ni salario, pero están convencidos de que volverán pronto al Congreso de los Diputados

Juani Hernández es concejal en Velilla de San Antonio (Madrid) y piensa a menudo en un partido de corte liberal que se llama D66. “Yo me acuerdo mucho de lo que les pasó a ellos y me animo”, dice. D66 fue el gran fenómeno político holandés de los años 60. Creció meteóricamente con un discurso de renovación avalado por algunos grandes intelectuales del país. Tras la fase de ascenso llegó un primer bache que, a su vez, desató una lucha intestina que les hizo pasar de 6.000 a 300 afiliados entre 1972 y 1974. Los que se quedaron decidieron convocar un congreso para votar la disolución. La mayoría dijeron que sí, que lo mejor era tirar la toalla y dedicarse a otra cosa. Pero no desaparecieron porque no alcanzaron el cuórum necesario. Meses después de haberse convertido en un chiste (el partido que ni siquiera puede disolverse) empezó la remontada. En 1982 estaban recuperados y entraban en el gobierno como cuarta fuerza política del país.

La historia de D66 se ha hecho muy popular entre los restos del naufragio de UPyD, entre un grupo de concejales y alcaldes de pequeñas localidades (la más representativa es Novelda, de 26.000 habitantes) que se resisten a la desintegración. Hoy, el único cargo electo que queda fiel a las siglas fuera de la política local es la eurodiputada Maite Pagazaurtundua. Ella misma, muy ligada a Rosa Díez y Fernando Savater, no tiene claro que vaya a volver a presentarse a unas elecciones. “Nuestra situación es complicada. Seguimos teniendo un modelo y unas ideas pero la visibilidad de un líder como Rosa Díez ya no la tenemos. Por usar un símil de pelota vasca, es una dejada muy difícil de levantar”, asume.

La mayoría de los 124 concejales que el partido mantiene por toda España (77 de ellos en Castilla y León) sí se siente con fuerzas para una remontada que casi nadie espera ya. “Después de lo que ha llovido, el que está en UPyD es porque se lo cree. Lo fácil hubiese sido cambiar de partido o dedicarse a otra cosa”, asegura Elena Gómez, 38 años, concejal de Mejorada del Campo. “No sigo aquí por interés personal, sino porque creo en esto”, dice, antes de explicar que está haciendo un enorme sacrificio económico. No percibe retribución por el cargo y, al ser funcionaria del Ayuntamiento, se encuentra en excedencia forzosa. “Mi único ingreso ahora son los 400 euros mensuales por asistir a los plenos. Es un esfuerzo gordo para mi familia, pero me apoyan y me comprenden. Fuera de casa, en el propio Ayuntamiento, hay gente que piensa que estoy loca”.

Los concejales de esta aldea de Asterix que es hoy el partido dicen que son frecuentes las ofertas para cambiar de partido. “A casi todos nos han tentado.Te llegan llamadas, insinuaciones y ofertas directas, incluso a 15 días de las elecciones. No sólo de C’s, sino también de Podemos, del PSOE y del PP. La tentación existe, pero si te cambias estás dejando de lado a un montón de gente. Y los equipos locales siguen trabajando con la misma ilusión que el primer día a cambio de nada”, comenta Javier Cerrajero, el único concejal que UPyD ha conseguido mantener en Ávila, ciudad donde llegó a sumar cuatro tras las elecciones de 2011.

“A nivel local las cosas se ven de otra manera. Nos vemos con fuerza y apoyos. Los propios vecinos nos paran por la calle para decirnos que no abandonemos. Tenemos fama de ser muy trabajadores, muy serios. Los funcionarios del ayuntamiento nos tienen simpatía porque ellos son los que ven el día a día y saben que trabajamos, que proponemos, que preguntamos y que denunciamos los chanchullos. En los sitios pequeños todo es mucho más directo y se vive de manera más personal. Con los periodistas, por ejemplo, no tenemos ninguna queja, nos hacen tanto caso como a los demás”, dice Tomás Aparicio, concejal de Las Rozas.

El partido pasó de 6.165 afiliados en septiembre de 2013 a 1.339 en diciembre de 2016. Lo que ocurrió por el camino, para muchos de estos concejales, sigue siendo un misterio ante el que sólo cabe aventurar hipótesis; un huracán que se llevó de la noche a la mañana lo que habían tardado años en construir. Suelen coincidir en un diagnóstico impreciso que hace referencia a “problemas en la manera de comunicar”. En tiempos de posverdad y populismos, razonan, no hay espacio para una manera de hacer política que intenta ir al fondo de los problemas. “Sabemos que tenemos que aprender de estas cosas, pero a veces es un poco frustrante. Intentamos reaccionar a los problemas graves que tiene España y los medios no se hacen eco. Luego damos nuestra opinión sobre Eurovisión y resulta que eso sí hace interesa y hablan de nosotros”, lamenta Cristiano Brown, el nuevo portavoz nacional del partido, elegido en el último congreso, a finales de enero.

El hundimiento
Algunos de los antiguos protagonistas de UPy D parecen estar saliendo aún de la fase de aceptación. La eurodiputada Pagazaurtundua recuerda haber asistido “atónita” al hundimiento y habla de ello como si fuese una catástrofe natural ante la que no había demasiado que hacer. De hecho, mientras el resto huía del incendio, ella corría en dirección a las llamas, en una actitud que algunos de sus ex-colaboradores consideran “suicida”, las mismas palabras que utilizan para describir los últimos días de Rosa Díez al frente.

Hasta 2015, año en el que se afilió como gesto de solidaridad, siempre había participado como independiente. “Aquello fue terrible. De pronto, llegó ese mensaje de que, o estáis con C’s, o tenéis que desaparecer. Nunca fuimos una muleta, sino un azote. Pero tampoco desde planteamientos antisistema. Así que de pronto nos quedamos en medio y se ensañaron con nosotros. Recuerdo una rueda de prensa en Madrid con 30 periodistas jóvenes que vinieron a como una jauría, creo que sin ser conscientes de lo que nos estaban haciendo (...) No me extraña que la gente quebrase. Aquellos días daba miedo apoyar a Rosa Díez”. La eurodiputada también conoce la historia de D66, pero destaca un detalle que el resto no saca a relucir: la remontada del partido holandés empezó con el regreso de su fundador, de Hans Van Mierlo.

Pagaza disfruta del sueldo y los recursos de una institución como el Parlamento Europeo para hacer su labor. Pero es una situación en la que ya no se encuentra nadie más en todo el partido. La ‘resistencia’ de UPyD en capitales de provincia y pueblos no dispone de mucho más que su propia dedicación. Ni siquiera Brown, la nueva cara visible, puede dedicarse a jornada completa a UPyD porque su cargo como concejal de Las Rozas (92.000 habitantes) no está remunerado. Es ingeniero de telecomunicaciones y sigue ganándose el pan como jefe de proyecto para multinacionales de telefonía. Algo que, dice, le permite cierta flexibilidad de cara a la actividad política. “No estoy liberado y por lo tanto no tengo salario. Una ciudad del tamaño de Las Rozas sólo puede tener 15 concejales con dedicación exclusiva y como yo puedo seguir trabajando por fuera, no entré en esa cuota. Además valoro mi carrera profesional. He visto a políticos que se quedan en la calle a los 45 o los 50 años y no siempre es fácil volver a trabajar”, dice.

El perfil de Whatsapp de Luis Polanco, concejal de Mejorada, son dos chapas en las que puede leerse “Yo denuncié a Bankia” y “Yo denuncié a Pujol”. Se trata de reivindicar todas aquellas causas que siguen marcando la agenda política de España pero en las que ha desaparecido cualquier mención a UPyD. Su compañero Miguel Ángel Arranz, de Alcobendas, enfatiza que no se trata solo de la corrupción. “Hemos sido pioneros en muchas otras cosas que ahora pasan por normales o incluso por inventos de la nueva política. Por ejemplo, lo de hablar con los vecinos todo el año, aunque no hubiese elecciones a la vista, o lo de publicar las nóminas de los candidatos, o o de poner los plenos por streaming en Internet... o el propio concepto de transversalidad”, dice.

Brown todavía está tomando las medidas al cargo pero su apuesta pasa por cambiar la manera de comunicar para volver a hacer llegar el mismo mensaje. “Los concejales tenemos que guiar el camino para que esto vuelva a crecer otra vez. Tenemos que construir desde abajo, de las bases y lo local, para volver a tener aspiraciones nacionales. Hay oportunidades porque la gente está viendo lo que era la nueva política, están viendo que Ciudadanos es una muleta, un sucedáneo”, aventura. El optimismo de los últimos de UPyD les lleva a apostar por un regreso al Congreso de los Diputados en 2019. El mismo año en el que, si las cosas salen al revés de como esperan, desaparecerán de la vida política española. Hasta entonces, dice Juani, conviene seguir trabajando y creer en el “efecto D66”.

HABLANDO SOBRE ESPAÑA
Entrevista con Soledad Becerril: "Los libros de texto deberían mostrar el daño que hizo ETA"
"Los jóvenes tienen que saber qué fue ETA, quiénes fueron las víctimas y quiénes los verdugos, y que no hay medias tintas"/ "La democracia es el único sistema que permite reformas sin necesidad de caudillos"/ "Cualquier ley contra la violencia de género no será suficiente si no asumimos el respeto a la mujer".
Ana Delgadoelespanol 5 Marzo 2017

Soledad Becerril (Madrid, 1944) aterrizó en la política con 20 años. Desde el día en que pasó a formar parte del partido liberal de Joaquín Garrigues Walker no ha abandonado el papel que asumió por la convicción de que la democracia es el único modo de convivir.

Ante sus ojos han pasado los hechos fundamentales de la España contemporánea: con las primeras elecciones libres obtuvo su primer asiento en el Congreso, la tarde del 23-F vio cómo del techo de la democracia caían algunos casquetes. Ayudó a redactar el Estatuto que reconocía a Andalucía como Comunidad Autónoma, fue objetivo de ETA y vio cómo el terrorismo mataba a su teniente de alcalde en un crimen que aún hoy le hace quebrar la voz.

Becerril fue la primera mujer en entrar al Consejo de Ministros desde la Segunda República -ocupó la cartera de Cultura con Calvo-Sotelo- y desde 2012 ejerce de Defensora del Pueblo, cometido del que por primera vez se ocupa una política, en femenino.

Este año se han cumplido 36 años del 23-F, entonces era usted diputada por Sevilla en el Congreso. España ha cambiado mucho desde entonces, pero ¿las dos Españas se han reconciliado ya?

La reconciliación está lograda. La Transición supuso el paso de la dictadura a la democracia basándonos en una Constitución con la que perseguimos y logramos la reconciliación. Esa fue la Transición. Supuso un tránsito que la sociedad española aceptó pasar y sin ningún proceso revolucionario.

Hemos visto cómo se abrían fosas y se cambiaban nombres de calles, ¿pero qué queda por hacer respecto a la memoria histórica?
Es natural que las familias de las víctimas de la Guerra Civil quieran saber dónde están sus familiares. Es humano y hay que ayudar a aquellos que deseen encontrar a sus parientes. Por tanto, los medios que la ley otorga hay que hacerlos efectivos, no sólo porque es un deseo, sino porque es un derecho.

Sin embargo, creo que en estos momentos lo importante es que esa reconciliación basada en la Constitución y en la Transición la mantengamos día a día. Que mejoremos nuestra democracia, que la revisemos, que la reformemos, teniendo presente una cuestión muy importante: que la democracia es el único sistema político que permite reformas sin tener que acudir a caudillos, sin tener que acudir a procesos revolucionarios. El nuestro es el mejor sistema político de todos los conocidos.

El Defensor del Pueblo ha publicado un estudio sobre la situación de las víctimas de ETA y sus derechos que señala que “se echa de menos una reflexión sobre el daño del terrorismo y sobre la situación de las familias y víctimas”. ¿Se han desentendido los gobiernos de las víctimas?
No, ninguno lo ha hecho. Sí es cierto que hay situaciones pendientes porque los medios que hay hoy para investigar un acto terrorista no son equiparables a los que había hace 10 o 30 años. De los años 70 y 80 aún hay más de 300 causas por atentados de los que no se ha logrado encontrar a los autores y, por tanto, no se han podido llevar a juicio. Comprendo que esas familias que han sufrido la pérdida de una persona quieran que esas causas continúen, que no prescriban. Lo comprendo porque tienen derecho a saber la verdad y eso es muy importante, el derecho a saber qué pasó, quién lo hizo y cómo sucedió.

¿Cuáles son las conclusiones principales del estudio?
Quizá la más importante sea el resultado de analizar catorce libros de texto de distintas editoriales para segundo de bachillerato en la materia Historia de España. Todos dedican una parte a los orígenes y las actuaciones de ETA, pero sólo explican lo que hacían durante el franquismo, muy escasamente hablan del terrorismo durante la democracia. Hay un desequilibrio muy grande en los libros de texto sobre ETA.

A nosotros nos parece que los libros de texto deberían mostrar a los jóvenes el daño tan terrible que ETA ha hecho a más de mil familias. Han matado a niños, a jueces, a periodistas, a concejales, a empresarios… a personas de toda índole y condición que eran simplemente ciudadanos, los mataban porque perseguían acabar con la democracia, con el Estado de Derecho. No se insiste suficientemente en esto.

ETA ya no mata, pero existe una violencia latente que hemos visto no hace mucho en Alsasua, y a raíz de los hechos tres jóvenes serán juzgados por terrorismo. ¿Es la falta de educación lo que nos ha llevado a esto?
Es muy importante que los jóvenes sepan lo que pasó, y sepan quiénes fueron las víctimas y quiénes los verdugos, y que no hay medias tintas. No se puede aceptar que haya personas jóvenes que justifiquen ese desconocimiento porque no vivieron aquellos años. Por supuesto que es un problema de educación.

¿Debería recoger estas cuestiones el gran Pacto Nacional por la Educación al que aspira el Congreso?
Sería muy bueno que dentro de ese pacto se hicieran algunas consideraciones sobre cómo lograr un mayor reconocimiento hacia las familias que han sufrido y siguen sufriendo mucho. Además, convendría que se lograra un acuerdo para tener un programa educativo y una ley de educación que estuviera en vigor durante décadas. Es un disparate estar cambiando cada pocos años de ley y por tanto cambiar los currículos y las etapas educativas.

Hace un mes se cumplió el 19º aniversario de los asesinatos de Alberto Jiménez Becerril y de su mujer, Ascen García Ortiz. Entonces era usted alcaldesa de Sevilla. ¿Qué nos queda por hacer para que de verdad triunfe después de tanta sangre derramada?
Es fundamental que ETA anuncie su disolución y que los terroristas se arrepientan de los crímenes cometidos. Hay que ponerse en la piel de las víctimas y las familias que piden que los autores de los crímenes pidan perdón. Comparto esas peticiones. Cumplir la ley es el único modo para que el Estado de Derecho se refuerce día a día.

En febrero vimos cómo el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta se colapsaba -entraron 900 inmigrantes en tres días-. Una situación que puso de manifiesto la falta de recursos para la acogida de inmigrantes y de un protocolo verdaderamente efectivo.

Para mejorar la inmigración sólo hay un procedimiento, que es actuar en el punto de origen. Hay personas que se ven obligadas, forzadas, a salir por cualquier procedimiento. Eso significa ponerse en manos de redes de traficantes que les exigen dinero y que en muchos casos les embarcan en botes de goma en condiciones infrahumanas. ¿Cómo se puede ayudar a estar personas? Principalmente en el origen de donde salen, en los países donde las condiciones de vida son tan malas que los jóvenes se ven obligados a irse.

Debemos colaborar con esos países. Pero son cosas que no son de un día para otro. Hay que ayudar para que haya instituciones y gobiernos que funcionen, que haya empleo, educación, sistema de salud suficiente... Son programas a medio y a largo plazo, pero esa es la vía y es lo más importante. Cuando eso no existe y viene la gente tenemos que ayudarles. Hay una asistencia fundamental que hacer. En Ceuta y en Melilla se les atiende en los centros de estancia temporal desde el punto de vista médico y humanitario. Tienen alimentación, tienen cobijo… Pero claro, cuando llegan tantos en una noche los centros tienen problemas.

Dice que hay que ayudarles, pero España apenas ha cumplido con un 4% de su compromiso de acogida de refugiados. Estamos a la cola de Europa. ¿Por qué?
Durante un tiempo los problemas para la acogida han estado no en España, sino en los países de transición, fundamentalmente en Grecia e Italia. Pero en los últimos meses ha aumentado el número de personas que han llegado para ser acogidas. Yo asisto a muchas recepciones de refugiados en los aeropuertos de Barajas y el Prat. Hace dos semanas llegaron 66 personas y la pasada más de 100.

Ha sido difícil para la Unión Europea la organización. Había que atender a personas que estaban en distintas ciudades, recoger a las familias, identificarlas suficientemente y emprender el viaje. Creo que ha habido, no sé si ha concluido, un problema de toda la Unión Europea.

Usted ha sido 'primera' muchas veces: primera ministra de la Democracia y primera mujer Defensora del Pueblo. ¿Es usted feminista?
Yo creo que soy la prueba de que la mujer, cuando tiene empeño y voluntad, puede alcanzar determinados puestos y profesiones. Pero es verdad que yo he tenido formación suficiente y eso siempre lo reconozco porque es importantísimo, también para las mujeres.

Las cosas han cambiado mucho. Yo estaba en el Congreso cuando éramos un 5% o menos y ahora hay un 47% de mujeres en el Congreso, y prácticamente similar en el Senado. Ahora la mujer puede alcanzar casi todas las profesiones y todo tipo de actividades.

Hace unos días la ministra de Igualdad afirmó que en materia de empleo queda mucho por hacer para garantizar la igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres. ¿Qué opinión tiene usted del techo de cristal?
En la inmensa mayoría de profesiones el techo que tiene la mujer para ascender ya no existe. Su progreso laboral está en función de su conocimiento. Puede que lo haya en algún caso, pero no es general ni mucho menos. No hay muchas dificultades en ese campo.

Y en el campo de la conciliación laboral, ¿qué queda por hacer?
Aún hay muchas dificultades en la conciliación de una vida familiar y una vida laboral. Seguramente ésta es una de las causas de la baja natalidad en España, que es un problema grandísimo que tenemos y el que vamos a sufrir en un futuro inmediato. Pero no sólo es cuestión de un horario para las mujeres, es cuestión de horarios en general, para mujeres y hombres, de tener ayudas suficientes para la educación.

Es muy importante tener ayudas y que se pueda compatibilizar el hogar con el trabajo. Si una mujer trabaja en un restaurante y tiene un niño muy pequeño y tiene que recogerlo a las cinco de la tarde, ese horario hace inviable su vida profesional. En el campo de la conciliación todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Los primeros 53 días de 2017 han sido el peor periodo de violencia de género en 10 años, ¿cómo debemos luchar contra esta lacra?
En esta materia hay una cosa fundamental que no es la ley, ni el reglamento, ni la actuación: es la educación. Es absolutamente fundamental educar en el respeto a la persona y a la mujer, a la chica joven, a la niña… Tenemos que ser conscientes de que una ley que impida una agresión o un maltrato nunca será suficiente si no asumimos que el el respeto a la mujer es imprescindible.

Pero ante estas cifras y a corto plazo, ¿se deben revisar los protocolos de actuación?
Se pueden revisar y estoy segura de que se revisan. Las actuaciones policiales y judiciales son muy muy correctas y rápidas, pero la base de todo está en la educación.

¿Usted cree que es violencia de género o machista?
El problema no es la disquisición exclusivamente de la condición de esa violencia, sino por qué se produce, dónde está el origen o por qué no remite. Y creo que la respuesta son los valores. Uno debe aprender desde niño que hay que respetar al otro.

Según la última encuesta del CIS la corrupción es el segundo problema de España. ¿Cómo se combate?
La manera de combatir la corrupción es cumplir la ley y tener administraciones muy transparentes que den cuenta de la utilización de los bienes públicos, de las actuaciones, de dónde provienen los fondos, a quién se los han dado, en función de qué, de quiénes han sido los contratos, cuáles han sido las empresas que han concursado para una determinada adjudicación… toda esa información debe ser pública. La transparencia es un elemento fundamental en la lucha para combatir la corrupción o la tentación de la corrupción.

Habla usted de la transparencia. El otro día se hizo público que Rajoy y Puigdemont se habían reunido en secreto unas semanas atrás. ¿Comunicar este tipo de encuentros favorece a la transparencia democrática?
Que el presidente del Gobierno y un dirigente de una comunidad autónoma mantengan conversaciones de forma reservada es una cosa que no es ningún escándalo, es normal si se quiere llegar a algún tipo de acuerdo. Ahora, cuando se consigue el objetivo sí debe darse cuenta a la opinión pública. Pero que haya reuniones reservadas es el procedimiento para que lleguemos a acuerdos.

¿Nos ha demostrado el ‘caso Nóos’ que la justicia es igual para todos?
Sí, la Justicia en España actúa con independencia y según criterios profesionales.

En los últimos años Podemos ha enarbolado la bandera de la gente. De algún modo parece querer ocupar el papel de ‘defensor del pueblo’.
Yo no sé lo que pretende Podemos. Yo lo que hago es a todos los grupos darle la información debida y cuando alguno formula una pregunta contestar con los máximos datos posibles. Yo doy cuenta de todo a todos, no creo que ningún partido político trate de erigirse como defensor del pueblo, nada más que de sus ideas y sus programas.

¿Tiene sentido que haya defensores del pueblo autonómicos?
Así lo han decidido las comunidades autónomas, las asambleas o parlamentos de comunidades autónomas.

¿Le han llegado a usted quejas de ciudadanos catalanes sobre el empleo del castellano en Cataluña dirigidas a usted porque su defensor autonómico no las iba a recibir bien?
Sí, llegan quejas sobre la enseñanza del castellano en centros educativos públicos y concertados catalanes donde no se trata correctamente. Nuestra labor es dirigirnos a la autoridad educativa competente para hacerles llegar los casos.

Usted formó parte de la ponencia encargada de redactar el Estatuto de Autonomía de Andalucía. Con el problema de Cataluña, la cuestión territorial llva meses en un primer plano. ¿Es usted partidaria de modificar el Título VIII de la Constitución?
Yo no opino sobre lo que deben hacer los grupos políticos ni el Gobierno. Pero la ley hay que cumplirla y la Constitución también. Nuestra Constitución reconoce que España es una nación, que no hay un Estado plurinacional y que la soberanía popular reside en la Cortes Generales. Esto es lo que yo puedo decir.

¿Hay que someter los temas importantes a votaciones populares?
Los representantes de la soberanía popular, congresistas y senadores, son los que mejor pueden transmitir la voluntad, los deseos, los problemas o las circunstancias de los ciudadanos. Por ello, son quienes tienen que tomar las decisiones, los que tienen que decir si hay que hacer una ley o no, y en qué sentido.

Los referendos, en general, reducen cuestiones fundamentales a una pregunta vaga o imprecisa que no explica la consecuencias ni cómo puede repercutir en la vida de los ciudadanos o en la vida del país. Los referendos tienen bastante de trampa.

Entonces, ¿el problema catalán se soluciona en las urnas, en los tribunales o en el Congreso?
Yo no hablo de soluciones, pero sí digo que son el Congreso y el Senado, de acuerdo con la Constitución, los que deciden y toman posición sobre los grandes asuntos del Estado español. Sólo ellos.

Defensor Poney Express
Nota del Editor 5 Marzo 2017

En la entrevista que publica El Español con la Defensor del Pueblo, ante la pregunta sobre la conculcación de los derechos humanos y constitucionales de los ciudadanos español hablantes, la Defensor del Pueblo responde que "Nuestra labor es dirigirnos a la autoridad educativa competente para hacerles llegar los casos", por lo que  habrá que cambiar la denominación de la institución y en vez de Defensor del Pueblo deberá ser denominada Defensor Poney Express (Correos es una marca y no podemos copiarla).

¿Le han llegado a usted quejas de ciudadanos catalanes sobre el empleo del castellano en Cataluña dirigidas a usted porque su defensor autonómico no las iba a recibir bien?
Sí, llegan quejas sobre la enseñanza del castellano en centros educativos públicos y concertados catalanes donde no se trata correctamente. Nuestra labor es dirigirnos a la autoridad educativa competente para hacerles llegar los casos.


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El 155 y el apocalipsis como chantaje
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 5 Marzo 2017

Aunque ya casi nadie parece recordarlo, en el 2002 se aprobó una ley de partidos que apoderaba a los jueces para suspender o disolver las organizaciones políticas cuya actividad vulnerase de forma reiterada y grave los principios democráticos, persiguiese deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático mediante las conductas recogidas en el articulado de una norma que permitió ilegalizar a Batasuna y a las marcas fraudulentas con las que el partido de ETA pretendió burlar la ley de forma reiterada.

Su aprobación fue precedida y seguida por una traca de críticas procedentes de dos bandos diferentes: de un lado, los finísimos juristas no nacionalistas a quienes ilegalizar un partido les parecía intolerable en democracia, aunque no que el brazo político de una banda terrorista actuase dentro de la ley; del otro, el tropel nacionalista, que, comprensivo o cómplice con el asesinato, el secuestro y la extorsión, denunciaba la ley por ¡antidemocrática! Ambos bandos, opuestos en muchas cosas, coincidían en una, sin embargo: en que la aplicación de la ley produciría un apocalipsis, pues el pueblo vasco se levantaría contra tan feroz ataque a su libertad e identidad. ¿Apocalipsis? Cuatro chalados encima de un tejado ondeando una bandera: ese fue el apocalipsis. Pero su amenaza funcionó durante años como un auténtico chantaje para no hacer nada contra Batasuna, cuya ilegalización marcó el principio del fin de la banda terrorista.

Similar amenaza está funcionando con el secesionismo catalán. Sí, sí, ya sé que este no es violento ni tiene que ver con ETA o Batasuna. La comparación entre ambos conflictos no lo es, por eso, entre quienes los impulsan, sino entre la amenaza que están utilizando para evitar que el Estado aplique la ley en Cataluña con la misma diligencia con que lo haría en Burgos o Sevilla y con similar firmeza que si la violaran fuerzas no nacionalistas.

Esa amenaza no es otra que la de un apocalipsis si el Estado cumple con su obligación de asegurar el cumplimiento de la ley. Tal apocalipsis no se ha producido tras el procesamiento de los impulsores de la payasada del pasado referendo. No se producirá, más allá de las previsibles algaradas callejeras, si aquellos resultan condenados. Y es mucho más que dudoso que una parte de Cataluña llegue a alzarse contra el Estado si este decidiese, aplicando el artículo 155 de la Constitución, poner fin de una vez, y con la ley en la mano, a las insoportables bravuconadas de un presidente de la Generalitat que lleva meses vulnerando la ley y anunciando que convocará un referendo ilegal que supondría la comisión de varios actos delictivos.

Pero el chantaje del apocalipsis surte efecto: cada día el secesionismo da un paso hacia delante y uno hacia atrás el Estado democrático. A eso se le llama en estrategia perder una batalla.

El próximo lunes UNIDOS SI y Somatemps mandarán una carta a Soraya
La sociedad catalana exige a Rajoy la inmediata intervención y el 155
Catalanes leales a España se han movilizado en Barcelona para plantarle cara al separatismo y denunciar la "inacción" de Rajoy. Sugieren al presidente un puñado de medidas. Le exigen que actúe de una vez y se deje de dialogar. No aguantan más las "políticas dañinas" del Goven ni la "dejación de responsabilidades" de los sucesivos gobiernos de España.
Rosalina Moreno gaceta.es 5 Marzo 2017

“Ser español es un orgullo”, “la independencia es una indecencia”, “no son urnas, son trituradoras” son algunos de los lemas que este viernes por la tarde se escucharon frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona. Los proclamaron un plantel de catalanes leales a España, más de 200, que se concentraron para plantar cara por su cuenta al separatismo frente a la “inacción” del Gobierno de Mariano Rajoy. Recordemos que ante los continuos desafíos de los secesionistas, el Gobierno mantiene la mano tendida y está por el diálogo, en vez de hacer frente a las afrentas con mano dura, como le piden numerosas plataformas civiles y un partido, VOX.

“Intervención, ¡YA!” fue el lema de esta movilización ciudadana, como adelantó La Gaceta, para solicitar la “intervención” del Gobierno en Cataluña “ante la política secesionista, golpista y totalitaria sostenida, soportada durante tanto años”. Una acción más de las iniciativas que diversos colectivos vienen realizando para concienciar a la opinión pública de que “la inacción y dejación de responsabilidades de los sucesivos gobiernos de España ha llevado a la situación actual”.

¿Los promotores de éste último evento? El partido Unidos Sí, capitaneado por Enric Martínez-Herrera, y la plataforma Somatemps, presidida por Josep Alsina, de la que Javier Barraycoa es uno de sus fundadores ¿Los convocantes? La plataforma Convivencia Cívica Catalana, presidida por Francisco Caja, y VOX, la formación de Santiago Abascal, que Carlos Garcés lidera en Barcelona. También hubo presencia informal de afiliados de UPyD y el PP, y de la asociación de guardias y policías ‘All Cops Are Friends’ (A.C.A.F.).

Cabe destacar también que pese a que no se aprecia en las fotos que acompañan a ésta información -buena parte de ellas son proporcionadas por Somatemps-, asistieron muchas mujeres. Su estatura y la oscuridad impide verlas bien entre tanto manifestante fornido. Y es que en las primeras filas había numerosos miembros de la A.C.A.F., que suelen ser guardias y policías corpulentos.

Los congregados eran catalanes de derechas, centro, centro-izquierda y de izquierdas, y en la cita ondearon banderas de España, de Cataluña y de la Segunda República. En ella, Enric Martínez-Herrera y Josep Alsina pronunciaron sendos discursos y se leyó una misiva, la que este lunes ambos le harán llegar a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, ya que a las siete de la tarde estaba cerrado ya el Registro de la Delegación del Gobierno de España en Cataluña. El próximo día 6, Martínez-Herrera y Alsina volverán.

La velada finalizó con vivas a España, Cataluña, y a las Fuerzas del Orden. Los manifestantes quisieron dejar claro que para ellos “no son fuerzas de ocupación”, como proclaman los radicales de la CUP. Y frente a estos ataques, también tronó un gran aplauso para ellos, a instancias de Alsina.

Y por la importancia de lo que se allí se denunció, a continuación tiene las alocuciones de Enric Martínez- Herrera y el texto de la carta a Soraya, íntegros, así como declaraciones del presidente de Somatemps. Pinchando aquí tiene también el mensaje que trasladaron desde VOX, del que acudió una importante representación, y sobre el que ya se ha hecho eco este diario.

Martínez-Herrera es profesor de Ciencias Políticas y Sociología, que ha trabajado en universidades de prestigio como la de Cambridge, la Católica de Lovaina y la de Maryland. Fue expulsado de Podemos por su oposición al secesionismo y la insolidaridad territorial. “El nuevo pluralismo de Podemos, una astracanada”, ha manifestado este pasado diciembre a este diario.

El discurso de Enric Martínez-Herrera, líder de UNIDOS SI:
Buenas tardes queridos compatriotas,

Estamos hoy, viernes 3 de marzo de 2017, españoles de derechas, de izquierdas, de centro y de ni una cosa ni la otra, concentrados ante la Delegación del Gobierno de España en Cataluña. Esta concentración “transversal” es para solicitar su intervención ante la política secesionista, golpista, y totalitaria, sostenida y soportada durante tantos años, de la casta política en la Generalitat de Cataluña.

Y lo hacemos por encima de nuestras legítimas diferencias de credo e intereses particulares, y por encima de preferencias de izquierda o de derecha, centrándonos en el bien común, en la unidad de la soberanía, que no puede trocearse ni es susceptible de cuestionarse en ningún referéndum, y en la libertad, igualdad y solidaridad de todos los españoles en cualquier parte del territorio nacional, incluida, ciertamente, Cataluña. Muchas gracias por esforzaros en superar esas diferencias en aras del bien común y compartido.

El primer propósito de los convocantes es denunciar, muy sintéticamente, los padecimientos de millones de personas en ésta España nororiental a manos de la casta política instalada en la Generalitat de Cataluña y sus amplios tentáculos en la sociedad.

El segundo propósito de esta concentración es poner de manifiesto la fractura y malestar social que, con todo ello, se ha causado y sigue provocando, ahora, el gobierno autonómico del M.H. Sr. Carles Puigdemont, al reiterar su intención de convocar un referéndum sobre la hipotética secesión de Cataluña y no revertir sus abusos de las pasadas décadas, los cuales deben terminar y dar lugar a resarcimiento y compensación de centenares de miles de damnificados y víctimas.

Son más de tres décadas de deslealtad constitucional, sometimiento y atropello totalitario de derechos de la mayoría de ciudadanos en territorio catalán.

Son 30 años adoctrinando e inculcando en nuestros hijos los prejuicios, mantras, mentiras y la ideología nacionalistas, mediante las instituciones de enseñanza, desde la infantil a la universitaria, y desde TV3%.

Son 30 años sufriendo un sistema educativo clasista y etnicista que ha causado fracaso escolar en tres generaciones de ciudadanos, como demuestran los informes de`Convivencia Cívica Catalana, una de la organizaciones convocantes de este acto. Esto es un auténtico atentado contra el principio progresista de la igualdad de oportunidades, dificultando la movilidad social y reforzando, por tanto, la reproducción de clases sociales, e introduciendo en ella un vector etnocultural.

Son 30 años también de limpieza étnica e ideológica sistemática e implacable: una inaceptable colonización y “apartheid” etnonacionalista en las instituciones clave, como son la de enseñanza primaria, la secundaria y la universitaria; en los medios de comunicación social, como son televisión, radio, prensa y digitales; y en las administraciones públicas, autonómica, municipal, incluidos servicios como los sanitarios, donde la lengua común es más que suficiente para asegurar la comunicación con los pacientes y lo que debería primar, en realidad, es la mejor cualificación profesional posible del personal sanitario.

Son 30 años de corrupción y clientelismo sistémicos, que amén de constituir un auténtico saqueo o expolio por presuntos delincuentes, acarrea funestos sobrecostes a la economía. Aunque se le llama 3% porque así suscitó el problema, hace cerca de 15 años, Pasqual Maragall, en realidad se trata de comisiones ilegales en las adjudicaciones y contratos públicos de entre un 10 y un 20%.

Son 30 años de abusos, enchufes y despilfarro en el empleo público, en organismos autónomos opacos, en fundaciones que nadie fiscaliza, y en una falsa sociedad civil colonizada y subvencionada.

Son 30 años de acumular más y más poder y privilegios sin que se ganase con ello ninguna lealtad constitucional, y, muy especialmente, es el actual reto secesionista de la casta dirigente regional, auténtico golpe de Estado civil, que es gradual pero constante y se aproxima al desbordamiento.

Son cinco años de destrucción de una economía que fue uno de los motores de la industria española y la riqueza nacional. Un lustro de destrucción de puestos de trabajo de calidad y sustitución por otros, en hostelería, que podría hacer cualquiera, como mano de obra a destajo.

Algunas organizaciones, que se oponen a la secesión, pero hoy no están aquí, tras las cuales hay determinados grandes grupos empresariales y financieros de miras cortas y egoístas, así como determinados políticos a su servicio; sin embargo, ven con buenos ojos debilitar la solidaridad de todos los españoles con un falso “tracte fiscal més just”. Un nuevo pacto fiscal que, en realidad, es más injusto y contraproducente para el conjunto de la sociedad española y sus ciudadanos.

Están dispuestas, además, a más concesiones a la clase política y administrativa autonómica, y su posición sobre derechos lingüísticos e igualdad de oportunidades en Cataluña es sospechosa o, cuando menos, ambigua.

Para ir concluyendo, nuestro tercer propósito es entregar un documento dirigido a la Prensa y a la Vicepresidenta del Gobierno de España, Excma. Sra. Soraya Sáenz de Santamaría, y que leeremos al final de este acto, en el cual le exponemos nuestro apoyo a todo lo que sea defender el bien común y le solicitamos un encuentro en el que exponerle diversas medidas de intervención del Gobierno de España en esta Comunidad Autónoma que creemos que deben tomarse tras décadas de inacción y dejación de responsabilidades de los sucesivos gobiernos de España que han llevado a la situación actual.

La alocución de Josep Alsina, presidente de Somatemps:
“El Govern es sectario, golpista y corrupto”. Así lo ha manifestado el presidente de Somatemps, Josep Alsina, en el 278 de la calle Mallorca frente a esa masa de catalanes, muy españoles.

“Es sectario porque sólo gobierna para los suyos, y golpista porque quiere utilizar las instituciones del Estado para romper el Estado”, ha subrayado, además de recordar el caso Pujol y el Palau.

Alsina ha terminado su alocución pidiendo al Gobierno que escuche a los catalanes leales a España, que se reúna con ellos, como solicitan en la carta a Soraya.
La misiva a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría:

Señora:
El conjunto de entidades que nos dirigimos a usted hemos nacido de manera espontánea en la sociedad catalana, y llevamos años haciendo frente al separatismo, en la calle con el megáfono y la pancarta, pero también en el terreno intelectual tratando de contrarrestar las mentiras y falacias del separatismo, con libros, artículos, congresos, conferencias y actos públicos. Llevamos ya dos años organizando el 12 de octubre en Barcelona, de forma totalmente independiente y autofinanciada.

La situación en Cataluña es cada vez más irrespirable para aquellos que nos sentimos y queremos seguir siendo catalanes y españoles, a la vez que vemos como la gestión económica y social de esta comunidad es cada día más caótica, ruinosa y antisocial, con recortes en la sanidad y la educación públicas, impago a las farmacias, alejamiento de empresas e inversiones, desempleo y precaridad laboral, y demás desastres provocados por un gobierno autonómico sectario e irresponsable, que malgasta y malversa el dinero de los catalanes en sus aventuras separatistas.

Nos preocupa la situación de bloqueo político desde las instituciones catalanas, obcecadas en una huida hacia adelante peligrosa para la convivencia y que dificulta extraordinariamente la vuelta a la normalidad democrática.

Queremos confiar en el Gobierno de España y apoyarle en todo aquello que signifique el bien común. Sin embargo, tememos que la voluntad de buscar una solución pactada conlleve nuevas cesiones que solo retrasen, y finalmente dificulten, la solución real del problema creado por el separatismo, y que puedan resultar en una frustración y una sensación de abandono para los catalanes que estamos dando la cara, y sufriendo un desgaste y un escarnio personal, social, profesional e incluso económico.

Por todo ello queremos elevarle las siguientes peticiones:
1. Intervención, por personal de la Administración General del Estado, de cada euro que llegue a Cataluña, incluidas las partidas financieras del Fondo de Liquidez Autonómico, para garantizar que se gaste en las necesidades sociales del pueblo catalán y no en aventuras separatistas, como son los cientos de millones del presupuesto de la Generalitat que podrían estar destinados a un referéndum ilegal y sedicioso, las sedicentes “embajadas” en el exterior, el Consell de Diplomàcia Pública de Catalunya (Diplocat), y los viajes al extranjeros de autoridades autonómicas para buscar apoyos a la secesión.

2. Firmeza institucional, política y legal frente al separatismo. Ninguna concesión en ningún ámbito, en especial de las sentencias de los Tribunales sobre derechos lingüísticos en el sistema educativo, las Administraciones Públicas e, incluso, el sector privado. Exigencia rigurosa de cumplimiento de normativa básica y en la gestión de las competencias descentralizadas, incluida la supervisión de los contenidos y procedimientos docentes previstos en la Constitución y la legislación superior. Recuperación gradual de competencias transferidas que corresponden constitucionalmente a la Administración General y que han sido manifiestamente mal gestionadas, con escándalo e incluso alarma social por una corrupción sistémica – como así cabe calificarla – y notorios y recurrentes abusos de poder.

3. Más presencia en Cataluña de las instituciones y servicios estatales, más pedagogía desde los medios de comunicación catalanes y los foros académicos, sociales o profesionales – cabe observar como referente el ejemplo de Canadá tras el referéndum de “soberanía-asociación” de 1995 – así como en el estratégico ámbito educativo, incluido el de la Universidad, ahora completamente dominado por el nacionalismo, incluidas sus redes clientelares.

4. Si esta intervención gradual del Gobierno de España, conforme a derecho, no bastara, aplicación gradual también de los mecanismos previstos en el Art. 155 de nuestra Constitución.

5. Apoyo político y mediático a las entidades defensoras de la españolidad de Cataluña.

6. Una entrevista con usted para poder expresarle nuestras inquietudes personalmente y desarrollar nuestra exposición en aquellos puntos que Vd. desee.

Reciba un cordial saludo.

Enric Martínez Herrera. Unidos Sí.
Raquel Casviner. Convivencia Cívica Catalana
José Alsina. Somatemps

'Te has valido del sistema que querías destruir'
La carta de un guardia civil a la etarra Majarenas tras su salida de prisión
La Gaceta 5 Marzo 2017

El guardia civil retirado Antonio Mancera Cárdenas ha respondido a la etarra Sara Majarenas tras la decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, de otorgarle el segundo grado penitenciario para permitirle "continuar la convivencia" en la Fundación Padre Garralda con su hija de 3 años.

En la misiva, el agente retirado recuerda a Majarenas, que escribió una carta en la que pedía la salida de prisión porque ella y su hija se "necesitaban", que pertenece a una banda terrorista que ha asesinado a más de 900 personas y que las víctimas ya "no tendrán reparación". "¿Te has parado a pensar, ya no solo como madre sino como ser humano en la reparación de aquellos a los que sumisteis en la más absoluta obscuridad? Ellos jamás tendrán la reparación que tú has reclamado", dice.

Asimismo, pide a Majarenas que "disfrute de la alegría de ver crecer a su hija, algo que no permitieron a sus víctimas", y asegura que se ha valido del sistema que quería destruir. "Si tu arrepentimiento es sincero, solo te queda ayudar a esclarecer los 300 asesinatos que aún están sin resolver, hazlo como madre, por esos niños a los que les arrebatasteis su infancia", asevera.

Por su interés reproducimos íntegramente la carta, publicada en la web benemeritaaldia.org:

"Sara he leído tu carta y quiero darte mi más sincera enhorabuena, siempre he creído que no hay nada peor que un niño tenga que crecer sin uno o sin ninguno de sus padres, como he creído que no hay nada peor para un padre o una madre que tener que sobrevivir a su hijo porque alguien ha decidido arrebatárselo, asesinarlo. Enhorabuena, porque vas a poder disfrutar de tu hija y tu hija va a poder crecer contigo al lado.

Es cierto que para una madre o para un padre el momento más difícil y duro de su vida es tener que vivirla sin su hijo cerca o simplemente sin su hijo, entiendo por tanto tu zozobra, y para entender tu zozobra, el momento más difícil de tu vida y posiblemente del de tu hija hay que ponerse en el lugar de una madre que tiene a su hija en el hospital, que ha perdido a su hijo o que le tiene destrozado por una bomba en la UVI o ponerse en el lugar de un hijo que ha sufrido heridas graves por culpa de un ser irracional, violento y lleno de odio, o ponerse en el lugar del que ha perdido a sus padres. ¿Lo has hecho tú alguna vez? ¿Te has puesto en el lugar de esas madres o de esos niños?.

Como entiendo también, porque me pongo en tu lugar y en el de tu hija, que nunca hubieses podido imaginar que algo tan duro como lo que has pasado pudiese pasarte precisamente a ti, como nunca imaginaron los hijos y los padres de los cerca de novecientos asesinados por ETA, banda asesina a la que perteneces, que algo tan cruel e inhumano pudiese pasarle a ellos, y les pasó, fueron víctimas de la violencia y del odio terrorista, del tuyo también, porque la lacra de la violencia etarra se expandía absolutamente para llegar a todos a los que odiabais, el odio y la violencia llegó incluso a niños de la edad de tu hija, a los hijos de mis compañeros, además de a los padres y madres de otros muchos niños de la edad de tu hija que perdieron a sus hijos.

Como todos sabemos, y como tú nos cuentas en tu carta pública, lo que le ha tocado vivir a Izar, a tu hija, no es fruto de un simple accidente ni de una enfermedad casual, como no fueron accidentes ni enfermedades casuales los cientos de asesinatos de ETA y las decenas de asesinatos de menores que cometió la banda asesina, porque vosotros no solo intentasteis asesinar, sino que lo hicisteis, asesinasteis a cientos de personas, de hombres, mujeres y niños, con un único fin, acabar con la democracia, sin pensar siquiera a quien os llevabais por delante. Vosotros lamentablemente en más de ochocientas ocasiones no errasteis el objetivo y a pesar de ello, aquellos niños que crecieron sin padres, aquellos padres que perdieron para siempre a sus hijos, siguen luchando hoy, como verdaderos demócratas, sin odio y pidiendo justicia, algunos de aquellos niños lo hicieron además como verdaderos herederos de los valores de sus padres, ellos aprendieron los valores de sus padres a pesar de no tenerlos cerca, vosotros teniéndolos al lado cada día no podéis enseñárselos a vuestros hijos porque simplemente carecéis de ellos.

Imagínate, como madre, el camino que tuvieron que recorrer aquellos niños y aquellos padres solos, y lo que les queda por recorrer cada vez que alguien como tú recibe beneficios que negasteis a sus seres queridos, ellos tampoco lo pasaron bien, no estuvieron bien entonces y no lo están hoy, siguen necesitando a sus padres y siguen preguntándose ¿Por qué? Ni ellos tienen la respuesta, ni vosotros la sabéis, porque sois irracionales.

Dices que se te han hecho largas estas últimas cinco semanas en que tu hija estuvo hospitalizada y lo entiendo porque soy padre, y he vivido y sé del sufrimiento cuando tu hijo está en la UVI, luchando; imagínate lo larga que ha sido la vida de los niños a los que enviasteis a la UVI, de los que le arrebatasteis a sus padres, lo largo que ha sido el camino para los padres que por vuestra culpa perdieron a sus hijos, imagínate la tortura para ellos, imagínate el daño físico y psicológico a que los sometisteis, la ansiedad por la pérdida del ser querido, imagínate la ansiedad de esos niños, de esas madres que pasaron en un momento, el momento en que decidisteis apretar el gatillo, en que detonasteis la bomba, a perder a sus hijos, entiendo tu ansiedad y la de tu hija, aunque no estoy seguro que tu hayas entendido nunca la ansiedad de aquellos a los que privasteis de sus padres o de sus hijos.

Dices al final de tu carta que “Yo la necesito a ella, ella me necesita a mí. Si no, no habrá reparación posible. O por lo menos, costará mucho más”. ¿Te has parado a pensar, ya no solo como madre, como ser humano, en la reparación de aquellos a los que sumisteis en la más absoluta obscuridad? Ellos jamás tendrán la reparación que tú has reclamado y has obtenido, a ellos no es que les vaya a costar mucho más, es que les ha costado todo, su modo de vida y su familia, porque ellos, al igual que tú y tu hija ahora, se necesitaban, con una única salvedad que nunca podrán sentir la alegría de recuperarlos, de abrazarlos, de sentirlos cerca, que tu has sentido al estar cerca de tu hija, al reencontrarte con ella.

Dicen que te has arrepentido de tu paso por ETA, lo dudo, seguramente lo has hecho por estar cerca de tu hija, y desde el punto de vista de un padre puedo llegar a entenderlo, pero no creo que sea un arrepentimiento verdadero, si de verdad fuese arrepentimiento ¿por qué no fue hace tres años, hace cinco o hace diez? ¿Por qué en febrero? No no es arrepentimiento, no estás arrepentida, te has valido del sistema que queríais destruir, y eso no es arrepentimiento, es hipocresía.

Apelas a tu condición de madre, pero no te conformas con estar con tu hija, aunque sea en un piso tutelado, pretendes y así lo has pedido en tu carta "Izarrekin Sara Etxera!", “¡Sara Fuera de la Casa!”, no te conformas con lo principal disfrutar de tu hija, algo con lo que se hubiese conformado una buena madre, pretendes mucho más. Pero si me equivoco y tu arrepentimiento es sincero, solo te queda como madre ayudar a esclarecer los 300 asesinatos que aún están sin resolver, hazlo como madre, por esos niños a los que les arrebatasteis su infancia y a sus padres, ponte como madre en su lugar y piensa en tu hija al hacerlo.

Sin embargo y a pesar de que no te creo, me alegro que tu hija y tu estéis cerca, juntas, disfrutando vuestra vida unidas, pienso que ningún niño debería vivir sin sus padres, ningún padre, ninguna madre debería vivir sin sus hijos, pero piensa, como madre, en los cientos de madres que dejasteis sumidas en la oscuridad más absoluta, como tuvieron que afrontar solas el camino de la vida, como quedaron huérfanas de hijos, piensa en los cientos de hijos que quedaron simplemente huérfanos, solos por vuestra decisión, por la tuya, Sara.

Disfruta de la alegría de ver crecer a tu hija y de la alegría de que ella te vea envejecer a su lado, algo que no permitisteis a vuestras víctimas, y cuando la veas cada día a tu lado, cuando celebres sus cumpleaños, acuérdate de aquellos otros niños, algunos de la edad de tu hija, a los que tú y los tuyos no les disteis oportunidad de crecer junto a sus padres, acuérdate cuando la veas reir y jugar, de aquellas otras madres a las que tú y los tuyos privasteis de sus hijos, porque ellas también los necesitaban a su lado".

'El himno me da asco y la bandera es un horror'
La televisión pública vasca insulta e incita al odio a los españoles
La Gaceta 5 Marzo 2017

La cadena pública vasca ETB ha emitido un programa de humor en el que se incita al odio a los españoles. Diversos personajes públicos hablan de forma despectiva de nuestro país y califican a los españoles como "fachas", "paletos" e "ignorantes".

El espacio “Euskalduna naiz, eta Zu”, que fue emitido el pasado 8 de febrero y que está disponible en el canal de la televisión pública vasca en Youtube, pregunta a varias personas del mundo de la cultura vasca, como los actores Joseba Apaolaza y Miren Gaztañaga, el escritor y periodista Fermín Etxegoien o el cantante Xabier Saldias, qué significa para ellos España y ser español. A partir de ahí, comienzan los descalificativos e insultos contra los españoles, que oscilan desde “fachas”, “paletos”, “chonis”, “atrasados”, “catetos” e “ignorantes” hasta calificativos sobre el “horror” de la bandera y apreciaciones en torno a la camiseta de España, que “lavarían con lejía”, o sobre el himno -"¿qué haces si lo ponen en televisión?", preguntan. "Me dan ganas de vomitar y la apago" responde la activista Josebe Iturrioz-.

El colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha anunciado que denunciará a la cadena de televisión ante la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) por emitir un programa en el que se "incita al odio y se promueve la radicalización". La organización considera "sumamente grave que una televisión pública invierta el dinero de todos los ciudadanos en programas que incitan al odio y promueven postulados xenófobos". Por ello, ha pedido que se analice el programa por promover la xenofobia contra los españoles y ha instado al ente a que se pronuncie en torno al empleo de fondos públicos para estos fines.

COVITE ha asegurado que "la emisión de este espacio es un ejemplo de la cultura del odio que sigue vigente en el País Vasco y de que ETB se ha convertido en una de sus promotoras con emisiones que incitan el rechazo a los españoles" y se ha preguntado qué pasaría si se emitiera un programa similar que se centrara en colectivos como los musulmanes o los inmigrantes.
UPN: 'Es intolerable'

Unión del Pueblo Navarro ha comunicado que presentará el próximo lunes en el juzgado una denuncia para que se estudie la posible existencia de un delito en la emisión del programa ya que "se traslada un sentimiento de odio hacia España". En un comunicado ha considerado "intolerable e indignante" la emisión y ha comunicado que registrará una declaración institucional en la Mesa del Parlamento para trasladar "su más enérgico rechazo". Además, ha instado a la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, a que traslade al lehendakari, Iñigo Urkullu, "la indignación ante la emisión de un programa en el que buena parte de los ciudadanos y ciudadanas de Navarra se han sentido ofendidos".

Por otra parte el PSE, socio del PNV en el Gobierno vasco, ha pedido a la dirección de la cadena que retire de su web el programa por "no respetar la pluralidad de sentimientos e identidades que existen entre los vascos, presentar una imagen insultante hacia el resto de España y a Euskadi como si fuera una comunidad ajena". En este sentido, han recordado que la ETB "está obligada a ser respetuosa con el marco jurídico vigente y, por tanto, a no presentar a Euskadi como una realidad política independiente de la española".

Los libros de Crónica Global
Ramón de España retrata el proceso soberanista en el nuevo libro de 'Crónica Global'
'Apuntes desde el manicomio catalán. Del Astut a Cocomocho' es el título de la obra que llega a las librerías
Redacción Crónica Global 5 Marzo 2017

Ramón de España no es solo una pluma afilada, mordaz y crítica. Se trata del periodista que retrata con una sabia mezcla de crudeza e ironía las contradicciones en las que vive la política catalana en los últimos tiempos. Apuntes desde el manicomio catalán. Del Astut a Cocomocho es el título de la obra que Crónica Global lanza al mercado con la selección de un centenar de los artículos cortos del escritor en su sección semanal Manicomio catalán, que ya dio nombre a una anterior entrega del cronista.

Puestas en común, sus aportaciones semanales dibujan una lectura sarcástica y desenfadada del llamado proceso soberanista. Sus dos principales protagonistas, Artur Mas (El Astut) y Carles Puigdemont (Cocomocho), desfilan por los principales hechos acontecidos en los últimos años de exaltación independentista.

No faltan tampoco las referencias en el libro a otros protagonistas tangenciales, como la CUP y sus líderes políticos, la ANC y Òmnium Cultural, los políticos españoles o los voceros mediáticos del nacionalismo catalán. Todos ellos son objeto del despiadado retrato periodístico de Ramón de España en una obra en la que su autor aparece en portada entre los dos últimos presidentes catalanes haciendo el símbolo de las cuatro barras.
Prólogo de Manuel Cruz

Apuntes desde el manicomio catalán se abre con un prólogo del filósofo Manuel Cruz en el cual califica a Ramón de España como el “cronista filósofo” porque, en su opinión, “se alimenta de la perplejidad, del estupor que le genera el mundo que le rodea”. El actual diputado socialista agrega que para reaccionar así se requiere “una actitud alerta, un pensamiento adiestrado y una palabra rica, cualidades todas ellas de las que anda ciertamente sobrado [el autor]”.

Ramón de España (Barcelona, 1956) ha dedicado dos libros anteriores al análisis de la situación política catalana (El manicomio catalán y El derecho a delirar). Dos días por semana prosigue su especial disección de los acontecimientos en Crónica Global, lo que le ha convertido en el gran cronista crítico con el procés.
Cuarta obra

Con la publicación de este último libro en 2017, que estará disponible en las librerías y que será posible adquirir a través de internet, Crónica Global edita su cuarta obra de la colección que se inauguró a principios de 2016 con Aguas turbias, de Cristina Farrés; Diamantes sucios, de Carlos Quílez; y Comín, el enterrador solitario de la sanidad catalana?, de Ignasi Jorro.

A lo largo de este año también verá la luz la obra del periodista económico y colaborador del medio Carlos Díaz Güell titulada Oportunidad perdida, en la que el autor repasa los principales puntos negros de la economía española y la incapacidad de la sociedad y sus dirigentes para transformar el modelo productivo durante los años de la dura crisis vivida.

 


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