AGLI Recortes de Prensa    Lunes 6  Marzo 2017

"Spain is ruined for 50 years"
Roberto Centeno elconfidencial 6 Marzo 2017

El pasado día 25, el periódico británico 'Daily Express', con una tirada doble de 'El País', publicaba un artículo en primera plana de su edición internacional con ese título, “España, arruinada para los próximos 50 años”. El artículo se refería a un artículo mío publicado en EC el pasado noviembre y explicaba los hechos y cifras en que se sustentaba tan aparentemente apocalíptica afirmación. El miércoles pasado, 'Rusia Today', el canal de TV en español para Latinoamérica, EEUU y España, con millones de oyentes, recogería también este hecho, y tanto el uno como el otro han tenido una repercusión tal que cada día va a ser mas difícil a la Comisión Europea mirar para otro lado, ante una realidad que afecta no solo al futuro económico de España sino también al futuro de la eurozona.

Por supuesto, ni Gobierno, ni Banco de España, ni tampoco la Comisión han refutado una sola cifra. Un debate en profundidad es lo último que Rajoy y Bruselas necesitan, por lo que han optado por el silencio en España y por la respuesta educada y promesa de analizarlo en la Comisión. Aunque ahora lo tienen crudo, el 'Daily Espress' y 'Rusia Today' no serán los únicos medios que expliquen la realidad española; el instituto económico mas prestigioso de Alemania acaba de validar nuestros cálculos y, dadas las graves consecuencias, van a pedir una explicación de las divergencias entre PIB real y oficial al INE y a Eurostat. En cuanto los mercados sean conscientes de la verdad, ni la Comisión mirando para otro lado ni San Draghi con sus préstamos disparatados sin control alguno serán capaces de evitar el final del mayor periodo de despilfarro público y corrupción de toda nuestra historia.

Cada familia acumula una deuda de 136.000€
Cuando en los años cincuenta y sesenta en España nacía un niño/a, no heredaba deuda alguna, heredaba las mejores empresas de lo que hoy es el Ibex, que eran públicas, y más de la mitad (el 54%) del sistema financiero (cajas de ahorros). Heredaba, también, el cuarto mejor sistema público de enseñanza de Europa, un excelente Sistema Nacional de Salud y un sistema de pensiones que le garantizaba una vida digna al final de su vida laboral. Y más importante aún, tenía la seguridad de que viviría mejor que sus padres, y sus posibilidades de encontrar un trabajo digno y bien remunerado eran máximas porque apenas existía paro y el esfuerzo y el trabajo bien hechos eran siempre recompensados.

Esta España, que durante los años sesenta experimentó un crecimiento tan fulgurante que nos llevó a ser la octava potencia económica del mundo, fue literalmente aniquilada por la plaga bíblica de la Transición, “realizada por traidores a la democracia para repartirse el botín del Estado y de las grandes empresas públicas, bajo el pretexto de la reconciliación nacional. Se abandonó el proyecto pacífico de ruptura democrática y adoptaron el consenso para el reparto de riquezas, honores y territorios, rompiendo España en 17 trozos contrarios a la realidad histórica y geográfica de una de las unidades nacionales mas antiguas de Europa y del mundo. Nos robaron la democracia imponiendo una oligarquía de partidos sin separación de poderes ni representación política y crearon un modelo de Estado único en el mundo, causa de nuestra ruina económica y política y corrupto hasta la médula” (1). “Si tuvieran vergüenza y honor, se habrían pegado un tiro”, diría Camilo José Cela de los 'padres' de la Transición.

El devastador resultado es que cada niño/a que nazca hoy hereda una deuda de 34.000 euros (la deuda pública total es de 1,56 billones de euros) o de 41.000 euros si sumamos la deuda del Banco de España con el eurosistema (325.000 millones de euros). Los españoles, el pueblo mas desinformado y engañado de Europa, no parecen ni mínimamente conscientes de lo que esto significa: la ruina de las generaciones futuras durante al menos 50 años. Una familia media con dos hijos hereda hoy una deuda de 136.000 euros o de 164.000 euros si sumamos la deuda con el eurosistema, aparte el infierno fiscal al que está sometida, con el nivel impositivo más alto de toda nuestra historia y el tercero sobre las familias de la OCDE. Los niños de hoy tienen una certeza diferente: por primera vez en siglos, vivirán peor que sus padres, y más de la mitad de ellos o no encontrarán trabajo o el que encuentren no les permitirá salir de la pobreza.

Las empresas públicas fueron vendidas a precio de saldo para financiar al despilfarro público, las de petróleo y gas a los separatistas, unos monopolios públicos que pasaron de funcionar en régimen de precios administrados a precios libres sin control alguno, con lo que los oligopolistas separatistas expolian así a los consumidores sin contemplaciones. Las cajas de ahorros fueron destruidas por políticos y sindicalistas ignorantes, avariciosos y ladrones que la oligarquía política puso al frente de las mismas, sin que ninguno haya respondido de nada. Sus activos han pasado a los grandes bancos, que han recibido ayudas públicas gigantescas y ni siquiera han restablecido el crédito a la economía.

Y en cuanto a la enseñanza pública, ha sido destruida, hasta el punto de que ha dejado de ser el ascensor social que fue en el pasado. La sanidad ha incrementado sus costes en un 60% desde que fue transferida a las autonomías, mientras el nivel de asistencia ha bajado. En cuanto a las pensiones, donde nueve millones de perceptores viven completamente engañados respecto a su futuro, el déficit de las mismas es de 20.000 millones anuales, casi la mitad del déficit total de las AAPP, lo que significa que los perceptores actuales van a ver reducida su pensión en un 20% por un procedimiento u otro, aunque mucho peor lo tienen los que se jubilen a partir de 2019 como consecuencia de la Ley de Sostenibilidad del PP en 2013: se repartirán lo que haya en función de su esperanza de vida, recibirán la mitad que hoy.

Y en el colmo de los colmos, en perfecta simbiosis con la mayoría de medios, colaboradores necesarios en nuestra ruina económica, social y moral, aniquilaron en la población adulta todo ánimo para levantarse contra la inmoralidad y el despilfarro de la clase política y gobernante que les está arruinando a ellos, a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Han quitado el alma a los españoles, que van como corderos al matadero.

PIB: cada euro adicional costó 1,9 de deuda
A principios de enero pasado, Pierre Moscovici, comisario para Asuntos Económicos de la UE, y Vladis Dumbrosky, vicepresidente de la Comisión, respondiendo a una carta posterior a la enviada por el grupo de profesores y economistas que hemos denunciado ante Bruselas la manipulación sistemática de las cifras de PIB desde 2008, en la que les reiterábamos nuestra grave preocupación por una burbuja de déficit que no cesa de crecer —España necesita emitir cada semana la salvajada de unos 5.000 millones de euros de deuda— y la falsedad de la recuperación económica, dado que aun con la cifra oficial, cada euro adicional de PIB en 2016 costó 1,9 euros de deuda, lo que significa que no vamos a la recuperación sino a la suspensión de pagos. A ello añadíamos la imposibilidad de cumplimiento de los generosísimos objetivos de déficit de 2016 y 2017, y el engaño del empleo, donde mientras el volumen de trabajo del conjunto de la economía cayo un 1% se crearon 413.900 empleos, repartiendo menos trabajo entre más con salarios de miseria de 600 euros la mayoría.

Respondieron afirmando que estaban seguros de que el Gobierno cumpliría los objetivos, aceptando que tener un empleo en España no garantiza salir de la pobreza, pero silencio sobre la burbuja de deuda. La seguridad —como siempre— ha durado poco. Hace dos semanas, la Comisión ha admitido que España no cumplirá los objetivos de déficit en 2016 y menos aún en 2017. Nuestra respuesta ha sido: “Están incumpliendo gravemente sus obligaciones con el pacto de estabilidad y crecimiento, poniendo en peligro cierto el futuro de la eurozona, permitiendo que España lleve 10 años incumpliendo el déficit y, en lugar de actuar, se limitan a mirar para otro lado, llevándonos al desastre económico”. Pero dado que Merkel ha ordenado a la Comisión que no se suscite problema alguno hasta después de las elecciones, Rajoy podrá seguir incumpliendo déficit y mintiendo en los Presupuestos sin temor alguno.

Por otro lado, el Gobierno acaba de hacer oficial la cifra de crecimiento del PIB en 2016, 3,2%, que es manifiestamente falsa, sin que Bruselas haya comprobado nada. Y es que todos los índices de actividad, demanda y comercio exterior se han desplomado en 2016 respecto a los de 2015, cuyo crecimiento oficial fue del 3,1%. Si la variación de los componentes del PIB ha caído a la mitad o menos, el PIB no puede haber crecido mas que en 2015. Nos toman por imbéciles 'as usual'.


Adicionalmente, los ingresos fiscales en los 11 primeros meses de 2016, según la Agencia Tributaria, han subido en términos homogéneos solo un 1,9%, el número de horas totales trabajadas en la economía ha caído un 1% y en el sector exterior el crecimiento de las exportaciones ha pasado del 4,3% en 2015 al 1,7% en 2016. Pero ante todo, aparte del Himalaya de mentiras del Gobierno, medios y clase política, deben tener muy claro que esto no es un debate abstracto entre economistas, esto afecta directa y gravemente a sus vidas y haciendas.

Si las cifras reales de nuestra economía se hacen públicas, que el PIB real es un 17,5% inferior al oficial, y en consecuencia que la relación deuda/PIB es del 172%, España tendría que ser intervenida en semanas o suspender pagos. Un corralito temporal para los ahorros como ocurrió en Grecia sería inevitable, razón por la que venimos recomendando desde hace tiempo que guarden en casa la cantidad necesaria para vivir un año. No sabemos cuándo va a ocurrir esto —o cuando los mercados sepan la verdad, o cuando suban los tipos, o cuando se acabe la barra libre del BCE, ya no lejanos por la escalada inflacionista—, pero ocurrirá. España, al igual que el sistema de pensiones, está quebrada, y esto no es un juicio de valor, son matemáticas.

(1) Antonio García Trevijano, el más grande pensador político del siglo XX en España, y líder indiscutible de la oposición democrática al franquismo.

Francesc Homs no quiere ser de este Estado
Javier Orrico Periodista Digital 6 Marzo 2017

Ante el tribunal que lo juzga, declaró hace unos días Francesc Homs, hoy senador, ayer consejero de Presidencia de la Comunidad Autónoma de Cataluña, que, si se le obliga a cumplir las leyes, no quiere ser de este Estado. Se refiere al Reino de España. Lo que no comprendo del todo es por qué no lo lleva a cabo. Bastaría con que renunciara a todos sus cargos públicos y a su nacionalidad, que supongo que es algo que se puede hacer.

Pero el Estado (parece mentira que el señor Homs parezca ignorarlo, cuando lleva toda su vida adulta viviendo del Estado) no es más que la estructura política e institucional que adoptan las naciones. Y que, a su vez, las definen. Las naciones modernas son construcciones legales, su sangre son las leyes, ya no la raza, ni el origen, ni siquiera la lengua, a salvo de que siempre debe haber una que permita la comunicación entre los ciudadanos de lenguas distintas y la igualdad efectiva, sobre todo cuando hay una lengua común y las demás se utilizan como elementos de exclusión y barreras alzadas para discriminar.

Lo que no podría el señor Homs es dejar de ser español, precisamente en el sentido en que el nacionalismo catalán sigue usando la palabra nación: en el sentido medieval, en el de nacer. La condición reaccionaria de nuestros nacionalismos, con la complicidad de la izquierda prediluviana, esa anomalía española, consiste en reivindicar, a casi tres siglos de la Ilustración y de las revoluciones francesa y americana, y a más de dos de la Constitución de Cádiz de 1812, la idea de nación del Antiguo Régimen, la de las sangres, las castas, los fueros y la desigualdad. Homs, para su desgracia, según él, nació en España, que es eso que está debajo de los Pirineos, y en cuyo devenir histórico han participado siempre, bajo distintas formas organizativas y de poder, los habitantes de la esquina noroeste. Es su idea de nación la que los hace más españoles que a nadie.

Por supuesto, en una nación democrática, y España lo es, con todos sus defectos (deberíamos recordar que el afán de perfección absoluta ha sido lo que ha llevado a las peores tiranías de la historia, y que la democracia no cambia nuestras imperfecciones, sólo las regula y modera), el señor Homs puede aspirar a cambiar el Estado, e incluso a crear un Estado nuevo y separado del que tenemos. No se le juzga por eso, sino por saltarse la ley para lograr ese fin. Y porque saltarse la ley nos conduce de nuevo a la selva y la violencia desatada. Yo también quiero poner urnas, señor Homs, para separarme de usted y de todo lo que usted representa. Pero, afortunadamente, vivo y acepto, porque soy demócrata, dentro de la estructura legal que me defiende de usted, que es la misma que lo defiende a usted de mí.

Le aseguro, sin embargo, que a mí tampoco me gusta este Estado. Porque no me gusta que, por haber nacido en una u otra parte, me correspondan menos derechos y un trato diferente al que se les otorga a todos aquellos que se declaran nacionalistas, y que parecen gozar de una naturaleza superior a la mía. No me gustan los privilegios fiscales de vascos y navarros. No me gusta, en absoluto, que los ciudadanos de regiones con dos lenguas puedan venir a trabajar a las regiones de lengua española, pero los monolingües no puedan ir allí. No me gusta no tener acceso a hospitales o instituciones educativas de cualquier lugar de España. No me gustan la prepotencia y el racismo con que los nacionalistas tratan y consideran a los demás españoles. No me gusta que un corrupto catalán resulte impune por el hecho de serlo y por estar negociando con un Estado, en efecto, débil y cobarde, bajo el permanente chantaje de la separación.

No me gusta usted, señor Homs, ni sus amiguetes, ni la corte esperpéntica, tan española, tan Viridiana, con que se presentan ante la justicia para intentar esquivarla. Pero me aguanto. Porque he elegido vivir en la civilización y en democracia, y no en la tiranía disfrazada de urnas que ustedes han construido en una parte de mi país, tan mía como suya. Y eso, señor Homs, el régimen corrupto y xenófobo que encarnan usted y los suyos, es lo que menos me gusta.

Corrupción
Francesc Moreno cronicaglobal 6 Marzo 2017

La corrupción es un concepto muy amplio que abarca circunstancias y comportamientos muy diversos. En este articulo me centraré en la corrupción vinculada al ejercicio del poder político.

Decía Lord Acton que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. A más poder, se tiene más posibilidades de creerse impune. Va con la naturaleza humana. Creerse impune está en el origen de los casos de corrupción que, afortunadamente, son noticia estos días. Digo afortunadamente porque la única forma de frenar la corrupción es que disminuya la sensación de impunidad de los poderosos. Que vean las barbas de su vecino pelar. La eclosión de casos de los últimos años refleja que la democracia no esta muerta y sirve para que los detentadores del poder económico y político moderen sus afanes.

Los casos Gürtel, Bárcenas, Urdangarin, Millet o Pujol , por poner ejemplos de máxima actualidad, sólo se explican, además de por el afán enfermizo de la mayoría de humanos por acumular riqueza y poder, porque los protagonistas se creían, y de hecho lo fueron durante muchos años, impunes.

Con todo, llama la atención que, con la avalancha de casos de corrupción que nos invade, apenas se produzca un debate sobre sus causas y cómo combatirla más allá de la imprescindible independencia del poder judicial.

Para disminuir la corrupción vinculada a la política sólo hay dos recetas: más democracia y menos Estado.

La corrupción es directamente proporcional al crecimiento desmesurado del Estado y la proliferación de organismos y empresas con participación pública. El peso económico del sector público es cada vez mayor. La connivencia con los políticos y funcionarios es crucial en el devenir de multitud de empresas de obras, comerciales o de servicios que viven de las licitaciones o permisos públicos. A más Estado, más corrupción. Ello no significa que defienda un Estado débil. Al contrario, el Estado debe ser pequeño pero fuerte, más arbitro que jugador. Pero a los políticos los que les va, por su propia naturaleza, es disponer de más presupuesto, más empleados, en definitiva más poder.

La corrupción es directamente proporcional a la falta de democracia. Que en los Estados autoritarios no transciendan los casos de corrupción no significa que no existan. Al contrario, estos regímenes se aguantan en base a la corrupción generalizada. Sin separación de poderes efectiva, sin oposición política, sin libertad de prensa, la corrupción campa a sus anchas.

Y los más corruptos son aquellos que combinan la falta de democracia con un sector privado débil o inexistente. La concentración de poder político y económico conlleva la máxima corrupción, y lo que es peor, corrupción sobre la supervivencia cotidiana.

Una última consideración referida a España. Nuestra corrupción tiene mucho que ver con la financiación de los partidos. Basar la financiación de los partidos en las cuotas de los militantes y la financiación pública es pretender un imposible. La financiación de empresas y lobbies existe. Hagámosla transparente. De lo contrario, se favorece la opacidad y el delito. Se propicia la aparición de personajes que al final no se sabe si recaudan en nombre del partido de turno o por cuenta propia.

No pensemos que la corrupción es un problema de unas cuantas manzanas podridas que hay que extraer del cesto. La podredumbre es un fenómeno natural que se produce y se seguirá produciendo. Lo que se puede hacer es actuar para que el ecosistema no la favorezca. Pero, desgraciadamente, no parece que haya mucho interés por parte de los partidos, ni en el poder ni en la oposición, ni tan siquiera en los medios de comunicación por afrontar estos temas en serio.

Los casos de corrupción han saltado a los tribunales y a los medios como consecuencia de los excesos de los años de vacas gordas, cambios en el sistema de partidos y, sobre todo, del impacto de la crisis que ha hecho cambiar la sensibilidad de la sociedad, jueces incluidos, hacia esta cuestión.

Pero si no se abordan los problemas de fondo, dentro de unos años, cuando se relaje la vigilancia social, volveremos a las andadas. El problema es que los partidos no parecen tener ningún interés en abordar estas cuestiones más allá de tratar de aprovechar los casos de corrupción de los demás en beneficio propio. Y es que en algo en que coinciden los políticos es que, cuanto más poder y menos control tengan, mejor. De momento, los políticos prefieren hacer como los hooligans futbolísticos: ver siempre penalti en el área ajena y confabulación entre el arbitro y el rival cuando los casos que afloran les afectan. La sociedad parece no demandarles más.

Juego de togas
Javier Gómez de Liaño elespanol 6 Marzo 2017

“Señor presidente del Tribunal Constitucional (...) Reciba usted de este pobre batueco aquello que le parezca más adecuado al trance: la cordial felicitación o el sentido pésame, y que Dios le ayude a salir de este berenjenal en que se ha metido o en el que le metieron”. (Jaime Campmany. A Francisco Tomás y Valiente. ABC. 17/03/1986)Estas tres palabras con las que titulo la tribuna de hoy y que viene a cuento de la renovación de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional (TC), muy bien pudieran haber sido otras. Por ejemplo, Este Tribunal Constitucional no es para cándidos. También pensé poner Lo que el Tribunal Constitucional esconde e incluso Manos grasientas sobre el Tribunal Constitucional, que quizá fueran rótulos más ciertos y precisos. Encabezar con El Tribunal Constitucional ha muerto hubiera sido excesivo, pues a pesar de los males que le acechan, la institución sigue viva.

Vaya por delante que no es cuestión de poner en duda la capacidad ni la honradez profesional de los designados, sino de sumarme a las críticas de la forma de realizar los nombramientos y que, obviamente, no es la querida por la Constitución, ni tampoco por los ciudadanos que asisten atónitos al espectáculo de como dos partidos políticos, el PP y el PSOE, se han repartido cuatro plazas de magistrados e incluso, al parecer, también han decidido el nombre del próximo presidente.

No es que la previsión del artículo 159.1 CE de que el Congreso y Senado elijan a cuatro miembros cada uno por una mayoría reforzada de tres quintos sea errónea. El fallo está en quienes han hecho las propuestas. De ahí que sería injusto satanizar a alguien y convertir a los elegidos por el dedo del político en la encarnación de la perversión del sistema.

Tienen razón, por tanto, quienes han calificado el acuerdo entre PP y PSOE de “cambalache partidista”, “componenda”, “fraude” y “escándalo”. Hasta Margarita Robles, diputada del PSOE y presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso, ha censurado severamente el pacto al tacharlo de “reparto de cromos” y afirmar que “la imagen en nada ayuda a la despolitización de la Justicia”, lo cual se parece a lo que León Felipe, el poeta maldito, decía cuando con su garganta rota y en estribillo de matraca afirmaba que la justicia mezclada con la política era “una pantomima, un truco de pista, un número de circo”. Si con la justicia se buscan rentabilidades políticas, entonces sobran los tribunales y basta la intriga.

De acuerdo en que el TC debe reflejar la orientación política de la sociedad, pero una cosa es que los magistrados mantengan legítimos puntos de vista conservadores o progresistas, y otra muy diferente que el Parlamento los elija por cupos partidistas. Según el diccionario de la Real Academia Española, “consensuar es adoptar una decisión por común acuerdo entre dos o más partes”. En ningún sitio se dice que sea un reparto de cuotas alcanzado en una feria de ganado judicial.

El método del “dos para ti y dos para mí” no es la mejor manera de sacar al TC del atolladero del descrédito en el que se encuentra. Lo mismo que otros órganos constitucionales o de relevancia constitucional, el supremo intérprete de la Constitución lleva años padeciendo la paulatina y sistemática colonización de la política que, en su afán por controlarlo todo, lo ha degradado hasta cotas muy bajas, aunque no han faltado las resistencias de algunos miembros de la institución, esforzados en vencer al virus de la politización del propio tribunal.

Por mucho que se pretenda disimular con púdicas vestiduras, el empeño de los políticos es que los magistrados del TC sean los fulanos, menganos, zutanos o perenganos de turno en la seguridad de que responderán a la confianza depositada en ellos. Hace ahora 10 años, concretamente el 4 de octubre de 2007 publiqué en el diario EL MUNDO un artículo que titulé Yo recuso, tú recusas, ellos recusan. Fue a propósito de las abstenciones de varios magistrados en el recurso de inconstitucionalidad interpuesto contra la Ley 6/2007 que, entre otros, modificó el artículo 16 de la LOTC regulador de la prolongación de funciones de los magistrados en el momento de aprobarse la ley.

Entonces escribí que el hecho de que el TC quedase ante los ojos de la gente como un órgano compuesto por magistrados que intervienen en los asuntos y los deciden en función de sus adscripciones ideológicas, sus fobias y filias políticas, era algo que a cualquiera llenaba de preocupación. A mi juicio, toda la batalla por el nombramiento de los magistrados del TC introduce al alto tribunal en un estado de sospecha permanente y la idea que predomina en la opinión pública es que se trata de una institución en el que los intereses de los partidos priman sobre la Ley y el Derecho.

Hoy, diez años después, visto lo ocurrido en el Senado con la propuesta de nombramiento de los cuatro magistrados –en realidad, tres, pues el señor Enríquez ya lo era– no parece que los ciudadanos puedan pensar de manera diferente. Ojalá que los hechos logren que muchos cambien de opinión. Antes tendrán que convencer a quienes creen que con “sus jueces” todo está ganado y se empeñan en ser los amos de los tribunales. A más de uno y de dos habría que advertirles que mercadear con un tribunal de Justicia es menester de traficantes que alteran su esencia, envenenándola.

Llevo mucho tiempo insistiendo en el drama de la politización de los altos tribunales del país y me parece ocioso repetir ahora lo que casi todo el mundo sabe. Mientras los políticos y los profetas judiciales sigan entreteniéndose con las clasificaciones de jueces, colocándolos en sus ejes, a sabiendas, o ignorantes, del daño que hacen, el mal no tendrá arreglo. Es una lástima que algunos gobernantes no sepan que aunque la justicia es un género confuso, sin embargo no lo es tanto como para que cuele el dar gato por liebre.

En el acceso a los órganos constitucionales o de relevancia constitucional del Estado pueden concurrir razones misteriosas. Lo que no cabe son sinrazones vergonzosas y quienes realmente tachan a los magistrados del TC de politizados son los propios políticos a la hora de nombrarlos. De una puñetera vez –dado el asunto, escribir puñetas viene al pelo– y para no perdernos en el laberinto, convendría saber el TC, una de las instituciones fundamentales del Estado, no puede seguir siendo tributario del poder de los partidos. Es hora ya de que dependa de sí mismo y que se desentienda de tanto seudopolítico y parapolítico al uso que lo que quieren es tener jueces siervos, no jueces libres.

Quien esto escribe profesa una fe casi ciega en el Poder Judicial, en el Tribunal Constitucional, en suma, en la Justicia, cosa que declaro públicamente. No son convicciones asumidas más allá de la razón, sino de creer en principios indiscutibles. Por eso no concibo una Justicia como forma de poder y patrocino un TC independiente, en el sentido gramatical de la palabra; o sea, que sus miembros no dependan de nada ni de nadie. Lo cierto, sin embargo, es que entre el magistrado y el partido que lo designa se producen vínculos. El individualismo del independiente, antes respetado y respetable, resulta coartado por la fuerza, conocida de antemano, de unas instituciones políticas que ya sabemos lo que son y como son. En estas circunstancias comportarse de forma independiente es muy difícil, aunque no imposible y ejemplos no faltan.

Ratifico lo que decía al principio de este comentario. Me consta que los magistrados propuestos –incluyo a la catedrática de Derecho Constitucional doña María Luisa Balaguer– merecen la consideración de juristas de reconocida competencia en sus respectivas especialidades. Por eso, al examinar los sobresalientes currículos que cada uno tiene, me viene a la memoria la anécdota de aquel banderillero de Juan Belmonte que llegó a gobernador civil y que cuando le preguntaban cómo había podido ser, se limitaba a contestar:

-Pues ya ve usted, degenerando.

Dicho esto con los debidos respetos y en estrictos términos de defensa. Por supuesto, de defensa del Tribunal Constitucional y de sus miembros.

***Javier Gómez de Liaño es abogado, juez en excedencia y consejero de EL ESPAÑOL

Nosotros no parimos
Iván Vélez gaceta.es 6 Marzo 2017

«¡Nosotras parimos! ¡nosotras decidimos!». El lema, acompañado por un gesto manual que pretendía representar una vagina, es un clásico del movimiento a favor de la libertad de las gestantes para abortar los fetos, es decir, para acabar con la vida –abortar es despedazar- de otros cuerpos alojados en sus úteros. Tal voluntad, entendida como liberación, y circunscrita efectivamente a las que pudieran ser madres, sólo recibió un respaldo legal en Cataluña, una vez comenzada la Guerra Civil, siendo la cenetista Federica Montseny quien legalizó unos meses después tal práctica para toda España en 1937. Casi medio siglo después, en la socialdemócrata España de 1985, se despenalizaron algunos casos de aborto inducido, hoy llamado, con evidentes propósitos eufemísticos, «interrupción voluntaria del embarazo». Las últimas modificaciones legales van en la línea del establecimiento de unos plazos durante los cuales, y al margen de la ontogenia del feto, se podría acabar con su vida. La alusión al aborto, entendido como derecho e identificado gratuitamente con posiciones de izquierdas, tiene, tal nos parece, profundas conexiones con la campaña lanzada por la Asociación Hazte Oír, que ha hecho circular recientemente por Madrid un autobús con las siguientes frases impresas en su carrocería:

«Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo.»

Y las tiene en relación con la palabra «mujer» incluida en los laterales del vehículo. En efecto, dado el credo católico que inspira a Hazte Oír, no cabe duda de que la campaña busca la neutralización de determinadas campañas de las plataformas LGTBI, propagadoras de la llamada «ideología de género», ya implantada en diversos ambientes educativos, pero también con los sectores proabortistas que engrosan las filas del feminismo. La polémica, convenientemente judicializada, está servida, y oscurece en gran medida una posibilidad de debate situado más allá de la sensibilidad, la ofensa, y el subjetivismo, en suma. Como de costumbre, el griterío se ha polarizado entre dos posturas de borrosos contornos: «la ultraderecha», que de algún modo seguiría arrastrando a una «derecha» siempre sospechosa de radicalización, y «la izquierda», cada vez más alejada de sus raíces fundacionales, y más identificada con las mentadas ideologías de género, frecuentemente teñidas de un ramplón anticlericalismo.

Si el debate en relación con el lema y la circulación del autobús se ha centrado en las ofensas e incitación al odio que podrían llevar aparejadas las letras impresas, no han faltado quienes han intentado ir más allá, discutiendo a propósito de esos niños y niñas, hombres y mujeres. Dos posiciones han destacado en el intento de deslinde sexual: por un lado, aquellas que se apoyan en lo cromosómico, en los pares XX e XY que, no obstante, admiten una serie de variantes, que impiden establecer un criterio definitivo; y los que lo hacen, tal es el caso de Hazte Oír, apoyándose en argumentos que más que genitalistas, podríamos llamar exogenitalistas. Al cabo, tener pene o vulva no aclara la cuestión, pues el grado de desarrollo al que ha llegado la cirugía permite la implantación o mutilación de genitales externos. En definitiva, los penes y vulvas esgrimidos por la Asociación presidida por Ignacio Arsuaga, bien pudieran haberse sustituido con mayor fortuna por ovarios y testículos, sin perjuicio de que los atributos citados sirvan perfectamente a los intereses que se adivinan en una campaña que no ha dejado a nadie indiferente.

Cabe, no obstante, ensayar una vía alternativa a las comentadas. Una vía que conecta maternidad y mujer, pues que la mujer pueda ser madre es una propiedad esencial, no accidental, de la misma que va más allá de las apariencias externas. Mientras la hembra pare, el varón, el macho, no puede hacerlo, por más que este haya sido mutilado u hormonado. Y utilizamos el término varón para evitar la palabra de «hombre», que añade aún mayor complejidad… Así pues, la maternidad, es decir, la gestación, pero también el parto, sería el punto de partida para reconducir un debate que quisiera ir más allá de los intereses meramente ideológicos, pero también políticos y económicos, que se esconden tras esta creciente polémica identitaria ligada a una expresión como la de «orientación sexual» que hunde sus raícen en el más radical voluntarismo, pero también en un mercado pletórico ávido de personalísimos consumidores. La conclusión es evidente: los hombres, con o sin vulva, con o sin pene, no parimos.

Sirvan, pues, estas líneas para terciar en un agitado debate en el que comparecemos acogiéndonos a una idea de racionalidad que no ha de buscarse en íntimos mentalismos, sino en algo más fisicalista y operativo, en las manos, las mismas que intervienen en los partos en los cuales, Sócrates, hijo de una partera, se inspiró para dar nombre a su arte: la mayéutica.

Lo que va de Leopoldo López a Andrés Bódalo
EDITORIAL Libertad Digital 6 Marzo 2017

Lilian Tintori, esposa del opositor venezolano Leopoldo López, encarcelado por el régimen chavista, ha sido nuevamente protagonista involuntaria de una imagen desgarradora en su lucha por la libertad de su marido y de todo el pueblo venezolano.

La esposa del líder del partido socialdemócrata, Unidad Popular, trataba de hacerse oír a gritos por su marido, víctima del ensañamiento encarnizado del chavismo, al que han denegado el régimen de visitas penitenciaras al que todo preso tiene derecho. La escena, además de su obvia carga emotiva, es toda una alegoría del sufrimiento de los defensores de la libertad a manos de los herederos del chavismo, la tiranía que ha arrasado a Venezuela con una intensidad, rapidez y crueldad como solo es capaz de provocar el comunismo.

Y mientras los demócratas venezolanos sufren estas vejaciones por parte de la tiranía bolivariana, sus más conspicuos alabarderos a este lado del Atlántico se deshacen en elogios hacia delincuentes y criminales de toda laya, siempre que profesen sus mismas ideas liberticidas.

El ejemplo más acabado de esta basura moral, tan característica de la extrema izquierda, es la visita de Pablo Iglesias a la cárcel donde está interno Andrés Bodalo, el matón jiennense al que la Justicia envió a prisión tras protagonizar repetidas agresiones, que culminaron con el ataque a una mujer embarazada durante una jornada de huelga salvaje.

Los presos políticos venezolanos, que los asesores podemitas ayudaron a encarcelar, tienen que comunicarse a gritos con sus familiares, privados del derecho a visitarlos. Mientras tanto, los amigos de los carceleros acuden a las prisiones españolas a rendir pleitesía a la hez de la sociedad, a cuyos peores delincuentes ensalzan como espejo de demócratas.

Pocas veces han coincidido en el tiempo dos escenas tan reveladoras de un abismo moral. El que separa a las víctimas de la tiranía de los amigos de los verdugos. El que distingue a la dignidad ejemplar de los demócratas, de la vileza encanallada de los enemigos de la libertad.

¿Por qué no surge en España un líder político como Putin, Trump o Marine Le Pen?
Yolanda Couceiro Morín  latribunadelpaisvasco.com 6 Marzo 2017

Juan Donoso Cortés (1809-1853) fue una persona esclarecida y un pensador de primera fila. Fue un visionario que predijo el triunfo del comunismo y el derrumbe de la civilización al que asistimos ahora. Fue hombre de Estado, diplomático, orador, escritor, filósofo y teólogo. Sus discursos, artículos y ensayos se tradujeron al francés, italiano, alemán e inglés. Los grandes políticos de la época leyeron a Donoso Cortés. Influenció el pensamiento del jurista y filósofo del derecho alemán Carl Schmitt, que le consagró un estudio ("Teología política", 1922).

En una respuesta a un obispo francés, éste decía así:
"A Mons. Gaume.

Las palabras en español que subrayáis en la inestimable carta que acabo de recibir me llevan a responderos en mi propio idioma, ya que me es muy difícil expresarme correctamente en otras lenguas.

Antes que nada, os debo un millón de gracias por la bondad que me habéis demostrado al enviarme un ejemplar de la obra en la que habéis explorado tan resuelta y profundamente los abismos de esta sociedad agonizante.

La lectura ha sido para mí extremadamente triste y deliciosa: extremadamente triste por la revelación de grandes y formidables catástrofes; deliciosa por la manifestación sincera de toda la verdad. La verdad es siempre deliciosa, aunque sea triste.

Mis opiniones y las vuestras son prácticamente idénticas. Ni usted ni yo tenemos ninguna esperanza. Dios ha hecho la carne para la pudrición y el cuchillo para la carne podrida.

Estamos tocando ya con las manos la mayor catástrofe de la Historia. De momento, lo que veo con más claridad es la barbarie de Europa y su despoblación dentro de poco tiempo. La tierra por donde ha pasado la civilización filosófica será maldecida; será la tierra de la corrupción y de la sangre. Después vendrá... lo que tenga que venir.

Nunca he tenido ni fe ni confianza en la acción política de los buenos católicos. Todos sus esfuerzos para reformar la sociedad por el medio de las instituciones públicas, es decir por medio de las asambleas y los gobiernos, serán perpetuamente inútiles.

Las sociedades no son lo que son a causa de los gobiernos y las asambleas: las asambleas y los gobiernos son lo que son a causa de las sociedades. Será por consiguiente necesario seguir un sistema contrario: será necesario cambiar la sociedad y después servirse de esa sociedad para producir un cambio análogo en sus instituciones.

Ya es tarde para eso como para todo lo demás. A partir de ahora la única cosa que queda por hacer es salvar las almas alimentándolas, para el día de la tribulación, con el pan de los fuertes.

Mientras tanto, nada podría serme personalmente más agradable que la aprobación de un hombre tan eminente como usted y de entrar en relación con él en estos momentos de grandes trastocamientos en Europa. Os ruego, pues, que aceptéis la expresión del reconocimiento de este su servidor."
Berlín, el 24 de agosto de 1849. Juan Donoso Cortés

La receta del filósofo y político español estaba claramente expuesta: hay que cambiar la sociedad para que ésta cambie sus instituciones. Pero ese cambio de instituciones no será posible mientras no haya quienes estén en condiciones de operar ese cambio. En España, el pueblo que lo debe realizar parece incapaz de llevar a cabo tal empresa, las inteligencias necesarias para ello son hoy por hoy escasas, aisladas, perseguidas e ignoradas como para que éstas puedan influir decididamente en la marcha de los acontecimientos. Las instituciones que padece esta sociedad aletargada no podrán ser cambiadas por esta misma sociedad mientras siga en su modorra incapacitante.

¿La realidad española, enfrentada a desafíos que demandan respuestas urgentes y decisivas, se inscribe en la tónica general europea o constituye una excepción a la regla? La evidente realidad responde a esta pregunta sin ambages. La falta de respuesta española, su inmovilismo, su inacción, se opone a la corriente general que se observa en el resto del continente. Mientras a nuestro alrededor los pueblos se agitan y se organizan, aquí hacemos la siesta.

En toda Europa crece y se acrecienta el movimiento identitario, bajo siglas y matices distintos en los diferentes países. La situación en las naciones de nuestro entorno difieren en la forma pero el fondo que anima y define ese movimiento es el mismo: el rechazo al programa de aniquilación de nuestra civilización y al exterminio, primero cultural y al final demográfico, de los pueblos europeos.

Cualquier observador medianamente atento a la realidad española notará la diferencia existente entre esa derecha (nacionalista, identitaria, patriótica, etc...) europea y la situación española: la ausencia (o la debilidad) de una alternativa de derecha popular y social creíble, atractiva y con posibilidades de éxito en la escena nacional. Esa alternativa cuenta en España con pocos seguidores, contrariamente a otros casos en Europa. La docena de formaciones existentes de este tipo en España (enemistadas las unas con las otras por motivos de la más diversa índole) apenas logran rellenar un estadio de fútbol con todos sus votantes reunidos. ¿Cuáles son las razones de esa escasa y desintegrada oferta de la "derecha reaccionaria"? Sin duda son variadas y podemos enumerar unas pocas sin querer embarcarnos en un profundo análisis:

- Una falta de oferta que haya sabido dar con la tecla adecuada.
- Por el lado de la demanda, la ausencia de un sentimiento nacionalista español fuerte.
- La herencia franquista y el tabú que conlleva.

- El hecho de que la inmigración no constituye en España una de las mayores preocupaciones, al contrario que en el resto de Europa, salvo Portugal que comparte con nosotros esa falta de rechazo masivo al fenómeno de inmigración. ("La inmigración es la primera preocupación a nivel de la UE en todos los Estados miembros, salvo España y Portugal")

En todo caso, hay una realidad objetiva que no podemos dejar de constatar. En toda Europa el movimiento patriótico está en pleno ascenso. Salvo en España. Aquí no es que estemos en pañales, es que no tenemos parto a la vista, ni siquiera hay síntomas de embarazo. No es que estemos retrasados respecto de otras naciones vecinas, es que todavía no hemos salido a andar. Otros países están más o menos avanzados en el camino que los ha de llevar a la liberación. Nosotros ni estamos ni se nos espera en esa carrera que otros ya han empezado. Peor aun: nosotros vamos al revés de la marea que se está levantando en toda Europa. Es como el famoso chiste de aquél que iba por la autopista en sentido contrario y pensaba que los que se venían de frente eran unos locos. Pues eso, en España estamos muy ufanos de ser los únicos cuerdos. Así nos va y peor nos va a ir, porque el futuro va a ser muchísimo más grave que lo que estamos viviendo. Y estamos muy mal equipados para lo que se nos viene encima.

Los movimientos patrióticos no se improvisan de la noche a la mañana. Miramos con admiración teñida de (sana) envidia al FN francés y a su dirigente Marine Le Pen. Y soñamos con tener algo equivalente aquí. Pero es que el arraigo y la fortaleza de ese partido es el resultado de más de 40 años de lucha política, y es la consecuencia de una corriente de fondo cultural, social, ideológico, espiritual, que viene gestándose desde hace tiempo. Marine Le Pen no ha surgido por generación espontánea.

La buena semilla no es nada sin un terreno adecuado y unas condiciones ambientales óptimas en el que germinar. Sin embargo mucha gente no percibe esta evidencia. Es por eso que oímos frecuentemente en algunos ambientes: "Esto lo arregla un Putin", "Necesitamos a una Marine Le Pen", "Un Trump es lo que hace falta ". O sea, un hombre (o una mujer) providencial que enderece el rumbo errado de la marcha de las cosas.

La cuestión está mal planteada. Esto es como poner el carro delante de los bueyes. Es posible que en España existan esas personas, que tengamos esa buena "semilla", pero las condiciones para que germine no son las óptimas. Basta con asomarse a la calle, meterse en un transporte público, ir a un supermercado, o simplemente ver la televisión. La sociedad española es, en términos generales, de pésima, cuando no de ínfima calidad. Décadas de sistemas escolares analfabetizantes, de degradación de los valores y la moral, de baja politiquería, de destrucción de las bases de una vida nacional sana, etc..., han llevado a la catastrófica situación actual. ¿Qué cultura, qué moral, qué espiritu habitan la generalidad del pueblo español? ¿Podemos hablar todavía de un pueblo español en las condiciones actuales, de dispersión, de balcanización y enfrentamiento? ¿Y de esa materia prima atomizada y alienada puede salir una Marine Le Pen, un Putin, un Trump..? De ese barro sale un Pablo Iglesias, hijo legítimo de la sociedad, o digamóslo sin rodeos ni mojigaterías, del pueblo español actual.

No sé si cabe hacerse ilusiones razonables sobre un posible cambio en los tiempos futuros. El pesimismo se impone. Decía un hombre sabio (aunque sólo lo fuera por la sentencia siguiente): "A menudo he visto malos volverse buenos, pero nunca he visto a un tonto volverse inteligente". El pueblo español es más tonto que malo, y por ello mismo ofrece pocas perspectivas de cambio.

Sobre el porqué del grado de decadencia del pueblo español habrá que encomendarse a los especialistas de la cuestión. Es un misterio para el común de los mortales. Sin duda todos tenemos algunas ideas al respecto, pero eso no importa aquí. Lo que si está fuera de toda duda es que no es que necesitamos esa personalidad providencial y salvadora personificado en la figura recurrente de nuestro histórico Don Pelayo (que si), sino un pueblo que produzca ese Don Pelayo. El carro detrás de los bueyes. Y ese pueblo parece ser inexistente a día de hoy. El pueblo español sólo puede producir (de momento) Pablitos Iglesias, como ha producido un Rajoy y anteriormente un Zapatero. Ambos han sido elegidos dos veces seguidas por una mayoría de votantes: ¿hace falta mayor prueba del pésimo estado mental e intelectual de la mayoría de la mayor parte de la sociedad española? ¿Cabe alimentar razonables esperanzas de recuperación a corto plazo en estas condiciones?

Se oye decir a menudo que en España hace falta una Le Pen, un Putin, ahora se dirá un Trump. Algunos retroceden en el tiempo y sueñan con la llegada propicia de un Pelayo. El problema está mal planteado. No es que no necesitemos una Le Pen, un Putin o un Trump, que sí, lo que necesitamos es un pueblo que produzca ese tipo de líderes, ese tipo de personalidades. Y hoy por hoy la sociedad española no está en posición de producir nada que se parezca ni de lejos a una Le Pen, un Putin o un Trump, por no hablar de un Don Pelayo. Todos esos personajes no nacen en el vacío, sino que surgen de unas circunstancias históricas y nacionales concretas, son los hijos de una cultura determinada, de un estado mental único.

Soñamos con unos cambios que nos encaminen por la senda de la salvación, pero esos sueños no reposan de momento sobre ninguna base sólida y real: esperamos el milagro de una transformación que nos rescate de la inferioridad y el desastre en el que estamos sumidos, pero el hombre o la mujer que ha de liderar esa lucha no asoma en el horizonte, por la simple razón de que el terreno de dónde habría de salir no porta en sí el germen que ha de materializar esa esperanza.

Parece que estamos condenados a llevar siempre medio siglo de retraso con el resto de Europa.

El sistema sanitario autonómico retrasa el diagnóstico de las enfermedades raras
Muchas autonomías se niegan a derivar a los pacientes de enfermedades raras a los centros especializados y dificultan el acceso a los medicamentos.
Marta Arce Libertad Digital 6 Marzo 2017

Las personas que padecen una enfermedad rara pueden tardar hasta diez años o más en recibir un diagnóstico. Uno de los motivos principales es que los afectados no pueden desplazarse a otras Comunidades Autónomas para recibir asistencia en los hospitales especializados en este tipo de patologías que afectan a una persona de cada 2.000 y que requieren un alto grado de especialización por parte de los profesionales sanitarios.

Esta demora en el diagnóstico provoca que uno de cada tres enfermos empeoren debido en parte a motivos administrativos. Desde la directiva de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), Isabel Campos, asegura que "en muchas Comunidades Autónomas están poniendo muchísimos problemas e inconvenientes para autorizar las derivaciones", lo que provoca que los enfermos tengan que atravesar una auténtica "odisea" para recibir asistencia.

En algunos casos, las Comunidades Autónomas incluso están impidiendo que los pacientes reciban un diagnóstico o un tratamiento. El director del Centro de Referencia Estatal de Atención Sociosanitaria a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias ubicado en Burgos, Aitor Aparicio, ha asegurado que hay casos en los que "incluso no les derivan por temas económicos".

Esta situación obliga a muchos de los enfermos a cambiar su lugar de domicilio y "han tenido que empadronarse en otros lugares para acceder a esa atención sanitaria", ha afirmado Aparicio.

Fondo de Cohesión Sanitario
Desde FEDER, Isabel Campos insiste en que hay que disponer de un Fondo de Cohesión Sanitaria que equilibre los gastos entre las comunidades autónomas y garantice la igualdad en el acceso a los servicios sanitarios y denuncia el escaso interés por parte de la Administración: "Eso lo llevamos pidiendo desde hace mucho tiempo y no nos hacen ni caso. Los consejeros de salud de las diferentes Comunidades Autónomas se reúnen y no sabemos muy bien de qué hablan, pero desde luego que no resuelven nuestros problemas".

Un sistema sanitario con las competencias cedidas a las Comunidades Autónomas no es eficaz para los enfermos, denuncia, "se nos hace poco favor a las personas afectadas por las enfermedades raras con tener diecisiete sistemas sanitarios diferentes. No sé a quién beneficia, supongo que a los políticos que viven de ello, pero desde luego a los enfermos nos ha hecho muchísimo daño".
Trabas para acceder a los medicamentos

Se estima que existen entre 5.000 y 7.000 enfermedades raras y muy pocas tienen tratamiento. Se trata de los denominados medicamentos huérfanos y por el momento sólo hay unos 150 autorizados en Europa. El desarrollo de estos tratamientos tiene un coste que supera los 1.500 millones de euros, llegando en algunos casos hasta los 15.000 millones. La dificultad de obtener rentabilidad con un medicamento dirigido a un porcentaje de población tan minoritario es un motivo más que disuasorio para que los laboratorios no decidan invertir en el desarrollo de este tipo de tratamientos.

De los 150 medicamentos que sí están disponibles en Europa, no todos son accesibles para los enfermos porque antes deben ser aprobados por el Ministerio de Sanidad en primera instancia y por las Comunidades Autónomas en segundo lugar. El presidente de la Asociación Española de Laboratorios de Medicamentos Huérfanos y Ultrauérfanos, Josep María Espinalt, explica que "las Comunidades Autónomas establecen otro filtro y han creado unos protocolos adicionales en los que se determina qué pacientes pueden beneficiarse de estos tratamientos, por lo que hay Comunidades Autónomas en las que el acceso al medicamento es más difícil".

Un espeluznante informe policial alerta de la amenaza real yihadista en España
ESdiario 6 Marzo 2017

Los servicios de Información de la Benemérita son contundentes: conversos al islam muy jóvenes y radicalizados dentro del país. Peligro en Madrid, Barcelona, Alicante, Ceuta y Melilla.

El perfil del yihadista en España ha evolucionado desde la creación en junio de 2014 del autoproclamado Califato del Estado Islámico (Daesh) hasta consolidarse la tendencia de españoles convertidos al islam cada vez más jóvenes y radicalizados dentro del país, sin pasar antes por zonas de conflicto. También continúa ganando peso el papel de la mujer en el entramado terrorista.

"Vemos con cierta preocupación que cada vez más el perfil de los radicalizados varía hacia convertidos, hacia conversos cristianos", ha explicado en declaraciones a Europa Press el teniente coronel Francisco José Vázquez, jefe de los Servicios de Información de la Guardia Civil al frente de la unidad contra el terrorismo internacional.

"Es una tendencia cada vez más notable aunque no son aún muchos", comenta a continuación este mando del Instituto Armado, quien añade que es habitual que este tipo de yihadista acceda a información a través de Internet, además de mantener contactos con algún captador que le guíe en su proceso de transformación para abrazar la yihad.

Desde el atentado contra el Museo Judío de Bruselas de julio de 2014 se detectó que la principal amenaza la representaban los foreign fighters (retornados). Se trataba de una evolución de la amenaza desde las células tradiciones que operaban en Occidente y que, posteriormente, devino en los actores solitarios.

"Hoy es más peligroso desde el punto de vista de la detección aquella persona que se está radicalizando en tu país de manera silenciosa y que no son extranjeros", explica el teniente coronel Vázquez, que califica a este perfil de terrorista como homegrown.

Este experto antiterrorista destaca la preponderancia de nacionalizados originarios de Marruecos entre los investigados por la Guardia Civil, aunque subrayando a continuación la excelente colaboración con Rabat, "similar" a la que se forjó con Francia para derrotar a ETA.

En el mapa de la radicalización, señala a Ceuta y Melilla como puntos calientes junto a Madrid, Barcelona y la zona del Levante, Alicante y Valencia. "También vemos con inquietud", añade, "otras áreas que tradicionalmente no presentaban los indicadores de radicalización, como es el caso del País Vasco".

15.000 contenidos retirados en la red
El papel cada vez más protagonista de la mujer en el entramado terrorista es otro de los elementos de análisis de la Guardia Civil. "El rol de la mujer evoluciona cada vez más hacia la acción terrorista y su presencia en combate es cada vez mayor", comenta el teniente coronel Vázquez, subrayando que se trata de una evolución sobre el rol original de la mujer, que se limitaba a "contribuir a la colonización por natalidad".

Ante el progresivo retroceso del Estado Islámico en Siria e Irak, este mando de la Guardia Civil pone el foco en la "inteligencia compartida" con otros países para deslegitimar el relato de los terroristas. "Pretendemos que no haya una factoría del terror para el futuro pero no sé si estamos preparados para absorber el retorno. El problema del postconflicto es importante", alerta.

El teniente coronel se detiene sobre la relación entre terrorismo y las mafias que controlan la inmigración irregular. "La relación con el crimen organizado a veces se lleva a un extremo que no es el adecuado", comenta Francisco José Vázquez. "Como hoy entras en Grecia por 500 o 600 euros, el terrorista se aprovecha de las redes de inmigración ilegal para entrar en el espacio europeo, pero eso no quiere decir que las redes de inmigración irregular estén en connivencia con el terrorismo", añade.

En este sentido, el teniente coronel subraya la importancia de que los países europeos contribuyan a través de Europol a la retirada de Internet de contenidos propagandísticos. Los datos hasta octubre de 2016 arrojan una cifra de 15.421 referencias de este tipo de contenidos, de los que el 88,9% han sido ya retirados, de acuerdo al último informe de la Unidad de Notificación de Contenidos de Internet creada en julio de 2015.

Unificar leyes en Europa
El teniente coronel Francisco José Vázquez reflexiona sobre las reformas de 2015 con las que se introdujeron en la legislación española nuevas tipologías de delitos relacionados con el terrorismo. "Quedan un par de años para ver si esa legislación merece ser reinterpretada o si los policías la estamos utilizando bien", comenta.

"Desde el punto de vista procesal siempre se puede mejorar y en la parte operativa no es tanto la burocracia sino implementar herramientas como el agente encubierto virtual", sostiene Vázquez antes de defender que la clave es que las pruebas luego tengan validez en el ámbito judicial.

Su visión sobre la situación en Europa arroja un balance desigual. "La información fluye pero las legislaciones siguen descompensadas en Europa", indica el teniente coronel, que alerta de la necesidad de "llegar a un estándar mínimo para saber qué es un delito de terrorismo, qué de adoctrinamiento o cómo tratar a un retornado".

En este sentido, Francisco José Vázquez defiende el modelo español centrado en "cortar la radicalización" a través de campañas que considera exitosas como Stop Radicalismos, desde la que se pueden abrir investigaciones a raíz de las denuncias ciudadanas.

"A nadie se le detiene por meterse tres días en una página o haberse bajado cuatro vídeos. La carga de la prueba en España es lo suficientemente concluyente para ir a la cárcel", sostiene este mando, que también recalca la relevancia de proyectos liderados por la Guardia Civil para desplegar efectivos en el Sahel para formar a policías locales. "Si no hay participación de Occidente", asegura, "difícilmente van a salir del atolladero".


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La traición de Mas y Puigdemont
Editorial La Razon 6 Marzo 2017

El proceso independentista catalán vive su momento más crítico. Sabe que si sobrepasa los límites marcados por la Constitución se situará abiertamente en la ilegalidad, lo que sólo le dejaría abierta una vía: desobedecer la Ley y provocar el enfrentamiento con el Estado. Algunos dirigentes nacionalistas buscan con irresponsabilidad este momento y son capaces de apostar todo el crédito de la sociedad catalana a subir a ese tren desbocado que ahora dirigen Artur Mas, Francesc Homs y el mismísimo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Es esta facción la que ha decidido que la hoja de ruta debe cumplirse hasta el final.

Ésta es la apuesta que hace el PDeCAT, lo que queda de la antigua Convergència, dispuesta a rentabilizar electoralmente la respuesta que desde el Estado puede haber contra lo que es un verdadero golpe a la legalidad. La «revolución de la sonrisa», como los publicistas del nacionalismo más cursis han llamado al «proceso», ha tornado en un movimiento abiertamente antidemocrático. La coalición Junts pel Sí, formada por Convergència y ERC, se creó por el partido fundado por Pujol para maquillar la ruina electoral a la que lo ha llevado Mas. JxS ha fabulado con tener la mayoría soberanista –sumando los nuevo diputados de los antisistema de la CUP–, una exigua mayoría que no tiene en cuenta la realidad social de Cataluña, ahora fraccionada en dos partes.

Para volver a recuperar la Generalitat, Mas, que parece haberse convertido en el «condottiero» del «proceso», estaría dispuesto a dar por zanjada su alianza con ERC, cuyo líder, Oriol Junqueras, se sitúa como virtual presidente de la Generalitat, según todos los sondeos. Todo indica que hay un enfrentamiento abierto dentro de JxS y no hay que descartar la hipótesis de que el PDeCAT –que lo ha fiado todo a poner en escena todo el victimismo posible en el juicio del 9-N como si fuese un «proceso contra Cataluña»– fuerce a que sea Junqueras, en tanto que consejero de Economía, quien convoque el referéndum independentista para provocar su inhabilitación.

Una operación demasiado ingenua y con poco recorrido, sobre todo porque si alguien sabe que el referéndum no se va poder llevar a cabo, so riesgo de situarse abiertamente fuera de la legalidad, es Junqueras, que lo apuesta todo al anticipo electoral. Jugar al «choque de trenes» es una estrategia demasiado arriesgada e insensata, cuyas consecuencias pueden ser nefastas para el conjunto de la sociedad catalana, sometida a una presión que rompe algunos consensos básicos que habían sido sellados por el catalanismo moderado. Será Junqueras quien decidirá cuándo se celebren las próximas elecciones autonómicas, que pueden inaugurar un nuevo escenario, con alianzas menos fundamentalistas, y que den un respiro a un independentismo agotado y que empieza a comprender que la secesión no es un objetivo que se puede conseguir de manera inmediata.

Por contra, ERC empieza a ver la posibilidad real de alcanzar el gobierno de Cataluña y de situarse como la fuerza central, justamente el papel inventado por Convergència y Pujol, lo que requiere sosiego y realismo. Si la independencia es un objetivo todavía lejano, la Generalitat está al alcance de la mano. El papel de Mas y la utilización impúdica de Puigdemont al servicio de los intereses de un partido nos puede deparar momentos vertiginosos. La pasada semana hemos tenido muestras de hasta dónde se puede llegar: JxS quiere modificar el reglamento del Parlament para que ni siquiera sea debatida la llamada ley de transitoriedad, lo que supone de facto abrir las puertas de la declaración de independencia y está dispuesto a no atender al Consejo de Garantías Estatutarias, que ha declarado inconstitucional el presupuesto para organizar el referéndum.

Inadmisible delito de odio de la televisión vasca
EditorialLa Razon 6 Marzo 2017

Para construir una Euskal Herria grande y libre hay que hacerlo contra sus enemigos imaginarios y no hay engrudo más venenoso que la mentira. No es un fenómeno nuevo y ha sido estudiado por los que vivieron la terrible experiencia de los totalitarismos del siglo pasado –el fascista y el comunista– y cuyos destellos aún alumbran en algunos rincones, incluso prósperos, del planeta.

Hannah Arendt escribió que «la fuerza que posee la propaganda totalitaria descansa en su capacidad de aislar a las masas del mundo real». No sea que la realidad desmonte ese paraíso nacional. Así se podrá entender que ETB, la televisión pública vasca, emita un programa de inequívoco nombre, «Yo soy euskaldun, ¿y tú?», dedicado a preguntarse cómo son los españoles.

Y preguntados algunos euskaldunes modélicos califican al estereotipo de español como «facha», «paleto», «choni» y, si alguno se queda fuera de este molde, quedaría el de «progre» votante socialista, partido, por cierto, que fue perseguido y muchos de sus militantes asesinados por el brazo militar de esos mismos euskaldunes.

El programa no esconde sus intenciones de adoctrinamiento y, lo que es aún peor, de inculcar el odio hacia unos ciudadanos que consideran inferiores. Hablamos de xenofobia, algo inaceptable desde una televisión pública. Debemos llamar la atención sobre el uso que el nacionalismo hace de la ETB y de la catalana TV3, verdaderos aparatos al servicio de un país ideal, pero de preocupantes tics totalitarios.

ETB no puede seguir incitando al odio entre los españoles
EDITORIAL El Mundo 6 Marzo 2017

Resulta lamentable que el Gobierno vasco haya reaccionado sólo después de que circulase por las redes sociales un polémico vídeo resumen del programa Euskalduna Naiz, eta zu? (Yo soy euskaldun, ¿y tú?), programado por Euskal Telebista (ETB) el pasado 8 de febrero, en el que se ridiculizaba a los españoles y se recogían opiniones despectivas hacia España. El portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, se vio obligado ayer a pedir a ETB que "tome las medidas necesarias" para que no se vuelvan a emitir contenidos "potencialmente ofensivos", ya que el programa había desaparecido hacía días de la parrilla de la televisión pública. Tras las protestas de PP, Ciudadanos y PSE-EE, socio del PNV en el Ejecutivo vasco, la cadena autonómica, que depende del Departamento de Cultura y se nutre de fondos públicos, ha retirado también el programa de su web.

No obstante, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha advertido que denunciará a ETB por entender que con programas como ese se está incitando al odio entre los españoles. Porque eso es lo que ocurrió durante aquella emisión, en la que diversos entrevistados calificaban entre risas a los españoles (dando por sentado que ellos no lo eran) de "fachas", "culturalmente atrasados", "ignorantes" y "catetos". Otros aprovecharon para insultar a la bandera, con expresiones como "qué asco me da", e incluso el himno: "Me dan ganas de vomitar", explicaba una activista política. Aunque la televisión autonómica ha intentado disculpar la actitud de los creadores del programa explicando que se trataba de un espacio de "humor", lo cierto es que nos encontramos ante un claro ejemplo de la utilización de un medio de comunicación público con fines de propaganda nacionalista. Portavoces del Gobierno vasco han mostrado su repulsa hacia los contenidos del programa, sin embargo, y aunque hace casi un mes que se emitió el polémico espacio, hasta ahora no habían pedido explicaciones a los responsables de programación del organismo autonómico.

ETB es una cadena de radiotelevisión pública que debe estar al servicio de todos los ciudadanos del País Vasco y debe respetar la pluralidad que existe en la comunidad autónoma. Dar la imagen de que la única forma de sentirse vasco es la de rechazar la identidad española es una burda manera de adoctrinar en la división entre los ciudadanos, en lugar de educar en la reconciliación, tras los duros años de violencia y odio vividos durante décadas. Demostrando una falta de objetividad y un sectarismo intolerable en una televisión pública, en el programa sólo se recogían las opiniones de independentistas y abertzales que defienden la independencia del País Vasco. Además, se presentaba a la comunidad autónoma como un Estado propio que puede relacionarse de igual a igual con el Estado central, obviando intencionadamente la legislación y la estructura territorial de la nación recogida en la Constitución.

Como instrumento público que es, ETB debe disponer de los mecanismos necesarios para ejercer un control efectivo sobre los contenidos que se emiten. No puede volver a repetirse una situación tan vergonzosa, en la que amparándose en la libertad de expresión y utilizando un humor de dudosa calidad se entorpezcan el diálogo y la convivencia a los que tienen derecho a disfrutar los ciudadanos vascos.

El ‘decretazo’ de Puig provoca que colegios den la enseñanza en valenciano a niños que no lo hablan
Luz Sela okdiario 6 Marzo 2017

Aunque aún no se empezado a aplicar, el Decreto del Plurilingüismo tiene en pie de guerra a los padres de la Comunidad Valenciana. Varios de ellos han mostrado su indignación porque en algunos centros están acogiéndose a la opción que les permite impartir toda la enseñanza en valenciano en el nivel de Infantil a niños que no lo hablan.

De acuerdo al calendario de la Consellería de Educación, los centros tienen de plazo hasta el próximo 15 de marzo para informar del itinerario-con más o menos horas de valenciano-que seguirán el próximo curso. En el caso de los centros que se decanten por el nivel Avanzado- el que prima la enseñanza en valenciano frente a las horas de castellano- el Decreto establece que “los centros con alumnado mayoritariamente no valenciano-hablante podrán aplazar la incorporación del castellano como área hasta el primer curso de la Educación Primaria”.

De acuerdo al Decreto, los padres no tienen capacidad para elegir la lengua en la que se imparten las clases, ya que la decisión depende del Consejo escolar de cada centro, que ha de aprobarla por mayoría de dos tercios. Como informó OKDIARIO, los padres han denunciado numerosas irregularidades, como que no se les esté informando sobre el Decreto o el plan finalmente elegido, e incluso “bloqueos” del sistema informático de la Consellería para que los centros no puedan elegir el nivel básico, con más horas en castellano.

El Decreto será una realidad a partir del próximo curso, y su implantación será gradual. El modelo lingüístico que trata de imponer el Gobierno tripartito ha generado un profundo malestar entre los padres, sobre todo porque los niveles vinculan las horas que se imparten en inglés a las de valenciano: así, los alumnos de los centros que elijan el denominado nivel Avanzado-1 y 2-recibirán más horas en valenciano y lengua extranjera, en detrimento del castellano. Solo los estudiantes que hayan seguido estos itinerarios recibirán al término de sus estudios el certificado B1 de inglés.

El modelo establece seis niveles Básico 1, Básico 2, Intermedio 1, Intermedio 2, Avanzado 1 o Avanzado 2, en función de las horas en castellano y en valenciano. En el nivel Básico se predomina el castellano, mientras que en el Avanzado los alumnos reciben todas las clases en valenciano, excepto Castellano y otra materia no lingüística.

El Decreto ha generado estupefacción no solo entre los padres, que anuncian movilizaciones para las próximas semanas. Los servicios jurídicos del Ministerio de Educación estudian también la posibilidad de que pueda resultar inconstitucional, al discriminar a quienes prefieren educarse en castellano.
La Educación, en manos de un catalanista

El departamento de Educación está dirigido por Vicent Marzà, de Compromís, que nunca ha ocultado sus simpatías por el catalanismo. De hecho, ya en 2014, como portavoz de Compromís en Castellón, afirmó en una entrevista concedida a la emisora catalana Radio Terra el 11 de septiembre- día de la Diada- que “los Países Catalanes son una realidad más allá de lo que pinta el Estado”, lo que se interpretó como un claro intento de vincular ambas comunidades y una llamada para que la Comunidad Valenciana se sumase al proceso independentista de Cataluña y a la desobediencia.

“Ahora mismo, evidentemente, es imposible dar este paso, pero poquito a poquito, pasito a pasito los que nos creemos el país construiremos un puente con las mismas piedras (.) a cada lado del río Sènia”, aseguraba. Y advertía: “sin Valencia no hay independencia” y “sin desobediencia tampoco”.

Tras su llegada a la Administración valenciana, Marzà borró varios tuits en los que confirmaba esa adhesión a la causa independentista.
Incentivos a los centros que enseñen en valenciano

Tanto los padres como la oposición valenciana han denunciado el “chantaje lingüístico” que constituye el decreto, que reconoce además como “acciones preferentes” de la Consellería las de primar a los centros que elijan la rama en valenciano. Así, en el artículo 15, se establece que “serán consideradas acciones preferentes de la conselleria competente (…) las actuaciones realizadas en centros que apliquen el Programa a alumnado mayoritariamente no valencianohablante de los niveles Avanzado 1 y Avanzado 2”.

Estos centros recibirán “recursos adicionales” y además sus profesores, se reconoce, serán “incentivados”.

Con ejemplos de la 'situación de acoso y persecución'
Efectos del apartheid lingüístico en Cataluña con el consentimiento del PSC
Los resultados del último informe PISA demuestran que “el actual sistema de la inmersión lingüística en Cataluña está creando una importante fractura y desigualdad educativa", alerta Convivencia Cívica Catalana.
Rosalina Moreno gaceta.es 6 Marzo 2017

En Cataluña, el fracaso escolar de los alumnos castellanohablantes es el doble que el de los catalanohablantes. Esta es una de las principales conclusiones del análisis de los datos de la última edición de PISA que ha llevado a cabo Convivencia Cívica Catalana (CCC), que preside Francisco Caja. Es una de las entidades contrarias al secesionismo que, harta de ilegalidades, ha pasado a la resistencia. Éste pasado viernes se ha movilizado para exigir a Mariano Rajoy la inmediata intervención y el 155.

Convivencia Cívica Catalana informa de que un 20.3% de los alumnos castellanohablantes no consiguieron superar el nivel mínimo de PISA 2015 en matemáticas, más del doble que el 10.1% de catalanohablantes en esa misma situación.

Además, indica que el peor rendimiento académico de los alumnos castellanohablantes respecto a los catalanohablantes en Cataluña se constata en todas las materias evaluadas por PISA, y tanto en chicos como en chicas.

Convivencia Cívica Catalana explica que dicho estudio refleja que los estudiantes castellanohablantes en Cataluña muestran un fracaso un 50% superior al de los castellanohablantes en Navarra, Aragón o Madrid, autonomías con similar nivel de desarrollo que la catalana donde tienen la posibilidad de estudiar en su lengua materna.

PISA 2015 también ha ofrecido información sobre el nivel de repetición de curso de los alumnos. Dice que su análisis pone de relieve que en Cataluña hay casi 3 veces más castellanohablantes que catalanohablantes entre los repetidores de un curso (72% vs. 28%) y nueve veces más castellanohablantes que catalanohablantes entre los repetidores de dos o más cursos (90% vs. 10%).

A la vista de estas cifras, Convivencia Cívica Catalana considera que no es exagerado hablar de que en el sistema educativo catalán se está produciendo una auténtica “escabechina” de los alumnos castellanohablantes, silenciada por el Govern, que se niega a publicar puntuaciones o ratios de fracaso de los alumnos castellanohablantes en las evaluaciones que efectúa.

Destaca que PISA 2015 también permite constatar que “Cataluña es la comunidad autónoma de España donde los alumnos castellanohablantes se sienten menos integrados en la escuela”. “Un 21.3% de estudiantes castellanohablantes en Cataluña reconocen en el cuestionario de PISA no sentirse integrados, un porcentaje que duplica al de los alumnos castellanohablantes en comunidades como Madrid (9.9%)”, detalla..

Convivencia Cívica Catalana considera que el sistema de la inmersión lingüística no es ajeno a los malos resultados de los alumnos castellanohablantes y a su bajo nivel de integración escolar en las escuelas catalanas. “En un sistema donde la única lengua vehicular admitida es el catalán, los alumnos catalanohablantes juegan con ventaja: la enseñanza es en su propia lengua, en aquella que más dominan, mientras los niños castellanohablantes deben sumar en el proceso de aprendizaje a la dificultad propia de las materias una dificultad lingüística añadida”, manifiesta.

Para CCC, los resultados de PISA demuestran que “el actual sistema de la inmersión lingüística en Cataluña está creando una importante fractura y desigualdad educativa”. “Los que hablan una lengua oficial fracasan el doble que los que hablan la otra lengua oficial, perjudicando a aquellos que no tienen la posibilidad de aprender en su lengua propia”, alerta.

Cabe recordar que éste apartheid lingüístico en Cataluña cuenta con el consentimiento del PSC. El pasado julio, el Parlament rechazó, con los votos de los socialistas, una iniciativa del PPC que instaba al Govern a garantizar el bilingüismo en el sistema público escolar y a cumplir las sentencias del Supremo.

"Se pisotean los derechos civiles más básicos"
“Los españoles no podemos quedar impasibles ante el abyecto aplastamiento de los derechos civiles de niños españoles que se está produciendo y a unos niveles ya aterradores”. Es el grito que ha lanzado en reiteradas ocasiones en La Gaceta el eurodiputado Enrique Calvet, que ha enterado a Europa de que “en Cataluña se pisotean los derechos civiles básicos con las peores prácticas intimidatorias, y se destroza la niñez y el futuro incumpliendo la ley”.

Hace justo un año, el pasado marzo, en su cruzada contra el separatismo, llevó al Parlamento Europeo los testimonios de padres de alumnos de Cataluña, así como del catedrático Andrés Betancort, de la profesora de la UAB Isabel Fernández Alonso, profesores de universidad y de instituto, respectivamente, y de Dolores Agenjo, la única directora de instituto que se negó a incumplir la ley en septiembre de 2014 y no entregó las llaves del centro para las votaciones del referéndum. Revivieron “las épocas de peor acoso totalitario”.

Con esta iniciativa quiso poner el acento en la "situación de acoso y, en algunos casos, persecución" que padecen todos aquellos ciudadanos que ven reducidos sus derechos por la no aplicación de las sentencias de los tribunales de justicia, como es la situación de los castellanohablantes en Cataluña.

En el acto, una de las madres, Ana Moreno, acabó entre sollozos recordando cómo había tenido que cerrar su empresa y llevar a sus pequeños a un colegio a 30 kilómetros para proteger su derecho a la felicidad y a una convivencia sana entre niños de corta edad. Un relato “sobrecogió aún más” a los asistentes.

Enrique Calvet informa de que lo que llevó a la “total indignación” a los congregados a su conferencia fue cuando “quedó patente la utilización de los propios niños para acosar y atacar a sus propios compañeros”. Denuncia que esto ocurre porque los pequeños son "orientados y organizados" por padres adictos a la causa y "por enseñantes y autoridades”.

16 millones de españoles sufren discriminación lingüística
Para luchar contra esta terrible situación, éste pasado 6 de junio se presentó en sociedad la plataforma Castellanohablantes, que ha nacido por la necesidad de dar una solución nacional a un problema nacional, como es que más de 16 millones de españoles sufran una discriminación lingüística si su lengua es la oficial del Estado. Jorge Campos, presidente de Círculo Balear, es uno de sus promotores.

También hay detrás activistas de Impulso Ciudadano (Cataluña), Galicia Bilingüe, la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística del País Vasco, Sociedad Civil Navarra, el Círculo Cívico Valenciano, la Asociación Lengua Común (Aragón), Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña, Asamblea por la Escuela Trilingüe en Baleares, Escuelas Infantiles de Pamplona, Defensa del Castellano en laComunidad Valenciana y la Asociación por la Tolerancia (Cataluña).

La plataforma tiene un manifiesto "por la igualdad de los derechos lingüísticos de los castellanohablantes en toda España", que recuerda que la oficialidad del castellano conlleva el reconocimiento legal, entre otros, del derecho a recibir la enseñanza en esta lengua, del derecho a ser atendido en este idioma por las diferentes administraciones públicas o el derecho de las personas y de las empresas a comunicarse con ellas en castellano.

Y en esta lucha está la plataforma Convivencia Cívica Catalana, que grita a los cuatro vientos que siente “vergüenza” de que el gobierno catalán siga imponiendo multas lingüísticas.

Según ha informado la diputada del PPC María José García Cuevas, el Govern de la Generalitat aumentó un 173% el importe de las multas lingüísticas en el año 2015.

Convivencia Cívica Catalana recuerda que la administración no puede imponer el uso del catalán a un comerciante, tal como está realizando el gobierno autonómico, ni es legal la imposición del catalán.

Esta plataforma capitaneada por Francisco Caja informa de qué derechos lingüísticos tiene el ciudadano frente a la administración pública en Cataluña y se ofrece desde su página web a ayudarles, asesorarles y analizar las acciones a emprender.

España
Santiago Milans: «Es hora de quitar las telarañas a los casos de ETA dormidos»
El abogado y magistrado en excedencia valora el éxito de la reapertura de la investigación del atentado etarra contra un guardia civil y su novia en 1979
Javier Chicote ABC 6 Marzo 2017

Santiago Milans del Bosch, magistrado y fiscal en excedencia, celebra el primer aniversario de su despacho, Milans del Bosch Abogados. En su balance destaca la reapertura de un asesinato de ETA prescrito, el de «los novios de Cádiz», el guardia civil Antonio y su novia, Hortensia, ametrallados en Beasain en enero de 1979.

¿Cómo valora el argumento del fiscal para reabrir la causa?
Positivamente por dos motivos. Primero, no se ha pronunciado en contra de nuestros argumentos, la no prescripción de los asesinatos terroristas por los convenios internacionales; segundo, desde el punto de vista jurídico se sostiene que en un delito de atentado terrorista con resultado muerte también está el de pertenencia a una organización terrorista, un delito que, si uno no se ha retirado entregando las armas en acto público, se sigue cometiendo, es de tracto sucesivo. Por eso lo primero que hay que hacer es averiguar quiénes son los asesinos y los ideólogos.

Algunas víctimas critican que, si este argumento es válido, por qué no se ha usado antes.
Sí, yo no entiendo por qué no se ha aplicado antes o por qué no se aplica de oficio en todas las causas dormidas, más de 300 asesinatos impunes. Pero me quedo con lo positivo, que el Ministerio Público se ha despertado con un escrito en el que indicábamos qué pistas podía seguir la Policía y la Guardia Civil para saber quiénes son los autores materiales.

¿Qué esperanzas tiene?
El juez ha mandado que se investigue al respecto y esto supone una esperanza. La puerta no está cerrada, que se quiten las telarañas del sumario, se desempolven documentos, se cotejen con las nuevas detenciones y con la documentación intervenida en zulos y pisos francos. La esperanza es que se averigüe quiénes son, poner nombre y apellido y sobre todo poner cara a los asesinos, que declaren y respondan a las preguntas.

En los años de plomo se cerraban sumarios con apenas cuatro folios.
No solo de cuatro folios, sino sin ninguna diligencia más que la inspección ocular. Pero ahora las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen más medios. Es una satisfacción para las víctimas. La justicia tiene que llegar, y si hasta ahora no lo ha hecho es porque ha funcionado mal.

¿Cómo influirán los recientes cambios en la Fiscalía General del Estado y en la Fiscalía de la Audiencia Nacional?
Significan un cambio de aires y eso siempre es bueno. Sin desmerecer a los anteriores, desde dentro a veces el árbol no te deja ver el bosque. El nuevo Fiscal General del Estado tiene esa visión planetaria que da el Tribunal Supremo, de donde viene, y eso es positivo, aunque sigo echando en falta una fiscalía especial contra el terrorismo, como existe la Fiscalía Anticorrupción, porque en la de la Audiencia Nacional llevan otros muchos asuntos.

¿Están intentando reabrir más casos?
Ya estamos personados en otros dos asuntos en los que hemos dado pistas para que se investigue. Además, gracias al acuerdo que tenemos con la fundación Villacisneros, a las víctimas no les cuesta ni un duro. De hecho, las familias de Antonio y Hortensia ni siquiera han cobrado la indemnización 38 años después del atentado.


 


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