AGLI Recortes de Prensa    Lunes 20 Marzo 2017

El Estado autonómico: un despilfarro del 10% del PIB
Roberto Centeno elconfidencial  20 Marzo 2017

En contra del disparate histórico que supone afirmar que España es una “nación de naciones”, como hacen los separatistas y la parte mas iletrada y sectaria de la izquierda, nuestra nación es la más antigua de Europa y la tercera del mundo después de Japón y China. El consenso de nuestros mejores historiadores y pensadores políticos sitúa el inicio de nuestra unidad nacional en la monarquía visigoda del s. VI, que crea el mayor estado de Occidente sobre las ruinas de Imperio Romano, abarcando España entera y la Galia meridional. La recuperación de la unidad nacional en el s XVI fue solo la reunificación de algo ya existente, reunificación que fue el motor de la Reconquista

Explico esto para que se comprenda la enormidad del desastre que una casta política ávida de riquezas, honores y poder han hecho caer sobre esta gran nación. El Régimen del 78 perpetró el mayor engaño a un pueblo de la historia de Europa. Se jactó de traer la democracia cuando era la única opción posible, como se vio después en el este de Europa; lo que hicieron fue robarla imponiéndonos una oligarquía de partidos sin separación de poderes ni representación política, y cuya única finalidad fue: ¡todos al reparto del botín! Para ello, dividieron España en 17 trozos contrarios a la realidad histórica y geográfica de nuestra nación (1), donde el gasto quedó a merced de ignorantes y corruptos, donde la eficacia y la eficiencia se sustituyeron por el clientelismo y la inmoralidad, y donde, en el colmo del dislate, ni responden por el endeudamiento, ni rinden cuentas a nadie aunque la gente no relaciona su experiencia personal con el despilfarro público.

Y, sin embargo, es la causa de que tengamos los mayores niveles de pobreza y exclusión social de Europa, 13,6 millones (790.000 mas en 2016); de la mayor pérdida de renta disponible ( -20%) y riqueza ( -40%) de las familias del mundo desarrollado; de la destrucción de la clase media ( 3,5 millones menos); de los mayores impuestos de nuestra historia; de que nos hayamos empobrecido respecto al resto del mundo creciendo muy por debajo de nuestro potencial; de la mayor corrupción jamás conocida; y de la gigantesca burbuja de deuda pública de 1,56 billones de euros y una deuda exterior neta de un billón, que serán la ruina de las generaciones futuras durante los próximos 50 años. Han destruido nuestras expectativas y nuestras esperanzas, por ello o acabamos con el régimen del 78 y las autonomías o ellos acabaran con nosotros.
El Estado mas caro e ineficiente de Occidente

El número de Estados soberanos existentes en el mundo asciende a 193, de los cuales solo 25 poseen una estructura descentralizada de gobierno. En 168, el gasto público centralizado supera el 80 % del total y en los restantes, los dos tercios del mismo son centralizados. En España el gasto centralizado es solo del 44%, lo que nos convierte en primer país del mundo en descentralización, ineficiencia y descontrol. Tenemos la Administración Pública más enchufista e ineficiente del mundo desarrollado, un cáncer que está devorando nuestros recursos, empobreciendo al 90% de las familias y destruyendo nuestro futuro. Han aniquilado la industria, motor del espectacular crecimiento de 1958-75 y la han sustituido por una economía de enchufados públicos, especuladores y “camareros”.

Los mejores análisis sobre el costo del desastre de las autonomías son dos libros: 'El despilfarro: la sangría de la España autonómica',” del periodista Federico Castaño y 'El ocaso de las autonomías' del economista Joaquin Javaloys. Según su cálculo, mucho mas moderado del realizado por el ministro Montoro, para quien “de los 3 millones de empleados públicos, solo 700.000 han entrado con pruebas limpias y transparentes”, existen “920.000 empleados de más en las autonomías, de los que 520.000 son enchufados y el resto, unos 400.000, son el producto de multiplicar por 17 la estructura de gestión”.

“España es, con abrumadora diferencia, el país europeo con más políticos por habitante. Un reciente estudio cifra en 445.568 los políticos que tiene España (incluyendo los liberados sindicales), el doble que Italia y que Francia, o que Alemania, que con el doble de habitantes tienes tres veces menos cargos políticos. Si pusiéramos en fila a todos los cargos políticos y sindicales españoles, dando 50 centímetros a cada uno, sumarían nada menos que 223 kilómetros. Así que esta claro por que no quieren ni oír hablar de suprimir las autonomías”. UPyD realizaría también un estudio titulado 'El coste del Estado Autonómico', muy detallado y preciso en la descripción del desastre de gestión.
Comparado con Francia

Si nuestra organización administrativa fuera la de Francia, que ha sido históricamente nuestro modelo en todo el derecho público, particularmente en su ordenamiento territorial, ninguna de las transferencias realizadas a la CCAA se hubiera realizado. Estos serían lo ahorros.

1. Sanidad: el costo en 1990 antes de ser transferida a las CCAA era, en euros de 2015, de 33.000 millones. Hoy el coste son 67.000 millones y su calidad en la percepción de los ciudadanos ha caído tanto que todos los que pueden contratan un seguro privado (11 millones). Las causas: primero, desde que fueron transferidas han entrado legiones de enchufados creándose una burocracia gigantesca e incompetente; antes los gestores eran profesionales, hoy son nombramientos políticos a dedo para colocar amigos. Después, la pérdida de economías de escala, y las corruptelas por ignorancia o venalidad. Somos el paraíso de farmaceúticas y suministradores. Los gastos en farmacia se han doblado y ha desaparecido todo tipo de control -antes cualquier médico que superara dos desviaciones estándar tenía que justificar por qué-; hoy se hacen mil pruebas sin necesidad, lo que explica las listas de espera. El gasto no importa.

Otro problema es el absentismo, más del 8%, el cuádruple que Europa, y los sindicatos encantados porque los sustitutos son sus familiares y amigos. Los inmigrantes -somos el hazmerreir del mundo- traen a sus familiares para intervenciones o tratamientos que cuestan decenas de miles de euros. La mayoría de los médicos aboga por la recentralización. El gasto por enfermo es menor que en otros países pero solo porque sueldos y mantenimiento llevan años congelados (2). No se recuperarían los 34.000 millones de exceso de gasto. Por ejemplo, de mega hospitales fruto de la incompetencia o la corrupción como La Fe en Valencia o el nunca acabado hospital de Toledo, el mayor de Europa en una ciudad de 83.000 habitantes pagados con deuda, pesarán siempre. El ahorro sería de unos 26.000 millones.

2.Educación: Al contrario que la Sanidad, según el último estudio de la ODCE, el gasto en Educación es el tercero más alto del mundo desarrollado y el que peores resultados obtiene. Su coste se ha incrementado en 14.000 millones de euros -en euros constantes desde que fue transferida-. En la enseñanza superior, exceptuando las ingenierías y la medicina, las universidades públicas son gigantesca fábricas de parados. Hay 50 universidades públicas, 25 de las cuales sería mucho más barato cerrarlas y enviar a los alumnos a formarse en Harvard. La recentralización y el cierre de lo inviable ahorraría unos 10.000 millones. La izquierda más iletrada y demagoga no cesa de pedir más y más dinero para Sanidad y Educación; lo de mejorar la gestión ni se les pasa por la mente a estos ignorantes.

3. Duplicidades, excesos y redundancias. Las CCAA, como si fueran Estados soberanos, han replicado casi todas las instituciones del Estado: fundaciones, agencias, observatorios, entes públicos diversos, embajadas - han visto Uds embajadas de Escocia, California o Baviera?- , televisiones (1.600 mill.), el coste de los parlamentos autonómicos, más sus 1.248 diputados, no solo inútiles sino muy negativos, etc. Todo multiplicado por 17 . El despilfarro de esta orgía de gasto, 36.000 millones año. Luego, aeropuerto sin aviones, AVE sin viajeros, polideportivos sin uso, etc. Miles de millones por los que nadie responde.

4. Empresas públicas. Hay 2.425 empresas públicas autonómicas y locales, una auténtica locura inexistente en Europa, creadas esencialmente para enchufar a decenas de miles de familiares y amigos y para ocultar deuda. Rajoy prometió cerrar 1.500, no cerró ninguna, solo fusionó una docena. Sobran 8 de cada 10, un despilfarro de 10.000 millones.

5. Cupo vasco-navarro. Una reliquia de las guerras carlistas del siglo XIX sin ninguna justificación a día de hoy. Fernández Ordoñez quiso suprimirlo (fui testigo de ello). Solo el irresponsable de Suárez para que UCD no perdiera las elecciones allí las mantuvo. Si tributaran en el régimen común y el Estado financiara todo lo que ellos financian, ahora el neto para el Estado sería de 10.000 millones.

6. Ruptura de la unidad de mercado. Una de las consecuencias económicamente más destructivas del sistema autonómico ha sido la fragmentación del mercado. Cada reyezuelo/a autonómico decide sus propia normativa para producir, etiquetar, transportar, etc. Estos locos peligrosos ha sacado más de 100.000 leyes autonómica para dividir España; hay decenas de miles de empleados públicos dedicados a crear, instaurar y vigilar barreras interiores y restringir la libre circulación de trabajadores, bienes y servicios. Mientras en la UE se avanza en la unidad de mercado, en España se retrocede; es para no creérselo.

El coste directo es fácil de estimar, eliminando las decenas de miles de personas y los recursos de todo tipo dedicados a este disparate. Unos 6.000 millones de euros anuales. Más difícil es valorar el coste de la división del mercado. Existe un Informe de 1988 –'El coste de la no-Europa' o informe Cecchini, nombre del coordinador del mismo –que concluye que un mercado perfectamente integrado y unido incrementa el PIB en un 4,5%; la ruptura del mercado único estaría restando un crecimiento potencial de nuestra economía de unos 50.000 millones de euros.

6. Atomización y despilfarro en la Administración local. Entre 1960 y 1981 se suprimieron en España 1.300 municipios, desde entonces la cifra, en línea con la filosofía del Régimen del 78 de “¡todos al reparto del botín!”, no han parado de aumentar y hoy tenemos 8.116 municipios y 68.000 concejales. La mayoría de los países europeos han reducido drásticamente ( hasta el 80%) de sus municipios. Utilizando la cifra dada por el ministro Montoro, que estima en 5.900 los ayuntamientos ineficientes que deben cerrarse (pero que nadie toca), el ahorro ascendería a 7.129 millones de euros anuales, y eso que Montoro no ha mencionado el escándalo que supone que todos los concejales de las grandes ciudades tengan coche con chófer –España tiene más coches oficiales que los EEUU-, una desvergüenza que no ocurre en ningún país civilizado. En conjunto el ahorro mínimo posible sería de 8.000 millones.

En definitiva, solo la recentralización de todo lo transferido llevaría a un ahorro anual del orden de los 40.000 millones de euros anuales – 36.000 millones Sanidad y Educación y 4.000 todo lo demás - y 110.000 millones la sustitución del Estado autonómico por un Estado tipo Francia. A ello hay que añadir lo que resta del crecimiento la ruptura de la unidad de mercado. Según una macro encuesta con 25.000 personas de 'El Mundo', 9 de cada 10 españoles están a favor de acabar con el Estado autonómico, y la casta política ignora totalmente el deseo de el 90% de los españoles. Y, sobre todo, no crean las cifras del Gobierno, bancos y medios a su servicio: es una imagen totalmente fraudulenta de lo que en realidad está ocurriendo, y es ya una cuestión de vida o muerte: o ellos o nosotros.

Si queremos volver al pasado Cataluña debería volver a ser un condado del Reino de Aragón, y el País Vasco una provincia de Castilla que siempre odió a Navarra.
Un médico especialista con 40 años de experiencia gana menos de la mitad de un estibador.

Las falacias independentistas de Escocia y de Cataluña
EDITORIAL El Mundo  20 Marzo 2017

De sobresalto en sobresalto, Europa trata de enderezar el rumbo mientras sortea como puede toda clase de obstáculos. Pero la UE necesita como nunca una estabilidad que le permita fortalecerse. De entrada, para afrontar el mayor desafío con que se ha topado el proceso de integración comunitaria: el Brexit. El Gobierno británico está a punto de activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa que arrancará la negociación con Bruselas para la salida del Reino Unido de la Unión. Un proceso arduo que podría durar al menos dos años.

En este escenario, surgen nuevos retos que afectan directamente a las costuras de la UE. En Gran Bretaña, como se vaticinaba, la irresponsabilidad política con la que se ha gestionado todo lo relacionado con el Brexit está desembocando en una cascada de problemas internos. El caso del nuevo desafío de los nacionalistas escoceses, que exigen otro referéndum de independencia, menos de tres años después de que la mayoría decidiera seguir ligada a Londres. Y, en nuestro país, los independentistas catalanes están inmersos en una carrera ilegal para separarse de España.

Nada tienen que ver los procesos escocés y catalán. Por razones históricas, culturales y jurídicas. Pero quienes desean desligarse de sus respectivos Estados en Cataluña y en Escocia comparten una cosa: pretenden quedarse en la Unión Europea. Es por ello que Bruselas no puede permanecer callada, como mera observadora, ante lo que está sucediendo. Todo lo contrario.

La legislación comunitaria es clara. Un territorio que accediera a la independencia de cualquiera de los actuales países miembros de la UE se quedaría automáticamente fuera de ésta. Y, para acceder al club comunitario, tendría que solicitar la adhesión desde el principio. Un proceso largo, lento y complejo, siguiendo las normas establecidas. Mienten los políticos catalanes que tratan de engañar a los ciudadanos prometiéndoles lo contrario. Y juega con las ilusiones de los escoceses su ministra principal, Nicola Sturgeon, cuando reclama un nuevo referéndum de independencia del Reino Unido en 2018, arguyendo que si se separan de Londres antes de que se haya consumado el Brexit, ya no podrán echar a Escocia de la UE.

La crisis económica, la mayor en varias décadas, ha hecho el caldo gordo a populistas de todo tipo. Y en esas aguas revueltas los movimientos independentistas en Europa han ganado muchos adeptos, en gran medida como expresión de un comprensible malestar ciudadano. Pero Bruselas debe ejercer su responsabilidad, que pasa por fomentar y favorecer la estabilidad política, único escenario en el que puede profundizarse en la integración comunitaria, esa ruta que nos ha hecho a los europeos disfrutar del mayor periodo de paz y prosperidad de toda la Historia. De ahí que le corresponda trasladar un mensaje inequívoco de que, en su seno, la UE no va a aceptar que se juegue con las fronteras nacionales. No ya sólo como reacción a las tensiones soberanistas en el Reino Unido o España. También para atajar la imparable locura que representarían los intentos disgregadores que persiguen movimientos independentistas en Alsacia, Saboya, Valonia, Córcega y un sinfín de regiones en el continente.

Al margen de falacias, como decíamos poco tienen que ver los casos catalán y vasco. En Cataluña un referéndum de independencia es ilegal. La Constitución española no lo contempla, como no lo hace casi ninguna en el mundo. Para que alguna vez pudiera producirse una consulta de esta naturaleza haría falta una mayoría parlamentaria con voluntad para cambiar la Carta Magna, que habría de ser ratificada por el conjunto de los españoles, en quienes reside la soberanía nacional. Lo que intenta hacer la actual clase dirigente catalana viola el ordenamiento constitucional y supone un auténtico golpe a la democracia, como ayer denunciaron los 15.000 catalanes que se manifestaron en Barcelona, abogando por la libertad y la convivencia.

En Escocia si ha habido un referéndum y se contempla otro hipotético es porque el ordenamiento jurídico británico lo permite. El Reino Unido carece de una Constitución escrita. Y la ley de autonomía escocesa permite una consulta de estas características, aunque antes debe estar consensuada entre Londres y Edimburgo, y es el Parlamento británico el que debe dar el visto bueno en última instancia. En Cataluña se quiere conculcar la ley;en Escocia se ha respetado siempre. Veremos cómo sale May del atolladero en el que se ha metido a cuenta del Brexit, pero Sturgeon debe dejar de decir falsedades sobre la permanencia en la UE, algo que excede del todo sus competencias.

La famélica legión.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  20 Marzo 2017

Estos dirigentes del PSOE están cada vez más desquiciados. Siguen sin saber dónde está su lugar y pretenden hacer creer que 80 años después hay un clamor popular que exige venganza y guerra contra un pasado que casi todos habíamos dado por enterrado en la transición. Pues que no lo duden, si siguen crispando con su “desmemoria histórica” conseguirán su propósito de volver a enfrentar a la sociedad española y volver a repetir los terribles errores de ese pasado que están empeñados en resucitar tras casi tres generaciones ajenas a esos hechos. Porque lo que olvidan estos irresponsables agitadores del odio es que, a toda acción, se produce inevitablemente una reacción. Y creo que el ejemplo lo tienen en países como Francia, Austria, Holanda, etc. donde la extrema derecha está en posición de volver al poder. Hoy he leído un magnífico artículo de Federico Jiménez Losantos , que recomiendo su lectura, en el que recoge la deriva podemita y radical de la que aún no es oficialmente candidata a las primarias del PSOE a la Secretaría General, la trianera apadrinada de Chaves y Griñán, la llamada sultana andaluza, Susana Díaz.

Si no teníamos suficiente con Pedro Sánchez y su frustrado Frente Popular, ahora ya tenemos una alternativa que se declara más izquierdista que incluso el mismo Pablo Iglesias, el de PODEMOS, no el del PSOE. Y es que Susana Díaz ha elegido tomar el camino de la demagogia y de la confrontación con fantasmas, en una visión irreal y deformada de los acontecimientos ocurridos durante los años previos a y coincidentes con la guerra civil Y todo para no tener que dar explicaciones de por qué Andalucía tiene el mayor índice de paro de la UE a pesar de tener la mayor carga fiscal a sus ciudadanos. Es simplemente infame y mezquino seguir apelando a una guerra en la que un bando, el de los perdedores, se quiere presentar como caballeroso y escrupuloso cumplidor de la Ley. Sus asesinatos en las checas, en los “paseos”, en los ajusticiamientos tras las líneas y las zonas ocupadas, eran solo actos de justicia. Mientras que los cometidos por el otro bando, los ganadores finales de la contienda civil, eran unos asesinos despiadados.

Lo malo de despertar los peores instintos y sentimientos de odio en las personas es que, una vez conseguido, ya no hay modo de controlarlo. José Luís Rodríguez Zapatero, durante su mandato como Presidente del Gobierno de España y su mal llamada ley de “memoria Histórica”, dio comienzo a una carrera de populismo y demagogia sectaria, en la que se ha querido falsear la Historia y señalar a los que llaman “herederos del franquismo” como únicos responsables herederos de las atrocidades cometidas por ambos bandos de la guerra civil. Ellos, los socialistas y comunistas de hoy, no se consideran, sin embargo, herederos de aquellos golpistas, terroristas de Estado de entonces con las checas y asesinatos de opositores políticos y posteriores con el GAL. De eso no se habla porque para estos desmemoriados selectivos, simplemente no existe.

Hace muy mal Susana Díaz en acogerse a la doctrina Zapatero y la que ahora abandera PODEMOS al culpar a otros de lo que ha sido y es solo responsabilidad de décadas de gobierno socialista en Andalucía con mayorías absolutas. Lo que criticaban del PP y ellos llevaban mucho tiempo haciendo. No creo que pretendan imponer un régimen chavista apoyados en PODEMOS, y llevar a España al fracaso y pobreza que viven los venezolanos. Se dice que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe totalmente. El PSOE en Andalucía ha demostrado que esa máxima se cumple y una buena prueba de ello son los casos de corrupción al por mayor de los falsos ERE’s, los cursos de formación, el clientelismo de las peonadas, la administración oficiosa paralela de enchufados y parásitos, el caso de “mi henmano” del comisionista Juan Guerra en la Junta, y un largo etcétera que sí que está en la memoria de todos los españoles que tenemos una cierta edad.

Y la pregunta que deben hacerse, no ya los socialistas, sino todos los españoles es si ese PSOE realmente va a regenerarse con estos dos candidatos, Pedro y Susana, que parecen querer imponerse el uno al otro en radicalidad y en izquierdismo beligerante con la malvada y despreciable derechona. ¿Es este nuevo Frente Popular totalitario, guerra civilista y revanchista lo que realmente necesita España? Sinceramente creo que no y que de triunfar cualquiera de ellos iríamos irremediablemente hacia la resurrección de los viejos fantasmas a los que parece que estos impresentables demagogos no quieren dejar descansar en paz.

Nunca tuve fe en este nuevo icono del socialismo andaluz porque sus antecedentes y padrinazgos no eran demasiado edificantes. Muy al contrario, su actitud nada más llegar al poder solo ratificó lo peor del sectarismo de un partido demasiado acostumbrado a tratar su región autonómica como un cortijo y a los andaluces como siervos de la gleba a los que sometía a impuestos feudales y mantenía su lealtad en la sumisión con las subvenciones indignas de las peonadas y de las contrataciones en las Administraciones y empresas públicas. La famélica legión rescatada por el nuevo socialismo. ¿Es eso lo que prefieren los andaluces del siglo XXI? Si es así, será porque no se merecen algo mejor.

¡Que pasen un buen día!

Pérez de los Cobos y su problemática visión del separatismo
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com  20 Marzo 2017

A los ciudadanos de a pie en ocasiones nos resulta difícil de entender el comportamiento de ciertas personas a las que, por su categoría profesional, por su impronta personal, por la fama que ha conseguido obtener en el ejercicio de un arte o una profesión, por su inteligencia o por sus logros; siempre han sido apreciadas como merecedoras de la máxima consideración, acreedoras del respeto general y dignas de que sus opiniones sean tomadas en cuenta con la máxima consideración. Unos, como recientemente está ocurriendo, por desgracia con demasiada frecuencia, se han caído de su pedestal porque, toda aquella fachada que se había construido alrededor de su persona como aureola de honradez, de credibilidad, de probidad, de ética profesional y bonhomía, de pronto se desmorona cuando se descubre que, detrás de aquellas virtudes y cualidades, se escondía el egoísmo, la avaricia, la deslealtad o incluso la maldad, en esta ocasión triplemente censurable por tratarse de alguien en quien todos creían y confiaban. Otros, sin embargo, simplemente se equivocan cuando expresan sus opiniones.

Si en estos momentos de la política española hay algún problema que destaque por encima del resto de los que afectan al pueblo español es, sin duda alguna, el del nacionalismo catalán en su vertiente más preocupante del extremismo separatista. El punto de ruptura respecto a las leyes españolas y de la propia Constitución española, al que se están aproximando, a pasos agigantados, los políticos separatistas catalanes, su abierto desafío al resto de España, sus acciones encaminadas directamente a la constitución de un nuevo estado independiente y su actitud de rebeldía hacia todos los requerimientos que, desde el gobierno y los tribunales, incluido el TC; hace que, cuando se trate de actuar en temas relacionados con quienes ostentan el caudillaje de dicho movimiento secesionista, ya sea para relacionarse con ellos públicamente, expresar opiniones respecto a dicho tema o actuar de modo que se pueda interpretar como un apoyo a sus posiciones antiespañolas; se debería tener mucha cautela y evitar imprudencias que pudieran ser mal interpretadas y aprovechadas por los políticos catalanes como una muestra de respaldo a sus posiciones nacionalistas.

Es por ello que no hemos podido dejar de echar de menos, en el señor Francisco Pérez de los Cobos, hasta hace unos días presidente del Tribunal Constitucional, una autocrítica y una rectificación respecto a unas declaraciones un tanto extemporáneas y, un mucho, imprudentes, que dejó caer durante su discurso de despedida de su cargo. Para el señor Cobos “Los problemas de esta índole no pueden ser resueltos por este Tribunal, cuya función es velar por la observancia estricta de la Constitución” añadiendo que los poderes públicos “y muy especialmente los territoriales” son los que están “llamados a resolver mediante el diálogo y la cooperación los problemas que se desenvuelven en este ámbito”.

Lo primero que se nos ocurre, ante dichas palabras, es que el señor Cobos hubiera preferido que el TC no interviniera en un tema que, a los magistrados del ente, les parece incómodo, les obliga a retratarse y a tomar un protagonismo que, posiblemente, les hubiera gustado esquivar y, ya que hablamos de temas incómodos, no hubiera estado de más que, el señor Cobos, explicara a los españoles ¿qué es lo que está sucediendo para que, el recurso del PP sobre la ley del aborto socialista, siga durmiendo el sueño de los justos, después de que hayan pasado unos 7 años desde que fuese admitido a trámite?, ¿cómo se puede entender que un tema tan importante, que le cuesta a España del orden de 100.000 fetos asesinados cada año; por la incuria del alto tribunal, siga siendo una vergüenza pública y un modus vivendi para una serie de clínicas abortistas que viven exclusivamente del tal aberración? No podemos dejar de ver una cierta contradicción en lo que está diciendo este magistrado, si es que queremos seguir considerando, a España, como un Estado de derecho en el que, las leyes, se deben cumplir; los tribunales las deben aplicar y, sólo en el caso de que exista una resolución condenatoria sobre un determinado tema sometido a juicio es cuando los fiscales, las autoridades, las fuerzas del orden público, tienen la misión, en el caso de los fiscales, de pedir su ejecución y en el del resto, poner los medios para que se cumplan en sus propios términos.

Sigue el señor Cobos con sus argumentos. Refiriéndose a la resolución dictada por el TC en marzo del 2014 y a las que la siguieron, en relación con el proceso separatista: “Desde aquel pronunciamiento nuestro la tensión no ha cesado”. Vamos a ver si nos entendemos, señor Del Cobos, con todo el respeto que nos merece su persona, nos cuesta asimilar que sea competencia del TC preocuparse de la tensión que puedan producir sus resoluciones y, todavía nos sorprende más, que quiera usted que los poderes públicos y la Administración del Estado actúen sin tener la certeza de que, aquellas cuestiones sobre las que van a actuar, para intentar recomponer la legalidad presuntamente violada, lo hagan sin asegurarse, en temas de tanta enjundia, de si, aquellos actos y decisiones puestos en cuestión, cumplen o no con nuestra Constitución.

Pero, ya lanzado a la crítica al Gobierno, el señor Cobos no ha dudado en sentenciar: “Diré más, creo que se han convertido en una necesidad inexcusable y urgente. El diálogo político en democracia no puede ni debe ser una realidad episódica o coyuntural, a la que se recurra cuando las circunstancias lo imponen, pues atañe a la esencia misma del sistema, su práctica debe ser permanente y a todos los niveles”. Como párrafo de una conferencia en el aula Magna de una universidad, serían una palabras magníficas pero, tratándose de unos rebeldes, insumisos, que han declarado que les importa un pito la Constitución; que no piensan hacer caso de las leyes españolas y las sentencias de los tribunales, aparte de declarar que están dispuesto a celebrar un referendo que el propio TC ha reiterado que fue ilegal, así como que lo será el que se anuncia para el mes de septiembre; puede que suenen a mucho academicismo pero a poco sentido común y sentido práctico de la realidad.

Creo que, desde todos los estamentos, incluido el Parlamento de la nación, existen funcionarios o políticos interesados en aumentar la presión sobre el gobierno y, de paso, intentar congraciarse con los catalanes, para conseguir su apoyo a sus propias iniciativas legales en el Parlamento. Se está hablando muy frívolamente de diálogo sin tener en cuenta que, para dialogar, es preciso que las dos partes estén interesadas en hacerlo. En realidad, el diálogo sobre el tema independentista, desde que el señor Artur Mas levantó la liebre y anunció la intención de Cataluña de separarse de España, se puede decir que, de una forma u otra, públicamente o en secreto, directamente o a través de intermediarios, con ofrecimientos o con amenazas, no ha dejado de haber contactos entre el Gobierno y los nacionalistas catalanes. El que, ahora, se vuelva a resucitar el tema sin que, los que lo intentan promocionar de nuevo puedan aportar razones sobre la utilidad de insistir en dialogar, cuando lo que existe es que, una parte, la que está infringiendo la Constitución española, exige como condición exigir una condición, la celebración de una consulta para decidir si Cataluña quiere separarse de España o no, algo que ningún un gobierno de una nación, ninguno en Europa, estaría dispuesto a aceptar, por afectar directamente a la soberanía y unidad del Estado, es un diálogo imposible y sin futuro alguno. El Gobierno prevaricaría, traicionaría al país e incurriría en grave responsabilidad si, de alguna manera, se prestara a darles cancha a semejantes traidores a la patria.

España no puede, de ninguna manera, ceder a un chantaje por mucho que, el señor Cobos o cualesquiera otros intelectuales, quieran dorar la píldora o, de buena fe, algo de lo que no dudamos, intente suavizar una situación que, por desgracia, si ha pecado de algo ha sido de demasiada paciencia, de exceso de concesiones y, perdónenme los que piensan como el señor expresidente del TC, de excesivo diálogo, cuyos resultados han sido que, el número de independentistas haya aumentado de un 25% de los catalanes a un 48%, algo que no hubiera sucedido si no se hubiera dado tanta cancha a los separatistas y se hubiera actuado, desde el principio, sin tantos remilgos ni paños calientes. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos la desagradable impresión de que España no sólo está amenazada por los comunistas de Podemos, por los separatistas catalanes, sino que también, a la vista de ciertas declaraciones que van apareciendo en los medios de comunicación, por aquellos que, posiblemente sin mal intención, colaboran sin apercibirse de ello, a que llegue un momento en que no solamente no sirva para nada el diálogo, sino que sea preciso acudir a palabras mayores como sucedió en una situación similar, cuando el señor Companys y sus acólitos decidieron, en contra del parecer del gobierno de la República, declara la independencia de la “república catalana” aunque, en aquella ocasión, su pretensión era que fuera dentro de la república española.

Los empresarios denuncian la ineficiencia, inseguridad jurídica y voracidad de Hacienda
La demoledora encuesta de PwC muestra el complejo clima tributario con el que se enfrentan nuestras empresas.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital  20 Marzo 2017

Cada semestre, PwC publica un amplio sondeo sobre fiscalidad realizado entre casi 1.000 empresarios, directivos y expertos tributarios. La última edición llega tras la aprobación de diversas medidas recaudatorias que golpean al sector empresarial, como las modificaciones en el Impuesto de Sociedades o el aumento de los Impuestos Especiales.

La encuesta empieza preguntando por el nivel de carga impositiva en la Vieja Piel de Toro. Un 18% opina que los impuestos son "muy altos" y un 50% añade que los tributos son "altos". La suma de ambas opciones alcanza un 68%, más que duplicando el 32% de empresarios que entiende que la fiscalidad vigente es "baja" o "muy baja".

A continuación, el sondeo pregunta por las perspectivas que tienen las empresas. La compleja situación política parece haber hecho mella en la comunidad empresarial y el porcentaje de empresarios que no anticipa grandes cambios ha bajado del 34% al 21%, mientras que el número de consultados que anticipa importantes aumentos ha subido del 16% al 32%. A estas cifras hay que sumarle otro 46% que espera subidas más moderadas, de manera que un 78% anticipa un cambio a peor en el marco impositivo.

En la pregunta referida específicamente a la fiscalidad que soportan las empresas vemos que un 21% la considera muy alta y un 45% entiende que es alta. El 30% opina que los niveles actuales son intermedios y solo un 4% define los actuales niveles de presión fiscal empresarial como reducidos. Durante el próximo año, un 77% cree que veremos nuevos aumentos y un 23% espera que las cosas se queden como están.

PwC pregunta también por la presión fiscal que soportan las rentas del trabajo (un 87% cree que es "alta" o "muy alta") y por el rol que juega la fiscalidad indirecta en nuestro país (el 54% considera que es "intermedia", el 12% opina que es "baja" y un 34% la considera "muy alta"). Según la mayoría de los encuestados, los impuestos indirectos deberían tener un mayor peso y los directos tendrían que reducir su importancia en el sistema.

El sondeo también pregunta por la "justicia" del modelo fiscal vigente. Un 13% lo ve "muy injusto" y un 43% lo define como "injusto", mientras que un 40% se posiciona en un plano intermedio y solo un 3% entiende que el sistema actual es "justo" o "muy justo". En cuanto a la complejidad de las normas tributarias y la seguridad jurídica de nuestros impuestos, el 80% hace una valoración negativa, el 9% opina que las cosas están bien en este sentido y el 13% hace un pronunciamiento intermedio.

Un 79% se queja de la "coexistencia de varios sistemas tributarios", en referencia a las distintas capas de normas fiscales que acarrea la subdivisión administrativa del Estado. Además, un 56% opina que dedican mucho tiempo a cumplir con las reglas fiscales, frente a un 38% que entiende que estamos en una situación intermedia y un 6% que opina que nuestra burocracia fiscal es relativamente rápida y eficiente.

Sobre este punto, PwC añade una segunda pregunta, en la que un 64% declara que considera "poco seguro" o "muy poco seguro" el grado de seguridad jurídica que brinda el modelo fiscal vigente. Peor aún, solo un 6% opina que las inspecciones tributarias son "objetivas", mientras que un 82% entiende que son "favorables" o "muy favorables" a las posiciones de la Administración. Algo similar ocurre con la Justicia: solo un 7% cree que sus fallos son favorables a la posición de los contribuyentes, mientras que un 41% opina que las sentencias son "favorables" o "muy favorables" a la posición de la Administración.

Esto contribuye a que el 81% declara que el grado de conflictividad que generan las normas actuales sea "alto" o "muy alto". Y, para colmo, apenas un 3% considera "efectivos" los sistemas ofrecidos por la normativa fiscal española para resolver conflictos, mientras que un 74% los describe como "nada efectivos" o "muy poco efectivos".

Por último, PwC pregunta sobre la relación entre los impuestos pagados y los servicios públicos recibidos. Llama la atención que solamente un 5% opina que la presión fiscal es "baja" o "muy baja" en relación con el nivel de servicios públicos que proporcionan las Administraciones. Sin embargo, un 59% opina que pagamos demasiados impuestos para los servicios que recibimos. Un 37% aboga por una respuesta intermedia.

Sobre la 'inmaculada' memoria histórica
Pedro de Tena Libertad Digital  20 Marzo 2017

La verdad es que estoy hasta los mismísimos, porque intuyo que esto no tiene arreglo.

Julio Mayo, especialista en Historia Local –materia ignota en la Universidad de Sevilla–, ha descrito en un artículo sobre Murillo, del que ¿celebramos? un discreto IV Centenario, que sus Inmaculadas de azul y blanco eran denuncias de la Sevilla supermaculada, la Gomorra española. Holgando entre la abundancia que venía de América y los pecados capitales, todos y por su orden, la Sevilla corrupta, denunciada su impureza inconsecuente, logró que la Iglesia de la ciudad reaccionara iluminando campanarios al son de la letanía de la Inmaculada Concepción. Moraleja, cuando la historia muestra la perversión de una situación, los que viven de ella, con ella y en ella proyectan sobre los crédulos luces y palabras que oscurecen o aniquilan el brillo de las verdades del barquero. Lo de Revel y la mentira como reina del mundo era ya muy viejo, aunque decirlo así, desnudamente, fuese casi nuevo.

Una de las sorpresas que da la vida española es el comportamiento eclesiástico de la izquierda canónica heredera del marxismo, tanto la socialdemócrata con lamparones krausistas, si es que tal cosa existe aún, como la comunista de toda la vida. Sobre el pensamiento anarquista… (me interrumpe el recuerdo de un cura experto en Marx que se reía diciendo: "¿Desde cuándo los anarquistas españoles piensan?"). Cuantos más y más hechos comprobados van depositándose en la historia de la España republicana, más se lanzan sus popes y sacristanes a ennegrecer las verdades ya imparables y a proponer como inmaculadas viejas mentiras indefendibles.

El otro día, en el Parlamento andaluz, con motivo de la aprobación de una, otra más y más infame aún, ley de memoria histórica, un miembro de esta izquierda le gritó a Ciudadanos que no había habido una guerra civil sino un golpe de Estado fascista. Se trata de convertir en una inmaculada concepción el origen, desarrollo y final de la II República española.

Pero, parece mentira que haya que recordarlo, su origen fue un golpe, civil si se quiere, pero golpe e ilegal que mutó el régimen monárquico en republicano a partir de unas elecciones municipales, no generales, que la izquierda en su conjunto ni siquiera ganó. Durante su existencia, hubo 62 declaraciones de estado de alarma, de prevención y de guerra y muchos asesinatos y fechorías. Se dieron tres golpes de Estado. Uno derechista, en 1932, y dos de la izquierda: uno en 1934, en unión del nacionalismo catalán, que proclamó la Independencia, y otro, demostrado recientemente, perpetrado como consecuencia del recuento fraudulento de los votos de las elecciones de febrero de 1936, fraude con resultado golpista sobre el que ya alertó el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora. De lo que ocurrió hasta 1939, ni hablamos. Pero, claro, la II República tiene que resucitar como paraíso perdido por el golpe franquista, único golpe dogmáticamente reconocible.

Como en los viejos tiempos, se trata de pintar inmaculadas memorias históricas sobre mentiras y abyecciones certificadas e imponerlas por la fuerza, en lugar de acometer, de una vez y para siempre, la revisión autocrítica de unos hechos democráticamente condenables. La verdad es que estoy hasta los mismísimos, porque intuyo que esto no tiene arreglo

Sobrevivir mata
Iñaki Arteta Libertad Digital  20 Marzo 2017

Probablemente no existe nada que pueda enderezar esas vidas atravesadas por la agresión asesina. Tanta fatalidad corroe y al final, mata.

Es verdad que las víctimas necesitan cariño. Como humanos sufrientes que han sido desde que se les agredió tan brutalmente, muchísimas de ellas quedaron a falta del más mínimo detalle solidario. Su entorno entendió que no era prudente acercarse a ellas ni para darles el pésame. ¿Con qué colectivo se ha sido tan cruel? ¿Por qué esa parte buena de la sociedad, sin ninguna duda contraria al terrorismo, se comportó tan mal, siendo tan inhumanamente indiferente?

Lo que necesitan no es amor, como dice la canción. O no es sólo eso. ¿Por qué aún hoy no se sabe bien qué decir, qué opinar, cómo comportarse con una víctima de ETA?

Claro que las víctimas siguen necesitando cariño, claro que después del cese de la amenaza terrorista podría haber sido buen momento de cambiar actitudes… pero ya se ha hecho demasiado tarde, en este tiempo el tema ha pasado a ser algo amortizado. Lo que no se hizo en caliente, en el momento oportuno, es difícil arreglarlo tanto tiempo después. "Nunca es tarde si la dicha es buena", se dice. Otro refrán con trampa. No son las medallas para los muertos lo que compensa su falta. No son las caras compungidas, tantos años después, suficientes para aliviar la historia pasada. No es suficiente la escenificación de las disculpas públicas de los que no hicieron lo que tuvieron que hacer, ni de los que hicieron lo peor que se podría haber hecho: proteger a los asesinos. Probablemente no existe nada que pueda enderezar esas vidas atravesadas por la agresión asesina. Tanta fatalidad corroe y al final, mata. Como a Fernando Altuna. Como a tantos otros que no hemos sabido y a los que se etiqueta con ese invento tan políticamente correcto llamado daños colaterales.

Es verdad que toda muerte contra lo que consideramos natural, morir de viejo, es un drama de incalculables consecuencias. Es un trauma que se incorpora al ser como un lunar. Cualquier desgracia que podamos imaginarnos, niños o jóvenes muriendo jóvenes por cualquier casualidad o enfermedad incurable, son el escenario del horror en el que se moverán para siempre sus más próximos.

Desde la primera a la última de las víctimas del terrorismo españolas se encontraron, al día siguiente de serlo, con un panorama hostil. Una sociedad insensible y rara, ellas no habían hecho nada malo pero lo parecía. Se suele decir que hay víctimas de primera y de segunda. Aunque conozco la teoría, no entiendo bien esta distinción, me resulta imposible distinguir el grado de dolor de un afectado con otro. Es tu mujer, tu hermano, tu padre, tu hijo, un mundo de experiencias, de oportunidades vitales y afectivas arrebatadas por ser considerado una ficha prescindible en un extraño tablero de lucha por el poder.

Imaginemos además que los autores y sus seguidores están camuflados entre los miembros sanos de tu ciudad, muchos impunes, otros ufanos, otros con poder electo, y tienes que verles día sí y día no en la calle, en las noticias, en la opinión, en el debate político. Año tras año. Tu vida cercada por una incongruencia insana, tóxica.

Qué gran pena las vidas destruidas de raíz desde joven. Es descorazonadora la impotencia ante este tipo de sufrimiento.

La supervivencia de los supervivientes, de los testigos y familiares de los muertos, es en muchos casos una carrera contra todo y contra todos sin garantías de poder llegar a algún lugar a la altura de lo que se merecen.

Fernando Altuna ha muerto peleando contra la intolerancia pero también contra un enemigo peor, su inmenso dolor. Se nos va dejándonos el testigo para mejorar este inhóspito panorama, el ejemplo para no rebajar el listón de las exigencias justas, la energía para no detener el impulso de situar la verdad en el lugar que se merecen él, su familia, su padre y las demás víctimas.

Que en paz descanse.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Adiós a la farsa
Luis Herrero Libertad Digital  20 Marzo 2017

El reciente anuncio de los etarras ni nos acerca la disolución de la banda ni pone a disposición de la justicia a los pistoleros que andan sueltos.

Lo más escamante de todo es el protagonismo de Urkullu en esta tenebrosa historia del desarme de ETA. Desde que el lehendakari consiguió audiencia con el Secretario de Estado Pietro Parolín para ofrecerle al Vaticano la posibilidad de jugar un papel en el epílogo etarra, comenzó a crecer la sospecha de que algo raro se estaba cocinando en el fogón de Ajuria Enea.

Luego hemos sabido que Urkullu estuvo en Moncloa el martes de la semana pasada, para darle a Rajoy la primicia de lo que iba a pasar, y que el propio Rajoy iba a devolverle la visita cuatro días después en un almuerzo tempranero que no le impidiera ver el partido de fútbol entre el Athletic de Bilbao y el Real Madrid a las cuatro y cuarto de la tarde. Las prioridades conviene marcarlas como es debido.

El contexto de tanto cabildeo está muy claro: el PP había comprometido su apoyo a los presupuestos autonómicos del País Vasco y el PNV, en justa correspondencia, debía comprometer el suyo a los presupuestos generales del Estado. El zoco, por lo tanto, estaba abierto. Quid pro quo. El Gobierno quería estabilidad parlamentaria, ¿pero qué le iban a pedir a cambio?

La respuesta podemos encontrarla en la hemeroteca. Nada más ser elegido lehendakari, en enero de 2013, Urkullu acudió a La Moncloa para pedirle al presidente del Gobierno un cambio significativo en la política penitenciaria. La respuesta que obtuvo -según consta en las reseñas de prensa- es que antes de acceder a esa demanda ETA tenía que seguir haciendo gestos "más allá del cese definitivo de la violencia anunciado en octubre de 2011".

La transferencia de competencias en materia penitenciaria, por lo que sabemos, sigue siendo una de las principales contrapartidas que demandan los peneuvistas a cambio de su apoyo. Más cupo, más inversiones, menos recursos al TC y control absoluto sobre los presos y la Seguridad Social: ese es el precio que piden los cinco nacionalistas vascos con escaño en el Congreso para votar al lado del Gobierno.

No tengo duda de que el anuncio que conocimos el viernes a través de Le Monde, pretenciosamente titulado por algunos medios como "desarme definitivo de ETA", es la aportación terrorista al buen fin de este trapicheo. Ahí está la participación de Arnaldo Otegi para demostrarlo. Otra cosa distinta es que los gobiernos de Madrid y de París lo den por satisfactorio. Confío en que no sea así.

Sabemos que en los zulos que desmantelarán el 8 de abril quedan muy pocas armas, y casi todas oxidadas. Para una banda de asesinos que ha sido obligada a dejar de matar por la presión policial y la desafección de su gente, la entrega de un viejo arsenal ya prácticamente inservible sólo tiene valor simbólico. Vender eso como algo significativo es poco más que una broma pesada. Ni siquiera en un mercado de rufianes debería servir como moneda de canje.

Que Urkullu quiera hacerla valer para obtener a cambio la competencia penitenciaria que reclama es infame pero lógico. La culpa, si le sale bien, será del que paga la factura. También es lógico que Otegui trate de apaciguar la rebelión carcelaria de los suyos dándoles un poco de esperanza después del varapalo que les supuso la sentencia del Tribunal de Estrasburgo dando por buena la política de dispersión de presos.

Otegui se juega, entre otras cosas, su liderazgo en el mundo abertzale. El debilitamiento de su autoridad ha propiciado la aparición de un nuevo movimiento que se hace llamar Amnistía Ta Askatasuna (ATA), partidario de resucitar la 'Kale Borroka' para hacer frente a la política inmovilista del Gobierno. ATA le acusa de estar bajándose los pantalones a cambio de nada. Él debe demostrar que se equivocan.

Pero lo que es lógico en la cabeza del PNV y de Sortu no debería serlo en la cabeza del PP. El reciente anuncio de los etarras ni nos acerca la disolución de la banda ni pone a disposición de la justicia a los pistoleros que andan sueltos, empezando por Josu Ternera. Más que un gesto de buena voluntad es una grotesca tomadura de pelo. ¿Adiós a las armas? No. Más bien adiós a la farsa.

ENTREVISTA
«El secesionismo ha activado los motores de la euforia ganadora»
Entrevista a Adolf Tobeña, Catedrático de Psquiatría en la UAB
DANIEL TERCERO Barcelona ABC  20 Marzo 2017

La última obra de Adolf Tobeña es un grito de advertencia hacia lo que él denomina «intelectualidad hispana», ya que considera erróneos –o al menos incompletos– los análisis que se hacen para evaluar el movimiento independentista, que él analiza desde la psicobiología.

— ¿A qué se refiere con lo del «enamoramiento colectivo»?
— Es una conjetura de las muchas que salen en el libro. El libro afronta con herramientas de análisis poderosas el surgimiento de la burbuja secesionista, y su enquistamiento, que no no están suficientemente explicados. Lo del «enamoramiento» nace después de que la intelectualidad hispana acuda a la hipótesis psicopatológica para calificar el movimiento secesionista como si fuera un delirio, una locura o pura irracionalidad. Es un error monumental. Lo que hay es una pasión enamoradiza firme y seria. Han puesto en marcha la pasión por un ideal de conquista, que es típico en los conflictos intergrupales de considerable magnitud.

— Concrete.
— Se ha puesto en marcha una ilusión colectiva que activa los motores de la euforia ganadora, porque quien tenga más euforia ganadora tiene una herramienta adicional para prevalecer y ganar la partida. En esto estamos. El enamoramiento produce euforia y sirve para seducir a un aliado que será firme para unos días, unos meses o para toda la vida. En los grupos, esto está montado para ganar.

— ¿Qué factor juegan los medios de comunicación?
— Son muy importantes. Se suele dar más importancia a la escuela, pero los jóvenes o las clases medias liberales (que son el grueso del secesionismo, los que están entre los 45 y los 55 años) se fijan en los emprendedores y las nuevas «celebrities» de la sociedad catalana. Dominan las redes sociales en internet y fabrican productos sensacionales porque saben persuadir.

— ¿Y por qué se ha dado ahora este «enamoramiento» y no hace diez o quince años?
— Ha sido casualidad. En la política siempre influye el azar. El azar, aquí, fue el hundimiento del mundo en 2008

— ¿Un factor internacional?
— No, para nada. El secesionismo en Cataluña siempre tiene una base del 20% asegurada. Hay un segmento poblacional que no está bien donde está y seguirá estando mal donde está. Con esta base de trabajo tienes mucho. Poco, para conseguir la victoria; pero mucho como base de trabajo. Si España sufre una crisis económica como la de 2008 y se asoma al precipicio, como así fue, te lo están regalando. Además, no podemos olvidar que el independentismo ha utilizado al F.C. Barcelona y a la capital catalana. Coincide con la mejor época deportiva del club de fútbol y el mejor prestigio internacional de la ciudad. Y si además tienes una administración regional muy poderosa que hace que los catalanes perciban, desde hace 30 años, que su educación, su sanidad, sus legados patrimoniales, los permisos para las empresas, y toda la vida cotidiana la resuelve la Generalitat (y que la Administración General del Estado prácticamente no existe), ¿para qué lo queremos?

— Es decir...
— Esta mezcla se convirtió en una capacidad propagandística con una capacidad de penetración total, que arrastró incluso a quienes no eran secesionistas. La mitad son conversos, pero se apuntan a un carro que tiene más capacidad de seducción que el otro.

— ¿Qué debería hacer este otro carro?
— Trabajar a fondo y en todos los ámbitos. Hay que contrarrestar el dominio secesionista con sabiduría para contraargumentar. España tiene capacidad para generar discurso. Es un país abierto, poroso, divertido, agradable y con capacidad de seducir al mundo. Pero no se usa, o se usa mal.

— ¿A quién va dirigido el libro?
— A todo el mundo que quiera entender lo que sucede en Cataluña. Los secesionistas no lo van a leer, porque notarían que flaquean los presupuestos de la pasión independentista. En breve saldrá la versión en inglés.

— ¿Es usted independentista?
— No, no lo soy. Los encajes estatales son efímeros. Pero si desmontan España, como aragonés y catalán, me interesa la Corona de Aragón. Eso sí, con capital en Nápoles. No me gustan las culturas cerradas y la república catalana que proponen sería más parecido a Andorra que a un país poroso.

Convocada por Societat Civil Catalana
Multitudinaria manifestación en Barcelona contra el 'golpe separatista'
La Gaceta  20 Marzo 2017

Más de 15.000 personas convocadas por la plataforma Societat Civil Catalana (SCC) se han manifiestado por el centro de Barcelona este domingo para hacer un llamamiento a "parar el golpe separatista" y a favor de "recuperar la libertad, la democracia y la convivencia en Cataluña".

La movilización organizada por la entidad contraria a la secesión de Cataluña ha partido poco después de las 12 del mediodía de la plaza Urquinaona y recorre el centro de Barcelona para acabar en la plaza Sant Jaume, donde se emplaza el Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán. Bajo el lema "Aturem el cop separatista" -Paremos el golpe separatista-, la manifestación está encabezada por una pancarta con el lema: "Por la Libertad, la Democracia y la Convivencia".

El vicepresidente de SCC, José Domingo, ha explicado que han convocado la marcha para denunciar el "golpe de estado institucional perpetrado" por los partidos independentistas, mediante un proceso que, ha advertido, puede "romper la paz social". "Estamos aquí para dar un toque de atención porque la democracia, la convivencia y la libertad están en peligro ante un proceso que pone en peligro el orden y la legalidad, algo muy peligroso", ha advertido el presidente de la entidad antiindependentista. Además, ha hecho un llamamiento a la administración catalana porque es "imprescindible que abandone la idea de dar este golpe separatista porque van a romper a la sociedad catalana".

Las intervenciones centrales han corrido a cargo del periodista Albert Castillón y de Dolores Agenjo, la profesora que se negó a entregar las llaves el 9N, y de Mariano Gomà, presidente de SCC. Tras elogiar la valentía de los estudiantes de esta entidad, que sistemáticamente resultan agredidos por radicales separatistas en la Universidad Autónoma de Barcelona, han leído un manifiesto firmado por destacadas personalidades de los ámbitos de la política, la universidad y la cultura en el que se denuncian los abusos del poder nacionalista y se apela a alzar la voz en defensa de la convivencia. "Queremos una Cataluña donde no se amenace a los funcionarios ni a los parlamentarios por no querer participar en el 'procés'", ha dicho Agenjo, que ha acabado su intervención destacando: "Queremos un presidente de todos. Tome nota, Puigdemont".

La organización, que llamó a la manifestación en un vídeo ante un proceso que es una "clara provocación al Estado, ha contado con el apoyo de representantes de Ciudadanos, UPyD y del PP.

Por parte de la formación naranja ha ido el portavoz parlamentario, Carlos Carrizosa, junto a Sonia Sierra, Sergio Sanz, Elisabeth Valencia, David Mejía, Carmen de Rivera y María Valle; por parte de UPyD el portavoz nacional Cristiano Brown, y por el PPC ha asistido el líder de los populares en Barcelona, Alberto Fernández Díaz, acompañado de los diputados María José García Cuevas, Fernando Sánchez Costa y Sergio Santamaría.

Los manifestantes, que han portado muchas banderas españolas y algunas 'senyeras' catalanas y banderas europeas, corean lemas como "No a la independencia, sí a la convivencia"; "¡Aturem el cop!"; "Que no nos engañan, Cataluña es España" y "Aquí estamos, nosotros no nos vamos".

Somatemps se lo cuenta en 3 minutos
Así envenena el separatismo
R. M. gaceta.es 16  20 Marzo 2017

La plataforma Somatemps, presidida por Josep Alsina, de la que Javier Barraycoa es uno de sus fundadores, ha lanzado un vídeo que resume en tres minutos el "odio antiespañol" del separatismo y sus absurdos argumentarios.

“Millones de catalanes están sometidos diariamente éste tipo de discursos, durante años y sin parar. Con tres minutos uno acaba fundido, imagínese durante tantos años”, manifiesta este think tank, que moviliza a la sociedad civil en contra del separatismo, que defiende la catalanidad hispánica y pretende una renovación cultural, historiográfica y social.

Ésta plataforma ha organizado protestas contra simposios separatistas, las giras de Otegi por Cataluña, manifestaciones ante TV3, concentraciones en la plaza Sant Jaime, e incluso ha llamado a la desobediencia civil. Todo ello, combinado con congresos veraniegos de Historia, para profundizar en la verdadera historia de Cataluña y desvelar los mitos nacionalistas, que han contado con la participación de historiadores y pensadores que “la ‘casta’ nacionalista ha querido acallar”.

El pasado 3 de marzo promovió una concentración junto al partido Unidos Sí, capitaneado por Enric Martínez-Herrera, para solicitar la “intervención” del Gobierno en Cataluña “ante la política secesionista, golpista y totalitaria sostenida, soportada durante tanto años”, y la aplicación del 155.

Somatemps también se ha implicado activamente en protestas contra el terrorismo. El 11M se adhirió a una misa en Barcelona, organizada por Convivencia Cívica Catalana, en recuerdo a las víctimas.

“Actos como éstos nos demuestran que hay una Cataluña que nunca se arrodillará ante la supremacía del nacionalismo”, ha manifestado a La Gaceta Javier Barraycoa.

Explica que “con paso lento, pero cada vez con más fuerza, se va asentando una red de asociacionismo que permitirá tratar de tú a tú al separatismo, y todo ello sin apoyos del Gobierno central”.

"Lo mejor que podemos hacer como catalanes y creyentes es apoyar estas iniciativas que permiten reforzar los lazos entre los que luchamos por una Cataluña armonizada, en paz y reconciliada consigo misma”, destaca.
 


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